FACULTAD DE INGENIERIA

ESCUELA ACADÈMICA PROFESIONAL DE
INGENIERÌA CIVIL
CURSO:
SUELOS II
TEMA:
SALES SOLUBLES
ALUMNO
Norbil Aguilar Aguila
PROFESOR
ING: MARCELO AREVALO

2015

SALES SOLUBLES

Todos los suelos fértiles contienen por lo menos pequeñas cantidades de
sales solubles.
La acumulación de sales solubles en cantidades mayores se debe
fundamentalmente a la influencia de las filtraciones, drenajes y aguas de
irrigación.
Procesos como sulfatación, acidificación, nitrificación y fertilización, dan
origen a la acumulación de cantidades variables de sales.
Salinidad del suelo: cuando un suelo contiene exceso de sales recibe el
nombre de suelo salino. Algunas veces la costra salina aparece sobre el
mismo como consecuencia de una desecación hace que parezca “blanco por
álcalis”.
Los problemas de la presencia de salinidad en los suelos, pueden clasificarse
en dos clases principales:
 La presencia natural de un exceso de sales en los suelos, en ausencia de
un drenaje adecuado, usualmente en las regiones áridas y semiáridas pero
también como consecuencia de las aguas o sedimentos o sedimentos marinos,
incluso en áreas húmedas o tropicales.
 La presencia de excesos de las sales en suelos como consecuencia de la
fertilización, que plantea dificultades en suelos de invernadero fuertemente
abonados y en las bandas en que se aplican los fertilizantes.
El análisis de las sales solubles en los suelos y aguas trata de establecer si
existen en ellos cantidades suficientes de sales como para producir
interferencia con la germinación normal de las semillas. Con el crecimiento
de las plantas o con la toma de agua por medio de las mismas.

La determinación de la cantidad real de cada una de las especies iónicas en
las sales del suelo es también importante para interpretar la extensión de
su interferencia con la función de las plantas.

TIPOS DE SALES PRESENTES EN EL SUELO:
En general los suelos incultos en zonas áridas son en mayor o menor grado
salinos, con abundante contenido de cloruro de sodio y de magnesio en el
perfil. Es muy común observar en estos terrenos eflorescencia salina en
superficie y una escasa presencia de vegetación.
En el caso de suelos irrigados, las sales predominantes se originan de la
combinación de diferentes iones tales como sodio, calcio, magnesio, potasio,
cloruro, sulfato, carbonatos y bicarbonatos.
Las sales muy solubles son las más perjudiciales para el suelo, debido a que
forman soluciones salinas concentradas, mientras que las poco solubles
precipitan antes de alcanzar un límite peligroso. Los cloruros y los sulfatos
de sodio y magnesio son las sales que ocasionan mayores problemas.

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA EL LAVADO DE SUELOS:
La única manera efectiva de eliminar las sales del suelo es mediante el
lavado de las mismas. Esta práctica consiste en originar un flujo
descendente de agua a través del perfil del suelo para arrastrar las sales.
El suelo se lava tanto vertical como horizontalmente a medida que el agua se
infiltra en profundidad.
Antes de proceder al lavado de un suelo, es necesario conocer la
composición y concentración de sales. Se debe recorrer el predio para
observar manchas salina y la vegetación natural, lo cual nos permitirá definir
áreas con problemas. Por lo general los sectores con baja cobertura de

vegetación corresponden a suelos salinos. Una vez definidos los sectores, es
necesario identificar el tipo de suelo al menos hasta un metro de
profundidad, mediante pozos o calicatas, de manera que se pueda describir
el perfil del suelo, observar textura, estructura y distintas capas que
componen el perfil. Los pozos tienen que ser representativos del predio y se
deben hacer alejados de callejones, acequias y drenes.

De cada pozo se extraen muestras de suelo de la capa arable (primeros 2030 cm) y en profundidad, dependiendo del cambio de textura. La muestra
debe ser de aproximadamente 2 kg y hay que identificarla debidamente.
RESUMEN DEL MÉTODO
El ensayo que permite determinar el contenido de las sales de los suelos
mediante el tratamiento con agua destilada y la correspondiente disolución.
La determinación del contenido de las sales de los suelos se determina
pesando el residuo, obtenido por evaporación, de una cantidad proporcional
del extracto acuoso del mismo.

EQUIPO Y MATERIALES
 Un frasco de vidrio – Con boca ancha y tapón hermético de un
Litro (1000 cm3) de capacidad aproximadamente.
 Dos cápsulas – De porcelana de unos 200 cm3 de capacidad
 Equipo de filtración – Con papel de filtro de poro fino.
 Baño María – Para la evaporación de los extractos acuosos
Contenidos en las cápsulas.
 Dos balanzas – Una analítica con una precisión 0,0001 g y otra

De precisión mantener una temperatura de 110° C ± 5°C
 Desecador – Para el enfriamiento de las cápsulas.
 Matraces – Aforados de 500 cm3 y 100 cm3 .
 Un agitador por volteo. 0,1 g.
 Estufa – De desecación, capaz de
 Ácido clorhídrico concentrado.
 Agua destilada.
 Pipeta.
El ensayo se debe realizar con la muestra completa. En caso que la muestra
contenga gruesos se debe operar con una porción representativa de la
fracción que pasa por el tamiz No.10 (2 mm), obtenida según lo describe la
norma INV E – 123.
Que deberán estar secos en estufa y pesados con exactitud de 0.1 g. 5.2 Se
deberá introducir el suelo en el frasco de un litro, junto con 500 cm3 de
agua destilada medidos mediante el matraz aforado correspondiente. Luego
de esto se deberá agitar el frasco con su contenido, en el agitador por
volteo, durante un tiempo mínimo de una hora.
Se deberá dejar el frasco en reposo hasta que el líquido quede claro.
Extraer del líquido claro, unos 250 cm3, mediante una pipeta o por
sifonamiento y filtrar utilizando papel de filtro de poro fino. En el caso que
extracto acuoso no quedara totalmente transparente, ni aún después de
filtrado, se deberá tratar de precipitar los coloides mediante una gota de
ácido clorhídrico N/20 (a 4 cm3 de ácido clorhídrico concentrado añadir
agua destilada hasta completar el volumen de un litro, 1000 cm3 añadida a la
solución turbia. Se deberá filtrar de nuevo después de haber agitado con
una varilla de vidrio y haber transcurrido unos minutos. Se deberá repetir el
procedimiento con una gota más s de ácido clorhídrico N/20, cuantas veces

sea necesario, si no se filtra totalmente transparente la solución acuosa.
Del líquido filtrado se deberán medir 100 cm3

con el matraz aforado

correspondiente y se verterán en una de las cápsulas de porcelana, y se
repetirá el mismo procedimiento para la otra cápsula.

Se situarán las

cápsulas en el baño Maria hasta la evaporación total del agua de la solución.
Se deberá completar la desecación del residuo en la estufa, a 110° C ± 5° C,
hasta masa constante.
Se dejará enfriar las cápsulas en el desecador cerrado y se deberán pesar
con la balanza analítica o de precisión.
Las sales del residuo pueden absorber humedad del aire muy rápidamente;
para evitarlo se deberá actuar en el ensayo de forma rápida, tal que
transcurra el menor tiempo posible desde que se saca la cápsula del
desecador hasta obtener su masa. Se lavará cuidadosamente el interior de
cada cápsula para eliminar el residuo soluble, inmediatamente se deberán
secar de nuevo en estufa a 110° C ± 5° C, y se colocaran en el desecador
para volver a obtener su masa después de enfriadas.
CÁLCULOS

Con las dos cápsulas se obtienen dos valores, de los cuales se calcula la
media y ésta se da como resultado, el cálculo se realiza por medio de la
expresión:

Donde:

Ss = sales solubles en porcentaje (%) con respecto al peso del suelo seco,
V = volumen inicial en cm3 de agua destilada en el frasco (Generalmente
500 cm3

ve = volumen en cm3 del extracto acuoso situado en la cápsula
(Generalmente 100 cm3
r = masa en gramos del residuo de la cápsula, y
P = masa inicial del suelo seco, en gramos, introducido en el frasco
(Generalmente 50g).
A veces interesa la proporción del residuo de sales solubles por un litro de
Extracto acuoso (rs). Su cálculo se puede hacer por medio de la expresión:

Si se opera en gramos y por cm3 el resultado anterior vendrá expresado en
gramos de residuo de sales por litro de extracto acuoso.

Datos de identificación y descripción de la muestra ensayada.
Masa y volúmenes de las muestras ensayadas.
Descripción del equipo utilizado
Cálculo de las sales solubles en porcentaje (%) con respecto a la masa del
suelo seco (Ss), por medio de la expresión incluida en esta norma.
Cálculo de la proporción del residuo de sales solubles por un litro de
extracto acuoso (rs), por medio de la expresión incluida en esta norma.