EL ÁMBITO DE LA ÉTICA

La ética es la disciplina que indaga la finalidad de la
conducta humana, de las instituciones sociales, de la convivencia en general.
Se le puede suprimir de los planes de estudio, pero no
se le puede eliminar ni a nivel académico ni a nivel cotidiano. Todas las ciencias se sirven de, y sirven a, la ética.
La ética necesita saber del hombre, como animal con necesidades fisiológicas y psíquicas, como producto social,
como portador de « roles» , como deten tador de status. Pero
las ciencias, la propia actividad científica necesita de la
ética, o cuando menos de un momento de reflexión moral,
para pensar acerca de su sentido, su telos o finalidad.
De hecho, la propia existencia de la ciencia reposa sobre una serie de valores morales por lo que en última instancia la cientificidad se disuelve en moralidad. La veri~icabilidad del dato, la búsqueda de certeza, el rigor en la
lllvestigación, son valores que se contraponen a la falsedad, la indiferencia entre lo cierto y lo falso, la desidia o
la inoperancia. Hacer ciencia es esforzarse en una empresa que tiene una finalidad primariamente moral.
El pragmatismo que traslada el énfasis de la verdad
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incontestable a la eficacia, se asienta y se disuelve a .
.
, SI~lsmo, en pura moralidad, en valores preferidos: lo qu
SIrve al hombre, a la convivencia es todo lo que necesita~
mos. La verdad y la falsedad se convierten en entes inne_
cesarios y superfluos. No existen como entidades absolu_
tas, o cuando menos, podríamos arreglárnoslas aunque no
existieran.
Por lo demás, los objetivos más concretos de las distin,
tas ciencias, no suelen ser puramente «teóricos», búsque_
das apasionadas por revelar el misterio o reducir la ignorancia. No sólo la curiosidad mueve al hombre a investigar la conducta del cerebro, los movimientos de los astros
o los sistemas ecológicos. Desde las matemáticas a la botánica, la farmacología a la pedagogía, las ciencias tienen
metas y fines últimos que implican actividades prácticas.
Si desde el punto de vista puramente teórico, precisan
las ciencias de una metodología, o filosofía de la ciencia,
que analice sus supuestos y sus logros epistemológicos,
desde el punto de vista práctico es preciso un estudio filosófico-moral, que pondere las metas que se persiguen, al
margen de la idoneidad de los medios o técnicas utilizadas.
Dicho de otro modo, cada ciencia necesita de tres momentos de reflexión y elaboración. El primero es filosófico
y se refiere a la fiabilidad de los métodos de investigación
o al tipo de verdades perseguidas. El segundo momento,
que es puramente técnico y científico, se refiere al diseño
y desarrollo de los instrumentos y técnicas propias de la
disciplina. Es decir, se estudia cómo hacer lo que se pretende hacer. Es el momento aparentemente más glorioso,
donde la productividad es mayor y las dudas más livianas.
Para acabar, existe otro momento que es a mi modo de
ver el que produce mayor perplejidad y desconcierto y por
ello es, para mí, el más importante. Se refiere este momento a la reflexión filosófico-práctica. Es una etapa penosa, donde los logros aparentes decrecen produciéndose
una suerte de parálisis, un impasse. Aveces el técnico cien20

torna gra ve YPiensa. Detiene su actividad cotitíficOse
ya no
de atornIrllador del aparato y se pregunta
.
diana del qu é Y el cómo de la empresa que tiene entre
acerca . d 1 para qué. Es entonces cuando surgen moSIllO e
. .
nOS
J1la
,
. ientos
apa rentemente molestos y parasitarios, como
vun tlpSIqUI
. . íatría , por poner un ejemplo, que son como
la
an
. cordiantes , en una asamblea
de fatuos, preSóCrates,
III
.
edores de técnicas y fines.
onoc
e.
di . li
suntos
La ,ética.
Por supuesto '. no constituye una iscip .ma.
excluyen t e, que cuente con sus propios sacerdotes . e InI.
. d
Cualquier hombre científico o lego en ciencias
CIa os.
.
, .
h erlo
Aunque hay técnicas rrurumas para ac
pue d e pens ar .
d
II
. t nte y coherentemente
que pueden ser esarro daconSISe
..',
das mediante el auxilio de la filosofía en general, y cua~ o
a cuestiones prácticas se refiere, con la ayuda de la filosofía moral.
En cierto sentido la ética es únicamente, aunque est?
no disminuye su importancia, una técnica o método aUXIliar de las ciencias, para ayudar a disolver in~errogantes y
aclarar dudas acerca de los objetivos persegUIdo.s,aunqu~,
desde luego, no esté capacitada para dar soluciones definitivas que, por lo demás, tampoco parece~ de.seables.
La ética no sólo ayuda a saber discernir, SInOque enseña a dudar razonablemente y a buscar salidas razonables al impasse al cual nos aboca la duda i~restringida.
¿Debe un médico practicar la eutanasia? ¿Colaborar
en un aborto? ¿Enriquecerse a costa de la sal~d de sus
enfermos? 'Recetar vitaminas a niños desnutndos o luchar por u~a sociedad donde no exista la desnutrici~n?
¿Es misión del psicólogo o del psiquiatra corregir los
desajustes de los individuos al sistema o transformar los
sistemas?
El educador o el psicólogo escolar ¿han de limitarse a
colaborar con los padres y las instituciones instalando en
la mente de los niños aquellos valores que los intereses de
clase de sus progenitores o los grupos de presión sociales
quieren perpetuar?
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El inquirir acerca de los valores en uso es uno de los
objetivos de las ciencias sociales en general. Los valores
de uno y otro signo mueven al mundo. Su extracción es
indudablemente, social, aunque también podría hablarse
d~ componentes biogenéticos. La lucha por la supervivenCIa, la ~vitación del dolor, etc., parece que forman parte
del equrpo de reacciones más o menos «naturales» o «innatas».
Por otra parte, los valores que proceden del hombre en
tanto individuo y en tanto ser social, revierten, como en
un sistema de retroalimentación en su constitución como
i?-di~iduo y como ser social. Los valores surgen de l~s institucíones y suelen estar anclados en los intereses de clase
como denunció Marx (y Mill también, hecho que suele ig~
norarse), pero también son capaces de renovar las instit,:ciones y hacer cambiar los propios intereses y el propio
~Istema de clases. En todo caso, siempre será un problema
Irr~s?luble el decidir si los hombres son egoístas y competItIVOS porque las estructuras sociales demandan
egoísmo y competitividad, o, si por el contrario, el
e?oísmo y la agresividad «innatos» han dado lugar históricamente a distintos sistemas de favoritismo, desigualdad, etc.
En cualquier caso, los «valores», no en el sentido en
que ~e emplea el término en las éticas axiológicas, sino en
el mas pedestre que aquí se utiliza, no como de cosas «valiosas en sí» o dignas de ser valoradas, sino de metas, fines,
etc., valorados por individuos y grupos, son, por decirlo
metafóricamente y utilizando una frase bíblica «la sal de
la tierra». Los sentimientos que el hombre suele considerar más preciados, como la camaradería, la amistad, el
amor, y todo tipo de afectos, tienen su asiento en una comunidad de valores compartidos.
. P~~ otra parte, la falta de entendimiento, la incornumcacion, la soledad, las frustraciones, las crisis generacionales, los enfrentamientos entre distintas clases sociales o
grupos religiosos, étnicos, etc., suelen deberse a la confrontación entre valores distintos.
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El sociólogo Parsons acentuó adecuadamente que el
funcionamiento de la sociedad se debe a redes de sistemas
de valores compartidos que determinan las distintas expectativas de rol. Ahora bien, desde un punto de vista ético
y no meramente sociológico, no sólo importa que la sociedad funcione, o que un determinado conjunto de valores
sean «funcionales». Es imprescindible, además, que el
tipo de funcionamiento sea el mejor que cabe esperar, es
decir el que beneficie más y a más miembros del grupo y
que los beneficie además (resaltando el componente de
justicia o «imparcialidad» que a veces se presenta oscuramente en el utilitarismo) de la mejor manera que sea
dado esperar, desde una perspectiva ética que salvaguarde los derechos inalienables de cada individuo.
Se trata, pues, desde el punto de vista ético, de buscar
la salud del individuo y la salud social, potenciando la
creatividad, la colaboración mutua, la eudemonía o buen
estado psíquico, de cada uno en particular.
Buscar los valores mínimos que sería deseable fuesen
compartidos por los humanos para una sociedad más
justa y más feliz, es una tarea ambiciosa y para la que se
requiere el concurso de todas las ciencias, técnicas y artes.
La ética por sí misma poco puede hacer. A pesar de la
humildad de su tarea, le cabe, no obstante, el nada desdeñable honor de ser, o deber ser la «conciencia del
mundo», la inquisidora del poder y la opresión, del desajuste y la soledad. A modo de brújula señala la dirección,
para que el gran barco del mundo no se pierda en la bruma
de la incomprensión, la intolerancia, o el sufrimiento inútil. La llegada a buen puerto es una meta todavía lejana,
pero ya es algo si alcanzamos a saber en dónde estamos y
q.uiénes pueden ayudarnos a conseguir nuestros propósItos.

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está en todas partes siempre que existan hombres en comunidad. que es el estudio fundamentante de la posibilidad de lograr enunciados de valor plausibles. Yo pregunto ¿hay seres humanos en interacción social? ¿Hay seres humanos y de otras especies en convivencia mutua? Entonces hay moral. los más importantes. hasta el status que ocupan. absolutamente todo lo que esos seres hagan en relación con sí mismos y con los otros. época. podemos considerar la ética desde tres perspectivas: 1) La ética descriptiva. las relaciones de amistad o no amistad con sus convecinos.CARACTERIZACIÓN DE LO MORAL 'camen te .. o cuando menos el análisis y esclarecimiento de la lógica de los términos y enunciados valorativos. 3) fuente de conflictividad entre deseos inter-individuales diversos. para ser más exactos. y todo. grupo. o al corno ud' leogrca . que colinda y se intersecciona con la sociología de la moral. etc. 3) La ética crítica o meta-ética. 24 25 . crttíca Intenta ]UScata 1o . rífícarUna pregunta nada ociosa es de dónde a dónde abarca el campo de lo moral. Es decir.. o mejor. En otras palabras. que es la que pretende prescribir. desde el modo de vestirse. clase. como liberación y fuente de salud moral. ué son los valores mora 1es. cuyo objeto de estudio es el desarrollo de lo moral: los valores propios de cada cultura. y SOCIO. hombres y seres sintientes. Una respuesta que quizá parezca poco ilustrativa. costumbres. na suerte de profilaxis de todos los trastornos. es que lo moral es todo. Si entendemos la ética (normativa) prorne- 1) vitalmente importante. el desarrollo o amputación de sus capacidades físicas. e In dole o e osi pSICO menos . la parcela de poder que ostentan. la estima en que se tengan a sí mismos. o dejen de tenerse. 2) La ética normativa. es de rigor enfrentarnos con el sustrato fundamental. lugar. intelectuales. l . Para empezar. contenido u objeto de estudio de las stícas normativa y crítica. leyes). la pregunta ~~portante es qué constituye lo moral como elemento distintivo dentro del ámbito de lo social-vital. 4) socialmente modelable. o cuando menos recomendar valores y normas como preferibles o deseables. el rol que desempeñan. d '1 " lca será relevante comenzar por In agar que es o molog . todo ello entra en el campo vasto de lo moral. que 1" a ética d escnptiva ra yq ga la normativa recomien . porque todo ello reúne los requisitos de ser: tel La ética normativa estudia lo moral (mores. y es asimismo estudiada por la ética crítica o meta-ética. daa y v laa críti . pero que para mí es la más aproximada a la verdad. etc. psíquicas. 2) fuente de conflictividad entre impulsos individuales diversos. Así lo moral o la moral no pueden ser transferidos a una esfera peculiar separada de las demás esferas.

sobreentendidas e implícitas. Tampoco coincidiría esta concepción de la ética exactamente con el programa de María Ossowska de tratar los problemas éticos a nivel meta-ético. 1 1 . Regresando de nuevo al terreno de lo «mora}" intentaré especificar. como Barsnely pretende en The Social Reality ofEthics. como yo la entiendo. psicológico. abarcando por último una sociología de la moral (véase Social Determinants of Moral Ideas). lo cual no aboca necesariamente a un relativismo ético. . el área que ha sido ocupada y cercada con más frecuencia por los grupos de presión.' Recurriendo a los clásicos. Véase Timasheff: Sociological Theory. uestiones vitales y cuestiones mora es a a vez. las características que señalo como demarcadoras de lo «mora}". no es aséptica. son. Más que de una «sociología de la ética» o de la moral. 1981. hasta ciertos límites. que ha dado origen no sólo a las ciencias sociales. Warnock en The Object of Morality. no es sino el marco que sirve de límite para las investigaciones y las prescripciones. ya que el que todos sean morales no implica que todos sean buenos o igualmente buenos..dora) se ocupa también sin duda. versión cast. puede afirmarse.2 Las cuestiones vitales. asimismo. imp 1" ICIta y tácit aCI amen t e morali . se haya co~streñido a problemas periféricos y de alcance local o nacional únicamente.. sobre todo en América del Norte. La ética «prometeica». La teoría sociológica. ariamente «moralizadora». son el núcleo de lo moral.diferencia de G. 5) susceptible de ser normado en sentidos divergen_ 6) susceptible de crear. México. como fenómeno socio-político.tes. pero no se limi ta a un examen pormenorizado o exhaustivo de los fenómenos de este tipo. ¿que es realmente o «VIunaam b te importante» ?). impidiendo que el ciudadano común tuviese - l. terés central en nuestras vidas son. lts Nature and Growth. creo que los asuntos que ocupan ta 1men d f . forzando un tanto los términos. con la destrucción violenta de grupos sociales intermedios entre la familia y el Estado: En consecuencia el mejoramiento de la sociedad se convirtió pronto en la principal preocupación de Comte.. «mora}".e . estudia lo «moral». 9. F.C. Estas cuestiones vitales. o una filosofía moral que abarque los problemas sociológicos. aunque en 1os urlti timos d ecenios. al menos exp ícitarnente neces moralizadora. caSI. igüedad a otra (porque. ético-sociales. de los problemas vitales. A. tal como lo vengo utilizando. el origen de la sociología en la obra de Comte. en la verdadera finalidad de su vida. 1) Vitalmente importante ue se me podría acusar ciertamente del paso de Aunq '1 . institucionalizado en normas más o menos laxas. aunque SI. 33. Pero creía que para mejorar a la sociedad es necesaria una ciencia teórica de la sociedad . normativa.. p.J. fase que está siendo superada. al menos en sus onza genes. Dicho en otras palabras. por e mICIOn unlll . Op. sino fuerte y deliberadamente valorativa. no es una disciplina value-free (libre de valoraciones). cit. Lo «mora}". es un término que denota más lo que es (un estado peculiar de relaciones y reacciones humanas) que lo que esas relaciones y reacciones deban ser. p. está determinado por una cuestión vital: el desconcierto originado por los efectos de la Revolución francesa." . 26 27 . 1 ( no La sociología en cuanto «CIenCIamora» Iíaunque . sino al saber y decir popular. exigen_ cias de responsabilidad en los agentes. mediante algunos ejemplos. se trataría de una «moral de la sociología». Efectivamente. considero que todos los códigos sociales normativos son morales. En este sentido es.E. 2... la ética.

' 3. re' o la salud moral supondría una elecció?De modo ~~ J ara nosotros mismos en los asuntos VIy una Oblig~~lOyn ~bligación no solipsistas ni excluyentes. quizá. o al menos han sido. e S ea s mIsmOs. c) soya CIb . con su insistencia en el deber respecto a la propiedad. justamente. sería menester tomar partido. p. _ . la delincuencia. di . Individualismo que se «opone a las doctrinas totalitarias que erigen por encima del hombre el espejismo de la humanidad. 1o. la sociología conservadora con su énfasis en el orden. han sido los dos puntales utilizados para intentar mantener una sociedad «respetable». Las cuestiones vitales se daban por resueltas.. e? la ~olución de este gran dilema. por una moral que «acuerde al individuo un valor absoluto y que no reconozca sino a él la capacidad de fundar su existencia . ompañeros de tra aJo. McShea:« uman nomenological Research. las conductas «desviadas». 1979.. en cua . expresa . la anomía. hablamos de «salud moral» desde la perspectiva de esta ética prometeica.. e -- H Nature Ethical Theory». puesto que el individuo no se define sino por su relación con el mundo y con los otros individuos. Libertades que no suponen solipsismo a la hora de la elección. marzo. 29 . p. U) las tertulias con los amIgos Y e ..'. Aquí habría que traer a colación que en las cuestiones vitales-morales. sólo ocasionalmente. el papel de la familia..n.l?~estlglaa' ~ . la obhg~CI n orno entidades con continuidad. a a vez.onado a sica: b) me gusta practicar deportes. ObligaclOne . a partir del cual se ongman as cuestiones morales. que el «control social» Se ha ejercido particularmente en torno a estas cuestiones vitales. a ue «naturalmente». razon e ser. etc.voz o. e 1 _••ra nosot~~ d apaces de acción a largo p azo. de respons. e . con Simone de Beauvoir. por eJe~ d' de1 logro de otro tipo e Y interfieren. etc. Podemos agregar. presuponemos que el individuo posee el máximo de libertades para decidir en torno a esas cuestiones vitales. e decoraclOn .. pero. s que incluyen nuestra preocupaclOn """' . los dos grandes soportes con apariencia científico-racional en que se han amparado los que se han atribuido a sí mismos elliderazgo acerca del curso a seguir en estas cuestiones de importancia vital. o se pseudo-justificaban los argumentos involucrados en su resolución. la ejecución de roles. Deseos a corto p azo. La Pléyade.. l' a) amo a mUSlca e ción y observaclOn. con e seo~u on amos que quiero especializarme ~n ~na r~ma del sa~er ~ue precisa muchas horas de estudllO. No existe sino trascendiéndose y su libertad no puede realizarse más que a través de la libertad de los otros». d nto soLa moral tiene. precisamente.. fund s con los auto-1 e abilidades y relaclOnes pro a . 165. e . por considerar los grupos de presión que dichas cuestiones debían ser debidamente «controladas»..ó moral es esencialmente obliIgacI. por aSI'd ecrr as Y pOr los dem . d e1h ogar. que son a su vez morales. el cumplimiento de las promesas. si acaso. La «vieja ética» y la sociología conservadora son.'d nuftca os. 394. e~~e gf)ustacuí t . Cuando.». Para una moral de la ambigüedad. entonces.. Pero no es un solipsismo. a largo p l azo. . La «vieja ética». d mIS hIJOS' encuen ro personalmente de la educaClO.d m~s e incluimoS a los demás en nuestra ell10sa los e ten d 4 propia esfera. do COll1o h a. Elecclon 'ctividad entre impulsos individuales onf1t 2) Fuente d e e diversos La salud moral residirá. fi . . capay-. dell1ás. . te 'Como conjugar g) siento afición por la pr ineria. por otra parte. Philosophy and Phe4. tales. dividucs en los que coinciden deseos contrapuestos mos mIl . 28 mUy recientemente Robert J.d ar me entusiasma la literatura de evasió?-. plo que contradictorios.ón h . n Y ran placer en la ornamentaclO . Á\ . g .•• 0:.

del hombre agobiado por deseos encontranervivencla h os deben según este autor. tenemos que asegurarnos la construcción de una personalidad equilibrada. . puede ayudar. 31 . nuestros deseos y la limitación de nuestras capacidades y nuestro tiempo.'1 a p uesta en. a mi mo o e ver. . 122).X. Lo moral se conecta así con la dimensión trágica de nuestro existir. d se ex resa bellamente la función terapeuMostenn. s .I~as~~tuasen a instancias de los impulsos mornenbrevlvlr SI . «Nadie por ser joven dude de filosofar. Alianza. e los deseos sean sopesados en una neo s Es preciso qu tá . a unos «metase ajusten. drí doS. armoniosa y moralmente sana: Cuando en un contexto determinado hemos actuado :: Es decir. tua o pre d la a la totalidad de nuestra vida.. cuidando el jardín cuando me ape_ tece. Los traumas psicológicos. don.L. mis hijos cuando me encuentro de humor. p. 6. D. muchas veces. de premeditación d meditadamente. . op. a causa de la cornpl-j].. de «proceso de votación»: espeCie d . ~93. justamente. de lo que hacemos y sa ren . investigando en horas o días de «inspiración» particular. ordenar y.dades reflexivas para consolidar una pernuestras capaci d nas metas y fines que a su vez lidad integra a.tra. según McShea. etc. orientan y dirigen . y ocupándome de. un modo consciente. Op. Coincidencia no del todo casual si nos percatamos que la Filosofía era ya en Sócrates «cuidado del alma» y 6 en Epicur0 o en los estoicos. cit. asi. para construir y conservar nuestro sentido de ser uno mismo en nuestros yos sucesivosv. precisamente.nuestros f¡ 'unto de fines últiintenciones y nuestra accl6n. plio que lo mcl uye. es. ~os diante la deliberación.82.. e . 39l. vienen motivados. seres uman. 8. 1981. hemos llegado a una de sentImIentos se a decisión moral.. Lo moral surge. ya que no po ian sosUS v. práctica de L «ético-terapia» sena. dad de nuestras vidas.. búsqueda de armonía psíquica. con u sana I .todos estos gustos y deseos y construir una personalidad psíquica y moralmente sana? La solución no puede estar en caminar a bandazos. Una de las principales funciones de la moralidad. os dándonos cuenta ditadamente cuan o vrvirn mos preme bi do a dónde vamos (o. y es aquí donde la ética prometeica. Esta nocion .. VIVIpodemos exten er do vi . ) . en termmo fine~: ~uedo dejar de reproducir un largo pár~~fo de J e~ús .. auto-afirmado. P. encaja?do cada aCd~~eCqo:~~:::~ac. al menos. p definitiva. acudiendo junto a los alumnos cuando me reclaman. desideratum en el que coinciden los que se ocupan de la salud psíquica y la salud moral.. charlando con..~:t~~~:~~. pero «no puedo porque . ». h Madrid. A este con] 5. se 1 designio mas am . el papel que desempeña en «nuestro intento de escapar a la locura de un solipsismo normativo de la pasión actual. es se ha llamado Cu~ndo nuestro P:~~:~:~es:r~:~~~guración estable a sí mI~m~ al ordenh. ni por ser viejo de filosofar se hastíe. vengo postutica de la raclOnalI~ad qdueden la fuente de una vida landa. p. a . 30 - 7. McShea defiende la existencia de la moralidad para defender la su- cientemente explicit~~o de fines últi:~~ ~o:. los desajustes de la personalidad. y que es. Pues nadie es joven o viejo para la salud de su alma" (Epicuro: Carta a Meneceo. Mosterín: Racionaltdad y accion umana.». cuando tenemos un coniunto conora dónde queremos Ir [i Desde un punto de vista cuasi-biologicista. denan.. McShea. por este insondable abismo de limitaciones que subyace a nuestras plantas. p.> . 1ogia ' d e Mosterín. cit.í . Como individuos del «quisiera que . desde sus anticipas en la ética clásica (recuérdese particularmente a Epicuro).

no obstante. con un estudio de los problemas implícitos en la búsqueda de la igualdad. lobo para el hombre sino que lo hicie~on ser l~bo. La salud moral. el intento de justificación moral de la opción que hayamos tomado. e a ética normativa que estudia y se ocupa de la moral. lente C?nf. Moro o Campanella. problemas que rozan de cerca o de lejos el tema de la igualdad y la desigualdad entre los humanos y los términos en que ha de entenderse esa igualdad o desigualdad. la política. p. tenemos que atender este aspecto. si alguna vez se llegase a ella. etc." Un 3~ Fuente de conflictividad diversos entre deseos inter-individuales . las agresios mutuas. eS que en el estado actual de la sociedad. ar e ~ivimos pre~editadamente cuando tenemos un plan de vida. sena OCIOsala existencia misma de la moral sup t de la y. si acaso. En cualquier caso el hecho. tIst. conforme a esta concepción de la moral y la ética. los hombres regresana~ ~ un estado «natural» de cooperación y apoyo mutuo.mos y metafines. 32 ello. EllI~l1nadas las instituciones nefastas. Podría plantearse. se deriva.. las elites. 33 . los hombres estarían asimismo. Todo humano que vive premeditadamente es artista. a la manera m~tzsch~ana. Lo que sí es cierto es que la problemática con que se enfrentan por igual el sociólogo. é . . podemos llam 1 nuestro plan de vida. el moralista y el ético. la cuestión de que la ética normativa no obedece a una necesidad «natural» El hombre no ~ra. simplemente. poner fin a una situación con~ictiva creada y fomentada artificialmente.La moral. para una ética prorneteica. como la propiedad pnvada y la autoridad. de esta fuente de controversias entre los miembros de la especie humana. en la superación y expansión de la capacidad limitada de nuestra sympatheia. en gran medida. cit. La ética normativa (de corte prometeico en nuestro caso) n. La acción en la que consiste la vida consci .lca.. estribaría en la eliminación de la conflictividad yendo a la raíz de la misma. la libertad y la dignidad). hundiendo sus raíces en la ética clásica. más allá del bien y del mal. el conflicto social. no tendrían lugar en u~ mundo paradisíaco semejante al de las utopías de Plato~. 83-84. Op. No basta. por ues o. la teoría social y la teoría ed _ cativa. 111 Warnock hace consistir el objeto de la moralidad. a ese designio vital. pero sin abandonar. sino. son frecuentes. dividuahdad de otros. precisamente. cuestión que puede ser discutida. las interferencias en la vida ajena. En una sociedad como la que Skinne: proyecta en Beyond Freedom and Dignity (Más allá de. No mediante soluciones periféricas que no servirían sino para «calmar los ánimos». las diferencias de rango y status.orme a un plan de vida constituye una actividad ar. y no porque se h~bies~n sublevado contra la «moral de esclavos». ~ue no son a la postre sino «robos» contra la . por supuesto. con las debidas matizaciones. los actos ~: poder. o las críticas que puedan hacérsele desde una teoría de las élites. La ética «prometeica». Nosotros. porque parece ser un he9. a esta concepción de la ética. La «máxima felicidad del mayor número» es el principio utilitarista que se incorpora.ética normativa. según hace este autor. De ahí la frecuencia con que los sociólogos se embarcan en el estudio del Orden. no puede permanecer muda e impasible en un mundo de conflictos y competitividades.oten~rÍa otra misión que la de. como lo hace adecuadamente Bottomore en Elites and Society. sino configurando una sociedad nueva. porque no existiría «bien» ni «mal» ni «esclavos» ni «señores». amén de ~a. En un~ soc~edad sin ~onfli~tos.

308. smo contextua y tácitamente valorativa y prescriptiva. al efecto. moral. . precisamente. p. la gente lo desee.al cente tl • tomore argumenta aSÍ: s. Vé H .. según la apreciación de Moore. Y esa última instancia es. Ahora bien. 13 tidos o nuestra concrencra mterna.' . . de hecho. tes J'ustificativas. si nuestra definición de la «salud moral» depende del esquema utilitarista adoptado. en última instancia. ?e ~~cho: .. SInOen a forrnulacíór¡de un ideal moral . Así. si bien en el caso . cap. to. de las valoraciones ético-políticas subya eSlglJ. la única prueba de que algo sea deseable es que. 12 e pru stras justIficacIOnes.lO Sin embargo. 309 15. a mara.1_1 conocImIe . 130-131. e as pr.tranboconsiste en la presentación de ~r. la justificación de nuestra opción no se reducirá a ningún hecho fáctico sino que se basará en un aserto razonado respecto a que la búsqueda de la igualdad producirá una sociedad mejor. ni más ni menos.C. sería un tanto ingenuo pres B ottomore que se puedan deslindar y separar 1uPon d er cOI¡ ciones y objeciones «técnicas» a la igualdad :~ e~criJl. POsiblemente. 13 13· . dad.. como. no es valorativamente asépt' ' . . ifi d sent h a m . 1 JTlaut! I derá al efecto. 11. . cit. que se erigen como jueces últimos de la conducta deble a nivel colectivo. ~r en nue e aparece repetido y ampliado en el U timento qu 1 'l' ~~ de J . mtenta encontrar algo mejante respecto a los principios de la conducta. los deseos del hombre. se plantea la 10.. Si ni la desigualdad ni la igualdad Sonfenó turales que los hombres tienen simplemente menosnao b que acept a ogar por u~a u.. bas tiene un ." lo cual está a un paso de distancia del utilitarismo cuasiidealista de Mill (en expresión de J. p. iu«. Bottomore: Elites and Society. . La cadena 1"" deJTlásno pue e final más allá del cual es imposible .of. que no es susceptib e respon . '. afirma que.para Mill.os u tiIittJrUln. pretende ava~zar un paso m. que ha sido denominada «fala de composición» 15 cuando afirma que no puede ' - latO10 12. al indicar este autor que . 1 . . el significado de «deseable» con el de «deseado». La ética prometeica incorpora el esquema utilitari~ta en su definición de salud moral respecto a los grupos SOCiales.. En cualquier caso.' Es posible justificar racionalmente el cuestiOnoe 'ente Ttarista? . p .E. 82. 131. 00(.S.. SOfta 11I0 ase udson: Modern Moral Philosophy. nuestros otraS fu en . Mill. Ibid. por haber confundido Mill. I e cuestIo áctícas. versión cast. por ejemplo. La [iloral contemporánea. ofrece el modelo de Jusnñcacton que en nuestra ética prometeica se 11_ . Mill. se conserva el esquema utilitarista de «bueno» en cuanto útil o conducente a mejoras de una u otra índole. nes YSOClal. de hecho.. a que lo que se usa para JUStIicar to o deJTlOstraciOnl ser ello mismo justificado. Bentham: An Introduction to the Principles of MoraIs and Legis11. podemos optar por la igualdad y aunque al hacerla tengamos que prestar atención a cuestiones fácticas respecto a la viabilidad de la idea y los medios para ponerla en práctica.s~. argumento cientí lCO asado enteramente en . . Mlll. Así. Srnart) o del utilitarismo idealista de Moore. 14.en ultimo extremo un punto de referencia o revalidación. p. 1 QIa rípo de principios SIempre se puede ape ar a 1primer 1 . I. Bottomore. . op. di' ' Clan." lo cual motivó que fueseacusado de incursión en la «falacia na turalista» . p. pp. siguiendo el p~ralehsm? c?n los primeros principios de la ciencia. 34 .J. p... .Por lo demás. en efecto. Ica.as alla Bentham y. q~e tI~~en . por parte de G. existe una pequeña debilidad :~a argumentación de Mill. .curiosamente. habría que matizar toda «descrl'p '. no son susceptibles de prueba mediante el rJncIPiOS .esuntas v~ntaJas o desventajas de la «igualdad» por seguir con el ejemplo. n fáctí . Moore. sin embargo.. tanto si se refieren a pnmeros prmcipios razonaml~n íen to como de la conducta.

MilI intentaba deducir el principio de la mayor felicidad de dos fuentes distintas: a) el deseo generalizado de todo individuo de conseguir su felicidad. entonces. sin embargo..í'' señalando la imposibilidad. del sirv an tsrno modo en que los datos aportados por la observa~~n sirven de referencia a los principios del conoci~iento. B Y e. En cuanto ser sin tiente y racional. todo hombre reconoce que todos los demás tienen tanto derecho a la felicidad como él a la suya. Dryer: «Mill's Utilitarianism». 20. la felicidad de B (FB) sea Un bien para B y la felicidad de e (Fe) sea un bien para e Se sigue que la entidad FA más FB más Fe sea un bien p~ra todos y cada uno de A. actitudes . por tanto.darse ninguna otra razón de la deseabilidad de la felicidad general. en el mismo sentido. es posible mantener con Bentham YMillla aceptación casi universal del principio de la mayor felicidad que aquí presento como paradigmático de la salud moral (y me atrevería a añadir que mental) de una sociedad. Brandt: Ethical Theory. excepto el que cada persona desea su propia fel]. 21. p.S. Religion and Society. por consiguiente. MilI no infiere que la felicidad general sea deseada. es que si la felicidad de A es intrínsecamente desea. nada más sugerente que los escritos de Erich Fromm. Más bien lo que MilI mantiene. la siguiente: en cuanto ser sin tiente." Se ha sugerido. par. 22. como Dryer indica en «Mill's Utilitarianism» (en réplica a los que critican a MilI por inferir del hecho de que cada uno desea su felicidad particular que. otra posible interpretación que me parece más aceptable. 13. por parte de Ryan." Como MilI afirma. LXXV. op. En cuanto ser racional. para quien: - 18. 10.conte~poránea existe fuerte paralelismo con la pOSIClOnde MIlI en la obra de un dt que intenta. SegÚ? ~lla. La argumentación de MilI sería. 19. Op. nu. tan arraigado se encuentra en ellos. 278. que yo denomino de imparcialidad.. el principio de la mayor felicidad ha servido para conformar en gran medida incluso doctrinas morales que rechazan despectivamente su autoridad. cit. Essays on Ethics. incluso. 424-425. 14. 1966. 36 Fallacy». Efectivamente. p. 37 . Mind. 19 minados sentidos. .!? 0. si es un hecho. asimismo. la salud ética y la salud psíquica.f Con referencia a la coincidencia entre la salud moral y la salud mental. todo hombre debe (lógicamente) reconocer que el fin moral último es la mayor felicidad equitativamente distribuida. 82. . incluso insconcientemente.ran de referente a los principios de la conducta. en la teoría ét~c~. de argumentar en contra de este principio utilitarista. Mill. [bid. p.-ver. 17.. LXXXIII. La «falacia de la composición» consistirá en que MilI supone que «del hecho. p. encontrándolos en los deseos o «actitudes» huque han de ser «cualificadas» en de termanas . todo el mundo desea la felicidad general). d e tam b·ien . . sin apelar a razones que son ellas mismas utilitaristas. respectívamenrev. todo hombre desea su propia felicidad. 12 y nota d. cidad.. bl 18 bién intrínsecamente desea e.. en Collected Works of 1. de que la felicidad d~ A (FA) sea un bien para A. bit B uscar unos e emen os que . En cualquier caso. p. Ryan: «Mili and the Naturalistic pp. Bentham estima que los hombres son llevados por su constitución natural a aceptar este principio. tampor lo demás. p. mtrmsecamente eble'bYI entonces la «suma» de dichas felicidades será sea es. de acuerdo con la interpretación de 16. vol. Mill. d P>J la felicidad e By. b) el principio de universalizabilidad. cit. 242 Yss.

indudablemente. es la única prueba para refrendar o rebatir un postulado relativo a la salud mental o moral.l? una de sus condiciones más naturales. 39 . o susceptible de ser normado en sentidos diversos Los sofistas fueron los primeros en diferenciar nomas de fisis. id s más perjudiciales.. El hombre «natural». inhibirlos en uno u otro grado. o no hacerla. la fuerza de atracción que ejerza sobre nuestras disposiciones morales. puede ser cualqU1:r cosa . habrá que afirmar que dentro de la maleabilidad del hombre existen límites que se refieren precisamente a las pro-attitudes humanas.. en principio. y en muchos 5 qUIZaS . Frornm: The Sane Society. que se siente a sí misma como una entidad individual única. etc. 4) Socialmente modelable. y aun a riesgo de incurrir en un «naturalismo ético». todo puede ser para el hombre. o no asumirlas. en última instancia. lo normativo. de la flexibilidad necesaria para desarrollarlos en un sentido u otro. . Estudio del hombre. se puede abortar (hoy en día con un índice elevado de seguridad personal) o dejar de hacerlo. en el sentido metafórico de explotar. La naturaleza nos ha dotado con una serie de «pulsiones» o «instintos» y nos ha dotado. versión cast. mediatos. pueden ser modeladas hasta un grado extraordinario por las culturas a las que están expuestos los individuos durante su período de formación. no se corresponde necesariamente con lo físico. en principio.24 . tando favorecerse a expensas de esta «desorientación. 1 co . p. por ende. socialmente aceptable.P Por supuesto que el aserto de Fromm es claramente valorativo. Ortega: Unas lecciones de metafísica. p. aunque. did es estar per 1 o».. írir valores. q Como señala Ralph Linton: Las personalidades humanas. como sugería el conductista Watson (aunque habna ue hacer algunas matizaciones al respecto). mten original». 'ente no es el que obra a instancias de sus impulnS1gu1 . como no podía ser de otro modo. Linton: The Study ofMan: An lntroduction. es decir. 38 . por 23. o tomar la opción contraria. podría colegirse. Comerse literalmente unos hombres a otros. alienar a otros. p. sea esa capaciida d innata a 1a seno °hareferido Waddington en The Ethical Animal para que se . asumir creencias ultra-terrenas. ethical-appeal que referida a nuestras pro-attitudes básicas. y al mismo tiempo se siente identificada con su prójímo. El hombre. d a qut .La persona mentalmente sana es la persona productiva y no enajenada: la persona que se relaciona amorosamente con el mundo . ib Lo «moral» tiene el mismo ongen que Ortega at~l uye del hombre en la vida es 1a Metafísica: «la situación adesorientación. 29. de su ethical-appeal. justificar cualquier tipo de sociedad. 140. Como también Linton afirma: la posibilidad de - 24. versión casto Psicoanálisis de la sociedad contemporánea. Por otra parte. por igual. Puesto que el hombre puede serlo todo. al menos en términos biologicistas o «naturalistas».i'' Esta cuasi-infinita maleabilidad de la conducta humana parecía. usando el término en el sentido más amplio. existen multitud de grupos d~ pres~~n . sin una base física no existe sociedad y. 228. que no pueden descartarse. Porque todo en el hombre es natura y 0S. para sublimar Impulsos. no existen leyes o normas sociales o morales.. La expresión de casi todas las tendencias innatas puede inhibirse o modificarse de tal modo que encuentre su expresión indirecta. El hombre y la mujer pueden ser monógamos o polígamos. Su validez dependerá. Lo moral. Sin embargo. también. en lenguaje de Nowell-Smith. Comerse. 25.

A ~lO. 402.... Mill: «Nature».n. no hay que olvidar el aserto de Fromm: . ést as se conservan como factores que hay que tener en consid era. no podemos considerar dicha naturaleza como infinitamente maleable y capaz de adaptarse a toda clase de c~ndiciones. Aun cuando no exista una naturaleza humana prefiJada. o crea condiciones más de acuerdo 29 con sus necesidades. Ibtd. socializar al hombre para que. en Iohn Stuart Mili: Collected Warks. a diferencia del a?l~al.2B O. El miedo a la libertad. como se habrá podido apreciar. 23-24. da pruebas de maleabilidad casi infinita . la sociedad no eJ~rce solamente una función de represión -aunque no deja de tenerla. p. Como Mill postula en «Nature ». Por otra parte. en el sentIdo que antes indiqué al referirme a Linton: .modificación .~unendose de hambre. es cierto. 26.. vol.Es cierto. Desde los presupuestos hedonistas universalistas sobre los que se fundamenta la ética prometeica. p. si bien. el hombre tiene Comodeber corregir perpetuamente la naturaleza. Puede vlv~r hombre libre y como esclavo. incluso a pesar de la naturaleza. pueda ser feliz. es sumamente ambigua y problemática. los asertos de Fromm están cargados de valoraciones (<<déspota». por otra parte también. . Frornm: The Sane Society. Los objetivos de una ética prometeica serían duales: en primer lugar.. sin desarrollar un dinamismo psicológico proplO." Ase. pero no pueden impedir las reacciones contra ese trato inhumano. p.. no forman parte de una naturaleza humana flJ~y biológicamente dada. u~que nunca señ~~an una sola directriz como la unica posible en la evolución de los sistemas sociales h cen más fácil el desarrollo de unas que de otras e impo a1" li onen írrutes amp lOSa los patrones que acepta la sociedad»..la cuestión no sería tanto encontrar el hombre «natural». . . no obstante estas pruebas.sino que posee también una función creadora. etc. «degenera».rtoque es matizado más adelante. CO~? tu«.. «natural» o «artificial». Fromm: The FearafFreedam.. En otras palabras. la historia del hombre revela que hemos omitido un hecho: los déspotas y sus amarillas dominantes pueden subyugar y explotar a sus ~rójimOS. a pesar de su naturaleza. en caso contrario. que le haga más dichoso en una vida que no podemos imaginar más que colectiva. rico y en lujo. 41 . ello no los invalida del todo. Tenemos que considerar.Pero. X. versión cast. que el hombre.el aserto de que el hombre puede vivir en casi todas las situaciones no es sino media verdad y debe ser completado por este otro: que si vive en condiciones contrarias a su naturaleza Y a las exigencias básicas de su salud y el desenvolvimiento humanos no puede impedir una reacción: degenera Y perece. La cuestión. p. 140-141. dos aspectos: la sociedad que inhibe o desarrolla cualidades y actitudes y un mínimo «natural» que hay que respetar en el hombre..). 40. so pena. como también indica este autor en otra obra: .. 30. 28." - 29. (El lenguaje es el primer princi pio de «colecti vización» . difícilmen te podemos considerar que exista un hombre sin algún tipo de lenguaje). desde luego. pp. 27. 1 o inhibición . de que sufra en demasía. 40 versión cast.. puede vivir como guerrero y pacíficamente: como explorador y ladrón y como miembro de una fraternidad de cooperación y amor.asasí como 1 mas re~ugn~ntes. de las tendencias del h om bre «no e l imma as tendencias que mhibe o modifica' .38. Las inclinaciones humanas más bellas . pues. y caSI. como buscar qué es lo que hay en el hombre. sino que resultan del proceso socI~1que crea al hombre." Por otra parte. sin embargo.

" El hombre condicionado y manipulado por los massn:edia.gOmismo y con los demás. cit. so lid 1 aria. 42 salud mental y. hasta ciertos límites. por ende. ~abría que liberar al hombre de su fragilidad y vulnerabilidad. . al menos en la medida en que estos estados de hecho se originan independientemente de su voluntad. 396.'d les y los desiderata sociales son los dos polos entre divI ua uctúa y media el filósofo. fuente de satisfacciones y útil para la convt. aunque a primera vista parezca lo contrario. Pero ese es un debate que de momento habrá que aplazar. 5) Susceptible de crear. acaso. Lo que ahora me interesa señalar es el carácter ineludible de lo moral. parecería un tanto peregrino exigirle responsabilidades por actuar como se le ha hecho actuar. o no ha encontrado todavía. malhumor. 31. Puesto que el individuo es socializado de acuerdo con un rol y un status impuesto por la sociedad. echa sus raíces. que conllevan una serie de obligaciones o modos de actuación. 1 vencía. hambre. amén de una serie cuasi-infinita de agencias sociaIizadoras. Op. frustraciones. del . como las éticas clásicas. que tiene sus raíces en la indeterminación y plasticidad de la conducta de los seres humanos. la pista qu~ le c?nduzca hacia la realización de sus intereses genUInOS. relativa al carácter de ser susceptible de ser norma do en sentidos divergentes. o por ser como ha sido hecho por las agencias socializadoras. r A un hombre no podemos responsabilizarle de tener no. . buscando su máxima satisfacción? McS?ea contiende. La pregunta es insoslayable. los objetivos / este tipo de ética. como propio de lo moral. lo que parece ser a primera vista paradójico. serían los de respetar aquello «natural~ del hombre. un parámetro objetivo de felicidad? Esta es otra de l~s muchas cuestiones espinosas con que nos topamos siempre que planificamos un estudio global de la conducta del hombre. SO ntribuyan a la mayor satis. p. Posiblemente. a primera vista. CU l. como un factum subyacente a la convivencia humana.. exigencias de responsabilidad en los agentes El presente apartado no es sino un corolario del ante. intervenir. Las necesi a es Ind o cons u. Lo moral surge propiamente en el ámbito de aquello en que el hombre puede. Es en el ámbito de lo «ambiguo» e «indeterminado» donde se enseñorea lo moral y donde la ética prometeica. malestar. contenga a la vez elementos descriptivos y valorativos. deseos sexuales. Respecto a este segundo cometido. sin embargo. etc. al efecto. sino la otra cara de la característica reseñada en el apartado anterior. con mayor o menor fuerza. como ocurre con otros muchos términos. d e aten d er los que fl a los intereses de ambas partes. ambos aspectos parecen mutuamente excluyentes. La responsabilidad del individuo no es.Intereses que habrían de coincidir necesariamente con su felicidad.Es deci~. f accion e jin diIVIantoS co id d .desarrollando capacidades incipientes que le hagan sentirse seguro de sí mismo y seguro en 1 vida inter-subjetiva. 43 .. Repito que. con el objeto . ¿existe. ha perdido. En segundo lugar. fomentar y desarrollar todos foca OS . pero no lo es tanto on second thought: el conocimiento de lo «natural» no es auto-evidente. que sólo un proceso de socialización torpe veló o inhibió innecesariamente. la salud moral se encamiLa1 búsqueda de aquellos aspectos más o menos «~aoao a a n el hombre a fin de liberar los que han SIdo les» e ' tUra d innecesariamente. podría formularse la cuestión ¿para qué la necesidad de una ética normativa (prometeica en este caso)? ¿No basta con que el hombre actúe espontáneamente. ira. sueño.

del a ente. que Skinner probablemente ignora. 35. acentuó con más fuerza la imintenclOnahdad g d ctas buenas que «buenas vo. aunque en exceso. versión cast. 44 . E . b o día a día parece Irse tivo-valorativos sean. etc. hay siempre «álguienes» detrás de los ambientes que han de ser responsabilizados de los mismos. cuan o que sea «bu~~o. aludía también a una cierta libertad del individuo frente a las leyes establecidas. entre su tentativa y la de Spencer. espera encontrar en una «tecnología de la conducta» el remedio de las lacras sociales y morales.. por am I . porque el ambiente no es sino la confluencia de voluntades de grupos o personas distintas. daroente. no sin cierta dosis' de verdad. sino a que se es In ucir roa no. Así afirma.. d Proudhon en una carta a O. El pro32. . como ya habla anuncia o Jules Michelet de enero de 1860: . a su libertad frente a lo empírico-sensorial-contingente. diferentes a len estar y la mejora SOCIa. 1bi . 1UClOn . nductas uenas co . 1 Promover co. lbid. para que la conducta «natural» espontánea fuese del tipo aproximado que denominamos «moral» (que armonice intereses individuales y colectivos. 35 .. The Sane Society. a la gente a ser buena. El ~ro~odas qUI~ren ~ecisamente. ' . Como él afirma: «un análisis científico transfiere tanto el mérito como el demérito al ambíenres. cit. aro de l~ teCDlC~ela gente se comporte «bien». Este último autor pensaba que la «evolución» se encargaría de lograr los mecanismos adecuados. 36. di 'duo se comporte «bien» a . 1 . p. s huma~os los camcambio interior y moral de los agen ~ograr la «sociedad bias económicos no bastan para buena». Skinner. 33.. M a saber que sin el puesto énfasis.. p. Por tanto.para J~sbl roa radica. h Frornrn había h en la que ric acentuando la sospec a. tan víctima de la tecnología contemporánea como Spencer dellamarckianismo de su tiempo. El nu b n voluntades no ya malas.P Pero esto es demasiado. Los ambientes son las intenciones. 34. en su crí trca a a~. ti que un 10 VI d útil y pragma ICO De este modo el utilitarismo. pp.esta en Uu! revolución integral en las se le puede cambIar con 36 ideas y los corazones. mas Desde cierto P . en qué razones hay. 90. a mi entender.. volucra concep o 1 e tales términos descrípbíguos y axos qu . Frornrn. por ejemplo). P tienden distinta y díferencíae 1 ue unos Y otros en . Citado en Frornrn. En cierto sentido. . sino me uso 10 bastante generalizado res1 h b r un consenso Parece a e d biar las estructuras. n roceso de diso El viejo mundo. t s como: Igua. d promover con u ibl portanCla e .Fue mérito de Kant el haber señalado que la filosof¡ práctica tenía como presupuesto la libertad del hOrnbrea Cierto que Kant se refería. . . los deseos. que «no hay razón por la que deba impedirse el progreso en busca de un mundo en el cual la gente pueda comportarse bien automáticamente. Skinner. preferentemente.i bien no se desentendió del todo d~ la menos. 220 Y 225 . .. e 45 . p. . 210. Th Sane Saciety.F Skinner en Beyond Freedom and Dignity ha puesto énfasis. etc. 'f'car o q 11 I or «bien». S10 em arg . desde lueg~.. op. en ~l . par. versión cast. existe un gran paralelismo. Kant: Critica de la razón práctica.. pero. cleo de la cuestión radica en si es pOSI e luntades». d . 6. p. .. 32. distinta y separada. 34 • bl~porte blef»~ fuerzas sociales están trabajando ~l amea De hech~ a. en los factores ambientales Corno eximentes de la responsabilidad. El ambiente no tiene mérito ni demérito. en el sentido propugnado por Skinner. los logros y afanes de individuos. versión cast. Los ambientes no se crean por generación espontánea ni tienen entidad propia. con e pecto a la necesídad d e ca~ e entendiéndose «mejore» d objeto de que la soc~e a m~J~~~ico que generalmente indentro de un paradigma ~xlO°ldad libertad solidaridad. unto de vista parece. y sólo . de algún modo.

o 'propicios para motivar conductas socialmente tes mas . o una . y b) no existen hombres felices sin libertad moral.. Nada es útil al hombre si éste no está en condiciones de definir sus propios fines y valores. se cirnenta en la ra Ica. De ahí que resulte más digno de alabanza todo intento de «liberación».37 elegir. dad humana. su responsabilidad moral. diáfanos ante el espejo de su propio ser. p. siemh umano más satisfactorias: el poder de . Como afirma Simone de Beauvoir: Nada es útil si no es útil al hombre. al modo heideggeriano. po derd ntro de unos límites.. cooperando a un mundo de individuos más libres. asumir su responsabilidad. por el contrario. la salud moral y mental se derivarían no de la igualdad en la uniformidad. que implica seres llamados a elegir no 19ue d . precisamente. pero si estos hombres no son lo que son porque quieren seda. más que concentrarse en señalar que la felicidad es la base. estúpidos e ignorantes de una de las fuentes de 37. 'n de una sociedad sin problemas. la justificación de la ética y la moralidad en general. sino a pesar de ' los grupos e presion y as agengraCIa das socializadoras. De igual manera. que a diferencia de la utilitarista. la auto-identificación. constituye una búsqueda apasionada y sugestiva de la felicidad del hombre en la autenticidad. probablemente. que persigue esta concepción de la ética. ya que ellos mismos habrán perdido su oportunidad vital de ser felices. Sin duda un régimen de opresión puede realizar construcciones que servirán al hombre: le servirán sólo el día que sea libre de servirse de ellas . nuesLa ética normativa prome~elca ··b se conci e. Alegres ante la propia imagen creada.am ienbra d e« . 46 47 . tiene como . Y es difícil imaginar en qué podría consistir una sociedad «feliz» cuyos miembros son autómatas. di 1 funcionales. e bi Puesto. no repetida o estereotipada. tener cuidado de sí mismos. una «tecnología de la conducta» puede hacer hombres más laboriosos. Las agencias sociales suelen ser tan poderosas que el margen de libertad de elección es a veces ciertamente mínimo.. sino de la cooperatividad en la tolerancia del pensamiento disidente.objetivo no la crea. nuestro propio Way of l·+' tte. smo el ayudar a for:~r individuos creativos. Una de las facetas más atractivas de la ética existencialista es. Porque lo que Skinner no pudo comprender es que: a) no existe sociedad «buena» sin hombres felices. En suma.. sin desentrañar demasiado exhaustivamente qué es la felicidad. sin traicionarse a sí mismos y sus libertades. cit. ambi . 101. s a . la ética existencialista. el sentirse uno mismo. no podrán contribuir a una sociedad feliz. «pastores del ser». La salud moral. Op. . con imaginación y sentimientos suficientes para. re e .. descubriendo así una. si no es libre. y por añadidura la mental. por suno corno una «tecnología de la conducta».Por supuesto que tenemos que ser sumamente cautos al proclamar la «libertad» del hombre. . P tro «estilo de vida».. de las fuentes de satisfacción que al ser humano le han sido dadas. I·ngeniería social» destinada a lamentar . Por el contrario. igualmente responsables ante sí mismos. más cooperativos. 1 . sino la mayor.

o en os e 1os SOCiO rre. Es decir. esto es. etc. P h ndorf o Berger. podríamos decir que. y en cuanto que es moral. podría quizás afirmarse respecto del estudio del hombre que deberá preten49 . al margen de sus muchas otras facetas. t ncia!. De animal «racional» le había calificado Aristóteles. afectos y fidelidades. Indagar sobre qué clase de animal es el hombre sería ciertamente un trabajo ambicioso que excedería los límites y pretensiones de esta investigación. la fuente de perplejidades. aun admitiendo un cierto grado de «libertad» o «indeterminismo» en la condición humana. d todo el resto de los animales en poseer unas pautas f1ere ~ucta que han de ser aprendidas.. en gran medida. Pero este será tema a debatir más adelante. el hombre es racional en cuanto que moral y moral en cuanto que es racional. y adelantando ideas que serán desarrolladas posteriormente. Aunque ahora pueda resultar este aserto un tanto dogmático. Lo que Kohlberg indica en relación con el carácter interdisciplinario de la educación moral. Un estudio de la personalidad.' d . filosóficas. sociológicas y políticas. De forma reducida y anticipatoria quisiera adelantar que el hombre es racional en cuanto que peculiarmente sintiente. La gloria y la cruz de la humanidad. el hombre es «el animal moral». no prejuzga ~ecesariamente la disputa que afrontaré después en relación con el tema de la «responsabilidad moral». radica primordialmente en esta estructura moral constitutiva. posee una estructura polimorfa. que requiere la integración de perspectivas psicológicas. '1ogos Daro. susceptible de ser remoldeada de modo diverso. e por supuesto que reconocer este «mínimo de libertad» esta condición de apertura de la condición humana. que tuvo tanto énfasis en los escntos e SareXlS eor poner un ejemp lid . lealtades. como es bien sabido. Ahora me interesa destacar que el hombre aun sin ser necesariamente una «tábula rasa» en la que cualquier cosa pueda ser escrita. la discusión posterior esclarecerá y justificará esta afirmación. en cualquiera de sus facetas implica que se tengan en consideración los aspectos morales que confieren al ser humano su identidad peculiar. que motivaciones más gremiales que científicas hayan llevado a compartimentalizar los problemas de la conducta humana.EL ANIMAL MORAL Waddington ha bautizado al hombre como the ethical animal. Quizás. aunque ello no impida que sea al mismo tiempo el animal «racional». Lo que aquí se quiere reseñar simplemente es que. precisamente. Extraño y alarmante parece. con unos sentimientos peculiares y determinados. más o menos libre y más o menos necesitado de sujetarse a normas elegidas y/o aceptadas o asumidas. o de la conducta humana. podríamos llegar a concluir que esta libertad se encuentra tan atada y vigilada que el hombre no es ciertamente responsable de sus actos. sus°eptible de adoptar normas distintas de vida. es decir. 48 ombre es un «animal moral» implica que diQue e1 h . animadversiones. asumidas o rechade~on El postulado de la «moralidad» como atributo o za ad~'íón humana implica la condición de la libertad con ici . en efecto. entre otros.

t Existe una parte imporblerna permanente del confh~e°parsons cualesquiera que tante de verdad en el aserto . Harper and Row Pub.Y a~n . no todo «vaIor» es e di .das artificios alas fronteras son tenues Y ~ ~e~e~la~s:~o moral. 1 hombres entre sí. De hecho lo que une o separa alas En rigor desde . En la medida en que no pueden menos que comportarse de una manera u otra no pueden participar del ámbito de lo moral. y Aristóteles: Ética a Nicómaco. distintos al hombre. sino un proyecto de ser. De momento prefenre . 1 ida en comum tacado como a v~ iuz aré aquí los méritos o denormas compar~ldasi. es que lo. . '1 o funcionalista amencano. dad. es preciso que el hombre «sepa a qué atenerse». Los demás animales. que existe un proceso casi irreversible. temas de va ores. lo vamente.. afirmar. asible la convivencia no normas sean compartIdas sena P beligerante. que el hombre es el único animal con capacidad para adoptar más o menos voluntariamente pautas de conducta sea un tanto exagerado. Individuos de distintas culturas.mora es Lo que lmp~ ~rmite las múltiples diferenCIas cultuel elem~nt? ~u ares. constituye todo aquello que nos convierte en seres diferenciables.d h mana sino que se desarrollan a dos. sin más matizaciones. 1uego. • 2. No J s~ tendencia a obviar el proméritos del funcIOna ismo y. 1 Ethics) se trata de una sutil fron~era Singer (practl~:l resto de nuestros compañeros anzm~o nOssepara. además. if ativo y revePara mí el aserto parsonslano es sigru id d donde las . Aquí. 1 especIe u b ntO en a d animal Y encuentran en el horn re su ro p 'del mun o ' tJ1lves 'destacada.d de una misma cultura se dlferenrrolladas. de forma que una vez constituidos estos hábitos resulta muy difícil liberarnos de ellos. Lo moral. y dado que este proyecto no está determinado en su totalí. como un conjunto mdlferenCla o. Sólo. sin embargo. p. que cada acto que ejecutamos engendra una serie de hábitos que configuran nuestra personalidad. Quizá. t en una comum a lador. como la moralidad no aparecen e qlle La racionahda. a distintos sistemas axiolórales e 10dlVldu u pertenencIa d 1 stintoS por s d da cultura sobre todo cuan o as di dentro e ca' d gicoS. de engagement. York. N. vol. Dado. d r r qué normas. dicho con los existencialistas o con Ortega. no son morales en la medida en que sus conductas están mediatizadas por su pertenencia a una especie. efectlVaIn:en e. a esns Parso . e SOCIO og idad implica un sistema de . le va mucho al hombre en ese acto decisorio o de «compromiso» por el cual opta por un sistema u otro de conducta. 1 científico o político-sosean sus restantes logros a mve cial. también. . Son sus respectivos SlS 1 moral» pero d suyo un «va or . dado. SO? . sería siempre incoIll_ pleto. como en la cuestión de la racionalidad. esacapac1da es 10 .der aunar los resultados procedentes de las ciencias socia_ les. . como quiera que no existe un modelo único a adoptar y que la vida puede vivirse de modos múltiples.. . los indivi uhos mido en grado diverso las í porque an asu h dan entre sI· tes en el grupo o porque an . que momento será preCISO e mea d ás propiamente sistemas son o pueden ser llama os ma «morales». telectivas han sido suficientemente. precisamente. X. y. tas rmas preva eClen dist10 no . Véanse Dewey: Naturaleza humana y conducta. la filosofía y la política. I. puesto que existe un momento de decisión.nnovar normas diferentes. id aces de crear el.' Es.' no es banal ni gratuito ninguno de nuestros «gestos» ni es banal ni gratuita ninguna de nuestras decisiones.a t lados axiológilioso. dicho de una forma amplia y laxa. 1981. . o la~ c~eenCla~~pos u~ ue llegado el cos. . a q 'valores y . Kohlberg: The Philosophy of Moral Development. lo normativo. 1 e1lpresión~as rta en cualquier caso. tal como ha sido discutido por Ferrater Mora (De la materia a la razón) 1. en el sentido de la «ciencia natural». El hombre no es nunca algo acabado. 51 50 . a causa del carácter moral del hOIll_ bre por lo que un estudio supuestamente «científico». h d SI o cap 1 .

pues. artida doble. lo menos al tiempo.. Pero tal intercambio presupone. el calor. como SIempre. Una cosa aparentemente tan banal como una reunión animada. 1 el. Aunque . ética sin estetlca. f . ~%:Zlo n~. es a la vez que limitaclOn. del que hablaré en un próximo capítulo. 1 ría a va ores m tras que lo «etICO»ape a ía d tiles fronteras que . l' 'n entre lo estetlco Y 1' de 1 La vincu aclO sólo la estética penetra en e area. stétlca S10 ética. es decIr. hablará del tiempo atmosférico.. . lo ético es eVidente ·tales. la existencia humana deriva gran parte de su interés del intercambio de pareceres al respecto y en la diversidad de matices relativos a lo que es bello. por el contrano"boYl·odr d no sólo constreñi. como se . ente e deré por moral todo el conjunto de valores. aquí. d a o esclavitud. dentro de un marco más o menos amplio de posibilidades. la nieve o la lluvia. mIento S100apertura. s . Mi uso amplio o laxo de moral tiene como principal cometido afirmar la estrecha vinculación entre la estética y la ética. suelen ser obras que constituye nden en los humanos. n' otro tipo de bl ara establecer a 19u . l . Es un tópico afirmar que cuando un inglés no sabe de qué hablar. del malentlen e d No se trata. Moore: Principia Ethica. e . a va ores ma tético» hana re erenCla 1 a's sociales. pu. S100por a te La obra de guaje arm fid lidades sospechas. de puro vlrtuo. 1animal moral» o a El hecho de que el hombre s~a «~ s es indicativo de la menos «el más moral» de los a. b lIase reduce a lo «bueno» ue 10« e o» n N' Por supues t o q 1 que se entrecruzan.' En cualquier caso es importante resaltar que la posibilidad o imposibilidad de la convivencia y de la comunicación humana pasa por un mínimo de valores compartidos. . etc. n?yene por .. sino '. .r:lma e ~a de la moralidad. d alguna manera no mente individuales. . t opciones estncta.~eu~u~:ntido amplio.. Cuando no lo especifique expresamente. pautas y no~: mas de conducta que son «elegibles». Cuando así lo es_ pecifique tomaré «10 moral» en un sentido más restrin_ gido. (a moralidad. que no pre . onioso.' Lo moral en sentí o . . m e larid d Lo «puramente es.Anticipo. 53 52 . e tratana e su . un mínimo de intereses comunes a fin de que sea posible la comunicación. relevancia del estudio Y reflexlO~ acdermuchas veces. 'ner un «compror:e ha dicho. Cuando los conversantes sean lo suficientemente hábiles buscarán de algún modo abandonar cuanto antes el comentario acerca del «terrible calor» o 3. ' no los con ICI 1 compliquen a los d emas. o a lo que vale la pena hacer o promover. rrnen.que no~:s ue componen los estratos ullos afectos mas profu. es no eXISen habría que matizar. que utilizaré «lo moral» en un dobl sentido. . pOSI l la. No 1 determina los valores esteUr~oraL sino ~e lo shakespeariano viene de~ero La belleza e . . o una conversación entretenida exigen una plataforma o sustrato común de valores de referencia. a obras de arte. bas po an a es. celos. trictivos que el To o estudio de los sistemas coercitIVOSres impone a sus partes indefen~as. . No es preciso que a todos nos gusten los atardeceres ni la música sinfónica o «rockera». sin embargo. . . que die ionen o coaccionen.slsmo or ello difícilmente se manueno les conmoclOnan. las ~iS~» moral o pOlitlCO. Y que p nen en el tiempo. id sino que son term10 . Lo moral. amplio abarcana am 1 ás l'ndividuales. insOporta e)~p haga alusión a intereses mas 1fflo municaUVOque • interco . No sólo con en libertad. Por el contrario. Pero la afirmación podría extenderse a hombres de muy diversas nacionalidades. aunque tomaré mis precauciones a fin de no caer como Moore en una moral «esteticista».r l d ncia o musicalidad de un ~nCO~~adano sólo po~ a ea ~ trama humana de aspiraclOllll . Lo tedioso de las conversaciones acerca del tiempo es que implican de alguna manera que los seres que se comunican no tienen en común mucho más que unas determinadas sensaciones frente al frío. que tl'mOSde lo . . os que so apan. interesante.P~~~~n sentimientos relativos. ne o .

considero que am~as versI~nes no se excluyen mutuamente sino que explIcan la ge55 54 . ya es sentI~o 'por los m~os de alguna manera. Lo que no se ha temdo. como mantenía el sofista oligarca Critias.. Por lo que a mí respecta. El sentimiento de auto-estima o la indignación moral son aspectos que no pueden ser desestimados a la hora del estudio de la conducta o de la personalidad humana. por otra parte. en virtud de su «ser moral». pn d . que.das éticas hedonistas.. ~~sultan. Es d·' lleva a la ecir. que con f iere un atractivo peculiar a la existencia human y lo que da lugar a la propia existencia de la Filos f~' M ora 1. El horn- . . . humana (el término «atractIVO» aquí tiene por supuesto aciones altamente valorativas y presupone los connot b . simplistas las teorías psicológicas. los determinantes o capas más profundas de la personalidad. excesivamente en cuenta. si hemos de hacer caso . . etc. Es la . di ·6 1 Por otra parte. la ostenta~IOn de status. . son temas pivotes en el estudio de la sociología a la vez ~ue complementan los estudios sobre el hecho moral realizados desde otros frentes. nos muestra que ~~sentlmlen~o de «Justicia» no es totalmente una ínvencion de los mas astutos para coaccionar nuestras voluntades. En relación con la «moralidad» coma «susperestructura» o ideología se han desarrollado históricamente dos posturas contrapuestas. como Piaget ha estudiado. como ser susceptible de ser «moralizado» o de optar por diversos sistemas normativos. rrO ocuparse especialmente por evrtar la auto-conpreauto-desestImacIOn.' .propia posibilidad de «moralidades» divers as 1o .lgnacl n m~~a . y que tiene su eco en posiciones marxistas al respecto. conflicto social. donde intenta defender que la naturaleza humana demuestra que es justo que el que vale más tenga más que otro que vale menos.ertamente de sí. donde mantiene que la ley moral está al servicio de los poderosos. legítimos poseedo: res del poder y la « superioridad». etc. doctrina que adelantara de alguna manera la posición nietzscheana. la de Calicles en el Gorgias. lo cual es por demás deseacI ' ese bre se ocupa l' ptica que aquí he adoptado. no puede descuidar el ingrediente moral como constitutivo de. Cualquier estudio psicológico y/o psiquiátrico.ncipios axiológicos que subyacen a este tra ajo).. de Kohlberg sólo en el estadIO estU lOS ' . aun cuando l~s leyes (la moralidad) hayan sido decretadas por los mas débiles para protegerse de los fuertes. 1 d la propia figura de Sócrates. La moralidad. d os aspectos más atractIvoS de 1a persona lid 1 a de uno d e l . educativas o políticas que conside~an úni~amente al hombre como un ser de «pulsiones> (drives) mas o menos egocéntricas o anti-sociales. . . pone de manifiesto solamente un aspecto de l~ est~ctura moral del ser humano.. conformidad.. sm embargo. adecuada de las posibilidades morales del ' e~~oo b odemoS sacar a la luz a la manera dIe a mayeuhmrep . XlOn discursiva con respecto al universo moral.liar del ser humano. ) . históricamente ha habido ' y es de h sospec ar que seguira habiendo. sociológicas. El sentimiento de culpa magistralmente e~tudiado por Freud. ble d e 'mismo es un «cuidado de SI»que tiene conSI oCuparse enmorales Por supuesto. o 't. en La República. es que el hombre sufre y goza. . J?or c~nsiguiente. Por ~na parte la de Trasímaco. constituye un objeto de estudio preferente para todo el que se ocupa de la condición humana. o el problema del cambio ' qu e . a no ser en determina. pero a d ernas sde aO ' .. 6 d e1 d esaootaC1·ones· d.. anticipadas por Platón. repito. como representatIvo na o en .ca a este ser moral que se nos presenta encar(ea socra 1 . so1o me diian t e u na deOao . a loS 1 del hombre se alcanza este sentImIento que [lo mora .Por supuesto que . o en nuestros lares por Castilla del Pmo. deben a su vez tener en cuenta e~ta cualidad pecu. el sentimiento e In . Por otra.la . diversas «moralidad ser estimulante estí es" ' 1o cua 1 no d·eja dee ser por otra parte. los problemas de anomía. precisamente. la ejecución de roles. ~or poner un ejemplo.como diiscurso moral de segundo orden o refle o..

tipo de «moral» en sentido descriptivo restríctrvo. o la propia idiosincrasia de cada individuo. son mucho más complejos y. La moralidad es la capa amos IS I . sin embargo. hibi "' t Corno. Por una parte nos «indignamos» cuando los demás no aceptan nuestro código normativo o cuando propugnan otro que va en contra del nuestro propio. sino que abarca otra serie de sentimientos mucho más complejos que apuntan a aspectos varios de la estructura hurnana. Lo que nos hace yace posi e cíón e III I di tintos y únicos. la «moralidad» o el hombre como animal 1Pno es más que un hecho más o menos bruto. Es decir.. e 1c. ral» es sumamente complejo. d t determma os». 57 . aSI a ~ormas establecidas y compartidas por parnos en torno ¡. los cuales a su vez dependen de numerosas variables. En cualquier caso. o «~ hayan prete'd uy amplio es el factor de indeterrninaenu om h ibl cal» en. .. un mmos valorativos. o a la inversa. nfinal habría que señalar que «moral» conc USlO .. y sufrimos y nos indignamos cuando un sistema de normas pone en peligro nuestras prerrogativas o las ventajas que disfrutamos en el orden social establecido. d~rse . . . . t ialmente la propiedad de ser «libres» dOS exis enc. No deja de haber mucho de verdad en esta versión que he denominado «simplista».Ánque haya 1 . del m::a ~dremos sacar unas u otras consecuencias. amén de otras circunstancias nada desdeñables. . por decido con Merton. entre las que cabe reseñar la pertenencia a una clase social o grupo determinado. . que tendrá vigencia en una sociedad determinada. que se da de la «humanidad» si por este termmo enmás profun .. Pero los hechos. nos domina el deseo de poder. el normas de VIda. sin entrar ahora en la controversia de quién determina a quién. Dentro de una teoría marxista simplista podría decirse que los <<intereses morales» son «intereses de clase». 'lllmo a 1gu no de «coerción» «In 1 icion». . Para terminar este breve capítulo introductorio sólo quisiera señalar que el sentimiento de «indignación rno. . de si la moral influye en la infraestructura. No sólo abarca la «indigna_ ción frente a la injusticia». Por supuesto que la «mora 1 a » y «a~ o 'mismo un sentido gregario. sea cometida contra nosotros mismos o contra otros (y esto en razón de sentimientos de «sympatheia» que estudiaré en otro momento). lo que determina nuestro sistema de valores. .e ~uerdo con la utilización que hagamos de. ~sta po~. bi L o como ya ndido históricamente estos o Jet~vos.nesis de diversos sistemas regulativos de la convivenci humana.' ado aunque algunos sistemas mora es no es SIno he antIClP . del que q d:Cmos obtener un tipo u otro de seres humano~. La indignación moral tiene que ver con los valores asumidos. dentro de ciertos límites. un tender a agruimplIca. como grupos de referencia. El como y para que' lo haga marcara .. los ~~!~~CiPiO. sd ivid li VI ua lzaClión . el sentimiento de «auto-es~ tima» o la «indignación moral» ante la injusticia (sea lo que sea lo que entendamos por este término) apuntan a interpretaciones y explicaciones más complejas del desa_ rrollo histórico de las moralidades. 56 . lid d ten ernos. hecho: el hombre puede. dicho hobbesianamente.d. . En principio ser «moral» como ser «racional» son ter. o la «moralidad» o el «hombre como 1 Uler cas h en cua qal» SUSCl ita tal variedad de problemas que aP animal mor U:os de desarrollados paulatinamente . sí habría que decir que no es sólo la pertenencia a una clase sino el grupo de referencia.b~l~~ dad de libertad/conformidad. pero que tilenen como fundamento . La exaspera~IOn ~ m g l ción moral pueden dar lugar a la intrans~g~ncla con os demás o la transformación de estructuras l~Justas.

. hasta nuestros días de ¿por qué ser moral? A su vez supone también un tema que será objeto de estudio posterior. por muy atractiva que pue a . Al preguntamos si los hombres son responsables moralmente parece que damos ya por sentado. o mción en que ~ación del ser humano. . legislativa. tal como es el referente al Relativismo Moral. Por supuesto. Esta característica humana es. Por supuesto que un eterminado «relativismo sociológico» sería compatible Conla postulación de la conveniencia de premios y castigos «morales». res eptado de concepcion del mundo. censura. comporta la libertad modetermIll como correlato la exigencia de responsal. d e premios . que existe algún tipo de «forma» o «sustrato» moral. DE BEAUVOIR Como s. y cas tiIgOSver bid b ·rdad y la asignacion a es o e t t 1índole correspondientes a las nociones de alabanza y otra «La moral es el triunfo de la libertad sobre la facticidad. etc.pr edida el hec h o d e 1a « lib d . es a e La . por el propIOhec?o de existir. la respuesta que ofrezcamos a este mterrogante tendrá importantes consecuencias prácticas en una pluralidad de campos convergentes: la esfera educativa. al reducir la moral al tribunal de 58 59 . Que la existencia precede a la esencia y no al revés. de algún modo.. por ejemplo. de algún modo. d rata .. no consiste en modo alguno en la constatación de hechos relativos a la condil. di d d . la temática de la responsabilidad moral colinda con la de la educación o desarrollo de los valores morales. de una plétora de cuestiones que. de algún modo.LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD MORAL sino más bien en la formulación de desidehumana. sin embargo. uno de lo~ aspe~t~s que han sido más destacados en la filosofía eXIstencIahsta. 1a doctrInas sólo constituye un menea or e un tipo mas o ultarnO .eindi?aba en el capítulo anterior.' El eXIstencIalismo. la moralidad e~ su ~~ntldo mas laxo presupone un ámbito de indetermmac~o?. como se concebía tradicionalmente presupon~ en el pensa~iento sartreano que el hombre: a diferencia de los objetos «construidos)} y programados de a~uerdo con una teleología determinada. 1 de cómo deberíamos ser y actuar. acerca . Sartre: El existencialismo es un humanismo. Véase. para comenzar. . precisamente.» s. En el supuesto de un relativismo extremo o de un no-cognoscitivismo radical sería realmente ocioso el tema de la resPonsabilidad moral. 1 erta origmarta». como suele ocurrir con los demás temas propios de la filosofía moral.. la facultad de autoprogramarse. si bien. o lo que venía a ser igual. una suerte de «Iibertad ongmaria» en el hombre. tal como es mi caso personal. De alguna manera. se trata más que de un problema. . Así. política. inciden en multitud de temas. posee.. frente al carácter más acabado del resto de los animales. más o menos aceptable universalmente y en relación con el cual Son . o con la cuestión polémica formulada desde La República de Platón. autodetermll~arse ~ marcarse sus propias metas o fines. noS ac 1 d Ole egunta que nos haremos.. etc.e qu tendría ra . ib] d eXlgI es unas responsabilidades. . existencialista. A o sumo.

aque o1 que le sobrepasa sino que cosecha precisamen que ha sembrad~: «el destino de las estirpes que siguen e ¡ - 4.. d e E squi'1o. Los ejemplos aducidos por Mon d olfo merecen considera. versión inglesa. el supuesto antag~m~~o entre las dos realidades culturales ~s forz~do e ~a~ a ue se han resaltado aspectos umlatera es e am cu(turas. they describe the nature of the will in the same manner as the astronomical laws describe the nature of planets. bien pudiera ser CIerto que « 1 re» n Iy ' 4 a que SI 11 d) I y I te no impuesto (uncompe e . han estado siempre de acuerdo respecto a que nuestras acciones están deter_ minadas.al concepto de «cu 1pa bilid 1 1 a d» de ongen ór. altcuHospers en «Free-Will and Psychoo resa a .' 2. " . que eXI~e dé un antag bili dad moral y la concepcion I arta les de responsa 1 1 ._ de los actos 1 5 bIto áJ1l 'k udiese sospechar. t e. París.. «May it nOl be that while the identiiication. . 106. 148).28. a . S I an e or mOSlolher philosophers have ever suspected?» (Op. P. of free wtl h h P 11 ". . «When we say that a man's will obeys psicologhicallaws these are not civic laws. con las «leyes» de su naturaleza. whick he would in [act prefer not to have. Se diría qUe todos los hombres. ' ' lo que ~chhc p e a en la antigüedad clásica esta ambicunosa~en\ 'leterminismo y a la libertadlrespon~aaCIO gua apel ?~ 'o y resonancia en toda la literatura exisbilidad tuVOIn U] tente. Mondolfo intentará demostrar. es~rr bilidado y Esquilo la noción pareja de hbertadlresp?nsa fi ) (asociada . el coro declarara que d 1as aCCIOnes . a elación al hado (moira) como caus~ exLa frecuente. 63). " Clon. esd d ollándose en HesIO tino». Nueva York. aparece ya en Hornero. 1 eca de la sítuaci trins idades desventuras. 61 . La «coacción» se da cuando al hombre se le impide realizar aquello que su naturaleza demanda. 60 l estión no resulta tan sencilla de solSin embargo. Sellars-Hospers (~~s').e ~ sis». ICO. cit. 1962. sus «crime. p. p. Alianza. esp.. Readings in Ethical Theory. Mondolfo ha resaltado. com onismo entre la concepción griega. "uncomS. Véase Hume: Enquiry Concerning the Human Understanding. The Problems of Ethics. al mismo tiempo. este tipo de «obediencia» no tiene nada que ver con la que vendría exigida por leyes socialmente establecidas. para resaltar que la disputa determinismo/libre voluntad no es nada más que una disputa puramente verbal. La libertad del hombre no es ni puede ser otra cosa que el comportamiento de acuerdo con sus deseos. se SI.nuestros propios mores de alguna manera debilitaríalll la fuerza moral de nuestra exigencia de responsabilidad~s La persistencia histórica del problema Históricamente puede detectarse una marcha conjunta de conceptos como determinismo/libertad. id d 6 a -osti m a que Ignoran . versión cast. Véase Moeller: Sagesse grecque el paradoxe chrétien. ha habido siempre consenso respecto a que en cierta medida y en ciertos aspectos existía un ámbito de libertad o capacidad de decisión/elección personal y reaP Schlick se hará eco posteriormente de la posición humeana. no significa simp enes». p. como opina Hume.~~~ irnpuestos podría ser mucho mayor de -""ifica Sle-.'" 1 h b on las causantes ImpIas de os om res s H de " dunao sus males es decir el hombre no es ya víctima e 11 ' . uh. 'a el determinismo o la fatali . ' of compe 11d . Sin embargo.. . merely expressing.Así en Agamenón. or dictate desires to him. "Compulsion" ocurrs where man is prevented [rom realizing his natural desires» (Schlick: Fragen der Ethik. debida en gran medida a una confusión entre la «necesidad» que se deriva de las leyes naturales y la «coacción» que Suponen las leyes civiles. calam~ CharÍes Moeller ha querido entender. Dover Pub. en el sentido de que son causadas y. qu~ se mente. They are laws of nature. which compel him to make certain decisions. porduna padrte. lib tar com . 3. ~~:~. que junto a las nociones d e « f a talidad» . . the area e ac ts IS. which desires he actually has under given conditions. 1948 6. es decir. etc. vastly greater e ed IS acceplable. «ha o» 0« . cuando decimos que la voluntad de un hombre «obedece» a leyes psicológicas. P 'o'n actual del hombre.

As a psychological being. la esperanza humana estriba en que el estudio de nuestra condición de marionetas pueda permitirnos detener nuestros movimientos y descubrir a qué tipo de manipulación estamos expuestos. ero la moralidad. El hombre es. es eso precisamente. condición programada y programadora. escapan a nuestra libertad de decisión. 1968. será interesante msistir e~ el con~in~o histórico de este debate singular. «( d 63 .l'' 7. e a t rage dila griega . Erd~ resume así esta problemática de una manera muy parecida a la q~e aqui se expone: «As a natural entity each human person partici: pates tn the world at three levels. «el triunfo de la libertad sobre la facticidadv. Es un valor.tura grrega como en la cristiana. ejemplificado en el protagonista de / .2 .lmenY castigo. ' 1 . por decirlo así. ' Una corrrente que abarca . «voluntad divina». Determinism lS the position that claims that all events are the necessary res. llámese «hado» (moira}.Invitation to Sociology.cuando menos de Agustín a Calvino y frente a la cual palidecen «todas las afirmaciones di' .eO . . nCYc/opedza of Bioethics ' vol . p. 1o. Desde la tragedia. psychological. 11 12' Berger: . 62 dios órficos se proclamó que los hombres eran DeS ebles de sus actos. el énfasis en la confab"lación de un destino inexorable.constituye el primer paso hacia la libertad. pp. sin embargo. no un hecho. por poner un ejemp tuael~r' una parte el acento en la responsabilidad/culpa~'~::ad del hombre. por otra parte. en alguna medida. ha examinado en Invitation to Sociology el anverso y reverso de esta confrontación. arIa men t e. 1972. o al menos responsa de ella. 8. which were themselves the necessary results of earlier conditionS apparently infinitum. es cierto que no somos más que simples marionetas. arcilla modelada y modeladora. mantendrá Mondolfo que el ~eti . que existe a~g~na fu~rza ciega." Por otra parte. As a social being.ult of prior casual conditionssupernatural. Mondolfo: La comprensión del sujeto humano en la cultura antigua. p. Como se dice al final de la obra mencionada. la pérdida en manos de r:erzas oscuras (que preludian el subconsciente freudiano). Peter Berger. As a material and biological creature. actores en el «Gran teatro del mundo». versión cast. el dios torturado admitirá: «volunt ' . no una realidad. 9. «Id» (ello) o subconsciente. . vo untaríamente he pecado: no quiero garlo». Buenos Aires. ha recogido esta La lnfrontación del hombre con sus decisiones. 1 ua] smo a su vez del «determinismo» y la «fatalidad» en ' .v'" Por supuesto que la «libertad de acción y elección» es Pe desideratum. como en El jugador. en el campo de la sociología. Verso 266. SI.. aparece'n En Dostoievski.0. Buenos Aires.camino recto es siempre rico en bella descendencia» 7 en Prometeo. por otra parte. however.. 249-263. Sin en~rar ahora en detalles respecto a la configura_ cion particular del dualismo «fatalidad/libertad» q . one has a place l~ a social order and social interaction with other persons. podríamos agregar nosotros calderonianamente. Eudeba. hechura y hacedor. La Pléyade. 49. y. que aniquilan la voluntad del hombre..V - h »There is. 199. also a fourth level. en alguna medida suponían algún tipo de autonomía y capacidad decisoria por parte de los indívíduos. Se diría que desde siempre se supo o se intuyó: a) que algu~os de nuestros actos o la totalidad de ellos. one has an intrapersonal dynamic -a relationship with oneself There are three levels ~n wicñ the human agent as creature may be contemplated. natural. versos 750 y ss. respecto de la voluntad de Zeus eo~ causa de la ruma de una estirpe». su acdua l . one has a rel~tionship with the cosmic order. dirá Simone de Beauvoir. o la totalidad de ellos. Agamenón. social. b) que algunos de nuestros actos. 10. tno~ l BeauvOir: Pour une morale de l'ambiguité. de esta contienda sm fmal predecible. Pelican Books. which describes an aspect of e~~an personhood: the realm of [reedom» Free Will and Determinism» . «colectividad» o sociedad. CtIs iarusmo no es so'1o la doctrina de la libertad indI'v'd .pp 500-501) . Para una a e la ambigüedad. di' ue pro d uce una ~ene e e aroscuros sorprendentes. tanto en ~a ~ul. «Este acto -afirmará Berger." . el hombre apareció como instrumento de en parte metafóricamente se llamó hado (moira) o «fataalgo que lidad»¡'teratura universal. .

. convencional y post-convencional. hbre y moral. e es . « 17 el capitán de todas las almas». Fontanella. 14. . del ru ve el individuo reflexione sobre SI mismo y áti a en que '1 . 19 - 15.'! Kohlberg desarrolla y matiza la tesis de Piaget en análogo sentido. al1S •••• . Barcelona. to-desarrollo conveniente. versión cast. 1. El criterio moral en el niño. Al parecer. 164-165. p. La asunción de los dictados o normas establecidos constituye el segundo nivel.. etc.. sujetos no autonomos. . condición en la que se nos «libera \) de la carga de tomar decisiones personales. Tanto el cleptómano como el jugador empe~ermdo. El temor al castigo físico o a la desaprobación social son fases del nivel pre-convencional. 18. el inconsciente es el amo de todos los destinos y e ores.. La autoridad exterior (super-yo) asumida y reconcentrada en el «id» (ello). 19. Piaget ha demostrado.ecua o y id VI uo podrá convertirse en un s estructuras lo'gicas mínimas . .Ocupa y usurpa el espacio abierto de la «libertad originaria».enados de la autoridad paterna. no es más que una etapa primaria de nuestro desarrollo moral: la moral heterónoma de la etapa infantil abre paso._AOS los 1 tu" desarro 110 en madurez moral. 17.socie_ dad -podíamos añadir nosotros. Sobre este aspecto véase también la obra de Hospers: Human COnduct. infancia. no Si es cler · 'd uos son libres en sentido estricto para alin divt . por _. a lo que podnamos añadir los condicionamien tos biológicos. Véase op. Y esta condición infantil en la que la . de alguna manera. cit. ser total~l dado a todo el mundo poseer unas estrucPero (. engarza dos en 1os roles y status Clt ñalados por la sociedad. l'en(ant. cit. pero parece que nunca som~~ enteramente libres para desear lo que queremos desear. . How to Commit the Naturalistic Fallacy and Gel Away with it» en op.aesial..zar su. 11' poner untos o seml'-analfabetos nunca avanzan mas a . estatal ec. liberando al invididuo de los lazos y vínculos con la norma decretada por el super-yo para constituirse ahora en autolegislador. so o un In 1observa o d d sea un en e1 que se dé un desarrollo mental a . etc.. esp. . nos conduce a un estadio de apatía y aparente «confort». a b ftnaIfa. ha avanzado hasta el nivel post-convencional. etc. versión cast. Pero el individuo desarrollado. . a la moral autónoma de la adolescencia y la madurez. que el psicoanálisis no tenía razón. di sacra ic d r informado y capacitado. 14 13. Véase esp. No sólo los neuróticos o los enfermos se encuentran desprovistos de libertad para obrar. sin embargo. 1977. sujetos a las ~erzas oscuras del subconsciente. 643.4"'eJemp 1o. . Sólo a través de una mayéutica . «Frorn Is to Ought. 16.. donde prevalecen las normas que elabora cooperativamente no sólo con su grupo o para su grupo. un ~ospers ha examinado el asunt~~esde un~ pe~spectlva . Véase el trabajo ya mencionado de Hospers: «Free-Will and Psychoanalysis» . cit. sin embargo. lCO analítica con unos resultados en apariencra dernoPI sd . una ente autónomo. están de algun modo determinados por tensiones internas fruto de experi:ncias pasadas. subsumidos en los decretos er:. con los dos estadios correspondientes a cada nivel. Sobre la relación entre la esfera biológica y la «voluntad libre». Eccles: «The Physiology and Physics of the 64 65 . e1 convenclOn . de la misma personas «normales» también participan suerte. constituyen la hipótesis de los seis estadios de desarrollo moral. A veces somos libres para llevar a cabo lo qu~ deseamos. e ti " turas lógicas a decuadas. las . La conducta humana. un .•. sino teniendo como referencia el interés de todo individuo humano y un ideal de justicia universal. . sino que.. Véaseel trabajo de John C. académica. mantendrá Kohlberg. ta la hipótesis kohlbergiana. pp. en alguna medld~.? amplio bagaje mrorrna lVO. . Op.Como desarrolla la mencionada filósofa espléndid mente en el capítulo 2 de Para una moral de la ambigüed alo malo de los hombres es que hemos sido niños. educación. etc. las comunidades rurales o los grupos . Los tres niveles que postula: pre-convencional. como el amante de música clásica. Piaget: Le iugemeni moral che. es deQ~.

fuese susceptible de ser remodelado por las estructuras sociales y las experiencias vitales de cada individuo. ed. y al que haremos mención en un apartado final. etc. por Stephan L. tipo de sensibilidad. y esta pequeña y ambigua libertad es quizá la causante del sueño de la «libertad moral». escrita o de viva voz. la propaganda política o religiosa. POr e1 co 1or d e sus OJos. de los amantes o. como Kohlberg apu~taba. . a su vez. sino que la reciprocidad en las transacciones y la actuación conforme a las pautas imperantes satisfarían toda mi preocupación moral e intelectual. La sutileza de Gorgias ha consistido en revelar que los modos o maneras de «fuerza» o «coacción» son varios. C·eneslS . '1 agror los con diícíonarruentos O SOo P d di di o er sujetos pacientes e iscursos iversos. A buen seguro que si fuese miembro de una comumdad campesina incluso contemporánea y occidental. expenenlClO . fuese más responsable de su carácter o sus acciones « no '4~ ra 1es» que de su estatura o el color de sus ojos? Imagine_ mos por un momento que en nuestros genes estuviese e cierta medida programado nuestro futuro carácter (de he~ cho el «temperamento» es hereditario e « innam»). . Nueva York. lib . tíana refleja metafóricamente la con SIOnenb'bha CrIS 1 1 hombres a causa de una proliferación de lenguas tre . nunca me plantearía la necesidad. 66 o una camisa de fuerza que paraliza nuestros úan com . en el que somos libres. etc . hermosamente expuesto. y mi ~rtenencia al mundo occidental industriali~ado. .o su estatura. . Si yo ahora estudio FilounUP d ". autoritario o cruel. oede individuo particular). En cuyo caso. entre otros. sof'la Moral no es en absoluto una . Ilct Qelevancia y/o irrelevancia de la «buena voluntad» 1 Una diferencia sustancial entre la filosofía kantiana y a de John S. Widmayer. de lo físico y de lo social? Nuestra «voluntad» o nuestra «libertad» serían en tal caso meros «nombres» dados para calificar conductas cuyos determinantes o causas no son todavía bien conocidas.OS 20 Cada lengua codifica una cultura determinada distlOtas. Los consejos de los amigos. si Gorgias viviera en nuestro tiempo habría de agregar. t á d terminada por ella y a la vez la determma y crea (es . SI. L a '00 por s fu . d " . . ll. sin embargo. . vol. Que este carácter.. 'mientas y nos deja a su' merced. los mensajes publicitarios. la palabra.pl No obstante. en fin. el sistema educativo. . Mill es que para el primero de estos pensa- -- 20... eCISIOn 1. J1l0VI De es t a suerte . déspota. es una arma poderosa que paraliza nuestra voluntad.A nadie. Mintz y Susan M. Existe un margen. . nos diferenciamos los hombres de cada egaríamos también. el desarrollo de las ciencias biológicas y sociales podría algún día poner fuera de curso legal tales expresiones. por Beauvoir o Sartre. 1-40. Gorgias fue uno de los pioneros en resaltar que existen aspectos no conocidos. 1-9. Plenum Press. di . 6. nada por el tipo de conocírmentos previos. culpamos a un hombre por ser mezqUino.ecmc . s personales.. re smo con. por poner un ejelll. de j~stificar universalmente mis normas. época. en Progress in the Neurosciences and ReZated FieZds. se le ocurriría culpar a otro . Ellenguaje. e ucacion. 1974. ¿seguiríamos pensando que éramos en algún sentido «libres y responsables». si bien habitualmente es reputado de «responsable» de ciertos actos que no eligió hacer. pp. lh Free WiII Problerns». Por supuesto que el tipo de conocimientos previos y mis propias experiencias personales no son del todo fruto de la casualidad. 67 . así como los de cada lugar. sino que se vio forzado a ejecutar. los mass media en SU totalidad. Studies en TheNatural Sciences. o más bien víctimas a la vez. té os. en los que el hombre es víctima o prisionero de presiones externas. o al menos no reconocidos. etc. Que ño sólo el constreñimiento físico ha de contar. ¿Y qué si o. poco generoso. como persuasión. fíSICOS. por pequeño que sea.

212." Es impensable. por lo que posiblemente se presente a los ojos kantianos como lo verdaderamente ::s valioso. p. se observa una tremenda inge~uidad e igno__ e los aspectos verdaderamente cruciales..f Por supuesto que las condiciones ambientales impor~ucho para la consecución no sólo de mejores resul111 • s SIllOde mejores personas. 2: «a right action does not necessarily indica te a virtuous character.l~a~ki7ner: Beyond Freedom and Dignity. dirá Skinner. Véase Utilitarianism. tal como se plantea en La República platónica. perspectiva utilitarista. lib . y es sobre la base de su máxima utilidad. 22. and . versión casto Más allá de y a dignidad. y que existan personas eJ~res. México.sm em argo. p. actions which are blamable often pro' ceed [rom qualities entitled to praise» (en John Stuart Mili: Collected Works. realiza ídi 'co o jurí ICO. 2l. y b) que sea realizada por motivos moralmente relevantes y esto. parece ser un pre-r'equtstto SOCIedadmejor.a que las acciones buenas para la sociedad sean ~a d:s en casos en que escapen a todo control social. X. p.. tan~n resumidas cuentas. Téngase en cuenta la interpretación que hace Mil! de Kant a este respecto en Utilitarianism. 24. Cap. acentúan respectivamente los dos componentes importantes de toda actuación moral: a) que produzca resultados satisfactorios para el colectivo. 22 .i" Se diría. olVidandosupuestos estados mentales intermediosv. se podría proseguir la argumentación skinnerianamente. 23. más bien. Mili: Utilitarianism. en op. por consiguiente.personas con mayor sensibilidad moral y con capacIdad . Po~ su parte. 69 . con independencia de que éstas produjesen regímenes justos o relaciones benéficas entre los humanos. Fontanella. op. La «buena voluntad» es. Postular =: kl.de decision 1 re.. 1977. Essays on Ethics. p. la «buena voluntad». cit. autor que afirmó con insistencia cosas tales como: «Mejor es ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfechov. la versión también esquemática y estereotipada del utilitarismo sería aproximadamente: «Lo que nos importa es el tipo de beneficio social resultante de las Conductas particulares.. Riga. aun en el caso hipotético de pUestO seyese el anillo de Giges que le haría invisible ante quermás. que Kant y Mill. ~iedad no contaría con de~asiadas garantías d~ que I actoS injustos no fuesen ejecutados en ausencia de :rción. además. porque es la única gae u. la intención y la responsabilidad del agente : suma el ti tipo d e personas que tenemos en una sociedad ' nn los beneficios sociales resultantes de sus conductas».. Las líneas paralelas que arrancaban de Kant y Mill realizan así un brusco giro y se entrecruzan. 21. Barcelona. luntad". vol. Sen Una versión estereotipada y esquematizada del ka _ tismo rezaría así: «Lo único que cuenta es la "buena vo. 221). en el caso de Skinner como en ranc~:~tros. Mill si bien no prescin~?: nunca de la buena intención del agente como un aspe io . de «prestar ate?ción a la relación entre la conducta y su ambiente. ~u decir.dores lo único verdaderamente valioso es una «buena luntad».. cit. más o menos implícita. b cto mora 1mente pOSItIVO pUSO. versión casto de García Morente. la libertad y la dignidad no son cosas socialmente relevantes. 1977. de toda ." mientras que John S.. 24. p. que a Kant le importase únicamente las «buenas voluntades». 207. Sin embargo. cada uno por su parte. 1785. por otra parte. Lo único que importa es producir las condiciones ambientales idóneas a fin de que los hombres adopten automáticamente el tipo de conducta socialmente más beneficioso. útil desde esta perspectiva. Kant: Grundlegung zur Metaphysik der Zitten. no el tipo de individuos que produzcan tales beneficios con sus conductas». . un mayor' fasis en la ejecución de normas sociales que comporta en_ una felicidad mayor a la mayoría implicada. Religion and Society. Por supuesto que tal tipo de esquematismo no haría en modo alguno justicia al utilitarismo de Mill. si el individuo no estuviese realmente disEs a actuar moralmente. llegando a la confluencia al menos en algún punto. Se trata.

29. pues. o lucha por algún medio por combatir su temprana calvicie. Ibid. 1959. habrá. lo cual no impide que los «premios» y «castigos» morales carezcan de importancia social o de justificacíón.. 27. 862. cit. el espíritu 26. Como he indicado en otro lugar" la voluntariedad o intencionalidad del agente es uno de los ingredientes esenciales constitutivos del calificativo bueno en sus usos morales. Un «buen» profesor puede serio desde una perspectiva meramente técnica o profesional. culperso n etc o determinaciones del subconscienteno ra eS. . . sí. Sin deternernos ahora a exa-e minar toda la problemática inherente a una tecnología de la conducta humana «value-free». libro III.. incluso como quería Brandt. Saitabi. cit. pero no son malos en sentido ' . alabamos la benevolencia. Unos «buenos» chorizos son «buenos» desde el punto de vista puramente práctico de satisfacer al ser humano. esP· Op. Pelican 70 Skinner. Brandt: Ethical Theory. o a irmar que «un mundo que fuese del agrado de las personas que lo habitan n haría sino perpetuar el statu qua». p. Diríase así... indicando que las acciones morales son desde luego causadas.. secoIV. tivo. mediante el ejercicio físico o una dieta adecuada. Nueva Jersey. Books. 30. 3 1972 1. etc. o a laa persona nersona Irai eza enada que trata de refrenar su ira. versión cast. que Brandt solo se circunscribe a un tipo de alabanzas que hacemos en rela. intenta superar su tendencia a la obesidad. Hume: A Treatise o{ Human Nature. en ocasiones al menos. mo «malos» técnicamente. y SI. . l ser del tU. la explicación que proporciona Brandt sobre el empleo del elogio y la censura moral/" no resulta del todo satisfactoria.. op. etc. 28.. a la que es de tempeeun .una tecnología de la conducta o una planificación de l cultura de tal forma que diseñemos un mundo que sea d a agrado «no de las personas como son en la realidad si el . pues al igual que en el caso de Hume" no parece diferenciar el elogio y la censura morales de los no morales. 205..526. . si bien es cierto que en ocasiones alabamos la belleza. aludimos a algo más que a su excelente preparación científica o a sus dotes pedagógicas. p. a su vez. parte III. olvidando que también alabamos al muchacho naturalmente poco agraciado que. de una percODper~ninquirir acerca de si son fruto de una decisión sona. Pero si decimos del profesor que además de ser un buen profesor es una persona «buena». sala producto de condicionamientos sociales. intenta resolver de un plumazo la dicotomía determinismo/libertad. elod~Ja OSa un hombre que aunque no muy inteligente por glamtural » se es fu erza por superarse. Brandt. Es decir. de todo cierto que. por no tratar de ~mponerse a los demás. destreza o inteligencia de un hombre o de una mujer -sin preguntarnos si son atributos que ha adquirido por su propio esfuerzo o cualidades con las que ha sido adornado por la naturaleza y que a veces. 27 entraña toda una seria de problemas valorativos. al igual que hay «malos» profesores y «malos» alumnos que no son malos. em b argo h ace es fu erzos. esp. Prentice-Hall. . intelectuales o morales. 658. en suma.ción con cualida~es estéticas. Valencia. 71 . que constatar que. De este modo..i" Sin embargo. p. p. las cualidades morales. p. 1969. mento autontano Y que sm raunque quizá con no demasiado éxito.Guisán: «En torno a la autonomía de la ética». biien no merecen un'oral· se esfu erzan con poco eXIto a nexpediente académico brillante sí se hacen acreedores Uestra estima moral -- . previamente a la planificación de una sociedad «mejor» es imprescindible ponderar en qué sentido las generaciones presentes o futuras podrían pasarse sin el «sueño de la libertad moral» al que ya he hecho referencia y del que anuncié se hablará en un apartado final. 524. Existen rSiblemente muchos «buenos» profesores que no son uenas personas en absoluto. 1 26 f ' no d e 1as que vayan a VIVIren e ».

son en gran medida responsables de esta concepción «objetiva» de la responsabilidad: Los niños.allos que sufren trastornos mentales.. como Piaget indica. . por ejemplo. y los mayores. 34. el delito se mide en cifras. malevolentes etc. tal como en el caso del robo. para d . por una parte. 510 ley»... grupo cultural. De modo general. cuentra ' . o a la pertenencia a una determinada clase social. incluso entre los más jóvenes de cuantos hemos interrogado. que carezcan d e instruc. etc. 104 Yss. la calvicie puede ser tratada (o siempre nos queda el recurso del peluquín). porque delatan una mala voluntad contraria a la concordia social y a la cooperatividad deseable en una sociedad armoniosa. el frustrado. Los trabajos de Piaget muestran que los niños muy pequeños y las culturas muy poco desarrolladas son las que alaban o censuran las acciones en virtud de la magnitud de los resultados. sino a caus~ de rasgos temperamentales tan inevitables como las arru_ gas de la piel o la caída del pelo. 8: 2:0: 73 . El criteriO moral en el niño.i" Con todo." los sordomudos de nacílmlento . para un niño de seis años.1111 I Por supuesto que cabría sospechar que los profesoreS que son moralmente malos (autoritarios. tal vez. 3: «Son punibles el delito consumado.36los menores de dieciséis años. Así. En la medida en que los padres no sabeO ~. es. ra de penahzar las conductas..o 2 . aunque sean tranSItorios. ».. 515 ' 1. puesto que delinquir supone «voluntad» de hacerla. tan~n el libro 1. o 3 o y 4 o 35 Art. Bien es verdad que solemos ser injustos y aplicar criterios «infantiles» en nuestra dispensa del elogio o la censura moral. Barcelona. incluso los delitos frustrados resultan punibles. en general.. siempre puede haber remedio para un temperamento agrio o una malformación de carácter a causa de experiencias personales desafortunadas. o desde la in f ancia - 33. el adulto actúa contra las torpezas. Piaget: Le jugement moral chez l'enfant.. cit. por ejemplo. tal' . etc. Op. protesta. dad» o «libertad» de los agentes. el niño empieza rnaren . En alguna medida. e1 gra d o d e «va 1una la h o . Por supuesto que no todo el Código penal español se basa en nociones de voluntariedad o decisión libre. 1977. Así. sin embargo.8 1 o 37.) no lo son por elección o decisión propia. capítulo 1 de nuestro Código penal se enn en este sentido. desde ahora podemos hacer la hipótesis de que las evaluaciones basadas en la pérdida material son sólo un producto de la presión adulta reflejada a través del respe~O 1a infantil más que un fenómeno espontáneo de la psicolog del niño. versión cast. cuando. Art.32 Los padres. ender las situaciones y se abandonan a su mal hucarnpr [unción de la materialidad del acto. están exentos de responsabilidad crimin. p. las arrugas de la piel pueden combatirse. por lo tanto. 36. romper doce tazas inintencionadamente es más grave y merece un castigo mayor que romper una sola taza deliberadamente. Art.35 Por otra parte. 109. Art.. podíamos interpretar. sino que hay reminiscencias de una concepción objetiva de la responsabilidad. Sin embargo. la teniva y la conspiración . p.. 5 rn el artículo 1: « Son delitos o faltas las acciones y o~iones voluntarias (la cursiva es mía) penadas por la . algunos artículos interesantes. 33 optar este punto de vista . variando las sanciones de acuerdo con la cuantía de lo robado. rnbargo como Sánchez Vázquez resalta en su e ' signo de sociedades avanzadas el tener en cuenta ÉtICa. Fontanella. . se suele mantener como presupuesto de que es s610 en el caso de que las decisiones sean libres cuando ha lugar al castigo o sanción. son capaces de captar los matices morales exactos y de tener en cuenta las intenciones. se podría contraatacar. .

10.°. 43. Op. penaliza algo más que la mera «mala voluntad» Así. ha tenido la pericia o la suerte suficiente para no causar daño alguno tangible. e mas inocente _&c: drastle . es punible la «imprudencia temeraria' aun carente de malicia-'" y en este sentido la justicia s~ aparta de las consideraciones relativas a «intenciones» para concentrar su atención simplemente en resultados. 45. 15. Art. por ejemplo. nos repugne la moralidad de «resultados» recogida en parte en el código penal. 15. 39. de la « respon nductor e. así mismo. 642.°. momento parece concluir Hospers en e1 tra bai ajo CI~ ue la mayor o menor imprudencia de los conducta o." quiZá sea llevar el intento de exención de culpabilidad demasiado lejos. art. Nos encontramos. de este modo. gravemente temerario e imprudente.ción. parece contradecir nues- -- 46. después de una serie de maniobras peligrosas que han hecho que estuviese a punto de llevarse a otro vehículo por delante. pJP"'" 1 unto de vista mora. desde un punto de vista moral. Art. or s ' . cit. El conductor B. el «sueño de libertad moral» que hace -acaso por ignorancia de la totalidad de los hechos.°. 8. 40.°. 42. Art. 15. El hecho de que. tít. ~e debe a rasgos inevitables de su personalidad. ¿Cómo se comportará el Código penal con estos tres conductores? Desde una perspectiva moral. Cap.1'''' E . o me _uso pflSI . los agentes son pasivos. 9.. 44. si no otra cosa.10. li Códigopenal estaría quizás acertado al pena Izar. pero ha tenido la desgracia de arrollar a un niño que cruzaba la calzada y le causó la muerte. el más imprudente d e to dos. Art. sabilidad».que reputemos algunas acciones como realizadas con mayor responsabilidad que otras. 10.°..e anos. Sin embargo. 75 74 . agrava la respo _ sabilidad criminal. 47.. Art. a quienes hayan ocasio- m~ . la práctica de la justicia se va haciendo contemporáneamente más y más sensible a la pregunta acerca de la libertad moral. p. equivalente al aserto optImista y Socrático sobre que nadie hace el mal a sabiendas. Art. ea ' JIl\ll~'. IV... 565. no activos -víctimas de un conflicto neurótíco». XIV. por el contrario. como ya se adelantó. 41. en ~usenda de grados de «libertad». el tores. de algún modo.l" o La premeditación. Ello sería.6. Art. nado los mayores males. afirmar con Hospers que «las acciones criminales no son acciones de las que sus agentes sean responsables. Locual. 10. meses y . art. por su parte. Supongamos tres conductores de automóvil temerarios en diverso grado. e '1 como en a «p si hubiéramos de concluir. con la siguiente paradoja. prueba. 1 se1•Síón mayor (seis años y un día a doc. 10." los que obran violentados por una fuerza irresistibl (la cursiva es mía)39o los que son intimidados por llliede insuperable de un mal igualo mayor.."! así como la reiteración" o reincide~_ cia.) . Dehecho. en cierto sentido. menor (de doce años y un día a veinte anos) -'"IUSlon 1. su Ira prrsion menor (de desde e p un día a seis años) que podrá ser elevada a . un tanto más temerario e imprudente sólo ha causado heridas leves a una anciana en parecidas circunstancias. X. que asuma el postulado 38. Mientras que el conductor e. d 1mal causado fuera de extrema grave da d ». 561. . o mientras que el con di'uctor A. 46 cuan oupuesto. El conductor A es sólo moderadamente temerario e imprudente. se agrava dicha responsabilidad «al aumentar deliberadamente (la cursiva es mía) el mal del delito causando otros males innecesarios para su ejecución»." . POSIte JIlen' n un poco de suerte m siquiera pagara una blementelea nduetor B será sancionado de algún modo .43 Como. en algunos sentidos. el Código procederá injusta." Por supuesto que el Código penal español. Cap. 3. 1 fri " .

Se le hacía arrastrar su culpa y purgarla en esta u otra vida. mas e nacemos me diante mtrospección.• 1 ~ seauniano. para ograr algún beneficio personal por pe _s que sea. mas que seamos conscientes de los perjuicios que ea Usa. pesab~ sobre el corazón humano impidiéndole el goce de su libertad existencial. . Es decir. srn ) Hospers apunta a la clave para la «salvación» JIllnlS ». . como coneausa que produzca ' el efecto deseado. mos a 1os demas. posiblemente. de hacerlas.. La cultura occidental en la que convergen la tradición griega y la tradición cristiana es un mundo que. aSqU sa b emos positivamente que lesionan intereses y de h e . En ese sentido el Orestes de Las moscas de Sartre efectúa una liberación «prometeica» al arrasar el sentido de culpa que.•• una VI . queno Podría argumentarse. a veces hacemos cos Q. nuestra ambición. como una losa. en el diálogo platónico que lleva su nombre. El sueño de la libertad moral . en las posibilidades de que el hombre sea dueño de sus actos y de su destino. la que emerge no lleva una. com bati anr. cuando nos encontramos con alguien carente de las virtudes consiguientes a la aplicación y al estudio nos irritamos con él. Cosasque pueden ser conseguidas mediante la voluntad. aunque desfallecidamente alienta la esperanza de encontrar al hombre «dueño de sí» de su destino. que «malos» o «malvados». le corregimos y le castigamos. no a modo de revancha. . Quizá nuestro egoísmo o egocentrismo exac~rbados. nuestra corrección o nuestro castigo pueden hacerle cambiar. Desde luego. avaricia. ín embargo. 645.os en a b so 1uto « I res» cuando obramos del modo reseñad . amo y seno~: el hombre psicológicamente b~en aJust~do recupe~a su libertad en la medida en que se mdependlza de los dictados . sino con la certeza de que nuestra irritación. .. pensar que posiblernente seamos más enfermos y necios. Pero existen un tipo de Cosas que son fruto de aplicación y de estudio.del hombre. No existe. . y queremos actuar podríamos añadir nosotros. es un representante genuino de la fe en las capacidades humanas.sión simplista a la manera del «naturalismo» . ~rficos y c:istianos han insistido desde antiguo en el ámbito de la libertad moral. p. Peor aun. Responsabilizar al hombre de sus actos tenía una carga negativa que no podemos olvidar. t 48 de su tIrano mconSClen e. en los poderes de la educación. 1 rec o ajenos. SI - 48. porque sabemos que puede cambiar. Por eso. sino de la dolorosa confrontación ~on e roUS de deficiencia «natural» en que se haya sumido el esta dbre o Y que es precIso . Op. Para el sofista nadie se irrita con aquellos que han sido desfavorecidos por la fortuna. nuestra falta de escrupulos respecto a los demás. . .por mas de nuestra conducta y por . ningún individuo «sano». bo~ su poco optimista trabajo (<<Free-Wllland Deter. Libre de elegir mediante el equilibrio psic~lógico adecuado que lo libere del dominio del inconsciente o de las presiones sociales. como es el caso de un hombre raquítico o poco hermoso. . d lib o. 0A veces podemos hacer cosas que beneficiaría na~ s d•emas.tra experiencia cotidiana y lo que de nosotros mis . cit. delib er da mente. . no sean sino síntomas de nuestra enfermiza psique. como Hospers señala. En ese sentido es siempre injusto responsabilizar moralmente al hombre de todos sus actos. o a 1menos no causarles daño y dejamos. 77 . aunque pobre. perdid? en las re~es d~ su «Id».. Protágoras. tanto la tradición griega como la crist añan un elemento altamente positivo que contiallla en \isión optimista del hombre. vía Hospers que no som lib .1. sería más correcto hablar únicamente de «grados de libertad». Es siempre un consuelo. ningún individuo libre de algún tipo de neurosis. que e I eremos acerca .

Es comprensible. d 1 oco es merecedor de mngun elogio. Losada. efectivamente. Beauvoir. no só o 1t abajo manual. como maniatado en el estado de indefensión de su infancia ficticiamente prolongada. que el hombre sienta pereza Yresignación. op. _ s son inocentes.50 Es decir. es acertada la sugerencia d Brandt justamente al final de Ethical Theory. f anti'1 o a 1a catebre no. cer d por decirlo con Ench Fromm. Sartre: L'étre el le néant. fue un pionero en la lucha a favor de todo tipo de libertades. aunque esta faceta sea desconocida por muchos. dirá Simone de Beauvoir. John Stuart Mill. y que precisa del estímulo social para producir lo mejor de sí mismo: «A pupil from whom nothing is ever demanded which he cannot do. Na a se e pero ta mp . eJ'ante El hombre siempre puede mejorar. no se reniega.» 52 Tenemos el mundo que merecemos. Un bebé no es culpable de nada. El ser y la nada. pueden ser aliviados mediante la censura o la reprobación. a no ser sus gracias infantiles de las cuales. p. 79 .. versión cast. la responsabilidad del homNeg ólo eximirle benévolamente de toda culpa. 51. Ellos pueden en su condición de individu?s ignorantes impotentes considerar la verdad de su eXIS. mino se m " . Una sociedad carente de «castigos» y «premios» verbales estaría abocada a recurrir a castigos o premios físicos o materiales con objeto de impedir la destrucción de la especie. 52. . «El hombre -dirá Sartre. Los sentimientos antisociales. herta »~rla libertad moral. gana.amos añadir. si no pedimos a un alumno que haga más de lo que puede. la «vida propiamente moral» es en verdad la cuestión en litigio." En su autobiografía hay un aserto curioso que pone de manifiesto su enorme fe en la capacidad del hombre por superarse a sí mismo.~ informal. m reducIr o di S' ir . 1966. nunca hará todo lo que puede hacer. no se trata tan sólo de conseguir individuos más aptos para la convivencia. favor. El sueño de la libertad moral es el sueño del individuo máximamente desarrollado. no es responsable. Mili: Autobiography.En este mismo sentido. el egoísmo a u~tranza. 50. d a que no mruoarnos inhib . El sueño de la libertad moral corre de modo paralelo 49. Uenos Aires. que se sie~ta. nos recormen nuestros sentImientos rn rales de admiración o indignación so pena de privar a~sociedad de una de sus más eficaces maneras de conr. La sociedad mediante las sanciones verbales actúa así a modo de acicate y motivación. Los nlllO .. never does all he can». superado el «miedo a la limejor a . El hombre SIempre puede haletraS ~ e Ir obra de su vida. es cómo en Simone de Beauvoir o en su compañero Sartre aparece con belleza y apasionamiento una de las versiones más impresionantes del sueño del hombre por su libertad moral.al estar condenado a ser libre. sin embargo. 20-21. como tampoco nada en contra. la fe en que el hombre siempre puede hacer más. as 1 inte e '. Mas. su libertad permanece disponible. es 1 sempiternamente al estadio. es responsable del mundo y de sí mismo en tanto que manera de ser. '1 1 1 ctual o fIslcamente no solo en as artes. «Pero en la medida en que existe. . lleva sobre sus hombros el peso íntegro del mundo. cit. Somos los que 1Jtl ea 8 pp. no con el objeto de agobiados o subordinados. p.» Efectivamente. de Sub-hombre. donde e . el discurso de la pensadora francesa es abiertamente emotivo. pod~í. . No tiene na a a su carga en cu ' . demandando más y más de los individuos. Es s . incluida por supuesto la libertad del individuo que desarrolla al máximo sus capacidades. El Soberano Absoluto hobbesiano tomaría el lugar de este «soberano» más benévolo y no menos eficiente que es la censura y el elogio moral. d enta nada se le adeuda. sino con el propósito de recordarles que sus posibilidades de realización son posiblemente inéditas y que siempre puede conseguirse algo a poco que se intente. como ma imone d e Beauvoir.' 51 tencia y elevarse a una vida propiamente moral. Mili: OnLiberty. Lo que importa.. 675. 52.

. la he elegido: pudo ser por flaqueza.. Tenemos algo que hacer P~a impedir a los demás. la codicia o el egoísmo radical prevalezcan en las conductas humanas. Estoy arrojado en el mundo. Sabiendo que somos animales gregarios es muy difícil sacudimos la abulia domi53. que la sociedad modela su personalidad y que. 677. irrurnpe y me arrastra no pro iene de fuera. porque prefiero ciertos valores a la negación de hacer la guerra (la estima de mis allegados. como si fuéramos libres para decidir y elegir -- 197. Al no haberme sustraído. alabar y alabarnos. la desidia. cit. si soy movilizado en una guerra. debemos por nuestra parte ejercer el derecho y no olvidar el deber de censurar y censuramos. Son precisas voces patéti'nos nu . Podemos serlo todo y no ser nada. por cobardía ante la opinión pública. que me encuentro de pronto solo y sin ayo. o ante sus propias experiencias pasadas que viajan con él como un fardo pesado del que nunca intenta liberarse. so bri CSS nos [ten ea d U res enos cargados de fuerza.~. evos Y no trillados. Negar la posibilidad de asumir las responsabilidades es incitar a nuestros conciudadanos a la apatía y la deserción.). bié c. No parece que sea indiferente que el engaño. Aunque tam I n como anvincentes asertos aparentemente mas . op. 54. Akal. dod: . verSIón original de 1958.. El sueño de la libertad moral es como un aldabonazO para que el individuo no deserte.. . siempre podía haberme sustraído a ella.. sin embargo.' . p.i" res.queremos ser. 62-63.aunque podamos distinguir al Sr. cit. la voluntad de los demás. Siempre podemos hacer algo con tal que lo queramos suficientemente. d No es nada fácil limitar su posible m. por la deserción o el suicidio .. pero sí COnsus conductas. al contrari ' id d en e1 sent¡ o e. Las expectativas de papel son prescripciones definitivas muy raras veces. pp. afirmará Sartre que en una vid no hay accidentes. Más categóricamente. responsables de todo. podemos comportamos como queramos . Cfr. para impedimos a nosotros ItUsmos.'5. no en el sentido de permanezca abandonado y pasivo en un universo h qUe astil como la tabla que flota sobre el agua. perdonarlo todo». no nos están permitidas ciertas cosas.. . como los e Da hrenpero no m te. Las doctrinas indulgentes o la suave condescendencia de Hospers «al comprenderlo todo. Particularmente en las expectativas vinculadas a sanciones sobre todo negativas. versión cast..e~t~ . c na porción esencial que escapa al cálculo y al control. la relación alienada del individuo con la sociedad implica que es Y no es sociedad. 677... .' . d u a comprometido en un mundo del que soy enteramente ' ponsable.Los que no creemos que el mundo pueda arreglarse a hgazos.ar~en de bb. la . etc.-n uiere un mucho de heroicidad para intentar Se req . un acaecimiento social que de prontao .. Jan u . tiene ésta la posibilidad de modelar a su vez la sociedad.. sino. . p. en la mayoría de los casos ~~presenta? más bien como sector de desviaciones permitidas. en donde nuestro comportamiento viene determinado individualmente. el honor de mi familia. todos sus papeles le de- .. D~hrendorf: Horno Sociologicus. pueden llevar a producir individuos realmente indefensos ante los poderes extrínsecos. desertar de la auto-estima o la estima para con los demás.v El sueño de la libertad moral no debería llevamos a ser demasiado severos con nuestros semejantes. pero en tanto las evitemos. Op.III1ll 1 de Sartre o la de BeauvOlr. salvo de nuestra pia responsabilidad que fundamenta nuestro propio s~. en el trabajo referido. De todos modos se trata de una elección . está hecha a mi imagen y la merezco . Barcelona... esta guerra es mia. Schmidt del S hmidt representante de papeles.

POSIBILIDA~ y LÍMITES DELAETICA . recía difícilmente alcanzable: expandir y acrecentar 1:1~' ~ berta d moral.nuestras acciones. habremos lOS grado de alguna manera alcanzar lo que en principio o. Quizá si nos comportamos corno si 1 demás y nosotros mismos fuéramos libres.