Usos del co en espa˜ ol n

´ DIEGO CAMPO MILLAN The University of Nottingham School of Computer Science and IT Jubilee Campus NOTTINGHAM NG8 1BB UNITED KINGDOM Universidad de Zaragoza Centro Polit´ cnico Superior e 50018 ZARAGOZA ˜ ESPANA

ABSTRACT Este documento intenta ser un acercamiento a la normalizaci´ n y correcto uso de o una de las m´ s importantes aportaciones del lenguaje aragon´ s al l´ xico del espa˜ ol: el a e e n co.

1. Introducci´ n o Co, pavo, co, p´ samelo de buen rollo, ¿o qu´ , a e co? Escuchamos este tipo de frases todos los d´as, en el autob´ s, paseando por la calle, al ir a comprar el pan o ı u mientras ojeamos el estante de los v´deos porno en cierto videoclub de confianza. Conversaciones sazonaı das por ese vocablo, co, parte interjecci´ n, parte pronombre, cuarto y mitad de part´cula interrogativa. Ha o ı sido definido por ciertos autores como uno de los comod´nes m´ s ricos en perspectiva de la lengua castelı a lana. Nosotros mismos lo utilizamos casi sin darnos cuenta. Pero, ¿sabemos utilizarlo con propiedad? ¿Nos plantea dudas su uso? ¿Cu´ ndo es correcto, cu´ ndo no? B´ sicamente, ¿Conocemos el co? a a a Este documento viene a llenar un vac´o en la literatura del espa˜ ol, en un lugar donde sint´ ctica y i n a sem´ ntica se yuxtaponen y de donde s´ lo el iniciado podr´ salir airoso. Es asimismo una gu´a de obligada a o a i lectura para el estudiante de espa˜ ol. n

2. Usos El co se usa en multitud de ocasiones, con mayor o menor acierto. A continuaci´ n se enumeran ciero tos usos tipificados. 2.1. Funci´ n f´ tica o a Principal uso del co. Dentro de el se pueden distinguir distintas variantes. ´ 2.1.1. Establecimiento de la comunicaci´ n o Se produce cuando se intenta llamar la atenci´ n del oyente sobre un discurso posterior a realizar, con el o objeto de que el receptor se disponga a escuchar con la atenci´ n necesaria para no tener que repetir dicho o discurso. Co, mira que porro m´ s elegante dispongo en mi mano para su disfrute. a

Este es un uso que el autor de este documento considera aceptable, aunque debe respetarse la norma b´ sica de no utilizarlo cuando la atenci´ n ya recae de manera natural en el emisor. Por ejemplo, durante a o una exposici´ n sobre un tema concreto, cuando se entiende que la atenci´ n recae en el emisor ya de por s´. o o ı El matiz recae en que el contenido est´ siendo transmitido antes de pronunciar la palabra de nuestro estua dio. Por ejemplo, un t´pico error ser´a: ı ı Co , pues estaba yo ah´ en la cafeta, viene el Delegay y ı co que me dice que el wireless est´ prohibido, a co En este caso, el segundo co es redundante seg´ n lo visto en esta subsecci´ n. u o 2.1.2. Prolongaci´ n de la comunicaci´ n o o Un uso que sin ser el m´ s apropiado, est´ vi´ ndose incrementado por el abuso continuado del co-hablante a a e medio, que desgasta y corroe la riqueza del co haci´ ndole parecer una muletilla com´ n sin fuste ni pere u sonalidad alguna. ¿Vamos al Hook o qu´ , e co? En este caso, es claro que se quiere prolongar la comunicaci´ n con el objeto de dotarla de mayor o relevancia, donde tiene tambi´ n un matiz enf´ tico. El problema es que si se abusa del uso, por esta misma e a raz´ n su significado pierde valor y corre el peligro de convertirse en una muletilla del valor sem´ ntico del o a conocido y extendido no? es decir, pr´ cticamente nulo y que debe evitarse. A modo de resumen pr´ ctico, a a se puede decir que este uso es aceptable cuando lleva consigo una visible carga enf´ tica. a 2.1.3. Interrupci´ n de la comunicaci´ n o o Curiosamente, este uso suele aparecer en ambientes m´ s bien amicales, y/o de absoluta confianza. Cona siste en cortar la conversaci´ n del interlocutor, normalmente mostrando malestar, inconformidad con lo o expuesto, o simplemente una matizaci´ n sobre el discurso. Aun cuando no es muy aconsejable utilizarlo, o si se hace se debe tener cuidado de no molestar al interlocutor(si no es esa la intenci´ n, claro est´ ). El autor o a recomienda no utilizarlo, y usar otras facilidades del lenguaje espa˜ ol como perdona o similares, y posn teriormente retomar la acotaci´ n que se pretend´a hacer. o ı

2.2. Funci´ n expresiva o Un uso que roza el elemento c´ mico y el puramente ling¨ istico. En este caso, el co es sustitutivo de intero u´ jecciones de sorpresa y/o admiraci´ n como vaya El autor no condena este uso al considerarlo marginal e o independiente de los usos mayoritarios. Asimismo, se considera que no tiene rango de evoluci´ n suficiente o para preocupar sobre su abuso. Recordar que este uso no alude a ning´ n sujeto en especial, es decir, no es u un pronombre sino una interjecci´ n sem´ nticamente vac´a. o a i

3. Uso del plural y del g´ nero e El plural de co es: cos El femenino no debe cambiar el g´ nero, por razones de sonoridad, aunque a veces se acepta como e elemento jocoso. S´ lo en estos t´ rminos debe ser aceptado como correcto. En este caso, el femenino se o e forma siguiendo la regla por defecto en castellano: ca y su plural es:

-2cas 4. Utilizaci´ n y diferenciaci´ n de g´ nero o o e El que nos ocupa es un t´ rmino mayoritariamente usado por individuos de sexo masculino, por e razones de tradici´ n, educaci´ n, cultura y se cree que tambi´ n ha influido la dif´cil feminizaci´ n del vocao o e ı o blo, como se ha comentado en el cap´tulo anterior. Asimismo, la pronunciaci´ n t´pica tiene un matiz mari o i cadamente masculino, que incluso resulta jasco, lo cual no es muy apropiado para la voz femenina. † Aun con todo, en los ultimos tiempos se est´ asistiendo a un crecimiento inusitado en el uso por parte de la ´ a comunidad del sexo contrario. Se ha de se˜ alar y advertir que este colectivo, sobre todo en sus comn ponentes m´ s jovenes, suelen caer en el error de feminizar el vocablo, error anteriormente comentado. a 5. Conclusiones El uso del co debe mimarse y adecuarse al habla moderna, y evolucionar con ella. En ning´ n caso debe u presentarse como elemento de connotaciones despectivas. Cuidemos su uso para que esto no ocurra, y se dignifique una parte de nuestra lengua que no por minoritaria merece menos respeto. Se incita al lector a hacer buen uso del co. Si no se conoc´ , se propone su adopci´ n; y si se conoc´a y a o i usaba, se alienta a hacerlo m´ s propiamente si cabe. a 6. Personal Uso el co desde hace ya varios a˜ os, y debo decir que me ha supuesto una gran herramienta de comunican cion sobre todo en el ambiente coloquial. Espero que hayan disfrutado leyendo este documento, m´ s que yo a escribi´ ndolo, lo cual no se presenta dif´cil ya que est´ escrito en troff a pelo y esto da sus disgustillos. e ı a Salud, cos.

† El autor no quiere con ello avivar hogueras con la le˜ a del arbol del sexismo. Simplemente subraya que, para una n ´ mayor´a de hombres consultados, se considera m´ s agradable que las mujeres omitan el vocablo, o lo cambien por un ı a equivalente. Asimismo el autor reconoce haber presenciado combinaciones muy agradables de mujer y uso del co