EL MUNDO / LA CRÓNICA DE LEÓN, SÁBADO 16 DE JUNIO DE 2007

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LEÓN

LA ENTREVISTA DE LA SEMANA..
mienza y que merece un margen de confianza. León merece también un momento de serenidad. No se puede vivir con tanta crispación municipal como se ha vivido en estos cuatro años. Crispación en la que asumo mi parte de responsabilidad, pero que ha sido una crispación inducida por el PSOE como una estrategia preelectoral. No soy partidario de seguir crispando más la vida de la ciudad de León. Hay que recuperar una oposición sensata, constructiva y reivindicativa. León requiere un poco de calma. Doy la garantía al futuro alcalde de que no vamos a crispar la vida municipal. Es lo que llamó la oposición amable. Pondré de manifiesto lo que te une con los demás antes que lo que te separa y a partir de ahí discreparemos, pero con sensatez. P.— ¿Qué opina de la crisis del PP en la Diputación? Que se ha arreglado. Creo que ha sido una minicrisis, porque se ha anunciado como una gran batalla por la elección de diputados y ya está cerrada. Hay decisiones que si uno no está de acuerdo con ellas, las tiene que contestar en su momento oportuno. Isabel Carrasco está nominada por el comité electoral provincial, por el comité electoral regional y por el comité electoral nacional, luego tiene toda la legitimidad para ejercer como presidenta de la Diputación. Yo en su día planteé que me gustaría que Javier García Prieto continuara. Me quedé más solo que la una. Aquel era el momento para que alguien hubiera dicho lo contrario si lo tenía que decir. Hoy Isabel Carrasco tiene que ser la presidenta de la Diputación y tiene todo mi apoyo. P.— ¿Qué opina del órdago de Juan Martínez Majo. Cree que lo secunda mucha más gente dentro del partido? época? Una gran unidad. ¿Es problema de la presidenta la falta de unidad? No es verdad. A lo mejor es de algún tapado que anda por ahí, joven estadista. Los partidos cuando tienen problemas tienen que demostrar que son más partidos que nunca. El PP tiene que plantearse ya seriamente cómo ganar las próximas elecciones y no estar aquí ahora con minicrisis. P.— ¿Qué hubiera pasado en un enfrentamiento Carrasco-Majo. Quién hubiera ganado? R.— Eso no lo sabe nadie. Aquí se anunciaban dos candidaturas de confrontación en la elección de diputados y hoy hay una sola, luego el partido está unido en una sola lista. P.— Sólo hay una lista pero porque el partido lo ha impuesto. R.— Para eso están los partidos, para imponer la unidad cuando no se puede producir. La imagen pública es fundamental. El PP no podía tener ese escándalo montado. Cuando el PP está en un momento de pactos, intentamos pegarnos con los diputados cuando todavía no están ni convocadas las elecciones a diputados. Eso no es serio. Lo serio es que si alguien quiere presentar una lista alternativa la presente en el momento adecuado, que no era ahora. Antes estaba absolutamente legitimado. La imagen que hemos dado ante cualquiera que se plantee pactar o no pactar con el PP y ve que se dedican a pegarse entre ellos por seis diputados cuando no están todavía ni constituidas las corporaciones... a mi no me ha gustado. Como he sido un hombre de partido toda mi vida y lo he presidido durante 13 años y como soy presidente de honor del partido, aunque a algunos se les atragante, quiero decir que esto que han hecho no ha sido bueno para el partido. Sin perjuicio de que unos tengan más o menos razón. P.— ¿Qué opinión le merece la gestión de Isabel Carrasco al frente del PP leonés? R.— Los partidos se miden por sus resultados electorales. Los resultados son los que miden la buena o mala gestión de una dirección provincial del partido. Bajo la dirección del anterior presidente (José María López Benito) perdimos las generales. Con Isabel Carrasco no hemos recuperado todavía todas las elecciones, aunque hemos tenido magníficos resultados en la Diputación y en Ponferrada, especialmente. Todos tenemos que asumir que hay cosas que se han podido hacer mejor y otras no se han hecho tan bien. Pero los temas del partido se arreglan en los congresos del partido. Ahora no viene a cuento. P.— ¿Después de las generales, habrá un congreso del PP de León? R.— Habrá un congreso y el resultado será el que digan los afiliados. Los partidos tienen que estar en permanente renovación. El PP lo que tiene que hacer es analizar los resultados. Es la clave de toda esta historia. Yo no creo que tenga la culpa Isabel Carrasco. No digo con esto que tenga que poner un marco a su gestión. Es muy fácil criticar a la presidenta cuando se obtiene un mal resultado como me criticaron a mí en las municipales. Pero hay personas dentro de la estructura del partido que, deliberadamente, llevan mucho tiempo trabajando para que esto salga mal. Yo sé quienes son y no lo voy a decir públicamente, pero creo que llevan

«Estoy a disposición del partido para ser diputado o senador. No me disgustaría tampoco ser consejero de la Junta de Castilla y León, pero de momento sólo hay uno por provincia y es mi amigo Silván»
tido ha habido lealtad. Después ha habido comportamientos de personas que pueden estar o no en los órganos del partido que posiblemente no han sido leales conmigo. No entro en cuestiones personales, pero creo que ha habido más de mil votos nulos en los que me ponía una cruz directamente para resaltar mi nombre. P.— ¿A qué achaca la derrota. Qué corregiría de la campaña si pudiera volver atrás? R.— La campaña fue una buena campaña. La gestión fue muy buena. En dos años y medio se ha hecho una gestión espectacular. Ahí están los datos de las cosas que quedan en marcha en patrimonio, urbanismo, cultura, deportes... Creo que los ciudadanos que dieron el voto al PSOE no valoraron tanto la gestión municipal como que determinados proyectos que son competencia del Gobierno de España deberían ser, en este caso, priorizados ante cualquier otra cuestión. Decíamos que no tiene importancia, pero claro que tiene importancia que el presidente del Gobierno te clausure las elecciones municipales en León y cinco, seis o siete ministros estén en la campaña municipal y cuatro, cinco o seis secretarios de Estado. Claro que tiene importancia. Alguien ha querido hacer aquí la reflexión de que si votamos al PSOE lo del cruce de Michaisa se hará antes. Si voto al PSOE la integración de Feve se hará antes. Si voto al PSOE el recinto ferial se ejecutará antes. Si voto al PSOE se harán las rondas. En esa línea el PSOE ha aceptado también un órdago muy grande. Ahora no vale decir que no pueden o que se retrasan las cosas. El PSOE, con una estrategia sectaria, nos paralizó la gestión de los proyectos del Estado durante dos años. El discurso que trasladaron fue: «Con éstos no. Sin éstos sí». Ahora están éstos. P.— Entonces... ¿el verdadero ganador de las elecciones es Zapatero? R.— El verdadero ganador de las elecciones es el candidato a la Alcaldía, que ha sabido personificar esta estrategia socialista. Pero es evidente que sin Zapatero estos resultados no se hubieran dado. P.— ¿Qué ofreció el PP a la UPL para intentar pactar con ellos? R.— El PP ha hecho unos ofrecimientos en los que yo no he tomado parte. El PP era el que negociaba. Yo creo que el partido ha ofrecido sentido común a la UPL. Porque, si un partido como la UPL percibe que pierde casi el 50% de su electorado el favor del PSOE, puede suponer que el electorado que le queda es el más leonesista o el más afín al PP. Si a ti te quitan tu electorado y te abrazas a quien te lo quita estás apostando por tu desaparición política. El PP ofreció a la UPL sentido común: dos electorados complementarios que podían conformar una mayoría PP-UPL. Una segunda reflexión es: si usted no quiere pactar con el PP, váyase a la oposición y sea un activo reivindicador de los proyectos del Gobierno de España o de los proyectos del Gobierno de la Junta. Pero no se implique en un gobierno del PSOE porque vuelve a perder su capacidad de gestión y autonomía política. En tercer lugar, se pudo ofrecer hasta la Alcaldía. Desde luego yo no la he ofrecido. Ahí también ha habido circunstancias como el error informático que precipitó las ofertas. Yo desde el primer día dije que tenían mi cargo de concejal a disposición del partido y que aceptaría cualquier decisión que tomara el partido. No tenían que consultarme para hacer un ofrecimiento de este tipo porque soy el primero que acepto que formo parte de una estructura que está por encima de mí? P.— ¿Por qué cree que la UPL ha acabado decantándose por un pacto con el PSOE? R.— Por la comodidad de sus miembros. Ahí ha habido reticencias internas, opiniones del secretario general de la UPL. El propio Javier Chamorro ha dudado muchísimo. Unos están

«La idea de Agelco es una buena idea. Es bueno que los constructores de León se protejan, ha ocurrido en casi todas las ciudades, pero no creo que Agelco tenga que ser una plataforma de poder»
deseando gobernar o se sienten más cómodos gobernando. Los partidos de estas características, cuando pasan a ser estrictamente partidos bisagra que buscan el gobierno, es cuando suelen ser castigados por el electorado. La UPL llegó a tener siete concejales cuando no estaba en el gobierno municipal. Tuvo seis y no estaba en el gobierno municipal. Cuando han entrado en los gobiernos tienen un descenso electoral. Es un gran error para un partido de esas características entrar en el gobierno. Lo más coherente para la UPL, aunque yo le pida que pacte conmigo, es quedarse en la oposición, siempre. P.— ¿Cree que el gobierno PSOE-UPL será estable? R.— Creo que sí. El PSOE tiene 13 concejales. Con un solo concejal puede tener mayoría absoluta en cualquier momento. Creo que va a ser muy difícil que este gobierno sea inestable. La aritmética de concejales da a entender que va a ser un gobierno estable. P.— ¿Y si el PSOE pierde las elecciones generales? R.— La UPL puede encontrarse con que está gobernando con un partido que no gana la Diputación de León, que no gana la Comunidad de Castilla y León y con un partido que no gobierna en España. ¿Va a ser entonces capaz de deshacerse de ese pacto? No soy capaz de decirlo. No son capaces de decirlo ni ellos mismos. Son hipótesis que hay que verificar. En cualquier caso, aquí hay un gobierno que coR.— El órdago de Majo se ha quedado ahí... en nada. Y si más gente lo apoya pues que lo diga, aunque yo no creo eso. En el partido, como he dicho antes, lo que tenemos que hacer todos es un ejercicio de responsabilidad y de autocrítica. Yo puedo decir que durante los años en que presidí el partido ganamos todas las elecciones. ¿Qué tuvo el partido de especial en mi

«Doy la garantía al futuro alcalde de que no vamos a crispar la vida política municipal. Es lo que yo llamo la oposición amable; discreparemos pero actuaremos con sensatez en nuestra oposición»