ENSAYO: EL DESARROLLO REGIONAL, RANGEL ALFREDO Y ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN REGIONAL, MASSIRIS ANGEL.

19 de Febrero de 2010 PLANIFICACION REGIONAL WILSON DAVID LÓPEZ GRANADA - 20071032020

No es posible comenzar a escribir sobre las dos lecturas relacionadas sin antes darle una merecida admiración al tema de región, a la variedad de conceptos que sobre ella se han establecido, a la historia que ella ha tenido y lo determinante que ésta ha sido para cada ser humano, a la contribución que ha realizado para la actualidad del mundo entero y sobre todo al desarrollo que se debería lograr si se lograran materializar todas las ideas que ha inspirado. De esta manera, se observa la interconexión entre la búsqueda del desarrollo, el ordenamiento territorial y la definición de regiones.

En primer lugar, es complejo el solo hecho de colocar y aplicar el concepto de región a determinado espacio geográfico, dejando de lado las múltiples disciplinas, como la medicina, la meteorología, la biología, etc., que también hacen uso de dicho concepto, pero que a su vez lo emplean en su misma esencia: conjunto de unidades comunes establecidas en una misma zona y que se diferencian de las zonas que las rodean. Massiris respalda mi apreciación totalizante de región al hablar de la polisemia de la región, en la cual identifica dos elementos comunes en el múltiple empleo de la palabra región: “La dimensión areal (espacial) del término y el criterio de espacio regido o gobernado por unos elementos o principios capaces de diferenciar unas áreas de otras.”, mostrando entonces que es imposible dar definición exacta de región pero que si es posible describir los enfoques mas generalizados que incluyen la cuestión regional.

Así pues, Rangel y Massiris establecen enfoques diversos sobre región que discrepan en la forma de referirse a ellos pero que tienen el mismo objetivo de enfocar la región en diferentes aspectos que Rangel analiza mas hacia el desarrollo y Massiris mas hacia la definición misma de estas, asociándolas luego al ordenamiento territorial y problemáticas de la historia colombiana respecto al ordenamiento territorial, pues él mismo describe el carácter abstracto de la región en unas palabras muy acertadas: “Para la construcción de regiones no existen recetas. Los criterios a utilizar dependerán de los objetivos que se buscan, de los determinantes de la organización espacial, sean estos físicos o culturales y de la escala espacial en que nos movamos.”. Al analizar esta afirmación conjuntamente con la discusión entre la región y división territorial en Colombia en la tercera parte de su segundo capítulo encontramos una fuerte asociación, pues el proceso de organización del territorio trae consigo una historia casi desde la propia conquista, aunque es lógico que en el siglo XX es cuando realmente se empiezan a crear entidades territoriales fruto de la política, la economía, la cultura y la misma historia.

Al igual, fundamento tal asociación al calificar muchos de los procesos que han intentado el ordenamiento territorial en Colombia sujetos a objetivos que determinan los criterios para dichos procesos, como se ve en la frase anteriormente reseñada, es decir, que las entidades gubernamentales se han basado en objetivos diferentes para establecer el orden territorial y de alguna manera no han tenido en cuenta todos los aspectos que pueden hacer parte de ese proceso, entonces han creado regiones que representan mayor importancia que otras generando

desigualdad social y económica. Aunque en definitiva, son subregiones que al igual, independientemente de la centralización o descentralización hacen parte siempre de una región mayor y de una jerarquización que debería ser propicia para su desarrollo.

Por otra parte, los enfoques regionales de Rangel, muestran que son aplicables a todo el territorio Colombiano, pues en nuestro país encontramos ejemplos evidentes de ellos. Primero, en cuanto a región homogénea se tienen las seis regiones naturales que se establecieron, entre otras, por características topográficas, culturales y económicas. Segundo, las regiones nodales o polarizadas que a mi parecer se encontrarían en cualquier parte del mundo por ese instinto de generar relación social, económica o cultural con el lugar mas cercano que ofrezca las necesidades que no podemos cubrir con lo que se tiene en nuestro propio municipio, ya sean necesidades de infraestructura, de adquirir algún bien o servicio o de realizar algún tramite que los habitantes de determinado municipio solo pueden hacer en la ciudad principal de su departamento o en la propia capital del país.

La región plan o de programación que define Rangel es a mi juicio la mas compleja por ser la unidad territorial en el que determinado gobierno aplicara sus decisiones político-administrativas, pues para la eficacia de dichas decisiones se deben estudiar muy bien la forma como se formaran las subregiones y en general todas las entidades territoriales que, en el caso de Colombia, son formadas por veredas, municipios y departamentos. Así, Rangel expone: “En cambio, si la delimitación de esas regiones de planificación se hace en forma indiscriminada, o sea, sin tener en cuenta la existencia de relaciones funcionales entre las distintas áreas, las decisiones que se adopten para la concreción de los planes elaborados, corren el riesgo de resultar ineficaces”, queriendo expresar los resultados de una planificación equivocada el tener un ordenamiento territorial igualmente equivocado. Ciertamente Massiris da un ejemplo de ello al describir el proceso de ordenamiento de algunos países como España en donde la organización política muestra por una parte que la historia y la cultura lo dividen en regiones que hasta poseen su propia lengua y les da la autonomía respectiva pero que por otra parte hay una centralización que les desconoce esa autonomía pero que, hoy en día, para efectos de organización territorial el estado define a partir de municipios, provincias y comunidades autónomas.

A su vez, si la región plan la defino como compleja, creo que la región como espacio social es confusa, pues habla de que la región esta definida por procesos de relaciones sociales de producción y por la existencia de relaciones de dominación de clase, remplazando limites geográficos por límites físico-naturales. De tal manera, al plantear que dichas relaciones sociales de producción son directamente establecidas por el hombre y si este lo observamos como elemento dinámico que puede moverse entre variados espacios geográficos, pienso que esa región como espacio social no tendría limites y seria en general todo el lugar geográfico en el que el hombre se puede mover, es decir que en si esa región no existiría y no seria posible definir, pues actualmente el ser humano puede establecer relaciones sociales de todo tipo con personas de casi cualquier parte del planeta. Es por esto que expongo la complejidad de este cuarto enfoque de Rangel.

Además, el desarrollo, al que Rangel le da un enfoque integral de varios aspectos o subprocesos como él los llama, que son determinantes para una región y que el describe desde varios puntos

de vista, nos dice como Colombia, según la reseña histórica que realiza Massiris respecto a la región y división territorial, ha sufrido en gran proporción cambios sociales y evolución en ciertos aspectos pero en una menor proporción ha logrado desarrollo. Por ejemplo, el desplazamiento de campesinos a la ciudad es uno de esos cambios sociales que como bien lo explica Rangel no tienen juicios de valor, y por ello este tipo de desplazamiento no es un buen suceso para la sociedad. La evolución esta presente en Colombia en ciertos aspectos y a diversas escalas, pues en estos términos es posible llamar evolución al colombiano que formo su empresa y poco a poco se fue posicionando en el mercado hasta lograr un gran progreso que genero el mismo de forma gradual desde el interior de su empresa; esta seria una evolución de tipo económico. Mientras que el desarrollo es a su vez más difícil de generar como de apreciar por el mismo hecho de ser intermitente y discontinuo según Rangel.

De esta manera, conocer la versatilidad de aquello que se conoce como región y desarrollo, es una gran oportunidad casi imperdonable de dejar pasar para comenzar a pensar en planificación regional y en desarrollo, conociendo diferencias entre conceptos y diversos enfoques que se le han dado ha aspectos que son determinantes en la sociedad actual y sobretodo conociendo la historia que ha sido en parte escrita por el mal o el buen uso de dichos conceptos. Es deber nuestro entonces quitar validez en el campo colombiano a esa frase que se ha convertido en la realidad de algunas naciones: “Quien no conoce su historia esta condenado a repetirla”.