INSULZA, José Miguel, “Estados Unidos y América Latina en los noventa”, en

Pensamiento Iberoamericano, Nº 19, enero - junio 1991, Madrid, 1991.

Las Relaciones de
América Latina
con
los EE.UU. y la CE.E.

L

J

La reorganización de las relaciones internacionales que se
viene produciendo en estos últimos años, período en el
que se están experimentado cambios tan radicales y
difíciles de anticipar, puede afectar a las naciones
latinoamericanas de manera importante. América Latina
deberá realizar un esfuerzo extraordinario para no quedar
desplazada de un mapa en el que las tendencias a la
constitución de bloques amenaza con relegar a la región a
posiciones secundarias o a confinarla en un sistema
hemisférico hegemónico.
En este bloque temático se abordan aspectos importantes
de las relaciones América Latina-Estados Unidos, y otros
relativos a las perspectivas que plantea la consecución del
Mercado Único Europeo para los intereses
latinoamericanos.
José Miguel Insulza revisa las distintas vertientes de la
relación con los Estados Unidos y su evolución reciente,
destacando el compromiso norteamericano con los nuevos
regímenes democráticos de la región, los novedosos
planteamientos de cooperación económica contenidos en

de otros procesos de negociación multilateral y de las transformaciones económicas y políticas en el Este europeo. en buena medida. Anterior Inicio Siguiente . precisamente. después de presentar sintéticamente un panorama reciente de la evolución de las relaciones comerciales y financieras entre ambas áreas. el objeto de los artículos de Bruce Bagley y Juan Gabriel Tokztlim y de Piera Gkijtses. previsiones que aún no pueden sostenerse como definitivas al depender. políticos y sociales de la culminación de la unificación europea. La profundízacion en estos dos últimos temas es. adelanta un conjunto de reflexiones relativas a ¡os posibles impactos económicos. Jorge Grandi.la aún embrionaria Iniciativa Bush y las concepciones de seguridad que tienen una relación muy directa con los problemas del narcotráfico y los conflictos centroamericanos. La plena realización del Mercado Único Europeo presenta una serie de interrogantes acerca de los peligros que este proceso podría representar para los intereses latinoamericanos así como acerca de las nuevas oportunidades que abriría.

definiendo unilateralmente problemas y soluciones. presentada por el gobierno norteamericano como la gran política. 1991. políticos o de seguridad. Aunque la Iniciativa ha sido recibida de modo positivo por los gobernantes lati- . esas tensiones eran reflejo de los problemas económicos y políticos que habían afectado a América Latina a lo largo de toda esa década. dando lugar. En parte. Bush anunció en la reunión de presidentes en Costa Rica que nunca más habría «negligencia» hacia América Latina y han existido acciones espectaculares (como la invasión a Panamá). tanto por los contenidos conocidos como por el hecho de que hasta ahora no ha tenido ninguna aplicación práctica. Pero estas acciones fueron sólo reactivas y no consiguieron configurar una política hemisférica. si bien no puede decirse que las relaciones hemisféricas hayan sido completamente descuidadas. La Iniciativa para las Américas. a la creación de mecanismos propios de coordinación. 217-233 José Miguel Insulza Estados Unidos y América Latina en los Noventa Al terminar la década de los ochenta. en América Latina. Transcurridos casi dos años de esta nueva Administración. en Estados Unidos. Sin embargo. Muchos culpaban de esta crisis a la administración de Ronald Reagan y al sello hegemonista tradicional que había impuesto en las relaciones hemisféricas. caracterizada por un diálogo más fecundo y una redefinición de la agenda y los principales problemas. sin considerar las opiniones discordantes que provenían del sur del continente. esa expectativa no se ha cumplido. núm. 19. Nunca antes habían estado tan lejos las dos partes del hemisferio en cuanto a criterios comunes para abordar sus problemas económicos. a una tendencia a la imposición unilateral y. pp. De allí que se pensara también que la llegada de George Bush a la Casa Blanca podía significar una nueva era. ha existido en torno a América Latina bastante actividad. ( En suma. las instancias de diálogo interamericano habían perdido vigencia. una línea matriz que ordene la política hemisférica de modo eficaz y creíble. las relaciones entre Estados Unidos y América Latina se encontraban sometidas a graves tensiones. también mostraban la brecha de consenso abierta entre la región y Estados Unidos.Pensamiento Iberoamericano. algunos éxitos (como la victoria de Violeta Chamorro en Nicaragua) y algún intento de política sectorial (como el Plan Brady sobre la deuda y la «estrategia andina» sobre las drogas). Al mismo tiempo. pero aún se busca una idea central. está aún muy distante de ser esa propuesta central.

noamericanos. ya nadie tiene la pretensión de atribuirlos a la «subversión soviética» o de darles una proyección que vaya más allá de lo local. IX. Nueva Sociedad. como el narcotráfico o la destrucción ecológica. 99. más allá de las diversas formas que ella asumió durante distintas administraciones. La «amenaza» casi ha desaparecido: aunque subsisten aún conflictos armados en algunos países. La crisis en las relaciones interamericanas tiene que ver. desde la postguerra. América Latina ha sufrido. en torno a las cuales construir nuevos diseños de seguridad. en primer lugar. que el vacío es sólo uno más en una administración que ha demostrado ausencia de conceptos claros en toda su política exterior2. mientras las naciones de América Latina y ei Caribe ponían énfasis en sus necesidades de desarrollo. *La Administración Bush y América Latina». núms. se está aún a la espera de que sea concretada para emitir un juicio definitivo l. Privada de su dimensión principal. pero aún se espera que haga realidad sus promesas. Pero en los vacíos de política latinoamericana de la administración Bush hay otras razones de fondo. un 1 AUGUSTO VARAS. basada en el elemento centra] de su política de segmid&d en toda la postguerra: el antkomnmsmo. Núm. Los Supuestos del Panamericanismo Distintos autores han argumentado que el vacío de política es propio de una administración cuyos especialistas en América Latina son muy escasos y cuyos intereses están más orientados hacia e! Norte y hacía el Este que hacia el hemisferio. Un segundo factor de crisis está en los cambios vividos por ambos actores en las últimas décadas. que hacen injusto atribuir los fallos a su sola actividad. o. jiiJio-agosto y sepíiembre-octubfe 1990. . en Cono Sur. Caracas. la política se torna incoherente y de ahí el afán de muchos «estrategas» por buscar amenazas de reemplazo. noviembre-diciembre 1988. La existencia en América Latina de «amenazas comunistas» fue el cemento que dio coherencia a la política. 2 JOSÉ MIGUEL INSULZA. sosteniendo que ellas están en la base de la inestabilidad regional La perspectiva norteamericana terminó por imponerse. lo mismo ocurre en América Latina con toda la administración Bush: existe mejor imagen de elja que de su predecesora. con la desaparición del supuesto de seguridad en que se basaron durante los últimos cuarenta y cinco años. 4 y 5. Vol. Estados Unidos planteó sus relaciones con el hemisferio bajo el lente de la seguridad. Desde la postguerra. peor aún. «De la Coerción a la Asociación: hacia un nuevo paradigma de cooperación hemisférica» y «La Cooperación Asociativa y las Relaciones Hemisféricas».

Por otro lado. Mortal Splendor: The American Empire in Transpon. 1987 DAVID P. New York. Vol. cuando Abraham Lowenthal anunciaba «el fin de la presunción hegemónica»4. Además. los recursos que asigna a sus políticas son menores: la ayuda norteamericana ha disminuido fuertemente en las últimas dos décadas en términos reales. más aún si eliminamos de las cifras recientes la vinculada al conflicto centroamericano. En lo económico. octubre 1976. su producto equivalía. 55. Ello se manifestó en la OEA en relación a Nicaragua en 1979 y luego al conjunto de Centroamérica. «IS American Decline Inevitable?». urbanización. The Rise and Fall oí the Great Powers. invierno 1987-1988. como porque la multiplicación de actores internacionales y la afirmación de autonomía de parte de ellos hace imposible reproducir los diseños hegemónicos de antaño. «The United States and Latín America: Endmg the Hegemomc Presumption». núm. PAUL KENNEDY. a comienzos de esta década esa relación es ya de uno a cuatro. New York. LOWENTHAL. hace tres décadas. Este redimensionamiento repercute en la capacidad de Estados Unidos de actuar en el hemisferio.proceso de transformación en todos los planos. La discusión reciente en ese país acerca de la «decadencia del poder norteamericano» parte de la premisa unánime de que. V. En el plano político. Houghton Mifflin. Beyond American Hegemony: The Future of the Atlantic Alliance. World Poücy Journal. a la octava parte del de Estados Unidos. decadencia o no. 1987: WAL TER RUSSELL MEAD. 4 ABRAHAM F. Sin embargo. Random House. La capacidad norteamericana de incidir en los acontecimientos mundiales es menor que hace cuarenta años. Tras este crecimiento relativo hay importantes procesos de modernización. 1. Foreign Affairs. económico y político 3 . participación y justicia social. 1987 Para un resumen de la mayor parte de este debate ver JEFFREYGARTEN. De una parte. que han cambiado el rostro de la región. También Estados Unidos ha vivido cambios que. se han incrementado las demandas de democracia. También la guerra de Las Malvinas demostró la ineficacia del modelo institucional de relaciones hemisféricas y el desinterés de Washington por continuar invirtiendo esfuerzos en él. industrialización e inserción en la economía internacional. Ínter alia. Basic Books. núm. Anterior Inicio Siguiente . existe un redimensionamiento de ese poder que se refleja en un menor peso relativo militar. dicha presunción se prolongaría a lo largo de 3 Ver. Vol. por el contrario. CALLEO. ponen nuevos límites a sus posibilidades de acción internacional. 1. todos estos procesos fortalecen la tendencia latinoamericana a asumir un papel internacional más activo. tanto por la necesidad de prestar mayor atención a problemas internos. ha disminuido el ascendiente político: Estados Unidos ya no puede imponer soluciones a América Latina como lo hizo hace veinticinco años con ocasión de las crisis de Cuba y de Santo Domingo. Todos estos factores eran ya reconocidos en Estados Unidos a fines de los años setenta.

Es en este aspecto donde las diferencias profundas entre Estados Unidos y América Latina se hacen más evidentes. etc. Los supuestos del panamericanismo de postguerra —el interés común y la capacidad de Estados Unidos de regular el sistema— han dejado de ser elementos ordenadores en las relaciones entre el Norte y el Sur del continente. la confusión contiene también la promesa de una relación diferente. aunque la desigualdad se mantiene. junto a la aceptación de que las premisas de postguerra no están vigentes. 1988. hasta hoy a través de numerosos intentos por imponer políticas a la región. hoy los gobiernos electos han pasado a ser la regla general. ambos factores fueron hasta ahora la base de una relación asimétrica.—sino alos criterios básicos y a la forma en que son abordados. son las bases sobre las cuales puede construirse una nueva relación. como antes. en alguna medida.la era de Reagan y. porque este país no tiene los recursos ni la disposición política para ello. Parte importante de las tensiones provocadas durante la década provienen de la incomprensión de ambas partes de esta nueva realidad: América Latina no puede ya esperar de Estados Unidos una Alianza Para el Progreso. El fin del supuesto anticomunista y el redimensionamiento de la capacidad hegemónica están en la base de la confusión que hoy existe acerca del futuro de las relaciones interamericanas. En efecto. Ello requiere un cambio en la agenda interamericana. Sin embargo. El Compromiso Democrático El fin de los regímenes autoritarios y el tránsito a la democracia son los hechos políticos centrales de la década en la mayor parte de América Latina. Hace diez años. comercio. Si las últimas desaparecen y las primeras se redimensionan. El reconocimiento de la interdependencia entre ambas regiones. en que una de las partes se subordinaba por razones económicas o de seguridad. núm. y Estados Unidos no puede aspirar a mantener hegemonía sobre la región porque no está en condiciones de aceptar los costos que dicha hegemonía impone. existe la posibilidad de un diálogo mucho más equilibrado. sin embargo. deuda. sin considerar su opinión y sin tener. «Coping wíth the Lippmann Gap» Foreign Afíairs. Un examen de las principales áreas temáticas de la relación permite descubrir las razones que están detrás de esas diferencias. Esta afirmación no se refiere tanto a los temas —pues siempre se llega a los mismos: democratización. decir que la democracia se ha consolidado: quedan 5 SAVUEL HUNTINGTON. crisis centroamericana. . narcotráfico. 66. Sería prematuro. las dictaduras constituían la forma principal de gobierno en la región. Vol. los recursos económicos y políticos suficientes5. 3.

que las transformaciones pueden afectar intereses económicos específicos o que el proceso democrático a veces dará lugar a una política internacional con énfasis latinoamericano o tercer6 ABRAHAM F. sino que puede ir acompañada de un discurso nacionalista. LOWENTHAL. etc. Las crisis políticas recurrentes son reflejo de las tensiones provocadas por el atraso económico. salud y educación. el fraude y la exclusión. Este trabajo es el capítulo conclusivo de ABRAHAM F. Johns Hopkíns Unwersity Press. marzo de 1991. La posibilidad de una democracia política estable en América Latina está. especialmente su componente de fuerza militar. El apoyo a la democracia parece perfilarse como una primera posibilidad de unidad temática en la política de Estados Unidos hacia América Latina en los noventa. 7 THOVAS CARRUTHERS. Working Papers Núm. Washington 1990. Ello fortalece el papel represivo del estado. pero al costo de vincular ideológicamente la democracia con el modelo de mercado actualmente en práctica en numerosos países de la región. Aceptar la vinculación entre democracia y progreso social y económico supone también aceptar que la democracia no siempre adopta el modelo del liberalismo económico. De allí que las diferencias de matiz que en cuanto a los contenidos de esa democracia pueden existir entre América Latina y Estados Unidos adquieran especial importancia7. incluso antes de 1982. muchos gobiernos electos deben progresar en materia de derechos humanos y libertades públicas. la libertad de expresión y organización y la garantía del voto son los rasgos característicos de toda democracia. . The United States and Latín América After the Cold War. El gobierno de Washington entendió. The Wilson Center Latin American Program. Además. Estados Unidos parece haber comprendido esto.Lessons from Latín America. Es discutible que su apoyo a los procesos de democratización haya tenido gran significación. LowENmAL (ed).dictaduras. por lo tanto. la miseria. La realización de elecciones. 184. vinculada al crecimiento económico sostenido y a una distribución más justa de la riqueza. los problemas endémicos de vivienda. pero constituye un cambio de clima esencial. legal o de hecho. que los regímenes autoritarios no aseguraban la estabilidad de la región ni garantizan sus intereses6. de determinados sectores. El primer tema se refiere a la concepción de la democracia en América Latina. después del respaldo brindado por bastante tiempo a los regímenes autoritarios. que ocasionan a su vez la ausencia de consenso y el rechazo de amplios sectores de la sociedad civil al estado latinoamericano. Pero en muchos países esos procesos están limitados por la represión. la sola puesta en marcha de instituciones democráticas no es garantía de estabilidad. y permite que las crisis se resuelvan por medio de salidas autoritarias. la violencia es aún cotidiana y la crisis económica prolonga la inestabilidad. la desigualdad. Exporting Democrecy. «The United States and Latin America: Lessons From Hístory» (mimeo) 1990.

1981. Naturalmente. no se conseguía nada tratando de averiguar antecedentes en el Departamento de Estado: sus funcionarios encargados de América Latina tampoco sabían de qué iba a hablar Bush. se les dijo. el presidente Bush haría un anuncio de gran importancia. Por otra parte. organismos internacionales y gobiernos deudores o acreedores. que no pueden basarse en la exclusión de determinadas ideologías o propuestas de cambio. La afirmación de la democracia en América Latina significa aceptar también su marco ideológico plural. la centralidad que Estados Unidos conserva entre las economías industrializadas se manifiesta con mayor fuerza en América Latina. los embajadores acreditados en Washington fueron citados de urgencia a una reunión almuerzo en la cual. Bush usó esta ocasión para lanzar una propuesta económica haSAMUEL HUNTINGTON. Harvard University Press. El 27 de junio pasado. American Polítics. Por un lado. poco antes de la partida de Bush a la reunión de la OTAN y de la Cumbre de los 7 Países Industrializados en Houston.mimdista. Las relaciones entre América Latina y Estados Unidos han estado determinadas por la evolución de esta crisis. Por razones históricas que no viene al caso analizar. El resultado fue bastante más trascendente de lo esperado. ios hechos que ocurran y las decisiones de política económica que se adopten en ese país afectarán de modo importante a nuestra región. tanto át modo directo como a través de su influencia sobre bancos privados. al menos a primera vista. Por lo demás. El compromiso con la democratización efectiva de América Latina debe aceptar la posibilidad de cambios estructurales. La Cooperación Económica Durante la década de los ochenta América Latina ha vivido una crisis económica profunda. Estados Unidos ha asumido en la crisis latinoamericana un papel protagónico. Ello hace más difícil encontrar fórmulas de estabilidad. The Promise oí Disharmony. Ambos aspectos han incidido en la transformación del marco de relaciones financieras y comerciales internacionales de América Latina. No era fácil predecir cuál sería ese anuncio: la administración no se había preocupado mayormente de América Latina y era extraño que lo hiciera precisamente ahora. el amplio consenso norteamericano en torno a un conjunto de valores básicos (el «credo americano»)8 no se presenta de igual forma en América Latina. Anterior Inicio Siguiente . donde el espectro ideológico tiene mayor amplitud. sobre todo cuando tras eiias militan fuerzas significativas en la estructura social latinoamericana. sin partir de la base de que constituyen riesgos de seguridad.

Propone al mismo tiempo trabajar con los latinoamericanos para atender sus preocupaciones en la Ronda Uruguay y les ofrece reducciones de aranceles más profundas. Rc»f MDBOUZPS. Elerri&ntos para el Dísenp cié una Respuesta Latinoamericana». "La iniciativa paia las Américas. El momento en que se formuló la propuesta (poco antes de la reunión de Houston de los 7 principales países industriales). 9 J<j*qij!N VIAL. han señalado que en la actual tendencia a la formación de grandes bloques comerciales que caracteriza la evolución económica mundial. Ninguna opinión tajante es útil en esta ocasión. 25. propone entrar en Acuerdos Bilaterales de Libre Comercio con los países que estén dispuestos a ello o en Acuerdos Bilaterales de referencia cuando no existan condiciones para ello. S.región. que a partir de entonces se ha convertido en á primer tema de conversación dentro y entre las Cancillerías de la. . San tsago de Chile. muy disímil. son argumentos esgrimidos por quienes sostienen que la imciativa tiene sólo un contenido coyuntural. dentro de la Ronda. es innegable que. cubriendo así ios tres aspectos más relevantes de las relaciones económicas hemisféricas. Otros analistas. con lo cual acepta por primera vez en muchos anos la posibilidad de un diseño multilateral en las relaciones hemisféricas. nuín 5. lo que Bush hizo fue adelantar una propuesta general que. America Latina/lnternacicnal. La iniciativa contiene tres aspectos: la iniciativa comercial. La forma y concreción del tratamiento de los temas es. lo medular de la propuesta. sin embargo. en cambio. confiriendo interés al aspecto comercial sobre los demás. la iniciativa de ks inversiones y la iniciativa de la deuda. a largo plazo llegar a un Acuerdo de Libre Comercio global para América Latina. Buenos Aires. el hecho de que no haya sido precedida de ninguna consulta con gobiernos latinoamericanos y la menor relevancia comparativa del mercado latinoamericano para Estados Unidos. sin duda. w Cene Sur. para ser calificada. La primera pregunta que surge con la Iniciativa Bush es determinar hasta qué pumo ella constituye el anuncio de una política ya definida. «La Iniciativa Latinoamericana del Presidente Bush». Vol. existen elementos que pueden dar origen a un cambio importante de política. en la formulación general. era de esperar que Estados Unidos aprovechara sus ventajas económicas y políticas comparativas en nuestra región. sin embargo. vis a vis el de otras regiones como Europa y Japón. núm.cía América Latina. septiembre-octubre 1990. o es sólo un primer esbozo que aún debe ser concretado y discutido. Por otra parte. sin embargo. La Iniciativa Comercial es. en productos de su interés 9 . debe ser ahora concretada en proposiciones de negociación. julio-septiembre 1990. Entretanto. Por una parte. Bush propone. para ampliar el área de influencia del bloque que ya ha constituido con Canadá y parcialmente con México. Vol. 7.

. serían devastadoras. una fuerte corriente proteccionista a cuya influencia no han sido inmunes este régimen ni el anterior. la reiterada utilización de la sección 301 de la Ley de Comercio. la tendencia a repudiar el principio de «no reciprocidad» en el trato a las economías subdesarrolladas. que concede al Presidente autorización para actuar contra prácticas comerciales «desleales». A pesar de estos y otros problemas. sus exportaciones a Estados Unidos han aumentado en años recientes. ante el período recesivo que enfrenta la economía norteamericana en el futuro inmediato. dejando de lado buena parte de los productos en que los latinoamericanos tienen ventajas comparativas. La contrapartida. la administración Bush reiteró la tradicional convicción de que un sistema de comercio internacional más abierto era el mejor camino para incrementar el bienestar colectivo y reducir las desigualdades entre países. Si a todas las demás restricciones se agregara ahora un descenso brusco en las importaciones norteamericanas de la región. se vuelvan a adoptar decisiones financieras o comerciales restrictivas que la perjudiquen. el uso extensivo de restricciones no arancelarias como una forma supuesta de contrarrestar la práctica del «dumping» y el otorgamiento de subsidios a las exportaciones. una aplicación más restrictiva del principio de graduación (consagrado en la revisión del sistema de 1979). sino en el plano económico y social. ha sido una mayor apertura. no sólo en cuanto a la capacidad de pago. por el lado latinoamericano.Desde el inicio. son sólo algunos de los problemas a los que América Latina se ha enfrentado en sus relaciones comerciales con Estados Unidos. esas consecuencias. hecho positivo que muestra que las tentaciones proteccionistas no son aún tan fuertes en ese país como en otros del mundo industrializado. se ha debido a la reducción de la capacidad importadora latinoamericana y a los conocidos problemas de competitividad internacional que enfrenta la economía norteamericana. que favorecen a productos de interés para los países industrializados. Las discriminaciones en las reducciones arancelarias. Pero tras el enunciado de este principio se oculta. en los hechos. como por el endurecimiento en el trato a los productos de procedencia latinoamericana. contraviniendo el criterio de «no discriminación» estipulado en las normas del GATT. sin que exista ninguna posibilidad de incidir en esas decisiones o abrir siquiera un diálogo sobre ellas. la influencia relativamente baja del Sistema Generalizado de Preferencias norteamericano sobre las exportaciones de América Latina. Las tácticas de negociación comercial con América Latina cambiaron durante el decenio anterior. tanto por la supeditación del tratamiento preferencial a la simultánea adopción de medidas liberalizadoras. La gran preocupación latinoamericana es que. Si ello no ha beneficiado a las exportaciones norteamericanas (que han caído en volumen y porcentualmente).

los fondos que ofrece son muy escasos: 300 millones de dólares en total. A la vez. junto a las políticas de ajuste. permitiría su plena vigencia en el plano continental. de los cuales Estados Unidos aportaría cien millones. en caso de tener éxito estas negociaciones. para hacer que. en una misma iniciativa. Tampoco es demasiado importante la Iniciativa de la Deuda. En lo que se refiere específicamente Anterior Inicio Siguiente . para financiar privatizaciones y desarrollo de recursos humanos. Sin embargo. Esta propuesta parece también interesante. para llegar a 300 se propone solicitar aportes similares a Europa y a Japón. existen dos aspectos positivos que señalar: en el plano general. Estados Unidos vincula por primera vez. han hecho que la formación de capital en la región haya sido débil. ella propone crear un nuevo fondo de préstamos para inversiones en el BÍD y un nuevo fondo multilateral de inversiones apoyado por el BID y el Banco Mundial. al oscuro panorama de la crisis económica se unen algunos factores. ya que la deuda oficial de América Latina con el gobierno norteamericano es sólo de 12.000 millones de dólares. En cuanto a la Iniciativa de Inversiones. deuda e inversiones con comercio. lo cual amplía sustancialmente las posibilidades de negociación. escapan a toda posibilidad de control por parte de los países de América Latina. como el temor a la inestabilidad política. Sin embargo. Las variables internacionales que intervienen actualmente en la determinación de los flujos de inversión directa. a pesar de las concesiones. Por ello. la posibilidad de estimular la inversión a través del uso de garantías o fondos de inversión públicos de los países centrales parece atractivo. los recursos externos de inversión no fluyan a América Latina de modo suficiente.Por ello. la perspectiva de acceso al mercado norteamericano sin restricciones es el mayor atractivo que la propuesta Bush ofrece a los latinoamericanos. Un acuerdo con Estados Unidos que evite someter a los productos latinoamericanos a las tensiones proteccionistas es particularmente importante. éste los pondría a cubierto de un eventual fracaso de la «Ronda Uruguay» del GATT sobre reducción de barreras tarifarias y no tarifarias o. Si bien los problemas financieros. ya que las formas más tradicionales de flujos de inversión hacia América Latina se encuentran hoy fuertemente limitadas. Este factor. comerciales y de estancamiento productivo a los que se ha enfrentado América Latina en los últimos años han llevado a la mayoría de sus países amostrar mayor apertura y flexibilidad hacíala inversión extranjera. el solo expediente de ampliar indiscriminadamente los incentivos de carácter local para atraer inversión extranjera directa es sumamente riesgoso para nuestros países. en tanto se superan los problemas de confianza que aún subsisten hacia América Latina.

en virtud del desarrollo tecnológico —militar de . los latinoamericanos podrían retroceder en su satisfacción inicial. Esta forma de inserción internacional constituía una amenaza para la paz de la región y m límite a su autonomía. El Plan Brady fue considerado en su momento un gran avance. la Iniciativa Bush reviste considerable interés y tiene algunos contenidos políticos que son salientes. América Latina fue incorporada ai conflicto bipolar. que hasta ahora ha sido completamente desechado por Estados Unidos. de la posibilidad de un diálogo hemisférico multilateral. Un Nuevo Concepto de Segundad La seguridad es el área de las relaciones ínteramerícanas en que el cambio en los supuestos tradicionales de anticomunismo y hegemonismo puede tener un impacto mayor. pero sí existiría una cantidad importante de recursos para políticas ambientales. Para los países que la acepten podrá no haber un alivio financiero muy grande. Sin embargo. ante ia evidencia de que el vacío de política norteamericana ante sus problemas sigue siendo total. por ser la primera vez que Estados Unidos aceptaba la noción de que la deuda no fuera pagada en su totalidad. aunque teórica. Lo lógico habría sido que la Iniciativa Bush intentara avanzar algo más con respecto al Plan propuesto a comienzos de la administración por el Secretario del Tesoro Nicholas Brady. tanto porque existía el riesgo de ser escenario de una contienda que. Dentro de estas limitaciones. abordar los problemas económicos del hemisferio con mayor racionalidad. De no ser así. No obstante. que fijó el marco de relación exterior y sus alianzas después de la Segunda Guerra Mundial. Como zona tradicional de hegemonía norteamericana. El primero de ellos es la admisión. El segundo es el vínculo que por primera vez se hace entre comercio. El tratamiento de la deuda ha quedado así. lo cual permitiría. que han seguido aplicando los esquemas ya conocidos de reducción. que difícilmente resolverán el problema en su conjunto.a la deuda pública. al igual que el Plan Baker del cual es sucesor. los márgenes de reducción modestos y las dificultades de negociarlos han hecho que el Plan Brady tenga pocos resultados. deuda e inversión. en manos cíe ía banca privada y ios gobiernos latinoamericanos. de implementarse. la Iniciativa de las Américas no ha sido concretada. al menos hasta la próxima agudización de ía crisis. está la propuesta de derivar los fondos de esta deuda impagada a financiar la protección del medio ambiente. que hoy tienen gran prioridad en nuestro continente.

principalmente por la subsistencia del conflicto en El Salvador y por la incapacidad de estabilizar los procesos abiertos en Nicaragua y en Panamá. Desde luego. El fin del mundo bipolar significa para América Latina la posibilidad de un diseño estratégico que la sustraiga de los conflictos extracontinentales. como porque las crisis regionales o locales. iii) el condicionamiento de la cooperación militar a la disposición de las fuerzas armadas a respetar y fortalecer los sistemas democráticos de gobierno. el que ha ocupado mayor espacio e interés en estos años es la crisis centroamericana. al perseguir políticas distintas de las fijadas por los gobiernos y homogeneizar las concepciones castrenses en torno a una sola doctrina de seguridad nacional que respondía más a la visión estratégica de Estados Unidos que a los intereses de América Latina. cuya proyección a nuestro continente constituye una fuente de conflictos y pone límites a una inserción autónoma en la política mundial. Centroamérica De todos los problemas de América Latina. Por desgracia. haciendo posible un cambio en los términos de la relación militar. ii) la eliminación del carácter autónomo del sistema militar interamericano. Hay tres elementos de ese cambio que parecen esenciales: i) la reducción del ámbito de la relación militar al exclusivo tratamiento de los problemas de defensa externa.las superpotencias. en los malentendidos . El supuesto del anticomunismo fue la base del sistema militar interamericano. que deje de lado el unilateralismo. causadas por problemas internos de orden social o económico. ello no es así en la actualidad: tanto en los asuntos que van quedando pendientes del período anterior —la crisis centroamericana— como en los que van configurando la «nueva agenda de seguridad» —el narcotráfico— se sigue manifestando la tendencia norteamericana a intentar imponer su propia óptica. no respetaría fronteras nacionales. que ahora parece perder su razón de ser. incorporándolo a la institucionalidad de las relaciones entre los estados y sus gobiernos civiles. La situación de estos tres países y ia actitud norteamericana frente a ellos muestra claramente el papel que juega. que apoye un efectivo control civil sobre las fuerzas armadas. eran adscritos a la contienda global. los problemas comunes de seguridad seguirán existiendo y es importante que ellos sean tratados desde una nueva óptica. En esta área Bush enfrenta aún grandes desafíos. ante los cuales Estados Unidos tiene la mayor responsabilidad. El desarrollo de un sistema autónomo de relaciones militares bilaterales y multilaterales contribuyó a debilitar las instituciones civiles en América Latina.

228 entre América Latina y Estados Unidos. crimen que continúa impune. Panamá se debate en el caos económico.5 millones de ayuda militar en el año fiscal 1991 para el gobierno de El Salvador. Pero la forma que elige para impulsar en conjunto estos propósitos muestra de qué modo se considera aún. el tema de la «presunción hegemónica» al que nos referíamos al comienzo. Como resultado. a través de ejemplos prácticos. Se aprueba la mitad de la ayuda para «estimular» a la guerrilla a la negociación y al Ejército a respetar los derechos humanos. Anterior Inicio Siguiente . sin comprender que ese papel es incompatible con RICARDO CHAVIRA. las ventajas de la alianza con Estados Unidos. arbitro de la situación en El Salvador y en Centroamérica. es decir a su monto original de 85 millones. el gobierno podría ver su ayuda reducida a cero. donde el diálogo se encuentra en dificultades por la demanda de la guerrilla de negociar la reorganización del Ejército como una medida para garantizar la pacificación efectiva y donde la preocupación por las violaciones a los derechos humanos se ha agudizado desde el asesinato por el Ejército de seis sacerdotes jesuítas hace un año. Estados Unidos insiste en jugar ese papel. menos salarios. El Congreso norteamericano aprobó recientemente la cifra de 42. Estados Unidos tiene interés en el progreso de la negociación y en el mejoramiento de la condición de los derechos humanos. «Noriega's Legacy of Decline». En cambio. 16 de noviembre de 1990. En Panamá y en Nicaragua se ha producido una paradoja: Estados Unidos gastó cientos de millones de dólares en invadir el primer país y en derrotar al gobierno sandinista e imponer uno más de su agrado en el segundo. Si el FMLN no muestra «flexibilidad» en las negociaciones. la ayuda puede aumentar al doble. la ayuda solicitada por el presidente Bush fue reducida (300 millones para Panamá y 420 para Nicaragua) y las demoras en su entrega han sido de tal magnitud que la han hecho casi inefectiva hasta ahora. si las investigaciones sobre derechos humanos. La solicitud correspondía al total del presupuesto de defensa requerido para 1991. lo cual es sólo la mitad de los 85 millones solicitados por la Administración Bush. Ocurridas ambas cosas todo hacía suponer que la ayuda norteamericana se volcaría hacia esos países para demostrar. A pesar de estas limitaciones en su capacidad reguladora. El Congreso asignó sólo la mitad con un criterio que podría considerarse ingenioso. la destrucción provocada por los invasores aún no ha sido reparada y el gobierno de Endara corre serios riesgos de estabilidad10. Estados Unidos pretende así resolver el conflicto en El Salvador por la vía de su propio arbitraje. y plenamente. en especial la relativa al asesinato de los sacerdotes jesuítas no progresa. como lo demuestra su conducta reciente en El Salvador. Time.

Cambiar de política significaría enfatizai los aspectos de solución p o dada y diálogo político. . ya que parte importante de las drogas que llegan a Estados limaos provienen de nuestra región. El resto beneficia a las organizaciones de naregtraficanta que operan dentro de Estados Unidos. Ello parece justificado.ei que ha jugado hasta ahora en todo el conflicto centroamericano y sin aceptar lo que para toda la región es obvio: que no puede haber pacificación y deposición de las armas por parte de la guerrilla sin uncontrol sobre el E x cito. también en este punto ha primado una perspectiva unilateral. su incidencia en la productividad. la fuerza que en torno a él han alcanzado la* organizaciones delictivas y el coste económico de combatirlo. rjfcl «Cartel de Medellín». Sin embargo. La política estadounidense ha puesto énfasis en la interdicción (es decir. aceptar un rol para los demás países latinoamericanos en la solución de los problemas de la región. a pesar de las múltiples capturas. dadas las proporciones que ha alcanzado el narcotráfico. en combatir la oferta de drogan. en un vuelco respecto del unilateralismo. Significaría también. no ha existido aún ninguna manifestación de interés al respecto. sobre la búsqueda de una victoria militar. En cuanto a la posibilidad de compartir responsabilidades con América Latina. ellas sólo reciben la sexta parte del dinero que la droga produce. con t<$<túá atu^ eión. a menos que se desee que ios «escuadrones de la muerte» sigan regulando la política en El Salvador. el problema del tráfico y consumo de drogas ha pasado a ser considerado un tema de prioridad nacional en Estados Unidos. con los límites indicados. los precios de la droga han descendido. dicha interdicción se ha enfocado. pero casi nada acerca de las organizaciones que distribuyen la droga en Estados Unidos. al mostrar una actitud más abierta al diálogo en El Salvador. Este enfoque no ha sido eficaz: el consumo de drogas no ha disminuido y. Bajo la consigna de «atacar el problema en la fuente» se ha acentuado la presión sobre los países productores. El narcotráfico En los últimos años. que reflejan la persistencia. Hasta ahora la Administración Bush ha dado pasos limitados en el primer aspecto. de los magnates de Bolivia. que son sólo una parte de la red del narcotráfico Si bien ¿ narcotráfico ha generado en nuestro continente inmensas fortunas y poderosas organizaciones de delincuentes. más que tn la prevención. También parece natural el interés norteamericano por incluir este tema en la agenda hemisférica. demostrando un aumento de la oferta/Además. Se sabe mucho de las iríais latinoamericanas. en la interdicción externa sobre la interna. la presunción hegemónica. sus consecuencias para la salud de la población.

Washington. No es con acciones espectaculares (como la operación militar realizada en Bolivia en 1986). Bolivia y Perú intentó simbolizar ese viraje. además. pero no se imagina para Estados Unidos). Sin embargo. 20 de junio de 1990. . Secretano de Estado Asistente para Asuntos Internacionales de Narcóticos ante el Subcomiíé de Asuntos del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes.La política de interdicción no puede ser. desde el punto de vista de América Latina. en cambio. una política policial efectiva. variando el discurso de uno de crítica y presión a uno de colaboración. en algunos lugares es. La Administración Bush ha intentado mejorar el ambiente existente entre Estados Unidos y los países latinoamericanos involucrados en el narcotráfico. social y cultural en que se plantea el problema de la droga en América Latina. su cultivo es un medio para mejorar sus niveles mínimos de subsistencia. 11 MEIVYNLEVITSKY. The Andean Strategy to Control Cocaíne. estos actos demuestran un pro-fundo desconocimiento del contexto económico. no se puede esperar que algunos programas de sustitución resuelvan el problema de la oferta. Elevar el nivel de vida de la población rural de un país puede ser extremadamente largo y costoso. Testimonio de Meivyn Levitsky. podrá eliminar redes. el arma principal. La cumbre realizada en Cartagena con los presidentes de Colombia. No obstante. Hacerles ver las consecuencias de ello es difícil. Pero si no hay disposición a asumir esa tarea. Al contrario. la reciente decisión de liberar de derechos en Estados Unidos a las importaciones provenientes de los países andinos (imitada además por la Comunidad Europea) es un paso en la dirección correcta. En conclusión. Como ocurre en muchos otros temas de la relación hemisférica. la llamada «estrategia andina» de la administración dista mucho de constituir aún un cambio en el enfoque de fondo del tema de las drogas: hoy se había más de sustitución de cultivos que antes. una actividad que se ha desarrollado por siglos. Las redes de narcotraficantes se basan para su trabajo en la pobreza de los sectores rurales latinoamericanos. que en muchos casos significa la violación de garantías individuales (que se exige para América Latina. pero surgirán otras mientras haya quien compre. mientras las ganancias para los delincuentes sean tan altas y mientras para muchos campesinos latinoamericanos signifique la posibilidad de mejorar su nivel de vida. Para muchos campesinos el cultivo de la droga significa el aumento sustancial de sus magros ingresos. pero la cooperación que se ofrece es sobre todo de carácter represivo y militar1!. ya que por una parte la drogadicción no es un problema que les afecte directamente y. ni con entrenamiento de policías como se resolverá el problema. este tema de seguridad no puede ser desligado del entorno económico-social más general.

que incluía una cuantiosa asistencia para la reconstrucción de Europa. el TIAR no es una alianza. sobre la base de la institucionalidad anterior y de las nuevas condiciones de hegemonía global norteamericana. de parte norteamericana. Significa aceptar también que las instituciones del sistema interamericano han sido ya superadas por la realidad y requieren de una profunda reforma. el sistema fue eficiente para el interés norteamericano durante más de dos décadas. En ios mismos años en que se constituía nuestro sistema. con ventaja para Estados Unidos. el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. La OEA fue perdiendo vigencia e incluso Estados Unidos se despreocupó de ella. la institucionalidad se amplió. El sistema interamericano. La exclusión de Cuba. en el plano militar. fueron algunas instancias en que la OEA cumplió un papel. no incluyó financiamiento para el desarrollo de un continente mucho más atrasado. La necesidad de un nuevo diálogo hemisférico supondría. y una alianza militar participativa. nuevas formas de diálogo que superen las del pasado y se adapten a los nuevos problemas de la relación panamericana. en cambio. a través del Plan Marshall. a mediados de los años setenta. ante la evidencia de que ya no constituía el instrumento dócil del pasado. para dar cabida temporal a la asistencia al desarrollo de acuerdo a la política de Alianza Para el Progreso. la OTAN. Ya en la génesis del sistema. como porque los cambios internacionales del período apuntaban hacia una mayor autonomía. aceptar la existencia de hecho de mecanismos más relevantes y representativos que los del actual sistema interamericano para conducir este diálogo. se institucionalizaba también la Alianza Atlántica. distintos gobiernos de la región criticaron el excesivo énfasis que Estados Unidos ponía en los aspectos estratégicos y su escasa atención por los problemas económicos y sociales que se presentaban de modo apremiante. sino un mecanismo de asistencia dirigido más a garantizar formas de intervención que una defensa común. En esos mismos años. entre Estados Unidos y América Latina. la completa Anterior Inicio Siguiente . la Fuerza Interamericana de Paz en República Dominicana. La pieza fundamental de este sistema fue la Organización de Estados Americanos y su complemento. el sistema comenzaba a dar muestras de inefectividad. No obstante. El actual Sistema Interamericano se reorganizó en la postguerra. el enfrentamiento en torno al problema de Nicaragua en 1979. las sanciones económicas. Con todo. Manifestaciones de este doble proceso fueron la decisión de romper el bloqueo político de Cuba en 1975. tanto por una mayor comprensión de los latinoamericanos de sus desventajas.Un Nuevo Diálogo Hemisférico De todo lo anterior se desprende la necesidad de buscar. y desde el punto de vista militar.

la escasa participación que le ha cabido a la OEA en los problemas actuales de Centroamérica y de la deuda y. los caminos institucionales de Estados Unidos y América Latina se separaron. La concertación latinoamericana. y de perspectiva. Además los mecanismos de Esquipulas. Al contrario. El primero recurrió crecientemente a los instrumentos bilaterales para su trato con los latinoamericanos. en su relación con otras regiones (el Sudeste Asiático o Europa Occidental) Estados Unidos acepta y reconoce una institucionalidad regional. ej.ineficacia del mecanismo de asistencia recíproca con ocasión de la guerra del Atlántico Sur. antes que prestar atención a las nuevas realidades institucionales del continente. Nada de ello ha ocurrido a espaldas de Estados Unidos. por su parte. Estados Unidos ha preferido mantener el diálogo bilateral con cada país o la formalidad del sistema interamericano. En la medida en que las condiciones que hacían posible el funcionamiento del sistema fueron disminuyendo. son plenamente reconocidos por otros países (por la Comunidad Europea. sino para resolver problemas propiamente latinoamericanos de modo autónomo y para tener un peso mayor en el plano internacional. el Consenso de Cartagena. una cuestión de política general. Estos. La reciente ampliación y fortalecimiento del Grupo de Río pone a Estados Unidos ante la evidencia de una institucionalidad latinoamericana frente a la cual no es posible mantenerse distante. entre la primera potencia mundial y un conjunto de países atrasados. sin que ello sea obstáculo para la mantención de diálogo y alianzas formales.) mientras Estados Unidos insiste en restarles significación. han debido ocupar. muchas de las funciones políticas del sistema interamericano. Esquipulas. Hasta ahora. a nivel regional o subregional. la crisis económica de la institución por la reducción del aporte norteamericano. todavía sin mucho orden. en todo caso. No puede haber. más recientemente. En todos estos años no ha existido ni una instancia formal de encuentro entre las iniciativas latinoamericanas y el gobierno de Estados Unidos. El SELA. p. que ha significado drásticas restricciones de personal y de funciones. Contadora y ahora el Grupo de Río. no sólo para dialogar más equilibradamente con Estados Unidos. fueron buscando mecanismos de sustitución para canalizar su propio diálogo. parece cada vez más indispensable. en la década presente. a partir del reconocimiento de que hay una diferencia de intereses (no necesariamente una incompatibilidad). el ánimo de todas estas instancias ha sido la búsqueda del diálogo. en el surgimiento de otras formas institucionales de diálogo latinoamericano. el Grupo Contadora y el Grupo de Apoyo (luego Grupo de los Ocho y ahora Grupo de Rio). El cambio está en que la concertación previa entre los latinoamericanos es vista ahora como una necesidad. Ello cristaliza. . en la convicción de que sólo por ese medio pueden resolverse los problemas hemisféricos. de poder económico y político.

sólo a falta de voluntad en Washington —en cuya lista de prioridades América Latina ocupa un lugar bastante bajo— sino también a las dificultades de enfoque que siguen perjudicando las relaciones interamericanas. Tanto la iniciativa misma como su concreción han estado lejos de realizarse. tienen que ver con la reticencia norteamericana a aceptar las consecuencias del cambio de era que estamos viviendo. pero el principal protagonista de una nueva etapa aún se resiste a abandonar la anterior. por lo demás. . es un elemento indispensable para dar curso a un diálogo entre Estados Unidos y América Latina sobre nuevas bases. Lejos de ignorar o menospreciar el impacto de estas nuevas iniciativas continentales. sin crear nuevos conflictos.La coordinación latinoamericana que. Esas dificultades. no cabe duda de que su postura hacia América Latina es un progreso con respecto de la anterior. en la búsqueda de un nuevo marco institucional que dé mejor cuenta de nuestras realidades y compatibilice nuestros mutuos intereses. que afectan de modo distinto a cada uno de los temas de la agenda hemisférica. sino que se ha limitado a reaccionar ante situaciones. no significa necesariamente la desaparición de la institucionalidad anterior. sino de fortaleza y realismo político. A partir de la Iniciativa Bush surgió la expectativa de que estuviera por definirse una gran política latinoamericana para superar los actuales problemas de la cooperación hemisférica. Tal vez como producto de su menor interés por el área. que repararte en América Latina en la caída del supuesto anticomunista en el cual basaba su política y el redimensionamiento de su pretensión hegemónica. el gobierno de Bush no ha llevado adelante una política unilateral activa. Estados Unidos debería fortalecer su acción y sus vínculos con ellas. sin embargo. Conclusión A pesar de las críticas que ha recibido la actual administración norteamericana. Las relaciones Estados Unidos-América Latina hacia los noventa deberían basarse en esta nueva realidad. Ello no se debe. Reconocer nuevas situaciones no es síntoma de debilidad.