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Contrastes de pobreza multidimensional intraurbana en el municipio de Puebla

Jose Antonio Sánchez Martí1
Resumen
¿Cómo se expresa la pobreza y la desigualdad en las ciudades
mexicanas? Estas fueron las preguntas que dieron origen a este
documento, aunque aterrizado a Puebla, metrópoli llena de
desigualdades. El objetivo es medir la pobreza multidimensional y
contrastarla en tres zonas de la ciudad: el Centro Histórico, San
Ramón (al sur de la ciudad), y La resurrección, (localidad urbana con
alta presencia indígena). Para ello, se realizaron 300 encuestas
repartidas a partes iguales en las tres zonas, lo que permitió analizar
aspectos como el rezago educativo, el acceso a servicios de salud y a
seguridad social, la calidad, el espacio de la vivienda y el acceso a
servicios básicos dentro de la misma, así como el acceso a la
alimentación, y una dimensión relacionada con el tiempo libre. Entre
los resultados se destaca la ausencia de un bienestar social, tanto en el
Centro Histórico como en la periferia.
Palabras clave: Pobreza multidimensional, Capacidades, Brecha de
pobreza
Introducción
Se entiende como pobreza la ausencia de privaciones involuntarias y la merma de capacidades que
no permiten al individuo alcanzar sus más primordiales y naturales aspiraciones como ser humano.
Son involuntarias en cuanto que el individuo no las elige de forma libre y racional.
En México, cifras del CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social), indican que 46,2% de la población es pobre (52 millones de mexicanos), con
10,4% de la población mexicana en pobreza extrema2. Esto conduce a preguntarse ¿cuán diferente
es la pobreza según el ámbito de residencia? Para responder esta pregunta, se realizó un estudio
para medir la pobreza en el municipio de Puebla, uno de los municipios con mayor concentración
de la pobreza de todo el estado, con más de 700 mil personas pobres y con unas carencias en

Estudiante del Master en Desarrollo Económico y Cooperación Internacional en la Universidad de Murcia, España.
2 Estimaciones del CONEVAL con base en el MCS-ENIGH, 2010.
1

promedio de 2,7, lo que representa el 40% del total del estado. Con más de 110 mil personas
consideradas pobres extremas (un 13% de la población total del municipio), esto, a pesar de
considerarse uno de los municipios con más poder económico del Estado de Puebla.
El objetivo es medir y contrastar la pobreza en tres zonas del municipio: el Centro Histórico,
que es uno de los espacios económicos, sociales y culturales más importantes de la ciudad; la
Resurrección, localizada en la periferia norte, y una de las diez localidades urbanas que conforman
al municipio de Puebla (el más urbanizado del Estado), pero que muestra un paisaje eminentemente
rural, con un alto porcentaje de población indígena, y en donde no se cubrenlos servicios más
básicos de la vivienda, y, finamente, San Ramón, colonia localizada al sur del municipio, con una
fuerte densidad poblacional, pero que, a pesar de fundirse en la mancha urbana de la cuarta
metrópoli del país, muestra fuertes rezagos en materia de salud, vivienda, ingresos, etc. La
medición de la pobreza se basa en las dimensiones seleccionadas por el CONEVAL, salvo la de
cohesión social, pero se le agrega una de carácter temporal, que hace alusión al tiempo libre del
que pudieren gozar las personas para orientarlo a la distracción y el ocio.
El documento se estructura en cuatro apartados, iniciando con algunos aspectos teóricos en
torno a la pobreza, seguidos de un segundo aparatado de consideraciones metodológicas para la
realización del estudio, y de un tercero para la presentación de resultados. El documento culmina
con el apartado de conclusiones, a manera de reflexiones finales en torno al fenómeno de pobreza
en Puebla.
1. Pobreza de capacidades
Los seres humanos no son iguales, son diversos por naturaleza, cada ser humano tiene
características y contextos diferentes. Las desigualdades de los seres humanos pueden medirse por
variables focales, pero se debe cuidadoso al elegirlas, pues la igualdad en un ámbito, lleva
intrínsecamente a una desigualdad en otro.
Esto conduce a realizar lapregunta, ¿Qué igualdad? Bajo el enfoque de capacidades de
Amartya Sen, que guía el presente documento, la igualdad se determina por las libertades que
tienen las personas para alcanzar aspiraciones y estados que valoran.
En el enfoque de las capacidades, las personas persiguen aspiraciones y estados que ellos
valoran (funcionamientos), pero que requieren de libertad para elegirlos (capacidades). Este
enfoque tiene raíces filosóficas en la justicia social, donde cada individuo es respetado en la

búsqueda de los objetivos que él valora, y se rechaza, por tanto, la visión utilitarista del individuo,
que actúa para la maximización de sus intereses, sin tener en cuenta el contexto que le rodea. En
este sentido, la libertad es entendida como un fin y no como un medio.
Para afinar más el enfoque, las capacidades son las diversas combinaciones de
funcionamientos que una persona puede alcanzar, dependiendo de la libertad real de esa persona
para escoger su modo de vida.
Por su parte, los funcionamientos son constitutivos del estado de una persona, pueden ser
simples o complejos, y dependerán del contexto en el que se ubiquen. Los funcionamientos, al
igual que las capacidades, comparten las mismas variables focales, y en la medición del bienestar
de una persona, es importante centrarse en la medición de estos elementos constitutivos
(multidimensionales), y no en los medios necesarios para lograrlos.
Como ejemplo de un funcionamiento importante para el desarrollo de una persona
encontramos la consideración de ser feliz, que, aunque subjetiva, es clave en la libertad de una
persona. Otros funcionamientos pueden ser: tener una alimentación adecuada, gozar de una
educación de calidad, entre otras. Pero es importante considerar el no confundir el ingreso de una
persona con un funcionamiento, ya que este es un recurso (medio), para lograr un funcionamiento.
Los funcionamientos y las capacidades son piezas clave en la medición y evaluación del
bienestar de una persona. Sen define Bienestar de un individuo como “Las libertades y capacidades
para tomar decisiones y actuar efectivamente con relación a, por ejemplo: salud, educación,
nutrición, desempleo, seguridad, participación, voz, consumo y la demanda de derechos” (Lancet
commission Sept, 2010). Libertad y bienestar son mutuamente dependientes, ya que la libertad
tiene una gran influencia en la elección de las capacidades de una persona y por ello, en lograr las
metas que más valora. Aunque se destaca el que, aún con las mismas libertades y metas, dos
personas pueden llegar a situaciones totalmente diferentes debido al uso de estrategias y
motivaciones personales distintas.
Para complementar el enfoque de capacidades, también es pertinente introducir el concepto
de agencia. Sen lo define como “la libertad de un individuo de hacer y alcanzar en la búsqueda de
cualquier objetivo o valores que le parecen importantes” (Well-being and Freedom, 1985:203).
Es conveniente también, distinguir entre libertad de bienestar y libertad de agencia. La
primera es la libertad de conseguir aquello que le proporciona un bienestar propio al individuo,

mientras que la segunda, implica lograr los objetivos que el mismo sujeto valora. Ambas libertades
son distintas, pero interdependientes, ya que el bienestar puede llegar a ser una meta del agente y
el no cumplir un objeto de bienestar, puede llevar al agente a la frustración y a la pérdida de
bienestar. Un aumento de las libertades del agente, puede que no venga acompañado de un aumento
del bienestar, ya que a mayor libertad, también aumentarán las elecciones que se deben realizar, y
por tanto, la carga de elección descenderá el bienestar.
2. Aspectos metodológicos para la medición de la pobreza en Puebla
En este apartado se detallan los aspectos técnicos que apoyaron la medición de la pobreza
multidimensional en Puebla.
2.1. La unidad espacial
Para llevar a cabo la medición de la pobreza se realizaron 300 encuestas, tanto en la
localidad de la Heroica Puebla de Zaragoza, como en la periferia del municipio: en el norte, en La
Resurrección, y en el sur, en San Ramón. Para la realización de las encuestas, en el Centro Histórico
se encuestó al 4,6% de los hogares de las manzanas seleccionadas, en San Ramón al 7,5%, y en La
Resurrección, al 19,5%, como se muestra en la siguiente figura.
Figura 1. Manzanas seleccionadas en tres zonas del Municipio de Puebla

Fuente: Elaboración propia con base en elMarco Geoestadístico de Manzanas, INEGI 2010.

2.2 Instrumento de captación de datos

Se realizan un total de 300 encuestas repartidas a partes iguales en las tres zonas del
municipio citadas con anterioridad. Éstas se realizaron del 1 de Junio al 30 de junio de 2014, y
consistieron en una serie de preguntas cerradas, tanto cualitativas, como cuantitativas, siendo la
unidad de análisis el individuo. La finalidad fue contrastar la medición de la pobreza en el centro
de la ciudad y en la periferia.
Las dimensiones con las que se mide la pobreza son las propuestas por el CONEVAL
(exceptuando la cohesión social3), pero agregando una dimensión temporal.
2.1 Medición de la pobreza: herramientas estadísticas
Bajo el enfoque de capacidades de Sen, se destacan tres mediciones básicas de la pobreza:
tasa de recuento, brecha de la pobreza y la medida FGT, que a continuación se detallan:
a) Tasa de recuento (H)
La tasa de recuento se define como la proporción de personas consideradas pobres (q)
respecto a toda la población (n). Lo que es lo mismo, H= (q/n). Esta medida tiene un inconveniente,
si una persona sufre privaciones en otra dimensión en la que anteriormente no presentaba, estas
nuevas privaciones no se reflejarán en la medida, por lo que viola la propiedad de monotonicidad
dimensional.
Para corregir este hecho, es necesario tener en cuenta el número censurado de privaciones
de una persona, c(k), y la proporción de las privaciones en cada dimensión de los pobres, a lo que
llamaremos el promedio de la proporción de las privaciones4 (I), que está dada por I=|c(k)|/(qd).
Si se utiliza el producto de ambos índices, se obtiene la tasa de recuento ajustada (M0), dada
por: M0=HI, pudiendo ser definida por la media de la matriz de privaciones censurada g0(k). Esta
tasa de recuento ajustada tiene varias ventajas: es válida para datos ordinales, puede ser
desagregada por dimensión, y es intuitiva y fácil de usar.
Esta medida cumple con la propiedad de monotonicidad dimensional, aunque al utilizar
datos dicotómicos, no cumple con la propiedad de monotonicidad. Para solucionar este problema
se utiliza la medida de brecha de la pobreza.

3
4

Presenta problemas en su puesta en práctica, todavía es necesario una mayor investigación sobre esta dimensión,
que no está directamente relacionada con pobreza.
O intensidad de la pobreza.

b) Brecha de la pobreza (G)
Para calcular la brecha de la pobreza, se utiliza la matriz de brechas normalizadas g1(k).
Esta matriz da idea de la profundidad de las privaciones de la persona en cada dimensión.
q

La brecha de pobreza se calcula como:

G= (1/ n) Σ [(z− y ij )/ z ]
i= 1

, y varía entre 0 y 1,

midiendo el porcentaje en tanto por uno que les hace falta a los pobres para dejar de ser pobres.
El producto de G, A y H, dará la brecha de pobreza normalizada M1. Esta medida sí satisface
la propiedad de monotonicidad, ya que un cambio en la profundidad de la privación, si se reflejará
en la medida, aunque no distinguirá si la persona sufre una pequeña o gran privación en cada
dimensión. Para solucionar este hecho, la matriz de brechas normalizadas se elevará al cuadrado,
obteniendo la matriz de brecha al cuadrado g2(k), con la finalidad de señalar y enfatizar las
privaciones más graves. Para esto utilizaremos la severidad promedio S, que viene dada por:
S=|g2(k)/g0(k)|.
Si combinamos M0 con S, obtendremos M2, la cual combina información sobre la
proporción de la pobreza, intensidad y amplitud de las privaciones, definiéndose como la media de
la matriz g2(k).
Esta medición satisface la propiedad de transferencia, al ser sensible a las desigualdades de
la distribución de las privaciones en cada dimensión.
La medida es igual a brecha de pobreza ajustada al cuadrado más la varianza de las brechas
normalizadas (V). M2=(M1)2+V
c) Medidas FGT ajustadas Mα(y;z)
Esto se puede generalizar para Mα. Para cada matriz de brechas normalizadas, se eleva a α,
siendoα > 0 y gα(k) la matriz censurada asociada.
Mα, cumple con las propiedades de descomponiblidad, invarianza de la replicación, la simetría, los
enfoques de pobreza y las privaciones, la monotonicidad y la dimensional para α > 0, la no
trivialidad, la normalización, la reorganización débil paraα ≥ 0 y la transferencia débil paraα ≥ 1.
3. Contrastes de pobreza entre el centro y la periferiaNorte-Sur
De las encuestas realizadas en las áreas seleccionadas del municipio de Puebla, la de mayor

etnicidad es La Resurrección, con más de la mitad de la muestra que afirma hablar una lengua
indígena, frente a menos del 10% en el Centro Histórico y en San Ramón. La lengua predominante
entre los hablantes indígenas es el Náhuatl.
En las tres zonas se detectaron severos problemas relacionados con la calidad del agua y la
seguridad.
Respecto a la primera,el problema se relaciona con la frecuencia de “caída” del líquido, así
como la fuerte presencia de cloro y arena en el agua.
Respecto al segundo problema, es necesario considerar queuna parte significativa de la
muestra de cada zona se considera insegura, afectando a su vida diaria. Ahora bien, ¿es igual la
inseguridad en el Centro que en la periferia? La respuesta es no; aunque los índices de inseguridad
son semejantes entre las zonas, no son iguales. La zona considerada más segura por los
encuestados, es San Ramón, con una diferencia de 9 puntos porcentuales respecto al Centro
Histórico. Los residentes en La Resurrección consideran vivir en una continua inseguridad.
A pesar de ver la pobreza y su intensidad que priva a los habitantes de esta ciudad de llevar
una vida digna, ¿Son felices? Los encuestados en su gran mayoría, por encima del 80% se declaran
felices. Estas cifras son semejantes para las zonas tratadas, siendo el menor porcentaje de felicidad
en el Centro Histórico, por lo que en la periferia la muestra se considera en porcentaje más feliz
que en el Centro Histórico. Por ejemplo, en San Ramón el porcentaje de encuestados que se
consideran felices asciende al 89%, frente al 82% del Centro Histórico. ¿Esta relacionada la
felicidad y la pobreza? La respuesta es no, ya que en la periferia con una pobreza mayor y de mayor
intensidad, los encuestados se declararon más felices que los del Centro Histórico.
3.1 Carencias en derechos sociales
En esta sección se realizará un contraste de las zonas de estudio en materia de derechos
sociales.
En la tabla 1 se puede observar las carencias para cada dimensión entre las tres zonas
analizadas. Lo primero que llama la atención son los servicios básicos de la vivienda, así como su
calidad. En estas variables las diferencias entre las zonas son significativas. Por un lado, se tiene al
Centro Histórico, donde la vivienda y los servicios básicos son un problema menor, y por otro a la
periferia, donde estas dimensiones cobran relevancia, especialmente en La Resurrección.

Tabla 1. Carencias en derechos sociales
Carencias

Centro Histórico San Ramón La Resurrección

Servicios básicos

17

24

66

Acceso agua potable

16

20

62

Drenaje

1

10

34

Luz eléctrica

0

0

2

Cocción sin
contaminar

0

0

5

Calidad vivienda

12

41

47

Piso

4

10

15

Techo

2

30

26

Muro

0

1

2

Hacinamiento

8

23

34

Rezago educativo

35

43

53

Servicios de salud

29

16

23

Seguridad social

64

83

71

Acceso
alimentación

32

22

41

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

Respecto a los servicios básicos de la vivienda, la principal carencia es el acceso al agua
potable, aunque el drenaje también es una variable importante a tener en cuenta, y es que en La
Resurrección un tercio de la muestra afirmó carecer de éste. En general, se observa un Centro
Histórico con viviendas que cuentan con los servicios básicos, pero una periferia carente en esta
dimensión.
Por lo que toca a la calidad de la vivienda, se observa un patrón similar al de los servicios
básicos de la vivienda. Se observa al Centro con una mayor calidad en las viviendas respecto a la
observada en la periferia, aunque el espacio suele ser un problema. Por su parte, en la periferia la
calidad de la vivienda se amplifica a variables que pasan de ser un problema marginal, hasta
convertirse en carencias significativas, como en San Ramón, donde la calidad de los techos es la
variable que más contribuye a la carencia en esta dimensión. En La Resurrección las carencias de
este tipo son más profundas.

Si se observa el grado de rezago educativo, es normal encontrar diferencias entre el Centro
Histórico y la periferia, pues no tienen la misma infraestructura. El problema es que este rezago es
alto; en el Centro Histórico más de un tercio de los encuestados tienen rezago educativo, y en la
periferia, estas cifras se disparan.
En cuanto al acceso a los servicios médicos, pareciera que esta dimensión rompiese el
patrón seguido en otras carencias, y es que el Centro presenta una mayor carencia respecto a la
periferia, siendo las diferencias importantes. En la periferia norte y sur, el Seguro Popular está más
generalizado.
Como última dimensión para contrastar, se tiene el acceso a la alimentación, donde,
contrariamente a lo que pudiese pensarse, San Ramón, colonia ubicada al sur de la ciudad, presenta
esta carencia en menor medida que el Centro Histórico. Esta dimensión realmente rompe el patrón
de que las carencias son más intensas en la periferia que en el Centro, pues está 10 puntos
porcentuales por debajo de éste. El hecho es interesante, pues la periferia presenta mayores
carencias en el ingreso que el Centro. Por lo que cabe preguntarse cuál es la razón de este
comportamiento, acaso ¿Existe un acceso a la alimentación más igualitario? La diferencia del
acceso a la alimentación entre el Centro Histórico y San Ramón viene determinada porque un
mayor número de los encuestados no presenta ninguna carencia en el acceso a la alimentación, pero
no quiere decir que sea más igualitaria, ya que la mayor parte de los encuestados presentan una
grave carencia en este rubro, amplia en términos porcentuales.
Para concluir el contraste en los derechos sociales, se puede afirmar que las carencias en
este rubro son más intensas y amplias en la periferia que en el Centro Histórico de la ciudad, a
excepción del acceso a la alimentación.
La periferia no es homogénea, pues muestra diferencias importantes entre las zonas
estudiadas, con San Ramón en una mejor situación que La Resurrección.
3.2 Pobreza monetaria
Este apartado se centra en analizar la pobreza monetaria, y en profundizar en la distribución
del ingreso entre las zonas analizadas. Para ello, se analizan los ingresos y se comparan con las
líneas de bienestar en cada zona, mostradas en las gráficas 1, 2 y 3, en las que se ordenan las rentas
ajustadas de los hogares y se comparan con las líneas de bienestar (la capacidad de los hogares para
comprar una canasta básica alimentaria o la canasta básica total).

Renta ajustada mensual, pesos

Gráfico 1. Líneas de bienestar, Centro Histórico
7000
6000
5000
4000
3000
2000
1000
0

Centro
CBA
CBT

1

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

% Población

Fuente: Elaboración propia, en base a datos CONEVAL, 2010.

Renta ajustada mensual, pesos

Gráfico 2. Líneas de bienestar, San Ramón
12000
10000
8000

San
Ramón

6000

CBA

4000

CBT

2000
0
1

10

20

30

40

50

60

70

80

% Población

Fuente: Elaboración propia, en base a datos CONEVAL, 2010.

90

100

Renta ajustada mensual, pesos

Gráfico 3. Líneas de bienestar, La Resurrección
12000
10000
8000

La Resu.

6000

CBA

4000

CBT

2000
0
1

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

% Población

Fuente: Elaboración propia, en base a datos CONEVAL, 2010.

Las líneas de ingresos ajustados en la periferia, son más acusadas que en el Centro. Se puede
observar que en el Centro hay un mayor número de personas que llegan hasta la línea de bienestar
mínimo, lo que significa que su ingreso ajustado es mayor o igual a la canasta básica alimentaria
(CBA) y la canasta básica total (CBT), respectivamente.
La realidad es que en la periferia muy pocas personas alcanzan, con sus ingresos ajustados,
la línea de bienestar, aunque también es de constatar que algunos encuestados superan con creces
esa línea de bienestar.
Si se observan las líneas de la canasta básica alimentaria, se denotan las diferencias entre el
centro y la periferia, donde 45% de los encuestados en la primera zona, alcanza a comprar la canasta
básica alimentaria, frente al 26% y 18% de San Ramón y La Resurrección, respectivamente.
Por lo que toca a la canasta básica total, el panorama es aún más desalentador, pues en el
Centro Histórico sólo la logra consumir el 15% de la muestra, algo que ya de por sí es preocupante,
aunque en la periferia el porcentaje llega a ser insignificante, con sólo 3% y 6% de la muestra de
San Ramón y La Resurrección, respectivamente. Esto pone de manifiesto la intensidad de la
pobreza monetaria en la periferia de la ciudad de Puebla, tanto en el centro, como en la periferia.
Estos hechos conducen a preguntarse si ¿Es igual la distribución del ingreso en el centro que en la
periferia? o, ¿Existe una mayor desigualdad en la periferia? Para contestar estas preguntas se
calcula el índice de Gini para las zonas analizadas en este documento.
Tabla 2. Medidas de distribución del ingreso

MEDIDAS

Centro Histórico

San Ramón

La Resurrección

Índice de Gini

45,3

0,44

0,48

S 80/20

9,45

8,15

9,22

S 90/10

17,04

16,22

18,44

Ahorro potencial5

25,61%

23,79%

27,36%

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

La tabla muestra que el mayor índice de Gini está en la Resurrección, aunque en San Ramón
el índice es menor al del Centro, por lo que, pareciera se más igualitario en la distribución de sus
ingresos.
Esta información se puede complementar con otros índices que miden la desigualdad
monetaria, como las ratios S80/20 y S 90/10, que siguen una tendencia similar al índice de Gini.
La ratio S 90/10, que permite centrarnos en los pobres más pobres, muestra que la mayor medición
se da en la zona más desigual, La Resurrección en la que alcanza 18,44, lo que significa que el 10%
más rico tiene 18,44 veces más renta que el 10% más pobre. La menor medición de esta ratio se da
en San Ramón, la zona más igualitaria en ingresos ajustados.
Para ampliar aun más la información sobre la distribución del ingreso, se centrará la
atención en el ahorro potencial obtenido a partir del índice de Atkinson, que indica que si en el
Centro Histórico, los ingresos son distribuidos equitativamente, sólo necesitaría el 74,49% de las
rentas para mantener el mismo nivel de bienestar. En San Ramón sólo necesitarían el 76,21% de
las rentas para mantener el mismo nivel de bienestar, lo que sugiere que San Ramón es la zona en
que la distribución de los ingresos es más eficiente.
3.3. Contribuciones de cada dimensión
El análisis de las contribuciones tiene como objetivo señalar las dimensiones con mayor
privación y, por ende, dónde focalizarse si se buscase una disminución de la pobreza
multidimensional. El gráfico 4 muestra las contribuciones de las dimensiones a la brecha de la
pobreza multidimensional de cada zona.
Se distinguen claramente dos dimensiones que contribuyen, en su mayoría, a la brecha de

5Información obtenida a través del índice de Atkinson.

la pobreza, y que son comunes en todas las zonas: ingresos y seguridad social.
En el Centro es imprescindible centrarse en la dimensión monetaria, seguido de la seguridad
social y los servicios de salud, ya que, como se mencionó con anterioridad, en el Centro no está
extendido el Seguro Popular, y las carencias son superiores a la periferia.
En San Ramón, por su parte, las carencias tienen una mayor concentración en las
dimensiones de ingresos y seguridad social, con casi 65% de toda la contribución a las brechas de
la pobreza multidimensional. La tercera dimensión que tiene una mayor contribución es la
educación, con 9,57. Es interesante observar que la calidad de la vivienda ya no es un tema menor
tal como sucede en el Centro Histórico.
Gráfico 4. Contribuciones de cada dimensión a la brecha de la pobreza
100%
90%
30,76%

27,44%

25,12%

8,24%

11,48%

80%
70%
60%

13,09%

26,72%

50%
21,91%

36,95%

40%
8,65%

30%
17,65%

7,12%

20%
9,57%
10%

11,87%

0%

2,13%
2,59%

3,34%

Centro histórico

San Ramón

7,35%

Ingresos
Acceso alimentación
Seguridad social
Servicios de salud
Rezago educativo
Calidad vivienda
Servicios básicos

11,10%
7,24%
9,69%
La Resurrección

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

La Resurrecciónsigue el mismo patrón que San Ramón, con la diferencia de que la

dimensión seguridad social tiene una menor contribución. Cobra una fuerte influencia los servicios
básicos en la vivienda, lo que no sorprende, pues hay zonas de que aún, después de varios años,
esperan la instalación de drenaje y agua potable.
.3.4

Contraste de medidas de pobreza multidimensional
En este apartado se contrastan las medidas de pobreza multidimensional entre las distintas

zonas.
La tabla 5 muestra cómo el número de pobres multidimensionales porcentualmente
hablando, es mayor en la periferia que en el Centro, en concreto, 91% para la periferia y 71% para
el Centro.
Y aunque San Ramón y La Resurrección comparten el mismo porcentaje de la muestra en
situación

de

pobreza

multidimensional,sólo quedarse

con

el

porcentaje

de

pobres

multidimensionales entre la muestra, representaría una falta de sensibilidad de parte del
investigador, al no tomar en cuenta cuán profundas e intensas son dichas carencias.
Tabla 3. Contraste de medidas de pobreza multidimensional
MEDIDAS

H

I

Mo

G

M1

S

M2

V6

Centro

0,71 0,48 0,34 0,67 0,23 0,54 0,12 0,074

San Ramón

0,91 0,49 0,44 0,69 0,3 0,55 0,17 0,079

La Resurrección 0,91 0,61 0,55 0,67 0,37 0,53 0,19 0,075
Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

Por ello, es necesario considerar la intensidad. Se observa una mayor intensidad en La
Resurrección, por lo que los pobres multidimensionales de esta zona, sufren carencias más intensas
que los pobres multidimensionales de San Ramón.
A partir de la tasa de recuento y la intensidad de la pobreza, obtenemos la tasa de recuento
ajustada7 (Mo), quecomo era de esperar, arroja un resultado menor para el Centro y más alto para
la periferia. Además, en La Resurrección, la brecha entre las privaciones en las múltiples
dimensiones, es menor que en San Ramón e igual que en el Centro Histórico.
Para complementar el análisis, la medida de severidad de la pobreza indica que en La
6Varianza de las brechas normalizadas.
7En el marco metodológico puede revisar estos conceptos.

Resurrección las carencias son menos severas. Aunque esta cifra es un promedio, La Resurrección
presenta una varianza algo menor que San Ramón.
Hasta el momento se ha analizado las medidas para la pobreza, y profundizado en las
privaciones de la muestra catalogada como pobre multidimensional. En la siguiente tabla se ofrece
información sobre los tipos de pobreza multidimensional: extrema y moderada8.
Tabla 4. Contraste tipo de pobreza multidimensional
Zonas

Pobreza extrema Amplitud Pobreza moderada Amplitud

Centro

29%

4,3

42%

2,8

San Ramón

33%

4,8

58%

2,7

La Resurrección

62%

4,9

29%

2,8

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

El menor porcentaje de pobreza extrema multidimensional se encuentra en el Centro, con
29% del total de los encuestados y con una amplitud de 4,3 dimensiones (representando
privaciones) en promedio. San Ramón, por su parte, presenta un porcentaje ligeramente superior
al anterior, 33%, pero con una amplitud mayor, sufriendo carencias en promedio más elevadas que
en el Centro. La Resurrección sigue el mismo patrón que San Ramón, pero con una notable
diferencia, el porcentaje de pobres multidimensionales extremos se eleva hasta 62% de la muestra,
lo que indica que la mayoría de la población es catalogada como pobre multidimensional extremo,
con una amplitud ligeramente superior a San Ramón.
Los pobres multidimensionales moderados en las tres zonas objeto de estudio muestran,
aunque con porcentajes diferentes, la misma o semejante intensidad de la pobreza.
Con los datos presentados, siguiendo la metodología del CONEVAL, se constatan dos
puntos débiles que se relacionan con la pobreza monetaria.
El primero de ellos es que la ponderación de la dimensión de ingresos es muy fuerte, pero
el CONEVAL no equipara por ejemplo, el que un individuo carezca de todas las dimensiones en
derechos sociales, y que ese individuo no sea considerado pobre multidimensional. Si ese individuo
recibe un salario ajustado superior a línea de bienestar, será considerado vulnerable en derechos
sociales, pero no pobre multidimensional. Con esta metodología se subestima el recuento de la
8

En el marco metodológico puede revisar estos conceptos.

verdadera pobreza multidimensional.
La segunda tiene que ver con la diferencia entre las canastas para la determinación de la
pobreza multidimensional extrema y la pobreza multidimensional moderada. Para la primera, se
exige que esté por debajo de la línea de bienestar mínima, es decir, que adquiera menos de la canasta
alimentaria, mientras que para la segunda, se exige que sea menor a la suma de la canasta
alimentaria y no alimentaria. El problema surge porque se subestima la pobreza multidimensional
extrema, ¿acaso un individuo que sólo tiene acceso a los alimentos, pero no tiene los recursos
necesarios para cocerlos y poder comerlos, no sufre una carencia monetaria?
Como conclusión y para intentar solucionar estos puntos débiles, en este documento se
propone un índice alternativo con igualdad de pesos entre las dimensiones, por lo que cada
dimensión tiene un peso proporcional de 1/7, y como línea de corte para los ingresos, la línea de
bienestar (la suma de las canastas alimentaria y no alimentaria).
Para la determinación de la pobreza multidimensional extrema se determinará a un
individuo como tal, cuando las privaciones en las distintas dimensiones sean cuatro o más. Para
determinar pobreza moderada, cuando la suma de las dimensiones privadas sea de dos o tres. Y la
persona que sólo tenga carencias en una sola dimensión, estará en situación de vulnerabilidad.
En la siguiente tabla se expone el resultado de la propuesta de índice alternativo.
Tabla 5. Índice alternativo de pobreza multidimensional
Zonas

Pobreza extrema Pobreza moderada Vulnerable No pobre

Centro

38%

38%

21%

3%

San Ramón

40%

53%

7%

0

La Resurrección

65%

27%

6%

2%

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

A partir de esta tabla queda de manifiesto cómo el recuento de la pobreza multidimensional
es subestimada por la metodología del CONEVAL (no sólo H, sino también la pobreza extrema).
La zona más subestimada por la metodología del CONEVAL es el Centro Histórico,donde
la incidencia de la pobreza multidimensional pasa del 71% al 76% con el índice alternativo. Este
crecimiento de nueve puntos porcentuales se alimenta por cuatro puntos porcentuales de la pobreza
moderada y por cinco de los vulnerables en derechos sociales. El resultado no sólo es peor en el

recuento de la pobreza, sino que esos pobres están en peor situación, la incidencia de la pobreza
multidimensional extrema se aproxima a la de San Ramón.
Si el análisis se orienta hacia la periferia, la situación es parecida, aunque los efectos en la
subestimación son algo menores.
En San Ramón el aumento en la incidencia de la pobreza multidimensional con el índice
alternativo es de dos puntos porcentuales, un ligero aumento. El mayor cambio se produce en la
pobreza multidimensional extrema, que aumenta siete puntos porcentuales, pasando del 33% de
pobres multidimensionales moderados al 40%, alimentado principalmente por la pobreza
multidimensional moderada.
En la última zona es en la que los efectos de la subestimación son menores, aunque la
incidencia de la pobreza multidimensional ahora es menor que en San Ramón. La pobreza
multidimensional extrema, es sólo tres puntos porcentuales superior.
3.5 Contraste de pobreza temporal
En las zonas analizadas, la carencia dominante es la temporal, referida a las horas de trabajo
al día. El Centro presenta el mayor porcentaje de carentes por esta variable, opuesto a la carencia
de otra variable asociada a la dimensión temporal: el tiempo libre. El menor porcentaje de personas
con carencias en el tiempo libre se da en el Centro Histórico, que finalmente, presenta una mayor
carencia en el ámbito laboral, pero donde se disfruta de un mayor tiempo libre.
En la siguiente tabla también podemos ver reflejado esta pobreza temporal desglosada, por
tipo de pobreza y género.
Tabla 6. Pobreza temporal con distinción de género
Variable

P. Temporal Hombres Mujeres P. Extrema P.moderada

Centro

65%

63%

67%

86%

71%

San Ramón

69%

79%

66%

64%

74%

La Resurrección

64%

48%

69%

63%

66%

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

Las tasas de pobreza temporal femenina son similares en las zonas analizadas, sin embargo
eso no ocurre con la pobreza temporal masculina. Sólo en San Ramón, la pobreza temporal
masculina es superior a la femenina, y es en La Resurrección donde existe la mayor brecha entre

los géneros, y es que como se observa en la tabla, menos de la mitad de los hombres son carentes
temporales, y con una diferencia mayor a los veinte puntos porcentuales.
Pero, ¿cómo se distribuyen la carencia temporal según su tipo de pobreza? En el Centro
Histórico se observa la mayor brecha entre los pobres catalogados como pobres multidimensionales
extremos y los pobres multidimensionales moderados. La pobreza temporal en el caso de los pobres
multidimensionales extremos, alcanza el 86%, frente al 71% de los pobres multidimensionales
moderados, siendo solamente en el Centro Histórico donde la carencia en los pobres
multidimensionales extremos es mayor que la de los moderados. Se observa además, que en la
periferia el porcentaje de carencia temporal entre los pobres multidimensionales extremos son
semejantes (entre las dos zonas analizadas) y menores que en el Centro, tomando los valores de64%
y 63% para San Ramón y La Resurrección, respectivamente.
Esto muestra un Centro con una fuerte intensidad en carencia temporal y su distribución
cobra especial relevancia en la pobreza multidimensional extrema. Y por otro lado, una periferia
con menor intensidad en la carencia temporal y un mayor énfasis en la pobreza multidimensional
moderada.
Hasta aquí ya se ha contrastado la pobreza temporal entre las distintas zonas, ¿Pero como
influiría esta dimensión en la determinación de la pobreza en las distintas zonas? Para responder a
la pregunta se añade a la ecuación del índice alternativo, la dimensión temporal. Las ponderaciones
quedarían igual, sólo que ahora se tendría ocho dimensiones en vez de siete. Se considera a un
individuo como pobre multidimensional extremo cuando tenga carencias en al menos cuatro
dimensiones, así mismo, un individuo será pobre multidimensional moderado, cuando presente
carencias en dos o tres dimensiones.
En la siguiente tabla se observa las variaciones en la incidencia de la pobreza
multidimensional añadiendo la dimensión temporal al índice alternativo presentado con
anterioridad.

Tabla 7. Contrastes del índice alternativo con dimensión temporal
Zonas
Centro

P. Extrema P. Moderada Vulnerable No pobre
38%

38%

21%

3%

Centro (+temporal)

45%

38%

13%

3%

San Ramón

40%

53%

7%

0

San Ramón (+temporal)

60%

37%

3%

0

La Resurrección

65%

27%

6%

2%

La Resurrección (+temporal)

75%

22%

2%

1%

Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo.

Llama la atención la creciente incidencia de la pobreza cuando se añade la dimensión
temporal. En el Centro Histórico con inclusión de la dimensión temporal: la incidencia de la
pobreza multidimensional es de 84% cuando antes era del 76%. Si nos fijamos en la periferia
encontraremos una subida similar de la incidencia de la pobreza aunque menos acusada, la nueva
cifra de la incidencia de la pobreza multidimensional es del 97% para ambas zonas, cuando antes
era del 93%.
Otro hecho que llama la atención es la modificación de la distribución de los pobres, pues
el único tipo de pobreza que aumenta es el de pobres multidimensionales extremos, mientras que
la pobreza multidimensional moderada, así como los individuos en situación de vulnerabilidad,
disminuyen bruscamente. Este hecho se constata en la periferia, que es donde tienen lugar los
mayores incrementos de la pobreza multidimensional extrema, con 20 y 10 puntos porcentuales
para San Ramón y La Resurrección, respectivamente. En el Centro Histórico la disminución de los
pobres multidimensionales moderados y vulnerables es menor, ya que la amplitud de las carencias
en los pobres es menor que en la periferia.
Conclusiones
Una de las conclusiones de este trabajo es la generalización de la pobreza multidimensional, tanto
en el centro, como en la periferia de Puebla. Se destaca el que no exista bienestar social en ninguna
de las zonas analizadas, aunque es factible identificar notables diferencias en el número de
carencias y en la profundidad e intensidad de éstas en cada zona.
Los resultados arrojaron tasas de incidencia de pobreza altas para el Centro y la periferia,
aunque en esta última se registraron valores 20 puntos porcentuales superiores a las del Centro en
el 91% del total de la muestra.
Como se mencionó en el documento, quedarse sólo con la incidencia de la pobreza

multidimensional representaría una grave falta de sensibilidad de parte del investigador, pues a
través de otras medidas agregadas de la pobreza se demostró cómo ese 71% de incidencia de la
pobreza en el Centro Histórico, no es una pobreza tan grave como en la periferia. En el caso de la
intensidad, el Centro presenta una menor intensidad, es decir, los pobres del Centro tienen menor
número de carencias que los pobres de la periferia, lo que pudo observarse en las clasificaciones
de pobreza multidimensional extrema y pobreza multidimensional moderada.
Otro aspecto a destacar fue el análisis de la intensidad y la brecha de la pobreza para
determinar su severidad; si sólo se hubiese considerado la incidencia de la pobreza en las dos zonas
periféricas analizadas, parecerían iguales, nada más lejos de la realidad, pues la intensidad es mayor
en La Resurrección. A partir de esto se concluye que, aunque se tenga la misma tasa de incidencia,
los pobres multidimensionales en La Resurrección tienen mayor número de carencias que en San
Ramón.
Finalmente, a partir de este estudio, es claro que la pobreza es un fenómeno transversal que
daña la sostenibilidad del mundo en que vivimos; no sólo rompe el contrato social e impacta la
sostenibilidad social, sino que es insostenible.

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