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MASTICACION. Año 2014.

La masticación es el primer paso de la digestión donde la comida se prepara para ser
deglutida y luego procesada en el sistema digestivo. Corresponde a un conjunto de
fenómenos estomatognáticos destinados a fragmentar los alimentos en partículas
pequeñas adecuadas para ser deglutidas.
Organización Anatomo-Funcional del Sistema Estomatognático
La masticación es la propiedad emergente más importante de sistema estomatognático.
Para desarrollarla adecuadamente consta de las siguientes estructuras:
1. Estructuras Anatómicas Principales: componentes esqueléticos, sistema dentario,
músculos de la masticación, articulación temporomandibular.
2. Estructuras Anatómicas Complementarias: labios, carrillos o mejillas, lengua.
Estructuras Anatómicas Principales
Componentes Esqueléticos
1. Macizo Facial Superior: parte fija en estrecha relación con el esqueleto craneal,
constituida por distintos huesos, siendo los principales: maxilares, malares, palatinos
y el esfenoides (apófisis pterigoides).
Dentro de estas estructuras óseas es necesario destacar:
a. Región Esfeno-basilar: al ser el esfenoides el hueso de enlace entre los
huesos relacionados estrechamente con la masticación y el cráneo, se
constituye en el hueso central de la masticación, donde se concentran todas las
presiones y fuerzas musculares de la masticación.
b. Paladar Duro: mediante su superficie dura y la presencia de las "rugas
palatinas" permite a la lengua triturar alimentos contra dicha superficie;
además, posee gran sensibilidad al tacto, lo que le permite detectar alimentos
que tienen una textura más dura que la necesaria para la deglución.
2. Macizo Facial Inferior: parte móvil que comprende el hueso maxilar inferior o
mandíbula. Al igual que los otros huesos involucrados con el acto masticatorio
soporta los esfuerzos de los músculos de la masticación.
Sistema Dentario
Es el elemento mecánico principal de la masticación, pues los dientes son los que
producen directamente el desmenuzamiento del alimento, acto que se lleva a cabo en
dos fases:

1. Prensión y Corte: se lleva a cabo por medio de los dientes anteriores y sirve para
separar una parte del total a consumir. En forma secundaria también participan los
premolares y molares cuando se enfrentan cúspide con cúspide en el acto
masticatorio.
La utilización del tenedor y del cuchillo, y la cocción de los alimentos por parte del
hombre civilizado ha reducido bastante esta función.
2. Trituración: llevada a cabo por los dientes posteriores, constituye la verdadera
desintegración de los alimentos. Consiste en una compresión activa (aplastamiento y
fricción) de los alimentos entre los dos arcos dentarios, con la finalidad de que la
sustancia alimenticia ingerida quede reducida a partículas relativamente pequeñas
que puedan ser adecuadamente procesadas por las enzimas digestivas.
La dinámica masticatoria está influenciada por una serie de factores dentarios:
a. Características Morfológicas de las Coronas Dentarias: cada elemento dentario
de acuerdo a su forma cumple una función diferente. Los bordes incisales cortan, las
caras oclusales en conjunto producen aplastamiento, y las cúspides, deslizándose
contra sus opuestas, trituran.
b. Extensión del Área Masticatoria Útil: la ausencia de dientes afectará la eficiencia
masticatoria.
c. Estado de Conservación de las Estructuras Dentarias: la presencia de caries,
obturaciones defectuosas, atrición fisiológica o patológica y enfermedad periodontal,
reducirán la eficacia del aparato masticatorio.
c. Posición en la Arcada Dentaria: el diente que presenta anomalías de
implantación, al perder su relación normal con las otras piezas dentarias no podrá
ejercer una acción masticatoria adecuada.
d. Movimientos de los Dientes: para poder soportar adecuadamente las fuerzas
oclusales que se generan durante el acto masticatorio las piezas dentarias deben
poseer cierto grado de movilidad, donde juega un rol importante el ligamento
periodontal que actúa absorbiendo el impacto de dichas fuerzas. Esta movilidad
fisiológica se caracteriza por ocurrir en dos fases: una fase rápida que sucede como
consecuencia de un estiramiento de las fibras periodontales respondiendo a fuerzas
aplicadas al diente, de entre los 50 y 100 gramos, y una fase lenta que representa una
deformación elástica del hueso alveolar respondiendo a fuerzas, aplicadas al diente,

superiores a los 100 gramos.
Músculos de la Masticación
Se designan como masticadores a aquellos músculos que tienen participación activa en
la función masticatoria; son considerados como verdaderos órganos motores, esenciales
para la masticación y el crecimiento craneofacial. A pesar de que existe cierta
controversia con respecto a que músculos se los puede ubicar precisamente en esta
categoría, existe suficiente consenso en la literatura para categorizar a los músculos
masticatorios de la siguiente manera:
1. Músculos Masticatorios Específicos o Propiamente Masticadores
a. Grupo Primario o Mandibulares: constituido por los maseteros, temporales,
pterigoideos internos y pterigoideos externos. Tienen como función específica la
de dirigir los movimientos y posiciones mandibulares.
b. Grupo Secundario o Accesorio: formado por los digástricos, milohioideos y
geniohioideos. Se encuentran situados en la región suprahioidea, siendo
depresores del maxilar, cuando el hueso hioides está fijo por la contracción
simultánea de los infrahioideos; elevando al hioides si se apoyan en la
mandíbula.
2. Músculos Masticadores Complementarios. También toman parte en la
masticación los músculos de la cabeza y del cuello, los de los labios, los de las
mejillas y los de la lengua. Algunos participan directamente, pero de manera
reducida en la masticación, como el orbicular y el buccinador. Otros de manera
indirecta, pero sinérgica como los músculos infrahioideos, que fijan el hioides al
esternón posibilitando la acción de los depresores de la mandíbula, y como los
músculos de la nuca que contribuyen a la estática de la cabeza oponiéndose a la
actividad flexora de algunos músculos masticadores.
Articulación Temporomandibular
La articulación temporomandibular (ATM), par y simétrica, es una diartrosis
(articulación de libre movimiento; diarthros = articulación móvil) bicondílea provista
de un disco interarticular muy móvil. Es la única articulación móvil de los huesos de
la cabeza, siendo las demás suturas y por tanto, inmóviles.
Es una parte integral del sistema estomatognático en relación con su desarrollo,
adaptación y condiciones patológicas. Los movimientos del cóndilo están controlados

por los músculos, los cuales tienen una cierta adaptabilidad a los cambios fisiológicos
y patológicos de la oclusión dentaria; la compensación se efectúa mediante
mecanismos neuromusculares.
La arquitectura anatómica de cada ATM es bastante simple, estando compuesta por:
1.

Superficies

articulares:

superficies

inferiores

mandibulares

(cóndilos

mandibulares) y superficies superiores temporales (cresta articular → raíz
transversa del cigoma y fosa articular → cavidad glenoidea). Forman un plano de
deslizamiento con una oblicuidad de deslizamiento hacia abajo y adelante
variable, siendo el cóndilo mandibular y la cresta articular las dos superficies
destinadas a entrar en relación articular. La cavidad glenoidea no debe ser
considerada como parte funcional de la articulación, ya que solamente sirve de
receptáculo para el cóndilo cuando se aproximan entre sí los dos maxilares.
2. Disco Articular: su finalidad fundamental es suplir la deficiencia anatómica del
cóndilo mandibular y la cresta articular, que al ser convexas en los planos sagital y
lateral, son inadecuadas para desempeñar la actividad funcional para la que están
destinadas, de allí la necesidad de la presencia de una almohadilla con cierta
elasticidad.
A manera de polémica semántica, se puede afirmar que la denominación de
"menisco" articular no es correcta para el caso de la ATM. Un menisco sólo se
adhiere por uno de sus lados, no "sella" los espacios articulares y tiene una función
pasiva para facilitar el movimiento entre las partes óseas, siendo meniscos típicos
los de la articulación de la rodilla. Mientras que el disco de la ATM, al igual que
los discos intra-vertebrales, actúa como una verdadera superficie articular
determinando el movimiento de la articulación; por tanto, es más exacta la
denominación de disco articular.
Un aspecto único de la ATM es que, en realidad está dividida en dos articulaciones
por el disco articular y los ligamentos colaterales (discales). Una articulación
inferior (inframeniscal o maxilomeniscal) que se encuentra entre la cabeza del
cóndilo y la cara inferior del disco articular que permite casi exclusivamente
movimientos de tipo rotatorio o de bisagra. La articulación superior
(suprameniscal o temporomeniscal) se encuentra entre el hueso temporal y el
disco articular, permitiendo movimientos de propulsión de la mandíbula.

Inyectando soluciones de sustancias radioopacas en las dos cavidades articulares
estas permanecen separadas, siendo una indicación clara de que en condiciones
normales no existe comunicación alguna entre ambas cavidades.
Estructuras Anatómicas Complementarias
Labios
Son repliegues musculomembranosos que circunscriben el orificio bucal, estando su
plano muscular constituido principalmente por el orbicular de los labios.
En el proceso masticatorio cumplen las siguientes funciones:
(1) Sensorial: la gran sensibilidad de los mismos al tacto y a la temperatura ayuda a
evitar la entrada de materiales lesivos a la boca.
(2) Mecánica: cumplen una función de "transferencia" de los alimentos sólidos y
líquidos dentro de la boca, guiando y controlando su entrada, y una función de
"contención" que consiste en evitar que los mismos salgan durante la masticación,
sellando la cavidad bucal.
Carrillos o Mejillas
Es una región cuadrilátera, limitada adelante por el surco nasolabial, detrás por el borde
anterior de la rama ascendente, abajo por la línea oblicua externa del maxilar inferior, y
arriba por un plano convencional que pasa por debajo del malar. Dentro de su
constitución anatómica y desde el punto de vista alimenticio los elementos más
importantes son la bola adiposa de Bichat, muy desarrollada en los primeros años de la
vida donde desempeña un papel efectivo en los movimientos de succión, y el músculo
buccinador que constituye el segmento intermediario de un vasto esfínter faringobuccinato-labial.
El buccinador colabora en el acto de la masticación presionando el contenido del
vestíbulo bucal y empujando el alimento ubicado en el mismo hacia los arcos dentarios,
cumpliendo una función de "transferencia" y "disgregación". Esta función en la
humanidad civilizada es dudosa, debido a la reducción de la actividad masticatoria por
la naturaleza del alimento que consume el hombre actual en comparación con sus
antecesores.
De todas maneras, cuando se toma un bocado de gran tamaño las partículas que se
separan de la superficie oclusal se pueden acomodar en el vestíbulo, que es el espacio
comprendido entre el carilla y el proceso alveolar, participando en el acto masticatorio a

manera de "contención".
Lengua
Es una eminencia móvil formada por músculo esquelético recubierto por membrana
mucosa que ocupa el piso de la cavidad bucal. Está dividida en dos mitades laterales
simétricas por un tabique medio (septo lingual) que se extiende por toda su longitud y
que está fijado inferiormente al hueso hioides. Cada mitad de la lengua contiene
componentes idénticos de músculos extrínsecos e intrínsecos.
Los músculos intrínsecos no tienen inserción en ningún hueso, pero sí entre uno y otro y
en los músculos extrínsecos. Estos músculos que yacen en los tres planos espaciales
(longitudinal, transversal y vertical) son: longitudinal superior, longitudinal inferior,
transverso de la lengua y vertical de la lengua. Modifican la forma y el tamaño de la
lengua durante el habla y la deglución, pero son incapaces de desplazar el órgano en el
espacio, para lo cual dependen de los extrínsecos.
Los músculos extrínsecos (hiogloso, geniogloso, estilogloso y palatogloso) se originan
fuera de la lengua y se insertan en ella. Cada grupo de músculos tiene características
propias, estructurales y funcionales. En su conjunto facilitan a la lengua cambios
extremadamente rápidos de posición (de lado a lado y de dentro a fuera) y morfología
que son requeridos tanto para la masticación como para la fonación. También forman el
suelo de la boca y mantienen la posición de la lengua.
Por su parte el frenillo lingual, un pliegue de la membrana mucosa situado en la línea
media de la superficie inferior de la lengua, está fijado al suelo de la boca y contribuye a
la limitación del movimiento lingual en dirección posterior.
La utilización de los diferentes grupos musculares le permite a la lengua realizar
diversos movimientos para cumplir numerosas funciones durante la masticación:
(1) Sensorial: mediante los receptores sensoriales tiene la capacidad de seleccionar las
partículas de alimentos listos para ser deglutidos, separándolas de otras partículas que
requieren más masticación.
(2) Mecánica de Disgregación: disgregar alimentos por presión contra el paladar duro.
(3) Mecánica de Mezcla: cambiar los alimentos en la superficie oclusal de un lugar a
otro, ayudando de esta manera a mezclar el alimento que es triturado con la saliva.
(4) Mecánica de Barrido: quita residuos de alimentos atrapados entre las carillas y la
encía mediante un movimiento de barrido.

Las modalidades sensoriales linguales (tacto, gusto y temperatura), juegan un rol
importante en los mecanismos de "feedback" que influyen sobre los movimientos
masticatorios.
Movimientos Mandibulares Durante la Masticación
El movimiento más importante de la masticación consiste en la separación y aposición
rítmicas de los maxilares, existiendo también otros pequeños movimientos hacia
delante, hacia atrás y laterales. El movimiento no es similar al de una bisagra, pues no
existe un eje de rotación fijo de la mandíbula.
La ATM es una articulación sinovial de tipo combinado en bisagra o gínglimo y
deslizante o artrodial, que permite movimientos de bisagra con un deslizamiento
simultáneo de los cóndilos.
La mandíbula por acción y regulación de los músculos masticadores y de la ATM puede
hacer los siguientes movimientos:
Según la Dirección

 Hacia abajo, depresión: apertura de la boca.
 Hacia arriba, elevación: cierre de la boca
 Hacia delante: propulsión.
 Hacia atrás: retropulsión. Movimiento de la mandíbula protraída hacia su
posición original.

 Movimientos laterales. Pueden ser movimientos de lateralidad centrífuga:
(movimiento de la mandíbula hacia un lado, derecho o izquierdo) o movimientos
de lateralidad centrípeta (movimiento mandíbular hacia la línea media, con el
retorno al punto 0 del movimiento anterior).
Según la Función

 Movimientos bordeantes o límites. El movimiento mandibular está limitado por
las superficies articulares y los ligamentos de la ATM, así como por la
morfología y alineación dentaria. Los movimientos bordeantes son los límites
que se establecen cuando la mandíbula se desplaza por la parte más externa de
su margen de movimiento.

 Movimientos funcionales o libres. Se realizan durante la actividad funcional de
la mandíbula, llevándose a cabo dentro de los movimientos bordeantes. No están

determinados por un rango externo de movimiento, sino por las respuestas
condicionales

del

sistema

neuromuscular.

Ejemplos

de

posiciones

intrabordeantes son la intercuspídea contactante y la postural no contactante.
Según el Contacto Dentario

 Movimientos Contactantes
 Movimientos no Contactantes
Según los Planos
Horizontal, frontal y sagital.
Combinación de los Movimientos Anteriores
Normalmente durante la masticación, nunca los movimientos son únicos sino que se
producen combinados. Su punto de partida y su final es la oclusión céntrica, a la
que llegan mediante la ejecución del conjunto de movimientos mandibulares.
Coordinación de la Actividad Muscular durante los Movimientos Mandibulares
La función masticatoria no se realiza por la acción de un sólo músculo, sino mediante el
juego armónico de la contracción y relajación de los diferentes músculos masticatorios,
participando la ATM sólo como una guía en la ejecución de los movimientos
mandibulares.
En estas acciones de grupo los músculos pueden actuar como:
Principal (agonista): es un músculo que produce una acción deseada, la contracción.
Antagonista: tiene un efecto opuesto al principal, se relaja y permite el movimiento del
principal. Así en el movimiento de descenso mandibular participan como músculos
agonistas depresores, el vientre anterior del digástrico, el milohioideo y el genohioideo;
músculos antagonistas son los elevadores que intervienen relajándose.
Sinérgico: sirven para regular el movimiento, evitar desplazamientos no deseados y
ayudar al principal a actuar con mayor eficacia. Por ejemplo, el pterigoideo interno
actúa como sinérgico del masetero para elevar la mandíbula.
Fijadores: estabilizan el origen del músculo principal de forma que pueda actuar con
mayor eficacia. De este modo trabajan los músculos infrahioideos que convierten al
hueso hioides en un punto fijo de inserción para los músculos depresores.
Un ejemplo claro de coordinación muscular se da en el movimiento de lateralidad,
donde con un movimiento hacia la izquierda, el cóndilo derecho es tirado hacia delante
por el pterigoideo externo mientras que el cóndilo izquierdo es estabilizado por las

fibras horizontales del músculo temporal. Al mismo tiempo que esto ocurre, el masetero
y pterigoideo interno son activados a los efectos de mantener en contacto la arcada
superior con la inferior.
Tipos Masticatorios
En los seres vivos de acuerdo con las características de las ATM, del sistema dentario,
de la oclusión y de la alimentación, podemos establecer tres tipos masticatorios:
Bisagra:

 típica de los animales carnívoros.
 movimientos puros de apertura y cierre.
 gran desarrollo y entrecruzamiento de los caninos, con molares de cúspides altas
y puntiagudas.

 contacto dentario exclusivamente en oclusión central.
 cúspides actúan como cuñas en los espacios intercuspídeos antagonistas.
 articulación en forma de doble trocoide horizontal (cóndilos de forma
cilíndrica).

 alimento desmenuzado exclusivamente por aplastamiento.
 acción masticatoria simultánea en ambos lados.
 movimiento poco adecuado para alimentos que contienen elementos fibrosos.
Propulsión y retracción:

 característica de los roedores.
 movimientos mandibulares hacia delante y atrás.
 incisivos muy desarrollados y de crecimiento continuo, con molares planos.
 contacto dentario borde con borde a nivel de incisivos y cúspide con cúspide a
nivel de premolares y molares.

 articulación en forma de doble rielera cilíndrica anteroposterior (cavidades
articulares en forma de zanja o acanalada).

 no se pueden masticar con facilidad alimentos fibrosos.
Lateralidad:

 distintiva de los herbívoros o rumiantes.

 movimientos predominantes de lateralidad, combinado con apertura y cierre.
 predominan los molares con superficies oclusales planas.
 articulación amplia de forma plana (cóndilos pequeños, cavidad glenoidea de
extensión exagerada).

 alimento desmenuzado por aplastamiento y fricción.
 se establecen un lado activo (contacto de cúspides homólogas) y un lado de
balanceo (contacto de cúspides opuestas).

 movimiento masticatorio más adecuado para cualquier calidad de alimento.
En el hombre, con un régimen alimentario mixto (omnívoro), se pueden ejecutar los tres
tipos de movimientos básicos, ya sea en forma individual o combinada, con la
participación equilibrada del sistema dentario, sin predominios exagerados.

Los carnívoros (A) presentan gran desarrollo de los caninos y de los temporales, mientras
que los rumiantes (B) muestran superficies oclusales planas y poderosos maseteros.

Dinámica de la Masticación
La masticación normal de cualquier especie en particular posee una frecuencia y un
patrón de movimientos mandibulares y de actividad de los músculos mandibulares
típicos de ella. Esta variabilidad de patrones se da también entre diferentes individuos
de una misma especie, y podría estar relacionada con la disposición anatómica del
sistema estomatognático. Sin embargo, las diferencias aparecen incluso, para un mismo
individuo, que presenta reacciones musculares distintas, frente a cambios inesperados de
la carga durante la masticación (movimientos servo-asistidos).

Por lo tanto la variabilidad en el ciclo masticatorio, en un mismo individuo, es el
resultado de diferentes condiciones intraorales, es decir la retroalimentación sensorial
vía SNC modifica los movimientos dependiendo del tipo de alimento y del grado de
desmenuzamiento del mismo. Por ejemplo, al iniciarse la masticación se requieren
fuerzas distintas de las que se precisan al final, cuando el alimento está ya
desmenuzado; por su parte, los alimentos pegajosos o duros aumentan la duración del
acto masticatorio.
Ciclo Masticatorio
El ciclo masticatorio es la unidad fundamental de la masticación, el cual tiene tres fases:
Fase de apertura: descenso mandibular por contracción isotónica de los músculos
depresores.
Fase de cierre: ascenso de la mandíbula por contracción isotónica de los músculos
elevadores.
Fase oclusal: existe contacto e intercuspidación de los dientes. Fuerzas interoclusales
por contracción isométrica de los músculos elevadores.
Relaciones de Antagonismo
Los movimientos mandibulares terminan al producirse el contacto oclusal, produciendo
una estimulación de los receptores de presión que envían impulsos aferentes a niveles
nerviosos superiores provocando una inhibición de la corriente eferente de los músculos
elevadores.
Se ha determinado que hay dos maneras de masticar, de acuerdo a la actividad de los
músculos durante el ciclo masticatorio y a los tipos de contactos dentarios antagonistas:

 Actividad Sincrónica Bilateral. La masticación en un principio, dentro de las
primeras tres o cuatro mordidas se realiza de manera bilateral, con una actividad
igual y sincrónica entre los dientes antagonistas posteriores derechos e
izquierdos, siendo las partículas alimenticias grandes distribuidas y trituradas en
ambos lados simultáneamente.

Masticación por mordida lateral. Lado activo: contacto cúspide con cúspide homóloga; lado
de balanceo: contacto de cúspide palatina con vestibular.

 Actividad Asincrónica Unilateral. Después de la primera y breve fase de
masticación bilateral, en el 78% de los individuos, la actividad muscular se
vuelve desigual y asincrónica, lo que es indicativo de que el individuo mastica
sobre un lado a la vez (sitio o lado de trabajo), el que corresponde al lado hacia
el cual se ha desviado la mandíbula durante el movimiento de cierre y que posee
mayor número de contactos dentarios.
Esta masticación en un solo lado da lugar a una carga desigual en las
articulaciones temporomandibulares, pero los discos son estabilizados
rápidamente por los pterigoideos externos.
Fuerzas de Masticación
El sistema estomatognático es capaz de desarrollar fuerzas considerables entre los
dientes, siendo la fuerza de mordida máxima más alta que se ha registrado de 443 Kg.
Cada movimiento masticatorio está asociado con una combinación de fuerzas axiales y
horizontales, siendo las fuerzas desarrolladas en el lado de trabajo, mayores en
intensidad y duración, que en el lado opuesto.
Existen factores que determinan la cantidad de fuerza aplicada a los dientes:

 Sexo. Generalmente los hombres muerden con más fuerza que las mujeres, con
una carga de mordida máxima en los primeros que va de 53,6 a 64,4 Kg,
mientras que en la mujer oscila entre 35,8 y 44,9 Kg.

 Edad. La fuerza de mordida máxima aumenta con la edad hasta llegar a la
adolescencia.

 Raza. Depende de las relaciones esqueléticas faciales y al tipo de alimentación;
así, los esquimales tienen una alta fuerza de mordida, mientras que en los sujetos
con facies elongadas se observaron bajas fuerzas.

 Grupos Dentarios. En los molares la fuerza es mayor que en los incisivos; en el
primer molar es de 41,3 a 89,9 Kg y en los incisivos centrales de 13,2 a 23,1 Kg.
Esta diferencia podría ser debida a la mayor superficie de inserción de los
molares y a su posición en relación a la inserción de los músculos.

 Práctica y Ejercicio. Las personas pueden aumentar su fuerza de mordida con
práctica y entrenamiento, pero la misma desciende rápidamente al suspenderse

el entrenamiento, lo que demuestra el poco desarrollo del aparato masticatorio
en el hombre civilizado.

 Dieta. Se refiere a la consistencia de los alimentos; al masticar zanahorias se
realiza una fuerza de aproximadamente 14 Kg, mientras que con la carne es de 7
Kg. Si es habitual el consumo de alimentos duros, donde se precisa masticación
vigorosa, se desarrollará una fuerza más intensa. La amplitud y duración de los
"picos" de actividad en el EMG de los músculos de cierre están directamente
relacionadas con la dureza del alimento.

 Prótesis. La fuerza de la masticación en los individuos portadores de prótesis es
tan sólo de una tercera a cuarta parte de la existente en aquellos que poseen sus
dientes naturales. Se relaciona con la adaptación de las mismas; si se consigue
evitar su desplazamiento la fuerza aumenta. Los portadores de prótesis necesitan
aproximadamente siete veces más golpes masticatorios, para alcanzar una
reducción del tamaño de partículas alimenticias, equivalente a la de un adulto
joven con dientes naturales.

 Estado Dentario. Los dientes con caries, enfermedad periodontal y no alineados,
no transmiten normalmente las fuerzas masticatorias. Por otra parte, el contacto
se produce 30 mseg antes en el lado de balanceo (contralateral o de soporte) con
respecto al lado masticatorio (ipsilateral o de trabajo), donde se encuentra el
bolo.
Mediante su estudio se ha podido determinar que las cúspides dentarias guían a los
movimientos mandibulares en la etapa de apertura y en la final de cierre, produciéndose
en esta última un contacto intercuspídeo máximo. Parece entonces que estos contactos
influyen o incluso determinan la fase de trituración del movimiento de masticación,
como así también la inicial de apertura.
Importancia de la Masticación en la Digestión
Aunque se necesita una pequeña capacidad masticatoria para que se realice la digestión
de los alimentos, una adecuada masticación asiste a la digestión; es decir, es un auxiliar
importante debido a que:

 Los trozos pequeños de alimentos exponen una mayor superficie para la acción
enzimática.

 La masticación resulta en estimulación de la secreción salival y de jugo gástrico,
por una mayor acción sobre los receptores gustativos.

 Las partículas más pequeñas permanecen menos tiempo en el estómago, lo que
acorta el período digestivo; por tanto, se aconseja no realizar una masticación
exagerada. En los perros, por ejemplo, digieren mejor cuando tragan partículas
grandes; probablemente esto se deba a que tal tipo de partículas permanece por
mayor tiempo en el estómago.

 Hay alimentos que deben ser masticados para poder ser digeridos; por ejemplo,
las carnes rojas y vegetales con membranas fibrosas (maíz, arvejas).
Postmasticación
Consiste en movimientos mandibulares de variada duración y extensión, que ocurren
luego de la masticación y deglución; van acompañados de vigorosos movimientos de la
lengua y de las mejillas. Contribuye a la limpieza de los residuos de la boca y su
importancia radica en la autolimpieza de los dientes.
Se determinó que tiene una duración, de entre 7 y 13 segundos, dependiendo del tipo de
alimento, prolongándose en los portadores de prótesis.
Oclusión Fisiológica
El término oclusión es generalmente definido como el acto de cerrar la mandíbula
contra el maxilar, resultando en contactos dentarios de una manera específica. Sin
embargo, el término tiene un significado más amplio: es la integración del complejo
sistema estomatognático, que involucra componentes anatómicos, fisiológicos y
neuromusculares.
La oclusión fisiológica es la que puede ejecutar todas las funciones que se requieren sin
alterar sus estructuras. Además, tendría que mantenerse por sí misma durante los
denominados períodos "afuncionales". Aunque nosotros como odontólogos hemos
tenido tendencia en pensar que los contactos dentarios "vacíos" son no funcionales, bien
puede ser que ellos representen indicios funcionales importantes, tales como
expresiones de agresión u otras formas de vía de escape emocional.
Se debe tener en cuenta durante la práctica clínica que los requerimientos fonéticos,
estéticos y funcionales varían de acuerdo con las necesidades de los pacientes y deben
ser consecuentemente manejados, no interfiriendo con condiciones biológicas
establecidas, a las cuales el paciente se ha adaptado adecuada y confortablemente.

Influencia de la Masticación sobre los Tejidos Orales
La masticación normal ha demostrado contundentemente ser esencial para un apropiado
desarrollo y una adecuada homeostasis de los tejidos orales. De la misma manera, la
presencia de alteraciones durante la masticación es frecuentemente responsable de la
presencia de patologías orales. Esto se ha podido demostrar clínicamente y
experimentalmente mediante la desnervación de los músculos masticadores. Un ejemplo
típico es que el espesor de la membrana periodontal de una pieza dentaria disminuye al
no tener antagonistas la misma.
Función Masticatoria
La Función masticatoria es un concepto unificador usado para referirse en forma global
a términos como habilidad, eficiencia y/o rendimiento masticatorio y corresponde a la
respuesta subjetiva de los pacientes acerca de su masticación y su capacidad objetiva
para masticar.
Sin embargo, los conceptos de eficiencia, rendimiento y habilidad masticatoria tienen
definiciones diferentes que pueden ayudar al clínico a evaluar la función masticatoria.
Eficiencia masticatoria corresponde al número de golpes masticatorios requeridos para
lograr un nivel tipo de pulverización de un determinado alimento, por ejemplo el
número de golpes necesarios para preparar el alimento a ser deglutido.
Rendimiento masticatorio corresponde al grado de trituración al que puede ser sometido
un alimento con un número dado de golpes masticatorios.
La habilidad masticatoria se define como la propia valoración de un individuo respecto
a su masticación.
De esta forma la habilidad masticatoria de un individuo puede ser evaluada por medio
de cuestionarios o entrevistas personales. Lamentablemente se trata de una valoración
subjetiva donde no existe un enfoque universalmente aceptado por los investigadores y
clínicos.
La eficiencia y el rendimiento masticatorio, en cambio, pueden ser evaluados por medio
de tests de masticación que proporcionan una valoración objetiva de la función
masticatoria, esta metodología puede usarse en forma efectiva siempre y cuando el test
haya sido estandarizado.
Tamizado fraccional como técnica para separar la comida después de ser masticada por
un cierto período de tiempo

Consiste en que el individuo mastica una porción medida de alimento de prueba con un
número determinado de golpes masticatorios o por un cierto período de tiempo. Luego
se recupera el alimento test y se cuela a través de un tamiz. Se determina la masa o
volumen de alimento remanente en el colador y el que pasa a través de él. La tasa de
rendimiento masticatorio se define como la masa o volumen de alimento que pasa por el
cedazo dividido por la masa o volumen total de comida recuperada, expresado como un
porcentaje.

 Se han desarrollado múltiples métodos usando variados materiales (alimentos
naturales o artificiales) con diferentes sistemas de procesamiento, que han ido
evolucionando con los avances en la tecnología.
Bibliografía Consultada

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Las figuras fueron tomadas de las referencias bibliográficas mencionadas