You are on page 1of 344

LA

VIRGEN MARIA

)i

Teología y espiritualidad m,arianas
POR

ANTONIO ROYO

MARIN, O. P.

SEGUNDA EDICION CORREGIDA Y AUMENTADA

{/);

f);;;tJi.
jj

);r

-- 355

ACADEMIA,
Reg&aaCeMum

ULJGIOWI.

Cr. 6 No.10·47 Tels. 3348419·5624477

BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS
MADIUD • l'vfCMXCVll

A la Inmaculada Virgen lvfaria,
A1adre de Dios .:V de la Iglesia,
t'ida, dulzura y esperanza nuestra

© Bihlioteca de Aurores Crisdanos
Don Ramón de la Cruz, 57, Madrid 1996
Depósito legal M. 33.505-1996
ISBN: 84-7914-255-3
lmpreso en España. Printed in Spain

IN DICE GENERAL

Pdgs.
AL LECTOR ......... . ... . ... ...... ..... ... .... .

IX

..... . ADVERTENCIA A LA SEGUNDA EDICIÓN .. . ... ........ .

xr

PARTE l.-Vida de María .... . ..... . . . .. . ....... . ...
.

3

PARTE II.-Los grandes dogmas y títulos marianos ....
CAPÍTULOS:

40

r. Principios fundamentales de la teología mariana ... .
52
2. Predestinación de María ....................... .
71
3. La Inmaculada Concepción .............. . . . .. . .
84
4· Virginidad perpetua de María .. . . ... ... ... .....
91
.
IJ6
S· La maternidad divina de María ................. .
qo
6. La maternidad espiritual. .. . .. ....... ... ....... .
7. La ·Madre Corredentora ........... . ........... .
8. La Mediadora y Dispensadora universal de todas las
gractas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
........
C). La Asunción de María.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
10. María, Reina y Señora de cielos y tierra. . . . . . . . . . .
1 1. La Virgen María en el cielo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
T 2. La Virgen María en el misterio de Cristo y de la
Iglesia............ . . . . . . . .
...........

18

r

203
214
2 29

237

P:'\RTE III.-Ejemplaridad de María .... . ...... .
CAPÍTULOS:

250

El desarrollo progresivo ele la gracia en 1vLría .. .
271
2. Las virtudes de 1\.•faría... . . . . . . . . . .
. ... . .. .
JOS
J. Los clones del Espíritu Santo en 1\.- faría ......... . .
.
328
4· Los frutos del Espíritu Santo y las bit>navt-nturanzas
352
t>v:mgélicas en María.
. ........ .
s. Las racias carism:'1ticas en l\1aría.
T.

PARTE IV. - La devoción a María... ... .. . . . . ....... .
359
CAPÍTULOS:
1.
2.

J.

s.

AP'ÉNDICE.-La devoción a San José, esposo de María... . . .

426

hu/ice geuer,¡/

VIII

A L

Págs.

PARTE V.- Principales devociones y fiesta;marianas...

L E C T O R

44 r

CAPÍTULOS:
1.
2.

Principales devociones marianas ................. . 441
Principales fiestas marianas ........ .. . . .......... . 499

INDICE ANALÍTICO ....... . ........ ....•. . .. .......•.. .
.

509

DESDE hace mucho tiempo se nos venía pidiendo con insis-

tencia un libro sobre la Virgen l\1aría con la nüsma orien tación
teórico-práctica de los demás libros que hemos venido
publicando en esta misma colección de la BAC. I-Ioy tenemos
el gusto de ofrecérselo a nuestros lectores.
Hemos intentado escribir una obra sobre la Virgen María
a base de las características que se nos pedían. El subtítulo
expresa claramente su principal enfoque: Teología y espiritlw

lúlad marianas. Son dos aspectos que no siempre aparecen
unidos en las obras dedicadas a María. A veces se trata exhaus
tivamente el aspecto científico o teológico, pero se descuida
el aspecto espiritualista, con lo cual el primero queda casi
enteramente desprovisto de toda ilnalidad práctica. Otras ve
ces se aborda de lleno la espiritualidad mariana, pero no
siern pre con la suficiente elevación · ntífica o teológica,
con lo cual el aspecto puramente devocional pierde su más
firme apoyo y su base más sólida. Otras, en fin, se insiste
ante todo en el aspecto literario, sin preocuparse demasiadu
de b teolo gía y espiritualidad marianas.
En la medida ele nuestras débiles fuerzas, hemos procurado
redactar una obra que recogiera, en sintética visión de con
junto, los dos aspectos fundametltales de toda buena mario
logía teórico-práctica: el teológico y el espiritualista o devo
cional, sin descuidar el histórico o biográfico a base de los
datos facilitados por las Sagradas Escrituras y el ambiente
que rodeó en este mundo la vida de lv1aría. Con ello quedan
perfiladas las líneas esenciales de nuestro estudio, que en su
red:1cción definitiva se divide en las siguientes cinco partes:
r.:•

Vúla (le María.--A base únicamente de los datos

evangélicos y de las circunstaacias históricas en. las que se
desenvolvió la vida de la Virge n. durante su vida terrestre,
hemos seguido sus pri:1cipales pasos desde su nacimiento
hasta su muerte y asunción a los cielos. Nos parece que esta
vida de María-escrita en tono sencillo y narrativo-prepara

Al lecJor

AL ierJor

X

Xl

el ambiente y dispone el ánimo del lector para abordar con

y cada una de las fiestas marianas recogidas con carácter

simpatía el resto de la obra.

universal en el vigente calendario litúrgico, promulgado por el

Los grandes dogmas y títulos marianos.- Es la parte

2. a

científica de la obra. En ella encontrará el lector, en apretada

papa Juan XXIII.
Quiera el Señor -

por intercesión de su Madre

síntesis, junto con el oro viejo, Jos mejores hallazgos de la

santísima, Mediadora universal de todas las gracias- bendecir

moderna mariología, a la luz, principalmente, del concilio

estas po bres páginas, a fin de que enciendan el corazón de

Vaticano Il, cuya doctrina mariológica recogemos íntegramente

sus lecto res el fuego de la más tierna y entrañable devoción

en el capítulo

a María, para la mayor gloria de Dios y honra de Jesucristo,

12

de esta parte en confirmación oficial de todo

cuanto exponemos más detalladamente en los capítulos an

su divino Hijo y Redentor de la Humanidad.

teriores.
3· a

Ejemplaridad de María.·-Aquí comienza el aspecto

espiritualista de nuestra obra, que abarca las tres últimas

ADVERTENCIA A LA SEGUNDA EDICION

partes. En esta tercera exponemos el desarrollo progresivo
de la gracia en el alma santísima de María, sus virtudes

_ Agotada la copiosa primera edición de esta obra dedicada

admi rables y el ejercicio perfectísimo de los dones del

a la Virgen María, aparece esta segunda cuidadosamente re

Espíritu Santo, junto con los frutos del mismo divino

visada y puesta al día. En realidad, nada nuevo o importante

Espíritu y el de las bienaventuranzas

evangélicas, que

hemos podido añadir a la edición anterior, ya que en ella

señalan el punto culminante de toda la vida cristiana, de la

recogíamos íntegramente la magnífica doctrina mariológica

que María es ejem plar acabadísimo. Termina esta parte con

del Concilio Vaticano II, que continúa y continuará siempre

una breve exposi ción de las principales

de palpitante actualidad. Ni los grandes Pontífices post riores

gracias

carismáticas en el alma de María.

al Concilio -

Pablo VI y Juan Pablo II- en sus

4- :t La devoción a María.-La ejemplaridad de María

magistrales encíclicas o alocuciones, ni los teólogos marianos

-movimiento de ella hacia nosotros-exige en retorno un mo

de cualquier escuela teológica han aportado nada nuevo o

vimiento de filial devoción hacia ella. Después de exponer

importante a la doctrina mariológica tan clara, exacta

en qué consiste la devoción en general, estudiamos amplia

exhaustiva que exp,u so el Concilio

mente la naturaleza de la verdadera devoción a Niaría su

magnífico capítulo octavo de la Constitución dogmática

necesidad para la salvación y la santificación y el modo más

«Lumen gentium». En adelante, ya no será posible hablar o

perfecto de practicarla a base de la completa consagración

escribir seriamente de la Virgen María sin inspirarse de lleno

.

a ella. Exponemos con toda precisión y rigor teológico de qué
manera la devoción a María es una gran señal de predestina

Vaticano

y

II en el

y por completo en aque!Ja doc
trina conciliar.

ción y uno de los medios más eficaces para obtener de Dios

En esta nueva edición nos hemos limitado a pequeños

el gran don de la perseverancia final. Terminamos esta parte

retoques de estilo, que no afectan para nada al fondo doctri

con un largo apéndice sobre la devoción

nal de nuestra obra, y a cambiar el orden cronológico de las

a San José,

insepa rable de la devoción a María, su virginal esposa.
5. a

Principales devociones y fiestas marianas.-Como re

mate y complemento de toda la obra exponemos en dos
sendos capítulos

las principales

devociones

marianas

recomendadas por la Iglesia y practicadas entrañablemente
por el pueblo cristiano
litúrgicas sobre todas

y unas breves notas histórico-

principales fiestas marianas -último

capítulo de la obra

para adaptarlo mejor al calendario litúrgico vigente en la ac
tualidad.

LA VIRGEN MARIA .

cuando pienso en la Sagrada Familia. pues. Les estaba sujeto. Para que un sermón sobre la Santísima Virgen produzca fruto. tal como la deja entrever el Evange lio y no su vida supuesta. Nouissima Verba. no deben hacernos olvidar que. Todo en su vida se hizo como en la nuestra. nada de lo que se supone!. Fácil es adivinar que su vida real en Na zaret. A fin de no multiplicar las citas. 20 y 23 de agosto de 1897.. los hechos fundamentales de aquella vida. humilde y desconocida que hubo de vivir acá en la tierra la que había sido escogida por Dios para Madre suya y Reina soberana de lo"s ángeles... Vida de Mt ría. Tenía razón Santa Teresa del Niño Jesús cuando exclamaba 1: <<¡Qué delicioso será conocer en el cielo todo lo que pasó en la intimidad de la Sagrada Familia! Las mujeres del lugar iban a ha blar familiarmente con la Santísima Virgen. » Vamos. es mene ter que dé a conocer su vida real. es imaginarme una vida en teramente ordinaria. acá en la tierra. ¡Nada de lo que nos cuentan. fue enteramente ordinaria . practicando las virtudes ocultas y viviendo de fe como nosotros. natural mente. de la manera más exaCta y fiel que nos sea posible. Lo que me hace bien. Estos títulos marianos. de vida purísima y angelical. María fue una mujer de nuestra raza.. que abruman por su grandeza.PRIMERA PARTE V 1 D A 1. pero perfectamente imitable y al alcance de cualquier alma sincera. E M A R 1 A Creemos oportuno comenzar esta obra sobre la Virgen María con una breve introducción biográfica.. del mismo Evangelio--de las siguientes obras: \ /ILLIAM. la Madre 1 2 . advertimos al lector de una vez para siempre que la casi totalidad de los datos que le ofrecemos a continuación los tomamos--aparte. que vivió acá en la tierra la Santísi ma Virgen María 2. de exponer la sublime ejemplaridad de María y lacaracterísticas que ha de revestir la verdadera devoción hacia Ella.. SANTA TERESA DEL NrÑo JEsús. a la vez sencillísima y sin par. y también después. a base de los datos que nos proporciona el Evangelio y la tradición cristiana. Antes de abordar los grandes temas mariológicos. una pobre aldea na oscura y desconocida. a recoger. ¡Qué sencillo es esto! Nos muestran a la Santísima Virgen inaccesible y sería menester presentarla imitable. nos parece con veniente echar una mirada llena de ternura sobre aquella vida pobre. Cf...

En la blanca caliza había también muchas grutas y cuevas. PATSCH.Jría barro apisonado y podía estar alfombrado c n. El Antiguo Testamento no la nombra ni una sola vez. Sus casas eran menos que modestas. Ciramos con frecuencia literalmente. El gahleo Natanael tenía una idea muy clara de su insignificancia cuan do preguntó burlón a Felipe: ¿De Nazaret puede salir algo bueno? (Jn 1. casas 2. Y GRuENTIIANE(. En tiempo de María era una aldea pequeña. Nazaret está situada en la parte sur ele Galilea. Mmia la Madre del Sei".piso era ele 4 1' . T 'id" de M. Hoy es Nazaret una de las ciudades más importa 1tes de Palestina. / . en la_ •lvfanologla• d J.: María en el Nuevo Te. Infancia y juventud de María entrada que la unía al espacio anterior. Ca rol.a de paja. No sabemos exactamente dónde matorrales y árboles. en la que brillan cual flores las de Dios: Séforis. sm ImportanCia.. capital entonces de Galilea. 0 tal vez ni eso siquiera.2627). ya que ni siquiera sabemos con certeza en qué punto ele Nazaret actual estuvo el Nazaret antiguo. Jerusalén y Nazaret. Cuatro ciudades se disputan el meridional semejan una ancha canasta trenza da por honor de haber sido la cuna de la Madre la mano ele Dios. una ester. contempladas desde la colina nació María. Allí al menos la encontramos la primera vez que el Evangelio nos habla de Ella con motivo ele la Anunciación (Le 1. en un pa raje accidentado que bordea la gran llanurelEsdreló. cubiertas en gran parte de vegetación. No es fácil a los occidentales hacerse: cargo de la sencillez y En esta primera sección recogeremos los pobreza de las viviendas orientales. P a t r i a . a unos cinco kilómetros de Nazaret.46). Belén. publocaJo po1 la RA (Madrid 11)64). El de )est'• s (Friburgo 1938). El corto valle y las colinas en torno.. . B. María. Viniendo ele Jerusalén. Es: verdad que datos referentes a 1vfaría desde su nacimiento nada seguro podemos afirmar sobre la casa ele hasta sus desposorios con San José.tamento. .1r (Madrid 1955). Esta última es la más probable. La cueva reCibia luz y aue por un tragaluz abierto en el techo o por la pequeña 1. Nazaret ofrece una vista en cantadora.

O- Infancia y jm. se hizo pobre por amor nuestro...32). Pero en su interior Nazaret es mucho menos atra- de David._. 4· Nada sabemos acerca de los padres de María. El largo y molesto viaje a Belén para empadronarse lo hicieron los dos-a pesar del delicado estado de María-porque yente.R . t-1'tÍU2t-tU. Las grandes iglesias. tiene Jesús entronque según la carne con la P a d r e s . por otra ?iVr'rUZ. empinadas y ambos eran de la familia y estirpe de sucias.1 o . Calles estrechas. el pueblo cris tiano los venera con los nombres de Joaquín y Ana. país...24). como se dice claramente en otros lugares del Evangelio (Le 1. deben tomarse . .< -vvtl\. que también José fuera de la casa . Desde muy antiguo. estirpe de David. libro apócrifo que contiene gran número de errores y . Consta claramente por los humedad. Ga briel: El Señor Dios le dará el trono ele David. San Pablo dice expresamente que Jesús era.3). sobre todo en tiempo de María y José. Las palabras del ángel SD l/'V blancas. ni si quiera cómo se llamaban. en el que es fácil estirpe davídica quedaba deslizarse. { wv v" --uv. datos del Evangelio que eran muy pobres.9). su padre (LeI . -. a fin de enriquecernos con su pobreza (2 Cor 8.enturl '" .. oriunda de Belén.peclrado resbaladizo David.. pero estos nombres están tomados del Protoevangelio de Santiago.55)-como pequeñas casas ele los naturales del más tarde el mismo Jesús (Me 6.. 2.. de tórtolas o pichones (Le 2.d-L A. y al presentar a Jesús en el templo ofrecieron la ofrenda de los pobres: un par E s t i r p e . descendiente de Da vid (Rom 1.ef. porque no a través de José. la casa de David. esta y desigual. . con su ern. Era lo que correspondía a los padres de Aquel que. 3· Sabemos ciertamente que María descendía ele la noble za más alta de su pueblo. ./Á-'ír·J-1 011 -'- v """"' irV( tJ par te.> .27. Pero esto no sería exacto si María no fuera hija de la casa de David. según la carne. siendo rico.- r-... Sin embargo. conventos y es cuelas ele los San José ejercía el muy lejos para humilde oficio ele europeos contrastan con las pobres y carpintero o artesano (Mt 13.M-'Arl-V/ /Ú· " -r::/. Nada impide.4).· --¡__ en sentido estricto. 3)-. sino ex clusivamente a través de María.

el nombre es lo de menos. En fin de cuentas. De lo que no puede albergarse la menor duda es de que fueron un ma- .datos fantás ticos.

Llena de gracia y poseída enteramente por el Espíritu Santo.I.-que_Mfti'fa-haní'a la fecha que él señala como comienzo de nuestra era). De manera que. que se celebra el 21 de noviem bre? No. pues siete de equivocación de Dionisia el Exiguo al fijar el año del no conozco varón? (Le 1. Nada saben de esto los libros del Antiguo Testamento y nada nos dice partir del nacimiento de Cristo. y esto es lo que con memora la fiesta litúrgica de la Presentación. María debió de ir con sus padres tiano. de la hermana de Moisés y de Arón. • Sus padres le impusieron el nombre de Miryan. Podemos pensar sin duda alguna que su vida espiritual es taría alimentada también por el recogimiento y la devoción pri vada. En cuanto al mes y al día de su nacimiento. si María contrajo los es ca de la Presentación de María. Vida de María '" . Las prin cipales versiones propuestas son: Señora. En la versión de los Setenta aparece este nombre como Mariam. Muy Ama caminando hacia la ciudad santa. Aunque no recibiera educación religiosa especial. sobre las palabras de María al ángel de Nazaret: costumbre general entonces-y a éstos añadimos los cinco o ?. nacimiento de Cristo (ocurrido ciertamente con anterioridad a De estas palabras se despl'I hd:e-\::'lttrfrffie. que fue la primera en llevarlo (cf. Zacarías e Isabel: Ambos eran justos en la presencia de Dios. das del altar y danzó en la tercera grada. porque esta fiesta descansa sobre un fundamento más ponsales con San José a los trece o catorce años-como era firme.34). pero el n1onje Dionisia el Exi el Nuevo. trasladados al arameo. De ellos se podía repetir lo que el Evangelio nos hemos dicho-dice en su capítulo séptimo que María fue lle vada a los tres años al templo de Jerusalén. Todo buen judío oraba con frecuencia y levantaba a Dios su corazón al comenzar y terminar el día. La Iglesia lo celebra desde tiempos antiguos el 8 de septiembre. Mar Amargo.20). se equivocó en el cálculo retrasándolo varios años (como unos cinco o siete). nas veces en los Evangelios. subió sola las gra refiere de los padres del Bautista. o sea. aunque la forma griega María es da. En cuanto al significado de la palabra María.6 - P. la lengua del la más frecuente y la que ha prevalecido entre el pueblo cris pueblo. Pero todo esto es pura poesía. e írreprensibles caminaban en los preceptos y observancias del Señor (Le 1. Ex 15. quintrodujo_. Dice también que hasta los catorce años recibió allí una esmerada educación en compañía de otras vírgenes consagradas al Señor. Se hacían comentarios sobre textos de la Sagrada Es critura y se cantaban salmos. Verdad es que contamos los años a de Jerusalén no hubo escuela alguna para niñas. También asistiría a las sinagogas en las fiestas judías y todos los sábados. Allí se leían mañana y noche trozos de la Ley y los Profetas. Mirra. puesto que Dios los eligió para ser los padres y educadores de aquella privilegiada criatura que lnjdnrict y jllt'elltlld 7 Los primeros años. Todas ellas convienen a Ma ría en su sentido propio o alegórico. En el templo Nacimiento y nombre de María del nacimiento de María.este cómputo hacia el añQ 525 de nuestra ¿No equivale esto a quitar el contenido de la fiesta litúrgi era. 5· Nada sabemos tampoco acerca del año y día exactos guo. sin ningún fundamento serio. es imposible fijarlo. Estrella del Mar (o mejor stilla maris = gota del mar).ats. Iluminada. / trimonio muy santo y ejemplar. no se hap en peregrinación a Jerusalén-como estaba mandado-y allí aprendería los salmos graduales que los peregrinos cantaban puesto todavía de acuerdo los filólogos y lingüistas. María debió de gour ordinariamente de las formas más eleva- . palabra que vemos después algu María recibió de sus padres la educación normal que se daba a las niñas de su época. Se rezaba antes y des pués de las comidas. hay que consagrado a Dios con voto su virginidad.6). como dad divina. etc. en honor.12!:_ qué modo se realizará esto. había escogido para un destino tan sublime como la materni 6. El Protoevangelio de Santiago-apócrifo y soñador. quizá. debió de conocer profundamente la historia del pueblo escogido y las profecías mesiánicas que le habían sido confiadas. Exaltada. concluir que María debió de nacer entre los años 21-18 antes de nuestra actual era cristiana. se recitaban los salmos en privado y exis tía una plegaria aplicable a cada acontecimiento de la vida.

Vivir con Dios y en Dios era para María una iba a casa del marido para formar la sociedad matrimonial lo necesidad tan imperiosa como lo es para la vida corporal del más pronto a los trece años y medio o a los catorce. De ahí que pasase los años de su niñez Por aquel entonces era considerado el matrimonio como un y adolescencia en completa soledad interior. Es muy probable que su labor de carpintero se completara a veces con la de albañil. sin embargo. fue escogido por Dios para comunicaciones divinas inefables. de suerte de Dios y se mostró dispuesto a vivir con María como un her que no llamara en nada y a nadie la atención. 7· La pregunta que hizo María al ángel de la Anunciación: Y preparó la Madre de su Unigénito. Hemos de rechazar por apócrifas e inve de sentido. En su alma purísima. Vida de María La Anunciación 9 das de la oración mística. arcas.27).19 y 51). llena de gracia. 8. Muchos Santos Padres piensan-y es muy verosímil-que también José había consagrado su virgi 2. rosímiles las leyendas de la vara florida de San José-como Sin duda alguna debió de comunicar a José su propósito inque señal de que Dios le designaba para esposo de María-y otras brantable antes de desposarse con él. el joven En los datos de experiencia múltiples. José aceptó este designio por el estilo. Todo debió de ser normal y sencillo. siguiendo el impulso fuerte y suave de la gracia de Dios. Con el alborear de los catorce años se designa influencia de cisiva para hacerla la contemplativa silenciosa ba al joven apto para el matrimonio. Dejemos que nos lo cuente el santo Evangelio en toda su sublime sencillez y grandeza. Esposa de Jósé. El será grande y llamado HIJO del Altísimo y le dará el Señor Dios t. nidad a Dios. Y p esentándose a ella le dijo: Salve. el nombre de la virgen era faría. Era carpintero y se de dicaba a hacer arados. descendiente de David.l. absolutamente imposibles de ser el esposo de María. a una virgen desposada con un varón de nombre José. y concebirás e¿ seno y darás a luz un hi). <'Fuenviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Gahlea llamada Nazaret. mano con su hermana. se verificó soberanamente en este caso. que tan honda repercusión había de tener para toda la humanidad. sencillo y humilde. Cada día descubrían entre sí mutuamente nuevos ras (Le 1. no le posaba hacia los doce años y medio. que se aumentaban a no se casaba antes de los dieciocho años. pero comúnmente conti quedaba más que un refugio y una salvación: el recurso a nuaba todavía en la casa paterna durante un año largo. Así que Dios. rati tos. Esta soledad tuvo deber del joven. porque has hallado gracia delante de Dios. a quien pondrás por nombre Jesús. Nunca dos almas se han compenetrado tan íntima ¿De qué modo se realizará esto. enderezando vigas para las azoteas de las casas. máxime estando ya desposada con San José (Le 1.8 P. de otra suerte. Eran una sola alma y un solo corazón en el amor mutuo y ficándola con un voto. El ángel le dijo: No temas María. esa pregunta carecería en la fidelidad a Dios.34). No nos parezca excesivo ver la mano de Dios en el matrimonio de María y José.mt go. vivía también un joven llamado José. así determinó también que José fuera el padre nutricio del mismo Hijo de Dios en carnado. Ella se turbó al oír estas palabras y discurría qué podna stgmficar aquella salutación. carros. Así como Dios es ogió El voto de virginidad. Generalmente. yugos. donde vivía María. En Nazaret. si los matrimonios felices se conciertan en el cielo ello perspectiva de su soledad en el mundo.o. tendiendo travesaños y leña La Anunciación 9· Poco después de los desposorios entre María y José ocu rrió el acontecimiento más grande de toda la historia de la humanidad. Lo cierto de María en su desenvolvimiento íntimo hacia Dios sin esta es que. La muchacha se des diario y le hacían sentir sin cesar que se encontraba sola. manifestar a los demás.t . hombre el respirar. hubo Este hombre. Es imposible llegar a comprender la vida No sabemos cómo se encontraron María y José. no deja lugar a la menor duda sobre el hecho de que gos comunes. limpia de menuda y cubriéndolo todo con una masa de barro y argamasa. pues yo no conozco varón? mente. de la casa de David. mientras que la joven lo que todo lo pen saba y meditaba en su corazón (Le 2. era al comenzar los trece. mangos de azada y otras cosas semejantes. nuevas semejanzas y conformidad de sentimien María había consagrado a Dios su perpetua virginidad. el Se nor s c<. todo pecado y de toda inclinación al pecado.

dental fiat. el Verbo de Dios se h1zo carne en sus vtrgmales entrañas y empezó a habitar entre nosotros (cf. un hiJO en su t -t La Visilación 11 La Anunciación fue para María la clave de toda su existen cia. de Jesús. Esta interpretación. de modo mis terioso. apare cen claramente su sencillez. que había de consumarse. obediencia completa. caridad y obediencia sublimes de María. José acompañara a su prometida en este viaje.l. que cumplió fide Ma ría no envuelve duda ninguna ni pone condición alguna. la había predestinado desde toda la eternidad para ser la Madre del Verbo encarnado. y su reino no tendrá fin. ya que nada absolu -cum festinatione (Le 1. su obediencia y su humildad. Y ella se vio claramente asociada por Dios. a la obra salvadora de su Hijo. el Salvador del mun rt. do. del Hijo del Altísimo. su consentimiento. Vida de Mmí . que alcanzó a su vida entera y la hizo perfecta 1 vejez. Por tanto. El mensaje del ángel de Nazaret había hecho alusión profunda y su al prodigio realizado por Dios en la parienta de María. que se realizará el gran misterio. Desde aquel momento comenzó a desempeñar María el oficio de aso A lo largo de la conversación de María con el ángel ciada del Redentor. Hubiera significado también una enorme ignorancia en hacerlo sola. por propia elección y sin contar con ella. pues yo no conozco varón? El ángel le contestó y dijo: El Espíritu Santo · vendrá sobre ti. y al de su virginidad. y éste es ya el mes sexto de la que era estenl.1 P. Iba a ser la Madre del Mesías anunciado por los profetas. . :\t \ mente consciente de su papel excepcional en la historia de la humanidad.>iese pretendido asegurar en primer lugar la guarda estaba relacionado de alguna manera con el suyo propio. no puede admitirse en modo alguno. y serllamad. Lo más probable es que lo hizo en compañía de María al preferir su virginidad a la maternidad divina-que alguna de las caravanas de piadosos peregrinos que subían fre vale infinitílmente más-. lísimamente hasta su último suspiro en el momento de la es la pregunta del que desea informarse sobre el modo en muerte. su padre. sen de su visita a Isabel y que José no estaba presente cuando se cillez. al preferir cuentemente a Jerusalén. Isabel. Dijo María: He aquí la sierva del Señor. y la virtud del Altísimo te cubri. Aunque no imposible. En el mismo momento en que' 1:faría pronunció su _tra_scen. y reinará en la casa de Jacob. E Isabel. y el momento de la Anunciación fue para María el de su total y absoluta iluminación. María comprendió clara como si hul. tamb1en ha conceb1 o.santo. que tuvo honda repercusión en . porque en este caso María no hu arreglar las cosas de modo tan admirable y sencillo que María pudo ser Madre de Dios sin mengua ni menoscabo de su vir ginal pureza. al llegar María a la casa ele Isabel ocurrió otro hecho insólito. años después. Dios. gridad virginal. HIJO de ·Dios. Jn 1. a la luz interna del Espíritu Santo. Una iluminación perfectísima.14). a seis kilómetros y medio al oeste de Jeru salén. y hasta un gran egoísmo. Su fe en la revelación del ángel fue completa y sin reservas.26-38). sin embargo. sino activo. tu panenta. No faltan autores que interpretan la pregunta de María concediéndole un hijo en su vejez. Dios supo saludaron las dos primas. -hágase en mí según tu palabra. Y se fue de ella el ángeb> (Le r . don de vivía Isabel.rá con su so:?bra. es difícil que su propia virginidad a la salvación de todo el género humano. porque nada hay imposible para Dios. emprendiendo con presteza la maternidad divina si ello significara la pérdida de su inte biera sido la humilde <<sierva del Señor>>. El anuncio del su fe.1 10 el trono de David. libre y sin coacción. \ Dijo María al ángel: ¿De qué modo se realizará esto. y por esto el Hijo eng ndrado ser. lo que demuestra su humildad 10. sobre la colina ensangrentada del Calvario. pero realísimo. su prudencia y sabiduría. mente. por lo menos es cierto que María no le declaró el móvil no pueden compaginarse en modo alguno con la humildad.39)-el largo viaje de unos cuatro o cinco días de camino que separa Nazaret de Ain Karirn. La pregunta formulada por ángel descubrió a María su propia vocación. tamente debe antep'onerse o prevalecer sobre la voluntad de El largo recorrido de Nazaret a Ain Karim no debió de Dios. 3· La Visitación sabiendo que iba a ser la Madre de Dios. hasta el punto de que hubiera renunciado a instante decidió ir a visitar a Isabel. que aquel prodigio Sea de ello lo que fuere. Si de hecho fue que dependía de su fiat. Todas estas cosas son inimaginables y así. no fue pasivo.

Si. Una era. llena de serenidad y dulzura. María atendió con cariño y humildad a su anciana pa rienta en aquellos días inolvidables para ambas. Vida de JHariti 12 todos los miembros de aquella familia elegida por Dios. Luego regresó a su patria. Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor>> (Le 1. 4· Las angustias de José ¡Isabel lo sabía todo! El Espíritu Santo había ahorrado a María la preocupación de anunciar a su prima la venida al mundo del Salvador. A este divino . pues. porque ha mirado la humildad de su sierva. de adoración y de amor que habían embar gado su alma en todo el tiempo que medió entre la Anuncia ción y la llegada a la casa de Isabel. tiempo que le faltaba a Isabel para dar a luz al Precursor de Jesús. Para los demás no había allí nada que llamase la atención. se dio cuenta el carpintero José que su virginal prometida por el solemne desposorio iba a ser ma dre. Otra. dando entonces rienda suelta a los sen timientos de júbilo. e Isabel se llenó del Espíritu Santo y clamó con fuerte voz: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de. exultó el niño en su seno. Hay que advertir desde ahora que se trataba de un asunto que era causa de explicación sólo para el alma de ellos dos. María guardaba un silencio imperturbable.. recorriendo de nuevo el amplio camino. A los hambrientos los llenó de bienes y a los ricos los despidió vacíos. Nos diee San Lucas que <<María permaneció con Isabel como unos tres meses y se volvió a su casa>> (Le 1.15). acordándose de su misericordia. el haber visto en el caso de su prima Isabel cómo se encargaba Dios de revelar el secreto a los suyos. Acogió a Israel su siervo. como el ángel le había anunciado a su padre Za carías (Le 1. que había preparado a Isabel para su llegada. el relato mismo del Evangelio: <•En aquellos días se puso María en camino y con presteza fue a la montaña. Imposible pensar en una culpa de María. Su misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen. Pronto. María. María aguardó con heroico silencio que Dios se encargara de arreglar lo todo. Los desposorios eran en aquel tiempo el comienzo de la vida ma trimonial. Una angustia mortal se apoderó de su alma. prorrumpió en un sublime canto de alabanza-el Magníficat-que San Lucas nos ha trans mitido íntegramente (Le 1.tu vientre! ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque así que sonó la voz de tu salutación en mis oídos..56). que el ángel no le indicó a María que debía comunicar a José lo sucedido y deshacer las relaciones. Era e1 13 11. a Abraham y a su descendencia para siempre•>. Según lo que había prometido a nuestros padres. cuyo nombre es Santo. Tuvo sus razo nes para ello. El niño Juan saltó de gozo en el seno de su madre al sentir la presencia de Jesús y quedó lleno del Es píritu Santo.!. exultó de gozo el niño en mi seno. porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso. nadie tenía por qué sospechar nada contra su buen nombre. sin duda. Es insustituible. a una ciudad de Judá. y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.Angustias de fosé P. conociendo perfectísimamente su incomparable pureza y su voto de virginidad. rebosando infinitamente de dicha por la bendición que había llevado a la casa de Zacarías y por la traza maravillosa del Espíritu Santo. .Espíritu abandonó con filial confianza el duro trance que le esperaba en Nazaret cuan do José advirtiese en María los primeros síntomas de su mila grosa maternidad. v dispersó a los que se engríen en los pensamientos de su corazón. Desplegó el poder de su brazo . por su emoción y sencillez.46-55): «Y dijo María: Mi alma engrandece al Señor y exulta de júbilo mi espíritu en Dios mi Salvador. María esperaba un niño. en ef cto. en tanto que José no elevase contra ella una inculpación. por eso me llamarán bienaventurada todas las generaciones. ahora bajo los ardores del sol estival.39-45). ¿Cómo se explicaba todo esto? El evangelista habla con gran parsimonia sobre los días lle nos de pesadumbre que sobrevinieron tanto para María como para José. ¿Habría sido atropellada durante su corta estancia en casa de su prima Isa bel? ¿Se trataría de un gran milagro cuyo misterio se le ocul taba en absoluto? María callaba. Así que oyó Isabel el saludo de María.

Estando allí se cumplieron los días de su parto. Al despertar José de su sueño hizo lo que el ángel le ha bía mandado. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el profeta. Debió María de apretarlo fuertemente contra su corazón de madre y lo entregaría después a José para que lo abrazara también con inefable ternura. que quiere decir <•Dios con nosotros)). que dice: He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo. José. por ser él de la casa y de la familia de David. pues lo concebido en ella es obra del Espí ritu Santo. lo cierto es que <<no hubo lugar para ellos en el mesón>>. María contó entonces a José los sucesos milagro sos que tuvieron lugar en su hogar de Nazaret y cómo le había anunciado el ángel que sería Madre del Salvador y que debe rían imponerle el nombre de Jesús. tu esposa. P obablemente. María y José reconocieron el mundo divino en que se movía su vida. María lo fajó cuidadosamente. sea que estuviera todo lleno. su esposo. E iban todos a empadro narse cada uno en su ciudad. Cuando María le vio llegar con la sonrisa en los labios. Se acercaba el acontecimiento inefable del nacimiento tamente a María. con el fin de que no se enterase nadie. a qu en pondrás por nombre Jesús. Mientras re flexionaba sobre esto. para empadronarse con Ma ría. Es imposible tratar de describir lo que debieron de sentir María y José al ver por primera vez aquel hermoso niño que sabían era el Hijo de Dios y el Salvador del mundo. El acontecimiento más grande de la historia de la humani- . Según el vaticinio del profeta Miqueas. V ida de MarÍtl 14. por no haber sitio para ellos en el mesón>> (Le 2. He aquí cómo nos la lo sabía Dios. Pero. sea que eran pobres y pedían albergue de limosna. Debió de contarle también lo que le había acontecido cuando entró en casa de Zacarías. e. y se le pondrá por nombre Emmanuel. a Judea. hijo de David. antes de que conviviesen. siendo justo. No quería ni podía infamar a María. r-7). el quiera los parientes de María. No le quedaba más que una solución: abandonar secre 1o Nacimiemo de ]estís 12. y allí pasaron quizá varias en espera de poderse trasladar a un sitiO m ec do. Debieron de pasar varios días buscando inútilmente en alguna posada o en tre sus parientes (los descendientes de la familia de David) un lugar adecuado para el delicado estado de María y el aconteci miento que se avecinaba. y le envolvió en pañales y le recostó en un pesebre. sobre S· El nacimiento de Jesús en Belén cuya inocencia y pureza virginal no podía albergar la menor duda. Jamás hubo pareja humana que se entrevistase para concertar los preparativos inmediatos de la boda con amor más puro y más santo que el de María y José en aquella hora en que se vieron escogidos por Dios para protagonista y protector del gran miste:io divino. cómo su parienta Isabel la había saludado como a Madre del Señor. no quiso denunciarla y resolvió repudiarla en secreto. ni si del Hijo de Dios.LEacimiento de Jesús no se produjo el mismo día de la llegada a Belén de María y José. con José.l. que esperaba un hijo. Miq 5. Las angustias y aflicciones de José se habían disipado para siempre. lo adivinó todo: Dios se lo ha revelado como antes a su prima Isabel. Dará a luz un hijo. I 8-24). su esposa. ¿Lo sabían María y José? Es fácil que no. y dio a luz a su hijo primogénito. de la ciudad de Nazaret. recibiendo en su casa a su esposa>> (Mt I. y El dispuso las cosas de suerte que se cumpliera refiere el Evangelio: la Escritura. su madre. que se llama Belén. no temas recibir en tu casa a María. José encontró una cueva abandonada.2). usada en otro tiempo como establo. y cómo el niño Juan estaba destinado por Dios para ser el precursor de Jesús en su obra de salvación. y durante esa esper revmo el nacimiento de Jesús. <•En aquellos días salió un edicto de César Augusto para que se empadronase todo el mundo. he aquí que se le apareció en sueños un án gel del Señor y le dijo: José. lo envolvió en unos pobres pañales y lo reclinó sobre un pese bre en el que José había depositado un poco de paja limpia y fresca.P. En medio de estas terribles angustias y zozo (cf. Pero bras sobrevino la intervención de Dios. Gozoso fue a encontrar a María para comunicarle la buena nueva. Después. José era justo. Escuchemos el relato evangélico: <<La concepción de Jesucristo fue así: estando desposada María. a la ciudad de David. de cuándo y por qué se había nacimiento de Jesús había de producirse en Belén de J udá apartado de ella. se halló haber con cebido María del Espíritu Santo. porque salvará a su pueblo de sus pecados. José subió de Galilea. Este empadronamiento primero tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria.

Desde aquel momento supo que le aguardaba un gran dolor.6..f tl--tL F. de ninguna manera eres la menor entre los clanes de Judá. ' WV"Z. Realmente es cosa asombrosa ver con qué seguridad y acier to supo el santo anciano Simeón exponer en pocas palabras lo que aquel pequeño niño representaba para el mundo entero. se fueron. He judíos y gentiles son llamados a esta luz. viaje provisional a Nazaret para recoger todas las cosas y trasladarse definitivamente a Belén 4. Y enviándolos a Belén les dijo: Id a informaros exactamente sobre e t! niño y. se tornaron a su tierra por otro camino>> (Mt 2. vieron al nii'io con María. <• Nacido. le ofrecieron como dones oro. pues de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel». les preguntó dónde habia de nacer el 1v1esías. diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer? Porque he mos visto su estrella al Oriente y venimos a adorarle. llamando en secreto a los Magos.Att"L/Á_¿(V.. alabó también a Dios y hablaba de El a cuantos esperaban la redención de Jerusalén•> + •. Había una profetisa. Cierto que María no adquirió con ello la ciencia con que Jesús conocía de antemano todos los detalles de su pasión y muerte. y que ese dolor se relacio naba con la redención del mundo. después de la pre sentación del niño en el templo. 49. fue tan Como quiera que fuese. Is 2. amplia como el mundo. y una espada atravesará tu alma para que se descubran los pensamientos de muchos corazones..pues de las ceremontas que prescribía la Ley de lv1oisés. su ma dre.'UNY/'C.(Yt:r ión de los Magos ij A/VVti A -L-· . sirviendo con ayuno y oraciones noche y día. La adoración de los Magos 15.. llegaron del Oriente a Jerusalén unos Magos. cuando llegaron a Belén los Magos. stendo Belén la cuna del Salvador. Al ver la estrella sintieron grandí simo goz _y. Por El vendría la salvación a todos los pueblos de la tierra. que había vivido con su marido siete años desde su virginidad y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro. Ana.s. La José antes de emprender el viaje para empadronarse.U. pues. Ellos contestaron. pero la intuición que tuvo su alma a través de las palabras de Simeón era suficientemente clara para sumergirla en un mar de angustia y dolores. en los días del rey He rodes. 19 ! ".\. Muy bien pudo 3 Cf. abriendo sus cofres.f.:_ tW • • O• ·v-- I)JV'-"-". l}i anpo a la casa. 8. gutanes el pensamiento de que. tierra de Judá. puesto que allí los encontraron los Magos mucho tiempo después del nacimiento de Jesús. y por eso traslada a Nazaret a la Sagrada Familia mmed!atamente de. y.25-38).. que en.. I-12).. Ambos relato• evangehcos se completan y compaginan perfectamente. hasta que vino a pararse encima d_el lugar donde estaba el niño.1 1 1 ty-1\_ .6-7. A/\. 9. Eso pudo hacerlo (Le 2.11).1•5. sobrepasando la mezquindad de sus ya María y José habían encontrdd•J vivienda. Es muy probable que María y José.JU1!l/.30).\. allí también debería crecer y desarrollarse hasta que le llegara la hora de manifestarse al mundo.te.o con todo detalle-. Y reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo. El Salvador ha venido para todos. .IC1VVVf1VU P. pensaron instalarse definitiva mente en Belén. Como probablemente no tenían casa propia ni campos. poco habría que ordenar: unas herramientas de trabajo y el pobre ajuar de María. Con la profecía de Simeón.13. Advertidos en sueños de no volver a Herodes. En Belén de Judá. muy avanzada en días. Belén. admitir un. Entonces Herodes. Vida de Maria 18 está para caída y levantamiento de muchos en Israel y para signo de contradicción. Después de haber oído al rey.. 42. para que vaya tam btén yo a adorarle. hija de Fanuel. No es preciso.cr. un nuevo elemento entró a for mar parte de la vida de María y permaneció activo en ella hasta que estuvo al pie de la cruz de Jesús.. como ya lo había pro aquí el relato evangélico de la adoración de los Magos: fetizado Isaías 3.:::_. les inte rrogó uidadosamente sobre el tiempo de la aparición de la estrella. a la ciudad de Nazaret>> (LeI .. Si hemos de seguir al pie de la letra el relato de San Locas. Eso era todo. eLEvangelio que los encontraron en una casa (Mt 2. No se apartaba del templo. <<después de cumplir todas las cosas según la Ley del Señor.A V' A. pues así está escrito por el profeta: <•Y tú. 4 San Lucas prescindió en su evangelio del episodio de los IY1agos y de la huida a Egipto :-que _cuenta San Mate. Pero ante El no caben medias tintas: o se está con El o contra El (Mt 12. y de bmoJos le adoraron. Desde aquel momento comenzó l\1aría a ser verdaderamente la Virgen de los Dolores.to que dice paisanos y correligionarios. mirada del anciano. P.-4M. y la estrella que ha bían visto en Oriente les precedía.2. incienso y mirra.J. . Como viniera en aquella misma hora. sin embargo.· turbiaron ya para siempre el claro azul del cielo de Nazaret. instruido por el Espíritu Santo. Por eso ha sido puesto por Dios como signo de contradicción entre los hombres. Jesús en Belén de Judá.u vv •. 46. Al oír esto.39). el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén. de la tribu de Aser. se volvieron a Galilea. cuando le halléis.wvv .I. comunicádmelo.

Pronto fue conocido también de los judíos en Egipto. de salteadores que se tornan humanitarios. _t¡.13-15).. y los soberanos de Seba y de Saba Además. José y María no se sintieron seguros ni un solo momento. asomaba un rostro sobre la los tuvieron que salvar. Mt 2. su madre. No sería aventurado suponer que los primeros días tuvie ron que pedir limosna para encontrar el sustento necesario. Cualquiera de los dos caminos sería muy duro. en parte. No debió de ser fácil al principio. estaban viendo: <<Todos vienen de Saba. trayendo oro e in Allí no había propiamente ningún camino. y también las pa labras del salmo. que pasaba por Ascalón y Gaza. cada vez que fijaba alguno en ellos sus ojos investi gadores.· "t 20 P. Existía un camino a lo largo de las dunas de la costa del Mediterráneo. el ángel del Señor se apareció en sueños José y le dijo: <(Levántate.. se veía claramente que eran muy pobres. El crimen horrible de Herodes degollando a los niños inocentes de Belén y su término de dos años para abajo (cf.II ). todos los reyes se postrarán ante El y todas de los caminos que tuvieron que recorrer María y José al prin las naciones le servirán)> (Sal 7 I.32). islas le ofrecerán sus dones. tomó al niño y a la madre y se retiró hacia Egipto. cada vez que. que. que no volvieron a él.16-18) llenó de consternación a todo el país. Todo esto desfigura el sobresalto propio de la huida real. Añádase a todo esto el peso material del divino niño. escarpadas que. Estos parajes 9· La huida a Egipto • l 16. rápido y sin ruido. si es que no vendieron los presentes que les habían hecho los Magos para comprar algo que comer.\ . que está a unos ochocientos también de la profecía de Isaías. según él.'' SJ:t. Hasta que llegaron a la estepa dejando atrás Gaza. como a su llegada a Belén. Pero el triunfo del Hijo de Dios no duró mucho tiem po. Quizá se acordarían cipio de su viaje. cual si se hubiese transformado una piedra en cabeza. aumentaba el temor de que pudieran ser descubiertos.Ov · "'YV'f ·tA. MIO" '-'. siglo tras siglo. IO. María y José recordaron. Peso dulcísimo para su corazón de madre. de fuentes que manan agua.6). En los momentos de descan so. en el que se relata el homenaje que las nacio nes habían de prestar al Mesías: <<Los reyes de Tarsis y de las ! V'lw: ¡_ -9JL. Eran enteramente desconocidos. Fue un dolor amarguísimo para María.)<. se considera demasiado poco lo difícil y abrupto le traerán regalos. la ruta del sur. era un aspirante peligroso a su propio trono. inca paz de andar por sí mismo. tan conforme a lo que ellos metros sobre el mar. Herodes. Vida de María Al recibir la visita de los Magos. permaneciendo allí has ta la muerte de Herodes)> (Mt 2. probablemente buscarían alguna coloni judía para establecerse y encontrar trabajo para José. Como quiera que fuese. porque suponía dos semanas de viaje fatigoso. sin duda. el destierro en Egipto debió de durar poco tiempo. y estate allí hasta que yo te av1se. No sabemos el camino que tomó la Sagrada Familia en su huida. Al llegar a Egipto. pero peso agotador para su cuerpo delicado. que iba por el Hebrón y Berseba. María y José estarían materialmente rendidos de cansancio. Desde Belén. Quizá tuvieron que su frir algunos desprecios. se conservaban gracias a las pezuñas de los animales y a las pisadas humanas. se iba descendiendo a las llanuras bajas. Cada vez que oían detrás las pisadas de un asno. viéndose burlado de los Magos. El cruel Herodes · · *"/ . sería llevado en brazos por María. Su Hijo había venido para salvar al mundo. y ahora era causa. sino sólo sendas cienso)> (Is 6o. en la oscuridad de la noche. Escuchemos el relato evangélico: <(Partido que hubieron los Magos. la profecía de Simeón anunciándoles que Jesús sería luz de revelación para los gentiles (Le 2. Otro.!. Esta huida fue para María y José peor que todos los sobresaltos que se acumulan en las aventuras novelescas. Hablan de palme ras que se inclinan. de la muerte de tantos niños inocentes. Su corazón maternal pidió a Dios el consuelo para aquellas infelices madres privadas de sus hijos. p rque erodes va a buscar al niño para matarle)). Los cuadros y leyendas sobre la huida a Egipto suprimen precisamente lo que es esencial en una fuga. montó en cólera y determinó acabar con aquel misterioso niño que.ivVl/(rJ'D a Egipto 21 cerca de un viñedo. cruzando por el norte la península del Sinaí y bajando hacia el mar para inter narse en el delta.>!J1a al niño y a su madre y huye a Egtpto. Levantándose de noche. aunque involuntaria.

1le María 22 concha..licado_ mr . según el cómputo equivocado de Diof!isjo_(J.t La Sagrada Familia estaba en casa.QA¡ét . 1 . . con el Niño Jesús.I}J]vcl b f1-. que le contemplaban oa Galilf aL Z} · . toma al niño y a su madre y vete a la tierra de Israel. omo hemos exp. 11 No 17. ¡v\. o sea en el 'segundo o tercero de \ José y María.••. ' j' \ 23 Jestís en el temj>lo . El pequeño Jesús . 'fa. obedientes a su man dato de que permanecieran en Egipto hasta que él les avisase. el io: 'u <•Muer to ya Herod es. después de una ausencia que se prolon gó unos tres años y f(ftGov medio. el año cuat rntes de Cristo. continuaron tranquilos esperando la hora de Dios. pero.. v debió de desper El regres A ' b tar viva curiosidad entre sus parientes..l-. la hondonada de Nazarr. Quizá llegó a oídos de María y José antes del anuncio del ángel. riba.. d gría por sus paisanos.¡Jf\. Jg . La tardó noticia de la muerte del tirano mucho en sonar..¡ Wif)+í. el ángel del Señor se aparec ió en sueños a José en Egipto y le dijo: Levántate. porque son muertos los que atentaban contra la vida del .\ tA el Exiguo. llenando de alegría que -r1 al pueblo. Hl:t:f:: drfO Escuche mos pidamente de boca Evangel en boca. gemía bajo su espantoso yugo. fueron saludados con ale nuestra era actual. .

oyéndolos y preguntándo les. Dulce y apacible transcurría la vida en el pobre hogar de Nazaret. un suceso inespera do vino a turbar por un momento la felicidad inefable de pronto se de Ma ría y José. Levantándose. al subir sus padres según el rito festivo y volverse ellos. a <'su Pa- . anduvieron camino de un día. Interprétense como se quiera cada una de estas frases. y pequeño Lidda se penetró. Sin saber a punto fijo qué determinación to mar. y la gracia de Dios estaba en El. yendo a habi tar en una ciudad llamada Nazaret. Al cabo de tres días le hallaron en el tem plo. hubiera <•El niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría. Sus padres iban cada año a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. El viaje de regreso a Nazaret. Jesús iba creciendo y la gracia de Dios estaba en El. quedaron sorprendidos. juntamen te con el Jesús: trono de Judea. a otro Padre. tomó al niño y a la madre y partió para la tierra de Israel. sentado en medio de los doctores. 18. que sería llamado Nazareno•> (Mt 2. He aquí abría. El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es preciso que me ocupe en las cosas de mi Padre'? Ellos no entendieron lo que les decfa• (Le 2. ya dentro acabados los días.19-23). pues el huracán de la guerra había causado y grandes destrozos aniquilado muchas vi viendas. Jesús en el templo 11.40-50). Mas habiendo oído que en Judea reinaba Arquelao en lugar de su padre Herodes. de nuevo el ángel le saca ordenándole de dudas.niño. Cuantos le oían quedaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas. Pensando que estaba en la caravana. el Niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo echasen de ver. se retiró a la región de Galilea. José vez. María cual benéfico rayo gentes sencillas y buenas. y le dijo su madre: Hijo. el evangelista de la infancia de que. al cumplir los doce años de edad. confirmando con ello lo pr_óximo ya a que ya dijimos sobre madurar para la su traslado definitivo a siega. Cuando era ya de doce años. como una cómo lo refiere San Lucas. advertido en sueños. de trigo. la ciudad de David a subida áspera raíz del nacimien to de de llanura Je&ús. Buscá ronle entre parientes y conocidos. la de luz. y José emprendió su trabajo. y prolongada evangélico de primera juegos Jamnia relato instalarse de sus compañeros Del pensó de encontrar fáciles jornadas. su padre legal. al no hallarle. ¿por qué has obrado así con nosotros? Mira que tu padre y yo. que segura mente no debió de ser escaso. fondo en el de toda interpretación hay un hecho: que Jesús se refiere delante de José. andábamos buscándote. temió José Otra la pueblo. Megiddo. Pero al enterarse de que Herodes el cruel había sido sustituido por su hijo Arquelao. y. heredado la crueldad y tira nía de su padre. que se escala ba por el desfiladero de un alegre paseo que por la fértil acabamos de transcribir llanura de se de duce claramente Esdrelón. que se dirija a Galilea y fije su residencia definitiva en la ciudad de Nazaret. Pero. apenados. en el círculo de estas llegaba a cordillera del Carmelo. temió ir allá. Pronto hacia el norte. de Palestina. se volvieron a Jerusalén en busca suya. Cuando sus padres le vieron. Luego. lo por primera hicieron debió en Por infantiles entre los niños del Azoto. y. para que se cumpliese lo dicho por los profetas. que que era un ondulante mar inten ción en Belén.

pero sin darle nin de edad? Un tu ido velo nos oculta la vida íntima de Jesús en gún detalle sobre su naturaleza y circunstancias. Precisamente en fra ses de este género suele ser decisivo el tono de la voz y. En la casa de Nazaret y de José y entregarse de lleno a las faenas propias del hogar: agua de la fuente. Más tarde. . La divina Providencia lo romper el sello que guarda la vida íntima de Jesús. quizá • el Hijo de Dios. hasta el drama tenebroso del ría con diligencia al trabajo para ganar el pan de cada día. acarrear combul:itible.u eto. <•!3 ó co os - . sobre todo. . es b s. y por José. n piraba · · almente e s eto ve · 'ns- ciocho años.. ya jovencito. '< vt conser ¡Les estaba sujeto! Conociendo María y José que Jesús era a sus padres carnales. fue donde declaró Jesús expresamente por' vez primera. tejer. .¡p celestial... nes exteriores. Tal obediencia. más aún. ¿Cómo sería Jesús a los veinte años una espada de dolor atravesaría su corazón. Padre suyo al Padre celestial. o vamos a in to de que quizá no volverían a ver a Jesús debió de tentar levantar el velo tendido sobre estos dieciocho años mis torturar horriblemente durante los tres días de su pérdida los teriosos. moler el trigo.4 24 25 dre•>. su padre adoptivo. Allí. lavar. ante to o el acat ro un o a la vo . Con ello se pone en clarO Su vida familiar sería exteriormente como la de sus paisa nos y vecinos de su misma condición y estado.. San José se entrega otro menester. Con todo. obediente y sumiso que hasta entonces habían conocido. sus palabras no debieron de sonar tan duras como a primera vista parece. amasar el pan. su madre. No hay mirada absolutamente debe anteponerse a la voluntad de Dios sobre humana capaz de penetrar en estas profundidades insondables. y que seguía siendo el hijo Reina y Soberana de los ángeles.--y Jesús Iba creciendo y desarrollandose. f. E. 19. Jesús no lo hizo.. Todas las tentativas hechas para corazones de María y de José.. sin embargo. Simeón había anunciado a María que así. traer luz en su corazón contemplativo. el centelleo de los ojos.. do iba a por agua a la única fuente del pueblo o a cualquier 12. la alegría inefable del sin llamar la atención en nada.. die que dejase traslucir al exterior como una irradiación de su filia J U 1 · . y esto lo hace en el templo y después de haberse quedado en el templo. Todo transcurría en silencio. y sm dre-k' corazo us crec1a 1 r. Tras el dolor de la búsqueda... Qumce anos. Entonces se manifestó por j' v · po ría.51-52). sin embargo. En estas palabras de Jesús se pasa por alto con facilidad un detalle importantísimo. éstarían asombrados al verle sometido humil-'ii demente a sus órdenes. como un muchacho cualquiera lo está primera vez en Jesús lo divino. i ue sentía: substraía de su madre. pero Jesús llevaba una vida tan oculta que no estaban hechos a la idea de \ todo un poema las palabras con que San Lucas cierra el re-gJ í l:r- lato de la pérdida y hallazf.J Jesús en el t mph de Jeru-. María y permitió para recordarnos a todos que nada José en la casita de Nazaret han fracasado. sobre todo entre madre e hijo. radiantes de la Resurrección y de Jesús niño debió de acompañar muchas veces a su madre cuan Pentecostés. ignoraba en concreto levantaría temprano para preparar el frugal desayuno de Jesús los de talles sobre el modo y el cuándo habría de manifestar al mundo su mesianismo. que o habídetermmado N'vt.. 1 1 ! . La Virgen se que Mana. Calvario y los fulgores . veinte años. María y José conocían el misterio. reconstruir en parte sus manifestacio- obediencia tan legítimos que debemos a nuestros padres. Nada lograríamos. en una forma que también le ción divina e hiciese alusión a ella.. aprendió el oficio de carpintero que le enseñó José. El pensamien Nazaret desde los doce asta os tremta anos.Q . la dicha de comprobar que Jesús no ta de que estaban conviviendo con el Hijo de Dios y con la les había abandonado para siempre. sin que nadie cayera en la cuen encuentro.L_Ev io Roes die. Sólo poco a pooo fue haciéndose la coser. adgm l:l.s. aunque sabía perfectamente que Jesús era el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.ta ! y gracia ante Dios y ante los hombres>) e 2. y donde se refirió a El como su premo Señor. nosotros y a su divino servicio. Y. Son 1 b.e/ salén:.. \:J. en el templo. Cualquier otro joven de Israel hubiera contes tado a un':l pregunta así de sus padres pidiéndoles perdón.::f t. cardar. delante de María y José.en t d on la resQuesta de ksl!§. ni siquiera el amor y la Podemos.

u.f. hay que concluir Jose que San muno hacia los cm cuenta y cinco años de edad. Había allí seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos. Díjole Jesús: Mujer. ¿qué nos va a ti y a mí? No es aún llegada mi hora. El sepulcro de San José es desconocido. No tenían vino. os es posos que celebraban 1c s sus bodas conocían a umb María y a Jesús. .I.1-II). pero lo sabían los servidores que habían sacado el agua-.-. en cada una de las cuales cabían dos o tres metretas. y cuando están ya bebidos. re gen e del taller de ral entre sus paisanos. y manifestó su gloria y sus discípu los creyeron en El•> (Jn 2. Dijo les Jesús: Llenad las tinajas de agua. El Evangelio no da ninguna otra noticia de Maria dre adoptivo San José.ia_Qe ' trimonio con M ría. La primera vez lógico y natural. Fue invitado también Jesús con sus discípulos a la boda. en el que Jesús realizó su primer milagro precisamente santo esposo de e lSlmo de la Sa ra a am11a. d- 13. Este fue el primer milagro que hizo Jesús en Caná de Galilea. pero tú has guardado hasta ahora el vino mejor. Ciertamente. Las llenaron hasta el borde. En esto dijo la madre de Jesús a éste: No tienen vino. La tierra patna ' ) de Nazaret le acogió en lgún rinconcito.CN¿ V 1 Algunos Santos Padres se complacen en decir que la prin 4 .ed. Se lo llevaron. llamó al novio y le dijo: Todos sirven primero el vino bueno.· 1\Jt. juntos habían ce- 1 lebrada las fiestas y emprendido sus peregrinaciones a la ciu- . el custo 10 1 Caná. tal vez s?lo para_ al\ gunos años. Añadiendo a los vemtlcmco años los treinta aproximadamente. Vida de María 26 Ct-11\¿Á. Y luego que el maestresala probó el agua convertida en vino-él no sabía de dónde venía. \j que la divina Providencia le había deparado para ocultar al mundo el hecho inefable de su divina maternidad y para ayuda y consuelo en los grandes trabajos y tribulaciones a que Dios la sometió durante toda su vida. que tenía Jess al c? enzr su v da pública._ "'!'--. José murió relativamente joven. en el cumplimiento de sus deberes mutuos. . Nada más sublime. Un día se produ'o en la casita de Nazaret un acontecimiento que vuelve a aparecer María es en el episodio de las bodas de que llenó e uto aquel ho ar feliz. y El les dijo: Sacad ahora y llevadlo al maestresala. En las bodas de Caná cipal ocupación de Jesús en Nazaret fue la dulce tarea de san tificar cada día más a su queridísima madre María y a su pa :zo. Ifl.t. una misma alma y un solo 1 corazón en el amor a Jesús y en la mutua fidelidad. Los hechos ocurrieron así: María. dad santa. . pues ésa . Habían permanecido fieles en la alegría y en el dolor. porque el vino de la boda se había acabado. a petición e instancias de su madre. .. juntos habían pasado los días enteros. Eran una misma cosa. como a una . Pudo muy b1en ser uno de aquellos dichosos JUS. .::Curda mu rte más envlaia Jiªn contemplado los sjg!Q!: en los brazos de JesúsL.de Mar a.era entonces \J " camino hacia el nor este.. t. Es muy probableen efecto-que la muerte de San José determinó el cierre ·\1 . Juntos habían orado y traba- "'\ jado. pero tampoco más hasta el comienzo de la vida pública de Jesús. Puede comprenderse sin esfuerzo cuánto debió de sentir María la pérdida de este varón justo y de este santo compañero .J lV\."eñfe.p.. el peor.. muri a:. Sin duda.v-w1 J.¿A. <•Hubo una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. en el cuidado de Jesús..tos que resucitaron con Jesucristo (s.G' VO\.".¿ lwtJid t1:AUrY(á . Dijo la madre a los servidores: Haced lo que El os diga. no contaba más de veinticinco años-y quizá menos-cuando contrajo ma- · Caná de Galilea esta cerca de Nazaret.K P. Nazaret y el comienzo de la vida pública de Jesús.

de esto se Si hubiera habría antes descubierto. Andrés. Hacía muy poco que Jesús comenzado el cuerpo santísimo ya adoptivo de discípulos: · . llevada de su exquisita delicadeza y de la . costumbre Era que los nuevos esposos invitaran a comer y beber a todos los huéspedes que iban lleg ndo durante toda . y forman r.. puesto que el vino era un elemento indispensa ble en las fiestas de los judíos. Felipe. Jesús se convirtiese poco a poco en un pequeño mantoncito había sus pri meros Pedro.ahora su sé uito l · 1 ciel .la semana que duraban las fiestas de la boda. ! y de su vida pública y le acompañaban del esposo de . ocasionado una gran humillación a los esposos.. la reserva de vino destinada a los huéspedes se había terminado tiempo. Santiago. María-que probablemente había estado ayudando a las demás mujeres en los preparativos del banquete-se dio cuen ta de la situación y. No sabemos s1 por ser pobres o porque hablan llegado más invitados de los previstos. ·(polvo ceniza. Natanael y tal vez algunos más.María y padre \.5 ). Se hace duro pensr c[tie i· puesto que les invitaron a ellas.f Mt 27.

pues na- . Fue el primer milagro de Jesús. siño todo lo contrano: es un título que supone . Temiendo que toda aquella fama de Jesús iba a terminar en un fracaso que los envolvería a ellos mismos en calidad de pa:. :w. v. acudió con tacto a Jesús para que in- 14. que puso de ma nifiesto su poder sobrehumano y la delicadeza exquisita del co razón de María. Estaba próxima la Pascua de los ju díos y quizá Jesús quiso tomarse unos días de descanso y me ditación en Cafarnaúm antes de manifestarse clara y abierta mente en Jerusalén (cf. María. Jesús respondió: <cMujer.A/lvlltr'. En la vida pública de Jesús tervimera en ayuda de los esposos.:iL:ntes suyos.. Lo cierto es que María dijo a los servidores: <cHaced lo que El os diga>>. salieron a bus carlo con intención. parece una franca negativa a realizar en aquel trance ningún milagro.2]D eshiiia... Las palabras <e ¿qué nos va a mí y a ti?>> significan. es sorprendente que Jesús no se dirigie ra a María con el dulce nombre de <cmadre>>. \\A-'-\A _:--''- -. Estas palabras de ningún modo significan menosprecio para su madre María ni para sus demás parientes. De todas formas.21). Quizá quiso sig nificar con eso que en su actuación como Mesías no dependía de la autoridad maternal de María. fl/1.12). empleando su inmenso poder de intercesión ante su divino Hijo para salvar de la humillación a una pobre familia desconocida de Galilea. · No cabe duda. por otra parte. no dijo nada y acompañó a los parientes en busca de Jesús para ver en qué terminaba todo aquello. de Jesús. Ya no vuelve a aparecer María en el Evangelio más que una ola vez antes de la pasión y muertP. porque se limitó solamen te a decirle lo que pasaba. llegaron a pensar algunos. (lJlfl-(JUf\Q_ .-.8 . según parece. y. Y el milagro se hizo: el agua se convirtió en vino generoso y exquisito 21. Sin duda alguna. Al contrario. ut .-6 Vida Ptíb/ica de JestÍs 2!J ft.L.. nada podía decir sobre la misión divina de Jesús (puesto que nadie la hubiera creído y la hubieran tomado por loca a ella tam bién).A Jt-r". He aquí lo que ocurrió: que llamó profundamente la atención del maestresala y de todos los que lo probaron. Se ve que tenía confianza absoluta en los recursos de su Hijo._ . que ellos nada tenían que ver con la falta de vino.t1P•'•J. sino sólo de la voluntad de su Padre celestial. sencillamente. en su sonrisa y quizás también por inspiración del Espíritu Santo. que conocía tan bien a su Hijo. Pero como. Jesús se dirigió a Cafarnaúm en compañía de su madre y de los dis cípulos. . Me 3. ¿qué nos va a mí y a ti? No es llegada aún mi hora>>. . María-que sabía perfectamente quién era su Hijo y la misión que debía desempeñar en este mundo por mandato de su Padre celestial-no compartía este criterio de los demás parientes de Jesús. que nunca había llamado la atención en nada. <cque estaba fuera de sí>> (cf.. consigna preciosa que han celebrado los santos como un pro grama acabadísimo de vida espiritual..l. por cierto. incluso entre sus primos y parientes... y así lo reconocen todos los exegetas moder nos:-que la palabra <cmujer>>. equivalente poco más a menos a nuestro <cseñor >>. no im hca reproche UQar a e amor. en vocatlvo. permaneciendo allí algunos días: lo dice expresamen te el Evangelio (Jn 2. en cierran el mayor elogio que se puede hacer de María.. en la luz de sus ojos.andad de sfl corazón.13). Pero debió de decirlo Jesús en un tono tan cordial y significativo que María vio con toda claridad en la aparente negativa la concesión de la gracia que pedía.{V\-tr . Y en cuanto a que <cno había llegado todavía su hora>>..L)y tr' . leyó la respuesta afirmativa en la expresión de su cara. A la vista de los prodigios estupendos que realizaba el hasta entonces carpintero de Na zaret. en cncunstancias bien misteriosas. sin añadir ninguna petición expre sa: <cNo tienen vino>>..Ji/VVV . Inmediatamente después de las bodas de Caná. de hacerle desistir de su mi nisterio público y reducirle otra vez a su hogar. VJI Ida de Ma1'1a 1 A • n.

15). el sumo pontífice de la Sinagoga (cf.!VúV\.-(}VJN'VfY v. Le 8. Una mujer del pueblo. finalmente. María la de Clcofás y María Magdalena'> (Jn 19.(jJ. A- cumplió jamás «la voluntad cfeT"Padre celesti<ili_ de manera tan perfecta y acabada.. los gritos de la chusma pidiendo su crucifixión y.{.. sino úni l f\l "§. San Juan. 4 v.f': saber: que en su ministerio público como Mesías no depen i'Y-( día para nada de los lazos de la carne y de la sangre.o: Más bien dichosos los que oyen la palabra de Dios y duda. . había seguido a su Maestro desde el huerto de Getsemaní hasta el palacio de Anás. entusiasmada después de haber . exclamó en voz alta: Juan debió de sentir un estremecimiento de horror.. el discípulo amado de Jesús. era más pariente de Jesús por la plenitud inmensa de su gracia que por haberle concebido en sus virginales entrañas y haber \ · . rales que establece la gracia de Dios en los Jesús que oyen la no rechaza el pala elogio tributado bra yprofundos la de cumplen.Ml(#l . Los hechos debieron de ocurrir así. Esta misma explicación-la más lógica y natural-se confirma claramente con otro episodio evangélico en el que nc in- 1 { -. \ . son másDios y valiosos que a su madre san tísima. y que el parentesco más profundo y verdadero con Jesús se establece por los vínculos de la gracia de Dios.e . puso en ely corazón de San Juan 1 11 sobrenatu Aquí tenemos misma y la la doctrina misma explicación anterior. Pero Dios tenía predestinada a la Virgen para ser Corredentor a de la humani 1 1 dad pie de laal cruz de Jesús. Vaciló.fVVVV II( U:FVV UL . <•Estaban junto a la cruz de Jesüs su madre y la hermana de su madre.\ · :1 4{:o...25). Al oír el terrible veredicto.t V1da de ttf_ . su presentación ante Pilatos. En este sentido podía decirse que María l-. 3espués de J 0Nt 1:._k-t.... pero declara abiertamente que los vínculos . terviene personalmente María. su envío a He rodes. San oído predicar a Jesús. trLu4AÁ dJ--. J. la cobardía inmensa del procurador romano condenando a muerte al Salvador del mundo después de haberle declarado inocente. mucho más que por los de la · carne y de la sangre.· \) J camente de la voluntad de su Padre celestial.2-3). Jesús '}) q decir con esas palabras dos cosas muy importantes./YVÜ ttArt. Consta expresamente en el evangelio de San Juan queMa ría estuvo presente en el Calvario junto a la cruz de Jesús. le dado a luz en Belén. pero se alude directamente a ella.W. Jn I8.IN'-- die como ella.. sin <<¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te alimentaron! Pero El dij. v. a .. sobre si debía comunicárselo a María. Es indudable que San Juan ya no perdió de vista nada de cuanto le acaeció a Jesús: su traslado de Anás a Caifás. la vuelta a Pilatos.1 ' María al J•ie de la cmz 31 que acompañaban a Jesús y a sus discípulos y les servían de sus bienes (cf.

debió de lanzar Jesús un . al los pies. que iba ya con la cruz a llegó el turno a la lista de las y llena de gracia en el cuestas mano iz quierda y a piadosas mujeres sobrenatural. redención. acompañada cosió el verdugo su todo naturalmente los vínculos de la sangre. J Evangelio ¡Oh entusiasmada: <<¡Di choso el Dolores. y en medio de un los que establecen 1 sobre mismo y lazo total. a misión e quería Jesús concentrar la atención de los cruz para que todo el mundo contemple! la Y al dejarla caer de golpe sobre el agujero pre parado de antemano para recibirla. la divina Víctima llegó a la cumbre del Calvario. entre caídas y empujones.. claramente que de un golpe seco. Poco a poco.Jesu cristo tiene que pasar por la inmensa vergüenza de la desnudez d e l a c r u z 22. De pronto. Le obligan a echarse sobre la cruz derecha al La madero de nuestra María calle en busca de su Hijo. . y. qué caro te cos \t seno que te llevó tamos! Hay que renunciar a " / \ al exclamar y los pechos que te alimentaronb> camino Virgen describir del de los la escena del encuentro entre Madre e M a r í a a l p i e Hijo en la calle de la Amargura. santas mujeres. estaba libre de desgarrador.la necesidad imperiosa de sollozo inmenso le dio la hombres comunicarle la sentencia de terrible noti sí muerte que acababa de recaer cia: << ¡Condenado a muerte! >> Debió de lanzar María un grito mostrar tendida en el suelo y. ¡Arriba la tenía razón la mujer del doblar de una esquina. María lo contempló todo. mujeres. Luego le no figura en la madre en el orden na tural. salió a la Virgen sobre Jesús. Fue a encontrar a la Vir gen. se vuelve a hablar de María en el Evangelio Jf hasta que la enco ana urante la vida pública de s al pie de la cruz en Jesús fue de compañia de S"an cJuan oración retirada y y e as piadosas silenciosa. Realmente Calvario. Ma ría reunió los dos en grado superlativo: del discípulovirgen y de las mano humano.

r p l . 1j d - Jesús. ¡Allí estaba la Co rredentora del mundo. 's Jesús estaría· contemplando desde lo alto de la cruz. tal como había sido predestinado :por Dios desde toda la eternidad! ¡Cómo se aumentarían los dolo res de Jesús viendo sufrir a su madre santísima de manera tan espantosa! Pero El tenía que permitir aquello. Y María de pie.>.!. Vida de María gemido ele dolor que sólo María recogió en su corazón y que se perdió en un clamoreo de blasfemias y de burlas. imagen viviente del dolor en su máxima expresión.! o . hacen!'> <<En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Pa raíso. María se asoció a estos sublimes sentimientos de su Hijo y perdonó de todo corazón a los verdugos que crucificaron a ""'.39 44). escuchó las dos primeras palabras pronunciadas por Jesús en la cruz: <<¡Padre. y pidió perdón a Dios por todos los que en aquellos mo d mentos aplaudían y vociferaban contra el falso profeta que ha bía salvado a otros y ahora no podía salvarse a sí mismo (cf. a la Virgen María.r 32 ' P. *t · w sm dl divno cruc l!. Mt m 27. que no saben lo que . a tra vés de sus ojos cargados de sangre. era la voluntad de su Padre celestial. apoyada en las santas mujeres y al lado de San Juan. porque ésa . p a c e P . perdónalos.

------------Es el propio San Juan. Era el encargo de un buen hijo..1colina def Calvario. La gente · huyó alocadamente.· 1 . el mundo. que nos manda beber honrar al esponja empapada . ·. . El velo del templo se rasgó de arriba aba. vinagre 19. . .46). después pronuncia sti está cumplido'> (Jn Jesús. quien nos refiere en su evangelio la n I9. La cruz de Cristo y la de los ladrones crucificados a su lado se balancearon por la tremenda sacud da.28-29).26- 27l":'. Jesús le acababa de confiar el cuidado de su madre. ahora que iba El a morir y a dejarla sola en .moría de·sed cómo '-j .-: diciendo : "' esto expiró 23. · predilecto de Jesús. dando gran i dijo: -<<¡Padre tus encomiendo mi >>."·.t-. . que cumple el pr lVlO cuarto mandamiento de la teron Ley de Dios.. Y al instante un terrible · terremoto sa udió. el discípulo emocionante escena que se le clavó en el alma.

\ carse a la cruz donde pendía su Hijo para besarle los pies en.se rehízo.ando: . pero pronto. 1 .atemorizado.. sangrentados.54). se golpeó el pecho exclarn. lr La Virgen contempló aterrada el espectáculo. con el alma destrozada de dolor.. Je Arimatea. <<¡Verdaderamente éste era el Hijo de Dios!1> (Mt 27. -: Luego. . Por fin. pudo acer. Nicodemo y San Juan se encar" : obra la matern1dad espmtual de María sobre nosotros.

Pentecostés e's algo tan claro y evidente que se cae de su propio peso. nos dice el Evangelio sobre si Cristo resucitqdo se apareció a su madre santísima. Las relac1<mes. Resignémonos a la disposición querida por el Espíritu Santo. El triunfo de Jesucristo asceRBI6ft1 alar a los apóstoles y a la g esia naciente.. Y desde aquel momento comenzó a ejercer sobre todos ellos. aun que es de creer que sí. 12-14).. Así vivió María en medio de la joven Iglesia. quedaqd9 todqs llenps de} Espmtu Santo>> (Act 2. en resucitando. María pertenece a un orden trascen dente.No sabemos si durante los cuarenta días que transcurrie ron entre la gloriosa resurrección de Jesús y su admirable as censión a los cielos visitó de nuevo a su santísima - Madre. hágase en mí según tu palabra.P. dejando esta primera aparición de Jesús a las almas contemplativas•>. criado a sus pechos.7. Allí la sorprendió diez días después el fuego de Pen tecostés: <•Se produjo de repente un ruido proveniente del cielo.. Aparecieron. en sus triunfos y persecuciones. El Evangelio de Nuestro Se1ior jesucristo (Barcelo na 1933) p-469. Muerte y Asunción de María 25. <•Un día después de comulgar. relación JI n. El 24. P. en Ol>ras de Santa Teresa. partlcl pando en su crecimiento y prosperidad. en que está asociada como }vfadre a la paternidad del Padre de Jesús. que invadió toda la casa en que residían. y los discípulos que se iban agregando diariamente a la Iglesia. JosÉ MARiA L>. Sabemos ciertamente por la misma Sagrada Escritura eminente exegeta P. toda la ternura maternal que necesitaban aquellos primeros miembros del Cuerpo místico de su divino Hijo. incomparabl r. ijo resucitado. En estas visitas debió de decirle Jesús que convenía que ella quedara todavía algún tiempo e rra dT ués ds-su paf a con 16. Jesús.. había visto a Nuestra 6 P. como divididas. pero la tradición crist!iñ.M -¡. · presenció Ella misma-la Virgen María perseveraba en la ora ción en el Cenáculo de Jerusalén en compañía de los apóstoles y de algunas mujeres y algunos parientes de Jesús (cf. ed.su heroico he aquí la esclava del Señor.. en sus alegrías y su frimientos. lo había como presentado al mundo en las bodas de Caná para no volver a aparecer sino al pie de la cruz.a ánime en decir ue fue ella la pnmera en contempl r éL_SU humilde Vir en de Nazaret inclinad Ia- n .2-4 Q. sposaron sobre cada uno de ll9s.1ente superior a la de los expresamente esta Jii mañana ªe ia apóstoles. un .GRANGE. Ella lo había . lenguas de fuego. O. José María Lagrange escribió lo siguiente 6 que después de la Ascensión del Señor-que probablemente <•La piedad de los hijos de la Iglesia tiene por seguro que Cristo resucitado se apareció primero a su santísima Madre. {k0 '01. la-:k 23.J..u. Act r. 7 SANTA TERESA. 17. Díjome que. y acaso todos los días.A...Q62.A_ ) te-4_-Cl ... Una vez más. que había consagrado a ella y a San José treinta años de vida oculta. como el de un viento que sopla impetuosamente.4 p. ¿cómo no le dedicaría el primer instante de su vida oculta en Dios? Esto no interesaba a la promulgación del Evangelio. me parece clarísimamente se sentó cabe mí Nuestro Señor y comenzóme a consolar con gran des regalos. 18. ? que. Quizá el Evange 10 no 1ce na a porque Á_ 04 . • María recibió en ese momento el Espíritu Santo con una plenitud inmensa. Sílverío (Burgos 1939) . lo había guardado en su infancia. animando a los .

. . se disputan el honor de haber acogido el último sus piro de María.Ji.' Mediadora universal de tod¡slas gracias. aguileña nariz. lloraban cuando se separó tle ellos por la muerte. como gusta decir el pueblo cristiano. osotros como Madre queridísima y .. los labios bellos. saliendo a los peligros al encuentro de quien para vivir fuese a buscalla. Jn 1 .\ Ae_. A los apóstoles. 'Vtr 1 19. / . áV· \ . E l E v a n g e l i o n a d "fAX. pero debieron de ser varios años. con el que cerramos esta breve biografía de María: Poc0 más que mediana de estatura.. . - No se sabe tampoco dónde murió.dogma de nuestra fe católiGa. .v-r .r No sabemos cuánto tiempo permaneció en la tierra des pués de la Ascensión del Señor. . Y allí es a.oy a prepararos el lugq. Nuestro incomparable Lope de Vega hizo el retrato de la Virgen en el siguiente bellísimo soneto..1 r. tan hermosos que hablaba el cielo en ellos por celosías de su rosa pura.¡<.L.ti:X: vu ¿v¡Atfil 36 . que :w Retmtn 1?. hubiera podido decirles lo mismo que su divino Hijo les había dicho en 2 la entrañable despedida la noche del jueves santo: No temáis.. ve an o p·or. Cuando Jesús subió al cielo tenía María alrededor de los cincuenta años de edad. V'.v. me volveréis a ver(cf.v -vvk-¿ {)J\tt V\. querida y venerada por todos como Madre del Señor. Lo cier to es que María resucitó muy pronto resplandeciente de luz 1 y de gloria y fue asunta al tielo para ser allí coronada por Reina y Señora de cielos y tierra. cuerpo y alma 1 cielo' es un. . vivos los ojos. 6 .f resamente definidp por Pío XII el 1 de novie de 1 o. edificándolos a todos con sus virtudes admirables. y las niñas dellos de verde y rojo con igual dulzura. como el trigo el color. rubios cabellos. -e apó onsdta afligidos. pronto.. Retrato de María .'./Vv JVt.tla de J\l¡lría l T Jr f\. ex-. Algunos la hacen sobrevivir hasta los setenta y dos años. t" P.. Esta es María.a {\sunción de María en . Pero su muerte fue muy breve: más bien una dulce dormición.. · La mano larga para siempre dalla..& . Dos ciudades.Á.b'r _-. pero nada se puede asegurar con certeza.. Las cejas de color negra y no oscura. 1(\.:* i:lues faltan en absoluto los docUmentos históricos. sin llegar al centro: que el alma sólo puede retrataBa pintor que tuvo nueve meses dentro. Jerusalén y Efeso.

c .a p n e o r s o d e i s c e d e s o c b r r e e e r l a q u b e e l D l i e o z s a a c d o o r r p n o ó r a a l s d u e M M a a d r r í e a .

q u < ( ¡ Q u é h e r m o s a e r e s . a m a d a m í a ! ¡ Q u é h e r m o s a e r e s ! T u s .o n u n a b e l l e z a d e l t o d o c e l e s t i a l y d i v i n a .

q u e o n d u l a n . . .o j o s s o n p a l o m a s . r e b a ñ i t o d e c a b r a s . . T u s c a b e l l o s . . T u v o z e s d u l c e . y e n c a n t a d o r t u r o s t r o .

. T u s d i e n t e s c u a l r e b . .t e s v a n p o r l o s m o n t e s d G a l a a d .

la mayoría de manana: las veces.tor y hacerle perder de vista el verdadero quid o idea central de toda aquella cuestión. miento por conclusiones-tradicional en las escuelas teológi cas-dos razones principales. que quizá quedarían un poco difuminadas si 1o. Nos han movido a emplear una vez más este procedi 5. desde el pri- 12. La maternidad divina. es precisamente nuestro procedimiento expositivo lo te teológico. ya que. Al comenzar esta segunda parte de nuestra obra que recensiones de nuestras obras anteriores. Ten ciemos al estilo y procedimiento de nuestras obras anteriores dremos particular cuidado en distinguir en cada caso. en cambio. hacia la idea central que se le va a exponer más ampliamente en el desarrollo y prueba de la misma. He aquí el plan que vamos a exponer en esta segunda parte y si se trata de la doctrina de una determinada escuela teológi de nuestra obra. claro. ción del le¡. En esta parte de nuestra obra procederemos. según nos aseguran esos mismos toda precisión y claridad. La segunda razón que nos ha impulsado a exponer la teolo gía mariana en forma de conclusiones es la gran cantidad de peticiones que hemos recibido en este sentido procedentes del campo seglar. su brevedad. centrada y con la mayor precisión teológica posible la idea cen 3· tral que debe retener el lector en torno a una determinada 4- cuestión. sión y extraordinaria eficacia pedagógica para destacar las ideas 9- fundamentales. <<por tratarse muchas y excelentes publicadas hasta hoy en el mundo entero. en las que se nos pedía amablemente que renunciáramos una nueva y extensa Mariología. una cantidad abru expresamente definidos por la Iglesia católica. con la máxima brevedad y cuelas teológicas. repetimos. Principios fundamentales de la teología mariana. María en el misterio de Cristo y de la Iglesia. con publicadas en la BAC. -decían-de un procedimiento escolástico propio de las es Aspiramos únicamente a recoger. La Inmaculada Concepción. para el que hemos escrito preferentemente casi todas nuestras obras anteriores publicadas en esta misma Introducción colección de la BAC. La virginidad perpetua. hemos recibido. conclusión a juicio de los mejores especialistas en la materia. Reina y Señora de cielos y tierra. María en el cielo. . los grandes dogmas marianos blico seglarl>. se las expusiera en largas páginas. La asunción de María. La maternidad espirituaL La madre corredentora. por su extraordinaria precisión.1ntroduccióJl SEGUNDA pARTE LOS ·GRANDES DOGMAS Y TITULOS MARIANOS 39 mer momento. La mediadora universal y dispensadora de todas las gracias. de probabilidad o de certeza alcanzado por una determinada brevedad y claridad. Predestinación de María. y las principales madora de peticiones procedentes del campo seglar en las que conclusiones teológicas a que han llegado en nuestros días los se nos ruega encarecidamente que de ninguna manera renun mejores mariólogos de todas las escuelas y tendencias. el grado que más les gusta y agradecen. preciso y pe dagógico para exponer una doctrina·teológica cualquiera. La primera. En contraste sorprendente con algunas 27. pero menos apto para la mentalidad del pú transparencia que nos sea posible. evita este gran inconveniente y orienta al lector. que nada podría añadir a las al sistema expositivo en forma de conclusiones. en forma de conclusiones. preci 6. destacada·incluso tipográficamente con caracteres en negritas. en este último caso. que recogen en forma con 1. La conclusión. dedicada enteramente al estudio de la teología ca o es común a todas ellas. 2. 7- 8. que podrían distraer la aten 1 I. Imposible encontrar un procedimiento más breve. indicando siempre. hechas por eclesiás remos advertir al lector que no entra en nuestro plan escribir ticos. lo que es dogmático de lo simplemen seglares.

las diferentes opiniones de los teó logos marianos y.r dtJ la teología mariana técnico y riguroso de la 1 En la Mariolog_ía publicada baio la dirección de J. Es tan clara y tan cierta esta condición que nos parece ridículo todo conato de explicación y mucho más de prueba o de mostración•>. como es claro y evidente. S. al menos.P.• parte. si la mariología no es sim plemente un apéndice a alguna rama de la teología. Prueba de ello es la gran diversidad de opiniones que sobre este punto dividen a los mariólogos más eminentes. Principio. ya que. respues- . <<los princi secundarios. Ante todo vamos a recoger brevemente algunos de los más importantes principios mariológicos que constituyen como el fundamento y la clave para entender y explicar los sublimes privilegios con que Dios omnipotente adornó a la que había escogido desde toda la eternidad para ser la Madre del Verbo encarnado. en el sentido palabra. En adelante citaremos la Suma Teológica sin nombrarla. l. CuERVO O.c.fundamental que sea la base inconmovible de toda la mariología. una conClusión teológica por muy verdadera y cü: rta que fuera en sí misma. Madrid 1964) P.2 ad 3 significará: 3. _ a no ser que neguemos a esta parte de la teología y-por ex tensión-a toda la teología su carácter de verdadera ciencia. p.P.· El primer principio fundamental que informe.r 1/l clricmos 40 CAPÍTULO 1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA TEOLOGIA MARIANA 28. a. cuestión 24. No es tan fácil como a primera vista pudiera parecer señalar con toda precisión y exactitud el verdadero principio primario o fundamental de la mariología como parte integrante de la ciencia teológica.. las condiciones que ha de reunir. 2 ' ' Cf. aunque importantísimos también. . por El principio primario o fundamental Expondremos la dificultad y necesidad de establecer un pri mer principio fundamental que informe toda la m<. que ambos sean. Además. Vollert.20-21. sea expresamente re velada por _Dios. Cuervo 3que la mariología es una parte de la teología y que en ésta lamente las verdades de fe pueden ser principios en sentido propio. és'evi dente que la primera y más fundamental condición para que una verdad pueda tener el rango de primer principio en mariología es que sea de fe. ya que ent nces no podríamos hablar de un primer principio. l.7. CAROL (ed. 29. la sentencia que nos parece más probable. la necesi dad de un principio básico y fundamental que informe y dé verdadera unidad a toda la mariología se impone necesariamen te. tacar aparte el que consideran primer principio y base funda mental de toda la mariología. las tres condiciones siguientes: 1. 24. 2. exponiendo después los demás principios que. consigu'iente.16ss. debe poseer un rasgo que es característico de toda ciencia. por muy ciertos y verdaderos. sino únicamente de . Cf. S ma Teológica 1 1. Dicho en otras palabras. pues. ta a la 3. Sin embargo.. · ro a) Dificultad y necesidad.l. asegurando la unidad y la cohe sión de todos sus elementos. finalmente. por e¡e_mJ?lo. b) Condicienes que ha de reunir.OJ g rcmde. sino que es una disciplina teológica distinta por derecho propio. tomar como' primer principio una verdad cual quierá deducida por razonamiento teológico. <<Ten:iendo en ctienta_:_e cribe a este propósito el P. como dice Santo Tomás.II. Vamos. debe tener su propio principio fundamental que la distinga formalmente de las otras partes de la teología y que sea fuente de la unidad y promue va la organización de todas las verdades cognoscibles acerca de la Madre de Dios•>. los teólogos suelen des <•Si la mariología-escribe a este propósito el P. Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona 1967) p. con1o veremos en seguida. pueden con siderarse como secundarios con relación al primario y funda mental. 41 C. B.431. en este mtsmo sentido la magnifica obra del P.• ob¡ectón.triología. No se explica cómo algunos autores han pasado por alto esta condición. Y así. articulo l O. O pios de la teología son los artíCulos de la fe>) 2. a exponer sepa JO. siguiendo este criterio. QuE SEA UNA VERDAD DE FE. debe apoyarse en un principio .r JogmciJ y /Í/11/o. pecial de la ciencia teológica ha de reunir. No es lo mismo un principio que una con-· clt1 i6n. No bastarí. cohe sione y dé unidad a toda la mariología · como rama o parte es radamente el principio primario o fundamental y los principios 1. BAC. la nota ITI. Debe organizar todos los datos de su objeto material según un principiq de orden. l es parte de la ciencia de la teología. Entre estos principios mariológicos. lanzándose a hacer ciertas proposiciones sobre el primer principio en mariclogía •:1ue prácticamente lo dan por no existente.

Everett. Expuestas las condiciones absolutamente indispensa bles que ha de reunir el primer principio de toda la mariología. puesto que. Por esta misma razón. o se carece de ella. Merkelbach. Moeller. Angel Luis. No se requiere que todas broten de ella por igual procedimiento de deducción necesaria. madre corredentora: Benz. perfectamente redimida: Karl Rahner. la de los que consideran necesario admitir dos prin cipios distintos. en caso contrario. que es: -La maternidad divina: un gran número de mariólogos.. o serían dos o más principios indepen dientes entre sí. prototipo de la Iglesia: Otto Semmelroth. expl-ícitamente 5 sólo puede conte ner una verdad.. Esta cualidad de base objetiva y último fundamento de todas las verdades de una ciencia es lo que da a una de ellas el carácter espe cífico de primer principio de esa ciencia.r gra11des dogmas y /Íttdos marianos 42 2. -l\1aría. o entrando a constituir.a. que son: -l\1aría. en la tercera condiciór. sino conclusiones-.. 3.. -María. -María. porque. UNICO PRINCIPIO SIMPLE. -María. . tres son las principales co rrientes o tendencias: la de los que proponen un solo principio simple.. Dillenschneider. se re quiere que todas las demás verdades de esa ciencia encuentren en ella su última base o fundamento. madre de Dios y de los hombres: Terrien. <•Por último-termina el P. . si expresara dos o más distintas. a cualquiera. Leloir. -María. 3. 1v1ouraux . -María. según las diferentes cuestiones. 4 O. en caso contrario. la verdad expresada por el primer principio ha de ser absoluta y no condicional. teología lllúiÚna QuE SEA UNO SOLO. 31.2r..l. pio de toda ella. a C. pero implicitamente debe contene. La razón es obvia. r una gran cantidad de verdades. a Dos SUPREMOS PRINCIPIOS. Keuppens.. .l de¡.c. siendo las otras consecuencias de una primera. madre de Dios concreta e históricamente: Bernard. Esta condición 43 e) Opiniones de los teólogos. Porque.. como ya exi gía Aristóteles para el primer principio de la razón. <•La segunda condición-continúa con acierto el P. como veremos en seguido. Muchas de ellas casi se identifican realmente entre sí. . tantos principios primeros cuantas fueran las v(:r dades distintas. He aquí las distintas formulaciones: 1.c. para dar de bruces en varias cien cias correspondientes a los principios independientes. madre del Cristo total: García Garcés. la de los que establecen un solo principio compuesto y. Feckes. Druwé. p. en cuyo caso se da también un primer principio en esa ciencia. 2 1. nueva Eva: Alameda. Cuervo 4_ es que exprese una sola verdad absoluta. UNICO PRINCIPIO COMPUESTO. una de ellas debería ser prin cipio de las otras-con lo cual estas otras ya no serían princi pios. (Nota dd autor. que es: la exige la naturaleza misma del primer principio de una ciencia 2.. ya que. por considerar imposible derivar toda la mano logía de uno solo. a. de lo contrario.P.Il. NO DOS O MÁS. A. madre esposa: Scheeben. veamos ahora cuáles son las principales opiniones de los teólo gos en torno a ese primer principio. llena de gracia: Müller. madre universal: Roschini. para que una verdad pueda llamarse primer principio de una ciencia cualquiera. -María. Dercks. . sólo una de ellas podría considerarse como primer principio. para que pueda ser con toda verdad primer princi -María. O sea si expresara dos o más verdades. Deneffe. -Maria. -María. Billot. Bover . -María. Esta cualidad no se puede suplir con nada. QuE SEA EL ÚLTIMO FUNDAMENTO Y LA BASE OBJETIVA DE TODAS LAS DEMÁS VERDADES MARIOLÓGICAS. Prinápio. no pudiéndose hablar entonces de un primer principio de la ciencia en cuestión•>. s Subrayamos esta palabra por su importancia extraordinaria sobre la que queremos !la mar la atención del lector. de ninguna manera podría ser verdad primera ni revestir en una ciencia el carácter de primer principio•). d) La sentencia más probable. Lo. Cuervo 6-. O se tiene. Lavaud .) u ().. diferenciándose tan sólo por algún matiz especial en . tratándose del primer principio. 32 Tales son las principales sentencias entre los mano lagos modernos. porque en esto cabe una variedad grande. Garri gou. Bittremieux. QUE EXPRESE UNA SOLA VERDAD ABSOLUTA.. Pero lo que sí es de todo punto necesario es que todas encuentren en la verdad que se dice primera su base objetiva y último fundamento. nuevo paraíso: Cangar. prácti camente toda la mariología. ESTO ES..Lagrange. madre de Dios y socia del Mediador: Alastruey. Prescindiendo de los que dudan (Zimara) o niegan (Bon nefoi) la existencia de un primer principio mariológico del cual pueda deducirse toda la mariología. con lo cual destruiríamos la unidad interna de la mariología como ciencia. p. finalmente. El primer principio debe expresa•· una sola verdad absoluta de manera explícita..

4(.a Se trata de una verdad expresamente revelada por Dios en la misma Sagrada Escritura y expresamente definida por la Iglesia como dogma de fe. en sí misma e integral mente fU\ k /tM. Nosotros vamos a defender la primera opinión del primer grupo-o sea la ma ternidad divina. < Con María. en la Sagrada Escritura se nos Dicha sentencia puede formularse del siguiente dice expresamente que María es la Madre modo: de Jesús: La razón fundamental <<l\1aría. sin más-. para admitir sin ninguna vacilación ni . de la cual nació Jesús.onder. V o l l e r t . como hemos explicado más arriba. . Braun.. duda esta sentenciaque hemos ca!ificado modestamente de mds probable. He aquí las pruebas: el que fijan preferent 'mente su atención. Lennerz.. cumple maravillosamente las tres condi ciones para constituir el primer principio básico y fundamental de toda la mariología. F..Q'Vw-w--· 1. pero ninguna reúne las tres condiciones in dispensables para alcanzar la dignidad de primer principio de toda la mariología. Ros· c h i n i . Blondiau. aunque a nosotros nos parece del todo cierta y segura-es porque solamente en ella se cumplen perfectísi mamente las tres condiciones que ha de reunir indispensable mente el primer principio mariológico. o porque ciertas en no expresan una sola verdad absoluta. v '" -vv"v'<Jtf ' . coincide. esta doctrina los eminentes mariólogos Aldama. Llamera. Basilio de San Pablo.\K . entre otros muchos. la Madre ele Jesús. En efecto. Pohle-Gierens.c/v e"- « tV 44 f Ji'.>> (Jn 19. Fernández.25). sino porque 1.14). S a u r a s . Ea cíe. llamado Cristo>> (11t 1. .16). verdades marioló gicas. Burke. . Cueva. o porque de ellas no salen por rigu rosa demostración teológica todas las demds 7 Defienden.11\.. Lebon. > (Act I.. t- rvV' . nos parece.N. e t c . ya sea porque algunas no son de fe (aunque sean conclusiones teología).Los g mies dogmas y títulos marianos la maternidad divina. no sólo porque es la de la mayor parte de los mariólogos 7. . Iannota. opiniones expresan también Las demás verdades mariológicas muy verdaderas y ciertas-al menos la mayor parte de ellas-. En cambio. considerada. Elias de la Dolorosa. con la verdad objetiva. Gagnebet. Cuervo. <<Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre.

Esto lo iremos viendo al estudiar cada una de las demás verdades mariológicas. es la Madre de Dios. finalmente. pues. de algo expresa y claramente revelado por Dios en la Sagrada Escritura y definido expresamente por la' Iglesia en el concilio de Efeso como verdad de fe 8. el Verbo de Dios encarnado. no dos o más. Con la añadidura integralmente considerada se quiere significar únicamente que la divina ma ternidad debe ser constituir considerada-para que pueda el primer principio de toda la mariología-íntegramente. desde su misma predestinación hasta su gloriosa asunción a los cielos. D.I. Se trata.. no dos o más. la Madre del Verbo encar nado. Expresa una sola verdad absoluta. Luego Ma ría.C. ninguna excepción-le Todos fueron . constituye el último fundamento y la base objetiva de todas las demás verdades ma riológicas. o sea con t?do lo que lleva consigo de una manera intrínseca y esencial. 3. Volveremos más ampliamente sobre esto en el capítulo es pecial dedicado a la maternidad divina de María. sm necesidad de nuevas añadiduras extrínsecas o accidentales. 2. con todos los demás atributos y privilegios excepcionales ellos-sin de María. a Es evidente que la divina maternidad expresa una sola ver dad absoluta.r . su Madre. el dogma fundamental de todo el cristianismo es que Jesús es Dios.J 1'/ l cJ. Principios de la teología maria1za 45 Ahora bien. a La divina maternidad.

etc. El magtsterw de la Iglesia (Barcelona 1955). o porque ya lo era (todos sus demás privilegios a partir de la encarnación del Verbo en sus virginales entrañas). la redimi da con redención perfecta.as las gracias. porque había de ser la Madre del Verbo encar nado (predestinación.487. inmaculada concepción. en el •¡ue se :eco/le la doctnna ofictal de la Iglesia. Madre universal. la llena de gracia. es socia del Redentor. pues. Eva. 9 P. CvRJL VoLLERT. S. o sea. D 113 214 218. CARO!.concedidos en atención a su divina ma ternidad. J. etc. Hay traducción castellana: ENRIQUE DENZINGER.. . B.T. nuevo paraíso. Corredentora y Mediadora de tod. la Reina del cielo y de la tierra y todo 8 Cf. Escuchemos a un gran mariólogo contemporáneo exponien do admirablemente estas ideas 9: <<Así. La s gla D ignifica-como es sabido el enquiridion de DEN· ZINGER. Por razón de su maternidad divina es la nueva. Madrid 196-t) p..). plenitud inicial de gracia. . de la verdad fundamental de la maternidad divina de María se sigue todo lo demás. Madre del Cuerpo místico. (BAC. en la lvfariología dirigida por el P. arquetipo de la Iglesia.

2..?·V\..r 1 <. Ninguna de estas consecuencias. v.. en el conjunto universal de todos los seres creados. o pretender. reveladas o deducidas por medio de procedimientos inferen ciales. Cuántos y cuáles sean estas gracias. de hecho. tM:t-1/{).· P. . equiparada del todo a Dios o concederle algún atributo divino).. Por encima de Ella no está más que Cristo. con su centro.l'\4-.. / d?J!(j Y prtvile os ue realmente convenían a su excelsa digmda e adre del Verbo encarnado. t-- ' -.. li:ft.· l • .. Y bajo Ella están todas las otras cosas. teniendo en cuenta su excelsa y casi incomprensible dtgmdad de Madre de Dios. materiales. no solo at orden de lánaturaleza.121. con el Cristo total. sino tan sólo que apenas podemos encontrar palabras justas para ensalzarla convenien t me. espirituales y mixtas..Questo que pertenece al orden hipostático•> 11. ¿" . los dones gracias Y privilegios de María.• RosCHINI. La madre de Dios seglin la fe y la tcologi<t (Ma drid 1955) vol.f/1.. Por eso.. Princij1ioJ de la teología mari. pudo recibir la Vugen-y recibió...c. l.arm.j")-c. sino también al de la_guu:¡ay. Á.v '-tlAt/'t·"'-L /\!Vl ¡.. con toda la teología y el cristianismo._ \: ) o 46 . por la ordenación de la sabiduría de Dios..) toda exactitud cuántos y cuáles son. gr. sin duda.. sto es. incomparablemente SUJ?.S. el orden sobrenatural de la gracia y de la gloria (al que pertenecen los hombres y los ángeles elevados por Dios a ese orden gratuito. lo que nadie hasta ahora ha osado afirmar .. de la misión de Madre del Creador y de ls cnatura. A\. Por de pronto hay que 33· Puede formularse de la siguiente manera: afirr cn energía que recibió todas aquellas gracias.Á.M J C. Lo cual no quiere decir que alabando a María no quepan exageraciones. en su totalidad. aunque todos ellos derivados del primario.-. Y entre los Santos Pa dres son innumerables los textos que podríamos citar en este mismo sentido. 11 Como es sabido. la smgulandad de medios aptos para obtenerlo•>.c. de aquí que es la base de su relación con la obra de Cristo. (Nota del autor.-t. _<<Esta singularidad de María-observa muy bien Roschini 13der_lvcomo e fuente primaria de la singularísima misión que ha rec1b1?o de Dws. voi. con sus leyes enteramente propias..'W-L--·Ií '>Y f. lo demás qt\e de el a puede decirse.éVI.119. . • totalmente a María. dones y privilegios es imposible determinarlo concretamente.-. que pertenece de manera absoluta solamente a Cristo (Dios y Hombre en una sola persona divina) y de una manera relativa a la Santísima Virgen (por la relación esencial que existe entre una madre y su ver· dadero hijo).A(} v l. Los principios mariológicos secundarios Después de haber precisado cuál es el primer principio bá sico y fundamental de toda la mariología.t p. y el orden hipostático. puede ser el principio primario de la mariología. veamos ahora cuáles son los principales principios secundarios que. visibles e invisi bles. _. vegetales y animales irracionales) . es. todas pro ceden.-r 'VVV'. incomparablemente superior al puramente natural). lO Cf. En la vasta escala de los seres y de su dignidad... GABIHEL M. inse parablemente unida con su Hijo en un solo decreto eterno. O. nadie puede precisar con <<Lo primero que hemos de hacer-escribe con acierto Ros chini 1O-para tener una idea exacta de María es separarla de to das las demás cosas creadas. dogmm J /1/JI/UJ warMIIOJ r- ó n.(:4.I p.. _La _smgularidad de misión exigía en Ella la singula mlad de p lv1leg1 s.Ct'-b'Vl. de la predesti nación de la Santísima Virgen para ser Madre del Redentor. errores y hasta ver daderas herejías (lo sería. lógica mente. Ha constituye un o en aparte.1na 47 11 p.fÍA.ll. la teología dis· tingue tres órdenes completamente distintos.-i: _¡z • . juegan también un gran papel en el des arrollo integral de la teología mariana. O. de hecho-otros muchos dones de Dios desconocidos por los teólogos.M. como la singularidad de un fin exige.erior. La misma liturgia de la Iglesia Himno Ave maris stella._. rectamente entendido.. ) -c-\--'VÍ"\.nte.. . t.0 De singularidad o trascendencia 2. es verdadero el axioma tan repetido por los mariólogos: De Maria numquam satis (De María nunca se dice lo bastante). Pero como. el principio fundamental de toda la mariología>>.. Ello equivaldría a comprende. . que es el relativo a la encarnación del Verbo..)W\. '-. 0 De conveniencia 34· Entre las diversas fórmulas con que los mariólogos ex presan este principio nos parece preferible la siguiente: pios c n edó a María.. La ma ternidad divina es la base de la relación de 1v1aría con Cristo. Son los siguientes: 1.\.-c--LY.aLde::ra:g:r. C. dones Y pnv1legws cuya positiva conveniencia pueda demostrarse seria Y_ teo_lógicamente... al margen de esas gracias y pri VI egws cuya conveniencia sea demostrable. La misma Iglesia ensalza en su liturgia a María con el título de Virgen singular: Virgo singularis 12. quinta estrofa. Ella es un mundo por sí. por tanto... en orden ascensional de perfección: el orden puramente natural (al que pertenecen incluso los minerales. Ogralldt:. todas aguellas gracias.:.

Padre. J. sin confundir lo conveniente con lo simplemente posible. en la bula lne abilis Deus. T1. Felix namqu es. dLce expresam ' 49 111ttriana · s..rtNvi. Pío XI: <(Es María Madre de Dios.U 4 C . :rp.. y. obtuvo con creces cualquier privilegio concedido a cualquier santo en el orden de la gracia santificante1> 19.¡-y¡p.aculada Concepción. pero este no era don convenien te gue se lo concediera a Mana.\ librados ele la muerte y trasladados a la vida1> 16._y e gran pontífice Pío IX. de los teólogos y del mismo magisterio de la Iglesia: SAN BERNARDO: guno mort es. hay que usar del principio de convenien cia con mucha precaución y cautela. que basta decir que no es Dios para no temer haber dicho dema- aquella bienaventurada Virgen que enge c'-ó al Unigénito del siado1>.l. Y así. de 3 . (Respo rios Oficio la Virgen) 15 C Docum mari (BA Mad 1954) .). Por eso ha podido afirmarse que <(ele María p SANTO ToMÁs 17. Los ejemplos podrían multlphcarse en abundancia. que no se concibe en da parcialmente a éstos (los santos).¡ J mtiiÍanoJ /_ ··?M A.. por la cual fueron todos expresá con. Ha de usarse únicamente para apoyar dones o privilegios realmente convenientes a María como Madre de Dios y de los hombres. con que definió el dogma de la In.. escribe el eminente mariólogo Roschini 20: bilidad-del que parece gozaban nuestros primeros padres en · <(Lo q const habe conc a al el Paraíso antes de su pecado-.0 D e e m i n e n c i a la maternidad divina de María. con razón. hubo de recibir más que De todas formas.t'" ..{.¡ Joología l f:t:. como tal.)6Wl . tiene su redención del género fundamento en hu el hecho colosal rri'ano. pues hubiera impedido Qres- tar le su Este principio secundario.II. f o-.ios de }. aunq sea a poco cierta ment no s pued 14 •Sancta immacu a Virgini quibus laudibu efferam nescio. DE AQUINO: <(Créese. ya que se presta a graneles abusos y a dejar en ridículo la mariología como ciencia. por ejemplo.Á ·4UJL . sa Virgo Maria.IX P.. SAN BuENAVENTURA: <<Cualquier dignidad o gloria concedi tó <(tal plenitud de inocencia y santidad. fueá:a estct verdad . fue concedida íntegramen modo alguno mayor después de Dios y nadie puede imaginar te a la sagrada Virgen1> fuera de Dios1> 15.-os grm1deJ dog1¡¡. Princi¡. Dios pudo conceder a María el don de la impasi- nadie de los dones y privilegios de la misma gracia1> 18.P--lV!:JA. t. Escuchemos algunos testimonios del mismo parte por de los santos. colaboración como todos los dolorosísima a la demás./lf/V\.· )l tM J.¿r¡ pensar que fuese denegado a María. Exponiendo este gran principio en la forma en que lo hemos enunciado."1. omni laude digniss . lleno de gracia y de verdad.

s sm embargo.. había sido profetizada por Dios 6 1 SAN BERNARDO. Quaracchi 9 692). · <•Todo lo que de bello. b) De modo eminente g se encuentran en la Virgen e todos aque llos dones que n eran incompatibles con su sexo o con su condición. como son la gracia santificante con el cortejo de todas las virtudes.·_. mar. ( . .o gracjas g_ratis dadas.334.("!.. a por ejemplo. lonueve carisn¡s .Ir • d e z a . s Así. u6127. o en modo eminente. "'· '( w .633..c. . de modo e eminente todo lo que ese q carácter confiere: tuvo el u más grande y singular poder i sobre el cuerpo físico y v sobre el Cuerpo místico de a Cristo. en su q nacimiento--en cuanto aos u es dado saber todos esos e particulares signos portentosos que en el E nacimiento de algunos santos l indicaban del modo más l evidente su futura gran a. la Virgen Santísima de y modo equivalente.. desde el principio del mundo. los tuvo . Epístola 174: ML 182. aunque en mayor abun dancia. Serm. (2512IQJI). IU 27. que florecen en la vida s de muchos santos. 1. ' :Pfo XI. a) En forma igual a la de otros santos. enclclica Lux veritatis (. los dones y los frutos dl Espíritu Santo. p e r o h u b o e n l a V i r . etc. t e) Muchos dones..faría. en e fin. de bueno y de grande hubo en los san tos se encuentra también en l\. tuvo. Cf Doc.1"1'1 /. especialmente el de los mtlagros.En adelante cotaremos esta obra abreviadamente: Doc. n./' . No hubo. al ser Madre física l del uno y Madre espiritual e n del otro. p. aunque la Virgen no i haya sido sellada con el gran g don del ca r cter sacerdotal n (incompatible con su o condición de mujer). mar. se encuentran en la Virgen Santísima todos aquellos dones que son compatibles con su sexo y con su condición. o en modo equivalente. 2 de Assumptione 2 (ed. 17 SAN BuENAVENTURA. o. Cf. o en forma igual. 18 Cf.

.n. en la incomprensible dignidad de María como Ma dre de Dios.t!os- f. pues..0 De analogía o semejanza con Cristo 36. figuras y símbolos con todo el brillo de su .. Hay un abismo entre :-teio-u-va te profecías. pero muy por debajo de Cristo. Pero nótese que se trata de privilegios análogos.... aunque relativo.(. corresponde a María tan sólo un culto especial de hiperdulía.b '\." ..·ti-" f?:. que la eleva al orden hipostátíco. humanidad dorable e Cristo los recibió también la Virgen María. Y entre los privilegios de Cristo que se de rivan directa e inmediatamente de la unión hipostática y los de María habrá siempre una distancia mucho mayor que la que existe entre los otros privilegios de Cristo que se deriven tan sólo de manera indirecta o mediata 4..tnihr..Pl:andúe!Jcl ff¡. "' ¡Lo'1 50 l úL?_¡r. que la coloca por encima de todos los santos. al culto de latría. Y así. a la glorificación del cuerpo de Cristo-que se deriva indirectamen te de la unión hipostática-corresponde mucho más de cerca .1. Este principio se funda también. no de privilegios 't' J#dé. confor i'iie a la condición de cada uno. igualdad unívoca o absoluta y semejanza análo ga o proporcional. de su condición de Hijo de Dios. que se Este nuevo principio es fecundísimo y tiene gran re sonancia en toda la mariología.t: M. mismo orden quepan los mismos o semejantes privilegios.?J""tt ."-.-<·1/V\. No hay. singular grandeza y magnificen cia. .J/ unívocos o iguales. nada concedido a los otros santos que no haya sido concedido de algún modo a la Reina de los santos•>.-"J Jf ._rivilegios gue recibió e tos a . -JuU. En cambio.te))1 o sea en grado muy dtshnto y proporcwnal. Puede enunciarse del modo siguiente: ste una verdadera analogía entre los privilegios de la hu·. . por ejemplo.... aunque «analógica m.&\. o de <<se mejanza desemejante>>. Es muy comprensible que dentro del debe a Cristo en cuanto verdadero Dios.f:_ mal!!dad de Cristo los de María¡ lo cual uiere decir ue los Q.v 1 . como todos los demás se cundarios.. l?.

·*- C. He aquí su formulación precisa: or en la magna obra Es San Pablo quien establece el paralelismo antitético entre el primer Adán prevaricador y Cristo Redentor (cf.25)-consta asociación a la obra restauradora de claramente en la tradición cristiana y en Cristo..21-22). 1 Cor 15.. va triste perdió Tu senoll0Saevolv1ó.io.. es en realidad la el magisterio de la Iglesia. Rom 5. pero de manera diversa (análoga) según su diversa condición 21.l . Prinri¡..W"'. misma Sagrada 12-21. Es necesario no . en virtud de su 19. Al exponer nueva Eva. en radical oposición y para ampliamente la Corredención mariana lelismo antitético de la primitiva .0 De asocia ción a Cristo 37· 38. un duplicado de Cristo. Precisamente porque se trata de privilegios análogos (y no unívocos) no se pretende hacer de María Oficio de María: Quod Heva tristis abstulit Tu reddis almo germine. Este principio mariológico-que recibe también el nombre de principio de <<recirculación>>-lo recoge la liturgia en aquella preciosa estrofa del himno de Laudes del 6. nuevo Adán.0 una análoga glorificación del cuero de María en su gloriosísi ma Asunción.r de I(J teología 51 mariaJta - da decirse de ambos. puede expresarse del siguiente modo: mariológico que tiene gran importancia sobre todo en orden a la Corredención de María. 5. D e an tít esi s de Ev a El paralelismo antitético entre Eva y María. tan usado por toda la tradición cristiana y por el mismo magisterio He aquí otro gran principio de la Iglesia. De donde se deduce que María.Fva examinaremos los fun damentos en que pecadora. Jn se apoya este glorioso título de María. aso ciada íntimamente al Redentor del mundo en la obra misma de la redención.. Este principio-que tiene su fundamento en la Escritura (cf.

RoscHJNJ.¡ p. .I JO. Cristo y María.c. o. vol.perder nunca de vista la naturaleza de los dos analogados. de modo que una misma cosa pue- Estos son los principales principios mariológicos secunda rios.. Aunque su importancia es grande y se emplean constan21 Cf.

como tampoco el pretéri- con la que Pío IX definió el dogma de la Inmaculada Concep ción. Dios todo lo ve en su propio Verbo. ha preexistido eternamente-como idea-en el Verbo de Dios. que en sola ella se compla ció con sei'íaladísima benevolencia•> 5. Pero es preciso distinguir entre presciencia. hay que distinguir tres aspec tos en la predestinación de María. pero que nosotros nos vemos precisados a distinguir ante la imposibilidad de abarcar de un solo golpe todos los divinos atributos. providencia y divina predestinación. etc. mar. a diferencia de la provi dencia. se leen expresamente estas palabras: <•Eligió y señaló (Dios). Madre de Dios y de los hombres. principios secundarios o auxiliares que iluminan y ponen del todo en claro e) LA PREDESTINACIÓN es <<el plan de la transmisión de la las inconmensurables riquezas que Dios quiso depositar en la criatura racional al fin de la vida eterna. La predestinación de lvlaría y nuestr<?. (Com < Todo cuando ha sido hecho. Los principios secundarios no están expresamente definidos como dogmas de fe. Cf. temente en la teología mariana. hasta el movimiento de la hoja de un árbol y el alimento de los pájaros (cf. forma de conclusiones. Predestinr ción de MarÍrl P.1. Para Dios el futuro no existe. 3 4 5 1 Cf. 3- Dios. concibe en su mente y traslada I. supremo artífice y arquitecto del universo. Dios conoce perfectísima 1 pletamente cierta y común. cidad de su propia idea o Verbo divino. por lo mismo. vamos a exponer la doctrina en tido. Plo TX. En la bula lneffabilis Deus. 40. En teología se entiende por pres ciencia divina el conocimiento perfectísimo que Dios tiene de todo cuanto ha de ocurrir necesaria o libremente en el transcurso de los siglos.C. sino un eterno presente. Su predestinación a la gracia y la gloria.2. que es más amplia y universal. su Asunción gloriosa a los cielos. su b) LA PROVIDENCIA divina no es otra cosa que <<la razón del orden de las cosas a sus fines. desde el principio y antes de los tiempos. desde toda la eternidad en toda su inmensa grandeza y en sus más insignificantes detalles.a Desde toda la eternidad Dios predestinó a la Santísima Virgen María para ser la Madre del Verbo encarnado. desde toda la eternidad. 2. CAPÍTULO 2 PREDESTINACJON DE MARIA Presupuestas estas nociones. propia predesti nación. Todo cuanto ha exis Como ya hemos advertido. que estudiaremos por se 1.1. preexistente en la mente divina•> 3. Introducción parado: 39· El arquitecto. antes de construir una casa. una Madre para que su Unigénito Hijo. todos los seres existentes e 41. pero son verdades fundamentales deducidas de otras que son de fe y constituyen. Suma Teológica I 14. I22. SANTO ToMAs. son de suyo muy inferiores a los grandes principios marianos expresamente revelados por Dios y definidos por la Iglesia.26). Mt 6. etc. Afecta únicamente a las criaturas racionales-ángeles y hombres-y en orden al fin sobrenatural.JI. el presente y el futuro 2. existe actualmente o existirá hasta el fin de los siglos. Concepción Inmaculada. leen muchGs exegetas en San Jt1an (cf. 2 Cf. na ciese en la dichosa plenitud de los tiempos. Tres cosas absolutamente identificadas en la infinita simplicidad del Ser divino.) mente. al papel el plano detallado de la misma. que iremos demostrando una por una. . Y todo ello en la infinita simpli La predestinación de María a la divina maternidad 2. La predestinación es una parte objetiva de la providencia. que afecta incluso a las criaturas irracionales e inanimadas y en orden a sus fines puramente naturales. Cf. Abarca el orden universal de todas las cosas por insignificantes que sean. tales como su maternidad divina. hecho carne de ella. n.269. He aquí las pruebas: incluso todos los seres posibles l. LoJ grm1de1 dogmas y títulos mat·úmo.13.r 52 53 to. a) DocTRINA DE LA IGLESIA. bula ln4fabilis Dcus (8-12-195-t). Doc. y en tanto grado la amó por encima de todas las criaturas. Jn 1. a) LA PRESCIENCIA DIVINA. I 10. preexistente en la mente divina•> 4. 1. en virtud del cual tiene delarúe de sus ojos simultáneamente los tres aspectos en que se divide para nos otros el tiempo: el pasado. Cf.2 ad 4: 14.1-16. 1 23.3-4). lo concibió 0 0 0 Su predestinación a la maternidad divina. en El era vida>>.

271.a La Virgen María fue predestinada Madre de Dios y de los hombres en el mismo decreto con que Cristo-Hombre fue predestinado Hijo de Dios y Cabeza de la humanidad. como vere- mos en su lugar.269. juntamente con la encarnación de la divina Sabiduría >. hecho carne de ella. En esta conclusión nada se prejuzga_en torm> a la o si salame Corredenci ' 1 1 l J. 9 Cf. Doc. lvL NUEL CuERvo. Pues toda la razón de ser de la ma ternidad divina es la encarnación od ·verbo. n. independientemente ele lo que encarnado. desde el principio y antes de los tiempos. n. que citábamos en la conclusión anterior. Pio XII repite esta misma doctrina en la bula Muni_licentissimus Deus. Las palabras de la Sagrada Escritura a que alude Pío IX son principalmente las siguientes. Luego si-como veremos b) ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. llevar a cabo la primera obra de su misericordia. mar. O. de hecho. ·1 Esta doctrina..) 2. Es una verdad tan clara y evidente que no carnación del Verbo fue decretada para redimir al género necesita demostración alguna. De hecho. humano 7. co mienza con estas palabras 6: <<El inefablDios.. y habiendo decretado. o Cf. 7 •Que por nosotros los hombres y por nuestra salvación descendió del cielo y se encarnó de Mada la Virgen por obra del Esplritu Santo y se hizo hombre• (Simbolo Niceno-Constan tinopolitano: D 86). Ahora 1en: abiéndose producido de ñecho ese pecado previsto por Dios desde toda la eternidad. del 1 de noviembre de 1950. s Cf. aunque se refieren en su sentido literal primario a la Sabiduría increada-es decir. María fue predestinada para ser la Madre de Cristo Redentor. .· e. de hecho. De nuevo es Pío IX quien lo enseña abiertamente en su bula Ineffabilis Deus 9: <<Y por eso acostumbró (la Iglesia) a emplear en los oficios ecle siásticos y en la sagrada liturgia las mismísimas palabras que em plean las divinas Escrituras tratando de la Sabiduría increada y des cubriendo sus eternos orígenes y aplicarlas a los principios de la Virgen. Luego. como veremos en su lugar. mar.136. los cuales habían sido predeterminados con un solo y mismo decreto.) 43· He aquí las pruebas: a) DocTRINA DE LA IGLESIA. de Pío IX. de Dios se hubiera encarnado aunque Adan no hubiera pecado encarnó con finalidad redentora resupuesto el pécado de Adán. y para que lo que iba a caer en el primer Adán fuese restaurado más felizmente en el segundo. la Virgen María fue predestinada para ser la Madre de Cristo Redentor.P. para Madre de ceder en el tiempo que no haya sido previsto o predestinado Cristo Redentor.a Esta doctrina-re etimos::. Doc.8og). ibid. Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona 1967) p. cuya conducta es misericordia y verdad. la cual en el presente orden de la economía de la gracia está totalmente encaminada a la r dención del hombre•> 8. (Doctrina cierta y común._yn_importancia _cle<j_siva t acierto a este propósito: tan debatida cuestión entre los teólogos sobre si el Verbo (<En la predestinación de María a la maternidad divina se en cuentra embebida en ella una ordenación divina a la redención del hombre. La misma bula Ineffabilis Deus. Nada sucede ni puede su María fue predestinada. la Santísima Virgen fue predestinada por Dios para ser la Madre de Cristo Redentor. por la que detine la Asunción de lvfarla (cf. tiene una gran importancia y repercute hondamente en el hecho de la Corredención mariana. Un gran mariólogo moderno escribe con 42. n.!' y IÍ!ulrn 54 55 marifllluJ b) ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. naciese en la dichosa plenitud de los tiempos•>. por consiguiente. en la presente más abajo-la Virgen María es. en la presente economía de la salvación del género humano. por Dios desde toda la eternidad. está claro que fue predestinada para ello desde hubiera podido ocurrir si Adán no hubiese pecado-la en toda la eternidad. cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de límite a lími te con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas¡ habiendo previsto desde toda la eternidad la ruina lamentabilísima de todo el género humano. una Madre para que su Unigénito Hijo. ·a na. Il . De hecho. con plan misterioso escondido desde toda la eternidad. que había de provenir de la transgresión de Adán. eligió y señaló. que. la Madre del Verbo economía de la gracia-o sea. con plan todavía más secreto por medio de la encarnación del Verbo para que no pereciese el hombre impulsado a la culpa por la astucia de la diabólica maldad. LoJ grandeJ dogma. en unión con Jesucristo y en total dependencia de El. He aquí las pruebas: a) DocTRINA DE LA IGLESIA.P. admitida por todos. (Doctrina cierta y común. que le da un realce extraordinario.

Sin madre no hay hijo y sin hijo no hay madre. De ellos puede repetirl:'e lo que fue dicho de Adán y Eva: <<Ni el hombre sin la mujer. pues. es virtualmente múl tiple. fue escogido ab aeterno por Dios entre muchos órdenes posibles: Dios. . aunque. no estuvo ya en condiciones de obtenerla. La predestinación. pues. no puede abarcar simultáneamente todo lo que está In cluido en aquel único. de cualquier modo han sido. de Cristo \y la de María son necesariamente conexas. la de María fue una pre · destinación diversa de las otras criaturas racionales·. antes que la tierra fuese. fui yo concebida•> (Prov 8. Ambos. Pues bien.a . al principio de los tiempos. singular. puesto que son \ correlativas: la una no se concibe sin la otra. extensivo e implícito-a la Virgen Santísima. En fin de cuentas. con un único eterno decreto formal. se sigue que con un solo decreto formal establece su eterno querer. aunque formaln!ente único. Roschini.Y a todas las ?tras cosas (libremente). solazándome ante El en todo tiempo•> (Prov 8. Escuchemos a uno de los . Siendo esto as(.ll. Distinguimos. El. extraordinaria. Es necesario com prender bien qué sentido dan a esta distinción. (Doctrina más probable y común. antes de sus obras desde antiguo. No es posible. con un solo y eterno acto se ama a sí mismo (necesariamente) . en aquel su único eterno decreto. Este orden presente. están indisolu blemente unidos ab aeterno por la misma mano de Dios. es decir.tría al Verbo de Dios-. Queriendo.. Y eevidente que . con una sola palabra: Fiat! ¡Hágase! El objeto total de este decreto único y eterno es el orden presente en toda su exten sión. Los grandes dogmm y tít11los ma1'ianos 56 C . ni la mujer sin el hombre•> ( 1 Cor I I. tanto · por stC término primario--la maternidad divina-como por su extensión. Sólo a esas otras cosas. Desde la eternidad fui yo establecida. como nuestro entendimiento. Dios ha predestinado a Cristo y a María. Sin embargo. establecido desde toda la eternidad y expresado por El. desde los o.todos esos decretos virtuales corresponde el mismo valor del umco decreto formal. su tallo.rtinacicín de M. por su nativa e bilidad. de una predestinación ordinaria._ lógico\ a nuestra cues tión decíamos: aunque Dios. Antes que los montes fuesen cimentados. ser simplicísimo. Fue. eterno y simplicísimo acto de la volun ad divina. son o serán. fuera de Dios. no puede hablarse en realidad. más eminentes mariólogos de nuestros días i j ' ' 10 : <<Los teólogos suelen distinguir varios decretos en el único y simplicísimo acto de la predestinación divina. por lo mismo. 11adre del Creador y de las criaturas.ll otra. Por esto. no existe sin la .cia de las cosas que están fuera de El. singularidad y excepcionalidad participó la predestinación de Maria San tísima. en cuanto que el acto divino. pues. pues. en virtud de este único decreto que los predestinaba. Jesús y María fueron predestinados con un solo e idéntico decreto. sin :t\1aría. uno de los cuales se refiere al Verbo encarnado y otro a su :tvfadre santísima.) 44· Escuchemos al P. a causa de la unión hipostática. y los correlativos-como enseña la lógica más elemental-son necesariamente simultáneos. gozó de la visión beatifica y. verdadera Madre de la Sabiduría encarnada. Cristo. con todas las cosas que. <<Estaba yo con El como arquitecto. Forman un solo grupo.ma manera. quendas por El hbre mente se refiere su decreto. la perla a su concha. María. siendo siempre su delicia.ígenes.177-78. todavía en 10 RoscmNT.) 12 O.como diremos-no de la mi. Decimos. ni aun respecto de Cristo.1 (Madrid 1955) p. Ni Jesús sin :t\1aría. eterno y simplicísimo acto' de su voluntad. la suya una predestinación enteram nte especial. b) ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. el hijo a la madre. María. estrechamente.\ miento: los términos madre e hijo. todo se reduce a este sencillo razona-. I I). 4. puesto que.fo mal tantos ?ecre tos virtuales cuantas son las cosas realmente dtstmtas entre st. como la de todos los d¿más predestinados (la gloria eterna. en Dios no hay más que un solo decreto formal. una sola persona moral. eterno e indivisible acto distinguimos virtualmente el decreto con que ha predestinado a Cristo y a l\1aría del decreto con que ha predestinado a los ángeles _y a los hombres 11. Prede.I8J·8J . con un único. puesto que se ajustan por igual al mismo querer divino. aunque no de la misma manera (<<non ex aeqtto>>).a Por el hecho mismo de haber· sido predestinada Ma ría Madre de Dios y de los hombres con el mismo decreto por el que Cristo-Hombre fue predestinado Hijo de Dios y Cabeza universal de la humanidad. Roschini exponiendo admirable mente esta doctrina. como está unida la flor a. el Hombre-Dios y Cabeza universal. En realidad. maternidad y filiación. La Madr¿ de Dios seg>'m la fe y lil teologia vol. los ángeles y los hombres. y en alguna manera independientes. desde el primer instante de su existencia como Hombre Dios.ularidad de la predestinación de Cristo-independientemente de la de la Vir gen-es evidente. había predestinado a Cristo. la visión beatifica). por eso mismo. que repercute hondamente en toda la teo logía de la Virgen 12: 11 La sin. Sólo en este sentido puede hablarse de predestinación en Jesucristo. en el úmco decreto .22-25). son correlativos. por tanto. fue predestinado sólo por razón de la humanidad asumida. (Nota del P. histórico. el sol al firmamento en el que brilla. pues.c. Y de esta especialidad. con un solo acto la existet.P. como hace la Iglesia en su liturgia oficial: <<Yahvé me poseyó al principio de sus caminos·.2 . concebir a Jesús. que incluye los dones naturales de María además de los sobrenaturales. 57 aquel único. ni 1viaría sin Jesús•>. acto purísimo y. p. en efecto. Antes que los abismos fui engendrada yo. que no hay dos decretos virtuales. aplicando este -tt. indisolublemente unida con la de Cristo en la unidad de un mismo decreto.30). pueden aplicarse también en sentido literal secuiulario-es decir. pues. los teólogos han sohdo distinguir en el diversos momentos llamados decretos. antes que los collados. ¡No! Con su idéntico decreto. antes que fuesen las fuentes de abundantes aguas.

fue también anterior (con anteriori dad de naturaleza. Comm. vol. turas. etc.:jemplo. que es la imagen de Dios invisible. a nadie ha amado más el Padre que a la que ha bía de ser en el tiempo la Madre de su Hijo encarnado./1. los tronos. al contrario. Unos son producidos en nosotros por la predestinación misma y dependen por eso de ella (tales son. Por lo cual. El es el principio. por ejemplo. En Ma ría. de hecho encontramos que Ma ría fue adornada con toda la gracia que le es propia con este fin preciso: que estuviese convenientemente dispuesta para ser la lv!a dre de Dios. como a término. Se debe.t {Op. enteramente excepcional. de gracia y de gloria que era proporcionado y conveniente a esa altísima dignidad. En efecto. a la unión sobrenatural con Dios por me dio de una opemciún que se explica (o desarrolla) perfectamente en la visión intuitiva de Dios y en el subsiguiente amor beatífico. ' ( Escuchemos a San Pablo hablando de Jesltcristo Hombre en su carta a los Colosenses: <•El Padre nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor. Se sigue. la predestinación abraza un doble orden de efectos. todo. mientras la predes tinación de las otras criaturas racionales (ángeles y hombres) se a) endereza. el Primogénito de los muertos.es antes que todo y todo subsiste en El. precisamente por ser sin gularísima y excepcional. s. Por consiguiente.. como a té1·mino. etc. en cambio.é • · e manera ue sw esa maternida Cf. como en Cristo. EN CUANTO A LA EXTENSIÓN. la gracia.. no sólo la gracia y la gloria. en cambio. en la Virgen Santísima la providencia ordinaria cedr entero el puesto a la predestina extensión. lo debe a la predestinación para su misión de Madre del Creador y de las criaturas•>. para que tenga la primacía sobre todas las cosas>> (Col I. Th. no de tiempo. la predestinación de María y la de las demás criaturas ra cionales fueron también diferentes. concluir de ahí que l\1aría fue elegtda para tal determinado grado de gloria porque había sido ya preele gida para la dignidad de 1\1adre de Dios>> 13.ÁREZ.. 1 a.).IJ-18). fue dirigida. * . son producidos en nosotros no ya por la predestinación. Porque el término primero e inmediato de la predestinación en una criatura es lo que supera en dignidad a odas las demás cosas. en quien tenemos la redención de los pecados. el Padre pensó eternamente 14 Cf. En la Virgen Santísima. S. se benefician de la predestinación). la Virgen María puede ser llamada-después de Cristo-Hombre y en absoluta dependencia de El-«primogénitade todas las qia. Diferentes en cuanto al tér mino. fueron efecto de la predesti nación. o sea a la gracta y a la gloria. El grado de gracia y de gloria le fue dado consiguiente mente a la elección para Madre de Dios.1. El es la Cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Porque en El fueron creadas todas las cosas del cielo y de la tierra. todo es efecto de la providencia que rige el orden sobrenatural. CARDEN. l\1ientras en nosotros el efecto de la predestinación es se parable de la providencia ordinaria (puesto que mientras todos los hombres se benefician de la providencia ordinaria. que el término primero e inmediato de la redestinaci?n de María ha sido la .CwETANO.19). las dominaciones. EN CUANTO AL TÉRMINO. · •'' ' t 45· r ·. por tanto. puesto que pertenece al orden hipostático. hemos ele decir que María fue prtdeSh da primero a tener la dignidad ele l\1adre de Dios que a poseer aquel determinado grado de gracia que tiene. cuanto a la b) extensión o comprensión. na ni siquiera existido. Y con razón-continúa Roschini-._ ectQ. que por pertenecer al orden hipostático es su perior a la gracia y a la gloria. a la unión sobrenatural con Dios por medio de la divina maternidad 1. lógica. ''. todo fue creado por El y para El. Ahora bien. las facultades. el fin sobrenatural y los medios a él proporcionados). sino por la providencia ordinaria de Dios (por . En nosotros. etc. primogénito de toda criattna.. Suárez habla así: <•Seoún nuestro modo de entender. Ahora bien: después de Cristo-Hombre. de sus facultades. no cronológica) a la de todas las demás criaturas racionales. por tanto. como para todos los demás seres racionales. 11 a in ITI p. a la pre destinación a la maternidad divina fue predestinada a aquel grado altísimo. En nosotros. Primogénito de toda criatura. y. Los grandes dogmas y IÍ/u/os marianos 58 <•Fue diversa-la predestinación de María-principalmente en la predestinación (que pertenece al orden sobrenatural) comienza cuanto a dos cosas: a) en cuanto al término.". la gloria.) r. la existencia del alma. en cambio. consiguientemenTe. y no la graCia y la glona. Ahora bien. sino también la misma exis tencia del alma. la pt:edestinación de la Virgen Santísima. la divina matern! dad supera incomparablemente a todo lo demás. En_. pues. Esto se deduce de la con sideración de que el orden de la ejecución manifiesta claramente el orden de la intención. no todos. pues. por tanto. después de Cristo. Otros. ordenaba también la existencia de su divina Madre y su elevación a la maternidad universal. los principados. y por eso se pre!'¡uponen en la predestinación. y por eso todo lo que Ella es. las visibles y las invisibles.a _ La predestinación de María.1'.divina maternidad. In Ill S. ción. disp. pues. El . y b) en cuanto a la allí donde termina la providencia ordinaria (o sea el orden natural cid universo) 14. natural y sobre naturalmente. (Doctrina cierta y casi común. Constgutentemente. smo a matermdad e om y V. las potestades. con el mismo decreto con que or e naba la encarnación del Verbo. Consiguientemente._el fin primario para el ue Dios quiso cr · Vir Santísima no ue como ara los otros predestinados) la g aria eterna.

por de salir de sus manos creadoras tanto en el cielo como en la consiguiente. CAMPANA. Sin embargo. que. y. tuvo en consideración. alcanzó un grado de pureza y santidad tal qt1e pudo dignamente ser Madre de Dios•> 19. a la Virgen Santísima. 0 2. a causa de Jesús y de María. como Madre deCCreaaor y de las criaturas. En este sentido es evidente que María fue. en aten ción a la humanidad de Cristo. Cf. Fue por lo mismo elevada al orden hipostático relativo en virtud de esa relación esencial e inevitable que hay entre una madre y su verdadero hijo. la Santísima Virgen María se preparó conve nientemente para ser digna Madre de Dios. por lo mismo. Dios. por consiguiente. después de Jesús. probabilísima en la segunda. 4. Esta es la razón por la . incluso el sobrenatural. Ifl 2. aunque sin merecer Por parte de Dios.tJ. poseer la gracia santificante no se puede merecer absolutamen <1La razón-escribe a este ro ósito Roschini 15--nos dice que Dios tere a as criaturas según el grado de su on ad y de la . colma de gracias a María. ¿no está.2. . por lo mismo. Los gr. y después a todas las demás cosas•>. p. y en el orden de la intención.261.•. la pre destinación de María a la maternidad divina fue total y abso lutamente gratuita e independiente de cualquier mérito pre visto en María. o sea. . y por amor de los predesti nados se ordenan debidamente las demás cosas referentes al orden de la naturaleza•>. luego. que es el Cristo y por razón de El. después de seyendo en grado eminente la gracia santificante. Y"ra\T1rgen Santísima. para la cual todas son creadas.11 adJ. La razón teológica que lo demuestra es muy clara y 15 f acabamos de decir. toda clase de mérito. Pero en el orden de la ejecución. que. o sea. así también es del todo imposible merecer (incluso poseyendo la gracia santificante) nada relativo al orden hipostático. •> (Oración de !a fiesta de la Inmaculada). . en virtud de la gracia de Dios-que María recibió con una plenitud inmensa en el instante mismo de su Concepción Inmaculada-. te nada en el orden sobrenatural-porque lo sobrenatural ex cede infinitamente todo el orden puramente natural-.. para ser digna Madre del Verbo encarnado. <<¡Oh Dios.a 46. I87-88. Este orden hipostático pertenece de una manera absoluta solamente a Cristo. ed.r dogmas y títtdOJ mr1rirmos üO 61 en María antes que en ninguna otra criatura de cuantas habían por encima de todo el orden de la gracia y de la gloria. .mandestacion de su glona. Así como sin criaturas celestiales y terrenas.C. sino porque en sus entrañas virginales tomó carne humana la persona divina del Verbo. por encima de todo merecimiento posible.érito sobrenatural-. Porque la divina maternidad-como veremos en su 1 en modo alguno la misma divina maternidad. el amor divino se extiende a colmar de dones a las demás criaturas racionales. los Santos Padres y los teólogos están generalmente de acuerdo en decir que. sino porque. o.. en la liturgia romana). La misma Iglesia enseña esta doctrina cuando dice hermo <(Omnipotente sempiterno Dios. porque este orden excede infinitamente todo el orden de la gracia y de la gloria. no porque mereciese que Dios se encarnara. personnlmente-las dos naturalezas-divina y humana-en la persona única del Verbo. Pero la Virgen 1arla pertenece al orden hipostático relati1•o. y. 18 19 Cf. después. es tesis común y completamente cierta en sencilla. (Completamente cierta y co mún en la primera parte. aun po tierra. en el orden de la ejecttción. en la efusión de su bondad fuera de sí.c. Escuchemos a Santo Tomás exponiendo esta samente en su liturgia: lugar-pertenece al orden hipostático 17-que está mil veces 1 como previsto en María. 1. IIJ z.rtinarión de María P. a la unión indisoluble entre las dos naturalezas de Cristo--divina y humana-ba¡o una sola hipóstasis o persona: la divina del Verbo. la primogénita entre todas las demás fundamento y la raíz del m.) 6. no porque en Ella se veri ficase ninguna unión personal entre su naturaleza humana y la persona divina del Verbo.. p. 16 Cf. Prede. Maria nel dogma.ll . acaso.mde.•> (Ora ción de la Virgen.cual ni siquiera el mismo Cristo pudo merecer su propia predestinación. preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen Madre 1vfaría a fin de que fuese digna habitación de tu Hijo. la Virgen se dispuso convenientemente. fue también completa y absolutamente gratuita por parte de Dios 18. Pero este amor desarrolla todas sus maravillas fuera de la divina esencia por este orden: pri mero colma de perfecciones la humanidad de Cristo. 17 En teología se entiende por orden hipostático el relativo a la encarnación del Verbo. en la cúspide de la grandeza? <1Todas las cosas-observa justamente Campana 16-llevan la impronta del divino ainor y de la divina liberalidad. mediante la gracia divina.i doctrina: teología. Cf. de do que las criaturas más nobles son gueridas por El antes que las me nos nobles.0 Que la predestinación de María a la maternidad divina por parte de Dios y en el orden· de la intención fue total y absolutamente gratuita e independiente de cualquier mérito \ l i / L <1Se dice de la bienaventurada Virgen María que mereció llevar en su seno a nuestro Señor JesucristL. con la cooperación del Es píritu Santo. en virtud de la gracia qte le fue concedida.. ya que sólo en El se unieron hipostáticamente-o sea.. que por la Inmaculada Concepción de la Virgen pre paraste a tt! Hijo l!abitación digna! .

u·ión de María 7. habiéndose producido de he cho el pecado de Adán) la encarnación del Verbo tiene una finalidad redentora._3).ll. la Iglesia católica nada ha definido sobre esta cuestión. Escuchemos a Pío IX pro clamando esta doctrina al principio de la bula Ineffablis Deus. María ni siquiera hubiese existido. que en el presente estado de cosas (o sea.e. la Virgen no pudo merecerla antes de poseerla: luego fue predestinada eternamente a po seerla. que la Madre de Dios se condenara eternamente? Pues a esa con clusión disparatadísima habría que llegar si negáramos que fue predestinada eternamente por Dios no sólo a la gracia.1 .f• que es precisamente la definición de la gracia santificante. como decimos en el Credo: <<Que por nos otros los hombres y por nuestra salvación descendió del cielo. sien do superado únicamente por la gracia y la gloria de su divino Hijo Jesús. Predestin. (Doc trina discutida entre los teólogos.) 2. No se concibe-moralmente hablando-a la Madre de Dios pri vada de la gracia. b) lSTA admite. Veamos ahora la relativa a su predestinación a la gracia y la gloria. y por cierto en el primer instante de su ser. en lugar de una carne inmortal e impasible.:?. el Verbo no se hubiese encarnado 20 y. El mismo razonamiento hay que utilizar con relación a la gloria. s1 non praescivisset peccatum•). de hecho (o sea. de hecho. que rebasa con mucho el de todos los ángeles y bienaventurados juntos. LM grander dogmas y IÍ/11/os maria11os fi2 C. ambas predestinaciones-a la gracia y a la gloria-se desprenden clarísimamente. ya que 63 3· La predestinación de María a la gracia y la gloria Hemos examinado ya la cuestión de la predestinación de María a la divina maternidad. tomó una carne mortal y pasible para redimir a los hombres. como vimos en la conclusión se gunda. (Doctrina cierta y común. la Virgen María fue predestinada para ser la Madre de Cristo Redentor. motivo redentor). si Adán no hubiera pecado.s lo único serio que se puede dec1r sobre esta hipotética <Suestión.) 47· Como es sabido. I. el Verbo no se hubiera encarnado y. solamente la causa por la que el Verbo. no a lo que en absoluto hubiera podido ocurnr aun ym el pecado de Adán (cf. acaso. si no se hubiera producido el pecado de Adán.a 49· He aquí las pruebas: a) DocTRINA DE LA IGLESIA. Los teólogos están divididos en dos gran des corrientes: a) LA ESCUELA TOMISTA enseña como más probable que.. y. _. Por consiguiente. presupuesto el pecado de Adán). ¿Puede concebirse. Procederemos también por conclusiones breves y sencillas. En su comentarlo a la ep{stola a moteo (c. ya que la d1vma revelac10n nos habla de lo que ha ocurndo de hecho -motivo redentivo-. In lll Sent. La razón es porque la maternidad divina tiene una relación tan íntima y estrecha con Dios que exige o postula cuarta-no es otra que su maternidad divina. por lo mismo. . moralmente una participación en la misma naturaleza divina. la Santísima Virgen María ni siquiera hubiera existido.4) escribe Santo Tomás stas prudent1s1mas palabras: •No sabemos lo que .3. Santo Tomás se refiere. María San tísima hubiese sido de todas formas predestinada para Madre del Verbo encarnado. d. Y como la gracia es completamente gratuita -por eso es y se llama gracia-. 20 Santo Tomás no afirma rotundamente que el motivo redentor sea el único que deter minó la encarnación del Verbo. como vere mos al estudiar el privilegio de su Inmaculada Concepción. Esto en cuanto a la gracia. como moralmente necesarias.a Probablemente. en la presente economía de la gracia. por lo mis mo. por lo núsmo. )>. sino también a la gloria.1 q . El pecado fue.1')10 hubiera ordenado si no hubiese previsto el pecado• (•Neswnus qu1d [Deusj ordm?slet. por lo mismo. aun cuando Adán no hubiera pecado. ya que-según esta escue la-la encarnación ha sido querida por Dios por sí misma. Pero.P. el Verbo se hu biera encarnado de todas maneras. En r alidad esto . hay que decir que el grado de gra cia y de gloria a que fue eternamente predestinada la Santísi ma Virgen María es tan grande y sublime. Pero. desde luego. Como en la predestinación a la gracia y a la gloria caben grados muy diversos.1 l. la encarnación del Verbo tuvo por motivo la redención del género humano y. a lo que de hecho ocurr10 (pecado de Adán.a La predestinación de María a la maternidad divina en cierra. (Doctrina cierta y común.) toda la raz<)n de su existencia-como vimos en la conclusión 48. con1o consecuencia moralmente necesaria. por su intrínseca excelencia (como síntesis y coronamiento de to das las obras de Dios ad extra). pero nada absolutamente nos dtce de lu que hubte:ra ocurndo en caso de que Adán no hubiera pecado. ya que admite la posibilidad de la encarnación aun en el su puesto de que Adán no hubiese pecado. . Ambas teorías son a cual más hermosa y emocionante. III 1. del hecho colosal de su predestinación a la divina maternidad. su predes tinación a la gracia y la gloria.

síguese lógicamente que también fue del todo ¡. Y como la predestinación a la divina maternidad fue completamente gratuita y antes de la previsión de sus futuros méritos (como admiten todo3.a La predestinación de María a la gracia y la gloria fue enteramente gratuita por partoe d. El grado de amor con que Dioslína una cosa determina y causa el grado de bondad o de excelen cia de esa G sa. de la gracia inicial.os grandes dogma.IQS-209. GARciA GARCÉs.) so. a quien Dios Padre dispuso dar a su único Hijo..¡ratuita su predesti nación a la gracia y la gloria. absolutamente siempre libre de toda mancha de pecado y toda hermosa y perfecta. desde el principio y antes de los tiempos. tan venerable Madre. de María (21): Ahora bien: como Dios ama a la Virgen 1v1aría inmensamente <(El inefable Dios. el grado Cf.r y títulos marianos 65 C. de su Inmaculada Concepción. I 20. Sólo Dios y la humanidad adorable de Cristo están por encima de María: nadie más. mar. en el orden de la ejecución.Y santos.2. a quien ama como a sí mismo. sacada del tesoro de la divinidad. A nos otros nos parece que acierta la escuela tomista. el amor de Dios es causa de todo aquello que ama. para que no pereciese el hombre impulsado a la culpa por la astucia de la diabólica maldad y para que lo que iba a caer en el primer Adán fuese restaurado más felizmente en el segundo. Doc. . tan maravillosamente la colmó de la abundancia de todos los celestiales carismas. 3. Dios no ama más las cosas mejores porque son 2t Cf. hecho carne de ella.u correspondien te. a consecuencia de ella. y. en su lug. criaturas. era convenientísimo que brillase siempre adorna da de los resplandores de la perfectísima santidad y que reportase un total triunfo de la antigua serpiente. gracia y gloria de María exceden inmensamente a la de todos los ángeles y santos juntos. antes de la previsión de los futuros méritos) no solamente para María. por pertenecer al orden hipostático. Rovo MAR!N. Predestinarión de MarÍ(I con la que proclamó el dogma de la Concepción Inmaculada mejores. sino al revés: son mejores porque Dios las ama más 22. con firmarse teológicamente desde otro punto de vista Sobre esto no ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. por las razones que hemos expuesto ampliamente en otra de nuestras obras 23. manifestase tal plenitud de inocencia y santidad. Volveremos sobre esto al hablar. que Ella.2-4. Pero esto mismo puede incomparable de gloria de que goza actualmente en el cielo.26). que había de provenir de la transgresión de Adán. tomistas y molinis En el texto de Pío IX que tas están conformes en que María mereció. de tal manera que naturalmente fuese uno y el mismo Hijo común de Dios Padre y de la Virgen.269-270. la predestinación a la gracia y la gloria antes de la p1evisión de sus futuros méritos se 22 23 apoya en otro hecho clarísimo: Maria fue pred. dond" Santo Tomás expone admirablemente esta doctrina. n.'\quel de quien él mismo pro cede•>. Cf. engendrado como ha sido igual a sí de su corazón. b) puesto que la eligió nada menos que para Madre de su Unigé nito Hijo. igualmente clarísimo y concluyente. llevar a cabo la primitiva obra de su misericordia.Dios en el orden de la in tención. Y. por medio de la encarnación del Verbo.stinada ante todo y primariamente--como ya vimos-a la divina maternidad. Madrid 1963) n. En cambio. hay que concluir. con plan misterioso escondido desde la eter nidad. habiendo previsto desde toda la eternidad la ruina lamentabilísima de todo el género humano. y habiendo decretado. Como es sabido. que proclama la absoluta gratuidad de la predestinación a la gloria (o sea. Títulos y grandezas de Marín [:Madrid 1940] n. y a la que el mismo Hijo en persona determinó hacer sustancialmente su 11adre y de la que el Espíritu Santo quizo e hizo que fuese concebido y naciese . Los molinistas. progresiva y final de Mmía. sino para todos y cada uno de los predestinados. afirman que la predestinación a la gloria (aun en el orden de la intención por parte de Dios) se hace siempre des pués de prever los méritos futuros y en vista de ellos. Como acabamos de decir. Por lo cual. eligió y señaló. naciese en la dichosa plenitud de los tiem pos. superior mento a la de todos los ángeles y santos.· común en la segunda.ll. la primera parte de esta conclusión es la de la escuela tomista. una lv!adre. con el desarrollo acabamos de citar ya se nos da una cumplida explicación teo progresivo de la gracia recibida inicialmente de Dios en el mo lógica de la plenitud inmensa de la gracia de María. (Doctrina tomista en la prime ra parte. por cierto. Con relación a Maria.IH P. cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de límite a lí mite con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas. En efecto. muy por encima de todos los ángeles . enteramente inmune aun de la misma mancha de la culpa original. fue predestinada a la gracia y la gloria. Dios y su obra (BAC. que está por encima de todo el orden de la gracia y de la gloria). en cambio. con plan todavía más secreto. Por eso muchos moli nistas se ven obligados a establecer para Maria una excepción en su teoría general de la pre destinación a base de la previsión de los méritos futuros del predestinado (cf. santidad. cuya conducta es misericordia y verdad. que la bondad. para que su Unigénito Hijo. q11e en sola Ella se complació con señaladísima benevolencia. y en tanto grado la amó por encima de todas las más que a todas las demás criaturas juntas (ángeles y santos). sin tener para nada en cuenta los futuros méritos de María¡ pero en el orden de la ejecución la Santísima Virgen n1ereció con la gracia de Dios el grado altísimo de gloria de que goza actualmente en el cielo. excelencia. lógica e inevitablemente.. !. que no se concibe en modo alguno mayor des pués de Dios y nadie puede imaginar fuera de Dios.

o sea.) versal meritoria de nuestra justificación y. (Doctrina cierta y común. en cuanto que Jesucristo nos ne algo que ver o influye de alguna manera en nuestra predes mereció. y nos predes tinó a la adopción de hijos suyos por Jesucristo. se entiende de nuestros méritos propios. y es evidente que la adopción Cristo-Hombre. El concilio de Trento enseña que Jesucristo es causa uni I. si quiere ir al fondo de las cosas y colocarse en el más profundo y auténtico punto de vista para contemplar a María. por cuanto que en El nos eligió antes de la constitución del mundo para que fuésemos santos e inmaculados ante El por la caridad. San Pablo: Como existe una perfecta correlación entre Cristo y María -como existe inevitablemente entre una madre y su hijo-. a) CoMo CAUSA EJEMPLAR.a La predestinación de Cristo es causa ejemplar. como ha definido expresamente la Iglesia (D 82o). no de los tina y en cuanto a aquello a lo cual uno es predestinado. a ser conformes con la imagen de su Hijo)> (Rom 8. Vamos· a examinar ahora si la predestinación de María tie b) CoMo CAUSA MERITORIA.66 P. pero esto no impide que Cristo pudiera merecernos. ya que la predestinación de ción y salvación es únicamente Dios. miembros de su Cuerpo místico 24. no en cuanto al acto de la voluntad divina. puesto que por un mismo y único acto eterno predestinó Dios tanto a Cristo-Hombre como a nosotros. es doble: principal e instrumental. III 24. Veamos. Nadie tra filiación adoptiva. que nos mereció con todo rigor de justicia todos los es. para alabanza de la gloria de su gracia>) (Ef 1. IJh . Cuando se dice. . la predestinación de Cristo no puede puede merecer su propia predestinación. como instrumento unido a la divinidad. en cuanto al término y efecto nos mereciera de hecho. que nuestra predestinación es com En el primer sentido. por tanto. en cuanto al término y efecto de la predestinación. a título de estricta justicia. justifica Tomás expone la razón en la siguiente forma: 2s Cf. tinación a la gracia y a la gloria. o sea.1 nuestra. e) CoMo CAUSA EFICIENTE INSTRUMENTAL. 11) y enseña expre to que El fue predestinado para ser Hijo natural de Dios.J. pues y santifica. y. que gratuitamente lava Cristo es el modelo. como es sabido.ll. Predestinación de Mat'Ía 67 hay discusión alguna y la unanimidad es total entre todos los dice San Pablo: <<A los que antes conoció. <•Bendito sea Dios y Padre de nuestro Sefíor Jesucristo. y samente el concilio de Trento (D 799). Santo 24 Cf. causa instrumental eficiente (D 799 820). en efecto. el ejemplar o prototipo de la nuestra. nuestra propia justificación. Expondremos tan sólo las todos los efectos de nuestra predestinación. pues. sino en cuanto al término y efecto de la pre destinación. con su pasión y muerte. ni siquiera el mismo ser causa de 1. Los grandes dogmas y títttlos marianos C. para es una semeJanza participada de la filiación natural. La causa efi de la misma.36). eficiente y final de la nuestra. de nues 51. esto de Cristo. a ésos los predestinó teólogos de todas las escuelas. como hemos dicho. la teología mariana debe inspirarse siempre en la teología de Cristo. que en Cristo nos bendijo con toda bendición espiritual en los cielos. Como explica Santo Tomás. Volveremos sobre esto al hablar del desarrollo progresivo de la gracia inicial de María. al mismo tiempo. la predestinación puede pletamente gratuita y no depende de la previsión de los futu ser considerada de dos modos: en cuanto acto del que predes ros méritos. pues. Pero Dios se vale de nosotros para ser hijos adoptivos. en primer lugar. 4· La predestinación de María y nuestra predestinación La predestinación de Cristo se parece también ejemplar mente a la nuestra en que ambas son enteramente gratuitas y han sido hechas por Dios antes de la previsión de cualquier mérito futuro del propio predestinado 25. conforme al beneplá cito de su voluntad. la predestinación de Cristo es causa de la nuestra de cuatro maneras distintas: ciente. meri toria. Por eso la producción de todos esos mismos efectos en nosotros. Dice. efectos de nuestra predestinación. la vocación principales conclusiones a que se puede llegar con toda serie cristiana.29). y En el segundo sentido. como dice San Pablo ( 1 Cor 6. dad teológica. Cristo.2. la justificación y la glorificación. el papel que ejerció sobre nues tra predestinación la predestinación del propio Cristo.3· Causa eficiente principal de nuestra predestinación.

Los gr(I/Jdes dogma. reali zada por Cristo como Redentor y por María como Corredentora. El argumento central lo expresan las palabras iniciales de la conclusión: <<Dada la íntima e indisoluble unión entre Cris to y María desde su misma predestinación eterna en un solo y mismo decreto>>. ya lo venidero. todo lo que se dice esencial y primariamente de Jesucristo como Cabeza de la Iglesia. La predestinación de Cristo es la causa primaria de la nuestra. se sigue que es el tipo.r tl!. (Doctrina más probable. a través de El.) 2. Teniendo en cuenta las explicaciones que hemos dado en la conclusión anterior al hablar Je la predestinación de Cristo. Vamos.22-23). del hecho de que la predestinación de Cristo sea causa de la nuestra no se sigue en modo alguno que Jesucristo esté subordinado a nosotros como un medio para el fin.P. predestinación efecto de la gracia de Jesucristo.i <•La predestinación de Cristo es caus3. . Mas porque decretó la encar nación de Cristo.. (causa final próxima y relativa) y. todo es vuestro. Su filiación adoptiva supera por eso incomparablemente (en su semejanza a la filiación natural de Cristo) a la filiación adoptiva de todos los demás elegidos. sino también el modo y el o-rden con que se ha de rea lizar>> 26. a exponerla con la ma yor brevedad y claridad posibles.I p. proporción dunda inmediatamente en gloria y alabanza del mismo Cristo y eficacia esencialmente diferentes. voi.r y título. como Cabeza de su Cuerpo místico. a) SECUNDARIA. después de Cristo. la filiación de María la más semejante a la filiación natural de Cristo. sino al contrario: nuestra salvación está ordenada a la gloria de Cristo y. últimamente.a 52. puesto que nada puede ocurrir en el tiempo que no esté dispuesto o permitido por Dios desde toda la eternidad.r mariano. el ejemplar. b) EJEMPLAR.s-6). Ha de notarse. Dios hubiera podido ordenar nuestra salvación por otro camino. <•Lo fue-escribe Roschini 28-en cuanto que la Virgen Santísima. toda ella re de manera puramente analógica. como Madre de ese mismo Cuerpo místico. según aquellas palabras ele San Pablo: Veamos cuáles son las principales características de la pre destinación de María con relación a la nuestra.rtinación de María 69 desprende con toda lógica y naturalidad. ya Pablo.4 ad 3. Jesucristo. <•Todas las cosas son vuestras. y Cristo de Dios (1 Cor 3.. pues. Esta es la principal diferencia con relación a la predestinación de Cristo y la nuestra.c. Dada la íntima e indisoluble unión entre Cristo y Ma ría desde su misma predestinación eterna en un solo y n1isn1o decreto. Ambas ción de hijos suyos por Jesucristo. es la copia más fiel del divino Arquetipo. Todo esto estaba eternamente previsto por Dios. puede decirse sin dificultad alguna que la predestina ción de María es causa «secundaria>> ejemplar. o sea. Siendo. la de María-unida indisolublemente a la de Cristo y de pendiente de El-es causa secundaria. aunque. fecundísimo en mariología. Como veremos en su lugar. 2·1 Cf. en forma. ya Cefas. IH 24:4. d) CoMo CAUSA FINAL. sino en cuanto al térn1ino y efecto de la predestinación. efi ciente y final de la nuestra.lf. ordenó al mismo tiempo que ella fuese la causa de nuestra salvación>> 27. En virtud de este principio. Y añade en la solución a una dificultad: <•Si Cristo no se hubiese encarnado. pues. para alabanza de la gloria tienen una proyección social sobre todos los miembros del de su gracia>> (Ef r. ya lo presente. la Santísima Vir gen nos conmereció con Cristo-por su compasión al pie de la cruz la gracia inenarrable de nuestra redención. ya la vida.. IH 24. no en cuanto al acto de la voluntad divina. como es obvio y evidente. de la predestinación de todos los demás elegidos>>. Prede. de la nuestra en cuanto que Dios ha ordenado desde toda la eternidad que nuestra salvación fuese llevada a cabo por Jesucristo. La razón es porque. sin la cual estábamos per didos para siempre. Lo dice expresamente San Pablo C. como ya vimos en su lugar correspondiente. Nuestra esperanza y nuestro derecho a la vida eterna estriba en el hecho de la redención del género humano.202-203. de Dios (cau sa final última y absoluta). La gracia capital de Cristo se relaciona estrechamente en el lugar antes citado: <<Nos predestinó en caridad a la adop -como veremos-con la gracia maternal de María. meritoria. siendo nuestra Cuerpo místico de Cristo. a la gloria de Dios. puede decirse también secundaria y proporcional mente de la Santísima Virgen María como Madre de esa misma Iglesia. Por eso. e) MERITORIA.2. ya el mundo. sin esfuerzo ni vio lencia de ninguna clase. ya Apolo. Y como se trata de realidades sobre28 O. en su misma predestinación a la gloria. que no sólo es objeto de la predestinación eterna lo que ha de realizarse en el tiempo. pero vosotros sois de Cristo. ya la muerte. en efecto. nos parece que esta nueva conclusión mariológica se 26 Cf.

con su gloria.Hr. Corre entorde la h manid d. 53· Consecuencia final. In II-II 103.4 ad 2. se sigue que de este mismo consentimiento dependió también-por disposición divina-la realización de la unión de los elegidos con Cristo. el Rey y la Reina. fue creado por Dios en atención a la gloria de Cristo y de María.2 s. d) <<La predestinación de la Virgen Santísima-escri be nuevamente Roschini 29-fue.f.·reto en sus apreciaciones no duda en alificar su dignidad de en cierto modo i1!finita 2. 3 Apoc.1 p. tan sobrio y . concausa final de la predestinación de los elegidos. especie de afinidad con toda la Santísima Trinidad.ll. ejemplar y final de su predestinación•>.n ta. una relación de con sanguinidad con jesucristo y una. que termina 1 <. se sigue que tam bién los elegidos. llena de gracia. 2 Cf.Multitudo electorurn curn Christo in utero Virginis praedestinata descendito (VIEGAS. 3 CAYETANO. Lo que Cristo realizó como causa eficiente ins trumental primaria.C. en atención a su futura maternidad divina. La maternidad divina la coloca a tal altura. n O. finalmente. es María. Comm. Todos los hombres predestina dos a la gloria deberán su salvación eterna a Cristo y a María. RoYo MAafN. Luego también lo fue María. a través de toda su vida y de sus propios méritos personales.203. porque es la Madre de Dios..c. cabellos de nuestra cabeza. vol. Ahora bien: como dicen los teólogos. la que tiene mayor <•afinidad con Dws•>.3. Introducción 54· Para ambientar un poco este gran privilegio y todos los demás relativos a la Santísima Virgen María. Agudamente. I 25.. e) FINAL. Luego el mérito corredentor de María sobre todos y cada uno de los redimidos por Cristo estaba predestinado por Dios desde toda la eternidad. el primero de los grandes privi legios concedidos por Dios a la Santísima Virgen María. ya que ésta no establece más que un parentes co espuitual y místico con Dios. por su mater mdad dtvma. La maternidad divina. el cardenal Cayetano. .6 ad 4. . dice que María. les condujeron de hecho a la perseverancia final y a la consecución efectiva de la gloria eterna.) 30 CAPÍTULO 71 3 LA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA En el orden cronológico. Teología de la perfección cristiana (BAC) n. A partir de la 5 • ed. lo realizó también María como causa eficiente instrumental secundaria en virtud de su unión indisoluble con Cristo en la obra de nuestra salvación. La maternidad divina está por encima de la filiación adoptide la gracia. flores. Si todo.-. No sólo en cuanto que su misma predestinación dependió de la de Jesús y María-en el sentido que acabamos de explicar-. mientras que la maternidad divina de María establece un parentesco de naturaleza. es un elemento indispensable en la actual economía de la divina Providencia-para la encarna Clan del Verbo y la redención del género humano. t. (Nota del P. subió en cu. Roschini. Los grandes dogmas y tít11/os marimws 70 naturales. etc. etc. en virtud de su maternidad divina.s). aunque se cundariamente y en total dependencia de Cristo. sino bajo el ámbito de la divina predestinación. Cabeza de los predestinados y causa eficiente. como familia y corte de los dos soberanos del univer so.erpo y alma al cielo para ser alh la Rema de c1elos y t1erra y la Medtadora universal de todas las gracias. el orden hipostático supera inmensamente al de la gracia y la gloria. que se refiere únicamente a las criaturas racionales y en orden al fin sobrenatural. y ya vimos en la conclusión ante rior que Cristo-Hombre fue la causa eficiente instrumental de nues tra propia predestinación. esa previsión no cae bajo el ámbito de la simple Providen cia divina-que se extiende incluso a las criaturas irracionales e inanimadas. alcanza los límites de la divinidad 3. fueron ordenados a la gloria de Cris to y de María. que Santo Tomás de Aquino. pájaros. es convenien te recordar la grandeza inmarcesible a que la eleva su mater nidad divina. sin duda ninguna. sino también porque Cristo les mereció y María les conmereció todas las gracias habituales y actuales que. Entre todas las criatu as. por decirlo así. EFICIENTE. La Inmamlada Concepción P. fue el privilegio sm gularísimo de su concepción inmaculada. tan por encima de todas las criaturas. en efecto. I. entra a formar parte del orden hipostático.23.70. pues. María es inmaculada. dice Ausberto que <<la multitud de los elegi dos brotó juntamente con Cristo del seno de la Virgem 30. Y de la misma manera que el nacimiento de Cristo del seno de la Virgen dependió-por disposición divina-del libre consentimiento de Ella. como este último supera inmensamente al de la naturaleza humana y angélica y aun a cualquier otra naturaleza crea da o creable. y su ran c?menta. Y es porque María. Trasladamos aquí lo que sobre esto hemos es crito en otra parte 1: <<Todos los títulos y grandezas de María arrancan del hecho co losal de su maternidad divina. (Madnd 1968) es el n.

) b) Los SANTOs PADRES. 7 Sobre el pensamiento de Santo Tomás en torno a la Inmaculada Concepción hablare mos en seguida.28). y en Inglaterra. los cita como remota alusión escriturística al singu lar privilegio de María.XII-XIV). nuestra obra jesucristo y la vida cristiana (BAC. Algunos ven tan sólo un mérito de conveniencia (de congnw) . Francia y Alemania. San Ambrosio y San Agustín. <•Porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso. las siguientes: Cf.a 55· He aquí las pruebas de este sublime dogma de fe: a) LA SAGRADA EscRITURA. negaron o pusieron en duda el privilegio de María por no hallar la manera de armonizado con el dogma de la Redención univeTsal de Cristo. Después se propaga a Espa ña.San Justino. pero sí algunas insinuaciones que. supera a todas las gracias gratis dadas o carismas. represen tantes auténticos de la tradición cristiana. <•Dios te salve. negaron o pusieron en duda el singular privilegio de María. en el orden cro nológico. (Dogma de fe. intacta. A nosotros nos parece que llevan razón estos últimos. Sin duda alguna. Sant<D Tomás 7. cuyo nombre es Santo>> (Le 1. incorrup ta. etc. pues. sino únicamente por cierta proporcionalidad (de condigno ex condi¡mitate). como veremos en su lugar. 2. San Efrén. s Cuál sea la naturaleza del mérito de Marfa con relación a nosotros es cuestión todavía discutida entre los teólogos. En esta época sobresalen en sus alabanzas a María. No hay en ella ningún texto explícito sobre este misterio. 6 Cf. en atención a los méritos previstos de Jesucristo Reden tor. aunque con distinta clase de mérito>> 5. por la que Pío IX definió el dogma de la In maculada. Los grandes dogmas y títulos marianos en la persona increada del Verbo hecho carne. intensísima en la mayor parte de ellos. elaboradas por la tradición cristiana y puestas del todo en cla ro por el magisterio infalible de la Iglesia. como enseña Santo Tomás 4. y. La fiesta de la Inmaculada comienza a ce lebrarse en algunas iglesias de Oriente desde el siglo VIII. Siendo esto así. fueron elaborando poco a poco la doctrina de la concepción inmaculada de María. supera. La lnmac11lada Concepción 73 Dijo Dios a la serpiente en el paraíso: <•Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer y entre tu linaje y el suyo. . inocente.3. San Buenaventura. prin cipalmente. C. purísima. 4 2) PERÍODO INICIAL DE LA PROCLAMACIÓN EXPLÍCITA. A pesar de su piedad mariana. tropezaron con ese obstáculo dogmático.P. Por eso. nada debe sorprendernos ni extrañarnos en torno a las gracias y privilegios de María. aunque no según todo el rigor de la justicia. Doctrina de fe Expondremos en primer lugar la doctrina definida por la Iglesia en dos conclusiones claras y sencillas 6: Por gracia y privilegio singularísimo de Dios omnipo tente. que no admite una sola excepción entre los nacidos de mujer. desde el IX. todo lo que El nos mereció con mérito de rigurosa justicia-de condigno ex tato rigore iustitiae-. éste te aplastará la cabeza>> (Gén 3. desde el XI. como son la profecía. el don de milagros o de lenguas. con mayor razón. Los Santos Padres aplican a l\1aría los calificativos de santa. otros afirman que se trata de un mérito estricto. El primero de los cuales. Enrique de Gante y Egidio Romano.5. Nada menos que San Bernardo. San Ireneo. I. << ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!. Se extiende hasta el concilio de Efeso (año 431). la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original en el primer instante de su concep ción. de una manera infinita. Y. etc. Son. expresamente definido por la Iglesia.Il. porque todos son inferiores a la gracia santificante. a la gracia y la gloria de todos los elegidos y a la plenitud de gracia y de gloria recibida por la misma Virgen María. 3) PERÍODO DE LAS GRANDES CONTROVERSIAS (s. por su fin. por grandes y extraor dinarios que sean. ofrecen algún fun damento escriturístico para la definición del dogma. el Señor es contigo>> (Le 1. Pero la bula Ineffabilis Deus. De este !)echo colosal-María Madre del Dios redentor-arranca el llamado principio del consorcio. Se ex tiende hasta el siglo XI. el conocimiento de los secretos de los corazones. inmaculada.15).42). nos lo mereció también María. que no supieron resolver. en Irlanda.. 1-II 111. que no siempre brilló en la Iglesia con la misma claridad.> (Le 1.199-204. San Anselmo y grandes teólogos escolás ticos del siglo xm y siguientes. es el privilegio singularísimo de su concepción inma culada y de la plenitud de gracia con que fue enriquecida su alma en el primer instante de su ser natural. En la historia y evolución de este dogma pueden distinguirse los siguientes principales períodos: I) PERÍODO DE CREENCIA IMPLÍCITA Y TRANQUILA.49). San Alberto Magno. en virtud del cual Jesucristo asoció íntimamente a su divina Madre a toda su misión redentora y santi ficadora. entre los que se encuentran Alejan dro de Hales. Estos eximios varones. llena de gracia. No bastan estos textos para probar por sí mismos el privi legio de la concepción inmaculada de María. muy a pesar suyo. Madrid 1961) n.

más auténtica y profunda todavía que la primera. Esta última es una verdadera y propia redención. causa finita est. para gloria y orna mento de la Virgen Madre de Dios. eran. era ' e) naban por completo el corazón y la piedad de los fieles. luego la hizo). como criatura humana descendiente de Adán por vía de generación natural.bi. y la armonía entre los dos dogmas apareció con claridad deslumbradora. si algunos-lo que Dios no permita-presumieren sentir en su corazón de modo distinto a como por Nos ha sido de finido. y ésta es la que se aplicó a la Santísima Virgen María.riginal. ha sido reve lada por Dios y. sepan y tengan por cierto que están condenados por su propio juicio.XIV Iniciado por Guillermo de Ware y por Escoto. que afecta a todos los descendientes de Adán. · . nuestras privadas oraciones y las súplicas de la Iglesia. debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles. ergo fecit (Dios pudo hacer inmaculada a su Madre. los méritos in. derramada en la cruz. La lmnam/ada Concepáó11 Dios. Por eso aplaudía con entusiasmo y repetía jubiloso los argumentos de conveniencia. lle La palabra del Vicario de Cristo. hasta ponerlo del todo en claro y armonizado perfectamente con el dogma de la Redención universal de CriEto. El pueblo cristiano.3. sin excepción alguna para nadie. que. debía contraer y hu. con<. dirigida por el Espíritu Santo. se puede redimir a un cautivo: pagando el precio de su rescate para sacarlo del cautiverio en el que ya ha incurrido (redención liberativa) o pagándolo an ticipadamente. XIX).ll. que proviene del mismo Espíritu Santo. sin la menor sombra del pecado onginal. recogido en el texto de la declaración dogmática de Pío IX. 4) PERÍODO DE REACCIÓN Y DE TRIUNFO DEL PRIVILEGIO (s. que no sabe teología. y le hace presentir la verdad aunque no sepa demostrarla. de cuit. fue preservada inmune de toda mancha de la culpa c. Est. vencido por ellos? b) ¿Mediadora de la reconciliación y enemiga de Dios un solo instante? ¿· . que han nauftagado en la fe y que se han eparad(') de la uni dad de la Iglesia>> (D 1641). en atención a los méritos de Cristo jesús. De dos maneras. Con algunas alternativas. por medio de su Hijo.ría en forma de redención preventiva. de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra propia. LA RAZÓN TEOLÓGICA. implorado el auxilio de toda la corte celestial e invocado con gemidos el Espíritu Paráclito e inspirándonoslo él mismo: Para honor de la santa e individua Trinidad.". pero tiene el ins tinto de la fe. por ejemplo. en efecto. si no satisfacían del todo a los teólogos. con humildad y penitencia. impidiéndola contraer el pecado original. se abre un período de reacción contra la doctrina que negaba o pcmía en duda el privilegio de María. que.74 P. a la vez.s el-argumento teológico fimdamenta:I. ha pronunciado el oráculo infalible: Roma locuta est. por tanto. Los grandes dogmas y ¡J¡¡dos mmúmos todos ellos lo hubieran proclamado alborozadamente si hubieran sabido resolver ese aparente conflicto en la forma clarísima con que se resolvió después. Salvador del género humano. para que se dignase dirigir y afianzar nues tra mente con la virtud del Espíritu Santo. 75 C. por fin. por gwcia y privilegio singular de Dios omnipotente. Tales Siglos enteros necesitó la pobre razón humana para hallar el modo de concordar la concepción conveniente que la hiciera. _gon lo cual la Virgen María recibió de lleno la redención de Cristo _:_más que cingún otro redimido-y fue. Dios om nipotente. para exaltación de la fe católica y aumento de la cristiana religión. w el primer instante de su concepción. ni siquiera para la Madre de a) ¿La Reina de los ángeles bajo la tiranía del demonio. la doctrina inmaculista se va imponiendo cada vez más. hasta su proclamación dogmática por Pío IX el 8 de diciembre de 1854. hacía muchos siglos que aceptaba alborozadamente la doctrina de la concep ción inmaculada de María y se tapaba los oídos cuando los teólogos ponían objeciones y dificultades a la misma.:el5icfa·'· en grac1a. se hizo la luz. y otros muchos del tenor siguiente: inmaculada de María con el dogma de la Redención universal de Cristo.finitos de Jesucristo Redentor rescatando al género humano con su sangre preciosísima. impidiéndole con ello caer en el cautiverio (re dención preventiva). el llamado argumento de Escoto: potuit. declaramos. Por lo cual. previendo desde toda l<t eternidad 5) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María.ese contraído de hecho sin ese privilegio preservativo. He aquí el texto emo cionante de la declaración dogmática de Pío IX: <•Después de ofrecer sin interrupción a Dios Padre. con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo. Pero. aceptó anti cipadamente el precio de ese rescate y lo aplicó a la Virgen Ma.

Santo Tomás de Aquino. no puede pecar en adelante ni perder la gracia. y María. su enorme sinceri dad intelectual le impedía aceptar una doctrina que no veía la manera de armonizada con un dogma de fe expresamente con tenido en la divina revelación ni con la práctica de la Iglesia romana. cerrando la puerta falsa por donde no se podía pasar-una Inmaculada no redimida-. prestó un gran servicio para encontrar la verdadera teología de la Inmaculada. puede encontrarse alguna cosa creada tan pura que no pueda haber otra más pura entre las cosas creadas si no ha sido manchada por el contagio del pecado: y tal fue la pureza de la Santfsima Virg-en. y. Si lo hubieran vislumbrado los teólogos medievales que pusieron en tela de juicio el singular privilegio de María. 9 He aqu( un texto de Santo Tomás del lü-:'o c'<ro y expl!cito en favor de la Inmaculada Concepción de l\1arfa: •La pureza se entiende pot 'oposición a su contraria. Como hemos indicado más arriba. Aparte de esto. o. Por de pronto. Con todo. ¿fue concebida en pecado? d) ¿La sangre de Jesús brotando de un manantial manchado? e) ¿La Madre de Dios esclava de Satanás? Todos estos argumentos de conveniencia eran del dominio popular siglos antes de la definición del dogma de la Inmacu lada. figura en la lista de los que negaron el privilegio de María por no saberlo armonizar con el dogma de la redención universal de Cristo. la luz definitiva no la pueden dar los teólogos-aunque se trate del más grande de todos ellos-.. aunque fuera levemente.3. . o su anticipo español: Santo Tomás y la Inmaculada Concepción (Vergara 1910).arisrna maravilloso de la infalibilidad. y ello por tres razones: a) Porque el honor de los padres redunda en los hijos. a causa precisa mente de la definición de la Iglesia. proclama abierta mente el privilegio de María 9.76 P. III 27.1 a.:. incluso levísimo. Ahora bien: la Santísima Virgen María fue elegida por Dios para ser Madre del Verbo encarnado y no puede dudarse de que la hizo por su gracia perfectamente idónea para semejante altísima misión. el error de Santo Tomás es más aparente que real. hoy más que entonces.) 57· He aquí la definición implícita del concilio de Trento: <•Si alguno dijese que el hombre. Norberto del Prado Divus Thomas et bulla dogmatica •Ineffabilis Deus• (Friburgo 1919). 2. Pero no sería idónea Madre de Dios si alguna vez hubiera pecado. aunque la toleraba en otras iglesias s. Pero. aun los veniales. s Cf. que hemos expuesto hace un momento. una vez justificado. Por una parte. no es la Inmaculada definida por la Iglesia. cuan do se deja llevar del impulso de su corazón. por especial p. les prepara y dispone de suerte que la desempeñen idónea y convenientemente. Quizá Dios lo permitió así para re cordar al mundo entero que.4.a La Santísima Virgen María fue.1-2). ni uno solo de ellos se hubiera opuesto a una doctrina tan gloriosa para María y tan en consonancia con el instinto sobrenatural de todo co razón cristiano. 12 Cf. Pero el argumento teológico fundamental es el de la re dención preventiva. El fallo de Santo Tomás está en no haber encontrado esta salida.ll. III 27. en materia de fe y de costumbres. Los grandes dogmas y títulos marianos e) Eva. Su equivocación. Por otra. según se dice en los Proverbios: Gloria de los hijos son sus padres (Prov 17. como de la bienaventurada Virgen lo enseña la Iglesia. pero la Inmaculada no redimida que él rechazó. (De fe implícitamente definida. si no es por especial privilegio de Dios. sino que ha de venir de la Iglesia de Cristo. La bula de Pío IX definió una Inmaculada redimida.44 q. por tanto. que puede evitar durante toda su vida todos los pecados. que no celebraba en aquella época la fiesta de la In- C. Por eso. Nota sobre el pensamiento de Santo Tomás en torno a la concepción inmaculada de María. que fue inmune del pecado original y del actual• (In 1 Sen t. el Príncipe de la teología ca tólica. y la puerta que él cerró continúa cerrada todavía después de la definición dog mática de la Inmaculada redimida con la redención preser vativa 11. asistida directamente por el Espíritu Santo con el . fue creada en gracia y justicia original. La lnmamlúda Co?lce¡Jción 77 maculada. enteramente inmune durante toda su vida de todo pecado actual. se siente coar tado a manifestar lo contrario 10. sea anatema>> (D 833). por lo mismo. al contrario. hay que seguir rechazándola todavía. que nos perdió. su corazón tier namente enamorado de la Virgen le empujaba instintivamente a proclamar el privilegio mariano.rivile gio de Dios. Santo Tomás fluctuó toda su vida en torno a la solución de este problema. leerá con provecho el hermoso trabaJo del P.J ad 3) 1 o Tal ocurre en la Suma Teológica (III 27 . que nos salvó. dist. cuando se abandona al frío razonamiento de la especulación científica.6). el que cae y peca no fue nunca verdaderamente justificado. sin embargo. según aquello de San Pablo: Nos hizo Dios ministros idóneos de la nueva alianza (2 Cor 3. que hubiera sido aceptada inmediatamente por el Doctor Angélico si hubiera vislumbrado esta solución. 11 El lector que quiera una información más amplia sobre el pensamiento de Santo Tomás en torno a la Inmaculada Concepción de Marta. El Doctor Angélico expone hermosamente la razón teoló gica de este privilegio de María en la siguiente forma 12: <cA los que Dios elige para una misión determinada. la Inmaculada que él rechazó-una Inmaculada no redimida-.6).2 adJ. 56.

III 27. por consiguiente. Pero como la Virgen María fue enteramente preservada del pe cado original. como hemos visto.a La Santísima Virgen María fue enteramente libre del «fomes peccati)). la ignominia de la Madre hubiera redundado en el Hijo. pero no del dolor y de la muerte 14.7). Las principales son las si guientes. que Dios pueda pecar. La Santísima Virgen María no sólo no pecó jamás de hecho. Hay que concluir.78 P. La razón teológica no puede ser más clara y sencilla. en cambio. C. ALASTRUEY. amada mía. lo que es metafísi camente imposible. y. era conveniente-y en cierto modo necesario-que la Virgen pasara por ellos con el fin de con quistar el título de Corredentora de la humanidad al unir sus dolores y su muerte a los de su divino Hijo. Por eso fue enteramente exenta de la inclinación al pecado. b) LA IMPECABILIDAD FÍSICA. Pero dice San Pablo a los Corintios: ¿Qué concordia puede haber entre Cristo y Belial? (1 Cor 1. ni a la se gunda la posibilidad del menor apetito desordenado. sin embargo.4). (Completamente cierta en teología.56. o sea de la inclinación al pecado. El dolor y la muerte. Pero. Tratado de Lz Virgen San!isima 2. a) LA IMPECABILIDAD METAFÍSICA O ABSOLUTA es propia y exclusiva ele Dios. que inficionó a todo el género humano (cf. en la propia naturaleza humana.3c et ad t. según que el pecado sea metafísica. y la divina bondad atrae ele tal modo su corazón. La Inmaculada Concepción 79 Y no se diga que también el dolor y la muerte son conse cuencias del pecado original. ni morará en cuerpo esclavo del pe cado (Sab 1. que no queda a la primera nin gún resquicio por donde pueda infiltrarse un error. ya que las acciones ele la humanidad santísima se atribuyen a la persona del Verbo. Ahora bien: todo pecado supone necesariamente un error en el en tendimiento (considerando como bien real lo que sólo es un 14 Cf. ni mortal ni venial. El James o inclinación al pecado es una consecuencia del pe cado original. sino que fue confirn1ada en gracia desde el primer ins tante de su inmaculada concepción y era. 3· Consecuencias teológicas Las dos conclusiones anteriores han sido definidas por la Iglesia. y. D 592). en efecto. Este ültimo supone un des orden moral. La divina visión llena de tal ma nera el entendimiento del bienaventurado. impecable. llamada también intrínseca.24). aparte de ellas. Esta misma impecabilidad corres ponde a Cristo-Hombre en virtud ele la unión hipostática. que de ella recibió la carne. (BAC. que la bienaventurada Virgen no cometió jamás ningún pecado. y. Por estas mismas razones hay que decir que la Santísima Virgen María no cometió jamás la menor imperfección moral. que es la Sabiduría divina. que expóndremos también en forma de conclusiones: I. no afectan para nada al orden moral. 1 J Cf. Repugna metafísicamente. por lo mismo. y no hay en ti mancha ninguna•> (Cant 4.) 58. b) Por su especialísima afinidad con Cristo.II. Madrid 11)57) p. desde el pri mer instante de su concepción inmaculada. síguese que estuvo enteramente exenta del James. por consiguiente. para que en ella se cumpla lo que se lee en el Cantar de ( los Cantares: Toda hermosa eres. Los gMndes dogmas y títulos marianos luego. habitó de un modo singular en el alma de María y en sus mismas entrañas virginales. por otra parte. que gozan de la visión beatífica. (Completamente cierta. e) Porque el Hijo de Dios. al menos inicial. física y moral. fí sica o moralmente imposible con ella. haría pecador al Verbo. que es su consecuencia natural. María sufrió do lores inmensos y pasó por la muerte corporal como su divino Hijo. de una manera absoluta. por contraste y oposición.• ed.255. Porque el caso del dolor y de la muerte es muy distinto del fomes o inclinación al pecado.a 59· Pueden distinguirse tres clases de impecabilidad: me tafísica.3. es la que corresponde a los ángeles y bienaventurados. Siempre fue fidelísima a las inspiraciones del Espíritu Santo y practicó siempre la virtud con la mayor intensidad que en cada caso podía dar de sí y por puro amor de Dios. la teología tra dicional ha deducido lógicamente otras consecuencias que cons tan en el depósito de la tradición cristiana y puede justificarlas perfectamente la razón teológica. . si la naturaleza humana ele Cristo pecase.) 2. ya que es Ella santidad infinita y principio supremo de toda santidad. el Redentor del mundo. Pero en el libro de la Sabiduría se nos dice: En el alma maliciosa no entrará la sabiduría. o sea con las dis posiciones más perfectas con que puede practicarse la virtud 13.

impidiéndole caer de circunscribirla al tiempo de la anunciación y no antes. para que no pereciese el hombre. el Señor es contigo» (Le 1. 15 Cf.) . Por eso los niños que se educan en aquellas famosas Escuelas. J.66. con plan toda vía más secreto. por medio de la encarnación del Verbo.) 6o. tan maravillosamente la colmó de la abundancia de todos los celes tiales carismas. que no le faltó un solo instante de su vida.11. quiere para ello. e) LA RAZÓN TEOLÓGICA. parece insinuar el yerba es: no fue. El Doctor Angélico señala la razón teológica en la siguiente forma 17 11 18: Cf. mar. es. no contestan: •Sin pecado concebida•. que es su as pecto negativo 16. Esta confirmación no la hacía in cepción. El paréntesis explicativo es nuestro. como hemos dicho. 16 El santo fundador de las •Escuelas del Ave Maria•. eligió y sei'íaló. He aquí las pruebas: a} LA SAGRADA EscRITURA..59-6o. sin determinar e pecialmente ningún tiempo.5. la sido concebida en gracia. sobre todo. impulsado a la culpa por la astucia de la diabólica maldad. libre siempre absolutamente de toda mancha de pecado y toda hermosa y perfecta. asiste y sostiene a una Esa llenez o plenitud de gracia no hay razón alguna para determinada alma en el estado de gracia. La Madre del Salvador (Bue nos Aires 1947) p. que en sola Ella se complació con señaladísima benevolencia. gracia a la Santísima Virgen María desde el instante mismo por la que Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Con de su purísima concepción. sacada del tesoro de la divinidad. habiendo pre visto desde toda la eternidad la ruill. Tal es la sentencia común y completamente cierta en teología 15. exigido moralmente por su inmaculada concepción y. !. llf. que no se concibe en modo alguno mayor después de Dios y nadie puede imaginar fuera de Dios1>. destacando el aspecto positivo de la inmacu ). manifestase tal plenitud de inocencia y santidad. aunque no se revela expresamente. Los grandes dogmas y títulos mariano¡ 81 no es doctrina definida.256-265. coincide con la llamada confirmación en gracia. una Madre. MERKELBACH. Doc.3. pero sí completamente cierta en teolo bien aparente) y un apetito desordenado en la voluntad (pre firiendo un bien efímero y creado al Bien infinito e increado). que había de provenir de la transgresión de Adán. Habiendo hecho en el pecado. el ángel de Nazaret se dirige a María con estas palabras: LA IMPECABILIDAD MORAL.a lamentabilísima de todo el género humano. p. Mariología (Bilbao 1954) n. comienza con el siguiente párrafo 17: trínsecamente impecable como a los bienaventurados-se re < El inefable Dios. ALASTRUEY.>var a cabo la primitiva obra de su misericordia. sino: •En gracia concebida•. Pero que la gracia inicial de María fuera mayor que la de todos los ángeles y bienaventurados juntos. pero sí extrínsecamente. ni será.a La Santísin1a Virgen María en el primer instante de su concepción inmaculada fue enriquecida con una plenitud ·in mensa de gracia. mucho más sublime todavía que la mera' preservación del pecado original. hecho carne de Ella.269.HU C. por un privilegio especial.da concepción de Maria. radicalmente. por su futura maternidad divina. III 27. En efecto. con plan misterioso escondido desde la eter nidad. don Andrés Manjón. superior a la de todos los ángeles y bienaven turados juntos. Que la Santísima Virgen María fue concebida en gra cia es de fe divina implícitamente definida por Pío IX al defi nir la preservación del pecado original. para que su Unigéni to Hijo. cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de límite a límite con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas. del A. y en tanto grado la amó por encima de todas las criaturas. Dios. (N. Luego los ángeles y bienaventurados son física e intrínsecamen te impecables. lo más natural es que tuviera esa ple posibilidad del pecado si Dios suspendiera su acción impe nitud desde el primer instante de su concepción. en virtud de esa asistencia especial de Dios. (Completamente cierta.. la cual.c.2&). Eso mismo ditiva. muy por encima de todos los ángeles y santos. Dios confirmó en b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. C) gía. cuya conducta es misericordia y verdad. En virtud de un privilegio especial. l. lo veremos muy claro en el argumento de razón teológica. puesto que una cosa supone necesariamente la otra. pero conservando el alma. la visión beatífica-. en virtud de < Ave María. En la Sagrada Escritura se insinúa esta doctrina.. gustaba mucho de este aspecto positivo del privilegio de María.z lrl1nai'ldt da Conce peMn P. La bula Ineffabilis Deus. Es el aspecto positivo de la in maculada concepción de María. desde el principio y antes de los tiempos. y habiendo decretado. GARRIGOU-LAGRANGE. Por lo cual. o sea. y para que lo que iba a caer en el primer Adán fuese iestaurado más felizmente en el segundo. de Granada. que Ella. naciese en la dichosa plenitud de los tiempos. sino simplemente Esta última es la que tuvo la Santísima Virgen María du rante los años de su vida terrestre. n. llena de gracia. Y que esa ple nitud fuera mayor que la de los ángeles y santos. llamada también extrÍnse ca. al saludo: •Ave Maria purísima•.

debió obtener de El una plenitud de gracia superior a la de los demás>'. el don de profecía. finalmente. porque. como verdadero autor. Citado por SuÁREZ. Pero la bienaventurada Virgen María estuvo cercanísima a Cristo según la humanidad..c. como instrumento. el que más cerca está del fuego.11.5 ad 2. y.gr... Los misterios de la vida de Cristo d. a nadie. tuvo como propia suya tal plenitud de gracia. por estar más cercanos a Dios. tales los ángeles y bienaventurados juntos. 22 Cf. así como también de las gracias carismáticas que eran la gracia de María fue mayor que la gracia consumada ele todos con venientes a la dignidad excelsa de la Madre de Dios. 21 Cf. que la concepción inmaculada de Ma Verbo divino amó a la Santísima Virgen María. 23 Cf. puesto que de ella recibió Cristo la naturaleza humana. en el instante ría y su plenitud de gracia en el momento mismo de su con mismo ele su concepción. en cierto modo. más participa los efectos de ese principio (v. al darle a luz. la plenitud de las virtudes infusas y dones del Espíritu tencia hoy común entre los mariólogos. 24. p. incomparablemente mayor que la de todos los án geles y bienaventurados juntos. Y así se lee en San Juan: <<La gra cia y la verdad vino por Jesucristo>> (Jn 1. De nativitate Virginis. SuAREZ. . que rebasa todos los cálculos de la po mera dificultad: bre imaginación humana.2 (p. Lo cual no debe sorprender como la ciencia infusa. crecía continua mente en ella. Dios ensanchaba continuamente la <<Dios da a cada uno la gracia según la misión para que es elegido.265-292).r p. La lnmaculada Concepción <1En todo orden de cosas. 24 Cf. fue predestinado y elegido <<para ser Hijo de Dios.5 a. en cuanto hombre. La Virgen fue creciendo continuamente en gracia· con todos y cada uno de los actos de su vida terrena-incluso. la plenitud inicial de San to. De donde infiere Dionisia que los ángeles. Todavía añade otra razón profunda en la respuesta a la pri 83 inmensa. !TI 27. como dice muy aumento inmenso de gracia santificante.17). etc. por la humanidad.c. porque. que por ella estuviese cercanísima al autor de la gracia. en virtud de la ciencia infusa. la gracia de María. ALASTRUEY. J. Cristo es el principio de la gracia: por la divinidad. 20 Cf. al mismo tiempo.1'. como la de Cristo. más se calienta). según la sen te.I20. donde encontrará el lector la explica c1on razonada de todo esto. Mas la bienaventurada Virgen María tuvo tanta plenitud de gracia.arianOJ 82 1 C. que. en la el momento mismo de verificarse la encarnación del Verbo en Santísima Virgen unida a Cristo por la encarnación del sus purísimas entrañas. Por eso Cristo no creció ni podía crecer en gracia.¡8) vol. hasta el punto de recibirlo en sí misma y. Y otra final o consuma bien Suárez.4). poderoso para santificar>> (Rom 1. la plenitud de la gracia de María. que redundase en todos los de más. por la cual se hizo idónea para ser Ma dre de Cristo.3. más que a todos los ángeles y santos cepción es privilegio exclusivo de María. Y porque Cristo.2. ad 1. comunicara. el Nótese. Madrid 19. según lo que dice San Juan: <<De su plenitud todos nosotros hemos recibido>> (Jn r. pudo crecer. En razón de esta cercanía a Cristo. Siempre llena y siempre creciendo: tal fue lama ravilla de la gracia santificante en el corazón inmaculado de la Madre de Dios 22. <<bas ta haber tenido orden y destino para ella tiva. Los grandes dogma¡ y JÍJrtlos m. Por tanto. . que es la plenitud que posee en la gloria para toda la por divina predesti nación>> 20. momento en el que recibió María un mismo en sus entrañas virginales..4 sect. con ser in mensa. J. de suerte que estaba siempre llena de gracia y. naturalmen mismo ele su concepción fue tan inmensa. no importa que en el capacidad receptora del alma de María. Una dispositiva. Sin embargo. no era una plenitud absoluta. y creció de hecho. y como la gracia responde al amor de Dios y es efecto el seno materno-pero después de concebidos en pecado del mismo. Santo Tomás habla de una triple plenitud de gracia en María. III 27. La santificación en juntos. como nos dice la Escritura de 19 !bid. Serm. en cambio. Ahora bien.. Otra perfectiva. y ésta fue la plenitud inicial que recibió en el instante mismo de su primera santificación. que no dejaba de funcionar un solo instante-hasta alcanzar al fin de su vida una plenitud inmensa. p. primer instante de su concepción no estuviese Esta plenitud de gracia que recibió María en el instante La plenitud de la gracia de María lleva consigo. a la Virgen se le infundió la gracia con una plenitud puede afectar también a otros. r 6). como explica San Lorenzo J ustiniano 21.5 ad 3. participan más de las perfecciones divinas que los hombres. 121. cuanto uno se allega más al principio de ese orden. du rante el sueño. la gracia a todos los demás•> 1 9. sino relativa y proporcionada a su dignidad de Madre de Dios.r (BAC.• c. eternidad 23. probablemente.

en y después del nacimiento de Jesús) y al voto con que ratificó su propósito de conservarse virgen du rante toda su vida. Estos. que dice: <<He aquí que una virgen conce birá y dará a luz un hijo. o sea antes del nacimiento de Jesús. Que esa virgen es María y ese Emmanuel es Cristo. es el de su perpetua virginidad. no al venial25. expresamente defi nida.649) se definió el siguiente canon: <•Si alguno no confiesa.s). se halló haber con cebido María del Espíritu Santo)) (Mt J. Esta última es la propia de la Santísima Virgen María.22-23). 25 Cf. que la santa Madre de Dios y siempre virgen e inmaculada María. la Madre de Jesús.rc ad 3 et ad 4· . Como veremos en seguida. 1 Cf. a los tres aspectos de la virginidad de María (antes. Esto supuesto. Lo segun do es una pérdida puramente material. su madre.mos Jeremías (cf. En la mujer supone la conservación in tacta de la membrana llamada himen. Dios de Israeh> (Ez 44.84 C.4. CAPÍTULO 4 LA VIRGINIDAD PERPETUA DE MARIA Otro gran privilegio que hemos de examinar con relación a María.6c et ad r. cuyo nombre será Emmanuel.14). Jer 1.5) y Juan el Bautista (Le 1. por una operación quirúrgica. como dice expresamente el Evangelio (Le r.eJ/Ia de María P. no voluntario. La virginidad de María en la concepción del Mesías fue vaticinada por el profeta Isaías ocho siglos antes de que se verificase: <<He aquí que concebirá una virgen y dará a luz un hijo. Otra cosa hay que decir de Juan el Baut1sta.r dogmas y títulos mari. conservando in tacta su perfecta virginidad.20.. En el Símbolo de los Apóstoles figura expresamente este dogma de fe: Y nació de Santa María Virgen (D 4). Virginidad fJerf. de dicados.15).') -207. fueron santificados y confirmados en gracia antes de nacer. porque ha entrado por ella Yahvé. b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA.. Según la moderna exégesis. 1 8. If-TI 152. según Santo Tomás. ITI 27. antes de que conviviesen. no a la infusión de la gracia san ificante (cf. pues es algo puramente natural.gr. con José. lo dice expresamente el evangelio de San Mateo: <<Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había anunciado por el profeta. que fue verdaderamente santificado en el seno de su madre.gr. es dogma de fe que la Madre de Dios fue perpetuamente virgen. respectivamente. Doctrina de fe La Santísima Virgen María concibió milagrosan1ente a Jesús por obra y gracia del Espíritu Santo. pero sólo con relación al pecado mortal.15).). Santo Tomás divide esta cuestión en cuatro artículos.2o). que quiere decir <<Dios con nosotros* (Mt 1. 85 Lo primero no es ni deja de ser virtud: está al margen de ella. v. nuestra obra Jesucristo y la vida cristiana (BAC. que consiste en lo tercero 2. 1. Vamos a exponer esta sublime doctrina mariana en forma de conclusiones l. e) El propósito firme e inquebrantable de conservarla siemp1e por motivos sobrenaturales.ll. Biblia Nácar-Colunga. perfectamente compa tible con lo formal de la virtud. b) Su pérdida material inculpable (v. la virginidad consiste en la perfecta integridad de la carne. en los niños pequeños). nota a Jer r . Madrid 1961) n. En el concilio de Letrán (a. por violenta opresión no consentida. (De fe divina. Hay que notar que en la integridad de la carne pueden dis tinguirse tres momentos: a) Su mera existencia sin propósito especial de conservarla (v. pro2 Cf. etc. cf. Con ello se cumplía también el hermoso vaticinio ele Eze quiel que la tradición cristiana ha interpretado siempre de la perpetua virginidad de María: <•Esta puerta ha de estar cerrada. El mismo San Mateo nos dice expresamente que la Santísi ma Virgen concibió del Espíritu Santo sin intervención alguna de su esposo San José: GLa concepción de Jesucristo fue así: Estando desposada María. he aquí las pruebas de la conclusión: a) LA SAGRADA EscRITURA.2). en el nacimiento y después del nacimiento. No se abri1·á ni entrará por ella hombre alguno.) La 61. de conformidad con los Santos Padres. Lor grande. Como es sabido. la consagración de Jeremfas en el seno de su madre parece referirse únicamente a la vocación a la misión profética. cuyo nom bre será Emmanuel» (Is 7.

en el que formó la carne de Cristo. que venÍa a quitar los pecados del mundo. así como concibió y dio a luz a Jesús siendo virgen.1aría. esplendor del Padre. sino de Dios•> (Jn I. El verbo mental es concebido sin ninguna corrupción del corazón.1. La conveniencia de la concepción virginal de Cristo es manifie ta por cuatro motivos: I) PoR LA DIGNIDAD DE SU PADRE CELESTIAL. y no era decente que fuese profanado por ningún varón. así también permaneció siempre virgen después del parto•>. el Doctor Angélico expone las razones por las que la Santísima Virgen debió conservar perpetuamente su virginidad y la conservó de hecho.4. «no por voluntad de la carne ni por la voluntad del varón. 2) PoRQUE SERÍA OFENSIVO PARA EL EsPÍRITU SANTO. 3) PORQUE OFENDERÍA LA DIGNIDAD Y SANTIDAD DE LA MADRE DE Dws. etc. entró en la virginal morada y de allí salió. <<Sin duda de ninguna clase hemos de rechazar el error de Elvidio. concibió del Espíritu Santo. son de qué manera pudo realizarse esta maravilla S: < Así como la luz del sol baña el cristal sin romperlo y con impal pable sutileza atraviesa su solidez y no lo rompe cuando entra.a 62. (De fe divina expresamente definida. Era conveniente que su concepción nada tuviera que ver con la concupiscencia de la carne. Oigamos al Doctor Angélico ex mujer pueda milagrosamente dar a luz sin perder su virginidad. la corrupción del corazón impide la concepción de un verbo perfecto. ni cuando sale lo destruye. Jn I. C. todo fue milagroso y niencia que descubre la razón teológica 3: sobrenatural. no fue conveniente que tuviera otro padre fuera de Dios. Por su parte. como fruto perfectísimo.el que había concebido a Dios por obra del Espíritu Santo. Los grandes dogmas y títulos marianos píamente y según la verdad. Sa.3. Siendo Cristo verdadero y natural Hijo de Dios. PoR LA PROPIA DIGNIDAD DEL HIJO. m 28. La Santísima Virgen María pern<aneció virgen intac ta en el nacimiento de su divino Hijo Jesús y después de él du rante toda su vida. Parls 1875) l. 4) AL MISMO SAN JosÉ. Vil'ginidad perpeltJa de María 87 otros muchos testimonios de la Iglesia en los que se habla de María <<siempre virgen>> 4. al mismo Verbo de Dios._n León III (D 314a nota) y Paulo IV (D 993). 6 Cf. que proviene del pecado. Hemos recogido en la conclusión anterior el testimo nio de la Sagrada Escritura y la definición dogmática de la Igle sia en el concilio de Letrán. que antes de todos los siglos nació de Dios Padre. que fuese también hijo unigénito de su madre. e incorruptiblemente le engendró. Por de pronto no hay dificultad alguna en que una e) LA RAZÓN TEOLÓGICA. D 13 201s 214 218 227 255s 344 429. III 28. por la virtud del mismo Dios. sin coope ración viril. esto es. habría que imputar una gravísima temeridad si hubiera intentado manchar a aquella de quien había sabido por la revelación del án¡. porque la pureza de María es un espejo limpísimo. Theologia mentis et cordi> (ed. Lo contrario fue la herejía de los ebionitas v de Cerinto. había convivido con San José y tenido otros hijos de él. s CoNTENSON. He aquí sus palabras 6: 2) 3) PoR LA DIGNIDAD DE LA HUMANIDAD DE CRISTO. Esto no puede admitirse de ninguna manera. De manera que absolutamente hemos de afirmar que la 11adre de Dios.) 2. cerrado el claustro virginal.2<jJ. que por la naturaleza divina es el Hijo unigénito y absolutamente perfecto del Padre (cf. cuyo ejemplar debió aparecer en la misma concepción de Cristo•>. Convenía. fue conveniente que fuera concebida sin co rrupción alguna de la madre. que se atrevió a decir que la Madre de Cristo. aún más. ordenada a que los hombres renaciesen hijos de Dios.6 c.1o d. I 3). 4) PoR EL HN DE LA ENCARNACIÓN DE CRISTO. 4 Cf. sea conde nado•> (D 256). que resultaría ingratísima si no se contentara con tal Hijo y consintiera en perder por el concúbito su virginidad. por cuatro razones principales: 1) PoRQUE SERÍA OFENSIVO PARA CRISTO. por lo mismo. que tan mila grosamente le había sido conservada. Hermosamente explica el gran teólogo Canten < Absolutamente hemos de confesar que la Madre de Cristo con cibió virginalmente. después de su naci miento. poniendo hermosamente los argumentos de altísima conve En la concepción y nacimiento de Cristo. Hay J cr. para que la dig nidad de Dios Padre no se comunicara a otro. Vives. así el Verbo de Dios.2 p. Pero como la carne humana fue tomada por el Ver bo para hacerla suya.ll. que es el Verbo de Dios. cuyo sa grario fue el seno virginal de t. permane ciendo indisoluble su virginidad incluso después del parto. que ni se rompe por el reflejo de la luz ni es herido por sus rayos•>. finalmente. La razón teológica encuentra argumentos de altísima con veniencia. que le envió al mundo.I4.28). que enseñaban ser Cristo un puro hombre que fue co ce bido como todos los demás.86 P. La virginidad perpetua de María consta también por las declaraciones de los papas San Siricio (D 91). . Heb 7.

gg 63. Estas razones. Esa expresión <<hasta que>> tiene el mismo sentido que el <<antes que>> de la dificultad anterior. por no haber sitio para ellos en el mesón>> (Le 2. BAC.12-13) o del mismo pueblo (Ex 2. sino por virtud del Espíritu Santo. desde jovencita. LM gl'andes dogmas y IÍI11los maria110I Cf. RESPUESTA. Tampo co es creíble que fueran hijos de San José habidos en otro matri monio anterior. Los llamados hermanos y hermanas del Señor no eran hijos de lvfaría. p. y en el Nuevo Testamento es muy frecuente llamar hermanos a todos los que creen en Cristo. Mt I3. para de sigm.15). in Mt. Es muy frecuente en la Sagrada Escritura usar los nombres hermano y hermana en sentido muy amplio.4 (ed. ML 26.c. por la que me reció ser escogido por Dios para esposo y custodio de la pureza inmaculada de María. RESPUESTA. es llamado hermano de este pa triarca (Gén 13.• c. Nada más. vamos a resolver las dificultades que plantean ciertas expresiones del Evangelio que no parecen armonizarse con la perpetua virginidad de María.ll. La expresión <<antes que conviviesen>> parece DIFICULTAD.3 ad s. III 28.25). smo 7 C. de esa expresión no se sigue necesariamente que después convivieran. La expresión <<hasta que>> parece signifi car otra vez que después del nacimiento de Jesús la conoció maritalmente. sino el modo milagroso con que Cristo entró en el mundo.8).19. En todo caso.s (ed. Jacob es llamado hermano de Labán. 89 hijos además de Jesús. etc.r8).55-56.r4. DIFICULTAD. Así Lot. 2. SAN JERÓNIMO. Dice el propio San Mateo: <<No la conoció (José a María) hasta que dio a luz un hijo. San Mateo no se refiere a la convivencia marital.c. Sin embargo. cuya perpetua virginidad está fuera de toda duda. en efecto. aunque no todo primogénito sea unigénito. para mayor abundamiento. sin decir nada de lo que a su nacimiento siguió. Es estilo de las Sagradas Escrituras llamar pn mogénito no sólo a aquel que es seguido de otros hermanos.194-212). ya que la Virgen estaba únicamente desposada con San José (cf. Virginidad perpetua de María l'. y le puso por nom bre Jesús>> (Mt 1. o. no por obra de va rón. La Santísima Virgen María ratificó con un voto su propó sito de conservarse virgen perpetuamente. son tan claras y evidentes. que en realidad era tío suyo (Gén 29. DIFICULTAD. Primogénito no es sólo aquel después del cual hay otros. Luego María tuvo otros Dice . lo 2. Le 8. pues la Escritura se limita a decir qué es lo que no había sucedido antes de la concepción de Cristo 7.25. al que es el primero en nacer. ICor 9. La expresión <<hijo primogénito>> parece sugenr que después tuvo María otros hijos. SuÁREZ. su pro pósito de mantenerse virgen durante toda su vida. BAC. d.r cualquier especie de parentesco. es que esos hermanos y hermanas del Señor fueran primos suyos. p. la mujer esposa es llamada her mana del esposo (Cant 4.•.18). Act r. DIFICULTAD. sino también aquel después del cual no hay ninguno>>.z. ya que su intención no era narrar la vida de lvfaría. .) 64.San Mateo: <<Antes que conviviesen Santo>> (Mt r. sino tan sólo a la convivencia en una misma casa. San Mateo en ese lugar se propone mostrar que Cristo fue concebido. por ser hijos de algún pariente de 11aría o de algún hermano de San José s. Por eso dice San Jerónimo: <<Todo unigénito es también primogénito.11). He aquí los principales argumentos en que se apoya la conclusión: s Cf. que era hijo de un hermano de Abraham (Gén 12. El voto de perpetua virginidad La mayoría de los Santos Padres y expositores sagrados creen que María ratificó con un voto. que bastarían para darnos la plena seguridad de la perpetua virginidad de María aunque no hubiera sido definida expresa mente por la Iglesia. ¡. aunque sea hijo único. Según muchos intérpretes. Vamos a exponer esta doctrina en una conclusión clara y sencilla. Lo más probable . y le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre.5).9). (Sentencia más pro bable y común.s sect. pues la tradición cristiana atribuye a San José una castidad perfectísima e incluso una pureza virginal. sugedr que convivieron después. San Lucas escribe en su evangelio: <<Y dio a luz a su hijo primogénito.7 cuest.7)..5).. igual nombre reciben los hombres de la misma tribu (2 Sam 19. pero no se había celebrado todavía el matrimonio propiamente dicho..4. o. Mt 1. p 472-76). ALASTRUEY. 2.12. (María y José) se halló haber concebido María del Espíritu REsPUESTA. En la Sagrada Escritura se nos habla varias veces de los hermanos y hermanas de jesús (cf. RESPUESTA. Com. como dice San Jerónimo.

aunque lo deseara.rp.34). Como vimos al exponer el principio primario y fun su voto por parte de Dios-. maravillosa y sublime.5. Escuchemos a Santo Tomás: <<Como parecía contrario a la Ley divina no procurar dejar des cendencia sobre la tierra. lo fueron en atención a este hecho colo sal e incomprensible: María Madre de Dios. cf. C. si el ángel le hubiese manifestado de parte de LA MATERNIDAD DIVINA DE MARIA Dios que el modo de la concepción de Cristo había de ser el normal en un matrimonio-lo cual implicaría la dispensa de 65. . Pero otros muchos lo niegan rotundamente. hizo el voto absoluto. Pero como en la Madre de Dios debió resplande cer la virginidad en su forma más perfecta. Todos los dones. No es creíble ninguna anun ciarle.. cristiana. No es. y hasta una gran sito de perpetua virginidad pregunta al ángel de qué manera falta de caridad para con nosotros al preferir su virginidad a la se verificaría el misterio' de la encarnación que acaba de redención de todo el género humano. en primer lugar. si a Dios placía. nada se puede poner por Esas palabras. según lo exigían las costumbres de aquel tiempo. Pero lo descubre sin esfuerzo La divina Providencia supo arreglar las cosas de manera tan la razón teo lógica. ad J.María 91 hubiera renunciado a la divina maternidad si con ello hubiese tenido que sufrir quebranto su virginidad. Santo Tomás expone el fácil ar gumento de razón 9: <<Las obras de perfección son más laudables si se hacen en vir tud de un voto. por eso la Madre de Dios no hizo el voto absoluto. Acerca de este voto de María hay que notar lo siguiente: 1. Precisamente por su propó dad divina-que vale infinitamente más-. La matemidad di·I' Ína de . la maternidad divina de Ma divina voluntad pronunciando su sublime <<He aquí la esclava ría es la clave que lo explica todo. no tendrían sentido si la Virgen no hubiera tomado y. Lo insinúa claramente en las palabras que dirigió María al ángel de la anunciación: <<¿Cómo podrá ser esto. de acuerdo con San ]osé y juntamente con él. Mas una vez que recibió esposo. 2. Ibid. ello hubiera implicado un gran error en la determinación de mantenerse siempre virgen. sino condicionado a la voluntad de Dios. como vamos a ver. sabía distinguir perfectamente lo pro pósito de virginidad perfecta.0 No fue un voto absoluto. creíble que la Madre de Dios hubiera hecho un voto absolu to de virginidad antes de desposarse con San José. y esto antes de la anunciación del ángel» 10. y cuyo corazón ardía en el más puro amor a Dios y a los sigue que la Virgen ratificado con un voto este hombres que se ha albergado jamás en ningún corazón humano. Porque.. fue muy conveniente que su virginidad estuviera consagrada a Dios con voto•>. en segundo lugar. probable en la siguiente forma 11: <•En la Antigua Ley era preciso que así los hombres como las mujeres atendiesen a la generación.38). propósito de perpetua virginidad. II. no pone condiciones: simplemente de las dos cosas en la Santísima Virgen. 11 Ibid. Santo Tomás expone la r :'. Los grandes dogmas y títulos marianos a) LA SAGRADA EscRITURA. y esta opinión parece mucho más ra zonable. c. que la Santísima Virgen pudo ser Ma hubiera b) LA RAZÓN TEOLÓGICA.90 P. dre de Dios sin perder el tesoro de su perpetua virginidad. la divina liberalidad.. Claro que de aquí no se mejor. gracias y del Señor. junto con el esposo hizo voto de virginidad•>. privilegios excepcionales que le fueron concedidos a María por Es cierto que algunos Santos Padres opinaron que María 9 1o III 28. porque. como dice San Agustín y toda la tradición encima de la voluntad de Dios. pues el culto divino se propa gaba por ella. cuya alma. sino condicionado. hágase en mí según tu palabra>> (Le 1. CAPÍTULO 5 Con todo. probablemente. 0 Este voto lo hizo. pues yo no conozco varón ?•> (Le 1. Mas luego que conoció que era a Dios agradable. la Virgen hubiera acatado esta damental de toda la mariología. pues. hasta que Cristo naciese de aquel pueblo. se encomendaba sobre ello a la voluntad divina. iluminadí pre gunta qué es lo que liene que hacer teniendo en cuenta su sima por el Espíritu Santo. María no duda. ad 1. toda vez que María al estimar en más su propia virginidad que la materni estaba desposada ya con San José.4. que es adorable en sí misma.

el hombre o el ángel). a 68. Por eso no puede decirse que son en gendrados por nosotros los cabellos de nuestra cabeza. le comunica la ple Para comprender-en la medida de lo posible-el verda nitud de la naturaleza divina (el Hijo es Dios como el Padre).-de los que ya hemos hablado-. Los principales son los sima naturaleza divina). aunque ambos posean la mismí algunos prenotandos indispensables. incluso en el mismo Dios. Rafael). 67. a) Concepto de naturaleza. La sim ple naturaleza. de la que señala el sujeto (Dios Padre. un animal. La persona (el yo) es siempre única e intransferible. La fe nos enseña que en Dios hay siguientes: tres personas distintas (Padre. A diferencia ele la persona. Responde a la pregunta ¿qué cosa es esto?. todos son hombres). Pablo) que rea liza operaciones mediante su naturaleza racional (su humani dad). etc. <pÚJIS y también ovcría) se entiende en filosofía la esencia una sola y mismísima esencia o naturaleza divina (los tres son un solo y mismo Dios. puede referirse a seres intelectua les o racionales (Dios.de su plenitud de gracia. sino sólo específicamente-puede ser compartida por mu chas cosas o personas. La ma!emidad dit·ilw de lHm·ía P. e) Concepto de generación. e) Que el engendrado proceda del generante por una acción verdaderamente vital. Juan. al en gendrar a la segunda (el Hijo.t. Este prenotando es importantísimo . Hijo y Espíritu Santo). La piamente dicha responde a la siguiente definición: <<Es el origen.) Que el engendrado se asemeje al generante en la misma natHrale. . Esto ocurre siempre en cualquier generación que tenga por término una persona. b) Concepto de persona.r y IÍIIdos marianos Por eso. A diferencia de la na turaleza (que responde. respuesta indica la naturaleza de la cosa en cuestión. responde a la pregunta ¿quién es éste? y señala el sujeto (Juan. hay que tener en cuenta una persona distinta del Hijo. un hombre. a estudiar este dogma fundamental con la máxima amplitud que nos permite el marco general de nues tra obra. d. 93 caballo. Nociones prevtas primera persona ele la Santísima Trinidad-el Padre-. a la pregunta ¿qué cosa es esto?). un perro) o incluso inanimados (una piedra). Por naturaleza (en griego. porque solamente los seres vivientes pueden engendrar. Por falta de esta condición no se dicen engendradas por nosotros las lágrimas. Por falta de esta condi ción no puede decirse que Eva haya sido engendrada por Adán. Y así vemos que hay millones de hom bres que todos tienen la misma naturaleza específica (o sea. que fundamenta y explica todos los demás. pero ele ninguna manera su pro pia persona (la persona del padre es distinta de la persona del hijo). Una misma naturaleza-aunque no numéricamente la mis ma. 69. Vamos. en cambio. el Verbo). la persona. ya que ésta es la única forma de comunicar u:1 viviente su naturaleza a otro viviente.za específica (como el hombre engendra a otro hombre y el caballo a otro caballo).r dog11i.!)2 C. Gabriel. Pedro. como hemos dicho. La persona se refiere siempre a una naturaleza intelec tual o racional (Dios. La generación pro la que se contesta: una piedra. la persona designa el yo. le comunica la naturaleza humana (su hijo es un hombre como el padre). Los grande. misma de una cosa. aun que proceden de un ser viviente. pero 66. b) Que el generante lo sea también.ll. que la que un ser viviente tiene de otro ser viviente por comunica constituye en una determinada especie distinta ele todas las ción ele su propia naturaleza específica)>. para que la generación sea verdadera y real ha ele reunir las siguientes condiciones: a) Que el engendrado sea un ser viviente. el hecho más grande y trascendental de la vida de María. es en cada caso única e intransferible. un hombre. no tres dioses distintos). Cada persona es ella misma y ninguna otra. La propia personalidad es intransferible o incomunicable a otra persona. Un padre. Pedro. pues. dero significado y alcance ele la divina maternidad con todo pero de ninguna manera su propia personalidad (el Padre es lo que ella implica y lleva consigo. en cambio. como ve remos en seguida. y así la 1. que. La na turaleza designa a la cosa. es su di vina maternidad. demás. aun interpretando materialmente el pasaje bíblico de la formación de Eva de una costilla de Adán. al engendrar a su hijo. un ángel) o irracionales (un De acuerdo con esta definición. aunque cronológicamente se produjeron anterior mente en ella los admirables privilegios de su concepción in maculada. el) Término de la generación en los seres inte lectuales o racionales.5.

como veremos en seguida).5. Jesús es presentado como concebido (Le 1. engendra la persona de su hijo-distinta de la persona del pa dre-al comunicarle la naturaleza humana. . del generante. La Virgen. Lo negó terminantemente Nestorio. hechos en nombre propio (cf. y que Jesús es Dios. monje de Antioquía y más tarde patriarca de Constantinopla (t 451).5-6. He aquí las pruebas: a) LA SAGRADA EscRITURA. en la generación divina del Verbo. En la Sagrada Escritura no otro perro). del hecho de que María sea la Madre de Jesús mismísima naturaleza divina-numéricamente la misma. Y como María fue Madre de la persona de Jesús-como todas las madres lo son de la persona de sus hijos-y Jesús es personalmente el Hijo de Dios. sino sólo específicamente (los dos son hombres.gr.7-12) de la Virgen. Los grandes dogmas y tít11los m11rianoJ en mariología y la clave fundamental para entender el verda dero alcance y significado de su maternidad divina. otro caballo.). real y verdaderamen te Madre de Dios. etc. como ya hemos dicho-. como veremos en seguida.94 P. ello se deduce con toda certeza y evidencia de dos verdades En cambio. Le 7. . de todas las fortunas intelectuales. puesto que los animales irra se emplea explícitamente la fórmula María Madre de Dios. 2. en los seres intelectuales o racionales (Dios.) 70. C. la ex plicación teológica del dogma de la maternidad divina de Ma ría se facilita extraordinariamente. Por eso en Dios.). En los seres irracionales.ina de María 95 bo de Dios encarnado. puesto que engendró según la carne al Ver- gún la carne al Verbo de Dios encarnado.1.37-48. consta por el expreso testimonio del mismo Cristo (cf. aunque hay tres personas distintas. Act I. el término de la gene ración es otro animal de la misma especie (v.22-23. pero cionales no son personas (ni el generante ni el engendrado). (Dogma de fe expresamente definido por la Iglesia. confirmado por sus deslumbradores milagros.). sea propia. Le 2. mientras que entre un hombre y su hijo hay dos personas y dos naturalezas (aun que de la misma especie humana cada una de ellas). según Nestorio. aunque y de que Jesús sea Dios.J4. Luego no se la debe llamar Madre de Dios. Jn 11-43.II.. y por la prueba definitiva de su propia resurrección (Mt 28. etc. el expresamente contenidas en la IJ11:. sino únicamente Madre de Cristo (en cuanto persona humana). puesto que engendró se La Santísima Virgen María es propia.16. al afirmar que en Cristo no solamente hay dos naturalezas (como enseña la fe).31) y nacido (Le 2. al alcance no. Hela aquí: real y verdaderamente Madre de Dios. ¿se sigue necesariamente que María no su propia personalidad de Padre. el Padre le comunica su Ahora bien. en efecto. La doctrina de Nestorio-dos personas en Cristo-fue ex presamente condenada por la Iglesia como herética.14. etc.). lo dice ex presamente San Juan en el prólogo de su evangelio (Jn 1. La diferencia entre la generación de la persona divina del Verbo por su Eterno Padre y la generación de una persona hu mana por otra persona humana consiste-entre otras-en que. el Verbo divi divina de María en una conclusión sencilla y clara. al engendrar a su hijo. Y que Jesús es Dios. un hombre. El Padre Eterno engendra a la persona del Ver En efecto: la Sagrada Escritura nos dice repetidas veces que la Virgen María es la Madre de Jesús (Mt 1. Jn 2. a saber: que hombre) el término de la generación es otra persona distinta Maria es la Madre de Jesús. etc.63-64).1-14) y bo-distinta de la persona del Padre-al comunicarle su mis mísima naturaleza divina. aunque haya en él dos naturalezas perfectamente dis 2. Doctrina de fe Vamos a exponer la doctrina dogmática de la maternidad tintas: divina y humana. o sea seres pertenecientes a la raza humana). Teniendo en cuenta estos principios fundamentales. anunciada por El antes de su muerte (Mt 17. síguese con toda lógica que la Santísima Virgen es propia. La maternid(1d dit. sino también dos personas perfectamente distintas: divina y hu mana (lo que es herético. o sea al engendrar a su hijo hombre. pero no Madre de su persona divina (6EOTÓKOS). fue Madre de la persona humana de Cristo (XPl<rTOTÓKOS). no hay más que una sola esencia o naturaleza divina (un solo Dios). real y verdaderamente Madre de Dios? mientras que en las generaciones humanas la naturaleza huma na que recibe el hijo de su padre no es la misma de su padre numéricamente. En Cristo -como veremos en seguida al exponer la doctrina de la Igle sia-no hay más que una sola persona-la persona divina del Verbo-.l!. pero no una persona. Mt 26.ma revelación.

considerándolos como parte de las actas del concilio de Efeso (cf. donde se condenó como herética la doc trina de Eutiques. que ocasionaron la reunión del concilio de Efeso -celebrado el año 431. constituyeron un solo Jesu cristo e Hijo. convirtiéndola entonces en persona humana.5. Y como María fue Madre de la persona de Jesús. D 148). se hizo carne. sino porque la divinidad y la humanidad. ni tampoco que se transmutó en el hombre entero. Y.>. aunq e. transformada. (D114). <<Si alguno se atreve a decir que Cristo es hombre teóforo o por tador de Dios.. Dios verdadero. He aquí los principales anate matismos de San Cirilo relativos a la cuestión que nos ocupa: antorchas encendidas en medio de un entusiasmo indescrip <•Si alguno no confiesa que Dios es verdaderamente el Emma nuel y que por eso la santa Virgen es Madre de Dios. hay que llamarla y es en rea lidad propia. lucieron un solo Cnsto e Hijo. o dichas sobre Cristo por los santos. sola persona. Todo el quid de la cuestión está en este sencillo razonamiento. sea anatema>> (D I 16). que el Verb<. dogmas de fe expresamente definidos por la Igle sia que en Cristo hay dos naturalezas-divina y humana-. El pueblo cristiano de Efeso. bajo el pontificado de San Celesti no I-. Por eso (los Santos Padres) no dudaron en llamar Madre de Dios a la Santísima Virgen>> (D 11Ia). e) ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. prorrumpió en grandes vítores y aplau sos y acompañó a los obispos por las calles de la ciudad con He aquí el texto principal de la carta segunda de San Cirilo a Nestorio. según hipóstasis o persona. Son. la maternidad divina de María. más bien. la persona divina del Verbo. que es Dios y hombre al mismo tiempo. entendiéndolo aparte del Verbo de Dios. la carne am mada de alma racional. El concilio definió solemne mente que en Cristo hay dos naturalezas-divina y humana en una sola persona o hipóstasis: la persona divina del Verbo (cf. D 113-124 226-227). y unas las acomoda al hombre. Es lás tima que no podamos detenernos aquí en exponer la historia de las controversias entre San Cirilo de Alejandría-el gran campeón de la maternidad divina de María-y el heresiarca Nestorio. Porque no nació primeramente un hombre cualquie ra de la Virgen María. y. se hizo hombre de modo inefable e incom prensible y fue llamado Hijo del hombre. compuesto de alma y cuerpo. Las madres son madres de la persona de sus hijos (compuesta de alma y cuerpo) aunque ellas proporcionen únicamente la materia del cuerpo. en cuanto que vindicó para sí como propia. como dignas de Dios. no porque la diferencia de naturalezas fuese suprimida por la unión. que aguardaba fuera del C. La maternidad divina de María 97 al de Nestorio--que en Cristo no había más que una sola na turaleza. sobre el cual descendiera después el Verbo. se celebró bajo el pontificado de San León Magno el concilio de Calcedonia. se dice en gendrado según la carne. la divina (monofisismo).14). por consiguiente. al cual in funde Dios el alma humana. Los grandes dogJ!MJ y IÍ!IIlos mm"ianoJ b) DocTRINA DE LA IGLESIA. sea anatema>> (D I 13). o sa veinte años más tarde del concilio de Efeso. sino divina. la generación de su carne . contra la herejía de Nestorio.1'. por misteriosa e inefable unión en una. y no. que fue leída y aprobada en la sesión primera del concilio de Efeso: <•No decimos que la naturaleza del Verbo. pues dio a luz según la carne al Verbo de Dios hecho carne. La doctrina que hemos re cogido en nuestra conclusión fue expresamente definida por la Iglesia como dogma de fe. donde se condenó en bloque la doctrina de Nestorio y se proclamó la personalidad única y divina de Cristo bajo las dos naturalezas. a saber. sea ana tema>> (D I 17). como Hijo único y natural. <•Si alguno no confiesa que el Verbo de Dios Padre se unió a la carne según hipóstasis y que Cristo es uno con su propia carne. juntándose en verdadera umón.11. Un siglo más tarde. Pero Cristo no es persona humana. templo el resultado de las deliberaciones de los obispos reuni dos en concilio.. que afirmaba-por error extremo contrario <<Si alguno distribuye entre dos personas o hipóstasis las expresio nes contenidas en los escritos apostólicos o evangélicos. afirmamos. pues. más bien. unido a la carne en el mismo seno materno. y otras. por cuanto el Verbo se hizo carne y participó de modo semejante a nosotros en la carne y en la sangre (Heb 2. alabó e hizo suyos en fórmula dogmática los doce anatematismos de San Cirilo contra la doctrina de Nesto rio. sea anatema•> tible. las atribuye al solo Verbo de Dios Padre. sino que. no por sola voluntad o por la sola asunción de la persona. al enterarse de la proclamación de la mater nidad divina de María. aun que tenga una naturaleza humana desprovista de personalidad . En el año 45 I. el concilio II de Constantinopla (quin to de los ecuménicos). celebrado el año 553 bajo el pontificado del papa Vigilia. las naturalezas s an diversas. real y verdaderamente Madre de Dios. pero una sola persona. habiendo unido consigo. o por el propio Cristo hablando de sí mismo.

Pero no epersona humana. que su. Los grandes dogmas y tÍt11los marianos humana. y preguntamos: <<¿Quién es su madre?>>. 1. real y verdaderamente Madre de Dios. por consiguien te. o <<¿De quién es madre?>> Quién y de quién solamente se refieren a personas. que ha recibido. C. De aquí que la maternidad ele una mujer se refiere Siempre a la persona de su hijo.P. no debe llamarse Madre de Dios a la Virgen. GERALD VAN AcKEREN. que recibe por toda la etermdad de su Padre Eterno. CAROL !RAC Ma• .J. J.d nos dará derecho a decir que Mana engendró a la persona divma y que es Madre de Dios. y es. Aunque lo dicho hasta aquí es muy suficiente para deJar en claro la matanidad divina de María. anterior a la existencia de María. El paréntesis explicativo es nuestro. de la perso alidad de su hijo sino en tanto en cuanto propor cwna la matena. La misma manera de hablar que empleamos aclara esta ver dad: por ejemplo. 3J. aun cuando lo que le dé por su pro pia adecuada actividad no es el alma ni la personalidad del hijo sino la carne de su naturaleza humana. Escuchemos a Santo Tomás exponiendo admirablemente esta doctrina 2. San Agustín es una persona. el HIJO de María. sinq divina. o que la humanidad de Cristo no hubiese sido tomada por el Verbo de Dios en unidad de persona o hipóstasis (como enseñó Nestorio). Y al solucionar la objeción de que Cristo se llama y es Dios por su naturaleza divina y ésta no comenzó a existir cuan do se encarnó en María. vamos a recoger -para mayor abundamiento-la clarísima exposición de un mariólogo contemporáneo 4. Dicho de otro modo: el ser concebido por una mujer es una persona. Luego María concibió realmente y dio a luz según la carne a la persona divina de Cristo (única persona que hay en El).4 ad :!. Mas el hecho de dar una naturaleza humana a la segunda pers?na de la Santísima Trini a. de su Madre humana. No importa que María no haya concebido la naturaleza divina en cuanto tal (tampoco las demás madres con ciben el alma de sus hijos). no es una parte del hijo. completo e? sí ·al completarse la generación. María. es y debe ser llamada con toda propiedad Madre de Dios. 111 35. Aun cuando lo que ella da es sólo parte del hijo. entonces María es tan madre de la persona de Jes(!s como ualquier mujer es madre de su hijo. sino que ya existía desde toda la eternidad.!)8 !'. J. la madre de la persona de su hijo.JI. y. • Cf. es verdad que una madre no es la causa del alma o. IJT :i3. lo que ella engendra o concibe. no era humana. es persona divina y hot?bre a la vez. al engendrar a su Hijo. Jesús. . por consiguiente.. P. síguese lógicamente que María concibió según la carne a la persona divina de Cristo y es. S. como es el caso en toda generación humana. Sólo se podría negar que la bienaven turada Virgen sea lv1adre de Dios en estas dos hipótesis: o que la humanidad de Cristo hubiese sido concebida y dada a luz antes de que se hubiera unido a ella el Verbo de Dios (como afirmó el hereje Fotino). El hecho de que Jesus no tuviera padre humano no hace a María menos madre. Luego se seguirá de aquí que la bienaventurada Virgen pueda decirse verda deramente Madre de Dios. <<Como en el instante mismo de la concepción de Cristo la natura leza humana se unió a la persona divina del Verbo. sino todo el ser que existe. por consiguiente.o engendró una persona humana.5. en el tiempo. pues. de tal manera dispuesta que exija la creación del alma de su hijo inmediatamente por Dios.3· z Cf. 5 Cf. decimos que Santa Mónica fue madre de San Agustín. 35.bsiste no sólo en la naturaleza divina. Tiene naturaleza humana. Ya hemos visto que el objeto de la generación. que es eternamente anterior a Ella). La maJemidad divina de Alarfa 90 . Pero María concibió una persona-como todas las demás madres-. por lo mismo. La 4 .-!. en la Mariología dirigida por dnd 1964) P·573-75. cf. Más: aunque la madre n? sea la causa to a! de su hijo. luego es herético negar que la bienaventurada Virgen sea Madre de Dios>>. que fue sustituida por la personalidad divina del Verbo en el mismísimo instante de la concepción de la carne de Je sús l. Ilf 3S. por consiguiente.ff 35. que recibió de su Madre. de la naturaleza divina. B. Sin embargo. es el Unigénito Hijo de Dios. 3 Cf. vemos que nuestra manera ordinaria de hablar acerca de una madre y su hijo indica que la relación de madre a hijo es relación de persona a persona. el ser que es engendrado. y. ya que esa naturaleza divina subsis te en el Verbo eternamente y es. Si María hizo por Jesús tanto como cualquier madre humana hace por su hijo. l. 71. ella es la madre del hijo entero. entonces euna persona. y como esa persona. Si el producto tiene naturaleza mtelectual. Pero ambas hipótesis son erróneas. el objeto de su materni dad. sino también en la naturaleza humana. no obstante es verdadera mente su madre. Así. hombre como nosotros. es una personas. responde el Doctor Angélico magistralmente: <<Se dice que la bienaventurada Virgen es Madre de Dios no porque sea madre de la divinidad (o sea. Se dice-en efecto-que una mujer es madre de una per sona porque ésta ha sido concebida y ha nacido de ella. síguese que pue da decirse con toda verdad que Dios es concebido y nacido de la Virgen. <· hemos por la Sagrada Escritura y por la tradición que Jesús. sino porque es Madre según la humanidad de Útta Persona que tiene divinidad y humanidad>> 3.1-3.

sino divina. M·.. pero sí de un modo relativo.a LA MATERNIDAD DIVINA ELEVA A LA SANTÍSIMA VIRGEN AL ORDEN HIPOSTÁTICO RELATIVO. ... que no es persona humana. Pero María. existen tres órdenes comple tamente distintos en las obras de Dios: el natural (orden de la naturaleza toda).. se unen en la única persona del Hijo de Dios.1 ( li)q) 7 (:f. en otras tantas conclusiones. Sabemos que sólo Dios puede crear el alma de un niño y hacer al alma y al cuerpo existir como una naturaleza humana completa en sí misma. fue elevada al orden hipostático relativo. Y como resulta que el Hijo de María es el Verbo de Dios encarnado. 3· Consecuencias teológicas tiene una relación real con el Verbo de Dios hecho carne en Vamos a examinar ahora. 1v1aría no puede ser llamada Madre de Dios•> En resumen: la Santísima Virgen María es real y verda deramente Madre de Dios porque concibió en sus virginales entrañas y dio a luz a la persona de Jesús. en virtud de esa relación esencial e inevitable que hay entre una madre y su verdadero hijo. Si Jesús no es verdadero hombre. de tal manera que la naturaleza humana resultante no exista completamente en sí como tal persona humana.-farr. I. La personalidad es el término de la generación humana. Pío XJ. en lugar de dar una personalidad humana como término de la actividad materna.. Los grdlldes dogmas y IÍtlllos marit nos C. No de un modo absoluto (que perte nece exclusivamente a Cristo. recibida de su Madre humana. Esta conclusión contiene tres afirmaciones distintas.¡s ( < 953) s o. mientras que el hijo de una mujer ordinaria es una persona humana.P. La divina maternidad nos lleva directamente al corazón del misterio cristiano: la insondable verdad de que Jesucristo es a la vez verdadero Dios y verdadero hombre.¡2 l "'so) 721>. 1. (. ya que solamente en El subsisten las dos naturalezas-divina y humana-bajo una sola hipóstasis o persona: la persona divina del \ erbo.As.'\." : .ll. o sea. este acto de Dios eleva esa maternidad a una <•dignidad casi infinita•> 7. AttlrÍa 101 es incomparablemente superior a 1de todas )as cl más criatu ras.bin Pin \. María no puede ser verdadera madre. las principales consecuencias teológicas que se desprenden para la Virgen María de su excelsa dignidad de Madre de Dios. sino asumida por una persona divina. En efecto: el orden hipostático absoluto pertenece exclusi vamente a Cristo. recibida ele su Padre Eterno.ilw de diferencia esencial entre maternidad puramente humana y mater nidad divina no es que l\1aría hizo algo más o algo diferente en la concepción de su Hijo. (Completamente cierta y comúri. La maternidad dit. J N!COJ. entonces.J. O. Como ya dijimos más arriba. nacido de María. Lux ·¡•t>riltlli:::: A/\S 23 (HJJl) 511. pues la Virgen María no concibió una humanidad a la cual se unió después el Verbo divino (doctrina herética). que no es otra que la persona divina del Verbo de Dios. lvl wu{itt ' Hic. siendo en cierto modo infinita. Por eso la Virgen pertenece al orden hi pnstdtíco de una manera intrínseca y directa. que vamos a examinar por separado. Si. '. y la naturaleza divina. porque tal madre lleva en su seno al Hijo más per fecto que pudiera nacer.'\AS . . como acabamos de decir). en quien la naturaleza humana. y 1 -'ulwu. '}}¡ful·•<:i<' M.. fue elevada al orden hipostático.A. Esta relación-como ya hemos visto en la conclusión anterior-termina en la persona increada del Verbo encarnado. no es persona divina y Dios mismo. al orden de la encarnación del Verbo.. sus virginales entrañas. en otras palabras: sólo Dios hace a la naturaleza humana existir en la persona humana.) 72. La Santísima Virgen está incluida en los tres primeros órdenes: de una manera absoluta en los dos primeros (por su naturaleza humana y por su plenitud de gracia).. lejos de lesionar su maternidad.. el sobrenatural (orden de la gracia y de la gloria) y el hipostático (orden de la encarnación del Verbo). o sea. si el Niño Jesús.-¡(>. sino que concibió y dio a luz según la carne a la persona misma de Jesús. es forzoso concluir que María. Es simplemente esto: que el Hijo de María es una persona divina.100 P. como don de Dios más bien que producida en virtud de dicha generación 6. en virtud precisamente de su maternidad divina. aunque relativa. y de una manera relativa en el orden hipostático. De aquí que la maternidad huma na no queda lesionada ni comprometida si Dios crea al alma en la carne proporcionada por la actividad materna.rri<ll<': Revue Thomiste 54 n. en virtud de su misma mater nidad divina.iltltl Oeus: . El Verbo se encarnó hipostática o personalmente en la humanidad adorable de Cristo y solamente en ella. por lo que su excelencia y dignidad 6 Cf. Dios da la persona divina de su propio Hijo para ser en vuelta en la carne de una mujer.S . 11 La maternidad divina eleva a la Santísima Virgen al orden hiposlafico relativo.lf.

JOfO.a La santidad formal consiste en una forma sobrenatural (la gracia santificante) físicamente inherente e intrínsecamente recibida en el alma.3 (Bil 8 J 25. Alastruey. están incomparablemente por debajo de la excelsa dig Ripalda. Cf. ZUBIZIIRRJ. con esta diferencia: que Cristo es sustancialmente santo por la umón hipostática y María lo es accidentalmente por la divina maternidad. Cuervo. etc. es santificada 1. aun separadamente de la graCia habitual. abstracción hecha de la gracia habitual. dio a luz. aunque lleva consigo la exigencia moral de la gracia y la gloria en grado muy superior al de cualquier otra criatura humana o angéli ca. que es el mismo Dios•>. niegan que María fuera santificada actual )' Jormal mente por la divina maternidad prescindiendo de la gracia habitual. que consiste en la fruición de Dios. ALASTRUEY. Nadie más. Sedlmayr. ya que pertenece al orden hipostático. en sí misma no santifica formalmente a María. engen dró y alimentó a Dios con su propia leche». María es la que tiene mayor <•afinidad con Dios•>.) 73· Al establecer la comparación entre dignidad o ex celencia de!amaternidad divina con relación a la gracia san tificante y a la gloria. Y su insigne comentarista.:TA. ALASTRUEY. Hasta aquí la unanimidad entre los teólogos es casi 2.5. J. 1 1 Cf. como los Salmanticenses.a Aunque la maternidad divina eleva a la Virgen a) orden hipostático relativo-y en este sentido está muy por encima de todo el orden sobrenatural de la gracia y la gloria-. sino una pura relación (la relación que existe entre una madre y su hijo. escribe sin vacilar 9: <<La bienaventurada Virgen María llegó a los confines de la di vinidad con su propia operación. Jn JI-J1103. sin ninguna otra aña didura) santifica formalmente a la Virgen o necesita. y de manera relativa Ella. b) Müller. es santificada por el Ver?o. a LA EXCELENCIA Y DIGNIDAD DE MARÍA ES INCOMPA RABLEMENTE SUPERIOR A TODAS LAS DEMÁS CRIATURAS. "t\1or gott. presta eminentemente todos los efectos for nales propios de la gracia santificante. al mismo tiempo que raíz y principio de santidad rr oral. por estar unida a Dios. Contenson Rhodes Teófilo Raynaud y. tam bién prescindiendo de la gracia infusa. por el la naturaleza y al de la gracia y la gloria. natural. p. !dama. tienen cierta dignidad infinita por razón del bien infinito. incluidos los ángeles y bienaventurados del pales opiniones 1 O: cielo. Ro chini. Muncunill. que en sí misma es extrínseca al sujeto y al término). a En lo que toca a la virtud de santificar. (Doctrina más probable. Luego todas las negativa-con gran variedad de matices..ll. etc. Tratado de la Virgen Sanlisima. Bernard.c. estiman qe la divina maternidad es forma de santificación ontológica... (BACMadrid 1'?47). La maternidad divina de María Una cosa es el orden hipostático y otra la misma unwn hipos este último es inmensamente superior a todo el simple orden tática. sin embar go. e) Muchos otros teólogos. etc. distinguiendo entre santidad moral y ontológica. casi todos los teólogos están de acuerdo en que la maternidad divina es mucho más digna o excelente. que es inmensamente superior al ?rden sobrenatural de la gracia y de la gloria. la añadidura de la gracia santificante. 2. Pesch. Scheeben. afirmn que la maternidad divina. 2. 2. incomparablemente superior al orden de total. Entre todas las criatu ras. y la bienaventurada Virgen. como a) La doctrina de estos últimos-recogida en nuestra con clusión-nos parece la más probable y equilibrada.IJ8-J9. y la maternidad divina no es forma intrín secamente inherente al alma de María.. Otra cosa muy distinta ocurre cuando se preguntan si la maternidad divina en sí misma (o sea.::/¡ol<tstiCCI vol. · 3. por ser la Madre de Dios. que. He aquí las princi demás criaturas. que por esa _digni dad de 1. la maternidad divina se distingue de la unión hipostática en que la humaJO Cf..• ed. puesto que la sola maternidad. Es una consecuencia lógica y necesaria de su elevación al orden hipostático. Van Noort.1adre de Dios. He aquí las principales razones que la abonan 11 : 1. Aquí los pertenecen únicamente Jesús y María: de una manera absoluta teólogos se dividen en dos corrientes opuestas-afirmativa y El. Saavedra. aun sin la gracia habitual. de modo semejante a la humanidad de Cristo. entre los modernos. Lercher.a LA DIGNIDAD DE MARÍA ES EN CIERTO MODO INFINITA. Escuchemos al Doctor Angélico 8: <<La humanidad de Cristo. Vega. Bover.4 ad 2. . Theologi" dogmaltco-s. Hugó. ya que concibió. Los grandes dogmas y IÍJrtlos marianos C . la bienaven turanza de los elegidos. Al orden hipostático contrario. el cardenal Cayetano.102 103 P.6 ad 4· 9 CARDENAL CAYETANO. Es otra consecuencia que se desprende lógicamente de su maternidad divina. que pertenece intrínsecamente sólo a Cristo.1aría. san tificó a María. nidad de María como Madre de Dios. bao 1<)38) n. Suárez.

1l Cf. La m. en mana o angélica. que nos permite llamar a la Virgen hija predilecta. aunque infinitamente inferior a la dignidad de Hijo natural de Dios.¡t/ dit1ina de lllarín 1'. sigue siendo persona propia. formal mente por sí misma. hija primogénita. en todos los órdenes.f?mas y JÍJ11los marianos nidad de Cristo. Es cuchemos a un excelente mariólogo exponiendo esta doctrina 12: <<En términos generales. La santificación intrínseca está reservada por el concilio de Trento exclusivamente a la gracia santificante (D 82I). en decir que la maternidad divina.c. Por consiguiente. y por eso. así es también el único Hijo de la Madre. dice tan sólo una relación real a Dios Hijo. un verdadero primado entre todas las criaturas. personalmente).l2Ó·27. engen drado por Ella virginalmente. porque María. RoscHINI o. no puede ser ajena a la san tidad del mismo Verbo. Estos están unidos al Hijo de Dios sólo +· una manera accidental y ex trínseca. con las tres personas de la Santísima Trini dad. IT-11 103. es evidentísimo que la maternidad divina de María lleva consigo la exigencia moral de la gracia y de la glo ria en un grado muy superior al de cualquier otra criatura lw de las divinas personas 15: 75· 1. MERKEI. tanto el Padre como la Madre. más que todas las demás puras criaturas juntas-de la naturaleza divina por medio de la gracia santificante. mientras que la maternidad de la Virgen. hubo de ser la más amada entre todas las criaturas.5. no es la gracia ni puede santificar a María de otro modo que el ya dicho>>. mucha conformidad con el pensa miento tradicional de los teólogos acerca del ser de la relación. así María la ha engendrado en el tiempo según la naturaleza humana. en virtud de su misma maternidad. Con ligeros retoques. pero sí con una santidad extrínseca o relativa. vol. siguese que su maternidad divina. En efecto.. 16 SAN ANsELM¿: •Naturaliter fuit unus idemque communis Dei Patris et Vir¡¡inis FiliuSt (ML 158. la Virgen María. contrae una especial relación y parent(. además. la santidad significa unión con Dios. en el orden de la naturaleza. así la Madre le ha engendrado de su sustancia humana. con la misma voz.C. como decimos en la última parte de nuestra virtud de su maternidad divina. Esta razón es válida sólo con respecto a la Virgen.1 p. por tanto. Mariologia (Bilbao 1954) n. mediante la cual la Santísima Virgen viene como a entrar en la familia divina. A esto lo llama Santo Tomás afinidad 14.4 ad 2. antes por el contrario. que hace hijos adoptivos de Dios.26 p.) 74· En primer lugar. tratándose de una santidad objetiva extrínseca. personas. la divina maternidad santifica a María.P. en la persona de su Hijo). La dignidad de hijo adoptivo. formalmente por sí misma.. Porque la ma ternidad divina es sin duda una relación real. en efecto. P. y. como lvfadre de Dios. ° Con relación al Padre. Y la mater nidad divina. Veamos ahora las relaciones especialísimas con cada una Sin embargo. de la gracia y de la gloria. citamos a trechos literalmente. Escuchemos a un gran mariólogo moderno 13: 12 Cf. con la misma verdad.91-92. es 14 1 Cf. vueltos al mismo Hijo. no tenemos inconveniente en admitir que semejanza y una singular filiación. en virtud de su maternidad divina. . formalmente por si misma.r do.!sco con la naturaleza divina del Hijo. SINGULAR SEMEJANZA ante todo. Y como el Hijo de María es Dios. o sea.8). pues. tiene consangui nidad en primer grado de línea recta con el Hijo de Dios seg!Ín la 11<1turaleza Jwma11a. real también el orden que en ella establece al hijo. lvfalemidad divina y corredendón mariana (Pamplona t<J67) p. contrae una verdadera afinidad y paren tesco con Dios. que se funda en la generación del Verbo según su naturaleza humana. s Cf.a En virtud de su maternidad divina. Como el Verbo es el único Hijo del Padre. incluso como Madre de Dios. Solamente María toca a Dws por sí misma ( per se) in trínsecamente y con su propia operación•>.. la santifica de esta manera (relativa y extrínse ca). no con res pecto a los consanguíneos de Ella. santi fica a la Virgen de una manera 1·elativa o extrínseca. CuEHVO.BACH.. hija por antonomasia del Altísimo. pueden decirle: <<¡Tú eres mi Hijo! >: Filius meus es tu! (Sal 2. así como también real y objetiva es la unión relativa que establece entre la madre y el hijo. distinta del Hijo de Dios y de las otras divinas 105 <•La Virgen Santísima. Debió de tener. Es más. a) b) SINGULAR FILIACIÓN. a tener con el Padre el mismo único Hijo. O. Como el Padre le ha engendrado de su sustan cia divina.1/.457). engendrado por El virginalmente.J6Iss. la Santísima Virgen.¡fernir/. ha contraído una singular conclusión. la Santísima Virgen María tiene verdadera afinidad y parentesco con Dios y rela ciones espe<rialísimas con cada una de las personas de la Trini dad Beatísim {Completamente cierta y común. 3. no vemos inconve niente. O. ni respecto de San José.P. así como el Pa dre ha engendrado realmente ab aetemo al Verbo según la natu raleza divina. y no puede ser santificada formalmente en el término ele su relación (es decir. no con una santidad intrínseca o absoluta (que es la proveniente de la gracia san tificante). Predestinada. Los grande. Todo está sintetizado en las áureas palabras de San Anselmo: <<El Padre y la Virgen tuvieron natural mente un mismo Hijo común•> 16. unida al Verbo divino según su propia sub sistencia (o sea. y. hubo de participar realmente como ninguna otra criatura-más aún.

la Virgen María ha contraído con su divino Hijo una triple.c. adoptivo. sino. además. 2. de ninguna manera en cuanto Dios. ninguna sujeción ni sombra de sujeción puede haber en El. cant. porque. Cuando Jesús dice en nidad divina.r grande. estricto derecho al amor y a la reverencia por parte de su divino Hijo. Para dar una respuesta precisa a esta pregunta es necesario distinguir entre las b) RELACIÓN DE SEMEJANZA. y a nadie debe sorprender que. En Obras completas (BAC. Pero si esto es verdad-poo general-para todos los hijos. respecto a todos los demás hijos adoptivos. puesto que Jesús. Dom. • 9 L.5 1). que ha tenido origen en el seno purísimo de María.Bs-86. o sea. lo es mucho más para Jesús.30). el papel de hija pri·lllo génita. a la sujeción de la voluntad humana de Cristo. la Virgen posee una verdadera consanguinidad con Cristo a) m1sma cosa>> (Jn 10. según la tradición. 6. en su cuerpo y en su espíritu. pues. Como verdadera Madre suya. C. la de su divino Hijo. en el jJ'rimer grado de la línea recta. en todas las cosas en las que un hijo está sujeto al gobierno materno.atit•. en su cuerpo y en su espíritu. al menos mientras fue menor de edad.4: ML 54. siendo el Hijo con sustancial e igual al Padre y teniendo con el Padre un mismo ser 76. pues-si es posible-. dijo el mismo Jesús hablando en cuanto Dios. mu ventaja sobre cualquier otra madre sobre sus propios hijos.r dogmfiJ y IÍtlllos marimJOI 107 incomparablemente superior a cualquier otra dignidad puramente natural. María tiene. Fue Ella.JI.J2 v. con cebido por obra del Espíritu Santo. (<•quae Patris sunt>)). Respecto a las primeras. la inefable dignidad que se le sigue a María del hecho de ser la hija de Dios por antonomasia. No sin razón can tó Dante que María Santísima es <<el rostro que a Cristo más se la Madre. Madrid 1956) p. porque-a diferencia de todos los demás hijos-su humanidad procede solamente de Ella. no tuvo padre terreno. Serm. In N. respetar y obedecer a sus padres. De la misma manera que Jesús llevará siempre en sí mismo. se la dio toda. quien en el tiempo ejercitó.5. La matemidad divina de María Lo. Por derecho natural. Es evidente que Jesús en cuanto Dios no está ni puede estar su jeto a ninguna criatura. Híjo de María. con real y benéfico inAujo sobre todos. al contrario. Et erat subditus illis: <<Y les estaba sujeto)> (Le 2. que se asemejan más a la madre que al padre. así María llevará en sí. El no puede no <•matrizar». en cuanto hombre a María y José. Cristo está sujeto a María con su vo luntad humana. En virtud de su mater y la misma esencia divina. Entre Cristo y María existe una primera marcadísima semejanza: la que existe entre un hijo y su cosas propias de In. Es conocido el adagio: Filii (varones) matrizant. pues.J6s. está hablan do en cuanto hombre.. pues en janza y de dominio. según leemos en el Evangelio: María Santísima. Imagínese. propiamente hablando. la Virgen Santísima tuvo un estricto derecho a la sumi sión de Cristo. Por aquí se podría medir-si ello fuese posible-€! amor de semejante Madre a semejante Hijo. Madre y las cosas propias del Padre celestial verdadera madre. Jesús se parecía físicamente a su Madre s¡mtísima con un parecido extraordinario. en efecto. este sentido es exactamente igual a El: <•Mi Padre y yo somos una RELACIÓN DE CONSANGUINIDAD.28). de seme el Evangelio que <•el Padre es mayor que yo>> (Jn I4. con privilegios enteramente propios. La divina comedia. su padre legal o natural. ya que. <•El don que trasciende a todos los dones---escribió San Gregario Magno 17---es que Dios llame al hombre hijo suyo y que asemeja•> 18. como son las que se relacionan con su divina misión de Cristo. o de hijo del hombre.2r4. numéricamente una.6. no puede no ser semejante a su "tv1adre. fue tan madre con respecto a su propio hijo como lo fue María respecto a Jesús. p. la impronta de su Madre. En cambio.1 Ofi r. hacia su divino Hijo y El le correspondería siempre con el mismo entrañable amor. como son las cosas domésticas relacionadas con la vida corporal. a las cosas referentes a 18 Cf. y sólo Ella. Nin guna.p. Porque chas y grandes conveniencias en que Jesús estuviera sujeto mientras todas las otras madres dan al propio hijo una parte sola mente de su sustancia corpórea (la otra parte pertenece al padre). puesto que quiso en todo ser semejante a sus humanos. El Paraiso. sin que puedan ponerse límites a esta dulcísima reciprocidad. ¡Qué fulgor de gloria no se deriva a la Madre de el hombre llame a Dios w Padre•>. Estos deberes-en el sen tido que vamos a explicar--pesaban también sobre Jesús con rela ción a María e incluso con relación a San José. quien desde toda la eternidad-a nuestro modo de entender-se presentó por prime ra vez a la mente de Dios cuando El decidió en sus eternos consPjos formarse hijos adoptivos según el modelo de su Hijo su fiel semejanza a tal Hijo! e) RELACIÓN DE DOMINIO. o sea. respecto a las otras. DANTE ALIGHIERI. 26. Se suele preguntar si tal derecho se extiende a la obediencia. Ella debió de sentirse incesan temente arrastrada.° Con relación al Hijo. . no está sujeto ni siquiera a su Padre celestial. la Virgen Santísima no tuvo un estricto derecho a la obediencia o sujeción por parte de 17 Cf. Fue Ella. el Verbo encarnado. a las cosas referentes al Padre celestial. con todo su ser. Escu chemos a Roschini explicando admirablemente esta divina maravilla J 9: <•Por razón de su naturaleza humana. el hijo debe amar. gloriosísima relación: de consanguinidad. con una enorme superioridad y Pero no hay inconveniente alguno.

Fascinado por esta incomparable dignidad. más entusiastas. doble milagro: que Dios obe dezca a una mujer es una humildad sin ejemplo. ve a mi Padre•> (Jn 14. sino también la particular inhabitación del Espíritu Santo en su alma santísimajuntamente con el Padre Eterno-en virtud de la unidad de naturaleza y de la circuminse sión de las divinas personas. como dice expresamente San Pablo: < ¿No sabéis que sois templo de Dios. el Doctor Melifluo. ¡Con cuánta mayor razón fue María templo y sagrario del Espíritu Santo por la ple nitud inmensa de su gracia! En segundo lugar. El Hijo está en ella sacramentalmente. Los grander dogmas y tÍJ11los ma. hasta el punto de ser llamada con razón su inmaculada Esposa•> 23.) 77· 3.449. San Bernardo. Este singularísimo hecho reclamaba no sólo la bajada del Espíritu Santo hasta Ella para formar la humanidad sacrosanta del Salvador. aunque fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo 2 . \'cn et.de inmenso amor misericordioso. María nos dio a Cristo que se podía ver. pues. 24 En realidad.l<. 3.15. l'vfoNSABRÉ.16. 21 Sen!!.se atribuye con mucha propiedad al Espirilu Sa nto (cf. Lo hizo para dar a todos un brillante ejemplo de humildad y de obediencia. Exposición del dogma católiw (cuaresma de 1886. Homilía 1 super •l\. 4.° Con relación al Espíritu Santo. a la misma Virgen: Excedit sacerdotalis potestas Virginis potestatem (Serm.. no procede de El como otro hijo cualquiera procede de su padre (o sea por vía de generación natural según la semejanza específica). Cf. exaltando en demasía las glorias del también especialísimas relaciones con la persona del Espíritu sacerdocio. y el Padre y el Es píritu Santo en virtud de la divina circuminsesión. el sacerdote nos lo da glorioso e inmortal.•). Mt 1. En pri mer lugar. De hecho. ¿No sabéis que vuestros miembros son templos del Espíritu Santo. ed . (Cierta y común.a La dignidad de la divina maternidad de María es in comparablemente superior a la dignidad sacerdotal. LEÓN XIII. señores: con uno de los cantores más piadosos. llegaron a decir que la dignidad del sacerdote Santo. hace absolutame nte insepara bles entre sí. Monsabré. Cf. por el hecho de que todo justo-o sea.a su divina Madre. está tambi é n. en perfecta armonía con su piedad filial hacia su Madre santísima. J p.87 EF. 109 mente. y hubiera podido añadir: <Y al Espíritu Santo•> 21. por haber tenido el singularísimo privilegio ele llevar corporalmente durante nueve meses en su purísimo seno al Verbo encarnado. que lehace inseparables a los tres. necesariaDe Numiue 1\:fitriae: Op. y que el Espíritu Santo habita en vosotros?.> obedece. mar. puesto que. Pero por lratarse de una obra de amor. SAN BERN. Monsabré en una de sus famosas conferencias a) TEMPLO o SAGRARIO por dos razones principales.. Se tiene. me atrevo a decir que el sacerdote aventaja en su poder a la más perfecta y santa de las criaturas. Esta singular relación de dominio de María Santísima hacia su divino Hijo la eleva a la suprema cumbre de la dignidad y de la gloria. superior. sin embargo. sino por una acción del todo sobrenatural y milagrosa 25. 2 3 Cf. Algunos predicadores-como San Bernardino de Sie su divina maternidad.\ que la. San Bernardi no de Siena. toda alma en gra cia de Dios-se convierte en verdadero templo vivo del Espíritu Santo. por tanto-aun en cuanto hombre. 20). según nos dice el Evangelio: <Y les estaba sujeto•> (Le 2. como todas las operaciones divinas ad extra.. podrían· ponerse en la base de un monumento levantado a la gloria de María.5. Fd .s8. He aquí un o sagrario y Esposa inmaculada. . oír y tocar. b) EsPOSA INMACULADA. La mtllernidad dit. Por eso Jesús pudo decir a Felipe en la noche de la cena: < Quien me ve a mí. sino que queda constituido superior de toda la Orden.·ianos Cristo. María no nos dio más que una vez a su divino Hijo. León XIII escribe en su famosa en cíclica sobre el Espíritu Santo: <(Conocéis bien qué relaciones tan íntimas y admirables tenga (María) con el Espíritu Santo. 6. n. Il. El Espíritu Santo suplió milagrosa y sobrenaturalmente la acción del varón en la con cepción de Cristo.·ina de María P. no ha dudado en exclamar: < Doble estupor. 6. no sólo queda exento de la obediencia de su Orden.108 C.51). el P. María nos dio a Cristo pasible y mortal. enclclica Divinum illud (9·5·1897). un caso análogo al de un reÍigioso que. Donde está el Padre o el Hijo. . En virtud de 78. el sacerdote nos lo da todos los días. III 32. t •> ( ML 183.19). en Nues tra Señora de París que está en vosotros?•> (1 Cor 3.RDO. donde se dice que Cristo < fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen•>. el misterio de la Encarnación no se verificó por la acción del Espíritu Santo.35. hecho Sumo Pontífice.18) y del Símbolo de los Após toles. 2 .-. entre las que destacan estas dos fundamentales: Templo es mayor que la de la Santísima Virgen. por ser El por naturaleza el dominador universal de todas las criaturas. sino de toda la Santísima Trinidad. María intercede y pide para nosotros la gra2 2 Esta es ·la razón de c¡ue en la Eucaristla estén realmente presentes las tres divinas personas de la Santlsima Trinidad. el Espíritu Santo. la Santísima Virgen María contrajo na. Son palabras estas que.1 ad 1. comprendiéndolas bien. . española (Vergara 1892) p.5 9). el sacerdote nos da a Cristo que se puede comer e in corporar con nosotros. sin que por esto sea lícito llamar al Espíritu Santo <Padre de Cristo•>. Cristo quiso sujetar su voluntad humana a la obediencia de su Madre santísima. El fundamento de este título se encuentra en el modo de hablar de la Sagrada Escritura (Le 1. Doc. conferencia 2. más gloriosos de las grandezas de María. 26: <•Aún más. párrafo del P.9). por su libre determinación. que una mujer mande a Dios es una sublimidad sin par>> 2!.1issm e.1-2). IIJ 32. 26 P. 2 0 SAN BERNA R f>r NO DE S<EN A. < Al imperio de la Virgen-dice con frase escultural San Ber nardino de Siena-toc. Exactamente: sublimi dad sin par>>. etc. incluso Dios•> 20.

Pero no podríamos hacerlo si l\1aría no lo hubie ra traídal mundo. en virtud del cual es sacerdote el que lo recibe. Pero como Mediadora de· todas las gratias alcanza de Dios para el pecador el arrepentimiento o dolor de sus pecados. María exclama: ¡Pie dad para el pobre pecador! El sacerdote dice: <•Yo te absuelv >>. que se convierten en Cristo. ni su acción consecra toria recae sobre el mismo Cristo. . . En este sentido. pero ni lo engendra. La diferencia a favor de María es enorme. La maternidad di11ina de María P. y este orden está mil veces por en cima-en dignidad-de todo el orden de la gracia y de la gloria. trajo al mundo al Verbo encarnado engendrándolo. . d) El hecho de que el sacerdote nos dé a Cnsto impasible e inmortal no depende ni es producido por el sacerdote. El sacerdote se limita a ponerlo sacramen talmente sobre el altar. La acción de María hizo posible la futura acción del sacerdote. no otro-fue prodt cido realmente por María en virtud de. sino sobre el pan y el vino. del todo inútiles v estériles (el pecador no arrepentido no rec1be vallda mente la absoiución). b) María. pertenece al orden hipos tático (relativo). sino porque éste es el estado actual de Cristo resucitado y glorioso. María <•consagró>> a Cristo-por decirlo así-en sus virginales entra ñas con una sola palabra: Fíat! El sacerdote consagra el paY el vino. carecen de fuerza para probar lo que pretenden.ll. f) María no puede directamente pronunciar las palabras de la absolución sacramental.5. como ya vimos. por su maternidad divina. sacerdote.C. por su maternidad divina. Los grandes dogmas y títulos marianos 110 cia. sin cuyo arrepentimiento las palabras de la absolución que pronuncia el. es el mismísimo Cristo glorioso e impasible. a primera vista tan impresionantes. el sacerdote la derrama en nuestras almas. luego por encima no sólo del sacerdote. María hizo posible la futura Eucaristía. He aquí las razones que los echan completamente por tierra: a) María. sin cuyo consentimiento no se hubiera producido jamás el milagro eucarístico. e) El Cristo sacramentado que nos da el sacerdote podemos comerlo es verdad. Estos argumentos. en definitiva. en nada rebaja la dignidad de María como Madre de Cristo. puesto que Ella no es sacerdote. Ma ría es una omnipotencia suplicante. Mientras que aquel Cristo <•pasible y mortal»-que. ¿Dónde estaría el poder sacramental del sacer dote si María no hubiese dado a su Hijo el ser natural como Hombre Dios? El hecho de que el sacerdote realice muchas veces una acción inferior a la única superior de María. pues ya se comprende que el ser natural no se puede dar sino una sola vez. el sacerdote es una ommpotencia agente>>. sino incluso del sacr9-mento mismo del 01·den. sería 1. e) María dio una sola vez a Cristo el ser natural como Hombre-Dios. El sacerdote le da únicamente-como instrumento de Dios-el ser sacramental. la acción de María en orden a 111 . su divina maternidad bajo la acción del Espíritu Santo. que se convierten en Cristo por las palab as consecratonas.

la absolución del pecador es mucho más profunda y eficaz que la
del mismo sacerdote, ya que con la sola gracia del arrepentin1iento,
sin la absolución (en caso de no poder recibirla) podría salvarse el
pecador, mientras que sin la gracia de la perfecta contrición (obte
nida por María, Mediadora de todas las gracias) el pecador en pecado
mortal no podría salvarse aunque recibiera la absolución del sacer
dote, que resultaría inválida.
g) En cuanto a que María sea una omnipotencia suplicante, mien
tras que el sacerdote es una omnipotencia agente, ya se ve que es una
manifiesta exageración y un verdadero error (aplicado al sacerdote).
El sacerdote no posee ninguna clase de <•omnipotencia>!, ni agente ni
suplicante, sino que actúa como simple causa instrumental de Dios,
que s quien crea las gracias que reciben los hombres. María, en
camb10, aunque tampoco es <<omnipotente>> por sí misma-puesto
que la omnipotencia es un atributo divino que corresponde exclusi
vamente al Creador 27-, obtiene todo cuanto quiere de Dios por·
haber depositado El en Ella los tesoros inmensos de su propia di
vina omnipotencia. Por eso se llama a la Virgen, y lo es en realidad,
la Omnipotencia suplicante, cosa que de ningún modo se puede .decir
del sacerdote.

mujeres; pero fue la Madre del Sumo y Supremo Sacerdote,
Cristo nuestro Señor, y fue asociada por El a su misma obra
sacrificial y redentora, como veremos al hablar de la Correden
ción mariana. María forma parte intrínseca del sacrificio re

dentor, mientras que el sacerdote se limita a reproducirlo
de una manera extrínseca y puramente instrumental al celebrar
la santa misa. No se puede comparar una cosa con la otra.

s.a

La Santísima Virgen María conoció perfectísimamente
desde el momento mismo de la anunciación que iba a concebir
en sus entrañas virginales al Mesías, Hijo de Dios y Redentor
de la humanidad; y con este perfecto conocimiento pronunció
su «Fiab) en nombre propio y de toda la humanidad.
(Doctrina
probabilísima y casi común entre los mariólogus.)

79· Superada rápidamente la vacilación excepcional de
algunos Padres de los siglos m y

IV sobre

la fe de María, esta

conclusión fue aceptada sin discusión alguna por todos los

En resumen: que la dignidad de María como Madre de

teólogos marianos hasta hace pocos años. Era una tesis tradi

Dios es incomparablemente superior a la del sacerdote. Ella

cional, que todos aceptaban como cosa clara e indiscutible.

no fue ni es sacerdote, por no haber recibido el sacramento
del Orden, reservado por Dios rt os hombres, excluidas las

27

Cf. 1 25,2-3.

112

C.5. La maternidad t/itJÚlfl de liJaría

P.ll. Los gmndru dogmaJ- y IÍI11lo.r marianos

11:1

Pero en nuestros propios días, y renovando las ideas de Erasmo

reino no tendría fin (cf. Le 1,26-38). La Virgen, pues, pronun

en el siglo XVT, ha sido negada o puesta en tela de juicio por

ció su Fiat con perfectísimo conocimiento de todo lo que

unos pocos exegetas y teólogos que se inclinan por sistema a

aceptaba y de todo a lo que se comprometía.

reducir al mínimum las gracias y privilegios de María. Según
So. El eminente mariólogo P. Llamera ha escrito un largo

ellos, la Virgen fue una pobre <<aldeanita galilea, imbuida y
reducida la mentalidad de su raza judía, personificación

y documentadísimo trabajo en el que demuestra de manera

de los siervos y pobres de Yahvé)>. Escuchemos, por ejemplo,

aplastante al perfecto conocimiento que tuvo Jviaría de su

a uno de ellos 28:

maternidad divina desde el anuncio del ángel en Nazaret.

«J\1aría, como los otros hombres, hubo de seguir su camino en la
oscuridad de la fe. Cierto que tenía Ella profunda, íntima certeza de
que en Jesús le había nacido algo <<santo>>, y que su Hijo sería llamado
el Hijo del Altísimo. Pero no sabía nada más. De esta certeza a la
fe en el Hijo metafísico de Dios había para Ella largo camino. Y más
largo aún hasta la fe de que este Hijo había de morir con muerte de
cruz. En dolor y silencio tenía la Virgen que recorrer el camino hasta
la cruz de su Hijo, preguntando, lamentándose, atreviéndose, hasta
que en la mañana de Pentecostés vino sobre su alma la luz del Es
píritu Santo esclareciéndolo todo>>.
De manera que, según esta opinión, la Santísima Virgen
no cayó en la cuenta de que era Madre de Dios hasta la ma
ñana de Pentecostés, cuando vino sobre su alma la luz del Espí

ritu Santo. ¡Como si esa luz del Espíritu Santo no le hubiera
venido ya de manera mucho más íntima y profunda en el mo
mento mismo de la Anunciación, cuando el ángel le pidió su
consentimiento para que el Espíritu Santo mismo descendiera
sobre Ella para cubrirla con su sombra y realizar el gran mis
terio de la Encarnación, incomparablemente superior, de suyo,
al misterio de Pentecostés, que se deriva de aquél!
La inmensa mayoría de los teólogos mariólogos han reac
cionado contra esta extraña doctrina de la ignorancia de María
en el momento de la Anunciación. Su largo diálogo con el
ángel prueba

precisamente lo

contrario.

María

no

pronunció su Fíat hasta que el ángel le dijo que la
concepción

del Hijo sería obra del Espíritu

Santo,

que

descendería sobre Ella, y que el Hijo engendrado sería llamado

Hijo del Altísimo e Hijo de Dios, que reinaría en la casa de
Jacob por los siglos y que su
28 KARL ADAM, El Cristo de nuestra fe (Barcelona 1958) p.JJ8. Esta extraña teoría ya
había sido propugnada por Erasmo en el siglo XVI, pero fue enérgicamente rechazada por la
Universidad de París en 1526, que calificó la opinión erasmiana de <crasa ignorancia de los
Evangelios•. La Universidad añade que, por el contrariu, •hay que creer que a la bienaven
turada Virgen _Marfa le fue perfectamente revelado que Cristo era Dios y hombre. Se lo in
dicaron suficientemente el ángel, Isabel, los Reyes, los pastores y los profetas• (Determi>wtio
facultatis theologicae in Schola Parisiensi super quamphnibus assertioniiJUs D. Erasmi Ruterd
dami tlt.27, De Virgine Maria prop.2. Fdit. Venetiae (1549] foi.Jo).

He aquí una de sus magistrales consideraciones 29:
. <<Pero aún hay otra consideración no menos fundamental y con
vmcente, y es la naturaleza misma del misterio que se le anunció y
se cumplió en la Virgen.
Lo _que el ángel realmente le notificaba, y con su plena avenencia
se realizó en María, fue el misterio de la Encarnación. En Ella el
Padre Eterno envía su Hijo al mundo, dándoselo para su humanación
a la Virgen. El Hijo de Dios se da El mismo filialmente a su Madre la
Virgen! Y asume de Ella la naturaleza humana. El Espíritu Sa to
sobreviene a J\.1aría, posibilitando divinamente su generación virgi
al._ Para todo esto se le ha pedido, y la Virgen ha dado, su consen
timiento. Estos son los datos objetivos y esenciales del misterio
. Si_ esto es lo _que en la Virgen se cumple, esto es lo que se le nun
cta, s1 el anunciO es verdadero. Si no lo hubiera sido o si
siéndolo la Vir eno lo hubiera entendido, igualmente se c mpl,
pues deÍ cun:p 1m1ento no_ spuede dudar. Pero, en ese supuesto, se
dan en
el d1vmo acontec1m1ento las siguientes anomalías:
. -- Dios ha pedido a la Virgen el consentimiento para un miste
no cuya realidad substancial le ha ocultado.
- El Padre Eterno le da a la Virgen su Hijo, pero la Virgen
no sentera ele tal donación, ni, por tanto, lo recibe formal o
psicoló gicamente, aunque sí material o físicamente.
- El Verbo divino se apodera de la fecundidad maternal de
Ma ría y shace Hijo suyo, pero sin que Ella lo sepa, sin que Ella
lo crea, sm que Ella. le adore, sin que Ella le ame, sin que Ella se
dé como Madre a qUien se le da como Hijo.
- Es?ír tu Santo sobreviene al seno de María y posibilita la
generactón v1rgmal del Verbo, pero sin ilustrarla sobre la condición
del Engendrado, en su mente. Ella ha oído al ángel que será el Santo
e Hijo ele Dios, y realmente lo es, pero Ella no lo sabe.
-- La Virgen, por fin, llena de gracia y que aparece tan conscien
te en el anuncio y hasta tan cauta en saber el cómo del misterio, no
lo es en saber el.qué de. su misteriosa maternidad. La Virgen, a fin
de cuentas, consiente sm saber en qué, acepta lo que no entiende,
29

Cf. P. MARCELHNO LLAMERA, O:P., Conciencia de su maternidad divina y vida de fe
ela V1rl'(en Mart<l, en •La c1enc1a tomista• n.293 (octubre-diciembre de 1965) p.s6Q-6JI.
Nue tra c1ta está en las págmas .594-96. uede verse también lntegramente el mismo trabajo
del 1. Llamera en su hermoso hbro lv1arw, Madre d• Cristo y de la Iglesia (Piomplona 6 7)
19
P- 47-12).

C.5. La maternidad dit•ina de María

P . Il. Los grande.r do,e,ma.r y título.r marirmo.r

114

lleva al Hijo de Dios en su seno y es Madre suya sin saberlo y, or
tanto, sin creerlo, sin reconocerlo, sin agradecerlo... Porque la Ig
norancia no sabe, ni cree, ni reconoce, ni agradece.
La gravedad de estas anomalías etal y tanta, que no procede
admitirlas. Lo que procede es pensar:
Lo Que Dios comunicó a la Virgen un conocimiento proporcionado a la grandeza del misterio cuyo consentimi no le pedía.
z.o Que la Virgen recibió, con toda la receptlvtdad natural y
sobrenatural de su ser, al Hijo divino que el Padre le dab .
3.o Que a la inefable donación filial del Verbo a la Vn·gen co
rrespondió una plena donación n:aternal delVi gen al yerba, tran:
sida de fe, de amor y de adorac1ón. La Sabtduna de Dws no entro
en el tabernáculo maternal que El se preparó por _ la puerta de la
ignorancia, sino por la puerta amplísima de la más rande Y. som
brosa fe de mente creada. Con la venerable expresión trad1c10nal,
hay que decir que el Verbo se dio primero a la mente qual.seno
de su Madre. Es la primera razón que da Santo Tom s, mspnado
en San Agustín, de la anunciación que se hace a la V1 en: <<P ra
que se observara el orden proc dente. en la unión del HIJO de
Dws a la Virgen, esto es, que fuera mstrmda sobre El su mente
antes de
..
,
.
que le concibiera su carne1> 30.
.o Que el Espíritu Santo, como diJO el angel, sobrevmo a a4
ría y no sólo a su seno. Y pues El. es el. Amor del. Padre y del
.IJO,
a la donación del Verbo a la intehgenoa de la Vtrgen acampano la
donación del Espíritu de Amor al corazón de la Virgen, para as
ciarla vitalmente en aquel sublime trance al común Amor de la Tn
31
nidad. Y pues el amor divino es el principio efectivo de sl!s. bras ,
a El <<Poder o Eficiencia del Altísimo1>, correspondía pos1b1htar esta
sup:ema obra divina que era la generación virginal del Verbo en la

Virgen María.
·
.
. , .
. ,.
s.o El consentimiento de la '(1 gen, por hberr_1ma y cord1ahs1ma aceptación de la propuesta d1vma, fue preced1do. por. el
pleno asentimiento de su inteligencia a la condición del m1steno
que le había sido revelado. Consintió plenamente en la maternidad
divina del Hijo de Dios, plenamente conocida y creída. Una inmensa fe
Y un inmenso amor, ya maternales, fueron el seno del alma en
que la Virgen acogió al Hijo de Dios antes de darle acogida en el
seno ma
ternal de su cuerpo.
Sólo así sabiendo lo que consentía, pudo ser libre y verdadero su
consentimie to. Sólo así pudo serie pedido por Dios y dado por
Ella.
Los mismos defensores de la indefendible interpretación con
traria insisten en la necesidad de salvar el libre consentimiento de
la Virgen y hasta se horrorizan de que no.fuea así 32.
.
Verdaderamente es horroroso que Dws mduzca a la V1rgen a
un consentimiento no libre; pero su libertad no se salva, y, P?r tanto,
el horror no se evita, en un consentimiento ignorante o equivocado.
30

III

JO,IC.

115

Y ¿no es así el que ellos mismos le atribuyen? Creen eximirse de
esta horrible consecuencia afirmando que Ella entendió y consintió
en la maternidad del 1.1esías. Dios le habría revelado o Ella habría
entendido la rnesianidacl, pero no la divinidad del Hijo que Dios le
daba. Nosotros pensamos que lo que Dios le reveló y Ella entendió fue
lo mismo, mismísimo, pues para que lo supiera y no para que lo ignorara
se lo reveló. Pero pensamos también que, si entendió la mesianidad y
no la divinidad del Hijo, se engafíó sustancialmente y hasta in.fmita
mente, pues entre un Mesías Dios y un Mesías mero hombre la di
ferencia es sustancial e infinita 33. Y e; claro, de todo punto, que, si
no cayó en la cuenta de que era Dios, hubo de pensar que era hom
bre o quedar en una eluda y perplejidad torturante por no saber lo
que era.
En todo caso, si no se percató de la divinidad del Hijo, no supo
lo que consentía y no se diria con verdad que, en esa ignorancia,
consintió en la Encarnación del Verbo y en su divina maternidad
porque sin divinidad del Hijo no era concebible una Encarnación
ni una maternidad divina. Y como es de fe que la Encarnación y la
maternidad divina se siguieron a la Anunciación, sería de razón
decir que se dieron sin el consentimiento consciente de María. He
aquí el horror en que se incide, aun sin quererlo, con apriorismos
restrictivos de los divinos misterios. Con el empeño, en este misterio,
H Cf. 1 45,6; 19,4; 14,3.
32

Cf. ScHMAUS, La Virgen Maria p.98; ibid.,

ALONSO,

nt.l p.401 .

de empequeñecer con humanas cortedades las grandezas sin medida
obradas en María por la omnipotencia divina. Fecit mihi magna qui
potens est!1> (Le 1.49).
Como se ve, esta vigorosa argumentación-aparte de los
demás argumentos del P. Llamera en su magistral trabajo
no tiene vuelta de hoja. Digan lo que quieran ciertos innova
dores empeñados en rebajar las divinas maravillas obradas
por Dios en la inteligencia y el corazón de María, tuvo Ella
conocimiento perfectísimo de su divina maternidad y de las
consecuencias que de ella se derivaban para sí y para toda la
humanidad desde el instante mismo en que el ángel le anunció

de parte de Dios el misterio inefable de la Encarnación del
Verbo en sus purísimas y virginales entrañas.
6.a La maternidad divina es la raíz y la suprema razón de
todas las demás gracias y privilegios concedidos por Dios a la
Santísima Virgen María. (Doctrina cierta y común.)

81. Se explica perfectamente que sea así, ya que, como
vimos en la conclusión segunda, su maternidad divina es lo
3 3 Se comprenderá mejor la magnitud de tal error en la hipótesis contraria. Supongamos
imaginariamente que el lvlesfas anunciado a la Virgen habla de ser hombre y que, por las
alusiones a su filiación divina, la Virgen hubiera entendido que sería Dios. Error inconmen
surable, diría cualquiera. Incoomensurable también, decimos nosotros, el que hubiera in
currido entendieodo que era sólo hombre, siEndo como era también Dios.

{!:;fJM?r

C.6. La maternidad espiritual

P.Il. Los grandes dogmas y íÍt11los marianos

que ensalza a María sobre todas las demás criaturas, elevándola
al orden hipostático

y confiriéndole

una dignidad casi

117

He aquí el plan que vamos a exponer en este entrañable
capítulo de la maternidad espiritual de María sobre nosotros:

infinita. Para mayor abundamiento, he aquí otras razones

Fundamento de la maternidad espiritual de María.
Verdadero sentido de la maternidad espiritual de María.
3. Las etapas de la maternidad espiritual de María.
4· Extensión de la maternidad espiritual de María. S·
Perfección de la maternidad espiritual de María.
6. María, Madre de la Iglesia.
1.

de gran peso 34 :

2.

a) Dios-dice Santo Tomás 35-da a cada uno la gracia
que le corresponde según la misión para la que ha sido elegido.
Por eso la maternidad divina, que es el oficio más alto que
puede asignarse a una pura criatura, exigía todo aquel cúmulo
de gracias y privilegios que ennoblecieron a la Santísima Vir
1.

gen María para hacerla digna Madre de Dios.

b) La maternidad divina es respecto a las demás prerro
gativas de María-de modo proporcional-lo que la unión

Fundamento teológico de la maternidad espiritual
de María

-;--.,.

83. Para que el lector tenga desde el comienzo de este

hipostática en Cristo es respecto a las gracias y dones con que

capítulo una visión sintética de conjunto y comprenda mejor

su humanidad fue adornada. Luego así como la unión hipos

la doctrina que después expondremos más amplia y detalla- \..

tática es el principio del cual provienen a Cristo todos sus dones

damente, le ofrecemos el siguiente resumen de uno de los más

de gracia y de gloria, así la divina maternidad es el principio

excelentes mariólogos de nuestros días 2:

de donde se deriva el conjunto de todos los dones de gracia
y de gloria y de los demás privilegios con que la Virgen María
fue exaltada y deificada sobre todas las criaturas. Por eso,
como ya vimos, la maternidad divina es el principio primario
de toda la teología mariana.

CAPÍTULO 6

LA MATERNIDAD ESPIRITUAL DE MARIA
82. Inmediatamente después del estudio sobre la mater
nidad divina de María, se impone el de su maternidad espiri
tual sobre nosotros. Esta segunda es-como veremos-una
consecuencia necesaria e inevitable de aquélla.
<jLa conexión necesaria-escribe a este propósito Neubert 1que une la maternidad espiritual de 1..faría a la maternidad divina,
coloca lógicamente el fapítulo de la maternidad espiritual inmedia
tamente a continuación de la maternidad divina en un tratado de
mariología, y no, como ocurre generalmente, hacia el final del tra
tado. Otra razón, además, exige este lugar: y es gue los demás pri
vilegios de María le han sido concedidos no solamente en vista d
slilñaternidad divina, sino tambten en vista de su maternidad espi-'
ritual, es decir. en vista de su funciÓn de Madre del Cristo total•>.
r

34 Cf. A¡.ASTRUEY, a.c. (2.• ed.), p. 136-37.
Js
J

Cf. ITT 27,5 ad

(jLa solución de la cuestión sobre el fundamento teológico de la
maternidad espiritual de María depende de la solución del problema
sobre el nexo que existe entre la maternidad divina y la maternidad
espiritual. Aquellos (poquísimos) para quienes la maternidad divina
de María Santísima no es más que la maternidad del Hombre-Dios no
ven evidentemente nexo alguno entre maternidad divina y materni
dad espiritual. Aquellos, en cambio, para quienes la maternidad
divina de María es la maternidad del Hombre-Dios Redentor en cuanto
tal (es decir, en cuanto Redentor, Cabeza de la humanidad, que Ekt :
ha venido a regenerar a la vida sobrenatural), ven un nexo estrechísimo entre la maternidad divina y la maternidad espiritual de María
Santísima. Para éstos, pues, el verdadero fundamento de la mater,
nidad espiritual se encuentra en nuestra incorporación a Cristo. En (
"-..,¡
virtud de la encarnación redentora, en efecto, el Verbo encarnado
en el seno virginal de 1'v1aría queda constituido Cabeza mística
toda la humanidad (síntesis de toda la creación), y la humamdaa
'
q eda constituida Cuerpo místico suyo. Cnsto, en efecto, puede
ser cons1derado bajo un doble aspecto: como Hombre-Dios y como
Reclelitor. Como Hombre-Dios tiene u..,l cuerpo físico, como todos los
demás hombres; como Redentor del género humano, en cambio,
tiene un Cuerpo místico, que es la sociedad de todos los que creen
en El (Rom 12,5). La Virgen Santísima, pues, al engendrar física y
naturalmente a Cristo, engendraba esptntual y sobrenaturalmente a
todos los cristianos miembros místicos de Cnsto o sea a todo el énero humano. ,Se sigue que tanto a a eza como sus místicos miemI;;;s son frutos del mismo seno, el de María; y que lv{aría queda constituida así Mad1·e del Cristo total, es decir, de la Cabeza y de sus miem-

cl \.J'

r.

Cf. E. NEUBERr, Maria en el dogma, versión de la 2.• ed. francesa (Bilbao 1955)

'

p.ss-s6.

2 Cf. RoscHJNI, La Madre .le Diu> segt'm la J" y la teo ogía (Madrid t9S5) voi.I p.384-86.
1

118

bros, aunque de modo diverso: físicamente de la Cabeza, espiritual
mente de los miembros. Así-ya lo veremos-San Pío X en la
encí clica Ad diem illum.
Todo esto es consecuencia de una maternidad divina soteriológi
ca, o sea, de la maternidad del Hombre-Dios Redentor en cuanto tal;
de una maternidad ordenada por sí misma, en virtud del plan di
vino, a la redención, a la regeneración sobrenatural de la humanidad
caída. Esto se deduce, como veremos, de la Escritura, de la tradición
y, de un modo clarísimo, de la ensefíanza del magisterio eclesiástico.
En breve: la maternidad espiritual de María Santísima respecto a
todos los cristianos es una prolongación de su maternidad divina y
física respecto a Cristo...: somos hijos en el Hijo (filii in Filio), en
quien estamos como incluidos, a quien estamos incorporados 3.
En cambio, los que no admiten (y son bien pocos, un
número casi despreciable) esa maternidad divina soteriológica (o sea,
con fina lidad redentora), encuentran el fundamento de la
maternidad espi ritual de María Santísima en las palabras de
Cristo en la cruz: <•He ahí a tu madre... He ahí a tu hijo>> (Jn
19,26-27)... Pero las citadas palabras de San Juan, como veremos,
no tienen un valor causativo, sino solamente declarativo o
proclamativo de la maternidad espiri tual de lvlaría>>.

119

C.ó. La m.1temid.td erflirilllnl

P.Il . Los grandes dogmas y títJt/os marianos

2.

Vcrdadero sentido de la maternidad espiritual
de María

Es preciso, ante todo, determinar el verdadero sentido de la
maternidad espiritual de María sobre nosotros, puesto que
corren por el mundo-a este respecto-conceptos falsos o
incompletos 4.
84. a)

SENTIDO FALSO: MATERNIDAD METAFÓRICA.

A los

ojos de algunos, María es llamada nuestra Madre porque nos
ayuda y nos ama como si fuera nuestra Madre. Aplicándole,
pues, este nombre suave, expresamos tan sólo una maternidad
metafórica, todo lo inefablemente dulce que se quiera, pero
una simple maternidad figurada y no una maternidad verda
dera.
Otros ven en el título de Madre la expresión de los cuida
dos que María se toma para alimentarnos y elevarnos: nos
prodiga innumerables favores espirituales para fortificar nues

En realidad, en el hermoso párrafo que acabamos de trans

tra vida sobrenatural, para desarrollarla, para preservarla de

cribir está dicho casi todo lo que se puede decir en torno a la

todo mal. Nos rodea de tantos favores naturales en salud y

maternidad espiritual de María sobre todo el género humano 7

enfermedad, en todas las circunstancias de nuestra vida, que

redimido por Jesucristo. La maternidad espiritual de María

jamás madre verdadera ha hecho la centésima parte por el

es el complemento de su maternidad divina, puesto que Ella

más querido de sus hijos. Sin embargo, ¿una nodriza es acaso

es la Madre del Cristo total: Madre física de Cristo-Cabeza,

una madre?

y Madre espiritual de todos los miembros de su Cuerpo mís
tico. En realidad, eso es todo.

85. b)

SENTIDO INCOMPLETO: MATERNIDAD

ADOPTIVA.

Pero tratándose de un tema tan bello y entrañable, vamos

Para otros, María es nuestra Madre por adopción. Cuando

a exponerlo más detalladamente, para consuelo y solaz de

estaba para perder a su Hijo único, Jesús le dio en su lugar al

todos los hijos amantes de María, nuestra dulcísima Madre.

discípulo predilecto, y en la persona de Juan a todos sus discí
pulos presentes y futuros, cuando le dijo: <<Mujer, he ahí a

Esta inefable inmanencia o inclusión de los hombres •en Cristo Jesús• ha sido desta
cada por San Pablo.
Dice el Apóstol: «Uno ha muerto por todos; luego todós han muerto• (2 Cor 5,14). Esto
supuesto, razonamos: en tanto hemos muerto todos en Cristo en cuanto estábamos induidosr/
en Cristo. Cristo era, moralmente, la carne de todos. Pero es razonable preguntarse: ¿C¿Iá <

'


Cristo sino en el n
· o de su encarnac10n
(cuando el Verbo se hizo •semejante a os om res• y en virtud de esa misma encarnacton?
Dice además el Apóstol: •Dios, habiendo enviado a su Hijo en carne semejante a la del
pecado, condenó el pecado en la carne• (Rom 8,3). Esto supuesto, concluimos: en tanto Dios
ha condenado el pecado en la carne (en toda la carne que había pecado) en cuanto la carne
de Cristo era, moralmente, la de todos. Pero la carne de Cristo sólo ha sido carne de
todos en la encarnación y en virtud de la encarnación; entonces, en efecto, en el seno de
Maria tomó El físicamente su carne, y moralment.e la carne de todos nosotros. Moralmente,
pues, todos los hombres, juntamente con Cristo, han sido concebidos en el seno purlsimo
de Ma ría y han nacido de él. Con razón, pues, puede llamarse a la Virgen Mnclre
espiritual s71a. (Nota del P. Hoschini.)
3

tu hijo)), Y a Juan: <<He ahí a tu madre)> (Jn 19,26-27). En
aquel momento María habría adoptado por hijos suyos a los
que el amor de su Hijo le confiaba y desde aquel momento los
habría tratado como si ella los hubiera dado al mundo.
Es verdad-más adelante lo veremos-que las palabras de
Cristo en la cruz se refieren a la maternidad espiritual de
María. Pero querer buscar en esas palabras el fundamento de
su maternidad sería hacer de ella una idea bien superficial.
Sería entonces algo puramente· accidental, apoyándose sobre
4 Cf. NWBERT, o c., p.56-59, de donde tomamos esta doctrina.

ll.. o también estado de gracia. ni tocarse. Jesucristo había enseñado a sus 1 1 discípulos: << o · sotros los sarmientos.r m. el sacri de Cristo es por la gracia-se podría formular el argumento ficio de todos los demás bienes en esta otra forma: <<La gracia es nuestra vida sobrenatural. nos la comunica María..r rlogmar y IÍI11lo. muy superior en particular a esta vida natural que nos es tan querida. algo más bien negativo-la ausencia de pecado grave-o. sin embargo. llamada todas las gracias). Si queremos ahora examinar más de cerca y de una manera exhaustiva todo el proceso preparatorio. Pero.1ri. Ahora bien: de hecho la maternidad espiritual de María (2 Pe 1. la sentimos. la fe nos veremos al hablar ele María como Mediadora universal de enseña que hay para el cristiano otra vida. directamente. Luego Ella nos ha así. Es la gran realidad tan O también. la misma acrecienta y extiende vida circula en Cristo y en sus discípulos. que es nuestra 86. esta vida sobrenatural es una realidad muy superior a cualquier otra realidad creada. pues nosotros no tenemos conciencia de dado la vida)>. Por otra parte. terrenos: fortuna. por decirlo es Cristo. esta vida sobrenatural tan impalpable y. si algo positivo. a toda la razón vida es Cristo)> (Flp 1. esta maternidad espiri tual? Por esta maternidad entendemos que María nos ha dado la vida sobrenatural tan verdaderamente como nuestras J.t. ya antes que Pedro y antes que Pablo. la tocamos. éste dará mu madres lo hacen en nuestra vida natural. etéreo. Una adop para merecernos esta vida de la gracia. podemos distinguir hasta ocho aspectos o momen tos.mor fVVVVWVVCJ /(/1/¡. Y. embargo. pero no puede hacer que Dios.-r . El que ruto)> (Jn 15. Las etapas de la maternidad de :rvfaría 87. inconsistente. ¿Qué es. ción no es más que una ficción legal. constitutivo y completivo de la maternidad espiritual de María sobre todo el Cuerpo místico ele Cristo y sobre cada uno de nosotros en particular. sin chos de un hijo. les parece a muchos cristianos algo vago. Cabeza (1 Cor 12 y en otros sitios). nuestro yo sino sintiéndonos vivir. Pero y..(V'v 120 tJVV'-- P. haya recibido su naturaleza del padre o de la madre que lo llegamos a ser <<participantes de la misma naturaleza divina•> adopta.r . placeres. caracterizados por diversos acontecimientos de gran im portancia en'Ia vida ele María y por la diversidad de su influjo . la vida de Cristo en nosotros. La de Dios. ¿Cómo nos la comunica? vemos.*. nos dice San Pedro. dere ¿Qué es. tan preciosa? No es otra cosa que la misma vida de ella le confiere los bienes exteriores. eterna. con nuestro yo. Y en otro lugar: <<Mi humana. pues. María nos ha dado a Cristo. se confunde. Por ella. y que.2o). Ahora bien: en un cuerpo. misma savia circu a en a cepa y en los sarmientos. ni constatarse sobrenatural o de la gracia >. ambiciones. Y San Pablo prorrumpe: <<No soy yo quien vivo. j. 71' la misma yida anima la cabeza y los miembros. l"t111de. e) SENTIDO VERDADERO: MARÍA NOS TRANSMITE LA VIDA soBRENATURAL. nos enseña que de ser de la Virgen. nosotros formamos un cuerpo con Jesucristo. puesto J. pero no puede hacer un hijo verdadero. da al adoptado lm. conducirla a su perfección. nuestra vida sobrenatural a fin de Ahora bien: esta participación de la vida infinita. es nuestra verdadera Madre en el orden como esta vtda no puede verse.4). una relación exterior de amistad entre Dios y el alma. es una realidad mucho más íntima que una simple adopción es Cristo quien vive en mí)> (Gál 2. si es preciso. Todos comprenden la realidad de la vida natural. puesto que los mártires han sacrificado alegremente ésta a aquélla. pues.puesto que nuestra participación en la vida querida.6 ad •irituttl unas palabras que Nuestro Señor hubiera podido no pronun 121 que el Hijo de Dios se ha encarnado y ha dado su vida ciar. protege. La madres nos han dado la vida natural. que para conservarla hacemos. siempre algo extrínseco a Maria y a nosotros. como nuestras mora en mí y yo en él. por consiguiente.gada a toda la misión. 21). Ella nutre.. una realidad li. Luego Ella nos da nuestra vida sobrenatural sobrenaturao espiritual. puesto que nosotros todos debemos estar en la disposición de per nuestra vida natural antes que el estado de gracia. la percibimos en todas nuestras Se puede responder con muy pocas palabras: <<Nuestra vida actividades exteriores e interiores. Lo. María nos ha merecido y nos distribuye toda gracia (como Pues bien: al lado de esta vida natural.5).

IOU. ab in·itio. Se trata. 3. o sea. p. namente por Dios y preparada desde el instante de su concep 1953) n. su naturaleza y su gracia. la disponía para serlo adecuadamente. 8.0 Maternidad esencialmente constitutiva de la maternidad espiritual de María. de María. naturalmente.0 Distributiva o de generación individual.0 P. de una maternidad en potencia. He aquí algunos de los más egregios testimonios del magisterio oficial de la Iglesia en los últimos sumos pontífices y en el concilio Vaticano 11.¡d espiritual P. He aquí sus propias palabras 6: <•Hubo en la bienaventurada Virgen triple perfecdón de gracia. predestinada eter 88. de todo el género humano.0 Proclamación de la maternidad espiritual. también nuestra Madre.8. Estos aspectos o momentos distintos son los siguien tes 5: 123 aventurada Virgen de la presencia del Hijo de Dios encarnado en sus virginales entrañas. en su Concepción Inmaculada). pero no reali zada todavía. y. 1. BERNARDO CuEVA. ¡Qué dulce es pensar que la existencia misma de María estaba orien tada por Dios. . por lo mis mo. San Pío X: <•¿ No es María la Madre de Cristo? Ella es. Como ya vimos al estudiar la predestinación de María y veremos más ampliamente al estudiar la Corredención ma riana. recibiendo de Ella naturaleza humana. por consiguiente. Los grandes dogmas y tÍt11los marianos 122 materno. Pero en tanto que el Hombre-Dios . Vamos a examinar con detalle cada uno de estos aspectos 3. No es que desde su concepción fuera Madre.IJ4 . místico. puramente dispositiva o preparatoria.6. 7. Muchos formamos en Cristo un werpo (Rom 12. a ser Madre física de Jesús y Madre nuestra espiritual! 2. o sea.M. se hiciese hombre. por lo que muchos teólogos la consideran. 5. S. Comentarios a la Constitudón dogmdtica sobre la Iglesia: BAC (Madrid 1966) c. es a la vez el Salvador del género humano. Santo Tomás señala tres etapas en el proceso de santificación o perfeccionamiento de la gracia . La tercera es la perfección final que posee en la gloria>>. Esta doctrina no puede ser negada ni puesta en tela de juicio por ningún católico. vino a constituirse esencialmente esto es ' ' a ser una inefable realidad en el momento mismo de la encarnación del Verbo en sus purísimas entrañas. Pero la Virgen no concibió sólo al Hijo de Dios para que..-f. desde toda la eternidad. por lo tanto. pues en aquel mismo instante concibió y engendró físicamente a Cristo como Redentor de la humanidad. sino también para que. aunque con notables ampliaciones.0 Maternidad predestinada 90· La maternidad espiritual de María.ll. Comprende desde la Concepción Inmaculada hasta la Encarnación. por decirlo así. por la cual se hacía idónea para ser Madre de Cristo. Y todo en ella.C .5 ad 2.5). tiene un cuerpo como los otros hombres. como se dice. escribe el Maternidad predestinada. En este sentido se puede y debe decir que en la mente divina María fue Madre espiritual nuestra desde antes que Ella naciera. Porque hay que sentar que Jesús. Doctrina . Comentando esta doctrina del Doctor Angélico.T¡-<>U)'a perteneciente al tesoro de la fe católica. la Santísima Virgen fue eternamente predestinada por Dios para ser la Madre física de Cristo Redentor y. mediante esta naturaleza recibida de Ella. Llamera 7: <•La predestinación de María a su doble maternidad condicionó su s. Lo cual explica 1 III. o. La malemid. 4.0 Esencialmente constitutiva. fuese el Salvador de los hombres. a todo el género humano. 6 Cf. y ésta fue la perfección de la santificación (o sea. ya que ha sido enseñada expresa y formalmente por el magisterio oficial de la Iglesia. o sea.0 ción inmaculada. con razón.0 2. La segunda perfección le vino a la bien5 Cf. maternalizó. concibió y engendró espiritualmente a todos los redimidos.v vida marianas (Madricl doctrina recogemos aquí. El paréntesis explicativo es nuestro. como Redentor de nues tra raza tiene un cuerpo espiritual.0 Gestativa. Dispositiva o preparatoria. Con el crecer de su cuerpo y de su alma crecía su maternalidad>>. desde toda la eternidad. la Madre espiritual de todos los redimidos. lo humano y lo divino. 1. como una verdad Maternidad dispositiva o preparatoria 89. Verbo hecho carne. dispositiva.0 Alumbramiento formal. Es que desde su concepción ella e-ra para serlo. La primera. IH 27. que no es otro que la sociedad de los cristianos unidos a El por la fe.0 Consumativa o gloriosa.::r natural y sobrenatural. 6.2 Cf.

29)•> 9. la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Pablo VI: Lo repite constantemente en sus escritos. unidos a Cristo. Nos proclamamos a "tv1aría Santísima Mdre de la Iglesia.mos C.25-27. encontrando su justificación en la dignidad misma de la Madre del Verbo encarnado. mar. habiendo J\. Durante este período. "tv1adre de todo el pueblo de Dios. y también constituye el fundamento principal de las relacio nes de María con la Iglesia. Cabeza de todo el Cuerpo místico. por su parte.1aría por el hecho ele ser la Madre de Cristo-Cabeza. Es el vicario de Cristo quien proclama clara y abiertamente a María Madre espiritual nues tra-de cada uno y de todos colectivamente-precisamente por ser la Madre de Cristo. venerables hermanos. ene. al proclamar a 1viaría Madre de la Iglesia. He aquí las palabras mismas de la augusta proclamación ll. decretos.993-94. De este modo nos iba formando en su purísimo seno a la vez que formaba a nuestro Redentor. en d casto seno de la Virgen. antes bien. ni con mayor solemni dad. engendrándola. entre el aplauso delirante del mismo. los fieles y la Iglesia entera acos tumbran dirigirse a María. q¡¡e es Cristo Sei'íor (Le 2. es 1vladre también de los fieles y de todos los pastores. y que encierra. todos los que. ni con mayor autoridad. 11 PABLO VI.1ri. Cf.6t. <•Madre espiritual. alimentándolo. Pío XII y Juan XXIII: Como es sabido. Conslitccci<'n s.30). . pues. Este aspecto de la maternidad espiritual de María abarca desde la encarnación hasta Belén. Lux veritatis (25 -12 -1931) Cf. miembros de su cuerpo. ileduraciones: fL'IC 3.• cd . que no es nuevo para la piedad de los cristianos. Los textos son innumerables. Doc. una vez más. es decir. ningún católico podrá poner en tela de juicio esta dulcísima verdad sin grandísima temeridad y sin manifiesto enor en la fe. l. hijos de lvfaría. por el hecho de ser la Madre de Jesús. CoNc. presentán dolo al Padre en el templo. Llevaba ya en sus entrañas al Cristo total. la fe. los actos todos de María tenían un alcance maternal y corredentor. y lo ratificó solemnemente con su suprema autoridad apostólica en la sesión de clausura de la tercera sesión del concilio Vaticano ll (21 de noviembre de 1964). 4. mar.1 1). en sentido espiritual y místico. a quienes Cristo Nuestro Señor quiso tener por hermanos (Rom 8. Constitución dogmdlica sobre la Iglesia n. por oponerse manifiestamente al magisterio oficial de la Iglesia. ene.634.t 111. Por lo tanto. pues. En adelante. somos. cabeza de su Cuerpo místico. Por eso es 1111estra lvfadre en ei orden de la gracia•> 1o.6. donde J sús tomó carne mortal. n. como lvfaclre de Ctisto. (Madrid 1966) p. padeciendo con su Hijo cuando moría en la cruz. He aquí uno de los textos más claros y explícitos: <•Concibiendo a Cristo. como dice el Apóstol. Dc>c. con este nombre de Madre. otra cosa que juzgamos se debe recor dar. discursos y alocuciones.0 1\faternidad gestativa 91. Concilio Vaticano 11: Con todo el enorme peso de su autori dad. La divina maternidad es el fundamento de su especial relación con Cristo y de su presencia en la economía d .lO VATICANO lf.124 125 P. Por esto somos llama dos. s SAN Pro X. María. al modo de un cuerpo unido a su cabeza. venerables hermanos. Discurso en la sesión de clausura de la lacera sesión del conci l io V. es también Madre benignísinw de todos nosotros. Y lo hace en plena sesión de un concilio. I/. tan solemnemente proclamado. Pío XI: <<Pero en el oficio de la maternidad de María hay tam bién. También. No cabe decir las cosas más claras.r dogni<H y JÍI11lo. que somos nosotros•> 8.1aría dado a luz al Redentor del género humano. y Ella. y con preferencia a cualquier otro. que la lla man Madre amorosa. y queremos que de ahora en adelante sea honrada e invocada por todo el pueblo cristiano con este gratísimo título.ll. La malemidad es¡•iriJual las palabras de los ángeles a los pastores: Hoy os ha nacido 1111 Snlva dor. Ad diem illum (2-2-1904). Se trata de un título. n. por ser Madre de Aquel que ensttseno. la salvación operada por Cristo. hemos nacido del seno de la Vh gen. la doctrina de la maternidad espiritual de J\. de la Iglesia•>. 9 Pío XI. los dos grandes pon tífices no sabían hablar de la Virgen sin llamarla y proclamarla Ma dre nuestra dulcísima.11iü1J1<> fl n. adquirió un cuerpo espiritual. más aún que en el que precedió a la encarnación. teniendo a Jesús <•Para gloria de la Virgen y consuelo nuestro. de Sll carne y de sus huesos (Ef 5. Y se puede decir que. nuestra 1\1adre común. Cf. En verdad pertenece a la esencia genuina de la devoción a María. desde el primer instante de la encarnación en su seno virginal se constitu_yó en cabeza de su Cuerpo místico que es la Iglesia. proclamación que fue recibida con delirante entusiasmo -la ovación más larga y emocionante de todo el concilio--por los Padres conciliares puestos en pie. el concilio Vaticano II proclamó. mayor dulzura y suavidad. 10 CoNCILIO VATICANO Il. y hacia él polarizaba su existencia. Y es que. cooperó en forma enteramente impar a la obra del Salva dor con la obediencia.o. formado por todos aque 'Hos que debían·creer en El. ciertamente.487. t>s decir.. sí-dice San i\gus tín-.r lil"<lllile. tanto de los fieles como de los pastores. pero Madre realmente de los miembros de Cristo. '1-faría llevaba también en él a todos aquellos para quie nes la vida del Salvador encerraba la vida.

cons tituida Madre de los hombres. 127 gendró en el monte Calvario en medio de los supremos tormentos del Redentor.. ruar. le dijo con inefable ternura: Mujer. fuera. Cf. manchados con su deplorable pecado. el mismo Redentor del mundo. recibió su cumplimiento en el de la redención. n. cooperó. agonizante en la cruz.c. Quan <¡Ham p/uries (1s-8-1881)). iniciada en el misterio de la encarnación.713. Y la que. por un nuevo título de dolor y de gloria. esto es. que le fueron encomendados por el testamento de la divina caridad. ahí tienes a tu inequívocos: hijo>>. quiso proclamarlo Esta doctrina consta también expresamente en el magisterio solemnemente a la faz del mundo entero. así la maternidad espiritual de María. unida siempre estrechísimamente con su Hijo. CoNCILIO VATICANO Il. y. Doc. que algunos mariólogos-muy pocos. ene. ene. apost. Nuestro alumbramiento como hijos espirituales de María comenzó en el portal de Belén. ene.r 5. lo mismo que nuestra regeneración espiritual. Mystici corporis (29-6-1943). He aquí algunos textos del todo claros e a su Madre. Tanto es así. Doc. n. Exp/orata res (2-2-1923). en forma enteramente impar. <<De pie junto a la cruz de Jesús estaba l\1aría. de tal manera que María hubiera sido perfec tamente nuestra Madre espiritual aunque no fuese nuestra Corredentora y aunque hubiese muerto antes que Cristo. dirigiéndose oficial de la Iglesia. muriendo con él en su corazón atravesado por una es pada de dolor•> 14. mar. nuestra Cabeza. Otros pocos ven en la maternidad divina el fundamento íntegro y completo de esa misma filiación. lucuuda semper (8-9-1894). así como es Madre de Jesu cristo. 16 17 . León XIII: <<La Virgen Santísima. Pm eso es nllestra l\1adre en el orden de la gracia•> 11.0 Alumbramiento formal 92.gl'r. 15 Pío XI. Jesucristo es como el primogénito de los cristianos. Doc. ven en la corredención mariana un segundo título que la hace Madre nuestra-además del que ya poseía espe cialmente por su divina maternidad-. los abrazó como a hijos y los de fiende con inmenso an1or•> 15. oponiéndose a ambos extremos. Pío XII. no conoció más que el gozo en el nacimiento de su Primogénito. nwr. 14 Io.mn.H y tÍJulos m. Y esta sentencia de los doctores de la Iglesia. que. que comenzó en el primer misterio. pe netrada hacia nosotros de un amor inmenso para recibirnos corno hijos. como nueva Eva.575.412. se apoya muy principalmente en que la Virgen dolorosa participó con Jesucristo en la obra de la redención. Los . que son hermanos suyos por adopción y redencióm 13. 6. por cuante-los en12 Ni!UBERT.61. presentándolo al Padre en el templo. Ahora bien: la cooperación de María a la redención fue no menos consciente y real que su cooperación a la encarnación. Por consiguiente. padeciendo con su Hijo cuando moría en la cruz. Cf. Pero no se completó ele una manera formal y definitiva hasta el Calvario. Cf. ofreció ella misma voluntariamente a su propio Hijo a la jus ticia divina. de acuerdo con el sentir del pueblo cristiano y corroborada por una ininterrum pida experiencia. o también el corona miento y alumbramiento formal y definitivo de nuestra filia ción mariana al sufrir los acerbos dolores de su compasión al pie de la cruz del Redentor.mde. Con su muerte consumó Jesucristo <•la destrucción de aquel que tenía el imperio de la muerte. su Madre. Cf. probó mortales angus tias en el alumbramiento de los otros hijos suyoSl>. libre de toda mancha personal y ori ginal.1 4). La maternidad espiritual P . el diablo•> (Heb 2..o·j. principalmente en el crítico momento de la muerte. de tal suerte que la que era l\!Jadre corporal de nuestra Cabeza. Y luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre (Jn 19. a la obra del Salvador con la obediencia.r dogm. se consumó en el segundo. 13 LEóN XIII. juntamente con el holocausto de sus derechos maternos y de su materno amor. Madre espiritual de todos sus miembros•> 16. engendrándolo. p. La inmensa mayoría de los mariólogos. mar. así también lo es de todos los cristianos.361í. la fe. Pío XI: <•No puede sucumbir eternamente aquel a quien asis tiere la Santísima Virgen. lo ofreció. y nos mereció definitivamente el vivir de su vida.6. Concilio Vaticano JI: Ya hemos recogido más arriba el texto en el que recoge los dos principales títulos por los que l\1aría es nuestra Madre: <<Concibiendo a Cristo.: speranza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. epist. a. Constitución dogmática sobre la Iglesia n.ll. n. siempre virgen. Escuchemos a un ilustre mariólogo explicando esta etapa de nuestro alumbramiento dolorosísimo en el Calvario 12: <•El misterio de la encarnación se completa con el misterio de la redención. al dar a luz a Cristo. Doc. al Eterno Padre en el Gólgota. cuando. n.0 Proclamación de la maternidad espiritual 93· Para que a nadie cupiera la menor duda de que María es real y verdaderamente nuestra Madre espiritual.I:!o C. alimentándolo. desde luego-ven en la corredención mariana el fundamento primario de nuestra filiación espiritual. porto dos los hijos de Adán.6o-(>I. En Nazaret María nos concibió y en el Calvario nos dio a luz. Pío XII: <<Ella fue la que. la . cuando se consumó ele hecho la redención del mundo por Jesucristo Redentor y María Corre dentara.

0 Maternidad distributiva o de generación individual 94· He aquí cómo explica este aspecto de la maternidad espiritual de María un excelente mariólogo contemporáneo decla18 NEUBERT. comenzó inmediatamente a derrochar en todos sus maternales desvelos>). sino que ni siquiera constituyen un tercer título de su maternidad espiri tual sobreañadido a los otros dos. P. Es difícil de explicar. L1 1!111/emidad eJpiriwal 26-27). ma•.· en la hora en que esta maternidad era consumada por la consumación del misterio de la redención y cuando María estaba mejor preparada para comprender toda la plenitud de su significado.6. Pero su labor de Madre no queda ahí. accióreal.J77- 20 : <•Hasta ahora hemos estudiado la maternidad espiritual global mente. 1) <<María misma es esa criatura que desempei'ía este papel de una manera eminentísima.c. la Madre espiritual de todo el género humano. Tal nos la dio Dios. que le infundió sentimientos plenamente maternales. hizo más profundos aún y más vivos los sentimientos maternos de María con respecto a nosotros•). Nos hablan de una causalidad misteriosa y eficacísima. La Santísima Virgen concibe individualmen te a cada alma en el momento de recibir el bautismo.1aría es Madre de hecho de cada uno de nosotros individualmente considerado. según el testimonio de la tradición cris tiana. se entregó ella. Petit lr<1ité c. Sin duda que esta palabra. profundamente los que ven en las palabras de Jesús en la cruz el fundamento único de la maternidad espi ritual de María sobre el género humano..128 P . sino que la proclamó y la confirmó en.r dogmas y tÍt11/osmarianos C. como toda rea lidad suprasensible. Se trata. le confió la universalidad del género humano para que la cuidase y la guardase en su regazo. o. Ponen de relieve la dis posición que crea en el alma para el influjo sacramental. Los grande. Señalan que purifica y regenera al bautizado. transfiriéndole el valor meri torio v satisfactorio de la pasión y muerte de Jesucristo. 19 LEÓN XIII. sigue formando a sus hijos en su seno ma ternal. en la persona de San Juan.dlqi). finalmente. por cierto.fadre celestial nos engendra a la vida de la gracia. Recogemos. Su palabra no creó esta maternidad. Influjo continuo. nos ha dado la vida. Refuérzase más aún esta ley con el oficio de dispensadora de todas las gracias. ¿Cómo? mediante las gracias que les procura. las buenas obras. CHAMJNADE. Esta fase distributiva de la maternidad espiritual se verifica en ei bautismo. talla 129 ALIMENTÁNDOLOS 2o Cf. Así hasta llevar a todos a la plemtud ele la edad perfecta: <•Madre de la vida y de la gracia. pero no han llegado a precisar todavía la naturaleza de esa acción. Y ella las trueca en. San Juan representaba en aquellos momentos a toda la humanidad redimida por Cristo. por vía de ejemplo. o. Il . <•El Señor-escribe a este propósito Neubert 18-antes de expirar quiso darnos una señal de esta maternidad espiritual. por expresa declaración de Cristo moribundo. pero la fe nos la garantiza plenamente. el siguiente hermosísimo texto del gran pon tífice León XIII 19: ró príblicamente desde la cruz cuando. pues.6 P-59- . Y entre ellas la santificación de las almas. puramente adoptiva y casi metafórica-. En fin. habien do abrazado con gran amor la tan trabajosa herencia que le dejaba su Hijü moribundo. eficaz y maternal por la que la 1\.6I. tal. María es. pura y simplemente. Pero 1. la oración. Los sacramentos. No solamente no lo es-se trataría entonces de una maternidad puramente extrín seca. señalando los títulos que confieren a la Santísima Virgen el derecho a esa maternidad. son intervenidas por ella. La base siempre es la rr. 21 P. maternidad que ya existía esencialmente por su maternidad divina. Yerran.139-40.1aría y su intervención maternal. benigní sima y en sumo grado condescendiente.c. pues.. la hora más solemne de su vida. l\1adre del Dios todo poderoso. n. Son innumerables los documentos del magisterio de la Iglesia enseñando oficialmente esta doctrina. la Madre participa del ministerio del Hijo en sus múltiples manifestaciones. Dac. En·virtud de esta ley. pues. proclamando a su Madre nuestra Madre y entregándonosla en la persona de San Juan. Poderosa es. tal nos la mostTÓ de hecho Jesús al querer espontáneamente someterse y dar gusto a J\1aría como un hijo a su madre. n. eplst. Oplimae quiJem s pei ---(21-7. pero nos sabe más dulce considerarla asequible. ejicaz como todas las palabras divinas. BERNARDO CuEVA. que no respiran sino amor y perdón precisamente porque la escogió para Madre de su Uni génito. p. y cada día vierte en nuestras almas la gracia que debe alimentarlas y hacerlas llegar a la plenitud de la edad perfecta>) 21.isma: la ley de la asociación con Cristo. Cf. Destacan la oración y los méritos de la Madre para obtener la apli cación de la gracia a cada uno de sus hijos. y que estaba consumándose y completándose formalmente por su dolorosísima corredención en aquellos mismos momentos. Ahora bien. apost. confirmado por innumerables documentos del magis terio de la Iglesia. 7. fuentes copiosas de ben diciones.sustancia sobrenatural del alma. ¿Cómo actúa en él la Santísima Virgen? Reconocen los teólogos la presencia de 1. de la proclamación oficial por parte de Jesús de la maternidad espiritual de María sobre todo el género humano.

o sea. 8. la gracia y la gloria.-O. del que depende nuestra eter nidad feliz o desgraciada? Por eso-como veremos más exten samente en otro lugar-. Educa también por su ejemplo.. Esta doctrina tradicional. Obras: BAC (l\1adrid 1954) P·4'i4· .467-68. He aquí las palabras mismas de Pablo VI 24: 22 cuenta veces todos los días a través de las avemarías del san tísimo rosario).mos C. que. María. La vida de la gracia corre riesgo con tinuo por los muchos y fuertes enemigos que la acechan. Pero la etapa definitiva de la maternidad espiritual de María es la que hemos denominado consumativa o gloriosa. A nadie abandona. La matemid . La vida de la Santísima Virgen es una predicación elocuente y al alcance de todos por su sencillez. la verdadera y tierna devoción a María es una de las señales más claras y eficaces de eterna pre destinación. ser considerada de _fe por todos los nistianos>>. De por vida.. tratando de penetrarnos de sus sentimientos y pensamientos. como Madre dulcísima. todo es igual para ella. porque es la <<Virgen poderosa•>. cuando el hijo espi ritual de María nazca a la gloria del cielo para siempre. . Para eso la dotó el Señor de un corazón magnánimo y depositó en sus manos maternaies los tesoros inago tables de la gracia. Es la gran Maestra en el arte de enseñar a conocer y amar a Jesús. 24 lado para recoger nuestro último suspiro (sobre todo al lado Cf.ó. debe.130 l'. todo cae bajo su imperio. sin posibilidad de dejar de serlo jamás-allá arriba en el cielo. la gracia habitual y las gracias actuales. por él de algún modo representado. Es ésta una verdad muy con soladora. Jesús. 23 P. realizando en nosotros el título de cristianos. ¿_No es <•Auxilio de los cristianos•> y <•}v1adre de la divina gracian? De hecho. apost. de una manera perfectísima.1J es¡>iri111al EnucÁNDOLos. O. tan sublime y consoladora. sino que lo será-y.6-t. por libre beneplácito de Dios sapientisimo. Los grande s dogmas y títuluJ mari. La solicitud. ha sido plenamente confirmada en nuestros días por Pablo VI. sino también-es lícito afirmar lo--del género humano. como Madre .· Esa es la suprema aspiración de María. Siempre es fiel a su misión de guardar a sus hijos de la tierra hasta poder presentarlos a su Hijo. Signwn magnwn (13-5-67): AAS 59 (1967) p.. PAilLO VI.LI.ll . ibid . ¡\ todo acude con la misma solicitud. CHAMINADE. de que María continúa desde el cielo ejerciendo su maternidad espiritual sobre todos y cada uno de los redimidos. puesto que lo será inami siblemente. 95· La Virgen María no es nuesLa Madre espiritual tan sólo durante el transcurso de esta ·vida terrena y mortal en el sentido que acabamos de explicar. muerte.0 Maternidad consumativa o gloriosa 2) 3) a) Y todo solícitamente. nuestro divino modelo.Jrosísima. <<Todos los predestinados-escribe San Luis María Grignion de Montfort 25-. por toda la eternidad. que quiso someterse a ella y dejarse formar por ella. la visitará y consolará en medio de los tormentos del purga torio. mientras permanezcan en este mundo están ocultos en el seno de P. desde la cuna. ella DEFENDIÉ0!DOLOS. hasta hacer de todos cum Christo unus Christus: con Cristo un solo Cristo. El misterio d e Maria (Buenos . de discípulos de Jesucristo•> 22. las victorias que alcanzan las almas sobre sus enemigos a su J\1adre celestial son debidas. de aquellos hijos que se lo hayan pedido nada menos que cin e) Constantemente. El amor es la clave que nos abre el rniste rio de su conducta maternal con nosotros. Bien podemos concluir que <<a lo largo del camino de nuestra existencia. Ella es la que da forma y figura a todo nuestro ser en Cristo>> 23. y de modo tan íntimo que mereció ser por El proclamada Madre no sólo del discípulo Juan. I<Después de haber participado en el sacrificio redentor del Hijo. el cuidado más nimio. decla rándola verdad de fe que ha de ser creída por todos los cristianos. .s_. y aun des pués. Lo hace con cada uno de sus hijos. Ninguno la arredra. estará a nuestro b) Pródigamente. BERNARD. _forma parte integrante del misterio de la humana sai1>ación.. Si el alma antes de entrar en el cielo necesita alguna puri ficación ultraterrena. <•l\1aría se esfuerza en todo momento por revestirnos de la semejanza con Cristo. d) Amorosamente. apresurando la hora de su liberación.ires I9H) l.3 c. La Virgen Santísima. En la hora de nuestra nal: la necesidad apremiante. cx hort. como Madre. a ella encamina todos sus desvelos maternales. la Virgen María. Lo hizo con Jesús. la prodiga lidad y la perseverancia en su asistencia no tienen más explicación que el amor materno de María para con nuestras almas. p. hasta el sepulcro. como apele a su pro tección maternal.¡_p_J6s. para ser conformes a la imagen del Hijo de Dios. y aun antes. o sea.P. ¿Cómo podríamos pensar que María nos deje solos en aquel trance supremo. 25 SAN Lu!> MARÍA GRJGNION DE MoNTFORT. esto es. vela atentamente y sale al paso de todos los peligros que amenazan a sus hijos. por cierto. Nada escapa a su diligencia mater 131 continúa ahora desde el cielo cumpliendo su función maternal de coope radora en el nacimiento y en el desarrollo de la vida divina en cada una de las almas de los hombres redimidos. por tanto.

Para resolver con acierto esta cuestión hay que tener en pueden caer sobre nosotros en este mundo! cuenta que nuestra filiación mariana tiene por raíz y funda mento-como hemos visto ampliamente-nuestra incorpora ción a Cristo como miembros de su Cuerpo místico y como pecadores redimidos por El y corredimidos por ella. Ahora bien: como Verbo encarnado. probablemente. J. 27. por el estado perfectísimo de gracia que poseen y por su impecabilidad intrínseca. por q6. como afirma expresa- DE LOS ÁNGELES Y BIENAVENTURADOS. ni siquiera hubiera existido.P./l. y que encontrará su última de Dios (o sea. Pero aun estos po bres paganos están vinculados a Cristo como Redentor de todo el género humano. SANTO ToMÁS. en hijos muertos de 1-'laría 29.mo. perfección y coronamiento en la gloria eterna al cobijar para siempre a todos sus hijos bajo su manto azul de Reina y Sobe rana del universo. en virtud de la cual física de su Verbo encarnado.. que las vivifica). Son y serán siempre hijos ele María. Los mariólogos suelen preguntarse cuánta sea la ex lo mismo. 24.r 1.2 c. nr 8.7 Cf. en la mente divina ne únicamente ele la visión beatífica. etc. visión beatífica 26 4. pueden llegar a serlo por la fe y la gracia de Dios.r f!. por lo mismo. aunque en diversos grados 1. como la Igle sia llama a la muerte de los justos•>. por lo mismo. Esta es la doble raíz y fundamento de nuestra filiación mariana-en carnación y redención-. Cristo es cabeza de modo perfectísimo e inamisible. Y así: Los NO BAUTIZADOS no son miembros actuales del Cuer po místico de Cristo. Con tra [!ent. 28 Cf. en cierto modo. · ?. por lo mismo. sin las cuales no podríamos ni sería mos en modo alguno hijos de María. todos los que no rechacen esas gracias y . como Corredentora ele la humanidad y Mediadora universal de todas las gracias.3-4. el cristiano en pecado mortal continúa unido radicalmente-en la raíz a Cristo por la fe y la esperanza il•formes (es decir. De verit. como ya hemos dicho-. n. que no se puede perder nunl·:a.se vuelvan o convier tan a Dios por la fe y el arrepentimiento de sus pecados debe rán su salvación a la sangre de Cristo Redentor y a la interce sión de María Corredentora. Los BAUTIZADOS EN CRISTO que permanecen en este mundo en estado de gracia son miembros perfectos de Cristo. como ya vimos (cf. y. et ad . de los ángeles y bienaventurados ele manera perfectísima e inan1isihle. hijos perfectos de María. al predestinada eternamente para ser en el tiempo Madre sino por su perfecta confirmación en gracia. o sea. 4.J2. 0 2. donde hen1o7l(PI•cac o1 a111p 11a- mente esta impecabilidad inlrímeca de los bienaventurados de acuerdo con la doctrina del Angélico Doctor. sobre qué del pecado mortal.. por especial asistencia extrínseca de todos los miembros de Cristo.1n':cien lo :n su a lma el canícter hautismal. ¡Cuántas gracias obtiene María continuamente de su divi no Hijo para la salvación de los pobres paganos! De hecho. el día de su nacimiento-dies natalis--. con toda propiedad. Por consi guiente. nt stqu1 era rn el lntierno).rrmder dogmar )' /Ítulo. sin la caridad.r mari. Luego María es Madre espiritual . no porque sean intrínsecamente impecables-que esto provie Maternidad que comienza. dicen algunos mente Madre espiritual-por su estado inamisible ele gracia.95.0 tal. en el cual están guardados. la más grande de todas las desgracias que personas o seres creados recae. proce dente de la.. sin que pue dan dejar ele serlo jamás. a no ser que haya pecado contra la misma esperanza (en cuyo caso puede quedarle todavía la fe in _limne} o contra la misma fe (en cuyo caso queda totalmente desprovisto de toda 10ida sobn· n tl ra l _aun pernu. nuestra Teolt gía de la :ah·aciún: HAC rL4IO . que es. DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO. . ¡Terrible catástrofe la tensión de la maternidad espiritual de María.¡. . Pero pueden tener la desgracia ele perder el estado de gracia por el pecado mor Extensión de la maternidad espiritual de María 4· 3. Cristo es también ca beza perfectísimamente-y. es decir. y. Madre espiritual no pecarán de hecho jamás. 29 Sin embargo.0 cr. también a J'vlaría. que. la maternidad espiritual de María se extenderá a todos aquellos a quienes se extienda la influencia de Cristo como Verbo encarnado y como Redentor de la humanidad. María perfectísima Tales son los principales aspectos-etapas. Todos sin ninguna excepción.o.12 la Santísima Virgen. de la maternidad espiritual de María sobre todos nosotros. man tenidos y desarrollados por esta buena lvfadre hasta que ella los saque a la luz de la gloria después de la muerte. y. que les convertiría en miembros muertos de Cristo y.o 26. por lo mismo. alimentados.. pero lo son en potencia. porque Dios no permitirá que pequen) 28.47). ya que de todos ellos se preocupa María. Cristo es cabeza de todos los ángeles y de todos los hombres del rmmdo.

ó. habiendo recibido 98. la santísima Reina de los apóstoles. . P. no contemporá menos se neo preocupa y exponiendo ama a los que este ignoran haber emocionante sido redimidos aspecto de la maternidad por Cristo que espiri a los que felizmente tual de María disfrutan ya sobre nosotros: de los su admirable y maravillosa beneficios de per la re dención•>.0 do_gtJe Los Mªriª ha acimiento espiritual C -DEMONIOS Y ran--¿Nüllac CONDENAD < « . .ll..idlO...r/Jirillwl fice 30: mente Pío XI. Por lo mismo.u llt•Jtemidad e. .:íñraL. He aquí las palabras mismas del gran pontí S· Perfección de la maternidad espiritual de María <•Maria. . no incomprensibl e desventura son ni serán nunca hijos- de la condenación de María ni siquiera en eterna. potencia. Es el 97· De toda esta . l.. ni lo serán jamás. fección 32: firma_ 5.randt r d ogmnr y /Í/11/or 111:11Ú11m 135 C. pues se han separado ydesvinculado definitivament esude El por estado de conde ---" • • •A . v_· ---- nación y su voluntad pecado mortal eternizado. en el Calvario Escuchemos a todos los a un hombres en su excelent::regazo mariólogo maternal. . /_or .• -··- d res al_ imiento natü 'oiltrilill! <:lo-:_ijji.] :i1.O de ninguna manera son OS miembros de Cristo. obstinadament e apegada al que constituye la espantosa e pecado.r.

La Virgen no es más que un instrumento secundario en la comunicación que Dios nos hace. Santo Tomás de Aquino. mar. a) b) Que la filiación divina por la gracia y la filiación mariana del cristiano se perfeccionan y crecen simultáneamente y en el mismo grado.> ( 1 Ti m 2.. la influencia de Cristo Redentor y de María Mediadora. A primera vista es ver dad que la maternidad espiritual de María puede parecer menos real que la maternidad natural de nuestras madres. pero tal es precisamente el caso de nuestras madres también respecto a nuestra vida natural.11 ad 1. d) p r á c t i c a s : Que seremos tanto más perfectamente hijos de .lvfaría cuan to más íntima y entrañable sea nuestra unión con Cristo. El Doctor Angélico. las cosas nece sarias para la fe o les enviará un misionero que les instruya. María es el instrumento secundario por el cual quiere comu nicarnos nuestra vida sobrenatural (el instrumento primario es Cristohombre). sólo Dios crea e infunde a estos elementos el alma racional. deben e) Pfo XT.doctrina teológica se desprenden las SI g u i e n t e s c o n s e c u e n c i a s recurrir a lvfaría-de la que son hijos muer tos-. La madre no es más que el instnnnento secundario del cual se sirve para comunicar la vida natural al niño. Rerum Ecclesiae (28-2-1926).gr.4). implorando la gracia del arrepentimiento y del perdón. Dt•c. para recuperar íntegramente su filiación divina y mariana. n. Este ser maravi lloso que es un niño no puede crearlo una criatura humana. Ninguno dejará de recibir las gracias suficientes para salvarse. yo no sé cómo habéis aparecido en . por una interna inspiración. recibirán. <N o no sédijo a sus siete hijos en el momento de su martirio la heroica madre de que nos habla el segundo libro de los Macabeos-. SANTO ToM ÁS. no obstante. Del mismo modo. La vida espiri tual que vivimos la ha creado Dios y no María. 31 Cf. Cf. 14. Nuestras madres no saben cómo ellas obran esta maravilla humana ni las cualidades de la maravilla que obran. He aquí las propias palabra' del Angélico: •Del hecho de que todos los hombres tenga¡¡ que creer explícitamente algunas cosas para 30 99· a ) OBJECIONES Y RESPU ESTAS. nuestra divina Cabeza. Efectivame nte. por medios ocultos y misteriosos (v. Que los cristianos que se han apartado de Cristo por el pecado mortal. que ni siquiera han oído hablar de Cristo ni de María. ya que la primera es fundamento de ] asegunda.597. Sólo Dios ha creado los elementos que formarán su cuerpo y la vida que lo animará. como envió a San Pedro a Cornelio 31. por inspiraciones internas). tiene como cosa certísima-certissime tenendum est que Dios les revelará.'ene. si no pone voluntaria mente obstáculos a esas gracias. Mas como instrumento secundario María desarrolla una actividad incomparablem ente superior a la de nuestras madres. Que los pobres paganos. De verit . Sabemos por la divina revelación que <«Dios quiere que todos los hombres se salven y ven gan en conocimiento de la verdad. como abogada y refugio de pecadores y mediadora universal de todas las gracias.

l:vfaría. Así.22). o le enviará algún predicador de la fe.62-67. No soy yo quien os ha reunido los elementos que compo nen vuestro cuerpo•> (2 :Nlac 7. y puso en otro tiempo to das sus angustias. NEUAEI!T. Porque pertenece a la divina Providencia el proveer a cada uno de las cosas nece sarias para la salvación. se conduce de tal modo que practica el bien y huydel mal. con pequeños retoques de estilo. con tal de c¡ue nn impida por su parte. Cf. l2 . Maria en el d ogma p. si alguno de tal manera educado. Y conoce exactamente todas las cualidades y todas las energías sobrenaturales de los que engendra a la gracia. las cosas que hay que creer necesariamente. por una interna inspiración. pues. se da cuenta de su actividad sobrenatural.mis entrañas. no se sigue inconveniente alguno si alguien ha vivido en las selvas o entre brutos animales. No soy yo quien os ha dado el espíritu y la vida. hay que tener como cosa ciertísima que Dios le revelará. todo su corazón y toda su voluntad. como en vió a San Pedro a Cornelio (Act 10)•. en cambio. llevado de la razón natural. en ella puso y pone toda su inteligen cia. Es verdad asimismo que nuestras madres nos han dado una parsalvarse.

l/t'niid. . viviendo plenamente de Dios. generosidad. pues nosotros formamos una sola cosa con El. 100. MARÍA. Sea.. Por ella vivimos una vida destinada a durar para siempre.gr. Durante toda nuestra vida será menester que ella intervenga en nuestras necesidades espirituales.). Durante todo el tiempo que este mos sobre la tierra somos. según las enseñanzas mismas de nuestro Señor. éste el modo como Dios nos comunica la vida? Nos hace vivir nuestra vida natural y nuestra vida sobrenatural sin despojarse de parte alguna de su sustancia. Los grandes dot. b) PRUEBAS DIRECTAS. pone una distancia en cierto modo infinita entre la vida recibida de nuestros padres y la que nos comunica María. las madres terrestres nutren a sus hijos. ¡qué misterios hechos para extasiarnos durante toda la eternidad! Pues bien. la ignorancia. es que ésta es la vida misma de Dios. podemos seguir un método análogo para elevar nos de la maternidad natural de nuestras madres terrestres hasta la maternidad espiritual de María. que está en los cielos>> (Mt 23. todo lo que les impide ser 101. y. sobre todo. Para elevarse de las cualida des de las criaturas hasta los atributos de Dios. Cien veces. !. Al hacernos partícipes de la vida divina nos hace partícipes también. J\1a ría es quien nos engendra a esta vida divina. nos hace vivir de esta vida divina de que ella vive. siempre que ellos por una decisión obstinada no hayan elegido la eterna condenación. poder decir que por esta vida hacemos una sola cosa con Cristo. desde luego. Todo lo que en nuestras madres es imperfección. conservándola toda entera. No acontece lo mismo en las relaciones con nuestra Madre celestial. por quienes sufro de nuevo dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros!>> (Gál 4. 1vlaría. Como San Pablo. Llega una hora en que ven a sus hijos alejarse de ellas para inaugurar una existencia independiente. ya que <<de El toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra>> (Ef 3. en la comparación directa de las dos vidas. estos solícitos cuidados no se los prodigan más que durante algunos años. debilidad. la debili dad. sobre todo en el más allá. Después de haberlos dado al mundo. pero las lá grimas y la desesperación de la infeliz no devolverán el aliento al cadáver. vivir de la misma vida que vive la adorable Tri nielad. ¿Qué es este simulacro de vida frente a una vida que después de millones de siglos-para hablar humanamentc--·está todavía en su principio? Por ella vivimos una vida inefablemente dichosa a semejanza de la de Dios. ¿Qué puede ser el amor de la madre humana más tierna que podamos soñar comparado con el amor que nos tiene nuestra Madre celestial ? María nos ama como sólo puede amar la madre más perfecta que la naturaleza y la gracia han formado. y. Las objeciones que acabamos de ver prueban ya la superioridad de la vida que recibimos ele nuestra Madre espiritual sobre toda vida natural. como la de Dios. Pero la superioridad bri llará. La vida que ellas nos dan hay que vivirla en un valle de lágrimas.JJJ<IS )' título. MADRE IDEAL. como niños peque ñitos. Muy al contrario. nosotros no tenemos <•más que un solo Padre. Muere un niño: su madre llorará y se lamentará. ¿Quién contará las penas.r múridnos C. acaso. que tienen necesidad de su madre pata el menor movimiento. Aún más. nuestra l'vfadre celestial tiene el poder de devolver la vida a sus hijos. sin privarse por ello de lo que poseen. El pri mero consiste en eliminar de Dios todas las cualidades de las cria turas que impliquen imperfección (v. habiéndola perdido por una falta grave. Aparece como una chispa y al momento ya se ha apagado. Pues sin la gracia no podemos hacer nada sobrenatural. ¿No es. nos ama con el amor mismo con que ama a Jesús.9). y no así J\1aría para darnos la vidcí sobrenatural. las angustias.19). nuestro tÍnico Pad·re. el santo su amor a Dios.. los educan. La vida que nos dan nuestras madres terrestres pasa en un instante.a m.Il. Ella no ha podido dar la vida a este pequeño ser más que una sola vez. En el orden de las cosas espirituales no ocurre lo mismo: el sabio comunica su ciencia. Lo que. pues en el más allá participare mos de la beatitud misma de Dios. de dicha incom prensible. ten algunas otras menos fundamentales. El segundo consiste en elevar hasta el sumo grado las cualidades que encierran perfección positiva (ciencia. Sin embargo. que su Padre es nuestro Padre. Ahora bien: guardando las debi das proporciones. las decepcio nes. pero con mucha más razón y verdad. y toda gra cia nos viene de nuestra Madre celestial. pero esto. con respecto a ella.I 5). Nuestras madres nos dan a luz en el dolor y también para el dolor. que el principio que lo anima a El es el mismo que nos anima a nosotros. defecto. los teólogos em plean un doble método: el de eliminación y el de eminencia. de los atributos de esta vida. etc. es nuestro verdadero. Una sola palabra resume la idea de madre: el amor. e) . etc. sin embargo. Ser partícipes de la naturaleza divina.. malas inclinaciones. el orador su emo ción. Otro aspecto convendría aún estudiar de esta maternidad muy importante también. de inefable dicha aun aquí abajo en medio de las pruebas de nuestra vida natural. nos puede decir: <<¡Hijitos míos. tantas cuantas. ella misma es quien los mueve a pedirle la restauración de su vida divina. ¡Qué maternidad la que nos co munica una vida así! i\1 lado de estas diferencias esenciales entre las dos vidas exis- 13'7 La vida que nos da ]'daría pueuc ella Jevolvérnosla si la perde mos.u/ esf'iritua} te de su sustancia para comunicarnos la vida. velan por sus necesidades materiales y morales.l'. los remordimientos de que está hecha? La· que recibimos de ]Vfaría es una vida de dicha. según la medida de nuestra capacidad. pero muy importantes también.ó. prueba solamente que María nos da una vida superior a la vida física. mil veces.). amor. recurran a ella para obtener el perdón de Dios.

está ausente de María. Con ánimo lleno de confianza y amor filial. espejo de todas las virtudes. La divina maternidad es el fundamento de su especial relación con Cristo y de su presencia en la economía de la salvación opera da por Cristo. en esta misma sesión pública. que la llaman Madre amorosa. sugerido por diferentes partes del orbe católico. tan claramente establecidas por la actual constitución con ciliar. 6. y que a los privilegios obtenidos suma la virtud personal de una fe total y ejemplar.6 . La matt'mid. Y el conocimiento de la verdadera doc trina católica sobre María será siempre la clave de la exacta com prensión del misterio de Cristo y de la Iglesia.ll .138 C . no dejará de socorrer a la Iglesia. que. Discurso de clau. toda la perfección y la actividad positiva que encierra el vocablo madre se halla en nuestra Madre celestial. sin embargo. se empeña con nuevos ánimos en su misión de salvación. como nosotrm. de todos los fieles y pastores. han hecho suyo muchísimos Padres conciliares.mm y tíflllos 139 marir1no. hermana nuestra con los lazos de la naturaleza. como Madre de Cristo. es Madre también de los fieles y de todos los pastores. Nuestra confianza se aviva y confirma más considerando los vínculos estrechos que ligan al género humano con nuestra l\1adre celestial. ya que entramos. es decir. A pesar de la riqueza en maravillosas prerrogativas con que Dios la ha honrado para hacerla digna lv1adre del Verbo en carnado. en su liturgia. una criatura preservada del pecado original en virtud de los méritos de Cristo. He aquí las palabras mismas de Pablo VI 33: <•En verdad. pero en el grado más alto que podamos concebir en una criatura. señalado por Nos al término de la sesión anterior. los fieles y la Iglesia entera acostumbran dirigirse a María. Su esencia íntima. pues. 3 3 PABLO VI. Por lo tanto. Por lo cual toda la Iglesia. en el aula conciliar. Nos proclamamos a María Santísima Madre de la Iglesia. elevamos a ella la mirada. de la Iglesia. encontrando su justifica ción en la dignidad misma de la Madre del Verbo encarnado. María. que no es nuevo para la piedad de los cristianos. está muy próxima a nosotros. pidiendo insistentemente una declaración ex plícita durante este concilio de la función maternal que la Virgen ejerce sobre el pueblo cristiano. Se trata de un título. Aunque ya hemos aludido a este glorioso título de María-que en realidad coincide con el de su maternidad es piritual sobre todo el Cuerpo místico de Cristo-y hemos reco gido la solemne declaración de Pablo VI en su discurso de clausura de la tercera sesión del concilio Vaticano II el 21 de noviembre de 1964. con este nombre de Madre. la principal fuente de su eficacia san tificadora. a . En su vida terrena realizó la perfecta figura del discípulo de Cristo. tanto de los fieles como de los pastores. y nuestras madres en tanto son madres en cuanto se asemejan a esta Madre ideal•>. y con preferencia a cualquier otro. es decir. floreciendo ahora en la abundancia de los dones del Espíritu Santo. María.• ed. y. nos permite creer que es éste el momento más solemne y más apropiado para dar satisfacción a un voto que. ha de buscarse en su mística unión con Cristo. Lnr grr1ndc.' la realidad de la Iglesia no se agota en su estructura jerárquica. Madre de todo el pueblo de Dios. En cuanto a nosotros. venerables hermanos. un título en honor de la Virgen. posee la ma ternidad en toda su pureza y plenitud. para gloria de la Virgen y consuelo nuestro. (Madrid 1966) n. en su incomparable va riedad de vida y de obras. sellada por la proclamación de María Ma dre de la Iglesia. y también constituye el fundamento principal de las relaCiones de María con la Iglesia.23-31 P·993-94· Así. el pueblo cristiano se dirigirá con mayor confianza y ardor a la Virgen Santí sima y le tributará el culto y honor que a ella le compete. pues. y encarnó las bienaventuranzas evangélicas proclama das por Cristo. por tanto. María. y queremos que de ahora en adelante sea honrada e invocada por todo el pue blo cristiano con este gratísimo título. ella. En verdad pertenece a la esencia genuina de la devoción a María.ul espiritual T' .r plenamente madres.. Hija de Adán. y ella sola.r. que nos dio con Cristo la fuente de la gracia. y particu larmente entrañable para Nos.. A este fin hemos creído oportuno consagrar. es. Madre de la Iglesia 102.<ura de la tercer« sesión del concilio Vaticano ll. auguramos que con la promulgación de la consti tución sobre la Iglesia. en sus sacramentos ni en sus ordenanzas jurídicas. Puede verse en Documentos del concilio Vaticano JI: BAC 3. a pesar de nuestra indignidad y flaqueza. En cambio. es decir. mereciendo el elogio evangélico: <•Bienaventurada porque has creído)>. La reflexión sobre estas estrechas relaciones de María con la Iglesia. por ser Nladre de Aquel que desde el primer instante de la encarnación en su seno virginal se constituyó en cabeza ele su Cuerpo místico que es la Iglesia. Así ha de encuadrarse en la visión de la Iglesia la contemplación amorosa de las maravillas que Dios ha obrado en su santa Madre.r do. encuentra en ella la más auténtica forma de la perfecta imitación de Cristo. pues con síntesis maravillosa expre sa el puesto privilegiado que este concilio ha reconocido a la Vir gen en la santa Iglesia. unión que no podernos pensarla separada de aquella que es la l\1aclre del Verbo encarnado y que Cristo mismo quiso tan íntimamente unida a sí para nuestra salvacióq. vamos a recoger el contexto del magní fico discurso en el que fundamenta y explica de manera irrepro chable este' título gloriosísimo de María Madre de la Iglesia. antes bien.

lo que lleva con sigo--como ya vimos-la maternidad espiritual sobre todos los redimidos. en vez de la Cm-redención mariana. En sentido etimoló Madre Corredentora. Existencia de la corredención mariana. salgamos. a) fiNALIDAD REDENTORA DE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO.ll . Es madre correden tora>> t. 141 C. una actuación que le corresponde y ejerce María por su condición de madre. No nos dirigimos a los teólogos profesionales. Gál 4. por la misma divina revelación. La . ínti biéndose producido de hecho el pecado de Adán.r. 3. nos con Dios y abrirnos de nuevo las puertas del cielo cerradas b) Los dos aspectos son necesarios y esenciales. Jn 10. mediante el pago del precio del rescate: la sangre de Cristo Redentor ofrecida por El al Padre. pagando mente de acuerdo con estas palabras del eminente mariólogo P. pues. Llamera: <<La corredención es una función maternal. Aplicada a la redención del mundo. P. el precio correspondiente a la nueva compra. ración de María a la obra de nuestra redención realizada por Cristo en el Calvario.ej.4-5.tón puramente hipotética de si el Verbo de Dios se hubiera encarnado aunque Adán no hubiera pecado-de la que nada podemos afirmar ni negar. Vamos a examinar en este capítulo una de las cues tiones más importantes de la teología mariana y una de las más profundamente investigadas en estos últimos tiempos: la coope Dentro de la amplitud enorme de la materia. 4· l\..10.invitación del papa Juan XXIII.H y títulos marianos El orden de nuestra exposición doctrinal en este capítulo será el siguiente: Nociones preliminares. 104. 1'v1adre de Jesús>>.. al final de la tercera sesión.:Jl! di v ino e s piritua l de Ma ria y la corrcdcnción: Estudios Marianos 7 (Madrid 198) p. 105.il. el I I de octubre de If)ÓI.1odos de la misma. 1 Cf. propia y for malmente. la recuperación del hombre al estado de justicia y de salvación. Lo.IS.m. Creemos que María fue real y verdaderamente Correden tora de la humanidad por dos razones fundamentales: a) Por ser la Madre de Cristo Redentor.mde_r do¡. Por eso hemos que por el pecado. 2 \léanse. es decir. como titulan otros.. T Jn •+.. o sim gico. sino al gran público. lvf<1rio. ¡Tim T.r ¡. 2. rido titular este capítulo. p. 146. con plena y deliberada intención. etc. nuestra expo sición será lo más breve y concisa po ible. ladre wrredentora P. Nociones previas el título gloriosísimo de Corredentora de la humanidad. l\'!t 20. a una <1con María. por cuya cooperación conquistó María 1. que tiene de recho a que se le digan las cosas con brevedad. Consta expresamente en multitud de textos de la Sagrada Escritura 2 y constituye uno de los más fundamen tales artículos de nuestro Credo: <1Que por nosotros los hom bres y por nuestra salvación descendió del cielo>>. Madre correJentora o la mat e rnid. sacándole del estado de injusticia y de condena ción en que se había sumergido por el pecado. 1\. puesto que nada nos dice sobre ello la divina revelación-.28.9. significa. O. CAPÍTULO 7 LA MADRE CORREDENTORA 103. la palabra redimir (del latín re y emo = comprar) signi plemente la Corredentora. Estanws plena fica volver a comprar una cosa que habíamos perdido. sa bemos ciertamente. I. claridad y en un lenguaje perfectamente accesible a cualquier persona de me diana cultura. .P. por libre disposición de Dios. que.7. Es corredentora por ser madre. o sea para reconciliar sacrificio de Cristo Redentor. pero el que constituye la base y fundamento de la corredención mariana es-nos parece-su maternidad divina sobre Cristo Redentor y su maternidad espiritual sobre nosotros. Prescindiendo de la cue:. la b) CoNCEPTO DE REDENCIÓN. Naturaleza de la corredención. de este mismo templo. ha Por su compasión dolorosísima al pie de la cruz. al tremendo ción se realizó con finalidad redentora. con el nombre santísimo y gratísimo de cclvfaría. Madre de la Iglesia>>.1ARCELIANO LLAMERA. la encarna mamente asociada.

Le 2. Algunos teólogos católicos-muy pocos-admiten solamente la mediata o indirecta.1 2). cuyas palabras nos complacemos en citar aquí 3: <<Superfluo parece decir ahora que la corredención mariana no se halla en la Escritura de una manera expresa y formal. o sea la cooperación de María a la reconciliación del hombre con Dios mediante el sacrificio redentor de Cristo. en el magisterio de la Iglesia.4-7). Pero hay en la Biblia-en ambos Testamentos-gran aplicación o distribución de los méritos y satisfacciones de Cris to a cada uno de los redimidos por El. sino también por haber contribuido directa y positi vamente. Así lsaías dice que na cería de una virgen. Oscura y como implícitamente la encontramos en la primera promesa del re dentor.1-6.JI.4-7). Los grandes dogmas y tÍ/u/os lltctrúwos 142 106. 9-59.I 5). V. Para una prueba escriturística más amplia puede consultarse a Roschini. 2. mientras que la distribución de todas las gracias por María es un aspecto se cundario de la redención subjetiva. Nosotros. VatTtos a exa- tradición y el magisterio de la Iglesia. Mariae disputatin positiva (Ciudad del Vaticano 1950). y RABANOS. a la redención del género hümano realizada por Cristo. pero.236-38. nos llevan con toda clari dad y certeza a la corredención mariana. O. en el proceso progresivo de la misma revelación divina.P.-e rorredentora 113 minar con la mayor brevedad posible cada uno de estos luga res teológicos. La unión de María con Jesús se extiende a todos los pasos de la vida del Salvador. CAROL. unidos entre sí e interpretados por la feriremos siempre-de no advertir expresamente otra cosa a Un resumen del argumento escriturario lo ha hecho en la Redención objetiva realizada en el Calvario. De corredemptione B. e) CLASES DE CORREDENCIÓN. y por tanto nacido de mujer (Gén J. Esta predestinación encuentra su realización efectiva en la con cepción del Salvador. realizada de una sola vez para siempre por Cristo mediante el sacrificio de la cruz (cf. 2. 14) y Miqueas añade que su nacimiento tendría lugar en Belén (Miq 5. nos re cantidad de textos que. identificada su vo luntad con la del Hijo. La corredendón mariana en la Sagrada Escritura : Estudios Marianos 2 (1943) p. La Madre de Dios según la fe y la teología (Madrid 1955) p. La corre dención se relaciona con la redención objetiva. en la tradiciócri_stiana y en la razón teológica. Católicos y no católi cos coinciden en que la Sagrada Escritura no dice expresamen te en ninguna parte que María sea Corredentora de la humani dad. Los mariólogos di viden la correclención mariana en mediata o indirecta e inmedia ta o directa. Los mariólogos-a par tir de Scheeben-suelen distinguir entre redención objetiva y subjetiva.28-38).2 ). o lo que es lo mismo. LA SAGRADA EscRITURA. Los protestantes rechazan ambas corredenciones. Existencia de la corredención mariana El hecho o la existenda de la corredención mariana se apoya en la Sagrada Escritura. con sus méritos y dolores inefables al pie de la cruz. Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona 1967) p. Pero de aquí no se sigue que no se encuentre en ella de algún modo. al hablar en este capítulo de la redención. La segunda-la subjetiva-consiste en la C. Cuervo. que había de ser de la <•posteridad•> de la mujer.1aría para ser madre de Cristo está toda ella ordenada a la realización del gran mis terio de nuestra redención. No se dice aquí que la mujer de la que había de nacer el redentor sea María.?. Después de haberlo dado a luz.(Is 7. nuestros días el P. y en los actos por los cuales ePa prepara pri mero la Hostia que había de ser ofrecida en la cruz por la salvación del género humano. lo muestra a los 3 Cf. Con lo cual se evidencia aún más que la predestinación de 1. dándole a luz en Belén (Le 2. MANUEL CuERVO. 109. Con esta palabra 107. 1. por habernos traído al mundo al Redentor ele la humanidad..23. todo lo cual concuerda con lo que los evangelistas San Mateo y San Lucas narran acerca del nacimiento del Salvador (Mt 1. La objetiva consiste en la adquisición del beneficio de la redención para todo el género humano. . La i\fad. La corredención mariana es un aspecto particular de la mediación entendida en su sentido más amplio. a lo cual presta ella su libre asentimiento (Le 1.P. y coopera después con Cristo. se va determinando cada vez más cuál sea esa mujer de la que había de nacer el redentor del mundo. se designa en mariología la participación que corresponde a lv1aría en la obra de la redención del género humano realizada por Cristo Redentor. 108. e) CLASES DE REDENCIÓN. Un ángel anuncia a María ser ella la escogida por Dios para que en su seno tenga lugar la con cepción del Salvador de los hombres. Esta obra es una de las mejores que han aparecido hasta hoy en torno a esta impor tantlsima verdad de la corredención mariana. ca-ofreciendo al Padre la inmolación de la vida de su Hijo para salvación y rescate de todos los hombres. Heb 9. La inmensa mayoría de los teólogos católicos -apoyándose en el mismo magisterio ele la Iglesiaproclaman sin vacilar la corredención inmediata o directao sea no sólo por habernos traído con su libre consentimiento al Verbo en carnado. 110. d) CoNCEPTO DE CORREDENCIÓN. del linaje humano.486502.

commolandolo Y ca-ofreciéndolo ella también en su espíritu al Padre para conseguir a todos la vida. lo defiende de las iras de Herodes huyendo con El a Egipto (Mt 2. ade más de preparar la Víctima del sacrificio infinito. discursos.1Llf/r.42-49). En cuanto al valor del magisterio ordinario ejercido por los papas a través de sus encíclicas. por las encíclicas. diciendo: Pondr¿ enemistades entre ti y la mujer. conviene recordar las siguientes terminantes pala bras de Pío XII: •Tampoco ha de pensarse que las enseñanzas de las encíclicas no requieren de suyo nuestro asentimiento. cuya vida había de ser inmolada después en el monte Calvario por la salvación de todos. en el con 1enzo de_ su vida pública. asist_e a la. lo presenta para ser circuncidado (Le 2. así la Santísima Virgen.8-17. escuchándoles y respondiendo a sus preguntas. Como. de ordinario. Así lo enseña con toca exactitud y claridad el Vaticano II en los números ss. unida a El con apretadisimo e indisoluble vinculo. patrimonio de la doctrina de la Iglesia. puesto que estas enseñanzas pertenecen al magisterio ordinario. el cual en el presente orden de cosas está esencialmente ordenado.11 . V.• (i)J'}'{'.25). tanto por parte de los Sumos Pontífices como de los obis pos y de la liturgia oficial de la Iglesia. cooperó con. sino también la unión profunda de la Madre con el Hijo en la inmolación y oblación al Padre de su vida por todo el género humano en virtud de la conformidad de vo luntades entre los dos existente. enseñaron que. con este divino oráculo.Jl. Pío IX: <•Por lo cual. la Virgen María. o por los obispos esparcidos por todo el orbe católico. es decir. 1. etc. el Hijo en la consecución de nuestra redención co.1J y IÍ/11/0J e7.1 2). o por medio de la liturgia. la Virgen 1\ifaría. al que también se aplican aquellas palabras del Evangelio: •El que a vosotros escucha. a la redención del hombre con la inmolación de la vida de su Hijo en la cruz por cuya voluntad estaba plenamente identificada la de la Ma dre o sólo en el fin de nuestra redención. 'Ahora bien: dada la unión tan estrecha que en la predestinación y revelación divina tienen Jesús y María acerca de nuestra redención. juntamente con sus atroces dolores y sufrimientos. Mt 2. Mariae disputatio positiva (Ciudad del Vaticano 1950) p. en las bodas de Caná (Jn 2.r.144: P. así como Cristo. vaticinando en los principios del mundo los remedios de su piedad dispuestos para la reparación de los mortales. mediador de Dios y de los hom bres. el unigénito Hijo de Dios. todo cuanto se propone e inculca en las encíclicas 1 1 1 . por voluntad de Dios. del Romano Pontífice. pero sí múltiples declaraciones expresas del magisterio ordi nario. en Corredentora nuestra. entre tu descendencia y la suya ( Gén 3. lo cría y sustenta. El magisterio de es ya. He aquí de qué manera en los hechos de la revelación divina. ulilriaJIOJ pastores y Reyes Magos para que lo adoren (Le 2. aplastó su cabeza con el pie inmaculado•> 6. la maternidad divina elevaba a María de un modo relativo al orden hipostático. b) De manera ordi11aria. con el pretexto de que los pontífices no e jercen en ellas el poder de su magisterio supremo. o. Jesús. y designada su santísima Madre.r dog111.509-619. EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. I s). sería gran torpeza no ver en todos estos hechos nada más que lama terialidad de los mismos. con tenidos en la Sagrada Escritura.16). lo clavó triunfante en la cruz.inmolano en espíntu la vida del Hijo y ca-ofreciéndola al Padre por la salvación de todos. fue de antemano desig nado clara y patentemente el misericordioso Redentor del humano linaje. sino también en los medios señ lados por el mismo Dios para conseguirla.que en tod s esos hechos no sólo resalta la preparación y disposicion por Mana de la Víctima. donde lo halla en el_ templo en medio de los doctores de la ley. como enseña también el Vaticano II 4.mmola ción de su vida en la cruz por nosotros (Jn 19. Por fin. Y si los sumos pontlfices manifiestan de propósito en sus documentos una sentencia en materia hasta entonces contro . No ha habido hasta ahora ninguna definición dogmática de la corredención por parte del magisterio extraordinario de la Igle sia. por otra parte. 22-35). está reflejada la existencia de la co rredención mariana>>. a mi me escucha• (Le 10. y. Aquí nos vamos a limitar al testimonio de los últimos Pontífices por su especial interés y actualidad 5. aplastó la osadía de la engañosa serpiente y levantó maravillosamente la esperanza de nuestro linaje. constituyéndose así en verdadera <<colaboradora•> y <<cooperadora>> de nuestra redención. y al mismo tiempo brillantemente puestas de relieve las mismísimas enemistades de entrambos contra el diablo. 57 y 58 del capítulo 8 de la constitución de la Igle sia no siendo necesaria su transcripción. r. obispos y liturgia la encontrará el lector en la ya citada obra de CAROL De corredemptione B. sin percibir el lazo tan íntimo y profundo que los une en el gran misterio de nu stra sal d. e mtervtene. por otros conceptos.. y en el templo oye al viejo Simeón anunciarle 1 trágico r:al de su vida y la <<resurrección de muchos>> que le habtan de segUir (Le 2.21). ejercitando con El y por El sus sempiternas e11emistades contra la ·ve1Jenosa serpiente y triunfando de la misma plenísimame11te. o del concilio ecum&nico presidido por el Papa.13-15). Por lo cual./entOI'r l H5 a) De manera extraordinaria por una expresa definición dog mática del Papa hablando <'CX cathedra•>. quedando todos ad iradode la sabidu ía y pruden_cia en sus respuestas (Le 2. o a través de las Congregaciones Romanas. al glosar-los Padres y escritores de la Iglesia-las palabras con las que Dios.1-5). 2 . LoJ grande. Es decir. borrando la escritura del de creto que nos era contrario. asumida la naturaleza humana. lo va a buscar a Jerusalén. Apenas es posible expresar con mayor precisión y claridad la doctrina de la corredención mariana en Jesucristo con El y 5 Una prueba casi exhaustiva del ma¡¡isterio de los papas.

como es sabido. 6 Pío IX. n . de dos maneras prmc1pales: • C<>nsliluciásobre la Jglesh1 c. es evidente para todos que tal cuestión.s6. (enclclica Hwnani gennis [lz . .850]. vertida. D 2313).58.la Iglesia se ejerce.1i1: BAC (Madrid 19úú). mar. bula lne{(aloilis Deus (8.S n. 285 (véase el texto original larino). nn puede ya tenerse por objeto de libre discusión entre los teólogos. según la intención y voluntad de los mismos pontífices. Doc. Cf.Iz-r8s). cf.

<<Tan pronto como. Cf. inmoló a su Htjo.c. y. .6o8. que se puede afirmar. 463 (véase el texto latino). Ubi primum (2-10-1898).412. 10 Id.6 por El. Y.'e del 28 de abril de I9J5.329. n. n. estuvo presente. <<La que había sido cooperadora en el sacramento de la redención del hombre.eguir la salvación de los hombres. 16 l:'·· . demuestre también al Corazón amantísimo de la Madre celestial los correspondientes sentimientos de piedad amor acción de gracias y reparación>> tR. const. San Pío X: <1La consecuencia de esta comunidad de sentimien tos y sufrimientos entre María y Jesús es que María mereció ser re paradora dignísima del orbe pedido y... Io. como corredentora nuestra asociada a ss dolores. Cf. esta conmovedora oración: " ¡Oh Madre de piedad y de misericordia.. Explorata res est (2-2-1923). el Papa afirma. a. 12 Cf. ofreciendo Ella misma a su propio Hijo a la Justicia de Dios y agonizando con su muerte en su alma. ene. !. después de los debidos homenajes al Sacratísimo Corazón de Je ús. c<. Doc. de las manos de la VIrgen dolorosa•> 14. mar. Doc. para apa ct . León XIII: <<La Virgen.. Doc. eplst. escogi da para ser Madre de Dios y asociada por lo mismo a la obra de la salvación del género humano.o p rco?s.ssó. <<Triunfar con Cristo-advierte con razón Roschini 7_ quebrantando la cabeza ele la serpiente no es otra cosa que ser Corredentora con Cristo. pe netrada hacia nosotros de un amor inmenso. ene.>nservad en nosotros y aumentad cada día. por decirlo así. Cf. 17 Rndwmensa. Según esto. Nótese en el último texto citado la distinción entre la reden En la clausura del jubileo de la redención. Doc.. n. goza cerca de su Hijo de un favor y de un poder tan grande que nunca han podido ni podrán obtenerlo igual ni los hombres ni los ángeles>> s. n. mar. vol.575. Mariología: BAC [Madrid 1964] p. sino también Dispensadora ele todas las gracias derivadas de Cristo. Pío XII: <<Habiendo Dios querido que. como puede ver el lector.n ta.765). como veremos en el capítulo siguiente. en comunión con su Hijo doliente y agonizante. los abrazó como a hijos y los defiende con todo su amor>> 15. mar. 488. María no sólo es Corredentora. P10 XI. que la hacía ser J\1adre de todos nosotros. que parecía ausente de la vida pública de Jesucristo. eplst.Il.r marianos 14. Doc. por estrazón. su 1v1adre. Parta humano generí (8-9-1901). Los grandes dogmas y tít11/o. junto a la cruz de Jesús. n. 1 > SAN Plo. los prec10sos frutos de la redención y de vuestra compa sión» 17. toda suerte de gracias que sa camos del teso. eplst. con ra. mar. por secreto plan de la divina Providencia. <<La beni nísima Virgen Mae de J?ios. sería también cooperadora en la dispensación de las gra cias derivadas de Eh 12..647. C. y. AAS 28 (1895-96) 130-131 (cit. n. Ad diem illum (2-2-1904). En este magnífico texto.ro de la redención nos vienen. por CAROL. mar. por tanto. Cf. La Madre corredentora 147 b.. Pío XI recitó ción en sí y su aplicación actual. en la realización de la redención. mar. mar. que le fueron encomendados por el testamen to de la dtvma candad. a su lado cuando fue a la muerte y fue clavado en la cruz. exenta de la mancha original.JS2. que redimió al linaje humano con Cnsto.re su Hij. Cf. n. de acuerdo C<. 18 fro XII. mar.V esta sentencia de los doctores de la Iglesia.. estaba María. constituida Madre de _lo. De pie.s hom res. pnncipalmente en el crítico momento de la muerte. de suerte. eplst. los dos grandes aspectos de la mediación universal de María: la adquisitiva (correclención) y ia distributiva (distribu ción universal de todas las gracias). abdicó los derechos de madre so7 RosCHINI. apóyasmuy principalmente en que la Virgen do lorosa parttctpo con ]esucnsto en la obra de la redención. bién y esyiadosamente llamada Reparadora por la misterio sa umon con Cnsto y por su gracia absolutamente singular>> 16. . D"c. Hnurre!rs aquas (15-5-1956): AAS 48 (1956) p. sin embargo. A menos que se quiera desvirtuar el sentido obvio de las palabras>>. os lo pe dtmos. Cf. Cf..uar la Justlcta dtvma. 7. tanto que nuestra salvación es . 471. Supremí apostolatus {1-1)-1883). . que ha recibido de jesús la vida divina por medio de María. fuimos elevados a la suprema cátedra de Pedro.. espontáneamente se nos fue el pensamiento a la gran Madre de Dios y su asociada a la reparación del género humano>> 10. humana. Doc.la Santísima Virgen María estuviese inseparable mente umda c_on Cnsto. Inter sodalicia (22-5·11)18). 9 Io. . 1 I lo. ' ' :: B NEnrcTo XV. Benedicto XV: <<Los doctores de la Iglesia enseñan común mente que la Santísima Virgen 1-faría. es cosa enteramente razonable que el pueblo cnstlano.. enclclica Iucunda »emper (8-9·1894). Cf. ene. Doc. en cuanto dependía de Ella.. maL n. atravesada por una espada de dolor>> 9. habiéndonos dado y cnado a Jesus Redentor y ofrectendole JUnto a la cruz como Hostia fue ta. soportó el dolor y casi la muerte. <<Recordamos otros méritos singulares por los que tomó parte en la redención humana ccn su Hijo Jesús>> 11.. la dispensadora de todos los tesoros que Jesús nos conquistó con su muerte y con su sangre>> 1 .zón. Pío XI: . Doc. y estuvo allí poT divina dis posición.r P-477s LEóN XIII. . En efecto. <No p ede suc m?ir eternamente aquel a quien asis tiese la Santlsima VIrgen. Cf. que acompañabais a vuestro dulce Hijo. Mrsere!1t1ssrmus Redemptor (8-8-1928). apost.>n d sentr dl pueblo cristiano y corroborada por una ininterrum pida exper e. mientras llevaba a cabo en el altar de la cruz la redención del género humano. n. X.P.fwto de la cari dad de ]esucnsto y de sus padecimientos asociados íntimamente al amor Y a los d lor:es de su Madre.

y comparándola con Eva llaman a María < 1-vfadre de los vivientes•>. pues. fue dada por el mismo Cristo Jesús agonizante en la cruz como madre al dis cípulo con estas palabras: l\. al abrazar de todo corazón y sin entorpecimien to de pecado alguno la voluntad salvífica de Dios. a. o.53). Jn r9.L/vación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta su muerte>> (n. afirmando aún con ma.217-18. he ahí a tu hijo (cf. piensan los Santos Padres que lv1aría no fue un instrumento puramente pasiuo en las ma nos de Dios. V. Nos haríamos interminables si quisiéramos recoger aquí una serie muy incom pleta de los testimonios de la tradición cristiana. La l\faclre correrlcntora P.or frecuencia que ((la muerte vino por Eva. mariana? Concilio Vaticano II: Aunque por su constante preocupación ecuménica el concilio Vaticano IIevitó la palabra Corredentora-que podía herir los oídos de los hermanos separados-expuso de m nera clara e inequívoca la doctrina de la corredención tal como la enttende la Iglesia c. 1 te ralmente asociada. sino que cooperó a la salvación de los hombres con fe y obediencia libres. 3· LA TRADICIÓN. He aquí algunos textos de a constitu ió? do má tica sobre la Iglesia (Lumen gentiwn) especialmente stgmficativos: < Es verdadera madre de los miembros (de Cristo). <obedeciendo. Madre con el Hijo en la obra ele la s.mde. 4· 19.. Como dice San Ireneo. sn viendcon diligencia al misterio de la redención con El y bajo El. queda por el mismo caso. Mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz. y María sólo de un modo relativo. vo!. < María. el concilio expone con toda clari dad la doctrina de la corredención de María. íntimamente asociada por voluntad de Dios a la obra salvadora de Cristo Re dentor. . Porque el fin de nuestra redención comprende dos partes bien caracterizadas y distintas: la adquisición de la gracia y su distribución a nosotros. si tene mos claramente expuesta la doctrina formal de la corredención de manera más terminante. Sil friendo profundamente con su Unigénito y asociándose con entrañas de ]\. padeciendo con su Hijo cuando mona en la cruz. que ella misma había engendrado. Al ser incorpo rada a él. engendrándolo. junto a la cual. pues.esen cial con que este En pertenece a los dos.. Tal es adecuadamente el fin del orden hipostático.61). Jesucristo sustancialmente y de un modo absoluto. El magisterio de la Iglesia en torno a la corredención mariana se apoya-como hemos vis to-en el testimonio implícito de la Sagrada Escritura y en el del todo claro y explícito de la tradición cristiana. consintiendo amorosamente en la inmolación de la Víctima.148 14!) C. Escuchemos a un eminente mariólogo contemporáneo explicando con gran precisión y profundidad esta doctrina fun damental 20: <cLa teología apoya esto mismo con fuerza ineludible. p. II. Por eso no pocos Padres antiguos afirman gustosamente con él en su predicación que <cel nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María mediante su fe>>. tot l La doctrina de María Corredentora consta. supuesta siempre la voluntad de Dios. y la de RoscmNI. se encuentra en la dtversa manera con que ambos pertenecen al orden hipostático. Jn rc¡. Y por eso mismo Jesucristo es 19 El lector que deRee una información amplísima sobre el argumento de la tradición consultara con provecho la exhaustiva obra de J. · <cEsta unión de 1<. Con razón. LA RAZÓN TEOLÓGICA. que son miembros de aquella Cabeza•> (n. Manae di$quisitio positiva (Ciudad del Vaticano 1950). presen tándolo al Padre en el templo.502-33· 20 P. al aceptar el mensaje divino se convirtió en Madre de Jesús. Por eso es nuestra 1v1a - dre en el orden de la gracia'> (n. y.s6). de mane ra expresa y formal por el magisterio de la Iglesia a través de los Romanos Pontífices y del concilio Vaticano 112. Porque la diferencia. la vida por María'> (n. en el cual quedó insertada María por razón de su maternidad divina. asociada con Jesucristo en el fin ele este mismo orden.1 p.ll. .?.. a la persona y a la obra de su H1)o. R.25).r dogmm J títulos Jrt tll-iaiJUJ Como puede ver el lector. finalmente. < Concibiendo a Cristo. aunque de muy diversa manera que Jesucns to·' no existiendo razón alguna para limitar esta asociación de N{aría a na de sus partes con exclusión de la otra. es imposible hablar más claro y que por razones ecuménicas falte la expresión mate1'ial. la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Los gn. y.o puede ver el lector.fadre a su sacrificio. se consagr.1ujer. ¿Qué más da de alguna nota que no hable en términos cada vez más claros y expresivos del oficio de María como nueva Eva y COl- redentora de la huma nidad en perfecta dependencia y subordinación a Cristo 113.c. . Con1. Basta decir que desde San Justino y San Ireneo (siglo n) mente como esclava del Seí'íor.atólica. no sin designio divino.1. la fe. La razón última y el fundamento más profundo de la corredención mariana hay que buscarlo en la maternidad divina de María. alimentándolo. MANUEL CUERVO. cooperó en forma enteramente impar a la obra del Salvador con la obediencia. CA!!OL De corredemptwne B. con hasta nuestros días apenas hay Santo Padre o escritor sagrado la gracia de Dios omnipotente.26-27) i 1 (n.s8). accidental y secundario.c. por haber cooperado con su amor a que naciesen en la lgle ·ia los fieles. hija de Adán.57). se mantuvo erguida (cf. se convil tió en causa de salvación para si misma _v para todo el género humano>>.

?. que. es cosa que sólo a María fue concedido sobre todas las criaturas en virtud de su maternidad divina•>.25I-52 . Porque eso de ser con Jesucristo ca principio de la redención del género humano y de su reconciliación con Dios. miradas las cosas desde este punto de vista. queda firmemente establecido con sentido y significación verdaderamente divinos. sin que la unión de los dos en el mismo fin del orden hipostático per judique a ninguno de ellos. la distribución de las gracias y.1ediador y Redentor. en la que juntamente con el Hijo hizo entrega al Padre de sus derechos maternos sobre El. la maternidad espiritual de María respecto de todos los hombres. por todos los actos que. sin des centrarlo ni desorbitado. el tomado del Protoevan gelio encuentra en la maternidad divina su sentido pleno. recobran ahora todo su vigor y firmeza. en general. Y efectivamente. se consolidan y adquieren íntima conexión y depen dencia>\. el testimonio de la tradición se nos presenta como un esfuerzo continuado y progresivo de asimilación y explica ción de aquélla. y los mismos ar·gumentos en favor de la corredención mariana que antes. según el sentido de la Iglesia. en unión íntima de amor y de vida con Jesucristo. al mismo tiempo que sublima a María. los cuales. no tienen virtud para elevarlos a la categoría de principio teológico. Moral mente. toda la media ción mariana. constituyéndola en Corredentora nuestra. que por razón de la maternidad divina tiene María con Jesucristo. Antes por el contrario. cuya expresión más antigua y autorizada es el paralelismo antitético.c. haciéndola partícipe de una obra tan divina como es la de nuestra redención. Entendida así la asociación de María con Jesucristo en el fin de la encarnación. la unión moral de vida entre la madre y el Hijo. postula esto. pasando de lo implícito a lo explícito. se extiende por toda la tradición. como única excepción entre todas las criaturas. por todos los actos de su vida santísima.¡rianoJ 150 esencial y absolutamente el 1. ordenada por Dios a este tln. Y por esto mismo la parte que corresponde a los dos en la adquisición y distribución de las gracias es muy distinta. según la misma revelación divina. la aqclicación de los derechos maternos de María en la muerte del Hijo. Y un poco más abajo añade todavía el mismo autor. La l\fadre rorredmtom l!Jl como una consecuencia natural de la maternidad divina. Mo ralmente. unida a la voluntad de Dios en el orden hipostático. por la libre aceptación de esta unión y del fin a que estaba ordenada por Dios. Es indudable que. . En virtud del consentimiento dado por }vfaría para ser Maure Je Dios esta asociación se verifica también de un modo voluntario. realizó. constituye a aquélla en verdadera ca Mediadora y ca-Redentora con Cristo del género humano. supuesta la voluntad de Dios. Y efectivamente. es la redención del hombre. En María. Pero no se puede concebir que Dios. en cuanto expresión de la maternidad divina. p. una verda dera analogía en cuanto a la unión de ambos en el misterio de nues tra redención. que en su providencia y gobernación se acomoda a la naturaleza de las cosas.1aría. culminando en la muerte de cruz. La mis ma maternidad divina. todo cambia de aspecto. podía Dios hacer que el orden a a redención del hombre. desde su consentimiento para ser madre de Dios hasta la oblación de su Hijo en la cruz./l.. el testimonio de los Sumos Pontífices se nos presenta de este modo plenamente fortalecido con un fundamento solidísimo que. absolutamente hablando. de una ma nera firme y segura. por sí solos y aisladamente consi derados. asociándose íntimamente con Cristo en el orden hipostático y en el fin de la encarnación. De esta manera. lo cual 'hace que tanto su prestación a la maternidad divina como su asociación con Cristo en el fin de n11crtra redención y toda su coope ración con él en la obra redentora. Así. brotando de la reve lación divina. Luego la aso ciación ele. La dignidad que de aquí resulta en la Virgen María es. en unión indisoluble con su Hijo. y María la ca-Mediadora y ca-Redentora. al asociar a María con Jesu cristo en el orden hipostático. negara a su Madre santísima una perfección que tanta conformidad guarda con su dignidad hi postática y tanto contribuye a su perfección y exaltación gloriosa. por tanto. com pletando su pensamiento 21: <<Claro está que. podían parecer desprovistos de valor y fuerza para probarla.1. en cuyo sentido se dice también que es el único Mediador. quedara sin efecto. su gran valor y eficacia. el principio del consorcio. Jesucristo se constituye en redentor nuestro por la unión hipostática. la asocia también en el fin de este mismo orden. Entre Jesús y María se puede establecer. por el consentimiento prestado por María a la maternidad divina y a su cooperación con Jesucristo en la obra de nuestra reden ción. la maternidad divina. en virtud de la cual la Virgen Santísima se eleva sobre el nivel común de los demás hombres. tanto en cuanto a la adquisición de la gracia como en su distribución. sin duda. y con apertura suficiente para fundar sobre él toda la parte soteriológica de la teología maria na. por tanto. la maternidad divina es el fundamento onto!ógico de su unión con Cristo en el orden hipostático y en el fin de nuestra redención. Del cual el paralelismo antitético y el consentimiento de María a la encarnación del Verbo en sus entrañas no son más que expresión muy significativa e importante en el pensamiento de la tradición cr s tiana. y. Los gra11des dogmas y títulos m. o sea. po:r !o mismo que es toda recibida y dependiente de El.P. Por consiguiente. C. la parte que en esta asociación corresponde a María arguye gran perfección en Je sucristo. el consentimiento de María a la encarnación retiene su gran valor como elemento indis pensable para la perfección ltumana de los actos de 1. tengan toda la perfección humana que se podía desear.1aría con Jesucristo en el fin de nuestra redención es 21 O. Ontológicamente. la más alta que se puede concebir en ella des pués de su maternidad divina. por sí solos y con precisión de la maternidad divina.

Ltt . -como de valor infinitoPrincipa 1. y a María ferencias entre la Corredentora. Según los principios que acabamos de sentar a base de los datos de la Sagrada Escritura. En una palabra: en la economía de nuestra salva ción no hay un Corredentor y una C01·redentora. Dependie diente. S0.r ['. sino un solo Re dentor y una Corredentora. aun siendo ción de Cristo suficientísimos por sí mariana fue: mismos fue: I. sino por Adán y por Eva.r. Sin embargo.lamente lo quisoInsuficie por sí respondemos-no para nte por misma. la redención del género humano. del magisterio de la Igle sia. <•María Virgen--escribe con admirable exactitud el Santo de Montfort--es necesaria a Dios. constituyendo también las satisfaccio nes y méritos de l\·faría como precio de nuestro rescate en unión a las satisfacciones y méritos de Cristo. satisfacciones de Cristo? Suficiente 2. en efecto. necesaria la obra redentora. He aquí las principales diferen cias contrastadas en un cuadro sinóptico: como la luz ¡. n. o sea. sino también obje tiva (o sea de co-adquisición de la redención juntamente con Cristo) e inmediata (por la compasión de María al pie de la cruz). como es natural.'lladrc t'OI'I'cJentora l'. III:H y IÍililor mariannr 3· Naturaleza de la c01·redención 114. añadir nadLl a los 3. redención de Cristo y secundariamente. En tal sentido puede decirse que la cooperación de la Virgen es parte integral de nuestra Redención. con una necesidad llamada hipotética porque es efecto de su voluntad•> (Tr tado . es decir. l. nH.ll . 2. por ser de valor infinito. la corredención ma riana no fue solamente mediata (por haber traído al mundo al Redentor) y subjetiva (o de sola aplicación de las gracias obte nidas por la misma redención de Cristo). méritos y satisfacciones Indepen 3.. de Cristo. Es b) INSUFICIENTE POR SÍ Las satisfacciones y los méritos de Cristo. en la hipótesis-que para nosotros es una tesisde que Dios lo ha dispuesto así.e Jebe concebir posterior a la fuente luminosa de la cual se deriva. eran necesarios y por sí mismos más que suficientes para satisfacer .7. no para nte o 4· !\bsol completarlos.o. d) Es HIPOTÉTICAMENTE NECESARIA. la corredención ma riana 22. Es SECUNDARIA porque el efecto total.. de la tradición y de la razón teológica. ha bría podido perfectamente aceptar como precio de nuestro rescate las solas satisfacciones y méritos de Cristo. Se podría preguntar: ¿Por qué quiso Dios que el precio de nues tra redención estuviese como integrado por los méritos y satisfac La La ciones de t-.1aría redención correden Santísima. así nuestra re . Esta última: ns. sino por la subordina utamente armonía y la belleza de da. Como 4· nuestra ruina había sido Hipotétic amente obrada no por Adán necesaria sólo. Secund los méritos y l aria. pero lo son hipo téticamente. Dios. Estos no son. MISMA.39). existen profundas y esencia les diferencias entre la acción de Cristo como Redentor único de la humanidad y la de María como asociada (ca-Redentora) a la obra redentora de Cristo. por ser de valor infinito. sí misma.152 C. absolutamente necesarios. no se debe atribuir de la misma ma a) IJ6. A Cristo de estas Redentor se debe atribuir fundamentales di principalmente. pues. sin exigir que se uniesen a ellos las satisfacciones y méritos de 1vla ría.md e r do. He aquí la nera a la obra de Cristo y explicación detallada a la de María.

concebir como posteriores (con posterioridad de naturaleza. Las satisfacciones y los méritos de la Virgen Santísima son. BELON. entra en la obra grandiosa de la re dención del mundo. Es uno ele los más que ridos al corazón del hombre. insuficientes por sí mismos. de los más gloriosos por la plena y perfecta semejanza que establece entre la Virgen Santísima y su divino Hijo.. y nada añaden intrínsecamente. en cambio. Esa concepción hay que considerarla por lo menos como teológicamente cierta. por d nuevo Adán y por la nueva Eva. algo divina mente delicado. Cf. toman de ellos su valor y dependen de ellos intrínsecamente. que citamos textualmente. SUBORDINADA. pues. He aquí en qué sentido y dentro de qué límites entenderr.r p. tierno. c. la sonrisa de la Madre.:-ntora.. ni pueden añadir. IJÓ. RosCHINt. Es une. por medio de María.escribió oportunamente el cardenal Lé picier --·la parte de 'l'vfaría en la obra de nuestra redención.J8. Con la Corredentora. nuevo Adán. no sólo por Cristo. <•la salvación nos llega en forma de beso maten1o•> 23. El título de Corredentora es uno de los más gloriosos para la Vir gen Santísima y más queridos al corazón de sus devotos.adecuadamt!nte a la divina justicia y redimirnos. H C. a las satisfacciones y méritos de Cristo. la tierna asis tencia de la Madre•> 24.íntos 23 Cf. no de tiempo) a los méritos y satisfacciones de Cristo. Por medio de la Corredentora. vol. por la filial confianza y por el vivo es tremecimiento de gratitud que instintivamente despierta. Se deben.N RoE\'. lvlut e r Cl1ris ti ( tvlilan I<JJ8) p. <•Si se conociese mejor. amable. o.os nos otros el título de Corredentora y la cooperación de María Santísima a la redención de los hombres. según el sapientísimo decreto de Dios. ¡cu. el corazón de la :Madre.-nof "L v. . sino por Cristo y l\1aría. Ca rla e" lu Cuur•"'"" d e If). Por medio de la Correcl. la l\1adre hace su entrada en el orden sobrena tural. e) Es DEPENDIENTE O porque los méritos y las satisfacciones de la Virgen Santísima se apoyan en los méritos y satisfacciones de Cristo. de manera que por sí solos no tendrían valor al guno. 22 paración debía ser realizada. II7. 474-75.

en cuanto asociada al orden hipostá tico. con toda propiedad. 2. a 9· a La virtud redentiva de los actos de Jesucristo es esencial e infinita absolutamente. los ele l'v1aría. Cuervo establece de manera exhaustiva las di ferencias entre el acto o los actos corredentivos de María con los de Cristo Redentor en la siguiente forma 26: Jesucristo pertenéce al orden hipostático sustancialmente.mdcs . 6. dadas las íntimas relaciones entre la redención realizada por Cristo y la corredención que corresponde a Ma ría. de un hombre-Dios. de la misma manera que su gracia y caridad. Por eso Jesucristo es absolutamente el Redentor o el Redentor único. . Los actos de Jesucristo no admiten progreso intrínseco en cuanto a su virtud y perfección. toda participada y sólo en cierto sentido infinita. lii 8. el acto rc dentivo de Jesucristo puede decirse que es 11no. y "tv1aría solamente concausa y corredentora.a Lps actos de Jesucristo.154 beneficios se derivarían de ahí para la Iglesia' Las almas piadosas encontrarían en esta verdad tan consoladora para nuestra fe. en todo el sentido de la palabra. 1. ni redentora ni cabeza. consiguen el lln de la Encarnación según un grado de perkcción diversa. la de María. superior a todos nosotros. la de los actos de María. sino en un plano u orden intermedio: por una parte.. 25 CARDENAL LÉPICIER. 4· Las diferentes vías o modos de la redención y corredención 120. la de 1'--Aaría. -6. y en María el relativo.logm. o. en el plano u orden de la mediadora y corredentora de los hombres. 1. 0 Por vía de mérito Ante todo vamos a dar unas nociones sobre el mé rito sobrenatural y sus diferentes clases y divisiones. Jesucristo. El P..a Los actos de Jesucristo satisfacen por el pecado y nos merecen la gracia con todo rigor de justicia. y María la asociada a El o la Corredentora. en ellos se encuentra intrínseca mente la forma redentiva.11. 121. Los gr. 4·a La plenitud de gracia de Jesucristo es suya propia. en cuanto hombre. esta última revestirá las mismas vías o modos que la de Cristo.} valor intrínseco. nuevos motivos de fervor. 5. y por otra. Con una profundidad y una perspicacia hasta hoy no superada por nadie. 13. de sacrificio. intr!nseca y extrínsecamente. no de un modo totalmente igual ni tam poco totalmente diverso. y Ma ría. aunque.c. a La de Jesucristo es por esta causa capital. de redención y de eficiencia instrumental l.-J.l4. Crooredenloice dd género humano l6 P. no. es decir.tJ 155 . Vamos. trascienden a los nuestros. sino tan sólo extrínseco. y el de María múl tiple. o sea análogamente. 7. a La raíz de la ordenación intrínseco-divina de la gracia de Jesucristo a la causalidad de la salvación y redención del género humano es el orden hipostático sustancial. claro es. en cambio. se da el nombre de mérito al valor de una obra que la hace digna de recompensa. Es el derecho que una persona adquiere a que otra persona le premie o recompense el trabajo o servicio que le prestó. nosotros solamente redimidos. Tal es el que todos atribuimos a la Virgen Santísima>>. 1'. p.l p. intensiva y extensivamente. 14· !. tanto de Jesús como de }v1aría. el único Redentor. de satisfac ción. a Por eso mismo Jesucristo es.JIO·ll. C. toda derivada y participada de Jesucristo. María sólo de una manera relativa. 3. son actos de la persona divina del Verbo. los de :María. en todo de pendiente y subordinada a Jesucristo. sólo relativamente. En general. de una pura criatura elevada sobre toda criatura. que salva perfectamente la distancia infinita que hay entre la redención y la corredención. los de Jesucristo. El mendigo pide humilde' Cf. en cuanto ¡:. también a los ele }vfaría. Redentor y Cabeza del Cuerpo místico. l. Jesucristo es por derecho propio causa principal de nuestra redención. y la de María.. nuevos alientos en la vida del espíritu. y los de María sólo de condignidad. 1. con distancia indefinida o más bien infinita. Por lo mismo. pero tampoco simplemente redimida.a La plenitud de la gracia de Jesucristo es absoluta en el mismo ser de la gracia. tienen progreso intrínseco y extrínseco. CliERVO. los cristianos tibios o indiferentes se sentirían sacudidos de su sueño letárgico. inferior al de Jesucristo. a establecer el paralelismo analógico entre las diferentes vías o modos de la redención y los correspondientes a la corredención. con una analogía de proporcionalidad propia.r y títulos tllclrÍtlllOJ L'Immacolata Madre di Dio. en sentido puramente analógico (o sea de semejanza desemejante). · 10. 8. pues. el Doctor Angélico Santo Tomás de Aqui no demuestra que la pasión de Cristo fue causa de nuestra sal vación de cinco modos distintos: por vía de mérito. sino proporcionalmente semejante. y las ovejas extraviadas volverían a encontrar el camino que conduce al redil>> 25_ 119.7. 1 L Los actos de María. por razón del orden hipostático. tan edificante para la moral cristiana. y María simplemente la Corredentora. 12.\LtJrf rorrf'denJora Como los actos. Ahora bien.

v. l. a) El mérito de condig11o se subdivide en mérito de estricta justicia ( <•ex toto rigore iustitiae•>) y de justiciaproponional ( <•ex con primero igualdad absoluta meritorio dignitate>)). El requiere una perfecta y entre el acto y la recompensa . y el de congr11o.ll. fundado en el derecho de amistad.r y IÍIItlo. Según la justicia Oc proporcional (ex condig rondigni no. En el mérito entran siempre dos personas: el mere I) Según la justicia estricta (ex tato rigore itls titiae).()J .¡ l'. sino en cier ta conveniencia por parte de la obra y en cierta liberalidad por ··] Propiamente dicho: Ménto. que no se funda en ra zones de justicia ni tampoco en pura gratuidad.r Hi7 C. el obrero..¡ i\l. un l pecador ). el obrero tiene estricto Fundado en la bondad y liberalidad divinas derecho (de condigno) al jornal que ha merecido con su tra (la disposició n del pecador para la gracia). 2. Y así. que se funda en razones de justicia. y la persona que nos ha hecho un favor se hace acreedo ra (de congruo) a nuestra recompensa agradecida.7.¡t/re rnrr{'dentn¡·. en cambio. 2 j ) parte del que recompensa.- Para que aparezcan con mayor claridad estas divisiones y mente la limosna a su generoso bienhechor sin derecho es subdivisiones vamos a recogerlas en el siguiente cuadro esque tricto a recibirla.r dngn < . . 3. J. Y dos cosas: la obra meritoria y la recom 2 pensa a ella debida.r mari. f') l o e a) Fundado en la sola mi Improp sericordia c o iament de Dios (la n e g impetraci r ón de u una gra o cia por ..l ) tate).gr. rrllldc• .1fiG wo. 4· Hay dos clases de mérito: el de condigno. El mérito es una propiedad del acto humano delibe J rado y libre. cedor y el premiador. bajo. tiene derecho a recihir mático: el justo salario que ha merecido con su trabajo.

que se funda únicamente en la misericordia de Dios (v. para que. por eso en el orden sobrenatural este mérito es propio y exclusivo de Jesucristo. infinito y de condigno según la justicia estricta. que se funda en razones de amistad (v.) I. no porque Dios pueda contraer obligaciones para con el hombre.a He aquí las pruebas: 122.gr. el de congruo se mérito subdivide en de congruo propiamente dicho. Teniendo en cuenta estos principios he aquí en dos con clusiones la doctrina relativa a Cristo un valor infinito (cf. En virtud de la unión hipostática. D 550-52).1C. T-II 114.2. d) SEGÚN condiciones que exige esta clase de mérito. como reinó el pecado por la muerte.. El segundo supone tan sólo igualdad de proporción entre el acto bueno y la recompensa. Rom 5. Lo dice también expresamente la Sagrada Escritura: abundó <<Donde el pecado sobreabundó la gracia.20-2I). y de congruo impropiamente dicho. (Completamente cierta y común.. a) UNIVERSAL. sino por los de todo el mundo)> (I Jn 2. una gracia impetrada por un pecador) o en su bondad y liberalidad divinas (v. Consta expresamente en la Sagrada Es critura: <<El es la propiciación por nuestros pecados.gr. I 8). así tam bién reine la gracia por la justicia para la vida eterna por Jesu cristo nuestro Sefíor)> (Rom 5. cf. esa recompensa es debida en justicia. DE CONDIGNO la LA cuales JUSTICIA principal de las es que exista Cristo como Redentor y ESTRICTA. Porque en una igualdad perfecta a Jesucristo y solamente y absoluta entre el acto en El se cumplen las meritorio Ma ría como Corredentora: El mérito redentor de Jesucristo fue universal. pero. el derecho que da la amistad para obtener un favor de un amigo).gr. la razón de mérito verdadero. que con fería a todos los actos de .. etad:. b) SoBREABUNDANTE. sobre abundante.. en realidad. En el mérito de congruo impropiamente dicho no se salva. sino porque se debe a sí mismo el cumplimiento de su palabra 2. habiendo Dios prometido recompensar esos actos meritorios. y en el de congruo propiamente dicho se salva tan sólo de manera remota e imperfecta. e) INFINITO. Y no sólo por los nuestros. la disposición del pe cador para recibir la gracia del arrepentimiento). 2 Cf. ya que solamente en El se salva la distan cia infinita entre Dios y el hombre. b) i\ su vez.y entre el que merece y el que premia.

sino una sola redención. He aquí el texto latino original: 'de congruo. <•es cierto que generalmente los Pontífices dejan libertad a los teólogos en las cuestioi1es que se discuten con di versi dad de pareceres entre los doctores de mejor nota•1 (D 231 3). entre otras razones. e ne. e) FINITO. 4 89.1écliatrice J¿ toul. J45-70. con la que forma una sola cosa-afecta a todo el género humano sin excepción.. con relación a los demás. 6 Cf. Ya que ninguna pura criatura es capaz de realizar un acto infinito.ll. Vamos a verlo en el siguiente apartado. promeret nobts quae Chnstus ele condigno promeruit•. Urrutigoyti. Sólo Cristo-Hombre. que ya tenía ciertos antece dentes históricos 4. b) INSUFICIENTE. 4 Ya desde el siglo XVII admitieron el mérito ele condi. Martínez de Ripalda. O. tanto para sí misma como para todo el género humano. mucho mejor orientado y más eficaz fue el del dominico P. quien orientó definitivamente la cuestión en unos años era sentencia común entre los mariólogos que María nos artículos importantísimos publicados en la revista Ciencia To mereció de congruo lo mismo que Cristo nos mereció de con mista en 1938 y 1939.158 P. pero insuficiente.) 2. ut atunt.ta a repetir lo que entonces solían decir comúnmente los teólogos.r . Y si se En torno a este famoso texto de San Pío X-citado por ac ha de merecer para otros. sino que se limi. En Cristo-como hemos visto-ese mérito es de estricta Y. que le hacía personalmente Dios. estableciendo como primer fundamento digno. fue Lebon en un artículo que casi fue re chazado de plano por los teólogos de su épocas. no por participación de la capitalidad ele Jesucristo de congruo-como dicen-lo que Jesucristo nos ha merecido de -como proponía el P.¡). J. independientemente de Cristo) no hubiera podido redimirnos. No hay un Redentor por un lado y una Corredentora por otro. Se apoyaban. Luego es lícito abandonar la fórmula de congruo-cuestión discu tida entre los teólogos-si una investigación teológica más profun da obliga claramente a ello. mnder dognlt'IJ y IÍ/11/o. El mérito corredentivo de María fue también univer sal. a En todo caso. 2. Saavedra. podía rea lizar actos de valor infinito.es b tices: La Vie Dioces. Del Moral. Un conato Porque ya he mos visto en la conclusión anterior que esta clase ele mérito corresponde única y exclusivamente a Cristo. Lo.como dice expresamente Pío XII en su en cíclica Humani generis-. LEilON.. Fernández-. 5 Cf. de Malines (1921).P. en un famoso texto del mérito mariano de condignidad la sociabilidad de la gracia de San Pío X en que expresamente lo dice así: <•Ella nos merece de María. /\hora bien: esa investigación teológica más profunda se ha producido de hecho. a El santo Pontífice probablemente no proclama esa doctri na por su cuenta. sino de justicia imperfecta o proporcional (de condigno ((ex condignitate))). a) He aquí las pruebas: UNIVERSAL. Porque la corredención mariana-lo mismo que la redención ele Cristo.a 123. ni tampoco de simple congruo. Es gloria de los mariólogos españoles haber dado con la fórmula precisa y exacta para determinar el mérito de María y diferenciarlo del de Cristo y del que nos corresponde a los simples cristianos en el orden de la gracia con relación a los demás. Ad diem illum (z-7-IC)O. Vega.'VI<lrie. en nosotros. etc. Manuel Cuer Hasta hace pocos vo. El primer mariólogo moderno que planteó ele nuevo esta tesis. Ciencia Tomista J7 (19 8) p. La !dt dre iorrcdrmtora 159 y la recompensa y entre el que merece y el que premia. es necesario que haya una ordena tiva y por pasiva por los partidarios del mérito de congrHo ción divina ele ese mérito a los otros (lo cual se cumple también por parte ele María-hemos de decir dos cosas: perfectísimamente en Cristo Redentor.7. finito y no de rigurosa y estricta justicia. sino en virtud de su con- e) NI TAMPOCO DE SIMPLE CONGRUO. aun que puede ser de condigno proporcional con relación a nosotros mismos.r C. 124. ><WL n. en virtud de la unión hipostática. . puesto que el fin pró ximo de la encarnación del Verbo es la redención de todo el género humano). probabilísima en el cuarto. Su corredención de pende esencialmente de la redención realizada por Cristo y deriva intrínsecamente de ella.r ?llfll'inno. Parece indicarlo así el inciso ut aiunt (como dicen}.gno en María. (Cierta en los tres primeros aspectos. como ya vimos. María sola (o sea. V. en María es de condigno proporcional. Vulpes. es de pura congruencia (de congruo). Cf. condigno¡> 3. f) SINO DE JUSTICIA IMPERFECTA O PROPORCIONAL (de condigno ex condignitate). enlr·e otros teólogos. Doc. . An tonio Fernández en su famoso artículo De mediatione secun dum doctrinam Divi Thomae 6. La B. aunque inferior al de Jesucristo. d) No DE RIGUROSA Y ESTRICTA JUSTICIA. realizada por Cristo con la cooperación se cundaria de María. puesto por el mismo Papa en esa declaración. 1. Pero fue el P. rigurosa justicia (de condigno ex tato rigore iustitiae). SAN Pfo X.

Llamera.r y IÍI !I IO J IGO C. como reconoce uno de sus principales contradicto res. García Garcés. Repetimos los principales enunciados que. además de esto. La actividad salvífica de María en cooperación con Cristo es la actuación de su maternidad espiritual. tienen por objeto la misma consecución de la gracia para todo el género humano. La tesis del P. expresan exactamente esta verdad-eje de la economía ma. y a la que cada uno de nosotros tenemos en orden al aumento de la misma y a la consecución de la vida eterna. al propio P. Cuervo. Redondeando esta doctrina y perfeccionando la ter defendida con gran brillantez por el P. en que el de éste es ex toto rigore iustitiae. Collestan. etc. Lebon. re duciendo al silencio a todos sus tiva de María con el término de gracia maternal. Y la interdependencia y analogía que los liga anta lógicamente los liga también causalmente en su actividad diviniza dora.de su propio ser. nada. En brevísima sínte sis. Vacas. que no afectan al fondo de la cuestión. y. Slavica.?. En efecto. no de estricta justicia) la gracia para todo el género humano en perfecta dependencia de Jesucristo. Carol. Cuervo lO: <•Tres condiciones señalan todos los teólogos para que este mé rito condigno de la gracia sea viable en una pura criatura Tespecto de todas las demás: <<La misión de jesús y de María es como la proyección vital . Graci a perfe ctísi . huma no. Elevada por Dios al mismo orden hipostático en cuanto Madre del Redentor. como la de Cristo es la actuación de su capitalidad. Escuchemos impugnadores. Sauras. Bittremieux. Bover. Marceliano Llamera. una proporción semejante a la del mismo jesucristo. Llamera en su magnífica argumentación sobre muchos de los cuales han cambiado ya de este punto concreto 11: pensar. René Laurentin. Colomer. No podemos recoger aquí en toda su amplitud la vigorosa argumentación teológica que deja fuera de toda duda la ver dad del mérito de condigno proporcional (<<ex condignitate>>) que corresponde a la Virgen Corredentora 9. <<elle a gagné tellement de terrain dans les milieux théologiques.lc J rlos. procedente de la unión hipostática. minología. he aquí el nervio fundamental de la argumentación. Grabic.P.. en el Con greso Mariano Internacional celebrado en singular acierto esta proyeccíón uniwrsal de la gracia correden Roma en 1950. María merece condignamente (aunque con mérito d e con dignidad. ma. Lu J gran. Y la diferencia del mérito de -Jesucristo. Maria guarda. procedente de la divina. qu'un recent status quaestionis tend a la donner comme prédominante>> 8. y los de Maria. así como nosotros me recemos ex condignitate el aumento de la gracia y de la vida eterna.P. Esta tesis fue 125. Llamera ha calificado con O. por la diversa ordenación intrínseca de ésta en ella y en nosotros.los eminentes mariólogos Aldama. asociada a Cristo en los mismos fines de la Encarnación. de su condición de mediadora y corredentora./f. La Madre corredentora marianoJ sorcio ttlliversal con Cristo. el insigne mariólogo P. a Repre Ordenación divina ) sentac unive1·sal al mérito ele la b)ión mtsma ¡>ara e) moral t del o géner d o o s. Basilio de San Pablo. a nuestro entender. Balic. Leboir. Luego. entre otros mu chos. respecto de la gracia para todo el género humano. excepto para sí misma. por lo mismo que se obtiene en virtud de la gracia recibida de Aquél>>. etc. Fernández. admiten y:defienden esa tesis-aunque con diferentes ma tices.y el de María solamente ex condignitate. por consiguiente.. Por esta gracia social perfectísi ma. La diferencia entre nuestros méritos de condignidad y los de lv1aría está en que los nuestros se refieren sólo al aumento de la gracia en nosotros mismos y a la consecución de la vida eterna. toma do literalmente del P. Friethoff. Cuervo-magistralmente expuesta por él mismo en los artículos citados y en su obra mariológica últi mamente publicada 7-se ha impuesto de manera tan arrolla dora que. A. llena de gracia con Cristo sobre toda pura criatura. así también María nos consiguió a todos aquélla. 161 Ahora bien: ¿qué falta a la Virgen para habernos merecido de hecho ex condignitate la gracia? Según las exigencias de la teología ttadicional.

p. rS. 8 Cf. asi como el magistral estudio del P.83-140). Cuervo. demandada por su divina maternidad 11 Cf. que redondea y perfecciona en algunos aspecto3 la magnifica afgumentación del P. La maternid. en Estudios Marianos (año 1942.ulos del P. p. El mirilo matemal corredentivo de María: Estudios Mariano11 (1951) p.52. J]1 .o Como la infinita gracia habitual individual derivada de la unión hipostática constituye formalfYlente la capitalidad ele Cristo.37· 9 El lector que desee una info1mación amplfsima sobre esta cuestión puede ver-entre otros meritísimos trabajos---los citadoartlr.128. LLAMERA El mérito matúnal corredentiuo de Maria: Estudios Marianos (año 1951. P.sal va dor a cri sti an o-mariana: Como el carácter o título soteriológico principal y esencial de Cristo es el de I.!ual de María : Estudios Marianos 3 (1944) p.1ariano(1942) año T p.° Cf.327ss) y en su citada obra Maternidad divina y cmredención. II0-112. LLAMERA. Matemidad divina y corrcdención mariana (Pamplona 1967). el carácter o título con soteriológico esencial y principal de María es el de Madre de los hombres 12. 12 Cf. CuERVO en Ciencia Tomista.32. CuERVO. Sobre el 7 mérito corredentivo de Maria: Estudios !1. RENÉ LAURENTIN. La question maria/e P-33· En la traducción castellana (MaJriJ 1964) la cita está en la P.1d espir. LuMERA. . J27-S . P.Nust ra cita e encuentra e n !" p. Cabeza de los hombres. 2. lO Cf. así la gracia llena de María. P.

porque expresa un carácter común y no propio. apartándose de El para seguir sus gustos y caprichos. En efecto: ferencia del mérito redentor del mismo Cristo. 13 Cf. La reconciliativa tiene por objeto reparar solamente la culpa u ofensa del pe15 Suppl. 4. •s7s8. ibid. ibid. y otro formal. En el· derecho humano. e) Esta inteligencia de la gracia de María facilita la de su misión salvadora. afirmando que es una gracia maternal.Jl. No le cuadra la sola denominación de social. Vamos a estudiar este nuevo aspecto en Cristo y María. que ella verifica con la eficaz actuación de su gracia maternal.. pues.3. de cárcel.. en plena y total dependencia del de Jesucristo. en dependencia y subordinación a la capitalidad. ibid. como ya probamos. es a la misión consoteriológica de l\. Una de esas virtualidades de la gracia maternal de María es su mérito corredentivo condigno. ibid. La justicia di vina exige también una satisfacción para perdonarnos el pe cado. verdadera. por tanto. y menos maternal. una multa. mérito corredentivo de María es de verdadero condigno pro Repare el lector un poco en este postulado. ción del mundo--y. Y que el mejor modo de calificar la gracia corredentiva de María es la fórmula feliz de gracia maternal.° CoNCEPTO DE SATISFACCIÓN. a) Por razón de la forma. 2.r y tÍt11los marianos Nada tenemos que añadir a esta vigorosa argumentación de los padres Cuervu y Llamera. La maternidad espiritual o gracia maternal es al mérito corredentivo de María lo que la capitalidad o gracia capital es al mérito redentivo de Cristo. Lo es. en cambio. no es maternal.0 Como la gracia capital incluye y unifica todas las virtuali dades y caracteres de Cristo respecto de los hombres. Santo Tomás la define: la compensación de una injuria inferida según igualdad de jus ticia 15. La argumentación analógica respecto del mérito tiene su jus tificación en la analogía general soteriológica ele la capitalidad y de la maternidad espiritual. Luego María. Mas. expiativa y formal. También lo es la dependencia que el razonamiento establece entre la capitalidad de Cristo y su merecimiento condigno de la gracia universal. 2. En el pecado hay que considerar dos cosas: la culpa u ofensa que se comete con tra Dios y el reato de pena que lleva siempre consigo aquella ofensa. en virtud de su capitalidad. Quedamos. La distingue de la gracia de Cristo. Los grandes dogma. Y por eso la gracia de Cristo se llama gracia capital.° Como la gracia de Cristo es y se llama gracia capital. para restablecer el orden conculcado.Io2 procedente de la infinita gracia de Cristo. Son dos: uno material. estableciendo en primer lu gar algunos prenotandos que aclaran los conceptos y preparan las rectas conclusiones. porque designa su naturaleza y la distingue de todas las demás maneras de gracia. Cristo es y actúa siempre como Cabeza. 14 porcional. Su gracia es y debe llamarse maternal. pues se trata de un principio básico de la teología de la redención•>. ARGUMENTACIÓN GENERAL. Con el pecado el hombre ultraja el honor de Dios. La Madre conwlentora P.° CLASES DE SATISFACCIÓN.1aría lo que la capitalidad es al suyo. etcétera. ha de ser maternal en sí misma. que consiste en la aceptación voluntaria y por ca ridad de esa obra penosa con la intención de satisfacer la ofensa inferida a Dios. sino capital. es triple: reconciliativa.?. pues siendo su fin la regeneración ele los hombres. . 3. 12. como proclama el siguiente postulado: 4. 1. María su corre b) La distingue de nuestra gracia. la gracia de María es y se llama gracia maternal. La ana logía es.0 ELEMENTOS QUE LA INTEGRAN. que es ele suyo individual y no social.ISZ-54· Cf. que es de con a) Expresa su naturaleza. de trabajos forzados. como vamos a ver. Cristo merece de condigno (absoluto) la gracia del género humano. y 163 C. analógicamente. en que el 3. en virtud de su maternidad espiritual. conmerece de condigno (ex condignitate) la gracia del género humano. pues. al que quebranta la ley se le impone una pena: de muerte.0 Por vía de satisfacción 126. p.0 LA CULPA Y LA PENA DEL PECADO. a di digno según estricta y rigurosa justicia. que es cualquier obra penosa sufrida como pena del pecado. María es y actúa siempre como Madre. que expresa la ín dole y la denominación propia de la gracia de María. aunque también es social. pues la maternidad. así la gracia maternal de María incluye y unifica todas las virtualidades y ca racteres de María respecto de los hombres 14. constituye formalmen te su matemidad espiritual 13. El segundo modo con que Cristo realizó la reden dención-fue por vía de satisfacción. que. el de gracia mater nal. p.

in trínseca y de rigurosa justicia por los pecados de todos los hombres. Mcdi<l ur Dei: AAS 19. Pio XI. Consta clarísimamente en servaciones muy interesantes. De manera que la pasión de Cristo no sólo fue suficiente.o otro en su lugar. y la formal incluye ambas reparacio nes: de la culpa y de la pena. . porque. O b) VICARIA. para manifestación de su justicia•> (Rom 3. n. Ahora bien: Cristo. y en sus llagas he mos sido curados•> (ls 53. como vamos a ver.7. no por las propias cul pas.to. como hemos explicado en la cues tión anterior relativa al mérito de Jesucristo. entre otros tnuc:hn:). b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. DE RIGUROSA JUSTICIA.gr. <<al padecer en satisfacción por nuestros pecados.275. padeciendo por caridad y obe diencia. en cambio. según la ofrezca la misma persona que infirió la ofensa u otra persona en representación de aquélla. podemos establecer las SI guientes conclusiones con relación a Cristo y a María: x. 1 f¡ En nuestros días pueden verse. . Y no sólo por los nuestros. La Mt dre rMreden/orrl 1'. Teniendo en cuenta todo esto. e) LA RAZÓN TEOLÓGICA. e) INTRÍNSECA. la expiación es formal.25).2). o sea. y no por una simple aceptación extrínseca por parte de Dios.2)•>. Y esto por tres capítulos: 1) Por la grandeza de la caridad con que padeció su pasión. Esta misma doctrina ha sido enseñada siempre por el ma gisterio universal ordinario de la Iglesia 16. d) SoBREABUNDANTE. j) 165 <<Por eso yo le daré por parte suya muchedumbres y recibirá muchedumbres por botín. Iesu Cl•risl o Redemptore: ASS 33. mediante la fe en su sangre. El castigo salvador pesó sobre él. <•El es la propiciación por nuestros pecados. El concilio de Trento enseña expresamente que Jesucristo <<nos mereció la justifica ción por su pasión santísima en el leño de la cruz y satisfizo por nosotros a Dios Padre•> (D 799). (Doctrina católica. él quien cometió la ofensa y es él quien debe arrepentirse y Veamos tan sólo algunos textos: confesarse. sino sobreabundante satisfacción por todos los pecados del género hu mano. Expliquemos ante todo los términos de la conclusión: a) Es CAUSA SATISFACTORIA EN SENTIDO FORMAL.5). Es el pecador quien debe satisfacer. de los pecados de todos los hombres¡ o sea ofreció al Padre una reparación universal. sea.a La pasión de Cristo es causa satisfactoria. ya que todos ellos fueron redimidos por Cristo. he aquí las pruebas de la conclusión: a) LA SAGRADA EscRITURA. por su propio valor objetivo. Al resolver las dificultades añade el Doctor Angélico ob Esto expuesto. que por ellos satisfizo y de quien viene toda nuestra suficiencia>> (D 904). que rebasó con mucho la magnitud de la ofensa hecha a Diopor todo el género humano. las dos cosas. sino por los de todo el mundo•> ( 1 Jn 2.mde. Interesa esta distinción. que no tenía. sino por los de todo el mundo•> (I Jn 2. b) Por razón de la persona que la ofrece se divide en per sonal y vicaria. l os t estimonios siguientes· LrúN X!Il. 3) Por la amplitud e intensidad del dolor que padeció. ofreciendo su vida. la expiativa se refiere solamente a la satisfacción de la pena debida por la culpa. sobreabundante.r y tí/11/m mmÚ!lm cado. según las palabras de San Juan: <•El es la propiciación por nuestros pecados. o sea expía y repara la culpa y la pena. nos hacemos conformes a Cristo Jesús. }_o. nuestra satisfacción tiene un sentido puramente expiativo de la pena. sin reparar o extirpar la culpa.2.C.s cuando llevaba sobre sí los pecados de todos e intercedía por los pecadores•> (ls 53.) 127. satisface por la ofensa el que devuelve al ofendido algo que él ama tanto o más que el odio con que abo rrece la ofensa. Y no sólo por los nuestros. e} UNIVERSAL. por haberse entregado a la muerte y haber sido contado entre los pecador.r . Escuchemos el hermoso razo namiento de Santo Tomás 17: <<Propiamente hablando. Pío XII. <•Fue traspasado por nuestras iniquidades y molido por nues tros pecados. pues es los vaticinios del profeta Isaías y en el Nuevo Testan1en. sino por las de todos nosotros. ofreció a Dios un obsequio mucho mejor que el exigido para la compensación de todas las ofensas del género humano. según los protestantes. que re paró la culpa y satisfizo la pena del pecado. o sea.11. 2) Por la dignidad de lo que entregó en satisfacción del peca do: su propia vida de Hombre-Dios. en sentido formal y vicario. en virtud de la dignidad infmita de la persona de Cristo. Y también que. I 2).'vfisere11!issimus J<edem¡J/or: AAS 20.' (>e. ofreciéndola por todos los hombres del mundo siri excepción. o sea. <<(\ quien ha puesto Dios como sacrificio de propiciación. DIFICULTAD. En sentido católico. 1 1 [[1 4H.528.r t!ogma.

<das satisfacciones de María ofrecidas a Dios por el pecado. REsPUESTA.. y esto mismo hay que aplicarlo a la ca-satisfacción ofrecida al Padre por María Corredentora. con el m. habiendo sido <(mártir con Cristo>> para la redención. 2. El solo enunciado de la conclusión explica claramen te la relatividad satisfactoria de la compasión de María y sus diferencias esenciales con la satisfacción absoluta e infinita rea d) un acto infinito. María). b) INTRÍNSECA. La de María. es superior a la carne. 19 No se confunda la satisfacción de la pena. que lo ha dispuesto así libremente para la redención del género humano)>. más aún. la dignidad de sus actos satisfactorios. Fue mucho mayor la caridad de Cristo paciente que la malicia de los que le crucificaron. indepen firiéndole una ofensa mayor. porque-como mérito proporcional (<<ex condignitate>>) lo que Cristo nos me reció en todo rigor de justicia. por lo mismo. en plena y absoluta depen dencia de Cristo Redentor. con la que for ma como una misma cosa por divina ordenación. porque por sí misma (o sea.2). tisfacción (una pura criatura. ha satisfecho juntamente con Cristo la pena debida por el pecado. Suppl. Los grandes dogmas y tíllllos mm·im1oJ RESPUESTA. La dignidad de la carne de Cristo no se ha de me dir por su propia naturaleza corporal. REsPUESTA. e) A nadie se le puede ofrecer satisfacción in INSUFICIENTE. sino sólo para que se cum pla la ordenación divina. AuNQUE vimos al hablar del mérito de María-ésta nos conmereció con lizada por la pasión de Cristo. CuERVO. la cooperación de María a la pasión de Cristo. Es más: como dice un ilustre mariólogo. nos revelan toda la excelencia de su satisfacción. por la infinita deuda de nuestros pecados. divino Hijo.c. Luego parece que con ello no quedó satisfecha la al menos en plan de rigurosa y estricta justicia. Sólo Cristo. para cuya ejecución se puede uno valer de instrumentos. en la que está propiamente el peca do.Il.J 66 P. Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona 1967) p. la magnitud de su dolor. que es personal e intransferible. la crucifixión de su no hubiera podido satisfacer por todos los pecados del mundo. sino que se aumentó muchísimo desproporción entre el ofendido (Dios) y el que ofrece la sa más aún. La Madre corredentora 167 a) UNIVERSAL. por lo mismo. 2o Cf. La cabeza y los miembros constituyen como una sola persona mística. a. no se puede añadir otra satisfacción. en efecto. y. 13. ofreció también al Padre una sa tisfacción universal e intrínseca. fue: 18 FINITA. Cuando dos hombres están unidos por la caridad. No ocurre lo mismo con el arrepentimiento y la confesión. en estrecha dependencia y subordi nación a la 'pasión de Cristo. RoscHINI. pueden satisfacer el uno por el otro 18. y Maria como corredentora. Luego no parece que pudiera satisfacer con ello nuestros pecados. pudieron me¡ecer para los demás por la ordenación social dt: la gracia capital de Cristo y maternal de Maria a todos los redimidos.?. vol. sino por la dignidad de la persona que la asumió: el Verbo divino.a Por el misterio de su compasión al pie de la cruz. Pero Cristo padeció <<en la carnel>. C. pertenecen de algún modo al orden hipostático y están colocadas. ami que dignamente proporcional. e) DIGNAMENTE PROPORCIONAL. Lo inmenso de su caridad. la Santísima Virgen María. . por la ordenación divina de sus dolores a la salvación del género humano. res pondemos que la satisfacción de María no se añade a la de Cristo para aumentar el valor infinito de ésta.) 128. en virtud del cual pasó a ser carne de Dios y. La pasión de Cristo fue suficiente y sobreabundante satisfacción por el pecado que cometieron los mismos que le crucificaron (ad 2). A quien nos objetase que a una satisfacción por sí misma suficiente. y por eso la satisfacción de Cristo pertenece a todos los fieles como miembros suyos. 1). La satisfacción es un acto exterior. por consiguiente. ((La razón misma-escribe a propósito de esto Roschini 20nos dice que la Virgen Santísima. como dice San Pedro ( I Pe 4. porque intrínseca es la asociación de Ma ría a Cristo en el fin mismo de !<' . P. precisamente. de infinito valor -como es la de Cristo-. Pero la mayor ofensa que jamás dientemente de la pasión de Cristo) la compasión de María se haya hecho a Dios fue. alcanzó una dignidad infinita (ad 3). DIFICULTAD. por lo mismo. pero insuficiente y finita.nito de las buenas obras. y por ésta vienen a ser uno. en un plano trascendente a la misma ofensa del pecado por parte del hombre)) 19. El alma.1 p. (Doctrina cierta y casi común. que tienen que ser actos personales del propio pe nitente (ad r ). satisfizo Cristo a Dios mucho más con su pasión que le ofendieron con su muerte los que le crucificaron. porque ninguna pura criatura puede realizar Cf.sss. que puede ser ofr¿cida por otra persona (cf. entre los cuales se cuentan los amigos.-edención y.314. DIFICULTAD.

2). o sea. tales como Renán.. e) LA RAZÓN TEOLÓGICA. tendrá prosperidad y vivirá largos días. o que éste sufre menoscabo por aquél. . <•Pero ahora una sola vez.7. > (ls 53. La pasión de Cristo realizó también la redención del mundo por vía de sacrificio. Contra ellos. salvando las debidas proporciones. vamos a exponer la doctrina referente a Cristo y a María en forma de conclusiones. hay que decir lo mismo de la corre dención mariana.. pues. Lo negaron los socinianos. a saber: a) MATERIA DEL SACRIFICIO: el cuerpo santísimo de Cris to inmolado en el madero de la cruz.. por la redención de Cristo Jesús. b) Formal: su inmolación o destrucción en honor de Dios. Ofreciendo su vida en sa cri_ficio por el pecado. se ma nifestó (Cristo) para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo>> (Heb 9. j?>) ÜBJETO FORMAL: la inmolación o destrucción del cuer po de Cristo.?). Esta definición recoge las cuatro causas del sacrificio: a) Material: la cosa sensible que se destruye (v. como cordero llevado al matadero. etc. Para ma- . Sumo y Eter no Sacerdote. 5) FINALIDAD: devolverle a Dios el honor conculcado por el pecado. los siguientes cánones del concilio de Trento relativos al santo sacrificio de la misa: <<Si alguno dijere que en el sacrificio de la misa no se ofrece a Dios un verdadero y propio sacrificio. y) SACERDOTE OFERENTE: el mismo Cristo. Esto supuesto.ll . en la plenitud de los siglos. reconociendo su supremo dominio y nuestra com pleta sujeción a él. análogamente.) 130. por ejemplo.. d) Final: reconocimiento del supremo dominio de Dios y nuestra total sujeción a El.24-25). e) Eficiente: el sacerdote o legítimo ministro. Schmith. En la pasión y muerte de Cris to se dieron en grado excelentísimo todas las condiciones que se requieren para un verdadero sacrificio en sentido estricto. Quiso quebrantarlo Yahvé con padecimientos. sea anatema•> (D 951).. La Madre rorredentora P.C.0 Por vía de sacrificio 129. ofreciéndose a la vez como Víctima. como oveja muda ante los trasquiladores. voluntariamente aceptada por El a impulsos de su infinita caridad. a quien ha puesto Dios como sacrificio de propiciación>> (Rom 3. la doctrina de la conclusión. <•Si alguno dijere que el sacrificio de la misa sólo es de alabanza y de acción de gracias o mera conmemoración del sacri_ficio cumplido en la cruz . sea anatema>> (D 950). en la pasión de Cristo todas las condi ciones del verdadero sacrificio en grado superlativo. con su magisterio universal ordina rio. . ha sido inmolado>> (I Cor s. <•Si alguno dijere que por el sacrificio de la misa se infiere una blasfemia al santísimo sacrificio de Cristo cumplido en la cru. San Pablo insiste repetidas veces en la oblación sacrificial de Cristo: <<Y ahora todos son justificados gratuitamente por su gracia.. como Cristo nos amó y se entregó por nos otros en oblación y sacrificio a Dios de suave olor>> (Ef 5.r y tít11los maritmos H\8 3. que es nuestra pascua (o sea. y. (Doctrina ca tólica. x. Y aunque no la ha definido expresa y directamente-por ser una verdad tan clara y fun damental-. b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. Sabatier. Véans :.gr. nuestro cordero pascual). . . he aquí las pruebas de la doctrina católica: a) LA SAGRADA EscRITURA. Loisy.26). Ya en el Antiguo Testamento el profeta Isaías vaticinó el sacrificio de la cruz: <•1vtaltratado y afligido. la da por supuesta y la define indirectamente al definir otras cosas afines.z. 169 <<Vivid en caridad. con cierta inmutación o destrucción de la misma.7 Y IO).. el sacrificio consiste en la oblación ex terna de una cosa sensible. no abrió la boca.a La pasión y muerte de Jesucristo en la cruz tienen ra zón de verdadero sacrificio en sentido estricto. Pero antes de pasar a demostrarlo es conve niente precisar el verdadero sentido y alcance de la palabra sacrificio. realizada por el sacerdote en honor de Dios para tes timoniar su supremo dominio y nuestra completa suJeción a El. <<Porque Cristo. Harnack. Los grandes dogma. un cordero). protestantes liberales y los racionalistas y modernistas en general. sea anatema>> (D 948). Se cumplen. La Iglesia ha enseñado siempre y en todas partes. En sentido estricto.

2.901. Que todos los trabajos y dolores de María. estaban unidos. por parte de Cristo fue un sacrificio suavísimo de caridad. 3. sobre todo los de su compasión al pie de la cruz de Cristo. en cierta manera le pertenecía.r marianos yor abundamiento. como asociada y cooferente espiritualmente. Con su claridad acostumbrada. a En el cielo continúa perpetuamente el sacerdocio de Jesu cristo (cf.3 adJ. y el hecho de haberla soportado voluntariamente con infinita caridad fue su mamente grato y acepto a Dios. C.7.a 131.0 Que todos los trabajos. Los dos están íntima e indisolublemente unidos en un mismo orden y en un mismo fin. María. de intención y de fin. en cuanto hombre. siendo nuestro abogado ante El (1 Jn 2.5-7).14: ML III 48. a los de Jesucristo en el mismo fin de nuestra redención. de aquella doble asociación con El y de su gracia plenísima.3. mediadora y corredentora con El de todo el género humano. aunque asociada al orden hipostático. es Sacerdote Supremo y la Víctima propiciatoria en virtud de la unión sustancial. le pertenecía a ella también. en virtud de ia cual tiene una dignidad sólo inferior a la de Jesucristo y una participación de su misión divina de salvar al mundo. por las relaciones de afinidad existentes entre los dos y las sobrenaturales de la gracia. ni tampoco formalmente en sacerdote ministerial. que. sin embargo. por carecer del carácter. 21 22 SAN p. Pero María no es Jesús. se realizó <cuna sola vez en la plenitud de los siglos. Los grandes dogmas y título. . enteramente subordinado al de Cristo Redentor y en forma análoga y proporcionaL (Doctrina cierta y casi común.25). por disposición di vina y de su voluntad informada por la gracia. Heb 10. en cuanto madre. I. 4· a Los derechos que como madre suya tenía sobre la vida del Hijo. <e ¿Qué cosa podían tomar los hombres más conveniente para ofrecerla por sí mismos que la carne humana? ¿Qué cosa más con veniente para ser inmolada que la carne mortal? Y ¿qué cosa tan pura para limpiar los vicios de los hombres que la carne concebida en el seno virginal sin carnal concupiscencia? Y ¿qué cosa podía ser ofrecida y recibida tan gratamente sino la carne de nuestro sa crificio. Por esto se dice que fue el mismo Cristo qtJÍen ofreció su propio sacri ficio. a La real asociación de María al orden hipostático y al fin de la Encarnación. o. sino en algo trascen dente a este último. La Madre wrredentora 171 <cPara entender rectamente la compasión de María en la pas10n y muerte del Hijo y su cooperación con él en el misterio de nues tra redención. Jesucristo. escuchemos al padre Cuervo exponiendo esta doctrina 24: 2l III 48. y que la misma inmolación física que Jesucristo hizo volunta riamente de sí mismo en la cruz por la redención del género huma no. 42. en cooperadora y cooferente realmente de un modo espiritual de todo el sacrificio de Jesucristo. 2. Como advierte Santo Tomás. no aquellos que le crucificaron 23. es fácil deducir: 0 I .25).170 P. sustancialmente. dolores. María.¡ (Heb 9. después de la concepción del Verbo.1) y co municándonos la virtud eterna de su sacrificio en la cruz por medio de la fe y de los sacramentos por El instituidos. Jesucristo. por su infinita eficacia. ofrecidos a Dios con unidad profunda de voluntad. 2. 3·a Su unión indisoluble con el Hijo por razón de su mater nidad divina. hay que tener en cuenta !as cosas siguientes: 1.0 Que toda la vida de María. la hizo también María de un modo espiritual. pero no su sacrificio redentor. in IV c. no la cons tituye en sacerdote supremo ni en la víctima propiciatoria. pero no se realizó propiamente y en sentido estricto hasta su real inmolación en la cruz. De Trin. En el cielo ejerce Cristo su sacerdo cio eterno intercediendo continuamente por nosotros ante el Pa dre (cf. espiritualmente eran también dolo res. AGusTÍN. ya que <ccon una sola oblación perfeccionó para siempre a los santificados>> (Heb 10. Los inmensos dolores de María. dero y auténtico sacrificio. se llama sacrificio una obra realizada en honor de Dios y a El debida para aplacarle. aunque suficiente para unirla con Jesucristo en el mismo fin de la Encarnación. escuchemos a Santo Tomás y a San Agus tín exponiendo hermosamente esta doctrina: <cPropiamente hablando.) 2. Advertencias. tienen razón de verda . proporcional a su altí sima dignidad y misión sagrada.17). cualquiera que fuera su origen o procedencia. la cual.c. Esta asociación. aflicciones y hasta la mis ma muerte del Hijo en la cruz. 24 Cf. o sea. juntamente con la abdicación de todos sus derechos sobre la vida del Hijo. aflicciones y muerte de la Madre. ni la vida de éste físicamente la vida de María. Heb 7.14). sino de una manera puramente relativa. a La plenitud inmensa de su gracia. pero de muy diversa manera. moralmente no fue otra cosa más que una con-vida de Je sús. Ahora bien. Cristo se ofreció voluntariamente en su pasión por nosotros.. aunque la paswn de Cristo fue un horrendo crimen por parte de los que le mataron. Heb 7. el sacrificio de Jesucristo comenzó en el momento de la encarnación en el seno virginal de Maria (cf. que. en cierto modo. en cuanto madre suya. De donde resulta claro que la pa sión de Cristo fue un verdadero sacrificio>> 21. Esto supuesto.ll. como Sacerdote Supremo y Víctima al mismo tiempo.a En sentido lato. por de fecto en ella de: la unión sustancial. no lo está.]IJ-14. el cuerpo de nuestro sacerdote?>> 22.

I. sencillamente porque María no recibió ni podía re Veamos ahora el cuarto modo o la cuarta vía por la que cibir-como mujer que era-el sacerdocio ministerial. vía de redención. . pagando ración y se. no es formalmente el mismo de Jesucristo.renidad este sacerdocio de María 25: 26 drid 1953) P·4T . La inmensa mayoría de los teólogos supersacerdote. sino también porque María. en su cooperación al de Jesucristo.1 (B. ya que este sacerdocio no lo tuvo María ni lo pudo tener. subjetivamente considerado.9). Ni puede reducirse tampoco la actuación ele María en el sacrificio de la cruz a la actuación del sacerdocio ministe rial. 172 132. I Pe 2. hay que medirla por su dignidad de orden hipostático.173 P. en cuanto que cooperó intrínsecamente con el niegan que el ca-sacrificio de María al pie de la cruz fuera mismo Cristo al sacrificio redentor de la humanidad 26.>. unas nocwnes prev1as.42. pero de muy diversa manera. P. lv1a . Este aspecto es tan importante que ha pres y. La valoración del sacrificio de 1\. por consi guiente. in mensamente superior al de los simples fieles e incluso muy superior al ministerial-que de ninguna manera poseyó. que to nos trajo con su pasión y muerte fue haberla producido por corresponde a los que han recibido el sacramento del orden. mientras que María cooperó al sacrificio mismo de la cru z . no cabe duda que el sacrificio de María agradaría a Dios por lo me nos tanto como le desagradó el pecado del hombre. en la misma proporción de su cooperación espiritual al mismo sacrificio de Jesús en la cruz. de tal manera que el sacrificio de la cruz fue ofrecido juntamente por Cristo y por María. desde luego. por lo mismo que sólo espiritualmente es el mismo del Hijo. No sólo porque este sacerdocio se refiere al sacrificio eucarístico. la palabra 4·" Por vía de redención atribu yen a la Virgen un real y verdadero muy inferior al sacerdocio supremo de Otro matiz importantísimo de la salvación que Cris 133· Jesucristo. al sacerdocio común.ALDAMA. 2 s Cf. ¿Fue sacerdotal el co-sacrifi. pero superior a nuestro sacerdocio ministerial». por no en contrarse en ella de esa manera los elementos constitutivos de aquél. ha dado su nombre al misterio de María en cuanto Correden tora de la humanidad. a CoNCEPTO DE REDENCIÓN. Aldama explicando con gran ponde fica volver a comprar una cosa que habíamos perdido. empleando en sentido analógico sacerdote. pero sí objetiva y espiritualmente. en Sacra e Theo!ogiae Swnnw vol. La cooperación de la Virgen al 8lo:rificio de la cruz no puede re ducirse a la actuación de este último sacerdocio (el común a todos los cristianos). Como de costumbre. supremo y eterno. Teniendo en cuenta todas estas cosas. <<¿Puede decirse que esta cooperación de María (al sacrificio re dentor) sea estrictamente sacerdotal. le pertenecía.9). .AC. el segundo es el sacerdocio ministerial. es verdadera la sen tencia que atribuye a la Virgen un verdadero sacerdocio.cio de Nlaría al pie de lii cruz? lntimamente relacionada con la corredención mariana por En una palabra: María no fue sacerdote en el sentido en que vía de sacrificio se plantean los teólogos la cuestión del llama lo son los que han recibido el sacramento del orden. Y esta cooperación de l\. Pero otros María. También. y. en colaboración íntima con su divino Hijo. Escuchemos al P. Mariología n..?. ele donde ésta poseería el correspondiente sacerdocio ?•> En el Nuevo Testamento se distingue un triple sacerdocio: el primero es el sacerdocio de Cristo. que. pero fue do sacerdocio de María. teólogos. aplacando la ira divina y reconciliándonos con Dios. proporcionalmente. del que habla San Pedro (cf. en cierto modo. que la Virgen 1-Aaría cooperó con Jesucristo a nuestra re dención a modo de sacrificio o con-sacrificio. rS8. que corresponde a todos tado su nombre a todo el misterio salvífica de Cristo Redentor: los cristianos (cf. el tercero es el sacerdocio genérico de todos los cristianos. pero muy superior al sacerdocio ministerial.1aría poseyó un sacerdocio inferior al de Cristo. la redención del género humano. Luego parece que hay que concluir que l\. Creemos que. fue asociada singularmente con Cristo en la realización de la obra de la redención. vamos a dar. por cuanto la razón de sacrificio se encuentra en lv1aría formalmente.ll. antes de demostrarlo.iaría. reserva realizó Cristo la salvación del mundo con la cooperación de do por Dios exclusivamente a los hombres. por su inmensa gracia y caridad y por la misma vida del Hijo. rectamente entendida. la palabra redimir signi cristo. unida de modo especial a la Víc tima. sacerdocio. IPe 2. pues to que no recibió ni pudo recibir el sacramento del orden---.1aría a nuestrá redención es análoga a la de Jesucristo con una analogía de proporcionalidad propict. Los grandes dogmas y tÍt11los marianos C. Como ya dijimos en las aunque infinitamente inferior al sacerdocio supremo de Jesu nociones preliminares de este capítulo. sacerdotal. que existe en la Iglesia por el sacramento del orden. L1 lllodrc rorrcdelltora De donde se deduce que el sacrificio de María.

¿Fue sacerdotal la gracia de María?: Estudios Marianos 7 (1948).El lector que desee mayor información sobre el verdadero sentido y alcance del sac.. O.r docio de l\1aria leerá con provecho el extenso trabajo del P. .J87-424.P.. Sauras.p.

no entregand? dt ero o cosa semejante. por el cual quedamos libres de una.7. esto es.e vale mfimtamente más. <<Se entregó a sí mismo para redención de todos1> (1 Tim 2. 0 De las esclavitudes en particular: a) Del pecado: <•En quien tenemos la redención por la virtud de su sangre. r 3). no con plata y con oro corruptible. vamos a exponer la doctrina relativa a Cris to y a María en dos conclusiones. que . . Ley. <<Para destruir por la muerte al que tenía eltmpeno de la muerte. cado el hombre había quedado sometido a una serie de escla La Iglesia ha enseñado vitudes o servidumbres: a) a la esclavitud del pecado.¡8. Hay textos abundantes para probar la redención en general y de cada una de las esclavitu e) LA RAZÓN TEOLÓGICA.. des en particular. fue su pastón algo a modo de precio. <<Se entregó por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad•> (Tit 2. Pues como la pasión de Cristo fue satisfacción suficiente y so breabunda te pr el pecado de.ro). caído por el pecado original.a I34· Esta es la vía o modalidad más clara y terminante mente expuesta en la Sagrada Escritura y en el magisterio de la Iglesia. Y San Pedro dice: <•Cada uno es siervo de aquel que le venció•> (2 Pe 2.. 0 De la redención en general : <<El Hijo del horpbre no ha venido a ser servido. tanto JJara redimir a los Judt s. rea. La .a JUStifi actón deltmpío es obra de la gracia de Dios por la re dencwn de Cnsto Jesús•> (D 798). b) a la siempre y constantemente esta verdad fundamental de nuestra pena del mismo. De este modo se dice que la paswn de Cnsto es nuestra redención o rescate». Jesucristo nos liberó de todas ellas. para redimir a los que esta ban baJo la ley•> (Gál 4.7).Mad1·e corredentora 175 triunfando de llos ei?.. sino entregándose a SI smo. corres ponde a ese pecado. pues.. comete el pecado es esclavo del pecado>> (Jn 8.25). como de cordero sin defecto ni mancha•> (r Pe r. Cristo satisfizo por nos o ro. Justicia y recibieran todos la adopción de hijos de Dios•> (D 794). 19).r8-19). ya que es propio del hombre libre el dtsponer de sí mismo. y otra obligación.4-5). despojando a los prin cipados y a las potestades. al apartarse de Dios por el e) De la muerte: <<Aniquiló la muerte y sacó a luz la vida y la incorrupción•> (2 Tim I. b) De la pena del pecado: <<A quien ha puesto Dios como sacri ficio de propiciación mediante la fe en su sangre•> (Rom 3. pro duciendo nuestra salud por vía de redención.34). sea anatema•> (D 83 r). Los g1·andes dogmas y títulos marianos el precio correspondiente a la nueva compra. lo cual supone cierta servidumbre. La redención de Cristo para quedó vmculado a la justicia de Dios por razón de la pena que liberar al 27 III .. sa ttficacim y redención•> (D 790). <•Sa. pecado.28). a) LA SAGRADA EscRITURA. Escuchemos a Santo Tomás 27: a) Pr la esclavitud del pecado. <<J suc i to nos . <<Habéis sido rescatados de vuestro vano vivir según la tradición de vuestros padres. s:htzo esclavo del diablo por razón de la culpa. coi?o para que las naciones que no segutan la JUStiCia aprendieran le. r s). todo el género humano y por el reato de pena a edebtdo.la cruz•> (Col2. sino con la sangre preciosa de Cristo. <<Envió Dios a su Hijo. He aquí algunas declaraciones del concilio de Trento: y e) a la ley mosaica. e) De la ley mosaica: <•Cristo nos redimió de la maldición de la ley•> ( ál J. los sacó valientemente a la vergüenza. (Doctrina católica. pero d) De ia potestad del diablo: <•Y (Cristo). al diablo•> (Heb 2. como el diablo venció al hombre induciéndole a pecar quedó el hombre sometido a la servidumbre del diablo.14). fe. Pues.uerte causó nuestra salud por vía de redención. sino a servir y dar stt vida en redención de muchos•> (Mt 20. cuando llegó la plenitud dichosa de los tiem pos! er:vtó al mundo a su .174 P. <<El P dre celestial.lguno dijere que Cristo Jesús fue dado por Dios a los hom bres umcamente como redentor en quien confíen y no también como legislador a quien obedezcan. la remisión de los pecados•> (Ef 1. qu.6).JI. << .tde la pena con que el hombre queda obligado ante la divma JUSttcia. 2.4. significa su rescate y vuelta al estado de justicia y amistad con Dios me diante la sangre de Cristo ofrecida por El al Padre. hecho para nos otros JU tict. Aplicada a la re dención del hombre.J4). Citamos tan sólo algunos por vía de ejemplo: <•De dos maneras estaba el hombre sometido a servidumbre: I.a LAS SERVIDUMBRES DEL HOMBRE PECADOR.reconcilió con Dios en su sangre. e) a la muerte.) I.a. b) EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA.. Cristo Jesús. ' b) o! el. <<quten. Por el pe C.est bn baJo la. pues a ella pertenecel que no sufra lo que no quiere.. 2. Jesucristo con su pasión y m. átese que el hombre. d) a la potestad del diablo. Esto supuesto. como dice Cristo por San Juan.Hijo.

etc. a los que nada aüade de real y positivo. el valor conmeritorio y consatisfactorio de su compasión .a. con razón. . pues. ibid. pues. en efecto. a modo de redención. Cooperó.c. no sólo la vida y la sangre de su divino Hijo (o sea.ó. no). se entiende por causa aquello con cuya virtud se produce alguna cosa. o sea.. común. La re dención. de este doble reato. el escritor es la causa principal de la carta que escribe instrumentalr:nene la pluma).. sino también sus propios dolores. única persona que hay en El. A su vez. y especialmente con su pasión. o sea. La Madre corredentora P.C. Como mstrumento separado (la ¡ ) puma . Como dijimos al principio de esta sección de acuer do con Santo Tomás.) En primer lugar vamos a sentar algunas nociones previas que precisan el verdadero sentido de la cuestión y preparan su recta solución. fComo instrumento unido (lama- 1 . que ejercía injustamente su imperio sobre el hombre Cristo y la corredención de María para ver sus semejanzas sin tener ningún derecho a ello. Recibe el nombre de redención objetiva el hecho mismo de la redención realizada por Cristo. El pequeiio paréntesis explicativo (la e ncarnación) de la cruz. formalmente a la redención.7. Moral (por vía de mérito. REDENCIÓN OBJETIVA Y SUBJETIVA. 2. guardadas las debidas pro porciones y diferencias con Cristo Redentor. en el orden de ejecución del designio divino. o. De esta servi dumbre.ll. L a causa e · f1i c1ent e pued e Se r. NociÓN Y DIVISIÓN DE CAUSA. y puede. formal. También la Virgen Maria. además de cooperar con su compasión a la redención del género humano a modo de mérito. en cambio. Es la consecuencia lógica y podríamos decir el epílogo de los tres modos precedentes. el pago del precio de nuestro res cate. Ella... 1. por tanto. 3· LA HUMANIDAD DE CRISTO ES EL INSTRUMENTO UNIDO A su DIVINTDAD. La Virgen Santísima ha cooperado de modo inmediato al pago del precio de nuestra redención. Pero el Verbo-causa principal-utilizaba a su humanidad san tísima como instrumento unido para realizar las operaciones 28 es nuestro. Esta cooperación de la compasión de María Santísima a nuestra redención es razonabilísima. el quinto modo por el que Cristo realizó la salvación del género humano fue por vía de ca11salidad eficienCf. l'IS!ca. se atribuyen al Verbo de Dios. con su vida. no por lo que toca te 30. el valor meritorio y satisfac o moral (como la recomendación obtiene la gracia para el re torio de la pasión). principalmente con su compasión al pie de la cruz. la pluma con que escribe). por benignísima y sapientísima disposición divina. la Virgen. Puede ser física y moral. verdadera y propia Corredeniora del comendado). cooperó también..gr. Para mayor claridad recogemos estas divisiones en forma de esquema: ¡ r.) Como es sabido.. las acciones todas de Cristo 10 cr. al diablo. porque sólo por su libre consentimiento se realizó (la encarna ción).gr. según produzca el efecto como agente principal o tan sólo como instrumento (v. En general. ofreciendo. su pasión y muerte en la cruz. sino a Dios 28. por lo que debe ser llamada y es con toda propiedad nuestra Corredentora. de satisfacción y de sacrificio. que es el precio de nuestro rescate. Por eso no se dice que analógicas y sus diferencias esenciales. Crist0 nos ha liberado con su sangre.sór-62. vol. determinó. Dice. Cristo haya ofrecido su sangre..ad 2 et ad J. intercesión.. es una locución m tafórica que expresa por sí misma un pago del precio. causó nuestra salud por vía de redención. (Doctrina cierta y casi. finalmente. Instrumental. Se dis tinguen cuatro causas principales: material. (Nora del auror. una liber ción tanto del reato de culpa como del reato de pena.gr. La física se subdivide en principal e instrumental.t p. RoscHlNl. ha cooperado a liberarnos c<!:n su compasión. 2. Vamos a establecer el paralelismo entre la redención de al diablo. hecho a Dios Padre para la liberación del género humano de la esclavitud de Satanás. Principal. eficiente y final. Los grandes dogmas y tíJJdoJ marianos 176 177 hombre era exigida por la justicia de Dios. 5. Redención subjetiva es la aplicación a nosotros de los frutos del sacrificio género humano•>. m 4 s. Nos interesa recordar aquí las principales divisiones de la I35· Escuchemos a Roschini explicando la doctrina de causa eficiente. la mano del escritor) o se parado (v.0 Por vía de eficiencia 136.). 29 Cf. ser llamada. según produzca su esta conclusión 29: efecto de una manera física (como el fuego quema físicamente) <•La Virgen Santísima. el instrumento puede ser unido (v.· .

swnes: vía de eficiencia . La causa principal de nuestra salud es Dios. s de la bJ pena: por vía de sa tisfacció n. síguese que todas las acciones y Inmola vida reconcil con Dio vía de . Instrumental: como hom bre. e instrumental por parte de su humanidad san tísima como instrumento unido a su divinidad.. Para redimir nos de la culpa: fri por vía mi de entredenció os n. mérito.7. .178. según dijimos en su lugar.) 137· En otro lugar hemos explicado ampliamente la cau salidad física instrumental de la humanidad de Cristo al ha blar del poder humano de Jesucristo 32. . o sea. C. Aquella es doctrina enteramente válida aplicada a la redención objetiva y subjeti va.-e c01·redentora 179 Para mayor claridad recogemos esta doctrina en forma esquemática: Todo esto supuesto. Pero como la humani dad de Cristo es instrumento de la divinidad. (Doctrina más probable y común. a) 3 ) P o r p a rt e d e l o s s u s a c r i f i c i o . Santo Tomás en este lugar 33.-andes dogmas y titulos marianos teándricas. . Nos limitamos a recoger aquí el sencillo razonamiento de La pasión y muerte de Cristo produjo 2) Por la voluntad con que padeció: por vía de nuestra salud. <<La causa eficiente es de dos maneras: principal e instrumental. pa decPara idolibrarno s. . Esta doctrina es importantísima en cristología..ll ... Los g. las propias de Dios-hombre 31. establecemos las siguientes conclu 1) Por orden a Dios: por{Principal : como Verbo. La !11ad . P. La Jesucristo es causa de nuestra redención objetiva y sub jetiva por vía de causalidad eficiente física o principal en cuanto Verbo de Dios..

ad 1. como hemos visto en la conclusión ante rior). reconciliándonos con Dios•>. pues. Al resolver objeción. De tal manera que la misma unión de voluntades y de méritos. y por relación a su carne que sufre. Después de rechazar la causalidad eficiente física. consistente en la adquisición de aquél1a por el mérito y en la aplicación de la misma a nosotros por medio de su intercesión ante Dios. JI Cf. como Corredentora. por vía de mérito. ad mat. J5 Cf. de intención y de fin que existió entre Jesús y María en cuanto a la ad quisición de la gracia. por vía de satisfacción de la pena debida por nuestros pecados.c. Y se gún esto. el P. sino con una causalidad moral y eficiente dispositiva universal.tc. la pasión de Cristo causa eficientemente nuestra salud•>.6. CuERvo. Virginis M ediatrici s hymn. 2.2 y 5· 3 2 Cf.) IJ8. pero no con una causalidad física principal ni instrumental. los cuales nos consiguen la gracia divina que causa efectivamente nuestra redención y justificación. y por vía de sacrificio.. nuestra obra Jesucristo y la 1Jida cristiana: BAC (lvfadrid 1961) n . ad J.321-23. P. Veamos ahora la doctrina correspondiente a la Correden ción mariana. 33 34 m 4s. 11 6. o. tanto por la tradición como por el magisterio de la Iglesia 36. Officium B. III 19. Cuervo razona modo moral del siguiente la causalidad de María Corredentora en sentido eficiente dispositiva universal. He aquí sus propias palabras 35: <•La causalidad de l\1aría respecto de la gracia es. p. Jbid. asignando a cada una su matiz peculiar o propio. J6 . con tribuyó también eficientemente a nuestra redención. por relación a su divinidad. He aquí sus palabras 34: <•La pasión de Cristo. en la presentación ante Dios de sus méritos. recoge Doctor Angélico cinco una el las modalidades o diferentes aspectos con que la pasión de Cristo produce nuestra salud. por vía de redención.a La Santísima Virgen María. tanto principal (que corresponde únicamente a Cristo en cuan to Verbo divino) como instrumental (que es la propia de la hu manidad de Cristo. Así es constantemente enseñada esta doc trina. obra por vía de eficiencia. (Doctri na más probable y común. por relación a su voluntad humana.. librándonos de la culpa. continúa perpetuamente en su intercesión por nosotros. formal mente de orden moral.padecimientos de Cristo obran instrumentalmente la salud humana en virtud de la divinidad.

en un orden distinto. puesto que Ella tiene verda dero dominio sobre todo el universo 1. se encuentra propia y formalmente en su cooperación. no de la misma manera que en Jesucristo. haciendo al sujeto digno de él•> 37. pues. en virtud de su materni dad divina y de su pertenencia al orden hipostático. siendo la distribución de todas las gracias el segundo aspecto de la misma. juntamente con los de Jesucristo.. Esta terminologla. o. La mediación de Cristo y la de María Dada la vinculación esencial de la mediación mariana a la mediación de Cristo-sin la cual la de María no tiene senti do-estudiaremos en primer lugar la mediación universal pri maria. en cuanto Mediadora y Corredentora de los hombres.: íntimamente relacionados entre sí: a) La mediación universal adquisitiva. se acomoda mejor al concepto de mediación tal como lo expresa la tradición. es cosa más que evidente que la causalidad meritoria o eficiente dispositiva universal de la Mediadora es inmensamente su perior a la particular instrumental secundaria de los sacramentos. en efecto. pues. está en medio.tl.ll.29 a. La mediación universal. b) La mediación universal distributiva.r gr. de todo el misterio de nuestra redención. Y todo esto arrancando del principio de su asociación divina con Je sucristo en el mismo fin de la Encarnación. y perfectiva la de jesucristo de un modo eminente sobre la de los sacra mentos. 37 De verit. ya conseguido diversamente por los dos".2. el argumento de que hay que atribuir a María la misma causalidad eficiente de la gracia que se encuentra en los sacramentos. una analogía múltiple de proporcionalidad con Je sucristo. pasando des pués por los modos de conseguir aquél. conforme al modo que tiene en la dispensación de la gracia el mérito universal de María. por razón de la superioridad en perfección de la Virgen respecto de éstos en la causalidad de la gracia. por razones pedagógicas y para mayor claridad. que corresponde a María. eficiencia. Pero antes es conveniente ex poner brevemente la doctrina de la mediación universal de Cristo.r. En este capítulo vamos a estudiar la mediación universal. voLT P. dos causas univer sales. nos parece. 1 Cf. realizada por Cristo-Hombre. Asl es en realidad. <'en cuanto que el mérito dispone para el premio. por cuya unión espiritual recibimos nosotros el influjo saludable de la gracia. que reductivamente pertenece a la eficiente como disposición de la misma. Vamos a estudiar por separado cada uno de estos dos as pectos de la mediación mariana. subordinada la segunda al primero.c. 38 111 1). CAPÍTULO 181 8 LA MEDIADORA Y DISPENSADORA UNIVERSAL DE TODAS LAS GRACIAS IJ9· Como dice acertadamente Roschini. puesto que la forma análoga. habrá que decir que la causalidad de María respecto de la gracia es eficiente dispositiva. y después la mediación universal secundaria. pero. y subdividir la mediación universal en dos aspectos: mediación adquisitiva de todas las gracias para nosotros y media ción distributiva de las mismas. Huelga.r 180 Jesús y María son. base y fundamento de la mediación mariana.mente. como un anillo de trabazón entre el Creador y las criaturas-y la realeza universal. RosCHINT. como verdadera Ca beza del Cuerpo místico. tanto en la razón de mérito como en la de satisfacción. y por María de un modo moral.r y títulos 111<1rlano. del hecho de que María Santísima sea verdadera Madre del Creador (lv1a dre física) y de las criaturas (Madre espiritual) se siguen dos consecuencias: la mediación universal-Ella. Lo. sino tan sólo dispositiva. llfediadurtl y diJpens. d magisterio de la Iglesia y el común sentir de los fieles. desde la misma constitución de la Mediadora y Correden tora hasta el acto corredentivo y diferentes modalidades del mismo.ldurtl tmÚ'er. abarca dos aspectos fundamenta: . Ahora bien. entendida en toda su amplitud. en cuanto que su humanidad santísima es instrumento unido a la divinidad en la producción de la misma 38.455· El autor considera la corredención mariana como un asp'i'cto de la mediación universal. En la cooperación de lvfaría al misterio de nuestra redención se encuentra.mdn dug111a. por tanto. . Luego la Virgen coopera también analógicamente con Jesucristo a nuestra redención por modo de eficiencia. con una analogía de proporcionalidad propia.d P.6. la cual es causada en nosotros por Je sucristo de una manera eficiente instmmental. la causalidad ele la gracia por María es inferior a la de Jesucristo en cuanto hombre. Por otra parte. nosotros hemos preferido estudiar aparte y en primer lugar la carredención. entera mente dependiente y subordinada a la de Cristo Redentor. 1. q. por donde se nos comunica a nosotros como por unos canales el mis mo fruto de los méritos de María. para terminar en el mismo fin de nuestra redención. Si ahora tenemos en cuenta lo que enseña Santo Tomás respecto de la causa meritoria.C.

r y títulos marit nos fiera al mediador. un hombre interc diendo por otro a. b) CoN RELACIÓN A LA MEDIACIÓN MISMA. y otra dinámica. . . o de llegar a un arreglo amis toso en un pleito que hay¡¡. .e:1 /VIl/?¿?¡ ?'l¿>J./y v. La primera es la que corresponde a aquel ser que por su propia naturaleza está colocado entre los dos extremos a los cuales va a reconciliar. el mediador principal es Cristo Redentor. Y así: 0 I.lEcrÍTTlS).gr. J. la 1 mediación puede ser principal y secundaria.'1-tjE-i \_ Ievt V\ . Los gra(tdeJ dogma. por lo mismo. La segunda. ''1 ... Ya se comprende que... o de oficio. 140.gr. a) Concepto de mediación. JI. . que es el mediador principal. surgido entre las dos. Noci ONE S PREV IAS Ante todo vamos a dar unas nociones previas para precisar la terminología y preparar la doctrina teológica de ambas me diaciones. La persona que realiza esa gestión recibe el nombre de mediador (del grie go Ó J.nte un tercero) o moral (v.)_í . ./ 'lí··d·t . Puede establecerse una triple división. si tuado por su propia naturaleza entre los ángeles y los animales..1 . y la mediadora secundaria la Virgen Corredentora.. pero en estrecha y esencial dependen cia de otro mediador más importante. b) Clases de mediaci ón. o sea. sin relación o recurso a nin guna otra persona. . consiste en la realización o ejercicio efectivo de la me diación.141. . es aptísimo para realizar la mediación (v.. según se re 182 P.. si tal clase de mediación fuese posible entre ellos).(. Secundaria es la que realiza un mediador que pone algo de su parte también. con relación a la salvación del género humano. --1¡7_ . La persona que r aliza la mediación puede ser física (v. Hablando en general y con relación a todos los casos posibles. una nación sirviendo de intermediaria entre · otras dos naciones enemistadas). a) CON RELACIÓN AL MEDIADOR cabe distinguir una mediación ontológica.. y que. a la mediación misma o a sus efectos. o de ser. . .r. sería el mediador ontológico ideal para mediar entre ambos. se entiende por mediación una gestión realizada por una tercera persona con el fin de unir o reconciliar a otras dos personas enemistadas entre sí.. Más brevemente: la mediación ontológica consiste en la ap titud para realizar lo que la mediación dinámica realiza de hecho.gr. el hombre. Principal es la que realiza el mediador por 1 su propia excelencia y propios méritos. .¡ ' . la dinámica o de oficio.

e"'v

V

.

_.. .e\

2. 0

1\'V\t( \,.'\,..tvt\.- úí

t--·"-

-1/í)vívvv

LA MEDIACIÓN UNIVERSAL
DE jESUCRISTO

Con estos prenotandos a la vista, la
C.B. Afediadora y dispensad ora tmÍt' ersal

doctrina de Cristo Me diador no puede ser

183

más sencilla, lógica

e) CoRELACIÓN A sus EFECTOS, la mediación puede

y natural. Vamos a

establecerla en forma de conclusiones.

ser triple: dispositiva, perfectiva y ministerial. La primera
se limita a preparar la mediación; la segunda la realiza de
hecho, y la tercera la aplica. En nuestro caso, los
profetas y patriarcas del Antiguo Testamento prepararon
la redención del mundo disponiendo al pueblo escogido
a recibir al lvfesías; Cristo, el verdadero lv1esías, la
realizó; y los sacerdotes, ministros de Cristo, aplican, a
través de los siglos, la re dención del mismo Cristo, sobre
todo por medio de los sacramentos.

Cristo en <;uanto hombre es
Media,dor perfectísimo entre Dios y los
hombres. (De fe divina, expresamente definida.)

e) Cualidades del
mediador.

<<Porque uno es Dios, uno también el
mediador entre Dios y los hombres, el hombre
Cristo Jesús, que se entregó a sí mismo para
redención de todos>> (1 Tim 2,5-6).

142.

Las cualidades o condiciones que ha de

reunir en sí el mediador son, principalmente, tres:
a) Ha de ocupar un término medio entre las personas
sobre las que va a realizar su mediación y, por lo mismo,
ha de ser inferior a una de ellas y superior a la otra.
b) Ha de ser persona grata a la persona superior,
para que ésta acepte con benevolencia su mediación.
e) Ha de ofrecer una satisfacción proporcionada a
la ofensa que se ha de perdonar o a la deuda que se ha
de saldar.

d) Condiciones que implica la
mediación entre Dios y
los hombres.

t43;

Tra ladándonos ya .al rc}gn sobrenatural,.

la,. ro. dia, cióne ri1reD1os

y los ho

brl? implica

dos cosas fundamenta
--les: adquirirnos· el pe; fóii
santificante y

df!_ Dios _y la gracia

aplicarnos sá misma grac1a a cada uno . de
nosotros.

I,a

144· He aquí las pruebas:

a)

LA SAGRADA EscRITURA. Lo dice San

Pablo en multi tud de ocasiones. Citamos
algunos textos del todo claros y ex plícitos:

- J-t:"- ¡VV'IU.-\ti..-OvUL.U V ..._ VV'-"VV':t"V'- 1\ ·
-- .. .,.,í)! o" _.,-í'ft.IAQ_ ,u....f/C'- .A'i:ól

P.ll. Lo.r grandes dogma¡ y /Ítlilos mariano¡

lt.l4

<•Por esto nuestro Pontífice (Cristo) ha recibido en suerte un
ministerio tanto mejor cuanto El es mediador de una más excelente
alianza>> (Heb 8,6).
<<Por esto es el mediador de una nueva alianza, a fin de que, por
su muerte, para redención de las transgresiones cometidas bajo la
primera alianza, reciban los que han sido llamados las promesas de
la herencia eterna>> (Heb 9,15).
<<Vosotros os habéis allegado. .. al mediador de la nueva alianza,
Jesús>> (Heb 12,22-24).

b) Los SANTOS PADRES. Lo afirman unánimemente. Es
cuchemos el siguiente hermoso testimonio de San Agustín:
<•Entre la Trinidad y la debilidad del hombre y su iniquidad fue
hecho mediador un hombre, no pecador, sino débil, para que por la
parte que no era pecador te uniera a Dios y por la parte que era
débil se acercara a ti; y así, para ser mediador entre el hombre y
Dios, el Verbo se hizo carne, es decir, el Verbo fue hecho hombre>> 2.

e} EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA. Esta verdad, enseñada
ya por el papa San León Magno en su carta a Flaviano (D I43),
fue expresamente proclamada por los concilios de Florencia
y de Trento. He aquí los respectivos textos:
CoNCILIO DE FLORENCIA: <•Firmemente cree (la Iglesia), profesa
y enseña que nadie concebido de hombre y de mujer fue jamás
libe rado del dominio del diablo sino por merecimiento del que es
media dor entre Dios y los hombres, Jesucristo nuestro Señor>> (D
711).

CoNCILIO DE TRENTO: <<Si alguno afirma que este pecado de
Adán, que es por su origen uno solo y, transmitido a todos por
propagación, no por imitación, está como propio en cada uno, se
quita por las fuerzas de la naturaleza humana o por otro remedio
que por el mé rito del solo mediador, nuestro Señor Jesucristo... ,
sea anatema>> (D 790).

d)

- 1
MJ\/'1;'-''-'V\..r

Tc.s.

.. 1_
·1\1\t\0-tl -et- LZ--1

Mediadory difpmMdora unit·ersal

'- ' -- - _,_,

-"-0Ct>tv-ci4

185]1-i tn

situado entre Dios y los hombres, ya que por su naturaleza humana
es inferior al Padre (Jn 14,28) y por la plenitud de su gracia es in
mensamente superior a los hombres 3.
b) Dinámica, porque, por su muerte en la cruz, nos redimió de
la esclavitud del demonio, realizando de hecho la mediación entre
Dios y los hombres.
2. a CoN RELACIÓN A LA MEDIACIÓN MISMA, Cristo-hombre es el
mediador principal (no secundario), puesto que realizó la redención
por sus propios méritos, sin relación o recurso a ninguna otra persona.

3. a CoN RELACIÓN A SUS EFECTOS, SU mediación no fue
mera mente dispositiva (como la de los justos del Antiguo
Testamento), sino perfectiva en el sentido pleno y absoluto de la
palabra; fue El quien realizó de hecho la mediación.

4· a CoN RELACIÓN A LAS CUALIDADES DEL MEDIADOR. Cristo
hombre las cumple perfectísimamente todas. Porque:
a) Ocupa un término medio entre Dios y los hombres, en el sen
tido explicado.
b) Es persona gratísima a Dios, puesto que es el <• Hijo
muy amado, en quien el Padre tiene puestas todas sus
complacencias>> (cf. Mt J,J7).
e) Ofreció una satisfacción proporcionada a la ofensa, puesto que
sus méritos y satisfacciones rebasan infinitamente la deuda contraída
ante Dios por todo el género human0. Por eso dice San Pablo que
<•donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia>> (Rom 5,20).

5. a CoN RELACIÓN A LAS CONDICIONES QUE IMPLICA. Cristo reali
ZÓ perfectísimamente las dos, puesto que nos adquirió la gracia, por
su muerte en la cruz, y nos la aplica mediante los sacramentos y a
través de su influjo vital como miembros de su Cuerpo místico.
De manera que por todos los capítulos aparece del todo
claro que Cristo es el gran Mediador universal entre Dios y los
hombres.

LA RAZÓN TEOLÓGICA. En Jesucristo-hombre se cum

plen perfectísimamente todas y cada una de las condiciones
que exige la mediación principal entre Dios y los hombres ex
puestas en los prenotandos. Luego El es, efectivamente, el
mediador principal entre Dios y los hombres.

·

Veamos, en efecto, cómo se cumplen en El todas las con
diciones:

e

145. A primera vista parece que esta conclusión es con
traria a un texto clarísimo de San Pablo: <<Uno es Dios, uno

también el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cris

I. a CoN RELACIÓN AL MEDIADOR. A El le corresponde la doble
mediación, ontológica y dinámica:
a) Ontológica, porque en virtud de su naturaleza humana está
2 SAN AauSTfN,

mtntsteriale

Enmrat. in Ps.: ML 36,216.

to Jesús)> (1 Tim 2,5) .
Sin embargo, según la interpretación de la tradición cris
tiana y de la misma Iglesia, ese texto de San Pablo hay que
3 Cf. rn:26,2C., ad 1 et acl 2.

P.ll. Los grandes dogmas y títulos marianos

186

interpretarlo de la mediación principal y propiamente dicha,
o sea de la que se realiza por los méritos propios y satisfaciendo
la totalidad de la deuda en plan de rigurosa y estricta justicia.
En este sentido es claro que únicamente Jesucristo es el Me
diador universal entre Dios y los hombres.
Pero esto no es obstáculo para que haya otros mediadores
secundarios; no sólo en plan dispositivo (como los justos del

C.R. Mediadora y disjml.fadora unit,er.ral

187

bros vivos de ese Cuerpo místico. Y, además, porque nos con711ereció
la gracia, vida del alma, en su calidad de Corredentora. ,.
e) LA VIRGEN ES LA CoRREDENTORA DE LA HUMAÑIDAD, en
cuanto que fue asociada por Dios a la obra redentora de Cristo, o
sea, al fin mismo de la encarnación, en su calidad de nueva Eva aso
ciada al nuevo Adán. El pecado de Adán, con la complicidad y
cooperación de Eva, perdió al mundo entero, y la sangre de Jesucristo,
con la cooperación de los dolores inefables de María al pie de la
cruz, realizó la redención del mundo 5.

Antiguo Testamento) y ministerial (los sacerdotes de la Nueva
Ley, que aplican la regención de Cristo a través, principal

Mediación y corredención son dos conceptos distintos, pero

mente, de los sacramentos por El instituidos), sino incluso en

absolutamente inseparables. María Santísima es Mediadora

el sentido perfectivo, aunque de una manera secundaria y esen

porque es Corredentora, y es Distribuidora de todas las gra

cialmente dependiente de la mediación principal de Jesucristo.

cias porque es Mediadora y Corredentora.

Esta última es la que pertenece a la Santísima Virgen María

Teniendo en cuenta estos principios y combinándolos con

como Corredentora de la humanidad y Mediadora universal de

las condiciones que requiere la mediación entre Dios y los

todas las gracias, como vamos a ver inmediatamente>>.

hombres, aparece clarísima la mediación universal secundaria
de la Santísima Virgen María. He aquí, efectivamente, cómo

3·0 LA MEDIACIÓN UNIVERSAL DE MARÍA
Teniendo en cuenta los principios que acabamos de sentar,

se cumplen en Ella todas las condiciones que requiere esa cla
se de mediación:

diación universal de María en íntima relación y esencial de

En Maria se cumplen, en
grado proporcional y con entera dependencia de Cristo, las dos cla
ses de mediación:

pendencia de la de Cristo. Vamos a formularla en forma de

a) Ontológica, puesto que, por su maternidad divina, está

es cosa fácil precisar el verdadero sentido y alcance de la me

1.° CoN RELACIÓN AL MEDIADOR.

conclusión:

colocada ontológicamente entre Dios y los hombres: inferior a Dios,
pero muy superior a los hombres.

J.a Por libre disposición divina, la Santísima Virgen, como
mieva Evª,. -,y rq d ra,mene Mediagoa, universal entr;,._e
:pip,·Y l9,hombres; no de una manera principal y ne<; sa"ria,

b) Dinámica, puesto que realizó de hecho, asociada a Cristo
Redentor, la corredención del mundo.

· si"Q.· sec.u!l.ª r.!a:_}': -.tt f i.HXlfnt 19, en1j l}te y su
bordinaaa·.a la · medtactón de Cnsto, (Ooctnná cató1Jca.)

14.6. Ante todo hay que añadir a los prenotandos estable
cidos en las nociones previas tres nuevos principios fundamen
tales que ya hemos estudiado ampliamente en capítulos ante
riores:
q) .

LA . VIRGE)'l" :.;;¡¡ .RE;AL

Y

VERDADERAMENTE MADRE DE Dws.

Lo definió.:.:: como vimos-el concilio de Efeso contra Nestorio 4, y
gevidente pgr . Ul ClW _qe q11e la Sª-ntlsima Virgen es Madre de la
p rsona de Cristo, y !'!S persona no eré\ humana, sino divina. ·
b) LA VIRGEN Eª- Mt\PRJi: NUESTA en el orden de la gracia.
Porque.;siendo Madre física de Cristo, Cabeza del Cuerpo místico,
depé q\.ié &et;lo tamqiép mística o espiritualmente de todos los miem- ·
4

Cf. D lita y llJ.

2.° CoN RELACIÓN A LA MEDLH!Té-N MISMA no realizó Ella la me

diación principal (que corresponde exclusivamente a Cristo), pero sí
la secundaria, puesto que asoció sus dolores a la sangre de Cristo,
contribuyendo secundaria y proporcionalmente a la redención del
mundo.
3.° CoN RELACIÓN A sus EFECTOs, la Santísima Virgen realizó la
triple mediación:
a) Dispositiva antes de la encarnación, adelantándola con sus

oraciones-como afirman gran número de Santos Padres-y alimen
tando y cuidando después, durante los treinta años de Nazaret, a la
divina Víctima, que en lo alto de la cruz había de salvar a la huma
nidad.
S Lo afirman-como vimos-, en forma más o menos clara, gran número de Santos
Padres y lo enseñan abierta y claramente los últimos sumos pontífices, principalmente
Pio IX (cf. bula lneffnbilis Deus: Doc. mar. n.285), León Xlll (ibid., 329-412-4ÓJ.47I), San
Pio X libid., 488.48<)), Benedicto XV (ibid., ss6), Pio XI (ibid., 57s.6o8.6.17) y Pio XII
(íbíd.,
71 .\.90?.).

C.8. Me./i,¡r/ora y di.r¡1en.r,1dora Jminnal

P.ll. Lo.r . rmuTe.r do,E¡ma.r y IÍ/11/o.r mariano.r

188

189

con sus dolores inefables y con sus lágrimas de Corredentora realizó
la mediación universal de una manera secundaria y esencialmente de
pendiente de la mediación principal de Cristo.

San Pío X: <•Por razón de esta sociedad de dolores y de
angus tias, ya mencionada, entre la Madre y el Hijo, se ha
concedido a la augusta Virgen que sea poderosísima mediadora y
conciliadora de todo el orbe ante su Unigénito Hijo>> B.

e) Ministerial, en cuanto que, por divina disposición, aplica y
distribuye a cada uno de nosotros todas y cada una de las gracias
que recibimos de Dios, como veremos más abajo.

Benedicto XV instituyó la fiesta litúrgica de Marí(l Mediadora .
de todas las gracias, con misa y oficio para las diócesis y órdenes re
ligiosas que la pidieran.

b)

Pe1jectiva al pie de la cruz, porque-como ya hemos dicho

4.° CoN RELACIÓN A LAS CUALIDADES DEL MEDIADOR, las realiza
admirablemente todas. Porque:
a) Ocupa un término medio entre Dios y los hombres por su divi

na maternidad.
b) Es gratísima a Dios, puesto que es nada menos que la Hija

del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo.
e) Ofreció una satisfacción pmporcionada a la ofensa, no en plan
de estricta y rigurosa justicia (que corresponde exclusivamente a
Cristo en virtud de su personalidad divina), pero sí en plan propor
cional, mereciéndonos con mérito proporcional de condignidad lo
mismo que Cristo nos mereció con mérito de rigurosa y estricta jus
ticia.

5.° CoN RELACIÓN A LAS CONDICIONES QUE IMPLICA, María, aso
ciada a Cristo, nos conquistó la gracia (en el sentido explicado) y pos
la aplica a cada un() de nosotros en su calidad de Distribuidora di'
todas las gracias.
·
Se cumplen, pues, en María perfectísimamente todas las
condiciones requeridas para ser la Mediadora universal de la
humanidad, en forma secundaria y esencialmente dependiente
de la medÍación principal de Cristo Redentor.

147.

La misma Iglesia

por boca de los sumos

pontífices ha prodigado a la Santísima Virgen el título de
Mediadora universal entre Dios y los hombres. He aquí
algunos textos
de los últimos papas:
Pío IX: <• ... poderosísima mediadom y conciliadora de todo el
orbe de la tierra ante su Unigénito Hijo...•> 6.
León XIII: <<Ella, por voluntad de Dios, comenzó a velar por
la Iglesia y a otorgarnos su maternal protección, de tal modo que,
después de haber sido cooperadora en la obra maravillosa de la re
dención humana, vino a ser para siempre la dispensadora de las gra
cias, frutos de esa misma redención, habiéndosele otorgado para ellQ
un poder cuyos límites no pueden columbrarse... Hásela llamado,
entre otros muchos nombres, nuestra Señora, nuestra Mediadora,
la Reparati?ra del mundo, la Dispensadora de las gracias de Dio,s•> 7.
6
1

Pío IX, bula lneffabilis Deus. Cf. Doc. mar. n.300.
LEóN XIII, en. Adiutricem populi (s-<;-líl9t;l. Cf. Doc. mor. n.4l7-

Pío XI: <•En cuya oración ante Cristo confiamos Nos, que, aun
siendo el único Mediador de Dios y de los hombres (1 Tim 2,5), quiso
asociarse a su Madre como abogada de los pecadores y administra
dora y mediadora de la gracia...•> 9.
Pío XII: <•Y puesto que, como afirma San Bernardo, es voluntad
de Dios que lo obtengamos todo por medio de María, recurran todos a
María... 1o.
El concilio Vaticano II: A pesar de su constante preocupación
ecuménica, por la que tenía especial cuidado en no usar términos o
conceptos que pudiesen molestar a los hermanos separados 11, el
conólio Vaticano II expone con suficiente claridad la doctrina de
la mediación mariana, compaginándola perfectamente con la de Cris
to único Mediador. He aquí las palabras mismas del concilio 12:
<<Uno solo es nuestro Mediador, según las palabras del Apóstol:
Porque uno es Dios y uno también el Mediador entre Dios y los hombres, el
hombre Cristo Jesús, que se entregó a si mismo para redención de to dos
(1 Tim 2,5-6). Sin embargo, la misión maternal de María para

con los hombres no oscurece ni disminuye en modo alguno esta
mediación única de Cristo; antes bien, sirve para demostrar su po
der. Pues todo el influjo salvífica de la Santísima Virgen sobre los hom
bres no dimana de una necesidad ineludible, sino del divino beneplá
cito y de la superabundancia de los méritos de Cristo; se apoya en la
mediación de éste, depende totalmente de ella y de la misma saca todo
su poder. Y lejos de impedir la unión inmediata de los creyentes en

Cristo, la fomenta•>.
Y un poco más abajo usa expresamente el concilio la palabra
mediadora. He aquí sus propias palabras 13:
<<Asunta a los cielos, no ha dejado esta misión salvadora, sino
que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la
salvación eterna. Con su amor materno se cuida de los hermanos
de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y
anstePío X, ene. Ad diem illum (2-2-1914). Cf. Doc. mar. n-488.
Pío XI, ene. A'liserentissimus Redemptor (8-5-1928). Cf. Doc. mar. n.6o8.
lO Pfo Xll, epísl. Superior¿ annn (IS-4·1940). Cf. Doc. mar. n.671.
1 1 Como es sabido, los protestantes niegan la mediación universal de Maria, o la admi
ten tan sólo en sentido remoto e i nadecuado por el hecho de habernos traído al mundo a
Cristo, o'mico Mediadur según San Pablo (1 Tim 2,5). No advierten que la mediación univu
sal de Cristo no es obstáculo para otras mediaciones secundarias, entre las que tiene
carácter universal la de la Virgen María por su asociación a la obra red ntora de Cri to,
como ya he n1os dicho y repite expresa1nente el concilio.
ll CONCJLJO VATICANO n. C··n:ltitución dognhilic" :illhr..• '" h;lesia n.6o.
1 J Jbid., ibid., n.62.
B SAN

9

dad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada. Por este
motivo, la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos
de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. Lo cual, sin embar
go, ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a
la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador>>.
El concilio, como se ve, expone la doctrina de la media
ción de María enteramente subordinada y en total dependen

un

C.B. ll• fediadora y di.rpensadora universal

P.Jl. Los granJes dogma.r y tÍ/ttlor marianos

l!JO

Porque: a) La Santísima Virgen ejerce su mediación en la
redención objetiva desde el principio hasta su consumación
en la cruz, cosa que no pudo hacer ningún otro sa.nto.
b) Además, María i terv1ene en la redenciósubjetiva
mucho más eficaz y universalmente que todos los otros sier
vos de Dios, preeminencia mariana sobre los santos, de que
hablaremos más extensamente.

cia de la de Cristo, tal como lo hemos recogido en nuestra
conclusión.

2.

Sobre el valor de estas declaraciones pontificias escribe
con acierto Schmaus 14:
(<Respecto de la seguridad de nuestra tesis sobre la mediación
universal de María, las declaraciones pontificias no presentan nin
guna decisión infalible. A pesar de todo, son muy importantes y
aun obligatorias, pues recogen la conciencia de fe del magisterio
eclesiástico y de toda la Iglesia, formada en una larga evolución.
De ahí que una desviación de esta doctrina amenazaría la integridad
de la fe>>.
148. Comparando en sintética visión de conjunto la me
diación primaria y perfectísima de Cristo con la secundaria e
imperfecta de María y con la mucho más remota de los santos,

La mediación universal adquisitiva

Vamos a exarninar brevemente en este ap<trta,do

COJl

qué

acto o serie de actos adquirió la Virgen María su títul<;> de
Mediadora universal de todas las gracias. En el siguiente
expondremos con mayor árriplitud cómo laf distribuye actual
mente en el cielo sobre toda la humanidad.
La Santísima Virgen María adquirió su título de Mediado
ra universal de todas las gracias por los mismos actos con que
adquirió su título de Corredentora del género humano. (Doc
trina más probable.)
149· Escuchemos a un mariólogo contemporáneo expli

cando estas ideas

lé:

nos encontramos con las siguientes principales diferencias 15:

a) Sólo Cristo es mediador primario, principal y su
premo; María es mediadora menos principal, subordinada
y secundaria.

b) Cristo es mediador suficiente por sí mismo, que no
necesita del auxilio de ningún otro, y absolutamente necesario
para redimir a los hombres por satisfacción condigna; María,
en cambio, es mediadora hipotéticamente, en cuanto que Dios,
por decreto de su voluntad libérrima, se dignó asociarla a
Cristo en la obra de la redención.
e) Cristo es mediador totalmente universal, aun de la
misma Santísima Virgen, que necesitó de redención, y que en
realidad fue redimida de un modo más sublime que los demás
hombres; María no puede ser mediadora de sí misma, y lo es
sólo respecto de los demás.
Pero la mediación de María excede y sobrepasa de modo
extraordinario la mediación de los otros santos.
14

Cf. lvficHAEL

ScHMAUS,

T ología d ogmática vol.8: La Virgen Maria (Madrid tl)6r)

p.359.
13 Cf. ALASTRUEY, Tratad o de la Virgen Santí ;ima : BAC 2.• ed. (Madrid HJ47) p.732.

<<I • 0

Siendo la Santísima Virgen consorte de Cristo Mediador,

no debemos juzgar de su actividad mediadora de distinto modo que
de la de Cristo. Y como Cristo realiza su mediación con las mis
mas operaciones con que llevó a cabo la redención, es evidente
que aquélla viene a resolverse en la redención tanto objetiva, por la
cual, derramando en la cruz toda su ">angre, satisfizo a Dios condig
namente, reconciliándole con nosotios, haciéndonosle propicio y
mereciéndonos un tesoro infinito de gracias, como en la subjetiva,
por la cual son distribuidos y aplicados a cada uno de los hombres
los frutos de la redención, rogando El mismo e interponiendo en
nuestro favor el concurso físico de su humanidad santísima.
La redención objetiva se consumó en la tierra sobre el ara de
la cruz al decir el mismo Cristo: Todo está acabado (Jn 19,30); la
subjetiva se continúa en los cielos, donde Cristo vive siempre para
rogar por nosotros (Heb 7,25).
De igual modo, María, asociada santamente al Redentor,
desempeñó su ministerio de mediadora, cooperando con El tanto
a la misma obra de la redención objetiva como a la aplicación de
sus frutos, o sea, a la redención subjetiva.
De aquí que la mediación mariana comprenda dos partes o
funciones.
2.

0

16 Cf. ALA>TRUFY,

o.c. (2.• ed.) p.728-30.

]f.t2

C . B. l lethuloru y JiJ¡,en.radora 1111ivenr J

J'.ll . Lo.r grandes dogmas y títulos marianos

La primera importa una cooperación, ya remota, dando a Cris
to no sólo físicamente, sino también voluntariamente, un cuerpo
para que pagara el precio de la redención humana; ya próxima,
cooperando a la obra redentora con sus actos personales, principal
mente con su compasión materna, por la que, unida a Cristo y bajo
su dependencia, satisfizo con El a Dios y mereció de congruo 17
todas las gracias de salvación.
La segunda importa la aplicación de los frutos de la reden
ción o distribución de las gracias, obteniéndolas de Dios con su
intercesión roderosísima y disnen§ándglas ª-.ill.s_hQ_mbgs. .
.
..., De estas 3os funciones meCfiaaoras Cii"ta Santísima Virgen, la
primera la cumplió en la tierra, único estadio en que se puede con
satisfacer y conmerecer; la segunda ejércela principalmente - en los
cielos, donde sin cesar desempeña el oficio de abogada en el nego
cio de nuestra salvación.
Por este doble titulo obtiene plenamente la Santísima Virgen
el nombre de Mediadora, aunque generalmente, por la sola función
mediadora de la dispensación de las gracias que ejerce de
continuo en los cielos, se la llame Mediadora de las gracias, bajo
cuyo título se la honra en la festividad de la Bienaventurada
Virgen Maria, l\1ediadora de todas las gracias.
150.

Consta de todo lo dicho que a María se le da ex

presamente el título de Mediadora.
Pero son tres las fórmulas que para expresarlo se utilizan, pues
o se la llama mediadora, sin otro aditamento, o mediadora entre
Dios y los hombres, o bien mediadora entre Cristo y los hombres.
En pocas palabras expondremos el sentido de estas dos últi
mas fórmulas:
a) Ambas fórmulas, en senrido idéntico o material, significan
lo mismo, pues como Cristo es Dios, decir que Maria es mediadora
entre Cristo y los hombres es decir que lo es entre Dios y los
hombres.
b) Pero formalmente consideradas, tienen un sentido diverso:
en una, la posición y el oficio de la Virgen se establece entre Dios
Padre y nosotros, mientras que en la otra se coloca entre Cristo,
su Hijo, y los hombres. Por tanto, en el título de mediadora entre
Dios y los hombres se considera a la Santísima Virgen como me
diadora con Cristo (aunque bajo su dependencia) y se incluye aquí
su cualidad de consorte del Redentor; por el contrario, en el título
de mediadora entre Cristo y los hombres es considerada no ya
como mediando con Cristo, sino más bien cerca de Cristo, y se
atiende especialmente a su cualidad de Madre del Redentor y tam
bién de los redimidos, a quienes mira amantísimamente como a
hermanos de su Primogénito (Rom 8,29).
El primero de estos dos títulos ha de anteponerse al segundo

t 7 Como ya vimos en su lugar (e f. n. t24 -25), el mérito corredentor de María no fue de
•congruo•, sino de •condigno proporcional• (ex condignita!e l. (Nota dd autor.)

193

en b redención objetiva, en la cual Cristo, subsistente en la natu
raleza humana, y con funciones propias de la misma, cooperando
a su modo la Santísima Virgen, se dio satisfacción a sí propio como a
único Dios verdadero, no menos que al Padre y al Espíritu Santo,
que son el mismo único Dios (aunque el recibir la satisfacción
suele referirse por apropiación al Padre). El otro, sin embargo,
debe preferirse en la redención subjetiva, por la cual, con la inter
cesión de la Santísima Virgen, Cristo, que consumado (o sacrificado
en la cruz) fue hecho autor de salud eterna para todos los que le obe
decen (Heb 5,9), reparte las riquezas de la redención entre los
hombres1>.

. . . . _.

Veamos ahora, con mayor amplitud, la doctrina de la \m
.,d\aeión universal distributiva, o sea, la Virgen María Dispen
saaoramiversal de todas las gracias.

3· María, Dispensadora universal de todas
las gracias
151.

La distribución de todas las gracias por parte de la

Virgen María es una consecuencia lógica de su cooperacwn
a la obra de la redención (o sea, a Ja adquisición de todas las
gracias) y de su maternidad

espiritual

sobré todos los

redi111idos.
Según las enseñanzas de los-teólogos,-siguiendo las directrices del magisterio ordinario de la Iglesia, la Virgen María
coopera -depenaientemente de Cristo eñ 'la distribución de
· todcrs-y-cacla una: de las grac 'l1J.- PI.<?S_<,:5_)J1 ,9e a toaClSy.a
l:acl-a-uno-de-lo'!r'lrCITITl5re.. (cñshanos o paganoe suerte
que--se-la ue-dellamar con to a.-propie a-d-y- exactitu Dispen

sa ora universa

e o as-las gracias que Dios concede a la

humanidad entera,
a) Sentido de la cuestión
152.

He aquí cómo presenta un mariólogo contemporáneo

lo que podríamos llamar el <<sentido de la cuestión1>, o sea,
qué queremos decir cuando afirmamos que María es la

_:ribuidor. ersal de todas las gracias 18:

-

Dis-

<<Antes de intentar establecer el hecho de esta prerrogativa de
María voy a intentar explicar brevemente su significado exacto. Al
afirmar que nuestra Señora es dispensadora de todas las gracias,
remos d ir gue ella las obtiene <<de hecho1> para nosotros mediante

Dispensadura de todas las g1acias. S. en la 1>1a riologla de J. RooJCHAUD. CA ROL: BAC (Madrid 1964) p.M. .ND J. ARM. Maria.. B.t B Cf.8o6.

B. los dones carisrpáti cos y aun los favores temporales que de algún modo influyen en nuestro fin sobrenatur al.u y títulos gg-cauªª! igad po_¡:_su parte. Mediador.. con serva. los dones del Espíritu Santo...o... Esto se extiend e univers alment e a los benefic iarios de la misión de Ma ría.-Mt1\ ·/ \. las gracias actuales. c:_uya _aturaleza es ud_iare mos más adelante.-t'Vw\tt\r ivt.r g ra11d e s dogm. porque afecta a todos los seres human os de todos los tiempo se incluso a las almas del purgat orio. "..\ C. .¿t. Al decir (ltodas las gracias•> queremos Sigmficar la graciasanti hcante.(..1 y dispensadot'a universal ciert l' . Los que viviero n _ en tiewo s anterior es a María recibier on las gru1as..t··cvv""· ' 1!)4 marianos . todo lo que produce.ll . las virtudes infusas teologales y morales. J.en _vista de sy§fu turos . En resumen. aun{enta o perfeccion a la vida 195 sobren atural del hombr e.

Is). Los principal es textos son los si de la texto con rara unanimidadsalvo contadísimas excepciones-no a la guientes sólo redención del : mundo realizada por Cristo (que es el <1linaje>> de María). dento s En la a ra. . Ya la invoquemos directamente o dirijamos nuestras peticiones a Cristo o a algún santo. especialmente después de 'su asuñción a los cielos. en todos los casos se nos concederá la gracia a través de la causalidad de María•>. reciben todas las gracias mediante su in ·. el sin Santos género magisterio alguno oficial de Iglesia üan aplicado este duda. Una vez precisado el verdadero sentido y alcance de la cuestión. homb res b hásta) or el fin libre de E dispos los l ición siglo. s había logrado para que la tradición y el magisteri Dios expresa serpiente que seducir a nuestros primeros padres: fundame <1Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer y entre tu linaje y el suyo.méritos. los establece teólogos y. y aun. Sagra c ha sjdo da i ó consti Escrit n tuida tambi ura u én no se n por encue i el v mism ntra e explí o r Dio citam s Qjspe ente a nsado l form ra univ ulada Vamos a er la -"'l. éste te aplastará la cabeza y tú le acecharás el calcañal» (Gén nto J. indicios dirigiéndose a más que la suficiente .. e na c que católi1 h quiso 5gJ o asocia r He aquí d Marí las pruebas e a obra : l de a reden I5 ción 3· 1. mediante su causali-. h de oc!J! Dios. vamos a dividir exponer de con todas partes: precisiónlas el hecho la gracia doctrina de la fundams que se dispensac en han ión tal conce universal eñ1it dido sigtii o se y ente naturalez ílclus conce derán a de la ón a los misma. los que viven despursde ella. nuestro estudio dos en doctrina de la El a) llamado con Protoevangelio._mental. d en i calida DocT s RINA d p BÍBLI e de Corre n CA.. clusión. tercesión actual. sino . donde Pero dice hay mente. Además.*-" dad físií&Lin tn!. esta doctrina no significa que la í ión de nuestri Señora deba ser invocada como requisito necesario para recibir las gracias.infernal. rla sobre todo. o de la Iglesia encuentr\' !n en la divina revelació n un sólido y Ahora bien: serio los para Padres.. según dicen algunos.

-El milagro de lasEOdas de Canf]3or intercesión de María (Jn 2. el J.__ en§. único principio total pues.1·-II)... Eva constituyeron un p estos eclaro único principio total por la tradi ión y - de ruina y de muerte.tuas. -.Tla gisterio de b) Otros indicios la I_ l ia. sino también como Dispensadora universal de todas las gracias. Al grupo de los vencidos por el demoñio -Adán y Evasustituye Dios al grupo de los vencedores del mismo (Cristo y María).!l. _ R':!. --=--La presencia.on asocia íntimamente a p_lena_ segurida9.25-27).de_María en el Calvario y la proclamación por Cristo de su maternidad espiritual ()ñl9. por lo ría ---- .mistades entre el demonio el y María y triunfo total y definitivo sobre su cabeza y sus asechanzas a tra_'{: d _los Q_S.26.. María obra que la Cloctriña de salvífica de Cristo en María Mediadora y la adquisición y distri Distribtiidoii:t de bución de las gracias todas las gracias a la son: -La anunciación del ángel en Nazaret y la está implícitamente revelada por Dios y..firma se .:> _En la Sagrada modo.__qusantificó a Sa..pe. J:a yemfla-aeCESQiritilSanto sonreiOS"'apóstoles presididos por María-el día-dePen ostes (Act I. cada uno a su aceptación de Ma para--wMadre del RedeiílliL:ILc 1.:f.:L ..q. de salvación y de indj{. Juan en e ·seno e su ma re=cl. ya que únicamente así se cumplen perfectísima mente las pfi!.3_2:15)..j.:iorpque su vida. <. constituyen un Escritura h y.. y no sólo como Corre dentara.Sht del plan divino que <t. Como ya vimos al hablar de la corredención y María. como Adán y fic:i ntes para que. visitación de María ntaIsabel.. .también a Ella misma.

l' . o próxima a la fe. sino ejemplo: que la conside ran verdad de fe. con no menor verdad que propiedad.uediadora y dispen. No nos es posible recoger aquí el abrumador testi monio de la tradición..rrulora zmivenal donde se da pie para afirmar. si . es una verdad definible por la Iglesia cuando ésta lo considere oportuno 19.>> 22 León XIII: Lo repitió multitud de veces. . He aquí uno de los: Recogiendo y expresado repetidas veces. _ "" empezando por San 9 Ignacio Mártir (si p or glo 1) y terminando la con los mariólogos del M siglo xx.17)-no se nos distribuye nada (nihil prorsus) por la divina voluntad. clara e inequívoca mente.R. De suerte que así como nadie puede ir al Padre soberano sino por el Hijo. El eminente marÍÓ !ogo Roschini trae una serie abrumadora de testimonios de la y f 1!)7 C. al menos. 3· EL MAGISTERIO IGLESIA.r d o gma. Pío VII: «Aumentada de día en día la piedad de los fieles hacia nuestra amantísima Madre y dispensadora de todas las gracias . o.ll . DE Escritura tradición magisterio de la de la cristiana. Lo. que del inmenso tesoro de todas las gracias que tt·ajo el Sei'í.:.r y títu/oJ marianos lOfi m1smo. defin·ible por la Iglesia. 154· 2. 155.or--pues la gracia y la verdad nos vi11iewn por jesucristo (]n 1. que puede ver el lector en la obra mo numental de Roschini 20.. el ordinario Iglesia-sobre todo desde el si glo XVIII-ha de todas las gracias y de todos los dones>> 21. sólo admiten María en su doble explícitamente la verdad aspecto: de que María es Dis distributivo. LA TRADICIÓN CRISTIANA. tribuidora universal de algunos textos por vía de todas las gracias. la doctrina la de mediación universal de He aquí Benedicto XIV: <•Ella (1\1aría) es como un río celestial por cuyo medio llegan al seno de los míseros mortales las aguas LA Ios datos de la Sagrada adquisitivo y t e x t o s m á s i m p r e .r gmnde. que no aar e> > 'B . sino por Ma ría. de la misma manera nadie puede acercarse a gilito / tradición cristiana.

apenas llegado al solio pontificio. insti tuyó. Madre de Dios y habiendo sido cons tituida al mismo tiempo por Dios mediadora de las gracias en favor de los hombres.554. Concilio Vaticano 11: Lo enseña con suficiente claridad. desempeñaba el papel del mismo linaje hu mano. 24 Cf. 1\lastruey. <<Habiendo sido elegida la Santísima Virgen María.. E...1 p. confiándoles el estudio de la definibilidad dogmática de esa doctrina. es voluntad de Dios Q..235.l l! CO.>> 26 o .nte y verdaderísima sentencia dl Aqui nate: Por la anunciación sg qg1wrdªkª el consentimiento de la Virgen. . y stanpq.a . con un poder casi inmenso. n. por tantos y tan grandes merecimientos.>> 30 <<Asociada como Madre y Ministra al Rey de los mártires en la obra inefable de la humana redención.. 22 Cf.552. Cum Sanctissima Virgo (12-6-1917): Doc. n. ene.. n. Benedicto XV: <•Y porque todas las gracias que el Autor de todo bien se digna conceder a los pobres descendientes de Adán. 11 21 aprile (5-5-1917): Doc. Superiote anno (15-421 ..---g!l. Pío XII: <<Y puesto que. mar. Cf. 1\si lo afirman. e_ tan _la dispensadQ! fUJe J g ! . 1\i\S 14 (1922) 186.217 (en el texto biinn orig-inal}.§a.rs-9. Para de mostrar hasta qué punto llevaba en el corazón esa doctrina.}_:!_ ! . Ad di&m illurn (2-21904): Doc. en VJrtud 9 e l m a g i j ! r . entre otros muchos. que ya hemos ci tado en parte más arriba: <<Esta maternidad de María en la economía ele la gracia perdura sin cesar desde el momento del asentimiento que prestó fielmente Cf. ene.376. que liada las Vt. He aquí un texto muy significativo. .. para ello.. Caro!. n.. obtengamos todo por medio de Maria. Optirnae quidem spei (21-7-J891): Doc.Uí!.sn. epist. 1). 2 5 Cf.. . "' Cf. que. R o s c i n N I .!gl)na manera místicamente con el universal Jjnaje de los hombres. como afirma San Bernardo. Llarnera.s i o n a n t e s : <<Hemos de mirar los planes divinos con gran respeto. en la distribución de las gracias qtte se derivan de la redención>> 31.. aunque empleando un lenguaje cauteloso por su constante preocupación ecuménica. 26 Cf. Robichaud.1748): D<Jc. Algunos la consideran ya verd"d de fe. epíst. etc. po )o realizó sin el libre consentimiento de la Madre designada. qu riendo tom. mar.Q.fQJ!fl!Ú !ó Ull. Lepicier. Se sabe que las tres comisiones dieron un voto favorable>> 29. s 8 J 6 . recurran toaos a María. 9 l a María mereció ser repa radora dignísima del orbe perdido 24 y. s. pun. n. EADMERO MoN. bula Gloriosae Dominae (27·9. nar. o. Garrigou-La grange. mar. ! Ilt_!!I. V'. 21 Pío XI: En la carta de 2 de marzo de 1922 llama expresamente a la Virgen <<Mediadora ante Dios ele todas las gracias 28.c. 1\ldama. le queda para siempre aso ciada. conforme a la brilla. en cierto modo. 29 Cf. c . Garcla Garcés. son distribuidas por las manos de la Santísima Virgen. 27 Cf.f? de la naturaleza h ma12a _ (III 30. i o o r d i San Pío X: <<La consecuencia de esta comunidad de sentimientos y sufrimientos entre María y Jesús es que n ¡ ¡ r ! Q .l_l:l . 28 Cf.'> 25. por un misericordioso consejo de la divina Providencia. De 19 Es doctrina corriente entre los mariólogos la de/iuibildud dla mediación univcrsa 1 de María en el doble sentido adquisitivo y distributivo. Bittrcmieux.!).T!Q .y.-riae c. S l · -todasJQs1esoroq z u c r . r p . Y.l eter110 Hijo de-Dios. brc\'e Quml diuino (24-11806): Duc.tg 9 g P. epist.)> 27 v O I . Cuervo.. una española y una romana-. mar.488.i 1ª huma!la natural. mar. Roschini. RoscHINI. vol. tres comisiones de teólogos -una belga. ¡¡. De exceilentia \li1g. ¡ J . n. mar . redimir y glorificar al hombre.

l mliomemaje a Fátima (135-40).7J7. n. mar. Doc. n.1940): Doc. ll . mar.671. Cf.

Luego no sólo en la adqui sición de la gracia para nosotros (al pie de la cruz).stributivo de todas las gracias. Media dora universal la Madre. n Cf.. sino en la distribución de la misma en el transcurso de los siglos. finalmente. 2.0 MARÍA. 156. Segunda. En esta función mediadora hay que obser var tres cosas: primera. 199 e) Naturaleza de la cooperación de María en la distribución de todas las gracias 157. donde expone más ampliamente estos argumentos. que. p. porque Dios así lo quiso. Auxi liadora. que toc. Maria.8)2-JJ. CoRREDENTORA. RoscmNr. La mayoría de los teólogos explican la causalidad de Maria en la 34 Cf. ·Mediadora y dis¡mJSadora univena/ P. ella sabe todas nuestras necesidades espiri tuales. S. la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada. <<que vive siempre intercediendo por nosotros)> (Heb 7. vol.C. obtuvieron la salvación del mundo.. por gracia. que es misión suya darnos y cultivar en nosotros. Por este ·:motivo. además. presentando humilde. otras lo hace implícitamente. r. se dividen los teólogos en diversas opiniones. por naturaleza. o. Dispensadora de todas las gracias. Constitución dogmdtica sobre la Iglesia n. ha de enten derse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo. La intercesión de Maria es presentada a Dios expresamente o interpretativamente. RoBICHAUn. su ilimitada caridad materna le impele a orar por nuestras necesi dades. La mediación maria na en su doble aspecto adquisitivo y di. Si los santos pueden impe trar e impetran de hecho de Dios muchas gracias para nosotros. Lo cual. en la Mariologla de J. Luego nada más natural que nos alcance y distribuya todo cuanto ne cesitamos para la conservación y desarrollo de la gracia hasta su consumación definitiva en el cielo. o sea. sino que con su múltiple in tercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna. Unas veces in tercede por nosotros explícitamente. He aquí cómo expone estas opiniones un excelente mariólo go de nuestros días 34: <<Mas ¿de qué modo exactamente cumple nuestra Señora esta misión? Todos los teólogos admiten que goza del poder de inter cesión.25). Mediadora. . por congruencia.ligrQ y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada. causalidad mqral niversal.62.c. único Mediador» 32. co:rpo la nueva Eva es semejante a. Luego nada tiene de ex traño que María tenga una cierta comunidad de bienes con su divino Hijo y pueda disponer de ellos con el filial beneplá cito de El. otros. la honra la tra dición católica con el título de omnipotentia supplex: omnipotencia suplicante. 4. Madre dulcísima ele todos? 5. La mayoría le atribuyen una. según el principio establecido por el Aquinaten se relativo a la manera de intercesión de los santos. Mediador universal el Hijo. Que ruega por nosotros es materia de fe y está incluido en el dogma general de la intercesión de los santos (cf.:lavía peregrinan y se hallan en pe. Como la luna es seme jante al sol y refleja su luz. Justamente. Pues asunta a los cielos. 4· ExPLICACIÓN TEOLÓGICA. Sus plegarias son siempre escuchadas. ¿qué de extraño tiene que María pueda impetradas todas. parece desprenderse con toda naturalidad y sencillez de los grandes principios marianos que hemos expuesto en sus capítulos correspondientes 33. MADRE DE Dros. pero confiadamente. o sea. Con su amor materno se cuida de los hermanos de su Hijo. de inter cesión efi acísima ante Dios. Pero al tratar de precisar la naturaleza de esa distri bución.B.643-45. Y aquí termina la armonía y la unanimidad entre los teólogos. algun9s pocos hablan de una causalidad intencional. Los grandes dogmas y títulos marianos 198 en la anunciación. Distribuidora universal de todas las gracias. porque Dios no dejará de oír a la que El ama y honra sobre todas las criaturas. y. Esto lo hace ella en subordinación a Cristo.M. sin embargo. rogando de hecho.l nuevo Adán y nos transmite la vida que brota de El como de su propi. de qué manera ejerce María este singular privi legio.0 PRINCIPIO DE EMINENCIA. sus dere chos de Madre o de corredentora.0 PRINCIPIO DE ANALOGÍA o de semejanza entre Cristo y María. su intercesión es poderosísima y eficacísima.a fllente. Ter cera. MADRE ESPIRITUAL DE LOS HOMBRES. no ha dejado esta misión salvadora.0 MARÍA. R CAROL. y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz hasta la consumación perpetua de todos los elegidos. Socorro. 32 Cf. recordando al Señor sus méritos anteriores.0 MARÍA. pues como Madre de todos los hombres debe estar enterada de todo lo que directa o indirectamente influye en la vida sobrena tural. pues. Por disposición divina posee el derecho de actuar como causa moral próxima en la concesión de cada gracia.II.! p. D 984). Todos los teólogos católicos-salvo rarísimas ex cepciones-admiten el hecho de que María es verdaderamente. van más allá y le atribuyen una causalidad física instrumental. 3. siendo como es la santa de las santas.

Por eso nosotros no vacilamos en calificar la exis tencia de esta mediación mariana como cierta teológicamente y definible por la Iglesia. Distribuir algo presupone posesión. sino más bien una especie de.derecho a recibirla.. de la que habría de usar mal. La intercesión de María ante la omnipotencia de Dios es siempre eficacísirna.or. pero.¡ n. María nunca pide lo que sabe que nos perjudicaría espiritualmente)•>. Por consiguiente. 159.P.8. es también inmediata y objetiva en cuanto a la adquisición . 37 P. siendo ésta el fundamento de su extensión o aplicación a los individuos de sus méritos. la mediación que se debe admitir en la Virgen es la dispositiva o mediata y la perfectiva moral universal. según la cual María sirve de instrumento físico indepen diente. y la segunda. 38 Cf. Gracia pedida. EMILIO SAURAS. etc. me diante la distribución de las gracias. Según los defensores de esta opinión. Por tanto.des dogma.a. Lepicier. tales como <•canal•> o <•acueducto•> de las gracias. no va incluido en el concepto de intercesión. Maternidad divina y cvnedención mariana (Pamplo na 1967) p.l. la metáfora exige una relación que se funde en la analogía entre el sentido literal y el figurado.. lo cual.M. Tratado de la verdadera devoción e. Un segundo grupo. Es decir.150 n. no satisfecha con esta explicación.etzsadora rmiverJal 201 de María y en su maternidad divina. ha traspuesto la teoría de Billot de la <•causali dad intencionah de los sacramentos y la ha aplicado a nuestra doc trina. Defienden esta última opinión. pero no parece tomar en cuenta el singular poder de distribución que se le atribuye en frases tradicionales. Mediadora J' disj.de nuestra redención. de intercesión efica císima ante Dios-y en sentido perfectivo universal. ¿qué no de bemos pensar. designa eficazmente gracias deter minadas a personas determinadas. la gracia de nuestra redención•>. A este propósito escribe con acierto el P. Jennet.200 f'. Su intercesión. ciertamente. de una manera tan poderosa que el Altísimo e infinita mente podercso Sel'i.27. que la expone vigorosamente con su profundidad acostumbrada 35.P. La concesión se dilatará entonces hasta que todo esté en su punto.209. El P. Roschini. no vayamos a pensar que María pre senta individualmente a su divino Hijo todas y cada una de las gracias que le pedimos a Ella o a los santos para gue nos las alcance o consiga como Mediadora y Dispensadora universal de todas las gracias. No hace falta tanto. la cual.). siendo ambos aspectos igualmente ciertos teológicamente.r y títulos marianos distribución de las gracias por vía de intercesión sólo (cau:. He aquí sus propias palabras 36: <•Así. BERNARDO CGEVA. Cuervo. dominio. De ahí su titulo gloriosísimo de Omnipotencia suplicante con que la designa frecuentemente la tradición y el magisterio de la Iglesia. Mura. estos autores proponen la teoría de la causalidad física ins trumental. Hugón. Por fin.zación de sus deseos. de suerte que María no pide jamás a Dios una sola gracia que no la obtenga de El infaliblemente. Sin embargo. súplicas más poderosas ante su Majestad que los ruegos y las intercesiones ele todos los ángeles y santos del cielo y de la tierra ?•> 38 Puede ocurrir.. la mediación mariana es esencialmente corredentiva. en cambio. C<w alídad de la coopercrcicín de /1. y esta expresión de su voluntad capacita a aquellas personas a recibir dichas gracias. Doclrina y vida marianas (Madrid 1953) p. Sus caracteres de inmediata y o jetiva nacen del mismo principio subjetivo de ella y del fin u objeto inmediato a que está ordenada a conseguir. pue de ser una explicación suficiente del modo corno María obtiene las gracias de Dios. En último término. sin embargo. Los grm. a través del cual las gracias fluyen literalmente hasta nos otros>>. Nuestra Señora. implícitamente contenida en la predestinación C. Es ocioso advertir que la merced sería denegada si fuese en perjuicio del alma (v. O. La primera es de fe o próxima a la fe. S. enseñada por la tradición y el magisterio ordinario.1arfa en la obra redentora: Estudios Marianos 2 (1943) p.199 (los paréntesis explicativos son nuestros). se inclina por la causalidad moral-o sea. el término de la inter cesión de María no es la gracia misma. la digna y humilde Madre de Dios. pues. En estos casos no se da la intercesión de María (o sea. Sin duda que se trata aquí de metáforas. una minoría muy pequeña. gracia obtenida. dicen. . Lavaud. como va explicada en los párrafos que preceden. ni es así como funcio- H Cf. con más razón. Sauras. entre otros eminentes ma riólogos. Cueva 37: <•La conclusión de todo cuanto venimos diciendo no puede ser más alentadora: la Madre obtiene infaliblemente del Hijo la plena reali. no pudiendo resistirle.. MANUEL CuERVO. que el sujeto por quien aboga María no tenga las debidas disposiciones. por su misma naturaleza. SAN Lms MARIA GRIGNION DE MoNTFORT.JI9·s8. la salud corporal. como dice el P. etc. 158.liJad moral). O. <•Si Moi sés por la fuerza de su oración detuvo la cólera de Dios sobre los israelitas.. ya que la gracia de María estaba divi namente ordenada por Dios a conseguirnos. un último grupo sostiene que ninguna de las dos opi niones citadas expresa exactamente la doctrina contenida en las enseñanzas de la tradición respecto al modo de la mediación de María en la dispensación de las gracias. y entre los españoles el P. de las súplicas de l\1aría. en unión íntima y es trecha dependencia de Jesucristo./1. le pidió que le de jase encolerizarse y castigar a aquel pueblo rebelde. contenida en la fe de la Iglesia ·y admitida por los teólogos. en virtud del po der de que Dios la ha investido. esta opinión parece reducible a la causalidad rnorCJ. 36 Cf. Damos la cita completa tal c(lmo se lee en Obras: BAC (Madrid 1954) P·451.gr.

a. II0-12.lo ha dicho nuestro Señor-en difundir la felicida? (<<Hay más dicha en dar que en recibin>. antes bien. Nuestra felicidad. para dramatizar su poder de mediación. y que nosotros profesamos con respecto a todos los amtgos de Jesús. y por el otro. los ojos son muchísimo más elocuentes que los labios.35). y afirmamos que su acción se extiende a todas las gracias. Maria en el dogma (Madrid 1955) p. por un lado. pero una mter esw. ¿En los cielos no pasará lo mismo? La Madre mira a su Hijo con una sonrisa de confiada súplica. He aquí la excelente ex plicación de un gran mariólogo cont em poráneo 39: <<I.ante todo a una intercesión. María participa del conoCimiento de Dws y en él ve. acaso. las miserias de los que d bsocorrer. y en segundo lugar. No hay. se r.9. no todo su contenido. aumentada de un modo incomprensible? Sor Teresa del Niño Jesús había anunciado antes de su muerte que <<pasaría su cielo haciendo bien a la tierra>>. y su mirada habla mejor que cualquier perorata. los hombres con sus necesidades y sus oraciones. Ahora bien. pues. (Nota del autor.02 P.o para salir de la metáfora.mar no s<. Esta intervención actual de la Virgen en la distribución de as gracs debe ser asimilada .t AmnctÓII de l11dr Ía numérica para destacar mejor las ideas fundamentales. •'m¡ oniza no menos felizmente con el orden de Dios. . L. la intercesión constante de María armoniza perfectamente con su bienaventuranza. Esta intervención universal e incesante de la Virgen en los asuntos humanos no estorba para nada la calma gozosa de su incom prensible beatitud. Pues. el contenido de la visión de Dios. que Imagmarse a la VIrgen continuamente distraída de la contem plación divina por la necesidad de escudriñar las necesidades y de oír las súplicas de millones de seres humanos. Para interceder en su favor se contenta con mirar a Dios. ¿Se reduCirá. se representa a la 39 Cf. NI!UIIERT. entendámonos. respeta Ella soberana mente los decretos particulares con relación a cada alma individual. con siste en. También aquí. a la mitad nuestra felicidad en la morada de la eterna gloria? ¿No será. sino solamente la parte que se refiere a su misión. La Virgen contempla y ama a Dios y en esto consiste su bienaventuranza. y existe una fehctdad particular. lo afirmamos también de la Madre de Jesús. como en un espejo tersísimo. forma parte de ella. es la ejecución de un decreto general de la divinidad.n tal que sólen el cielo puede tener lugar.>lamente a Dios.) 203 . Act 20. 2. por el contrario. . sino también al prójimo. Los g randeJ dogmaJ y IÍiuloJ marianos na en el cíe lo la intercesión de María por tod os nosot ros.Il. A veces. y a su vez el Hijo responde con una sonrisa de amorosa aquiescencia. así como nuestro deber aquí en la tierra. ve en él. y al mismo tiempo ingeniándose para formular sus demandas y para perorar todas las causas ante el Todopoderoso. en la tierra. y sabe mos cómo ha mantenido su palabra. el deseo de Dios de so correrles por medio de ella. Lo que la joven carmelita pre decía e sí misma. Añadimos la distribución C. en primer lugar. contemplán dolo y amándolo. 3· Si.

La Mad re de Dios según la fe y la t eologí a (Madrid 1955) vol. Mientras a todos los otros santos les glorifica Dios al término de su vida terrena únicamente en cuanto al alma (mediante la visión beatifica). · CAPÍTULO 9 LA ASUNCION DE MARIA 160. RoscmNr. Llegamos al coronamiento de los privilegios maria nos: su gloriosa Asunción en cuerpo y alma al cielo y su coro nación en él como Reina y Señora de cielos y tierra. esperar al fin del mundo para ser glorificados tam bién en cuanto al cuerpo. como veremos en seguida. Todo se explica y compagina admirable mente bien.2 p.175· . por así decirlo. Se proclama también que la Virgen obtiene todas las gracias que quiere.Virgen como luchando. por singular privilegio. Es cierto que. con tal que no presten a Maria como una especie de caprichos maternos que prevalecerían contra los justos deseos del Padre. y los favores que ella solicita para s4s protegidos los-pide-sabiendo que Dios quiere que ella lós pida y que los concede solamente porque ella los pide>>. En este capítulo estudiaremos la Asunción. precisamente porque es verdadera. la justicia de Dios seguiría su curso._diarrtoafal 1 Cf. reservando la realeza para el siguiente. <<Al término de su vida terrestre-escribe a este propósito Ros chini 1-María Santísima. expresamente definido por Pío XII ha blando <<ex cathedra>>. sin la intercesión de María.resuelve casi todas las di ficultades que se podrían objetar contra la distribución univer sal por parte de María de todas y cada una de las gracias que reciben los hombres de la infinita bondad de Dios. e la manera que quiere. a quien ella quier_e Y. Marí_a Santísima-y solamente Ellafue glorificada cuanto al cuerpo y.para obtener a tal devoto una gracia que la justicia de Dios quería en un principio rechazar. fue asunta en cuer po y alma a la gloria-gloria singularísima-del cielo. La Virgen no puede tener otra voluntad que la voluntad de Dios. además de ser verdadera-o mejor. con Dios-al modo con q ue Moisés intercedía por los israelitas prevaricadores. Afirmaciones muy justas. La Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un dogma de nuestra fe católica. Esta hermosa doctrina. único autor de las mismas. pero Dios mismo quiere que la Virgen recurra a su misericordia. y deben por consiguiente.

es decir. y. p. evitando intencionadamente entrar en lid con los mortalistas o con los inmortalistas y manteniendo así una posición neutral. Pero esto no les impidió creer y profesar abier- de María. no solamente reúne los· sufragios de la inmen ¿Murió realmente María? sa mayoría de los mariólogos.) 162. Hasta la cosa aparentemente menos más clara. 236-74).2J4-:l5· Sabido es que el P. cualquiera de las dos 3.M.ll. apren dieron también de la Sagrada Escritura que la Virgen María.JC::. y que se verificó lo que el santo viejo Simeón había predicho: que una agudísima espada le traspasaría el corazón a los pies de la cruz de su divino Hijo. Vamos. Empero. Históricamente no puede demostrarse la muerte o no muerte de María. He aquí los principales argumentos teológi cos que inclinan la balanza de las probabilidades a favor de la muerte de María: 0 1. 3 El lector que quiera examinar ampliamente los argumentos de unos y de otros puede consultar. Pío XII rehusó intencionadamente pronunciarse.-204 ÁA. ya que faltan en absoluto testimonios con temporáneos en uno u otro sentido. Pero el hecho de la muer te real de María está íntimamente relacionado con otras mu chas verdades pertenecientes a la fe. En otras palab as: la. y por los partidarios de la muerte. RosCH!NI (o. sobre la muerte o no muerte La Virgen María murió reahnente para resucitar gloriosa poco tiempo después. nuestro Redentor.. sino que nos parece objetivamen Como veremos. Creemos sinceramente que éste es el verdadero estado de la cuestión.centissimus Deus (con la que Pío XII proclamó el dogma de la Asunción) brotaron los comentarios de la misma como las flores en primavera. N. por consiguiente. llevó una vida llena de ocupaciones. son tan decisivos como para llevar a una certeza absoluta sobre 3. siguiendo las enseñanzas y guía de sus pastores. de Pío XII. . se leen estas palabras. Roschini es _uno de los más en_usiaslas pat tidarios de la inmortalidad de 11ada.. y como ellas-naturalmente-. es decir. la extensa obt a del P. Ahora bien: ¿cuál de las dos posibilidades es la verdadera? .definic ó.0 ¿Cómo se realizó la Asunción? 1. por los partidarios de la inmortalidad de Mada. . al menos. 2 al mismo Roschini exponiendo el estado actual de la cuestión : <<Al día siguiente de la publicación de la constitución apostólica Munifi. El testimonio de la tradición -sobre todo a partir del siglo m-es abrumador a favor de la muerte de María. no todos con la misma belleza en sus formas y con la misma densidad de perfume. Escuchemos te mucho más probable que la que defiende la Asunción sin la muerte previa de )a Virgen. la fórmula de la definición dogmática.Ja actual de la cuestión entre los mari•ilogos. ypo tanto libremente discutible para los teólogos. si este Í1echo-indiscutible-se ha verificado con la modalidad de la muerte y resurrección o con la modalidad del traslado inmediato de la vida terrena a la vida celeste•>. 161. No ha faltado quien haya querido ver una definición implícita de la morta lidad de hecho de la misma Madre de Dios. los más-el buen sentido triunfa siempre-han evitado estos desequilibrios de posiciones extremistas. angus tias y dolores. estél_previa cuestión quedó al mar- gen de la defimciÓn do mática de Pío XII fue y continúa sten o objeto de discusión entre los mariólogos. la opinión que sostiene 4. (Doctrina más probable y común. Los grandes dog ltls y títttlos ma.. a defender esta doc trina en forma de conclusión. una inclina ción hacia la misma. LA TRADICIÓN CRISTIANA.-ianos sar por el trance de la muerte como todos los demás tnortales Dividiremos nuestro estudio en los siguientes puntos: (e incluso como el mismo Cristo). o. p.. el modo. pero en este texto que cJtamoe"pone con amparcmhdad el esia. o sea sobre si fue asunta al cielo después ele morir y resucitar. es perfectamente legítimo argumentar teológicamente a falta de datos históricos. al menos en la fórmula dogmática.n se ha li itado sen cillamente al hecho de la Asunción psicosomatlca de la Virgen San tísima a la gloria celeste. o si fue trasladada en cuerpo y alma al cielo sin paz Ibid. ha sido objeto de discusiones y de interpreta ciones no sólo diversas.c.' . han afirmado que la definición dogmática prescinde completamente lo mismo del hecho de la muerte que del hecho de la no muerte.o El dogma de la Asunción.0 Explicación teológica del mismo. cuya importancia excepcional a nadie puede ocultarse: <<Los fieles. 't 205 con firmeza la Asunción gloriosa de María después ele su muer te y resurrección. Sin embargo. La Amncióll de María P.. En la misma bula Munificentissimus Deus. y. pues. La Asunción de la Santísima Virgen (Valencia 1 950) P-37-272. durante su peregrinación terrena. al P.o ¿Murió realmente María? Los argumentos que se aducen en favor de una u otra no z. manteniendo una po sición media. ibid.- C-9. equilibrada. sino también totalmente opuestas. Igualmente no encontraron dificultad en admitir que María hubiese muerto del mismo modo que su Unigénito. y ha dejado totalmente imprejuzgado. SAURAS.

_según el conocido aforismo Lex -como quieren algunos mariólogos-que María tenía derecho "'?fstatuat.JZS. sobre todo en su com asión al pie de la los Sumos Pontífices que han enseñado expresamente la muer te porque había de ser Corredentora a fuerza de dolor-. que constituye un argumento de grandísimo peso. de su Inmaculada Concep (. Se explica fecto paralelismo entre el Redentor y la Corredentora. mar. pues. ¡oh Señor!.tJjrg ene este aspecto relativo a la muerte corporal? Aun suponiendo un gran valor en teología_. La nueva oración de la fiesta del 15 de rredentor. la naturaleza caída de Adán. sin duda alguna hubiera que. ¿por te de María.P. la naturale los fieles-es decir. ¿y María sería superior a El al menos en perfectamente S. por tanto. pe-ro tuvo el débito del mismo. la li que María no murió habría que demostrar la existencia de ese Más aún: con&ta-€¡-Ye-Re-tY-vQ-. sin embargo. tan ínti 2.. turgia oficial de la Iglesia recogió la doctrina de la muerte de Si María. 4 Plo XII.. debió participar de sus mente la muerte de María al celebrar la fiesta de su gloriosa dolores y de su muerte.0 LA RAZÓN TEOLÓGICA. además. nec tamen nexibus deprimí potuit quae Filium tuum Do minum nostrum de se ¡¡enuit incarnatum•.0 LA LITURGIA. He aquí las princi pales: para enseñarnos a bien morir y dulcificar con su ejemplo los terrores de la muerte. >> y <1Subveniat.(«Aylldenos con su intercesión saludable.da-la:-a lg pena correlativa. Ahora bien. el pueblo cristiano-. n. Recibió._como es. lo que no consta en ninguna parte.e María padeció hru:rendas . Doc.. La muerte de María tiene sentido co Asunción a los cielos. Son legión. set humillada por su corrupción aquella c¡ue en su seno encarnó a tu Hijo. Las oraciones <<Veneranda nobis. La muerte corporal de María d) Para ejemplo y consuelo nuestro. les-. in qua sancta Dei Ge netrix mortern subiit temporalem. coh tal de preservarla de la corrupción del sepulcro. con serenidad.II. La recibió con calma. no pueoe pro María renunciado de hecho a ese privilegio para parecerse en poner a la oració. Si nos corredimió con su Hijo. debió tenerla también mine. . Es cierto que María no contrajo el pecado original.fe' os ción. Luego para decir la muerte de María.dolores ª' todo cni esús. que algunos no vacilan en proclamar de fe. Se trata. Si no se e canee ió ese privilegio-precisamen mamente ligado a aquél? b) Por exigencias de su maternidad divino-corredentora. que la preservó de la culpa y.B--9e lQS fieles órmu as falsas o erróneas. Desde la más remota antigüedad. que es la muerte). qué se le iba a conceder el de la inmortalidad corporal. 3. 1 ros htúrgtcos está em . 207 a) Por haber recibido la naturaleza caída de Adán._p_uesto qu. del sentir de la Iglesia-pastores y fie privilegio especial para ella.§bido. no han tenido dificultad en admitir za caída de Adán estaba sujeta a la muerte. mostrándonos que no tiene nada de terri ble para aquel que vivió piadosamente y mereciéndonos la gra cia de recibirla con santas disposiciones 6. de Milán y de la Orden de Predicadores en la fiesta de la Asunción de Maria.va ino ceqtes. si bula en la que Pío XII define la Asunción de María enseña que bien con los privilegios ya conocidos. también de la esta. bula Munificentissimus Deus (n-7). la veneranda festividad de este dla.e gio de la impasibilidad án y I. regida y gobernada or el Espíritu Santo. en el cual. GARRIGUET.. n.. siguiendo las enseñan zas y guía de sus pastores. Domine. Dice asl: «Vene randa nobis.Cf. 1larg<_?_de su vida. con gozo. . s Todav{a en la actualidad se conserva la oración Veneranda en la liturgia de Lyón. Sin su muerte real faltaría algo al per proclamó como dogmático en la bula asuncionista. porque es imposible -d:!Jlue es sentencia común que lo t que pastores y fieles se equivoquen conjuntamente en una doc trina universalmente profesada por todos.li. >> (esta última en vigor hasta 1950) recogen expresa ella. Señor nuestro•. e) Cristo murió. el eruct. huius dici fe8tivitas opero conft>rat salutarem. no pudo.le ecredendi puesto que en la probación al a no morir (en virtud.. María debió morir parece ser exigida por múltiples razones. como complemento natural y lógico de su compa agosto no alude a la muerte por no ir más lejos de lo que Pío XII sión al pie de la cruz. sobre todo.. todo-hasta en la muerte y resurrección-a su divino Hijo •' Jesús. 6 Cf.) aún más. como vimos en su lugar correspondiente Nótese la singular importancia de este texto.80J..:=:. Do dio al Redentor carne pasible y mortal. por tanto.ss). En la misma (cf.. aunque la santa Madre de Dios pagó su tributo a la muerte. Los grandes dogmas y títulos marúmos 206 tamente que su sagrado cuerpo no estuvo sujeto a la corrupción del sepulcro y que no fue reducido a putrefacción y cenizas el augusto tabernáculo del Verbo divino•> 4. La Virgen Maria (Barcelona 191H) p.

temblorosas de infalibili dad. Y los miles y millones de espectadores que presenciaron en las cinco partes del mundo la emocionante ¿CUÁNTO TIEMPO PERMANECIÓ MARÍA EN EL proclamación dogmática a través de la televisión o la oyeron SEPULCRO? No sabemos nada con certeza. era menos el fin de una vida que la aurora de una existencia mejor.c. 1ror::p1e vivió sin placer.IJ y 14. Y otro ilustre mariólogo escribe estas hermosas palabras 9: <•Maria murió sin dolor. a excepción del pecado en cualquiera de sus formas (original y actual.ll. del millón de personas. confirmán dolo con gran número de testimonios de la tradición S-acabó su vida con muerte extática. que a ella desemboca desde el Tíber y el castillo de Santángelo. fue como un sueño dulce y apacible. Tratado de la Vir!(en Sanllsima: BAC 2. Para designarla la Iglesia encon tró umi palabra encantadora: la llama sueño (o dormición) de la Virgem>. Técnicos romanos habían construido un micrófono precioso para que a través de él la voz infalible del Vicario de Cristo anunciase al mundo el dogma. por que vivió sin pecado. tampoco se sabe nada. En cuanto a la edad. Una vieja tradición-fundada invadió el alma de los que tuvieron la suerte de presenciar en el argumento de parecerse también en esto a Cristo-dice aquella inolvidable esceua en la plaza de San Pedro o en la que fueron tres días. (Madrid 1947) p. que otorgó a la Virgen 1\1aría su peculiar benevolencia. rodeado de 36 cardenales. pero desde luego fue superior a los cin cuenta años-que tenía aproximadamente a la muerte de Cris to-. arzobispos y obispos. 165. el dogma de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo. Jerusalén y Efeso se disputan el honor de haber sido escenario de la muerte de Ma ría.. 3 ¿DóNDE Y A QUÉ EDAD MURIÓ MARíA? se sabe con certeza. 7 En absoluto no repugnaría. con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo. Los gratzdes dogmas y títuloJ marianos 208 C. porque vivió sin apego terre nal. o. 9 GARRIGUET. terminado el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestiab>.2 p.J28. declaramos y definimos ser dogma divina mente revelado que la inmaculada Madre de Dios. Desde luego debió a través de todas las emisoras de radio del mundo católico de ser muy poco tiempo (no tenía objeto una larga espera. puesto que consta en la Sagrada Escritura que sobrevivió a El (al menos hasta Pentecostés y. En cuanto al lugar. Las congregaciones marianas habían regalado al Papa una preciosa escribanía para la firma del documento. siempre Virgen María. para gloria de Dios omnipotente. que unieron su emoción y su alegría al delirante entusiasmo qu más bien parece inconveniente). pero nada se puede probar con certeza. mu cho más). I. El dogma de la Asunción 2. Nada 20!:1 166. sin temor. Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte. sin sentimiento. puesto que faltan en absoluto los argumentos his tóricos y teológicos.9. Su muerte fue semejante al declinar de una hermosa tarde. Las religiosas se ofrecieron a copiar la bula pontificia con letra artística y a encuadrar el texto en magníficos adornos para que el Papa leyese la fórmula dogmática. para la que prepara-es connatural a la naturaleza humana procederlte de Addn. En Obms: RAC (Madrid 195·1) vol. 555 patriarcas.7 c. Un rugido de entusiasmo se levantó de la enorme muche dumbre al oír las palabras del Papa. Las campanas de toda la cristiandad fueron lanzadas al vuelo en señal de júbilo. Como es sabido. en . p. <<La Santísima Virg_en-dice hermosamente Alastruey.417. que Maria heredó -como hemos dicho-. de gran número de dignatarios eclesiásticos y de una muchedumbre enardecida de entusiasmo que no bajaba solemnemente. He aquí las palabras mismas de la augusta definición: <•Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invo car la luz del Espíritu de la Verdad. para honor de su Hijo. en el atrio exterior de la Basílica Vaticana. ALASTRUEY. el inmortal pontífice Pío XII. 3·a. probablemente. para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la rglesia. de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra.P. pronunciamos. en fuerza del divino amor y del vehemente deseo y contemplación intensísima de las cosas celestiales>>. ni por ninguna otra causa que por el amor ardentísimo que consumía su corazón. puesto que la enfermedad-lo mismo que la muerte. Pero-repetimos-nada se puede afirmar prolongada Via della Conciliazione. a ¿DE QUÉ MURIÓ MARÍA? No parece que mu riera de enfermedad 7. Fue. el día r de noviembre de 1950.• ed. La AmtJciótJ de ¡\Iarla Cuestiones complementarias 163.JOJ-309. con certeza. Véanse también los dos hermosísimos capítulos que dedica a la muerte de Maria SAN FRAN CISCO DE SALES en su Tratado del amor de Dios !. con su suprema autoridad definió apostólica. 2. 164.) 8 Cf. ni por acci dente violento (martirio). ni de vejez muy avanzada.

en las palabtas subrayadas.0 Es UNA EXIGENCIA MORAL DE SU EXCELSA DIGNI y demás dogmas marianos-son del todo firmes y seguros. por eso no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro. Oigamos nuevamente a Pío XII en la bula Munificen vilegio de María. Sin embargo. venció al pecado con su Concepción Inmaculada. Por eso también los cuerpos de los justos se disuelven después de la muerte. con su muerte. He aqul sus propias palabras: •Por la estrecha relación que hay entre estos dos dog mas. y aun no pocos Padres del con cilio Vaticano. ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo 11. Cristo. Después de insistir en el argumento de la tradición y de la liturgia. y sobre el uno y sobre la otra reporta también la victo ria.8ss). como ocurría en todo el mundo católico con la Asunción de María aun antes de la definición dogmática de Pío XII. Dios no quiere conceder a los justos el pleno efecto de esta victoria sobre la muerte sino cuando haya llegado el fin de los tiempos. que explican muy bien el dogma de la Asunción: 168. La Inmaculada exige la asunción. 2. Pero. puesto que poco después resucitó gloriosa y fue asunta al cielo en cuerpo y alma. los argumentos teológicos que explican el dogma de la Asunción-lo mismo que los de la Inmaculada 211 <<Este privilegio-el de la Asunción de María-resplandeció con nuevo fulgor desde que nuestro predecesor Pío IX. Pero de esta ley general quiso Dios que fuera exenta la bienaven turada Virgen María. cual quiera que sea el valor de los argumentos empleados por los teólogos e incluso por el mismo Papa en los prolegómenos de la definición dogmática. sino sobre el objeto mismo de la definición. del 8 de septiembre de 19. 1. Dice expresamente que •no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro. con todas sus consecuencias. excepto el pecado en cualquiera de sus formas. La Asunción de A·1ada P. Nótese que esta doctrina de la lntirn. se ha ma nifestado con mayor grandeza y esplendor la sapientlsima armonía de aquel plan divino según el cual Dios ha querido que la Virgen Maria estuviera inmune de toda mancha origi nah (cf. n. Doc. definió solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción de la augusta Madre de Dios.53. Ellos DAD DE MADRE DE Dws solos de por sí nos llevarían a la plena seguridad moral del pri HIJO. aunque la definición <<ex cathedra>> tiene la tissimus Deus 13 : enorme ventaja de que nos lleva a la certeza plena y absoluta sin posibilidad de error. ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo•.a conexión entre la inmacu lada concepción y su gloriosa asunción a los cielos en nada contrad1ce al argumento que hemos puesto más arriba para probar que Maria debla monr por haber here_dado la naturaleza calda de Adán. 12 Plo XII insiste en la estrecha relación que hay entre el dogma de la Asunción y el de la Inmaculada en su preciosa endclica Fulgens corona. Son dos cosas muy distintas. Pío XII expone los siguientes principales argume tos teológicos. un motivo de gran gozo el que se defina expresamente una determinada doctrina.o Es uNA EXIGENCIA DE su CoNcEPCIÓN INMAcu LADA. al ser solemnemente promulgada y puesta en su debida luz la asunción de la Virgen al cielo--que constituye como la corona y el complemento del ol!'o privilegio mariano-. aunque todo el mundo la admita sin discusión. de inmortal me moria. pues. aunque no conoció la corrupción del sepulcro. 11 Fljese el lector de qué manera tan clara enseña Plo XII. cuando fue solemnemente definido que la Virgen Madre de Dios. mar. En adelante ya nadie podría dudar del hecho de la Asun ción de María en cuerpo y alma al cielo sin padecer naufragio en la fe y apartarse de la comunión con la Iglesia católica: Roma locuta est. Después de la definición. venció la muerte y el pecado. mar. por la que instituye un «año mariano• con motivo del centenario de la definición del dogma inma culista. Efectivamente se vio que no sólo los fieles particulares. n. Por eso. pero de ningún modo exige que Maria no muriera antes de su gloriosa resurrec ción y asunción a los cielos.797. Escuchemos a Pío XII explicando este argumento en la misma bula Munificentissimus Deus lO: lO Cf. Es. Doc. pidieron con vivas instancias a la Sede Apostólica esta definición>) 12. .Il. Doc. estaba inmune de la mancha hereditaria en su con cepción.C. todo aquel que ha sido regenerado sobrena turalmente por el bautismo. 13 Cf. cosa es que el privilegio de la Inmaculada no eximiera a Maria de la necesidad de morir. Estos dos privilegios están-en efecto estrechamente unidos entre sl. es de fe la verdad definida. por ley general.9. por privilegio del todo singular. mar . 3· Explicación teológica del dogma 167. y otra muy distinta es que no exi:a la necesidad de su pronta resurrección y asunción a los cielos. la muerte real de María antes de su gloriosa asunción. Nos apresuramos a decir que la infalibilidad del Papa al proclamar <<ex cathedra)> un dogma de fe no recae sobre el valor o la fuerza de los argumentos con que el mismo Pontífice trate de apoyarlos. Una Y DEL AMOR HACIA ELLA DE su DIVINO <<Todas estas razones y consideraciones de los Santos Padres y de los teólogos tienen como último fundamento la Sagrada Escritura. y sólo en el último día volverá a unirse cada uno con su propia alma gloriosa. 169. causa finita est. los fieles se llenaron de un más vivo deseo de que cuanto antes fuera definido por el supremo magisterio de la Iglesia el dogma de la asunción corporal al cielo de Maria Virgen. n. sin que por ello sufriera menoscabo alguno la verdad de lo de finido. en virtud de Cristo. que se compaginan perfectamente entre si. Ella. sino los representantes de na ciones o de provincias eclesiásticas. Los gt"andes dogmas y títulos marianos 210 fin. una jornada de indescriptible emoción y de gozo intensísi rno para todo el mundo católico. Imposible decir más claro que María murió y fu" se pultada.809. María. En absoluto pudiera darse el caso de que alguno o algunos de los argumentos invocados fuesen dudosos-e incluso falsos-.

La Virgen murió. 4· Cómo se realizó la Asunción de María 172.1 5). al menos con el cuerpo. donde resplandece como Reina a la diestra de su Hijo. así también para María la común lucha debía concluir con la glorificación de su cuerpo virginal. fue elevada en alma y cuerpo a la gloria del cielo. además de al Eterno Padre. como correspondía a la Madre de Dios y a la excelsitud de su gracia. pues. también a su amantísima Madre. a Aquella que le concibió. tomados de la misma bula lada Madre de Dios. después de esta vida. fue asunta en cuerpo y alma a la gloria ce 4. misteriosamente unida a jesucristo desde toda la eternidad con un mismo decreto 16 de predesti nación.9. fue preservada de la corrttp ción del sepulcro.ll. en grado incomparable. le llevó en sus brazos y le apretó a su pecho. 1 Cor 15. porque. Doc. cierta mente. como la gloriosa resurrección de Cristo fue parte esencial y signo final de esta victoria. Los grandes dogt!MJ y títulos marianos la cual nos presenta a la excelsa Madre de Dios unida estrechamente a su Hijo y siempre partícipe de su suerte. al fin. Y eso es todo. n.809. lestial. bula Ineffabilis Deus: Dcc. que apenas añaden nada a los argumentos fundamentales. n. a nuestro juicio. como dice el Apóstol. poniéndolo también al rojo vivo de una gloria in comparable. Rom c. cuando . Pero como el alma de María. comunicó al cuerpo su propia glorificación. Rey inmortal de los siglos (cf.. 54-57). etc. más-tales como su perpetua virginidad. terminado el curso Y tinuación de las palabras que acabamos de citar 14: 171. que resume y compendia los subli mes privilegios de María. fue llevado al sepulcro por los discípulos del Señor. había de terminar con la plenísima victoria sobre el pecado y sobre la muerte. vencida la muerte.ce¡Jción. que parece debe redundar sobre su cuerpo. siempre Virgen María. entonces sucederá lo que fue escrito: la muerte fue absor bida por la victoria (1 Cor 15.21-26. virgen sin mancha en su divina maternidad.s y 6. como antes por su Hijo. son razones de mera conveniencia. Su cuerpo santísimo. Por lo cual. . la Asun ción de María consiste en la resurrección gloriosa de su cuerpo. en virtud de cuya resurrección comenzó a estar en cuerpo y alma en el cielo. Pudiendo. Pintores y poetas se han imaginado la Asunción de María de una manera demasiado material y antropomórfica. por decirlo así. que. pero. que parece postular la incorruptibilidad total de su cuerpo. Y en el momento mismo en que su alma santísima se separó del cuer po-que en eso consiste la muerte-entró inmediatamente en el cielo y quedó.. mar. como su premo coronamiento de sus privilegios.17)''· 14 Cf. este cuerpo mortal sea revestido de inmortalidad. La resu rrección se realizó sencillamente volviendo el alma a informar el cuerpo.54). al informar de nuevo su cuerpo virginal.0 PoR EL CONJUNTO DE SUS DEMÁS PRIVILEGIOS Pío XII añade a los citados argumentos el siguiente magnífico párrafo. n. Poco tiempo después-no sabemos exactamente si fueron horas o días-el cuerpo santísimo de María resucitó. inmaculada en su co. 71. Desde el momento en que nuestro Redentor es hijo de María. La Virgen aparece en sus imágenes o descripciones rodeada de ángeles que la llevan en sus brazos al cielo. si no con el alma. le dio a luz. Teológicamente hablando. preservándole de la corrupción. De donde parece imposi ble imaginarse separada de Cristo. en aquella lucha contra el enemigo infernal.0 PoR su coNDICIÓN DE NUEVA EvA TORA DE LA HUMANIDAD..809. del que se había separado por la muerte. 1 Tim 1. 1 s Cf.-. siempre unidos en los escritos del Apóstol de las Gentes (cf. En realidad no hubo nada de todo esto. que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sobre sus consecuencias. sino incandescente de gloria-como hemos dicho-. He aquí cómo se verificó el fenómeno cor poral de la Asunción. 213 Cf. incandescente de gloria. le nutrió con su leche. debe creerse que lo hizo realmente''· 170. la plenitud de su gracia. La AJ11náón de María P. si bien sujeta a El. Plo IX. como observador perfectfsimo de la divina ley que era. Los mariólogos suelen añadir algunos Habla nuevamente Pío XII a con <(Pero hay que recordar especialmente que desde el siglo II María Virgen es presentada por los Santos Padres como nueva Eva. generosa socia del divino Redentor. como fue preanunciado en el Pro toevangelio (Gén 3. Tales son los principales argumentos teológicos en torno al CoRREDEN 3. y. EXCEPCIONALES. mar. En todo caso ahí está el dogma solemnemente proclamado por el magisterio infalible de la Iglesia: la inmacu de su vida terrena. como hemos visto más arriba. no venía en el mismo estado en que salió de él.212 C. mientras tanto. que estaban pidiendo el coronamien to de su gloriosa asunción en cuerpo y alma al cielo 15: <(De tal modo la augusta Madre de Dios. no podría menos de honrar. Doc. dogma de la Asunción de María. estre chamente unida al nuevo Adán. 16 definitoria de Pío XII. dar a su Madre tanto honor al preservarla inmune de la corrupción del sepulcro. mar.

.JSQ-93. Holanda).7 v. l. a la realeza de María. pero sin necesidad de llevarla en volandas al cielo. como la nota dominante en el himno de gloria que sube continuamente de todas las partes de la tierra hasta su trono•>. La divina comedia. En Obras completas: BAC (Madrid 1956) p. una vez realizada ésta. 2. de cielos y tierra.c. Después de su universal maternidad y de su universal J:?edia ción la Realeza de María es indudablemente el más sugestivo de los t'emas marianos. nuestra Teología de la salvación: BAC J. por consiguiente. Nociones previas 174· a) QuÉ SE ENTIENDE POR REINA. sino tam bién de poder. no en el tercero. e} SENTIDO ANALÓGICO DE LA REALEZA. como si la primera se distinguiese de la segunda en que fue hecha por su propia virtud o poder. De regirnine principurn J. de guiar a la sociedad a su fin 3. Hay tres clases de reinas: para ser coronada por la Santísima Trinidad como Reina y Se la reina-madre.. Ella sola se bastaba con la agilidad de su cuerpo santísimo. que significa orde nar las cosas a su propio fin. es Dios. REINA Y SEf\!ORA DE CiELOS Y TIERRA 173. No olvi verde y entre las flores que desde fuera del valle no se veían)> t. gloriosa. El dogma de la Asunción nos lleva como de la mano llaman rey o reina a los que tienen el oficio de regir. •El purgatorio• c. La diferencia está en que Cristo hubiera podido ascender al cielo por su propio poder aun antes de su muerte y gloriosa re surrección. María Reina. Sin duda alguna irían con Ella todos los ángeles del cielo. en virtud de una de las dotes o cualidades de los cuerpos gloriosos que es la agilidad 17. ya glorificado por su gloriosa resurrección. Reina y Señora de cielos y tierra 215 La realeza universal de María es el resultado necesario de la misma misión a la que fue predestinada por Dios y que censtituyó la razón de su existencia: la n1isión de Madre del Creador y de las cria turas. · a) El Rey supremo del Universo. En todas partes.274.651. la distinción que establecen algunos entre la Ascensión del Señor y la Asunción de María.ll. Los grandes dogmas y títulos marianos El traslado material a un determinado lugar-si es que el cielo es un lugar y no solamente un estado-lo hizo María por sí misma-sin necesidad de ser llevada por los ángeles-. 2 Cf. demos que en el concepto de realeza caben muy distintos gra <•Esto que vio Dante en su Purgatorio-comenta Roschini 2-se repite en todo el universo: en el cielo y en la tierra.214 P. sin necesidad de ser lle vada o ayudada por los ángeles y sin milagro alguno. o. < Salve Regina.82-84. -a menos de un milagro-antes de su propia resurrección 1. No es eso. la reina-esposa del rey y la reina que rige por ñora de cielos y tierra.¡ c. Por eso Santo Tomás dice que se CAPÍTULO 10 MARIA. JO. domle he mos explicado largamente la agilidad de los cuerpos gloriosos. y de Mediadora entre el Creador y las criaturas. las actuales reinas de Inglaterra y título de nuestra dulcísima Madre. No es exacta. se oye repetir: Salve. en toda la amplitud de la palabra y en todos los órdenes y sentidos. Rusct-llNI. María subió en cuerpo y alma al cielo 175. mientras que María no hubiera podido hacerlo C. Y fu_e predestin da ab aeterno Reina porque fue elegida ab aeterno por Dws para la sm gularisima y trascendental misión de Madre y Mediadora uni ersal: los dos títulos fundamentales-como vamos a ver-de la umversal realeza de María. la Asunción se verificó utilizando su propia agilidad gloriosa. Nociones previas. mientras que la Asunción de María necesitaba el concurso o ayuda de los ángeles. 1 DANTE ALIGHIERI. Dividiremos nuestro estudio en tres partes: 1. María es Reina-como veremos-en los dos prime Dante Alighieri tiene una estrofa bellísima en su canto sobre el purgatorio: ros sentidos. vol. Ella nació Reina porque fue predestinada ab aeterno Reina. Vamos a estudiar este nuevo gloriosísimo sí misma un reino (v. SANTO Tow:As. aclamándola delirantemente como a su Reina y Señora. María. cantaban las almas que vi sentadas sobre el 176. Los términos rey o reina se derivan del verbo latino regere.. b) CLASES DE REINAS.t p. 3· Naturaleza de su realeza. el rey y la reina tienen un verdadero primado no sólo de excelencia. sobre todos sus legítimos vasallos. Por tanto. Regina! dos analógicos: 17 Cf.• ed. en efecto. gr. de gober nar. Pero. (1\'fadrid 196 ) n. Creador l Cf.

Accediendo a las peticiones de todos los pue- La doctrina teológica sobre la realeza de Jesucristo puede sintetizarse en las siguientes conclusiones lO.r grande. El concilio Vaticano II enseña también y propone la realeza de María en los siguientes términos: <<La Virgen Inmaculada. con notable detrimen 217 blos.36) para de dicarse únicamente a la predicación del Evangelio. si bien rehusó durante su vida mortal el título de Rey temporal (cf. fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue enaltecida por el Señor como Reina del Universo.. Reina y Señora de cielos y tierra P.16) y vencedor del pecado y de la muerte>>. Doc. en lo cual no hay unanimidad entre los ariólogos. M<tría.I?. cuando en realidad hay que buscarla-como hace Pío XII en su encícli ca-por analogía con la realeza de Jesucristo. mar. así madres como esposas del rey. Pío XII quiso clausurar el Año Mariano (1954) instituyendo la fiesta litúrgica de Maria Reina de toda la Iglesia (que se celebra el 3 I de mayo). Jn 5. 6 Cf. n. oriental y occi dental. modos por toda la tradición cristiana desde la más remota an a) La realeza de Cristo tigüedad.JO. s P. 177.r mariano. Cuervo 7-es un h cho proclamado por la tradición de toda la Iglesia. sin que tengan poder alguno en lo relativo a la vida sobrenatural de sus súbditos. de elección o de conquista.JJ8. Puesto que la realeza de María ha de explicarse por analogía con la de Jesucristo Rey.c. 9 . Ap 19. p. n. Con ello. Puede verse integra en la edición de la BAC citada en la nota 4 P. Reina 179· No nos vamos a detener en exponer el hecho de la realeza de María.503. 18. La potestad de gobernar. CuERVO. los cuales constituyen una solemne y auténtica comprobación de la realeza de María.r dogma.Il. <<no queremos proponer a la fe del pueblo cristiano ninguna nueva verdad. Más que insistir en el hecho de la realeza de María-que es del todo clara y evidente-vamos a precisar su verdadera naturaleza.8. El más esencial a la función regia es el poder legislativo. Puede consultarse nuestra obra Jesucristo y la ••irla cristiana: BAC (l'v1adrid 1961) n. <<Que María es Reina-dice con razón el P. d) Los PODERES REGIOS. Señor de los que dominan (cf.r y IÍtulo.493·. siguiendo las directrices de la magnífica encíclica de Pío XI Quas primas.r b) Cristo-Hombre es Rey de reyes y Señor de los que do minan por derecho natural (Hijo de Dios) y por derecho de conquista (Redentor del mundo). mientras comple mentan y perfeccionan. 7 O. Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona 1967) p. Cf. Este ha de ser nuestro criterio>>. vamos a ofrecer en primer lugar una 2. e) LA REALEZA DE MARÍA que los otros dos la Y LA DE CRISTO. <<Afor tunadamente-dice muy bien el P. Cf. dice el Papa. Las discrepancias obedecen principalmente-nos parece-al hecho de que algunos buscan la explicación de la realeza de María por analogía con las realezas de este mundo. e) Los reyes de la tierra pueden serlo por derecho de lle rencia. ya que el título mismo y los argumentos en que se apoya la dignidad regia de María han sido en realidad magníficamente expuestos en todas las épocas y se encuen tran en los documentos antiguos de la Iglesia y en los libros de la sagrada liturgia•> 8. y comprende el poder legislativo. pues ha sido reconocido y proclamado de mil breve síntesis de la doctdna teológica sobre la realeza de Cristo. ene.216 C. así como también por la liturgia y el testimonio de los autores de todos los tiempos. Pfo XJ. donde hemos expuesto ampliamente esta doctrina.900. para que se asemejara más plenamente a su Hijo. Cf. Ad caeli Reginam (11-10-1954). Pero solamente tienen po testad regia sobre sus propios súbditos y únicamente en lo to cante al bien común pm:amente temporal. Su realeza se extiende incluso a todas las cosas temporales 4. Pfo XII. 8 10 Cf. El Papa recoge en la encíclica antes indicada todos esos documentos.47. o sea po testad de regir a otros como súbditos. Cuervo 5-ha sido supera da la tendencia según la cual la realeza de María era concebida por muchos autores por analogía con la de las reinas de este mundo. ene. mar.899. preser vada inmune de toda mancha de culpa original. terminado el curso de su vida terrena. a ella dedicada 9. to de sus prerrogativas reales. María. propia del oficio de rey. judicial y ejecutivo. es potestad de jurisdicción.349ss. Doctrina pontificia II (Documento• pollticos): BAC (Madrid 1958) p.JJ8. Pío XII establece en la Ad caeli 3· Naturaleza de la realeza de María Reginam que debe ser concebida analógicamente con la reale za de Jesucristo 6. 178. Doc. Quas primas (11-12-1925) n. Lo.

Aunque Cristo-hombre no poseyera la potestad re e) DE JUSTICIA. 2HI 4·"· La potestad t-eal de Cristo abarca el triple poder legis lativo. Que Cristo es Rey en sentido propio consta en muchos luga res de la Sagrada Escritura. Es evidente que Cristo. e) 5. ¡.:> 180.4 p. do al mundo con su pasión y muerte en la cruz (cf.. por el supremo grado de ex celencia que posee. martirios. a) No ES TEMPORAL: <<Mi reino no es de este mun do. ya que como Verbo de Dios.. Dan 7. Reina y S e fiora de deJos y tierra P. b) EJECUTIVA... 184.. Véanse.3 El reino de Cristo no es un reino temporal y terreno. sirviéndose a veces de sus mismos enemigos (guerras. b) SINO ETERNO Y UNIVERSAL: <<Y SU reino no tendrá fim (Le 1. . tendría de y juzgará a todos los hombres <<según sus obras>> (Rom 2.3 181. Y en cuanto hombre participa plenamente de esta potestad natural de Hijo de Dios en virtud de la unión hipos tática de su naturaleza humana con la persona misma del Verbo. 182.. etc. por ejemplo. <<Se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra>> (Mt 28.35). y en los corazones . Quaprimas (ed. 1 Pe 1.5.6). Ap 19. <<Un nuevo mandamiento os doy•> (Jn 13.8)..496-97. sino también en sentido estricto. sino más bien un reino eterno y universal: reino de verdad y de vida.. la Verdad y la Vida (Jn I4.C. en cuanto Verbo de Dios. identificado sustancialmente con el Padre.. 3 santo y será llamado Hijo de Dios)> (Le 1. el honor y el reino (cf.. <<Habéis oído que se dijo.Il.5-6). 17. <<El Padre no juzga a nadie.18). es el Creador y Conservador de todo cuanto existe y tiene. <<Lleno de gracia y de verdad)> (Jn 1. por lo mismo. Escuchemos a Pío XI 11: <<Ha sido costumbre muy generalizada ya desde antiguo llamar Rey a Jesucristo en sentido metafórico. posee necesariamente en común con el Padre todas las cosas. literal y propio.42.. per secuciones. . sino que ha entrega do al Hijo todo el poder de juzgar» (Jn 5. e) DE VERDAD.IO). también el mismo poder su premo y absoluto sobre toda la creacióm. sino únicamente que su reino es de naturaleza espiritual y extratemporal. g) DE PAZ. etc.37.IJ-I4). Y DE VIDA. . de a mor y de paz. DAC) n. de santidad y de gracia. para ·delimitar con más exactitud el tema. y que le levanta sobre toda la creación..36). Le I . de justicia. Marí a.37) y para que <<todos tengan vida. I Pe 4.16. recho a ella por derecho de conquista.21-22). etc.. el profeta . porque vino a establecerla en el mundo gia universal por su unión personal con el Verbo. Cristo es personalmente el Ca mino. judicial y ejecutivo. es evidente que también en sentido propio hay que atribuirle a Jesucristo hombre el título y la potestad de Rey. pleno y absoluto dominio sobre toda la creación universal. Sin embargo. porque la paz es <<obra de la justicia>> (ls 32. En este sentido se dice que Cristo reina en las inteligencias de los hombres. ' f) DE AMOR.> (Mt 5. en las voluntades. Hay otros muchos tex tos: Act 10. 1 1 Ene. como Redentor del mundo.IO. y la tengan en abundancia)> (Jn Io. 2. porque es el reino de la caridad.22). porque ningún hombre ha sido ni será nunca tan amado por toda la humanidad como Cristo Jesús. Lo cual no quiere decir que no tenga absolu. pues sólo como hombre se puede afirmar de Cristo que recibió del Padre la potestad. por haber redimi con toda equidad y justicia. etc. esto es. Cristo ejerció de hecho y seguirá ejerciendo esa tri ple potestad de muchas maneras: a) LEGISLATIVA. El rige de hecho los destinos de la historia del mundo.6).17). 183.. d) DE SANTIDAD Y DE GRACIA: <<El hijo engendrado será 3. Vino al mundo <<para dar testimonio de la verdad )> (Jn 18.>> (Jn 18. pero yo os digo. y la caridad es la virtud eterna que no pasará jamás (I Cor I3. Cristo-hombre es Rey del Universo también por de recho de conquista. El fundamento de la realeza de Cristo-hombre es la unión hipostática de su naturaleza humana con la persona del Verbo divino. por tanto. y Jesucristo es el <<Príncipe de la paz>> anunciado por Isaías (ls 9.31. JuDICIAL.33). to y pleno dominio real sobre todos los reinos de la tierra y sobre todas las cosas creadas.) para sacar adelante los planes de su reina do de amor sobre el mundo entero. Jn 18. Los grandes dogma_r y títulos maria11os 218 Cristo-hombre es Rey del Universo no sólo en sentido metafórico.14).18-19).3233. y.34)..

Rey universal. n . 1 5 Cf. Reina de los án geles. La Virgen Santísima puede ser llamada metafóricamente Reina de la belleza por la singular hermo sura de sus rasgos. en el mismo mo mento de su concepción. y de igual modo puede afirmarse que el primero que anunció a María con palabras celestiales la. el león. En El es la unión hipostática de su humanidad con la persona divina del Verbo. porque los supera a todos en el celo. de donde fácilmente se deduce que Ella es también Reina. que la eleva al mismo orden hipostático relativo y la une indisolublemente para siempre a su Hijo. Reina de los confesores. en las Letanías lauretanas. 187. por la singular plenitud de su gracia. 1. que la eleva al orden hipostático y la une indisolublemente con su divino Hijo. Doc. Rey o Reina en sentido metafórico. porque a todas supera en la inmaculada pureza.a. Reina de las vírgenes. 12 RoscmNI. vol. la rosa. Como en eña Pío XII en su encíclica sobre la reale za de María. ¿Por qué títulos? Esto es lo que vamos a ver en las siguientes conclusiones. Otro tanto puede decirse de Cristo o de María. venerables hermanos. . Procederemos también por vía de conclusiones. porque a todos supera en el don de profe cía. En Ella. su padre. Reina de los profetas. como es sabido.r dogmas y títulv. Jesús y María. era Rey aun como hombre y Señor de todas las cosas. n..1 C. principio de virtudes y de méritos incalculables.4 c. su maternidad divina. el funda mento principal. como Corredentora de la humanidad. x. Por ejemplo. regia pre rrogativa fue el mismo arcángel San Gabriel>>. cuáles son las características de la realeza de Cristo que pueden aplicarse proporcionalmente a la de María y cuáles son propias y exclu sivas de El.220 P. 2) LA VIRGEN SANTÍSIMA. Heina y Señora de cielos y tierrc1 13.1158sB. 3·3 María es Reina del Universo también por derecho de conquista. ene. sino también en sentido estricto . la invoca de continuo.902. Escuchemos a Roschini exponiendo esta pnmera conclusión 12. porque a todos supera en el heroísmo y en la pie dad. 221 causa de su primado. Reina de los mártires. documentado por la tradición y la sagrada liturgia. Lo.No. Y de he cho la Iglesia. porque a todos supera en la santidad de la vida. La Virgen María es Reina del Universo no sólo en sen tido metafórico. no sólo de excelencia. . y. ésta ha de concebirse en paragón analógico con la de Cristo. y su reino no tendrá fim (Le 1. porque a todos supera en la confesión de la fe. para que aparezca con mayor claridad el paralelismo analógico entre Jesús y María. por su singular fortaleza. Así que con razón pudo San Juan Damasceno escri bir: <<Verdaderamente fue Señora de todas las criaturas cuando fue Madre del Creador>> 14. Veamos. Oigamos de nuevo a Pío XII explicando este segundo título de la realeza de María 15. Cf. REINA EN SENTIDO PROPIO.14: MG 94. z. Ya que se lee en la Sagrada Escritura del Hijo que la Virgen concebirá: <<Hijo del Altísimo será llamado y a El le dará el Señor Dios el trono de David. a p. con1o autor de todas las cosas. conviene esencialmente la realeza universal sobre todas las criaturas que El gobierna y conduce a su fin. . Reina de los patriarcas. Es evidente en estos casos el sentido metafórico de los términos rey y reina.a. es llamada reina de las flores. y la analogía. se ll man aquel o aquella que exceden de un modo singular a sus semeJantes en cualquier prerrogativa común. literal y propio. en virtud de la unión hipostática de la hu mana naturaleza con el Verbo. Hasta aquí continúa el perfecto paralelismo analógico entre Jesús y María.r grt itle. Reina de todos los santos en general. Pero. De fiJe orllwdoxa l. pues. Pero también es cierto que Jesús (en cuanto hombre) y María participan esta realeza uni versal que conviene esencialmente a sólo Dios. 14 SAN JuAN DAMASCF.r marianos b) La . porque a todos supera en la agudeza del entendimiento. <<Como hemos mencionado antes. son el Rey y la Reina de toda la creación.c. 13 l'ío Xll.43). Reina de los apóstoles. mar. AJ cadi Regi11om (1 r-10-1954). mar. Escuchemos a Pío XII proclamando clara y abiertamente esta doctrina «<) LA VIRGEN SANTÍSIMA SE LLAMA REINA EN SENTIDO METAFÓ RICO.realeza de María 185. aun tomados colectivamente.ll. porque supera a todos en la fortaleza. por tanto. por su singular excelencia. E" verdad que a sólo Dios.32-33). además de en sentido metafórico o impropio. Doc. JO. 186. y en la casa de Jacob reinará eter namente. El fundamento principal de la realeza de María es su divina maternidad. pues engendró un Hijo que.María. en que se apoya la realeza de María es indudablemente su divina ma ternidad. y a Maria se la llama <<Madre del Señor (ibid. o. sino también de pode1 sobre todas las cosas.665-66. impropio.go2. es llamado rey de la selva. los títulos de Rey y de Reina convienen a Cristo y a Maria también en sentido propio. establece una propor ción de semejanza-desemejante. por su singular belleza. Nótese el perfecto paralelismn entre Cristo y María en cuanto a la razón fundamental de su realeza universal. Reina de la santidad. 188.

n. sino tam bién por el de Redentor ?•> Mediten los hombres. y lo fue en modo semejante a aquel con que Eva fue asociada a Adán. 4. Así pudo escribir en la Edad Media un piadosísimo discí pulo de San Anselmo: <<Así como Dios. De donde se sigue que Jesucristo es también Rey de María. epist. Ahora bien.sf:rechamente a su Hijo. o sea. P. par ticipa de la potestad regia del Hijo y esté colocada sobre todos los ángeles del cielo y las cosas de la tierra. Reina y Se1íora de crelos y tierra P.II. Auspicatlls pro[ecto (zR-1-1933). así Maria. Reina del cielo y Señora del mundo>>. participa Ella también de la dignidad real. JO. de aquí que María. De estas premisas se puede argüir así: si María fue asociada por voluntad de Dios a Cristo Jesús. o sea recibida y participada de la de Jesucristo. en la realización de la obra redentora. aunque en modo li mitado y analógico. en cuanto Madre de Jesucristo. unida r.222 C. sino también a título de conquista. no sólo por razón de su maternidad divina. es imposible hablar más claro y de manera más rotunda. creando con su poder todas las cosas. suministrando su sustancia y ofreciéndola voluntariamente por nosotros. deseando. y con razón canta la liturgia sagrada: <<Estaba en pie dolorosa. por la cual el género humano. fue asociada al nuevo Adán. si. le ofreció en el Gólgota al Eterno Padre. Precisamente de esta unión con Cristo Rey deri va en Ella tan esplendorosa sublimidad. así se puede afir mar que nuestra redención se efectuó según una cierta <<recapitula ción•> 18. Dios y hombre. como verdadera Reina. sea como asociada a la obra del divino Re dentor y en la lucha con los enemigos y en el triunfo obtenido sobre todos. 189. por ser la Corredentora de la humanidad. de esta misma unión con Cristo nace el poder regio. S.713. En fin. debe ser llamada Reina la Beatísima Virgen María.1175B. su realeza es inferior y subordinada a la de su Hijo.. es Rey. De excel/entia Virgini5 Maria• c. VIvEs.r8-r9). Adv. se podrá legítimamente con duir que como Cristo. y María es Señora de todas las cosas.c.(oJR. en sentido propio. 19. 18 Cf. reparando con sus méri tos todas las cosas. ene. cosas corruptibles. Santa María. solamente Jesu cristo. Dice Pío XI. n. que supera la excelencia de todas las cosas creadas. por su asociación a Cristo en la redención del género humano. SuÁREZ. 20 Cf. 17 F. se salva también por medio de una virgen. pidiendo y procurando de una manera especial nuestra salvación•> 17. en la obra de la salvación espiritual.ll. <<Ya no so mos nuestros. haer. Cuervo explicando el significado y alcance de esta potestad regia de María 21: <<Como el orden hipostático es esencialmente un orden regio.327).r dogmas y t1trtlos mariaiiOf <•Con todo. libre de toda culpa personal y original. del universo creado. CUERVO. en sentido pleno. cual nueva Eva. Dios es Señor de todas las cosas.J: MG 7. dos potestades ambas propiamente regias dentro de un mismo orden. Cf. por toda la descendencia de Adán. y si realmente <•fue Ella la que. cuánto costamos a nuestro Salvador: <•No habéis sido redimidos con oro o plata. es Madre y Señora de todo. y que Jesús y María no son dos reyes absolutos e independientes. Pío XII. sacrificando de consuno el amor y los de rechos maternales. 21 Cf. principio de la salud. por el que Ella puede dispensar los tesoros del reino del divino Redentor. sino también por ser Redentor nuestro. como nueva Eva. De mysteriis vitae Clnisti disp. y la de María solamente re lativa.o. así la Bienaventurada Virgen (es Señora nuestra) por el singular concurso prestado a nuestra redención. <•como Cristo por título particular de la redención es Señor nuestro y Rey. Los grande. porque las ha elevado a su dignidad original con la gracia que ella mereció•> 16.22 sect. Nos lo acaba de decir Pío XII en su magnífica encíclica. nuevo Adán. Como se ve. sino limitada y relativa.2 (ed. la potestad regia de María no es tan perfecta como la de su Hijo.a La potestad regia de María. sino recibida y par ticipada de la de Jesucristo. también María. SAN IRENEO. ML 159. predecesor nuestro de feliz memoria: <• ¿Qué cosa más hermosa y dulce puede acaecer que Jesucristo reine sobre nosotros no sólo por derecho de su filiación divina. Escuchemos al P. sino también porque. Virgen es Reina no sólo por ser la 11adre de Dios. se puede igualmente afirmar que la Bienaventurada 16 EADMERO. aunque muy propia y ver dadera. _ Ciertamente. 19 Cf. Cristo•> (r Pe r. es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios. no es total y absoluta como la de su Hijo. sea como Madre de Cristo Dios. principio de su muerte. con todo.50RAB. Mystici corporis (2Q-6-1943l. de las cuales una-la de María-es totalmente dependiente y subordinada a la de Jesucristo•>. en la misma unión con Cristo tiene origen la eficacia inagotable de su materna intercesión con su Hijo y con el Padre•>. mar. así. Doc. sujeto a la muerte por causa de una virgen. Pfo XI. porque las ha creado en su propia naturaleza con su imperio. todos olvidadizos. lYlaría. junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Pío XII afirma que María es real y verdadera mente Reina-aunque en sentido limitado y analógico con relación a Cristo-no sólo porque es la Madre de Dios. aunque María es propiamente Reina en sentido estricto. Cf. Doc. sino también porque. sino con la sangre preciosa del Cor dero inmaculado e incontaminado. en fin. puesto que entitativamente es superior al natural y también al so brenatural.zo). se puede decir que esta gloriosísima Señora fue escogida para Madre de Cristo principalmente <<para ser asociada a la redención del géne ro humano•> 19. manchada por su lamentable caída•> 20. mar. por voluntad divina. P·343· . la Beatísima Virgen María se asoció íntimamente a Cristo ciertamente. además. porque Cristo nos compró a gran precio•> (r Cor 6. con una cierta analogía. La de Jesucristo es absoluta. es Padre y Señor de todo.IQ. tuvo parte excelentísima en la obra de nuestra eterna salvación. pero no viceversa. sino dos reyes de realeza distinta. Por eso. propio y absoluto. Sin embargo.

asociada íntimamente a El.16o. Schmidt. a.Jt?-22 . participa en la le gislación del reino de Cristo. siendo la ley del reino de Cristo. Queen of Merey: The American Ecclesiastical Re view 126 (junio 1952) 118. CUERVO. en primer lugar. THoMAS U. ya para prepararle el camino. Muchos mariólogos se niegan a aceptar esta conclu sión-que. ante todo. puede con verdad afirmarse que María.a gracia del Esplritu Santo que se da a los fieles cristianos•. "1aría. y que los preceptos lo son sólo secundariamente. el fin último del mismo es la salvación eterna.915. 1-If 106. participa directamente del poder legislativo del Rey en tanto en cuanto participa ella en la adquisición y distribución de la gracia. Dice el P. Santo Tomás lo expresó de esta manera: <•Pues bien. Escuchemos a algunos eminentes mariólogos explicando este punto concreto. expone este argumento el P. que constituye la ley fundamental del Nuevo Testamento.915-17) y el P. P·34Q-SO. 27 Cf. siempre en unión intima y universal dependencia de Jesucristo. ya ·para asegurar su permanencia. De aquí que la ley en este reino espiritual es. al orden hipostático relativo-. 23 En la Mariología de CAROL: B. Vamos. Mur. se manifiesta externamente en santuarios tales como Lourdes. A la vista de la manera incomparable con que se ejerce la potes tad legislativa de Cristo.r. (cita los textos). 26 Cf. se entenderá fácilmente que María. 29 Cf.241. ScHMIDT (<'n la Mariología de CAROL: BAC p. De manera parecida al P.c. judicial y ejecutiva en el reino de Cristo. por la institución de la gracia 25. Esto lo tenemos auténticamente·confirmado por los papas Pío X y Pío XII. Vayamos 225 la gracia del Espíritu Santo que se da a los que creen en Cris to•> 24.. Es un reino primariamente espiritual. DE GRUYTER.58-67). pero en forma mucho por partes. que cada día va ganando más terreno y acabará-no dudamos-imponiéndose del todo entre los mariólogos que no se asusten de las consecuencias legítimas a que llevan los principios verdaderos 22. MARÍA REINA PARTICIPA DE LA POTESTAD LE GISLATIVA EN EL REINO DE CRISTO. fruto de la redención de Jesucristo y de la corre dención de María en consorcio íntimo y profundo.mdos dogmaJ y títuloJ marianoJ 5. GARR1GOU-LAGRANGE. o. Por lo cual es ma nifiesto que la Virgen María tiene un poder legislativo tan propio y verdadero como en su corredención y el influjo que le pertenece en la gracia que a nosotros se dispensa. se sigue lógicamente de las anteriores admitidas por ellos-por parecerles excesiva. 191. La causa prin cipal de su confusión consiste-nos parece-en querer esta blecer un paralelismo entre María y las reinas de la tierra (reina madre o reina consorte). Escuche mos algunos de sus principales párrafos 28: <<En esta nueva alianza. participa de ella.LANEY. 190. se sigue lógicamente que Marla participa de la potestad legislativa de Cristo. es ley principal del Nuevo Testamento y de todo lo demás que en él se contiene como <•disposición o complemento•> del mismo 29. la ley nueva es princivalmente la misn.c. La gracia es la que mueve a los súbditos de este reino a conformarse con la voluntad del Legislador. añadamos lo siguiente: <•María con tribuyó a ilustrar a los Apóstoles y continúa ilustrándonos a nosotros (en lo que se refiere a la doctrina de la nueva ley) cuando. en cuanto Reina. en efecto. que nada tiene que ver con las realezas de la tierra. CuERVO (que la expone en su obra Maternidad divina y corredención mariana P·347-51). pues. la gracia.. P. defienden esta opini.1. ante todo. De aquí que. Si se quiere acertar en ésta como en todas las demás cuestiones mariológicas. Schmidt 23: <•A la pregunta de si María. el P.ll. corresponde también a María la triple potestad legislativa.. En general. por libre y expresa voluntad divina. MuLLANEY. Cuervo. (Nota del autor. 1-II I06. Existen en orden a la gracia. como hace Pío XII precisamente en esta cuestión de la realeza de María en su maravillosa encíclica Ad caeli Reginam. Porque la gracia. lo preponderante en la ley del Nuevo Testamento y en lo que toda su eficacia se basa es 2 2 Entre los principales defensores de nuestra conclusión se encueniran el P. p. la Salette y Fátima•> 27. De donde se deduce que el gobierno del reino de Cristo se lleva a cabo. la Virgen Santísima tiene parte muy importan te. Podemos de aquí deducir que María participa también en estas funciones secundarias de la autoridad legislativa de Cristo.. hay que establecer una analogía entre Cristo y María.224 P.Jn todos los que admiten la analo I!Ía entre Cristo y Maria. respondemos analizando la naturaleza incomparable de este reino. 28 P. Este poder es tanto más real y 24 Cf. Dz Beata Maria Regin<! (Buscoduci 1934) p. por ejem plo.JO.3 En sentido analógico y en plena dependencia y subor dinación a la realeza de Jesucristo. siendo María participante en el procurar esta gra cia a los individuos. L. ya sea como Maestra (Magistra) o sencillamen te como Mediadora 26. Puesto que la ley del reinado de Cristo es la gracia. Rema y Señora de cielos y tierra 0 1. y.'\C p. La Madre de! SaltJador (Buenos Aires 1947) p. Refiriéndonos a la función secundaria de la ajltoridad legislativa de Cristo. O. Santo Tomás continúa inmediatamente después: •Por lo mi<mo. los preceptos son secundarios y auxiliares de la gracia.. a exponer los fundamentos teológicos de esta nueva conclusión mariana. LoJ gr. ALDAMA (•m Temas de teología nrariarw [Madrid 1966] p. y todo cuanto conduz ca a tal fin debe considerarse como medio conducente. sin embargo. En el reino de Cristo. en cuanto Reina. siendo así que la realeza de María pertenece a un orden inmensamente superior y tras cendente-o sea. más completa. a la gran obra de la salvación del género humano.) 2S Cf. C. .P. la gracia.

a Seria erróneo y blasfemo decir que Jesucristo se ha reserva do exclusivamente el ejercicio ele la justicia.8z6. Dios es tan justo cuando premia a los buenos como cuan do castiga a los malos. Pero la potestad ejecutiva de ningún modo salvación pcr el ejemplo de sus virtudes.y17. Cf.> y que.) como en la se identifica con la potestad coercitiva (que tiene por objeto el interna.2 ad 2. María.22 y 27. p. ScHMIDT. En el mismo sentido habla Alastruey.J50-54. ya que éste es infinitamente misericordioso y nunca re_nuncia a esa misericordia. no tendríamos inconveniente los Apóstoles en los comienzos de la Iglesia sobre los en admitir para María la excepción indicada con respecto a la misterios revelados.Ll. ANALÓGICA MENTE. aunque Ella dispense del ejercicio ele la justicia vindicativa al cas tigar a los malos? J. para que ella con su influjo J?Oderoso los asistiera en l gobierno de la barquilla de Pedro por cammos ele paz y ele prospendacl1>.. Su¡. 99.) p.c.. sino que como dice Santo Tomás. P. .. su influencia regia tiene necesariamente (aunque de modo indirecto) que producir sus efectos en el modo de aplicarse y fructificar la ley (de la gracia) ele este reino. ALASTRUEY. que se hace sentir-según Santo Tomás-mcluso sobre los mismos demonios y condenados del infierno. 192· 2. Los grandes dogmas y títulos marianos 226 verdadero cuanto más profunda y eficaz se conciba su cooperación con Jesucristo en la adquisición de la gracia redentiva . por consiguiente. A esto hay que replicar varias cosas: 1. al subir a la silla ele San Pedro. P. (2. difíciles.. y les J?re erva de los peligros y asechanzas ele sus persegUidores. Nuestra cita entre com. instruyendo a mo hacen algunos mariólogos-. su influencia ha de ser poderosa en todas las funciones del Rey.pl. o. p. tanto en la gobernación externa (v. verdadero poder para juzgar a los hombres.c. etc. y en sus ?irigentes. como vir- >O Cf. 2. a la par que hermoso. Ins pira a éstos las leyes que deben dictar. lo pnmero que h c1eron. Puesto que María cooperó realmente a la obra de la redención de Cristo. les sugiere soluciones apropiadas en los casos. según confesión de ellos mismos. Santísima Virgen participa del poder legislativo del reino de Si confundimos la potestad ejecutiva con la coercitiva-co Cristo>>. 32 Cf. Cuerpo mlstico de Jesucristo. dejando a María únicamente el ejercicio exclusivo de la mise ricordia: Mater misericordiae. Es lástima que no podamos recoger aquí su vigorosa argumenta ción. p. Reina y SeiÍora de cielos y tierra 227 tud que es. De una manera análoga se ejerce también este gobierno de María en la Iglesia.• ed. DE LA POTESTAD EJECUTIVA EN EL REINO DE CRISTO. 193· 3·0 MARÍA REINA PARTICIPA TAMBIÉN.gr.e¡. CAROL. la ley fundamental del cristianismo se refiere o puede referirse al simple ejercicio de la potestad 30. He aquí como explica el ejercicio de esta potestad el padre Schmidt 33: <(Por su mismo poder ele intercesión ante el Rey. obligar por la fuerza al cumplimiento de las leyes). mostrándonos a todos el camino de justicia vindicativa. Y precisamente en concepto de tal se deja sentir su influencia en todas las actividades del gobierno de este reino)>.42). Por muy misericordiosa que sea María-y lo es en grado eminentísimo-no lo es tanto como su Hijo. o.P. Es muy Igmfica tivo.. para que su gobierno ella Igle sia sea fecundo y provechoso a las almas y a los fines propios ele la misma Iglesia. CuERVO. de.a Un excelente mariólogo contemporáneo prueba largamen te-a nuestro juicio-que <(María posee en grado eminente todas las condiciones que el poder judicial exige para su ejercicio y goza. a No se confunda la virtud ele la justicia en general-que consiste en <(dar a cada uno lo que le corresponde. repite varias veces esta doctrina del cifra condignum. ¿Por qué María Reina no ha de cooperar con Cristo al ejercicio ele la justicia premiativa sobre los buenos. La mayor parte de los mariólogos niegan o ponen en duda el poder judicial de María alegando que Cristo se ha reservado exclusivamente para sí el ejercicio de la justicia (cf. tal poder se llamaría indirecto o análogo. en la Mariología dP. que es.Nuestra cita literal está en la P-352.> 32.2 ad I. a base del influjo interior sobre la gracia. 1 21.Ilas está en la p. castigándo les menos ele lo que merecen: citra condignum 31. 94.4 ad 1. De aquí que la plena potestad ele María como Reina se base en su coo¿era ción en la adquisición de la gracia y en su papel de dispensadora de todas las gracias. el he ho ele que ':lna buena se Iele Pa pas.824-26. Act 10. no podía faltar en María-con una de las especies de la misma que consiste en el castigo de los culpables (justicia vindi cativa). JO. 33 Cf.0 MARÍA REINA PARTICIPA TAMBIÉN DE LA PO TESTAD JUDICIAL EN EL REINO DE CRISTo. Jn 5.. fue ponerse en manos ele la VIrgen Ma ría. les fortalece en las luchas contra sus enemigos. real incluso sobre los buenos súbditos cumplidores de la ley. J 1 Santo Tomá. y puesto que es actualmente la dispensadora de la gracia. afirmando que <(la C. dejando a María exclusi vamente el ejercicio ele la misericordia. no cabe la menor duda de que María participa analógicamente en el gobierno y reino ejecutivo de Jesucristo. En este sentido.

a la tierra y a los mismos abismos (cf. 5.r mariallM C. 3· Y universal. fin de la sociedad sobrenatural de los redimidos. que están 7. del que participa análogamente. No porque Jesús y María no tengan pleno dominio 6. sobre 8. la aclama la misma Iglesia en las letanías de María. sino porque el fin del reino de Jesús y de María-como acabamos de indicar-es la bienaventuranza eterna de todos los redimi dos. y los nobles juzgan la tierra>> (Prov 8. que <<no ten drá fim (Le 1./l . Algo diremos (Hijo de Dios-Madre de Dios) y de conquista (Redentor-Corre dentara). Por todos absolutamente: los buenos y los malos. la llena de gracia.243-45). María es la santa de las santas. l. reconocien do su poder. sus hijos. los que la aman y los que blasfeman de ella. el reino de María no es un reino temporal y terreno. de la tierra. y los príncipes decretan lo justo.le lágrimas. por mí mandan los jefes. su realeza por derecho de conquista con su cotnpa s on al pte de la cruz de Jesús. la ejerció sobre la Iglesia primi tiva sobre los apóstoles y primeros discípulos del Señor. dada la perfecta analogía que hemos venido observando entre el reino de Jesucristo y el de María.111de.15-16). tiemblan ante ellos. La Santísima Virgen ejerce su reino sobre ellas visitándolas maternalmente. consolándolas y apresurando la hora de su libera ción. consistente en la posesión de Dios en la visión y goce beatíficos. sino también la Abogada y Refugio de pecadores. de amor y de paz. Reino de santidad y de gracia. como el de los reyes 22[) 4· Reino de verdad y de vida. Lo. incluso sobre las cosas temporales y terrenas (en cuanto se or 7. No eun reino temporal y terreno. Flp 2.ejanza y en perfecta dependencia de Jesucristo. María empezó a ser Reina en el momento mismo en que concibió por obra del Espíritu Santo a Jesucristo Rey. al hablar de la gracia final de María (cf. los cristianos y los paganos. que son también sus hijos. Y cuando el mundo termine. al menos en cuanto a premiar las bue nas obras de los escogidos. Más bien d) En los abismos se deja sentir también el reinado de Cristo y de María. Reino de amor. perdurará eternan1ente el rigor de la justicia divina sobre aquellos que rechazarón definitiva y obstinadamente el reinado de amor de Jesús y de María. denan en el hombre a la consecución de su eterna bienaventu so amor sobre todos sus súbditos. No pretendemos describir en este capítulo la gloria e) En la tierra reinan Jesús y María por derecho natural incomprensible de que goza Maria en el cielo. a semejanza del de Jesucris to.¡r Ía e11 el rielo 6. Se extiende al cielo. f' ll . 2.\l. VIRGEN MARIA EN EL CIELO confirmadas en gracia y gozarán muy pronto de la eterna bienaven turanza. que adquirieron la bien aventuranza por la redención de Cristo y la corredención de María. CAPÍTULO 11 Ll\. de justicia. n. vencer sus tentaciones y triunfar de sus insidias sobre los I. a) En el cielo reinan sobre los mismos ángeles-en virtud de la unión hipostática (Jesús) o de la elevación a ese orden (Maria) y sobre todos los santos y bienaventurados. de santidad. 195· Esta conclusión es un simple corolario de todo lo que hemos dicho anteriormente y no necesita demostración alguna.33). hombres.a. La universalidad del reino de Jesús y de 1-1aría es total y absoluta. como el de Jesucristo. Sino más bien eterno. No olvidemos que María no es solamente nuestra dulcí sima Madre. r: firmó. Reino de paz: Regina pacis. sino más bien un reino eterno y universal: reino de verdad y de vida.10-11). 196. los que la conocen y los que la ignoran. Introducción queremos exponer el papel de María en el cielo intercediendo continuamente ante Dios por nosotros. Nos limitamos a una breví sima exposición de cada una de sus características.r dogmar y /Íittlo. ya que pueden desbaratar sus ataques.a A sem. de gracia. desterrados en este valle <.P. y sigue Y seguirá ejerciéndola eternamente en el cielo sobre todos los seres creados. la que Jesús y María ejercen directamente su realeza). ranza. en cuanto que los demonios y condenados. la que nos alcanza de Dios todas las gracias que recibimos los hombres. Reino de justicia.r gr. La Iglesia pone en boca de María estas palabras de la Escritura que corresponden primariamente a Jesucristo: <<Por mí reinan los reyes.a 1·'ir. ya que ejerce continuamente su inmen 1. . b) Reinan también sobre las almas del purgatorio. 228 I94· Esta conclusión apenas necesita demostración.l 1.

y María anhela verles alcanzar la meta para com partir con ellos la felicidad a que están destinados. Por eso disfruta del privilegio de la Asunción. Por eso no descuida esfuerzo alguno para asegurar a cada destinado un venturoso arribo. La Virgen María e11 el cielo de la que < nunca se oyó decir que desamparase a quien la in vocó>> y dejase de atender incluso al que no se acordó de acudir a su bondad y misericordia inagotables. No está. los secretos designios de su existencia y la inefable aestría con que tan sabiamente lo había ideado. completa aún esta comunidad. Los grandes dogma. como ellos lo tienen del suyo en la mutua pertenen cia que constituye la comunidad del cielo. abarca con universal afecto a todos 'los elegidos.2).ll. por tanto. sin el aspecto penoso. de las .ll. Y tanto ma yor es su deseo de comunicar esta alegría cuanto que la estima en lo que vale. dispues to y reahzado todo.autor 1-fue la de una explosión de acción de gra cias. En la plemtud desbordante de su dicha. dedicó un Magni ficat final a la bondad divina. ha elevado a lo sumo el amor consagrado por ella a los hombres. al objeto de facilitarles el camino. La visión beatífica le permitía ahora el hacimiento de gracias con mayor lucidez. el dominio de sus corazones. Jn 14. Muchos están de camino.P. · Su permanencia al lado de su Hijo no es tan sólo una deleitosa quietud.r y títulos marianos 230 . es para ayudar a los moradores de la tierra a pre pararles con Cristo un lugar allá arriba (cf. efectivamente. sin embargo.. A la vez que estrecha ahora con su mirada 231 al Padre al Hijo y al Espíritu Santo. cuya Madre se reconoce. sino también u? trabajo ardiente. < La primera reacción de la Virgen a su entrada en el cielo-es c ibe un piadoso. distinguiendo en de talle y globalmente los beneficios de Dios recibidos. Tiene. al expandir plenam nte el amor de María a Dios. En El descu bría. La gloria celestial./ C.. es verdad. Si está en el cielo.

ofreciéndo le las súpli cas '! d andas de los hombres para transmitirle s favorable acogida. tanto más inmediato queda.interés. 2 . . a la Iglesia a progresar sumte rupción en la unidad y a realizar con diaria superación las exigencias del amor fraterno. nua oli. E l c o r a z ó n r l e M a r í a ( B i l b a o 1 9 6 2 ) p .ta misión del corazón de María comienza y concluye en Cristo. a los hombres .citud. I . infinitame nte dilatado y adaptado a las Imens10nes del umverso. el rostro amante y glorioso de Cnso. ha consagrado todo su amor y toda su gloria celestial a facilitarnos este don para unirnos con CristO>>. La mfimdad de favores por ella dispensados no tienen otro objetivo que el de dar a Cristo. en consecuencia. se informa de sus deseos y escucha sus pleganas por msigmfica ntes que sean.hor:nbres. sólo desea presentar a los ombres.o cS u e s t a d o g l o r i o s o l e p e r m i t e d e s e m p e ñ a r c o n m a y o r p e r f e c c i ó n s 1 J u A N G A L O T .c? razón. por lo mismo. Por encima de todo pone su solicitud en hacer triunfar la empresa del Salvador en las almas. Todo su esfuerzo se resume en dilatar la soberanía de Cristo. Cuanto más cerca de D. En cierto modo puede afirmarse que la Asunción ha ultlphca do su . No existe sufrimient o hll:mano cuy? eco no repercuta en ella y quede socorrido y aliviado. S . Imnterru mpidame nte presenta a Dios el cuadro de miserias del mundo para volcar sobre él su misericord ia. todos los afanes de la humanidad despiertan el más vivo . y todas las dificultades personales encue tran una compasiva atención.. Si puede afirmar se que todos los dolores de la humanidad hacen eco en su corazón por el <pe se propaga la dicha a los hombres. Y cuando recibe de las manos divinas beneficios Y consuelos para distribuirlos sobre la tierra. Este don es su razón de ser: destinada Maria por el Creador a dar al mundo a su Salvador-el Hijo de Dios-. C o n c l u s i o n e s Después esta visión de espléndida de . La n Imidad de qugoza ante la Santísima Trinidad la pone al servi lO de cuantos siguen luchando y sufriendo. es necesario añadir qu es. en conclusión.imen del universo con la función por J? ws reser ada a su matermdad. 2 8 4 y 2 8 7 8 9 . María interviene con su bene v lencia soberana en el rég. La Vugen recoge los sufrimientos de todos y cada uno para ofrecérse los al !'adre con la incorporación de los mismos al sacrificio del Calvano.ws está su corazón glorioso. Esu orazón mat rnal. al cielo cada vez el rostro tortu rado del Señor. A tra ves e la. presenta. luz divma conoce todas las necesidade s y asiste a todas las situaci< nes de l?s . Impulsa.a tr vés de estas gracias. Busca cómo extender lo más po sible la can ad para que formen sus hijos una comunidad profun a ente um a. . haciéndolo presente en todas p¡1rtes. en el cual van incluidos todos los demás dones.

J. · .768ss.4 a 4 p. cuya doctrma resumimos aqul con algunos retoques. (Madrid 1947).• c. p.c 2 o A L Tratao de la Virgen Santfsíma 2.• ed.

a. Como es sabido.\ 232 P. s7. quizá.ll. Cf. Y como hemos de reconocer q\. . delante del Padre. por los cuales Dios se mueve a conferir dones. Esto solo ya tiene una fuerza de intercesión 1nn1ensa. el creer que la oración de Cristo en el cielo-en donde la Sagrada rumbo de toda nuestra vida (v.. Y esta inter cesión de María en nada rebaja la dignidad de Cristo. Es cosa in dudable que pide por nosotros con esa oración interpretativa o.. con la que se pide a Dios algún beneficio. sea. o. Los grand es dog mas y títulos marittnos x. y otra pedir cualquier cosa a Dios. puede tratarse de una voluntad subjetivo ya existente en la presencia de Dios. pide expresamente a Dios la gracia al peticionario..for C.25)-es puramente interpretativa.3· La oración de la Santísima Virgen. M. 11 otros)> (cf. etc. sino como Seiior de la gloria y dador del perdóm. /1. La Virgen llfaría en el cielo :l33 Otra cosa hay que decir tratándose de Maria. De la Taille explica la razón de por qué no es necesaria en el cielo la oración explícita de Cristo en la siguiente forma 5: <<La oración o no es tal o es de cosa gratuita. por las cuales Dios se mueve a dar sus dones a los hombres 4. la vocación religiosa o Escritura nos dice que <<está siempre intercediendo por nos sacerdotal. fidd eluc.14. el en cuentro con la persona destinada por Dios para formar con nosotros un hogar cristiano. . Heb 7. sobre todo. si entra en sus divinos puramente interpretativa. gracias que no puede conferir a los interesados más que intercediendo y expresando delante de Cristo su deseo de que así se haga. J .6. no ''. en cuyo caso. hay dos clases de oración: una . \ implorando misericordia. méritos y satisfacciones. antes la aumenta. presentando ante Cristo por nosotros sus inmensos mé ltos ontraídos en este mundo. por .STRUEY. o sea. pidiéndole concretamente alguna gracia que desee a.gr.6o.c. o también la divina con dicionada a la petición de María. antes de mal y explícita. etc. y. 197· La Santísima Virgen es dispensadora de todas las gracias. 4 Cf.Je Cristo ahora interpela a Dios por justicia (pues ya no hay lugar a la economía de la humillación). depende totalmente de ella y de la misma saca todo su podeP> 3. sino haciendo uso de la potencia de Dios como propia.ll.o. y con Cristo. SANTo ToMÁs. ha de juzgarse tam bién que interpela no como orante. no como suplicando a Dios. CoNCILIO VATICANO TI. Es muy dulce pensar que sin petición actual alguna. que necesita stpobre hijo desvalido. orando e intercediendo por los hombres ante el trono de Dios. sino ejer citándola.lcanzar para alguno de los que la invocan o para toda la Iglesia. ya que-como dice el concilio Vaticano II<<se apo ya en la mediación de éste. ante el rey-. es s P. Comtitudón dog mática solne la Iglesia n .L. Pero esto no es obstáculo para que María pueda interceder e mterceda de hecho muchas veces ante Dios con una oración .E. Cit. 2.. Madre de Dios. p. 198."' La Santísima Virgen ejerce en el cielo el oficio de Abogada del género humano. ex hibiendo ante el Padre su humanidad santísima con las cica trices. d . que no es otra cosa que el mérito designios el concederla o no.1yster . los sufrimientos maudltos que sufrió al pie de la cruz como Corredentora de la humanidad. manifestación o presentación de otros méritos que pertenecen como Madre amorosísima. DE LA TAILJ.77:. Esto no desdice de la dignidad de Maríaco1no ndesdice de la dignidad de una madre el interceder por su hiJo. la Santísima Irn nos halcanzado por este medio alguna Ahora bien: la mayor parte de los teólogos se inclina a gracia espe ciahsuna de DIOs que ha determinado. no como impetrador de la gracia. El P. La Santísima Virgen lvlaría ruega en e] cielo pot· nos otros no sólo con una oración puramente interpretativa o inter poniendo ante Dios sus propios méritos. sino ta mbién con una oración explícita y formal. In 3 Sent.). sino como intimando su volun tad.formal o e x plícitu. y aunque Maria conoce muy bien.

ll 83 11. . Así lo enseña la tradición cristiana y el magisterio ele la Iglesia a través de los Romanos Pontífices. 72. quienes pueden ayudar con sus oraciOnes. tanto más oran por lugar nosotros los que es tamos todavíen camino hacia ella y a 6 Cr. 199. Cf. n.mas eficaz Y poderosa que las preces de todos Jos santos y bien aventurados juntos. dld a todos los santos y bienaventurados juntos.6o) y veremos más ampliamente en otro caridad de los santos en la Patria. 11.como Según Santo Tomás.3. y cuanto más unidos están a Dios tanto más eficaces son sus preces)> 6. ' Ahora bien: la Santísima Virgen supera en gracia y cari La razón teológica no puede ser más clara y sencilla. <<cuanto mayor y más perfecta es la ya vimos (cf. Suppl.

María no pedirá nunca a Dios nada que no entre en los divinos designios conceder a los hombres. II-ll 83. pero es la Hija del Padre.ll. Lo cual no quiere decir que no deba invocarse también la in tercesión de los santos en favor nuestro. por su parte. 6. En todo caso es siempre María quien presenta a Dios por nosotros las oraciones de los santos.a La oración de la Santísima Virgen lVIaría fue y es siem pre escuchada por Dios. donde ruega a Dios que a aquellos <<que pasaron ya de este siglo les conceda.11 ad 2. además de esclarecida compañera de Cn. 200. 202. Ahora en el cielo su oración es siempre escuchada. 1U1 ca Jamas deJa de elevar a Dios esa oración. incorpo racwn que 1. fin se. mien tras que María es Madre de Dios. Suppl.2 ad I. Cf. la omnipotencia misma de Dios. 4. que tiene a su disposición. Lo cual quiere decir que Dios no puede negarle nada de cuanto le pida. en la visión beatífica altísima de que goza.a La Santísima Virgen María intercede ante Dios por las almas del purgatorio. De donde se la puede y debe llamar <<Omnipotencia supli cante>>. llegar al consorcio de la eterna bienaventuranza>> 9. pues-como acabamos de decir en la conclusión anterior-María no pide nunca lo que sabe que no entra en los designios de Dios.Dios. o sea.3 . no son sino siervos e hijos adoptivos de Dios. Lo afirma la Iglesia en aquella oración de la misa de difuntos. al fin. cuáles son las cosas que Dios quiere conceder y cuáles no. I:o mismo-salvando las distancias y la eficacia de su Impetración-hay que decir de las oraciones de los santos en el cielo 8. en la concesión de una determinada gracia a una determinada alma. s. y también la Virgen María. puesto que.227ss)-y está unida a Dios mucho más que todos ellos. Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo. demás ie bros. Hay otra razón tomada del dogma de la comunión de los santos. Si cualquier miembro del Cuerpo místico de Cristo puede Y :Jebe interceder por sus hermanos que padezcan algu na necesidad. que gusta mucho de que sus hijos que gozan ya de la felicidad eterna intercedan ante Dios por sus herma nos que sufren todavía en este valle de lágrimas y de miserias. Además. Dispensadora universal de todas las gracias. smo también Madre de la Cabeza y de todos los. La razón teológica es clarísima: María no es omnipotente por sí misma-la omnipotencia es un atributo divino que com pete exclusivamente a Dios-. completa y consuma en el cielo.P. LoJ grandeJ dogmaJ y IÍittioJ marianoJ 234 (cf. 71.rgn María: Ella ?o sólo es el miembro principal del Cuerpo mistlco de Cnsto. por la plegaria. por intercesión de la Bienaventura da Virgen María y de todos los santos. Durante su vida mortal sabemos que la Virgen pi dió a su divino Hijo un milagro en las bodas de Caná. Ella conoce muy bien. Jn 2. 72.ll. sino únicamente lo que sabe que Dios quiere conceder por su intercesión ma ernal. Lo quiere Dios así 7. si son convenientes para nuestra salvación y la mayor gloria de Dios. ha determinado Dios no conceder a los hombres gracia alguna sino por medio de María.s_to en redimir a los hombres e incorporarlos a El. pre cisamente por _ libre disposición divina.a El poder de la oración de María es tan grande que con razón se la llama «Omnipotencia suplicante>>. 201. La ora ción de María puede ser.1-II). consanguínea con Cristo y tan cercana a Dios que está como inscrita en la familia divina. . La Virgen l\laríct en el áelo 235 _l_a por 1 m_ismo. 9 Cf. pues- C. Son innumerables los textos de los Santos Padres y de los Sumos Pontífices que emplean esa fórmula o la enseñan con palabras equivalentes. Suppl. que sabe es Indispensable para que la gracia se conceda. esta razón vale principalmente con relación a la Vi. Misa . y el mi lagro se hizo efectivamente (cf. la condición sine qua non. n. Es opinión común entre los teólogos que la intercesión de María por las almas del purgatorio puede ejercerse de estos cuatro modos: 7 8 Cf. Y María. Lo cual no es obstáculo para que su oración sea valiosísima y aun ne cesaria en las cosas que quiere Dios conceder. para concederla.Sant1s1ma Vtrgen ande solícita siempre por reunir en la Patna a todas las almas del purgatorio que aún no han lle gado al consorcio final con Cristo. añadiendo las suyas propias y alcanzándo nos de la divina clemencia-como mediadora y distribuidora de todas las gracias-las que hayamos implorado de los santos. que. De aquí que la.

trina mariológica que acabamos de exponer en esta parte de Y no hay que temer que en nuestra expiación en el purgato rio haya de faltarnos lo que de este modo hubiésemos dad? a María en favor de aquellas almas. justos y peca dores. de poner en sus virginales manos todas las obras sahsfactonas. 71. María.3 La Santísima Virgen María intercede en el cielo por todos los hombres del mundo.ll. siendo Madre (actual o en po dos. e) d) 203. las gracias iluminativas vuelvan al ver dadero Dios y se salven.12 ad 3). y a los infieles o suficientes para que se paganos.!EY.l2. viniesen de cualquier modo a sus almas para que ella los aphque a las alma Jel purgatorio que fueren de su mayor agrado.c. Suppl. b) Aplicando la misma Virgen María o presentando a Dios de los méritos y satisfacciones que hizo en su vida . Pero creemos tambi<'n que quien hiciera el llamado acto heroico pensando que con ello no se le iban a aumentar. Para obtener de ese acto todo su enorme valor meritorio hay que hacerlo con todas las consecuencias que pueda llevar consigo. o sea. la vuelta a la integri dad de la fe (si ellos colaboran a ello). Ante el valor meritorio de nuestros actos--que se traducirá en un aumento de gloria ete1na-.gamos que pagar en el purgatorio todas nuestras deudas sin recibir ayuda de nadie. vamos a recoger íntegramente el magnífico capítulo que el concilio Vaticano II dedicó a la Santísima Virgen en la cons lectura volverá a recordar el lector todo cuanto llevamos di cho. P·795·96. unas veces de manera formal y explícita-como hicimos 11 Las dos últimas razones que expone el doctor Alastruey nos parecen verdaderas. A los justos les alcanza la perseverancia en el bien gracia del arrepentimiento y del perdón (a no ser que ellos la rechacen obstinadamente). tencia. sino a disminuir. De este modo: a) Están seguros de que hallan en ello la mayor glorificación de Dios. para los que ya no es posible reden ción alguna-deja de recibir la <•Siendo tan grande el amor de la Santísima Virgen a las almas del purgatorio. fieles o infieles. estos obsequios tórnanse más gratos en manos de la Virgen. todas las indulgencias que puedan ganar y aun los sufragios todos que. Inspirando a los que viven todavía n este mtmd? que ofrezcan con mayor frecuencia y fervor oraciOnes y sufragios en favor de las almas del purgatorio o de alguna determinada. a los pecadores. por tanto. a nadie absolutamente excluye de su oración y desvelo maternal. dedicada a los grandes dogmas y títulos maria nos.mortal 1qt e fuere suficiente para que queden libres del purgatono o se dismi nuyan y abrevien sus penas. A la doctrina que acabamos de exponer añade Alas truey el siguiente hermoso corolario relativo al llamado <<acto heroico de caridad en favor de las almas del purgatorio>> 10 : La razón es porque. EN EL MISTERIO DE CRISTO Y DE LA IGLESIA 205. arriesgándonos a que ter. Santo Tomás de Aquino (cf. no tiene importancia alguna el estar p"eviamente más o menos tiempo en el purgatorio: Quasi nihil est comparatur possessioni regni caelorum ("es como nada en comparación con la posesión del reino de los cielos•).. conseguir con su intercesión yoderosí sima que Dios aplique a estas almas o a algunas determmadas los sufragios de los fieles de este mundo que no aprove han a los que están ya en el cielo o a los que se condenaron para siempre. Como coronamiento y confirmación de toda la doc gloria divina. la 204. esperanza y caridad. Nadie absolutamente-excepto los condenados del infierno. disminuiría ciertamente en gran proporción el mérito de su ofrecimiento.lmas de su a tisfacción infinita tanto cuanto sea necesano para liberarlas de l s penas. después de muer os. Los grctndes dogmas y títulos 111ariano. purgat?rio. o al menos para aliviarlas o abreviar el tiempo de su puria) 237 tan preciada esperan de María que por este ofrecimiento se les acorte el estado de purgación y se les aumente en el cielo la eterna recompensa•> 11. 7. ficación. Con su e) a ella. o.lmas del. en elmiJterio de Cristo y de la Iglesia P. los fieles que han hecho donación 10 Cf. b) Además. nuestra obra. ya porque aquel acto de candad (que suele llamarse heroico) es sumamente meritorio. y el aumento de su fe. CAPÍTULO 12 LA SANTISIMA VIRGEN MARIA. de modo que lo que por nuestra tibieza no podemos conseguir nosotros suele por su intercesión alcanzarse. como ya vimos) y Corredentora absolutamente de to Puede. sin excepción alguna. . excepto la satisfacción sacramental. MADRE DE DIOS. ya que la voluntad de l\1aría jamás se aparta de esta mayor influencia bienhechora de la oración de María en una forma u otra.C. ya porque no hay razón para pensar que tan piadosa y amantísima Madre ha ele desasistirnos entonces o que no ha de librarnos de las penas de cuyas satisfacciones nos privamos para honrarla y complacerla titución dogmática sobre la Iglesia ( Lumen gentium). dice con razón el Doctor Angélico.r 236 Pidiendo a Cristo que aplique a a uellas a. ALASTRI. finalmente. d) Con razón. las penas que él mismo habrá de sufrir en el purgatorio. es claro que ha de serie gratísimo el obsequio que sus devotos le hacen con frecuencia-y al que muchas veces se obligan con voto-en favor de las a. buenos y malos. a los herejes.

EFESINO: rbtd.en su alma y en su cuer II. 53· Efectivamente.. que al anun cio del ángel recibió al Verbo de Dios. 7. Red. envió a su Hijo. nacido de muJer . al exponer la doc trina sobre la Iglesia. Alowción en el concilio (4-12-1963): AAS 56 (t96-t) 37. la salvación. que necesitan de la salvación. deben venerar también la memona <<en primer lugar de la gloriosa siempre Virgen María. ¡ llegar la plenitud de los tiempos. con el don de una gracia tan extraordmana aventaJa con de la salvación y vienen como a ponerla delante de los ojos. He aquí las palabras mismas del concilio entera mente singular de la Iglesia y como tipo y ejemplar 1 : haber cooperado con su amor a que naciesen en la Iglesia los 4. J :tvhsAL RoMANO. y a quien la Iglesia ca tólica.56_6.I07I). Y mda a El DE LA SALVACIÓN La Madre del }. siguen conservando sus derechos las opiniones que en las escuelas católicas se propo nen libremente acerca de aquella que. <<Ecual..e hijos (Gál .1 13 (cf.375-396.. 4. 54· Por eso el sagrado concilio. y.. ·· s'fMBOLO CoNSTANTINOPOLITANO: MANSI 3. y otras de manera implícita.. PABLO VI... en previsión de los méritos de su HIJ. venera..III-l1Ó. Cf. Cf. CONSBNTINO POLITANO U: ibid. está ennquecia co11. creces a todas las otras criaturas.ervamos la numeración margrnal (del 52 al 69) Y las notas í teraras dla constitución conciliar. en el Credo. por nosotros y por nuestra salvación. La Santísima Virgen y la Iglesia 20 208. FuNciÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN EN LA ECONOMÍA po y dio la Vida al mundo. Los grandes dogma. ibid. infinitamente sabio y miseri cordioso. es reconoCida y ven raa como ver dadera Madre de Dios y del Redentor. se propone explicar cuidadosamente tanto la función de la Santísima Virgen en el misterio del Verbo encarnado y del Cuerpo místico cuanto los deberes de los hombres redi midos para con la Madre de Dios. .r y títulos maria11os 238 C.. SAN AGUSTIN. a madre amantísima. Pero pero suficientemente clara y expresiva. descendw de los Cielos Y por obra del Espíritu Santo se encarnó de la Virgen María>> 2 . CALCEDONENSE: Jbtd . sin tener la inten ción de proponer una doctrina completa sobre María ni resol ver las cuestiones que aún no ha dilucidado plenamente la in vestigación de los teólogos. 9. en el Canon. con afecto de piedad filial.4-5). Por este motivo es también proclamada como miembro excelentísimo y acabadísi mo de la misma en la fe y en la caridad..399.66S y 4 . CoNC. e11 el misterio de Cristo y de la Iglesia 23!J notar en sus respectivos lugares-. <<sino cuanto hemos venido exponiendo n torno a la gra_Madre de Dios y de la Iglesia. se misterio divino de la salvación nos es revelado y se contmua en la Iglesia. Madre de nuestro Dios y Sepor Jesucristo>' 3 . que son miembros de aquella Cabeza>> tico de Cristo. celestiales y terrenas. dogm. para que recibiésemos la adopción d./ P. llevar a cabo la redención del mundo. instruida por el Espíritu Santo. virginitate 6: ML 40.la 209. INTRODUCCIÓN La Santísima Virgen María en el misterio de Cristo 20 Intención del concilio 6. CoNC. Madre dulCisima e que es verdadera madre de los miembros (de Cristo).8.I. los libros del Antiguo Testamento narran la historia de t Cf CoNCILIO VATJCANO II const. Utilizamos 1 t du ción de la BAC y con. pues. .12. en la estirpe de Adán. En efecto. 52. como l. Madre de Cristo y Madre de los hombres.llesías en el Antiguo Testamento con un vínculo estrecho e indisoluble. en la que el divino Redentor obra la sal vación. que fue fundada por el Señor como cuerpo su?' · y en la que los fieles. sobre la Iglesia Lumen gentium c.mida dmodo eminente. por todos los que de un modo o de otro pertenecen al Cuerpo mis- fieles. Así.II. Las palabras augustas a la vez está unida. 55· Los libros del Antiguo y del Nuevo Testamen suma prerrogativa y dignidad de ser la M dre de I?S HIJO. unidos a Cristo Cabeza y en com nion con todos sus santos. MisAL RoMANO. 7.o dl EspmtSan más claro la función de la Madre del Salvador en la economía to. y no sólo eso. en la que paso a paso se prepara la venida de 4 5 Des. María. ocupa en la Iglesia el lugar más alto y a la vez el más próximo a nos otros s. to y la tradición venerable manifiestan de un modo cada vez y por eso hija predilecta del Padre y sagran.o. especialmente de los fieles. Queriendo Dios. con todos los del concilio vendrán a poner el <<sello de autenticidad>> a todo hom bres. z. CoNC. la Virgen María.. . por lo mismo. después de Cristo.

4: MG 7. SAN ]UAN DAMASCENO.18.: Mo8. Cow:.slit. 4 2. María. razón. 3. Finalmente. Gén 3. ONC. Is 7.I9J. al aceptar el mensaje di vino. A•_fv. presentó a los pas de lla mar a la Madre de Dios totalmente santa e inmune tores Y a los Magos a su Hijo primogénito. por orden Cion Y que una espada atravesaría el alma de la Madre. 11 t·: 1. 6 0 5 i d De . la Virgen Nazarena. que lo atado por la virgen Eva con su incredulidad fue nomía. I-lA RVEY.3237BD.959A.408.15: MG 33. es sa ludada por el ángel de la Anunciación como que se descubran los pensamientos de muchos corazones llena de grac. Y cuando.j1 ÁB. Le 1. la figura de la mujer Madre del Redentor. ella es la virgen que con de Dios. Los grandes dogmas y títulos maria11os C.7C G 5o. SAN JERÓNIMO. V. para de Dios. y. Pero el Padre de la misericordia quiso que pre La Santísima Virgen y el Niiío Jesús cediera a la encarnación la aceptación de la Madre predesti 211. Hija man gustosamente con él en su predicación que <<el nudo de excelsa de Sión. Haer. que.. Por eso no pocos Padres antiguos afir y reciben de El la salvación.. 2 in dorm. para que de esta manera. 78.759. 1: 6 Cf. :¡rJe se llamará Emmanuel (cf. Or. 240 241 María en la Anunciación 210. 1o68C. Así María. al tomar de ella la naturaleza humana el Hijo de Dios desatado por la Virgen María mediante su fe)> 8. Epist..ación se anifiesta desde el momento de la concep a la muerte. la al. CALCEDONE NsE : MANS!. Asimismo. hecha a los primeros padres caídos Mana no fue un mstrumento puramente pasivo en las manos en pecado (cf.N J ¡N·CRISÓ T ¡. 8 SAN IRENEO. 1: 812. Hom. lbJd .54. año 649.72BCD-729AB. evidencian poco a poco. 2: 1.1377AB. llaman a María <•Madre de los vivientes)> 9 . con la gracia de Dios luz aparece ya proféticamente bosquejada en la promesa de omn potente. Mt 1. tal como se leen razón Y sin entorpecimiento de pecado alguno la voluntad sal en la Iglesia y tal como se interpretan a la luz de una revelación vífica de Dios..l2. Enriquecida desde el ofre da pro ia de ls pobres.1G 89. Nat. 2 in Annunt. Deiparae: MG 98. hecha la nueva criatu ra por el Espíritu Santo 6. comp. Lo cual cwn VIr mal de. Después de haber perdido al Niño Jesús y mensajero celes tial: He aquí la esclava del Señor. consagró su integridad virginal I 1. V .34-35). HARVEY 2 124 . . 2 de Annunt. AN <. Catech.123. lejos de menos de toda mancha de pecado. sirviendo con diligencia al más clara. cuando la Madre de Dios. ?yo profetizar a S1meón que el Hijo sería signo de contradic santidad entera mente singular. fe Y obediencia libres. In B .ía (cf.e. Cf. se convirtió en Madre de Jesús. con Miq 5.. LATERANENSE. In Donn. Le 2. a la vez que ella responde al (cf.:IR!LO ]ERos. Nat. pues. En primer lugar. SAN AausT fN Serm 51 3· ML 8 2 232. in B. 18: MG 87(3). sino que cooperó a la salvación de los hombres con cebirá y dará a luz un Hijo. pomendose con presteza en camino para visitar a haber dado al mundo la Vida misma que renueva todas las Isabel. M. SAN GERMÁN CoNsT. Semt. SAN ANDRÉS CRET. 12. hija de Adán. ANASTAS!O ANTIOCH. llena de gozo. 1· (:4. de una forma cada vez a a p rsona Y a la obra de su Hijo.41-45). piensan los Santos Padres que victoria sobre la serpiente. se la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de Ma cumple la plenitud de los tiempos y se instaura la nueva eco ría. que confiadamente esperan el género humano)> 7 .:SAN EPIFANIO. ca n.ll. SAN TRENEO. Como dice San Ireneo. 2 2-21: ML 22.1321B. 57· Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra nada. S. 2: 357. :nsto hasta su muerte.22-23).22. y en el nacimien extraño que entre los Santos Padres prevaleciera la costumbre to.328A. se consagró totalmente como esclava del Señor ulterior y plena. hner. B. 7.'\. Can. a:fir su humanidad. en el mÍJ/erio de Criuo y de la Iglesia Cristo al mundo. 6 . 2. como plasmada y hecha una cabar.'.. con ella misma. Le 1.. MG . Estos primeros documentos. Ella sobresale entre se convirtió en causa de salvación para sí misma y para tod los humildes y pobres del Señor. V. hágase en mí 7 según tu palabra (Le 1. Serm.j2. Con. 56. vir:.: SAN SoFRON!o. así como la mujer contribuyó d. Hom. a la vez que el Precursor saltó de nos de un oficio tan grande.2-3.3: MANSI 10 IISI' SAN LEóN M Epi 72 y•rp.15). lo presentó al Señor en el templo primer instan te de su concepción con el resplandor de una Y. 3. <<obedeciendo 14. cuan se cumple de modo eminentísimo en la Madre de Jesús por do Mana. ma do aún con mayor frecuencia que <<la muerte vino por Eva. 4: MG 97. también la mujer contribuyese a la vida. in Annunt.38).28). comparán a fin de librar al hombre del pecado mediante los misterios de dola con Eva. Bajo esta m1st no de la redención con El y bajo El. fue proclamada por ésta bienaventurada a causa de su cosas y por haber sido adornada por Dios con los dones dig fe en la salvación prometida.P..7. la v1da por María)> 1 o. Por lo que nada tiene de gozo en el seno de su madre (cf.2: 1388C. 3 : MG Q6 R ' f. 'SAN AMBROSIO. tras la prolongada espera de la promesa. y al abrazar de todo coHom. in dorm.

16) y vencedor del pecado y de la muerte III. palabra de Dios.25). f J dpulo con estas palabras: Mujer. esclava del Señor. Pero su Madre conservaba todo esto en su corazón para meditarlo (cf. María. se mantuvo. junto a la cual. Le agonizante en la cruz 33 como madre al dismis u. e guida (cf. en el misterio de Crúto )'de la Igle.27-28) a los que h. 6o. l bd ramente su Madre ya desde el p in ipio. la misión las Hcon !Clones de María paraosmaternal con los . 15. La Santísima Virgen en el ministerio público de Jesús En la vida pública de Jesús aparece revelado- 8 212· 5 . sus padres lo encontraro_n en el templo. Sin embar .Il. y. Jn 19. no sin desigmo diVmo. Me . y dor uno entre también Media hombres. gó a sí mismo para predicación acogw redención de todos (1 Tim aspa a rads. Uno solo es nuestro Mediador. 5. La Virgen después de la Ascensión Por no haber querido Dios manifes tar solem- . como 26-27) 12.cuandn as o. elDios hombre t Cristo quey los se entre Jesús. suscücon su msión el comienzo de los milagros de Jesús Mes1as (cf. IJO hombres no d lazos de la carne y de finalmente. e r -u). ). .. ella lo hacía fielmente (cf.1Y 5. LA SANTÍSIMA VIRGEN y LA IGLESIA María. Ap 19. ltando el reino por encima de su exa Y go. ocupado en las cosas de su Padre. A lo largo de su ..41-51). con sintiendo amorosamente en la inmolación de la Víctima que ella misma había engendrado.su_Umge nito y asociándose con entrañas de madre a su sacnfi io. en la obra de la redención y de la santificación 214.J2. Le 2. Señor de señores (cf. fue dada la sangre.5-6). proclamó por. . Jn 2.. Los grandes dogmas y títulos maria11os haberlo buscado con angustia. según las pa labras del Apóstol: Porque uno es Dios. Así avanzó también la Santísima Virgen en la pe egnnac1on de la fe.el b1enaventura os · mo Cristo Jesús (cf. as de Caná de Galilea. movida a misencord1a. Le 2. y mantuvo fielmente su 1. sufriendo profundamente con .ria P. de que se aseme jase de forma más plena a su Hijo. he escuchan y guardan la ahí a tu t)O e · n 19.ión_ :on el HIJO hasta la cruz. on que 1 2. y no entendieron la respuesta del Hijo. asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial 14.242 C. 243 y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin.

eginam (11-10-1954): AAS 46 (19. terminado ción Virgen el decurso de su vida terrena. Cf. Y lejos de impedir la eternidad como Madre la unión inme diata de de Dios juntamente con los creyentes con Cristo.ls aposto1 ntes del día de Pentecostés. Ene. const. 3· nemente el misterio de la cubierto a ella con su totalmente de ella y de M a t e r n i d a d ya Anuncia milde esclava del Señor. con María. vemos que. Pío XII. Verbo. 3913ss. · la encarna ción del la fomenta. la Santísima 21 59 . ene.3277-3312. padecien do con su Hijo cuando moría en la cruz. In S . . Fmalmente. 1 41 2 . e perseveraban unammes en la s a Md d J . La la misma saca todo su predestinada desde toda poder. d e preservada inmune de M a r í a original 13. Pues todo el influjo salvífica de la Santísima Virgen sobre los hombres no dimana de una necesidad ineludible. Dei genetricis hom. antes bien. sino del divino beneplá cito y de la superabundancia de los méritos de Cristo. Deiparae: MG 97.. . Deiparae: MG 86(2). Ad cae!i l<. fue 2 61.. d d alimentándolo. 2333 (3903). Ffo XII. Muni}icentissimus (1-11-1950): AAS 42 (1950).2 y 3: MG g6. SAN }UAN DAMASCENO.721-761. in dorm. bula Ineffabilis (8-12-1854): Acta Pn IX. engendrándolo.la la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la los hermanos de éste (Act 1. dorm.1089-1109. Ss. sirve para demostrar su poder. ene. Cf. de la divina Providencia. apost.re e 'es_us. y que 2 12 Cf Pfo XII. SAN ANDRÉS CRET. por disposición Virgen. DENZ. y con inmaculada.1: MG g8(3). fue en la tierra la Madre excelsa del divino Redentor. Dei gen. I p. presentándolo al Padre en el templo.340348..' había sombra. Concibiendo a Cristo.>4) 633-636. Por eso es el don del Espíritu. serm. la . ENZ. nuestra madre en el que en_ la orden de la gracia. SAN GERMÁN CoNSTANTINOP. Defide ortlt. 728B. SAN MoDESTO H1ER. Mystici Corporis (29-6- 1943): _!\AS 35 (19436 47· · ( SoJ) 13 cr: Plo IX. Hom. 3 in dorm. 14 Cf. SAN JuAN DAMASCENO. 4. depende e s p i r i t u a l tambien Mana implo vida sobrenatural de las a ba con sus oraciones almas.1153-1161. Ss. In dorm. t da mancha de culpa 215. serm. cooperó en forma en teramente impar a la obra del Salvador obediencia.14: MG 94.. se apoya en la mediación de éste. 15 Cf. oración con algunas mujeres. DENZ.616. compañera singularmente generosa entre todas las demás criaturas y hu la salvacwn humana antes e :rra.curece ni disminuye en modo alguno mediación esta única de Cristo.mar el Espíritu prometido por Cristo.14). espec.J: 361. lacon fe.

no ha dejado esta misión salvadora.Deiparae III: 361D. santidad.7t2BC-713A. IsAAC DESTELLA. In durm. SAN GERMÁN CoNSTANTINOP. . SAN JuAN DAMASCENO. Con su amor jero de Dios. ha Fecundidad de la Virgen y de la Iglesia de entenderse de tal manera que n. SAN AGuSTÍN. Lo. mensaJe rad1of. 19 cr. se unan con mayor intimidad aceptada con fidelidad. Ml serenllSSinUJS (8-5.r y tíwlos ma1Ú11os 244 245 ridad y de la unión perfecta con Cristo 19. Le.. así también la mediación única del Redentor no excluye. 2. se hace también madre mediante la palabra de Dios por obra del Espíritu Santo y nacidos de Dios. SAN Pf<.De m_vsterio Verbi incarna!i c. Por este motivo. .1555· 2 0 Cf.. 1002. Como ya enseñó San AmbrosiO. ÜERHOHUS REICH. Ivlaría. Creyendo y obedeciendo. B.1499· Cf. ms. la Santí terno. bt a. y a imitación de la Madre de su Señor. 13.s.4: MG 97. por la virtud del Espíritu Santo. 11 Cf.861AB. no a la antigua serpiente. M. apoyados en esta protección ma ternal. 51: ML 194. Mediadora 216. 13 mayo 1946: AAS 38 (1946) 266. Sem1.29). Expos.2. SAN AMHROS!O. Dio a luz al Hijo. Mientras la Iglesia ha alcanzado en la Santísi ma Virgen la perfección.Deiparae: MG 98. Epist. tr. SAN AMBROSIO. Virtudes de Maria que debe imitar la Iglesia al 219. sino que con su múltiple intercesión continúa ob dre 20. Ps. que guarda pura e íntegramamente la fe prometida al Esposo. 65. tipo de la Iglesia 217. que la une con el Hijo Redentor. DENZ. Esta maternidad de María en la economía de precedió la Santísima Virgen. La Iglesia Padre. engendró en la tierra al mis mo Hijo del Padre. Ex pos. que resplandece como modelo de virtu tiva de la maternidad divina. y sin conocer varón. sino al mensa teniéndonos los dones de la salvación eterna 16. La Virgen Santísima. 1 Q1. Jn nn.12. entra más a fondo dre de Dios es tipo de la Iglesia en el orden de la fe.. esto es. de la en el soberano misterio de la Encarnación y se asemeja cada ca16 Cf. la experimenta continuamente y la recomienda a la piedad de los fieles. fol. Parfs.nis 10: ML I94.nc. Le. María. una esperanza sólida y una caridad sincera 21. 64. Pío X[. participada de la no 'duda en confesar esta función sJbordinada de María. B.24-25: ML I5. en el misterio de Cristo y de la Iglesia P.154. 21 Cf. Lo cual. Pfo XII. 18 Cf. GooOFREDO DE SAN VfcTOR.7: ML 15. La Iglesia.C. Mediadora 11. los fieles luchan todavía por crecer en María como virgen y madre. Pues en el misterio de la Iglesia.gloria et lron¡ne Filii lrom. La Iglesia.321BC. KLEUTGEN. texto reformado . la Ma Verbo hecho hombre.1. que con razón es llamada también madre·y vügen. Serm. In dorm.4: MANSI.1928): AAS 20 (1928) 178. Cf SAN ANDRÉS CRET.27). 63: ML 16. 62. V. Rom 8. LEÓN XIII. Y es igualmen te virgen. que presta su fe exenta de toda duda. que todavía pe mogénito entre muchos hermanos (cf.12: ML 35. para que. ene. des para toda la comunidad de los elegidos. Mariae hom. Ic.1863A .-PEORO DAM. Expos. e.290. venciendo enteramente al pecado. AJiu!ricem populi (5-9·18q ): ASS 15 (1895·96) 303. medi y por sus gracias y dones singulares.1105AB.ll. conserva virginalmente una fe íntegra.De . también VEN.. Ad diem illmn (2-2-1904): 1\cta I p. y que mantuvo sn1 vacilar al pie de la cruz hasta la consumación perpetua de todos los elegidos.2: ML 92. Ef 5. cubierta con la som bra del Espíritu Santo.:¡: }\1L 38. Muarine.o reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo. 1978a (3370).to to.1218.865A. pues por la predicación y el bautismo· engendra a una vida nueva e inmortal a los hijos concebidos blo fiel de formas diverst.. Pues asunta a los cielos. S. por el don y la prerroga tan sus ojos a María. llena de reverencia. y como la bondad de Dws se di única fuente. ene. . único Mediador 18 218. Socorro. 53. ni arruga (cf. a quien Dios constituyó pri materno se cuida de los hermanos de su Hijo. Cf. y por eso levan 63. In Le. sino que suscita en las criaturas diversas clases de cooperación. sima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada.> X. como una nueva Eva. 2. etc.r gra11des dogma. . 63: ML 144. en virtud de la cual no tiene mancha Mediador y Salvador. Serm. está también ín imamente tando piadosamente sobre ella y contemplándola a la luz del unida con la Iglesia. sin embargo. los regrinan y se hallan en peligro y ansiedad hasta que sean con fieles.8: MG 96. a cuya generación y educación coopera con amor ma d:cidos a la patria bienaventurada. pero así como el sacerdocio de Cristo es participado tanto por los ministros sagrados como pr el pu funde de distintas maneras sobre las criaturas. In naL Mariae serm. In lo. contemplando su profunda santidad • e imitando su caridad y cumpliendo fielmente la voluntad del Jamás podrá compararse criatura alguna con el Verbo en carnado y Redentor.1810.7 y 10.330.1o9r. DEDA.\N AMBROSIO. Auxiliadora.nt. presentándose de forma eminen la gracia perdura sin cesar desde el momento del asentimien o te y singular como modelo tanto de la virgen como de la ma que prestó fielmente en la Anunciación..

progresando conti toda la pleni tud (Col r. I. de acuerdo con sus parados o a cualesquiera otras personas acerca de la verdadera proféticas palabras: Todas las generaciones me llamarán bienaven doctrina de la Iglesia. TRIDENT. Este culto. a su vez. sean mejor cumplidos sus y obedeciendo en todo la voluntad divina. se fija con razón en aquella que engendró a Cristo. por ser Madre santísima de Dios. ses. . amor del Padre. Y.r C. ensalzada por gracia de Dios. NtcENO II. por razón del cual son todas las cosas (cf. de acuerdo con las condiciones de tiem ción en la historia de la salvación reúne en sí y refleja en cierto pos y lugares y teniendo en cuenta el temperamento. amado. y lo favorece eficazmente. después predicadores de la palabra divina a que se abstengan con cui de su Hijo.ll. <" nc. Por eso también la mandamientos. Lo. Espíritu de la predicación y del culto 221. glorificando a Cristo. lo mismo la Madre de Dios. 22. J78·379.. ciertamente. 2 4 oct. origen de toda verdad. CoNc. a cuyo amparo los fieles suplicantes se acogen en los oficios y los privilegios de la Santísima Virgen. I J. 24 Cf. Pues María. en la misión apostólica de la Iglesia. sea mejor conocido.>. cuando es anunciada y manera de ser de los fieles. La Virgen fue en su vida ejemplo de aquel amor maternal con que es necesario que estén anima dos todos aquellos que.246 P. 22 (t 1 . particularmente el litúrgico. en la invocación e imitación. que nos impulsa a un amor filial hacia nues que al Padre y al Espíritu Santo. es justamente honrada por la Iglesia Madre de Dios 24. al ser honrada la venerada.r grande. María. atrae a los creyentes a su Hijo. Co Nc. desde los tiempos más tura. los fieles que la turada. mensa je radiof. que estimen en mucho las prác ticas y los ejercicios de piedad hacia ella recomendados por el Magisterio en el curso de los siglos y que observen escrupulo IV. sino que procede de ser enteramente singular. santidad y pie mente a partir del concilio de Efeso. y que. EL CULTO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN EN LA IGLESIA Naturaleza y fundamento de este culto samente cuanto en los tiempos pasados fue decretado acerca del culto a las imágenes de Cristo. 67.r6) y en el <. 25: MANst.ria 247 día más a su Esposo. año 787: MANst .y modo las supremas verdades de la fe. que siempre todos sus peligros y necesidades Por este motivo. ha crecido maravillosa dad. 19).r dogma. la Santísima Virgen es venerada con el título de <<Ma Iglesia bajo la dirección del Magisterio. Pf o X II.•m Cf. porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso (Le I . que nos induce a reconocer la excelencia de culto de adoración tributado al Verbo encarnado. En las expresiones o en las palabras eviten cuidadosa mente el culto del Pueblo de Dios hacia María en veneración mente todo aquello que pueda inducir a error a los hermanos se y en amor. hacen que. principal tienen por fin a Cristo. María.N z. antJfona Sub tuum praesidium. se distingue esencialmente del de la fe auténtica. D t. I7I-I72. Y exhorta encarecidamente a los teólogos y a lus 66. Ad caeli Regin. cooperan a la regeneración de los hombres. finalmente.J. JJ . 302 (6oo-6o1). por encima de todos los ángeles y de todos los dado tanto de toda falsa exageración cuanto de una excesiva hombres.12. a la vez.48- verdadera devoción no consiste ni en un sentimentalismo esté 49). para que también nazca y crezca por medio de la Igle sia en las almas de los fieles. tal como existió siempre en la Iglesia. que tomó parte en mezquindad de alma al tratar de la singular dignidad de la los misterios de Cristo. de los Santos Padres y Doctores y de las liturgias de la antiguos. que las diversas formas de piedad hacia la Madre de Dios que la Iglesia ha venido aprobando dentro de los límites de la doc- 23 Cf. de la Santísima Virgen y de los santos 23. concebido del Espíritu Santo y nacido de la Virgen. en el misterio de CriJto 1 de la lgle. Cultivando el estudio de la Sagrada Escri con un culto especial. a pesar ril y transitorio ni en una vana credulidad. 220. ya tra Madre y a la imitación de sus virtudes. de las primeras vlsperas del Oficio Parvo de la Santí ima Virgen. el Hijo. se Col hace más semejante a su excelso Modelo.Ue plugo al Padre Eterno que habitase Iglesia.r y título. BREVIARIO RoMA NO.r mariano. a su sacrificio y al Madre.to-1954): AAS 46 (1954) 637. en la esperanza y en la caridad y buscando glorificado. 1954: A AS 46 (1 954) 679. Recuerden. rs. expliyuen rectamente dre de Dios. El santo concilio enseña de propósito esta doc trina católica y amonesta a la vez a todos los hijos de la Iglesia que fomenten con generosidad el culto a la Santísima Virgen. en su labor apostólica. que por su íntima participa trina sana y ortodoxa. La Iglesia. nuamente en la fe.

ensalzada en el cielo por encima de manera más o menos inmediata. interceda en la comunión tamos. también ahora. Cf. PIo XI. Al hablar de espiritualidad mariana. que con La orientación de esta tercera parte de nuestra obra será curren con impulso ferviente y ánimo devoto al culto de la muy diferente de la segunda. en paz y concordia. SIGNO DE ESPERANZA CIERTA Y DE CONSUELO PARA EL PuEBLO PEREGRINANTE DE Dios Antecede con su luz al Pueblo de Dios 222. ene.os dudando algün tiempo sobre el título general de nues tra obra. para gloria de la Santísima e indivisible Trinidad1>. Es motivo de gran gozo y consuelo para este ahora un tema extraordinariamente sugestivo: la ejemplaridad santo concilio el que también entre los hermanos separados de María sobre nosotros como modelo sublime de espirituali no falten quienes tributan el debido honor a la Madre del dad cristiana. es imagen y principio de la Iglesia que habrá de tener su cum plimiento en la vida futura. especialmente entre los orientales. Más tarde nos pareció que bajo el títu lo actual LA VIRGEN . dentro del marco general de nuestra obra. para que ella. tanto los que se honran con el título de cristia mortal bajo el influjo constante de la gracia del Espíritu San nos como los que todavía desconocen a su Salvador. Estas tres últimas partes constituyen-por lo mismo.P. lleguen to. Mientras tanto. la Madre de Jesús. glorificada ya en los cielos en cuerpo y en alma. como parecía exigirlo la expo súplicas apremiantes a la Madre de Dios y Madre de los hom sición científica de los grandes dogmas marianos y de las prin bres.MARÍA cabían perfectamente ambos as pectos y tenía la ventaja de ser más corto y más agradable al oído. hasta el punto de que estu vim. así en la tierra precede con su luz al peregrinante Pueblo de Dios como signo de esperanza cier ta y de consuelo hasta que llegue el día del Señor (cf. el fomento de nuestra piedad mariana. ante todo. hemos conservado la primitiva idea como sub título de nuestra obra. TERCER A PARTE EJEMPLARIDAD lA DE M·AR 68. que ayudó con sus oraciones a la Iglesia na cipales conclusiones teológicas que de ellos se desprenden de ciente. Este mismo criterio y Dios. Señor y Salvador. ene. de la misma manera que. MARfA. vamos a abordar 69. en un solo Pueblo de simo para nuestra propia vida cristiana. En esta tercera parte inten todos los ángeles y bienaventurados. Pío XII. Con todo. En ella hemos utilizado el método siempre Virgen Madre de Dios Ofrezcan todos los fieles preferentemente especulativo. con las que daremos fin al conjunto de nuestra obra. w). expo de todos los santos ante su Hijo hasta que todas las familias niendo las grandes virtudes que practicó María durante su vida de los pueblos. Los grandes dogmas y tiiNios marianos 248 V. que al principio pensábamos titularla <¡Teología y es piritualidad marianas1>. Ecclesiam Dei tll-II -1923): AAS 1(1923) 581.I l . los grandes dogmas y títulos marianos. 223.una especie de espiritualidad mariana. ya se entiende que no queremos presentar una espiritualidad distinta o al margen de . Fulgens corona (8 -9-1953): AAS 45 (1953) 590-591 25 de las otras dos partes-la cuarta y la quinta-. Que nos alcance formar un solo Pueblo 224. con el fin de que nos sirvan de modelo y ejemplar acabadí a reunirse felizmente. 2 Introducción Pe J. esta misma orientación seguiremos también en la exposición 25. Después de haber expuesto en la forma más completa que nos ha sido posible.

porque san tifica real y formalmente al que tiene la dicha de poseerla.6). «lejos de impedir la unión inmediata de Dios.lll. Desarrollo de la gr.17). gratuito que nadie (antes de poseerla) podría jamás merecer. 226. Las virtudes de María. 3. la fomenta)> I.. En el bautismo se nos da en forma de germen o semilla (cf. si somos hijos de concili0 Vaticano Il. una plenitud in mensa. sin embargo. mada espiritualidad mariana no tiene ni puede tener otra fina puesto que es esencialmente una participación de la inisma na lidad que la de hacernos vivir más íntima y profundamente el turaleza divina (cf. para sus hijos. la Madre mente hijos suyos (cf. que pertenecen por derecho propio al del padre. La fórmula más com herencia de los padres es. ante el cual son como basura todas las El desarrollo progresivo de la gracia en María. 1 Dividiremos esta tercera parte de nuestra obra en los si- 2 Pe 1. naturalmP.l.4). Jn 14. nos hace verdadera ción entrañable y el culto ferviente a la Virgen María. o sea María como camino más corto y expeditivo sea la visión y el goce fruitivo de Dios para toda la eternidad (cf. somos también sus herederos (cf. sino que. 1 Jn 3. y.tria en María P.¡s.nte.31-32). riquezas y tesoros de la tierra (cf. puesto que en eso precisa de Jesús.12. 2. a) La gracia santificante. que es un don cia desde el momento mismo de su inmaculada concepción. la auténtica vida cristiana.9). El catecismo da una b) Por la práctica cada vez más intensa de las virtudes cris tianas. por su misma naturaleza. Redentor del mundo. e) Por la eficacia impetratoria de la oración. Constitución dogmdtica sobre la Iglesia n. Rom 8. Rom 8. 225. La lla divino en el sentido más riguroso y auténtico de la palabra. Por es.8). Tan inmenso. la gracia puede y debe crecer o desarrollarse más y más en nos otros.16). El alma en gracia de Dios es realmente santa por la sola posesión guientes capítulos: de ese tesoro infinito. ya crecer. directamente al Padre (cf. que. Esta gracia de Dios se llama santificante. S· Las gracias carismáticas en María. en recibir la naturaleza propia no el honor y la gloria. En el desarrollo de la gracia no puede llegarse jamás en Dice que es un don divino que nos hace hijos de Dios y herederos esta vida a un límite infranqueable.6o. b) El desarrollo de la gracia.C. Así se explica perfectamente que María estuviese llena de gra Es un inmenso regalo de Dios.1). 1 Jn 3. está llamada a crecer y desarrollarse hasta convertirse en árbol CAPÍTULO 1 EL DESARROLLO PROGRESIVO DE LA GRACIA EN MARIA frondoso don de vengan a cobijarse las aves del cielo (cf. Por los tres capítulos creció inmensamente en María. o sea algo completamente ensanchando en el alma la capacidad para nuevos aumentos. Sin embargo. ' es un don. 4· Los frutos del Espíritu Santo y las bienaventuranzas evan gélicas. hasta alcanzar. finalmente.2). A medida que se va desarrollando la gracia. o sea. más allá del cual no pueda de la gloria. Al darnos realmente esa partici Jn 3. El aumento de la gracia se produce por un triple capítulo: a) Por la digna y ferviente recepción de los sacrament¡. comencemos por recordar algunas nociones fun damentales en torno a la gracia y a su crecimiento. para llegar a Jesús. solamente inferior a la de nuestro Se- . en efecto. Flp 3. como ve remos. definición tan breve como sublime de la gracia santificante. o por l\faría. Imposible decir más en menos palabras. Y. porque la los creyentes con Cristo. fue creciendo y desarrollándose cada vez más su gracia inicial. Y la pleta de la devoción a la Virgen ha sido y será siempre a Jesús herencia de los hijos de Dios es nada menos que el cielo. 1. Eiemplaridad de María 250 251 la más auténtica y entrañable espiritualidad cristiana. Mt 13. misterio de Cristo.o somos hijos de Dios no sólo de nombre. así como El es el único camino que conduce 1 Cor 13. se va La gracia. La devo pación de la naturaleza misma de Dios. no solamente no empaña ni menoscaba en modo algu mente consiste toda filiación. 1. 1 Cf. como dice admirablemente el sino en realidad de verdad (cf. Nociones previas Ante todo. Los dones del Espíritu Santo en María. incomprensible.

Allí conjuntamente 228. DeNrrollo de la !(racía 253 e11 illat'Írt ñor Jesucristo. y nada nuevo L a greswa y la . g r a c m 227. Grande.final de María. santos y bienaven turados del cielo aun tomados que Vamos. que lo prueban. expusimos las razones 2 .6o).252 P. Veamos Dios-y no podía crecer ni creció jamás en El. pues. o sea. su gracia progre pítulos. su fue M a r í a su perior a la gracia final de todos los ángeles. Expondremos su gracia inicial. a examinar ah ra únicamente la gracia pro i n i c i a l privilegio tenemos añadir aquí./aridad de María C.I. Eiem¡. a examinar el desarrollo progresivo de la gra cia en María. n.lll. pues. 3 · L a g r a c i a d e M a r í a de la p r o g r e s i v a Al hablar del singularísimo Inmacu Concepción. la que d e recibió en el instante mismo de concepción. s El aumento por las buenas obras (cf. lada ya vimos que la gracia inicial de María. cómo creció la gracia de María por cada uno de estos tres ca Vamos. inmensa fue la gracia . que era rigurosamente infinita-como Hijo de limosna recibida gratuitamente de la bondad de Dios).

la Santísima Virgen con sus buenas obras hizo crecer desmesuradamente el tesoro de las gracias recibidas en el momento de su concepción inmaculada. objetivamente exce lentísimas. Por vía sacramental. por tanto. fueron. que. D 834). precisamente infinita. Toda su vida. siendo como es una parti de la misma de cipación naturaleza Dios. consiguiente. desde la ascensión de Nuestro Señor hasta la gloriosa asunción de María. de la gracia santificante que le fue concedida. El acto es más o menos excelente según el objeto del cual se deriva. que es infinita. en él permaneció hasta los quince. mediante la cual creció prodigiosamente en . singularmente eficaces para aumentar el tesoro. el tesoro de su gracia santificante (cf. se podría convenientemente di vidir en tres grandes periodos: el primero. el segundo. el ter cero. Sus buenas obras fueron objetivamente excelentísinias durante toda su vida. Ahora bien: no es cosa en verdad sencilla expresar qué excelentes actos de virtud practicó la Santísima Virgen en el curso de estos tres períodos. la oración (o sea. por ser no creció ni pudo crecer en El. ante todo. no por que es la pro pia y vía de mérito ni por exclusiva de Cristo. no fue ni pudo eficacia impetratoria de ser una gracia infinita. ya que. pueden aumentar. desde su inmaculada concepción hasta la encarnación del Verbo. por mucho que se desarrolle. numérica mente consideradas. mientras permanezcan en este mundo en camino hacia la patria eterna.de Dios que recibió propia fuerza intrínseca. íntima y perennemente unida a Dios por medio de la más sublime con templación. pudo crecer por vía de y des V í a <<ex opere dicen d e m é r i t o sino arrollarse s o h r e n a t u r a l indefinidamente. desde la encarnación del Verbo hasta la ascensión de Nuestro Señor. a) ÜBRAS DUENAS OBJETIVAME NTE EXCELENTÍSI MAS. perfectísimas.::r:a. mismo de su concepción operato)>. además de con las buenas obras (que aumentan la gracia por vía de mérito sobrenatural). Sus obras buenas fueron. ya en sí ingente. Encerrada en el templosegún la tradición-a la tem prana edad de tres años. un tope más allá del cual no se pueda pasar. respecto a su actividad espiritual. María en el instante ( . <<Ante todo. a no ser que se trate de la gra cia del mismo Cristo. incontables. Sin los teólogos) y por la embargo. Ahora bien: la excelencia objetiva de los actos de virtud de María en sus obras buenas fue sobremanera singular. jamás podrá encontrar. tanto más lo es aquél. mediante las buenas obras. de manera que cuanto más excelente es éste. subjetivamente. El concilie de Trento enseña que todas las almas. Para dar una idea de ello podemos decir que en el primer pe ríodo prevalecieron en ella los actos especialmente de la vida con templativa. Ya hemos dicho que. 230. como inmaculada. podemos aumentarla por la digna y fer viente recepción de los sacramentos (que la aumentan por su Escuchemos a Roschini explicando admirablemente este modo de desarrollo 1: 229.

para la cual había sido predestinada ab aeterno. En el segundo periodo predominaron en María los actos de la vida activa. Los actos de caridad y de otras tantas vir tudes por ella practicadas en este largo período es más fácil imagi1 Cf.176-79. . /nstrucci. preparándose convenientemente a su altísima misión y dignidad de Madre de Dios.caridad.• ed.mes marianas 2. RoscmNJ. (Madrid 1963) p. habiéndose ocupado de una manera especial en el ser vicio de su divino Hijo.

para poderse formar una idea. las funciones de una vida del todo apostólica.z n. Coope raba continuamente. no hubo una sola hora. 233· Realmente la imaginación se aturde ante tanta gran deza. vuelven a prevalecer los actos de la vida contemplativa. segÚn un principio teológico expuesto admirablemelite por el Doctor Angélico. aunque sean insignificantes en si (o sea.Jo l.• ed. ni siquiera involuntaria. no sólo objetivamente considerados. que se fija más en el cómo se da que en lo que se da. . correspondiente al número de actos virtuosos. encontramos reunidas todas las características. De Jarrollo de la g racia en María P. de alas desplegadas. un solo instante. en que no hayan aumentado sus méritos. Muchos son los que lo aseguran. Y nótese que el desarrollo progresivo de la gracia santi ficante en María se hizo a un ritmo cada vez más rápido y ace lerado. en gracia? 231. ni siquiera un solo movimiento interior. conservando el pleno dominio de sus actos. Ciertamente. Los ej'!mplos entre paréntesis son nuestros. una piedra cae tanto más rápidamente cuanto más se acerca a la tierra. deben crecer más 2 SANTO ToMÁS. Ahora bien: los actos de la Santísima Virgen fueron sumamente excelentes.gr. pues. a) Crecimiento uniformemente acelerado. consiguientemente. En efecto: comentando las palabras de la epístola de los Hebreos que dicen así: <<Miremos los unos por los otros pára excitarnos a la caridad y a las buenas obras. ad Hebraeos c. sino solamente por virtud div. Si tan excelentes. luego los que están en gracia. pues mientras permanecía completamente absorta en la contemplación de su Bien amado. una piedra lanzada verticalmente hacia arriba). nótese el número impresionante de estas obras buenas. por medio de la excelencia de sus bue nas obras alcanzó la cúspide suprema de la gracia. ¡Y qué contemplaciones tan sublimes! ¡Qué . cuánto creció. tan perfectas tanto objetiva como subjetivamente consideradas. son más espléndidas. Basta dar una simple mirada a la vida de Jesús. escribe el Doctor Angélico 2: <<Preguntará alguno: ¿Por qué debemos progresar más y más en la fe? Porque el movimiento natural. por tanto. o sea. del fervor de caridad.. como Reina de los apóstoles. de los actos de virtud practicados por su divina Madre. que es su centro de gravedad). un solo momento.gr. en cambio. todas las perfecciones. de la pureza de intención y. Casi sin interrupción de ninguna clase. Referente al tiempo en que María permane cía despier ta. el número creciente de méritos. tanto de dia como de noche. ¿Quién podrá decir.. 232. se discute si María mereció también du rante las horas del descanso. No por esto descuidó los actos propios de las virtudes activas. y en ellas se saturó de las esencias del cedro.lll . de una vieje cilla. tanto más cuanto 11emos que se acerca el día.l . figura evidente de la Madre de Dios. pensaba en cosas divinas. Santo Tomás de Aquino. Finalmente. ella es aquella águila fuerte y poderosa. . Esto establecido. en general.z P·4f8. es decir. Lo contrario ocurre con el movimiento violento (v. sobre todo en el decurso de su pasión y muerte. finalmente. aunque pálida. En el tercer período. esto no podía suceder de una manera natural.24-25). Super epíst. de manera admirable. se realizaba en ella que no fuese fervoroso y perfecto. a la gracia divina. a su apos tolado. y. objetivamente con sideradas). aun en este aspecto. y. es decir. atendía.ina.. fueron las obras buenas practicadas por María. en ella encontramos las dos alas de águila concedidas a la mujer coronada de estrellas. si se realizan con gran fervor de caridad. se hace cada vez más rápido (v.. consideradas en su objetividad material. con singular celo. b) C. Ahora bien: la gracia inclina al modo de la naturaleza. Ninguna obra ex terna. preciosas y meritorias que las obras grandes realizadas por otras personas no con tan buena intención ni dema siado fervor. todos los méritos de la vida activa y contemplativa.254 narlos que describirlos.> (Heb 10. había que admitir que la Santísima Virgen mereció durante todos los instantes de su vida. En la existencia de la Santísima Virgen. en la presen cia de Dios. ¿qué habríamos de decir de su perfección subjetiva. dulcísimos éxtasis! ¡Qué suspiros y qué elevaciones hacia el corazón de su Dios y hacia d Dios de su corazón!. cuanto más se acerca al término. de las disposiciones santísi mas con que las realizó? Incluso las obras de un pobre hombre cualquiera. descrita por Ezequiel. sino también subje tivamente tomados. que desple gó el vuelo hasta las cumbres del Líbano. . cuanto más se acerquen al fin (de su vida).513: 8. ÜBRAS BUENAS SUBJETIVAMENTE PERFECTÍSIMAS. con la mente fija en Dios.>. ella operaba siempre con toda la intensidad del amor. a sus ocupaciones. E jem¡1/aridad de María e} 25ú Ü BR AS BU E NAS NUMÉRICAMENTE I NCONTABLES. por las perfec tísimas disposiciones con que eran realizados. Marietti (Roma 1953) vol. a las vicisitudes de su infancia. pues. To dos los instantes de la vida de la Virgen. esta doctrina es comúnmente admitida por los teólo gos marianos. por el ardor inefable de caridad. fueron meritorios en el grado más perfecto. desde el comienzo hasta el final de su vida terrena. ¿Qué matemático podrá jamás calcular tan inmensa cifra? Desde su concepción in maculada a su gloriosa asunción. no padecía jamás distracción alguna.

L a M a d r e d e l S a l v a d o r ( B u e n o s A i r e s 1 9 4 7 ) p . .l. DeJarrollo de la grada en María 257 r á 2 < Q < Pu E o N s o J P .lll. . O .256 P. Ejemplaridad de María C. R R I O O U · L A G R A N G E . G . P . B z . .

com o es prob able. S si. pues no estuvo nunca menos pro. lo observas e fielment e.n ta a seguir las inspiraci ones dadas en forma de consejo. por otra parte. Sant a Ana debió de quedar a d 4 e ss .l o . E stas cons ider acio nes nos mue stra n lo que debi ó de ser el pr o gres o espi ritua l de Mar ía desd e el insta nte de su inm acul ada co n cepc ión. ni ninguna negligen cia o distra c c. ni ninguna imperfe cción. la acelerac ión de esta marcha ascende nte hacia Dios sobrepuj a a todo lo que se puede decir 5. ni ningún pecado venial. parece cierto que la plenitud inicial de gracia fue en ella su perior ya a la gracia final de todos los santos juntos. Como. por su ape go prog resi vo al peca do veni al. ni las consecue ncias· del pecado original. Nada la retardab a. después de haber hecho el voto de hacer siempre lo más perfecto. sus com unio nes son men os fer voro sas poc o a poc o o se hace n con una men or dev oció n sust anc ial de volu ntad y que va dis min uye ndo cada día. . el uso inin terr ump i do del libre albedrío desde el seno de su madre 4. Tal seria el caso de un alma que.ión. sobr e todo si tuvo .

es cierto que el meno r grado de gracia santif icante supe ra ya a todas las natur alezas cread as.I g u a nte.) . germ en de la gloria . (Nota del P. Para cono cer plena mente el meno r grado de gracia . pero. sin emba rgo. inclus o los ángel es y sus fuerz as natur ales. y con much a mayo r razón para conoc er el preci o de la mism a plenit ud inicia l de gracia en Maria . seria neces ario haber gozad o por un mom ento de la visión beatif ica. tamp oco sabe mos positi vame nte todo lo que puede n los ángel es con sus fuer zas natur ales. Garri gou.

C.l. De.rarrollo de /,¡ gmria

un instante de la beatitud celeste, de la misma manera que para co
nocer el germen contenido en una bellota es necesario contemplar
la encina completamente desarrollada, que proviene normalmente de
este germen tan pequefío. Las grandes cosas están frecuentemente
contenidas en una semilla casi imperceptible como el grano de
mostaza; tal ocurre con un río inmenso, originado en un insignifican
te arroyuelo.>>
b) Por actos cada vez más intensos.

235· Unas líneas más abajo continúa el P. Garrigou ex
plicando en plan de gran teólogo cómo crece la caridad (y, por
lo mismo, la gracia santificante, que es inseparable de ella) en

el alma de los justos, y, sobre todo, en la de María. He aquí
sus propias palabras 6:
<<Conviene recordar que la caridad no aumenta precisamente en
extensión, pues en su ínfimo grado ama ya a Dios estimativamente
sobre todas las cosas, y al prójimo como a sí mismo, sin excluir a
nadie, aunque luego la abnegación crezca progresivamente. La ca
ridad crece, sobre todo, en intensidad, arraigando cada vez más en
nuestra voluntad, o, hablando sin metáfora, inclinando más a ésta
a alejarse del mal, y también de lo menos bueno, y a conducirse ge
nerosamente con Dios. No es un crecimiento de orden cuantitativo,
como el ele un acervo o montón de trigo, sino cualitativo, como cuan
do el calor se hace más intenso, o en el caso de la ciencia, que,
sin extenderse a nuevas conclusiones, se hace más penetrante, más
pro funda, más unificada y cierta. La caridad tiende, pues, a
amar a Dios más perfecta y puramente, más intensamente y por
encima de todo, y al prójimo y a nosotros mismos, para que todos
glorifiquemos a Dios en el tiempo y en la eternidad. El objeto y
motivo formal de la caridad, como el de las otras virtudes, queda así
más de relieve y muy por encima de todo motivo secundario o
accesorio en el que se insistía demasiado al empezar. Al principio
amamos a Dios por los bienes recibidos o que esperamos, no por sí
mismo; luego pensamos en el bienhechor, mucho más por sí mismo
que por los bienes que proceden de El, y empezamos a amarle,
porque merece ser amado por sí, por su bondad infinita.
La caridad aumenta, pues, en nosotros como una cualidad, como
el calor que va creciendo, y esto sucede por diversas causas: por el
mérito, la oración y los sacramentos. Y en María sucedió lo mismo
con más razón y sin imperfección alguna por su parte.
El acto meritorio que procede de la caridad o de una virtud infusa,
da derecho a una recompensa sobrenatural, y en primer lugar a un
aumento de la gracia habitual y de la misma caridad. Los actos me
ritorios no producen ellos mismos di rectamente el aumento de la
caridad, pues no es una virtud adquirida, causada y aumentada por
P. GARRIGOU-LAGRANGE, a.c., p.Ss-88.

illarfa

2ti9

la repeticin de actos, sino una virtud infusa. Así como sólo Dios pue
de producirla (pues es una participación de su vida íntima), sólo El
puede aumentarla también. Y por esto dice San Pablo (r Cor 3,6):
<•Yo plant(por la predicación y el bautismo), Apolo regó, pero Dios
da el crecimiento>>. <<Y acrecentará cada vez más los frutos de vuestra
justicia>> (2 Cor 9, ro).
Si nuestros actos de caridad no pueden producir el aumento
de esta virtud infusa, concurren, sin embargo, a este aumento de
dos maneras: moralmente, mereciéndola; y físicamente en el orden
espiritual, disponiéndonos a recibirla. El alma por sus méritos tiene
derecho a recibir este acrecentamiento, que le hará amar a su Dios
más pura e intensamente; y se dispone a recibir este acrecentamiento
en el sentido de que los actos meritorios ahondan, en cierto modo:
nuestras facultades espirituales, las dilata;. para que la vida divina
pueda penetrar en ellas y las elevan purificándolas.
P_ero sucede con frecuencia en nosotros que los actos meritorios
son mperfectos (remissi, dicen los teólogos), remisos, remitentes
o floJo_s ( omdecimos calor flojo, fiebre remitente, fervor remiso);
es decir, mfenores al grado en que poseemos la virtud de la caridad.
Teniendo una caridad de tres talentos, obramos con frecuencia
como si no tuviésemos más que dos, como un hombre muy inteli
gente que por pereza no emplease su inteligencia más que remisa
mente. Estos actos de caridad imperfectos o remisos también son
meritorios; pero, según Santo Tomás, no obtienen inmediatamente
el aumento de la caridad que ellos merecen, porque no disponen
todavía a recibirla 7. El que, poseyendo una caridad de tres talentos
oba _como si sólo tuviese dos, no se dispone inmediatamente par
recibir un aumento de esta virtud hasta cuatro talentos. No lo
obtendrá hasta que haga un acto más generoso o más intenso de
esta virtud, o de otras virtudes inspiradas o fundadas en la caridad.
Estos principios aclaran lo que fue el progreso espiritual de
María por sus propios méritos. No hubo nunca en ella un acto meri
torio imperfecto o remiso; esto hubiese sido una imperfección moral,
· ua menor generosidad en el servicio de Dios, y, como hemos
v sto, los teólogos están de acuerdo en negar en ella esta imperfec
CIÓn. Sus méritos, pues, obtenían inmediatamente el aumento de
la caridad por ellos merecido.
Además, para conocer mejor el precio de esta aenerosidad
conviene
recordar,
como
enseña
generalmente
ue Dios
más
glorificado
por un
soloseacto
de caridad
de diez s,talentos
que. por
diez actos de caridad de un solo talento. Del mismo modo un solo
justo perfectísimo agrada más a Dios que muchos otros 'reunidos
que permanecen en la mediocridad o en una tibieza relativa. La
calidad lleva ventaja a la cantidad, sobre todo en el dominio espi
ritual.

e;

Los méritos de María ran, pues, cada vez más perfectos; su
corazón purísimo se dilataba, por así decirlo, cada vez más, y su
7 Cf. II-ll 24,6 ad
8

6

Cll

1.

Cf. SALMANTICENSES, De cariÍate clisp.5 dub.J párr.7 n.76.8o.8s.93.117.

C.l. De.rarrollo de la gracia en 1\Ja,-ía

P.lll. ll.¡em¡,/aridad de 1\faría

260

capacidad divina crecía, conforme a las palabras del Salmo: <•Corrí,
Señor, en los caminos de tus mandamientos cuando dilataste mi
corazón'> (Sal u8,32).
Mientras que nosotros olvidamos con frecuencia que estamos
en viaje para la eternidad, y buscamos instalarnos en la presente
vida como si hubiese de durar siempre, María tenía siempre sus
ojos fijos en el fin último de su viaje, en el mismo Dios, y no perdía
ni un . minuto del tiempo que se le había dado. Cada uno de los
instantes de su vida terrena entraba así, por los méritos acumu
lados y cada vez más perfectos, en el único instante de la inmutable
eternidad. Veía los momentos de su vida no sólo sobre la línea del
horizonte temporal, en su relación con el porvenir terrestre, sino
sobre la línea vertical, que los relaciona todos con el instante eterno
que no pasa.
Conviene notar además, como enseña Santo Tomás, que en la
realidad concreta de la vida no existe un acto deliberado indiferente.
Si el acto es indiferente (es decir, ni moralmente bueno ni malo)
por su objeto (como ir de paseo o enseñar matemáticas), este mismo
acto es moralmente bueno o malo según el fin con que se haga, pues
un ser racional debe obrar siempre por motivos racionales, por
un fin honesto, no sólo deleitable o útil 9. Se sigue de aquí que,
en una persona en estado de gracia, todo acto deliberado que no
sea malo, que no sea pecado, es bueno; está, por consiguiente, vir
tualmente dirigido a Dios, fin último del justo, y es, pues, meritorio:
in habentibus caritatem, omnis actus est meritorius vel demeritorius 1o.
Resulta de aquí que todos los actos deliberados de María eran
buenos y meritorios, y en el estado de vigilia no hubo en ella un
acto indeliberado o puramente maquinal, independiente de la di
rección de la inteligencia y de la influencia de su voluntad vivificada
por la caridad'> 11.

261

Ante todo, cabe preguntarse: ¿Recibió Maria algún sacra
mento?
A esta pregunta hay que contestar que, probablemente, re
cibió únicamente dos: el bautismo y la eucaristía.

a) Ciertamente que no recibió ni pudo recibir el sacra
mento del orden, por estar reservado a los hombres. María
ejerció un sacerdocio sublime al pie de la cruz-como ya vi
mos en su lugar (cf. n.132)-, pero no recibió el carácter sacer

dotal que imprime el sacramento del orden a los que lo reciben.
b) Tampoco pudo recibir el sacramento de la penitencia,
puesto que fue instituido por Cristo para el perdón de los pe
cados, y María no tuvo jamás la menor sombra de pecado, ni
siquiera levísimo. Por lo mismo, tampoco recibió la unción de

los enfermos, que tiene por finalidad destruir los últimos rastros
y reliquias del pecado, y es, por lo mismo, un complemento
del sacramento de la penitencia 12.

e) Tampoco recibió el sacramento del matrimonio, porque
su matrimonio legítimo con San José se celebró según el rito
de la Ley Antigua (como simple contrato natural), ya que no
existía todavía el matrimonio como sacramento, que fue insti
tuido más tarde por el mismo Cristo.

d) Es dudoso que recibiese el sacramento de l'a confirma
ción-en absoluto pudo recibirlo-, aunque sí de manera ple
nísima su efecto principal el día de Pentecostés cuando des
cendió sobre Ella y los Apóstoles el Espíritu Santo en forma

2.

0

El aumento por los sacramentos
Vía <•ex opere operato•>

236. Como ya dijimos, además del crecimiento por vía

de lenguas de fuego (cf. Act 1,14 y 2,1-4). En ese momento
se produjo en el alma de 11aría un aumento inmenso de
gracia santificante.

de mérito sobrenatural, o sea, por el ejercicio cada vez más

e) Es casi seguro que recibió el sacramento del bautismo

ferviente de las buenas obras o virtudes cristianas, existen

(probablemente de manos de su propio hijo Jesús), pues

otras dos vías de crecimiento de la gracia: la de los sacramentos
(que producen el aumento

por sí mismos-ex opere

operato-, como el fuego quema por sí mismo o el agua moja
por sí mis ma) y el de la eficacia impetratoria de la oración
(por vía de limosna gratuita). Vamos a examinar ahora el
crecimiento de la gracia en María por los sacramentos.
9

Cf. 1-II r8,9.

10 Cf. s. NTO ToMÁS, De malo a.s ad 17.
11 Cf. P. E. HuoóN, Marie, pleine de gráce 5·'

d.

(1926)

p.77.

aunque no lo necesitaba para quitarle el pecado original-pues
to que no lo tenía-, era conveniente que lo recibiera por dos
razones: a) para imprimirle el carácter de cristiana, y b) por
que el bautisnw es la puerta de los demás sacramentos (y así,
v.gr., nadie puede comulgar válidamente si no está bautizado).
12 Algunos teólogos dicen que :Maria pudo recibir la unción de los enfermos por los demás
efectoque produce en el.alma (v.gr._. fortalecerla. para la lucha final, etc.). Pero la inmensa
!nay'?na <;Je los teólogos megan ter.m":'antemente que Maria recibiera este sacramento, que
unphca c1ertoelement_os que son md1gnos de su excelsa santidad. La misma fórmula: •Por
e ta santu c&ón..., D10s te perdone cuanto has pecado por la vista, oldo•, etc., es de impo
Sible aphcac1ón a Maria.

C.Z. DeJarrullo ele la grt1cia en .i'H rti'Ía

P.lll. Ejem¡J/aridad de María

2G2

Sin embargo, es preciso reconocer que estas razones, aunque
muy serias y dignas de ser tenidas en cuenta, no son, sin
embargo, del todo perentorias o necesarias, pues la condición
de cristiana la poseía María en grado superlativo por ser la
Madre de Cristo; y en cuanto a la necesidad del bautismo para
recibir la Eucaristía, bien pudo Jesús, autor de los sacramentos,
dispensar a su Madre de este requisito previo. Por lo que
hay que concluir que es muy probable que María recibiese el
bautismo, pero no es absolutamente seguro y cierto.
f) Lo que sí es cierto y seguro es que recibió muchísimas
veces el sacramento de la Eucaristía, quizá a diario, como era

J.O

2GJ

El amnento por la oración de súp1ka
Vía de impetración gratuita

237· El tercer procedimiento del que podemos disponer
para aumentar en nuestras almas la gracia santificante es
la oración de súplica. Se distingue de los anteriores en que la

gracia impetrada por la oración se nos otorga liberalmente
(o sea, en forma de limosna gratuita) por la divina bondad,
a diferencia del ejercicio de las virtudes, que producen el
aumento por vía de mérito 15, y de los sacramentos, que lo
producen por su propia fuerza intrínseca (ex opere operato,
como dicen los teólogos).

costumbre en la Iglesia primitiva. Y en: cada una de sus co
muniones-que con frecuencia recibiría de manos de San

Escuchemos al P. Garrigou-Lagrange explicando este

Juan, el discípulo amado, a quien la encomendó Jesús mori

cl'ecimiento de la gracia por vía de oración y aplicándolo a la

bundo en la cruz (cf. Jn 19,26-27)-, se aumentaba en el

Santísima Virgen María 16.

alma de María la gracia santificante

en

proporciones

<<La vida de la gracia no crece sólo por el mérito, sino también

inmensas. Si una sola comunión recibida con menos fervor que

por la oración de poder impetratorio. Por esto demandamos todos

el de Ma ría fue suficiente para santuicat a Santa lmeldita

los días crecer en el amor de Dios, cuando decimos: <<Padre nuestro,
que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros
tu reino (que todos observemos mejor cada día tus mandamientos)•>.
La Iglesia nos hace decir también en la misa: Da nobis, Domine,
fidei, spei et caritatis augmentum: <<Aumentad, Señor, nuestra fe, nues
tra esperanza y nuestra caridad•> (domingo 13 después de Pente
costés).
Después de la justificación, el justo puede obtener el aumento
de la vida de la gracia ya por el mérito-relacionado con la justicia
divina como un derecho a la recompensa-o bien por la oración,
dirigida a la misericordia infinita de Dios. La oración es tanto más
eficaz cuanto más humilde, confiada y perseverante es; y cuando
pide, en primer lugar, el aumento de las virtudes y no los bienes
temporales, según las palabras de Cristo: <<Buscad primero el reino
de Dios y su justicia, y lo demás se os dará por añadidura•> (Mt 6,33).
De este modo, el justo, por una oración fervorosa, impetratoria y
meritoria a la vez, obtiene muchas veces de inmediato más de lo que
merece, es decir, no sólo el aumento de la caridad merecida, sino el
que se alcanza especialmente por la fuerza impetratoria de la plega
ria, distinto del mérito 17.

Lambertini 13,
¿quién podrá imaginar lo que produciría en el alma de María
la recepción sacramental de aquel mismo Hijo que había
concebido en sus entrañas virginales por obra del Espíritu
4

Santo? Con razón escribe a este propósito Roschini 1 :
<<Admitido esto, ¿quién podrá expresar o imaginar el aumento
de la gracia de María al recibir este augustísiino Sacramento? Cada
comunión debía ciertamente, encender aquellos transportes de
santo amor que intió desde el momento de la Encarnación; debía
renovarle todas las alegrías de la divina maternidad y todas las dul
zuras de los abrazos divinos. Mientras Ella estrechaba amorosa
mente contra su corazón aquel cuerpo divino, carne de su carne,
Jesús la embriagaba cada vez más con su am?r y a .enriquecía con
gracias señaladfsimas. Era el torrente de la vida divma quse v?l
caba en el seno de la Virgen, y mientras llenaba su capacidad m
mensa, producía en Ella una capacidad cada vez mayor. Cuya ca
pacidad, a su vez, exigía otro aumento de gracia, colmado por Jesús
con una generosidad proporcionada al amor que sentía a su Madre
amadísima•>.

por

1J Como es sabido, la santa niña Imelda Lambertini, O.P.-beatificada
la Iglesia
es la Patrona de los niños de primera comunión por haber muerto en un éxtas1s de amor al
recibir por primera vez a Jesús sacramentado. Su fiesta se celebra el di13 de mayo.
14 RoscHINI, Instrucciones marianas z.• ed. (Madrid 1963) p.18r.

15 En realidad, el mérito sobrenatural se funda también, en última instancia en la bondad
Y misericordia de Dios, ya que es imposible merecer absolutamente nada en o den a la vida
eterna s no a base de la racia santificante, que es un regalo completamente gratuito de Dios
que nad1e pued!' merecer antes de P?seerla. Dios no debe nada a nadie. Pero, una vez que nos
concede la gracm, se ha comprometido a recompensamos las buenas obras que hagamos a im
pulso de la misma. Por eso dicen los teólogos que, cuando Dios premia nuestros méritos en
realidad pre 'tia o corona sus propios dfJnes.
'
16 Cf. GARRIGOU-LAGRANGE, o.c., p.8Q-QI.
17 Asl puede el justo obtener, por la oración, gracias que no podrlan ser merecidas,
como h de la perseverancia .nnal, que no es otra cosa que el principio mismo úel mérito o

2G4

Una oración fervorosa, plegaria impetratoria y mérito al mismo
tiempo 18, en el silencio de la noche, obtiene muchas veces, al nw
mento, un notabilísimo aumento de caridad, que nos hace experi
mentar que Dios es inmensamente bueno; es como una comunión
espiritual, con un dulce sabor de vida eterna.
La oración de María era, desde su infancia, no sólo muy
meri
toria, sino que tenia un valor impetratorio que no podríamos
apre ciar, pues era proporcional a su humildad, a su confianza y la
per severancia de su no interrumpida generosidad, siempre en
aumen to. Obtenía, pues, conforme a estos principios certísimos,
un amor cada vez más puro y más intenso.
Obtenía también gracias actuales eficaces, que no podrían mere
cerse, por lo menos con un mérito de condigno: como la que nos
conduce a nuevos actos meritorios, o como la inspiración especial
principio de la contemplación infusa por medio de los dones del
Espíritu Santo.
Esto era lo que sucedía cuando, al orar, decía María estas pala
bras del libro de la Sabiduría: Invoqué al Señor, y vino a mí el espíri
tu de la sabiduría. La antepuse a los tronos y coronas, y juzgué que las
riquezas nada son en comparación de ella. Todo el oro, en su compara
ción, es arena menuda, y la plata, delante de ella, no vale más que el
barro (Sab 7,7-9).
Venia así el Señor a alimentarla espiritualmente de sí mismo y
se entregaba cada día más íntimamente a ella, e inclinándola al mis
mo tiempo a entregarse más perfectamente a El.
Nadie mejor que ella, después de Jesús, ha pronunciado estas
palabras: Unam petii a Domino, hanc requiram, ut in abitem in domo
Domini : <<Sólo pido al Señor una cosa y la deseo ardientemente: ha
bitar en su casa todos los días de mi vida y gozar de sus bondades•>
(Sal 27,4). Veía mejor cada día que Dios es bueno para con los que
le buscan, y, más todavía, con aquellos que le encuentran.
Antes de la institución de la Eucaristía y aun antes de la Encar
nación, existió en Maria la comunión espiritual, que es la oración
sencillísima y muy íntima del alma llegada a la vía unitiva, en don
de gozó de Dios, presente en ella como en un templo espiritual:
Gustate et videte quoniam suavis est Dominus: <<Gustad y ved cuán
dulce es el Señor•> (Sal 33,9).
Si se dice en el salmo: <<A la manera que el ciervo desea las fuerl
tes de las aguas, así te desea mi alma, ¡oh Dios! Sedienta está mi
alma del Dios vivo•> (Sal41,2), ¿cuál no debió de ser la sed espiritual
de la Santísima Virgen desde el instante de su concepción inmacu
lada hasta el momento de la Encarnación?
el estarlo de gracia conservado en el momento de la muere (cf. I-II 114,9). IguHlmen1c, no
puede ser merecida la gracia actual eficaz, que a un mismo ttem¡;>o preserva del pecado morta.',
conserva en estado de gracia y lo hace aumentar; pero se ob!Iene muchas veces P<;>r med10
de la oración. Y lo mismo también la inspiración especial, principio, por intermedio de los
dones de inteligencia y de sabidurfa, de la .;;ontemplaciói!.'fusa; (Nota del P. Garrigou) .
18 La oración como acto que es de la vutud de la rehg10n, tiene un doble valor: ment ono,
como el acto de otra virtud cualquiera, y , adem:\s, impetratorio, que es el propio de la oración
de súplica o petición. (Nota del autor.)

C .l. Desarrollo de la gracia en A1aría

2G5

Este progreso de la caridad, dice Santo Tomás, no le hizo mere
cer la Encarnación, principio de todos los méritos después del pe
cado de Adán, pero le hizo merecer poco a poco (por la
primera gracia proveniente de los méritos futuros de su Hijo) el
grado emi nente de car!dad, humildad y de pureza que hizo de
ella la digna Madre de D10s en el día de la Anunciación 19,
4-

0

Otros aumentos de la gracia en María

238. Además de estos tres grandes procedimientos para

el desarrollo y crecimiento de la gracia santificante en nuestras
almas-el mérito de las virtudes, los sacramentos y la oración, que son comunes a todos los cristianos y todos podemos
apro vecharnos

de

ellos,

los

mariólogos

están

unánimemente de
acuerdo en que Dios produjo en el alma de María grandes
aumentos de gracia en algunos momentos culminantes de su
vida. Cuántos y cuáles sean estos momentos culminantes, hay
diversidad de opiniones; pero todos admiten al menos tres: el
momento de la encarnación del Verbo en sus entrañas virgina
les, el de su dolorosísima compasión al pie de la cruz de su
Hijo y el día de Pentecostés al descender sobre Ella el Espíritu
Santo con una plenitud inmensa.
239· a)

LA ENCARNACIÓN DEL VERBO.

Escuchemos a

Roschini exponiendo con gran piedad y unción este momento
sublime 20:
<<¡El momento de la encarnación del Verbo! La gracia de la
cual la Virgen se sintió colmada desde el primer instante de su con
cepción, y que fue en aumento mediante el ejercicio de sus heroicas
virtudes, en el momento en que en su seno, muy cerca del corazón,
comenzó a palpitar el corazón mismo del Hijo de Dios, experimen
tó un incremento de incalculables proporciones. Desde aquel ins
tante, en efecto, Jesús comenzó a derramar sobre Ella, de una ma
nera física, los tesoros de su gracia. En el seno de María, y mientras
recibía de Ella la vida corpórea y natural, Jesús le comunicaba, de
modo excelentísimo, la vida sobrenatural y divina, en cuanto que
Ella, como nosotros, formaba parte del Cuerpo místico, del cual es
Cabeza el mismo Jesús. Razón tenía San Bernardo cuando escribía:
<1Co pletamente nvuelta por el sol como por una vestidura, ¡cuán
famxhar eres a Dws, Señora! ¡Cuánto has merecido estar cerca de
El, en su intimidad; cuánta gracia has encontrado en El! El perma
nece en Ti y Tú en El; Tú le revistes a El y eres a la vez revestida
19

Cf. IH 2,2 ad.3: •BeaVirg<? dicitur !De u!sse p rtare Do.mi'?um omnium, non quia
merUit 1psum tncarnarr, sed quta merutt ex graba sJbt data tllum puntahs et sanctitatis gradum
ut congrue possl't esse Mater Dei•.
'
lO RoscniNJ, Instrucciones marian<U p.182-83.

2(jG

C.l. DeJ<trrollo de la graúa

P. /l/. Eiemp/aridad de l\.laría

por El. Lo revistes con la sustancia de la carne, y El te reviste con
la gloria de su majestad. Revistes al sol con una nube y Tú misma
eres revestida por el sol» 21.
Aumentó aún mucho más esta gracia en el momento mismo del
nacimiento dd divino Salvador. Esta fuente, tan viva, no se secó,
no se podía secar, cuando del tallo virginal se separó la flor suave
de los campos, el cándido lirio de los valles. La Madre permaneció
siempre unida al Hijo con un vinculo estrechísimo, esencialmente
moral. <<María-escribe San Agustín-alimentaba a Jesús con su
leche virginal, y Jesús alimentaba a María con la gracia celestial.
María envolvía a Jesús en pañales, y Jesús revestia a María con el
manto de la inmortalidad. María colocaba a Jesús en el pesebre, y
Jesús preparaba a María una mesa celestial»ZZ. Cuando :tviaría lo
meda dulcemente; cuando lo estrechaba contra su seno e imprimía
en su rostro celestial sus amorosísimos besos de virgen y de madre,
Jesús la estrechaba contra su Corazón y le devolvía el beso eterno
de la Divinidad, o sea, su gracia. <•A estas caricias del Niñoañade San Pedro Canisio-, María se tornaba más bella, más santa,
más divina•> 23.
240.

b) LA COMPASIÓN AL PIE DE LA CRUZ. Los dolores

inefables que María experimentó al pie de la cruz fueron vivi
ficantes para nosotros, pues con ellos nos corredimió, uniéndolos
con entrañable amor a los sufrimientos inauditos de su divino
Hijo el Redentor de la humanidad. En recompensa de tanto
amor y tanto dolor, Dios inundó el alma de María con un au
mento torrencial de su gracia santificadora. Escuchemos al
P. Garrigou-Lagrange exponiendo esta doctrina tan emocio
nante 24:
<<La medida de su dolor fue la de su amor al Dios ofendido, a su
Hijo crucificado, y a las almas que hay que salvar. Este amor de
María superaba a la caridad más ferviente de los mayores santos,
de San Pedro, de San Pablo, de un San Juan. En ella la plenitud
inicial de la caridad superaba ya a la gracia final de todos los
santos juntos, y desde entonces no había cesado de aumentar,
nunca había retardado el impulso de su amor el más mínimo
pecado venial, y cada uno de sus actos meritorios, más fervoroso
que el anterior, había multiplicado la intensidad-de su amor según
una progresión imposible de imaginar por nosotros.
Si tan grande era el fervor del amor de Dios en el alma de María,
¡cuánto debió de sufrir por el pecado, el mayor de todos los males,
del que nuestra ligereza e inconstancia nos impiden afligirnos! Veía
incomparablemente mejor que nosotros la causa de la pérdida eter21 Cf. SAN BERNARDO, Serm. de 12 praerog. n.6: PL 183,4:n.
22 Cf. SAN AGUSTIN, Serm. 4 de tem¡;ore: PL 39,2104.
23 Cf. SAN PEDRO CAN1SIO, De Deipara l.4 c.26.
24 Cf. P. GARR1GOU-LAGRANGE, o.c., p.II1·12.

eiJ

l\Iaría

207

na de muchísimas almas: la concupiscencia de la carne, la de los
ojos y el orgullo de la vida. Sufría en la misma medida·de su
amor para con Dios y para con nuestras almas. Esta era la gran
luz que se encuentra en este claroscuro.
La causa de sus dolores fue el conjunto de todos los pecados
reunidos, de todas las revoluciones, de todas las cóleras sacr l g s,
llegadas en un instante de paroxismo hasta el ¡;>ecado de de1c1 H?,
en el odio encarnizado contra nuestro Señor, la libertadora luz divina y el Autor de la salvación.
.
El dolor de María es tan profundo como su mtenso amor natu
ral y sobrenatural para con su Hijo, al que ama con n corazón de
Virgen como a su unigénito, milagrosamente conceb1do, Y como a
su Dios.
Para formarse una idea de los sufrimientos de María, sería pre
ciso haber recibido la impresión de las llagas del Salva m, como .l s
estigmatizados; habría que participar en todos sus sufnmtentos flst
cos y morales por medio de las gracias lacerantes, que les hacen
recorrer el Vía Crucis reviviendo las horas más dolorosas de la Pa
sión. Volveremos a insistir sobre este punto despu· al hablar
María mediadora y corredentora y de la reparac10n que ofrec10
con su Hijo por El y en El.
Notemos solamente aquí que esos tan grandes actos de amor
meritorios para nosotros, lo eran también para ella, y aumentaron
considerablemente su caridad y todas las demás virtudes, como la
fe, la confianza, la religión, la humildad, la fortaleza Y la mans
dumbre; pues practicó entonces estas virtudes n el grado t ás_ di
ficil y más heroico, convirtiéndose así en la Rema de los marttres.
La gracia y la caridad del corazón de Jesús fluían 'en e.l Calv
rio sobre el corazón de su santa Madre; El era el que la fortaleCia
y ella, a su vez, sostenía espiritualmente a San Juan. Jesús ofrece..su
martirio juntamente con el suyo, y Mar!a sofr ce cosu . lJO,
como más querido para ella que su propia vtda. St el mas mm1mo
de los actos meritorios de María durante la vida oculta de Nazaret
aumentaba la intensidad de su caridad, ¡cuál no debió de ser el
efecto de sus actos de amor al pie de la cruz!>>
241.

e) PENTECOSTÉS. Ya hemos dicho que Maria pudo

haber recibido el sacramento de la confirmación, pues nada hay
que se oponga a ello. Pero lo que es del todo indudable es
que el día de Pentecostés recibió la gracia del Espíritu Santo
con una plenitud inmensa, incomparablemente superior a la de
los Apóstoles que con ella estaban en el Cenáculo.
<•El día de Pentecostés-dice el P. Garrigou 25-, al descender el
Espíritu Santo sobre ella y sobre los Apóstoles en forma e le guas
de fuego, vino a iluminarlos definitivamente sobre los m1stenos de
25 lbid.,p.113.

268

P./ JI. lJiem¡,laridad d e

C.l. DeJcU"t·ollo d e la gracia en 'jIJ<It'ía

J';Jaría

26U

Nadie podrá imaginar jamás el grado de gracia alcanzado

la salvación y a fortificarlos en la obra inmensa y tan ardua que de
bían realizar. Si en este día son confirmados en gracia los Apóstoles;
si San Pedro manifiesta entonces, por medio de la predicación, que
ha recibido la plenitud de la contemplación del misterio del Hijo
de Dios, del Salvador y del autor de la vida resucitado; si los Após
toles, lejos de continuar temerosos, están ahora <1alegres de poder
sufrir por Cristo,>, ¡cuál no debió de ser el nuevo aumento de la gra
cia y de la caridad recibido por María en este dia, ella que debía
ser aqui en la tierra como el corazón de la Iglesia naciente!
Nadie más que ella participará en el amor profundo de Jesús
hacia su Padre y hacia las almas; debe también con sus oraciones,
su contemplación y su generosidad incesante sostener, en cierto
modo, el alma de los doce, seguirles como una Madre en sus traba
jos y en todas las dificultades de su apostolado, que terminará en el
martirio. Ellos son sus hijos; y será llamada por la Iglesia Regi na
A postol orum, y comenzó desde aquí en la tierra a velar por ellos
con sus oraciones y a fecundar su apostolado con la oblación con
tinua de si misma, unida al sacrificio de su Hijo, perpetuado en el
altar,>.

por la Santisima Virgen en el último momento de su vida te
rrestre. Si en el primer instante de su concepción inmaculada
su alma santísima acumuló mayor caudal de gracia que la que
poseen en el cielo todos los ángeles y bienaventurados juntos;
y si durante toda su vida aquella gracia inicial fue creciendo
sin cesar con movimiento uniformemente acelerado por las tres
vías del ejercicio de las virtudes, del sacramento de la euca
ristía y por su oración incesante, calcule quien pueda, con su
imaginación aturdida, cuál sería el grado de gracia alcanzado
por la Madre de Dios en el momento de salir de este
mundo. Fue una plenitud inmensa, inconcebible, aunque no
infinita,
ya que la infinitud de la gracia es propia y exclusiva de Jesu
cristo. Pero f uera de la gracia infinita de Cristo, no puede
ima ginarse otra mayor que la alcanzada por María al final
de su vida terrestre. Esta es la ocasión más oportuna de
recordar aquellas palabras del inmortal pontífice Pío IX al

4· La gracta final de María

comienzo de la bula lneffabilis Deus, con la que proclamó el
Hasta ahora hemos venido examinando el desarrollo pro

dogma de al Inmaculada Concepción de María 26;

gresivo de la gracia en María a todo lo largo de su vida terres
tre. Vamos ahora a echar una ojeada sobre lo que los mariólo

<1Por lo cual, tan maravillosamente la colmó (Dios) de la abun
dancia de todos los· celestiales carismas, sacada del tesoro de la di
vinidad, muy por encima de todos los ángeles y santos, que Ella,
absolutamente siempre libre de toda mancha de pecado y toda her
mosa y perfecta, manifestase tal plenitud de inocencia y santidad,
que no se concibe en modo alguno mayor después de Dios y nadie puede
imaginar fuera de Dios)>. ·

gos denominan gracia final de María, que puede considerarse
en dos aspectos: el grado de gracia alcanzada en el momento
de su muerte y el que posee actualmente en el cielo para toda
la eternidad.
a) La gracia final de María en el m.omento de su muerte
242. Al hablar de la Asunción de María dijimos que, se

1 .

b) La gracia final de María en el cielo

gún la sentencia más probable, que es la de la inmensa mayoría

243· La gloria del cielo corresponde exactamente al grado

de los teólogos, María murió realmente para resucitar poco

de gracia alcanzado por el alma en el momento de abandonar

después y subir en cuerpo y alma al cielo. El papa Pío XII

este mundo. El grado de gracia ya no crece en el cielo, porque

-como vimos- definió como dogma de fe la Asunción de

se ha llegado al estado de término y ha cesado, por

María en cuerpo y alma al cielo; pero no quiso definir si esa

consiguien te, el estado de viador (viajero en este mundo),

Asunción se verificó con o sin la muerte previa de María. En

que es el tiem po que Dios nos concede para merecer el cielo:

todo caso, si María no hubiese muerto realmente, nos referi

<<Venida la no- · che (muerte), ya nadie puede trabajar)> (Jn 9,4);

mos ahora a la gracia alcanzada por Ella en el momento de

<<Caminad mien tras tenéis luz, para que no os sorprendan las

abandonar esta tierra, o sea <<terminado el curso de su vida

tinieblas)> (Jn 12,

terrestre)>, para emplear las palabras mismas de Pío XII al de

35), advirtió Jesús a sus discípulos.

finir el dogma de la Asunción.

Hablando de la gloria inmensa de María en el cielo corres-

:n.269. mar. Plo IX.26 Cf. bula lneffabilis Deus (8-I:!-1854): Doc. .

..> meJr la esencia de Dios.ros bienav ntura dos. reir:ta de los 'ncreles de los santos y de todo el Universo. Además. Se deduce de aquí que María en el c1elo. María.s colocados. . a) LA BIENAVENTURANZA ESENCIAL DE MARÍA 4. o.. pues está elevada y fortaleCida por una ltz de gloria mucho más intensa.me jor al objeto.d?s los santos y de los ángeles más encumbrados. Se sigue. . contemplado cara a cara.d celestial .. La razón es que la beatitu.o la rdoria esencial está proporcionada al grado de gracia Y ?e c r cl d ue precede a la entrada en el ci. bienaventuranza eterna en María: la visión beatifica. la visión beatífica de Mana penetra mas. su amor y su poder.. De la misma manera que una humilde cnstlana 1hterata.Dios 24 supera por su intensidad y extensión a la de todos los ot. siendo ste es n ialm 11.. exceptuando el alma de Jesús. de..l:onclamente la esen cia ele Dios. escribe con acierto el P.elo. m a Verbo. GARRIGOU·LAGRANGE.mte lectual naturalmente más poderosa para alcanzar y penetrar aqlll. Ga 17 rrigou-Lagrange 27 : <•Para formarse una idea cabal de la plenitud de su desarrollo final. . pueden poseer una fe ¡ fusa. .. Aunque naturalmente las inteligencias angél cas on ás poten tes que la inteligencia humana de María. . la . el amor de Dws y el gozo que de ello re sultan. pues. ele mediadora universal. . que la visión de todos los de más bienaventurados. .plemtud mlcial de gracia en María superaba ya ciertamente a la gracia finl de_t<:. y la materm dacl divina es por su fin.te sobrenatural. bajo el punto de vista de la extensión. que la beatlttd esenCial de Mana supera a la de todos los santos tomados en conJunto.l. pondiente al grado de su gracia. Es doctrina cierta. su participación en la realeza de Cristo y las consecuencias que de ello se deducen.. ve meJor la Irra diación.. su sabiduría.ntemente.de orden hipostático. es preciso considerar qué es la . de corrcdentora. De nada sirve poseer una facultad . en el orden ele las realidades posibles y en las existentes.270 os. La bienaventurar:tza esencial de la Madre de . penetrancl<. En otras palabras: de la misma manera que la v sta de. y ua candad 0 mucho mayores que un teólogo dotado de una mtehgenc1a natural superior y que sea muy instruido. .aguila supera a la de todos los hombr. luego su elevación sobre todos los coros de os ángeles. mu"'chísi'mas más cosas que los demás b1' enaventurael ·¡ Cf. Esa plemtud llliCI l le fue otorgada para que fuese digna adre elDws. por su digmdacl ?e Madre de Dios. como los bienaventurados ven en D os . no lo repe 1ré sufiCie.. la mteh en 1a_ humana de María Santísima penetra más hondamente la e encia clivma cono cida intuitivamente. c mo Santa Geno eva Santa Juana ele Arco. . p. ve en Dws.en el mismo sit10 que ella.tantas mas co sas cuanto mayor es su misión.I47·SO.::. Ahora bien.

IO). al orden hipostático. y que participa. fe y de las vírgenes. esclarecida por una luz de gloria más elevada. más que nadie tam bién.C.. como Salvador. pues sufrió más que todos los mártires en la Pasión de su Hijo. que. finalmente. que tiene una afinidad es pecial con las Personas divinas. Porque la gracia no viene a clcslruir la naturale7. Ltt. que ha sido elevada sobre todos los coros de los ángeles: Elevata est super charos angelorum. lo mismo que la claridad. irradia ción de la del alma. por su inteligencia.. agilidad. María viene inmediatamente después de El. instruyó a los mismos Apóstoles de una manera íntima y privada. Participa más que nadie. CAPÍTULO 2 LAS VIRTUDES DE MARlA Ante todo vamos a establecer unas nociones previas para preparar la materia que hemos de desarrollar en este y en el ca b) BEATITUD ACCIDENTAL DE MARfA 245· A su beatitud accidental contribuyen. La gloria del cuerpo.r de l\Iarirt 2'71 Sólo es superior a ella en la gloria Nuestro Señor. y conoce así algu nos misterios que no alcanza María. y se ve cada vez con más claridad que la razón y raíz de todos estos privilegios. a) El organismo sobrenatural. Y como en el cielo la divinidad de Jesús es evidentísima. y que está a la diestra de su Hijo: Aclstitit regina a clextris Luis (Sal 44. ele los confesores de la pítulo siguiente. en la fiesta del 15 de agosto. Y por esto afirma la liturgia. es también sumamente claro que María pertenece. el ejer cicio de su mediación universal y de su maternal misericordia. es su eminente digni dad ele Madre de Dios>>. como Madre ele Dios. porque sólo le pertenecen a El.2. como Madre del Verbo hecho carne. de manera eminente. y conservó con toda perfección la virginidad del espíritu y del cuerpo. de la gloria de su Hijo. en el reinado universal de su Hijo sobre todas las criaturas. y el culto de hiperdulía que recibe como Madre de Dios. l?Utileza e impasibilidad. María está elevada por encima de todos los santos y de todos los ángeles. existe una estrecha analogía entre el orden natural y el sobre natural.. NociONES PREVIAS 246. un co nocimiento más íntimo de la humanidad gloriosa de Cristo. la posee en grado proporcionado. ad caeleslia regna. Se le atribuye también. Soberano Pontífice y Rey universal. Por todos estos títulos.a ni . la triple corona de los mártires. l. penetra la esencia divina con mayor profundidad todavía.. Como es sabido.r t' Írtlfde.

un elemento dinámico. La elementos en el organismo sobrenatural. las potencias sobrenaturales son las virtudes infusas y infinitamente bueno en sí mismo.2. con un organismo semejante al de la vida natu dios. en cuanto ficante. esperanza nos lo hace desear como Bien sumo para nosotros. el principio formal de su vida. . Eiemplaridad de Maria C. no es inmediatamente operativa por sí misma. pues. ciones divinas sean infinitas. sobrenaturales.13). sino precisamente a perfeccio 247· b) 273 División de las virtudes infusas. en el orden de la diatamente operativa por su propia esencia. Es análoga narla y elevarla a un plano incomparablemente más alto y su a la de los hábitos naturales. ya que. procedimientos para el des arrollo de la gracia. que exige su na a saber: el sujeto. sino que se vale gracia. Porque la fe nos da a conocer y sus operaciones. 2 En realidad. Una vez más aparece aquí la estrecha santificante. sino en el orden del ser. que se infunde directamente en la esencia misma del esperanza y caridad.como vimos-uno de los tres grandes blecer una nueva relación teologal. que son infundidas por Dios en las potencias del alma-entendi miento y voluntad-juntamente LAS VIRTUDES TEOLOGALES con la 248. Por eso. que otros (esperanza) o en sí mismo (caridad).2Qss). Unas ordenan las potencias al fin blime. las virtudes infusas y los dones del Espíritu Santo. Las primeras son las virtudes teologales. por vía de Vamos. no se nos da en el orden de la o peración . inexistente en el p!an actual de la rlivina economla. que constituye como el alma de ese organismo so semejanza y analogía entre el orden natural y el sobrenatural. ligencia-o bajo la razón de bien-por la voluntad-. Ltt J virt11d es de Maria a colocarse al margen de ella. que ordenan al hombre a su fin natural 2. algo se responden a las virtudes adquiridas. que emanan de ella como de su propia raíz. Y no puede haber nuevos los dones del Espíritu Santo. las disponen con relación a los me dadera vida. que responderla a un orden de IJUTtl rutturaleza . vamos a ver de qué manera ejercitó las camente esta últia admite un desdoblamiento: bien para nos virtudes infu sas y los dones del Espíritu Santo. La gracia relación a los medios. De manera que así como en el orden natural podemos dis La razón del número ternario es porque con ellas se realiza tinguir en la vida del hombre cuatro elementos fundamentales. donde hemos explicado ampliamente todo esto.dice el apóstol San Pablo- alma. de manera semejante encontramos todos esos y nos une con El como Primera Verdad: sub ratione veri. habiendo elevado Dios a todo el género humano al orden sobrenatural de la gracia y de la gloria. Y así como en el orden natural nuestra alma no es inme virtudes morales.82ss (en las ediciones anteriores n.• ed. Speculum iustitiae. gracia. Y úni progresiva y final-. puesto que.III. dejando para el si guiente lo relativo a los dones del Espíritu Santo. no se da ni puede darse un fin puramente natural. las ral. El sujeto es el alma. perfectamente la unión inmediata con Dios. la caridad. <<Ahora. El orden sobrenatural constituye en el hombre una ver de la vida cristiana. otras.272 P. y las operaciones son los actos de aspectos en la unión con Dios. Estas potencias so brenaturales no son otra cosa que per manecen estas tres cosas: la fe. las virtudes teologales son tres: fe. el principio formal de su vida sobrenatural es la gracia santi Y la caridad nos une con El con amor de amistad. Como es sabido. la esperanza. sino estático. no es Vamos. pues. las segundas luntad-. o sea modelo y irfusas. virtudes infusas. nuestra Teologla de la perfección cristiana: BAC s. la gracia necesita valerse para obrar de una suerte de potencias II. sus potencias turaleza de virtudes teologales. en la presente economía de la gracia no existe para PI hombre un fin pura mente natural. brenatural. a semejanza de la esencia del alma en el orden natural. que le perfeccionan con mejante ocurre en nuestro organismo sobrenatural. a base del ejercicio de las virtudes sobrenaturales o el alma santísima de María. a estudiar separadamente estos dos grandes grupos de virtudes sobrenaturales o infusas: las teologales y las morales. Las primeras responden. En este capítulo nos limita remos al estudio de las ejemplar acabadísimo de todas las virtudes cristianas. (Madrid 1968) n. 1 Cf. a lo que son en el de la naturaleza los principios natu para obrar de sus potencias o facultades-entendimiento y vo rales. las segundas. después de haber estudiado el proceso del desarro actos humanos más que bajo la razón de Verdad-por la inte llo de la gracia en María en sus tres fases-inicial. no pueden ser alcanzadas por los Por eso. a examinar estas tres virtudes teologales en mérito. No es posible esta constituyen. aunque las perfec esas virtudes y dones 1. pero la más excelente de ellas es la caridadf> (1 Cor 13.

I. Lo vio. Ella permaneció siempre firme. El corazón de Maria (Bilbao 1962) p. su parienta. las verdades revela das por Dios en la misma divina esencia. repetir a María el elogio hecho por Jesús un día a la Cananea: O mulier. por la misma razón que no tuvo ni pudo tener la virtud de la fe 5. sin más. y ad 6 Cf. RoscHINI. muerto sobre el más infame de los patíbulos.128-29. por su fe: <(Bienaventurada eres tú. pues. Criatura perfecta mente sumisa. Cf. que.4c. El lector que desee estudiar más ampliamente la fe de Maria consultará con provecho las siguientes obras: GALOT. Lo vio pobre.76-92. Escuchemos de nuevo a Roschini exponiendo la esperanza heroica de María 6: <(Si fue grande la fe de María.ar. y creyó siempre que era Dios.• ed. Con la fe. III 7. y no dejó de creer que Jesús era el Rey de reyes. sino deseoso de comunicar a sus criaturas las verdades necesarias. la esperanza y la caridad. Los Padres de la Iglesia reconocen en la fe de María el principio de su divina maternidad y de su grandeza. Nosotros podemos. María es también en esta virtud el mode lo más sublime que se puede imaginar. . ningún apego que opusiese a los imperativos categóri cos de la fe un interés sensual o de amor propio. Lo mismo decimos con relación a las otras dos virtudes teologales.6s-n8. t y ad 2. y aunque 3 Cf. Lo vio huyendo de Herodes. y lo creyó Creador del mun do. pues en ti se cumplirá lo que el Señor te ha dicho•> (Le 1. como Hijo de Dios que era. Por eso la Iglesia en su liturgia aplica a María aquellas pa labras del sagrado libro del Eclesiástico: <cYo soy la madre del amor.. Inteli gencia perfectamente equilibrada. III 7. Lo vio pequeño. Donde hay fe. Su fe fue excelentísima sobre toda ponderación. Cristo nuestro Señor. y lo creyó eterno. se con gratula con Maria. porque has creído-le dice-. tendido sobre el heno. La Mc1dre de Dios segtm. sin titubeos. María reconocía por encima de sí a un Dios no solamente incapaz de equivocarse o de engai'í. (Valladolid 1943) p.• ed. ¿Podrá El permitir que el error revista todas las apariencias de la verdad. lo vio débil y miserable. Vio. En efecto.190-92. Dice Suárez que la Santísima Virgen tuvo más fe que todos los hombres y todos los ángeles juntos. finalmente. Las virtttd es d e !daría P. creemos lo que no vemos. ln•truccíones marianas 2. S.45). La esperanza de María La segunda de las virtudes teologales es la esperanza. no alimentaba pretensión alguna orgullosa contra el derecho soberano que tiene Dios a imponer una revelación o de imponerla de aquel modo y con las pruebas que El quiere.274 1.P. corda hacia Dios y se abandonaba en El con una fe cuya firmeza no tenía otra medida que la infalibilidad divina. María es el más alto y sublime modelo de fe que ha existido jamás. tanto más grande es la S Cf. veía clara mente. del temor.la fe y la teologia (Madrid 1955) vol. no menos grande debió de ser su esperanza.. conservando. ya que Cristo nuestro Señor-que era el mismo Dios-no tuvo ni pudo tener la vir tud de la esperanza.2 p. Lo vio nacer en el tiempo. que no puede engañarse ni engañarnos. La fe de María 249· La fe es una virtud sobrenatural infundida por Dios en el entendimiento por la cual asentimos firmemente a las ver dades divinamente reveladas apoyados en la autoridad o testimo nio del mismo Dios.I. RoscHtNr. Ellos admiten como un axioma que Fide concepit. y creyó que era el Verbo del Padre. por la fe dio a luz•>. fide peperit: <(por la fe concibió. la misma sabiduría increada. necesitado de ali mento y de vestido. fiados en la palabra de Dios revelante. Puntos de meditación sobre la vida y virtudes de Maria 3.. que no puede engañarse ni engañarnos. en efecto.305-21. por la cual confiamos con plena certeza alcanzar la vida eterna y los medios necesarios pam llegar a ella apoyados en el auxilio omnipotente de Dios.gr. Roschini. y lo creyó inmenso. no sentía en sí misma voz alguna discordante. PHILIPPE.lll. En este sentido. Observó su mudez. en efecto. sin embargo. ¿cuál es el secreto de esta fe excelentísima de Ma ría? Virgen perfectamente pura.24). y lo creyó omnipotente. VILLAR.2. y por eso no tuvo ni podía tener fe. Puede darse el caso de un hombre que pierda la esperanza (v. Lo sintió llorar.. con una sencillez sublime. la esperanza brota de la fe. 4 C. Cuanto más grande es la fe. O. todavfa la fe en Dios y en todo lo por El revelado. a su Hijo en la cueva de Belén. Ahora bien. y creyó que era la alegría del Paraíso. y lo creyó Señor del universo. hay esperanza 7. de la ciencia y de la santa esperanza•> (Eclo 24. 250. divinamente inspirada. Escuchemos a Roschini exponiendo esta fe de María 4: <(En el santo Evangelio. que es incompatible con la visión 3. Ejemf>laridad de María 275 todos los demás vacilaban en la fe. Esta triple prueba la superó la Virgen de manera verdaderamente heroica. Lo que no . vilipendiado y crucificado. a la prueba de lo incompren sible y a la prueba de las apariencias contrarias. (Madrid 1963) p. Su fe estuvo sometida a una tri ple prueba: a la prueba de lo invisible. que las indagaciones hechas con sinceridad no lleven sino a las amarguras de la duda? Todo esto estaba al alcance de María. por creerse irremisiblemente condenado al infierno).:l misterio de Maria (Madrid 1964) p.3c y ad 2 y ad 3. magna est fides tua: ¡Oh mu jer. 1 No es del todo exacta esta afirmación del P. grande es tu feh> 2. aun con su inteligencia humana. Isabel.

y tanta fe.IJ). no tengo caridad. nada me aprovecha•> (r Cor IJ. si teniendo el don de profecía y conociendo todos los misterios y toda la ciencia. Debía. per'o no descuidó el buscar Ella misma ese lugar. esperó de Dios. de su parte el buscarlo asidua y diligentemente hasta que lo encontró. total y permanentemente abandonada en los brazos paternales de Dios. la seguridad de su ayuda en el momento oportuno. el objeto de las pro mesas divinas es el cielo (la visión beatífica de Dios) y los medios necesarios para alcanzarlo. incomparablemente superiores a las de cualquiera. no le aproveche para nada. En su respuesta al ángel. cuando pidió a Jesús el milagro de la conversión del agua en vino. con plena confianza. y. porque quien no cree nada. no anulaba en Ella la (virtud de) la esperanza. Siempre y en todo el abandono confiado en Dios. Lo poseyó como algo suyo. en el templo. La caridad sobrenatural es la reina de todas las vir tudes. si no tengo caridad. Esto no es una opi nión teológica más o menos probable: es una doctrina expresa mente revelada por Dios a través del gran apóstol San Pablo. muy superior incluso a la fe y a la esperanza (cf. esperó tam bién. por no tener caridad. A diferencia de todos los otros descendientes de Adán. no teniendo caridad. fiat. Eiem¡. consiguientemente. Fue.mon es. sin ningún género de dudas.Jaridad de Mctría esperanza. También las almas santas del purgatorio. por ejemplo. en cuanto Madre de Dios. poderoso y fiel. absolutamente segura de ir al cielo. ya que aún no lo poseen. San Pablo admite la posibilidad de que un hombre reparta toda su hacienda y entregue su mismo cuerpo al fuego en favor del prójimo. de doce aflos.I 8). una cosa que todavía no se posee. aquel aviso de San Ignacio: <• az por tu parte todo lo que puedas. no poseía todavía el cielo. la Virgen Santísima el cielo con motivos del todo particulares. esperó firme mente que Dios haría que lo encontrase. lo poseyó de una manera completamente singular sobre la tierra. 3· La caridad de María 251. y espéralo todo de Dios. no fue una esperanza ni un abandono inoperante. Quien cree con firmeza en las promesas de un Dios in finitamente bueno. Esperando el cielo. (Nota del autor. Esa certidumbre. Durante toda su vida poseyó a Dios de una manera sin gularísima. Esta precisamente . esperarlo. esperó siempre. Esta fue su actitud en las bodas de Caná. pero no omitió.IS). no soy nada. por ello. es la raíz del mérito sobrenatural.) 277 mente allá en la cumbre del Calvario. Se espera. y. LaJ tJirturleJ de l\1ctría P. hablando lenguas de hombres y de ángeles. nada puede esperar lógica mente. ya que estaba continuamente con el corazón en el cielo. Tanto más que la Virgen San tísima no tenía nii'lguno de aquellos obstáculos que se oponen a esta virtud. esperan alcanzarlo. hacia donde tendía continuamente. Y. espera también con firme espe ranza el objeto de sus promesas. esto no obs tante.2. mientras estuvo sobre la tierrél. Y si repartiere toda m1 hacienda y entregare mi cuerpo al fuego. durante toda su vida. la que estuvo más segura. En un palabra. sin embargo. en Ella no hubo ni el más mínimo apego a la tierra. fundió todo su ser en la voluntad de Dios. También María esperó que obtendría el cielo. están certísimas del cielo. Cuando perdió a Jesús. indudablemente. esperó contra toda esperanza (Rom 4. Esperó. Ella. que no acertaba a explicarse el inefable misterio de su maternidad. que le había de dar las alas para un vuelo semejante. Ahora bien. en efecto. Sin ella nada de cuanto puede hacer el hombre en el orden puramente natural tiene valor meritorio alguno en orden a la vida eterna. para esperar el cielo. enriquecida con una singu lar plenitud de gracia. perennemente. Y María. su abandono en Dios. de la que es inseparable. fue su actitud ante la proposición del ángel el día de la Anunciación: se le proponía el vuelo hacia una cumbre elevadísima. recibir de Dios todos aquellos medios que son necesarios para llegar a él. Dios exige nuestra cooperación)>. Lo mismo que Abraham. pues. Fíjese bien el lector en el texto paulino que acabamos de transcribir. Puede definírsela diciendo que es una virtud teologal in . en el viaje de Nazaret a Belén. la Virgen Santísima esperó que el Sei'íor la habría procurado un lugar para el nacimiento de su divino Hijo. siguió también aquella norma: <•ayúdate y Dios te ayudará)>. en El esperaré (Job IJ.lll. Esta fue su actitud ante la improvisada orden de huir a Egipto para salvar la vida del Niño Jesús de las amenazas de Herodes. que tr sladase los . María. no tenía la visión beatífica. poseyó a Dios y su gracia desde el primer instante de su existencia al ser concebida inmaculada y. Aunque Dios me mate-podría repetir con Job-. especialpuede darse es la esperanza sin la fe. es decir. ¿Se podría imaginar que no había de poseer de esa manera singular. Todo lo contrario. también el cielo? Estos motivos la hacían estar certísima de ir al cielo. además. sin embargo. sin embargo. como si nada hubieses hecho por tu parte)>. pues.276 C. He aquí sus propias palabras: <•Si. al menos de una manera permanente (como la tenía Cristo). juntamente con la gracia. Practicó del modo más perfecto. Y jamás quedó burlada. Así. ¿Cómo se explica esto? ¿Es que se . soy como bronce que suena o címbalo que retifle. 1 Cor IJ.I-J).fundida por Dios en la voluntad por la que amamos a Dios por sí mismo sobre todas las cosas y a nosotros y al prójimo por Dios. Esta fue también su actitud ante las angustias de su esposo San José. Su esperanza. Y tuvo razones especialísimas. como si nada espe rases de D10s. y Ella.

C.2. Lu t•it·t"des de ¡liaría

278

puede hacer algún acto más heroico en favor del prójimo que
repartirle toda la propia hacienda y entregar el propio cuerpo
a las llamas? En el orden natural ciertamente que no se puede
ir más lejos; pero si esos actos naturalmente tan heroicos se
hacen sin poseer la caridad, que es una virtud estrictamente

27!)

2.
La caridad es la amistad del hombre con Dios; y la amistad
surge del mutuo amor fundado en alguna semejanza y comunicación
de bienes. Pero todo esto abunda en gran manera en la caridad so
brenatutal de la Bienaventurada Madre Virgen. Porque:

a) Por una parte, el amor de Dios a la Virgen apenas se puede

virtudes 8-, y, por lo mismo, todo cuanto se haga por el pró

expresar; porque El, graciosísima y libérrimamente, la previno con
todas las bendiciones de su virtud, de su gracia y de su dulzura, y la
santificó copiosamente desde el primer instante de su concepción;
se dio a sí mismo como Hijo suyo, y así la colocó en la cumbre de
la mayor dignidad posible a una pura criatura, esto es, en el estado
de la divina maternidad, y no cesó jamás de acumular beneficios so
brenaturales en ella hasta coronarlos con su gloriosa asunción a los
cielos.

jimo en el orden puramente natural sin poseer la caridad y sin

b) Y a su vez María se sentía arrebatada por un intensísimo

hacerlo en última instancia por Dios, será filantropía, altruismo

amor a Dios, autor de tantos beneficios, pues dice San Anselmo:
<<Y tú, ¡oh dichosísima mujer, en quien fluyó tan copiosa y su
pereminente la gracia de todas las gracias!, ¿qué sentías, te ruego, en
tu alma respecto al que te hizo estas cosas tan grandes?>>; como si
dijese que la Bienaventurada Virgen tuvo un amor a Dios acomodado
al amor de Dios a ella, lo cual declara así San Alberto Magno: <<En
Lucas (7.41ss) se lee que, propuesta la cuestión de los dos deudo
res, de los cuales uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta, y
no teniendo ellos con qué pagar sus deudas, se las condonó a los
dos. Y preguntando el Señor quién le amaría más, se le respondió:
Pienso que aquel a quien más perdonó. De aquí se infiere que está
en obligación de amar más aquel a quien se da más; pero se ha dado
a la Beatísima Virgen más que a todas las criaturas; luego estaba
obligada a amar más que todas las criaturas, y amó tanto cuanto estaba obligada>> 1O.
·

sobrenatural, no tienen ningún valor meritorio, según el após
tol San Pablo, en orden a la vida eterna. La caridad es una
virtud sobrenatural que en su triple dimensión (Dios, el próji
mo y nosotros mismos) tiene siempre por objeto formal a Dios
-por eso precisamente la caridad es una sola virtud y no tres

o todo lo que se quiera, menos caridad. No hay ni puede haber
una caridad puramente natural que tenga algún valor merito
rio en orden a la vida eterna. Por eso la caridad es la raíz del
mérito sobrenatural, y las virtudes cristianas son tanto más per
fectas cuanto más perfecto e intenso sea el ímpetu de la cari
dad con que se hagan.
252.

La caridad de la Virgen María fue perfectísima en

grado casi inconcebible, sólo superada por la caridad infinita
de Cristo. Su amor a Dios y al prójimo por Dios alcanzó un
grado tan sublime y elevd1u que jamás ha sido ni será
alcan zado nunca por ninguna pura criatura. Por encima de
la cari dad de María sólo está la caridad infinita de Cristohombre y la del mismo Dios, uno y trino.
Escuchemos a un excelente mariólogo explicando teológi
camente la incomparable caridad de la Virgen María en su
doble aspecto de amor a Dios y al prójimo por Dios

9

:

<<r. Cuanto mayor es la gracia tanto más perfecta es la caridad;
y la Bienaventurada Virgen María desde el principio fue llena de
grac1a.
8 Cf. II-11 23,5. Al responder a la objeción de. que, siendo Dios y e! prójimo dos )[,jetos
distinto, la caridad no puede ser una sola virtud, smo dos-porque las vntudes se d•stmguen y
especifican por sus objetos-, responde profundamente Santo Tomás.: •Esa razón .seria
verdadera i Dios y el prójimo fuesen del mismo modo (ex ae.¡uo) _?bJeto dP. la andad;
pero esto no es verda. Dios es. el objeto principa! de la .c.a irlad; al prÓJimo, en cambto, oe le
ama en caridd por Dws (•proxJmus autem ex cantate dthg•tur propter Deunu) (ad 1). Luego
t.odo amor al prójimo que no sea por Dios no es amor de caridad, sino pura filantropla natural,
que no tiene valor meritorio alguno en orden a la vida eterna.
.
9 Cf. ALASTRUEY, Tratado de la VirJien Sanllsima: BAC 2.• ed. (Madnd 1947) P·3<;'4SS.
Para mayor claridad hP.mos modificado un poco la subdivisión en párrafos, respetando siem
pre, no obstante, el texto del autor.

e) De lo cual se deduce la más grande semejanza de la Virgen

con Dios, ya por la plena efusión de la gracia santificante, ya por los
actos de sus virtudes y la perfección de su vida; así lo dice Dionisio
el Cartujano: <<La semejanza espiritual de la sacratísima María con
Dios, por los dones gratuitos y copiosos méritos que atesoró, por los
actos de sus virtudes y por la perfección de vida, fue tanto mayor y
más espléndida cuanto las virtudes infusas, la gracia y los dones con
sus actos fueron sin comparación más excelentes en ella•>.
Con razón, pues, San Juan Damasceno llama a la Santísima Vir
gen <<Amiga de Dios, toda hermosa y sin mancha>> 11.
3· La perfección de la caridad, según Santo Tomás 12, se puede
entender de dos maneras: por parte del amado y por parte del que
ama. De la primera manera no puede set perfecta la caridad de nin
guna criatura, pues por parte del amado sólo es perfecta la caridad
cuando se ama al objeto de ella cuanto puede ser amado; pero de la
10 Maríale q..¡6. Esta obra, atribuida a San Alberto Magno, parece que no es suya.
(Nota del autor.)
11 De Assumpt. P. Virg.

12

TI-H 24,R.

C.2. LaJ tJirt!ldeJ de María

P.lll. Ejemplaridad de Maria

280

segunda manera, o sea por parte del que ama, es perfecta la
caridad cuando uno ama todo cuanto a él le es posible amar. Y esto
acontece de tres maneras: de una manera, cuando todo el corazn del
homb e está actualmente arrobado en Dios, y ésta es la perfecCión de
la can dad en la patria, pero no en el camino (in vía), puesto que la
flaque za de la vida humana impide que estemos siempre pensando
a tual mente en Dios y seamos arrebatados a El por un amor
contmuo. De otra manera es cuando el hombre pone todo su
empeño en con sagrarse a Dios y a las cosas divinacon toda la
c.onsideración Y ili gencia que pueda, atendidas las necestdades de_la
vida presen.te, Y esta es ciertamente la perfecci?n posible de la
candad en esta vida, rara, sin embargo, y propia de pocos. De la
terce.ra manera es cuand.o uno pone habitualmente todo su corazón
e.Dws, r:-o pensando m q':-1; riendo nada contrario a la voluntad
divma, y esta es la perfeccton
común en los que tienen esta virtud.
Pues bien la caridad de la Santísima Virgen, aunque no fuese
objetivamente 'perfectísima, o sea ade uada a la perf cción. del .ser
amado, Dios-porque la bondad de Dtos, que es mfimta, es.mfimta
mente más amable que cuanto le es posible amar a una cnatura-,
fue, sin embargo, subjetivamente perfecta en sumo grado de estas
tres maneras:
a) La Santísima Virgen, por un especial privil io, coo dice
Santo Tomás, se sentía como arrastrada por la atracc10n de Dws a la
manera de los bienaventurados, no ciertamente por una clara Y J.?er
fecta visión de Dios, que de modo permanente no tuvo e? esta vida,
sino que, por la asiduidad y claridad de la conte placiónpor su
continuo progreso y celestiales luces y por la .actlvi ad e mternos
ardores de su espíritu, amó a Dios más que los mtsmos btenaventurados
en el cielo.
b) Se entregaba a Dios y a las cosas divinas con ás P.erfección
que cualquier otro santo, libre c<;>mo estaba dtoda .I?qutetud por
parte de las pasiones, totalmente aJe.na de toda d!s raccwn y desorden
e incomparablemente llena de gracta y dones dtvmos.
e) Finalmente, puso todo su corazón en Dios,?:modo que. no
sólo nada pensó ni quiso contrario a la volunta? dtvma, pero m lo
pudo pensar ni querer, pues.a ella estaba sometida y conf?rmada la
voluntad de María de modo mseparable y perfecto. De aht San Ber
nardino de Sena: <<Amaba a Dios tanto cuanto entendía que debía ser
amado por ella. ¿Quién, pues, puede expresar con cuánto ardor le
amaba de todo corazón, esto es, sobre todas las cosas t.emp rales del
mundo; con toda su alma, esto es, sobre todas las exigencias de su
cuerpo y de su carne; y con toda su mente, esto es, sobre todas las

cosas superiores, espirituales y celestes?>>

2

3.

. Ni solamente la Santísima Virgen era rreb tada por e te
4
sumo amor a Dios en cuanto Dios es uno y tnno, smo que su m
mensa caridad se extendía al Hijo en su humanidad y a los otros
hom13

Serm. 51.

281

bres, sus prójimos; pues, como se dice en la primera epístola de San
Juan (4,2I), este mandamiento tenemos de Dios, que el que ama a Dios
ame también a su hermano.
a) Aunque la Bienaventurada Virgen amase a su Hijo incom
parablemente más en cuanto que es Dios que en cuanto hombre, sin
embargo le amaba vehementísimamente en su naturaleza humana,
tanto con amor sobrenatural de caridad como con natural amor ma
terno. Pues siendo propio de la caridad comprender bajo sí y devar
todos los amores humanos, ambos amores de la Bienaventurada Vir
. gen se juntaron de tal modo, que todo amor natural de la
Bienaven
turada Virgen fue perfecta y continuamente vivificado por la caridad
y amor sobrenatural. De ahí resulta en María una admirable armo
nía entre su amor materno y la virtud teologal de la caridad, de que
aquí tratamos, de modo que mientras que en nosotros hay que
tener a raya frecuentemente el amor natural para que no contraríe al
amor divino o nos separe de Dios, tal precaución no fue necesaria al
amor materno en María, porque, amando ardientemente al
Hijo, ama igualmente a Dios mismo, y no la separa de Dios, sino
que la une más y más a El.
Cuántos motivos concurrieron en Cristo para que fuese en tan
alto grado amado por su Madre, los señala San Bernardino de Siena:
<•Cristo-dice-reunió todas las condiciones por las cuales una ma
dre ama a su hijo, y las tuvo en el más alto grado, puesto que
Nuestro Señor Jesucristo era más poderoso, más sabio, más
generoso, más hermoso y mejor que todos los demás» 14.

Tuvo además bien probada experiencia de que su Hijo era un
insigne bienhechor suyo, del cual le habían venido inmensos bene
ficios de alma y cuerpo, y principalmente el de la maternidad divina,
por los cuales había sido exaltada sobre todas las criaturas; dones y
prerrogativas que fueron ciertamente un gran incentivo a su amor.
Finalmente, el amor del corazón materno al hijo, principalmen
te si es único, es muy vehemente e intenso, de donde David, llorando
a Jonatán, dice (2 Sam 1,26): Como una madre ama a su hijo tÍnÍco, así
te amaba yo. Por otra parte, también este amor se hace tanto más
lleno y mayor cuanto el hijo está más concorde y más agrada en to
das las cosas a la voluntad de los padres; y ciertamente la voluntad de
Cristo y toda su vida fue concordísima y agradabilísima a la voluntad
de su Madre; asimismo, el amor materno es más ferviente cuanto
es mayor la fuetza afectiva de la madre, y nadie ignora que la fuerza
afectiva de la Bienaventurada Vitgen fue fortísima y especialmente
dispuesta al amor. De ahí que Bernardino de Bustis diga: <<Amaba,
pues, la Virgen a Cristo con amor de naturaleza, como la madre al
hijo; con amor de amistad, como la criatura a su Creador, y con amor
de gracia, como preservada y redimida, a su Salvador. Y fue tan
íntimo el amor de la Madre al Hijo, que toda ella se convirtió en
amor, como el hierro metido en el fuego, que todo se hace fuego>> 15.
14

1s

Serm. 2, De glnr. no m. Mariae.
l\1ariale p.4.• serm. z.

282

C.2. l.rl.f t·irt!lfles de María

P.Ill. Ejemplaridad de María

b) Finalmente, que la Bienaventurada Virgen amó muy estre
chamente a sus prójimos, deseándoles y procurándoles la gracia en
el presente y la gloria en el futuro, hermosamente lo expone Dionisia
el Cartujano: <<Conoció María y sapientísima y frecuentísimamente
consideró que el Unigénito de Dios Padre se había hecho hombre sólo
por deificar a los hombres y que con el misterio de su encarnación,
con el mérito de su muerte y precio de su sangre, libró al género hu
mano de la potestad del diablo, del yugo del pecado y de las penas
del infierno, y les mereció la corona de la bienaventuranza celeste.
Había conocido por los oráculos de los profetas que su Hijo había
venido para salvar al mundo, para convertir a los judíos y a los pa
ganos, para constituir urÍ rebaño y una Iglesia, y que el Hijo de
Dios se había hecho Hijo suyo; y así conoció que fue por la repara
ción de todo lo dicho por lo que ella había sido elevada a excelencia
tan grande, a la maternidad de Dios; y que por esta deuda, al menos
de condecencia, ella quedaba obligada a compadecerse de los peca
dores y a desearles y procurar su salvación. De aquí que, desde la
hora en que concibió al Hijo de Dios, vivió continuamente inflama
da con mayor vehemencia por el celo de la salvación de los hombres.
Por esto entre María y nosotros existe una causa grandísima de mu
tua dilección. Pues ella misma reconoce que debe a los pecadores
en cierto modo haber sido hecha Madre de Dios. Nosotros también
conocemos que hemos sido redimidos por el salutífero fruto de sus
entrañas y que ella mereció de congruo la venida del Salvador>.
<<Además, cuanto amó con más ardiente y puro amor a Dios, uno
y trino, con más firmeza trató de extender su honor y culto, hasta
alcanzar que fuera honrado y venerado debidamente por todas las
criaturas racionales, lo cual no fue otra cosa sino abrasarse en el celo
de la salvación humana por la santa caridad >.
<<Más aún, cuanto con más ardor amó a su Unigénito en la hu
mana naturaleza, tomada de ella, más ardientemente deseó también
que se dilatase el fruto de su pasión y fueran eficaces la efusión y
mérito de su sangre, y conseguir el intentado fin de la renovación
de los hombres y de su final salvación, acto principal éste del
amor divino como del humano. Por esto fue ardentísima y
perfectísima en la caridad con los prójimos y superior a Moisés, Elías
y San Pablo en el celo del divino amor y de la salvación humana >
16.

283

tinguen de las teologales en que éstas tienen por objeto inme
diato al mi s mo Dios (creído, esperado y amado), mie'ntras
que las virtudes morales di:;ponen las potencias del hombre
para seguir el dictamen de la razón iluminada por la fe con
relación a los medios conducentes al fin sobrenatural. De ahí
que las virtudes teologales-que se refieren inmediatamente al
fin so brenatural, que es Dios- son inmensamente superiores
y más perfectas que las virtudes

morales, que recaen

únicamente so bre los medios más oportunos para llegar al fin.
A diferencia de las virtudes teologales, que son urucamen
te tres (cf. 1 Cor IJ,IJ), las virtudes morales son muchas, por
que son muchos los actos de virtud que podemos utilizar como
medios para acercarnos más y más a Dios y practicar, con ayu
da de ellos, de una manera cada vez más perfecta las
virtudes teologales, que son los más importantes. Santo Tomás
estable ce un principio fundamental para investigar el nún.i.ero
de las virtudes n1.orales 17:
<<Para cualquier acto donde se encuentre una especial razón de·
bondad, el hombre necesita ser dispuesto por una virtud especial >.
Según esto, tantas serán las virtudes morales cuantas sean
las especies de objetos honestos que puedan encontrar las po
tencias apetitivas como medios conducentes al fin sobrenatural.
Santo Tomás estudia en la Suma Teológica más de cincuenta, y
acaso no haya entrado en su ánimo el darnos una clasificación
del todo completa y exhaustiva.
De todas formas, ya desde la más remota antigüedad sue
len destacarse entre las virtudes morales cuatro muy impor
tantes, que reciben el nombre de virtudes cardinales 18 (del la
tín cardo, cardinis, el quicio o gozne de la puerta) porque alre
dedor de ellas, como sobre los quicios de una puerta, giran
todas las demás virtudes morales derivadas de ellas.

III.

LAs VIRTUDEs MORALES

253· Además de las virtudes teologales-fe, esperanza y
caridad-que acabamos de estudiar en María, Dios infunde
en el alma justificada por la gracia otra serie de energías sobre
naturales para obrar virtuosamente de acuerdo con las exigen

Las virtudes cardinales-prudencia, justicia, fortaleza . y
templanza-se encuentran expresamente nombradas en la Sa
grada Escritura, donde se nos dice que son las virtudes más
provechosas al hombre en su vida:
<<Si alguno ama la justicia (o sea, la santidad), las virtudes son
fruto de su trabajo, porque ella enseña la templanza y la prudencia,

cias de la misma gracia. Este segundo grupo de virtudes secun
darias recibe en teología el nombre de virtudes morales. Se dis16 De laud. lar. Virg. 3,7.

Cf. ll-Il 109,2.
Entre los Santos Padres fue San Ambrosio.,¡ primero, al parecer, que las llamó cardi
nales. Cf. Fxpos. in Le. l.s 11.49 y 6z: ML I5,I7J8.
17
1
8

C.2. Lu tJirtude r t!e 11faría

2H4

la ju stici a y la fm·taleza, las virtudes más provechosas para los hom
bres en la vida•> (Sab 8,7).

Las virtudes morales derivadas de estas cuatro fundamen
tales son muchas 19, y es imposible examinarlas todas aquí apli
cadas a la Virgen. Nos limitaremos, pues, a las cuatro cardi
nales y algunas de sus virtudes derivadas más importantes.
1.

254·

La prudencia de María

La prudencia sobrenatural es una virtud especial in

fund ida por Dios en el entendimiento práctico para el recto go
bienzo de nuestras acciones particulares en orden al fin sobrena
tural.
Es la más perfecta y necesaria de las virtudes cardinales.

Su influencia se extiende absolutamente a todas las demás vir
tudes morales señalándolas al justo medio, en que consisten to
das ellas, para no pecar por carta de más ni por carta de menos.
De alguna manera, inclu.= c las virtudes teologales necesitan el
control de la prudencia; no porque ellas consistan en el medio,
como las morales (ya que la medida de la fe, de la esperanza y
del amor a Dios es creer en El, esperarle y amarle sin medida),
sino por razón del su_íeto y del modo de su ejercicio, esto es, a
su debido tiempo y teniendo en cuenta todas las circunstan
cias; porque sería imprudente ilusión vacar todo el día en el
ejercicio de las virtudes teologales, descuidando el cumplimien to
de los deberes del propio estado 2 0. Por eso se llama a la
prudencia auriga virtutum, porque dirige y gobierna a todas
las demás virtudes.
La Virgen María practicó la virtud de la prudencia en gra
do perfectísimo. No solamente porque las practicó todas en
grado incomparable, sino porque tenemos en el Evangelio datos
muy suficientes para demostrarlo plenamente. Escuchemos a
Roschini explicándolo con su claridad acostumbrada

21

:

<•La prudencia es la primera y la más importante de todas las vir
tudes morales, puesto que sirvpara que todas ellas se conserven en
un justo medio, evitando los excesos opuestos. Con razón las
dife
rentes virtudes se comparan a un coche que nos conduce al cielo, a ·
19 Cf. nuestra Teolo ía de la perfección: BAC s.• ed. (Madrid 1968) n.JIJ-16, tlonde
exponemos en cuadros sinópticos el conjunto de todas ellas con sus vicios opuestos. En las
etlicione• anteriores conespondlan a los n.62-65.
20 Cf. 1-II 64; Il-II 47.7·
•1 Cf. RosCHINt, Instrur ciones marianas 2.• ed. (Madrid 1963) P-197-99·

285

Dios, y la prude ncia al cochero q ue lo guía. Ella inclina al
entendi miento a escoger, e n \.Ualquier circunstancia, los medios
más aplos para alcanzar los distinlos fines, subord i nándolos
siempre al fi n úl timo, que es·Dios.
Para obrar con prudencia, son particularmente necesarias tres
condiciones: examinar con madurez, resolver con juicio y ejecutar
rectamente. Esta nobilísima virtud, esta rara prudencia sobrenatural,
fue por María elevada al más alto grado de perfección a que puede
aspirar una criatura humana. Ella fue la Virgen prudentísima: pru
dentísima respecto al fin que se propuso, que fue el agradar siempre
y en todo a Dios, sirviéndole y amándole con toda la capacidad de
que era capaz su corazón; prudentísima en los medios por Ella em
pl ados, que fueron escogidos con mad urez, circunspección y
con seJo.
<<Ella-como se expresa el cardenal Lépicier-jamás hizo nada
precipitadamente, sin reflexionar o inconsciencia, sino que primera
mente se aconsejó con su celestial Esposo, ponderando con sabia
Ie11:titud los motivos y razones de sus obras, juzgando con paz y
quietud respecto a la conducta que había de observar y siguiendo
puntualmente los dictámenes de la razón y de la fe,> 22.
¡Con qué solicitud, por ejemplo, en el momento de la anuncia
ción, la Santísima Virgen indagó cuáles eran las disposiciones de la
voluntad divina!; y cuando las hubo conocido, ¡con qué cordura se
dispuso a seguirlas, y, una vez abrazadas, con qué fidelidad las puso
en ejecución!.. . Y de esta misma manera obró en todo el decurso
de su vida santísima.
Una prueba elocuentísima de la prudencia de una persona con
siste en saber callar y saber hablar a su tiempo, pues-como
dice el Eclesiastés (3,7)-<<toda cosa tiene su tiempo; hay tiempo de
callar y tiempo de hablan>: tempus tacendi et tempus loquendi. Tanto
en lo uno como en lo otro, María fue incomparable.
a)

Fue Maestra incomparable en el callar.

Habría podido ha

blar--observa justamente un piadoso autor-manifestando a José el
misterioso arcano que en Ella se cumplía, disipando así la
turbación del amantísimo esposo; pero esto hubiera sido revelar el
Sacramento del Rey del cielo, esto hubiera ido en alabanza propia;
prefirió, por tanto, cal!<Jr y dejó que hablase Dios por medio del
ángel. Habría podido hablar en Belén cuando se le negó el
albergue, haciendo presente la nobleza de su origen, su dignidad
sublime: su humildad profunda y su deseo de sufrir, de uniformarse
a la voluntad divina, le aconsejaron el silencio, y Ella prefirió callar.
¡Cuántas cosas habría podido decir a los pastores y a los Magos
que vinieron a visitar al divino Infante! Esto hubiera dificultado
tal vez la adoración y con templación que rindieron a Jesús estos
santos personajes; la gloria de Dios, la caridad hacia los Magos y
hacia los pastores le indujeron a que callara, y calló. Oye con
admiración lo que dicen todos para gloria de su Hijo, cuanto se
habla de su celestial doctrina, de sus mi2Z CARDENAL LtPICIER,

La mds hermosa flor del paral!o p.86.

286

C.2. [,aJ t•irttule.f de María

P.lll. Eiem¡,faridad de ilf,trftr

lagros; María, más que nadie, lo admira en su corazón, conserva en
él celosamente sus palabras y sus acciones: Ella no es llamada a cum
plir la misión propia de los Apóstoles, y calla. El anciano profeta
Simeón le predice el destino del Hijo y sus futuros y atroces tormen
tos: María no añade una palabra, pues está dispuesta a todo, no hace
alardes de su resignación, escucha y se ofrece a sí misma en holocaus
to con su Hijo, callando. Por las mismas justísimas razones calla al
pie de la cruz, calla en las tribulaciones, en las humillaciones, como
por modestia calla en las horas de alegría y de gloria. He aquí las
pruebas admirables de prudencia divina que nos ofrece el silencio de
María: tempus tacendi.

b) Maestra incomparable en el callar cuando se debe, se mos
tró Maestra insuperable en saber hablar a tiempo, en el lugar y en el
modo conveniente: tempus loquendi, esto es, hablando cuando y en
cuanto se puede dar gloria a Dios y hacer el bien a los hombres.
También aquí tenemos hechos que nos hablan elocuentemente. Ha
bló con el arcángel San Gabriel y no podemos menos de admirar
la prudencia de sus palabras. Habló con su prima Isabel y sus pala
bras hicieron saltar de pura alegría, aun antes de su nacimiento, al
futuro Precursor de su Hijo; y sus palabras fueron una profesión
de humildad, de gratitud, un cántico de alabanzas, un himno subli
me de acción de gracias al Omnipotente: Magníficat anima mea Do
minum. Habló con el Hijo en el templo y sus palabras fueron una
admirable manifestación de afecto y de solicitud maternales. Habló
en las bodas de Caná y con sus palabras mostró su compasión hacia
los indigentes y su ilimitada confianza en Dios. ¡Oh admirable
prudencia de María, prudencia incomparable tanto en el hablar como
en el callar!... ¡Oh Virgen prudentísima! Virgo prudentissima!

2.

La justicia de María

255· La justicia, no en su sentido bíblico-como smom
ma de santidad o cumplimiento íntegro de la ley de Dios-,
sino como virtud especial, puede definirse como una virtud so

De las partes inlegrantes de la justicia, nada tenemos que decir
aquí. Es evidentísimo que María durante toda su vida - practicó el
bien en grado jamás igualado por nadie (a excepción, naturalmente,
del mismo Cristo) y evitó el mal, puesto que no contrajo jamás la
menor sombra de pecado, ni siquiera de imperfección moral. Y en
cuanto a las especies de la justicia en si misma, es indudable que prac
ticó la justicia legal (v.gr., emprendiendo el penoso viaje a Belén
para empadronarse, según el decreto del emperador romano); la dis
tributiva, dando a cada uno lo que le correspondía en cada caso, y la
conmutativa (v.gr., pagando el justo precio al realizar las pobres
compras para la· alimentación del Niii.o y de San José). No tenemos
datos positivos en el Evangelio, pero son cosas claras que se caen de
su peso.

Vamos, pues, a examinar ahora con más detalle de qué ma
nera practicó María las principales virtudes derivadas de la
justicia; la religión para con Dios, la piedad para con los
padres y la patria, la obediencia con respecto a los superiores,
la gra titud por los beneficios recibidos y la amistad o
afabilidad en el trato con los prójimos 23.
a) La religión o justicia para con Dios

256. Recuérdese la respuesta que dio Jesús a los que le
preguntaron si era lícito pagar el tributo al César: Dad al
César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (Mt 22,21).
Ahora bien, nadie como la Virgen María ha cumplido du
rante toda su vida el precepto que dio su divino Hijo. Dio·cons
tantemente a Dios lo que era de Dios y a sus representantes '
lo que les era debido en cuanto tales.
El culto debido a Dios constituye la virtud de la religión,
parte potencial o virtud derivada de la justicia. María lo prác
ticó fidelísimamente en su doble aspecto interno y externo.
0
I.

brenatural que inclina constante y perpetuamente a la voluntad a
dar a cada uno lo que le pertenece estrictamente.
La justicia tiene como partes integrantes hacer el bien y
evitar el mal. En sí misma se subdivide en tres especies: jus
ticia legal, distributiva y conmutativa. Y sus principales virtu
des derivadas son las siguientes: la religión, con respecto a Dios;
la piedad, con respecto a los propios padres y a la patria; la
obediencia, con respecto a los superiores; la gratitud, por los
beneficios recibidos, y la amistad o afabilidad en el trato con
los prójimos.

287

EN

PRIMER LUGAR

tributó a Dios el culto intenw, que

se compone de dos actos fundamentales: la devoción y la ora
ción 24.
257· a) La devoción consiste en <tuna prontitud de ánimo
para entregarse a las cosas que pertenecen al servicio de Dios>> 25,
Basta leer esta definición para afirmar en seguida que María-des
pués de Jesucristo-es el modelo más sublime de devoción o entrega
a Dios que haya existido jamás.
Su entrega fue pronta, íntegra, total, desde que tuvo uso de ra24

Cf. II-H 8I.91.10I.104.1o6.114.
Cf. II-II 82 pról.

2s

Cf. II-II 82,1.

23

288

C.2. ÚJJ virtudeJ de Ma,-ía

P.Ill. Eiem¡,Jaridad de María

zón hasta que exhaló en la tierra su último suspim en un
éxtasis suavísimo de amor. ¿Habrá quien pueda poner en duda
esto?
258. b) La oración es el segundo acto interno del culto de
bido a Dios 26. La oración en su forma íntima y contemplativa (como
acto. interno del culto debido a Dios) fue, puede decirse, la vida de
la v1da de María. Era como la respiración del alma: algo absoluta
mente necesario en cada instante, como el aire es en cada instante
necesario para la respiración de nuestros pulmones. Y en cuanto a
la oración de súplica o de petición, María fue la orante por antono
masia. <<No ha habido jamás ningún alma sobre la tierra-escribe
San Alfonso de Ligorio 27-que haya seguido con tanta perfección
como la Virgen Santísima aquel gran consejo de nuestro Salvador:
'Es necesario orar siempre y no desfallecer' (Le 18,1)>>. Rogó siempre
por sí misma y especialmente por los demás. Y actualmente en el
cielo alcanza del Señor, con sus méritos e intercesión, absolutamente
todas las gracias que se conceden a los hombres como Mediadora y
Dispensadora universal de todas ellas.

289

adoración a Dios, su todo. Fue una continua e ininterrumpida pos
tración de la nada ante el todo, de la humilde esclava ante su Señor.
260.

b) El sacrificio es el acto principal del culto externo y

público y consiste en el ofrecimiento externo de una cosa sensible,
con su real inmutación o destrucción, realizada por el sacerdote
en honor de Dios para testimoniar su supremo dominio y nuestra
rendida sumisión ante El 30, En la nueva ley no hay más sacrificio
que el de la santa misa, que por ser renovación incruenta del sa
crificio del Calvario da a Dios una gloria infinita y tiene valor
sobreabundante. para atraer sobre los hombres todas cuantas gra
cias necesitan.
Ahora bien: como vimos en su lugar correspondiente, la San
tísima Virgen, aunque no tuvo ni tiene el carácter sacerdotal, coofre

terno, cuyos principales actos son la adoración, el sacrificio, las

cíó realísímamente al pie de la cruz de su Hijo el mismo sacrificio
redentor, con lo que conquistó, a fuerza de dolores inefables, su
título glorioso de Corredentora de la humanidad. Ningún sacerdote
al celebrar la santa misa forma parte intrínseca del sacrificio, ya
que, como es sabido, en la santa misa-lo mismo que en el Calva
rio-es el mismo Jesucristo el Sacerdote y la Víctima a la vez (el
sacerdote es tan sólo instrumento de Cristo para reproducirlo). De
modo que Maria realizó en el Calvario, juntamente con Cristo y
en unión intrínseca con El, el sacrificio más grande que se ha ofre

ofrendas u oblaciones, el voto y la invocación del nombre de

cido jamás a Dios.

2.

0

EN SEGUNDO LUGAR, María tributó a Dios el culto ex

Dios 28. Todos ellos los practicó fidelísimamente María y de
todos hay datos o indicios suficientes en el mismo Evangelio.
Veámoslo brevemente:
259· a) La adoración. Es un acto externo de la virtud de la
religión por el que testimoniamos el honor y reverencia que nos me
rece la excelencia infinita de Dios y nuestra sumisión ante El29.
Aunque de suyo prescinda del cuerpo-también adoran los ángeles-,
en nosotros, compuestos de espíritu y materia, suele manifestarse
corporalmente. Esta adoración exterior es expresión y redundan
cia de la interior-que es la principal-y sirve para excitar y man
tener esta última.
Ahora bien: no puede abrigarse la menor duda de que la Virgen
María practicó en grado perfectisimo esta adoración en sus dos as
pectos, interior y exterior. J...:omo no iba a asociarse Ella, por ejem
plo, a la adoración de que fue objeto el Niño Jesús por parte de los
pastores y de los Magos? María comprendió, como nadie ha com
prendido jamás, que Dios es todo y la criatura nada, como se des
prende de su sublime cántico Magníficat: <•Mi alma engrandece,
alaba, adora al Señor...>> (Le 1,46). Intimamente penetrada de estos
sentimientos de adoración, la vida de María, desde el primer hasta
el último instante de su existencia terrena, fue un continuo acto de
Cf. JI-II 82 pról.; 83,3.
Cf. SAN ALFONSo MARÍA DE LrcoRro, Las glorias de Maria p.J.0 § 10. En Obras
ascéticas: BAC voi.I (Madrid 1952) p.925.
28 Cf. ll-II 8..¡ pról. y cuestiones siguient s.
29 Cf. Il-ll 84,1-3.
26

27

261. e) Las ofrendas u oblaciones, como acto de la virtud
de la religión, consisten en la espontánea donación de una cosa
para el culto divino 31, Consta expresamente en el Evangelio que

la Santísima Virgen ofreció en el templo de Jerusalén el día de su
purificación <•un par de tórtolas o dos pichones, según lo prescrito
en la ley del Señor>> (Le 2,24). En efecto, según la ley de Dios dada
a Moisés, era ésa la ofrenda que correspondía a los pobres para res
catar al hijo primogénito (cf. Lev 12,8). Puede suponerse, además,
que en sus visitas anuales al templo de Jerusalén (cf. Le 2,41) y en
otras mil ocasiones ofrecería María al Señor, con exquisita devoción
en medio de su pobreza material, las ofrendas y oblaciones que
determinaba la ley en cada caso.
262.
d) El voto, como acto de religión, es una promesa de
liberada y libre hecha a Dios de un bien posible y mejor que su
contrario 32, Como vimos al hablar de la virginidad de María
(cf. n.64), la Virgen hizo, por lo menos, el voto de perpetua vir
ginidad desde su infancia, como afirma toda la tradición cristiana
y se desprende claramente del Evangelio. De lo contrario, no ten
dría sentido la pregunta que María hizo al ángel sobre cómo se ve-

·'°

Cf. II-Tl 85,1-4. En estos articules dice el Doctor ;\ngélico que el sacrificio es de ley
natural, y, por lo mismo, obliga, en cierto modo, a todo el mundo (art.I y 4); que solamente
debe ofrecerse a Dios, ya que, ofrecido a otro ser cualquiera, $erla gra•1isimo pecado .-le ido
latrla (a.z), y que es el acto principal de la virtud de la religión (a.3).
J t Cf. JI-IJ,86-8¡.
32 Código can6nico cn.1307. Cf. II-Il88.

· d) A LAS AUTORIDADES RELIGIOSAS.. y muerte de cruz•> (Flp 2. o.1-4)>>. Eiemplat'idad de María rificaría en ella el prodigio de la encarnación del Hijo de Dios. respeto profundo y obediencia perfectfsima en todo.290 C. puede definir se: una virtud sobrenatural que nos inclina a tributar a los padres. Act 1. damento es la autoridad del superior. El Señor le hizo comprender desde la alborada de la vida el deber de estar sujeta a sus santos padres. a César Augusto. obedeciendo al censo que había orde nado el emperador. p.IJ9·41.34). tened piedad de mÍ». 3' Cf. tuvo siempre amor.lll. Ahora bien. O sea a los Apóstoles. porque ha hecho en mí maravi llas el Poderoso. Su fun Como virtud especial derivada de la justicia. a to dos éstos dio constantemente la Virgen Santísima aquello que les era debido. En el mandato de éste ella vio el mandato de Dios.1-2). de la II-II 91. o justicia para con los superiores veces designa una virtud especial-de la que vamos a hablar don de piedad. Escuchemos a Roschini en el lugar citado 35: <<Como no hay ninguno que pueda compararse con ella en dar a Dios lo que es de Dios. Cf.8). res peto y obediencia: amor exquisitamente filial. es decir. prestó su veneración. que alcanzó. levantaba. y a sus legítimos representantes sobre la tierra. y a compasión o misericordia: <<Señor. un continuo ofrecimiento del <<mayor don» que Dios.5). PARA sus PADRES. b) La piedad. e) La obediencia.2.. e) La invocaciót1 del nombre de Dios.. Joaquín y Ana. que se cae de su peso. el velo que cubría su alma y nos descubría lo que fue la norma constante de su vida: hacer la voluntad de D os. como para su divino Hijo. lo que les pertenece. o sea a los representantes de Dios sobre la tierra. Aparece claro en las palabras de dolor y de amor que dirigió al Niño Jesús al encontrarle en el templo: <<He aquí que tu padre y yo te buscábamos apesadumbrados•> (Le 2. principalmente.2 ad J. cabeza visible de la Igle sia. por su generosidad. Su vida fue un continuo someter su voluntad a la voluntad de Dws. que fue <<obediente hasta la muerte. indicio elocuente no sólo e. estos cuatro: los padres. recibida directa o indi a la patria y a todos los que se relacionan · con ellos el honor y rectamente de Dios (cf. Fue un continuo jiat. II-II to4. sino del afectuoso respeto y sum1s10n espontánea que sentía por él. y así hablamos de personas piadosas o devotas. el único alimento fue hacer la voluntad de Dios (cf.46-49).138. Para convencerse de esto basta con echar una rápida ojeada a su vida. Jn 4.34). tuvo afecto. _la fina educación de María.48).c. Nótense las palabras: <<Tu padre y yo>>. 36 37 Cf. . <•pues yo no conozco varón>> (Le 1. y lo siguió sin titubeos.grado perfectísimo.14 Y 2. Joaquín y Ana. Rom 13. Estos representantes de Dios en la tierra son. Es cosa tan clara y evidente que María había ya consagrado su virginidad a Dios antes de la Anunciación. Nombra primero a José y después se nombra a si misma. 34. así no hay nadie que pueda compararse a la Virgen Santísima en el dar al César.2 p. el esposo. cabeza de la Sagrada Familia. H Cf. La palabra piedad puede emplearse en muy diversos sentidos. También esta virtud la practicó María en grado extraor servicio debidos dinario y perfectísimo. que en aquel tiempo era emperador de Palestina. Es indudable que la Virgen practicó esta virtud en todos sus aspectos y en . San José. <<Cuando la Virgen-escribe a este propósito Roschini 37-dijo a los criados de las bodas de Caná: <<Haced lo que El os diga>> (Jn 2. respeto y sumisión. cuyo nombre es Santo>> (Le 1. consuelo y ayuda. LaJ P.. 263. sin advertirlo. y toda la tradición-repeti mos-lo afirma unánimemente. o justicia para con los padres y la patria 264. como acto de religión. quizá. A veces es sinónima de devoción. Es evidentísimo que Maria realizó innu merables veces en su vida este acto de religión. dado como consuelo y ayuda. e) A LA AUTORIDAD CIVIL. ha creado. consiste principalmente en la alabanza externa-como ma nifestación del fervor interno-del santo nombre de Dios en el culto público o privado 33. li-II 101'1 y J. a) 33 Cf. la autoridad civil y la autoridad religiosa. También para ella. Prueba de ello fue el largo y dtfictl viaJe que hizo de Nazaret a Belén. religiosidad. su momento culminante en el maravilloso cántico del Magníficat: <•Mi alma engrandece al Señor. San Lucas nos dice que María permaneció en el Cenáculo con los Apó toles y rogando sin interrupción juntamente con ellos hasta que vmo sobre todos el Espíritu Santo el día de Pentecostés (cf. RoscmNI. nuestro supremo Padre y Señor. Y de una manera muy particular a San Pedro. La obediencia es una virtud moral que hace pronta la voluntad para ejecutar los preceptos del superior 36. Otras inmediatamente-o uno de los dones del Espíritu Santo: el t!irtude. la Virgen Santí imn o tró respeto y obediencia.r de i\fai'Ía 265. Otras veces significa quien Dios le habí?. La Madre de Dios según la (P y la teologla (Madrid 1955) vol. 291 b) PARA su ESPoso.

por medio de San José. el Señor le hace conocer de nuevo. se hizo acreedor a nuestra gratitud. . Y no dudó un solo instante en conformarse. viendo en ellos a los representantes de Dios: <<El que a vosotros oye. el Cuerpo mís tico de Cristo. prescindiendo de sus cualidades buenas o malas. sino también de juicio. total. La gratitud es otra virtud cristiana. Llegada a la edad conveniente. tienque trasladarse de Nazaret a Belén. el Señor le izo comprender que era conveniente . le hace comprender que debe desposarse con José. continua. por medio de San José. Hacia el final de la vida de Jesús. El bienhechor. pronta. Hub1 ra podido pensar que aquella ley no la obligaba. con aquella misma prontitud con que la había abandonado. lejos de la patria celestial. debería estar presente en el Gólgota. fue causa de muerte para sí y para la humanidad. cantó siempre victoria: El varón obediente cantará la victo ria (Prov 21. obedeciendo. sin titubeos. . E¡em¡. pron ta. ofreciéndose totalmente a Dios. al divino beneplácito. Fue una plena conformidad no sólo de voluntad.2.I6). a mí me oye•> (Le Io. y ella se sujetó por completo en todo. . por una 1lustrac10n interna. y ella obedece sin discutir. de noche y por una orden que hrecibido José en un sue o? ?No será una ilusión? ¿No será meJor asegurarse? ¿Por que hmr a Egipto.r t'Trl!lde. y ella obedece con pro tltud. y en todo corazón noble brota espontáneamente la necesidad de demostrársela llegada la ocasión oportuna. Próxima a dar a luz al Mesías. Continua. derivada de la justicia. pues. por los beneficios recibidos 266. entre gente desconocida? ¿No será mejor huir a Persia.e la pres. total. que aun era meJor no observarla para evitar el que los demás creyesen. dándonos gratuitamente alguna cosa a la que no teníamos ningún dere cho.le hizo cono cer. a estar con el cuerpo al pie de la cruz y con el alma crucificada en la misma cruz. . que epa ha?ía sido madre como todas las demás madres y que Jesus hab1a nacido como todos los niños. que reparó los daños de la desobediencia de Eva!•> Corno Eva. y· ella. Y ella. según aquellas palabras del Espíritu Santo. qu?ebía .lll. a Egipto para salvar a su chvmo HIJ. siempre pronto a tomar la forma que Dios quisiese. Después del matrimonio con San José. emprende inmediatamente el viaje de vuelta. con plena sujeción a todos sus superiores. Hubiera podido p1eguntarse: ¿Por qué hu1r tan de repente. para ofrecerle por la salvación del mundo. <<¡Feliz obediencia-exclama San Juan Damasceno-. Después de la adoración de los Magos. También entonces hubiera p dido ponerse a razonar algo sobre esta orden quacababa de reci bir. abandona todas las cosas y se retira a los tres años a los atnos del templo. . no discute y cumple al momento la orden recibida. lejos de su tesoro. /_a.Jaridad de . A la tierna edad de tres años-según una antigua y constante tradición-. empren diendo un viaje largo y penoso sm prov1s10nes. con José. No las hizo. el Señor. fue causa de salvación para sí y para todos los hombres•>. al sacrificio cruento de su Hijo. junto a los Magos? Hubiera podido hacerse estas y tras muchas preguntas. La Virgen María practicó en grado sublime esta hermosa virtud. Ella. el emperador romano César Augusto ordena un empadronamiento. El alma de María-escribe Ricardo de San Lorenzo-era como un metal hecho líquido. apenas muerto el rey Hero des. y apenas conoció la voluntad divina. ella debía permanecer durante algún tiempo aquí sobre la tierra. Por esto los Santos Padres y los escritores han exaltado tanto su obediencia. sin restricciones. sm nada. tan necesitado entonces de sus cuidados maternales. se sometió a ella inmediatamente. impuesto por un emperador pagano e inspiraden bajas miras de intereses y de vanidad. que debe volver a la patria.que se sometiese a la ley mo alCa ?. 1 ?eñor . Esto no obstante. el Señor le mamfiesta por medio de un ángel su plan de redención•.. aun sabiendo que se entregaba a una vida de dolor. sin interrupción. No sólo porque por su santidad eximia las practicó JS Cf. Por eso es tan vil y degradante el feo pecado de la ingratitud. La obediencia de la Virgen Santísima fue. Las dificultades y las delicadas circunstancias en que se encontraba hubieran sido más que suficien tes para dispensarla de aquel viaje de cerca de tres días. el Seí'íor le hizo comprender que para el bien de la Iglesia naciente.r de Mada P.11-lar}a misma manera que El habría de estar sujeto a ella y a San José (cf.292 C.en tación del primogémto en el templo y dla punficac on. H-IT IOG. e noche. a la voluntad y al juicio de Dios.I-6. no obstante el océano de dolor que la esperaba. así Maria. Después del nacimiento de Jesús.51). Cantó victoria sobre la serpiente infernal. pronuncia generosamente su fiat. ulr mmed1atamente. abandonándose plenamente a la santa voluntad de Dios y sujetándose en todo a su esposo virginal. . desobedeciendo. el Señor le hace comprender que debe abandonar a las personas queridas y retirarse al recinto del templo para edu arse y para prepararse a su futura misión. Después de la Ascensión de su divino Hijo. Le 2. Pero tampoco quiso discutir aquí.o de la cruel pers. Se dio in ediata'? nte alhmda. también en esto. que tiene por objeto recompensar de algún modo al bienhechor por el beneficio recibido 38. el Señor le hizo comprender que. como corredentora. demostrando con sus hechos que se debe obede cer a todos los legítimos representantes de Dios. Y ella. Y ella.28).ecucwn que Herodes había desencadenado. . pisándo la la cabeza. 293 Tras una breve estancia en Egipto. no dudó un instante en dirigirse al Calvario. invitándola a cooperar con su libre consentimiento. d) La gratitud.

el trato delica do. el agradecimiento manifestado con en t sia mo. algún favor. por último. 111.algún bien espiritual o tem poral ?1> 46-55). acaso. la pa ctencta.2. Además de estas virtudes que acabamos de recorrer. el buen ' recibimiento. LaJ virtlldeJ de María 295 obradas en Ella por el Poderoso. Puntos de meditación sobre la vida y virtudes de Maria 3. ¿no es.. con aquellas pobres gentes que constituían su vecindad. . ¡qué agradeci miento! ¡Cómo se entregaría de lleno a la gratitud y a dar muestras de ella lo mejor que podía! Si tanto arrastra la gratitud. La amistad o afabilidad es otra virtud derivada de la de ex quisita caridad.1·2. ibid.. al hacer la descripción de esta amable virtud.2 ad 4.sus actos son variadísimos y todos excitan la simpatía y respeto y veneración. ¡Qué miradas las suyas! ¡Qué palabras! En fin.>. ejercen un poder de seducción y sim patía en torno nuestro. el sustento para su casita! Y más tarde. II-II 114. el Magníficat sino un cántico sublime de agradecimiento a Dios por las maravillas Caná a instancias de María. la alabanza sencilla.lll . la indulgencia. si no. cuyo nombre es Santo? (cf. Si le hadan algún obsequio. vemos inmediatamente que María debió practicarla du rante su vida mortal en grado excelentísimo. con espléndida gratitud. sacrificado y humilde. ibid. ¿No es verdad que. a todos los que te hacen . su gratitud hacia todos los que le prestaban algún servicio o le manifestaban de algún modo su lencia y una de las más exq uisitas e inconfundibles señales del auténtico espíritu cristiano. sin palabrerías de cumplimiento. el compañero fiel. como puede compro4 ° Cf. y. 117. pertenecen también a la justicia como virtudes derivadas la veracidad en orden a decir siempre la verdad 41. Es la virtud social por exce que les habían invitado a aquellas bodas? No cabe tampoco la menor duda que María ejercitaría con tinuamente.3 ad s. <(Recuerda-escribe a este propósito con suavidad y unción un piadoso autor 39-las escenas de Belén. con aquellas buenas gentes que iban entusiasmadas tras de El y escuchaban su doctrina. Cf. y con él. la paz. 44 Cf. talento. que tanto cuidaban de su Hijo. de mil modos.. ibid. .. que era el guarda de su virginidad y de su honra. Y el milagro realizado por Jesús en las bodas de e) La amistad o afabilidad todas. 109. haciéndose lenguas del corazón agradecido de la Virgen! Mírala en su vida ordinaria de Nazaret.• ed. lo que de El has recibido y estás en cada instante recibiendo. para extender esta tu gratitud a todos los hombres.3 ad 2. sus privaciones. en todo. la delicadeza de la exteriores cuanto pueda contribuir a hacer amable y placentero invitación.1-6. Le I. la simplicidad o sinceridad en las palabras y en los hechos 43. farfdad de María C. la exquisita educación en palabras Y modales. ¡Cómo le agradecería sus servicios! El. pero sólo se arrodilla ante la bondad. pregonaban sus milagros por todas par tes! En fin. no superado por ninguna otra pura criatura? f) Otras virtudes dependientes de la justicia 268. pero sin exageraciones tontas y ridículas. 42 39 VILLAR. la fidelidad en el cumplimiento de las promesas 42. La benignidad. {Valladolid 1943) p. mira a la Santísima Virgen en su agradecimiento a San José. etc. cuando ya su Jesús salió a predicar. ibid. para agradecer a los ángeles y a tu ángel de la guarda lo que sin cesar hace contigo.. su oscuridad. como Marta y Ma ría y las otras piadosas mujeres. 41 Cf. ¡OnP. ¿cómo no te arrastra a ti este ejem plo tan hermoso de tu Madre para agradecer como debes a Dios canño de nuestros semejantes. la liberalidad en desprender se de las riquezas o bienes de la tierra 44. con los pastores primero y con los Magos después. además de un acto 267. ¿qué haría ella para recompensárselo? ¡Cómo les agra decería las caricias y alabanzas que tenían para su Jesús! ¡Qué agradecimiento el suyo para aquellas otras que le proporcionaban trabajo a San José. ¡qué gratitud tan grande la suya seria con aquellas personas. que compartía con ella su pobreza. 110. la mansedumbre. que con ningún otro procedimiento pudiéramos lograr. Con razón escribió Gounod que <<el hom bre se inclina ante el .1·4. 109. Todas ellas fueron practicadas por María en grado heroico y de todas se encuen tran rastros suficientes en el Evangelio.294 P. E jem¡. el obrero que trabajaba y sudaba por ella y por su Jesús. profundo y qué verdadero. un rasgo de finísima gratitud hacia los María supo justicia que nos impulsa a poner en nuestras palabras y acciones recompensar les. ¿Qué es. el trato con nuestros semejantes 40. sería su agradecimiento para aquellos adoradores de su Hijo! ¡Qué les diría para agradecerles sus presentes y regalos! Y ¡qué conten tos se irían todos. ponderaban su santidad. con aquellos apóstoles que fielmente le seguían. 41 Cf. sino porque hay datos positivos en el Evangelio para afirmarlo rotundamente.535-36.

296 P.lll.2. Ejemplaridad de María C. Las t 1ÍrJttdes de María 297 b l S Virt deriv de fort 3· fortaleza María 2 7 2 a t L L d b P e e 4· tem de 2 .

ibid.I-12. 136 y 137. sobre todo a moderar la inclinación de la naturaleza humana hacia cr. II-Jt 129. tiene por objeto las cosas deleitables. 6 Cf.. 124.6..1·3. 123. 47 Cf. .Como vir tud cristiana ' cardinal.u-u 45 uJ.

1 -s. infinita bondad.ltdad y sin esfuerzo alguno porque no sentía la más pequeña inclinación a los placeres desordenados. Pero ese placer no debe buscarse por de los apetitos desordenados. no obstante.c.Y ondimentando la comida de aquella casita.I51. JI-II I46. o. María careció del fomes peccati. que facilísimamente se extraviarían sin una fuerte vir tud moderativa de los mismos. porque es algo que se cae de su propio peso. en la forma señalada por Dios a cada uno según su estado y condición.Ill. la practicó con una perfección sublime. la encantadora descripción que hace un piadoso au tor de cómo se practicaba esta virtud en la pobre casita de Nazaret Sl. lo aumenta. La templanza. es una de las virtudes más importantes y necesarias para la Virtudes derivadas de la templanza ' vida sobrenatural de una persona particular. al menos en cuanto virtud moderativa dad y de esa obligación.s8)-puesto que esa inclinación o fomes damente. sobre todo. todo muy 49 Cf. el canño y el amor con que la Virgen lo prepara y lo sirve todo. la humildad so. Porque. El con dm?-ento pnnc1pal es la pobreza y la frugalidad y. de la incli se ordena el alimento. Tal es el papel de la templanza infusa. sobre todo.María los placeres del gusto . Lo que ocurre es que la practicó con suma fac. sino que. sobre todo. que tanto rebaja y embrutece Lo cual no quiere decir que María no practicó la virtud de la templanza. Con ser la última de las virtudes cardinales. í<Penetra en la casa de Nazaret y mira a la Santísima Virgen p eparando . feo vicio de la gula.8 ad 3. Escuchemos. Los santos llegan a connaturalizarse tanto con la virtud que llega un momento en que ya no sienten ni siquiera la inclina ción a los pecados opuestos. por el contrario. dos de los instintos más fuertes y vehementes de la naturaleza humana (hacia los placeres del gusto y del tacto). sin embargo. Todas ellas brillaron en grado sublime en la Santísima Virgen María. Por lo cual no es preciso que lo más difícil sea lo más meritorio. en lenguaje técnico).Y del tacto. II-11 27. que Ella no tenía-. Contra esta virtud se opone el esa inclinación desordenada. al hombre. que es el fin inmediato al que Concepción. Con templa aquella casita y aquellos utensilios que emplean. Por eso Dios. como las otras virtudes cardinales.298 C. eran mu cho más meritorios que los actos virtuosos imperfectos que hacen con gran esfuerzo las almas imperfectas y mediocres. Por eso los actos heroicos de virtud realizados por los santos y. porque. a no ser que lo más difícil sea también 48 cr. para mantenernos alejados del Es necesario y obligatorio comer para conservar la vida pecado y tener perfectamente controlada y sometida la vida corporal hasta que Dios disponga de ella. La Virgen María. la mansedumbre. la castidad.157 y 161. no necesitaba ninguna virtud moderativa de sentido teológico de la palabra. La razón es por que ha de moderar. Lo cual no disminuye el mérito de la virtud. jamás alcanzada por ningun¡¡. es. no necesitaba la precisamente para facilitarnos el cumplimiento de esa necesi virtud de la templanza. al contrario. como explica admirablemente Santo Tomás. Entre ellas figuran principalmente la absti nencia. conteniéndolos dentro de los límites de la razón y de la fe. 1 Cf. o sea. conteniéndolos dentro de los lími tes de la razón iluminada por la fe 48. es precisamente en tonces cuando sus actos virtuosos son más grandes y meritorios que nunca delante de Dios. según las normas de la razón y de la fe: y eso es una consecuencia del pecado original. Ejemplaridad de . la templanza 299 lo me jor•> 49. por María con grandísima facilid ad . por lo mismo. y. incluso de muchas cosas lícitas. Ella es la que nos hace usar de los placeres lícitos con 272. sino únicamente aspecto positivo del privilegio singularísimo de su Inmaculada un medio para conservar la vida. P·397· . No es preciso decir que la Virgen María practicó en grado sublime la virtud de la abstinencia-como todas las demás- . cabalmente. puso un placer sensible en el acto de comer.. en el y. Por lo mismo. en su pasional. la clemencia y.2. Y como el placer sen 273· a) La abstinencia es una virtud que nos inclina sible es de suyo seductor y puede arrastrar fácilmente más allá a usar moderadamente de los alimentos corporales según el de los justos límites. o sea. o Cf. como vamos a ver inmediatamente. un fin honesto y sobrenatural. lo que regula la virtud de la abstinencia. n-n 141 . como vimos al hablar del sí mismo. otra pura criatura. Las tJÚtud es de / Haría P. propiamente hablando. ya que no es un fin en sí mismo. tiene también sus virtudes derivadas (o partes potenciales. <•es más importante para la razón de mérito y de virtud lo bueno que lo difícil. VILLAR. la templanza inclina a la mortificación dictamen de la recta razón iluminada por la fe. hay que comer ordena nación al pecado (cf. n.

es dogma de fe. Con relación a la Virgen María habría que repetir aquí lo 13-33). y. expresamente definido por la Iglesia. Y ¿cómo comerían aquellos tres personajes excelsos? ¡Qué posturas. en cambio. no se le puede atribuir a Ella la virtud mites de la razón y de la fe. Mt 19. 2'14· b) La castidad es la virtud sobrenatural moderadora del apetito genésico 52.C. que es menester regularlo según la razón y la fe. y parece que ya está dicho todo con llamarla de esa manera. en odio o crueldad). E¡emplaridad de María 300 limpio. Pues bien. que coincide con la perpetua y perfectísima virgini dad 53. el látigo y arrojó airadamente señaladas por el mismo Dios: en legítimo matrimonio (cf. puso un pla cer sensible en la comida.e y excelso. Dios puso un placer sensible en el acto por el que se propaga la especie humana. la Virgen por antonomasia.1-4.. modelo incomparable de dulzura y mansedumbre (propagación de la especie humana) y en las condiciones (Mt 11.. el trato y conversación con María. sino un simple medio para facilitar el fin. para facilitar .. la derrama por todas partes. P-435·37· 55 Cf II-II 157. No toda ira es mala.1-s- 54 O. Y.s. magnífico ideal. La mirada de María. de la castidad-que etimológicamente viene del castigo de una sz Cf. Fíjate bien en ese nombre y la fuerza que tiene al llamar así a Maria. Ese placer.24. el ideal vale más que la vida. para designarla inconfundible mente por su propio nombre. . de tal suerte que esa virtud es la que la denomina con el nombre de la Virgen. sino únicamente en orden al fin Jesucristo.6. por antonomasia. para facilitar ese acto. como el lirio su fragancia. o cuando. no es un fin en sí mismo.31-32). v. del celo por la gloria de Dios. que la Virgen María permaneció virgen intacta antes. Y lanzó terribles 2. en y después del nacimiento de Jesús (cf. es un gran ideal. II-II 151. que nunca te levantes de la mesa sin haber hecho alguna mortificación en honor de tu Madre querida)>. para que te contengas y no te excedas. en fin. Ella fue. por tanto.1-4- sJ cr. Gé'n a los profanadores del templo (Jn 2. qué actitudes. la flor predi lecta de nuestra querida Madre.gr. es algo que te agra da muchísimo.III. ¿Por qué no pones tú en la virginidad tu ideal? Efectivamente.2. pero es una virtud delicada y difícil. la virtud de la mansedumbre. aunque fue todo eso y modelo acabadisimo de todas las virtudes. Ef 5. por el contrario. D 256). <•Esta es-escribe Villar 54-. La castidad de María fue tan angélica y sobrehumana que. Dios quiere que el hombre coma para conservar su vida. ral. se la dice <•la Virgen)>. No es posible amar a María sin inundarse el cor zón en los resplandores y aromas de su castisima y purísima virginidad. cabalmente. el ideal de Dios. efectivamente. por cuanto hace al hombre semejante a los ángeles. de los más feos y degradantes. ¡Que te acuerdes con la presencia de la Santísima Virgen de sobrenatura lizar y dar un valor grande a este acto tan ruin y miserable como es el de comer!. Como vimos en su lugar correspondiente. el ideal de María. Por ello constituye un gran desorden moral buscar ese placer por sí mismo-pecado de 301 carne rebelde--. invectivas contra el orgullo y mala fe de los fariseos (Mt 23. Y Dios quiere también que se perpetúe el géne ro humano a través de los siglos: Creced )' multiplicaos y hen chid la tierra (Gén 2.29). necesita una virtud especial que la contenga dentro de los lí propiamente hablando.. Todo debes sacrificarlo ante él. etc. sino que puede ser hasta un acto de lujuria. sino la de la pureza en su grado más sublim.gr. nivel de los brutos animales-. que es la propagación del género humano. engendra virginidad. Es una virtud verdaderamente angélica. para que te venzas y lo tomes.. defender ese ideal tan grande que llevas en vaso de barro y que se puede quebran. y que te acuerdes de ella cuando te sientes a la mesa. No la llamamos <•la humilde ni la obediente)>. II-II 152. la respira por do quier. cogió. sin nece sidad de añadir nada más. Por eso. sin embargo. cuando te sirven algo que no te gusta. 275· e) La mansedumbre es una virtud especial que tiene por objeto nwderar la ira según la recta razón iluminada por la fe 55. conservar. v. Pero como la ira es una fuerte pasión que puede fácil que ya dijimos al hablar de la virtud de la templanza en gene mente desbordarse (degenerando. pero todo muy pobre.28). Es ella el principio de la virginidad..14-J7). a cuya práctica perfecta no se llega ordinariamente sino a base de una continua vigilancia y de una severa austeridad. Y ésa es. Las virtudes de María P. qué modales tan sencillamente correctos! ¡Qué virtud de la templanza tan divi namente practicada en la casa de Nazaretl Di a la Virgen que te la enseñe. el cumplimiento de ese deber. basta decir: la Virgen. Hemos de repetir aquí lo que acabamos de decir hablando de la virtud de la abstinencia. que rebaja al hombre al virtud cuando proceda.c. todo dirigirlo y encaminarlo para sostener.

6 O. removiendo los obstáculos) de todo el edificio sobrenatural. sin embargo. hasta que no vas con el cuento a los demás. Como Madre de Dios y Reina de cielos y tierra. II-II 157. como a ti te conviene para que te den la razón. Pero en cierto sentido es ella la virtud fundamental.2. contando las cosas. al perdonar de manera tan heroica y sublime a los verdugos que crucificaron a Cristo. con sus parientes. según el recto orden de la razón. ciertamente. P·599-I I. jamás se creyó con derecho para esos de ahogos.I-6. su trato afable. graba esa Imagen bendita en tu corazón. de compasión. ibid.6). <<Penetra en la casita de Nazaret y trata de sorprender a la Santísima Virgen en alguna de sus ocupaciones.III. la clemencia y la mansedumbre. Sobre ella están las virtudes teologales-fe. su serenidad imperturbable. no te quedas del todo satisfecho. Inti mamente relacionada con la mansedumbre. por sus intimas concomitancias y relaciones. Santo Tomás e5tudia en esta cuestión. Procede de cierta dulzura de alma. mientras que la clemencia mode ra el castigo exterior debido al culpable 57. a los superiores. aunque sea a costa del prójimo. S8 H Cf. fue. ¿Será mucho suponer que en alguna ocasión irían con quejas al taller de San José. ella no pierde su sonrisa bondadosa. y algunos explotarían esta bondad para estrujar más su trabajo y no pagarles lo que les debían? Y asi puedes seguir imaginando esas escenas tan frecuentes. poniendo ta chas a los encargos ejecutados por el santo Patriarca. ¿No es esto lo que a ti te ocurre? ¿No es esto lo que tú crees.1-4. Con la sola descripción teológica que acabamos de hacer de esta virtud ya queda fuera de toda duda que fue ejercitada en su grado más excelso-perdón y venia total-por la Virgen María. avaricia y hasta lujuria! Sin embargo. Mira bien todos sus modales. como dice el apóstol Santiago. contándoles lo que les pasaba!. como fundamento negativo (o sea. de caridad. d) La clemencia es una virtud que inclina al supe rior a mitigar. I6I. rogando por ellos y ofre ciendo al Padre la divina víctima para la redención del género humano prevaricador. Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes (Sant 4. el modelo más sublime de mansedum bre que ha existido jamás. 276. de ella en que la mansedumbre se refiere a la mode ración de la pasión de la ira. sencillo y en cantador 56. claro está. No creas que le faltaría a ella materia abundantísima de disgustos. en cuanto que constituyen como los cimientos de 57 Cf..5. espe ranza y caridad-y la justicia. principalmente a los reyes o jefes de Estado-. ¡Cómo sentiría la Virgen ciertas faltas de la más elemental delica deza sobre todo si eran dirigidas contra su santo esposo o contra su Hijo divino! ¡Qué ganas no sentiría de quejarse. Es. II-II J6I. o pia. áspera. sobre todo la legal 59. a ese ideal! Jamás obró María así. como hemos dicho. que nos hace aborrecer todo aquello que pueda contristar a otro. dura. Ejemplaridad de lHaría 302 Después de Jesús.c. el modelo acabado de la mansedumbre>>. la Santísima Virgen María. Cf. ejercitó el derecho de clemencia-que pertenece. airada. llenos de falsedades y de supersticiones. de expansio narse con sus vecinos. de amor.. Pues bien. ya que. con las colonias judías que allí exis tían. cuando hagas eso. etc. o dulcis Virgo Mariah> 277· e) La humildad es una virtud derivada de la tem planza que nos inclina a cohibir el desordenado apetito de la propia excelencia. Realmente no exagera la Iglesia cuando honra a María con el título de Virgen clementísima (letanías lauretanas) o cuando se lo repite diariamente en la hermosa antífona Salve Regina: <<Ü clemens. . intercediendo ante Dios para el per dón de los pecadores como Abogada y Refugio de todos ellos. la mayor de todas las virtudes. En este sentido. continúa la Virgen ejerciendo en el cielo su incomparable clemencia. Y todavía hoy y mientras exista el mundo. con aquellos idólatras de Egipto. empapadas de soberbia. egoísmo. La humildad no es. la humildad y la fe son las dos virtudes funda mentales. la pena o castigo C. sin duda alguna. exigiendo quizá la devolución del dinero o escatimando el precio ya conve nido o dándole de muy mala gana? ¿No ocurrirían abusos en esto precisamente porque María y José nunca se enfadaban. hasta que no das unos cuantos gritos o dices cuatro palabras descom puestas. completamente natural? ¿No te escudas miles de veces en la necesidad que dices que sientes de un desaho go? Y así hasta que no dices todo lo que te viene a la beca. siempre la en contrarás llena de bondad. concediendo el indulto o perdón total a los que merecían un castigo eterno. conjuntamente. de miseri cordia.P. levanta los ojos y mira a María. Escuchemos de nuevo a Villar exponiendo la mansedumbre de María con su estilo práctico. sobre todo entre la gente grosera y sin cultura de ninguna clase. muchas veces. dándonos el justo conocimiento de nuestra pe queñez y miseria principalmente con relación a Dios 58. ¡Cómo choca ría sin cesar su carácter y su manera de ser con la rudeza de aquella pobre gente de Nazaret. . LaJ virtudeJ de María 303 debido al culpable. en fin. ¡Qué poco te pareces a ese modelo. nunca la verás agria. se distingue.

a cuya divina moción la Virgen María correspondió siempre con la más exquisita fidelidad. Reina de cielos y tierra.52).17).• <. como he dicho. para ambientar la cuestión. los dones tienen por misión específica llevar las virtudes infusas a su última perfección y desarrollo. así también porque María se humilló reconociendo su La verdad nos da el conocimiento cabal de nosotros mismos pequeñez y su nada delante de Dios. Ella se dio perfectísima 3 LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO EN MARIA cuenta de los inmensos tesoros de gracia que Dios había depo sitado en su Corazón inmaculado: Porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso.5 ad 2. 61 Por eso Santa Teresa dice con gran cierto que <la humildad es andar en ve·tdad.P.7). según los datos del Evangelio. por eso todas las gene raciones me llamarán bienaventurada (Le.cción cris!iatla: BAC s.J)S-6o). ya sin más. nos autoriza para ver y admirar los dones naturales y sobrena Bajo su mirada maternal. bre la fe como fundamento positivo.8). justicia nos obliga a glorificar. vive oscura y desconocida bajo el cuidado de San Juan después de la Ascensión del Señor. anda en mentira• (cf. Eiemj•laridad de Mctría C.38) y que precisamente porque Dios ha mirado la pequeñez de su sierva. La humildad de la Reina de los ángeles· mientras vivió en este valle de lágrimas fue realmente sobrecogedora. 60 278. 62 Cf. porque todo este edificio. 1 Tiro 1. es su cimiento lwmildad. nm:stra Teología de la per}P. para que al nombre de Jesús doble la rodilla todo La humildad se relaciona íntimamente con otras dos vir cuanto hay en los cielos. aplicándolos a la Virgen María. pero la de veras ha de practicar la humildad de corazón para con Dios..48). y muerte de cruz. se dedica a las tareas propias de una mujer en la pobre casita de Nazaret. cuyo nombre es Santo (Le 1. aparece en el Calvario como madre del gran fracasado. Siempre vivió en la actitud de una pobre esclava del Señor: ecce ancilla Domini. hecho obediente hasta la muerte. no hayan miedo que aprovechen mucho. 5.464-69 (en la" ediciones antuiores n. donde hemos explicado amphamente €'sta virtud.3. Apenas habla. se impone la consideración de los dones del Espíritu Santo en su Corazón Inmaculado.49). De donde hay que concluir. y si no hay ésta muy de veras. que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros. el alma que quiera santificarse turales que Dios ha que l<. 161. y quien esto no entiende. Pero ¡qué premio recibió de Dios la Virgen María por su Cf. aun por vuestro bien no querrá e!Señor subirle muy alto. etJ iUaría 305 todo el edificio sobrenatural. 8-10).. que las virtudes de María fueron tan excelsas y sublimes porque su alma santísima estaba completamente llena del Espíritu Santo que la regía y gobernaba mediante sus preciosísimos dones. ibid.'d. tudes que ya hemos estudiado en María: la verdad y la justicia. . Y en otro lugar añade la insi ne reformadora del Carmelo: •Y si a esto no se determinan. (Madrid 1968) n. por la humildad profundísima de la que nos dio maravilloso ejemplo. fue exaltada por El -nada bueno tenemos sino lo que hemos recibido de Dios 61_ sobre todos los coros de los ángeles para ser ya eternamente y la justicia nos exige dar a Dios todo el honor y la gloria que la Reina y Soberana de cielos y tierra: Derribó a los potentados exclusivamente le pertenece a El (cf. no al bello paisaje que contem plamos en aquel lienzo.Ill. Después de unas nociones previas sobre los dones del Espíritu Santo en general. Lus dones del E. como vamos a explicar en seguida. sin oponerle jamás la menor resis tencia u obstáculo.lv depositar en nosotros. sino la miseria y ser nada. La verdad de sus tronos y exaltó a los humildes (Le 1. no se sabe exactamente dónde murió. estudia remos cada uno de los dones en particular. para con el prójimo y para consigo misma 62. porque no dé todo en el suelo• (Moradas s¿ptima• 4. no llama la atención en nada. es también la Reina in CAPÍTULO comparable de los humildes. nombre.. sino al Artista divino que lo pintó. pero vio con la misma resplandeciente claridad que ella era una pobre <cesclava del Señor>> (Le 1. no hace ningún milagro. que se levanta sobre la humildad incomparable humildad! Así como su divino Hijo Jesús <<se como fundamento negativo-removiendo los obstáculos-y so humilló. Precisamente. María. Inmediatamente después del estudio de las virtudes infusas en María. en la tierra y en los abismost> (Flp 2. 1. Moradas sextas 10. estableciendo el primer por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un nombre sobre todo contacto del alma con Dios 60.

.. S. (11. a saber: no una invitación sobrenatural co mún a hacer algún bien o evitar algún mal.. ....C. Temor.a.. se infunden para que el hombre obre de modo sobrehumano con cierta connaturalidad a las cosas divinas y con cierta expe riencia de ellas. . 2. se ve que los dones o se ordenan o mueven cuales los cuatro primeros pertenecen a la perfección del a obras extraordinarias por razón de la materia. . Fe. pues estos dones naria de las virtudes. . Las vir Teo 1oga1es (acerca delfi111 ) . Precisamente porque los dones del Espíritu Santo tienen la misión de perfeccionar el acto de las virtudes infusas hay entre ellos y ellas una estrecha relación y correspondencia.. Por lo cual.. aunque se dirija al mismo término a través de las olas 3. 3·a. somos conducidos al fin divino y sobrenatural atenidos a normas de dirección formadas por nuestro estudio y trabajo. . pero de modo extraordinario o sin previo y prudencial estudio>>. Según Santo Tomás 4 y los grandes maestros de la vida espi ritual puede establecerse la siguiente correspondencia entre las virtudes y los dones: sujeto con aquello a que le dispone.a... aun tratándose de actos de virtu des infusas. de los virtudes y los dones. tudes adquiridas ven el y D O N E S ven como dirigible por las reglas del conocimiento y prudencia igualmente infusas.. Los dones del Espíritu Santo son hábitos y no sólo actos o disposiciones dadas transitoriamente. las virtudes infusas lo Sabiduría.. Fortaleza.. según Isaías o por el viento que empuja las velas. Espíritu Santo exigen ser una disposición habitual para obrar 2. .a.J.a al 280.lll. e dios) ..2-3).. Los do11es del E..{Entendimient o. Esta divina inspiración es un impulso y moción especial del Espíritu Santo. .. . . de sabiduría.. que no suelen ocurrírseles a los fieles. . . como la nave es conducida de diverso modo por el esfuerzo de los que reman Siete son los dones del Espíritu Santo. Esperanza.. ya que lo que se da sólo por modo de don transeúnte no connaturaliz.. esto es. Los dones del Espíritu Santo son ciertas per fecciones sobrenaturales por las cuales el hombre se dispone a obedecer prontamente a la inspiración divina.... 4· a... j objeto como susceptible de ser dirigido por las reglas del conocimiento de la prudencia adquiridas. de piedad y de temor de Dios. . l za P i e d a d . como movido por instinto del Espíritu Santo.. pero el hombre no puede connaturalizarse con las cosas divinas y como espiritualizarse si no está dispuesto ni siente la afección a las mismas de modo permanente y habitual.. . de ciencía. presupuesta la formal diferencia entre las de consejo. o . o con más frecuencia a la materia ordi mismo Dios mueve al alma..o Momles (acerca n de los mes Justicia. . porque no le habitúa a ello VIRTUDES ni a ello le adhiere de modo permanente. . j . . sino una moción especial directiva para ejecutar aquello a que aquí y ahora especulación y de las reglas de la prudencia. Los dones del Espíritu Santo en generall 279· (ii. por la (Prudenci C . De muy diverso modo. 5. Eiemplaridaá de ft... Ciencia.. . entendimiento. Estos dones del Espíritu Santo son formalmente di versos de ias virtudes. a saber: de entendimiento. en efecto... tanto adquiridas como infusas... y de ·otro cuando nos guía y·nos mueve la dirección formada en nosotros por el Espíritu Santo. de fortaleza.. en Ataría P. y los otros tres a la perfección de la voluntad..larí11 306 307 y especial instinto del Espíritu Santo. fuera de las leyes de la 1... . . De esta diversa regulación se sigue una moralidad diversa y una diversa especificación de las virtudes y de los dones. luego los dones del Caridad.

121. (Madrid 1947) p.9. esto sea directamente. A través de la virtud teologal o correspondiente. ya a es. cuya acertada exposición--dentro de su brevedad-trasladamos [ntegramente aqu!. deje de recibir la influencia de alguno o algunos 3 11:-id.z. o sea. ToMÁs. 4 .139 y 141. 2 JuAN DE SANTO d.33-35. razón. conforme pero siempre al modo y ente). por afecto interno través de alguna teolo la especula. Cf.Fortaleza.17 a. II-II 8.• etl. pero los dones derivadas de aquéllas. Tratado de la Virgen Santísima: BAC z. Temor (secundariam luz de la fe y de la gracia. ya de un modo más alto. ALASTRUEY. deíibera 1 Cf. In 1-2 del Espíritu gal o cardinal. cardinal los capacidad humana.1 atl 1. del Espíritu Santo ven No hay una sola virtud su objeto como asequible sobre natural que.19.45·52. dones con que Santo influyen sobre y todas las demás virtudes aconseja.

que era nada menos que la Esposa inmaculada del mismo Espíritu Santo. 309 os hallaf!los en presencia de un ser excepcional que s.Ill. que la Madre de Dios vivía bajo la moción continua del Espíritu de Dios. ordenada ya a la divina maternidad. sobre varias virtudes distintas.<tiana: BAC s. El juego e los dones del Espíritu Santo en la existencia de Mara debe situ rse. Por eso es imposible alcanzar la santidad o plena perfección cristiana fuera del régimen habitual o predominante de los dones del Espíritu Santo. Desde el primer instante de su concepción inmaculada. desligadas de la moción divina de los dones. l!jem¡daridad de "'aría de los dones del Espíritu Santo.3. fue el alma más dócil al Espí ritu Santo. Parentrar n el misterio marial debe hojearse con inteligencia el hbro de D!os. de los ángeles y de los santos juntos. necesita conservar la nota discreta. la cual. ' 8 O. la vida misma de la Trinidad fundar JUntos la Iglesia. que era movida por el Espintu Santo de un modo perfectísimo y complaciéndole ella en todo. Escuchemos al P. Cada uno de sus actos conscientes procedía ele ella y del Espíritu Santo y presentaba la modalidad deiforme ele las virtudes perfectas bajo el régimen de los dones. toda mimmización. salvadora con El del mundo. ni por ella se movió. el ideal de toda alma cristiana en su ascensión hacia Dios.igue siendo simple cnatura. Madre de Dios y de los hombres. Los dones del Espíritu Santo en María Por las nociones que acabamos de dar.308 C. _además. ' Ant. Que la Virgen María poseyó en grado eminentísimo-sola ente inferior al de Jesús-la plenitud de los dones del Espí ntu Santo. (Madrid 1968) n. la VIrgen verdadera no necesita el elogio de la mentira. Ella no es Dios. uno y otra indivisiblemente unidos en una rrusma t rea común:_ rege rar a to os los hombres. debido a la unidad del Cuerpo místico. Los dones de/Ji. nuevamente en el clima de su incomparable plemtud de gracia.P. en diversos as pectos. haciendo que sus actos se produzcan con una modalidad sobrehumana. Lo$ done. b) Ls dones del Espíritu Santo son ciertas pe1fecciones de las potencias del alma. María seguirá dependiendo totalmente de El con absolut ubordinación n su rango de criatura. que sobrepujó en gracia y candad a todas las criaturas. pero com¿ una madrmtlmamente asociada a la obra redentora de su Hijo como la pr!mera de los redimidos. estando desde el principio levantada a este (tan) alto estado. Subida del Monte Carmelo I.c. o sea. Con ella s Cf..I8I-88.< del Espíritu Sa. Y uanto el alma es más perfecta en gracia y caridad divi na. pero hay que leer la Bibha con la mirada de la Iglesia. fue en la Bienaventurada VIrgen. m lHatÍa l'. 6 P. ya se habrá dado perfecta cuenta el lector de que los dones del Espíritu Santo brillaron de manera excelentísima en la Virgen María. la Madre de Cristo aparece en la Iglesia como el prototipo del progreso espiritual. Mientras que el Verbo encarnado. nunca tuvo en su alma impresa forma de alguna criatura. Según el consejo de San Buena ventura. J?entro del orden de su santidad personal y de su misión de mediadora. así como un mismo don puede dejarse sentir. en la cima de la unión transformante: <(TCJ. la Ma dre del nso total.' donde el yerbo nos habla de su Madre. la aventajaba sobre todo el mundo de la gracia y de la gloria. Est caecía en la Bienaventurada Virgen. pues: . JO. tanto tiene en más e uberante medidlos dones del Espíritu Sant?. S .Ies eran las (acciones) de la gloriosísima Virgen nuestra Señora. 7 SAN JuAN DE LA CRUZ. sino siempre su moción fue por el Espíritu Santo•> 7. nuestra Teolo¡¡ia de la perfección cri. San Juan de la Cruz nos asegura. 281.141-48). lo mismo que el niño ap.. pero predestinada a ser la Madre del ·verbo en carnado y. conseguir les Y c<?mumcarles la vtda divma.1to (Barcelona 1966) p.• ed.. Philipon 6: <(Después de Cristo. Y así. el misterio ?C. P·335· . que jamás hubieran podido alcanzar por sí mismas. según la común doctrina de los teólogos. heroica y divina. O. de la ciencia. donde hemos explicado ampliamente todo esto (en las ediciones anteriores eran los n. !'1aríguardémonos de toda exageración 2. mas que otrm guna. pero se gura.' nueva Eva J nto al nuevo Adán. Madre del Cristo total. PHILIPON. siempre en progreso>>. la Madre de Jesús. Su Hijo la superará siempre hasta elmfimto por su trascendencia divina y en todos los dominios. se prueba con gran facilidad con razones del todo convincentes: <<Es indudable-escribe Alastruey S-que la Bienaventurada Vir gen tuvo de modo excelentísimo los dones del Espíritu Santo. De esta manera la in fluencia de los dones del Espíritu Santo abarca por completo todo el panorama de las virtudes sobrenaturales o infusas. que es lo propio y caracterís tico de la vida mística 5..J c.rende a leer obre las rod llas de su madre. su ple nitud de gracia.367-69. la ciudad de Dios. Y tambien de. La teología maria!. no podía aumentar en santidad.aJ Estos dones siguen proporcionalmente a la gracia y a la candad. Una misma virtud puede recibir la influencia de varios dones en distintos aspectos. a causa de su personalidad divina. por las cuales estas potencias se hacen más aptas para ser movidas por el Espíritu Santo fuera de todo humano modo. tant? en el de la naturaleza como en el de la gracia y en el de la glona.

siguiendo entre ellos el orden ascendente de los dos últimos. A medida que crece la carid¡¡. para prepararse a recibir el Espíritu Santo con estos y otros santos ejercicios. servil. habéis escuchado . perdiendo su modalidad servil. donde el Doctor Angélico e"pone admirablemente estas ideas. en j\fai'Ía P. en fin de cuentas. te temiera>>. les dijo. podrían venir sobre nosotros. testarse negativamente. que descenderá sobre vosotros. 311 de no hacerlo así. recibiera ella sola en mayor abundancia los carismas divinos dados aquel dfa por el Espíritu Santo>>. Es un temor de Dios imperfecto-por eso no es todavía don del Espíritu Santo. 1. El don de temor de Dios es un Teniendo en cuenta estos principios. Los dones del E. Se llama filial porque es propio de los hijos el temor de ofender a su padre por el disgusto que esto le ocasionaría. Solamente el tercero o filial constituye propiamente el temor de Dios en cuanto don del Espíritu Santo. yo te amara. Finalmente. e) Vamos. y teniendo más excelente disposición que todos los otros. o sea. más detalladamente. L. ciso distinguir cuatro clases de temor: mundano. 0 Don de temor de Dios no tanto como el filial. conforme a los mandatos del Señor (Act 1. sin embargo. pero mezclando en esa huida cierto temor a la pena. y con los hermanos de El (v. a estudiar en particular.2. llenó a cada uno de ellos tanto más copiosamente cuanto más capaz y digno era y más devotamente se había preparado. ya que pone su en sus manifestaciones incipientes e imperfectas lO.13-14). pero 1. mente en cuanto ofensa de Dios. sería malo y pecaminoso. ¿Actuó en María alguna vez el fin en este mundo. Madre de Jesús.4-8): Les mandó no alejarse de jerusalén. De ahí que sien do la Virgen María sola más digna. cada uno de los siete dones del Espíritu Santo en el alma santí d) EL TEMOR INICIAL ocupa un lugar intermedio entre sima de María. aunque sólo 9. adquiere docilidad especial para someterse en el don de temor. ll-ll 19. Este temor es siempre malo. entraron en el cenáculo y perseveraron unánimes en la oración con las mujeres y con María. sino que esperasen la promesa del Padre que de mí. 2. Huye don de temor de Dios? A primera vista parece que debe con de la pena temporal. no considerando las penas o castigos como mal único (si así fuera. de menor a mayor.gr. puesto que estaba confirmada en gracia y era imposible en lO Cf. oi1pJaridad de María Aunque la Bienaventurada Virgen estuvo llena de los do nes del Espíritu Santo desde el primer instante de su concepción. Para entender la verdadera naturaleza de este don es pre cielo. de aquel que sabe decir con toda verdad: <<Aunque no hubiera 282. Pues después de la Ascen sión de Cristo. . pero es bueno. por no importarle nada la ofensa de Dios en cuanto tal.8-Q. ya que los dones mueven siempre a lo más perfecto-.. recibió un gran aumento de ellos con la venida del Espíritu Santo en el dfa de Pentecostés. NociÓN. pues. Huye de la culpa para evitar la pena.. Este temor es mejor que el servil. que puede infiigirnos un mal. apostatando de la fe para evitar los tormentos del tirano que la persigue). filial Pero como el temor inicial no difiere sustancialmente del filial. a) EL TEMOR MUNDANO es aquel que no vacila en ofender a Dios para evitar un mal temporal (v. 283. completamente de espaldas a Dios. y aunque no hubiera infierno.3. II-II IQ. se comprende sin hábito sobrenatural por el cual el justo. temor de disgustar a Dios o separarse de El por la culpa..310 C. Es el de aquel que huye de la culpa principal perfección. cayendo en la culpa ante Dios. e) EL TEMOR FILIAL (llamado también reverencial o casto) es el que impulsa a servir a Dios y a cumplir perfectamente su divina voluntad. S. pero recibiréis la virtud del Espíritu Santo. huyendo de la culpa sólo porque es ofensa de Dios (aunque no llevara consigo ninguna pena o castigo). ya que no era posible en Ella ningún b) EL TEMOR SERVIL es aquel que impulsa a servir a Dios y a cumplir su divina voluntad por las penas o castigos que. e inicial también entra a formar parte del don de temor. porque se funda en la caridad y reverencia totalmente a la divina voluntad. por reverencia a la excelencia y a Dios como Padre y teme separarse de El por la culpa. más capaz. Es el majestad de Dios. sino únicamente el castigo de la misma). que todavía teme la pena. los Apóstoles. cuando vino el Espíritu Santo. bajo el instinto del esfuerzo que sólo el temor filial (reverencial o casto) entra Espíritu Santo. puesto que nos hace evitar el pecado y se ordena a Dios como a su fin. Huye de la culpa y de la pena. para fijarse únicamente en la culpa en cuanto ofensa de Dios.d.Ill. Huye de la culpa sin tener para nada en cuenta la pena. EN MARÍA.. 9 Cf. se va purificando este temor inicial.

que dice: Estoy cierto de que ni la muerte ni la vida. pues la reveren cia es una sumisión mezclada con el amor. en Alaría P. según el estado de término en la celeste patria. que es reverenciar. y que había sido hecha Madre de Dios. este temor de modo más excelente que todos los viadores. y éste existió en la Santísima Virgen. gran conve niencia en que María lo ejercitara en grado perfectísimo. lo será también el temor. María ocupa siempre un rango privilegiado.38r. 2. <•El don de fortaleza-escribe a este propósito Alastruey 15se diferencia de la virtud de la fortaleza.:": ll' st. tanto adquirida como infusa. escribe lo siguiente: consigo el matiz reverencial ante la grandeza y majestad de Dios.1 ad 3. 3· 11 O. 2. .c. y de manera que. Don de fortaleza NociÓN. de un modo sobrehumano y fuera de todas las reglas de la prudencia.3. no igualaría. sin duda alguna. Veía ella en Dios la bondad del Padre.JI 68. porque aquella certeza sería por la ciencia y por el efecto. ni siquiera frenar su impulso hacia El. El temor nace del amor. 12 Cf. que es el filial o casto. Madre de Dios. El Magníficat. el temor del todo filial-lleva pudo María temer tal separación. a la Bienaventurada Virgen en esta certeza. (Rom 8. Me. etc. San Alberto Magno-:-o quienquiera que sea el autor del famoso Maria! a él atribuido-expone la existencia y actuación en María del don de temor en la siguiente forma 12: <<I. y no aspecto más perfecto--o sea. I•P . J. no midiendo las fuerzas y acciones conforme a prudencia. Los dones del E. la separación de Dios. nos muestra a la Madre de Dios gozándose en su propia pe queñez.1-2. antes al contrario. lo ejercitó María en la tierra y sigue ejerci tándolo en el cielo. De aquí se sigue que mientras la fortaleza adquirida o infusa 1 l Cf. según el estado de vía. Estaba llena de tal gracia y además velaba sobre ella la Providencia con tanto amor que no podía deslizarse en sus actos ni el más mínimo defecto. SAN ALBERTO MAGNO. si se revelase a cualquiera de éstos que había de salvarse y no te miera ya. sino una reverencia a Dios enteramente filial. no puede parangonarse con el de los demás santos. JS _cr. por tanto. teme la separación de Dios. Tuvo. pues supo que ella había sido santi ficada en el seno materno. Pero. Jamás se resistió al Espíritu Santo. y así supo como por sus causas que ella no podía ser separada de Dios.9 ad 1 et 2. No se dio en ella el temor al pecado o al castigo por sí mismos. luego (también) el temor». ¡A El toda la gloriab> <<El temor casto tiene dos actos: uno. pues. que aumentaba cada día bajo la influencia más y más dominante del Espíritu de Amor. Este temor es santo y dura por los siglos de los siglos.4 ad J4¡cr. por una asistencia especialísima del Espíritu Y al contestar a la objeción de que aun el temor más per Santo. P·342-1J· 1. pero el don de · fortaleza obra por moción e instinto del Espíritu Santo. a través. o. que le permite cantar la magnificencia de Dios. El mismo Cristo lo tuvo. luego si el amor es singular.lll. sino obrando confor me a las fuerzas y al brazo de Dios. toda clase de virtudes heroicas con invencible con fianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir. p. teniendo en cuenta que el temor de Dios en su fecto. Dicho temor crece con la caridad. En este sentido. en cuanto que ésta obra según las comunes reglas de la prudencia natural o sobrenatural. con todo. u.69. pero la certeza de la Santísima Virgen de que no sería sepa rada fue por modo de causa. que es temer ser separado de Dios. 284.n 139. El funcionamiento del don de temor en la Inmaculada. II-II 19. Escuchemos sobre esto al P. El don de temor ejerce su influencia sobre gran número de virtudes. de la esperanza y de la tem planza 13. esa clase de temor reverencial existe incluso en el cielo (ante la majestad de Dios tiemblan los ángeles: tremunt Potestates. Philipon JI: <<Nada pudo desviar nunca de Dios a la Madre de Cristo.38). 5. otro. principalmente.c. no hay inconveniente.. y éste no lo tuvo la Bienaventurada Virgen. su último fin». en la adora ción y el reconocimiento agradecido de las maravillas que el Todo poderoso había realizado en ella.C. y que no había pecado ni podía pecar. Luego a suma caridad corresponde sumo temor. La conciencia de su nada la mantenía en la presencia de Dios como la más humilde de sus siervas. En el orden de la gracia. . por instinto del Espíritu Santo. aun de la infusa. Eiemplariáad de María 312 313 Ella el pecado. r. todas sus virtudes derivadas 14. que le había dado por hijo a su propio Hijo. Pero el amor de la Virgen Santísima superó con mucho al de todo viador. a través de ella. viva síntesis de su alma. como parece de San Pablo. dice _ la Iglesia en el prefacio de la misa) y. y conforme a ellas mide y calcula sus fuerzas y acciones naturales y sobrenaturales. Es el encargado de llevar a su última perfección la vir tud de su mismo nombre y. El don de fortaleza es un hábito so brenatural que robustece al alma para practicar.

He aquí los principales 16: 1) Proporciona al alma una energía inquebrantable en la práctica de la virtud. esto es. en la dolo r?sa subtda hacia el lugar del suplicio. sin rehusarle nada. sm debthdades. A la hora de los milagros. donde explicamos ampliamente estos efectos. el don de fortaleza. La trama de su existencia en Nazaret se fue tejiendo a base de la monótona pero heroica continuidad en el cumplimiento de sus funciones de esposa y de madre.P. sino por la debi lidad del sujeto. ¿quién hubiese podido suponer que . bajo 1 acctón del Espíntu Santo. Las pruebas exteriores que padeció en su vida. s) Proporciona al alma el <<heroísmo de lo pequeño>>. 16 Cf. mezclada al grupo de las demás aldeanas.>. la Vtrgen del <<hágase.r del E.>. . en las escenas de oprobio y escarnio. que no inclina nunca a desfallecer. con la valentía y el gozo de un sacrificio salvador sin esis sublime . atiende precisamente a estas cosas graves y difíciles. ade más del heroísmo de lo grande.. dentro del ambiente de un pobre hogar de arte sanos.JJ8). a la hora de su brutal prendimiento por la traición de uno d. 4) Hace soportar los mayores dolores con gozo y alegría.e los doce. 17 Cf. en ltlaría 315 movíale de continuo el alma abriéndosela a los vastos horizontes de la Redención. que hizo de ella. que velaba a los demás mortales su santidad. ' . nuestra Teolo¡¡fa de la perfección cristiana s. de su hijo amadísimo. en las almas de los santos. la precipitada huida a Egipto en plena noche con la angu tia del pelig. hasta la menor tilde se adhería con invencible firmeza al querer divino.lll. ap rentemente 1 ual que la de cualquier otra mujer. Fiel en todo. 2. rechazado y maldecido por los hombres El el Hijo de Dios e hijo suyo. que no se puede exphcar hasta tal grado más que por la continua asistencia en cada uno de sus actos de la plenitud del Espiritu de Dios. La Sagrada Fami lia. . C . a imitación suya. como la más afligida de las madres que hayan padectdo. el penoso traslado a Jerusalén y el no hallar sitio en las posadas cuando estaba a punto de dar a luz. El Gólgota ha quedado en la historia de los hombres como la m nifestación suprema del espíritu de fortaleza que animaba a Cnsto y a su Madre. en medio de una parentela que no conocía m su verdadera grandeza ni la de su Hijo: éste fue el cuadro de la vida que llevó en este mundo la Madre de Dios. 3) Hace al alma intrépida y valiente ante toda clase de peligros o enemigos. allí.379-8r. traicionado y abandonad por sus amigos. vislumbrándol en 1fe: admirable tipo de la fortaleza cristiana.> estaba siempre dispuesta a cumplir la volun tad de Dios.ro de muerte que amenazaba a su Hijo.c. objeto de predilección de la Trinidad sobre la tierra pasó inadvertida a los ojos de los hombres. Cuando iba a la fuente a por agua. EN MARiA. se man ttene valerosa al pie de la cruz. Escuchemos al P.de la fortaleza cristiana. consolida la debilidad del sujeto y expulsa de él todo temor. 285. Son admirables los efectos que produce en el alma santa el don de fortaleza.. n-444 (en las ediciones anteriores n. como el signo de un inmenso amor redentor que se alberga también. La <<Virgen fieh> no dejó de cumplir nunca ni el más mínimo deber inherente a su estado.3. en la pobreza. S. Philipon expo niendo admirablemente la actuación del don de fortaleza en la Santísima Virgen María 17: <•Los dos tipos fundamentales del don de fortaleza aparecen en María: el heroísmo de la fidelidad absoluta a los más humildes deberes cotidianos y el heroísmo de las grandes acciones. puesto que. p. junto a José y a su hijo Jesús.. o.> en tiesto aplastado por la rueda del carro. María reaparece. la vecindad y lo superficial dlas gentes de la calle. Jamás cometió la menor falta moral la Madre de Dios. El viaje a Ain-Karim. ' ' El Calvario fue la respuesta más heroica de su corazón de madre en la ofrenda total. la que ayudaba a soportar la carga de todos nuestros pecados y a conseguir la salvación del universo? En ella todo ocurría por den tro. E¡emplaridad de María 314 tiende a lo arduo y difícil según las reglas de la prudencia y confor me al modo humano y capacidad del sujeto. el retorno a Nazaret y la vida oculta. era ella la Madre de Dios y de los hombres. sm proporción con el drama espiritual que se desarrollaba ince santemente en su corazón. más vasta _que el mar. LoJ done. sm relumbrón. pero cuando llega el trágico momento de las asechanzas organizadas contra su Hijo. no son sino débiles indicios. la Madre de Jesús se oculta. sin reservas. con virtud y energías divinas. El Espíritu Santo. Lo mismo advertimos con relación a todos los demás dones. en las honduras de su unión con todo el misterio de Cristo.• ed. al cual no puede robustecer adecuadamente). causa ésta de que su virtud fracase con frecuencia (y no por razón de la virtud misma. sin aspavientos de dolor. Jamás murmuró Maria ni se mostró indecisa y perpleja. contando con la defectibilidad y flaqueza de sus fuerzas y con su miedo. la'perma encta n el destierro. cerca de su Hijo. la <<Reina de los mártires>>. 2) Destruye por completo la tibieza en el servicio de Dios. obra como si fueran propias. con una inmensidad de pena. en cambio. por moción del Espíritu Santo. como rescate or tod_olos pecados de los hombres. labo nosa. la Corredentora del mundo. transformado en <<varón de dolores.

. ahora-en todas las necesidades de la Iglesia militante-y cuando a cada uno de nosotros nos llegue la hora suprema de la muerte•>. Hágase en mí según tu palabra. todo cantaba a Dios sin resistencia alguna. el carácter maternal del don de piedad en María. Entre las hijas de Israel. y la más amante sierva que hubo nunca: He aquUa esclava del Señor. y no sólo para con los hombres. pertenecía por este solo título a la familia de Dios como hija adoptiva. El Espíritu Santo no actúa del mismo modo en el alma de Cristo que en la de la Virgen o en las de los santos. al soplo del Espíritu Santo. repitiéndole con con fianza: <•Ruega. El Espíritu de piedad se desarrollaba en María. Todo en ella converge hacia su maternidad divina y espiritual. nuestra Madre dul císima. su total correspondencia a las más leves inspiraciones divinas. la trágica súplica del Calvario. mediante la ofrenda . La Iglesia de Cristo tiene tal conciencia de la eficacia de la intercesión de la Madre de Dios en el cielo que. Su plenitud de gracia y de santi dad. custodias. 287. bajo la dominante de su cualidad de Madre. Sin olvidar que ella es hija de Dios y de la Trinidad por la gracia de la adopción.J 77-79· 19 : 317 <•Se ha de tener presente al máximo el coeficiente individual del sujeto cuando se estl:dian las virtudes o los dones del Espíritu Santo en un alma. fue la que con más fidelidad observó los preceptos legales y todos los ritos sagrados del culto religioso. aun que en Ella revistió características especialísimas por sus rela ciones del todo singulares con Dios Padre y por su maternidad espiritual con relación a nosotros. Escuchemos al P. NociÓN. Son maravillosos los efectos que produce en el alma la actuación intensa del don de piedad. de Caná. dulce Cristo en la tierra y padre visible de la cristiandad. carta del Padre del cielo. Es fácil espigar en el Evangelio indicaciones de las múltiples formas de su oración: la alabanza adoradora y agradecida del Magnificat. especialmente la religión y la piedad. Simple criatura. en el sumo grado de la perfección. pero decisiva. 19 O.faridad de Marí 316 C. etc). como un niño que grita a su madre en demanda de auxi lio. Con sólo enumerar estos maravi llosos efectos ya se ve que en la Virgen María actuó el don de piedad como en ninguna otra criatura humana ni angélica. El don de piedad es un hábito sobre natural. con el amor más puro. la intercesión discreta. la salvación del mundo. 11-II 121. S. pide por nosotros. p. Bajo este aspecto se mantuvo siempre con relación al Altísimo en actitud de sierva. 5) Nos mueve al amor y devoción a las personas o cosas que participan de algún modo de la paternidad de Dios o de la fraternidad cristiana: la Virgen María. sin ostentación ni fariseísmo. sobre las que recae de una manera más inmediata Y principal. Es. Tal es el puesto que le tocó en el plan de Dios: Madre de Jesús y Madre del Cristo total. El don de piedad es absolutamente necesario para perfec cionar hasta el heroísmo la materia perteneciente a la virtud de la justicia y a todas sus derivadas. hicieron de la Virgen María el más bello templo vivo de la Santísima Trinidad. que está en los cielos 18.3. que aseguró. Philipon exponiendo admirablemente estas modalidades especiales 1s Cf. Ejem¡. He aquí los principales: 1) Pone en el alrna una ten\ura verdaderamente filial ha cia nuestro Padre amorosísimo. Desde este punto de vista. I. EN MARÍA. Lo. sobre todo. las almas del purgatorio. las cosas santas que sirven para el culto del Padre (vasos sagrados. un afecto filial hacia Dios considerado como Padre y un sentimiento de fraternidad universal hacia todos los hombres en cuanto he1·manos nuestros e hijos del mismo Padre.JII . por instinto del Espíritu Santo. En el alma de la Inmaculada. el Papa. sigue siendo ante todo la Virgen del <•fiatl>. en una perfecta armonía de sus potencias y de todos sus actos. 4) Nos hace 11er en el prójimo a un hijo de Dios y herma no en Jesucristo./' . María contempla en Dios a su propio Hijo. María es la cria tura que más gloria ha dado a Dios. 2. que está en los cielos.c. Ella es toda madre: <•tota maten. realizando así. su deseo único de glorificar a Dios. no cesa de dirigirse a la Madre de Dios. el primero de los mandamientos: el del amor. la patria. la Sagrada Escritura.de su Hijo y de su propia vida.r dones del E. entra en relaciones únicas con cada una de las tres Personas de la Trinidad. El cenáculo fue el lugar privilegiado en el que su perseverante plegaria consiguió para los Apóstoles y para la Iglesia naciente la efusión total del Espíritu Santo. infundido con la gracia santificante. sino también con respecto a Dios. lo que debe retener toda nuestra atención. Con el . los ángeles y santos. sin detallar sus ne cesidades. Por esto. Cada una tiene su régimen particular. los superiores. la más humilde al propio tiempo q Je la más filial. para excitar en la voluntad. 3) Pone en el alma un filial abandono en los brazos del Padre celestial. como los demás dones. en j\/aría a 3· Don de piedad 286. la que se adhiere sin reservas a todo indicio de la voluntad divina. 1 -2. revestida de la gracia divina. 2) Nos hace adorar el misterio adorable de la paternidad divina intratrinitaria.

ni siquiera sabemos dónde. vida interior con el apostolado. juzga rectamente. Bajo la dirección personal y constante del Espíritu Santo. Philipon 21-dirigfa has ta sus más insignificantes acciones. bajo la inspiración del Espíritu Santo.1-2. sosteniendo a la Iglesia militante con sus súplicas y su espíritu de sacrificio. día tras día. <<Madre del Buen Consejo•> (letanías simples luces de la prudencia: se requiere la iluminación espe de la Virgen). 20 Cf. volviéndose hacia el Verbo eterno: <1 ¡He aquí a nuestro Hijob> El Hijo único del Padre la llama Madre. lento y discursivo 20. 2) Le resuelve. ' 4) Aumenta extraordinariamente la docilidad y sumisión a los legítimos superiores. la Ma dre del Verbo. imprevistos y difíciles de resolver. P·376-n. Es el don encargado de perfeccionar la virtud de la prudencia. Al sopldel Espíritu. 11-11 52. )>. . obteniendo para la Iglesia entera la efusión del Espíritu de Dios que habría de < cambiar la faz del inundo•>. oscura y valerosa que hallaremos al pie de la cruz. la vida más divina. que le inspiraba en cada caso lo más conveniente para la gloria de Dios y la salvación de la hu manidad. más Madre que nunca•>. aquellas últimas palabras de Jesús agonizante quedaron grabadas en el Cora zón de Maria: He ahí a tu hijo. S. tras las apariencias más ordinarias. tima) envía mensajes santísimos a toda la humanidad: <<Haced penitencia.si es superior o jefe-los medios más opor tunos para gobernar santamente a los demás. Desde la cruz.. como a miembros vivos de su Hijo bienamado. la Madre de Jesús pasó por esta tierra corno una mujer corriente. adora Maria en Dios a su propio Hijo. ama a todos sus demás hijos con un mismo corazón maternal.. a veces. ¡Cuántas inspiraciones santas nos envía desde cial del don de consejo. una solución rápida. Es muy difícil. asegura ella su realización en cada uno de nosotros. el cariño afectuoso con la cas tidad más exquisita.lll.J. con infalible seguridad y acierto. 21 O..318 C. dentro de su alma. corno Correden tora del mundo. el cielo! A veces incluso de una manera externa (Lourdes. EN MARÍA. En María. sin haberle rehusado nunca nada al Amon. LoJ dmzeJ del E . Jesús quiso designarla como Madre nuestra. conciliar la suavidad con la firmeza. indicándonos c ál debía ser nuestra actitud para con ella: amarla como a El m1smo. Para todas estas cosas no bastan. sobre todo en ciertos casos repentinos. < El Espíritu de consejo-escribe el P.c. esu misterio eterno. NociÓN. con respecto a su propio Hijo. m Maria P. a veces. en el silencio de1 amor. llevando. El final de su vida lo pasa desapercibida. exaltando las misericor dias del Dios de Israel. Es la misma mujer modesta. enteramente poseída y gobernada por el Espíritu Santo. en el equi librio y la ponderación. qe es también su Dios sentimientos maternales de una hondura msospechada. La Virgen de la Encarnación. con el alma invadida enteramente por la clandad del Verbo. 289. la prudencia de la serpiente con la senci El alma que aspire en serio a santificarse ha de tener una llez de la paloma. Ella hada pasar sin esfuerzo las más sublimes luces de la contemplación a los detalles más mi núsculos de su vida práctica. la necesidad de guardar un secreto sin faltar a la verdad. 2. en medio de los Após toles. El don de consejo es un hábito sobre natural por el cual el alma justa. es la misma que descubre humildemente la falta de vino en las bodas de Caná. El la inspira. r. lo que conviene hacer en orden al fin último sobrenatural. todos los designios de Dios relativos a ella. Ella ha ido realizando. Todo lo hacía bajo la moción e instinto del t:spíritu Santo. que re quieren. El Espí ritu Santo ve en ella a la Madre de quien El procede eternamente. Más que ningunas otras. He ahí a tu Madre. El Espíritu de Dios la mantiene. plenamente y en la fe. brilló el don de consejo en grado sublime de perfección. las devoción especial a María. o en oración en el cenáculo. la 319 3) Le inspira. la Virgen del Magnificat. multi tud de situaciones difíciles e imprevistas. sin embargo. En aquella escena del Gólgota resplandecieron al máximo los destellos del Espíritu de piedad. Ejemf•laridad de Araría Padre. en una suprema adaptación a las circuns tancias de su ambiente social. con corazón de hijos. 4· Don de consejo 288. rezad el rosano. Ahora. en los casos particulares. Fá Los principales efectos que este don produce en el alma donde actúa son los siguientes: 1) Preserva al alma del peligro de una falsa conciencia. puede decir. que no podría dar la simple virtud de la prudencia con su procedimiento humano.

en María P. mediante el don de ciencia. todos los beneficios que Dios ha derramado en el mundo de la naturaleza y en el de la gracia.. los valles. 3) Nos hace ver con prontitud y certeza el estado de nues tra alma. la Madre de Dios discernía la perfidia 23 cr. abandonando-al menos prácticamente las luces de la fe y arrojándonos. 4) Nos inspira el modo más acertado de conducirnos con el prójimo en orden a la vida eterna. 2) Nos guía certeramente acerca de lo que tenemos que creer o no creer.lll . juzga rec ver en todo sino la voluntad o permisión de la Causa Primera. El Evangelio nos la presenta rodeada de buenos y de malos. in maculada.3. Jamás había experimentado ella el mal. P·374·76. . 291. con una venda en los ojos. como ve remos en seguida-. que ella lo juzgaba.c. Los principales efectos que produce en el alma la actua ción del don de ciencia son los siguientes: 1) Nos enseña a juzgar rectamente de las cosas creadas en orden a Dios.s que había de tratar a diario. participante de las mismas condiciones de toda existencia humana. que la ayudaba a distinguir el bien del mal en las criatura. enriqueciéndose cotidianamente con una mayor experiencia de las criaturas. Los dones del E. Su corazón maternal envolvía en una misma ternura de Madre a su Hijo Jesús y a la muchedumbre de sus hijos adoptivos. princi palmente con el mundo natural y sensible que nos rodea. aunque degradada por el pecado. atraí dos y reducidos por el encanto de las cosas creadas e ignorando el modo de relacionarlas con el mundo sobrenatural. tamente de las cosas creadas en orden al fin sobrenatural 22. Ella percibía el mal con infalible instinto divino. precipitada mente. en brazos de las criaturas. los pájaros del cielo. porque. Ella ha conocido todos nuestros sentimientos humanos. cuando no una imagen perfecta. Como en los seres puros. que todo lo dispone o permite para su mayor gloria y nuestro 290. para no hombre. para evitar la cólera de Herodes.1-4. su amor le daba a sentir la bondad y la malicia de todos los hombres. por contraste. Sin este instinto sobrenatural. sublimados por el amor divino. Admiró las flores. bajo la acción iluminadora del Espíritu Santo. Philipon 23: <1La Encarnación del Verbo en su seno no apartó a la Madre de Dios de su medio ambiente de vida. mediante el don de ciencia. infundido con la }Sracia. de nuestras mismas dificultades de cada día. ninguna otra criatura ha juzgado con tanta seguridad acerca del pecado. Acoge en Belén a los pas tores y a los Magos. 2. Madre de un Dios salvador. 1. Dios la había conservado virgen. Todo NociÓN. por el cual la inteligencia del netrante desaparecía el juego de las causas segundas. pero ha de huir. s) Nos desprende de las cosas de la tierra. sus hijos. . las montañas. S . es preciso que se nos dé también un ins tinto sobrenatural para descubrir y juzgar rectamente de las relaciones de esas verdades divinas con las cosas creadas. fácilmente erraríamos el camino. las fuentes cristalinas. La experiencia diaria confirma dema siado todo esto y no es menester insistir en cosa tan clara. la belleza de las almas. propio bien. Más que nadie. a la medida de sus causas humanas. distinguía también perfectamente la som bra del mal. Don de ciencia 321 En todas las criaturas veía el rastro y la huella de Dios. 6) Nos enseña a usar santamente de las criaturas. Hombres y cosas aparecían a sus ojos iluminados por la claridad de Dios y. todo lo que veía en las criaturas la elevaba hacia Dios.C . como todos los demás. en plena noche. o. No basta conocer la verdad-aunque sea con esa penetración profunda que proporciona el don de entendimiento. a la luz del amor infinito y de la misericordia sin límites de su Hijo crucificado. Tiembla por su Hijo. Pasó por la tierra como purísimo reflejo de Dios. Ejem¡>laridad de María 320 5.JI-II 9. El don de ciencia es un hábito sobre lo relacionaba inmediatamente con Dios. Escuchemos al P. Paseó en medio de la creación maravillándose al descubrir en ella a cada paso un reflejo de los esplendores del Verbo. Y. 7) Nos llena de contrición y arrepentimiento de nuestros pasados errores. hasta el mal. EN MARÍA. ante su mirada pe natural. la misma fe peligraría. juzgadas siempre por ella a la luz de Dios. La Madre de Jesús pasó por esta tierra como una mujercita corriente. sin embargo. También este don. hacia Egipto. El Espíritu Santo la esclarecía e ilustraba respecto a todo. La Madre de Jesús poseía en un grado eminente el Espíritu de ciencia. actuó intensísimamente en el alma purísima de María. . 22 Cf. y. El don de ciencia es absolutamente necesario para que la virtud de la fe pueda llegar a su plena expansión y desarrollo.

322 que implicaban las preguntas de los fariseos. por el cual la almas contemplativas. es un hábito intuitivo. Cf. un ángel fue enviado de _ parte de Dios a una aldehuela llamada Nazaret.c.. · Cuando llegó la <<plenitud de los tiempos•>. las posibilidades de caída y de resurgimiento que se contienen en nuestra libertad. se ejercite la fe al modo humano o discursivo (vía ascética). elevábase sin esfuerzo de lo visible a lo invisi ble. 6. que tie nen desarrollado este don en inteligencia del hombre. que se proponían perder a su Hijo. siendo el objeto primario de la fe la Verdad Primera manifestándose (o sea. El conocimiento humano es de suyo discursivo. Para ello es in nuevo al P. en Maria P. p. infundido con la gracia santificante. donde se fijaba la mirada de su fe. Con su trans luminosa fe. O sea. bajo la acción iluminadora del Espíritu grado eminente. pero sobre todo iluminada directamente por el Espíritu Santo. sin descubrirle del todo el misterio-cosa reservada a la visión beatifica-. Ella com prendió las flaquezas de la pecadora de Magdala. el abandono de todos los dis cípulos y todas las caídas de los hombres y de las mujeres hasta el fin de los siglos: todos y cada uno de nuestros pecados. Pero. de suyo. que es una realidad simplicísima. S. <<de la que•> su Hijo <<había expulsado a siete demonios•> y de la que hizo fiel com pañera suya al pie de la cruz. es 293· 2. y por eso. ISS. . no por simple intuición de la verdad. Ella leía las Sagradas Escrituras con el alma llena de luces mayores que las de lsaías y las de los demás profetas. Su inteligencia. Enton ces se llega a la fe pura. tan insistentemente recomendada por San Juan de la Cruz como único medio proporcionado para la unión de nuestro entendimiento con Dios 25. el mismo Dios hablan do}. o. se hace apta para una penetrante intuición de las verdades que ven con sus propios ojos antes que dudar en lo más mínimo reveladas especulativas y prácticas y hasta de las naturales en de alguna de las verdades de la fe. no puede ser más inadecuado ni imperfec to. por composición y división.3. Los doTJeJ del E. el conocimiento del bien y del mal. EN MARÍA. 292. Philipon 26: dispensable la influencia del don de entendimiento (vía mística). Ella sufrió la traición de Judas. Escuchemos de podrá llegar a su plena perfección o desarrollo. Comprendía más que todos los justos del Antiguo Testamento el simbolismo de los ritos sagra dos a los que asistía en el templo. llena de toda gracia: el Señor está contigob> 25 26 Cf. Eiemplaridad de Maria del don de entendimiento. SAN }UAN DE LA CRuz. más todavía que el de ciencia. no discursivo. <<El Espíritu de inteligencia la hacía penetrar hasta un grado único el profundo sentido de todos los misterios de Dios. Y el nombre de la virgen era María. de la casa de David. el modo discursivo. estarían dispues tas a creer lo contrario de lo Santo. La Santísima Virgen María-como absolutamente indispensable para que la gran virtud teologal no podía menos de ser así-fue iluminada por el don de de lafe llegue a su plena expansión y desarrollo. de los doctores de la Ley. cuando la fe se haya liberado enteramente de todos los elementos discursivos que la impuri fican y se convierta en una fe contemplativa o intuitiva. Don de entendimiento 323 C. El don de entendimiento. de los saduceos. n-u 8. Subida del Monte Carmelo I. Por mucho que enten dimiento como no lo ha sido nadie jamás (después. El mensajero de la Trinidad la saludó diciendo: « ¡Regocíjate tú. La razón es muy sencilla. Ella lloró a causa de todo esto. Ninguna criatura poseyó como ella la <<ciencia de los santos•>. com plejo de conocerla. De esta condición general del conocimiento humano no escapan las virtudes in fusas al funcionar bajo el régimen de la razón y a nuestro modo humano (ascética). le da una seguridad inquebrantable de la NociÓN. Porque le hace penetrar en las verdades reveladas de una manera tan profun da y se las manifiesta con tal claridad que. superior a la de los más grandes genios.J70-7:2. El don de entendimiento es un hábito verdad de nuestra fe. cr. las verdades de la fe no pueden ser captadas en toda su limpieza y perfección (aunque siempre en el claroscuro del misterio) más que por el golpe de vista intuitivo y penetrante a. La fe. Tocios ellos perfeccionan la virtud de la fe hasta el grado de increíble intensidad que llegó a alcanzar en los santos. de su divino Hijo Jesús). así como las negaciones de San Pedro. por análisis y sín tesis.:2 c. orden al fin sobrenatural 24. Esto se ve experimentalmente en las sobrenatural.1-8. juzgaba de todo el encadenamiento de las causas segundas en el universo a la luz de la ciencia de Dios•>. ¡Qué de luces interiores iluminaban el alma de la Inmaculada! Dios preparaba en ella a la Madre de un Dios Salvador. 1. jamás natural mente.8. a una virgen desposada con un hombre llamado José.Ill. Son admirables los efectos que el don de entendimiento produce en el alma sobre la que actúa intensamente.

en i\laría P. NocróN. . La luz divina se irá haciendo progresivamente en su alma. Ejemplaridad de María La alusión mesiánica es manifiesta. . . l? virgen purísima escogida para ser la Madre de Emmanuel. . . la nube luminosa.3. pues has hallado gracia delante de D10s. y se la obliga a moverse a ras del suelo: por razones humanas. que v1 ne a descansar en ella. divma. . Abandonada a sí misma. señal de la presencia personal de Dio.6. Dócil al Espíritu Santo. A estas palabras se sintió confusa.. Sin el don de sabiduría. . Es una virtud divina que tiene alas para volar hasta el cielo. Maravilla el ver qué rápidamente y con qué senollez entra María en la inteligencia del mensaje divino. Hágase en mí según tu palabra>>.. en la 325 realización de su maternidad divina. con grandísima prudencia. El ángel le responde: <lEl Espíritu Santo vendrá sobre tl. de cuantas han pasado por la tierra. el más perfecto de to dos. He aquí que concebirás y parirás un hijo. se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor D10s le dará el trono de David. El reinará en la casa de Jacob y su reino no tendrá fim. el alma más luminosa. pero. las palabras que de El escuchó al pie de la cruz. y <lel Verbo se hizo carne y vino a habitar entre nosotros>>. preguntábasqué significa ba tal saludo. en lo esencial. Y }a virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. pues yo no conozco varó ?>> Un c. . 5. Las inspiraciones del Espíritu Santo no ehmman en nosotros los vaivenes de la reflexión y de la in errogación. . La alusión del ángel al texto de Isaías. Las palabras divinas se suceden tlummadoras. para Madre del Mesias. la más perfecta y divina. después de la de Cristo. . Dios la ha escog o. La virgen de Nazaret se mclma acatando la voluntad del Alti simo: <•He aquí la esclava del Señor. ll·Il 45. con mezquindades raquíticas. fa_cul tades humanas. todo lo veía iluminado por la claridad de Dios>>. impidiéndola volar a las alturas. Más que cualquier sab1a disertaclOn. . una luz divma que viene a esclarecer el interior de su alma. Ella es la <•almah>>. su padre.ento dluz es indispensab e para la plena inteligencia de su misión.<•HiJO de _D10s>> en todo su sentido. Los hechos y los gestos diarios de Jesús. está reclamando y exigiendo por su misma naturaleza la regulación divina del don de sabiduría. cuyo insondable misterio irá luego penetrando más y más cada día. Le pondrás por nom re Jesús. que le proporciona la atmósfera y modalidad divina que ella necesita por su propia naturaleza de virtud teologal perfectísima. esta atmósfera humana se le hace poco menos que irrespirable. Su fe es absoluta. todas estas cosas le revelan a la Virgen el significado íntegro del _mensaje de Dios. al pobre modo humano que forzosamente tiene que imprimirle el hombre. 7· Don de sabiduría 294· 1. todo está ya claro. de el <•DiOs-connosotros>>. Pero <l ¿cómo se hará esto. la ahoga y asfixia. tiene que someterse a la regulación humana. hasta cierto punto. emH Cf. J? ra Madre de Dios. Será grande. Ahora bien.mple . v nunCla do sucesivamente una matermdad mesiámca.324 C. etc. será llamado. su confianza en Dios indubitable. pese a las oscuridades de su fe. María. La acción divina no suprime el funcionamiento de las.::. La Virgen se turba sorpren dida. y por esto el HiJO engendrado será santo.. principalmente. y. los signos deslumbrantes de Pentecostés harán de María. que se las hace saborear por cierta connaturalidad y simpatía 27. D10s no e lo rehl!. virgmal. El Esp_mtu Sa to le hace comprender el sentido del misterio que le anuncia. Los dones del E. Otras luces vendrán a añadír sele. El D10s de Israel la ha escogido para Madre del Mesías. También María penetrará cada día más hondo en el misterio de su Hijo y de su propia maternidad divina. Los textos mesiamcos convergen en su espintu y se iluminan. Entre odas las hijas de Israel.1 . María ompren El Espíritu de inteligencia le hace entrever unmaterm ad mesta nica que la vinculará para siempr.sa a. o sea manejada por el hombre en el estado ascético. María era ya Madre de Dios. sus enseñanzas a las mul titudes a lo largo de su vida pública. inseparable de la caridad. El le revelará el carácter virginal de esta matermdad mesiamca recordándole la profecía de lsaías. El don de sabiduría es.III. sin comprometerse mucho. con mucho. ilum na?or. Es el encargado de llevar a su máxima perfección a la pri mera y más excelente de todas las virtudes cristianas: la cari dad sobrenatural. Dí ele el ángel: <lNo temas. a los glonosos destmos de su pueblo y al reinado eterno de su HiJO. por el cual el alma juzga rec tamente de Dios y de las cosas divinas por sus últimas y altísimas causas bajo el instinto especial del Espíritu Santo. el dar a su Hijo el título d. el relato ev gehco nos muestra cómo María ha entrado. plenamente consciente. El don de sabiduría es un hábito sobre natural. <lNada es lmp?sib_le para D10s>>. El mensaje va siendo c da vez as. sus confidencias personales durante los treinta años de su intimidad en Nazaret. que orientará definitivaii?-ente a su alma hacia una maternidad divina. . de in mensas consecuencias en la economía de la salvación y en el eterno reinado del Mesías. como en el día de su ordenación capta inicialmente el nuevo sacerdote lo que significa su sacerdocio. Precisamente por ser la caridad la virtud más excelente. adquirieno un. Ho d_e Dios>>. Unicamente cuan do empieza a recibir la influencia del don de sabiduría. sentido nu_evo que le descubre el Espíritu Santo. la caridad nunca podrá llegar a su pleno desarrollo y perfección.

Israel. único. <1Mi alma magnifica al Señor 295· 2. mediante una participación inefable de su vida trinitaria. por una consecuencia natural y lógica. Así. en la que su Hijo ocupaba el primer puesto. del Dios Salvador. que el don de sabiduría actuó en la Santísima Virgen María de una manera perfectísima. Phili pon esforzándose con su maestría acostumbrada y exulta d espíritu en Salvador. Todo en ella cantaba a pws: Mientras Mynam caminaba así hacia Ain-Karim. S. pero. el alma de María exulta de gozo y de agradecimiento en su Magníficat. Todolos honzo tes del alma.de Maria se habían ampliado de repente según los honzontes dp10s. pero car gadas ahora del acento personal. de la Madre del Emmanuel. sino la virgen elegida entre millares entre todas las doncellas israelitas. Fácilmente comprenderá el lector. 4) Lleva hasta el heroísmo la virtud de la caridad. por lo que llevamos dicho. Diohabía amado a su pueblo elegido hasta tal punto qe le había enviado a su propio Hijo. Exteriormente nada había cambiado en su vida. mientras se dirigía de Nazaret a Judea. La cari dad heroica de los grandes santos era efecto de la actuación intensísima en sus almas del don de sabiduría 28. con que juzgan todas las cosas. llevando consigo al alma. en María pieza la caridad. EN MARÍA. hecho ·hijo de una muJer. brotado espontánea ente do máhondo de su ser. I:a tierra de los patri?-I'cas y de los profetas era ahora. 2) Les hace vivir de un modo enteramente divino los mis terios de nuestra fe. de eternidad. que no admite punto de comparación con ninguna otra pura criatura humana o angélica. junto a El.el Espíritu de Yahvé: Espi ntu de mtehgenc1a y de ciencia. como en volan das. que jamás hubiera podido alcanzar sometida a la atmósfera y regulación humana en el estado ascético.3. por decirlo así. Los designios de Dios se realizaban ahora a sus ojos en una altísima visión de sabiduría. haciéndolas verdaderamente di 327 la Madre del Mesías. 3) Les hace vivir en sociedad con las tres divinas perso nas. para ser la Madre de Emmanu'el del Dis que habitaba ya entre nosotros oculto en su seno. inspi rada por el Espmtu Santo. Y. <1El mensaje de la Encarnación del Verbo había iluminado el alma de María.326 P. No era ya una hija de Israel como tantas otras. a casa de su . Eiemplaridad de María C.III . He aquí algunos de los maravillosos efectos del don de sa biduría: 1) Les da a los santos el sentido divino. Los dones del E. a toda la economía de la salvación. su alma I?a sieno c da vz más il mi ada por . cuando su anciana prima Isabel. le manifiesta que sabia el misterio de amor que había realizado Dios en ella. por las regiones de la vida mística hasta la cumbre de la perfección. la ti rra de la E?carnación del Vf:?rbo. pero ella se veía a si misma asociada. 5) Proporciona a todas las demás virtudes el último rasgo de perfección y acabamiento. himno en el que se perciben aun reminiscenCias de los cánticos del Antiguo Testamento y en el que resplandece la gratitud de todo su pueblo. empieza a crecer y desarro llarse rápidamente. que se halla ya entre nosotros: vinas. de la Madre del Mesías. para el a. Todo en ella estaba transfigurado. Escuchemos de todos modos al P. Espintu sobre todo de sabiduría que venía a esclarecer su mirada y sus reflexiones de Madre del Mesías. en explicar un poco la actuación del don de sabiduría en el alma inmaculada de la Virgen 29. a respirar a sus anchas. Es un abismo insondable en el que la in teligencia se pierde.

p. e de el día dla Encarnación del Verbo. Su misericordia se derrama d e g e n e r a c i ó n e n g e n e r a c i ó n s o b r e l o s q u e l e t e m e n . a su fidelidad.P. Desplegó el poder de su brazo y dispersó a los que se engríen c o n 1 o s p e n s a m i e n t o s d e . en este c á n t i c o t o d o e s t á r e f e r i d o a D i o s : <1Porq ue ha he ch o en m í m ar av ill as el P od er os o. a su poder. cu yo no m br e es Sa nt o. donde encontrará el lector una a. el plan de Dios ha adqumdo a los OJOS de la Virgen una amplitud extraordinaria.mpha información sobre esta materia.. a s sab duría. a la santidad de su nombre. 29 O. todas las generaciones me llamarán bienaventurada'> Per_o no se detiene en si misma. el magistral estudio del P.>. O. todos los caminos. Ella era 28 Cf.c.los dones del Espíritu Santo (Salamanca 1940).. sino que lo refiere todo a Dios. a cada uno de sus pasos. Ella entrevé proféticamente que todos los pueblos la alabarán: 1 < Por eso. N ce_sidad de .J72-74· porque ha mirado la humildad de su sierva. El Incomparable ímpetu laudatorio de su Magníficat es especial mene revelador de la inspiración del Espíritu de sabiduria. ImiACIO MENtNDEZ-REIGADA. se iban iluminando.prima Isabel.

s u s h a m b r i e n t o s c o r a z ó n . . D e r r i b ó l o s l l e n ó a l o s d e p o t e n t a d o s b i e n e s . y d e a s u s l o s t r o n o s r i c o s y ensalzó a los humildes. A l o l o s d e s p i d i ó v a d o s .

el lugar lógico donde deben estudiarse es inmediatamente después de los mismos dones. No todos los actos que proceden de la gracia tienen razón de frutos-en el sentido en que empleamos aquí esa palabra-.4. son flores con relación al fruto final de la vida eterna. p. que llevan consigo cierta sua vidad y dulzura. la doctrina teológica de los frutos del Espíritu <(María fue la criatura más dócil al Espíritu de Dios. es. Madre del Verbo y del Cristo total. aun cuando pertenece a nuestra raza pecadora. Ella es la Inmacu lada. que. que ya anuncian y hacen pre gustar al alma. CAPÍTULO 4 LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO Y LAS BIEN AVENTURANZAS BVANGELICAS EN MARIA a) Los frutos del Espíritu Santo en general 298. Después de la plegaria sacerdotal de Jesús. Por lo que se dice en la Escritura: <(Mis flores dieron sabrosos y ri cos frutOSI) (Eclo 24. en 30: primer lugar. María contempla los designios de Dios a la luz de una altísima sabiduría. nuestras obras. Es la Reina de los mártires. El Evangelio nos lo dice: meditaba continuamente en su corazón las palabras divinas. . dócil siempre al más leve soplo del Espíritu.>s del Esplritu. Santo más perfectos y Tomás de Aquino.2). son actos exquisitos de virtud procedentes de los mismos dones del Espíritu Santo. Su magnanimidad y su fortaleza de ánimo la ponen por delante de todos los hombres de acción y de todos los servidores de Dios: ella es la Reina de los apóstoles. el Doctor Angélico. más bien. pues. Según Santo Tomás. el Magnificat es la expresión más elevada del Espíritu de sabiduría en la revela ción de Dios1>. Es porque-como veremos-. de ciencia. cf.c. 296.136 (n. de los misioneros. Hasta aquí lo relativo al don de sabiduría. de sabiduría y de consejo. Por lo mismo. a Abraham y a su descendencia para siempre1>..J8I-8:z. 3 Aunque no exclu. 1-n 69 Y 70. tanto los unos como las otras.23)1>. el P. a todas las figuras femeninas que descuellan en el Antiguo Testamento: es la Reina de los patriarcas y de todas las almas justas de Israel. nues ra Teología de la perfe tión cristiana s. Eiemplaridad de Maria 328 Acogió a Israel. Y se distingue también de los actos de las bienaventuranzas evangélicas-que estudiaremos más abajo-en 297· Como complemento indispensable de la doctrina so el grado de per fección: los actos de las bienaventuranzas son bre los dones del Espíritu Santo. razón de flor. tanto de los frutos del Es píritu Santo como de las bienaventuranzas evang licas. según lo que había prometido a nuestros padres. tienen razón de fruto. los actos procedentes de los dones del Espíritu Santo 3. la Reina de todos los Santo. Cuando el alma corresponde dócilmente a la moción interior del Espíritu Santo. dedica en la Suma teológica dos sendas 2 I-ll7?.• ed. S. Lo1 fruloJ del E. Se distinguen de los dones como el fruto se distingue de las ramas. Los frutos del Espíritu Santo 2 Como acabamos de indicar. hacen de ella el ser más puro que ha pasado por esta nuestra tierra de pecado.1 ad 1. sencillamente. acordándose de su misericordia. En ella todas las luces de la fe iluminada por el Espíritu de inteligencia. pero en cuanto se ordenan al fin de la vida eterna tienen.C. el efecto de la causa y el acto del hábito que lo produce. en cuanto son efecto del Espíritu Santo obrando en nosotros. escuchaba al Verbo: es la Reina de las almas contemplativas y de todas las almas que oran. Philipon escribe el siguiente encendido párrafo 329 1. la Reina de los ángeles y de las vírgenes. al mismo tiempo que son frutos con relación a esta vida temporal. de todos cuantos en la Iglesia militante dan su sangre y sus vidas por el reino de Dios. Como re sumen y compendio de la actuación donal en el alma de María. ella es la Reina de los profetas y de los doctores. que pueden compararse a los frutos de un árbol. Su pureza virginal y su delicadeza de alma. sino únicamente los más sazonados y exquisitos.Santo todos aquello• actos virtuosos en los que el alma halla consolaciÓn esp rnual: •Sunt emm fructus quaecumque virtuosa opera in quibus horno delectaturo (1-11 70. (Madrid 1968) n. Pueden proceder también de las virtudes mismas. Supera en piedad a todas las hijas de Israel. la obra maestra de la Trinidad1>. para aplicarla después a la Virgen María. En nuestro estudio haremos la correspondiente aplica ción a la Santísima Virgen Maria. santos. Escuchemos al Doctor Angélico 4: <(Así. produce actos de exquisita virtud. cuestiones a estudiar los frutos del Espíritu Santo y las bien aventuranzas evangélicas l. 1 cr. 4 1-II 70.son fr t<.lll. Son. su siervo.88 en las edJcJOnes antenores). lo O. La «Virgen fiel».. expondremos brevemente. en Maria P. junto con su Hijo.ivamente.

III. en María 331 a d L r E i S b) Los frut s de Esp itu Sant en Mar 2 9e . 5.330 P.farla C. Los frutos del E. Eiemplaridad de 1\.4.

y como la Virgen tuvo la gracia en grado sumo. de suyo. cosa que no ha ocurrido con nin guna otra persona humana. constituyen el fruto del Espíritu Santo de su mismo nombre. su 1. a. Estuvo separada. 3 01. a En la Virge n María brilló en grado sumo el don de lasa bidurí a. no cabe duda que en María se prod u jeron estos frutos de carida d en grado incom parabl e de perfec ción. bien por las siguientes razones tomadas del famoso Marial atribuido a San Alberto Magno 8: La caridad eleva de la tierra a Dios. eleva ción fue tambi én en grado muy superi or al de los demá s. pues ni siquiera el polvillo del pecado venial se pegó nunca a sus pies. como ya vimos . Esa elevación supone dos cosas: la separación de lo terreno y la elevación hacia el cielo. Cuando sus actos se producen con gran suavi dad y dulzura. Y su elevación al cielo fue máxima.21). eleva. Ambas las tuvo la Virgen en grado sumo. Que la Virgen María lo tuvo en grado sumo se prueba muy 300. Caridad. Además. La caridad es la reina de las virtudes. la gracia. la más exce lente de todas. 2. hacién dola produ cir actos perfec tísimo s que tienen razó n de frutos del Espíri tu Santo. de las cosas terrenales. Pero como ese don perfec ciona la virtud de la carida d.brevemente de qué manera se produjeron en Marilos nueve fundamentale s que enumera el apóstol San Pablo en el texto griego original de su epístola a los Gálatas (5.2223). Gozo espirit ual. porque María tenía en el cielo un tesoro incomparable y dice el Evangelio que <<donde está tu tesoro allí está también tu corazón>> (Mt 6. El gozo espiri tual es uno de los tres princi pales efec tos inter nos que produ ce la carid a a ) g o . como nadie.

c o n l o s r e t o q u e s q u e l a e x é .procede de la pureza de conciencia y de la elevación del. aunque se ignora cuál es su verdadero autor. apli::ándolos a la Santlsima Virgen (cuest 94). En n u e s t r a e x p o s i c i ó n s e g u i r e m o s s u d o c t r i n a . alma a las cosas dignas.. En él se estudian los doce frutos del Espfritu 8 ' 6 7 Santo que enumera la Vul¡¡ata latina. y g en a en ambas cosas destacó María en grado incomparabl e. La critica parece haber demostrado que d famoso Maria! no es de San Alberto Magno .

.10). Pero la Virgen esperó como nadie el gozo mcomparable de la gloria. La Sagrada Escritura nos dice que «la paz es obra de la justicia>> (Is 32. por consiguiente. En otros. Luego mnguno de los tres enemigos del alma pudo jamás perturbar su paz.8s) aplicando a María el fruto sazonado de la paz: a) <<Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad•> (Le 2. 11-ll 29. e} El profeta Isaias nos dice que da paz es obra de la justicia•> (Is 32. a no ser que lo sepa por d1vma revelanón (D 826). .17). pero Maria mnca pecó y. por su concupiscencia desor denada. la VIrgen Maria lo esperó como quien está saciado.20). Con relación a este mundo. como dice San Pablo (Flp 4.idad de María 332 El ángel anunció a los pastores el nacimiento del Salvador como una nueva de gran gozo (Le 2. cuya consecución se hará esperar mucho tiempo 12. Pero María poseyó la justicia en grado sumo· luego también la paz. f) g) Dice el Señor: <<El reino de Dios está dentro de nosotros mismos(Le 17.III. «la paz es obra de la justicia indirectamente. por lo mismo.17).1-4).c rleza que eCibJrá de Dws el gran don de la perseverancia final. d) No hay comparación entre ser Madre de Dios por natura leza y ser hijo de Dios por adopción. Pero como María poseyó la caridad en grado máximo. Sin em bargo. en cuanto que la justicia aparta los obstáculos que se oponen a la paz. o sea. nadie como María ha poseído la absoluta certeza de conseguir la paz eterna. Salta a la vtsta la enorme diferencia existente entre la deleitación causada por el primer modo y el segundo.I7). como dice admirablemente San Agustín. Pero nadie como Ma ría ha tenido escrito su nombre en el cielo. pues. b) El bien esperado sólo reconforta cuando se tiene la seguri dad d. en caJ. Longanimidad. e) I:os deJ?ás viadores esperan el cielo como quien hambrea.21).14). el demonw. La longanimidad es una virtud derivada de la for taleza que nos da fuerzas y ánimos para tender a algo bueno que está muy distante de nosotros.88): c:-J El bie. Pero fue incomparablemen te superior el gozo de María. la paz del alma consiste en la ricordia (30. Pero el reino de Dios-como dice San Pablo consiste <<en la justicia. también su júbilo fue inmenso. La paz no es otra cosa que <<la tranquilidad del orden>>. e) La proximidad del Señor es causa de gozo. 11 Nótese que esta razón continúa siendo válida unque se traduzca el texto evangélico -como hace la exégesis moderna-•paz a los hombres que ama el Señor•. y la carne. Y como nadie estuvo tan próximo al Señor como la Virgen María. nunca dejó de poseer la paz en grado mcomparable. como explica Santo Tomás. como indudablemente lo supo Maria. humildísima y purísima en grado sumo. b) La paz es doble: con relación a este mundo y con relación al otro. por el orgullo.rento definió expresamente que nadie puede saber con ab. Luego poseyó como nadie el fruto de la longanimidad. b) e) Dijo el Señor a los apóstoles: <<Gozaos de que vuestros nom bres están escritos en los cielos•> (Le 10. por tanto. de manifiesto que la Virgen gozó del fruto de la paz en grado sumo. El concilio de . porque ésta causa o produce la paz por su propia razón. Y con relación al otro mundo.I-10) y la co1rección fraterna (33. luego también en la paz 11.4 . nadie disfrutó como ella de un gozo perfecto.1-8). 12 cr.alcanzarlo: Lueo quien tenga mayor certeza de conseguirlo tendra mayor satisfacción en la espera.3 ad J. He aquí de qué manera brilló en Maria este fruto del Es 302. Lo. De esta paz disfrutó la Virgen María como nadte. del gozo en el Espíritu Santo. He aquí las principales razones del Marial (c. Luego el motivo de gozo de la Santísima Virgen es incomparablemente superior a la causa de cualquier otro gozo creado. la limosna (JZ. 13 11-11 136.T. oluta e in faltble. y de la unión brota la paz>> 333 lO. Paz.?blO. S. . Nadie como la Virgen participó en su corazón del reino de Dios ni. Eiemp/a. Pero la Virgen María superó con mucho a todos en la buena voluntad. ' d) mundo turba la paz del alma por el apego a las riquezas. pues el Sei\or amó a Maria como a ninguna otra pura criatura. Consiste en saber esperar vir tuosamente el bien todavía lejano. en Mai'Ía P. que la Santísima Virgen gozó del fruto de la longanimidad en una medida que no tiene comparación con los demás viadores.r /mtos del E. 303.4-5). pues era su Madre. Luego por encima de todos po seyó el fruto de la longanimidad. car ncia de pecados. Ahora bien: la certeza con que la Santísima Virgen esperó el cielo excede incomparablemente a la certeza de todos los demás 13. Queda. Queda probado. Pero aria fue pobrísima. pues era la Madre del Salvador del mundo. La caridad es motivo de júbilo.n esperado reconforta. esta paz consiste en dejar de pecar.C. lO Cf. pues lo tuvo desde el primer instante de su concepción. ya que la caridad es la virtud unitiva por excelencia.1-4). en la paz y en el gozo en el Espíritu Santo•> (Rom 14. píritu Santo según el Maria{ (c. . pero directamente la paz es obra de la caridad.5 . Los externos son otros tres: la beneficencia (31. .

4-7).Ill.8)-. sino que se de tiene. ni interesada.4. pues cuando uno se deleita en el conocer. su respuesta nunca mortifica aunque contradiga nuestros gustos. inefable. Pero la Virgen María tuvo una limpieza de alma 14 Cf. su palabra no hiere. Fe. la Trinidad. complaciente. Intimamente relacionada con la afabilidad-que es como su efecto o manifestación ante los demás-existe la bon dad de corazón . la practicó de manera tan exquisita que en Ella.3 ad J. Pero como el conoci miento de María en las cosas de la fe fue mucho más perfecto que el de cualquier otro creyente. ¿Qué de extraño tiene. Pero la Virgen conoció como ninguna otra persona humana lo más noble y excelente que conocerse pueda: Dios. hay que concluir que su gozo fue también mucho mayor que el de todos los demás creyentes. . ni se irrita. ni piensa mal.ón humano. etc. Cuando la fe produce sus actos con esta firme certeza y con gran deleite y consolación. era un fruto especialísimo del Espíritu Santo. magnánima. Practica. conserva siempre una dul ce sonrisa en los labios. las socorre y alivia como el buen samaritano. flores que anuncian el gozo y ale gría inenarrables de la futura visión beatífica en el cielo.C . Disimula con exquisita caridad nuestros olvidos. la certeza al gozo. tal como se lee en el Marial (c. Una bon afabilidad nos impulsa a poner en nuestras palabras y acciones dad exquisita. todo · lo escucha. delicadeza. que hace suma mente amable a la persona que la practica. pues si uno halla deleite en conocer. ni la jactancia. y. amable. Es profunda mente compasiva. 305. no es catima su tiempo cuando se trata de ponerlo al servicio del prójimo. descortesías e impertinencias. no se alegra de la injusticia. más que acto de simple virtud. tiene particular cuidado en no lastimar a nadie. Pero como la Virgen supo más que nadie de las verdades relativas a la fe. benigna. siguese que su deleite en conocer ex cedió con mucho al de todos los demás. 3o6. tiene particular tino para descubrir las ne cesidades ajenas y no pasa de largo ante ellas.. S. la fe no coincide exactamente con la virtud teologal del mismo nombre. discreción y suavidad en el trato. en cuanto fruto del Espíritu Santo. otra de las virtudes más dulces y atractivas que puede albergarse en un C01ai. En cuanto fruto del Espíritu Santo. Jamás habla bruscamente. que la Iglesia la salude en las letanías lauretanas con el título suavísimo de Mater amabilis. la manifestaciones. b) El segundo se origina de la nobleza y excelencia de las cosas conocidas. fruto dulcísimo del Espíritu Santo: tal exteriores cuanto pueda contribuir a hacer amable y placente ro el trato con nuestros semejantes. la limpieza del alma precede a la visión-como enseña la sexta bienaventuranza (cf. No se cansa de hacer bien al prójimo. pues. a su vez. no olvidará jamás n pequeño servicio que se le preste. Es profundamente agradecida. La Virgen María. fue la bondad que se albergó en el corazón inmaculado de María en todos los instantes de su vida. Como ya vimos al hablar de esta hermosa virtud. la Encarnación. . La persona bondado sa es sencilla. en Maria P. De esta certeza proviene un triple deleite: a) El primero nace de la pluralidad de cosas conocidas. e) El tercero procede de la perfección del conocimiento. todo lo espera. I-11 70. no es descortés. Por otra parte. a mayor perfección del conoci miento corresponde un deleite más perfecto. esos actos son verdaderos frutos del Espíritu Santo. en fin. su tono no es imperioso. cuanto más sepa tanto más gozará. Su bon dad le hace generosa. la visión a la certeza. Madre amable? Bondad. sin duda ninguna. 335 Parece inútil y superfluo decir que la Virgen María prac ticó la bondad en grado superlativo y en todas sus formas y 304. pues es algo que se cae de su peso. no conoce la envidia. todo lo cree.91): La fe. todo lo tolera)> (r Cor_13. todas las vu tudes que señala San Pablo como derivadas de la caridad: <1Es paciente. Es una mezcla de dulzura. es una particular cer teza de las cosas invisibles que ella nos comunica. luego el placer y gozo que experimentó al saber todo eso superó con mucho al de todos los demás creyentes. sino que añade a ella una particular seguridad y firmeza que causa en el alma un gozo y deleite inefables 14. pues tanto más se goza y deleita el alma cuanto más no bles y excelentes sean las cosas que conoce. Los /rutoJ del E. se complace en la verdad. su propia fu tura bienaventuranza. He aquí la aplicación a María de este fruto del Espíritu San to. Mt 5. Ejemplal'idad de iUaría 334 Afabilidad. procede en todo con sumo tacto y delicadeza. ni la hinchazón. desinteresada.

Este acto de virtud puede realizarse de t es rr:aneras. que jamás ha existido en persona humana alguna.cierto carácter de penitencia. continencia y castidad.31). los que pe regn a lOs en estv1da mortal). Mansedumbre. Queda con esto probado que la Virgen Santisima tuvo el fruto de la mansedumbre en grado excepcional. y la modestia y continencia son virtudes derivadas (o partes potenciales) de la sumo grado. y el. Ya hemos hablado de la mansedumbre al hablar de las virtudes. b) CoNTINENCIA. 308. CASTIDAD. penitencia. Por eso dice San Bernardo hablando de Maria: « ¿Por qué recela la fragilidad humana acercarse a Ella? Nada hay en María de severo. I Cor 10.22). 337 Sermón de la Asunción •Signum magnum• . mas excelente que la de cualquier otro viador. eJ. 1 fruto de la mo?estia de la Santísima Virgen y su satisfacción o deleite se halla precisamente en la carencia de tales movimientos des denados: que. Lo prir:nero es propio de los bienaventurados. y volveremos a hablar de ella al estudiar las bien aventuranzas evangélicas. o la segunda de la bienaventuranzas evangélicas? La respuesta depende del grado de intensidad o perfección con que dicho acto se haya producido. luego también una visión. como el apóstol San Pa blo (1 Cor 9. pleno de la razón que resulta imposible que tanto el al?etlto Irascible como el concupiscible y racional excedan su me dida. tenga. en Maria P. o es fruto del Espíritu Santo. que glorifican II 15 SAN BERNARDO. 310. S. ¿Cuándo o en qué se conoce si un acto determinado de mansedumbre pertenece a la simple virtud de su nombre. según que la privación del placer que impone la contmenCia sea más o menos perfecta.s perfeca en las viudas y perfectísima en las vírgenes. (Nota del autor. misma. la modestia consiste en cohibir y restnng1r los apetitos esordenados que levanta la concupiscencia. más bien. He aquí cómo el Marial (c. En los viadores (o sea. La castidad consiste en el recto uso de las osas licitas 16. en forma de hábito. Y 1te.) · ' 15 l · . perdón el pecador. gloria la Trinidad toda. Esto último lo hizo también Maria en grado per fectísimo. y este recto uso consiste en ordenarlas o referirlas a Dws I?ara su mayor gloria (cf. sin compa a cion. Es perfecta en las casadas á. tan.III. Las tres se María el fruto de la templanza en su triple aspecto tal como se lee en la Vulgata latina: 09· a) MooE TIA (c. LoJ /rulo¡ del E. nada de terrible: toda es suave)> 15. hemos de concluir que tuvo el fruto de la fe en relacionan íntimamente-en efecto-con la virtud cardinal de la templanza. en forma de estado perma nente. a quien se hace todo para todos. El goce experimentado es parecido al de los vencedores en la gue ra: de ahí que. sino de la perf ca suJeción de la carne y de los sentidos al espíritu. lo segundo es propio de los justos viadores. Por lo tanto. consuelo el afligido. J:u_to de la m?d stia está en la satisfacción y goce que por tal cohibición y restncción se alcanza. La Vulgata latina traduce esta palabra en tres ver siones distintas: modestia. hay 9ue c<?nclmr que María poseyó en grado sumo el fruto de la con tinencia. A todos abre el tesoro de la misericordia. Así su re feccwn o satisfacción es a modo de inocencia· la de los demás a "?-?do d. Llamamos tra table al que se conforma a todos y a todos es conformable.92).tras no. y en esta ultu:na era tanto más perfecta cuanto más perfecta y excelente sea la VIrgimdad. Luego la modestia de Ma ía fue. alegría el ángel. ya que la castidad es una de sus espeCies (o par tes subjetivas. 16 )Propiamente hablando. Y más adelante: <(Se hizo toda para todos. y si su perfección es tan alta y exquisita que parece no pueda serlo más. que lonfican y gozan de D10s en el estado permanente de la visión beatifica. que son como un preludio de la fe licidad inenarrable que gozaremos en la Patria. para que todos reciban de su plenitud: redención el cautivo.C. Pero la mo desta de la Santísima VIrgen no proviene de la restricción de los apetitos de or?enados-que en Ella no pueden existir-. En otros términos.mlO. JII. curación el enfermo. Pero hay tres maneras de refenr u ordenar las cosas a Dios: una. He aquí-en resumen-'-de qué manera el Marial aplica a 307. gracia el justo. Ejemplaridad de Maria 336 incomparable. son frutos del Espíritu Santo. si producen deleite y sabor. que a veces se traduce en actos y o.4. Pero como la virginidad de María fue la más perfecta Y excelente. Templanza. otra. constituyen la segunda de las bien aventuranzas evangélicas. II· Pero el autor del Manal la mterpreta en el sentido del recto uso de las cosas licitas que corresponde. con un dom. en Ella ni existen ni pueden existir. por lo que su mansedumbre es incomparable después de la de Cristo. a la templan za en general.89) aplica a María la manse dumbre en cuanto fruto del Espíritu Santo: La mansedumbre es lo mismo que ser tratable. con una copiosísima caridad se hizo deudora a sabios e ignorantes. una certeza y un gozo in comparables. naturaleza humana el Hijo de Dios)>. Los actos corrien tes y ordinarios de mansedumbre pertenecen a la simple vir tud de su nombre. en lenguaje técnico). la cas idad es la virtud moderadora del apetito genésico (cf.r era (intermedia entre ambas). en forma de acto siempre n eJercicio.

cual se den los santos aun en esta vida. Y son saciados. (Mt 5. pero no siempre actual. otro. asemeJándose cada vez más a Dios se llaman Y on erdaderamente hijos de Dios. Y en la solución a una dificultad. punfic da la VIsión del. la visión de Dios. de los cielos puede entenderse. . por Cierta mcoación imperfecta de esa bienaventuranza futura.hombres 1 tsencor ta de Dws. que corresponden a las bienaven turanzas evangélicas. que es a modo de mento. facilidad y gusto. En las obras sobrenaturales de virtud-en efecto-puede establecerse la siguiente progresión gradual: Primero. no obs tante. las bienaventuranzas.gr. de los pobres de espíritu es el reino de los cielos. Los /mios del B. y cuando la aquí su propias palabras 19: virtud se ha hecho heroica. etc. La posesión de la tierra señala tam _ bien el buen afe to del alma que reposa por el deseo en la estabili dad la herenc1perpet < . Porque el . con aquel ahm nto de que habla el Señor: <•Mi comida es hacer la voluntad de mi P dn 1> (]4.). los actos virtuosos procedentes de los dones del Es- 339 <•Acerca de estos pr mios. 69.) pueden ser.>. Pues cuando uno empieza a progresar en los actos de las v. más deleitables y maduros todnvía. pero. puede esperarse de él que llegará a la perfeccion de esta vida y a la del cielo. participando del Espíritu Santo.gr. ya ncoada. como los demás justos). como ya hemos dicho. sí.34). y entonces pertenecen como premios a la VIda pn. sin la cual el hombre no podría realizar ningún acto virtuoso sobrenatural. Todo esto.)-.. realizados por el hom bre con su modalidad humana. y. espíritu. 312. son. la misma bienaventu:anza perfecta-y entonces se refieren a la vida futura-o alguna mcoación de la bienaventuranza que se da elas almas perfectas. Ellas señalan el pun to culminante y el coronamiento definitivo-acá en la tierra de toda la vida cristiana. como preludio y anticipo de los goces de la visión beatífica. 2. redondea el Doctor píritu Santo. pues. con su modalidad divina y sobrehumana. lo mismo que los frutos. Para exph. etc. I-11 69. Los paréntesis explicativos son nuestros. Esos actos-como diría San Juan de la Cruz-<a vida eterna saben>>.>.2. se realizara de un modo más perfecto en la gloria. no son hábitos. o.cacwn de esto se debe tener en cuenta que la esperan za de la beatitud futura puede hallarse en nosotros de dos modos: u o! por alguna p:epar ción y disposición a ella. en María P. Son consolados t m :>Ien en estvida.. aun en esta vida.a. pobreza de. que en cierto modo pertenece a esta vida y en cierto modo a la futura.dlos frutos del árbol cuando sus hojas rever decen. Las bienaventuranzas evangélicas Más perfectas todavía que los frutos del Espíritu San to son las bienaventuranzas evangélicas. ente tanto. constituyen los vida aunque se consumarán perfectamente en la otra. la tierra. as las que aparecen como premios (v.sente. es d:c1r.4. 9ue . también se iniciarán de algún modo en est. per¿ SaJ?. lB !bid. . sino actos 17. Eiemplaridaá de María 338 a Dios de una manera habitual.etf!O. se producen actos exquisitos.. mansedumbre.lll. He frutos del Espíritu Santo. ya sea erfecta. también en este mundo.>. Segundo.I tudes y de os dones. ad J. en efecto.3ss. 19 Ibi<. preparaciOnes o disposiciones para la felicidad. y San Juan Cnsostomo. los qtie pacifican en esta vida sus deseos y movimientos.1. las obras que en las bienaventuranzas se indican como mentas (v.l.· significada por la tierra. <<Todos aquellos premios se consumarán perfectamente en la v1dfutura. l?s expositores de la Sagrada Escritu rhan hablado en vanos sentidos.. etc. finalrne te.de la sabiduría perfecta cuando empie zc:. Y estos Angé ico esta he. limpieza de co razón. . También en esta vida consiguen los . los actos virtuosos comunes. aunque siempre bajo el influjo de una gracia actual. el rem<? de locielos. dice San Agustu:.gr.a remar en ellos el espíntu. Escuchemos al Doctor An gélico explicando con su profundidad habitual este punto in teresantísimo 18: 17 Cf. y cada una de ellas lleva consigo una recompensa inefable-v. Pues una es la es peranza que se tiene.rmosa doctrina diciendo de qué manera actos procedentes de los dones pueden ser de dos clases: cuan los premiOs de las b1enaventuranzas se inician todos en esta do se producen con madurez. lo tercero (intermedio entre ambos) es lo propio de Maria mientras vivió en este mundo. Luego Maria tuvo este fruto del Espíritu Santo en grado muy superior al de los demás viadores. Son. corno el pnnciplO . nos se dan en la vida futura y otros en la presente.oJo por el don del entendimiento.gustín afirma que se refieren a la vida presente. que es el «Pa rachto. 5. pues aunque no gozaba de Dios según el estado (como los ya bienaventurados en el cielo). Y otra muy distmta cuando ya empiezan a aparecer los pri meros frutos. los mansos poseerán la tie rra. como San -Ambrosio dicen que todos estos premios pertenecen a la vida futura. Y. glorificaba y gozaba de Dios de una manera siempre actual (y no sólo habitual o intermitente mente...C . pueden dalgun modo ver a J?t s. aun poseyendo el hábito de las virtudes infusas. Algunos. Como acabamos de indicar. el <•Consoladon. cuando la acción de los dones es desbordante y dominadora.

Pero estas tres formas de felicidad o beatitud guardan diversa rela ción con la bienaventuranza futura. S. todos los po bres serían santos.24).340 C. La pobreza. algunas bienaventu ranzas que apartan el obstáculo de la falsa felicidad que propone la vida voluptuosa. 314. si es imperfecta. a examinar brevemente cada una de las bien aventuranzas evangélicas. a la renuncia de algo que pertenece a la vida voluptuosa. Los mansos 315. que brillaron en la Santísima Virgen como no han brillado jamás en ninguna otra criatura humana. Pero la practicó también. y otros en la vida contemplativa. con 2. y tanto más cuanto más pobres fueran-·. ya hemos visto al estudiar sus virtudes admirables que nadie podrá discutirle a María su título glo rioso de Reina de los humildes: He aquí la esclava del Señor (Le 1. como falsa que es y contraria a la razón. I. ya sean honores. razonándolo de una manera ma gistral. porque de ellos es debió de ser extrema: el ofrecimiento de las dos tórtolas en la el reino de los cielos (Mt 5. lo mismo que la anterior. en cuanto virtud cristiana.a Los pobres de espíritu 341 pobres de espíritu. se refiere. otros. Y. en segundo lugar. pero los dones del Espíritu Santo lo retraen de un modo más excelente. sin duda alguna. mas por los dones del Espíritu Santo se retrae de un modo más excelente y perfecto. forma una cierta incoación de la misma en esta vida. De ahí la primera bienaventuranza. si es perfecta. ya del apetito irascible. De ahí la segunda bien aventuranza. con cuya esperanza somos aquí dichosos. conformándose del todo con la voluntad divina. salta a la vista que la primera bienaventuranza fue practicada por Ma ría en grado perfectísimo. Por eso el Señor señaló. He aquí sus palabras. naturalmente. no consiste en no ceremonia legal de su purificación (Le 2. basta considerar que algunos establecieron una triple beatitud o felicidad: unos la hicieron consistir en la vida vo luptuosa. La felicidad de la vida activa dispone para la futura. Es más fácil no pegarse a las cosas cuando no se tienen que desprenderse efectivamente de ellas cuando se poseen.3. Esta bienaventuranza. escritas a continua ción de las que hemos transcrito en la bienaventuranza relati· va a la pobreza: <•La vida voluptuosa consiste. en seguir las propias pasiones. la pobreza material de María-plenamente acep por Jesús en el sermón de la montaña fue la relativa a la po tada por Ella como manifestación de la voluntad de Dios breza: Bienaventurados los pobres de espíritu. porque ellos poseerán la tierra (Mt 5.55) y del propio Jesús (Me 6. pues. La primera de las <<bienaventuranzas•> pronunciadas el Evangelio. Sin embargo. Hemos hablado ya de la mansedumbre de María como virtud y como fruto del Espíritu Santo. las grandes privaciones en Belén.. lo que puede referirse al desprecio de las riquezas por la misma pobreza o al menosprecio de los honores . después de Jesús. el oficio manual poseer las cosas de este mundo-de lo contrario. Para patentizado. Esta vida voluptuosa-en efecto-consiste en dos cosas: una en la afluencia de la bienes exteriores. en primer lugar. ya del concupiscible. el modelo más sublime .. He aquí sus propias palabras 20: <•Es convenientísima esta enumeración de las bienaventuranzas. Los frutos del E. Del desorden de las pasiones irascibles retrae la virtud de la mansedum bre según la regla de la razón. si se sabe sobrellevar según los designios de Dios. es impedimento para la futura. permanezca·com pletamente tranquilo con relación a ellas. en Egipto y en el mismo Nazaret como pobre aldeana esposa de un carpintero. constituye esencialmente la bienaventuranza futura.4. la pobreza material ayuda mu cho a la virtud.38). 1-II 69. hasta el punto de que el hombre. De ellos se retrae el hombre por las virtudes. María es. en la vida activa. hasta despreciarlos del todo.4). La felicidad voluptuosa.lll. Por los datos que nos proporciona 313. de pobreza y humildad. según el Doctor Angélico. sino en tener el corazón perfectamente desprendido de ellas aunque se posean. en Maria P. Recogemos aquí la introducción y lo referente a la pri mera bienaventuranza. . ya sean riquezas. mente enumeradas en el Evangelio las bienaventuranzas. mo derando su uso.3). Y si preferimos interpretar la pobreza de espíritu como si nónima de humildad. Al preguntarse el Doctor Angélico si están conveniente de San José (Mt 13.a testa.3). la felicidad contemplativa. y. que sí. relativa a los mansos de corazón•>. finalmente. En cualquiera de estas dos interpretaciones. en el grado perfectísimo que cons tituye la segunda de las bienaventuranzas: Bienaventurados los mansos.por la hu mildad•>. que proclama: Bienaventurados los 2o Cf. Ejemplaridad de !llaría Vamos.

Luego nadie. esto es. valor y fruto de las lágrimas. Empiezan a ser buenas. si fuera necesario. según la regla de la recta ra zón.. También esta bienaventuranza. no con trición. en Maria P. deseo ardiente de perfec ción y santidad. Son las lágrimas del Señor en la siguiente forma: Bienaventurados los que lloran. La cuarta bienaventuranza. píritu Santo por su delicadeza y perfección-y. entregándose con desenfreno pudo derramar ninguna de las tres primeras clases de lágrimas. que engendran la muerte. Proceden de un corazón des ordenado y apartado de Dios. estuvo inmune de rencor y de ira. de los que se levantan del pecado por temor al castigo: el temor El diálogo: del quinto grado.• c. porque ellos serán hartos.2. doliéndose de las ofensas que se le hacen a Dios y compadeciéndose del daño del prójimo. pero. Aplicando a María esta segunda bienaventuranza. Distingue hasta cinco clases de lágri n1as 21: a) Lágrimas malas. fue tan manso y dulce como Ella. Ya se comprende que la Santísima Virgen María no de la que es propio reír y gozar. e} Lágrimas de dulzura. sin embargo. en su famosa obra El Diálogo. cosa que no hubiera hecho si la misma no fuera camino de suma perfección. lejos del pecado. abrazando voluntariamente el llanto (que es lo contrario de la risa). el famoso Marial dice entre otras cosas (c. en completo olvido de sí mismos. Eiemplaridad de María 316. Pero la Santísima Virgen. pero el don del Espíritu Santo retrae más perfectamente mo viendo a la renuncia total. que coinciden. Como es sabido. en sentido bíblico la palabra justicia equi vale a santidad. S. privados de los consuelos sensibles o atormentados por tentaciones. (Mt 5. de desesperación. puesto que apartan del pecado. Y así: a) Desear santificarse. Santa Catalina de Siena. La tercera bienaventu{anza fue proclamada por el por la unión íntima del alma con Dios.4. pero imper- . sino que todo lo sufre ecuánimemente. de la perfección cristiana.s p. diferentes grados de perfección. de envidia.. dice así: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. tal como se lee en el Evangelio. Por eso se pone la tercera bienaventuranza: Bienaventurados los que lloran. Estas lágrimas son muy buenas. empiezan a que rer servir a Dios. La misma Iglesia proclama esto mismo en el himno litúrgico Ave maris stella cuando dice de María que sobresalió de todos por su mansedumbre: <cVirgo singularis. las BAC (Madtid I<JSS) p. Hay en estas lágrimas mucho todavía de amor propio y poco amor de Dios. alu de a la renuncia de algo que pertenece a la vida voluptuosa. Son las que proceden del pecado y llevan al pecado: lágrimas de odio. 318. Derramó sin duda Santo Tomás a continuación de los textos citados: alguna las del cuarto grado-que empiezan a ser frutos del Es <cDe seguir las pasiones de la parte concupiscible retrae la virtud por el uso moderado de ellas. pero todavía no son las más perfectas. cumplimiento íntegro de la ley de Dios.342 C. derramadas con gran suavidad 317. es cosa buena. caben en él. Nuestro Señor fue maestro en esta virtud. lloran por verse con tanta inca pacidad y tribulaciones. cabalmente. porque de esta forma alcanzaremos mayor grado de gloria en el cielo. excediendo a todos en perfección. 4·" Los que tienen hambre y sed de justicia 319. ni aproximadamente. sobre todo. con las de la ter cera bienaventuranza en su forma más perfecta y exquisita. e} Lágrimas de los que. al menos. tie ne un precioso capítulo sobre las diferentes clases. Ham bre y sed de justicia significa. como las dos anteriores. b) Lágrimas de temor por los propios pecados. pero por motivo imperfecto todavía: atrición. etc.6). d) Lágrimas de los que aman con perfección a Dios y al prójimo. Aunque el deseo de mayor santidad y justicia sea evidente mente bueno y excelente en sí mismo. y fue comprensiva y obediente en grado sumo a las ense ñanzas de su divino Hijo Jesús. » 3·" Los que lloran les hace llorar.72): <cManso es aquel a quien no se le pega el rencor ni la ira. puro amor que derraman los santos en las más altas cumbres porque ellos serán consolados (Mt 5. incomparablemente más que ninguna otra criatura humana. Son las 21 SANTA CATALINA DE SIENA. e incluso. pues. imperfectas. a toda clase de placeres pecaminosos. inter omnes mitis.Ill.5). Oigamos de nuevo a porque son malas o.J46-58. Los /rulos del E.

a. EiempJaridad de AJaría 34ü fecta. y en María. La cuarta bienaventuranza afecta de lleno a la San tísima Virgen María. al prójimo 24. 1 Tes 4. S. e) Olvidarse por completo de sí mismo y no tener para Llena de gracia desde el primer instante de su concepción in nada en cuenta otra cosa que la mayor gloria que proporcio maculada.>. la cumbre. porque ellos serán hartos. que tienen hambre y sed de justicia. II-IlJo. también lo es que lo podemos todb en Aquel que nos conforta (cf. En Ella se cumplió perfectísimamente tanto el mérito como el premio de la cuarta bienaventuranza. que ha de traducirse en la práctica poniendo todos los medios a nuestro alcance para conseguir la perfección a toda costa. que nos inclina a compadecernos de 4· a. <<Bienaventurados los Dios. 320. como dice hermosamente la Iglesia en la oración de la domínica décima después de Pentecostés. si es cierto que nada po demos por nosotros mismos.Ill. sin b) Desear santificarse para cumplir el mandamiento de duda.3 Los misericordiosos Profundamente hu. no puede serlo. . Con estas características es imposible que el deseo de la perfección deje de alcanzar la meta apetecida. Es bueno. practicó esta hermosa virtud en un grado tal de perfección que solamente fue superado por Jesús. a. 24 Ibid.>. fruto de la caridad. porque el amor de Dios prevalece aquí con mucho al amor que nos debemos a nosotros mismos. como pura criatura. Flp 4. o sea sin <<vacaciones espiri tuales. 6. La misericordia es una virtud especial. pues. (Madrid 1968) n. 2.344 C.623 (en las ediciones anteriores n. a la más encumbrada perfección. LoJ fruloJ del E.4. No puede ser uno de tantos. La quinta bienaventuranza. La Virgen María. que.• ed. sino el deseo fundamental dependan de nosotros 23. llegará. Nadie como María ha te cia santificadora de esa hambre y sed de justicia. 5. y el mismo Dios manifiesta en grado sumo su omnipotencia compadeciéndose misericordiosamente de nues tros males y remediando nuestras necesidades. bre nuestras propias fuerzas. fue creciendo continuamente en santidad y perfec naremos a Dios con nuestra santificación. 321.4.. nuestra Teología de la perfecci. y nadie como Ella quedó plenamente racterísticas o cualidades 22: saciado aun en esta 1.J-4. sin apoyarlo jamás so Sumamente confiado. a. Predominante. 3. es ésta: Bienaventurados los miseri cordiosos.. o sea procedente de la gracia divina y orientado. la debilitan y enflaquecen extraordinariamente. para obtener la máxima efica timo instante de su vida terrestre. proclamada por el Señor en el sermón del monte. No se trata de un quisiera. más intenso que cualquier otro las miserias y desgracias del prójimo y a remediarlas en cuanto deseo. pero perfección. fin último y absoluto de nuestra propia existencia.3). Constante y progresivo. finalmente. porque. sino de un quiero enérgico y eficaz.7). a la mayor gloria vida. lejos de reforzar las fuerzas del alma. lleva consigo una bue lizables. es el grado supremo ción-como vimos ál estudiar la gracia progresiva de María de perfección en el deseo de santificarse. yor de todas las virtudes que podemos practicar con relación s. porque ellos alcanzarán misericordia (Mt 5. es decir. Tuvo. es preciso nido tanta hambre y sed de la gloria de Dios y de la que ese deseo ardiente de perfección tenga las siguientes ca propia perfección.a.493). en María P. de Dios. aunque legítimo en sf mismo. Reina y Madre de misericordia. es lama y dominante de toda nuestra vida. 322.ín cristiana: BAC s. a.a. y cuando inspira a un alma ese deseo ardiente de la na dosis de amor propio o de propio interés. pues en éste la miseri cordia es infinita. donde hemos expEcado ampliamente estas mismas c'ualidades. aunque distinta de ella. que. que quiere y manda que nos santifiquemos (cf. es mucho más perfecto. porque ese deseo.>. hasta alcanzar un grado increíble de unión con Dios en el úl Notemos. Ha de ser sobrenatural. María plenamente el mérito de la quinta 23 cr. que la practicó en grado perfectísimo. puesto Santa Teresita del Niño Jesús-no inspira a nadie deseos irrea que Dios quiere nuestra felicidad eterna. ante todo y sobre todo. Según el Doctor Angélico.niide. es decir. <<Dios-decía 22 Cf. Práctico y eficaz. Si el alma no desfallece en el camino. es porque está dispuesto a ayudarla hasta llevarla a podría ser mejor.13). que son pura flaqueza y miseria delante de Dios.

puesto que es una limpieza inmaculada. de Ella su origen. privilegio singularísimo concedido pios de corazón. impidiendo al alma caer en los pecados que cometería sin esa acción preventiva de Dios. pero parece.4. pero sobre todo en el segundo. consumadas todas las cosas. se comprende sin esfuerzo que la limpieza del Corazón de María es inmensamente superior a la de los ma yores santos. Pero otra manera de recibir la misericordia de Dios-mucho más perfecta que la primera-es preventivamen 347 en el cual cada uno recibe lo que ha merecido mientras vivía en su cuerpo (premio o castigo). El <<limpio de cora camos la siguiente (c.28). puesto que no tenía pecado alguno. Poco importaría tener el corazón limpio por la prác Entre las varias razones que el famoso Maria! aduce para tica de la castidad o pureza si estuviera sucio y manchado por demostrar que María es misericordiosa en grado sumo desta el odio. por quien han sido hechas la misericordia y la verdad. porque ellos verán a Dios (Mt 5. Y en este segundo sentido 6. en María P. de pecado. puesto que. S . II-11 I06. puesto que Señor establece una relación de mérito a premio entre la lim fue preservada por Dios. a Jesucristo. porque Ella es-¡oh Dios míol-la que nos ha dado vuestra misericordia en medio de nuestro templo. únicamente a Ella entre toda la humanidad. Ahora bien. 25 Cf. o sea. Los frutos del E. Sin excluir este sentido. por razón de la der esta «limpieza de corazón>> como alusión a la virtud de la gracia recibida de Dios. según la sentencia casi unánime de los teólogos. En efecto: existe un reino de la gloria que es reino de justicia. el orgullo o cualquier otro pecado. no com partida por ninguna otra persona humana. 324. y hay otro reino de la gloria que es reino de misericordia. pues el poder que rige este remo de m1sencord1a y gracia ha tenido en Ella su prin Cipio. el jeto de tanta misericordia de Dios como María. Por eso María vio a Dios. I Cor 15. quiero decir a Jesucristo. no cabe duda que María recibió también el pTemio de la quinta bienaventuranza. Sácase de aquí que todos los demás son siervos de misericordia. a primera vista.que e llama Madre de misericordia porque el reinado de la m1ser cord1a htoJ?ado. pieza de corazón y la visión de Dios: Bienaventurados los lim sino incluso en el original. En cualquiera de los dos sentidos. está más obligado a mostrar su grati castidad. sino también. no hay comparación entre ser Reina o siervo de mise ricordia. ni siquiera la más insignificante imperfec ción moral. es decir. Me par ce . Por consiguien te. siendo purísima e inocentísima y no habiendo pasado jamás por su alma la menor sombra de pecado. su Padre (cf. en este sentido. remitiendo las penas. Al proclamar la sexta bienaventuranza evangélica. Una es la noción de Madre y otra la de Reina. Vamos a explicar esto un poco más detalladamente. Ahora bien. te. caída por el peca Algunos Santos Padres y autores espirituales suelen enten do de Adán. . Lo que ocurre es que hay muchas maneras de recibir la misericordia de Dios. en el cual no se recibe según las obras y en el cual reina la misericordia perdonando pecados. el de la Santísima Trinidad. Por eso dice Santo Tomás que.8. El origen del segundo es la bienaventurada Virgen. alcanzar misericordia para sí}. porque es imposible realizar el mérito sin recibir el correspondiente premio: lo exi ge así la justicia mismá de Dios. no nece sitaba la misericordia o el perdón de Dios. sin embargo.346 C. entregará su reino a Dios. que reina propiamente hoy sobre aquellos a quienes ha rescatado con su sangre y regenerado con su muerte. Eiempiaridad de María bienaventuranza (o sea. El poder que gobierna el primero es el del Rey de la gloria y de la justicia. pero la Santísima Virgen es Reina de misericordia. es claro que María no pudo recibir la misericordia de Dios. como ninguna de ellas le ha visto jamás: no sólo por la fe. <<La Virgen es llamada en la Iglesia no sólo Madre. estos dos títulos no son sinóni mos. la razón por la que María se llama Reina de misericordia no es absolutamente la misma por la que se llama Madre de misericordia. y a los cuales va configurando a su imagen hasta el día en que. pues. Y.III. y.6 Los limpios de corazón puede decirse que ninguna otra criatura humana ha sido ob 323.2): zón» es. el ser misericordiosa en grado sumo).8).::a. Una de ellas es perdonar los pecados. por la misma visión beatíftca en algu nos de los momentos culminantes de su vida. se refiere más bien-según tud a Dios el inocente que el culpable perdonado. porque el los mejores exegetas y teólogos-a la limpieza de toda mancha primero ha recibido de Dios un don mayor y más continuo 25. aun en este mundo. el que lo tiene limpio de toda clase de pecados. luego la Santísima Virgen aventaja inmensamente la mise ricordia de los demás >. multiplicando los bienes y difiriendo los males. sino también Reina de misericordia. no sólo de caer en el pecado actual. que no pudo tener el premio de esa bienaventuranza (o sea.

. . 26 . Los santos.lo Cf. pero parece que debe respon derse afirmativamente. Cdnt.3-6. en cuanto Hombre-Dios. . fue viador y comprehensor al mismo tiempo (cf. 27 Cf.1 1. como vimos en su lugar correspondiente. en cierto modo. ven a Dios en todas las cosas.4). y hasta en el hermano lobo y en la hermana muerte.ante mismo de su concepción en el seno virginal de Maria. aunque sea en el claroscuro de la fe. a Dios• (1-II 69. J 12. 28 Lo dice expresamente Santo Tom s: •En esta v1da.14. lo que le hacía exclamar: <<¡Oh cuán vil me parece la tierra cuando contemplo el cieloh> Podríamos multiplicar indefinidamente los ejemplos. San Juan de la Cruz lo veía en «las montañas. en virtud del principio mariológico que autoriza a atribuirle los privilegios concedidos a los demás santos que sean compaCf. Santo Tomás niega terminantemente que la visión beatífica pueda darse en esta vida de una manera habitual en ninguna persona humana 29. no de los que andan todavla de camio hacia ella {viadores). Eiemplaridad de María 348 a) PoR LA FE.¡. 0 sea de Jos que han llegado ya a la patria bienaventurada. 29 Cf.. los valles solitarios nemorosos. P. Ahora bien: si se admite esta visión beatífica transitoria en Moisés y San Pablo. 1 12. I Cor 13. en cierto modo. como parece haber ocurrido en Moisés y en San Pablo 30. b) PoR LA VISIÓN BEATÍFICA. el silbo de los aires amorosos>> 26 • San Francisco de Asís lo veía en <<el hermano árbol. Y es que la perfecta limpieza de corazón es efecto del don de entendimiento 27. La razón es porque esa visión habitual es propia de los comprehensores. puede verse.11 ad 2. ¿Llegó la Virgen Santísima a tener la visión beatífica en algunos momentos culminantes de su vida terrena.co esjJiritual estr. por el cual el Espíritu Santo purifica y ele va hasta tal punto la visión espiritual del alma que. las ínsulas ex trañas. Lo cual llegó a su colmo y perfección en la Santísima Virgen María. Sólo Cristo tuvo la visión beatifica habitual en este mundo des de el insi.. . pero es porque Cristo. Dice San Pablo que ahora vemos de alguna manera a Dios (por la fe) <<como por un espejo y oscuramente.2 ad J). en efecto. U-ll 175.lll. SAN JuAN DE LA CRUZ. en la her mana fuente. II-II !!.>. pero entonces (en el cielo) le veremos cara a cara1> (cf. 12). San Ignacio de Loyola le contemplaba extático en la serenidad de una noche estrellada. como afirman gran número de teólogos? No puede demostrarse con certeza. le permite ver a Dios en esta misma vida 28. los ríos sonorosos. puesto que poseía en grado perfectísimo el don de entendi miento. punficada la v•sJón del OJO por el don dt· entendimiento. pero no tiene incon veniente en admitirlo transitoriamente-por una comunicación transitoria del lumen gloriae-. 111 34.. es menester admitirla también en María.

J § 2 p. obedeciendo con sumisión y ale gría. así como para designar una situación caótica.P. hay paz. Tratado de la Virgen Santísima: BAC 2. Pero es preciso. b) EN EL ORDEN FAMILIAR.a Los pacíficos 325. O.165). 7. que se deja do minar por el alboroto de sus pasiones desordenadas. que no ha sido superada por nadie: «la tranquilidad del orden>>. intranquilidad y guerra. como afirma la Escritura (Sal II8. en liJaría tibles con su dignidad de Madre de Dios y de lo_s hombres (cf. ¡Qué desorden. Y así: a) EN EL ORDEN INDIVIDUAL. examinarla en sus tres fundamentales estamentos: el individual. hay paz cuando cada uno ocu pa el lugar que le corresponde y desempeña rectamente su propia misión u oficio: los padres. por el contrario. . Donde hay orden. . porque ellos serdn llamados hijos de Dios. cuando los hijos quieren ocu par el lugar de los padres o éstos no ejercen ordenadamente sus derechos y obligaciones! El hogar.. tenemos paz cuando ningu na pasión desordenada viene a perturbar el orden de la virtud marcado por la razón y por la fe. ALASTRUEY.• c. (lvladriJ 1947) p.s a. el familiar y el social. que debería ser la man sión de la paz. S. en cambio. para designar un estado o situación de calma y bienestar pueden emplearse indistinta mente las palabras orden. tranquilidad y paz. para tener una visión completa de la paz. y. Es clásica la definición agustiniana de la paz. mandando a sus hijos con suavidad y cariño.• ed..J a. La séptima bienaventuranza evangélica suena así: Bienaventurados los pacíficos. se convierte en31 Cf. n. (Mt 5.4.124-25. Por eso el justo-que tiene virtuosamente controladas por la razón y la fe sus propias pa siones y deseos-goza de gran paz. se emplean indistintamente las expresiones contrarias: desorden. donde cada persona o cosa ocupa el lugar que le corresponde. no tiene ni puede tener paz. La Madre del Saltoador (Buenos Aires 1947) p. llena de confusión y malestar.J6J-67. Los /mtoJ del E. Por eso. o sea.z. de la tranquilidad y del orden. como afirma la misma Sagrada Escritura (Is 48. los hijos.9).35).• c.349 C . pero tampoco negarse con la misma seguridad 31. el pecador. Nada pu de afirmarse con certeza. GARRIGOU-LAGRANGF.6 p.1.22) y confirma plenamente la experiencia.

que son las dos virtudes que producen la paz. 326. lo repitió San Pablo (2 Tim 3. que es <<el Dios de la caridad y de la paz. Donde falta la caridad y la justicia. la falta de tranquilidad y de paz.4. del propio San Pablo y de todos los justos. Jn 15. Ahora bien: la justicia o santidad ha suscitado y seguirá suscitando siempre el odio y la persecución por parte de los injustos o impíos. la Santísima Virgen alcanzó. a pesar de sus terribles dolores. justo es lo mismo que santo en el lenguaje bí blico. tal como se lee en el sermón de la montaña. En todo cuanto le acontecía veía claramente la mano de Dios. S. reina la justicia y la caridad. de mediadora universal y reconciliadora: todos fueron recon 328. en el trato social con sus conciu dadanos y vecinos! Jamás el más pequeño desorden vino a per turbar aquella sublime paz. La Virgen María no pade debió gozar la Virgen María durante los días de su peregrina ció el martirio en el cuerpo. de su grac1a. dice así: Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia. que lo disponía o permitía así para el pleno cumplimiento de sus designios mi sericordiosos en orden a la salvación del género humano. o los de varios pue blos o naciones entre sí (paz internacional). sino que-como dice acertadamente el Marial (c. que la santa Iglesia sa bre si la Virgen María padeció directamente persecución en lude a María con el título bellísimo de Reina de la Paz: Regí este mundo por parte de los impíos o malvados. la que goza actualmente nadie lo ha padecido jamás. a fuerza de dado a luz a la persona misma del Verbo encarnado. La última bienaventuranza. Lo anunció repetidas veces el mismo Cristo (Le 21. ranza se promete el <<reino de los cielos)} a los que padecen persecución por su justicia o· santidad. se produce el desorden y. porque se ficarle. son y serán siempre perseguidos hasta el fin de los siglos. Pero es indis na pacis? La séptima bienaventuranza promete a los pacíficos que cutible que la padeció al menos indirectamente por parte de los serán llamados hijos de Dios.1o).11). Esa es la verdadera razón -dada por el mismo divino Maestro-de las persecuciones que padecen los justos por parte de los impíos y malvados. ble comprender la inmensidad de paz que por ambos títulos Reina y Soberana de los mártires.77. en María P. y lo son en realidad. que era el ejercicio perfectísimo de la séptima bienaventuranza evangélica. smo te en su corazón inmaculado. donde reina úni camente la confusión y el caos.20). María amaba a su Hijo incomparablemente más que asemejan a El. su título de Corredentora de la humanidad. pues. tribulac 0üe3 y angustias. que han sido. y cuando la divina Víctima fue también la verdadera Madre de Dios por haber concebido Y clavada en la cruz. La Virgen María no solamente fue la Hija pr:dile:ta luchas y persecuciones contra el Hijo repercutían terriblemen de Dios por la plenitud inmensa de sus dones. ¿Qué mucho.3 Los que padecen persecución 327. las 13.12) y lo ve mos confirmado en la vida del mismo Cristo. odia la luz y no viene a la luz.12. pues representó el papel 351 8. El Evangelio no nos proporciona datos concretos so ciliados por Ella.350 C . por que suyo es el reino de los cielos (Mt 5. Eiemplaridad de María tonces en una especie de infierno anticipado. por consiguiente.>. LoJ frutoJ del E.4)-da Santísima Virgen fue un medio universal y causa de paz. ¡Qué paz y sosiego en el interior de su alma santísima en las rela ciones familiares con su divino Hijo Jesús y con su esposo San José en la casita de Nazaret. No solamente gozó María personalmente de una paz inefable.20).Ill.> (2 Cor que persiguieron a su divino Hijo hasta el extremo de cruci a sí misma: los dolores de su Hijo eran los dolores de Ella. nada tiene de extraño . Imposi dolores inefables. conservado por San Mateo. pero lo padeció en el alma como ción en esta vida mortal y.> (Jn 3. e) EN EL ORDEN sociAL hay paz cuando entre los ciuda danos de un mismo pueblo (paz interior). al dar a cada uno lo que le corresponde (justicia) y al dárselo con amor (caridad). Para entender el significado auténtico de esta bienaventu ranza es preciso tener en cuenta-como ya hemos visto en otras ocasiones-que la palabra justicia en el lenguaje bíblico equi vale a santidad. Es natural que sea así: <<El que obra mal. No es menester insistir en la paz inefable de que gozó la Virgen María durante su vida mortal. por que sus obras no sean reprendidas. o sea. que obran injustamente. Y como en la octava bienaventu en el cielo para toda la eternidad. sobre todo. al cumplimiento íntegro y perfecto de la ley de Dios.

dones y frutos del 33 1. 83 q. que es la que pone en ejercicio los hábitos anteriores. . e) Que por lo mismo no es menester que todos los santos estén.751 fen las .0 1 Cf. De estas características esenciales que acabamos de Espíritu Santo. nuestra Teologla de la perfección cristiana ediciones Anteriores. las virtudes infusas y los dones del Espíritu Santo. en nadie como en Maria se ha verificado la octava bienaventuranza en sus dos aspectos: en cuanto al mérito.0 Las gracias gratis dadas no forman parte del organismo sobrenatural de la vida cristiana. habitual o santificante se ordena de suyo a santificar al que la reClbe y que las gracias gratis dadas se ordenan de suyo al provecho del prójimo. smo al provecho de otros y edificación de la Iglesia. ni mucho menos ser un santo. muchos santos no las tuvieron. n. (BAC. S. AuGUST. de tipo milagroso. Por lo mismo que esas gracias no forman parte de nuestro orgamsmo sobrenatural. 1968) n. plaridad de María a base del crecimiento de la gracia santi 7·0 Las gracias gratis dadas requieren. sino que el alma las recibe al modo d moción transeúnte. dj Que esas gracis no se ordenan de suyo al bien del sujeto a qmen se conceden.erario desear o pedir a Dios estas gracias gratts dadas. sus gracias carismáticas. Por eso se las llama por antonomasia gratis dadas.79. 3· Las gracias gratis dadas en María. la persecución. pero mucho menos importantes que las que correspon den al proceso y desarrollo normal de la gracia santificante. ficante y la práctica de las virtudes infusas. Naturaleza de las gracias «gratis dadas)) 330. por lo mismo. 4·0 5·0 No son intrínsecamente sobrenaturales..C . conocidas también con el nombre de que nos interesa destacar aquí: 329. Naturaleza de las gracias gratis dadas. e) Que estas gracias gratis dadas no santifican de suyo al que 2. como cosa adyacente a ella y que. 2. en cuanto que tienen un agente y un fin sobrenaturales. · ) Que sería tem.• ed. Pero no hemos de olvidar que · 2 Cf.92. podemos precisar los siguientes puntos fundamentales 1: r . Vale más un pequeño acto de a1 or de Dios que resucitar a un muerto. sin embargo. San Agustín expone muy bien la razón cuando dice que ( Dios no ha querido ligar necesariamente estos dones milagrosos a la san tidad para no dar pie a la flaqueza humana a hacer más caso de estas cosas que de las buenas obras que nos merecen la vida eterna•> 2. Como qu1era que no son necesarias para la salvación ni santificación y requieren-muchas de ellas al menos-una inter vención milagrosa de Dios. no exagerar demasiado esta doctrina. el cual puede recibirlas en pecado mortal y permanecer en él después de recibidas. esto es. De hecho. No conslituyen un hábito-como la gracia santificante las virtudes y los dones-. s. Es preciso. en cada caso una intervención directa y extraordinaria de Dios. De divers. pueden darse sin ella. 6. pues. Madrid Que la. conquistado con tanto dolor en la tierra. Es bastante más importante y meritorio hacer un pequeño acto de amor de Dios o de humildad que sanar milagrosamente a un enfermo o resucitar a un muerto. puesto que son inde pendientes de la santidad. integrado por la gracia habitual. Recogiendo la doctrina de Santo Tomás esparcida a lo largo de sus obras.5. Son meros epifenómenos de la vida de la gracia. Ejemplai'Ídad en María 352 que el título de Reina de los mártires.. Estas gracias son mucho más espectacu lares. LIJ g1·acia. r. y en cuanto al premio. por sus causas extrínsecas. Ni tienen punto de contacto con la gracia actual. b) Dividiremos nuestro estudio en los siguientes puntos: 1. las recibe. CAPÍTULO 5 LAS GRACIAS CARISMATICAS EN MARIA 353 3· No son ni pueden ser objeto de mérito de ( congruo'> ni de ( condtgno'> aun supuesta la gracia santificante.Ill. Es ci rto que la gracia. no están contenidas en las virtualidades ?e la gracia santificante. Número de las gracias gratis dadas.552). se haya convertido para Ella en el de Reina y Soberana de cielos y tierra para toda la eternidad. la posesión del reino de los cielos.caua instrumental de que Dios se vale para producir tales hechos mllagrosos-el hombre-no necesita estar unida sobre naturalmente con El por la caridad. ni el desarrollo normal de esta gracia puede Jamás producirlas o exigirlas. adornados con las gracias gratis dadas. sino sólo extrínse camente. Pero en si mismas son realidades intrínseca y fot:malmente naturales. quaes!. ML 40. vamos a echar ahora una breve ojeada sobre señalar se desprenden las siguientes principales consecuencias.r carismáthaJ en María P. Después de Jesús. Después de haber estudiado ampliamente la ejem gracias gratis dadas.

ya gratis dadas-y se han dado de hecho. operaciones milagrosas.2. 4 Cf. Es difícil precisar con exactitud cuáles son las que recibió ciertamente. hablando familiarmente con uno o con pocos. manifestación del Espíritu para común utilidad. Encarnación. profecía.Jll .II 1 77. pero que su penetración en los misterios divinos fue incomparable siempre con servan el carácter de enteramente gratuitas. a otro. que debieron b) Ciencia carismática. de suyo. ya sea intrínsecamente y por su propia entidad. dirigiéndose a toda la Iglesia.295). ni siquiera las nueve que enu mera San Pablo. E jem¡J/m·idad d e María C. según aquello de San Pablo: Las mujeres callen en la Iglesia (1 Cor 14. en de aprender muchas cosas de María o penetrar más profunda el sentido de que nadie las puede directamente merecer y mente las que el Espíritu Santo les inspiraba. La suave providencia de Dios. como gracia gratis dada. a otro. Pero parece claro que recibió. aunque de suyo se den para utilidad de los demás.P.5 .. Santo Tomás de Aquino.7-II). n. se requiere la gracia. He aquí el texto de San Pablo: <•A cada uno se le otor:ta la. De ahí el doble género de gracias: unas que primariamente se ordenan a la propia salvación y santificación del que las recibe. mente superior a la de los mismos apóstoles. etc. don de curaciones en el mis mo Espíritu. Las <r:racia s carhmáticas en Alada cualquier gracia de Dios. 335· Ya vimos de qué manera tan perfecta recibió María la ciencia como don del Espíritu Santo. y contesta con una luminosa distinción: en público. fe en el mismo Espíritu. no es propia de las mujeres. se pregunta si esta gracia pertenece también a las mujeres. Todas estas cosas las obra el único y mismo Espí ritu. otras muchas gracias no entran. pide que unos hombres sean ayudados por otros en el magno negocio de la salvación eterna. y otras que primariamente se confieren para procurar la salud de los demás. alguna de tipo franca mente carismático.1. las gracias gratis dadas. al contrario. pero sin pretender enumerarlas todas. a otro. o sea. a otro. . re cibió María en grado sublime la sabiduría carismática y la ejer Al margen de estas que señala San Pablo pueden darse citó sobre los apóstoles y primeros discípulos del Señm.se ordena en último término a la salvación eterna. diversidad de lenguas. Y. con siste en una aptitud especial para comunicar a los demás por la palabra los altísimos misterios de la Trinidad. de manera que les instruya. Para esto. 11-II 177. Pero la sabiduría carismática. que se adapta maravillosa mente a la naturaleza de las causas segundas. Es evidente que no las recibió todas-no era necesario en modo alguno--. interpreta ción de lenguas. J Cf. 11. sobre todo aque llas que eran convenientes para la sublime misión a que Dios la tenía predestinada. 334· Ya vimos de qué manera tan sublime resplandeció en ella la sabid uría como don del Espí rit u Santo (cf. puede y debe el que las recibe o ejercita util. pue den también las mujeres ejercitar esta gracia gratis dada . 2. en el proceso normal del desarrollo de la gracia santi ficante. 3· Las gracias ((gratis dadas>> en María 354 3Gú 333· Todos los teólogos están de acuerdo en que María recibió de Dios algunas gracias gratis dadas. discreción de espíritus. No cabe duda que. Número de las gracias «gratis dadas» 332.izarlas también para intensificar su propia vida espiritual. San Pablo cita unas cuantas por vía de ejemplo. si la han recibido de Dios 4. empero. Redención.34). al menos en este segundo sentido. las siguientes: a) Sabiduría carismática. ya extrínsecamente por especial disposición de Dios. sobre todo en las vidas de algunos santos-. cosa del todo imposible.teológicamente considerada. Es imposible determinar el número de las gracias gratis dadas que Dios puede conferir a los hombres: son innu merables. Ahora bien: el Doctor Angélico. la palabra de ciencia según el mismo Espíritu. deleite y conmueva 3. a otro. que distribuye a cada uno según quiere>> (r Cor 12. pero en privado. al menos. a otro. Pero esto no es obstáculo para que la gracia habitual se dé de tal manera para la santificación del que la recibe. a otro. que pueda y a veces deba redundar en beneficio de los demás. A uno le es dada por el Espíritu la palabra de sabiduría : a otro. Pero pueden distin guirse todavía varias clases de ciencia.

9. y. en plan extraordinario o carismático. 336. María no la tuvo ni pudo tenerla. to la tuvo también desde el primer instante de su concepctón. en los que se le comumco transltona No debió de ser muy extensa la ciencia adquirida de María mente el lumen gloriae. enseñanza de las criaturas o por el propio estudio de la razón. Es doctrina común que no la re esfuerzo natural8. como dice el inmortal pontífice hizo participantes del tesoro de los divinos oráculos que ella guardaba en su corazónf> lO. como indica su nombre. Cf. Cristo. s muy du doso que recibiera ciencia Íl (usa sobre las ciencias o conoci mientos humanos o puramente naturales. III 11. que nada tenían que ver con su dignidad incompara ble de Madre de Dios y de los hombres y cuya ignorancia no supone. I-II 111. ninguna imperfección moral.r cafi. sobre todo a través de los dones de sabiduría y entendimiento. IIJ Cf.C.1-4. 337· La profecía es una de las más importantes gracias luces especialísimas sobre el misterio de la Encarnación y el carismáticas.1. Ya vimos de qué manera tan sublime practicó la infusas pueden referirse a verdades sobrenaturales. Esas espectes o 1deas e) Fe carismática. a los cuales dos los misterios de la gracia. 35'l esto no puede abrigarse la menor duda. 1 Cf. que el hombre hubiera podido mática. o también brilló en ella como fruto del Espíritu Santo. La Virgen María recibió ciertamente la ciencia infusa pro cedente de los dones intelectivos del Espíritu Santo. es cuestión con oficio de carpintero al lado de San José y todos los demás trovertida entre los teólogos. Las gracia. Profeta es <<el que habla en nombrde Diosf>.r en María P.2.rmática. 6 Cf. Como gracia caris a verdades puramente naturales. humanamente hablando-. II-Il 4. aunque con mayor esfuerzo (por ejem eminente certeza de la fe. b) La ciencia beatífica es la que correspo de .5 ad 4· Cf. papel excepcional que Ella misma habría de desempeñar en el principalmente si anuncia cosas futuras que trascienden el misterio redentor como Corredentora de la humamdad. LEÓN XIII. si alguien aprendiera por revelación divina un idioma des truir a los otros en las cosas pertenecientes a la misma conocido sin haberlo estudiado). S 9 10 12. que hace al hombre apto para ins plo. -pobre mujer aldeana. la fe consiste-según Santo Tomás-en una sobre alcanzar por sí mismo. indispensable para tal visión. También María debió de aprender a leer y cibió habitualmente. sin excepción alguna 7 .4 ad z. Adiutricem populi (5-9-1895): Doc. Probablemente no recibió ninguna luz especial sobre estas cosas puramente hu manas. gozó de ella desde 1 instant. ns que se adquiere con el propio esfuerzo puramente natural.e mismo de su concepción en el seno de María y era mcomumcable a los de más. que la ra Santísima Virgen la fe como virtud teologal y de qué manera zón jamás hubiera podido descubrir por sí misma. pero sí e) La ciencia infusa es aquella que no se ady_uiere por la conocimientos humanos que pueden adquirirse por el propio digna y suficiente según su condición y estado. conoció con ciencia infusa todas las León XIII. II!9. t-. Y es segu ro que recibió también. por lo mismo. culminantes de su vida. sino por especies inteligibles infundid.5. d) Profecía. por lo mismo. rn11r. que contemplan cara a cara la esenCia dtvma. Con esta clase · de ciencia Cristo <<aprendióf> por sí mismo el 6 ya que El fue viajero y comprensor al mismo tiempo : SiMa ría recibió o no esta clase· de ciencia beatífica.ls mo en os aprender las demás niñas de su época y condición social. infusa y adquirida 5 . pero la mayoría de los teólogos admiten a escribir y los demás conocimientos elementales que solían que gozó de ella transitoriamente en alguno de . Sobre conocimiento natural que puede alcanzar por sí misma la s Cf. gracia carismática. a) La ciencia divina era la que tenía como Verbo de Dios. ya que. beatífica.los bie? d) La ciencia adquirida. n. es la aventurados. III 9. .as directamentpor ?ios en el entendimiento humano o angélico.426. <<mostróse verdaderamente Madre de la Iglesia verdades naturales que el hombre puede llegar a conocer y to y fue verdadera Maestra y Reina de los apóstoles. ene. E¡em{'laridad de María 35G Los teólogos distinguen en el entendimiento de Cristo cua tro clases de ciencia: divina. En cambio.lll.¡. desde el instante mismo de su concepcwn en el No cabe duda que María poseyó en grado eminente esta seno virginal de Jvlaría.

48)•>.ideas claras sobre el concepto mismo de la devoción en general. No consta. conservar y desarrollar la devo ci ón. Introducción que recibiera ninguna otra de las señaladas por San Pablo en el texto que hemos citado más arriba. en cambio. sino de un modo acomodao a su condición. 0 5. La devoción a María. Pero la Bienaventurada Virgen tuvo el don de profecía. Dividiremos esta parte de nuestra obra-la más impor tante desde el punto de vista práctico--en los siguientes capítulos: 0 La devoción en general.48). Consta con toda certeza que la Santísima Virgen. verdadera. Santo Tomás en su corazón inmaculado. esposo de Maria. sus relaciones con la perfección cristiana y los prin cipales medios para adquirir. en las que expresa su pensamiento en timental.l hacer milagr?s. no Ella. conforme a lo que dice San Pablo (cf. llevadas a su último desarrollo y perfec milagro de la conversión del agua en vino a instancias de ción por la acción desbordante de los dones del Espíritu Santo María. poseyó el don de profecía.lll. en su doble torno a las demás gracias gratis dadas que recibió María 11: vertiente afectiva y efectiva. Eiem¡. y así sólo a Cristo y a sus discípulos.rables. señal de predestinación. la gracia de las virtudes y la de profecía. intensísima. 11 Cf. Después de haber estudiado los grandes dogmas y consta en el Evangelio que realizara ningún milagro durante títulos marianos. Puede sintetizarse en una sola palabra: de no llamar la atención de nadie sobre sí misma. convenía e. Naturaleza de la devoción a María. Apéndíce. Le 1. 1.P. med tándolas en su corazón•> (Le 2.. Al menos. Tuvo el uso de la sabiduría en la contemplación. pero el milagro lo realizó El. 0 3. lo que se ha cumplido clamorosamente en el mundo entero. se entiende) porqe esto no era propio del sexo femenino. 0 2. para que así todos prestasen atención a Cristo. Ella mientras viviera.. de se fijaran todos exclusivamente en la misión divina de Cristo. El uso del don de mílagr?s no le c?mpetía a. como consta por el cántico: <<Engrandece mi alma al Señon(Lc1. Pero no tuvo el don de la sabi duría para enseñar (públicamente. una devoción perfectamente teológica.41).La devoción a San José.5 ad J. puesto que LA A AJ A RlA anunció sin vacilación alguna que la llamarían bienaventurada todas las generaciones (cf.Jaridad d e /llad 358 a CuAnTA PARTE inteligencia humana o angélica. En las bodas de Caná. así como la ejemplaridad de María por sus su vida mortal. Jesús realizó el virtudes adm. Pero devoción auténtica. <<No se puede dudar sobre que la Bienaventurada Virgen María haya recibido de modo excelente el don de sabiduría. Estas son las cuatro gracias carismáticas que recibió cier tamente la Santísima Virgen María. 1 Tim 2. según dice San Lucas: <<Y Maria conservaba todas estas cosas. Necesidad de la misma. Por lo cual. . Expondremos su naturale za. pero no recibió el uso de todas estas y otras gracias como las tuvo Cristo. no 338.19). porque entonces la doctrma de Cnsto n. CAPÍTULO I LA DEVOCION EN GENERAL Para comprender el verdadero sentido y alcance de la devoción a María es conveniente tener . III 27. que eran los portadores de su doctrina. 0 4· La perfecta consagración a María. vamos a examinar ahora cuál debe justifica con su lucidez habitual el hecho de que María no ser la actitud fundamental que hemos de adoptar nosotros realizara ningún milagro durante su vida mortal. purada de toda desviación supersticiosa o excesivamente sen He aquí sus pa labras.ecesitaba ser confirmada con milagros. del mismo San Juan Bautista se escnbe que <<no h!zo ningún milagro•> (Jn 10.12). con el fin con relación a Ella. sino que devoción.

es un acto ele caridad. Sin embargo. como acto de religión que es.2. En medio de la árida desolación de las purificaciones pasivas y de la ausencia de toda consolación-como ocurre con frecuencia. el alma permanece tran quila e inquebrantable en el servicio ele Dios a través de todas las fluctuaciones de las impresiones sensibles. col. la devoción consiste en una voluntad pronta para entregarse con fervor a las cosas que pertenecen al servicio de Dios. el fundamento firme sobre el que descansa toda la práctica de la devoción y la causa de todo su mérito ante Dios. juntamente con la consideración ele nuestra mi seria. que veneramos a . que llama a los que quiere y enciende en sus almas el fuego ele la devoción. Este fer vor de la voluntad. En los santos veneramos propiamente lo que tienen de Dios.IV. empero. no en sus criaturas. particularmente los ele piedad. sino en Dios a través ele ellos. Sin él.C. pues constituyen un poderoso estímulo para la activi dad espiritual en el servicio de Dios. que excluye la presunción y nos empuja a someternos to talmente a Dios. Pero la causa intrínseca por parte nuestra es la me ditación o contemplación ele la divina bondad y de los bene ficios divinos. llamado también devoción substancial.NOT.Dios en los ministros o epresentantes de. Déuatian: DTC de VAcANT-MANGF. que Dios purifica de una manera más in tensa y rápida-. entendimiento. fuera de la cual ya no tienen clevoción a l santo o a la misa Virgen. si se in tenta el culto o servicio de Dios. aunque proviene también de la virtud de la caridad. II-11 82. El fervor o prontitud consiste primaria y principalmente en la enérgica determinación de la voluntad de permanecer fielmen te consagrado al servicio de Dios. De donde la devoción a los santos-e incluso la misma devo ción a María-no debe terminar en ellos mismos. Alimentada por una generosa y cons tante caridad y fortalecida por los dones del Espíritu Santo. es decir. No hay que conf undir el fervor o prontitud de la voluntad -en que consiste esencialmente la devoción. La det'oCÍÓII a Maria 3GO 1. II-11 82. arideces y pruebas espirituales. Para ser perfecta. que son cosas completamente distintas s. consideración de los propios defectos. DuoLANCHY. puede y debe convertirse en una dispo sición habitual. a pesar de las frecuentes y dolorosas sequedades. no tiene a ellos por fin.ad J?· Por donde se ve cuán equivocados andan los que vmculan su devoCion no ya a un detenm nado santo como causa final de la misma--lo que seria ya un gran desorden--. os• (II-II 82. dispuesta siempre a entregarse al servicio ele Dios. z Cf. sino a Dios. y. devotos los que se entregan o consagran por entero a Dios y le permanecen totalmente sumisos. E. sobre todo a las almas fuertes. La detlrJfión en general P. aunque a veces accidentalmente puede causar tristeza según Dios. la devoción substancial continúa empujando y sosteniendo al alma en el servicio de Dios. dadera devoción. cons tituye. a su vez. Este fervor de la devoción. porque la amistad se conserva y aumenta con los servicios prestados al amigo 2 • Santo Tomás advierte que la devoción.r. l. que exista e influya en la práctica de todos los actos del culto divino. la devoción pu ramente sensible no tiene consis tencia ni utilidad verdadera. ya sea por no poseer plenamente a Dios o por la • Cf. pues. Su efecto más propio y principal es llenar al alma de espiritual alegría.3 y 4.68o-84. . no deben despreciarse estas consolaciones sensibles. Naturaleza 339· En sentido teológico estricto. Son dos virtudes que se influyen mutuamente: la caridad causa la devoción. en cuanto que el amor nos hace prontos para servir al amigo. a Dios en ellos 3. que nos impiden la en trega total al mismo Dios 4. recae propiamente en Dios. Estos tales no tienen la menor idea de lo que constituye la ver J 3G1 !Ji fidelísimamente. o sea.. como si estuviera nadando en un mar de consolaciones sensibles. Con él. de no apegarse desordenadamente a ellas-buscando las consola ciones de Dios en vez ele al Dios ele las consolaciones-y ele ir siempre acompañadas de una humilde desconfianza de sí mismos y de la práctica efectiva de todas las virtudes. esta disposición habitual es ayudada todavía por una in cesante práctica de los deberes del propio estado cumplidos •La devoción que tenemos a los santos de Dios. ele quien nos vendrá e"l auxilio y remedio. 5 Cf. Son. Su nota típica y esencial es la prontitud de la voluntad. es acto de religión. cuando Dios las da. II-IT 82.. esta devoción habitual debe 4 Cf. en vez ele ser un simple acto transitorio y pasajero. Si se intenta con ello la unión amorosa con Dios. La devoción es un acto de la virtud de la religión. a condición. La causa extrínseca y principal de la devoción es Dios.con el senti miento de ese fervor. a la vez. la devoción aumenta el amor. ciencia y sabi duría. sino a una determinada imaaen de 'un santo o ele la Virgen. Los verdaderos devotos están siempre disponibles para 1 todo cuanto se refiera al culto o servicio de Dios .

desprenderlas de las cualquier otro bien sobrenatural.!V. Relaciones con la perfección cristiana LAS DEVOCIONES PARTICULARES.l . lo que advierta ser más agradable a Dios. pero pueden.. La daorión . llama a los que le place y hace religioso a quien quiere. su naturaleza y su importancia y según el espíritu con que se las practique. con el fin de asegurar a las devociones de santificación: la mortificación. conservar considerada en SÍ misma. la obtención de favores puramente tem- caridad.P. conservan cierta práctica de la oración Al mismo tiempo. He aquí sus palabras 6: sólidas. por nuestra parte. Vamos a recordar tan sólo afecciones mundanas peligrosas y atraerlas definitivamente a los medios que la producen directa o inmediatamente en nues su amor. constituye una poderosa ayuda para la ver- 6 Cf. fuertemente establecida en el alma y dispuesta a . 3ü2 e) 2. y apar tar los defectos o desviaciones que las tificación personal. y que producen como efecto inmediato en el alma un cia como más agradable a Dios. ser útiles. pueden ser excelentes medios auxiliares de perfección. 11-li 82. No es necesario advertir que la gracia divina es la las almas principiantes. no obstante. ya conseguida. Esta eficacia es particularmente mtensa en por algún mandamiento divino o eclesiástico. Mas la causa intrínseca. a los ojos de los no católicos e incluso de valor y una eficacia particularmente intensas en orden a la san cualquier persona sensata. sobre todo. cuando la devoción sen sible procede de una caridad ardiente y va acompañada de una humilde desconfianza de sí mismo. Pero. la humildad y la contempla bendecidas o a utorizadas por la Iglesia su plena eficacia ción. puede ·constituir un motivo de ruina o. Para el alma imprudente que se complace o aficiona ex a la contemplación de la divina bondad y a la consideración de cesivamente a ella y descuida la mortificación y las virtudes la propia miseria. como mada vía purgativa.al extenderse no solamente a los actos religiosos preceptuados dadera perfección. sin embargo. tiene un desacreditan. . la devoción substancial contribuye po y facilitan el cu mplimiento de algunos deberes religiosos. dad ferviente y constante. la causa extrinseca y principal es Dios. Dios se complace con frecuencia en dispensarla liberalmente a 341. que la devo tras almas. de <•En la devoción. Quiere. De suyo no tienen relación alguna con la perfección hacer pronta y constantemente cristiana.¡ i\l arí a C. quien. según las palabras de San Ambrosio comentando el Evangelio. La de voción en gene . sobre todo cuando es ha Otra cosa hay que decir de aquellas otras devociones que se bitual. que no han sobrepasado aún la lla fuente primera de donde procede la verdadera devoción. Per derosamente al desarrollo cada vez mayor de la perfección. a causa de las virtudes heroicas que supone y hace practicar. b) LA DEVOCIÓN ACCIDENTAL. supone. Esto se verifica principalmente en las devo ciones cuyo fin inmediato es enteramente espiritual y está ín que proviene de una cari timamente ligado con la caridad o las otras virtudes cristianas. No es menos verdadero. a veces. Hay que distinguir entre la devoción substancial. porales. y desarrollar la devoción no supone necesariamente haber alcanzado ya la perfección. directores de almas ilustrar y el empleo constante y fervoroso de los más poderosos medios dirigir a los fieles. constituye la perfección misma. por tenece a los sacerdotes y . y. hubiera hecho hombres devotos a los indiferentes samaritanos•>. alivian miserias reales. La devoción substancial. tiene que ser la meditación o contemplación. cierta perfección porque esta proponen. ción sensible puede ayudar eficazmente a conseguir la perfec Santo Tomás-como ya hemos indicado-los reduce todos ción. Ya hemos dicho -en efecto-que la devoción es un acto de la voluntad por el que lamentable pérdida de tiempo. en cuanto que a) LA DEVOCIÓN SUBSTANCIAL. con ello.3. al menos. según 340. grandísimo amor a Dios y al prójimo por Dios. públicas 363 O privadas. generosamente mantenida en espiritual las dolorosas pruebas de las purificaciones pasivas. de una constante conformi dad con la voluntad divina y de serios esfuerzos en la práctica de las virtudes sólidas. sino incluso a las inefables consolaciones que resultan de la contemplación todo aquello que aparezca claramente ante la propia concien mística. la accidental y las devociones particulares. 3· Medios principales para adquirir. si tal hubiese sido su voluntad.

vamos a estudiar ahora más despa cio la naturaleza de la devoción a María. impide la entrega o sumisión a Dios•>. 0 2.28). El Doctor Angélico explica del siguiente modo esta extraña anomalía 9: <•La ciencia y todo aquello que implica grandeza o superioridad puede ser ocasión de que el hombre se envanezca de sí mismo y rehúse entregarse totalmente a Dios. viendo sus defectos. Esta consideración excita el amor. sin dejar de ser teológico. con esto acrecienta la devocióm. por tanto. Mi socorro rrie vendrá de Dios. Ahora bien. la devoción se tación o contemplación vayan precedidas y acompañadas de la refiere directamente a Dios y sólo indirectamente a los santos.679. ya que el objeto de la voluntad es el bien percibido por la inteligencia.J 42. mientras que ésta suele abundar en gente sencilla. todo aquello que distrae la mente hacia otras cosas ex 343· Como acabamos de ver en el capítulo anterior.2.3 ad 3· . 9 Cf. ..3· 2 e. 0 I. En este sentido no solamente es lícito invocarles y reverenciar les.3 ad r . constituye-cuando se comete conscientemen te-uno de los más graves pecados que se pueden cometer: la idolatría I. conforme a lo del salmista: <•Alcé mis ojos a los montes de donde me ha de venir el socorro. Principios fundamentales de la verdadera devoción a María. En cuanto a la ciencia. en la práctica resulta mu chas veces un gran obstáculo. La de voció11 a Mai'Ía el hombre se entrega con presteza al servicio divino. No obstante. por lo que tienen de Dios. 3ü5 CAPÍT ULO 2 NATURALEZA DE LA DEVOCION A MARIA 342. pro trañas al amor de Dios impide la devoción 7. La otra está por parte del hombre. causa próxima de la devoción. 8 Cf. TJ -llQ4. etc. se ve obligado a pedir fuerzas a Dios. que expresa el salmista cuando dice: <•Mi bien es estar apegado a Dios. La Virgen María ocupa un lugar intermedio entre Djos y los santos.364 C. Y así se explica que estas cosas impidan a veces la devoción. al con trario.2). que la meditación es la causa de la devoción. 7 Cf. La falsa devoción a Maria. Este culto de latr{a es de tal manera propio y exclusivo de Dios que. para sacar piamente hablando-o sea en sentido estrictamente teológico. Después de haber examinado brevemente el concep to de devoción en general. 2. causa la devoción. que debería ser un poderoso estímu lo y aliento para excitar la devoción. U-U r8o. tener en El mi esperanza>> (Sal 72. práctica del recogimiento interior y de la mortificación o mode por lo que tienen de Dios. ración constante de las pasiones aptas para distraer o atormen tar el alma 8. El culto debido a la Vi gen María raleza excitan el amor de Dios. moderando toda clase de orgullo. D Q84SS. tributado a cual quier criatura. 1. Hay que concluir. Las principales 1 Cf.z. II-II 82. por confiar en las propias fuerzas. Una es la bondad divina y sus beneficios. puesto que en ella decidi mos nuestra entrega al servicio divino. si el hombre somete a Dios la ciencia o cualquier otra perfección. sino que es muy útil y conveniente. pero muy superior al de los santos. Natllrrtlez{l d r! la det•ocián a M ai'Í d P. •· En la respuesta a una objeción. que. A ello nos induce una doble consideración. J. que da origen a un culto del todo propio y especial: muy inferior al de Dios. que. Con esta consideración alejamos la presunción. en virtud de su excelencia infinita. los actos de la voluntad proceden siempre de algún conocimiento o consideración previa. Y. La orientación y enfoque de este capítulo. toda su eficacia en orden a la devoción.IV. If-II 82. o sea al fomento de la piedad mariana. A Dios se le venera con culto de adoración o de latría . por eso dice San Agustín que da voluntad nace de la inteligencia•>. A los santos les corresponde el culto de dulía o de simple veneración (sin adoración). hacedor ·de cielos y tierra>> (Sal 120. Por eso. mirará principalmente a la práctica. Dividiremos el capí tulo en los siguientes apartados: El culto debido a la Virgen María. La doctrina contraria está expresamente condenada por la Iglesia z. añade el Doctor Angélico que la consideración de aquellas cosas que por su misma natu 1. es preciso que la medi como acto de la virtud de la religión.1.

resentunlento me al!enta y U?e hace esperar un gran éxito. porque. pretenderán encerrar este ltbnto en las tmteblas y en el silencio de un cofre. permaneció oculto y desconocido-como en el propo . en efecto. Y a la ?aturaleza corrompida. principio y fin de todas las cosas (cf. oculto hasta Hay otras razones. n. de los mas celebrados maestros de la vida a los santos? Hay que responder distinguiendo: difiere sola espiritual.11 y Sup¡ol. Principios fundan"Ientales de la verdadera latría. sobre todo cuando les pedimos su ayuda e intercesión 3. aunque entre éstas se encuentre la más grande santos son las siguientes: "':( excelsa de todas. ell:fureCida. María no solamente no apar e) La caridad perfectísima de los santos del cielo. Jn 14. hace circular sus gracias de unos miembros a otros de su Cuerpo místico. Y trino. que ha querido asociarse a sus criaturas (María. como vimos al hablar de la maternidad divina (cf. y hasta atacarY. que les mueve a interceder por nosotros. pero muy inferior al culto de 2. sino que. por su contenido mente en grado si se toma como motivo de ese culto su santidad maravilloso den tro.2 . O sea. a fin de que no aparezca. y Jesús único Camino b) La comunión de los santos. La fórmula Ideal que resume Y condensa el pensamiento católico sobre la a) La bondad divina.1 I ).6). María cammo recto y seguro para llegar a Jesús. De manera que al hablar de devoción a la Virgen hay que entenderla siempre en el orden del culto de hiperdulía. mtentarán destrozar con sus dientes diabólicos este . Escrito por el santo hacia el ao 713.2. 72. 0 3. Aunque a todo lo largo de la historia de la Iglesia se han escnto una cantidad ingente de libros sobre Ja devoción a María poparte de los Santos Padres. Pero . Pero cabe preguntar: el culto de hiperdulía. por su singular dignidad de Madre de Dios. H jo de María. que se debe exclusivamente a Dios. que pueden verse en Santo Tomás: ll-Il 83.os amph. ¿difiere sola 344· . a través de El. y por Jesús al Dios uno 2 23 15.hbro había profetizado el mismo santo-hasta su des cubrumento enI 842.IV. A la Virgen se la venera.amente más abajo-es el camino más corto y ex en el Verbo divino. pero no se la adora como a Dios. pero sin incurrir en ninguna idolatría. Sabemos distinguir muy bien entre Dios y 3 <<Claramentpre:'eo que saldrán muchas fieras espantosas.como ve pedito para Ir a Jesús. está dentro de Gngmon de Montfort que lleva por título Tratado de la ver la misma línea de la gracia santificante.366 P. acaso mnguno se pueda equiparar. Nat111<1/eza d e la d evodó11 a JHaría 3G7 razones teológicas que justifican el culto y veneración de los las criaturas. Hay un abismo infinito entre ambas especies de culto. 4 El libro manuscrito permaneció. A la Virgen María.72)-.Mejor todavía! Este P. para llegr al Pa?re ( f. las cuales. en los tiempos de peligro ue vendran como Jamás los hemos visto•> (n. dev ción mariana es ésta: A Jesús por María. aunque la santidad de María es incomparable San Luis María mente superior a la de todos los santos juntos. o de veneración muy superior a la de los santos. El culto de devoción a María hiperdulía di fiere específicamente. que nos incorpora a Cristo y.su brevedad.. o que. que es el que le corresponde a Ella sola específicamente. Pero difiere también dadera devoción a la Santísima Virgen. del culto de latría. He aquí sus proféticas palabras: específicamente si se toma como motivo su singular dignidad de Madre de Dios. humilde escnto y a aquel de quien el Espíritu Santo se ha servi?o para reda t rlo. en que fue hallado en un cofre de libros viejos por un . cuando menos. cuyas necesidades ven y conocen rem.25-28). se le debe el culto de hiperdulía. que combatirán al mundo al diablo. a la hermosísima obrita de eximia. de los grandes mente en grado o también en especie del culto de dulía debido teólogos Y. que está mil veces por enci ma y es específicamente distinto del orden de la gracia y de la gloria en el que se encuentran todos los santos. 1 Cor 3. ángeles. ta nadie de Dws m disminuye o amortigua el culto primor dial que se ?ebe al Redentor del mundo.no Importa! . perseguirán aquellos y aquellas que lo lean y lo I?oi?-gan en pra tica. un grn escuadran de vahentes y animosos soldados de J sus Y de Mana de uno y otro sexo. En este sen tido caen por su base todas las objeciones protestantes contra el culto de María que profesamos los católicos. que es su Madre santísima. santos del cielo y justos de la tierra) en la obten ción y distribución de sus gracias. La devoáón a l\laría C. es ?eclr. porque esta dignidad la coloca en un orden aparte-el orden hipostático relativo. Veneramos a la Virgen con una devoción tiernísima y filial-la que se merece como Madre de Dios y de los hombres-. I 842. como es obvio.de.

b) ÜTRA DE ORDEN TEOLÓGICO: 345· A nadie debe extrañar que entemos este pnnClplO en primerísimo lugar. .1 368 padre de la Compañía de María. traducido en muchas lenguas.destin?-do a ser el manual de todo verdadero servidor de la Santísima Vugen».de la vida cristiana. Dios no nos ha dado otro fundamento para nuestra salvación. cuenta muchas ediCIOn s. Nadie se mar toda verdadera y lio de 1940: <•Si se abriera un <<referendum>> internacional sobre cuál es el libro más hermoso sobre la Santísima Virgen. El eminente mariólogo Roschm1. Jesucristo es el alfa y la omega. smo tamb1en cual es la per fe ta devoción a la Santísima Virgen. que debemos creer.. nuestro único Médico. su misma letra. según la fórmula clásica. resumtendo ampliando. Por eso. de virtudes y de perfecciones.orión a Alt t'Ía P. como dice el Apóstol. e incluso recogiendo. nuestro único Modelo. no sólo cuál es la verdadera devoción. la este principio fundamental S: revista internacional de mariología Marianum. porque sólo en El hemos sido bendecidos con toda suerte de bendición espiritual. verdadero Dios y verdadero hombre. escnbía en Jll· <<El fin último de todas nuestras demás devociones no debe ser otro que Jesucristo. fundada por el mismo sa1to. que. Nosotros no trabajamos. que ha de enseñarnos. para nuestra perfección y para nuestra gloria 0 ORDEN FILOSÓFICO: cer los siguientes principios La causa final fundamentales que han mueve a todas las de mfor demás. Na/male za Je /. Luis María Grignion de Montfort. esty seguro 9-ula mayor parte de las respuestas darían la preferencia a ese. porque El es nuestro único Maestro.IV.. nuestro único Sei'í. hbnto. que nos ha de alimentar. Siguiendo el espíritu de este sublime Tr tado de San. la ha de ser lo primero en la intención. vamos a es able mueve sino en orden auténtica devoción a a un fin que intenta la excelsa Madre de conseguir. nuestro único Pastor. de quien debemos depender. en la que eÍ santo autor: con verdadera originalidad. Es libro v rdade amente clasico y en pequeño una verdadera Suma de teologta manana. Debajo del cielo. Se publicó por primera vez en 1843. y desde tonce ca se cuentan por centenares las ediciones en los p. de lo contrario. La devoción a Alarí . y nuestro único Todo. estas devociones serian falsas e ilusorias. según los casos. tan prof unda y simplificado ra: A jesús por M aría. más que el nombre de Jesús.0 en consecución. O s1 pre ferimos con decirlo relación a .C.n Cl ales 1d10mas 3ü9 mismo Cristo. ningún otro nombre se nos ha dado para que por él seamos salvos. nuestro único Camino. y enseña con mucha finurla prac tica de ella hasta en sus mínimos pormenores. el principio y fin de todas las cosas. que ha de conducirnos. ?-os h ce . aunque el fin sea lo último Jesucristo ha de ser el fin último de la verdadera devoción a María ¡. Dios. Y numerosos y grandes admiradores. d1r ctor de. más que para hacer a todos los hombres perfectos en Jesucristo. a quien debemos estar unidos. que ha de curarnos.2. Repetimos que éste es un libro sobre todo elogio.or. que en todas las cosas nos debe bastar. nuestra única Verdad.compr n?er con vigorosa elocuencia. nuestra única Vida. nuestra única Cabeza. nuestro Salvador. alimen ada por sóhc1e?c1a teolog1ca. al que debemos conformarnos. que nos ha de vivificar. porque sólo en El habitan toda la plenitud de la divinidad y todas las demás plenitudes de gracias. ' Escuchemos a San Luis María exponiendo admirablemente del mundo 4.¡ dei. Objetivamente lo es el m1smo Cnsto. Dos razones obhgan a ello: a) UNA DE ría 110 S M el fin .

nosotros. BAC p. muy al contrario. Pero. dev.I n. más que a Jesucristo. no tendremos que temer condenación alguna: ni los ángeles del cielo. Advertimos de una vez para siempre que todas nuestras citas de San Luis Maria Grignion de Montfort las tomamos de la edición de sus Obras publicada por la BAC (Madrid 1954) y que el Tra tado de la verdadera devoción lo citaremos con la abreviatura Ver. Todo fiel que no esté unido a El como un sarmiento lo está a la cepa de la vid.2 a. mentira. ni los hom bres de la tierra. muerte y condenación. Tratado de la verdadera devoción c. sin duda alguna. el nuestra fin es plena configuración con Jesucristo para gloria de Dios (cf. y la lista es. se secará y sólo servirá para ser echado al fuego. Luego la verdadera devoción a María ha de tener por fin al 4 Más de se describen 2 0 concretamente en la edición de las Obra s del Santo puhlicada por la B. sería necesario rechazarla como una ilusión del diablo. muy mcompleta.61-62 (ed. ni otra criatura alguna nos dañará. tarde o temprano. hacernos perfectos y ser a nuestro prójimo buen olor de vida eterna. que. que está en Cristo Jesús. inutilidad. Si la devoción a la Santísima Virgen alejase de Jesucristo. según he demostrado ya y mostraré también 5 Cf. ni los demonios del infierno. si permanecemos en Jesucristo y Jesucristo en nosotros. pues. Si nosotros. establecemos la sólida dE'voción a la Santísima Virgen.3-12).473-75).'\C (Madrid 1954) p. Fuera de El sólo hay extravío. Todo edificio que no descanse sobre esta piedra firme está fundado sobre arena movediza y caerá infalible mente.879-95. Mas tan lejos está esto de ser así. Ef 1. iniquidad. sólo es para establecer más perfectamente la de Jesucristo y para ofrecer un medio fácil y seguro de hallarlo. . pues no nos puede separar de la caridad de Dios. caerá. Por Jesucristo. con Jesucristo y en Jesucristo podemos todas las cosas: tributar todo honor y gloria al Padre en unidad del Espíritu Santo.

no conocen el enlace necesario que existe entre Vos y vuestra santísima Madre. dejaría de ser lo que es. dev. aunque por motivos dis tintos de los de su época. ¡Ah! si se conocieran la gloria y el amor que Vos recibís en esta criatura admirable. San Luis María se hace cargo inmediatamente de las objeciones que contra el culto de María lanzaban los jansenistas de su tiempo. Ella está de tal manera transformada en Vos por la gracia. porque Ella os ama más ardientemente y os glorifica más perfectamente que todas las demás criaturas juntas. sino para destruir los abus q_ue de ella se cometen. si esta devoción nos es necesaria. es porque sólo por ella podemos hallar perfectamente a Jesucristo. estéril e indiferente. claman contra él y le arguyen con mil razones falsas para p obarle que no es conveniente que se hable tanto de la Santísima 1rgen.carla. dicen ellos.63-65 P·475·77· Iglesia en los que los Vicarios de Cristo en la tierra insisten de . amable Maestro mío. ' ¿Tienen estos tales. de respeto y de amor que Vos abrigáis hacia vuestra M dre santísima. antes se separaría de Vos a todos los ángeles y santos que a la divina María. sois quien vive y reina en Ella más perfectamente que en todos los ángeles y bienaventu rados. 9-ue hay grandes abusos en esta devoción y que es necesa no trabaJar con empeño para destruirlos y hablar de Vos antes que llevar a los pueblos hac1a la devoción de María. propias de ignorantes. al no conoceros a Vos. guardadme de sus sentimientos. en tanto que carecen de piedad Y devocwf_l tierna para cof_l. San Luis María se la menta de esta tremenda aberración en unos párrafos sublimes. pero no es para establecerla ni incul. y si tropiezan con algún devoto de María 9-ue reza la tercera parte del Rosario o practica alguna otra devoctón en su honor. y. y comu mcadme alguna parte de los sentimientos de reconocimiento de estima. Si ven u oyen a algún devoto de María hablar con frecuencia de la devoción a esta Madre bondadosa de una manera tierna. que son los vuestros. in tensa y persuasiva. amable Jesús mío. en l ugar del Rosario. Podríamos corroborarla con una impresionante serie de textos del supremo Magisterio de la 6 Cf. y María con Vos. que tienen hoy palpitante actualidad. ¿no es cosa que causa admira ción y lástima ver la ignorancia y las tinieblas que embargan a los hombres de este mundo con respecto a vuestra santísima Madre? Y ahora no hablo de tantos idólatras y paganos que. Ver. La det•ociótz a M aría 370 más adelante. como de un medio seguro sin ilusión. embargo e esto. amable Maestro mío. como si hasta aquí no hubiera aún hecho nada en honor. para amarle con ternura y para servirle con fidelidad•>. trabajan por cambiar su espíritu y su corazón. Guardadme S ñor. pues. Vos. ¿es obstáculo para la vuestra? ¿Acaso Ella se atribuye el honor que se le tributa? ¿Aca so forma l. Sentado este principio fundamental. en castigo de su orgullo.>ando apart? ¿Es por ventura una extraña que no tiene con Vos mnguna relación? ¿Os desagrada a Vos quien a Ella desea agradar? ¿Es separarse o alejarse de vuestro amor el entregarse a Ella y amarla? Sin . porque temen. y no puede estar sin Vos. pues cons1_ deran el Rosa_no entero. Señor. de un camino corto sin peligro. que honrando mucho a vuestra santísima Madre. aun los más instruidos.Vos.IV. He aquí sus palabras 6: <<A Vos me dirijo en estos momentos. Jesús mío. NetturaleztJ de la devoción a AlttfÍa 3H ción y de u n secreto maravilloso para hallaros y amaros perfecta mente. porque no la tienen para con María. que se abuse de esta devoción. de vuestra santísima Madre. n. el Escapulario o la tercera parte el Rosano como devocwnes de mujercillas. de lo contrario. le aconsejan que diga los siete sal mos. Según esto. haciendo profesión de enseñar a otros la verdad. sm las cuales puede uno salvarse. bajo el pretexto de que ese culto y devoción empaña u oscurece el que se debe a Jesucristo. la alabe ahora dignamente: Fac me dtgne tuam Matrem collaudare. y que yo les diga en alta voz con los san tos: No presttma obtener de Dios misericordia aquel que ofende a su santísima Madre>> . para lamentarme amorosamente ante vuestra Majestad de que la mayor parte de los cristianos. vuestro espíritu? ¿Os agradan obrando e esta manera? ¿Os complace quien no se es fuerza por obse.P. la mayor parte de lsabws. no os conocen a Vos ni a vuestra santísima Madre más que de una manera especulativa. 346. se tendrían hacia Vos y hacia Ella muy distintos sentimientos de los que al presente se abrigan. estáis siempre con María. Tan íntimamente unida está Ella a Vos. en vez de la devoción a la Santísima Virgen le inculcan la devoción a Jesucristo. y.2... de una senda inmaculada sin impí:rfec- C. y de sus prácticas. Hablo de los cristianos católicos y aun de algunos doctores entre los católicos que. único Mediador. sino que Vos. Permitidme que. A veces se les oye hablar de la devoción a vuestra santísima Ma dre. que antes se separaría la luz del sol y el calor del fuego. no se alejarían más de la devo cwn a vue tra santísima 11adre ni mostrarían más indiferencia para con Ella Sl fuera verdad todo lo que acabo de decir. a quien ya aman bastante. Estos a quienes aludo no hablan sino rara vez de vuestra santísima Madre y de la devoción que se le debe profesar. Nada se puede añadir a esta formidable y piadosísima argu mentación de San Luis María.qutar a vuestra Madre por miedo de disgustaros a Vos? La devoctón a vuestra santísima Madre. a fin de que os ame y glorifique cuanto más os imite y más de cerca os siga. se infiera injuria a Vos. amable Jesús mío. seca. que ni vive ni es nada en realidad. no se cuidan de conocerla a Ella. digo más. a pesar de todos sus enemi gos.

b) Amor intensísimo. También el Evangelio nos habla de aquella mujer anónima del pueblo que exclamó den a los más fundamentales dogmas y títulos marianos expre entusiasmada dirigiéndose a Jesús: Bienaventurado el vientre samente proclamados por la Iglesia o recomendados posu que te llevó y los pechos que te amamantaron (Le 11. la invocación y la imitación de sus excelsas virtudes 347· Todos esos actos-como vamos a ver-correspon completa el elogio con su ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! (Le 1. considerándose indigna de que la visite la Madre de mi Señor (Le 1. Este culto de hiperdu sentir oficial de su Iglesia. El concilio Vaticano II ha procla lía-como ya vimos más arriba-es específicamente distinto y mado una vez más. La devoción a María 372 mil modos y maneras en estas mismas ideas del gran santo C. finalmente.. d) Confiada invocación.z p.42). que la devoción a aría. ta. honrando a María. cuáles deben ser neración con que debemos honrar a María. Veamos ahora. lejos ele clusivamente a Dios. El ángel de la anun las principales características de una auténtica y verdadera de ciación la saluda con grandísima reverencia al pronunciar aque voción a María. pero ha de tener también sus manifestaciones exteriores bro tadas del corazón. a la vez. por su dignidad incomparable de Madre de Dios No olvidemos nunca.P.55) vol. La Iglesia en su liturgia no duda en exclamar refirién dose a María: Omni laude dignissima: es dignísima de toda ala banza.43).28). esta auténtica doctrina muy superior al de simple dulía. Era el Magisterio oficial. o sea la misma Virgen María tal como está en el cielo-.2.293ss · Con frecuencia trasladamos textualmente sus propias palabras. porque es la Madre de Dios. Por eso debemos en su sublime cántico del Magníficat: <<Por eso me llamarán a María: bienaventurada todas las generaciones>> (Le 1. en una nueva conclusión. hemos de bendecir su nombre dulcísimo. que se debe ex tium.t devoción a 1\laría 373 a) Singular veneración. a !:>aber: (fUe. e) Imitación perJxta. por consiguiente.48). o La verdadera devoción a María ha de incluir. fuera de superioridad de la persona venerada. porque es nuestra Madre amantísima. lo que ya hemos demos trado más arriba. madre del Bautista. la fomen La veneración es uno de los más típicos actos de culto. sobre la Iglesia (n. El Evangelio nos transmite algunos ecos de la singular ve Cristo y de la Iglesia.27). A imitación de los santos hemos de venerar y honrar las imágenes de María-no haciendo recaer nuestra devoción sobre la imagen misma. Esta veneración ha de ser. porque es Modelo sublime de todas las virtudes.IV. Los que. Y poco después Santa Isabel. Vamos a examinar cuidadosamente cada uno de estos dife rentes aspectos 7 • 1 Cf. porque es nuestra Corredentora. honramos a . a pesar de esta serie abrumadora de testi 348. impedir la unión inmediata ele los creye tes coCnst?. católica cuando dice en la constitución dogmática Lumen gen aunque muy inferior al de latría o adoración. espiritual e interior.6o). la gratitud. que corresponde exclusivamente a María fuera del espíritu de Jesucristo y en manifiesta oposición al precisamente por ser la Madre de Dios. sino sobre lo que ella repre senta. inequívocamente. singular veneración por su dignidad excelsa de Madre de Dios. a) Singular veneración. ante todo. porque es la Dispensadora universal de todas las gracias. el Señor es contigo (Le 1.' La devoción verdadera ha de brotar siem primer cumplimiento de la profecía hecha por la misma Virgen pre como flor bellísima del árbol dogmático. Quien se atreva a decir lo contrano esta mamfiestamente porque expresa del modo más evidente el reconocimiento de la fuera del espíritu del Vaticano II y. propagar por todas partes y por todos los medios a nuestro alcance su culto y ve neración. llas sublimes palabras: Ave. Ante todo debemos tributar a la Virgen María una monios en favor de la devoción íntima y entrañable a Maria. pueden tener la seguridad absoluta de que están culto de hiperdulía. La Madre de Dios según la fela leolo ia (MaJrid 19. el amor. 2 1veneración. Naturaleza de /. e) Profunda gratitud. RoscHJNI. mariano. se empeñen en rebajarla o practiquen la táctica del silencio con Esta dignidad incomparable es el fundamento principal del relación a ella. que se debe a los santos. llena de gracia.

También el amor es un acto de culto. de invocación y de imitación de sus ex miento.J27. el alma del e) Profunda gratitud.c. b) Amor intensísimo. ciudades y pueblos. B. deseo que Jesús me conceda la gracia y la fuerza necesaria para que todos mis miembros sean atormentados y cortados unos tras otros por amor y reverencia de María. además. p. El amor. Ntttllraleza de la dei• oció11 a l\laría P. 1o Cf. incluye un expreso recono cimiento de las excelencias que resplandecen y hacen amable 10: <•Si la única acusación que nuestro Señor me hiciera el día del juicio fuese que había amado demasiado a su Madre. M1lan Ancora. 7: ML 183. Se ama. 11 I!-ll 106. mismo. amen. SAN BERNARDO. es decir. su maternidad el amor de los católicos a María espiritual sobre nosotros nos impulsa a amarla con un amor intensísimo. me sentiría entonces completamente feliz>. In Nal. FuLTON SHEEN. 349· María no solamente es Madre de Dios. y fue practicado con ternura fihal por el m1smo Ahora bien. Deseo morir y derramar toda mi sangre por el amor y reverencia de la Madre de Dios.I6.Js. San Bernardo invita a los fieles a venerar a María en los siguientes términos: <<Con todo el corazón Y con todos nuestros afectos y deseos veneremos a María. SAN ANTONIO M IA CLARET. es. o sea el principio motor de todos los demás actos de 350. Pero el de Cristo Redentor. sirvan y alaben a María Santísima con el fervor con que lo hacen los bienaventurados en el cielo.IV. con su divino Hijo crucificado las puertas del cielo..1·4· . San Antonio por el pecado. en cuanto tal. La Madonna p. Cuanto más amemos a nuestra Madre del cielo.51). . de gratitud. o. después de decía bellí simamente el P. La det'Oción a . 9 María Claret. 1943) p. ficios. Y si su maternidad divina nos obliga a honrarla y re escribe. nosin cierta ironía. contra los que tachan de exagerado verenciarla más que a todos los santos juntos. se le debe honor y respeto. debemos un tributo de gratitud tan grande nombre de como a aquella que. Este culto de amor.441. nos abrió (Ex 20. Tiene tres grados: reconocer el beneficio con el pensa ración. 107. como vimos en su lugar correspon Y el gran obispo norteamericano monseñor Fulton Sheen diente. dulcísima Madre nuestra. en el corazón todo el género humano. porque ésta es la voluntad de Aquel que ha querido que todo lo tuviéra mos por medio de María'> 8. sino también 375 <•Quisiera tener todas las vidas de los santos y santas del Cielo para amar a la Santísima Virgen con aquel amor perfectísímo y ar dentísimo con que ellos la aman en la actualidad.C. celsas virtudes. Aquí sí que es cuestión de repetir sin miedo aquello de que De Maria numquam satis : nunca será excesivo el amor que prv fesemos a María. Uno de los más fervientes devotos de María. tanto que nos impulsa a dar lo que les es debido a nuestros bienhe más sincera e intensamente se manifestarán los actos de vene chores. Este culto de amor a María tiene su fundamento en la Sa- El ingrato merece ser castigado con no recibir nuevos bene grada Escritura. agradecerlo con las palabras y devolverlo con las obras.. La gratitud. es María la más grande bienhechora de precepto de amar a María está escrito. con los hombres. a fuerza de dolores inefables. Madre de Dios y Madre mía >. Le 2. conoz can. . Luego a nadie. puede decirse. es un hecho que. más que un acto constitutivo o elemen- que El mismo veneró y amó como a su Madre queridísima. en efecto. escribió las siguientes encendidas palabras : 3 Cf. como corresponde a un hijo tiernamente enamorado de su madre. provincias. V. y cumplimos con ello perfectamente la voluntad de Dios. to integrante del culto mariano. como explica Santo Tomás. y nada podemos hacer que sea más grato a nuestro Señor que amar con inmensa ternura filial a Aquella una persona.adre porque tiene razón de principio 11. 12). 9 Cf. Al bienhechor. cerradas María1>.2.1-4. Deseo con todo mi corazón que todos los reinos. La Inmaculada (ed. por tanto. mujeres niños y niñas que están en ellos. lo que es amable. M. después de Dios Creador y Cristo en la casita de Nazaret (cf. que manda honrar al pade y a la m. sobre todo por su cualidad de Corre de todos los cristianos: <<Abrid el corazón de los cristianos- dentara al pie de la cruz de su Hijo. Faber-y encontraréis escrito el Dios y de Cristo. por RoscH1NI. su divino Hijo. Cit.María 374 Cristo. lo que se presenta revestido de bondad y de belleza. es la virtud culto.

hemos de mostrar a María nuestra gratitud interior mente. es decir. 3. pues. porque nove en DIOs. e incluso escuchados.os.d?rnos. que mostrarnos agradecidos externamente con las obras. que debiéramos llevar siempre grabados en el corazón. ve su propia Esencia. San algún sacrificio.ás descuidados. el deber de la gratitud es uno de los m. A la Virgen María. se le debe un culto de filial e ilimitada confian za. reconociendo los grandes e incalculables beneficios que se nos han derivado de sus in mensos dolores. tiene la visión de todas y cada una de nuestras necesidades en su inteligencia. En las bodas de Caná.. por mucho que se lo manifestemos. con el pensamiento.JV . Y a los colosenses:<< ¡Sed agradecidos !) (Col principalmente de nosotros. nuestros más grandes bienhe chores. EJia q. San Anselmo exalta con vigorosos acentos esta gratitud que debemos a nuestra sublime bienhechora. La detJOción a María 377 En la Sagrada Escritura se nos inculca continuamente el viéndole por sus beneficios algún obsequio y por sus sacrificios deber de la gratitud por los beneficios recibidos de Dios. DANTE La divina c Parafso. El cto <:on el cual María. Señora y Madre. Le 17. 33 Obras ed. Esta persona es precisamente María. si la gracia solici tada es necesaria o conveniente para nuestra salvación. ve a D os. Ella sabe. Ella puede ayudarnos.17-18). y. la compasión en el cora zón y el poder en las manos. Dws. siem pre quedará por encima de toda alabanza.. con el usmo. 3) Cuando quiere de hecho ayudarnos. 351.mere ayu. En ese emocionante episodio de 1ostró María que <•su piedad no sólo socorre a quien la invoca. d) Confiada invocación. en efecto.1-11). por quien tenemos tal Hermano! ¿Qué gracias y qué alabanzas podre mos dedicarte?. Y en su Esencia. Tenemos que mostrarla nuestra gratitud también externamente con palabras. Una persona se gana toda nuestra confianza cuando reúne estas tres condiciones: I) Cuando sabe. · ¡Oh Señora! ¡Oh Señora mía! Todo mi interior se esfuerza en dar te las gracias por tantos beneficios. a) Ma ía Santísima. ofreciéndole nuestro corazón Pablo les dice a los tesalonicenses: <Dad en todo gracias a Dios. es decir.15). todo lo que ésta representa o en ella se refleja como 13 .376 C. Debemos recurrir a ella e invocarla en toda necesidad es piritual o material.anza. la más digna después de Dios. Naturalez. Ella puede. sabe ayudarnos. devol12 Cf.2.. smo que muchas veces se adelanta a la invocación)) 13. a pesar de facilitarnos tan escasas noti cias sobre María.. Escuchemos a Roschini razonando teológicamente la con fianza ilimitada con que debemos invocar a María 14: <•Debemos invocar a María. Ella sabe ayudarnos. Así. ya que. porque nos ve a todos en Dt. nos proporciona un sólido fundamento para apoyar en él nuestra omnímoda confianza en su poder de inter cesión. ¿qué es lo que podré decir dignamente a la Madre de mi Creador y mi Salva dor. por cuya santidad se limpian mis pecados. hacia Crist<y hacia la Virgen María. en fin. único. por cuya integridad se me concede la incorruptibilidad.lo la proporción evangélica. por cuya virginidad mi alma es an1ada y está desposada con su Dios? ¿Acaso podré ser ingrato con Aquella por quien me vinieron gratuitamente tantos beneficios? . De acuerdo con los tres grados de gratitud que expone San to Tomás. y me avergüenza ofrecerlas indignas. Pero ¿por qué digo tan sólo que de tus beneficios está lleno el mun do? Penetran hasta en los infiernos y suben más arriba de los cie los. cuando conoce bien. . simplicísimo acto. es muy s. 2) Cuando puede concedernos su ayuda. Por eso es de gran utili dad recordar con frecuencia este gran deber hacia Dios. porque es muy digna de toda nues tra confianza. comprende bien todas nuestras necesidades. Y Jesús se lamentó de la ingratitud de nueve de los diez lepro sos a quienes curó de su terrible enfermedad (cf. en otros términos. Jesucristo hizo el pri mer milagro convirtiendo el agua en vino a petición de suMa dre santísima (cf. Jn 2.18). y ni siquiera puedo imaginarlas dignas. SAN Cf. El santo Evangelio. Continuan<.t de la devofión a AJaría P. como Dispensadora de todas las gracias divinas.. porque es omnipotente ante Dios. en primer lugar. porque nos ama en Dios. completamente seguros de que setei:nos siempre bien acogidos. que es la cosa más valiosa que poseemos y la que Ella esper porque tal es su voluntad en Cristo Jesús respecto de nosotros)) (1 Tes 5. Ella. a la luz de la gloria.. quizá más de las nueve décimas partes de la humanidad viven olvidadas de los beneficios de Dios y de María. Ella qu_tere ayudarnos. alabándola y dándole incesantemen te las gracias. la Virgen María 12: <<¿Qué diré? Se cansa la lengua porque la mente no lo ah. Y tenemos. . sobre todo.emeJante al acto con el cual Dios se ve a Sí mismo. Efectivamente. ¡Oh María! ¡Cuánto te debemos a ti.

. 9 S 3 S 7 · dnd 1956) p.. ' ' H Cf. P·JS0-51. l. O r .645.c.A N S E L M O . 5 2 : M L I S 8 .

Escuchemos al inmortal Pontífice e) María Santísima quiere. <•La bondad y la providencia divina nos ha dado en Maria un modelo de todas las virtudes aptisimo para nosotros. Serm. Este conoci miento. LEÓN XIII. porque es Madre de Dios. porque-como ya hemos demostrado-reúne todas las condiciones para inspirarnos confianza. 18 . su Hijo. no hay duda de que nos sabe ayudar. mucho más.1). 17 . con nuestras penas.15. uno y trino. con nuestros defectos. que está en razón directa del lumen gloriae. pues. Jesús lo es por naturaleza.2. es evidente que quiere ofrecernos su ayuda. a quienes había <<engendrado en Cristo>> con su predicación (cf. 1 Cor 4. en efecto.. . soco 3'W nuestras miserias o ingratitudes•> 17. nos ve en Ella a nosotros. con nuestras necesidades.4 ad 16 MoNsABRÉ. Y esta confianza ha de ser ilimitada. Nos ama porque somos miembros del Cuerpo místico de Jesús. A la Virgen María. incomparablemente más la ha de tener la Virgen.. si no iguala la visión de Dios. Jesús por esencia. La imitación de María tiene una nota que la hace particu larmente grata y amable. amar es querer el bien de la persona amada. ni destruido o impedido por ninguna de León XIII exponiendo este punto interesantísimo 18: 1s Cf. La imitación de una persona es ya un verdadero culto hacia ella. ciertamente. ¡Con cuánta mayor razón puede María volverse a sus hijos. Gál 4. María por participación. con nuestras buenas cualidades.IV. porque es omnipotente ante Dios. . con la mayor fidelidad que podamos. contemplan a la luz divina a Dios.45 q. SAN PEDRo DAMIANO. pertenece a la plenitud de su felicidad y de la gloria 15. de que la invoquemos.. porque. El modo como debemos invocar a María puede expresarse con dos palabras: confianza ilimitada. en fin. en efecto. dht. de hablar y de ohrar.. da al recuerdo de sus dolores una fuerza misteriosa que hace vibrar en el Corazón de Cristo todas las fibras del amor filial y le inclinan a una generosi dad sin medida. el texto latmo). se la debe un culto singular de imitación por ser modelo y ejemplar acabadísimo de todas las virtudes. Ella. María por privi legio. sus necesidades. Todos los Padres y doctores de la Iglesia forman un coro impresionante para engrandecer el poder de María y para proclamar que todo lo que Dios puede con su mandato. Y esto es su ficiente para salvar la noción de culto. y nos ve como somos. La Virgen Santísima puede. B. Es una visión clara. Jesús y María son los dos omnipotentes. tiene que ver en Dios todo aquello que le interese.C. puesto que son ilimitados su poder y su bondad para cuidar de nos otros•>. Ma ría Santísima lo puede con su plegaria. Si todos los bienaventurados poseen esta visión de las cosas y de las personas que tienen con ellos alguna relación. no ha perdido nada de aquella dulce autoridad que le reconocía su Hijo en los días de su vida mortal. Ahora bien. Dios. ayudarnos porque nos ama en Dios. SANTO ToMÁs. aunque con distinta clase de omnipotencia. Con[. In IV Se11t. Esta imitación consiste en reproducir en nuestra vida. por eso la Virgen Santísima. S. con toda su particu laridad y circunstancias. siempre respetada.395 (cf. Basta abrir el Evangelio para ver los luminosos ejemplos de virtud que nos dejó. pero también perfectamente asequi rrernos. ve en Sí mismo todas las cosas posibles y existentes. 2. V . por tanto. nos ve a todos y a cada uno en particular.. b) María Santísima. les decía con ternura paternal: <<Sed imitado res míos..1. Consiste en que María es un mode lo sublime. que. una madre que haya dejado a sus hijos huérfanos en el mundo. Cf. la vida de María: su modo de pensar. Así. l'vfar. dirigiéndose a los primeros cristianos. M. ble y al alcance de todos. de Nativ. porque es Dios. 11. La devoció1z a Ataría 378 en un espejo purísimo. a quienes en gendró verdaderamente con inefables dolores al pie de la cruz. todas nuestras nece sidades. por consiguien te. y las ve como son en sí. Nos ama porque es nuestra Madre. 352. el estado de su alma. Ella.3 a. con la misma mirada en que ve la Esencia divina. y nos ama-dice San Pedro Damiano-<<con un amor que no puede ser superado por ningún amor creado. Jesús por derecho. Es dignísima. dispensándonos las gracias convenientes. por tanto. comenzando por el generoso fiat del día de la anunciación. como yo lo soy de Cristo>> (1 Cor 11. y además en un grado correspondiente a su beatitud y a su oficio de Corredentora y de l\1adre. supera incomparablemente la visión de todos los ángeles y de todos los santos Y si la Virgen Santísima ve en Dios todas nuestras miserias. <<el rostro que más se asemeja a Cristo>> {Dante). puede ayudarnos.< (8-9-1892): Doc. Ahora bien.. e) Imitación perfecta. si la Virgen nos ama tanto. por otra parte. Debemos invocarla con confianza. Natmaleza de la det' oción a Ataría P. Magnae Dei l\1atri. porque to mándola como modelo se viene a reconocer su excelencia y superioridad moral y nuestra sumisión a ella. dis tinta. para repetirles las mismas palabras de San Pablo! Ella es. dándonos los reme dios oportunos. todas las almas admitidas a la visión intuitiva de Dios. hijos suyos. Al contem plarla a Ella y sus virtudes no quedamos como deslumbradqs por Cf. so. finalmente. II-II 83. <•Su palabra. ene. directa. y en Dios conocen todo aquello que se refleja en la Esencia infinita y que de cualquier manera les puede interesar.•> 16.TH. San Pablo.19). los ve en Dios y ve sus circunstancias. María por gracia.

se adap te mejor a nuestra miseria y pobreza. . en sus caídas. n. Sin embargo.. puede. N(/llfrnle za de la dez1oción a María P. de la alta idea que uno se forma de su grandeza y del amor que se le profesa. mar.>h midad de este ejemplo nos desalienta fácilmente. son ellos los que más necesitan recurrir a María. Trasladamos íntegramente sus propias palabras 21: a) Devoción interior. para que le. Como explica el Doctor Angélico.106-1o P·498-soo. la forma de la paciencia y de la santidad de Cns o (cf.oció11 a lllarín el fulgor de la majestad divina. una ley establecida por Dios que odas l?s que dese n gozar de la eterna felicidad de en . Estos son los principales actos o elementos constitutivos de la verdadera devoción a María: veneración. impetrar de la misericordia de Dios las gracias necesarias para su conversión y salvación. María no sólo es modelo sublime de todas las virtudes. in vocación e imitación. debe Ir mas leJos Y tender con todos sus esfuerzos a la imitación de sus ejemplos. Por consiguiente. SAN Plo X. sin duda. 2o Cf. que a tantos pobres peca dores ha salvado. con fianza y ternura. trabajos y contratiempos de la vida. sin temor de importunar a esta tierna Madre y desagradar a Jesucristo. con mucha sencillez. en vez de alejar a los pobres pecadores del culto de la Virgen-bajo el pretexto de que no imitan sus virtudes-. obstante. es decir. mientras permanezca desposeído de la graCia de D10s. TI-II 83. 21 Cf. no puede merecer nada cldante de Dios. tierna. para que la libre de ellos.reproducir en I. n. la auténtica y ver dadera devoción a María. con su poderosa ayu a. es necesario alentarles y empu jarles hacia Ella. como la del niño en su cariñosa madre. gratitud. en sus extravíos. Por eso la divma Providencia nos ha propuesto otro ejemplar o modelo que. 355· En segundo lugar. Es. Por último. que implore la ayuda de su celestial Madre en todos los tiempos.. por el camino del cielo >. amor.IV.380 C. dev. En este sentido escribió San Bernardo su bellísima oración <<Acordaos.16. la verdadera devoción a la Santísima Vir gen es interior. Ver. si las pide con piedad y perseveran cia 20. en sus debilidades.29). 19 Cf. en sus cruces. para que la fortifique.2.fiel imitación. en sus tentaciones. en cualquier caso. es tierna. Veamos ahora las características princi pales que ha de revestir. Al contrario. al menos. en efecto. animados con la unidad de la común naturaleza humana. Insistiendo en estas mismas ideas. para que María la sostenga. estando tan cerca de Cristo como es posible a la humana naturaleza.492. Pero nuestra debilidad es tan grande que la s l.aunquel pecador.su evo ción a la Virgen sea perfecta y d1gna de ella. aunque es verdad que el auténtico culto de la Virgen no se puede concebir sin un cierto propósito o deseo de imitarla. para que la consuele. conseguiremos ciertamente. llena de con fianza en la Santísima Virgen. sobre todo si pone por intercesora ante la divina cle mencia a la dulcísima Corredentora de la humanidad. nace del espíritu y del corazón. reprodu cir en nosotros. en todos los lugares y en todas las cosas: en sus dudas. para salir del triste estado en que se encuentran. La verdadera devoción a María ha de ser interior. escribía años después San Pío X 19: <<Todo el que quiera-¿quién [. . y pro viene de la estima que se hace de la Santísima Virgen. Ln dez. para que la levante. Y éste no es otro que la Vir gen Madre de Dios•>. b) Devoción tierna. Ad diem illum (2-2-1904): Doc. Si nos entregamos por completo a esta obra. por una . ciertos rasgos de su excelsa . no. en todos sus males de cuerpo y espíritu. esto es. constante y desinteresada 353· Son las cinco condiciones que señala y expone San Luis María Grignion de Montfort en su admirable Tratado de la verdadera devoción a María. en sus escrúpulos.lO debe quererlo ?--:-<lue. sino también Aboga da y Refugio de pecadores. santa. nos sentimos arrastrados más con fiadamente a su imitación. María es su ordinario recurso. sino que. podremos seguirla. para ser en ellas esclarecida. en sus desalientos. 381 ¡oh piadosísima Virgen María!. Rom 8. ene. Ella hace que el alma recurra a María en todas sus ne cesidades de cuerpo y de espíritu. •>. para volver al buen camino. 354· Ante todo. no debe concluirse que los pecadores que gimen bajo el peso de su miseria no pueden ni deben invocarla. in funda ánimo.virtud y per fección e imitando sobre todo aquella su total y admirable confor midad on la voluntad divina.

ya temporal. en sus tedios y embates de sus pasiones. hace que el alma evite el pecado e imite las virtudes de la Santísima Virgen. le da ánimo para que se oponga al mundo en sus modas y en sus máximas. que no recurren a la Santísima Virgen más que para que los libre de los males del cuerpo y les conceda otros bienes temporales. su fe viva. resume el propio San Luis su pensamiento en el si guiente párrafo 22. al de los devotos interesados. su· mortificación total. no se desazona por ello. al de los devotos inconstantes. Después de exami-. su caridad ardiente. de modo que una persona ver daderamente devota de la Virgen no es inconstante. sino que. nar detenidamente los rasgos de cada una de estas falsas de voóones. esto es. C. 497. su obediencia ciega. En tercer lugar. si carece de gusto y de devoción sensible. la verdadera devoción a la Santísi ma Virgen es constante. al de los devotos escrupulosos. eterno. Expondremos por separado ambos aspectos. que son las diez principales virtudes de la Santísima Virgen. es decir. Finalmente. a la carne. consolida al alma en el bien y hace que no abandone fácilmente sus prácticas de devoción. los hipócritas y los interesados. la verdadera devoción a la Santísima Virgen es santa. que temen ser demasiado devotos de Ma ría. y.>. sino únicamente porque Ella es amable.J. pero de un modo particular su humildad profunda. y. del cuerpo o del alma. e) Devoción desinteresada. por respeto a Jesucristo. 22 Ve•.104 p. <<Guardémonos. vamos a hablar ahora de su necesidad. su dulzura angelical y su sabiduría divina. CAPÍTULO . por ligereza. su pureza divina.:182 P. ya. que ingresan en las cofra días Y visten la librea de María para ser tenidos por buenos. los in 357· En cuarto lugar. pues. ni por su bien. que. críticos. no es por los favores que ésta le concede o por los que de Ella espera recibir. sino sólo a Dios en su santísima Madre. se vuelve a levantar tendiendo la mano a su bondadosa Madre. constantes. NeceJidad de la d et• oción a AJaría 38J ¡Ah. Es la propia de los devotos d) Devoción constante. cuán agradable y precioso a los ojos de Dios y de su Santísima Madre ha de ser el devoto de María que no se busca a sí mismo en ninguno de los servicios que le prestal Pero ¡cuán raro hoy en día es dar con un devoto así! > 3· La falsa devoción a María 359· En diametral contraste y oposición a estas caracterís ticas de la ver adera devoción a María. la verdadera devoción a la Santísima Vir gen es desinteresada. en fin. No quiere esto decir que no caiga ni experimente algún cambio en lo sensible de su devoción.lV. La deJJociÓil a J\laría e) Devoción santa. si cae. y al diablo en sus tentaciones. que re chaza con gran energía y vigor. los escrupulosos. que inspira al alma que no se busque a sí propia. al de los devotos hipócritas. se encenagan en sus pecados. los presuntuosos. n. al de los devotos presuntuosos. El verdadero devoto de María no sirve a esta augusta Reina por espíritu de lucro o de interés.) NECESIDAD DE LA DEVOCION A MARIA 360. al de los devotos e xteriores. los exteriores. tanto para la salvación como para la propia santifi cación. bien de pertenecer al número de los devotos críticos. escrupulosa ni tfmida. e igual amor le profesa en el Calvario que en las bodas de Caná. porque el justo y el devoto fiel de Ma ría vive de la fe de Jesús y de María y no de los sentimientos del cuerpo. sino únicamente porque Ella merece ser servida. 358. que nada creen y todo lo censuran. dcv. . San Luis de Montfort expone los caracteres de la falsa devoción a la Virgen. su paciencia heroica. Después de haber establecido los principios funda mentales de la devoción a María. que. cambian sus prácticas de devoción o las abandonan completamente a la menor ten tación. melancó lica. su oración continua. bajo el pretexto de sti falsa devoción a la Virgen. 356. Si ama a María. He aquí por qué la ama y la sirve con la misma fidelidad en sus contratiem pos y sequedades que en las dulzuras y fervores sensibles. y Dios solo en Ella. que hacen consistir toda su devoción en las prácticas exteriores.

de cuya plenit