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EL ESTADO DE LA EDAD CONTEMPORANEA
El tránsito del Estado feudal al Estado estamental y, luego, al Estado absoluto fue la consecuencia
de los cambios de todo orden que se habían producido a partir de fines del siglo XV. En este sentido,
hemos señalado – recordando a Sabine– que las instituciones medievales, pese a la existencia
nominal de una Iglesia universal y de un Imperio también universal, se sustentaban en una
organización económica y política de base local, es decir, en una organización que era efectiva para
un territorio reducido.
La creciente expansión del comercio, desde sus límites regionales a niveles mundiales –en los
términos de la época–, y del uso generalizado de la moneda habían comenzado a exceder cualquier
posibilidad de regulación por parte de gremios de productores o de ciudades, que eran hasta
entonces la unidad de organización medieval. La formación y afirmación de las monarquías
absolutas coincidió, como consecuencia, con la época económica del mercantilismo o capitalismo
mercantil.
Este nuevo tipo de comerciante, que poseía dinero y espíritu de empresa, se transformó en un
nuevo agente transformador de la política, porque sus intereses necesitaban de un gobierno fuerte –
tanto en el país como fuera de él–; y, desde luego, esta clase emergente era el enemigo natural de
la nobleza, cuyo poder económico se asentaba en la posesión de la tierra –cada vez menos
relevante– y de todas las divisiones y desórdenes que fomentaba.
Y, para concretar tales aspiraciones, el aliado natural de esta clase fue el rey, en quien creyó
ventajosa la concentración del poder militar y la administración antes dispersos en los dos
estamentos tradicionales. Como contrapartida, ya en el siglo XVI, todos los gobiernos monárquicos
habían adoptado una política consciente de explotación de los recursos nacionales, de fomento del
comercio, tanto interior como exterior, y de desarrollo del poder nacional.
“En todos los reinos –hemos citado– creció el poder regio a expensas de las instituciones rivales –
nobleza, parlamentos, ciudades libres o clero– y, en casi todos los países, el eclipse del sistema
representativo medieval fue permanente. El cambio, tanto por lo que hace al gobierno como a las
ideas relativas a él, fue enorme. El poder político, que había estado en gran parte disperso entre
feudatarios y corporaciones, se condensó rápidamente en manos del monarca que, por el momento,
fue el principal beneficiario de la creciente unidad nacional”.
Como hemos visto, la concepción de un soberano como fuente de todo poder político –el centro de
gravedad del Estado, en las palabras de Jellinek– pasó a ser en el siglo XVI una forma común de
pensamiento político y la monarquía absoluta llegó a ser el tipo predominante del gobierno de la
Europa occidental. La unidad jurídica y de poder del Estado –afirma Heller– fue, en el continente
europeo, obra de la monarquía absoluta.
Agrega Bobbio que, mediante un doble proceso paralelo de concentración y centralización del poder
en el rey y sus funcionarios, se eliminan o desautorizan progresivamente todas las regulaciones
autónomas propias de la época medieval o, cuando subsisten, pasan a ser sólo ordenamientos
derivados de una autorización o delegación del monarca.
En el Estado absoluto, además, se produce lo que ha dado en denominarse la secularización del
poder. “El poder político del príncipe –sostiene Habermas– se emancipa de la vinculación al derecho
sacro y se torna soberano. A ese poder político le compete ahora la tarea de llenar por su propia
fuerza, mediante una actividad legislativa ejercida por el propio poder político, el hueco que deja tras
de sí ese derecho natural administrado por teólogos. De ahora en adelante, todo derecho tiene su
fuente en la voluntad soberana del legislador político. Establecimiento, ejecución y aplicación de las
leyes se convierten en tres momentos dentro de un proceso circular único, gobernado
políticamente”.
La época feudal –como hemos señalado– se caracterizó por vincular el poder del príncipe a Dios,
por ubicar en lo divino el fundamento último del poder del soberano. En este aspecto, hasta la
formación y asentamiento del Estado absoluto de la Edad Moderna, coexistieron dos ordenamientos
de la sociedad: el religioso –administrado por la Iglesia, como institución que monopoliza la

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interpretación de los textos sagrados– y el terrenal. Como los designios de Dios, desde luego, no
podían ser discutidos por los hombres, el derecho estatal estaba subordinado en términos de
legitimidad al derecho sacro. Dicho en otros términos, la justificación trascendente –es decir, más
allá de la voluntad y de la razón humana– del principio fundamental del derecho y de las estructuras
del poder terrenal, ponían a salvo de todo intento de cambio o de discusión a la distribución
existente.
La unidad y la infalibilidad de la Iglesia –como hemos recordado– ya habían sido fracturadas por la
Reforma protestante y el principio de libre interpretación de las sagradas escrituras. Pero, sin
perjuicio de ello, la afectación al poder político directo de la Iglesia, que terminó reducido al control
territorial directo de Roma y una zona circundante en el centro de Italia, trascendió la ubicación de
las monarquías absolutas a favor del catolicismo o en contra. La dilución del poder político y
jurisdiccional de la Iglesia fue preocupación y obra de los partidarios del absolutismo, fueran también
partidarios –o no– de la Reforma protestante.
“El rechazo de los poderes legales y jurisdiccionales de la Iglesia, fue tomado con igual entusiasmo
en el curso del siglo XVI por los jurisconsultos partidarios del absolutismo, especialmente en Francia,
y por los partidarios luteranos”.
En la visión de Galbraith, “los mercaderes eran acomodaticios en asuntos de conciencia. Es posible
que el protestantismo –o, en particular, el puritanismo– hayan coadyuvado a este proceso pero, en
definitiva, la fe religiosa –como siempre– se adaptó a las circunstancias y necesidad de la
economía”.
Se modificó, entonces, el antiguo esquema de pensamiento que encontraba el fundamento último
del poder terrenal en argumentos de naturaleza religiosa y, en adelante, existió una identificación
entre la competencia estatal y los fundamentos de la asociación política que es el Estado. “La
aceptación de la moderna idea del Estado presupone que la sociedad política existe sólo con
propósitos políticos”.

La crisis del Estado absoluto
Sin embargo, el mismo Estado absoluto había hecho posible el desarrollo de nuevas estructuras de
organización social que demostrarían su fuerza política transformadora.
Aunque en el contexto de una economía todavía predominantemente rural, el lenguaje común
registra –en primer lugar– la aparición, a partir de mediados del siglo XVIII, de una serie de vocablos
que hoy integran nuestra terminología usual, pero que eran desconocidos hasta entonces: se
necesitó de nuevos términos para identificar nuevas realidades.
“Las palabras –destaca Hobsbawm– son testigos que a menudo hablan más alto que los documentos. Consideremos algunos vocablos que fueron inventados o que adquirieron entonces su
significado moderno. Entre ellos están: ‘industria’, ‘industrial’, ‘fábrica’, ‘clase media’, ‘clase
trabajadora’, ‘capitalismo’ y ‘socialismo’. Lo mismo podemos decir de ‘aristocracia’ y de ‘ferrocarril’,
de ‘liberal’ y ‘conservador’, como términos políticos, de ‘nacionalismo’, ‘científico’, ‘ingeniero’,
‘proletariado’ y ‘crisis’ (económica). ‘Utilitario’ y ‘estadística’, ‘sociología’ y otros muchos nombres de
ciencias modernas, ‘periodismo’ e ‘ideología’ fueron acuñados o adaptados en dicha época. Y lo
mismo ‘huelga’ y ’depauperación’’”.
“Imaginar el mundo moderno sin esas palabras –es decir, sin las cosas y conceptos a las que dan
nombre– es medir la profundidad de la revolución producida entre 1789 y 1848, que supuso la mayor
transformación en la historia humana desde los remotos tiempos en que los hombres inventaron la
agricultura y la metalurgia, la escritura, la ciudad y el Estado. Esta revolución transformó y sigue
transformando al mundo entero”.
Todos estos términos se identifican esencialmente con la aparición de nuevos sectores sociales,
completamente extraños a los estamentos medievales, en los que una nueva clase había adquirido
en la vida cotidiana un rol protagónico que las instituciones del Estado absoluto no le reconocían y
que terminaría finalmente por imponer en el ámbito político la transformación que ya había

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experimentado la organización de la sociedad. Tal transformación, naturalmente, se anticipó en
aquellos países que también se hallaban comparativamente más adelante en el proceso evolutivo al
que nos referimos.
“La gran revolución de 1789-1848 –continúa Hobsbawm– fue el triunfo no de la ‘industria’ como tal,
sino de la industria ‘capitalista’; no de la libertad y la igualdad en general, sino de la ‘clase media’ o
sociedad ‘burguesa’ y liberal; no de la ‘economía moderna’, sino de las economías y Estados en una
región geográfica particular del mundo –parte de Europa y algunas regiones de Norteamérica–, cuyo
centro fueron los estados rivales de Gran Bretaña y Francia. La transformación de 1789-1848 está
constituida sobre todo por el trastorno gemelo iniciado en ambos países y propagado en seguida al
mundo entero”.
“Pero no es irrazonable considerar esta doble revolución –la francesa, más bien política, y la
Revolución industrial inglesa– no tanto como algo perteneciente a la historia de los dos países que
fueron sus principales mensajeros y símbolos, sino como el doble cráter de un anchísimo volcán
regional. Ahora bien, que las simultáneas erupciones ocurrieran en Francia y Gran Bretaña y
tuvieran características ligeramente diferentes no es cosa accidental, ni carente de interés. Pero
desde el punto de vista del historiador, digamos, del año 3000, como desde el punto de vista del
observador chino o africano, es más relevante anotar que se produjeron una y otra en la Europa del
noroeste y en sus prolongaciones ultramarinas, y que no hubieran tenido probabilidad alguna de
suceder en aquel tiempo en ninguna otra parte del mundo. También es digno de señalar que en
aquella época hubieran sido casi inconcebibles en otra forma que no fuera el triunfo del capitalismo
liberal y burgués”.
“Es evidente que una transformación tan profunda no puede comprenderse sin remontarse en la
historia mucho más atrás de 1789, o al menos a las décadas que precedieron inmediatamente a
esta fecha y que reflejan la crisis de los antiguos regímenes del mundo occidental del norte, que la
doble revolución iba a barrer. Quiérase o no, es menester considerar la revolución norteamericana
de 1776 como una erupción de significado igual al de la anglo-francesa o, por lo menos, como su
más inmediata precursora y acuciadora; quiérase o no, hemos de conceder fundamental importancia
a las crisis constitucionales y a los trastornos y agitaciones económicas de 1760-1789, que explican
claramente la ocasión y la hora de la gran explosión, aunque no sus causas fundamentales”.
“Aquí sólo necesitamos observar que las fuerzas sociales y económicas, y los instrumentos políticos
e intelectuales de esta transformación, ya estaban preparados en todo caso en una parte de Europa
lo suficientemente vasta para revolucionar al resto. Puesto que la doble revolución ocurrió en una
parte de Europa, y sus efectos más importantes e inmediatos fueron más evidentes allí, es inevitable
que esta historia sea principalmente regional. Pero también es inevitable que, por haberse esparcido
la revolución mundial desde el doble cráter de Inglaterra y Francia, tomase la forma de una
expansión europea y conquistase al resto del mundo”.
“Sin embargo, su consecuencia más importante para la historia universal fue el establecimiento del
dominio del globo por parte de unos cuantos regímenes occidentales –especialmente por el
británico– sin paralelo en la historia. Ante los mercaderes, las máquinas de vapor, los barcos y los
cañones de Occidente –y también ante sus ideas–, los viejos imperios y civilizaciones del mundo se
derrumbaban y capitulaban. La India se convirtió en una provincia administrada por procónsules
británicos, los estados islámicos fueron sacudidos por terribles crisis, África quedó abierta a la
conquista directa. Incluso el gran Imperio chino se vio obligado, en 1839-1842, a abrir sus fronteras
a la explotación occidental”.
Como señala Hobsbawm, a fines del siglo XVIII, se manifiesta una pluralidad de fenómenos con una
inédita energía política transformadora: la evolución de la tecnología y de los conocimientos científicos hizo posible la existencia de una nueva y poderosa clase empresarial, cuya actividad generó
la aparición de un mercado a escala cada vez más mundial, que requería de una estructura social
adaptada a sus propios requerimientos. Las “manufacturas” dieron lugar a una nueva forma de
producción y a una nueva organización del trabajo.
Pero también nació la creencia en el progreso individual del hombre a través más de la razón que de
la religión: surgió “una reflexividad creciente, conforme la siguiente secuencia: mito, doctrina, religión

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revelada, religión racional, ideología”. Dice Laski, que “lo nuevo no es el afán de lucro, que es tan
viejo como la historia, lo nuevo es una filosofía que sostiene que es aún más fácil alcanzar el
bienestar social concediendo al individuo mayor latitud para sus iniciativas”.
El invento más revolucionario como vehículo de este proceso fue, sin duda, la imprenta –
desarrollada alrededor de 1450 por Gutenberg (Johannes Genfleisch, 1398-1468)– y la posibilidad
de la difusión de textos que se generaliza desde la impresión de la Biblia en 1456. Luhmann,
analizando el impacto de la imprenta en la estructura de las sociedades europeas, se preocupa
especialmente por cómo la imprenta permite la difusión de nuevos materiales de lectura y de nuevas
técnicas de difusión del conocimiento. “Se espera ahora poder aprender sin ayuda de los otros y a la
hora que a uno le plazca; y, para eso, los mismos libros se recomiendan a sí mismos ante los
lectores. Gracias a que se puede confiar en la accesibilidad de los libros se facilita –y se impulsa– la
referencia de los libros a los libros y el citar determinados trozos de texto. Se puede eliminar ya el
pesado aparato de glosas, postglosas y comentarios que se agregaban plana a plana. La lectura
repetitiva –y más intensa– de siempre los mismos textos –que dispensan autoridad por sí mismos–
se reemplaza paulatinamente por una lectura más bien extensiva que revisa los materiales de
lectura en una búsqueda siempre nueva de su valor de información y entretenimiento. En lugar de
repetir la lectura, lo que se ofrece es comparar distintos textos, entretanto fácilmente accesibles”.
“Se puede analizar, separar, comparar, mejorar. Se puede dar a conocer el argot típico de las clases
bajas y así confirmar las diferencias de estratos. Algunas costumbres jurídicas regionales se ponen
por escrito para la imprenta y así gradualmente se sustraen a la jurisdicción local del latifundista. En
este orden de ideas resulta innegable que la posibilidad de transmisión, con creciente facilidad, de
materiales impresos en lenguas distintas permite un paulatino reemplazo del latín por la lenguas
vernáculas, la estandarización de los idiomas nacionales utilizables en amplios espacios, lo que sin
dudas es absolutamente central en la formación de los estados nacionales, que forzaron la
integración en instituciones públicas comunes que operaban en una lengua común”.
“Después de la invención de la imprenta se necesitan más de doscientos años para que la función
de la tirada de libros se haga visible como infraestructura técnica para el mantenimiento y
continuación de una memoria de la sociedad, independientemente de lo que los individuos
recuerdan de manera más o menos casual y de lo que muere con ellos. Para mantener esta
memoria a disposición se establecen bibliotecas públicas de acceso general. La garantía de
estabilidad que con ello se obtiene es independiente del cambio generacional de los individuos,
estabilidad capaz de renovarse y abierta a un futuro no determinado por ellos. Reemplaza las
garantías de estabilidad que las sociedades más antiguas –y de comunicación oral– habían
encontrado en las estructuras de convivencia familiares y espaciales, y las reemplaza con formas
que los diferentes sistemas funcionales pueden utilizar, en especial la ciencia, pero también la
literatura, el sistema jurídico –cada vez más activo legislativamente– y, finalmente, la economía a
través de la emisión de notas bancarias. Es precisamente la fundación técnica de esta forma de
distribuir y de conservar el saber lo que hace posible su desacoplamiento de las formas de
diferenciación social ya establecidas y, de esta manera, queda a disposición de los sistemas
funcionales el hacer uso de ella y el cómo.”
Una de las consecuencias más notables de la aparición de la imprenta es la limitación fáctica del
poder, lo que sin dudas se traducirá en las limitaciones normativas que estudiaremos más adelante.
Al divulgarse el contenido de las normas, sean éstas de caracter religioso o estatal, el poder se ve
limitado. La norma se independiza de quien la dice (dicta), del mismo modo que cualquier texto
adquiere “personalidad” propia, distinta del que lo lee y especialmente de quien lo transcribe. “La
misma cultura literaria, hasta el reciente logro de la alfabetización general, ha acarreado unos
efectos selectivos. Ha fraccionado profundamente sus sociedades de patronos, ha abierto entre los
hombres letrados y los iletrados una fosa cuyo carácter insalvable estuvo a punto de alcanzar la
dureza de una verdadera diferenciación de especies”.
Y, naturalmente, la imprenta fue el vehículo del conocimiento. “Las ciencias, dice Hobsbawm, no
divididas todavía como en el académico siglo XIX en una rama superior ‘pura’ y en otra inferior
‘aplicada’, se dedicaban a resolver los problemas de la producción: los avances más sorprendentes
en 1780 fueron los de la química, más estrechamente ligada por la tradición a la práctica de los
talleres y a las necesidades de la industria. La gran Enciclopedia de Diderot y D'Alembert no fue sólo

las más directamente implicadas los tangibles adelantos de los tiempos: los círculos mercantiles y los grande señores económicamente ilustrados.)”. Pero era demasiado esperar que los antiguos regímenes se destruyeran a sí mismos voluntariamente. como Polonia. la clase media educada. El ‘despotismo ilustrado’ supondría la abolición del orden político y social existente en la mayor parte de Europa. Sin embargo. la igualdad –y luego la fraternidad– de todos los hombres eran sus lemas. el racionalismo. Y sus ciudadelas (fuera de Inglaterra. en teoría. (En debida forma serían también los de la Revolución francesa. “El reinado de la libertad individual no podría tener sino las más beneficiosas consecuencias. sostenidas por la tradicional ortodoxia de las iglesias y rodeadas por una serie de instituciones que nada tenían que las recomendara. . “Un individualismo secular. Pues. “Pero. Es significativo que los dos centros principales de esta ideología –Francia e Inglaterra– lo fueran también de la doble revolución. también. las monarquías absolutas gobernaban en todos los países del continente europeo. El libre ejercicio del talento individual en un mundo de razón produciría los más extraordinarios resultados. en efecto. los funcionarios con formación económica y social. y al racionalismo económico y científico. a pesar de la cautela y moderación política de muchos de sus paladines continentales. aunque de hecho sus ideas alcanzaron mucha mayor difusión en sus fórmulas francesas (incluso cuando éstas eran versiones galas de otras inglesas)”. los financieros. la mayor parte de los cuales –hasta 1780– ponían su fe en la monarquía absoluta ‘ilustrada’. los jefes de la emancipación por la que clamaba la Ilustración procedían por lo general de las clases intermedias de la sociedad –hombres nuevos y racionales. que se creía asociado a ellos de manera inevitable”. Los monarcas hereditarios por la gracia de Dios encabezaban jerarquías de nobles terratenientes. de talento y méritos independientes del nacimiento–. al evidente progreso de la producción y el comercio. sino también del progreso técnico y científico. racionalista y progresivo. la imprenta permitió la difusión de la nueva ideología de la época. los fabricantes y los empresarios. bienestar y civilización que podía ver en torno suyo y que achacaba con alguna justicia al avance creciente de sus ideas. Pero. dominaba el pensamiento ‘ilustrado’. su objetivo era hacer libres a todos los seres humanos.Página 5 de 46 un compendio del pensamiento progresista político y social. la superstición de las iglesias (tan distintas de la religión ‘natural’ o ‘racional’). la civilización y el dominio de la naturaleza de que tan profundamente imbuido estaba el siglo XVIII –la Ilustración– debió su fuerza. como hemos visto. Por el contrario. ante todo. la riqueza. “Por tanto. racionalistas y humanistas están implícitas en ello y proceden de ello. las Provincias Unidas y algún otro sitio en donde ya habían sido derrotados). Todas las ideologías progresistas. Y aquellos en los que no gobernaban. excepto un largo pasado”. “Y sus mayores paladines fueron las clases más progresistas económicamente. en la práctica. eran las mismas monarquías en las que los moderados ‘ilustrados’ tenían puestas sus esperanzas”. de la irracionalidad que dividía a los hombres en una jerarquía de clases altas y bajas según el nacimiento o algún otro criterio desatinado. y el orden social que nacería de sus actividades sería un orden ‘burgués’ y capitalista”. La libertad. “Con la excepción de Gran Bretaña (que había hecho su revolución en el siglo XVIII y algunos Estados pequeños. Su objetivo principal era liberar al individuo de las cadenas que le oprimían: tradicionalismo ignorante de la Edad Media que todavía proyectaba sus sombras sobre el mundo. La apasionada creencia en el progreso del típico pensador ‘ilustrado’ reflejaba el visible aumento en conocimientos y técnica. cayeron en la anarquía y fueron absorbidos por sus poderosos vecinos. es más exacto considerar la Ilustración como una ideología revolucionaria. No es del todo exacto considerar la Ilustración como una ideología de clase media. aunque hubo muchos ‘ilustrados’ –y en política fueron los más decisivos– que consideraban irrefutable que la sociedad libre sería una sociedad capitalista”. la convicción del progreso de! conocimiento humano. en riqueza. en algunos aspectos se reforzaron contra el avance de las nuevas fuerzas sociales y económicas.

“Había pocos países. 17401748. y algunos de los que lo hicieron. “Semejante monarquía estaba dispuesta a utilizar todos los recursos posibles para reforzar su autoridad y sus rentas dentro de sus fronteras y su poder fuera de ellas. se resquebrajaba o caía”. en una palabra. a acceder a ninguna transformación política que diera cabida en la estructura del poder a la nueva clase social – más bien. 1776-1783 y. Pero sus horizontes eran los de su historia. Pues Francia. de los que dependía en gran parte. habían obligado a los monarcas a doblegar las tendencias anárquicas de sus nobles y otros intereses. y crearse un aparato estatal con servidores civiles. la total transformación económica y social exigida por el progreso de la economía y los grupos sociales ascendentes”. “Una tremenda serie de rivalidades políticas imperó en la escena internacional europea durante la mayor parte del siglo XVIII. Sin embargo. pues. y. que no podía resolverse dentro de las estructuras de los regímenes políticos existentes. la mayoría de los reyes de la época no estaba dispuesta. La monarquía absoluta. Lo que hacía a esos regímenes más vulnerables todavía era que estaban sometidos a diversas presiones: la de las nuevas fuerzas. teóricamente libre para hacer cuanto quisiera. lo hicieron movidos menos por un interés en las ideas generales que para la sociedad suponían la ‘ilustración’ o la ‘planificación’. a pesar de ser modernista e innovadora. en la última parte del siglo XVIII. . en donde concurrieran las condiciones puramente domésticas para una amplia transferencia de los poderes. la clásica monarquía absoluta aristocrática”. vocablo que luego popularizaría la Revolución francesa”. las monarquías absolutas se encontraban jaqueadas externamente por las rivalidades que la lógica del pensamiento que venía de la época feudal hacía insuperables. eminente e influyente y. las clases medias y educadas con tendencia al progreso consideraban a menudo el poderoso aparato centralista de una monarquía ‘ilustrada’ como la mejor posibilidad de lograr sus esperanzas. y por análogas razones. Difícilmente podía desear. era parte–. un latente –que pronto sería abierto– conflicto entre las fuerzas de la vieja sociedad y la nueva sociedad ‘burguesa’. y de hecho jamás realizaría. 1756-1763. en cierto sentido. Más aún. fue el conflicto entre los viejos y los nuevos regímenes. Lo que hacía explosiva la situación era la rivalidad internacional La extrema rivalidad internacional –la guerra– ponía a prueba los recursos de un Estado. al mismo tiempo. no aristocráticos en cuanto fuera posible. alcanzando sus períodos álgidos de guerra general en 1689-1713. Un príncipe necesitaba de una clase media y de sus ideas para modernizar su régimen y una clase media débil necesitaba un príncipe para abatir la resistencia al progreso de unos intereses aristocráticos y clericales sólidamente atrincherado”. adoptan el de ‘planificadores’. en una época de vivas rivalidades internacionales. Y como en nuestros días. en la época de 1792-1815. su función y su clase. se tambaleaba. Estaba dispuesta a reforzar su posición política enfrentando a unas clases. la de la tenaz y creciente resistencia de los viejos intereses y la de los rivales extranjeros”. muchos de los que lo adoptaron en teoría hicieron muy poco para llevarlo a la práctica. sobre todo. pertenecía en la práctica al mundo bautizado por la Ilustración con el nombre feudalidad o feudalismo. cuyos valores simbolizaba e incorporaba.Página 6 de 46 “Cierto es que las evidentes necesidades de la cohesión y la eficacia estatal. era también la más poderosa. social. fundos o provincias contra otros. por una parte. “Existía. como en Inglaterra. Cuando era incapaz de soportar esa prueba. riqueza y poder”. intelectual y administrativa. Dice Hobsbawm: “Pero la monarquía absoluta. En aquellos días. que por las ventajas práctica que la adopción de tales métodos suponía para el aumento de sus ingresos. como los de los nuestros. los príncipes adoptaron el sobrenombre de ‘ilustrados’ para sus gobiernos. aun suscitando la hostilidad británica por la rápida expansión de su comercio y su imperio colonial. con la excepción de los sitios en donde ya habían triunfado los elementos burgueses. Este último fue el gran conflicto entre Gran Bretaña y Francia que también. las fuerzas ascendentes de la sociedad. en efecto. lo cual podía muy bien llevarla a mimar a las que eran. no podía –y tampoco daba muchas señales de quererlo– zafarse de la jerarquía de los nobles terratenientes. en la práctica. consideraba ligada su suerte a la antigua nobleza de la que. estas necesidades y el patente éxito internacional del poder capitalista británico llevaron a esos monarcas (o más bien a sus consejeros) a intentar unos programas de modernización económica. “Por el contrario.

aunque más grande. perdiendo la parte más importante de su imperio americano.Página 7 de 46 “En ninguna ocasión se hace más manifiesta la superioridad del nuevo sobre el viejo orden social que en el conflicto entre ambas potencias Los ingleses no sólo vencieron más o menos decisivamente en todas esas guerras –excepto en una–. la rebelión de las colonias americanas le dio oportunidad de cambiar las tornas para con su adversario. Después de su derrota en la guerra de los Siete Años (1756-1763). Pero el coste de esta victoria fue excesivo. Francia la aprovechó. sino que soportaron el esfuerzo de su organización. y las dificultades del gobierno francés desembocaron inevitablemente en un período de crisis política interna. naturalmente. en el subsiguiente conflicto internacional Gran Bretaña fue duramente derrotada. mientras Francia. . del que seis años más tarde saldría la revolución”. para la monarquía francesa. más populosa y más provista de recurso que la inglesa. sostenimiento y consecuencias con relativa facilidad. En cambio. aliada de los nuevos Estados Unidos resultó victoriosa. el esfuerzo fue demasiado grande. Y.

a lo que llama “la regla de la calculabilidad” la llave del desarrollo de Occidente. Sin embargo. Esta suerte de desconcentración personal del poder –antes en las únicas manos del rey– hace necesario que ese colectivo social se corporice en algunos de sus integrantes. las nuevas realidades sociales hicieron que las nuevas clases emergentes consideraran preferible la concentración y centralización del poder en el rey y sus funcionarios –frente a la dispersión que sobrevivía. ha asumido formas tan cambiantes como las transformaciones que ha sufrido el mundo en los últimos siglos. El Estado de derecho se configura únicamente cuando el ejercicio del poder se encuentra reglado por normas jurídicas que determinan quién. en mayor o menor de medida. precisamente. es decir. este tipo de reglas surgen de la constitución del Estado contemporáneo. fundamentalmente. que este movimiento persigue un objetivo muy preciso: establecer un Estado sometido al derecho. como el resultado de un compromiso entre el poder del príncipe cuyo principio de legitimidad es la tradición y el poder de los representantes del pueblo –donde por "pueblo" se entiende inicialmente a la clase burguesa–. Weber adjudica. en el marco de las nuevas circunstancias económicas. sea representado. El Estado absoluto demostró. en un comienzo. Diremos únicamente. “Con el advenimiento del Estado representativo –señala Bobbio–. tiene derecho a gobernar. “Como el Estado estamental. se inició una cuarta fase de la transformación del Estado. a mediados del siglo XVII en Inglaterra y a fines del siglo XVIII en los Estados Unidos de América y Francia. y bajo forma de república presidencialista en los Estados Unidos después de la revuelta de las trece colonias contra la madre patria. que es la ley considerada suprema y el instrumento que establece la organización del gobierno. en la Europa continental nace sobre las ruinas del absolutismo monárquico”. entonces. cuya característica común es la participación en el ejercicio del poder de sectores más amplios de la sociedad. también el Estado representativo se afirma. el tipo de Estado característico de la Edad Moderna. Desde sus inicios. por lo menos en un primer momento. cuyo principio de legitimidad es el consenso. Por ello. fundaron sus esperanzas en un primer momento en que la transformación política se lograría mediante lo que se ha dado en llamar “despotismos ilustrados”. detrás de las disimilitudes formales del Estado representativo se enmascara el proceso histórico del constitucionalismo. de la Edad Media– e. en el resto de Europa después de la Revolución francesa. Las circunstancias que hemos recordado comprobaron que ni siquiera en tales monarcas se encontraría la disposición de instrumentar tal transformación. compartiéndolo con otros actores o aceptando límites a su omnipotencia. En la época de la monarquía absoluta. precisando su estructura. Habitualmente. La diferencia del Estado representativo con respecto al Estado estamental radica en el hecho de que la representación por rangos o corporativa –hoy se diría representación de intereses– es sustituida por . primero bajo la forma de monarquía constitucional y luego parlamentaria. hemos llamaremos “representativo” a este nuevo tipo de Estado. las instituciones que lo componen y sus respectivas competencias. políticas y sociales y de las nuevas ideologías que hemos descripto brevemente. siguiendo a Bobbio. de la nueva clase emergente: la burguesía. “Mientras en Inglaterra el Estado representativo nace a continuación del Estado feudal y del Estado estamental mediante la guerra civil y la ‘revolución gloriosa’ de 1688. inclusive. abre el camino hacia un Estado decisivamente diferente. en Inglaterra después de la ‘gran rebelión’. su inadaptabilidad a las nuevas realidades sociales –como antes había ocurrido con los nobles y la Iglesia– y se tornó incompatible para los requerimientos de la nueva clase que exigía para su desenvolvimiento la previsibilidad de las conductas de los gobernantes: el concepto al que actualmente se alude como seguridad jurídica. bajo qué condiciones y con qué límites.Página 8 de 46 EL ESTADO REPRESENTATIVO La crisis de la monarquía absoluta. que continúa en nuestros días y a cuyo análisis dedicaremos el capítulo siguiente. que implicaba poner en riesgo los fundamentos mismos del propio poder como lo venían ejerciendo. que dura hasta hoy”. por el momento.

y que. sino sólo una que específicamente limite el poder del Estado. Por esta razón. en la que el poder era inicialmente compartido por los señores feudales y el rey. prevalecían por sobre el resto del ordenamiento. Las partes son primero que el todo y no el todo primero que las partes (como en Aristóteles y Hegel). A lo largo de los tiempos. aun en esta lejana etapa histórica. como ya hemos dicho. sólo los propietarios– a los que se les reconocen derechos políticos”. Este proceso obedeció fundamentalmente a las exigencias de la guerra entre los reinos cristianos y los reinos árabes conocida como la Reconquista española. si bien el feudalismo presenta características aproximadamente similares en todas las regiones. En este sentido. el poder del Estado pero también el de los restantes grupos sociales– es un objetivo esencial del constitucionalismo. en la Edad Media es posible reconocer antecedentes de la existencia de determinadas normas jurídicas que eran consideradas fundamentales y que. la constitución– tienen supremacía. y como consecuencia de la necesidad de asegurarse el apoyo de los habitantes de ciertas ciudades o poblaciones. y de otra. que no podían . expresión que tiende a destacar que. por esta razón. “Entre el Estado estamental y el Estado absoluto de una parte. los reyes de León. El presupuesto ético de la representación de los individuos tomados singularmente y no por grupos de interés. Uno de los principios de constitucionalismo que hemos enunciado se vincula con la instauración de un orden jerárquico de las normas jurídicas. sin embargo. sus circunstancias particulares ponen de manifiesto algunos rasgos distintivos. muchas de estas experiencias del pasado son sólo antecedentes del constitucionalismo y como tales las recordaremos. “El individuo es primero que el Estado: el individuo no es para el Estado sino el Estado para el individuo. lo que impide encuadrar a todos como parte de un mismo proceso histórico. en una primera instancia sólo doctrinal a través de los jusnaturalistas y luego también práctico y político mediante las primeras Declaraciones de Derechos. en el que los principios esenciales de organización –es decir. precisamente porque son originarios y no adquiridos. todo hombre cuenta por sí mismo y no en cuanto miembro de éste o de aquel grupo particular”. que se establecían a partir de “fueros” o “cartas”. es el reconocimiento de la igualdad natural de los hombres. de derechos que todo individuo tiene por naturaleza y por ley. existen ciertos derechos de los súbditos y determinados límites al poder de los monarcas. todo individuo puede hacer valer contra el Estado recurriendo incluso al remedio extremo de la desobediencia civil y de la resistencia. ni el pueblo como sujeto colectivo e indiferenciado. han existido distintos intentos de esta índole. Ciertos autores hablan. El llamado constitucionalismo medieval aparece básicamente en España e Inglaterra y. Castilla y Aragón les fueron reconociendo ciertos privilegios en instrumentos generalmente denominados fueros. En su respectivo avance hacia el sur. La causa de la aparición de este fenómeno se relaciona. que en algunos casos han sido inconexos o discontinuos. está el descubrimiento y la afirmación de los derechos naturales del individuo. pero también hemos señalado que su ideal no incluye cualquier tipo de organización. representa la verdadera y propia revolución copernicana en la historia de la evolución de las relaciones entre gobernantes y gobernados: el Estado ya no considerado desde el punto de vista del príncipe sino desde el punto de vista del pueblo”. el Estado representativo cuyos sujetos soberanos ya no son ni el príncipe investido por Dios.Página 9 de 46 la representación de los individuos –en un primer momento. El reconocimiento de los derechos del hombre y del ciudadano. Los antecedentes La voluntad de organizar el poder –prioritariamente. con la especial organización social medieval (el feudalismo). de un “constitucionalismo medieval”. como consecuencia de este tipo de ejemplos. En la península ibérica se dio un proceso histórico muy rico en lo que se refiere a la aparición de estatutos mediante los cuales se reconocían derechos a los habitantes de ciertas villas o ciudades.

al mismo tiempo. La aparición del movimiento constitucional no fue un hecho caprichoso sino que fue el instrumento que sirvió para canalizar cierto tipo de expresiones políticas o. Pero es posible identificar. En cualquier caso. “Hay que considerar. Respecto de su efectividad para la defensa de los derechos de las personas y de los límites que significaban para el poder de los monarcas. En efecto. algunos autores han calificado –en una posición que compartimos– a los fueros españoles como más importantes que la Carta Magna inglesa de 1215. no sólo por su precedencia cronológica sino también por la mayor amplitud de los ámbitos que involucraba la protección que concedían. cuando las primeras revoluciones burguesas marcan el comienzo del proceso que analizamos. Su causa se relaciona con el proceso de las Cruzadas y con el debilitamiento del poder del rey ante los señores feudales. sin embargo. dicho con mayor propiedad. la colocaron en la consideración general como el principal antecedente del constitucionalismo. hasta ese momento monopolizado por el monarca absoluto. pero a cambio de la limitación de su poder respecto de ellos. que el absolutismo continental había iniciado”. si bien reconoce la importancia como punto de inflexión de las revoluciones burguesas. De todos modos. no parece completamente correcto hablar de una “dación” por el monarca. En Inglaterra. que concluyó en el otorgamiento (“dación”) de la Carta Magna por el rey Juan. Heller. de la civilización occidental– al que es posible situar en el siglo XVII. aunque el desarrollo posterior de su contenido y la paulatina expansión de sus cláusulas a otros sectores de la población. es preciso destacar que su ámbito personal de aplicación fue al comienzo restringido a una minoría (ciertos grandes señores feudales). la lucha por una constitución fue producto de la necesidad de imponer límites al poder. . La cantidad de fueros identificados sólo en Castilla y Aragón es muy numerosa. cuando menos. en los fueros de Aragón aparece por primera vez la figura de un funcionario. En este sentido. que tenía por misión velar por el cumplimiento de los fueros. en lo que ha tenido especial importancia el hecho de que en Inglaterra el progreso en el reconocimiento de los derechos individuales. con sus nuevos documentos constitucionales. dicho de otra manera. el constitucionalismo acompañó un proceso sociopolítico por el que la burguesía pretendía que su creciente importancia en la generación y posesión de la riqueza fuera reconocida jurídicamente. para que el Estado de la época no pudiera impedir la evolución de las relaciones económicas y sociales. un conjunto de circunstancias– que marcaron un punto de inflexión en la evolución jurídico-política de la humanidad –o. a las revoluciones burguesas. como una continuación de la empresa heroica de ordenación consciente de la realidad social según un plan unitario. que era imprescindible para el desarrollo económico que requería de la existencia de una esfera de libertad intocable para los gobernantes. si bien fue lento. los barones ingleses consentían sustancialmente en aceptar la autoridad del rey. la aparición de ciertos instrumentos obligatorios e inderogables para los reyes que reconocen derechos tiene un origen distinto al antecedente español. llamado “sin Tierra” (1215). y. Reforzando este criterio. no sufrió interrupciones prolongadas. protegiendo especialmente los derechos personales de los súbditos. no admite una solución de continuidad tajante. y que se reconocería el derecho de libertad corporal y de circulación (por esta razón. podemos señalar que establecía que el monarca no podría crear impuestos sin el consentimiento de los señores temporales y espirituales que integraban el Parlamento. esta carta es un antecedente de la actual institución del habeas corpus). permitiéndosele participar del poder del Estado. el justicia mayor.Página 10 de 46 luego ser desconocidos al momento en que el monarca estuviera en condiciones de ejercer plenamente su poder en los territorios reconquistados con su auxilio. en la medida que puede verse mejor en ella la idea de un pacto con un sector de la nobleza. una circunstancia –o. Entre sus disposiciones más destacadas. en parte. el reconocimiento de los derechos individuales. que los barones deberían ser juzgados por sus iguales. como ocurrió en España.

cuando aprobaba. a punto tal que no pueden analizarse separadamente desde una perspectiva estrictamente histórica a la Revolución Industrial y al surgimiento de las primeras experiencias del proceso que nos ocupa. Más adelante se instaló la costumbre de que las convocatorias fueran personales y sus destinatarios pasaron a considerarse como “pares” y esta calidad. lo que generó el reconocimiento de otros límites al poder y el reconocimiento de otro tipo de libertades. que sesionaban en presencia del rey. El rey convocaba a representantes de localidades –condados y municipios– para acudir a su Parlamento provistos de plenos poderes legales a fin de comprometer a sus electores a aceptar los impuestos o las leyes que aprobaran. además de ellos. convocó –además de los miembros del alto clero y de la alta nobleza– a dos caballeros elegidos por los condados y a dos burgueses elegidos por las ciudades. Y.Página 11 de 46 La aparición del proceso del constitucionalismo no fue entonces una casualidad. De allí que las primeras libertades o derechos tuvieran un fuerte contenido individual. En buena medida. con el transcurso del tiempo. con el tiempo. Resumiremos a grandes rasgos. que fue el que impulsó el cambio con mayor fuerza y se convirtió en el motor de la revolución: este sector fue. a cada vez mayores sectores sociales. traspasando los estrechos límites de la nobleza y del clero. el desarrollo de los procesos con los que se asocian los inicios del Estado representativo. La representación en Inglaterra –como hemos mencionado. y la de los Comunes. Los barones que eran vasallos directos de la Corona estaban obligados a concurrir como parte de sus obligaciones feudales. por la complejidad de sus fuentes. la burguesía comercial e industrial. el Parlamento era disuelto y los diputados volvían a sus domicilios. el desarrollo de las actividades industriales y comerciales y la libre disposición de la propiedad privada. su evolución significó una doble apertura: por un lado. Los poderes de representación tenían que ser totales. hasta nuestros días. citando a Morgan– comenzó antes de que se pensara en el gobierno representativo –o. cuando rehusaba. La aparición de las primeras constituciones obedeció. tal como ocurriera con lo que algunos autores identifican como constitucionalismo medieval inglés. el constitucionalismo y sus reivindicaciones implicaron la ampliación de las élites dirigentes. en 1275. el consentimiento al gobierno del rey. a la presión de un grupo social determinado. pero. de manera que . mucho menos. Después. se hizo hereditaria. Unos y otros se reunían por separado y. sin duda. entonces. incluida cierta participación. con el tiempo. de algún modo. en la soberanía popular– y era el modo de asegurar o de facilitar y. Finalmente. recordando a Sánchez Viamonte– se considera obra del rey Eduardo I quien. necesitaban –en primer término– de la no ingerencia del poder en esta materia. el monarca anunciaba su decisión con fórmulas breves: “el rey lo quiere”. Tal vez por esta misma razón. este monarca agregó una citación a jueces o comerciantes importantes cuando se trataban asuntos especiales. en las que se mezclan todavía hoy el derecho escrito. la actual estructura de las instituciones británicas constituyen un caso muy particular dentro de la teoría constitucional contemporánea. el consuetudinario y ciertas convenciones. con quienes el monarca se comunicaba mediante un orador que era el encargado de transmitir la respuesta de los diputados o de presentar sus pedidos o reclamos. a continuación. a cada vez más derechos. El proceso inglés Inglaterra fue el primer país del mundo que articuló en forma estable un Estado representativo que evolucionó. No invalida lo dicho la circunstancia de que. La constitución del Parlamento inglés –como hemos señalado antes. por el otro. de contenido mucho más político. pero a esta reivindicación debía agregarse –en un segundo paso– la de intervenir en la toma de decisiones por el Estado. sino una consecuencia. y. finalmente. sin mayor solución de continuidad. conformaron lo que se llamaron dos “Cámaras”: la de los Lores. de obtener. El crecimiento económico. recibiendo una compensación por el viaje y la estadía. o “el rey se aconsejará”. los grupos beneficiados por las reformas se fueran ampliando.

por ello. presentándolas como peticiones al rey. vinculando el problema económico con el problema religioso”. En efecto. Todavía en 1677. Pero ya para esa época era un poco arcaico. Puede ser considerado un paso en esta dirección cuando comenzaron a argumentar que colectivamente representaban a todo el reino y podían dar el consentimiento de cada uno de los ingleses para lo que hacían en el Parlamento. De la misma manera. aunque no dejaron de ser agentes de las diferentes localidades. La clase de los caballeros rurales presentó lucha franca a Carlos I e hizo del Parlamento el instrumento de su acción. no dejaron de ser súbditos. De la ficción de que un hombre puede presentarse en lugar de toda una comunidad y obligar a esa comunidad por sus acciones. casi desde el principio. porque. “A medida que los representantes adoptaban el manto de la autoridad. a todo el país. Sin embargo. el Parlamento llegó a ser entonces una asamblea de control y de oposición. ‘Aunque uno sea elegido por un condado o municipio en particular’. está al servicio de todo el reino. dijo. durante algún tiempo después de su creación. a partir de Enrique VIII los Parlamentos fueron más largos y durante el reinado de Isabel I llegaron a durar once años. un miembro de la Cámara de los Comunes podía argumentar que ‘no nos consideramos parte del gobierno. A partir de esta premisa era posible. por la simple –pero decisiva– fuerza de la realidad. sino a todo el reino. que sólo duraba el tiempo que requería la solución de un determinado asunto. En efecto. continuara siendo considerada de la manera en la que sus miembros tan a menudo pretendieron que se la considerara: una reunión de meros súbditos. pero en realidad haciendo políticas de gobierno. ya que. “Es posible que en Inglaterra. un secretario de la reina Isabel I. el Parlamento fue un instrumento para obtener el fácil consentimiento de todos aquéllos a los que sus mandatos obligaban y. en vez de ser una asamblea de existencia circunstancial. “Sir Edward Coke (1552-1634). Durante la dinastía de los Estuardo. es general’. él mismo debía serlo. aunque sólo se reunió tres veces. como dice en los documentos de su elección. para poder representar a los súbditos. haciendo leyes propiamente dichas. Las leyes que dictaban no sólo obligaban a sus propias comunidades. El absolutismo personal de los Estuardo lo convirtió en adversario de los reyes Jacobo I y Carlos I. argumentar que cada representante podía y debía hablar y actuar. estaba también la necesidad de que fuera un súbdito del monarca. Pero estrechamente relacionada con el requisito de que el representante estuviera ligado a una localidad determinada. estiraron la ficción de la representación para justificar la atenuación de sus lazos con los electorados locales. no para la comunidad local que lo había elegido. En cambio. mientras la dinastía de los Tudor gobernó Inglaterra. pues el objetivo de venir aquí. habían elaborado medidas propias. la Cámara de los Comunes.Página 12 de 46 ningún representante pudiera alegar que debía regresar y consultar a sus electores. quizás haya sido el primero en manifestar la idea de esa manera. ‘cuando es enviado y ocupa su lugar en el Parlamento. Coke extrapoló la ficción más amplia de que un hombre puede . comenzó a cambiar rápidamente cuando los grandes gastos militares hacían necesario el voto de ayudas extraordinarias y. sino para todo el pueblo del reino”. no tuvo inconveniente alguno en mantener su puesto luego de escribir que el poder más alto y absoluto del reino inglés era el Parlamento. debía ser tan pleno como si los electores hubieran asistido en persona”. los Comunes –refiere Morgan– “no se contentaban con dar o no su asentimiento a medidas que les presentaban el rey y su consejo. pues entonces el gobierno no sería una monarquía’. dado en el Parlamento. a toda la sociedad”. Tan pronto como los representantes empezaron a hacer leyes y políticas para una sociedad más amplia que aquélla a la que sus comunidades pertenecían. Desde el punto de vista institucional este hecho adquirió indudable importancia. pues hacía mucho que los miembros del Parlamento habían dejado de actuar como meros súbditos”. El significado seguía siendo todavía suficientemente familiar como para que alguien se sintiera llamado a negar esa declaración. pero sí dejaron de ser ‘meros’ súbditos. “Su consentimiento. aunque podría requerir de una lógica poco usual. sí dejaron de ser meramente eso. la situación de subordinación al rey que existió al principio. “pasó a ser una institución de gobierno permanente o casi permanente. representando a varias comunidades de súbditos de todo el país. que era bueno para esta clase de lógica.

Ya Carlos I debió aceptar una Petición de Derechos (1628) del Parlamento. Ni siquiera se les ocurrió pensar de esa manera. barones. y discriminaciones de toda índole –argumentándose en base a su supuesta lealtad a un gobierno considerado como extranjero– y lo propio ocurriría más tarde con todos los sectores disidentes de la nueva Iglesia anglicana. justificar su propia resistencia. En 1534. por el cual el rey Eduardo I prometió que “no se impondrá ni cobrará contribución alguna por nosotros ni por nuestros herederos en nuestro reino. “Cuando los ingleses dieron ese paso en la década de 1640. pero. Pero era sólo una distancia muy breve la de pasar de representar a todo el pueblo a hacer derivar la autoridad de ese pueblo”. En estos sectores se origina buena parte de la emigración que da lugar al establecimiento de las colonias inglesas de la América del Norte. vale añadir. ahora representados colectivamente por el Parlamento. los que optaron por permanecer dentro de la Iglesia católica sufrieron persecuciones de distinta gravedad. condes. Pero. los otros dos procesos que recordaremos.Página 13 de 46 representar a todo el pueblo de un país. sea cual fuere la autoridad que los representantes podían atribuirse a ellos mismos sobre los demás súbditos. A partir de entonces. un grupo demasiado numeroso como para deliberar o actuar como un cuerpo. Fue en nombre del pueblo que se convirtieron en todopoderosos en el gobierno. El pueblo cuya soberanía se proclamaba era el pueblo de todo el país o la colonia. La dinastía Estuardo era sospechosa de simpatizar encubiertamente con la Iglesia católica o. sin haber obtenido el consentimiento de los arzobispos. iba a venir en el siglo siguiente. Fueron sus representantes los que reclamaron en nombre de ellos la autoridad que sólo un cuerpo representativo podía ejercer. por supuesto. en la búsqueda de la fundación de una nueva sociedad en la que se les reconocieran los mismos derechos que al resto de sus semejantes. La soberanía del pueblo fue un instrumento por el cual los representantes se elevaron ellos mismos a la distancia máxima por encima del grupo de personas que los habían elegido. pero no fue eso lo que ocurrió. no podemos dejar de hacer referencia que la inevitable confrontación. “a fin de conseguir un nuevo reconocimiento o ratificación real de los principios de la Carta Magna (de 1215) y de un Estatuto (de 1297). ya en la formulación de Coke. no afirmaron la soberanía de cada condado o municipio. y el rey había sido rey de toda Inglaterra. “No habría habido ninguna barrera lógica para pensar en el pueblo de cada comunidad como un cuerpo soberano. frente a un rey antes soberano. tuvo un componente religioso que no se encuentra ni en Francia. caballeros. no la resistencia de sus electores de manera individual o colectiva. que se deriva del simple hecho de que dos órganos –el rey y el Parlamento– se consideren simultáneamente soberanos. Ella residía en el pueblo en general y alcanzaba a los representantes sin que el pueblo en general hiciera nada para otorgarla”: “Quizá no sería exagerado decir que esos representantes inventaron la soberanía del pueblo a fin de reclamarla para sí. La exposición clásica de esta idea. la mayoría del cual no ha tenido nada que ver en su designación para ese propósito”. al menos. cuando Edmund Burke (1729-1797) explicó a los electores de Bristol por qué les debía a ellos nada más que la cortesía de escuchar sus deseos antes de actuar según él pensara que era mejor para todo el país. desconociendo el supremo magisterio eclesiástico del Papa. No se dijo que la soberanía del pueblo residiera en los electorados particulares que elegían representantes. estamos muy cerca del punto en que la representación se convierte en gobierno representativo”. “En la época en que Coke escribía. señala Morgan. obispo de Roma. al analizar el proceso inglés. pueblo y demás hombres del país”. según las épocas. Estaban reemplazando la autoridad del rey. obispos. Enrique VIII se había proclamado jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra. ni en América del Norte. No era cuestión de que los condados o los municipios de Inglaterra declararan de manera individual su independencia del gobierno del rey”. se la consideraba inadmisiblemente tolerante con sus miembros. liberándose lo más posible del aspecto local y del carácter de súbditos que los habían convertido en representantes de un grupo particular de personas”. presumiblemente provenía del rey. . como ya veremos.

En 1642. de recaudar impuestos sin el consentimiento de ellos y. tanto el príncipe como el pueblo tenían interés en negar”. la Carta estuvo todavía más fuera de moda. porque destacaba la distinción entre los intereses del príncipe y los del pueblo. lo cual. Pero se necesitaron siete años y las sucesivas purgas de disidentes antes de que aquellos restantes terminaran de decidirse a deshacerse del monarca y la monarquía”. al sancionar una ordenanza que le retiraba el mando de la fuerza militar del país para que fuera ejercido por el cuerpo. vieron destacarse a través de las nieblas del tiempo la figura gigantesca de la Carta Magna como la diosa de la libertad inglesa. Incluso los más ardientes monárquicos habían vacilado en fundar la autoridad del rey (o su función como el lugarteniente de Dios) en la simple conquista”. la rebelión del Parlamento contra el rey se hizo franca. estaba por lo menos implícita. su decisión de cubrir cargos en la iglesia con hombres sospechados de catolicismo encubierto. las revoluciones del pensamiento frecuentemente toman la forma de cambios en el énfasis. desató la guerra civil. el pueblo. El Parlamento ocupó en las mentes de los hombres el puesto que antes había ocupado la Carta. un nuevo conjunto de ficciones para justificar un gobierno en el que la autoridad de los reyes estaba por debajo de la del pueblo o sus representantes”. que su cuerpo real y su cuerpo legal estaban con ellos en Westminster. sino dándoles un nuevo uso. durante el siglo XVI. . revisiones. una nueva razón fundamental. aunque aparentemente no animaba inicialmente la intención de derrocarlo. con sus constantes nuevas promulgaciones. porque su misión parecía estar cumplida. “Pero cuando. La nueva soberanía popular tal como era expuesta por los partidarios del Parlamento en la década de 1640 le debía mucho a las luchas contra los reyes.Página 14 de 46 “Durante todo el siglo XIII. fue el campo de batalla de los partidos. mientras que su equivocada persona dirigía su ejército contra el ejército del Parlamento. el príncipe y el pueblo comenzaron a ocupar campos opuestos. La vieja ideología del derecho divino no había excluido en general al pueblo de un papel nominal en la creación de los reyes. que los partidarios del Parlamento contra Carlos I inventaran una base popular para el gobierno. Se necesitaba una nueva ideología. El origen del gobierno inglés podía pues ubicarse en las acciones de los ingleses mismos en un pasado cómodamente distante y nebuloso. las ficciones que se centraban en el derecho divino de los reyes no eran adecuadas para respaldar el desafío que el Parlamento estaba planteando a la autoridad del rey. En tiempos de los Tudor. “Les había molestado su intento de gobernar sin ellos. infracciones y reafirmaciones. los publicistas habían preferido a menudo basar los derechos al trono de Guillermo (y el de sus sucesores) en algún otro fundamento aparte de la subyugación de sus compatriotas. quizá principalmente. Una vaga suerte de consentimiento o elección popular en un pasado distante. Con ese fin postulaban un acto contractual en el que él aceptaba las leyes inglesas y los ingleses lo aceptaban a él. sino que sólo tenían que ampliar y hacer más explícito el supuesto papel del pueblo como origen y definición del gobierno”. pero la atención se centraba en ese momento en la fuente inmediata. así como también le debía algo a la doctrina del derecho divino que vino a reemplazar. no negando las viejas ideas. lo hacía a través del pueblo y. Sin embargo. “Aunque el hecho de que los reyes ingleses descendieran de Guillermo el Conquistador invitaba a esa atribución. la ‘lucha por la Carta’. al hacerlo. entonces. lo colocaba por encima de sus gobernantes. No era necesario. pero el cambio de énfasis era crucial: el deber hacia Dios cedió el paso a los derechos de los hombres”. Sus malas interpretaciones de las cláusulas fueron tan útiles para la libertad como sorprendentes lo son hoy para los medievalistas”. Los anticuarios y juristas que afirmaron nuestras libertades parlamentarias en la edad de Coke. Hasta que los Parlamentos de Eduardo estuvieron totalmente establecidos. “Aunque tal cambio directo del discurso común era poco usual. Dios seguía siendo la fuente última de toda autoridad gubernamental. Aunque Dios daba la autoridad al gobierno. la Carta Magna volvió con rapidez a un esplendor mayor del que tuvo antiguamente. “Aun entonces el Parlamento siguió pretendiendo que el rey en cuanto rey estaba de su lado. “La soberanía del pueblo no era un rechazo de la soberanía de Dios. la Carta siguió ocupando el primer puesto en el pensamiento de los hombres. renovado cada tanto en la ceremonia de la coronación. En los siglos XIV y XV pasó al segundo plano. bajo Jacobo I. Pero mientras el Parlamento y sus partidarios continuaban con la vieja ficción.

haciendo uso de sus poderes otorgados por Dios. una disputa que había crecido hasta un punto difícilmente contemplado por los votantes que eligieron a los miembros del Parlamento. sino que también la limitación debía ser buscada. No se originó en manifestaciones populares contra el rey. el pueblo a través de sus representantes podía resistirse con todo derecho y en última instancia deponerlo. En consecuencia. aunque los voceros parlamentarios negaron por mucho tiempo cualquier intención de hacerlo”. en general. El derecho divino de los reyes había destacado el carácter divino de la autoridad del rey sin prestar demasiada atención al acto en el que se suponía que Dios lo había nombrado. que resultaban casi tan difíciles de revisar como los actos de Dios. Pero tenía la gran ventaja de dotar al Parlamento no sólo de una parte de los poderes de gobierno. “Era verdad que reconocían que el pueblo como tal no podía haberse reunido para otorgar el poder a alguien. La ‘inmensidad de su propio tamaño’ hacía que la acción directa por parte del pueblo fuera imposible. De ello se seguía. al destacar el carácter popular de la autoridad gubernamental. Y por circular que . argumentaba. La historia no registraba un acto semejante”. pasados y presentes. ya una parte aceptada de la ideología. que ese poder incuestionable. ‘Podemos decir de él’. y la realeza misma fue limitada y atenuada para ser lo que es’ ". Parker y sus amigos pudieron reconstruir la donación original del pueblo en términos que daban al Parlamento un poder decisivo en su disputa con el rey. la naturaleza de esa limitación y atenuación no sólo debía seguir siendo conocida. ni ser consultadas. supuestamente. la soberanía del pueblo. definir y limitar un gobierno antes inexistente. Las naciones en su totalidad.Página 15 de 46 “La definición. “Dado que por este razonamiento el Parlamento había efectivamente creado al rey y le había puesto límites. El objetivo inmediato del cambio en las ficciones era ampliar el poder no del pueblo mismo. que ‘tanto los reyes como las leyes eran producidos y aprobados por cuerpos de hombres. las primeras formulaciones de soberanía popular en Inglaterra. “Las nuevas ficciones parlamentarias estiraban la credulidad tanto como las antiguas. tendría que conferir al Parlamento poderes de gobierno independientes de los que el pueblo pudiera haber conferido al rey. ‘que por su Real Consentimiento él mismo fue fundado al principio. no podían ‘reunirse. como nuestro Parlamento es ahora’. decidió ser gobernado por reyes de sucesión hereditaria (podrían haber escogido cualquier otra forma de gobierno). La existencia misma de algo como ‘el pueblo’. Si infringiera la confianza puesta en él. lo había sido desde tiempos inmemoriales. pusieron límites a los poderes del rey en leyes fundamentales y previeron posibles limitaciones subsiguientes para ser impuestas por sus representantes en el Parlamento”. y para lo que han sido creados. Pues. un abogado que se convirtió en secretario del ejército del Parlamento. ¿quién mejor para exponer lo que los reyes y las leyes son. Ante la falta de registro histórico. el poder de dar comienzo. De la misma manera. “Los poderes que otorgaron al rey estaban condicionados a su observancia de esas limitaciones. corno hemos visto. ni ser redimidas de la confusión’. otorgaron al pueblo el poder supremo al elevar a sus representantes elegidos”. Parker y sus amigos convirtieron esta ficción menor en un fundamento para la soberanía popular”. “El portavoz más elocuente de la nueva ideología fue Henry Parker. él y otros parlamentarios imaginaron un país que existió antes de tener algún rey o cualquier otro funcionario de gobierno. sino también del poder inherente al pueblo. por supuesto. por lo tanto. requería una suspensión de la incredulidad. sino de los representantes del pueblo. el pueblo de la Nación. resultaba obvio que el Parlamento era el mejor juez de esos límites: ‘por esa suprema razón. y preferiblemente superiores. Al hacer la elección. Ya en 1642. capaz de actuar para otorgar poderes. que aquel que por su propio beneficio creó a ambos?’ ”. sino en la disputa entre el rey y el Parlamento. de las que nunca escapó del todo. Y Parker pasaba fácilmente de cuerpos imaginarios ‘como nuestro Parlamento es ahora’ al Parlamento de Inglaterra tal como era en ese momento y. reposaba en supuestos actos del pueblo. “Esta formulación involucraba una circularidad que ni Parker ni ningún otro vocero parlamentario jamás reconocieron: hacía del Parlamento su propio creador. cambiar y dar por terminados a los gobiernos. “Pero la imposibilidad de una demostración empírica es una característica necesaria de las ficciones políticas. Según esta opinión. Que el Parlamento representaba a todo el reino al aprobar leyes e impuestos era.

a su muerte. Aunque muchos de los monárquicos que dieron la bienvenida al regreso del rey estaban dispuestos a reafirmar su derecho divino. algunos de cuyos integrantes eran designados en el estatuto. “Lo que la soberanía popular requería. el nuevo Parlamento creó una nueva Cámara de Lores vitalicios e invitó a Cromwell a llamarse rey. la administración y la relaciones exteriores. tanto católico como protestante. que se sirvió de distintos mecanismos su legitimación. que los comunes de Inglaterra. se instaló en Inglaterra una suerte de dictadura militar. que asumió características aproximadas a lo que hoy conocemos como una constitución en sentido formal. siendo elegidos por el pueblo inglés y representándolo a él. a su vez. supliendo en algunas funciones al Parlamento durante su receso. Señala Churchill. de declararse católico. tal como está establecida ahora. El 5 de febrero declararon que la Cámara de los Lores ‘es inútil y peligrosa y debe abolirse’. Luis XIV. sin embargo. que era el primer magistrado y tenía a su cargo el comando de las fuerzas armadas. correspondería al Consejo designar a su reemplazante. Su hermano y sucesor. La soberanía del pueblo no ofrecía ningún obstáculo a la restauración del rey”. En adelante. “La mayoría de estos cambios –dice Morgan– fueron hechos en nombre del pueblo soberano. El 4 de enero de 1649. se había vuelto evidente que la soberanía popular no necesariamente definía una forma de gobierno determinada. la atribución alcanzaba un grado de credibilidad a partir de la elección de la Cámara de los Comunes. la Humilde Petición y Consejo de 1657 había pasado a requerir una monarquía. se sancionó el Instrumento de Gobierno. por lo menos a los ojos de aquéllos que pensaban seriamente en ello. En 1653. fuera monárquico o no. Aunque era una pequeña minoría de la población la que votaba. que pasaba por ser el voto popular. Jacobo II. otros se daban cuenta de que el derecho divino ya no era necesario para la monarquía. resolvieron que ‘el pueblo. que funcionaba permanentemente y cuya participación era necesaria para ciertas decisiones del Lord Protector. debajo de Dios. pero se le concedió la facultad de designar a su sucesor. pero nunca cumplió con la promesa que le había hecho al rey de Francia. ya que su convocatoria se realizaba cada tres años y sus sesiones se limitaba a cinco meses. la guerra civil concluyó con el triunfo del ejército del Parlamento. Carlos II suspendió la vigencia de las leyes contra el disenso. se produjo la restauración monárquica con Carlos II. de la Iglesia de Inglaterra. es el origen de todo poder justo. en la norma conocida como “Humilde Petición y Consejo”. en Parlamento reunidos. el poder efectivo se encarnó en su jefe –Oliver Cromwell (1599-1658)– y Carlos I fue sentenciado a muerte. El cargo de Lord Protector sería vitalicio para Cromwell y. b) un Consejo. sí lo hizo. era un medio por el que algún cuerpo –o varios capaces de hacerlo– pudieran hablar en forma decisiva y auténtica en nombre del pueblo para controlar al gobierno. Pocos meses más tarde. a cargo del Ejecutivo. ya que estaba compuesto de demasiada gente”. cesó de reunirse”. En 1662. que “La república inglesa había comenzado a existir aún antes de ser ejecutado el rey. Sin embargo. convocó a un . Organizaba el poder distribuyéndolo entre: a) un Lord Protector. El príncipe holandés se presentó con un ejército y. el campeón del protestantismo en Europa–. y los acontecimientos se precipitaron. Durante algo más de una década.Página 16 de 46 fuera el razonamiento. En 1688 le nació un heredero. ante sus sucesivos desaciertos políticos y en medio de un clima de anarquía generalizada. antes de desembarcar en Inglaterra. que era unicameral y tenía una operatividad reducida. Finalmente. el ejército propuso un Compromiso –que se suponía que todos los ciudadanos suscribían– que decía simplemente que los firmantes “serían leales y fieles a la República de Inglaterra. Este no aceptó la invitación. sin rey ni Cámara de los Lores”. sólo se necesitaba un esfuerzo de la imaginación para ver a las elecciones parlamentarias como el acto por el que ‘el pueblo’ confería al Parlamento su poder soberano”. tienen el poder supremo en esta Nación. y. En 1650. quien asumió el cargo a su muerte. otros por el Lord Protector y otros por el Parlamento. por ejemplo. el puñado de miembros de la Cámara de los Comunes que servían a los fines de Cromwell y del ejército. En los años transcurridos desde 1642. en 1657. dentro del marco y los límites que ese cuerpo con voz determinara para él. que ejerció nombrando como tal a su hijo Ricardo. Mientras el Compromiso de 1650 había requerido una república. Se reconocía ampliamente que el pueblo no podía hablar por sí mismo. c) el Parlamento. que desplazaba en la línea sucesoria a su hija María –casada con Guillermo de Orange.

El proceso que hemos recordado brevemente dio como resultado una constitución inglesa que mantuvo su continuidad hasta nuestros días. también eran muy distintos los contextos históricos y políticos en los que España e Inglaterra la desarrollaron. El Parlamento se reunió –aunque se denominó Convención. porque no había sido convocado por el rey– y tuvo que hacerse cargo de la situación. como consecuencia de que. se llegó al Parlamento actual”. El proceso norteamericano En el siglo XV. Uno de ellos fue Inglaterra –cuya Iglesia se había separado de Roma en 1534. Luego de distintas alternativas. debían proceder a asegurar “nuestra religión. Sin embargo. Estados que crearon organismos específicos al efecto. decidió que el monarca ausente había abdicado y ofreció el trono a Guillermo y María. como ya señalamos– en la época de la reina Isabel I. lo que redundó en un fortalecimiento natural del gabinete y de la figura del primer ministro. con sede metropolitana. . o relacionados con el funcionamiento de las instituciones políticas. en un diferente marco jurídico al de la española y la portuguesa. lo que dio lugar a la ocupación de parte de la América del Norte. Jacobo II. el Acta de Establecimiento consagró la soberanía del Parlamento con carácter definitivo. a partir de 1578. último reducto islámico que sobrevivía en la península. como la libertad de expresión. el poder del rey era considerable y su limitación se producirá como resultado de una sucesión de acontecimientos políticos posteriores. la misma Inglaterra (1599). Pero resolvió también que. luego de alguna vacilación inicial. pero también Holanda (1602) y Francia (1664). se terminaron de afirmar los dos partidos históricos de Inglaterra: el liberal y el conservador. todavía entonces estaba en vigencia un Acta de 1649. Estas asimetrías son especialmente notorias en lo que respecta a su organización política. se trazaron las líneas de un gobierno parlamentario. la iniciativa pobladora fue librada a la acción de particulares o compañías comerciales. otros Estados cuestionaron tal tipo de donaciones de la Iglesia y comenzaron a conceder cartas-patente de distintas características. fue afrontada y regulada en forma más o menos homogénea. respectivamente. conocido como la Declaración de Derechos. leyes y libertades”. el derecho a peticionar y a ejercer ciertas determinadas facultades electorales. tendencias que provenían del siglo anterior. Ana (1702-1714). se aprobó un documento. por su parte. en esta época. aun después de este estatuto. a España y Portugal. Este estatuto estableció la supremacía de la ley por sobre la voluntad real y se reconocieron derechos en materia de libertad individual. mientras que la colonización de lo que hoy conocemos como América Latina. es decir. El descubrimiento de América en 1492 por Cristóbal Colón (1451-1506) se produce el mismo año en que Castilla y Aragón culminan el proceso de la llamada Reconquista española con la toma del Reino de Granada. antes de ocuparlo. La ley de 1715 lo amplió a siete y. fundaron similares Compañías de las Indias Orientales para llevar adelante empresas de colonización y comercio. que establecía un plazo de tres años para la duración de un Parlamento. por la bula Intercaetera (1493). en el siglo siguiente. entonces. Sin embargo. y. que suplieron con su actividad la falta de presencia política de los reyes. por ese camino. algunas garantías procesales y determinados derechos políticos. huyó a Francia. Luego. Los ministros dependerían en adelante del respaldo de una mayoría parlamentaria. en muchos casos. Además. que fue leído al comienzo de la ceremonia de proclamación. Durante el reinado de la segunda y última representante de la dinastía de Orange. que su elección ya no será puramente discrecional por parte del monarca. El ascenso a la corona de la dinastía Hannover (1714) y el manifiesto desinterés de sus primeros representantes por ejercer el poder la condujeron progresivamente a su pérdida. como una empresa de las Coronas de Castilla y Portugal. “En 1701.Página 17 de 46 Parlamento libre para que considerara sus denuncias sobre las violaciones del rey a la constitución y a las leyes del país. Luego de algunas vacilaciones entre ambas Cámaras. en forma tal que quedara claro su asentimiento antes del acceso al trono. La empresa colonizadora inglesa se encuadró. Sin embargo. la Santa Sede –como hemos recordado antes– dividió al mundo en dos mitades en las que atribuyó el derecho de colonización.

a personajes determinados o a compañías. pero en la aplicación. . Se ha visto ya de qué manera el pueblo y sus representantes utilizaban esa condición para reducir sin cesar el poder de los propietarios o del rey. otras a propietarios y colonos y otras a los colonos. como hemos señalado. siguiendo una clasificación ya tradicional: el “gobierno de propietarios”.Página 18 de 46 y. junto con la propiedad del suelo. otras veces. “El texto de los actos reales que tenían por objeto establecer. por ejemplo. eran los pobladores mismos (las “colonias de cartas”). al momento de la declaración de la independencia de las trece colonias que luego constituirían los Estados Unidos de América en 1776. a su vez. en el “gobierno de cartas”. y. Fernando II (1456-1516). si bien las tres formas de gobierno presentaban diferencias esenciales. el Parlamento y las Cartas de justicia de la metrópoli. la atribución de legislar correspondía unas veces a los propietarios. unas veces armoniosamente combinados y más a menudo opuestos los unos a los otros y prevaleciendo por turno. en consecuencia. esos poderes. se añadían nuevos derechos. Según las Cartas coloniales. el “gobierno de cartas” y el “gobierno de provincias reales”. Las instituciones políticas en estas colonias de América del Norte eran aplicadas por quienes se consideraban ciudadanos ingleses y. mientras por su parte el rey ensayaba a menudo rebajar las pretensiones de los colonos y de los propietarios”. determinaran las circunstancias en las cuales las modificaciones podían nacer de los propietarios y de los colonos de común acuerdo. y ésta era entonces un título contractual que los protegía en el ejercicio de los derechos civiles. Las Cartas eran actos solemnes por las cuales los reyes investían de atributos del poder público a determinados “cesionarios”. con la fundación de la ciudad de Jamestown (1607). en beneficio de los colonos”. En ese caso constituía a la colonia. los llamados “Reyes Católicos”. Pero. otros de decisiones de accionistas de compañías comerciales o de propietarios cuya autoridad derivaba del monarca. en el “gobierno de provincias reales”. amparados por todos los derechos que la costumbre había arraigado en su madre patria en el curso del proceso que hemos resumido. contribuían en todas las colonias a la formación del derecho público”. también tenían caracteres comunes. por su parte. renovar o modificar las principales reglas del régimen político de las colonias contenía diferencias considerables. Era en vano que los colonos se obligasen a veces a no modificar su condición política sin el permiso de los propietarios. leyes del Parlamento. se afirma algo más de un siglo después. algunos de los cuales surgieron de disposiciones reales específicas. desde que expresa o implícitamente tenían intervención el rey. personas o corporaciones (las “colonias de propietarios”). cualquiera fuese el estatuto político de la colonia y cualquiera el propósito de los monarcas ingleses en defensa de sus prerrogativas formales. Estos podían ser. sin que alguno de estos tres titulares la ejerciera de un modo exclusivo. Como consecuencia de tal dispar desenvolvimiento. Pero. “los propietarios quisieran que las reglas hechas regularmente por ellos mismos permaneciesen sagradas e inviolables o prometiendo no violarlas por su sola voluntad y no derogarlas. aun contra todos los concesionarios nuevos y contra el mismo rey. los colonos obtenían del rey –sin intermediarios– su condición política por la Carta. y durante el reinado de Jacobo I Estuardo. era en vano que. agrega este autor. Cualquiera que hubiera sido el plan primitivo de gobierno. a la muerte de la reina Isabel I (1451-1504). ni el momento preciso en que comenzaron a ser practicados”. los rasgos de semejanza eran numerosos”. a los que provenían de esta fuente ya tradicional. El llamado “gobierno de propietarios” –señala Sánchez Viamonte– era aquél en el que los principales atributos del poder público pertenecían. el monarca delegaba su ejercicio a funcionarios que eran sus representantes y que recibían de su persona. esos atributos los ejercía el pueblo. en el marco de la creciente agitación política y religiosa a la que precedentemente nos hemos referido. “En estos casos. pero. ambas coronas se unifican definitivamente en cabeza de su esposo. en el territorio del actual estado de Virginia. "En esa forma los elementos ya indicados –órdenes del rey. en cierta manera. directamente. coexistían –al menos– tres estatutos políticos distintos. constituciones y usos–. leyes de las asambleas locales. La colonización inglesa. y muchos de usos locales firmemente establecidos sin que fuera posible identificar con claridad “qué circunstancias les dieron nacimiento.

con la única excepción de Jacobo II. En general. en Connecticut y Massachusetts sin que la oposición de la metrópoli hubiese podido evitarlo. definir la forma del nombramiento. en Maryland en 1650. El hecho es que. Los colonos actuaron en dos formas: directamente en comicios generales o mediante asambleas representativas. En aquellas colonias en donde la función legislativa la compartían propietarios y colonos. La Asamblea recibía diferentes . en todas las colonias. reglamentar el procedimiento criminal. En Nueva Inglaterra los habitantes de cada burgo celebraban reuniones periódicas y frecuentes en las que se discutían cuestiones de interés local y hasta ejercieron el poder de dictar leyes que no sobrepasaran las facultades de la asamblea legislativa. sobre todo. determinar las penas. “El sistema de intervención popular en la legislación brotó espontáneamente de la población colonial y tanto los propietarios como el rey se vieron obligados a tolerarlo. a saber: organizar el poder judicial resolver ciertos conflictos. en todas partes. llegando algunas veces a proclamar el pueblo reunido o las asambleas representativas que ellos ejercían la más alta autoridad y que su poder era semejante al de la Cámara de los Comunes en Inglaterra. particularmente las Cartas de Massachusetts (1629). pero se sabe que los colonos no les permitieron abusar de su influencia o imponer su predominio. convertido así en un verdadero poder público”. de manera que. de acuerdo con sus Cartas. ordenanzas en ciertos aspectos semejantes a las leyes propiamente dichas y también tenían sus representantes o delegados en el seno de la asamblea representativa. los propietarios podían dictar. En Maryland parecen haber conservado los propietarios la iniciativa de las leyes hasta mediados del siglo XVIII. pero éstos lo exigieron siempre como un derecho natural –aun sin textos o contra los textos legales–. Las asambleas populares desarrollaron la capacidad política del pueblo americano y le aseguraron el éxito para su emancipación y para su organización en Nación independiente”. bajo forma de leyes. También ocurría que los colonos pretendían conservar el poder legislativo originario dando instrucciones detalladas y obligatorias a sus representantes en la asamblea y la metrópoli solía tolerarlo”. La mayor parte de los textos permitían al pueblo o a sus representantes adoptar. Connecticut (1662) y Rhode Island (1663)– enumeran minuciosamente las principales funciones de la asamblea legislativa. de una manera más general. reglamentar la administración gubernativa. Este sistema de legislación local se desarrolló especialmente durante el siglo XVIII y. no desapareció por eso en todas partes la participación directa del pueblo en la obra legislativa.Página 19 de 46 En las colonias de Cartas y en las provincias reales siempre tuvieron intervención los colonos en la legislación. en Pennsylvania y en Rhode Island después de una interrupción en 1696. por su sola autoridad. puesto que la validez de las resoluciones de una de ellas necesitaba la adhesión de la otra. la idoneidad y las facultades y los deberes de los funcionarios públicos. Se cree que en sus orígenes la Asamblea Representativa sólo tenía una Cámara y no es posible establecer con exactitud cuándo llegó cada colonia a tener dos. y desde muy temprano. el pueblo participó desde muy temprano en el ejercicio del poder legislativo. “Más de una vez se promovieron casos judiciales a fin de obtener un pronunciamiento de los tribunales ingleses acerca de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de leyes coloniales y. Solamente en Virginia hubo en cierta época dos asambleas legislativas distintas. Además varios documentos –y. ésa fue la regla incluso en las provincias reales. ambas cámaras funcionaban separadamente. fijar las reglas para la conmutación y el indulto. Una ley inglesa de los tiempos de Guillermo III confirmó aquella costumbre. aunque podían reunirse y formar para ciertos asuntos una convención o un congreso aunque tal procedimiento no estaba en las cámaras. los colonos insistieron en él y lo convirtieron en un principio institucional que luego dio origen al control de inconstitucionalidad consagrado por la Constitución de Estados Unidos y atribuido al Poder Judicial. todas las medidas necesarias o útiles a los colonos. aunque la corona desconoció la legitimidad de tal procedimiento. No hay noticia de que en ninguna colonia renunciaran los propietarios al derecho de intervenir por sí o por sus delegados en las asambleas coloniales. No es de extrañar los recelos que tales instituciones causaban a la corona. establecer el impuesto y. en Massachusetts en 1644. ambas igualmente poderosas. Esto cesó cuando Virginia fue transformada en provincia real”. “Aunque el sistema representativo se extendió. una formada por propietarios y la otra por colonos. pero ya las había en Virginia en 1621. se produjo una rápida transformación en favor de estos últimos. En las colonias donde las Cartas atribuían el poder legislativo a los propietarios con exclusión de los colonos.

pero con seguridad inusualmente amplio y abierto en términos europeos. en las distintas experiencias constitucionales europeas. A veces estos dos nombres se usaban para designar a las dos Cámaras reunidas. 1683 y 1696. aunque existían diferencias de clase. Asamblea o Asamblea General. aunque si haremos algunas referencias a las distintas circunstancias que la hicieron posible y que. a menudo sometidos a condiciones estrictas de ortodoxia religiosa y ciudadanos de la colonia. para ser representantes debían tener buena reputación. Estos hombres libres. y la de Pennsylvania y Delaware de 1701 establecían un verdadero privilegio a favor de los freemen – o personas libres de toda servidumbre–. hemos recordado distintas manifestaciones del fenómeno de la participación popular en el gobierno de las colonias inglesas de América del Norte. que más tarde pasaron a ser considerados como inherentes a . una de ellas. La concepción del pensamiento puritano –por ejemplo– estaba desprovista de la idea de verticalidad y de jerarquía. y tampoco existía en América una nobleza establecida tradicionalmente. en los que fijaban las reglas con las que organizarían esa nueva sociedad que se proponían constituir. profesar la religión oficial o pertenecer a una de las comuniones reconocidas por el Estado. pero la mayor parte de las Cartas no admitían a todos los habitantes en tales funciones. era todo el pueblo el que se reunía en Asamblea Legislativa.Página 20 de 46 denominaciones: Corte de Comisarios. Según García Pelayo. la que se componía de los miembros del consejo del gobierno. y en general. cuando las colonias recién se establecieron. “En un principio. las de miembros del Consejo. esta cámara pretendía llamarse Cámara Alta o Superior y asumir el carácter de Cámara de Segunda Instancia no obstante que tal condición no era reconocida por la otra. las Ordenes Fundamentales de Connecticut de 1638. lo que derivó en la construcción de comunidades dotadas de un rango de horizontalidad desconocido en la Europa de aquellos tiempos y. merecen especial atención muchos pactos celebrados por los colonos entre sí. En donde existían dos Cámaras. b) la creencia en ciertos derechos como pertenecientes a la calidad de inglés. más tarde. se requerían condiciones semejantes”. el crecimiento de la población y la extensión del territorio obligó a la designación de representantes. las Cartas de Rhode Island de 1641 y de 1663. de Maryland de 1632. ‘Cámara de Representantes’. por ejemplo. ‘Cámara de Burgueses’. por lo menos. pues. la de Connecticut de 1662. Corte General. en Virginia. no las reiteraremos aquí. las de Pennsylvania de 1682. sea en bienes muebles o en tierras libres situadas en la colonia o en la circunscripción que iban a representar. como el caso del llamado “Pacto del Mayflower” (1620). a conveniente distancia de la metrópoli. de formar particularmente una sociedad edificada sobre principios distintos. en Georgia. ser dueño de una fortuna determinada. pero también en el resto del “viejo continente”– que fueron en la búsqueda de establecerse en forma permanente en una tierra que no los discriminara por ese motivo y. No existieron. con diversa intensidad. integridad conocida. las de Carolina de 1663 y 1665. Un ámbito geográfico aún inexplorado. ‘Cámara de los Comunes’. los obstáculos socio-económicos derivados de los estamentos de una sociedad medieval y de la más obvia de sus manifestaciones institucionales (la monarquía absoluta) que eran datos presentes. éstas derivaban de otras circunstancias. Aun en aquellas colonias en donde la Carta guardaba silencio y no hacía distinción no es probable que se reconociese el derecho de legislar a la gente de servicio o a los labradores a sueldo. ser domiciliados en esta circunscripción. poseer la calidad de freeman. a diferencia de las Iglesias católica y anglicana. como una consecuencia históricamente inevitable. Por esta razón. ser mayores de 21 ó 22 años. originó –como hemos recordado– la emigración de grupos disidentes expulsados por los conflictos religiosos –principalmente en Inglaterra. En este sentido. sheriff o procurador de Estado. con carácter previo en algunos casos al establecimiento. se usaba el primero y el último de esos tres nombres”. Parlamento. Para ser elector. en algunos casos. La Cámara que formaban los representantes del pueblo llevaba nombres diferentes según los lugares: en Massachusetts. finalmente. La Constitución de Virginia sólo autoriza a los ‘burgueses’ a desempeñar la función legislativa y las Cartas de Massachusetts de 1629. conducirían a la declaración de su independencia. no ejercer ninguna función pública dependiente del gobierno. especialmente en las provincias reales. ninguna de las funciones consideradas incompatibles con el mandato legislativo. conservaba el nombre de Consejo y en algunas colonias. o. Gran Asamblea. estos hechos determinaron tres circunstancias comunes a todas las colonias: a) la universalidad de las formas representativas. Al examinar la elaboración de la teoría de la representación.

La finalización de la guerra originó un endurecimiento en la política colonial de Inglaterra. Aun antes de la declaración de la independencia. que se manifestó en la limitación de las formas tradicionales de autogobierno –lo que originó conflictos políticos– y en el intento de que sus costos fueran soportados por los americanos –lo que originó conflictos económicos– porque el Parlamento entendió que los gastos habían sido hechos. La tarea de la asamblea fue rápidamente reorientada hacia la redacción de una constitución. Pero. reuniéndose luego un segundo congreso (1775). c) la formación de una clase política dirigente. El estado de Virginia fue más allá y convocó a una Convención en la ciudad de Annapolis (1786). Los cuatro puntos centrales del compromisos. b) entre los estados grandes y los estados pequeños. A partir de ese momento. dirigido a permitir una dirección unificada del conflicto bélico y a conducir las relaciones exteriores. si querían continuar su existencia conjunta como un Estado único. el 15 de noviembre de 1777. a su vez. que se desarrollarían entre 1775 y 1781. su funcionamiento dejó al descubierto innumerables inconvenientes para su futuro. los partidarios de la idea federal empezaron a obtener victorias. y el dato más sobresaliente era la existencia de un Congreso como único órgano común. que desconoció las atribuciones del Parlamento inglés para imponer contribuciones a los colonos sin su consentimiento. se aprobaron los Artículos de Confederación y Perpetua Unión entre los trece estados insurgentes. cuando se decidió que se elaboraría una nueva constitución. Los Artículos de Confederación se limitaban a regular un esquema mínimo de gobierno central. d) entre la democracia y los intereses de las clases ricas. sin embargo. el estado de Virginia adoptó una declaración de derechos con una amplitud desconocida hasta el momento. en el que cada estado tenía un voto. en cuyo marco la mayoría de las antiguas colonias sancionó sus constituciones. se reunió un primer Congreso Continental en Filadelfia (1774). a la constitución más antigua que se encuentra vigente en la actualidad. menos uno (Rhode Island). son: a) entre las tendencias federalistas y autonomistas. En este sentido. la que se desarrolló en Filadelfia a partir del 25 de mayo de 1786. El 4 de julio de 1776 el Congreso declaró a las colonias como Estados libres e independientes y. que finalmente fue aprobada el 17 de septiembre de 1787. el 12 de junio de 1776. a otra asamblea para revisar los Artículos. aunque este compromiso –que. que –como hemos recordado– puso fin a la llamada Guerra de los Siete Años.Página 21 de 46 la personalidad humana. tenían intereses comunes. En ese mismo año comenzaron las acciones bélicas. y. En estas circunstancias. se establecieron nuevos impuestos que fueron considerados inaceptables por las colonias. al menos en parte. se desarrolló un período de intensa creación constitucional. estatuto al que se considera el fundamento de la futura constitución de los Estados Unidos. que no serían usados como . en virtud de su conformación. y. ya España (en el sur) era una potencia en franca declinación. parecía coyuntural– dio origen. el Congreso Continental resolvió que las colonias que aún no tenían una organización del poder adecuada debían proceder a adoptarla. En el primer aspecto. excepto dos. El Tratado de París (1763). que no admitían la institución. significó la desaparición de la amenaza que significaba para las colonias inglesas la vecina presencia de la Nueva Francia (en el norte y el oeste) y. Si bien el mecanismo ideado no fue obstáculo para el éxito en la guerra de las colonias sublevadas. c) entre los estados esclavistas del sur y los del norte. como señala García Pelayo. conforme el análisis de este autor. en su beneficio. El texto sancionado instrumentó una solución de compromiso. sucedieron otros hechos de notable importancia política. pero solamente asistieron cinco de los trece estados. de la que –en cambio– participaron representantes de todos los estados. La insuficiencia de los Artículos para garantizar una unidad de gobierno y un destino común fue gráficamente descripta por Washington en 1785. para ese momento. Esta situación motivó la presentación de numerosas propuestas de modificación de la relación. a través de las asambleas locales que. casi inmediatamente. mientras tenían lugar los acontecimientos bélicos. cuando declaró que “la Confederación me parece apenas un poco más que una sombra sin sustancia”. En el mismo año. El Congreso Continental convocó.

que pretendía la formación de un Congreso compuesto por dos cámaras. que conservan todos los poderes no delegados al Estado federal. b) el Poder Legislativo armoniza las mayorías populares con representaciones ciertamente contramayoritarias y equilibradoras. Por ejemplo. destacaremos: a) el federalismo. elegida por voto popular y con un número de diputados de cada estado proporcional a la población. sería electo por las dos cámaras conjuntamente. En lo que respecta a la última cuestión.Página 22 de 46 base los Artículos de Confederación. ningún estado podía tener más poder que cualquier otro. elegido en forma indirecta. integrado por igual número de senadores por cada Estado. está integrado por un Poder Ejecutivo ejercido por un Presidente. se acordó que cada esclavo contaría como tres quintos de persona. para no despertar pasiones populares que harían imposible todo compromiso. cuyos miembros se determinan en forma proporcional a la población. y. que incorporó características de ambos planes. a partir de 1789. de todos modos. aunque los estados grandes predominarían en la inferior. Este. cualquiera que fuese su envergadura relativa. Su contrapartida fue el “Plan de Nueva Jersey”: cada estado tendría un voto en la Congreso. Los Estados en los que la esclavitud era común pretendían contarlos como parte de la población para el cálculo del número de diputados que le correspondían. La situación de circunstancial parálisis se resolvió con la adopción del “Compromiso de Connecticut”. se ocupó inicialmente únicamente de organizar el gobierno. la Convención decidió que los debates fueran secretos. . sin introducir declaraciones de derechos. En lo que toca a la segunda cuestión. los estados mayores dominarían el Estado federal porque se compondría –como hemos señalado– en proporción a la población. una de Representantes. La cámara inferior. aunque no para el pago de los impuestos. elegiría a los miembros de la superior. El ejecutivo. finalmente. La cámara inferior sería elegida por el voto popular. el Senado. exactamente lo contrario. pero los miembros de la cámara superior no serían designados por ésta sino directamente por las legislaturas estaduales y en esta cámara cada estado tendría un voto. que sólo se incorporaron a su texto por las diez primeras enmiendas vigentes luego de 1791. Ambas intervendrían en la sanción de las leyes y así. y esa armonía que termina perfeccionándose con el establecimiento del sistema de control judicial de constitucionalidad. a punto tal que no concluyó hasta 1790. cualquiera fuere su población. con fuertes poderes. no por las legislaturas estaduales. En tal sentido. la primera propuesta de organización del gobierno fue el llamado “Plan de Virginia”. Los del norte. entre los candidatos nominados por las legislaturas estaduales. respondiendo a los reclamos de varios estados en ese sentido. muy arduo. y. en proporción a la población. Esto dio como resultado el establecimiento de un sistema de división de poderes que presenta originalidades. los pequeños tendrían igual voto en la superior. como el Senado. un Poder Judicial independiente designado por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado. por su parte. cualquiera fuese el número de delegados presentes. El proceso de ratificación por los estados fue. sería la dominante porque elegiría tanto a la otra cámara como al ejecutivo. de acuerdo con este proyecto. un Poder Legislativo compuesto por dos Cámaras. y. y que todo lo que elaborase la Convención sería votado por convenciones elegidas por votación popular. La inferior. el acuerdo político consistió en la elección indirecta del Presidente y de los senadores. La cuestión de la esclavitud también se zanjó con otro compromiso. tanto a los efectos del número de diputados como impositivos. c) un mecanismo de frenos y contrapesos que evita el avance de uno de los poderes sobre los restantes. y tuvo algunos rasgos característicos. La constitución estuvo vigente. que es una creación de la constitución estadounidense. que –con seguridad– serían antifederalistas. de todos modos. y otra. por su parte. De este modo. a través de ella. surgidos durante el proceso de ratificación. En este caso. organiza un poder central (federal) fuerte pero que igualmente es compatible con la existencia de estados locales que conservan un gran número de atribuciones. Finalmente. a la que ya nos hemos referido. El esquema básico del gobierno central está dado por una reserva residual de facultades en favor de los estados locales.

el 14 de julio de 1789. que no sesionaban desde hacía mucho tiempo. Hobsbawm dice que “si la economía del mundo del siglo XIX se formó principalmente bajo la influencia de la Revolución Industrial inglesa. cada estamento tenía un voto al momento de adoptar una decisión. la Revolución Francesa introdujo un concepto hasta entonces desconocido: el del ciudadano. a la vez que planteó ciertos valores o principios que marcaron la evolución ulterior del constitucionalismo. El llamado “Antiguo Régimen” frenaba el ascenso social y político de esta nueva clase y los privilegios que aún mantenían la nobleza y el clero constituían una suerte de lastre insoportable. no está en discusión–. La tesis de este autor tiene sólidos fundamentos que extrae. En este aspecto. En esta suerte de concilios. no sólo en lo que respecta al interés ideológico que suscita su propio desarrollo. había participado de la guerra de la independencia de las antiguas colonias inglesas de Norte . acontecimiento fijado luego como fecha de nacimiento del proceso. sino porque significaron el comienzo de una nueva era en los conceptos de poder. En la preparación de los Estados Generales de 1789. del hecho de que Marie-Joseph Motier. Desde la perspectiva del análisis constitucional. se modificó sustancialmente. el clero y el estado llano. una suerte de representación estamental que –como hemos visto antes– provenía de la época medieval y que reunía a los tres sectores sociales principales: la nobleza. su política y su ideología se formaron fundamentalmente bajo la influencia de la Revolución Francesa”. considerado el inspirador de todas ellas. la experiencia norteamericana e inglesa pueden aparecer como más ricas –y la importancia de que sus resultados fueron permanentes. Jellinek afirma que fue fundamental el aporte de la Declaración de Derechos del Estado de Virginia y de las de otros estados norteamericanos y. el estado llano plantea una serie de reivindicaciones que tienden a fortalecer su preponderancia política. La propiedad inmueble y los privilegios eran los fundamentos centrales de una organización que se enfrentaba a los desafíos que le planteaba el surgimiento de nuevos modelos de producción que determinaban el auge de la burguesía y la valorización mobiliaria. en efecto. además de un análisis comparativo entre las cartas. En términos jurídicos. adoptando primero la denominación de Asamblea Nacional y. Estos reclamos fueron ignorados en la reunión general. el de John Locke (1632-1704). en muchos aspectos. el proceso francés es quizás el más significativo. el marqués de La Fayette (1737-1834). La situación en la que se encontraba Francia en 1787 era absolutamente caótica: el tesoro real estaba agotado y existía un clima de incertidumbre generalizada sobre el futuro del Estado. sin solución de continuidad. con independencia del número de personas que lo integrara. como los más importantes en la historia política del mundo occidental. la de Asamblea Nacional Constituyente. en la que el poder se apoyaba todavía en una base territorial. un proceso histórico que aún no está cerrado por la falta de concreción práctica de algunas de sus ideas. uno de los principales impulsores en la Asamblea de la necesidad de aprobar la declaración (aunque era diputado por la nobleza). o tercer estado. lo que indujo a este sector a separarse de los dos restantes. El lugar del individuo y su posicionamiento frente al Estado y al resto de los integrantes de la sociedad. En este sentido. en forma mediata.Página 23 de 46 El proceso francés Los sucesos que se desarrollaron en Francia durante los últimos once años del siglo XVIII son considerados. en opinión de Habermas. luego. particularmente el voto por persona y no por estamento. La Asamblea plantó dos hitos fundamentales: la aprobación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) y la sanción de la primera Constitución (1791). pero. La necesidad de encontrar una salida para esta crisis impuso al rey Luis XVI (1774-1793) la convocatoria a los Estados Generales. que fue acompañada en los hechos por un levantamiento popular que incluyó la toma de la prisión de La Bastilla en París. esta decisión significó una verdadera revolución. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano es una singular elaboración. Estado e individuo. La sociedad francesa tenía por entonces una estructura tradicional. desde el punto de vista de los aportes teóricos al desarrollo de las ideas políticas. que reconoce variadas influencias.

El funcionamiento de la Asamblea estuvo caracterizado por una paulatina radicalización de sus posiciones políticas por obra de los grupos conocidos como “girondinos” y “jacobinos”. que se extendió por poco más de un año. y concluyó por aumentar el poder del ejército. esas inspiraciones suelen ser generalmente aceptadas. Desde el punto de vista de la teoría del constitucionalismo. Estableció una forma de gobierno que era una solución de compromiso entre los nuevos ideales de los revolucionarios y la vieja monarquía. que tomaba las resoluciones más importantes y que impuso un fuerte centralismo. La Convención proclamó la república y se enfrentó con éxito a una contrarrevolución monárquica. y que el rey quedaba sometido a la ley. en el Directorio. sino que –por el contrario– fue además un activo protagonista de las luchas políticas de la época. Se adoptaron medidas de corte popular. comenzando la que se conoce como “etapa de la Convención”. en efecto. colocando a éste simplemente como una particular manera de organización de aquélla. luego. caracterizada como una monarquía constitucional. aunque durante esta etapa todavía lograba imponer su criterio una mayoría anónima de independientes que sostenía posiciones moderadas. que no fue un puro doctrinario. que se consagraba el principio de división de poderes. lenta e inexorablemente. que había comenzado a funcionar en 1792 en reemplazo de la Asamblea. y más allá de las múltiples opiniones al respecto. y también planteó el concepto de la Nación con una existencia independiente de la del Estado. cuando la llamada “Revolución del 18 de Brumario”. se fue debilitando e incluso dentro del "jacobinismo" se produjeron fuertes tensiones. encabezada por Napoleón Bonaparte (1769-1821) y Sièyes. podemos destacar que el poder quedaba en manos de una Asamblea Legislativa. El poder residía en un Comité de Salud Pública. y un avance de los sectores medios y medios bajos sobre los propietarios y las clases más acomodadas. que consagró el predominio de los notables y de los propietarios. alejándose tanto de los excesos mayoritarios como de los de la monarquía. en manos de un Directorio de cinco miembros. llevaron necesariamente a igualar a la población.Página 24 de 46 América. abrió paso al Consulado y. reservó el derecho a votar sólo para ellos. todas estas decisiones tendieron a satisfacer las necesidades de los sectores menos pudientes. especialmente los de la ciudad de París. entre las que podemos destacar el establecimiento de precios máximos como modo de garantizar la utilidad del papel moneda que circulaba desde 1789. Entre sus principios centrales. que concluyeron con la ejecución de distintos líderes. La Constitución de 1791. la prisión por deudas y la esclavitud en las colonias. En ¿Qué es el tercer estado? inició las reflexiones sobre las diferencias entre el poder constituyente y los poderes constituidos. abrió paso a lo que se conoce como la segunda parte de la primera etapa de la Revolución Francesa. elegida por voto indirecto. Utiliza indistintamente en su obra las palabras “pueblo” y “Nación”. porque era necesario para sostener el poder de la burguesía. De todos modos. donde radicaba la fuerza de los “jacobinos”. los principales aportes del proceso francés pueden encontrarse en la obra de Sièyes. En definitiva. El Directorio se mantuvo hasta 1799. La alianza con los sectores más radicalizados. se hace hincapié en la importancia ideológica de las doctrinas sustentadas por Jean-Jacques Rousseau (1712-1778). El intento de huída del rey Luis XVI. y a . Esta época se caracterizó por la vocación de restaurar el orden. que terminó con su derrocamiento y ejecución (1793). y un Ejecutivo. formado por dos Consejos. producto de la Constitución de 1795. a su vez. sin embargo. La Convención derivó. Las sucesivas levas en masa para formar los ejércitos de la república. que pretendió reemplazar a la religión por el llamado “culto a la razón”. sosteniendo que “todo orden social descansa en el mantenimiento de la propiedad privada”. de planes de redistribución de la tierra y la derogación de la primogenitura. al Imperio. por lo demás. como así también la de Emmanuel-Joseph Sièyes (1748-1836) y Montesquieu (1689-1755). marcó el fin del primer período de la Revolución Francesa. estableciendo el principio de división de poderes con un Legislativo. Esta constitución. En esta época se abandonó la moderación que había imperado en el momento anterior. registrándose un fuerte crecimiento del anticlericalismo. A su vez.

y este poder puede ser identificado como constituyente en la medida en que organiza el Estado. como tal. supremo a tal punto que la propia Nación lo habrá de ejercer cuantas veces lo considere necesario. están siempre sometidos a las leyes fundamentales. Los poderes constituidos. por su parte. llamado “el rey burgués”. . excepto el derecho natural. anticipemos solamente que la restauración del absolutismo monárquico en Francia con Luis XVIII (1814) concluyó con la proclamación de Luis Felipe I de Orléans (1830). como consecuencia del triunfo de una insurrección popular. En tal sentido. En la Nación radica la soberanía. emanadas del poder constituyente. es decir. celebrado el mismo año. debió abdicar a su vez en 1848. sin reconocer ningún tipo de limitación en las formas. La Europa posterior a la derrota definitiva de Napoleón (1815) estuvo marcada –como veremos– por la concepción política surgida del Congreso de Viena.Página 25 de 46 ambas como sinónimos del tercer estado. el conjunto de la población que no goza de ningún privilegio. el poder. Este monarca. ya que “todas las formas son buenas y su voluntad siempre es la ley suprema”. en el que se consolidó una asociación entre monarquías con el objeto de proveer a su mutua protección frente a nuevos procesos revolucionarios. El poder constituyente es el ejercicio mismo de la soberanía popular y.

Por esta razón. sino sólo una que –específicamente– limite el poder. a través del derecho. en el que tendría su explicación. Así. hablan de un constitucionalismo antiguo y de un constitucionalismo moderno. económicas y políticas. y Jean-Jacques Rousseau (1712-1778). con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables. sino un tipo ideal para reflexionar sobre la realidad histórica. En este sentido. su organización y sus límites deben ser permanentemente readecuados para satisfacer sus premisas ideológicas. El constitucionalismo es la etapa en la que la sociedad –inicialmente. que con el objetivo del constitucionalismo ocurre lo mismo que con el horizonte: está siempre a la misma distancia de nuestra vista. por una inquietud y una dinámica incesantes. y las nuevas envejecen antes de echar raíces. continúa en nuestros días. y. modificaciones profundas en el ejercicio el poder del Estado como se lo concebía en la época del absolutismo. pero su ideología no incluye cualquier tipo de organización. el proceso histórico que denominamos aquí “constitucionalismo” coincide con lo que esta corriente llama “constitucionalismo moderno”. en su obra Leviatán. En efecto. no importa cuan largo sea el camino que la humanidad haya recorrido. la consecuencia más evidente de las revoluciones burguesas es el inicio de un proceso histórico que persigue lograr. como hemos bosquejado previamente. se derrumban. Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado. el poder del Estado. a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás”.Página 26 de 46 EL ESTADO CONSTITUCIONAL A fines del siglo XVIII en Europa occidental y en América del Norte se produjeron acontecimientos que iniciarían una etapa de cambios vertiginosos. existieron distintos episodios en los que se intentó organizar y limitar el poder del Estado. se afirma que “las ideas contractualistas son una fuente de la legitimidad del constitucionalismo en el sentido de que la constitución es aceptada por todos los ciudadanos que la consideran aceptable”. Su objetivo esencial es la voluntad de organizar el poder –prioritariamente. Desde el punto de vista jurídico-político. pero –en virtud de su falta de continuidad histórica e ideológica– es difícil considerarlos como parte de un mismo proceso histórico. sus sectores más influyentes– va asumiendo progresivamente la autoorganización del poder político. a los que convencionalmente se alude como las “revoluciones burguesas”. En la medida en que el poder adquiere nuevas facetas y se ejerce en un contexto distinto. Todo lo que se creía permanente y perenne se esfuma. La concepción del constitucionalismo como un proceso histórico implica afirmar que los objetivos que persigue –esencialmente. por la fuerza de las cosas. pero también se plantea la necesidad de dar respuesta a condiciones de convivencia que constantemente van adquiriendo una complejidad que era impensada años antes o a reclamos que la dinámica de su propia evolución va haciendo surgir como nuevos anhelos de la comunidad. por tratarse de pautas valorativas. A lo largo de los tiempos. pero también el de los restantes grupos sociales–. Este proceso histórico. por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales. Se ha dicho. o una categoría analítica para sacar a la luz y mostrar aspectos particulares de la experiencia política”. al fin. lo santo es profanado. el hombre se ve constreñido. en Dos ensayos sobre el gobierno civil. “La época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción. . John Locke (1632-1704). por esta razón. Ello no implica desconocer la existencia de autores –que también hemos recordado– para quienes el origen del constitucionalismo se sitúa mucho antes que las llamadas revoluciones burguesas y. “Con el término ‘constitucionalismo’ se indica no tanto un momento histórico. en coincidencia con el pensamiento de la doctrina contractualista. en este sentido. ni una corriente de ideas políticas y sociales en la que encontrase su propia unidad. presentado con diversas variantes por Thomas Hobbes (1588-1679). los valores que pretende plasmar en la realidad– no han sido aún completamente alcanzados y es muy difícil que en algún momento pueda decirse que este hecho se ha verificado finalmente. hemos denominado a esas experiencias anteriores como “antecedentes del constitucionalismo”. cuya legitimación dependerá en adelante de su consentimiento. en El contrato social. sus realizaciones concretas deben ser adaptadas continuamente a nuevas circunstancias sociales. que es conocido como el movimiento constitucional.

cuya base es la igualdad. social. Contemporáneamente. Así. por lo demás. tiene derecho a gobernar. fijen cuáles son los límites y condiciones de su ejercicio. f) se consagra la seguridad jurídica. Las normas jurídicas que satisfacen formalmente sus exigencias pueden llegar a tener incluso un contenido repudiable y hasta un origen absolutamente ilegítimo. un instrumento así denominado– no es condición suficiente para considerarlo un Estado de derecho en sentido material. por su parte. precisando su estructura. cuyas primeras formulaciones coinciden con el comienzo del proceso histórico en estudio: a) la soberanía reside en el pueblo. que permite a éstos fundamentar verdaderos derechos frente a la organización”. el medio y el fin de imponer sus propios objetivos. b) el poder del Estado se somete al derecho y se organiza dividiendo su ejercicio en distintas funciones. podrán resultar nuevos derechos –o. en el campo de las instituciones políticas. bajo qué condiciones y con qué límites. la regla según la cual es inválido privar a alguien de lo que la ley no prohíbe ha sido consagrada en beneficio de los particulares y no de los poderes públicos. Nino sostiene que. tiende a aislar los sistemas políticos del medio económico. Esta situación se configura únicamente cuando el ejercicio de su poder se encuentra reglado por normas jurídicas que determinan quién. sostener que el constitucionalismo es un proceso histórico tiene una fuerte raíz dialéctica. Es posible esquematizar un conjunto de principios que pueden ser identificados como esenciales del constitucionalismo. que es el instrumento que establece la organización del gobierno. que supone el establecimiento de un sistema de competencias delimitadas y de normas de ejercicio correlativas. e) estos principios tienen supremacía por sobre el resto del ordenamiento jurídico. El “pragmatismo”. c) el conjunto social obedece al derecho. si no trascendemos la mera formalidad. Sin embargo. porque éste es el producto de su propia voluntad. quienes –para actuar legítimamente– requieren de una norma de habilitación. en consecuencia. lo que nos lleva a concluir que. las instituciones que lo componen y sus respectivas competencias. este tipo de reglas surgen de la constitución del Estado. los requisitos del Estado de derecho son compatibles con casi cualquier contenido y con casi cualquier norma jurídica. de nuevas circunstancias no previstas. d) el Estado reconoce los derechos individuales. nuevas generaciones enteras de derechos– con las consiguientes limitaciones al poder que surgirán de su reconocimiento. las resultantes de una puja –con alternativas siempre cambiantes– entre los extremos del dogmatismo y del pragmatismo. “Todo el constitucionalismo se establece como una limitación del poder. con independencia de los objetivos que se persiguieron al establecerlos. que se concretan en fuerzas –de cualquier signo– para las que éstas son. Se suele llamar “dogmatismo” a la corriente que. la esencia de un sistema constitucional radica en la limitación de los poderes de los distintos órganos y en la supremacía de la constitución: ningún departamento del Estado puede ejercer lícitamente otras facultades que las que le han sido acordadas.Página 27 de 46 Por ello. la mera comprobación de que un Estado ha adoptado un principio de organización para su gobierno no completa la idea del Estado de derecho: es menester –en segundo lugar– que las normas. Por esta razón. a la vez. y sobre la libertad de los ciudadanos. El Estado de derecho El constitucionalismo –como ya hemos señalado con anterioridad– es un proceso histórico con un objetivo muy preciso: establecer un Estado de derecho. entendida como previsibilidad en cuanto a las formas y el contenido de las decisiones del Estado. En este sentido. no es otra cosa que un Estado sometido al derecho. Estas reformas son. a concebir como inmodificables al Estado y a sus procedimientos constitucionales tal como existen en un momento dado. muy simplemente. además de regular en quiénes se depositará el poder. cultural y tecnológico en el que están inmersos y. . incluso. intenta –en su versión más cruda– considera a las instituciones como el simple objeto de competición permanente entre grupos sociales. Un Estado de derecho. Así. el hecho de que un Estado tenga una constitución formal –es decir. y.

en forma explícita o implícita. g) los hechos condicionantes previstos deben ser empíricamente verificables. Las leyes –y la constitución. . h) deben ser aplicadas estricta e imparcialmente a los casos particulares. caracterizándolas con las siguientes propiedades: a) deben ser de índole general. d) deben ser estables. sino que. es decir. En este aspecto. es decir. e. Finalmente. todo Estado. si bien tales normas –por constituir los acuerdos básicos que organizan la convivencia social– deben tener características de perdurabilidad. en cualquier caso. cláusulas de otra naturaleza que establecen. este autor avanza en el análisis de las normas jurídicas que se corresponden con un Estado de derecho en sentido material. por ejemplo. Su tercera característica es que en un Estado de derecho no sólo existen normas que organizan. no quedando expuestas a continuos cambios. corresponda adaptar sus previsiones para un mejor cumplimiento de la finalidad que la comunidad persiguió al sancionarlas. la alteración de las circunstancias que las motivaron requiere de su adaptabilidad a nuevas situaciones. por lo que una pregunta filosófico-política corriente es ¿por qué razón esquemas valorativos de nuestros antepasados deben obligarnos en forma inmodificable?. El derecho consagra básicamente la prohibición de ciertas conductas y el estímulo de otras: el Estado ordena la convivencia de quienes integran su población mediante mandatos de este tipo. aunque sólo aquéllas que la sociedad en su conjunto decide –en principio– no replantearse en la medida que no se revelen insuficientes para garantizar la convivencia armónica. reduciendo las indeterminaciones normativas. muchas constituciones suelen incluir. que el consenso elemental sobre puntos esenciales que se plasma en una Constitución se produce en un determinado momento histórico y en determinadas circunstancias. por el contrario. el sentido de esas normas supremas no puede ser definido en abstracto como si sus contenidos fueran eternamente inmodificables: se trata de decisiones políticas determinadas que se adoptan en un contexto histórico también determinado. en primer término– son sustancialmente herramientas de organización. De todos modos. irretroactivas. debe participar necesariamente de la misma característica. f) deben ser lo más definidas posible. en virtud de un cambio en las circunstancias de cualquier naturaleza. que aquéllas que se cristalizan tienden a no ser perdurables. b) de organización (de los órganos del Estado). c) teleológicas (los fines que deberían llevar a cabo los destinatarios de las reglas). no haciendo diferencias injustificadas entre los destinatarios. conocibles por todos. con la organización de su gobierno. Si una constitución es –como hemos dicho– el ordenamiento jurídico básico del Estado y de la sociedad. y. entonces. asimismo. la experiencia constitucional demuestra lo opuesto. Lo cierto es. que deba cristalizarse. los derechos que se reconocen a la población y las garantías que los protegen. i) deben ser aplicadas en última instancia por órganos independientes de aquéllos que las han dictado. pretenden perdurar. En la mayoría de estos instrumentos existe también otra parte –a la que se suele denominar dogmática–. capítulo al que se lo conoce corrientemente como parte orgánica. esto es. limitan y condicionan el ejercicio de su poder. Por ello. entre las múltiples clasificaciones disponibles. e) deben ser públicas. Afirmar que una constitución tiene vocación de perdurabilidad no significa sostener. De allí entonces que la constitución. el mantenimiento de un esquema valorativo implica únicamente excluir ciertas cuestiones esenciales de la discusión cotidiana. en cuanto a los sujetos a los que se refieren y a la ocasión espacial o temporal de las acciones prescriptas. debe estar dotada de supremacía. Inversamente. El contenido de la constitución de un Estado de derecho moderno no se agota. que es aquélla que enumera. pero también de mecanismos que permitan que perdure a través de la adaptación. en general. tener también vocación de perdurabilidad. entonces.Página 28 de 46 Por esta razón. además. todas las demás cuestiones pueden –y deberían– ser objeto de reformas cuando. esas normas son supremas. c) deben ser. concebida como un principio de organización a partir de un conjunto de premisas que permiten la convivencia. Como lógica consecuencia. b) deben tender a la universalidad. Toda sociedad. los fines del Estado u orientan en un sentido determinado la futura gestión del gobierno. d) directivas (las funciones que deberían realizarse mediante algún tipo de actividades o los valores que deberían conseguirse). recordaremos aquélla que distingue cuatro tipos de reglas constitucionales: a) de conducta (que significan derechos o deberes para aquéllos a los que están dirigidas).

podemos traer especialmente a consideración al ya mencionado Hobbes y a Spinoza (1632-1677). pero también la de la población en general. que requirió la previa separación de las órbitas religiosa y estatal. en la primera parte de cuyo artículo 5° se afirma que “la ley no tiene derecho a prohibir más que las acciones perjudiciales a la sociedad” . Weber adjudica. y trajo como consecuencia el reconocimiento de un la existencia de ámbito infranqueable para el ordenamiento jurídico en su conjunto. que se hace imprescindible cuando la respuesta interpretativa es imposible sin vulnerar su texto o cuando las circunstancias han variado de una forma tal que hacen necesaria la adopción de nuevos consensos básicos. Estos principios fueron recogidos por la Declaración del Derechos del Hombre y del Ciudadano francesa de 1789. no debe ser entendida como un sistema cerrado. En tal sentido. Esto conduce necesariamente a la cristalización y la cristalización es la muerte del sistema social y la consecuente inutilidad de su ordenamiento jurídico. de la que resulta que un hombre –o una ciudad– hace las cosas mejor cuando es más completamente dueño de sí mismo”. La constitución posee dos posibilidades de adaptación. La adaptabilidad de una constitución es la característica que implica. Para ser eficazmente suprema y perdurable la constitución necesita también ser adaptable. no todo pecado es un delito”. pues. una sustancia vital sin la cual está muerta. Pero el constitucionalismo –además de la idea de organización y limitación del poder por una norma suprema. Spinoza. que antes hemos recordado– es también la coronación de un proceso de desarrollo filosófico-político de secularización y de consagración de un ámbito de libertad individual. quienes se preocuparon por consagrar la diferencia entre “delito” y “pecado”. y que consiste en su capacidad para encuadrar situaciones novedosas o imprevistas en el marco valorativo del texto histórico. precisamente. por medio de la interpretación. En primer lugar. entonces. sostiene que “la mejor regla de la vida para ser conservada lo más posible. Tanto Hobbes como Spinoza fueron objeto de crítica y censura por parte de las autoridades civiles y eclesiásticas de su época y las obras aquí citadas fueron incluidas en el Indice de libros prohibidos. y por afirmar la capacidad de autodecisión de los individuos en lo relativo a sus acciones privadas. Como norma fundante del ordenamiento jurídico. la coronación del pensamiento racionalista que se desarrolla a lo largo de los siglos XVI y XVII. Esta consagración es. inerte. su capacidad para dar respuesta a situaciones que no fueron –o no pudieron ser– previstas en su texto original. a lo que llama la regla de la calculabilidad la llave del desarrollo de Occidente. permitiendo el desarrollo armónico de una mutua relación entre sus contenidos y las relaciones y necesidades sociales reales o –para decirlo en los términos de Heller– toda organización humana perdura en cuanto constantemente renace. todo delito es un pecado: en cambio. La corrección funcional de las normas jurídicas es lo que asegura el cumplimiento del derecho por todos sus destinatarios y la regularidad de actuación de los órganos encargados de su aplicación. En segundo término. en consecuencia. precursores de las ideas luego afirmadas por Montesquieu (1689-1755). Entre estos autores. Se pretende asegurar la realización del derecho mediante la sujeción de los poderes públicos a la ley (el llamado “principio de legalidad”). como referida a la supervivencia de un orden jurídico que se deriva formalmente de sí mismo. dice Hobbes que “delito es un pecado que consiste en la comisión (por acto o por palabra) de lo que la ley prohíbe o en la omisión de lo que ordena. La seguridad jurídica y la libertad individual Para un Estado de derecho es esencial el concepto de seguridad jurídica.Página 29 de 46 La vocación de perdurabilidad debe ser entendida. en definitiva. mediante la posibilidad de su reforma. La forma y el procedimiento asumen hoy el carácter de elementos centrales para legitimar la ley moderna. por su parte. que radica en la previsibilidad de las conductas de gobernantes y gobernados. es la instituida de acuerdo con las prescripciones de la razón. Así. precisamente. a la que llamaremos adaptabilidad propiamente dicha. es apenas una estatua de piedra. Y la legitimidad es también indispensable para el éxito de la autoridad.

y el Parlamento. Así el régimen parlamentario moderno emerge lentamente de la praxis. se sostiene que tales reformas no fueron el resultado de aproximaciones teóricas: “la idea de confiar la dirección del gobierno a la persona capaz de obtener la confianza de la Cámara de los Comunes. inicialmente implícito. que forma el gobierno. esta idea fue central a los efectos de establecer un sistema efectivo de control de constitucionalidad. en la cual el gobierno depende del consenso o de la confianza del Parlamento. con las nuevas figuras jurídicas del Gabinete y del Premier. resultado de un proceso de compromisos transaccionales –ya referidos– que da lugar a la formación de un Estado que nace con un poder limitado. Fue aquí donde se dio con mayor claridad la idea de la constitución como norma jurídica obligatoria. es más. . En este orden de ideas. a través del necesario voto de confianza a cualquier gabinete presidido por un primer ministro. por no responder a un método de creación racional. El derecho sólo regula acciones exteriores. gobernantes y gobernados. basada en la separación de poderes. El modelo inglés se caracterizó. En la Inglaterra de la época se produjeron importantes cambios con el paso de la “monarquía constitucional” –con un rey que es el jefe del gobierno– a la “monarquía parlamentaria”. pactos y declaraciones que se fueron agregando a lo largo del tiempo. se inició una etapa de desarrollo del ideario constitucional que tuvo características cambiantes ya a partir de sus tres modelos originarios –el inglés. Como dice Magariños. fue la solución del antiguo contraste. y que. ya mencionadas. El control político del Parlamento sobre el Ejecutivo. que justamente temía que esos medios una vez concedidos al monarca. En Inglaterra –como ya hemos visto– se dio con anterioridad. El resultado de este proceso encaja en lo que García Pelayo denomina el “tipo histórico” de constitución. la base liminar del derecho penal moderno. Se observa una profunda transformación del Parlamento: de alto tribunal de justicia. al margen o contra la legalidad. no había resuelto el problema de impedir el conflicto –siempre posible– entre el Poder Ejecutivo. al margen de la evidente influencia ideológica de Locke. si quería estar presente en la lucha por la hegemonía en Europa y garantizar una libre expansión a las fuerzas económicas del país. sirvieran sólo para sofocar las libertades de los ingleses. que perduró a lo largo del tiempo. y ni siquiera puede hablarse en este caso de una constitución en sentido convencional. fueron más que nada resultado de una respuesta práctica a necesidades concretas de funcionamiento del sistema político. en algunos casos. porque el cargo de primer ministro era desconocido para el derecho inglés y considerado incompatible con la constitución del país. fue muy a menudo combatida y atacada por éstos. y se refuerza en un período histórico de relativa estabilidad política”. “La importancia que ese axioma adquiere para el pensamiento iluminista deviene de la necesidad de la época –evidente en los autores que representan esa concepción– de excluir como constitutivos de prohibición a los estados de ánimo. La “Gloriosa Revolución”. deseos e intenciones. que se asienta definitivamente a partir del fallo de la Suprema Corte de Justicia en el caso “Marbury vs. y siempre estuvo alejado de la idea de que lo que estaba ocurriendo era una revolución. sin duda. No parece haber existido en su desarrollo un plan único preconcebido. a representación de la Nación. a lo largo del siglo XVII. Sin duda. La de Inglaterra es el resultado de una serie de costumbres. aunque todos coincidieran en el rasgo común de la búsqueda de la limitación del poder como consecuencia de la existencia de ciertas reglas que deben ser respetadas por todos. hostil o peligroso”. en efecto. que necesitaba importantes medios financieros y un ejército fuerte. en realidad. Los modelos constitucionales A partir de la independencia de los Estados Unidos de Norte América y de la Revolución Francesa. aunque se haga referencia tradicionalmente a la “Gloriosa Revolución” de 1688 y su Declaración de Derechos. En los Estados Unidos el dato más importante fue una constitución escrita. que era el resultado necesario del crecimiento del Estado moderno.Página 30 de 46 El reconocimiento de la interioridad del individuo como valla para la acción del Estado es. aun cuando presentaren o se les atribuyera un carácter pervertido. ordenada y prefijada. no fue invención de teóricos y doctrinarios. el norteamericano y el francés–.

se limitaron a legislar en abstracto para una criatura puramente imaginaria. Esto corresponde a la lógica del pensamiento democrático francés. determinando sus condiciones de legitimidad sobre la base de una orientación liberal. El resultado de este proceso encuadra en lo que García Pelayo denomina el “tipo racional” de constitución. “Es como si los jueces. y no el legislador. En Francia. en el ámbito de la dirección renovadora que tenía confiada. y. temiendo un “gobierno de los jueces”. Toda la obra está dominada por una antropología pesimista. A la vez. el dato más relevante fue el carácter revolucionario: la ruptura con lo anterior. No se habría podido asignar a éstos ninguna tarea de equilibramiento del legislativo. No obstante. y en los países que se remiten a los desarrollos franceses. La Declaración no era propiamente derecho positivo. su naturaleza pluralista. ya que “en lugar de inspirarse en los intereses de una clase compacta que tuviese confianza en sus propios destinos. era soberana”. al haber sido recibido del pueblo soberano mediante la constitución.Página 31 de 46 Madison” (1803). recordaremos como ejemplo el texto del artículo 28 de la constitución de 1793: “una generación no puede someter a sus leyes a las generaciones futuras”. y la idea del control de constitucionalidad se hace entonces prácticamente imposible. El diseño institucional y social en Francia tuvo características particulares. criatura que luego identificaron con el francés medio”. la proclamación de los derechos servía para fundamentar una nueva concepción del poder estatal. En la Francia revolucionaria. que pedía ser llevada del campo de la teoría a la práctica. El poder democrático no acepta en términos revolucionarios límite alguno. “En el espíritu de la Revolución Francesa. presentada como el espíritu común a toda una época. a partir de un acto de la razón. como positiva. lo que trajo como consecuencia la tensión entre constitucionalismo y democracia. que parece tener su fuente en Maquiavelo (1469-1527) y Hobbes. que supusieron fundada en la razón y el egoísmo. lo quiere . pero más importante era la posibilidad de ejercicio de un poder revolucionario permanente e ilimitado. sino un reconocimiento de las verdades de una filosofía política. actores e instrumentos de aquel control. esta premisa realista no se utiliza para justificar el absolutismo. de cuya lectura se pueden extraer una serie de conclusiones. que se da en este país con mayor claridad que en ningún otro proceso. Un documento histórico imprescindible para analizar el objetivo constitucional americano es El Federalista. la constitución era importante. por su parte. La proclamación francesa de los derechos operaba así como legitimación de una potestad legislativa que. nos damos cuenta de que esta sustancialmente dirigida a conciliar la tradición del constitucionalismo con la novedad de la soberanía popular” Claramente se puede concluir que “el concepto americano de constitución tuvo una notable perdurabilidad debido al establecimiento del control judicial de constitucionalidad”. Se comprende por ello que en Francia. no parece llevarse bien con la idea de una norma jurídica suprema y limitativa. se haya atribuido históricamente a los jueces la posición de servicio pasivo a la ley. En tal sentido. entre éstas. porque precisamente ello hubiera presupuesto que fueran precisamente los jueces. Si ahora miramos la experiencia constitucional americana en su conjunto. que no puede aceptar un Poder Judicial como freno del Poder Legislativo y. lo cual es posible en la medida en que el discurso se abre hacia la sociedad y acepta. La capacidad de autoorganización de la población. que llevará a conflictos entre los estados o entre facciones de un mismo estado. el amor por el poder especialmente. y que atiende al efectivo comportamiento de los seres humanos cuando la razón coexiste con pasiones muy fuertes. recordasen continuamente a los legisladores que ellos estás allí para ejercer un poder muy relevante pero siempre derivado. como las burguesías inglesa o norteamericana. fue en la Francia revolucionaria donde se planteó la centralidad de la voluntad popular democrática. sino para fundar la construcción constitucional en la realidad y no en las abstracciones. quienes pudiesen erigirse en defensores de los derechos.

que lo obligó a renunciar a la corona. Italia. aun a costa de dejar en letra muerta los derechos del hombre y del ciudadano que están consagrados en todas las constituciones. Sufrió una primera derrota en 1814. En su origen. Las etapas del constitucionalismo Suelen situarse los comienzos del Estado moderno. Dicho en otros términos: “todas las constituciones de los tiempos modernos fueron elaborados por juristas. una segunda etapa de lo que se denomina constitucionalismo liberal empezaría alrededor de 1850. Detrás de los textos. Se ha propuesto. entonces. Esta nueva etapa se caracteriza primeramente.Página 32 de 46 subordinado. preferentemente la obra de catedráticos de derecho que. tuvo el propósito de neutralizar al poder por medio de instituciones diseñadas para regular su ejercicio y controlarlo. La posición hegemónica alcanzada en Europa por Napoleón originó que se conformaran distintas coaliciones en su contra. De acuerdo con el clima intelectual en que se generó. y murió en el exilio. por objetivos políticos y. que no sólo marcaron la máxima expansión del territorio de su país sino que lo rodearon de Estados dependientes en Holanda. Según una de las múltiples clasificaciones disponibles. y en la constitución alemana de Weimar de 1919. puede observarse el modo en que el Tribunal de Casación francés interpreta el control sobre la legitimidad de las decisiones de los tribunales. Así pues. y la definitiva sucedió al año siguiente en la batalla de Waterloo. denominación con la que suele identificarse una tercera etapa. . intentaron prever todas las hipótesis y sus correspondientes soluciones. el nuevo derecho constitucional parece tender a convertirse más en un derecho de la realidad. con la difusión de los ordenamientos normativos. con el objeto de impedir su interpretación y asegurar la prevalencia de la voluntad del legislador sobre la de los jueces. entonces. reconoce sus orígenes en la constitución de México de 1917. terminando aproximadamente en 1940. están los actores y fuerzas políticas de la sociedad”. siempre con la participación protagónica de Inglaterra. Por ello. sino una revolución de ciertos sectores sociales contra el poder tradicional. por ideas jurídicas muy precisas. por el emperador francés Napoleón I Bonaparte (1804-1814 y 1815). a su vez. como se manifestaba paradigmáticamente en la época de la monarquía absoluta. la psicología y otras disciplinas en apariencia tan poco afines con aquél como las ciencias matemáticas. Las constituciones más antiguas fueron. El racionalismo caracterizador de la Revolución Francesa alcanza su punto máximo en los primeros años del siglo XIX. la antropología. Las recientes han sido hechas más pragmáticamente por políticos. Alemania y España. como el de constitucionalismo liberal al de Estado liberal de derecho del período anterior. la sociología. además de otros Estados satélites como el Gran Ducado de Varsovia y la adquisición de posesiones incluso en las actuales Croacia y Eslovenia. desde un punto de vista teórico. El llamado constitucionalismo social. a punto tal que el recurso de casación para la anulación de sentencias operaba no en tutela de los derechos sino de la ley. sirviéndose del paralelismo entre el concepto de constitucionalismo social. entonces. como el llamado “Código Napoleón” (1804). para la denominación de la última etapa como la del Estado social de derecho. en el fondo. Su caída suscitará la circunstancial interrupción del proceso al que venimos aludiendo. cuando algunos países –como hemos dicho– decidieron realizar ese acto de suprema trascendencia que implicó darse una constitución. el movimiento constitucional no fue. entonces. luego de un intento de recuperar el poder que duró cien días. sin embargo. o por catedráticos de derecho que también son políticos. que sería al de Estado social de derecho. sólo en segundo lugar. en detrimento de los sistemas legales consuetudinarios. para lo cual suele utilizar la colaboración de la ciencia política. con algo de místico. a fines del siglo XVIII. El desarrollo de las ideas napoleónicas acompañó a sus éxitos militares. ayudados por catedráticos de derecho.

Esta suerte de interregno se prolongaría en Europa hasta 1848. Es que. Se estableció así la llamada “dual monarquía”. cuyas características similares destaca Hobsbawm: “las revoluciones de 1848 requerirían de un estudio detallado por Estados. con el apoyo –más o menos ostensible– de Inglaterra. en 1815. se emancipó pacíficamente de Portugal. como ocurre con la estación. se introdujeron una serie de medidas de protección de los intereses de los sectores . De dicho congreso surgió una concepción política. la legitimidad de las monarquías absolutas. cada país con sus propias instituciones y sólo con un rey en común. No obstante. sustentada en esencia en tres principios: el retorno a la situación de 1792. para la que los franceses inventaron la palabra ‘cuarenta y ochista’. una curiosa atmósfera romántica y utópica. aunque bajo la forma de un imperio. cuyo gobierno se derrumbó en el imperio austríaco. y una retórica similar. excepto en Francia. Austria y Rusia. terminó siendo una suerte de coalición represiva a nivel mundial que contó con la participación activa sólo de Prusia. marcó el retroceso de las ideas revolucionarias en toda Europa y abre un intervalo entre la primera y segunda etapas del proceso constitucional. en la mayoría de los casos. La estructura de la restauración monárquica. impuesta luego de la derrota de Napoleón por el Congreso de Viena. Todas ellas se desarrollaron y languidecieron rápidamente y. se reunieron los Estados vencedores – Austria. no perduró. En Francia. como que ocurrieron simultáneamente. con el período al que se conoce como “la Restauración”. Hacia 1825. y que todas ellas tenían un carácter y estilo comunes. que se prolongaría hasta el final de la Primera Guerra Mundial (1918). decidieron seguir otros caminos. al decir de Engels. basada sustancialmente en el modelo de los Estados Unidos de América. dio lugar a un compromiso en 1867 después de sucesivas derrotas militares austríacas. todos estos antiguos reinos de Indias habían declarado su emancipación de la antigua metrópoli. con Pedro I (18221831). que luego recordaremos en los procesos de unificación alemana e italiana. En el Congreso de Viena de ese año. Austria-Hungría. y. Las revoluciones de 1848 El interregno de la Restauración concluyó hacia mediados del siglo XIX. de manera total”. España. luego de la batalla de Ayacucho (1824). cayó con Metternich. sufrió un intento independentista de Hungría que. Prusia y Rusia– con la participación de nuevos representantes de la vencida Francia. Además. inspirada fundamentalmente por el austríaco Klemens von Metternich (1773-1859). y la solidaridad de las dinastías reinantes o restauradas con el fin de proveer a su mutua protección frente a nuevos procesos revolucionarios. por circunstancias diversas. Brasil. había visto desmembrarse a su imperio americano a partir de 1810. pueblos y regiones.Página 33 de 46 La Restauración La derrota de Napoleón. no existieron fuerzas militares en el continente que sostuvieran la causa realista. si bien no llegó a tener éxito. Durante los primeros tiempos posteriores a los sucesos revolucionarios. como consecuencia de una serie de acontecimientos revolucionarios en Europa central y occidental. Pero –aclararemos– no sin antes producir drásticas modificaciones de las estructuras políticas y sociales. Inglaterra y Francia. la rebelión provocó el derrocamiento de la monarquía de Luis Felipe (1830-1848) y el establecimiento de la Segunda República. La “Santa Alianza”. como fue conocido este bloque. la meta de la revolución de 1848 era satisfacer las reivindicaciones nacionales a la par que las exigencias de libertad”. que sus destinos estaban unidos. habían organizado sus propios gobiernos independientes –invariablemente republicanos– y habían iniciado. Era la primavera de los pueblos y. que darían una nueva forma a Europa que perduraría hasta 1918. Inglaterra. cabe decir que tuvieron muchos aspectos en común. el proceso de definición de sus nuevos y respectivos límites y su organización constitucional. convocado para reorganizar territorialmente Europa luego de la guerra. que adhirió dos años después a las conclusiones del Congreso de Viena. “en todas partes. aunque con muchas dificultades y conflictos. como excepción.

que pretendía una “pequeña” Alemania (excluyéndola). como veremos más adelante. aunque con características diferentes. la de Roma. incluso en las situaciones en las que aquéllos que no tenían propiedades podían votar. permitió la incorporación a Italia de Venecia. Pero. dio lugar –sin embargo– a un nuevo desequilibrio en perjuicio de la nueva clase social que –como hemos señalado– había surgido como consecuencia de la Revolución Industrial: el proletariado. en 1866. Tales debates giran en trono de los tipos y grados de desigualdad que deben juzgarse intolerables y los métodos para aliviarlas”. luego de que una insurrección en el reino de Nápoles y el centro del país proclamaran su anexión al reino de Piamonte-Cerdeña. El desarrollo del constitucionalismo liberal Los acontecimientos revolucionarios que comienzan en 1848 –con el hilo conductor que hemos destacado– significaron un claro triunfo para la burguesía. En Prusia. El afianzamiento de la burguesía se debió. proclamado en 1871. pero la desigualdad real era tan abrumadora. en 1870. Por otra parte. por su parte. entre los que merecen destacarse el voto masculino universal. La concepción burguesa de la libertad. y la limitación de la jornada de trabajo. que superaba toda formalidad. que le significó la anexión de la región de Lombardía. compuesta por 39 Estados independientes. a que muchos líderes reformistas moderados temían las consecuencias de una profundización de las consignas revolucionarias. e. la igualdad ciudadana y la desigualdad de clase se desarrollaron juntas. que establecía el voto censitario para la elección de un Parlamento. Los nacionalismos florecieron y se expandieron a lo largo de toda Europa. El reino de Piamonte-Cerdeña. Y entonces. en un proceso que se prolonga hasta nuestros días. la preponderancia de las ideas que situaban al individuo aislado –no relacionado con ningún grupo o conjunto social–. luego de la victoria en la llamada guerra franco-prusiana. que impulsó los acontecimientos y que sufrió el mayor número de víctimas. La llamada “Guerra de las Siete Semanas” (1866). se produjo el proceso que condujo a la unificación alemana. aliado con Francia. definió el conflicto a favor de Prusia y la derrota de Austria la separó del futuro proceso de formación del imperio alemán. en no pequeña medida. paralelamente. El desarrollo de ciertos principios –otrora revolucionarios– condujo a un incremento de esta brecha. en el marco de una paralela integración recíproca a la que ya nos hemos referido. . La victoria de Prusia ante Austria.Página 34 de 46 populares. desplazando al voto calificado. partidaria de una “gran” Alemania (que la incluyera) y Prusia. En las palabras de Hobsbawm. a partir del proceso de acumulación de capital. con Víctor Manuel II (1861-1878) como soberano y capital en Florencia. agudizaba necesariamente la desprotección real de un sector mayoritario de la sociedad: estos hombres eran formalmente libres y formalmente iguales en derechos. no fue esta clase la principal protagonista de las reivindicaciones sociales –aunque sí de las reivindicaciones nacionalistas– sino el proletariado urbano. acompañada por la de la igualdad formal de la ciudadanía. fueron revoluciones sociales de los trabajadores pobres. en la tutela de los privilegios económicos de los grandes propietarios. También se produce en este período la unificación de Italia. se produjeron alzamientos que concluyeron con una constitución otorgada por Federico Guillermo IV (1840-1861). El reino de Italia se proclamó en 1861. Pese a ello. La disolución de la Confederación del Rhin –antes aludida– luego de la derrota napoleónica. Dice Bendix que “la yuxtaposición de igualdad legal y desigualdades sociales y económicas inspiró los grandes debates políticos que acompañaron la creación de las naciones europeas del siglo XIX. fue sustituida por una Confederación germánica (1815-1861). en cuyo marco se desarrolló una puja entre dos potencias principales que aspiraban a liderarla: Austria. conocida como “el Resurgimiento”. resultante del desarrollo industrial. entabló –en primer lugar– una guerra contra Austria (1859-1860). y ante Francia. a la vez. la falta de toda vinculación de intereses entre representantes y representados contribuyó a convertir en realmente inexistente la participación de estos sectores en las decisiones de gobierno. La caída de los regímenes absolutistas de la Restauración abrió paso a la afirmación de sistemas basados en una apertura a la participación política –inicialmente limitada– y.

a la celebración de la Conferencia de Berlín (1884-1885). La ampliación de la participación. las garantías liberales o negativas consisten únicamente en deberes públicos “negativos” o de “no hacer” –dejar vivir y dejar hacer– que tienen por contenido prestaciones negativas o no prestaciones. en especial. que operó siguiendo distintos mecanismos según las circunstancias y las recíprocas rivalidades. generó como consecuencia una nueva etapa de colonización –ahora político-económica– que colocó en situación de dependencia de las nuevas grandes potencias a casi toda Asia y Africa. Los socios menores de la Santa Alianza. básicamente. sino también por conseguir su generalización. Sostiene Ferrajoli que. en segundo término. Entonces. también estaba en plena decadencia. la universalización del sufragio y de la elegibilidad para cargos públicos fue. Esta práctica expansionista. la . eventualmente. por la que rechazaba cualquier intervención europea en el territorio americano. en la concepción liberal. supuestamente. Se ha señalado. como la Louisiana francesa (1803). fundamentalmente. procuraron mejorar la escala de sus economías. avanzaron desde el Atlántico al Pacífico desplazando –y. finalmente. a garantizar su aprovisionamiento de materias primas y a ampliar los mercados de colocación de sus productos manufacturados. Los Estados Unidos de América. por su parte. c) la lucha por la ampliación del universo de los derechos y de los titulares de esos derechos. a la vez. por tres procesos que marcharon interrelacionadamente: a) el desarrollo de la economía capitalista.Página 35 de 46 convirtiéndola en inútil. Sus protagonistas principales fueron los Estados más importantes de Europa occidental. La difusión de este tipo de derechos condujo. en el que los países centrales tendieron. a la vez que manifestaba su intención de mantenerse al margen de cualquier conflicto en ese continente. los movimientos y las luchas políticas estuvieron marcados no sólo por la necesidad de amplios sectores de agregar mayor contenido a los derechos individuales que les habían sido reconocidos formalmente por las primeras revoluciones. Esta tensión entre igualdad jurídica y desigualdad social se desarrolló durante todo el siglo XIX. Su presidente James Monroe había enunciado en 1823 la doctrina que se recuerda con su nombre. adquirieron de otros Estados enormes territorios de límites imprecisos. que –en el apogeo del constitucionalismo liberal– las diferencias que existían entre la burguesía propietaria y el proletariado fueron aún más grandes que las que se apreciaban entre nobles y burgueses antes de la Revolución Francesa. el constitucionalismo social. la culminación de los postulados teóricos de las primeras revoluciones burguesas. que habían asumido un rol sustancial en los siglos XVI y XVII. La evolución natural de la lógica de la economía capitalista dio paso a lo que se conoce como “la era del imperialismo”. pero también participaron de ella –o intentaron participar– Rusia y Alemania e Italia. directa o indirectamente. al fortalecimiento de las posturas que prepararon. en este sentido. siguiendo distintos caminos. la generalización de los derechos políticos. reduciendo a la impotencia a las poblaciones indias originarias– y. se concibió al Estado de derecho como limitado solamente por prohibiciones en garantía de los derechos del individuo a no ser privado de los bienes prepolíticos de la vida y de las libertades (además de la propiedad). b) la divulgación del constitucionalismo liberal. produjeron su propia expansión. de las cuales la más importante es el marxismo. ahora unificadas. en consecuencia. Los continuos conflictos que suscitaba entre ellos esta política expansiva obligó a la que no se le reconocían límites. en la que los diversos Estados imperialistas definieron –y se adjudicaron– “zonas de influencia” que. junto con distintas versiones de socialismo y anarquismo a las que ya nos hemos referido. y. España y Portugal. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue el punto de quiebre de esta época. en la medida en que la mayor participación política condujo a una mayor protección efectiva de los sectores que progresivamente se incorporaban jurídicamente al sistema. reflejándose en la aparición de nuevas corrientes filosófico-políticas. en definitiva. en primer lugar. Sin embargo. En efecto. la aparición de la segunda gran etapa del constitucionalismo. impedirían la amenaza de nuevos enfrentamientos. El siglo XIX fue signado. sólo pudieron mantener pequeños enclaves comerciales que conservaban de aquella época de pasado esplendor. Inglaterra y Francia. El Imperio otomano. es decir.

También se transformaría en república. en sus distintas variantes. La crisis del constitucionalismo liberal Pero el sistema político resultante de estos principios presentaba además fuertes rasgos discriminatorios a partir de la subsistencia de exclusiones de la participación política. cuando se le adjudicaban desde el punto de vista formal. reforzada por la idea de la representación libre. tuvo su origen y evolucionó como contrapartida ideológica del individualismo liberal. en Puerto Rico e incluso en Filipinas y otras islas del Pacífico (1898). terminó moldeando un Estado distinto sobre la base de la aceptación lenta y paulatina de la existencia de otros derechos además de los individuales. El único titular de derechos. Gran Bretaña. Este conflicto enfrentó inicialmente a Alemania y Austria-Hungría –aliadas con Turquía (1915) y Bulgaria (1915)– contra Francia. Hungría. había abdicado el emperador Guillermo II (1888-1918) y luego se establecería una república. mientras se generalizaba la existencia de organizaciones paralelas al Estado. que podrían sistematizarse del siguiente modo: a) todo Estado necesita de una constitución jurídica formal. Texas y los otros futuros estados del sudoeste. En medio de esta potencialmente explosiva situación internacional. asimismo. Austria debió desprenderse de parte de sus antiguos territorios a favor de Italia y reconoció la independencia de los nuevos –o reconstituidos– Estados de Checoslovaquia. ya no sólo el del Estado. a su vez. El imperio austro-húngaro. que conservó hasta fines del siglo XX. Grecia y China (1917). inaugurado en 1914. De acuerdo con sus términos.Página 36 de 46 Florida española (1819) y la Alaska rusa (1867). sino también el del poder económico ilimitado que generaba el capitalismo. Polonia y Yugoslavia. se le impuso el resarcimiento de los gastos de la guerra. que no puede ser afectado ni limitado por el Estado. preferentemente codificada. por su parte. y se le prohibió su futura unión con Alemania. b) el ordenamiento constitucional debe consagrar a la propiedad privada como un derecho central. Previamente. en garantía de las cuales se ocupó parte de su territorio. pasiva o activa. El más conocido de los tratados que ponen fin a la guerra es el de Versailles (1919). sobre la necesidad de incorporar un criterio de realidad a la igualdad formal promovida por las revoluciones burguesas. Pero también. que tenga supremacía por sobre el resto del ordenamiento jurídico. abrió paso a otro proceso de transformaciones políticas de gran envergadura. Como período histórico. Fueron apareciendo distintas alternativas a esta situación en el campo de las ideas y en el campo de la organización. en todo caso. contención y lucha por el poder de los sectores menos favorecidos de la sociedad. se disolvió. que creó la Sociedad de las Naciones. cuya administración se confió a Francia e Inglaterra. luego de una guerra contra México (1845). la divulgación del constitucionalismo liberal en el mundo occidental había establecido –sin embargo– en el orden interno de los Estados algunas premisas básicas. Alemania perdió territorios europeos ocupados en el siglo anterior y todas sus colonias. Rumania y Portugal (1916)– y luego se sumarían al conflicto otros países como Estados Unidos. La guerra contra España. con la ya mencionada constitución de 1920. al liquidar el acuerdo de la Conferencia de Berlín entre los Estados imperialistas. como hemos mencionado. Panamá. ya mencionada. no ceñida a mandatos o instrucciones del votante. se independizó de Colombia (1903) y le cedió la faja de terreno entre ambos océanos donde luego se construiría el canal. Rusia y Bélgica y Serbia –aliadas con Japón (1914). Italia (1915). se anexaron California. El socialismo. es decir. El sindicalismo y los partidos políticos fueron la respuesta de quien se sentía inerme frente al poder. La derrota de la primera coalición en 1918 produjo consecuencias políticas de distinta índole. por su . le permitió imponer su soberanía mucho más allá. y que introduzca el principio de separación de poderes. Este proceso de aparición de asociaciones sociales de protección. pero. suele decirse que el siglo XX comenzó con el inicio de la Primera Guerra Mundial que. era sólo un individuo aislado que no tenía reales posibilidades de hacerlos valer en la práctica. con la ya recordada Constitución de Weimar (1923). y. fijándose el pago de sumas imposible de cumplir. con el objetivo de lograr una mayor inclusión de ciudadanos en el sistema. y.

en consecuencia. la falta de igualdad real. en la medida que un Estado limitado. cedió Eslovaquia (a Checoslovaquia). Lituania. opuesto a él– y desembocó en la inserción de la llamada “cuestión social” dentro de la problemática a la que debían dar solución las instituciones políticas. cediendo las restantes partes europeas a Grecia. a Italia. archipiélagos. pero –en este caso– su régimen absolutista había sido jaqueado por diversas sublevaciones políticas a partir de 1908 y. de acuerdo con la doctrina marxista. en oportunidades. se proclama la república en 1923. Letonia y Finlandia. Concluida la guerra y resueltas provisoriamente las reivindicaciones nacionalistas que habían sido una de las causas de las revoluciones de 1848. a Francia. se había producido la Revolución Rusa (1917). Esta sólo podría obtenerse ampliando la participación de los sectores más postergados en el ejercicio del poder político y. Finalmente. generar una mejor distribución del producto económico de la sociedad que permitiera una mayor igualdad de oportunidades. ya no era suficiente. Croacia y Eslovenia (a Yugoslavia) y otras regiones a Rumania. tendiendo a establecer un mínimo de igualdad real. El imperio otomano tampoco resistió la derrota bélica. Palestina y Arabia. La guerra civil que la sucedió hizo que se apartara de la guerra antes de su finalización y. retomaron toda su intensidad los cuestionamientos políticos y sociales al constitucionalismo liberal que. los trabajadores estaban apartados y segregados de la comunidad como si fueran delincuentes. Siria y el sur de la península de Anatolia. . Estonia. el conflicto bélico no había solucionado. la proletarización y pauperización de amplios sectores de la sociedad y algunas de sus consecuencias –como las carencias educativas y la falta de cobertura de salud– no se percibían como asuntos en los que el Estado tuviera que interesarse. es decir. Necesariamente. En un primer momento. debió admitir la creación –que. mediante él. como el que planteaban. la ampliación de los derechos políticos trajo como corolario la politización de lo social: la cuestión social adquirió una dimensión política. En tal sentido. no participó de las conferencias de paz. Irak. Egipto. en algunos casos. el poder real se había prácticamente diluido en manos del ejército. Chipre. a la que por definición era ajena la política. no se creía que el Estado debiera intervenir para darles algún tipo de solución. durante las guerras de los Balcanes (1906-1913). tras altas paredes y bajo constante supervisión” Sin embargo. Sin embargo. Luego de varios levantamientos populares. El constitucionalismo social La lucha por los derechos sociales y el proceso que llevaría a su reconocimiento constitucional tuvo relación directa con la concepción de la sociedad como un nivel de organización distinto del Estado –y. este tipo de cuestiones no eran consideradas políticas. Su territorio quedó prácticamente limitado a las actuales dimensiones de Turquía. y se entendía por “derechos sociales” precisamente a aquellos derechos cuyo objetivo es limitar las desigualdades que existen en una sociedad determinada. a Gran Bretaña. en la medida en que una mayor participación de quienes integraban los sectores afectados en la elección –en primer término– y en el efectivo ejercicio del gobierno –en segundo lugar– terminaron por convertir en cuestiones de Estado a aquellos temas que los preocupaban. y reconociendo la independencia de Armenia. las fuertes diferencias económicas. sería circunstancialmente efímera– de nuevos Estados en su antiguo territorio: Polonia. que derrocó al régimen zarista y estableció un Estado soviético. La única intervención del Estado podía ser de corte policial especialmente si se tiene en cuenta que “el trabajo libre había perdido su lugar oculto en lo privado de la familia. el crecimiento demográfico urbano. desde luego. en la medida que se las veía como una simple consecuencia de la estructura económica adoptada. esta situación llevó a la necesidad de modificar los principios básicos del constitucionalismo liberal. La cuestión social no fue sino la manera de aludir a las profundas diferencias entre los individuos que se habían ido agudizando progresivamente como consecuencia de la vigencia de los principios del constitucionalismo liberal.Página 37 de 46 parte.

desde el punto de vista político-institucional. fueron el germen de nuevas reivindicaciones que conducirían a otro enfrentamiento global. lo que trajo como consecuencia que el Estado debería intervenir activamente en la economía y no sólo regulando las actividades de los particulares. pero la dureza de las condiciones que los Estados vencedores impusieron a los derrotados. Otros –simplemente descontentos con sus términos– presionaron para obtener el protagonismo que consideraban que se les había negado indebidamente. finalmente. tenía un nuevo actor central que asumía una ideología francamente revolucionaria –la Unión Soviética–. fundada en principios diferentes a los del primer constitucionalismo liberal. Así. a la educación. Austria y Hungría– se generaron importantes sectores sociales adhirieron a los reclamos de revisión de los tratados. como hemos visto. a partir de la creencia en que el establecimiento de una . impulsada durante las presidencias de Franklin D. la ya mencionada depresión económica de 1930 dio lugar a la demostración empírica de la insuficiencia del mercado como autorregulador de la economía. que fueron receptando en sus textos –en distinta medida– los derechos sociales. La Revolución Rusa desconoció la esencialidad de los derechos individuales y fijó un distinto modo de participación política que no reconocía a la pluralidad como esencial. incluso en los Estados Unidos.) y. en especial. La revolución marxista en Rusia (1917) y el posterior establecimiento del comunismo como sistema político-social en lugar del antiguo régimen zarista. que los sumían en la impotencia económica. en los Estados vencidos –particularmente. pudiéndose agregar también la que más tarde creó la República Española (1931). permitiendo la intervención del Estado para hacerlos efectivos (a la salud. podemos citar a las de Austria (1920). Los tratados que pusieron fin a la Primera Guerra Mundial habían resuelto provisoriamente –como hemos señalado– algunas de las antiguas reivindicaciones nacionalistas de mediados del siglo anterior. Estonia (1920). Se generó de esta manera una nueva corriente del constitucionalismo.Página 38 de 46 Se trataba ahora de limitar otros poderes –ya no únicamente los estatales–. pero esta situación se agravó aún más a partir de la crisis económica de 1930. a la que se suele denominar –genéricamente– como constitucionalismo social. pero también incluye a las nuevas constituciones europeas que debieron darse los Estados que surgieron del nuevo mapa impuesto por las potencias vencedoras en la Primera Guerra Mundial. produjo también otras alternativas que pueden ser calificadas como experiencias de ruptura del proceso iniciado con las primeras revoluciones burguesas: el surgimiento de los Estados totalitarios. Polonia (1921). lejos de generar una paz prolongada. con la política conocida como “Nuevo Trato”. El dato característico de estas constituciones es el mantenimiento de los derechos individuales – tanto personalísimos como políticos– producto del primer constitucionalismo. marcan hechos inéditos en cuanto a la organización estatal y económica hasta entonces conocida. en Alemania. Entre ellas. pero combinándolos con el reconocimiento de un conjunto de otros derechos que procuraban atenuar las desigualdades sociales. Los comienzos de esta segunda etapa del constitucionalismo se asocian –como hemos recordado– con la constitución mexicana de Querétaro (1917) y con la constitución alemana de Weimar (1923). Yugoslavia (1921) y Rumania (1923). Por su parte. tornando aceptable –incluso desde una óptica capitalista– la intervención del Estado en la economía. la Sociedad de las Naciones –ya lo hemos recordado– no constituyó el instrumento idóneo para evitarla. Roosevelt (1932-1944). el reconocimiento de la propiedad privada como un derecho susceptible de ser limitado. trajo como consecuencia el agotamiento definitivo de los regímenes liberales europeos. conocida como “la Gran Depresión”. Las experiencias totalitarias La crisis del constitucionalismo liberal no sólo se tradujo en una evolución hacia el constitucionalismo social. La Primera Guerra Mundial. a la vivienda digna. etc. en definitiva. abriendo paso a una importante ingerencia pública en la economía. La situación internacional. En este aspecto. frente a la cual no existía tampoco una posición uniforme. sino también convirtiéndose en un agente económico directo.

las experiencias antiliberales más notorias son. Por ello. a su vez. la Italia fascista. las de la Alemania nacionalsocialista. “prefirió sacrificar las libertades políticas burguesas con tal de conservar su sagrado derecho de propiedad”. Stalin. como la estatización de todo el aparato productivo. aunque su firmeza en la conducción del gobierno no fuera novedosa para el país. su éxito no fue realmente una ratificación empírica de las tesis del creador de la doctrina. particularmente en sus respectivas actitudes en cuanto al mantenimiento de las relaciones de producción y en cuanto al sostenimiento de las burguesías nacionales. La simbología. por el otro. A partir de la segunda década del siglo XX. Pero éste no es el único ejemplo. como ya hemos dicho antes. si bien no puede discutirse el lugar central que ocupa el marxismo en la ideología de la Revolución Rusa. Arendt. al verse colocada en una situación en la que los sectores excluidos y marginados amenazaban el disfrute de su posición de predominio.Página 39 de 46 “dictadura del proletariado” era el único paso ineludible para conseguir la instauración de un Estado socialista que concluiría. c) el control de la economía por parte de un partido. la política de Stalin. tampoco existe un paralelismo absoluto entre todos estos procesos que pueden calificarse genéricamente como totalitarios. Sin embargo. si bien obedeció a una multiplicidad de causas. El primero de los autores identifica a los totalitarismos a partir de la comprobación de la existencia de seis elementos centrales: a) un partido único de masas. e) el control de las fuerzas armadas. contrariamente a Trotsky (quien creía en que el marxismo debía impulsar una revolución a escala mundial). supuestamente. pueden ser vistos –en algunos casos– como una similitud entre los totalitarismos de izquierda de origen marxista (el stalinismo) y los que suelen ser calificados como totalitarismos de derecha. sino que echó mano a los elementos irracionales que surgían del sentimiento patriótico del pueblo ruso. los diferencian notablemente. por un lado. f) la instauración de un sistema terrorista de control policial. ya que Karl Marx (1818-1883) sostenía que la revolución sería un estadio superior de la evolución de la economía capitalista. En tal sentido. era partidario del fortalecimiento del socialismo en un solo país y. hace hincapié en que el totalitarismo busca modificar la naturaleza humana. y las consecuencias de su aplicación al sistema socio-económico. sin embargo. por su parte. en tanto pueden apreciarse sustanciales diferencias entre ellos. y. . b) una ideología oficial. Si bien la dictadura del proletariado era. fue un gran impulsor del desarrollo económico de la Unión Soviética. puede atribuirse –en alguna medida– a su insuficiencia para dar respuesta a las nuevas necesidades surgidas de la sociedad de masas resultante del capitalismo. el principio básico del gobierno soviético. En este sentido. la colectivización agraria y el desarrollo a marchas forzadas de las industrias pesadas. los totalitarismos de derecha parecen más una autoprotección de la burguesía que. por ello. la España franquista y el gobierno corporativo portugués. son de mucha utilidad las caracterizaciones que al respecto realizaron Friedrich y Arendt. comienza un proceso de grave retroceso en el reconocimiento y respeto de los principios del constitucionalismo liberal que. En definitiva. basándose en dos pilares fundamentales: la ideología como instrumento de manipulación de las masas y el terror que consigue aislar a cada individuo. el discurso previo a la ocupación del poder y la apelación a ciertos componentes irracionales de las masas. que suele estar acaudillado por un líder carismático. con fuertes rasgos feudales. por disolverse al lograr la igualdad social. utilizó no sólo medidas económicas. además de la Unión Soviética stalinista. Sin embargo. después de su ascenso al poder en 1925. el sustento ideológico. d) el control de los medios de comunicación de masas. encontrar un hilo conductor que nos permite distinguir un régimen totalitario de uno que no lo es. Es posible. La Rusia zarista de la Primera Guerra Mundial presentaba similitudes con los gobiernos monárquicos absolutos de la segunda mitad del siglo XVIII y su economía no había superado la etapa precapitalista. concluyó con todo atisbo de participación popular a través de las instituciones inicialmente previstas a partir de 1917. Para lograr este objetivo.

combinada con una participación electoral que. y luego casi por directa dominación. antes que nada. inicialmente. en un primer momento. Su transformación en una corriente del pensamiento político fue hecha desde el gobierno y. por su escasa relevancia. Desde esa posición privilegiada. perseguían un doble objetivo: uno. líder de un partido nacionalsocialista con una fuerte ideología antiliberal y antidemocrática cuestionadora de las instituciones de la República de Weimar. llegó curiosamente a ocupar por primera vez el cargo de canciller de Alemania (1933) como resultado de elecciones libres. Dentro de las experiencias antiliberales. además de la península ibérica. desarrolló una política de concentración del poder basándose en la propaganda y en la lenta eliminación de sus opositores. Adolf Hitler (1889-1945). Se clausuró así toda posibilidad de debate ideológico y se consagró el principio de que el individuo debía subordinarse absolutamente al Estado. la política de gobierno de Hitler incluyó. Si bien. pese a integrar la alianza vencedora. El surgimiento efectivo de estos regímenes se vio facilitado por circunstancias nacionales. sobre las que ejerció un férreo dominio. En primer lugar. En 1922. tras la cual el rey Víctor Manuel III (19001946) lo designó jefe de gobierno. articuló un Estado omnipresente con el solo fin de convertir a la Unión Soviética en una potencia a nivel mundial. los individuos sólo serían representados en tanto y en cuanto formaran parte de las corporaciones patronales o de trabajadores. limitándose al recurso de las tácticas de acción directa impulsadas por Georges Sorel. entonces. lo sustituyó en la Presidencia siendo plebiscitado por el 90 % del electorado. El fascismo carecía de un fundamento doctrinario claro antes de su acceso al poder. a partir de 1920. lo que fatalmente la llevó a adoptar una convencional actitud imperialista. pero es preciso destacar que. Así. la suspensión de las garantías individuales que otorgaba para llegar seguidamente al extremo de concederle la facultad de derogar cualquiera de sus normas. se sostiene que más que una ideología real fue. o del partido único. hemos agrupado a lo que podríamos denominar totalitarismos de derecha. y fundamentalmente debido al doble influjo. la frustración nacional derivada de la Primera Guerra Mundial. mariscal Paul von Hindenburg (1847-1934). aunque él originariamente hubiera estado enrolado en esa corriente ideológica. en Alemania e Italia se aunaron elementos de distinta índole. A la muerte del anciano jefe de Estado. El fascismo y el nacional-socialismo. por ello. primero ideológico. el rígido ordenamiento de la sociedad con un papel específico para cada uno . Desde su nueva posición. El ascenso al poder de Benito Mussolini (1883-1945) en Italia estuvo precedido por una campaña de lucha violenta de su partido fascista contra los socialistas y sus sindicatos. pero también el hecho de que sus respectivas regímenes no hallaron respuestas al peligro que para su subsistencia significaba el avance del comunismo. se eliminó toda idea de supremacía de la ley fundamental. inicialmente el nacionalsocialismo alemán y el fascismo italiano. este tipo de regímenes se extendió por varios Estados del centro-este europeo. comenzó una completa reforma de las instituciones que incluyó la eliminación de todos los partidos políticos (excepto el fascismo) y la reformulación de la base de la representación política. A partir de entonces. concepto que fue reemplazado por el principio de la supremacía de la voluntad de Hitler.Página 40 de 46 Habiendo eliminado los cuestionamientos políticos internos. manifiesto y expreso. que fue transferida a las asociaciones profesionales. exacerbando el espíritu nacional y la supuesta supremacía racial del pueblo alemán. en la que la primera había sido derrotada y la segunda. En último término. no obtuvo las ventajas que pretendía al momento de firmarse los tratados de paz que le pusieron fin. la Constitución de Weimar no fue derogada. lo convenció de la necesidad de acudir a otro tipo de métodos para alcanzar el poder. organizó una concentración de sus partidarios de todo el país en la capital italiana (la llamada “marcha sobre Roma”). más allá de sus diferencias. quien asumió el rango de conductor del pueblo alemán. una justificación de un determinado modo de ejercer el poder.

Checoslovaquia y otros). Los totalitarismos de derecha. sufrieron –el primero– el desmembramiento de la India (1947) y de Egipto (1952). Noruega. atemperó– el peligro de conflictos por el accionar de sectores que podrían verse seducidos por las propuestas del marxismo. Del conflicto emergieron dos potencias hegemónicas –los Estados Unidos y la Unión Soviética– y significó la derrota de los totalitarismos de derecha. Países Bajos. el otro. más que la aplicación de una doctrina preconcebida. en última instancia. Pese a formar parte del bando victorioso. debilitar el Estado y colapsar los sistemas de producción. la Unión Soviética. por una decisión política. Japón. con el objetivo de asegurar a toda la comunidad el acceso a determinados servicios que considera esenciales: sanidad. a las llamadas “los Aliados” (Francia. . lo que se tradujo sustancialmente en una profundización de los denominados derechos sociales que desarticuló –o. cuyo origen se adjudicaba a los efectos de las libertades burguesas y a su consagración constitucional. El Estado de bienestar La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) enfrentó. y –el segundo– la pérdida de Indochina (1954). concluyó con la victoria de los últimos y. Alemania. entre la década del ‘50 y el comienzo de los ‘80. Estas circunstancias históricas no pueden ser obviadas al momento de analizar el siguiente paso en la evolución del constitucionalismo en el mundo occidental. La Unión Soviética se disolvió en 1989. al disolverse la República Democrática que fue absorbida por la República Federal. fue sistemáticamente eliminado. significó el fin de los imperios británico y francés. El concepto de Estado de bienestar no debe ser confundido –ni asimilado– a cualquier justificación de la participación activa del Estado en la economía.Página 41 de 46 de los sectores bajo el control estatal. Inicialmente. Grecia. como consecuencia de revoluciones políticas. y. a la vez que permitió la extensión geográfica de la política stalinista por toda Europa Oriental. implícito. con posterioridad. a las llamadas “Potencias del Eje” (Alemania. seguridad social. por una parte. por impulso de las Naciones Unidas. por su derrota militar. se reunificó en 1990. Hungría. cuanto menos. como resultado de la aplicación de las doctrinas divisorias en áreas de influencia entre las potencias triunfantes. para ello. por la restante. que dio origen simultáneamente a la llamada “Guerra fría”. con la exclusión de los llamados totalitarismos residuales. Significaron un claro quiebre de los principios del constitucionalismo en cuanto el sometimiento del Estado al Derecho y a la existencia de premisas básicas de convivencia que pusieran límites al poder del Estado: todo aquello que se opusiera a éste. Bélgica. Se caracteriza sustancialmente al Estado de bienestar como un sistema político que pretende remediar el problema de la desigualdad social por medio de una mejor distribución de los recursos disponibles. el mantenimiento de las jerarquías sociales y de los sistemas de producción. como ya hemos recordado. Italia. fueron alternativas pragmáticas ante difíciles coyunturas político-sociales. se creó la Organización de las Naciones Unidas. China y otros países. vivienda. Este proceso de expansión de los derechos sociales en las democracias constitucionales puede verse reflejado en lo que se conoce como el Estado de bienestar. dividida en dos Estados. que habrían servido para fomentar los desórdenes populares. educación. Yugoslavia. Polonia. Sin embargo. Gran Bretaña. un objetivo simple: la consolidación de su poder absoluto para ponerlo al servicio del mantenimiento de la estructura del poder económico y social. fue imprescindible consolidar el frente político interno. etc. que tuvo un notorio desarrollo en la segunda mitad del siglo XX. el proceso de descolonización se hizo general en todo el mundo a partir de este último año. Como es sabido. que había anexado Austria en 1938. y de Argelia (1960). Toda la organización del Estado persiguió. servicios públicos. Los regímenes que se consideraban democracias constitucionales se vieron en la necesidad de afrontar el desafío que significó la conformación de dos bloques de poder a nivel mundial y. a los que se sumaron los Estados Unidos en 1941). por el contrario.

lo que lo diferencia de los regímenes de economía estatizada y centralmente planificada (los “socialismos reales”) y de los totalitarismos de derecha a los que nos referimos antes. En una descripción de la combinación de estos dos principios. En este sentido. “el rechazo del Estado de bienestar en nombre de las ideas abstractas de libertad parece poco convincente. c) la inteligencia (consciente e inconsciente) capaz de aprehender y realizar las posibilidades de autodeterminación”. el Estado se incorporó de lleno a la actividad económica y no sólo en aquellas áreas vinculadas con las prestaciones sociales sino que también en otras relacionadas mucho más imprecisamente. se puede afirmar que libertad y participación son dos nociones cardinales que configuran las relaciones del individuo con el Estado. llegó –en muchos casos– a gestionarlas directamente. como los escandinavos. Esto significó. la libertad. con regímenes políticos basados en una democracia pluralista instalada con el fin de cumplir con dos objetivos centrales: por un lado. Así por caso la intervención del Estado directamente en la producción no alcanzó en Estados Unidos el mismo nivel que en el Reino Unido y en Francia. el gasto público en algunos países. fue receptado por muchas constituciones del período posterior a la Segunda Guerra Mundial. Este proceso de ampliación de las responsabilidades del Estado. y a la vez una política destinada a permitir la participación real y creciente en el producto o renta de todos los sectores sociales. La participación como derecho y . llegó al 50 % del producto bruto interno. sino que se amplió hasta involucrarse en la prestación de servicios de educación. porque su administración total es una sistemática restricción de a) tiempo libre “técnicamente” disponible. Paralelamente. mantiene el statu quo.Página 42 de 46 En primer lugar. y. nada menos. una experiencia propia de las economías de mercado. que venía del constitucionalismo clásico. Con estas notas distintivas. salud y seguridad social. en su sentido más amplio. b) la cantidad y calidad de los bienes y servicios “técnicamente” disponibles para las necesidades vitales individuales. mediante la aplicación de las políticas tributarias que se implementaron para solventarlos. el Estado de bienestar es un estado sin libertad. contrariamente. por el otro. La libertad garantizada mediante una limitación hace referencia a un Estado que se traza límites a sí mismo. el Estado de bienestar es. como la de los servicios públicos. un nuevo contenido de participación. el Estado de bienestar produjo toda una serie de consecuencias políticojurídicas relevantes. puede verse como un inconveniente menor de un Estado capaz de hacer segura y cómoda la vida administrada”. en las que sin embargo algunos autores han visto situaciones de alienación Así por ejemplo Marcuse dice que “a pesar de toda su racionalidad. la actividad pública ya no quedó reducida a las tareas mínimas y elementales de defensa nacional y justicia. De todos modos. una característica central del Estado de bienestar es la consagración constitucional de la igualdad concebida como una igualdad de oportunidades y no ya como una mera igualdad jurídica formal. otorgar una nueva dimensión a sus instituciones políticas incluyendo nuevos sectores de la población por medio del reconocimiento de nuevos derechos. Los nuevos compromisos estatales implicaron. en esa relación de libertad. incorporando –al mismo tiempo– acciones directas en materia de asistencia y promoción social. garantizar la acumulación de capital para satisfacer la creciente demanda social y. continúa Marcuse. La pérdida de las libertades económicas y políticas que fueron el verdadero logro de los dos siglos anteriores. que antes hemos descripto. De todos modos este proceso no fue similar en todos los países. un sostenido crecimiento de su presupuesto y una suerte de redistribución del ingreso. En primer lugar. porque se alude bajo esa denominación a una etapa de la evolución del Estado constitucional de derecho. que armonizaron dos valores: por un lado. naturalmente. dejando pues al individuo en la situación social que tiene: por consiguiente también el Estado. que el Estado pasó a asumir como una responsabilidad propia la subvención de las necesidades elementales de la población. Toda esta actividad fue acompañada por el desarrollo de una política legislativa de regulación del trabajo en particular y de la actividad económica en general. por el otro. Como natural consecuencia. En segundo término.

todas aquellas que han receptado los principios del constitucionalismo social. Las cláusulas de este tipo. es el paradigma de organización que consagra –por ejemplo. nuestra constitución– y. reparte. a partir de la falta de real igualdad existente en la sociedad. Expresiones tales como control y colaboración adquieren una nueva dimensión. Se ha dicho que no puede reducirse el análisis de una constitución a una mera idea de límite. sino a partir de la autoorganización. el reconocimiento inclusivo de los habitantes. El trabajo es entonces reconocido como capacidad de volcar la creatividad al servicio de la producción colectiva para lograr un mejor nivel de vida. A diferencia de los derechos de libertad. Los derechos humanos . sino también mediante la garantía de la realización del concepto de autonomía individual. que son derechos de (o facultades de comportamientos propios) y a los que corresponden prohibiciones (o deberes públicos de no hacer). Hemos intentado reseñar la evolución del constitucionalismo y no podemos obviar algunos elementos de juicio adicionales en este momento. por lo general. al trabajo. a la información y similares. Así. Participación y reconocimiento. especialmente. a una falta de libertad en la práctica o. una fuerte reivindicación de la posibilidad del Estado para intervenir en la economía. en todo caso. El postulado teórico de la libertad absoluta de las primeras revoluciones burguesas condujo. en cuanto éstas puedan influir sobre sus circunstancias de vida con el objeto de efectuar correcciones acerca de la eficacia de los resultados de la actividad social. control permanente y libertad creadora en continua retroalimentación con los otros individuos y sectores o grupos sociales en un plano igualitario. en general. Los individuos no actúan aislados. su norma fundante– deben hacerse cargo de esa complejidad y brindarle respuestas. la constitución. Se puede caracterizar este período afirmando con Ferrajoli que “junto a los tradicionales derechos de libertad. o también materiales son derechos a (o expectativas de comportamientos ajenos) a los que deberían corresponder obligaciones (o deberes públicos de hacer)”. a la vivienda. contienen una clara referencia a la promoción de la igualdad real de oportunidades y. a una relativización de esa libertad. que no abandona al individuo. las constituciones de este siglo (se refiere al siglo XX) han reconocido sin embargo otros derechos vitales o fundamentales: derechos a la subsistencia.Página 43 de 46 pretensión supone un Estado que ayuda. consecuencia obligatoria de la concepción democrática de la sociedad y del Estado. La organización social ha consistido en los programas constitucionales propios del constitucionalismo social en pautas que combinan libertad e igualdad a partir de la incorporación de los principios de participación y de control que vienen. a jugar como nexo vinculante entre ambos valores. en ámbitos más reducidos de notable trascendencia en su vida cotidiana. no sólo a partir de la posibilidad que les otorgan instituciones políticas como el sufragio universal y secreto. en definitiva. y aceptan el control de sus conductas a condición de permitir su propio control sobre las conductas ajenas. el derecho se ha hecho cargo de una serie de principios que hacen al mejoramiento de la situación del individuo como integrante de la sociedad y de los distintos grupos sociales. y que conduce a un nuevo paradigma de organización. como ya analizamos. a la educación. a la salud. En este sentido. a la vez. estos derechos. pero ya no como graciosa concesión de la autoridad que organiza. distribuye y adjudica. especialmente a partir de la creciente complejidad que han adquirido las relaciones sociales: el ordenamiento jurídico –y. que debe ser ponderada integralmente. que podríamos llamar sociales. a la alimentación. absolutamente excluido de la intervención externa de cualquier tipo. que adquieren capacidad de influencia en la definición del rumbo social. sin que esto deba ser interpretado en ningún caso como invasivo del ámbito de intimidad personal.

debemos analizar si el conjunto de los derechos humanos constituye una nueva generación de derechos o si. con competencia complementaria reconocida por los Estados signatarios. y cuya jurisdicción se remite al cumplimiento de este tratado o pacto. fue consecuencia de las terribles degradaciones que millones de personas sufrieron antes y durante el conflicto. fue dispar. destinados a entender en los casos de violación de los derechos humanos. tal el caso de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. los derechos individuales que integran la categoría de los derechos humanos han merecido su reconocimiento en las leyes fundamentales. por el contrario. El reconocimiento de la persona como titular de derechos que son esenciales para su existencia y de los cuales no se la puede privar sin negarle su condición de tal. en la práctica. No es ya un Estado ausente (o “gendarme”) como en el primer constitucionalismo. Esta nueva dimensión ha convertido de acuerdo a la persona humana en sujeto titular de derechos frente a la comunidad internacional. Desde el punto de vista de nuestra materia. en las declaraciones del siglo XVIII a las que ya hemos hecho referencia. Los Estados deben respetar los derechos humanos de sus habitantes. en alguna medida. recortando su capacidad de acción con medidas cuya eficacia. Esto es lo que le da. Las nuevas generaciones de derechos El reconocimiento de los derechos sociales fue llevando a la aceptación de la intervención activa del Estado en campos que antes consideraba ajenos a su actividad. un carácter novedoso. y asume dos características particulares: por un lado. dando lugar a nuevas concepciones sobre su fin. En algunos casos existen los que podemos denominar tribunales convencionales. aunque muchas veces haya sido más declamatorio que efectivo. en cualquier caso. la violación de los derechos reconocidos. sin embargo. En este sentido. generándose responsabilidad internacional para el caso que esto no ocurra. se trata en realidad de la nueva dimensión que se ha otorgado a los derechos humanos fundamentales. en su mayoría. se estableció una situación novedosa que en cierta medida reconoce normativamente la existencia de una jurisdicción universal en materia de persecución penal de las violaciones a los derechos humanos. la formación de una comunidad internacional con organización jurídica como resultado de su aceptación por los Estados parte. ambas de 1948. busca justamente una limitación de la capacidad de acción de los Estados. que necesariamente afecta su soberanía. debe tenerse en cuenta que la protección a los derechos humanos en el ámbito internacional. incluso en aquéllas que corresponden a las primeras etapas del proceso del constitucionalismo. más conocido como Pacto de San José de Costa Rica. que son aquéllos establecidos en un tratado internacional de derechos humanos. significó un paso sustancial que afectó la idea tradicional de la soberanía absoluta e ilimitada del Estado dentro de su territorio. ni siquiera en aquellos países en los que ha experimentado un retroceso en lo .Página 44 de 46 Después de la Segunda Guerra Mundial comenzó también una etapa que puede ser definida como la del reconocimiento de los derechos humanos y que. Esta situación se ha visto reflejada a partir del establecimiento de tribunales jurisdiccionales internacionales. por ejemplo. por el otro. pero este tipo de situaciones generaron. se trata simplemente de la nueva dimensión que han asumido ciertos derechos que ya habían sido previamente reconocidos durante la evolución del constitucionalismo. Más que de nuevos derechos. desde luego. un mínimo de control. Con el establecimiento de la Corte Penal Internacional creada por el Estatuto de Roma. sin duda. como hemos dicho. Para responder a este interrogante diremos que. establecida en la Convención Americana de Derechos Humanos. entre los que debemos citar especialmente a la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y a la Declaración Universal de Derechos Humanos. y. que en muchas oportunidades no ha existido una capacidad o una voluntad política que fuera capaz de evitar. No podemos dejar de señalar. El proceso tuvo su punto de partida en tratados internacionales. el reconocimiento de la persona humana como sujeto protegido por esa misma comunidad.

Los derechos de usuarios y consumidores y el derecho al medio ambiente. que asume un nuevo rol. La aplicación de estas nuevas doctrinas originó que el Estado se desprendiera de muchas de las actividades que había asumido en la época del Estado de bienestar. se instrumentan sistemas de protección. ya no están sometidos a la relación Estado-ciudadano. Estas circunstancias nos llevan a hablar de los que genéricamente se denominan derechos colectivos y que se caracterizan por que su titularidad no es individual ni excluyente: están en cabeza de la sociedad en su conjunto y el ejercicio por parte de sus integrantes como un sujeto colectivo. por lo que se incorpora un nuevo concepto: el del usuario como sujeto de un derecho colectivo. se nos presenta la cuestión relativa a la autonomía de las minorías. que no es otra cosa que el reconocimiento de nuevas situaciones que pueden vulnerar.Página 45 de 46 que se admite como su esfera de acción como consecuencia de las políticas neoconservadoras implementadas a partir del gobierno de Margaret Thatcher (1979-1987). fue el esquema de acuerdo al cual se crearon los Estados nacionales modernos. permitiendo la aparición de una nueva relación. y que la comprensión de que los efectos de ciertas actividades se prolongan más allá de la esfera individual de aquellos a quienes los afectan directamente. sin embargo. Es lo que se ha llamado paradigma constitucional mononacional-monocultural”. y. Como ya se ha visto. en la medida en que ésta no puede optar libremente por mantener o no esa relación. al pasar a manos privadas. En íntima vinculación con la cuestión de las nuevas generaciones de derechos por un lado. en cuanto no son renovables y su explotación producirá efectos sobre las generaciones futuras. antes bien todo lo contrario. luego de estos acontecimientos. la conciencia de la necesidad de preservar ciertos recursos de la naturaleza. en alguna medida. en Inglaterra. son fundamentalmente incluidos en esta categoría de derechos pero. particularmente en materia de servicios públicos. Ante esta nueva situación. son reconocidos como titulares de un derecho a la protección por parte del Estado. aparece la cuestión relacionada con el derecho de las minorías. basado en la uniformidad cultural de la población. Al mismo tiempo. beneficia a todos los demás. por un solo pueblo. y con los derechos humanos como categoría autónoma de derechos. ha conducido al reconocimiento del derecho al medio ambiente. fue sucedido poco después por la caída del llamado bloque soviético. Las minorías pueden ser ubicadas como colectivos sociales y el análisis de sus derechos debe ser abordado. . Así los usuarios de los servicios públicos. justificada por el hecho de que la actividad de quienes desde el sector privado prestan los servicios o producen los bienes puede tener una influencia decisiva en la realidad social. se van reconociendo otros. en los Estados Unidos. Los servicios públicos. como el caso de la manipulación de la información. no ya como hacedor sino como regulador. que tienden a establecer el equilibrio entre los intereses esencialmente monopólicos de los nuevos titulares de los servicios públicos y los derechos de la población. toda vez que los derechos individuales de sus integrantes no pueden ser objeto de un tratamiento distinto al que recibe el resto de la población. influir sobre las decisiones colectivas. y de las presidencias de Ronald Reagan (1980-1988). lo que ha permitido a algunos autores hablar. de un pensamiento único. a la vez. que comenzó en la década de 1980 y que se expandió con fuerza en el mundo. la intimidad de los individuos. La preocupación por la diversidad cultural no era una cuestión central. a partir de la identificación de ciertas realidades que afectan e influyen fuertemente sobre el conjunto social. por un lado. por el otro. un ordenamiento jurídico homogéneo y común para todos los integrantes del estado. pudiendo decirse incluso que “el Estado constitucional surge dando por resuelta la eventual diferencia entre Estado y Nación: las constitución suponen que cada Estado en particular está compuesto por una sola Nación. Así entonces. pero también los simples consumidores de bienes y servicios de toda índole. como un derecho colectivo. Este proceso.

Las tradiciones y las culturas devienen entonces compatibles con la existencia de un punto de partida común. El desarrollo del concepto de “patriotismo constitucional” es posiblemente uno de los hallazgos más importantes de la vasta obra de Habermas. A título de ejemplo. y no deben ser entendidos en ningún caso como contradictorios con los derechos individuales de los integrantes del grupo que se trate. Para esto. tal como se desprende de las páginas anteriores. En palabras de Held. el universo y el espacio”. étnicas. y a ciertos grupos de base étnica o religiosa. muchas veces condenados a ser minoría cultural en su tierra americana. por diversas circunstancias. La coexistencia sólo es posible desde la base de la aceptación del otro grupo. podemos referirnos a los grupos de inmigrantes en Europa. A partir de esta premisa. Para que la pluralidad de identidades persista a lo largo del tiempo. la bondad. no se han disuelto en el marco global de la sociedad de que se trate. se sugiere que es imprescindible abandonar el fundamento teórico de la cohesión del Estado. “en una misma comunidad deben poder existir en igualdad de derechos distintas formas de vida culturales. en la diversidad de sus distintas formas culturales. para la cual es preciso negociar ciertas cuestiones: y todas deben abandonar la pretensión de tener la única verdad en el terreno de la justicia. culturales y sociales nunca son más que una de las múltiples identidades posibles. Cada cultura nacional conforma a la luz de la propia historia una interpretación distinta para los mismos principios incorporados también en otras constituciones republicanas (tales como la soberanía popular y los derechos humanos). pasando de una base cultural a una base jurídica. En el fundamento de tales interpretaciones puede figurar un patriotismo constitucional en lugar de un nacionalismo originario”. Solamente es posible armonizar los extremos en pugna desde una óptica que le otorgue prioridad a la existencia de derechos comunes a todos los integrantes de la sociedad de que se trate y. esos ciudadanos sólo pueden apelar a la constitución como única base común a todos”. minoritario o no. incluso aquéllas que implicaban la marginación de minorías o grupos desfavorecidos. entonces. toda vez que se consideraba en el pensamiento dominante que las principales injusticias y desigualdades sociales. ha ocasionado innumerables cuestiones relacionadas con la capacidad de mantenimiento de la propia cultura por parte de los colectivos sociales que. debe intentar respetarse la premisa de que las minorías deben tener derecho a la igualdad cuando la diferencia los haga inferiores. Estos problemas fueron obviados durante mucho tiempo. El nivel de la cultura política común debe ser desconectado del nivel de las subculturas y de sus identidades acuñadas prepolíticamente. podían resolverse a través del establecimiento de un sistema constitucional adecuado. La exigencia de coexistencia en igualdad de derechos se encuentra sometida a la reserva de que las confesiones y prácticas protegidas no pueden contradecir los principios constitucionales vigentes (tal como sean entendidos en la respectiva cultura política). fundamentalmente. De todos modos y aunque pudiera parecer contradictorio con la anterior. “cada una de las identidades nacionales. étnicas y religiosas en coexistencia y convivencia. aunque éste no tuviese en cuenta de ninguna manera las diferencias de origen y de posibilidades. pero deben tener derecho a ser diferentes cuando la igualdad ponga en peligro su identidad. agrega: “deberíamos aprender finalmente a entendernos no como una Nación compuesta por miembros de una misma comunidad étnica. desde la afirmación de un procedimiento democrático que tienda a permitir la constatación periódica de legitimidad. se evita la maximización de las diferencias etnoculturales y éstas son reemplazadas por lo que los integrantes de una sociedad estatal pueden y deben tener en común: los mismos derechos de inclusión. es cómo armonizar el derecho de esas “minorías” a mantener sus valores y tradiciones culturales con la existencia de un ordenamiento jurídico común. cada identidad tiene que reconocer a la otra como presencia legítima. sino como una Nación de ciudadanos. La cultura política de un país se cristaliza en la constitución vigente. el procedimiento democrático. Se ha intentado dar respuesta a esta cuestiones en una amplia gama de respuestas que van desde el comunitarismo extremo hasta la práctica negación del problema. sostiene Habermas.Página 46 de 46 La consagración “prácticamente universal” de los valores de construcción y desarrollo político occidental. Así. La cuestión que se plantea. a los pueblos originarios. Para un abordaje de la cuestión. . Y.