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Universidad Santo Tomas

Escuela Educación
Educación en la infancia
Docente: Lorena Agüero Díaz
Texto1,2
Concepto de Persona según Santo Tomás:
El Alma Humana.

El principio vital del ser humano, el principio que constituye o conforma su naturaleza,
es el alma intelectiva o racional. Lo que corresponde esencialmente al alma es “estar
unida al cuerpo” de modo que se puede afirmar que el hombre es la unión sustancial de
cuerpo y alma. Ello se hace evidente partiendo del análisis de la naturaleza de la especie
humana. La naturaleza de cualquier cosa queda manifiesta por su operación y la
operación propia del hombre en cuanto hombre es la de entender, por lo tanto, “es preciso
que el hombre tome su especie de lo que es principio de dicha operación” 1. Sin embargo
el alma no es el cuerpo sino el acto del cuerpo, es una realidad inmaterial, incorpórea que,
aunque se expresa mediante el cuerpo, no queda sumida en él. Es necesario afirmar que
el alma humana es incorpórea y subsistente por dos razones fundamentales. La primera,
porque es imposible que el alma entienda por medio de cualquier órgano corporal ya que
la naturaleza de aquel órgano impediría el conocimiento y, la segunda, porque tiene una
operación sustancial independiente del cuerpo y nada obra substancialmente si no es
subsistente. Es decir, entender algo, que significa tener un concepto de carácter
inmaterial que significa lo que es la cosa (independiente de la imagen que tenga), no es
posible sin una potencia que sea también ella inmaterial. (todos entendemos árbol, aun
cuando la imagen que cada uno tiene es de un árbol distinto. Ello es posible porque
entendemos de modo inmaterial lo que es árbol).
Además, como enseña Santo Tomás de Aquino, el alma humana, porque es el acto del
cuerpo y eso significa que es lo que da el ser al cuerpo vivo, su vida, es incorruptible.
Ello porque no es posible que un ser incorpóreo, es decir, un ser cuya sustancia es ser,
pueda dejar de ser, pues el ser en cuanto ser no se corrompe. Lo que se corrompo en el
hombre son aquellas potencias del alma que no subsisten a la corrupción del cuerpo, esto
es, las funciones vegetativas y sensitivas (Potencia nutritiva, el tacto, la vista). ; Pero el
alma intelectiva subsiste aun cuando el cuerpo se corrompa, porque el ser del alma no
depende del cuerpo, sino que es el alma la que comunica el ser al cuerpo.
El alma humana es por lo tanto, incorpórea, subsistente e inmortal. De ello se deduce una
realidad fundamental para la vida de cada ser humano. El alma no tiene materia a partir
de la cual haya sido hecha. Es por ello que sólo puede ser creada, es decir, sólo puede ser
producida por generación divina, sólo puede ser hecha por creación inmediata de Dios.

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Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, I, q. 76, a. 1
1

El hombre se distingue de los demás animales y es persona a diferencia de ellos por la razón implica un INTERIORIDAD. La justificación más sencilla y más evidente de esto está en que el hombre es un ser racional que posee la razón. entendiendo individuo de una especie animal determinada.. “objeto” designa lo que queda en relación con un sujeto. Se dice. No cabe decir lo mismo de los animales. su vida interior. El significado no es exactamente el mismo. no son nunca nada más que algo. cuyas funciones sobre pasan en mucho la vida vegetativa elemental de las 2 . para comprender el fin al que la actividad personal se dirige: la comunicación amorosa de vida personal. no nos atreveríamos a hablar de persona animal. una plenitud y una perfección de ser particulares. Pero el sujeto es igualmente un ser. Incluso estaría mejor hablar antes de sujetos que de objetos. según la cual la persona es individuo de naturaleza racional (individua substatia rationalis naturae). aunque sus órganos estén sometidos a procesos bio-fisiológicos parecidos. Esto es lo que constituye su particularidad. “Objeto” entendido como “algo que es”. los cuales. que hay en él algo más. Un individuo en que la razón forma parte de su naturaleza. Todo sujeto es al mismo tiempo ser objetivo. A ese ser persona le corresponde una serie de connotaciones esenciales. porque en ninguno de ellos encontramos sombra siquiera de pensamiento conceptual. como por ejemplo el ser fin en sí misma. Consideremos como cosa un ser que no sólo carece de razón. Puede decirse que el mundo en que vivimos se compone de gran número de sujetos. Es superior en el grado de participación del ser y por ello le corresponde la dignidad de persona. y ligados a una constitución más o menos aproximada a las de los hombres. cuya presencia no se puede constatar en ningún otro ser visible. Es por ello que el niño es ante todo una persona. una cosa es un objeto inanimado. “individuo animal”. Se nos haría difícil llamar cosa a un animal o a una planta. El mundo objetivo en que vivimos está compuesto de personas y de cosas. de ahí la definición de Boecio. objetivamente. porque propiamente hablando. también. El término persona se ha escogido para subrayar que el hombre no se deja encerrar en la noción “individuo de la especie”. NO obstante. ser que existe y que actúa de una manera o de otra. Esta distinción simple revela el abismo que separa el mundo de las personas del de las cosas.. que no se puede expresar más que empleando la palabra persona. sino también de vida. La Persona Humana El mundo en que vivimos se compone de gran número de objetos. en la que se concentra una vida que le es propia. cuya comprensión es indispensable para poder contemplar no sólo la naturaleza de la persona sino. en cambio. de que objetivamente es algo o alguien. ella es diferente en su naturaleza a todo principio vital de otro ente vivo que no sea humano. Esta constitución permite una vida sensorial más o menos rica.Es importante comprender además que por las características ya mencionadas del alma humana. Es una verdad esencial el carácter personal de todo hombre. El hombre es objetivamente alguien y en ello reside lo que le distingue de los otros seres del mundo visible. Pero no basta definir al hombre como individuo de la especie Homo (ni siquiera homo sapiens).

elige lo que quiere hacer. Y el medio está subordinado al fin y. Por su naturaleza el hombre se comunica con los demás seres desde su interioridad. a la manera de los animales no son sus medios propios de comunicación con el mundo. al agente. frontera determinada por el Libre arbitrio. automática. lo que quiere decir que no hay nadie que pueda querer en mi lugar. La persona humana como fin en sí misma El fin de la acción es siempre aquel en cuya consideración actuamos. De este modo particular con su interioridad el ser humano pertenece al mundo exterior y forma parte de él de una manera muy propia. La vida interior es la vida espiritual. Sucede que muchas veces alguien quiere que yo quiera lo que el quiere.plantas y se asemejan. Son orientaciones naturales de todo ser humano. en cierta medida. Yo puedo no querer lo que otro quiere para mí. sólo lo voy a querer en la medida que desde mí lo quiera. Es dueño de sí mismo. es cuerpo). como en el caso de todo ser natural. mientras que el contacto físico del que ella es igualmente capaz (puesto que posee un cuerpo y . y todo hombre desea por naturaleza la felicidad. a veces a punto de inducir a error. pero toma la forma particularmente del hombre más que en la esfera del mundo interior. ni tampoco puramente sensitiva como en los animales. Se concentra alrededor de lo verdadero y lo bueno. a las funciones particulares del hombre. Su naturaleza comprende la facultad de autodeterminación basada en la reflexión. en cierta medida. En el hombre el conocer y el querer adquieren un carácter espiritual y contribuyen a la formación de una verdadera vida interior. 3 . y que se manifiesta en el hecho de que el hombre. La comunicación de la persona con el mundo no es solamente física. ahí esta la incomunicabilidad. Es inalienable e incomunicable. Es aquí donde se delinea un rasgo específico para la persona: el hombre no sólo percibe los elementos del mundo exterior y reacciona frente a ellos de una manera espontánea o si se quiere. casi “servidumbre”: el medio sirve al fin y al sujeto. Todo hombre desea por naturaleza conocer (y conocer la verdad). Cuál es la causa primera de todo y cómo puedo ser bueno (feliz). . al actuar. fenómeno inexistente en los animales. porque el hombre tiene una naturaleza radicalmente distinta de la de los animales. a saber el conocimiento y el querer. La expresión “servirse” sugiere que la relación existente entre el medio y el sujeto agente es el de subordinación. No hay nadie que pueda reemplazar mi acto voluntario por el suyo. y el contacto sensible. Por cierto que la conexión de la persona humana con el mundo se inicia en el plano físico y sensorial. entonces aparece como nunca la frontera infranqueable entre él y yo. El fin implica medios. Como poseedor una biología que no se reduce puramente a ella. por un juicio que realizó y lo propuesto se me presenta como apetecible. Se llama esta facultad Libre Arbitrio. Ellas revelan al ser humano como un ser en búsqueda.

¿tenemos derecho a tratar la persona como medio y utilizarla como tal? (organizaciones de trabajo. de escogerlo. contra lo que constituye un derecho natural. Este principio se encuentra a la base de toda libertad bien entendida. no les haga daño y no los torture físicamente al utilizarlos. Ni siquiera Dios su creador. Dios muestra los fines para que el hombre pueda elegir tender a ellos. su propio fin”. capaz de definir sus propios fines. de usar de ella como medio. si no el hombre se destruye). Se exige que la persona racional no destruya ni despilfarre las riquezas naturales. Se exige al hombre que frente a los animales. que sus fines sean verdaderamente buenos. La revelación. jefe y el soldado. Dios permite al hombre conocer el fin sobrenatural. En su interioridad descubrimos su doble carácter de sujeto que justamente piensa y puede determinarse por sí mismo. sino siempre. (Este es el sentido de la educación). El Principio personalista ordena: “ cada vez que en tu conducta una persona es el objeto de tu acción. como fin de tu acción”. pero deja a su voluntad la decisión de tender hacia él. padres e hijos). Al tratarla únicamente como un medio se comete un atentado contra su misma esencia. Se trata de buscar FINES VERDADEROS. Toda persona es. por consiguiente. No suscita un problema psicológico sino moral. porque tender hacia lo malo es contrario a la naturaleza racional dela persona. ni la sociedad. Es evidente que es necesario exigir de la persona. en cuanto individuo racional. y sobre todo de la libertad de conciencia. dotados de sensibilidad y capaces de sufrir. verdaderos bienes que serán los fines de la acción e indicar los caminos que conducen a ellos. al mismo tiempo. o por lo menos debería tener.Esta relación puede y debe existir entre la persona humana y las diversas cosas que componen los diversos individuos que componen una especie. por su misma naturaleza. lo que ella es. Dios salva al hombre por medio de su participación. La naturaleza. sino que ten en cuenta del hecho de que ella misma tiene. como un instrumento. El hombre no puede ser un medio de acción moral natural (de lo contrario no es posible la convivencia humana. Kant: “obra de tal suerte que tú no trates nunca a la persona de otro simplemente como un medio. Para Dios es imposible. no olvides que no has de tratarla solamente como un medio. lo excluye. Pero. *********************************************************************** * 4 . porque la PERSONA NO PUEDE SER PARA OTRA MÁS QUE UN MEDIO. Nadie tiene derecho a servirse de una persona.