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Esta película de ciencia ficción, a blanco y negro, es contada a través de imágenes estáticas

,
una voz en off de un narrador que nos va introduciendo en la historia y acompañado de una
banda sonora que nos va armonizando
Imágenes con puntos vacíos que le permiten al espectador recrear, imaginar y
reconstruir cada detalle que la foto fija deja fuera de su encuadre; y aunque la
historia es narrada en imágenes estáticas que imperceptiblemente pasan por
nuestra memoria, lo que vemos increíblemente es el mover del cabello de aquella
mujer que espera en el muelle a aquel hombre que viaja por el tiempo; tanta
seducción hay en cada imagen que acompañado de una narración sugerente y
sonidos que ambientan cada momento, nos muestran una historia que respira y se
mueve en cada fotografía.
toda una historia contada a través de una secuencia de imágenes en movimiento, cuya
narración le va dando el sentido a la película. El jugar con los tiempos, pasado, presente y
futuro la vuelven toda una ficción que lleva al espectador a ver la conclusión de la historia, si
bien es solo imágenes, el contextos de la historia si concientiza, sobre una época, un lugar y un
hecho especifico, un experimento de viaje en el tiempo y una guerra atómica.
Así, el uso de fotografías se antoja casi impepinable. Éste, junto con la narración y los efectos
sonoros, La cinta (o foto-relato, como se menciona al inicio de la misma) es una suerte de
experimento visual bastante novedoso para su época. Consta de fotografías de gran calidad
puestas en una secuencia lógica amparadas por sonidos de susurros y movimientos ligeros
de la cámara de vídeo que las toma para infundir en el espectador la sensación de imágenes
vivas y dinámicas.
Cada toma está realizada de una manera por demás calculada. El blanco y negro no es
limitante. Es posible obtener tonos grisáceos en la secuencia del muelle que impregnan en
la pupila del espectador una sensación de tranquilidad. Después de la terrible guerra, las
imágenes de destrucción aunadas a la música con coros trágicos nos muestran un vacío y
desolación totalmente incómodas. Cada foto busca despertar en nosotros una sensación
distinta. El prisionero que viaja a través del tiempo es presentado en una atmósfera un
tanto gótica, mientras que los rostros de los humanos del futuro aparecen como imágenes
fantasmales.
Entre algunos de los elementos cienciaficcioneros a resaltar, están el mundo postapocalíptico producto de una guerra mundial que fácilmente trae cargando el estigma de la
Guerra Fría y del miedo a las armas nucleares. Los viajes en el tiempo son muy distintos a
lo que otros autores nos han mostrado. No es necesaria una gran cápsula o algún armatoste
que transporte al viajero. Simplemente se envía la conciencia del prisionero al pasado y esta
se materializa con todo y cuerpo humano: una manera fácil de viajar; nótese que la
conciencia con todo y cuerpo mencionada permanece en el pasado, pero el verdadero
cuerpo del viajero temporal permanece en su propia época monitoreado por los científicos.
Los hombres del futuro sobresalen sorpresivamente casi al final. Con la las simples palabras
del narrador en off entendemos que son seres humanos muy avanzados tecnológicamente
hablando que sobrevivieron exitosamente a la guerra, aunque mantienen una terrible
vergüenza por su pasado al grado de rechazar por completo al viajero. El juego con la
paradoja temporal sobresale como el elemento dominante y devastador. El encuentro

. Para todos aquellos que hayan visto aquella película de 12 MONOS (que de hecho es la versión pirata de esta peli) sabrán a qué me refiero.consigo mismo en el pasado y el castigo que le es impuesto marcan definitivamente esta cinta.