Sistematización de imágenes sobre hechos relevantes de la vida y obra de Ernesto Che Guevara, uno de los personajes emblemáticos de la historia

política del siglo XX de nuestra América. Briseida Allard O. Universidad de Panamá mayo-junio 2003

No importa qué retrato. Uno cualquiera: serio, sonriendo, arma en mano, con Fidel o sin Fidel, diciendo un discurso en las Naciones Unidas, o muerto, con el torso desnudo y ojos entreabiertos, como si del otro lado de la vida todavía quisiera acompañar el rastro del mundo que tuvo que dejar, como si no se resignase a ignorar para siempre los caminos de las infinitas criaturas que estaban por nacer. Sobre cada una de estas imágenes se podría reflexionar profusamente, de un modo lírico o de un modo dramático, con la objetividad prosaica del historiador o simplemente como quien se dispone a hablar del amigo que descubre haber perdido porque no lo llegó a conocer... … Che Guevara, si tal se puede decir, ya existía antes de haber nacido, Che Guevara, si tal se puede afirmar, continúa existiendo después de haber muerto. Porque Che Guevara es sólo el otro nombre de lo que hay de más justo y digno en el espíritu humano. Lo que tantas veces vive adormecido dentro de nosotros. Lo que debemos despertar para conocer y conocernos, para agregar el paso humilde de cada uno al camino de todos.
José Saramago, Sobre un retrato del Che, noviembre 2003

…Pido lo imposible, lo más inmerecido, lo que me atreví a hacer una vez, cuando él vivía: pido que sea su voz la que se asome aquí, que sea su mano la que escriba estas líneas. Sé que es absurdo y que es imposible, y por eso mismo creo que él escribe esto conmigo, porque nadie supo mejor hasta qué punto lo absurdo y lo imposible serán un día la realidad de los hombres, el futuro por cuya conquista dio su joven, su maravillosa vida…
Fragmento de un texto de Julio Cortázar, 1967

Ese hombre que por hechos o por dichos es escuchado tanto ese hombre que por dichos o por hechos es contemplado tanto recuerde por qué, por qué es que le quieren recuerde que ha partido de sí en pos de otros seres, recuerde por qué, por qué es que le quieren recuerde que dar con una razón alumbra deberes.
Fragmento de la canción Ese hombre, de Silvio Rodríguez

“... que el pasado sigue pesando en nosotros; que la liberación de la mujer no está completa. Y una de las tareas de nuestro Partido debe ser lograr su libertad total, su liberación interna, porque no se trata de una obligación física que se imponga a las mujeres para retrotraerse en determinadas acciones; es también el peso de una tradición anterior…”
Fragmento del discurso del Che en la textilería Ariguanabo, 24 de marzo de 1963.

“…Nuestros ojos libres hoy son capaces de ver lo que ayer nuestra condición de esclavos coloniales nos impedía observar: que la ‘civilización occidental’ esconde bajo su vistosa fachada un cuadro de hienas y chacales...”
Fragmento del discurso del Che en la ONU, 1964

Con su guerrera, rodeado de trajes en la ONU. Diciembre de 1964

Yo vivo de preguntar, saber no puede ser lujo. Yo vivo de preguntar, saber no puede ser lujo. ... Si saber no es un derecho, seguro será un izquierdo. Si saber no es un derecho, seguro será un izquierdo.
Fragmento de la canción "Escaramujo” de Silvio Rodríguez

Periodista: Comandante, ¿usted sigue siendo argentino? Comandante Guevara: Yo nací en Argentina... Permítame que sea un poquito pretencioso al decirle que Martí nació en Cuba y Martí es americano, Fidel también nació en Cuba y Fidel es americano; yo nací en Argentina, no reniego de mi patria de ninguna manera, tengo el sustrato cultural de la Argentina, me siento también tan cubano como el que más y soy capaz de sentir en mí el hambre y los sufrimientos de cualquier pueblo de América, fundamentalmente, pero además de cualquier pueblo del mundo.
Fragmento de una rueda de prensa realizada en Montevideo, Uruguay, el 9 de agosto de 1961

…Si el poeta eres tú, como dijo el poeta, y el que ha tumbado estrellas en mil noches de lluvias coloridas eres tú, qué tengo yo que hablarte, Comandante. Si el que asomó al futuro su perfil y lo estrenó con voces de fusil fuiste tú, guerrero para siempre, tiempo eterno, qué puedo yo cantarte, comandante…
Fragmento de la canción Si el poeta eres tú, de Pablo Milanés.

“…No ponemos condición de ninguna clase a los Estados Unidos. No queremos que ellos cambien su sistema. No pretendemos que cese la discriminación racial en los Estados Unidos. No ponemos condición alguna para el establecimiento de relaciones, pero tampoco aceptamos condiciones...”
Fragmento de una entrevista televisiva del Che en los EEUU, 14 de diciembre de 1964

Periodista: "...problems are: this difficulty, disaplanning the people to coming state, and a kind of struggling burocracy." Che: "¿Nuestros problemas, no?

Periodista: “Sí."
Che: “Nuestros dos problemas principales son: el imperialismo y el imperialismo. Entonces después pueden venir los demás.”
Fragmento de una rueda de prensa realizada en Montevideo, Uruguay, el 9 de agosto de 1961.

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El camino es largo y desconocido en parte; conocemos nuestras limitaciones. Haremos el hombre del siglo XXI; nosotros mismos. La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud; en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera.
Fragmentos de El Socialismo y el Hombre en Cuba del Che, publicado en el Semanario Marcha, 12 de marzo de 1965, Montevideo, Uruguay.

PERIODISTA: …¿cómo vive usted, qué come usted, si usted bebe, si usted fuma, y con el perdón de las damas- si le gustan las mujeres?

COMANDANTE GUEVARA: -Yo se las puedo contestar, porque, en definitiva, he venido a contestar todas las preguntas. Algunas son de mal gusto... Dejaría de ser hombre si no me gustaran las mujeres. Ahora, dejaría de ser revolucionario si yo dejara de cumplir uno solo de mis deberes como revolucionario y de mis deberes conyugales, porque me gustaran las mujeres. Después de eso, yo trabajo quizá 16, quizá 18 horas diarias. Duermo seis horas, cuando puedo dormirlas, si no duermo menos. No tomo y sí fumo. No voy a ninguna diversión, de ninguna clase, y soy un convencido de que tengo una misión que cumplir en el mundo, y de que en aras de esa misión tengo que sacrificar el hogar, tengo que sacrificar todos los placeres de la vida diaria de cualquier sujeto, tengo que sacrificar mi seguridad personal y quizá tenga que sacrificar mi vida. Pero es un compromiso que he adquirido con el pueblo y que pienso, sinceramente, que no me puedo desligar de él ya hasta el fin de mi vida. (Aplausos). Uruguay, 1961

PERIODISTA (El Bien Público, de Montevideo): Doctor Guevara: dentro del clima de libertad auténtica que según usted impera en Cuba, ¨¿me puede decir por qué razón han sido cerradas y ocupadas escuelas privadas, católicas concretamente? COMANDANTE GUEVARA: ¡No, eso es absurdo! Han sido nacionalizadas las escuelas católicas. PERIODISTA: -Es decir que ¿no hay escuelas privadas en Cuba? COMANDANTE GUEVARA: -¡Ni una! Todas son del Estado, y puestas al servicio total de la comunidad. PERIODISTA: -Pero, ¿siguen siendo escuelas católicas? COMANDANTE GUEVARA: -No, son escuelas.
Uruguay, 1962
(Risas y aplausos)

… Cuba te sabe de memoria. Rostro de barbas que clarean. Y marfil y aceituna en la piel de santo joven. Firme la voz que ordena sin mandar, que manda compañera, ordena amiga, tierna y dura de jefe camarada…
Fragmento de un poema de Nicolás Guillén

“PERIODISTA: ¿El doctor Castro y usted cortaron alguna vez caña? COMANDANTE GUEVARA: Sí, señor, cortamos caña, como miembros del Gobierno cortamos caña; además, yo cargué bananos, señor. PERIODISTA: ¿Como miembro del Gobierno? COMANDANTE GUEVARA: Como miembro del Gobierno, señor, y antes he cargado bananos en los puertos de Centroamérica, y conozco las fruteras por dentro. Y es cierto lo que digo, no me mire con ese aire dubitativo.”
Fragmento de una rueda de prensa en Montevideo, Uruguay, el 9 de agosto de 1961

Yo tuve un hermano. No nos vimos nunca pero no importaba. Yo tuve un hermano que iba por los montes mientras yo dormía. Lo quise a mi modo le tomé su voz libre como el agua, caminé de a ratos cerca de su sombra. No nos vimos nunca pero no importaba, mi hermano despierto mientras yo dormía, mi hermano mostrándome detrás de la noche su estrella elegida.
Julio Cortázar Fragmento de una carta a Roberto Fernández Retamar, 29 de octubre de 1967

Hombre, hombre y amigo, aún queda para estar contigo. Hombre, hombre sin templo, desciende a mi ciudad tu ejemplo. Supiste cabalgar contra quien odia desde su torre de oro y exterminio pero, en mi parecer, te dio más gloria el alma que tallaste a tu dominio.
Fragmento de la canción “Hombre”
de Silvio Rodríguez

Ministro de Industria en trabajo voluntario, 1965

El Che nace el 14 de junio de 1928 en Rosario (Argentina), hijo de Ernesto Guevara y Celia de la Serna y Llosa. A los dos años se le descubre una afección asmática, enfermedad que lo acompañará hasta su muerte. Por sus problemas respiratorios los padres deciden trasladarse a Alta Gracia (Córdoba), donde transcurre su infancia y adolescencia.

Con su madre Celia, el día de su bautizo.

Con pocos meses de edad, en su natal Rosario.

Sus padres Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna y Llosa.

En el centro, con tres de sus hermanos/as y primos (c. 1933)

Con su padre y dos de sus hermanos.

Por su salud delicada debe permanecer en casa mucho tiempo; y su madre le enseña a leer y escribir desde los cuatro años de edad.

Cabalgando un burro, 1932

Ernesto en una actividad escolar. Registro escolar en la Escuela Deán Funes, Córdoba, 1945

Con su padre durante unas vacaciones en Sierra Grande, Córdoba. Tenía nueve años.

10 años, 1938

Con su padre y hermana Celia.

A los 17 años, con sus padres y hermanos/as. Mar del Plata, 1945 14 años

En el colegio Deán Fúnez, de Córdoba, al recibirse de bachiller. De ahí fue a la Facultad de Medicina

En Buenos Aires, en 1948, a los 20 años

Empieza a jugar rugby desde los 14 años, en Córdoba, a pesar de las advertencias médicas de que le puede costar un ataque al corazón por el asma que padece.

Club San Isidro (de rugby) de Buenos Aires. Ernesto es el segundo, en cuclillas, de derecha a izquierda.

En Córdoba, 1948, a los 20 años

A los 22 años, 1950

En 1948, en el Anfiteatro de la Facultad de Medicina en la Universidad de Buenos Aires.

Córdoba, mayo 1950. Inicia su viaje por Argentina en bicimoto, 4,500 kilómetros en una bicicleta con motor. Durante el viaje fue preparando exámenes para titularse como médico.

En el leprosorio San Francisco de Chanar, Argentina, 1950

Autorretrato. Argentina, 1951

Con su amigo Alberto Granado, realiza el primer recorrido que los llevará a conocer buena parte de América Latina. El 29 de diciembre de 1951, inician el viaje a bordo de una vieja motocicleta Norton 500 cc que apodan La Poderosa II. Ernesto tiene 23 años y casi ha finalizado sus estudios de medicina

En el Amazonas, durante su primer viaje por varios países de América Latina con Alberto Granado, a bordo de la balsa Mambo-Tango.

Remando la balsa Mambo-Tango en el Río Amazonas, 1952

Autorretrato, c.1952

Llegada a Chile anunciada en la edición del martes 19 de febrero de 1952 del diario local de Temuco.

Se gradúa de médico el 12 junio 1953, con una tesis sobre alergias

Con Alberto Granado (con sombrero a la derecha), en su segundo viaje por América Latina

En Córdoba

“… (En Rosario), en la tranquilidad de una tarde serrana, conocí a un muchacho médico que pasó a visitar a unos parientes en camino hacia Latinoamérica, donde curaría enfermos y hallaría su destino. Aquel joven, hoy símbolo de las mejores banderas, lo recuerda la historia con el nombre de Che Guevara…”
Ernesto Sábato, Antes del fin, Seix Barral, 1998, pp. 86-87

Foto tomada durante su segundo viaje por América Latina, alrededor de 1953. En viaje hacia Guatemala, permanece en Panamá desde octubre hasta inicios de diciembre.

Luego de la caída de Jacobo Arbenz en Guatemala, se gana la vida como fotógrafo de prensa, entre otros oficios en México, 1954.

Autorretrato, México 1954

Con Hilda Gadea, México, 1954

Concreta su vida en pareja con la exiliada peruana Hilda Gadea, a quien había conocido en Guatemala. En agosto de 1955 se casa con ella y el 15 de febrero de 1956 nace su primera hija, Hildita.

Ya miembro de la futura expedición a Cuba liderizada por Fidel Castro, practica tiro en el Rancho Santa Rosa, Chalco, México, 1956.

En México, preparándose físicamente junto a otros rebeldes cubanos, asciende al volcán Popocatépetl, el 12 de octubre de 1955.

Futuros expedicionarios del Granma, México, 1956 (Fidel al centro, la mujer es María Antonia, Che al frente).

Con Universo Sánchez, otro expedicionario cubano, México 1956.

“…Si por cualquier causa, que no creo, no puedo escribir más y luego me toca las de perder, consideren estas líneas como de despedida, no muy grandilocuente pero sincera. Por la vida he pasado buscando mi verdad a los tropezones y ya en camino y con mi hija que me perpetúa he cerrado el ciclo. Desde ahora no consideraría mi muerte una frustración apenas como Hikmet: “Sólo llevaré a la tumba / la pesadumbre de un canto inconcluso…”
Fragmento de una carta a sus padres, próximo el viaje a Cuba. México, 6 de julio de 1956

Con su hija Hildita, poco antes de partir hacia Cuba. México, 1956

Con Fidel en la cárcel de la calle Miguel Schultz, México 1956. Che le escribe “Vámonos,/ardiente profeta de la aurora,/por recónditos senderos inalámbricos/ a liberar el verde caimán que tanto amas./ Y si en el camino se interpone el hierro,/pedimos un sudario de cubanas lágrimas/para que se cubran los guerrilleros huesos/en el tránsito a la historia americana./Nada más.”

Días iniciales en la Sierra Maestra, Cuba

Che y Fidel, 1957 La Sierra, mayo 1957 (Che, Universo Sánchez, Fidel, Crescencio Pérez, Raúl Castro)

“…Hace además muchos días que no conversamos, y luego eso es hasta una necesidad. Aquí echo de menos la falta de viejos compañeros.”
Fragmento de una carta de Fidel al Che. Sierra Maestra, 17 de mayo de 1957

Orden militar expedida por Fidel, 21 de agosto de 1958.

En 1958, Guevara y Cienfuegos inician la ‘invasión’ de la Isla, de Oriente a Occidente.

El 21 agosto 1958, Fidel Castro da la orden del inicio de la invasión al resto de la isla. A la izquierda, una hoja contraria a la guerrilla que identifica al Che como “extranjero pernicioso y líder comunista expulsado de la Argentina”.

Sierra Maestra, 1958, comandante ya de la Columna Cuatro del ejército rebelde.

Forzado a guardar cama por una crisis de asma, el Che relee a Goethe en el campamento de El Hombrito, Sierra Maestra, 1957.

El Che y su fábrica de armas “caseras” en El Hombrito, campamento guerrillero que dirige y administra en la Sierra Maestra. A la izquierda, con su creación, la bomba M-26 también llamada Sputnik, que era lanzada por medio de una especie de catapulta construida con partes de un arma de pesca subacuática.

Funda Radio Rebelde, en la Sierra 1957

Funda el primer periódico de la guerrilla, El cubano libre.

En la Sierra, 1957

1958

En la Sierra, 1957

Sierra Maestra, iniciando 1958

Santa Clara, 1958

A caballo en las sierras del Escambray, 1958

Finales 1958

Mateando

Batalla de Santa Clara, 1958

Santa Clara, 1958

Santa Clara, 1958

Comiendo un bocadillo al final de la batalla de Santa Clara. Trae aún el cabestrillo que le protege el brazo izquierdo herido. El Che pasaba del ascetismo a la glotonería. Comía bajo la lógica de que siempre podía ser la última vez y muchas veces pasaban los días antes de que la comida se repitiera.

En Santa Clara, descansando después de la batalla.

Entrada en La Habana, 2 de enero de 1959 (el Che va sentado al frente)

La Habana, 1959

Intercambia sombrero con Camilo Cienfuegos, 2 enero 1959

En Santa Clara, 1958

En La Habana 1959

En La Habana, 2 de enero de 1959. En febrero, el nuevo gobierno le concede la ciudadanía cubana por nacimiento. El Che tiene 30 años.

EN LA MONTAÑA Y EN EL LLANO

En medio de un torneo de pesca tras el triunfo de la revolución, conversa con Fidel. La cámara no registra que bajo la silla hay un libro, y que el Che durante el torneo leería más de lo que pescaría. 1959

Con Camilo y Fidel, en un juego de pelota.

Nombrado Comandante de la Fortaleza Cabañas, La Habana, 1959

Como Presidente del Banco Nacional firma el papel moneda solamente con su apodo Che.

En La Habana, en uno de los actos políticos contra el atentado al barco mercante francés Le Coubre, La Habana, marzo 1960

Otra vista de la cabeza de la manifestación contra el atentado con bomba al barco mercante francés Le Coubre, La Habana, marzo 1960

La Habana, marzo 1960

Foto original tomada por Korda durante uno de los actos políticos contra el atentado con bomba al barco Le Coubre, La Habana, 4 de marzo 1960.

Alberto Díaz Gutiérrez, Korda, fotógrafo de la famosa imagen.

1961

1960

Regreso a la Sierra después del triunfo. 1961

1961

1963

Ministro de Industria, 1961

febrero 1961

1961

Con Mikoyan, 1962

Junto al Presidente cubano Osvaldo Dorticós, acompaña al político soviético Mikoyán en La Habana.

Recibe a su amigo Alberto Granado, La Habana 1961

Con delegaciones extranjeras

Simone de Bouveaur y Jean-Paul Sartre durante su visita a Cuba, en 1961.

Su dominio de la lengua francesa le permitió una comunicación fluida con Sartre y Simone,

Los intelectuales franceses Simone de Bouveaur y Jean-Paul Sartre, durante su visita a Cuba, en 1961.

Después de la victoria de Bahía de Cochinos, junio 1961

…hecha de dos un alma brilla entera como si San Martín la mano pura a Martí familiar tendido hubiera...
Fragmento de un poema de N. Guillén

Ministro de Industrias, 1961. El estudio hasta altas horas de la noche acompañó su compromiso como funcionario.

Fotógrafo por vocación (lo había sido profesionalmente en parques y jardines de la ciudad de México a mediados de los años cincuenta). Cada vez que podía quedar detrás de una cámara, lo hacía.

Autorretrato, 1959

1961

1962

1962

Con G. A. Nasser, Egipto, 1959

Con Ben Bella, Argel 1959

Argel 1959

Che con Nehru, 1959

Ofrendas en Nueva Delhi, 1959

“...Me resultaba curioso encontrar foto tras foto que mostraban
al director del Banco Nacional, al ministro de industria, al embajador revolucionario con los últimos ojales de las botas mal abrochados...” Paco Ignacio Taibo II, autor de la biografía Ernesto Guevara también conocido como el Che, 1996

Con J. B. Tito, Yugoslavia 1959

En China Popular, 1960

En Pyongyang, Corea del Norte, 1960

En la oficina de V.I. Lenin en el Kremlin, Moscú, 1961

En Leningrado, visitando el histórico crucero Aurora, Moscú, finales 1960.

Constantes muestras de afecto en África y la antigua Europa Oriental.

Con el cosmonauta soviético Yuri Gagarin, el primero en orbitar la Tierra.

Con N. Kruschev, Moscú 1960

Con Janio Quadros en Brasil, 1960

1961: en Punta del Este, durante la Conferencia Interamericana, junto a su padre, el arquitecto Ernesto Guevara Lynch.

En Punta del Este, Uruguay, 1961

Con el presidente uruguayo Haedo, Punta del Este, Uruguay, 1961

Con Salvador Allende, Uruguay 1961

Durante un discurso en la Conferencia del CIES (Comisión Interamericana Económica y Social, OEA) en Punta del Este, Uruguay, agosto de 1961.

Discurso en la ONU 1961

Discurso en la Asamblea General, ONU 1961

Salida del edificio de Naciones Unidas

En la ONU, 1964

En Naciones Unidas, 1961

En Punta del Este, Uruguay 1961

Regresando de Naciones Unidas, 1964

Con Mao, 1965

En Moscú, 1964

Con Ben Bella, Argelia, 1965

En el Palacio de las Serpientes, Benin (antiguo Dahomey) 1965

En Ghana, 14-21 de enero, 1965

1965 1961

Mayo 1959

Una vez los médicos y amigos del Che, Oscar Fernández Mell, Adolfo Rodríguez de la Vega y Serafín Ruiz de Zárate se pusieron de acuerdo para prohibirle al Che que continuara fumando. El Che protestó, pero los médicos insistieron. Al fin, después de mucha discusión, el Héroe de Santa Clara logró que los médicos le permitieran fumar un tabaco al día. Como sabían que la palabra del jefe guerrillero era un compromiso, todos estuvieron de acuerdo. Al día siguiente fui por la mañana a recibir las instrucciones diarias del Che. Lo encontré fumando un tabaco como de medio metro de largo, obra de sus admiradores, los tabaqueros de La Habana y con una sonrisa picaresca me explicó: No te preocupes por los médicos, yo estoy cumpliendo con mi palabra: un tabaco al día, ni uno más.
Narrada por Antonio Núñez Jiménez en el libro En marcha con Fidel, p. 58 y 59.

Último discurso a los empleados del Ministerio de Industrias, 1965

En una reunión de la Tricontinental, c. 1965

En Naciones Unidas

En un torneo de ajedrez

1962

La Habana, c.1960

Con su primera hija Hildita , La Habana, c.1960

Sus padres llegan a La Habana desde Buenos Aires , enero 1959

Recibe a sus padres, a su hermano menor Juan Martín y otros familiares, a quienes no veía desde 1953. La Habana, 1959.

Con su madre Celia y su hermano Juan Martín, La Habana, 1959

En Santa Clara, con Aleida March, con quien se casará posteriormente.

El día de su matrimonio con Aleida, el 9 de junio 1959

La pareja durante el sencillo brindis por su matrimonio, 1959

Con su hija mayor Hildita, La Habana 1960

Con Doña Celia, su madre, La Habana, 1960

Con su esposa Aleida e hijos, La Habana, 1964

Con su hija Celia, 1963

Con su hija Celia, La Habana, 1963

En el primer cumpleaños de su hijo Camilo

Con sus hijos Hildita, Celia y Camilo

Con sus hijos

Con Aleida, entre otros, pocos meses antes de salir de Cuba.

Últimas fotos con su mujer e hijos, 1965

Últimas fotos con su familia, 1965

Con tres de sus hijos

Carta de despedida a los hijos, 1965

Aleida March y los cinco hijos del Che: Ernesto (en brazos), Hildita, Celia, Camilo y Aleidita. La foto es de 1966 cuando el Che se encontraba en un destino "desconocido" (en Praga tras su intervención en el Congo, o entrenándose en Cuba para las futuras acciones bolivianas).

Especulaciones sobre distanciamientos provocados por supuestas declaraciones acerca de la conducción política soviética hechas por el Che durante uno de sus viajes al exterior. Sobre esta foto, alguno escribió: “Las miradas no se cruzan en el aeropuerto, después del discurso de Argel”.

Preparándose para el viaje al Congo, 1965

“Nadie me conoció; ni el mismo embajador -viejo compañero de lucha, invasor con nosotros y capitán del ejército rebelde-, pudo identificarme a mi llegada.” Diario del Che en El Congo.

Fidel lee la carta de despedida del Che, 3 de octubre de 1965

En Tanzania, 1965.

En 1965, el Che y un grupo de cubanos inician el gigantesco y heroico esfuerzo de revitalizar la revolución congolesa. No son vencidos por el enemigo, pero el objetivo de la misión no se cumple. Quedan para la historia 215 jornadas...

En el Congo

El Che (Tatú) permaneció ocho meses y 22 días en el Congo.

Lecturas en El Congo

Regresa clandestino a Cuba y se prepara para Bolivia, c.1966

Parte de la documentación que utilizará para su viaje a Bolivia.

Revisando que la documentación esté en orden.

En Bolivia, recién llegado

Fotos del pasaporte a nombre de Ramón Benítez.

Che caracterizado con su nueva identidad

Autorretrato en la habitación de un hotel en La Paz, Bolivia 1966

El núcleo guerrillero en un campamento en Bolivia, 1966. El Che es el tercero, de derecha a izquierda.

En la selva boliviana, 1966. En el centro, el Che.

Che (Comandante Ramón) con niños campesinos del altiplano boliviano, 1967

Página del Diario del Che en Bolivia Diario original del Che en Bolivia

“A las 17 ha pasado un camión del ejército, el mismo de ayer; en la parte de atrás dos soldaditos envueltos en una manta. No he tenido el valor de dispararles ni he tenido suficientes reflejos para capturarlos.”
Diario del Che en Bolivia, 3 de junio de 1967

El Che en Bolivia (esta fue una de las pruebas que dio el gobierno boliviano a la OEA)

Zona donde se produjo el combate del 8 de octubre. Destacado el árbol, a la sombra del cual fue llevado el Che herido, según los moradores de la zona.

Herido y apresado el 8 de octubre de 1967, en La Higuera

Trasladado al pueblo de Higueras permaneció con vida alrededor de 24 horas. Se negó a discutir una sola palabra con sus captores y un oficial embriagado que intentó vejarlo recibió una bofetada en pleno rostro. Reunidos en La Paz, Barrientos, Ovando y otros altos jefes militares tomaron fríamente la decisión de asesinarlo. Son conocidos los detalles de la forma en que procedieron a cumplir el alevoso acuerdo en la escuela del pueblo de Higueras.

Camino pedregoso de La Higuera por donde fue llevado el Che.

Escuela de La Higuera. En una de sus dos aulas mantuvieron prisionero al Che hasta que fue asesinado. Junto a él Simón Cuba Sarabia (Willy) y Juan Pablo Chang Navarro (el Chino).

En la escuelita de La Higuera
El Che Guevara, herido y apresado por rangers bolivianos -que fueron entrenados por boinas verdes estadounidenses- es llevado al pequeño poblado de La Higuera, donde es encerrado en su escuelita. Se lo ve casi de perfil, con las manos atadas. Faltaba poco para que fuera asesinado, cumpliendo la orden dada por el gobierno de La Paz. (Clarín. Bs. As. Argentina.) http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/sociedad/s-01136272.htm

“Cuando el piloto disparó su cámara en ese lugar humildísimo, el ‘Che’, rodeado de enemigos, en el más absoluto desamparo, herido de bala, habiendo escuchado cómo se asesinaba al heroico Willie Cuba en la habitación de al lado, mostró que sí es verdad, como escribió Sartre, que “la vida no es más que un chispazo entre dos tinieblas”. El único sentido de la misma es lograr que ese chispazo se vuelva una llamarada que perdure en las retinas de las mujeres y los hombres de buena voluntad, cualquiera sea su ideología”. (Fotografía y texto tomado del Diario El Comercio. 13 abril 2006).
http://www.elcomercio.com/noticia.asp?seccion=5&id=36164

Un soldado observa y toca el cadáver de El Che. Su cuerpo, tirado en el piso, está bajo una inmensa mancha de sangre. Algunas de estas fotos fueron tomadas por el piloto del helicóptero que transportó a integrantes del grupo que participó de la muerte de Ernesto Guevara. Entre ellos, el agente de la CIA, Félix Rodríguez, quien decía ser capitán del ejército boliviano. (Clarín. Bs. As.)
http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/sociedad/s-01136272.htm

El cadáver de Guevara, atado al patín del helicóptero. Volaron de La Higuera a Vallegrande.
http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/sociedad/s-01136272.htm

Militares bolivianos muestran sin pudor el cuerpo acribillado del Che.

Moradores del lugar observan el cadáver del Che

Lavadero donde fue expuesto el cadáver de Guevara en 1967, a periodistas y a los habitantes del lugar, hoy convertido en parte del museo en homenaje al Che en La Higuera.

He nacido en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie.
Fragmento de la intervención del Che en la Asamblea General de la Naciones Unidas, en uso del derecho de réplica, el 11 de diciembre de 1964.

El cadáver del Che expuesto en Vallegrande, Bolivia.

Las manos del Che
'Son del che'. Las manos amputadas del che reposan sobre el diario Presencia el 14 de octubre de 1967, junto con los elementos técnicos para identificar las huellas. Están en la sala del comando de operaciones del cuartel de Miraflores en la Paz, Bolivia. Ya han sido entintadas por los peritos Delgado y Pellicari. Esta foto se mantuvo oculta por treinta y ocho años.
http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/sociedad/s-01136272.htm

Reconstrucción. Izquierda, el mayor de carabineros boliviano Roberto Quintanilla. Centro, el secretario de la embajada argentina en Bolivia, J0rge Cremona. El subinspector Delgado, inclinado, inyecta en las manos un reconstructor de la epidermis de los dedos.
http://www.clarin.com/diario/2006/02/05/sociedad/s-01136272.htm

Octubre 18, 1967. Fidel muestra a las cámaras una foto del Che en la comparecencia televisiva. Ahí reconocería que las pruebas eran indiscutibles. Ernesto Guevara había muerto en Bolivia. No mencionó que le habían llegado, junto a las fotos y otros documentos, las manos cercenadas del Che. También refutaría la primera versión de los militares bolivianos de que había muerto en combate.

Velada solemne en homenaje al Che. La Habana, 1967

“Así estamos, consternados, rabiosos, aunque esta muerte sea uno de los absurdos previsibles. Da vergüenza mirar los cuadros, los sillones, las alfombras; sacar una botella del refrigerador, teclear las tres letras mundiales de tu nombre en la rígida máquina que nunca, nunca estuvo con la cinta tan pálida. Da vergüenza tener frío y arrimarse a la estufa como siempre, tener hambre y comer esa cosa tan simple, abrir el tocadiscos y escuchar en silencio sobre todo si es un cuarteto de Mozart. Da vergüenza el confort y el asma da vergüenza, cuando tú comandante estás cayendo … ametrallado, fabuloso, nítido… eres nuestra conciencia acribillada. Dicen que te quemaron... con qué fuego van a quemar las buenas nuevas, la irascible ternura que trajiste y llevaste con tu voz, con tu barro. Dicen que incineraron toda tu vocación menos un dedo… basta para mostrarnos el camino, para acusar al monstruo y sus tizones, para apretar de nuevo los gatillos.” (Mario Benedetti)

El mito, la leyenda, la conseja, la tradición transmitida de boca en boca, lleva, a lo ancho de las tierras, en el lomo de las cordilleras, a lo largo de los ríos, el nombre del Che.
De un texto del escritor cubano Alejo Carpentier

¿Dónde estás, caballero, el más puro, caballero, el mejor caballero? Encendiendo el hachón guerrillero en lo oscuro, señora, en lo oscuro.
Fragmento del poema "Canción antigua al Che Guevara”, de Mirta Aguirre.

Restos del Che encontrados el 28 de junio de 1997, en Vallegrande, Bolivia, después de varios años de infructuosa búsqueda.

Identificación de los restos pertenecientes a los guerrilleros asesinados.

La fosa común donde fueron enterrados los cuerpos de los guerrilleros asesinados en 1967, abierta después de investigaciones llevadas a cabo de 1995 a 1997, por especialistas cubanos y argentinos.

Los restos del Che, Bolivia 1997

Salida de Bolivia, 12 de julio 1997

Llegada de los restos del Che a La Habana.

Cuba los recibió como los hijos algún tiempo ausentes, y millones de hombres y mujeres les rindieron homenaje desde el capitalino Memorial José Martí y durante todo el trayecto por la Carretera Central, que un día el Comandante rebelde cubano-argentino cruzó victorioso con su columna vencedora en ruta inversa desde Santa Clara

Armones con los restos del Che y sus compañeros guerrilleros, 1997

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Cortejo fúnebre desde la capital hasta Santa Clara.

Antiguos compañeros haciendo guardia ante los restos del Che, en la Biblioteca de Santa Clara, 1997.

Osario con sus restos

Llegada de los restos al Memorial

“... Le dije [a Fidel] que no debía de manera alguna pararse por mí la revolución, y que podía dejarme [detenido en México]; que yo comprendía la situación y que trataría de ir a pelear desde donde me lo mandaran… También recuerdo la respuesta tajante de Fidel : “Yo no te abandono”. Y así fue, porque hubo que distraer tiempo y dinero preciosos para sacarnos de la cárcel mexicana…”
Recuerdos del Che escritos en Pasajes de la guerra revolucionaria, julio 1959.

Fidel enciende la llama eterna

La escuelita de la Higuera hoy reconvertida en un centro de salud. Al interior, una placa: “Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia, Comandante Che Guevara.” Homenaje de los universitarios bolivianos y de América al Comandante Che Guevara. 8 de octubre 1987 "

Nombre de un hombre por siempre inscrito en el gran martirologio de América, que se hizo uno con la idea misma de la revolución y, caído, habrá de levantar nuevas energías revolucionarias en el camino donde, según últimas palabras de su diario, el paso de sus hombres "había dejado huellas". Huellas que no se borran. Que jamás habrán de borrarse. Que quedan marcadas en el sueño del continente entero.
Alejo Carpentier
Monumento al Che en La Higuera

Te han cubierto de afiches, de pancartas, de voces en los muros, de agravios retroactivos, de honores a destiempo. Te han transformado en pieza de consumo, en memoria trivial, en ayer sin retorno, en rabia embalsamada. Y quizás han resuelto que la única forma de desprenderse de ti o dejarte al garete es vaciarte de lumbre, convertirte en héroe de mármol o de yeso y por lo tanto inmóvil o mejor como mito o silueta o fantasma del pasado pisado; sin embargo tus ojos interminables, Che, miran como si no pudieran mirar, asombrados tal vez de que el mundo no entienda que treinta y tres años después sigues bregando dulce y tenaz por la dicha del hombre.
Mario Benedetti

Estás en todas partes. En el indio hecho de sueño y cobre. Y en el negro revuelto en espumosa muchedumbre, y en el ser petrolero y salitrero, y en el terrible desamparo de la banana, y en la gran pampa de las pieles y en el azúcar y en la sal y en los cafetos, tú, móvil estatua de tu sangre como te derribaron, vivo, como no te querían, Che Comandante, amigo…
Fragmento de un poema de Nicolás Guillén

…De la melena inculta a la calvicie, del número inicial a lo incontable, desde la tumba hasta la superficie, tras breve veinte tan multiplicable me llega un canto alado de fiebres de la infancia, me brota la invención del ansia y entero y mutilado, furiosamente a besos, te doy mi corazón travieso: hombre, hombre sin muerte, la noche respiró tu suerte, hombre de buen destino, y hay luces puestas en camino.
Fragmento de Hombre, canción de Silvio Rodríguez

…Que la izquierda lo haya mitificado no es importante porque es un mito verdad, no un mito mentira que eso sí es peligroso. El Che pudo haberse equivocado en algunas cosas. El fracaso de Bolivia no se explica sólo por la traición de la izquierda boliviana, sino que, creo, se equivocó de tiempo y de lugar… El Che estaba con su gente en total soledad. Pero no se equivocó de momento y de lugar en su mensaje esencial, que es un mensaje lanzado a través de los siglos de los hombres y mujeres, y de los que vendrán después. O sea, su mensaje va mucho más allá de su concepción del foco, que puede ser discutido y cuestionado y confrontado con los hechos.
Eduardo Galeano

“Es cierto que a ninguna generación le es dado escoger su tiempo, pero sí depende de ella vivirlo con amor u odio. Nosotros, los que hemos sido testigos y participes de tanto sacrificio, de tantos peligros y combates, de los sufrimientos y alegrías compartidas por el pueblo cubano en defensa de sus ideales, amamos nuestro tiempo, todo lo vivido, y lo llevamos por el mundo colgado de nuestras camisas como aquellos jóvenes rebeldes llevaban sus collares y medallas gloriosas tras el triunfo...”
Un antiguo combatiente cubano

“…muchas cosas pasarán antes que se alcance ese momento y sé también que (...) muchos de nosotros podremos no ver ese día dichoso, pero los que queden podrán, cuando miren hacia atrás, cuando miren toda esa construcción que ha significado años y años de trabajo, de sacrificio, de esperanza y de dolor, ver en algún lugar, alguna pequeña o grande, de acuerdo con el trabajo y la capacidad de cada uno, pero alguna señal indeleble que cada uno dejó en ese enorme y bello edificio que estamos empezando a construir y esa será nuestra recompensa, la recompensa de un verdadero revolucionario.”

Ese hombre que por hechos o por dichos es respetado tanto, debiera olvidar que casi iba solo cuando desnudó aquella emoción que ahora es de todos. Debiera olvidar que casi iba solo, cuando conquistó el cetro que hoy le ciñen a coro.
Fragmento de Ese Hombre, canción de Silvio Rodríguez

En el Congo

“…detenernos en la impronta del Che,…para impedir que quede en el olvido la acción esperanzadora y fecunda de este hombre presente y futuro… tributo, expresión de respeto y reclamo para que permanezca junto a nosotros por siempre como la foto y la luz.”
Fragmento del catálogo Ernesto Che Guevara, fotógrafo. Generalitat Valenciana, 2001

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