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IGNACIO DE LUZÁN O LA POÉTICA NEOCLASICISTA

Ofrecemos unas aproximaciones sobre la interesante visión estética de Ignacio de Luzán en su
obra La Poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies, (1737, primera
edición, y 1789 en segunda edición -póstuma- corregida y aumentada) y todo a la luz que
ofrece la perspectiva de los dos siglos transcurridos desde su publicación definitiva, y desde
donde reflexionamos sobre sus aportaciones e influencias a la actual teoría de la literatura y,
sobre todo, en relación con el fenómeno poético.

Francisco Acuyo

LUZÁN Y SU POÉTICA:
ENTRE LA RAZÓN Y LA FANTASÍA
Desde luego, no nos parece de ningún modo que fuesen pocos y, ni mucho menos, pobres e
insolventemente e informados aquellos que, en el proceso tantas veces complejo como
fascinante y trasegado del análisis y estudio literarios, hubieran luego de ocupar el tiempo que
enjuicia el complejo y raro constructo, no obstante, como singular disciplina, conocida de
todos, como el arte poética. Así pues, en ella, de buen grado, seguro se miraron y estudiaron
tantos por ver acaso la señal o el inequívoco carácter con que identificar convenientemente la
grata y segura convención acorde literaria e incluso filosófica, en la medida de lo posible, con
lo que sea en verdad la ciencia y arte enigmáticos que encierra el ejercicio no menos especial
de la poesía.
Se puede plantear ahora este asunto desde perspectivas varias con las cuales ofrecer un
especial análisis de las diversas cuestiones que parecen querer abarcar esta disciplina, mas ¿lo
harán desde una óptica diversa cuando se refieren de forma exclusiva a la realidad del
fenómeno poético, al distinguirlo, por ejemplo, del de la prosa? Este carácter exclusivista de la
poesía trae una cuestión antigua, cuya controversia puede no resultarnos tan vetusta si,
observamos no obstante, que mantiene su actualidad, pues desde Platón y Aristóteles, hasta el
vívido palpitar de nuestros días, puede considerarse como problemática (que no solo afectaría
a la cuestión genérica) en verdad muy auténtica, real y candente todavía.

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Sin embargo. y también freno a la posible actitud desbocada de la fantasía. al margen claro está de ciertos sectores muy concretos e iniciados. acaso sustancialmente. no obstante. entre unas y otras obras y autores de lugares y tiempos diversos. cuando trae de Italia los Ragionamenti sopra la poesía. aconteció que Menéndez Pelayo sospechara que la segunda edición de la poética. En atención a lo que adelantábamos. libro II. Luzán. Veremos también que sigue Luzán las leyes del arte aristotélico y horaciano. no sería el momento ni el lugar idóneos para exponer con garantías de éxito sus aportaciones en la materia que atañe a la poética literaria. aquellos principios válidos por fundamentales en la preceptiva clásica. De esta manera. con un talante intelectual abierto e innovador aunque. vendrían a cuadrar perfectamente dentro del clasicismo genérico. para acabar transformándose en un clasicismo rococó bastante contrastable. manifestando la Poética de 1737 una iniciativa estética de carácter rococó. aunque posteriormente puntualice que será la razón y el buen juicio (y también en el ejercicio de la prudencia) desde donde el autor habrá de encontrar no sólo perspectiva. precisamente por que dicha posibilidad no es del todo inestimable. o bien. ya conllevaba la polémica. quien insiste en la aportaciones de Llaguno a esas correcciones. y sobre lo que no vamos a entretener el paso de nuestro análisis por ser otro bien distinto nuestro interés.Estos juicios que muestro en su desorden apresurados. marcadas éstas por lo que entendería como circunstancias de carácter accidental. todo lo cual iría a incorporar las diferencias sustanciales. ya desde su título diríase apercibirse de lo mismo. veremos que aparece la fantasía como un elemento primordial. sobre el terreno de nuestro discurso. aunque. de cualquier modo será bueno tenerlo en cuenta para entender algunos aspectos de la poética luzaniana. 2 . y aunque vierten ideas y matices propios respecto a aquellas. pero. en su poética. o reglas de la poesía en general y de sus principios y especies. tienen su origen en el hecho mismo de que Ignacio de Luzán. concepción y teoría de la imitación que expone. mantiene también esta misma posición la profesora Gabriela Makoviecka en el año 1973. Habría que suscribir con Menéndez Pelayo aquello de que: los tiempos no estaban mandados aún por los innovadores. caso por caso. Nos llama poderosamente la atención una interrogante que de forma casi inevitable cabe hacerse ante su poética y la presunta incidencia de la misma en la obra y autores de su tiempo: ¿Será posible que nos encontremos ante el caso de verás singular. el clima. pues con él ya se anuncia: Poética. los estudios y los genios. del cual puede deducirse ya cierta escisión ciertamente muy interesante para lo que anunciaba anteriormente. veremos que este momento histórico no ofrece una realidad propicia donde observar que un ejercicio teórico poético sirva de sustrato para sostener un ánimo que se materialece en una realización práctico-creativa. después. observaremos una serie de apreciaciones que modifican. eran francamente sospechosas de no ser Luzán mismo el autor originario. en el Capítulo XIV. pues si resolvemos de forma tradicional y «ensata la controversia que comentamos. mientras que la edición de 1789 había de presentarse como verdaderamente neoclásica. plantea Luzán en su poética una primera traba en los análisis y posteriores interpretaciones. Así. en 1737. de las cuales hace gala. por verterse ésta con una naturaleza paradójica que iremos viendo. El carácter de la primera edición será deducible de forma evidente tanto de la definición. sino asistencia. tales como las costumbres. con la que tiene a bien regalarnos don Ignacio de Luzán. lo que tal vez sea más probable es que en su doctrina encontremos el caldo de cultivo que habrá de favorecer las idóneas condiciones para que sus planteamientos encuentren una sólida apoyatura. observará diferencias. De su estancia en París serían las Memorias Literarias en París de 1751. en su revisión y enmiendas para esta nueva edición. llegándose incluso al extremo de hablar de dos poéticas distintas. así como de sus fuentes clásicas. así como la traducción de: Le Préjugé á la mode de Nivelle de la Chausée. en el que la teoría literaria preceda realmente a la práctica imprescindible? Es el caso que. y posteriormente utilizados para la confección de sus Reglas. según nuestro autor. efectivamente. los cuales reconoce como universales.

y todo según: Un principio. Libro cuarto del poema épico. respecto a la «verosimilitud». progressos y essencia de la poesía. no considerando cosa importante que esas opiniones sean o no verdaderas. sin embargo. y comedia. Libro segundo de la utilidad y de el deleite de la poesía. Distingue: Libro primero de el origen. un criterio en verdad personalizado en su composición. De hecho. exponer el principio de verosimilitud dependiendo de los criterios subjetivos (de cada sujeto creador). concretamente en el Capítulo II del Libro XVI. y otras poesías dramáticas. Libro tercero de la tragedia. de esta manera. aun sobre la base esencial de que dicha capacidad de creación tuviera que estar sujeta. los cuales intervendrían también como. Establecerá Luzán como principal motivo y justificación de su obra poética. la configuración del argumento de la obra lo viene a establecer desde la más estrecha fijación a la normativa aristotélica. mas siempre bajo la oportunidad de las reglas al uso preceptista. Veremos en el libro III. Distingue Luzán tres partes: Una doctrinal. y lo probable para la tragedia. así el contemplar la normativa propia del individuo con la capacidad de crear. aunque esta fuese casi siempre reglada. otra crítica y una tercera. veremos. Pone como ejemplo la comedia de Moreto El desdén con el desdén. como freno de potenciales excesos de la iniciativa fantástica. para acabar interponiendo la suya propia con el fin de ser lo más consecuente posible con lo que él mismo denominaba drama moderno. tanto su constatación como la consternación por entender que se manipula y tergiversa gravemente la obra y principios de Aristóteles. Se verá en el Capítulo II libro IX. por un lado creadores de la poesía.Más tarde. a saber: enfrenta la norma universal de la preceptiva clásica al aceptar la fantasía como elemento de importancia. distingue: entre la verosimilitud popular y la noble. creemos interesante incidir en que Luzán para nada viene a refererise a una preceptiva universal. como dijimos. Contemplaremos también que el fundamento de verosimilitud tendrá también matices particulares muy importantes. y cuales serían los posibles motivos de aquella crisis. También. A partir de aquí podemos hacer una seria distinción con la que clarificar la paradoja que aporta la doctrina poética de nuestro autor. 3 . al juicio a través del cual debiera regirse o estimarse. comienzan a introducirse en el canon los principios que comenzarían a destruirlo. Podemos. también en la Poética. haciendo posible a través de esta jerarquía clasificatoria la validez de cualquiera obra de arte. Si el Tratado de la perfecta poesía de Muratori puede explicar la división y o estructuración de su poética. no obstante. Posteriormente se centra en la acción. se abre pues el camino para canonizar incluso obras teniendo en cuenta el criterio del momento. legislativa. interpretando que Aristóteles prefiere lo maravilloso para la épica. y poniendo. y por otro. un enlace y un desenlace final. que comienza a discutir la tragedia en base a la clasificación aristotélica. aunque estuviese matizada ésta por el ingenio y el juicio. pues va ser observado no tanto en el plano general como en el plenamente individual. De esta manera divide su obra en cuatro libros desde donde tratará de mostrar la decadencia literaria de la época en España. por tanto. vendría a marcar una distancia considerable. pues habrá de basarse en principios poéticos contradictorios. en duda y serio conflicto dicho principio preceptista fundamental. es donde distingue claramente el ingenio como cosa a todas luces muy diferente a la fantasía. y que se manifiesta con un ímpetu controvertido. en fin. reconocer en esta poética una cierta apertura liberadora del arte literario. sino que atiende fundamentalmente al criterio del juicio.

junto a la de tiempo. Luzán mostrará su especial predilección poética por Garcilaso de la Vega. Puede que. aunque en algunos de sus frecuentes arrebatos de modestia afirmara: No obstante de todo lo dicho. Mas. no obstante. diremos que no tuvo demasiado éxito. indispensable. de forma personal una clara predilección por los de tipo histórico. el afán de imponer la superioridad de las comedias escritas según la antigua preceptiva. 4 . pues admiraba sobre todo el talento lírico del Fénix. . Así pues. al que no duda en denominar príncipe de la lírica española. otros poetas muy de su gusto. no podría admitir la violación de las antiguas reglas. Luzán. o tal vez por la enorme celebridad y admiración general (¿y poco reflexiva?) del público hacia su obra. aun cuando tiempo más tarde pretende justificar nuevamente sus primeras opiniones sobre el Arte Nuevo. fray Luis de León. De cualquier modo. La unidad de acción será. los hermanos Argensola. y en nombre de la universalidad tiene que protestar contra cierta ligereza de costumbres que encontraba en las comedias de Lope. sin embargo. etcétera. mostrando. seguirá a Muratori y a Benio. fuese un motivo. creo que «don Ignacio» no tendrá dificultad de confesar que no ha penetrado bien el intento y método de Lope en su «Arte Nuevo». Luis Barahona de Soto. El hecho de desdecir sus opiniones anteriores en este instante. De todas maneras. De todas formas. mucho más chocante nos resulta la vehemencia con la que arremete contra figuras tales como Lope de Vega y Luis de Góngora. tales como: Luis de Ulloa. nos parece como más razonable que el motivo fundamental de su rechazo radica en no entender que Lope hubiera inventado no sé qué nuevo sistema o arte de hacer comedias contra las reglas de los mejores maestros. Como hijo de su tiempo. aun aceptando ambas en el discurso. veremos que conmina a que el fin de toda obra sea didáctico o moral en el teatro. siendo Luzán fiel y leal preceptista. siguiendo en este punto los principios expuestos por Castelvetro.La temática podía ser de dos tipos: histórica o inventada. no resultará extraño. en el caso de Lope. Pero de todo lo visto en la poética de Luzán. Aparecerán. en su ímpetu por exterminar los males que se cernían sobre la literatura del momento.

pero. Nos parece del todo evidente que. predominando en su poética una suerte de singular hibridación nacional y grecorromana. al fin. de antítesis y de una locución a mi parecer del todo nueva y extraña para nuestro idioma. las cuales van a traslucir también sus preferencias grecolatinas. acaso fue ciertamente más importante de lo que muchos quisieran reconocer. Cadalso. y todo ello con el fin último de enseñar cómo y de qué manera se debe escribir para alcanzar la perfección y el buen gusto. amén de mostrarnos que no hay ninguna escisión entre la época de nuestro autor y la de Tomás de Iriarte. del cual dice: dotado de ingenio y de fantasía muy viva pero desarreglada y ambicioso de gloria pretendió conseguirla con la novedad de estilo. como un compendio extraordinariamente escrupuloso y metódico de la preceptiva clásica.Pero. Por todo lo cual nos parece que. Luis de Góngora. Jovellanos o Meléndez Valdés. aun siendo en su primera elección no fácilmente asequible a nuestras consideraciones contemporáneas. tal vez porque se deja llevar por el espíritu utilitario del siglo. pues en virtud de esta afiliación y orientación sobre las figuras gigantescas de este siglo. y mantenerla como influyente prerrogativa. provocando sanas discusiones e invitando a la reflexión sobre temas que afectan a la poética en general y a la poesía particularmente. Que debamos entender la poética luzaniana como estrictamente cosmopolita. consideración e instrucción de los autores del momento. huero y lleno de metáforas extravagantes. será por las que indentificará Luzán el modo hispánico. 5 . pero quedando en un segundo plano las reminiscencias italianas y francesas. es sumamente hinchado. que la influencia de Luzán sobre los poetas de la época. Moratín. eso sí. cual es la poética. sea tal vez porque se atreviera éste a criticar a aquellos poetas que hoy se aprecian sobre manera como indiscutibles referentes. pues aporta la posibilidad de técnicas literarias capaces de enlazar el mundo antiguo con el moderno. Cabría. De lo anteriormente mencionado se deduce el interés y lucha constantes por parte de Luzán en la defensa del idioma castellano. después de todo. si alguien se atreve a escribir sobre Ignacio Luzán. las acusaciones hechas a Luzán de desnaturalizar (y sobre todo de afrancesar) las artes poéticas. no significa en ningún modo que exista ningún óbice para que Luzán mostrara su inclinación por los poetas del 1500 español. Muy bien pudo haber sucedido que. pensarse. y esto no debiera resultarnos extraño. hoy. no conociésemos algunas de las figuras cumbres de aquel 1500 español tan querido de Luzán. haciendo huir en buena parte. que diríase no querer dejarse traspasar por la belleza o admitir la posibilidad del mero y sencillo disfrute y fruición de la poesía. un cosmopolitismo peculiar de orientación hispánica. Desde luego no me parece admisible. matizando alguno de sus principios para el uso. estableciendo la premisa de que el neoclasicismo español del siglo XVIII será un nuevo clasicismo. del cual podemos inferir además. y no nos deja de causar todavía mayor estupor el hecho de que sus ataques se dirijan precisamente a los más bello e inesperado del genial poeta cordobés. Nos parece a toda luces que no alcanza a entender a Góngora. de no haber sido por las apreciaciones de Luzán sobre lo clásico y lo nacional. desde la indiscutibilidad de las preceptivas clásicas de donde se origina la poética (es un continuador de Aristóteles) y también es de rigor reconocer que conoce muy bien la delecta y secular tradición poética de occidente.. obsesionado quizá por el deseo de acabar con los desórdenes detectados en la poesía española. el fantasma del afrancesamiento y que tuvo sitio principal entre nosotros durante la época. siempre muy digna y adecuada de tenerse en cuenta para el mejor estudio de esta disciplina singular. en definitiva. y donde mostrará sus preferencias. sobre todo por la pasión con la que escribe de Lope y de Góngora. y sobre todo en el saber profundo de los sistemas filosóficos antiguos (y modernos). su poética. basado en el conocimiento de las literaturas europeas. de equívocos. exhibiendo. manifestando su total aversión por la ampulosidad y la vacuidad de estilo. prestemos atención especial al arrebato y vehemencia con los que arremete contra D. hoy día. Hubo de mostrar pues. que. no dejará por eso de ser una interesante y vigorosa referencia sobre la que volver e incidir..