José Ratzer

EL MOVIMIENTO

SOCIALISTA
EN ARGENTINA

JoséRatzer

EL MOVIMIENTO
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SOCIALISTA
EN ARGENTINA

EdicionesAgora

PDF Compressor Pro © Editorial Agora. 1981.Hecho el depósito que indica la ley 11. Buenos Aires .723 Impreso en la Argentina .República Argentina Derechos reservados .

y hemos preferido res­ petar al máximo posible el original. El lector notará ciertas reflexiones y referencias. Es una historia del movimiento socialista en la Argenti­ na. 1969) y se expone el curso posterior dél movimiento. que José Ratzer es­ tudiara en Los marxistas argentinos del 90 (Ed. En él se retoman los antecedentes. que se explican por ser es­ te libro parte de un plan inconcluso. Córdoba. en lu5 . Partiendo de los períodos históricos que ha vivido el país —y el mundo—se trataba de ubicar el desarrollo del movimiento socialista y comunista en la Argentina. en pri­ mer término. con eje en el movimiento so­ cialista hasta 1918 y luego centrando en el movimiento comunista y sus organizaciones. pero aún así re­ quiere una breve introducción. El plan era de gran envergadura.INTRODUCCION Este libro está prologado por el autor. Pasado y Presente. de escribir una historia del partido político obrero”. José Ratzer falleció dejando inconclusa esta obra. Para decirlo con palabras del autor: “se trataba. tanto en el prólogo como en el texto.

con rigurosidad científica" y con la riqueza que se deriva del avanzado estudio que el autor tenía realizado del plan originalmente trazado. pues él era mucho más que eso y en este campo volcaba también su pasión de luchador militante. pues este estudio acabado alumbraría muchos hechos de la historia de nuestro país con nueva luz. No decimos “el historiador” José Ratzer escribió eslc libro. Los Editores 6 . el peronismo —e incluso el conservadorismo— el movimiento socialista y luego el comunista. han tenido relaciones y ejercido influencia mucho más allá de lo que una visión superficial puede mostrar. Es que tanto con res­ pecto al radicalismo. político compromelido con su país y su pueblo. tanto para el especialista como para todo quien se interese en conocer en profundidad nuestra realidad actual. publicista y periodista de garra. intelec­ tual. Por todo ello esta obra es un punto de partida indispen­ sable para un conocimiento fundado de nuestra historia política de este siglo.Compressor Pro rliu desde largos años atrás contra una enfermedad implamide. como lo prueba ya este estudio que hoy presentamos. Por suerte lo investigado y escrito lo está en forma meti­ culosa. Su obra deberá ser retomada sin duda. científico en el campo de las ciencias sociales.

en una cronología debida al propio Kühn. instituida por el congreso internacional de París. fue pasando a primer plano “otra” fecha de fundación. el 29 de junio de 1896. a medida que avanzaba y se consolidaba el revisionismo en las filas socialistas. en 18895. La fecha precisa es el 14 de di­ ciembre de 1892. que fue el plantel de lo que hoy es el árbol frondoso del Partido Socialista en nuestro país. venerable figura del movimiento proletario. libro destinado a los afiliados del Partido Socialista y presentado como publicación oficiosa del mismo. se insiste en que: “esta fecha debe ser con­ siderada la del nacimiento del Partido Socialista”2 .1. Los que la formaban eran los sobrevi­ vientes de la Sección Varia. Más adelante. escribía: “En estos días se cumplen veinticinco años desde que en esta capital se fundó la Agrupación Socialista de Buenos Aires. es decir el día en que la Agrupación Socialista se reorgani7 . En cambio. organismo que se constituyó a raíz de la primera celebración de la tiesta internacional obrera.PROLOGO En el Almanaque del trabajo para 1918. Augusto Kühn. único núcleo sobreviviente de la Federación Obrera.

como fuerza motriz. a cuyo desarrollo con­ tribuyó. y fue reconocida como miembro nacional por la Segunda Internacional. y que resume todas las visicitudes en una ardua batalla por arraigar la teoría del socialismo científico en las condicio­ nes concretas de la Argentina. la lucha de líneas internas. No es casual que llevemos ya más de ochenta años de lucha en torno de una apreciación his­ tórica del movimiento obrero argentino. ex­ cepto en un aspecto. A fines de 1892 se organiza la Agrupación Socialista de Buenos Aires. tomarán mayor relieve unos u otros aconteci­ mientos. que mucho golpeó al proletariado argentino. Es un proce­ so largo. se colmarán ciertas lagunas o se convertirán en abismos insondables. aunque débil. Germán Ave Lallemant. Pero no vayamos a reducirnos a una mera cuestión de acentuación histórica. Lo que este autor sostiene es que hubo un “hecho político” que concientemente cambió al­ go. realizó actos pú-. pero no puede decirse que hacia 1896 hubiera un cambio sustancial.DF Compressor Pro za bajo la hegemonía de Juan B. Según sea el punto de vista que adoptemos para analizar este proceso (marxista o revi­ sionista). tuvo relaciones con las autoridades. Justo y cambia su nombre por el de Partido Socialista. procurando remontar los efectos de la dis­ persión del núcleo marxista inicial y de la crisis de dicho año. Dicha entidad política tuvo programa. es8 . y que de él provienen las dos corrientes de interpreta­ ción del nacimiento3 . Es útil comenzar recordando estos detalles. blicos. produjo una prensa. tortuoso. El primer marxista con solidez teóricu y conocimiento del país. porque nos permiten ubicar la verdadera trascendencia de la formación del partido de la clase obrera en nuestro país. Sus efectivos no eran ni muchos ni excesivamente sólidos. lleno de zigzags.

la Agrupación Obrera existen­ te se convierte en Centro Socialista Obrero autodefiniéndose como “una asociación política cuyo programa es el del Partido Socialista Obrero de todas partes. co­ mienza su colaboración socialista Justo. Justo se preo­ cupaba por convencer e incorporar personalmente nue­ vos afiliados al movimiento socialista. 9 . en dicho periódico. aparece el periódico La Vanguardia. no del marxismo. que luego será el portavoz principal del Partido Socialista. Pues bien. proponiendo tareas sobre ella. en Buenos Aires. En marzo de 1892. que luego formaría bloque con Justo. El Obrero tuvo una segunda época.taba en San Luis. El socialista. órgano del Partido. llama a constituir el Partido Socialista Obrero. Juan B. A mediados del siguien­ te año. Justo da su primera conferencia en una en­ tidad socialista. El 14 de diciembre de este año —ya recordado— se forma la Agrupación Socialista. en la que empezó el retroceso del marxismo. con las modifi­ caciones que exijan las circunstancias”. alejado de la participación práctica. A mediados de 1894. El 7 de abril de 1874. resulta explícito que Justo habla desde dentro de-la Agrupación. En su grupo inicial figura Justo. Justo renueva su adhesión. continuador del órgano marxista El obrero. bajo la dirección de Esteban Jiménez. comenzaba a notarse la presencia de un núcleo de intelectuales. En cambio-. por lo que dice en dicho discurso. también por ese entonces. núcleo que el naciente parti­ do necesitaba urgentemente para salir del campo de los in­ tereses estrechos y a corto plazo de los obreros y adquirir una visión nacional de los problemas. Hay constancia expresa de que. Luego prosigue con otras conferencias. Sólo que el nuevo núcleo traía un peso hegemónico. en sustitución explícita de sus antecesores. sino del revisionismo.

En realidad se trata de la unifi­ cación orgánica de varias organizaciones (algunas bastante veteranas). En mayo de 1896 el Comité Ejecutivo convoca a un Congreso. hablando de Jus­ to: “por él súpose la insospechada existencia en Buenos Aires de un partido socialista (. A solicitud del diario La Prensa. el Partido con­ curre con su lista propia en la Capital Federal. el Partido estaba organizado y reconocido como tal. un acontemiento que debía ser uno más. muy importante desde luego. ante las elecciones. En marzo de 1896. La circular. El Partido. se reunirá en Buenos Aires el Congreso de los delegados del Partido Socialista Obrero.DF Compressor Pro En 1895 se incorpora José Ingenieros. co­ mo era de rigor en aquellos tiempos. . para ocuparse de la organización del Partido. se convierte en motivo de polémi­ cas históricas. A comienzos de 1896 dice La Nación. Pero entre 1894 y 1896 se había producido un cam­ bio. firmada por Justo. presidida por Justo. y de cuestiones económicas cuya discusión sea de 10 . Todo lo aportado demuestra que. El partido produce un Manifiesto programático y hace público su Comité Central. irá cambiando de nombre. y por re­ solución de la redacción de La Vanguardia. Ya era el Pattido Socialista Obrera Internacio­ nal. como el Centro Socialista Obrero. y pasa a llamarse Partido So­ cialista Obrero Argentino. para los usos de esa década. Por eso. La Convención resuelve la concurrencia a elecciones y designa un Comité Ejecutivo (que integra Justo). . Justo escribe un trabajo sobre “El socialismo en la República Argenti­ na”. El revisioniso podía asegurar su hegemonía.)”. sostiene que: “En los días 28 y 29 de junio del corriente año. que inte­ gran Justo y Lallemant. El 15 de octubre de dicho año efectúa su primera con­ vención.

lo que es correcto. hacer el Primer Congreso. Simplemente los dirigentes revisionistas se iban a ha­ cer los tontos una y otra vez. .interés general e inmediato para la clase trabajadora (. y se afirma que el socialismo fue fundado por el grupo de marxistas revolucionarios encabezados por Lallemant. . Es muy probable que este artículo ex­ prese una fundación: la del método maniobrero. Desde luego. Por eso pasó a hablarse del mismo como Primer Congreso. oblicuo. Ninguna palabra sobre fundación.4 En el fragor de esta polémica se ha concebido el libro que el lector tiene en sus manos. que se digan algunas palabras acerca de la influencia de la subjetividad en el tratamiento de las 11 . “Se puede decir (.. distraída­ mente. intrigante y de medias tintas que es propio del revisionis­ mo. en un libro colectivo de dirigentes socia­ listas. ignorando que había una po­ lémica abierta y diciendo. dicen “1896”. Este método prosiguió. hay quienes siguen ignorando la polémica explícita y. No se le re­ futaba. pues. Por ello tampoco se discutió en el Congreso proposición alguna sobre una fundación explícita. en el mismo momento de romperse entre marxistas y revisionistas en 1917. “ 1896”. Pero no podía fundar un Partido que ya existía. se insinúa. redac­ tar una declaración de principios más estable que las ante­ riores. cada vez que podían. . . Cuando —hacia 1970— se desentierra la polémica.)”. etc. o siguen dejando el asunto en la confusión. Por eso. Augusto Kühn podía se­ guir defendiendo. son hechos que indican que es un Congreso muy importante. Pero La Vanguardia del 27 de junio escribía: “Se puede decir que el congreso de mañana es el primero que celebra en el país la clase trabajadora (. .)” No se dice ni se deja de decir. Corresponde. que el Partido se había fundado en 1892.

Pero estos reflejos toman forma colectiva según los períodos históricos y las clases de que se trate. Un punto decisivo es no partir de esquemas preelaborados. y la investigación teórica forma parte de ella. Es claro que en toda investigación hay cosas por las que se pasa de largo. del abate Bossuet a Marx. Al respecto hay ya alguna experiencia en cuanto a escri­ bir la historia del movimiento obrero y de sus organizacio­ nes. para no hablar de las falsificacio­ nes concientes. adoptar. Nada hay en la mente que no tenga asidero en la reali­ dad material. Por eso. Es más: cometer errores es inevitable en la búsqueda de la verdad. el objeto de este libro no es lograr la per­ fección. analizar los hechos tal como se produjeron. Hay una compleja relación entre lo objetivo y lo subjeti­ vo. no garantiza contra todo error. Pero la exigencia de rigor y honestidad reduce el campo de las grandes equivocaciones. . experiencia que el autor tratará de tener en cuenta. preexistente. un punto de vista co­ rrecto. Por lo tanto. quien siempre sabrá la base teórica en que se apoya un escrito. Quien esto escribe tiene un punto de vista. siempre que respete rigurosamente la primacía de la lucha de clases y confronte sus propias con­ clusiones con las que proceden de la lucha por la produc­ ción y de los otros campos de la experimentación científi­ ca y técnica. en general. Sólo surgue ésta de una larga práctica. Pe­ ro. no escon­ der situaciones desagradables para el punto de vista adop­ tado por el historiador. que deben ser eliminadas de cuajo. comparte una teoría y no disimula que toma partido. sin verlas. abundan los escritores que han sostenido que tomar partido es la única forma de des­ cubrir la verdad.PDF Compressor Pro cosas objetivas. sino reducir al mínimo los inevitables errores. a la vez que la mejor forma de respetar al lector.

La labor del historiador significa juz­ gar. y negativas en otras. (A veces sucede que nadie era preferible a otro.Otro punto que tomaremos en consideración es que las opciones históricas fueron concretas. en tal caso se debe decirlo). Podemos decir también que el encadenamiento de los acontecimientos tiene que ayudar a interpretarlos. de escribir una historia del partido político obrero. en primer término. con lo dicho es suficiente. Se trata. unilateralmente. Se trata de las luchas y organizaciones 13 r . Ciertas actitudes son positivas —históricamente estudia­ das—en determinada situación. hay ya un problema de re­ solución más difícil. Polemizó o concordó Fulano con Mengano. Nunca es así y en los aciertos de hoy hay que buscar los lados flacos para encontrar las causas de los errores de mañana. Y así podríamos seguir. favorables y desfavorables. objetivas y subjetivas. Igualmente. que el autor sólo ha estudiado superficialmente y como com­ plemento. pero para el simple propósito de alertar al lector e invitarlo a compartir un método. Tampoco debe olividarse que la actuación humana tiene causas. Al mismo tiempo se trata de evitar pronunciarse en bloque. Adentrándonos en el tema. Por tanto hemos optado por hacer una breve referencia al marco histórico y acerca de la economía así como de las instituciones políticas y par­ tidos no comprendidos en el objeto del presente estudio. algunas palabras sobre los problemas es­ pecíficos de este trabajo. o viceversa. decir que tal o cual tendencia tenía más razón que la otra. juzgar al todo o nada. Para terminar. y no se puede inventar un tercer pesonaje inexistente. hemos optado por separar y simplificar las menciones a todo tipo de organización internacional.

ya que si bien están íntimamente ligados. será mencionado en el lugar que corresponda. va a resultar mu­ cho mejor invertir el criterio. se trata de temas diferentes. sindicatos. sus polémicas internas. en el caso argentino. Desde luego —en la medida de lo posible— tales luchas de líneas se tratan cro­ nológicamente. pasemos al tema. desechando el simple desarrollo cronológico. etc. Creemos que. no partidarias del proletariado.). Pero la base si­ gue siendo la historia general de la Argentina. que produce una acumula­ ción de datos sin llevar a ningún lado. Sobre el método para exponer la historia. pero lo liaremos con la máxima economía de esfuerzos. En algunos trabajos históricos se ha arrancado de los problemas pro­ pios de la construcción del partido. Como es obvio. 14 . algún acontecimiento con enver­ gadura propia. aunque en algún caso hemos tenido que ir un tiempo atrás o adelante. arrancar de los períodos his­ tóricos que ha vivido el país (y el mundo. por consiguien­ te). Otro punto nada fácil es la periodización. Además. para mostrar lo específico.Compressor Pro (huelgas. del que no conocemos las repercusiones in­ ternas. hemos preferi­ do tomar las principales luchas de líneas. no podemos dejar de referirnos a ellas. Hechas las explicaciones previas. etc.

21 0 . Buenos Aires... 2 Ibidem. sobre todo. Justo y las luchas sociales en la Argen­ tina. Los marxistas argentinos del 9 0 . desde luego. Ed.NOTAS 1 Augusto Kühn: “Los comienzos de la lucha proletaria y socia­ lista en Buenos Aires”. Córdoba. Igualmente pueden verse las fechas de funda­ ción en Dardo Cúneo: Juan B. desde diversas posiciones ideológicas con los libros siguientes: . L. Si'este libro volviese a ser escrito. Alpe. en 1917). Ed. En Almanaque de trabajo para 1978. pág. Rosso y Cía. hay desarrollo y cambio en los puntos de vista de la corriente en que se sustentaba este libro. Pa­ sado y Presente. impresores (seguramente editado en Buenos Aires. considera que no debe desperdiciar fuerzas en ajustes que no alteran lo central y que. muchos cambios menores. Fuera de las inevitables erratas. 4 Así sucede. Pero luego de releerlo atentamente le parece que mantiene una vi­ gencia esencial. 76 y 116. págs. J . por otra parte procurará exponer en las páginas siguientes. quien esto escribe. passim. hay nuevas informaciones para tomar en cuenta. Por tanto. cambios y desa­ rrollos que son profundos para el autor en su propio pensamiento. el autor introduciría. Pero. 3 Todos los datos sobre este tema han sido analizados hace una década en José Ratzer.

en su extensa consideración del problema nacional. En la práctica la deforma y borra totalmente su lucha concreta contra el re­ visionismo en la Argentina. El autor. El autor cita al comienzo varias veces a Los marxistas del 90. 1972. ed. autor de una extensa “Introducción”. Anteo. La Plata. Eudeba. 16 . Buenos Aires. ed. para luego omitir. — Julio Godio: El movimiento obrero y la cuestión nacional. 1974. Erasmo. toda referencia a la posición de Lallemant y sus com­ pañeros. en apariencia comparte la reivindicación de Lallemant y los marxistas. en 2 *. —Norberto Galasso: Manuel Ligarte.PDF Compressor Pro — Germán Ave Lallemant: La clase obrera y el nacimiento del marxismo en la Argentina. 1973. Quien aquí deja el asunto en la confusión es Leonardo Paso.

Si una palabra puede definirlos es el calificati­ vo de “doctrinarios”. Ello responde casi obligatoriamente a las primerísimas etapas de todo movimiento obrero. el crecimiento del movimiento socialdemócrata eu­ ropeo. negativos. la persistencia de ciertos fenómenos. etc. nos obligan a plantear de entrada un problema serio: la posibilidad de existencia de un movimiento obrero inde­ pendiente está condicionada negativamente por la falta de comprensión de las características estructurales reales. abanderados de las rea­ lizaciones de la clase obrera internacional (la Comuna de París. En realidad.). . a lo largo de un período muy prolongado (o el encadenamiento de fenómenos simi­ lares).I. pero en el caso de nuestro país. tanto políticos como otros. La integración o no integración de las leyes generales del marxismo con la revolución en la Argentina responde a va­ 17 . esos primeros grupos fueron más que nada propagándistas de las teorías socialistas.LA “PREHISTORIA” Hay numerosos antecedentes del movimiento obrero en nuestro país1. difusores de los grandes maestros de la clase obrera.

favorables y desfavora­ bles.PDF Compressor Pro rias causas. los aspectos no especificamente feudales del régimen semifeudal imperante permiten que éste perdu­ 18 . Es un feudalismo que se demora (en especial debemos llamar la atención sobre su prolongación despues de Mayo. La modalidad feudal del virreinato del Río de la Plata acarrea algunos problemas3 .y por consecuencia. repetimos. Es precisamente en los ras­ gos no específicamente feudales de dicha formación econó­ mico-social (entre los cuales la creciente vinculación con el mercado mundial capitalista) y en otros rasgos que eran ca­ racterísticos de la sociedad feudal pero que por su dialécti­ ca interna pudieron entrar. objetivas y subjetivas. la falta de exten­ sión del movimiento obrero a los países coloniales. que pueden encontrarse las raíces de posteriores dificulta­ des e impedimentos para asentar un desarrollo capitalista autónomo. Por otra parte. distorsionando o ahogando las mejores manifestaciones de conciencia nacional burguesa. con Rosas como exponente máximo). Ello implica trabas de todo tipo para la unificación nacional y por tanto lastra a las principales corrientes político-ideológicas en disputa. Ampliemos un poco lo dicho. en un momento dado. Africa y América Latina2 . a actuar como disolventes de ella (en particular el papel y el pode­ río del capital mercantil). semicoloniales y dependientes de Asia. es en dichos rasgos. al imperialismo. Era virtualmente imposible por entonces elaborar una teoría más o menos amplia de liberación nacional en di­ chos países a la luz del marxismo. En primer término tenemos la ausencia de experiencia mundial con respecto al pasaje del capitalismo premonopolista.

y el secundario. y ello se da en escala mundial. Ello pudo verse con cierta claridad haciendo el paralelo con dos casos de países latinoamerica­ nos que llegaron a su independencia política tardíamente y con un desarrollo capitalista comparativamente menor que el nuestro. mientras muestran que ya están advertidas del surgimiento del peligro proletario. crónica que destacaba el papel de Marx en el despertar del movimiento obrero. A partir de la oleada revolucionario de 1848 en Europa. que son las fricciones). e incluso de pre­ sentar formas nacionalistas de contenido reformista pro­ fundo. ya en 1888 escribía una crónica de un mitin proletario en Es­ tados Unidos. El fenómeno es tanto más visi­ ble cuanto mayor desarrollo toman las fuerzas burguesas. amigo personal y compañero de lucha de Martí. tres décadas des­ pués (y esto coincide con la caída de Rosas) despliegan sus costados blandos. esporádico. Dicho en otros términos: las mismas fuerzas burguesas que hacia 1810 pudieron en nuestro país mostrarse revolucio­ narias. pa­ ra convertirse posteriormente en fundador del Partido Co­ 19 . consecuente hasta el fin de sus días y que Carlos Baliño. por causas que aquí no es el caso deta­ llar4 . prosiguiera en una actitud revolucionaria. jacobinas. continuador de Martí. el procer indiscutido.re en connivencia con alguna de las potencias capitalistas en expansión en Europa. en su lucha antifeudal. que es la aso­ ciación. José Martí. conciliadores con las fuerzas retrógradas. la burguesía nacional abdica tempranamente de su papel revolucionario sin dejar de resistir. En tercer lugar. la burguesía se muestra temerosa del asalto proletario. se hiciera propagandista y organizador socialista. Por ello no es casual que Maceo. En Cuba. (La alianza duradera y los conflic­ tos esporádicos con Inglaterra y Francia demuestran los dos aspectos de esta relación: el dominante.

que a veces traducen auténticas pero ineficaces buenas intenciones. De hecho quedaban posterga­ das. sino también las de algunos sectores de oligarquías provincianas. el exterminio de masas importantes de indígenas. pero distorsionada y atrasada no sólo en su desarrollo 20 . En la realidad se conformó un sistema económico de­ pendiente de Gran Bretaña. El símbolo práctico del sistema impe­ rante fue la red ferroviaria. así como amplias ma­ sas pequeñoburguesas. en la Ar­ gentina va dándose un desarrollo capitalista (en ciertos as­ pectos parecido al prusiano) que no rompe revolucionaria­ mente con las trabas feudales o semifeudales sino que con­ ciba y transa con ellas. “paz y administración” . en beneficio de la alianza en­ tre el imperiaüsmo de dicho origen y las fracciones hegemónicas de terratenientes. dificultados en su desarrollo o consoli­ dación. este mismo desarrollo permite un tono “modernista” del que hacen gala sectores importan­ tes de las clases dominantes. Simultáneamente el federalismo iba perdiendo sus bases económicas. parece que hubo una difusión bastante amplia de ideas socialistas y comunistas utópicas. abanico que se cerraba en el puerto de Buenos Aires. pre-marxistas. por otra parte. Se fueron acuñando los lemas que correspondieron a este período: “civilización o barbarie” . aunque ello no acele­ ró la fundación del movimiento socialista en dicho país6 . se van dorando cón cul­ tas y atractivas consignas. e igualmente los embriones de la burguesía nacional. red cuya propiedad quedó casi ex­ clusivamente en manos inglesas. los eslabones de la dependencia ante el capital inglés. Como resultado de estos complejos fenómenos. “gobernar es poblar” .PDF Compressor Pro munista de Cubas . En el Brasil. La no resolución del problema del latifundio —en realidad todo lo contrario—. Se constituyó una nación. no sólo las aspiraciones de las grandes masas popula­ res —nativas y extranjeras—. etc. sí.

sino también en su propia integración nacio­ nal. tiene durante décadas un origen predominantemente mi­ gratorio. Pero al mismo tiempo dicha clase obrera. . y subyaciendo en las diversas posiciones el de qué clase iba a hegemonizar dicho proceso./” 7.económico. en 1885 delegó en una comisión la preparación del informe sobre los nuevos planes de enseñanza secundarias. agraria y anti-imperialista. En segundo lugar hay una dificultad particular de 'a Ar­ gentina: país dependiente. Es esto un tremendo obstáculo para la integración de las leyes generales del marxismo con la revolución en nuestra patria. Apareció con fuerza el problema de lograr la for­ mación de una nacionalidad. Por tanto. . Consistió especialmente de inmigración eu­ ropea8 . fuerza productiva determinante en el país. Esta referencia nos lleva hacia otro tema especial de nuestra conformación nacional. En dicho in­ forme aparecen expresiones como: / . muy lentamente va predominando dentro de dicha dependencia el modo de producción capi­ talista. . La oligarquía en el poder. . . . / ”. con lo que la clase obrera llega a colocarse como fuerza motriz fundamental de la revolución democráticopopular. La lucha por la hegemonía se dio en el plano económico 21 . Se trata del aflujo inmigra­ torio masivo. atado a la estructura fei’. / nuestro país po­ see ya dentro de sí un gran número de extranjeros que tra­ tan de perturbar sus tradiciones y hasta su credo político entre sus hijos. Instaba además a preser­ var las instituciones “de las degeneraciones o modificacio­ nes que las corrientes inmigratorias podían imponer­ les/. la formación de una conciencia nacional sigue caminos muy propios.dal he­ redada del virreinato. con el peligro para nuestras instituciones y para el elemento nativo / .

Además. con lo que se coartaban las posibilidades del partido proletario para la ardua lucha por la liberación na­ cional. en el plano teórico-ideológico9 . los de capitalistas urbanos en la Unión In­ dustrial y. más tarde. que tendían a favorecer el desarrollo del partido de la clase obrera y sus luchas. mientras la incipiente organización estudiantil co­ bra vuelo con la Federación Universitaria a partir de la Re­ forma de 1918). aparecen determinados factores positivos. “docente”. tanto como el de sus mo­ das efímeras. en la formación de dicha conciencia nacional. En realidad. había bases objetivas para una tendencia a transformar la. único camino practicable en nuestro país para la li­ beración social. Este peso de las corrientes profundas de Europa. teñía de superficialidad los análisis que nece­ sariamente debieron hacerse de una realidad tan rica y ori­ ginal. En la vertiente opuesta. En pocas palabras.política proletaria en acción “educativa”. así como la consolidación de la alianza conservado­ ra y los cambios que en ella se dan. en lugar de sumergir al naciente movi­ miento obrero en la pujante e “impura” lucha nacional y democrática. 22 . entra a jugar otro elemento: toda la dependencia estructu­ ral llevaba las ideologías hacia modalidades europeístas. los de chacareros en la Federación Agraria. el revisionismo en ascenso buscó por todos los medios preservar una sediciente pureza. los de grandes terratenientes en la Sociedad Ru­ ral Argentina. en el plano político. con el gran tema del fraude y el voto popular. y desde luego. a partir de la aparición de la UCR y el PS. impedir lo que se veía como contaminación con la “política criolla”. en detrimento de un mayor conocimiento y —menos aun—de una mayor comunidad Latinoamericana.PDF Compressor Pro (concentrándose los intereses proletarios en los nacientes sindicatos.

Hubo un desarrollo capitalista relativamente importante. Se entiende que cuando hablamos de tal desarro­ llo capitalista tenemos en cuenta: a) el marco feudal o semifeudal que lo constriñó y retrazó durante décadas. un tópico que vimos como factor desfavorable.10 Acorde con este grado de evolución del capitalismo. favorable. cuna de la acción proletaria y del marxismo. sobre todo con cier­ tos embriones más o menos tempranos de crecimiento in­ dustrial. su teoría científica y sus grandes debates. de­ formándolo y haciéndolo dependiente como resultado fi­ nal: b) que el íivel que nos interesa destacar lo es compara­ tivamente a otros países dependientes de Asia y Africa y muy especialmente de América latina. tanto en la ciudad como en el campo. que era el establecimiento de múltiples lazos y formas de comunicación con el movimiento obrero y socia­ lista en aquél continente. Por fin. el aspecto que analizaremos asume el carácter domi­ nante o de subordinado en cada país y en cada período11. En un medio acostumbra'1j a la explotación brutal y a los usos pseudo-paternalistes de los terratenientes. la dependencia de Europa. 23 . hay una aparición más o menos temprana de la clase obrera. incluílos que dan Bernstein (desarrollando el revisionismo) y Lenin. presentaba también otro aspec­ to. De acuerdo principalmente con la dinámica interna de cada país. para poder entender mejor las bases de surgimiento del movimiento obrero ar­ gentino. la aparición de las organizaciones proletarias provocó vivas reacciones y —como era lógico—fortaleció el sentimiento de solidaridad entre quienes resultaban así re­ chazados. en su vuelta a los principios revolucionarios y en el análisis del imperialismo y la revolución proletaria. lo que incluye una ruptura con las formas de los “greirios” artesanales del Medioevo.

con la revolución que las trabas expecíficas. .PDF Compressor Pro El naciente partido de la clase obrera argentina tenía an­ te sí una tarea que consiste en la realización de la más uni­ versal de las leyes del socialismo científico: integrar las le­ yes del marxismo-leninismo con la realidad nacional. peculiares. de nues­ tro país. Có­ mo supo lograrlo o cómo no pudo hacerlo será el motivo principal de este trabajo. hacían surgir de las grandes masas explotadas.

3 La discusión sobre las peculiaridades del feudalismo en estas tie­ rras puede encontrarse. 1977. cit.NOTAS DEL CAPITULO I 1 Para un primer Ob. perfeccionado en Normandía por los conquistadores 25 . passim. Ediciones de Mayo. el propio Engels insistía en que el historiador no debía enmarañarse en la supuesta “pureza” de las definiciones. y —por el contrario— ir a fondo en el estudio de la realidad.. analizada exhaustivamente en Rosendo Irusta: Sobre el modo de producción dominante en el Virreina­ to del Río de la Plata. lo fundamental. de Edirial Progreso de Buenos Aires. adulteradas. Buenos Aires. lo característico: “ ¿Acaso correspon­ dió el feudalismo a su concepto? Fundado en el reino de los francos occidentales. para ver en ella lo dominante. Po­ demos agregar a nuestro turno. (Hay múltiples ediciones castellanas del Manifiesto y todas. Marx y Engels dicen: “Cuán reducido era el terreno de acción del movimiento proletario en aquel entonces (diciembre de 1847) lo demuestra mejor que nada el último capítulo del Manifies­ to: “Actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de oposi­ ción en los diferentes países”. salvo las más recientes. tienen aproximadamente el mismo texto. resumen puede consultarse José Ratzer: 2 En el prefacio a la edición rusa de 1882 del Manifiesto del Parti­ do Comunista. que en uno de sus últimos escritos. de los conceptos.

ed. ¿Fue entonces este or­ den una ficción porque alcanzó una existencia efímera. no­ viembre-diciembre de 1960. Engels: Correspondencia. ed. sociedad de masas. Jerusalém. cap. 6 Véase (Luis Alberto) Monis Bandeira. Una discusión importante 26 . 1947. impulso que proseguirá sin duda con el trabajo de Eugenio Gastiazoro: Introducción al análisis económico-social de la historia argentina. continuada su formación por los normandos franceses en Inglaterra y en Italia meridional. citado en Berta Perelstein: Positivismo y antipositivismo en la Argentina. Civilizado Brasileira. en Nueva Era. La autora resalta que no obstante el contenido chauvinista (qui­ zás debería decir como causa de tal contenido). pág. en Palestina y aún esto casi exclusivamente sobre el papel?” (C. Bue­ nos Aires. 7 88.PDF Compressor Pro noruegos. Procyon. Paul Groussac y Adolfo van Gelderen. 540-541). s Véase V. Buenos Aires.F. Río de Ja ­ neiro. Otras referencias en Varios Autores: Argentina. Problemas. Véase Víctor Alba: Historia del Movimiento Obrero en Amé­ rica Latina. 4 La comprensión de la historia argentina. . Buenos Aires. Eudeba. 1). cit. Libreros Mejicanos Unidos.. 1903. 1980. año XII. ed. núm. pág. 8 Un estudio discriminado de las tasas inmigratorias puede verse en Alfonso Amolds: Geografía Económica Argentina. pág. Andrade: 0 Ano vermelho. 16. 1965. . 7 Antecedentes sobre enseñanza secundaria y normal. en la referida co­ misión participaban tres extranjeros: José María Torres. 1967. Clovis Meló y A. Kapelusz. ed. ha cobrado nuevo impulso con la apari­ ción del libro de Rosendo Irusta: 0 6 . que en las /Issises de Jérusalem dejó la más clásica expresión de origen feudal. ed. 1963. Buenos Aires. Marx y F. Agora. en el reino de un día. se aproximó más a su concepto en . 1952. México. pág. Ermolaev: “Surgimiento de las primeras organiza­ ciones obreras” . 72 ss. “Los inmigrantes en el sistema ocupacional”. carente de un análisis marxista durante décadas. 10. Buenos Aires. en su com­ pleta forma clásica.T. Buenos Aires.

D . Universidad Nacional de gración masiva en Argentina. Buenos Aires. Buenos Aires. 1965.sobré el problema racial en la Argentina se encuentra en las /le tas del Primer Congreso contra el Racismo y el Antisemitismo. 1933.. 1870-1910. El primero apareció en 1960. 1968. Buenos Aires. Pasado y Pre­ sente. Sociedad Luz. Celia Durruty: Clase obrera y peronismo.. Buenos Aires. Imprenta La Van­ guardia. Buenos Aires. Córdoba. 1971. Su gé­ nesis y desarrollo. Víctor Alba: Historia del movimiento obrero en Améri­ ca Latina. apareció post mortem en 1970. 1969. Adrián Patroni: Los trabajadores en la Argentina. Sebastián Marotta: El movimiento sindical argentino. Libreros Americanos Reunidos. ed. Bueno6 27 . 1938. 1964. cit. Nervio. el tercero. f Juan Bialet Massé: El estado de la clase obrera argentina a comienzos del siglo. José Panettieri: Los trabajadores en tiempos de la inmigra­ ción masiva en Argentina. ideología y trayectoria. Programa. el segundo en 1961. Buenos Aires. Al­ manaque del trabajo para 1918. 9 Elementos para la historia de dichos conflictos sociales y de las respectivas organizaciones pueden encontrarse en: Diego Abad de Santillán: La FORA. Lacio. Universidad Nacional de La Plata.F. ed. Jacinto Oddone: Gremialismo proletario argentino. no hubo cuarto tomo de la Historia. con escritos de Augusto Kühn. y el cuarto tomo del libro recopila los homena­ jes de diversas tendencias a) autor. La Vanguardia. Liberal: Culminación del sindicalismo argentino. Giménez: Páginas de historia del movimiento so­ cial en la República Argentina. Esta obra fue planeada en cuatro tomos. ed. México. Angel M. 1949. 1952. José R. 1927. 1870-1910. Alfredo López: Historia del movimiento social y de la cla­ se obrera argentina. que así concluye en 1935. Córdoba. publica­ do por el Comité Argentino contra el Racismo y el Antisemitismo. ed. por ed. ed. Calomino.

reunidos y publicados en Buenos Aires. D . París.. José Ratzer: Ob. Serafino Romualdi: Presidentes y trabajadores. Memorias de un embajador sindicalista en América Latina. Lastarria: La América. En dicho articulo. 1861. Libreros Ameri­ canos Reunidos. Gante. Buenos Aires. pág. 1898. Buenos Aires. 1964. I a ed. Buenos Aires. Agustín Alvarez: South América. 1970. en Argentina en marcha.■3 a ed. Buenos Aires.. 223 ss. 1 8 9 4 . 1904. (el mismo autor): Bases y comentarios de la Constitución Ar­ gentina.. cit. J . V. ^ (el mismo autor): Vida del Chacho.f. Buenos Aires. 1 928. Nueva York. (el mismo autor): Organización política y económica de la Con­ federación Argentina. Ella es: J .PDF Compressor Pro Aires. José Ingenieros: Introducción a la obra de C. Carlos Octavio Bunge: Nuestra América. Galerna. Bunge. 1 8 6 7 . ensayo de psicología polí­ tica. París. 1 8 4 6 . I. 1918. Buenos Aires. ensayo de psicología social. (el mismo autor): Conflictos y armonías de las razas en Améri­ ca. artículos de diario de 1852 a 1883. hasta 1919. Domingo Faustino Sarmiento: Civilización y Barbarie. publicado por la Comisión Nacional de Cooperación Intelectual. 1895. (el mismo autor)'. Bezanzon. además. Hobart Spalding: La clase trabajadora argentina (Documen­ tos para su historia — 1890-1912). O. ed. San­ tiago de Chile. política.. (el mismo autor): Adonde vamos. México. Véase también la referencia a bibliografía sobre los partidos obreros en este escrito. 1858. 1883. M. Juan Bautista Alberdi: Estudios Económicos.Condición del extranjero en América. 1868. 1918. s.F. Un enfoque burgués muy interesante de la cuestión racial pue­ de consultarse en José Imbelloni: “La formación racial argen­ tina'’'. Samper: Ensayo sobre las revoluciones políticas y la condición social de las Repúblicas Colombianas. 28 . 1856. Buenos Aires. t. 1894. se da la bibliografía básica sobre el tema.

Bruselas. Raigal. Nos cabría agregar los autores que. 29 . dependencia y estructura de clases. etc. los del grupo socialista del Worwaerts con la socialdemocracia alemana. ed. Bue­ nos Aires. Ortiz: Historia Económica de la Argentina. la prolongada estadía entre nosotros de los anar­ quistas Errico Malatesta y Pietro Gori. Pueblo. sustentan lo que se llama el “nacionalis­ mo argentino”. 1 900. Dardo Cúneo: Op. Buenos Aires. Justo de los principales líderes de la socialdemocracia europea a principio del siglo. García Calderón: Las democracias latinas de América. (el mismo autor): La herencia moral hispano-americana. Eugenio Gastiazoro: Argentina hoy. 1913.(el mismo autor): La transformación de las razas en América.. Juan Agustín García: La Ciudad Indiana. Leipzig. 1919. 1912. Buenos Aires. 1955 (dos tomos). digámoslo así. deben computarse los contactos de Raymundo Wilmart con Engels. 1975. Con los autores arriba mencionados puede cubrirse. ed. la etapa fundacional de las corrientes nacionalistas. 1908. con posterioridad a la Primera Guerra Mun­ dial y a la revolución rusa. Roberto Levillier: Orígenes argentinos. el conocimiento directo de Juan B. Buenos Aires. 11 En el caso argentino. Latifundio. F . (Véase: José Ratzer: Op. cit. cit. 10 Al respecto pueden consultarse: Ricardo M.

. ■ . .PDF Compressor Pro ' ■ . ■ . .

burguesa por los intereses ante los que se inclina. . se caracteriza por una persistente desviación política que tien­ de a convertir al Partido en una fuerza liberal-burguesa. La primera lucha entrp marxistas--revolucionarios y re­ formistas cubre hasta 1896 y culmina con el triunfo de los revisionistas encabezados por Juan B. Justo1.II.LOS MARXISTAS Y LOS REVISIONISTAS En el seno del Partido Socialista. El revisionismo. y aun más luego de la conso­ lidación del grupo justista en su dirección. desde 1892 hasta 1917 se produjeron cuatro grandes luchas de líneas. y referido al período de vigencia del Partido Socialista (ya veremos que el revi­ sionismo en el Partido Comunista es una cosa diferente). Como se ha dicho repetidas veces. por la época de for­ mación del Partido Socialista. en nuestro país. la fuerza motriz 31 . li­ beral por las corrientes históricas con las que entronca y por las posiciones que asume. de contenido reformista y que alzan banderas nacionalistas. siendo de señalar que —rasgo espe­ cial de nuestro país—la combinación liberal-burguesa resul­ ta en conciliación o apoyo a los terratenientes überales y oposición a las fuprzas de burguesía nacional.

o todo por el carácter marcadamente antilatifundista y anti­ imperialista que aquélla debía tener. O sea que debe atenerse a las reglas de juego. el bri­ tánico. está au­ sente de sus análisis. “Qué hacer. para vigorizar nuestra vida política? “El medio no consiste en darse tal o cual denominación de partido. de algo muy distinto de lo que hoy lla­ man así”. Esto se tradujo en el me­ canismo electoral. como clave de nuestra época. En la práctica. busca el empalme y la benevolencia del imperialismo entonces dominante. a lo más tratar de modificarlas “adecuada­ mente” b) objetivamente. en el desprecio por la “política” crio­ lla y por los “partidos inorgánicos”. /Los capitalistas/ “tendrán que justificar de otro modo su si­ tuación privilegiada y su título de clase ‘dirigente’ y ocu­ parse de ‘política’. sino en enseñar al pueblo trabajador a pedir las reformas que han de aumentar su bienestar mensurable y en prepararlo para sostenerlas en la lucha política”.2 He aquí algunas características salientes de la política predicada por Justo: a) la misión del proletariado es “pedir”. que fundamentalmente tendió a restar votos y bancas a los radicales. en concreto y en relación con 32 a ser la . c) el imperialismo. el liberalismo galopan­ te de Justo no le impide sostener determinadas posiciones nacionalistas burguesas que. En el Partido Socialis­ ta se impuso el menosprecio por la “política criolla”.3 d) acerca de la cuestión nacional. arrancar revolucionariamente. no imponer. se sientan las bases pa­ ra combatir al yrigoyenismo (más tarde el peronismo) y pa­ ra hacer de “oposición de su majestad” frente a los secto­ res liberales del conservadorismo. pues.

entre tanto. un fá­ cil blanco que Marx y Engels ofrecen a la crítica. Hay que decir. “Pero. blanco singularmente tentador. podemos dete­ nernos un poco en las bases teóricas del revisionismo de Justo. caracterís­ ticos de la acción socialista predominante. A partir de estos puntos salientes en política. “Dándonos la idea clara y general de la evolución. al menos. He tomado al­ gunas de las obras de los filósofos alemanes y he tenido que dejarlas de lado. la lucha contra el latifundio se bo­ rra o se convierte en una “corrección de excesos”. e) en cuanto a la cuestión agraria. desde el comienzo estaban los elementos fundamentales que caracterizan a toda revisión del marxismo: 1) Oposi­ ción al materialismo dialéctico: “Al parecer como ascen­ diente espiritual del movimiento proletario de aquel país. De todas maneras. no lo es. sobre todo.el punto anterior. ¿es la filosofía alemana un venero mental accesi­ ble a todos? Para mí. que en muchos aspectos el revisionismo de Juan B. al considerar que en el campo estaban plenamente implantadas las relaciones de producción capitalistas. Justo y su gru­ po no se había desarrollado hasta adquirir el amplio vuelo que cobró un par de décadas más tarde. en homenaje a la verdad histórica. con un sentimiento de fatigante vacío “Su designación de ‘materialistas’ es. so pena de no entender a fondo el pro­ ceso histórico que ellos propulsan y los arrastra”. se enfilan especialmente contra el impe­ rialismo de Estados Unidos. pues a la consideración de todos los pueblos que estarían obligados a penetrarla y au­ torizados a juzgarla. la filosofía alemana se impone. para los que prefieren adormecerse con otro rótulo filosófico”. la ciencia nos ha libra­ do de la deslumbrante e impenetrable dialéctica con que 33 / .

el socialismo para ser genuino tiene que ser ingenuo. mirábase el gremialismo proletario como un simple campo de propaganda y se mostraba por la cooperación libre el más equivocado desdén” 7. 3) Oposición a la revolución y a la lucha revolucionaria. sus promotores exageraron la importancia del gobierno y de la ley. Como era de esperarse. Un indicio de estas resistencias lo dan los artículos de Lallemante en Die Neue Zeit. este revisionismo del marxismo convirtió la acción práctica del grupo hegemónico del Partido Socia­ lista en un acuerdo —a veces velado. no desapareció totalmente la re­ sistencia del núcleo marxista. para ser consciente tiene que ser vulgar”s . como dice el diccionario. Mientras se teorizaba sobre la próxima ‘dictadura del proletariado’. sustituidas por el evolucionismo y las reformas: “Al acen­ tuar la necesidad de la acción política del proletariado. dicha teoría “es una ingeniosa alegoría” 6 . Por otra parte. o sea con la alianza de clases dominante en el poder. piedra an­ gular de la teoría marxista: Para Justo. Así podemos encontrar referencias como: “La acción socialista se desa34 . 2) Descalificación de la teoría de la plusvalía. otras no tanto— con sectores de la oligarquía terrateniente y del imperialismo británico. resistencia que prosiguió de diversas formas y culminó con la adhesión de la casi totali­ dad de sus integrantes al Partido Comunista. o sea. una “ficción que presenta un objeto al espíritu de modo que despierte el pensamiento de otro objeto”. después de 1918. la revista socialista antirrevi­ sionista alemana que dirigía Karl Kautsky. y se mostraron indiferentes u hostiles a otras activida­ des populares fundamentales.P DF Qs9)ffiJ?ba^füo?ofía” “Movimiento popular y científi­ co.

”9 Tampoco le impedía observar seriamente los pasos de Palacios en Diputados.”8 Sin embargo. probablemente para no perjudicar a la editorial. y en menor medida ex­ tranjeros. compañeros alemanes han combatido contra este absurdo. Esto le ha reportado pocas simpatías 35 .ales. dado que La Vanguardia socialista en idioma español no admite discusión sobre este asunto.”10 Pero el revisionismo avanzaba y Lallemant lo marca a fuego: “ Por supuesto. . en el terreno práctico. Se incluyen frecuentemente tra­ ducciones de artículos de Ferri y de Loria sin el menor criterio selectivo. En la mis­ ma se adjudica a Marx la teoría del ‘plus-sueldo’. Los jefes han pasado casi sin excepción al campo de Turati.I rrolla. son argentinos de nacimiento. Palacios interpeló al ministerio del inte­ rior: “Esta interpelación le ha conferido al diputado socia­ lista una inmensa popularidad /. el reducido partido socialista tam­ bién ha sufrido gravemente /por la represión gubernamen­ tal/. . por lo cual el consumidor paga al empresario’. en forma satisfactoria. En el Vorwárts. Con motivo de la represión del 1° de mayo. Distinas son las cosas cuando se trata de la instrucción teórica le ios miembros /. el tono intransigente de la crítica no le impedía reconocer que había una necesidad urgente de conquistar cuadros dirigentes arraigados en lo nacional: “Lo satisfactorio en el movimiento local es el he­ cho de que los que más activamente participan en la agita­ ción. . /.11 tal como se manifestó ya tan llama­ tivamente en el Congreso de Amsterdan /de la Segunda In­ ternacional. La misma editorial publicó también la obrita de un jstudiante que rebosa de ignorancia y absurdos.. / Una editorial regida por compañeos ha hecho una traducción española del libro de Ferri Socialismo y ciencia positiva. 1904/. si bien su actuación difícilmente pueda ser más tran­ quila y cautelosa. la biblia de los socialistas lo.

con pocas excepciones. hay una caracterización general del movimiento obrero argenti­ no: “La mayoría de estos obreros no se encuentran aún or­ ganizados y los que sí están organizados se hallan divididos en dos asociaciones que se combaten entre sí: la Federa­ ción Obrera. permanecen ajenos al socialis­ mo. .12 Por fin en el último artículo conocido de Lallemant. por el contrario. lo que quedaba del núcleo marxista fundador del socialismo peleaba. no sabe qué es lo que significa el anarquismo /. surgen otros episodios de la lucha de tendencias. en el interior del Partido Socialista. esta última con muchos partidarios de ex­ tracción radical pequeñoburguesa”. incluso en gran parte ocupan una posición hostil fren­ te al mismo. y los elementos propulsores del partido socia­ lista son ideólogos burgueses que no están dispuestos a cru­ zar un determinado Rubicói^. si bien difícilmente se pue­ de hablar de un perjuicio concreto. cuya mayor parte.C O obreros locales. tienen hoy día una cantidad considerable de partidarios. Pero. “Los anarquistas. . y la Unión Obrera. como podía y cómo le daban sus me­ dios.13 Así. contra el revisionismo. en realidad no pueden estar dispuestos a hacerlo”. sin embargo. Porque nuestros obre­ ros. socialis­ ta revisionista. /”. entretanto. 36 . anarcosindicalista.

el 18 de junio de 1898. 122. cit. co37 . pág. ed. Anteo. 4 4 0 ss. sin tratar seria­ mente su posición de fondo sobre el imperialismo británico.. Buenos Aires. 1974. En ambos casos se mencionan po­ siciones de Justo contra el imperialismo yanqui. sin indicación de edi­ torial ni fecha de edición (según los avisos aparecidos en la revista Todo es historia se trata de Editorial Koningam. cit. Justo: Socialismo. pág. 2 Juan B. y Emilio Corbiere: 0 6 . La Vanguardia. Hay una refutación desde las posiciones de la socialdemocracia reformista de Emilio J . ed. cit. y en 1915 por la librería de La Vanguardia. “La teoría científica de la his­ toria y la política argentina”. 3 Se ha intentado presentar a Justo como antiimperialista. Socialismo e imperialismo. Se trata de una conferencia dada en el Ate­ neo de Buenos Aires. 1974) y un inten­ to de falsear la valoración del grupo marxista inicial en la intro­ ducción de Leonardo Paso a La clase obrera y el nacimiento del marxismo en la Argentina. Justo.NOTAS DEL CAPITULO II 1 Véase José Ratzer: 0 6 . Según Dar­ do Cúneo: 0 6 . Corbiére: Juan B. 31 y 30. editada ese afio por Lajuane. es­ pecialmente en Dardo Cúneo: 0 6 . 4 Juan B. ed. La Vanguardia. 21 ss. págs. c i t . es un trabajo para el diario La Pren­ sa. pág.. 1920. Justo: El ‘realismo ingenuo”. Buenos Aires.

pág. 6 8 ss.PDF Compressor Pro 1 lección El Pequeño Libro Socialista. Buenos Aires. Su mayor desgracia es que no rompió con los mencheviques y los reformistas antes de la guerra. pero pro­ fundamente reformista. Podemos decir de paso. (V. Justo: Teoría y práctica de la historia. Lolito y Barberis. 10 Ibídem. 430. que la deno­ minación de “realismo ingenuo” fu^j acuñada por los empiriocriticistas. págs. Ya formada la Internacional Comunista.1. traducido de Die Neue Zeit. t. pág. Buenos Aires. traducido de Die Neue Zeit. 8 Germán A. 4. . 4 57 y 458. Cartago. Buenos Aires. pág. 20 1 . 1895-1896. págs. Anteo. 1.) El partido italiano no fue nunca (durante la Segunda Internacional) au­ ténticamente revolucionario. 166 y 167. en Obras Completas. 225. I. Lallemant: La clase obrera y el nacimiento del marxismo en la Argentina. pág. y que és­ tos últimos continuaron en el seno del partido”. de línea zigzagueante. 184. pág.1. en Obras Completas. ed. 7 Ibídem. Véase V J . 1903-1904. págs. 1960. 32. 38 . Edi­ torial Cartagtí. 1947. Lenin: “Dis­ curso sobre el problema italiano” (III Congreso de la Internacional Comunista. con quienes debatió Lenin a principios de siglo. t. (Este escrito se publicó inicialmente en 1903 y ha sido objeto de re­ petidas ediciones). 18. ed. 1974. 24 y 29. pág. Bueno6 Aires. julio de 1921). Bue­ nos Aires. 9 Ibídem. 5 Ibídem. traducido de Die Neue Zeit. 1909. 1. Lenin “Materialismo y empiriocriticismo”. Editores. . 6 Juan B. 11 Turati fue un socialista italiano. és­ te era el juicio que merecía a Lenin: “Les manifestamos (a los camaradas italianos) que el partido italiano no podía convertirse en comu­ nista mientras tolerase en sus filas a hombres como Turati (. 1898-1899. Es práctica­ mente seguro que “la obrita de un estudiante” es el folleto de Inge­ nieros sobre el socialismo. 2 .

t. 205. 20 8 . traducido de 13 Ibídem.1 9 0 8 -1 9 0 9 . Aclaremos que en este caso la palabra “radical” significa “izquier­ dista”. cit. 0 6 . Lallemant: IHe Neue Zeit.11 Germán A. 1908-1909. traducido de Die Neue Zeit. 2 .. t. 39 . pág. 2. pág.

/ r .

III -UNA “IZQUIERDA” QUE SE HACE ECONOMISTA

La segunda lucha importante tiene como protagonista al
núcleo reformista que rodea a Juan B. Justo y de otra par­
te a una fuerza nueva, que requiere alguna información.
Hacia 1897 aparece La Montaña, “periódico socialista re­
volucionario”, debido en su mayor parte al esfuerzo de dos
jóvenes militantes socialistas: J osé Ingenieros (que todavía
firmaba ‘Ingegnieros’) y Leopoldo Lugoñes*. En su pri­
mer número escribía Ingenieros: “El proletariado usará en­
tonces la fuerza para expropiar a los expropiadores. No
puede en ese caso haber dos líneas de conducta: la fuerza
se combate por la fuerza” 2 . 0 sino: “La Revolución So­
cial obedece, pues, en primer término, a un cambio en el
sistema de producción. Si la clase privilegiada fuese inteli­
gente —caso imposible, porque el parasitismo trae consigo
la degeneración— se adaptaría estoicamente a ella; pero la
burguesía, que por ser republicana es la más ignorante y
ciega de todas las clases dominantes, es incapaz de com­
prenderlo, e intentará oponer la fuerza al desarrollo de la
nueva organización social3 .
En ese marco, es interesante ver cómo levanta reivindi41

PDF GQffiypSSSSÍtf que^ííoy los sociólogos de academia
llamarían “marginales”. Un ejemplo es el artículo “El tra­
bajo de las mujeres y el salario”, una polémic^ de Ingenie­
ros con Guesde y con Lafargue4 sobre el tema del epígra­
fe o ntrado en el valor de la fuerza de trabajo y el trabajo
femenino. Se trata de un escrito fatalista, esquemático, pe­
ro interesante en su planteo como solución a la doble ex­
plota ción de la mujer (por el capitabsta y por el hombre):
la lucha por reducir las jomadas de trabajo de los obreros
de ambos sexos5 . En el mismo número del periódico pue­
de verse una polémica sobre “morabdad” y trata de blan­
cas.
Al mismo tiempo, en las páginas de La Montaña campea
un lenguaje extremista, insolente, a veces bndante con la
provocación. Ello dio pie a que se secuestrara el número 2
(del 15 de abril de 1897) y se le aplicara un multa de
$ 300, multa que finalmente no se hizo efectiva.
Sin embargo, esta corriente mantenía vínculos con otras
expresiones revolucionarias en el seno de la Segunda Inter­
nacional. Así, Le Socialiste, de Sofía, Bulgaria, órgano ofi­
cial del Partido Sociabsta de los Trabajadores de dicho
país, reprodujo varios artículos de La Montaña, lo mismo
que La Lucha de Clases, de Bilbao y La Ilustración del
pueblo, de Madrid6 . Igualmente las agrupaciones sociahstas de Valparaíso y Montevideo expresaron su sobdaridad
ante el secuestro y multa arriba mencionados. Igualmen­
te estaban relacionados con el incipiente movimiento obre­
ro brasileño. Así publicaron el Programa Mínimo del Parti­
do Sociabsta de Río Grande do Sul7.
El punto de vista del núcleo que rodeaba a Juan B. Jus­
to, así como otras informaciones históricas, puede recoger­
se en un trabajo de Enrique Dickmann. Comentando un
debate sobre el voto de los inmigrantes no naturaüzados ar42

gcntínos, refiere que el Centro Socialista Revolucionario
de Barracas al Norte se opuso a aceptar dicho voto. Co­
me,uta Dickmann: “Lo constituían (al referido Centro)
muchos obreros españoles, buenos socialistas, pero que te­
man del socialismo una idea vaga y extraña, y para quienes
iui tu ral izarse ciudadano argentino era renunciar al interna­
cionalismo, según ellos base y fundamento del socialismo8 .
Prosigue: “Más tarde se le agregó el socialista revoluciona­
rio Leopoldo Lugones, director, con Ingenieros, de La
Montaña, que fue a vivir a Barracas al Norte. La barriada
obrera de Barracas era, entonces, pobre, mísera y abando­
nada y había vivido durante ciento veinte días la prime­
ra gran huelga de los obreros ferroviarios del país”9 . Y así
termina la caracterización del grupo: “Sus afiliados se lla­
maban marxistas intransigentes y repudiaban toda tenden­
cia nacional del socialismo”10.
En 1898 (agosto), varios centros se separan del Partido
Socialista. Ya para entonces se pusieron al frente de esta
corriente Francisco Cúneo y Vicente Rosaenz11 ,y comenzó
a tomar la forma de una desviación economista que en­
frentaba el creciente electoralismo de la dirección socialis­
ta. En tanto, Ingenieros adoptaba posiciones evolucionistas
y se alejó, no sólo del socialismo revolucionario, sino hasta
del movimiento socialista; mientras, Lugones se preparaba
para su gran giro a la derecha. En noviembre de 1899, siete
centros forman la Federación Socialista Obrera Argentina12 ,
en el informe de cuyo Comité Provisorio podía leerse: “La
diferencia de táctica (con el P.S.) se basaba principalmente
en que ellos sostenían como condición necesaria para el dcsarrollo del Partido, emplear todas las energías de éste en la
lucha política, sin antes examinar detenidamente las condi~
ciones económicas y políticas He este país; Fgptnlaiiilii fas
relaciones tan íntimas que existen en el desarrollo de la
43

pero ellos también desde una óptica esencialmente errónea. el electorabsmo y el parlamentarismo.). el debibtamiento y paulatino abandono de la lucha por los auténticos intereses de las masas trabajadoras. más que plantear una opción válida. (En junio de 1900 vol­ vieron al P. sino simplemente que facilitara el avance del Partido proletario. iban a abonar el terreno para nuevas luchas de líneas en los temas de reforma o revolu­ ción. Pe­ ro comenzaba a dejar una enseñanza.PDF Compressor Pro doctrina económica socialista y la necesaria organización política del proletariado para conseguir y asegurar las me­ joras necesarias para el desarrollo económico (.S. que no pudo ser aprovechada dada la debibdad de las fuerzas marxistas que se mantenían en el P. sobre to­ do en las organizaciones sindicales. marcaron algunos de los gruesos errores y desviaciones que se cometían. Desde luego. esta dilución del Partido Sociabsta fa­ cilitó el incremento de las tendencias anárquicas. los oponentes de Justo y su equipo. 44 I. . Al mismo tiempo. .: el creciente tono Uberal burgués.)”13 . a diferencia de la pri­ mera gran polémica con el grupo marxista de la década del 90. . La escisión fue efímera y desapareció. no di­ gamos justa. ni la dirección socia­ lista estuvieron en condiciones de adoptar una línea. En este caso. de partido obrero de contenido bberal burgués o par­ tido obrero revolucionario volvería a plantearse una y otra vez. acorde con los grandes cambios que ger­ minaban en el país y con las gigantescas luchas sociales en curso o en preparación.S. ni el grupo disidente.

núm. Ambos estuvieron entre los principales artífices de la Federa­ ción de Obreros Socialistas en Francia (1879). puede tomarse el centenario de Lugones. 4 . 2 La Montaña. saltean toda refe­ rencia al episodio de La Montaña. 15 de La Montaña. defendieron las posiciones de Marx y Engels. fue uno de los dirigentes del ala marxista del movimiento obrero francés (18421 911). Guesde. del “ 12 vendimiarlo del año XXVI de la Comuna” . al fin. participó en el gabinete burgués de guerra. 1 de su carrera. 6 Véase la noticia respectiva en el núm. núm. corrí spondiente al 15 de agosto de 1897. Paul Lafargue: yerno de Marx. 4 Jules Guesde: Fue uno de los jefes del Partido Socialista en Francia (1845-1922). 1.NOTAS DEL CAPITULO III 1 Como una prueba más de la falsificación sistemática y el ocultamiento de los antecedentes revolucionarios en el movimiento obre­ ro. en general. en 1974. 5 La Montaña. 45 . 1897. Aunque. como La Opinión en el del 23 del mismo mes (artículo de Osiris Troiani). 3 Ibídem. en 1914. Tanto La Na­ ción en sus suplementos del 9 y 16 de junio. ambos sostuvieron errores teóricos. año 1. del 15 de marzo de. o sea el 1° de octubre de 1897. de diversos puntos yen distinta medida.

13 Dickmann: 0 6 . 10. pág. núm. A partir de 1952 encabezó una tendencia de acercamiento al general Perón. Sofía. y rápidamente participó de su dirección y fue legislador nacional. 199. 10 Ibídem. ed. pág. . así como las siguientes. pág. 199-200. décadas después se convirtió en Partido Comunista (Véase al respecto: Comité de Amistad y Re­ laciones Culturales con el Extranjero. Clovis Meló y A. le da en cam­ bio el mismo nombre que Dickmann. es de Enrique Dickmann: Recuer­ dos de un militante socialista. 8 Dickmann colaboró con el Partido Socialista desde los últimos arios del siglo pasado. Nova Frónteira. República Popular de Bulgaria. Dardo Cúneo: Ob. La cita men­ cionada. cit. En 0 ano vermelho (. del Io de agos­ to de 1897. ed. ed. 1956. Lamentablemente no hemos podido encontrar referen­ cias a dicho Partido en los dos libros más importantes de historia del movimiento obrero en el Brasil a nuestro alcance. 9 Ibídem. págs.. fundado en julio de 1891. Buenos Aires. 'L Andrade: 0 ano vermelho. casi con certe­ za es el que. a revolugao russa e seus reflexos no Brasil (1900-1935). 11 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. 12 Según el Esbozo (. 1949. .) se llamó Federación Obrera Socialista Co­ lectivista (Ibídem). 195. 1977. a saber: Moniz Bandeira. i3). pág.. 9 (por error aparece como 8 ). 198. 46 . Río de Janeiro.PDF Compressor Pro 7 La Montaña. cit. . cit. pág. . murió a fines de 1955. La Vanguardia. 37).) hay una confusa referencia a irradiación socialista en Río Grande do Sul (pág. En cuanto al partido búlgaro que se menciona. pág. 199..

IV. LOS SINDICALISTAS

La tercera lucha de líneas en el Partido Socialista co­
mienza a madurar con los comienzos del siglo, y se desarro­
lla con toda su amplitud entre 1903 y abril de 19061.
No debemos olvidar que grandes acontecimientos sacu­
dían el mundo por dicha época. Germinaba y tomaba
forma la contienda ruso-japonesa, en la que por primera
vez un país asiático iba a ser vencedor de uno de los gran­
des imperios europeos, precisamente el “gendarme de Eu­
ropa”. En el juego entre las potencias imperialistas iba
apuntando un nuevo reparto del mundo, que preanunciaba una violencia sin precedentes. En el movimiento obrero
tomaba forma un polémica general, claramente definida
por bolcheviques y mencheviques en Rusia, y más difusa­
mente en el resto del mundo. La ciencia misma entraba
plenamente en el nuevo siglo con la exposición (en 1905)
de la teoría de la relatividad y una suma inmensa de otros
descubrimientos e hipótesis. Las luchas obreras nacionales
tiñen de sangre proletaria esos años iniciales del siglo XX,
al mismo tiempo que impulsan la elección del primer dipu­
tado socialista de América, Alfredo L. Palacios. Mientras
47

Compressor
Pro
gran parte de la burguesía urbana y de sectores pequeñoburgueses, así como un núcleo importante de chacareros,
se agrupan en la Unión Cívica Radical, bajo la dirección de
Hipólito Yrigoyen, quien en 1905 desencadenara el último
gran levantamiento armado contra el fraude y la corrup­
ción2 .
\
Mundialmente, tanto la guerra ruso-japonesa como el
nuevo reparto del mundo culminaron en la primera gran
revolución rusa, que viene a ser como la síntesis de todos
los elementos que se habían ido acumulando y el ensayo
y preanuncio de lo que iba a caracterizar el siglo XX, “la
época del imperialismo y las revoluciones proletarias”.
A principios del siglo, un grupo de intelectuales socialis­
tas (entre ellos: Gabriela L. de Coni, Julio Arraga, Emilio
Troise y Bartolomé Bossio, a los que se unió el secretario
general del Partido Socialista, Aquiles S. Lorenzo, se aglu­
tinaron un núcleo de obreros o artesanos, entre los que se
destacaban Luis Bernardi (obrero tipógrafo que en 1916
se alejó de la militancia activa)3 . Su oposición a Juan B.
Justo y su equipo se fue motivando en posiciones revolu­
cionarias en torno del problema del Estado, así como en
lo que se refiere a sus quejas por el abandono que el Par­
tió Socialista hacía de la organización proletaria en lo que
se refiere a la cuestión gremial. La elección del primer di­
putado socialista de América (Alfredo L. Palacios, en
1904)4 pone en extrema tensión los temas que se debaten.
Según Dickmann la lucha duró entre 1903 y abril de
19065. Sus ideas se expresaron en La Vanguardia —órgano
oficial del Partido—y en La Acción Socialista y La Interna­
cional, voceros de la tendencia sindicalista revolucionaria.
Como sostuvo el grupo sindicalista en diversos momen­
tos de la polémica, contra lo defendido por la tendencia de
Juan B. Justo y posteriormente por el núcleo dirigente del
48

r

Partido Comunista6 , la discrepancia comenzó a partir de
diferentes posiciones en problemas nacionales, y sólo tiem­
po más tarde, toman conocimiento y luego adhieren, a las
tesis del sindicalismo revolucionario europeo, encarnado
en la “Carta de Amiens” y publicitadas especialmente por
el escritor Georges Sorel.
El sindicalismo comienza a elaborarse en Europa, veinte
años después de la Comuna de París y cuando comienzan
a ceder las leyes antiobreras en Francia que databan de la
revolución francesa. Brillaban en su seno algunos cuadros
proletarios (como Pelloutier y I.agardelle), y su difusión
europea se condensó en la CGT de JFrancia y su “Carta de
Amiens”7 , para extenderse a Estar!Qs, Unidos mediante los
Industriáis Workers of-the World (IWW)8 . Recoge algunas
de las tradiciones revolucionarias deL.marxismo, aiinqiipT
mezcladas con posiciones anarquistas, y en filosofía adhie­
re a las actitudes bergsonianas^—~
Como resultado de la batalla interna en el Partido So­
cialista, el VII Congreso aprueba en abril de 1906 la si­
guiente moción, propuesta por Nicolás Repetto: “El Con­
greso vería con agrado que el grupo de afiliados titulados
sindicalistas se constituya en un partido autónomo, a fin
de realizar la comprobación experimental de su doctrina y
táctica”. Era la escición, empujada desde arriba, con el
concurso del aparato partidario.
Los afiliados socialistas que apoyan al sindicalismo que­
dan en minoría, pero el grupo sindicalista resulta mayoritario en la Unión General de Trabajadores10.
De esta manera, el Partido Socialista ve fortalecida las
posiciones de colaboración con las clases dominantes, a la
vez que pierde aún más fuerzas en el seno del movimiento
obrero.
49

Pero tras de una crítica a tales posiciones suele ocultarse el disgusto por los aspectos revolucionarisos con que puede empalmar. el socialista de derecha. Pero. quien vertebra la difusión político-ideológica del sindicalis­ mo es Sorel (junto con otros intelectuales afines). este último autor de la teoría de la violen­ cia e inspirador del régimen fascista de Mussolini”12 . poco tiempo antes de morir. pero no menos notable es la simpatía militante que Sorel expresó sobre Lenin y los bol­ cheviques rusos. que concluye con el siguiente párrafo: “He aquí lo que me permito agregar por mi cuenta: ¡Malditas sean las democracias plutocráticas que hambrean a Rusia. En la cuarta edición de su libro más im­ portante. antes de irme a la tumba. Es cierto que diversos autores11 sostie­ nen la tesis de que en la actividad práctica del sindicalismo poco tuvieron que ver los intelectuales de dicha tendencia. agrega un apéndice sobre Lenin. Así. An­ tonio Gramsci14). atribuyendo la dirección afectiva y su inspiración teórica a militantes de origen obrero. en última instancia. esto es verdad. Hasta cirto punto. ver la humillación de las democracias burguesas. no soy sino un anciano cuya existencia está a merced de accidentes mínimos. ultrareformista. Ideas sorelianas influyeron en el marxismo italiano a través de Antonio Labriola (cuyos efectos pueden rastrear­ se en el fundador del Partido Comunista en dicho país. Además es explícita la vinculación de Sorel con el fundador del comunismo peruano. afirma que “Georges Sorel.PDF Compressor Pro Una figura definitoria del movimiento sindicalista es la de Georges Sorel. pero ojalá pueda. Nicolás Repetto. José Carlos Mariátegui15. hoy cínicamente triunfantes!” 13. Cierto es que en Sorel se pueden compulsar todos los errores e ideas peregrinas del sindicalismo. Para dar una idea de los puntos de vista mantenidos por 50 .

desarro­ llada por su simple y deliberada voluntad de modo inde­ pendiente de toda tutela legal. manteniendo el espíritu revolucio­ nario que ha de animarlo. correspondiendo a ésta señalar a sus mandatarios la conducta a seguir en los parla­ mentos burgueses.los sindicalistas argentinos. una vez más aparece el problema del enfoque revolucionario o reformista del Estado. como único papel en el proceso revolucionario. funciones de crítica y descrédito de las instituciones políticas del régimen capitalista”16. Como puede Verse. La elección del diputado socialista de la Boca 51 . procurando impedir toda inter­ pretación dual sobre las funciones de los órganos e institu­ ciones de dominación burguesa: “b) ‘fenaltecer la acción directa del proletariado. como pun­ to crucial. su efectiva superioridad como ins­ trumento de lucha y su función histórica en el porvenir co­ mo embrión de un sistema de producción y gestión colecti­ vista. “g) Adjudicar al parlamentarismo. podemos reproducir su progra­ ma: “a) Fijar la posición del movimiento obrero en el terre­ no de la lucha de clases. “d) Integrar la acción revolucionaria del proletariado por medio de la subordinación de la acción parlamentaria a los intereses de la clase trabajadora. “e) Ratificar el concepto marxista sobre el significado de la acción del proletariado en su fundamental expresión de la lucha de clases. dirigida a disminuir prácti­ camente las condiciones de inferioridad económica en que lo tiene colocado el capitalismo. “f) Negar que el Estado sea un órgano social y universal y demostrar su naturaleza de institución de clase. “c) Demostrar teórica y prácticamente el papel revolu­ cionario del sindicato.

la influencia de las ideas. Pero la polémica ayudó a desnudar dicho revisionismo. “Por todas partes no se oían más que discusiones y apostrofes. en fin.Compressor Pro —unida al conjunto de acontecimientos nacionales y mun­ diales— hizo viva. el materialismo histórico. los errores de las teorías sorelianas (teo­ rías a las que adhirieron los más notables representantes de la tendencia en el orden local). llegándose de una y otra parte a toda clase de exageraciones y a em­ plear el insulto y la injuria cuando el argumento no bastaba o no llegaba a tiempo a la pluma o la palabra. discrepando a la vez con las posiciones reformistas de Justo y sus colabo­ radores y con otras igualmente perniciosas del anarquismo. y Además. aquélla en que se debatían dos doc­ trinas con la pujanza que dan la pasión y el amor pro­ pio”17. Un testigo anarquista dice: “Entre anarquistas y sindicalis­ tas se trabó una lucha feroz. la impor­ tancia de los hechos. constituidos los sindicalistas en una fuerza au­ tónoma. todo. En esta lucha. palpable y urgente la necesidad de escla­ recer estos temas. “Se discutió y controvirtió cuanto de humano había dis­ cutible. con la ya mencionada excepción de Bernard y 52 . “La lucha de clases'. fue desmenuzado con pasión y encono. lo que constituye el fondo del marxismo y las teorías anár­ quicas. trabaron la constitución de una tendencia que disputara efectivamente con el revisio­ nismo de Justo. poste­ riormente. “ La agitación de aquellos días era extraordinaria. llevan la polémica a la masa obrera. Los principales dirigentes supieron continuar con las tradiciones de esta lucha. a la vez que debilitó su influencia sobre el movimiento obrero organizado. “Vida intensísima.

pero siempre se esforzó por mantener los vínculos con el marxismo-leninismo. Bartolomé Bossio también ingresó al Partido Comunista. Emilio Troise desempeñó durante décadas un papel relevante en el movimiento obrero y*popular argenti­ no. del que luego fue expulsa­ do. en 1945 ingresó al Partido Comunista. quien murió en fecha relativamente temprana18 . Estas fueron las características principales de la tercera gran lucha de líneas en el Partido Socialista. cuyo Comité Central integró de inmediato. Julio Arraga partici­ pó en movimientos de defensa de la URSS y fue amigo personal y consejero del presidente Yrigoyen20 . al punto que al morir su valiosa bi­ blioteca fue donada a dicho Partido19 .la de Gabriela de Coni. .

. Grure. págs. XX IX y Cúneo: Ob. 3 Cfr. pág. págs. ed. pág. pág. cit. tomo I. cit. cap. tomo I. Eduar.PDF Compressor Pro i NOTAS DEL CAPITULO IV 1 Véase Dickmann: Ob. 1951. 477 y 478. Raigal. Diego Abad De Santillán: Gran Enciclopedia Argen­ tina. torno I. Buenos Aires. 1954. 54 . pág. cit. además de las publicaciones citadas. Buenos Aires. 160 ss. 6 Sobre la posición de los sindicalistas no conocemos. y 323 ss. Buenos Aires. cit. 289 ss. cap. La conspiración civil y militar del 4 de febrero de 1905. ed. 203 ss. 2 Sobre el levantamiento radical puede consultarse: Félix Luna: Yrigoyen. otra referencia que Marotta: Ob. 203 ss. 1957. cit. cit. cit. XIII. pág. (El templario de la libertad)..... 5 Véase Dickmann: Ob.. 1956.. Sobre el movimiento obrero: Ricardo Caballero: Yrigoyen. Gabriel Del Mazo: El radicalismo. 4 Véase Dardo Cúneo: Ob. 109 ss. 272-274.. Sebastián Marotta: Ob. Tomo I. Ensayo sobre su historia y doctrina. El debate contra los sindicalistas puede seguirse en Oddone: Ob.

sean cuáles sean sus opinio­ nes o sus tendencias políticas y filosóficas. 1 3 . el acrecimiento del bic nestar de los trabajadores por la realización de mejores inmedú as tales como la disminución de horas de trabajo. fuera del grupo corporativo. el Congreso afirma la entera libertad para el adherente de participar. “El Congreso considera que esta declaración es un reconoci­ miento de la lucha de clases que oponen. Pero esta necesidad no es más que un aspecto de la obra del sin­ dicalismo.1 0 8 y 139. él prepara la emancipación integral. la acción económica debe ejercerse directamente contra el patronato. t. en el terreno económico. Sobre el origen euro­ peo del sindicalismo véase Edouard Dolleans: Historia del movi­ miento obrero. “El Congreso declara que esa doble necesidad cotidiana y de fu­ turo surge de la situación de asalariados que pesa sobre la clase obre­ ra y que hace que todos los trabajadores. usa como medio de acción la huelga general y considera que el sindicato. “En lo que concierne a las organizaciones el Congreso declara que a fin de que el sindicalismo alcance su máximo efecto. en reciprocidad. Eudeba. por los puntos siguientes: en la obra reivindicadora cotidiana el sindicalismo persi­ gue la coordinación de los esfuerzos obreros. “Como consecuencia: en lo que concierne a los individuos. “El Congreso establece esta afirmación teórica. tengan el deber de perte­ necer al grupo esencial que es el sindicato. a todas las formas de lucha correspon­ dientes a su concepción filosófica o política.Una breve mención en Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. no te55 . será en el porvenir el grupo de producción y de distribu­ ción. hoy grupo de resistencia. cit. diciendo: “La CGT agrupa. puestas en marcha por la clase capitalista contra la clase obrera. fuera de toda escuela política. ed. aumento de salsaos. que no sale de lo trillado. 1961. se li­ mitan a pedirle que no introduzcan las opiniones que profesa en el sindicato. pág. etc.. a todos los traba­ jadores conscientes de la lucha que debe emprenderse para la desapa­ rición del salariado y del patronato. tanto materiales como morales. los trabajadores en revuelta contra todas las formas de explotación y de opresión. II. 7 En la Carta se decía: “El Congreso Confederal de Amiens con­ firma el artículo 2 constitutivo de la CGT. base de la reorganización social.

pág. luego de la desapari­ ción de Lautaro. pág. 103. ambos en 1974. Francisco Bilbao y Luis Emilio Recabarren. una de Jacinto Oddone: Historia del Socialismo Argentino y otra de Adolfo Dickmann: Los Congresos Socialistas. Corrobora su aserto con sendas citas. 12. 177. 13 Georges Sorel: Réflexions sur la violence. cit. Los in­ telectuales y la organización de la cultura y Literatura y vida nacio­ nal. X. 12 Nicolás Repetto: Mi paso por la política. cap. que preocuparse de partidos y de sectas. 291 y 292. 353-354.. cap. los demás han sido agrupados como “Obras escogi­ das” y han sido reeditados por otras editoriales. Paris. a partir de 1950.PDF Compressor Pro niendo los organismos confederados.” (Trascripto según Carlos N. cuarta edición. 9 En señalar el bergsonismo del sindicalismo revolucionario coin­ ciden los más diversos autores.. 1956. pág. que fuera de ellos y parale­ lamente pueden seguir en toda libertad la transformación social. pág. aparece tan ligado al nuestro. tuvieron una muy especial en el movimiento obrero chileno. 11 Véase. Igualmente Marotta: Ob. cit. en tanto que grupos sindicales. ed. cuarenta años de acción democrática. Buenos Aires. Pasado y presente y El “Risorgimento aparecieron a cargo de Granica editor. Rama: Ob. 10 Véase Cúneo: Ob. 14 En castellano se han editado de Gramsci: Cartas desde la cárcel. XIV. El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Crocce. todas por ed. Riviere. Menos el primer volumen. 1919. que además de una influencia general sobre varios de nuestros países. De Roca a Yrigoyen. desde Rama: Ob. Buenos Aires. cit. cit. Buenos Aires. el que a través de dos figu­ ras (y de dos épocas). cit. 180 y 181). tomo I. págs. Lautaro. por ejemplo Rama: Ob. Algunos 56 . has­ ta el Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.... Santiago Rueda. 8 Interesa llamar la atención sobre los IWW.. pág. cit.

Aunque la editorial no lo aclara. se trata de una reedición —cambiándole el título— de Hechos y Comentarios. 57 . fueron editados por la Biblioteca Amauta.. en veinte tomos. Cit. Meridión.1. además. pág. 18 En 1907.. ed. pág. Un episodio de la historia argentina contemporánea. 212. transcriptas en pág. y en más de una oportunidad tuvo la valentía de aconsejarle sobre el camino que debía tomar. a partir de 1959. periódico socialista revolucionario. Buenos Aires. hay numerosas ediciones. refuta las con­ sideraciones de Oddone en Gremialismo proletario argentino. 1. Además hay una extensa bibliografía —a menudo escasamente confiable— en la interpretación de Gramsci. en el que. colección La Historia Po­ pular. julio de 1905. 19 Información recogida directamente por el autor.Escritos Políticos. t. no entraron a la Argentina. México. 20 Dejia Kamia: Entre Yrigoyen e Ingenieros. Centro Editor de América Latina. mucha relación con Yrigoyen. I. En otros lugares hayunás referencias sobre el papel de Arraga). N 71. Lima. cap. 1957. 16 La Acción Socialista. Páginas íntimas. Buenos Aires.Otro reflejo del debate en Marotta: Ob. sí.. 15 Su obra más importante: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. 1971. La Obras completas de Mariátegui. “Arraga tenía. en Marotta: Ob. Gilimon: Un anarquista en Buenos Aires (18901910). 17 Eduardo G. con el sello de Siglo XXI. y de hacerle críticas sobre algunos de sus colaborado­ res. cit. cit.” (Declaraciones de Emilio Troise. Cit. 82. 109.

.PDF Compressor Pro .

sin hacerse revolucionaria. Justo. De este punto hablare­ mos más adelante. sin ir a fon­ do— levantó banderas nacionalistas de alguna resonancia popular. iba perfi­ lándose una oposición que —sin abandonar el reformismo socialdemócrata. No debemos perder de vista que el revisionismo cosmo­ polita. busca encontrar eco popular levantando gestos y banderas 59 . impregnada de cosmopolitismo y de espal­ das a la realidad nacional sufrida por las grandes masas y por los incipientes sectores burgueses nacionales.I V LA CORRIENTE SOCIALDEMOCRATA NACIONALISTA Mientras el grupo dirigente afianzaba sus posiciones liberal-burguesa. inspirado mundialmente en Bernstein y localmente en Juan B. Pero ahora se trata de otra cosa: vamos a estudiar una corriente que. nacionalismo que no era sino otra expresión del seguidismo de la burguesía monopolista en las metró­ polis y a las oligarquías locales subordinadas a dichas me­ trópolis en los países dependientes. detonante de “la bancarrota de la segunda in­ ternacional”. llegado el momento —la primera guerra mundial— supo virar a un nacionalismo chauvinista de la peor especie. o corrigiéndolo parcialmente.

Puede decirse que los principales exponentes de esta co­ rriente fueron Alfredo L? Palacios y Manuel ligarte2 . y José In­ genieros. intervenciones. dentro o en relación estrecha con el Partido Socialista. Alfredo L.. que rápidamente lo distinguió y diferenció del grupo 60 . Palacios fue el primer diputado socialista de América3 . a pesar del marco re­ formista que los sujetaba.PDF Compressor Pro nacionalistas1. razón por la cual nos detendremos un tanto en su explicación. b) La acción en pro de determinadas posiciones patrióti­ cas. configuran efectiva­ mente un cuerpo de defensa de intereses parciales de las masas que no puede ser despreciado. Los centenares de proyec­ tos. El mejor reflejo de ello se encuentra en su vasta acción legislativa4 .ir que la obra y la fama de Palacios se ci­ mentan en varias causas: ^ a) Una campaña sistemática. pero podemos establecer su gestación y primeras manifestacio­ nes en el período anterior a la formación del Partido Co­ munista. Desde sus comienzos en las luchas sociales man­ tuvo una relación compleja y difícil con el núcleo dirigente del justismo. Las fechas en que las posiciones de los princi­ pales exponentes de la mencionada corriente chocan con el grupo de Justo cubren un lapso bastante dilatado. Tan liberal como el que más. etc. Podemos de<. reformista a car­ ta cabal. supo sin embargo mantener una popularidad basa­ da tanto en su culto por algunos aspectos nacionales (su sempiterno poncho era el mejor símbolo de ello) como en un individualismo caudillista que no dejaba de empalmar con algunas tradiciones caras a las grandes masas populares (criollas o que estaban acriollándose). sostenida y minuciosa por los derechos y reivindicaciones de las masas trabajadoras y otras capas afines. ya desde afuera del mismo. declaraciones.

“Buenos Aires —decía Palacios en 1942— vive mirando a Europa y teniéndola por guía. Palacios hacía gala de patriotismo e incluso de nacionalismo bien extraños a la ideología colonialista imperante en el Partido Socialista. sin advertir que no nos sirven ya sus caminos. la tierra cultivada espléndida. pero ignoran el alma profunda de la patria7 . Esta política fue resistida por la Argenti61 . los pueblos. Palabras de Palacios en 1909 (en polémica con la dirección de La Vanguardia): “ Nosotros entendemos que cabe la nacionalidad dentro de la internacionalidad (. Palacios produce su interpelación sobre el destino de las Islas Malvinas. Se jacta de su pura sangre europea. . ahora como miem­ bro del Senado. . Otro punto de la labor nacional de Palacios pue­ de sintetizarse en sus planteamientos sobre los pueblos del noroeste argentino.justista. que de ahí en adelante será enarbolado a menudo en la lucha contra el imperialismo británico6 . dictar la ley y controlar sus aduanas ( “des­ tino manifiesto”). Mientras el justismo tenía como línea constante la defensa del imperialismo inglés (salvo en declaraciones esporádicas o contradicciones muy secundarias). luego de expulsado y reincorporado al Partido Socialista.) Somos patriotas en el sentido amplísimo de la pala­ bra”5 . Cuando el im­ perialismo yanqui dio su contenido cabal a la doctrina Monroe (“América para los americanos”). tendencia tan grosera que los amos de Wall Street creyeron su derecho natural intervenir en nuestros países. Palacios desplegó una intensa acción antiimperialista y —más concretamente—preconizó la unidad de los pueblos latinoamericanos. Muchos años después. las naciones y los gobiernos del sur del río Colorado supieron lo que eran las “esferas de influencia” en el moderno capi­ talismo monopobsta. en 1934. Sus hijos co­ nocen las llanuras inmensas de la pampa. c) Como lógico corolario. ni sus viejas culturas.

los legisladores socialistas y el radical. carnes y transportes. e) Durante décadas.PDF Compressor Pro na . d) Basándose en estas actitudes es fundador y presidente de la Unión Latinoamericana. vuelva sus esfuer­ zos en alentar al estudiantado en la lucha por la reforma universitaria. Marcelo T. le­ vanta como banderas de “la comunidad iberoamericana” a Bolívar y Alberdi. como por sectores apoyados o alentados por el imperialismo bri­ tánico o algún otro imperialismo europeo. en 62 . tanto por fuerzas realmente antiimperialistas. denuncia la ocupación de Panamá. vacilaciones y contramarchas. contra la actitud inicial reticente y hasta hos­ til de Justo. denuncia la penetración imperialista en materias como petróleo. ya que mantuvo una extensa lucha contra el imperialismo. cabe poner a Pala­ cios entre las fuerzas antiimperialistas9 . algunos de cu­ yos jalones vale la pena destacar: en 1913 presenta en la cámara de diputados nacional un proyecto (con el que soli­ darizan. el golpe de Guatemala en 1954. Con todos sus errores. f) Si bien su actitud ante la revolución rusa por momen­ tos fue ambigua. a partir de 1918. se solidariza con Sandino en Nicaragua. y en general estuvo prevenido contra ella. inte­ lectual y estudiantil) que se oponía a la Unión Panamerica­ na. organismo oficial que reunía a los gobiernos del conti­ nente. de Alvear) para condonar las deudas de la guerra del Paraguay y devolver a esta nación los trofeos de guerra. Poste­ riormente —y hasta 1943— fue Presidente de la Universi­ dad de la Plata. antecesora de la OEA. al punto que ella fue la bandera principal que lo llevó por última vez al Parlamento. asociación popular (si por popular entendemos esencialmente pequeñoburguesa. hacia el final de su vida supo tomar partido decidido por la revolución cubana. etc. entre otros. Repetto y otros dirigentes socialistas10.

organi­ zó los Círculos Obreros Liberales. No está demás recordar. cada uno a su tiempo. cargo en el que cesó por disolución de la Legislatura en 1962. b) Por lo tanto se enfrentó con las dos principales co­ rrientes de la burguesía nacional. que en esos años los dirigentes cubanos no se habían abneado to­ davía detrás del sociabmperiabsmo soviético. es indispen­ sable apuntar que sostuvo. cuando participa de la tristemente célebre Junta Consulti­ va12 y luego actúa como embajador ante la Repúbbca Oriental del Uruguay. c) Aunque mantiene simpatías por las masas oprimidas y su vida privada está exenta de lujos y despilfarros (una gran parte de sus gastos consisten en compras de libros y suscripciones a revistas). siempre antepuso su bberabsmo a su sociabsmo11. en ambos casos. razón por la que ocupó una banca hasta su falle­ cimiento en 1965. Es de notar. también con persistencia y tena­ cidad. Esto agravado luego del derrocamiento de Perón. e incbnada a un tipo de reformas que afianzasen su doc­ trina del “progreso”. posiciones erróneas: a) Fue un bberal empedernido. 63 . para ubicar mejor el significado de lo que estamos diciendo. en sus correspondientes líderes: Yrigoyen y Perón. que en la oligarquía argentina persistió más de un si­ glo una corriente bberal. desarrolla un gusto creciente por la frecuentación con círculos obgárquicos. de paso. el llamado previo al gol­ pe.1961. El papel de Cuba era revolucionario y no de mercenarios de una superpotencia. Con ellos Palacios se sintió cómodo. Frente a los mencionados rasgos positivos. como senador. pero en 1963 fue reelegido di­ putado. anticlerical o atea y bbrepensadora. antes de ingresar al Partido Sociabsta. Desde los mismos comienzos en política. La voz de Palacios fue. como ahora.

fundada por iniciativa del gran escritor comunista fran­ cés Henri Barbusse. Todo ello sucede en detri­ mento de los débiles restos de marxismo que van quedando en su ideología. con unos cuarenta títulos publicados. y el estadounidense Upton Sinclair. como se verá más adelante. entre el puñado de personalidades mundiales que compartían con Barbusse y Ugarte el comi­ té director de la mencionada publicación. ninguno de sus libros apareció. en vida del autor. mantuvo correspondencia con San dino y Mariátegui. de Unamuno. no obstante. reemplaza al enfoque de cla­ ses. Escritor prestigioso. Otro exponente de la corriente que estamos analizando es Manuel Ugarte. Defensor de la causa latinoamericana.Compressor Pro d) En su vuelco al movimiento estudiantil aparece aceptando la “teoría generacional” que. fue amigo de Haya de la Torre y del comunista cu­ bano Julio Antonio Mella. integró —luego de un viaje a la URSS—la dirección de la más importante revista de la intelectualidad de izquier­ da. pueden recordar­ se al físico Albert Einstein. obtuvo el primer cargo público pasados los setenta años (embajador en México) y renunció a él al advertir puntos con los que discrepaba en la gestión gubernamental. al filósofo español Mi­ guel de Unamuno. Periodista de ga­ rra. se entrevistó con presidentes y organizó mítines por toda América. de Gabriela Mistral o de Barbusse. Ugarte fue expulsado dos veces del Partido Socialista (en 1913 y 1936) y nunca tuvo una militancia activa en . amigo de Rubén Darío. en su argentina natal13 . aunque sin retirar su apoyo a las líneas generales del proceso14 . en su patria fue ignorado sistemáticamente y olvidado. en algunos autores de la Reforma Universitaria. adherente del pe­ ronismo hacia el final de su vida. Tuvo una trayectoria verdaderamente singular. al escritor ruso Máximo Gorki.

Buena parte de su prédica fue capita­ lizada por el movimiento de la Reforma Universitaria. el pleito eterno con los dirigentes sociabstas. Pero aquí interesa destacar el cuerpo de ideas. Una valoración seria de la obra de Ugarte exige tener en cuenta. lo que lleva­ ba al desprecio de las más hondas tradiciones de las masas populares explotadas. el cbma político interno del país se le tomó irres­ pirable. Se levantó indignado contra las posi­ ciones de Justo. su carencia de base partidaria y modabdades de su vida.otra fuerza política. especialmente en relación con el movimiento obrero y sociabsta. bajo la máscara de un supuesto internacionabsmo. en su haber: a) Levantó banderas patrióticas cuando en la dirección sociabsta. Digamos también que en varios puntos importantes la opinión de Ugarte cambió a lo largo de los años. sintetizadas en la frase: “De cualquier co65 . al igual que Alberdi. lo que explica parcialmente que buena parte de su vida haya transcurrido en el exte­ rior. A diferencia de Palacios. estuvo más bien alejado de la mibtancia partidaria activa. otras negativas. en Moscú. Participa en la Unión Latinoamericana impulsada por Inge­ nieros y es presidente de la Alianza Continental que busca revivir y continuar las tradiciones de aquélla. en el que Ugarte centra sus esfuerzos en la sobdaridad con Sandino. Otra parte de la expbcación reside en que. Por esos mismos años integra la Liga Contra el Imperiabsmo. lo que no es de extrañar si se toman en . algunas positivas. que lo caracterizó. la que organiza un Congreso Mundial en 1927 (al que Ugarte no puede concurrir) y otro en Berlín en 1929. se alentaba el más crudo cosmopobtismo. junto con Barbusse y otros.cuenta sus posiciones. En 1927 forma parte del Presidium del Congreso de Amigos de la URSS.

Cuando Ugarte publicó El porvenir de la América Española. e) Resulta. Pero los pueblos de nuestro continente no los han escuchado. totalmente lógico que frente a un falso “obrerismo”. entonces. sobre todo a partir de su obra El imperialismo. chato y sectario como el que es­ grimían Justo y sus allegados. en un . El problema estalla con el apoderamiento por Estados Unidos del canal de Panmá. Más aún: el latinoamericanismo antici­ pó al antiimperialismo. (.) No creemos en la dominación yanqui y opinamos que toda la conquista no pasará de las republiquetas en donde se vive en perpetua revuelta”17. es un abierto llamado al latinoamerica­ nismo y a la lucha antiimperialista18 . el diario oficial socialista —La Van­ guardia— le replicó así: “(Dicho libro) es una proclama alarmista. . d) En consonancia con las posiciones antedichas. uno de los primeros en la corriente socialista mundial. defendiese la necesidad de aliarse con los sectores patrióticos de la burguesía. Toda su trayectoria. Ugarte la enfrenta con cólera y con firmeza.O O íX íJ^ íT ^ ^ ^ -a no sirve sino para sugestionar y arrastrar in­ conscientes”15 . lo que se expresa levantando la bandera de la “Patria Grande”. c) Su antiimperialismo se sustentó en un pronunciado latinoamericanismo. aunque nun­ ca alcanzó el nivel y la solidez de las definiciones de Lenin. Muchos han venido agitando la opinión con el peligro yanqui. Pero no es más que un episodio. tanto la expresada en sus escritos como en las organizaciones con que colabora. se niega a entrar en la falsa opción de “civilización o barba­ rie” y reivindica a Alberdi. fase superior del capitalismo16. Cuando La Vanguardia reputa que dicho acto es beneficioso para los pueblos. b) Fue un consecuente luchador antiimperialista. sobre todo en lo que éste tiene de reivindicación de la unidad latinoamericana. .

Cómo ha de ser igualmente adversario el que nos da la bbertad de propaganda que el que nos la niega. f) Delegado al Congreso de la Internacional Sociabsta en Stuttgart. por lo cual vacila en diferentes períodos entre posiciones sociabstas y otras nacionalistas. b) Ugarte toma.común esfuerzo por oponer una valla a la dominación de nuestros países por el imperialismo. no revolucionaria. En cambio pueden anotarse varios puntos errados o muy débiles en su combate: a) No está bien resuelta la relación entre sociabsmo y pa­ triotismo. Ugarte sustenta una correcta definición. en las entrevistas y correspondencia con variados gobernantes burgueses21. destinada a proteger a los obreros de todas las nacionabdades y se niega al enfrentamiento suicida entre ellos. como algunos principistas hoscos. es encerrarse en un capricho infantil. pero de una manera razonable y serena. en general. Frente al chauvinis­ mo de algunos delegados. que ‘todos los partidos burgueses son igualmente enemigos del socialismo’. en el anábsis no totalmente satisfactorio del desarrollo soviético. En su vida práctica ello se com­ prueba en las oscilantes relaciones que mantiene con el Par­ tido Sociabsta. una posición evolucionista. en 1907. Ugarte tiene un papel destacado al discutirse el problema migratorio. el que exige rudas leyes restrictivas que el que acep­ ta nuestro programa mínimo de reformas”19. y acepta el revisionismo antimarxista como moneda de buena ley. en el fondo concesiones a la burguesía. como puede serlo un hombre que además de El Capital de Carlos Marx ha leído las rectificaciones de Bernstein 67 . Comienza adhiriendo a los puntos revisionistas que mantenía Jean Jaurés y sigue por la senda del revisionismo: “He sido y seguiré siendo siem­ pre sociabsta. encubierto bajo el pretexto del problema nacional20 . “Decir.

Amigo de José Ingenieros y de Alfredo Palacios. pese al vuelco de ambos a posiciones conservadoras. c) En relación con este punto. quien creyó que la oposición al imperiabsmo anglosajón era el enfrentamiento entre la idea y la mate­ ria24 .Pro íiénCaustky y la obra considerable de los impugnadores de la escuela materiabsta y del determinismo histórico. extendió sus rela­ ciones mucho más allá del grupo que se consideró sociabs­ ta (en el sentido definido). sin criticar la parte que tocó a la Iglesia en los mecanismos de opresion .)22. Por si todo lo dicho no bastara. sus posiciones filosóficas lo alejan del materiabsmo histórico23 . a veces en grupo. otras aisladamente. . por lo cual su personabdad dista mucho de ser insignificante o anodina. es verdadera­ mente injusta la conspiración de silencio que se ha tejido en torno suyo26. c) Como parte de sus errores. llegó a defender aspectos reaccionarios de nues­ tro pasado colonial. De todos modos. digamos finalmente que Ugarte fue el lazo que unió a destacados intelectuales. en reacción contra la men­ talidad liberal-burguesa que se desarrolló en el Partido Socialista. Este eclecticismo dentro de la tendencia democrática me llevó a adoptar el programa mínimo del partido (. • / le 68 . Así es que fue apreciado por Bebsario Roldán y mantuvo la amistad con Leopoldo Lugones. debilidad que se ha­ ce más grave si tomamos en cuenta que su latinoamericanismo empalma con diversos sectores burgueses y pequeñoburgueses y reconoce raíces en la prédica de José Enri­ que Rodó. . Así trató de dulcificar el saqueo virrei­ nal español en América o de presentar la acción colonial del catolicismo con tonos esencialmente favorables. aunque se quiera acentuar los errores o aspectos negativos de la acción de Ugarte.

la que compartió sus actitudes políticas. Juan José de Soiza Reilly lo acompañó (por lo menos mediante la correspondencia).)28. de gran repercusión latinoamericana.fue respetado por Alfonsina Storni. y lo era también para Ugarte. Y llegamos así a José Ingenieros. sino que se trataba de la conspiración de imperialistas y oligarcas. misterioso.. como para muchos otros jó ­ venes de esa época. ni siquie­ ra en los puntos salientes. ¡Y todo en menos de dos años! ¡Qué trágico destino el de los hombres que sueñan. lo que no significa que automá­ ticamente todos estuvieran de acuerdo con todo. dueños del poder. durante muchísimos años. la dulce poetisa Alfonsina Storni y más tarde el gran Lisandro de la Torre. Gabriela Mistral lo alentó al punto de querer sacar en común una revista de marcado conteni­ do social. el Ingenieros maduro. Podría agregar­ se un grupo de escritores ligados a Ugarte por su obra latinoamericanista y otro de resonancia europea (Romain Rolland entre otros) pero en estos últimos casos se trata de vinculaciones y no de posibilidades de constituir un nú­ cleo político-cultural. Al­ berto Gerchunof. que aman. Fernández Moreno y Conrado Nalé Roxlo le envia­ ron muestras de respeto y de admiración27. Ingenieros fue la figura que los intro- . en diversos tramos lo aplaudieron y siempre lo respetaron Ricardo Rojas. Luego. . Es claro para nosotros. etc. que no era un destino sin rostro. Manuel Gálvez. que tienen ideales y que siembran! Siem­ bran la vida en cada obra. . No olvidemos que tanto para Palacios y Ugarte. posibilidad que sí existió en las cir­ cunstancias arriba citadas. pero terminan cosechando la muerte (. La tragedia de este grupo la marca el propio Ugarte: “Abandoné Buenos Aires porque me entristeció mucho la muerte de Leopoldo Lugones y del gran maestro Hora­ cio Quiroga.

PDF Compressor Pro dujo en el mundo de las ideas y la acción socialista. empresa que —como veremos más adelante— resultó única en su profundo significado de difundir los autores que. antibritánica y antiyanqui. “Sólo un ansia tremenda de servir al país pudo im70 . El diario La Patria de Ugarte (de corta vida) fue una empresa activa^ mente antümperiabsta. Su pensamiento y acción requieren un tratamiento muy complejo. Entre los positivo de su obra se cuentan hazañas verda­ deramente heroicas. Ingenieros es­ taba en plena empresa de editar La Cultura Argentina. más contribuyeron a cimentar las ba­ ses culturales de nuestro perfil nacional. En su vida relativa­ mente breve tuvo ocasión más que suficiente para dejar un sello imborrable en la marcha del pensamiento argen­ tino31 . “Jo­ sé Ingenieros era como el hermano mayor de todos noso­ tros y nos enseñaba qué era el sociahsmo”29. A estas pala­ bras de Palacios puede agregarse un hecho harto sintomá­ tico: Cuando Ugarte lanzó el diario La Patria. Nacido en 1877. a) Las ediciones de La Cultura Argentina hasta el día de hoy representan un esfuerzo editorial de primera mag­ nitud. falleció en 1925. con su pluma. Interesa destacar que mantuvo una incesante labor científica la que no dejó de empalmar con sus muy im­ portantes contribuciones en el plano político y social. dado que se entremezclan contibucione especialmente meritorias con errores gruesos. y —en ocasiones—de consecuencias muy negativas32. Por eso tomó especial significado este anuncio: “La Patria ha hecho un arreglo con el doctor Ingenieros por el cual todo suscriptor a La Patria por un trimestre (seis pesos) tendrá derecho con otros seis pesos a una colección de libros de La Cultura Argentina” 30.

de uso bastante frecuente en nuestros autores “izquierdis­ tas” con aspiraciones nacionales. llegó un punto en que —fundido el edi­ tor. Podemos pintar el clima contrario que tuvo que vencer Ingenieros citando a un periodista francés. y que ahora. La Cultura Argentina rodó por el país y por América. fundido Ingenieros—. así como ciertas tentativas de rescate no resultan fundamentalmen­ te críticas. 71 . verda­ deramente. a quien el azar no conduce desde su llegada a los centros consagrados especialmente al estudio. Pues bien. dando a conocer lo fundamental de las ba­ ses de nuestra cultura escrita. Naturalmente. de frente contra este clima. “Un hecho indiscutible para el observador extranjero. en la Argentina de 1915. formaban parte del patrimonio de la cultura argentina (y latinoamericana)36. que enviado por un diario de París. que en su mayo­ ría eran inhallables. en ediciones de cinco mil ejemplares vendidos a precio irrisorio! Los libros ra­ ros de nuestros ‘clásicos’ pronto estuvieron al alcance de los estudiosos”33. los sabios y los hombres de talen­ to abnegado ocupan en la sociedad”. la tarea de lanzar semanal­ mente un libro de autor indígena. recorrió con bastante extensión la Argentina del Centenario. hay otros análisis que —prisioneros también de una interpretación esquemática de la historia—no alcanzan a ver el significado de la empresa que estamos analizando. y la consideran “malograda”35. ¡Era necesario su audacia y su optimismo para empren­ der. y publicó sus escritos en dos volúmenes34. la empresa terminó.pulsarlo a la magna empresa de ‘La Cultura Argentina'. es el puesto secunda­ rio que los intelectuales. El balance es verdaderamente sin precedentes: un millón y medio de ejemplares de obras de autores argentinos. Claro está que. que se habían publicado en ediciones de doscientos o trescientos ejemplares.

E. suscribían notas bibliográficas: Pedro León. Aníbal Ponce. Francisca Jacques. José María Monner Sanz. Enrique Martínez Paz. fa­ llecido Ingenieros. José Ingenieros: El contenido filo­ sófico de la cultura argentina. C. es induda­ ble que su salida y mantenimiento tan prolongados sólo pudieron deberse a que conjugaba en grado sumo una ne­ cesidad social. Mouchet. Luis Agote. “La Dirección: Para una filosofía argentina. González: Uni­ dad de espíritu en la enseñanza argentina.O. Juan Chiabra. Cartey.” Además. Aunque algunos nombres ha­ yan caído en el olvido. Segadas Guimaraes. Bun­ ge: Los dominios de la Psicología. Arturo Lagorio. Florentino Ameghino: Origen y emigra­ ciones de la especie humana. A. Borda. Guido A. el muestrario es demasiado elocuen­ te como para ignorarlo: se inicia una empresa muy seria y todos lo sabían. quien a poco compartirá con Ingenieros la dirección de la Revis­ ta y a quien corresponderá cerrar el ciclo de la misma. José T. Alberto Palcos. Rodolfo Rivarola: La función de la filosofía en la vida política. de enero de 1915. Arturo Capdevila. Chriesterfied Jakob. Gregorio Aráoz Alfaro. Ricardo Rojas: Las ideas estéticas de Echeverría. Vicente D’Ascoli. Antonio Dellepiane. Víctor Mer­ cante. Raúl Orgaz. Joaquín V. Como ilustración transcribiremos el sumario del númeo 1. Si bien hay elementos filosóficos que deberemos tomar 72 .P D F b ^ . Pero la magnitud de lo realizado no debe impedirnos decir dos palabras sobre algo que es paralelo a la agobiante actividad de Revista de Filosofía: el descubrimiento y el lanzamiento de un joven intelectual. Zenón Bustos. Ricardo Levene. Nicolás Besio Moreno.9 }¿I*lPí£ i ePuna obra que excede con mucho las fuerzas de un solo hombre. Hugo de Achával. como único director. Aparte de los esfuer­ zos titánicos desplegados por Ingenieros en ella.

algo nuevo y autóctono: la argentinidad. todavía vigente. en no pocos de sus rasgos. es una obra de progresiva integración. c) El compromiso militante con los movimientos socia73 . resaltan dos aspectos: Uno es el esfuerzo por unir. habrá en su doctrina. cumplió su ciclo (casi tres lustros) y dejó de aparecer la Revista. ‘Cuando lleguemos a contar un filósofo —afirmaba en aquel programa—. En 1929. la nueva Revista iba a estar abierta a cualquier manifesta­ ción del pensamiento y sus colaboradores oscilaron del ex­ tremo materialista al idealista. también. a no dudarlo. sin sectarismos inevitables. es cierto que para un balance final de la publicación valen las palabras de Bagú: “Con haber expresado esta adhesión inicial a una posición filosófica. tuvo el más alto valor humano. con crisis económica. No quiere esto decir que todo pueda ser original en la obra de un verdadero filósofo. Pero cada raza. en tan difícil terreno (unir en el común esfuerzo de tener una publicación seria y respetada como plataforma para exponer posiciones divergentes) y el otro aspecto es que busca unir tan dispares enfoques con un centro común: la argentinidad. Con lo bueno y lo malo de sus ideas generales en filoso­ fía. dedicación de Ponce a otras tareas. Así. Es una tarea más que loable y. el sentido na­ cional que su gestador quiso dar a esta obra. orienta en algún sentido la común sabiduría de su evo. Por eso concebimos la argentinidad co­ mo el sentido nuevo que la raza naciente en esta parte del mundo podrá imprimir a la experiencia y a los ideales hu­ manos”38 . lejos de desvir­ tuar su trascendencia continental y universal. preanuncios de golpe. la concepción sintética de la naturaleza en que vivimos y la elaboración de ideales hu­ manos como resultado último de la experiencia. al constituir su mentalidad propia.en cuenta a su tiempo.

mantuvo su amistad con el núcleo de Palacios y Ugarte en el viejo sociabsmo. no lo abandona nunca. convirtiéndose en uno de los principales impulsores del latinoamericanismo frente al imperialismo. Los bbros de Ingenieros. 1) Agosti sostiene: “La ar­ gentinidad. tanto del sociabsmo como del nacien­ te comunismo.P D F lJs/Q )3íIPJe^)s vaivenes de Ingenieros con respecto al so­ cialismo. un dato por demás importante: después de 1910 México se vio sacudido por una profunda revolución. (Brasil incluido). llena el hue­ co existente entre los dos instantes de culminación de su fe sociabsta”39. 2) Asume una actitud de fondo frente a la problemática latinoamericana. aunque sea sólo uno. empezó a conocer a los jóvenes marxistas que descubrían el leninismo (Ponce es uno de ellos. aunque jamás vol­ vió á incorporarse orgánicamente a un Partido. de base agra­ ria e indígena. circulan por toda Latinoamérica. el más destacado). Nos parece que esta explicación dista de ser febz. Es preciso retener. convirtiéndose en propagador de ideas con con­ tenido social. así como los de sus editoriales. y mantuvo siempre. contactos con los núcleos partidarios. Por tanto. a través de todas sus actividades políticas. siempre se sintió bgado al movimiento obrero. dio consejos a los impulsores de un Partido Sociabs­ ta mexicano (que se verán luego). apo­ yó económicamente al grupo juvenil “tercerista” que ha­ cia 1920 propició dentro del Partido Sociabsta la defensa de la Revolución Rusa y el ingreso a la Tercera Internacio­ nal40 . que encarnó la resistencia latinoamericana al imperiabsmo (el yanqui en el caso) y sus instrumentos los terratenientes41. Así se verá que uno d< los principales com74 . En reabdad hay una fe sociabsta que se va transfor­ mando (a veces para peor) y en ese camino se desarrolla el argentinismo de Ingenieros. a la vez que vehículo d : cooperación en el subcontinente. como inquietud activa y mibtante.

. . . Dentro de este tema de la solidari­ dad continental. . mucho antes de recibirla. Su texto era éste: ‘José Ingenieros. con sesenta mil ciento veintisiete votos. Eran diez carillas escritas a máquina. el presiden­ te Felipe Carrillo’. militante en las filas avanzadas de la Revolución Mexicana (. calle de Viamonte 776. bajo el título común de Ensayos de filosofía hispanoamericana y su primer trabajo lo dedicaba a Inge­ nieros y a su influencia en el pensamiento continental (marzo de 1922)42. ) A la distancia. ( . una serie de estudios sobre la filosofía en América. Zérega Fombona (por lo demás muy relacionado con Manuel Ugarte) resalta este aspecto: “Por entonces. iniciaba en la Revue de l ’Amerique Latine. inmensa mayoría pueblo. Buenos Aires. . .batientes por la solidaridad latinoamericana. con un membrete que decía Liga Central de Resistencia del Partido Socialista (. gobernador. Argentina. diputados. de París. . no llegó a Buenos Aires hasta diciembre.) Su autor se decía un apasionado de la justicia social. un cable deparó a Ingenieros una sorpresa sen­ sacional. . — Partido Socialista Sureste triunfó definitivamente. coincidió en un todo la pa­ labra del pensador con las medidas del estadista. . ayuntamientos. corresponde destacar un hecho muy par­ ticular y significativo: “A principios de 1921 recibió Inge­ nieros una carta con membrete de la Cámara de Diputados de México y una firma para él desconocida: Felipe Carrillo (.) Las elecciones a que hacía referencia (Carrillo) en aquella carta se reaüzaron el 6 de setiembre y el 19. Ingenieros fue su consejero y en aquellas iniciativas radicales que llevó a cabo (Felipe Carrillo Puerto). fechada en Mérida el 10 de octubre de 1921. Afectuosamente. Zérega Fombona. el erudito venezolano.) La larga trayectoria de estas cartas (entre Ingenieros y Carrillo) las hacía llegar a destino con mucho retraso y fue así como una.

que servían los intereses de las poten­ cias aliadas. la popularidad de Inge­ nieros fue muy grande. al reproducir una extensa carta en la que hablaba de esta política. pronuncia su conferencia en defensa de los bolcheviques (“maximalistas”. El 22 de noviembre de 1918. según el len­ guaje de la época). El diario El Po­ pular. La popularidad de Ingenieros creció extensamente en esa región “y cuando Alfredo Palacios visitó Yucatán en 1923. Dice Agosti: “En una lección de inso76 . interpretaba su criterio con este título: Un gobierno socialista resulta el más leal y sincero defensor de los intereses nacionales” 43 . En otros países. Afectuosamente. Ingenieros. aunque descartando a su vez to­ da vinculación con la Segunda Internacional y con los so­ cialistas reformistas. en el Teatro Nuevo. que le recordó cariñosamen­ te. rodeado del entusias­ mo juvenil y con el apoyo de prestigiosas figuras intelec­ tuales. de Mérida. si bien no alcanzó las dimensiones del caso que acabamos de mencionar. en el que su influencia en la marcha de las ideas sociales es evidente45. Felipe Carrillo’4». el pueblo aclamó su nombre. recordándole que la fuerza más grande de los revolucionarios rusos ha sido el profundo sentido nacional de su obra. Pongamos un caso: el Brasil. como Alejandro Korn. y empalma su defensa con el latinoamericanismo del que ya venía ha­ ciendo gala. “También le expuso la necesidad de adaptar la acción de su partido al medio en que actuaba. no convenía adherir a la Tercera Internacional. aún manteniendo la más completa solida­ ridad moral con la revolución rusa. de Buenos Aires. esencialmente reaccionarias en esa época.PDF Compressor Pro “Le dijo que. 3) Ingenieros se pronuncia abiertamente por la revolución bolchevique encabezada por Lenin. Ingenieros recibió este cable el I o de abril: ‘Des­ pués conferencia de Palacios.

me ha re­ ferido. Poco tiempo después aparecía en Buenos Aires Renovación “boletín mensual de ideas. todas sus complacencias con esa sociedad que hasta entonces le mirara con complaciente sonrisa sus travesuras de niño terrible.bornable coraje civil. cómo Ingenieros sintió que en ese instante algo se disolvía definitivamente entre él y las clases dominantes argentinas”46. entidad mibtante. y Bermann. si las hubo”48. Falta de apoyo oficial. La conferencia fue pubbcada bajo el título de Los tiempos nuevos y alcanzó gran difu­ sión. e) El papel de Ingenieros como predecesor y luego apoyo de la Reforma Universitaria es bien conocido. hasta la víspera de su muerte. bbros y revistas de la América Latina”. Uno de sus direc­ tores —bajo el seudónimo de Jubo Barreda Lynch— era el mismo Ingenieros. más de una vez. que lo visitó entonces. Al respecto puede consultarse toda la bibbografía sobré Ingenieros y también la que trata específicamente de la 77 . esa noche rompió Ingenieros todas sus ataduras con el pasado. Es del caso recor­ dar que el así llamado panamericanismo fue la cobertura de la política expansionista de Estados Unidos. que contaba entre sus di­ rigentes a Bermann47. Rompe púbbcamente con el “panameri­ canismo” en un notorio discurso de homenaje al mejicano Vasconcelos. el 11 de octubre de 1922. El periódico cumpbó una eficaz función preparatoria y el 21 de marzo de 1925 se fun­ daba la Unión Latino Americana. Al día siguiente de la velada histórica le dobó en sus flancos la hostilidad de la gran prensa. que sostu­ vo una organización —la Unión Panamericana—predecesora de la actual OEA. fue auspiciada por la Federa­ ción de Asociaciones Culturales. d) A partir de entonces Ingenieros despbega. una intensa actividad en organismos de frente único.

PDF Compressor Pro Reforma Universitaria. sin lo­ grarse una obra orgánica que lo complemente y supere52. declamándonos los unos a los otros. En ella se hace un estudio minucioso. el esfuerzo así iniciado no se con­ cluyó. Hemos tratado de presentar los principales aspectos po­ sitivos de la labor de Ingenieros. desde los bancos del colegio. de Julio V. tampoco. llega a calificar a Ameghino de “materialista dialéctico espontá­ neo” mientras otras lo ubican en el materialismo mecanicista. que es re­ petido tanto en las biografías de Ingenieros por Bagú y Agosti como en el libro de Gabriel del Mazo sobre la Refoma: “Habíamos aprendido a deletrear. De esta manera quedó trunca una extraordinaria posibili­ dad de integrar efectivamente el marxismo-leninismo con el desarrollo de la investigación científica en nuestro país. Claro está que el panorama no quedaría completo sin una referencia a los lados nega­ tivos. f) No descuidó. Desgraciadamente. editada en Buenos Aires en 1927. a) Nunca llega a dominar el marxismo y. interponer su influencia pa­ ra hacer más efectivos los vínculos entre el primer go­ bierno de Yrigoyen y el movimiento obrero50 . g) Fue autor de abundante literatura científica. por lo que con respecto a las tesis de Ingenieros sólo se ha avanzado en el planteamiento del problema. En este caso nos interesa destaca}. Hay un párrafo de Aníbal Ponce. La obra más notable escrita hasta ahora sobre el gran sabio argentino es de Ingenieros51. en di­ versos campos. . . los primeros sermones laicos de Ingenieros (. Una de las opiniones allí vertidas. pasado su fer­ 78 . González.)49 . de su Prólogo a La Reform a Universitaria.un as­ pecto: su difusión de Ameghino. que sólo encuentra desarrollos importantes en una polémica que se hizo hacia 1954-1955 en la revista comunista Cua­ dernos de Cultura.

Sin embargo. quedan constancias de un acto público en que Ingenieros defendió claramente al revisionis­ mo : “Es necesario. b) De todas maneras. con una exalta­ 79 . los principales de eüos Spencer y Nietzsche. culminando en El hom bre mediocre. su trabajo más difundido y perdurable. c) En su posición sobre el pasado argentino adscribe a la tradicional corriente del liberalismo y del elogio del papel de las minorías56. que el Partido Sociabsta tenga el coraje de emanciparse de la fraseología del pasado y se muestre tal como es en la realidad: un partido de re­ formas democráticas y sociabstas” 54. que hace notar el revisionismo de Ingenieros. más importante que su posición en la polémica dentro del socialismo. por ejem­ plo. es curioso que nunca aparezca en sus trabajos una cita de Bernstein ni de ningún otro de los teóricos revi­ sionistas” 53 . Aficionado como era a documentar en profusas notas la cantidad y la calidad de sus lecturas. dice Bernstein. pero tam­ bién de los empiriocriticistas como Avenarius y Mach y del positivista itabano Ardigó. su latinoamericanismo. Conforma así sus enseñanzas a un verdadero “sociabsmo de cátedra”. dice sin embargo: “De Bernstein. d) Por fin. es la adopción por Ingenieros de teorías de filósofos totalmente no marxis­ tas. aunque haya filó­ sofos que despreciaron este escrito57 . Agosti. no sé que haya sacado nada. quien tuvo influencia sobre el marxista itabano Antonio Labriolass. mezcla confusamente su tributo a ideas y po­ siciones europeas.vor juvenil de La Montaña. adhiere explícitamente al revi­ sionismo y se basa en una serie de teorías completamente ajenas al marxismo. Esta consideración por las “minorías ilustradas” como hacedoras de la historia es la base de su obra de mayor abento (La evolución de las ideas argenti­ nas) y empalma con las puntas de darwinismo social que asoman en su obra.

la carencia de una co­ rriente marxista seria que pudiese comprender a fondo la gran fuerza liberadora de la Revolución Rusa y del leninis­ mo. que empalman con el darwinismo y el evolucionismo so­ ciales. Es.PDF Compressor Pro ción nacionalista que te lleva a postular para nuestro país un futuro más o menos imperialista. el triunfo del revisionismo acéfalo de Justo y su grupo en la Argentina. Entre los muchos nombres que se debiera agregar a este núcleo (y que no hacemos porque —dada su falta de estruc­ tura propia— estaríamos obligados al estudio de multitud de casos particulares) se encuentra el de Mario Bravo. diríamos. algo si­ milar a lo que hoy sucede en Francia. el creciente sentimiento anti­ imperialista popular (y. la Revolución Rusa. cuando precisamente el vi­ gor y el drama de este “hermano mayor”. así como de otros que lo acompañaron. basándose en conside­ raciones racistas (véase su obra. En este caso interesa dejar apuntado un hecho poco conocido.La Sociología argentina). Pero su intento fracasa porque refiere los aciertos y errores de Ingenieros a una valoración más o menos individual. Hubo. por fin. otros quedaron. en Italia y en otros 80 . de la burguesía nacional). de una corriente importante. otros que com­ partían en todo o en parte sus posiciones. es el auge del movimiento obrero. Algunos se fue­ ron del Partido Socialista. aislada. al mismo tiempo. En algún momento Bravo sustentó una idea original (en el VIII Congreso socialista): la de aceptar como legítimo que los anarquistas ostentaran su profesión de fe en los docu­ mentos programáticos de la FORA y formar. una central obrera socialista. abordar el tema de las contra­ dicciones en Ingenieros58. entre ella. etc. Agosti intenta. además de los tres mencionados. contrabalanceado por la bancarro­ ta de la II Internacional.

tanto como del internacionalismo proletario que a veces se invocaba de labios para afuera. En la segunda se combatió una reacción revolucionaria pequeñoburguesa con base obrera. en la tercera se santificó la escición entre el camino electoralista del Partido y el de luchas de los sin­ dicatos.países. en con­ traste con el desinterés que implicaba el parlamentarismo justista. enfrentó la propuesta originada en Bravos9. El Partido Socialista. combatiendo desde la socialdemocracia cosmopolita y ci­ catera a las corrientes socialdemocrátas nacionalistas. 81 . Se estaba consumando el divorcio del partido de las masas. por otra parte. cuyo núcleo. En esta cuarta se pisoteó el sentimiento nacional y se preparó al socialismo para el combate a fondo contra el nacionalismo burgués de signo positivo en un país depen­ diente (como en lo que se refiere a muchas actitudes de Yrigoyen y Perón). salvo para acompañar desde el lado liberal burgués las tentaciones de la oligarquía. En la primera lucha de líneas fue derrotado el marxismo y entronizado el revisionismo. ca­ paces de empalmar con las grandes fuerzas sociales. No tenemos posibilidades de opinar sobre el meca­ nismo en sí. se con­ vertía cada vez más en una fuerza ineficaz. recortando a Palacios y alentando sus lados peores. de la futura historia social del país. pero —en cambio— podemos sostener que (acertada o errónea) revela una preocupación concreta por la reinserción socialista en el movimiento obrero. desembarazándose de Ugarte e Ingenieros.

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NOTAS DEL CAPITULO V
1 Algunos temas de la mencionada tendencia son recogidos por
Lisandro de la Torre, en la mejor etapa de la democracia progresista,
así como por algunas figuras políticas o literarias del anarquismo. No
corresponde a la índole de este trabajo que nos detengamos a exami­
nar estas variantes, pero seria injusto no dejar constancia de ellas.
2 Norberto Galasso: Manuel Ugarte, Eudeba, 1973 (en dos t.),
1.1, pág. 154 ss.
Ramón Columba: El Congreso que yo he visto, Buenos Aires,
(en tres t.)
3 Sobre la elección de Palacios puede consultarse principalmente:
Cúneo: Ob. Cit., pág. 2 68 ss.
4 El resumen más completo de esta obra puede hallarse en: SE­
NADO DE LA NACION. PRESIDENCIA, Homenaje al doctor Al­
fredo L. Palacios, Buenos Aires, 1966, págs. 53 a 88. Se trata de una
recopilación efectuada en ocasión de la muerte de Palacios, en 1965.
5 Referencia tomada de Galasso: Ob. cit., tomo I, pág. 22 5 ,
Con respecto a este trabajo de Galasso, que seguiremos citando en
adelante, cabe aclarar que —aparte sus posiciones político-ideológicas, bien explícitas en la línea de Jorge Abelardo Ramos, posiciones
que tiene todo el derecho de asumir, pero que inducen a un trata­
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miento crítico del tipo de citas que hace, ya que las filtra claramente
para defender su tesis— hay un problema de cierta importancia en
las menciones bibliográficas: no siempre queda claro si ha tomado
nota de las fuentes originales o trascribe de otros textos, duplicando
o triplicando el peligro de errores de copia o de recortes arbitrarios.
Dada nuestra imposibilidad material para hacer las verificaciones per­
tinentes, dejamos sentada aquí esta salvedad.
6 Alfredo L. Palacios:
Aires, 1934.

Las Islas Malvinas, ed.Claridad, Buenos

7 Alfredo L. Palacios: Pueblos desamparados. Solución de los
problemas del noroeste argentino, ed. Guillermo Kraft, Buenos
Aires, 1944, pág. 27. En el prólogo del libro, el General José María
Sarobe destaca, entre otros, el mismo párrafo.
8 Véase 0 . Edmund Smith: Intervención yanqui en la Argen­
tina, ed. Palestra, Buenos Aires, 1965.
Thomas F. McGann: Argentina, Estados Unidos y el siste­
ma interamericano (1880-1914), Eudeba, 2 a ed., 1965.
Sergio Bagú: Argentina en el mundo, vol. III de la colec­
ción “La realidad argentina en el siglo X X ” , Ed. FCE, Buenos Ai­
res, 1961.
Arthur P. Whitaker: La Argentina y los Estados Unidos,
ed. Proceso, Buenos Aires, 1956.
Historia de América (en fascículos): Proclamas y documentos
(fascículos 45 y 46), selección de Alberto J . Pía, Centro Editor de
América Latina, Buenos Aires, 1972.
Tibor Mende:
América Latina entra en escena, ed. del Pa­
cífico, Santiago de Chile, 3 a ed., 1956.
9 Véase al respecto:
Alfredo L. Palacios: Nuestra América y el imperialismo, ed.
Palestra, Buenos Aires, 1961. Se trata de una reedición ampliada,
con prólogo y notas de Gregorio Selser, de la original Nuestra
América y el imperialismo yanqui, 1930, Madrid, con prólogo del di­
rigente aprista peruano Manuel Seoane.
10 Véase sobre el particular la obra clásica:
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Gabriel Del Mazo: (compilador): La reforma universitaria.
2 a ed. en tres tomos, publicada por el Centro de Estudiantes de Inge­
niería, La Plata, 1941. La primera ed., en seis tomos, fue publicada
en 1926-1927, por la imprenta Ferrari.
11 Datos ilustrativos al respecto pueden consultarse en:
Galasso: Ob. cit., passim.
Enrique Dickmann: Democracia y socialismo, editores Se­
rafín Ponzinibbio y Cía., Buenos Aires, 1917, pág. 113 ss.
Desde luego, es indispensable leer las propias obras de Palacios,
cuyas definiciones no dejan lugar a dudas.
12 A fin de octubre de 1955 el gobierno militar de Lonardi-Rojas,
estableció una Junta Consultiva Nacional, integrada por miembros
de todos los partidos políticos, salvo el Peronista y el Comunista.
13 El primer libro de Ugarte que se publicó en la Argentina fue El
porvenir de América Latina, en 1953.
14 Como queda apuntado, la bibliografía de Ugarte se encuentra
dispersa y es difícil de consultar. Sobre vida y obra de Ugarte exis­
ten, con sus particulares puntos de vista:
Galasso: Ob. cit.
Jorge Abelardo Ramos: Manuel Ugarte y la revolución lati­
noamericana, Coyoacán, Buenos Aires, 1961.
Rodolfo Puiggrós:
Historia crítica de los partidos políti­
cos argentinos, tomo 3 : Las izquierdas y el problema nacional, ed.
Jorge Alvarez, Buenos Aires, 1967, tercera edición. Las referencias a
Ugarte están en el cap. III.
15 Jorge Abelardo Ramos: Op. Cit., t. II, pág. 167.
Norberto Galasso: Op. Cit., passim.
16 Hay innumerables ediciones castellanas de este libro de Lenin
publicado en 1912. En Obras Completas, ed. cit., figura en el t. 22.
Muchos otros escritos marxistas posteriores abordan el tema de di­
versos ángulos. En el momento de escribirse este trabajo está en cir­
culación una valiosa contribución de los comunistas chinos: Re­
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. en pocas líneas hay gran cantidad de cambios y omisiones sobre el texto supuestamente reproducido. pero allí se denota el descuido lamentable con que dicho autor maneja las citas. 3 1 1 : “La famosa concep­ ción materialista de la historia. ¡Esto en po­ lémica con Justo! .. me resultaba más comprensible el compen­ dio escrito por Gabriel Deville. págs. Así podemos recordar a Nicolás Repetto: Ob. V . el confesado revisionismo de Ugarte es mucho más ino­ cente que la supuesta “ortodoxia” de sus críticos y adversarios del justismo. Lenin: Obras Completas. pág. traducido al español por el doctor Juan B. Citpassim. No obstante. pasada de moda (. debe recordarse que el tratamiento dado f»jr Galasso al tema (que busca adaptarse a las tesis de Trotsky tu lo mundial y a las de Jorge Abelardo Ramos en lo nacional y latino­ americano) obliga a tomar conclusiones con mucha cautela. arriba cita­ do. Teoría y Política. pág. cit. t.. . 248. 1. t...1. Justo. 18 Véase Norberto Galasso: Ob. Así. pág. 208. / 20 Norberto Galasso: Ob. passim. cit.. 8 3 . Cit. cit. I. 17 Norberto Galasso: Ob.. I. Cit. el exégeta francés más autorizado del fundador del llamado Socialismo Gentífico”. cit. Cit. ed. El pá­ rrafo correspondiente está reproducido en GALASSO. 19 Véase Norberto Galasso: Ob. que no alcancé a leer todo El Capital. 1 1 3 . 1.I. 21 Todo esto puede comprobarse en Norberto Galasso: Ob. I.1.)”.dacción del Renmin Ribao: La teoría de los tres mundos. ed. pág. de Carlos Marx.1. Buenos Aires. 23 Norberto Galasso: Ob. 22 Norberto Galasso: Op. pág. pág. t. las relaciones de Ugarte con la URSS son tratadas muy superficial­ mente y el papel del Partido Comunista en la lucha antiimperialis­ ta desaparece por completo. 3 4 : “Yo confieso. XIII.1. para que se me crea. 1978. De todas maneras. 75 y 333 del t. Cit.

La enumeración se da a sólo título de ejem plo. Buenos Aires. passim. 26 Cuando hablamos d e conspiración del silencio no quiere decir que. delicados. 1 9 5 3 . sosla­ ya el tratamiento de fo n d o . cit. Motivos de Proteo. Dardo Cúneo: E l romanticismo político. por lo que existe u n sinnúm ero de ediciones y reediciones de sus libros. de una manera totalmente parcial Cú­ neo. pág. L o han hecho solamente los arriba citados Galasso. El Ateneo edi­ torial. en Norberto Galasso: Ob. 1 4 2 . publicada inicialmente en 1900. n o se lo cite en una lista de diversas figuras.. Podemos desta­ car: Sergio Ragú: Vida ejemplar de José Ingenieros. Pero nunca. cit. esporádicamente. 2 a ed. pág. Buenos Aires. cit. 1 0 4 ) 27 Norberto Galasso: Ob. 1. podría ser mucho más extensa. que lo conoció personalmente y llegó a compartir algunas de sus posiciones. el autor. Ediciones Tran­ sición. un autor (marxista-leninista o socialdemócrata) se ha d eten id o a analizar su trayectoria. cit. cit. 86 . En este libro. passim. Cit.1. t. 30 Norberto Galasso: Ob. por ejemplo. que se p a m o s. 25 Norberto Galasso: O b . dedicándole el espacio que ella m erece... 44 7 . véase. pág. del 16-5-1961.. 29 Alfredo Palacios en O Cruzeiro. lo que prefieren morir antes que dañar”.PDF Compressor Pro 24 José Enrique R o d ó : Ariel. 1 9 5 5 . 28 Norberto Galasso: O b. pág. II. t. La obra de este escritor uruguayo t u v o una gran repercusión latinoamericana.. II. c it. los que no asustan. 24 3 . (Pág. oculta diversos aspectos decisivos y la­ bra una lápida de falsedad para Ugarte: “Así deben hablar los fan­ tasmas dulces. Puiggrós y R a m o s y. Se trata de declara­ ciones de Ugarte en 1 9 3 9 . 31 Hay una nutrida bibliografía sobre Ingenieros. p u b licad a inicialmente en 1909. 43.. en dos obras: Dardo Cúneo: O b.

. 35 “J . conjunta de Pasquelle y Michaud.Héctor P. cit. ciudadano de la juventud. Victorica. Lo menos que puede decirse de este tipo de expresiones es que no son serias. Peuser. 151.. Buenos Aires. Lamas y libros antilatinoamericanos y racistas como los de Agustín Alvarez y los Conflictos y armonías de las razas de Sar­ miento” . arriba citado. 1911. Quesada) aparecen expresiones del liberalismo oligárquico antinacional como Mitre y A. co­ mo demostraremos más adelante. en el afán de rescatar el aspecto positivo de su figura. 14.f. París. Del Plata a la Cordillera de . traducción del original francés De la Plata a la Cordillére des Andes. Luis Farré: Cincuenta años de filosofía en la Argentina. En pri­ mer lugar la crítica del liberalismo y del positivismo de Ingenieros se diluye. pág. El otro tomo del mismo trabajo se titula. 1945. Futuro. Luego el revisionismo socialdemócrata es mencionado erróneamente. nota). pág. Ingenieros lanzó La Cultura Argentina con el objeto de for­ mar una conciencia nacional. Además se trata de dis­ 87 . obras de Alberdi y de Vicente C. (Norberto Galasso: Ob cit. ed. ed. t. la cita es de la pág. 32 En el libro de Agosti. 1958.os Andes. queda borrado el aspecto militante de más interés. 4 3 . Así. Por fin. sus relaciones con el naciente Partido Co­ munista y con Yrigoyen. en francés: De Buenos Aires au Gran Chaco. Agosti: Ob. profundas limitaciones. 1929. Gregorio Bermann: La obra científica de José Ingenieros. s. Cór­ doba. el intento se malogró debido a las pro­ pias contradicciones del iniciador. exige la consideración de su catálogo completo (o por lo menos de los principales títulos) y no la técnica bastante desprestigiada de los “ejemplos” reunidos discrecionaliru rite. no obstante. II. Buenos Aires. Agosti: José Ingenieros. Escritos de Monteagudo. 34 Jules Huret: La Argentina. que es lo mejor que conoce­ mos sobre el tema. 33 Héctor P. Ambas ediciones francesas son de Pasquelle. Una obra de la envergadura de la que se está consideran­ do. hay. junto a libros ‘nacionales’ ( Urquiza y Mitre de J . Las Memorias de Paz.

La revolución mexicana. pág. Buenos Aires. 21. 42 Sergio Bagú: Ob. págs. 1972.PDF Compressor Pro criminar el significado concreto de tales ediciones en las condiciones ideológicas del momento. ed. 199-200. 8 1 . 103. 38 Sergio Bagú: Ob.. Buenos Aires. 135. pero queda pen­ diente su realización para ampliar y fundar mejor las afirmaciones que estamos haciendo. págs. Por supuesto. 41 Sobre el tema de la Revolución Mexicana puede consultarse: John Reed: México insurgente.. pág. 40 Emilio J . o lo sean total o principalmente. Corbiére: “Origen del Partido Comunista Argenti­ no”. Centro Editor de América Latina. Todo es historia. pág. Ciudadano de la juventud. cit. 39 Héctor P. 36 Sergio Bagú: 0 6 . cit. núm. febrero de 1974. “Historia de América”. 88 .. 44 Idem. cit. 143. 1971. en particular en psicología y en criminología. Agosti: Ingenieros. 43 Idem. que abre el primer núme­ ro de la Revista. cit. Jesús Silva Herzog: Breve historia de la revolución mexicana. México. 145 y 146. Fondo de Cultura Económica. ninguna de las anteriores tareas pu­ do ser desarrollada en un trabajo como el presente. págs. 195 a 198.. Centro Editor de América Latina. 1960. además que queda por demostrar que los “malos” y los “buenos” elegidos por Galasso lo sean. pág. La cita de Ingenieros corres­ ponde a “Para una filosofía argentina”. 37 Dejamos conscientemente de lado varias empresas emprendidas por Ingenieros en el plano puramente académico. Horacio Ciafardini: Lázaro Cárdenas.

172. pues estamos en 1919) dio amplia difusión a las posi­ ciones de Ingenieros. 1977. en un artículo titulado “El maximalismo” . T. Brasiliense. México. c it. Río de Janeiro. se polemizó con varios de los conceptos expresados por Ingenieros. Penelón (Información recogida direc­ tamente por el autor). Tan es así. Según la misma cita. el que se ha acercado más a este concepto económico-realista del gran con­ flicto histórico en el Nuevo Mundo”. (Gregorio Bermann: Juven­ tud de América. pág. San Pablo). Trascripto de Héctor P. pág. Andrade: Ob. 47. La Internacional. nota). que en el periódico del naciente Partido Socialista Internacional. (Haya de la Torre: Ideario y acción aprista. 189. por ej. 46 Héctor P. pág. germen de la Federación de Asociaciones Cultura­ les (1918) de tan destacada actuación”. en 1915 se funda la Universidad Li­ bre de la Capital. Agosti: Ob. una correcta ubicación científica (materialista dialéctica) nos enseña que es totalmente im­ posible “romper de un golpe” todas las ataduras del pasado. 90). Tampoco es casual que el libro de Agosti sobre Ingenieros mereciera. en 1947. 47 “En abril de 1914 se constituye el ‘Ateneo de Estudiantes Universitarios de Buenos Aires. 90). ed. el 18 de diciem­ bre de 1918. Desde luego. 1946. maestro de la juventud de América. Clovis Meló y A. Pero en cambio se puede dar el paso decisivo. producir el cambio fundamental. pero que se sostiene que fue escrito por el entonces principal dirigente del Partido. José F. c it. 25 1 . se mencionan expresa­ mente las repercusiones de conferencias de Ingenieros en un viaje por ese país. Foster Dulles: Anarquistas e Comunistas no Brasil (1900-1935). pág.: pág. pág. Cuadernos Americanos. 89 . ed. Agosti: Ob. En otro libro (Luiz Alberto) Moniz Bandeira. cit. Nova Fronteira. pág. sin fir­ ma. / / 48 “De los precursores de esa lucha anti-imperialista en América Latina ha sido Ingenieros.45 John W. los vín­ culos con las clases que en el pasado tuvieron algo que ver con no­ sotros. 146. la prensa anarquista (no había comunistas. La cita vale por su sen­ tido más general y profundo. una traducción portuguesa (Ed.

51 José Ingenieros: Las doctrinas de Ameghino. salvo para indicar grandes corrientes de pensa­ miento. Agosti: Ob. Antes y después. Agosti: Ob. agosto de 1955. 55 Véase Héctor P.. ed. 50 Véase Delia Kamia: Entre Yrigoyen e Ingenieros. tal como la presentan algunos simplificadores de la his­ toria.. Un episo­ dio de la historia argentina contemporánea. 1957. s4 Dardo Cúneo: Juan B. 56 Aunque no sea éste el lugar para desarrollarlo. y no siempre escapó a un virtuosismo de muy discutible gusto. pág. y que algunos personajes (en especial los fundadores del lla­ mado nacionalismo) comparten posiciones de ambas escuelas. Buenos Aires. ed. Desgraciadamente las referencias son un tanto confusas y no hemos podido tener a la vista los textos referidos. núm. cit. 69. marzo de 1954. 1919. lamentable documento de ese tropicalismo que no siempre es necesario ir a buscar en el trópico geográfico. núm. tomo I. 57 “Escritor límpido y severamente expresivo en sus libros de te­ ma científico. Cúneo cita otras afirma­ ciones explícitamente revisionistas de Ingenieros. Justo y las luchas sociales en la Ar­ gentina. cap. octubre de 1954. conviene decir aquí que el esquema liberal de una absoluta contraposición liberalnacionalista. 20. La tierra. frecuentó con agrado el tema literario. porque depende de un trópico intelectual que existe en muchas partes” (Francisco 90 . Buenos Ai­ res. cit. la vida y el hombre. diciembre de 1954.. 15. editorial. pág. núm. desde este punto de vista creo que su mayor tropiezo es su libro El hombre medio­ cre. 246. 52 Véase Cuadernos de Cultura. 4 74. 18. 1941. V. no es válido. núm. pág. s3 Héctor P. Meridión.Compressor Pro 49 Para la cita completa pueden verse Gabriel Del Mazo (recopi­ lador): La Reforma Universitaria. Talleres Gráficos Rosso. cit. marzo de 1955 y 22. 19.

200 ss. págs.Romero: Sobre la filosofía en América. cit. 91 .. pág. 34). Buenos Ai­ res. s9 Sebastián Marotta: Ob. “Indicaciones sobre la marcha del pensamiento filo­ sófico en la Argentina”. pág. 58 Héctor P. II. cit. 4 5 y 46.. t. Raigal. ed. 1952. Agosti: Ob.

.

integró la corriente crítica. Ave Lallemant continuó hasta el año de su muerte (1910) participando en el movimiento socialista. la corriente marxista no había muerto en el seno del Partido Socialista. Además ya hemos mencionado sus es­ critos de 1917 sobre historia del movimiento obrero en nuestro país. TES Y FORMACI PARTIDO COMUNISTA A pesar de todas las derrotas. se incorporó luego al Partido Comunista. organizador del acto del I o de mayo de 1890 en Buenos Aires. •Como ya hemos dicho. fuente inapreciable de documentación. durante una visita que 93 . estuvo en la presidencia de al­ guno de sus congresos y falleció en 1942 como miembro del mismo2 . y lo que pa­ saba en el país y el mundo favorecía una nueva expresión de la misma. Au­ gusto Kühn. A renglón seguido sostiene Puiggrós3 que el carpintero Germán Müller —quien luego militó en el Partido Comu­ nista— fue crítico permanente de la dirección del socialis­ mo: “En 1947 Müller nos mostró. aunque tomó distancias del grupo justista1.VI. aunque en los últimos años de su vida no se reconoció totalmente su papel en la historia del comunis­ mo en nuestro país.

Cubre las primeras tres décadas del Partido Comunista y —a partir de entonces. ño consiguió matar del todo a la tendencia revo­ lucionaria en su seno. con abundantes citas. La principal fuente documental disponible es el Esbozo de Historia del Partido Comunista de la Argentina4 . Vale decir que prácticamente todo el núcleo iniciador del Partido Socialista.. nom­ bres. en un período en que el Partido debió resis­ tir presiones oportunistas. y —desde luego— todas las consideraciones polí­ ticas que se consideró pertinente hacer. el Esbozo (. El grupo revisionista de Justo... En condiciones favorables ella podía renacer y tomar cuerpo.. de la formación y desarrollo del Partido Comunista de la Argentina. publicado en 1938. . una colección de La Vanguardia con los artículos subrayados de rojo y sátiras o iracundas intelecciones al margen” . Tiene el mérito de haber sido escrito y publicado en la época en que el revi­ sionismo había sido derrotado en escala internacional. derrotado por el justismo hacia 1896.. en particular.. Es este el documento más completo. Nos toca hablar.. se unió a la corriente “tercerista” y se incorporó al Parti­ do Comunista. de ahora en adelante. como se verá en un capítulo siguiente. A su vez. Carlos Mauli.. a pesar de las varias batallas ganadas.. Al res­ pecto se impone efectuar algunas consideraciones..PDF Compressor Pro le hicimos a su casa de Saavedra... y. aunque el método de exposición. la periodización y otros puntos pre­ sentan sensibles diferencias. a pesar de numerosas 94 .. etc.. Se basa —y cita abundantemen­ te— en el Compendio de historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS.. .) muestra los errores político-ideológicos que intentaremos desentrañar. se mantuvo como oposición y se sumó a quienes buscaron acompañar a Lenin y a la Revolución Rusa.

Por otra parte el tema del peronismo no figura en las primeras edi­ ciones y en la última ha quedado totalmente trunco. Otro escrito especiabzado en el tema es el de Puiggrós5.resoluciones en contrario— no ha podido ser completado. así co­ mo tampoco hechos que indudablemente fueron del co95 . El segundo que no se trata propiamente de una historia. Se ha permitido numerosas libertades. ) e incluso contiene versiones y documentación diferente en diversos puntos. la que no es usada sistemáticamente. es prácti­ camente imposible tratar de reconstruir seriamente la his­ toria. puesto que si la actitud ante un gobierno es la opuesta de la que aparénte­ mete se describe. se remite constantemente a referencias internas del Partido Comunista. . esto último constituye un escollo muy difícil de salvar. no suficientemente bgados. como en la desaparición o “cambio” de hechos muy importantes para la historia partidaria. tanto en el ocultamiento de nombres (con el propósito de exaltar las figuras de Codovilla y Rodolfo Ghioldi. y a ve­ ces para la simple historia general del país. Resulta un poco difícil de seguir su ordenamiento. en ciertos tramos. . que así aparecen un tanto dislocadas. o si polémicas abiertas entre los princi­ pales dirigentes del partido ni son mencionadas. demuestra poseer otro tipo de do­ cumentación. loque en definitiva no sería tan grave). sino más bien de sus opiniones acerca de he­ chos históricos. lo que naturalmente ahenta la labor del investigador. El tercero es que. dado que en todo el proceso de desarrollo de otros partidos. con lo que ya es mayor el lapso no estudiado que el anali­ zado. Pero corres­ ponde hacerle algunos reparos de importancia. Esta obra de Puiggrós presenta la posibihdad de confrontar pun­ tos de vista con el Esbozo ( . El primero es que se adopta constantemente el nacionalismo burgués en el anáhsis.

la ori­ ginalidad que aporta es la de sus puntos de vista. como el período en que dirigió la revista Argumentos (1938-1940) u otros acontecimientos de los que fue partícipe directo. Hay interesantes consideraciones. ) y en el libro de Puiggrós. pero dentro de un marco general de justificación del desarrollismo frigerista. . hay una gran dificultad para re­ construir la historia del Partido Comunista. pero en lo que se refiere a la historia del Partido Socia­ lista y la del Partido Comunista es bastante pobre y contie­ ne numerosas afirmaciones erróneas. Por fin tenemos las memorias de Juan José Real7 . como que “En 1890 se funda el Partido Socialista dirigido por Juan B. quien había traducido El Capital”10 . así como dos artículos escritos para la revista Qué hacer6. que a veces fuerza totalmente lo que se hace decir al au­ tor citado. Otros documentos que conocemos se limitan a dar ca­ racterizaciones breves y generales o a relatar episodios par­ ciales. en general son confia­ bles. Como podrá notarse. pero suele haber un recorte arbitrario de los textos. Las citas que hemos podido verificar. Justo. dado que la fe­ roz represión antidemocrática desatada en varios períodos después de 1930 ha destruido y diezmado bibliotecas y 96 . Existe un trabajo de Vanguardia Comunista9 .PDF Compressor Pro nocimiento del autor. susten­ tados teóricamente en el trotskismo y en sus peculiares ideas sobre la realidad nacional y latinoamericana. Basado documentalmente en gran parte en el Esbozo ( . por lo cual citas y posiciones han sido recortadas con el objeto de servir a este fin. . que con­ tiene algunas referencias útiles para la vida de dicho Parti­ do. El siguiente escrito que debemos tomar en considera­ ción es el de Ramos6 .

donde no están a disposición de los investigado­ res en general. sucede a veces que discrepancias políticas fre­ nan la aparición de documentos reiteradamente anuncia­ dos. como fue el caso de Cuaderno de Pasado y Presente. Es más. Ni la redac­ ción de la revista teórica del Partido tuvo acceso a los ar­ chivos12 . jamás organizó la consulta y. Hechas todas estas salvedades. 62. son de harto difícil acceso. en la práctica. núm. sobre el movimiento comunista lati­ noamericano. en una colección que llegó al núm.colecciones. trataremos de efectuar una reconstrucción lo más seria y fidedigna posible. que en ocasión de algún aniver­ sario hizo exposiciones bastante completas de sus docu­ mentos. y las privadas. ni se facilita la consulta mediante medios de reproducción fotomecánica. etc. en general de militantes o de ex militantes que han sorteado la persecución sistemática. hemerotecas. El Partido Comunista. Sin embargo el misterioso tomo 50 jamás vio la luz en el país. si no lo mejor de dichas colecciones deben de encontrarse en la URSS. ni se hacen reproduccio­ nes facsimilares11. Córdoba. públicas y privadas. al que se lo publicitó durante largos años. “Después del Centenario comienza a perfilarse en las filas del Partido Socialista una tendencia política izquierdista que rei­ vindica al marxismo y el carácter clacista del socialis­ . algunos años más tarde de la derrota y exclusión del Partido de los núcleos sindicalistas. Hacia el Centenario se empezaron a acumular nuevas condiciones para el resurgimiento de una corriente de iz­ quierda. la impidió mediante todo tipo de trabas formales. El mal­ trato y el saqueo de los periódicos obreros y comunistas es proverbial en algunas de nuestras más importantes bibliote­ cas públicas. 50. Es de suponer que buena parte.

José F. la organización del movimiento juvenil a nivel nacional. Cornelio Thiessen. Luis Miranda. Renato Cozzi. Juan Clerc. Emilio González Mellén. Seco. Emilio González Mellén y Renato Cozzi” ls. A pesar de esta situa­ ción los núcleos juveniles comenzaron a actuar y a organi­ zarse. H. José F. pero se aclara con más precisión el marco político: “Ya en 1912 apareció una oposición marxista en el seno del Partido Socialista. Pablo Chanussot. Pedro Zibecchi. Blas Feigón. Luis Sous. que contaban con el apoyo de algunos intelectuales y estudiantes. Juan Clerc. Biagi. Gerardo Lameza. “Los jóvenes rebeldes editan en julio de 1912 un perió­ dico al que llaman Palabra Socialista y fundan el Centro de Estudios Sociales Carlos Marx. Entre otros se contaba a Juan Ferlini. solicitóse a los orga­ nismos directivos del Partido Socialista. por intermedio del Centro Socialista del Norte. José F. los hermanos Barthalón13. Al año siguiente. El comité redactor del pe­ riódico mencionado se integró con Penelón. Juan Ferlini. Nicolás Di Pinto. Julián Ducasse. Grosso. Martín Cassaretto. Chaia y otros. pues los hechos relatados son práctica­ mente los mismos. el 7 de agosto de 1912. “Los proyectos de organización juvenil no prosperaron fácilmente. “En 1911 los jóvenes socialistas constituyen la Ac­ ción anexa al Centro Sociahsta de la sección 2a y el Cír­ culo Juvenil Socialista del Norte en el que colaboran Ama­ deo Zeme. A esta altura conviene retomar la palabra oficial del Par­ tido Comunista. Penelón. Se trata de un grupo numeroso de jóvenes. en su mayoría obreros manuales. López y otros. Amadeo Zeme. La dirección del Partido Socialista veía con re­ celo la actividad de los jóvenes” 14. Pablo Chanussot.PDF Compressor Pro mo. Grosso. Alejandro Jascalevich. Pecochea. que bajo el nom­ . cuyo secretario era Juan Clerc.

y que. el Dr. cuando la política reformista del Partido So­ cialista se acentuó. el socialismo— no eran más que un expresión hueca de ‘ideales* del Partido. no como apriorismos y formulismos doctrinarios abstractos. nosotros entedemos que este movimiento. el ideal de la completa transformación social’. liberal burguesa. En su primer número (julio de 1912). Esta deformación teórica del socialismo marxista fue abonada por la circunstancia de que. netos. sino como juicios consolidados en la honda observación de la experiencia his­ 99 .1 bre de Centro de Estudios Carlos Marx. empezó a com­ batir la corriente de degeneración reformista encabezada por algunos ‘teóricos’ que. “Por eso.sostener y propagar los conceptos íntegros. ante ello. o de otro modo. es necesario. esbozando los propósitos de la publicación: ‘En desacuerdo con el pensamiento reformista del teórico alemán Bernstein. inspirándose en el revisionismo de Bernstein trataban de ‘demostrar’ que ‘el movimiento es todo’. y que las aspiraciones finales del proletariado —vale decir. desde los comienzos del Partido Socialista. como se ha señalado. lógicos de la grandiosa con­ cepción socialista de Carlos Marx. la corriente marxista fundó el Centro de Estudios Carlos Marx y editó durante dos años el perió­ dico Palabra Socialista. Juan B. de que en la lucha por la ejnancipación obrera ‘el movimiento es todo y nada lo que se llama ha­ bitualmente la aspiración final del socialismo’. Justo —considerado—trató de dar al marxis­ mo una interpretación particular. se dice. para reponder real y fe­ cundamente a los trascendentales fines de la doctrina marxis­ ta. Y más adelante: ‘en el movimiento obrero y socialista de esta república ya se ha dejado sentir la influencia de un extremo y no confesado ‘revisionismo práctico’. debe cultivar con firmeza las concepciones fundamenta­ les del socialismo. pero no para guiar su acti­ vidad práctica.

sin embargo. Al respecto de esta corriente. aparecía como reflejo de un debate de carácter internacional. Sur­ gió en el plano de las polémicas internacionales de los marxistas éon los revisionistas”. Pe­ ro en otro trabajo. La tendencia de izquierda. los propósitos que nos animan sinceramente y que hemos de defender desde estas columnas. los más capacitados para sostener­ los triunfalmente” 17. Palabra Socialista decía simplemente: “Estos son. En 1962 dice: “La inicia­ ción de la guerra imperialista marcó una diferenciación in­ terior en el Partido Socialista. quizás. asu­ mió una posición correcta frente al conflicto bélico” 19. brevemente expuestos. Primero. aunque no comprendía la naturaleza histórica del país. de imprescindible utilidad para la acción de la clase trabajadora’ ” 16.PDF Compressor Pro tórica. Puede ser útil desmenuzar esta argumentación. la opinión de Ramos es menos aventurada. En cambio. no nacía de una divergencia con res­ pecto a la interpretación crítica de la sociedad »gentina”20. Para concluir. El Esbozo de Historia del Partido Comunista de la Argentina documenta que la opo­ sición dentro del socialismo que daría nacimiento al Parti­ do Comunista no surgió de esas corrientes (las de Palacios y Ugarte) y no tenía la más remota idea del problema na­ cional en nuestro país y en el resto de América Latina. afirma Puiggrós: “Con este paréntesis a la investigación del origen del Partido Comu­ nista hemos querido establecer que ya a principios del si­ glo había corrientes del socialismo que partían de los he­ chos y de la historia de la realidad nacional y estimaban que formábamos parte de un continente sojuzgado por cen­ tros imperialistas de poder” 18. a pesar de que. esta oposi­ ción. Ramos comparte explícitamente el argumento de Puiggrós: “Teóricamente justa. 100 . no seamos nosotros —modestos trabajadores.

está claro que el estudio marxista del imperialismo moderno. de las alianzas. de la acción sindical. citado 101 e . Segundo. no sólo no cae en un error. sosteniéndose unos a otros. los hubo. entre otros la posición frente al radicabsmo. se colo­ caban en posiciones teóricas y políticas que no son las del proletariado revolucionario. estas discrepancias. forzosamente. Ello no quiere decir que todo fuera impecable en los ra­ zonamientos de los intemacionalistas. sólo pudo contar con bases teóricas sólidas a partir del trabajo de Lenin sobre el imperiabsmo.ni Puiggrós ni Ramos hacen el menor esfuerzo por ubicar el nuevo debate de líneas que se empieza a presentar en una trayectoria de luchas internas del Partido Socialista que. para ser más exactos. o. como fase su­ perior. del capitabsmo. Pero la labor de Palacios y Ugarte no podía sentar bases sólidas. ¿No hubo otros intentos marxistas previos? Sí. Ya es toda una opinión creer que estos pro­ blemas eran “extranjeros” para el creciente movimiento obrero. fechado en 1916. siempre han estado referidas a los pro­ blemas de la revolución. De todos modos queda por investigar el significado de una mención de la corriente marxista. debían conectarse con los problemas generales del país. el internacionabsmo. según el caso. en un país en que dicho anti­ imperialismo se expresó fundamentalmente en el radicabs­ mo yrigoyenista. en una u otra instancia. Tercero. monopobsta. del Estado. pero no resolvieron el pro­ blema. sino que afirma un principio básico para resolver acertadamente los problemas de cada país. Por ejemplo. el considerar que los problemas del proletaria­ do en los diversos países estaban unidos. ¿Hubo combates y acción antiimperialista antes de 1914? Desde luego. sino simplemente que sus críticos de cincuenta o sesenta años más tarde en­ tendían menos que ellos. o dificultándose unos a otros.

Adrián Mezzardi. . cuando el partido acababa de obtener su 102 . Juan Greco. que se había reunido en plena guerra. Cortés Plá. Nicolás de Palma. Durante el VI Congreso. pero adoptó el ‘palacismo’ que antes fustigara airadamente”22 . en setiembre de 1915 (. Demetrio Buira y Mauricio Freedman.) “ Los jóvenes reivindicaban para sí la tradición de iz­ quierda del Partido Socialista y citaban entre otros docu­ mentos las resoluciones del V y VI Congreso Partidario. y que ha servi­ do de base a comentarios no menos difusos de Ramos21 : “Así como la mayoría del Partido Socialista alemán expul­ só a Hilderman pero adoptó sus ideas imperiahstas. Prosigue Corbiére: “La labor propagandística continuó intensamente y de la lucha antimilitarista surgieron las ju ­ ventudes socialistas. se determinó que la propaganda diaria del Partido debe diri­ girse preferencialmente en el sentido de formar conciencia entre la masa trabajadora de que su principal aspiración es la transformación del régimen capitalista en régimen colec­ tivista’. celebrado los días 8 y 9 de julio de 1903. Manuel V. realizado los días 24 y 25 de junio de 1904. El segundo número in­ cluye el manifiesto de la Conferencia Socialista de Zimmerwald. . Elias Kharothy. dispuestas a dar su propia vida en holocausto de su triunfo’. el Par­ tido Socialista de la Argentina expulsó a Palacios. . Jacobo Halperín.en el Esbozo (.) sin mayores aclaraciones. Luis Koifman. Su primer director fue Juan Ferlini y colaboraron en la pubücación Amadeo Ze­ me. En el V Congreso. Besasso. . Luis Sous. “En el número inicial de Adelante. Rodolfo Schmidt. Rodolfo Ghioldi. Celebraron sus' propios congresos y editaron un periódico titulado Adelante. cuyo primer nú­ mero apareció en abril de 1916. Amadeo Zeme afir­ maba ‘el socialismo no morirá jamás ni en la conciencia ni en el corazón de las juventudes.

el Comi­ té Ejecutivo del Partido Socialista lo disolvió en 1917. Hila­ rio Morandi. El ‘Comité’ organizó a 16. . su tenden-. opinando que estará imposi­ bilitado de realizar una obra constructiva y de reformas dada la constitución conservadora de la actual Cámara le­ gislativa’. Estos sectores consti­ tuyeron el 12 de marzo de 1914 el ‘Comité de Propaganda Gremial’.)23 .primer diputado. empleando to­ das sus fuerzas en organizarse económica y políticamente para la lucha. realizó 64 conferencias de propaganda. que integraron. el doctor Alfredo L. El mismo Congreso socialista declaró ‘Que afir­ ma una vez más su carácter de partido de clase. Sin embargo. se resolvió ‘que la actitud y la conducta del diputado socialista ha de ser eminentemente de crítica y de protesta contra las injus­ ticias sociales. ba­ jo el pretexto de que el movimiento gremial es un movi103 . Amadeo Zeme. Pedro Zibecchi. entre otros. Penelón. . Emilio González Mellén. editó 32 manifiestos con 67.) dice: “Durante sus dos años y medio de existencia el Comité de Propaganda Gremial organizó a miles de trabajadores y aún cuando propugnó la necesidad de ligar las luchas económi­ cas con las luchas políticas. de toda forma. el Esbozo (. La izquierda socialista trató de ligar a las organizaciones gremiales al partido político (. Complementando este enfoque. .671 trabajadores.000 ejemplares y al ser disuelto por la dirección socialista bajo la acusación de ‘divisionismo ’ tenía organizados 18 sindicatos y 3 cen­ tros culturales. sin excluir en último caso todó^otro medio de acción que las circunstancias le aconsejen”. . José Alonso. Luis Miranda y José F. cia profundamente revolucionaria y su voluntad de llegar a la emancipación absoluta del proletariado. Palacios. fundó varios sindicatos sin im­ ponérseles ideologías determinadas. “El movimiento juvenil y la acción sindical fueron los dos pilares de la vanguardia socialista.

y por el otro. pues bastó al 104 . “En efecto la orientación electoralista llevó al Partido Socialista a menospreciar el movimiento sindical y. por lo tanto. anarcosindicalistas. “Al disolver ese Comité. no era insólita una reacción de reconstrucción de las fuerzas sindicales que. anarquistas y socialistas des­ contentos con la orientación del grupo dirigente de su Par­ tido. lo entregó a los elementos anarquistas y sindicalis­ tas.PDF Compressor Pro miento autonomo que tiene sus hnes y su tactica propias y que por eso el Partido. por consiguien­ te. con el caracte­ rístico espíritu tartarinesco del codovillismo. las consideraciones y los datos que acabamos de reproducir parecen bastante convincentes: en un partido que por su lí­ nea se había ido desinteresando de la marcha de las organi­ zaciones obreras y que en sucesivos congresos había ido ex­ cluyendo a los militantes que combatían la tendencia elec­ toralista. propicios. por un lado a la aventura. combinaba con un crecimiento más o menos espontáneo de las luchas y de la organización obrera. que fundó el bloque opositor. Sin disponer de otros elementos de verificación a mano. dirigidas por sin­ dicalistas. convertían a los sindicatos en el furgón de cola de la bur­ guesía liberal” 34. no debió organizar a los miles de obreros a que se refiere el Esbozo (.). liberal-burguesa. . no debe tener relaciones íntimas y di­ rectas con él”. esos dirigentes reformistas des­ ligaban todavía más al Partido de la clase y. En cambio. que lucha por fines exclusiva­ mente políticos. se deslizaban todavía más por el terreno del oportunis­ mo pequeñoburgués y de la traición a los intereses del pro­ letariado. . nos parece falta de seriedad la refutación que hace Puiggrós: “El ‘Comité de Propaganda Gremial’. por otra parte.

El gobierno argentino se esforzó porque así fuese y mantuvo firmemente su neutralidad. En una feroz lucha in­ terna con el objetivo de dividir un partido. Las divergencias internas se acentuaron hasta la irreconciliación no en el terreno nacional. hicieron bastante cómodo y “natural” que la mayoría de las fracciones políticas se proclamasen neutra­ les en el conflicto. Es más. adhiriendo a la opinión que pedía la ruptura de relaciones con Alemania”27. algún integrante del grupo original considera que ésta como otras medidas estaban for­ zadas para lograr de una vez un paso en falso de los inter­ nacionalistas (en particular Penelón y Ferlini. publicados en abril y setiembre de 1917 (. nos alcanzó varias veces con sus espi­ ras. La explicación es harto simplista. integrantes del Comité Ejecutivo del Partido Socialista) y poder llegar en situación más airosa a la división partidaria26 . al cual nada escapaba. sino con motivo de la guerra eu­ ropea”25.).Comité Ejecutivo del Partido Socialista decretar en 1917 su disolución para que desapareciera sin pena ni gloria. . Nosotros no fue partidaria de ella y así lo manifestó esta dirección en dos editoriales. Mientras el grueso de la intelectualidad publicitada era aliadófila y así lo hacía notar. “Pero las divergencias irreconciliables entre la tendencia reformista y la revolucionaria dentro del Partido Socialista 105 . a veces hay qüe acatar resoluciones injustas de dirigentes derechistas. . El torbellino de la conflagración. Por otra parte. La situa­ ción está bien explicada en la más prestigiosa de las revis­ tas intelectuales de aquel momento: “Nuestro país fue de los pocos civilizados que permanecieron neutrales en la universal contienda. pero no nos arrastró. como bien lo sabe Puiggrós. hay que recordar que las necesidades de complementariedad —y particularmente comercio en época de guerra—.

el meollo de la política revisionista y revoluciona—al igual que en todos los partidos socialdemócratas del mundo— se puso en su máxima crudeza al discutirse su po­ sición ante la guerra imperialista de 1914. mien­ tras que la minoría sostenía el principio de que se trataba de una guerra interimperialista para redistribuirse el mun­ do entre sí y que debido a ello el Partido debía sostener las resoluciones de la izquierda intemacionalista adoptadas en las conferencias de Zimmerwald (1915) y Kienthal (1916) que postulaban la lucha activa contra la guerra imperialista y por una paz socialista” 28. Pero esto no quiere de­ cir que desde el primer momento y con igual claridad se presentasen las cosas en nuestro país.PDF Compressor Pro taba la opinión de la mayoría de la masa de afiliados. Por el contrario. llevados por su política revisionista del marxismo. Estas divergen­ cias hicieron surgir a la luz la contradicción profunda que existía entre las concepciones ideológicas de la mayoría de los dirigentes del Partido y las de la minoría. du­ rante un par de años el Partido Socialista (la mayoría de su dirección) se atuvo formalmente a las resoluciones pacifistas 106 . la corriente minoritaria defendía —si bien de modo incon­ secuente. La actitud de unos y otros frente a la guerra sirvió para demos­ trar con toda claridad que mientras los dirigentes mayoritarios se deslizaban completamente hacia el campo del chau­ vinismo. que represenria con respecto a la guerra mundial. “La mayoría de la dirección del Partido Socialista nega­ ba el carácter colonial imperialista y reaccionario de esa guerra y abogaba porque nuestro país participara en la mis­ ma al lado de Inglaterra y de Francia —sirviendo así los in­ tereses de la oligarquía agropecuaria exportadora—. Esta descripción que acabamos de copiar traduce la esencia. por carecer de una preparación teórica suficien­ te—los principios del marxismo revolucionario.

du­ rante las hostilidades.de los congresos socialistas internacionales de principios de siglo. Veamos el primer problema: “El país pudo mantener una neutralidad formal entre los años 1914 y 1918. la Argentina no podía negociar. Es claro que si hubiera dispuesto entonces de la flota capaz de movilizar su comercio. porque aún cuando de he­ cho la Argentina estaba con el otro sector. sin perjuicio de que también la impulsara a ella una firme posición ideológica. las naciones compradoras y vendedoras ha­ brían impulsado a la Argentina a lanzarse a los mares en busca de sus mercados y sus mercancías y la guerra subma­ rina. Es superfluo expresar que cualesquiera que fuesen sus intereses. En ese caso. tantos sus exportaciones como sus importaciones. El segundo ni más ni menos que a la asunción del gobierno radical y al neutralismo de Yrigoyen. “Todos los acontecimientos aconsejaban pues a la Ar­ gentina a mantenerse al margen del conflicto. Uno de esos hechos se refiere al manejo de la guerra por las propias potencias imperialistas. Casi todo el mundo era “neutralista” en nuestro país. nada ganaban . como carecía totalmente de una flota mercante de ultra­ mar. obrando de acuerdo a los objetivos perseguidos por los países que realizaban. el mantenimiento de su neutralidad hubiera sido punto menos que imposible. Una imposición de la geografía la volcaba en favor de este último. habrían atacado a esas embarca­ ciones y precipitado al país a salir de la neutralidad. y se necesitaron dos hechos de singular importancia para que las profundas disidencias en el seno del socialismo salie­ ran a relucir. y la verdad es que la incidencia del capital alemán era aquí en 1914 muy decidida. Los impe­ rios centrales contribuían a ello. más que con las naciones que inte­ graban el sector aliado. de­ bían realizarse por medio de barcos de las naciones intere­ sadas.

trataron de hacerlo en una forma tan encubierta. “Alemania insultó en efecto por medio de su embaja­ dor en Buenos Aires al canciller argentino. bajo bandera argentina. es de­ 108 . durante el desarrollo de ésta. ese interés dependía de hechos futuros. “Sin hacer hincapié en el atropello que significa ce­ rrar una franja de los mares al tránsito de los cereales.PDF Compressor Pro con empujarla a la guerra. . lo hacían cuando ellos habían pasado a poder de los aliados. y esto lo tenían con toda amplitud sin forzarla hasta actitudes bélicas.) “Lo exacto es que la cancillería. o bien el capital nor­ teamericano por su intermedio. debía abordar la zona en la cual Alemania ha­ bía establecido restricciones a la navegación. . que para develarla fue necesario lograr antes el conocimiento de la clave diplomática.) Su interés de volcar a la Argentina al conflicto. Las naciones aliadas no tenían aparentemente interés militar en decidir a la Argentina a lanzarse a la guerra. tenían un acentuado in­ terés en sacar a la Argentina de la neutralidad (. en conse­ cuencia. lo significativo de estos hechos es que la ofensa de pa­ labra y de hecho que realizó Alemania. no hacía pie en el envío de com­ batientes. no depen­ día de razones actuales. echándose encima un enemigo más^y creándose dificultades para la reanudación de sus relaciones económicas. mercancías a Gran Bretaña y que. pero lo hizo en un mensaje secreto en el cual aconsejaba a su gobier­ no el hundimiento de un barco que llevaba. sino por medio de la cancillería norteamericana (. lo que les interesaba no eran sus hombres sino su carne y su tri­ go. si bien precipitaban al mar los pro­ ductos argentinos. y la prueba es que si bien los impe­ rios centrales atacaron a la Argentina de palabra y de he­ cho. . no fue conocida por el país a través de la versión de sus autores. .

y las necesarias abanzas que debían contraerse. sino simplemente que de la pluma de uno de los autores más respetados surge una interpretación económica en torno a la I Guerra Mundial y nuestro país. las posibildades de romper con eüa. La Historia oficial del PC dice. cuan­ do comienzan a desarrollarse los acontecimientos internos 109 . esa circunstancia la induciría a mo­ dificar su economía o su estructura a efectos de adaptarla a las nuevas responsabilidades (.cir preparaba a sus inversores para el momento en que terminadas las operaciones bélicas. . que nada tiene que ver con las simplificaciones esquemáticas de Puiggrós y Ra­ mos. . . aunque tomase las formas exterio­ res de polémicas europeas semejantes. en otros términos. No se trata.)29 . Estados Unidos se adelantaba a ello sabiendo que si la Argentina entraba en la guerra. . un representante de la burguesía nacional. como ya hemos recor­ dado. El ser neutrabsta o no. Por eso. Si se tiene en cuenta la ascensión del gobierno de Yrigoyen. Hemos tra­ tado de demostrar que —si bien ello en última instancia es la verdad— hay una simplificación excesiva. y lejos de ser ajeno o indiferente. que: “La mayoría de la dirección del Partido Socia­ bsta negaba el carácter colonial imperialista y reaccionario de esa guerra y abogaba porque nuestro país participara en la misma al lado de Inglaterra y Francia (. Gran Bretaña reclama­ ra su puesto en el comercio exterior argentino. se trataba de uno de los puntos vitales que afectaban nuestra dependen­ cia. estaba enderezado al corazón del problema nacional.)”. La extensa cita tiene un objeto. en afirmar o rectificar cada uno de los detalles. o sea. entrañaba para el futuro de la dependencia argentina muchos y complejos problema. aunque calcara algu­ nos términos. tornaba más com­ plejas las cosas30. que el debate interno del socialismo. desde lue­ go.

Mientras la ma­ yoría de la dirección del Partido Socialista sostenía la po­ sición de los mencheviques después del triunfo de la Re­ volución de febrero.PDF Compressor Pro del socialismo. y culpó a los socialistas europeos de ser poco francos y ha­ ber carecido de valentía para afrontar con todas sus con­ secuencias la cuestión de la guerra. el Partido Socialista argentino la combatió presentándola como producto de maquinaciones de la burguesía imperialista. el Congreso socialista argentino de 1912 había resuelto adherir a la huegla gene­ ral en caso de producirse un conflicto armado. que la salvación de Rusia y del mundo estaba en la victoria de los bolcheviques. Antes de la guerra. En cambio. ha sido un acto que hace honor al gobierno 110 . En el congreso socialis­ ta de La Haya (1916) el doctor Nicolás Repetto repitió estos conceptos. La Vanguardia denunció en sus editoriales la tortuosa política internacional europea. venía sos­ teniendo la propaganda pro-aliada. y hacía campaña contra los bolche­ viques. el alineamiento de fuerzas se hace compleÍT y por momento nada simple de explicar. “El estallido de la revolución en Rusia fue otro motivo de divergencia enconada entre la mayoría y la minoría. Así se planteó el pro­ blema desde el comienzo en La Internacional32 . El 4 de febrero de 1917 en un editorial titulado “Los neutrales y la guerra” decía: “La entrega de los pasaportes al embajador alemán en Washington. La Vanguardia. Claro está que —a esta altura— sobreviene un aconteci­ miento de la mayor importancia mundial. desde algunos meses atrás. la corriente marxista defendía la posición de los bolcheviques y sostenía públicamente desde la tribuna y la prensa. Corbiére da una explicación más detallada: “Al estallar la guerra. El 10 de fe­ brero de 1917 organizó una manifestación pacifista en Pla­ za Congreso que congregó a una muchedumbre”31.

Al mismo . de seguro. supo proclamar su admiración por los bolcheviques. el 13 de febrero. Enrique del Valle Iberlucea es el mo­ delo de quien. la justicia de la causa de Norte América contra Alemania. a pesar de un bagaje harto reformista. Bueno es decir. no se resuelve a anular la neu­ tralidad de la República en la guerra entre esos dos países y continúa manteniendo las relaciones diplomáticas con el emperador alemán. y habrá de resolverse en el sentido de la ruptura de relaciones con Alemania si su gobierno quiere o sabe apreciar el significado real de este estado de cosas o bien por la fuerza de arrastre de los acontecimientos’. condenando a ésta implí­ citamente y. por otro lado. y en el mis­ mo sentido se expidió el diputado Mario Bravo. por un lado. por su misma anor­ malidad. . . el diario partidario se ponía en abierta pugna con los propios socialistas norteamericanos que la repudiaron.de los Estados Unidos”. Situación semejante no se podrá pro­ longar por mucho tiempo. sino que era una guerra con­ tra la guerra (. “El senador Enrique del Valle Iberlucea —que era el di­ rector de La Vanguardia— dictó varias conferencias propi­ ciando la ruptura de relaciones con Alemania. incluso hasta con los 50 diputados pacifistas que votaron igualmente contra la intervención de los Estados Unidos en la guerra. “En otro editorial. se podía leer: ‘El gobierno reconoce. Aprobándo la intervención de los Estados Unidos en la guerra. l rn torbellino tan grarade como la guerra mundial y la revolución social des­ colocó a más de uno. El conce­ jal socialista Ricardo Sáenz Hayes desde las páginas del diario partidario afirmaba que la guerra europea no obe­ decía a factores económicos. que no todos los nombres mencionados fueron consecuentes en sus posiciones.)33 .

La mayoría sostenía la posi­ ción del grupo parlamentario y la integraban De Tomaso. cree que el gobierno debe adoptar todas las medi­ das necesarias de orden portuario y el empleo de la marina de guerra. El hundimiento del barco con bandera argentina Monte Protegido por un submarino alemán. en pre­ sencia de la guerra submarina. “El hundimiento del Monte Protegido desató en el país una furiosa campaña belicista. inclusive los buques alemanes y austríacos refugiados en los puertos. como tendremos ocasion de ver. para hacer efectivo tan ampliamente como sea posible el comercio argentino en buques de cualquier ban­ dera. Mario Bravo. La otra 112 . se dieron casos opuestos. tiempo. de la mayoría de la dirección socialista). que serían utilizados por el gobierno para servicio de su intercambio o fines de carácter militar. En las filas del Partido So­ cialista se sucedieron hechos que presagiaban la crisis. . El Comité Ejecutivo se dividió en dos tendencias. Repetto. Pero la posición del grupo parlamentario desata una honda crisis en el seno del Partido Socialista y el Comité Ejecutivo de la agrupación debe llamar a Congreso Extra­ ordinario para debatir los problemas de la guerra mundial y la posición socialista en la materia. se desplomó súbitamente. El grupo parlamentario socialista fijó su posición en los térmi­ nos siguientes: ‘El grupo socialista parlamentario.PDF Compressor Pro . Esteban Jiménez y Di Telia. “Sin embargo esta actitud (neutralista. que afecta los intereses de la Nación. Den­ tro de estos conceptos el grupo socialista parlamentario ajustaría su conducta en el Congreso de la Nación”35. fue el pretexto tomado por el grupo parlamentario (socialista)34 para publicar una declaración por la cual re­ clamaba la adopción de medidas de fuerza para proteger el comercio exterior argentino”. sostenida bajo la presión de las masas.

ante el giro que ha tomado la situación internacional con la ciega y destructora guerra submarina. ti­ pógrafo. Juan Ferlini y Agustín Muzio. con posiciones que serán mantenidas hasta el III Congreso Extraordinario. encabezado por Peneloh y FérEñT. Augusto Bunge en desacuerdo con ambas posiciones se abstuvo de votar. El grueso de las juventudes y las fuerzas socialistas gremiales organizadas. Y aji esta altura va quedando claro que se forma un sec­ tor in ternacionalisfa. Era mantenida por Penelón. En tanto.se definía como intemacionalista y era respaldada por la oposición de izquierda. de­ cía: “El III Congreso Extraordinario del Partido Socialista. Á esFé grupo se suma Luis Emilio Recabarren. quienes eran miembros titulares del Comité Ejecutivo so­ cialista. sin más limitación que la que quiera poner la voluntad arbitraria 113 . hace gala una vez más de su combinación preferi­ da: el chantaje y el jesuitismo. de residencia transitoria en la Argentina y que luego pasa al Uruguay y vuelve a su patria chilena. hacen causa común con los intemacionalistas. lo que le impide ir a fondo en la polémica y lo alienta para conservar posiciones de mando. redactado por De Tomaso. Otros sectores —como veremos— van y vienen. el grupo dirigente justista. y atentando contra la existencia material de los países. Tiempo des­ pués presentaría un tercer proyecto ecléctico y contradic­ torio”36 . A partir de entonces los reagrupamientos tienen como eje sendos proyectos. El proyecto mayoritario. producién­ dose alianzas circunstanciales. que se hace violando en forma odiosa las reglas establecidas por el derecho inter­ nacional para beligerantes y neutrales. y considerando: “I o Que el ataque a cualquier buque mercante.

el combustible. vigilancias o protección.PDF Compressor Pro del beligerante que lo lleva a cabo. con las obligadas consecuencias para la clase trabajadora. b) En caso de que. “4o Que la República Argentina es un país que produce para el mundo y recibe de él los instrumentos de trabajo. sería incompatible con la obligación perentoria de defender los derechos elementales de los pueblos. por la continuación de la guerra sub­ marina. “2o Que esa nueva forma de guerra implica la suspensión total de la libertad de comercio y de la libertad de los ma­ res indispensable a la civilización. resuelve: a) Manifestar que aceptará en principio cualquier medi­ da de orden diplomático. los poderes públicos adoptaron 114 . o como consecuencia de las medidas de protec­ ción puestas en vigencia. en la forma de destrucción de vidas y cosas. a los países neu­ trales. importa hacer la guerra de hecho contra todos los neutrales. el vestido. la necesidad de defender más ampliamente nuestro comercio. materiales para sus industrias y parte de su alimento y que la destrucción de ese comercio internacional como resultado de la guerra submarina. “5o Que una actitud de acatamiento servil o de impasibi­ lidad ante esa manera de hollar las reglas internacionlaes conocidas y hacer sentir los males directos de la guerra. significaría la paralización de su vida económica. y que puedan servir para garantizar la efectividad de nuestro comerció exterior. “3° Que el Partido Socialista ha sostenido en el Parla­ mento nacional la necesidad de que esas libertades sirvan como bases de una paz firme y duradera. que se hace hundiendo todo buque mercante que surque los mares en la ruta a Europa. portuario o de empleo de la ar­ mada que los poderes públicos decreten o aprueben por sus órganos pertienentes. en forma de con­ venciones.

haya respetado las reglas del dedefender los derechos elementales de los pueblos. b) En caso de que. ajustándose para resolver su conducta a las siguientes normas: “Que toda iniciativa capaz de modificar la situación sea tratada por el Congreso de la Nación. que el gobierno. si las considera obligadas. en forma de con­ venciones. resuelve: a) Manifestar que aceptará en principio cualquier medi­ da de orden diplomático. en el desarrollo de su acción. por la continuación de la guerra sub­ marina.actitudes que tuvieran un significado más grave dentro del derecho internacional. que no se impongan al pueblo sacrificios estériles de ningu­ na naturaleza. los poderes públicos adoptaran actitudes que tuvieran un significado más grave dentro del derecho internacional. o como consecuencia de las medidas de protec­ ción puestas en vigencia. vigilancias o protección. el Congreso deposita su confianza en el grupo parlamentario nacional y el Comité Ejecutivo. y que puedan servir para garantizar la efectividad de nuestro comercio exterior. portuario o de empleo de la ar­ mada que los poderes públicos decreten o aprueben por sus órganos pertienentes. para que las apoye. si las considera obligadas. como ser moviüzaciones terrestres con pre­ textos alarmistas que no tengan como fin la defensa de nuestro comercio exterior. en el desarrollo de su acción. ajustándose para resolver su conducta a las siguientes normas: “Que toda iniciativa capaz de modificar la situación sea tratada por el Congreso de la Nación. la necesidad de defender más ampliamente nuestro comercio. que el gobierno. nuestros derechos de neutrales 115 . el Congreso deposita su confianza en el grupo parlamentario nacional y el Comité Ejecutivo. haya respetado las reglas del de­ recho internacional y encuadrado sus procederes en ellas. para que las apoye.

son concepciones engañosas. “2o. 116 . ya que el verdadero derecho y la verdadera justicia se miden por conquistas positivas que no son para el proletariado las de la guerra y sí las de su acción de clase en la paz. desde que la campaña es consecuencia de la gue­ rra llevada a sus últimos extremos. Que el derecho y la justicia proclamados como finalidad de la guerra. y suscrito por Penelón. “3o. “5o Que la campaña de los submarinos debe alentarnos a seguir combatiendo la guerra y no a apoyarla en favor de un bando. “4 o. Que la guerra europea —a pesar de viejas concepcio­ nes— es una consecuencia de las relaciones económicas ac­ tuales fundadas en la propiedad privada y en la propiedad mercantil. Agustín Muzzio y el propio Ferlini. Que son estas conclusiones nuestras. es necesario alentar y defender medidas de prudencia en la acción del gobierno. “7o. El proyecto de la minoría. Que los intereses del país son los del trabajo y no los de la guerra con su secuela de horror y de miseria. Que la lucha de naciones contra naciones tiene en su entraña la necesidad capitalista de llevar a nuevos mer­ cados la producción confiscada al proletariado de cada país. que será una conquista del derecho socialista y no del derecho burgués. expresaba: “ I o. las que nos movieron siempre en contra de la guerra y. frente al conflicto europeo extendido a nuestro país. y que. redactado por Juan Ferlini. “6o Que es combatiendo la guerra como podremos sin­ cerar nuestras luchas futuras en pro de la paz. las que debemos reafirmar hoy.PDF Compressor Pro injustamente atacados y nuestra situación de nación autó­ noma”. desprendidas de los hechos. por esto.

o se concüiaba y transaba con las burguesías mo­ nopolistas de Europa y Estados Unidos. cuyo primer número apare­ ció editado en el mes de agosto de 1911. el anarquismo y el sin­ dicalismo.política concreta se mantenían firmes en la no intervención. El mundo entraba en la época de las guerras y de las re­ voluciones proletarias. basándose en dos principios rectores: la lucha debelases y el ínternacionalismo proletario. para no hablar de gurpos que jamás pudieron in­ sertarse en la política nacional. “im­ portado”.“Por todas estas consideraciones el 111 Congreso Extra­ ordinario del Partido resuelve: “Que el Partido y la dirección de La Vanguardia orien­ ten su acción en sentido resueltamente contrario a toda in­ tervención del país en la Guerra37. 0 se salía a actuar como combatientes en las filas de las revoluciones proletarias y del antiimperilismo. como país oprimi­ do por el imperialismo y con gran peso proletario. y quienes lo desprecian tienen que autocastrarse para comprender lo que va a venir. Estamos frente a lo opuesto de un debate “ajeno”. ello de­ bía reflejarse en la superestructura política. con lo cual empalmaban total­ 117 . b) que el debate había excedido el plano teórico y ya había que colocarse en una u otra trinchera. En la Argentina. como pasó con el socialismo. como los trotskistas. En. Estas largas citas sirven para demostrar: a) que el proble­ ma fundamental del mundo era el que está dividiendo al Partido Socialista. c) que toda la táctica del bloque parlamentario socialista estaba destinada a buscar alianzas entre los conservadores y golpear al neutralismo del go­ bierno de Yrigoyen. Para librar esta batalla el grupo intemacionalista contaba con su vocero La internacional. Quienes no en­ tendieron esto fueron barridos o convertidos en fuerzas me­ nores.

es especial con los bolcheviques. es ne­ cesario que aquélla se modifique fundamentalmente. está abonada por la en­ señanza que se desprende de los hechos mismos. Á la vez. a través de una conferencia de De Tomaso. empalmaban con los revolucionarios rusos. aparte de las razones de orden teórico que la informan. ensalzaba el régimen de Kerenski. caracterizán­ dolo como un régimen ‘socialista’ y condenaba la actitud de Lenin y los bolcheviques. De Tomaso afirmaba con toda irresponsabi­ 118 . la mayoría. como es natural. en lo mun­ dial. lo cual. Mientras que la corriente marxista de la dirección del Partido planteaba de ese modo la actitud que debían asu­ mir los socialistas. “Al hacer un somero análisis sobre la actuación de los bolcheviques y de los mencheviques en la revolución con los pocos elementos que se disponían en aquella época. Demostrando un desconoci­ miento absoluto de las diferencias entre mencheviques y bolcheviques. sino a pesar y en contra de ellos. Y como ella reside en la estructura económica de la sociedad burguesa. que todavía eran minoritarios en el ex Imperio Zarista. He aquí porque estamos con Lenin y no con Kerenski”.PDF Compressor Pro mente con la política de Yrigoyen (aunque la relación con el radicalismo fue complicada. con el anarquismo y el anarcosindicalismo. ¿Cuál método se­ rá más proficuo en resultados de valor fundamental y per­ manente? En nuestro concepto. Se comprende que los métodos uti­ lizados por ellos sean también distintos. Hay que destruir la causa para evitar los efectos. no ha de efectuarse con la aquies­ cencia de aquellos a quienes la modificación peijudica. Esta afirmación. no puede ser más que uno: el de Lenin. como veremos). setiembre de 1917: ‘Lenin y Kerenski aprecian muy distintamente el problema a cuya solución concurren. se dijo en La Internacional.

según la posición actual de cada uno de ellos. por entonces militante juvenil socialis­ ta y hoy el dirigente veterano más notorio del Partido Co­ munista. “Como podía preverse. De aquélla época son testimonios Palabra Socialista. teniendo siempre en cuenta que hay una “selección” de los recuerdos. re­ sultó que: “Frente a esa actitud de traición a los princi­ pios del marxismo (por parte de la mayoría justista de 1? dirección). Para pintar mejor la situación de aquella época podemos recurrir a algunos testigos presenciales. la corriente marxista asumió una actitud que a bien no puede ser considerada como una posición marxista-revolucionaria consecuente —tal como la que asumieron los bolcheviques— representaba. esa toma de posición al lado de los mencheviques lo llevó más tarde a él y a la mayoría de la dirección del Partido Socialista a apoyar las fuerzas contra­ rrevolucionarias que se propusieron ahogar en sangre al régimen soviético” 38. y Adelante. y también nos apoyaban algunos veteranos militantes. sin embargo. órgano de la Federación de las Juventudes Socialistas. arranca a princi­ pios de la década del 10. Re­ 119 .lidad que los bolcheviques representaban una ínfima mino­ ría del socialismo ruso. una publicación quincenal. una posición inspirada en la actuación de la izquierda socialista interna­ cional” 39 . El proceso en el que se desarrolló la tendencia de izquierda dentro del Partido Socialista. ya que se trataba de ‘un pequeño grupo de refugiados políticos socialistas formado en Sui­ za que obedecían al agitador Lenin y que creían que la actitud de los socialistas y trabajadores debían ser contra­ ria a la guerra y favorable a una derrota rusa’. Como lo admite oficialmente el Partido Comunista. declara: “Constituíamos un grupo juvenil socialis­ ta numeroso. Rodolfo Ghioldi.

La idea ‘neutralis­ ta’ supone de algún modo equidistancia o indiferencia fren­ 120 . “—¿El problema de la guerra mundial repercutió decisi­ vamente en las juentudes socialistas? “Así es. Creo que unos años des­ pués se fue a vivir al Uruguay y no se tuvo más noticias de él. realizamos un Congreso en el que constituimos la Federación de Juventu­ des Socialistas. Había mucha pasión y durante esas asam­ bleas —en las que había choque de opiniones— se fueron eligiendo las delegaciones al III Congreso Extraordinario del Partido Socialista. como así también la actitud de la dirección de La Vanguardia. pero nuestro sector. Como las Juventudes eran numerosas. en esa época. Ciertamente había neu­ tralistas. Fue en los días 24 y 25 de mayo de 1916 y se realizó en el Centro Socialista Obrero de la calle México 2070. Nosotros constituimos la Juventud Socialista Amílcar Cipriani40 anexa al Centro de la Sección 8a y tenía su sede en Mármol 911. Era una cabeza inteligente. una gran actividad en la organización de las Juventudes Socia­ listas.PDF Compressor Pro cuerdo a un joven muy importante. se llamaba Jaime Ló­ pez. Algunos diarios nos presentaban como neutralistas. “Nosotros éramos intemacionalistas. López pronunció una sobre ‘El con­ cepto materialista de la historia’ y recuerdo también al ma­ logrado joven Cornelio Thiessen. El joven Victorio Codovilla desplegó. era intemacionalista. En los Centros se realizaban asambleas para discutir la cuestión de la guerra mundial y la posición que habían adoptado los bloques de diputados y senadores del Partido. en donde se debatiría el asunto. que fue enseguida el núcleo del nuevo Partido. fallecido a principios de 1916 y que trabajó en torno al problema del militarismo. Trabajamos organizando cursos de capaci­ tación y conferencias. Se vivía en el Partido Socialista un clima de agi­ tación y discusión.

la ma­ yoría de los dirigentes del mismo encargaron al Dr. en tanto que nuestro sector denunciaba las raíces capitabstas de la misma. Carlos Pascab. Lenin. G. Entonces nos pusi­ mos de acuerdo para no votar ningún pedido de ruptura de relaciones con los países bebgerantes. nosotros estábamos reunidos en el local de Cánning al 800. pero aún así. De lo sucedido en el Congreso usted conoee la versión taquigráfica que fue pubbcada en La Vanguardia”41.te a los dos bloques en guerra. se opusieron a la guerra imperiabsta (im­ perialista por ambos lados) y llamaron a las masas a trans­ formar la guerra imperiabsta en guerra civil del proletaria­ do contra la burguesía. asumiendo una posición internacionabsta.A. y otro de Carlos Pascali. dándose cuenta de que si insistían en su posición primitiva serían condenados unánimemente por el Congreso. victorioso en el Congreso de ‘La Verdi’. que per­ tenecía al Centro Sociabsta de la 18a. y aUí fuimos. Un grupo en el que estaban Alberto Palcos y Cuido Anatobo Cartey. Juan B. claro está que por entonces no había­ mos accedido al leninismo. V. “La noche anterior al Congreso de ‘La Verdi’. Considero esto como un mérito de nuestro sector. Siempre me es­ toy refiriendo al sector de las Juventudes Sociabstas. que tenían como dirigentes a Alberto Palcos. pues Cantoni por su edad ya era del Partido. I. y el Partido Bol­ chevique con él. El Esbozo oficial de historia del PC dice: “Visto que el Congreso se incbnaba de más en más hacia la posición de la izquierda sociabsta —ya que se fueron sumando a eba tam­ bién los elemtos centristas. Justo —líder indiscutido del mismo—presentar una mo- 121 . Cartey y otros— y. El grupo de Palcos nos avisó que algunos delegados se reunían en una casa de la cabe Montes de Oca. Parece ser que esa noche había también —como era de imaginarse—otras reu­ niones.

cuya actuación en las polémicas de 1898. cion en reemplazo ae fa la anterior. se haya sumado a los intemacionalistas en la constitución del naciente Partido Comunista. Por eso es lamentable que no haya un juicio sobre Penelón43 ni so­ bre el viejo núcleo de marxistas del 90. tan poco dispuesto a jugar el partido en que puso su vida por una aventura. aduciendo que se refiere exclusivamente a los mi­ litantes juveniles. Sin embargo. y en otros prove­ nientes de la misma tendencia. en la entrevita citada. Vemos pues. por primera vez en la historia de las luchas internas del partido socialista. Rodolfo Ghioldi se excusa de hablar sobre los mayores. los elemen­ tos de que disponemos nos llevan a la conclusión de que las afirmaciones más sólidas. las que describen con mayor exactitud la verdadera esencia del proceso.PDF Compressor Pro en la cual se afirmaba iplazlí'ae anterior. que conforman un amplio frente capaz de derrotar al justismo. de quien aclara que por edad había dejado de ser miembro de la organización juvenil. Como ha sucedido en general. . Es digna de hacer notar la versión de otro de los emi­ nentes participantes en el grupo intemacionalista aunque 122 « M .) Ello no quita que en tal texto. son las del Es­ bozo (. hasta ahora. En tal caso. quedan a oscuras. en los mismos párrafos ha­ bla de Aldo Cantoni. Por ejemplo. dejen de deslizarse inexacti­ tudes u omisiones inadmisibles. que había sido mal interpretada la posición del grupo par­ lamentario. que —para el Congreso Extraordinariova conformándose un núcleo marxista (aunque no lo sea tanto como lo presenta Corbiére) y aliados antiguerristas. ya que éste no proponía llegar a la ruptura de relaciones y a la guerra”42 . puede ex­ plicarse que el viejo grupo de marxistas del 90. . 1903 y con el comienzo de la co­ rriente intemacionalista hacia 1910. algunos con posiciones oportunistas (derechistas o “iz­ quierdistas”).

Pascali. De esta integración de la presidencia pueden sacarse al­ gunas conclusiones. . Fernando de Andreis. Este fue fundador del internacionalismo en nuestro país. . que quedó in­ tegrada de la siguiente forma: presidente. el Esbozo (. Más tarde —declara— “puesta en marcha la Tercera Internacional yo resolví alejarme del movimiento político para dedicarme a la Cátedra que era lo que me gustaba más. Secretario. sino que formó un grupo independiente—.> primer término? “Primero se eligió la mesa del Congreso. junto con los ya mencionados.) el grupo centrista (Palcos. etc) que todavía abrigaba ilusiones (luego del III Congreso Extraordinario) respecto a la posibilidad de un acuerdo con la dirección del Partido Socialista —y que por eso. . en la es­ peranza de que su actitud conciliadora no le acarreara medidas disciplinarias. no se sumó de inmediato a la lucha de los marxistas revolucio­ narios. Como consecuencia de ello se plegaron al ‘Co­ mité de Defensa de las Resoluciones del Congreso Extra­ ordinario’. Una es la derrota total de la dirección justista y su grupo parlamentario. Cartey.pronto se aleje de ellos. De manera que me dediqué a ser profesor y me alejé de la política activa. Opuestamen­ te. también fue excluido del Partido Socialista. . aunque siempre seguiré siendo marxista”44. que luego convocó a un congreso para consti­ tuir un nuevo y verdadero Partido Socialista”45. vicepresidente 2o. Estamos hablando del ingeniero Carlos Pascali. Guido Anatolio Cartey y José P. Aldo Cantoni. por primera vez en la historia de las luchas de líneas internas dentro del Partido Socialista. incluido 123 . Grosso”46. Carlos Pascali. vicepresidente I o. “ ¿Qué trataron e. Ninguno de los capitostes del Partido.) oficial difiere en la caracterización de Páscali: “(.

En efecto. a alguna forma de entendimiento con él). como tampoco la tuvo excesiva para la corriente socialdemócrata. que acabamos de describir. Por fin. Cuando alguien tenga tiempo para detenerse en la influencia de los cambios mundiales y nacionales. en par­ ticular de los bolcheviques—. puja por posicio­ nes. Es cierto que. el asunto no tenía demasiada importan­ cia. En tercer lu­ gar queda claro que —tanto la bancarrota de la II Interna­ cional como el triunfo de los revolucionarios rusos. integró la presidencia. En cambio para los auténticos marxistas (los del 90 y los pos124 / . no podrá ser menos­ preciada. como para los sindi­ calistas del 1903. El ariete del que se valió el revisionismo fue el parlamen­ tarismo. tanto para los izquierdistas del 1898. las coincidencias no fueron solamente ideales. En lo futuro probarían si tenían fuerzas para proseguir o no la otra mitad. y el orgánico: o sea someter al Partido Socia­ lista al chantaje que consistía entre acatar sumisamente el cada vez más desvergonzado revisionismo de sus dirigentes o perder la representación parlamentaria. abrían insospechadas y gigan­ tescas posibilidades para el reagrupamiento del movimien­ to obrero y socialista. lucha. desplazaba el centro. La segunda conclusión es que hubo un eje en la unidad contra el grupo tradicional: dicho eje consistió en el repudio a la guerra imperialista y a sus causas (lo que. esta lección ofrecida a la dirección revisionista. del ataque a Yrigo­ yen.PDF Compressor Pro Justo. tangencialmente. en el fondo de todo el debate había dos problemas (que eran uno): el político. cuyo resultante fueron los grandes derrotados (el justimo y quienes lo acompañaban) y los exitosos triunfado­ res (los intemacionalistas) quienes habían recorrido medio camino hacia Lenin y hacia el movimiento revolucionario argentino. hubo acuerdos. que exageraba el parlamentarismo. liberal-burguesa del Partido Socialista.

Mehring respecto a ciertas tesis históricas) lo han hecho siempre con tanta precisión y de forma tan detabada. por ejemplo. ‘liquidar cuentas’ con los puntos de vista abandonados. Como era de esperarse. la parte propia­ mente filosófica. Hablando de un tema que tendremos ocasión de retomar en el capítulo próximo. la ambigüedad. según la justa ex­ presión de un marxista. es decir. abjuración completa del materialis­ mo dialéctico. del marxismo. retorcidos y. a su tur125 . como dijimos. el carácter revisionista del grupo dirigente del Partido Socialista lo impulsó a tomar un cami­ no oblicuo para resolver el problema. detrás del cual se defienden más a ciertos hombres que a sus ideas. Cuando los ortodoxos han tenido que manifestarse contra ciertas concepciones envejecidas de Marx (como. dice Lenin: “De hecho. intentos de eludir la esencia de la cuestión.tenores) era un punto serio. Los métodos hipócritas. Saltéandonos. Estas raíces se volverán a encontrar en el. queda un método. en particular en el caso Penelón. y ebo porque sus ideas son in­ confesables. Es el revisionismo filosófico tí­ pico. de encubrir su apostasía y colocar en el lugar del mate­ rialismo en general a uno cualquiera de los materiahstas. Es un verdadero ‘alzamiento sumiso’. típico del revisionis­ mo. subter­ fugios sin fin. pues los revisionistas son los únicos que han adqui­ rido un triste renombre por haber abjurado de las concep­ ciones fundamentales del marxismo y al mostrarse timo­ ratos o incapaces para. negativa rotunda a hacer un análisis directo de las innu­ merables declaraciones materialistas de Marx y Engels. que nadie ha encontrado jamás en sus trabajos la menor ambi­ güedad”47 . los deslizamientos no reconocidos. la hipocresía. en forma franca. nada fácil de resolver. directa. posterior “izquierdismo” antiparlamentarista y en las desviaciones derechistas en el PC. De palabra.

000 ciu­ dadanos. El Partido Socialista no era demasiado grande. de la dirección justista. Según Pascali. to­ talmente envilecidos por la ideología liberal-burguesa. b) por desnatural! zar e! contenido de lo que acababa de suceder. visto el castigo que se les infligía. llamado “La Verdi” por su sede.PDF Compressor Pro no. Justo). podía llevar —en pocas semanas— a debatir a cerca de 8. acababa de sufrir un atentado mediante un balazo). Por fin. El justismo y sus aliados fueron barridos.024 votos. y se trató de avalar a la dirección justista. bastante franco en sus posiciones. se pusieron bien en claro en el tema que tratamos. Como las votaciones eran por el número de afiliados representados. llenos de saña. El 28 y 29 de abril de 1917 —ante las presiones “rupturistas”. Según hemos visto. pero tampoco muy pequeño. las ideas básicas de Marx y Engels pudieron subsistir y triunfar. ya mencionado. contra 3. apoyadas por la firma de Juan B. digámoslo en este momento. Recapitulemos algunos hechos y fechas. él ganó la presidencia (su contricante era el Dr. Luego está el problema de la Mesa del Congreso. el despacho de De Tomaso.564 del proyecto Justo49. En tercer lugar las mociones. el proyecto de la minoría intemacionalista triunfó por 4. Sobre el asunto de la continuidad del Congreso —la im­ portancia de cuyos temas lo menos que exigía era prose­ 126 . a despecho de las ma­ niobras y presiones de los dirigentes y parlamentarios. De tal manera se redujeron al mínimo las tensiones. es sustituido por tres o cuatro frases ambiguas. por 13 votos48. En un te­ ma que era lo opuesto a la politiquería tradicional. Y —lo más importante—a pesar de una formación abrumadoramente reformista. sesiona el III Congreso Extraordinario del Partido Socialista. los dirigentes optaron: a) por tomar las de Villadiego. Justo (quien.

Siguiendo el relato de Pascali. a quienes el gobierno facilitó créditos para que pudieran lle­ varse en sus propios barcos grandes cantidades de alimen­ tos y de materias primas. aparece Repetto como tratando de conciliar —en ausencia de Jus­ to — y por fin concluye sin nada concreto. entonces cambió el estado de la opinión. circunscripta al continente europeo. el grupo parla­ mentario socialista estuvo casi íntegramente a favor de los países aliados. dispararon todos. que aparecían como los defensores de la li­ bertad y de la democracia frente al imperialismo alemán. la mayoría de los argentinos mantuvo su adhesión platónica a los aliados. Otra versión que es la del mismo Repetto. comenzando en el acto los preparativos para la fundación del Partido So­ cialista Internacional51. Mientras la guerra. la reunión resultó bastante confusa (hay otra alu­ sión no muy comprensible a actitudes de Bunge). En esa época el local del Comité estaba en Rivadavia 2089”. Todas las formas de la gue­ rra son odiosas. del grupo parlamen­ tario y de la dirección de La Vanguardia.guir reflexionando sobre el futuro rumbo del Partido So­ cialista— dice Pascali: “Cuando nosotros íbamos a pedir el enjuiciamiento del Comité Ejecutivo. que pidiera una reunión con los miembros del Comité Ejecuti­ vo y del grupo parlamentario. como presidente del Congreso. muestra la falta absoluta de escrúpulos con que el grupo dirigente que integraba respondió al voto de los afi­ liados: “Durante la primera guerra mundial. Me encargaron. incluso los de bandera argentina. Pero cuando los alemanes exten­ dieron la guerra submarina a todos los mares e iniciaron el torpedeamiento de los barcos que venían o iban de nues­ tros puertos. pero para los socialistas ninguna de ellas lo 127 . se hacía en tierra y en la superficie del mar. Entonces dijimos que no estando ellos no podíamos juz­ garlos. Se mandaron a mudar para que no los pudiéramos juzgar.

el grupo parlamentario socialista pensó que no cabían actitudes vanas. Ad­ mitamos que las endurecidas circunstancias hayan hecho 128 . A los conocidos modos de la guerra. No se puede pedir mayor cinismo. El Congreso no tomó ningu­ na resolución referente a la declaración hecha pública por el grupo parlamentario. y con fecha 17 de abril de 1917 dio a publicidad (la declaración transcripta en nota 35 de este capítulo). La de­ claración del grupo parlamentario. cuya discusión habría conducido a deba­ tes interminables y enojosos. El Con­ greso creyó que los diputados no debieran tomar iniciativa alguna a ese respecto y votó una declaración según la cüal el Partido debía orientar todas sus actividades en el sentido de que nuestro país no interviniera en forma alguna en la guerra . más aún si se toma en cuenta que son palabras escritas medio siglo después. que se realizó en el salón de la Sociedad José Verdi. presentó despachos de ma­ yoría y minoría. /• “Frente a estos hechos. se agregaba uno nuevo. hecho que motivó la con­ vocatoria inmediata de un Congreso Extraordinario. había provocado en el Partido la formación de dos grandes corrientes de opinión: una a favor y la otra en contra. ratificada por el Comité Ejecutivo. durante los días 28 y 29 de abril de ese mismo año. de la Boca. pero la mayoría manifestó opinio­ nes que no estaban precisamente dentro de las corrientes de ideas que implicaban la declaración discutida.PDF eraCompressor Pro tanto como Ta submarina. que llegaba hasta la destrucción de la vida y la propiedad de los neutrales. “La declaración que antecede fue muy discutida entre los afiliados al Partido Socialista. que atacaba y hundía a bu­ ques inermes cargados de productos que eran el fruto del trabajo del hombre. Una comisión designada por el Congreso para estu­ diar e informar sobre el asunto.

el cultivo del suelo será inútil y sobrevendrá la desocupa­ ción y el hambre general”. detrás de la que se ampararon todos los enemigos del internacionalismo. de la mayoría parlamentaria y de la dirección. sino poner en juego la representación parlamentaria. y los ferrocarriles. triunfante. Necesitamos. Por fin. De todas formas no puede desconocer que la dirección fue derrotada por los intemacionalistas. la dirección fue literalmente barrida de la conducción del Congreso. lo que era más y de ma­ yor importancia que juzgar un hecho pasado. que fue la moción Justo. a toda costa. y se pronunció expresamente sobre la actividad parlamentaria futura. Además. De lo con­ trario se paralizarán todas las fábricas. se decía que: “Es preciso defender los principios intemacionalistas del socialismo y por eso lo que debemos hacer los socia­ listas argentinos es trabajar por apresurar la paz y no por 129 . Prácticamente. a ese objeto. Poner el acento en si hubo o no pronunciamiento concreto sobre la anterior actuación parlamentaria es simplemente embrollar las co­ sas. como veremos. Se discutió algo más importante. no al contenido. En cambio. a los efectos del comercio. argumentaba que: “La Argentina es. en la posición minoritaria. ni al juzgamiento de los órganos ejecutivos. es una isla. por su producción y sus consumos.olvidar a Repetto el contenido concreto de lo que se discu­ tió. Se propone. tiene un sentido remitir todo lo que sucedió. el país más internacional de la tierra. La posición derrotada. En 35 años de socialismo nada parecido se había presentado. que los buques de gue­ rra argentinos custodien a los buques mercantes de todas las nacionalidades que entren o salgan del país. comerciar con el mundo.

relaciones que de hecho estaban interrumpidas o reducidas al intercambio de telegramas simples o falaces entre las dos cancillerías. Que en la conflagra­ ción europea los trabajadores se desangran por una causa que no es la suya sino la del imperialismo capitalista. como es ob­ vio). después de informar sobre la viva reacción que había provocado en el seno del Partido Socialista la publicación de la declara­ ción del grupo parlamentario. Sólo las consideraciones fundamentales relativas a nuestro comercio exterior. No iban de la Argentina a Alemania ni hombres ni cosas. pudo advertirse desde el primer momento que la idea de la ruptura de relaciones con Alemania contaba con nu­ merosos sostenedores. de fecha 17 de abril. Justo.PDF Compressor Pro prolongar o encender más la guerra. El grupo ejecutivo buscó crear las condicio­ nes de división que le fueran más favorables. Dice Repetto: “Durante la discusión promovida en la Cámara de Diputados (oligárquico-burguesa. y de allí tampoco nos venía nada. ¿Cuál iba a ser? Era ya evidente que el Partido se estaba dividiendo. aunque sea para ganar tiem­ po. y que los socialistas no debemos cejar en nues­ tros propósitos de combatir la guerra y preparar el rápido advenimiento de la paz. el gru­ po dirigente preparaba su maniobra. que la resolución del grupo parlamentario viola los acuerdos de todos los congresos internacionales y por eso debe ser condenada. Al poner el centro en la actividad parlamentaria. que no lo de­ jaran al desnudo como la camarilla que era. y poder arras­ trar algunos afiliados honestos. se refi­ rió a la ruptura de relaciones con Alemania. y no por menudencias. manteniéndonos en todo momen­ to dentro del internacionalismo y de un concepto de la luchá de clases” 53. tan vinculadas a nuestro país. El diputado Juan B. podrían obligar a la diputación 130 .

a través de su bloque parlamentario. “Sometido a votación el proyecto de declaración que había discutido la Cámara. Y la tuvo. Congreso Extraordinario. A esta altura va quedando claro el papel del núcleo de diputados y senadores: el Partido Socialista debería ele­ gir entre una posición de principio y quedarse sin representantes en e!„ Parlamento. Los intemacionalistas convocaron a una reunión de afiliados en la que se acordó pedir ese Con131 * . Además. Dicho en otros términos. El Comité Ejecutivo. los parlamentarios tomaron nota de la reacción partidaria: “Esta actitud levantó de nuevo una ola de indignación en la base partidaria. a costa del deterioro cada vez mayor del Partido. ésta aprobó la siguiente decla­ ración: ‘La Cámara de Diputados de la Nación declara que procede de inmediato la suspensión de relaciones entre el gobierno argentino y el gobierno alemán’. he­ cho que dio lugar al alejamiento de un grupo de afiliados partidarios de una neutralidad absoluta”54 . públicamente. El grupo justista confiaba que el revisionismo sembrado a lo largo de décadas le iba a dar la razón. Para coronar la maniobra. los diputados y senadores votaron la ruptura de relaciones con Alemania por “razones de mera comodidad o cortesía” 55.socialista a mantener el punto de vista enunciado en la de­ claración del 17 de abril. no había ruptura. sino “el alejamiento de un grupo”. Muchos centros socialistas se fueron pronunciando contra el grupo parlamentario. tomaba la iniciativa de la rup­ tura. Mayor cinismo: imposible. “El Partido Socialista aprobó la suspensión de relaciones diplomáticas con Alemania votada por sus diputados. lo que bevaría al grupo sociabsta a plantear al Partido la actitud tomada. exigiendo la convocatoria de un nuevo Con­ greso Extraordinario. r ^Apenas terminado el Iller.

Este acontecimiento sirvió para definir aún más las posiciones de los socialistas intemacionalistas y la de los socialistas reformistas chauvinistas. la lucha ideoló­ gica y política entre el movimiento marxista revolucionario y el Partido Socialista siguió agudizándose. repitiendo la calumnia reaccionaria de que ‘Le­ nin era un agente alemán’. de que en ‘Rusia no hubo una revolución. durante el período de preparación del Congreso (del nuevo partido). Repetto. Dickmann. antes y después de constituirse el Partido Socilista Internacional. de que ‘los soviets y la dictadu­ ra del proletariado eran el régimen zarista al revés’. En efecto. de Tomaso y otros arreciaban contra el poder soviético. la corriente revolucionaria del marxis­ 136 . Si­ multáneamente: “El Comité Ejecutivo procede enton­ ces a clausurar los centros donde dominaban los izquier­ distas y expulsar a los afiliados que adherían a ese sector. “Por ello.PDF Compressor Pro constituir un nuevo y verdadero Partido Socialista61. de que ‘los bolcheviques no realizaron ninguna reforma agraria sino un simple robo de la tierra’ y así de seguido” 63. sino un simple asalto del poder’. tuvo lugar el más grandioso acontecimien­ to que haya conocido la historia de la humanidad civiliza­ da: el triunfo de la Revolución Socialista en Rusia. los socialistas intema­ cionalistas defendieron acaloradamente desde el primer momento a la Revolución triunfante y a sus dirigentes. de que ‘los bolcheviques como buenos asaltan­ tes. robaban los ahorros de las masas populares y campesi­ nas de los países más civilizados al negarse a pagar la deuda exterior zarista’. A consecuencia de ello. mientras que la dirección del Partido Socialista se sumaba al coro de la reacción nacional y mundial que la despresti­ giaba y combatía. El Partido Socialista se había quebrado”62 Pero no se había quebrado en abstracto: “Mientras tan­ to. Justo.

mo se fogueó en la lucha ideológica en defensa de la revo­ lución bolchevique y del internacionalismo proletario. al aprobar la guerra capitabsta rompe por completo su sobdaridad con los socialistas de todas partes que. La doctrina de la colaboración de clases es una formulita de origen burgués. propia para matar en germen el espíritu revolucionario del socialismo y quebrantar la uni­ dad internacional del proletariado. derrocar a la burguesía e implantar el tan anhelado reinado del proletariado sociabsta. Cuando una agrupación bamada ‘socialista’ condena a un pueblo que se propone firmemente concer­ tar la paz mundial. Esas teorías. en un comentario sobre los bolchevi­ ques bamó a éstos ‘los peores enemigos de la revolución rusa‘. confirmadas por los recientes congresos de Zimmerwald y Kienthal. y cuando expulsa de su propio seno a los defensores del sociabsmo . conforme a las resoluciones de los congresos socialistas de Stuttgart. Y para hacer más patente esa absoluta desvin­ culación del Partido Sociabsta con el sociabsmo. es dañino a los traba­ jadores. en medio de los horrores de la conflagra­ ción. trabajan infatigablemente por la instauración de la paz y del sociabsmo. como si el advenimiento al poder del primer gobier­ no genuinamente sociabsta que registra la historia fuera una desgracia. ya que el maridaje del na­ cionalismo con el internacionalismo. en indis­ cutible bancarrota. son las que se empeña en alimentar el Partido Socialista. “La guerra demuestra cabalmente que el socialismo o es francamente intemacionalista o deja de ser socialista —se decía en un manifiesto anunciando la constitución del Par­ tido Sociabsta Internacional—. en forma más peligrosa que la sustenta­ da por la mayoría del Partido Sociabsta alemán64 . Copenhague y Basilea. el órgano oficial del partido. “El Partido Sociabsta. aunque aquél se llame ‘sano y fecundo’ y éste ‘inteligente’.

Juan Planes. 10a y 11a. en el salón ‘20 de septiembre’ ubicado en Alsina 2832 (. Suárez (18a).J. Arturo Blanco y Jacobo Rodríguez (3a y 4 a). . Julián Ducasse y J. Villalobos. José Alonso y Victorio Codovilla (15a San Bernardo). teoría. Aldo Cantoni. Isidoro Campillo y Juan Greco (17a Maldonado). 5a. José Vidal y Carlos Braga (15a Villa Ortúzar). 6 a.PDF Compressor Pro y de la paz. Aquilino Freire Blanco y Antonio Di Pinto (7a y 9a). Cecilio Collazo. “El Congreso se realiza los días 5 y 6 de enero de 1918. J. 18a. También estuvieron presentes de­ 138 .) Los delegados por la Capital Federal son: Federico Yanarelli. A partir de contar con línea. El Comité de Relaciones funciona en Cánning 871 e invitan a la asamblea los centros de las secciones I a de Pompeya Norte. era inevitable organizar sistemáticamente la ruptura. 7a y 9a. Pedro D. además de abdicar del socialismo. Zibecchi. los centros de Ituzaingó. José M. 15a Villa Ortúzar. 8a. 12a. Luis Koifman y Elias Gratacós (12a). Rodolfo Schmidt y Rogelio Mozzoni (6a y 8 a).. “A fines de 1917 la izquierda socialista convoca a un Congreso de los centros y agrupaciones expulsados del vijo PS. Nicolás Di Pal­ ma. María Elena Biaggi. en medio de la conmoción mundial causada por la Re­ volución Rusa. Brizuela (Centro I a Pompeya Norte). Ethel Vázquez y Amadeo Zeme (14a y 20a). Penelón. Gregorio Kamingky y José F. Aquiles Lemme. Luis Emilio Recabarren y José F. 14a y 20a de la Capital. 15a San Bernardo. Lomas de Zamora y Lincoln. López (16a). etc. ¿puede honradamente seguir ostentando el título d e ‘socialista’? ¡No! ¡Ni un segundo más! Una agru­ pación así. Nicolás Tolchinsky (5a). 17a Maldonado. se ha tornado profundamente antisocialista” 65. Agrupación Gráfica. órganos de prensa. . A ellos se suman núcleos de militantes socialistas expulsados que se han or­ ganizado en las secciones 3 y 4 a.

2a sección) y Francis­ co Docal e Isaac Palcos (Córdoba. Cámpora (Lomas de Zamora). Ernesto Sardi (Córdoba. José López Zapata (San Fernando.legaciones del Gran Buenos Aires y del interior del país. Dardo Narciso Alegre y J uan B. Alejandro Rodrí­ guez y Ramón Perellada (Ituzaingó). a la cruel y exterminadora guerra mundial e implantar una paz justa y definitiva basada en el derecho 139 . lo más rápidamente. se designó a La Internacional como órgano del nuevo Partido y se aprobó la participación de la nueva agrupación política en las elecciones de 1918. Entre otros: Gerónimo A. se afirmó la solidaridad con la Revolución Rusa y otros movimientos revolucionarios eu­ ropeos. Dionisio Di Blasio y Atilio Medaglia (Lincoln). Aldo Cantoni (vicepresidente 2o). “Una barra numerosa se agolpaba en los palcos del tea­ tro. Finalmente se eligió el Comité Ejecutivo y el director del periódico. Casazza (Colonia. 6a sección). se dirigió un manifiesto al proletariado y al pueblo anunciando la constitución del nuevo Partido. que se de­ nominó —luego de dilatada discusión— Partido Sociabsta Internacional. “Durante las debberaciones fue anabzada la situación nacional e internacional. Juan J. Apagado el murmullo de las voces los delegados pro­ ceden a elegir la mesa del Congreso: José F. Rodolfo Schmidt y Atibo Medagba (secretarios). Se estableció también la obbgatoriedad de todos los afibados de pertenecer a sus respectivos sindica­ tos. Juan J. Penelón (pre­ siente). Se aprobó la declaración de principios y los estatu­ tos. Pereyra (vicepresidente I o). “Al iniciarse el Congreso fue aprobada una moción de Alberto Palcos que decía: ‘El primer congreso del PSI re­ suelve incitar a los camaradas suropeos y norteamericanos a que hagan todo lo posible a objeto de poner fin. Quilmes). Pereyra (Exaltación de la Cruz).

Luis Emilio Recabarren (562). . será la historia. Penelón.) “Penelón. la supresión de las aduanas. a que hagan todo lo posible por derrotar a las fuerzas capitalistas adueñadas del poder del mundo y establecer en su lugar repúblicas socialistas basa­ das en la comunidad de la tierra y en la socialización de las industrias y de los capitales”.ar|py (604). José Alonso (304yi~EmxlTo González Mellén (287) y Arturo Blanco (265). Pedro D. Se refiere luego a los antiguos camaradas: ‘Nuestra mejor lec­ ción a los hombres que han claudicado lejos de ser el ata­ que personal es demostrarles que tenemos la suficiente se­ 140 . sino de un ideal científico’. el desarme de todos los pueblos. Aldo Cantoni (629). Ro­ dolfo Schmidt (265). pero no de un ideal metafísico. Atilio Medaglia (270). Los incita —terminaba la declaración— igualmente.PDF Compressor Pro de todas las naciones a disponer de sí mismas. al despedir a los delegados. La dirección de La Internacio­ nal recayó en José F. También fueron elegidos como suplentes: Nicolás Di Palma (278 votos). Zibecchi (593). siguiéndole en orden de vo­ tos Juan Ferlini (85) y Alberto Palcos (19) (. Guido. Con esa con­ vicción la nueva organización socialista podrá estar segura en elevarse en la acción hasta las cumbres del ideal. “El primer Comité Ejecutivo del comunismo argentino estuvo integrado por los siguientes ciudadanos: Juan Ferlini (668 votos). Victorio Codovilla (224) y M. sintetiza el espíritu de la reunión: ‘Nuestro pri­ mer Congreso es toda una enseñanza. Lorenzo Rañó (215). Sabemos que nues­ tro juez más que los hombres. Francisco Docal (257). presidente del Congreso. José F.J. Fueron electos como revisores de cuentas los ciudadanos Isaac Palcos. Anatnlin r. Carlos Pascali (311). Grosso (664). el establecimiento de una Confedera­ ción Mundial. Pa­ blo Bertagni y J. la abolición de la diplomacia y del servicio militar. Suáreaz. .

Pero el Partido Socialista no pertene­ ce más al socialismo. ‘La única fuerza revolucionaria —afirma después— es la clase obrera. ¿Mirad quiénes lo constituyen? No hay hombres de prestigio entre nosotros. en el que se dice: “No existía. to­ da nuestra acción debe ser revolucionaria en el más amplio y elevado sentido de la palabra si queremos que el PSI sea la fiel expresión de los intereses de nuestra clase. . Hay fer­ vor y pasión.renidad en medio de la lucha para reconocer lo que les de­ bemos y para señalarles sus errores y abdicaciones’. . Penelón dice: ‘Separémonos hasta pronto. Este Congreso de expulsados viene a ser una nueva confirmación de ello. No pertenecemos más al Partido Socialista. Los delegados y la barra se ponen de pie y entonan las estrofas de la canción proletaria La In­ ternacional” 66 .) “En la asamblea los ánimos se exaltan. pues. al socialismo. (. Acabamos de fundarlo. Según el Esbozo (. de lo que debe ser el socialismo si quiere ser algo más que una cons­ trucción metafísica’. se­ parémonos para difundir por toda la República el grito de guerra y la esperanza de los compañeros rusos. 141 . Cada frase de Penelón es saludada por los delegados con aplausos. . delibera­ da y concientemente. “El Partido Socialista ha expulsado de su seno. ¡Viva la Tercera Internacional!’. Denunciar esta verdad a los trabajado­ res y fundar el verdadero Partido Socialista Internacional son deberes morales imperativos a los cuales no podemos sustraernos sin traicionar cobardemente al proletariado y a nuestra conciencia socialista. Pero no hacen fata tampoco y aunque hemos desdeñado en este Congreso darnos el nombre de Partido Socialista Revolucionario. el Congreso adoptó un Manifiesto de fundación. .) oficial. el verdadero Partido Socialista de la República Argentina.

que el capitalismo no sólo no es compatible con el socialismo.DF Compressor Pro “Lucharemos en defensa de los intereses de los trabaja­ dores. activos. de empaparlo. como dice el manifiesto de Zimmerwald. El fin de la guerra se avecina gracias a la enérgica intervención del proletaria­ do. lucharemos sin descanso y sin temores. al final. los agen­ tes eficientes. La clase obrera tiene una misión grande e inmediata que cumplir: sepultar a la guerra en su horrible lecho de sangre y ruinas. a la mayor brevedad. Pero. Despierta ¡al fin! el proletariado a la realidad de las cosas y comprende que cuesta menos vidas derrumbar a la burguesía y lograr la propia emancipa­ ción económica y moral que servir de combustible al ca­ ñón y a la metralla en servicio exclusivo de una minoría de explotadores que. “Un ardiente e impetuoso soplo revolucionario parece cruzar triunfante por el planeta. Ha comenzado en Rusia y se extiende hacia todos los rincones del mundo. Con la mirada en tan alto ideal. El único vencido. cuando breguemos por el programa mínimo será a condición de abonarlo. queremos ser en esta sección de América. será el capitalismo imperia­ lista con sus aliados naturales: el militarismo ensoberbecido y los tronos autocráticos. Demuestra él. por decirlo así. o no van a la guerra o permanecen satisfechos. en la levadura revolucionaria del programa máximo. usufructuando a retaguardia. sino ni con las condiciones más elementales de vida humana. por cuya implan­ tación. de esa hondísima transformación revolucionaria. Su móvil: la instauración del socialismo. 142 . Ningún sacrificio más cruento e inhuma­ no. ‘Trabajadores: La barbarie capitalista ha cometido su crimen más nefando y abominable al desencadenar la guerra mundial. consistente en la propiedad colectiva.

Sólo cabe por ahora decir algunas palabras sobre las co­ rrientes que tomaron como punto de convergencia el nue­ vo Partido. produjeron una fuerte corriente neutralista.“Proletarios: Si deseáis estar a la altura del momento histórico y si no queréis traicionar vuestros propios inte­ reses. más gigantescos mo­ vimientos de descolonización en el oprimido mundo depen­ diente. enérgicos y esclarecidos. Y también algo sobre la repercusión que tuvo su Congreso Constituyente. que en nuestro país empalmó ni más ni menos que con el acceso de Yrigoyen a la presidencia. etc. Pero en un medio socialista. era intemacionalista”. ¡alistáos en nuestras filas! “ ¡ Hombres y mujeres. Hemos llegado a la fundación del Partido Comunista. Como ya hemos recordado que dice Rodolfo Ghioldi: “No­ sotros éramos intemacionalistas. era algo más que eso: tenía un conjunto de opiniones que lo acerca­ ban más al marxismo revolucionario que a un simple interna­ cionalismo y —desde luego—lo diferenciaban tajantemente 143 . que visionáis fervientemente una sociedad más justa. aportad vuestros esfuerzos a la emancipación proletaria que im­ porta la emancipación y la reconciliación de toda la hu­ manidad! “ ¡ Viva el socialismo internacional!”67. a las que pronto se su­ maron otras en Hungría. que fue enseguida el núcleo del nuevo Partido. tanto la guerra como las dos revoluciones rusas de 1917 (febrero y octubre). Baviera. En nuestra opinión. pero nuestro sector. Ciertamente había neutralistas. sin ex­ plotados ni explotadores.. era imposi­ ble que el esqueleto de esta corriente fuera sólo neutralista. sin guerras ni tiranos. Algunos diarios nos pre­ sentaban como neutralistas. vinculado a los congresos mundiales de antes de la guerra y a las conferencias de Zimmerwald y Kienthal. Cierto es que.

comenzó hacia 1910. Sabemos que entre los lí­ deres del movimiento se encontraban también. Victorio Codovilla y Rodolfo Ghioldi. La campaña. Otro hecho comprobado es que a dicha corriente se su­ mó —a lo largo de varios períodos de permanencia en nuestro país— Luis Emilia Recabarren.PDF Compressor Pro de la traición del revisionismo.pero' ño es una fruslería. en la Federación obrera. en general. aunque —por supues­ to—haya que corroborar los datos en cada caso particular. que hemos re­ latado largamente.'sin~ que'sepamürrrómtr. en el gre­ mio gráfico. La di144 .). ganarle un Congreso (por única vez en la historia del socialismo). Editaron su periódico ¡Adelante!. lo que le dio base más amplia para fundar el nuevo Partido. El E sbozo (. De los demás —salvo aquellos que encabezaron disidencias— no cono­ cemos nada. tomó ío n ctéñ cíí de los principales temas en debates contra Bernsteiny. La juventud ingresa en bloque68 . cu­ yo primer número vio la luz en abril del año 1916. Queda un tanto oscuro en qué momento se suman a los intemacionalistas los “grandes viejos” del 90^ pero parece ser que —salvo Carlos-MSuIí— todos lo hacen entre 1917 y 1520. esta posición.ontra iCérénsky ruando gnhprnaha Ri|$ia y Lenin no era^ como lo pintaban los diarios y el revisionis­ mo. tomó partido por Lenírr y -f. figura procer del movimiento obrero chileno y que tuvo bastante influencia en el argentino (participó en el Partido Socialista. Sabemos que los principafesdirigentes fueron Ferlini y Penelón. en otro pla­ no. lo que no es pequeño mérito. etc. Pero era un núcleo que combatió al justismo y logró. sino un proscripto.) oficial caracteriza así la situación: “Las juventudes socialistas sur­ gieron con el propósito de difundir la doctrina socialista entre la juventud obrera y de realizar la lucha contra el mi­ litarismo y la guerra. . Arriba hemos copiado una referencia de Puiggrós que avala. .

Por último. en abril de 1915 se reunifica un sector importante del gremialismo en el IX Congreso de la FORA. desde luego). en toda forma. están en primera fila de este proceso. tra­ tó. y por los gráficos con­ curre Penelón. mientras La Vanguardia critica la reorganización proyectada71 Por fin. Otro sector que fue entrando o reingresando en el nue­ vo partido ha sido el de los activistas sindicales. Ella vio en las juventudes socialistas un puntal de la minoría marxista y. Los gráficos. le dio el gol pe de gracia incorporando al estatuto una cláusula que pro­ hibía terminantemente pertenecer a un mismo tiempo a las juventudes y al partido” 69. Como consecuencia de este proceso. el delegado juvenil Rodolfo Ghioldi pudo fundamentar su apoyo al proyecto de la minoría del Comité Ejecutivo (Ferlini-Penelón). Por eso. se abre un proceso en una parte de la masa so­ . por eso. La primera constancia que queda de una acción de frente único prole­ tario en que se encuentran los sindicalistas y la naciente tendencia intemacionalista (junto con otras fuerzas. es el. El secretario general de la CORA era el sindicalista Sebastián Marotta. quienes dieron una parte de sus cuadros fundadores al nuevo Partido. de destruirlas.Congreso de Concentración y primero de la CORA (Conferación Obrera Regional Argentina) del 27 y 28 de junio de 1914. Con un gran ímpetu revolucionario la Federación de Juventu­ des Socialistas preparó para los días 19 y 20 de enero de 1918 un Congreso Extraordinario.rección del Partido les fue hostil. durante el Iller Congreso Extraordinario de ‘La Verdi’. que resolvió reconocer como único partido socialista al Partido Socialista Interna­ cional70 .

“Es posible que con el ejemplo tan reciente de Rusia pueda prosperar (. hoy amenazadas ante el amago de esta irrupción que olvida el credo. que contará con elementos actualmente descollantes podrá naturalmente y con derecho contar para sí con las organi­ zaciones gremiales. . dentro de una confusión de con­ ceptos sobre la revolución. se ha resuelto la or­ ganización de un nuevo partido socialista. en el cual formarán parte los que no es­ tán de acuerdo con el sometimiento impuesto poy la oligar­ quía dominante en el actual (. el diario La Epo­ ca adoptó la actitud de alentar al nuevo partido: “A raíz de éstas desavenencias ya invencibles. . Digamos que. estaba el yrigoyenismo. 146 .PDF Compressor Pro cialista que lleva a la incorporación al Partido Comunista del grupo tercerista en febrero de 1921. etc. .. las clases. Como signo de lo que habría que afrontar.)” 72 . que se denomi­ nará internacional.) Esta nueva agrupación. la teoría de Marx y hasta el más elemental sentimiento de pudor y de consecuencia a los principios sociales que sustentaban su iniciación. . Terminaba una larga y difícil etapa en la organización política proletaria y comenzaba otra todavía más difícil.

51. pág. passim. Hubo una segunda edición. cit. 2 Pasó sus últimos tiempos vinculado a la organización comunis­ ta de Villa Urquiza. La fecha de fallecimiento está tomada del Esbozo de historia del Partido Co­ munista de la Argentina. (El estudio con­ cluye sobre el comienzo de la Segunda Guerra Mundial). Buenos Aires. pág.. cit. 51).. cit. passim. . Jorge Alvarez. ed. 1947. Bue­ nos Aires. 4 Redactado por la comisión del Comité Central. 1967. El desarrollo de la actividad de Lallemant pue­ de consultarse en José Ratzer: Ob. Anteo. ed. . aunque con algunas expresiones de disconformi­ dad.) pronto se retiró de la actividad desengañado”. vol. Jorge Alva147 . 5 Rodolfo Puiggrós: Historia crítica de los partidos políticos argentinos. 1956. ed. Buenos Aires.í í ! NOTAS DEL CAPITULO VI 1 No tiene razón Puiggrós cuando afirma que “Lallemant (. 3 “Las Izquierdas y el Problema Nacional”. 3a ed. aseguran informaciones orales recogidas por el autor. (Rodolfo Puiggrós: Historia crítica de los partidos políticos argentinos. Jorge Alvarez. ed.. 9. pág. Buenos Aires. muy modificada. ed. Argumentos. 1967. y la tercera. ed. El desarrollo de la actividad de La­ llemant puede consultarse en José Ratzer: Ob. “Las Izquierdas y el Problema Nacional”..

PDF Compressor Pro
rez, Buenos Aires, 1965 en adelante, estuvo planificada en los si­
guientes volúmenes: I. Pueblo y Oligarquía; II. El Yrigoyenismo;
III. Las Izquierdas y el Problema Nacional; IV. La Democracia frau­
dulenta; V. El Peronismo. Primera parte. Las causas; Segunda parte.
El gobierno; Tercera parte. La caída; VI. La Clase Obrera y el Porve­
nir Argentino. Que nosotros sepamos, esta edición se interrumpió
en 1969, con la publicación del volumen V, Primera Parte. A pesar
de todo, nos referimos a ella, por ser la más completa de este autor.
6 Jorge Abelardo Ramos: El Partido Comunista en la política
argentina, ed. Coyoacán, Buenos Aires, 1962.
Para algunas referencias que no están en dicho libro hemos re­
currido a :
i
Jorge Abelardo Ramos: Revolución y contrarrevolución en la
Argentina, ed. Plus Ultra, Buenos Aires, 1965, en dos t., tercera ed.
7 Juan José Real: Treinta años de política argentina, ed. Actua­
lidad, Buenos Aires, 1962.
8 Se trata de dos artículos firmados por Pablo Ibaíra (seudónimo
admitido por Real) y titulados ambos “Del XI al XII Congresos del
Partido Comunista”. Desgraciadamente, como fueron entregados
por Real personalmente al autor, bajo la forma de separatas de la
revista, no se han consignado otros datos de procedencia.
9 “ Historia del Comunismo en la Argentina” , en Temas Revolu­
cionarios, publicación del Partido Comunista (marxista-leninista) de
la Argentina (ex Vanguardia Comunista), núm. 5, febrero de 1978.
En una ‘Tresentación” la Revista dice que el artículo es original de
Oscar Fleitas, “discutido y aprobado por el Comité Permanen­
te del Comité CentTal de nuestro Partido” y que se lo complementa
con una parte inédita de un libro de Federico Paredes.
10 Pág. 7.
11 En Europa Occidental se han reproducido facsimilarmente pu­
blicaciones de la Internacional Comunista, o inclusive colecciones de
documentos de algunos partidos en particular. Es conocida la rique148

za documental de las bibliotecas en Estados Unidos. Nada de ello
existe en absoluto en nuestro país.
12 Dato comprobado personalmente por el autor.
13 Los Barthalón en realidad se apellidaban Barthalou, pero por
esas adaptaciones tan propias de la afluencia migratoria y la escasez
de registros, quedaron con la primera forma de escribir su apellido.
(Información recogida directamente por el autor).
14 La posición del grupo justista acerca del movimiento juvenil
puede verse en Juan B. Justo: Programa de acción para las Juven­
tudes Socialistas, ed. La Vanguardia, Buenos Aires, 1940. El texto ha
sido completado y el título puesto por Repetto, ya que Justo murió
antes de poder hacerlo.
15 Emilio Corbiére: “Origen del Partido Comunista Argent n o”,
en Todo es historia, Buenos Aires, núm. 81, febrero de 19” .. P&ra
esta parte cita Corbiére como fuente: José F. Penelón y ¿l socia­
lismo marxista en la República Argentina, por Ivonne Penelón (iné­
dito).
16 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina, ed.
cit., págs. 16 y 17, nota 18.
17 Emilio J. Corbiére: loe. cit. Allí hace referencia a la Historia
del socialismo marxista en la República Argentina. Origen del Par­
tido Socialista Internacional. Informe dirigido a la Internacional
Socialista y a todos los partidos socialistas. Buenos Aires, 1919, pág.
13.
18 Rodolfo Puiggrós: Ob. cit., t. 3, pág. 84. Se refiere a los casos
Palacios y Ugarte que acaba de comentar.
19 Jorge Abelardo Ramos: El Partido Comunista en la política
argentina, ed. cit., pág. 23.
20 Jorge Abelardo Ramos: Retiolución y contrarrevolución en la
Argentina, ed. cit., t. II, pág. 215.

149

PDF Compressor Pro
21 Jorge Abelardo llamos: El Partido Comunista en la política
argentina, ed. cit., págs. 20 y 21.
22 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina, ed.
cit., pág. 17, nota 20.
23 Emilio J . Corbiére: Ob. cit., págs. 12-18.
24 Esbozo de Historia
24 Esbozo de Historia del Partido Comunista de la Argentina, ed.
cit., pág. 17, nota 21.
25 Rodolfo Puiggrós: Ob. cit., pág. 84.
26 Información recogida directamente por el autor.
27 Nosotros, 28 de noviembre de 1918, en Noemí Ulla: La re­
vista “Nosotros”, ed. Galerna, Buenos Aires, 1969, pág. 51.
28 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina, ed.
cit., págs. 17 y 18.
29 Ricardo M. Ortiz: Historia económica de la Argentina, ed. Rai­
gal, Buenos Aires, 1955, t. II, págs. 324-326.
30 Puede consultarse al respecto: Félix Luna: Yrigoyen, ed. Rai­
gal, Buenos Aires, 1954, pág. 271 ss.
31 Emilio J . Corbiére: “ Origen del Partido Comunista Argen­
tino”, en Todo es historia, núm. 81, febrero de 1974.
32 “En agosto de 1917, a los fines de defender la posición marxis­
ta y. difundir el socialismo sobre la base de la lucha de clases y el in­
ternacionalismo proletario apareció La Internacional.
“La Internacional era editada por una cooperativa de Edicio­
nes que se fundó en julio de 1917 y en cuyo núcleo inicial formaban
Victorio Codovilla, Rodolfo Schmidt, José F. Penelón, Aldo Cantoni, Rodolfo Chioldi, Juan Ferlini, Juan Greco y otros.
150

El delegado argentino fue Ma­ nuel Ugarte. 38 Texto y nota del Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Antonio de Tomaso. Congreso en el que se consideró específicamente la primera gran coi^ecuencia del “revisionismo” o sea la participación de los so­ cialistas en los gobiernos burgueses. 19 y 20. págs. 16 y 20. con ligeras variantes.. Antonio Zacagnini. pág.. . ed. Augusto Bunge. ya anciano. la que se sentía unida a él por los ideales.) 33 Emilio J . Justo.. . cit. 18. Angel Giménez y Francisco Cúneo”. Nicolás Repetto. Mario Bravo. cit. Demás está decir que conversa151 . cit. y los di­ putados Juan B. ed.. (Texto y nota del Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Corbiére: Ob. 19). ed. (Texto y nota del Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. quien relata así su regreso de Amsterdam: “( . 20. págs. 18 y 19. 35 Emilio J. 37 Ob.) en el tren Cosmopolita. pág. 40 Aunque Ghioldi no considere preciso aclararlo. pág. En 1904 se realizó en Amsterdam el Congreso de la Segunda Inter­ nacional. Lamentablemente el au­ tor no da mayores explicaciones sobre el proyecto Bunge.. que estuvo muy ligado al desarrollo del socialismo argentino. 20. 36 Emilio J . pág. cit. pág. se sentó junto a mí Amilcare Cipriani. qupodrían ser de utilidad para ubicar su trayectoria posterior. Corbiére: Ob. cit.“Su primer número apareció el 5 de agosto de 1917 y en su edi­ torial se pronunció por el socialismo revolucionario y contra Berns­ tein”. 20 a 24. 39 Ibídem. pág. Enrique Dickmann. págs. cit. Corresponde. 34 “Integrado por el senador Enrique del Valle Iberlucea. sobre todo de su corriente de izquierda. de ojos enérgicos y barba en punta.. al texto del Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.. bueno es decir que Qpriani fue un antiguo dirigente socialista italiano. cit. Corbiére: Ob. ed. cit.. 20.

pág. (Esbozo de Historia del Partido Comunista de la Argentina. texto y nota). 41 Emilio J .. alguien le preguntó su opinión sobre los resultados de la gran asamblea. 22 y 23. pág. Su perso­ nalidad no puede ser soslayada fácilmente. obrero y autodidacta. ed. núm.t. escritor y poeta. Corbiére: “Orígenes del comunismo ar­ gentino”. Y luego. José Fernando Penelón. Penelón fue una figura de relevancia en el socialismo argentino y latinoamericano.. también contribuye­ ron a su olvido y a silenciar su vida. . núm 8 1 . 8 1 . Cualquiera sea la interpretación que con respecto a su vida y obra política pueda formularse. cit. dice: “Pero fueron dos figuras las que simbolizaron y sintetizaron el proceso que comentamos: Uno. págs. Los socialistas del viejo Partido Socialista nunca le perdonarían su heterodoxia de 1917. 42 “La proposición de Justo decía lo siguiente: ‘El Partido Socialista no quiere la ruptura de relaciones con nin­ gún pueblo. “ Recuerdos de Ro­ dolfo Ghioldi”. aún críticamente. febrero de 1974. El Partido Socialista no quiere ninguna iniciativa parlamenta­ ria socialista referente a la guerra’ ”. pág. Injustamente olvidados. 171). Sólo contestó. . el Partido Socialista no quiere ninguna declaración de guerra. Juan Ferlini. en Todo es historia. el otro. Encauzado dentro de la línea del 152 . En realidad el desconocimiento que sobre él existe sólo puede ser entendido con suspicacia. Penelón como Ferlini ocupan un importante capítulo del desarrollo socialista en nuestro país. en Todo es Historia. Córbiére: “Orígenes del Comunismo argentino”. “Un manto de silencio sobrecogedor cubre la memoria de José Femando Penelón.PDF Compressor Pro mos todo el viaje y el viejo luchador relató sus primeras batallas por la causa del proletariado. 22. 43 El propio Emilio J . I. (Norberto Galasso: Ob. De repente. pa­ sada la lucha fraccional de 1927. en la que Penelón se separó del Par­ tido con un importante núcleo de militantes). Los comu­ nistas (que tenían la obligación de recordarlo. 12. febrero de 1974. con tristeza: —No es la misma atmósfera de nuestra Primera Internacional. Atinadamente agrega Galasso que la atenuación cortés no impedía que Cipiiani tuviera razón. cit. como se ha hecho hasta ahora. como si tratara de atenuar el reproche: ¡Sonno vecchio!”.

Escritor. perio­ dista. debe admitirse que la ver­ sión de Codovilla y sus admiradores es la más adecuada. . Penelón. pero ese es otro asunto). hubiera perdido la base objetiva indispensable para juzgar los hechos.socialismo revolucionario. ) oficial le dedica extensas porciones (cuyas opiniones pueden ser compartidas o no. “Fue fundador y director durante varios períodos de La Interna­ cional y de La correspondencia Sudamericana. 8 1 . junto al chileno Luis Emilio Recabarren. en Todo es Historia. En abril de 1917. militante político. y el cubano José Antonio Mella. defendió las mismas tesis que Lenin y los bolchevi­ ques sostenían sobre la guerra mundial. El Esbozo (. febrero de 1974. 12. hija del dirigente. refirámonos ex­ clusivamente a la fundación del Partido Comunista. las publicaciones marxistas leninistas más antiguas de América Latina. influenciado por las conversaciones con Ruggiero Rúgilo (compañero de luchas y amigo de Penelón hasta la muerte de éste en 1954) y con Ivonne Penelón. . Se desempeñó como propagandista de la Interna­ cional Roja (ISR) y fue miembro del Comité Ampliado de la III In­ ternacional. aunque —como era de suponerse—. pero se trata de juzgar.) Para poner las cosas en su punto. en que es harto evidente que Codovilla no hace intento alguno por ocultar o velar la existencia del penelonismo. pág. figura como iniciador del marxismo en América Latina. núm. Contribuyó en 1918 ala fundación del Partido Socialista Internacional. Corbiére: “Orígenes del' comunismo argentino”. Penelón coincidió con los principios y tác­ ticas del bolcheviquismo ruso. estuvo entre los dirigentes de la huelga grá­ fica de 1919 y formó parte del Comité Federal de la Federación Obrera Argentina. No es cierto que “un manto sobrecogedor de si­ lencio” cubra a Penelón. y por eso defendió entusiastamente la naciente República de los Soviets. sino su posición política. Pareciera como si Corbiére. Su discurso sintetizó la posición intemacionalista del socialismo de izquierda”. Y a partir de ellos. (Emilio J . ya que de la escición de 1927 y el posterior Partido Concentración Obrera hablare­ mos más adelante. no su arte retórico. “Eliminar de la política nacional al penelonismo aventurero y anti­ soviético” se titula el párrafo y en él se dice: “La desaparición de 153 . se coloca abierta­ mente en oposición empleando figuras literarias no muy delicadas. que a fines de 192Ó se transformó en Partido Comu­ nista. Viene a cuento al respecto un episodio de 1942. durante el Congreso Socialista realizado en el salón ‘Verdi’. definiéndola como una gue­ rra imperialista.

luego de haber representado al gobierno ar­ gentino'en el Comité Permanente de Enseñanza Superior de la Liga de las Naciones (Véase Diego Abad de Santillán: Gran Enciclo­ pedia Argentina. fue designado interventor de la Universidad de La Plata. digamos que fue embajador peronista en Panamá y en la Unesco. En el mismo ar­ tículo se dice que “su actuación ha sido objeto de graves denuncias”. “Conversando con Carlos Pascali”. 1943). 81. creemos que lo trascripto basta para afir­ mar: a) la heterogeneidad dentro de los propios internacionalistas. por haberse descubier­ to su intervención en sucios negociados con agentes del imperialis­ mo alemán. Se trata de una entrevista concedida por Pascali a los ochenta y siete años. Aunque la divergencia y el episodio. Mariátegui y Mella. fue expulsado poco después. en marzo dé 1942. En el mismo lugar. 45 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. donde se caracterizó por su odio contra los estudiantes y pro­ fesores democráticos. 14 y 15.PDF Compressor Pro grupos políticos sin principios como el de Penelón. 23. sin dar mayores explicaciones). b) que con ellos confluyeron otrc» grupos centristas y de posiciones si­ 154 . ed. “La lección que hay que extraer de las recientes elecciones”. Problemas. se dice: “Car­ los Pascali. artículos publicados en el diario La Hora. pág. de Bue­ nos Aires. Ediar. Digamos de paso: a) que el marxismo había sido introducido en América décadas antes que lo emplearan Penelón. en 1946. Buenos Aires. 44 Emilio J . Siendo pe­ ronista. en nota al pie. estén lejos de ser aclarados. cit. tomo VI. tiempo antes de su muerte. Luego pasó a diversos partidos políticos hasta terminar abiertamente en el campo de la reacción clerical-fascista. págs. (Victorio Codovilla: La Unión Nacional es la victoria.. Corbiére: “Orígenes del comunismo argentino”. ed. que participó en la fundación del Partido Socialista Internacional. y la atracción a los partidos democráticos de los elementos sanos que haya en ellos. es parte del saneamiento que debe realizarse en el campo de la políti­ ca nacional y representará un paso más hacia la rápida realización de la Unión Nacional”. Buenos Aires. núm.” Además de las contradicciones que saltan a la vista entre ambos textos. b) que es una exageración igualar las posiciones de los marxis­ tas argentinos sobre la guerra mundial con la similar de Lenin. en Todo es historia.

milares o fugaces para constituir una mayoría neta frente al núcleo y al bloque parlamentario). cit. cit. Corbiére: Ob. Lenin: “Materialismo y empiriocriticismo”. volvió a agudizarse la po­ lémica en el seno del Partido Socialista. “Contestando a los que les reprochaban que su actitud podía lle­ var el país a la guerra para servir a los intereses de los imperialistas angloyanquis. “Y agregaban: “ ‘ ¿No continúa en la lucha la Rusia revolucionaria? ¿No han entrado en la contienda la gran democracia norteamericana para 155 . I. págs. 15. 18. pág. ed. cit. Buenos Aires. pág. 47 V. 54 Nicolás Repetto: Ob. los parlamentarios sostenían que el contenido de la guerra no era ese.. 14. 14. 216-218.. pág.. cit.. 56 “Con motivo de esa actitud traidora de la mayoría de la direc­ ción del Partido y del grupo parlamentario.. 49 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. págs. 219 y 220. 51 Emilio J. Hay muchas otras ediciones castellanas. cit. pág. 46 Emilio J. ed. cit. 20 y 21. Santiago Rueda editor. 22. ya que no se podía ‘ignorar o mirar indiferentes el conflicto de principios políticos y morales que caracterizaba a la guerra’. pág. s3 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. págs. Corbiére: Ob. De Ro­ ca a Yrigoyen). cit. 48 Emilio J. ss Véase Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. pág. ed. Corbiére: Ob. en Obras Completas. ed. 52 Nicolás Repetto: Mi paso por la política (Tomo I. Buenos Aires. Í9 6 0 ... Cartago. 22.

pero con explotadores y explotados. Cuando se afirma que no hay porqué temer ni repudiar la guerra si ella ha de hacerse al lado de una Inglaterra. texto y nota. sin papa y sin aduanas. cit. sin aduanas y sin papa. se achica el conti­ nente y se agua el contenido de la acción socialista. cit. 22 y 23). No podemos pagamos de simplezas ni discutir términos. pág. ed.. pasó a ser una de esas ‘monadas’ políticas de que hablara no sin mali­ ciosa intención un diputado ‘literario’ en el parlamento argentino”. (Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Penelón— que luchaba con­ tra la guerra imperialista y por la vigencia de las resoluciones del ala izquierda del socialismo. en cuanto la Internacional Obrera y socialis­ ta transigió encerrando su posición en el círculo nacional y pactó con la ‘unión sagrada’ de los partidos bajo la presión de la guerra. ed. hifcieron público un documento que des­ truía los sofismas del grupo parlamentario y de la mayoría de la di­ rección del Partido Socialista. demostrando sus contradicciones y probando con cifras y hechos que los Estados Unidos intervinieron en la guerra movidos por intereses económicos. En tanto la Internacional Obrera y socialista se mantuvo en sus puestos de lucha sin contempo­ rizaciones y combatiendo la guerra en acuerdo internacional de loe trabajadores. 156 ít . adquirió firme personalidad y fue un enemigo temible de todos los opresores. 2 3 . La guerra europea aceleró el proceso de los que se poponían modificar sustancialmente el método y la finalidad socialista.. que la Rusia revolu­ cionaria no tenía interés en la prosecución de la contienda (afirma­ ción ratificada más tarde por la elocuencia de los acontecimientos). nota. págs. “ ‘Y aquí radica la cuestión de fondo. ‘Hora es ésta de hablar sin reticencias —decía el documento de la corriente marxista. En las declaraciones del grupo parlamentario socialista hay una cuestión de fondo. y de la República Francesa?’ “Los dos miembros del Comité Ejecutivo pertenecientes a la co­ rriente marxista —Juan Ferlini y José F.PDF Compressor Pro combatir en nombre de la libertad y la paz. al lado de Inglaterra. 57 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Con ese criterio se justifica la actitud favorable a la guerra de todas y cada una de las mayorías socialistas de los países beligerantes de Europa.

en la fundación del Partido Socialis­ ta Internacional. Hasta aquí la cita de Corbiére. llevando una vida romática. ‘La fiesta en la chacra’ (drama en 1 acto). “Preocupado por los problemas sociales concretos se dedicó también a los problemas económicos. Junto a su hermano Alfredo Gino. Trabajaron primero en el campo y luego se radicaron en Buenos Ai­ res. Guido Anatolio realizaría una amplia tarea como publicista y es­ critor. 106. Cártey nació en Florencia. ‘De la vida y del ensueño’ (cuentos). Algunas fueron ‘Campaña trágica’. Cártey fue redactor de Humanidad Nueva. pág. el 13 de octubre de 1875. Dice Corbiére (Ibídem . 59 Redacción y citas mencionadas en Ibídem. alejándose de la política años más tarde. Podemos agregar algunos datos y reflexiones por cuenta propia. 8 y 9. marzo de 1976. casi legendaria. En 1918 acompañó al sector intemacionalista. La revista Humanidad Nueva era órgano del Ateneo Popular (sociedad de extensión universitaria). Italia. y editó varias obras como ensayis­ ta. el 2 8 de marzo de 1935 a los 59 años”. Falleció en Buenos Aires. Hombre de una exquisita sensibilidad artística se dedicó a la música clásica. Por esa época comenzaron a militar en las filas obreras y socialis­ tas. ‘Su excelen­ cia’ (novela). núm. 9. Al renunciar a la revista no dejó de estar 157 . ‘El forjador de visiones’. militando en la extrema iz­ quierda socialista. ‘El dilema’. liderado por Penelón y Ferlini. “Guido A.58 Emilio J . Publicó en 1916 Crítica Socialis­ ta. Enrique del Valle Iberlucea integró la Comisión Directiva de dicho Ateneo y fue di­ rector de su revista hasta 1913. revista mensual de socialismo. año en que fue electo primer sena­ dor socialista de América. del que fue miembro del Comité Central en su pri­ mera etapa. llegaron a nuestro país. Siguió el rumbo del comunismo argentino. llegando a ser primer oboísta del Teatro Colón de Buenos Aires. Corbiére: “La fundación del P. ‘La escoria’. en tanto Alfredo Gino se dedicaría al periodismo combativo.”. Enrique del Valle Iberlucea. 2 5 ): “Guido A. ‘Por los caminos del mundo’ (poesías). en Todo es histo­ ria. y ‘El padre Gerar­ do’. Escribió varias partituras musica­ les y fue uno de los iniciadores de la Sociedad Wagneriana. autor teatral y poeta. Nómina y cita de págs. Una historia completa del movimiento comunista argentino deberá llenar el hue­ co que deja la historia de los Cartey. la revista del Dr.C. pág.

Y esto sucede porque no tenemos 158 . traba­ jadores y ciudadanos. 23. socialistas..”. ed. 106. Corbiére: “La fundación del P. 61 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.C. y de los Cártey habla —en el suplemento— de Alfredo Gino y para Guido Anatolio no hay ni una mención. en cuya dirección participó por mu­ chos años más. Congreso Extraordinario: “Siempre he creído. Julio Arraga. Cártey se encargó ni más ni menos que de hacer el comentario de las Bases de Alberdi. en Todo es histo­ ria. cit. cit. Guido Anatalio Cártey se encargó de las notas inter­ nacionales de Humanidad Nueva hasta la división del Partido Socia­ lista. que el Partido Socialista de la Argentina. 106. 60 Emilio J . marzo de 1976. núm. sindicalistas) que fueron amigos de la Illa. anarquistas.C. Internacio­ nal y de la URSS. 1 de la Revista de Filosofía de Ingenieros. que práctica­ mente nadie conoce. pág. Creemos pertinente esta nota para decir dos palabras sobre la Gran Enciclpedia Argentina. Fundamentando un reformismo liberal burgués desvergonzado Enrique Dickmann había sosteni­ do en el Iller. marzo de 1976. pág. ed. Lo mismo pasa con el diri­ gente sindicalista y amigo de Yrigoyen. núm. Es notable cómo ha desa­ parecido casi toda mención de los políticos (comunistas. que ya hemos mencionado algunas veces. 24. Para nueve tomos de formato grande son mu­ chos olvidos. no nombra a Ferlini. 64 Esta afirmación no es caprichosa. por razones múltiples. En el núm. pág. en Todo es histo­ ria.”.PDF Compressor Pro vinculado a ella y al Ateneo. si bien no puede omitir a Penelón o a Codovilla (de paso escribe mal el apellido de éste). 63 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.. Así. que como veremos fue el primer concejal comunista del continente. dirigida por Diego Abad de Santillán. 11. tiene una doctrina y una acción superiores a mu­ chos partidos del viejo continente. 62 Emilio J . Corbiére: “La fundación del P. y a Gabriela de Coni se “distrae” y la ubica bajo su apellido de soltera.

24 y 25. Ponzinibbio.” (Ibídem. (Enrique Dickmann: Democracia y socialismo. pero —como se ve— preparándola. v f 66 Emilio J . porque consi­ derándolos antes. Corbiére: “La fundación del P. págs. ni siquiera. y por eso somos más capaces que muchos socialistas europeos y nor­ teamericanos. y sostengo que en el caso actual el Partido Socialista ha procedido con más inteligencia y valentía.”. antes de que se hagan. ( Violentas y pro­ longadas interrupciones). tomamos al toro por las astas. por lo que es contrarrevolucionario. núm. S. en Todo es histo­ ria. Buenos Aires. y luego de hechas. muchas veces.. nosotros vamos al encuentro de los acontecimientos. han colaborado en la elaboración de nuestra doctrina y método de acción todas las mentalidades y todos los sentimientos.C. y cuando ocu­ rren. 84). ya se sabe lo que hay que hacer. Tal situa­ ción conducirá al agotamiento de hombres y recursos de los belige­ rantes si nuevas fuerzas internas o externas no vienen a inclinar el fiel de la balanza en uno u otro sentido. 1917. se les puede evitar. ed. antes de que estallara la división interna. . . Tal fue la actitud del grupo parlamentario. los han envuelto en su torbellino y los han paralizado en su acción. No hemos querido permanecer neutrales e inertes ante los acontecimientos que nos amenazan. Lo típico de Dickmann es no creer en las revoluciones. Una revolución interna —co ­ sa improbable— o la intervención de una gran potencia neutral —co­ sa posible. págs. el 159 . Se trata de un artículo escrito a me­ diados de la guerra. cit. Esta es la razón por la que hemos opinado antes de que las cosas sucedieran. Pocos años atrás. dijo el mismo autor: “El estado actual de la guerra es de equilibrio de las fuerzas en lucha. ed. marzo de 1976. . 106. 99 y 100). pág. Por otra parte este orgullo contrarrevolucionario estaba sólida­ mente fundado. Al comenzar esta extensa cita.aquí tradición de ninguna clase. con más sentimiento real de su responsabilidad que los partidos socialistas europeos y el norteamericano. socialista (hemos nacido a la vida política en un país de falta absoluta de toda tradición y nos hemos desarrollado en un ambiente que calificó bien Justo de inter­ nacional). Mientras a los partidos europeos loe acontecimien­ tos los han tomado de sorpresa. 65 Reproducido en: Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. por lo que es revisionista.

71 Sebastián Marotta: El movimeinto sindical argentino. 70 Ibídem. t. colección particular de Ruggiero Rúgilo. 1919. 25 (epígrafe de lá foto) se aclara que Rodolfo Ghioldi no pudo integrar el Congreso fundacional del nuevo Par­ tido por encontrarse enfermo. Informe dirigido a la Internacional Socia­ lista y a todos los partidos socialistas... págs.PDF Compressor Pro autor da como fuentes: La Internacional. Y vuelve a referirse a la Historia del socialis­ mo marxista en la República Argentina. nota 30. 72 La Epoca. del 8 de noviembre de 1917. cit. 17. ed. Buenos Aires. ed. págs. Buenos Aires. núm. cit. 1 5 4 . nota 22. 2 5 y 2 6 . Origen del Partido So­ cialista Internacional. II. ed. 68 En el Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argen­ tina. nota 39. 160 . págs. 69 Ibídem. pág. cit.. 21 y 2 2 . 67 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.1 7 7 y 178. pág.

pueden distinguirse diversos jalones en la historia del socialismo en nuestro país. para ganar tiempo —a manera de maniobra— propuso el envío de una delegación a Europa y a Rusia para estudiar el problema internacional y postergar . que pubbcó su órgano propio para propiciar la adhesión a la Illa Internacional.. A los partidarios de este grupo se los bamaba también “terceristas”. corriente que procuraba incorporarse a la tendencia mundial de transfor­ mar los partidos socialdemócratas en comunistas1. hasta que se fue conformando la situación ac­ tual. Veamos las fuentes: “En el seno del Partido Sociaüsta había crecido en el curso del año 192Ó una corriente que reclamaba la adhesión del Partido Sociabsta a la Illa Inter­ nacional. se originó una poderosa corriente interna en el Partido Socialista. Llegó a ser tan importante que Repetto. A mediados de ese año se organizó el grupo “Cla­ ridad”.MARCHA POSTERIOR DEL PARTIDO SOCIALISTA Luego de la fundación del Partido Comunista. 1) Luego de la Revolución Rusa. y de la formación del Partido Socialista Internacional.VII.

se rechazó la moción de la adhesión incondicional a la Internacional Comunista. Del Valle Iberlucea. les preocupa­ ba más la unidad formal con la derecha socialista y la lucha por la dirección del Partido que la adhesión a la Illa Inter­ nacional2 . declaró su acatamiento a la re­ solución de Bahía Blanca y se desolidarizó del grupo “Cla­ ridad”3 . Verde Tello. arrastrados a la iz­ quierda por el movimiento de masas. “En el Congreso se encontraron dos corrientes: una. “El grupo tercerista no era homogéneo. Simón Scheinberg. oportunistas en el fondo. Participaron de este Congreso. por 5013 votos contra 3653. “En el Congreso del Partido Socialista realizado en Ba­ hía Blanca a fines de 1920. “El grupo ‘Claridad’ realizó un Congreso los días 26 y 27 de febrero de 1921 para decidir su actitud. una de ellas la tercerista consecuente. Por eso. F. encabe­ zando un numeroso grupo. y las otras estaban formadas por elementos vacilantes. Carlos Mauli —uno de los fundadores del Partido Socialista. Jo ­ sé Semino. José García y otros. Nájera. cuyo líder principal era el sena­ dor Enrique del Valle Iberlucea. José P. entre otros.PDF Compressor Pro la decisión de la adhesión a la Illa Internacional después del retorno de esa delegación. “La dirección del Partido Socialista —siendo secretario Antonio De Tomaso —luchó con toda clase de medios con­ tra la corriente tercerista. Orestes Ghioldi. par­ tidaria de proponer al Partido Comunista la realización de 162 . Barreiro. “Después del Congreso la dirección del Partido Socialis­ ta expulsó del Partido a centros y afiliados que participa­ ban en el grupo “Claridad”. que murió en 1922 sien­ do afiliado al Partido Comunista— Silvano Santander. sino que estaba compuesto por varias corrientes.

que propiciaban los socialistas terceristas de su núcleo. Orestes Ghioldi. Orestes Ghioldi señala que el Con­ greso de los ‘terceristas’ fue el llamado ‘Congreso de las Iz­ quierdas’. Este modesto obre­ ro. sino su propia vida. Como ya hemos mencionado. vamos a copiar una semblanza de quien presidió el Congreso “tercerista” . Una. delegado del Partido Co­ munista. y la otra.un Congreso de fusión con condiciones. partida­ ria de ingresar sin condiciones al Partido Comunista. Era de origen austríaco italiano. en definitiva. posición defendida por Carlos Mauli. Barreiro y tiempo después comenzó a publicarse ‘Claridad’ Tribuna del Pen­ samiento Izquierdista. desde muy joven. dirigida por Antonio Zamora y que se editó durante largos años alcanzado notorio renombre en las letras nacionales y latinoamericanas. el autor del artículo acla­ ra que “José Ingenieros apoyaba económicamente al grupo juvenil” (tercerista)7. “Carlos Luis Federico Mauli nació en un hogar proletario en Tirol. Verde Tello y otros” 5. José García. Por tanto. tem­ plado en la lucha política e ideológica. modeló no sólo la madera. el 8 de julio de 1852. la adhesión incondi­ cional al Partido Comunista. En otro trabajo se proporcionan datos complementa­ rios: “Hubo tres revistas ‘Claridad’. la de Rodolfo Troncoso. Simón Scheinberg. fundamentó las razones que finalmente iban a lle­ var al ingreso de los ‘terceristas’ al Partido Comunista8. Penelón. Hubo otra que dirigió José P. En él José F. se adhirió al socialismo marxista y se 163 . pecaba de verbalismo revolucionario4 . Para terminar. Ebanista de profe­ sión. “El Congreso resolvió. perdurando aún hoy la editorial que le diera origen” 6. La primer corriente se inspiraba más en el maximalismo italia­ no que en los principios de Lenin.

dirigió a sus familia­ res la siguiente carta: ‘Buenos Aires. Falleció a los 70 años. Avenida Repú­ blica (hoy Quintana). realizado en el ‘Prado Español’. compañero Carlos Mauli. el 6 de abril de 1923.’ ” 9. Secreta­ ría del C. 2) Concluido el episodio de la escisión “tercerista”. Pedro Romo. el primero que se celebró en Buenos Aires. Llegaron a la Argentina en 1888 y. Años más tarde —en 1921— se unió a los terceristas. Partido Comunista de la Argentina. con María Carolina Angélica Pouly. celebrado en el Teatro Roma.y de la Tercera Internacional. organizando dos agrupaciones de trabajadores extranjeros: ‘Les Egaux’ y el ‘Fascio del Lavoratori’. Contribuyó a la fundación de La Vanguardia y fue delegado —en 1986— al Congreso Constituyente del Partido Socialista. poco tiempo después. de Avellaneda. partidarios de la Revolu­ ción Rusa. quedan sumamente fortalecidos —en el seno del Partido Socialista— los elementos francamente derechistas. Pe­ dro Romo. for­ mulo el más sincero pésame por la desaparición del abnega­ do luchador por la causa proletaria. Francia. Era 164 .E. Fue orador durante el acto del I o de mayo de 1890. secretario general del PC. frente a la Recoleta.PDF Compressor Pro vincularía —años después— con aquellos pioneros del mo­ vimiento obrero socialista en la Argentina. durante el cual los terceristas decidieron ingre­ sar al PC. A la familia del compañero Carlos Mauli: En nombre del Comi­ té Ejecutivo del Partido Comunista y en el mío propio. Mauli se puso en contacto con las oganizaciones obreras de orientación intemacionalista que fun­ cionaban en nuestro suelo. abril de 1923. Presidió el ‘Con­ greso de las Izquierdas’. que le dio seis hijos. Se casó en Bur­ deos. que se separaron del PS y se unieron al Partido Comunista. cuyo fallecimiento es para vosotros un pesar que compartimos y para el comunismo una sensible pérdida.

lo que debilitó la capacidad de maniobra del núcleo dirigente). .000 (y 4 diputados) del viejo partido10. Yrigoyen tuvo que afrontar diversas suertes de oposición. . . Federico Pinedo. tentativa que fraca­ só casi en su gestación misma. el yrigoyenismo se aprestaba a presen­ tarse a las elecciones que le darían su segundo período pre­ sidencial. Por lo tanto se preparó. . que en las elecciones de 1930 obtuvo 109. se deslindase una corriente concentrada en aquellos puntos de la línea parti­ daria triunfante que daban pie a una alianza desembozada con eUconservadorismo. En su Historia oficial recuerda el Partido Comunista que los “líderes de esta corriente eran Antonio de Tomaso.) Fueron expulsados del Par­ tido ( . 2 concejales y 109 afiliados. .inevitable que. Mientras tanto. Al acentuarse la orientación fascista del gobierno de Uriburu se propu­ sieron constituir una Federación Democrática (con los grupos radicales antipersonalistas y algunos sectores más o menos liberales del conservadorismo). al reconstituirse la Unión Cí­ vica Radical sobre la base de la unificación de todas las ten­ dencias. “Esta escisión de los llamados socialistas ‘independientes’ fue dirigida por el Secretario General del Partido. Los escindidos formaron el Partido Socialista Independiente. con el correr de los años. ) 11 diputados. . El socialismo in­ dependiente fue uno de los baluartes más enconados en­ tre tales adversarios. Una vez en la presidencia.) Fueron la voz parlamentaria de la oposición al gobierno radical y participaron en el golpe de estado del 6 de septiembre (de 1930).000 votos (con 10 diputados) contra 83. Más tarde colaboraron con el gobierno de (Agus­ 165 . una nueva escisión. y luego se efectivizó. (Juan B. Héctor González Iramain y otros (. el dipu­ tado Antonio de Tomaso. Justo murió casi al mismo tiempo. (.

aunque a medida que avanza el tiempo su solidaridad con la URSS se hace más marcada. con lo cual desaparecieron de la escena13. 166 . amigo ínti­ mo de Botana15.jo r lo menos en la documentación que obra en nuestro poder— no ha sido motivo de anábsis. Y así. que no excluía por supuesto la coo­ peración con el oficiabsmo en muchos asuntos12. amiga de la Unión Soviética y dispuesta a apoyar a las reivindicaciones proletarias. de reanudación de relaciones con Rusia. El eje de la mencionada corriente fue el doctor Augusto Bunge. Una consideración de la más rancia fuerza reaccioaria en el país merece ser reproducida: “En esta época (comienzos de la década del 30) el sector sociabsta independiente. Hay una opinión prácticamente coincidente en otro au­ tor: “En resument el Partido Socialista Independiente sur­ gió como puente entre el ala derecha del socialismo tradi­ cional y la derecha conservadora. la razón de ser de los socialistas independientes dejó de mantener vigencia. luego de su triunfo en las elecciones de la Capital Federal en 1930. Hay —como anticipamos— otro punto en la trayectoria del Partido Sociabsta Independiente que . circuns­ tancia que coincide con la actitud asumida por la ‘Yuyam•é. 6 en 1936 y 2 en 1937. del que fueron ministros Antonio De Tomaso (muerto en 1934) y Federico Pinedo” 11. en el afán de dotar a ésta cUTíina flexibilidad de maniobra más pronunciada en el es­ quema político del país. alcanzan a tener 11 diputados en 1932. a moción del diputado Bunge. presenta un proyecto a la Cámara de Di­ putados. La trayectoria de Bunge es oscilante14. Cuando el Partido Sociabsta se aplicó a su tarea opositora a la europea —la comparación con la leal oposición de Su Majestad Británica no es mero juego de palabras—. Justo.PDF Compressor Pro tín P. Se trata de la existencia en su seno de una corriente de izquierda.

Organizados fuera del Partido Socialista (la mayoría de ellos militaron luego en el conservadorismo o tendencias afines) los principales dirigentes del ala liberal prooligárquica. aunque no públicamente19 . no se trata de una línea que se interna y pierde en el conservadorismo tradicional. Fue director del diario Libertad. y en años posteriores fue ministro en el gabinete del presidente Guido. Merece decirse.Falleció en 1948. sobre el racismo participó del congre­ so respectivo. Por otra parte. con gran acierto le había retirado17. intenta un encuentro con las nuevas fuerzas 167 . Sobre el primer tema dictó una cantidad de conferencias y publicó el libro El Continente Rojo. desde un ángulo conservador. la existencia de un ala izquierdista en el propio Partido Socialista Independiente no hizo sino alentar este proceso. socialista indepen­ diente. Preso por antiperonista. Como se ve.torg”16 presentándose ante el Ministro de Agricultura Dr. o sea la que buscó. También cambió radicalmente su actitud hacia el Partido Comunista. y tuvo a su cargo el informa sobre “Causas generales del Racismo’18 . se facilitó que se desarrollasen nuevas tendencias de iz­ quierda. aceptada como la única válida por la mayoría de los autores arriba citados). Bunge dedicó el último periodo de su vida a la defensa de la URSS y a la lucha contra el fascismo. al que se afilió. desde posiciones oligárquicas. aunque no quepa desarrollarlo. De Tomaso solicitando la rehabilitación de la personería jurídica que el Gobierno provisional. des­ de la cárcel respondió al llamamiento a la reconciliación nacional que hizo Perón en 1954. que Fe­ derico Pinedo puede considerarse el representante de una tercera corriente (y no de la prijnera. el acuer­ do con nuevas fuerzas que aparecían en la escena argen­ tina. en la década del 30. sino que..

En el primer aspecto baste con decir que apoyó a los gobiernos de Uriburu y Justo e integró la tristemente célebre Cflncoij. y hasta llegó a sostener posiciones progresistas. habían crecido hasta tomar estado público. Por lo cual no es descabellado pensar que. amén del fracaso de la democracia fraudulenta. Palacios concurrió a la Casa de Gobierno para transmitir al presidente la in­ 168 . “En junio (1932). en su conjunto. que Alfredo L. el choque no resuelto entre dichas tendencias pudo colF tribuir a la desaparición del PSI de la vida política argen­ tina. Pero es menos conocido (y la mayoría de los autores omi­ ten referirse a ello) que también adoptó posiciones que coincidían o convergían con las de la oposición. Tanto. Luego de las elecciones del 5 de abril de 1931. Recordemos que. y luego fueron anuladas. se sumaron a las voces discrepantes: “Pero los resultados del 5 de abril ha­ bían provocado inquietud en los otros partidos: el Socialis­ ta Independiente había reclamado elecciones generales “Se clausura (en 1931) La Vanguardia y el órgano so­ cialista independiente”21. los rumores sobre un golpe de estado militar de orientación fascista. que die­ ron un abrumador triunfo a los radicales en la provincia de Buenos Aires.sociales quPes^tn surgiendo. en el segundo de los nombrados. sos­ tuvo el fraude conservador y los gobiernos surgidos de él. dacia de partidos que. P sea que en elPartidoSocialista Independiente tendríamos una corriente derechista-conservadora al estilo tradicional.-' una centrista y otra con matices izquierdistas. el Partido Socialista Independiente desempeñó un papel dual: por una parte terminó apoyando en lo esencial la política gubernamental! Por otra se constituyó en crítico de puntos lamentables de ésta.

se presentó sosteniendo la fórmula Lisandro de la Torre-Nicolás-Repetto. la Unión Cívica Radical Ántipersonabsta. no vacilaban en participar en actos conjuntos con los sociabstas independientes. En la práctica se trataba de la lucha por cubrir una misma franja de la ciudadanía y.quietud de los sectores democráticos del país. se or­ ganizó un gran acto al que adhirieron el partido Socialista. más concretamente. El grupo derechista en­ caramado en la dirección del Partido Sociabsta desempeñó un papel que no lo diferenció mucho del socialismo inde­ pendiente. En las elecciones frau­ dulentas a presidente. la Unión Cívica Radical Antipersonabsta de Entre Ríos. la Confederación General Universitaria y la Federación Uni­ versitaria Argentina”22. Dice el por entonces jefe del Partido Sociabsta: “La pro­ clamación de la fórmula abancista tuvo lugar el día 12 de septiembre de 1931. Como se ve. en el teatro Cobseo y ante un púbbco numerosísimo. me referí y comenté cier­ tos escrúpulos de conciencia que había debido vencer mi compañero de fórmula para aceptar una candidatura de la que había sido excluido por el gobierno ‘de facto’ el Partido Radical” 23 . el partido Sociabsta Independiente. el Partido Sociabsta (y el Demócrata Pro­ gresista). ante tales especies. páginas después: “Impedidos los radicales de pre­ sentarse a los comicios con candidatos propios. Para protestar su decisión de no permitir el ad­ venimiento de hechos como los que se rumoreaban. gobernadores y legisladores de 1931 se formó la Abanza Demócrata-Sociabsta (Partido Sociabs­ ta y Partido Demócrata Progresista) la que. En el discurso que pronuncié en mi carácter de candidato a la vicepresidencia. a pesar de la abstención radical. del electorado. el partido Demócrata Progresista. las eleccio­ 169 . Tan lamentable papel no le traba para afirmar.

en el que nació una corriente de izquierda favo­ rable al entendimiento con los comunistas para la forma­ ción del Frente Popular. La posición derechista se"ve reforzada porque —frente a la abstención radical—los socialistas obtienen una represen­ tación parlamentaria sin precedentes: dos senadores y cua­ renta y ocho diputados en el orden nacional. Casi toda la década del 30 se caracteriza por una nueva lucha contra la izquierda. Dickmann y Américo Ghioldi. Esta corriente tenía como líder al compañero Benito Marianetti e intervenían en ella Ernesto Giúdice. Justo murió en 1928. Repetto. tuvieron acti­ tudes confusas.PDF Compressor Pro nes de presidente y vice del año 1931 fueron las más frau­ dulentas de cuantas se habían realizado en el país y sirvie­ ron para dar una apariencia de legalidad a la usurpación del poder que se hacía en beneficio del candidato radical (sic). Luego de recordar los síntomas de luchas proletarias y de otros sectores contra el fraude y la represión oligárqui­ ca. señala el Partido Comunista: “Este despertar del desa­ rrollo del movimiento obrero y de la actividad democráti­ ca y antifascista. derechista. decididas por un general para favorecer a otro general. pero luego se fueron orientando decidida­ mente a favor de la Unión Soviética y de la unidad de ac­ ción con los comunistas. 3) Juan B. al comienzo de su actua­ ción como izquierda del Partido Socialista. tuvo su repercusión en el seno del Partido Socialista. para la lucha común contra el fascismo y contra el imperialismo. el oficialismo acentuó al máximo el régimen de fraude sistemático y la restricción de derechos y liberta­ des de los ciudadanos sufrió una seria agravación”24 . A renglón segui­ do se agrega: “Estos compañeros. Rodolfo Aráoz Alfaro y otros”. 170 . poniéndose al frente de la fracción dirigente. más legisla­ dores y conséjales en las provincias y municipios25. En estas elecciones.

) y terminó disolviéndose. En su escrito pi­ diendo afiliación reconocía al Partido Comunista como el único Partido obrero del país. Benito Marianetti. Recuerda la separación de Joaquín Coca. . . y que desembocó en la escisión del Par­ tido Socialista Obrero.)”26. con respecto al primer episodio menciona­ do (Giúdici y el grupo Cauce) que existen opiniones funda­ das que sostienen que la política izquierdista seguida en ese entonces por la dirección del Partido Comunista im­ pidió el desarrollo natural de la corriente de izquierda de Cauce y forzó la adhesión individual de Giúdici. obtuvieron la mayoría los partidarios del Frente Popular. en vez de aplicar la decisión del Congreso prepa­ raron la expulsión del Partido de los elementos unitarios (. los demás camaradas de la izquierda socialista se organiza­ ban alrededor de la revista Izquierda. Mientras tanto. Fiorini y concluye sobre el Partido Socialista Obrero: “(. . cortando las posibilidade de un tránsito posible de la mayoría de las juventudes socialistas y de un sector importante del propio Partido Socialista27. que dirigía. escribía un traba­ jo sobre Frente Popular. En el Congreso del Partido Socia­ lista del año 1935. Marianetti. e invitaba a los demás com­ pañeros de su grupo a imitar su ejemplo. 171 . coincidiendo con la posición unitaria de nuestro Partido. En (1935). Pero una vez más los viejos dirigentes de­ rechistas. A renglón seguido. Cabe aclarar. el texto que estamos mencio­ nando habla de las sucesivas crisis internas del Partido So­ cialista Obrero (con adjetivos cuya verdad o error no es del caso analizar aquí). . de Mateo Fossa y B.“Ernesto Giúdice ingresó en el Partido Comunista pro­ veniente del grupo de izquierda Caiice. Sus mejores hombres ingresaron a las filas del Partido Co­ munista”. entre otros. to­ davía en el interior del Partido Socialista.

.PDF Compressor Pro Es notable la falta de seriedad y las discrepancias que se notan en los juicios a posteriori sobre el Partido Socialista Obrero. . Su jefe.)” 29. ) : “Con­ 172 . Sin em­ bargo. pero ya estaban dadas las condiciones para ello. . . Además. . Esa ruptura no se produjo por el mo­ mento.) “Si bien en este Congreso no se impuso la izquierda.) oficial como el mencionado libro de Marianetti. ya incorporado al Comité Cen­ tral del Partido Comunista (hecho que oficialmente data de 1942). hay más de un punto en que la versión de Marianetti no concuerda con la del Esbozo (.). escribía en 1964: “El Congreso de Santa Fe (del Partido Socialista). Veamos un botón de muestra: “Las elecciones de 1938 en­ contraron al radicalismo confundido y desanimado. . el mismo error sectario que la caracterizó desde sus comienzos. Marianetti. . . . celebrado en 1935. En cambio.) en Mendoza había conformado una lista mixta con el Par­ tido Socialista obrero (. . acusó una gran combatividad y fue respaldada por casi el cuarenta por ciento de la Asamblea. “En congresos posteriores la izquierda socialista fue au­ mentando su prestigio partidario y logró derrotar en algu­ nas ocasiones las posiciones de Nicolás Repetto. hay varios episodios a los que eluden toda re­ ferencia. demostró hasta qué punto había cundido el descontento en el seno de las masa de afiliados. . tanto el Esbozo (. . El error sustancial cometido por esta corriente en esa reunión consistió en haber adoptado un programa muy extremista y sectario y en haberse colocado en franca actitud de ruptura con la dirección partidaria. (malogró) una mayor expresión organizada y programática del movimiento” 28. Marianetti men­ ciona algún hecho que no figura en el Esbozo ( . Como se ve. A todas luces no se trata de un asunto sin importancia. jefe indiscutido del socialismo obrero. . (. (.

quien luego se afilió al Partido Comu­ nista. posiciones antiunitarias y anticomunistas La gravedad de las discrepancias obligó a una interven­ ción especial de Victorio Codovilla. pero algunas opiniones ver­ bales33 . Puede deducirse fácilmente de los textos disponibles. — “Así. mientras en el caso de los socialistas de izquierda de Mendoza. “En Mendoza se mantuvo la organización partidaria hasta 194330. emitidas por un relevante dirigente del Partido So­ cialista Obrero. No hemos conseguido documento alguno que explique la posición de los así criticados. Si bien existían en él puntos de vista coincidentes había también discrepancias sustanciales. no obstante las resistencias que hubo que vencer en este sentido. en algunos núcleos izis de la Capital Federal y de otras partes. sostienen que fue un intento de integrar el marxis­ mo-leninismo con la realidad nacional. obteniendo más o menos los mismos votos que el Partido Socialista. por ejemplo. )io. ya en tren de asumir su posición de líder de los comunistas argentinos32.currió a una sóla elección en la Capital Federal. al año de haberse fundado. que la lucha interna en el socialismo obrero fue encarniza­ da: “Pero este movimiento de izquierda tuvo los mismos vicios y fallas que todos los movimientos de izquierda. habiéndose obtenido representaciones en los cuerpos colegiados”. se adoptaban actitudes unitarias esaba un franco deseo de trabajar en forma unin los comunistas. Hasta donde es po­ sible formarse un juicio. Ca­ recía de hom ogeneidad y cohesión. parece que los errores ya adverti­ dos en la línea y la acción del Partido Comunista se suma­ *» 173 . había. no obtuvo representantes parlamentarios. el que. a raíz de esta división.

^="4) En el proceso de formación del peronismo. y —por fin— en nuestro país se iba a desarrollar el peronismo. 174 . capaz de ab­ sorber y desarrollar aspectos reivindicativos _d eja prédica socialista y empalmarlos con banderas de liberación nacionaT. Ramos señala entre otros a CarlogMaria Bravo. sin ser completa ni satisfac­ toria. el Partido Socialista estaba llegando al punto en que iba a declinar irremediablemente. ~La denuncia del mismo fue el detonante que abrió paso a las corrientes de izquierda. ya a través del recién nacido Partido Laborista. que —según Ramosinyectó “a su prédica un marcado tono antiimperialista” 34 .PDF Compressor Pro ron a fallas del núcleo socialista obrero. llevándolas a constituir el Partido Socialista Obrero en 1937. Tocaba a su fin el ciclo “británico” de la dependencia argentina. De acuerdo con su relato. numero­ sos cuadros y militantes socialistas se incorporaron al pero­ nismo. A esta altura. frenando o des­ viando este esfuerzo. parece ser la que estaba mejor orientada en política. por lo que la crítica de Codovilla. ya a través de la CGT. Tampoco hay que dejar de considerar la opinión de Jor­ ge Abelardo Ramos. luego recogida por Marianetti. Joaquín Coca y Miguel AJnamuno como “socialistas nacionales” dentro del Partido Socialista Obrero35. el grupo dirigente del Partido Socialista se internaba en el antiperonismo y en el anticomunismo más furiosos. Mientras. según sus propias palabras testigo pre­ sencial de los acontecimientos. o directamente. la dirección de Repetto y otros había sistematizado el fraude internó. mundialmente la guerra y el triunfo antifascista iban a dar i uríTuievo impulso a la expansión del socialismo y alenta­ rían a las burguesías nacionales de diversos países para que adoptasen actitudes de mayor independencia frente a la dominación y hegemonismo imperialistas.

Ha­ cia 1943 era líder de los empleados de comercio y uno de los principales dirigentes de la CGT numero 237. Bramu­ glia ocupó durante algunos años el Ministerio de Relacio­ nes Exteriores. “Se trataba de un ex socialista. antes que nadie. . ha­ bía expulsado al delegado argentino Fidanza como repre­ sentante de un gobierno totalitario. Cuando Perón llegó a la Presidencia. bautizó a Perón como el prim er trabajador”39 .Conservadores. socialistas y perso­ nalidades de la política y la cultura tradicional. No era di­ fícil advertir que Bramuglia era una personalidad de inten­ so talento. Algún otro grupo de socialistas o amigos de dicha ten­ 175 . Un caso diferente es el de Angel Gabriel Borlenghi. íntimo amigo del inolvidable Mario Bravo y largo tiempo asesor letrado de los ferroviarios. El 22 de abril de 1944 la Confe­ rencia Internacional del'Trabajo. . reunida en Filadelfia. figuraba la de Borlenghi. (.) Otro socialista^ José Domenech. y él llevó a muchos de sus amigos a la flamante Secretaría”36 . Entre las muchísi­ mas firmas de radicales'. El 16 de octubre de 1943 los diarios publicaban una declaración —en escencia opositora— que decía: “Sintetizamos esa posicÍQtt_en los siguientes términos: democracia efectiva por medio de la fiel aplicación de todas las prescripciones de la Constitución Nacional y solidaridad americana por el leal cumplimiento de los compromisos internacionales firma­ dos por los representantes del país” 38. pero después vuelven a su agrupación. “Otros hombres del Partido Socialista —como Alfredo Fidanza— lo siguen (a Perón) por un tiempo.Entre el puñado de hombres que acompañó a Perón des­ de los momentos iniciales en la Secretaría de Trabajo y Previsión se encontraba Atilio Bramuglia. Pero posteriormente Borlenghi apoyó a Pe­ rón y fue su Ministro del Interior.

al frente de cuyo equipo estaba Borlenghi. José Luis Romero. no se trata de tomar al pie de la letra todo lo que se dice. y cuánto de proceso profun­ do y de envergadura encerraba el régimen. más algunas fracciones de origen trotskista (como las capitaneadas por Nahuel Moreno y Jorge Abelardo Ramos). con A. Adolfo Rubinstein. además del mis­ 176 . Según la contratapa del libro ya mencionado de Alfredo López. pero sirve para mostrar el afloramiento de una cierta tendencia. Julio V. González. cuánto de política circuns­ tancial había en la lucha entre el peronismo y lo que se en­ globaba en el antiperonismo. que incluía nuevos conversos del vie­ jo tronco socialista42 . David Tieffenberg y Dardo Cúneo y en 1950 el planteo hecho por Julio V. hasta que se logró arrancar a uno de los com­ ponentes del núcleo central del Partido Socialista. Orilla Reynal. Pongamos un ejemplo? “ E n l9 4 t) f eTgrupo de hombres que se reunió tras el periódico Él Ini­ ciador. Desde luego. y formar en su torno el Partido Socialista de la Revolución Nacional. Pero.PDF Compressor Pro dencia se nueleó en torno del diario Democracia40 y sobre todo de El Líder. González en el Congreso Nacional del Partido Socialista indicaban que la izquierda se apercibía. el grupo socialista que se sumó al efímero Partido estaba integrado. Enrique Dickmann. y que las tentativas de acerj¡I camiento al partido mayoritario surgieron de los círculos | de izquierda socialista. para sostener que el Partido Socialista no se mantuvo inconmovible en el feroz . Hay otros casos que se mencionan. como plantea­ miento de nuevos factores esenciales dentro de la conste­ lación sociológica del país”41. estos trasvasamientos importantes del Partido Socialista al peronismo llegaron a configurar una ruptura. antiperonismo de su dirección. en ningún caso.

. el resto del grupo fue separado a raíz de la pubbcación de un edi­ torial en el que. 177 . aunque trabado por el buro­ cratismo y la dependencia del borlenghismo. Carlos María Bravo. Este movimiento no tu­ vo otra trascendencia que señalar una posición disidente de tendencia nacional”46. De esta manera nacía el Partido Socialista de la Revolución Nacional. Juan Unamuno y otros43 . pero la adhesión a prin­ cipios clasistas determinó una incongruencia doctrinaria que lo esterilizó (. (Después de 1955) editó el semanario Lucha Obrera (. cuando en plena guerra las juventudes editaban el periódico Futuro. El mismo gru­ po editó luego el periódico Cuadernos de mañana por un corto período. referido al criminal atentado de Plaza de Mayo. .mo López. desde 1940. se hacía un bamado a la concibación nacional. que actuó con el nombre de Acción Socia­ lista. uno de los integrantes de origen trotskista de dicho partido.). bajo el título de ‘Ni bombas ni incendios’. y a los incendios de los co­ mités políticos que lo siguieron como réplica. donde sostenían que dentro de la guerra se estaba libran­ do otra por la liberación de los pueblos. Hay otra tentativa paralela: “El alejamiento de Dar­ do Cúneo dio origen a la formación de una suerte de gru­ po fabiano45. Desde sus páginas se procuraba dar contenido nacional al sociabsmo.) clau­ surado en febrero de 1956”44 . Perón abrió a último momento la posibilidad de dialogar con los escasos ele­ mentos de izquierda que apoyaban algunos aspectos de su política. En cambio. Expulsado Dardo Cúneo. Dionisio Losada. Su posición dentro del partido ya había perfilado las características de esta disidencia. por José Oriente Cavalieri. en el que murieron varios trabajadores. . . explica así las cosas: “En una desespera­ da tentativa de salvar su régimen.

Asistimos a un panorama de fragmentación extendido. No es posible profetizar el curso final que tomará el actual proceso de atomización socialis­ ta. muestran que dicha dispersión no se pudo evitar. La incipiencia y la clandestinidad tornan todavía más oscuras las posibilida­ 178 . subdivisiones. mientras en otros se invirtió el proceso. es que infinidad de gru­ pos y personas aisladas buscan reunificarse bajo las hoy ali­ caídas banderas del socialismo. más cuando hay ejemplos internacionales que. y con resultados bastante buenos para el movimiento socialista48 . La otra cara de la misma moneda. reagrupamientos. A fines de 1957 se retira del Congreso Partidario —en Córdoba—la fracción “ghiaklista’ (por Américo Ghioldi). en algún caso. fin 1961 se separa de éste último el Partido Socialista Ar­ gentino de Vanguardia. No cabe creer que esta disgregación es irreversible. para formar el Partido So­ cialista de los Trabajadores47. por cauces subterráneos.PDF Compressor Pro 5) En 195§ycomienza_ostensiblemente el proceso de disgregación del socialismo. por regla general. La congelación oficial de las actividades político-partidarias hace que estos procesos transcurran. Palacios. Quedan entonces dos troncos prin­ cipales: el Partido Socialista Democrático (con los “ghioldistas” a su cabeza) y el Partido Socialista Argentino. que lleva a ju último triunfo electoral a Alfredo L. incorporación de nue­ vas fuerzas (la más notable es la incorporación de la ten­ dencia estudiantil MNR al Partido Socialista Popular) y fu­ siones (como la que se produce entre los trotskistas segui­ dores de Nahuel Moreno y los restos del Socialishio Argen­ tino agrupados detrás de Coral. Hay una tradición socialista en el país y una corriente que se ubica en sus posiciones. Se suceden —en adelante—divisio­ nes.

Desde la formación del movimiento peronista hubo un ala que buscó darle formas socialistas (o sea no rigurosa­ mente marxistas y con una alta dosis de preocupación na­ cional. En el trámite de unificar en un único partido todas estas fuerzas. Sus dirigentes más des­ tacados fueron Cipriano Reyes. Esto no quiere decir que en el seno del recientemente creado Partido Peronista dejara de existir la corriente de iz­ quierda. se afilia a la Unión Cívica Ra­ dical y es elegido delegado a la Convención Nacional del partido. es la difusión de ideas socialistas en otras corrientes políticas. ellas desaparecieron49. que tomó una exteriorización nacionalista). 6) Un tema que afecta directamente a la materia que es­ tamos tratando. fue diputado nacional peronista. desde 1946 a 1952. Luis F. Gay se afilió por un tiempo al Partido sodáTAgrario. Su ex­ presión más importante fue el Partido Laborista. produciendo alas y escisiones. un par de años después dirigió la re­ 179 .des de efectuar cualquier apreciación fundada sobre el cur­ so partidario del socialismo. con matices pronunciadamente socializantes. principal apoyo electoral de Perón en 1946. habiendo terminado su mandato este año” 52 . según los casos. por necesidad de hacer política. La ideología de Birabent era —a grandes ragos—xgeórgista5tA Luis F. Pero también hay que considerar el caso de Democracia. diario que en su primer período tuvo por mentor a Mauricio Birabent50. pero “en 1971. Aun­ que falta mucho por hacer para tener un estudio sistemáti­ co de ella. Gay (a la vez secre­ tario general de la CGT) y Walter Beveraggi Allende. bástenos recordarla en torno de un nombre: John William Cooke53 . por lo que entra de lleno en el tema que estamos abordando. El Líder era un vocero sindical bajo la dirección de Borlenghi.

con dirigentes como Abel Alexis Latendorf.) me opuse al contrato con la California por entender que era un mal precedente. como el Partido de la Vanguar­ dia Popular. . se oponían al proyecto los diputados obreros. bajo el liderazgo de Cooke. no se puede dejar de recordar la adhesión al peronismo de gru­ pos surgidos del socialismo. importantes sectores peronistas se radicali­ zan y adoptan explícitamente el socialismo como meta propiaS6. y otros similares. Más adelante —ju ­ nio de 1955— Perón lo designó interventor del peronismo en la Capital Federal. Luego. Así nace. bajo la influencia de la Revolución Cubana. y con grupos que actúan en el terrorismo urbano. en particular la CGT de los Argentinos57. (Hay que aclarar que. Tampoco puede olvidarse que buena par­ te de esa izquierda peronista desplegó. se opuso al contrato petrolero con la California Argentina: “(. y que no era ése el camino para lograr el autoabastecimiento. lide­ rados por Amado Omos. como elemento de 180 . con el agravante de que podía desviar al Movimiento de otras posiciones de profundo contenido revoluciona­ rio” 54 .PDF Compressor Pro vista^De Frente J e n la que se integraron miembros del “ala izquierda” del peronismo. que al producirse. Cooke quedó prácticamente al frente de la organización peronista y —luego de fugarse de un penal en el Sur—apareció como protagonista del acuerdo que llevó a Frondizi a la Presiden­ cia de la República55. con figuras como Cornejo Linares). junto con la izquierda parti­ daria. de manera. el desbande de las autoridades partidarias. y un sector nacionalista tradicio­ nal. que confluye con sectores de sindi­ calistas. a fines de 1955. . en especial las FAP y los “Montoneros”. Aunque los resultados no sean recomendables. la Acción R^v^icionari ¡^Peronista J a que junto con otras varias en­ tidades va conformando lo que se llama la “Tendencia” dentro del peronismo.

asume dimensiones inu­ sitadas58 . ha comenzado a participar de las actividades de la Internacional Socialis­ ta (hablamos del año 1978). pero la participación de Balbín en una reunión convocada por dicha internacional en Caracas. repreesentada ni más ni me­ nos que por su presidente. La UCR. Ricardo Balbín. ha producido escasa documentación al respecto. la consig­ na de “patria socialista”. 181 .identificación. y para apoyo de los montoneros. se produce otro hecho sumamente importante en relación al tema que estamos abordando. Como es costumbre eñ dicho partido. 7) En los momentos de escribir estas líneas.

el Senado de la Nación votó su desafuero el 30 de julio de 1921 por 17 votos contra 5. y en especial en la biblioteca Esteban Echeverría. por el discurso que pronunció del Va­ lle Iberlucea en el Congreso de Bahía Blanca a favor de Rusia. de Bahía Blanca. A tal punto lo fue. Su 182 . En estas organizaciones se hizo sentir fuertemente la influencia de los partidarios de Lenin. a pedido del juez Marengo. (In­ formación recogida directamente por el autor). dirigida por militantes Socialistas. que una parte conside­ rable de sus efectivos se afiliaron al Partido Socialista con el obje­ tivo preestablecido de solidarizarse con la Revolución Rusa. entre otros. Un ejemplo notorio está en el centro socialista de la 5 a sección. entre los que se puede mencionar a los hermanos Ghioldi. Sucedió así en Sudamérica con los de Chile y Uruguay. Rodolfo fue fun­ dador del Partido Socialista Internacional y Orestes —como puede verse en la cita— fue dirigente de la corriente intemacionalista. en Europa con los de Fran­ cia. en la Capital Federal. 2 En realidad. Italia y Bulgaria. 3 “A pesar de esta actitud.PDF Compressor Pro NOTAS DEL CAPITULO VII 1 Muchos e importantes partidos socialistas votaron mayoritariamente por la incorporación a la Internacional Comunista o Ter­ cera Internacional. y fueron la base para el posterior desarrollo de los partidos comunistas en sus respectivos países. hubo una pujante tendencia que desde el comien­ zo fue intemacionalista.

5 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. en la co­ rriente maximalista italiana. Corbiére: Todo es historia. 1961. 7 Ibídem. Las escisiones en el Partido Socialista. VII. dos tomos. ídem. (Compilación y prólogo sobre la lucha de ide?i en los organismos de la revolución proletaria en Italia. Milán. Milán. Pero también hubo un grupo (L ’Ordine Nuovo) que desplegó un inmenso esfuerzo por integrar el marxis­ mo-leninismo con las luchas sociales de Italia. Editore Reuniti. 6 Emilio J . Enrique Dickmann: Recuerdos de un militante socialista. Palmiro Togliatti: Gramsci. cit.defensa fue una notable pieza jurídica. núm. 1919-1920. págs. Palmiro Togliatti: II partito comunista italiano.. Hacia una sociedad de productores. La Vanguardia. pág. 1972. 8 1. art. Bue j s Ai­ res.. Milano-Sera editrice. falleció. cit. ed. 21. Al respecto pueden consultarse: Gramsci: Las varias obras mencionadas anteriormente. . Argonauta. y mucho. 45. 1921. el 26 de noviembre de 1921. ed. Milán. cit. coincidentes en líneas generales. pueden verse en: Dardo Cúneo: Juan B. cit. justo y las luchas sociales en la Ar­ gentina. 1949. 8 Ibídem.) (Publicación anar­ quista con un artículo de Togliatti). Storia della sinistra comunista. núm. marzo de 1976. cap. 45 y 46. pág.. 4 El “por tanto” corre por cuenta de los autores del Esbozo. ed. ed. edizione il programma cojnunista. pág. febrero de 1974. 1949. (En este trabajo puede verse el punto de vista de los sectores ultraizquierdistas). Poco tiempo después. Buenos Aires. pero no revolucionaria. Es cierto que hubo verbalismo revolucionario. Otras versiones. ed.” Nota del Es­ bozo de historia del Partido Comunista de la Argentina.. cuyo máximo expo­ nente fue Gramsci. 403 ss. 106.

(Diputados: Diario de Sesiones. (La Vanguardia. 14. ed. ) oficial se da como fecha de fallecimiento 1922. 14 Bunge integró el grupo parlamentario que se opuso al internacio­ nalismo.. 70. Buenos Aires. 139. 13 Alberto Ciria: Partidos y poder en la Argentina moderna (193046). Buenos Aires. Nótese que en el Esbo­ zo ( . del A.C. 108.) 184 . cit.” en Todo es histo­ ria. 1964. nuestro voto no implicará un repro­ che a la gestión diplomática realizada en Londres por el doctor Julio A. En todos los aspectos refe­ ridos al Partido Socialista Independiente. 11 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Alba sigue a: Enrique Dickmann: Recuerdos de un militante socialista. . citamos so­ lamente el texto de Alba. y lo hemos declarado públicamente.) 16 Sociedad comercial soviética. Corbiére: “La fundación del P. núm. Ya en pleno debate entre mayo­ ría y minoría. 147. núm. marzo de 1976. pág. del A. nues­ tra adhesión por la forma tan discreta. Por comodidad para la exposición. (N.f. pág. Memorias de un diputado obrero. llega a decir en la discusión del tratado Roca-Runciman: ‘Desde luego. pero con contradicciones. pág. Jorge Alvarez editor. 2 8 5 )”. Buenos Aires. 10 Víctpr Alba: Ob. pág. Manifestamos. Roca. en la sesión del Comité Ejecutivo del Partido Socialis­ ta del 19 de abril de 191-7 “el diputado Bunge se abstuvo por no es­ tar de acuerdo con ninguna de las dos proposiciones. sesión del 18-VH-33. pág. cit. por la perseverancia realmente ejemplar y por la alta dignidad que nuestra representación ha sabido mantener en todo momento en el ejercicio de su elevado mandato’. ed. y a Joaquín Co­ ca: El contubernio. s. (Hay una edición posterior de Coyoacán. Cla­ ridad. en posición contraria a los convenios bila­ terales (con Gran Bretaña). 1961). 15 Director de Crítica (N. .PDF Compressor Pro 9 Emilio J .. 351 del 20 de abril de 1917). 12 “Nicolás Repetto. nota.

Silveyra y Raúl Oliver de Tezanos. pág. 22 Ibídem. 17. De Uriburu a Perón. ed. Se trata de un típico li­ belo policial. pág. 29 Félix Luna: Alvear. 55 ss. firmado por Carlos M. Buenos Aires. 24 Ibídem. 1936. que luego fueron incorporados —en su casi. 19 Información recogida directamente por el autor. Buenos Aires. con datos e informes de prontuarios represivos. pág. 84. ed. pág. 18 Actas del primer congreso argentino contra el racismo y el anti­ semitismo. pág. 1958. ed. pág. 1954. 28. 1964. ed. pág. informe dactilografiado. ed. 20 Félix Luna: Yrigoyen. Raigal. Historia. 25 Ibídem pág. 505. 23 8 . 380. Buenos Aires. Buenos Aires. cit. 26 Esbozo de historia del Partido Comunista de la Argentina. Realidad y perspectivas. ed. 27 Declaraciones recogidas directamente por el autor. pág. Al respecto puede consultarse: Honorable Se­ nado de la Nación: Represión del comunismo. 20. totalidad— a los documentos de la tristemente célebre comisión anticomunista presidida por Ma­ tías Sánchez Sorondo. pág. desarrollo y organización. Buenos Aires. Buenos Aires. 185 . pág. Santiago Rueda... 535. dos volúmenes. Pla­ tina. 1957. ' 23 Nicolás Repetto: Mi paso por la política. 22. cit. 28 Benito Marianetti: Argentina. Libros Argentinos. 21 Ibídem.17 Comisión Popular Argentina Contra el Comunismo: El comunis­ mo en la República Argentina. 1932.

Su historia y su crítica. 39 Véase Panorama. en Primera Plana. Coyoacán. Buenos Aires. (Véase 186 . “La era de Perón”. lo destacó especialmente en su núm. Unidad Nacional. Programa. pág. 34 Jorge Abelardo Ramos: Revolución y contrarrevolución en la Argentina. págs. en marzo de 1942. 31 Benito Marianetti: Ob. 32 Victorio Codovilla: “La lección que hay que extraer de las recientes elecciones”. indicando que los firmantes eran “grandes personalidades argentinas”. Alfredo López: Ob. artículos publicados en el diario La Hora. de Buenos Aires. atribuye igualmente a Domenech el título de “primer trabajador” dado a Perón.PDF Compressor Pro Benito Marianetti: Ob. ed. 2. 37 Un relato de las relaciones entre Borlenghi (y la CGT número 2) con Perón puede encontrarse en: Alfredo López: Historia del mo­ vimiento social y la clase obrera en la Argentina.. 2 7 de julio de 1965. 1943. del 21 de octubre de 1943. 380. 502 y 503. 33 Recogidas directamente por el autor. 35 Jorge Abelardo Ramos: El Partido Comunista en la política argentina. Buenos Aires. cit. 417. pág. y recogidos en el volumen La Unión Nacional es la Victoria. agosto de 1965 (en la re­ copilación trabajaron Claudio Escribano y Rodolfo Mario Pandolfi). ed. (Véanse págs. LXIX. cap. cit. pág. Según afirma Marianetti en la misma página. en el orden nacional ya estaba disuelto. 1962. 36 “La historia del peronismo”. 148 a 150). 38 Tanta importancia se dio a este llamamiento que el vocero del Partido Comunista. Buenos Aires. Problemas. 40 Información recogida directamente por el autor. ed. Una carta de 1965 del ingeniero Binsut reafirma a grandes rasgos lo dicho. 114. Buenos Aires.. cit. 2 4 . pág. Plus Ultra. 1965.. VII. 1971. t. 381. Buenos Ai­ res. ed.

cuando Enrique Dickmann gestionó por su cuenta la libera­ ción ( . en Fichas de investigación económica y social. Véase Pri­ mera Pía.. XLYII (erróneamente indicado como XLVÍ. 45 Los fabianos tomaron su nombre de la Sociedad Fabiana de Gran Bretaña. cit. 43 Jorge Abelardo Ramos: Ob. . 44 Alfredo López: Ob. t. Buenos Aires. que en 1953 convirtió nada meno6 que a Enrique Dickmann. (Arthur P. 41 Juan Carlos Rubinstein: “El peronismo y la vida argentina” . núm.Fichas de investigación económica y social. 2 38 del 25 de julio de 1967 de la misma re­ vista. 42 “El Partido Socialista también cayó víctima de la táctica de Pe­ rón. un calidoscopio. Withaker: La Ar­ gentina. y Dardo Cúneo. de 1965. . compuesta de intelectuales (entre ellos George Ber187 . págs. dic. “Historia del Peronismo”. 645. 9. 8 .1 4 de mayo de 1967. contratapa con la firma JAMW. por lo tanto su hijo Emilio se encargó de refutar esta ver­ sión. Tieffemberg confirma esta información tomando dis­ tancia de Dickmann —pero sin aclarar loe alcances de cada grupo. Primera Plana. segunda parte. ) ‘Dickmann actuó a espaldas del partido y se entregó a Pe­ rón sólo por salvar a su hijo Emilio de un negociado en el Banco Hi­ potecario. cit. respectivamente. También Juan A. núm. 1956. segunda parte. 2 2 0 . pág. y volver a poner el episodio en el plano político de la valora­ ción de Perón en el ním. número de abril de 1965). hicieron gestio­ nes ante el gobierno por su mujer e hijo. pág. porque era un reaccionario’. Una versión menos política del asunto puede encontrarse en “Historia del Peronismo” . 98-99). ed. Proceso. como se verá en la nota siguiente. Cap. II. Solari (secretario general del Partido). Enrique Dickmann había muerto a fines de 1955. militantes entonces en su ala izquierdizada. no por razones ideológicas.. ex director del periódico socialista La Vanguardia y muchas veces diputado socialista en el Congreso”. testimonió Tieffemberg’ ”. XXXVI (erróneamente titulado X X X V ). 3 0 de mayo de 1967): “Todos los presos del grupo socialista salieron de la cárcel en febrero de 1 952.

pág. 1 971. 8 9 . en Todo es his­ toria. diciembre de 1974. págs. págs. cit. pág. especialmente cap. cit. Rama: Ob. sus grupos y tenden­ cias”. Anteo. Concordia.PDF Compressor Pro nard Shaw). 188 . Serafino Romualdi: Ob.. (Para los interesados en ahondar el tema. 155 ss. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires.— como guía para seguir el complejo proceso de frac­ cionamientos: José Vazeilles: Los socialistas. 74 a 8 6. ed. págs. La principal lección de este tortuoso proceso es que existe una corriente socialista. Rubens Iscaro: Breve historia del 1° de mayo. Tanto Cúneo como Merchens­ ky se incorporan posteriormente al desarrollismo. 47 Puede tomarse —con las debidas precauciones: confrontación de datos. pág.. Varias veces dividido desde 1920 (año en que ingresa a la Internacional 'Comunis­ ta. punto 2 . del 50 y del 60 varias divisiones. Buenos Aires. 171 a 19 2 . 49 Juan Carlos Torre: “ La caída de Luis Gay”. agosto de 1 972. págs. cit. 147 ss. También hay datos en Eduardo Viola: Historia de Am é­ rica en el siglo XX. ed. 1970. Cuarto Poder: “La Izquierda. cit. 46 Mareos Merchensky: Las corrientes ideológicas en la historia argentina. “ Recabarren. ed. que cuando se ve representada en forma uni­ ficada. creada en 1884. 142 y 14 4 . ed. sufre durante las décadas del 3 0. 103). cit. los orígenes del movimiento obrero en Chile”. fundado por Recabarren.. Buenos Aires. Jorge Alvarez. 195 y 196. (Véase Dardo Cúneo: El roman­ ticismo político. Bue­ nos Aires. el Partido Obrero Socialista. 359 ss.. 48 Es muy aleccionador al respecto el caso chileno. etc. cit. Víctor Alba: Ob. la izquier­ da. Bueno6 Aires. 1967. adoptando el nombre de Partido Comunista). hoy”. del 4 0 . octubre de 1974.. Norbert Lechner: La democracia en Chile. núm.-págs. Buenos Aires. así como se reunifica en repe­ tidos casos. juega un papel decisivo. IV. Véase Víctor Alba: Ob. 213 y 232 ss. pág. Cúneo ya había intentado —a mediados de la década del 3 0 — una aproximación a Manuel Ugarte. Al respecto puede consultarse Carlos M. este libro tiene una muy extensa bibliografía). Carta Política: “Hoy. ed. Víctor Alba: Ob. 1961. Signos.

de origen radical. 154). en vinculación con el radicalismo. Buenos Aires. 10.Juan Pablo Franco y Fernando Franco: Peronismo.) Estos temas fueron retomados por el núcleo de Juan B. en 1879. 1973. 2 a ed. Buenos Aires. quien un año antes de que Perón asumiera la Presidencia. Bue­ nos Aires. Home los convirtió en programa.1962. Segunda Eta­ pa. 1964. 51 Henry George inició una corriente socialdemócrata con la publi­ cación. 50 Todo lo referente a este tema.Cooke: Correspondencia. 1964. Buenos Aires. ed. pá. Darío Cantón: Elecciones y partidos políticos en la Argen­ tina. 54 John William Cooke: Peronismo y Petróleo. de su libro Progreso y miseria. pág. 1973. 1939 . 53 Cooke fue hijo de Juan I. 93. se basa en informaciones recogidas per­ sonalmente por el autor. en dos tomos.. passim. 52 Juan Carlos Torre: “La caída de Luis Gay” en Todo es histo­ ria. ( C AR L O S M. ed. Huemul. ed. Ante­ cedentes y gobierno. Buenos Aires. Siglo XXI.. que no está explícitamente remitido a otras fuentes. 231 y 2 32. ed. R A M A : Ob. escrito oficial con el que el gobierno se defendió de las acusaciones de nazismo que hizo circular el Depar­ tamento de Estado de los Estados Unidos. Bemardino C. cit. ed. y fue Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina. integraba su equipo de trabajo (Véase Alberto Conil Paz y Gustavo Ferrari: Política exterior ar­ gentina. Además. hasta fundar el Partido Social Agrario con el concurso de Birabent y otros. En él sostiene que la renta de la propiedad inmueble es la fuente de los males sociales y éstos serían suprimidos si por medio del impuesto se confiscara aquella renta. Justo en el Partido Socialista.. Cuadernos de Antropología .. 1972. cit. estuvo a su cargo la recopilación y edición de La República Ar­ gentina ante el “Libro Azul”. y.'1er inundo. 189 . « 55 Esta parte de la acttteción de Cooke está documentada en Pe­ rón . pág. (Contiene una extensa bibliografía). Granica. págs.

ed. 57 Puede verse al respecto: Raimundo Ongaro: Ongaro d ic e . Bue­ nos Aires. Soberanía Popular de la CGT de los Argentinos. 190 . Cooke: El peronismo y el golpe de estado. Cooke: La revolución y el peronismo. ARP.PDF Compressor Pro 56 Para seguir con el caso de Cooke. ed. 1968. ni Yrigoyen ni Balbín salieron jamás de la Argentina. salvo un esporádico viaje cada uno al Uruguay. Buenos Aires. 39 a 4 3 . Esta ida de Balbín a Venezuela rompe una tradición cuidadosamente conservada. 58 Recuérdese que. 1969. esta evolución está explicada en: John W. . especialmente págs. 1966. Buenos Aires. John W. ed.. Ac­ ción Revolucionaria Peronista.

........................................................... 7 Notas del p ró lo g o .................. 17 Notas del Cap......... 147 Capítulo VII: Marcha posterior del partido socialista................................................................................................ 54 Capítulo V : La corriente socialdemócrata nacionalista................................................................................... 25 Capítulo II: Los marxistas y los revisionistas......................... 41 Notas del Cap........................................................... 45 Capítulo IV : Los sindicalistas........... 182 ..............................................INDICE In trod u cción . II ....... I V ................................................................................161 Notas del Cap........................................... Vn ........................... 37 Capítulo III: Una “Izquierda” que se hace econom ista.......................................................................................... 31 Notas del Cap................................. V ............................... 5 Prólogo................................................................... 47 Notas del Cap...................................... ............................. I I I ........ 1..................................... 59 Notas del Cap............ ..... V I .................... 82 Capítulo VI: Antecedentes y formación del Partido Comunista ..................................................................................... ......................................................................... 15 Capítulo I: La “Prehistoria” ............... 93 Notas del Cap....................................................

000 ejemplares se terminó de imprimir en los Talleres EDIGRAF. Buenos Aires en el mes de enero de 1981 . Delgado 834.'0 > rfr °o <s Vi* Q 0 Q> A o> Q T0b-' rr OO °O p 0 *-7 to o ó no p L Esta edición de 1.PDF Compressor Pro >o( no • 'O TT) 0 > 0 V> .

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e incluso el consérvadorism o. de escribir una historia del partido político obrero” . Esta obra alumbra muchos hechos de la historia de nues­ tro país con nueva luz. con eje en el movi­ miento socialista hasta 1918 y luego centrando en el movi­ miento comunista y sus organizaciones. han tenido rela­ ciones y ejercido influencia mucho más allá de lo que una visión superficial guede mostrar. este estudio es un puntosde partida indispensable para un cono­ cimiento fundado de nuestra historia política de este siglo. tanto para el especialista como para todo aquel que se inte­ rese por conocer en profundidad nuestra realidad actual. en pri­ mer térm ino. Es que tanto con respecto al radica­ lismo.Para decirlo con palabras del autor: “ se trataba. Escrito con meticulosidad y rigurosidad científica.el m o­ vimiento socialista y luego el comunista. el peronismo . José Ratzer escribió este libro continuando estudios y publicaciones anteriores. Volcó en él toda su pasión de lu­ chador comprometido con su país y su pueblo y la riguro­ sidad intelectual de un auténtico científico en el campo de las ciencias sociales. Partiendo de los períodos históricos que ha vivido el país —y el mundo—ajb icar el desarrollo del movimiento socialista y comunista en la Argentina. Ediciones Agora .