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martes 1 de setiembre del 2015

Ciencias
Planeta tierra
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Aplicaciones

Relojes inteligentes

WhatsApp

Taxistas de Nueva York
usarán app contra Uber

Android Wear ya es
compatible con iOS

Usan conocidas marcas
para estafas en línea

— La aplicación Uber ha remecido el negocio del taxi en todo
el mundo. Pero los taxistas de
Nueva York no se han quedado
con los brazos cruzados y han
decidido lanzar su propia app,
llamada Arro. Con una operatividad similar, empezará a funcionar en pocas semanas.

— Google anunció que su sistema operativo para relojes
inteligentes, Android Wear, ya
es compatible con dispositivos
iOS, por lo que ya no será exclusivo para usuarios de Android.
Se espera que Apple responda
en breve con novedades relacionadas con su Apple Watch.

— Expertos de Kaspersky Labs
advierten de una nueva estafa
en línea. Se trata de un mensaje vía WhatsApp que ofrece
S/.500 como bono de consumo, pero solo busca robar información personal. Se usan
los nombres de Starbucks y las
tiendas H&M y Zara.

La evolución ha permitido que el oído humano se vuelva una herramienta capaz de advertirnos
sobre los peligros y mantenernos alertas frente a cualquier situación de riesgo. Pero para entender
cómo funciona el sonido es necesario explicar su naturaleza y distintos aspectos de las ondas.

Ciencia

Tomás unger

Divulgador científico

A

La ciencia detrás del sonido

diferencia del
ojo, no podemos cerrar el
oído. Oímos
siempre. De
esto se ha encargado la
evolución, ya que aun dormidos el sonido nos advierte de posibles peligros.
El mecanismo por el cual
recibimos y analizamos
el sonido es sumamente
complejo y ha evolucionado a un grado muy alto
de sofisticación. La modulación del sonido hoy es
parte de nuestra cultura y
tal vez la forma más sofisticada y abstracta de arte: la
música.
La física
Para hablar de sonido, antes de hablar del complejo
sistema por el cual lo analizamos, hay que conocer
su naturaleza. El sonido
es una vibración que se esparce con las características de toda onda, amplitud y frecuencia, siendo
la frecuencia inversa a
la longitud de onda. En
otras palabras, al igual
que la onda electromagnética (radio, microonda,
luz, etc.), tiene que cubrir
una cierta distancia en
un tiempo determinado y
puede hacerlo con un mayor número de pasos cortos (mayor frecuencia y
menor longitud de onda)
o con pasos largos (mayor
longitud de onda y menor
frecuencia).
La frecuencia (cantidad de pasos) por la longitud de onda (la longitud de
pasos) siempre deben dar
la misma cifra, que es la velocidad. En el caso del sonido, esta velocidad es de
343,2 metros por segundo
en el aire seco, a 20 °C. Esto
equivale a 1.236 kilómetros por hora (2,9 kilómetros por segundo).
El sonido también se
transmite por el agua y por
los sólidos, a mayor velocidad, de acuerdo con las características estructurales
del material. Para todos los
efectos, aquí nos ocuparemos solo de la transmisión
del sonido a través del aire,
ignorando las pequeñas
variantes de velocidad,
debidas a fluctuaciones de
temperatura y presión.
Amplitud
Cuando hablamos de sonido, generalmente nos
referimos a su fuerza, la
cual llamamos volumen,
siendo su nombre en física
“amplitud de onda”. Esta es la fuerza que se mide
en decibeles y se refiere a
la intensidad del sonido.
La amplitud o intensidad
del sonido depende directamente de la fuerza y el
material que produce la vibración.

ANATOMÍA

Un sentido muy complejo
El interior del oído nos muestra todo un complejo mecanismo necesario
para que podamos escuchar todo lo que nos rodea.

1 El pabellón auricular

capta las numerosas
vibraciones sonoras de
nuestro alrederor y las
canaliza hacia el interior
del oído.

2 Las vibraciones son

4 Las vibraciones del sonido se siguen transmi-

3 Las ondas sonoras hacen vibrar

tiendo hacia el oído interno, donde se aloja la
cóclea. Aquí la energía mecánica del sonido se
transforma en complejas señales eléctricas que
más adelante se transmiten al cerebro.

el tímpano y este a su vez
pone en movimiento la
cadena osicular, compuesta por
el martillo, el yunque y el estribo.

conducidas hasta
alcanzar la membrana
timpánica a través del
conducto auditivo
externo.

Hacia el
cerebro
Vibraciones sonoras

Las células sensoriales,
llamadas también células
ciliadas, cubren por completo
toda la extensión de la cóclea.

Martillo

Estas poseen distintos grados
de sensibilidad para la detección
de tonos o frecuencias.

Yunque Estribo

5 Cuando el fluido de

6 Estos movimientos

la cóclea se desplaza
provoca a su vez el
movimiento de unas
finas estructuras
llamadas cilios.

Células ciliadas
(región superior),
responsables de las
frecuencias bajas.

causan diferencias
de tensión que
producen señales
eléctricas que se
transmiten a través
del nervio auditivo
hasta llegar al cerebro.

-PercepciónEl oído humano
capta desde
20 hertz (una
vibración por
segundo) hasta
20 mil hertz.

En la representación lineal de una onda, la amplitud
estaría representada por su
altura y la longitud por la distancia entre ondas, la cual es,
a su vez, inversa a la frecuencia (cuando más cortas las ondas, mayor su cantidad). La
frecuencia es la que nos da el
tono: a mayor frecuencia, más
“alto”.
De todos los animales, los
mamíferos tenemos el oído
más evolucionado y nuestra
gama de frecuencias es bastante amplia. Si bien es cierto que
entre los mamíferos no competimos con los predadores y menos aun con el murciélago, que
tiene receptores ultrasónicos,
el oído humano generalmente
capta desde 20 hertz (Hz) hasta 20 mil Hz en el caso de los oídos muy agudos de los niños.
La unidad de frecuencia es
el hertz, una vibración por segundo. La mayoría de lo que
nos interesa y lo que escuchamos está en una escala mucho
más limitada. Por ejemplo, el
tono más bajo que puede dar
un órgano de viento está entre
16 y 32 Hz. Las secciones de ritmo, las notas de los bajos que
llevan el ritmo, están entre 32 y
512 Hz.
La mayor parte de la conversación humana, que va des-

LA CÓCLEA Y SU
PAPEL FUNDAMENTAL

7 Finalmente, el córtex

auditivo cerebral
interpreta esta
información como sonido.

de los tonos más bajos, abarca
desde 512 hasta 2.048 Hz. Tan
solo algunos fonemas que contienen consonantes labiales y
fricativas pueden llegar hasta
los 8.192 Hz.
Como habrán notado, todas estas son cifras exactas que
son múltiplos (divisibles entre
sí), porque representan desde
la primera hasta la novena “octava”, que es un intervalo de
8 grados entre dos notas de la
escala musical. Esta es una división arbitraria de las frecuencias, pero es la universalmente aceptada y es la que utiliza
nuestra escala musical.
Conversación y música
Para darnos una idea de las frecuencias en que normalmente operamos tanto en nuestra
conversación cotidiana como
en nuestra música, daré algunos ejemplos de los instrumentos más comunes. Por ejemplo,
do, la más baja de las 88 teclas
del piano de concierto, tiene
32,7 Hz; la más baja del chelo,
65,4 Hz; la de la viola, 130,8
Hz. La nota más alta producida
por una voz femenina normal
está en 1.046 Hz; la de la flauta,
en 2.093 Hz; y la tecla número
88, última del piano, la más alta
de la derecha, en 4.186 Hz.
Como curiosidad, un típi-

Cuando hablamos de
sonido, generalmente
nos referimos a
su fuerza, la cual
llamamos volumen
(amplitud de onda)”.

La mayor parte de la
conversación humana,
que va desde los tonos
más bajos, abarca
desde 512 hasta 2.048
hertz”.

Células ciliadas
(región inferior),
responsables de las
frecuencias altas.

co televisor con una pantalla
de rayos catódicos produce un
zumbido muy alto de 16.744
Hz. Todas las demás notas están dadas en un orden ascendente con la nota más baja del
piano en la clave de do, 1, y la
nota más alta del piano en la 8.
Para los aficionados a la
música, algunos datos sobre el
alcance de los instrumentos,
de los cuales después del órgano, el de mayor alcance, está
el piano. Todos los saxofones,
desde el bajo hasta el soprano,
están entre 600 Hz y 1.500 Hz;
el oboe de 200 Hz a poco menos
de 2.000 Hz.
Las voces humanas van desde el bajo, que va desde poco
más de 80 Hz, hasta la soprano, que pasa los 1.000 Hz. Si
consideramos que teóricamente oímos desde los 20 Hz hasta
20 KHz, toda nuestra actividad
musical se desarrolla dentro de
una gama bastante reducida
con relación al espectro auditivo a nuestro alcance.
Intensidad
Por el momento solo hemos
visto la parte física del sonido,
su intensidad o volumen, que
lo da la amplitud, y su tono o
frecuencia, que lo da la longitud de onda. Hemos dado
como ejemplo de frecuencias

las que usamos cotidianamente.
La intensidad del sonido la medimos en decibeles
y por ahora nos limitaremos a dar algunos ejemplos, siendo importante
notar que cuando hablamos de la escala, estamos
hablando de una escala
logarítmica, similar a la de
los terremotos, en que 10
puntos de diferencia significan 10 veces más intensidad. Así, una conversación normal se lleva a 60
decibeles y el ruido de una
aspiradora tiene 70 decibeles, o sea, 10 decibeles más.
Un concierto de rock, con
la intensidad de una lancha
de carrera, tiene 110 decibeles, mientras que una
sirena de alarma tiene 130
decibeles y un jet 140 decibeles, y si uno no se tapa los
oídos, puede quedar sordo
al escucharlos.
Tono y armónicos
Si bien la mayoría de los
instrumentos musicales
que mencionamos anteriormente funcionan a
frecuencias disímiles, son
claramente identificables
por los sonidos distintivos
que producen. Esto se debe
a que el tono puro (sin armónicas) lo da solamente
un diapasón (pequeña barra metálica utilizada para
afinar). Los instrumentos
musicales no producen sonidos puros, están diseñados para acompañar cada
nota con armónicos, múltiplos de frecuencia con características diferentes al
de la nota primaria. Este es
el caso de la caja de madera
de una guitarra que reverbera con armónicos de la
frecuencia de la cuerda (o
cuerdas). Los materiales
utilizados para producir el
sonido dan el nombre a los
instrumentos. Tenemos
cuerdas, vientos, metales y
percusión.
El oído
Así como hace unas semanas traté de explicar
el paralelo entre el ojo y
la cámara fotográfica, he
pensado en hacerlo con el
oído. Sin embargo, el problema es más complejo, debido a la naturaleza del sonido y a la complejidad de
nuestro sistema auditivo.
Es por esto que he pensado
conveniente tratar de explicar primero los conceptos de frecuencia, amplitud
(volumen) y tono.
Espero que en un futuro próximo pueda explicar
la manera en que estas vibraciones del aire, que llamamos sonido, pasan por
nuestro oído y se convierten
en una maravilla artística
como puede ser una fuga de
Bach, una copla flamenca o
un concierto de Beethoven.