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Deterioro cognitivo en el Adulto Mayor

El envejecimiento humano es un fenómeno inevitable, que no solo abarca
nuestra comunidad, sino que es un fenómeno a nivel universal.
En la actualidad, el aumento de la población adulta ha crecido de manera
considerable, es por eso que también ha aumentado el interés por entender
los efectos de la edad sobre el funcionamiento y desempeño cognitivo.
Estudios recientes han mostrado que la enfermedad de Alzheimer puede
iniciarse varios años previos al diagnóstico clínico de demencia. Esta fase
preclínica puede ser aún más larga en la medida de que la capacidad
intelectual previa del paciente sea mayor.
El deterioro cognitivo inicial en pacientes mayores ha recibido distintas
denominaciones, tales como: "olvidos senescentes benignos", "deterioro de la
memoria asociado a la edad", "deterioro cognitivo asociado a la edad" y
"deterioro cognitivo leve"; siendo en la actualidad éste último término el más
ampliamente aceptado. A diferencia de las descripciones previas, el deterioro
cognitivo leve establece como una entidad patológica la declinación exclusiva
de la memoria, en vez de considerarla como una condición fisiológica normal
del envejecimiento.
Por otro lado, se ha definido el deterioro cognitivo como un estado de afección
cognitiva superior al de grupo etario y educativo pertinente, pero que no ha
llegado a reunir los criterios establecidos para la demencia. (Meléndez J, Sanz T
y Navarro E. 2012)
Otras definiciones habla de deterioro cognitivo como una disminución del
rendimiento de, al menos, una de las capacidades mentales siguientes:
memoria, orientación, pensamiento abstracto, lenguaje, capacidad de juicio y
razonamiento, capacidad para el cálculo y la habilidad constructiva, capacidad
de aprendizaje y habilidad visuespacial. (Pérez V.2005)
La pérdida intelectual asociado a la edad se suele presentar como un trastorno
aparentemente leve de la memoria para hechos recientes, cuyas
manifestaciones clínicas varían en un amplio rango, desde los olvidos
cotidianos y transitorios meramente subjetivos, hasta serios trastornos de la
capacidad de recordar.
En todo paciente con deterioro cognitivo se debe investigar la enfermedad de
base y evaluar su repercusión funcional. Para determinar si los síntomas de un
paciente van más allá de un deterioro cognitivo, se debe combinar información
de diferentes fuentes. Es necesario hacer una anamnesis y examen físico
dirigidos, examen mental, evaluación funcional y conocer el estado mental y
funcional previos del sujeto.

rigidez. V. déficit nutricionales. etc). en ocasiones. Alteración de la memoria. El antecedente de alcoholismo crónico también es importante. II. mayor de la esperada para la edad y el nivel de educación del sujeto. Se debe detallar la evolución de los síntomas y diferenciar si estos han aparecido en forma súbita o lentamente progresiva o si se han asociado o no a otros síntomas como caídas. Actualmente no hay un consenso en los criterios para el diagnóstico del deterioro cognitivo. mayor frecuencia de traumatismo encefalocraneano. El sujeto no presenta demencia. psicotrópicos y sedantes pueden producir deterioro cognitivo. Actividades de la vida diaria intactas. modificando ligeramente los criterios iniciales por los siguientes: . Función cognitiva general conservada. elaborados por Petersen y cols. estos autores resaltan la importancia de que la pérdida de memoria sea objetiva. Esto podría provocar error en la hipótesis diagnostica. el cual es frecuentemente multifactorial (encefalopatía crónica de Wernicke por déficit de tiamina. preferiblemente corroborada por un informador fiable. para el diagnóstico del deterioro cognitivo leve de tipo amnésico y que incluye los siguientes: I. es importante preguntar por síntomas sugerentes de deterioro cognitivo y/o alteración del comportamiento. lo que pone en evidencia la importancia de definir correctamente el término de deterioro cognitivo. etc). pues puede causar deterioro cognitivo. etc. Las diferencias entre los criterios aplicados conducen a que. se propusieron los criterios de la Clínica Mayo. cambios de carácter o personalidad. confusión. Posteriormente. III. Drogas como anticolinérgicos. y junto a esto la evolución de estos pacientes se vería totalmente afectada . IV. con un deterioro cognitivo relacionado con la edad y otros con un deterioro cognitivo leve. neurotoxicidad alcohólica. focalización neurológica. mioclonías. Quejas de pérdida de memoria. Inicialmente.En la anamnesis. desorientación en el tiempo o el espacio. alteraciones motoras (temblor. desinhibición. analgésicos. También se debe preguntar por la existencia de síntomas sugerentes de enfermedades médicas. incontinencia urinaria. se incluyan en el mismo grupo a sujetos con una demencia incipiente. neurológicas o psiquiátricas. dificultad para resolver problemas. como son la pérdida de la memoria.

el razonamiento inductivo y la función ejecutiva.I. Finalmente diversos estudios científicos proponen que el entrenamiento cognitivo puede ser beneficioso. . III. Actividades de la vida diaria intactas. Función cognitiva general conservada. la atención. ya sean generales o específicos para funciones como la memoria. II. Pérdida de memoria objetiva. IV. Se han realizado numerosos estudios en los que se han demostrado efectos positivos para compensar el deterioro cognitivo con programas de entrenamiento del cerebro. teniendo en cuenta la edad y el nivel educativo del sujeto. preferiblemente corroborada por un informador fiable. El sujeto no presenta demencia. Estos programas aplicados a adultos sanos tienen efectos benéficos a corto y medio plazo en la memoria objetiva. V. Quejas de pérdida de memoria.