El falso 2006 08.01.

2006

NO ES PARANOIA, es que el año no ha cambiado. Nos quieren hacer creer que sí, pero no. El mentalista que iba a detener el reloj de Sol y yo somos los únicos que nos hemos dado cuenta de que hay algo raro, con la diferencia de que yo no he tenido que concentrarme para darme cuenta. Sube el gas, la luz, la gasolina, sigue la OPA de Gas Natural, sube la vivienda... ¡y siguen las negociaciones del Estatut! ¿Esto es 2006? Esto es 2005 II, el Retorno. La pesadilla. Juro por lo más sagrado que si tengo que pasar otro año con el debate Carod Rovira contra Bono y Acebes contra Maragall, me retiro. Punto pelota. Consuela pensar que más se aburrirá Zapatero, que en La Moncloa debe murmurar, como los legionarios de las historietas de Astérix: "Apúntate a presidente, te dicen, llevarás una vida interesante". Sobre el Estatut había dado un ultimátum para que acabara antes de fin de año, pero se ve que era un ultimátum como los que yo le doy a mi hija. O te comes el filete o no hay dibujos animados. Y acabamos delante de la tele, comiéndome yo el filete helado. Ahí puede haber una clave: Zapatero es padre de dos niñas, y la paternidad imprime carácter, expresión graciosa donde las haya, porque sugiere que al nacer te dan el carácter impreso en un folio. Eso facilitaría mucho las relaciones políticas. Y también las humanas, valga el chiste fácil. Un carácter impreso tendría múltiples ventajas: las parejas serían más armoniosas; las familias, más estables; todos en general, más felices. Y se ahorraría tiempo: un carácter impreso permitiría eludir largas y complejas maniobras de seducción amorosa. Bastaría consultar el folio. "Agresivo, introvertido, hipócrita". A mamarla a Parla. "Divertido, jovial, poco amante del compromiso". No para casarse, sí para una noche. (O para casarse con poco sentido del compromiso; eso ya dependería de cada cual). No sería tampoco un sistema perfecto. Habría falsificadores de caracteres, o rencorosos que rechazarían su identidad. ¿"Tímido y pusilánime"? Es que la impresora estaba con poca tinta y mi carácter no se ve bien. ¿"Tozudo"? ¿Por qué tozudo? Yo no soy tozudo, ni tengo la culpa de tener la razón siempre. Habría casos discutibles, como el del lehendakari. Acaba el año y vuelve a sacar el plan Ibarretxe, como quien saca de la despensa el turrón del año pasado. ¿Tozudo o ahorrativo? Hay políticos tan ahorrativos que sólo tienen una idea en la vida. Que ha cambiado el año, te dicen. Ya. Lo único nuevo es lo del tabaco, y ya veremos qué consecuencias políticas tiene. Confiemos en que Rajoy no lo deje, porque si ya fumando estaba un poco tenso, a saber qué pasará si se quita de los puros. En el próximo Pleno del Congreso salta del escaño y le da un mordisco a Zapatero. Qué curioso, Rajoy, el hombre templado, que iba a hacer oposición sin vísceras. Seguramente, a Rajoy le sucedió que cuando fue a recoger su carácter le dieron un folio en blanco y le dijeron: "No se preocupe, otros se lo irán escribiendo".

Sobran las palabras 15.01.2006

HACE YA TIEMPO que políticos y periodistas aflojamos las riendas del rigor en aras del triunfo de lo pintoresco, por no decir que hablamos como cotorras para ver quién la dice más gorda. A raíz del pronunciamiento del general Mena hemos vivido esta semana un repunte de frases célebres en la política española. Podríamos convocar un concurso para votar, mediante SMS, la frase de la semana. 1. "Yo no he hecho la mili, pero me suena a mí que teniente general o capitán general es algo tremendo, que es lo más que hay, ¿no?". Autor: Vicente Martínez Pujalte, portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular. Lo más llamativo de la frase es que la entrevista que le hacían en Hoy por hoy versaba sobre Defensa. Es decir, el portavoz del primer grupo de la oposición hablaba sobre Defensa y admitía no saber lo que es un teniente general. Aunque le suena. En la misma entrevista tuvo otra frase formidable: "Bono habla del Yakolev, pero se olvida de que a él se le cayó un helicóptero y se le murieron unos cuantos" (seres humanos). Asombroso. 2. "Algo estará pasando en España para que aparezcan debates que no había desde 1981". Autor: Eduardo Zaplana, superior de Pujalte. La frase contiene esa bruma conspirativa que siempre envuelve las insinuaciones de Zaplana. No en vano, Zaplana es el creador del alomojoísmo, peculiar forma de hacer política basada en supuestos o imaginarios. La fórmula del alomojo es la siguiente: "Yo no afirmo X. Digo que alomojó X. Por tanto, el Gobierno debe explicar X". Los alomojoístas son relativistas del todo depende. Otra frase de Zaplana esta semana: "El Gobierno ha perpetrado el mayor engaño de la democracia". Se refería al Gobierno presente. O alomojó se refería a otro de antes. 3. "No hay malestar en las Fuerzas Armadas por el Estatut". Autor: José Luis Rodríguez Zapatero. Pues será de los pocos sitios donde no haya habido malestar con el Estatut. A estas alturas, después de dos años, ¿habrá alguien que no haya tenido malestar con el Estatut, esté a favor, en contra o le dé igual? 4. "Estas cosas no pasan porque sí". Autor: Mariano Rajoy, que en este asunto ha mostrado claridad, firmeza y personalidad. Sucede que lo ha mostrado en privado; en público, no tanto. El alarde de comprensión, contextualización y dulce amabilidad hacia el general que se saltó la ley contrasta con la firmeza en la exigencia del cumplimiento de otras leyes. Otra frase puntuable de Rajoy: "El PP representa a las personas normales". 5. "Condeno sin reservas las palabras del teniente general Mena". Autora: Esperanza Aguirre. La frase tiene gracia, pero no un mérito absoluto, porque lo que la hace interesante es que otros hayan condenado al general Mena "con reservas". 6. Juan Carlos Rodríguez Ibarra: "Rajoy debería irse y dar paso a otro dirigente de su partido que sea centrista". Muy buena idea. Es una lástima que los partidos no suelan hacer caso de sus rivales. Ibarra tiene un candidato para liderar el PP: Gallardón. Seguro que Gallardón gana puntos en su partido gracias a las recomendaciones de los socialistas. (Continuará)

Teoría del mal 22.01.2006

LAS COSAS ESTÁN MAL. Muy mal. Pero mal de mal de mal de mal. No hay más que fijarse en lo que dicen los dirigentes políticos de sus rivales. Según el PP, José Luis Rodríguez Zapatero está con el agua al cuello, presionado por sus socios, desorientado y mendigando crédito para pagar letras a punto de vencer. Muy mal. Como mucho, le queda un mes. Por si fuera poco, esta semana hemos sabido que es un golpista como Tejero y que lleva una bomba de ETA adosada a su proyecto político. El tío es malo maligno, pero es un malo de amplio espectro. Su maldad abarca desde Tejero hasta ETA. Interesante, teniendo en cuenta que es bobo. Se ve que en el PP hay dos tendencias: los bobistas y los malignistas. Pero escuchemos al PSOE: Mariano Rajoy está hundido, sin discurso, perdido, atrapado por el pasado, huyendo hacia delante como un cadáver político. ¡Pobre criatura! Hay que tener el corazón de piedra para no sentir compasión hacia Rajoy después de escuchar a alguien del PSOE. Dan ganas de crear una fundación: Salvemos a Mariano. ¿Qué decir de Izquierda Unida, un grupo irrelevante con el triste destino de ser mamporrero del Gobierno? Toma castaña. Eso fue lo último que le dijeron a Llamazares un día que abrió la boca. Es lo peor: "Tú cállate, irrelevante, que eres un irrelevante". Hay que admitir que el Partido Popular ha desarrollado un arte especial en la descalificación de rivales. La frase de esta semana ha sido de Ignacio Astarloa, portavoz de Interior del PP: "El Gobierno cambia armas por naciones". Así apareció en los medios, aunque en realidad la frase era otra. Dijo Astarloa: "Lo que no puede ser es que la gente tenga la impresión de que el Gobierno cambia armas por naciones". Ojo. No es que el PP afirme eso. Sucede que el PP detecta esa percepción en la gente, le sabe mal y lo expone para que al Gobierno le vayan mejor las cosas. Es un acto patriótico. Esta técnica de afirmar sin afirmar, que supone un estadío superior al alomojísmo (visto en un capítulo anterior), puede usarse en cualquier momento de la vida. Para insultar a un vecino: "Lo que no puede ser es que la gente tenga la impresión de que es usted un cerdo con pintas". Para ligar: "Lo que no puede ser es que la gente piense que tiene usted un trasero de escándalo y que está poco aprovechado". Para atracar un banco: "Lo que no puede ser es que la gente piense que aquí hay demasiado dinero en efectivo". Son fórmulas, astucias, estrategias... Otro caso. Un senador del PP dice que Zapatero es como Tejero. Le obligan a rectificar y otro senador dice dos días después que sí, que Zapatero es como Tejero, pero que no se puede decir porque no hay pruebas. Es decir: "No puedo decir lo que estoy diciendo porque no hay pruebas, y es una lástima que no haya pruebas porque si hubiera pruebas podría decir lo que estoy diciendo". A buen entendedor, pocas palabras bastan, pero si las palabras son muchas, miel sobre hojuelas. Sólo falta que aparezca otro senador diciendo: "Sí, es como Tejero; es mi héroe".

Rabiosa actualidad 29.01.2006

LAS FUERZAS NACIONALSOCIALISTAS que ocupan España mediante el desalmado Zapatero, cuya ilegitimidad de origen entronca con la ilegalidad de sus acciones, gobierno bastardo, hijo del terrorismo y grlmsfx, han dado esta semana un paso decisivo: el Estatut permitirá a los catalanes quedarse con todo el dinero, el agua, la energía, la banca, la televisión y la gamba de Huelva, que dejará de ser de Huelva para pasar a ser de Granollers. Ahí la gamba sale perdiendo, con todo el respeto para Granollers, pero el Estatut no perdona. Si le preguntan a la gamba, se queda en Huelva. O no. ¡A lo mejor la gamba quiere viajar, pero es que no le preguntan! Aquí no hay libertad. Ni referéndums, ni nada de nada. Perseguida la familia, el número de homosexuales se ha multiplicado por diez en el último año. No te digo más. La estrategia liberticida que, como su propio nombre indica, cercena la libertad de expresión, de otra parte inexistente en nuestro país como se puede comprobar con artículos como éste, escritos con indirectas para evitar la censura (nacionalsocialista) permitirá tal vez al cínico desvergonzado (y nacionalsocialista) Zapatero seguir en el machito apoyado en partidos cuyo respaldo no alcanza el medio millón de votos, como los nacionalsocialistas de ERC. Pero será a costa de tener a España secuestrada, humillada, y finalmente muerta. Ciertamente, puede aducirse que los (nacional)socialistas tienen once millones de votos, y que los poscomunistas herederos del estalinismo de Izquierda Unida tienen otro millón, y que los mercaderes de CiU suman casi otro millón, y que el reciente conchabamiento con los semiterroristas del PNV, más el acuerdo de las absurdas minorías regionales que acaban votando a favor del Gobierno son otro millón, y con la cuenta de la vieja, once más medio y me llevo tres, nos sale que el sanguinario liberticida (y nacionalsocialista) ZP se sustenta en catorce millones de votos. Sí, muy bien. ¡Pero aquí no estamos hablando de españoles raros! ¿Qué es eso de benegá, errecé, peá, pipí y popó? Lo que hay que hacer es reformar la ley electoral, y el que quiera votar raro, que vote, pero sin diputados. Democracia en serio. Además, eso de catorce millones de votos no está tan claro, porque hay que descontar a los que votaron el 14-M, pero que generalmente no votan. Un millón menos. O dos. Mejor dos. En la otra parte hay que sumar a los que se quedaron en casa y no fueron a votar, acoquinados por la campaña de intimidación: un millón más. O dos. Mejor tres. Ya llevamos cinco. A continuación se restan los manipulados y los engañados, quitamos a los que ya se han arrepentido, sumamos los que deberían haber votado en un país serio de una civilización seria, y no en este Occidente que cada día está más flojo con tanto estado de bienestar y tanta mandanga, y nueve por seis veinticuatro y el siete lo pago triple, sale que el PSOE es extraparlamentario, Zapatero se ha exiliado, Carod Rovira está en Guantánamo y España se ha desgajado de la decadente Europa para liderar el mundo, mano a mano con EE UU. Ellos ponen la fuerza; nosotros, el cerebro. Esa es la realidad, y quien no quiera verla es un loco (y nacionalsocialista).

Sexo sin compromiso 05.02.2006

EN EL ENCABEZAMIENTO de todos los acuerdos políticos debería figurar una frase preventiva: "Atención, esto no es más que sexo sin compromiso". Eso no devalúa el acuerdo. El sexo es muy importante. Pero si una de las partes cree que hay algo más... Amigo, ahí comienzan los problemas, vienen las quejas, y todo es llamar a Hablar por hablar: "Yo tenía un socio de Gobierno, y me ha dejado plantado por otro y, y, y bueno, si hay alguien más en mi caso, me gustaría que llamara". ¡Y tanto que hay más en tu caso! La vida política está llena de casos así, amigo Carod. Ánimo, machote. Quien no se haya visto en la situación de Carod con ZP que tire la primera piedra. Recordemos que en el PP pasaron de llamar a Pujol enano a tratarle como a un pívot de la NBA. Recuerden cómo le susurraba Aznar al oído: "Complétame la mayoría, Jordi, que la tengo insuficiente". Y Jordi respondía: "Pídemelo en catalán, que estamos en la intimidad". Y después, con mayoría absoluta, a Pujol le devolvieron a su estatura original. En sólo dos legislaturas del PP, Pujol crecía y encogía como Alicia con la galleta. Fíjense que ahora, desde Convergència i Unió, se dice que el PP está abriendo heridas con Cataluña que tardarán mucho en cicatrizar. Mucho. Por lo menos, por lo menos, tardarían un mes. Depende. Si dos se necesitan, no hace falta amor para tener sexo. La política es como la vida misma. Fíjense en otra cosa: en el PP están llevando esta política desbocada de sembrar vientos Rajoy, Acebes y Zaplana. Pero hay una segunda línea, formada por Gallardón, Feijoo y Piqué que, si las circunstancias lo requiriesen, serían ideales para un revolcón con nacionalistas de baja intensidad. Ahora no toca, por supuesto. Ahora acaba de nacer el acuerdo entre ZP y Artur Mas. En un acuerdo reciente, todo es hermoso, brillante, explosivo. ¡Puede confundirse ese brillo con el espejismo del amor! Pero no. Es sólo sexo. En este caso, hasta parece que incluso hubo el cigarrito de después (y el cigarrito de durante, que también tiene mérito) y se han prometido cigarrillos futuros. Sí. Lo que sea. Pero hay que advertirlo: es sólo sexo. Dirán que la mayor prueba de sinceridad es que, por Arturo, José Luis abandona a Pasqual y a Josep Lluís. Dos por uno, Mas, qué más quieres. Pero es sólo sexo. Si no aspiras a más, no hay problema; pero siempre hay que tener presente la doctrina de Benedicto XVI: "El sexo sin amor conduce al vacío". (Es verdad que no puede evitarse una reflexión sobre la rara autoridad que los papas se arrogan sobre sexo, pero hay que admitir que son expertos: llevan siglos prohibiéndolo). Cuando se rompe un acuerdo siempre hay una parte a la que le queda cara de tonto. ¿Pero esto no era...? No, no era. ¿Pero tú no me dijiste...? Sí, te dije. ¿Pero entonces tú me...? Sí, te. Es como un juego de pillos: el que se lo cree, palma. Sin embargo, teniéndolo presente, puedes disfrutar del momento. Citando a Miguel Bosé: "La felicidad dura lo que dura un orgasmo". Ningún político debería ignorar eso.

La risa de Dios 12.02.2006

TRAS SU ELECCIÓN como papa, en una televisión de Francia caricaturizaron a Benedicto XVI vestido como un nazi y rebautizado como Adolf II. Hubo quejas, y el Consejo Superior de lo Audiovisual de Francia apercibió a la televisión, que solicitó disculpas. El incidente se disolvió. Más civilizado, imposible. Esas son las reglas. El problema de las caricaturas de Mahoma no radica en que el dibujo fuera de mala calidad o su mensaje injusto, islamofóbico o alto en calorías. El problema está en que alguien no acepte las reglas democráticas y decida que el dibujo es un crimen que se paga con sangre y fuego. Eso no es aceptable. Pero ¿ahí acaba el debate? En estos días se afirma que en nuestras democracias el único límite a la libertad de expresión es la ley. Eso no es exacto. Hay más límites. Claro que los hay. Si lo sabremos en España, donde el humor que hacemos sobre el rey Juan Carlos I es de una amabilidad versallesca. Cada país tiene la historia que tiene, y nuestra democracia es treintañera. ¿Por qué en la televisión pública británica se satirizaba a la reina Isabel y aquí no? (¡Cómo que no! Aquí también satirizamos a la reina Isabel, si queremos). Los británicos nos llevan 500 años de ventaja en democracia. ¿Cuándo habrá en España una sátira cruel de la Monarquía? ¿El año que viene, dentro de diez, no será hasta don Felipe, llegará antes la República que la sátira de la Monarquía? Claro que hay límites a la libertad de expresión, y los límites no los marcan sólo las leyes. También los usos sociales, la tradición, el contexto o el deseo de comunicarse con mucha o poca gente. No es lo mismo hacer chistes en familia que ante millones de personas. Convivimos todos los días con límites, tácitamente aceptados, sobrentendidos, para no andar provocando incendios. Consideramos natural que la sensibilidad cristiana, la nuestra, configure esos límites tácitos, y entendemos como una imposición la sensibilidad islámica, la de los otros. Y ya no son los otros. Están aquí, vivimos mezclados. Son recién llegados, pero están aquí. ¿Aceptamos su sensibilidad para conformar nuestros límites? ¿Cuánta sensibilidad, cuánto límite? ¿Les ignoramos como si no estuvieran y sólo aceptamos los límites que se ajusten a la tradición cristiana, amplios, cómodos, flexibles y familiares? Si nuestro cristianismo prohibiera la reproducción de imágenes de Cristo, ¿tendríamos como una regla elemental de convivencia no reproducir viñetas de Cristo, para no herir a conciudadanos nuestros? ¿Estaría ese límite incluido en las leyes, por tradición? El periódico danés que publicó las caricaturas de Mahoma quería experimentar con los límites, y desatendió las protestas de ciudadanos daneses de credo musulmán. Ciudadanos daneses. No fanáticos de la otra punta del hemisferio. Esos han llegado después, a sacar tajada. La tolerancia cristiana es muy amplia, pero no siempre ha sido así. Tampoco podemos presumir tanto. Tal vez tengan razón quienes dicen que el mundo islámico va con 400 años de retraso, pero ¿qué son 400 años en la vida de Dios? Por supuesto, todo esto son preguntas para el caso de que salgamos de este lío y podamos seguir conviviendo. Si no salimos y nos matamos todos, pues una cosa menos en que pensar.

Impotente y asqueroso 19.02.2006

EMPECÉ LA SEMANA elaborando una lista de los insultos cruzados entre políticos, y me quedo con dos: impotente y asqueroso. Para que luego digan que la política se aleja de los ciudadanos. No hay más que visitar un atasco de tráfico para saber que lo más habitual entre ciudadanos es insultarse. Con todo, sabiendo que hay que protestar por la crispación, y lamentarse, nunca debe olvidarse que, en realidad, insultarse corresponde a un estadio de la evolución humana más elevado que matarse, que es lo que hemos hecho casi siempre los seres humanos, desde tiempos inmemoriales, expresión ésta que debería ser obligatorio usar en todos los artículos: tiempos inmemoriales. Parece que no, pero le da profundidad a la reflexión. Tiempos inmemoriales. A lo que estamos: si nos observamos con un poco de distancia, digamos sin modestia que nos ponemos en el lugar de dios (un dios abstracto, para no crear tensiones innecesarias), los seres humanos no es que tengamos una trayectoria muy limpia. Como decía Pascual Duarte: "Yo, señor, no soy malo". Sí, vale, no somos malos, pero hemos matado un rato. Nos hemos dado una jartá de matar. La democracia está recién inventada, y la libertad, mucho más. Ahora parece que pasamos de pintar bisontes en Altamira a pintar a Mahoma en los periódicos, pero qué va, en el planeta no ha sido vivir en libertad la tónica general, expresión ésta también muy graciosa: tónica general. Si en un artículo sale "tiempos inmemoriales" y "tónica general" es que has triunfado en la vida. Estábamos en... Sucede que el presente nos induce a pensar que la vida siempre ha sido así, con libertades y todos sus complementos. Normal. A algunos ni siquiera, casi, nos rozó el franquismo. Otros lo conocen por el Cuéntame. Por ejemplo, a Rajoy no le debió rozar nada, porque dice que en Cataluña se hace con el castellano lo mismo que hacía Franco con el catalán. Menos mal que Josep Piqué tiene el respaldo de Rajoy. El día que quiera acabar con él, a saber lo que dirá. A Piqué sólo le queda decir, como en Johnny Guitar: "Miénteme, Mariano, dime que me apoyas". Se habrán dado cuenta, los más perspicaces, de que a Zapatero, sus adversarios, lo asocian con personajes más importantes. Un obispo dice que es como Calígula. Ya lo han comparado con Hitler, ahora aparece Franco, Stalin o el Che Guevara... Será verdad que Zapatero no ve a Bush, pero no se puede decir que no tiene contactos relevantes. Una impresión personal: en el PP sobrevaloran a ZP. No puede ser tantos personajes históricos a la vez. Toda esta discusión tiene su origen en la lucha antiterrorista, sobre la que PSOE y PP tienen un pacto. Alguno pensará: un pacto para descalabrarse. No. El pacto era para no tener discusión. Esta semana, Zaplana ha acusado al Gobierno de estar más cerca de los terroristas que de las víctimas. Ya sólo falta que Acebes exija al ministro del Interior que detenga a Zapatero, por complicidad con banda armada y asociación para alterar la esencia de España. Por lo menos, en aras del pacto, podrían mantener las formas, y en lugar de impotente y asqueroso, decirse: "Usted sufre disfunción eréctil". "Usted provoca arcadas". Mucho más bonito.

Este ZP es un caso 26.02.2006

AL FINAL, LA GRIPE LA COGEREMOS con tanto salir a la calle a gritar. Será también, en cierto sentido, la gripe del pollo. El año del pollo. Seguro que al PP le gustaría unir a ZP a ese lema: la legislatura del pollo permanente. La legislatura del Zetapollo. El presidente del pollo total. Ya hay un gabinete de crisis en el PP trabajando en cómo culpar a ZP de la gripe del pollo cuando aparezca en España. En caso de que no aparezca, se le culpará de la gripe del cisne alemán. No será fácil, pero no hay nada imposible si la voluntad es firme. ¿O acaso no ha sido ZP quien, con su ligereza y frivolidad, ha permitido que los pollos anden semidesnudos todo el invierno? ¿Qué hizo ZP en Alemania? ¿Estuvo en Alemania? Alomojó sí, alomojó no. Que dé explicaciones. ¿Quién nos dice que no constipó patos? Más noticias frescas, nunca mejor dicho: el próximo fin de semana, un grupo de voluntarios cruzará a nado el estrecho de Gibraltar para llegar a la isla Perejil. El objetivo: pintar una caricatura de Mahoma en una valla de 15 por 15 metros orientada hacia el sur. "Al alba, con viento fuerte de levante, cargados de brochas y pintura negra, arribamos a esta querida tierra, no por emperejilada menos española, dispuestos a infligir al moro libertad de expresión". Ay, cuando se entere Condoleezza Rice, menuda azotaina que se va a llevar más de uno. "¡Pero si es por defender Occidente, señora!". El caso es enredar. Todo el día enredando. Un ministro italiano apareció en la tele con una camiseta estampada con las caricaturas de Mahoma y al día siguiente hubo disturbios en Libia frente al consulado italiano: 11 muertos. Los periódicos titularon: 11 muertos por las viñetas. Hombre, por las viñetas y por la policía un poco, también. Hay que repartir las culpas. Digamos que, si hay 11 muertos, cinco murieron por las viñetas, cinco por los disparos de la policía y uno porque ya era muy viejecito. Ni pa ti, ni pa mí. No nos pongamos nerviosos y echemos la culpa al humorista. No disparen contra el humorista. Curiosamente, leyendo en detalle la noticia de los disturbios libios, se daba uno cuenta de que, en total, en el asalto al consulado participaron 400 manifestantes. La ratio muerto / manifestante en Libia es francamente alta. A ver si va a ser más culpable la falta de democracia que las viñetas, alomojó. Suerte que la culpa de todo es de ZP. Ya las caricaturas de Mahoma fueron culpa de ZP. La opa de Gas Natural a Endesa, también. Y la opa de E.On, también. Y si hay una opa de E.Off, también será culpa de ZP. Lo difícil de seguir en el asunto de la opa de E.On es que, según el PP, la culpa es de ZP, pero es una buena opa, con lo cual ZP es culpable de un buen resultado, aunque a él no le guste. Qué hombre. Nunca está contento. Ya lo dice Acebes: es el presidente más polémico de la democracia. La buena noticia es que Acebes todavía cree que estamos en democracia. De mu mala calidad, suele decir Zaplana, una democracia de una calidad muy baja. Es que estar a su nivel no es tan fácil, amigo.

Jamás llevó bigote 05.03.266

ALGUIEN PUEDE LLEVAR BIGOTE, arrepentirse, afeitárselo y no dejárselo crecer nunca más. Puede volverse un maniático del antibigotismo, publicar siete libros contra los bigotes, impulsar una Asociación Planetaria contra el Bigote, denunciar a quien se deja crecer bigote, advertir a los adolescentes de los peligros del bigote y hasta promover un referéndum que exija la desaparición de todos los bigotes, incluidos los postizos, pintados, de papel o pelo natural. Puede hacer todo eso y cien mil cosas más. Lo único que no puede decir es que jamás llevó bigote... salvo que se trate de José María Aznar. Él sí puede. Es un hombre excepcional, y a los hombres excepcionales les está permitida la excepción. Con sus críticas a la política antiterrorista del Gobierno, Aznar no sólo rechaza que se hayan abierto expectativas inciertas sobre el fin del terrorismo de ETA, en lo que está de acuerdo mucha gente. No sólo critica que los Gobiernos democráticos de España acudan a la llamada de una banda terrorista cada vez que la banda terrorista dice que se lo está pensando, en lo que está de acuerdo mucha gente. Aznar hace más que eso: asegura que él nunca lo hizo. Aznar dice que no hay que hablar con asesinos, y basta un vistazo a la hemeroteca para leerle frases de perdón, generosidad, diálogo, paz, esperanza y discreción. La evidencia es tan brutal como lo sería escuchar a Aznar proclamar desde una tribuna: "¡Jamás llevé bigote!". No dice: "Me equivoqué llevando bigote". No dice: "El bigote es muy malo, porque si comes lentejas bla bla bla". No. Dice: "Jamás llevé bigote". Es asombroso. Más asombrosa es la maquinaria política y mediática que trata de convencer de que el bigote no existió. Los mismos medios que alababan el bigote y el bigotismo, que regalaban coleccionables con grandes bigotes de la historia de la humanidad, y emplazaban a todos a dejarse crecer bigote, niegan que jamás haya existido el bigote, y atacan descarnadamente a quien diga lo contrario. Los mismos políticos que compartieron plaza en el Consejo de Ministros del Gobierno que autorizó los contactos con ETA lo niegan indignados. "¡No era un bigote! En todo caso fueron una serie de pelos que confluían bajo la nariz, y quizá formaran un dibujo que pudiera recordar un bigote. No es lo mismo, no es lo mismo". La contundencia en los argumentos sobre política antiterrorista es rocosa, muy fuerte, y esa agresividad verbal la esgrimen exactamente las mismas personas que tras el mayor atentado terrorista en España dijeron que era obra de ETA, después dijeron que nunca llegaron a decirlo porque hablaban de dos vías de investigación, después dijeron que en realidad ETA y Al Qaeda son lo mismo, y si hoy se les pregunta dicen todas esas cosas sucesiva o simultáneamente, sin atender contradicciones y aplaudiendo a su líder mientras grita: "¡Jamás llevé bigote!". Este grupo es capaz de dirigirse a sus adversarios, que son todos los demás, incluyendo algunos de dentro del PP, y gritarles: "¡Bigotudos!". Y todavía hay quien espera que Mariano Rajoy se desmarque de este grupo. ¿Qué quieren, que se lo coman? Un poco de comprensión. No es fácil llevar la contraria a tus jefes.

Elogio de Aznar 12.03.2006

ANDA, ANDA, QUE se quejarán en el PSOE, se quejarán de Aznar. ¡Si tendrían que ponerle un piso! La criatura les ha dado alegría durante toda la semana, y les ha puesto otra vez en fila india. Con un poco de pesquis, ZP nombraría a Aznar ministro de la Oposición Destemplada y Salvaje, y el PSOE gobernaría hasta el año 3000. No es que estuvieran los socialistas hundidos en las encuestas. Por lo visto, ya andaban recuperándose del estatutazo, pero sí se les veía con la moral regular, mirando de reojo hacia La Moncloa, pensando: "¿Seguro que la intuición basta? ¿Seguro que no habría que estar más seguro? ¿Seguro que éste lo tiene dominado?". Se les veía, cómo decirlo... inseguros. Entre el trabalenguas del principio del fin del terrorismo, el patriotismo antialemán con la OPA sobre Endesa y la ministra Trujillo regalando zapatillas para buscar piso, estaba la afición socialista alicaída. Pero basta que salga Aznar a calentar en la banda y ya ruge la grada. Tiene el carisma de los grandes ídolos. Un catalizador. Es nuestro Darth Vader. Más bajito y con bigote, pero también decepciona Darth Vader cuando se quita el mascarón negro. A los dos les mueve la misma fe en el lado oscuro de las cosas. Es clarísimo que en la política española falta un malo, y sin malo no hay relato. Sin malo no hay nada. Por eso los dirigentes del PP, que son grandes aficionados a la ficción, como todo el mundo sabe, intentan convertir a ZP en malo. Pues buenas noches y buena suerte, machotes. Más probabilidades de éxito tendrían si lo intentaran con Blancanieves. Xabier Arzalluz también colgó las botas, y desde entonces tampoco nada ha vuelto a ser como era. En su momento se intentó que el malo de la política española fuera Carod-Rovira. Lo intenta a veces él mismo, en un caso de entrega voluntaria al martirio. Es un personaje de Monthy Pyton. Se cree gladiador y a las puertas del circo exige que le echen a las fieras: "¡Hagan el favor de martirizarme, tengo derecho a mi martirio!". Además, desde su primer show, aquella gloriosa expedición con los ojos vendados y en coche oficial con el objetivo de resolver el terrorismo etarra en un plis-plas y sacarse el Premio Nobel de la Paz en un finde, ya se vio que el papel que le correspondía a Carod no era el de malo, sino el de... El de... Bueno, ya nos entendemos. No el de malo. Ah, cómo debió ser aquel viaje: "Véndeme los ojos, señor encapuchado. Yo no le veo a usted, pues que usted no me vea a mí. Es justo". Tampoco da de malo Pasqual Maragall. Demasiado excéntrico. En realidad, es difícil encajar la política catalana en el relato general de la política española. La política catalana tiene relato aparte, tipo Arsénico por compasión, una comedia en la que estuvieran todos locos. Sin embargo, en Cataluña, más que en ningún otro sitio, Aznar es el rey. Más que Darth Vader y la madrastra de Blancanieves juntos. Dices: "¡Aznar!", y relinchan los caballos, como en El jovencito Frankenstein. Es divertido, aunque, como dijo el clásico: "Antiaznarismo, antiaznarismo, cuántas cosas se disimulan en tu nombre".

Apoteosis de alomojó 19.03.2006

LO MÁS GRACIOSO, por decirlo así, de estos periodos de gran crispación que tiene la política española es que la economía queda fuera de la discusión. Hay dos Españas, y una gran confrontación, y la derecha y la izquierda se acusan de radicalismo, pero con un gran acuerdo general sobre la política económica. No hace tanto tiempo, la derecha y la izquierda discutían de economía. Ahora, como mucho, discuten de empresas. ¡Esta empresa es mía! ¡Que te crees tú eso! ¡Pues a Bruselas vas! Las dos Españas ya no son lo que eran. ¿Dónde se ha visto que desde la oposición se tenga al ministro de Economía como ejemplo de sensatez, ponderación y buen gobierno? "¡Menos mal que está Solbes!", dicen en el PP. Algo parecido sucedía con los socialistas en la oposición y Rodrigo Rato en el Gobierno. "Les reconozco que la política económica la hicieron bien", dijo Zapatero al empezar a gobernar. Es como si, en un partido de fútbol, se pusieran de acuerdo en el resultado, y el juego consistiera en liarse a patadas. El que da más patadas, gana. Ciertamente, en el caso del PP, se lían a patadas, a cabezazos, codazos y todo tipo de mamporros. Se lían muchísimo. Qué semana más rara que han tenido en el PP. Un día, Rajoy sugiere que se puede anular el sumario del 11-M. Al día siguiente dice que no, que ya no lo sugiere. Desde luego, no se le puede acusar de falta de flexibilidad. Si en un asunto de tanta envergadura cambia de opinión con esta facilidad, para él debe ser una tortura hacer la compra. "Una barra de pan. No, mejor dos. No, ninguna. Mejor garbanzos. O gaseosa, póngame gaseosa. ¡Mejor siete yogures!". Finalmente, Rajoy rectificó, y ya no hay que anular el sumario. Pero Eduardo Zaplana sigue en la brecha. "Alomojó tenemos sorpresas gordas en esta investigación". Mucha gente denigra este estilo de hacer política, basado en imaginar supuestos y construir una realidad sobre esos supuestos imaginarios, pero hay que reconocer que el alomojoísmo es bien práctico. Por ejemplo: un juez de Castellón cita a cuatro ministros de Aznar para investigar un caso de tráfico de infuencias y cohecho. ¿Respuesta política correcta? Hay que esperar, porque alomojó no hay na. Es decir: para los rivales, está el alomojó sí;para los propios, el alomojó no. El álomojó es la piedra filosofal. Con el sumario del 11-M hemos vivido la apoteosis del alomojó: "Si no afirmamos nada, sólo decimos que alomojó". Al parecer, no se dan cuenta de que eso es lo grave en un Estado de derecho. ¡Nota importante!: el alomojó sólo vale en política. Si uno lo utiliza en su vida cotidiana, lo normal es que le partan la cara. Uno puede dirigirse a un vecino y le dice: "Alomojó es usted un cerdo, un ladrón y un asesino". Lo normal es que la cosa acabe mal. "¡Si sólo le dije alomojó!". Ya, ya, pero te han partido la cara, chaval. Total, que las dos Españas y tal y cual: se discute sobre terrorismo y hay un acuerdo sobre política económica. Sería más lógico que hubiera acuerdo sobre terrorismo y se discutiera sobre política económica, pero el mundo está muy raro.

Guerras de sexos 26.03.2006

PENSARÁN USTEDES, y con razón, que soy un simple, pero una fotografía de un hombre rodeado de mujeres me parece una imagen de culto al hombre, no una apología del feminismo. Si el hombre es el presidente del Gobierno, y en el relato que acompaña a la fotografía aparece como el héroe que da protagonismo a las mujeres, y las mujeres se lo agradecen mirándole sonrientes..., qué quieren que les diga. Seguro que soy yo, que no la sé ver, pero mucha reivindicación feminista no veo. Para el año que viene, en el Día de la Mujer Trabajadora se puede completar el acto con una poesía: "A ZP queremos, a ZP adoramos, él nos da el trabajo, nosotras trabajamos". En cambio, con la otra polémica reciente sobre hombres y mujeres, la de Zaplana contra De la Vega, voy con De la Vega. Y mira que me cae bien Zaplana, pero esto no es el fútbol, donde uno tiene que seguir siempre el instinto de su simpatía. "La señora De la Vega, que tan aficionada es a disfrazarse, que se disfrace por un día de vicepresidenta y conteste a la oposición", dijo Zaplana, y le faltó añadir: "Cagon los trapitos de la leche". Era el subtexto. Eso le pasa a la vicepresidenta por vestirse de colorinchis. En las Cortes, por una rara conjunción, todos los hombres visten igual, como si pertenecieran a una secta o hubieran hecho una promesa colectiva a Cortefiel. Traje, corbata y raya al lado (o calvicie). No es tan fácil encontrar en la calle hombres vestidos así. Sí los hay, claro que los hay, pero no son mayoría. Y en las Cortes son todos. El día que sesenta diputados se vistan de colores habrán cambiado más cosas en España de las que pueda parecer. Para los hombres, el vestuario femenino es desconcertante. Ya nos pueden hacer metrosexuales, ubersexuales o camachosexuales, pero nos queda mucho por recorrer para ser capaces de disfrutar, algún día, de un sábado de compras sin cara de asco. Hay toda una mitología de orgasmos femeninos fingidos, pero qué hombre no ha fingido alguna vez placer yendo de compras. El cine ha reflejado siempre este desconcierto por el vestuario, y lo sigue reflejando. El vestuario femenino en ambientes masculinos es muy llamativo. Incluso por ausencia: el no-vestuario de Sharon Stone en el muy masculino ambiente del interrogatorio de Instinto básico era el centro de la película. Ahora llega la segunda parte, que será un éxito, porque la unión de sexo, aventura y peligro es infalible. No hay más que ver el éxito de seguimiento que ha tenido la negociación del Estatut. Cambios de pareja, citas clandestinas, promesas ambiguas y un lío tan fenomenal que nadie sabe si ERC es el asesino o el cadáver. Ahora podríamos discutir sobre si Instinto básico reproduce un modelo de mujer que utiliza el sexo para progresar o muestra una mujer emancipada que manipula a los hombres a su antojo. "También hay hombres que utilizan el sexo para conseguir lo que quieren", dice un personaje de Frasier, la serie de televisión que emite Canal+. Y Frasier, el psiquiatra, zanja la discusión de forma contundente: "¿Cómo quieres que los hombres utilicemos el sexo para conseguir lo que queremos, si precisamente lo que queremos es sexo?".

El caso del cerdo azul 02.04.2006

AHORA MISMO, el cerdo se estará acordando de la madre que parió a la sardina. Dos noticias científicas publicadas esta semana han dado un vuelco a la vida del cerdo. Una: en EE UU trabajan para conseguir dotar al cerdo de las propiedades del pescado azul. (Propiedades alimenticias, no es que estén enseñando a nadar a los cerdos, que también tendría gracia ver a un cerdo con estilo mariposa) Segunda noticia: revisan los estudios sobre el pescado azul y detectan que no es tan sano como parece. Pobre cerdo. En cuanto leyó la segunda noticia, huyó del laboratorio y se metió en el primer bar: "Un whisky doble, y deje la botella, amigo". Un bajón de campeonato. Veinticuatro horas hubo entre esas dos noticias. Durante un día completo, el cerdo albergó esperanzas de ser, algún día, sano, y entrar por la puerta grande en los consultorios médicos: "Debe usted tomar un poquito más de jamón, abuelo". Una advertencia, antes de seguir: el párrafo anterior no es metáfora de nada relacionado con la política. Alguno estará pensando: ¿éste imbécil a quién llama cerdo? Nada, nada. Era un simple chiste de animales. ¡Si precisamente esta semana los políticos han dejado de insultarse! El lunes, España parecía Finlandia. Era hasta aburrido. Lo más pringoso que había en el escenario era el caso de las cuotas que cobra Esquerra Republicana en la administración catalana a personas que no son militantes, pero son "de confianza". A veces, la confianza da asco, pensará el pagano. Otros se harán los golfos: "Yo no soy muy de fiar, ¿eh?". "Vamos, vamos, se le ve a usted bonachón, usted es de confianza seguro". "Le juro por Dios que por dentro soy una auténtica bestia: tengo a mi madre abandonada en una residencia ilegal, a mi hijo le pego unas palizas de aquí te espero, soy exhibicionista de gabardina y zanahoria, y más de un pequeño hurto he cometido. ¿Ve ese coche? Lo robé ayer. Créame. No soy de confianza": "Usted merece una segunda oportunidad, y se la voy a dar. Deposito en usted mi confianza. Aquí está la factura.". "¡Pero si yo voté a otro!". "¡A pagar o a la calle, frescales!". Como decía Gila: si no le gustan nuestras normas, que se vaya del pueblo. Cada terruño tiene sus normas, que no siempre son bien entendidas desde fuera. Ahí tenemos el caso de Marbella. Durante años ha habido concejales en los tribunales, proyectos paralizados, recalificaciones oscuras y casas como setas. ¿Quién podía sospechar que en Marbella había algo raro? No se puede decir que en este caso la Justicia haya actuado con precipitación. Se han tenido que asegurar bien. Curiosamente, en el caso Marbella nos encontramos por enésima vez construcción, urbanismo y corrupción en la misma crónica. Bah, será una coincidencia. Ya ven que una vez más, la política nos ha desviado, distrayéndonos del asombroso asunto del cerdo y el pescado azul, que es el que yo quería contarles hoy. En todo caso, siendo domingo, y primavera, podemos ocuparnos de ello durante el aperitivo, con unas cañas y unas tapas. De jamón y bonito, para comprobar qué es más sano. Y a los recaudadores, a los crispadores y a los corruptos, que les den morcilla.

Política pura 09.04.2006

AHORA PODRÍA PUBLICARSE una noticia: "Descubierta una red transversal de políticos honrados en Marbella". Puede parecer hasta cursi recordar que, además de políticos corruptos, hay políticos honrados. En todos los ayuntamientos, y en todos los partidos. También en Marbella. Puede parecer cursi, pero tampoco está mal recordarlo. Tiene que haber resultado muy pesado ser político honesto en Marbella (o alrededores; o similares) durante los últimos años. Tiene que haber sido una pesadilla ver pasar millones y millones de dinero negro, y denunciarlo a gritos, y escuchar un coro que gritaba: "¡No nos denuncies, únete!" Probablemente algún conocido del político honesto pensaría: "Seguro que también se lleva algo y no lo dice para no pagar el vermú". O puede que otros pensaran: "¡Será pringao! ¡Mira que no llevarse nada!" Vivimos en un país de moral rara: en casi todas las compraventas de pisos se mueve dinero negro y después nos escandalizamos de que haya corrupción urbanística e inmobiliaria. Se pide a los partidos políticos que, ante un caso tan escandaloso, dejen de lado los intereses partidistas y se vuelquen en el bien común. Últimamente se oye mucho este discurso de que los partidos deben aparcar sus diferencias en pro del bien común. En particular, sobre la lucha antiterrorista. Pedir a los partidos que aparquen la lucha política es como pedirle a Gallardón que deje de hacer obras: va en su naturaleza. Los partidos detienen la lucha política precisamente cuando conviene a sus intereses. Si el 80 por ciento de los ciudadanos no avalara la política antiterrorista del Gobierno tras el alto el fuego de ETA, probablemente el PP seguiría a la gresca con el asunto, y Acebes y Zaplana andarían dando guerra, en lugar de estar en el banquillo de los suplentes, esperando a que pase el buen tiempo. "¡Déjanos salir, Mariano!" "¡Un alomojó sobre el 11-M, sólo uno!" Llevan dos semanas con un mono tremendo, y va creciendo cada día que pasa. Si siguen callados unas semanas más, en lugar de mono tendrán King Kong. Una vez me contó alguien de fiar una escena de la primera entrevista que tuvieron en el Palacio de la Moncloa José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, entonces líder de la oposición. Nada más saludarse, Zapatero le dijo a Aznar: "Quiero que sepas que preferiría que acabaras con ETA, aunque eso supusiera que volvieras a ganar las elecciones con mayoría absoluta". Siempre me ha llamado la atención ese relato, no por la generosidad de Zapatero, sino porque yo, en mi candidez, creía que la preferencia de acabar con el terrorismo sobre la victoria electoral se sobreentendía entre líderes políticos. Se ve que no. Hay que explicitarlo. Y se considera generosidad. Todos están calculando qué beneficia, qué perjudica. "Convergencia acude a la Moncloa para hablar de ETA con un cheque en blanco". En su caso nunca se sabe si el cheque es para entregar o para llevárselo, pero seguramente lo entregan, a la espera de que les inviten al Gobierno. También están con un poquito de mono de poder, diríase. Cualquier día estallarán: "¡Quiero gobernaaaaar! ¡Donde seaaaaaaa!". Si Zapatero no les puede hacer un hueco en el Gobierno este verano, por lo menos que permita a Duran Lleida ir de colonias al Palacio de la Moncloa en agosto.

Jasamo todos un corrá 16.04.2006

TE DESCUIDAS UN MOMENTO y dimite José Bono. Mientras te lamentas, Berlusconi queda al borde del abismo. Qué desgracia tan enorme. Sólo caen los mejores. Al final, acabaremos todos cantando la canción del Koala: "Me via hazé un corrá". Gran canción. De cuando en cuando tropieza uno con poemas de valor universal. Es el caso: "Opá, yo via hazé un corrá / pa esas gallinas / y pa esos mininos. Opá, yo via a hazé un corrá / pa esas perdices / y esos pajarillos". ¿Quién no siente la tentación de dejarlo todo y jaserse un corrá? Más aún, en vacaciones. Ahí tenemos a Bono. Un aplauso para él, que lo ha dejado todo y sa jasío un corrá. Por si fuera poco, se publican las memorias de Judas, y dice la criatura que no fue un traidor. Que seguía órdenes de Jesús, cuando no de Dios. Sostiene Judas que él era el favorito, y que por eso le eligieron para representar la traición, que tenía mucho de pantomima, se ve. Un respeto para Judas: veintiún siglos ha aguantado callado. Otra cosa quizá no, pero discreción no le ha faltado. Ya se ve que en aquel tiempo la gente era de otra pasta. Hoy día, nadie mantendría en secreto algo así durante tanto tiempo. Se va a la tele y lo larga. Y con el dinero, o se jase un corrá o se compra unos chalés en Marbella. Lo del Código da Vinci y María Magadalena se habría resuelto en un par de programas del corazón y hoy no tendríamos misterio ni best seller. Todo esto sea dicho sin ánimo de ofensa. Hay que aclarar esto, que no está el horno para bollos. En tres meses ha habido una caída en picado del humor sobre religiones. El caso de las caricaturas de Mahoma ha sido al humor lo que 1929 a la Bolsa. Quién sabe cuánto tiempo pasará hasta recuperar el índice de libertad que teníamos. No es que haya nada nuevo prohibido. Sólo que quién se arriesga a organizar un lío planetario. Además, crecidos por la intransigencia islamista, católicos intransigentes van tomando posiciones: "¡Pues de mí tampoco se ríe ni Dios!". Ahora, en Alemania se solicita la prohibición de unos dibujos animados sobre un Papa imaginario, titulados Popetown. También solicitan que se prohíba la publicidad de esos dibujos, porque aparece una caricatura de Jesucristo riendo ante el televisor. Los católicos argumentan: "¿Y si los dibujos se llamaran Mahomatown?". Ya se vio en la crisis de las caricaturas que algunos católicos, los más intransigentes, no veían el conflicto con pesar, sino con envidia. Una manera de salir de estos líos sería elaborar una lista con las cosas de las que se puede reír. Y que el tribunal esté formado por los más intransigentes de todas las religiones del mundo. Claro que, ¿quién resistiría reírse de ese tribunal? Qué relación difícil tienen las religiones con la risa. Y mira que ellos juegan con ventaja, porque tienen las leyes de la vida eterna. ¿Qué más les dará ésta, con lo larga que va a ser la otra?

Enigmas del 11-M 23.04.2006

LES IMAGINO SATURADOS de artículos y comentarios sobre los dos años de gobierno de ZP, de manera que ya no les importará otro más. Prometió no cambiar, y puede decirse que eso lo ha cumplido. Habla más despacio, con más circunloquios, pero su mensaje es el mismo: "Sea carne, pescado o pollo, lo importante es el buen rollo". Con sólo ese lema ganó el congreso del PSOE, ganó las elecciones y gobierna. Los que piensen que es un cándido bondadoso deberían considerar que quien fue su rival, José Bono, está fuera de la política, y que a su socio más molesto, Carod-Rovira, le despidió sin pestañear. El alto el fuego de ETA ha situado al Gobierno en un momento dulce, y las encuestas apuntan a una nueva victoria. Sería lo normal. En los treinta años de democracia, los sucesivos Gobiernos de España han tenido que hacer disparates muy gordos para perder las elecciones. No es tan fácil perder las elecciones en España. Hay que poner mucho empeño. Ya UCD tuvo que descomponerse. De lo que tuvo que hacer el PSOE, ni hablemos. El PP no lo tenía fácil para perder, pero Aznar es muy tenaz. Se lo propuso y en dos años disparatados, culminados de forma magistral, lo consiguió. Y ahí sigue el PP, con el reloj parado hace dos años. Es otra forma de saber cómo le va al Gobierno: conocer qué hace la oposición. Esta semana han presentado en el Parlamento 215 preguntas sobre los enigmas del 11-M. Eso es visión de futuro. Puede ser la base de su programa electoral: "Prometemos aclarar el desastre de lo que pasó mientras gobernábamos nosotros". El PP transmite una alegría y un vitalismo, una confianza, un optimismo... Además, en estos dos años, los populares han conseguido trenzar complicidades con otras fuerzas políticas y sociales, como por ejemplo, los obispos (aunque últimamente también han reñido un poco, a raíz de la boda homosexual a la que acudieron dirigentes del PP, olvidando la doctrina Botella sobre peras y manzanas). El mayor enigma del 11-M se encierra en la siguiente pregunta: ¿Por qué Mariano Rajoy dijo hace dos meses que el 11-M estaba fuera de su agenda política? O, dicho de otra manera: ¿quién hace caso a Mariano en esta casa? Con todo, en este asunto hay que ser prudentes, porque cualquier día puede descubrirse que el Chino le dijo al Churri que el minero tenía un sapo con cara de gato que sólo comía trapo, lo que demostrará que Paco el del tabaco puso de acuerdo a Rubalcaba, ETA, la policía, el juez, junto a los servicios secretos de Marruecos y Alaska del Sur para comprar una mochila azul y hacer rabiar a Aznar, que la quería fucsia. Más claro, agua. Todos conchabados, pero sólo nos damos cuenta yo y mis colegas Napoleón y Jesucristo. ¿Será capaz el PSOE de perder las próximas elecciones? A buen seguro que las reformas de los estatutos aún concederán al Gobierno algunas buenas oportunidades de andar por la cuerda floja, pero perder las elecciones es tan difícil... Zapatero tendrá que esforzarse mucho si quiere perderlas, porque si espera que se las ganen Mariano y sus enigmas, va fresco.

Sin matar y con buen rollo 30.04.2006

YA TE DIGO SI LA TELE es mala. No se puede dejar a los niños ver las noticias. Todo el salón lleno de plastilina, los muñecos fuera de sitio, un jarrón roto, una pelota balcón abajo, y el baño inundado por mor de una discutible sesión de jacuzzi para los lunnis. "¿Qué te parece esto?", le preguntas a la niña. Y te contesta: "Me parece muy grave". Y se va. No hay réplica posible. Qué autoridad moral tiene uno después del telediario, donde un portavoz de Batasuna considera muy grave que se queme una casa y los demás consideramos que ya es un gran qué. Las cosas como son. La primera vez que un portavoz de Batasuna considera muy grave que a alguien le quemen la casa... ¡y hasta se solidarizó con los afectados! A ver cuándo llega el siguiente paso: "Me parece mal". Es una frase de emes y pes, y se puede decir entre dientes. "Mpecemal". ¿Es mejor "mpecemal" entre dientes que "muy grave" con la boca pequeña? Opinable, opinable. Otra opción, más fácil. Que alguien pregunte: "¿Pero a usted le parece bien?". Y el interfecto sólo tiene que negar con la cabeza, sin someterse a la violencia de tener que verbalizar. Son pasos dentro de un proceso: me parece grave, no me parece bien, me parece mal, no lo haré nunca más... Cualquiera que tenga niños conoce mil caminos para alcanzar gradualmente el último escalón, lo más difícil: pedir perdón, dar un besito y prometer que nunca más. A mi hija le tengo enseñada una fórmula para cuando se pone pesada o exigente: ¿Cómo se piden las cosas? "Por favor, sin llorar y con buen rollo". Tiene cuatro años, y la repite desde que aprendió a hablar. Es el vivo ejemplo del chiste de Groucho Marx: ¡Hasta un niño de cuatro años lo entiende! Lo entiende una niña de cuatro años, no lo va a entender un batasuno de pelo en pecho. Una adaptación para el caso que nos ocupa: ¿Cómo se piden las cosas? "Con la ley, sin matar y con buen rollo". Para cuando empiecen los contactos y la parte contratante etarra plantee sus exigencias, la parte contratante Estado de derecho tendrá que replicar: "¡Sst! ¿Cómo se piden las cosas?". "Con la ley, sin matar y con buen rollo". Entonces, hablamos. Después habrá que ir con ojo, porque seguro que alguno se pasará al bando diametralmente contrario, y donde decía verde, y todo verde y al que no diga verde me lo como, le oiremos decir azul, y todo azul y al que no diga azul me lo como. Ya pasa eso a veces. Gente que te exige opinar igual que ellos, aunque hace unos años opinaban lo contrario, y también te exigían opinar como ellos. "Era un radical de izquierdas y ahora es un radical de derechas, hay que ver cómo ha cambiado". Qué va a cambiar. Sigue siendo un plomo. A ver si hay suerte y llega pronto el momento en que estos de ahora solamente sean eso, unos plomos. Con la ley y sin matar. En cuanto al buen rollo... Tampoco hay que pedir milagros.

Se busca malabarista 07.05.2006

LA CONVERSACIÓN entre el presidente del Gobierno y el presidente de Andalucía debió ser curiosa: 1. -Manolo, soy José Luis. No hay más remedio: Andalucía es una realidad nacional. -Mecachis la mar salada. ¿Lo has pactado con Pasqual? -No, lo he pactado con Mas. -¿Mas está de acuerdo? -No, pero lo acepta porque Pasqual tampoco lo acepta... -Comprendo. -Te felicito. No todos van a poder decir eso. 2. Mientras tanto, el presidente de la Generalitat recibía otra llamada. -¡Pasqual! Soy Carod. ¡Es indignante! Mira Andalucía: ¡realidad nacional! Casi como nosotros. -Eh, eh. Nosotros somos un sentimiento de nación recogido en un preámbulo. -Preámbulo declarativo. -Pero que impregna el conjunto normativo. -Qué va a impregnar. Casi prefiero realidad nacional. -Espera, que llamo a José Luis. 3. -Te cuelgo, Manolo, que tengo una llamada en espera. ¿Diga? -Hola, José Luis. Soy Pasqual. -Eeeeeste es el contestador automático del presidente d... -¡José Luis! Sé que estás ahí. -Dííííííme. -Que dice Carod que si podemos ser realidad nacional. -¿Como Andalucía? -¡No, hombre! Se sobreentiende que Andalucía pasaría a ser un sentimiento de nación en preámbulo declarativo, que es menos que realidad nacional. -Voy a ver. Tú no hagas nada, Pasqual. Cuelga y, sobre todo, no hagas nada. 4. -¿Carod? Soy Zapatero.

-No sé ni por qué me pongo al teléfono. ¡Llama a Mas! -No seas tonto. Sabes que eres mi prefe. -¡Calla, José Luis Rodríguez Zalamero! -¿Es verdad que quieres nacionalizarte andaluz? -¿Y decir arsa quiyo vestido de torero? No, gracias. Me he informado, ¿sabes? No soy como vosotros, que tenéis una visión prejuiciosa de Cataluña. -Pues entonces, criatura, ¿para qué quieres ser realidad nacional? Mucho mejor ser sentimiento nacional en preámbulo declarativo que impregne. -¿Seguro? -Mil veces mejor. -Dime que Mas es tonto. -Mas es tonto. Dime que no votarás nulo. -Votaré no, que es más chulo. 5. -Manolo, soy yo otra vez. -Dime, presidente. ¿Hacia dónde vamos ahora? -Ya me gustaría saberlo. -No me digas que ya no somos realidad nacional. -Con suerte, perdemos el referéndum en Cataluña y volvemos a empezar.

Doctor House 14.05.2006

A LA CONSULTA PRIVADA del Doctor House ha llegado esta semana el alcalde de Madrid, Alberto RuizGallardón: -Doctor, tengo una baronesa entre ceja y ceja. -No me cuente lo que veo: baronesitis causada por arboleda. Por el puñal que trae en la espalda deduzco que padece usted también esperancitis. -Crónica. ¿Es grave? -Se pasa con una aspirina. -¿Pretende curarme las puñaladas con aspirinas? -¿Y quién quiere curarle a usted? Yo me refiero a los madrileños que estén con dolor de cabeza de aguantarles a ustedes y su política de zarzuela. -Ande, recéteme algo. He tenido que retirar el proyecto de remodelación del Prado. ¡Y no lo entiendo! ¿No prefiere la gente la inteligencia a la aristocracia? -Supongo que trabajamos sobre la hipótesis de que la inteligencia es usted. -Touché. -Encima es usted cursi. -Ríñame o cúreme, pero no las dos cosas a la vez, doctor. -"Ríñame o cúreme". Habla usted como una canción de Rocío Jurado. Está bien. Tenga esto. -¿Un libro? -El gato con botas. Ahí verá que el destino de la inteligencia es servir a la aristocracia. El único gato del mundo que habla y su único objetivo es conseguir que su amo sea marqués. Maldito gato estúpido. -Perdone, pero no capto la moraleja. -¡Que no hay moraleja, hombre, que estoy cabreao y punto! ¿No ve que me pica la barba? Espero a otro paciente, adiós. No es un paciente cualquiera. ¡Pepe Bono lee revistas atrasadas en la salita de espera de la consulta privada del Doctor House! Un machote, este House, que ya gruñe a su paciente: -¿Pero usted no se había retirado, cagon Hipócrates? -Soy como el Cid, doc Jaus. Sigo en el candelabro después de retirado. Verá: todo empezó con una manifestación en la que yo... -No hace falta que me lo cuente. Está en todos los medios. Prensa, radio y televisión. Y si aún así no te enteras, por la calle se te cuelga alguien de la chepa y te grita: Eh, ¿sabes lo de Bono? ¡Me importa un

carajo lo de Bono, hombre! -Bueno, entonces, ¿qué, doc Jaus? ¿Lo mío ej grave? -Lo suyo es insoportable. Disculpe, tengo una llamada. Dígame, imbécil. Al doctor House le piden que atienda al Gobierno catalán. La respuesta de House es inequívoca: -Se han equivocado de número. Llamen a un forense.

Reirse de uno mismo 21.05.2006

TENGO QUE RECOMENDARLES UN LIBRO, Alá superstar (Anagrama, 2006). Quiero decir que me siento obligado, no que lo haga por obligación. Y me siento obligado porque me he reído mucho con él, como hace mucho que no me reía con un libro. Ustedes dirán: ¿y a mí qué me importa lo que se ría este tío? Bueno, pues lo siento. Yo lo cuento: Alá superstar está escrito en clave de comedia -clave de sarcasmo, más bien- por Y. B., un argelino nacido en 1968 y refugiado en Francia. La forma en que se burla de los musulmanes, de los cristianos, de los conflictos entre cristianos y musulmanes, y de los agnósticos occidentales, es asombrosa. Líbreme Dios (cualquiera de ellos) de juzgar calidad o interés literario. Lo novedoso es el uso del humor, y la impresión de que se está riendo de sí mismo, de sus culturas de origen y adopción, y de sus propias convicciones. Ya de paso, también les recomiendo un cómic: El caso del velo (Norma Editorial, 2006), de René Pétillon. Argumento: una acomodada familia francesa contrata a un detective para averiguar el paradero de su hija, y la primera pista indica que la chica ha ingresado en una escuela de integristas islámicos. En España nos reímos de casi todo, pero preferiblemente de los demás. En general, reírse de uno mismo no es tan fácil, aunque es raro que no se intente más porque, cuando sale bien, el éxito es muy notable, como sucede con mi vecina Elvira Lindo, ante quien rindo genuflexión o como se diga, porque es la mejor. Quienes no vean Vaya semanita en Euskal Telebista pueden consultar los gags en la Red. Por ejemplo, la versión de La chica ye-ye que comparten dos batasunos, un juez y un ertzaina. A la frase: "No te quieres enterar / de que eres ilegal", cantada por el juez, replica el batasuno: "No te quieres enterar / de que voy a ser legal". Lo mejor del vídeo es el final, porque tras el intercambio de réplicas y contrarréplicas acaban todos detenidos... ¡por violar los derechos de autor de Concha Velasco! Qué gracioso, tanta solemnidad se viene abajo de un solo golpe. También TV3 emite Polònia, sátira de la política catalana. Ustedes pensarán: ¡ah!, qué fácil se lo ponen. Nada de eso. Se enfrentan a dos graves problemas: la competencia desleal de la realidad y la velocidad de producción de disparates de los políticos catalanes. Por fortuna, les sobra talento. Quienes se toman a sí mismos muy en serio suelen ser blanco de los humoristas. Eso no lo entendía Aznar, ni lo entiende Carod-Rovira ahora, tremendo en su papel de viuda: "Yo tenía un Tripartito / y Zetapé lo envenenó". Desde luego, puede uno tomarse la política muy en serio. O no. Cuando se viven esas escenas de crispación política, con pateos y gritos en las Cortes, con mucha intensidad, gran tensión y Martínez Pujalte en éxtasis, se puede imaginar cómo emitirán ese vídeo en los telediarios de la otra punta del planeta. Seguramente será un cierre: "Y ahora, unas imágenes refrescantes. Vean en acción a los pintorescos diputados españoles, que, por cierto, polemizaban hace unas semanas sobre la posibilidad de conceder derechos a los simios".

El Tridente 28.05.206

CON ESTE ESTRÉS no se puede vivir. El lunes aparece Ángel Acebes y proclama a los cuatro vientos: "No apoyamos al Gobierno en su rendición ante el chantaje de ETA". El martes asoma Mariano Rajoy: "Sí apoyamos al Gobierno en las conversaciones para conseguir que ETA deje las armas". Rajoy lo proclama sólo a un viento y medio: se reúne con periodistas en conversación informal. Debe ser una medida para que no le regañe su subordinado. El caso es que lunes sí, martes no. Faltaba Zaplana para aclararlo: "Alomojó sí apoyamos, alomojó no". Última encuesta conocida: el PSOE se acerca a la mayoría absoluta. Ya podrán. Tómenselo a broma, si quieren, pero situémonos en una hipótesis: reforma de la ley electoral. Los partidos políticos, en lugar de elegir a sus candidatos, eligen a los candidatos de sus rivales. ¿A quién elegiría el PP como candidato del PSOE? A Pasqual Maragall, seguramente. ¿A quién elegiría el PSOE? Sin ninguna duda, al Tridente. Rajoy, Acebes, Zaplana. ¿Quién no querría esa delantera en el equipo rival? La reforma del Estatuto andaluz ha llegado a las Cortes. Entre los socialistas, o entre el progrerío en general, hay tres grupos: los que piensan que la reforma está bien; los que creen que lo de realidad nacional es una filfa, pero tampoco les molesta, y los que tienen un cabreo de aquí te espero viendo a los socialistas haciendo paranacionalismo. Esta división, que se da entre los dirigentes, y también entre las bases socialistas, se acabará en cuanto el Tridente ponga en marcha su maquinaria. "¡España se hunde!". "¡Los catalanes se comerán a los niños crudos!". Todo el progrerío se agrupa ante los gritos. Rajoy acusa ahora a Zapatero de poner a España patas arriba. Ojo. "Patas" arriba. Antes se rompía. Era la cosificación de España. España era una cosa que se rompe. Ahora España se pone "patas" arriba. Es la animalización de España, un animal con patitas, y a ver con qué intenciones, que "animal con patas" sugiere un bicho. Cuidado, Mariano, que Acebes no descifre esta metáfora. "¿España una cucaracha?". Por menos que eso, Acebes ya te considera entorno de ETA. Más bonito sería personificar a España. Rajoy diría: "Señor Zapatero, usted a España le rompe el corazón". "¡Que es persona, nen, que tiene sentimientos!", gritaría Zaplana, como el Neng de Buenafuente. Qué trío más bueno. En Cataluña, Josep Piqué pide una campaña de perfil bajo. Le mandarán a Acebes vestido de Pulgarcito. Es posible, es posible. En Cataluña puede pasar cualquier cosa. ¡Imagínense que los partidos de izquierda hablan de "enemigos de Cataluña"! No sólo en lemas electorales. En artículos de prensa, en declaraciones públicas: "Aquellos que son enemigos de Cataluña, no quieren este Estatuto". En la precampaña, PP y ERC tienen que esforzarse para no coincidir en sus prelemas, cosa bastante difícil, ya que el centro del prelema es "no", y no hay mucho más que añadir. "Di no", "digamos no", "di que no". Más difícil será en la campaña propiamente dicha, cuando ya se pueda utilizar el verbo "votar". "Vota no", "vote no". No hay más, no hay tu tía. Vota no porque sí, vota no porque no. Vota sí, ¿por qué no? Y nos queda la opción Zaplana: vota alomojó.

Operación bikini 04.06.2006

LLEGA UN MOMENTO, en la vida de todo hombre y de toda mujer, en que corresponde mirarse en el espejo y constatar que la operación biquini, iniciada hace un par de meses, ha fracasado. Suele ser por estas fechas. Es el debate sobre el estado del cinturón. La realidad es la que es, pero todos llevamos dentro un presidente del Gobierno que hace un análisis triunfalista de los michelines, a los que se puede calificar de "leves formas armoniosas que humanizan nuestro ser, que de otra manera resultaría demasiado perfecto". Pero también asoma en cada uno de nosotros ese líder de la oposición que, retorciendo el colmillo, hace un retrato cruel "de esas indisimulables lorzas, ese flotador producto de la indisciplina ante la cerveza, la pereza y las diarias orgías de colesterol". Atrás quedan las ilusiones del discurso de investidura, en el inicio de la primavera, con ese ambicioso programa, basado en la comida sana, deporte y ocho horas de sueño. Ah, esos bocatas de tortilla de berenjena con pan y tomate... En fin, todo el mundo fracasa en algo. Hace dos años, en la campaña electoral, socialistas y populares prometían divinos tesoros en forma de pisos baratos para jóvenes, y parece que no acaba de arrancar la cosa. Según el Ministerio de la Vivienda, la culpa de que los pisos sigan caros es del PP, que gobernó ocho años y lo hizo muy mal. Según el PP, el Gobierno de ZP pone los pisos por las nubes. Podría decirse de nuestros políticos que no son perfectos, pero desparpajo no les falta. Otra razón que suelen aducir socialistas y populares ante la carestía de la vivienda es que las políticas del suelo "corresponden a las comunidades autónomas", frase que en boca de un político equivale a 'haber pedío muet.te'. Se ve que en las comunidades autónomas mandan marcianos con superpoderes, y socialistas y populares no pueden hacer nada, porque les tiran un rayo láser y adiós. Hace varios fines de semana que hay sentadas de jóvenes que protestan por las dificultades de acceder a una vivienda, sea de compra o de alquiler. Desde el Ministerio de la Vivienda aún no se ha implementado una respuesta que, en el marco de un programa marco, marcado por el marco de ocho años de Gobiernos del PP, implemente a su vez un marco adecuado para implementar la respuesta, pero se está implementando. ¿Será la política de vivienda el primer fracaso del Gobierno de ZP? Es posible que, ante el espejo, el presidente considere que "no es más que una leve y armoniosa protuberancia que humaniza su gestión, que de otra manera sería casi perfecta". El PP tendría en la vivienda una presa para hincar el diente a ZP, si no fuera porque son los mismos que, cuando estaban en el Gobierno, consideraban el precio de los pisos un síntoma de salud económica. Además, a Rajoy le gusta tanto hablar de España que nunca habla de los españoles. Al parecer, Rajoy cree que el desinterés es mutuo. Asombrosamente, dijo en el martes en la tribuna de las Cortes: "A los españoles no les interesa lo que hace el jefe de la oposición". A Rajoy se le adivinan unas ganas tremendas de irse a la playa.

¡Apocalipsis va! 11.06.2006

¡CUALQUIERA HACE UN CHISTE de la política española! Muerte, traición, indignidad, sangre, infamia, felonía... Pones la tele a las cuatro y no sabes si es un pleno del Congreso o una telenovela. "Mírame a los ojos, felón, mientras te apuñalo, chimpón". Muy mal ambiente para un niño. "Niño, no mires la tele, que están los diputados hablando de terrorismo". También es verdad que, al fin y al cabo, un proceso difícil era esto. No era imaginable un escenario arcangélico en el que unos señores encapuchados anunciaran: "Que hemos estado pensando un rato y ya no matamos más", y un país entero respondiera: "Bueno, pues pelillos a la mar, a ver cómo arreglamos esto de los presos". Sin embargo, tampoco era imaginable que el primer partido de la oposición identificara al presidente del Gobierno con una banda terrorista. "El proyecto de Zapatero es el proyecto de ETA". Ángel Acebes dixit (y su compañero pixit Rajoy también). Sólo hay dos posibilidades: que Acebes se crea lo que dice o que no se lo crea. No se sabe cuál de las dos posibilidades es más inquietante. Ante la magnitud del exabrupto, se le pidió opinión a Eduardo Zaplana, que mostró su extrañeza por el alboroto: "Pero si venimos diciendo cosas parecidas desde hace tiempo". Eso es verdad. En las manifestaciones que apoyan los populares hay pancartas con juegos de palabras sobre ETA y Zetapé: zETApé. En el entorno del PP se bromea, y se dice en serio desde hace tiempo, con una naturalidad asombrosa, que el presidente del Gobierno tiene un pacto con ETA para acabar con España y con el PP. En ese sentido, el nivel está alto. Una búsqueda en Google de los términos "Acebes + ETA + Zapatero" produce resultados curiosos. Por ejemplo: "ETA ha ganado las elecciones vascas". Fue hace unos meses. Acebes tiene esta costumbre de identificar a sus rivales políticos con ETA. Incluso puede uno imaginárselo por la calle, señalando a los transeúntes: "Éste es ETA; éste es ETA; éste es ETA". O conduciendo: si alguien se le salta un ceda el paso, es de ETA; si alguien le toca el claxon, es de ETA. Todos a su alrededor son ETA. Los nacionalistas vascos son ETA, Zapatero es ETA, Carod-Rovira es ETA. "Veo etarras por todas partes, doctor... doctor... ¡doctor Ternera!". Los socialistas le recomendaron el martes, desde la tribuna, que busque ayuda psicológica. Somos los demás los que vamos a necesitar ayuda psicológica si esto sigue así. La buena noticia es que difícilmente seguirá así, porque al final sólo hay dos posibilidades: que todo este lío vaya saliendo bien, o que vaya saliendo mal y regresemos a los tiros. Si va saliendo bien, lo que diga Acebes será irrelevante, y si sale mal, será irrelevante todo. Por tanto, y a pesar de que esta semana ha sido difícil no sentirse consternado por el debate político, consideremos que hay otra manera de preocuparse por el futuro de España: comienza el mundial. Eso sí, cuando nos eliminen en cuartos, el PP acusará al PSOE, el PSOE dirá que con el PP también nos eliminaban, el PP dirá que no es lo mismo, el PSOE dirá que...

El dia después 18.06.2007

HAY UN MOMENTO EN LA VIDA de un político en el que se necesita una pasta especial. Ese momento tiene hora exacta: las ocho y un minuto de una jornada electoral. Sea cual sea el resultado, hay que argumentar para pronunciar la frase mágica: "Yo tenía razón y las urnas lo han confirmado". Son veinte o treinta segundos, frases para una cámara de televisión. Parece poco, pero en algún caso hay que sudar la gota gorda. Ahí se ve la talla de un dirigente. Si se te ve el cartón, es que eres mal político. Tanto es así, que la mayoría de los políticos ensaya durante días, para resultar convincentes en el momento de darse la razón a sí mismos. Hemos tenido acceso a las grabaciones de esos ensayos. Los socialistas catalanes llevan días practicando la misma frase: "Los grandes derrotados han sido los dos partidos que más han enredado durante los dos últimos años". Ya se ve que, incluso después del referéndum, los socialistas seguirán más preocupados de quién pierde que de quién gana. "Ha ganado la Cataluña de la sensatez. Zapatero y yo formamos un tándem invencible", tiene previsto proclamar Artur Mas, líder de CiU, metido de lleno en su campaña presidencial. En las grabaciones se oye de fondo a Duran i Lleida: "¿Y yo, y yo?". Esa es otra. En el apacible estanque catalán comienzan los navajazos: Mas contra Duran, Montilla contra Maragall, Carod contra Puigcercós, Piqué contra Vidal Quadras... Por razones desconocidas, a esta especie de "todos contra todos" se le llama oasis catalán. Si en lugar de oasis fuera una selva, los políticos catalanes andarían a mordiscos. Carod Rovira y Puigcercós se jugarán a cara o cruz quién sale a dar la cara. "Con un euro danés. Sólo faltaría que tomáramos nuestras decisiones con algún símbolo español". También tienen su frase preparada: "Sumando los noes, la abstención, y los que han votado 'sí' pensando 'no', este resultado es una gran victoria para Esquerra Republicana, que se prepara para dar el salto y gobernar al pueblo catalán". Puede ser, puede ser. La política es muy rara. A lo mejor se refieren a gobernar 'un' pueblo catalán. Muy esperada será esta noche la comparecencia de Acebes, para que irrumpa con su habitual sutileza: "ETA ha ganado este referéndum". Da igual el resultado, porque tanto el 'sí' como el 'no' lo piden cómplices de ETA, según Acebes. Ya veremos si sale Acebes. A Piqué, desde luego, le vendría de perlas, pero desde la sede central del PP se transmiten otras instrucciones: "Venga, Piqué, a comerse el marronetti, que eres nuestro líder" le dicen. A lo lejos se oyen risas. Piqué viene practicando su frase: "Quiero transmitir dos mensajes: uno: que en Cataluña hay que recuperar la democracia, porque estamos asfixiados por un nacionalismo que impide que los demás nos expresemos. Dos: que si los nacionalistas tuvieran a bien gobernar con nosotros, cuán felices nos harían". En fin, que la vida te da sorpresas, y seguro que los políticos tienen planes B. En realidad, el plan B es bastante sencillo: se telefonean a las ocho y medio minuto, y se intercambian las frases. "Han sido derrotados los...". "Esto es una gran victoria para...".

Hagan juego 25.06.2006

CON EL PP Y EL CATALANISMO sucede lo que dijo Séneca: "Se juntaron el hambre y las ganas de comer". (También Séneca tenía momentos vulgares). El PP cree que en Cataluña ya no le puede ir peor, e intenta sacar votos anticatalanistas en el conjunto de España. El resto de partidos catalanes creen que atacar al PP es electoralmente rentable en Cataluña. Es un juego que beneficia a todos, lo que induce a pensar que no se va a detener. Quizá deteriora una miajilla la convivencia, pero eso no parece preocupar a casi nadie. Recordarán sin duda el episodio sobre las selecciones nacionales deportivas para Cataluña. "Cataluña jugará contra España y nos lo pasaremos bomba", dijo Maragall. También planteaba Maragall que se buscara un nombre para la selección española, ya que, sin Cataluña, no podría llamarse España. Restospaña era una posibilidad. O Los Improbables, en homenaje a otra frase brillante de Maragall: "En España hay tres naciones seguras y una probable". ¡Tanta sensibilidad que muestran los políticos catalanes para declararse nacionalmente ofendidos, y al parecer nadie repara en las nacionalofensas que se hacen a los demás! Será que nadie entiende peor a un nacionalista que otro nacionalista. En estos días, las calles de Barcelona se vacían cuando juega la selección española. Y cuando marcan gol, se oyen cohetes. Eso no quiere decir que no haya partidarios de las selecciones catalanas. Los hay. Pero tampoco es fácil adivinar un clamor. Sobre el rechazo que siente el PP entre la población catalana, podría hacerse un experimento. Elegir una autonomía, cualquiera de España, y decir sobre ella lo que dicen de Cataluña los dirigentes del PP: que hay un régimen nacional-socialista, que sus políticos están dirigidos por ETA, etcétera. Paralelamente, desde la radio que apoya al PP, que casualmente es propiedad de los obispos, con quienes los dirigentes del PP salen de mani algunos domingos, podrían poner a un locutor a repetir que esa autonomía (la que quieran, escojan una) es una charca pútrida, que merece el boicot a sus productos, y día tras día vociferar desmesuras con unos gritos que doblan los micrófonos. Hágase eso durante años. ¡Durante años! A continuación, persónense los dirigentes del PP en esa autonomía a pedir el voto en los mercados. Siguiendo con esta receta para deteriorar la convivencia, es importante que, ante cualquier incidente o eventual agresión de algún exaltado, el resto de dirigentes políticos se encoja de hombros, o diga: "Se lo tienen ganado". El siguiente paso sería el chiste de Gila: "Vi a cuatro que le estaban pegando a uno, y yo pensaba: ¿me meto o no me meto? Al final me metí y entre los cinco le pegamos una paliza...". Sólo es un chiste. No ha habido palizas. Sí pequeños incidentes, algunas agresiones al grupo Ciudadanos de Cataluña. Y se ha dicho: "Los agresores son una minoría". Los agresores siempre son una minoría. El problema no es cuántos agreden, sino a cuántos les da igual, o cuántos creen que se lo tenían ganado. Seguramente, en Cataluña hay todavía colchón de tolerancia para aguantar esta carrera de irresponsabilidades. La gente, en general, es bastante sensata; pero si alguien pudiera parar este juego estúpido, ¡tantos lo agradeceríamos tanto!

La ley no es para mí 02.07.2006

ME ENTRETENGO VIENDO, cerca de casa, en una plaza dura, cómo unos chavales juegan al fútbol alrededor de un cartel con la leyenda: prohibido jugar a la pelota. La práctica es doblemente educativa para los chavales: a las virtudes del deporte se suma la iniciación en el principio hispano-español, quizá mediterráneo, de que la ley es orientativa. Estoy haciendo tiempo para ir al hospital. Una cura menor: iba en bici por la acera y se me echaron encima dos señoras. (Peor es cuando vas por el carril bici: se te echan encima las motos). Mi plan era colarme en el metro, pero al final cojo el coche. Lo tengo en una plaza de parking fantasma. No está declarada. Es un sótano. Con la tontería de haberme entretenido medio llego tarde, y aparco en doble fila. Es un momentito, pero para ganar tiempo me salto la cola de información. Cartel: se ruega no usar el móvil. Bastantes personas opinan que el ruego se circunscribe al área que ocupa el cartel. También hay quien piensa que, si no ves, no cuenta. Basta hablar de espaldas al cartel. Me uno a estos últimos, porque tengo gestiones urgentes que hacer. La grúa se ha llevado el coche. Siempre pagamos los mismos. Robo un periódico aprovechando un descuido del quiosquero y paro un taxi. No lleva cinturones traseros. Precisamente habla el periódico del endurecimiento de las sanciones a los conductores. Lo comento con el taxista, que fuma mientras me lleva a 150 kilómetros por hora por una vía de circunvalación, donde el límite está en 90. La conversación se interrumpe porque le telefonean, y atiende el móvil, sin más sobresalto que un volantazo para cambiar de carril y reducir a 60 en cinco segundos. Quién dijo miedo. El taxista se coloca el móvil entre la oreja y la clavícula, y busca en la guantera un cuaderno y un boli para anotar un servicio. La llamada es de un cliente que desea que le recojan a las cinco de la madrugada. El taxista toma nota de la dirección, apoyando el cuaderno en la rodilla derecha, para lo que ha tenido que levantar el pedal del freno. Sólo le falta sacar un trombón y tocar de oído La del manojo de rosas. Si llegamos vivos le pido un autógrafo. Nos saltamos dos ceda el paso, arrollamos un par de pasos de peatones, y llegamos al destino: la sede de un notario. Tengo que comprar un piso, mitad en blanco, mitad en negro. Será cosa rápida. El notario ya está al corriente, y se levantará cuando llegue el momento. Lógicamente estoy nervioso. Quieras que no, el piso nuevo traerá gastos. Lo primero, una reforma, que pagaré sin IVA. Ya tengo localizado al reformista. Un tío sin título que hace de arquitecto, y que dice que no hace falta pedir licencia de obras. Tiene contratados a dos o tres sin papeles que le hacen el trabajo duro, y apenas pide comisión. Para limpiar el piso ya he pedido a un amigo que me preste a la chica que tiene sin asegurar, y en dos meses calculo entrar en mi nueva casa, con la satisfacción de ser un ciudadano honrado en un país civilizado.

Se busca caricatura 09.07.2006

YA VA PARA SEIS AÑOS que se instaló José Luis Rodríguez Zapatero en la escena pública nacional, y aún no tenemos una caricatura fiable de su personaje. Esto es un fracaso de todos los que nos dedicamos al humor, nos pongamos como nos pongamos, y no se vislumbra que esta situación pintoresca (el gobernante sin caricatura, como un emperador sin retrato) pueda solucionarse a corto plazo. Bambi estuvo bien, pero nadie puede creer en Bambi con tantas muescas en el revólver: Maragall, Bono, Carod-Rovira... Sosomán murió cuando nació ZP. Era un retrato de alguien formalito y aburrido, y la marca ZP le dio informalidad. Después, las tablas le han dado desparpajo: ha perdido los brazos de madera, y un vestuario adecuado ha reducido su aire patoso. Bambi y Sosomán. Punto. Hay buenos chistes sobre Zapatero, porque hay buenísimos humoristas gráficos, pero son chistes sobre la noticia, no sobre el personaje. Alguien podrá aducir que todos los humoristas políticos son (o somos) vagamente progres y vendidos al PSOE y tal. Muy bien. Será eso. Pero sí había personaje con Felipe González, alguien capaz de argumentar que la nieve es negra, partiendo de la ausencia de negritud hasta llegar a la positiva negritud por ausencia, negra por consiguiente. La caricatura de Aznar era universal, entre progres, fachas y etcéteras: Aznar siempre está fingiendo ser más de lo que es. Más alto, más importante, más recto, más austero, más víctima del terrorismo, más español, más todo. Es don Masquenadie. Ahí le tenemos ahora, amenazando con un regreso en el papel de Amo de la Tierra, nada menos, como consejero de su amigo Murdoch. Todo en Aznar es siempre exagerado. ¿Qué hacer con Zapatero? Puede ser Talanteman, un superhéroe que todo lo resuelve con diálogo. Sólo le teme a la krispanita. Puede ser. Para que esa caricatura fuera eficaz, tendrían que empezar a salirle mal las cosas. Él cree que con su sonrisa es invulnerable, pero en realidad le muelen a palos. Correcto. Pero si las cosas le van saliendo más o menos bien, en lugar de ridiculizarle se le ensalza. ¡Sólo necesita una sonrisa para gobernar! Menuda caricatura. Los hipercríticos con ZP dicen: es vacío, inconsistente, no dice nada, sólo es amable y bien educado... Le acusan de no ser importante, y esto es un problema muy serio para un humorista. La risa rebaja a quien ejerce el poder y le coloca al nivel de los demás, pero a ver qué hacemos con alguien como Zapatero, que deliberadamente se pone al nivel de cualquiera. Si hoy (Dios no lo quiera), el Papa sufre una alergia y enlaza siete estornudos después de decir: "Y el mensaje de Cristo es... ¡atchís!", nos reiremos, al ver que, pese a toda la pompa, el Papa es tan humano como cualquiera. ¿Pero qué hacer ante alguien que anuncia el inicio de conversaciones con ETA sin leer? ¡Sin leer! Pasaba por allí. ¿Se puede saber qué es esto? No va a tener una ocasión más solemne en su mandato y va con las manos en los bolsillos. Señor presidente: si sigue gobernando como quien va a comprar el pan a las once de la mañana, no espere que nadie le saque una caricatura decente.

Por puntos 16.07.2006

EL CARNÉ DE CONDUCIR POR PUNTOS se ha implantado sin que exista la informatización adecuada. Como no hay dinero para ordenadores, a los guardias de tráfico se les ha dado una grabadora para que vayan registrando las multas y las sanciones, como en Eurovisión: "Conductor Fernando Gutiérrez, tri points, trua puant. Conductora Almudena Pérez, uan point, un puant. Conductor Francisco Hernando... ¡ten points, dix puants!". Esto abrirá un mundo de posibilidades en la relación conductor-guardia civil, porque se empieza hablando en francés y no se sabe dónde se acaba, y es bueno que en España, país de tradición autoritaria, se tiendan puentes en la relación de los ciudadanos con las autoridades. No siempre es fácil. Tampoco para las autoridades. La cercanía es un arte. La vicepresidenta María Teresa Fernandez de la Vega, en las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros, parece que esté regañando a alguien. Si quitan ustedes el volumen al televisor, comprobarán que en la expresión de la vicepresidenta encaja a la perfección una regañina imaginaria: "Buenas tardes. El periodista de La Vanguardia ha llegado tarde. Tres días sin postre. También estoy muy disgustada con el corresponsal de El Faro de Vigo, a quien le encargué dos kilos de berberechos y aún estoy esperando. Esto no lo puede tolerar ni éste ni ningún Gobierno". No quieran imaginar la impresión que transmitiría De la Vega como guardia civil de tráfico. No pasa de 120 ni san Pitopato. Si tiene ratos tontos en este verano, le recomiendo este juego: desconecte el volumen del televisor e imagine qué podrían estar diciendo nuestros líderes mundiales. Bush sonríe y transmite felicidad. Habla con frases cortas y pausas largas. Casi siempre utiliza el mismo ritmo de pronunciación. La próxima vez que aparezca en su televisor, intente encajar en Bush un texto como éste: "Hola. Me he comido un sugus. Estaba realmente bueno. Era de fresa. Soy feliz. Tengo una vaca lechera. Gracias". Seguro que encaja. Un personaje hoy en decadencia, pero muy expresivo, es Carod-Rovira, que suele mantener ante las cámaras la actitud de un mártir: "Me duele la barriga y no es culpa mía". José Montilla es un personaje curioso. Cuando sonríe, le desaparecen los ojos. Transmite así la impresión de ser unigestual: o sonríe o mira. Las dos cosas a la vez no le salen. Podría pensarse para él un ejercicio ante el espejo, a lo Hommer Simpson: "Sonrío. Miro. Sonrío. Miro. Sonrío. Miro". Imaginarse lo que está diciendo Mariano Rajoy no es difícil, porque siempre dice lo mismo. Construya usted una frase con las expresiones "colosal", "gente normal" y "tremendo" y tendrá a Rajoy. Con Zapatero, depende. Cuando atraviesa una barrera de periodistas y cámaras de televisión, con sonrisa clara y los ojos muy abiertos, podría parecer que se ha fumado algo: "Voy bien, voy bien, sí, ja ja, sí, gracias, voy bien, menudo globete, ja ja". Otros personajes son más planos y previsibles: Acebes, o incluso Aznar, que ya responde un poco al modelo clásico guardia civil. En su momento implantó el carné de español por puntos. Le había retirado la licencia a más de media España. Y porque no le dejaron más.

Noticias de verano 23.07.2006

VENGA, VA, UN CONCURSO. Aprovechando que estamos con la ola de calor, fenómeno conocido hasta hace poco como verano, y ya que andamos todos medio distraídos, hagamos un juego. Aunque no lo parezca, entre las siguientes noticias hay alguna auténtica. Adivine cuáles. 1. El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, alertó hoy de que el contenido de la nueva asignatura Educación para la Ciudadanía en el marco de la LOE sitúa a ésta "al borde de la constitucionalidad" y podría "ir más allá de la información positiva del sistema jurídico español". 2. La presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, presentó hoy en la catedral de Burgos la nueva lista de pecados veniales, que incluye trampas en el billar y tiqui tiqui, pero excluye dudar de la naturaleza divina del Espíritu Santo. "Si alguien muere sin entender lo de las tres personas no irá al infierno". 3. Mariano Rajoy anuncia "la hora de España". Rajoy estuvo en el campamento de verano de la FAES (auténtica). Dicho así, campamento de verano, parece que te llevan a jugar al fútbol y a practicar piragüismo, pero no. El campamento de verano de FAES es un sitio donde sientan a Rajoy para que repita lo de todo el año, sólo que con cara de congestión, por el calor y por Aznar, que está al lado pisándole un pie por si se sale del guión. En resumen: Rajoy cree que España le reclama, y dice que él también siente algo. 4. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantiene en secreto algunas ideas sobre la nueva crisis de Oriente Próximo. "No es que no tenga nada que decir. Es que no quiero que me copien". Fuentes de la Moncloa confirmaron: "Si hay que hablar, se habla. Pero hablar pa ná...". 5. Eduardo Zaplana presenta la teoría de la pre-encarnación, según la cual Rubalcaba fue el responsable del golpe de Estado de 1936. "A ver si ahora sigue el PSOE condenándolo con tanta memoria histórica y tanta mandanga", dijo Zaplana, en el acto de presentación del libro: Del 18-J al 11M. Historia de un alomojó. Por otra parte, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja declaró: "A Franco le pasó lo que a Zidane: te pinchan y al final estallas". "Eso no lo justifica ni lo disculpa, quede claro", añadió el político. 6. El nuevo candidato socialista a la Presidencia de la Generalitat, José Montilla, adopta como símbolo de campaña un hula-hop. Es una broma para aludir al esfuerzo de cintura que tendrá que hacer el electorado socialista. Después de años de discurso identitario, ahora corresponde criticar el discurso identitario. Lo malo es que Montilla, también conocido como míster Mármol lleva semanas practicando, y no hay manera: se pasa el hula-hop por la cabeza y cae a plomo hasta el suelo. "¡Pero saque la cadera!", le gritan los asesores, desesperados. Montilla ya saca la cadera, ya, pero ahí se queda, clavado, con la cadera a un lado. Ahora le matricularán en un cursillo de pisar con garbo. "La cosa está chunga", ha admitido el jefe de campaña.

Manual de autoayuda 30.07.2006

NO DISCUTO QUE ASUNTOS de alta política que protagonizan el año precisen pericia, ciencia y sabiduría, pero vas a compararlos con el desafío que tienen por delante, desde hoy y hasta el 31 de agosto, millones de españoles y españolas: hordas de niños pequeños, armados de expresión angelical y pensamiento mágico, se infiltran en las vidas adultas a tiempo completo durante las vacaciones. Su objetivo: mandar, mandar y mandar. Aquellos que tenemos entre treinta y cincuenta años ya obedecimos a nuestros padres. ¿Vamos a obedecer también a nuestros hijos de tres a cinco años? ¡No! Grite bien fuerte: ¡¡No!! (Consejo: antes de partir de vacaciones escríbase en un papel: el niño es un cabrón. En serio. Ahora le parece muy fuerte. Seguro que hacia el 15 de agosto rectifica y escribe: "No es un cabrón, ¡es un hijoputa!".) Ejemplo práctico. 31 de julio. Primer día de vacaciones. Restaurante playero. Un padre o una madre se encuentran ante el desafío de conseguir que su hija/a se coma: a) un plato de arroz b) un filete de lomo c) un yogur. Primera lección: sepa que no estamos tratando sobre alimentación, sino sobre poder. Quién decide qué se come cuándo. Eso es todo. Política en estado puro. Recuérdelo. Es el primer día y nos la estamos jugando. Hoy se establecen las reglas. No tenga piedad. O usted o el niño. Arroz, lomo y yogur. Repítaselo. Como un mantra: arroz, lomo y yogur. Ya en la fase previa llegará el tanteo: -Siéntate a la mesa. -Un momento. -No hay momentos. -Quiero un chupa-chups. ¡Punto clave! Para entendernos con un ejemplo sencillo: usted es el Gobierno y el niño es ETA. Hablemos claro: si antes de sentarse a la mesa le arranca un chupa-chups, ¿qué puede ofrecerle después? Lo cierto es que una vez sentado a la mesa, aunque sea con la promesa de un posible chupachups (y con la eventual protesta de su cónyuge: "Para qué le prometes nada, portarse bien es su obligación", etcétera), usted ya va ganando la partida. ¡Naturalmente! La mesa es su terreno, de usted. El niño se defiende mejor dando por saco por todo el restaurante. Sentarle a la mesa es la primera victoria. La negociación es difícil. Naturalmente. Prepárese para todo tipo de añagazas. La comida tiene colores o el arroz me ha dicho que no me lo coma y se pondrá triste. Se las saben todas. Hágase un programa de mínimos. Un objetivo realista: mitad de arroz, todo el filete, todo el yogur, y el chupa-chups vale por dos días, se entrega mañana. Cosas así. Si tiene que recurrir a la fuerza, que sea algo proporcionado (por favor). Atento a los cambios de reglas. Buscará desconcertarle: el yogur tiene hueso. Y dile que no. Al niño, que el yogur sea invertebrado le trae al fresco. El yogur tiene hueso y ya puedes cantar misa en suajili. Es difícil. Pero no es imposible. Cualquier padre o madre acaba el mes de agosto con un máster en negociación. Cuánto ganaría el planeta si tres o cuatro grandes estadistas hicieran un mes de vacaciones. Sólo por lo que ganaríamos perdiéndoles de vista ese mes, merecería la pena.

Vuelve el circo 03.09.2006

YA ESTÁ AQUÍ la alegre tropa que tanto nos alegra en invierno, el circo con todas las pistas abiertas. Con Mariano Rajoy, el Increíble Hombre Menguante. ¿Será capaz de reducir aún más su personaje? ¡La respuesta la tienen los divertidos siameses, Acebes y Zaplana, que regresan dispuestos a hacer las delicias de niños y niñas! En realidad, Acebes ha permanecido de guardia durante el mes de agosto, y su voz resonaba como un eco en las calles de España. Un televisor con el volumen alto, una ventana abierta... ¡y ahí salta Acebes!: "Zapatero es culpable, Zapatero es responsable, Zapatero miente, Zapatero tal, Zapatero cual". Según Acebes, Zapatero lo mismo te incendia Galicia que te trae cayucos o te rompe España en un par de tardes a medias con ETA. Le considera un supermán. "Zapatero me hace esto, Zapatero me hace lo otro...". Si tanto le gusta Zapatero, que se case con él. Qué pesadilla para Acebes, despertarse sudoroso y sobresaltar a su siamés Zaplana con un grito: -¡He soñado que me casaba con él! -Alomojó te convienen unas vacaciones. -¡Eso nunca! ¡España me necesita! Al pie del cañón hasta que Zalamero muerda el polvo. -¿Zalamero? -He dicho Zapatero. - Has dicho Zalamero. -¡No conseguiréis volverme loco! -Ni loca. -Que te doy, ¿eh? No juegues con los valores. -Que no, que no. Si precisamente yo estoy en política por los valores. ¿Qué circo no tiene domador? ¡Ahí está ZP, el Presunto Domador de Fieras! ¿Conseguirá domar a los etarras o los etarras se comerán a ZP? "¡Que se lo coman, que se lo coman!", corean los divertidos siameses. Qué arte tienen. ¡Y Gaspar Llamazares, el Hombre Invisible! Y la ministra Cristina Narbona, que con sus poderes hipnóticos se autoconvence de lo que dice, no siendo del todo capaz de dar el paso de hipnotizar a alguien más. ¡El Gran Rubalcaba, adivino y mentalista! Rubalcaba se frota las manos, entorna los ojos y mira a derecha e izquierda como si estuviera a punto de adivinar algo. "Sospecho quién incendia Galicia, pero no lo puedo decir". Ningún problema, ministro. Para eso están los Gobiernos, para insinuar cosas. El circo, con sus buenos y sus malos, sus ellos y sus nosotros que nos permiten pelearnos todo el año. A falta de mujer barbuda, tenemos machote bigotudo, el Hombre en la Sombra, Aznar el Terrible, amigo del Gran Cerebro, George Bush. "¿Es idiota George Bush?", se preguntó una cadena de televisión de Estados Unidos. La Casa Blanca agradeció el programa. ¿Agradeció? "Por supuesto. Es la primera vez en mucho tiempo que alguien lo pone en duda", aclaró un portavoz. Ah, cuando se oigan aquí los primeros insultos sabremos que ha comenzado la temporada política.

Ni risa ni na 10.09.2006

POR MÁS TRADICIÓN QUE HAYA EN ESPAÑA de reírse de la guerra y reírse de la muerte, con los atentados de las Torres Gemelas ha habido un punto y aparte. Más aún después de los atentados del 11-M en Madrid. Fue tan brutal el impacto de la muerte que seguramente seguimos en un estado de choque que nos impide reír. Sí ha habido humor después del 11-S sobre la guerra de Irak, porque ya es un humor más tradicional: sobre los políticos, sobre las mentiras, sobre su esfuerzo por enmascarar la realidad con las palabras. Ése es un escenario más convencional: nos intentan convencer de que hay guerras humanitarias, o de que vamos a matar a alguien, pero por su bien. Eso nos ha dado risa de toda la vida. Pero lo otro, no. De lo otro aún no sabemos reírnos. No del terrorismo. También tendrá que ver, seguramente, el hecho de que en España, hasta anteayer, te ponían un coche bomba unos señores muy serios con capucha blanca y boina. Cuanto más tiempo pase de alto el fuego permanente, más ridículo les parecerá al trío del comunicado habitual ponerse el uniforme de dirigirse a la ciudadanía. Chándal negro, capucha blanca y boina. Qué pereza. "Queridos ciudadanos: esto se está poniendo regular, y queremos avisar que cualquier día matamos a alguien, que me estoy calentandooooo, me estoy calentando". Cuanto más tiempo pasen sin matar, más difícil les resultará explicarse a sí mismos que su manera de matar tiene más sentido que el disparatado absurdo de estrellar un avión contra una torre de oficinas. "No, no, qué va. Nosotros lo del avión no lo haríamos nunca. Ni trenes. Nosotros, coche bomba, que es más fino". Aunque no sea un proceso racional, aunque sólo sea por sentido del ridículo, les va a resultar difícil volver a matar. O no. Vaya usted a saber. Tampoco es fácil descifrar los códigos de quien se pone una capucha blanca y una boina. Ahora volvemos a la guerra. Las tropas españolas se desplazan al Líbano. Es una misión de paz, pero tras la expresión "misión de paz" se enmascara el riesgo. En España, siempre que salen nuestros soldados, parece que van de buen rollo. Por fortuna, tenemos a Mariano Rajoy para poner contra las cuerdas a Zapatero. "Y si es misión de paz, ¿por qué llevamos armas?". ¡Toma castaña! Ahí le ha pillado. A los Gobiernos les cuesta decir: vamos a una misión de paz en un escenario de guerra. En fin, según a qué Gobiernos. A George W. Bush no parece molestarle: "Somos un país en guerra", sostiene. Puede que sí, puede que sí. Una de las sorpresas de estos cinco años es que Bin Laden no es un personaje de chistes, ni apenas hay humor sobre Bin Laden. No aparecen en la tele actores disfrazados de Bin Laden, apenas hay comentarios cáusticos sobre Bin Laden. Tenemos tanto miedo que ni nos atrevemos a reírnos. Si es verdad que estamos en guerra, empezaremos a ganarla el día que nos atrevamos a burlarnos del enemigo. ¿Saben lo que creo que puede suceder a veces? Por eludir la risa hacia Bin Laden, a veces parece que no es enemigo.

Asuntos irreales 17.09.2006

GASPAR LLAMAZARES PROCLAMA: "No se puede legislar sobre inmigración a golpe de telediario". Será porque lo diga él. Hace años que en España se legisla a golpe de telediario. En inmigración y en muchas cosas. La mayoría de los inmigrantes entra en España a través de fronteras y aeropuertos, pero lo más llamativo son los que llegan en cayuco a las costas canarias. Es lo más llamativo porque las imágenes encierran una brutalidad sobrecogedora, pero también porque son de color negro, son más distintos a nosotros y se les ve más. Son más mediáticos. Son más incorporables a la escenificación del "drama de la inmigración", terminología que se usa ya en el debate político. Cada vez resulta más claro que los gobiernos deben enfocar su acción política en dos campos: uno, la realidad; otro, la imagen que proyectamos los medios. Estos dos campos, a veces coinciden y a veces no, y quizá fuera interesante que el Gobierno tuviera un Ministerio de Asuntos Irreales. Si hubiera una persona dedicada a coordinar la escenificación política para actuar en los medios de comunicación, los ministros podrían centrarse en la realidad. No es que sea una propuesta original. La verdad es que, más o menos, ya funcionan así los equipos políticos. Los cargos públicos más destacados son los "actores", a ellos les corresponde escenificar, y quienes trabajan son los secretarios de Estado, los subsecretarios, etcétera. Pero sería más claro, y más eficaz, si además de la vicepresidenta del Gobierno, hubiera una vicepresidencia para Dirección de Actores. (Desde aquí me propongo). Caldera, no salgas; Sevilla, no seas triste; Zapatero, sigue así, no digas nada; etcétera. Después ya habría gente operando en la realidad. Al Ministerio de Asuntos Irreales no sólo le correspondería gestionar los debates mediáticos: también se encargaría de la mayoría de los debates políticos (me lo pienso mejor: retiro mi candidatura; demasiado trabajo). Mariano Rajoy propone unas medidas sobre inmigración. El Gobierno acepta discutirlas y firmar un pacto. El PP lo rechaza porque llega tarde. Conclusión: el PP rechaza lo que propone. ¿Por qué no se crean dos grupos de trabajo en paralelo? Uno, que se ocupe de la realidad: qué hace falta hacer, qué medidas se toman, en qué estamos de acuerdo, en qué no, etcétera. El otro grupo se ocuparía de la escenificación: cómo se presenta el acuerdo ante la opinión pública, quién admite errores, quién admite que ha cambiado de posición, etcétera. Ya se sabe que la política es también escenificación. Lo que es más pesado de aguantar es que la política sea solamente escenificación. El modelo político-actor por excelencia era Ronald Reagan, y las risas europeas se oían al otro lado del Atlántico: Spitting Image caricaturizaba a Ronald Reagan de manera feroz. Cada mañana, al despertar, el mayordomo le servía el desayuno y añadía: "Su cerebrito, señor presidente". Le abría la cabeza y le colocaba un cerebro del tamaño de una canica. Veinticinco años después, los políticos europeos que no responden al patrón "actor" podrían contarse con las orejas de Van Gogh. Y tal vez sobrara.

Las cosas normales 24.09.2006

ESPAÑA HA ESTADO en la cumbre de países no alineados, pero sólo un poquito, de tapadillo y rogando que nadie se diera cuenta. A veces hacemos estas cosas en nuestra política exterior. No se sabe cómo debió ser el encargo del Presidente del Gobierno al ministro de Asuntos Exteriores: "Moratinos, misión urgente. Vámonos a Cuba sin que se note". Esto ha provocado la crítica de Mariano Rajoy. Al líder del PP le parece que España debe estar "con los países normales". Mariano Rajoy quizá no se da cuenta, pero cuando dice que España debe estar con los países normales es para echarse a temblar, porque lo normal, en el planeta Tierra, es ser un país pobre, morirse de hambre o de malaria y, encima, no tener donde caerse muerto. A Mariano Rajoy quizá le parezca que los países normales son EE UU, Gran Bretaña, Japón, Francia o Canadá. Pero esos no son países normales. Esos son los países más ricos, que no es lo mismo. Si Mariano Rajoy contara los países del planeta y pusiera a un lado los ricos y a otro lado los pobres, se daría cuenta de que lo normal es ser pobre. Nos pongamos como nos pongamos. Lo normal es ser pobre y morirse de hambre. Lo que no es normal es morirse de sobrepeso, que es lo que pasa en el mundo rico. Con todo, Mariano Rajoy utiliza el termino "normal" para muchas cosas. Todos los días habla de "la gente normal". "Somos el partido de la gente normal". "Lo que hace Zapatero no es normal". "Las personas normales no están de acuerdo con Zapatero". "Hay que hacer políticas para la gente normal". Con toda probabilidad es una estrategia de comunicación. Alguien sugiere a Rajoy que sitúe la expresión "normal" junto a las siglas PP, para colocar la expresión "radical" junto a las siglas PSOE o junto al nombre de Zapatero. Tal vez sea eficaz, pero calificar a las personas, a los países, a las opciones sexuales o a las ideas de "normales" sugiere que hay ideas, países y opciones sexuales "anormales". Como es seguro que esa no es la intención de Rajoy, habrá que confiar en que cualquier día de éstos, alomojó, dejará de emplear la expresión "normal". Después tenemos otra consideración: alguna vez he hecho el ejercicio de salir a la calle en hora punta, en el centro de Barcelona o de Madrid, y contar el tiempo que pasa antes de que me cruce con alguien con el aspecto de Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y Mariano Rajoy. A veces quince minutos, a veces media hora, a veces solo los ves en los escaparates. A veces uno se engaña a sí mismo, y le parece que lo que le rodea es lo normal. No, hijo, no. En algún momento hay que desengañarse: el patrón de la humanidad no es uno mismo, y los demas son ejemplares defectuosos de ser humano. No es así. No hay gente normal y gente anormal, ni ideas normales e ideas anormales, paranormales o subnormales. Hay ideas distintas y personas distintas. Lo mayoritario no es lo normal. Es lo mayoritario. Una vez uno asume eso, tiene muchos números para ser, no sólo una persona tolerante, sino incluso, un demócrata. Ánimo.

La vida en círculo

01.10.2006

EINSTEIN DIRÁ LO QUE QUIERA, pero el tiempo es circular. Infinito, puede que sí, pero porque da vueltas alrededor de un punto, que por cierto bien pudiera ser el Centro que busca el Partido Popular desde hace quince o veinte años. ¡Otra vez busca el Centro! Lo dicen los jóvenes de Nuevas Generaciones: "Tenemos que buscar el Centro". Cuesta más encontrar el Centro que el Santo Grial. Alfonso Guerra hizo un chiste hace tiempo: "El PP lleva años caminando hacia el Centro. ¡De dónde vendría!". Buen chiste, sin duda, pero injusto: el PP no encuentra el Centro porque lleva años caminando... en círculo. Están dando vueltas, como en una rotonda, porque el tiempo es circular. ¿Quieren más pruebas? Se acerca una campaña electoral catalana y reaparece la polémica sobre las selecciones deportivas nacionales.

Hay un anuncio que promociona un partido de fútbol entre las selecciones de Catalunya y Euskadi, que se jugará el día 8 de octubre. En este anuncio se ve a unos niños que se disponen a jugar un partido, pero... ¡un niño con la camiseta roja le dice a un niño con la camiseta de la selección catalana que así vestido no puede jugar! ¿Se arredra el niño de camiseta catalana? No. El niño de la selección catalana se quita la camiseta. ¿Qué hacen los demás? Todos los niños se quitan la camiseta, solidarios, y se disponen a jugar con el torso desnudo, como en Ben-Hur. Conclusión: si te agobia la política, quédate en pelotas.

Este anuncio muestra una visión de las cosas muy propia de círculo político. Como si los niños reales, en la calle, pelearan por la camiseta. Jamás se ha visto a un niño real pelearse por una camiseta para jugar al fútbol. Pero ésta debe de ser la visión que tienen los dirigentes de la realidad: creen que hay niños preocupados por asuntos políticos. Prueba de que el anuncio es irreal es que no aparece tras los niños ninguna madre con el bote de Nivea protección 70 para evitar quemaduras del sol.

Otra cosa sería hacer el anuncio de la siguiente manera: un grupo de políticos se dispone a jugar al fútbol, cada uno con una camiseta, y a la pelota no le hacen ningún caso. Todo el rato discuten sobre las camisetas. En las gradas, unos niños se aburren y se van a ver el baloncesto.

Que vayan haciendo bobadas los nacionalistas, que llegará el día en que tengan que pedir perdón a Aznar, como los musulmanes. ¡Pues no van los moros y le invaden España a Aznar! Gente más frescales. Corría el año 711, y estaba Aznar jugando al dominó en Quintanilla de Onésimo cuando aparece un moro y lo invade todo. Y venga a pasar siglos. Y el tío sin pedir perdón. Aznar, que es de buena pasta, ha ido aguantando, aguantando, pero al final ha reventado. Natural.

Mensaje final: doña Leticia está embarazada y casi antes de que el Predictor diga "sí" ya hay debate sobre la reforma constitucional, por si es varón. ¿No podemos esperar a la primera ecografía? Por cierto, este debate, ¿no lo tuvimos hace unos meses? Una de dos: o el tiempo es circular, o el mundo es una noria, y nosotros, burros.

El día de la pobreza 08.10.2006

MENUDO CARÁCTER TIENE Manuel Marín. Al presidente del Congreso le entran unos encapuchados en las Cortes para rodar un vídeo publicitario y se molesta. Un poquito de cintura, hombre. El vídeo era para llamar la atención sobre el día mundial de lucha contra la pobreza, y la primera reacción que tenemos todos es la de pensar: cómo somos, en lugar de hablar del día de la pobreza, hablamos del vídeo. Es verdad, pero también es curioso que nuestro objetivo de máximos sea hablar de la pobreza en el mundo durante un solo día. Mecachis la mar salada. Cómo somos los occidentales con posibles. ¡Cómo somos! Para hablar de la pobreza hacemos un vídeo semiclandestino, y nos parece que dedicar un solo día a la pobreza es la bomba. Hace unos años se impulsó el Quinteto contra el Hambre. España, Francia, Chile, Brasil y la ONU. Lo impulsó José Luis Rodríguez Zapatero, y se presentaba como una alternativa al Trío de las Azores. (Todo el rato estamos haciendo alternativas al Trío de las Azores). Hubo una puesta en escena importante, pero el grupo desapareció del mapa informativo en un instante. Podrían haber buscado un nombre más ingenioso: Los Cinco Jinetes de La Poca Leche. Es la forma de estar en los medios: lo pintoresco. De ahí que Ángel Acebes esté todo el día. Lógico. En cualquier país del mundo, un señor que hubiera sido ministro del Interior en el momento del mayor atentado terrorista y que siguiera encabezando un partido político que exige explicaciones al Gobierno que le sustituyó, sería la atracción de feria. Más aún teniendo en cuenta que en torno a los atentados del 11-M, Acebes tiene que demostrar varias cosas contradictorias a la vez: 1. Que fue ETA. 2. Que fue Al Qaeda, aunque a él le dijeron que era ETA para engañarle. 3. Que están engañando a todos para ocultar que en realidad fue ETA. 4. Que él lo hizo fenomenal. A todo esto, también hemos llegado a considerar lógico que se olviden los casi doscientos muertos de este atentado, porque lo importante es el futuro político de dos o tres dirigentes del PP. Precisamente los que más gritan pidiendo respeto a las víctimas del terrorismo. Oiga, como estamos en este momento en el que lo lógico es esto, pues no lo discutamos. Es lo lógico y ya está. Más cosas lógicas: aparecen escándalos urbanísticos en pareja. Se descubre uno en Madrid que afecta al PP, aparece otro en la Comunidad Valenciana que afecta al PSOE. Diríase que cuando un partido se ve en apuros porque le han pillado en un escándalo, no tiene más que buscar en el archivo para sacarle los colores al partido contrario y dejar la cosa en empate. Suerte que la gente estamos hechos a todo, pero con esta tranquilidad que muestran los partidos políticos para decirnos: "No hagan caso, todos somos iguales"... Algún día nos haremos daño.

La bomba falsa 15.10.2006

DE GOLPE Y PORRAZO, va un tío pequeñajo en la otra punta del planeta y prueba una bomba atómica. No tendría otra cosa que hacer la criatura. ¿Qué hago esta noche? ¿Me veo una peli o tiro una bomba atómica? En Corea del Norte hay un dictador de cuento que se pone alzas y se carda la melena para parecer más alto. Los medios hemos destacado mucho que es bajito. Seguramente hemos querido insinuar que tira bombas atómicas para compensar. El caso es que el coreano bajito ya llevaba unos años amenazando con probar su bomba atómica. Como un cupletista: "Tengo una bom, tengo una bom, tengo una bom-ba". Quería tirarla y al final la ha probado. Se ve que le podían las ganas, pero qué tío más tonto, ¿no ve que si hace la prueba se queda sin bomba? Ahora tendrá que fabricar otra, con el gasto que debe llevar eso. Lo mejor de todo es que estas pruebas se hacen en el fondo del mar, y así no hay manera de comprobar si mata bien, con lo que te arriesgas a un ridículo importante. Tiras un bombón al fondo del mar para probar y piensas: de acuerdo, ha explotado, todo en orden. Después, lo tiras a personas, no matas a nadie y quedas en ridículo. Otra cosa: ¡Encima resulta que alomojó ni siquiera es nuclear! Ahora se sospecha que la bomba pudo ser falsa. Que el coreano alardea de bomba atómica, pero en realidad tiene dinamita. Chusco, chusco. Eso es como si eres socialista de Madrid y ves pasar un misil. ¡Ya está Zapatero enviando candidato! Les sucedió con Trinidad Jiménez. Ahora, con José Bono. ¡Con lo bien que se ha llevado siempre Bono con la Federación Socialista Madrileña! Zapatero ha andado algo corto de reflejos, porque el cargo de alcalde de Madrid le viene que ni pintado a Luis Aragonés. ¡Eso sí que sería un golpe de efecto! Estas cosas de mandar señalando con el dedo ya las hacía José María Aznar, y era cesarismo. A Zapatero, que está en primero de cesarismo, le está creciendo el dedo de una forma considerable. Como siga así tendrá que caminar con un complemento de apoyo con ruedas para llevar el dedo. Ojo, presidente, que te empieza creciendo el dedo y acabas fascinado por tus órganos genitales. Esto es una cosa misteriosa que pasa a la gente que manda. Venga a mandar, venga a mandar, venga a mandar y acaban pensando: "¡Qué huevos tengo!"; es una relación secreta que hay entre dedo y genitales. Justo tenía que salir lo de Bono en vísperas de la campaña electoral catalana, cuando a los socialistas les conviene tener escondido a Bono. En la campaña catalana hay que esconder a Bono, y también acabarán teniendo que esconderse los del PP. Van a un mitin y, como en la última campaña, abucheos y agresiones. También se han tenido que esconder los ministros de Vivienda europeos, que iban a reunirse en Barcelona este sábado y lo han dejado para mejor ocasión por temor a incidentes callejeros. No deja de ser significativo que tantas cosas tengan que esconderse en Catalunya, tradicionalmente considerado paraíso de la tolerancia. Alguien tendría que darle un par de vueltas al asunto.

Guía rápida 22.10.2006

CÓMO SON LOS POLÍTICOS CATALANES, cómo son, que tras una legislatura tan tensa y tan crispada y tan dura, todas las puertas están abiertas. Es verdad que hay un acuerdo general en que con el PP no quiere pactar nadie. Si fuera posible gobernar contra alguien, tendríamos el Gobierno más estable del mundo. Entre el resto del espectro político es posible cualquier combinación. Cómo será tambien la política catalana, que en la campaña sólo se habla de quién pactará con quién. Hombre, eso está bien, pero antes se disimulaba un poco y se hablaba de para qué pactar. En cualquier caso, para quien no conozca las tripas de la política catalana, ahí va una guía rápida de los candidatos: - José Montilla, candidato socialista. Míster Mármol, así conocido por su capacidad para mover todo su cuerpo como un solo bloque. ¿Eso indica inflexibilidad o indica firmeza? Eso ya va según gustos. Personaje cinematográfico al que se le puede asociar: Frankenstein. Por sus movimientos un poco pesados y porque su candidatura es una creación del profesor Zapatero, en una operación política de laboratorio. - Artur Mas, candidato de CiU, y segunda opción (quizá la primera) de ZP. Es el candidato más versátil, en el sentido de que puede uno imaginárselo pactando con cualquiera. ¡Si hasta tiene que ir al notario para que le crean! Personaje de ficcion: J. R., el maligno de Dallas, siempre tramando, siempre urdiendo, en qué direccion no importa, lo importante es urdir. Otras utilidades: como muñequito para colgar en el parabrisas del coche, y que con el traqueteo se mueva el flequillo. - Josep Lluís Carod Rovira: una de las personas que más en serio se toma a sí mismo del mundo. En los carteles electorales aparece afeitándose, en señal de cercania. "Somos humanos como tú", se dice en el lema. Eso es apelar al consenso y lo demás tonterías. Eso es buscar el denominador común: la humanidad. La intención de la campaña es mostrar que cualquiera puede equivocarse. Es el reconocimiento de un error, y eso siempre está bien en un político. Personaje de ficción: el Superagente 86. - Josep Piqué. El hombre en apuros. A Piqué parece que le persiga alguien. Mucha gente se pregunta: por qué seguirá en la política catalana, con lo mal que le tratan. Ay, criaturas, qué pregunta. Porque en la política española le tratan mucho peor. Sobre todo, los suyos. Personaje de ficción: casi cualquiera de Woody Allen, siempre angustiado, siempre a punto de que le descubran. También se le puede imaginar en la escena de Con la muerte en los talones, de Hitchcock, perseguido por una avioneta, tirándose al suelo, y levantándose, sacudiéndose el polvo y exclamando: "Mecachis, este Zaplana". - Joan Saura. Lidera el partido Iniciativa per Catalunya. En el conjunto de España resultaría llamativo que el partido más a la izquierda se llamara "Iniciativa por España". (En general, es llamativo que mucha gente de izquierda hable de Catalunya como si fuera una señora: Catalunya quiere, Catalunya aspira, Catalunya desea, Catalunya siente...). Personaje de ficción: Calimero, el pollito que iba con el cascarón a cuestas quejándose: "Oh, nadie me comprende".

Patapam 29.10.2006

ABRES EL PAÍS EL LUNES y... patapam: Islandia vuelve a matar ballenas por razones comerciales. Se acabó la moratoria. -La semana no puede empezar peor -dice una ballena a otra. -Con lo rico que está el bonito en escabeche, jodíos islandeses. Podían cazar gorriones. Las ballenas se encuentran ante un dilema complicado: cuando son pocas, las respetamos, y nadie las mata. Pero en cuanto son suficientes, las volvemos a matar. Es decir, que su única posibilidad de sobrevivir sin agobios es vivir sin reproducirse. Vivir sin sexo. ¿Eso es vida? Las ballenas piensan que no, se reproducen y... patapam, allá que vamos a matarlas. Un estrés. Esta relación entre sexo y muerte acabará desarrollando un espíritu melancólico en las ballenas, y no habrá quien pruebe su aceite. Nos quedarán ensaladas tristes. (Les quedarán a los islandeses. A los demás, con echarnos aceite de oliva, asunto resuelto. Pero éste es un problema menor. El problema gordo es el sexo de las ballenas). Por lógica, son animales que difícilmente pueden copular a escondidas. Sí hay ballenas que lo intentan. Dicen: vamos a un rincón, que no nos vean los islandeses. Pero estamos hablando de unas dimensiones que no son normales. Un pene de ballena... Uf. Podemos estar hablando de tres o cuatro metros. Muy difícil pasar desapercibido, muy difícil. Las ballenas se van al arrecife y dicen: venga, al tran tran, que no nos vean los islandeses, que no nos vean los islandeses. Pero qué va. Es más difícil esconder dos ballenas que una reunión de políticos catalanes. ¡Qué sentido adulterino de la política hay en Catalunya! (se habrán dado cuenta de que la ligazón es algo forzada; yo también lo veo). Se descubre que hubo una reunión entre Mas y Rajoy... y patapam. En seguida se sabe que hubo otra reunión entre Mas y Montilla. También en secreto. Pasión de catalanes. -¡Vámonos al arrecife, Mas! -No puedo, que estoy con Rajoy. Mucho estrés en la política catalana, también. Por lo demás, la semana nos deja una pregunta grave: ¿por qué llamamos urbanismo salvaje a urbanizar sin control? Lo propiamente salvaje es no urbanizar. Como Tarzán, que tenía una casita en la copa de un árbol, no 15.000 adosados y tres campos de golf. El urbanismo en España no es nada salvaje. Los salvajes son los urbanizadores, que ven un cacho de campo y... patapam. Dicen: "¡Andaua!". Te suben una urbanización. No es que se pasen siete pueblos. Es que construyen siete pueblos. (Y un motel: La Ballena Feliz. De conserje, un jubilado islandés). Lo curioso es que, mientras no salga en los periódicos, la corrupción urbanística no está en la agenda política. Pero sale una semana seguida de escándalos urbanísticos y... patapam. El PSOE presenta un decálogo. ¡Qué tiempos aquéllos, cuando los socialistas acusaban al PP de gobernar a golpe de telediario! Claro que más asombroso resulta que Mariano Rajoy diga que la corrupción urbanística no afecta al Partido Popular, que sólo al Partido Socialista. Hay veces que oyes a Mariano Rajoy y... patapam, te caes de espaldas.

El fin del mundo 05.11.2006

HA ANUNCIADO TONY BLAIR el fin del mundo: se derretirán los polos, crecerán los océanos, avanzarán los desiertos, los ríos devendrán pedregales, y cien mil desgracias más... Vale, pero ¿bajará el euríbor? En España, mientras no nos toquen el precio de la vivienda, como si vienen siete plagas de langosta. El cambio climático: no nos lo hemos tomado en serio durante la última década, y pretenden que nos lo tomemos en serio justamente ahora que sólo quedan diez años para el fin del mundo. En diez años empiezan las desgracias. Las que anuncia Tony Blair son bastante parecidas a las que han anunciado otros antes. Por ejemplo, la ministra Cristina Narbona hace catorce meses. Pero lo dice Narbona, y todos sonreímos y pensamos: qué tía más pesada. Lo dice Tony Blair y pensamos: Dios mío, seguro que es verdad y encima sube el euríbor. ¿Por qué nos tomamos en serio a Blair, y a Narbona a chirigota? ¿Quizá porque Narbona es una tía y sólo nos tomamos en serio a los tíos? ¿Quizá porque Blair es extranjero y sabe inglés? No, señor. Nos tomamos a Blair en serio porque sabemos que Blair, si se tercia, bombardea países. No es persona de jijí jajá. Lo mismo que ahora dice Blair del fin del mundo, te lo dice un hippy como ZP y te dan ganas de darle cinco euros para un café (en la T4). La ministra Narbona se quejaba amargamente esta semana: "Yo ya lo dije y nadie me hacía caso. Muy mal la sociedad". Ay, Tony Blair, Tony Blair... Este hombre, al que nuestro castizo Bono calificó de "gilipollaj integral", ha puesto en la agenda política europea dos debates de cierta envergadura: el de la tolerancia con los integristas islámicos, y, ahora, el cambio climático. ¡Por todos los gilipollaj integralej! ¿No recuerdan cuando Tony Blair irrumpió en escena en Europa y parecía un político sin fondo y de escaso peso? Y ahora parece uno de los líderes de Europa con más enjundia. Una de dos: o nos acostumbramos a los políticos y acaban pareciéndonos listos, o es que vamos para atrás. ¡Imagínense que hay gente que piensa que Aznar tenía más fondo del que tiene ZP! Ya es pensar que Aznar tenía fondo. Cada vez que oigo o leo a alguien comentar la pobreza intelectual de ZP, me viene como un rayo aquel fabuloso discurso de Aznar y los niños: "A mí me gustan mucho los niños, los niños son muy importantes, yo tengo tres niños". Verdades como puños. La pobreza intelectual es como la material: depende de con quién comparemos. Además, son ganas de medir. Estamos todo el rato midiendo. A ver quién tiene la pobreza intelectual más larga. Total, además, se acerca el fin del mundo... Lo mejor del cambio climático es que el mar arrasará la costa. A tomar por saco las urbanizaciones enloquecidas. Veremos a alguien por las playas a caballo, como Charlton Heston en El planeta de los simios. Y a lo lejos se divisará, hundido en la arena, un rascacielos. Lo que pasa es que el jinete será Eduardo Zaplana, que en lugar de echarse a llorar, como Charlton Heston, saltará del caballo y dirá: "Esto lo refloto yo en un plis plas. Venga, ¡a urbanizar!". Cuestión de carácter.

Talante flexible 12.11.2006

DEL PRESIDENTE JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO pueden decirse muchas cosas, pero no que es inflexible. Se pone a buscar un candidato a la alcaldía de Madrid y piensa en José Bono. ¿Le sale mal? Pues Miguel Sebastián. Eso es tener mirada amplia. Como quien va a comprar una raqueta de tenis, y como no hay se compra un traje de buzo. ¿Eso es porque te vale cualquier cosa, con tal de comprar? No. Eso es que eres una persona de intereses amplios. Así, de entrada, parecería difícil encontrar personas de perfil más distinto que Bono y Sebastián. O quizá sí: Montilla y Maragall. Zapatero comenzó la legislatura apoyándose en Maragall, y después auspició su sustitución por Montilla. Sin embargo, su candidato preferido era Artur Mas. Finalmente, ZP ha tenido la mala suerte de que gobernarán los suyos, y está preocupado. Hizo un encargo a Manuel Chaves y Alfredo Pérez Rubalcaba: "Sobre todo, que no gobiernen los nuestros". Pero no ha podido ser. Lo malo es que siendo como es presidente del Gobierno no podrá salir al balcón de la Generalitat para saludar al pueblo catalán. Que salga Pepe Blanco, que también está muy contento con el nuevo President socialista, ex ministro de Zapatero. En resumen: ¡Jesús, qué lío! Tras las piruetas sobre la candidatura a la alcaldía de Madrid, Zapatero comentó: "Podríamos haberlo hecho mejor". No es por criticar, pero casi podría decirse que, en todo el proceso de Cataluña, también se podría haber hecho mejor. A la vista de estos dos episodios, siempre habrá alguien que se plantee: "Anda que, como lo haga todo así...". Por el asunto del proceso de paz, y tal. Es lo malo de ser presidente del Gobierno: que tiene uno que procurar que la credibilidad personal quede a salvo. Te enredas en la candidatura a la alcaldía de Madrid y hay gente que se queda perpleja. ¿Pero este hombre no era un genio, un astuto malabarista?, se preguntan. Ya se sabe que todos somos humanos, pero cuanto menos imperfecto parezca el jefe de la tribu, mejor. Los procesos de fin de terrorismo son muy complicados, básicamente porque el terrorista no actúa con la lógica de un demócrata. De ahí que sea terrorista. Si todos nos moviéramos en el terreno de la lógica y lo racional, las cosas serían facilísimas. Las condiciones para Batasuna y para ETA son de una generosidad planetaria. Se les pide que digan que matar personas no es buena idea. Ni siquiera que matar personas nunca fue buena idea. Esto lo dejamos a un lado. Se les pide que digan que no es, en tiempo presente. Y que no será buena idea. En futuro. Y con esto y un bizcocho, adelante con los faroles. Visto así, si yo fuera terrorista, lo cogería. Pero vaya usted a saber qué lógica habita bajo la capucha. En todo este proceso, con tan poca información y tantas incertidumbres, sólo hay una certeza, y está en el PP: si hay tregua, es porque Zapatero tiene un pacto con ETA. Si ETA rompe la tregua, es porque Zapatero ha dado alas a ETA. Así da gusto jugar a la ruleta: rojo, negro, par, impar y todos los números.

Hay cada misterio 19.11.2006

LOS FISCALES DE Andalucía anuncian que las agresiones a maestros se considerarán delito. Los fiscales de Catalunya se suman a la iniciativa, y añaden que se considerará también delito agredir a los médicos. A este paso, no se podrá pegar a nadie. Ya lo decía Miguel Gila: "No se respeta nada. Yo, hasta que cumplí cuarenta años, no le pegué la primera paliza a mi padre". Ahora, los maestros no pueden pegar, ni tirar de la patilla a los niños. Ni un tirón de pelos, siquiera una sacudida. Tampoco los niños pueden organizarse para dar una paliza. Eso no es español. Además, tanta queja, tanta queja... Haberse hecho promotores inmobiliarios. ¿Qué razones hay para hacerse maestro? La vocación, sí, el deseo de transmitir conocimientos, educar... Ya, ya... Comisiones Obreras pide que la profesión de maestro sea considerada de especial dificultad. Pues sí que es difícil, sí. Lo más difícil es que nos tomemos en serio la profesión de maestro. Dejamos a los niños en sus manos seis o siete horas al día, les pagamos poco y sólo nos fijamos en ellos si pegan a alguno. Por cierto, después de fijarnos un poco, comentamos: "Bueno, no es para tanto, al fin y al cabo las agresiones son algo excepcional". ¡Coño, sólo faltaría! A ver si no nos vamos a preocupar del problema cuando haya grupos organizados de agresión. Hay que tener alma de hierro para ser maestro en España, pero no porque los niños les peguen. El que algunos niños peguen es síntoma de lo difícil que es La alternativa es ser médico. ¡Cómo estará la profesión para que los médicos exijan diez minutos por paciente! Ser médico de atención primaria en España es lo más parecido a Cámara café: un punto de vista fijo ante el que va desfilando gente y gente contando intimidades a toda velocidad: a mí me duele un pie, yo tengo un picor aquí, me siento triste, un tapón en el oído... Lo normal es que el médico acabe con dolor de cabeza, y lo bueno sería encontrar una pareja de maestro y médico, con hijo investigador del CSIC a punto de quedarse en paro por fin de la beca. Después dirán que las ciencias están desprestigiadas en España. ¿Cómo no van a estar desprestigiadas, si Paco el Pocero convoca una rueda de prensa y acuden periodistas de medio mundo y a la Plataforma 10 minutos de médicos de atención primaria apenas le hace caso nadie? ¿Por qué no se crea la carrera universitaria de promotor inmobiliario, o de constructor de urbanizaciones? Con un poco de preparación universitaria, los detenidos de la Operación Malaya presentarían un poco de más de glamour. "Yo cogía el dinero y lo metía en una bolsa. Como todos", dice una de las implicadas. Como todos, como todos... Es asombrosa la cantidad de delitos y faltas que se comenten amparándose en el "como todos". En todo caso, se me ocurre, una utilidad que puedan tener las agresiones a maestros o a médicos: que pueda ser un camino para que Arnaldo Otegi condene la violencia: "Rechazamos las agresiones a profesores, médicos...y otras profesiones". En ese genérico "otras profesiones" se incluirían policías, políticos, etcétera. A él no le comprometería mucho, tampoco. Lo imprescindible, lo mínimo. Como a todos.

Sosiego, por favor 26.11.2006

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO ha pedido al nuevo Gobierno tripartito en Cataluña "sosiego". Quizá no haya muchos que lo recuerden, pero "sosiego" era la palabra favorita de Felipe González. Sosiego remite a madurez, a tranquilidad, a ver atardecer desde una mecedora en el porche pensando: "Por Dios, que hagan lo que quieran, pero que no me toquen los cataplines". Todavía van refunfuñando los dirigentes del PSOE por el nuevo Tripartito. "¡Que no hagan ni media, que no hagan ni mediaaaaa, que me conozco y me van a oír!". Entre los dirigentes políticos catalanes también se percibe una voluntad de ser discretos, tan discretos tan discretos que si pudieran se harían invisibles. "Sobre todo, nada de debates identitarios. Guarda la bandera de quince metros". "Pero si es que...". "¡Que la guardes!". Todos los políticos del nuevo Gobierno catalán repiten que van a hacer políticas sociales. Nada de banderas, todo políticas sociales. En este afán superador de la etapa anterior, ¿acabaremos viendo a Carod-Rovira fotografiándose con la cabra de la Legión? "¡A mis brazos, Blanquita, olvidemos antiguas diferencias!". Esta decisión de los socialistas catalanes de renunciar a los debates identitarios, incluso a negar tres veces antes de que cante el gallo que jamás conocieron a Pasqual Maragall, tiene que ver también con la irrupción del Partido de la Ciudadanía, que son más bien poco partidarios de las banderas y el nacionalismo. Los socialistas catalanes se han asustado tanto del Partido de la Ciudadanía como se han alegrado de su éxito los socialistas del conjunto de España. "¿Lo veis, lo veis?", se entusiasman en el PSOE. Después de considerarles de extrema derecha, populistas lerrouxistas, antisistema o aún cosas peores, como no acudir al palco del Camp Nou cuando juega el Real Madrid, parece que alguien ha llegado a la conclusión entre los socialistas catalanes de que el Partido de la Ciudadanía es hijo de una sobredosis de nacionalismo. Es decir, que el PC ha recogido el enfado de tres años de adorar la bandera. La solución, parece que consiste en rebajar la dosis de nacionalismo. Para eso va muy bien que los partidos políticos tengan mucha cintura y unos principios elásticos, y que vendan ideología con la misma flexibilidad que una marca de jabón vende detergente. ¿Qué pide el mercado? ¿Nacionalismo? Adoptamos discurso nacionalista. ¿Qué pide el mercado? ¿No nacionalismo? Adoptamos discurso no nacionalista. En este sentido, el mensaje de José Luis Rodríguez Zapatero también ha sido de un gran pragmatismo: "Sosiego". Es decir, lo que sea, pero sin ruido. Tampoco está nada mal la alegría del Partido Popular con los resultados en Cataluña. Son casi los últimos, pierden votos, y es la cuarta o quinta derrota del PP en las urnas desde que Mariano Rajoy es presidente del partido... Pero siempre se muestran contentos. El día que ganen, será la bomba. La mayor lección de pragmatismo la dio Convergència i Unió. Al día siguiente de anunciarse que quedaban fuera de la pomada, lo dijeron: "Pues ya no vamos a estar de acuerdo con la Ley de Educación". Eso es poderío. Te apoyo la Ley de Educación si me haces presidente. Si ya sabemos que en la política hay un poco o un mucho de mercadeo; ¡pero disimulen, criaturas, disimulen!

Lo de toda la vida 03.12.2006

ESTÁN DETENIENDO GENTE con acusaciones de corrupción urbanística, y esto no puede ser. Al final, van a prohibir saltarse las normas, y acabarán metiendo a personas en la cárcel por lo de toda la vida, que pasará a ser un artículo del Código Penal: "Aquel que cometa lo de toda la vida será condenado a tantos años y un día". No puede ser. Lo de toda la vida es lo de toda la vida, y por eso está muy bien que doña Letizia tenga niñas o niños indistintamente y que los ex espías rusos mueran envenenados por polonio radiactivo. Lo de toda la vida. Esta modernidad de andar reformando la Constitución para que la Monarquía se adapte a los tiempos que corren encierra demasiadas contradicciones. O estamos a monarquía o no estamos a monarquía, pero querer convertir la monarquía en una República encubierta es rarísimo. Lo normal es lo normal, como suele decir Mariano Rajoy. Pojemplo, por hablar en sms En Londres ha cundido una alarma considerable por el asunto del polonio. Se ve que los envenenadores del espía eran poco precisos y andaban echando polonio aquí y allá. Eso pasa a veces: quieres envenenar a alguien, el tío no se te muere, vas echando polonio a mansalva, te confías y al final, sin darte cuenta, has dejado polonio radiactivo por toda la ciudad. Algo así le sucede a Esperanza Aguirre con Gallardón. Empieza a echarle polonio encima, y como el tío resiste, Esperanza se confía, y al final, sin darse cuenta, le ha llenado de polonio. Consecuencia política: van a un acto público y no se saludan. A Gallardón le preguntan por la venganza. Niega. "Yo prefiero portarme como un caballero", dice, dignísimo. Estas peleas políticas españolas son buenísimas, hombre. Los rusos no saben lo que se pierden matándose con polonio, sin disfrutar de la pelea. Es como sexo sin cortejo. A lo bestia. Aquí te pillo aquí te apolonio. La pelea del PSOE y el PP a cuenta del vídeo sobre la tregua de 1998, y sobre cómo el PP negociaba con ETA tiene también su parte divertida. "Cedes ante ETA". "Tú cedías más". "Huy, lo que me ha dicho". Este es el nivel de debate en los asuntos serios. El día que debatan de broma ya veremos lo que dicen. Lo mejor del vídeo del PSOE con protagonistas del PP es que viene dos semanas después de otro vídeo, del PP, sobre seguridad ciudadana, con protagonistas del PSOE. ¡Los partidos políticos ya sólo hacen propaganda negativa! Antes hacían vídeos formalísimos: "España patatín y patatán, y a continuación escuchen a nuestro amado líder". Eso era lo de toda la vida. Ahora ya no. Ahora a nuestro amado líder ni lo sacamos. Sacamos al odiado líder. Es lo mejor del video socialista: volver a escuchar cómo construía las frases José María Aznar: "Estamos hablando de los presoss, que... que están en prisiones". Sí señor, sí señor y sí señor. Los presos están en prisiones. Y porque era parco y no le gustaba alargarse: "Los presosss, que están en prisionessss, y llevan trajecito de rayasss, y están en una celda con muchos barrotesss". Ah, qué hombre insustituible. De los de toda la vida.

Viva la Constitución 10.12.2006

ESTE 2006 SERÁ UNO de los años más cálidos del último siglo, a pesar de lo cual, en las revistas de moda aparecen modelos vestidos de invierno y en los anuncios navideños nieva lo que no nieva en las estaciones de esquí. De haber seguido el calvo de la lotería, hubiera hecho el anuncio en bañador desde la playa. La oportunidad de negocio está en el frío. El frío será el próximo artículo de lujo. "Póngame dos grados centígrados menos, que quiero estrenar el abrigo". Y en seguida: "Descubierta una trama que vendía frío negro". En España en seguida tendríamos una trama con dinero negro. Hace poco las autoridades españolas han puesto al descubierto una trama para defraudar el IVA. También, hay que pensar, las autoridades no se habrán deslomado para desarticular esta trama que no pagaba el IVA. Con salir a la calle y registrar un par de locales, seguro que sale algo. Más mérito tendría encontrar una red de desalmados que pagaban el IVA. "Detenidos por pagar todos los impuestos. Los individuos, además, se dedicaban a la compra de pisos con dinero blanco". Las declaraciones de los implicados serían sobrecogedoras: "Fui al dentista y, tras hacerme la endodoncia, me exigió que le pagara en blanco. Me amenazó con el cacharro de la limpieza. Fue horrible". "A mí me reformaron el baño y la cocina. Al acabar, me exigieron que pagara con IVA. Nunca sabes a quién metes en tu casa. A partir de ahora, siempre exigiré antecedentes penales". También ha habido noticias buenas en esta semana. La NASA anuncia que habrá una base permanente en la Luna en el año 2024. Sólo es cuestión de aguantar unos años y adiós al agobio de la Tierra. Habrá patadas para conseguir una plaza (en España se descubrirá una trama de plazas falsas para irse a la Luna, y etcétera etcétera etcétera). La otra noticia buena de la semana ha sido la semana en sí misma, el megapuente, las vacaciones, un acuerdo tácito que tenemos en todo el país para tomarnos un respiro previo a las vacaciones familiares de Navidad. El acuerdo que implícitamente tenemos en España es: aceptamos las vacaciones familiares, con la consiguiente discusión de Nochebuena, a cambio de una semana de vacaciones libres. Sin pistas de esquí, con los salmonetes escalando los ríos secos, y en manga corta. Como sea. ¡Incluso con niños! Pero todo el país toma fuerza ante el derroche de energía que suponen las reuniones familiares de diciembre. Estas vacaciones semiclandestinas no tienen himno, como las de Navidad con la banda sonora del turrón El Almendro. Estas vacaciones no tienen líder, como lo ha sido durante años el calvo de la lotería para las vacaciones de Navidad. Estas vacaciones ni siquiera tienen megaofertas en las agencias de viaje. Incluso tienen la mala prensa de aparecer únicamente en los medios como referencia de accidentes de tráfico: más o menos que el año pasado. Pero rindamos homenaje a este megapuente, porque sin esta semana, quién aguantaría después diez días de inmersión familiar. Por eso, por otras muchas razones, pero también por eso: ¡viva la Constitución!

Este espejo es un imbecile 17.12.2006

HAY UN MOMENTO en la vida de todo gobierno en que se sitúa frente al espejo y se dice: "Lo que yo tengo es un cuerpo serrano que no se puede aguantar, pero me falla la comunicación". A veces, esta conclusión llega a los seis años de gobierno, a los cinco... Los muy precoces la alcanzan a los dos y medio. En algún caso, incluso, el problema es real. ¿Tiene un problema de comunicación el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero? Todos los gobiernos se miran, como la madrastra de Blancanieves, en el espejo de los medios de comunicación. "Dime, espejito mágico, que soy el gobierno más hermoso de la historia de España". Cuando el espejito contesta que no, raro es que los gobiernos reaccionen bien. Hay diversos grados de mala reacción: puedes romper el espejo, comprarte otro, romper todos los espejos, intentar meter en la cárcel al dueño del espejo... Hay grados. Pero no se conoce caso de gobierno que reconozca con tranquilidad que, si el espejo dice no, algo habrá hecho mal. Los presidentes de Gobierno salen enfurecidos del tocador: "Este espejo es un imbécil". La buena noticia para el Gobierno de Zapatero es que la comunicación está en manos de varias personas, y así la responsabilidad queda difusa. ¿Es Fernando Moraleda el responsable, como secretario de Estado de Comunicación? ¿Es De la Vega, como vicepresidenta y portavoz del Gobierno? ¿Es el responsable Pepe Blanco, que desde la Secretaría de Organización del PSOE participa activamente en la comunicación de las políticas del Gobierno? ¿Y qué papel juega Diego López Garrido como portavoz parlamentario? Para todos ellos resulta también reconfortante que al presidente le guste participar en el juego de la comunicación. Cuando es cosa del jefe, sí que la responsabilidad queda difusa. En el tema más espinoso que el Gobierno tiene entre manos, que es el del fin del terrorismo de ETA, los diferentes portavoces gubernamentales han comentado en las últimas semanas que hay razones para mantener el optimismo, que hay motivos para ser pesimista, que no hay razones para ser ni más pesimista ni más optimista, y que no se harán comentarios. También hemos sabido que el Gobierno intentó reunirse con ETA y que no intentó reunirse con ETA. También sabemos que hay gente que habla sin saber, gente que sabe sin hablar, aunque no consta que haya gente que sepa y hable. En este caso podría aplicarse lo que decía Di Stéfano a los porteros de fútbol de su equipo: "No le pido a usted que las pare todas, pero por lo menos, las que van fuera, no se las meta dentro". Es verdad que el problema del fin del terrorismo se acabará el día que los terroristas dejen de matar para siempre. Es una obviedad, pero hay que repetirla porque, en cuanto te descuidas, más de uno se olvida. También es verdad que el Partido Popular pone todos los palos en las ruedas que puede, y más. Seguramente es así. Vamos, sin seguramente. Es otra obviedad, aunque cualquier gobierno puede entender que resulta poco apropiado el mensaje de que gobernar es muy difícil. Pues sí. Es muy difícil, pero qué quiere que le diga. Haberse pedido oposición, que es más fácil.

Al rey, ni caso 31.12.2006

PIDIÓ EL REY EN SU DISCURSO navideño que los dos grandes partidos, PSOE y PP, se pongan de acuerdo en asuntos fundamentales, y deberían hacerle caso, porque para una vez al año que habla, si encima no le hacen caso, la gente se va a mosquear. Él mismo acabará mosqueado. "Hazte rey, te dicen, hazte rey, que mandarás mucho. Y luego, ¿qué? A saludar en las entrañables fiestas y encima, ni caso". La lógica real es aplastante: grandes asuntos, grandes partidos, gran acuerdo. Todo encaja. Pero no hay manera. "No lo entiendo. Gran asunto, grandes partidos, gran acuerdo, ¿por qué sólo lo veo yo? Qué duro ser rey". No sería deseable ver a un rey en el psicoanalista: "Dicen que es porque reino pero no gobierno, pero creo que soy yo, doctor". Los defensores de la monarquía, entre quienes me cuento, porque siempre es bueno que haya algún tabú que romper, acuden al chiste del mecánico para explicar el papel de los reyes: un conductor acude al mecánico porque el coche no funciona. El mecánico abre el capó, aprieta un tornillo y dice: "Son 100 euros". "¿Cien euros por apretar un tornillo?" "No. Cien euros por saber el tornillo que hay que apretar". Eso sucede con el Rey. ¿Toda una institución por el discurso de Navidad? No. Por saber el discurso que hay que hacer. Ahí se distingue un rey de un ministro. Un ministro te aprieta tornillos a lo loco, por si acaso alguno es el correcto. Un rey va a lo seguro. A Cristina Narbona le dan un destornillador y te deja el coche con el carburador en la junta de la trócola. "A título personal", te dice. Ya, ya. A título personal comentó Narbona que al toro no se le debería matar en la plaza. O que, por lo menos, le lean sus derechos antes de darle matarile. Ay, ministra: Bastante trabajo tendrá el toro con sobrevivir al cambio climático. "Toro muere de asfixia. El torero había dejado el traje de luces por un bañador". Sigue habiendo gente que niega la catástrofe climática. Cosas de radicales, dicen. Andaremos chapoteando en los paseos marítimos, nos saldrán aletas, los Reyes Magos nos pillarán en bermudas, y seguirá habiendo quien diga: ¿seguro que eso es serio? Hasta que lo diga Pedro Solbes. El día que Solbes convoque una conferencia de prensa para confirmar que el cambio climático es cosa seria se acabarán los titubeos. Atentos al 2007, que José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido a sus ministros que se pongan a trabajar. No ha pedido. Ha exigido. Zapatero exige a sus ministros proyectos de impacto. "Que al toro le maten a pedradas". "Que el AVE vuele". "Que Lepe gane la Champions". No, hombre, de impacto y coherentes. Seguramente lo explicaba también la noticia. No es cosa de andar apretando tornillos a lo loco. Tómese ejemplo del rey del tornillo: un discurso, pero lo clava. Gran asunto, grandes partidos, gran acuerdo. Un rey es como un mecánico de la democracia. Y encima no te cobra IVA. "Sólo faltaba", dirán los más recalcitrantes. Bueno, sólo faltaba, pero no lo cobra. Además, no es sólo un discurso. Eso queda para la broma. En realidad, ahora en seguida hace otro, el de la Pascua Militar. Un no parar. Así no hay quien viva.