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Luz bretona para Gaugin y Monet

De Pont-Aven a Belle-Île, una ruta por el Norte de Francia en busca de la magia atlántica que
inspiró a grandes pintores y sedujo a la actriz Sarah Bernhardt.
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Quimper, la ciudad de los canales y las flores.






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Paul Gauguin apenas vendió cuadros en su vida. conocidos como la Escuela de Pont-Aven. los rompedores.   viajes Pont-Aven Belle-Île 23 ago 2015 Eran unos ingenuos. Gauguin conoció allí a Émile Bernard y crearon el sintetismo. Pero dos cosas eran ciertas: aquel era un rincón más barato que París y era un lugar exótico. la perla turística del Atlántico francés. países nórdicos. les decían los lugareños. Apenas eran una decena de pintores. Frente a la catedral. Charles Filinger. el pintor Claude Monet. Al Sur de este Finisterre bretón se encuentra Belle-Île. son protagonistas en la saga policíaca del comisario Dupin (El misterio de Pont-Aven. la encantadora Quimper surcada por dos ríos que parecen canales asfixiados por las flores. Gauguin. Pont-Aven era un pueblo rico. conviene acercarse a su capital. Quimper. bestsellers de Jean-Luc Bannalec llevados a la tevé y al cine. cuadros costumbristas y naturalistas. con retratos suyos firmados por Picasso o Modigliani. pasando a los libros como "los Nabis". gracias al cabotaje y a los molinos. junto con Pont-Aven y su entorno. canales y flores. Y en el pueblo los artistas se dividían: los academicistas se alojaban en el Hotel des Voyageurs (hoy galerías de arte). que arropan a una catedral gótica suntuosa.Y pusieron a Pont-Aven en el mapa. Paul Sérusier.. pocos kilómetros más al Norte. en la pensión Gloanec (que abrió luego un hotel. los calvarios. pero también artistas de la cuerda de Gauguin. En PontAven quedan algunas de sus obras.. frecuentaba el cercano Bois dAmour con sus colegas Bernard. Este lienzo fundacional. Toda una sorpresa. el Museo de Bellas Artes se aloja en un palacio intervenido de forma magistral por Jean-Paul Philippon. el paisaje. una isla que es.. Aparte de su aura artística y sus galletas. Filadelfia. cuyo estudio se conserva tal cual. Cuando Gauguin llegó a Pont-Aven en 1886. natural de Quimper. el actual Ajoncs dOr). Solía plantar su caballete frente . uno de los arquitectos que adaptó la estación dOrsay como museo en París. Muerte en las islas). de corte academicista. el pueblo sigue siendo una delicia. Una amplia sección está dedicada al poeta y pintor Max Jakob. Dos años más tarde. Así que empezaron a llegar pintores de Londres. Vieron alguna gárgola ostentosa en casas centenarias y pensaron que allí había clientes para sus cuadros. Cierto que por entonces. junto con la isla de Ré. en un museo que está siendo ampliado y reabrirá a finales de este año. hoteles y tugurios. cuando Gauguin puso rumbo definitivo a Tahití. estaba encantada con las cofias bretonas. Quimper. los trajes y joyas. A Belle-Île vino a parar. Aquella primera generación de pintores. La casa donde nació Jakob es hoy un restaurante cultural que lo mismo sirve comidas que recitales. Meyer de Haan. al mismo tiempo que Gauguin se instalaba en Pont-Aven. pintaba aún como los impresionistas. Para entender mejor la efervescencia creadora que enfebreció a esta costa que llaman La Cornouaille. con cerca de cuarenta posadas. "Los americanos". se dispersaron. Bernard con el lienzo Bretonas en la pradera y Gauguin con Visión después del sermón. El de Quimper aloja una buena colección de arte bretón. El casco medieval está lleno de casas de entramado y colores pastel. los cuales.. hacia 1900.

Después de él hubo en la isla más pintores. Al norte de Sauzon. *EL PAÍS DE MADRID . La Pointe des Poulains es un paisaje deslumbrante. capaz de agitar por sí solo las mejores pasiones. el pueblo más pintoresco tal vez sea Sauzon. hizo construir dos villas más para sus huéspedes y pasó allí los 30 últimos veranos de su vida. Aparte de Le Palais. Los tres edificios se pueden visitar actualmente. Es un oasis climático. Lo compró. Belle-Île hace honor a su nombre. Su capital se llama Le Palais. que con 50 primaveras encima pasó por allí y vio que se vendía un fortín militar abandonado. donde además se come de vicio. y crecen igual las plantas atlánticas que las flores mediterráneas. con un puerto que es un refugio natural que ni pintado.a las rocas de Port Coton. nunca hiela. Eso le pareció a la actriz Sarah Bernhardt. Los recuerdos de la diva añaden una gota de drama a un paisaje salvaje. Matisse entre otros. obsesionado con captar una y otra vez las variaciones de la luz.