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El Cambio de Paradigma

A lo largo de mi vida he experimentado grandes conquistas como también
haber mordido el polvo de tremendas de derrotas, por supuesto fueron muchas
más las derrotas que los triunfos, y en un momento determinado de mi vida, yo
que soy muy creyente le pregunté a Dios ¿porque si obraba con bondad y
corrección obtenía tantos resultados adversos y muchas veces limitantes y
estigmatizantes ?¿cual era el sentido de tanto sufrimiento casi sin sentido
después de haber atravesado el límite de mi umbral del dolor? ;debo decir que
en mi caso las respuestas no llegaron rápido sino continuando con mi vida
como si no hubiese ganado nada o como si no hubiese perdido nada; pero
entonces ¿a donde voy con todo este vacío? y también con el tiempo reemplacé
ese "a donde voy" por ese ¿a donde vamos?,porque ya no se trataba de mi
solitario dolor, en el camino conocí personas que me ayudaron y personas con
las que compartí ese dolor o ese vacío existencial, y pronto también supe que
todos los seres humanos éramos derrotados más o menos en los mismos
aspectos, algunos antes otros más tarde (formaba parte de nuestra condición),
pero todos estábamos marcados por la misma carga, y que algunos más
avanzados, descubrieron que ese dolor se mitiga estando en conjunto con otras
personas, también ayuda hacer cosas por otros, no desatender a nadie, porque
en el sufrimiento de los otros nos podemos ver a nosotros mismos sufriendo,
bah algunas personas podemos vernos, aunque vuelvo sobre mis pasos y
pienso que todos podemos vernos, solo que al resto le asusta y prefiere negar
el dolor ajeno como propio. Y esa fue la llave para poder ver a través del dolor,
la felicidad de los otros como nuestras, y entonces el paradigma de la derrota y
de los triunfos cambió notablemente, para convertirse en el triunfo de todos o
en la derrota de todos; a simple vista parecería que se tratara de una especie
de vampirismo de quienes tienen la dicha de gozar las bondades que tiene la
vida absorbida por aquellos que no tienen tanta suerte y solo pueden alegrarse
por triunfos ajenos, pero resulta que no es así el entusiasmo de unos pocos
contagia a otros y esto tiene efecto multiplicador, lo mismo ocurre con
demasiadas penas compartidas, por eso es necesario compartir algo bueno
aunque no sepamos de donde conseguirlo con los demás también, para ello hay
que cosechar de donde no se ha sembrado, hay que aprender a realizar la
alquimia del dolor en la alegría ,esa alquimia se llama "amor" y hay quienes lo
tienen a caudales y otros que lo tienen poco, pero nadie puede vivir sin el
amor, el amor es la llama que nos empuja cada día a través de nuestros
afectos mas cercanos o talvez no tan cercanos pero si muy empáticos con
nosotros; el amor es ese sentimiento sublime que nos inspira en un atardecer,
como sonreír (aunque uno esté destrozado por dentro) a nuestra familia para
que no se preocupe por nosotros, el amor también es decir a esa decepción y/o
traición que no es mas fuerte que todo lo bueno que precedió a ese momento,
es decirle a la decepción: valió la pena!!! Etc. Pero volviendo a la llave maestra
de todo este proceso "el cambio de paradigma" es poder ver que no importa
tanto ganar o perder (como en el sistema viejo) importa poder "compartir",y
compartir también implica "compartir las cosas buenas como las cosas
malas",nuestras virtudes como nuestros defectos, entonces desde el cambio de

paradigma "ganar ya no se traduce en someter a otro a nuestra voluntad ni
perder a que no nos tengan en cuenta" ganar se traduce en poder ser felices a
través de lo que compartimos y muchas veces nuestra felicidad estará
paradójicamente compartiendo nuestro pesar en quien o quienes se gozan de
compartir lo bueno y lo malo con nosotros, ese es el amor y vuelvo al amor
para decir que en la alquimia de convertir algo infeliz en feliz también está el de
agregar ese entusiasmo en los demás….. en nuestros amigos, en nuestra
familia, en quienes más nos aman, a empujarlos a empresas nuevas y el de
dejarse empujar hacia aquello que puede ser beneficioso a nuestra vida
también. No mirar mas con los ojos mezquinos de "si" me devuelven
proporcionalmente lo que "compartí", porque en esa mezquindad nos
terminamos aislando de los demás pero fundamentalmente de nosotros
mismos, el amor es generoso. Y mi dolor al comenzar esta nota se puede haber
debido a mi falta de amor o a mi defectuosa comprensión del amor de
adolescente hasta buena parte de mi edad adulta , hoy sé que se ama todos los
días pero no todos los días se puede disfrutar de la felicidad que me
proporciona ese amor. No se puede ser feliz las 24 hs. del día. Si se puede
contagiar de ese entusiasmo por vivir cualquier hora de las 24 que tiene el día;
para algún día, además de esa riqueza generada y obtenida en la tierra,
aquellos que creemos en Dios veremos también nuestra recompensa en el
cielo.

FIN
ARMANDO BRAVO ZAVALETA