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EGOLOGÍA Y GENERATIVIDAD
Roberto J. Walton

Eugen Fink ha desarrollado en escritos complementarios a su VIa. Meditación
cartesiana el problema del pleno alcance de la subjetividad trascendental. Es la pregunta
acerca de si la esfera trascendental se extiende más allá del ámbito del yo, y alude, por
tanto, a la posibilidad de “hacer saltar (sprengen) el marco de la egología”, de “traspasar
(überschreiten) los límites de la egología” o del “autotraspasamiento inmanente de la
egología”1. Al posibilitar el acceso a la subjetividad trascendental, la reducción proporciona
en un primer momento la subjetividad egológica con su doble vertiente de experiencia y
posesión individual del mundo. Comienza con la forma inicial de una reducción egológica,
y se consuma en la forma final de una reducción intersubjetiva con el pleno despliegue de
la intersubjetividad co-constituyente que se legitima trascendentalmente a través de la
empatía, de modo que, como afirma Husserl en la Crisis, “la subjetividad solo es lo que es
en la intersubjetividad: yo constitutivamente operante”2. En este autotraspasamiento de la
egología, como consecuencia de un análisis que se lleva a cabo “en el ego trascendental y
luego en la intersubjetividad trascendental que se abre en él”3, la fenomenología
trascendental debe hacer frente al tema de la generatividad, es decir, la sucesión de las
generaciones y la transmisión de las tradiciones que se sustentan en ellas. Husserl menciona
esta cuestión en el § 61 de su Va. Meditación cartesiana al poner de relieve el carácter
limitado de una investigación referida al ego en dimensión primordial: “[...] con esto, por
cierto, no se rozan aún los problemas generativos [...] referentes al nacimiento y la muerte,
y al nexo de la generación de la animalidad, los cuales manifiestamente pertenecen a una
dimensión superior y presuponen un trabajo de explicitación tan extraordinario de las
esferas inferiores, que ellos, todavía por mucho tiempo, no podrán plantearse como
problemas de investigación”4. Ahora bien, Husserl plantea la cuestión en el terreno de la
fenomenología genética, pero la exégesis husserliana ha dado impulso al tema al punto de
referirse a una fenomenología generativa como un paso ulterior en relación con los
restantes métodos desarrollados por la fenomenología, esto es, el método estático y el
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Roberto J. Walton, Centro de Estudios Filosóficos Eugenio Pucciarelli, Director, Academia Nacional de
Ciencias de Buenos Aires. Una versión preliminar de este trabajo fue leída el 5 de julio de 2001 en el Instituto
de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
HuaDok II/2, 254 s. La sigla corresponde con indicación de tomo y página a Eugen Fink, VI. Cartesianische
Meditation, Husserliana Dokumente II, Dordrecht/Boston/London, Kluwer Academic Publishers, 1988.
2
Hua VI, 175. La sigla corresponde con indicación de tomo y página a Edmund Husserl, Gesammelte Werke
– Husserliana, vols. I-XXXIII, Dordrecht/Boston/London, Kluwer Academic Publishers (con anterioridad:
Den Haag, Martinus Nijhoff), 1950-2001.
3
Hua I, 163.
4
Hua I, 169.

2 método genético. y dilucidar la significación de una fenomenología de la generatividad. De manera que solo podemos hablar hasta este punto de intersubjetividad en relación con la actitud natural. La intersubjetividad que unifica las diversas egologías solo tiene esa condición en relación con la intersubjetividad natural que se encuentra en el punto de partida de esa pluralidad de egologías. Para ello no hay otro camino que el de la explicitación de los horizontes anónimos del darse trascendental del ego teniendo en cuenta que la reducción ha convertido mi relación de experiencia humana en la actitud natural en una relación de experiencia trascendental entre yo como ego trascendental y el correlato “otro hombre”. en el ámbito de la teoría trascendental de la empatía como aquella experiencia que permite acceder a otra subjetividad. y esto significa que proviene de otros y depende de ellos. En este caso. Y Fink señala que la posibilidad de una efectuación plural de la reducción fenomenológica debe ser presupuesta si una comunicación sobre una filosofía fenomenológico-trascendental ha de tener sentido para el otro. Con ello se plantea la pregunta acerca de si relaciones trascendentales más profundas se ocultan en todas las relaciones humanas. el problema del otro se presenta en relación con la constitución de cada ego como ser humano. El problema es 5 6 HuaDok II/2. En virtud de una autoapercepción mundanizante que lo convierte en un objeto del mundo. en el nexo de la dependencia respecto de otros hombres. pues. 1. Cf. El autotraspasamiento de la egología recorre. en la esfera de la autoconstitución como yo-hombre mundano. En primer lugar.mi yo se encuentra junto a otros yoes como sus iguales en un horizonte abierto de otros presentes y otros ausentes que pueden incluso no ser contemporáneos: “Al sentido del ser-humano le es inherente la inclusión en el nexo de una humanidad histórica abierta” 5. Los caminos se han de entrecruzar en la medida en que el desvelamiento de la intencionalidad de la empatía reduce el otro en su forma mundana a su forma trascendental6. dos caminos. Aquí surge el problema de si el otro yo es igual a mí solamente en tanto hombre en el mundo. y el otro es explicitar las implicaciones intencionales de la empatía. 242 s. 1. 268. No tenemos una base trascendental para afirmar un nexo entre los diversos sujetos. mostrar el modo en que incluye la cadena de generaciones. El propósito de este trabajo es explicitar el alcance de la esfera trascendental. nos es dada una intersubjetividad humana. . El yo-hombre se encuentra en un nexo generativo con otros hombres. Uno es determinar si la generatividad e historicidad del yohombre tiene su paralelo en la esfera trascendental. al margen de la empatía. HuaDok II/2. esto es. Pero aclara que la efectuación plural de la reducción conduce exclusivamente a una pluralidad de egologías a partir de las cuales no podemos establecer una conexión interior en la esfera trascendental. Pero mostrar una intersubjetividad trascendental por el rodeo de una intersubjetividad mundana implicaría una ruptura en la epojé. Por eso la intersubjetividad trascendental debe ser legitimada de un modo exclusivamente trascendental. En la actitud natural. En segundo lugar. y debe tener en cuenta que el otro ingresa en la egología trascendental en un doble contexto. El pleno alcance de la esfera trascendental La ampliación de la egología se realiza por la mediación del otro yo.1. o si su ser humano es también para él la envoltura de un yo trascendental.

cuento con sentidos que no tienen un origen trascendental porque no provienen de mí. en tanto medio de acceso al mundo. sino que remiten a los otros. el sujeto trascendental no es una parte real sino un contrapolo del mundo. Para la solución de este problema hay que partir del hecho de que cuento con sentidos y vigencias que contribuyen a la constitución del mundo. Meditación cartesiana de Husserl. estos sentidos remiten a otros que solo tienen el carácter de correlatos de mi propia constitución. no habría una razón para la exclusión de los sentidos que remiten a los otros a fin de poner de relieve la esfera primordial. mediante la reducción a la esfera de la propiedad “prescindimos de todas las operaciones constitutivas de la intencionalidad referida inmediata o mediatamente a la subjetividad extraña [. o si la explicitación de los horizontes nos conduce a estratos en que es un otro trascendental. La paradoja solo se resuelve si suponemos que el otro como fenómeno mundano es la indicación de otro sujeto trascendental con el cual me encuentro en una comunidad trascendental de modo que bajo las transferencias de sentido que provienen de los otros en tanto fenómenos mundanos se encuentran transmisiones trascendentales de sentido. es decir. Como se sabe. el yo trascendental se autoobjetiva como una parte del mundo constituido. Husserl aclara que ante todo me experiencio directamente como gobernando mi corporalidad (Leiblichkeit).]”7. Por un lado. Esto está claro en virtud de la reducción a la esfera de la propiedad tal como está expuesta a comienzos de la Va. Por eso la constitución del yo psicofísico implica que el cuerpo propio experimenta una transformación sin dejar de ser considerado como un objeto que es dado de un modo único como un fenómeno central en torno del cual se orienta el mundo. y que requiere pasar por la reducción. Esta suposición solo puede legitimarse por medio de la empatía en tanto ella posibilita la reducción del otro en tanto fenómeno mundano a una co-subjetividad trascendental correlativa. Al igual que todo objeto en el mundo. Debemos aquí tener en cuenta que la constitución del yo como yo-hombre se desenvuelve a través de diversos pasos. y otra cosa es la correlación trascendental que se establece entre el mundo y su contrapolo.. de acuerdo con lo explicitado hasta ahora. de acuerdo con la Va. Sobre la base de una “trasposición-hacia-afuera” 8 del cuerpo propio se produce una autoenajenación del yo trascendental en alma del cuerpo por 7 8 Hua I. que se encuentra en el mundo y puede ser descrita al margen de la epojé. En primer lugar. Ahora bien. 124. el yo psicofísico y ulteriormente el yohombre es constituido por el yo trascendental. como un yo psicofísico. Si todos los sentidos y vigencias dependieran de mis propias operaciones.21. 1. Meditación cartesiana. una cosa es la correlación entre el yo-hombre y su entorno. no tienen aún el carácter de un origen constituyente. no está en el mundo. La motivación para la reducción del otro reside justamente en este factum que es la presencia de sentidos cuyo origen trascendental resulta oscuro porque no provienen de mi propia vida trascendental. Recordemos que. no se ha mostrado aún que haya otros sujetos trascendentales que puedan haberlos constituido. Hua XIV. . Lo cual significa que se interpreta como una unidad que está compuesta de un cuerpo propio (Leib) y una psique o alma (Seele). y no como localizado en un cuerpo físico o material (Körper). y se inserta por medio de la corporeidad (Körperlichkeit) en una naturaleza reducida a la esfera de la primordialidad. 82. Esto implica una paradoja. La segunda correlación difiere de la primera porque no tiene lugar entre componentes del mundo precisamente porque el yo trascendental.. esto es. 1.2. Cf. Por tanto. Por el otro.3 si el otro solo plantea un problema constitutivo en tanto otro humano. pero que no provienen de mí.

Por el momento queda en suspenso si a esa psique extraña le corresponde un yo trascendental. Solo porque a través de esta objetivación me apercibo o aprehendo en mi mundo primordial como un yo encarnado en un cuerpo propio. Hua XIV. y un estrato de determinaciones psíquicas. y un cuerpo material por medio del cual está integrado de un modo causal en la naturaleza 10. 462. alma de un cuerpo propio [. y esto significa que su constitución presupone la del cuerpo propio. Este análisis se limita a la experiencia solipsista. 120-125 11 Hua XV. Se da en la experiencia en unidad con él sin que tenga una ubicación particular diferenciable. Husserl subraya que “la equiparación del cuerpo propio con cosas exteriores no es aún tan acabada como en el mundo que es correlato de la intersubjetividad”11. Esta unidad cuenta. un estrato de determinaciones estesiológicas que le corresponden en tanto cuerpo propio portador de campos de sensaciones y del movimiento libre. Husserl distingue los sentidos estrictamente subjetivos que convergen en la constitución del alma o psique. 98. De este modo. 12 Hua XIV. No es nada por sí sino un estrato de sucesos reales en el cuerpo propio. Husserl señala que “el sujeto era anteriormente por así decirlo sujeto supranatural. 86. Cf. por consiguiente. 9 Hua XIV. es decir.4 medio de una apercepción mundanizante. Con ello el yo pasa del gobierno del cuerpo propio en tanto yo trascendental a la localización por medio de la corporeidad del cuerpo propio en tanto yo psicofísico. Hua IV. el cuerpo propio en que ella se expresa. Esto significa que analiza en un primer paso la constitución de la psique por medio del cuerpo propio sin tener en cuenta los otros sujetos. 10 . no tiene en cuenta lo que se asigna al yo psicofísico a partir del conocimiento de otros sujetos. constituir al otro como un análogo de mi propio yo psicofísico. un sujeto que estaba relacionado (bezogen) con su naturaleza y sin embargo no estaba incluido (einbezogen) en ella”. Así. Respecto de este primer nivel de auto-objetivación. con un estrato de determinaciones físicas que le corresponden en tanto cuerpo material. Está siempre encarnada. y añade que ahora “cada sujeto es objeto de la naturaleza. Cf. el cuerpo propio del alter ego no es separable de una psique que se expresa en él y a través de él se relaciona con su naturaleza primordial. y. Porque el otro yo remite en primer lugar al propio yo psicofísico que no es aún un yo-hombre en el sentido de un objeto en el mundo sobre el que convergen sentidos provenientes de múltiples sujetos. la mediación del yo psicofísico sustenta la empatía: “Es inconcebible que el yo cognoscente pueda tener la experiencia del otro yo sin tener la experiencia de sí mismo y del yo extraño en tanto animal”12.]”9. puedo en un segundo paso llegar a la aprehensión de otro yo. 645. puedo. por tanto. constituyo mi yo psicofísico como un objeto en medio del mundo de los objetos que componen la esfera de la propiedad. Sin esta doble mundanización del ego y el alter ego no puede haber conocimiento del otro.. Al percibir un cuerpo que se comporta en forma semejante a mi cuerpo propio. y esta introyección en el organismo la convierte en un elemento de la naturaleza en sentido amplio.. a través de una transferencia de sentido a partir de mi yo psicofísico. por medio de una abstracción. que es a la vez parte de la naturaleza (Naturleib) y la expresión de una psique. De modo que encuentro como objeto un yo psicofísico con un alma. 373. Así como mi cuerpo propio no puede separarse de la psique en la cual mi yo trascendental se ha mundanizado. El yo trascendental adquiere una vestimenta mundana y se autodisimula como constituyente. La psique se presenta siempre como un estrato en el cuerpo propio. Hua XV.

1. Como hombres. Tras recordar que mi psique resulta de una autoenajenación. Una vez que he experienciado al otro. una naturaleza que es un punto de referencia común para todos.5 En un tercer paso.. Así como mi yo psicofísico no es mi yo trascendental. la del mero yo-psicofísico responde simplemente a la autoapercepción mundanizante del mi yo trascendental. puedo constituir en relación con él una naturaleza objetiva con una espacio-temporalidad objetiva. pero [. Mi cuerpo se presenta a él tal como su cuerpo se da a mí.. Husserl puede explicitar la constitución de la naturaleza intersubjetiva por la convergencia de mis experiencias con las del otro. El siguiente texto.] a mí no como yo trascendental sino como yo psicofísico. es decir. La consideración del propio yo como psicofísico no exige la mediación del otro. indica claramente los dos momentos: “El ‘otro’ del nivel constitutivo inferior remite retrospectivamente conforme a su sentido a mismo. Mi subjetividad se convierte en portadora de interpretaciones de otras subjetividades13. puedo asignar a mi cuerpo propio el pleno significado de un cuerpo físico. 247. la constitución de mi cuerpo propio como un cuerpo físico igual a todos los otros cuerpos exige la mediación del otro. Así. interrogando a partir de sí retrospectivamente desde el 13 Cf. 484. Tampoco este puede ser aún yo. del § 96 de Lógica formal y trascendental. en su ‘reducción fenomenológica’. 418. Lo cual quiere decir que él tiene una experiencia de mí como otro. los cuerpos propios en tanto físicos. como un cuerpo que puede ser visto desde todos sus lados y tiene sus apariciones de lejanía y cercanía. cuya objetividad solo por medio de él debe ser posible constitutivamente”15.). mi cuerpo propio se encuentra en su campo perceptivo. En esta naturaleza objetiva queda incluido el otro en tanto yo-hombre. Con otras palabras: no solo se da una auto-objetivación del yo trascendental en el yo psicofísico a fin de posibilitar el acceso al otro sino que se produce un reflejo retroactivo del conocimiento del otro sobre el propio yo psicofísico de modo que lo que se conoce con respecto al otro se aplica también al propio yo que se convierte de este modo en yo-hombre.22. tampoco el yo psicofísico extraño es un yo trascendental. mientras que la objetividad del yohombre requiere de otros sujetos. por tanto. mientras que esta mediación posibilita la aprehensión de mi yo-hombre en tanto objetividad intersubjetiva. Husserl señala que “también la psique extraña remite a un yo trascendental y a un yo trascendental extraño. Hua XIV. 655. los sujetos son miembros de la naturaleza intersubjetiva que se caracteriza por un único tiempo y un único espacio en el que están incluidos todos los cuerpos físicos y. me capto luego a mí mismo del mismo modo que ellos me aprehenden en una autoaprehensión mediada: “El otro es el primer hombre. Hua XV. tiene lugar la constitución de mí mismo como yo-hombre. Y en un cuarto paso. el hombre en el mundo objetivo. una vez explicitada la constitución del otro. 87. En este nivel. así como su cuerpo propio se encuentra en el campo perceptivo. Solo cuando el otro tiene una experiencia de mí como un cuerpo físico. 15 Hua XVII. Como consecuencia de mi experiencia de los otros yoes. Si presentifico el horizonte de la esfera de propiedad del otro descubro que. Es importante tener en cuenta que. 167. en tanto el ego que el otro debería captar. Hua XIV. Hua IV. Husserl levanta la limitación a la esfera de la propiedad a fin de revelar otros sentidos que se añaden a la constitución del yo psicofísico y que provienen de la intersubjetividad. En virtud de “un recíproco ser-uno-para-otro” se produce “una equiparación objetivante” por la cual puedo referirme a “yo y cualquier otro como un hombre entre otros hombres” (Hua I. 157 s. no yo”14. 14 . es decir.

264 s. 85. rememoro un paisaje que he percibido y estoy incluido en esta escena presentificada. Mi reducción “en” el otro es posible porque. Ahora bien. que esto no se limita a los yoes percibidos. en cuyo caso de refiere a la reducción que yo efectúo respecto del otro desde su estructura humana a su subjetividad trascendental18. 434.. Hua IX. Hua VII. y me capto dentro de ese mundo pasado como el yo-hombre que ha tenido las experiencias que rememoro. Es necesario mostrar. en un primer paso... 309. en la rememoración de una experiencia pasada. Hua III/1. en un segundo paso. Así. Por ejemplo. 205. 18 Cf. Hua XIV. y. sino que es mi reducción “en” el otro con independencia de que él la efectúe o no. 20 Hua VIII. no solo el otro yo puede efectuar una reducción en relación con su mundanización. como modalidad de la presentificación. recuerdo en un primer momento un mundo circundante que he experienciado dentro de mi horizonte de pasado. como algo espacialmente real. 254. puedo reconducir ese mundo pasado experienciado al yo trascendental disimulado en aquel yo-hombre que he puesto de manifiesto en el primer momento. es posible considerarlo como un genitivo objetivo. en cuyo caso se refiere a la reducción que efectúa el otro y que yo puedo luego aprehender por medio de la empatía en el marco de una mera pluralidad de egologías. Esto es lo que tenemos que aclarar ahora teniendo en cuenta que nuestro interés reside en el ser humano no como un objeto real sino como una persona que se encuentra en un mundo circundante cultural y en la historia del mundo: “Debo distinguir. cuando se habla de la apercepción ‘hombre’: 1) el hombre como objeto real. mi antes oculta condición de yo que ha percibido el paisaje y lo ha constituido mediante este acto. Cf. Por otro lado. 19 Hua XI. De esta manera la reducción egológica se despliega hacia la reducción intersubjetiva implícita en ella. es posible interpretarlo como un genitivo subjetivo. HuaDok II/2. Cf. 3) el sujeto puro”17. De ahí que Husserl pueda hablar de un “desdoblamiento del yo” (Ichverdoppelung) o de una “doble estratificación” (Zweischichtigkeit) en la intencionalidad de la rememoración: “No solamente soy y no solamente vivo sino que un segundo yo y toda una segunda vida yoica llega a ser consciente. Nos encontramos con una “doble reducción trascendental”20 que concierne por un lado a la presentificación como 16 Hua XVII. Por un lado. 130-135. Descubro el yo pasado en tanto yo trascendental. esto es. se espeja por así decirlo en mi vida.6 mundo que le es predado en su experiencia en dirección a la última vida constituyente”16. pero como parte de la objetividad rememorada. 424. 17 . y dejamos la segunda para el apartado siguiente. esperas. presentificaciones de presente y fantasías. La expresión “reducción del otro” es ambigua en tanto el genitivo puede entenderse de dos maneras. 246. Aquí es necesario tener en cuenta el papel que desempeña el yo mundano objetivado como instancia mediadora en las presentificaciones del propio curso de vivencias. Hua VIII. la empatía admite un procedimiento que es posible en el caso de rememoraciones. mediante una reflexión “en” la rememoración que da lugar a una segunda reducción. La legitimación de la condición trascendental del otro no reside en su propia reducción. que el yo-hombre extraño encubre un yo trascendental. Y todo lo rememorado es referido en una primera reducción a mi yo rememorante actual por medio de una reflexión “sobre” la rememoración. es decir. 2) el hombre como persona en el mundo. 163. se presentifica en mis recuerdos presentes”19. 166. Nos ocupamos de la primera cuestión en este apartado. 115 ss. Hua VIII. 93 s. Yo también estoy facultado para revelar su condición de yo trascendental. En un segundo paso.

Los mismos dos pasos pueden deslindarse en el caso de la empatía. cuando llevo a cabo una reflexión en ellas. la reducción “en” el otro no elimina la reversibilidad sino que la modifica porque implica una reducción en ambos polos de la intencionalidad. pues. Pero hay algo más implicado en este objeto peculiar de modo que Husserl puede afirmar que “la empatía es experiencia de una conciencia empatizada en la cual podemos practicar una reducción fenomenológica”21. el análisis trascendental de la empatía permite desplegar en su pleno 21 Hua XIII. mediante una reflexión “en” la empatía. a la intersubjetividad constituyente como comunidad trascendental. Llevar a cabo la segunda reducción es retrotraer la vida psíquica empatizada. 189. y así poner de manifiesto [. 1. nuestros actos recordados y fingidos. lo del otro. exactamente como lo podemos hacer con nuestro yo pasado o nuestro yo fingido. Esta reversibilidad parecería ser eliminada cuando el otro es considerado en la reducción egológica meramente como un yohombre y no como un yo trascendental encubierto en el yo-hombre. 510. En cambio.3. y así para todos nuestros actos en general” (Hua VIII. 178 s.. En este caso.. Cf. 356). “Trasladándonos y por así decirlo viviendo dentro de la vida de los actos. como si fuéramos ellos mismos. 167 ss.. La reducción meramente egológica trata la empatía como una vivencia irreversible al efectuar la reducción en un polo de la intencionalidad. en el extremo que me corresponde a mí. del mismo modo en un primer momento el otro presente aparece como un otro yo psicofísico en el mundo –antes de que por una paralela reflexión “en” descubro su condición trascendental–. a un yo que no es el mío pero que es trascendental del mismo modo que lo es mi yo pasado cuando es puesto al descubierto en la rememoración22. Ante todo. la reducción no concluye en la reducción egológica.] lo puramente subjetivo. 163.. 135). esto es. esto es.7 vivencia presente y por el otro a lo que está implícito en ella como fragmento de mi vida trascendental. O sea: en relación con la empatía. 182. Husserl aclara que “lo que ellas presentifican no conduce.]” (Hua XV. Con respecto a las operaciones de la empatía. como sucede con cualquier objeto. 22 . es decir. Ella permite retroceder detrás de estas formaciones de sentido y validez a los otros yoes trascendentales co-constituyentes. Así. el acto presentificado no es una vivencia del propio curso sino una vivencia inherente a otro curso. Cada uno tiene una experiencia del otro como un yo-hombre que a su vez tiene una experiencia de él como yo-hombre. cuando retrocedo al yo y a la conciencia que ahí es presentificada. La reducción en ambos polos de la empatía significa. la reducción del mundo y mi yo-hombre a mis operaciones constituyentes junto con la reducción del mundo y el otro yo-hombre a las operaciones del correspondiente yo trascendental extraño. lo aprehendido en la empatía puede ser reducido a las operaciones del sujeto que tiene esta experiencia del otro. Hua XIII. sino que incluye también la reducción “en” el otro a fin de ponerlo como un co-sujeto trascendental. los actos de la psique ajena pueden se reducidos al yo trascendental extraño en una operación reiterable para una pluralidad ilimitada de yoes. La empatía se produce ante todo en la actitud natural entre un yo-hombre y otro yo-hombre como una experiencia reversible en el sentido de que el acto de empatía puede ir de uno a otro o viceversa. En suma: además de ser referidos a la propia conciencia empatizante en la que se legitiman como objetos.. podemos operar en ellos una reflexión y una epojé fenomenológica.. Así como en un primer momento mi yo pasado aparece como un yo psicofísico en el mundo –antes de que por medio de la reflexión “en” descubro mi condición trascendental pasada–. al mismo yo como yo mismo soy [. Hua IX. Con esta reducción es posible analizar como un problema trascendental el origen de las transmisiones de sentido y validez extrañas que pertenecen a un ego.

el modo en que el otro se manifiesta por medio de su cuerpo propio.8 alcance la vida trascendental y hacer saltar el marco de la egología. Meditación cartesiana intenta reelaborar la Va. El otro ausente solo puede ser captado como tal en la medida en que es referido retrospectivamente a una posible presencia. o se extiende también a niveles superiores de la empatía. deben partir de lo primario y elemental: “Una vez que se han aclarado las protoformas originarias de la intencionalidad. El análisis intencional pone de manifiesto el pleno alcance de la vida trascendental como la vida de una comunidad trascendental. . Son variaciones que remiten retrospectivamente al modo originario y por eso solo pueden ser analizadas en un segundo paso. En tanto lugar de la irrupción en la subjetividad trascendental. Las modificaciones intencionales del modo originario de la empatía No debemos detenernos en los yoes presentes identificando la comunidad trascendental con ellos. Se trata de un nuevo tipo de alteridad que resulta de la modificación intencional de la alteridad protomodal de los otros corporalmente presentes. la comunalización de todo lo egológico”23. 69. Los otros también pueden moverse alejándose de mí. queda limitada a la esfera protomodal ligada a la presencia corporal del otro. en correlación con los horizontes de lejanía. En este sentido. Para avanzar en el análisis. la subjetividad egológica es aquello de lo que se dispone en un primer momento para una explicitación. Fink toma como hilo conductor la empatía humana tal como la consideramos en la actitud natural. Meditación presenta la limitación de haber tenido en cuenta tan solo el “modo originario” (Urmodus) de la experiencia del otro. HuaDok II/2. Y cuando salen del campo perceptivo. El escrito está proyectado para ser insertado luego del primer párrafo del § 56 y repite literalmente un pasaje del § 62 de la Va. Husserl se refiere a “la vida que en última instancia constituye intersubjetivamente. Meditación.1. 259. la reducción del otro en el sentido de un genitivo objetivo. En uno y otro caso pueden situarse en la periferia del campo perceptivo y luego desaparecer de él. el ‘curso de vivencias’ intersubjetivo. Los cuerpos extraños aparecen en el campo perceptivo que tiene su centro en mi cuerpo y se altera en virtud de mis movimientos de modo que puedo alejarme de ellos. Si bien indican problemas de orden superior. en este saber analítico contamos con el hilo de Ariadna metódico para el laberinto de las complejidades intencionales concretas”24. es decir. Pero no debemos identificar la subjetividad trascendental con el ego trascendental porque la explicitación de los horizontes de su propia experiencia nos lleva más allá de él. Pero luego se plantea el problema de establecer si la reducción “en” el otro. Señala que la Va. Meditación. me relaciono con una comunidad de otros ausentes. tengo conciencia de ellos como otros yoes ya no percibidos. es decir. es decir. de modo que. a una posible 23 24 Hua XV. la experiencia de lo extraño exhibe una serie de formas que se presentan como modificaciones intencionales del modo originario. Parte del hecho de que tenemos una experiencia recíproca unos de otros a través de nuestros cuerpos propios que apresentan las interioridades extrañas en virtud de semejanzas recíprocas. Junto con la forma protomodal. Pero este es solo el primer paso en la explicitación de la empatía. Se trata de una abstracción metódica necesaria para contar con un punto de partida adecuado en las formas protomodales de la vida intencional. 2. El último texto de Fink contenido en el segundo volumen de la VIa. 2.

263. La respuesta se encuentra en una extensión de la reducción “en” el otro. también un significado trascendental. se ajustan a las dimensiones de la intersubjetividad mundana. también una historicidad trascendental del todo de mónadas”26. tienen sus contemporáneos que ya no son en absoluto mis contemporáneos. en la actitud natural. dirigirme hacia ellos. que no es una intersubjetividad de contemporáneos presentes. Pero yo puedo. sino una intersubjetividad a través de la historia. esto es. es decir. mediante una reiteración de modificaciones intencionales. un horizonte abierto de otros ausentes ya sea en el horizonte de simultaneidad o en el horizonte de sucesión. Y solo puedo comprender este pasado más lejano del otro según una analogía con su pasado cercano que se encuentra en una coincidencia con mi pasado. Nos encontramos con una reiteración abierta que presenta la constante repetición del modo originario que concierne al otro presente y de la modificación intencional que atañe al otro ausente. en la medida en que en ellos se deja legitimar una implicación trascendental de otros trascendentales y. Así. En relación con la intersubjetividad humana que se da según estas modalidades en la actitud natural. que la comunidad trascendental no solo se constituye en 25 26 HuaDok II/2. se plantea el problema de “si estos horizontes implicantes tienen. Hua II/2. y hay motivos sólidos para pensar que se han de extender más allá de mí en el futuro. y también con el pasado. 260. Entonces se advierte que el otro ausente representa también un problema constitutivo trascendental. sino que se extienden hacia el pasado a lo largo de un tiempo en que yo aún no era. Por tanto. De manera que la conciencia de horizonte del mundo como horizonte intersubjetivo muestra como estructura una reiteración indefinida de las remisiones a otros yoes. Mi presente se recubre con el presente. Se trata de una modificación intencional que remite retrospectivamente al pasado cercano coincidente con mi pasado. Más allá de los ausentes se encuentran otros ausentes. 268 s. en forma indirecta y mediada. Cf. La comunidad intersubjetiva está referido en primer lugar a la experiencia protomodal de los seres humanos presentes. . Independientemente de que el otro ausente se manifieste corporalmente. del otro coetáneo. por consiguiente. Ahora bien. pues. los otros no son solo mis contemporáneos. más allá de su significado mundano. y así sucesivamente. en segundo lugar a la experiencia de los seres humanos ausentes en tanto modificaciones intencionales de esa experiencia primaria.9 legitimación protomodal. Correlativamente. la intersubjetividad no solo es la comunidad de seres humanos presentes en el campo perceptivo sino también un horizonte abierto de ausentes. Estos contemporáneos cuya vida se extiende en el pasado más allá del tiempo de mi vida. en tercer lugar a los seres humanos ausentes en relación con los seres humanos ausentes para mí. la potencialidad de la posible presencia. en niveles más elevados de la modificación intencional. el mundo es el horizonte no solo de la experiencia efectiva y posible de los presentes sino también de la experiencia efectiva y posible de los ausentes. y así sucesivamente. su pasado va más allá de esta coincidencia. es decir. en la efectuación de la doble reducción en todas los modos de la empatía que. De esta manera se nos manifiesta el carácter histórico de la intersubjetividad. esta posibilidad de estar presente está contenida por principio en su sentido de ser: “En el sentido del ‘ausente’ está implicada. Pero en el caso de los que tienen más edad que yo. HuaDok II/2. Solo a partir de esta posibilidad obtiene él para nosotros la dignidad experiencial de otro que es”25. considerada en la actitud natural. llego a otros que son pasados y futuros. más allá de la forma primigenia.

Husserl se refiere a “lo protogenerativo. Una segunda razón por la cual el análisis de la empatía ha sido hasta ahora abstracto reside en que no se ha tomado en cuenta el sentido generativo del otro. Accedemos a una comunidad trascendental que no se limita a la intersubjetividad presente porque los otros seres humanos ausentes. a la alternancia periódica de la necesidad y su satisfacción. el círculo estrecho de la relación generativa con el otro por medio de la procedencia (Abstammung).. una correspondencia trascendental. aun cuando no en el sentido simple y no crítico de una unívoca ‘coordinación’? ¿No es el concepto mundano de una historia intersubjetiva de la humanidad la indicación de una historicidad trascendental.] sino una determinación esencialmente necesaria de los otros experienciados”28. 433. al igual que los presentes. HuaDok II/2. El sentido generativo no solo entra en juego en la experiencia del otro sino en la experiencia de mí mismo en tanto me aprehendo de acuerdo con determinaciones generativas como situado entre el nacimiento y la muerte. una historicidad de la comunidad monádica constituyente?”27. se advierte que el sentido generativo del otro significa que no es experienciado en primer lugar como un ser humano en general de índole generativamente indiferente. sino de una característica que atraviesa todas las relaciones de empatía: “El carácter generativo no es una concreción empírica de la que se pueda prescindir. y entre predecesores y sucesores. el otro necesariamente pertenece a. de mi situación generativa. se puede también avanzar verticalmente hacia estratos superiores de la empatía relacionados con el otro en su condición de miembro de un mundo circundante cultural configurado intersubjetivamente. una protogeneratividad atañe a la sucesión periódica de las generaciones en virtud del cambio que se lleva a cabo con el nacimiento y la muerte. 413. 432. es decir.21. De manera que las siguientes preguntas reciben una respuesta positiva: “¿No tienen los otros pasados y futuros. pariente o persona no emparentada. a la historicidad de una comunidad constituyente. mujer. al que se añade luego un carácter generativo. el ser como un obrar dentro de un mundo circundante natural” 29. 274.2. a la regeneración regular de las necesidades vitales instintivas. hombre. Puesto que tiene un pasado y un 27 HuaDok II/2. es decir. padre de otro. madre. ya sea en la simultaneidad o en la sucesión. el ser en periódicas necesidades y satisfacciones de necesidades. el momento generativo del no estar emparentado. Ante todo. como el papel social que desempeña el otro. además. tienen sus correspondientes subjetividades trascendentales de manera que la historia intersubjetiva de la humanidad nos remite a una historicidad trascendental. El no pertenecer a una situación generativa es también un momento generativo. hijo de otro. sino que siempre es otro en tanto padre.10 la forma protomodal de la percepción recíproca sino también en las formas intencionalmente modificadas de la implicación. la procreación (Zeugung) y la propagación (Fortpflanzung). que Fink toma como hilo conductor. cuya manifestación más inmediata es el mundo familiar. etc. 2. 267. hija. Se lo conoce entonces como compañero familiar (Heimgenosse). Cf. o cae fuera. 2. esposo. [. Hua XV. esposa. Una vez que se han ampliado horizontalmente los problemas de una teoría trascendental de la empatía más allá de los otros presentes de un modo corporal. hermano de otro. es decir. Al ser aprehendido en la empatía de acuerdo con un componente generativo. 28 . es decir. No se trata de una determinación contingente. hermano. 29 Hua XV. es decir.. En la empatía del yohumano. y. un componente de sentido que enriquece la experiencia del otro.

De modo que se tienen “compañeros del mundo familiar” (Heimgenossen) que se articulan en “compañeros de familia” (Familiengenossen) y “extraños a la familia”. 2.]”31.. se produce una articulación en virtud de la cual el hogar se integra en un mundo familiar más amplio que puede ser un tronco familiar como comunidad de familias. 3. en que el hombre actúa y al que modela. se configuran comunidades con sus tradiciones históricas como generatividades de orden superior.34 A los diversos mundos circundantes son inherentes determinadas habitualidades sociales y a ellos remiten las objetividades culturales o formaciones del espíritu objetivo como el lenguaje.. Por un lado. sobre la base de la protogeneratividad. Y este mundo circundante. y así sucesivamente. Por el otro.22. Fink sostiene que “la empatía como experiencia del otro hace darse a este en cada caso en una determinada situación concreta. que es una situación más o menos familiar”33. 33 HuaDok II/2. 270.1. 411. Fink observa que la generatividad como componente de sentido de la experiencia de lo extraño es el “principio trascendental” que nos permite comprender “la motivación para la formación de estilos de vida trascendentales que difieren dentro de la totalidad de las mónadas [. 32 Cf. Hua XV. Sin embargo. Hua XV. 31 . Al respecto. que son primariamente accesibles a la comprensión de los que pertenecen a ese ámbito común. La diferencia entre una generatividad inferior y superior se conecta con el contraste entre sociedades que están constituidas según impulsos instintivos. y se conoce como el miembro actualmente viviente de una cadena de predecesores y sucesores. y se puede trazar un ulterior distingo entre “compañeros de la aldea” (Dorfgenossen) y extraños. 391. Con otras palabras: cada hombre se encuentra en la cadena de las generaciones y se caracteriza por una pertenencia a un entorno. 107 s. se escalona en una serie de niveles en que los superiores se sustentan en los inferiores según relaciones de fundamentación que se pueden explicitar tanto desde un punto de vista estático como desde un punto de vista genético. a medida que aumenta el grado de extrañeza de lo que se encuentra más allá del mundo familiar. una población. la fenomenología que se ocupa de la generatividad va más allá del método genético porque 30 Hua XV. el derecho. todos los niveles remiten al hogar en el sentido estrecho de un ámbito de la vida familiar en común como una esfera originaria del obrar y el padecer unos con otros. 57. Esto significa que. el hombre vive en un horizonte de su generatividad que “tiene significado trascendental y es desvelado en el método fenomenológico”30. una nación o una supranación. la empatía se enfrenta con lo que en un primer momento es incomprensible. La fenomenología generativa 3. las costumbres. 34 Cf. Y las relaciones entre lo propio y lo extraño respecto del mundo familiar más estrecho se trasponen a las totalidades más amplias. y sociedades que se organizan de acuerdo con metas comunes que tienen un amplio alcance y trascienden las generaciones32. Hua XIII.11 futuro de generaciones. HuaDok II/2.. Una línea de la exégesis husserliana considera que. así como el método genético va más allá del método estático al considerar el proceso de autotemporalización del sujeto. la religión. 273. y la ciencia. Entonces debe retroceder cada vez más al estrato protomodal a fin de alcanzar en los fenómenos elementales del comportamiento corporal una base para poder avanzar en la comprensión a través de graduales ampliaciones y sucesivas correcciones.

“tenemos una más concreta y generativamente formada temporalización y mundo circundante histórico” 36. Northwestern University Press. A diferencia de la fenomenología genética que se restringe al devenir de la subjetividad individual. si se tiene en cuenta la generatividad. y a la intersubjetividad en tanto fundada en la egología. la fenomenología genética realiza una primera abstracción cuando se atiene solamente a la autotemporalización individual. “Generativity and Generative Phenomenology”. En un segundo momento. así. los nuevos análisis trascienden las limitaciones de la autotemporalización individual. Husserl Studies. sino que la autotemporalización es presentada como una abstracción que presupone la historicidad. En lugar de un movimiento de lo simple a lo complejo. Considera que los problemas generativos no pueden ser entendidos como pertenecientes a una dimensión superior que presupone las dimensiones inferiores sino que la cuestión se presenta de una manera inversa. a un campo sincrónico de individuos contemporáneos. expuesta por A. y. Anthony J. pp. Steinbock. Husserl señala que mundo circundante “puede ser tratado abstractamente ya antes de la generación. Y no pasa a lo “superior” antes de haber llevado a cabo un esclarecimiento fenomenológico suficiente de lo “simple”. Se recuerda un texto de Husserl en que el individuo no es descrito como fundamento de la comunidad. Desde el punto de vista de la fenomenología generativa. y la constitución de la unidad de una vida antes de la constitución de la unidad de un tradición. conceptualiza el nuevo método a partir de su ejecución. la génesis individual antes de la generatividad intersubjetiva. Evanston (Illinois). Encyclopedia of Phenomenology. Generative Phenomenology After Husserl. la fenomenología generativa se ocupa de fenómenos que se relacionan con la comunidad intersubjetiva. 1995. J. Contributions to Phenomenology 18. véase Anthony J. 55-79. la autotemporalización antes de la historicidad comunitaria. Esta interpretación. y la fenomenología estática realiza una ulterior abstracción cuando no toma en cuenta el devenir temporal35. En sus descripciones. en Lester Embree et al. por ejemplo. Steinbock. Frente a ella. Por el contrario. fenómenos que exceden este marco. independientemente de que se los considere como desarrollos o ampliaciones de la 35 Cf. sin distinguir explícitamente en un primer momento el método genético del método estático. 12. . Husserl comienza con lo “simple” o “inferior” y avanza hacia lo “complejo” o “superior”. la fenomenología generativa se presenta a sí misma como la dimensión más concreta de la fenomenología. Kluwer Academic Publishers. Al poner en primer plano la temporalidad asociada con la generatividad social e histórica. y “Generative Phenomenology”. Dordrecht/Boston/London. Home and Beyond.12 no se limita a la temporalización egológica entre el nacimiento y la muerte del individuo. una historicidad abstracta se encuentra ya encerrada en ella”. fenómenos de génesis. lo simple e inferior es abstracto y lo más concreto es la historicidad generativa. a partir de las mismas investigaciones fenomenológicas de sesgo genético realizadas en la fenomenología estática. Nº 1. En consecuencia. y tienen un carácter histórico. Steinbock. Para una exposición sucinta. es decir. es decir. la temporalidad o historicidad generativamente formada es presupuesta por la autotemporalización. en el terreno de la fenomenología estática. Vol. Analiza el objeto en reposo antes del objeto en movimiento. Lo mismo habría sucedido en relación con la fenomenología generativa en tanto Husserl no llega a distinguir expresamente mediante una formulación conceptual el nuevo método que practica dentro del marco de la misma fenomenología genética. en virtud del modo de temporalización de este mundo circundante práctico como personalmente significativo. Ahora bien. 1997. la fenomenología generativa propone un movimiento de lo concreto a lo abstracto. ni la autotemporalización como fundamento de la historicidad. recuerda que Husserl comienza a describir. 1995. se muestran como productos culturales..

Otro aspecto del análisis intencional husserliano de la generatividad reside en la valoración que asigna al lenguaje. aparece una relación entre empatía y lenguaje que no se encuentra en la Va. los predecesores y los sucesores. Husserl coloca en un primer plano del análisis fenomenológico cuestiones relacionadas con el encadenamiento de las generaciones. En virtud de un darse previo y una reconstitución del sentido. con los que comparten el horizonte histórico de simultaneidad y con los que generativamente la han precedido y la han de sobrevivir. 37 Hua XV. y recurre a expresiones como “parentesco troncal” (Stammverwandtschaft) o “congregación troncal” (Stammgenossenschaft) para indicar los sentidos y vigencias que provienen de sus antepasados37. la fenomenología generativa no se limita a una tarea meramente reflexiva sino que participa en el desarrollo del sentido dentro de una estructura histórica de sentidos que se encuentran en proceso de sedimentación y reactivación. una participación ética en el desarrollo de la generatividad. La generatividad atañe al futuro. 432 n. Steinbock. 199-208. apuntando a un origen que está más allá de las posibilidades de la propia subjetividad. Porque el sentido está siempre ya dado previamente como consecuencia de prácticas comunitarias que abarcan generaciones y se articulan en una historia concordante. ni a una autotemporalización del yo en que se transfieren sentidos ya constituidos. cada subjetividad participa en una constitución concomitante del mundo con los contemporáneos. junto a la donación de sentido. La fenomenología generativa implica. como creador de la comunidad. 3. es decir. el hecho es que. 201. Además de insistir en que Husserl pasa de la constitución primordial a la constitución troncal. Hua XXIX. 37-48. Husserl habla de la sedimentación de la tradición en el marco de habitualidades sociales y de la evocación del pasado en la memoria comunitaria (Gedächtnis). véase A. Sobre los tres niveles de la fenomenología. Así.. pues. Husserl no se refiere ya meramente a la animación de un componente hylético por una aprehensión noética. sino que habla de una constitución generativa de sentido que incluye la constitución de predecesores y sucesores. .13 fenomenología genética –en un análisis genético de la generatividad–. Por tanto. pp.2. una unificación comunicativa”. Sobre esta tarea de crítica histórica y renovación. o como propios de una nueva modalidad de la fenomenología –en lo que se ha dado en llamar fenomenología generativa–. la constitución generativa del mundo se extiende antes y después de cada uno en una comunidad de generaciones. véase A. En primer lugar. que. y la consiguiente diferenciación de un mundo familiar y un mundo extraño. Cuando caracteriza la constitución desde una perspectiva generativa. Ello se debe a que “falta el específico acto de comunicación (del comunicarse). Hua XV. es necesario tener en cuenta una adopción (Übernahme) o asunción (Aufnahme) de sentidos que proceden de la tradición. Husserl señala que la empatía no tiene un papel excluyente en la constitución de la intersubjetividad porque aun en el modo de la empatía recíproca “no se produce aún una unificación social. su ramificación y estratificación. Husserl observa que cada grupo humano se relaciona “con el sentido entroncado (stammend) en su mundo circundante familiar”. La transferencia de sentido (Sinnübertragung) analizada en la fenomenología genética se convierte en una herencia de sentido (Sinnerbschaft) en la esfera de la generatividad. En lugar de referirse a la sedimentación de la retención y a la evocación del pasado en el recuerdo (Erinnerung). Meditación cartesiana. y por eso el fenomenólogo no pude convertirse en un espectador totalmente desinteresado y llevar a cabo en forma completa la reducción. Steinbock. 433. pp. 192. J. se llama en latín directamente 36 Hua XV. que debe interpretarse no como “originación” sino como “generación”. Home and Beyond. En consecuencia. J. 138 n. con el avance de los análisis genéticos. Home and Beyond.

Ambos términos deben ser considerados como correlativos y en función de las prácticas dentro de horizontes comunitarios e históricos. Steinbock. Mientras que la fenomenología genética de Husserl presenta una teoría fundacionalista de la intersubjetividad y trata lo extraño como una modificación intencional de lo propio. Asimismo. 224. y como fundamento de una constitución de lo extraño. pp. exhiben una tradición y comparten un futuro. Cada subjetividad es compañera del mundo familiar en la medida en que participa en la reconstitución o generación histórica del mundo familiar. De este modo las experiencias de los otros llegan a tener eficacia. a las narraciones de los ancianos como constitutivas del mundo familiar42. Husserl se refiere al papel del lenguaje en la sucesión de las generaciones. Home and Beyond. a la vez que deja de tener un carácter exclusivamente sensible. En suma: lo propio y lo extraño no se encuentran en una relación unilateral de fundamentación constitutiva sino que son momentos co-generativos en una estructura que en todo caso exhibe una fundamentación bilateral o recíproca en los términos de la 3a. 225. 40 Hua XV. Hua XV. intereses y creencias de quienes componen un mundo familiar. Adquiere “un revestimiento lingüístico y un horizonte aperceptivo-lingüístico” con sus formas de “validez. El mundo familiar no se presenta como residuo de una reducción a lo propio. 229. 42 Cf. el lenguaje permite que el horizonte de la humanidad sea infinitamente abierto porque coloca un significado subjetivo al alcance de los otros.14 communicatio”38. Hua XIV. los mundos extraños son aquellos mundos que no son típicos o familiares para las prácticas. es decir. Por su intermedio se mediatizan las experiencias de los otros. los mundos familiares están conectados con un territorio. Por el otro lado. Husserl insiste en la dimensión constitutiva de las expresiones comunicativas. 39 . 38 Hua XV. y considera que lo propio y lo extraño se constituyen concomitantemente por medio de una delimitación mutua. 472 s. En segundo lugar. la fenomenología generativa se desarrolla como una teoría trascendental de carácter no fundacionalista. 136 ss. sino también con un mundo que está determinado por el lenguaje. accesibilidad y legitimabilidad de nueva índole”40. A la vez que se constituye el mundo familiar como mundo de nuestra normalidad. Y en su forma escrita. dentro de mundo familiares y extraños. Lo cual significa que el ámbito de lo propio no puede ser considerado como una esfera original que precede a lo extraño en los términos de la Va. se constituye como extraño un mundo que no pertenece a nuestras tipicidades. El papel del lenguaje en el establecimiento y consolidación de las unidades sociales reside en que implica un “sistema de medios de comprensión recíproca y de influjo recíproco”39. Sobre la significación constituyente del lenguaje. el lenguaje permite que el significado expresado se convierta en una posesión permanente de la humanidad en una suerte de comunicación virtual41. Por último. 41 Cf. de modo que el mundo se amplía y enriquece. 145. normas y tradiciones. Hua XV. esto es. 208-219. véase A. Meditación cartesiana que se atiene a la primacía del ego en un planteo fundacionalista de raíz cartesiana. Hua VI. y mediante la comunicación llegamos a intencionar nuevos objetos. Investigación lógica de Husserl. Por un lado. porque ambos se constituyen correlativamente de manera que la destrucción del mundo extraño implicaría la simultánea destrucción del mundo familiar. Cf. 370 s. J. No solo contamos con un mundo circundante percibido en la experiencia sensible o accesible por medio de la empatía en una suerte de experiencia sensible secundaria.

el mundo familiar no deja de ser un ámbito privilegiado. Phénoménologie de la perception. No es un mundo entre otros. pero que no puede darse en persona. si no subsistieran como ego y alter ego con sus respectivas perspectivas.3. y no es intercambiable y reversible con otros mundos. Steinbock. Podemos entonces preguntarnos por qué Husserl hace subsistir conjuntamente las dos interpretaciones. aun para la fenomenología generativa. se presentan conjuntamente en el siguiente texto de Husserl: “El rasgo distintivo situado en el nosotros y en cada uno es la normalidad. Home and Beyond. J. Las situaciones vividas en cada caso no se superponen plenamente porque para cada subjetividad son o bien situaciones presentadas o bien situaciones indirectamente aprehendidas o presentificadas. [. la cual solo se pone de relieve como tal por medio de la ocurrencia concomitante (Mitvorkommnis) de lo anómalo. reductible a ellos. Cf. En lo que atañe al modo originario de la empatía. quedaría eliminada la posibilidad misma de la comunicación. p. modos individuales subjetivos de presentación del ser de la comunidad (einzelsubjektive Weisen der Darstellung des Seins der Gemeinschaft). es importante subrayar que. Los sujetos no pueden confundirse en el proceso de comunicación que da lugar a la articulación de grupos con sus habitualidades sociales o tradiciones porque.]”45. como afirma Husserl. De este modo se muestra que el autotraspasamiento inmanente de la egología tiene su reverso en una autolimitación inmanente de la generatividad. 3. 165 s. a partir de lo normal como lo en sí primero se pone de relieve lo anómalo y aparece como modificación intencional de lo normal”43. 479. 44 . los actos de cada sujeto singular dan lugar a “horizonticidades particulares para las personas y las asociaciones. 46 Maurice Merleau-Ponty. 375. 3. La naturaleza de la intersubjetividad impone condiciones al análisis fenomenológico. y las unidades sociales que se constituyen con ella como personalidades de orden superior.15 Las dos interpretaciones –según las cuales se da una constitución concomitante de lo propio y lo extraño. 43 Hua XV. 47 Hua IV. el mundo familiar y el mundo extraño se encuentran en una asimetría. Pero esta asimetría se debe a la generatividad y no a una relación unilateral constituyente de fundamentación44. a la presencia efectiva del otro a través de la percepción de su cuerpo. y. Como lo ha expresado Merleau-Ponty: “Hay un solipsismo vivido que no puede ser superado”46. sabemos que el cuerpo propio del alter ego implica un curso de conciencia que se expresa a través de esa corporalidad. Husserl afirma que “tengo una experiencia perceptiva original solo de mi subjetividad”47. 247 ss. A. De manera que la realización de proyectos comunes no reviste los mismos aspectos para cada uno de los participantes. 1945. es decir. La respuesta a tales interrogantes tiene que mostrar que el análisis de la generatividad no puede llevar a un abandono de la fenomenología genética en el sentido de un ocultamiento total de los momentos egológicos. El curso ajeno es irreductiblemente diferente del propio. Paris..31. y lo extraño aparece como modificación intencional de lo propio–. Asimismo. O más bien. es decir. podemos preguntarnos también cuáles son las implicaciones de esta asimetría que concede una cierta primacía a lo propio y que no puede dejar de ser reconocida por la fenomenología generativa. Ya en relación con la generatividad misma. 411. A pesar de su constitución concomitante. Por tanto. p.. se debe recordar que. No desaparecen ni el tema de una perspectiva subjetiva dentro de la intersubjetividad ni la cuestión del acceso a la generatividad. 45 Hua XV. por tanto. Gallimard.

Cf. si el objeto cultural proviene de otros yoes. en niveles de sucesiva abstracción. por consiguiente. La percepción o presentación me da un objeto en el presente como algo que está ahí en persona o en carne y hueso. De manera que no todos los sujetos tienen la misma relación con los objetos. Cambridge. y. la apresentación implica un excedente no dado respecto de lo dado en la percepción. 2000. A su vez. la cara que yo percibo se da exclusivamente de esa manera a mí. 49 Hua XV. hay que distinguir dos situaciones. y. no podemos dejarnos atrás” (Robert Sokolowski. No tengo una experiencia original de la conciencia ajena. Por último. cf. En suma: la intersubjetividad puede ser considerada como una generatividad histórica amplia con su herencia social y cultural –como la meta a que conducen las investigaciones de Husserl–. no remiten a las experiencias. y las apresentaciones que no puedo por principio convertir en presentaciones son precisamente las que remiten a sentidos constituidos en ella. estamos en nuestro centro en una manera a la que nunca podemos escapar. son perceptibles por otros yoes posibles. Nunca nos convertimos en algún otro o en otra cosa. Cambridge University Press. Si no hay un enlace real-inmanente entre las vivencias de las distintas mónadas. Por eso se excluyen por medio de la reducción a la esfera de propiedad. No tienen ventanas o puertas en la medida en que ningún otro sujeto puede entrar realmente. y el otro yo queda limitado en este respecto a una presentificación. . 260.16 no puede ser dado en una presentación sino tan solo por medio de una presentificación: “Cada yo es una ‘mónada’. al captar el objeto percibido como un objeto real. En el caso de objetos culturales. sentidos. 125. a una presentificación de estos aspectos. p. Pero las mónadas tienen ventanas. y de ese modo convertir las apresentaciones en presentaciones.). En suma: Husserl asigna a esta reducción “el sentido particular de que yo solo pongo en vigencia mis propias presentaciones auténticas así como todas mis apresentaciones que yo podría efectivizar como presentaciones propias”. En el caso de lo objetos de la naturaleza solo hay que desplazar el cuerpo propio para poder percibir las caras ausentes. o tener una espera de lo que podré percibir en el futuro. tan solo puedo presentificarme en la imaginación los sentidos que lo animan y llevaron a su producción. tenemos una preeminencia especial ineluctable. 157. p 154 s. Aquellos producidos por mí pertenecen a la esfera de la propiedad porque puedo tener una experiencia original de las metas para las cuales han sido concebidos de modo que que no queden apresentaciones que no puedan ser convertidas en presentaciones. pero a través de ellas (las ventanas son las empatías) ese sujeto puede ser tan bien experienciado como las propias vivencias pasadas a través de la rememoración” 48. Hua I. la comunidad entre ellas será intencional. doy por supuesto que las caras no percibidas son también reales. y la presentificación da el objeto pero no en persona como la percepción. En el presente quedo limitado. y que. pues. 33. rememorar lo que he percibido en el pasado. es decir. como una generatividad 48 Hua XIV. y la experiencia queda sujeta a una referencia egológica. Los escorzos del objeto que yo no percibo implican una percepción que es exclusiva de otro yo porque en el mismo presente yo solo puedo imaginarme lo que él percibe. Esta imposibilidad de ingresar realmente en cada mónada le confiere una primacía: “Aun entre los de nuestra propia índole. Nos encontramos con diversas posibilidades en relación con los objetos. En cambio. Introduction to Phenomenology. como no pueden ser percibidas por mí. Así se deslinda una esfera de mi propiedad como ámbito de mis presentaciones de objetos y de aquellas apresentaciones de objetos que puedo convertir en presentaciones porque solo dependen de mí. metas o intereses de los otros yoes. apunta a un “desmantelamiento de las apresentaciones que no podrían convertirse en mis auténticas presentaciones”49.

y a la transferencia analogizante que sostiene a esta última. Freiburg/München. Man and World. encuentra aquí perfectamente su lugar” (Paul Ricoeur. En segundo lugar. III. Vol. . “An Outline of Some Husserlian Distinctions and Strategies. como relación con un otro corporalmente presente en tanto otro efectivo. todo despliegue y explicitación de horizontes –como el considerado en relación con el pleno alcance de la subjetividad trascendental– remite a la subjetividad individual como un centro de manifestación. Que lo abstracto ceda luego su lugar a lo concreto no significa que deba ser olvidado como paso inicial. Esto conduce a la segunda cuestión que hay que destacar. 269). 16. pp. 1975. es decir. efectuada desde el ángulo de la así llamada fenomenología generativa. en la simpatía y la imaginación. Husserl mismo reconoce esta restricción para la empatía inmediata. En primer lugar.32. Importa recordar lo que Ricoeur afirma cuando analiza el papel de las categorías de lo mismo. más precisamente. 102. dilucidarla. 1985. En todos los niveles –y los más abstractos no dejan de reiterarse en los más concretos–. la exposición de la VIa. de una instancia a la que todo lo dado se revela según las mencionadas perspectivas. y. Respecto del acceso a la intersubjetividad y a la generatividad. la función de la analogía en tanto permite que la reefectuación del pasado en el modo identificador vaya de la mano con una puesta a distancia en el modo diferenciador: “Es siempre por una transferencia de lo mismo a lo otro. por tanto. Éditions du Seuil. Karl Alber. por otro lado. especially in ‘The Crisis’”. y que resultan inalcanzables para ella ya que no pueden ser esclarecidos plenamente. hay manifestaciones de un residuo egológico que no puede ser superado en tanto está dotado de una esfera de propiedad y tiene el carácter de un “dativo de manifestación”50. 1983. Si bien lleva más allá de la subjetividad egológica en dirección a la intersubjetividad. el análisis que Husserl consagra en la Quinta meditación cartesiana a la operación de parificación (Paarung). A. pero insiste en la posibilidad de acceder a ampliaciones que van más allá de mi propia capacidad a través de una empatía mediata y una comunicación indirecta51.17 familiar más estrecha a través de la cual incorporo una herencia. Cf. el horizonte hace posible una confirmación de unas experiencias por otras. 226. y como relación con un otro implicado en tanto otro posible en la percepción de todo objeto. no impide que la conciencia sea el lugar de aparición de todos los efectos de sentido en cuanto es el único medio de acceso a todo lo que es para nosotros. Porque muestra que esa tarea requiere no solo un análisis noemático orientado hacia los múltiples aspectos del mundo sino también una indagación noética dirigida a las correlativas operaciones del sujeto que posibilitan las manifestaciones. p. 51 Cf. Paris. de que la empatía no pude extenderse a las generaciones pasadas o futuras dentro del mundo familiar. entre ellos. y Robert Sokolowski. según la cual debemos comenzar por las esferas inferiores. las 50 La expresión se ha tornado corriente en la literatura fenomenológica. Home and Beyond. Phänomenologie heute. Le temps raconté. la justificación de la efectividad de los objetos experienciados. Temps et récit. Phänomenologische Forschungen 1. como se acaba de señalar al hablar de un “dativo”. La circunstancia de que una génesis de sentido se produzca en niveles que son presupuestos por la reflexión. p. y. Thomas Prufer. Steinbock. y poner en claro la afirmación husserliana. citada al comienzo. 230. J. A este respecto. la explicitación de los horizontes pone de relieve. lo otro y lo análogo en la “representancia” del pasado histórico. 3. como lo otro extraño se convierte en próximo. 193. Grundlagen und Methodenprobleme. “The Theory of Phenomenological Description”. En este sentido no es válida la afirmación. como se ha visto. Meditación cartesiana exhibe. los pasos que deben ser dados para llegar a ella. p. Nº 3. la subsistencia del punto de partida en el desvelamiento de implicaciones intencionales.

Puesto que se enfrenta con su mundo de experiencia de un modo exclusivo para él en virtud de sus habitualidades adquiridas con su consiguiente horizonte de familiaridad con ese mundo. El carácter inmanente de esta confirmación permite asignar una autosuficiencia a la correlación entre el mundo y la conciencia del mundo. 194. Por último. La cuestión fundamental en este terreno es proporcionar vigencia en la conciencia al carácter de ser de los objetos. y. Véase un valioso comentario de este texto en Ludwig Landgrebe. que son individuos en su historicidad interna junto con la de otras personas comunalizadas”53. funda la posibilidad de una apertura para nuevas experiencias y para la responsabilidad del sujeto por ellas. en su determinación. Posibilita una libertad respecto de las situaciones mundanas por medio de anticipaciones protensionales que emergen siempre de nuevo y pueden orientarse a modificar el presente heredado. Faktizität und Individuation. en su indeterminación. En tercer lugar. que acompaña a la donación de sentido. el sujeto es también un centro de historización. predado ante todo como mundo socio-histórico. Felix Meiner. Pero es histórico tan solo por medio de la historicidad interna de cada uno de los individuos. 46 s. la horizonticidad implica experiencias y convicciones sedimentadas que separan a cada sujeto de los demás a través de un estilo único que no puede ser intercambiado porque responde a la historia de cada uno. cualesquiera que sean los reparos que provoque la donación de sentido. En cuanto tal acoge en sí una herencia de sentido y la reactiva sobre la base de su propia historicidad. esta jurisdictaminación establece una base firme para el análisis egológico. se puede señalar que la horizonticidad. 52 Hua IV. Hua VI. Por eso Husserl afirma: “El mundo histórico es. Studien zu den Grundlagen der Phänomenologie. Con ello el sujeto se presenta como un centro de espontaneidad. Y como esta verificación solo puede acontecer en última instancia en un curso individualizado de experiencia. confiere a la noción de una subjetividad trascendental individualizada un papel al margen de los problemas suscitados por las mediaciones y barreras inherentes a la pertenencia a una generatividad y a una tradición histórica. por cierto. Hamburg. p. 53 . 1982. cada sujeto es también un centro de legitimación. 381 n.18 subjetividades extrañas que se muestran como “Gegensubjekte”52. Una prioridad en este orden de la donación de derecho.