públicos

Novedades
18/04/2007 Política Naciona

asuntos

org

Informe N° 601
Política Nacional
23/04/2007

La Participación Ciudadana un Año Después
Gonzalo Delamaza

Concertación: ¿Ideología del "Gobiernismo" Vs. Cultura de CentroIzquierda?
12/04/2007 Economía

Pequeñas Empresas y Legislación Laboral: ¿Son Necesarias Normas Especiales?

05/04/2007 Política Internacional

Hacia la Creación del Tribunal Interamericano de Justicia
03/04/2007 Economía

Cuando comenzó el gobierno de Lagos, las ONG tenían expectativas de una política de fortalecimiento de la sociedad civil, pues varios de sus dirigentes habían firmado un compromiso de adhesión con él (y él con ellos) y porque la dirigencia política señalaba que había que "reencantar" a la gente. Cuando comenzó Bachelet, era el grueso de la población la que tenía expectativas, en especial las mujeres, porque la candidata había sido explícita en su discurso y propuesta: la participación estaba en el corazón de la renovación política que ofrecía Bachelet. Textualmente, al celebrar la victoria afirmó, "La gente no quiere sólo derecho a voto, sino también derecho a voz. Quiere ser escuchada. Quiere forjar su propio destino. En mi gobierno daremos cauce a esas ganas de participar. Forjaremos una gran alianza entre política y sociedad. Entre representantes y representados". La sutil combinación entre continuidad de la coalición y novedad en las orientaciones políticas resultaba prometedora. Claro que no había compromisos firmados.

"Chile Invierte": una Búsqueda de Rápidos Resultados

27/03/2007 Política Nacional

Movilizaciones

Declinación de la Calidad Política: una Hipótesis Explicativa
21/03/2007 Economía

Clima de Inversiones
El listado sólo muestra los 6 últimos informes publicados. Para obtener información anterior visite nuestro , sitio web www.asuntospublicos.org

Acerca de
Este informe ha sido preparado por el Consejo Editorial de asuntospublicos.org. ©2000 asuntospublicos.org. T odos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción, total o parcial, de lo publicado en este informe con sólo indicar la fuente.

Antes de que la acción gubernamental diera sus primeros pasos, ya los estudiantes secundarios estaban en la calle demandando solución para la agenda que previamente habían negociado con el gobierno anterior. Varias fueron las novedades que este movimiento aportó: su masividad, no lograda desde el plebiscito del 88; su agenda estratégica: el cambio de la arquitectura dictatorial de la educación, incólume hasta hoy; sus métodos organizativos y de acción. Y un elemento clave: la edad de sus protagonistas. Los hijos de la transición organizaban el primer movimiento social del siglo XXI. Sin ser un movimiento revolucionario ni "anti-sistema", mostró que la juventud tampoco quería seguir el estrecho camino que le ofrecía la "medida de lo posible". La movilización estudiantil descolocó al gobierno, y al conjunto del establishment político. Todos afirmaban que la educación era la primera prioridad de la agenda, pero los estudiantes mostraron al rey desnudo: no estaba relevada en el diseño programático del nuevo gobierno, los resultados seguían estancados y nadie estaba pensando alterar la institucionalidad (protegida por la última ley de amarre de Pinochet) como exigían los estudiantes. A pesar de lo impensado,

Informe N 601 Política Nacional
°

públicos

asuntos

org

La Participación Ciudadana un Año Después
o quizás por ello, la adhesión de la población adulta fue amplia y creciente. El costo para el gobierno fue un cambio parcial del gabinete.

Temores

Una primera consecuencia directa de las movilizaciones de los secundarios fue un debate de la elite política marcado fuertemente por el temor y los fantasmas del pasado. Prevalece entre quienes dominan hoy la política chilena el diagnóstico de que el golpe militar se debió en el fondo a un exceso de participación: sostienen que fueron demasiados los que querían su parte de la torta y esta no dio abasto. Por eso el prurito recurrente a la "gobernabilidad" (defender la actual repartición de la torta) como eje de la acción política. Por ello el gran reproche al incipiente gobierno de Bachelet fue su promesa de hacer un "gobierno ciudadano", ampliando así la participación. Se recordó al "poder popular", se defendió el sistema electoral como la única vía para expresar intereses y posiciones y a los partidos como su único cauce de organización, se magnificó el peligro de una "explosión de expectativas", se planteó que un gobierno de los ciudadanos era algo sin sentido, se clamó por la vuelta de una mano firme (¿Insulza?) que ordenara la agenda con los partidos y punto. El corto y desigual debate reveló la importancia de la voluntad política en el fomento de la participación y la división transversal que existe al respecto tanto la Concertación como en la Alianza, entre quienes proyectan los próximos años como la cosecha de la democracia de baja intensidad sembrada durante la transición y quienes buscan la profundización y ampliación de los cauces democráticos por la vía de la participación.

Comisiones

Otra consecuencia fue una respuesta institucional inédita: una Comisión Asesora Especial para la Calidad de la Educación conformado por cerca de 90 personas, en la cual se le dio espacio a todo tipo de actores. En definitiva un lugar para la deliberación social faltante. La metodología de los consejos y comisiones "por invitación" se ha usado permanentemente frente a diversos problemas en estos últimos 15 años. De hecho, esta era la segunda creada para educación. La diferencia de esta comisión fue su mayor amplitud y diversidad (la mayoría son sólo comisiones de "expertos") y su alta visibilidad. Como forma de participación este tipo de instancias tiene múltiples limitaciones, siendo la principal de ellas la indefinición institucional: no se sabe cuál es el destino de sus conclusiones. Cuando detrás de ellas existe una fuerte voluntad política (Comisiones Rettig y Valech, Mesa de Diálogo de Derechos Humanos) o cuando los actores presentes en la instancia actúan sólo dentro del consenso político previo (Comisión Brünner), su organicidad es mayor. En ausencia de esos elementos, su eficacia disminuye significativamente. Bachelet formó también otras comisiones: de reforma electoral, de infancia, previsional, de innovación

23/04/2007 ©2003 asuntospublicos.org

Página 2 de 6

Informe N 601 Política Nacional
°

públicos

asuntos

org

La Participación Ciudadana un Año Después
para la competitividad. Todas ellas, sin embargo, fueron principalmente de expertos y subrrepresentaron o sim plem en te exclu yeron a l os se cto res m ás crít icos del mo delo econ óm ico y po lít ico. En el caso de educación, como la comisión no fue una instancia formal de negociación, tampoco los actores sociales se sintieron obligados a acatar sus resultados -que por lo demás no fueron unívocos-, aun cuando participaron en ella (tal como había ocurrido en años anteriores con la Comisión de Nuevo Trato con el mundo indígena y el Consejo Nacional para la Superación de la Pobreza). Además la Comisión formó parte de una estrategia de contención del movimiento estudiantil (para ganar tiempo), por lo que también estaba sometida a evaluación en términos políticos de corto plazo. Las metodologías necesarias para estas comisiones o consejos no se han desarrollado suficientemente: educación combinó expertos, representantes de sectores específicos y de organismos públicos, pero sin diálogo social amplio; infancia fue de expertos con formas de consulta y participación virtual. Previsión realizó audiencias, pero el debate se circunscribió a los expertos de la derecha y la Concertación. Los grandes ausentes de estas instancias son los partidos políticos, quienes, sin embargo, tienen luego incidencia clave a la hora de tramitar proyectos de ley en el parlamento (en la Comisión de Educación participaron parlamentarios de las Comisiones de Educación).

Agendas

Luego de intensos tiras y afloja al interior del gobierno, en octubre se logró presentar públicamente (es un decir, los medios de comunicación sólo destacaron que la presidenta estaba de cumpleaños) una Agenda Pro Participación. En el discurso presidencial que la introdujo se advierte una propuesta de largo alcance: reformas políticas (sistema binominal, inscripción automática, participación política de la mujer, voto de chilenos en el exterior); elección de autoridades regionales; reforma municipal (para crear gobiernos locales); iniciativa popular de ley; entre otras. Sin embargo la agenda específica que se presentó resulta mucho más limitada. En ella se propone la formación de consejos de organizaciones de la sociedad civil, con carácter consultivo, en el nivel ministerial y de servicios (tres sectores comprometidos para 2006, que aún no se forman), de gobiernos regionales y municipios; el incremento del fondo concursable para apoyo de las organizaciones sociales; proyectos de infraestructura regional para albergar organizaciones; mejorar el acceso a la información sobre políticas públicas y el impulso de las medidas contra la discriminación y en pro de la tolerancia. Salvo el compromiso por incrementar el Fondo de la Sociedad Civil, se trata de una agenda que no implica incrementos de financiamiento para hacerla posible. Previamente ya se había enviado un veto sustitutivo al proyecto de Ley de Participación y Asociacionismo, que consagra el derecho a la participación en las políticas públicas, permite la creación de los consejos de organizaciones de la sociedad civil y consagra legalmente el mencionado fondo. En marzo 2007 fue aprobado por la Cámara de Diputados. En cuanto a los diferentes sectores de la administración, se advierten distintos ritmos y orientaciones en cuanto a la participación. Destacan positivamente algunos ministerios del área social y la promoción de medidas descentralizadoras. En Mideplan se está estudiando cómo incluir el criterio de participación 23/04/2007 ©2003 asuntospublicos.org

Página 3 de 6

Informe N 601 Política Nacional
°

públicos

asuntos

org

La Participación Ciudadana un Año Después
en la evaluación del Sistema de Inversión Pública; en la Subdere se está estudiando la Reforma Municipal, se fortalecerá a los gobiernos regionales (con dos regiones nuevas) y se intenta impulsar los presupuestos participativos (con apoyo del BID) ; en salud se impulsan también los presupuestos participativos y otras modalidades; mientras en Vivienda se modificó la política originándose un enfoque barrial con un acento importante en participación. Los sectores mencionados no aparecen, sin embargo, actuando en forma coordinada, ni se advierte aún expansión de esta agenda hacia otros organismos. Nuevamente el BID está ofreciendo apoyo a la agenda, lo que podría inyectar los recursos que Hacienda no provee, aunque deberá hacerse con una estrategia de mayor sostenibilidad que la utilizada en el préstamo anterior (bajo Lagos) de escasos resultados.

Movimientos Urbanos y Acción Comunal

En cuanto a los movimientos ciudadanos destaca en el año aquellos ligados a los problemas urbanos: tanto los deudores habitacionales, como las agrupaciones de sectores medios y altos actuando contra el exceso de especulación inmobiliaria y deterioro de la calidad de vida en comunas como Ñuñoa, Vitacura y Las Condes. Se han hecho los primeros intentos por utilizar mecanismos legales como plebiscitos comunales demandados por la comunidad, demostrándose lo inadecuado de su reglamentación, que en la práctica impide practicarlos. El alcalde de Vitacura lo bloqueó con resquicios legales, mientras el Concejo Municipal de La Serena se sumó a la voluntad popular, evitando así una derrota segura y el alto costo de su implementación. También se ha ampliado el uso de las audiencias públicas: varios alcaldes han convocado a consultas sobre materias específicas y ya son una veintena las comunas que cuentan con presupuestos participativos (no todos incluidos en la ordenanza municipal y muchos aún con proporciones marginales del presupuesto). Los instrumentos institucionales a disposición de la población han revelado sus limitaciones, como es el caso de los Planes Reguladores y Planes de Desarrollo Comunal. Algo similar ocurrió con el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, al que se han planteado diversas propuestas de modificación. También se advierte una tímida emergencia de movimientos de consumidores y usuarios de servicios de diverso tipo, que emprenden batallas principalmente legales, pero también sociales, culturales y económicas. La Ley del Consumidor los protege, los medios de comunicación están mucho más sensibles y abiertos a las denuncias de incumplimiento de contratos, servicios deficientes y productos defectuosos. La campaña c on tra el Ab us o d e P od er d io un b u en a co be rt ura y a po yo a est e t ipo d e ac cio n es.

Desafíos

1.- Consolidar la orientación pro participación. Sigue vigente el compromiso de la presidenta con el impulso de la participación, y ella se ocupa de mencionarlo y reiterarlo. Es evidente, sin embargo, la falta de consensos en el gobierno y la escasa prioridad que el tema ocupa en el agenda real del mismo. Es indispensable entender que se trata de pasar del "estilo cercano" de la presidenta a los "nuevos modos

23/04/2007 ©2003 asuntospublicos.org

Página 4 de 6

Informe N 601 Política Nacional
°

públicos

asuntos

org

La Participación Ciudadana un Año Después
de hacer" en la política pública, lo que involucra un grado mucho mayor de institucionalización, para dejar de depender de la cambiante voluntad de las autoridades. Involucra también vincular mucho más claramente las medidas en pro de la participación con las otras políticas que abren o cierran espacio a la misma en ámbitos sectoriales o de reforma política. Si la participación ciudadana no es vista como herramienta para transformaciones significativas, simplemente pierde interés y vigencia. Un caso claro de ausencia casi total de participación en una política clave ha sido el Plan Transantiago, que hubiese podido beneficiarse claramente de ella. 2.- Articular mejor las agendas. Llama la atención la relativa desarticulación de la Agenda Pro Participación respecto de las iniciativas a favor de la protección social, la agenda descentralizadora y la reforma política. Son cuatro patas de la misma mesa, que tienen que estar equilibradas. Todas ellas presentes en el programa gubernamental, por lo que impulsadas como conjunto lograrían el fortalecimiento de la ciudadanía. Algo similar puede decirse respecto de otras "agendas" transversales que el gobierno impulsa involucrando a actores sociales, pero que muestran mucha mayor visibilidad, respaldo político y compromiso de financiamiento que la agenda pro participación. Es el caso de la agenda de probidad y de la que promueve la innovación. La primera aparece aún muy centrada en mecanismos de control jurídico y profesionalización de la función pública (con el riesgo de restar espacios legítimos a la política). Avanza también en mejorar el acceso a la información pública, en lo cual se han dado ya pasos significativos. Pero falta ligar esos avances con el fortalecimiento del rol de la sociedad civil organizada, el establecimiento de mecanismos de control social y la democratización y mayor pluralismo de los medios de comunicación. En el caso de la agenda de innovación, que será apoyada por los fondos del royalty minero, hasta ahora se la ha restringido a la "innovación para la competitividad de las empresas", sin considerar los desafíos de innovación social, cultural y política que son decisivos para el fomento de la participación ciudadana. 3.- Profundizar el vínculo con la protección social. Un área de evidente prioridad y avance del actual gobierno es la política social tendiente a fortalecer la protección social en diversos ámbitos. Un desafío importante será ligar la promoción de la participación a dicha agenda sustantiva, que no siempre aparece vinculada a ella. De hecho ni el Sistema Chile Solidario ni la Reforma de Salud, contemplaron mecanismos claros de participación. Hoy día con enfoques de acción territorial más extendidos, con iniciativa multisectorial en marcha, se abre una nueva oportunidad de estimular en serio esta importante práctica. Se trata de un efecto sinérgico: se puede fortalecer la agenda social con mecanismos de participación y visibilidad y se puede fortalecer la agenda de participación con una vinculación efectiva a las reformas sociales que interesan a la población. 4.- Aterrizar en diseños programáticos. Las propuestas de modificación institucional deben ir acompañadas de instrumentos programáticos que le permitan al gobierno y la ciudadanía contar con recursos, personal capacitado, planes, metodologías, etc., aptos para llevar adelante la tarea. El desafío no es solamente de ingeniería institucional y reforma legal: se trata de un cambio de conductas, de innovación en los métodos y de cambios en diversos planos de la acción pública. Eso requerirá mucha flexibilidad y creatividad, la que debe ser apoyada hacia dentro y hacia fuera del Estado, apoyando las interesantes iniciativas que la sociedad despliega desde hace ya tiempo. 5.- Por último destacaría el desafío de acrecentar la voz pública de la sociedad civil, especialmente de sus segmentos más desfavorecidos. Fomento de las redes e instancias de concertación; medios de comunicación interna y externa; capacitación de líderes para la acción pública; promoción de vínculos

23/04/2007 ©2003 asuntospublicos.org

Página 5 de 6

Informe N 601 Política Nacional
°

públicos

asuntos

org

La Participación Ciudadana un Año Después
con el sector académico para la elaboración y fortalecimiento de propuestas de mayor alcance, figuran entre las tareas que pueden abordarse hoy.

Gonzalo Delamaza: investigador de la Universidad de Los Lagos, director del Programa Ciudadanía y Gestión Pública.

23/04/2007 ©2003 asuntospublicos.org

Página 6 de 6