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JOSCELYN GODWIN

EL M I T O P O L A R
EL A R Q U E T I P O DE LOS P O L O S EN L A C I E N C I A ,
EL S I M B O L I S M O Y EL O C U L T I S M O

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J o sce lyn G odw in es p r o fe s o r de m ú s ic a
en la U n iv e rs id a d de C o lg a te , en E s tad o s
U nidos, y a u t o r de n u m e r o s o s lib ro s de
e ru d ic ió n : « M y s t e r y R e lig io n s in th e A n ­
c ie n t W o r l d »

(1 9 8 1 ). « T h e T h e o s o p h ic a l

E n lig h te n m e n t» (1994), « A r m o n ía s d e l C ie ­
lo y la T ie r ra : la d im e n s ió n e s p ir itu a l de la
m ú s ic a d e s d e la a n tig ü e d a d h a sta la v a n ­
g u a r d ia » (P aidós, 1998), « T h e P a g an D r e a m
of th e R e n a is s a n c e » (2002) y « T h e G olden
T h r e a d » (2 0 0 7 ). A s im is m o , ha r e a liz a d o
im p o r t a n t e s tr a d u c c io n e s , e n tr e las que
cab e d e s t a c a r la o b ra a le g ó ric a d e l R e n a ­
c im ie n to « E l s u e ñ o de P o lifilo » . En A t a ­
la n ta ha r e a liz a d o la ed ició n de « A r m o n ía
de las e s f e r a s » y el pró lo g o de « L a fu g a de
A t a la n t a » , de M ic h a e l M aier.

TRADUCCIÓN:

ISABEL MARGELÍ

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«EL m ito p o la r » es el p r i m e r libro que
a fro n ta e l t e m a m ític o d e l o rig e n p o la r de la
h u m a n id a d , con una i m p r e s io n a n te a p o r t a ­
ción de fu e n te s de p r im e r a m a n o ; y lo hace
c o m b in a n d o con m a e s t r ía , y sin prejuicios,
« a lt a » y « b a ja » c u ltu r a . D e s d e la Edad de
Oro g r e c o la tin a y e l le g e n d a rio c e n tro m í s ­
tico a siátic o de A g a rta h asta la h ip ó tesis de
los h ip e r b ó r e o s d e l n o r te y las te o r ía s que
c ris ta liz a ro n en la vindicación nazi d e l o r i­
gen ario de la h u m a n id a d , Joscelyn G odw in
m u e s tr a un a m p l io p a n o r a m a de v a r ia n te s
m ític a s m a n t e n id a s ta n to p o r científicos
s e rio s co m o p o r te o r ía s p s e u d o c ie n tífic a s ,
ta n to p o r m ís tic o s o m e ta fís ic o s v e r d a d e ­
ros, co m o C o rb in o G u énon , co m o p o r fa n ­
tasio so s o c u ltis ta s , e s c r ito re s de novelas
« p u lp » o v is io n a rio s lu n á tic o s . Los niveles
de in te r p re ta c ió n son bien d ife r e n te s , pero
la f u e r z a d e l m ito p e r m a n e c e in c ó lu m e . Y
esto es lo fa s c in a n te : su c a m in o re c o rrid o a
tra v é s de los p a sad izo s m á s s u b t e r r á n e o s
de n u e s tra civilización.
« " E l m ito polar" explo ra un intrincado t e ­
jido de m ito s, n o cio n es cie n tífic a s y c r e e n ­
cias re lig io s a s en to r n o a los polos. A p e s a r
de las c o n n o ta c io n e s fa n tá s tic a s y o c u lt is ­
tas d e l t e m a , e l p r o fe s o r G odw in nos o frece
una o bra m a e s t r a de c la r id a d y s ín te s is .»
N ic h o la s G o o d r ic k -C la r k e
(au to r de « T h e Occult Roots of N a zis m » )
« P ro te g id o p o r su f i r m e s e n s a te z y e r u ­
dición, Joscelyn G odwin e n tra en ag u a s p ro ­
fu n d a s y p e lig ro s a s y r e to rn a con s o r p r e n ­
d e n te s n o v e d a d e s d e l ¡ n fr a m u n d o .»
Jo h n M ic h e l
(au to r de « T h e D im e n s io n s of P a rad ise» ]

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IMAGINATIO

VERA

ATALANTA

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J O S C E LY N G O D W I N
EL MI TO P O L A R
E L A R Q U E T I P O D E L OS P O L O S E N LA C I E N C I A ,
EL S I M B O L I S M O Y EL O C U L T I S M O

TRADUCCIÓN
ISABEL MARGELÍ

&
ATALANTA

2009

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En cubierta: © Wallpaper, 2005.
En contracubierta: Figura velada bajo la luna. E. Steichen, 1905.
Dirección y diseño: Jacobo Siruela.

Todos los derechos reservados.
Título original: The Polar Myth in Science,

Symbolism and Nazi Survival
© Joscelyn G odw in, 199 6
© D e la traducción: Isabel Margeli
© E D I C I O N E S A T A L A N T A , S. L.

Mas Pou. Vilaiir 17483. Girona. España
Teléfono: 972 79 58 05 Fax: 972 79 58 34
atalan taw eb .com
ISBN: 978-84-936510-0-8
Depósito Legal: B-22.751-2009

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ÍN D IC E

Prólogo
11
P rim era p arte: Prólogo en H iperbórea
C apítulo i: La edad de oro
17
Capítulo 2: L a imperecedera Tierra Sacra
26
Segun da p arte: Las luces del N o rte
Capítulo 3: La patria ártica
37

Capítulo 4: El mito ario

C apítulo 5: La Sociedad Thule
63
Capítulo 6 : La O rden N egra
85
Tercera parte: Tierras ocultas
C apítulo 7: Agartha y los Polaires
109
C apítulo 8: Shambhala
! 32
C apítulo 9: E l agujero del Polo
147

C apítulo 10: La Antártida
174

C u a rta p arte: A rcad ia recuperada
C apítulo 1 1 : El polo sim bólico
197

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Capítulo 12: Tradición solar y tradición polar 2 15 Capítulo 13: El polo espiritual 232 Q uinta parte: L a inclinación Capítulo 14: Catastrofistas 253 Capítulo 15: U niform itaristas 270 C apítulo 16: Teorías combinadas 286 C apítulo 17: Desplazam iento polar 300 Capítulo 18: L a restitución 3 12 N otas 3i 9 Bibliografía 332 Créditos de las ilustraciones 347 índice onom ástico 348 www.me .FreeLibros.

E l m ito p o la r www.me .FreeLibros.

me ex­ trañó la mención reiterada de cierto m isterio referente a los polos. con con­ secuencias significativas para todas las criaturas que la habita­ ban. de alusiones musicales y la comprensión de su con­ texto. Adem ás de los temas más obvios directamente relacionados con el sistema musical. y el campo de mi investigación se ensanchó considerablemente. Me lo encon­ tré. como los doce signos del Zodíaco y los siete planetas visibles. descu­ brí que había una escuela de pensamiento que sostenía que los Polos de la Tierra se habían desplazado en el pasado. Luego. Asim ism o. en primer lugar. porque el interés por la armonía de las es­ feras implica un interés por cuestiones de cosmología. tanto los de la tierra como los del cielo. En las primeras etapas de mi investigación fui en busca. En cuanto comencé a concentrarme en el tema polar.PRÓLOGO Debido a mi interés por la armonía de las esferas. a lo largo de los años he leído mucho en ese rincón inclasificable de la li­ teratura a veces descrita como «metafísica». «esotérica» u «ocul­ tista». empecé a fijarme cada vez que me topaba con ellos.me . Casi todos los es­ critores importantes tenían algo que decir al respecto. en menor medida. astrología. un grupo de autoridades -en este caso más www. cuando algunos temas se me impusieron por pura repetición en un texto tras otro.FreeLibros. U no de esos temas recurrentes era el del polo. sobre todo. astrono­ mía y.

El lector descubrirá que estas personas. va desde las teorías de la raza ártica. según varias fuentes. meditación. eslavos. Paso a paso. comparten.ocultistas que científicas. sino que ha seguido inspirando por todo el mundo a un grupo de esotéricos que combinan su com prom iso con la vía es­ piritual con una actitud hacia el nazismo que va desde la con­ formidad al entusiasmo. que analiza la tercera 12 www. Pero no sólo ha sobrevivido a la caída del Tercer Reich. aria o nórdica hasta el punto en que la ciencia respetable desestimó la idea. gitanos y otros individuos «no arios». dejándola para que la recogieran y la usaran com o arma política los pseudocientíficos del Tercer Reich. La primera parte (capítulos i y z) esboza la situación que supuestamente im peró antes de que se despla­ zaran los Polos. Sin embargo. alqui­ mia. y he tratado de reproducir mi expe­ riencia en la exposición de la segunda parte.advertía de que los Polos volverían a desplazarse en breve. ¿Q ué tipo de gente vivía ahí y qué ha sido de ellos? Preguntarme esto me hizo adentrarme en unas aguas que se volvían cada vez más profundas y arriesgadas. lo que está muy vinculado a la mitología de una Edad de O ro perdida. la supervi­ vencia de Hitler. sin excepción. los extraterrestres.FreeLibros. las bases nazis todavía existentes en regiones polares y los «centros espirituales» llamados Agartha y Shambhala. En ellos se in­ cluyen los ovnis. era que las regiones hiperbórea o ártica habrían sido aptas para el asentamiento humano. La investigación de este asunto se convir­ tió en el punto de partida del presente libro y constituye uno de sus temas principales. «Las luces del N orte». Tanto el Á rtico como el Antàrtico ocupan un lugar predo­ minante en este batiburrillo m itológico. etcétera). una cierta combinación de temas que se cultivan con avidez en círculos que mis colegas académicos evitarían como la peste. Se podría pensar que la idea de «raza aria» murió con H itler en 1945. son extrem a­ damente inteligentes y cultas y están fam iliarizadas con la literatura y las técnicas de esoterismo (yoga.me . U no de los supuestos resultados de un Polo «no despla­ zado». después de contribuir a las imperdonables crueldades de los nazis contra judíos. lejos de ser habitan­ tes semianalfabetos de una marginalidad lunática. la tierra hueca.

paralela al cris­ tianismo.parte (capítulos 7 a 10). a la que llam o «tradición polar». a quien agradaba documentar los hechos que desafían la «realidad consensuada». D eborah Belle Form an. su his­ toria. el coleccionista estadou­ nidense de anomalías. y. Después de mostrar su peor cara durante el nazismo. Seán King. y la historia del cristianismo. Pero a mí me parece que ha habido otra corriente espiritual en Occidente. Puede que el lector coin ­ cida conmigo en sospechar que hay «algo» detrás de todo esto. La cuarta parte del libro (capítulos 1 1 a 13) es un intento de llegar a entender todo este material. Joan M atthews y un amigo de www. un te­ rrible ejemplo de dichos abusos. y lo hago res­ petando los ejemplos de Charles Fort. Hans Thomas H akl. Al igual que en mi profesión . y rastrear el desa­ rrollo de cada línea hasta sus raíces.FreeLibros. mi intención es preparar al lector para una consideración informada y sin prejuicios de estas ideas. El cristianism o es uno de los de­ positarios de tales verdades. Y puede que él o ella sepa qué es. yo no. de Jacques Vallée. me han prestado o me han dado libros y artículos que he utilizado para escribir Arktos: Christopher Bam ford. el libro regresa al tema del desplazamiento polar. más recientemente. el escritor especializado en ovnis que destaca la seriedad del fenóm eno mientras desaconseja las conclusiones emocionales y prematuras. mecanismo y causas. pero pienso que ya es hora de colocar un rótulo de advertencia que diga: «O jo con esto».me . Janet Godw in. A q u í he procurado por encima de todo separar el sentido común de lo que no lo es. y de nuevo con un espíritu de «sospecha agnós­ tica». en el capítulo 13 doy mi visión de ella en su nivel más elevado. En la quinta parte (capítulos 14 a 18) presento el grueso de las teorías contradictorias. C reo que hay realidades y verdades que permanecen inviolables. N icholas G ood rick-C larke. ejemplificada por los filósofos místicos de la Persia medieval. Por último. Me complace dar las gracias a todos aquellos que han en­ contrado. aunque se haya abusado de ellas por m otivos egoístas o políticos. utilizando cualquier herra­ mienta que proporcionen el estudio de la religión comparada y la práctica esotérica.la en­ señanza a universitarios-.

me . A gartha y Shambhala se llevó a cabo en París y Lyon con ayuda de una subvención del Am erican Council of Learned Societies. Dedico este libro a mi hijo Ariel. También estoy agradecido por la ayuda indispensable de David Hughes del Colgate U niversity Interlibrary Loan Service. La m ayor parte de la investigación sobre Saint-Yves d ’A lveydre.Iow a. y de la Library o f Congress. y a David Fideler y C ynthia W eber-Brownell de Phanes Press. que generosamente me prestó libros de Landig y Serrano cuando todas las demás fuentes fallaron. U na versión más tem ­ prana de parte del capítulo 7 apareció en The Herm etic Journal. una beca del N ational Endowm ent for the Humanities y otra del Colgate U n iversity Research C oun cil.FreeLibros. que ha trabajado a mi lado durante la m ayor parte de su elaboración y cuyos estudios as­ tronómicos me han ayudado a entender sobre qué estaba escri­ biendo. Debo un agradecimiento especial a Arthur Versluis y a mi esposa Janet por sus comentarios sobre el manuscrito. Joscelyn G o d w in 14 www.

PR IM E R A PA RTE: P R Ó L O G O EN H IP E R B Ó R E A www.me .FreeLibros.

cerca de los Polos. cam­ bio evolutivo y demás intentos de dar sentido al curso de la historia y la prehistoria. el Paraíso perdido y la N ueva Jeru salén. con el eje perpendicular al plano de su órbita alrededor del Sol. o.FreeLibros. prim avera u otoño. sino que se in­ clina en un delicado ángulo de unos 23 1/ 2 0 desde la perpendi­ cular. sino que giraba perfectamente erguida. Num erosas fuentes. a las que nombraremos más tarde. que por entonces la Tierra daba la vuelta al Sol en 360 días exactamente. Éste será el marco de nuestras investi­ gaciones. además. Añaden. todos los días serían iguales. el clima siempre sería cá­ lido. siempre frío. Sus ramas enlazan con las ideas de desarrollo cíclico. La distribución de mar y 17 www. nos aseguran que en tiempos primigenios la Tierra no estaba incli­ nada. con su ecuador en el mismo plano que la eclíptica. Ya sea una verdad literal o sólo simbólica. la Tierra no se mantiene erecta en su órbita alrededor del Sol. este aspecto del arquetipo polar agrupa la m itología de la Caída y la Redención. verano. lo que viene a ser lo mismo.me . Cerca del ecuador. de que una catástrofe causó su estado actual y de que algún día se restituirá en la per­ fección geométrica de su origen.C A PÍTU LO I LA ED A D DE O RO C om o puede verse desde un sim ple globo. Bajo estas circunstancias no existirían las estaciones de invierno. Pero existe un relato muy repetido de que la situación de nuestro planeta fue m uy diferente una vez.

com o N ew foundland o M oscú. m uy distinta a la de hoy) quizá afectara a las temperaturas de ciertas regiones. Asim ism o. cuatro estaciones.FreeLibros. 18 www. Las plantas germi­ narían. granarían y m orirían obedeciendo sólo a sus ritmos innatos. se alzaría en un ángulo respecto al horizonte y alcanzaría menos altura en su límite del mediodía. propor­ cionando alimento todo el año para las criaturas que lo pudieran necesitar. condiciones equinocciales todo el año. el Sol saldría a las seis en punto cada mañana exactamente por el Este. como lo son siempre las montañas. Ilustración ib: Actualidad. en cada fase de su ciclo vital. Más al N orte o al Sur.me . Hacia los Polos.tierra (sin duda. las tierras altas por encima del nivel del mar serían frías. florecerían. com o la Corriente del G o lfo suaviza ahora el clima del norte de Europa en comparación con otros lugares de la misma latitud. Pero el clima de cada zona sería uniform e a lo largo del año. En el ecuador. L a vegetación característica de cada territorio estaría siempre presente. se alzaría en vertical hasta alcanzar el cénit al mediodía y continuaría su trayecto para ponerse justo en el Oeste a las seis de la tarde. su ángulo sería tan angosto Ilustración ia: «Edad de Oro».

los años serían tan sólo un fenómeno cósmico.FreeLibros. las crías de animales podrían crecer en cualquier época del año y nunca faltaría alimento para ello. El Sol sal­ 19 www. la ausencia de estaciones haría la Tierra habitable. sino que la mitad de su disco sería visible todo el tiempo. Pero los puntos por los que saldría y se pondría no cambiarían nunca. no podrían crecer plantas alimenticias en una región tan pobre de la luz ne­ cesaria para la fotosíntesis. allí el Sol no saldría ni se pondría. el sol bajo de la primavera ártica da lugar a una asombrosa variedad de vege­ tación. Si el ciclo anual no tuviera consecuencias para el clima de la Tierra. Por este m o­ tivo. Incluso hoy. serían por fuerza frías e inhóspitas para la vida ani­ mal. Igual que el resto de la Tierra. Aun si la Tierra produjera su propio calor.que su trayecto de doce horas no lo llevaría más allá de unos cuantos grados por encima del horizonte. N o habría necesidad de gastar energía en migraciones. como hoy. dis­ frutaría sin duda de una Edad de O ro. En los propios Polos se obtendrían unas condiciones celes­ tes poco corrientes. y la duración del día y la noche serían invariablemente iguales. calentadas sólo por medio Sol. con zonas entre templadas y tropicales. puesto que en la actualidad el día y la noche sólo son iguales en los equinoccios de primavera y otoño.me . podríamos llam arla una época de perpetua prim avera. Suponiendo que el paisaje fuera bien uni­ forme. Con calor y frío alternándose diaria pero no anual­ mente. trazando un círculo alrededor del horizonte una vez al día. toda vida quedase ale­ targada. doce horas de luz solar posibilitarían la fertilidad hasta altitudes muy altas. en las regiones ártica y antàrtica no habría noches que durasen meses y en las que. Cuesta imaginar que la tierra mítica de Hiperbórea (la «tierra más allá del viento del Norte») estu­ viese habitada alguna vez por humanos com o nosotros. e incluso confortable. hasta latitudes mucho más extremas que en la actualidad. mientras que los mares antárticos son un hervidero de krill y de las criaturas que viven directa o indirectamente de él. como en los ma­ nantiales volcánicos que hoy calientan Islandia. esto sería la norma durante todo el año. insectos y vida animal. Con la probable ayuda de las corrientes marinas y el calor interno de la Tierra. Estas zonas. N o obs­ tante. Con los ejes erguidos.

y al cabo de 360 días completaría el círculo del Z o ­ díaco. Más notables (para los seres inclinados a percibir tales cosas) serían los cam bios anuales en el cielo nocturno. si acaso había Luna.dría y se pondría cada día contra un fondo ligeramente distinto de estrellas. si su período de revolución alrededor de la Tierra sería de unos matemáticamente satisfactorios 30 días.FreeLibros. en los propios Polos. C om o escribe Jean Phaure en Le Cycle de l ’humanité adam ique (El ciclo de la humanidad adánica. En las zonas templadas. E l ciclo diario de las estrellas parecería sufrir un leve descenso. Cada noche saldrían las estrellas. y empezaría el si­ guiente ciclo anual.me . A l término de los 360 días. Si com ­ partiera el mismo plano que la Tierra. Aunque. y cada luna llena desaparecería unas cuantas horas a la som bra de la Tierra. al ponerse el Sol en el Oeste. la oscilación de las demás estrellas se daría en ángulo con el horizonte. En el ecuador. sin solsticios ni equinoccios que marcaran el año. durante la luna nueva. o bien. estos eclipses mensuales serían los indi­ cadores más importantes del paso del tiempo. el pivote inmóvil podría ser visible si resultara coin­ cidir con una estrella polar. y el punto pivotal se levantaría cada vez más hasta que. cada mes estaría marcado. Sin embargo. como plantea­ rán algunas de nuestras autoridades. y cada mañana se pondrían. sino sólo la reaparición. equiva­ lente a un grado. esos descensos se habrían sumado hasta completar un círculo. un observador perspicaz se daría cuenta de que cada día era distinta la primera estrella que se hiciera visible sobre el horizonte oriental. por un eclipse de Sol. En un mundo sin estaciones. su «inicio» no sería un punto fijo. 1988): 20 www. al anochecer. El tiempo en sí poco significaría en ese Paraíso prim igenio. Más cerca de los Polos el án­ gulo disminuiría. si­ guiendo una trayectoria que encajaría perfectamente con la del Sol. el pivote quedara justo en lo alto. y las estrellas se desplazarían alrededor como un cuenco que girase sobre un dedo. todo el cuenco celeste oscilaría en lo alto com o si pivotara sobre los horizontes norte y sur. N o se puede saber cómo se habría comportado la Luna en esa época: si su órbita también estaría en el plano ecuatorial. de la estrella que se eligiera com o punto de referencia.

estos lectores deberían considerarlo una idea platónica de cómo «tendría» que ser la Tierra. ya sea real o ideal. aunque en la práctica absorbiera de su entorno indio la idea de Edades en decadencia. en forma del Jardín del Edén. Tam poco la filosofía budista deja lugar para la nostalgia. Experim enta el envejecimiento sólo com o una feliz m aduración. pues creati­ vamente estamos acostumbrados a tratar con los desequilibrios y desarmonías del mundo.1 Tal vez haya a quien todo esto le parezcan meras hipótesis. En cualquier caso. sabiendo que la perfección geométrica del reino ideal es inalcanzable en el mundo corpóreo. En ellos vamos a centrarnos.E n la Edad de O ro .FreeLibros.me . por el que la humanidad se paseaba junto con los dioses antes de la Caída. U n ser que vive en arm onía con el entorno en el que crece no necesita reloj de pulsera: le basta el curso de las estre­ llas. participa de la música de las esferas. Pero en el antiguo Oriente P ró­ ximo tenemos un vestigio evidente de la Edad de O ro en el G é ­ nesis. Los egipcios ha21 www. interesantes como ejercicio imaginativo. N uestros instrum entos de medida son los sig­ nos de nuestra angustia. y nuestra actual trayectoria no es más que nuestra C aída. cada vez más acelerada. para quienes no existía una era pasada que no estuviera ensombrecida por la amenaza de una destrucción cíclica por fuego o diluvios. el «Tiempo» en toda su plenitud estaba más cerca de la Eternidad que de la duración. E l ciclo de las Edades E l recuerdo o la imaginación de una Edad de O ro parece ser una característica de las culturas que cubren el área entre la India y Europa del N o rte. pero no basadas en una certeza histórica y mucho menos en pruebas científicas.2 En las Am éricas. A l salir del Paraíso caím os en el tiem po. Puede que ni siquiera resulte una imagen atractiva. hay que aceptar que se trata de una hipótesis recurrente en la historia de las ideas y que aquellos que la han sostenido requie­ ren atención. En lugar de desestimarlo como disparatadas especulaciones sobre la pre­ historia. las mitologías más ple­ namente desarrolladas de la historia fueron las de los mayas y los aztecas.

no había distinción entre buenas y malas acciones. Los textos del Avesta iraní ha­ blan del Reinado de O ro de mil años de Yim a. Plata. en su Trabajos y días.C . Puesto que todo el mundo cum plía con su deber y nada más. el período completo de diez partes constituye la Mahayuga. V ivían sin casas. pecho. Tetra Yuga (tres). todos los deseos que concebían se satisfacían directamente. tenía un es­ quema de tres Edades.FreeLibros. hasta que al final de la K ali Yuga (la más corta de la serie. bajo el dom inio de Anu. cuenta la historia de la raza humana en cinco Edades: O ro. tal com o la transm itió Beroso. Sus nombres sáns­ critos se refieren a sus duraciones relativas: Kitra o Satya Yuga (cuatro unidades). Un estudioso moderno describe así la primera de esas edades: En la primera K itrayu ga. era la Edad de O ro.me . es la doctrina hindú de las cuatro yugas. después de la creación de la Tierra. El granjero y poeta H esíodo (que floreció hacia el 700 a. puesto que animales y plantas no existían toda­ vía.biaban de épocas pasadas gobernadas por dioses-reyes. bajo cuyo gobierno se desconocían el frío y el calor. muslos y pies res­ pectivamente. La teoría de este tipo más desarrollada. afortunada­ mente) el mundo se incendia con fuego y se inunda con agua y vuelve a nacer. L a mi­ tología babilonia. las cosas van empeorando poco a poco: cada yuga sucesiva contempla a una raza humana que va cayendo cada vez más en la infelicidad y el vicio. En la 22 www. Heroica y H ierro (tuvo que añadir la Edad Heroica para que la historia griega encajara en el esquema tradicional). y la tierra producía por sí misma alim entos deliciosos para ellos. la muerte y la enfermedad. la vejez. que acababa con el Diluvio. la primera de ellas.5 Después de la K itra o Satya Yuga. Brahman creó mil parejas de gemelos de su boca.). Dvapara Yuga (dos) y Kali Yuga (una). La cultura occidental supo por primera vez de esta concep­ ción cíclica de las Edades por los griegos. y quizá la más anti­ gua. cada una de las cuales duraba mientras el equinoccio vernal avanzaba a través de cuatro signos del Z o d í­ aco. el primer hom ­ bre y el primer rey. Bronce. C ada pareja de gemelos dio a luz al final de su vida a otra pareja exacta a ellos.

predom i­ naba la idea de que el tiempo avanzaba en uno o más ciclos de decadencia: el mundo y sus habitantes fueron creados en un es­ tado de despreocupada inocencia y habían caído de form a gra­ dual en una condición cada vez peor. «Te­ nían toda clase de bienes y la tierra de ricas entrañas espontá­ neamente producía mucho y abundante fruto.FreeLibros.]. sobre el reinado de C rono que precedió al actual reinado de su usurpador Zeus: Y bajo el pastoreo de aquél [Dios] no existían regímenes políticos ni se tenían mujeres ni hijos. en su Político. en el primer libro de sus Metamorfosis. cuando es abandonado. al contrario. sem ejante existencia había desaparecido por com pleto. sin acordarse para nada de su pasado. y tenían. los hombres vivían bajo el gobierno de C rono (Saturno). ya que las estaciones se combinaban entre sí sin rigor alguno para ellos. marcha él por sí mismo [ .me .»4 Platón escribió algo parecido. y que otras. hace que al joven Sócrates le instruya un «extranjero» sobre el gobierno del mundo durante dos tipos de era alternos: Q ue unas veces va conducido por una extraña y divina causa. ellos tranquilos y contentos compartían sus trabajos con muchos deleites. en cambio.primera de ellas. Desnudos y sin cama. Platón. en cambio. pues todos volvían a la vida saliendo de la tierra. restaurada p or el creador.7 E l significado de este fragmento. libres de la dureza del trabajo. o de cualquiera: la guerra y la amenaza de la hambruna. proporcionó un relato más elaborado del ciclo de las Edades. se pasaban al aire libre la m ayor parte del tiempo. el dolor y la vejez. com o tanta mitología pla­ 23 www. en el mismo diálogo. concibiendo también la Edad de O ro como un pa­ raíso bucólico donde «había una prim avera eterna»6 y los hom ­ bres estaban libres de los dos peores males de la época de O vidio. el romano O vidio. fru ­ tos abundantes de árboles de muchos bosques de distintas clases: aqué­ llos no se producían por cultivo. sino que espontáneamente los daba la tierra.. Aunque no era algo universal en el mundo clásico. y tenían blandos lechos en el césped que abundantemente brotaba de la tierra. reco­ brando su vida e inm ortalidad..5 Siglos después.

pues. y los mu­ sulmanes.lo ve como una proyección para aliviar los sufrimientos presentes: primero. Para los elegidos. poeta del palacio de César A ugusto. es discutible. el mundo experimentará una súbita reversión a su estado áureo original. si esto no es un solo ciclo. mediante el eterno optimismo de que quizá mejoren de repente. el ciclo de las Edades comenzará de nuevo. y segundo. las religiones abrahámicas sólo consideran un único giro de la rueda del tiempo. Este giro es lo que el esotérico cristiano Jean Phaure llama el «ciclo de la humanidad adánica». que caen bajo la ley de la entropía a medida que los dioses abandonan la Tierra y sus habitantes a sus propios recursos. Sin em bargo. la segunda llegada de Cristo. Sin embargo. lo que siga será aún más glorioso que el Paraíso. sostenida por la «causa divina». en la que ninguna ve mucho que alabar: los judíos.FreeLibros. Com o un reloj rebobinado hasta agotarse. los cristianos. Las tres religiones abrahámicas tienen cada una su propia adaptación del mito de las Edades decadentes y la restauración. y la otra.tónica. anunció el advenimiento de esta renovación en su cuarta Égloga. sino parte de un m ovim iento más amplio. lo que aquí nos concierne es la co s­ 24 www. la Satya Yuga o Edad de O ro. si no del un i­ verso. al tiempo que permite que otros ciclos hayan ocurrido y ocurran en el futuro. Tanto el judaismo com o el cristianism o y el islam com ienzan con Adán y Eva en el Paraíso. La interpretación psicológica obvia del mito del regreso a una Edad de O ro -q u e muy bien puede ser cierto sin que por ello sea exhaustivo. Virgilio. Todas creen en una Caída y en la misión de los profetas de recordarle a la raza humana sus debe­ res y virtudes. En com paración con el sistema oriental o griego. aunque se ha comprobado que con exceso de op ­ timismo. pero una probable interpretación lo rela­ ciona con el ciclo de las Edades. A l final de la Edad de H ierro. el día del Ju icio Final. exotéricamente ha­ blando. entonces hay esperanza.000 años. la llegada del Mesías. Cada una aguarda el fin de la época presente. Pero. que dura unos 64. las edades siguientes. se trata del fin de la historia del mundo. mediante el eterno pesimismo que nos asegura que las cosas nunca han ido peor que ahora. La primera era sería. en el extremo nadir del abandono.me .

la Tierra dis­ frutó una vez de la situación descrita al principio de este capí­ tulo. puede que el recuerdo de la Edad de O ro se base en algo más que en un anhelo. como tantos declaran.mología y la mitología.FreeLibros.me . Si. y en concreto el punto esquivo y sutil en que ambas se encuentran. 25 www.

como una secuencia de siete Razas-Raíz en siete continentes: 26 www.FreeLibros. texto de cosmogonía tradicional que de otra manera nos sería desconocido. como asumieron sin dudarlo sus opo­ nentes. el cual admiten haber adquirido por vías que no son las habituales: se trata de H.1 8 9 1) y René Guénon (188619 5 1). o porque deliberadamente quiso confundir al lector co ­ locando «pantallas» por el camino. ya sea por prisa e incompetencia. En especial hay dos escritores que destacan por su volun ­ tad de com partir tal conocim iento con sus lectores. no fuera que la D octrina Secreta resultara de acceso demasiado fácil. y propondrán m oti­ vos por los que la Tierra cayó en desgracia. B lavatsky ( 1 8 3 1 .CA PÍTU LO 2 LA IM P E R E C E D E R A T IE R R A SA CRA En la quinta parte oiremos varias voces que nos asegurarán que la actual posición del eje es anormal.me . Primero nos centraremos en la versión de Blavatsky de las épocas perdidas de Hiperbórea y Atlántida. seguramente las dos principales autoridades esotéricas de la modernidad.1 Pero las directrices de su historia de la humanidad pueden reconstruirse así. En época moderna son muchos menos los que aspiran a saber algo de su estado ori­ ginal. P. Blavatsky no siempre es sistemática. Para ello es necesa­ rio filtrar y seleccionar las observaciones diseminadas p or su obra maestra de «ciencia iniciática» L a doctrina secreta. que adopta la form a de un comentario al críptico Las estancias de D zyan.

andróginos y semihumanos. fueron «el primer in­ tento de naturaleza material y formación de cuerpos humanos». 5. La Quinta R aza (aria). El segundo continente se extendía al sur y al oeste del Polo N orte. cuando Groenlandia y otros «Edenes de eterna primavera» del N orte se transformaron en «Hades hiperbóreos». Desde entonces han aparecido y desaparecido muchas tie­ rras.1. Ésta fue la época de la Tercera Raza. 4. E l primer continente de este M anvantara (un período de varios millones de años) fue la «im perecedera Tierra Sacra». una «Edad de Oro» en que «los dioses andaban por la tierra y se mezclaban libremente con los mortales».2 Aunque es poco lo que puede decirse de él. la última de las cuales fue la «Atlántida» de Platón. Lemuria quedó destruida a su vez y sus supervivientes die­ ron origen a la C uarta R aza . así como un con­ tinente con form a de herradura que fuera desde G roenlandia hasta Kam chatka.14 que vivía en la Atlántida.3 Éste fue el hogar de la Prim era Raza de humanos. surgió en Asia.6puede que incluyera la bahía de Baffin. de seres monstruosos.5 (Adviértase el paralelismo con la inmortalidad y la raza no engendrada de P la­ tón. y no se les podía herir ni destruir con la m uerte. que «no tenían tipo ni color y. aunque colosal. que fueron pasando de ser andróginas ponedoras de lluevo a tener dos sexos diferenciados.8 La m ayoría de ellos fallecieron en el prim er gran cataclism o.12 Ésta fue la «Caída del I lom bre»13 y tuvo lugar hace unos 18 millones de años.) 2. Para el tercer continente.me .16 27 www.10 Blavatsky tomó prestado un término de la geo­ logía moderna.4 Los cuer­ pos de estos primeros ancestros no eran físicos.7 En él apareció la Segunda Raza.000 años. de blancos y cobrizos. Lem uria. sino etéreos. que abarca desde el océano ín d i­ co a Australia.FreeLibros. un frag­ mento del gran continente que se hundió hace unos 12.“ En el transcurso de la era lemuriana aparecieron las primeras razas verdaderamente humanas. Los atlantes se dividieron desde sus primeras tribus entre los hones­ tos y los deshonestos. apenas tenían una form a objetiva». «cubría todo el Polo N orte como una corteza ininterrumpida».000 años.15 Su continente se hundió hace unos H50.9 3.

20) y la expulsión del Edén (o la patria polar). según el H aim avatcbanda. y el del este. sur­ gidos del Ganges celestial que brota de los pies de Vishnu.6.'8 (Se observa la semejanza con los cuatro ríos del Edén bíblico. Se habla mucho sobre Meru en los textos hindúes y en los comentarios modernos sobre ellos. que.Otras dos razas están por llegar antes del fin de este Manvantara. con gran patriotismo. por último. cerca de la Estrella P o lar. Luego viene la separación en sexos (2. L a segunda historia de la Creación.con algún lugar determinado de la Tierra. y su centro mítico es el monte M eru. de bronce.FreeLibros. dispone de cuatro enormes pilares: el del norte es de oro. dice Blavatsky: «Creem os en los siete “ conti­ nentes” . de plata. la introducción definitiva en cuerpos físicos (los «mantos de piel» del Génesis 3.7) y situado en el «Edén».000 de kilómetros de altura. el del sur. 28 www. y. la tierra de H iperbórea se denomina SvitaD vipa.17 La versión conservada en el hebreo Sepher Bereshith (Libro del Génesis) admite fácilmente una interpretación que concuerde con las cuatro primeras razas. mien­ tras que dos aparecerán en el futuro». 7. ya iguales que nosotros. 21-22 ). Em pieza con la creación por parte de Elohim de un Adán espiritual. cuatro de los cuales ya han vivido su existencia.000. D e allí fluyen cuatro ríos. hecho de polvo de la tierra más el aliento de vida (2. En los puranas hindúes.19 simbolizadas quizá por los cuatro pilares hechos de los metales de las cuatro Edades. habla de un ser más materializado. A partir de ahí los seres humanos. Resumiendo. Los orientalistas. proce­ den a engendrar los distintos tipos de razas y a poblar el globo. se han esforzado en conciliar la geografía de M eru -supuestam ente. «varón y hembra» (Génesis i. trató de situar la isla Blanca en Gran Bretaña. de más de 1. el del oeste. Esta montaña. que son otra de las fuentes princi­ pales de Blavatsky. y también los indios.) Blavatsky escribió que esta tierra sacra «es la única cuyo destino es durar desde el inicio hasta el fin del Manvantara a través de cada R onda». 27). empezando por el Essay on the sacred isles in the West20 de Francis W ilford. de hierro. general­ mente aceptada com o versión alternativa extraída de la fuente yahvista.me . «isla Blanca».

La H iperbórea de B lavatsky es ambigua en este sentido: es geo­ gráfica. a todos sus seguidores y todo lo que representaba.1 veces bastante arriesgadas. N o dejó a sus lectores ninguna iluda de que hablaba con autoridad derivada de enseñanzas iniciáticas. imposibles de situar o contener en las dimensiones conocidas de la Tierra. Guénon dice de otro escritor sobre el tema: Lo consideram os un «buscador» (y con esto no querem os d en i­ grarlo en absoluto). Blavatsky o b ­ tuvo sus conocim ientos leyendo mucho y con las enseñanzas orales de unos «maestros» a los que nunca se ha identificado de forma concluyente. y el Irío intelectual francés que despreciaba a madame Blavatsky. pese a que en muchos casos predicaba exactamente lo mismo. son parte de un cosmos más amplio y con varios niveles. pues se ubica en el Polo N orte. está en su perfecto derecho. cuya vida es una red de intriga y misterio pero cuya obra es una mina de sabiduría esotérica.21 G uénon sobre H iperbórea Costaría encontrar dos personalidades más diferentes que la imprevisible aristócrata rusa. no pueden coincidir de ningún m odo. E n otras palabras. mientras que nosotros lui cmos ciencia iniciática.23 29 www. lo que significa que tal vez no la encontraríamos si la buscásemos con ojos de mortales. poilríamos decir que está haciendo arqueología. puesto que no «e adscribe a ninguna tradición actualmente viva ni está en posesión de ningún dato recibido por transmisión directa. aunque loquen los mismos temas. y no sólo de erudición o de una filosofía personal. y son éstos dos puntos de vista que. y a la vez inmaterial. que ocupa el mismo espacio que el nuestro y era perceptible para los seres de yugas anteriores.FreeLibros. .me . que ofrece explicaciones según su visión personal.22 Guénon extrajo los suyos de fuentes dis­ tintas pero análogas: existen rumores de misteriosos contactos hindúes en sus años tempranos. En un artículo sobre «La Atlántida e H iperbórea» (1929). U na reciente evaluación de la cosm ología védica por el científico Richard L. Thom pson propone una audaz sugerencia que muchos lectores sabrán apreciar: que los lugares descritos en los Vedas.

según Guénon. que Guénon creía que ahora se estaba acercando a su fin. mientras que la segunda echó raíces en el A ntiguo Egipto y en América. que G uénon consideraba la más cercana de todas las tradiciones culturales a la prim ordial. empezó en la tierra hiperbórea llamada Tula (el mismo nombre que la Thule griega y latina). aunque norm al­ mente esto denota un período mucho más largo que contiene 71 M ahayugas).28 L a primera de ellas dio origen al hinduism o.) Después de este centro hiperbóreo.me . Guénon afirma que recibió su tradición de una fuente dual: prim ero.26 Guénon no dice qué especie de seres vivían allí. Era «el centro primero y supremo para el conjunto del actual Manvantara [.24 Guénon hace un cálculo basándose en los núme­ ros que se dan en los puranas hindúes y sugiere que su duración podría ser de 64. bajo la ley prim ordial y la tradición ofrecidas por el Vaivasvata Manu o fundador espiritual del Manvantara. la tierra hoy hundida bajo las olas del océano Atlántico. luego. en el origen».800 años.29 sino como un 3° www. di­ rectamente de la tradición prim ordial en el N orte. del que una religión constituye el lado exotérico.FreeLibros. simbolism o. Por sus ensayos sobre sim bología parece que Guénon no contemplaba M eru como una montaña real situada en el Polo N orte.] la arquetípica “ isla sacra” . Él concluye que la civiliza­ ción atlante podría haber durado un «G ran Año» de 12.25 Este ciclo adánico.27 En cuanto a nuestra época postatlante. de la atlante en el O este. equivalente a la mitad del período de la precesión de los equinoccios.960 años.La versión de Guénon de H iperbórea se parece a la de Blavatsky en muchos aspectos. vino la Atlántida. y su situación era literalmente polar. pero está concebida a una escala temporal mucho más restringida. Él se interesa por épocas muy anteriores a cualquier tiempo histórico. «que se corresponden muy bien con la edad de la presente humanidad terrestre». y bastante diferenciada de él. ini­ ciación y práctica ritual. pero que aun así perte­ necen a la misma M ahayuga o serie de cuatro edades (Guénon también llama a este período un M anvantara. aunque da a entender que nuestro ciclo de humanidad empezó ahí... (Guénon y sus seguidores utilizan «tradición» en un sentido especial que de­ signa el conjunto de conocimiento esotérico.

especialmente en la interpretación que Guénon da de ella.1 ciencia moderna las ha encogido más que nunca reduciendo el mundo y al hombre a «meras entidades corpóreas. «que. Es importante observar hasta qué punto trans­ gredió las fronteras corrientes de su doctrina con sólo m encio­ nar cosas como Hiperbórea y la Atlántida.1 les temas por ser demasiado sensacionalistas. aunque en general evita 1.1 progresiva solidificación del mundo y sus habitantes. para una mentalidad actual. según ciertos datos tradicionales.iiude que. y naturalmente surgirá la pre­ gunta de por qué los paleontólogos no han descubierto vestigios de su Segunda y Tercera Razas. desde Jean-Sylvain B ailly hasta Jürgen Spanuth. Es cierto que la Atlántida la describió Platón y ha sido el tema de cientos de li­ bros. sino que es con­ secuencia de lo que en el lenguaje occidental se denomina la “ Caída del hom bre” ». de identificar la legendaria Atlántida con algún te­ rritorio real del lejano N orte. me­ 3i www.30 pero sus lectores saben que sus pistas más significativas se esconden a menudo en las notas. H ay que reconocer que. sobre todo de cómo trascienden las fronteras entre las distintas religiones y muestran su unanimidad a nivel esotérico. el interés de Guénon por este material radicaba en expo­ ner el simbolismo y la m itología del polo. lejos de ensanchar las fronteras del mundo conocido. Pues. Guénon. sino que es un continente anterior situado justa y exacta­ mente en el Polo N orte. es un tema relativamente respetable. Sólo en una nota a pie de página Guénon menciona de pa­ sada la inclinación del eje terrestre.me . los toca cuando escribe en E l reino de la cantidad y los signos de los tiempos sobre 1. a los que volveremos en el capítulo 1 1 . Hiperbórea es menos aceptable.FreeLibros. Guénon no hace tal cosa: él deja perfectamente claro que Hiperbórea no es igual que la A tlán ­ tida. mientras que se han dado intentos académicos.símbolo del eje terrestre que pasa por el P olo y señala a las A rk toi. privadas. 1.31 y . aunque los geólogos consideren que su ubicación en el Atlántico es una idea desa­ creditada. La m ayor parte de su obra trata de sim bolism o y doctrinas metafísicas. no ha existido desde el principio. las constelaciones de la O sa M ayor y Menor.ime Blavatsky sitúa en el Polo. cuesta concebir una Primera Raza puramente etérea como la que mail. En con­ junto.

explica. pero las dos primeras Razas no tenían nada que ver con ello ni estaban supeditadas a las temperaturas o a los cambios de éstas. vivieron los hombres hasta el fin de la Tercera R azaR aíz.C.440 años de du­ ración (nueve Edades astrológicas.C . 32 www. D ilu vio de N o é.. 25. y los «Grandes Años» de los griegos.. sus cuerpos no estaban m aterializados com o lo están los nuestros. el descenso a la materia no había llegado tan lejos como hoy.FreeLibros.me . 12.32 En fases más tempranas del Manvantara. Posiblemente M u y Lem uria. las Edades as­ trológicas (de las que se hablará más en el capítulo 12 ). 17440-4480 a.: Edad de Plata (Tetra Yuga). H iperbórea. de Leo a Sagitario). que ha de terminar en un futuro bas­ tante cercano.960 años de duración (medio ciclo precesional.920 años de duración (un ciclo precesional completo. Y así. empezando por la Edad de Leo). Algunos seguidores suyos33 coinciden con los teósofos en decir abiertamente que éste es el m otivo de que no exhumemos los huesos de nuestros ancestros hiperbóreos: simplemente. y por consiguiente no se han conservado.C . nos han enseñado.diante hipótesis. de la menor posibilidad de comunicación con cualquier otro orden de realidad».” Jean Phaure ha desarrollado los indicios de Guénon en una versión de la prehistoria que reconcilia de forma brillante cua­ tro cronologías dispares: el ciclo de Guénon de 64. inicio de la escritura. Com o dice Blavatsky: Los hombres hemos aprendido a vivir en cualquier clima. 36880-17440 a.800 años de nuestra actual humanidad. 19.C .. gélido o tropical. Fin de la A tlántida hacia 10800 a. de E sco rp io a Géminis). Caída en la encarnación. Su esquema es el siguiente: hacia 62800-36880 a.: Edad de O ro (Krita Yuga).34 E sto predispone fácilmente a la objeción de que el clima polar es demasiado frío y oscuro para los seres humanos. colonias atlantes.: Edad de Bronce (D vapara Yuga). Paraíso terrenal antes de la encarnación.]. el sistema hindú de cuatro yugas. cuando la eterna prim avera reinaba en todo el globo [ .

6. algunos tibetanos han dado muestra de esos mismos «poderes».me .C . ( Oviamente. Pero. pero sus diferencias fundamentales muestran que el tema está lejos de considerarse resuelto. pero seguía dotada de enor­ mes poderes físicos y gnósticos.-2000 d . H asta años recientes.480 años de du­ ración (Edades de Tauro. sin duda. Ju icio. Es posible que. Phaure no se inmuta ante las consecuencias de encarnar a su humanidad de la «Edad de Plata» en el Á rtico.ista cierto punto. los humanos «postprimordiales» de la Edad de Plata encontraran su hábitat ideal en un territorio demasiado frío para nosotros.56 M ilenio. en mitad de una Edad de H ielo: ¿E s posible que allí existiera. a escala de un continente pequeño. como Richard Thom pson.: Edad de H ierro (Kali Yuga). En el libro de Phaure. lo que no es posible resumir aquí. A ries y Piscis).as explicaciones de Blavatsky y Guénon son compatibles It. Parusía.FreeLibros. la idea que tiene Blavatsky de un Manvantara. viviendo casi iin ropa en altitudes m uy elevadas y emitiendo suficiente calor com o para secar prendas empapadas y heladas casi al instante. por difí1 iI que fuera?37 I. Mientras que la p ri­ mera raza no es ni siquiera física. incluso entre . este esquema va precedido de una do­ cumentación muy exhaustiva para ajustarlo a las visiones cien­ tíficas de la prehistoria. con­ 33 www. sostiene un punto de vista mucho más amplio que el de la ciencia materialista. H isto ria «clásica».«lucilos que trabajan sobre todo a partir de fuentes hindúes. Edad de A cuario. inicio de un nuevo ciclo de la humanidad.dad de Plata se había encarnado. un -m icroclim a» mantenido p or fuentes de energía que nos resultan m is­ teriosas porque son espirituales? Aquella humanidad del inicio de la I . dado el dominio de sus energías corporales y en especial de la Kundalini. Además.4480 a. el nacim iento de C risto m arca el inicio de la Kdad pisciana.C. ¿cómo olvidar la análoga tradición de un Paraíso Prim ordial que se representa rodeado de brillantes m uros de hielo? ¿Q uién sabe qué podría revelar una exploración del suelo de Groenlandia (la «tierra verde»).

en su opinión. no prosperó a partir de unos ancestros simiescos para seguir avanzando en conocimiento y poder hasta el nivel actual. lo libera a uno de la angustia existencial de nuestro tiempo. 34 www. estos dos compañeros in­ cómodos están unidos en su oposición radical a la imagen que presenta la teoría evolucionista moderna. La raza humana. y sospechar por primera vez que la v i­ sión «científica» de la historia con que se lava el cerebro a casi todos los jóvenes podía ser com pletam ente errónea. sino su descenso lo que se ras­ trea a través de esas fases prehistóricas. sólo con la progresión del ciclo entró en el mundo físico tan de pleno com o lo estamos nosotros hoy. En com paración con su cronología. es inmensamente más larga que la de Guénon. N o es el «ascenso» del hombre. la «H iperbórea» y la «Atlántida» de Guénon son meros incidentes dentro de la his­ toria de la Q uinta Raza. como dijo Darwin. y no en la cresta de una ola creciente. Sin embargo.me . pues dura millones de años frente a los miles de él. D arse cuenta de que podríamos estar en la hondonada de un ciclo. su origen era divino y su prim er estado fue no fí­ sico.FreeLibros. en contra de las pruebas abrumadoras de lo contrario. que se aferra al junco roto de la fe humana en el «progreso».form e a la de la datación hindú. A l contrario. Recuerdo bien el impacto de descubrir a esos autores y sus numerosos seguidores.

me .SEGU N D A PARTE: LAS LU C ES DEL N O RTE www.FreeLibros.

Empezaremos revisando la patria ártica.1 y más tarde de administradores coloniales británicos ram o sir William Jo n es. como lo llama su biógrafo. pue­ den llevar a consecuencias inimaginables. y para so­ pesarlas con las certezas de la astronomía moderna. «astrónom o m ístico y revolucionario». si se las alimenta con la energía de un arquetipo. la próxima parte del libro tiene que ver con unos he­ chos de lo más concreto. donde todas las razas del mundo descienden prim ero de un I . con el fin de demostrar que las especulaciones de sillón.me . Ésta llegó en primer lugar de misioneros jesuitas como Pére A m iot. Los estu­ 37 www. En cambio.2 Se requirió el polifacético talento de Jean -Sylvain B ailly (17 36 -17 9 3). Los capítulos que siguen rastrean el hilo del complejo intelectual y mítico que dio origen al nazismo y sus ideologías. Semejante idea no podría haber surgido en una cultura que suscribía la veracidad del Libro del Génesis. la «Hiperbórea» de Itlavatsky y Guénon. Era necesaria una inyección de Oriente que permitiera a la imaginación occi­ dental sostener una visión tan diferente de los orígenes huma­ nos. Dedicaremos la quinta parte a esta cuestión.den mesopotámico y luego de N oé y sus hijos.C A PÍTU LO 3 L A PATRIA Á R T IC A N uestras investigaciones preliminares no nos han dejado claro si hay algún hecho detrás de las teorías y fantasías de una l'.FreeLibros.dad de O ro.3 para cotejar las recién descubiertas fuentes orientales con las de la Antigüedad clásica y la Biblia.

descienden de e llo s. y es en esa época cuando fecha la invención del Z odíaco. Deduce que. pudo ser res­ ponsable de semejante invención en un tiempo tan rem oto? B ailly era un evemerista convencido: para él. los chinos descienden de ellos. para la mente penetrante de Bailly. en el Zodíaco original. ¿Q uién. por el cual. todos los dioses.. pues.. más antiguos que los egipcios. Los escitas son una de las naciones más antiguas.dios de Bailly lo convencieron de que el Antiguo Egipto.. Por eso atribuye la codificación de la astronomía antes del D iluvio a un «Hércules» oriental. dichos puntos debían de corresponderse con los principios de determinados signos. se bau­ tizó más tarde al héroe griego. a medida que se poblaba.5 Dado que el punto prim averal se habría desplazado inmediatamente al grado 30o de Tauro. Libra y Capricornio. pero que sólo se trataba del residuo medio recordado de una cultura muy superior: la del N orte antediluviano. ti­ tanes y semidioses de la Antigüedad eran reyes y sabios hum a­ nos.C . Bailly calcula que éste. C a l­ dea. el lenguaje moderno identificaría la época que señala B ailly con el inicio de la «Era de Tauro».C . Pero ¿cuáles? Puesto que los signos z o ­ diacales ya se conocían en 3000 a. Bailly admitió que eso era varios siglos antes de la datación convencional del D iluvio de N oé. de Sur a N orte. era el informe del astrónom o griego E udoxo (siglo iv a. L os propios atlantes.me .FreeLibros.. según él. pero se­ ñala que no habría tenido sentido inventar un zodíaco en el que los puntos cruciales de los años cayeran en el medio de cada signo y no en sus junturas.) de que los solsticios y equinoccios estaban situados en los grados deci­ moquintos de Aries. Cáncer.C.4 Un indicativo de esto. hacia 4600 a.C. habría sido el caso hacia 1353 a. China y la India fueron ricos en conocimiento científico ge­ nuino. en contra del prejuicio común de que la Tierra fue ilum inán­ dose.. Es algo muy notable que la ilum inación parezca haber llegado del N o rte. de la que se hablará más en el capítulo 12. en efecto.6 Los doce trabajos de Hércules se reconocían desde tiem po atrás com o el emblema del trayecto 38 www. Bailly se decanta por la si­ guiente coincidencia más temprana del equinoccio de primavera con el primer grado de un signo: la de Gém inis.

del que se dice que lleva el número *oo en la mano derecha y el 65 en la izquierda. dice. Uailly compara el Fénix nórdico con la imagen de Jano.me . un símbolo solar y su muerte y renacimiento representan el eterno retorno del Sol. emprende otra vez el vuelo con los mismos pájaros rumbo al N o rte . el dios jefe Odín: tienen un contrato que 39 www. se quema a sí mismo junto con su huevo. transcurridos los cuales. la Edda incluye la historia de una diosa. La alternancia de 300 días de luz solar con 6 5 días en que el Sol no aparece se da en la latitud de 7 1 ° (por ejemplo. De modo. 1490-1558.8 ( lomo un ejemplo más. La versión preferida de B ailly es la nórdica: La cabeza y el pecho [del Fénix] son de colo r fuego. la cola y las alas. autor de Historia de gentibus septentrionalibus).7 Dado que el Fénix es. que «uno no puede evitar pensar que Jano es un dios del N orte. de modo que este héroe parecía el candidato más probable a ser el primer astrónom o de la humanidad. A sí es como B ailly introduce la idea de un hogar nórdico para la humanidad. vuela hacia Etiopía para anidar allí. autor de De Atlántico. Cuando la humanidad empezó a recuperarse tras el D iluvio (para continuar con la versión de Bailly). y su esposo. el dios romano del tiempo y el año. el poema épico del N orte. (y al que no hay que confundir con Olaus Magnus. que se encuentra tanto en Egipto (transmitida por H erodoto. por consenso general. I reya. II.anual del Sol a través de los doce signos del Zodíaco. que hasta el día de hoy demuestra tener el sistema astronóm ico más antiguo de la Tierra. azul cielo. en la bahía de Baffin o en el extremo norte de N oruega). Vive 300 días. y seguido por todas las aves de paso. o al menos para lo que él consideraba su rama más importante. U no de sus argumentos favoritos al respecto era la fábula del Fénix. importado al Sur a través de la em igración de los pueblos». Si­ guiendo la erudición de O laus Rudbeck (16 30 -170 2). 73) como en la Edda. la más pura corriente de civilización descendió del norte de Asia a la India. de cuyas cenizas emerge un gusano rojo que. después de recobrar sus alas y la form a de un ave. B ailly explica los extraños detalles de esta leyenda por refe­ rirse a la desaparición anual del Sol en regiones más allá del círculo ártico.FreeLibros.

Bailly leyó que el día más largo del año dura el doble que el más corto. para completar la versión de Bailly de la prehistoria. y también en el «año» de cuatro meses que por lo visto aún conservaban los habitan­ tes de Tartaria. condenado por Jú piter a pasar cuatro meses al año con él en el O lim po. desde luego.770 años y medio cuando su superficie estuvo lo bastante fría como para ser tocada.'0 Bailly halló signos de etapas subsiguientes de la gran m igra­ ción racial en la m itología de Egipto y Siria. ya que eso está prácticam ente en el círculo ártico . cuatro con Venus y otros cuatro con Perséfone en el Hades. al este del mar C a sp io . Buffon había osado llevar la edad de la Tierra a una escala hasta entonces impensable. Pero. en absoluto una latitud ártica. Bailly mostró su trabajo antes de publicarlo al Conde de Buffon. U no que parecía referirse a una latitud aún más septentrional era la le­ yenda de Adonis. Es el caso que se da en 49o. aunque no debía de ser muy exacto. verde y blanco. calculando con optimista exactitud que tenía 34. Bailly lo asocia con la latitud 79o. esto se correspondería con la ausencia anual del Sol en la latitud 68°. Vio la misma si­ tuación reflejada en el mito de la diosa-tierra Freya. donde el Sol está ausente durante cuatro meses al año. La conclusión lógica era que estas distintas leyendas conservaban la memoria racial de un origen en el ex­ tremo norte y una migración gradual hacia el Sur.12 Buffon también sostenía que las regio­ nes polares debieron de ser las primeras en enfriarse lo suficiente como para que existiera la vida. a condición de que esté presente los otros 300. según él.9 Son tres coincidencias muy llam ativas. que descubrió una marcada analogía con su propia teoría del enfriamiento de la Tierra. el libro sagrado de los persas que hacía poco (en 17 7 1) acababa de traducir Anquetil Duperron.’4 40 www.permite al esposo ausentarse del lecho nupcial durante 65 días al año. vestida al­ ternativamente de negro.832 años desde su separación del Sol hasta la actualidad (lo escribió en 174 9).FreeLibros. se requerían vestigios de otras etapas de la migración hacia el Sur.'3 y situaba las primeras civiliza­ ciones en Asia septentrional y central. pero aun así lejos del norte de Persia.me . donde los dioses Osiris y Adonis morían y resucitaban y eran llorados durante 40 días." De nuevo en el Zend-Avesta. y con­ tando 74.

en el paralelo de latitud 50 o 60». que obtengan de este modo una explicación natural». puesto que eludía imperturbablemente la con­ troversia religiosa que planteaba esta cuestión. conjetura Bailly. «de transportar [el origen del co­ nocimiento] al mismo Polo. que pasa seis meses en la Tierra y otros seis en el reino subterráneo de Plutón. según Bailly. aún tienen un «año» de seis meses. o al menos la fuente de su conocim iento. la oblicuidad de la eclíptica y las revolu­ ciones de los planetas alrededor del Z od íaco. dice Bailly. que fue el ancestro de todos los pueblos de Asia. y de su hogar en el norte de Asia. Los climas templados. creía haber establecido la existencia de «aquel pueblo.FreeLibros. pero quizás haya algunas fábulas. los vigorosos emigrantes acabaron llegando a Caldea.'5 La más importante de ellas es el mito de Proserpina. Su prestigio garantizó que las teorías de la patria ártica y la migración a A sia Central se intro­ dujeran en círculos eruditos. Pero tuvo el valor de desplazar la cuna de la humanidad aún más al N orte.me . como veremos en el próxim o capítulo. del Fénix y de Jan o (7 1o). y hasta algunos hechos astronómicos. experimentó una carrera brillante en el 4i www. las migraciones habrían pasado por las latitudes corres­ pondientes a los mitos del año dividido en tres (79o).'6 estableciendo así las bases de la cosm ología antigua. extremada­ mente capaz e ilustrado. advirtiendo que la edad de la Tierra no era ni con mucho lo bastante larga como para que tuviera lugar semejante movimiento. Entonces se detuvo su avance. piensa Bailly que la humanidad fue capaz de asimilar las observaciones de sus largas noches de invierno y entender plenamente la re­ dondez de la Tierra. Después de decir esto Bailly se frenó. y de O siris y Adonis (68°). fuera del círculo ártico. mientras que los tropicales sólo favorecen la indolencia. Su conocimiento se con­ servó. añade. La segunda de ellas. la India y China. Los habitantes de Kam chatka.'7 La historia de B ailly de la astronomía antigua sigue siendo una fuente válida para el tema. son propicios a la cien­ cia. pero sin comprensión: todo lo que quedaba era servil tra­ dición. Más tarde. «N o te­ níamos intención». H u ­ yendo siempre según el gradual enfriamiento de la Tierra. N o obstante. Sólo cuando alcan­ zaron la región entre éo° y 50o.B ailly no fue tan lejos como Buffon en su estimación de la edad de la Tierra.

me . está oscura la región polar. El Paraíso polar de Warren El reverendo doctor William F. Warren dedica muchas páginas a m os­ trar lo erróneo que sería imaginárselo frío. Aunque no hay nada ocultista o teosòfico en el libro de Wa­ rren. como cristiano y antidarwiniano rechazaba tajantemente la idea de que la humanidad hubiera evolucionado a partir del sim io. Warren. E sto significa que. rector de la U n iver­ sidad de Boston y miembro de varias sociedades académicas. Paradise Found (El paraíso encontrado). oscuro y desagrada­ ble. y pasó un siglo antes de que se dedicara otro estudio académico al tema.'8 Warren puso a prueba su hipótesis según los conocimientos de la época en todas las ciencias relevantes y en mitología comparada -era especialmente versado en cultura alem ana. que a decir de todos brillan allí con un esplendor sin igual. durante dos meses. Ya sabemos (dice) cuánto rato está iluminado el cielo antes del alba y después del crepúsculo. aunque el Sol en sí no se vea. Su tesis era que «La cuna de la raza humana.20 Warren despliega toda su elocuencia al hablar del tema: 42 www. superando un estado de salvajismo primitivo. pues bien.y descubrió que salía triunfante.siglo XIX. En cambio. En su op i­ nión. la primera era demasiado extraña para ser adoptada de form a generalizada. en cada extremo de su «día» de seis meses. en un país que quedó sumergido con el D iluvio». el Edén de la tradición primitiva. En cuanto a su hogar polar. pues además de la luna y las estrellas. está el espectá­ culo casi diario de la aurora boreal. cuando no hay luz del sol en absoluto.FreeLibros. en los Polos hay una penumbra semejante mientras el Sol está hasta 20o por de­ bajo del horizonte. sigue habiendo luz del sol. se encontraba en el Polo N orte. los primeros hombres fueron los más nobles y los de vida más larga.19 N i siquiera en los dos meses restantes. sólo después del Diluvio y de la subsiguiente Edad de H ielo adquirieron los débiles rasgos que nos caracterizan. re­ planteó la teoría del origen polar de la humanidad en un libro de 1885.

era la propia Tierra la que se había desplazado.me . el Polo era agradable e incluso cálido y las estepas de A sia Central eran frías y poco propicias para la filosofía natural.22 y pensaron que. La explicación de Warren es que. fueron los climas cálidos los que volvieron a la gente blanda e indolente. com o de su propia resi­ dencia celestial: «A llí no habrá noche». Los incontables símbolos que Warren considera refe­ 43 www. aunque por una razón completamente distinta: para el francés. A h í está la verdadera Ciudad del Sol. la Edad de O ro de Warren no le debe nada al eje vertical defendido por nuestras autoridades sobre Hiperbórea. Rechaza la idea de que la oblicuidad de la eclíptica haya cam­ biado nunca. pudieron olvidar fá­ cilmente la explicación». sabremos por H enry Corbin y los teó­ sofos de Irán que un «hogar» polar ni siquiera necesita estar en la Tierra. En este resumen no podemos hacer justicia a la riqueza de pruebas que reúne Warren para apoyar su teoría. después de que los supervivientes del D iluvio polar se es­ tablecieran en su exilio del norte de Asia. pero «sus toscos descendientes. pues la estrella del N orte ya no estaba en lo más alto. en el capítulo 13 . com o buen erudito. que carecían de los tesoros de la ciencia antediluviana y sólo estaban destinados a una vida salvaje o nómada en su nuevo e inhóspito hogar. A h í el único punto de la Tierra respecto al cual parecería que el C read or hubiera dicho. mientras que. y en cuanto al deco­ rado celeste. los cielos les parecie­ ron inclinados con respecto a la forma en que los habían cono­ cido. en vez del horizonte humano. Pero. debe contentarse con buscar en el P olo Á rtico.2' A sí pues. Los primeros exiliados entendieron perfectamente por qué era así.FreeLibros. presenta los argumen­ tos antiguos y modernos a favor. Más ade­ lante. no consideró la posibilidad de que los mitos y leyendas de muchas tierras quizá iu> fueran simples crónicas de una historia material. Esto se ¿isemeja a la imagen de B ailly según la cual el conocim iento se habría ido atrofiando a medida que la m igración avanzaba hacia el Sur. ni a su con­ vincente y atractiva argumentación.Q uien busque como probable localización del Paraíso el punto más celestial de la Tierra en cuanto a luz y oscuridad. pero. aunque él pensaba que había zanjado la cuestión de una vez por todas. para el bostoniano.

no requieren que ningún ser humano haya puesto el pie en las regiones árticas. sino sólo que entienda algo de cosmología. pues en él tocaba varios temas en los que no era un experto.rentes a su Paraíso polar. The Kesari. la Pala de Batir. el Espinazo de la Tierra. Orion. conocido como el Shivapuri Baba (1826r9^3)>24 que! en palabras de aquél. A una edad temprana Tilak conoció al extraordinario Sri Govindananda Bharati. la Torre de C ro n o .25 Tilak escribe que dudó sobre publi­ carlo.FreeLibros. el H uso de la Necesidad o la Escalera de Siete Peldaños de la ini­ ciación mitraica. Tilak fue encarcelado por escribir textos antibritá­ nicos en el periódico que editaba. que era mucho más pronto de lo que admitían los estudiosos británicos. el Tronco del Arbol Cósm ico. N o se sabe si ésta incluía los elementos esenciales de la teoría que más tarde publicaría Tilak en su primer trabajo as­ tronóm ico.me . lamentaba el hecho de no haber tenido en la India el acceso a las máximas autoridades en cada campo con que podía contar un es44 www. Gracias a la in­ fluencia del eminente orientalista Max M üller (que. le «enseñó algo de astrono­ mía». famoso como pionero de la indepen­ dencia india respecto al gobierno británico hacia el cambio de siglo. y después de una temprana entrega es­ cribió otra obra mucho más amplia: The Arctic H om e in the Vedas (El hogar ártico en los Vedas).C . la Lanza de A lejandro. En él mostraba que las posiciones de los cielos que mencionaban los Vedas podían datarse de form a precisa con referencia a la precesión de los equinoccios y situaba en consecuencia el pe­ ríodo védico más antiguo hacia 4500 a. terminado en 1898 aunque no se publicó hasta 19 0 3. el Pilar Irm insul. 1893). L a patria ártica de Tilak De una clase distinta eran las pruebas que recopiló Bal G angádhar Tilak (1856-19 20 ). por cierto. había aceptado la dedicatoria del libro de Warren). or Researches into the A ntiquity o f the Vedas (O rion o investigaciones en la Antigüedad de los Vedas.. En 1897.23 como el Pilar del Atlas. el distinguido prisionero pudo invertir su condena en algo provechoso como el estudio de los Vedas.

que de­ muestran más allá de toda duda que su clima fue muy distinto durante los períodos interglaciares. 3000-1400 a. Tilak aplaude a William Warren y John R hys (véase el capí­ tulo 4) por anticiparse a su teoría. con el equinoccio vernal en Purnavasü (Géminis).C. su padrino Müller murió en 1900. M i­ gración al norte de Europa y A sia. Primera reforma del calendario y sistema sacrificial. Tilak señala dos puntos prim ordiales en su Arctic H om e. que habría desviado la corriente del G o lfo . y en esto basó su trabajo.: período de Krittika. (3) variaciones en el calor que emite el Sol. H e aquí su resumen de la cronología. 5000-3000 a.: destrucción del hogar ártico original por la ultima Edad de H ielo. época errante. Período del Taittiríya Samhitá y los Brahmanas. lo que no se ha observado que 45 www. dice. Rechaza al menos seis razo­ nes que se habían propuesto para ello en el siglo XIX: ( 1 ) el hun­ dimiento del istmo de Panamá.me . con el equinoccio vernal en las l’lcyades (Tauro).C. ya mucho más audaz que la de O rion :16 hacia 10000 o 8000 a.C. 8000-5000 a. y el otro a su ubicación original. implicaría un cambio en el bulto ecuatorial. (4) al­ teración de la oblicuidad de la eclíptica (esto. C om posición de los himnos vcdicos. himnos menos in­ teligibles. (2) el paso de la Tierra por regiones de espacio ca­ lientes y frías.: período de A diti o Kitra Yuga. Sutras y sistemas filosóficos. así como un conocimiento enciclopédico de ellos. 1400-500 a.FreeLibros. Empieza por los ya conocidos vestigios de un tiempo cálido en las regiones árticas. com ienzo del período postglacial. Tilak tenía una ventaja sobre la m ayoría de los euro­ peos: un dominio perfecto del idioma de los Vedas. Tra­ diciones del hogar ártico vagas y mal com prendidas. con el equinóccio vernal en la constelación de O rion. Sin embargo. Además.Ilidioso británico.C.: período prebudista.C. que acaba con el período pre-O rión.: período de O rion. Uno se refiere a la edad de la civilización védica.

apuntan inequí­ vocamente a un «reino de los dioses» donde el sol sale y se pone una vez al año. afirma. (6) y la excentricidad de la órbita de la Tierra. puesto que el año védico más antiguo. El Rigveda habla de la oscuridad como refugio de los enemigos de Indra: hay plegarias para llegar al fin de la noche. la aurora boreal y demás. como las «treinta her­ manas de la aurora que dan vueltas en círculo como una rueda». sólo tenía dos partes. si se aplican al Polo.FreeLibros. en un pa­ sado remoto. que Tilak leyó. donde las circunstancias no habrían sido. Dice que. Tilak propone una interpre­ tación original del D evayána y el Pitriyana. de un continente circum polar cálido. En cambio.ocurriera). A diferencia de Warren. ni de lejos. en términos m uy similares a los de Warren. co ­ rrespondiente a condiciones polares. encajan a la perfección. hay científicos que admiten la existencia.30 Y una noche normal de unas cuantas horas no puede responder a semejante descripción. no era agradable. Tilak no pensaba que la vida en el P olo fuese un puro deleite: la noche. o la «aurora de muchos días» que precede al alzamiento del sol. (5) cambios repentinos en la distribución de tierra y agua.27 N o obs­ tante. tan desfavorables para la existencia humana como se suele imaginar. cuya «otra frontera no se ve». aunque duraba mucho menos de seis meses.29 La luz del sol dando vueltas por debajo del horizonte sería visible al menos durante treinta días antes de su alzamiento anual. tradicionalmente los dos caminos alternativos que puede tomar el alma en la hora de la muerte: el camino de los dioses (devas) y el de los ancestros (pitris). Por último. N o s podemos imaginar lo expectantes que se sentirían sus habitantes a medida que la luz giratoria se iba volviendo cada vez más bri­ llante y la larga noche del invierno tocaba a su fin. Los textos indios antiguos.28 Pero el argumento más convincente de que hubo una experiencia real de esas regiones lo proporcionan los himnos védicos a la aurora. Luego p rosi­ gue con una descripción de la penumbra polar.me . se les dieron estos nombres y se las correlacionó con el día y la noche de los dioses. demostrando al menos que sus autores podían entender las condiciones astronómicas que se dan en el P olo N o rte. 46 www. repletos de imágenes que no tienen sentido en el contexto de una salida del sol diaria.

lo que marca el inicio del Devayàna. lue capaz de obtener la aprobación de sir Ramaswami A iyer y sir S. cuando el sol aparece por primera vez para su «día» polar de seis meses.3' Pero el Devayàna original habría empezado en el equinoccio de pri­ mavera.FreeLibros.. al 292 il. Finalmente se vieron obligados a dejar su feliz hogar de Aryano-V ej por «la presencia de inmensos rep­ ules y la llegada de un frío y una nieve intensos». extrayendo de ellas alusiones a posiciones sucesivas del sol durante el ciclo precesional.C. Cuando el erudito zoroástrico 11. empezando por la residencia de los arios en su hogar polar durante la Era Interglaciar. Bhìshma aguarda en su lecho de muerte hasta que «el sol va hacia el N orte» después del solsticio de invierno. por entonces presidente de la India.En la India se considera de mal augurio m orir durante el Pitriyána: en el Mahàbhàrata. se cambió la fecha y se revisó el D e­ vayàna para que correspondiera al período del ascenso del sol.32 La teoría de Tilak. 1965).me . aunque no estoy en posición de afirm ar si hay algo de verdad tras la cortina de humo de su erudición. El «ciclo eclíptico ario» de su título va del 25628 a. permaneció muy viva en la India. que es un desarrollo del trabajo de Tilak. Q ue Spencer no era un estudioso convencional es evidente por sus referencias a Oahspe (una obra «revelada» a un norteamericano en 1881). Spencer va mucho más lejos que Tilak en el rastreo del avance de los arios desde el N orte hacia sus nuevos hogares y los cismas que los acucian por el ca­ mino -especialmente el de las corrientes persa e india. cuando las circunstancias m eteoroló­ gicas ya no lo justificaban. Radhakrishnan.C. aunque causó poco impacto en Occidente. sino a las zoroástricas. Spencer escribió el libro The Aryan Ecliptic Cycle (El ciclo eclíptico ario. así como de dignatarios de la Sociedad Teosòfica de A dyar y el Sri Aurobindo Ashram en Pondicherry. por ejemplo. S. Spencer insiste en que debieron de estar ahí mucho antes de las primeras fechas que menciona Tilak para haber podido realizar el «progreso» religioso que eviden­ cian los himnos védicos. Esto le permite dar datos precisos para todos los acontecimientos que describe. que luego veía confirmadas mediante el estudio de las fuentes. así como a sus propias visiones y sesiones de espiritismo.33 a medida que 47 www. Más tarde.Su mé­ todo consiste en aplicar el enfoque de Tilak no a las escrituras védicas.

37 L a religión masculina es una de las peculiaridades de la acti­ tud aria.35 Los arios de Spencer habían adorado a M azda como dios su­ prem o desde al menos el nonagésimo milenio a.la Edad de Hielo propagaba una «inundación glacial» alrededor del Polo.C .). y los arios europeos. La rama india. y fue tan sólo uno de los numerosos resultados de los cataclism os naturales de la época... hasta el re­ greso del mismo espíritu como Jesús. tuvo que esperar. hasta entonces adoradoras del Aspecto Femenino del Altísim o. Spencer resume: La consecuencia más importante que resultó de esas influencias es la sustitución. dice este entusiasta zoroástrico converso.36 Sólo la rama persa. de la supremacía del Purusa o Concepto Femenino de D ios por el M ascu­ lino.C . gobernando desde la sede de su im perio en Balkh. Sumeria y Babilonia. lo que él llama el «monoteísmo de pleno espectro» no se logró hasta después de las enseñanzas de Zaratustra (7129-70 52 a.C .C . en el concepto religioso básico de esas razas no arias. hasta la reencarnación de Zaratustra como K rishna en el cuarto milenio a. y en las casi increíbles consecuencias de lo que podrían parecer poco más que fantasías de unos cuan­ tos estudiosos anticuados. Lemuria y alrededor del mar de G o b i. así como de los semitas. Pero la influencia aria se hizo sentir en todas partes: dio forma a las religiones y culturas de Egipto. que sucumbió al politeísmo nativo.34 Los arios se fueron abriendo camino a base de luchar contra las fuerzas de la naturaleza y las razas indígenas de A sia. sufrieron un período de esclavitud bajo los turanios. para su conversión. im­ peraron sobre todos sus vecinos. Este cambio es un resultado inevitable de la impregnación de las doctrinas monoteístas en su pensamiento religioso básico. Bactriana. Esto ocurrió hacia el ioooo a. que destruyó a otras tres civilizaciones antiguas en la Atlántida. como observarem os a medida que nos centremos en quienes buscaron definir la raza que quizá hiciera ese heroico viaje desde el Polo N orte. aunque sólo com o primero entre iguales. tanto en su rama hebrea com o árabe.C . Aunque la reciente investigación geológica no tiene nada que 48 www..FreeLibros. permaneció fiel a la fe.me . hasta que cerca de 8500 a.

dicen.C. los glaciares ya se es­ taban batiendo en retirada y las temperaturas habían alcanzado niveles interglaciares.C .FreeLibros. en tan sólo veinte años. y el lago Agassiz se volcó de inmediato en el Atlántico Norte. conocido como D ryas reciente (por el nombre de una flor ártica). vivió un enfriamiento de 6o C .»39 La causa probable de esta pequeña edad de hielo. por el río Saint Lawrence. La superficie del lago declinó unos cuarenta metros. aunque los cambios del clima terrestre se han relacionado con ciclos as­ tronóm icos (véase el capítulo 18). D os importantes geólogos. en tan sólo 100 años. un lóbulo de hielo avanzó hasta bloquear otra vez la salida del Saint Lawrence: el sistema recomenzó y la temporada fría se acabó bruscamente.: la fecha. 49 www. con lo que se heló toda la región. E l período que vino a continua­ ción. que se había ido vaciando hacia el sur en el golfo de M éxico vía el río Mississipi. Unos 1. H acia 9000 a. estuvo aislada hasta el final de la última Edad de Hielo. de la caída de la Atlántida según Platón. como muestran los nú­ cleos de hielo de Groenlandia. El repliegue del hielo desbloqueó un escape alternativo hacia el norte. Esto detuvo el sis­ tema «cinta transportadora» de circulación del agua caliente.. según B ro ­ ecker y Dentón. y su agua fresca redujo la salinidad de la superficie hasta el punto de que los ni­ veles superiores ya no descendieron al fondo. el norte de Europa y el noreste de Norteamérica volvieron a condiciones glaciares. Wallace Broecker y George Dentón.000 años.C . más o menos. un lago prehistórico del norte de Canadá mayor que todos los Grandes Lagos actuales.3® Esta «corriente de agua profunda del Atlántico N orte». al menos proporciona un escenario viable para los acontecimientos que Tilak y Spencer concibieron.000 años después -hacia 8000 a . En la obra de Broecker y Dentón encontramos una explica­ ción científica de la «inundación glacial» y la Edad de H ielo menor que se supone que expulsaron a los habitantes polares de sus tierras hacia 9000 a. hace 14.me .decir respecto a la ocupación humana de la zona ártica. fue el desbordamiento del lago Agassiz. «De repente. demostraron en 1990 que. así como su circulación en forma de corrientes profundas por los océanos del m undo. su causa inmediata es la ge­ neración de agua caliente en el Atlántico N o rte..

Buffon. Autores li­ brepensadores como los de la Encyclopédie y similares.CA PÍTU LO 4 E L M IT O A R I O Las conjeturas de B ailly sobre un hogar polar resultaron pa­ sajeras. tal vez por ser un concepto demasiado extraño para cual­ quiera que no fuese esotérico. 5° www. o Voltaire. En una carta a Bailly señala cínicamente: N unca nos ha llegado nada de la Escitia europea o asiática salvo ti­ gres que devoraban a nuestros corderos.1 Pero Voltaire era incapaz de creer que los preceptores de la humanidad pudieran haber sido los rudos «escitas». Court de Gébelin (autor de L e M onde Primitif).me . como Bailly. espe­ cialm ente para los que se consideraban su progenie.FreeLibros. dieron la bien­ venida a la ubicación alternativa de la cuna de la humanidad en A sia. La prehistoria de los arios se basa en especulaciones com o las que hemos resum ido de científicos franceses de la Ilustra­ ción. Es cierto que algunos de esos tigres eran astrónomos aficionados cuando les quedaba tiempo libre. A conti­ nuación repasaremos la trayectoria de esta «raza aria» desde su nacimiento en las mentes de filólogos alemanes. proclives a discrepar de todo concepto bíblico que pudiera favorecer a Oriente Próximo como emplazamiento del Edén. nombre com odín para muchos pueblos habitantes de Asia Central. el hermano masónico de Bailly. Pero eran buenos tiempos para la idea de una raza sabia y heroica descendiente del N orte.

L a indiofilia de H erder tuvo un efecto considerable en los rom ánticos alemanes. buriatos y mongoles. Sin embargo.FreeLibros. la prole de N oé descendía del monte Ararat.4 Durante mucho tiempo se tendió a situar el origen de la hu­ manidad en montañas. complacidos en discutir si la hu­ manidad había nacido en un lugar o en varios. ¿pero debemos creernos que salieron de sus guaridas con cuadrantes y astrolabios?' Voltaire le confesó a B a illy que estaba convencido de que todo -incluidas la astronomía.me . H erder expresó su decepción por el hecho de que los actuales habitantes de esa región. Asim ismo. fue el budismo lo 51 www. J o ­ hann G ottfried von H erder (1744-1803). por supuesto. En la tradición bíblica. Immanuel Kant se sintió atraído por la idea de Voltaire de unos orígenes in­ dios. los calmucos. la astrología y la m etem psicosisnos había llegado de orillas del Ganges. Más al Este. científicos como Bu ffon se conformaban con vagos conceptos deístas. pero admiradores de la Persia del Zend-Avesta y los poetas sufíes: de ahí el West-östlich er D ivan de Goethe y el Also sprach Zarathustra de N ietzsche. predicador de la corte en el Weimar de Goethe para el que la Biblia no era más que una copia de alguna «revelación natural» legendaria. fue­ ran unos especímenes tan pobres y feos en comparación con los nobles cachemires y los discretos indios. el origen primordial de la humanidad seguía siendo un enigma para los que rechazaban la autoridad bíblica.después de saquear todo el norte de la India. En su enciclopédica obra sobre filosofía de la historia (17 8 4 -17 9 1). situó la cuna del género humano en las primitivas montañas de Asia. La nostalgia por el Este tam­ bién se hizo sentir en dos autores no demasiado interesados en la India. y hasta los adaptado­ res científicos de la leyenda del Diluvio admitían que un terreno elevado habría sido el prim ero en volverse habitable tras una inundación a gran escala. varios de los cuales se convirtieron en orientalistas por derecho propio. pero evasivos res­ pecto a su forma exacta de «nacimiento». aunque prefirió el terreno más elevado del Tíbet como lugar de nacimiento de la humanidad primitiva.3 Los alemanes que miraban al otro lado del R in en busca de su A ufklärung adoptaron puntos de vista similares.

al mirar a su alrededor con ojos nue­ vos. atrajo a Richard Wagner.FreeLibros. A partir de ahí. Los enciclopedistas franceses habían sentado el precedente del des­ dén por las escrituras hebreas como fuente fiable de inform a­ ción. Schlegel vio la India como la fuente de toda cultura y reli­ 5* www. a saber. los románticos cultivaron un nuevo res­ peto por el Volk alemán. o se atrevería alguien a escindir­ las de la genealogía bíblica? Era un buen momento para ello. con sus Asiatic Researches. Este orientalismo reflejaba el em­ peño de los románticos alemanes. La British School of Calcutta. la lengua hindú clásica del sánscrito.6 bajo la tutela del profesor londinense Alexander Ham ilton. rem on­ tándose hasta las tribus teutónicas precristianas. tan distintas de la ar­ quitectura clásica que habían aprendido a considerar ejemplar. en palabras de Léon Poliakov. los godos. a través de él. había desvelado otro mundo. y hasta sus descendientes. filosófica y moralmente superior al de M oisés. las catedrales «góticas». Si los alemanes podían vincular sus orígenes a la India. vieron como si fuera la primera vez la m ayor obra de arte de la cristiandad. Pero los sanscritistas británicos habían hecho suficiente trabajo de base como para sugerir que las len­ guas de la Europa clásica podrían haber tenido un origen com ­ pletamente distinto. aunque O riente y su filosofía pudieran ser admirados desde la distancia. seguramente más erudito y. Pero ¿de dónde habían salido esas tribus nobles y dotadas? ¿Fueron también hijas de N oé.que inspiró la filosofía de Arthur Schopenhauer y. sobre cu yo carácter y costumbres habían escrito Ju lio César y Tácito con cauta admiración. su folclore y su espiritualidad. Friedrich von Schlegel (17 7 2 -18 2 9 ) era ya un reputado clasicista cuando decidió dar el lógico paso de aprender sánscrito. cu yo vigor había asestado el golpe mortal al descompuesto Im perio romano. De form a simultánea a sus in­ clinaciones orientales. Los románticos.me . para muchas mentalidades. por liberarse de los grilletes judeocristianos. podrían liberarse para siempre de su atadura semítica y medite­ rránea.5 Pero. Las pruebas de unos orígenes indios o himalayos seguirían faltando mientras se creyera que el hebreo era la lengua original del género humano. algo faltaba para que los alemanes pudieran identificarse realmente con ello.

resultaron el pueblo del honor por excelencia. sino «por una idea casi sobrenatural de la majestad y la gloria de aquellas regiones». En 18 19 Schlegel pro­ porcionó un nombre alternativo para todos ellos: los «arios». en su acreditado libro Über die Sprache und Weisheit der Indier (Sobre la lengua y la sabiduría de los indios). incluidas las de Egipto. August W ilhelm von Schlegel (17 6 7 -18 4 5 ). y por la montaña m aravillosa de Meru y el Polo N orte.7 El hermano de Friedrich.8 Su lengua y tradiciones demostraban que indios y nórdicos formaban una sola raza. Schlegel hizo época al ocurrírsele una agu­ deza etim ológica de gran carga emocional: relacionó la palabra ario con Ehre. Johann G ottfried Rhode fue el prim ero. que la aplicó a los antiguos persas. Friedrich von Schelling. Léon Poliakov. G eo rg Wilhelm Friedrich Hegel y Jacob G rim m . Pero recordaba que los indios sentían una gran veneración por el N orte. autor del fundacional libro E l mito ario. aunque más poeta y crítico que filó so fo . cita a Joseph von G órres. Friedrich von Schlegel se vio incitado a preguntarse. En alguna época lejana. que en alemán significa «honor». aquel pueblo también podía colo­ carse com o eslabón de la cadena humana que se extendía de la India a Escandinavia. pero que había evitado enseñarle a su pueblo las de la metem psicosis y la inm ortalidad del alma debido a las burdas supersticiones que se les habían incorporado. educado en la sabiduría egipcia.me . que propuso Asia Central como patria in­ 53 www.gión. cómo la influencia de la India pudo llegar tan lejos com o para dar form a a las lenguas de Escandinavia. las tribus indias debie­ ron de poner rumbo a Septentrión. la aristocracia de la raza hu­ mana. G eorg Friedrich Creuzer.10 de modo que los alemanes y sus ancestros. La palabra la había tomado prestada Anquetil D uperron del A rioi (un nombre temprano de los medos)? de H erodoto. no por mera necesidad. también se convirtió en un sanscritista y más adelante publicó ediciones del Bbagavad Gita (en latín) y del Ramáyana.FreeLibros. Creía que M oisés. A hora. los antiguos indios. es­ cribe sobre los numerosos filósofos y filólogos que contribuye­ ron al mito indogerm ánico en la primera mitad del siglo X IX: además de los mencionados. en 1820. no pudo haber ignorado las doctrinas orien­ tales.

también podía aplicarse en el sentido inverso." En las décadas de 1850 y 1860. y la «lucha por la existencia» y la «supervivencia del más apto» se aplicaron de form a automática a las razas humanas.'2 E ra un dogma bastante simple: (1) los europeos pertene­ cían a la raza aria. que parecía excluir a franceses. alemanes y celtas. pues creía que las m ejo­ res variedades predominaban sobre las inferiores. antes de salir a p o ­ blar E uropa y Asia. grie­ gos. las ideas de Charles Darwin habían conquistado el mundo intelectual. que elaboró el mito en su Indische Altertum skunde (Antiguas enseñanzas de la India. persas. para una raza que rei­ vindicaba la prim ordialidad!) y primacía de la raza blanca. instaba a sus lectores británicos a usar el término «ario» en lugar de «indogermánico». aunque crucial. H acia 1860.me . En la época en que escribía Múller. in­ gleses y todos los demás pueblos que podían rastrear la raíz úl­ tima de su lengua hasta el sánscrito.dogermánica. Su fantasía tenía todos los ingredientes de un pensamiento de dominio ra­ cial: superioridad biológica.] y desde entonces la India se ha considerado su hogar».FreeLibros.. Pero. A llí habían vivido juntos los ancestros de los indios. Un destacado ejemplo de ello es el Essai sur l ’inégalité des races humaines (Ensayo sobre la desi­ 54 www. cabría pensar. triunfo del más fuerte. como dice Poliakov. el gran filólogo Max Múller. (2) dicha raza venía de los altiplanos de Asia. italianos. énfasis en la juventud (¡poco apropiado. Una figura aún más oscura. 1847) comparando a los honrosos indo­ germánicos con los «egoístas y afilosóficos» semitas. un protegido de los hermanos Schlegel. la división ario-semítico se aceptó como dogma y pasó a form ar parte del bagaje intelectual de todos los europeos cul­ to s. aunque la filosofía de D arw in era básicamente optimista.'3 Pensaba que la pureza con que los hin­ dúes habían preservado la lengua y la religión arias demostra­ ban que los arios que pasaron a la India fueron seguramente los últimos en abandonar su patria de las tierras altas. eslavonios. hacia los “ Siete R ío s ” [. que fundó la aún no reemplazada serie de Libros sagrados del Este.. fue la de Christian Lassen. y que ensalzó la doctrina de Zoroastro por encima de la de Moisés. M úller escribe en un ensayo de 1853 que «en los primeros albores de la historia tradicional vemos a esas tribus arias migrando a través de la nieve del Himalaya rumbo al Sur.

gualdad de las razas humanas. M e­ diante la cría selectiva. un Asgaard. es pro­ ducir grandes hombres. bastante admirables en su época. por supuesto. podría re­ constituirse en el centro de A sia.. y que sólo cabía esperar de ella un declive aún mayor. dice. 18 53-18 55) del conde Joseph Arthur de Gobineau. les habían pasado la antorcha del progreso. el estridente dios del raciona­ lismo decimonónico.] Parece ser que si tal solución llega a hacerse realizable en el planeta T ie­ rra. como veremos.. Si a alguien le desagradan estos mitos. un pontificado verdaderamente infalible». lo que. P or supuesto. dice. Renán escribe sobre la historia del género humano y su posible futuro. A Renán le pa­ recía perfectamente obvio que los arios estaban en lo alto de la pirámide humana: los semitas.»14 Su pesadilla eugenésica continúa: U na fábrica de Ases [héroes escandinavos]. en una era de manipulaciones genéticas. Sueña con una «aristocracia de la razón. ¿ Y cuál es esa nueva iglesia? L a Ciencia. 1876). En los capítulos 7 y 8 volverem os a este «Asgaard» de Asia Central y sus enigmáticos desarrollos en la mentalidad de los 55 www. titulado Reves (Sue­ ños. o cómo los botánicos crean híbri­ dos. autor de la tremendamente prestigiosa Vida de Jesús (1863). La influencia de M ax M üller se hizo notar en Francia en la década de 1860 a través de su amigo Ernest Renán. se podía alegar que aún no era demasiado tarde para una «repuri­ ficación».me .FreeLibros. com o podemos ver. Podría concentrarse toda la energía nerviosa en el cerebro [. podría mejorarse la naturaleza para producir «dioses» y «devas». iba a ser el caso. Renán vio abrirse un m agnífico futuro para la biología. En uno de sus diálogos filosóficos. junto con la cris­ tiandad. vendrá a través de A lem ania. «Es posible imaginar una era en que la producción de un deva se evaluara según un determinado desembolso de capital que representara la dificultad y el coste del trabajo. El propósito de la humanidad. debería tener en cuenta cóm o las abejas y las arañas crían a los indivi­ duos para determinadas funciones. que concluía que la superioridad natural de la raza blanca se había perdido mediante el mestizaje.15 Unas palabras tristemente proféticas.

en la región de la que «hoy la ciencia reconoce plenamente que fue la cuna de la hum anidad». y cuyas salidas sobre­ viven en las ruinas de E lo ra y Elefanta y en las cavernas de Ajanta. y añadía que éste m odificó toda la fisono­ mía de A sia Central. y sobre todo en las compilaciones de ciencia popular y religión antigua del Isis sin velo y la Doctrina secreta de Blavatsky. La naturaleza y origen de estas car­ tas sigue siendo un enigma.'8 Blavatsky coincidía con el barón Bunsen. de be­ lleza sin igual. y obligados por cambios geológicos a abandonar su patria y a convertirse en los prim eros brahmanes. Eran los «Hijos de D ios».me . K oothoo56 www.. por más que los escépticos hayan querido descartarlas com o otro engaño de Blavatsky.FreeLibros.'7 En ese mar había una isla. O. al norte del Himalaya.16 A rianism o y teosofía Blavatsky escribió en Isis sin velo sobre un vasto mar inte­ rior que existió una vez en Asia Central. cuyas traducciones al francés y al alemán ya estaban disponibles en el cambio de siglo. cuyos pueblos adaptaron los mitos y reli­ giones arios según su visión. Oriente Próxim o y Egipto. Sinnett y A. a la que no se llegaba por agua. Hume conocida como las Cartas de los mahatmas. P. los arios se extendieron e instalaron en la India. los edu­ cadores de la hum anidad. Esta isla fue el hogar del «último vestigio de la raza que precedió a la nuestra». En 1882 estaba lista para que la revelaran los maestros Koothoom i y M orya.10 Ella supone que.C.ocultistas. sino por pasa­ dizos subterráneos en todas direcciones.'9 que en Egypt’s Place in Universal H istory (El lugar de Egipto en la Historia Universal) calculaba que el D iluvio suce­ dió hacia ioooo a. En ellos nos centraremos ahora. De modo que Isis sin velo trans­ mite una vaga imagen de los arios como originados a partir de seres sobrehumanos en una isla del mar de G o b i. a partir de ese momento y lugar. el Elohim de la Biblia. en su co­ rrespondencia con A. y que poseía un perfecto dominio del en­ torno. La verdad sobre las razas de seres humanos «tuvo que ocul­ tarse en aquella fase incipiente y vacilante de la Sociedad Teo­ sòfica»2' representada por Isis sin velo.

Cada una de ellas está subdividida en siete «subrazas». a la R aza-R aíz atlante («la séptima subraza de la Cuarta Raza-Raíz»). que evolucionó en A sia Central hace más de un millón de años». Pero aquí. que «la mayoría de los pueblos de la India .] los pueblos más elevados (espiritualmente) que hay ahora en la Tierra pertenecen a la prim era subraza de la Q uinta R aza-R aíz. etcétera. tenemos uno de sus elementos más importantes.. son los descendientes por línea directa de naciones altamente civilizadas de las que no han sobrevivido ni el nombre ni el recuerdo.mi le escribió a Sinnett.22 En octubre del mismo año. persas..15 El estudio del sistema teosófico de rondas. la raza más elevada (en inteligencia física) es la última subraza de la Quinta: ustedes mismos. (2) hiperbóreos. Blavatsky atribuye los actuales africanos negros. Koothoom i escribió su carta más larga a Sinnett -m ás de treinta páginas im p resas. tibetanos.) y restos de otras subrazas de la C u a rta . aspectos caídos y degradados de la humanidad. y son los asiáticos arios.y concretó más sobre esa «rama»: [. (3) lem urianos. Todos ellos. los pue­ blos am arillos de Asia y los nativos de Am érica del N orte y del Sur. en su D octrina secreta.y a la Séptima subraza de la Tercera Raza. Siguiendo los principios enun­ ciados en las Cartas de los mahatmas. m ongoles. salvo en libros com o el Popol Vuh y otras obras desconocidas para la Ciencia. La m ayor parte del género humano pertenece a la séptima subraza de la Cuarta R aza-R aíz -lo s chinos arriba mencionados y sus brotes y ram i­ ficaciones (m alayos. En el capítulo 2 hemos resumido el sistema de Blavatsky de las siete R azas-R aíz de la humanidad: (1) [invisibles]. y los indios. javaneses. pueblos de O riente Próximo y europeos. razas-raíz y su­ brazas es un pasatiempo reservado a una minoría. (5) la nuestra y actual y (6. en junio de 1882.me . 7) otras dos aún por llegar. los conquistadores blancos. a las distintas subrazas de la Q uinta R aza-R aíz. en la afirmación de Koothoom i.FreeLibros. (4) atlantes. 57 www.per­ tenecen a la rama más antigua de la actual y Q uinta Raza hu­ mana. indios dravídicos y aborígenes australianos a la R aza-R aíz lemuriana («la séptima subraza de la Tercera Raza» en la cita anterior).a excepción de los mogoles sem itas.

madame Blavatsky y el coronel O lcott escandalizaron a la impecablemente racista comunidad británica al fraternizar con indios y Cingale­ ses. ama­ rilla y roja de rezagadas que habían vivido su cénit cientos de miles de años atrás -aunque pocas veces eran tan duros como 58 www. E l siglo XIX. Pero aun así eran hijos de su época. en una alianza de la más elevada espiritualidad con la más elevada «inteligencia física» (que no significa otra cosa que tecnología). y hasta más.en la vanguardia de la humanidad. y hasta sentarse a los pies de éstos. en tecnología. Sería vano discutir si semejante doctrina es «racista» en el sentido actual del término. a las que es­ taban colonizando. Los teósofos modernos evitan deli­ beradamente el tema. una época en que la explicación racial se había con­ solidado con tal firmeza en las conciencias europeas y america­ nas. además de ser infinitamente superiores a nosotros en sabiduría. La falta de originalidad de los teósofos radicó en situarse a sí mismos y a sus aliados indios -tod os arios. ade­ más. Cuando fueron a la India. Los Victorianos sólo tenían que mirar a su alrededor para convencerse de cuánto más habían «progresado» que las pobres razas de color. mientras calificaban a las razas negra. La originalidad de los teósofos radicó en desairar a la com ­ placencia occidental señalando que civilizaciones de un pasado rem oto habían logrado lo mismo. creía en el progreso. arte y filosofía. y en la raza blanca com o summum del logro humano en ciencia. C o n ­ templar la historia humana en términos de grandes movimientos raciales encajaba bien con el darwinismo. que o bien conocían historias secretas transmitidas por iniciación. o bien eran capaces de penetrar el velo del pasado mediante la cla­ rividencia. pues se cuentan entre las personas con menos prejuicios raciales y son muy conscientes del propósito original de la Sociedad Teosòfica. Pero aquellas razas antiguas quedaban fuera de alcance: sólo se podía saber de ellas a través de maestros y sus discípulos. que resultaba virtualm ente im posible de erradicar.FreeLibros. y proporcionaba res­ puestas a incontables preguntas planteadas por las ciencias y que la Biblia hebrea no respondía adecuadamente.cuyos inicios se sitúan hace un millón de años en Asia Central.me . que es prim ero y ante todo la «hermandad universal».

para pintar a sus arios de blanco. Los num erosos hogares de los arios En el momento en que se publicó La doctrina secreta. cerca del tradicional enclave del Jardín del Edén. chelas de Koothoom i. es decir. que las mostraremos en un mapa. incluida en E l budismo esotérico (1883) de Sinnett. Fueron tantas y tan variadas las teorías propuestas.Koothoom i en la cita anterior. surgió en M an: Fragments o f Forgotten H istory. Su cuerpo estaba libre de enfermedad. H ollow ay. La tez de los primeros arios indios no era como la de la actual generación de hindúes -distintos tonos de m arrón-.24 U no se pregunta por las dificultades psicológicas y sexuales que debían de ocultar estos autores -u n a joven inglesa y un joven in d io . la época que fue testigo de su auge y desarrollo per­ manecerá para siempre com o la era más notable que se haya conocido en la historia de este m undo.me . «Dos discípulos de un maestro hindú».) 59 www. Algunos estudiosos volvieron incluso a la idea de una patria en el valle del Éufrates. al situar sus orígenes en Europa. (N . y no sujeto a una muerte intempestiva. En conjunto. antes de que B lavatsky le diera su form a definitiva en La doctrina secreta. que contiene observaciones como las siguientes: Físicam ente. mientras que el plazo natural de su vida era muchísimo más largo que ahora. de «Two Chelas»"' (1885). sino de un blanco casi puro. O tra filtración temprana del sistema racial teosófico. con un leve matiz d o ­ rado. en 1888. la opinión científica ya se estaba desplazando hacia la cuestión de los orígenes arios. el ario del período que estamos tratando era superior a su representante actual.25 En 1883 se publicaron dos libros que le dieron la vuelta a toda la teoría de la migración aria. de la T. Sus autores eran M ohini Chatterji y Laura C .FreeLibros. El Origines Ariacae de K arl Penka alegaba razones arqueológicas * Man: Fragments of Forgotten History (E l hom bre: fragm entos de la historia olvidada) se pu blicó bajo la autoría anónim a de «Two Chelas».

fuerza muscular. demostró. energía y coraje. de gran estatura. cuyos espléndidos atributos naturales le per­ mitieron conquistar a razas más débiles del este. «sólo están representados por los alemanes del norte y los escandina­ vos. en una zona deli60 www.26 O tto Schrader. afirma. para una patria escandinava. en Sprachvergleichung und Urgeschichte (Lenguas comparadas y prehistoria). que los arios debieron de venir de lo que ahora es Ucrania. Morrif) “ S C Y T H IA M O N G O L IA C IV IL I Z A C IÓ I G O BI (Blavauky) H IM ALAYA T IB E T (Herder) (Kant) Ilustración 2: Los numerosos hogares de los arios. el sur y el oeste. una raza muy prolífica.me . e imponer su lengua a los pueblos sometidos».PATRIA U CRA NIA NA (Schrader.FreeLibros. «Los arios puros». con argumentos filológicos.

sugirió que los arios podrían haberse originado dentro del círculo ártico. D e hacerlo.3' En 1889 G erald H . y dejaron monumentos para marcar su rastro a través de Fran­ cia. se habrían encontrado con que ese solitario pionero ya había identificado a los hiper­ bóreos con los ancestros de la raza blanca. Aun así. Rendall. los negros eran mucho más fuertes y esclavizaron a los prim eros. el único libro que cita es E l budismo esotérico de Sinnett. prácticamente. el Dniéper al este y los Cárpatos al oeste.28 Tal como lo cuenta Fabre d ’O li­ vet. de los que son un mudo testigo los enormes concheros de las costas del sureste es­ candinavo. se observa una aparente sincronización de ideas en 1883-1884. cuyos orígenes si­ tuaba en el Polo Boreal y cuya migración había establecido rumbo al Sur. España y el norte de Á frica.FreeLibros. fundó el Im perio universal de la época prehistórica. se llevó sus doctrinas a la India. identificó a los arios como la «raza rubia y dolicocéfala que se crió a orillas del Báltico». se convir­ tieron en la raza dominante de Europa. donde. Los alemanes pronto hallaron a un seguidor en el universo de habla inglesa.me . Rama.32 Imaginaba que se habían puesto en marcha de forma súbita tras 10. en la época en que llegaron los blancos. 1884) Saint-Yves d’A lveyd re. hacia Europa. en contextos tan diferentes. nada menos que hasta las ori­ llas del N ilo. en las Conferencias H ibbert de 1886. por su parte. Charles M orris.. un profesor de Liverpool. Se habían convertido en constructores de dólmenes. hacia 6729 a.27 Por muy doctos que fueran. otro clasicista. escribió en 1888 que «El ario 61 www. en algún lugar al norte de Finlandia.'2’ Esta versión de los grandes movimientos raciales también la adoptó en su Mission des Ju ifs (La misión de los judíos.000 años de establecimiento. John R h ys. es poco probable que aquellos profesores alemanes hubieran leído la Histoire pbilosophique de Fabre d ’ O livet. seguramente no había leído a los profesores alemanes ya que. los «celtas» boreales. Más tarde se giraron las tornas y los blancos. Su líder espiritual.30 que. cuyas teorías de cambios catastróficos descri­ birem os en el capítulo 14.mitada por los bosques y pantanos de Volinia al norte. el D anu­ bio y el mar N egro al sur.C.

3* A l año siguiente. con unas coí>secuencias °lue habrían consternado a cualquiera de los m en cion ^os en este ca' pítulo. Su deducción es que prim ero vivieron como nómadas en el sureste ^ us' a y luego en el Cáucaso. Creía que la com P^cac' ° n de l ° s orígenes arios quedaba eliminada si se aceptaba 4ue sus descen­ dientes directos eran la «raza celta de C en trocUroPa* -3 ^ asi continuaba la polémica. en que las condiciones e s p e c *a^es oscuri~ dad y luz. pero no los leones ni los tigres de la India. M o­ rris identifica a los progenitores arios c o m í’ un pueblo que ocupó una región fría. A l rastrear sus orígenes en lugares tan dist'ntos>^os teóri.me . vivió cerca de una gran 111353 agua in­ terior.FreeLibros.constituye el modelo de hombre intelectual.33 Basando su argum entaci^11 en ^as Palabras que son iguales en los grupos de lenguas i n d i a s Y europeas. anc'ano Max Müller seguía defendiendo una patria aria ori^nta^ aunque en 1887 sólo pudo decir que era «en algún luga1" Asia. aprendieron agricultura y íl esarro^aron sus sistemas político y religioso. fue agricultor y conocía la flora y la f ¿ una de Europa. J J C ' I 1 eos del siglo XIX lograron destruirla como e n t ia a • 0 0 en el mundo de habla alemana pervivió. donde de algún modo a d q u i r i c f 0 n su tez clara> formaron su lengua.34 Pese a la creciente presión de las pruebas. N orte y Sur. N ingún investigador serio escribe hoy en so re a * raza aria». Y n° más». 62 www. pero tampOco ac^ptaba las hipótesis escandinava o rusa. emocional y práctico» se ^an mezc^ado y com binado para ofrecer los estados de c u e ^ P ° y mente mas nobles y elevados». e l resultado funda­ mental de las razas. Isaac Taylor escribid con v *rulencia contra M üller y los orientalistas.

puesto que el movimiento terrestre era más lento cerca de los Polos. había es­ tado m uy al norte. Groenlan­ dia y N o v a Zem bla. alimentada por la doble corriente del esoterismo y la teoría científica.CAPÍTULO 5 LA SO C IED A D THULE Llegam os ahora a la m itología que fue creciendo en torno a la patria ártica en el siglo X X. además. debido sobre todo a Platón. Durante siglos. si no a su correspondiente.me . Jean-Sylvain Bailly. N uestro viaje a la tierra mítica de Thule parte. de que la Atlántida. Fue O laus Rudbeck. según Bailly. Cuando la Tierra era más joven. se creyó que la Atlántida había surgido en medio de lo que hoy es el océano Atlántico. de 63 www. como no podía ser de otra manera. en efecto. lec­ tor asiduo de Rudbeck. soberana de todos los reinos perdidos. m antuvo una corres­ pondencia con Voltaire1 en la que se convencía a sí mismo.FreeLibros. de la Atlántida. y la vida en el Ártico pudo m uy bien haber sido más tolerable que en ninguna otra parte. utilizaré el nombre de Thule. Con el fin de distinguir este concepto esencialmente racial del de H iperbórea. el prim ero en disentir de esta opinión común e identificar esos dominios perdidos con su Suecia natal. seguramente la atmósfera no era tan densa. tras escribir la historia de la astronomía antigua que hemos citado en el capítulo 3. su calor interno era mucho mayor. a finales del siglo XVII. el centro pri­ mordial de la humanidad tal como se ha definido en el capítulo i. quizás en las islas de Spitsbergen.

6 Tácito.modo que la leyenda de una prim avera perpetua podría ser cierta. mi­ diendo la oblicuidad de la eclíptica)? En algún momento entre 340 y 285 a. al norte de Thule. que le llevó hasta Escocia y. de un clima hiperbóreo clemente y habitable con veranos cálidos.3 originarios del «jardín de las Hespérides» cerca del Polo.me . Piteas in­ formó de que un día. y aseguraba haber navegado trescientas millas al norte de Islandia. a N oruega. en palabras del ex­ perto ártico Vilhjalm ur Stefansson.. Su viaje adicional a «Thule» no es tan fácil de seguir en un mapa: puede que fuera a Islandia. cartografiada por primera vez por Piteas de Massilia (al que volverem os a encontrar en el capítulo 15.8 El propio Cristóbal C olón sabía de tales tradicio­ nes. llegó a un mar helado. más allá. a causa de su propia ignorancia de la geografía y las condicio­ nes del N o rte.9 Después. durante seis días de navegación. O bservó que el día más largo en el norte de Gran Bretaña tenía diecinueve horas. En cualquier caso. lo que muy poca gente estaba dispuesta a creer. y quedaron pruebas de su afortunado clima en la flora y la fauna fósiles del círculo ártico. los exploradores siempre han dado crédito. lo que dem uestra que debió de alcanzar las islas Shetland del Norte. apenas podía creer que hu­ biera gente viviendo por propia elección en el riguroso clima de Alem ania.FreeLibros. ¿Acaso había sido lo mismo que la misteriosa tierra de Thule.4 Las exploraciones oceanográficas del siglo X I X y la instala­ ción de cables de telégrafo transatlánticos desde 1858 en ade­ lante no lograron aportar pruebas de que hubiera existido algún continente perdido en medio del océano Atlántico en ninguna época dentro de una memoria humana razonable. persistía la leyenda de un mar polar cálido y abierto.C . una tradición a la que. la historia de la exploración ártica fue durante siglos la crónica de 64 www. los «atlantes» de Bailly eran com o los «hiper­ bóreos» de la leyenda clásica. Piteas realizó un intrépido viaje al N orte.7 En cambio.5 Los escritores clásicos no dieron demasiado crédito a Piteas. o bien en la dirección opuesta. y de la que siempre han dudado los expertos hogareños. pues el área septentrional se consideraba impenetrable. Tal vez sea ésta una razón de que aquellos que aún se sentían atraídos por la leyenda de Platón tendieran hacia la idea de una Atlántida en el extremo norte. por ejem plo.2 A sí pues.

¿Y hay algo más tentador.los sucesores de C olón en busca de un paso hacia O riente por el Oeste.. en lo que es posible en un grupo tan num eroso.tenían el físico moreno y bajo típico de la Europa alpina y central. The Occult Roots ofN azism (Las raíces ocul­ tistas del nazismo.). la m ayoría de los líderes nazis -y . al tiempo que añadimos detalles de cosecha propia. Los tres padrinos del Thule nazi fueron G u id o von List (18 4 8 -19 19 ). Barón. pura y semejante sólo a sí misma. 1985).10 Pero.me . Jó rg Lanz von Liebenfels (18 7 4 -19 5 4 ) y R udolf von Sebottendorff (1875-1945). han logrado mantener una raza peculiar. altos y de ojos azules.FreeLibros. sea la misma para todos: ojos fieros y azules. Resulta significativo que los tres decidieran en algún momento adornar sus simples nombres bur­ gueses con la partícula von (que en alemán indica una ascen­ dencia noble aunque no venga definido además por G raf. al no estar degenerados por matrimonios con ninguna de las otras naciones. cabellos ru ­ bios. De aquí que su constitución física. rubios. Lo que en este capítulo nos interesa es el renacer de Thule en los siglos x ix y x x y el modo en que lo adoptó la mitología nacionalsocialista. como el resultado de un centenar de años de ciencia y pseudociencia que habían empe­ zado y terminado situando la cuna de la raza superior en el le­ jano N orte. El meticuloso trabajo preliminar de Nicholas G oodrick-C larke. noto­ riamente. La ideología de los nazis conectó el mito de los orígenes po­ lares y la supremacía aria con el de la raza germánica. U no de los sellos distintivos de la filosofía de la raza superior es que no se sabe de nadie que la haya abrazado que no se considere a sí mismo un miembro de esa raza. a pesar de su admiración por los arios nórdicos. a la que el historiador romano Tácito había dado m otivos de sobra para creerse especialmente favorecida: Me adhiero a la opinión de que los pueblos de Germ ania. nos permite resum ir la historia. cuerpos gran des. una vez adoptada la creencia de que la propia raza es 65 www.. etcétera. el propio A d o lf H itle r. El físico nórdico se veía como el máximo ideal aristocrático.

11 N o cabe mucha duda de que la O N T. que se trans­ formó después de 1930 en el criadero y centro de entrenamiento de los señores de una nueva era de supremacía aria. el vegetarianismo. sensibilidad 66 www. P. la an­ tiindustrialización. que colocarse a uno mismo en la cima aristocrática? El vienés Jó rg Lanz. a los que por lo tanto sólo se consideraba semihuma­ nos. hacia 1900. Lanz recomendaba varias opciones: esterilización y castra­ ción forzosas. puso las bases para la mezcla romántica de ideas que enlaza asombrosa­ mente a estos protonazis con los verdes y los N e w A ge de hoy en día: un interés por la vida natural. Lanz fue un escritor muy copioso sobre temas de exégesis bíblica. una orden caballeresca. esclavitud. «tanto la psicología del ho­ locausto nazi como la represión de los no arios en el Este tuvie­ ron su presagio en las siniestras especulaciones de L an z». la valoración de los monumentos prehistó­ ricos y de la sabiduría de quienes los construyeron. deportación a Madagascar. con sus logias en castillos ruinosos. fundó en 1907 la «Orden de los N uevos Templarios» (O N T).la elegida de la naturaleza o de D ios para ocupar un lugar pree­ minente. gnóstica y ritualista defensora de los ideales racistas más extrem os. una nueva «ciencia» inspirada en L a doctrina secreta de H. Com o comenta G oodrick-C larke. fue el prototipo de la Schützstaffel (las famosas «SS») de Heinrich Himmler.'3 N o es ninguna sorpresa que Lanz tuviera una teoría sobre la patria originaria de los arios: era un continente polar desapare­ cido que se llamaba Arktogáa (del griego «tierra del norte»).FreeLibros.me . Para tratar con esa gente. Blavatsky. sino como descendientes del bestialism o cometido p or la Tercera Raza (lemurianos) con animales monstruosos. más que ninguna otra persona. Una de sus creaciones más tempranas. tras su marcha del septentrional Jardín del Edén. eran el resultado del bestialismo por parte de los antiguos arios. Lanz aplicó este principio de la forma más perversa: las razas no arias. otro vie­ nés mitomaníaco que. incinera­ ción com o sacrificio a D ios y empleo como bestias de carga. Blavatsky había explicado el origen de los simios antropoides'2 no com o vestigios de los ancestros del ser humano. afirmaba. antiguo religioso de la orden cisterciense. entre muchos otros. astrología y antifeminismo.'4 Teoría que adoptó su viejo conocido Guido von List. fue la teozoología.

cuya identidad es imposible confirmar. aporta más inform ación. fundada en 19 12 y que muy pronto gestionó logias en numerosas ciudades.16 El objetivo de la reunión era unificar los dispares grupos de creencias völkisch. Jean M abire. una palabra intraducibie. mientras que las personas discapacitadas o de «aspecto desagradable» quedaban excluidas. en las montañas H a rz . a veces uno está obli­ gado a utilizar fuentes como ésta. El nombre genérico que se le dio a este tipo de pensamiento fue völkisch. M a­ bire comenta lo irrelevante que pudo parecer. debatir con tanta seriedad sobre Hiperbórea y Thule cuando todos los países de Europa concentraban sus tro­ pas para la guerra. Sin embargo. residente en G otinga. Este hombre le ha­ bría m ostrado sus archivos. como respuesta a la «conspiración judía» en la que habían acabado por creer. 67 www. en aquella reunión de Pentecostés. con todas las reservas.15 E l principal resultado de este m ovi­ miento clandestino fue la Germanenorden («Orden de los G er­ manos»). pangermánicas y antijudías que reconocían la herencia nórdica y el mito de Thule. en la pequeña población de Thale [!]. según G o o d rick-C larke. Es de­ masiado tendencioso como para considerarlo un testimonio del todo fiable. aquí es donde sitúa los inicios fundamentales del m ovimiento que se alzaría de las cenizas de Alemania después de 19 18 . a partir de los cuales él pudo reconstruir una importante conferencia ofrecida por la Gemanenorden en el Pentecostés de 19 14 .me . A los aspirantes se les examinaba en fun­ ción de sus características raciales y sus antepasados. en estas investigaciones. un prolífico escritor sobre Alem ania y entu­ siasta de los ideales thulenses. Mabire cita a un especialista en historia de las ideas. en la frontera entre «na­ cionalista» y «folclórico». El historiador le contó a Mabire que de esta conferencia de Pentecostés nació una G eheim bund («sociedad secreta») con la misión de reanimar la auténtica tradición nórdica y coordinar los esfuerzos en esta dirección de todos los grupos völkisch. las energías terrestres y los ciclos naturales y una perspectiva religiosa con un vago parecido a la de la teoso­ fía. pero.para la astrología.FreeLibros. H acia 19 10 . algunos activistas de esta opinión empezaron a gestar la idea de una logia secreta cuasimasónica.

de las que vale la pena recordar la pri­ mera frase mientras avancemos por capítulos venideros: Este tem plo de Halgadom es espiritual y material a un tiempo. sino también muchos otros europeos: los escan­ dinavos. origi­ nario de Sajonia. divididos en celtas y sajones. R u d o lf von Sebottendorff estaba en 68 www.N o hay duda de que la Germ anenorden continuó activa du­ rante la guerra.me . Per­ tenece a la tierra y al cielo.FreeLibros. Es el equivalente hi­ perbóreo del A rca de la Alianza de los israelitas. que concilio al parecer con sus ideales arios. fieles a sus orígenes nórdicos. al pasado y al futuro. son sólo el corazón de un territorio inmenso habitado por otros herederos de la antigua Thule. A este Halgadom no sólo per­ tenecen los alemanes.'9 Sebottendorff. los fran­ ceses. Quienes viven entre el Rin y el Vístula.22 Hacia el fin de la Primera G uerra Mundial.2' y de algún modo había adquirido una fortuna a través de la industria. aquellos vikingos de ríos y estepas. Hermann Pohl. Halgadom. Es el im perio de todos los alemanes. Y también los rusos. muy m arcados aún por los visigodos. los holandeses. Desde mediados de 19 16 . por cuyas venas corre la sangre de los lom­ bardos. sobrepasa con mucho al Segundo Reich que la A le­ mania de G u illerm o había encarnado desde 18 7 1. cuando la derrota de Alem ania era inevitable. que decidió ponerse en contacto con su líder. entre el Bál­ tico y los A lpes.'8 U no de esos anuncios llegó al conocimiento de Rudolf von Sebottendorff. los británicos. un hermano musulmán y un odinista. donde había estudiado m isticism o islám ico. Éstas son sus palabras. cu yo país fundaron los varegos suecos. su boletín informativo exhibía una esvástica de brazos curvados superpuesta encima de una c ru z. había tenido una carrera realmente aventurera que transcurrió en gran parte en Turquía.20 Se consideraba un rosacruz. los italianos. los españoles. más germánicos que los alemanes.'7 e insertaba anuncios en periódicos invitando a «ale­ manes y alemanas de cabello rubio y ojos azules y de pura des­ cendencia aria» a unirse a ella. en la mente de Sebottendorff. herederos de los francos y regenerados por los norm andos o los borgoñones. El historiador de Mabire señala a Sebottendorff como el que definió la meta suprema de la Germ anenorden: la creación de una comunidad espiritual a la que llamó Halgadom .

25 69 www. Los tres grupos utilizaban la esvástica com o emblema. Sebottendorff llegó asimismo a las clases trabajadoras a través del periodism o po­ pular.Munich. dice. Bevor H itler kam (Antes de que llegara Hitler. En vísperas del armis­ ticio. la condesa H elia von Westarp y el príncipe de Thurn und Taxis fueron brutalmente ejecutados por rebeldes comunistas el 30 de abril de 19 19 . que se reunía en el Hotel Vierjahreszeiten de M unich. en su importante estudio histórico de los orígenes nazis.24 La Sociedad Thule.me . a su vez. sino contra «nuestro enemigo mortal: Judá». se transformó a finales de febrero de 1920 en el Partido N acional Socialista de los Trabajadores Alemanes (N SD A P). cuya cerem onia fundacional se celebró debidam ente el 17 de agosto de 19 18 . siete tenían orígenes o parientes judíos». da los nombres de dieciséis miembros de la Sociedad Thule: «La m ayoría de ellos». propuso un nuevo nombre para la orden: la Thule Gesellschaft («Sociedad Thule»). a luchar «hasta que la esvástica se alce victoriosa venciendo a la gélida oscuridad». un artista inválido de gue­ rra y entregado al estudio de lo oculto. in­ cluidos N auhaus. ocupado en organizar una rama bávara de la Germanenorden. Su colega Walter Nauhaus.FreeLibros. el 9 de noviembre de 19 18 . Sebottendorff exhortó a los thulenses a luchar por los ideales germánicos y arios. era un caldo de cultivo de agitación política. «se habían hecho católicos. que el 5 de enero de 19 19 se convirtió en el Partido de los Trabajadores Alem anes (U A P). de­ sarrollada bajo la directriz del mito de la patria ártica y la raza pura al que había dado lugar. M ientras que los miembros de Thule eran sobre todo de las clases alta y media. el prestigio de la Sociedad au­ mentó considerablemente.23 Dietrich Bronder. form ando un subgrupo dentro del Partido N acional So­ cialista (N SP ) de Antón Drexler. Su emblema era una daga con el filo rodeado por hojas de roble y con una esvástica de brazos curvos en torno a la empuñadura que emitía rayos de luz. no contra los británicos o los franceses vencedores. Éste. Cuando siete de sus miembros. 1964). del que A dolf H itler pronto sería presidente.

con la fecha 19 18 . C on la derrota de Alem ania y el triunfo de los bolcheviques. ofrece varias explicaciones posibles: (1) la emperatriz había adoptado la esvástica com o talismán de resultas de con­ tactos teosóficos en su Darmstadt natal o en Rusia. donde los campesinos la usan para decorar sus casas.26 H enry R ollin. (3) la había visto de vacaciones por el Báltico.La esvástica en Rusia La esvástica ha quedado mancillada para siempre: ya no se podrá volver a utilizar sin que traiga recuerdos de lo más incó­ modos. (2) se la había descubierto su médico.27 Sin em bargo. que estuvo en Ekaterinburgo en el momento de descubrir no sólo la esvástica de la emperatriz. también desempeñó un extraño papel a la hora de vincular los acontecimientos de Alemania con los no menos trascendentales de Rusia. en la pared de la casa de Ekaterinburgo donde los bolche­ viques la asesinaron a ella y su fam ilia. entre el lastimoso puñado de pertenencias que ésta había dejado. que practicaba la medicina tibetana. Originariamente fue un símbolo elegante y decorativo.28 También la utilizaba un grupo de monárquicos rusos que se habían refugiado en Kiev y colaboraban con los ocupantes alemanes de Ucrania. sino también como señal secreta de identificación en su correspondencia. la última emperatriz de Rusia.FreeLibros. en su es­ tudio del antijudaísmo m oderno. la emperatriz se sirvió de la esvástica no sólo como un simple talismán. Entre ellos estaba el teniente Chabelski-Bork. capaz de infinitas variaciones y que expresaba profundos signi­ ficados. sino también.se acercaron al entorno del general Ludendorff.me . Aparte de su adop­ ción com o signo solar especial de la raza aria por grupos alemanes antijudíos a finales del siglo XIX. cierto número de aquellos rusos germanófilos -m uchos de ellos de origen báltico. que exploremos en el capítulo n . (4) la pudo haber sa­ cado de uno de los gitanos a los que emplazaba la corte imperial para que dijeran la buenaventura. 70 www. L ’Apocalypse de notre temps (1939). Alexandra. sus planes para rescatar a la familia imperial fueron uno de los motivos de que a ésta se la trasladara a Ekaterinburgo. Badm aieff. protector de Hitler. grabó la esvástica sinistroversa (véase la definición en el capítulo 11 ) .

C h ab elsk y-B o rk iba a ser clave en la distribución de los «Protocolos» fuera de Rusia.30 Y el resto. publicado en i960 en Francia. H itler escogió la esvástica dextroversa como sím­ bolo de su doble lucha contra el judaismo y el com unism o.me . cuyos agentes eran los bolcheviques. ondeó en el fallido golpe de Kapp. la doctrina de las corresponden­ cias y la herbología. En ve­ rano de 1920. durante su encarcelamiento en la prisión de Landsberg con R u d o lf Hess (1894-1897). sino de la gran conspiración judía descrita en los «Protocolos». Fueron muchos los lec­ tores expectantes que vieron allí por primera vez los nombres 7i www. Lanz y Sebottendorff. tan crucial para la comprensión de la m ayor tragedia del siglo X X. para quienes la anhe­ laran. es historia. si se hu­ biera propiciado que Hess hablara.32 Sabríamos mucho más sobre las maquina­ ciones políticas e incluso ocultistas de aquel período. con el tipo de ideales que propagaban L ist. la obra que contenía la infame falsificación de los «Protocolos de los sabios ile Sión». El primer libro que presentó las numerosas conexiones. la esvástica sirvió como bandera para el alzamiento báltico contra los bolcheviques. liderado por el general Von der G oltz. rea­ les e imaginarias. com o dicen. la astrología. H ess era völkisch a más no poder: comía alimentos biodinámicos y estaba interesado en la antroposofía de R udolf Steiner y en temas refe­ rentes a la magia. Al año siguiente en Berlín. que era el más com prom etido. de que la familia imperial había sido víctim a no sólo de los comunistas. entre los nazis y lo ocultista fue L e Matin des Magiciens (El retorno de los brujos) de Louis Pauwels y Jacques Bergier. En 19 19 .FreeLibros. en lugar de mantenerlo in­ comunicado en la cárcel de Spandau durante 40 años.3' Las raíces ocultistas del nazism o A d o lf H itler tuvo sobradas ocasiones de introducirse en la mitología thulense en 1924.29 A sí que ahí estaba la «prueba». en Alemania. de entre los primeros nazis.su copia de Lo grande en lo pequeño de Serge N ilu s. su publicación era exactamente lo que faltaba para avivar el fuego del humeante antijudaísmo que habían prendido los teóricos arios.

35 y en todo caso ferozm ente anticristianos. la muerte y el diablo en la literatura ro ­ mántica»]. que supuestamente subyace en las raíces del nazismo: la Sociedad Vril. La m ayoría eran franceses. que es precisam ente lo que quiero evitar. H ay algo significativo en todo ello de lo que debemos dar­ nos cuenta. y es que la relación de los franceses con el pensamiento es muy distinta a la de los alemanes. y eso es te­ rriblemente grave.» En otras palabras. mientras que en Alemania prácticamente se rehuye. es­ cribe sobre el sueño nostálgico de culturas prim ordiales y ex­ plica: Siempre me ha fascinado ver que nada de cuanto realmente crearon los alemanes en el período rom ántico se lo tomaron ellos en serio. más secreta. más o menos copiados del original. Los lectores de Pauwels y Bergier se habrán topado con otra sociedad. Entonces todo acabaría de nuevo en filosofía. cuando ya no nos queda esta posibilidad. pero detrás de nosotros yace toda la sangre que se ha derramado en nombre de ese sueño.de Guénon y G urdjieff. fundada al parecer por un grupo de rosacruces berlineses tras oír una conferencia de Louis Jacolliot. E l libro más im portante sobre lo «negro» o dem oníaco del Rom anticism o fue la obra del italiano Mario Praz [se refiere a «La carne. Un erudito y clérigo alemán.FreeLibros. H aushofer y Hörbiger.me . Existen buenas razones para ello. Varios de aquellos lectores escribieron sus propios libros. L o lamento. sino que derivó hacia Francia o Italia. Y o no osaría introducirm e en la al­ tiva morada del pensamiento categórico: eso elevaría el tema [de las cul­ turas prim ordiales] a un nivel abstracto.36 La única fuente prim aria es un artículo de W illy Ley. Ekkehard H ieronim us. y sucumbieron al poderoso hechizo que proyectaban estos ingeniosos autores. y es cierto que hasta el día de hoy es en Francia donde el género «nazis y ocultismo» se cultiva más ávidamente. los latinos siguen jugando inocentemente con ideas abstractas y hasta demoníacas. mientras que los ale­ manes ya están avezados -después del acontecim iento. un ingeniero de co­ hetes alemán que se marchó a Estados Unidos en 1933 y se con­ 72 www.en los peligros que eso entraña.34 o bien directamente iluminados por los brahmanes de la India.

amasar su imperio colonial. continuaron sus investigaciones y descubrieron -n o dicen cóm o. citando The Seven M en o f Spandau (Los siete hombres de Spandau) de Jack Fishman (donde no figura tal información). una de las doctrinas oficiales del mundo académico nazi. estaba más o menos localizado en Berlín y dedicaba su tiempo libre a la bús­ queda de Vril. pero Vril no. L e y escribe: El siguiente grupo [después de la ariosofía de Lanz] se fundó lite­ ralmente a partir de una novela. el inventor de la ciencia geopolítica. Albrecht fue ejecutado como uno de los conspi­ 73 www. Hess llevaba las tarjetas de visita de Haushofer y su hijo Albrecht cuando aterrizó en E s­ cocia en 19 4 1. que lo mantenían bajo secreto de Estado. H aushofer había estado en E xtrem o O riente y quizás en el Tíbet. cabe añadir. fue el mentor de R udolf H ess en la U niver­ sidad de M únich. Esc grupo existió realmente. basado en un conocimiento que él mismo reconoce limi­ tado. Sin duda los rom anos lo habían tenido. que por lo visto hablaron con W illy Ley pero no obtuvieron más información que lo que escribió aquí.FreeLibros. Pero sus convicciones se fundamentaban en La raza ve­ nidera de Bulw er-Lytton. no estoy brom eando. N o . eso es lo que me dijeron con gran so ­ lemnidad y secrctismo. Por m otivos que no logré dis­ cernir. La humanidad subterránea era un absurdo. Sabían que era un libro de ficción: BulwerLytton había utilizado ese recurso para poder contar la verdad sobre este «poder».mtodenominó Wahrheitsgesellscbaft -Sociedad de la V erd ad -. hasta sacó el pri­ mer núm ero de una revista que debía proclamar su credo. E l grupo en el que estoy pensando se . En un artículo llamado «Pseudociencia en Nazilandia».** Añadían que K arl Haushofer había pertenecido a él. encerrado en pequeñas bolas metálicas que custodiaban sus casas y a las que se referían com o lares.que «ese grupo berlinés se autodenom inaba L a Logia Luminosa o L a Sociedad Vril».me . y a partir de ahí el diseñador (según una interpretación de su obra) del plan ger­ mano-japonés para dominar el mundo.57 Pauwels y Bergier. el secreto de Vril podía hallarse contemplando la estructura de una manzana partida por la mitad.virtió en autor de unos libros científicos populares excelentes. Quizá había perm itido a los británicos.

algunos lo identificaron con la fuerza «Od» de Reichenbach o con la «luz astral» de Elipha Levi. y el hara-kiri ritual reflejaba inequívo­ camente una profunda conexión espiritual con Extrem o O rien­ te. El ejercicio de contem plar una manzana. un químico alsaciano llamado René Schwaller (18871961) estaba organizando en París a algunos amigos suyos teó­ sofos para form ar un grupo con el lema «Jerarquía. que apoyaban los rumores de una colonia tibetana en Berlín durante la guerra. numerada de forma que pareciera una continuación de la revista. según Pauwels y Bergier. fue en una publicación. trataban los temas de la renovación social y espiritual en el contexto de una política intemacionalista y un tanto mística. En realidad.me . sólo da a entender que la «Sociedad de la Verdad» había apren­ dido algo de R udolf Steiner. que conocían sin excepción la obra de Bulw er-Lytton . anterior a la guerra. al estilo japonés.radores contra la vida de H itler en 1944.40 Los V eilleurs En la misma época en que R u d o lf Hess estudiaba con Karl Haushofer. Karl H aushofer se suicidó. firm ados con seudónim os. el padre Edmund W alsh.39 Su supuesta pertenencia a la «Sociedad Vril» comple­ taba la red mítica conectando a los nazis con el mundo clandes­ tino de L a raza venidera de Lytton y con los m isterios de Asia. sino por envenenamiento con arsénico el 10 de marzo de 1946. L ’Affranchi. H abía elogios 74 www. que recomienda meditaciones si­ milares en su manual Cómo conocer los mundos superiores.41 Los artículos. El interés por Vril era típico entre los teósofos. de los que seguiremos hablando cuando lleguemos al tema de Agartha en el capítulo 7. es de suponer que partida por la mitad en horizontal para mostrar una estrella de cinco puntas. fraternidad y libertad». y. conviene mencio­ nar que H aushofer no m urió «al estilo japonés». para poner las cosas en su sitio. de la Sociedad Teosòfica. en 19 19 . no hay motivo para imaginar que se urdieran si­ niestras conspiraciones protonazis en aquel grupo. el 14 de marzo de 1946. Su primera aparición pública. Y. tal como documentó su interrogador.FreeLibros.

«significa ario. pero difícilmente podríam os pasar por alto la se­ mejanza del nombre con T h u le. el Sol y el águila». «Aor» (Luz). cuyos mo­ vimientos en 19 19 son prácticamente desconocidos.para la Sociedad de N aciones de W oodrow W ilson. Hess. otro escritor fran­ cés con un fondo inusual de información. que «habla por el señor de Lubicz». que pri­ mero expresaba una fuente mística de iluminación y luego pasó a ser su tratamiento preferido: como mínimo existe una relación eufónica con la runa «Ar». pero vale la pena considerarlo. O tra coinciden­ cia: en su prim er libro. formado en 19 18 .44 su mesianismo y el título de C h ef que daban a sus líderes. fuego primario. y con Thale.FreeLibros.42 Se dan otros paralelismos entre el grupo de Schwaller. palabra que René Guénon traduce como «el eslabón». La diferencia de 75 www. un «Centro Apostólico». aparte de los núme­ ros y figuras geográficas básicas: la esvástica. y los grupos derivados de Thule que organizaba Hess y que al final encabezó H itler: su mentalidad guerrera. de carácter teosófico. Fue Pierre Mariel (alias Werner Gerson). su antijudaísmo..43 su uniforme de camisas oscuras. pantalones de montar y botas (que Schwaller aseguraba haber diseñado). se llamaba «G rupo M ístico Tala». Les N om bres (Los núm eros.47 si no es que el aficionado a la vela Schwaller se identificaba con el legendario viajero a Thule. rebautizado en julio de 19 19 como «Les Veilleurs» (los Vigilantes). Schwaller había analizado un solo símbolo. en palabras de Sebottendorff.45 Y luego está el nom bre que se buscó Schwaller. de la que dice que es una acentuación de la cruz dentro de un círculo y que repre­ senta el m ovimiento form ativo arquetípico de cualquier cuerpo alrededor de su eje.me . quien propuso el eslabón decisivo entre el ambicioso químico y el futuro Reichsminister: escribió que el joven R u d o lf Hess era m iembro de los Veilleurs. el otro. así como discretas alusiones a un Mesías por llegar. sin duda era consciente de lo que estaba ocurriendo en París. Dentro de los Affranchis había dos círculos internos: uno. que.46 Por último. 19 16 ). cabría preguntarse cómo es que el príncipe Matila G h yk a man­ tuvo una conversación sobre matemáticas egipcias con un tal «Piteas».48 N o sé si creérmelo o no.. N o sabemos nada de sus actividades. pero a veces poco cui­ dadoso con las fuentes.

criado en A lejandría y educado en Suiza. El clam or en el desierto de M ilosz en 19 18 tiene resonan­ cias extrañamente proféticas. y más tarde como Chargé d ’Affaires en París y Bru­ selas. no sólo es concebible. en 1927. Hess se pro­ pusiera crear. M ilosz trabajó duro por la nación cuya lengua no sabía hablar y a la que sólo pertenecía a medias (su madre era judía). poeta lituano y filósofo hermético O scar Vladislas de Lubicz M ilosz (18 7 7 -19 39 ). ahora que hemos visto a esas in­ significantes repúblicas encabezando la desm em bración de la Unión Soviética.idiomas no habría representado ninguna dificultad ni para Schwaller ni para el joven Hess.me .49 O tro miembro de los Affranchis y los Veilleurs fue el amigo de Schwaller. otorgó su apellido al joven. Herm án Wirth le dio una nueva y www. A sí que una vez más tenemos el mito de los orígenes arios en la «costa del Ám bar» del mar Bál­ tico. pues estaba conven­ cido de que Lituania y Letonia eran «las madres de esta raza in­ doeuropea. C om o represen­ tante del recién creado Estado de Lituania en la Conferencia de Paz de 19 19 .5' y la clave para la paz de Europa. Asimismo. una verda­ dera imitación de los Veilleurs. Es concebible que. sino que está confirmado que el universo de ideas de Schwaller coincidía en muchos puntos con el de Thule. el centro espiritual del mundo ario m oderno». quien.52 El m ito del siglo xx La teoría de la patria ártica. un te­ rritorio que en la noche de la prehistoria parece haber influido de form a decisiva en el destino de la raza aria». en un gesto de padri­ nazgo espiritual. La R evu e Baltique. M ilosz escribiría de los in­ doeuropeos que «durante miles de años habían llevado una exis­ tencia nómada en las estepas del misterioso sur de Rusia. a su vuelta a Alemania. Más tarde. todavía estaba en boga en la Alemania posterior a la Primera G uerra Mundial.FreeLibros. circunstancia que ha inquietado a más de un adm irador de este maestro hermé­ tico. casi descartada en el mundo de habla inglesa. sobre las bases de la Sociedad Thule.50 En aquella época M ilosz escribió mucho para otro periódico del grupo de los Veilleurs.

definitiva form a en su monumental obra D er A ufgang der M enschheit (La ascensión de la humanidad, 1928), basada en gran
parte en la comparación de sím bolos rúnicos y de otras clases
de todas las regiones septentrionales. Wirth había encontrado
en la obra geológica de A lfred Wegener la justificación física
para creer en los mitos nórdico e iraní, y en el origen polar de los
pueblos septentrionales. Lo que había hecho inhabitables las re­
giones árticas desde aquellos tiempos no fue el enfriamiento de
la Tierra, com o pensaba Bailly -e so ya era insostenible-, sino el
desplazamiento de los continentes y la desviación de los Polos.
La raza ártica de Wirth se había separado de los simios millones
de años atrás, y luego, hace com o medio millón de años, había
empezado su avance hacia el Sur, moviéndose en respuesta a las
distintas edades de hielo. Muestras de una cultura com parativa­
mente alta habían permanecido por todo el océano Á rtico, hasta
la caída de la Atlántida hacia 9000 a.C .; algunos vestigios sobre­
viven en los esquimales rubios y barbados con que se encontró
la danesa «Expedición Thule» de Knud Rasm ussen (190619 ° 7)-53
Las teorías de Wirth le convertían en un candidato obvio
para la A hnenerbe, la Academia de Ciencia Revisionista fundada
por el jefe SS Heinrich Himmler. Pero fue víctima de la rivalidad
de éste con A lfred Rosenberg, el jefe mitógrafo del Tercer Reich,
y, según M iguel Serrano, escapó por los pelos de acabar sus días
en un campo de concentración. Puede que el crimen ideológico
de Wirth consistiera en su concepción matriarcal de los antiguos
arios: se los imagina en un estado ideal, gobernados por una
Magna M ater («Gran M adre»).54
A lfred Rosenberg (18 9 3-19 4 5) era el autor de D e r Mythus
des 20. Jahrhunderts (El mito del siglo XX, 1930).55 Procedente de
enigmáticos ancestros de la región báltica, com enzó de forma
bastante humilde como un estudiante estonio de Arquitectura
que, igual que Hitler, se ganó el sustento en los tiempos difíci­
les como acuarelista. Tras la Prim era Guerra Mundial acabó en
Múnich, donde rápidamente entró en contacto con círculos thulenses. El M ythus de Rosenberg ocupó el segundo puesto, des­
pués de M ein K a m p f (Mi vida), como best seller de no ficción en
la Alem ania nazi, con unas ventas que superaron el millón de
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copias en 19 4 4 .56 Quienes se vieran impelidos a com prar esta
contundente obra de pseudoerudición, pero no consiguieran
pasar del prim er capítulo, leerían al menos el siguiente frag­
mento, que resume claramente el mito que hemos estado estu­
diando:
Los geólogos nos muestran un continente entre N orteam érica y E u ­
ropa, cuyos restos podemos ver hoy en Groenlandia e Islandia. N os
cuentan que las islas al otro lado del Lejano N orte (N ovaia Zem lya)
presentan marcas de anteriores mareas a más de 100 metros por encima
de las actuales; declaran probable que el Polo N orte se haya desviado,
y que una vez reinara un clima mucho más benigno en el actual Ártico.
Todo ello permite arrojar nueva luz sobre la leyenda de la Atlántida.
N o parece im posible que, donde hoy retumban las olas del Atlántico
dejando al descubierto gigantes icebergs, antaño asom ara de entre las
aguas un continente radiante, en el que una raza creativa levantara una
cultura poderosa y de gran alcance, y enviara a sus hijos al mundo como
navegantes y guerreros. Pero, aunque esta hipótesis atlante no se con­
sidere sostenible, hay que suponer que hubo un prehistórico centro de
cultura en el N o rte .57

Es seguro que Hitler no aceptó el libro de Rosenberg como
ortodoxia del p artid o.'8 Le quedó poco tiempo para todo ese
asunto de Thule una vez que ya le hubo llevado adonde necesi­
taba estar, tras ser liberado de la cárcel en 1924. La reavivación
de Guido von List de la religión hiperbórea u odínica no le en­
tusiasmaba: veía el poco valor político del paganismo en la A le­
mania cristiana. En los planes del Führer para su Reich de mil
años tampoco había espacio para el embriagador am or por la li­
bertad individual de que los thulenses dotaban románticamente
a sus ancestros nórdicos.59Jean M abire sugiere que el quijotesco
vuelo de R u d o lf Hess a Gran Bretaña fue el último intento de la
vieja Sociedad Thule -y a disuelta o en la clandestinidad- por
adoptar ideas políticas universales ante un Führer que había es­
capado de sus garras y deform ado por completo sus puntos de
vista. Su historiador de Gotinga ofrecía esta versión alternativa
de la historia del Tercer Reich:

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Hess conocía el proyecto de atacar Rusia. Q uería advertir a los in­
gleses. Se ha dicho que soñaba con una inversión de alianzas. Y o creo
que era aún más com plicado. Simplemente quería la paz. Esperaba de­
sactivar esa bom ba, más fatal que la atómica. Conocía la labor interna
del régimen lo bastante bien com o para saber que el Führer no sólo iba
.1 atacar en el Este, sino que sólo podía estar siguiendo la más estúpida
de las políticas. H ess había entendido que desde luego no era el espíritu
de Thule lo que estaba reinando en Alem ania, sino el más cerrado pangermanismo. Todos esos Gauleiters del sur y el oeste de Alem ania no
entendían nada del mundo eslavo. ¿Se han dado cuenta de la poca im­
portancia que tuvieron los alemanes del norte y del este en aquel Ter­
cer Reich, que tan «nórdico» se consideraba? Pienso que los alemanes
bálticos no habrían permitido una locura tan elemental y, para ser sin­
cero, tan crim inal.60

Ju liu s E vo la
Poco después de la publicación del libro de historia univer­
sal de A lfred Rosenberg, un empeño muy superior hizo su apa­
rición en el otro extremo del «Eje» -el significativo nombre de
la alianza que atravesó Europa desde el Báltico a Sicilia-. Se trata
de la R ivo lta contro il m ondo m oderno (Revuelta contra el
mundo m oderno, 1934) de Ju liu s Evola, publicado también en
Alemania en 1935. El barón G iulio o Julius Evola nació en 1898,
quedó lisiado en el bom bardeo de Viena de 1945 y murió en
1974. Mabire subraya que E vola despertó demasiado odio para
no haber sido un «luciferiano», es decir, un portador de luz,61 y
lo cierto es que todos los que han oído hablar de él tienen su
opinión, aunque no hayan leído sus libros. R ivo lta , su obra
clave, es el manifiesto de un retorno romántico a la «Tradición»
en el sentido que daba René Guénon a la palabra, y un canto a
la tradición no de los brahmanes, sino de los ksatriyas (respec­
tivamente, castas de sacerdotes y guerreros en el hinduismo),
por parte de un autor que criticaba a Rosenberg por «falta de
comprensión de la dimensión sagrada y trascendental».62
Mientras que los tradicionalistas cuyos valores fundamenta­
les eran los del Vedanta Advaita, como Guénon y A . K . C oo79

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maraswamy, veían en Manu y los brahmanes originales (la casta
sacerdotal y culta) a los árbitros supremos de nuestro ciclo,
Evola cambió la jerarquía de castas situando a los ksatriyas (la
casta guerrera) en lo alto. Les atribuyó una religión enteramente
distinta de la de los brahmanes: una tradición esencialmente nór­
dica de culto solar y valores masculinos que, dice, siempre esta­
rán en oposición a los cultos femeninos del Sur.
Hem os visto una idea parecida al final del capítulo anterior.
Fabre d ’O livet fue el primero en proponerla como explicación
a las tradiciones más tempranas del género humano:63 la descri­
bió en su H istoire philosophique com o un cisma, ocurrido en
tiempos prehistóricos, entre los partidarios de que la Causa Pri­
mera era un principio masculino y aquellos para quienes era fe­
menino. (Por lo visto, nadie podía dejarlo como neutro, tal vez
porque el francés, igual que el italiano, carece de este género.) El
cisma religioso pronto derivó en guerras, migraciones y la ins­
tauración de civilizaciones masculinas y femeninas con sus res­
pectivos cultos. Para Evola, la Edad de O ro fue la de los guerre­
ros y su dios Sol, y la de Plata, la de las diosas Tierra y Luna, con
sus sacerdotes y sacerdotisas. N o deja la menor duda de cuáles
son sus simpatías, y más tarde escribiría una Metafísica del Sesso
(Metafísica del sexo, 1983) para elaborarlas.64
La versión de Evola de la prehistoria está form ulada de una
manera que se ha vuelto tan familiar, que una serie de extractos
servirán com o resumen de nuestro tema hasta este momento,
además de proporcionar una muestra de un libro que no es pro­
bable que se traduzca al inglés en un futuro próxim o. Después
de citar a Guénon sobre el simbolismo del polo, Evola escribe lo
siguiente:
El recuerdo de esta sede ártica es patrim onio de las tradiciones de
muchos pueblos, ya sea en form a de alusiones geográficas reales o bien
de sím bolos de su función y relevancia original, a menudo trasladada como verem os- a una relevancia suprahistórica, o bien aplicada a otros
centros que podrían considerarse copias del original. [...] Por encima de
todo, se observará la interacción del tema ártico con el tema Atlántico,
del misterio del N orte con el m isterio del Oeste, porque la principal
sede que logró el polo original y tradicional estuvo situada en realidad

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en el A tlántico. Sabemos que el fenóm eno astrofísico de la inclinación
de los ejes de la Tierra provoca un cam bio de clima de una época a otra.
Además, com o indica la tradición, dicha inclinación tuvo lugar en un
momento dado y, de hecho, mediante la alineación de un hecho físico
y otro metafísico, como si un desorden de la naturaleza reflejara una de­
terminada situación de orden espiritual. [...] Sea como sea, no fue hasta
ese momento determinado que el hielo y la noche eterna descendieron
a la región polar. Entonces, con la forzosa emigración de esa sede, se
cerró el prim er ciclo y se abrió el segundo, iniciándose la segunda gran
era, el C iclo A tlante.6*

En lo que respecta a la emigración de la raza boreal, salió en
dos corrientes básicas diferenciadas, una de N orte a Sur y la
otra, más tardía, de Oeste a Este. Llevando a todas partes con­
sigo el mismo espíritu, la misma sangre y el mismo cuerpo de
símbolos, signos y palabras, grupos de hiperbóreos alcanzaron
por primera vez Norteamérica y las regiones septentrionales del
continente euroasiático. Parece ser que, cientos de miles de años
después, una segunda gran emigración se extendió nada menos
que hasta Centroam érica, pero instalándose sobre todo en un
territorio desaparecido de la región atlántica, para fundar allí un
centro a imagen del polar. [...] En este sentido, no sería im pro­
pio hablar de una raza y una civilización «nórdico-atlánticas».66
Tanto desde el punto de vista espiritual como desde el antropoló­
gico, hay que tener en cuenta dos componentes, uno boreal y el otro
atlante, de entre el vasto fondo de tradiciones e instituciones a las que
el centro prim ordial dio lugar a su vez. U no se refiere directamente a la
luz del N orte, manteniendo la orientación original uraniana y «polar»
en la medida en que cabe aproxim arse a ella; el otro transmite la trans­
form ación resultante del contacto con los poderes m eridionales.67

Desde el punto de vista de Evola, la corriente atlante se con­
taminó con elementos telúricos y demoníacos de los aún más
antiguos lemurianos, cuyos descendientes lejanos sobreviven en
las razas oscuras. De esta com binación salieron los cultos a la
Madre y a la Tierra, que permanecerían siempre en oposición al
culto original al Sol, conservado por la corriente nórdica más

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pura. La tradición atlante inauguró así un nuevo ciclo, la Edad
de Plata, «una mezcla -qu e ya tiene el sentido de degeneraciónde N orte y Sur».68 En cuanto a los nórdicos, nunca perdieron la
impronta en sus almas de la patria polar y su culto solar:
Especialm ente durante el p eríodo del largo y gélido invierno, era
lógico que en las razas nórdicas la experiencia del Sol, la L u z y el pro­
pio Fuego actuasen en un sentido de liberación espiritual. D e ahí que
las naturalezas que eran uraniano-solares, olím picas o colm adas de
fuego celestial se desarrollaran mucho más a partir del sim bolism o sacro
de estas razas que de otras. Adem ás, lo riguroso del clima, la esterilidad
del suelo, la necesidad de cazar y, p or último, la necesidad de emigrar
cruzando mares y continentes desconocidos forzosamente tuvieron que
moldear a aquellos que conservaban en su interior la experiencia espi­
ritual del Sol, del suelo luminoso y del Fuego para darles un tempera­
mento de guerreros, de conquistadores y de navegantes, lo que
favoreció esa síntesis entre espiritualidad y virilidad cu yos rasgos ca­
racterísticos se mantienen en las razas arias.'’’
A sí, tam bién en el terreno esotérico la antítesis de N o rte y Sur
queda reflejada en dos tipos: el H éroe y el Santo, el R e y y el Sacerdote.
[...] En todas las épocas históricas desde el declive de las razas borea­
les se reconoce la acción de dos tendencias antagónicas, recreándose así
de una form a u otra la polaridad fundamental de N orte y Sur. En todas
las civilizaciones posteriores debemos reconocer el producto dinámico
del encuentro o colisión de estas tendencias; [...] la victoria o la derrota
corresponden a uno de los dos polos espirituales, con m ayor o menor
referencia a las corrientes étnicas que originariamente conocían la «Luz
del N orte», o bien capitularon ante la brujería de las M adres y el extá­
tico abandono del Sur.70

El lector se dará cuenta de que las líneas básicas de la prehis­
toria de E vo la se parecen a las de la teosofía, con R azas-R aíz de
lemurianos, atlantes y razas de raíces sucediéndose unos a otros,
y un desplazamiento del Polo que marca la transición de una
época a otra. Evola, sin embargo, no se remontó tan lejos como
lo hizo H . P. Blavatsky con sus hiperbóreos inmateriales. Su his­
toria empezaba, como la de René Guénon, con una raza física en
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d Á rtico, estrechamente vinculada con la catástrofe que des­
truyó la Atlántida hace unos 1 1 .000 años. Una parte de esa raza
nórdica, boreal o aria, fue víctima de la miscegenación y las con­
taminaciones del Sur femenino; otra parte preservó su sangre y
sus tradiciones solares intactas. Fue la segunda rama, debemos
entender, la que pobló Europa y la India. A E vola no le afecta­
ban las controversias de los estudiosos referentes a la localiza­
ción del hogar de la raza aria, porque todos sus arios eran
originarios del Polo N orte que habían migrado hacia el Sur en
todas direcciones. A sí que ya tenemos, en la Italia fascista de
1935, otro eslabón de la larga cadena de eruditos, filósofos y vi­
dentes (Evola era las tres cosas) que se sumaron a la teoría de la
patria polar.
Apenas podía esperarse de un barón italiano que se mostrara
muy lisonjero con los poseedores de cabello rubio y ojos azules,
así que no es de sorprender que E vola perteneciera a los que rei­
vindicaban una concepción más amplia de la raza aria. Su idea de
ésta, de hecho, se basaba mucho menos en la raza que en la casta:
en la dominación de la mentalidad guerrera, donde y cuando ésta
se diera. Esto le permitía incluir a los antiguos romanos en el
cuadro de honor de los ksatriyas y aprobar el empeño de Mussolini por revivir las pasadas glorias de su nación.
La relación de Evola con el fascism o y el nacionalsocialismo
era ambigua, como podemos imaginar. En un momento dado,
los nazis se fijaron en él y le mostraron los castillos de las SS en
1938, ante lo que él alabó la «solidaridad Espiritual [de la O r­
den], que podría convertirse en supranacional».7' Pero este
mismo comentario demuestra lo alejado que estaba del pangermanismo que se cultivaba en los Ordensburgen. Philippe Baillet, autor de una docta investigación de las conexiones de Evola,
reconoció que el barón veía los movim ientos fascista y nazi
como contrarrevolucionarios y, por lo tanto, com o la última
oportunidad de poner fin a la decadencia europea marcada por
las revoluciones de 1789, 1848 y 19 17 .71 Pero él era demasiado
estricto, tanto espiritual como intelectualmente, com o para ad­
herirse a un movimiento así, que, sobre todo, había faltado a los
auténticos ideales thulenses, de los que Evola se consideraba el
portavoz más autorizado.
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como Guido von List y Lanz von Liebenfels lo eran de la Sociedad Thule. su progenie in­ telectual es más numerosa ahora que nunca. especialmente en Francia.contra el mundo moderno: un thulense nacido en una época equivocada.74 Su rechazo inquebrantable de un mundo m oderno que pocos esotéricos pueden conven­ cerse de admirar. 84 www. N o obstante. ¿y eso no les parece significa­ tivo?». paralizada en su apartam ento del C orso V ittorio Emmanuele mientras alimentaba su rebelión -cada vez más solitaria. donde se han traducido sus numerosos libros (en inglés sólo se han publicado dos de ellos).me . combinado con la iluminación que arroja sobre cada tema del que trata.73 A E vo la se lo ha descrito com o una figura heroica pero al mismo tiem po patética.M ircea Eliade. lo convierte en el maestro espiritual de la nueva derecha.FreeLibros. y le dis­ pararon «en el tercer chakra. que sabía de estas cosas. dijo que E vola fue a luchar a las barricadas contra el avance ruso en Viena.

1989) da mucha inform ación sobre el mito de la supervivencia de la clandestinidad nazi tal como aparece en publicaciones excéntricas y diarios sensacionalistas.me .' A un así.CAPITULO 6 LA O R D E N N E G R A Este capítulo trata algunos ejem plos de la ideología «thulense» de la Alemania. publicad o en H anover en 1971 por la misma editorial (Hans Pfeiffer V erlag) que había editado 85 www. La admirable obra de Walter K afto n -M in kel Subterranean Worlds (M undos subterráneos. con el fin de mostrar algo de la turbia y sórdida tram a en que se entrete­ jen los arquetipos polar y ario en el período de posguerra. A sí cerraremos el ciclo que abría el capítulo 3 con los sabios antediluvianos de B ailly descendiendo desde el círculo ártico. A di­ ferencia de la Sociedad Thule. por estar más interesado en los aspectos filo só fico s. el mito de una superviviente «Orden Negra» continúa m uy vivo en esa zona nebulosa entre realidad y ficción. El primer lugar entre estos libros recientes lo ocupa Gótzen gegen Thule de Wilhelm Landig. la Francia y el C h ile m odernos. en este capítulo me centraré en unas cuantas obras am biciosas y enciclopédicas que sitúan el mito en un contexto de religión com parada e historia universal. que ya está m uerta y enterrada.FreeLibros. así com o en fuentes más creíb les. el territorio más fér­ til para el cultivo de las imágenes m itológicas y su instalación en la imaginación colectiva.

identificadas con el número 666». un siamés y un indio mexicano de pura sangre. significa «Los diosecillos contra Thule». Landig subtitula su obra «Una novela llena de veracidad» (Ein Rom an v o lle r Wirk­ lichkeiten) y empieza explicándole al lector que contiene infor­ mación auténtica sobre tecnología militar secreta. a una base secreta que se ha dispuesto en las regiones más remotas del Canadá ártico.el B evo r H itler kam de Bronder. un brasileño. Tilak. Hörbiger. norteamericanos.me . evidentemente.FreeLibros. chinos. indios. y muchos de ellos pronuncian discursos en los que identifican sus ideales nacionales con los de Thule. La existencia de esta base polar. árabes. a los que envían. aunque las digresiones dentro del marco del relato de aventuras bastan para proporcionar una base en la mayoría de los temas que hemos estado examinando nosotros.4 Todos se han puesto su traje típico para la ocasión. Se trata de un gran complejo subterráneo con todas las presta­ ciones de una tecnología superior a cualquiera de las que se apli­ can en Europa. Wirth. en referencia a la batalla perpetua de Thule con las insignificantes divinidades de las demás razas del género humano. comparten esta preocupa­ ción. hacia el final de la Se­ gunda Guerra Mundial. Götzen cuenta la historia de dos aviadores alemanes. «Punto 103». sino también la m ayoría de autoridades alemanas. G obineau. y sobre el «conflicto de sím bolos» a varios niveles que aún hoy está te­ niendo lugar. lo que permite al lector voluntarioso dirigirse a las fuentes de Landig y explo­ rarlas de primera mano. con los alegóricos nombres de Recke («G uerrero valeroso») y Reimer («Rimador» o «Poeta»). bastante poco ele­ gante. no sólo la desconocen los gobiernos occidentales. persas.3 O tros pueblos. seguros de representar una fuerza de oposición a «ciertas fuerzas en el gobierno del Reich. un venezolano. dirigentes japoneses. de Punto 103: un lama tibetano. un etíope.2 A lo largo del libro menciona a Evola. El abastecimiento procede sobre todo de Estados Unidos. El título. Wegener y O tto Rahn. semejante a un templo. pues se describe a un variopinto grupo internacional que asiste a un gran congreso en el salón de actos. Trasladar a todos esos enviados al Ártico a principios de 1945 86 www. donde simpatizantes con posiciones influyentes han es­ tado velando por los intereses thulenses.

es evitar que esta tecnología caiga en manos rusas o estadouniden­ ses.ilemanas y checas. situado en el Polo N orte. y sustituye los signos alemanes de sus aviones por su propio sím bolo del Sol N egro: un disco que no es exac­ tamente negro. el hijo usurpador de U rano. Persia. finalmente. la India y otros lugares-. como de sangre coa­ gulada. de no ser por la avanzada tecnología de cuya realidad da fe Landig. sino del N orte. ro­ deada por un anillo giratorio de palas de turbina. H e aquí un resumen de la filoso­ fía thulense. al parecer.FreeLibros. el clima cálido de la isla se­ creta de los hiperbóreos fue reem plazado de pronto por un crudo invierno. Entendemos -y. La luz de Thule no procede del Este. tenemos m otivos de sobra para e llo -s que se construyeron muy pocos prototipos de este V 7 en fábricas . a la destrucción del reino de Saturno.7 Reimer y Recke son rescatados de un accidente de aviación en la inmensidad del Ártico por Gutmann («H om bre bueno»).podría haber presentado unas dificultades insuperables. la Atlántida. A llí donde se instalaran -en Europa. a los que envían a Praga en pleno avance aliado. Es de tradición «uraniana». señor del orden cós­ mico mundial y del Paraíso primordial de la raza aria. cuyo recuerdo atesoraron en sus mitos y leyendas. Las razas primordiales del Ártico y de la nórdica Atlántida perdieron sus hogares y se vieron obligadas a emigrar hacia el Sur. fuera de la novela. Pero.me . Acto seguido. intentaron reconstruir su Paraíso perdido. una aeronave que des­ pega en vertical y tiene forma de esfera con cúpula de cristal. tras la capitulación. Fue Saturno. que desde entonces se convierte en su guía e instructor filosófico. quien fomentó en esta humanidad originariamente feliz y unida el du­ doso don del estado egoico. sino de un rojo muy oscuro. sin llegar a form ar parte de la producción del servicio de guerra. que viene de Urano.6 U no de los objetivos de la misión ulterior ile los héroes. un agente de las Waffen SS.8 M ientras que. U ran o y Saturno personificaron 87 www. El viaje a y desde la base se realiza en el V 7. Las tentaciones resultantes de este cambio en la constitución humana condujeron a la pérdida de la unidad prim igenia y. Punto 103 se declara indepen­ diente e invicta. adaptado a partir de los numerosos discursos de Gutmann.

los thulenses de Landig están lejos de ser unos supremacistas intolerantes y racistas. en el icono central del tem plo subterráneo thulense. Sólo unos cuantos conocen su ubicación. a tra­ vés del cual se revela el Padre. pero obviam ente podría integrarse a esta teología tradicional. un tipo de ovni muy distinto a los aviones-disco alemanes. Sonne y Sohn. respectivamente. lejos de ser una deidad per­ sonal. Por debajo de este ser inmanifiesto está el «H ijo de D ios». Los antiguos egipcios la conocían como la montaña del N orte. un espíritu del universo más allá del tiempo y el espacio. son unas «bio* El autor se refiere a la similitud fonética que se da en inglés entre Sun («sol») y Son («hijo»). y los tibetanos la llaman R i-rap-hlum po. el H ijo no es sino las leyes del cosmos y el propio orden natural. señor del orden cósmico.me . el «Verbo» que estructuró el cosmos en el principio. es sólo un ejemplo.* El hiperbóreo y solar A polo de los griegos. por eso se le muestra dando muerte al toro. Tie­ nen conciencia de «un centro mundial esotérico o un cuartel ge­ neral de las fuerzas éticamente positivas. Es la verdadera Thule Última. Puesto que en tiempos antiguos éste se notaba particu­ larmente en el curso del sol y la eterna reanudación del año.10 El centro supremo se manifiesta a través de unos fenómenos llamados M anisolas. otro es M itra.9 Landig prefiere no añadir la identificación joánica de C risto con el Logos.) www. de la T. sino del mundo entero». pero no está lejos -en términos globales. que representa al Sol como delim itador de los grandes años cósmi­ cos a través de la precesión de los equinoccios. Mitra nos dará mucho más que hablar en el capítulo 12.fuerzas o acontecimientos cuya influencia se limita a la Tierra. que desde los tiempos más rem otos han despertado una reverencia religiosa. en alemán. el H ijo de D ios adoptó las características de una divinidad solar y se convirtió en el Sol de Dios (el juego de palabras también fun­ ciona en alemán). Viendo esta creencia universalista. (N. Pero. O tros grupos están en comunicación con ella mediante telepatía. en realidad el panteón thulense estaba encabezado por un Dios Padre. para delimitar el fin de la Era de Tauro.FreeLibros. Los Manisolas. no sólo de los pueblos arios.de la base polar de Punto 103.

identificada con la custodia del Santo G rial. los discos brillan con colores encendidos o brillantes. Éste ha jurado leal­ tad a la tradición cátara de su región. A l principio de su viaje co­ nocen. en ocasiones con trazos de humo rosado que a menudo se condensa en regueros blanco-grisáceos. De noche. bastante uniform es." Cuando la novela continúa. España. a los alemanes los envían al otro extremo del mundo. mostrando en ocasiones largas llamas en los bordes y chispas rojas y azules. mientras que el elemento maternal que lo ha expulsado se re­ pliega form ando una bola que luego explota. E n ­ tonces ésta desarrolla un elem ento masculino y fálico que le aporta un equilibrio andrógino. la India y el Tíbet.me . Siria. Los restos metálicos con­ tienen partículas de cobre. a un collaborateur francés llamado Bélisse (por Bélisane. en lo básico. Él es quien 89 www.máquinas» que viven. traduzco la continuación de esta exposición: La parte regenerada es expulsada por el núcleo-m adre restante como un nuevo y energético círculo de luz. con la m isión de establecer contacto con individuos y grupos cuyos ideales estén en sintonía con los de los thulenses: pasan por Francia. Bélisse es uno de los pocos que han preservado la herejía cátara pese a los siglos de persecución católica. Em piezan como círculos de luz pura y luego se cristalizan en una form a metálica con un alto conte­ nido en circonio. Pakistán. Irán. Kuw ait. cerca de Montségur. y re­ conoce a los alemanes como hermanos espirituales. que pueden crecer hasta llegar a envolverlos en fuego.FreeLibros. «W2<?íer-ializada». Las im presiones ópticas que los testigos oculares de estos Manisolas han tenido hasta ahora son. dios sol de los galos). A partir de ahí empieza un pro­ ceso de regeneración. se reproducen y mueren a través de un ciclo vital en siete partes. correspondiente a una téc­ nica de nacimiento. Es la forma femenina. Iraq. muy superior a cualquier posible piloto electró­ nico o control rem oto. En atención a los amantes de los ovnis. Este nuevo círculo entra en el mismo desarrollo en siete fases. Durante el día lucen una luminiscencia dorada o plateada y extremadamente brillante. L o más notable es su capacidad de reacción contra los perseguidores. y el núcleo de un nuevo M anisola crece en su útero. com o si se tratase de una criatura racional.

Los thulenses de Landig. según Spencer).Minne]» .'3 D e modo que Landig sitúa a los cátaros y el culto al amor de los trovadores medievales en el bando de la «Luz Blanca». como no cabe esperar otra cosa. «Era un objeto material». sino que nos situamos bajo las leyes armónicas del cosm os. que parece haber com partido la misma naturaleza intermedia. El ambiente se pone más ocultista cuando Gutm ann revela 90 www. para gobernarlo com o si fuera un hogar.les proporciona la anterior explicación del ciclo vital de los Manisolas. y la esclavización de los arios por los turanios. a un interregno durante el cual los atlantes nórdi­ cos fueron esclavizados por magos negros de origen semítico (compárese con la esclavización temporal de la raza boreal por los negros. un re­ cuerdo folclórico de la época de su dominio. Para los cátaros de la Edad Media. N osotros no construimos. En todas partes donde se habla de los Manisolas se menciona que han sido vistos en el cielo. no somos enemigos. «U s­ tedes colocan el mundo sobre los dos pilares de su culto. apoyándose en unos platillos voladores que parecen ser criaturas de un orden de existencia distinto. y un deseo de go­ bernar una vez más desde el N o r te '4 (eso dice el oficial SS Gutmann. sino sólo los dos límites a las leyes de nues­ tra sangre. que por lo visto posee un caudal inagotable de cono­ cimientos raros). que es Israel.me . psicológicas y es­ pirituales. Añade que «los discos del M ani eran en la Provenza y el Languedoc la rúbrica del amor más elevado [. L a tendencia judía a emigrar a lugares al norte y al oeste de Israel encarna una nostalgia. consagrado no obs­ tante a los ideales de unidad y amor. «que no sólo simbolizaba las potencias físicas. como añade Gutmann. «diosecillos». dice Gutmann. y de ese modo som os sus dueños».FreeLibros. tie­ nen su sombra. En Toledo. los M anisolas estaban conectados con el Grial. Su rivalidad se remonta a tiempos prehistóricos. y se los reconoce com o una ma­ nifestación del Poder Blanco y un presagio de la Era de A cua­ rio .12 Cada pueblo tiene su propia m itología relacionada con ellos. sino que debió de poseerlas a consecuencia de su construcción especial». Reim er se queja ante un viejo sabio sefardí de que Israel haya adorado a Götzen. según Fabre d ’O livet.15 Aunque.

del que hacía mucho se habían separado. La fuente de las energías materiales de la mano izquierda. en parte racial y en parte cosm opolita. pero algunos lectores lo asociarán con ideas de la aún más po­ pular literatura ocultista sobre «arcas perdidas» y temas simila­ res.la naturaleza de la batalla entre Israel y Thule. Pero es la misma sede de 91 www. empiezan a revelarse otras dimensiones de la conspiración mundial. y filtran las corrientes de energía de la misión aria a través del polo hebreo. están aguardando la llegada de un nuevo Gran Kan surgido del reino subterráneo. y a otro alemán.»'7 La misma A rca.'8 N o se sabe qué quiere decir exactamente Landig con eso. Los pueblos amarillos. es la ciudad sobre la tierra del poder y la tuerza. y siempre han trabajado por sus objetivos. Capturan en su Arca de la Alianza los elementos fertilizantes de la tradición aria. la utilizan los Shriners estadounidenses [!].'6 «Los magos hebreos roban y ocultan el campo de fuerza de los arios. Juncker («Aristócrata»). los Shriners «guardan la magia personificada por Yahvé como centro energético de una sustancia activa. cuyo cuartel general en Chicago controla todas las logias masónicas consagradas a U n Gobierno Para Todo el Mundo. cuyos detenta­ dores fueron las razas originales del norte ártico y del norte atlante con sus posteriores mezclas. C om o nuevo sím bolo de esta usurpación de las energías thulenses. que muestra un mapa de la Tie­ rra centrado en el Polo N orte. los personajes de Landig mencionan con desdén la bandera de las Naciones Unidas. A llí se encuentran a su compañero Recke.19 Una vez los thulenses en el Tíbet.20 Un poco después. dice. para así per­ vertirla y hacer que trabaje para ello s. Parece ser que el Arca de la Alianza era y es un acumulador astral concebido para operaciones m ágicas. Roosevelt y Churchill pertenecen a esta hermandad.FreeLibros. los compañe­ ros oyen una versión más auténtica de la historia en boca de un lama tibetano.me . En su Arca o Santuario. el N gón-kyi Padma Dab-yang. que tie­ nen su sede en Shambhala. que es efectiva en ambas direcciones». que les habla de los planes para un Im perio Mundial Am arillo. con los colores «israelitas» blanco y azul. que gobierna un gran R ey del M iedo. o el mismo tipo. Agartha.

Y ése es el rey al que hay que servir. pero eso no fue ninguna ruptura. En el mo­ mento indicado. [. y de su perversión ulterior. «el reino secreto todavía vive en las inmensidades asiáticas. su trono es el Techo del M undo. este centro guiará a los hombres buenos contra los mal­ vados. es decir.me . es que el ascenso meteòrico de Hitler al poder fue el resultado de una ayuda thulense. diciendo que él pensaba que eran los tibetanos de Londres quienes habían estado pasando in­ form ación secreta alemana durante toda la guerra. A h í también hay un Señor y R e y del Mundo. y está firmemente relacionado con Brahytm a.23 Una vez más. pero que 92 www. «La fuente de la mano izquierda es buena. A ntes has dicho.Shambhala que una parte de las hermandades y logias secretas occi­ dentales ven com o su punto de origen. La mano derecha de Agartha os ayudó. siempre que se combine con la derecha. Q uien sirve sólo a la izquierda está perdido. La tesis de Landig.] ¡Y detrás de esas energías que se manifiestan en Shambhala está el caucasiano Stalin-D zhugaschvili! É l lo conocía todo. el reino in­ terno y subterráneo de la contem plación y sus energías. oímos el tema del intento de revivir la tradi­ ción polar a principios del siglo X X . que se sumaron a las energías de Shambhala. de fuerza pura. Stalin-Dzhugaschvili tenía el apoyo del Señor del Miedo y el Poder contra tu Reich. de donde vienen las prom esas y advertencias de un Señor del M undo. ¡Está cerca!». ¡E ste Shambala es un reflector de nuestra voluntad! Luego está la segunda fuente: Agartha.. y que las sombras se ciernen sobre éste. en resumen. y a su m odo secreto obraron contra los otros hombres de tu Reich. D ios..»22 Y añade que el Tíbet ha perdido años de paciente trabajo a tra­ vés de la defección del Reich.FreeLibros. y aquí vendrá a la vida y se manifestará de forma visible. conocía a los hombres del círculo de tu Reich y jugaba sus propias cartas con ellos com o si fueran las de ellos. Sí. hasta que aquel grupo de hom bres se puso en las manos de Shambhala. lama del O este. Y está cerca. que ahora también Stalin está obrando contra el Tíbet.21 Gutmann pone objeciones a eso. el que levantará nuestro im perio y gobernará sobre los demás. lamas blancos del Oeste. Sin embargo. que promete su dominación. dice el lama: nosotros os hemos ayudado y también os hemos des­ truido. sino que fue culpa de los hom bres de tu Reich. que se había roto un tratado. cuando se alcance la hora pro­ metida.

Punto 103 parece haberlos olvidado: durante una reunión en Salzburgo admiten con pesar que. Al parecer. pues para él todo es Maya (ilusión). dice.me . un monje-mago que no es mongol sino oriundo de H ind. dice Landig. Y cuando esa era pase.cuando «fue por el mal camino». hambriento de poder y marcado por la Bestia. A u n ­ que.24 Los alemanes. retenidos cortésmente pero contra su volun­ tad. no podéis ser partícipes de la Paz de Buda ni de las tormentas de las estepas asiáticas». L o único que les queda es constituir un «Cuarto Reich en el exilio» y aguardar con paciencia la E ra de Piscis para llegar a su final inevitable. se pudren largo tiempo en un campo de pri­ sioneros de guerra. si todavía existe. y puesto que carecen de docum entos y de una historia convincente sobre dónde han estado. Pero el destino quiere que los británicos los capturen en la India. salvo el eterno Atm a-Brahm a y la Paz de Buda. Occidente también anda en busca del Devayána. y el Sol N egro de su nigredo se tornará de plata.FreeLibros. admite. de donde venís y adonde debéis regresar. seguramente habrá tenido que aislarse completamente del mundo de hoy. en las rivalidades inter­ nas del budism o tibetano. Landig da un tercer punto de vista. la tiranía religiosa de San Pedro de Rom a se desmoronará y la magia negra de los Shriners y las Arcas judías perderá su potencia. los thulenses se han convertido en los «nuevos Ahasuerus» (nombre tradicional del Ju d ío Errante). siempre con la es­ peranza de volver al centro ártico. Y porque ésta es vuestra vocación. ni en el tira y afloja entre el Dalai Lama por un lado y el Hutuktu de U rga por el otro. «vuestra luz procede de la montaña de M e­ dianoche. como correspondía (para decirlo en los tér­ minos de Landig) a los devotos de un Shambhala materialista. el camino de los dioses. N o está in­ teresado en un gran imperio mundial. poniéndolo en boca de un Gyu-lam a. el estandarte azul y oro de los arios ondeará otra vez. él y toda Alem ania se queda­ ron en la estacada. Él no participa. Cuando al fin son repatriados a Alem ania y Austria. cuyo número es el 666 . acaban logrando escabullirse del Tíbet.25 Entonces. Finalmente.26 Gótzen gegen Thule es en cierto sentido una obra ingente de 93 www. encuentran un mundo arruinado y desm oralizado. Punto 103.

el Santo G rial. Dado que esta obra es más conocida que la de Landig.me . de un grupo de ex nazis que está trabajando entre bamba­ linas con miras a la dominación del mundo. en 19 7 1. de R. Gótzen es la filosofía de la Rivolta contro il mondo moderno de E vola adaptada para un público lector de novelas. P. o. El libro de Martin.2’ no es necesario que la tratemos de form a tan extensa. por ejemplo. y deco­ rada con otros poderosos mitos de nuestro tiempo. trabaja con los gobiernos de derechas de América Central y del Sur por una eventual federación de dicho continente bajo su do­ minio. Esta «Orden Negra» (originariamente el sobrenombre de las SS) está desarrollando su propia tecnología avanzada.FreeLibros.revisionismo. para decirlo llanamente. el fom ento del vicio y el racismo. sobre todo aviones y métodos de control sism ológico y m eteorológico. no tiene inconveniente en afir­ mar que las fotos de montañas de cuerpos que. Y. los cátaros y los albigenses.28 Le Renversement. que pronto le dará un poder global com pleto. cuenta el descubrimiento. o h La Boucane contre l ’O rdre N oir (La inversión o la batida contra la O rden N egra. y se ha resumido y discutido en varios libros. apiladas y fotografiadas con fines propagandísticos. com o los que relacionan los ovnis (fabricados por el hombre o no). el reino subterráneo. de encubrimiento de los nazis. los maestros del Him alaya y la conspiración internacional político-ocultista.30 94 www. Persiguiendo a la O rden N egra El descubrimiento de una guarida de supervivientes nazis en el norte canadiense reaparece en un libro francés de referencias inciertas. la supervivencia nazi.27 En otro sentido. se supone. fue­ ron tomadas en los campos de concentración eran en realidad de las víctimas desnudas de los ataques aéreos aliados sobre M u­ nich. 1984). Juncker. al que educa en los mitos del Thule ártico y en su política. (reverendo padre) Martin. por encima de todo. Tiene una red mundial de bases desde la que desestabiliza a las naciones occidentales a través del terro­ rismo. que se declara veraz en todos los aspectos y de sen­ timiento perfectamente antinazi.

pesadilla de los tradicionalistas. llamados simplemente «La O rden». Unos resultan ser pa­ ganos y los otros cristianos galicanos. Sus maestros espirituales son René Guénon y . pa­ triotismo y justicia en la lucha. ¡M ao Zedong!32 Lejos de obsesionarse con la pu­ reza racial. cuando el bar­ co de la O rden N egra. enseguida indicaría que había te­ nido lugar una verdadera « i n v e r s i ó n de los Polos». palabra y actos. Los ideales de éstos. y la hermandad de todas las razas y clases. N ap o ­ león La Boucane. y a un capitán de expedición que es un mulato de Guadalupe. parecen deber tanto a lord Baden-Powell como a dicho general: limpieza de pensamiento. que era el tema de su libro anterior. y por unos líderes sin filosofía y sin visión que sólo sirven a los intereses de los parti­ dos políticos y al negocio lucrativo. evocada por Rene Guénon. justo cuando se está acercando a su base desconocida. esta orden incluye a un héroe de la historia. quizá re­ sulte desconcertante ver que. L e L iv re des Com pagnons Secrets (1982).. es perseguido subrep­ ticiamente hasta que le roban su tesoro. representadas por la Orden Negra.. y las del bien. 95 www. sencillez en la devoción.. el Sankt Pauli.FreeLibros. que es hijo de padre francocanadiense y madre india cherokee. p or más que tengan unas raíces distintas. pero com parten una aversión común por el «Reino de la Cantidad». Pierre D unoyer de Segonzac (un general de De Gaulle) y .. que ejemplifican Estados U nidos y sus vasallos europeos. Teilhard de Chardin. rum bo a la Antártida.me . sus maestros intelectuales.Le Renversem ent está estructurado en torno a un viaje des­ de la bahía de H udson hasta el cabo de H ornos. el Sankt Pauli. los ex nazis de Punto 103 poseen exactamente los mis­ mos ideales morales que la orden gaullista. Si comparamos el libro de M artin con el de Landig. llamada «Asgárd». M artin co­ menta: Si la ubicación ártica del Asgard m itológico se refiere directamente al origen polar de la Tradición Prim ordial. stricto sensuJ' El libro de M artin presenta el asunto como una inequívoca contienda entre las fuerzas del mal. representadas por una élite guerrera cris­ tiana fundada por el general De Gaulle.

dedicado «A la gloria del Führer.33 En term inología budista. Y digo «está» porque Serrano es un firm e creyente en el mito de la supervivencia de Hitler: piensa que el Führer se marchó de Ber­ lín en 1945. encarnado para traer el final de la Kali Yuga y marcar el comienzo de una N ueva Era. Yugoslavia (19621964) y A ustria (1964-1970). Ju ng.Serrano glorifica al Führer Un caso extremo de inversión de todos los puntos de vista aceptados es el de Miguel Serrano (nacido en 19 17).me . tras liberarse previamente del cautiverio de los cír­ culos de este mundo. terminada ya la guerra exotérica. el avatar K alki. Debemos entender el título bastante literalmente: Serrano quiere decir que H itler es el décimo avatar de Visnú.34 desde donde. H itler es un tulku o un bodhisattva. hay que re­ troceder en el tiem po. G. Sudamérica y la Antártida. con­ tinúa dirigiendo la esotérica. hasta los seres que llegaron a la Tierra desde fuera de la galaxia y fundaron la «primera Hiperbórea». incluidos Herm ann Hesse y C . Y se puede descubrir en su summa filosófica de 600 pági­ nas. titulada A d o lf Hitler. Sus destinaciones le permitieron co­ nocer a muchos personajes destacados. lo que hace aún más im por­ tante saber qué se esconde realmente tras su pulcra y poética obra. para adoptar una existencia invisible en el reino subterráneo del Polo Sur. por lo que está más allá de toda crítica. Ju n g. G . D e H erm ann Hesse a C. E l último A vatara es la declaración moderna más completa de la filosofía thulense en cualquier lengua.FreeLibros. el amor místico y sus propios viajes en pos de la sabiduría a la India. que. O tros seis libros de Serrano. el último A vatara (1984).35 Pero. Ha habido una inmensa conspiración para ocultar sus orígenes. Serrano es una figura destacada. tratan del yoga y el tantra. quizás en uno de esos platillos volantes alemanes. ha nacido de form a voluntaria por el bien del género humano. sobre los que escribió en su libro E l círculo hermético. para entender la necesidad de dicho avatar. A d olf Hitler». publicados en inglés. 96 www. que fue em­ bajador de C h ile en la India (19 5 3-19 6 2 ). además de m iembro de varias comisiones internacionales.

4. el reino gobernado por el dem iurgo que era y es el señor de este planeta. el camino de los ances­ tros.FreeLibros. pero eso es porque hemos perdido los sentidos que nos permitirían percibirlos como es de­ bido. no limitado a zonas geográficas y externo al «C írculo de Círculos». Éste era el lugar de la Edad de O ro o Satya Yuga. y com enzaron a espiritualizar la Tierra.me . se las había arreglado para crear una especie de seres humanos: unos especí­ menes bajos y robóticos de los que encontramos vestigios en el hombre de Neandertal.42 Su gran aventura consistía en reencar­ narse con el propósito de combatir el universo mecánico del de­ miurgo. sino por la emanación plásmica de sus propios cuerpos. Com o aparece en Génesis 6.40 Dichos hiperbóreos estaban al mando del poder de Vril y poseían el Tercer O jo.41 mientras que a través de sus venas corría la luz del Sol N eg ro .39 El plan del demiurgo para sus criaturas era que al m orir tomaran el Pitriyána. parecerían discos de luz.37 Su centro en la Tierra.r dice Serrano: los últimos documentos fueron destruidos junto con la Biblioteca de Alejandría. Para los hiperbóreos.45 Entonces se produjo la catástrofe. este tipo de reencarnación involuntaria. por su parte. empezaron a adiestrar a las razas inferiores del planeta para ayudarlas a salir de su estado semianimal. Los hiperbóreos com etieron el error de 97 www. generosos.36 También existe una conspira­ ción para presentarlos bajo la falsa form a de «extraterrestres» llegados en naves espaciales u ovnis. al principio invisible y más tarde como continente circular alrededor del Polo N orte. gobernada por Saturno (el dios que «devora el tiempo») y su consorte Rea. es decir. ellos toman el Devayána. era abominable: al morir.44 Los hiperbó­ reos. com o tulkus o bodhisattvas.43 Mientras los seres divinos entraban en esta guerra sagrada se creó una segunda Hiperbórea. y ellas concibieron». atrapada en los círculos del demiurgo. no se reproducían sexualmente.3* Este dem iurgo. y regresan al mundo sólo si lo eligen. un tipo inferior de pequeño dios. el camino de los dioses. y volvieran a la tierra una y otra vez. Es cierto que si tuviéramos que verlos. amarilla y roja una partícula de inmor­ talidad. era inma­ terial. «los hijos de D ios se juntaron con las hijas de los hombres. suminis­ traron a las razas negra. la primera Hiperbórea.

. en un momento determi­ nado del yoga.mezclar su sangre manteniendo relaciones sexuales con las cria­ turas del dem iurgo. y más adelante quizá alcancemos cierta comprensión de la naturaleza del R ayo Verde.4*1 La causa física fue la caída de una luna o cometa. sino de un estado del ser paralelo que pueden ocupar sim ultánea­ mente con conciencia terrena. Paracelso la consideraba una condensación de luz. Yo creo que la sangre aria e hiperbórea lo es.me .4® A partir de ahí.. y con este pecado racial perdieron el Pa­ raíso. por enton­ ces un lugar fértil.. dedica gran parte de su libro a la anatomía eso­ térica basada en los chakras. que practicaba yoga.5' N o obstante. que provocó que los Polos N orte y Sur cambiaran su posición.47 Antes del cataclismo.52 98 www.FreeLibros. el mundo se convirtió en el campo de batalla entre el dem iurgo y los hiperbóreos. sino de la luz del Sol N egro. este tipo de trascendencia se limita a aquellos cuya sangre conserva la memoria de la anti­ gua raza blanca hiperbórea. uno abandona el propio cuerpo. Serrano. Un grupo de exiliados fundó una gran civilización en el desierto de G obi. Serrano alaba a los brahmanes de la India por preservar su sangre. pero no de la luz del Sol D orado. e H i­ perbórea se volvió invisible otra vez. y p or lo tanto la m em oria del tiempo anterior a la destrucción de la civilización de G ob i. y cita las teorías de T ilak sobre el hogar ártico de los brahm anes. Entonces sabe que vive en el cuerpo astral. al­ gunos hiperbóreos ya habían buscado refugio en el Polo Sur. para poder llevar a cabo su lucha en dos o más m undos. del R ayo Verde. atraviesa una muerte mística. no de un sol galáctico. «N o hay nada más misterioso que la sangre. A otros los llevaba en esa misma dirección la Edad de H ielo: his­ tóricamente los conocemos como los refinados y artísticos hom­ bres de Crom añón. que siempre corrían el pe­ ligro de que su sangre se diluyera.50 Ésta parece ser la clave de su m itología «extragaláctica»: sus hi­ perbóreos no pertenecen a ningún sitio del universo físico. que asimila con las runas nórdicas. pasa del Sol D orado al Sol N egro y ve una nueva luz: el R ayo Verde. cuya repentina aparición en E uropa es un rompecabezas para los antropólogos.»49 Ya nos habíamos encontrado con el Sol N egro como símbolo del Punto 103 de Landig. Un maestro sin nombre le cuenta que.

R. Puede que tuviera algunos elementos de as­ cendencia inglesa que se remontaran a John Donne. pertenecía a la misma «hebra dorada» que los tem­ plarios. la Sociedad Thule era una recupera­ ción de los ideales hiperbóreos mediante el mito germánico y la ciencia de las runas. 99 www. o del Libro del Génesis o de L a doctrina sec­ reta. fecha en que su armada desapareció de L a R ochelle. Estos caballeros. sobre cuyas investigaciones Serrano escribió algunos artículos interesantes. la única que podría haber redim ido el planeta. hasta hacerle «perder la guerra más justa de esta Edad O s­ cura. exotéricas y esotéricas. Sin embargo. según nos plazca. una «antirraza» responsable de la G ran Conspiración a la que Se­ rrano se refiere constantemente. Tolkien. Su he­ rramienta principal en esta resistencia es el pueblo judío. Los judíos.FreeLibros. R. y desde el principio se ha declarado en pie de guerra contra ellos.'3 Según esta perspectiva. creyéndonoslo o no. Serrano odia el cristianismo tanto como la francm asonería. una lectura objetiva no es posible en este caso. rompiendo el Círculo de C írcu lo s» . escaparon de la ruina de su orden y tal vez llegaran a América en 1307. políticas.” (Señalo entre pa­ réntesis que el 600 aniversario de este éxodo estuvo marcado por la fundación. es cualquier cosa menos tolerante con las intromisiones de los hiperbóreos. y por el mandato de «Jacques de M olay». dice. y eso se irá haciendo evidente a medida que avancemos. igual que Hitler. descubrieron la tradición hiper­ bórea por sí mismos y rompieron con sus orígenes judeocristianos.Apenas es necesario añadir que los mismos propósitos se atri­ buyen a los principios «arios» de los nazis. El propio H itler fue traicionado por los generales aristócratas cristianos y maso­ nes. herméticas. podríamos ver la perspectiva hierohistórica de Serrano com o una épica de las proporciones del Silm arillion de J. pero admirando el alcance y la coherencia del conjunto. El demiurgo. están de­ trás de todas las instituciones de este mundo: eclesiásticas. acontecimiento celebrado con su separación del «Priorato de Sión». p or parte de Lanz von Liebenfeld.me . de la O rdo N ovi Templi en 1907. pues a am bos los considera elementos de la conspiración judía. que es Jehová o Yahvé.54 Asimismo. A lgun os de ellos. En cierto m odo. nos dice.

el contacto discreto con el Tíbet y la investigación en pos de una ciencia avanzada en los refugios del Ártico y la Antár­ tida. El vuelo de Rudolf Hess a Inglaterra en 1941 fue la última etapa de este em­ peño. las tropas de asalto de un plan para invertir la dirección de la degeneración humana. A sí que a la Sociedad Thule la siguieron las SS. Durante la fase más temprana de las campañas de Hitler. pero Serrano dice que ésta se pervirtió con la degeneración de Aleister C row ley y los judíos Bergson*6 (M oira Bergson. a quienes volveremos a encontrar en el capítulo 13: ¿D escubrieron los submarinos alemanes en el Polo N o rte o en la 100 www.s? Aunque casi todo el mundo lo desconoce. hermana del filósofo H enri. su intención fue simplemente reconquistar los antiguos territorios de los arios o hiperbóreos. Serrano se da ahora la mano con los partidarios de la tierra hueca. y alentarles a purificar también su raza. de fundar una nueva Orden del Templo con René Guénon como líder. En cuanto a los ataques de H itler a la judería dentro de las fronteras creadas por él mismo.recibido en París a principios de 1908. Serrano niega el «mito de los seis millones» y escribe que el alemán es heroico. con la caída de Berlín. la exploración submarina del Á r­ tico. la U nión So­ viética comunista.FreeLibros. diseñado por A lbert Speer y que conectaba el búnker con el aeródromo de Tem pelhof. escapó a través de un pasa­ dizo subterráneo. Hitler asumió su destino avatárico de gue­ rra total en todos los frentes contra la judería internacional y el demiurgo. era la esposa de S. M cG regor Mathers y el canal para sus rituales). y se adentró en otro mundo. que pasó por renovados contactos con el A lba D orada para unificar Alem ania con sus prim os arios. tras el aparente fra­ caso de esta misión. pero nunca cruel: la crueldad.60 Luego. dice.*8 atacando a su creación más poderosa. H itler dedicó sus principales energías durante la guerra mundial a experimentos de «realismo mágico». L. la desmaterialización. había evidentemente un vínculo con la Orden Herm ética del Alba Dorada. los británicos. es propia de razas con mez­ cla de sangre. que incluían la construcción de platillos volantes.me .) Más cerca de la época de los thulenses. según Serrano.57 Pero.

La Edad de O ro. con su peculiar estilo. las publicaciones de Ernst Zündel U FO s: Last Secret o f the Third Reich (O vnis: el último secreto del Tercer Reich) y Secret N azi Polar Expeditions (Expediciones polares nazis secretas). es encontrarse idéntica combinación procedente de un hombre que domina por completo el terreno esotérico y está familiarizado con las altas esferas del poder mundial. única solución para los pueblos de América del Sur. para ir a parar al otro Polo y emerger en esa tierra y ese mar paradisíacos que ya no están aquí. como. En cambio. tan simple y tan difícil de alcanzar. desde el que uno puede continuar la guerra y ganarla. la O tra Tie­ rra. él no es admirador de Hitler. y más alarmante. en especial su obsesión por el Sol N egro. E l último libro de Serrano se llama Nacionalsocialismo. sino que más bien parece estar de acuerdo con Landig cuando pronun­ cia. a la que uno pasa como con un «clic». C am in ar con los m uertos: el caso de Jean Parvulesco Para una últim a y muy am bigua palabra sobre la O rden Negra. la otra está ga­ nada. 1986) de Jean Parvulesco. L a tierra interior. hablaré de L a Spirale Prophétique (La espiral profètica. poeta y novelista de origen rumano que escribe en francés. el nazism o y el yoga sexual. la Thule U ltim a. pues cuando esta guerra está perdida. por ejemplo. la tierra astral.Groenlandia de Jo h n Dee el punto exacto a través del cual uno penetra. Parvulesco comparte muchos temas con Serrano. H iperbórea. pero existen? Un paraíso inexpugnable. la contratierra.62 Pero muy distinto.él Una cosa es leer algo así en ese peculiar recodo de la litera­ tura que enlaza a los entusiastas de los ovnis y la tierra hueca con revisionistas nazis. una bilocalización o trilocalización del espacio. el siguiente veredicto sobre el Tercer Reich: 101 www.me . corno a través de una negra chimenea.6i Y deja la incómoda sensación de que Pére M artin quizá no fuera desencaminado en su análisis de la actividad neonazi en los países mencionados. el R ay o Verde.FreeLibros. el otro lado de las cosas.

el apologista nazi Savitri M ukherji. pero también de Saint-Yves d’A lveydre. En el capítulo 5 he citado las palabras del pastor Hieronim us sobre la propensión de los franceses al lado oscuro del Rom an­ ticismo. fiel a su título.me . la ar­ diente realidad de la «nación antes de las naciones». dijo Evola. En La Spirale Prophétique. ¿en­ contrarán las naciones europeas. I. A par­ tir de esto. Pues ésta es la única cuestión real y totalmente revolucionaria ahora mismo. Talbot M undy y Denis Wheatley. En esto. Raym ond Abellio. Charles de Gaulle. G . y es una gran suerte que fuera así. G urdjieff. pues era necesario que las cosas ocurrieran como lo hicieron y no de otra manera. como el novelista vienés Gustav M eyrink. el sacerdote estigmático Padre Pío.FreeLibros. se de­ tecta. la Europa del Fin no puede ser otra cosa que europea. el franco-irlandés Raoul de Warren y tres autores ingleses que suelen clasificarse como creadores de alegres aventuras para adolescentes y adultos de menguado de­ sarrollo: John Buchan. bajo la chispeante superficie de erudición y el poder de la asociación subliminal. y más aún en la larga novela de Parvulesco Les Mystères de la Villa «Atlantis» (1989). sino que atraviesa un paisaje inte­ lectual de una variedad y una rareza abrumadoras. pues in­ cluye materias en apariencia incompatibles: es sobre todo un ad­ mirador de Evola. en lo más hondo de sí mismas. estar supeditada al hombre y llegar a cualquier realización espiritual 102 www.64 algunos escritores de ficción que supuestamente revelan las subcorrientes ocultistas de nuestro siglo. H enry C orbin . la única cuestión liberadora: cuando llegue el m omento (y ya está aquí). nunca va demasiado al grano.A sí que la A lem ania de H itler resultó errar el blanco. el legado trascendental de la «nación indoeuropea» de nuestros antiguos oríge­ nes? El entusiasmo de Parvulesco es de amplio espectro. una profunda voluntad de violencia. Parvulesco no está ni mucho menos solo. incluso «mediumísticos». es­ pecialmente contra lo femenino. Y le parecen igual de inspiradores. ¿P o r qué iba a ser la E u ropa del Fin una Europa alemana? La Europa del Fin tiene que ser europea. y así será. René Guénon. Forma parte de la naturaleza de la mujer. construye una obra fascinante que. el papa Juan Pablo II y el actual Dalai Lama.

Esta novela de 1924 trata del descubrimiento por parte de un aven­ turero inglés. O . la mujer. cuando ella lle­ gue a Occidente. de Lubicz M ilosz: «La educación de un gran espíritu requiere crueles sacrificios: en este tema. el ser del sentimiento. A sí pues. La versión que Parvulesco da en La Spirale Prophétique de L ’Œ u f de Ja d e de Talbot M undy es un buen ejemplo de ello. Puede parecer injusto culpar a un autor por las acciones de su yo ficticio. inmolándose para entregar su eterni­ dad a su amante. pero «se sacrifica voluntariamente. pero la compasión no debe detener al Y o». escondidos en un rincón remoto del Tíbet. con la anhelante aunque serena esperanza de que éste la devuelva a la vida». atormentado por el estrangulamiento de una mujer en el Bois de Boulogne.me . como el narrador de Les Mystères de la Villa «Atlantis» y los expertos tántricos de los tratados de Evola. El guardián io3 www. con la «ayuda dogmática» de una compañera femenina estúpida.65 A sí se pronunciaba el precursor de los Veilleurs. C ottsw old Om m ony.FreeLibros. Y se supone que todo ello tiene que ver con la preparación mística para el retorno del «Gran Monarca» en el fin de los tiempos.de que sea capaz a través de él. La mujer es indispensable para nuestra edu­ cación. A lo largo del libro revolotea de aventura en aventura. Él sabrá menos. la «ciencia amorosa» necesa­ ria para un tipo particular de poder masculino. de que. sino que sólo ofrecen a los héroes la ocasión de ejercitar. pero en La Spirale Prophétique Parvulesco deforma a otros autores y sus tramas para ajustarlos exactamente a su misma mentalidad. A l lamaguardián de esta mujer le ha dicho su gurú que. inglés de nacimiento. el harén en el islam y la prostitución sagrada en épocas anti­ guas. unos iniciados han estado alimentando y educando a un avatar femenino. que podrá servirla mejor que tú llegado el momento. V. «allí vendrá a ti un hombre de su misma raza. que puede o no haber cometido él mismo. debe ser sacrificado. en 1934 E vola defen­ día instituciones como la quema de las viudas en el hinduismo. pero tendrá las cualidades que ella necesita».66 M iguel Se­ rrano escribe que la mujer no tiene chakras ni alma. Las heroínas no tienen existencia propia.67 De modo que el héroe de la no­ vela de Parvulesco empieza haciendo un retiro para practicar el «Dogma y Ritual de la Alta M agia» de Eliphas L evi.

para custodiarla y que pueda servir al mundo». com o sabemos ya muy bien. inmaculado y her­ mético».le explica a O m m ony: «Te cedo mi sitio como [su] protector y j servidor.. Refiriéndose a su amigo tardío y mentor. al que se aguarda en este mismo siglo».. disfra­ zándolo de resumen: dice que la joven pertenece al «linaje vir­ ginal de sacerdotisas consagradas al amorous science y destinadas a sostener y a iluminar desde el interior. pero a Parvulesco le sirve como trampolín para echar a volar la imaginación. su esposo her­ mético. tanto visibles como invisibles. de Parvulesco. la form a más segura de no entender nada de este asunto es se­ guir confundiendo la O rden N egra.. Sublevado por y contra el mundo moderno. el no­ velista esotérico Raym ond A b ellio (otro seudónimo «belisaniano»). aunque cuestionable. tal com o debe ser. [. de la O rden N egra a la que per- 104 www. el Rostro Verde y la fría luz de Arktos iluminan la œ uvre fascinante. En las filas. se encuentran abandonados como judíos errantes y con las esperanzas devastadas. acabó en la pesadilla más abyecta..me .] las nieves filosóficas del Asgard imperial.69 Cielos de acero. Pero. ella está para «atender marital­ mente la llegada del N uevo Salvador del Fin». . con sus falsifi­ caciones políticas. con su carne y su aliento de vida. advierte. escribe: Los soldados perdidos ya en una guerra que se vuelve cada vez más total y ocultista llevamos a los límites de este mundo las armas espiri­ tuales y el destino enigmático de los honores militares del M ás A llá. al volver de su odisea. al que encontrará en Francia tras ser admitida bajo el cielo de «acero puro» de la Estrella Polar.FreeLibros. Parvulesco se ve a sí mismo com o un héroe solitario. que. rinde tributo al «centro supremo y trascendental de la O rden N egra. el advenimiento occidental del N uevo Salvador. los SS uniform ados y esotéricamente edu­ cados de H im m ler eran sólo una imitación de la verdadera Orden N egra a la que pertenecen los más altos iniciados.68 Esto es todo lo que hay en el texto de M undy. el Sol N egro. Igual que los compañeros de Gotzen gegen Thule. de las que una.70 En otras palabras.

que es el rasgo más feo de la guerra.me . aquellos a quienes ya ha derribado la muerte m archan codo con codo junto a los que aún están en pie.FreeLibros. evita la deshumanización del oponente. En el Bhagavad G ítá. y por eso deberíamos aprovechar cada ocasión de desenmascarar sus pretensiones. Pero los guerre­ ros de la O rden N egra no son com o Arjuna.tenecemos.71 Siempre habrá hombres que se sientan psicológicamente rea­ lizados con la guerra o las fantasías de guerra. ¡nada más lejos! De ahí que la suya sea una guerra contra la humanidad. 105 www. pero calificar esto de misión «espiritual» es extremadamente pretencioso. cuando declara a los propios parientes de A rjuna sus enemigos. El autor. Krisna le enseña a A rjuna cuál debe ser la acti­ tud del hombre obligado contra su voluntad a luchar y matar a sus semejantes humanos. N o les falta dispo­ sición ni ven a sus enemigos com o su propia carne.

me .FreeLibros.T E R C E R A PARTE: TIERRAS OCULTAS www.

los hijos de Inteligencias del Más Allá. Sea com o sea. O tros han sugerido una ubicación en Asia Central o Sudamérica. des­ pués del cataclismo de G obi los señores y maestros de este gran centro de civilización.me . idea que examina­ remos a su debido tiempo.FreeLibros. a pesar de que sigue siendo «polar» en el sentido clave de dirigir el desarrollo del mundo y el destino de la humanidad. establecieron su morada en un vasto campamento subterráneo de­ 109 www. que hasta ahora ha sido uno de nuestros temas constan­ tes. los que todo lo saben. Wilhelm Landig se refería a ellos com o dos fuentes rivales de poder oculto. Landig confiaba imprudentemente en Louis Pauwels y Jacques Bergier. la primera buena e idealista y la segunda mala y materialista. que escriben lo siguiente en E l retorno de los brujos: Según la leyenda de la que H aushofer se inform ó sin duda en 1905. En el capítulo anterior. Dos nombres tienden a aflorar allí donde se menciona el cen­ tro oculto: Agartha y Shambhala (utilizo las más sencillas de sus múltiples ortografías).CAPÍTULO 7 A G A R T H A Y LOS P O L A I R E S El desplazamiento del centro espiritual del mundo desde el Ártico. el centro espiritual está ahora oculto a los profanos. Miguel Serrano pensó que había ido a la Antártida. y la versión que René Guénon dio de ella en su El rey del mundo. implica que ha pasado a estar en algún otro lugar. A l decir esto.

que se sellaría con jura­ mentos y sacrificios solemnes. pero Agartha sobrevivió subterránea­ mente. pero no parece posible. El pueblo ario emigró en dos direcciones: un grupo fue al N orte y al Oeste.' i i Sería deseable establecer con exactitud la fuente original de esta descripción de la rivalidad entre Agartha y Shambhala. se dividieron en dos grupos. A llí. las cuevas del Him alaya o el cisma del mundo subterrá­ neo. com o tampoco el cataclism o de G obi. incluso aquellos con pretensiones de erudición. una ciudad de violencia y de poder cuyas fuerzas dirigen a los elementos y las masas de la humani­ dad y aceleran la llegada de la raza humana al «momento crucial del tiempo». El segundo fue a Schamballah [sic]. en E l rey d el m undo no se dice ni una palabra de esto: el nombre de Shambhala no aparece (en ninguna de sus ortografías posibles). Gente de todas partes acudió a ese «centro del mun­ do». una ciudad escondida de bondad.para recibir órdenes de los Maestros del M undo. N o importa: el mito ya estaba lanzado. que disfrutó de 2. hace quizá 6. El prim ero de éstos tenía su centro en A garth i. sacada del Nazisme et sociétés secretes (1974) de Jean-Claude Frère: des­ pués del cataclismo que hizo inhabitable Hiperbórea. Pauwels y Bergier dicen que H aushofer se informó «sin duda» . esperando regresar a su hogar 110 www. líderes de los pueblos del m undo.me I ’ \ j j ! ¡ i . A llí viajaron los grandes iniciados -F rère menciona a Pitágoras. uno que seguía «el cam ino de la mano derecha» y otro que seguía «el cam ino de la mano izquierda».bajo del H im alaya. los habitantes emigraron a la región ahora cubierta por el desierto de G obi y fundaron allí un nuevo asentamiento: Agartha.000 años.lo que significa que lo suponen. Eso deja a René Guénon como la fuente implícita. A polon io de Tiana y Je s ú s . en el corazón de aquellas cuevas. un tem plo de no participación en las cosas de este mundo. y lo recrearía la mayoría de los autores franceses del género. Los H om bres Sabios.000 años de brillante civilización. por una tal Sociedad Vril de la que no hay pruebas antes de la Primera Guerra M undial. de causa desconocida: la superficie de la región fue devastada.FreeLibros.en 1905. A hora bien. serían capaces de cerrar un pacto con Scham ballah. lugar de m editación. Enton­ ces ocurrió otra catástrofe.2 He aquí una barroca versión.

U n segundo grupo fue hacia el Sur. y el otro «el camino de la mano izquierda». la ciudad de la violencia que dirige a los elementos y las masas humanas. a pesar de que la con­ clusión sea la misma -el cisma de Agartha y Sham bhala-. Louis Jacolliot. del Bien y de la fuerza Vril. dice Frère. acelerando la llegada del «osario del tiem po».hiperbóreo y conquistar sus territorios perdidos. Se puede ver. y después de esbozar el problema. tanto fonética como geográfica­ mente. Corresponde a Jacolliot (18 37 -18 9 0 ) el dudoso m érito de crear el mito agártico.me . y destaca su poder sobre las masas ale­ manas como método típico de Shambhala. Pero. C itar más versiones sería au­ mentar el caos. cada detalle que la precede es diferente. E l primer grupo conservó el centro de Agartha. En www. es la doctrina que los primeros nazis apren­ dieron entre 1920 y 1925. digan lo que digan a sus lectores y los escritores populares y excéntricos. y. con la esperanza de aclarar lo que son y lo que no. es curioso lo cercano que que­ daba el utópico país de Renan. aunque ese nombre viniera directa­ mente de la m itología nórdica. este capítulo trazará la historia de Agartha. y allí fundó otro centro se­ creto en cavernas subterráneas. En vez de eso. bajo la «Rueda del Sol N egro ». E l segundo creó supuestamente un lugar nuevo de inicia­ ción en Shambhala. El uso de «Agartha». com parando cuidadosamente la versión de Frère con la de Pauwels y Bergier. al sur de la India.3 Jean-Claude Frère concluye su relato así: se dice que los hijos de la Inteligencia Exterior se han dividido en dos grupos: uno sigue «el camino de la mano derecha» bajo la «Rueda del Sol Dorado». N o se había utilizado antes de la década de 1870. com o se ha dicho en el capítulo 3. o de un nombre fonéticamente similar para un país escondido. es sorprendentemente reciente. estaba escribiendo al mismo tiempo. Fue juez en Chandernagor.FreeLibros. que. entre sus muchos libros populares. del «Asgartha» sobre el que otro librepensador francés. aquel lugar indeterm inado de contem plación. al Him alaya. elaboró una trilogía sobre la m itología india y su relación con el cristianism o.4 Ésta. cuando Ernest Renan escribió sobre un «Asgaard» en Asia Central. y el siguiente la de Shambhala.

la teocracia del Brah­ matma no tenía nada de admirable.. intenta ridiculizar tratándola de imita­ dora de las antiguas religiones orientales. trataron de derrocar a las autoridades sacerdotales y to­ maron Asgartha. 1873).C. regresaron al lugar de donde ha­ bían venido. Expulsados por los brahmanes. form aron una casta separada cuyo nombre significaba simplemente «honorable» o «ilustre». La Asgartha de Jacolliot era una prehistórica «C iudad del Sol».000 años o más. Christna et le Christ (1874) y L e Bible dans l ’In d e (La Biblia en la India. fecha que Jacolliot afirma haber es­ tablecido astronómicamente: corresponde a cuando el equinoc­ cio de primavera sucedía en el prim er grado de Libra.C . dice que ya estaba allí mucho antes que ellos. Los Brahmatmas gobernaron la India al menos desde la ascensión de Yati-Rishi en el 13300 a.C. que en los volúmenes complementarios de su trilogía.7 Sólo mucho más tarde. y en ella vivía el Brahmatma. que la antigua teocracia india. hacia 5000 a. Los sacerdotes consiguieron forjar una alianza con los arios victoriosos. H acia 10000 a. a sus ojos. Pero si había algo peor. 1872). lo llevaron a ver una orgía shaivita en un templo subterráneo y le contaron la historia de «Asgartha». «invisible entre sus esposas y favoritas en un in­ menso palacio». Jacolliot. Originariamente. un deísta que se resistía a toda coac­ ción de las libertades sociales y religiosas. que era el principal sa­ cerdote de los brahmanes y la manifestación visible de D ios en la Tierra. durante 3. continuaron hacia el N orte y quedaron inm ortali­ www. Jacolliot explica cóm o hizo amistad con los brahmanes locales. eran las pretensiones de la religión cristiana. para quien incluso los reyes eran como esclavos. fue de un esplendor sin parangón.5 Su capital solar.. los arios habían sido brahmanes que. lejos de atribuir esta elevada cultura prehistórica de la India a los arios. L e Fils de D ieu (El hijo de D ios. que le permitieron y ayudaron a leer textos antiguos. y que se aparecía al pueblo sólo una vez al año.uno de esos libros. el asentamiento del «Brahmatma».. Asgartha fue realmente destrozada por los hermanos Ioda y Skandah. Asgartha.FreeLibros. que en adelante se convirtieron en la casta guerrera de los ksatriyas.6 Para el anticlerical Jacolliot. como el «Libro de los zodíacos históricos» en la pagoda de Villenoor. que invadieron el Indostán desde el Him alaya.me .

Los escandi­ navos. Estando en la India. sentados en tronos hechos de plata bruñida.] Ordenados en un sem icírculo en mitad de la plataforma había siete trípodes sosteniendo unos braseros. cuyos rostros enm as­ carados y formas amortajadas no dejaban posibilidad alguna de precisar ” 3 www. En el centro del techo que se alzaba. or Researches into tbe Mysteries o f Occultism (El país fantasma o investigacio­ nes sobre los m isterios del ocultism o. con asientos lujosamente tapizados y en círculos ascendentes. Circundaban el alto techo unas cornisas muy trabajadas. había siete figuras vestidas de negro.. cuyo lugar de encuentro secreto está cerca de los fam osos templos de roca que llevan ese nombre. de los que ascendían llamas c o lo ­ readas y espirales de vapores de perfum e delicioso. Detrás de cada trípode. conservaron tan bien el recuerdo de su huida por la India y su pillaje de Asgartha que. cuyos olores em­ briagadores colmaban el templo. en árabe. com o para representar una estrella re­ lumbrante. en el plano de un anfiteatro.zados en los nombres «Odín» y «Escandinavia». Poco después de la aparición de la trilogía de Jacolliot. intercalados con frases grabadas en oro. sánscrito y otras len­ guas orientales. cuando se dis­ ponían a m archar sobre Rom a. conocida médium y miembro fundador de la Sociedad Teosòfica.me . había un m agní­ fico planisferio dorad o form ado sobre una superficie de azur. en form a de herradura cuyo amplio óvalo estaba dispuesto com o un au­ ditorio. la Ciudad del Sol».8 Y así nació el m ito. muy en la línea de un siglo que había visto muchas teorías descabelladas sobre la raza aria. [. y tan hábilmente concebido.FreeLibros. H e aquí una parte de la exuberante descrip­ ción que da de ellos: Me encontraba en un templo subterráneo de extensión inmensa. su anti­ güedad y sus orígenes geográficos. según Jacolliot.. el narrador de estos «apuntes autobiográficos» halla una vía de iniciación a una tal «Hermandad de Ellora». cantaban: «Vamos a saquear Asgar. esculpidas con emblemas de los cultos egipcio y caldeo. 1876) se publicaba bajo los auspicios de Emm a Hardinge Britten. un extraño y anónim o trabajo llamado Ghostland. que el interior del tem plo quedaba ilum inado por las representaciones de las huestes celestiales que brillaban y cen­ telleaban por encima de mi cabeza.

] Todo el templo estaba decorado con finas líneas metálicas. una presencia de los reinos del ser sobrenatural estaba siem ­ pre allí. sin embargo. la figura única dominante.FreeLibros. una vez que uno se hubo hecho adepto. a pesar de que.12 Falta.me . no obstante. algu­ nos reclinados y otros sentados al m odo oriental. ataviados en su ma­ yoría a la europea. no siempre era visible. pero es com o si el centro prehistórico de Jacolliot adquiriera aquí una nueva en­ carnación. El autor compara el proceso con experimentos en la transmisión eléctrica del pensamiento realizados por él mismo con su amiga Emraa Hardinge Britten.9 [.. Estas personas. se imprimieron en las mentes del narrador y sus compañeros vividas imágenes de acontecimientos cósmicos. ya que todos ellos llevaban m áscaras.. como sede de los adeptos vivos que son los dueños ocultos de los acontecimientos mundiales. cuyos poderes la convierten en gobernadora clandestina del mundo. aunque también los había con ropas hindúes. que ocupan varias páginas de su descripción. A mi alrededor había multitud de hom bres. un ser que. recibían su inspiración del ocupante del séptim o trono. aunque siempre presente. fue capaz de ocupar el séptimo trono presidencial mientras su cuerpo yacía dorm ido a cientos de kilóm etros de allí. adeptos en el más elevado y significativo sentido del térm ino. com o en la primera noche de mi asistencia. cuyo polo positivo estaba formado por siete adeptos y el nega­ tivo por los neófitos reunidos.10 A través del sistema eléctrico de esta «compleja batería». Pero los adeptos de la Hermandad de E llora no se limitaban a ofrecer una especie de espectáculo wagneriano sinestésico: se nos da a entender que irradian una fuerza desco­ nocida para influir en la opinión pública de todo el m undo. representada por el Brahmatma de Jacolliot. Y esta gente ni si­ quiera tiene que viajar a Ellora para que funcionen sus poderes: el narrador dice que. cada una de las cuales convergía en seis poderosas baterías galvánicas atadas a los tronos plateados de seis de los adeptos. Tenían las caras ocultas.1 su sexo o apariencia." Ghostland no utiliza el nombre de Agartha. 114 www.

Saint-Yves d’Alveydre
¿Procedía realmente el mito de Asgartha de Jacolliot de una
tradición india secreta? U no lo negaría de inmediato, de no ser
por el testimonio de Saint-Yves d ’A lveydre (1842-1909), cuyas
teorías de los cambios prehistóricos de la Tierra retomaremos
en el capítulo 16.
Saint-Yves fue un hermeneuta cristiano autodidacta, cuyo
fructuoso matrimonio le permitió publicar sus teorías sobre his­
toria y gobierno mundiales y cultivar ambiciones políticas. En
su afán de comprender el universo, en 1885 decidió tomar clases
de sánscrito, la lengua clásica y filosófica de la India. Y aprendió
mucho más de lo que esperaba. Saint-Yves tuvo como tutor a un
tal Haji Scharif (o H ardjji Scharipf, 1838-?). Nadie sabe quién
era ni qué fue de él más tarde, aunque, según se rumoreaba entre
los seguidores de Saint-Yves y el círculo de amigos de René
Guénon, habría abandonado la India cuando la Rebelión de los
C ipayos de 1857, para acabar de vendedor de pájaros en El H a­
vre.13 Con todo, no hay duda de que existió y de que fue el res­
ponsable de meter la idea agártica en la mente brillante pero
desequilibrada de Saint-Yves.'4
Los manuscritos de las lecciones de sánscrito de Saint-Yves
se conservan en la Biblioteca de la Sorbona, con una exquisita
caligrafía de Haji y adornados con comparaciones filológicas a
partir del hebreo y el árabe. En la primera lección (el 8 de junio
de 1885), Haji firm ó con un sím bolo críptico y se designó a sí
mismo «Gurú Pandit de la Gran Escuela Agártica». En otro
lugar se refiere a la «Sagrada Tierra de Agarttha» (su ortografía
preferida) y al protector de ésta, el «Dueño del Universo». En su
momento, inform ó a Saint-Yves de que dicha escuela conserva
la lengua original de la humanidad y su alfabeto de 22 letras: se
llama vattan o vattaniano. Por las referencias a Agartha y al vattan en las clases de sánscrito y por los propios cuadernos de
Saint-Yves, está claro que las conversaciones con H aji, durante
1885 y 1886, se centraron en ese alfabeto desconocido hasta la
fecha y en su patria de origen -que, lejos de haber sido destruida
miles de años atrás, supuestamente aún existía.
Saint-Yves no podía acercarse lo bastante a Agartha a través
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de su profesor, pero disponía de otras vías de acceso: dominaba
el arte de liberar su cuerpo astral, y de este modo era capaz de
visitar Agartha por sí mismo. El inform e detallado de lo que allí
encontró se convirtió en el volum en que coronaba su serie de
«Misiones» político-herméticas: Mission des souverains, Mission
des ouvriers, Mission des Ju ifs y ahora Mission de l ’Inde (La mi­
sión de la India en Europa).15 Im preso con sus propios medios,
como todos sus trabajos, está fechado en 1886 y consta como
«Tercera edición»: un engaño común con el fin de hacer pasar un
libro nuevo por un best seller.
En cuanto salieron los pliegos de la imprenta, Saint-Yves ya
se puso nervioso: ¿había ido demasiado lejos? Escritores poste­
riores dirían que sus informadores indios lo habían amenazado
de muerte si publicaba los secretos de Agartha. A l final, des­
truyó la edición entera antes de su publicación, a excepción de
dos copias, una que se quedó el mismo Saint-Yves y otra que
ocultó el impresor.
La misión de la In d ia, para decirlo llanamente, destapa A gar­
tha. N os dice que es un país escondido en algún lugar del Este,
bajo la superficie de la Tierra, donde una población de millones
es gobernada por un «pontífice soberano» de raza etíope, lla­
mado el Brahmatma. A esta figura casi sobrehumana la asisten
dos compañeros, el «Mahatma» y el «Mahanga» (que no habían
aparecido en Jacolliot). Su reino, explica Saint-Yves, se trasladó
bajo tierra y se ocultó a los m oradores de la superficie al co­
m ienzo de la K ali Yuga, que él data hacia 3200 a.C . Durante
largo tiempo, A gartha se ha beneficiado de una tecnología
mucho más avanzada que la nuestra: luz de gas, tranvías, viajes
por el aire y demás. Su gobierno es una «sinarquía» ideal que las
razas de la superficie perdieron desde el cisma que fragmentó el
Im perio universal en el cuarto milenio a.C ., y que M oisés, Jesús
y Saint-Yves se esforzaron por reintegrar. De vez en cuando,
Agartha envía emisarios al mundo superior, del que tiene per­
fecto conocim iento. N o sólo los últim os descubrim ientos del
hombre moderno, sino la sabiduría de todos los tiempos se ate­
sora en sus bibliotecas, grabada en piedra en caracteres vattanianos. Entre sus secretos están la relación entre cuerpo y alma
y los medios para mantener la comunicación entre las almas di­

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funtas y las encarnadas. Cuando nuestro mundo adopte un go­
bierno sinárquico, Agartha estará a punto para revelarse y col­
marnos con sus beneficios espirituales y temporales. Para
favorecer esto, Saint-Yves incluye en el libro cartas abiertas a la
reina de Inglaterra, el emperador de Rusia y el Papa, invitándo­
los a emplear su poder en adelantar el acontecimiento. El libro
contiene muchos otros elementos de naturaleza extremadamente
singular, casi com o si Ju lio Verne y C . W. Leadbeater hubieran
reescrito la N u eva Atlántida de Bacon.
Q uizá lo más extraño sea la posición del mismo Saint-Yves,
que, lejos de presentarse a sí mismo com o un portavoz autori­
zado de Agartha, admite que es un espía. Tras dedicar el libro al
pontífice soberano y firmarlo con su propio nombre en carac­
teres vattanianos (tal y como Haji se lo había escrito), se explaya
sobre lo mucho que se asombrará este gran dignatario al leer la
obra, preguntándose cómo pudieron unos ojos humanos pene­
trar en los santuarios más recónditos de su reino. Saint-Yves ex­
plica que él es un iniciado espontáneo al que no limita ningún
juramento de confidencialidad, y que el Brahmatma, una vez su­
perado el prim er im pacto, admitirá la sabiduría de lo que él,
Saint-Yves, ha osado revelar.
Las pistas sobre Agartha y el Brahmatma se filtraron a los
poemas de Saint-Yves, igual que a los escritos y cartas de Papus.
El pequeño círculo de esotéricos franceses que tanto respetaban
a Saint-Yves ya tenía algunos indicios antes de la publicación
postuma de L a misión de la India en 19 1o .'6 En cuanto al tema
de las fuentes de Saint-Yves, aparte de Jacolliot hay un parecido
evidente con la novela de B u lw er Lytton La raza venidera
(18 7 1), que habla de un reino subterráneo de seres altamente
desarrollados que poseen la misteriosa «fuerza Vril» y una día
emergerán de sus cavernas y nos dom inarán... por nuestro p ro­
pio bien, no cabe duda. Saint-Yves era íntimo del hijo de Bulwer
Lytton, el Conde de Lytton, antiguo embajador de Francia y v i­
rrey de la India, que tradujo el Po'eme de la Reine (1892) de
Saint-Yves y se lo ofreció a la reina V ictoria.17 Pero una obra
com o La misión de la India no puede explicarse por sus in­
fluencias literarias tan sólo. Pienso que Saint-Yves «vio» lo que
describía y que ni por asomo creía estar escribiendo ficción o
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basándose en otros. L a prueba está en la absoluta seriedad de su
carácter y en las publicaciones y correspondencia del resto de
su vida, que tomaban a Agartha y su Brahmatma por realidades
incuestionables. Pero otra cosa es aceptar su Agartha con toda
la realidad y materialidad que él le atribuyó.
H e aquí un fragm ento de la descripción que da Saint-Yves
de esta ciudad subterránea, que presentamos para que se com ­
pare con el auditorio semicircular de la Hermandad de E llora y
su espectáculo:
M iles y hasta m illones de aprendices no han penetrado nunca más
allá de los prim eros círculos suburbanos; pocos logran subir los pelda­
ños de esta form idable escalera de Jacob, que conduce a través de prue­
bas iniciáticas a la cúpula central.
Ésta, una obra de arquitectura mágica igual que toda Agartha, está
iluminada desde arriba con paneles reflectantes que sólo permiten que
entre la luz después de que haya atravesado toda la escala enarmónica
de colores, en com paración con la cual el espectro solar de nuestros tra­
tados de física no es más que la escala diatónica.
A h í es donde la jerarquía central de Cardenales y A raquitas, dis­
puesta en sem icírculo ante el pontífice soberano, aparece iridiscente
com o una visión de más allá de la Tierra, confundiendo las form as y
apariencias corpóreas de los dos mundos y anegando con un resplandor
celestial todas las distinciones visibles de raza en un solo crom ático de
luz y de sonido, singularmente extraído de los conceptos habituales de
perspectiva y acústica.18

La misión de la In d ia insiste en que realmente existe una
«raza venidera» más allá de la superficie de la tierra, tecnológica
y espiritualmente superior a nosotros, y que ellos, o su líder, son
los verdaderos dirigentes de nuestro mundo. Un par de años
antes de escribir L a misión de la In d ia , Saint-Yves se había to­
pado con otra versión de la idea de los maestros ocultos: la de los
mahatmas him alayos M orya y K oothoom i, que escribieron, a
instancias de madame Blavatsky, las «Cartas de los mahatmas»
a A . P. Sinnett, A. O . Hum e y otros. También aquí encontramos
a hombres prodigiosam ente sabios, guarecidos en sus refugios
de montaña y ostentadores de poderes psíquicos y conocim ien­
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tos secretos que les hacían desdeñar con altivez la ciencia del
Occidente moderno. Saint-Yves acogió extasiado las cartas de
Koothoom i cuando se publicaron'9 pero, tras investigar de pri­
mera mano, pronto las encontró redundantes.
El concepto de un reino secreto donde viven y trabajan los
sabios existía desde mediados del siglo XVIII en la francm asone­
ría de la Estricta Observancia, con sus «Superiores D esconoci­
dos». Cuando el barón Von Hund fundó esta orden, sin duda
tenía en mente a los rosacruces de principios del siglo XVII, a los
que se presentaba com o elementos que se movían a hurtadillas
por entre la humanidad y, casualmente, tenían su santuario cen­
tral en una cámara subterránea. El rumor, repetido por G uénon,2° de que los rosacruces abandonaron Europa al término de
la Guerra de los Treinta Años, en 1648, para dirigirse a A sia es
el eslabón que faltaba para identificar a los maestros ocultos del
Este con aquellos que, como el conde de Saint-Germ ain y Alessandro Cagliostro, habían querido renovar Occidente.
¿Qué fue de Agartha después de Saint-Yves? A lgunos ocul­
tistas parisinos mantuvieron vivo su recuerdo frente a los atrac­
tivos, más poderosos, de la Sociedad Teosófica, que de todo ello
no sabía más que lo que madame Blavatsky había leído en Jacolliot.1' A quí vemos una nueva definición, sacada de una serie de
artículos de un tal «N arad M ani», que proporcionó la espina
dorsal al propio estudio hostil de Guénon sobre la Sociedad
Teosófica:
El verdadero C entro hindú, espiritual en esencia, con el que nin­
guno de los líderes del blavatskismo ha entrado nunca en contacto, es
«agarttha». Y quien tenga oídos, que oiga: está ubicado, eso dijo SaintYves d ’A lveydre, en «ciertas regiones del H im alaya, entre 22 templos
que representan los 22 arcanos de H erm es y las 22 letras de ciertos al­
fabetos sagrados», donde se form a «el C ero místico, lo lnencontrable.
E l C ero es Todo o N ada: Todo para la U nidad armónica, nada sin ella;
todo a través de la Sinarquía, nada a través de la Anarquía».
O tro centro enmascara éste: es la M asonería de los Taychoux-M arous, desconocidos para los blavatskianos y cuyas ramas se expanden
secretamente por A sia y muchos países cristianos. [N ota] E sta M aso­
nería, cuyo cuartel central está en el tem plo de J . . . , se com pone de 33

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Logias. Cada Logia está compuesta de un maestro y 33 trabajadores.
C ada trabajador tiene 33 pupilos. Detrás de las 33 Logias hay un C o ­
mité oculto, en cuya cima está el Dalai Lama, actualmente prisionero de
los ingleses en Calcuta y que, de acuerdo con las costumbres del país,
tendría que haber m uerto 22 años atrás. A l D alai Lama se le llama Tuld an -G yatso .22

Tales afirmaciones pueden intrigar, pero no ayudan a aclarar
la naturaleza de Agartha, ni sus relaciones con el Tíbet, pasadas
o presentes. La idea en su conjunto podría muy bien haberse o l­
vidado después de la Prim era G uerra M undial y la muerte de
Papus, que fue siempre el defensor más enérgico de los descu­
brimientos de Saint-Yves. Pero en 1922 el científico polaco Fer­
dinand O ssendow ski escribió en un libro sensacional de viajes
y aventuras, Bestias, hombres y Dioses, que en M ongolia había
oído hablar de un reino subterráneo de 800 millones de ha­
bitantes llamado «Agharti», de su triple autoridad espiritual
«Brahytma-el R ey del Mundo», «M ahytma» y «Mahynga», de
su lengua secreta, el «vattaniano», y de muchas otras cosas que
parecían corroborar a Saint-Yves. El libro acababa con una som ­
bría nota profètica, pues, según uno de los informadores de O s­
sendowski, un día (en el año 2029, para ser exactos) el pueblo de
Aghardi [sic] saldría de sus cavernas y aparecería en la superfi­
cie de la tierra.23
Cualquier lector imparcial, al encontrarse en tres capítulos
del libro de O ssendow ski prácticamente un resumen de la
«Agartha» descrita en La misión de la In d ia -sin omitir los de­
talles más im probables-, concluiría que el polaco remató una
historia, que en sí ya era buena, con una pizca de plagio y alte­
rando la ortografía para hacer que su versión, si se cuestionaba,
pareciera haberse inform ado por una fuente independiente. Pero
O ssendow ski lo negó indignado, asegurando en presencia de
René Guénon que ni siquiera había oído hablar de Saint-Yves
d ’A lveydre antes de 1924. Esto despertó el interés de Guénon,
que, en 1925, escribió que no tenía m otivos para dudar de la sin­
ceridad de O ssendow ski.24 Es más, Guénon se vio incitado a es­
cribir su propio libro sobre el tema y sus ram ificaciones, que
apareció en 1927 com o E l rey del m undo. En él empezaba d i­
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ciendo que, «independientemente del testim onio de O ssendowski, sabemos por fuentes muy diferentes que relatos así son
corrientes en M ongolia y en toda A sia Central».'15 Guénon no
nos cuenta cuáles son estas fuentes, ni a qué grado de similitud
se refiere con «relatos así». Su Agartha, cuyo nombre significa
«la inviolable», es el centro espiritual del mundo, gobernado por
un «Rey del M undo» que no debe confundirse con el «Princeps
huius mundi» satánico. Para probar su realidad, Guénon teje una
de sus más fascinantes redes de conexiones, correspondencias y
símbolos multifacéticos extraídos de los mitos y tradiciones re­
ligiosas de O riente y Occidente. Pero ¿Hay alguna verdad física
detrás de ello, tal y com o afirmaba Saint-Yves? Hacia el final del
libro, Guénon encara la cuestión ontológica de Agartha:
A hora bien, su ubicación en una región definida, ¿debe verse com o
literalmente verdadera o sólo com o sim bólica, o ambas al m ismo
tiempo? A esta pregunta respondemos simplemente que, para nosotros,
los hechos geográficos en sí, y también los hechos históricos, tienen,
com o todos los demás, un valor sim bólico; lo que, evidentemente, no
les resta nada de su propia realidad en la medida en que se trata de he­
chos, sino que les confiere, más allá de esta realidad inmediata, un sig­
nificado superior.26

A sí que, com o poco, Guénon no descartaba una Agartha
geográfica: si se hubiera demostrado que existía una, ésta sólo
habría reafirmado la realidad superior de la simbólica. El bió­
grafo de Guénon, Jean-Pierre Laurant, comenta al respecto que
«las dos interpretaciones no tienen de hecho nada contradicto­
rio: pueden incluso unirse con un apetito por lo maravilloso que
Guénon no repudió jamás en su vida».27 Y el difunto M arco Pallis, el viajero del Tíbet, escritor sobre el budismo y traductor de
Guénon, que escribió un artículo desacreditando las fuentes
de O ssendow ski,28 calificó a E l rey d el mundo de «desastroso»
en una conversación con este autor, porque el gran metafísico
se había dejado llevar por el sensacionalismo.

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averiguó que se lla­ maba «oráculo de energía astral»: no era un método de adivina­ ción como algunos oráculos cabalísticos o el I Ching. el «M aestro R aco czy».que se en­ carnaron a veces com o Roger Bacon. luego. co­ noció a un ermitaño que vivía en los cerros cercanos a Roma. el oráculo nunca dejó de mostrar una perfecta fiabili­ dad. que consistían en redactar la pregunta que se quisiera en italiano.L a fraternidad polar Ese mismo rasgo llevó a Guénon en 1927 a dar al menos apoyo temporal a una empresa aún más extraordinaria: la fundación de los «Polaires».30 que viven en . Agartha. La consulta de este oráculo tenía lugar mediante la manipulación de palabras y de números. pero el proceso que requería era largo y minu­ cioso. Filie. fue el único poseedor de la clave para su manipulación. surgía una serie final de números que. situado en el Him alaya y diri­ gido por los «Tres Sabios Supremos» o las «Pequeñas Luces de O riente». Francis Bacon y el Conde de Saint-Germ ain. añadir el propio nombre y el de soltera de la propia madre. le confió a Filie un fajo de viejos pergaminos. y Filie no se puso a ello hasta unos doce años después (es decir. Éste. Una de las primeras cosas que hay que preguntar a un orá­ culo como éste es: «¿Q uién eres?». A l cabo de varias horas de trabajo. Se dice que la historia de este movimiento se re­ monta a 1908. tras su muerte el 8 de abril de 1930.3' 122 www. Filie quedó asombrado.FreeLibros. Por lo visto. obedeciendo la indicación del Padre Julián. sino un verdadero canal de comunicación con el «centro iniciático rosacruz de la “ m isteriosa” Asia». a pesar de que sus respuestas eran a veces en inglés y otras en alemán. Mario Filie. al ser traducidos a letras. en un momento de crisis personal. pasarlo todo a números y realizar con ellos de­ terminadas operaciones matemáticas.29 cuando un joven francoitaliano.. hacia 1920). Entonces si­ guió las instrucciones. al que llamaban Padre Julián. se su­ pone por un «Chevalier R ose-C roix» -q u e se cree que era un favorito de los neoteósofos. Éstos incluían inicialmente al Padre Julián.me . Filie.. ofrecían una respuesta convincente y gramaticalmente correcta a la pregunta formulada. trabajando con su amigo y colega m úsico Cesare Accom ani. diciéndole que contenían un oráculo.

dirigir las actividades espirituales de la T ierra. Tiene muchos otros nombres distintos que no viene al caso recordar aquí. pese a su aparente im probabilidad. des­ pués de presentar sus respetos a Blavatsky y sus maestros. En su prólogo. menciona que tanto Emm anuel Sw edenborg como la visionaria de principios del X I X Anne-Catherine E m ­ merich creyeron en un centro espiritual en el Tibet o Tartaria. publicado en 1929 con el pseudónimo de «Zam Bhotiva». Ese Centro tiene com o misión. añade que «las revelaciones de Saint-Yves d’A lveydre en La misión de la India. ha I23 www.34 Si el centro de los Polaires estaba en algún lugar de A sia.33 Un tercer partidario de Asia Mysteriosa fue Jean M arquésRiviére.FreeLibros. es decir. en­ tonces cabría preguntarse qué tenían de «polares». la ubicación simbólica de los Centros Iniciáticos. El Bulletin des Polaires del 9 de junio de 1930 explica: Los Polaires toman este nombre porque desde siempre la M ontaña Sagrada. pero está sin demostrar por esas “ pruebas mate­ riales” que tanto le gustan a mentalidad occidental».me . Continúa así: A hora bien. y dicho Centro (¿te­ rrestre? No sé basta qué punto) [la cursiva es suya] se llama en A sia Central Agarttha. A algunos les causó una impresión lo bastante favorable como para colaborar en el libro de Accom ani sobre el tema: Asia Mysteriosa. editor de L ’Intransigeant y autor de Pou rquoije crois a l ’occultisme (1929). donde se hizo una demostración del oráculo a un grupo de periodistas y escritores con la esperanza de que lo publicitaran. es lo que ha sido siempre. se trata de una tradición constante en A sia. U no de ellos era Fernand Divoire. equiparando implícitamente la fuente del oráculo con la de la teosofía de Blavatsky. deben de contener parte de verdad». o más bien com o motivo de existencia. Magre. O tro era Maurice M agre. conocida como “ Agarttha” y como la “ Gran Logia Blanca” . poeta. que había escrito sobre budismo y tantrismo tibetanos. novelista y autor de Pourquoi je suis Bouddhiste (1928). el centro de poder superhum ano tiene un reflejo en la Tierra. escribió que «la existencia de esta hermandad.Filie y Accomani se establecieron en París.32 Y.

además. U n punto de interés. sus aspectos enigmáticos. es que com partía con René Guénon una fuerte aversión por la teoría de la reencarnación.me . con la Hermandad Blanca de Blavatsky y la Agartha de Saint-Yves. decía. dice: Son un sinnúmero los planetas que hay que atravesar en existencias incontables.FreeLibros. a raíz de lo cual Guénon se desvinculó de ellos. pues en todas partes consta que la Tradición Boreal (o la Tradición Prim ordial. en el sentido geográfico de la palabra.36 Pocas de estas declaraciones proporcionaban un con oci­ miento ocultista o místico preciso. P or ejemplo: Q . y lo había puesto a prueba planteán­ dole cuestiones doctrinales. pero no siempre concluyentes. en preparación para la selección definitiva que abre la Puerta de A gartha. cuando no identificado. Y es m uy p osi­ ble que dicha montaña fuera alguna vez realmente polar. U na de las «Pequeñas Luces». Daba unas respuestas elabora­ das. pero lo que es seguro es que no hay ningún retorno al mismo planeta.55 Para ser un portavoz del centro espiritual de toda la Tierra. A éste le interesaron.sido calificada por distintas tradiciones com o «polar». uno puede tener misiones especiales que le perm itan entrar en el Jard ín . el oráculo defraudaba la­ mentablemente las expectativas. Tek el Sabio. entre la pregunta de Guénon y la llegada de su respuesta. Filie y Accom ani fun ­ daron «una sociedad engalanada con el barroco nombre de “ Polaires” ». Tras cuarenta inviernos de penitencia por la hu­ m anidad pecadora y de sacrificios por la humanidad sufriente. Pero las respuestas del oráculo fue­ ron vagas y de lo más insatisfactorias. ¿Existen los Tres Sabios Supremos y Agartha? A . Los Tres Sabios existen y son los Guardianes de los M isterios de la Vida y la M uerte. no obs­ tante.37 U n cuarto artículo en apoyo del oráculo iba a contar con la colaboración del propio Guénon. fuente de todas las Tradiciones) tuvo su sede originaria en las regiones hiperbóreas.38 O tros que aceptaron brevemente la autenticidad del oráculo 124 www. vinculado.

una publicación centrada en Krishnam urti.45 le contó que Bhotiva había ve­ nido por instrucciones del Tíbet. al menos en su propia opinión. respectivamente. traza una vivida imagen de la comunidad vagamente teosófica que dirigían Du Mas y Jeanne Canudo. en los años treinta.41 M aurice Girodias. novelista que escribió un importante libro sobre O tto Rahn (véase más abajo).FreeLibros. y de sus esfuerzos por combatir a Hitler y M ussolini en el plano astral enviando ondas de pensamiento. Asim ism o. otro sabio tibetano llamado Á guila Blanca. pero su conexión no empezó hasta des­ pués de su muerte el 7 de julio de 1930. Maurice M agre y Ferdinand D ivoire cola­ boraron. en su auto­ biografía Une jou rnée sur la terre. A través de ella oyó a Conan D oyle prometer que los Polaires estaban «des­ tinados a contribuir a dar forma al futuro del universo.me .40 miembro de los «Veilleurs» de Schwaller de Lubicz tras la Prim era Guerra M undial y. un miembro de la L o g ia del Á guila Blanca me dio a entender en I25 www. en 1928 y 1929. creador de Sherlock Holm es y propa­ gandista del espiritismo.42 así com o los Polaires habían tratado de influir en los acontecimientos mun­ diales y curar almas perdidas mediante proyección mental. Com o resultado de com unicaciones mediumísticas a am bos lados del canal de la Mancha. afirma simplemente que Krishnam urti era «el Mesías de los P o­ laires». en enero de 19 3 1. líder de un grupo esotérico-político cuyas doctrinas se basaban en la sinarquía de Saint-Yves..47 De hecho. Pues la hora está cerca». Zam Bhotiva (Accomani) entró en contacto con Grace Cooke. ¡el signo de la intersección de dos triángulos!».. y muchos de los Polaires debieron de ser también teósofos.43 Uno de lo más famosos suscriptores de los Polaires fue sir A rthur Conan D o y le.46 En un frente m uy distinto al espiritism o inglés. es­ critor italiano sobre tradiciones orientales y alquimia y respon­ sable de introducir a Julius E vo la a las obras de G u én on . Christian Bernadac.44 E l espíritu guía de la señora Cooke. E l «Chevalier R o se-C ro ix» añadió que Conan D oyle ayudaría ahora a la Hermandad: «Mira esa estrella que se alza por el Este: es el signo de los Polaires. una médium londinense. los Polaires también parecen tener cierta conexión con K rishnam urti.y aparecen citados en Asia Mysteriosa son Arturo Reghini.39 y Vivian Postel du M as. en los Cahiers de l ’Etoile.

cuando Krishnam urti la disolvió el 3 de agosto de 1929. desde 1209 hasta la caída final de M ontségur en 1245. alimenta una rentable industria del peregri­ naje y el turismo en la región del Ariége. en el castillo en ruinas de Lordat. Q uizá sea quisquilloso mencionar que la orden de Krishnam urti había empleado una estrella de cinco puntas. los albigenses. con bastante ci­ nismo. Tal vez sea el mismo episodio que contaba. por Jan van Rijckenborgh. al no tener éxito ni allí ni en España.51 El anciano M aurice Magre también se retiró a la región. que había estado relacionada con la orden. Zam partió con una acompañante en busca del tesoro perdido de Montségur.me . Pierre G eyraud: habla de cómo Zam Bhotiva descubrió a través del oráculo la «varita de Pico della Mirandola». Se dice de los Polaires que.48 los Polaires habían encontrado huellas del paso de Christian Rosenkreutz por la zona. pero. Su obra des­ cribe a una sucesión de pueblos nobles perseguidos por la Igle­ sia católica romana que incluye a los visigodos arios. U n posible vínculo entre Rahn y los Polaires se hallaba en la persona de la condesa Pujol-M urat. Según un periódico local.50 fue responsable en gran parte del complejo m itológico que asoció a los cátaros y M ontségur con el Santo G rial y su castillo. y los Polaires una de seis. Igual que Bélisse. los protestantes expulsados de Francia en 1685 y los 126 www.1987 que los Polaires habían absorbido la O rden de la Estrella. la cual daría com o resultado su exitoso libro C ruzada contra el Grial. sino como familias separadas. desanimado. que se supone que temblaba si se acercaba al oro. y lo cultivan con espe­ cial celo los «Lectorium Rosicrucianum» fundados en Haarlem.FreeLibros. H olanda.49 Seguramente no fue casualidad que la investigación de los Polaires coincidiera en época y lugar con la de Otto Rahn (19041939). Hasta el día de hoy. Y a hemos tocado este mito al resum ir el Gótzen gegen Thule de Landig. durante 1929 y 1930. incluido el sím bolo. realizaron excavaciones e investigaron archivos en el país cátaro. la región al sur de Toulouse que sufrió la cruzada albigense. Rahn. donde Bélisse era su portavoz. dejó el grupo. que fue miembro de las SS desde 1936 y quizá mucho antes. uno de los principales me­ cenas de Rahn en el Ariége. Rahn veía a franceses y alemanes no com o enemigos naturales.

N ueva Y o rk y Belgrado. independientemente de lo que Rahn pudiera saber por los discretos e inofensivos Polaires. escrito por orden de H einrich Him m ler: C o n el nombre de «cortesanos de Lucifer» me refiero a los que son de sangre nórdica y. Christian Bernadac presume que A lfred Rosenberg quiso ese material para su academia de Fráncfort. pronto la mancilló la influencia de la mitología thulense de la sangre. de un modo bienintencionado pero confuso por el bienestar de la humanidad.me . Pero. los encontramos reagrupándose tras la partida de Accom ani en forma de un movimiento más popular con hincapié en la magia práctica. Luzifers Hofgesind (La corte de Lucifer. la astrologia y el herbolario tradicional.54 N o se puede decir mucho más sobre ellos por­ que los documentos de los Polaires.cam isardos. escribió el guión de una larga película sobre los crímenes rituales de los francmasones y tra­ bajó para establecer un «Museo Permanente de Sociedades Se­ 127 www. fieles a esta sangre.FreeLibros. han elegido como objeto su­ premo de su búsqueda de lo D ivino un Monte de Asambleas situado en el más lejano N orte de medianoche. Presentamos un extracto de su segundo libro.” Volviendo a los Polaires. en O riente Próxim o. y grupos hermanos en Génova. y del valor que tenga su obra para los igualmente piadosos rosacruces y neocátaros de hoy. bajo la dirección de M ario Filie.52 Se trata de otra versión del conocido tema de la oposición entre la tradición polar y el judeocristianism o. fueron saqueados durante la ocupación junto con los archivos de varias organiza­ ciones masónicas y esotéricas. todos ellos obrando. que ahora se había convertido en un activo colaborador de la ocupación alemana? Este antiguo estudiante del budism o M ahayana organizó una exposición sobre «El judío y Francia» (194 1). y desde luego no en el monte Sinaí. que sitúa a éstos como los opresores.55 ¿Quién pudo haber denunciado a los Polaires sino su otrora amigo Jean M arquès-Rivière. Hacia 1936 había grupos separados para hombres y mujeres en París. depositados en las oficinas centrales de la Sociedad Teosòfica en París. o monte Sión. que supuestamente iba a establecer una base histórica para justificar el movimiento nazi. 1936).

me . im aginándose a Guénon com o el Mahatma a su derecha y a su esposo Pierre a la izquierda. Su internamiento lo 128 www. que la inició en la O rden del D ivino Para­ cleto en 1938.FreeLibros. fue andrógina..cretas». el representante de Guénon en Francia tras su m udanza a El Cairo. volvió a verse con Clavelle. D e regreso en Francia. por ejemplo. creyendo que había alcanzado lo que Guénon llamaba la «suprema identidad» o «liberación». tras lo cual. Roi du M onde». y en su visión apareció el sumo pontífice. la historia de Madeleine V. Poco más se sabe hasta su reclusión com o enferma mental en 19 5 1. Después del matrimonio. salvo que dio conferencias. leyó todos sus libros y entabló correspondencia con Marcel Clavelle (o Jean R eyor). nacida en 1889 en una acomodada fam ilia francesa. aboliendo así la distinción entre ambos: a partir de entonces. la maternidad y la muerte de su marido. Frustrada por no haber obtenido una audiencia con él. se entregó con fervor al misticismo ca­ tólico. A cto se­ guido comenzó el prim er año de la E ra Brahm ánica. U na voz llamó: «Roi du monde. Un B rah m atm a en C h aren ton H ay otros desarrollos del mito de Agartha que suscitan más piedad que terror. que la invistió con el A rca de la A lianza como Señor del Mundo. O tro ejem plo desconcertante de un hombre de co ­ nocim ientos espirituales indudables seducido por la O rden N egra. Después de intercambiar com o un millar de cartas. M adeleine se fue a Rom a a ver al Papa. experimentó visitaciones angélicas ya a los siete años de edad. que ella estableció en el m anicom io de Charenton como «La divina Brahmatma». En 1942 llevó a cabo un ritual por su hijo m ori­ bundo.*6 siguiendo el modelo de las exposiciones nazis de arte degenerado. Está. en 1937. Hacia 1930 supo de la existencia de René Guénon y su círculo. pu­ blicó poemas y se gastó el capital que había heredado. Clavelle puso fin a la relación. se dirigió directa­ mente a Dios y fue recompensada con una visión interior del E spíritu Santo en form a de paloma que voló desde su cabeza.57 Com o muchos visionarios.

con sus 1 5 millones de miembros en Francia. mientras que Saint-Yves era sólo un excéntrico. M asón de A lto R ango. car­ tas a las N aciones Unidas y a las autoridades. puede leerse como un cuento aleccionador. sin olvidar «Ufólogo». decorado com o la caseta de una adivina. y que los planes para erigir una estatua suya en la plaza V ictor H ugo acababan de ser frustrados por sus oponentes.consideraba el resultado de un complot masónico. planes para la unión de las religiones.me . La historia de M adeleine. se mantenía al día de los acontecimientos mundiales y escribía constantemente: tratados sim bólicos. Adepto. que brindaba lo que su biógrafo Jean Robin llamó «la última oportunidad de Occidente» antes del final del ciclo? Podría haberse dedicado otro estudio a Robert Ernst D ickhoff (1904?-). ¿Y qué hay de Guénon. Sa-Ish-Ka-Te (Fuego Rojo). al menos no se le puede acusar de plagiar a Pauwels y Bergier. elaboró sus grandes planes para el gobierno del mundo. A gharta (19 5 1). el autoproclamado «Doctor. cuyos textos plantaron las semillas del delirio en una mente que ya era sensible? ¿N o creía también él en el R ey del M undo y en el carácter único de su propia misión. sus hijos se la llevaban a un restaurante. ubicada en el valle de I2 9 www. y ataviada con una tiara de papel dorado. pero ¿para quién? Sus creencias e intereses están a un dedo de distancia de los de Saint-Yves d ’Alveydre: compar­ ten el misticismo católico. Divinitatis Doctor. a sus ojos. Lama R ojo Sungma. M ístico. etcétera. creyó que era una manifestación de su propio grupo. Concediendo au­ diencias como una grande dame en su cuarto. Cada dos semanas. Gran Lam a de la Logia Blanca del Tíbet. Sección de N ueva York».FreeLibros. sin embargo. Cuando los estudiantes marcharon sobre los Cam pos Elíseos en mayo de 1968. relatada en la tesis doctoral del doctor Jean François Allilaire. El sentimiento de M adeleine de identidad suprema y de felicidad general no son cuestionados por el doctor A llilaire. M ensajero de Buda. pues ella dirigía la so­ ciedad secreta «Agartha 8» y el Frente de Acción Brahmánica. la participación po­ lítica o el tema del alma gemela. Siempre atenta a las noticias. se la clasifica com o loca. el mito agártico. no reducía su influencia en lo más mínimo.*8 A u tor de un libro. Su Agartha es «la residencia Sagrada del mundo budista.

regente de Agartha y director de la Gran Hermandad B lan ca/3 «Agartha». que lo conside­ raba el M aitreya. añade.Sangpo.6° Desde luego se movía con dudosas compañías. y de que Shamballah es su capital. «tiene su sede principal en un lugar muy conocido. en China». que habían sostenido la ciudad terminal durante varios eones y desde cuyo bastión difundieron una propaganda maléfica. que se autodenominaba «R ey del M undo». cuya modesta reivindicación era la de actual reencarnación de Koothoom i. concebida para com batir la mentalidad de los brujos m arcianos. baste decir que D ickh off quizá hu­ biera estado leyendo A m azing Stories más que a G uénon. Podrían decirse muchas otras cosas de Agartha.6' y con Walter Siegmeister. donde suele vivir el regente. tuvo que limpiarse de un vestigio de serpientes de Venus convenientemente disfrazadas con cuerpos hum a­ nos.FreeLibros.6* H o y en día.55 Volveremos a encontrar a estas serpientes cuando lleguemos a la Antártida.62 Cherenzi-Lind fue un fam oso pretendiente de los años treinta y cuarenta. codeándose con el príncipe Om C herenzi-Lind. cuando no de locura decla­ 130 www. M e han contado que la limpieza la realizaron 500 Lamas. pero por lo visto ha sido una fuente de delirios.me . está en el G ran Santuario M undial C h ’ an C heng Lob.65 Volveremos a él en el capítulo 9. que mantiene contacto telepático con sus colegas. ovnis. Por ahora. reinos subterráneos en Sudamérica y muchos otros temas: probablemente es responsa­ ble de la idea de que Agartha (él escribe Agharta) es el interior del globo. Siegmeister escribió como «Raymond Bernard» sobre la tierra hueca. que le confirió el título de Ilustrísim o Lama R o jo . en Tien Shan (Tartaria). de donde vienen los platillos voladores. escribe sin que sirva de mucho Cherenzi-Lind. A gkarthi». que reci­ bieron instrucciones del G ran Lam a de m archar sobre el bastión del Dueño M aléfico de los dueños maléficos. que también ha­ bían seleccionado cuerpos humanos mediante el principio de la reen­ carnación. N o s damos cuenta de que estamos en otro nivel cuando leemos: A ntes de que A gartha se convirtiera en la reconocida Ciudad Santa para uso de los Lamas budistas.

B/Rte fUGWT !<■ — l.me . o su aliado. no he hecho más que abrir la caja de Pandora. para casi todos los que han escrito al respecto.rada. A quí.FreeLibros.-’Oo/x«: íEiWríf ATMOiPm 206 íftILBS KexiVcKy/ Ilu stra c ió n 3: A g a r t h a y S h a m b h a la (B e rn a rd ). a la que tendremos que echar un vistazo cuando lle­ guemos al tema de la tierra hueca y los agujeros polares. al final de este capítulo. SrfUCEK Tí vtr^u# Apfnt^AV. 131 www. C om o el arquetipo de los orígenes polares. Pero lo prim ero que hay que examinar es el doble de Agartha. parece ejercer un poder que no siempre es para bien. con el que está estrechamente ligado. o su enemigo mortal (dependiendo de a quién escuche­ mos): la ciudad o el reino de Shambhala.

FreeLibros.1 Las palabras del Dalai Lama indican que Shambhala no es un sitio físico en el sentido normal o geográfico del término. aunque Shambhala es un lugar real -u n lugar real y p u ro -. C o m o en el caso. salvo para aquellos cu yo karm a y mérito han m adurado. si extendéis un mapa y buscáis Shambhala. El actual y decimocuarto Dalai Lam a dio la siguiente explicación en 1981 a un grupo que se sometía a la iniciación al tantra de Kalachakra: E l tantra de Kalachakra ha estado íntim amente conectado con el país de Shambhala. podem os considerar que los billetes son las acciones m eritorias. no es inmediatamente abordable por per­ sonas ordinarias igual que se compra un billete de avión. por lo que uno ha de ser rico en m éritos para llegar allí. ¡pero los billetes pueden ser caros! D e hecho. en el futuro. E l 132 www. sus reyes y su sé­ quito. de la Tierra Pura y D i­ chosa [términos tibetanos om itidos]. no puede verse o visitarse de form a inmediata. las aeronaves m ejoran hasta el punto de poder avanzar más deprisa que la luz.me . por ejemplo. A un así. el M onte D a-la y otros. no lo en­ contraréis. con sus noventa y seis distritos. los Territorios Celestes. sea posible llegar allí. Q uizá si. para defi­ nirlo no se puede hacer nada mejor que consultar a los propios tibetanos. la Tierra Pura y Bendita.CAPÍTULO 8 SHAMBHALA Puesto que «Shambhala» es un término tibetano. más bien parece ser una tierra pura que.

«Su apariencia». hombres y pretas [espíritus ham brien­ tos]. agua. la vida en un reino que.me . hay en ella puro néctar. sangre y pus.3 Sin embargo. L o que se dice de Shambhala es igual de cierto de N ueva York o de Londres. tal como lo describe Thondup.] por lo que es di­ fícil definirla con precisión». «depende del estatus espiritual de uno [.FreeLibros. habitado por dioses y reyes-dioses. o al menos el purgatorio. vacas que satisfacen deseos y demás.4 Para el budista toda existencia.le per­ mite a uno percibirla. con columnas de pie­ dras preciosas. Puesto que el budismo no limita los posibles renacimientos de los seres humanos a los cuerpos car­ nales. es el típico palacio de fantasía. U n secretario del Dalai Lama. La idea tibetana de Shambhala se ajusta a la cosm ovisión del budismo Mahayana. de ahí la parábola de que una taza de agua tiene tres apariencias com pletam ente distintas para tres tipos distintos de seres: dioses.. En su guía para peregrinos (en el sentido que sea) The Way to Sham bhala (El camino a Sham b­ hala. proyectados en el centro de un espacio vacío e ilimitado. Khamtul Jham yang Thondup. Para uno será el infierno y para otros el cielo. para los hombres. las enseñanzas K a ­ lachakra dicen que Shambhala está hecha de átomos de los cinco elementos con sus potencialidades. El resultado. Para los dioses. dice. y en cambio se la puede ver de form as completamente distintas. «un sistema para transform ar mente y cuerpo en pureza».propio tantra de Kalachakra.. el tercer Panchen Lama lo expresa así: Jam budvipa [la tierra] es siempre la misma. para los pretas. desde el punto de vista físico. aportó una descripción de Shambhala a un libro de A n drew Tomas que completa un poco más el cuadro. es inmaterial constituye una posibilidad nada desdeñable y quizá hasta deseable. La ciudad se percibe tal como el propio estado -q u izá una palabra mejor que «estatus». 1775). Las palabras de Thondup sobre una apa­ riencia que depende del estatus espiritual de uno son clave para su comprensión. hasta la de los dioses en su 133 www.2 lo utilizan algunos de sus num ero­ sos iniciados con objeto de asegurarse un renacimiento futuro en la tierra pura de Shambhala.

así que la distinción entre una ciudad «real» que pueda encontrarse en un mapa o al final de un camino y una «irreal» como Shambhala no está tan definida como les parece a los materialistas. ¿Cuál es la experiencia de los que son lo bastante puros. entonces el practicante adquiere la correspondiente capacidad para la «de­ creación» del mundo material y cotidiano.cielo. donde leemos que el narrador viaja mientras su alma duerme a cientos de kilóm e­ tros de distancia. es decir. el mundo de lo corpóreo y el mundo de la mente. de viajes visionarios allí la hayan vuelto un escenario familiar para los iniciados tántricos. Aunque el practi­ cante también sabe que. En la práctica tántrica tibetana. pero que la posibilidad. donde Saint-Yves d’A lveydre decía que fue testigo de la vida y ceremonias de la subterránea Agartha. pues ¿qué es toda ciudad sino el resultado de cien­ tos de años de pensamiento por parte de millones de personas? Requiere las peculiaridades de sus ideas creativas. es concebible que Shambhala nunca haya existido com o lugar físico. y dotarlos de un sentido de realidad que incluso se vuelva palpable para los demás. Suponiendo esto. nobles o in­ nobles.me . y con Misión de la India. el meditador quizá pueda evocar tales lugares con todo detalle. como quizá lo definiría el Dalai Lama. o igual de irreales para los que pueden ver a través del velo de samsara. para la con­ ciencia de que las ciudades terrenas. Q uizá haya aquí una analogía con Ghostland. un sitio donde no hay sufrimiento y los deseos se hacen realidad. Desde un punto de vista fundam ental. N i hay una división tan clara entre la materia­ lidad y la inmaterialidad. es ilusoria. mientras que nosotros sa­ bemos que nunca puso un pie fuera de Europa. en última instancia no es real. puede que esté lleno de salones incrustados de piedras pre­ ciosas donde se amontonan tesoros incalculables. y hasta la frecuencia. : 34 www. como para visitar Shambhala y ver por sí mismos la clase de lugar que es? Para el visionario sim ­ plista. por muy realista que sea la experiencia visionaria. el propio tantra de Kalachakra es una muy compleja meditación de este tipo. para presidir reuniones de la Hermandad de E llora en un templo indio subterráneo. Si se logra la creación meditativa de ciudades y paisajes. N ueva Y o rk y Shambhala son igual de reales para quienes las perciben. com o Shambhala. son ilusiones creadas por la mente. dioses y demonios.FreeLibros.

femeninos. son: (i) La Tierra de N ieve. y al Tíbet en el X I. a unos i.. (3) China.me . o tal vez en M ongolia occidental. confunde al peregrino profano. al escribir su introducción histórica al Tantra de Kalachakra del Dalai Lama. un gran río que fluye hacia el este a través del Turquestán chino (Sinkiang).8 Por otra parte. Je ffrey H opkins. y más allá se extiende el gran reino de Shambhala. The Way to Shambhala está escrito en un estilo que. Luego viene un bosque. También allí crecen exclusivamente los árboles-paraíso de Jam budvipa. (5) Tíbet e (6) India.C ... (2) Shamb­ hala. y una co ­ rona de glaciares rodea su borde. pues.5 Pero..N o es de extrañar.6 El tibetólogo italiano (y amigo de Evola) Giuseppe Tucci dice que la tradición sitúa este reino cerca del río Sita. [. que. Se dice que reyes posteriores mantuvieron viva la iniciación Kalachakra en A sia Central. puede que no siempre haya sido así. de modo que en el muslo derecho tienen órganos generativos m asculinos. que él identifica con el Tarim. en el sen­ tido real: Las personas que viven en la periferia de las montañas nevadas tie­ nen el cuerpo dividido en dos. «rey de Shambhala». aunque Shambhala queda ahora más allá de los confi­ nes de la materialidad. por lo que pudo llegar a la India en el siglo X d. explica que el tantra de Kalachakra se remonta tradicionalmente al propio Gautam a Buda. llamado Samantasubha. con detalles que insinúan con la claridad suficiente que se trata de un mundo m ítico.9 Esto parecería situarla en el sur de Siberia. (4) H o -T ’ien [sur de Sinkiang]. más que guiar.FreeLibros. el Lama Thondup llama a Shambhala una de las seis regiones del «continente central del Sur».. al norte del T íb et. orde­ nadas desde el N orte. y en el izquierdo.] Esta gran tierra de m aravilla es completamente circular. 135 www. El Panchen Lama III ofrece va­ rias versiones de su geografía.io o kilóm etros del Tarim) y el «cercano río Sita». que sea im posible definir a los tibetanos en el tema de la ubicación geográfica de Shambhala.7 El Panchen Lam a escribió que «el vasto reino de Shambhala» se extiende entre el monte K ailas (en el sur del Tíbet. que lo expuso a petición de Suchandra.

la que se había refugiado en aquel lugar. que lideraron juntos la Sociedad Teosòfica A d yar en las primeras décadas del siglo x x .FreeLibros. donde ésta dice que. cóm o y adonde. donde los teósofos se muestran unánimes al identificar Shambhala con una civili­ zación perdida del desierto de Gobi. existe hasta el día de hoy. separándose de la estirpe principal.»10 Más tarde.me . Sus elegidos (de Lemuria) se habían cobijad o en la isla sagrada (hoy la «legendaria» Shambhala. basado en fuentes inaccesibles al estudioso común.. corregiría esta afirmación: era la penúl­ tima raza. que cataloga los re­ sultados de estas investigaciones históricas. en L a doctrina secreta. cuando la raza áurea amarilla (la Cuarta) se volvió a su vez «negra de pecado». psíquicamente menos elocuentes. hubo un amplio mar interior que se extendía sobre A sia Central. vivían ahora en las junglas y bajo tierra (« hombres de las cavernas»). Éste es el fragmento relevante de los «Com entarios al libro de D zyan». con las aportaciones de Blavatsky en cursiva: L o s últimos supervivientes del herm oso hijo de la isla Blanca (la primitiva Svera-dwipa) habían perecido siglos atrás. có­ modamente sentado con sus amanuenses en torno a una mesa y discutiendo puntos delicados con Besant y otros. se basaron en la cla­ rividencia de Leadbeater. que él ejercitaba con talante jovial. De un Polo a otro. Annie Besant y C h ar­ les W. 19 13 ). H o w and W hither (El hombre: de dónde. que por su belleza sin par no tenía rival en todo el mundo. mucho antes de Adán y Eva. muchos em ularon su modelo de prehistoria." En otra parte dice que esta tierra sagrada. ahora bien. H ay una temprana alusión al respecto en el Isis sin velo de Blavatsky. en el desierto de Gobi).. estaba habitada por el úl­ timo vestigio de la raza que precedió a la nuestra. mientras algunas de sus razas mal­ ditas. «Una isla. «Shambhalla» apa­ 136 www.'3 En M an: Whence. la lemuriana. la Tierra había mudado de faz por tercera v e z . com o un oasis rodeado del terrible páramo del gran D esierto». «según se cree.12 Tras la muerte de Blavatsky y el cisma de la Sociedad Teosò­ fica. Leadbeater.Sham bhala en el G obi Pasemos ahora a las fuentes occidentales.

'4 N o hay ninguna insinuación de que aún exista.FreeLibros. porque al fin y al cabo los maestros de la Sociedad Teosófica.rece como una ciudad fundada hacia 70000 a. por el Manu (sa­ cerdote-rey-fundador) de la raza aria. Existe de una manera etérica.'s O tra que encontró su propia vía de acceso a los «registros akáshicos» fue Alice A. Nicholas Roerich. así lo sugiere. Y en Alice Bailey también encontramos el tema de la aparición anual de este gran iniciado. Un tal doctor Lao Tsin escribió en 1925 en el Shanghai Times que había visitado Shambhala. canal de uno de los mahatmas teosóficos secundarios. en quien nos detenemos más abajo. y cuando la raza de hombres que hay en la Tierra haya desarrollado una visión etérica. N o sorprende. referido al ser espiri­ tual que preside la evolución de la Tierra desde un centro invi­ sible pero aun así geográfico. Bailey. D jhw al Khul.18 igual que la del Brahm atm a de Jacolliot. Ella.C .me .16 El Shambhala de B ailey es la sede del «Señor del M undo». a orillas del mar de G ob i. un valle cálido en el inex­ J 37 www. con la isla Blanca enfrente. mientras que Alee M acLellan1’ y Jean Angebert rei­ vindican la identidad de las dos. que ha hecho el sacrificio (análogo al voto del bodhisattva) de quedarse a velar por la evolución de los hombres y devas hasta que todos hayan sido «salvados» o ilum inados. un centro en el desierto de G o b i.17 Éste es quizá el prim er uso del título «Señor del M undo». también hay quien mantiene que Shambhala es algo más que un emplazamiento etérico en la superficie de la Tierra. que algunos hayan identificado sin más Shambhala con A gar­ tha. tal vez en una escuela esotérica adscrita a la sede central del monasterio del Panchen Lam a.J0 A sí como algunos creen que Agartha tiene una existencia fí­ sica subterránea. llamada en los libros antiguos la «isla Blanca». Iniciación humana y solar (1922): E l hogar central de esta jerarquía está en Shambhala. tenían su base en Shigatse. o más bien él. La comparación de lugar y función con la Agartha de René Guénon y su «R ey del Mundo» es tan evidente que no hace falta subrayarla. como se sabía. escribió en uno de sus primeros libros. se reconocerá su ubica­ ción y se admitirá su realidad. pues.

11 Tales informaciones. col­ chones inflables. recuerdan a la guarida tibetana de la novela de Talbot M undy O m . en la frontera entre realidad y fantasía. con su raza de dos lenguas. Helena. respectivamente. donde se está prepa­ rando el avatar fem enino de una nueva era. «Los iniciados de Agarthi». su esposa y canal del maestro M orya. tal vez la máxima depravación sea la de Trevor Ravenscroft y su Spear o f D estiny (Lanza del destino. ferrocarriles subterráneos y amenazas de invadirnos en la sede de la meditación inm óvil. y su hijo 138 www. al que traía sin cuidado la sabi­ duría del Tíbet. pintor y activista en favor de la paz mundial. U no elige el tipo de Shambhala en el que quiere creer.“ A menudo se detecta la fuente de alguien sobre las teorías de Shambhala y Agartha examinando cómo escribe los nom bres: R avenscroft. el Shangri-la del H orizonte perdido (19 33) de James H ilton. escribe Ravenscroft. 1973). una obra espeluznante de reinvención histórica que hace de Agartha y Shambhala los centros de influencia luciférica y ahrimánica. «se especializaron en proyección astral y buscaron inspirar un falso liderazgo a todas las civilizaciones del mundo. pero había prom etido no revelar su paradero. Los adep­ tos de Schamballah buscaron fom entar la ilusión del m ateria­ lism o y guiar todos los aspectos de la actividad humana hacia el abism o».FreeLibros.me . en el violento y terreno hogar del poder. la de Pauwels y Bergier es la que menos tiene que ver con el modelo tibetano. y visto sus avanzados laboratorios. se basó en Pauwels y Bergier. Su fuente de información tuvo que estar singularmente pervertida para convertir la Agartha materialista de Saint-Yves. Pero de todas las versiones. L a familia Roerich En un plano muy diferente está la contribución al m itologema de Shambhala que hizo la fam ilia Roerich en los años veinte y treinta: N icholas. y la tierra pura del tantra tibetano. Entre toda su progenie. evidentemente. y el centro asiático del Gótzen gegen Thule de Wilhelm Landig. Éstas son las fuentes del mal en la cosm ología de R u d o lf Steiner.plorado Tíbet.

lo que se ve compensado por una sincera admiración por el exiliado Panchen (o Tashi) Lama IX . incluso m ágica. H a habido muchas es­ peculaciones sobre la localización de la Sham bhala terrenal.'4 Pero esto es incorrecto. que encontró su camino al esoterismo a través de la Sociedad Teosòfica. del que. C iertas indicaciones la sitúan en el extremo N orte. de N icholas.George.FreeLibros. una terrenal y otra invisible. siempre mantuvo su amistad con madame B lavatsky y sus maestros. a pasar el invierno de 19 27-19 28 aguardando el permiso para continuar. durante lo cual varias personas y la mayoría de animales murieron por con­ gelación. y explican que los rayos de la aurora boreal son los rayos de la invisible Sham bhala. que pretendía ganar tiempo. decía.. en el Turquestán. Pero nunca alcanzó Lhasa: los Roerich se vieron obligados por el gobierno tibetano.. Lamentaba que el concepto de los grandes mahatmas se hubiera separado del de Shambhala. y se encuentra tal vez en el Pamir. y otra política. Roerich. depositario de la tradi­ ción Kalachakra. Roerich escribe de Shambhala: Shambhala en sí es el Lugar Santo..me . Los Roerich hicieron una expedición por China y M ongolia hasta las fronteras del Tibet en 19 25-1928 . más tarde profesor en la Universidad de Yale. continúa: Shambhala sólo está al N orte en relación con la India. donde el mundo terrenal linda con los más elevados estados de conciencia. o en el G obi central. y como resultado publicaron varios libros de viaje y reflexiones.11 También lo relaciona con los con­ ceptos de la ciudad subterránea «Agarthi» y de la isla Blanca. uno de los cuales. se titulaba precisamente Shambhala. Su expedición tenía una profunda inten­ ción espiritual. es muy cercano.26 La isla refugio de Blavatsky en el mar de G ob i era abordable ! 39 www.1' Nicholas Roerich vio en Shambhala el sím bolo de la edad ve­ nidera de la paz y el progreso mundiales. N o es de extrañar que los textos de Roerich muestren desdén por el gobierno de Lhasa e incluso por el Dalai Lam a X II I. En O riente saben que exis­ ten dos Shambhalas. lo que es como decir que adaptó lo aprendido de primera mano en Mongolia a su p ro­ pia visión del mundo.

140 www. círculos de piedra y alineaciones como los de Gran Bretaña o la Bretaña. de hecho. la migración se había llevado lo mejor y más audaz de la población de Asia Central. que se vio obligada a refugiarse bajo tierra cuando el «zar blanco» y sus crueles guerreros (es decir.. giraba alrededor del fuego.27 al «Valle Espléndido» de R oerich se llega por pasajes desde el H im alaya. Agartha no le interesaba demasiado salvo como una faceta del mito de Shambhala. [. y cuando encontró entre los habitantes ras­ gos que podrían haber sido de franceses o españoles.FreeLibros.32 Pero todos los estudios serios del sím bolo de la esvástica muestran que. las hordas mongoles) invadieron la región de Altai. Roerich concluyó que.. en dirección inversa a los budistas. que esta «fe negra» venera a lo que él llama «unos dio­ ses misteriosos de la esvástica». pacífica y altamente civilizada. cuenta la leyenda.29 Aunque estaba dispuesto a escuchar tales relatos y a creer que hay cosas misteriosas escondidas bajo tierra. nos cuenta. en un viaje hasta la orilla del Atlántico. descubrir. Trató de racionalizar su uso di­ ciendo que los bon-po dibujaban el sím bolo del fuego contra las agujas del reloj. emergerán en su gloria. de hecho. si puede llamarse así. puede distinguirse que la base [sic] esencial de la leyenda es mucho más antigua y pueden distin­ guirse los indicios de los efectos típicos de la migración.] Si recopilas todos los cuentos de hadas de tribus perdidas y subte­ rráneas. Sin duda estaba al corriente de la historia de la asociación de este sím bolo a la raza aria.28 Las cavernas sub­ terráneas de Asia Central están habitadas aún hoy. ¿acaso no tendrás ante ti un mapa completo de las gran­ des m igraciones?». Nicholas relacionó esto con los cul­ tos antiguos al fuego y el sol.me . tanto como en los budistas.50 Cuando en el m acizo de Altai encontró menhires. por el pueblo llamado de los Agarthi o Chud: por toda Asia oyó relatos de esta tribu desaparecida. Pero lo contrarió mucho encontrarlo en los tem­ plos de la religión bon-po. La religión de la Shambhala de Roerich.31 En resumen. Comenta que «aunque la leyenda [de los Chud] habla de tiempos del yugo tártaro.sólo por pasajes subterráneos. Roerich no era tan crédulo como un O ssendow ski respecto a una Agartha sub­ terránea. Cuando llegue la época de la pu­ rificación. cuyo sím bolo de la esvástica halló repetidamente grabado en rocas y pintado en tankas.

por desgracia! Si N icholas Roerich. quizá ha­ bría sido más cauto al recomendarlo y al identificarlo como el núcleo de la doctrina Kalachakra. hubiera sa­ bido de qué forma harían manifestarse a Agni en 1945. uno no puede respetar del todo sus interpretaciones de la religión tibetana. esa selecta materia imponderable que está dispersa por todas partes y que podemos utilizar en cualquier momento». cu yo único logro (com o N arad Mani señalaba cínicamente en el capítulo 7) parece haber sido evitar que lo asesinaran los chinos antes de su m ayoría de edad. la religión indígena tibetana prebudista de bon-po equivalía para Roerich a la brujería y la magia negra de la peor calaña.siempre que aparece en iconografía antigua. del que fueron pioneros.» Igual que para madame Blavatsky. las simpatías de estos dos teósofos se limitaban a la secta de los G orro s Am arillos (Gelugpa o Reform ada). Incluso dentro del budismo.3'' C on la mejor voluntad del mundo. vieran a los G orros R o jo s com o ministros del m al. qué es el A gni o fuego de Shambhala y cómo funcionará en la N ueva Era: es la «gran energía eterna. los libros de Helena Roerich y M orya sobre «Agni Yoga» se dedican a explicar. segura­ mente no se habría dado tanta prisa en denigrar el cargo del Dalai Lama en favor del Panchen Lam a. Si R oerich hubiera conocido al actual D alai Lam a X IV .FreeLibros.36 Esto podría ser una definición de la fuerza Vril de B u lw er Lytton. lo que hacía que B lavatsky y su maestro K. H. «las energías del fuego cósmico se aproximarán a la Tierra y crearán muchas condicio­ nes de vida nuevas». gira en ambos sen­ tidos indistintamente. a lo m ejor se mostrarían más amistosos con el linaje de gorro rojo del Karmapa. pues. Pero un hombre capaz de emocionarse cuando los mongoles decían.37 ¡Y así fue. En los cuarenta. al ver sus fotografías 141 www. a la que pertenecen los lamas Dalai y Panchen. C om o en el Treatise on Cosmic Fire (Tratado del fuego cós­ mico) de Alice B ailey y D jhw al K hul. y hasta con los bon-po en su integración en la escuela tántrica Dzogchen.3* pero sólo podía saber del desventurado Dalai Lam a X III. con más elaboración que claridad.me . el infatigable luchador por la paz mundial. dice Roerich. Si Roerich y Blavatsky vieran el florecim iento de hoy día del budismo occidental.

ofrezco aquí su explicación más completa: Todos vimos. que nació en 1935 y al que se identi­ ficó con la encarnación de Chenrezig.me . el grupo de los Roerich fue testigo del clásico ovni. Él es el «Soberano del M undo» y. H asta nos dio tiem po de sacar los prism áticos y ver con bastante nitidez una form a ovalada de superficie brillante. el último avatar que lleva la Kali Yuga a su fin y abre la nueva K rita o Satya Yuga. R igd en -jyep o es el profetizado Señor de la N ueva E ra de Shambhala.40 En los libros de los Roerich.41 Los Roerich no creían tener que aguardar mucho para este evento apocalíptico: Helena. cam bió de dirección de sur a suroeste. ¡El mismo Rigden-jyepo vela por nosotros!». que en 1930 escribía como «Josephine Saint-Hilaire».de la ciudad de N ueva Y ork.38 evidentemente no había dilucidado del todo la naturaleza y la trayectoria del Occidente moderno.42 un lama en H eart o f Asia (C orazón de Asia) de N icholas decía que «vendrá alguien de grandeza» en 1936. «¡ésa es la tierra de Shambhala!». uno de cu yos lados relucía por el sol. y de ahí con el Dalai Lama X IV . que actualmente está pre­ parando un ejército invencible. en dirección de norte a sur. cruzando nuestro campo.43 En el capítulo 6 hemos visto a quién adjudicaba este papel Miguel Se­ rrano. no menos que Maitreya. veinte años antes del co­ m ienzo «oficial» del fenómeno con el avistamiento de Kenneth A rnold en 1947. com o un óvalo inmenso que se movía a gran velo­ cidad. Aunque ya es un lugar común de la literatura ovni de la mejor clase. E s­ tamos protegidos. El 5 de agosto de 1927. daba a los heraldos de la Shambhala septentrional cinco años para llegar. Esa cosa. admirador de las pinturas de R oerich y que com partía gran parte de su filosofía. Una alternativa más sana podría re­ mitirnos a Tenzin G yatso. H ay indicios de que a la expedición de Roerich le tocaba ejercer una parte activa en este cambio de Edades: algo relacio­ nado con la piedra de una estrella lejana que pertenece a Shamb142 www.39 El lama que va con el grupo observa: «M uy buena señal. algo grande y brillante que reflejaba el sol.FreeLibros. Y la vim os desaparecer en el intenso cielo azul. en 1937. en el distrito de Kukunor.

el em perador Akbar. en Ossendowski vemos la leyenda mongola de una piedra negra oracular enviada al Dalai Lama por el R ey del Mundo y que. si es cierta la historia del fragmento de piedra.4’ U rga. desde donde irradia en provecho de la humanidad. publicado en 1924 mientras la expedición Roerich hacía sus preparativos en 143 www. mientras otra parte circula por toda la Tierra. que dice que oyó del profesor [George] Roerich que la piedra venía supuestamente de Sirius. C uando pasó por la ciudad. hasta hace cien años.4® Puede que sea el mismo fragmento que poseyeron. pa­ recen referirse a esta misión secreta. que se com prom etió a construirle un santuario. más que Lhasa. capital de M ongolia). y a la que se compara con la lapsit exillis.50 De inm e­ diato presentó su tela E l soberano de Sham bhala al gobierno mongol. vio una zona preparada para el principal Templo de Sham bhala. interpreta las numerosas pistas de On Eastern Crossroads (En la encrucijada oriental) de Helena Roerich en el sentido de que un pequeño fragmento de la piedra central se habría mandado a E u ­ ropa para ayudar en la fundación de la Sociedad de N aciones. así com o con la piedra filo so fal de la alquim ia occidental. y si ese santuario se con­ cibió para albergar algo más que una pintura. el rey Salomón.me .»45 Se dice que está «en la torre de R igden-jyepo». si fue en Urga donde Roerich la entregó. se encontraba en U rga (hoy Ulan Bator. y que también mantenía la tradición K alachakra. según se dice. Que en la capital mongola había gente competente para tratar tales materias queda claro por lo que cuenta Roerich de una escuela esotérica astro­ lógica que había allí.44 «La m ayor parte de esta piedra permanece en Shambhala. la piedra G rial de la novela de W olfram von Eschenbach P a rz iva l (IX .46 A ndrew Tomas. un emperador chino y Tamerlán el Grande. sobre el tema de Chintamani.47 Varias de sus pinturas.5' N o s preguntamos. y que N icholas Roerich la devolvió a Sham bhala en su expedi­ ción.hala. manteniendo su víncu­ lo magnético con la piedra principal. 469). Asim ism o.52 ¿H abía gente enterada también dentro de la Sociedad Teosò­ fica? U n tema secundario del Om de Talbot Mundy. parece haber sido la elección de R o e­ rich como futuro centro espiritual cuando Shambhala se mani­ fieste en la Tierra.FreeLibros.

Este contraste puede verse con claridad meridiana en lo que se conoce como «el m isterio Shaver». Mundy. cuyo in­ fierno aparece como un lugar físico bajo la tierra. R ey o Soberano del M undo que no es C risto ni Lucifer.53 Richard Sharpe Shaver (19 10 -19 7 5 ). en ellos 144 www. las imágenes de dichos estados tal com o los presentan Dante y demás. en los años veinte y treinta. sobre temas que llenan el vacío del que se quejaba Roerich. del otro.FreeLibros. constituyeron un grupo dedicado al ideal de Shambhala en su sentido más amplio: el de la veneración a un centro de Oriente del que procede el im pulso para la inminente renovación de la humanidad. A q u í radica la diferencia fundamental entre el universa­ lism o de N icholas R oerich y otros teósofos y el racismo de G u ido von List. mientras que Agartha es el reino material y subterráneo que nos amenaza con entrar en erupción. N o queda dentro de nuestro ám­ bito investigar los vínculos entre éstos y otros personajes de los años veinte. Su tributo a un polo viviente espiritual en Asia contrasta mucho con la nostalgia de los thulenses por su finado hogar ár­ tico. El m isterio Shaver Volviendo al tema que abría este capítulo. si tuviéramos que insistir en comparar Shambhala con Agartha.me . colaboró con numerosos ar­ tículos en la revista de ciencia ficción A m azing Stories. Su relación es afín a la que hay entre los estados del alma en me­ ditación y tras la muerte de un lado y. de 1943 en adelante. y a un Señor. entre la idea de los maestros teosóficos y la de Shambhala. era el retorno de un fragmento robado de la gran piedra de jade verde que residía en el secreto centro asiático. R udolf von Sebottendorff y sus pupilos nazis. semiteósofos y hasta antiteósofos como Rene Guénon. Lanz von Liebenfels. nuestras investi­ gaciones se inclinarían por la conclusión contraria: obviamente es Shambhala la «ciudad escondida de la Bondad». publicó varios libros populares.Sikkim . la que se al­ canza a través de la meditación. pero parece ser que teósofos. m iembro de los teósofos de Point Lom a. con independencia de sus di­ sensiones internas.

La personalidad de Palmer. ingredientes necesarios en cualquier publicación de esa clase.FreeLibros. había alcan­ zado el éxito en términos mundanos com o escritor y editor. Palm er decidió que debieron de tener lugar en un estado de disociación psíquica. Shaver era un materialista recalcitrante y un descreído en todo lo psíquico u ocultista. C onocía por experiencia sus maquinaciones. que se pasó la vida con empleos de poca monta. con su dosis inevitable de sexo y violencia. con la única diferencia de que. Palmer había descubierto Oaphse. En un momento dado averiguó que Shaver se había pasado años no precisamente en las cuevas.58 Para él. Sin negar ni por un momento la realidad subjetiva de las expe­ riencias de Shaver.. los esfuerzos de otra raza subterránea. y 145 www..hablaba de un mundo-cueva subterráneo habitado por «abandonderos»: el astuto pero degenerado vestigio de una raza que había dejado la Tierra hace 12..me . si podía culpar a los deros. en Oaphse. Shaver. los «teros».. tenía otras dimensiones: li­ siado desde niño y con dolores casi permanentes.57 Pese al abismo intelectual que media entre Shaver y Palmer de un lado y Saint-Yves y Roerich del otro.. sino el universo astral que la rodea. en cambio. como los llama Oaphse. el sufrim iento de la humanidad sólo se explicaba. el escenario no era el interior de la Tierra.000 años o m ás. y m u­ chas otras cosas.54 y al que consi­ deraba responsable de todo el mal que experimentamos los m o­ radores de la superficie.. la «nueva Biblia» revelada a John Ballou N ew brough en 18 8 1. o las almas de los muertos que moran en los reinos as­ trales más bajos del mundo de los espíritus. que enseguida vio el potencial comercial de las historias de Shaver y las pasó a una prosa aceptable. sino en un hos­ pital mental.*5 Entretanto. y que la conciencia erra­ bunda de Shaver había visto en los deros y su depravación los «espíritus vagabundos de la oscuridad y el mal». por contraatacarlos. insistía en que había vivido ocho años en las cue­ vas como prisionero de esos «desquiciados robots» o «deros». y encontrado allí muchos paralelismos con las historias de Shav e r. El editor de Am azing Stories era R ay Palmer. en cada pareja vemos el mismo contraste entre la explicación material y la inmaterial. y se toleraba.56 N o añadió que «teros» es el nombre que recibe la energía psíquica protectora en A gn i Yoga de Helena Roerich (1929).

sino sólo la engañosa y glamurosa Agartha. se negarán a tomarse sus visiones de ningún modo que no sea terrestre.FreeLibros. no encontrarán la Shambhala de la conciencia purificada. Finalmente. en lo que para nosotros es un es­ tado inmaterial o etérico. Shambhala proporciona un esclarecedor parale­ lism o de las distintas interpretaciones del Paraíso prim ordial y el hogar ártico analizadas en los capítulos 2 y 3.me . ocasiona en el indivi­ duo la transición desde la Edad de H ierro a la de Oro.o padecen. 146 www. D es­ conocedores de que todo lo que experimentan es una p royec­ ción de su propio estado espiritual. otros. pues ni el propio Dante entendía seguramente su Inferno y su Purgatorio en un sentido literal y geográfico. com o existían en la Europa medieval. El camino a Shambhala tal como lo ha descrito el Dalai Lam a es precisamente el regreso a esa condición prim ordial. Algunos los si­ túan en la Tierra física. y las grandes religiones los han tenido amablemente en cuenta en sus cosm o­ logías. con in­ dependencia de las condiciones externas. como Shaver y Saint-Yves.de la ca­ pacidad para realizar «viajes astrales» están siempre exentos de esta tendencia: algunos.había descubierto la realidad de la intuición y el poder de la mente sobre la materia. Muchas personas son incapaces por natura­ leza de concebir nada fuera de la realidad material.*9 Am bos estereotipos existen sin duda en el Asia Central. que. N i siquiera los que están dotados . alcanzable sólo por seres de naturaleza análoga o por humanos extremadamente «ricos en méritos».

reinos subterráneos.quienes definen nuestra vida. ovnis. Escribe: Esto me hace ser cauteloso. Veo de form a bastante clara ciertas cosas que se nos acercan. y nos recuerda que la absurda «teoría del mundo de hielo» de H örbiger alcanzó categoría oficial durante el Tercer Reich.CAPÍTULO 9 EL A G U JER O DEL POLO Nuestro estudio de Agartha y Shambala ha sacado a colación un conjunto de temas que. el O riente místico. pero sólo tiene el grosor de una molécula.FreeLibros. al que hemos citado en el capítulo 5.e n el sentido más amplio del término. el Apocalipsis y otros. advierte contra el peligro de desestimar las cre­ encias populares. Ekkehard Hieronimus. parecen ir de la mano: razas perdidas. el Santo G rial. teo­ rías conspirativas. Pero últi­ mamente los intelectuales son más bien com o una película de aceite en un gran charco de agua: brilla juguetonamente y se cree que lo es todo.me . ¡L o que está pasando en la llamada clandestinidad cultural o subcultura es algo m uy extraño!1 Cualquiera que compre en grandes superficies estará al día de esta subcultura de la fe gracias a los titulares de las publica147 www. pensam os que son los intelectuales . en el que incluyo a los cien tífico s. P o r supuesto. L o que está ocurriendo en las capas más bajas de la sociedad es seguramente mucho más potente y efectivo que lo que ocurre en los círculos intelectuales. sobre todo en la literatura popular.

en su tratado sobre el mundo subterráneo (M undus Subterraneus. que un avance m ayor hacia el N orte o el Sur parecía imposible. la supervivencia de H it­ ler y la de Elvis Presley. con la salvedad de las re­ giones polares. En este caso bastará rastrear las fuentes de la idea en el siglo XVII y ana­ lizar algunas de las distintas formas que ha adoptado desde en­ tonces. Y a en este libro hemos visto que las creencias faltas de examen en determinados temas arquetípicos ayudaron a establecer las bases del nacionalsocialismo. 148 www. como una deliciosa guía de esta tierra de ilusión. este capítulo se ocupa de la teoría de que la Tierra está hueca y presenta aberturas en uno o ambos Polos. con la cabecera: «Halladas rui­ nas de la Atlántida en el Á rtico».me . N i se sabe los millones de compradores que han visto este titular. pero de todos modos cabe preguntarse qué actitudes colectivas están formando las corrientes del «gran charco de agua» del ocultismo popular. H ay que dar gracias a que nuestros tabloides no proclamen la suprema­ cía aria o describan el asesinato ritual judío. E l erudito y jesuita Athanasius K ircher (1602-1680). y docenas del estilo. 1665). pero una vez más podemos recomendar al lector Sub­ terranean Worlds (M undos subterráneos) de Walter K aftonM inkel. que compensa con la cantidad lo que le falta de calidad intelectual y literaria.2 Por lo visto. pues los navegantes se habían topado en aquellos pa­ rajes con unas condiciones tan adversas de viento y corrientes. una expedición conjunta franco-soviética fue a investigar en el Polo N orte y descubrió esta ciudad flotante. la reencarnación. K ircher dudaba de que eso llegara a remediarse algún día. en un colorido montaje con columnas dóricas que se eri­ gen en un paisaje marino helado. A hora mismo estoy viendo una doble página.ciones sensacionalistas. todos ellos creen en la Atlántida. C o m o consecuencia natural de la idea de una Agartha subte­ rránea. escribió que los dos siglos anteriores habían sido testigos de la exploración del mundo entero.FreeLibros. mientras que un científico británico se burla previsiblemente de ello. De una form a inconcreta y no reflexionada. de tal modo que los arquetipos que mencionan revolotean sin parar en algún rincón de sus psiques. los ovnis. N o es p osi­ ble repasar todo lo escrito en época moderna sobre el tema. afirma el reportero de The Sun.

Esta escasez de experiencia práctica. 149 www. K ircher conocía bien a los geógrafos medievales. que afirma con seguridad que en el Polo N orte hay una roca negra de unas 33 leguas de circunferencia bajo la /Wt. así como a los escritores clásicos de los que aquéllos eran deudores. C ita en particular al fraile Bartolomé de Inglaterra (Bartholomaeus Anglicus). podía com ­ pensarse mediante el razonamiento lógico combinado con la tra­ dición.me . no obstante. firfisi tVyÁAíA«» Ilu stración 4: L os vórtices polares (K ircher).FreeLibros.

hasta que emergen al mar abierto del Polo Sur. y es absorbido por un in­ menso rem olino. sugiere (quizá un poco en broma) que fue transportado al Polo con artes mágicas. y por lo tanto estáticos. la Luna y las estrellas para infundir a los océanos un movimiento perpetuo. hacia las regiones subpolares. quien dijo que los mares cerca del Polo N orte son tan rá­ pidos com o estivales. Adem ás. La primera es más bien es­ colástica. con esta geografía mística.FreeLibros. Para confirmar su teoría. y entre las más tardías están Pierre-Jean Fabre con su Panchymici (1646) y el informe del explorador Purchas. en principio.3 Puesto que el propio K ircher reconocía que no había forma de que Bartolom é pudiera haber recurrido a una experiencia empírica. ambos lados de Groenlandia y el este de Spitsbergen. tanto en la superficie como dentro del cuerpo de la Tierra. pronto se pudriría com o agua empantanada. sus corrientes impiden a su vez el acceso a los explora­ dores. o de lo contrario se estanca y muere. si los mares p o­ lares no estuvieran en m ovim iento. En el propio Polo. E l segundo argumento de Kircher pasa por la analogía del movimiento de los mares a través de la Tierra con la anatomía humana: después de que los absorba el Polo N orte. En conse­ cuencia. los cuecen en el interior de la Tierra los fuegos subterráneos. permanecerían siempre helados. pues declara que todo en el universo tiene que estar en movimiento. y todos los hombres y animales m ori­ rían por sus hediondas exhalaciones. E x ­ plica que los cuatro canales son en realidad de proporciones mucho mayores y se adentran en el mar abierto del Polo a tra­ vés de los estrechos de Bering. La base de K ircher para su extraordinaria teoría sobre los vórtices polares consta de dos partes. ya que el A rquitecto y Creador del mundo utilizó los influjos del Sol. Kircher menciona a otras auto­ ridades medievales. si el océano se quedara inm óvil.me . Pero el instruido jesuíta estaba de acuerdo. Por suerte no es así. También cuenta la trágica historia de la expedición y muerte de H enry Hudson. las aguas entran en un gran remolino y luego continúan a través del cuerpo de la T ie­ rra por «huecos desconocidos y canales tortuosos». en la ge­ 150 www.cual el océano fluye a una velocidad increíble. Y al fluir hacia fuera desde el Sur. a través de cuatro canales. que.

pero ahí terminaba toda similitud: la de Burnet era una tierra mecánica.me . Alexander C olcott de Bristol. concéntricas y cerradas. pero si hubiera que disfrazarla con len­ guaje contemporáneo. la hipótesis de una Tierra de tres esferas huecas. K ircher compara la circulación de las aguas con la recientemente descubierta circulación de la sangre. Los desplazamientos de estas esferas eran su explicación del desplazamiento de los Polos magnéticos de la Tierra. pero. para su uso en la genera­ ción de metales. pero. el Polo Sur. que aparecerá en el capítulo 17 y da cuenta del «despla­ zamiento verdadero de los polos» haciendo que la m esosfera l 5l www. dio el paso . En una nueva analogía con la anatomía animal.ología de Kircher.FreeLibros. en lugar de decir que la Tierra se llenaba de agua como un balón. impregnan el cuerpo de la Tierra y ocasional­ mente estallan en form a de volcán.5 E l infatigable W illy L ey descubrió a tres científicos del mismo período que también contemplaron la idea de una esfera hueca con un sol central. Entonces. hoy está disfrutando de cierta revalorización. y no a un proceso de automantenimiento. La obra de Thomas Burnet Sacred Theory o f the Earth (Teo­ ría sagrada de la Tierra) también presentaba a las aguas fluyendo desde el interior de la Tierra a través de una cavidad en el Polo N orte. los restos no asimilados se expulsan al extremo más inferior. que publicó en 1692. U no era sir Edm und Halley (famoso por el cometa). da a entender que la Tierra está construida y se comporta como una criatura viviente.de postular un globo hueco cuya superficie interna es­ taba bañada por un océano. en lo que actualmente se denomina la «hi­ pótesis de Gaia».y tal vez fuera el prim ero. cuyos cambios periódicos sólo obedecían a la voluntad divina. Se trata de una visión bastante contraria a la que tendían a adoptar las ciencias a finales del siglo xvn . Los elementos del agua del mar se extraen mediante este proceso. El D iluvio tuvo lugar cuando éste brotó al exterior a través de la fisura polar. con un núcleo esférico caliente en el centro. U n eclesiástico más oscuro.4 A sí. en el Pbilosophical Transactions (Anales filosóficos) de la R oyal Society. adoptó la idea de Burnet en 1768.6 La teoría de H alley suena a ocurrencia de una ciencia anticuada. se parecería extrañamente a la de Donna Ju rdy. como muchas de las ideas de Kircher.

ninguno de estos eminentes personajes llegó hasta el punto de suponer que la Tierra interior pudiera alcanzarse a través de un agujero en cada Polo. había determinado que el interior de la Tierra era una ubicación apropiada para el Infierno.me .10 Giacom o Casanova. Sin embargo. el aventurero y libertino. en su Com pendium Cosmographicum ( 15 6 1) . El narrador zarpa desde Amsterdam.7 Se trata de una fantasía muy pecu­ liar. éste muy leído en su Dinam arca natal. puesto que aún no se había descubierto la Antártida. que postulaba dos soles internos llamados Plutón y Proserpina. Mientras que la teología medieval. intacto.8 y el topógrafo G eorg Braun.9 sugerían que D ios había hecho el Paraíso Terrenal inaccesible al género humano guardándolo de­ bajo del Polo N orte. del Chevalier de M ouhy. En Icosameron (1788).resbale dentro de la litosfera. pero su nave es barrida por una tormenta que la empuja al N orte más extremo. una novela de 1 7 2 1 . Cuando llega al Polo. en su Urbium praecipuarum totius m undi (15 8 1) . el matemático Leonhard Euler. ou les voyages extraordinaires d ’un Egyptien dans la Terre interieure (17 37 ). Entre las primeras novelas sobre el tema de una utopía bajo la superficie de la Tierra están el Lamékis. y el Nicholas K lim (17 4 1) de L u dvig Barón von H o lberg. Un segundo teórico era sir John Leslie. También inspiró un ani­ mado filón de literatura imaginativa. al océano Antàrtico. también situaba el Paraíso dentro de la Tierra. pensaba que sólo había uno. El filósofo universal Guillaume Postel. La m ayor parte de su descripción está dedicada a los extraños fenómenos del lejano Sur. describe los 152 www. tal com o la celebra Dante en su D ivin a comedia. una obra supuestamente traducida por él del inglés.FreeLibros. descubre que su barco ha ido a parar. escritores posteriores empezaron a concebir justo lo contrario. Al volver en sí. que relata unos acontecimientos increíbles con un estilo ab­ solutamente inexpresivo. permitían al autor dar rienda suelta a su imaginación. el barco se ve succionado por un remolino kircheriano y el narrador queda felizmente in­ consciente. empezando por el anónimo Passage du póle arctique au póle antarctique p a r le centre du m onde. que. y un tercero. La aparente imposibilidad de abordar los Polos permitió que las teorías de la tierra hueca y la abertura polar despertaran un serio interés bien entrado el siglo X IX .

'3 se alistó en el Ejército de Estados U nidos. Entre las novelas de autores posteriores y no tan destacados se incluyen The Goddess o f A tvatah ar (La diosa de Atvatabar. a Romance o f the Polar Pit (Thyra. Icosameron es «puro Lovecraft». Las aventuras de A rth u r Gordon Pym de Edgar Alian Poe. Isaac Laquédem de Alejandro Dumas. después de una «buena educación británica norm al». el creador de Tarzán.me . En 1808 se casó con M ary Anne Lockw ood. La raza venidera de Bulwer Lytton y Viaje al centro de la Tierra y L a esfinge de los hielos de Ju lio Verne. 19 0 1) de Robert Am es Bennet. Un camino para entrar en este reino es a través del laberinto de cuevas cerca del lago Zirchnitz. se instaló como proveedor para las tropas y comerciante con los indios fox en Saint Louis. 1908) de W illis George Em erson y las historias pellucidarias de Edgar Rice Burroughs.'2 Primero. Com o observa M ichel Lam y tras ofrecer el resumen del que he sacado esta in­ form ación.) 153 www. no obstante. debemos rendir un merecido tributo al único hombre que vivió y murió por la teoría de la tierra hueca: John Cleves Symmes (1780-1829. de la T. no hay que confundirlo con su tío. cuyo patri­ monio él conservó concienzudamente mientras los criaba junto con otros cinco propios. (N . un romance del foso polar. Thyra. Sus dioses son reptiles de dientes afilados y mirada magnética. ataviados con capas rojas. Cuando el ejército lo licenció en 18 16 . Aunque su primera proclamación al * Antigua división territorial en lo que más tarde sería O hio. que llevaba el mismo nombre y creó el Miami Purchase de O hio). una viuda con cinco hijos. Los megamicros salen de pozos sin fondo y se reúnen en templos. Las obras más conocidas quizá sean Laura ou le voyage dans le cris­ tal de George Sand. los habitantes originarios del «protocosmo» en el interior de nuestro globo. en Transilvania.* Symmes nació en N ueva Je rse y y. donde lo ascendieron al rango de capitán al destacar en las guerras francesa e india. 1892) de William Bradshaw.veintiún años que pasaron sus héroes E dw ard y Elizabeth entre los «megamicros». The Sm oky G o d (El dios humeante.FreeLibros." Huelga decir que la literatura de la era romántica es rica en fantasías de misterios polares y paisajes dentro de la Tierra.

regresaremos en la si­ guiente primavera. E lijo al Dr. sir H . Norteam érica 10 de abril. Se lo dedico a mi esposa y sus diez hijos. pero parece que la única respuesta fue la del 154 www. capitán de Infantería N . cuando no hom ­ bres. J. y que en los Polos tiene una abertura de entre doce y dieciséis grados. Despertó cierta hilaridad en la prensa popular. Solicito un centenar de com pañeros audaces y bien equipados con los que partir desde Siberia en la estación otoñal. al llegar un grado al norte de la latitud 82.FreeLibros. 1 8 1 8 A l mundo entero: D eclaro que la Tierra es hueca y habitable por dentro. si el mundo me apoya y ayuda en la empresa. S. sobre el hielo del mar helado. a todas las ciudades importantes y a varios individuos destacados. garantizo que encontraremos una tierra cálida y rica provista de opulentos animales y plantas.género humano se ha reproducido con frecuencia. Esta circular se envió a todas las Sociedades Académicas de Estados U nidos y Europa. C. territorio de M issouri. con renos y trineos. que contiene cierta cantidad de esferas concéntricas y sólidas. Cleves Symmes De O hio. D.: Tengo a disposición de la prensa un tratado sobre los princi­ pios de la materia. B. D o y mi vida com o prenda de que esto es verdad y estoy dispuesto a explorar el hueco. M itchell. D arw in. S. no podemos resistirnos a citarla otra vez aquí: C IR C U LA R La luz da luz para descubrir. ad infinitum Saint Louis. L. D avy y el barón Alexander von H um boldt como mis protectores..me . M is condiciones son el patrocinio de ÉSTE y los N U EVO S M UNDOS. explico varios fenóm enos y revelo el «Secreto dorado» del Dr. A . Jn o . en el que presento pruebas de la proposición ante­ rior.. una dentro de la otra.

pero su devo­ ción denota una influencia algo más que literaria. Richard M. Walter Kafton-M inkel conjetura que Symmes sacó sus ideas de sus lecturas sobre la teoría de Halley en The Christian Philosopher (El filósofo cristiano) de Cotton Mather.me .16 Pero la tensión de esa gira le perjudicó la salud. A lgo le había convencido absolutamente de que la Tierra era una estructura hueca. realizó una gira de conferencias por estados del nordeste en sep­ tiembre de 1825. donde se cree que escribió la novela Sym zonia: A voyage o f D iscovery (Symzonia: un viaje de descubrimiento). A l año siguiente. cuando hizo el difícil viaje de vuelta a Cincinnati. autor de Les Ruines des Em pires. En diciembre de 1823 se hizo una segunda petición a ambas cámaras. por lo que Symmes se retiró a vivir en su N ueva Jersey natal hasta 1829. Le acompañaba Jerem iah Reynolds. en la vecina Cincinnati. publicada en 1820 con el nombre de «Capitán Adam Seaborn». Alentado quizá por el permiso que le garantizó el G obierno ruso para iniciar su expedición desde Siberia -s i es que lograba financiarla y organizaría. publicó al menos ocho trabajos.FreeLibros. a la Asam blea General del Estado de O hio. partidario de la teoría solar de orígenes religiosos y presidente de la Académie des Sciences de París.14 año en que Symmes se instaló en la granja que su tío había dejado en H am ilton. perforada por amplios J 55 www. Johnson. sino un hombre práctico. comer­ ciante y granjero. soldado. de que presentara una petición en el C ongreso el 7 de m arzo de 1822. bajo un monumento erigido por su hijo Americus que representaba el globo hueco que tanto se había esforzado por explicarle a la humanidad. Poco des­ pués convenció al senador del Estado. M ientras tanto. un joven abogado al que había convertido a la teoría y que fue de los pocos que la defendieron por escrito. y una tercera. A llí murió el 29 de m ayo y fue enterrado en el viejo cementerio de Ham ilton. en enero de 18 2 4 . Sym m es había em pezado a dar charlas sobre su teoría en 1820. 18 19 .conde Volney. Symmes se mudó a N ew port. que decidió que no merecía mayor consi­ deración. claro está-. solicitando apoyo a ambas cámaras para la expedición que proponía con el fin de descubrir los territorios en el interior de la Tierra. Symmes no era ningún erudito. Kentucky. O hio.

(N . asi­ m ism o.) 156 www.me . O tra prueba era el fenómeno de los terremotos. respectivamente. hueco a su vez y abierto a tres globos más. que serían im posi­ bles.500 ki­ lóm etros.000 millas en el N orte y 6. respectivamente.'8 Todo ese mundo interior está ilum inado por un día perpetuo.654 kilóm etros.“' Los navegantes nunca habían de­ tectado los agujeros debido a sus enormes proporciones: nave­ gar desde nuestra superficie externa.) Symmes estableció una analo­ gía m uy confusa con Saturno y Jú piter que de algún modo interpretaba sus anillos y cinturones.17 Si alguien fuera a hacerlo deliberadamente. Cosmogónicamente hablando estaba la observación de que a la naturaleza le gusta construir con cilindros huecos y anillos concéntricos. así como el cuerno sur y sin filo de Venus creciente. lleno de un gas ligero como el hidrógeno. si el globo fuera por entero sólido.agujeros circulares en cada Polo: 4. de la T.FreeLibros. los marineros habían experimentado ex­ trañas condiciones meteorológicas y magnéticas cuando se aven­ turaban en esa zona intermedia. pero ninguno había llegado aún más adelante.'9 Sym m es alegaba varias pruebas para su teoría. como las esferas anidadas de las tallas chinas de marfil. Entrem edio hay espacio. Estaban los incuestionables testimonios de navegantes de que la región del Polo N orte era algo distinto al hielo sólido. Desde luego. pensaba Symmes. el extraño com portam iento de mareas y corrientes podría explicarse m ejor con unos pasadizos que perforasen la estructura. completaban sus ana­ logías astronómicas: decía que todos los planetas estaban hechos siguiendo el mismo patrón que la Tierra. durante los cuales los cambios de dirección eran muy graduales. (Kircher también había descrito unos canales subte­ rráneos para dar cuenta de ello. como se­ ñales de que eran conjuntos de esferas huecas. no sólo descubriría el mundo cóncavo en el lado de debajo del nuestro. Los círculos cla­ ros y oscuros alrededor de los polos de M arte.436 y 9. rumbo al océano cóncavo de dentro era cosa de unos 2.20 C o n una temprana * 4 6. sino también otro globo suspendido dentro. gracias a la refracción de luz del sol que se filtra a tra­ vés de los agujeros.000 en el Sur (véase el diagram a). rodeando el borde interno. que proporciona a las esferas su flo ­ tabilidad.

quizá así se descubriera el corredor N orte-O este.Ilu stra c ió n 5: E l glo b o h u eco de S y m m e s .me . M atthews replicó que las afirmaciones astro­ nómicas de Symmes ni siquiera resisten la observación. crítica. mientras que la tierra hueca de Symmes presentaría una dism inución de peso que invalidaría todas las leyes newtonianas de la gravedad. Pero los investiga­ dores de lo ocultista reconocerán en él a una personalidad fam i­ liar: el hombre de historial militar (o la hija de uno de ellos). pues. liderada por Charles Wilkes. está de acuerdo en que el gobierno debería aceptar la propuesta de Sym m es. las leyes de N ew ton bastan para descartar la supuesta refracción de luz dentro de las esferas.22 Es fácil reírse de Sym m es y sus agujeros.FreeLibros. aunque su región sea un país de las hadas.21 A l parecer fue el entusiasmo por las ideas de Symmes el responsable en gran me­ dida de la expedición norteamericana de 1838-1840. A pesar de todo. que determinó por primera vez que la Antár­ tida poseía dimensiones continentales. !5 7 www. Thomas J.

L a aparición de madera flotando a la deriva hacia el Sur entre Groenlandia y Spitsbergen y el soplo de vientos del N orte no gélidos eran dos pruebas indudables de que el clima no se vuelve necesariamente más frío cuanto más nos acerquemos al Polo. la familia bostoniana de W i­ lliam Denton llevaba a cabo sus propias investigaciones. He aquí la descripción de una sesión que ofreció en Quebec: U na noche de diciembre de 1862. «La región de la bahía de H udson es mucho más cálida de lo que su­ ponía. Podríam os añadir que esta teoría en particular resulta de lo más pertinente desde un punto de vista sim bólico. Law rence-. Algunos psi­ cólogos dirían que cuanto más disciplinada la máscara. y finalmente pa­ reció pasar a regiones polares.sano y competente en térm inos prácticos.FreeLibros.] Real­ 158 www. que alimenta una creencia secreta. basada tal vez en un instante de inexplicable re­ velación. la señora Denton pareció obtener muy fá ­ cilmente visiones exhaustivas del país al norte de allí. pese a que no se había previsto nada del estilo al inicio de la experiencia. [. en el Saguenay -u n afluente del St..me .. Veo lagos y ríos sobre una superficie tan vasta que parecen pin­ turas. pues es como si concretizara los contenidos subliminales de la mente y cla­ mara por su exploración. cuando estaba probando un cris­ tal de cuarzo amatista de la bahía de St. Psicom etristas y profetas El mar abierto del Á rtico y la posibilidad de que envolviera un continente o una isla anómalamente cálidos obsesionó a los exploradores del siglo X IX . N o tenía ni idea de que estas regiones tan septentrionales tuvieran un clim a tan templado com o el que ahora pienso que poseen. M ientras exploradores de distintas nacio­ nalidades se pasaban la última parte del siglo X IX atravesando Groenlandia y el norte de Canadá. más reprim ida y fantasiosa puede ser la vida interior de una persona así. Catherine. que es la antítesis de su carácter externo. La señora Denton era una psicometrista capaz de sostener una piedra o un hueso en la mano y adivinar de dónde venía y qué le había ocurrido a su propietario.

la hermana de la señora Dentón. es como si fuera otro mundo. si había algo de paradi­ síaco en ese reino.25 Para completar las investigaciones de tan talentosa familia. fue inducido a «visitar» el extremo N orte. Sherman. H o w ell. y añade: «H ay allí una gran cantidad de metal que pienso que debe de ser hierro». helechos y animales. no era demasiado de extrañar. D a la sensación de que el calor procede del interior.»11 El hijo de Dentón. y sin embargo no puedo creer que sea posible. en 1869. llegarían al mar abierto. «Si [los exploradores] pudieran seguir ade­ lante a través del grueso hielo.me . Com o si estuviera mucho más allá de los límites de este continente.26 Los hallazgos de los Dentón podrían habérselos apropiado como pruebas los partidarios de la tierra hueca. compartía el don de su madre.24 También dio una descripción de las regiones antárticas. Es m uy extraño. También se encontró con un mar cálido y un territorio bajo la Estrella Polar. Además. A los trece años. H ow ell estaba re­ pasando geografía bíblica y estudiando el globo de la Tierra cuando se le ocurrió que podría establecerse un paralelism o www. En otoño de 18 75. pudo visitar la misma re­ gión. pero se quedarán atas­ cados antes de alcanzarlo». que es como de un kilómetro y medio de ancho. la señora Cridge. e iluminados por la aurora austral. Pa­ rece haber manantiales de agua hirviendo. y tampoco veo nieve ni hielo. E l Paraíso interior vuelve a aparecer en una obra de H . que encontró tan cálidas como las sep­ tentrionales: en ellas había unos hombres morenos que vivían en unas casas de ramas «bastante decentes» entre una vegetación de hojas monstruosas. dijo. The Kosmic Problem S olved (La resolución del p ro ­ blema cósm ico. L a señora C ridge menciona el viejo mito de la montaña magnética. Se me ocurre que debe de ser el m ism ísim o Polo. y allí encontró islas con plantas. N o parece tan fría com o habría esperado en­ contrarla. Debe de ser una corriente de electrici­ dad. con ayuda de un mapa.FreeLibros. D a luz de form a continuada.mente parece más cálido que aquí. «y una luz que se elevaba continuamente. al parecer desde el agua. M. de m odo que allí es más claro». 1895). que dirían que el mar cálido y los nuevos territorios habitados estaban en rea­ lidad en el interior del globo. H ay agua entre el territorio y yo.

í ü *■ ‘ jVp f ^ .me .. « U i A / «^ » t o j.o ElBEW l^KaTSKEl® AME) PaRA®» 8 I Fffllüfa®..FreeLibros.. * >. 10 -14 fluyendo desde el Edén.. m si v . La teoría de Symmes 160 www. InltaVEW IntavEALEB AWB INIew J e R U S A L E M BeA U ZES. « 1 m i MAM« *Hl| IM tlIT M i "«»« j v a i s/».TH C lTYO f DAVID* HOUJC NflT MUDE WlTM ^ | 7 J . \V .....1 *.:y > 'ne'wTjERUSALEM? 4 'l'» k / H ..M M H ' rC M fLI ’ CITY w ( 21KIEL. TMI I I I M l K A i 'M t . kfWIV INC MOtftC fÓ TM ÍH O U lK Ó pM ^U cO Q w U t .. ülfcs.. entre las corrientes oceánicas y los cuatro ríos que aparecen en Génesis 2.JT f Ü M l 0 AVE * .iT .. Ilu str a c ió n 6: L o s c u a t r o ríos y el p a ra íso p o la r (H o w ell).

N o he encontrado otras pruebas de esta deliciosa historia: puede que un par de viejos lobos de mar intentaran «colar una trola». ¿A caso eran -decía el señor Seebohm . Am ericus Symmes.las tribus perdidas de Is ­ rael que remontaron el Éufrates hacia el N orte. enseguida supo ver las posibilidades económicas del nuevo mundo. hasta ahora.le proporcionó la clave que necesitaba: el «Edén» debe de ser el lado cóncavo del globo. sólo 161 www. según parecían demostrar explora­ ciones recientes. en la Society of A rts de Londres. Por lo visto. los symm zonianos han estado ven­ diendo su producción ridiculamente barata a los chinos. quién sabe si con la esperanza de obtener apoyo finan­ ciero para otra expedición. La dimensión m itológica de la na­ rración es de lo más interesante. había leído un trabajo. U n tal señor Seebohm . baña las orillas de varios continentes con sus ramas purificadoras». medían más de dos metros y hablaban hebreo. hijo del capitán Symmes y biógrafo y fiel discí­ pulo de su padre. no era ningún mís­ tico soñador. británicos y otros moradores de la superficie. C om o si se tratara de un hombre de negocios que evaluara el mercado potencial de una nación por desarro­ llar. pues sitúa a la tribus perdidas de Israel en un Paraíso -H o w e ll también lo llama Edén. que.27 Am ericus. con los que deben de tener algún canal de comunicación secreto. que describía un rico país de oro.FreeLibros.me . señala que. tan divulga­ das en aquella época. y moraron en una tierra donde ningún hombre lo había hecho antes?28 Se su­ pone que el capitán Tuttle corroboró cada detalle del relato de Wiggins y Seebohm. un capitán inglés llamado Wiggins y un viejo ballenero estadounidense. Estaba habitado por una raza de tez oscura.inaccesible al resto de nosotros. el capitán Tuttle. que. pelo negro y «nariz romana». afirmaban haber v i­ sitado «Sym m zonia». que pretendían identificarlas con america­ nos. animales y flora tro­ pical. como su padre. y las aguas de sus océanos manan a tra­ vés del agujero del P olo Sur «como un gran río. comentó en un epílogo a su libro fechado el 23 de septiembre de 1880 que. que los había acom pañado. Es la antítesis de las teorías de las tribus perdidas. la teoría de Symmes era cierta más allá de toda duda. el Ter­ cer C ielo y la Nueva Jeru salén . a conti­ nuación.

FreeLibros. ¡Qué inmensa migración habría entonces! Tampoco ignora los bene­ ficios médicos. quedaban aparentemente explicados con el nuevo esquema.30 En otras palabras. Vino prim ero en Adán. al igual que «los reflejos a los que llamamos planetas y Luna». uno de los muchos productos del vivero de excentri­ cidades espirituales que era el norte del estado de N ueva York.*9 En 1870 «anunció el descubrimiento de la form a cosmogónica. de un ánima. que es Padre. en unos tiempos de tuberculosis en que los ha­ bitantes de unas ciudades llenas de humos anhelaban climas secos y cálidos.3' En el centro. Todos los inválidos. N o é. aguarda el día en que Sym m zonia sea adecuadamente descubierta y explotada. K oresh relacionó el ciclo precesional de 24. sino de todos los que 162 www. dice Am ericus. lo que no es de sorprender. incluida la precesión de los equinoccios. El Sol y las estrellas se mueven dentro de la esfera. y luego. Madre e H ijo».000 años con la encarnación del «H ijo de D ios. de oro la más externa. Teed. de varios kilóm etros de grosor. con una superficie cóncava de la Tierra. 24.me . una figura angeli­ cal que se le apareció en su laboratorio alquímico de Utica. Am ericus. M oisés.000 años más tarde.así se explica que China sea capaz de mantener a tanta gente. de nombre m uy acertado. en Jesu ­ cristo. en 1869. hay un contra-Sol negro que proporciona el oscureci­ miento de la noche (véase el diagrama). como se desprende de sus dia­ gramas. K oresh manifestó que la Tierra era un armazón laminado. considerando que ya los podían expli­ car de form a bastante adecuada los precopernicanos. que entonces declaró que era celular. recibió su iluminación. Todos los movimientos planetarios y terrestres. H enoc y A d án en línea directa. antes de que su universo se volviera del revés. vivim os en la superfi­ cie interna de una esfera. fundador de la koreshanidad. form ado por capas de siete metales nobles. Pero ¿y si ya estuviéramos allí? Éste era el punto de vista de C yru s o «Koresh» Teed (1839-1908). K oresh explica: El Señor no era sólo la reencarnación de Elias (Señor Dios). Abraham . deberían ir al mundo interior por el bien de su salud. cuya curvatura era de entre veinte centímetros y un kilóm etro y medio».

a través de una vibración biológica elec­ tromagnética. la única que tiene un conocimiento de la ley de esta transmutación bioalquímica. cuyas leyes sólo conoce un único hombre. y aquello que hacía ondular juntos los ciclos com o una voluta.Ilu stra c ió n 7: E l cielo. Él era el M undo envuelto y sellado. Reunía en su interior los espíritus del pasado.FreeLibros.32 E l papel mesiánico del propio Koresh viene indicado en la siguiente profecía: N o s estamos acercando a una gran conflagración biológica. d en tro de la tie r r a c ó n c a v a (K o re sh ). Era además el polo de entrada desde los mundos celestiales. D icho hom bre es el profeta 163 www. Esto lo originará la dirección de una mente.me . m urieron aguardando su llegada como el Mesías e H ijo de Dios por las líneas indirectas de la reencarnación. El cambio se llevará a cabo mediante la formación de una batería biológica. Miles de personas se desmaterializarán. a m od o de esfera.

que di­ fícilmente podían falsearse de forma deliberada: «Puede que la respuesta radique en la naturaleza maleable y servicial del uni­ verso. era una esfera cóncava. predestinado de D ios. En 1897. que co­ menzaba 12 8 ” por encima del nivel del mar. y añadiría que en realidad no importa que el mundo sea cóncavo. en efecto.Elias. Kafton-M inkel ofrece vividos apuntes de la carrera de Teed. fiel a su teología andrógina. y Eccentric Lives an d Peculiar Notions (Vidas excéntricas e ideas peculia­ res).3* de Martin Gardner.me . con la firme convicción de que la Tierra era plana com o una tabla de planchar. hasta que iba a dar al agua en una pequeña ensenada. más de seis kilóm etros playa abajo. Michell subraya el éxito de sus experimentos. Fads and Fallacies in the Ñame o f Science (Modas y fa­ lacias en nombre de la ciencia). A partir de esta conflagración surgirán los hijos de D ios.34 al igual que hacen otros dos libros que se dejan leer com pulsi­ vamente. plano o hueco: lo importante es cómo se comportan las personas sobre o dentro de él. E l mundo. m ostraba un respeto admirable por las mujeres. Pastor de los Gentiles y reencarnación cen­ tral de las Edades. A sí pues.FreeLibros. se acercaba cada vez más a la superficie. convexo. Teed acabó por decidirse a dem ostrar que tenía razón en los mismos términos que los científicos. En la A n ­ tigüedad y la Edad Media hubo un montón de personas decen­ tes que vivieron una vida provechosa. 164 www. él y sus se­ guidores montaron un experim ento con un equipo diseñado para producir una «manguera de aire» absolutamente recta. e incluso filosófica. Teed se revela como una personalidad encantadora. en la playa de N aples. En ellos se informa de sus experimentos y de la supervivencia de su comunidad en Florida hasta el día de hoy. la prole binaria del Señor Jesús.37 Yo estaría de acuerdo. la manguera. libre de las distorsiones de perspectiva que llevan a pensar que la T ie­ rra se curva de forma convexa. Florida.33 A l toparse con la reacción habitual ante cosm ologías de co­ secha propia y mesianismo provincial. a la ca­ beza de una eficiente y trabajadora comunidad célibe que. que refleja cada imagen proyectada en él y hace que todos los experimentos tiendan a complacer al experimentador».36 de John Michell. el C risto e H ijo de D io s.

que le contó que él. California. y «haría aún más joviales las noches de todas las generaciones futuras. or The W orld’s Agitator an d Reconcilier (El globo hueco o el agita­ dor y conciliador del mundo. y que el interno es accesible por una amplia abertura con form a de espiral. y que dicha abertura puede encontrarse en el inexplorado y abierto mar Polar. Sherman.La revelación de la tierra hueca de C yrus Teed en 1869 coin­ cidió con otra en la costa opuesta de Am érica. capaz de llegar a los 400 millones para 19 17 . era el hombre al que había estado bus­ cando. hasta que nuestra Gran Madre despliegue algunos de sus poderes inherentes y sea enteramente independiente de influencias externas para la luz que sus hijos requieren».FreeLibros.40 El libro místico de los Sherman también prometía a la Tierra una segunda luna que apa­ recería aquel mismo siglo y trasvasaría el exceso de electricidad de los Polos. A l profesor William F. M. o el sitio del que uno se imagine que proceden esas revelaciones 165 www. Sherman y su mujer revelaron los «sellos» y «claves» de un enigmático libro que contemplaron en un trance mediumístico.4' Parece ser que el equipo Lyon-Sherm an se inspiró en fuentes similares a las de Charles Fourier. calentándolos. C alculó que el interior del globo proporcionaría el territorio que necesitaba una Am érica o una raza anglosajona en constante expansión. de Sacramento.3® Empezando por el 1 de enero de 1870. y que contiene un mundo interno y cóncavo y otro ex­ terno y convexo.39 Lyon era un hombre práctico y de inclinaciones científicas. 18 71). Se supone que el prim er sello alude al fabuloso hecho de que este globo es una estructura hueca o esférica con una superficie interior y otra exterior. Lyon. L. para quien la ad­ quisición de lunas extra y la autoluminosidad de la Tierra tam­ bién eran promesas de futuro. y que la Sabiduría Divina (¡siem pre tan solícita con las necesidades de las razas superiores!) lo había proveído para que se descubriera precisamente en el momento adecuado. Lyon.me . ¿Podría ser que el «mundo astral». y que Lyon ela­ boró durante 1870 en un extenso tratado: The H ollow G lobe. provista de un canal profundo y espacioso dis­ puesto con vistas a la navegación de los m ayores navios. lo visitó a mediados de septiembre de 1868 el misterioso Dr.

) 3 ¿P o r qué.me . sino sólo como lugares geométricos en el espacio. Provisto de este esquema. Llam aba fantasmas a los Polos en el sentido de que no existen a modo de puntos sobre la superficie de la Tierra. en plenas expectativas de una inminente llegada al P olo N orte. es capaz de hallar respuestas ingeniosas a los problemas que plan­ tean exploradores y teóricos del Polo:42 1 ¿P o r qué la Tierra se achata en los Polos? (Porque los agujeros la cortan efectivamente.) 4 ¿Q ué es la aurora boreal? (Un reflejo del fuego interior. Reed tuvo que ubi­ car los bordes de sus agujeros polares mucho más al N orte y al Sur. pensaba que los recientes explo­ radores polares se habían abierto paso hasta cierta distancia al­ rededor del borde.) 166 www. William Reed publicó su libro Phantom o f the Pole (E l fantasma del Polo).) 5 ¿D ónde y cómo se form an los icebergs? (Cuando en los agujeros sale agua caliente y se congela. donde teorías rivales sobre la naturaleza y la historia del universo se desarrollan y desbaratan continuamente? M odernos partidarios de la tierra hueca C on esta reflexión avanzamos hasta 1906.FreeLibros. en invierno. el Sol es invisible durante tanto tiempo cerca de los puntos más extrem os al N orte o al Sur? (Porque ya se está sobre el borde. La Tierra de Reed contiene un fuego central.y enseñanzas canalizadas. C on todo. pero no esferas anidadas. el océano Á rtico rodea el borde y se adentra en un mundo interior de tierras y mares.) 6 ¿Q u é produce los m arem otos? (Icebergs inmensos al sumergirse en el océano. o incluso habían entrado en la cavidad. cuando. con unas aberturas de sólo unos cientos de kilómetros (véase el diagrama). fuese tan confuso com o el mundo ma­ terial. Puesto que la exploración ártica había progresado con­ siderablemente desde la época de Symmes.) 2 ¿P or qué nunca se ha llegado a los Polos? (N o existe tal cosa. como se supone en general.

me .'ITÍF H A R T O * INTERIOR Ilu s tr a c ió n 8: N a v e g a c ió n d e n tro de la tie r r a h u eca (R ed d ). el interior debería ser más cálido. grava.FreeLibros.) 1 1 ¿P o r qué el hielo del océano Á rtico se llena a menudo de pie­ dras. véase el punto 6 . porque no señala al Polo.) 10 ¿P or qué es más cálida la zona cercana a los Polos que las que están a una distancia de entre mil y mil quinientos kilóm etros de ellos? (Si asumimos que la Tierra es hueca.) 12 ¿Se niega la brújula a funcionar cerca de los Polos? (Sí. sino al borde.) 167 www. etcétera. arena. 7 ¿P o r qué los meteoritos caen con m ayor frecuencia cerca de los Polos y de dónde vienen? (D e volcanes interiores.(ji_OBE SH O TIN G SECTTON OI.? (Es por los volcanes que erupcionan cerca de donde se ha form ado el iceberg.) 9 ¿P o r qué hay nieve que tiene color en la región ártica? (Polen y polvo volcánico del interior.) 8 ¿Q ué provoca la gran presión del hielo en el océano ártico cuando la marea está quieta y el clima es tranquilo? (M aremotos internos.

bastante indiferentes cualquier prueba de lo contrario. revisado y am pliado en 1920).43 C om o deja perfectamente claro este fragmento. se divulgaban los secretos creativos más fascinantes. la hipótesis y la teoría. más recientemente. Dicha magia permitía atravesar las muy asen­ tadas barreras de la deducción.me . Viajó a los faros celestes en las alas de la ilimitada nigromancia de percepción extrasensorial. Pero. Apartaba des­ pectivam ente a un lado las gélidas barreras del P o lo N orte y Sur terrestres. como M arshall B. A los adeptos de la doctrina los dejaba . A través del tiem po. Y ahí. L os secretos revelaron en­ tonces el conocim iento atesorado de trayectorias terrestres en toda la superficie terrestre del universo. más allá de los Polos. C on una confianza en sí mismo admirable. Viaje al interior de la T ie­ rra. su autor merece un lugar en esta galería de personajes lo bastante afortunados com o para ser to­ cados por la mano de un ángel cuando eran jóvenes y lo bastante desdichados como para quedarse paralizados en lo que cono­ cieron en ese momento. no aportaron grandes mejoras a su clásica sencillez. La mención de la eliminación de pruebas nos lleva a uno de los giros más curiosos de este cuento de los agujeros polares. cuando el estudiante Am adeo Giannini tuvo una epifanía mientras paseaba por los bosques de N ueva Inglaterra.y los deja. C om ienza en octubre de 1926. Giannini no era escritor. y autores subsiguientes.FreeLibros. aunque Worlds Beyond the Poles (Mundos más allá de los Polos) sea ilegible. supuestos límites de la Tierra [sic]. las conciencias clari­ videntes com prendieron que la Tierra no tiene lím ites. A partir de ahí. Gardner (A Jou rn ey to tbe E a rth ’s Interior.El libro de Reed definió la teoría de la tierra hueca para el nuevo siglo. acallando a los exploradores y. falsificando fotografías por satélite. el joven Amadeo llevó su visión cosmológica a un profesor de astronomía. se habían guardado en sagrada custodia para el escéptico y au­ téntico indagador que se aventurase por allí. no hay que esforzarse mucho más por creer en una conspi­ ración de alcance mundial para evitar que se conozca. luego 168 www. 1 9 1 3. Y si se es capaz de aceptar una tierra hueca y habita­ ble.

son en realidad apariencias defor­ madas de la parte inferior del firmamento celeste. (2) Todos los cuer­ pos celestes. expresada mediante una prosa confusa y diagramas contradictorios (por no hablar de los versos)? Giannini dice que no la ha explicado. (3) La su­ perficie celeste y la terrestre están separadas por una estratos­ fera oscura que es lo único . ¿Y cómo era exactamente su cosmología. en 1928.o encerradas en ella-. que se eleva y cae como si se tratara de la respiración de una cria­ tura viviente. (4) Las apa­ rentes oscilaciones del Sol y de los cuerpos celestes se deben a com plejos movimientos rítm icos de la superficie de la Tierra. incluido el ojo. como una reencarnación de Symmes.44 En 1930. a las que nombra en su libro.me . animales y humanos como nosotros) verían lo mismo si «bajaran» la vista hacia nosotros. a numerosas figu­ ras de la ciencia y los medios de California. A veces es com o si hablara de un mundo llano y hueco. la civilización m o­ derna no se merece conocer la estructura del universo».45 He aquí los puntos básicos: (1) Existe una perfecta analogía y con­ tinuidad física entre lo que conocemos com o tierra y lo que vemos com o cielo cuando alzamos la vista. Y así. G iannini prosiguió su solitaria misión hasta 1935. Los m ora­ dores del cielo (plantas. Una vez hecho esto. entregó una declaración ilustrada a los re­ dactores científicos de los sindicatos de prensa de la ciudad de N ueva Y ork. que nuestros vehículos espaciales podrían llegar a explorar nunca. excepto el Sol. sólo la ha insinuado. se abre a la exploración un infinito campo físico. y que «si la insinuación no sirve.FreeLibros. intentando encon­ trar un patrocinador adinerado que le financiara una ascensión en globo estratosférico o un viaje polar para probar su cosm o­ logía. como el interior de un sándwich infinito. En ocasiones es más lógico imaginarse este mundo cur­ 169 www. N o parece que Giannini dispusiera de una escena cosm o­ lógica susceptible de ser dibujada o visualizada. (5) La form a de ir de la superficie terrena a la ce­ leste es continuando directo al N orte o al Sur mas allá de las ba­ rreras polares de hielo y nieve. con el cielo de un lado y la tierra del otro. Temas om ni­ presentes en su libro son la volubilidad de la óptica y las deformaciones que provocan las lentes.al Cardenal A rzobispo de Boston y.

el almirante Richard B yrd descubriera tierra más allá del Polo N orte.46 Giannini afirma que. En nin­ 170 www. antes de irme de Inglaterra me advirtieron de que si conseguía penetrar más allá del punto del P olo Sur. el 12 de diciembre de 1928. Fuera cual fuera su cosm ología.700 kilóm etros más allá de la Tierra. puesto que no puede hallarse ninguna otra en el océano Á rtico. sir George H ubert W ilkins descubriera tierra más allá del Polo Sur y de que. A sí describe el vuelo de Byrd. El hombre le contestó: «¿Sabe?. que marcó un hito: E l avión del almirante siguió una trayectoria en horizontal desde el punto del Polo N orte hasta un punto 2. que anunció por la radio desde su base ártica. Esa zona más allá del Polo es el gran centro de lo desconocido». con el cielo extendiéndose más allá.me . Giannini estaba convencido de que el acceso al mundo celeste se había abierto en su época. Lo que no menciona nunca es la relatividad. El joven Giannini se las había arreglado para abordar a Wilkins antes de que éste partiera en su expedición. en opinión de Giannini. en febrero de 1947. Byrd. Entonces la trayectoria retrocedió hasta la base ártica. Amundsen y otros exploradores que decían haber llegado a los Polos para regresar luego. continuaría a pesar de los obstáculos. Giannini analiza esta afirmación con sumo cuidado. creyendo que sólo puede re­ ferirse a la tierra celeste.47 Paralelamente al logro de Wilkins. y le prom etió a Giannini que si le enseñaba el camino a la tierra que según él existía más allá del Polo Sur. En otras. con comunicación en los Polos. estaba la expedición del contraalmirante Richard E. en febrero de 1947: «Q uisiera ver el territorio más allá del Polo.FreeLibros.vado en form a de toroide. como resultado. la expe­ dición de Wilkins de 1928. a consecuencia de que. me vería arrastrado a otro “ planeta” por la succión de su movimiento». alude a la imagen de una llanura infinita. «penetró más allá del punto del Polo Sur en dirección Sur y descubrió esa tierra que se extiende al menos ocho mil kilómetros MÁS A L L Á del “ límite” original matematizado de la Tierra». y para explicarle su teoría. a diferencia de las de Peary. en la que una tie­ rra plana está circunscrita por hielo «polar» y barreras de nieve.

me .gún m om ento el avión «sobrepasó» o se salió del nivel de la Tierra. en The H ollow Eartb (La tierra hueca.. rev. así com o montañas de follaje abundante. Giannini anuncia por la radio que «el 13 de enero [1956]. podemos mencionar que asistió a la E s­ cuela de Educación de la U niversidad de N ueva Y ork. Aquello proporcionaba exactamente lo que faltaba desde que el misterio Shaver empezara a decaer como fuente de mate­ rial para publicaciones de este tipo.700 kilómetros más allá del Polo». De modo que el descubri­ miento de B yrd de tierra más allá de los Polos pasó a form ar parte del repertorio de mitos populares. y penetró en una extensión de terreno de 3. con el nombre de Walter Siegmeister.4® Finalm ente. señalaba que «la presente expedición ha inaugurado un vasto territorio descono­ cido».FreeLibros. se observaron justo por debajo de su trayectoria unos terrenos sin hielo y unos lagos. ed. donde obtuvo el título en 1930 y el doctorado en 19 32. pero llegó a conocimiento de R ay Palmer. La mayoría tenían que ver con la salud. miembros de la expedición de Estados Unidos rea­ lizaron un vuelo de más de 4. El almirante Byrd. Puesto que incluso hay quien ha dudado de la existencia de Bernard.000 kilómetros desde la base del es­ trecho de M cM urdo. empezando por la portada. N ueva York (y más tarde por Health Research en California). el sexo. A pareció citado al menos una docena de veces. 1969) de Raym ond Bernard. 1964. El difunto Raym ond Bernard (no confundir con su hom ó­ nimo francés) fue el autor de más de cuarenta libros y folletos que fueron comercializados en formato mimeografiado. la vida orgánica y el problema de los orígenes cristianos. A medida que iba avanzando más allá del punto del Polo. que está 650 kilómetros al oeste del Polo Sur.49 El libro de Giannini no tuvo demasiada proyección. a su vez. que escribió un artículo sobre él en diciembre de 1959. por entonces editor de Flying Saucers.50 En 1956 se mudó a Joinville. en el E s171 www. una breve noticia pe­ riodística sobre el vuelo afirm aba que un miembro de la tripulación del almirante había observado a un animal m onstruoso y de tono verdoso m oviéndose entre la maleza de dicho territorio más allá del Polo. por Fieldcrest Publishing C o. durante los sesenta. el documento definitivo de la escuela de la tierra hueca. Además.

rado de Santa Catarina.’4 (Vé­ anse los mapas de la pág. Éstas son sus actividades allí. N o obstante. el pe­ riodista que acompañó a B yrd tanto en esta expedición como en la de 1956: en las 50 horas que empezaron el 13 de febrero de 1947. para fundar una comunidad idea­ lista y evitar la guerra nuclear que presentía inevitable antes de 1965. el «polo de inaccesibilidad». B yrd buscaba la respuesta a la pregunta sobre si la A n ­ tártida era un continente o dos. «D oreal». du­ rante los que se avistaron más zonas desconocidas que nunca antes en semejante período. se realizaron diez vuelos con clima frío y despejado.*2 Luego se unió a la galería de escritores de Dickhoff. G eorge Hunt W illiamson y R ay Palmer en defensa de la teoría de la invasión interplanetaria.55 Y en esto se quedó la penetración de Byrd en la tierra hueca. «Brother Philip». oyó ha­ blar en relatos de amigos y extraños sobre unos túneles que con­ ducían a un reino subterráneo.) La expedición de 1956. N o reveló ninguna gran cadena de montañas o zona de fuentes termales.FreeLibros. 179. a unos 84o S. a 1. com ­ prendía nueve vuelos de importancia entre el 3 y el 14 de enero. C on esta «operación salto de al­ tura». Brasil. Byrd decidió abordar su otro objetivo.S1 Aunque nunca afirm ó haberlos visto él mismo.53 Seguro que ya habrá lectores dispuestos a objetar que el al­ mirante B yrd no estuvo en el Polo N orte en 1947. que iba a tener a sus mejores difusores en Robert C arroux y Eric von D ániken. por lo que quedaba mucho espacio para mon­ tañas sin descubrir. se cubrió una parte relativamente pequeña del continente antàrtico -su área supera de largo la de Estados U n id os-.600 kilómetros de cualquier costa. como consta en Worlds Beyond the Pole y The H ollow Earth. y efe los que emergían platillos volantes. en dirección al océa­ no índico. la «operación congelador». 65o E. de la que tanto se rumoreó: su «tierra más allá del Polo» no era 172 www. sino una monótona meseta de hielo de más de 4. sino en la A n ­ tártida. El 15. como describe Quest fo r a Continent (En busca de un continente) de Walter Sullivan. G eorge A dam ski.000 metros de altura. Voló sobre dicho punto y se adentró 130 o 160 ki­ lómetros en la ignota tierra interior que había más allá.me . El 14 de febrero voló al Polo Sur y llegó 220 kilómetros más allá de éste.

acabó con la carrera de Bernt Balchen. «más allá» del Polo Sur desde el punto de vista de la base norteameri­ cana en la barrera de hielo de Ross. El propio Giannini lo disculpó afirmando que Byrd había realizado un segundo y clandestino viaje al Á rtico en 19 47. puesto que hay pruebas cir­ cunstanciales que apuntan a que falseó su vuelo de 1926 sobre el Polo N orte y.otra cosa que la parte sin explorar del continente antàrtico.FreeLibros.me . el único hombre que lo sabía.57 173 www. con ayuda de su hermano senador. Puede que el error sembrado por Giannini y reiterado por Palmer y Bernard florezca en años venideros.56 Y hasta puede que alguien señale que el almirante Byrd tampoco es un testigo tan de fiar.

Y puede que no se trate sólo de chauvinism o nórdico. com o ha hecho el Este con el Oeste en el Pacífico». los aviones sobrevuelan el P olo y los sub­ marinos nucleares pasan por debajo de la fina capa de hielo del océano Á rtico. En el N orte. se extrae carbón y otros minerales. H elsinki. que llegan más allá del paralelo 80.FreeLibros.me . en 64o N . En las islas Svalbard (Spitsbergen) de N oruega. 174 www. los rom ­ pehielos abren el paso noroeste cada primavera para un denso tráfico marítim o. por no hablar de Reikiavik. pues se había pasado cinco meses atrapado en un témpano de hielo. ya que la Tierra en sí presenta entre sus dos regiones polares un marcado contraste que. como el norteamericano Skate hizo en marzo de 1959.1 y él debía de saberlo. el explorador canadiense Vilhjalm ur Stefansson afirmaba que «no existe ningún límite sep­ tentrional más allá del cual no pueda llevarse a cabo una empresa productiva hasta que el N orte coincida con el N orte en la orilla opuesta del océano Á rtico. desde el punto de vista humano. resulta cualitativo. H o y en día. ciudades como O slo. A su norte se extienden vastos espacios de tierra útil para la agricultura y una abundante vida forestal. hasta penetrar incluso en el propio Polo N orte. Tallinn o Leningrado se concentran alrededor del sexagésimo paralelo.C L a a p ít u l o A io n t á r t id a La analogía de Kircher entre el cuerpo de la Tierra y el de un animal deja al Polo Sur en un lugar muy poco digno. En los días halagüeños del período thulense.

tan grande como Estados U nidos y Europa jun- 175 www. com o Suramérica y Á frica. y hacia el paralelo 60 nos acercamos a las deshabitadas islas Oreadas del Sur. BRUNILDA. uno puede disfrutar de escenas reales e im a­ ginarias de su virgen paisaje y su vida salvaje. «la H istoria. [. LA VALKIR1A QUE. HACEN VON TRO NJE) c u a d ra d o s’ (o ctág o n o ) de la HORDA NIBELU NCA’ . se estrecha hacia el Sur. ARMAZÓN ECTERIOR ATMOSFÉRICO POLO ESTE GEOGRÁFICO DEL MUNDO EXTERIOR EN EL CENTRO DEL MUNDO y'w irc .. cae hasta 56o S.. T E R R E N O * ( “ g r i a l " Y "HORDA NIBELUNGA SON DUPLICADOS. DEL “ ORIA!. H ay cosas m uy bonitas en la Antártida. POLO SUR GEOGRAFICO Ilu stració n 9: M ito lo gía nórdica y la tie rra hueca (revisado a p a rtir de Serrano).me . TRAJO LA FUENTE DE LUZ (POZO SOLEADO D E LOS GUERREROS.v d e l a T i e r r a . las cosas son m uy diferentes. las penínsulas se dejan caer hacia el Sur». POZO DE LOS NACIMIENTOS. COMO D O NCELLA -SO L.FreeLibros. EN ORIGEN. LO KI. En el Sur. EL A NILLO DE FUEGO DE BRUNILDA DURMIENTE. milagrosamente al margen de la minería y las conce­ siones territoriales.POLO NORTE GEO GRAFICO EL MISTERIO “ SIG FRID O Y BRUNILDA*: EL GUERRERO DEBE PENETRAR POR EL POZO D E L PO LO N O R T E MAGNÉTICO HASTA LA DONCELLA-SOL “ D URM IENTE* MANNUS DIOS DE LOS ALEMANES TRICO : C AGUA FRESCA QUE FLll DEL INTERIOR DEL M UNDO Y FORMA LOS CASQUETES POLARES RADIACIÓN D E FUEG O Y AIRE. que ha gozado de una prolongada tranquilidad.] Predominantemente. Pero las cosas menos atractivas de este continente. En palabras de Char­ les Fort. el último punto terres­ tre de Chile.2 El cabo de H ornos. SALIDA Y RENACIMIENTO DE “ M A N N U S*. CEM ELOS) NORTE Fl FCTRICO: IMÁN AGUA-TIERRA. NACIDO D E LA TIERRA LOS CASQUETES POLARES CUBREN LOS HOYOS DE AMBOS POLOS MAGNÉTICOS POLO ESTE GEOGRÀFICO DEL MUNDO EXTERIOR. SALIDA Y CAÍDA DE LA ELECTRICIDAD FUEGO-AIRE. prim er presagio reza­ gado de la Antártida peninsular. “ d o s A NILLO NEGRO ENFRIA D O: CORTEZA TERRESTRE.

donde los primeros hiperbóreos se habían refugiado del desas­ tre que m odificó los Polos. La expedición antàrtica alemana a la tierra de la reina M aud en 19 38 -19 39 hizo algunos descubrim ientos sor­ prendentes. Pero el tipo de gente que escribe sobre el vuelo del comandante Byrd más allá del Polo dentro de la tierra hueca también está presta a atribuirle el avistamiento de tierras de pro­ fusa vegetación. los alemanes también hallaron allí una vía de comunicación con la tierra hueca y sus ciudades secretas.FreeLibros. Es difícil de alcanzar. pingüinos. lo rebautizaron como N euschwabenland (N ueva Suabia). similar a la yerm a región islandesa de fuentes termales. son tales que sólo los científicos quieren vivir allí. Pero Serrano sólo estaba repitiendo un tema predilecto de la literatura neonazi y sensacionalista. que fue de donde A d o lf Hitler escapó en un vim ana (avión-platillo volante) para dirigir la «guerra eso­ térica» hasta el día de hoy. Por último. Es mucho más frío que el Á rtico. y ofrece un diagrama que combina lo físico con lo mitológico: en parte es un diagrama con una sección transversal del interior de la Tierra.me . en su do­ 176 www.3 Los alemanes. aparte de las criaturas que viven en su periferia ali­ mentándose de krill -ballenas. ácaros.-. que reivindicaron este sector noruego con banderas de esvásti­ cas. gaviotas. Al menos. focas. que acorta una semana el verano antàr­ tico respecto al del N orte. prácticamente la única y extraña vida que hay en su interior es la de las nubes y el agua congelada. Según Miguel Serrano. etc.4 A h í se dispuso una base secreta du­ rante los años de la guerra. debido a la au­ sencia de corrientes cálidas como la del G olfo. pero también es una explicación de las co­ rrientes sutiles en los dos Polos y su complementariedad. Serrano lo afirma com o un hecho en su testamento filosófico. pues está rodeado a cada lado por mares de recono­ cida violencia. incluido «un grupo de colinas bajas salpicado de muchos lagos y completamente libre de hielo y nieve». éste es el punto de vista de los círculos cultos y científicos. Donald M cK ale. como los que hemos visto en el capítulo anterior.tos. a la excentricidad de la órbita de la Tierra. y al perpetuo m ovim iento descen­ dente de aire helado desde el casquete glaciar que cubre el continente hasta una profundidad que alcanza los cinco metros. preferiblem ente con un mamut deambulando entre la maleza.

donde 350. donde se desarrolla el tema julesverniano de un «Dueño del Mundo» que. com o resultado de la cual era «probable que se hubiera construido una nueva Berchtesgaden». Dicho re­ portaje tuvo una amplia difusión al ser citado en L e M onde y el N ew York Times el 18 de julio. el 16. y que se detectaron otros sub­ marinos en la zona. a principios de julio de 1945. una de las autoridades más destacadas sobre René Guénon y nada amante de la «contrainiciación». A llí se fundó el nuevo Asgard o Agartha. A. y mencionaba la ex­ pedición de 1938-19 39. Argentina.5 El mito de un refugio antàrtico provisto de platillos volado­ res vivió su apoteosis con la novela de suspense de W. el cuartel general de la O rden N egra. La publicación Crítica traía el 17 de julio de 1945 un reportaje sobre cóm o A d olf H itler y E va Braun habían atracado desde un U -530 en la Antártida. Jean Robin escribe. Harbinson Génesis (1980).7 Una mis­ teriosa llama verde suspendida en un nicho de piedra y a la que llaman el Cheskin sirve para recargar sus energías y concentra su culto.FreeLibros. gracias al régimen nazi. 19 8 1). una extraña y sin duda irónica obra de Jean Robin. supuestamente según las declaraciones de un amigo que había estado allí. de la que sostiene que Hitler fue su agente principal. Harbinson complementa su ficción con una excelente lista de fuentes verídicas sobre aviones-plati­ llo alemanes y exploraciones antárticas.8 177 www. desafiando las afirmaciones de la M arina argentina. identifica la fuente más temprana del mito de la huida de H itler al hemisferio sur con la inesperada rendición de un submarino alemán. el Chicago Times había pu­ blicado un sensacional artículo sobre la huida de H itler a A r­ gentina. sobre un com plejo subterrá­ neo de alta tecnología penetrado cerca de Valparaíso por un vimana que podía atravesar la piedra sólida.000 iniciados aguardan a «Aquel que ha de venir».cumentado estudio The H itler S u rvival M yth (El mito de la su­ pervivencia de Hitler. Varios periódicos de Buenos Aires. si bien inconsciente. se ha convertido en una potencia tecnócrata ante la que incluso tiem­ blan Washington y Moscú.6 Otra versión del mito aparece en Operación Orth (1989). dije­ ron que habían sido vistas unas embarcaciones neumáticas que salieron de él y tocaron tierra.me . en el M ar del Piata.

me .FreeLibros.Ilustración 10: Los vuelos de exploración de Richard Byrd. 178 www.

12 Poe. y su cuerpo está conservado y visible en una urna hexagonal al lado del de Raoul Wallenberg. no plantea ningún problem a a los numerosos judíos que pertenecen a la Orden N egra.¿Es A d o lf Hitler «Aquel que ha de venir». Operación Orth presenta todo tipo de proble­ mas al lector. En el siglo XIX era una afectación común que utilizó a menudo el primer gran escritor imaginativo sobre la Antártida. encontrarán significativo que Richard Byrd fuese allí en 1946-1947. H itler murió en este retiro subterrá­ neo en 19 53. que no puede dejar de preguntarse qué llevó ajean Robin a presentar la escandalosa imagen de H itler y Wallenberg reconciliados. en expedicio­ nes financiadas sobre todo por la Marina de Estados Unidos. como le parecía entender al amigo de Robin. después de perder cuatro aviones.me . Edgar Alian Poe (1809-1849).10 Sin embargo.FreeLibros.11 las expediciones de Byrd dejaron la tierra de la reina Maud totalmente al margen.’ Esta presencia dual. que culpan a sus compañeros de «negarse a colaborar» con el proceso evolutivo. mantuvo las distancias. y a hacer que los judíos de su O rden N egra re­ chazaran el Holocausto com o si nada. La literatura conspirativa no tiene ninguna dificultad para explicar esto: a B yrd lo ahu­ yentó el poder protector manifestado por el centro secreto y. com o en Serrano? N o: en el libro de Robin. y de nuevo en 1956. El Polo Sur aparece en el relato corto Manuscrito 179 www. con o sin H itler vivo o muerto. no hay nada que decir. absolutamente respetuosas con el pueblo judío y su tradición. V erne y L ovecraft Los escritores de ficción sobre la Antártida parecen deseosos de que su obra se considere erróneamente verídica. el diplomático sueco que salvó a miles de judíos húngaros durante la guerra y fue «se­ cuestrado» por los soviéticos en Budapest. Pero he aquí lo más extraordinario: según los mapas oficiales de sus muchos vuelos. En el contexto de las ac­ titudes guenonianas. si no es que Robin acepta de hecho el relato de su amigo y nos está advirtiendo sobre la definitiva obscenidad de la contrainiciación. Aquellos que crean en las bases antárticas nazis.

incluso el Polo está representado por una roca negra elevándose a prodi­ giosa altura». Pero no me queda ya tiempo para soñar mi destino. Rápidamente.me . Garabateando frenético ante una muerte segura. cómo no. pues debe de estar tan al Sur como para ser completa­ mente inaccesible debido al hielo». que se va derecho al Polo. de que «no se encontrará ningún continente en ese océano. Reynolds de O hio prom ovió un vigoroso movimiento a favor de una expe180 www. fue E l relato de A. ¡oh. tripulado por muertos vi­ vientes. la Antártida había sido tan­ teada. siendo absorbido por las entrañas de la tierra. N os hundim os en el abrazo cada vez más apre­ tado del torbellino. es arrojado a la jarcia de un galeón grotescamente antiguo y descomunal. la nave tiembla y. G ordon Pym (1838). el hielo que nos rodea se abre súbitamente a derecha e izquierda y damos vertiginosas vueltas en inmensos círculos concéntricos. En la época en que escribía Poe. más tarde se sintió obligado a añadir una nota al final de su cuento. en torno a los bordes gigantescos de un grandioso anfi­ teatro.hallado en una botella (1833). y en su mayoría li­ mitadas a las islas y penínsulas.'4 Poe corrigió su error en Un descenso dentro del Maelstrom. diciendo que no fue hasta años más tarde cuando «tuve ocasión de ver los mapas de Mercator. John R.'5 Sucesivas exploraciones de británicos y rusos resultaron infructuosas. en los cuales se ve al océa­ no precipitarse por cuatro embocaduras en el abismo norte del Polo. el capitán Jam es C o o k había inform ado. el protagonista escribe sobre su descenso por un rem olino gigante: ¡H o rro r de horrores!. y la obra de ficción más larga de las que escribió. pero no «descubierta» en sentido real. Pero su gran obra polar.1’ Poe. En 1825.FreeLibros. que procuraba ser riguroso en los hechos que relataba. y a través del horrible mugir del océano y de la tem­ pestad. tras su circunnavegación de la Antártida. se hunde. tras desviarse de su rum bo. que se sitúa en el N orte. D io s m ío!. En 1775. cuyos muros se prolongan más allá de las tinieblas y del espacio. los círculos se estrechan. El narrador de Poe. descubre nuevos mundos. que emplea el recurso literario ha­ bitual de un barco que. da un paso más: al naufragar su propio barco.

Gordon Pym es una obra literaria demasiado conocida com o para que nos detengamos mucho en ella. donde se abrió un abism o para recibirnos. en 1836. un territorio cálido habitado por desagradables salvajes de dientes negros. Y el tono de la piel de la figura tenía la blancura perfecta de la n ie v e . Aunque ahora tienen unos alojamientos de lo más primitivo.FreeLibros. más allá de los témpanos de hielo. (Observemos de paso que Symmes había presentado su petición para explorar el globo hueco a la Asamblea General de O hio en 1924. los dos hombres escapan y se adentran en un calmado mar polar que se vuelve cada vez más cálido y de tono más blanco. N o cabe ninguna duda de que la teoría de Symmes propor­ cionó a Poe la base. y también deja constancia de lo que podría ser una escritura arcaica en la pared de una de las habitaciones.me . Los nativos de esta tierra oscura sienten un ho­ rror supersticioso por todo lo que sea blanco. El agujero antàrtico tenía que medir mucho menos que el diámetro de 6. por lo que se dirigió en dos ocasiones al Congreso de Estados Unidos.) La opinión pú­ blica acabó acudiendo en su ayuda y. no reconocida. de proporciones mucho más am­ plias que las de ningún habitante de la Tierra. que dan muerte a todos excepto a él y al mes­ tizo D irk Peters. Y entonces nos precipitamos en los brazos de la catarata. Tras las acostumbradas privaciones y aventuras escalofriantes. dicha expedición zarpó en agosto de 1838 capi­ taneada por Charles Wilkes. Pero he aquí que surgió en nuestra ruta una figura humana amortajada. A sí. E l relato de A. Tras todo tipo de controversias y aplazamientos. de esta historia. Pym descubre un sistema de pasadizos sub­ terráneos que parece tener formas significativas. mientras bandadas de gigantes pájaros blan­ cos lo sobrevuelan chillando: «¡T ekeli-lü ». se autorizó una expedición de exploración. un epílogo lamenta la pérdida de los «escasos capítulos restantes» debido a la muerte de Pym. P or último se ven arrastrados hacia una silenciosa catarata de blanco vapor.000 www.. que les arranca el grito de «\Tekeli-lH».dición antàrtica norteamericana.'6 A sí termina el Relato. el Relato de Poe aparecía por entregas en pleno interés y excitación pública por la Antártida. Baste recordar que el narrador descubre..

. Una persona que no pudo soportar dejar el relato de Pym inconcluso fue Ju lio Verne (1828 -190 5). y que se deslice hacia la tierra de manera permanente. como Sym m zonia. que las tempestades nunca agotan completamente. desprovista ahora de sus habitantes. hasta que encuentran la cortina de niebla que. Verne lleva a sus personajes por mar abierto a la misma tie­ rra oscura. A llí encuentran la última y trágica morada de Pym . sino que fue abandonado.millas que le atribuyó Symmes (unas 500 millas encajarían con la demora de Pym).FreeLibros. Aún tras la pista de Pym . en esa misteriosa tie­ rra polar.] bastaría que una masa de hie­ rro fuera som etida a su influjo [de esas corrientes] para que se convir­ tiera en un imán de un poder proporcional a la intensidad de la corriente. los demás consiguen despejar la barrera de hielo antes de que el invierno la congele. De aquí la form idable acumulación de este fluido en los Polos. su­ puestamente idéntica a la figura del gigante blanco del final de Poe. es enteramente blanco. deja al descubierto la esfinge del título. y así llegan a casa.me . fallecidos en un terremoto. En una digresión típicamente didáctica. tan potente que es capaz de aspirar hasta la última pieza de hierro de un barco. al levantarse. y quizás aún viviera. D irk Peters muere de pena al ver así a su «Pobre Pym ». con el secreto objetivo de rescatar a Arthur Gordon Pym -qu e no regresó y murió com o creía el inform ador de Poe. al número de vueltas de la hélice eléctrica y a la raíz cuadrada del diámetro de la mole de hierro im antado. Se trata de una montaña con la forma natural de una es­ finge agazapada. avanzan rumbo al Norte en el otro lado del Polo. el narrador de Julio Verne intenta dar cuenta de esa montaña magnética: Los vientos alisios llevan de un m odo constante hacia las extremi­ dades del eje terrestre nubes o brumas que contienen gran cantidad de electricidad.17 182 www. in­ m ovilizado en la roca por su propio mosquete. [. Pero Poe podía muy bien estar describien­ do la superación inconsciente de su borde y la entrada en un mundo interior que. pero es una montaña magnética. que en su Esfinge de los hielos (1897) vuelve a presentar a D irk Peters de viaje a la A n ­ tártida..

En las montañas de la locura (escrito en r9 31 y publicado en 1936).FreeLibros. en lo que éste llamó los «mitos de Cthulhu».'8 a Lovecraft lo fascinó la A ntártida desde la adolescencia y sin duda se sintió inspirado por la reciente expedición de Richard Byrd. H ow ard Phillips Lovecraft (189 0 -1937). adonde el narrador se ha desplazado con una expedición financiada por la ficticia Universidad M iskatonic.19 que llegaron a la Tierra antes de que hubiera ninguna vida en * Siglas de la O rden de los Tem plarios O rientales (O rdo Templi O rientalis). Hasta aquí. fornidos y cuatrialados. los m ovimientos serpenteantes de una veta metálica en el suelo. Tras la muerte de Lovecraft la elaboraron otros autores. En las montañas de la locura cuenta el descubrimiento de los Prim ordiales con cabeza de estrella. por ciertos practicantes. conectada con la base del bloque. encabezados por el prestigioso mago de la O . sino eléc­ trico. T. Lovecraft rinde un homenaje explícito al Relato de Arthur Gordon Pym de Poe. por consenso general. (N .) 183 www. En la historia. O . piensa él. no es de agua. Pero en el caso de Lovecraft hay más: la m itología que él mismo consideraba sólo una ficción inspirada en sueños fue acepada como verídica por los aficionados al misterio Shaver de un lado y. extremadamente instruidos. transcurre en la Antártida. de la «Magick» del sendero de la mano izquierda. por la monstruosidad que se desata sobre el mundo en La llamada de Cthulhu (1926) de Lovecraft. en especial August Derleth. Uno de los cuentos más largos y. de la T. A hora vamos a fijarnos en el heredero literario de Poe.Los giros de la espiral de este gigante electromagnético los imprimen.me .de los orígenes de la raza humana. que en 1929 fue el prim ero en sobrevolar el Polo Sur. A sí que el vórtice polar del Sur. Com o señala Peter C annon.* Kenneth Grant. del otro. En el capítulo 13 volverem os con Ju lio Verne y los elemen­ tos secretos de sus obras. Este escritor de literatura fantástica esbozó con un puñado de histo­ rias toda una compleja m itología que trata -co m o debe hacerlo cualquier m itología. en este caso. esto se asemeja a la continuación del cuento de Poe por Julio Verne. más logrados de Lovecraft.

y por el patético fin de aquellos a quienes los exploradores despiertan de un sueño secular. Lovecraft suscita simpatía por esos seres primigenios. justo después de la prim era mención en toda la obra de Lovecraft del ines­ crutable tratado Necronomicon. sólo para que se los coman sus propias creaciones. que complementaba su mitología con documen­ tos filológicos y geográficos cuidadosamente confeccionados. de la increíble historia de los Prim ordiales y el planeta al que cuidaron.20 En E l sabueso (1922). y de las otras razas que evolucionaron o llegaron de alguna otra parte. Si en el presente libro también hemos ido de una Agartha mi­ tológica en A sia Central. que los explo­ radores descubren por aire.o de sus predecesores. en el Asia Central». Crea­ ron vida en la Tierra y construyeron en la «meseta de Leng» de la Antártida una gigantesca ciudad de obsidiana. Los métodos mitopoéticos de Lovecraft eran la antítesis de los de Tolkien. no ha sido de form a consciente e intencionada. viene una alusión al «culto a los devoradores de cadáveres practicado en la inaccesible Leng. Finalmente. «Los m itólo­ gos» explica el narrador. normalmente en detrimento de la civilización utópica de los Primordiales.21 Unos años después. la meseta de Leng es un lugar onírico donde el protagonista se enfrenta a un sumo sacerdote con una máscara de seda amarilla. los exploradores encuentran una meseta infinita y la identifican como la verdadera meseta de Leng. los espantosos shogots. pasando por lo que más bien parece existir en sueños y visiones (Shambhala). en La búsqueda onírica de la desconocida Kadath (1927). científicos e historiadores por naturaleza. Tras aterrizar allí arriesgando sus vidas. «han situado Leng en el A sia Central. llenando vacíos y dotándolos de una organización más rigurosa. hasta la Antártida.FreeLibros. en Las montañas de la locura. el narrador y un com pañero exploran la ciudad y se ente­ ran. por elaborados bajorrelieves.es larga». D os amigos de Lo184 www. Por eso A ugust Derleth se encargó de am pliar los mitos de Cthulhu con contribuciones ficticias propias. pero la memoria racial del hombre .me . U n ejemplo de ello es la «meseta de Leng».ella y cuando los continentes aún no se habían separado (Lovecraft fue un temprano seguidor de la teoría de Wegener).

22 que escribe que la Antártida. que quienes quieran podrán con­ ciliaria realmente con la geología.me . H acia el inicio del pe- Ilu str a c ió n 1 1 : M a p a de la A n t á r t i d a de 1 5 3 1 . s u p e rp u e sto a o tro m o d e rn o .FreeLibros. y C lark Ashton Smith. La antigua civilización de Lovecraft en la Antártida se re­ monta tan atrás en el tiempo. Me guío aquí por la expli­ cación científica de M argaret Bradshaw. H oward. de O r o n t e u s F in aeu s. estudio al que este libro podría proporcionar algunos puntos de anclaje. co n el m a r de R o ss sin hielo. con su serie sobre Conan el Bárbaro. debía de encontrarse en latitudes ecuatoriales durante el período Cam ­ briano (hace unos 500 m illones de años). como parte del supercontinente de Gondwana. Tendría que realizarse un estudio aparte sobre los arquetipos de H iper­ bórea y Thule en la literatura fantástica y los juegos modernos (como Dragones y mazmorras). 185 www.vecraft completaron el ciclo ambientando sus novelas fantásticas en el N orte más extremo: R obert E. con sus leyendas commorianas situadas también en la gélida H iperbórea.

000 años 186 www. El libro de H apgood lleva com o subtítulo Evidence o f A dvanced Civilization en the lee A ge (Pruebas de una civilización avanzada en la Edad de Hielo).riodo Perm iano (300 millones de años). G ondw ana era polar.5 mi­ llones de años) se formaron en el continente las principales ca­ denas montañosas. en concreto las orillas del mar de R oss. A lo largo del período Terciario (65-1. pero pueden darse variaciones dentro de lapsos más breves de la historia antàrtica. la H istoria no tiene espacio en su limitada imaginación para teorías com o la de H apgood. Por des­ gracia. la Antártida tenía frondosos bosques habitados por reptiles. Este es el relato a gran escala.C. 1979). Después de eso vino un período de violenta activi­ dad volcánica que al fin desembocó en el desmembramiento de Gondwana y el principio del avance de los continentes hacia sus actuales posiciones. En el período Triásico (240-190 mi­ llones de años). porque exigirían una revisión demasiado exhaustiva del statu quo. sino también de territorios invisibles en cualquier período de la exis­ tencia humana. a través de la Antártida. en que la orilla del mar de R oss debió de estar libre de hielo». desde la región que luego se convertiría en Africa/Suram érica. reproduce los hallazgos de geó­ logos de impecables referencias que.FreeLibros. en su Maps o f the A ncient Sea Kings (Mapas de los antiguos reyes del mar. lo que hace imposible cualquier población tardía. hubo un dilatado período cálido que ter­ minó hacia 4000 a. así como la actual capa de hielo. a Australia. y otra m uy distinta pedir a los prehisto­ riadores que se imaginen una civilización de hace 6. en sus palabras. por m uy documentadas y convincentes que sean en su exposición.23 En concreto. demues­ tran que «durante el último millón de años más o menos ha habido al menos tres períodos de clima templado en la Antár­ tida. y presenta una amplia variedad de mapas antiguos que demuestran un conoci­ miento increíblemente preciso no sólo de los territorios por des­ cubrir hasta la época moderna. E l conti­ nente ha permanecido completamente congelado durante unos 20 millones de años. Charles Hapgood. el Polo Sur m igró.me . com o la costa antàrtica. U na cosa es que lo esencial de los análisis del fondo marino antàrtico se publique en el Jou rn al o f Geology. en el transcurso de 20 millones de años.

ignorante de los caminos del alma. o bien sus represen­ tantes recientes. la m ayoría de prehistoriadores simplemente no leen los libros con subtítulos como el de Hapgood. por ejem plo-. los nazis. el N orte es el polo positivo y el Sur es el polo negativo de la Tierra. es incapaz de sondear. En resumen. que parece referirse a la «Edad del H orror» de Mackey (véase el capítulo 15): 187 www. en 1845 una muchacha analfabeta transmitió bajo trance hipnótico una serie de respuestas a preguntas de cosmología y ocultismo que tienen que ver con nuestro tema. Si el océano Á rtico aún es imaginable como abierto al mundo de dentro. en cam bio. C om o los cardenales que se negaban a mirar por el telescopio de G alileo. parece darse una confusión entre lo físico y lo no físico -m ag­ netismo y electricidad con el alma. L a p olaridad de N o rte y Su r La mitología que envuelve al Polo N orte ha tendido a ser po­ sitiva: siempre se ha concebido el Ártico como la ubicación de la prim avera infinita y la cuna de las razas nobles. circula a través de los otros planetas y regresa a la Tierra en un estado purificado.14 U na de ellas afirma: El m agnetismo de la Tierra es otra m odificación de la electricidad.me . La Antártida. Zadkiel (Richard M orrison) re­ gistró dichas respuestas en su Almanac.capaz de trazar el mapa de todo el globo. no fueran a ver lo que veía él y sufrieran el mismo engaño. o bien pruebas de alguna unidad ocultista que la ciencia moderna. Y otra. es negativa: sugiere historias de oscuridad y des­ trucción y la habitan horrores primigenios. y Peter Davidson las ree­ ditó en su Occult M agazine. y desde él irradia la aurora boreal en todo su esplendor y belleza. produce la aurora boreal. cualquier agujero en el Polo Sur está sólidamente cerrado por una tapa de hielo de cinco kilóm etros de grosor. y también circula a través del sistema. Por ejemplo.FreeLibros. En las versiones que aportan de esto las fuentes «iluminadas». Pasa de la Tierra al Polo N orte.

Encontram os una interesante referencia a M eru en La misión de la In d ia de Saint-Yves d’A lveydre: www. En Ghostland. «la región de Atma. se considerará seguramente. los Poderes antropom órficos oscuros y cósm icos.27 H. P. por entonces había otro tipo de hombres en la Tierra.Pregunta: ¿Q uiere hacer el favor de observar la Tierra y decir si el Polo está desviado de su curso igual que lo estaba hace 10. aunque Bla­ vatsky no lo especifique. quienes se acercaron al Polo Sur.3“ Por lo tanto el Sur.28 Fueron éstos. de donde soplan las tórridas pasiones en form a de huracanes por obra de los E le ­ mentales cósm icos. U na vez el Sol se alzó por en­ cima del Polo de la Tierra.me . En La doctrina secreta explica que.FreeLibros. que en la Càbala es el espíritu del Prim um M obile). que tienen allí su morada».29 En otro lugar habla de las siete zonas de la Tierra que se corresponden con los siete principios del hombre. muy pronto empezaron a dividirse entre los que adoraban al «Espíritu invisible de la Naturaleza. con quienes se aliaron». lla­ mado «la fosa. en co­ rrespondencia al cuerpo físico. cósmica y terrenalmente. cuyo R ayo el hombre siente en su interior». ángel protector de este planeta (tal vez se refiera a Metatrón. B lavatsky coincide con esta polarización de la Tierra. y los que brindaban un «culto fanático a los Espíritus de la Tierra.26 y la sede de Metrón está en las «regiones ce­ rebrales del N orte polar». y de que el monte M eru o el Polo N orte responden al séptimo principio. «constituyen el cerebro y los pies de la tierra viviente». M e­ trón gobierna la «vida eléctrica evolucionada a partir de la acción galvánica de vetas metálicas abriéndose paso com o un sistema nervioso gigantesco a través de cada globo. vastas presas de fuerza polar se generaron en el N orte ártico y el Sur antàrtico». está menos desviado. del alma pura y la Espiritualidad». pero eso fue hace mucho tiem po -fu e antes de A d án -. se entiende. cuando nacieron los prime­ ros atlantes en Lem uria.25 Estas regiones. nos dicen. el anónimo autor escribe sobre el gran espíritu Metrón. el más bajo de los principios.000 años o bien lo está menos? Respuesta: Sí.

me . y las migraciones ascendentes de almas por el Polo N orte: ese inencontrable monte Meru y ese indescifrable A lborj de los libros védicos y pahlevis. L a masa entera de nuestros continentes es proyectada en un m ovim iento espiral hacia el Polo N o rte .C o m e n tan d o el antiguo simbolismo egipcio. En la reconstrucción que hacen los científicos de Gondwana. el movimiento de almas es de Sur a N orte. Los demás continentes se han desplazado gradualmente desde allí hasta sus posiciones actuales rodeando el océano Ártico. o los principios masculino y fe­ m en in o . hasta las armonías universales que producen las estaciones terrestres. En cuanto a la extrusión y absorción de la tierra.53 Este fragmento. [. soportaría un estudio a la luz de lo que se sabe hoy del movimiento de los continentes. con respecto a las masas de esos cuer­ pos rotativos [planetas. fresca y sa­ lada. escrito en 1949. la A n ­ tártida se encuentra entre Á frica. y latitudinalmente de un trópico a otro. desde las entrañas ardien­ tes del globo hasta sus corrientes subterráneas de gas y agua.. la India y el sur de Australia. mientras que el Polo Sur ex­ trude la tierra y puede decirse que crea los continentes.3' Por lo visto. Todo lo han sondeado a lo ancho y hondo del océano.]. como cabría esperar si el N orte es el más cercano al mundo espiritual.. e incluso hasta los seres vivos que habitan en esas llamas. hasta el co ­ metido de las corrientes magnéticas que interfieren entre sí longitudi­ nalmente de un Polo a otro. Schwaller de Lubicz compara los Polos con lo activo (N orte) y lo pasivo (Sur). N u estro Polo N o rte vacía la tierra y puede decirse que absorbe los continentes. gases y aguas. al menos puede decirse que los mapas antiguos del Atlántico N o rte y el océano 189 www. Entre filósofos más recientes cuya teoría polar coincide con la de la teosofía. etc. describe el movimiento de uno a otro tan literalmente como la circula­ ción de los océanos de Kircher: Señalaremos algo que no es de conocim iento general: que el Polo N orte atrae y el Polo Sur repele.Todo lo han sondeado [los agarthianos].] Todo ha sido revelado.FreeLibros.

dedicada a la exaltación del dios Set. el adorador se identifica con el Sol -H o ru s-. la casa zodiacal de Shaitan [Saturno]. en el refugio para la Kali Yuga y el centro espiritual de la N ueva Era.. Pero el hecho de ser chileno debe de otorgarle a uno cierta parcialidad. la Osa M ayor. hasta el mito de los acechan­ tes Prim ordiales y shogots de la fantasía de Lovecraft. ¿procede de su posición en la Tierra o de su orientación en el espacio? M iguel Serrano pensaba que la inversión de los Polos durante el cataclismo de Hiperbórea había elevado a la Antártida al lugar de honor. la Estrella de Set en el Sur se hundió por debajo del horizonte y se la creyó “ caída” ». Cuando el hombre primitivo se desplazó al Norte desde Ecuatoria. que en el caso de Serrano llega al extremo natural de convertir su patria. el país más septentrional de la Tierra. Grant también insinúa algo sobre una inversión física de los Polos: «H ubo un tiempo en que el Sur tenía prioridad y era la sede prim ordial de la Estrella Polar». o estrellas. y de ahí a la asombrosa cantidad de gente que se toma literalmente esta clase de mitos. que representa la constelación septentrional de Tifón. plantea preguntas lógicas respecto a esta cuestión de la pola­ ridad..36 Más adelante dice que Set «era el Señor del Polo (Sur). y que era un lugar completamente adecuado para que el «último avatar» estableciera allí su residencia. el primero de los siete hijos. En consecuencia. o Satán.34 La inversión de los dos Polos de la Tierra respecto a los polos celestes. Esto se explica por el hecho de que «al entrar en C a­ pricornio. La negatividad de la Antártida.Á rtico muestran islas y regiones continentales desaparecidas desde entonces.me .37 H ay un paso pequeño desde la Antártida com o hogar de Satán o del Führer. aunque sus devotos miran al N orte cuando lo invocan». el Sol gira al N orte.35 O tro aspecto de la inversión aparece en la obra de Kenneth Grant. en una resucitada H iperbó­ rea. 1972) «es el dios del Sur. o Shaitan. A q u í tenemos una versión de los «archienemi190 www. que por lo tanto no es el objeto de culto.. «Shaitan» dice en The M agical R e v iv a l (El revivir mágico. ya que él es el dios que muere y renace al entrar en la Casa de Set (Capricor­ nio)». como se la imaginan varios teóricos en la quinta parte. vivo o muerto.FreeLibros.

me . mien­ tras que la «Ciudad del A rco Iris» está protegida en todos sus flancos por cálidas fuentes termales. que hoy están en suspenso. aguardando su liberación del extraño gas que las mantiene vivas y en suspenso. como un enorme juego de Lego. según se cree. de las que originariam ente hay siete.gos del género humano» tal com o los presenta R obert Ernst D ickhoff en su A gartha: H ay agentes de Venus ocultos en lugares de la Tierra y dentro de la Tierra. en este refugio antàrtico. revelará aquello de lo que habla Rhani Khatani cuando da a entender que también allí se hallarán filas y filas de criptas llenas de serpientes. leemos que W i­ lliam C . incluida la Ciudad del A rco Iris. También existen otras seis ciudades (todas conectadas por grandes túneles subterráneos) completamente aletargadas. desconocidos para todos salvo para ellos m ismos... está construida por entero con bloques de plástico de colores.39 En un resumen de esta obra ofrecido por Tim othy Green Beckley. a la espera de que lleguen sus salvadores desde Venus cuando estén seguros de su éxito. descrito como: un antiguo centro de cultura llamado «Ciudad del A rco Iris».3® D ickh off no se lo estaba inventando. Form a parte de la red de ciudades subte­ 191 www. para evitar que sea descubierta y que gente de fuera la explote. antes de que las liberen unos humanos que simpaticen con ellas y obedezcan sus órdenes serpentinas. y G ladys Hefferlin están viviendo.40 La C iudad del A rco Iris debe su nom bre a que. Habrá que destruirlas si se en­ cuentran. alrededor de la ciudad se alzan unos muros de hielo de unos tres mil metros de altura. que actualmente está en manos de los descendientes reencarnados de los prim eros colonizadores del espacio exterior. Sólo reproducía y ela­ boraba el mito de la Ciudad del Arco Iris. que hicieron de la Antár­ tida tropical la «Tierra M adre del M undo» hará unos dos millones y medio de años. de m odo que sólo pueden llegar a ella quienes conocen su ubicación exacta. [. que tiene su origen en un docum ento conocido com o el manuscrito H efferlin y que circuló en privado desde los años cuarenta. A unque.FreeLibros.] Si Kadath es una de las ciudades antárticas y heladas que quedan.

pero dicho continente es el lugar más mitopoético de la Tierra. se cuenta entre «los Tres Antiguos» marcianos reen­ carnados con form a humana. ¿Es A p olo el dios Sol? Sí.FreeLibros. está en su naturaleza.. hechos y ficciones.42 Poco importa.43 E l estudio de los mitos conduce inevitablemente a misterios: por lo visto. en La ciudad sin nom bre (19 2 1) describe una criptapasadizo que conduce a una tierra interior. La entrada a la ciudad sin nombre está en el «desierto de Arabia». otros la sitúan en el Polo N orte.rráneas fundadas eones atrás por los marcianos. pongam os el de Apolo. mientras. enemigos de los marcianos y hostiles al género humano. Rani Khatani. Y aun así. pero también viene de H i­ perbórea. P. pronto se encontrará en una jungla inextricable de teo­ rías contradictorias. de acuerdo. los primeros co­ lonizadores de nuestro planeta.me . la eterna guerra del bien contra el mal y la llegada de la N ueva Era. N o se descubrió plenamente hasta el siglo X X y constituye la ubicación ideal de los mitos favoritos de nuestro tiempo: los de visitas extraterrestres. como dicen los hefferlianos... en Las montañas de la locura. la Tierra entera está perforada por pasadizos a través de los cuales pasan trenes a más de 3. el tiro con arco y las claras artes de la Razón? Sí. ¿Es el dios de Delphos y el O m bligo de la Tierra? Sí. hay algo apolíneo que permanece inviolado por estas contradicciones. si uno rea­ liza un estudio académico de un mito griego. Mahatma y Mahanga. si.000 kilómetros por hora. tecnología secreta. pero ésa es otra historia. anticipa el modelo de los buenos colonizadores usurpados por los malos. L o mismo ocurre con los mitos de que trata este libro: no existe una definición clara de qué es el mito de la Antártida. pero nació en la isla de Délos.41 H. y. flanqueada de ataú­ des que contienen los cuerpos de una raza desconocida y pseudococodrílica. 192 www. pero profetiza desde profundidades cró­ nicas. Lovecraft es quien proporciona el nombre de Kadath. (Se observa una correspondencia con el triple gobierno de Agartha: Brahmatma. que menciona D ickhoff. Para dar a los lectores serios un ejemplo más familiar que la Ciudad del Arco Iris. o bien bajo el monte Shasta. al que periódicamente han obligado o enga­ ñado para que los adore.) E l pueblo-serpiente o cocodrilo son más tarde los in­ trusos del planeta Venus. ¿E s el señor de la música.

FreeLibros. el mito antàrtico va sumando nuevos elementos. que permite el ingreso de influencias maléficas que nos amenazan con el cáncer. donde puede estudiar con impotencia la grieta en el cielo y. y a la región entera con la desaparición de su nu­ tritivo k r ill? ¿Q ué es más sim bólico que ubicar una base de E s­ tados U nidos bajo una geodésica cúpula gigante en el Polo Sur.me . si debemos creernos los reportajes sensacionalistas. la sima que se abre bajo sus pies?44 ¿Y qué mueve exactamente a Estados U n i­ dos a apartarse de la comunidad de naciones y negarse a firmar un acuerdo para prohibir la minería antàrtica durante cincuenta años?45 193 www.Incluso mientras yo escribo. ¿Qué reflejo podría haber más apropiado que ese legendario agujero en el Polo Sur de la capa de ozono.

me .FreeLibros.C U A R T A PARTE: ARCADIA RECUPERADA www.

CAPÍTULO

I I

EL P O L O SI M B Ó L IC O

Cuanto más se sabe de los mitos, leyendas y religiones de la
raza humana, más se impone la exigencia de darles algún sen­
tido com o conjunto. Sus voces rivales y sus dogmas incompati­
bles requieren la mano firme de un moderador que proporcione
significado y unidad a toda la estructura.
Los prim eros intentos de este tipo fueron los de los mitógrafos medievales, cuando intentaron organizar los restos lite­
rarios y arqueológicos de la civilización clásica. U no de sus hitos
es la Genealogía de los dioses paganos de Boccaccio, una mara­
villa de erudición para su época (la segunda mitad del siglo X i v ) .
Siguiendo el proceso interpretativo de los padres cristianos, para
quienes el paganismo no tenía ningún valor espiritual salvo una
cierta rectitud ética, Boccaccio utilizaba la edificación moral
como clave. Los dioses y diosas paganos, los semidioses y los
héroes se le antojaban alegorías de los vicios y las virtudes; y sus
mitos, cuentos instructivos com o los que conocemos de las fá­
bulas de E so p o ... y el propio D ecam erón.1
Una vez que se ha tomado una decisión interpretativa, ésta
puede adaptarse con más o menos retoques a cualquier situa­
ción. Pero una interpretación tan inquebrantable como la de
Boccaccio no podía sobrevivir al descubrimiento, en el siglo XV,
de las obras de Platón, Plotino, Hermes Trimegisto, O rfeo, los
oráculos caldeos y la Cábala. Textos como éstos, que obvia­

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mente son el fruto de un pensam iento profundo y una expe­
riencia espiritual genuina, exigían una respuesta más honda.
M arsilio Ficino, Giovanni Pico della M irandola y demás plató­
nicos que disfrutaban de la protección de los Medici de Floren­
cia trabajaron bajo el supuesto de que estas obras, aunque no
fueran cristianas, encarnaban la sabiduría de una prisca theologia,
una «teología primigenia» que había sido revelada por Dios a
las naciones paganas tanto com o a los judíos, y que era verda­
dera en sus propios términos y en su propia época. L o s platóni­
cos renacentistas dieron el importante paso de aceptar instruc­
ción espiritual por parte de fuentes externas a la tradición
judeocristiana, aunque hacerlo significara asumir graves riesgos
políticos.
La empresa florentina, como ha demostrado Emanuela Kretzulesco-Quaranta en su hermoso estudio Los jardines del sueño:
Polifilo y la mística del Renacim iento (1986), pasó enseguida a
ser clandestina.2 Era demasiado contraria a las ambiciones de los
Borgia, que cada vez dominaban más la Iglesia romana y exigían
para ella poder temporal tanto com o espiritual. Más tarde, la at­
mósfera generada por la Contrarreform a imposibilitó en los paí­
ses católicos la investigación abierta del paganismo antiguo. En
los protestantes, la curiosidad histórica sobre cómo una teología
primigenia pudo revelarse a distintos pueblos en distintos mo­
mentos fue reprim ida por un fundam entalism o bíblico que
situaba la creación del mundo hacia 4000 a.C., y el D iluvio U ni­
versal unos 1.650 años después. El resultado fue que los intelec­
tuales de los siglos x v i y x v u no hicieron grandes avances como
en el caso florentino.3 Al no ser de tendencia platónica, la ma­
yoría de ellos se sentían inclinados a interpretar el panteón pa­
gano como seres humanos deificados más que com o hipóstasis
divinas. Saturno, Júpiter, O siris y demás, cuando no eran conde­
nados por demonios, se convertían en reyes que habían reinado
brevemente poco después del D iluvio, y sus mitos se interpre­
taban como recuerdos de hechos históricos.
El platonism o florentino, con su respeto al principio feme­
nino, a la naturaleza y a la búsqueda espiritual enardecida por un
amor erótico que no le debía nada al Cristo bíblico, desapareció
de los círculos de discusión abierta para asomar sólo a modo de
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obras simbólicas de arte y literatura. E l Sueño de Polifilo (tam­
bién llamado Hypnerotomachia o «Combate de amor en un sue­
ño») estuvo entre los prim eros de estos manifiestos secretos, al
igual que las alegorías paganas de Botticelli, más familiares para
la m ayoría de lectores.
Durante este período, sin embargo, tuvo lugar una expan­
sión por duplicado de la imaginación europea. Su primer aspecto
fue geográfico e iba unido a los nombres de los grandes navegan­
tes, desde Vasco de Gam a hasta Drake. Cuanto más se descu­
bría del mundo, más imperiosa se hacía la necesidad de entender
por qué esos asiáticos, africanos y americanos no eran cristia­
nos, y qué destino había previsto Dios para ellos. Para ser me­
jores misioneros que los españoles en el N uevo M undo, antes
era recomendable averiguar qué creencias tenían ya y por qué.
Así, los instruidos jesuitas, hacia 1600, iniciaron su ingente obra
de estudio de los mitos y religiones del pueblo al que pensaban
convertir.
El segundo aspecto de la expansión fue cosm ológico: la obra
de Copérnico, Kepler y G alileo, cuyas nuevas cosm ologías de­
sechaban el prolijo sistema de esferas anidadas, volteadas por la
mano de D ios, que había funcionado tan bien desde tiempos de
Aristóteles. Superar los límites del cosmos ptolem aico exigía
concebir un nuevo espacio, mientras las perspectivas infinitas
que se revelaban requerían una nueva escala temporal. El propio
Isaac N ew ton, responsable en gran medida de la consagración de
lo primero, fue incapaz de lo segundo. Pero todos los esfuerzos
por hallar una explicación universal debían revisarse a la luz del
nuevo conocimiento, y ésta fue una de las principales tareas que
se impusieron los filósofos ilustrados del siglo XVIII.
El prim er intento de hallar una teoría universal de religión
comparada sostenía que todos los mitos y tradiciones derivan
en último término del culto solar. Q uizá sea M acrobius el pri­
mero al que deba atribuirse el mérito, ya que en su Saturnalia,
del siglo iv d.C ., explicaba que todos los dioses del panteón eran
sólo aspectos del Sol, y todas las diosas aspectos de la Luna. Pero
eso fue mucho antes de que nadie pudiera atreverse a decir lo
mismo del dios cristiano, y a interpretar la vida de C risto, junto
con los mitos de Jasón y H ércules, como una personificación
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del viaje anual del Sol a través de los doce signos del Zodíaco. La
obra pionera en este sentido fue el O rigine de tous les cuites (3
vols., 1795) de Charles François Dupuis, cuya publicación fue
posible gracias al ambiente de libertad y escepticismo que siguió
a la Revolución francesa. Desde la época de Dupuis, la teoría del
mito solar de orígenes religiosos ha ganado muchos adeptos, que
la han replanteado a la luz de un conocimiento y una sofistica­
ción cada vez mayores.
La segunda teoría universal fue la fálica: según ella, la mayor
parte de la m itología y la religión puede remontarse a lo que R i­
chard Payne Knight llamó «el culto a los poderes generativos»,
en su fundacional obra de 1785 E l culto a Príapo. E sto era algo
tan escandaloso para casi todas las mentalidades del siglo XIX
que era im posible que disfrutara de la amplia difusión del mo­
delo solar. N o mucho después de Dupuis, J. A. Dulaure publicó
Des divinités generatrices, ou du culte du phallus (1805). Dulaure
creía que el tema fálico había salido del originario culto solar en
la época en que el equinoccio de primavera estaba en el signo
del viril Toro. El falicismo se menciona discretamente en Anacalypsis (1836), de G od frey Higgins, pero pasaron unos años antes
de que autores como Thomas Inman y Hargrave Jennings fue­
ran capaces de escribir más abiertamente sobre la adoración del
lingam y el yoni, ocultando sus teorías bajo títulos engañosos
(Jennings: The Rosicrucians: their Rites and Mysterys [Los rosacruces: sus ritos y misterios], 1870; Inman: Ancient Faiths Em bodied in A ncient Ñames [Fes antiguas encarnadas en nombres
antiguos], 2 vols., 1872), o bien instruyendo a los coleccionistas
de pornografía erudita con las ediciones limitadas de las «Phallic Series», en las décadas de 1880 y 1890. Los falicistas pronto
iban a verse triunfalmente reivindicados por Sigm und Freud,
cuyos descubrimientos en la psicología de lo inconsciente pare­
cían justificar sus interpretaciones.
El tercer ejemplo de explicación mítica guarda una relación
directa con la presente obra, y para dedicarle un trato más ex­
haustivo hablaré de The N ight o f the Gods (La noche de los dio­
ses, 2 vols., 1893 y 1897), de Jo h n O ’ N eill. Éste trata los mitos,
símbolos y leyendas del mundo entero como referencias a la re­
volución de los cielos en torno al polo celeste. O ’N eill era un
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funcionario del Estado y diplom ático retirado, y un orientalista
lo bastante bueno como para escribir un manual de lengua ja­
ponesa. A firm a que «el Altísim o, la deidad simbólicamente ve­
nerada en A ltos Lugares, era el D ios de la Estrella Polar, que se
sentaba en el punto celeste más elevado del cosm os, el Polo
N orte de los cielos».4
Partiendo de este punto, O ’N eill descubre que su arquetipo
es capaz de absorber y explicar todos los mitos, leyendas y prác­
ticas folclóricas que tengan que ver con árboles, lanzas, estacas,
varas y, por supuesto, polos: todos ellos sim bolizan el eje que
une (o separa) tierra y cielo. Primordialmente, tal como inter­
preta él los mitos, tierra y cielo no estaban disociados; su ruptura
fue el prim er acto de creación. L a mutilación de C ronos por
Zeus es un relato de dicha separación,5 mientras que el falo, lejos
de ser un sím bolo primario, es sólo otro emblema del pilar axial
que se erigió después de ese acontecimiento. Hasta podríamos
aplicar a la teoría de O ’N eill la burla que suele hacerse de los
simbolistas fálicos y los freudianos: que cualquier cosa más larga
que ancha les parece un sím bolo axial.
Pero la ingenuidad de O ’ N eill llega mucho más lejos. E s­
cribe, por ejemplo, sobre piedras sagradas caídas del cielo, que
a menudo resultan ser de hierro magnético. Tres de sus nume­
rosos ejem plos son la piedra de la Gran M adre en Pesinunte,
Frigia, la piedra de Emesa, que trajo a Roma el emperador Heliogábalo, y la piedra que se encuentra en una esquina de la
Kaaba, en la Meca. Su origen celeste demuestra que estas pie­
dras proceden del Altísim o, cuya sede es la Estrella Polar; ade­
más, apuntan al N orte cuando están suspendidas o flotan. ¿Y no
dice la leyenda que en el Polo N orte terrestre hay toda una mon­
taña de magnetita? Dicha montaña, en el om bligo de la Tierra,
es el prototipo de todas las rocas sagradas y piedras-om bligo,
como el Ó nfalos de Delfos, y el precedente de prácticas como la
contemplación de su propio om bligo de los monjes helicastos,
que les hacía ver una luz deslum brante.6 Todas las ciudades y
demás ubicaciones consideradas umbilicales - y O ’ N eill nombra
Cuzco, los túmulos del M ississippi, Jerusalén, Babilonia, A te­
nas, D elfos, Pafos, Samarcanda y B o ston - «podrían muy bien
ser brotes de una concepción cósmica primitiva [...] del ombligo
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o nave* nórdicos de la Tierra, centrados en el eje-árbol cós­
mico».7
El polo es el supremo Arcanum o secreto, pues A rx es el polo
celeste, del que (en una inversión de la etimología convencio­
nal) O ’N eill deriva la palabra latina para «cumbre», «colina ele­
vada» y «ciudadela». Todas las arcas, cofres secretos y cajas se
convierten entonces en depositarios del secreto del santuario
polar... de Arcadia.
Arcas, hijo de C alisto por Zeus (que mudó a madre e hijo en las
Osas M enor y M ayor) también estaba ubicado en los cielos com o A rktouros y, según otra leyenda, com o A rk to ph ylax. A rcas [...] era el
padre de los arcadios, que afirm aban ser los prim eros hom bres. Hermes, nacido en el monte K u llene (C ilene) en A rcaia -e s decir, en la
montaña hueca ( kula) u ondulante (kulió) de los cielo s- fue el arcadio
[...]; y el caduceo de M ercurio se llamaba, por lo tanto, vara arcadia.8

El dios que gobierna el universo desde el polo celeste está
por encima y más allá de las contrariedades de su progenie y
creación. Los chinos taoístas lo reconocen en el sím bolo del Taiki, el «Gran Prim ero», que se divide en los poderes duales del
Yang y el Yin. A partir de este modelo, O ’N eill desarrolla una
interpretación polar para todas las trinidades y figuras triples;
entre ellas está la flor de lis, que, con gran acierto, aparece a me­
nudo en el punto norte del com pás.9 Los dioses que van en pa­
rejas se clasifican como sím bolos de los poderes duales por
debajo del U nico, mientras todos los símbolos de justicia, equi­
librio y armonía están relacionados con el mismo conjunto.
En aritm ología, el modelo axial de O ’N eill se aplica a la per­
fección: el cuatro y sus múltiplos (incluido el doce) son símbo­
los de las direcciones espaciales alrededor del polo, mientras que
el siete remite a las estrellas (catorce entre las dos) de las Osas
M ayor y M enor (A rktoi). Las cúpulas y los gorros redondos (es­
pecialmente los alados, como el de Mercurio) son emblemas de
la bóveda celeste, mientras que las ruedas, esvásticas y otros ob­
*

«N ave» en el sentido de nave central de una iglesia. E l original,

nave, es m uy sim ilar a navel, «om bligo». (N . de la T.)
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jetos y personas giratorios y rotatorios reflejan la maquinaria
cósmica en movimiento.
Pero el estudio de John O ’N eill se queda corto en un aspecto
flagrante: su elusión de la cuestión del sim bolism o solar. Uno
de sus capítulos más flojos -au nque perteneciente al segundo
volumen, compuesto a partir de sus notas tras su muerte repen­
tina- es aquel en el que intenta explicar el culto solar de Egipto
como sustituto tardío de su religión cósmica original. El signo
del Sol, un círculo con un punto en el centro, pasa a ser el sím­
bolo «de los cielos del U niverso y su ónfalos».10 Cuando algo
no encaja con su teoría, O ’N eill, que tenía un agudo ingenio ir­
landés y manejaba un pintoresco lenguaje, se pone sarcástico y
despectivo.
Para llevar adelante semejante estudio, a través de cientos de
fuentes en una docena de idiomas, tal vez haya que ser del tipo
obsesivo, tener una sola idea en la cabeza y estar muy conven­
cido de tener la razón. Pero el gran peligro para alguien así es
que quede tan cautivado por la propia teoría, que la acabe
usando como un lecho de Procusto al que tienen que ajustarse
todos los mitos, leyendas y religiones. La situación se agrava si
dicha teoría no le ha llegado simplemente pensando, sino a tra­
vés de alguna experiencia iluminativa o mística.
Pese a su monomanía, O ’ N eill llamó la atención sobre un
elemento m uy valioso y desatendido de la m itología antigua.
O bservadores tempranos del mundo fenom énico debieron de
creer que la circunvalación diaria del cielo estrellado alrededor
del punto polar era una de las pruebas de la divinidad más sobrecogedoras, superada sólo por el trayecto cotidiano del sol
cielo a través. El modelo polar necesita al solar para completarse,
igual que la noche necesita al día. El modelo fálico también tiene
algo que ofrecer en el modo de explicación, así com o el corres­
pondiente simbolismo de la G ran Madre. Tam poco se pueden
pasar por alto las interpretaciones de sir Jam es Frazer en La
rama dorada, basadas en el sim bolism o de la fertilidad y la su­
cesión de una realeza sagrada. Los recuerdos de los hombres y
mujeres deificados también debieron de introducirse en la ela­
boración de los mitos, como las combinaciones de letras y nú­
meros estudiadas por cabalistas y aritmólogos. En una palabra,
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FreeLibros. Dante apremia al lector de su Paradiso a retener esta imagen. La esvástica ¿C óm o aparece el polo celeste a los ojos de un observador nocturno? Para los habitantes del hemisferio norte durante los últimos 6. Naturalm ente. Cada noche se las ve girar. salvo las reivindica­ ciones estridentes de exclusividad y de monopolio de la verdad. que es la última estrella de su cola. el círculo entero sólo puede deducirse." Si seguimos la danza circular de las Osas noche tras noche.000 años. al levantarse. también conocida com o la Osa M ayor. Todo el mundo sabe qué form a dibujan estas siete estrellas. que en la actualidad está cerca de la estrella Polaris.nada es indigno de que le prestemos atención cuando se trata de la sisífea tarea de comprender la mitología. alrededor del punto polar. que crecen en el árbol axial. firm e como una roca: quince estrellas que en zonas diferentes el ciclo encienden con tanta viveza que cualquier densidad del aire vencen. la constelación más prominente de la parte norte del cielo ha sido Arktos. pues el sol. el C a zo o la Hélice. 204 www. oculta el movimiento diurno de las estrellas. imagine la boca de aquel cuerno que al extremo del eje se origina.me . al que da vueltas la prim era e sfe ra . Ésta también gira en torno a Polaris.. pero al revés: es la O sa Menor. Entre las dos Osas está Draco. a la que podemos imaginar como el dra­ gón o la serpiente que custodia las manzanas de las Hespérides. imagine aquel carro a quien el seno basta de nuestro cielo noche y día y al dar vuelta el timón no se nos marcha. el C a rro M ayor.. Cerca hay otro grupo de siete estrellas con una form a curio­ samente parecida. en sentido contrario a las agujas del reloj.

Estudios antropológicos han demostrado que la esvástica es un sím bolo casi universal. El uso de la esvástica decayó en el arte y la decoración de E u ­ ropa a partir de la Edad Media. form an un círculo secundario. Junto con el resto de estrellas. sino la Tierra.'5 Sólo en el budismo y.notaremos que no siempre empiezan en el mismo sitio. A juz­ gar por su uso como diseño decorativo en objetos domésticos de toda clase. asti (como el griego esto. N osotros. la O sa M ayor aparece baja en el Noreste. en el cristianismo. en el Viejo Mundo y en el N uevo. sabemos que no son las estrellas las que se mueven. pero siguen el mismo sentido que las agujas desde el punto de vista de los observadores del hemisferio norte que alzan la vista al cielo. alta en el cielo del Noroeste y puesta al revés. bastaría mos­ trarlas en cuatro posiciones. simplemente era un signo de buena suerte. que tarda un año en devolverlas a sus puntos de ini­ cio. así como en las catacumbas de Roma. Estos diagramas resultan tan evocadores de la esvástica en todas sus variantes. en verano. y sólo empezó a reaparecer com o resultado de la erudición deci205 www. también contra las agu­ jas del reloj.FreeLibros. «bueno»). (Los movimientos de la Tierra son con­ trarios a las agujas del reloj si se observa ésta desde encima del Polo N orte. que no es de sorprender que ésta se utilizara como símbolo del polo y del movimiento a su alrededor.me . «ser») y ka (un sufijo). pues se ha encontrado desde la Edad de Bronce en adelante. se ha utilizado como símbolo sagrado: aparece sobre todo en las plantas de los pies de Buda. En in­ vierno.) Si quisiéram os dejar constancia gráfica del ciclo de cada noche o cada año de las O sas M ayor y Menor. en mucho menor grado. empleada al inicio de algunos textos. que somos m odernos. el rosacrucism o o la francmasonería. como más tarde indicaría su nom bre sánscrito: su (el equivalente al griego en. quizá también enten­ damos que ese doble movimiento contrario a las agujas del reloj es el reflejo de la rotación diaria de la Tierra y su revolución anual alrededor del Sol.12 com párese con la palabra sànscrito-tibetana swasti. N o ocupa ningún lugar en la ico­ nografía de la alquimia. «que sea propicio». correspondientes a las cuatro di­ recciones espaciales y las cuatro estaciones (véase el diagrama).

p o sicio n es estacionales de Ursa Major alred ed o r de P olaris.me . y su presencia.FreeLibros. p osicio n es estacionales de Ursa Minor a lred ed o r de T h u b a n (alfa D r a c o n is ). L os orientalistas descubrieron el empleo sim bólico y ritualista de la esvástica por parte del budismo. en ton ces E s tr e lla Polar. C . Esto llevó a muchos estudiosos a identificarla como un sím bolo solar ario.o O O O o o O o O o O o o O • Ilu stra c ió n 12 a : 4000 a. estaba notoriamente ausente en E gip to.. Caldea. La primera descubrió que la esvástica. monónica en dos campos: la etim ología comparada y la religión oriental. como un indicativo de las migraciones o influencias arias que tantas ganas tenían de rastrear. • • Ilu stra c ió n 1 2 b : A c tu a lid a d . Asiría y Fenicia. pese a su amplia distribución. los jainistas y los 206 www.

como hicieron muchos otros autores que po­ dían tener o no relaciones con la hermandad en cuestión.16 Entre ellos estaba ma­ dame Blavatsky. como «Zadkiel». que. por razones obvias. incluido el de la Tie­ rra sobre su eje. la India y América. o bien con su vástago.FreeLibros. la antiquísima Orden de la Esvástica. la fundó por primera vez Foe.14 Una persona que captó la idea fue Richard M orrison (17951874). Eran tan inocentes las asociaciones de la es­ vástica con la «buena suerte» que. el más fidedigno escritor francés sobre los nazis y el ocultism o. llamada de los «doctores de la razón» o seguidores de la «cruz mística». de Precisamente así. que era la esvástica. durante la Prim era Guerra Mundial. o Hermandad de la C ruz M ística». la Hermandad de Luxor. hacia 1027 a . dice que la esvástica sinistroversa gira en la misma dirección que la rotación de la Tierra. Más adelante la suprimió. se utilizó como emblema del plan de ahorro para la guerra británica.18 Se ha escrito mucho sobre el significado sim bólico de las lla­ madas esvástica dextroversa y sinistroversa. sobre todo teniendo en cuenta la adopción de la prim era por los nazis. André Brissaud.‘ s Zadkiel exhibía la esvástica ostensiblemente en sus publicaciones. por eso simboliza 207 www. decía. por lo que aparecía en cupones y sellos.C . diré que la referencia a la derecha y a la izquierda tiene que ver sólo con la dirección en la que apuntan los brazos. Para evitar confusiones. «en los confines del Tíbet». que incorporó la esvástica al sello de la So­ ciedad Teosòfica para sim bolizar los poderes centrípetos y centrífugos que «preservan la armonía y mantienen al universo en un m ovimiento constante e incesante». Tao Sze o D octores de la R azón y Gran M aestro. publicó un aluvión regular de anua­ rios y literatura astrológica. L a Orden.magos-sacerdotes (Tao shih) del taoismo. En 1870 anunció su intención de «resucitar en Inglaterra.me .'7 En los prim eros años del siglo XX. donde la llama «una señal mágica». aunque permanece en la ilustración de su «Can­ grejo que jugaba con el mar». y difundir por toda Europa. Se publicaron noticias sobre una orden de ‘ Tao-sse. en la China y la India prebudistas. la esvástica era conocida en todo el mundo de habla inglesa por aparecer en las cubiertas de los libros de Rudyard Kipling. en los tres grados de Hermanos Aprendices.

encendían fuegos en sus santuarios por los cuatro elementos y direcciones y sostenían a los otros clanes.22 A llí donde se supone que la distinción dextroversa es más significativa es en el Tíbet.23 Y aunque es verdad que los bon-po ejecutan cir­ cunvalaciones rituales contra las agujas del reloj. Tal como N igel Pennick narra la historia. D i­ chos clanes poseían grandes conocim ientos y. la mitad de los clanes fueron a la derecha.20 Los in­ dios hopi tienen un mito igual de ingenioso: cuentan que sus clanes salieron originariamente del ónfalos central de las Américas. evolución y fertilidad. su equivalente del vajra bu­ dista. en cambio.me . representa el re­ greso de la raza a su centro esotérico en el Polo Sur. donde tanto N icholas Roerich como Anagarika Govinda observaron que la esvástica de la antigua religión bon-po apunta a la izquierda. estaban reclamando la Tierra para su pueblo de acuerdo con el plan del Creador. simbolizando su fidelidad al Creador.»11 Con independencia de la validez de estas teorías.24 casi toda la iconografía budista recopilada por Thomas W ilson muestra esvásticas sinistroversas. al girar a la derecha.» Los demás fueron a la izquierda. Tuwanasavi. y la del budismo a la derecha.19 M iguel Serrano escribió que la esvástica sinistroversa. «Esto transform ó el cruce de energías en una gran esvástica que daba vueltas en sen­ tido contrario a las agujas del reloj para señalizar la Tierra. «Estos clanes estaban menos desarrollados. simbolizaba el antiguo éxodo de la raza aria desde el Polo N orte.la rueda solar. creación. al igual que las del cetro ritual de los bon-po. la de los nazis. mientras que la dextroversa y contraria a las agujas del reloj.25 L o único que puede decirse es que la esvástica tal vez de­ biera ser sinistroversa si (com o en el bon-po) denota una 208 www. es la «Rueda del Sol N egro» y representa el fuego terrenal recreado por el hombre y la bús­ queda de una hegemonía política en oposición al Fuego del C ielo . Saludaban al Sol con rezos. y los budistas según las agujas. como las agujas del reloj. Al girar a la izquierda hicieron una esvástica que rotaba. expansión. las antiguas esvásticas decorativas no muestran ninguna preferencia por un tipo u otro. que gira com o las agujas del reloj. con el sol. el fuego benéfico del cielo. La es­ vástica dextroversa. N o poseían rituales completos.FreeLibros. y es la «Rueda del Sol D orado».

FreeLibros. y salimos a este mundo con la cabeza por delante. Antes de nacer. que percibimos de form a más concreta en nuestros cuerpos físicos. C om o sucede invariablemente. compuesta por los cuatro elementos). los ejes de sus columnas son horizontales y sus cabezas miran abajo o si209 www. del eje mundial que los une a ambos. M uchos mitos repre­ sentan al alma humana mirando abajo desde los cielos a la tierra. que hace que la esvástica sinistroversa parezca que gira a la derecha y viceversa. Los cuadrúpedos tienen los cuatro pies en la tierra (la posición cuadrada. los símbolos del centro y el eje contienen la base de todo un cuerpo de doctrina metafísica. El caduceo Si la esvástica es el sím bolo principal del polo en su aspecto de centro del círculo celeste o terrestre. Juntos. el caduceo es el símbolo principal. El sím bolo del eje mundial encarna la experiencia arquetípica de A rrib a y Abajo. O tro ejemplo: los hu­ manos son una excepción entre los mamíferos por su postura erguida. los grandes acontecimientos y formaciones de la naturaleza reflejan verdades metafísicas. b) E s v á s t ic a d e x tr o v e r s a (su p u esta ro ta c ió n c o n t r a las a g u ja s del relo j).me . que convierte a cada uno de nosotros en una miniatura del eje.26 Pero la raíz del problema tal vez sea la am­ bigüedad inherente al propio sím bolo. antes de sumergirse en las esferas para encarnarse. en Occidente.a b I lu s t r a c ió n 1 3 : a) E s v á s tic a s in is tr o v e r s a (su p u e sta ro ta c ió n se g ú n las a g u ja s del relo j). a la m ayoría de no­ sotros nos llevó nuestra madre bocabajo en su vientre. y dextroversa si (como en el budismo) sim bo­ liza el curso del Sol. revolución polar.

Ilu s tr a c ió n 1 4 : a) E l b á c u lo . cuyo desarrollo procede en paralelo al de la Tierra. Así. A través del cuerpo sutil fluyen las corrientes duales que se conocen y estudian en el yoga com o Ida y Píngala. desde el prácticamente animal al prácticamente divino. pero la cúpula de nues­ tro cráneo recrea la bóveda única del cielo. la ascensión del yogui al samadhi a través del séptimo chakra (sahasrara.me . el ser hu­ mano tiene la posibilidad de hacer avanzar deliberadamente hacia arriba.FreeLibros. que tam­ bién viajan en vértices serpentinos alrededor del eje macrocósmico. es un vínculo entre cielo y Tierra. b) A n a t o m ía y ó g u ic a . d ib u ja d o p o r H a n s H o lb e in el J o v e n . el «loto de los mil pétalos» en la coronilla) es idéntica a la penetración. y la vida humana puede vivirse en cada uno de los gra­ dos intermedios. El ser humano. en la octava esfera. Nuestros dos pies nos conectan con el mundo de la dualidad. a t r ib u t o de H e r m e s. N o s hemos encontrado el mismo patrón en el cuerpo de la propia Tierra. guiendo la línea de su superficie. más allá de la bóveda del cielo. por parte de los adeptos herméticos. A diferencia de los animales. como el eje mundial. desde la Tierra hacia el cielo. Una corriente es negativa y la otra positiva. con el Ártico y la Antártida como extremos opuestos de un eje www.

de polaridad. Pero sería estúpido llegar demasiado pronto a la
conclusión de que una corriente o polo es buena y la otra es
mala. Aunque en cierto sentido sea verdad, todo depende del
punto de observación.
Com o sabemos por incontables mitos, hay dioses que se de­
dican a bajar la vista desde el cielo y crear mundos. Desde su
punto de vista, en la cima celeste del eje cósm ico, la corriente
descendiente es expansiva, exhaladora, creativa, y por lo tanto
«buena». C onstruye planetas, los puebla y los sustenta. La co­
rriente ascendente es lo contrario: una inhalación contractiva,
que vuelve a succionar la creación y, de hecho, la destruye, cosa
que parece «mala». Toda la filosofía hermenéutica se basa en la
interacción de estos contrarios, que trataron en especial pro­
fundidad R o b e n Fludd y Jakob Bóhme.
Estas corrientes duales nos resultan bastante fam iliares en
sus m anifestaciones de nacimiento y muerte, acontecimientos
gemelos sin los que sería im posible nuestra existencia tal como
la conocem os. Es lógico que prefiram os la corriente descen­
dente, expansiva y creativa, que nos alegre un nacimiento y que
lamentemos una muerte. Sin em bargo, hay quienes - y tanto
Buda como C risto parecían contarse entre ello s- han predicado
las virtudes de la corriente ascendente que aleja de la existencia
terrena, obedeciendo al impulso ascendente del imán celeste que
tiende a atraerlo todo de nuevo hacia sí. Desde el punto de vista
terrenal y físico, la ascesis y la muerte pertenecen a la corriente
contractiva y destructiva; pero ¿acaso no im plican la corres­
pondiente expansión en el campo espiritual?
La tela de nuestra experiencia está estrechamente tejida con
las dos tendencias del Yang y el Yin. Sentimos la exhalación y la
inhalación, las atracciones ascendente y descendente simultánea­
mente. Algunos practicantes esotéricos trabajan de form a exclu­
siva hacia arriba, hacia el samadhi, el feliz desapego de todo lo
condicionado que se supone es el estado de los dioses. Esta «vía
dextroversa» tiende a contar con el ascetismo, el desapego y la
continencia como sus aliados para apartar al alma del mundo de
los sentidos. O tros métodos aceptan el mundo condicionado y
creado, en especial sus elementos más poderosamente creativos,
las potencias sexuales, y siguen una «vía sinistroversa» que rea­

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firma la creación y, de hecho, la sondea para iluminar sus m ayo­
res profundidades con el rayo celeste.27 Y esto, nos aseguran, a la
larga conduce a la misma meta. Cada vía presenta sus riesgos ca­
racterísticos, aunque los de la izquierda sean más obvios. Echa­
remos un último vistazo a estas cuestiones en el capítulo 13.

L a voluntad del cielo
Para una plena comprensión del otro aspecto del simbolismo
polar, que concierne a la intersección del eje con la Tierra, vol­
vamos a Rene Guénon, y en especial a su Simbolismo de la cruz,
La gran tríada y E l rey del mundo, así como a los ensayos reco­
gidos postum am ente en Símbolos fundam entales de la ciencia
sagrada. En los esquemas geom étricos que con tanta maestría
utilizaba Guénon para ilustrar conceptos metafísicos, la exis­
tencia humana se representa a veces con un círculo horizontal
traspasado por un eje vertical. En esta esfera están representadas
todas las posibilidades del ser humano, muy diverso pero no in­
finito, ya que está limitado por la circunferencia. En el centro
está el «rayo celeste», el eje que ejerce una atracción magnética
en el ser, el cual puede responder o resistirse. C uan to más se
aproxima el ser al eje, más cerca está su condición del estado hu­
mano ideal o com pleto. Guénon concedía muy poco valor a la
vida humana vivida en la ignorancia de dicho centro: dice que «el
conjunto de las posibilidades del ser propiamente sólo consti­
tuye un caos “ sin form a y vacío” , en el que no hay más que os­
curidad hasta el momento de la iluminación, que determina su
organización armoniosa en el paso de la potencia al acto».28 Por
lo visto, los centros espirituales de las distintas tradiciones exis­
ten para despertar y facilitar esta conciencia del rayo celeste en
el centro del propio ser:
Este principio, de esencia divina y que mora en los seres [...] es de
nuevo, en el sim bolism o védico, A gni [fuego, el principio activo] ma­
nifestándose en el centro de la esvástica, que, como hemos visto, es la
cruz trazada en el plano horizontal, y que, por su rotación en torno a
ese centro, genera el ciclo evolutivo que constituye todos los elemen-

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Ilu stra c ió n 15 : L a hélice e vo lu tiva (M atgioi).
tos del ciclo universal. El centro, el único punto que permanece inmó­
vil en este m ovim iento rotatorio, es, por esa misma inm ovilidad (ima­
gen de la inm utabilidad prim ordial), lo que mueve la «rueda de la
existencia»; dentro contiene la «Ley» [...], es decir, la expresión o ma­
nifestación de la «voluntad del cielo» para el ciclo correspondiente al
plano horizontal en que tiene lugar la rotación, y, siguiendo lo que se
ha dicho más arriba, su influencia se mide -o , más bien, se mediría si tu­
viéramos la capacidad de h acerlo- por el grado de la hélice evolutiva
en el eje vertical.2’

Guénon está utilizando el lenguaje del taoísmo, pues recibió
la influencia, y quizá la iniciación, del filósofo taoísta francés
M atgioí (o A lbert de Pouvourville). A quí desarrolla lo que po­
dríamos llamar una cosm ología axial en tres dimensiones. N os
pide que imaginemos una hélice alzándose o una espiral, en la
que cada giro representa un estado diferente, como, por ejemplo,
el humano. U n ser realiza el circuito de un estado determinado
y luego vuelve al lugar donde empezó; pero, puesto que no ha
atravesado un círculo plano sino uno helicoidal, se encuentra en
otro nivel, comenzando la vida en otro estado de ser. De modo
que m orir a un estado es nacer al siguiente. El avance que media
21 3

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del nacimiento a la muerte en un ciclo determinado se mide, tal
como dice Guénon en esta cita, por el «grado de la hélice evo­
lutiva». A sí que, en cierto sentido, el famoso pesim ism o y la
feroz oposición de Guénon a las teorías modernas de la evolu­
ción no son absolutos. Aunque él creía que el ciclo actual del
mundo se encuentra en la última agonía de su declive, desde un
punto de vista más amplio el cosmos y sus habitantes están su­
jetos a la evolución y, me atrevería a decir, al avance.
El propio M atgioí, en el libro que Guénon cita con frecuen­
cia (La Voie métaphysique), describe cómo no sólo la evolución
individual, sino también la evolución colectiva de la humanidad,
sigue esta espiral de conversión universal, que él se imagina al­
zándose en torno a un cilindro. N os recuerda que todas las pa­
ralelas se unen en el infinito, así que al fin el cilindro, convertido
ya en cono, se disipa en un punto. «Es, pues» nos dice, «preci­
samente en el infinito donde el U niverso evolucionado se vuelve
indistinguible de la Perfección. [...] La reintegración en el seno
de la Perfección es el destino rotundo e inevitable de todos los
seres».30
Todas las esvásticas, cruces dentro de círculos, ónfalos y pie­
dras y ciudades sagradas hallan aquí su significado más elevado:
son símbolos del centro, en cualquier plano, allí donde la vo ­
luntad del cielo se perciba como aquello que mueve sin moverse.
De igual modo, las torres, lanzas, obeliscos y otros sím bolos del
eje del mundo no representan sólo el espacio entre el Polo N orte
y la Estrella Polar, por muchos años luz que puedan ser, sino
que simbolizan la evolución total del universo, avanzando en ci­
clos que desafían la imaginación, hacia el punto culminante de
perfección y reabsorción en el U no. C om o dice M atgioí:
Recibam os entonces con confianza los planes de la Voluntad del
Cielo, aún desconocidos pero lógicos e inteligibles; y no temamos el
curso ni el fin, inevitablemente felices, de los Destinos del U niverso.31

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C A P Í T U L O 12
TRADIC IÓ N SOLAR Y TRADICIÓN POLAR

La prehistoria de Rene Guénon de nuestro ciclo, tal como la
referíamos en el capítulo 2, hablaba de una cultura hiperbórea
muy temprana que se vio obligada a abandonar el N orte y dis­
persarse por A sia y Europa, más o menos como se supone que
hizo la «raza aria»; y de una cultura atlante algo posterior que,
tras la destrucción de su patria, se extendió a las Am éricas sur­
cando el mar por el Oeste, y a Egipto por el Este. En sus fasci­
nantes artículos ensayísticos «Le Sanglier et l’Ourse» (El jabalí
y la osa) y «La Terre du Soleil» (La tierra del Sol),1 Guénon es­
cribe sobre la correspondiente transición desde la tradición pri­
mordial de Hiperbórea a la tradición atlante: un cambio desde
una tradición fundamentalmente polar a otra solar.
Según Guénon, con anterioridad a la época de ese cambio, a
las constelaciones que conocem os como las O sas M ayor y
Menor se las denominaba juntas como la Balanza:2 Tula en sáns­
crito (lo que puede dar una pista sobre el origen del nombre de
Thule). N o fue hasta más tarde, con el nuevo énfasis en el Sol y
su curso, cuando dicho nombre se traspasó a la constelación del
Zodíaco que conocemos com o Libra. Sin duda es bien sabido
en la historia de la astronomía que Libra fue una incorporación
tardía al Zodíaco, apropiándose de las estrellas antes denomina­
das Garras del Escorpión.3 N adie dice saber gran cosa sobre la
situación previa a ello, salvo unos cuantos esotéricos del siglo

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de los que, seguro, Guénon tenía conocimiento y que afir­
man que anteriormente el Zodíaco sólo tenia diez signos. Uno
de ellos, dicen, estaba compuesto por Virgo y Escorpio (cuyos
sím bolos astrológicos ciertamente se parecen); se partió, en
medio se insertó Libra y así dieron un total de doce.4 N o he en­
contrado ninguna corroboración temprana de esta historia, que
quizá tenga algo que ver con la concepción pitagórica de la es­
fera celeste como un dodecaedro, que dividiría naturalmente el
ecuador en diez partes. Pero es más probable que se refiera a la
época en que los vagos paisajes de estrellas conocidos por las
culturas más tempranas fueron tabulados, medidos y adaptados
para convertirse en el habitual Zodíaco de doce signos, cada uno
de los cuales gira exactamente a treinta grados del ecuador ce­
leste.
Junto con el traspaso de Libra al Zodíaco, Guénon menciona
el de los «siete rishis», antiguos sabios indios elevados al cielo.
En el período védico, este nombre se daba a las siete estrellas de
la Osa Mayor. Guénon explica que la función de estos seres es
proporcionar la sabiduría de ciclos anteriores al actual;5 por lo
tanto, cabe suponer que adoptarán distintas form as a medida
que migre la fuente de sabiduría. La explicación que da Guénon
en «El jabalí y la osa» es rica en implicaciones:
XI X

En determinado momento, el nombre de sapta-riksha [siete rishis]
dejó de aplicarse a la O sa M ayor y pasó a designar las Pléyades, que
comprenden igualmente siete estrellas. Esta transferencia de una cons­
telación polar a una constelación zodiacal no es sino un paso del sim ­
bolismo solsticial al equinoccial, que im plica un cambio en el punto de
partida del ciclo anual, así como en el orden de predominio de los pun­
tos cardinales, los cuales están en relación con las distintas fases de ese
ciclo. [N ota de Guénon: La incorporación de Libra al Zod íaco tiene,
com o es lógico, un significado sim ilar.] Tal cambio es del N o rte al
O este, que se refiere al período atlante. L o ratifica rotundam ente el
hecho de que, entre los griegos, las Pléyades eran hijas de A tlas y, como
tales, llamadas las Atlántidas.6

Escribiendo sobre otro cambio relevante en el nombre de la
Osa M ayor, Guénon dice que antes se llamaba Jabalí, palabra
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cuyas raíces él asocia con el Polo «Boreal»“' y con los dioses del
cielo Varuna y Urano. Dice que todo nuestro ciclo o Kalpa se
denomina «ciclo del jabalí blanco», y que la «tierra sagrada»
polar, sede del centro espiritual y primordial de este Manvantara, también se llama «tierra del jabalí».7 Guénon atribuye el
cambio de animal a la usurpación de los brahmanes (casta sacer­
dotal), cuyo signo era el jabalí, por los ksatriyas (casta guerrera),
cuyo signo era la osa.8 En la m itología griega está representada
por la cacería del jabalí blanco de Calidón, una bestia a la que da
muerte Atalanta, que había sido criada por un oso. Esto, dice,
demuestra que la rebelión tuvo lugar en la Atlántida, o bien
entre descendientes de la tradición atlante:9 un síntom a tem­
prano del declive espiritual característico de la concepción hindú
de los ciclos temporales, tal com o lo hemos explicado en el ca­
pítulo 2. Por lo tanto, podemos hacernos una com posición más
o menos completa, a partir de las pistas que da Guénon, de un
tiempo de transición desde la influencia hiperbórea a la atlante,
desde la tradición polar a la solar, y desde la autoridad sacerdo­
tal al poder aristocrático.

Los inicios del Zodíaco
Un pueblo nómada como el hiperbóreo tuvo que vivir, du­
rante su larga andanza desde el N orte, de la caza y la ganadería,
y no de la agricultura. N o tenía motivo para desarrollar las artes
matemáticas, que responden a la necesidad de los pueblos de
medir el territorio y el tiem po. C om o le escribió Voltaire a
Bailly, los tigres escitas no llevaban astrolabios. La agricultura,
además, requiere un calendario, y uno de los m ayores desafíos
para la casa sacerdotal de una cultura estable es la tarea de pro­
porcionar uno. Para hacerlo hay que conciliar de algún modo
los dos grandes fenómenos mencionados en el capítulo anterior:
el movimiento del Sol, observable sólo de día, y el de las estre­
llas, observable sólo de noche. Esto precisa un sistema matemá*
Él habla del «nombre de bor » y, en una nota a pie de página, es­
pecifica: «En inglés bear, en alemán Bär». (N. de la T.)
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1969). además.*' tico que pueda aplicarse a los m ovimientos celestes. ¿Cuándo ocurrió esto por primera vez? El consenso general parece situarlo en Mesopotamia.FreeLibros. «la excepcional virtud de la Edad de O ro era precisamente que el cruce de la eclíptica y el ecuador coincidía con el cruce de la eclíptica y la galaxia». G eorgio de Santillana y Hertha von Dechend llegan a esta conclusión tentativa en H a m let’s M ili (El molino de Hamlet. en esa época.). un «Tiempo Cero» cuya característica especial era que los puntos de la eclíptica en Géminis y Sagitario también marcaban los lí­ mites de la V ía Láctea. C opyrigh t © 1969. y un obser­ vatorio (que puede ser tan sencillo com o una parcela llana de te­ rreno elevado) donde los m ovim ientos puedan detectarse y registrarse de año en año. la Era de Saturno. A sí pues. von Dechend. la órbita de treinta años de Saturno era el ciclo astronóm ico más largo que se conocía. Describen este período temprano com o una Edad de O ro. durante la «Era de Géminis» (sexto y quinto milenios a. se supone que porque. un heroico intento de m itografía universal cuya piedra angular es el temprano descubrimiento y conocimiento generalizado de la precesión de los equinoccios.'0 Era. * Reim preso con el permiso de H arvard Com m on Press. 218 www.C.LEO CÁNCER GÉM INIS TAU RO ARIES PISCIS A CU ARIO CAPRICORNI« Ilu stra c ió n 16 : Posiciones h istó rica s del equinoccio (H am le t’s M ill). Por G io rg io Santillana y H .me .

etc." Y entonces tom ó form a una nueva y «astronóm ica» era. A l hacerlo. 19 51) de Julius Schwabe. 60.. en Escorpio y Tauro. en palabras de las E scritu ras.FreeLibros. meses o años. hacia 4000 a .C . trayendo en cada nueva era «un nuevo cielo y una nueva tierra». nada -días.volvería a colocarse en su sitio. los solsticios de verano e invierno hallaron el Sol en Leo y A cua­ rio.El descubrimiento de la precesión cayó como una bomba en aquel mundo prematuramente ordenado: El Sol equinoccial había sido gradualmente apartado de su «signo» de la Edad de O ro y había iniciado el camino hacia nuevas condiciones y configuraciones.me . y ahora la máquina del tiem po rodaría para siempre.] Los infernales empujones y apretones de los H ijos del C ielo habían separado a los padres. Schwabe señala lo pertinentes que resultan al menos tres de ellos:'3 Leo. emplaza al ani­ 219 www.C . con su estrella destacada Régulo. dicen Santillana y Dechend. me centraré en un pro­ yecto de escala aún más am biciosa. horas y minutos y pesos y medidas basados en factores de 12 .12 junto con los mitos que pretendían explicar lo que había ocurrido. el universo se había des­ baratado y nada. Hacia 4000 a. que quiso hacer con la astronomía y la astrología lo que Jung había hecho con la alquimia. las estrellas al salir o al p o­ nerse. Para la siguiente etapa de la historia. Este autor suizo ve la transición de 4000 a. el crimen in­ expiable que se imputó a los H ijos del Cielo: que echaron al Sol de su lugar y ahora siempre iba de un lado a otro.. respectivamente. Es éste el espantoso acontecimiento. Una vez acomodadas las estrellas a un sistema matemático. aquel pueblo adm irable creó los sistemas coordinados de medición que todavía utilizamos parcialmente: los 360 grados del círculo (que no pueden dejar de recordarnos los 360 días del año «ideal» o m itológico mencionado en el capítulo 1).. fue entonces cuando los sumerios llevaron a cabo la adaptación de los simples paisajes de estrellas a un Zodíaco matemático preciso. la división del tiempo en meses.. el Archetyp und Tierkreis (Arquetipo y Zodíaco. y los de prim avera y otoño. el trayecto anual del Sol pudo alinearse con ellas por los solsticios y equinoccios que marcan las estaciones.C . como un suceso más tranquilo: según su versión. [.

Tauro en el Este. Sin embargo. Los ocultistas los identifican con los cuatro grandes seres angelicales que gobiernan los destinos de la Tierra. ya que el movimiento diurno del Zodíaco es de Este a Oeste. a estos cuatro signos «fijos» se les da a m enudo una relevancia superior a la de los signos «cardinales». 220 www. y Escorpio en el Oeste.. Schwabel presenta la que él cree que fue la organización original del Zodíaco. Pues. la virilidad y el sacrificio de sangre en primavera. siempre tiene que ver con la resurrección desde las profun di­ dades. Acuario. implica una contradicción que debió de im portunar a los que buscaban un sistema que uniera cielo y tierra.FreeLibros. el sím bolo de una nueva vida. mientras el Sol está en su culminación estival en Leo.C . sino hacia 2200 a. con dichos signos en los puntos cardinales: L eo en el N orte. no en el principio de esta era «Tauriana». Este Zodíaco primigenio. donde se confina el Sol en invierno. donde se alza el Sol en pri­ mavera. Esta dis­ posición tiene la notable ventaja de permitir al resto del Zodíaco alinearse nítida y lógicamente en columnas solares y lunares.mal solar y sím bolo de la realeza en el punto de m ayor poder y elevación del Sol.me . Sobre todo. y la «primaveral» de Taurus se pone por el Oeste. A cuario en el Sur. como señala Schwabe. cada una con un signo gobernado por uno de los otros cinco planetas (véase el diagrama). Escorpio es la bestia que lo «mata» en otoño. porque el Sol alcanza su punto más septentrional en el solsticio de verano. Las direcciones celestes parecen inversas a las terrenas (aunque no cabe esperar otra cosa. y Tauro. según Schwabe. añade con menos convicción.'6 En su libro encontramos muchas consecuencias que extraer de ello. El traumático acontecimiento tuvo lugar. lugar del equinoccio otoñal. sitúa el Cielo en el N orte y el Inframundo en el Sur. la constelación «otoñal» de Escor­ pio se alza por el Este. Quisiera comentar que denota una form a de pensamiento más «polar» que «solar». con su ubicación privilegiada del N orte. aparecen en la Biblia como los cuatro animales de la visión de Ezequiel14 y del A pocalipsis15 (con E s­ corpio transformado en el águila y Acuario. en el hombre). En el sim bolism o del Zodíaco. simplemente. mientras que el movimiento anual del Sol a través de los signos es de Oeste a Este).

c. y C a ­ pricornio se convirtió en la del N orte. cosa justificable teniendo en cuenta que ahora participaba de la gloria estival de Sol. lo que proporciona el Zodíaco con el que están fam ilia­ rizados los astrólogos de hoy. de modo que ésta se convirtió en la E ra de Aries. y la otoñal de Libra en el Oeste. Aunque la precesión ha continuado de form a natural desde esa época.me .FreeLibros. había dejado paso a la solar.C . el cosmos entero quedó «haciendo el pino». La constelación prim a­ veral de Aries estaba ahora en el Este.: (S c h w a b e ). 221 www. el principio del año se movió al equinoccio de primavera. En consecuencia.Ilu s tr a c ió n 1 7 : D isp o sició n o r ig in a l del Z o d ía c o . decididos también a remediar la ano­ malía de Este y Oeste. la astrología ha optado por hacer caso om iso de ello.17 Cáncer se convirtió en la constelación septentrional. que favorece el Este-Oeste. como dice Schwabe. Los sacerdotes confiaron en la revisión del Zodíaco. y el solsticio de verano ya no tenía lugar en Leo sino en Cáncer. que por na­ turaleza favorece el eje N orte-Sur. La orientación polar. cuando se com prendió que el Z odíaco original ya no serviría: la precesión había desplazado los puntos estacionales del Sol en relación con las constelaciones. A l mismo tiempo. 40 0 0 a .

D er Tierkreis ist der Jahreskreis der Sonríe. el trayecto anual del Sol a través del Zodíaco es de Oeste a Este (de derecha a izquierda en el hemisferio norte).'9 Pero. La asignación de grados a los signos del Zodíaco procede de Ptolom eo (mediados del siglo n d. Dado que la constelación de Piscis abarca bastante más de una doceava parte del círculo zodiacal. aunque Ptolom eo llamó al punto de primavera i° Aries. y no tiene en absoluto nada que ver con las estrellas exter­ nas a nuestro sistema solar.FreeLibros. o de izquierda a derecha. com o ya he dicho. al comprender que. La deliberación de Cari Jung en A ion es seguramente el estudio más inteligente sobre el tem a. al cabo de unos siglos éste se había desplazado a los «últimos» grados de Piscis.me . en palabras de Schwabe. H oy. no se sabe cuándo em­ pezó exactamente la «Era de Piscis». Así.'1 «el Z odíaco es el recorrido anual del Sol». Pero el ciclo precesional del Sol es de Este a Oeste. que llamó al punto equinoccial de primavera el primer grado de Aries. de modo que el prim er grado de cualquier constelación zodiacal está en su extremo derecho. nada de esto afecta a la astrología práctica. El nuevo Z odíaco de la Era de A ries se extendió por todo el 222 www. y no importa que se lo pueda ver brillar clara­ mente entre las estrellas occidentales de Piscis. de modo que entra en cada signo sucesivo en el trigésimo grado y va hacia atrás.C.T auro A rie s A c u a rio P iscis Pléyades Equinoccio * de primavera actual * •• Aldebarán Movimiento del punto equionoccial a: Sistema astronómico Zo' 10’ O* ¿O " 10* movimiento anual del Sol ^ ---- O* LO 10*0 * 2£>'1CfO* equinoccio de primavera invariable b: Sistema astrológico Ilu s tr a c ió n 1 8 : U b ic a c ió n del S o l en el e q u in o ccio de p r im a v e r a .). D ecir que Venus está en el primer grado de Aries significa sólo que Venus está en el punto del equinoccio de pri­ mavera del Sol.

me . en la geografía griegas.FreeLibros. A sí adquirió su anti­ guo nombre inglés: el Carro de A rtu ro . cuando A rturo era A rcturus. se reconvirtió en héroe solar.21 M ichell se refiere luego a la tradición polar. La O sa M ayo r se vio entonces com o el ve­ hículo en que el dios Sol circunvolaba los cielos.000 años. lo interpretó en su ensayo «La tierra del Sol» como un Zodíaco de diez signos y. cuyo conocimiento de G lastonbury se limitaba al anuncio de Katherine M altwood. La terrenal M esa R e­ donda pasó de un paisaje estelar a un Zodíaco gigante con doce seccio­ nes en torno a la isla de Avalon. en 1935. por todo el mundo. en Gran Bretaña.22 Guénon. Richer vincula los ciclos de la mitología griega con emplazamientos que reproducen un Z o ­ díaco a una escala enorme. concretamente A rtu ro ». Son legión los textos sobre este Zodíaco y su supuesta historia y sim bolism o. 223 www. de Jean Richer. y A rtu ro . rastrean la fundación. una tradición solar que pasó a ser casi universal. Su religión se basaba en un mito solar dentro del marco de doce partes del Z o ­ díaco. 19 91). con él. donde vemos que el sim bo­ lismo del «nuevo» Zodíaco caló en la cultura y. al principio de la E ra de Aries. más temprana: Los orígenes de la Mesa Redonda de G lastonbury se sitúan en tiem­ pos anteriores a la civilización. en Tw elve-Tribe Nations an d the Science o f Enchanting the Landscape (Naciones de doce tribus y la ciencia de hechizar el paisaje. de cul­ turas cuyo sim bolism o es solar y se basa en el número doce.20 que. y el líder de sus doce dioses reinantes era una versión bri­ tánica de A p o lo . M i­ chell escribe que. lo que es más sorprendente. de su descubrimiento del Zodíaco form ado por el paisaje circundante. cubriendo todo el Peloponeso y la península griega y extendiéndose a las islas y Asia Menor. Otra fuente es la reciente obra de John Michell y Christine Rhone. U na es Géographie sacrée du monde grec ( i 967). el guarda de la O sa M ayor que formaban las siete islas sagradas de G lastonbury. con sus doce caballeros. C o n la civilización solar llegó un orden social altamente estructurado y dominado por com pleto por el núm ero doce. sólo mencionaré dos fuentes indepen­ dientes que parecen tener especialmente que ver con el aconte­ cimiento al que aludía Guénon.Viejo M undo y. «parece que prosperó hace unos 4.

que llegó a G recia como hiperbóreo y ter­ minó como Sol. el emperador chino se comparaba con la Estrella Polar. donde.me . quizá. las encarnaciones de espacio y luz. un flaco favor. «las principales deidades de los bon-po eran origina­ riamente las del cielo. en palabras del lama Govinda. hijo de Uter Pendragón.27 Los orígenes del mitraísmo y la naturaleza de M itra han te­ 224 www.26 M itra La religión mistérica de Mitra es un ejemplo destacado de la reactivación de la tradición polar en época helenística. como en Babilonia y sus herederos.FreeLibros. cuyo nombre. A pare­ cido poco antes de tiempos de C risto. un vestigio del modelo primigenio de los cielos.por lo tanto. La transformación de A rturo de héroe polar en solar es pa­ ralela a la de A p olo. M ien­ tras que los beligerantes emperadores romanos aceptaron cada vez más una identificación con el invicto Dios-Sol.C. recuerda al de la cons­ telación polar de D raco.23 y que la figura del rey A rturo tenía ahí sus raíces. legó gran parte de su sim bolism o y sus valores al cristia­ nismo -haciéndole. los nativos norteamericanos. si es que llegaron a hacerlo. el mitraísmo se extendió por todo el Im perio romano a medida que avanzaban los ejérci­ tos conquistadores. a su vez.24 O bservem os que la estrella prom i­ nente A lfa Draconis fue la Estrella Polar durante los siglos en torno al 3000 a. de in­ finidad y pureza». se extiende sobre la etim ología de A rturo -A rktos.25 La cosmología de los hermanos chamánicos de los bon-po. Pero no todas las culturas experimentaron esta transición al mismo tiempo. En la China imperial. y antes de desaparecer en los siglos IV o V d. y está dominada por los símbolos característicos del árbol axial en el centro del mundo y la cruz esvástica de las cuatro direc­ ciones. así.C . Ya hemos hablado del Tíbet prebudista. Él creía que los celtas habían conservado algo de la gran tradición hiperbórea. todo el sistema astronómico se de­ sarrolló alrededor del polo y el ecuador celestes en lugar de los planetas y la eclíptica. es igualmente polar. el centro inamovible de un vasto estado «giratorio» de campesinos y burócratas.

al que está clavando un puñal. Matando al toro ce­ 225 www. Mead expone que no es la roca de la tierra. requería una divini­ dad supracósm ica que lo causara. U lansey piensa que la precesión no pudo descubrirse antes. una serpiente. sino el firmamento del cielo.FreeLibros. y las demás criaturas o atributos corresponden a las cons­ telaciones vecinas (Escorpio. Leo y Canis M inor). un león y un perro (o algo por el estilo). y. que encontrábamos en el sitio de honor en el «Punto 103» de Wilhelm Landig (véase el capítulo 6). M itra moraba «por encima de Hará. según Ulansey. se trataba del dios persa M itra.nido ocupados a los estudiosos durante un centenar de años. tal vez durante la «Edad Oscura» que si­ guió a la erupción de Santorini. El gran erudito teosòfico G . todos sus atributos encajan más o menos ordenadamente. El icono princi­ pal del m itraísm o es la tauroctonía o escena del sacrificio del toro. sino una divinidad supracósmica.me . Ya en el zo­ roastrismo. en el siglo XV a. C orvu s.C. El movimiento precesional. más abajo hay un escorpión. he­ cho que com portó la asombrosa percepción de que ni siquiera el eje del universo era fijo. al que adaptaron a este papel. que en la cosm ología geostàtica de la Antigüedad se atribuía a las estrellas. M ead ya se dio cuenta de que Mitra no era el Sol y nada más. es Tauro.28 El reciente trabajo de David Ulansey The O rigin o f the M ithraic Mysteries (El origen de los misterios m itraicos. la majestuosa y reluciente [montaña] redonda que circunda muchas [estrellas]. donde no hay noche ni oscuridad». mientras que el propio Mitra es el héroe pseudo­ persa Perseo.29 Para conciliar su teoría del sim bolism o mitraico con los hallaz­ gos de Santillana y Von Dechend.30 A partir de ahí. Cráter. cosa que rechazan los clasicistas pero está generalmente aceptada por los historiadores de la ciencia. S.C . Mitra aparee de rodillas sobre el lom o de un toro. visible justo encima del Toro. H idra. un cuervo. R. 1989) confirm a la intui­ ción de Mead al relacionar la fundación del mitraísmo con el re­ descubrim iento de la precesión de los equinoccios (véase explicación en el capítulo 15) por H iparco en el siglo II a. como muestra el nacimiento de M itra de una roca.. por supuesto. una copa. debemos suponer que las cuestiones que tanto angustiaban en 4000 o 2000 a. El toro. se habían olvidado hacía tiempo. «que los antiguos concebían como algo sólido o rígido».C .

y yo haré que vengáis a ser pescadores de hombres» (Mateo 4.propuse una interpretación. 19). encima del círculo del Zodíaco y soste­ niendo un bastón. del Fanes de M ódena como el poder que infunde las ideas arquetípicas en el cosmos visible. Eón es «el para­ digma mismo de la Eternidad». que fluyen en declive hacia lo Profundo.leste. Dos poderosas figuras simbólicas asociadas a los monumen­ tos mitraicos son Fanes y Eón. surgido de las dos mitades del huevo cósm ico que posteriorm ente se convirtieron en cielo y tierra. rodeado también por una ser­ piente. 12) y «Seguidme. En la fam osa escultura en relieve de M ódena aparece como un hermoso y joven dios con alas y con una serpiente en­ roscada a su alrededor. dice Mead. como ocurrió du­ rante los dos m ilenios a. alas y cabeza de león. Es este poder tremendo del C ielo el que ha juntado a esos dos poderes desiguales. para cuando el m itraísm o estuvo plenamente establecido.5' Asim ism o podría verse com o una teofanía del dios que dirige el orden universal desde más allá de la Estrella Polar.FreeLibros. con la serpiente en torno a su cuerpo indicando el recorrido de las estrellas. ligeros y en veloz ascenso hacia las inconmensurables A lturas. acontecimiento celebrado con frases como «Digno es el C o r­ dero que ha sido sacrificado» (Apocalipsis 5.C. Eón aparece en la iconografía antigua con cuerpo humano masculino. Mead cita de Macrobius la siguiente definición de Eón: Aquel que hizo y gobierna en todas las cosas.53 Sin entrar en los numerosos 226 www. Mitra reafirm a su poder sobre todo el cosmos. Fanes es el dios prim igenio de la luz en la cosm ogonía órfica. 19 8 1). y posibilita que el siguiente signo.. el del carnero Aries.52 Lejos de ser un dios del tiempo. de influencia platónica. se convierta en el hogar del Sol en el equinoccio de primavera.me . sosteniendo el bastón-eje. pesados y descendentes. En un trabajo anterior -M ystery Religions o f the Ancient World (Religiones m istéricas del mundo antiguo. y tam­ bién del iniciado. y los de Fu e­ go y Espíritu. reuniendo mediante el circundante C ielo el poder y la naturaleza de Agua y Tierra. el punto equinoccial ya se estuviera apartando de Aries y entrando en Pis­ cis.. N o deja de ser irónico que.

en su estudio de la figura con cabeza de león.a liberarlas de dicha encarnación.razonam ientos y fuentes recopilados por Mead en apoyo de esto. yo te requiero para im plorarte y suplicarte que realices [la cosa que deseo]. H oward Jackson.. que parecería que es el poder del mal si seguimos demasiado a pies juntillas el dualismo de Persia. ya que te invoco con los nombres sagrados que ale­ gran a tu deidad.36 En la siguiente cita. no puede. tú que haces girar el eje y controlas todo el sistema cósm ico por fuerza y obligación. escribe que a veces se la llama «Ahriman». nombres que no eres capaz de ig n o rar. O sa. la diosa reluciente y 22 7 www. la más grande de las diosas. que hace a las estatuas de Eón tan numinosas e im ponen­ tes. Los papiros mágicos griegos contienen numerosos hechizos dirigidos a la O sa M ayor. las estrellas y el mundo entero. com o síntesis del poder celeste. sino que. que gobiernas los cie­ los y reinas en el polo de las estrellas. señalaré que esta unión de contrarios. es un recordatorio de lo que decíamos en el capítulo anterior sobre el aspecto negativo del camino ascendente: una destruc­ ción que devora a la persona a medida que ésta se asimila con el dios.FreeLibros. la más alta. así es como puede ayudar -m ediante la iniciación y no la coacción. pues. En cuanto a la cabeza del león. haber sido una fuerza irremediablemente opresiva. pues la utili­ zación más típica de las vocales en la Antigüedad era com o sím ­ bolos de los siete planetas.3* como por ejem­ plo: Osa. las siete vocales griegas (aeéiouó) se pro­ nuncian para representar a las siete estrellas de la Osa. puesto que encarna almas. O sa.34 El culto polar también sobrevivió en época clásica en la reli­ gión y la magia popular. tú que gobiernas el cielo.me .. este entretejer cielo y tierra y esta combinación del poder alado del movimiento con el poder serpentino de la ascensión hacen de Eón una perfecta fi­ guración de nuestra divinidad axial. Pero esto. dice.37 Thózopithé. no es así: El leontocéfalo. se trata de otro ambiguo legado de la transición polar-solar.

a quien el Señor D ios designó para hacer girar el polo sagrado con mano firm e. tú que todo lo iluminas. que (en palabras del autor) «el gran dios Helio Mitra ordenó que me fuera revelada por su arcángel.’ 8 Evidentemente.hermosa. Esta imagen desconcertante fascinaba a Cari Jung. no más de lo que preocupaba al cristiano medio si el cosmos lo hacía girar el Padre o el Logos. sino una evocación teúrgica.C.). N o es que sea una liturgia. «H elio-M itra». vínculo del universo aeéiouó. la primera de las cuales es el disco del sol con un tubo colgando (aulos). Pero lo más seguro es que esto no afectara al mago. tú que estás en el polo. tal vez las siete es­ trellas de la O sa M ayor. conforme a la simbología egipcia. nos encontramos ante un ascenso a través de las esferas planetarias. «el origen del viento velador» que flota a Este y Oeste. 228 www.4' Teniendo presente la fuente de la evocación. no está del todo claro si en los hechizos la Osa es el D ios Supremo del cosmos o una diosa supeditada a él.me . se supone que ahí es donde el dios transmuta de su forma solar a la polar y supracósmica. Luego llegan otros siete dioses. elemento incorruptible. de modo que sólo yo pudiera ascender al cielo para informarme y contemplar el universo». y luego se presenta el juvenil Helio. com binación del todo. Las puertas vuelven a abrirse y las siete Parcas aparecen como vírgenes que.40 Las puertas del disco del sol se abren y muestran el mundo de los siete dioses planetarios. L a ascensión a las esferas En algún punto entre las iniciaciones secretas del culto mitraico y estos lugares comunes de la magia popular está la lla­ mada «liturgia de Mitra» del gran papiro mágico de París (siglo IV d.55 En las instrucciones se insertan descripciones de las visiones que resultan de ellas. uno de cuyos pacientes había tenido una visión sim ilar de manera independiente. y lo verás andar como por un cam ino».FreeLibros. tienen ros­ tros de áspide. A H elio se lo ve «llegar al polo celeste. Evidentemente.

con una túnica blanca y una corona de oro y pantalones.». Son los llamados Señores Polares del C ielo .. El teúrgo verá: a un dios que desciende. con truenos. un dios inmensamente grande. relámpagos y terremotos. es también el del poder absoluto. que voltean con una sola orden el eje giratorio de la bóveda del cielo. a los que hay que saludar de la misma form a.FreeLibros.. a través del reino del Sol y los planetas y sobrepasando las estrellas. Entonces verás relámpagos brotan­ do de sus ojos y estrellas de su c u e rp o . Finalmente. llega el propio dios Mitra. de aspecto bri­ llante y juvenil y cabello dorado.me . subiendo y bajando de acuerdo con la hora. Éste es el lugar de la inmovilidad com ­ pleta. oh jóvenes sagrados y va­ lientes.43 La descripción clásica de este recorrido figura en el Poiman229 www. subiendo por el eje del mundo. y con la mano derecha asida al hom bro dorado de un toro joven: ésta es la Osa que mueve y hace girar el cielo.42 El teúrgo de la liturgia de M itra ha seguido el típico reco­ rrido del iniciado polar.. y a cada uno con su propio nombre: «Salve.Ilu stra c ió n 19: E l ascenso h erm ético del alm a. que. oh guardianes del pivote. llevan taparrabos de hilo y ostentan siete diademas de oro. hasta la realidad supracósmica. símbolo egipcio de la Osa Mayor. paradójicamente.. que tienen rostros de toro negro. por cuyo decreto giran las dos O sas y todos los cielos. ataviado al estilo persa y agarrando la pata de­ lantera del toro.

Si el mitraísmo tomó algo prestado de la religión de Persia. «tiempo infinito». estaban las esferas transparentes de los siete planetas: la Luna. el Sol. Jú p iter y Saturno. la simple dicotomía («divisoria») de cielo y tierra queda allí descompuesta en un sistema.dres. es un símbolo del sí-mismo: el centro cuasi inaccesible. Se­ gún la cosm ología ptolemaica. el principio del mal. lo que apunta de form a bastante clara a la divinidad supracósmica.me .). el más fam oso tratado atribuido a Hermes Trimegisto. Venus. y los portales planetarios son los desafíos que nos mandan tanto la vida como los contenidos arquetípicos del inconsciente.44 En el Avesta ya existía un dios con este nombre.FreeLibros. La Estrella Polar. Jung advertía contra la asimilación dema­ siado presuntiva del propio ego humano con este sí-mism o tras­ cendente. al igual que nosotros hemos propuesto ejemplos de hombres que aspiraron a la trascendencia sin cultivar primero el equilibrio y las virtudes psicológicas. El filósofo hermético predicaba que había que cruzar éstas una por una. el principio del bien en el dualismo persa. parece ser que devolvió el favor. Zervan o Zurvan). M ercurio. astro­ nómico y p sicológico a la vez. En la dinastía sasánida (226652 d. que luce desde la esfera octava. El cruce de las esferas planetarias se describe en el Poimandres como un acontecimiento posterior a la muerte. entre la Estrella Polar y él. donde la piedra angular de la bóveda celeste se abre para dar acceso a otro orden de existencia.C. como de Ahrim an. pero la peculiaridad de los zurvanitas consistió en ver a Zurvan como el origen tanto de O hrm azd. 230 www. en la trayectoria ascendente igual que en la descendente: en cada esfera. El as­ trónomo antiguo se imaginaba que. pero su pre­ paración tiene lugar en el transcurso de la vida: es lo que Jung llamaba la «integración de la personalidad» o el «camino de la individuación». Tal vez por eso la trayec­ toria ascendente del alma no es una línea recta libre de obstácu­ los. Marte. uno tenía que dejar de lado las tendencias negativas dic­ taminadas por el planeta en cuestión. surgió una secta dentro del zoroastrismo centrada en el dios Zrvan (escrito también Zarvan. sino un sendero ondulante. Zurvan era un dios más allá del circuito cósmico y más allá del tiempo tal como lo conocemos. de esferas interpuestas.

Los esotéricos reconocerán aquí la «muerte» del N o -ser o del Inm anifiesto. los «guardianes del umbral» que no son intrínsecamente malos. A quí.Zaehner dice que los zoroástricos «convirtieron los planetas en demonios porque no podían explicar sus movimientos irre­ gulares. los siete planetas -sin excluir el S o l. Sin em bargo. mientras que las constelaciones estaban del lado de Ohrmazd. Zurvan estaba por encima de ambos.no son más que obstáculos: son com o los demonios que aparecen en el viaje postum o o iniciático. cuando entraron en contacto con los babilonios. En el próxim o capítulo verem os cómo sobrevivió esta tradición polar experiencial.45 En el zurvanismo. era análogo a la muerte. la del m acrocosmos tanto como la del mi­ crocosmos humano.me .FreeLibros. como tal. tras la caída del mundo clásico. 231 www. los planetas permanecieron como criaturas de Ahriman. en el corazón mismo del islam. pero. pero que aparecen com o tales para probar al viajero. como en el ascenso hermético. aprendieron la “ ciencia” de la astrología». en la que ha de disolverse todo el universo creado y a la que el iniciado polar entrega su ser.

fueron llamados en sus tiempos «Filósofos de Oriente». el especialista francés que hizo esta literatura accesible a los occidentales. de España a Siria y Arabia. que prosperaron todas ellas en la hospitalaria tierra de Persia (recordemos que la Academ ia ate­ niense fundada por Platón se refugió allí tras su supresión en 529 d.1 Y es evi­ dente que. se fundieron en una «teosofía»: una ciencia del conocimiento di­ vino que era a la vez misticismo y la form a más elevada de filo­ sofía práctica.). O riente es por donde sale el sol. sus capitales religiosas de Jerusalén y La Meca siempre se han encontrado hacia el Este. En la agitación intelectual de la Edad Media islámica. pue­ do ofrecer aquí unas pinceladas al respecto. como un ascenso sim bólico a la fuente de luz. sino también en la mazdeísta. cu yo líder era Sohraw ardí el Mártir ( 1 1 5 3 .CAPÍTULO 13 EL POLO E S P IR IT U A L Es en el Irán medieval donde encontramos la literatura más completa sobre el polo espiritual y la experiencia del ascenso místico a él. para los judíos y cristianos de Europa. la gnóstica y la platónica.1 1 9 1 ) .FreeLibros.C. 232 www. Los sufíes iranios no sólo se inspiraron en la tradi­ ción islámica. y por este motivo el Este simboliza el lugar del que cabe aguardar todo tipo de luz: ex oriente lux. y los musul­ manes de Egipto y el Magreb.me . Los sabios persas medievales. la maniquea. la her­ mética. un sufí tan sobresaliente como M ohyidin Ibn ‘ Arabi consideraba su viaje hacia el Este. G racias a la obra de H enry Corbin. A sí.

C orbin nos recuerda la im ­ portancia de la luz interna en los rituales de las religiones mis­ téricas.».. dice el R e ­ lato de H ayy ibn Yaqzan. llegará a un vasto espacio. la aurora boreal (es decir.* En el capítulo 15 describiremos la «corona boreal» de Charles Fourier. y el reino material es una sombra de aquél. quizá una vaga intuición del mismo estado ilu­ minado. «del N orte») de las regiones árticas es otra imagen visible del sol de medianoche que amanece en la conciencia mística. que Fourier preveía com o el destino del conjunto de la humanidad. La oscuridad alrededor del polo. De igual modo. afirma Corbin. Y lo contingente es el hecho de que el sistema del mundo mate­ rial refleje la geografía celeste.»2 En ese polo reinan unas tinieblas perpetuas. Por una parte. dolorosa.»3 Dicha oscuridad. En resumen. pues arruina y destruye todas las evidencias y las normas sobre las que vivía y se apoyaba el hombre natural.FreeLibros. esotéricamente los teósofos persas no situaban su «Oriente» al Este ni al Sur. la experiencia mística de penetrar la oscuridad del polo es la realidad fundamental y la auténtica experiencia del individuo. donde hay seis meses de noche y seis de día. más allá del N orte. Es propio de la tradición esotérica que una misma imagen sea válida en dos o más niveles.4 Pero hay que afrontarlo conscientemente antes de poder adquirir la gnosis sal­ vadora de la luz que hay más allá. 233 www. como Corbin y Guénon nunca se cansaron de señalar. Aquel que afronta estas tinieblas y no teme hundirse en ellas por miedo a las dificultades. sino más bien al revés. es la ignorancia del hombre natural. lo real es el reino suprasensible. uno de los relatos visionarios de Avicena (Ibn Sina). adonde se orientaban para rezar hacia la Kaaba. igual que en el platonismo.. En el caso que nos ocupa. es la situación que se da en el Polo N orte. es una experiencia temible. Oriente no situable en nuestros mapas.me . ilimitado y lleno de luz. está en dirección N orte. «Cada año el sol levante brilla sobre ellas en un momento determinado. «El O riente que busca el místico. penetrada cada año por los rayos del sol. es terrenal y simbólica a un tiempo. el nivel sim bó­ lico no es una construcción imaginativa sobre la base de un in­ cidente terrenal. en esta doctrina. Pero.Aun así. para el que «es pre­ ciso atravesar esa Tiniebla.

más allá de los más lejanos objetos visibles al ojo corporal -la s estrellas fijas-. rodeada por cuatro postes complementarios que son los pilares de la tierra. la ausencia de luz que es pura materia. donde habitan D ios y las jerarquías angelicales. La imaginación nómada cree que es el polo central de la tienda del cielo. consigue adentrarse en el mundo real de estas visiones teosóficas. de acuerdo con el Libro de las elucidaciones de Sohrawardí. si son hindúes-. Este lugar es el origen del alma. En esta oscuridad más elevada. según H om ero. puede que en las visiones iranias encontremos un cable tendido desde el polo cósmico.9 Aunque haya almas sencillas capaces de concebir el cielo o la tierra com o si realmente descansaran sobre cuatro pilares -e incluso sobre ele­ fantes y una tortuga. en lo alto.me . está haciendo un pe­ regrinaje al «O riente» polar que no figura en los mapas. el viaje a este polo se ilustra com o el ascenso de una co­ lumna de luz.8 Esto significa que había ido más allá de las ocho esferas descri­ tas en su Poimandres. y el de su regreso. a través de la meditación profunda y la práctica de la imaginación activa.7 Además. están tejidos y giran todos los mundos. estos pilares simbolizan las localizaciones en el espacio de los dos solsticios y los dos 2 34 www. la oscuridad luminosa del impenetrable sobre-ser. la per­ sona está exiliada en el «Oeste». que es como decir el mundo material.6 En ambos extremos hay oscuridad: en el fondo. la oscuridad del extremo del no-ser. En el su­ fismo tiene otros símbolos. trepó por ese cable de luz y se encontró con el cielo y con la tierra bajo sus pies. el H uso de la Necesidad en el que.FreeLibros. sostiene a los mundos unidos. Hermes. Entretanto. y el R ayo Celeste de los taoístas que René Guénon nos mostraba atravesando los niveles de existencia. el sol de media­ noche resplandece mientras el ser entra en el estado de supraconciencia. que la opinión confunde con la única realidad. venciendo a su propia oscuridad para desarrollar su propia luz. según Platón. la noche divina de los orígenes. que se extiende desde las profundidades del infierno hasta el paraíso luciente del norte cósmico. Este cable o columna de luz es la Cadena Áurea de Júpiter que.El individuo que. hasta el reino que la cosm o­ logía medieval imaginaba que rodeaba todo el cosmos visible. En oca­ siones.

actúa como un imán para atraer a los seres a su «palacio irradiante de la materia inmaterial». que (como el «Destino» de M atgioí.10 A estas alturas ya sabemos que no es necesario pensar esto como una montaña física en el océano Ártico. A llí donde la arquitectura ins­ pirada haya situado la imagen de la montaña polar. el monte Q áf lo simbolizaban de forma muy adecuada los zigurats babilonios. llamada monte Q áf. Geográficam ente hablando. que juntos forman una cruz dentro de la órbita cir­ cular de la Tierra y sus ángeles dominantes. al exiliado se lo convoca al fin a volver a «su casa».12 Vemos de nuevo una concordancia con el polo físico que atrae a la magnetita y a la aguja de la brújula. como la subida de Dante a la montaña del Purgatorio. en cuya cima hay una plata­ form a para observar los cielos. el peregrino esotérico podrá ver la invitación a una ascensión espiritual.equinoccios. en la cercana Iraq.11 Para los pueblos más establecidos de O riente Próxim o. En el exilio occidental de Sohrawardí. En la teosofía irania. Corbin dice: «Esta Esfera de las esferas es la montaña de Q áf que rodea la totalidad del cosmos visible. el polo celeste. está constituida por una roca de es­ 235 www. La aspiración de los constructo­ res de la Torre de Babel. representa el avance del peregrino a través de estados espiritua­ les."1 Este magnetismo es obra de la divina Com pasión. Y allí donde no sea así. la naturaleza ofrece la misma invitación en el aire claro de las cumbres de montaña o en la contemplación misma de las estrellas. El polo también es una montaña. la montaña del ascenso está en cualquier parte donde el peregrino inicie su viaje a «O riente». altas torres con un camino de ascenso en espiral. En un fragmento que podría parecer contradictorio respecto al ante­ rior. a volver a sí mismo. mencionado al final del capí­ tulo 1 1 ) acaba atrayendo a todas las criaturas hacia sí. de erigir una torre «cuya cima llegue hasta el cielo» (Génesis 1 1. y su sím bolo podría ser el cénit local de cada sitio de la Tierra. el polo. El mismo deseo de imitar la montaña axial del polo surge en las pa­ godas chinas. punto focal de la ascen­ sión espiritual. en las torres apiladas de los templos hindúes y en las agujas de las iglesias cristianas. la clave de bóveda de esa cúpula celeste.4) no era tan estú­ pida ni arrogante com o Yahvé y sus seguidores pensaron. cuyo ascenso.FreeLibros.me .

en la li­ teratura de la tierra hueca. una experiencia de luz inmaterial que. los niños verdes. que. Los peregrinos no son sólo más ricos en experiencia.que. pues era la morada de los demonios.me . helo ahí ahora radiante de luz verde. En lo sucesivo son «hi­ perbóreos» cuya alma «ha alcanzado tal perfección y armonía que está libre de negatividad y de sombra.17 Pero los teósofos iranios se refieren continuamente a este color: a rocas esmeralda que dan acceso a ciudades esmeralda. Es el nivel del ser superior al mundo visible.'* El peregrino se halla al principio de un pozo p ro­ fundo -claram ente. pues se ha convertido en el lugar al que descienden los ángeles y la compasión divina. tanto cosm oló­ gico como teosòfico.1’ Seguro que no es casualidad el hecho de que la cosm ología de Hermes Trim egisto se escribiera en una «tableta esmeralda».18 Todo ello pa­ recen transcripciones de la misma visio smaragdina (visión es­ meralda). y está en el polo celeste. umbral del más allá. el eje del mundo experimentado desde el in­ terior en el estado no ilum inado. como sus imitaciones inducidas por las drogas. y por lo tanto el mismo que el del reino angelical que se extiende infinitamente más allá del límite visible de las estrellas fijas. sino que comportan una iniciación al conocimiento. debe ser esférica si la Tierra lo es.»16 N o es éste el lugar para detenerse sobre la relevancia. El peregrino espiritual encuentra allí la roca de esmeralda.20 La teosofía irania difícilmente podría estar más lejos del exo236 www. sino también en sabiduría. se ve ilum i­ nado por una luz extraordinariamente verde que prim ero brilla en la boca y luego. Najm Kobra. habla del verde como el color del polo.meralda que comunica su reflejo a toda la montaña de Q àf». com o dice Corbin. «Tinieblas al comienzo. Sólo hay un camino a través de éste. puede preceder o suceder a las «tinieblas de las p roxi­ midades del p o lo » . de pronto. a lo largo del ascenso. o bien a la isla verde donde reside el Imam oculto. etc. de las luces verdes. invade el pozo entero de modo que uno se eleva por una saeta luminosa. no es de Oriente ni de Occidente». que escribió con detalle sobre los colores y las luces vistos en el viaje teosòfico. lògicamente. Y es que tales visiones no son meros entre­ tenimientos.’4 La montaña se asimila aquí con el sím bolo de la tienda celeste.FreeLibros.

1} Com o tal. en la doctrina chiita. es a la vez su­ ficiente y necesaria para que continúe fermentando entre ellos la levadura de la Sabiduría. la mayoría de las veces.24 Los números de esta je­ rarquía varían.. o bien. alrededor del «polo oculto» del Imam. da testim onio de [. por así decirlo. Él es y se­ guirá siendo el «polo místico» hasta la Resurrección. con las estrellas que rodean a Polaris en el cielo septentrional. cuya sola presencia. Los Ishraqiyun o teósofos orientales. suena bastante parecido al R ey del M undo de Guénon. Según algunos sufíes murió. sino sacra y metafísica. residiendo en el mundo inter­ medio. Rüzbehán de Shiraz (muerto en 1209). al identificar con él al Imam oculto. «pues a través de ellas la efu­ sión de gracia divina sigue llegando a este mundo.21 N o precisa que el género humano lo reco­ nozca para cum plir su función. lo si­ guen doce Imames que dan continuidad a su función teofánica. Siguiendo a Sohrawardí. hay todo un grupo de columnas que son las que sostienen el mundo. al que se accede como hemos descrito antes. creen que el duodécimo Imam no ha muerto. por su parte.terismo intolerante y opresivo por el que Irán destacó un tiempo. m edi­ tando esas visiones fue como com prendió finalmente su ads­ cripción personal y secreta al grupo de los maestros de iniciación 237 www.. C orbin explica que. N o obstante.FreeLibros. A cada profeta-m ensajero.me . pues existía ya mucho antes de Mahoma. pues ésta no es social. y desde entonces su fun­ ción la ha mantenido una línea de shaykhs sufíes cuyos nom ­ bres y cantidad conocen los iniciados. y para que se mantenga en el ser una humanidad de la que él es el “ p o lo ” (qotb)». en ocasiones se equiparan con las columnas cuádruples. porque es el último Imam del islam.C. y si llegara a ocurrir que alguna época se viera privada de ellas. al que Corbin llama «el Imam por excelencia de los “ fieles de am or” en el sufism o iranio. el mundo pe­ recería en una catástrofe irreversible».] un conjunto de visiones referentes al polo celeste. y el islam es la última revelación de la sucesión profètica. la rama chiita del islam contribuyó ge­ nerosamente a la tradición del polo. se­ creta e ignorada por la multitud de los hombres. El duodécimo Imam de la línea islámica desapareció en 940 o 941 d. sino que está «oculto».22 Él es «el Sabio perfecto. Estam os hablando de una tradición que es islámica sólo por accidente.

de los discípulos que tienen destinados es la influencia mag­ nética que aparta a la humanidad del abandono y la autodestrucción com pletos.31 Entre los pueblos que se volvían hacia la Estella Polar para orar.2' Esto vuelve a poner de relieve la naturaleza esencialmente in­ dividual. Corbin halla paralelismos en el zoroastrismo y el taoísmo con la visión sufí de la O sa M ayor com o una constelación de grandes seres subordinados a su cabeza polar. al parecer. de igual modo la influencia de los maestros esotéricos y el acceso a ellos.28 En particular. y no social. llamaban a Polaris el emperador. en la que Dios. que es la desig­ nación taoísta de la Estrella Polar -el jade. sino que hay teofanía. «recibió aceite de la constelación de la Osa».FreeLibros. en los términos antropom órficos de Rüzbehán. Esto procede de un libro llamado Tratado del pivote de jade.27 Vale la pena fijarse en el lenguaje: en el islam no hay encarnación com o la del hinduismo y el cristianismo. uno a uno. que eran más exotéricos.29 Buriatos y m ongoles.me .30 lo que está cerca de su designación hindú como los siete rishis. Aunque ésta queda lejos de ser inútil para la sociedad. A l con­ centrar su atención en la Osa M ayor. veían las estrellas de la Osa M ayor como «siete ancianos» o «siete Tengris» (dioses o pa­ triarcas deificados).32 Los Hermanos de la Pureza de Basra. lo que él parece reconocer com o una unción. en su visión. y a la O sa M ayor su carro. es una piedra verde. muy pertinentemente. una comunidad aislada de piadosos eruditos 238 www.26 Rüzbehán. héroes o sabios ancestrales trasladados a los cielos. A sí como el mundo platónico de las formas proporciona el ser al mundo material. com o su admisión al rango de los siete maestros de la iniciación. Los confucianos.tipificados en los astros que se sitúan en las proximidades de la Estrella Polar». los maniqueos y los budistas de Asia central. C orbin comenta una tradición taoísta de «siete regentes espiri­ tuales “ localizados” en la constelación de la Osa». Rüzbehán vio sus siete es­ trellas como siete orificios a través de los cuales Dios se le estaba mostrando. «se muestra a sí mismo». de la teosofía. Aparte de la evidente analogía con los siete rishis de los vedas. Corbin nombra a los mándeos. los sabeos de Harrán.

Dante y V irgilio viajan desde Jerusalén. desde la que pueden ver las estrellas de la C ruz del Sur.que heredaron algunas de las prácticas sabeas. debe de encontrarse en el hemisferio sur.FreeLibros. En el In ­ fern o. practicaban un ri­ tual mensual en el que «se leía un texto cósmico bajo el cielo es­ trellado de cara a la Estrella Polar». de una ascensión teosòfica como la que describen los iranios. el mérito eterno de haber ex­ plorado y cartografiado este lugar de teofanías y transmutacio­ nes espirituales. Pero. las estre­ llas que ven son el septentrión. no sólo es un signo de esperanza. Continúan en la misma dirección y atraviesan rápidamente un túnel para emerger a los pies de la montaña del Purgatorio. pero corresponde a los «teósofos orientales» de Irán y su mo­ derno portavoz. con forma de embudo. el Purgatorio y el Paraíso es el ejemplo más brillante. a lo largo del Purgatorio. que es. se trata de la montaña arquetípica con sus etapas de ascenso en espiral que unen tierra y cielo.33 En general. el carácter sa­ grado del polo celeste y sus guardas parece haberse filtrado en las religiones de muchos pueblos de A sia Central y O riental. la ciudad «polar» de la tradición judeocristiana. pues cuando alcanzan el Paraíso terrenal en la cima de la montaña. D ante y la trad ición polar El recorrido de Dante a través del Infierno. Mientras que el ascenso del Poim andres situaba las purga239 www. H enry Corbin. los viajeros realizan una «inversión». podría relacionarse con las corrientes negativas mencionadas en nuestro estudio de la A n ­ tártida (véase el capítulo io). C om o el Meru o el Sinaí. en descenso gradual a través del foso subterráneo. la experiencia común a todos los que llegan tan lejos. en la cristiandad. que termina con L u ci­ fer en el centro de la Tierra. para el lector versado en teoso­ fía irania. las siete estrellas de la O sa Menor. Puesto que está en dirección contraria a Jerusalén. que anuncian la llegada de Beatriz en el carro del grifo (la Osa M ayor). se supone. de algún modo. sino un anuncio de la visio smaragdina.me .34 Beatriz lleva manto y velo verdes y sus ojos son como esmeraldas.35 lo que.

incluido el Sol: como sabe todo es­ tudioso de la D ivin a comedia. Titus Burckhardt (1908-1984). A lo largo de la obra. en la m edida en que es el objeto de conocim iento. no sólo porque la Sabiduría Divina.¿y CanriconWJ Ilu stra c ió n 20: E l cosm os de D an te. sino también porque la presencia de la divina Sofía se le manifestó prim ero y ante todo bajo la apariencia de la bien amada.FreeLibros. incluye un aspecto que precisamente es fem enino en el sentido más elevado. las estrellas son mucho más im ­ portantes que los planetas. dice en su ensayo «Por qué Dante tenía razón»: E l hecho de que Dante otorgue a la Sabiduría D ivina la imagen y el nombre de una m ujer noble y hermosa responde a una ley im periosa. y el de ella por él. que es el de la Luna. El camino de Dante al Paraíso pasaba por su am or por Beatriz. la palabra stelle cierra cada una de las tres partes del poema. omitiendo todo detalle de la geografía celestial más allá de la entrada a la octava esfera. el eru­ dito suizo y musulmán. en Dante las encontramos en una montaña que sólo al­ canza el primer cielo. 240 www. ciones del alma en las siete esferas planetarias. Las esferas planeta­ rias quedan entonces disponibles como escenario m ulticolor del Paradiso.me .

los bárbaros de donde todos los días de H élice se cubre. L o que media entre el amor y el conocim iento es la Belleza: cuando se experimenta su esen­ cia inagotable -q u e libera de toda coacción-. las almas. y la pasión quede asim ism o trans­ form ada por la experiencia de la B elleza.3® El nombre de H elike.Esto nos proporciona una clave que nos permite entender. de modo que hasta la atracción sexual puede llevar al conocim iento de lo D ivino. entre la miríada de historias de lujuria del repertorio pa­ gano. remite directamente a su escalada «helicoidal» alrededor del polo celeste. un aspecto de la Sabidu­ ría D ivina ya está en ella. girando con su hijo.. al menos en principio.me . sus dos apariciones en el Paradiso señalan pre­ cisamente el contraste entre el amor carnal y el espiritual. hasta el punto de que la pasión sea absorbida y consum ida por el amor. ésta es la última referencia clásica de la D ivin a comedia. todo el mundo puede encontrar algo que apoye su propio parecer. uno de los vocablos griegos para la Osa Mayor. la alquim ia espiritual por la que el poeta es capaz de trans­ poner apariencias sensoriales en esencias suprasensoriales: cuando el amor abarca la voluntad entera y la hace flu ir hacia el centro del ser. 241 www. Una de ellas se da durante la visita al séptimo círculo del Purgatorio. eligen m encionar la de E lice (otro nombre de C alisto): «En el bosque / Diana se quedó y arrojó a Elice / porque probó de Venus el veneno». en quien se goza. puede convertirse en conocim iento de D io s. C om o poco...37 La segunda está cerca de la culminación del Paraíso.FreeLibros. puede decirse que Dante estaba al corriente de los arquetipos con que hemos estado tratando. Dante compara su asombro al de . viendo Roma y sus arduos e d ificio s. Salvo una mención de Faetonte más adelante en el mismo canto.. igual que en la Biblia. me atrevo a señalar otras dos apariciones de A rk tos que pueden tener que ver directamente con lo que trata Burckhardt.36 Aunque en Dante. donde los ángeles se colocan en forma de una cán­ dida rosa. donde se cas­ tiga el pecado de la lujuria: para su himno de penitencia.

la filosofía platónica liberal sobrevivió en los difíciles tiempos de los siglos x v i y xv il. suprimidas en la cruzada albigense un siglo antes de Dante. donde la transmutación del amor carnal requiere la renuncia a él. o imagen de. El tema es demasiado amplio y está dema­ siado bien explorado como para que sea deseable resumirlo aquí. conocida en la Biblia por el Cantar de Sa­ lomón pero rigurosamente excluida del cristianismo dogmático. En otro. m u­ chísimo más secreta.me . se ade­ lanta a las convenciones más bien atenuadas del amor cortés que dominaron la música y la poesía de los siglos XIV y XV. pero hay que retener la idea de un erotism o espiritual. Su simbolismo es polar porque vincula cielo y tierra. a tra­ vés de Rabelais. la asimilación con lo divino. Puede que algunos alqui­ mistas practicasen la segunda con sus sorores mysticae. a las «cortes de amor» de los trovadores. Y existe una versión de la mano izquierda. ¡Advirtamos de paso el hecho de que Francisco «columna» era el amante de un «polo» feminizado! C on el Sueño como vehículo literario. donde no es así. esto apunta hacia atrás. y más tarde de los artistas de la corte de Luis 242 www. en la que se ins­ cribiría Dante.FreeLibros. «Fieles de Am or». Dante era m iembro de una sociedad secreta llamada los Fedeli d’Am ore. que aparece en el libro como el sím bolo fe­ menino de la Sabiduría Divina revelada a través de la naturaleza. En un sentido. y al amor sexual como espuela para. donde se dice que Francesco Colonna (el protector de la obra) era amante de Polia. a la idea de una naturaleza sacralizada. estudiada a través del Q uadrivium y la nueva ciencia. cuando no mucho después. El mundo anglosajón conoce este cuerpo de pensamiento a través de las obras de Shakespeare y Bacon. y porque sus prácticas conciernen a las corrientes axiales del cuerpo hu­ mano. o de una espiritualidad erótica. Esto nos lleva de nuevo al Sueño de Polifilo y al grupo de fi­ lósofos del Quattrocento cuyos ideales se conservaron en dicha obra durante el período de su silenciamiento impuesto por la Iglesia. Su simbolismo. com o el de Dante. apela al rico fondo de arquetipos de la mitología clásica.Según los estudios de mediados del siglo XIX de Eugène Aroux -aunque el academicismo convencional no parece saber nada de ello -. Existe una versión de la mano derecha. Las primeras letras de cada capítulo forman un acróstico. los franceses.

Aunque cueste decidirse a juzgar un fenómeno tan am­ plio y aterrador com o el que representan. si se me permite la expresión. Se trata de un simple lamento nostálgico. ¿o es una contraseña de los que conocen o aspiran al reino de Arcas. Las con­ centraciones de N úrem berg fueron una de sus manifestaciones. y los ita­ lianos. con nu­ merosos desvíos. con el significado de «También yo estuve en la Arcadia». eran re­ ligiosos. tal como se entiende hoy en día. y la derrota y el oprobio de los líderes nazis. Es cierto que en el m o­ vimiento nazi interviene la magia negra. Donde se ve más claro es en el caso de Miguel Serrano. el corolario inevitable. 243 www. ¿o bien de un memento mori: «Yo [la muerte] existo incluso en la Arcadia»?. que circunda el Polo como Osa M enor? Los dos cam inos y sus peligros Nuestro estudio del arquetipo polar nos ha llevado. un viaje que quizá algunos hayan encontrado más penoso que entretenido. Identificar el camino de la mano izquierda con el diablo y la «magia negra» es demasiado simplista. los alemanes.X IV . hijo de Júpiter y Calisto. R udolf Hess.FreeLibros. Una de las cosas que el m ovim iento «thulense» nos ha obligado a reconocer es la existencia de aspi­ raciones y conciencias espirituales en hombres como Lanz von Liebenfels. la Kristallennacht. Pero. como sabemos por la obra de Kretzulesco-Q uaranta. Miguel Serrano y hasta el propio A d olf Hitler. el portavoz más erudito y elocuente de la espiritualidad nazi. a su manera. en el sentido de ope­ raciones ocultistas realizadas con el propósito de dañar. Uno de sus lemas es Et irt Arcadia ego. a través del superoculto medio del diseño simbólico de jardines. grabado en la tumba de la famosa pintura de Nicolás Poussin que lleva ese nombre. algunos de esos hombres die­ ron una dimensión espiritual a sus vidas y. por nefandas que fueran sus acciones políticas. parece im portante aclarar su relación con los dos caminos: el de la mano derecha y el de la mano izquierda. a través de rosacruces y alquimistas. uno de sus efectos. de lo más bajo a lo más elevado de que es capaz el ser humano.me .

Serrano. se convirtió para los nazis en «O dio es la ley. que promueve la abstinencia de carne. que rechazaban el mundo. raza o casta para tan elevado destino son un desafortunado incordio al que hay que rehuir. drogas y alcohol. Las tendencias de H itler en esa dirección son bien conocidas.39 Los principales defectos del camino de la mano derecha son el orgullo y la tendencia a apartarse de la humanidad. La segunda parte del lema del camino de la mano izquierda. Si sólo los arios pueden tomar la vía a la liberación. ¿ Y qué mejor forma de hacerlo que afirmando que la propia raza p ro­ cede de los cielos. En su ascetismo tiende al camino de la mano derecha. mientras los maestros ponen su dura mirada en la nos­ talgia de la fría pureza del hogar hiperbóreo. aunque muy m inucioso y limitado.Este tipo de espiritualidad pervierte ambos caminos. Pero es dema­ siado tentador identificar la «voluntad» de uno mismo con los más básicos im pulsos de autoindulgencia y egoísmo. H itler actuó invariablemente como si todo le estuviera permitido: nin­ gún grado de sufrim iento y muerte tenía importancia mientras sirviera a sus propósitos. pues transmuta las energías y substancias sexuales en espirituales. tabaco. una p o­ derosa fórmula. peores las con­ secuencias para cualquiera que se interponga en el camino. la continencia se­ xual. siguiendo a O tto Rahn. El correspondiente defecto de los que siguen el camino de la mano izquierda es malentender el fam oso lema de la Thelema de Aleister C ro w ley: «Haz lo que tú quieras será el todo de la L ey».me . los inhabili­ tados por sangre. esto implica la libertad respecto a restricciones éticas. «Am or es la ley. ve a los neoarios como los herederos de los medievales cátaros («los puros»). esclavizar o ex­ terminar. la observancia de unas normas éticas y el interés por toda clase de pureza. odio bajo voluntad». amor bajo voluntad». y todas las demás de la polvorienta tierra? Cuanto más fanática es la búsqueda de la pureza. Dice que el guerrero ario es com e­ dido por naturaleza. En un sentido. desde luego. y sentó un precedente de cóm o se puede predisponer a todo un pueblo a un frenesí de odio y na­ cionalismo.FreeLibros. Se impone el ineludible paralelism o histórico de todo ello con las incontables crueldades que com etieron los cristianos 244 www.

murió bien entrado el siglo XIX. reservando la com prensión com ­ pleta de su obra a un círculo de afiliados infinitamente restringido. y se consideraban cristianos sinceros. está indicando la vía hacia la Edad de O ro con más exactitud que cualquier sa­ cerdote. en su destacable libro Jules Verne. paganos.contra judíos. Se trata de aquellos artistas que aúnan en su obra una sabiduría lo bastante profunda y una form a lo bastante em o­ tiva como para interesar a todas las clases sociales al menos en un as­ pecto de sus creaciones. muchos de los peores infractores eran piadosos. el último de ellos. que surge más fácilmente en mu­ jeres que en hom bres. Lam y cita de un artículo que éste escribió en 18 8 1: Algunos nombres de la literatura nunca desaparecerán del cuadro de honor de la humanidad.FreeLibros. y existen in­ finidad de indicios de que perteneció a la misma sociedad m isteriosa que sus ilustres predecesores. Rabelais. Si asocio estos cuatro nombres. Cervantes y Goethe. por lo demás muy distintos entre sí. a menos que la temple la sim ­ ple humanidad y compasión. sino de una comunidad». Michel Lamy. L a corriente subterrán ea De vez en cuando hemos ido apuntando a la idea de una tra­ dición polar continuada como corriente subterránea en el cris­ tianismo y el islam. éstos son Dante. «dedicada por entero a la transmisión de un mensaje. Goethe. initic ct initiateur (1984). como los nazis para la polar. lo hago muy a propósito: todos ellos entregaron a su público sólo la mitad de su secreto.40 Lam y vio el in­ dicador de dicha comunidad en los extraños textos de Grasset d ’Orcet. un autor criptográfico de finales del siglo XIX. Cuando el D alai Lama dice con su característica sonrisa: «Mi religión es la bondad». brujas. arroja más luz sobre este tema y muestra cóm o la obra de Verne. Esto demuestra que cualquier tradición religiosa puede hacer más daño que bien. En la era moderna. herejes y entre ellos: una ver­ güenza para la tradición solar. shaykh o experto esotérico. debió de reflejar el pensamiento no de un solo hombre.4' 245 www. algunos de ellos incluso fue­ ron místicos. Sin embargo.me .

Claude Lorrain. Eustache Lesueur. «noche y niebla». (N . de la T. son increíbles. E l estudio de Lam y concluye con reflexiones sobre el misterioso intento de asesinar a Ju lio Verne en 1887. ni a pintores com o N icolás Poussin. y a la lista que elabora G rasset d ’ O rcet. N o deja de sorprender que G rasset d ’O rcet no haga ninguna referencia a Shakes­ peare. Maurice Leblanc y Maurice Barres. así como en la obra más temprana de N erval.) 246 www.durante sus últimos años. debemos añadir a D um as. O tro es el propio Polo. N odier y George Sand. cu yo nom bre en clave era N acht und N ebel. lo que se­ guramente aluda a su carácter ocluido como una perseguida «Igle­ sia de Luz». * N iebla. y que se detiene a principios del siglo x ix . a menudo disimulados por juegos de palabras. es fog. y la repulsa de éste a Le Brouillard y sus métodos . a su propia obra a su servicio. Lam y lleva las conexiones más allá en la historia y al otro lado del Rin. inmortalizado en el Viaje al centro de la Tierra de Verne. en el presente libro ya hemos visto lo intrínseca que es la tradición polar al nazismo. que significa «niebla» o «neblina». aunque su presentación sea menos académica.y por lo tanto. U no de los temas recurrentes en Lam y es el reino subterrá­ neo. «el que lo ama todo». como ya hemos visto. Ju lio Verne y algunos otros. N erval.FreeLibros. era Le Brouillard. el héroe de La vuelta al mundo en ochenta días: lo de «Fogg» es evidente.42 O tra denominación de esta Société Angélique. y su libro merece ser tomado tan en serio como el de KretzulescoQuaranta. Leonardo da Vinci y W atteau. en cierto modo.me . A u n ­ que sus pruebas sólo son circunstanciales. según Lamy. G eorge Sand. G uercino. en inglés. Encuentra sus símbolos característicos repartidos por todas las novelas de Verne. así com o num erosos pintores y artistas de todas las nacionalidades. tema al que Verne volvió más de una vez. el más obvio de los cuales es el nombre de Phileas Fogg. hasta involucrar a la Sociedad Thule e incluso al program a nazi de exterm inio judío.* y «Phil-eas» significa lo mismo que Poli-philo. Las múltiples rúbricas que Lam y descubre en Verne.A lo que Lam y añade: Esa sociedad es la Sociedad Angélica.

cuando en realidad no forman parte de ninguna sociedad secreta. esta tendencia se vio alentada por E l misterio de las catedrales (1925) de Fulcanelli. que. son especialistas en trabajos vir­ tuosos de interpretación como el de M ichel Lamy. oí una conferencia de Claude Gaignebet. que incluyó una lec­ tura de E l cuervo de Poe. Puesto que su clave ha dado signi­ ficado a su propio mundo. o mediumísticamente en respuesta a otras presiones.i. «sueño». «El cuervo». En castellano.FreeLibros. Esto sucede sobre todo en el caso de los intér­ pretes esotéricos. estudioso de Rabelais. En 1987. aunque pocos son realmente hones­ tos a la hora de responderla. Norm andía. habla en la langue des oiseaux. de la T.) . (N . reve (sueño). Leonor.me . por supuesto. El postulado de un grupo clandestino de escritores y artistas que habría sobrevivido durante siglos e implantado deliberada­ * El título original inglés del poem a es The Raven. (N .!í Lore. dice: «N ever-m ou rsl» (Nunca mueras). en C érisey la Salle.) 247 www. la cantinela que va repitiendo el cuervo es «N unca más». consideran justificado asum ir su presencia incluso cuando el autor no la conoce o no cree en ella del mismo modo. y el «libro de antiguas tradiciones»** se refería en realidad a l ’or (el oro antiguo o alquímico)."' la radiante doncella de Poe. numerología. que situaba firmemente sus 108 versos (¡núm ero mágico!) en esta tradición. freudianismo o deconstrucción) y lo que el autor escribió realmente en la obra? Todos los intérpretes deben enfrentarse a esta pregunta. marxismo. cuya visión del universo puede favorecer tales posibilidades dado que los autores actúan intuitivamente en res­ puesta a unos arquetipos. el pájaro. era le N o rd (el N orte). Esta asombrosa ex­ posición dio pie a la eterna pregunta en interpretación: ¿H abría que trazar una frontera entre lo que se puede leer en la obra de un autor en función de una clave determinada (alquimia. En el campo esotérico. m uy parecido fonéticam ente al francés reve. que sugería que un lenguaje de retruécanos ocultos disimulaba los secretos de la obra alquímica.Los franceses. centro del mundo. E l cuervo se convirtió en un retruécano bilingüe que disimulaba el verdadero título del poema. «tradición» en inglés. incapaces de resistirse a los calemhours (re­ truécanos y juegos de palabras). nevermore en inglés. de la T.

capital de la 248 www. obedeciendo a una inversión de polaridades en un mundo que lleva demasiado tiem po con la mirada puesta en el N orte. M iguel Serrano pone su confianza en Chile y sus vecinos sudamericanos.me . los Padres Fu nda­ dores. En Gran Bretaña hay un intenso m ovimiento que se aferra a los mitos nacionales del rey Arturo y Glastonbury: este país. y confiaba en su renacer en una próxim a y mejorada form a de fascismo. La Historia no es tan ordenada como quisieran los teóricos de una conspiración. que Lam y considera centrales en la socie­ dad Brouillard? La respuesta es sí y no. Pére M artin parece pensar que el G rande M onarque vendrá del Canadá francés. dice que Francia ha heredado el liderazgo espiritual del T íbet. ¿Y la Santa Rusia? ¿Y los habitantes de Polonia que creen que están bajo la protección especial de la Virgen? ¿ Y Praga.mente ciertos sím bolos en la mentalidad popular plantea otra pregunta: ¿C u i bon o? ¿A quién beneficia fam iliarizar a millones de lectores. por otra parte. En Italia.43 Pero.se hallará en un solo grupo o una sola nación. Los teósofos aguardan a que la Sexta R aza-Raíz aparezca en las playas de C alifornia o Australia. Parvulesco. de monárquicos y anarquistas por igual? ¿Q ué propósito común conectaría a los piadosos rosacruces de principios del siglo XVII con los seculares Illu m in ati de la Bavaria de finales del X VI I ? ¿Deberíamos prestar atención al misterio de Rennes-le-Chateau y el Priorato de Sión. responderá a la llamada para liderar un imperio espiritual en vez de terrenal. el Centro Polar. E vola creía en la sacralidad de los césares. por ejem ­ plo. el Sol N egro. de­ terminado por esos masónicos ilum inados. por lo demás ajenos. el R ayo Verde. ya hemos oído más que suficiente sobre los que atribuyeron una misión sagrada al pueblo alemán. la su­ pervivencia de razas antiguas o el M isterio de la Sangre y del Santo G rial? ¿Q ué paciente programa de educación universal podría existir que recibiera el apoyo de clérigos y escépticos. dicen.FreeLibros. con los arquetipos del M undo Subterráneo. Filósofos americanos como el difunto M anly Palmer Hall escriben sobre el destino secreto de Estados U nidos.o su causa. O bservem os el papel tan especial que muchos de nuestros autores atribuyen a Francia com o la nación que aca­ bará guiando al mundo hacia la salvación. ni la solución a los males del mundo .

www. El episodio thulense debería ser una advertencia suficiente de que el polo no tiene política. son sublimemente indife­ rentes a estos matices provincianos. conserve el más m í­ nimo elemento de nacionalism o y separatismo. igual que el Sol y sus planetas. A algunos neoarturianos británicos e hijos espirituales de la Revolución americana les cuesta poco hacer buenas migas con elementos racistas y antijudíos. H ay que buscar aquello que es realmente universal en la tradición polar y guardarse de cual­ quier movimiento que. Casi todos aquellos que son re­ ceptivos al arquetipo de la N ueva Era lo ven refractado a través de su conciencia nacional. corazón de E uropa y esperanza máxima de los antiguos satélites comunistas? Y así podríamos continuar.alquimia y la Cábala. racial o religiosa. Pero la Estrella Polar y sus guar­ dianes. reclamando lealtad.me . Le Brouillard se echó a perder al enredarse en política y en obsesiones m egaló­ manas con el galicanismo y la línea de sangre de la realeza fran­ cesa.FreeLibros.

QUI N T A P A R T E : LA I N C L I N A C I Ó N www.FreeLibros.me .

me . excepto por parte de civi­ lizaciones capaces de hacer observaciones a miles de años. la uniformitarista. Los siguientes capí­ tulos tratan la cuestión de cómo y cuándo pudo haber cambiado la situación de la tierra. que tenemos estaciones. supuestamente debida a un eje terrestre vertical. H ay un tercer grupo que combina las dos explicaciones. U na de ellas. y para ello acudiremos tanto a fuentes científicas como esotéricas. Y existen otras complicaciones. La segunda escuela. cree que en algún momento de la prehistoria. que giran en torno a la pregunta de qué es lo que cambia de posición: ¿la Tierra entera o sólo su superficie? Los primeros filósofos griegos reconocieron la inclinación 253 www. pero dema­ siado despacio como para percibirse. y de las épocas sucesivas que siguieron a su caída de la perfección. y días y noches de duración variable según la época del año y la latitud.CAPITULO 1 4 C ATA STR O FISTAS A l inicio de este libro hemos tocado el tema de la Edad de O ro mítica. tuvo lugar un acontecimiento catastrófico que inclinó la Tierra hasta colo­ carla en el ángulo actual. o las con­ funde. cree que el eje siempre se ha estado desplazando. Las dos principales escuelas de pensamiento en esta materia son paralelas a las de la geología. la catastrofista.FreeLibros. aunque no nece­ sariamente más allá de la memoria de la humanidad. Sabemos que hoy el eje está inclinado 23o 1/2 respecto a la per­ pendicular.

C. Anaxágoras dice: «En el principio [los cuerpos] gi­ raban en el cielo (construido en form a de cúpula).C.3 inclinando la Tierra como la barra de una balanza.C . En vez de v i­ sualizar la situación bajando la mirada desde el espacio a una Tierra plana. A b solu ta­ mente desconocedores del concepto de gravitación.2 Dem ócrito (nacido hacia 460 a. o con forma de tambor hueco. refiriéndose tal vez a toda la maquinaria cósmica y no sólo a nuestra Tierra. Empédocles (hacia 493-433 a.. Enópides de Q uíos identificó la eclíptica como el cam ino oblicuo del Sol.de la Tierra como una condición irregular: no como algo fijo desde el inicio de todas las cosas.) pudo creer que el ex­ tremo septentrional del disco se había alzado como resultado de la influencia del Sol en su aire. de manera que el polo.* Estos filósofos eran. La voz con m ayor autoridad en este coro de filósofos presocráticos es la de Anaxágoras (hacia 500-428 a.4 H acia la misma época. lo hizo levantando la vista hacia las estrellas desde el polo de la Tierra. sino com o algo que sucedió en algún punto concreto de la época prehistórica. El personaje del extranjero le cuenta al 254 www.FreeLibros.me .1 Leucipo (tuvo su apogeo hacia 440-430 a. como se ve. su observación es válida con independencia de la forma de la Tierra. Eratóstenes se convertiría en el primero en medirla. pero en su caso tuvimos más suerte.C . y que el Sur había caído como consecuencia de ello . al contrario. catastrofistas. Las ideas del mismo Platón p o­ drían parecer igual de ingenuas si la parte conservada de sus tex­ tos fuese tan pequeña como la de los presocráticos. giraba sobre el vér­ tice de la Tierra.) pensó. D os siglos más tarde.). de este m odo. pensaron que bastaba con que un extremo de la Tierra simplemente se vol­ viera más pesado y se hundiera. en la segunda mitad del siglo V a. que siempre está a nuestra vista.) propuso que la aparente inclinación del cinturón zodiacal la causaba el hundimiento de las partes septentrionales y heladas de su tierra con form a de tambor. com o hemos descrito más arriba.C . que el fértil Sur se había vuelto más pesado que el estéril N o rte. En su diálogo E l político. Platón de­ sarrolla la idea de una inversión periódica de la rotación del mundo. La m ayoría daban por hecho que la Tierra era plana. pero que después tomó inclinación».

los hierofantes de Egipto le habían hablado de la secuencia de sus reyes. continúa: «Esos prodigios provienen todos del mismo fen ó­ m eno». Pues bien. el Sol había cambiado cuatro veces de posición: en dos ocasiones había 2 55 www.). contrayéndose. A continuación. ningún dios había aparecido en form a humana. lo cambió para dejarlo en la form a actual. abandonaron a su vez la parte del m undo confiada a su cuidado.]7 ¿De dónde sacaron los filósofos griegos estas ideas? Segura­ mente de las culturas.C. que cubría 341 generacio­ nes. aseguraban que.. según mis informadores. lo que él estimaba en una duración de 11. escribe uno de los fragmentos más famosos sobre nues­ tro tema. científicamente más avanzadas. y en aquella ocasión fue precisamente cuando.3 4 0 años. la de Cronos..me ..joven Sócrates una «antigua leyenda» sobre la salida y la puesta del Sol y demás planetas. .6 Luego sigue la explicación proporcionada en el capí­ tulo i. de Caldea y Egipto. con cuidado y dom inio de lo que en él había [. entre los demás reyes que hubo en Egipto. de cómo el gobierno del mundo se encuentra alternati­ vamente bajo el poder de D ios y bajo el suyo propio. en el transcurso de 11. dándose la vuelta. dando testim onio el dios a favor de Atreo.FreeLibros. cuya semejanza casi literal con el de Platón sugiere una fuente común.. el «Padre de la H is­ toria». es el mismo lugar por el que entonces [durante la discordia entre A treo y Tiestes] se ponía. cuando ya había cesado en su con fu ­ sión y desorden y había logrado calmar sus sacudidas. advirtiendo al punto lo que sucedía. Adem ás. A H erodoto. y la descripción del estado de la humanidad en la primera Era. H erodoto (484-antes de 420 a. mientras salía del opuesto. ni antes ni después.» Más adelante. y provocando en su seno una intensa sacudida. con un impulso que hacía del fin principio y del principio fin. prosigu ió su marcha ordenado en su acostumbrada y propia carrera. y afirmaban que nada semejante se había producido. transcurrido suficiente tiem po.3 4 0 años. «Por donde sale ahora. durante ese tiem po. todos los dioses que por las regiones compartían el gobierno con la divinidad suprema. En el fin asignado a esa era. Y éste. consum ó otra vez la destrucción de vivientes de todas clases.

H erodoto. después de él. En la versión que los sacerdotes dan a H e ­ rodoto.FreeLibros. con la tierra modificando la dirección de su rotación. por ello. sino un signo del Zodíaco. el proceso entero sucedió dos veces. Hasta el siglo XVII. mientras que el extranjero de Platón lo presenta como un ciclo recurrente.salido por donde ahora se pone y en otras dos se había puesto p or donde ahora sale. lo que habría llevado a renombrar las direcciones periódica­ mente. el cambio en el alzamiento del Sol afectaría no a su ciclo diario. pero. com o visto desde la superficie. A m bos son explícitos sobre la doble natura­ leza del fenómeno. Según ésta. Existen varias explicaciones posibles de lo que los egipcios le contaron a H erodoto.me .9 En tal caso. no habría tenido que darse ningún hecho cósmico. Prim ero está la preferida por los catastrofistas modernos: que el eje de la Tierra cayó 18o° y vuelta otra vez. así com o sobre la eclíptica no inclinada.8 Platón describe el acontecimiento com o visto desde fuera. donde el comportamiento del Sol indica lo ocurrido. Teorías sagradas de la Tierra Los griegos se habían pronunciado de distintas formas sobre la Edad de O ro. ni las condiciones de la m uerte. no 256 www. ni los síntomas de las enfermedades. sin que en el transcurso de esos años se alterara en E gip to nada. Daniélo: la de que en época antigua se diera una confusión sobre si el N orte y el Sur están a la derecha y a la izquierda o viceversa. cuando la cultura europea se esfor­ zaba por digerir los nuevos descubrimientos en astronomía. En tercer lugar está la posibilidad considerada por W ilford y. y el lugar en cuestión no sería una di­ rección de la brújula. normalmente basada en alguna consideración de la precesión de los equinoccios (véase el capítulo siguiente). el punto aparente de la salida del Sol. inviniendo el sentido de la rotación de la Tierra y. ni los beneficios que sus habitantes obtienen de la tierra y el río. por lo que sabemos. Luego está la explicación uniform itarista. sino al anual. no reconocieron la interdependencia entre ambas.

excepto los que rigen más allá de los círculos p olares. el planeta perdió el equi­ librio y su eje se inclinó. Thom as Burnet (163 5 ?-17 15 ). pero ahora son perpendiculares al ecuador. si no p ro ­ ceden de defectos en su calendario. U n poco más avanzado el siglo. en su Telluris teoría sacra (Teoría sagrada de la tie­ rra. permitiendo que las «aguas debajo de la tierra» salieran a borbotones como una cañería reventada.FreeLibros.10 En cuanto a la causa del D iluvio.. y así causó esos cambios aparentes en los cielos. com o en la Edad de O ro ." Acto seguido. en sus palabras: Los Polos del m undo cambiaron una vez de situación. hasta que se dio esa in­ clinación. dos teólogos ingleses desa­ rrollaron en una form a más prosaica la idea de una inclinación axial ocurrida desde la creación de la Tierra.. trabajosamente. los Polos de la Tierra apuntaban en su origen a los polos de la eclíptica. no tenían otra explicación física que ésta.] a fin de llevar de ese m odo el cambio de estaciones a todos los climas. suscribe la «doctrina de los antiguos». 16 81).salieron a la luz todas las implicaciones.. con días y no­ ches iguales. de que a veces hablan los antiguos. según la cual.] La Tierra cambió su posición en el D iluvio. pues un Polo se vio más atraído por el 257 www. así dicen que no había variación de estaciones del año.. [. y prim ero estaban en otra postura distinta a la de ahora. con flores siempre nuevas y frescas. X (completado en 1665) sobre cómo D ios em­ pleó este recurso para poner fin al estado edénico: H ay quienes afirman que D ios ordenó a sus ángeles que inclinaran los Polos de la Tierra dos veces diez grados y más desde el eje del Sol. Burnet supone que un trozo inmenso de corteza terrestre se vino abajo. Y como dicen que los Polos del mundo estaban al principio en otra posición. y especialmente los egipcios. si no hubiera sido por esto. y esa perpendicular se ha convertido en el eje de la Tierra. y que así lo hicieron.me . [_] Y tiendo a pensar que estos cambios en el curso de las estrellas. John Milton escribe en Paraíso perdido.. dejando en posición oblicua este globo central [. sonreiría a la Tierra una perpetua primavera..

igual que Burnet. pero la form a que adopta es una adaptación para «gente poco filosófica y dura de entendederas». dice W histon. descartó la lectura literal del relato creacional del Génesis para extraer de éste una «nueva teoría de la Tierra» (que es el título de su libro de 1696). debía de co ­ nocer la opinión de aquel gran hombre sobre el tema. cuando bien p o­ dría haber otras hum anidades. Burnet esperaba que. con la Caída del hombre. y es probable que lo haga durante las eras que están por venir».) Pero esto no eliminaba la posibilidad de la intervención excepcional del Señor de los Ejércitos. en verano. William W histon parece satisfecho dejando la inclinación en 258 www. según Whiston.Sol que el otro. com o una ocurrencia posterior. La versión mosaica de la crea­ ción es verdadera en esencia. W histon. lo que desembocó en las estaciones. Este movimiento anual co­ menzó cuando la Tierra emergió del estado de un cometa (el «caos» del relato mosaico creacional). «y esa postura sesgada se ha mantenido desde entonces.'3 El estado natural de un planeta.'5 Las autoridades clásicas mencionadas más arriba acuden en apoyo de esta teoría. la Tierra adquirió su rotación secundaria. William Whiston (16 6 7 -17 52). Burnet no se quedó tranquilo con su exp li­ cación «más obvia» porque se daba cuenta de que la Tierra no siempre inclina el mismo Polo hacia el Sol: en el invierno sep­ tentrional.12 Luego.FreeLibros. (Explicaré esto en el capí­ tulo siguiente. así que la Teoría sagrada de la tierra no se detiene más en la física de la inclinación. que la inclinación del eje y la precesión de los equinoccios los es­ tablece la mecánica del sistema solar. en el fin de los tiempos. Luego. com o la Edad de O ro. diurna. y al mismo tiempo la inclinación de su eje. además. es decir. añade que un cambio en su magnetismo también podría haber contribuido al mismo efecto. es el Polo N orte. Pero tenía cuestiones más atractivas que atender. el ciclo de la historia de la Tierra se cerrara con la restitución de su estado perfecto. más en sintonía con la astrología moderna y el sentido común de la Ilustración naciente. que dedicó su libro a Isaac N ew ton. sólo atañe a esta tierra. rotando una vez sobre su eje mientras órbita una vez alrededor del S o l. es tener el día y el año idénticos. es el Polo Sur el que tiende hacia él.'4 así com o la Luna respecto a la Tierra.me .

16 A q u í contra­ dice claramente a Burnet. A las polares se las supone demasiado frías para la vida humana. que pensaba que la ausencia de esta­ ciones antes del D iluvio era lo que les permitía vivir cientos de años. dice. manos de Dios. Se decide por lo pri­ mero y señala que. que vivió mucho después de los m o­ dernos viajes de descubrimiento. Además. entre los que no hay comunicación posible sin pasar por el tórrido trópico.me . la cuestión es si eso ocurrió con la Caída del Hom bre o bien con el D iluvio. y a la tropical demasiado cálida. las dos únicas zonas pobladas son los cinturones templados norte y sur. W histon. Para él. la región ecuatorial estaría demasiado caliente para ser habitable. aunque transmita las razones que aportan los fi­ lósofos presocráticos. W histon acepta una causa secundaria en form a del gran cometa 259 www. Ante la necesidad de dar cuenta físicamente del D iluvio.Ilu stra c ió n 2 1 : E l a gu jero del Polo N o r te (B u rn et). sabía que no era así. antes de la inclinación. tendría que haber habido estaciones para que los antediluvianos fuesen tan longevos. pero creía no obstante que si la Tierra estuviera enderezada y careciera de estaciones. Se trata de una referencia a la teoría consagrada por Aristóteles.FreeLibros. Por lo tanto. el ecuador habría es­ tado demasiado caliente como para perm itir que se poblara el hemisferio sur. según la cual la Tierra se divide latitudinalmente en cinco zonas.

dando inicio a las estaciones. Prim eras teorías científicas E l primer catastrofista fue el conde G eorges-Louis Buffon (17 0 7 -17 8 8 ). migrar y entrem ezclarse. en oposición a la pastoral: Imaginad una prim avera perpetua sobre la Tierra. imaginad agua. tan de acuerdo con su natural indolen­ cia. sino para explicar la evidencia de que una vez reinó un clima cálido en el Á rtico.17 A medida que avancemos. Jean-Jacques Rousseau (17 12 -17 7 8 ) creía en la repentina y simple desviación del eje de la Tierra respecto a la perpendicular.FreeLibros. Ésta puso fin al estancamiento de la Edad de O ro y.me . no se me ocurre cómo habrían renunciado a su libertad primitiva y abando­ nado la vida aislada y pastoral. ganado. (calendario gregoriano). pastos por doquier. la propia Tierra e incluso el comportamiento humano. Algunos. cuya H istoire naturelle ilustrada contribuyó en gran manera a popularizar las ciencias naturales. Aparte de la incontestable atribución a D ios. no para justificar los relatos bíblicos. desarrollar habili­ dades. que calcula que habría topado con la Tierra el 17 de no­ viem bre de 2349 a. como demuestran los fósiles de árbo­ les y los huesos de criaturas hoy en día tropicales. veremos una asombrosa variedad de teorías para explicar un hecho del que muchos pueblos están convencidos. En su Essai sur l ’origine des langues (escrito hacia 17 6 1 y publicado en 17 8 1) ofrece un sen­ timental retrato del cam bio axial como causa de la vida civili­ zada. imaginad que los hombres saliendo de las m anos de la naturaleza se dispersan de una vez entre todo eso. por supuesto. obligó a la raza humana a construir refugios. las miserias indisociables del estado social. un planeta extinto (convertido en asteroides).C .de 1680. 260 www. un cometa. los trabajos. no se excluyen mutuamente. Él fue el ini­ ciador de la teoría del desplazamiento polar catastrófico (a la que volveremos en el capítulo 17). en­ contraremos que tanto se responsabiliza a la Luna (ya sea unién­ dose o abandonando la Tierra) como a Venus. para imponerse sin necesidad la esclavitud. Marte.

que escribió uno de los libros más estimulantes de historia esotérica (H istoire philosophique du getire hum ain. que había estado sobre ese Polo. superada p or su propio peso. reunidos sobre algunos puntos de su residencia para devorarse ahí en abierta recipro­ cidad. Todas las tierras aus­ 261 www. El hem isferio este resistió más tiem po y sólo fue bañado. que. un terremoto. se disuelven. con el D iluvio de N oé. se deslizó con violencia hacia el Polo A ustral.FreeLibros. la masa de aguas.15 El error de todos ellos. a su vez. Po r ese ligero m ovimiento. por las olas que lo cruzaron sin dete­ nerse. C on este m ovim iento. revisa las explicaciones proporcionadas por otros pensadores para dar cuenta del fin de la Atlántida: la erupción de un volcán. hacen un horrible desierto del resto del mundo.Q uien deseó que el hombre fuese social tocó con el dedo el eje del globo y lo inclinó sobre el eje del universo. que había quedado rebajado. 1822). veo que los hom bres. le induce a desvelar la verdadera causa de la catástrofe: E l horrendo cataclismo que sumergió la Atlántida lo causó un m o­ vimiento súbito del globo terrestre. veo cambiar la faz de la Tierra y decidirse la vocación del género hu­ mano. las leyes. veo que los pueblos se forman y se extienden. sepultando los escom ­ bros que habían arrastrado tras de sí y a la multitud de víctimas a las que habían quitado la vida. alzando de repente el Polo B o ­ real. especialmente donde cubría cavernas y pasajes profundos. El filósofo y filólogo Fabre d’Olivet (17 6 7 -18 25 ). digno m omento de la unión social y de la utilidad de las artes. dice Fabre d ’O livet. oigo a lo lejos los gritos de alegría de una multitud insensata. veo levantarse palacios y ciudades. regresó al Polo Boreal y así fue varias veces al Polo opuesto.'8 Una persistente corriente de especulación relaciona este acontecimiento con la destrucción de la Atlántida. le hizo adoptar la posición contraria a la que había tenido antes. el desbordamiento de un lago o un mar interior o la cola de un com eta. y al caer abrió abism os in­ mensos en los que penetraron las olas con furia. hasta que al fin quedó fija. se identifi­ que o no. veo nacer las artes.me . por así decirlo. L a tierra cedió en m uchos lugares. que quizá tuvo va­ rias oscilaciones. el co ­ m ercio. pero el otro se hundió por todas partes y quedó cubierto de aguas estancadas que permanecieron así largo tiem po. se suceden como las olas del mar.

. las tierras boreanas [sic] em ergieron de las profundida­ des acuáticas y se convirtieron en la cuna de la raza blanca o boreana. de origen africano -pues nació. lo que hizo deslizarse a los mares en un maremoto tras otro. hasta la Kali Yuga. en que la cien­ cia oficial estaba pasando del catastrofism o de Buffon al un i­ verso estable tal com o lo describe Pierre-Sim on Laplace en la M écanique céleste (179 9 -18 25).trales. Puede que encontremos la respuesta en la teoría de Saint-Yves. E n el P o lo opuesto. com o he dicho. y a la Tierra consecuentemente en calma de los Elementos de geología (18 30 -18 33) de sir Char­ les Lyell. al interpre­ tar el sistema hindú de las cuatro yugas. la despoblación y la ruina de civiliza­ ciones florecientes. L a raza negra. N uestro estu­ 262 www. N o es raro que Fabre d ’O livet. que pretendía desvelar al menos la causa de la caída de la Atlántida. ¡y que es la Edad de O ro !21 (Saint-Yves d’A lveydre también adoptaría esta interpretación tan heterodoxa. cuando la raza humana se esforzaba por recuperarse del D i­ luvio. A partir de ahí se puede decir que. sino un abrupto y devastador declive de la Tierra.me . aunque infinitamente menos que la roja o la austral.FreeLibros. los ilu­ minados han sido catastrofistas. no hizo tal cosa: sólo hizo retroceder el problema un paso. las yugas siguientes mejoraron progresivamente. al menos en cuanto al período de existencia humana en este planeta. en general. en las proxim idades de la línea equinoccial-. después.)22 Pero Fabre d’O livet. donde se supone que estaba la Atlántida. que pereció casi por com pleto. Fabre d’ Olivet no iba acorde con su tiempo. su declinación. que tra­ taremos en el capítulo 16. mientras que los portavoces de la ciencia material han sido uniformitaristas. sufrió mucho por esta catástrofe. invirtiera la ordenación tradicional y llamase a la primera (Satya Yuga) la Edad de H ie­ rro. al parecer de 180o. en que nos encontramos nosotros. en realidad. en concreto.20 N o fue un delicado toque con el dedo de D ios.. de la que procedemos nosotros. E l re­ sultado fue lo contrario al ajetreado intercambio que Rousseau se imaginaba. A sí que en cierto modo debemos nues­ tra existencia al desastre de la Atlántida. de­ jando sin respuesta la pregunta de qué causó «un alzamiento re­ pentino del Polo Boreal» o. a la que d eno­ m ino suelearía. desaparecieron.

Louis Michel (18 16 -18 8 3 ). especuló sobre el tema hacia m edia­ dos de siglo. Éstos iban a convertirse en cuatro continentes. limitadas por sus expectativas y prejuicios. la Caída y el D iluvio. no es tanto una investigación de la verdad sobre el pa­ sado como un sondeo de la historia intelectual. desde nuestro punto de vista. pero. sus resultados fueron muy distintos a los de Fabre d’O livet y los científicos. podía pe­ netrar el espacio. Supo que la Tierra se había form ado originariamente a partir de cuatro planetas distintos que esta­ ban en proceso de desintegración. quizá deliberadamente obstruido. La cuestión que nos ocupa no es si el eje de la Tierra se m ovió.24 Puede que la teoría de Figaniéres no hubiera so­ brevivido de no haber sido adoptada y explicada con entusiasmo por el famoso ocultista Papus. y traer de vuelta información precisa. dado que era un parapsicólogo sin formación. el agua. la Tierra y otros planetas. un libro reciente del geógrafo e investigador británico Richard Huggett lo trata de form a muy correcta.dio. La inclinación polar es un arquetipo que ha inducido a reacciones y conclusiones tan diferentes que sólo se lo puede considerar uno de esos mitos formativos.FreeLibros. sólo hace falta que los cas­ quetes polares se fundan debido a una m ayor exposición al sol. la ciencia alternativa adoptó con entusiasmo la inclinación como explicación de un diluvio universal o parcial. Michel había descubierto que. sino qué perso­ nas creyeron en tal movimiento y por qué. Entrar en el tema del D iluvio y los diferentes intentos de explicarlo sería desviarnos demasiado. En el siglo XI X.me . pues. y ya tenemos toda el agua necesaria para una inundación de p ro­ porciones legendarias. en un estado de «lucidez magnética». un mito cuyo reflejo en la realidad terrestre queda. un desplazamiento axial re­ sulta una explicación m uy tentadora.25 Ya en su niñez. ofuscando los intentos científicos de llegar a una estima­ ción independiente de la edad del mundo o del alcance de alguna inundación: una som bra fundamental que sin duda continúa en nosotros. en torno a los cuales cristalizan lo mejor que pueden la com pren­ sión y la imaginación humanas. llamado a veces «de Figaniéres» por su lugar de nacimiento. análogo a los de la Creación. pero uno de los planetas se negó a tom ar 263 www. cuando no bíblicas. La nube oscura de la autoridad bíblica se cernía sobre todo el debate.23 Desde luego.

Esto vuelve a sugerir la voltereta de 1 80o del polo. Alphonse-Joseph A dhémar. Puesto que el otoño y el invierno en el hemisferio sur son una semana más largos que en el norte. tras el cual el otro Polo se convierte en el más frío.parte. Creía que el conjunto de la Biblia narra unos hechos 264 www. El cometa de D o n ­ nelly provocó el fin de la Edad de O ro. y en consecuencia fue expulsado al espacio. el hielo se acumula en el Sur a costa del N orte. y el ciclo empieza otra vez. un m iembro del Congreso por Minnesota que escribió interesantes libros sobre la Atlántida y sobre el misterio Bacon-Shakespeare. 186o)26 la teoría no de una sola.500 años. depositó las acumula­ ciones de grava conocidas como morrenas y sumió a la Tierra en una Edad de H ielo.27 su obra no nos concierne. cada año se daba un incremento del frío en el Polo Sur.me . sino de una serie perpetua de inundaciones ca­ tastróficas. Un estudioso francés más respetable.. dedicó su Ragnarok: tbe A ge o f Fire an d G ra v e l (Ragnarok: la Edad de Fuego y G rava. pues no es otro que la Luna. 1923) William C o m yn s Beaumont. ya que D onnelly rechaza la incli­ nación del eje como causa o resultado de ello. La misma teoría propuso en The Mysterious Com et (E l cometa m isterioso. ofrecía en Révolutions de la M er (2a ed. Este proceso causó el espantoso cataclismo del Diluvio. un hombre muy elocuente e instruido con las ideas históricas más extrañas.FreeLibros. y la inclinación de la eclíp­ tica tuvo lugar entonces. Pero. con las aguas del Polo anegando los continentes habitados. En 10. A ello le sigue un reajuste masivo. en consecuencia. respaldada por va­ rias de nuestras autoridades. Cataclism os com etarios La teoría de la colisión de la Tierra con un cometa es segura­ mente el más persistente de todos los agentes catastróficos que se han propuesto a lo largo de los años. supuso que. Aquel cuerpo malhechor sigue aún con nosotros. 1882) a este tema. hasta que el centro de gravedad de la Tierra queda des­ plazado. Ignatius Donnelly. La teoría de Adhém ar la recupera­ rían Hugh Auchincloss Brow n y Richard N oone (véanse capí­ tulos 17 y 18).

donde se cuenta que en la batalla de Gabaón. U no de los principales elementos que esgrime Velikovsky en apoyo de la catástrofe de Venus es el relato de Josu é 10 . el Sol en medio del cielo.28 N inguno de esos autores obtuvo el reconocimiento de Immanuel Velikovsky.13 .que en realidad no sucedieron en Oriente Próxim o sino en Gran Bretaña.me . y que su eje se inclinase perdiendo su posición. al menos. «se pararon el Sol y la Luna hasta que el pue­ blo del Señor se hubo vengado de sus enemigos. 25 días. sobre una base científica: el Sol «detuvo su carrera» porque la Tierra había dejado de rotar temporalmente. Cuando Cari Sagan intentó cuantificar los resultados de la 265 www. la m ayor parte del territorio se hundió (lo que explica el mito de la Atlántida) y perdió su clima sem itropical. según Velikovsky. aunque sus instruidas lecturas debieron de ponerlo en contacto con sus obras.FreeLibros. ¿Y no es esto lo que está escrito en el libro de los Justos [otro libro de Josué. pues.29 Siglos después. pero la restableció en su posición previa. A cto seguido. 1950) es que. per­ dido]? Se paró. la Tierra estuvo a punto de chocar con Marte. en el segundo milenio a.. La pre­ misa fundamental de sus Worlds in Collision (Mundos en coli­ sión.C . Una de las intenciones táci­ tas de los libros de V elikovsky parece haber sido demostrar la veracidad de la Biblia hebrea pero sin colgarse el estigma de fa­ nático religioso.30 Worlds in Collision pretendía situarlas. cuya civilización floreciente fue destruida por un co­ meta que aterrizó justo a las afueras de Edim burgo (la «Jerusalén» de la Biblia). en respuesta a la plegaria de Josué. mientras el año pasaba de sus 360 a los actuales 365. Esto ya había sido objeto de una célebre interpretación por parte de Galileo en su Carta a Cristina de Lorena (16 15 ). La colisión que siguió podría haber hecho. y detuvo su ca­ rrera sin ponerse por espacio de un día». Fundamentalistas bíblicos com o Charles Totten alcanzaron increíbles cotas de ingenuidad en su empeño por conciliar las Escrituras con el conocimiento científico. la Tierra se topó con un cometa extrudido por Júpiter que más tarde sería el pla­ neta Venus. que la Tierra aminorase o hasta detuviera su rota­ ción. lo que afectó asimismo a su inclinación axial. y mucho menos de adivino visionario.

Colisiones lunares Volvam os a la Luna com o causa de la catástrofe. a la que sobre todo se conoce hoy en día porque los nazis la adoptaron como ciencia ortodoxa. o bien sólo un desplazamiento sustancial. si empieza fuera de la órbita de un planeta mayor. en consecuencia. si fuera lo bastante gradual» escribe Sagan. Esto plantea problemas de física extremadamente graves. Según Hoerbiger.33 El propio Velikovsky dice: «Si hubo una inversión completa de los puntos cardinales como resultado de la catástrofe cósmica de los días del Éxodo.me .31 se encontró con que la rotación de la Tierra podría haberse detenido «sin que se percibiera» en poco más de una hora. «La desaceleración p o­ dría ser tolerable. los colaboradores de la efímera revista Pensée.35 Cuanto más pequeño es el planeta. se vieron en aprietos para responder a los problemas de física que plan­ teaban sus teorías. acabará cruzándose con éste.34 Y en cambio. entre ellos la ausencia de toda constancia magnética del incidente en las rocas de la Tierra. La premisa básica de Hoerbiger es que los planetas no se mueven en elipses circulares. eso es exactamente lo que le ocurrió hace 14. «pero el calor no».000 años a nuestra actual Luna. pero detenerse y volver a ponerse en marcha en un solo día habría provocado un incremento medio de la tem­ peratura de ioo° K (comparable a la diferencia entre los puntos de congelación y de ebullición del agua). que antes fue un pequeño pla­ 266 www. Entonces. La teoría cosm ológica de Hans Hoerbiger.propuesta de V elikovsky. hasta los m ejores amigos de V eli­ kovsky. es un problema que no re­ solverem os aquí». nada exige con más apremio una solución y reconciliación con los principios de la dinámica celeste. el pla­ neta puede ser capturado para convertirse en la luna del mayor.FreeLibros. sino en espirales elípticas orienta­ das hacia dentro. se basa en una sucesión de lunas que fueron capturadas por la Tierra. En consecuencia. más rá-' pida su espiral.32 Sagan también señala lo que cualquier lec­ tor atento de V elikovsky percibirá: que éste se vuelve muy vago y difícil de seguir cuando llega a la mecánica exacta del frenado de la Tierra.

la Atlántida). su teoría explica que.. Luego. queda aniquilada prácticamente toda la vida en la Tierra y sobreviene una Edad de H ielo. hasta que las mareas del planeta cercado se elevan kilómetros y sus criaturas adquieren dimensiones extraordinarias. dos excepciones notables fue­ ron Denis Saurat. distinguido profesor y amigo del general De Gaulle durante la guerra. el satélite continúa dibu­ jando espirales cada vez más hacia dentro en torno a su com pa­ ñero. Bellamy. pie­ dras. Entretanto. la Luna se desmorona bajo la presión del cuerpo m ayor y sus frag­ mentos se estrellan contra la superficie de la Tierra: barro. hasta la llegada de la próxima luna. más corto es su «mes» y más intensa su gravedad. en cuanto es capturada una luna. La teoría de H oerbiger halló pocos seguidores fuera del Tercer Reich. para quien el A p oca­ lipsis no era una predicción del futuro. Saurat y Bellam y hicieron mucho hincapié en el mito de razas gigantes como habitantes anteriores de la T ie­ rra. En este paroxism o.FreeLibros. en el desierto de G ob i y en el Sáhara) y su invasión en otros (por ejemplo. W EL) da cuenta de las edades de hielo. por último.3* A sí se explican todos los cambios climáticos en el pasado. Mientras que los supuestos de Hoerbiger. y el planeta vuelve a rebosar vid a. Pero plantas y ani­ males acaban despertando de los mares otra vez. explica H oerbiger. su tirón hace que la corteza terres­ tre resbale. pues. También explica el movimiento polar. así como la desaparición de los océanos en algunos lugares (por ejemplo. como los de Velikovsky. una gruesa capa de hielo. su superficie se cubre de hielo.36 La «Teoría del m undo de hielo» ( Welteislehre o. E l excéntrico prehistoriador francés M arcel Boscher (cuya obra conozco sólo a través del resumen de Robert C h arroux)39 267 www. el núcleo metálico y. explicando su hipertrofia por el tirón hacia arriba de la ú l­ tima luna que se acercó. sino el testimonio de una catástrofe pasada.. desplazando los Polos. los diluvios. ofrecen soluciones para algunos enigmas históricos. S. y H. dejan tranquilamente sin respuesta enormes interrogantes de la dinámica celeste y terrestre. una vez captado. los gigantes37 y otros fenómenos de que constan los mitos. Finalmente. sim ple­ mente.neta orbitando alrededor del Sol entre la Tierra y Marte. Cuanto más se acerca.me .

cada elemento es una parte conocida de la m itología popular de visitas extraterrestres y de la historia catastrófica. de la que. la Tierra sufrió ma­ rem otos.me . una catástrofe terrorífica cau­ sada p or la oscilación de los Polos. 2. sino el hogar de otra raza altamente desarrollada: la de los selenitas. sin embargo.. que dice Boscher que resultó en la raza amarilla. N i H oerbiger ni V elik ovsky reivindicaron ninguna fuente parapsicológica. L os libros de R obert Charroux explotan estos temas con fines sensacionalistas. erupciones volcánicas y. El entrecruzamiento de los seleni­ tas con los terrícolas inferiores. [. En un marco muy distinto. los selenitas decidieron invadir la Tierra cuando se presentó la ocasión de un acercamiento. que habría ter­ minado por intervención de una luna a la deriva que.. m uy al contrario. no es un planeta muerto. querían que se les reconociera como científicos en el sentido moderno. que también dio como resultado el increm ento de la velocidad de la gravitación y el aumento de las fuer­ zas de atracción. luego. espiritual o revelada para sus teorías. O frece un cuadro alternativo de la Edad de O ro. y ya oiremos hablar más de ellos en su momento. una versión más moderada de la teoría hoerbigeriana fue la planteada por «Helio268 www.FreeLibros. y a los ojos de éstos parecían dioses bajados del cielo. no hallaron dificultad en derrotar a los terrícolas.. quedaba ahora debajo de Asia. puede justificarse en relación con el famoso p a­ saje sobre los «hijos de Dios» tomando a las «hijas de los hom ­ bres» en Génesis 6. que antes había pasado por Siberia. Cuando la órbita de la Luna quedó más cerca. en el esce­ nario de Boscher. [. Boscher no proporcionaba ninguna base científica o intelec­ tual para su teoría. El ecuador. dotada de poderes parapsicológicos y con más de dos metros y medio de altura.se une al grupo con su postulado de una humanidad temprana que vivía en un estado de perfecto equilibrio. A l verse en peli­ gro debido a que su excesiva aproximación al Sol estaba enrare­ ciendo la atmósfera lunar..] L o s invasores. de estatura gigantesca y provistos de armas atómicas.J A lgunos continentes quedaron sepultados y otros emergieron de los océanos.

y tierras que habían sido cálidas se volvieron frías y viceversa. La gente tiende a olvidar. guía y fundador de los atlantes». 269 www.40 Aunque no parece que haya dos fuentes que coincidan en cuándo y cómo ocurrió. cuando intenta calcular la posición exacta de la Atlántida. verem os que hay maneras más templadas de alcanzar el mismo resultado. Inglaterra: La catástrofe que desem bocó en el hundim iento de la A tlántida la causó la captura del planeta Lucifer en el campo gravitacional de la T ie­ rra. ya que eran más cortos antes de la captura de la Luna. Este capítulo ha abordado versiones del mito que lo sitúan en un contexto repentino y catastrófico. una entidad que le hablaba a una comunidad de Cheltenham. pues tal era el ángulo del eje de la Tierra en aquellos tiem pos.. [.FreeLibros. L os Polos aparecieron donde había estado el ecuador. com o lo estaba el país h oy conocido com o Inglaterra.me ..000 años aproxim ada­ mente. H ubo una inclinación com pleta del eje de la Tierra que hizo que m uchos territorios se eleva­ ran y otros se hundieran. que el continente se hallaba en la zona sur de la Tierra. En el siguiente.Arcanophus. el giro del eje terrestre es un tema om ­ nipresente. contando los años tal como los conocem os hoy.] ¿Cuánto duró esa civilización fabulosa? 10. que lo convirtió en la luna que vemos hoy.

me . E l experimento que determinó esto fue obra de Jacques E u ­ gène d ’ Allonville. Caballero de Louville ( 16 7 1. y por lo tanto (puesto que se conocía la latitud de Marsella) calcular la oblicuidad pre­ cisa de la eclíptica. res­ petada por sus colegas de la Académie des Sciences y de la R oyal Society de Londres. lo ideal sería que se hubieran hecho exactamente desde el mismo sitio.17 3 2 ) . era cons­ ciente de que la cifra ptolemaica era 23o 5 1 ’ . cuan­ do hubo astrónomos que compararon sus mediciones con las que habían heredado de Ptolomeo. con la intención expresa de m edir la altura del Polo N orte celeste tal como se veía desde allí.FreeLibros. Dom inicus Maria N o vara1 (muerto en 1504).CAPÍTULO I 5 UNIFORMITARISTAS Las semillas de la teoría de un cambio gradual en la oblicui­ dad de la eclíptica se sembraron a principios del siglo XVI. A l retirarse se estableció temporalmente en M arsella.2 Este sol­ dado profesional que se retiró en 17 1 3 para dedicarse a las matemáticas y la astronomía era una figura estoica y austera. de lo que concluyó que se había modificado en los años intermedios. uno de los maestros de Copérnico. mientras que él la estimaba en 23o 29’. Pero tanto sus cifras como las de Pto­ lom eo resultaban demasiado vagas para la astronomía tal como se había desarrollado dos siglos después. 270 www. Para establecer una au­ téntica comparación entre una medición antigua y una moderna.

pudo acer­ carse más a la idea moderna de la edad de la Tierra..D e Louville eligió M arsella para su experimento por un re­ sidente anterior de la antigua ciudad portuaria. toda prehistoria del declive del ángulo era un misterio. para él. si las conclusiones de Lou ville eran correctas.me . Fue tam­ bién él el primero en determinar que el polo del cielo no coin­ cide exactamente con ninguna estrella. descubrió que era de 23o 30’. En el capítulo 5 ya mencionábamos el extraordinario viaje de Piteas al N o rte.7 Pero Voltaire nos recuerda que «a los filósofos les en­ cantan los grandes cam bios en la escena mundial.000 años.5 Él había leído la cifra de 24o para la oblicua en las Matemáticas útiles para la lectura de Platón de Teón de Esm irna. parecían respal­ dar la teoría del Caballero de Louville de una disminución cons­ tante del ángulo desde la creación del mundo. Dissertation sur les changements arrivés dans notre globe (1749): observó que. habría que sumar un m ovimiento más a los que hasta entonces se conocían de la T ie­ rra.8 Una vez dem os­ 271 www. La cifra de Piteas era 20’ m ayor (23o 50’). Jean-Sylvain Bailly. Voltaire (1694-1778) trató del descubrimiento de Louville en una de sus obras de divulgación científica.C .6 y de más de 25o según los brahmanes de la India. A finales del siglo IV a.4 y que cabía asumir que seguiría así indefinidamente. Ambas. A sí que Louville concluyó que la oblicuidad debía de estar dism inuyendo a razón de un grado cada 6. cuyas especulaciones sobre un hogar ár­ tico revisábamos en el capítulo 3. si el índice de declinación era de un grado en 6.FreeLibros.C. De modo que. todos los climas entrarían por turnos en las zonas tórridas y gla­ ciales en un plazo de dos millones de años más o menos (6.000 x 360o). al que no asustaban las grandes cifras. Él afirm ó que. igual que el populacho quiere diversiones espectaculares». Pero B ailly no quería contemplar. Piteas había calculado con gran precisión la latitud local y la oblicuidad de la eclíptica.3 Cuando el Caballero de Louville observó la oblicuidad de la eclíptica desde M arsella. aproximadamente. m ayores que la medición actual. Piteas de M assilia. una fecha para la Creación anterior a 6000 a. rebatió con detenimiento los descubrimientos de L ou ville. Voltaire. hallazgo que confirm aron otros astrónomos. y el primer griego que entendió la relación entre las mareas y la Luna. al menos no por escrito.000 años.

p o ­ breza. no reflejaba más que «eras de perfidia. F ou rier pensaba que un argumento para su teoría era el hecho de que el eje estuviera descolocado.FreeLibros. ¿qué había aportado a la raza humana aparte de guerras. y sin em bargo. miseria. Viviendo en la Fran ­ cia napoleónica. injusticia. de modo que sólo se sacrificara al cas­ quete polar la parte menos útil del globo. El profeta de M ontm artre Pero ¿acaso la civilización no es otra form a de caos. sólo podía concebir que la raza hu­ mana y su globo se encontraran en una enojosa primera infan­ cia.me . y al que al fin sucedería una madurez más cuerda y más sana. o si sigue un m ovimiento de vaivén. queda por ver si gira de form a continuada. con su enfo­ que sensato. revoluciones y debilitamiento físico».trada la inconstancia de la oblicuidad. como dio a entender Jean-Jacques Rousseau? A l filósofo Charles Fourier (17 7 2 -18 37 ) no le cabía la menor duda. que creía en una providencia caritativa. veía a su alrededor a la sociedad más civilizada que el mundo hubiera conocido. habrían man­ dado a éste de la civilización al caos y vuelta otra vez.” ¿Por qué iba D ios a colocar el Polo N orte en tal posición que quedasen inservibles las valiosas tierras y los mares del norte de Asia? Según todos los indicios.10 E l. de hecho. disparates económicos y la represión de todos los sentimientos naturales? La civilización no le parecía mucho m ejor que el estado de barbarismo que pretendía remediar. opresión. La historia entera. sufriendo un caótico y doloroso período de ajuste análogo al de la dentición. o si tiende a acercarse al plano de la órbita de Jú piter o Saturno. A d ­ vierte que es imposible tener una respuesta segura mientras sólo dispongam os de un siglo de observaciones y sólo llevemos treinta años considerando estos asuntos. dice.9 Voltaire. es el extremo opuesto a los que ven en el desplaza­ miento gradual del eje una revelación de las fuerzas dominantes que. Entonces el actual océano Á rtico podría ser una zona de próspero comercio marí2 72 www. entre las bambalinas de la historia del mundo. habría estado mucho mejor situado un poco más abajo del estrecho de Bering.

diseñándolo e im aginándolo. era reacio a criticar la sabiduría de D ios. G oza de alguna que otra alusión com o inventor del so­ cialismo -qu e no es poco. Aunque las regiones polares están actualmente fuera de servicio. que canalizará la energía del Sol hacia la Tierra. duración que resta importancia a los 5. pues la Tierra está destinada a adquirir una «corona boreal»: una inmensa aurora boreal visi­ ble incluso desde el grado sexagésimo de latitud.12 Fourier advertía de que este fenómeno. aunque cósmico de origen e inevitable a la larga.FreeLibros. dice. el afortunado estado de Arm onía se p ro­ longará unos 70. A sí. se pensaría.ooo años 5. Fourier.000 año« -o nq Creación Diluvio b Presente Coronas boreal y austral c. el P olo Sur adquirirá a su vez una «corona austral». Entonces el Polo disfrutará de un clima comparable al de Andalucía o Sicilia y el hemisferio norte se volverá fértil por entero.y com o un utópico cuya 273 www. y todo el globo estará en cultivo. Una vez establecido. así que propuso una solución de com prom iso. N o hay ningún filósofo ni remotamente parecido a Charles Fourier. Calculó que la corona boreal aparecerá cuatro años después de la fundación de la «Arm onía». timo.000 años. A l final llegarán 5. U nos siglos después. seguidos de la muerte natural del planeta.000 años más o menos de caos prelim inar en que nos vemos atrapados actualmente.Nacimiento Infancia ‘Armonía Terccra ercera edad f.me .000 años de senilidad y declive. depende para el momento exacto de su llegada del progreso de la propia humanidad hacia la madu­ rez social. 8000 años estancamiento Extinción de las coronas Muerte Fin del mundo Ilustración 22: Ciclo de la inclinación axial (Fourier). análogos a los 80 años de una vida humana. prevé Fourier un ciclo mundial de unos 80. no obstante.'3 que es como llamaba al estado social ideal al que dedicó su vida entera. pronto se calentarán e iluminarán.000 años.

000 años. ocurrida en la fase prematura y caótica de la historia de la Tierra junto con el envenenamiento de los mares. Sus ideas. La dejó anotada a mano sobre el gran gráfico de la historia mundial de 80. y ya apenas se lee siquiera su nombre. y la publicó al año siguiente en Théorie des quatre mouvem ents. Pero hace ya tiempo que el pedestal de su monumento en M ontmartre perdió su estatua. fueron lo bastante estrambóticas como para llamar la atención de los su­ rrealistas. se supone.FreeLibros. el eje de la Tierra estaba aún más inclinado que ahora. En años posteriores.me . Antes. H acia el centro del ciclo de 80. incluida la corona boreal.visión inspiró las prim eras comunas de Estados U nidos. la muerte de la Luna y el D iluvio Universal. como por otras figuras casi o l­ vidadas que intentaron recrear el universo a imagen de su propia e inspirada inteligencia? Fourier desarrolló lo esencial de su teoría.000 años que había aparecido en su libro de 1808.000 años hay un «período crucial» de unos 8. que contienen un marcado elemento erótico. Luego viene la «reducción postrera de la oblicuidad de la eclíptica» durante los milenios del declive de la Arm onía. en que Fourier indica un «asentamiento temporal de la eclíptica». fundida para contribuir a al­ guna de las guerras de la civilización. ¿Qué vínculo oculto despierta en el investigador so­ litario un genuino afecto por él. desarrolló su pensamiento cosm ológico para adoptar una teoría de alteracio­ nes en la oblicuidad del eje terrestre. fijación hemisférica del Sol. el «apogeo de la fe­ licidad». muerte natural y caída y disolución en la Vía Láctea».000 años de muerte y agonía del globo. y cuando el libro se reeditó en 18 4 1. después de su muerte. giro del Polo del globo al ecuador. entre 1 799 y 1807. fin de la nutación y la rotación del eje. y. A partir de estos comentarios breves. la «muerte espiritual del globo. L a se­ gunda nota de Fourier continúa con el establecim iento de la A rm onía y la corona boreal: «temprano incremento de la obli­ cuidad de la eclíptica». al final. parece que Fourier se imaginaba el eje de la Tierra haciendo una rotación completa. se incluyeron las apostillas.14 La primera anotación habla de la «temprana reducción de la obli­ cuidad de la eclíptica». en el transcurso de su ciclo vital (véase 274 www. un «incremento postrero de la oblicuidad de la eclíptica» du­ rante los 5. en relación con la eclíptica.

A lo mejor. P or lo visto.me .Ilustración 23: La precesión de los equinoccios. N o da ningún motivo para este movimiento.FreeLibros. El modo en que se evitará que eso afecte negativamente a los habitantes es algo que ignoramos. como tampoco para los demás acontecimientos de la evolución y la in­ volución simétricas de la Tierra: tenemos que aceptarlo como una ley inherente. el eje empieza y termina para­ lelo al ecuador. en la instauración de la Arm onía y en su fin. está perpendicular. su «dicha suprema» bastará para evitar que se conge­ len y se tuesten de form a alterna. inculcada por decreto de Dios y sólo descu­ bierta por Fourier. y en el punto medio del ciclo está estático. el diagrama). de nuevo paralelo al ecuador. 275 www.

M ackey trabaja con la vista puesta hacia delante tanto como hacia atrás. Pero. redescubierto por Hiparco en el siglo II a. pero. no estaba solo en sus intereses. radicales y simples.L o s estudiosos de Fou rier han perdido prácticamente toda esperanza de poder rastrear las fuentes de sus ideas cosm ológi­ cas. En sus Principia m athem atica. D ebido a las presiones gravitatorias que ejercen el Sol y la Luna en dicho abultamiento. pero la pobreza en la que siempre vivió le impidió poseer una biblioteca. para explorar las consecuencias ulteriores de tal desplazamiento.me . conocido por los antiguos.1* Se trataba de Sampson Arnold Mackey. el eje de la Tierra describe un círculo m uy gradual en relación con las estrellas. Inglaterra. donde recogió más de una idea que luego desarrollaba vis­ tosamente en sus propios textos. En la misma época exactamente. y un concepto paranoico de la misión que tenía encomendada no le dejó dar crédito a nadie más. En otras palabras. en vez de li­ mitarse a comparar la inclinación actual con alguna otra dada en el pasado. es necesario explicar bre­ vemente el fenómeno denominado «precesión de los equinoc­ cios».'6 N ew to n demuestra que la precesión de los equinoccios es resultado de la form a de la T ie­ rra. E l zapatero de N orw ich Si bien Fourier urdió su teoría de la inclinación axial en her­ mético aislamiento. y explicado matemáticamente por Isaac N ew ton. Tuvo una copia de Harm onices M undi L ib ri V (Cinco libros sobre la armonía del m undo.C. para poder seguirlas. sobresale más de 27 kilóm etros en torno al centro. un zapatero de N orw ich. Sus conclusiones son grandiosas. que no es una esfera perfecta. sino un esferoide achatado. En conse276 www. refle­ xionaba en una línea m uy similar. de las que ésta no es en absoluto la más rara. 16 19) de Johannes Kepler. un autodidacta de lo más atractivo. que era un lugar común entre los astrónom os de principios del siglo XI X. M ackey. Su lectura habitual se limitaba a los perió­ dicos.FreeLibros. debió de ente­ rarse de alguna form a de la disminución gradual del ángulo eclíptico postulada por Louville.

en los que el eje del N orte polar describe un círculo alrededor de un polo celeste fijo en la cabeza de la constelación Draco. Por eso la posición del Sol en el equinoccio de primavera es li­ geramente distinta cada año.C.400.o o "q o 0 c fo o . determinados a partir de la Tierra. al retroceder a través del Zodíaco a razón de un signo cada 2. D e la combinación de ambos m ovi­ mientos se desprende que el eje no describe un círculo. En algunas épocas el eje terrestre apunta a una estrella.C .000 años. que tienen lugar cuando el Sol se encuentra en estos dos puntos de intersección. y entonces hay una estrella polar. -180o +450 N -135o -90o -45o -23 1/20 o° +90° +1350 N +1800 Ilustración 24: Un ciclo de inclinación axial (Mackey). las posiciones de los polos celestes. y también a zonas sin estrellas.160 años más o menos. en el transcurso de casi 26.000a. Asimismo acepta la disminución del ángulo de inclinación a razón de un grado en unos 6. cuencia. Presente N. se mueven alrededor de un eje central en el cielo.000 años.FreeLibros.oood . la p osición de la «Edad de O ro» se alcanzará dentro de unos 150.me . Una consecuencia de este movimiento es que los puntos de intersección del plano ecuatorial terrestre con la eclíptica (el plano de su órbita alrededor del Sol) se mueven en un círculo gradual que corresponde al descrito por el eje. 130. En consecuencia. En milenios pasados apuntó aproximadamente a Vega y a D eneb.C. N 0 .oooa. M ackey supone que el ciclo precesional dura 25.000 años. Esto hace que se muevan los equinoccios de primavera y otoño. llevará algo menos de seis ciclos precesionales reducir la presente oblicuidad a cero. la última estrella de la cola de la O sa Menor. M ackey cree que cada vuelta precesional altera el ángulo de oblicuidad exactamente cuatro grados. sino una espiral decreciente que acabará haciéndolo apuntar directamente al polo celeste (véase el diagrama). ijo.000 años. Por lo tanto. Actualm ente señala a un grado de distancia de Polaris. 2 77 www.

Hace algo más de cinco ciclos precesionales.me . el sol habría brillado noche y día. sino con toda la fuerza del calor ecuatorial. el sol habría caído de pleno a mediodía en el solsticio de verano. y no con los pálidos rayos de las «noches blancas» de San Petersburgo. el ángulo de oblicuidad habría sido de 45o. En el verano septentrional. al encontrarse 278 www.FreeLibros. Proyectando su mente muy atrás en el pasado. mientras que en el día del solsticio de invierno no habría aparecido en abso­ luto. más abierto habrá sido el ángulo. y habría habido varios días de invierno sin sol.de un sol perpetuo. Más temprano aún. M ackey pudo imaginarse las horribles consecuencias de este movimiento para la vida en el planeta. A medida que la espiral del eje lo acercara cada vez más a la eclíptica. en la latitud de Ottawa o Turín. En la mayoría del globo. y por lo tanto más intensas las alternan­ cias de verano e invierno. un verano más que tropical habría alternado con un crudo invierno. Cuanto más retrocedam os. mien­ tras que a medio verano un número creciente de días habrían disfrutado -s i puede decirse así. Cuando llegara a encontrarse en el mismo paralelo que la eclíptica.Ilustración 25: La «Edad del Horror» (Mackey). y a medianoche sólo rozaría el horizonte. el círculo ártico y el trópico de Cáncer están muy apartados: uno en la latitud 66° 1 3 ’ (a 23o 2 7 ’ del Polo N orte) y el otro a 23o 27’ del ecuador. las dos condiciones se intensificarían. con lo que el círculo ártico y el trópico de Cáncer coincidirían. tendría lugar durante va­ rios miles de años lo que M ackey llama la «Edad del H orror». los círculos polar y tropical se habrían solapado. Esto significa que. En el presente.

Si contamos hacia atrás 6.) 279 www. mientras el (ahora) P olo N orte pasaba de apuntar justo al Sur a subir en espiral hacia el ecuador. A meses de calor insoportable suce­ dería cada año un invierno de absoluta oscuridad. es propenso a la acuciante debilidad de los mitólogos con tendencias esotéricas. y las notas. que es la de inventar fantásticas derivaciones de palabras: su máxima cota de absur­ didad la alcanza al asociar a los siete rishis o rachas de los Vedas con lonchas'1' de panceta. llegamos a la fecha aproximada de 400. sigue el mal ejemplo de Erasm o D arwin y algunos otros estudiosos de la época de form ular sus hallazgos en verso. de la T..estable en el polo celeste. Los dioses gemelos de los C abiros de Samotracia A xiero y Axiocersa.000 años por cada grado de latitud atravesado por el m ovim iento en espiral del eje. A l parecer. porque nunca la afirma de forma categórica. M ackey concibió su teoría en total aislamiento y luego tanteó a sus conocidos haciendo circular el poema entre ellos. Adem ás. Pensaba que su gesto más audaz era «adoptar una visión * Rashers en inglés. Pero hay otras derivaciones igual de inverosímiles.'7 son sólo uno de los muchos ejemplos de la mi­ tología y el sim bolism o antiguos que a M ackey le parecen rem itir al doble m ovim iento axial.FreeLibros. un tratado de m itología com parada.18 porque los prim eros representan franjas o zonas y las segundas vienen marcadas con ellas. (N . cuyas imágenes están pies con cabeza y ca­ beza con pies. para luego completar el poema con unas notas explicativas que cuadruplican su longitud. pero en el hemisferio meridional. mientras que al hemisferio opuesto le tocaba asarse al sol.000 antes del presente para la «Edad del H orror». La explicación del propio M ackey del movimiento axial no es tan clara como yo la he intentado presentar. Cualquier referencia m ito­ lógica al fuego o al desastre la considera un recordatorio de la Edad del Horror. ¿Y antes? E l eje debió de haber seguido un camino análogo. M ackey no nos da ningún motivo para creer que el eje de la Tierra haya hecho nunca otra cosa que repetir este gesto de expansión y contracción. El poema es pura alegoría. Para empezar.me . tardando 90 giros en ir de un Polo al otro y volver.

que le hicieron leer -cabe imaginar con cuánta condescendencia. él sugiere 45°. Por Sampson A rn old Mackey. a M ackey le impactó la ignorancia que demostraban Volney y Dupuis. devolviendo a sus fábulas y sím bolos su significado original. por un im presor local.21 alentó a M ackey a publicar la suya. La aparición en 1826 de una popular obra del reverendo C .000 años. lo que le hacía pen­ sar que los trópicos habían sido mucho más amplios de lo que son ahora. de Bernadin de SaintPierre. como dice él.C.20 The Wonders o f the H eavens D isplayed (Exposición de las maravillas del cielo). con «algunas notas explicativas». lejos de sentirse abru­ mado por el descubrimiento de tan elevada erudición. Al poema y las notas añade un apéndice sobre el «Cóm puto hindú del tiempo». Clarke estaba convencido de la edad de la Tierra por las pruebas de restos animales y ve­ getales hallados fuera de sus climas actuales. con la cabecera « The M ythological Astronomy o f the Ancients D em onstrated. pero sus admiradores le animaron a seguir adelante y publicar el poema de form a independiente.FreeLibros. C om o hemos visto antes con las cifras de Louville para el índice de modificación del ángulo de la eclíp­ tica. C larke. esto habría sucedido hace más de cien mil años.1’ de ahí que pusiera en duda la fecha ortodoxa para la Creación de hacia 4000 a. seguramente una defensa de sus puntos de vista. by restoring to their Fables and Symbols their original meaning. P re­ tendía completar su poem a con una obra llamada La teoría del tiempo. así como los prejuicios cristianos de los especialistas de Asiatic R e 280 www.C . Organic Rem ains (Restos orgánicos) de Parkerson y N e w Researches (Nuevas investigaciones) de Volney. amigo de Rousseau. Pero. M ackey vio publicado su poema el 16 de julio de 1822. que modificaba el texto bíblico para per­ mitir que la Tierra tuviera una edad de al menos 140. Shoe-m aker» (Dem ostración de la astronomía mitológica de los antiguos. Ancient M ythology (M itología antigua) de Bryant.retrospectiva tan vasta de la Antigüedad».me . basado en las mejores fuentes de que disponía: artícu­ los de The Evangelical M agazine y Missionary Papers.Asiatic R e searches. y Etudes de la N ature (edición en inglés de 1796). Esta publicación hizo que el docto artesano adquiriese renombre y. zapatero). le dio acceso a las bibliotecas de más de un caballero de N orw ich. By Sampson A rnold Mackey.

1823). a la que llamó The Key o f Urania. era un escéptico en cuanto a religión: no era reacio a un deísmo amplio y humanístico.searches. 1829) y Anacalypsis (18 3 3 -18 3 6 ). cuyas guardas abrirán todos los m isterios de la Antigüedad.FreeLibros. como Dupuis y Volney. M ackey ofrece sus propias versiones. pero estaba sujeto al mismo impulso del espíritu humano que ellos: las ansias por acabar con el control mental de Estado e Iglesia. 281 www. añadió «El análisis de los textos judíos. M ackey y Higgins. Robert Taylor. De inmediato se lanzó a la «Parte segunda» de su M ythological Astronomy. autor de The C eltic Druids (Los druidas celtas. Robert Taylor. y por emplear la libertad así ganada en cultivar un sentido más generoso del cosmos. y a par­ tir de ahí todo el espacio y el tiempo. en la medida en que se halle en ellos alguna relación con la su­ blime ciencia de la astronomía». the wards o f which w ill unlock all the mysteries o f A ntiqu ity (La clave de U rania. A quí demuestra que aprovechó las lecturas de los franceses y sus exámenes alegóricos de anti­ guos relatos épicos -especialm ente los de H ércules. aunque absuelto.me . autor de A ncient Mysteries D escribeá (Descripción de misterios antiguos). Mackey. y G od frey H iggins. Volney. Después de ocuparse de los hindúes. encausado por sátira política y blasfemia en 18 17 . expuesta por Dupuis. a los que tantas cosas se les habían pasado por no co­ nocer la tan esclarecedora teoría de M ackey. La teoría astronómica de religiones antiguas. anticipando las hoerbigerianas al leer el siempre amoldable Apocalipsis como una descripción histórica de las condiciones diferentes de la Tierra en un pasado remoto. Seguramente M ackey no conoció a estas personas. Sansón y C risto . pero mostraba un desprecio feroz por los dogmas de la Iglesia. Richard Carlile (encarcelado de 18 19 a 1825 por publicar las obras de Thomas Paine y demás literatura ofensiva). era en sí misma una invitación a expandir la imaginación abarcando todas las religiones de la Tierra. predicador de las doctrinas de Dupuis desde «El pulpito del diablo» (encarce­ lado de 1827 a 1828 y de 18 3 1 a 1833 por blasfemia). Form a parte de un movimiento librepensador de las décadas de 1820 y 1830 en Inglaterra que acogió a defensores de la libertad de ex­ presión como William H one.como descripciones del paso del Sol a través del Z od ía­ co.

22 y tres años después: «Es bien sabido que. reim pri­ mió el poema de M ackey en 1886.000 años. osaron contaminar ese suelo sagrado de arte y ciencia». de L.25 Esta orden esotérica enseñó la doctrina de M ackey en forma de un ensayo breve distribuido entre los neófitos. en el caso de las fuentes hindúes. pienso que debo decirlo..me . de Thomas H. Y segunda. Burgoyne. A . aunque a él no se le nombra excepto com o «iniciado de nuestra noble orden».23 H. H .920 años. de modo que el ciclo completo de 360o lleva cien giros.24 y. aún se conserva un vasto cuerpo de ciencia antigua. la latitud total que cubre cada giro de la espiral pasa de 40 a 30 36’. de L. Blavatsky llamó a M ackey «el adepto por sí mismo de N o rw ich ». llamado «La clave hermética». «Los hindúes eran un pueblo instruido y refinado cuando nosotros vivíam os en bosques y nos cubríamos con pieles». la Hermandad Hermética de Luxor.FreeLibros. com o en la versión de Mackey. turcos ni monjes.28 Su director (Peter Davidson) señala que «S. tuvimos a unos traba­ jadores externos activos m uy anteriores al establecimiento de nuestro círculo exterior [en i884]». por consiguiente. Primera. al período de un giro se le otorga el tradicional número precesional de 25.27 Cam bian dos cosas del esquema de Mackey.26 En él se cita el poema de Mackey. en época de Alejandro. pero dejó de publicarse antes de poder añadir las notas explicativas. como verem os. Estos cambios socavan la mayoría de los respaldos m ito­ lógicos de Mackey. secretario de la H er­ mandad. por el hecho de que los indios eran versados en astronomía hace cientos de miles de años. y no no­ venta. preferencia que él considera justificada. el órgano de la H . o. H . y tampoco. en un ciclo de sólo 24. y de esta fuente adquirió sus conocimientos de astronom ía antigua. Puede que se tropezara con ellas cuando era miem­ bro de la Hermandad de Luxor. de L ..La antiortodoxia de M ackey concuerda con un sentimiento pro indio poco habitual para su época colonial. H.2? Uno no sabe cómo tomarse 282 www. que se basan en latitudes específicas y. dice en 18 2 3. tal como se la conoció luego. N i siquiera los griegos. sin interfe­ rencia de judíos. en Cachemira. ante todo. de misioneros m odernos. citó algunas de sus teorías con aprobación. M ackey era el neófito de un iniciado de la H . P. o simplemente H. The Occult M agazine.

M ackey fue un pensador especialmente original.500 millones de años.esto: si es un caso de afiliación postuma de una persona que no está en posición de confirm arla o negarla (procedimiento habi­ tual en algunas sociedades secretas) o si es verdad que M ackey estaba involucrado en alguna orden esotérica de su época que ya propugnó la teoría. la Tierra habrá completado dos ciclos en el transcurso de su exis­ tencia. y de varios miembros del Alba D orada en Inglaterra. A l cabo de 2. Su adopción a fin a­ les de siglo por la H . 283 www. expone con gran sencillez una visión de la historia del universo digna del propio Mackey. a través de terceros. ¡Q ué sorpresa. sin duda. volviendo a su punto de partida. el ci­ clo empezó de nuevo. E l investigador debe inclinarse por la p ri­ mera opción mientras no surjan nuevas pruebas. U U .30 E l que escribió él mismo en 19 72. En cualquier caso. encontrar a un científico moderno de respetabilidad intachable proponiendo tres cuartos de lo mismo! Se trata del geólogo aus­ traliano George E. descendiendo otra vez hasta la horizontal. Teoría geológica m oderna Cabría pensar que teorías como las de Fourier y M ackey sólo podían brotar de las mentes de iluminados que se creían dotados de una visión divina de la historia cósmica. o de Theodor Reuss y Karl K ellner (fundadores de la O rd o Templi O rientalis u O T O ) y R u d o lf Steiner en Alemania. René Guénon en Francia. W illiams. Dentro de unos 500 millones de años.FreeLibros. editor de un gran volumen de tra­ bajos sobre m egaciclos. Entonces continuó su camino. con el eje paralelo a la eclíptica. pues. responsable de la teoría más minuciosamente lograda de todas las teorías del movimiento axial. Sos­ tiene que la Tierra com enzó en su form ación.me . Barlet y. recogido en el libro Megacycles.500 millones de años había trazado el círculo completo. de la mayoría de miembros fundadores de la Sociedad Teosófica en E E . H . garantizó que pasara por las manos de iniciados com o Papus. hace unos 4. Poco a poco se fue levantando (o cayendo) hasta quedar perfectamente recto. Luego. Un cambio muy a largo plazo. de L.

y en sentido contrario. «cuyo microbandeado rítmico y lateralmente persistente desafió antaño las interpretaciones que empleaban principios uniform itaristas». W illiams cita indicios a favor de glaciaciones ocurridas exactamente en las épocas apro­ piadas. la p o ­ sición de la «Edad de O ro»). Rem ontándose más en el tiempo. Durante el período en que el eje coincidió con la eclíptica. coincide con las eras del Jurásico Superior y el Cretácico Infe­ rior. alcanzaron sus máximas dimensiones». En cuanto al futuro. y eso es exactamente lo que sugiere Williams como causa de ciertos fenómenos geológicos. E l propio Williams. al ritmo al que se vayan desplazando los cli­ mas estables». E l comienzo de la variedad de estaciones com portó.FreeLibros. por supuesto. en especial las for­ maciones de hierro bandeado del Precambriano. cuando la Tierra no estaba ni demasiado vertical ni de­ masiado horizontal. admite que el ritmo de su cambio no es detectable. «cuando los saurópodos. en artículos de opi­ nión.05” de arco que exigen aquéllos. es decir. cuando «gran parte del mundo disfrutaba de un clima cálido.33 U na objeción evidente a los ciclos inmensamente largos de Williams es que se sabe que el ángulo de la eclíptica se desplaza a una velocidad m ayor de los 0.31 sin que sobrevinieran edades de hielo. los dinosaurios más grandes de todos. la extinción de esos animales poco adaptables. dice que en los próxim os 500 millones de años «la m ayor parte de la vida terrestre migrará poco a poco hacia el ecuador. hace unos 120 millones de años.000 millones de años. y lo 284 www. según el cómputo de Williams. sobre lo cual se han escrito varios trabajos científicos. Cosa que explicaría la penetración en los círculos polares de una ve­ getación exótica que precisa doce horas diarias de luz solar. tropical o subtropical».32 Dichas formaciones se han encontrado en el desierto australiano occidental y datan de hace 2. Williams también menciona que la época de oblicuidad o° (es decir. de la penúltima «Edad del H orror».Las pruebas que aporta Williams comprenden el largo inter­ valo de entre hace unos 230 millones y unos 10 millones de años.me . parece ser. se habría dado un espectacular contraste de cli­ mas cada año. Esto podría haber sido consecuencia del último pe­ ríodo en que la posición del eje fue vertical o casi vertical.

pues. m uy p ru ­ dente.com para con la velocidad observada de 47” . llama a ésta «oscilación de la oblicuidad» para distinguirla del cambio secular que él postula.FreeLibros.54 Desde este punto de vista geológico.me . y por el ca­ mino sufre más de una sacudida adicional. pero. la Tierra tambaleante de los ocultistas continúa ahí. sólo que se tambalea con una lentitud extrema. 285 www.

000 años aceptados por los literalistas bíblicos. obviamente. pero sin duda es un hecho atestiguado que. El único de sus muchos libros con alguna aspiración erudita.2 La explica­ ción continúa: Puede que el lector com ún no lo sepa. A quí.me . y que hay prue­ bas abundantes de que los humanos existieron mucho antes de nuestras actuales razas. la naturaleza y el alcance del Diluvio bíblico es. de quien se afirma que estaba relacionada con la Hermandad de L u xo r -d e hecho. Randolph se posiciona de lleno del lado de la ciencia. lo escribió con el fin de dem ostrar que el mundo es bastante más viejo que los 6. quien podría ser casi su o rig en -1 es el médium y mago sexual es­ tadounidense y mulato Paschal Beverly Randolph (1825-18 75).FreeLibros. totalmente indepen­ diente de cualquier tipo de elemento m ilagroso». 1862). un m ovim iento oscilante. existe un tercero. aparte de Sampson Mackey.CAPÍTULO I 6 TEORÍAS COMBINADAS O tra persona. si se des­ carta el antojo de un furioso Yahvé. La contribución de Randolph a uno de los debates más vivos del siglo XIX vio al menos seis ediciones. además de los m ovimientos diurno y orbital de la Tie­ rra. E l cálculo de la fecha. que requiere extensos 286 www. Su causa es un tema aún más delicado. PreA dam ite M an (El hombre preadamita. un aspecto importante en cualquier libro de este estilo. y nos asegura que «la catástrofe fue el resultado de la ley natural.

D icho d es­ plazam iento es el de la desviación del eje de la Tierra. Se cree que cuando este m ovi­ miento de la Tierra llega a un extremo. basado quizá en Mackey. de hecho). El m ayor nivel reciente de calor se dio en los Polos no hace menos de veintidós mil años. en mitad de una de esas oscilaciones que al final. por lo tanto. A sí lo describe: El planeta de este sistema que entonces giraba sobre su eje en una órbita entre las de M arte y Jú p ite r ESTALLÓ en dos f y produjo el cintu­ rón de asteroides]. para un período. grandes y pequeñas. y puede que el deshielo fuera entonces la causa del D ilu vio de N o é . o que verá hasta que una convulsión final acabe con ella.FreeLibros. como consecuencia de la desviación del eje de la Tierra. en tiempos prehistóricos. y por supuesto también el ecuador. Randolph está per­ fectamente justificado al deducir por los mitos de pueblos anti­ guos que hubo varias inundaciones. com o planeta habitable».000 años indica un ciclo de esa magnitud. sino de todas las del globo.me .. nos pregun­ tamos si Randolph no estará confundiendo la precesión con algo que oyó.períodos de tiempo para realizar un solo desplazam iento.4 Randolph lo fecha entre los años 42000 y 58600 antes del presente. y una serie de desplazam ientos «mantenidos» es irreconciliable con un movimiento oscilante regular. sus Polos.. Pero resulta que lo que está imaginando es un cambio en el ángulo de la eclíptica. Pero el de N oé no fue el único diluvio. y es seguro que los Polos se han desplazado de form a mantenida más de una vez. Su alusión al calor y al frío no tiene sentido. M ucho antes de N o é (o Adán. y tiene lugar un gran cam bio en la temperatura no sólo de la región polar. En resumen. «sucedió el acontecim iento más tremendo que la Tierra haya visto nunca. el nivel de frío en los Polos es terrible. con preferencia por la fecha más distante. se mueven. y qué quiere decir con «su extremo». A l princi­ pio parece hablar de la precesión de los equinoccios (el tercer m ovim iento de la Tierra) y que su posterior mención de los 22. pienso que esta tie­ 287 www. y en consecuencia se crean allí enorm es acumulaciones de hielo.3 Las ideas de Randolph no son demasiado lúcidas. aunque es imposible saber hasta dónde. C om o resultado de ese estallido. y el frío es m ayor o menor.

. y se puso a idear una teoría que explicara tanto la pre­ cesión com o la disminución de la oblicuidad. O frece un cuadro muy vivaz (sobre todo en las páginas de muerte y destrucción. aquí omitidas).] Q ue los clim as cam biaron en esa época lo demuestran los huesos de animales tropicales y los restos de plantas tropicales que encontram os ahora en regiones heladas. dónde está el centro del círculo que describe el polo ce­ leste alrededor del polo de la eclíptica? D rayson comprendió de pronto que si el círculo dism inuía. lo que se conoce como «disminución de la oblicuidad de la eclíptica».rra cam bió de repente su eje y el ángulo hacia el polo de la eclíptica. pero evita explicar exactamente cómo los m ovi­ mientos podrían haber causado esas condiciones climáticas. U na de las teorías más ingeniosas fue la del teniente general A lfred Wilks D rayson. no podía tener un centro constante.. El último tercio del siglo X I X fue especialmente rico en espe­ culaciones sobre cómo «salvar las apariencias» de distintas obli­ cuidades registradas. que se completa en unos 32. La teoría de D rayson se basaba en una recopilación de cifras para el ángulo de oblicuidad desde el siglo XV en adelante (no creía que los griegos hubieran sido lo bastante precisos). D rayson respondió que antes era algo mayor.me . la masa fundida en las en­ trañas de la Tierra se vio alterada.000 años.6 Drayson estaba enseñando en la R o yal M ilitary Academ y de W oolwich hacia 1870 cuando un cadete le preguntó si la distancia entre el polo celeste y el polo de la eclíptica siempre había sido la misma. preguntó el brillante cadete. y vomitó fuego y llamas desde un centenar de bocas volcánicas. formado en el O bservatorio de G reenw ich. y que disminuye a razón de cerca de medio segundo por año. cambios climáticos y catástrofes evidentes a partir de datos geológicos. El recorrido del polo es un círculo alrede­ dor de un punto a 6o del polo de la eclíptica. Parte de este círculo queda tan cerca del otro 288 www... el Sol fundió el hielo en los Polos de la Tierra. [.FreeLibros. ¿Entonces.]> Randolph toca todas las teclas: su versión de la prehistoria incluye tanto el movimiento axial progresivo com o el repentino y catastrófico provocado desde el exterior. y tenía la virtud única de explicar a la vez el desplazamiento precesional y la disminución de la oblicuidad con un solo movimiento (véase el diagrama). [.

Los círculos ártico y antàrtico tendrán entonces su 289 www. Eclíptica Ilustración 26: Teoría de Drayson. se llegará dentro de bastante poco.Polo. a medida que lo siguiera el Polo de la Tierra. basándose en la velocidad precesional observada.alrededor del polo de la eclíptica que. Pero la principal diferencia experimental entre los dos ciclos es que el de D rayson tendría «estaciones» porque.FreeLibros. Por supuesto. su inclinación aumentaría y decae­ ría gradualmente en un radio de acción de unos 12 grados. -m ás pequeño. calculó D rayson.me . en 31. en el ciclo precesional calculado tradicionalmente en 25. al ser mayor. A l punto de mínima oblicuidad. el círculo de Drayson.756 años.920 (y científicamente en 25. tardaría más: él lo estableció. y los 23o se alcanzarán exactamente en el año 2295. de la . se ha creído que el Polo de la Tierra ha ido viajando alre­ dedor de éste. durante si­ glos.868) años.

El círculo ártico habría des­ cendido entonces hasta el norte de Inglaterra. el de máxima oblicuidad. A sí pues.me .tamaño mínimo. se alcanzó su­ puestamente en 13584 a. Blavatsky. Isis sin velo (1877).000 años atrás.000 años.. vio en el ciclo de Drayson la explicación a los in­ viernos cada vez más cálidos registrados en los últimos 2. y que se repetiría siempre que se alcan­ zara el extremo del ciclo de 32. pero periódica­ mente catastrofista en sus consecuencias para la superficie del planeta. terremotos y otros trastornos cósmicos». el pri­ mero avanza despacio hacia la Línea [ecuador] y el segundo.960 años).C . D rayson creía que la congelación y el deshielo alternados eran la verdadera expli­ cación de los vestigios de la Edad de H ielo que había tenido lugar 15. va reem­ plazando las inmensidades inhóspitas de los gélidos Polos.FreeLibros. que se acer­ can vagamente a medio período precesional (12. cuando el ángulo entre el eje y la eclíptica había aumentado a 35o. con la menor diferenciación de estaciones a lo largo del globo. En su prim era obra desta­ cada.894 años (Lino).000 años. Alfred Barley. la teoría de D rayson es gradualista en su aspecto cósmico . Este cambio de climas va acompañado necesariamente de cataclismos. P. con su vegetación exuberante y su bulliciosa vida animal. La historia cataclísm ica de B lavatsky Volvamos ahora a H.800 años (H erodoto) y 13. pero sólo para el invierno. Su seguidor de los años veinte. Hasta cierto punto se iba a ver confirm ada en los ciclos de M ilankovitch de la geología moderna (véase el capítulo 18).7 C ita com o «casi cier­ tos» dos de los períodos asignados en la Antigüedad al Gran Año: 10.y a que la Tierra sigue tranquilamente su curso precesional-.8 290 www. la más fecunda fuente de ideas sobre el tema que nos ocupa. al que seguiría un verano tropical. que contemplan un ciclo de variación de 4 1. aunque lejos aún de la posición de la Edad de O ro. de verticalidad absoluta. escribió sobre la catástrofe que cierra cada G ran A ño (magnus annus) de la historia de la Tierra: «Los climas polar y ecuatorial cambian gradualmente de sitio. El otro extremo.000 años para la oblicuidad del eje.

1' En el esquema de Blavatsky.'3 El primero de ellos. como el cometa de Boucheporn (que ella rechaza ex­ presamente). E l eje de la rueda se inclinó.'4 la Tercera o lemuriana. cada una de las cuales aparece en un continente distinto. Cuando la Tercera Raza se encontraba hacia el punto medio de su desarrollo. etc. y el momento que tiene desig­ nado está registrado en uno de los grandes Ciclos Secretos». tres están ocasionados por un cambio en la inclinación del eje terrestre. U na alteración posterior del eje aparece descrita en el «co­ mentario tradicional» a Las Estancias de D zyan .12 De los siete pralayas -períodos de descanso o vacío . «Fohat» dice. dice el antiguo texto.me . llegó con el fin de la segunda Raza.esos versos crípticos. cuando requiere nuevas fuer­ zas y un cambio para su suelo. Estos cambios form an parte de la economía del planeta. El Sol y la Luna dejaron de brillar sobre 291 www. el agua también. leemos. pues «así como la tie­ rra necesita descansar y renovarse. sino de un plan divino dispuesto para el desarrollo de la raza humana. que Blavatsky cita a menudo para aclarar . cuando el eje regresó rápidamente a su grado de inclinación previo. y que desemboca en un cam bio final en el eje».’ ni de un m ovimiento mecánico.o complicar aún m ás.10 C o m o ya adelantábamos en el capítulo 2. fue mucho más explícita sobre la cuestión de la historia del cataclismo y sus causas. N o se trataba de un agente externo fortuito. alzando otra vez la tierra fuera de las aguas para que fuera el hogar de la siguiente R aza-R aíz. La inclinación de la Tierra arras­ tró debajo de los mares a todo el segundo continente (H iper­ bórea) con sus razas. entre 1885 y 1888. resultado todo ello de una revolución geológica.C uando Blavatsky escribió La doctrina secreta. entonces llegó otro bandazo. «se da un cambio secular en la inclinación del eje de la Tierra.. que cambien los climas. De ahí que surja una redistribución periódica de tierra y agua. y ade­ más tiene la inteligencia universal para guiarlo».que concluyen las siete Razas-Raíz.FreeLibros. nombrando a la potencia ejecutiva o demiúrgica dentro de nuestro sistema solar «sirve tanto como cualquier cometa. con una configuración de tierra y mar distinta. el «plan divino» de la teosofía blavatskiana comprende una serie de siete RazasR aíz.

Las aguas fluyen hacia ambos extremos. dice. en todo caso. reinó una vez un clima semitropical. en las regiones árticas. Éste fue el tercer pralaya de las R azas. un solo día y una sola noche..que.. Cada año comprendería.. y que ésta es su posición natural: Cuando la rueda gira al ritm o habitual.'5 ¿C uál se supone que fue la posición del eje cuando el Sol y la Luna todavía brillaban sobre las apenas físicas cabezas de los prim eros lemurianos? B lavatsky afirma reiteradamente . De darse eso. sus extremidades (los Polos) coinciden con su medio círculo (ecuador). la gente conoció la nieve.y los geólogos están de acuerdo. con el Polo N orte apuntando lejos del Sol. com o afirma el paréntesis explicativo de Blavatsky. la definitiva transformación física de la Tercera Raza en la incipiente huma­ nidad física. Blavatsky fue mucho más generosa con M ackey que con mu­ 292 www. y hom bres. en la posición de la Edad del H orror de Mackey. hay un gran alboroto en la faz de la tie­ rra.FreeLibros. con la eclíptica o el ecuador celeste. y nuevas tierras surgen en pleno cinturón (tierras ecuatoriales).. cuando va más despacio y se inclina en todas direcciones. los P olos nunca podrían coincidir con el «ecuador» de la tierra. Luego habrían su­ frido un invierno largo y oscuro. A h í empezó. otro com entario que trata sobre este período sugiere que la Tierra estaba. L o s que no perecieron. P or extraordinario que parezca. en verano. los lemurianos del Ártico habrían tenido sin duda el Sol y la Luna sobre sus cabezas. plantas y ani­ males em pequeñecieron en su desarrollo.las cabezas de aquellos N acidos del Sudor [los prim eros lemurianos]. el hielo y la escarcha. mientras que las de los extremos están sujetas a los pralayas p or in m ersió n . por así decirlo. con el eje ho­ rizontal al polo celeste. de hecho.'8 Por supuesto.17 cualquier inclinación del eje que les com­ porte un verano más cálido sólo supondrá un invierno más largo y frío.'6 Pero el lector que haya seguido el razonamiento hasta este punto se dará cuenta de que. dadas las actuales ubica­ ciones de las regiones polares N orte y Sur (y Blavatsky dice que no han cam biado).me . se quedaron con el tamaño y la inteligencia de un niño.

y el conjunto de la situación resulta de lo más descon­ certante. tras lo cual el territorio polar recuperó su posición directamente bajo los rayos so ­ lares. que apun­ tara al Sol. dice Blavatsky que los territorios polares se volvieron inhabitables y un nuevo con­ tinente se form ó entre Á frica y Australia. en vez de a alguna estrella. cuando sobrevino una especie de penum bra de muy corta duración. Los pueblos que so­ brevivieron. pues los H ijos de la N oche dejaron su desapaci­ 293 www.me . el eje de la Tierra cambia gradualmente su inclinación respecto a la eclíptica. según leemos: los H ijos de la N oche (o de la O scuri­ dad) y los H ijos del Sol (o de la Luz). Se libraron terribles bata­ llas entre ellos.19 H e aquí la versión pre­ ferida de entre sus fuentes: Según la vieja doctrina.chos de sus predecesores y la mayoría de sus contemporáneos. pero su eje no. se dividieron en dos clases diferentes. pero ¿quién puede negar que hace millones de años ocurrieran cambios en el m ovim iento de la Tierra que no tienen lugar ahora?20 La única manera de que ese día y esa noche anuales no fue­ ran iguales era que el eje terrestre m odificara su orientación en el transcurso de su órbita alrededor del Sol. Ninguna de nuestras fuen­ tes ha sugerido aún nada por el estilo. Pero se acerca más a la verdad que muchos otros de carácter más científico y especialmente teológico». y en el período referido [la temprana Tercera Raza] dicha inclinación era tal que un día polar duraba el pe­ ríodo com pleto de la revolución de la Tierra alrededor del Sol. Está claro que la Luna siempre muestra la misma cara a la Tierra. poniendo fin a la temprana Tercera Raza. Después de que el eje se desviara de esta posición inexplica­ ble. se trata de algo que supone unas condiciones y unos movimientos que a la astrono­ mía le costaría mucho imaginar. De su explicación del desplazamiento polar dice que es «inge­ niosa. aunque en su conjunto no esté libre de herejía ocultista. Tal vez cabría suponer que el ciclo precesional coincidía con la revolución anual. Puede que esto contradiga la astronomía tal com o se enseña y en­ tiende hoy en día. Pero aun así sigue sin explicarse la penumbra de corta du­ ración.FreeLibros. ya plenamente físicos. es decir.

17 y en cada ocasión ha habido que inventar un nuevo 294 www. Blavatsky es explícita respecto a los dos tipos diferentes de cataclismo.21 Esto es fácil de entender.me . e invadieron las regiones ecuatoriales de sus hermanos más afortunados. Los polos se han invertido tres veces». fue. sino que continuaron bien en­ trado el período de nuestra quinta Raza.FreeLibros. Los movimientos axiales.ble tierra. Eso fue hacia el final del M ioceno. al­ gunos de sus elementos.24 que por lo visto incluyeron la invención o el descubrimiento del Zodíaco. La Atlántida se vio abocada a su fin por una serie de alteraciones en el movimiento axial. sin embargo. durante un tiempo. hace 8 50. «Datos arcanos muestran que incluso desde la época del establecimiento regular de los cálculos zodiacales en Egipto. la Atlántida. com o resultado de convulsiones subte­ rráneas y la rotura de suelos oceánicos. con sus meses invernales sin sol.26 y dejaron vestigios muy escasos en lo que hoy son las Azores. las Ber­ mudas. así como de sus continentes. se solapa­ ron de form a continuada. no cesaron con la des­ trucción de la Gran Atlántida. «tierra de felicidad». y un pasaje de La doctrina secreta señala que disfrutó de la primavera perpetua de un eje enderezado.22 que en la ac­ tualidad se denominan «exógeno» (causado desde el exterior de la tierra) y «endógeno» (causado desde la tierra misma). Importantes islas atlánticas resistieron hasta el fin a las inundaciones registradas por Platón. que hicieron que el grueso del territorio (las islas-continente de Ruta y D aitya) se hundiera en el Atlántico. las Canarias. pues parece referirse a una situación no muy distinta de la que vivim os en el presente: las tierras desapacibles son las regiones extremas del Á rtico y el Antàrtico. El cuarto continente. etc. aunque las siete R azas-R aíz se hayan sucedido una tras otra en un lapso de millones de años.000. de la que ahora se ausentaba el sol durante meses en­ teros. se iniciaron los «registros astronó­ micos de la Historia universal». pero en este caso no a través de lo que Blavatsky llama el «fenómeno sideral» de un desplazamiento axial. El tercer continente o Lem uria fue destruido a su vez.25 B lavatsky deja claro que.23 Hacia la mitad de su curso. que tuvie­ ron lugar hacia 110 0 0 antes del presente. sino que pereció por un «fe­ nómeno geológico».años.

desde entonces. y «la eclíptica se había vuelto paralela al meridiano». su presentación caótica deja al estudioso. sino sólo movimiento precesional. es decir.29 lo que coincide con Mackey. habla de mitos de «la era en que los dioses abandonaron la Tierra y tuvieron que ascender al cielo».FreeLibros. por desgracia. Blavatsky 295 www. Entonces invita al es­ tudioso a «ejercitar su intuición y relacionar estos hechos entre sí.Zodíaco. Blavatsky otorga entre 75. Su doctrina secreta proclama que la historia del comportamiento de la Tierra en el pasado no tiene nada de regular y ordenada. a merced de su propia intuición. pues. datados ambos en el septuagésimo m ilenio antes del p re­ sente. es éste. cuando los signos del Zodíaco no rodeaban el horizonte. Para este período comparativamente reciente. es si B lavatsky se está refiriendo a inversiones repentinas de los Polos o bien a un desplazamiento gradual del estilo del que se imaginó Mackey. no se ha dado ninguna perturbación axial destacada. cuando pasamos de esas razas inconce­ biblemente tempranas a épocas más relevantes para la nuestra. los trópicos retroce­ den desde el Polo cuatro grados en cada revolución». de lo que se de­ duce que. una vez realizada la labor de ponerla en orden. Asim ism o. sus antiguas razas tampoco se asemejan a nosotros.32 Desde entonces. pero. L a época del H om o sapiens tal como la reconoce la ciencia -el últim o millón de añ os.000 y 80.ha sufrido vuel­ cos periódicos del globo. por lo que sería erróneo p ro­ yectar en ellas las sensaciones que experimentaríamos bajo unas mismas circunstancias. y que en el pasado se han dado situaciones que no se asemejan en lo más mínimo a nada de lo que conozca la ciencia.30 Esto ocu­ rre cuando el eje y la eclíptica coinciden. o bien a ambas cosas. Si puede aventurarse algún resumen. afirma claramente que «Cada año sideral.000 años (nadie duda de ello) y un ángulo de inclinación en paulatina dism inución (teoría de Louville). A l mismo tiempo.3' B lavatsky no escatima información. la Tierra ha seguido un ciclo precesional de algo menos de 26. sino que se arqueaban sobre el cénit de N orte a Sur. el último de los cuales nos dejó en la situación que conmemoran el zodíaco egipcio y la Gran Pirám i­ de. En algún momento.28 La pregunta crucial.000 años de edad al último zodíaco egipcio (el nuestro de ahora). no puedo decir más».me .

33 L o que im plica que. cuando escribió la primera de sus obras enciclopédicas. a los que no conocería. Papus y S ain t-Y v es d’A lveyd re El ocultista francés Papus (18 6 5 -19 16 . Se trata de la ley de los ocho polos terrestres. nacido Gérard Encausse) fue durante un tiempo admirador de Blavatsky y miem­ bro de su sociedad. un respiro de unos 16. como hace él. pero sin proyectar estos m ovim ientos.FreeLibros.coincide con Mackey. se fijó en Louis Michel de Figaniéres. Traité élémentaire des sciences occultes. Puesto que esa armonía no existe.000 años». al final del año sideral. En lo que concierne al futuro. y cuyas lunáticas teorías hemos esbozado en el ca­ pítulo 14. En cam­ bio. según la tradición secreta y no la ciencia ac­ tual. ¿De dónde viene esta inclinación de la eclíptica con respecto al 296 www. la Tierra se permitirá otra convulsión.868 años).34 En conse­ cuencia. que nos limitaremos a nom­ brar. en forma de cataclismos geológicos y diluvios. Papus escribe: Si el ecuador y la eclíptica coincidieran. la Tierra se encontraría en un estado de armonía física desde el punto de vista de estaciones y cli­ mas.me . «esto deja a la humanidad en general. en el pasado más lejano. ya se había desilusionado de la teosofía. Blavatsky no nos da muchos motivos de preocupación en nuestra época. puede ocupar ocho posiciones sucesivas con respecto al ecuador. y a nuestras razas civilizadas en particular. Dice que el trópico aún tiene que recorrer 2 1/2 0 antes del fin del año sideral (que ella cifra en 15. Pero cuando pudo disponer de La doctrina secreta. y de dicha oscilación se derivan las sutiles transforma­ ciones que experimentan los continentes y que se graban en la memoria de la humanidad. sin más detalles. con resultados calamitosos para sus criaturas. Cada Polo terrestre. los Polos terrestres oscilan pe­ riódicamente. uno de los numerosos videntes de los que se encaprichó ese hombre extremadamente inteligente. tuvo poco en cuenta cual­ quier teoría que ella hubiera podido emitir al respecto.

Aquel año.ecuador? Todas las iniciaciones son unánimes en este sentido: viene de la LUNA. ansiosos por vincular su prestigioso nombre a sus iniciativas. si no miró más que el diagrama de M ythological Astronomy llamado «Cyclobthiad». Mission des Ju ifs (1884). que Saint-Yves había retirado antes de publicar su obra más extensa. Papus lo instó a enmendar la omisión de un capítulo sobre Je ­ sucristo.. el Archéométre.. Papus estaba preparando la séptima edición de su popular libro. quien.FreeLibros. Papus añade la interesante observación de que Inglaterra no desaparecerá nunca de esta forma. En un trabajo posterior fue algo más explícito y dijo que cuando un Polo sucede al otro.36 Cuando. sobre todo en la colonización británica de esos restos de continentes hundidos. Y pudo haber sabido de M ackey por sus colegas de la H er­ mandad Hermética de Luxor. Saint-Yves mencionó también la sabiduría brahmánica que radicaba en la base de su gran esquema de co­ rrespondencia universal.37 debió de mencionarle el tema de los cambios catastróficos a su «maestro intelectual» Saint-Yves d ’A lveydre. y que sólo muestra ocho giros de espi­ ral. al menos en lo que atañe a los ocultistas parisinos. En esta carta. y el espíritu de aventura siempre se manifestará en alguna parte. Saint-Yves vivía prácticamente recluido en Versalles. porque los ingleses representan la «nación aventurera par excellence». decidió hacerle una reve­ lación confidencial a su discípulo. Saint-Yves volvió a escri­ bir con franqueza sobre su devoción por C risto y el principio del Am or. lo que lo enfrentaba lamentablemente con Fabre d’O livet y otros esotéricos no cristianos. en enero de 1897. Para entonces.me . ¿Pero qué son esos «ocho Polos terrestres» de los que nadie más parece haber hablado? Es posible que Papus los sacara de Mackey.” En el capítulo 14 hemos visto cómo las visiones de Michel de Figaniéres le dieron la idea de una luna reacia a ocupar su lugar con las demás masas que conformaron la primitiva Tierra. dejando sólo sus montañas a m odo de islas. E l fragmento en el que 297 www. en 1896-1897.. las dis­ tintas masas de tierra se hunden por debajo del océano. que lo habrían adulado. pero él no creía que sus ideas fueran para esta edad del mundo.

50 0 años: una inversión catas­ trófica de los Polos. Guarde. Más que nunca. conocido también por los profetas y discípulos de Nuestro Señor Jesucristo. violado de era en era por la perversidad de las razas dominantes. Saint-Yves nunca dijo una palabra más sobre 298 www. Pero la desviación en la sustancia humana comportó la de toda la sustancia planetaria. que finalizó con un ciclo de dieciocho años. la del planeta entero: la veloz movilización del meridiano magnético en cír­ culos pequeños. no sólo por amor a la verdad. después del ciclo en cuestión. estos secretos espantosos de la antigua universidad de la Iglesia patriarcal. como saben nuestros geógrafos. Este principio. correrá la misma suerte que la Atlántida. con un eje coincidente con el del cielo. la subversión y recensión polar. esto es. la Europa marítima. Luego sigue una desviación. éste es el tercer movimiento a gran escala (m ouvement séculaire).me . la incli­ nación de los Polos (tercer movimiento a gran escala).explica los cambios de la Tierra merece una lectura completa: Los 1 1 . y por lo tanto el estado biológico normal del planeta. enterró bajo los mares a la raza impía y su continente. de naturaleza divina. El hecho. un secreto terrible entre muchos otros. Saint-Yves define el estado «normal» del globo. la verdad debe mantenerse fuera del alcance de los profanos. Y. sino por caridad hacia aquellos que la man­ cillarían. que mandó a Caín al país de Nod. que es con el eje perpendicular a la eclíptica. lo que el Principio Espiritual debe mantener. Finalm ente llega el súbito y cuarto m ovi­ miento. se supone que por detrás de la órbita anual y el ciclo precesional. Por lo que sé. y su ley. que in­ crementa la oblicuidad de la eclíptica paripassu con la decaden­ cia humana. desconocido para la ciencia y gobernado por una ley cí­ clica que hace que ocurra cada 11. estimado caba­ llero. La ley de este ciclo es inherente al hecho de un cuarto movimiento terrestre. son la consecuen­ cia de un principio espiritual de beneficencia y orden general. des­ conocido aún por los científicos. dentro de unos doce siglos. preci­ pitó a la cumbre desde su cénit a su nadir y. en una palabra.’8 En esta cita. por último. y.500 años de que usted habla son el resultado de un cómputo sobre los ciclos astronómicos brahmánicos.FreeLibros. tiende a mantener o restaurar un estado de la Tie­ rra equilibrado.

El eje se vuelve oblicuo por el vicio humano.50 0 años que le confía a Papus en la carta lo aplicamos al esquema proporcionado en Mission des Ju ifs.C.C. 350 a. Com o Fabre d ’O livet. un gobierno mundial y una religión unificada. Edad de Bronce. 1950-3100 d. Destrucción de la Atlántida. que conducirá al Diluvio y a una nueva Edad de Hierro.C . (1 x 1. como hemos mencionado en el capítulo 14. Com parando esto con el esquema guenoniano de Jean Phaure por un lado y con el de Blavatksy por otro (véase el ca­ pítulo 2).: Tetra Yuga. Caracterizada por el establecimiento de la sinarquía.-1950 d. Papus fue lo bastante cortés com o para guardarse el contenido para sí. y es el de que la Atlántida sucum bió en un cata­ clismo que trastocó los Polos. y que el siguiente ha de acabar con nuestra actual civilización.C.150 años): Dvapara Yuga: Edad de Plata.: Diluvio.el tema. El eje retorna gradual­ mente a la vertical (movimiento de Louville). 299 www. La carta de Saint-Yves debe entenderse a la luz de una visión megahistórica que. (2 x 1. Restableci­ miento del eje vertical.me . Si este ciclo de 11. era lo contrario de las tradicionales griega o hindú. ya tenga una personalidad de «hierro» o de «oro».150 años): Satya Yuga: Edad de Hierro. consideraba las cuatro yugas de cualidad ascendente.150 años): Kali Yuga: la Edad de Oro «se abre ante nosotros» [en 1884]. veremos que hay m uy poco consenso en la cronología esotérica.500 años. (4 x 1.FreeLibros. (unos 1.200 años después de 1897): inversión de los Polos al final del ciclo de 11. no descendente.C. Hacia 3100 d.C. aunque hubiera podido adornar posteriores ediciones de su tratado.C. se puede sugerir la siguiente reconstrucción:39 hacia 8400 a. 3800-350 a. 8400-3800 a. Pero hay uno que empieza a emerger de entre nuestros ilum inados.

o les resultaba indiferente ese nivel de discurso. por su continuo esfuerzo 300 www.me .. para ver cómo han tratado nuestro tema en los últimos ciento cin­ cuenta años. Lo de nuestro últim o grupo de autoridades ya es otra historia. Seguramente la razón es que la m ayoría de ellas carecían de form ación científica y o bien no eran conscientes de los problem as físicos que planteaban sus teorías. o un humilde «escurrimiento polar». que explicó en Principia Mathematica qué haría falta para que el eje de la tierra giratoria cambiase: [.] Pero añádase en cualquier lugar entre el Polo y el ecuador ma­ teria acumulada en forma de monte y esto.CAPÍTULO I 7 D ESPLA ZA M IEN T O POLAR Aunque las personas mencionadas en los tres capítulos ante­ riores estaban deseosas de presentar sus distintas teorías del cambio del eje de la Tierra. pocas quisieron dar una explicación física de cóm o ocurría tal cosa. se muevan o no los Polos de la Tierra en relación con las estrellas. mientras que otros prefieren el más vi­ goroso «vuelco terrestre».. La opinión general es que. Parece ser que el fundador de esta es­ cuela de pensamiento fue sir Isaac N ew ton.FreeLibros. Algunos de ellos ponen a su teo­ ría el discreto nombre de «desplazamiento polar». lo hacen en relación con la propia superficie de la Tierra. En este capítulo nos centraremos en gran parte en los científicos.

El prim er tratado exhaustivo tal vez fuera el de Frederik Klee ( 1 808-1864). su ac­ titud hacia la Biblia es respetuosa pero no fundamentalista. y los Polos actuales eran por entonces ecuatoriales. él 301 www. Por m otivos bastante distintos a los de los científicos de hoy. en su origen. entre la longitud de la isla del H ierro (18 o O) y el punto opuesto.me . que se extendía hacia el Polo Sur en tres penínsulas: Sudamérica. la Tierra se movería buscando el equilibrio en torno a un nuevo par de polos. K lee concluye que la única manera de encontrar una explicación satisfactoria a todos los cambios es asumiendo que hubo un desplazamiento del eje rotacional de la Tierra. sino un cambio de ubicaciones sobre la Tierra atravesada por el eje. llegó. En la edi­ ción francesa de su libro dedica mucho espacio a la teoría del barón René de Boucheporn.FreeLibros. no obstante. Antes. estaba probablemente en el ecuador.3 Lo de K lee no es un m ovim iento axial. especialista danés que publicó un libro sobre el D i­ luvio. perturbará el movimiento del globo. Esto fue mucho antes de que se considerasen seriamente las consecuencias de semejante acontecim iento. a la conclusión de que. aunque seguirían apuntando a las mismas estrellas. Syndfloden.4 Sin embargo.por alejarse del centro de su movimiento. dice. que creía repentino y bastante violento.2 Después de repasar los distintos territorios desaparecidos desde esa época como resultado del D iluvio. quien en 1844 había sugerido que la causa del movimiento del eje fue un cometa. que era de un uniformitarismo estricto. El enfoque de Klee mezcla la geología con el estudio de fuentes mitológicas. En cuanto a la causa de dicho desplazamiento. Asia y N o r­ teamérica estaban unidos al Polo N orte de modo que formaban un continente de tamaño prodigioso. los territorios de la Tierra formaron un solo continente: «Europa. Á frica y O ceanía».1 En otras palabras. quizá porque la emergencia repentina de montañas no tenía cabida en la tem ­ prana geología moderna. Klee no estaba preparado para especificarla. Vistos desde la superficie. haciendo que sus polos vaguen por su superficie describiendo círculos en torno a sí mismos y los puntos opuestos a ellos. en Copenhague (1842). los polos se habrían desplazado a una nueva ubicación geográfica. si una montaña lo bastante grande se al­ zara de pronto.

de un total de 40o.6 D em ostró que la fuerza centrífuga que a día de hoy hincha los océanos de la Tie­ rra en torno al ecuador haría. al igual que las grandes migraciones. como él la suponía. causados tal vez por la dislocación de estratos al enfriarse la Tierra. Algunos territorios emergerían y otros desaparecerían bajo el mar. En 1 848. pero no siendo rígida. más que en su exterior. pensaba. aunque éste creía en posibles des­ plazamientos graduales del Polo. Los cambios en la dirección del Sol o en su salida. se explican fácilmente. que el bulto cambiase de posición. ¿Qué podría causar esto? L u b ­ bock pensaba que el eje quizá se desplazaba debido a cambios en la distribución del terreno.7 D arw in pensaba que los Polos podrían desplazarse indefinidamente si la Tierra fuese más o menos plástica. el primero de sus muchos trabajos sobre cosm o­ logía. John Lubbock tom ó el relevo en un trabajo que presentó a la Geological Society de Londres: «Sobre el cambio de clima derivado de un cambio en el eje de rotación de la Tierra».* Klee dedica gran parte de su libro a la mitología comparativa y a las teorías sobre la m igración de razas. Pero la fase precatastrófica de Klee. un aconteci­ miento natural. si se desplazaran los Polos. C om o muchos otros creyentes en la catástrofe histórica o prehistórica. De esa rigidez lo había con­ vencido su colega lord Kelvin. E l propio Darwin reconoció que el Polo podía haber avan­ zado de 10 o a 15 o. aunque altamente civilizada. no es una Edad de O ro. H abía tanto interés en la teoría de Lu bbock. Su estudio aspiraba a limitar la especulación. fue. Klee se limitó a persuadir prim ero a los científicos de que tuvo que haber ocurrido.me . como veíamos en los ca­ pítulos 3 y 4. fueron un tema candente de la ciencia contempo­ ránea. encuentra abundante apoyo para su teoría en textos antiguos.mismo estaba seguro de que esa causa había que buscarla dentro de la Tierra. incluidos la Edda. la causa ya la buscaría luego. que. que George D arw in (el hijo de Charles) se propuso controlarla en un ar­ tículo de 1877. con un m áximo de 30 en cualquier período geológico. por ejem plo. Incapaz de hallar una explicación al desplazamiento polar. incluido en los planes del Creador con el fin de originar un orden de cosas más perfecto. pero 302 www. el Génesis y el Apocalipsis. en época remota.FreeLibros.

1907). los Polos fluctuaban arriba y abajo. C om o señaló sir George Darwin.8 Este concepto. a través del océano Pacífico. de la tierra. Por ejemplo. como de­ m ostró H einrich Simroth en D ie Pendulationstheorie (La teoría de la ondulación. lo tom aron por un ex­ céntrico. al parecer la flora terciaria de Ecuador y Sumatra no se vio modificada durante la era del Pleistoceno (Edad de Hielo). En los primeros años del siglo X X . El objetivo de la teoría de la ondulación era explicar la dis­ tribución de ciertas plantas y animales. Sin embargo. Alaska y Groenlandia. Su dirección venía dictada por dos fuerzas: Polfluchtkraft (fuerza de fuga de los Polos) y W estwanderung (avance hacia el Oeste). causadas por la rotación de la Tierra. hasta su posición actual. en esos lugares. También sería más fácil para sus continentes moverse flotando por la superficie. el clima no había cambiado. un grupo de alemanes llegó m ucho más lejos que D arw in y K elvin al proponer una «ondulación polar».me . no astrónomos. En 1902. mientras que se había alterado considera­ blemente en casi todos los demás sitios del mundo. sobre todo los geólogos estadounidenses. Esto implicaba que.FreeLibros. al N orte y al Sur. que abrumaban a la oposición con el peso de su saber. Pero aque­ llos científicos. que nunca m odificaron su latitud. Wegener concibió los continentes com o placas que flotaban en el cuerpo. postulaba un eje de oscilación que atravesaba Ecuador y Sumatra. a lo largo del meridiano 10 o al este de Greenw ich. y no como trozos de cáscara sobre un huevo duro. un planeta con la corteza llena de fluido tendría muchas más posibilidades que nuestra tie­ rra sólida de ajustar su form a para lograr el equilibrio en torno a su eje. acuñado por Reibisch en 19 0 1. Kreichgauer ela­ boró un mapa donde el Polo N orte emigraba desde la Antárti­ da en el Precambriano. ellos eran geólogos y biólogos. la ortodoxia astronó­ mica de principios del siglo X X favoreció el modelo rígido de la Tierra. cuando A lfred Wegener (188 0 -1930) propuso la teoría de la deriva continental en 19 15 . no se molestaron en explicar cómo y por qué se había com portado así el Polo: al fin y al cabo. a su alrededor. C on el fin 3 °3 www.tuvo el efecto contrario. pues desató una nueva oleada de entu­ siasmo por los desplazamientos polares a gran escala. más blando. A sí que.

entonces son más que concebibles unos ajustes polares a gran escala. provocando inundaciones masivas en algunos lugares. el único océano primordial. el continente primordial en el que todos los actuales encajan inge­ niosamente como en un puzle. los conocimientos ha­ bían cam biado y la Tierra volvía a considerarse lo bastante fluida. durante mucho tiempo. E l desplazamiento de los Polos y la redistribución de tierra y mar son «el huevo o la gallina» de la paleontología. por lo que sus mapas especulativos de las antiguas for­ maciones continentales eran m uy diferentes a los que aceptamos hoy. como para replantear las ideas de Wegener. podían ajustar sus niveles con mucha m ayor rapidez. cualquier estudioso de la geología está al corriente de las placas tectónicas y del mapa de «Pangea». Se cree que. pero ¿cuál fue primero.FreeLibros. Wegener tenía que ubicar los Polos de los que se habían «fugado» en sitios distintos a los ac­ tuales. H ay otras dos figuras pioneras que merecen una breve men­ ción antes de que nos centremos en ideas actuales sobre el tema. Todo ello lo confirm ó Wegener con datos geológicos. El ingeniero Hugh Auchincloss Brow n (18 79 -19 75) se labró un nombre en los años cuarenta al preocuparse como lo hizo por la 3°4 www. Treinta años después de su muerte en una expedición a Groenlandia. por su parte.9 Las ideas de Wegener se apartaban tanto de la teoría geoló­ gica contemporánea que. primero en supercontinentes con nombres como Gondw ana y Laurasia. las masas de tierra se fragmentaron.de explicar su situación presente.me . por debajo de su corteza. y finalmente en los seis o siete continentes de hoy. Si los propios continentes han ido a la deriva por la superfi­ cie del globo. Los océanos. más tarde. El mismo Wegener aceptaba un desplaza­ miento polar de 6o° entre las eras Carbonífera y Cuaternaria. y por qué? Nadie está m uy seguro. y cuyas costas bañaban las olas de «Pantalasa». que se compensarían con un retrai­ miento de los mares en otros.10 A estos movimientos. los habrían seguido unos ajustes gra­ duales de la forma de la Tierra con el fin de mantener su abultamiento en el ecuador. se lo tuvo tan poco en cuenta como a Hoerbiger. dijo. H o y en día. Parecen estar causalmente vinculados.

Hapgood había ido bastante más lejos en el transcurso de su meticulosa y seria investigación. A sí. que propuso una solución típica de ingeniero: volar preventivamente el casquete del Polo Sur mediante explosiones nucleares.serían tan catastróficas para la humanidad. título que no inspiró confianza a los científicos. El punto de partida de Hapgood era el conocido pro­ blema de las edades de hielo que tuvieron lugar. y por lo tanto se fundi­ rían." Partía de una idea de A . Pero halló a un lector receptivo en Charles Hapgood. el hom bre moderno detendría el ciclo natural que Brow n creía haberse repetido en el pasado cada 7. Hapgood elaboró un libro llamado E a rth ’s Shifting Crust (El movimiento de la corteza terrestre. B row n llamó a su prim er tratado Popular A w aken in g Concerning the Im pending Flood (Despertar popular respecto al di­ luvio inminente. Respecto a la teoría de B row n. pero ahora los casquetes estarían cerca del ecuador. Esto actuaría com o la «materia acumulada» de N ew ton. ni a nadie más cuando dicho diluvio no se materia­ lizó. le parecía que «la mejor teoría para dar cuenta de una edad de hielo es que la zona afectada se encontraba en un Polo». 1948). y eso provocaría trastornos inimaginables.FreeLibros. en el que colaboró nada menos que Albert Einstein con dos cartas y un prólogo.000 años más o menos. África y otras latitudes ahora tropicales. 1958). Su solución empezaba por la observación de que los únicos lugares que ac­ tualmente tienen edades de hielo son los Polos N orte y Sur. en la India. Su eje seguiría señalando a las mismas estrellas.me .inminencia de una gran reorganización de los P o lo s. Las consecuencias de tal movimiento -B ro w n temía que sucediera en un solo día. un profesor de universidad de N ueva Inglaterra. J.12 Esto explicaría también la fauna y la flora anómalas en­ contradas bajo los casquetes polares del presente: antaño estu­ vieron en los trópicos. obligando a la Tierra a deslizarse en torno a su eje en busca de lugares más confortables para los Polos en su superfi­ cie. hasta llegar a la conclusión de que no es el 305 www. A partir de ahí. tiempo atrás. La diferencia de 43 kilóm etros entre los diámetros polar y ecuatorial se reafirmaría con respecto a la nueva posición. Adhémar: que el casquete del Polo Sur estaba creciendo y causaba un grave desequilibrio en un costado de dicho Polo. Tras diez años de investigación.

pues la redistribución pe­ riódica de la materia -G o ld habla de «cambio tectónico». y de que esto ocurre relativamente despa­ cio. desde el punto de vista humano (no se da un solo día de te­ rror). pero en absoluto más larga. el astrónom o Thomas G old propuso una elegante solución al problem a del «huevo o la gallina». la Tierra se ladearía para compensar. Debió de permanecer entonces en esa zona hasta que o bien hubo un cambio tectónico suficiente como para conducir a un desequilibrio mayor que pudieran compensar una glaciación o efectos atmosféricos.000 años atrás. según los cálculos de H apgood. al «veloz» ritmo de un grado por m ilenio. aunque muy deprisa en términos de tiempo geológico. de que si Sudamérica se alzara de pronto 30 me­ tros.cuerpo entero de la Tierra lo que se mueve con relación a su eje. que encontra­ ban pruebas del desplazamiento de la corteza terrestre hace cien­ tos de millones de años. En 1955. La Tierra. o bien hasta 306 www. escribió. lo que llevaría a una escala temporal del orden de 1 o 5 o io 6 años.exige un equilibrio diferente en torno al eje. La fuerza motriz está dentro de la propia Tierra. Hace la sugerencia.me . sino sólo la corteza. pero no dentro de la memoria humana. que llevó al Polo N orte desde la bahía de Hudson hasta su posición actual en el océano Á rtico. tan a menudo citada.13 El último movimiento. ha dis­ frutado de largos períodos de estancamiento.000 y 12. Pero la teoría en sí sin duda se respiraba en el ambiente. Pero entonces.'4 G old prosigue con la siguiente descrip­ ción del posible comportamiento de la Tierra: De modo que es tentador sugerir que ha habido unas pocas ocasio­ nes en que el eje se ha visto «libre» y ha virado a una velocidad deter­ minada por la rigidez de la Tierra y el ritmo del movimiento tectónico. se en­ contró con una trampa al verse atrapado en un pequeño ángulo por los desplazamientos de masas que su propio movimiento inducía. alternados con pe­ ríodos breves de cambio comparativamente rápido. entre 18.FreeLibros. tuvo lugar. La teoría geológica m oderna La datación que sugería H apgood era dem asiado reciente para que su teoría impresionara a los geólogos. en su rápido movimiento.

ni viceversa. y como había pro­ puesto una escala temporal inaceptable.que la distribución de tierra y agua se modificara tanto que destruyera el mecanismo de la trampa.15 Los científicos de hoy pueden ser tan imaginativos como los videntes de ayer. Sería un caso de T P W (siglas en inglés de True Polar Wander.FreeLibros. como un matrimonio bien avenido. El estudio del desplazamiento polar aún está muy tierno. aunque. Por otra parte. ¡sólo es cuestión de ceder a la tentación de v i­ sualizar el pasado con los ojos de Dios! En el sistema de G old. autor del libro de texto canónico sobre la rotación de la Tierra. H .me . supongamos que se descubre que capas sucesivamente más viejas de piedras de un lugar de­ term inado tienen sus polos «norte» magnéticos apuntando al Noroeste. y no se basa tanto en el enfoque humanístico de H ap­ good com o en la nueva ciencia del paleom agnetism o. desplazamiento verdadero de los Polos). Esto podría significar al menos dos cosas diferentes. M unk. yendo a la deriva por la superficie de la Tierra en el transcurso de billones de años y cambiando su orientación en el proceso. o desplazam iento aparente de los Polos). tal vez fuese el lugar en cuestión lo que se moviera. como era un «amateur». en cuyo caso los polos magnéticos de la Tierra p o­ drían haberse mantenido constantes. su creencia wegeneriana en una corteza en movimiento ya era compartida por un gran número de geólogos. 307 www. Puede que el polo norte magnético de la Tierra radicase alguna vez al suroeste de dicho lugar. W.17 Para cuando Charles H apgood publicó una edición corre­ gida de su libro sobre el desplazamiento polar. The Path o f the Pole (El camino del Polo. Entonces habría seguido otro período de oscilación hasta que fuese operativa una nueva trampa.18 que es­ tudia las orientaciones magnéticas de antiguas rocas y artefactos. Para inventar un ejemplo sencillo. no obtuvo un gran re­ conocimiento. el Oeste y el Suroeste. y luego se moviera sucesivamente hacia el N orte hasta alcanzar su posición actual.16 acogió el artículo de 1955 de G old como el primer «estudio serio» del tema desde el de George D arw in en 18 77. mantienen un perpetuo estado de reajuste mutuo. ni el desplazamiento polar va antes que el cambio en la superfi­ cie. 1970). Eso sería un APW (Apparent Polar W ander.

a no ser que haya pruebas de que los climas también han cambiado. desde entonces hasta el presente.FreeLibros. que. de 3 1/2 0. C om o dice D . Por norma general. «redistribuciones bas­ tante modestas de masa dentro de la Tierra pueden originar grandes fluctuaciones [del orden de 90o] del eje de rotación respecto a toda la corteza y el m anto». o del desplazamiento de la litosfera y el 308 www.me .2' En otras palabras.Pero ¿realmente se han desplazado los Polos? N adie tiene la certeza. Andrews encontró difícil de aceptar que la corteza terrestre se despegara del manto. Ju rd y dedujo que se había dado un modesto TPW de 5.7o desde el Cretácico superior hasta el Terciario inferior (80-53 mi‘ llones de años atrás). como implica la idea de un «balanceo del manto». El propio TPW se presenta de tres formas distintas.'9 G oldreich y Toomre creían en grandes desplazamientos que habían tenido lugar en una escala temporal geológica. no se debería dar por hecho que fueron los Polos los que se mo­ vieron. pero no dijeron dónde. También puede ser que tanto la litosfera com o el manto se desplacen con relación al eje de ro­ tación. Ju rdy. en un artículo de 1969. como los volcanes. «es imposible distinguir entre “ verdadero” desplazamiento polar y movimientos continentales (de la placa) a menos que pueda demostrarse que existen dife­ rencias sistemáticas entre el polo paleomagnéticamente deter­ minado e indicadores paleoclim áticos». y otro menor. mientras que la deriva continental es la explicación favo­ rita. la litosfera (corteza) puede resbalar por el manto. Ella creía más pro­ bable que los ejemplos de T PW fueran consecuencia de un vuelco de toda la Tierra. Peter Goldreich y A lar Toomre. dado un modelo cuasirrígido de la Tierra. actividad que delatan «puntos calientes»: lugares. tal como explica D onna M. O tra po­ sibilidad es que el manto resbale dentro de la corteza. según teorías geológicas recientes. don­ de el magma penetra en la corteza.20 Prim ero. Tampoco se debería asumir de forma precipitada que la corteza puede resbalar sobre el manto terrestre. pero no el núcleo terrestre (véase el diagrama). cuándo ni cómo de grandes exactamente. H. Jean A . dem ostraron una vez más que pudieron haberlo hecho. En 1985. se tiene en poca estima el desplazamiento polar. Tarling. de modo que la superficie tenga nuevos polos.

000 años. manto juntos. y de forma radical. coincidiendo con las inusuales capas de hielo del Pleistoceno. la glaciación de la m ayor parte del hemisferio norte. su postura nos devuelve a H ugh Auchincloss Brown. «N o parece haber mucha duda» escribe «de que el control fundamental de tales avances y retiradas [de las capas de hielo] tiene que ver con ciclos regula­ res en la oblicuidad del eje de la Tierra con el plano solar». hace. Si algo está claro es que los climas han cambiado. Así. a saber. Andrew s descubrió algunos períodos de movimiento polar pequeño o lento. por ejemplo. Le pa­ reció detectar otro período rápido hace cinco millones de años.FreeLibros. A l contemplar la historia del globo. que terminó hace sólo unos 10. que mueve a toda la Tierra con él.23 De modo que volvemos a un verdadero cambio axial. por su parte. Resbalan litosfera y manto Ilustración 27: Tres form as de TPW.C.22 Tarling. entre 65 y 50 millones de años. y luego. rechaza el desplazamiento polar como explicación de las edades de hielo. Éste fue el punto de 3°9 www. como causa de la catástrofe más generali­ zada y documentada de épocas recientes. un m ovi­ miento rápido de 8 o 10 centímetros al año -lo que es más rápido que cualquier velocidad actual de las placas continentales.me . a lo largo de la historia geológica.

como 310 www. según la teoría de la deriva continental. la masa de tierra de Pangea iba camino de romperse. si nos imaginamos los continentes desplegados por zonas de todas las temperaturas. que respalda con una tabla de cifras obtenidas con gran esfuerzo y dispendio.me . y que él o ella propone sin ningún sentido aparente de cómo en­ caja eso en una visión del mundo general. L . el Paleo­ ceno (hace 60 millones de años). desde el período Triásico al Eoceno. He ofrecido sólo una pequeña muestra de la teoría científica reciente. recurrió a las figuras de G oldreich y Toomre para justificar una audaz propuesta: que los Polos. y las de los «iluminados» por el otro: dentro de cada grupo hay poco consenso. mientras que los Polos estaban en los océanos? Donn muestra un mapa de la última parte de este período. uno de los ma­ yores problemas del pasado. Las mayores pregun­ tas de la cosm ología dan pie al agnosticismo. P or todo su territorio encontramos restos de dinosaurios. pero aún mucho más cerca que ahora. La distribución prác­ ticamente universal de los reptiles gigantes -un a especie que se caracteriza por su aversión al fr ío . y cada científico está tan encerrado en su burbuja intelectual como sin duda lo estaban los pobres Fourier o Mackey. ¿Q ué hay más lógico que pensar que Pangea se extendía por entonces en torno al ecuador. cuando los continentes estaban separados. Esto explica que una fauna exuberante pudiera florecer desde la isla de Ellesm ere.es. que está a 10 o del actual Polo N orte. Durante este período. hasta los cabos de Á frica y Sudamérica. en el Á rtico cana­ diense. en un artículo de 1989. Cada cual tiene una teoría predilecta. Pero el lector que la haya seguido quizá detecte cierta similitud entre estas teorías rivales de los científicos. Está aceptado que. publicado postumamente. de hecho. se habían desplazado hasta su posición actual desde lo que hoy son latitudes tropicales marinas.24 que.FreeLibros. Sólo alguna que otra vez nos cruzamos con una teoría atrevida y radical. las temperaturas del Pacífico tropical eran considerablemente más frías que ahora. y el otro al este de Madagascar. por un lado. en efecto. hasta en Spitsber­ gen. mientras que las regio­ nes ártica y antàrtica eran templadas e incluso semitropicales. sitúa un Polo a unos cientos de kilómetros de la costa de California.partida de W. aunque era mucho más compacta que los continentes de ahora. Donn.

que vuelve el mundo literalmente del revés.la de W illiams o la de Donn. que tirar la idea entera por la borda y unirse a la mayoría de la raza humana en el agnosticismo o la in­ diferencia? Sólo si nos da igual la persistencia de este arquetipo en la imaginación colectiva. N o hay dos teorías que coincidan. ya sean éstas las in­ terpretaciones de paleomagnetismo o los mitos de civilizaciones antiguas. pero aunque el arque­ tipo siga sin dejarse cazar.me . y la mayoría de ellas resultan incompatibles. y que eso da al lector la oportunidad de decidir si creer o no en su existencia. Este libro no pretende triun­ far donde tantos expertos han fracasado. pero ni siquiera éstas han pasado a form ar parte del conocimiento popular en el mismo sentido. U no llega a la conclusión de que las teorías geológicas o cos­ mológicas sobre desplazamiento polar y cambio axial no están más dem ostradas que las de los iluminados o los humanistas cuyas suposiciones se basan en textos antiguos. 3i i www. pues. que la deriva continental. pienso que al menos lo hemos cercado. por ejemplo. asomando esporádicamente com o una corriente subterránea para luego desaparecer otra vez durante unos cientos de años.FreeLibros. En los dos últimos siglos ha fascinado a un pequeño grupo de ilum inados y excéntricos y a un grupo igualm ente pequeño de científicos. Todos andan de­ trás de la teoría que «salve las apariencias». E l mito de un desplazamiento polar ha acechado a la mentalidad occidental desde sus comienzos. al tiempo que esquivaba maliciosamente la firme aprehensión de cualquiera de ellos. ¿A caso habría.

que sostienen que ahora. confiriéndoles así un valor incalculable. cuando el eje de la Tierra estaba perfectamente vertical. para bien y para mal. cautivada por la tecnología flore­ ciente. la gente. Ju lio Verne escribió su novela E l secreto de Maston como advertencia contra tanta arrogancia tecnológica. a m uy bajo precio porque se las considera sin valor.FreeLibros.C A P ÍT U L O I 8 LA R E S T IT U C IÓ N Los prim eros capítulos de este libro presentaban los mitos gemelos de una Edad de O ro en un pasado más o menos lejano.me . a finales del siglo X X . También hemos revi­ sado las teorías de ciclos históricos. Alguien había hecho mal los cálculos y se había dejado tres ceros cru3 12 www. nos fijaremos en las profecías y predicciones re­ ferentes a una inminente restitución del polo en su posición ori­ ginal. La historia habla de un consorcio que adquiere áreas enormes del Ártico. N o hace tanto. empezó a pensar que algún día no habría nada de lo que la humanidad no fuera capaz. incluido provocar ella misma un movimiento polar. Com o colofón. no ocurre nada significativo. Sin embargo. y de su actual inclinación de 23 1 / 1 ° como estado simultáneo a la Caída de la humanidad en su condición actual. con la intención de desviar la T ie­ rra de su inclinación axial y llevar esas regiones polares a la zona templada. cuando el cañón detona. Los astutos especuladores instalan entonces un cañón gigante en el Kilim anjaro (Tanzania). con todas sus consecuencias. nos acercam os a una coyuntura crucial.

Kiss y Planck. Los manuscritos de la O rden N egra que reproducía L a Boucane en la historia del Padre M artin hablan de un ejemplo simi­ lar de am bición titánica.FreeLibros. respondió mi maes­ tro. El escritor es un científico holandés. ha crea­ do un «reflector de ondas telúricas. y nadie puede estar seguro de que no se esté preparando otra inversión de la polaridad.» «Muy bien. Semejante empresa es más factible ahora que hace cien años. Puesto que la existencia misma de la segunda es discutible. el Führer le preguntó a Hoerbiger si sería capaz de desplazar el polo norte magnético. «Desde luego». concluyó Hitler con la misma simplicidad. en términos puramente naturales hay de qué alarmarse si es cierta la teoría de que la inversión de los polos magnéticos de la Tierra coincide con la de sus polos geográficos relativos a la eclíptica.me . una variación irónica sobre el mismo tema de la caída y el restablecimiento de la Tie­ rra. controlable a voluntad». Sin embargo. m uy bajo hoy en día. si tuviera a mi disposición todo lo necesario y colaboradores formados para este tipo de investigación.1 La historia del proyecto es la siguiente: Hace unos años. que ha estado trabajando en una base secreta de Cana­ dá. E l campo magnético de la Tierra es. éste es el delicado punto donde se encuentran los dos temas principales de este libro: el movimiento polar y la Orden N egra. estableciendo mil veces por debajo la cantidad de fuerza requerida. «¿Cuándo calcula que podría hacer los primeros experimentos?» «Quizá dentro de un año. Tal vez nos reconforten un poco los puntos de vista de la 313 www. a la m ayoría de la gente normal no le gusta plan­ tearse seriamente esta posibilidad y da por hecho que la historia de Martin es tan ficticia como la de Verne. A ntiguo colaborador de Hoerbiger. en la época en que se escribió no parece m uy probable. pero podría utilizarse en el casquete antàrtico. en efecto. Willibrod. pues prepare una lista y póngase a trabajar». ya que la fusión atómica es capaz de producir un estallido de energía equivalente a un m illar de cañones vernianos.2 O bviam ente. N o obstante.cíales. En el monte Kilim anjaro no funcionaría. como sugirió Hugh Auchincloss Brown.

y actualmente disminuye unos 0.0004 y 26.000 años. que fluctúa de unos 2 1 o 55’ a unos 24o 18 ’ en un ciclo de unos 41. Naturalm ente. En lo que se refiere al com ­ portamiento del eje terrestre. Broecker y Dentón son los que han sacado las conclusiones más llam ativas de los ciclos de M ilankovitch. autor de Pole Shift (Cam bio polar. que reúne y resume gran can­ tidad de fuentes científicas y ocultistas. El 1 de enero de 1950 el ángulo era de 23o 26’ 45” . como todos los investi­ 314 www. que según M ilankovitch es un ciclo de 23.000 y 13. o inclinación del eje de la Tie­ rra.me . al atribuir a su interacción los principales cambios de clima y la glaciación ocu­ rrida entre 14. 1980).000. A l final.000 años. completando su ciclo en unos 100.000 años atrás. la postura científica se define por una versión pulida de los tres ciclos formulada por M ilutin Milankovitch en los años veinte y treinta:3 1. Esto no nos afecta de forma directa.47” al año.6 Pero un cambio repentino o inminente del polo está más allá de los cál­ culos de estos geólogos o de cualquier otro. que se extiende en una elipsis más o menos excéntrica.7 A sí evita tanto el error de la ciencia materialista.920.* El número tradicio­ nal es 25. La precesión de los equinoccios.000 años.FreeLibros.ciencia oficial. dividido en doce «meses» astrológicos de 2. que llevan dando la alarma desde tiempos inmemoriales. 3.160 años cada uno. se preguntan si el sistema podría alterarse otra vez como resultado del dió­ xido de carbono emitido por la acción del hom bre. que se niega a considerar siquiera las perspectivas que plantean los iluminados. Cautelosos. 2. que es uniform itarista a menos que se enfrente a pruebas irrefutables de lo contrario. White concluye con gravedad que «podría» darse un cambio polar antes del fin de siglo y que sería prudente abrir la mente a esta posibilidad. La form a de la órbita de la Tierra. En publicaciones científicas he visto cifras tan variadas como 21. un libro de excepcio­ nal valor para los investigadores. N o tendría sentido repetir aquí los hallazgos de Jo h n White. La oblicuidad de la eclíptica. como el error de los fatalistas. A q u í no se con­ templa ningún retorno a la posición de la «Edad de O ro».

de modo que a donde estaban los gélidos o semitropicales pasa­ rán los más tropicales [sic]. tam­ 3J 5 www. en el artículo «¿Es inevitable un desas­ troso cam bio polar?». a las famosas predicciones de C ayce (fuera cual fuera su fuente) sobre los «cambios terrestres» venideros. Y esto em­ pezará en aquellos períodos entre el 58 y el 98. Éstos incluían nuevos análisis de los mamuts congelados en Siberia (un clásico de los teóricos de un cambio polar y climático repentino). como él dijo más tarde. loca­ lizada supuestamente en época anterior a la de los registros históricos. por mo­ tivos opuestos y. y crecerán musgos y helechos. W hite considera «virtualmente inexis­ tentes»10 los argumentos a favor de movimientos polares en el pasado.11 John White escribía para los lectores de un periódico que pu­ blicaban la Asociación para la Investigación y la Iluminación y la Fundación Edgar Cayce. La mayor parte de Japón irá al mar. Habrá levantamientos en el Ártico y en la Antártida que causarán la erupción de volcanes en las zonas tórridas.11 En dicho libro había dedicado mucho espacio. que serán proclamados como los períodos en que Su L u z se verá de nuevo en las nubes.me .8 Una década después. y tranquiliza al lector diciendo que «Basándome en esta información y en la experiencia de una década. la refuta­ ción de la teoría de H apgood de una Antártida sin hielo. y el golpe de gracia definitivo a la controversia de Velikovsky. de las que ésta es la más destacada: La Tierra se partirá en el lado occidental de América.» White revisó sus hallazgos a la luz de los nuevos datos aparecidos en los ochenta. La parte superior de Europa cambiará en un abrir y cerrar de ojos. pienso que la po­ sibilidad de un cambio polar catastrófico a finales de este siglo es cada vez más im probable».gadores que osan cruzar el telón de acero del pensamiento hu­ mano.FreeLibros. y entonces cambiarán los Polos. instituciones que habían convertido su Pole Shift en un best seller. «consternado a menudo por la ignorancia y el prejuicio con que me topé». como es lógico. que proporcionaban material sobre las vidas pasadas de los que acudían a preguntarle. Aparecerán tierras frente a la costa este de A m é ­ rica. White ha recibido críticas desde ambos bandos.1’ Las «lecturas vitales» de Cayce. Resum iendo.

de forma anónima. trances o en estado de vigilia que algo por el estilo va a suceder pronto. aunque durante un tiempo habrá una alteración en el tiempo de rotación. y el Sur hacia el Pacífico Sur. a los que añado el de Viola Petitt Neal.bién tocaban de vez en cuando el tema de los cambios polares como seña del fin de épocas prehistóricas.'5 Treinta años después sigue sin poder decirse mucho más. L a mayor parte de California. en los últimos años. El eje de rotación cambiará. una médium inusualmente instruida cuyas «clases nocturnas» transcribió el doctor Shafica Karagulla: 18 de enero de 1962. ex­ cepto que las fechas de las predicciones de la fuente de Cayce no están bien: se suponía que 1936 debía ser testigo no sólo de guerras. sino también de «trastornos en el interior de la Tierra. El giro de la Tierra cambiará. N o en tiempo de rotación. El eje N orte se moverá hacia Siberia. La parte meridional de Estados Unidos se acercará más al ecuador. en el libro de la Fun­ dación C ayce Earth Changes (Trasformaciones terrestres) con­ cluía cautelosam ente que «quizá no sea demasiado peligroso especular al menos con que el eje rotacional de la Tierra siguió de cerca los m ovimientos del eje geom agnético-dipolo». también hoy.me . Toda la costa del Pacífico sufrirá cambios hasta Sudamérica debido a hundimientos y elevaciones varias del terreno. John White ha recopilado los mensajes de un gran número de ellos.FreeLibros. quizá sólo sea el cálculo temporal lo que esté equivocado -a lg o que cabe esperar cuando se da una com unica­ ción desde lo eterno-. pues muchas otras personas han sabido en sueños. un pedazo considera­ 316 www. y del cambio de la misma por la diferenciación en el eje con res­ pecto a las posiciones desde el centro de Polaris». cambios en el clima y erupciones volcáni­ cas-. Esto provocará un tumulto considerable en toda la atmósfera que causará tormentas y vientos de gran velocidad y cam­ bios climáticos.'4 Un geólogo profe­ sional que las comentó.'6 Por otra parte. H ay movimientos en la corteza de la Tierra por todo el mundo. y éste se acercará más a la parte meridional. y así como en tiempos de la antigua Atlántida había muchos avisos -terremotos. sobre todo el último. ha habido muchos terremotos en distintas partes del mundo que indican el movi­ miento de continentes y de la corteza terrestre.

We are thè Earthquake Generation (Somos la ge­ neración del terremoto. Goodman escribe un excelente capítulo sobre «Desplazamiento de los P olos»'8 que contempla la posibilidad de que éste sea la causa o el resultado de impor­ tantes terrem otos. ofrece un recorrido por las ya fa­ miliares estancias de antiguos cataclismos. puede venirse abajo y de ella podría quedar una isla. El libro de Noone. con gran cantidad de precipi­ tación. de los que obtiene la fecha del 5 de mayo de 2000 para el «desastre final» que se su­ pone que pondrá fin a nuestro ciclo. Se da un ascenso gradual de los movimientos aquí y allá.FreeLibros. junto con el de Jo h n White. pero también será un territorio más fértil. toma las predicciones de Cayce como punto de partida. escrito en 1982). más bien periodístico. por intentar combinar datos científicos y parapsicológicos. misteriosa alta tecnología y piramidólogos. sus advertencias sobre terremotos en California y otros lugares vale la pena to­ márselas en serio. el desierto del Sáhara pasará a ser un área muy po­ blada y. 1978). incluida la zona de St. Nueva Y ork y Manhattan se dividirán.me . se volverá más fértil. Todo esto no sucederá de golpe. pero no estaba indicado cuánto faltaba. Parece que ya estamos en este pro­ ceso de cambio. de Jeffrey G oodm an. sociedades secretas. Muchos lugares que están desiertos se volverán m uy fértiles. se inclina por el desequilibrio del casquete antàrtico como posible desencadenante de un cambio polar. L a w ­ rence y Maine. hielo: el desastre final. Una parte se convertirá en una isla grande. de Richard W. Asim ism o elabora una lista de pruebas de «una actividad extraordinaria» -tal vez un cambio 317 www. Vendrá un tiempo en que habrá cambios tre­ mendos de golpe y súbitamente.'7 H ay otros dos libros que merecen una mención.ble. en especial el sur. con un montón de precipitaciones y vegetación. j/ j/ 2 0 0 0 . Esto no queda demasiado lejos. También habrá cambios en el Atlántico. Por ejemplo. N oone. Ice: thè Ultim ate Disaster (5-52000. como es obvio. Las precipita­ ciones serán diferentes en varias partes del mundo. más templado. El clima de Arabia será más fresco. Había allí un gran mapa o más bien una bola del mundo. de vez en cuando se indicaban sitios que han cambiado.

y en otro. no obstante. y de datos registrados de civili­ zaciones históricas.me .comparten la opinión de que la Tierra cambia y los cataclismos que esto comporta no están inevitablemente es­ critos en las estrellas. El destino.C . y de que el comportamiento de la raza hu­ mana tiene mucho que ver con cuándo y cómo pueden darse. al final de la Kali Yuga y a final de la humanidad adánica para ser conscientes de que la época presente es única.lo que no requiere prestar atención a la astrología-. es decir. etc.p o lar. o incluso gradual. pero el tono general de la vida global nunca ha estado peor.19 Esto marcaría el principio de la «Era de Tauro». aunque el horóscopo puede utilizarse para predecir acontecimientos. ¡Eso sí que nos pondría en nuestro sitio! Pero tal aconte­ cimiento está más allá de cuanto podamos prever. G o o d ­ man y N o o n e . del inicio del mundo en la cronología bíblica. a su posición de la Edad de O ro. la na­ turaleza de éstos y el nivel en el que ocurran -físico . asimismo. Los astrólogos más versados afirman. ni siquiera eso sería más que un giro en la espiral que acaba con­ duciendo a cada criatura a la Arcadia. pero el tono general de pensamiento y sentimiento humanos de­ terminará el destino inmediato de nuestra especie en ella. están fijados. en lugar de limitarse a confirm ar la ley de causa y efecto. se puede tener la seguridad de que cada suceso contribuirá al propio desarrollo general.FreeLibros. Si «se vive bien» . Todos estos escritores -lo s cayceanos. Cuesta imaginarse mayor justicia poética para que esta Tie­ rra tan maltratada reafirme sus derechos sobre nosotros que su retorno súbito. Lo mismo puede ser cierto a una escala colectiva: el «horós­ copo» de la tierra. John W hite. es demasiado grande para que nos preocupemos. es la época de la fundación del calendario egipcio.viene determinado por la libre voluntad del individuo. 318 www. psíquico. En cierto sen­ tido. no incluye necesariamente la conti­ nuidad de la vida tal como la conocemos.. que.que habría tenido lugar en la Tierra entre 4500 y 4000 a. sus ciclos y edades. N o hace falta que nin­ gún iluminado nos diga que estamos llegando al final de la Era de Piscis. Si el «tono general de pensamiento y sentimiento humanos» es mejor o peor que en tiempos pasados es algo que no quisiera tener que decir.

8. 12. sin e m b a rg o . Jacobi. 272a. 2. 16. 13.me Mémoires concer- . 54. I. 404. I. 138. II. Trabajos y días. 7I.Blavatsky 1888. I. 36n. Ovidio. 11.Blavatsky 1888. 17. I. R eco gid o en G u é n o n 19 62. 417. CAPÍTULO 3 1. Véase «Ages of the World» en Hastings I. 3 0 2 y ss. G u é n o n 1 9 7 0 . 3. G u é n o n 1 9 9 7 . I. 201. G u é n o n 1 9 7 0 . 7. 28. 7. R esu m en en D a n ie lo 18 40 .4 1 . Asiatic Reserches 8. 7I.Blavatsky 1888. 3 1 . 173I» 250. G u é n o n 1 9 7 0 . 10 7 . 24. vista 24. I. 30. 3 2 . 132. 6. Blavatsky 1888. Phaure 1 9 8 8 . 6. 2 6. 6. 8-9. Phaure 1988. Phaure 1 9 8 8 . 92. Blavatsky 1888. 3 8 . 5. G u é n o n 1 9 9 7 . Blavatsky 1888. 20. G u é n o n 1 9 7 0 . Pierre J o s e p h M a r ie A m i o t . 34. Véase T h o m p s o n 1 9 8 9 . 9. 6. 4 0 . 2 1 . II. Sürya Siddbânta. 36. Véase Blavatsky 2. 138. 401-402 I. 1888. 1. B la vatsky 1 8 8 8 .Blavatsky 1888. 107. 57. 3 7 . Blavatsky 1888. 1 3 5 . II. 4i3n . 255. 18. Véase. fu n d a d o r de la re­ Atlantis. IO. 138. 15. Platón 1981. 2 6 3 . 48. 3 5 . I. 4 3 . 4. E l «ar­ queólo go» en cuestión es Paul L e C o u r .Blavatsky 1888. 401.Blavatsky 1888. 2 3 . 4. «Ages of the World (Indian)». en Hastings I. Hesíodo. 273I.FreeLibros. Blavatsky 1888.2 8 1 . 3. Blavatsky 1888.28 9 . B la vatsky 1 8 8 8 . 3 3 . G u é n o n 19 7 0 . 27ìI. editor de 319 www. 310. citado de CAPÍTULO 2 G u é n o n 2 0 0 2 . I. 2 5 . Blavatsky 1888. 1 0 4 y ss. Blavatsky 1888. J o h n s o n 1990. 50.NOTAS CAPITULO I 18 . G u é n o n 19 7 0 . 5. 29. I. Metamorfosis I. 22. Platón 1981. 117 120. H. 2 8 0 . 19. 249. I. I. Véase también Bla va tsky 18 88. Blavatsky 1888. 14. Véase N e g u s 1 9 6 9 . 183-210. I. 2 7. 11. 270a. Blavatsky 1888.

22. Poliakov 1974. 18. Warren 1885. Blavatsky 1 8 7 7 . X V I I I . 5. Cartas de los mahatmas. 11. Die Geheimlehre. 28. 74. 454 Tilak 1903. 103-104. Broecker y Denton 1990. 472-473. 325-326. X X I I I B . 29. 38. Warren 1885. 34. 194.me . 55. 28. 1 1 2 . 12. Spencer 1965. 21. 589. I. 20. Punto de vista de Mommsen y Hale. 39. 3 1. Voltaire 1785. y notas en 480-482. 163 (ca­ rta del 19 de enero de 1 776). 27. 590. 195-198. 69. Resumido de Tilak 1903. 68. Warren 1885. 25. 98. 16. 1 21. 154. 70. 126. 15. Véase Spencer 1965. 206. 36. 23. CAPÍTULO 4 1. 26. 4. 1899. 62. Blavatsky 1877. 1907. 207. Bailly 17 8 1. 30. Bailly 17 8 1. 193. 12. 241. 18.f. Tilak 1903. 326. Tilak 1903. 193Schlegel 1849. Véase Tilak 1903. 426. Voltaire 1785. 62. II. 122. 16. Bailly 17 8 1. 24. Bailly 17 8 1. vol. Buffon 1939. 352. 9. vol. Poliakov 1974. 46. según Taylor 1906. 19. para la referencia a Tilak. X V I I I . 54.. 94. 353. 122. 6. Warren 1885. Herodoto. 35. 8. Bailly 17 8 1. Warren 1885. 210. 13. 135 (carta del 15 de diciembre de 177 5)• 4.1 901 . 13. Renan. 103 y nota. 24. 3. 120. I. 1 83 -1 85. 99. 9. 1 897 . Bailly 1 7 8 1 . Schrader 1890. 3. 8. según Olaus Rudbeck. 47. Broecker y Denton 1990. Sobre la aportación de Schle­ gel. Spencer 1965. 19. 1 1 7 . 357-358. Herder s. 45327.FreeLibros. 73-75. Smith 1954. 1 1 . 22. 2. en Müller 1 881. I. Poliakov 1974. 2 1 . 22-29. «Los Vedas y el Zend-Avesta». Spencer 1965. 1. 2 1 1.nant l ’histoire. 9. Poliakov 1974. Bailly 17 8 1. Buffon 1939. Blavatsky 1877. Bailly 1 7 8 1 . 255. Tilak 1903. Cartas de los mahatmas. 514. Schlegel 1849. 516. 432-433. Cartas de los mahatmas. 17. 25. 23. véase Poliakov 1974. 291. 6. Renan. 26. 6-7 y 320 www. Editor de Asiatic Researches (1788-1839). 116. 33. 63. 352. 105. 95. 186-187. Spencer 1965. 63. 12 5 -12 8 . 5. 17. 20. La Doctrine secrete. Fabre d’ Olivet 1 9 1 5 . 79-80. 32. Spencer 1965. Bailly 17 8 1. Bailly 17 8 1. Man 1885. 37. 14. Poliakov 1974.) Véase Bennett 1965. Blavatsky 1877. 10. 104. 65. les sciences et les arts des Chinois (177 6-179 1). 2 1. V II. Citado de Taylor 1906. 14. 15. 2. 1 21. 1-IV. 10. 86-109. Warren 1885. Fechas (sic. Buffon 1939. Bailly 17 8 1. Tilak 1903. 284. 7.

31. Mabire 1986. 9. 43. Stefansson 1940. 14411.1 1 6 . Frère 1974.143' 2 1. Brissaud 1969. Pauwels y Bergier 1968. 46. Walsh 1948. 4. 229-230. 53. 2. Guénon 1982. 14. 47. Rees 1948. 154. 29. 135. 36. Pauwels y Bergier 1968. 293-334 (carta del 20 de abril de 1778). 453.4-5. Bronder 1964. G o o d rick -C lark e 1985. 145. Schwaller de Lubicz 1963. G o od rick-C larke 1985. 7. Véanse las cuatro cartas de Vol­ taire a Bailly en sus Œuvres. Morris 1888. 12.me . 24. Rollin 1939. 233. Véase Milosz 1985. 45. G o o drick-C larke 1985. 33. 39. Véase especialmente VandenBroeck 1987. n° 358. 75-76. 4 1. y las cartas 1 1 a 24 de Bailly a Voltaire en Bailly 1779. agosto de 1887.5. Müller.-oct. 1918. 35. 32. citado en Taylor 1906. 247. II. 28. 368.5. 5. Mariel 1964. L X I I I . 34. 51. 81. 323. Bailly 1779. 219. Notas exegéticas a Les Arca- 3 21 www. La Revue Baltique sept. todo. 4 2-51. 6. 50. 19. entero. Germania 4. 69-71. 92. 275-280.20. Rollin 1939. 44. Goodrick-C larke 1985. 240. 33. 336 y ss. 2 1. fig. 163 y ss. Fabre d ’ Olivet 19 15 . Para el viaje de Piteas. 430 y nota.21. Stefansson 1940.5.8. 106. 40. Hieronimus 1975. 1 6. D io d oro Siculo. 78. Véase G ood rick-C larke 1985. Bailly 17 8 1 . 636-637 Rendali 1889.FreeLibros. Douglas-Hamilton 19 7 1. G o od rick-C larke 1985. 166. 35. 339-340. Mabire 1986. 28. 47. Mabire 1986. 1 1 . 61. i 2 i n . 127 y ss. Rollin 1939. 142. 2. 129. 30. Véase G oodrick-C larkc 1985. I. 142. 17. IV. 15. 149- I5 1‘ 26. 114 . 262. 35. Saint-Yves d ’Alveydre 1928. 90-122 y bibliografía. 1 1 5 . 29. 97. Rollin 1939. 49. 177. Ley 1947. véase Webb 1981. Bronder 1964. VandenBroeck 1987. 44-45. 26. 685-689. * 37 R h ys 1888. 286. Goodrick-C larke 1985. G o od rick-C larke 1985. 8. Morris 1888. 5336. 97.4. 32. 3 1 . 145. V. 52. 268 y ss. 13. 48. 3. 37. 34. 283. Véase Estrabón. véase Stefansson 1940. Taylor 1906. 22. 42. Schwaller de Lubicz 19 16. Milosz 1985. 27. 32. 23.. 38. 55. Good Words. 25. 213-344. junto a p. Germania. G o od rick-C larke 1985. 18. 72. 42. Bailly 1779. II. Véase ilustración en Sokoloff 1924. 77. 54. CAPITULO 5 1. i o. Véase VandenBroeck 1987. citado en Saunier 1 9 7 1. Para más detalles. G o od rick-C larke 1985. 263. 30. citando Cahiers du Sud. 25. Blavatsky 1888. Dumas 1975.

27. 20. 2. 1 5 1 y ss. Landig 1 9 7 1. Serrano 1984a. Harbinson 1982. 747. 54. Landig 1 9 7 1 . Martin 1984. Landig 19 7 1. 281. 292. 24. Landig 19 7 1. 239. Véase Evola 1983. Joh n Patrick Deveney. julio de 1991. 44. véase espe­ cialmente Angebert 1974. Véase el análisis en Robin 1986. Información del alumno de Eliade. 18. 629. 38. 199.1 3 3 . Serrano 1984a. 146. 19 0 -19 1. 256. Martin 1984. 13 8 -13 9 . 6. 65. 263. 217-242. 159-184. 12. 74. 61. 15. 251. 72.3 6 2 . Serrano 1984a. Rosenberg 1936. 68. 16. 637. 319. 39. 59. 55. 16 9-170. Serrano 1984a. Serrano 1984a. 134. 279-280. 472.nes. 150. 24. 9. Landig 19 71. Landig 19 7 1. 46. Evola 1 9 5 1. Mabire 1986. 261-266. 359. 35. 14. Bronder 1964. Landig 1 9 7 1 . Fabre d’Olivet 19 1 5 . Martin 1984. Véase Hitler 1 9 5 1 . 25. 42. 196-198. Landig 19 7 1. Véase Fuchs y Kólper 1958. 371. Evola 19 5 1. 28. Evola 19 5 1. Landig 19 71. 37. 40. Landig 19 7 1. 5. 275 ( 1 1 de abril de 1942). 57. 64. The doctrine o f Awakening y 8. 33. 742. 17. Matter 1974.55-56. 192. Citado en Baillet 1987.. 317. 67. Serrano 1984a. 98. 5 1 . 71. 29. Serrano 1984a. 260. 30. 260. 314. Bronder 1964. 196. 114 6 . 57. 66. 150. R o bin 1986.1 1 7 . 260. 63. 32. 228-229. 45. 169. Evola 19 5 1. Evola 19 5 1. Wirth 1931. 261. 158-162. 43. Landig 19 7 1. 1 3 2 . 10. 3 3 1 . 255. Serrano 1984a. 1989. CAPÍTULO 6 1. 735. en «Fliegende Scheibe» y «Ufo». 322 www. 4 1. 198. Landig 19 71. nota previa a pá­ gina de créditos 3. 748. 368. 58. Landig 19 7 1. 55. Parvulesco 1986. 497 ) 544 - Kafton-Minkel 1989. Landig 19 71. Serrano 1984a. 60. 69. Serrano 1984a. 3 14 y ss. 238. Mabire 1986. 23.me . Véase Mabire 1986. 7. 249. 11. Serrano 1984a. 1 1 4 . 374. Serrano 1984a. Serrano 1984a. Baillet 1987. 2 5 1. véase Milosz 1985. Landig 19 7 1. Landig 19 7 1. 1 3 1 . 253-258.FreeLibros. 53. 13. Wirth 1928. 47. 630. Serrano 1984a. 26. Landig 19 71. Evola 19 5 1. 2 1. Baillet 1987. 36. 34. 13 7 y s. Landig 19 7 1. 62. Landig 19 7 1. 19. 367. Landig 19 71. Serrano 1984a. 56. 3 1. 4 7 i ' 4 72 Landig 19 7 1. 373. Landig 19 7 1. 4. Landig 19 7 1.. Landig 1 9 7 1. 58. 126-140. entero. 216224. 22. 73. 631. 70. Serrano 1984a. Sobre Rosenberg. 261-262. 272.114 8 . The Metaphysics o f Sex. 709. 59. 253-254. 619. 254-255. N ueva Y ork. Landig 1 9 7 1. 265.

26. 69. 606-607.12 0 . 30 9 -311. Saunier 19 7 1. Ghostland 1897. 55. 43. 9. 1 18 . 210. 15. véase Cooke 1968. 61. Girodias 1980. 49. Mani. con fotografías. 23. 1 (mayo 1930). Bhotiva 1929. 29. 264. editorial Solar. 12 1. 447-448. Ossendowski 1922. etc. 265. 53. 345-346. 116 . 32. 65. 9. 52. 39. Saint-Yves 1886. 387. Jacolliot 1873. Cooke 1968. X X V /4 4: 482.FreeLibros. 95. 5. 83. 592-597. Serrano 1984a. 28. 237. Véase Saint-Yves 1928. 6 15-616. 58. en Saint-Yves 1981. Para la historia de la publica­ ción. 250. 64. véase Godwin 1986. 34. 17. 1 1 . Véase el material editorial.48. Bulletin des Polaires. 282. Serrano 1984a. Véase Blavatsky 1877. Serrano 1984a. 602. 1 15 . 7. 136. CAPÍTULO 7 1. 13. 36. Ghostland 1897. 4. 70. 14.7 5 . 26. 6. 67. 31. 260. 22. 58-59. Jacolliot 1873. 206. Serrano 1984a. 178. 64. Bhotiva 1929. Véase Dumas 1975. 320-321. 1987 o 1988. Brissaud 1969. versión abreviada en Jacolliot 19 0 1. Serrano 1984a. 40. véase Saint-Yves 1981. 16. 137. 258-259. 256-257. Serrano 1984a. 59. 51. Guénon 1958. 4 1. Serrano 1984a. 68. Milosz 1985. Ghostland 1897. Bhotiva 1929. 314. Citado de Parvulesco 1986. 12. 597. 2 1. 33.me . 35. Serrano 1984a. 2. 60. 86. 3 1. 147. 2 1 7 227. Pauwels y Bergier 1968. 96. Jacolliot 18 73. 617. 120. 7 1. Jacolliot 1873. 62. Para más detalles. 54. citado en Guénon 1982. 42. 27. Véase el capítulo «Uom o e donna» en E vola 19 5 1. Serrano 1984a. Serrano 1984a. Guénon 1958. 339-342. 26. 48. 23. Serrano 1984a. Serrano 1984a. Saint-Yves 1892. Publicado en Bogotá. Laurant 1975. Bhotiva 1929. 10. 19. Parvulesco 1986. 18-22. 10212 1. Bhotiva 1929. Guénon 1983. Frère 1974. 24-26. Serrano 1984a. Bhotiva 1929. 20. Parvulesco 1986. La edición de Jean Saunier de 1981 es más completa. 37. 38. Cooke 1968. 7 4 . Guénon 1925. 323 www. Pallis 1983. 270. 185-188. 57. Para más detalles. 326-327. 85. Parvulesco 1986. 66. 50. 56. 15. 99. 51. II.. 265. Guénon in Le Voile d ’Isis. 3. 24. Serrano 1984b. 267. 8. Frère 1974. 63. Parvulesco 1986. Serrano 1984a. Véanse en la bibliografía las entradas Friedrich y Mattern. 30. 18. fe­ brero de 1 9 3 1. Bhotiva 1929. M undy 1967. 1 1 . 615. 25. Ghostland 1897.

Roerich 1930b. 22. 2. II. 48. 107. 1930c. 79. 206. 319. Cherenzi-Lind 1948. 218. 28. 158 -159 . 55. Fuller 1988. 10. portada. Véanse las Cartas de los ma­ hatmas 1924. 1930b. Véase Roerich 1930a. 26. 391. 47. Blavatsky 1888. Gyatso 1985. Roerich 1930b. 4 1. 209-210. 50. Bernadac 1978. 15. Bailey 1974. 8. 245. Dickhoff 19 5 1 . 1930c. 58. 1 1 4 . Roerich 1930c. 149. 4. Roerich 1930c. 296. además de Pennick 1979. 36. 44. Panchen Lama 19 15 . 3. 60. 1930b. 25. Bernadac 1978. 1. 19. 1930b. 42. 44. 2 1. 12. 160. 57. 56. 7» 2159. Angebert 1973. Tomas 1977. 36. 27. 17. 28. 2 17 . Besant y Leadbeater 1 9 1 3 . 29. nueva serie. 220. 35. 105. Roerich 1930a. Bailey 1974. 26. 70. Roerich 1930c. 1 1 1 . Blavatsky 1 8 7 7 . Véase Kafton-M inkel 1989. 65. 63. para Budas con esvásticas en ambas direcciones. Véase Roerich 1930a. 105. 61. 1. 34. 49. 116 . Véase Bernard 1960. 37-38. Gyatso 1985. Blavatsky 1 8 7 7 . 6. 22. Gyatso 1985. 37. 284. 39. 144. 140. Geyraud 1938. 179. Títulos sacados de Dic khoff 1965. 14. 39. 1930b. Cooke 1968. 361-362. 343. 249-251. Roerich 1930b. Gyatso 1985. Rahn 1974. 359. Información de Cahiers de la Fratemité. 186. Rahn 1974. Véase Tillett 1982. 65. 52. Véase D ickhoff 1965. 53. 1 (mar­ zo-abril 1936). Panchen Lama 19 15 . 2 18-22 2. 51. 46.me . 42. 168. Roerich 1930c. 145. 34. Véase Wilson 1894. Roerich 1930a. 166-167. 55. 9. 255. 37. Saint-Hi- 324 www.1 1 5 . 1. Roerich 1930a. Roerich 1930b. varias páginas. 20. 1930b. 36. 21.4445. Véase Bernadac 1978. 18 2-187. 13. 799-801. Saint-Hilaire 1930. 1 1 6 . 6. Panchcn Lama 19 15 . 83-84. 1 1 . 38. 11. Roerich 1930c. Éste es el tema de Bernadac 1978. Saint-Hilaire 1930. 62. 43. 10 1. Roerich 1930a. Bernadac 1978. II. 30. Roerich 1930c. Bernadac 1978. 32. 33. Cherenzi-Lind 1948. 63. 59. 168. 3 1. 1930b. 1930b. 95. 10. Dickhoff 1965. 40. 207. 1930c. 54. Tomas 1977. 48. El siguiente resumen se ha he­ cho a partir de Allilaire 1973. Roerich 1930a. Ravenscroft 1973. Cooke 1968. 18. 1930c. 1930c. 60-61. 373. 589. 38. 70-71. 24. 590. 16.FreeLibros. 104. 2 13 . 7. Roerich 1930a. 1930c. 64. Véase MacLellan 1983. Blavatsky 1888. Bailey 1974. 33. 5. 163. 208. CAPÍTULO 8 1. 244. 23. 12 2. 2 10 -2 14 . Cooke 1968. Roerich 1 9 3 0 ^ 3 5 9 . 24-26.

4 1. 55. 23. 21-26. 23. 7. 149. 41-56. 143. 53-55. Lyon 19 7 1. 22-27. 52-53. Koresh 1898. 45. 47. 22. 985-1018. 3. 16 2-163.laire 1930. 144. 51. Matthews 1824. 20. 14. 139-140. 5. 254-256. Respuestas resu­ midas de ibid. 26. 20. 4. 4. 44. 1930b. 50. del que se ha extraído esta biografía. MacBride 1826. 36. 49.. Kircher 1678. 91-92. 11. Dentón 1873. 105. 90-107. 105. MacBride 1826. 13. Symmes 1878. 46. Lyon 19 7 1. Micheli 1984. 39. Koresh 1898. 5. 35. Giannini 1959.FreeLibros. 46-51. II. 44. 4-6. Giannini 1959. 1 3 1 . 9. Koresh 1898. 1930b. 9. 89. 165. Citado en L a m y 1984. 38. H owell 1894. 16.S y m m e s 1878. 32. 194195- 12. véase Kafton-Minkel 1989. Roerich 1930b.1 1 . Para más ejemplos. 50. 45. 22. Véase también Kafton-M inkel 1989. 19. 4 . 15. 169. Carta al autor de N Y U Re- 325 www. 48. 16 de abril de 19 91. Wentworth 1973. 15. Kafton-Minkel 1989. 354. Micheli 1984. 27. 351. 25. 48. 22. Véase Kafton-M inkel 1989. 42. N o he en­ contrado el libro de Colcott. Véase Wentworth 1973. Roerich 1 9 3 1 . 18. Agni Yoga 1980. 46. 25-28. Gardner 1957. Véase Beckley 198$. 162. 3 1 . 304. 9/16 . Referencias de De Camp y Ley 1952. Giannini 1959. 17. 2. 352. 81-82. Sobre Klim. Koresh 1898. Lyon 19 7 1. Kafton-Minkel 1989. 145. Giannini 1959.me . Preguntas citadas de Reed 1964. 245. Saint-Hilaire 1930. 245. 144. Véase sobre todo Palmer 1975. Howell 1894. 2 43 ‘ 2 73 13 . 33. 40. 52. Giannini 1959. 158. 51. Sun. 141. 37. 45. 6. Véase Reynolds 1827. Ossendowski 1922. 67-68. 119 . Roerich 1930a. Dentón 1888. 14. 37. Giannini 1959. 6. 53. 57. 43. 2 1. Lyon 19 7 1. 6n. Citado en Kircher 1678. CAPÍTULO 9 1. 343. Matthews 1824. 34. 36-41. Matthews 1824. 194. Roerich 1930a. 1930c. Este resumen es de De Camp y Ley 1952. 285. 18-19. Roerich 1930c. 61-63. 49. 24. MacDonald 1969. Gardner 1957. Roerich 1930a. 16 -17 . 8. 172. 47. 24. 1 5 1 . MacBride 1826. 59. Dentón 1873. Dentón 1873. 28. 29. 56. Incluido en Lacassin 1990. Véase Symmes 1878. II. 10. 19-20. 17 1 . 40. II. 58. 305. 1930b. Citado en L a m y 1984. véase Walton 1985. 57. Tomas 1977. 76-78. 8. Giannini 1959. Hieronimus 1975. 30. 42. Saint-Hilaire 1930. 54. 133-I53Véase Palmer 1975. Roerich 1930b. 156. 245. Roerich 1930c. 43. Kircher 1678. 17 1. 401.1 4 1 .

33. 41. 149. Para las excepciones. 16. 4. 1 1 1 . 340-344. Sullivan 1 9 5 7 . 6. II. McKale 19 8 1. 55. Stefansson 1924. Schwaller 1978. Frie­ drich 1 9 7 9 . Véase Montague 1971. Grant 1972. Verne 2007. 23 de junio de 1991. también Kafton-M inkel 1989. 589605. 56. Schwaller 1977. Véase Kafton-Minkel 1989.12 6 . 403. 56. 52. 23. 30. 67.me . 9 de enero de 1 991. Sullivan 1957. 196. 8. Lovecraft 1985. Robin 1989. 62. 1 2 5 . 10. Véase tam­ bién Godwin 1972. X 1969. 15. Beckley 1985. Fort 19 41. 75-76. Beckley 1985. 13. 20. 293. 732. 2. O ’Neill 1893. 21. Sobre todos ellos. 7. O ’Neill 1893. 32. 62. véase Kafton-Minkel 1989. 27. 3. Poe 1964. 1 0 6 . Véase Seznec 1972. 395. 50. Serrano 1984a. 102105. Véase Burleson 1983.486. 37. Poe 1964. Véase análisis en Joshi 1980. 17. 274. 26. «Geological History» en Hatherton 1990. Poe 1964. 40. M. 41-42. O ’Neill 1893. 19 9. 5. 225. 35. 154-167. 34. 261. 119-132. 39. 14 8 . 42. 85. 7. 82. 85. 273. 25. Véase Hapgood 1979. 88. Dickhoff 1951. 375. CAPÍTULO 11 1.1 5 1 . 61. 1/8 (septiembre de 1885): 58. Hapgood 1979. 6. con mapas. 3 4 1 . 9. 28. Véase Kretzulesco-Quaranta 2005. 75-76. 19. 31. 8. 360. 217-242. O ’Neill 1893. con ilustra­ ciones. 42-63. II. 3. 12. Véase Mattern 1974. 57. 54. 3 7 1. Robin 1989. A. C anno n 1989. 232. Ghostland 1897. 69. 62-63. Kirwan i960. 198. Blavatsky 1888. véase Walker 1972. Bradshaw. O ’Neill 1893.1 1 2 4 . 1 1 2 3 . Saint-Yves 1981. Sullivan 19 57. L é v y 1988. 55. 29. 43. Véase artículo de periódico sip identificar en los apéndices de Beckley 1985. 45. 336. 89-90. CAPITULO 10 1. 177-178. 262. Beckley 1985. 226-234. 9. Blavatsky 1888. 19. The Occult Magazine. O ’Neill 1893.cords. 326 www. 18. 69-71. 112 4 . II.FreeLibros. 36. 10 1. 38. Grant 1972. 288. 1 1 . Véase H arbin son 1982. 14-18. Serrano 1984a. 291. 53. 5. 51. Ghostland 1897. Sullivan 1957. Kafton-Minkel 1989. Ghostland 1897. 22. Robin 1989. 60-72. 14. 24. 257. Véase Kafton-Minkel 1989. 132. Dickhoff 1951. Robin 1989. 44. «Truths from humble sour­ ces». 2 3 1. Frie­ drich 1 979. New York Times. Blavatsky 1888. Cannon 1989. 4. 98. 2. 41-60. MacLellan 1983.

Jackson 1985.13 8 . Véase Govinda 1969. Guénon 2002. Zadkiel 1870. Véase Betz 1986. 13 7 . 22. Ezequiel 1 . Véase Jennings 1870. Schwabe 19 5 1. Collected Writings. 17. Guénon 2002. 23. 8. M icheli y Rhone 19 91. 14. 13 7 (P G M . Guénon 1958. Matgioí 1956. 7. ■ 27. 62-64.. 1 979. N eedham . I. 18. 9 / 11:7 2 -7 4 . véase también la traducción del primer artículo como «The Wild Boar and the Bear» en Studies in Comparative Reli­ gión I/i (1967): 36-41. «A stro ­ nom y in A ncient and M edie­ val China» en H o d son 1974. 5. Véase Ju ng. 1 1 . 30-36. 1 1 . 26. véase Wilson 1894. 403-404. II. 29. 26. X I I I . 44. 23-24. Véase Krupp 1979. 35. 1 3 1 . 33. Santillana y Dechend 19 63. Wilson 1894.14 9 -1 5 0 . I. Gleadow 1968. IX . 107-108. 66. Véase W ynne-Tyson 1972. Véase Govinda 1969. Mead 19 4 9 . 1 3 1 . 19. 16. 116 . Guénon 2002. 8. Véanse cientos de ilustracio­ nes en Wilson 1894. Santillana y Dechend 1963. Guénon 1962. I. citando Yasht 10. 603. 63. 21. 299. Guénon 1958. 2 1. Compárese el simbolismo «pi­ ramidal» de Robert Fludd. 25. trad. 32. Wilson 1894. 9. Blavatsky. 30. 223. 800. Schwabe 19 5 1. 122. 1 3 1 . Cátedra. 27. Evans-Wentz 1958. Blavatsky 18 77. 251. Guénon 1962. Collected Works. Brissaud 1969. 95. 3 1. 12.FreeLibros. 2007. 34. Betz 1986. 67-82. 1 1 2 . 65 y ss. 6 . 22. 3 1. 13 . Véase G o dw in 19 8 1. Véase ilustración en Pennick 19. 12 9 . 6. Guénon 2002. Madrid. Véase Guénon 1962. Govinda 1969. 83. II.1 3 2 . Matgioí 1956. Micheli 1990. 15. 43. 340. 7. 224. 13. 2. Mead 1949. 800.10.50. 774. 62-63. 20. O ’Neill 1897. 24.154 . Véase J. Pennick 1979. Guénon 2002. 32 7 www. 4 -12 . 1. 14. 12. 145. 83. Sobre el aspecto solar de la esvástica budista. Schwabe 19 5 1. 16. Schwabe 19 5 1. Apocalipsis 4. 105-106. CAPÍTULO 12 1. Véase G o d w in 1991a. de­ dicado a este tema.13 3 . Zaehner 19 6 1. 1 3 1 . 20. 1. Véase M icheli 1990. 28. Paraíso. 52. Luis Mar­ tínez de Merlo. 15. Véase ilustración en N orbu 1986. 28. 77-81. 25. Serrano 1984a. Mead 19 4 9 . tam­ bién Hastings. 78-79. 4. 170. Santillana y Dechend 1963. 29. 19. 1 0 . 23. con referen­ cias. 36. Satur­ nalia I. con ilustración. 132 . 10. 768-769. 223. 17. 31. 30. 218.me . V II. 3. 18. 24. 63. 405. 18. Guénon 2002. 169. M icheli 1990. 456 y ss. II. 33.

Corbin Corbin Corbin Corbin Corbin Corbin Corbin Corbin Corbin 10. 54. 2000. 37. 151. 40. 1995. 11. 40. Para una visión inusual de las actividades del Eje. 65. 559. 25-26. Politico. Betz 1986. 12. 4. 16. véase N oone 1986. 72 y 1 59n. Betz 1 9 8 6 . 59. 165. Purgatorio. III. 3i9n. 28. 28. «3. Vidas de f i­ lósofos. 84. 32. 3 1 . 38. CAPÍTULO 13 1. 63 (P G M . Lam y 1984. L am y 1984. Purgatorio. CAPÍTU LO 1. Corbin 1 9 7 1. Purgatorio. 2726-2733. 6. Corbin 2000. 88. b. 48. Véase Jung. de C arlos Schrader. 6. Véase Hermetica II («Univer­ sal Discourse o f Hermes to Tat»). 1 1. II. 14. Vidas de fi­ lósofos. 5: 10 1. 77. 225. Politico. 28-29. II. sec. 42. 27. 43.10 2 . 30-34. 3 1-34 . trad. 2. Diógenes Laercio. 59. 4. 80. 44. C o rb in 2000. 30. 19. 252. 32. C o rb in 2000. 72n. II. 8. 7. 2000. IV. D icks 1970. X X X . 7. 2000. Diels-Krantz. 8. 2 1. Véase MacLellan 1982. A96. Betz 1 9 8 6 . 39. de José O rtiz y Sainz. 94. 225-226. 157. II. 22. 328 www. 73-74Corbin 1 9 7 1. 42. 51-52. 23.FreeLibros. 73. X X X I . 17-18 . 25. 13 0 . 35. 2000. 1. II. trad. X II. 5. 17. 8 3- 5. 182. H astings. 15. N a sr 1978. IX . 2000. 218. X X X I . 116 . 45. 69. H astings. Dicks 1970. 269-277. Sobre sexualidad «aria». 2000. pero no en los existentes Frag­ ments of Empedocles. I/2 (1987): 1 1 . 18. trad.Véase G o dw in 19 91b. C o rb in 2000. 24. Diógenes Laercio. 56. H erod oto. 238. 1. véase Zaehner 19 61. Corbin 2000. 1996. C itado de Lam y 1984. 24. Collected Works. 29. 37. 57. 38. 34. 236-247. Betz 1986. D icks 1970. /2' 2. 39. Corbin 2000. 74. Corbin 2000. véase Serrano 1984. 269a. X X V . de José O rtiz y Sainz. 43. 3. 13. Parvulesco 1986. 2000. Corbin 2000. 9. Sobre Zurvan. 14 C itad o en W histon 19 78. Corbin 1995. X II. 20. 41. Kafton-Minkel 1989. 67 y i59n. 1. 4 1. Zaehner 19 6 1. Corbin 2000. 33. 3. 22. 82. 35. Corbin 2000. 36. 51. citado de Avaloka. 60. 14 2 . 1301-1307). Corbin 1 9 7 1. 22. 93. 61. Corbin 2000. 1995. 348. H astings. Corbin 2000. Burckhardt 1987.13 2 . X X X .686-692).me . 7. Corbin 2000. 26. 95. C o rb in 2000. 82 y ss. 20. Purgatorio. 60.

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726. Blavatsky 1888. Véase Papus 1897. II. 330. 785. X X V . para un resumen de las teorías de Brown.30. Williams 19 8 1. Randolph 1888. 3$6. véase Barrell 1914. Blavatsky 1888. 726. 9. I. Klee 1847. Blavatsky 1888. 334. 432. 329. G o ld 1955. 366. para confirmaciones de estas fechas. M unk y MacDonald i960. II. 13. paréntesis originales y cursi­ vas omitidas. citado en Huggett 1989. Williams 19 8 1. 234 (sec. Papus 1954. IX . Blavatsky 1888. Blavatsky 18 77. Blavatsky 1888. II. II. Saint-Yves 1928. Randolph 1888. 1$ . 18.1 4 $ . 3 3 1. 237-238. Blavatsky 1888. 32. 122. 83. 22. 2$. Para el siguiente relato.13 7 . Papus 1897. 3. 3 1. 35. Blavatsky 1888. 9. 242. prop. 20. Blavatsky 1888. Randolph 1888. Carta de Saint-Yves d ’Alveydre a Papus. 2 1. Blavatsky 1888. 12. 14. 18. Blavatsky 1888. II. Sobre Darwin y Kelvin. 3 1. M unk i960. 2. 29. Véase Ley 1969. II. 1 1 6 . Véase Tarling 1983 para una www. II. 26. 436. 6. 330 17 N ew to n 1987. Blavatsky 1888. II. Lubbock 1848. 292. 28. II. 2. 99. 3$7-358. 3 3 1. II. 3. 60. Huggett 1989. en «Fonds Papus» de la Bibliothèque Municipal. 11. 551. 13. 38. Blavatsky 1888. Lyon. 17. 32. 353. Blavatsky 1888. B lavatsky 1888. 772. $28. 3$3. fechada el 28 de enero de 1897. cursi­ vas omitidas. II. 786. II. i$9. Blavatsky 1888. 436. Klee 1847. 30 -31. Williams 19 8 1. Randolph 1888. 37. Véase Godwin 1989 para una crónica de estos hechos. 10. 8. 36. Blavatsky 1888. II. Blavatsky 1888. II. 15. L XV. II. 776. Williams 19 8 1. 528-529. CAPITULO 16 1. Klee 1847. 70-7$n. 11. 4. 8. 6$-87. ms. 324-32$. 23. véase Huggett 1989. 16. I. 17. Véase White 1980. 347. 39. II. 36. II. Blavatsky 1888.me . 433. XX II). 7. 329. 24. II. 13 5 . II. 14. 119. 8$. Wegener 1929. 19. II. 133. véase M unk i960. 330. 30. 5. G o ld 1955. 4. 10. Williams 19 8 1. 1 16. 329. teo. Blavatsky 1888. II. Blavatsky 1888. 33. Klee 1847. $. 34. 353. 34. II.1 17. 6. CAPÍTULO 1. 86-87. I. 433. Véase Guénon 1982. Blavatsky 1888. 7. Véase B arley 19 22. Blavatsky 1888. II. 33. 30 -31. Blavatsky 18 77. 314 . 27. 13 4 -13 5 . Véase White 1980. 1 886): 2511. Blavatsky 1888. 3 5 1. Blavatsky 1888. 56. II. cor. 369. 14 1 . Hapgood 1958. 118 -12 0 . Blavatsky 1888.FreeLibros. 16. 12.

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254 A ndrew s. 19 1. 195. m igracio- 348 www. A . 75-76 A gartha/A gh arta/A sgarth a. astrológicas Adhém ar. en la fan­ tasía. 59-62. 109.ÍNDICE ONOMÁSTICO A bellio. J. Polo N orte en la. 223-224 A rca de la A lianza. 264. J. idea nazi de la.1 2 1 . véase judíos A p o lo. véase Edades. 17 9 -18 3 . y los Polaires. A . 104 Accom ani. 17 4 -19 3 . 18 7-19 0 . 309. 2 73.. C .FreeLibros. 172. fantasías so­ bre.. 56-59. 305 A d on is. 13 6 -13 9 . com parada con el Á rtico. 77. trastornos pronosticados. inventado por Jacolliot. 176 17 7 . 202 A rcas. 18 5 -18 6 . 19 . descubierto por Saint-Y ves. emperatriz. 3 16 -3 18 . 1 2 0 . 303. 125 A io n . o ri­ gen polar de la. H . 1 1 5 . 102. mapa temprano de la. 50-56. 243.1 1 7 . 3 3. 82-84. desequilibrio del casquete polar.me . 243 A rco Iris. com parado con Shambhala. en la Teosofía. 129 A naxágoras. 202. 68. 17 8 -17 9 . 40-41 A ffranchis. condiciones en la. 7 0 -7 1. 1091 3 1 . 65-67. en O ssendow ski. actividad ac­ tual en la. 53 A ntártida. Ciudad del. idea de E vola de la. 95. raza: origen de la idea. expedición alemana a la. 70 A llilaire. 12 2 -12 3 .184-18 6. A . 40. 318 Arcanum . 88. J.13 1 Á guila Blanca. 1 1 1 . 83-84. 15 2 . 202. 86-87. 9 1. 204-209. la es­ vástica y la. 3 12 . 12 2 ..19 2 aria.15 3 .. E . 19 3. Era de. 189- 1 9 1.12 5 . 222 A lexandra. corona austral en la. 128 A rcad ia. B y rd en la. hogar de la. 12 8 . 12 7 A cuario. R. 308-309 Anquetil D uperron. 3 15 -3 18 antisem itismo. 192.. arcadios.

63. A . y los bon-po. 90 -9 1. 1 7 1 . 96-97. A rturo. A .1 1 8 . como ex­ Bartholom aeus A nglicus. 223-224. 1 1 2 . 77 . 296. 69. esclavizada. Atlántida: B lavatsky sobre la. redescu­Brissaud. 50-51. 13 0 . 19 1 Bellam y. 1 4 1 . 49.. 207 bierta.1 1 3 . 349 www. 79-80. 90 brahmanes (casta). y R oerich. 56~57> 66. J . 13 7 -13 8 Aries. 56. T. 105 3 1. A roux. 85. 13 9 . 55. 2 17 . A . véase Brahm atm a 64. 248 13 6 . 43. 53-59. 13 7 . san­ Bernadac. S. 262. 207. 12 7 gre. 95. 264 brahmanes. bién Agartha. astrológicas ario: ciclo eclíptico. 14 1 budism o. 12 3.. 14 7 -14 8 . 3 1. 267 bi. C . 269 Britten. W.13 7 . véase tam­ bon-p o (religión). m .1 1 4 aurora boreal. en la Teosofía. véase U rsa rico. 299 Asgard. 202. 3 14 Bronder.. 208Bailly. 98.. 53. 1 1 2 . conde de. 72. rey. 1 1 2 . H. 197 Asgartha.: sistema prehistó­ A rktos (O sa M ayor). 248-249 Avicena. H . Phaure sobre la. en el norte. 82. 59. 14 2. 202 Blavatsky. 2 2 1-2 2 3 . como Beaum ont. Le (Société A n gélique).. y Arktouros/A rcturus. D . A . 1 1 6 . 100 62. 1 1 3 . 205-206. 7 1-7 4 .. A. 5 0 -5 1. 77. 5 1. 1 1 4 . 138 . 1 2 1 . W. 295. H . 49. Brahytm a. centro de G o ­ Beckley. 4 0 -4 1. raza: origen de la. 290M ajor 296.. 202. 13 7 . Era de. G . M. 125. 86 187. 78-82. en el sur.1 3 1 . 96. 290 B u ffo n . 267-268 Bradshaw. 224 Atalanta. 27.. G . 1 1 5 . 173 Arktogaa. m Asgar. P. J. 32. 77 véase también D alai Lam a Barley.... superioridad. 149 traterrestres. 298-299. 59. 129. 271 294-295.nés de la. 304-305.1 4 1. 246. 1 13 Saint-Yves. 66 Besant. 10 3. 104 Boccaccio. 42..me . 2 J 3 . 192 de la. 46. C .. 3 1. 93.1 4 1 . 6 1. 1 4 0 . Bhagavad Gitá. E. Broecker.. 202 Bharati. véase Eda­ Bergier. y Asgaard. A rx. S. caída 128. 2 7 1 báltica. Baba. 50Bergson. 27. R . G uénon sobre la.. 47. sobre Mackey. 2 17 Boscher. y G uénon. 208. 138 des. 242 sobre la civilización de G obi. 202 y la esvástica. 57.. 190 B rou illard . 208. 13 3 . y Papus. A . 3 7 -4 1. E. región. 223 Evola. M . G .. 2 7 3 avatar.. y N arad M ani. 65 Bernard. 12 7 . 264. 2 17 .FreeLibros. 185 atlante. M . 1 0 9 . 309. 98. 26-29. S. físico.m . 139 . 136 Arktoi (constelaciones de las Osas). 233 B row n . 209.. 30Brahm atm a. 14 1.. mito. 119 . 166. Hardinge.. 29-34. 44 313 Bailey. 44 A rktophylax.

1 1 2 288. G . cálculo de la. 56. también eje 239-242. 144. racial. 307 35° www. causado por la in­ 1 18 clinación del eje. 2 32-233. Klee cátaros. 262 Bunsen. A .3 1 4 . 209 3H D evayána. F.. 225 dem iurgo. 17 0 ... 2 7 0 -2 7 1. teniente. Libro de las estancias de. W. M. 32. C .19 2 vio. L . E . 2 53-2 55. 158 -159 D entón. 79 -8 1. 146. Canadá. 2 7 1. 202. 274.. O . 125 C orbin . 125 C olonna. 128 D o yle. fecha de la. I. 202. C . rivalidades entre. 12 9 -13 0 .. Casanova. H . T. véase D ante.3 1 7 C h abelski-B ork. 291 C o o k e. A .3 1 7 dioses. 254 Dentón. 200 com eta. W. 32. i g3 caduceo.. von. 308. 178- 179. 298. 3 15 .. 100. 257-259 B y rd . 303. 14 1 bios prehistóricos de la. P.. 64-65 D u M as. 136 .me . propuestas para Shambhala.. sobre 285. 2 5 8 -2 6 1. 56 Burckhardt. Papus sobre el. p red iccio­ C ayce. 3 1 2 .3 11 C larke. cam ­ D alai Lama X III. 264 C lavelle. 17 2 . véase edades. manicomio de. y el D ilu ­D ick h o ff. E .. 18 1-18 8 . 90. 70 nes del. 97-100 D em ócrito. àR. 152 287. 4 1. 49. 176 . 19 1. 302-303. 267-268 D jhw al K hul. 43. 291-292. Cartas de los mahatmas. 3 14 . teo­ C row ley. 2 9 1. 314 deriva continental. 301 Dzyan... 43. sir A . 14 1 C h erenzi-Lind. T. A . 15 2 . 187..17 3 .. 28. 276D alai Lam a X IV . véase D e ­ Charenton. H . C . 93. C . 270-272. 257-258. 180 26.. C . sir G . P. F. 243 299. 288-290 C o ló n . de N oé. 46-47.. V. 282 Dechend. 263 D ilu vio : lugar en la prehistoria.. R ... 154 griegas D arw in. 240-241 Burnet. 192 D rayson. 128 vayána C h arroux. 280-281 265. m ovim iento de la. 2 6 1. 97-98. 79. 97 C aída del hombre: bíblica. 245 Edad de Bronce. 2 18 -2 19 . 49. 146 cam biar la. 24 1. 204. 235. 126. 98. 139 . cam ino de los. 3 1 0 . 244 rías griegas sobre la. Randolph sobre el. 102. J. 235Eclíptica: oblicuidad de la...D avidson. 56-57. 13 7 . 280 D onnelly. J. E. 125 cocodrilo (pueblo). 287. 86 Bunsen y Blavatsky sobre el. 30 1-30 2 . 20-25. G . C o o k . C alisto. 287-290. 296. 1 5 1 . barón. G .FreeLibros. capitán J. 13 2 . 286castas.1 4 2 .. 54. 274. 239 Creación. 130 D onn. R . D arw in.. 244 sobre el. 38. 3 15 . 1 5 1 . 264D upuis. 242 D ulaure. 94...2 8 0 45 . fam ilia. 1 4 1 . Connan. 3 10 - z6o.

polo. 168 G au lle. C .2 14 Expedición Thule.. 2 13 . teorías com binadas sobre el. 12 5 . 175 Fou rier. 253-269 . 265 G ardner. 10 3.2 1 . 13 5 . 97. 2 33. griegas. 10 2 . causadas por la precesión. G .FreeLibros. 248 evolución. 277 Edad de Plata. 38. 290. 247 G alilei. griegas Edad del H orror. 260. 236. 10 2 -10 3 .2 1 3 . 256. 139 . 1 1 3 . 33. 299. 284.. 39. 277. 18 7. 27. C . 140. ciudades. ojos. espiri­ tual. de Evola. 12 2 -12 4 . 2 17 esmeralda. M . 80. véase edades. 247 G aignebet. 299. descrita por las constela­ ciones de las O sas. Eliade. cata­ clism o en. 43. 33-34.110 . 45-49. 30 1-30 6 Edad de H ierro . visión. de Phaure. 12 7 F o rt. 260. Edad de O ro. dextroversa y sinistroversa. 299. véase edades. véase también verde esvástica: en el nazism o. 48.. 226 Fedeli d ’Am ore. 236. 89. astrológicas escitas. 2 33-2 36 . 292 edades del m undo: astrológica.17 1 . 165. incli­ nación súbita del. 90. hijos de D ios. véase también Edad de O ro. 272-276. 187. 248 G o b i.Edad de H ielo. 229. cien­ tíficos sobre la. 205. inclinación gradual del. 95. 299. M .. 27^" 278. 80. C . 22. 39. 254-256. 98. 79-84.. 267. 223. 199. 67-69 G erson. Edad de Plata Edda poética. 260-264 fálico. de Serrano. 86. del mundo. 283.. 10 9 . ocultistas sobre la. 32. 254 Era de Tauro.. 45. 6 8 -71. 94. 38.1 1 4 . 41 Fille. 97. véase yugas. roca.2 14 . 283285. 32. A .. 188 G iannini. 82. 3 10 Frère. avatar.. 16 8 . 200. 2 12 . 236. 48. 84 Elice (H elike). 204-206. 125 Glastonbury. C . 209. 1 3 . véa­ se edades. griegas Edad de O ro : m ito de la. 2 1. 242 fem enino: concepto de D io s. 241 Em pédocles. véase también Eclíptica. 80. C . 278-279. de Rousseau. 173 G irod ias.. sobre el cataclismo. significado de la. 2 1-2 3 . 267 Génesis: jardín del Edén. 88. em plaza­ 351 www. sim bolism o.me . 13 .1 1 1 Freya. W. odio a lo. 239. 302 eje: vertical. desierto: antiguo mar. 32-33. 138 Fénix. 38-39. 290-292. J. 2 1 2 . 2 14 . en el budism o y bon-po. de. 32-34. 56. J. M. 164 G ardner. 33. B.. 268 Germ anenorden. de M ackey. 203 Fanes. 134 . 48-49. 39-40 Fulcanelli. 236.. 75 Ghostland. 2 16 -2 2 3 . 286-299. 77 Fabre d ’O livet: teoría de las razas y edades. F. M . 137 . de W arren. 270285. 1 1 0 . hindúes. de B lavatsky. 50. 207-209 E ud oxo . 38 E vo la. identi­ ficada con una eclíptica no in­ clinada. 267-269. 43. M. 10 2 -10 3 .. 6 1. 17 -2 5 . 318 .

183. R . identificada con la A tlántida. 19. (Hermandad H erm é­ tica de Luxor). R . 282. von. 94. 77.FreeLibros. 3 10 G ondw ana. 266-268. 51 H erm andad de E llo ra. 72. Phaure sobre. 281 H erder. 65-67 G ovind a. 68 H all. 124 . 290 H esíodo. sobre H ip erb ó ­ rea. 2 17 . y G . 268269 H . 224 G ran A ño. W. 26-27. 281 H iparco.1 2 1 . 12 6 . d i­ ferente de la A tlántida. 134 H erm es (Trimegisto). 147. 2 12 . 19 1 H ércules.m iento de Sham bhala. J. 176 . 17 7 H aushofer. religión de. 190 G rasset d’Orcet. 236-237 isla Blanca. 96. citado. E. 65. véase Sueño de Polifilo 3 1 5 Im am . 304. W. hogar de ex­ traterrestres. véase también Thule Hitler. J. 1 1 3 . C . . 208 H opkin s. 13 6 -13 7 . 33-34. 12 5 . 96. 39. 144. sede de la tradición prim ordial. 255-256.. 73-76...: prim eros años. A .. templo de. T. y Rosenberg. 22 H ess. A . 100. y E vo la. P.. 13 . op ­ tim ism o m etafísico de. 263 l} 9 G obineau. 230. 147 H iggins. 7 1 . H . 96-97. 115 H algadom . 10 9 -110 H efferlin. 2 13 -2 14 H . G . 304 G oodm an. 38. 18 6 -18 7 ... 55. 13 7 . 208.... 136 .1 1 4 . 1 1 9 . véase también judíos H arbinson. 15 9 -16 1 H uggett. 148.2 9 7 H aji Sharif. 9 0 -9 1. 352 www.. 19 7.. z9 1 >G u é ­ non sobre. Lama A . de L. 10 9 . 2 15 . 225. 100. 199. 1 2 0 . K . 276 H iperbórea: definición.. sim ­ bolism o axial en. 1 6 1. traición de los ideales thulenses. J. 78-79. y la teoría del R e y del M undo. 26..1 3 1 . 286. 18 5-18 6 . 53. 308. 29-34. de. A . 1 5 1 . 6970. R . 245-246 G ria l.me .2 14 . mito de la supervivencia de. 246 H ieronym us. com o el avatar de Serrano. 237. M . decim osegundo u oculto.3 18 G o od rick -C larke. 110 . 1x8 .. 99100. 78. 14 3 . 3 °5 "3 °7 ) Hypnerotomachia. N . indios. y los tem­ p larios. 124. 135 H ow ell. P . 102. 64. E.. com parado con Blavatsky. K . 3 13 hopi. 1 2 8 . 32. E vo la sobre.110 . 96. H . 176 . 290 G rant. 30. 139 Israel: oposición a T hule. y la guerra esotérica. G . 207. A . B la ­ vatsky sobre.. (H elio-A rcanoph us). 189. M . 28. H . 89-90. 99-100. 248 H alley. 17 6 -17 7 . 86 G o ld .. 29-34. y el oráculo polar. 155 H ap good . fantasías sobre. ma­ dre de Agartha. y «la O rden». perversiones espirituales de. 3 17 . 200.. tribus perdidas de. 79. 95. 248 G uénon . 72-74. 236 H erodoto. 306-307 G oldreich. 243-244 H oerbiger. 8 1. C .

Libro de. 299 Lovecraft. 232 Mahàbhàrata. 148.. W.1 5 1 . 207 Kircher.. 199. J. 78. 1 5 1 . 85. 14 1.. 1 1 8 . J. 266-269 Lyon. 142 M altwood. K. 72. 119 . véase Gran A ño Magre. 179. J. 33 Lamy. destruc­ ción de. 12 5 . 243. G. 7 1. H. 265 judíos: conspiración atribuida a los. W. 90-95.. C. P. P. 295-297. n o .. 1 1 1 . 245-248 Landig. 159. 162. 3 10 Macrobius. 98 -101. 165 Lytton. 200 Kobra. 302 luna: en la Edad de O ro .1 1 9 . 137 Jano. E. 1 1 7 Mabire. 89-92. 66-68. 126-127. polo espiritual. 47 Mahayuga. 294 lemuriana. 67-68. 143..2 7 1. camino de la. 54 Laurant. L. 152 Leucipo. 1 4 8 . 236 Koothoomi (Maestro K. 2 1 7 Jacolliot.). 230 Jurdy. 1 1 2 . W. S. 96. 109. 243-244 mano izquierda. 65. 198. 1 1 7 . 41 Jesús: reencarnación de. 183185. 153 Lytton. C. E. 246 Krishna. 292. E. camino de la. 48 Krishnamurti. A . F. 65-66. 138. 190. 83.. W. H . sir J. 286287. 12 1 Leadbeater. 2 01..17 7 Jung.me . 155. opo­ sición a los arios. lord.. 153. M. 70. colaboración atribuida a los. 226 magnético: piedra o roca. 302-303 Kipling.. J. raza: tercera en el es­ quema teosòfico. 78-79 Mackey. 174. 139. 301-302 Knight. 52. 85-88.. 156. G . 189 Klee. 123. véase Teed Kretzulesco-Quaranta. 98. 144 Louville. 84. 192 Lubbock. 1 1 5 Leslie. 84. 316 Kelvin. S. N . 308 Kafton-Minkel.1 1 7 . 72-73» 1 5 1 List. 2 7 0 .. M. R. 27. 295. 353 www. F . 136 Lemuria: definición. 228. 144.jabalí blanco. 79-80. Bulwer... 143 Karagulla. A. 73-74... J. 187. von.. 66 lengua original.12 6 ksatriya (casta). 164 Kalachakra. W.. 2 19 . 30 Maitreya. 280. R. 222. 17 4 . como símbolo solar. 22... 119 . 223 Man: Fragments of Forgotten His­ tory. 59. tantra de.. 130 Koresh.. 276-283. 14. bestialismo de la. 48. 1 0 1.. D..1 3 5 . como causa del cataclismo. y la sinarquía. 27. 225 Lanz von Liebenfels. 5657. 199-200 Josué. J. 39. 15 3 . 276. 32 2 9 1292. 1 3 1 . 235-239 magnus annus.FreeLibros. 12 5 -12 6 .. 182 . P. 243 Lassen. 88-90 mano derecha. 130. 126. montaña. 42 .. 14 1 . 254 Ley. n o ­ n i . de. 59 Manisolas. C. 70. 217 Kundalini. en Agartha. primer conde de.

J.. L. véase también Hitler.1 7 3 . P. al desierto de G obi. 48 Mead. 23 ovnis: com o biomáquinas..IIO -II I. Manvantara. 3 17 . neonazismo de Se­ rrano. 44.FreeLibros. 85- 94. y lo ocultista. des­ pués de la Atlántida. 62 Mundy. 164. 13 5 . avistamiento por Roerich. de extraterrestres. 93. 10 1 . 161-162 Milankovitch. ciclos de. 257 Mitra. de los arios. 200-203 Orden. 264. Diluvio . véase Diluvio Noone. 139-140. 270 Oapbse. 28. J.. l 4i O vidio. período.. 1 2 0 . 1 2 0 .1 0 1. sir I. la. P. y Evola. 9798. 94-95. 95 Orden de los Nuevos Templarios (O N T ). 104. 127 Martin. 88-89. V. 300. 145.me . 2 13 -2 14 .. 14 1 Nauhaus. 10 1. 143. 83 Papus.. 83. sol. J.. 3 13 . T. M. T. 128. 290. 138. 192. 243-244 Manu. 10 1. 149. O.. véase Ursa Major Osas (constelaciones).. i i o -i i i . 248 Panchen Lama III. 30. 104105. 1 0 1 . en el período de la postguerra. 136. 130. 228-230 mitraica. 1 1 7 . 2 17 Mariel. ideología. W. Matgioi.3 18 Novara. M. 7679... 307 N arad Mani. R. 235 Matthews.. 1 1 1 . 3 13 . M. 188-189.1 0 5 . 1 7 1 . 119 . 88.. 120. 199. véase Zadkiel Müller. 85. Orden N egra Neal. 147-14 8 .. y la Orden Negra. véanse Ursa M ajo r y Minor Osiris. 179. 2 0 1202 O ’Neill. liturgia. 263. 296297 » *9 9 354 www. 162. 14 3-14 4 Munk. 243-244.305 Noé. mitraísmo. 76. 1 1 0 . 248 New ton. 137. 296- 297 Micheli. 208. 87.. 3 16 negro: Orden. S. 104. y la magia negra. 246-249. 123. V. R. monte. P. 47-48. R. 30. véase también G obi Morris. culto a los. 40-41. 44 Mongolia.. 223 migración: desde el Ártico.. 94-95. 177.1 2 1 . de L. 61-62 Morrison. 243-245.. W. 32. 30. 82-83.. 27-28. 135 Panchen Lama IX . 1 0 1 . 239 Michel de Figanières. J. 103 Milton. R. 283. 139. 69 N azis: orígenes de los. 53. 77.. 71-74. 145 Odín. 39. 54-55. 157.1 2 1 . 224-226. 12 1 Palmer. W. 198 O ssendowski. F. 157 Mazda. 79-81. 276. C. 45 Osa Mayor. 248. 164. 263. 180. 50-55. J. H . 9 6 . 102. 143. a la tierra hueca.. 139 pangermanismo.. 79. 225-227 Meru. 183. R. 80. peligro conti­ nuado de los. D. 65-69. 140. 258. 97. 40-41. 94-95. 1 1 3 ombligo de la Tierra. al A tlán­ tico. 57-62. piedra. 314 Milosz. 75 Marquès-Rivière. 66 Orion. 13. 142 Pallis. G.

32-33. 216 Poe. 37 . Fanes y Eón..1 0 4 .12 7 . mon­ taña en el N orte. N. véase Polaires polar. monte. 87. 19 7-2 14 .. tradición: distinta de la solar. 318. tierra perdida en el Norte. 10 1 . 1 2 2 . 12 5 . cambio gradual del. 289-290. 159 -16 2 Parvulesco.. 232-239. 206. en el ser humano. 80-82. 1 3 1 . 42-43. culto al.1 1 1 .. 180. símbolo de centro espiritual. véase Edades. 224-226.. astrológicas Proserpina. 294298. 175. 2 72-273. Era de. 286-287. 1 2 3 . 3 1 . 291-299. 225-226. 59 Pennick.3 1 8 . véase Sueño Polo: condiciones en el. plan divino para el. simbolismo del. 235 (véase también Meru). astrológicas Piteas de Massilia. Thule). y la c o­ rriente subterránea. 109. 30 Qáf. 232-239. 235-236 Rahn.. 86-88. ártico. 97 platillo volador-avión (V7). 260-269. cambio catas­ trófico del. ex­ plicación. 149. origen de la humanidad en el. 148149. 299 Piscis.3 1 4 . 2 7 1. 245-249. 228230. 2634. E. 17 4 . L. y el mitraísmo.3 11. 2 30 -2 31. 239-243. 4 1-42 . 209-212 Poliakov. 64.me . 86-87. 152 Pauwels. y hermetismo. 234. y zurvanismo. 1 9 0 . 2 3 1. Estrella. Pa­ raíso en el N o rte . O. agujero en el. símbo­ los de la. 153. desplaza­ miento. 7i «Punto 103». 17 9 -18 0 .1 0 1 . 237-239. 2 7 3 " 274> 277> 283-284. oscuridad en tor­ no al. cambio arti­ ficial del. 222.. mitología del Sur. 20. 138 Penka.1 2 4 . 236-239. véase también E d a ­ des. 197. 2 73-277. 27. 93. 1 0 9 . vórtice en el. 246 precesión de los equinoccios. 226-227. 226227. 49. roca negra en el. 52-54 Polifilo. 18-20 {véase también Edad de Oro). 232-234. 95. L. 223-224. . 3 0 0 . 9698. 20-21. 93. 7 1. J. 46-47. 129. 2 1 5 . 2 81-28 2. dentro de la tierra. 3 1 5 . 10 0 . 247 Polaires. 33. 208 Phaure. fraternidad. 41-48 (véase también H i­ perbórea. supervivencia nazi cerca del N orte o del Sur. 66-67. 18 7-19 3.1 7 3 . 45. 259. 87. A.4 1. 225 puranas. 283-285. 64. 294 platonismo florentino. 260-264. 23. 275-279. K. y teúrgia. 243-245 polaridad: en la Tierra. 4 1. 17 9 -18 3 . 63.1 2 7 polar. 24.FreeLibros. véase también eje Poussin. arios procedentes del. 232. Dante y. N . duración del ciclo. 86-89. 152 Protocolos de los sabios de Sión. cambio futuro del. 14 7 . 2 24 -231.7 4 . perversión de la. 248 Passage du pôle arctique. 86.. inversión del N orte y el Sur. 244 35Í www.19 3 . 98.2 1 7 ..Paraíso: en la Edad de Oro. 16 6-167 Platón. 198 Pléyades. 243. en el sufismo iranio. 294-295. J. 254-256.1 9 1 . 14 5 -14 6 . 271 Pitriyána. 3 1 2 . 28.

D. 138 raza: explicada por el sistema teosófico. véase también Shambhala Schlegel.14 6 . 1 1 3 . 54. 10 0 . H.. Quinta Raza-R aíz. 237-238 sabeos. 238. 14 2 -14 3 Roerich.. negra.me . 190. 261-262. 50-54 rosacruces: alemanes. Sexta Raza-R aíz. defini­ ciones tibetanas de. P. G. M.. A . 83. 179 Roerich. 215 Santillana.12 9 . admirador de Roerich.. 48. negación del H o l o ­ causto. 23. J. 9 6 -10 1.1 7 7 . 238 Sagan.6 1 Richer. 168. antifemi­ nismo. 56-59. J. 3 1 . 218. 261-262 . 54-5 5. 262. 280 Rudbeck. 61 Rhone. 166.1 0 1 . 97. 1 1 3 . 124. 12 8 . 138 -139 . 57-58 . 57-60.. doctrina secreta del cambio polar. 143. 1 1 5 . 77. 1 ^9 Reghini. 150. Saint-Yves d ’Alveydre: teoría de las razas y edades. 230. 286-288 Ravenscroft. 39.1 1 1 .: hitlerianismo esoté­ rico de.. J . 261-262 . 26-27. 177. amarilla. 205. G . 262. siete. 2 18 -2 19 . 14 5 . 68. 223 Rigveda.. 248-249. nórdica-atlántica. 70 Romanticismo alemán. 7476. 268.. 1 1 1 Rendall. 10 2 -10 3 . W. de. 77-79. 97. Rollin. E. 89-91. . 130. 296-299 sánscrito. 58. 1 4 1 . I 2 3~ 124. 1 3 2 . 48.1 1 0 . 3 5 6 www. ártica. 1 1 8 . 97. 145 Roerich. y Agartha... blanca. T. van. 4 5 . C . H. boreal o boreana. 57-60. 46 Rijckenborgh. 152 Renán. 58. véase atlante Reed. ilusiones de. 125 remolino polar. O. G .1 3 5 . 189 semitas.. véase lemuriana. 129. 148. J. roja. A . 27. 60 Schwabe.. 216.1 1 9 . 188189. 189-190. 2 2 5 Saturno. véase Roerich. von. 53 Randolph. 243. Tercera Raza-R aíz. 55. 262.1 4 3 . 290-296 (véase también aria). 265-266 Saint-Hilaire.. W. austral. 63 Rúzbehán. 137-144 .. 242-243 Rosenberg. 90. 1 1 0 . 81-83. 162-164. 126 rishis. J. A. N. los teosóficos sobre. 60-62.. 53-54 Schlegel. 126. 13 8 . 52. J. H.. 22. 267 Schamballah. 98-99.1 3 9 .. 65. 223 R h y s . 156. 187 reencarnación. 87. .. 57 véase tam­ bién Israel. 26-29. y la co- rriente subterránea. Cuarta Raza-R aíz. 12 5. germánica. 13 6 -13 8 . B. A .. 207208 Shambhala: comparada con A g a r­ tha.. Primera Raza-Raíz. C. R. 52-54 Schrader. 142143. de Haarlem. 261262. 260. 8 1. von.. 136. F. 3 1 ! Segun­ da Raza-Raíz. 12 7 Rousseau. 272. 1 0 9 . 10 9 .FreeLibros. 248. 1 3 1 . H. sobre la esvástica. judíos Serrano. 279 R obin.1 2 3 .Ramáyana. 291 (vé­ ase también Hiperbórea). J. O. 72 . 219-222 Schwaller (de Lubicz). en el reino secreto. 1 7 5 . sobre la Antártida.. 272 Saurat. 198.

2 1 5 . A. tradición. 100. G. 98-99. Thondup. tibetanos: en Berlín. sucesores de la. B. 2 13 . 133. 239 viaje de Piteas a. 137 Sol/Hijo de Dios. 2 1 5 . 236. J. 265-268. 174 Tifón. 69. 199.. 13 3 . 84. 138 -14 4 espiritual de los. 144 . 207. 190. vattan. 144. 104. 86. 160. 77-78. isla. 242 U rsa M inor (Osa M enor). 135 245-246. 74-76. Sociedad. W. 18 2 . ros­ Tarling. 215. 143 Société Angélique (Brouillard). 183 Tíbet. 1 3 2 . 232-235 Tsin..2 1 7 . 1 1 7 . 14 4 -14 6 . 145 Tula/Tüla.. A. 72-74. 3 1 2 . C:. 78-79.. (Koresh).me . 62 238. en Vocales. 96. templarios. 227 la mitología nazi. 103. 225 la ficción. L. 67. 236. Ártico thulenses. 7 1 . Urano. piedra o roca. 239.1 8 2 Vedas. A. 44Tácito.. 98-100.. V. R: S. 1 3 2 . 74. 243. caballeros. 1 5 3 . 49. 10 1. 88. K . 125.3 1 3 Thule: Guénon sobre.1 3 5 . y la Steiner. 99. 109. 205. J. antihitleriadición Roerich y. Shambhala. 223.. véase también H iperbó­ Vril. H.. y Sociedad Thule: orígenes de la. L.. 277 Sullivan.88-91. 306.. 85Voltaire. 104. 90. 310 246. 14 0 -143 nismo de la. 64-65 45» 2 38» 279 Veilleurs. 177. 86. Vril. 164236. en Ulansey. rea. 66. 232. 97. D. Teed. 1 8 1 . 91-94. la expe­ 64-69.. G uénon sobre. vattaniano. R. G. 215 SS (Schutzstaffel): orígenes de las. 183 véase también esmeralda Thaïe. 88-89. 66. civilización védica. 88 Tucci. 94. luz. 138 Velikovsky. 238 verde: rayo. 125 tantra. C. 5 1.1 1 7 . en religiones asiáti­ Sueño de Polifilo (Hypnerotomacas. de 165 Beatriz. 308.1 5 7 . 265 Sohrawardî. R. 162. 315 taoismo. destello. 1 4 1 1 0 1 . 172 Symmes. I. 310. 83. 75 Verne. 204. 93. 130. 237 206. 299 la ficción. en sinarquia.. 232. 12 8 -12 9 Symmes. 24. 1 1 9 . diagnosis Roerich sobre. 301. Toomre. 243 Shaver. color del Polo. Virgilio. 135 solar. 64. 120 169. A. . Madeleine..FreeLibros. 11 0 . 1 16 . 236..1 0 5 . 204. 10 3 . 87. 67.18 3 . 63. Thule Última. 166. 98. 153. 29. 1 1 1 . 96. D.. 316 227-230. 309 tro. C. Evola y las. 1 7 1 . 1 1 7 . J . 75. fuerza. niños. 357 www. 248. 308. 83. 30. 44-47. 2 7 1-2 7 2 90. 30. 98 Tomas. en la magia griega. 63-65. 179. sufíes.1 3 4 . 246-248 Tilak. Sudamérica. 1 1 5 . 138. 248-249 Totten. 104 U rsa M ajor (Osa M ayor): como Stefansson. dr. 16 1 V. 94-95. Taylor. 67-68. 50-51. 283 esvástica. 74. en Dante. 100. 238-239 chia). 52.

22. 18 7 .. 5 1 . 22. 45-46.3 18 Whiston.. fechadas por Phaure. fechadas por Saint-Yves. 76-77. 4 0 . 33. 262. F. 231 www. R. 42-43. 221. Zaehner. zoroástricas. J. sistema inver- tido p or Fabre d’ Olivet. véase Accomani Zend-Avesta. 231 Zam Bhotiva. 299. 190. 28 Wilkins. R.Wallenberg.-304 W E L (Teoría del mundo de hie­ lo). 38. 102 Wegener. 318 .. 77. 1 0 1 zurvanismo. 22. 179 Warren.. 299 Zadkiel. H. W.. escrituras. Kali.me .. 262. 86 yugas: definición.FreeLibros. 47 Zündel. Zodíaco original. 258-259 Wilford. 262. 170 Wirth. 303. F . 116 . 45. W. 214. 24. 86. 96. 314 . A. 142.. 97. H. 184.. Satya o Kitra. 32.2 0 7 . sir G. 267 White. 142.

SE A C A B Ó D E IM P R IM IR E N B A R C E L O N A .me . D E JO S C E L Y N G O D W IN . E N L A IM P R E N T A S A G R A F I C E N M A YO D E 2O O 9 www.E S T A P R IM E R A E D IC IÓ N D E E L M I T O P O L A R .FreeLibros.

H . Ivan M orris 2 1 . A lain Daniélou héroes griegos.FreeLibros. H einrich von Kleist 28 . Tsutsui 16 . Jo scelyn G od w in 360 www. H om bres salmonela en el planeta p o m o . L a reliquia vivien te. Viaje a la semilla. Dama Sarashina 23. L ev Tolstói 3 3 . £7 hom bre que am aba las islas.Pan y la pesadilla. Patrick H arpur í ^ . L a fu g a de Atalanta. 2a ed. Cosmos y Psique.E m ily Bronté. W illiam S.E l arte de conversar. G .L o s ojos de D avidson. Peter K ingsley 29. Sueños y ensoñaciones de una dama. 19 . L a Villa de los Misterios. Y. 20 . Richard Tarnas. Linda Fierz-D avid 13 .R ea lid a d daimónica. O scar Wilde. L a diligencia inglesa. A lejo Carpentier 30. M altby. Thom as D e Q uincey 18 . Yasutaka Tsutsui 3 y. W inifred Gérin 32. Iván Turguéniev 16 . Wells 1 1 . Universos paralelos.E l gran duque de A lb a. Tres novelas en imágenes. Los cosacos. D .E l mundo del príncipe resplandeciente. y mitos de la In d ia . Edición Jo scelyn G odw in 34. 3a ed.Dioses 35. M ax Ernst 3 1 . 2a ed.Filosofía antigua. 2 y. Richard Tarnas 2a ed.A rm onía de las esferas. 2a ed. M ichael M aier 2 1. Lawrence 14 .Ú lt im o s t ít u lo s p u b lic a d o s 1 1. Jam es Hillm an i j . M ichio K aku.L os 36. K arl K erényi Estoy desnudo. 24.me . E l terremoto de C hile. H . misterios y magia. E l mito polar. 25. L a pasión de la m ente occidental.

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