Versión taquigráfica - Exposición del diputado Manuel Garrido sobre

sindicalización de fuerzas de seguridad.
-En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los
dieciséis días del mes de diciembre de 2014, a
la hora 13 y 4:

...
Sr. Garrido.- Señor presidente: más allá de las circunstancias para habilitar la
discusión y el tratamiento de este proyecto, quiero detenerme en alguno de los
problemas de este nuevo artículo que se va a incorporar en el Código Penal.
En primer lugar, algo que venimos señalando desde hace mucho tiempo en
las comisiones tiene que ver con la incongruencia de seguir introduciendo normas
penales cuando está pendiente un anteproyecto integral de reforma del Código
Penal que, dicho sea de paso, no contempla un tipo penal como el que ahora se
está introduciendo.
En segundo lugar, la redacción que se propone tiene varios problemas
técnicos. Voy a mencionar algunos. Uno es la terminología utilizada, que es
claramente inadecuada. Se habla de “camaradas” y de “fuerza armada estatal”. Es
evidente que la redacción, más que responder a una técnica específica en materia
de legislación penal responde por lo general a la terminología utilizada en el seno
mismo de las fuerzas de seguridad, lo cual es impropio de la redacción de un
Código Penal.
En tercer término, hay una cuestión que tiene que ver con la ampliación de la
incriminación, es decir que la figura de abandono del destino ya estaba prevista en
el Código Penal, en el artículo 252. La idea de abandono del destino implica la
acción definitiva del abandono del destino. Acá estamos ampliando la incriminación
al abandono de cualquier acto de servicio, con lo cual se está extendiendo la
incriminación de manera difícil de justificar o por lo menos incongruente con el resto
de la redacción del tipo penal.
Especialmente es defectuosa la agravante que se contempla en el segundo
párrafo. Allí se introduce específicamente la agravante en caso que se produzca

daño no solo a los bienes, y se equipara en la misma pena cuando del abandono
derivara una afectación a los bienes o a la vida de las personas, lo cual es
claramente violatorio de la regla de proporcionalidad que debe existir en materia de
legislación penal. Además, no se tienen en cuenta los problemas que va a generar
esto cuando efectivamente se produzca una muerte a raíz de la violación del deber
de cuidado o de la posición de garante por parte de algún funcionario de las fuerzas
de seguridad que efectivamente tenga a su cargo el cuidado de la vida de una
persona.
Si bien el propósito que se persigue es correcto, entendemos que empezar
por la parte penal, por la incriminación, no es una buena manera de legislar, sin
hacernos cargo de la necesidad de regular y reglamentar el ejercicio de los
derechos sindicales y el derecho de huelga de las fuerzas de seguridad.
El ejercicio de los derechos sindicales y del derecho de huelga de las fuerzas
de seguridad es algo que está reconocido y recomendado por los organismos de
derechos humanos. Particularmente la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos en su Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos de 2009
estableció que los países debían regular esto, y que si bien se admitían
restricciones fundadas en la particularidad del servicio que prestan las fuerzas de
seguridad en defensa de un sistema democrático, de ninguna manera ello podría
traducirse en un desconocimiento de ese derecho. La comisión hacía referencia
específicamente a la incompatibilidad del ejercicio de estos derechos con la
portación de armas y con el mantenimiento y uso del uniforme, pero de ninguna
manera habla del desconocimiento de estos derechos. Lo mismo sucede con
diversas resoluciones de la Organización Internacional del Trabajo.
En conclusión, si bien comprendemos y compartimos la finalidad, la
incorporación de un defectuoso tipo penal no parece ser la solución ni la manera en
que debiera empezar a legislar este Congreso, sino que debería comenzar por
regular adecuadamente el ejercicio de estos derechos y limitarlos adecuadamente,
por supuesto teniendo en cuenta la peculiaridad del servicio que se presta. Me
parece que la respuesta punitiva no es la recomendable ni es tampoco la que va a
resolver el problema.