POLITICAS PARA MEJORAR LA CALIDAD DEL EMPLEO EN LAS PYME Juan Sierra Contreras Enrique Sato Kuroda

Lima, 2003

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ABSTRACT

La investigación tiene como objetivo evaluar la capacidad de los Servicios de Desarrollo Empresarial (SDE), para mejorar la calidad del empleo en las pequeñas y microempresas (PYME) urbanas de Lima y Callao, a través de un aumento de las remuneraciones logrado sobre la base de un aumento de la productividad. Sobre esta base propone un conjunto de medidas para mejorar el impacto de los SDE sobre las condiciones de la calidad del empleo, tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda.

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RESUMEN EJECUTIVO La investigación busca evaluar la capacidad de los Servicios de Desarrollo Empresarial (SDE), para mejorar la calidad del empleo en las pequeñas y microempresas (PYME) urbanas de Lima y Callao, sobre la base de un aumento de la productividad A partir de eso, propone un conjunto de políticas orientadas a mejorar el impacto de los SDE sobre la calidad de empleo en las PYME. El análisis está centrado en las microempresas, tanto de 2 a 4 trabajadores como de 5 a10 trabajadores, porque incorporan a la mayor parte de la población ocupada. Toma como indicador de la calidad del empleo, únicamente al nivel remunerativo, dejando de lado los otros criterios establecidos por la OIT. Se incluye en los SDE a todos los servicios no financieros proporcionados por terceros, que podrían ser utilizados por la empresa para enfrentar no sólo deficiencias internas, sino también obstáculos en el entorno externo. En momentos en que la investigación se estaba llevando a cabo, en el país funcionaban 31 centros de desarrollo empresarial (CDE), creados explícitamente para ofrecer los SDE a las PYME. El análisis tuvo como base la realización, a mediados del 2001, de una encuesta a 400 PYME de Lima y Callao, que se complementó con una entrevista estructurada a pequeños y microempresarios representativos. La conclusión principal que surge del análisis de las respuestas es que los SDE sí han contribuido al aumento de las remuneraciones en las PYME, y por lo tanto a la mejora de la calidad del empleo. Pero la contribución puede ser calificada de pequeña, en tanto el aumento se ha dado en los niveles remunerativos más bajos, y es menor en las microempresas en general y en particular en las de 2 a 4 trabajadores, que son las que incorporan al mayor número del personal ocupado. Hay dos conclusiones positivas sobre los SDE. Una, es que las PYMES tienen un nivel relativamente bueno de conocimiento y de uso de los SDE, que además se ofrecen a precios relativamente bajo y con apoyo financiero. Otra, es que se han dado avances importantes, aunque todavía insuficientes, en la implementación de SDE que toman en cuenta las necesidades de las PYMES.

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Las conclusiones críticas sobre los SDE, tienen que ver con su relación con las microempresas, y que podrían tener como causa la adopción del paradigma de mercado. Hay indicios de que los SDE se han orientado fundamentalmente a las PYMES de acumulación, poniendo en segundo plano a las microempresas de 2 a 4 trabajadores, que son las que ocupan una mayor proporción del personal ocupado. Además, el impacto de los SDE sobre la productividad y el progreso de las PYMES, aparentemente ha sido reducido, y con tendencia a disminuir en las microempresas de 2 a 4 trabajadores. En su mayoría y de una manera particular en las microempresas, los propietarios de las PYME no tienden a trasladar parte del progreso de sus empresas, a la mejora de las remuneraciones y de la calidad del empleo. Para mejorar el impacto de los SDE sobre la calidad del empleo en las PYME se presenta una propuesta que está ordenada a dos niveles: A nivel de la política general de gobierno, cuyos ejes principales son: La necesidad de una conducción centralizada de la política de promoción de las PYME y no dispersa como ocurre actualmente.  Replantear los alcances de la apertura comercial, reivindicando la importancia del mercado interno donde la interacción Estado-Empresa permiten crear condiciones para mejorar la competitividad de las empresas nacionales, particularmente de las PYME.  Promover la asociación de las micro y pequeñas empresas con una cadena de eslabonamiento con la mediana y gran empresa.  Finalmente, combinar una política económica que garantice estabilidad y flexibilice los mecanismos que provoquen el crecimiento de la producción y de la inversión, que son finalmente las condiciones del sostenimiento de los negocios en el mediano plazo, con la formación de ciertos fondos, a partir de ciertos mecanismos de subsidio cruzado, que vayan creando las condiciones de un proceso de formalización y de salarización de las PYME. A nivel de la promoción de los servicios de desarrollo empresarial, se plantea ordenar la política de promoción, a partir de tres criterios: segmentación del mercado por tamaños de empresa, segmentar la demanda diferenciando aquellas empresas que inician negocios de aquellas que buscan permanencia en el mercado, y la

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interacción entre oferta y demanda para determinar los mecanismos de intervención. Por el lado de la oferta se proponen las siguientes acciones de política: Promover un esquema de subsidios cruzados en los proveedores de SDE Revisar la orientación de los recursos del Estado y de la Cooperación Internacional, incluyendo en forma más amplia a otros proveedores.  Promover investigaciones de mercado que permitan con más precisión identificar las características de los SDE a ser ofertados.  Promover el desarrollo de productos metodológicos que permitan el mejoramiento de los productos actuales y la creación de productos nuevos como elementos claves de la sostenibilidad de los SDE.  Promover la identificación de áreas de innovación tecnológica en un enfoque prospectivo que aproveche la especialización de las PYME. Por el lado de la demanda, la segmentación del mercado debe ser el punto de partida de las políticas de promoción de los SDE. Por tamaño de empresa, se propone, para las empresas de 2 a 4 trabajadores, en el marco de la política general de gobierno, de lucha contra la pobreza, incluir en el objetivo general de generar empleo, mejorar la calidad de los mismos, a través de los servicios de capacitación, información y asesoría. Para las empresas de 5 a 10 trabajadores y las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, se propone: Proveer información a la micro y pequeña empresa a través de redes de información que permitan, desde un enfoque prospectivo, abrir mercados y orientar de esa manera la producción y la inversión de estas unidades económicas, mejorando la utilización de la capacidad instalada existente en ese sector y disminuyendo la asimetría en la información.  Facilitar el acceso de la micro y pequeña empresa a los servicios de desarrollo empresarial, que permitan mejorar la gestión, los procesos técnicos de producción y las capacidades internas de las PYME.

 

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Promover la asociación de los micro y pequeños empresarios y la subcontratación, incorporando en los contratos un componente referido a la provisión de SDE en las unidades contratantes.

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INDICE

I. II. III. IV.

INTRODUCCIÓN LOS SDE Y LA CALIDAD DEL EMPLEO ALTERNATIVAS DE POLÍTICA BIBLIOGRAFÍA

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I.

INTRODUCCIÓN

“Políticas para mejorar la calidad del empleo en las Pequeñas y Micro Empresas (PYME)”, es uno de los 3 proyectos de la Red de Políticas de Empleo que analizan las políticas activas en el mercado laboral, que son las medidas de política que buscan crear las condiciones para la participación de la propia población en la lucha contra el desempleo. El objetivo principal del proyecto es evaluar la capacidad de los Servicios de Desarrollo Empresarial (SDE) para impulsar la productividad y, a partir de eso, mejorar la calidad del empleo en las PYME. Sobre esa base se plantean medidas de política de promoción de los SDE para mejorar su impacto en la micro y pequeña empresa. Su punto de partida es el hecho de que el problema en el país no es tanto de empleo, ya que la población desocupada es del 8% de la Población Económicamente Activa (PEA), sino de subempleo, en la que se encuentra el 43% de la PEA, con una calidad del empleo sumamente baja. La gran mayoría de los subempleados labora en las PYME, que acogen al 82% del personal ocupado en todo el país. 1. PEQUEÑAS Y MICRO EMPRESAS

Dado que se trata de una investigación sobre el empleo, el proyecto define a las PYME considerando el número de trabajadores, y no los indicadores económicos y financieros. En principio asume el criterio del INEI (1999), que considera microempresas a los establecimientos que tienen hasta 10 trabajadores, y pequeñas empresas a los que tienen desde 11 a 20 trabajadores. En el análisis se prioriza a las microempresas, porque tienen mayor importancia para el empleo. Según el INEI (2000), a nivel nacional las microempresas incorporan al 76.4% del personal ocupado, incluyendo a los trabajadores por cuenta propia. Las pequeñas empresas sólo incorporan al 5.6% del personal ocupado. El proyecto excluye a los trabajadores por cuenta propia, y sólo considera a las microempresas de 2 a 4 trabajadores y de 5 a 10 trabajadores, que incorporan al 30.6% del personal ocupado a nivel nacional. Además, se ha centrado en el área urbana de Lima y Callao, donde está casi el 50% de las personas ocupadas en las

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PYME en todo el país, y donde se están dando actualmente las experiencias de promoción de los SDE. También es necesario tener en cuenta que las microempresas, y es especial las de 2 a 4 trabajadores, constituyen básicamente actividades de supervivencia, implementadas con la menor inversión posible y de una manera artesanal, sin mayor propósito que el de obtener ingresos inmediatos. De acuerdo al III Censo Nacional Económico, constituyen el 93% del total de las PYME, y tienen un promedio de ventas anuales de 14 UIT, que el 2001 equivalían a 3150 soles mensuales. Por el contrario las pequeñas empresas, junto con algunas microempresas de 5 a 10 trabajadores, son generalmente empresas de acumulación, con capacidad de re invertir y crecer. Invierten en activos fijos y funcionan de una manera profesional, con el objetivo de competir en el mercado. Tienen en promedio ventas netas anuales respectivas de 350 UIT, ó 78750 soles mensuales, y 155 UIT, ó 34975 soles mensuales. Están en mejores condiciones que las microempresas de subsistencia, para que acceder a los SDE bajo la perspectiva de aumentar la productividad y mejorar la calidad del empleo. En lo que respecta a la calidad del empleo, el proyecto se limita a tomar en cuenta las remuneraciones, y deja de lado otros factores planteados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), porque los bajos ingresos constituyen el problema central en las PYME. Según el Ministerio de Trabajo y Promoción Social (MTPS, 2000),las dos terceras partes de los trabajadores de las microempresas, incluyendo a los independientes, y casi la mitad de los trabajadores de la pequeña empresa, gana menos de 599 soles ó 170 dólares mensuales. Es principalmente eso lo ubica en el campo del subempleo. Por el contrario, casi las dos terceras partes de los trabajadores de la mediana y gran empresa gana más de 800 soles al mes. Es por eso Que se dice que en las PYME, los trabajadores están dispuestos a dejar de lado otros derechos, a cambio de un ingreso. Además, muchas empresas no se podrían sostener si otorgan estos derechos (Hagnauer, 2001). Por otro lado, el proyecto supone que las bajas remuneraciones en las PYME, tienen como causa fundamental a su baja productividad. No hay estudios sobre productividad en las PYME, pero el supuesto tiene sustento teórico, y en hechos como la relación entre ingresos y productividad por trabajador. Así, la diferencia de ingresos entre trabajadores de las PYME y de la mediana y gran

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empresa, se podría relacionar con la diferencia entre sus productividades. Como se ve en el gráfico siguiente, el ingreso en las PYME es el 30% del que hay en las empresas medianas y grandes, y la productividad es el 13%. Gráfico 1
Perú: Ingreso y productividad laboral de las PY S, ME como porcentaje de las del resto de empresas

100 80 60 40 20 0 IN R SO G E PYM S* E PRO U TIVID DC AD M ian y g ed a ran em resa p

(Fuente.- BCR: “Memoria Anual 2000” / MTPS: “Empleo en el Perú 2000 – III”)

También se puede afirmar que en las PYME en general, y en las microempresas en particular, toda posibilidad de mejora del ingreso de los trabajadores, sólo se puede dar si y sólo si hay un aumento de la productividad. Según el Gráfico 2, el ingreso anual promedio de un trabajador de las PYME es de 4956.72 soles, que es el 95% de su productividad anual, lo que muestra que casi todo el valor agregado se va en el pago de los trabajadores. En las empresas medianas y grandes el porcentaje es del 40%, que también puede darse en algunas empresas pequeñas. Gráfico 2
Perú: Relación ingreso y productividad laboral anual por tamaño del establecimiento
50 ,000 40 ,000 S/. 30 ,000 20 ,000 10 ,000 0 PYMES* Mediana y gran em presa PRODUCTIVIDAD País

INGRESO

(Fuente.- BCR: “Memoria Anual 2000” / MTPS: “Empleo en el Perú 2000 – III”)

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Lo anterior no significa sin embargo, y tal como se va a ver posteriormente, que un aumento de la productividad en las PYME se manifieste necesariamente en una mejora de la calidad del empleo. 2. SERVICIOS DE DESARROLLO EMPRESARIAL

El proyecto define a los SDE para las PYME, de una manera amplia. Abarcan todos los servicios no financieros proporcionados por terceros, que podrían ser utilizados por la empresa para enfrentar no sólo deficiencias internas, sino también obstáculos en el entorno externo. Toman la forma de actividades de información, capacitación, asesoría, consultoría y ejecución de cualquier tarea de la empresa, por parte de instituciones especializadas y generalmente privadas. (OIT-SEED, 2000) Desde la década de 1990 en el mundo y hace 5 años en el país, la OIT (1999, 2000), los organismos de cooperación internacional (Comité de Agencias Donantes para el Desarrollo de la Pequeña Empresa, 2001) y la mayoría de expertos (Goldmark, 1996; Villarán y Gutiérrez, 2001), han estado presentando y promoviendo a los SDE, como uno de los medios fundamentales para el progreso de las PYME. Toman en cuenta, en primer lugar, los avances que las PYME han logrado con la promoción de los servicios financieros. En segundo lugar, la experiencia de la empresas que desde hace tiempo contratan SDE con resultados positivos. No sólo de empresas grandes y medianas, sino también de empresas pequeñas que han contribuido al crecimiento económico de los países asiáticos y algunos europeos como Italia. En los países en desarrollo muchas de las pequeñas empresas exitosas usan estos servicios, como lo ha demostrado para el caso de la rama textil peruana, la investigación “Desempeño de la pequeña y mediana empresa exportadora del sector textil y confecciones en el Perú” de Marco Aspilcueta (1999). Actualmente, los principales organismos internacionales de apoyo a las PYME, promueven el uso de los SDE bajo la perspectiva del paradigma de desarrollo del mercado. Plantean que los SDE se deben dar en condiciones de mercado, sin subsidios, tratando “que numerosas pequeñas empresas compren los servicios de su elección, dentro de una amplia variedad de productos ofrecidos principalmente por empresas privadas no subsidiadas, en un mercado competitivo y en crecimiento” (OITSEED, 1999: 5). El mercado es el que debe definir los sectores específicos dentro de las PYME, que van a recibir los SDE. Formalmente no se identifica a ningún sector en

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especial, y dentro del término pequeña empresa, se incluye también a la microempresa y a la mediana empresa. En el Perú, la evolución de los servicios de desarrollo empresarial tiene sus antecedentes en instituciones vinculadas a los programas crediticios, como es el caso de Acción Comunitaria y la Caja Municipal de Piura. Estuvo vinculada a la expansión de las instituciones de microfinanzas hasta mediados de la década del noventa, en la que los servicios de desarrollo empresarial forman un mercado propio, impulsado por instituciones de segundo piso como las instituciones públicas, los organismos de cooperación internacional y los organismos no gubernamentales. En momentos en que este proyecto se estaba ejecutando, estaban funcionando 31 Centros de Desarrollo Empresarial (CDE), creados para proporcionar SDE. 5 módulos de servicios bajo la supervisión del entonces Ministerio de Industria, 7 centros de desarrollo empresarial apoyados por el Programa Swisscontact – 4 unidades de servicios en el marco del Proyecto Cuatro Regiones de la 7 centros de servicios empresariales promovidos por el Proyecto PROMPEX -

Turismo, Integración y Comercio (MITINCI)  Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).  Agencia de Cooperación Alemana (GTZ) - MITINCI.  Banco Interamericano de Desarrollo (BID) – Corporación Andina de Fomento (CAF) - Unión Europea (UE).    1 centro promovido por Proggetto Sud de Italia 3 centros promovidos por el SENATI 3 centros en el marco del Proyecto Microenterprise Support Project (MSP) de la 1 centro promovido por COFIDE (Villarán y Gutiérrez, 2001):

Agencia Interamericana de Desarrollo (AID) – Asociación de Exportadores (ADEX) 

A éstos debe agregarse un conjunto de instituciones, que sin tener las características de los CDE, ofrecen también SDE, como son las universidades, empresas consultoras, empresas de microfinanzas, empresas comercializadoras, entre otras. En general, los CDE tienen una orientación hacia el mercado, y parten del principio que los servicios que prestan deben ser pagados por los usuarios o clientes de los mismos. Sin embargo, se reconoce que requieren, para su impulso inicial, del apoyo

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financiero que cubra por lo menos una parte de los costos de los servicios que prestan. Villarán y Gutiérrez (2001) señalan, sin embargo, que pueden diferenciarse dos tipos de CDE: privados, donde los intereses particulares y privados están por encima de otras consideraciones, y públicos, en los que se priorizan los intereses generales de la población, la región, la comunidad o el gremio. Entre los primeros puede destacarse la experiencia de los centros promovidos por Swisscontact y por MSP-AID, y en el segundo los centros promovidos por el MITINCI. Sin embargo, consideramos que la diferencia entre centros se encuentra más vinculada al carácter de su sostenibilidad en el tiempo. En este sentido, los CDE se diferencian entre aquellos donde la sostenibilidad es un problema a vencer en el corto plazo y aquellos en la que la sostenibilidad es un problema de mediano plazo (Vildoso, 2001). Para los primeros, la sostenibilidad financiera de los centros depende básicamente del mercado, es decir, de los costos de transación de los servicios en condiciones de oferta y demanda. La sostenibilidad resulta ser una condición necesaria desde el inicio de sus actividades, y el apoyo financiero se encuentra limitado en términos de montos y de tiempos en los que pueden ser recibidos. En términos estrictos, el impacto que provocan los servicios que se prestan a las PYME es menos relevante que el propio sostenimiento de los CDE. Es decir, la sostenibilidad de los mismos, sería la mejor lectura del impacto de los servicios que prestan. Para los segundos, el problema de la sostenibilidad financiera de los CDE está influenciada por la capacidad de compra de servicios por parte de las PYME. En ese sentido, pesan más las condiciones de demanda en relación a las anteriores, y el problema de la sostenibilidad es una condición de mediano plazo más que de corto plazo. Se asume, de alguna manera, que el apoyo financiero que reciben los CDE se orienta a abrir mercado a los servicios que prestan. El rol de las instituciones de segundo piso que promueven estos servicios, es sustancial para la continuidad de la prestación de los servicios. 3. EL MITINCI Y LAS POLÍTICAS DE FORMACIÓN DE LAS PYME

Antes de la década de los noventa, aunque en forma dispersa, el Estado venía desarrollando un conjunto de acciones de apoyo a la micro y pequeña empresa, a partir de la utilización de fondos dirigidos a este sector. Se crea el Fondo para la

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Pequeña Empresa Industrial (FOPEI) y se desarrollan programas específicos como el del Parque Industrial de Villa el Salvador. A comienzos de la década del noventa todo este conjunto de acciones se desarticula como consecuencia de la política económica y del modelo económico neoliberal, que asume la nueva administración. Desde esa concepción, la política económica anula las políticas sectoriales, ya que se asume que los agentes económicos deben orientarse por las luces del mercado. Corrientemente se señala que, con excepción del sector minero, no se pueden identificar otros sectores donde el Estado haya tenido una clara política sectorial en la década de los noventa. A este sector puede añadirse la política de promoción a las PYME, que surge inicialmente de la existencia de líneas prioritarias de apoyo a la pequeña empresa de los organismos de cooperación internacional (Shimabukuru, 2001). Las políticas de promoción de las micro y pequeñas empresas desarrolladas por el MITINCI parten de un diagnóstico que sitúan los problemas en dos niveles: Internas a las micro y pequeñas empresas: . . . . . . . . . . falta de personal calificado baja productividad problemas de calidad en los procesos y productos limitada capacidad de gestión empresarial y comercial escaso nivel de capitalización y modernización sub utilización y desperdicio de los recursos y capacidades internas por la falta de especialización. barreras de entrada relativamente reducidas brecha de productividad barreras existentes en el marco regulatorio dificultades de acceso a los mercados, a los servicios financieros y a los servicios de desarrollo empresarial y tecnológico, originadas por los problemas de asimetría de la información, altos costos de transación para acceder a los servicios, indivisibilidad tecnológica y economía de escala en la oferta de servicios. (MITINCI, 2001) Como puede observarse, en el aspecto externo el diagnóstico enfatiza un conjunto de factores vinculados principalmente a las fallas de mercado, y en su aspecto interno trata en forma general a las micro y pequeñas empresas, sin segmentarlas ni diferenciar sus características particulares. Esto constituye el origen de la

Externas a las micro y pequeñas empresas:

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homogeneidad de las políticas al no diferenciar microempresas de sobrevivencia y de acumulación. Al no dilucidar el tratamiento de las primeras, es que la promoción se orienta a las micro y pequeñas empresas con capacidad de acumulación y crecimiento, que es el sesgo que va a dominar la promoción de los servicios de desarrollo empresarial El objetivo central de las políticas de desarrollo de las PYME es promover la competitividad y productividad de las PYME, mejorando el acceso a mercados de productos locales, regionales y de exportación; y su articulación con la mediana y gran empresa, de manera de contribuir a la generación de empleo y bienestar de la sociedad. El objetivo específico es promover que las empresas más pequeñas puedan calificar su personal, aumentar su productividad, mejorar la calidad de sus productos y desarrollar su capacidad gerencial y comercial. Es decir, lograr que las micro y pequeñas empresas sean más competitivas. Este objetivo se desarrolla a través del Programa de Pequeña y Micro Empresa (PPME) del MITINCI. El MITINCI definió dos ejes centrales para la promoción de los SDE: Propiciar el trabajo conjunto público-privado para concertar una visión

compartida de las PYME, para cooperar en torno de instrumentos concretos de la promoción de las PYME, en concordancia con su rol subsidiario, promotor y articulador, a través de los siguientes instrumentos: . . . . . Mesa de Coordinación PYME-PERU Centro de servicios empresariales Bonos de capacitación y asistencia técnica Programas de mejoramiento de la gestión empresarial, la productividad y calidad de las PYME. Programas de desarrollo económico local Promover y facilitar el acceso de las PYME a las oportunidades

de mercado, así como a los servicios de capacitación, asistencia técnica, innovación tecnológica, comercialización, financiamiento e información. Para desarrollar estos dos ejes, el MITINCI ha asumido que la forma más eficiente y sostenible de apoyar a las PYME es mediante el surgimiento de instituciones y empresas privadas de soporte técnico que brinden de manera competitiva los servicios

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de capacitación, asistencia técnica, información y comercialización de las PYME, cumpliendo el MITINCI, los organismos de cooperación internacional, las ONG, el rol de instituciones de segundo piso. La estrategia del MITINCI para la promoción de los SDE descansa en las posibilidades que ofrece el trabajo conjunto de organizaciones públicas, privadas y de organismos de cooperación internacional, en la medida que a través de la Mesa de Coordinación se puede concertar la aplicación de instrumentos concretos de promoción de las PYME, como lo son los relativos a los servicios de desarrollo empresarial. Ello, sin embargo, sigue siendo una estrategia general, que no diferencia las micro de las pequeñas empresas, más aún, las empresas de sobrevivencia de las de acumulación. Se traduce que éstos últimas son básicamente el sujeto de las políticas. Esto se comprueba en las entrevistas realizadas, en particular a Carmen Vildoso (2001), en las que se señala que en la MESA PYME existe un relativo consenso en la promoción de SDE a las PYME que tienen potencial de crecimiento. Pero no todos los miembros de la Mesa comparten este enfoque, es el caso de COPEME y la OIT. Para las organizaciones que forman parte de COPEME, que en su mayoría trabaja con empresas muy pequeñas, que pueden ser más ubicadas como de autoempleo, los SDE son marginales para mejorar los ingresos y el desempeño de estas unidades económicas, ya que ellas dependen de otras condiciones 1. La filosofía de estas organizaciones (COPEME), es que van a los empresarios no porque pueden pagar los servicios que ofrecen, sino porque ellos pueden crecer sus ingresos en base a los servicios que ofrecen. Se espera que estos empresarios valoren cuánto han crecido y tendrán la capacidad y voluntad de pagarlos. La perspectiva de la promoción es de promoción del autoempleo en dos dimensiones, el desarrollo económico y el desarrollo humano, en una apuesta por valorizar estos sectores en la perspectiva del desarrollo de la sociedad. En general, se observa que estos grupos tienen una cultura de progreso, que aprovechan la menor oportunidad para mejorar sus ingresos, en una lógica de maximizar los mismos. Esta perspectiva de desarrollo está relativamente ausente en las estrategias de promoción de las PYME con capacidad de acumulación. Para el logro de los objetivos de promoción de la las PYME, el MITINCI viene desarrollando las siguientes líneas de actividad:

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Estas condiciones están vinculadas a superar ciertas carencias en los individuos que forman parte de estas unidades económicas.

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Información, en el cual se ha creado desde 1996 el Sistema de

Información Empresarial, que es administrado actualmente por INFOSIEM, asociación constituida por el MITINCI, CONFIEP y COFIDE S.A. Programas de Promoción Municipal para el Desarrollo Económico y Local (PROMDE), el cual está integrado por el MITINCI y el PPME, DESIDE y el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación Municipal (INICAM). Red de Centros de Servicios de Desarrollo Empresarial, en donde el MITINCI ha promovido la formación de unidades especializadas para brindar servicios de desarrollo empresarial, mediante la organización de asociaciones con participación estatal. Actualmente se encuentran funcionando 5 centros de desarrollo empresarial (4 centros de servicios empresariales y 1 centro de innovación y tecnología). En esta misma línea los organismos de cooperación internacional han promovido la formación de 22 centros, SENATI la formación de 3 centros y COFIDE S.A. un centro.
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Bonos de Capacitación y Asistencia Técnica (BONOPYME), que

son documentos que operan como instrumentos de pago, para efectos de la adquisición de los Servicios de Desarrollo Empresarial. El empresario de la PYME obtiene con el bono la posibilidad de elegir y co-financiar -para sí mismo o algún trabajador de su empresa-, los SDE que requiera y considere adecuados a sus necesidades, y que son ofrecidos por proveedores (ONG, Consultoras, Universidades, Institutos Técnicos, etc) calificados. El antecedente de los BONOPYME son los Bonos de Capacitación FONDEMI que se realizaron en el marco del Programa Microempresa ALA/91/27, lográndose atender a más de 80,000 empresarios PYME, sus trabajadores o algún familiar. En el actual proyecto BONOPYME se han capacitado a más de 5,000 empresarios y trabajadores que han recibido asistencia técnica. Entre 1999 y el año 2000 el financiamiento de los BONOPYME alcanza a 236,880 nuevos soles, que cubren el 72% de los servicios, el restante 28% han sido financiados por las PYME. . Formación de recursos humanos para el desarrollo de las PYME. En esta línea de actividad se ha implementado: La formación en metodologías de capacitación y asistencia técnica; entre ellos el Programa de Formación de Asesores PYME, la metodología CEFE (Competencia como base de la economía a través de la formación de empresas), un taller de identificación de problemas de formación y competencias, utilizando la metodología de Formación

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Flexible de la OIT, un convenio entre el Programa Microempresa (Unión Europea – MITINCI) y el Programa DESIDE para la transferencia del paquete de capacitación de Fundes Multimedia - Chile, dirigido a CDE y ONG, y la transferencia de las metodologías de calidad, productividad y capacitación desarrollados por SEBRAE – Brasil. . El Programa Mejora Productividad en alianza con la OIT para elevar la productividad de las PYME a partir del mejoramiento de las condiciones de trabajo. . Programa Mejora Calidad Total, realizado con la asistencia técnica de SEBRAE (Servicio Brasileño de Apoyo a la Micro y Pequeña Empresa), cuyo propósito es implantar el concepto de calidad total en las empresas para asegurar y/o mejorar la posición de estas en el mercado. Promoción de Jóvenes Emprendedores, a través de esta línea de actividad se busca generar oportunidades de empleo y autoempleo para los jóvenes, para lo cual se han utilizado dos mecanismos: los Bonos de Pasantía y el Concurso Nacional “Haz realidad tu negocio”. En resumen, los instrumentos de política se han orientado, por el lado de la oferta, a desarrollar proveedores sostenibles (CDE con productos relevantes y materiales didácticos adecuados); a promover metodologías de capacitación en gestión empresarial; y a desarrollar una oferta de asistencia técnica en productividad y calidad. Por el lado de la demanada, a estimular la demanda mediante los Bonopyme, promover el contribuyendo a la sostenibilidad de los mercados; y a generar un lugar de encuentro entre las PYME y los proveedores de servicios. También se busca desarrollo de mercados departamentales (a través del PROMDE) en convenio con los municipios. El conjunto de estos instrumentos se discuten y analizan a través de las Comisiones de la Mesa de Coordinación PYME (Mifflin, 2001). Puede concluirse que el tema de la calidad del empleo no se encuentra explícito en las políticas de promoción a las micro y pequeñas empresas. Ellas están dirigidas fundamentalmente a mejorar la productividad y competitividad de las unidades productivas, priorizándose en ellas a las unidades de acumulación (particularmente a las de transformación) en relación a las de sobrevivencia y a las que están orientadas a los servicios y el comercio. El enfoque de las políticas es hacia las empresas más que hacia el empleo.

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El dilema en la proposición de políticas es cómo generar instrumentos que actúen en uno y otro lado del mercado (en la oferta y la demanda), sin quebrar la rigidez del modelo que se asume. Al que debe agregarse, en el caso de las PYME, la dispersión de políticas para este mismo sector, a la que concurre además el MITINCI, instituciones como PROMPYME y PROMPEX. En el mes de julio del 2001 la Mesa PYME (2001) presentó un conjunto de propuestas de políticas para la promoción de los servicios de desarrollo empresarial. El objetivo central de la propuesta es promover la competitividad de las PYME a través de intervenciones públicas, que tiendan a reducir las fallas de mercado, y fomentar el desarrollo de un mercado privado de SDE. La estrategia se centra en seis ejes: . Facilitar el acceso de las PYME a la formalización, información y orientación sobre los servicios e instrumentos de promoción del sector público, a través del uso de modernas tecnologías de información y comunicación. . Facilitar el acceso a la información útil y confiable sobre oportunidades comerciales y tecnológicas para las PYME, a través de INTERNET y del establecimiento de redes de Centros de Información y Negocios. . Promover una provisión competitiva y sostenible de SDE de calidad para las PYME, a través de la promoción, desarrollo y fortalecimiento de proveedores privados de servicios para el desarrollo empresarial. . Facilitar el acceso a los servicios de desarrollo empresarial a las PYME, promoviendo mecanismos de información de los servicios y dinamización de la demanda, en la perspectiva de desarrollar o ampliar los mercados de SDE. . Promover la mejora de la gestión empresarial y gestión de la calidad, productividad, eficiencia energética y ambiental de las PYME, a través de la dotación de servicios de capacitación, asistencia técnica y consultoría ofertados por proveedores calificados en productos y metodologías adecuados y validados. . Desarrollar y consolidar la institucionalidad proveedora de formación ocupacional y laboral, orientada al desarrollo de competencias técnicas en los recursos humanos de las empresas, particularmente de las PYME. Los instrumentos de política propuestos son:

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Creación del Sistema Plaza PYME, como una red de ventanillas en diversas instituciones públicas y privadas, locales y nacionales. . . . . Integración de los servicios de información estableciendo redes de centros de información y negocios. Formación de una Red de Centros de Servicios para el Desarrollo Empresarial Consolidación de los Bonos de Capacitación, Asistencia Técnica, Diagnóstico y Consultoría para las PYME. Promoción del desarrollo de metodologías y productos de capacitación y asistencia técnica para las PÝME, para lo cual se debería crear un Fondo de Promoción de los SDE, concursable y transparente, que permita premiar las buenas prácticas en las metodologías y productos de capacitación en gestión y asistencia técnica para mejorar la productividad, la calidad y la eficiencia.

Como puede observarse, la estrategia y los instrumentos de políticas sistematizan en forma más ordenada las políticas de promoción de las PYME y propone nuevos instrumentos para la promoción de este sector, sin embargo, no se enfrenta los problemas centrales que hemos anotado anteriormente, que es la falta de integralidad de la política del Estado para la promoción del desarrollo empresarial. Si bien el MITINCI ejerce el liderazgo en este campo, existe cierta desarticulación en la intervención del Estado en programas específicos: PROMPEX, PROMPYME, Ministerio de Trabajo. Inclusive al interior de los mismos sectores productivos no existe una política que promueva la articulación entre los diferentes estratos empresariales.

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II. LOS SDE Y LA CALIDAD DEL EMPLEO EN LAS PYME Para evaluar la contribución de los SDE al aumento de las remuneraciones en las PYME, el proyecto realizó una encuesta a 400 empresas de Lima y Callao, que se complementó con entrevistas estructuradas a un grupo de micro y pequeños empresarios. Tanto la encuesta como las entrevistas incluyeron a PYME industriales y de servicios. 2 Las preguntas intentaron evaluar la relación entre los SDE y las PYME, fundamentalmente desde el lado de la demanda. Es decir, a partir de las PYME y su conocimiento, acceso y uso de los SDE, así como del impacto que el uso de estos servicios ha generado en la productividad y la calidad del empleo. La conclusión principal que surge del análisis de las respuestas es la siguiente: • Los SDE sí han contribuido al aumento de las remuneraciones en las PYME, y por lo tanto a la mejora de la calidad del empleo. Pero la contribución puede ser calificada de pequeña, en tanto el aumento se ha dado en los niveles remunerativos más bajos, y es menor en las microempresas en general y en particular en las de 2 a 4 trabajadores, que son las que incorporan al mayor número del personal ocupado. Hay dos conclusiones enteramente positivas sobre los SDE: • Las PYME tienen un nivel relativamente bueno de conocimiento y de uso de los SDE, que además se ofrecen a precios relativamente bajo y con apoyo financiero, lo que parece tener como una de sus causas a una labor eficiente de los organismos públicos y de cooperación internacional. • Se han dado avances importantes, aunque todavía insuficientes, en la implementación de SDE que toman en cuenta las necesidades de las PYME, lo que también puede ser consecuencia de la labor de los organismos de promoción. Las conclusiones críticas sobre los SDE, tienen que ver con su relación con las microempresas, y podrían tener como causa la adopción del paradigma de mercado.

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Todos los resultados de la encuesta y las entrevistas estructuradas están a disposición de los interesados

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Hay indicios de que los SDE se han orientado fundamentalmente a las PYME de acumulación, poniendo en segundo plano a las microempresas de 2 a 4 trabajadores, que son las que ocupan una mayor proporción del personal ocupado.

El impacto de los SDE sobre la productividad y el progreso de las PYME, aparentemente ha sido reducido, y con tendencia a disminuir en las microempresas de 2 a 4 trabajadores.

Hay una conclusión que tomaría en cuenta la naturaleza de actividad de supervivencia de la mayoría de las PYME, y el correspondiente comportamiento de sus empresarios, como una de las causas del impacto limitado de los SDE en las remuneraciones: • En su mayoría y de una manera particular en las microempresas, los propietarios de las PYME no tienden a trasladar parte del progreso de sus empresas, a la mejora de las remuneraciones y de la calidad del empleo. A continuación se detallan los aspectos más importantes del análisis de los resultados de la encuesta y de las entrevistas: 1. CALIDAD DEL EMPLEO

Según el Gráfico 1, el 48.31% del conjunto de PYME encuestadas que han usado los SDE, ha incrementado su nivel de remuneraciones. Pero la proporción de las empresas donde se ha dado el aumento, baja al 41.3% en las microempresas de 2 a 4 trabajadores, y al 43.69% en las microempresas de 5 a 10 trabajadores. Por el contrario, en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores sube al 66.67%, y en las de más de 20 trabajadores llega al 100%. Gráfico 1
PYMES CON SDE DONDE HA MEJORADO EL INGRESO DE LOS TRABAJADORES (%)

100 80 60 40 20 0 PYMES MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

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Sin embargo, no es totalmente seguro que este aumento de las remuneraciones, sea consecuencia de un impacto positivo de los SDE. En efecto, la estructura de remuneraciones de las PYME que han usado los SDE, es mejor a la de las que no los han recibido, sólo en los niveles remunerativos más bajos. Según el Gráfico 2, únicamente el 5.06% de las PYME que han usado los SDE pagan remuneraciones inferiores a los 300 soles mensuales, frente al 10.14% en las que no los han recibido. Pero las PYME que no han usado los servicios, tienen una mayor proporción de empresas que pagan remuneraciones entre los 600 a 799 soles mensuales (39.13% frente a 31.46%), y de 800 a más soles mensuales (14.49% frente a 12.36%). En las PYME que han usado los SDE, el 51.12% paga remuneraciones de 301 a 599 soles mensuales, cosa que sólo hace el 36.23% de las PYME que no han recibido los servicios. Gráfico 2
REMUNERACIONES DE PYMES COMPARADAS

60 50 40 30 20 10 0 <300 301-599 SIN SDE 600-799 CON SDE >800

Fuente: Encuesta

Esto mostraría que la mejora de las remuneraciones por efecto de los SDE, se daría básicamente en los niveles remunerativos más bajos, así como en las PYME de acumulación. Por otro lado, el uso de los SDE, no tiene mayor efecto en el registro formal de los trabajadores. El Registro en el Ministerio de Trabajo lo tienen más de la mitad, tanto del conjunto de las PYME que recibieron los SDE como de las que no los recibieron, como lo muestra el Gráfico 3. Entre las que recibieron los SDE, el porcentaje de empresas registradas aumenta con el tamaño del establecimiento.

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Gráfico 3
PYMES CON REGISTRO DEL M. DE TRABAJO 100 80 60 40 20 0 SIN SDE CON SDE MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

Es importante complementar estos resultados de la encuesta sobre los efectos de los SDE en la calidad del empleo, con los de las entrevistas estructuradas. El 86% del total de los entrevistados reconoció que se debería mejorar la calidad del empleo en las PYME, pero para el 71% del total, esta mejora no era posible en las actuales condiciones y los SDE no les había proporcionado medios para hacerlo. Todos los propietarios de microempresas, tanto de 2 a 4 trabajadores como de 5 a 10 trabajadores, tenían esta opinión. Sólo el 29%, formado por propietarios de pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores y de 20 a más trabajadores, opinaba que la calidad del empleo se podía mejorar y los SDE ayudaban a hacerlo, particularmente a través del aumento de las remuneraciones. El 62% de los entrevistados, planteaba que el Estado debía asegurar los beneficios sociales de los trabajadores. La contribución pequeña de los SDE a la mejora de la calidad del empleo, y en específico de las remuneraciones, puede ser el resultado de problemas en varios aspectos. Entre ellos, en la promoción y el conocimiento de los SDE, su uso y financiamiento, su impacto sobre las PYME, y la relación entre su oferta y demanda, que se analizan a continuación. 2. PROMOCIÓN Y CONOCIMIENTO DE LOS SDE

Se ha realizado una adecuada labor de promoción de los SDE en el campo de la propaganda, ya que son conocidos por la mayoría de las PYME encuestadas, incluyendo a las microempresas de 2 a 4 trabajadores. Las PYME de supervivencia no están siendo dejadas de lado, pero la propaganda se está orientando fundamentalmente a las PYME de acumulación.

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Como se ve en el Gráfico 4, el 61.75% del total de las PYME encuestadas conoce los SDE. Sin embargo, el conocimiento aumenta con el tamaño del establecimiento. En las microempresas de 2 a 4 trabajadores, los SDE son conocidos por el 52.74%; en las microempresas de 5 a 10 trabajadores, por el 66.83%; en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, por el 60.98% y en las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, por el 90.91%. Gráfico 4
EMPRESAS QUE CONOCEN LOS SDE (%)

100 80 60 40 20 0 PYMES MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

Las fuentes directas de conocimiento de los SDE por las PYME, son principalmente las relaciones empresariales, gremiales y de amigos, y los CDE, como se aprecia en el Cuadro 1. En menor medida las instituciones que se supone han asumido la tarea de promoción como las ONG, el MITINCI y la cooperación internacional, que sin embargo también apoyan la promoción de una manera indirecta.
Cuadro 1 FUENTES DE CONOCIMIENTO DE LOS SDE En porcentajes del total de las PYME FUENTES Relaciones empresariales Relaciones gremiales Amigos CDE ONG MITINCI Cooperación Internacional Otras fuentes No conoce Fuente: Encuesta % 22.25 11.75 11.25 5.75 4.5 1.25 1 4 38.25

Por otro lado, si bien ha habido un avance en la propaganda, parece que todavía hay bastante por hacer en la labor de convencimiento de la necesidad de los SDE, particularmente en las microempresas de 2 a 4 trabajadores.

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En efecto y como lo muestra el Gráfico 5, del conjunto de las PYME que conocen los SDE pero no los han usado, casi las dos terceras partes dicen que no lo han hecho porque no los consideran importantes. Esta proporción alcanza el 74.19% en las microempresas de 2 a 4 trabajadores. Gráfico 5
PYMES: RAZONES POR LAS QUE NO USAN SDE

11.6 23.2

65.2

NO SON IMPORTANTES

NO TIENE RECURSOS

SON CAROS

Fuente: Encuesta

Según el Gráfico 6, la falta de convencimiento se acentuaría en las microempresas de 2 a 4 trabajadores, donde la proporción de las que conocen los SDE pero no los usan llega al 40.25%. En cambio, en las microempresas de 5 a 10 trabajadores la proporción es sólo del 24%, en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores es del 16% y en las de más de 20 trabajadores es del 20%. Gráfico 6
EMPRESAS QUE CONOCEN PERO NO USAN SDE (%)

50 40 30 20 10 0 MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

En este punto sobre la promoción y conocimiento de los SDE, nuevamente las entrevistas corroboran los resultados de la encuesta. El total de entrevistados conoció los SDE por la propaganda de los promotores y proveedores, que fueron

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mayoritariamente las organizaciones gremiales, y en menor medida los CDE, los organismos estatales, las instituciones técnicas y las universidades. Por otro lado, la mayoría de entrevistados afirma que una de las condiciones para usar SDE distintos a los de capacitación, es que se los hagan conocer. 3. USO Y FINANCIAMIENTO DE LOS SDE Del total de las PYME encuestadas, un poco menos de la mitad ha usado los SDE, lo que constituye un porcentaje relativamente alto. Se aprecia una buena labor de los organismos de promoción para impulsar el acceso de las PYME a los SDE, a través de acciones como el diseño de servicios baratos, así como del otorgamiento de facilidades para el pago. Acá tampoco se han dejado de lado a las PYME de supervivencia, aunque se ha mantenido la mayor orientación acumulación. Tal como se ve en el Gráfico 7, el 44.5% del total de las PYME encuestadas ha usado los SDE, pero en las microempresas de 2 a 4 trabajadores el porcentaje baja a 31.51%. En cambio, en las microempresas de 5 a 10 trabajadores y en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores los SDE han sido usados por el 50.99% y el 51.22% respectivamente, y en las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, por el 72.73%. Gráfico 7
EMPRESAS QUE USAN SDE (%)
80 60 40 20 0 PYMES MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

a las PYME de

Fuente: Encuesta

El alto porcentaje general de uso de los SDE, puede ser otra muestra de una buena labor de promoción, en este caso en el campo del financiamiento de los SDE. Como se ha visto, sólo una tercera parte de los que conocen los servicios pero no los usan,

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dan como razones la falta de recursos o un precio alto. En las microempresas de 2 a 4 trabajadores, esta proporción baja al 25.80%. Parece, en primer lugar, que los SDE son relativamente baratos. Una de las razones puede ser que la mayoría de los servicios son de capacitación, que tienen un costo bajo. Pero otra razón puede ser que los organismos de promoción han tenido éxito en sus esfuerzos por reducir los costos de los servicios, financiando de una ú otra manera a los proveedores. En el Cuadro 2 se muestra que el 68.48% de las microempresas que han usado los SDE los han pagado por su cuenta. En las microempresas de 2 a 4 trabajadores, esta proporción llega al 74.47%. En las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores y de 20 a más trabajadores es 76.19% y 87.5% respectivamente.
Cuadro 2 FINANCIAMIENTO DE LOS SDE En porcentajes por tipo de PYME PROPIO 68.48 74.47 62.96 76.19 87.50 ONG TOTAL 11.96 17.02 11.11 9.52 0.00 ONG PARCIAL 5.98 2.13 9.26 0.00 0.00 BONOPYME TO. 8.70 6.38 12.04 0.00 0.00 BONOPYME PA 4.89 0.00 4.63 14.29 12.50

PYME MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20 Fuente: Encuesta

En segundo lugar, como parte de su labor de promoción, algunas instituciones han financiado total o parcialmente la compra de SDE, aunque sólo para un número relativamente pequeños de las PYME. Como lo muestra el mismo cuadro, el financiamiento total por las ONG ha favorecido al 17.02% de las microempresas de 2 a 4 trabajadores, al 11.11% de las microempresas de 5 a 10 trabajadores y al 9.52% de las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores. Pero en el financiamiento parcial, las ONG han favorecido a un mayor porcentaje de las microempresas de 5 a 10 trabajadores, acumulación. El MITINCI, a través de los BONOPYME, también ha financiado la compra de SDE por algunas PYME. Pero incluso en el financiamiento total, los BONOPYME han sido usados por una mayor proporción de microempresas de 5 a 10 trabajadores que de 2 a 4 trabajadores, como se ve en el Cuadro 2. que de las microempresas de 2 a 4 trabajadores. Una vez más se muestra una mayor orientación hacia las PYME de

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El financiamiento parcial a través de la acción conjunta de las ONG y los BONOPYME, ha sido utilizado en una proporción mayor en las pequeñas empresas, en lo que constituye otra ratificación de la preferencia por las PYME de acumulación. Según el Cuadro 3, los porcentajes son de 4.63% en las microempresas de 5 a 10 trabajadores, 14.29% en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores y 12.5% en las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores. Las entrevistas también ratifican a la encuesta, en lo que respecta al financiamiento de los SDE por las PYME. El 83% de los entrevistados dijo que pagó por su cuenta los servicios, mientras el 17% integrado por microempresarios, dijo que había recibido apoyo financiero. El 29% de los entrevistados, integrado nuevamente por microempresarios, recibió los servicios gratuitamente. Otro 29% pagó menos de 100 soles, una proporción igual pagó entre 101-350 soles, y el 13% pagó entre 351 a 1050 soles. Al 71% de los entrevistados, los SDE le parecieron baratos y útiles, y al 29% le parecieron caros pero útiles. Sólo el 29% de los entrevistados conocía los BONOPYME. De ellos sólo el 14%, integrado por pequeños empresarios, usado. 4. IMPACTO DE LOS SDE Los SDE han tenido un impacto positivo importante, en la gestión del conjunto de las PYME encuestadas que han usado los servicios. Pero en la productividad, ingresos y costos el impacto no ha sido significativo, a pesar de los efectos de la mejor gestión. En cada caso, además, el impacto ha sido mayor en las PYME de acumulación que en las de subsistencia. Parece que es mínima la posibilidad de que los SDE logren aumentar la productividad en las microempresas, principalmente en las de 2 a 4 trabajadores. Según el Gráfico 8, del conjunto de las PYME que usaron los SDE el 32.78% buscaba la mejora de la gestión, la que obtuvo el 73.46%, incluyendo en este rubro la mejora de la organización, el mejor uso de los recursos y la mejora de la calidad del producto. El 30.14% buscaba la mejora de la productividad, la que obtuvo 21.03%, mientras el 21.41% buscaba el aumento de los ingresos, lo que sólo fue alcanzado por 5.52%. Finalmente, el 8.73% buscaba reducir costos, pero nadie logró ese objetivo. los ha

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Estos resultados deficientes en la productividad, ingresos y costos, podrían explicar los efectos muy reducidos de los SDE en las remuneraciones de los trabajadores, que se dieron básicamente en los niveles remunerativos más bajos. Gráfico 8
EXPECTATIVAS Y RESULTADOS CON LOS SDE

80 60 40 20 0 GEST. PROD. EXPECTATIVA INGR. RESULTADO COST.

Fuente: Encuesta

En términos generales, estas tendencias se repiten en los distintos tipo de PYME. Pero en las microempresas de 2 a 4 trabajadores el primer objetivo era la mejora de la productividad, seguida del aumento de los ingresos. En las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, el primer objetivo también era la mejora de la productividad, pero seguida de la mejora de la gestión. Aunque no se atribuye directamente a los SDE, el 54.59% del conjunto de las PYME que ha recibido esos servicios ha tenido un aumento de ventas, tal como lo muestra el Gráfico 9. El mayor porcentaje de las PYME con aumento de ventas, se da en las pequeñas empresas de más de 21 trabajadores y de 11 a 20 trabajadores, mientras el menor se da en las microempresas de 2 a 4 trabajadores y de 5 a 10 trabajadores. Gráfico 9
PYMES CON SDE QUE AUMENTARON VENTAS

100 80 60 40 20 0 PYMES MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

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Según el Cuadro 3, la mayoría tuvo aumentos de ventas de 1000 a 2999 soles mensuales en las microempresas de 2 a 4 trabajadores (65%), de 5 a 10 trabajadores (71.7%), y en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores (94.12%). Pero en las pequeñas empresas de más de 21 trabajadores, el 43% tuvo aumentos de ventas de más de 6000 soles al mes.

Cuadro 3 MONTO MENSUAL DE AUMENTO DE LAS VENTAS EN LAS PYME CON SDE En porcentajes por tipo de PYME PYME MENOS DE 1000 MI 2-4 5.00 MI 5-10 1.90 PE 11-20 0.00 PE >20 0.00 Fuente: Encuesta ´1000-2999 65.00 71.70 94.12 57.00 ´3000-5999 25.00 24.53 5.80 0.00 MAS DE 6000 5.00 1.89 0.00 43.00

El impacto positivo aunque limitado de los SDE, unido a las facilidades para acceder a ellos, puede explicar que más de las tres cuartas partes del conjunto de las PYME que los han usado se encuentran satisfechas, como lo muestra el Gráfico 10. Sólo una quinta parte está poco satisfecha y casi ninguna está insatisfecha, aunque ninguna está muy satisfecha. Gráfico 10
GRADO DE SATISFACCIÓN DE LAS PYMES CON LOS SDE

20%

1%

79%

SATISFECHAS

POCO SATISFECHAS

INSATISFECHAS

Fuente: Encuesta

De acuerdo al Gráfico 11, los mayores niveles de satisfacción se dan en las microempresas de 2 a 4 trabajadores con el 78.26% de empresas satisfechas, y en las de 5 a 10 trabajadores con el 80.6%. Los menores, en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores con el 71.4%, y de 21 a más trabajadores con el 75%.

Gráfico 11

32

EMPRESAS SATISFECHAS CON LOS SDE (%)

85 80 75 70 65 MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

Fuente: Encuesta

Respecto al impacto de los SDE, los entrevistados coincidieron en que no se podía medir, pero el 66.6% estimó que el impacto era pequeño. Sólo el 33.3% dijo que era importante. A diferencia de la encuesta, el 50% dijo que el impacto se daba en la productividad; el 33.3%, en la calificación de los trabajadores; y el 16.6%, en la gestión. Al igual que en la encuesta, coincidieron en que no había mayor impacto en los ingresos. Sin embargo, el 43% considera los SDE como buenos, y el 57% como regular. 5. LA DEMANDA DE SDE El impacto de los SDE sobre las PYME es reducido, a pesar de que como otra manifestación de una buena labor de promoción, los proveedores están ahora tratando de adecuarse a las necesidades de la demanda. Pero la adecuación sigue siendo general. Se ha avanzado todavía poco, tanto por el lado de la oferta como de la propia demanda, en la identificación de los problemas específicos de las PYME por sector, rama y si es posible por empresa. Ciertamente esto es laborioso y costoso, pero parece ser la única manera de maximizar el impacto de los SDE, sin que esto signifique que el resultado va a ser necesariamente el avance de la empresa y la mejora de la calidad del empleo. De hecho, las PYME tienen problemas estructurales, cuya superación va más allá de las posibilidades de los SDE. En el total de las PYME encuestadas, de acuerdo al Gráfico 12, las personas que han recibido directamente los SDE han sido mayoritariamente los gerentes y propietarios, que constituyen el principal segmento de la demanda. Han recibido los servicios, en menor proporción, los operarios, técnicos, administrativos y profesionales.

Gráfico 12

33

PERSONAS QUE HAN RECIBIDO LOS SDE

11% 14%

7%

50% 18%

PROPIETARIOS ADMINISTRATIVOS

OPERARIOS PROFESIONALES

TÉCNICOS

Fuente: Encuesta

Hay que advertir que en el total de las PYME, el 34.83% de los trabajadores que se han beneficiado de los SDE han terminado migrando a otras empresas. La migración tiende a ser más baja en las pequeñas empresas, siendo del 25% en las pequeñas empresas de 21 a más trabajadores. Con relación al tipo de SDE, en el total de las PYME encuestadas, los servicios que más han sido usados han sido los de capacitación, por casi las tres cuartas partes. En mucha menor medida los de consultoría, información y servicios directos, tal como lo muestra el gráfico siguiente. Gráfico 13
SDE UTILIZADOS

8% 16%

2%

74%

CAPACITACIÓN

CONSULTORÍA

INFORMACIÓN

SERV.DIRECTOS

Fuente: Encuesta

Pero como lo muestra el Cuadro 4, la participación de la capacitación en el uso de los SDE, tiende a disminuir a medida que aumenta el tamaño de la empresa. De 83.33% en las microempresas de 2 a 4 trabajadores, a 74.22% en las microempresas de 5 a 10 trabajadores, a 61.29% en las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, a 53.85% en las pequeñas empresas de más de 21 trabajadores.

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Por el contrario, hay un aumento de los SDE de consultoría e información, a medida que crece el tamaño del establecimiento. En las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores la información ocupa el segundo lugar, habiendo sido usada por el 30.77% de las empresas, duplicando el uso de la consultoría. El uso de los servicios directos es mínimo en todas las PYME.
Cuadro 4 SDE USADOS POR LAS PYME En porcentajes por tipo de PYME CAPACITACIÓN MI 2-4 83.33 MI 5-10 74.22 PE 11-20 61.29 PE >20 53.85 Fuente: Encuesta CONSULTORÍA 9.26 16.41 29.03 15.38 INFORMACIÓN 7.41 5.47 9.68 30.77 SER.DIRECTOS 0.00 3.91 0.00 0.00

Tal como se aprecia en el Cuadro 5, hay ciertas divergencias entre los subtipos de SDE que se han usado y los que se desean usar, y que los organismos promotores deben tener en cuenta, para adecuar más la oferta a las necesidades de la demanda.

Cuadro 5 TIPOS DE SDE USADOS Y DESEADOS POR LAS PYME En porcentajes del total de PYME CAPACITACIÓN USADOS DESEADOS 35.34 24.20 30.39 35.67 28.62 22.93 3.18 8.92 1.41 6.37 1.06 1.91 CONSULTORÍA USADOS DESEADOS 44.90 13.04 12.24 8.70 26.53 26.09 8.16 8.70 2.04 34.78 6.12 8.70 INFORMACIÓN USADOS DESEADOS 6.38 33.33 21.82 16.67 14.89 16.67 6.38 33.33 46.81 0.00 4.26 0.00

GESTIÓN PRODUCCIÓN VENTAS PLANEAMIENTO PROYECTOS INNOVACIÓN Fuente: Encuesta

En el conjunto de las PYME que han recibido los SDE, dentro de los servicios de capacitación los más usados han sido en gestión, producción y ventas. Atrás vienen planeamiento, proyectos e innovación, que han sido usados por muy pocas empresas. Sin embargo, esas mismas PYME quieren usar más los servicios de capacitación en producción, antes que en gestión y ventas. Por otro lado, hay un aumento significativo de las empresas que quieren capacitación en planeamiento y proyectos. En los SDE de consultoría, los más usados han sido en gestión y ventas. En menor medida en producción, planeamiento, innovación y proyectos. Acá, la diferencia con los servicios que se quieren usar es mayor. El primer lugar lo tiene la consultoría en

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proyectos, y le sigue en ventas y en gestión. Atrás vienen producción, planeamiento e innovación con la misma proporción. En el caso de los SDE de información, el más usado ha sido en proyectos, seguido por producción y ventas. Pero también acá hay diferencias fuertes con los servicios que se desean. Comparten el primer lugar gestión y planeamiento, seguidos por producción y ventas. De la misma manera, entre las PYME que han usado los SDE, hay ciertas divergencias entre los proveedores que han tenido y los que desean tener. Según el Cuadro 6, para el conjunto de las PYME que han usado los SDE, los servicios de capacitación han sido suministrados principalmente por instituciones técnicas, y en menor medida por ONG, universidades, CDE y consultoras especializadas. Las mismas PYME desean que los SDE de capacitación sean suministrados principalmente por las instituciones técnicas. Pero en segundo lugar colocan a las universidades, que desplazan al tercer lugar a las ONG, seguidas muy de cerca por los CDE, quedando al final las consultoras especializadas.
Cuadro 6 PROVEEDORES DE SDE USADOS Y DESEADOS POR LAS PYME En porcentajes del total de PYME CAPACITACIÓN USADOS DESEADOS 56.19 41.55 18.57 15.46 10.95 19.81 9.52 14.98 4.76 8.21 CONSULTORÍA USADOS DESEADOS 8.89 12.94 24.44 11.44 28.89 21.39 31.11 16.42 6.67 37.81 INFORMACIÓN USADOS DESEADOS 28.57 9.02 10.71 9.02 14.29 19.55 28.57 24.81 17.86 37.59

INST. TÉCNICAS ONG UNIV. CDE CON. ESPECIA. Fuente: Encuesta

De acuerdo al mismo cuadro, para el conjunto de PYME que han hecho uso de los SDE, los servicios de consultoría han sido suministrados principalmente por CDE, universidades y ONG, y en menor medida por instituciones técnicas y consultoras especializadas, que contrasta con el sentido de sus preferencias, en las que las consultoras especializadas ocupan el primer lugar. De la misma manera, para el conjunto de las PYME que han utilizado los SDE, los servicios de información han sido dados por instituciones técnicas y CDE principalmente, pero también por consultoras especializadas, universidades y ONG.

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Pero estas mismas PYME desean recibir los servicios de información, en primer lugar de las consultoras especializadas, seguidas de los CDE, que se mantienen en el segundo lugar. Respecto de la promoción, del total de PYME encuestadas, casi la mitad cree que los SDE deben ser promocionados por el Estado, y un poco más de la cuarta parte por las propias empresas. Menos de la quinta parte cree que la promoción la debe hacer la cooperación internacional, y menos de la décima parte, las ONG, como se ve en el gráfico siguiente. Gráfico 14
OPINIÓN DE LAS PYMES SOBRE LAS FUENTES DE PROMOCIÓN DE LOS SDE

27% 48%

8% 17% ESTADO COOP. INTERN. ONG EMPRESAS

Fuente: Encuesta propia

Las tendencias se alteran en las pequeñas empresas de más de 21 trabajadores, donde el 18.18% cree que los SDE deben ser promocionados por el Estado, y el 54.55% piensa que deben ser hechos por las propias empresas. Como lo muestra el Gráfico 15, del conjunto de PYME que conociendo los SDE no los han tomado por considerarlos caros, el 16.8% sólo está dispuesto a pagar entre 30 a 70 soles mensuales, mientras el 83.2% puede pagar entre 100 a 300 soles mensuales. La tarifa de mayor aceptación, por el 29.2%, es de 200 soles.

Gráfico 15

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CANTIDAD MENSUAL QUE LAS PYMES PODRÍAN PAGAR POR LOS SDE 30.0 25.0 20.0 15.0 10.0 5.0 0.0 ´30 ´50 ´60 ´70 ´100 ´150 ´200 ´250 ´300

Fuente: Encuesta

Según el Gráfico 16, por el lado de las microempresas de 2 a 4 trabajadores que no usaron los SDE a pesar de conocerlos, la cuarta parte sólo podría pagar entre 30 a 70 soles mensuales, y el resto podría pagar entre 100 a 300 soles mensuales. Acá también la tarifa de mayor aceptación es la de 200 soles, aunque sólo para el 25%.

Gráfico 16
CANTIDAD MENSUAL QUE LAS MICRO SIN SDE 2-4 PODRÍAN PAGAR POR LOS SDE (%) 25 20 15 10 5 0 ´30 ´50 ´70 ´100 ´150 ´200 ´300

Fuente: Encuesta

Sobre la demanda de SDE, las entrevistas muestran un mayor acercamiento de la oferta a la demanda, aunque en términos generales. El 100% recibió servicios de capacitación, de los que el 71% dijo que se adecuaban a sus requerimientos, y el 29% dijo que eran generales pero útiles. En relación a los proveedores, el 57% los escogió porque no habían otros, y el 43% porque se adecuaban a sus requerimientos. Pero el 57% pidió cambios en la metodología y el 22% en el contenido, que hicieran a la capacitación más práctica. Al momento de la entrevista, sólo el 57% creía que seguía

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necesitando servicios de capacitación, mientras el resto preferiría servicios de consultoría y de información. Pero parece que estas preferencia no se basan en un conocimiento de los problemas y las necesidades de su empresa. El 42% había tomado los servicios de capacitación que le ofrecían, por deseos generales de mejorar, el 29% porque creía que le podía servir, y sólo el 2% restante porque era lo que buscaba. Sobre el pago por los SDE, el 57% sólo podía pagar menos de 100 soles, y el resto entre 101-350 soles. Para el 86%, cualquier cobro adicional debía ser asumido por el Estado, y para el resto por la cooperación internacional.

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III.

ALTERNATIVAS DE POLÍTICA

El estudio de los servicios de desarrollo empresarial, tanto para el caso peruano, como de la revisión de las experiencias internacionales, muestran que el impacto de estos servicios son poco significativos, por lo que en el presente capítulo sugerimos la revisión de las políticas que actualmente se promueven. En ese sentido se plantean algunas propuestas de políticas que permitan armonizar el desarrollo de las PYME en un marco de intervención institucional que facilite un mayor acceso a los mercados de SDE, y fundamentalmente que permitan elevar el impacto de los SDE en la productividad y en el ingreso de las empresas, y a partir de esto la mejora de la calidad del empleo. En primer lugar desarrollaremos el contexto en el que se aplicarán las políticas, para lo cual ensayaremos una breve discusión sobre el paradigma de desarrollo del mercado que domina la experiencia de los servicios de desarrollo empresarial. En segundo lugar se presenta a partir de la encuesta aplicada, las principales necesidades y limitaciones por el lado de la demanda de los servicios de desarrollo empresarial, discriminando las PYME por tamaño de empresa. El propósito es priorizar las principales áreas de los servicios de desarrollo empresarial, que deberían ser promovidas desde las intervenciones institucionales. En tercer lugar se plantean las áreas de promoción institucional y los principales mecanismos de intervención. 1. ANALISIS DEL CONTEXTO DE LAS POLITICAS DE SERVICIOS DE DESARROLLO EMPRESARIAL El “Paradigma de Desarrollo del Mercado”, que ha influido en la orientación de la promoción de los SDE, tiene como uno de sus principales argumentos la necesidad de asegurar la sostenibilidad de los Centros de Desarrollo Empresarial (CDE). Este es un problema recurrente en la viabilidad de un mercado de SDE, que mirado desde el lado opuesto a ellos, es de si los subsidios son o no necesarios para este tipo de mercado. La respuesta puede darse desde los

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extremos ideológicos más conocidos en una economía de mercado (desde las posiciones proteccionistas hasta las posiciones liberales). Para las posiciones proteccionistas, los servicios de desarrollo empresarial, pueden ser considerados como bienes públicos ó como bienes de necesidad pública, y por lo tanto, como un espacio propio de la acción pública. De las definiciones que ofrecen Villarán y Gutiérrez (2001) sobre la

sostenibilidad de los servicios, nosotros asumimos dos de ellos, que entendemos no son excluyentes sino complementarios: Los servicios son sostenibles cuando su financiamiento Son autofinanciables cuando cubren los costos

trasciende el período de ejecución de los programas. operativos y los gastos de inversión. Estas dos condiciones ubican la sostenibilidad en un período temporal relativamente largo, donde no es suficiente que ellas sean logradas en el corto plazo. Esto supone una capacidad de compra dinámica de servicios y la efectividad de los servicios para generar beneficios a las empresas demandantes. Coronel (2000) estima que hay un millón de pequeñas y microempresas dispuestas a comprar servicios por un monto global de 185 millones de dólares, pero estas cifras parecen sobrevaluadas. El problema de la sostenibilidad, desaparecería si el mercado de los SDE se hubiera extendido por impulsos de demanda o de oferta, pero el mismo surge por los impulsos provocados por instituciones de segundo piso, que parten de reconocer la existencia de mercados imperfectos, de desarrollo incipiente y por la existencia de empresas con debilidades para poder expandirse. En ese marco, se plantea la necesidad de una continuidad de la compra de servicios, para que el mercado de SDE pueda crecer. Vildoso (2001) recomienda el desarrollo de servicios de una manera escalonada, teniendo como eje a uno exitoso y con capacidad de arrastre, como los proporcionados por CEPI. Pero debe considerarse, que aún en los casos de un impacto positivo de estos servicios en la mejora de ingresos, el incremento no necesariamente va a significar una compra continua de servicios, ya que los empresarios de estas

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pequeñas unidades productivas enfrentan un conjunto de necesidades insatisfechas, que van a actuar como alternativa en la disposición del incremento de efectivo. De allí la gran incertidumbre que domina la sostenibilidad de estas instituciones y de los mecanismos de promoción que se han venido aplicando por parte del Estado y de los organismos de cooperación internacional. Para Hagnauer (2001) mucho va a depender de lo que pase en la economía en su conjunto. Si ésta crece, tiende a expandirse el sector terciario, del que son parte los SDE para las PYME. Pero si la recesión se mantiene, los efectos pueden ser negativos. En el caso de las ONG que orientan sus acciones a la promoción de las microempresas, la sostenibilidad económica está planteada más en las posibilidades de generar capacidad de compra de servicios, ya que los servicios que ofrecen para crear capacidades empresariales son sólo uno de los componentes de los proyectos que desarrollan, por lo cual se encuentran financiados por los fondos que tienen a disposición. Aún más, muchas de estas ONG se orientan a poblaciones metas definidas, como son los casos de los que trabajan con mujeres emprendedoras, y donde la capacitación empresarial es solo un medio de los objetivos que intentan alcanzar (Vildoso, 2001). Por estas razones, consideramos que el marco normativo de las políticas debe flexibilizarse, desde el paradigma del mercado dominante hacia uno donde la interacción pública-privada permita crear las condiciones de un mercado de SDE en crecimiento. Es decir, en una situación equidistante entre el llamado Estado del Bienestar y el Estado Neoliberal (Mendoza, X. 1995). Detrás de esta propuesta subyace en primer lugar el criterio de la corresponsabilidad, entendida como la existencia de objetivos comunes, que permitan que los actores públicos y privados, asuman responsabilidades concretas y articulen en forma efectiva sus responsabilidades. En segundo, lugar la cooperación y la competencia, como las condiciones necesarias para alcanzar la eficiencia social y conseguir la máxima sinergia posible entre los recursos, conocimientos y capacidades del sector público y privado.

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El Estado debe asumir, de esa manera, el papel de emprendedor social, capaz de crear y gestionar redes organizativas, que en el caso de la micro y pequeña empresa, están relacionadas a la organización de los diversos servicios de desarrollo empresarial. La intervención estatal y privada no se limitará, en ese contexto normativo, a las fallas de mercado, a las fallas del Estado o a las fallas de las organizaciones no lucrativas, sino a alcanzar determinados objetivos comunes. Para lo cual se requiere una estrategia de concertación entre los diferentes actores. Esto es muy próximo a la tendencia de incorporar a la sociedad civil, para gestar políticas de promoción o intervención directa del Estado. La Mesa de Coordinación de las PYME, la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, la Mesa de Deuda y Desarrollo, son expresiones embrionarias de este tipo de Estado. 2. NECESIDADES Y LIMITACIONES POR EL LADO DE LA DEMANDA

De la encuesta y las entrevistas, hemos elaborado la siguiente matriz de demanda de SDE. Clasificamos a las PYME de acuerdo al tamaño o número de trabajadores, y para cada clase se señalan los objetivos que se quieren alcanzar con los SDE, los tipos específicos de servicios que se piensan utilizar para lograr los objetivos, y los proveedores de SDE que se escogen. En cada rubro se indican dos alternativas, empezando por la prioritaria.

REQUERIMIENTOS DE LA DEMANDA OBJETIVOS PRO-INGR PRO-INGR PRO-INGR PRO-GEST SDE CAP-CONS CAP-INFOR CONS-INFOR CAP-CONS PROVEEDORES UNIV-UNIV ITEC-CONE UNIV-CONE CONE-CONE

MI 2-4 MI 5-10 PE 11-20 PE >20

A nivel de objetivos, todas las clases de PYME priorizan la mejora de la productividad. En segundo lugar colocan el aumento de los ingresos, a excepción de las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, que señalan mas bien la mejora de la gestión. Al respecto hay que recordar, con la encuesta, que los objetivos de mejora de la productividad y de aumento de los ingresos, estuvieron entre los menos alcanzados

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por las PYME que han usado los SDE. Por el contrario, el objetivo de mejora de la gestión fue alcanzado con creces. Las microempresas de 2 a 4 trabajadores y de 5 a 10 trabajadores, y las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, piensan alcanzar sus objetivos usando principalmente los SDE de capacitación. Las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, por su lado, lo piensan hacer con los SDE de consultoría. Entonces, parece que las PYME piensan seguir usando principalmente el SDE de capacitación, a pesar de que con éste no lograron los objetivos de mejora de la productividad y de aumento de los ingresos. La excepción son las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, que cambian la capacitación por la consultoría. De hecho, ésta es una manifestación de la falta de información sobre otros tipos de SDE, además del de capacitación. Es por eso que la mayor parte de entrevistados dijo que, para usar otros tipos de SDE distintos a los de capacitación, requieren conocerlos. Lo que se muestra es que entre las PYME, hay un gran desconocimiento de los servicios directos, y en menor medida de los de consultoría e información. Con relación a los proveedores de SDE, sí hay cambios entre los que se escogen y los que se han usado. Las microempresas de 2 a 4 trabajadores prefieren a las universidades, tanto para los SDE de capacitación como de consultoría, cuando anteriormente han usado a las instituciones técnicas y a los CDE. Las microempresas de 5 a 10 trabajadores siguen prefiriendo a las instituciones técnicas para la capacitación, y cambian a estas instituciones técnicas por las consultoras especializadas para la información. Por su lado, las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores cambian a los CDE por las universidades en la consultoría, y a las instituciones técnicas por las consultoras especializadas en la información. Pero estos cambios no se dan en las pequeñas empresas de más de 20 trabajadores, que mantienen sus preferencias por las consultoras especializadas, tanto en capacitación como en consultoría. De la matriz, así como de los análisis que se han hecho en otros capítulos, se pueden identificar los problemas más importantes que hay que enfrentar por el lado de la demanda, para maximizar el impacto de los SDE en la productividad y los ingresos de las PYME, y en la mejora de la calidad del empleo.

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En primer lugar, creemos que se necesita ampliar aún más la información sobre los SDE, particularmente entre las microempresas de 2 a 4 trabajadores. No sólo dar a conocer los diversos tipos de SDE que se ofrecen en el mercado, de tal manera que las PYME puedan acceder a servicios distintos a los de capacitación. También, dar a conocer la importancia de los SDE para el progreso de las PYME, y revertir el hecho actual de que la mayor parte de los empresarios que no los usan, considera que no les va a servir. Pero por otro lado, también hay que dar a conocer la importancia de la mejora de la calidad del empleo para el desarrollo de las PYME, de tal manera que los empresarios acepten trasladar parte de los aumentos de la productividad y de los ingresos a los trabajadores. En segundo lugar, consideramos que se debe avanzar mucho más en la

identificación de las necesidades de SDE de las PYME, teniendo en cuenta no sólo su tamaño, sino también la rama a la que pertenecen e incluso sus características empresariales particulares. De hecho la intervención estatal debería asumir esa tarea en los campos de la capacitación, la consultoría, la información y los servicios directos. Todo SDE es útil en las PYME de una manera general. Pero sólo contribuirá al aumento de la productividad y de los ingresos si supera problemas concretos, y en el lapso más corto posible. Al respecto siempre hay que recordar que a diferencia de los servicios financieros, que son estandarizados, los SDE deben responder a una serie de necesidades específicas, que en muchos casos dependen de las características de cada micro y pequeña empresa. Su desarrollo requiere una investigación del sector y de las empresas, la creación o asimilación de productos, y la prueba de su efectividad. Adicionalmente, si los servicios se van a transar en el mercado, hay que tener en cuenta que generalmente el pago se hace al momento de recibir el SDE, el que a diferencia de un préstamo, no da una liquidez inmediata. Más aún, el éxito del SDE y su realización bajo la forma del aumento de los ingresos, no se puede garantizar plenamente al momento de contratar los servicios. Si bien hay avances en la adecuación de los SDE a las necesidades de la demanda, todavía son escasos los programas que han sido diseñados en base a estudios específicos sobre diferencial de productividad y necesidad de servicios (Shimabukuru, 2001) Con frecuencia se siguen aplicando de manera indistinta los mecanismos e instrumentos de promoción, sin diferenciar los grupos metas a los que se dirigen. Una parte de los usuarios sigue considerando que los servicios que se ofrecen son

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bastante generales, centrados casi exclusivamente en la capacitación, y ejecutados por facilitadores sin experiencia empresarial. Las PYME demandan servicios prácticos y adecuados a su situación, y facilitadores que tengan experiencia real y éxito en la actividad. Ciertamente, el límite fundamental de esta perspectiva es el costo del servicio, que se eleva con relación a los tradicionales de capacitación, dificultando las posibilidades de financiamiento de los organismos de promoción. Acá es imprescindible recordar que lo máximo que las PYME están dispuestas a pagar por los SDE, es una tarifa de 300 soles mensuales, que además sólo sería aceptada por el 15%. La mitad de las PYME sólo está dispuesta a pagar menos de 100 soles mensuales, y la otra mitad entre 100 a 300 soles mensuales. 3. PROPUESTA DE POLITICAS PARA PROMOVER LOS SDE

La propuesta que presentamos quisiera aportar algunos elementos para mejorar la política actual, teniendo en cuenta las conclusiones de la investigación. Partimos, sin embargo, por reconocer que la revisión de esas políticas debe hacerse en el marco de una estrategia general de desarrollo, todavía ausente en el país, estrategia en la cual las PYME deben tener un rol definido. Esta es sin duda una limitación importante para nuestra propuesta, que está centrada en uno de los elementos de una estrategia de desarrollo de las PYME, que son los Servicios de Desarrollo Empresarial. Ordenaremos nuestra propuesta en dos niveles: a. A nivel de la política general de gobierno La idea central es que la política de gobierno debe partir por definir una visión de futuro clara del país y una estrategia general para alcanzarla, en la que se defina con claridad el rol que deben jugar las PYME, y los mecanismos que permitan alcanzarlo. En este nivel queremos proponer algunos lineamientos de política, que surgen del estudio que hemos realizado:

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-

La necesidad de una conducción centralizada de la política de promoción de las PYME y no dispersa como ocurre actualmente. La formación reciente del Vice Ministerio de las PYME se orienta en ese sentido.

-

Replantear los alcances de la apertura comercial, reivindicando la importancia del mercado interno. Los modelos más exitosos son aquellos que se asientan en dos pies: el mercado interno y el mercado externo. En la práctica la apertura comercial permite la entrada de empresas que venden el mismo producto que ofrecen las PYME, desplazando la oferta interna. Desde la visión neoliberal, este es un problema que debe ser resuelto por el mercado. Consideramos, por el contrario, que esta es un área de problemas que debe ser enfrentado desde la interacción estado-empresa, que permitan crear condiciones para mejorar la competitividad de las empresas nacionales, particularmente de las PYME.

-

Promover la asociación de las micro y pequeñas empresas en una cadena de eslabonamiento con la mediana y gran empresa. La idea central de la asociatividad está presente en nuestra experiencia, y por lo tanto no es nueva. Sin embargo, la misma no ha resultado exitosa, ya que ella la mayor parte de las veces está centrada sólo en la idea del gremio y no en el sentido del negocio en general Las posibilidades son inmensas, porque la asociación permitiría compartir riesgos pero también ventajas a la que, como unidades económicas, las micro y pequeña empresas no podrían acceder. Por ejemplo, el Perú se encuentra negociando un préstamo de 60 millones de dólares con el BID para un programa de Ciencia y Tecnología, que va a tener como uno de sus componentes un fondo concursable para innovación tecnológica. La asociación de un grupo de micro y pequeñas empresas tendrá posibilidades para acceder a este tipo de línea de financiamiento. Una experiencia próxima a la asociación es el de la subcontratación. Los estudios realizados muestran que en la práctica la subcontratación se encuentra bastante extendida. En aquellas experiencias donde la subcontratación es asumida como una estrategia general del contratista, se ha facilitado en la práctica la provisión de servicios de desarrollo empresarial. (Togo, 1998 y 2001; Altenburg, 1998).

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-

Finalmente, en este primer nivel, una estrategia de desarrollo de las PYME va a depender de las condiciones de crecimiento y estabilidad de la economía peruana. De allí que la política económica que concentra sus mecanismos en las condiciones de estabilidad debe flexibilizar los mecanismos que provoque el crecimiento de la producción y de la inversión, que son finalmente las condiciones del sostenimiento de los negocios en el mediano plazo. La formación de ciertos fondos, a partir de ciertos mecanismos de subsidio cruzado, que vayan creando las condiciones de un proceso de formalización y de salarización de las PYME. Esto es, por cierto, una propuesta siempre controversial, ya que los subsidios que siempre surgen, por lo menos en nuestra experiencia, como mecanismos temporales, tienden a convertirse en mecanismos permanentes, de allí la necesidad de que en base a una estrategia de cooperación, cualquier tipo de mecanismo debe establecer no solo los beneficios sino también las penalidades en los objetivos que se propone alcanzar.

b.

A nivel de la Promoción de los Servicios de Desarrollo Empresarial En este acápite quisiéramos situar la promoción de los servicios de desarrollo empresarial en la intervención y apoyo financiero del Estado, de la cooperación internacional y de las ONG, incidiendo en aquellos mecanismos que permitirían mejorar el acceso a los SDE y elevar la calidad del empleo. Un primer criterio para orientar una política de promoción de las SDE, y que se evidencia en el estudio, es partir de la segmentación del mercado por tamaño de empresa, para mejorar la efectividad de las políticas de promoción de SDE. Un segundo criterio es segmentar la demanda, diferenciando aquellas empresas que inician negocios de aquellas que buscan su permanencia en el mercado, o de aquellas que requieren crecer. Este criterio es un poco más complejo, porque en principio la lógica del crecimiento es la que determina la sostenibilidad de la empresa en el tiempo. Un tercer criterio es la necesaria interacción entre oferta y demanda para determinar los mecanismos de intervención. En nuestra propuesta privilegiaremos las necesidades y prioridades por el lado de la demanda, que

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es el propósito del estudio, para lo cual el acápite anterior nos ha permitido identificar los objetivos, los tipos de servicios y la preferencia de proveedores de las PYME. Para ordenar la propuesta en este acápite, descenderemos desde lineamientos de política a acciones de política. Por el lado de la Oferta Lineamientos de Política Mantener como regla general la sostenibilidad de los servicios que ofrecen los proveedores, en el marco de un esquema flexible de subsidios cruzados de carácter temporal. Reorientar los recursos del Estado y de la cooperación internacional, que han sido dirigidos preferentemente a promover a los Centros de Desarrollo Empresarial (CDE), hacia otros proveedores (institutos técnicos, universidades, y consultoras especializadas)), por los que los usuarios muestran una mayor preferencia, como se destaca en la encuesta aplicada. Concentrar la acción del Estado en la promoción de investigaciones de mercado, de desarrollo de productos metodológicos y en la indentificación de áreas de innovación tecnológicas, que permitan dar continuidad al desarrollo de los SDE. Acciones de Política Promover un esquema de subsidios cruzados SDE, utilizando diferentes criterios:

3

en los proveedores de

Según tamaño empresarial: Los SDE demandados y

pagados por las empresas de mayor tamaño pueden incluir un pequeño porcentaje que se destine para la provisión de los mismos y otros SDE a las empresas de menor tamaño. De hecho, algunos tipos de SDE serán más necesarios por las microempresas y pueden no ser los mismos que los demandados por las empresas de mayor tamaño.
3

Un esquema similar ha sido propuesto por Mikkelsen, Lene (1999)

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Según el horizonte económico: Algunos SDE provistos a

los microempresarios pueden ser pagados por ellos mismos. Por ejemplo, los SDE de capacitación, que en general han llegado a ser muy económicos, pueden generar recursos para un fondo que financie la provisión de SDE (asistencia técnica, consultoría, información) de mayor impacto en el largo plazo. Revisar la orientación de los recursos del Estado y de la cooperación internacional, incluyendo en forma más amplia a otros proveedores (distintos a los CDE), a partir de programas de servicios definidos: capacitación, información, asesoría, consultoría, servicios propios, que surgen de la exploración de las necesidades de los usuarios, es decir apoyados por estudios de mercado. La orientación debería hacerse buscando una relativa especialización de los proveedores, donde la interacción con la demanda es una condición importante para lograr la mayor eficacia. La Mesa de Coordinación debería constituirse en una instancia que oriente los recursos existentes. Promover investigaciones de mercado, que permitan identificar con más precisión, las características de los SDE a ser ofertados, a nivel de ramas productivas. Promover el desarrollo de productos metodológicos, que permitan el mejoramiento de los productos actuales y la creación de productos nuevos como elementos claves de la sostenibilidad de los SDE. Esta acción que ya se viene realizando, debe consolidarse, trascendiendo las actuales adaptaciones (CEFE, Multimedia) hacia aquellas que responden más directamente a las características de las PYME, particularmente en lo que se refiere a los servicios de asesoría y consultoría. Promover la identificación de áreas de innovación tecnológica en un enfoque prospectivo, que aproveche la especialización de las PYME. Para este propósito se constituiría un Fondo Especial que permita el financiamiento de nuevas empresas. Para lo cual debería consolidarse el Grupo de Prospectiva Tecnológica para PYME, que promueve CONCYTEC, FORTEPE, COPEME y algunas universidades del país. La formación de micro y pequeñas empresas de base tecnológica implica siempre un nivel de riesgo, por lo cual debería promoverse un Fondo de Garantía.

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Los proveedores juegan un rol importante en la viabilidad de nuestra propuesta, ya que ellos tienen una gran capacidad de influencia para que los resultados que se obtengan puedan ser adoptados por las PYME. Una de las opiniones recurrentes en las entrevistas estructuradas, es que los servicios recibidos les han permitido “abrir los ojos” en las posibilidades de crecimiento de sus unidades empresariales, y constituyen un medio importante para mejorar la gestión de sus empresas, elevar su productividad y mejorar sus ingresos. Por el lado de la Demanda La segmentación del mercado, consideramos debe ser el punto de partida del diseño de las políticas de promoción de los SDE y de los mecanismos de intervención para mejorar la calidad del empleo. Los estudios de investigación de mercados que deben realizarse por sectores productivos, permitirían mejorar la calidad y eficiencia de los mecanismos de intervención, ya que de esa manera se podría responder a las necesidades y problemas que enfrentan las PYME en el Perú. Un primer nivel de segmentación es diferenciar las microempresas de 2 a 4 trabajadores, de las microempresas de 5 a 9 trabajadores y de las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores, que son unidades empresariales con capacidad de acumulación. Lineamientos de Política para empresas de 2 a 4 trabajadores En las microempresas de 2 a 4 trabajadores, que son principalmente unidades empresariales familiares de sobrevivencia, la política de promoción debe responder más a un enfoque de desarrollo económico y humano -como señala Carmela Vildoso-, donde, además de dar valor al potencial empresarial desarrollando sus capacidades, debe buscarse superar ciertas carencias sociales (educativas) y productivas. Bajo este enfoque de desarrollo, los SDE constituyen, para este segmento, un componente de un programa integral de desarrollo de estas microempresas, razón por la cual su provisión no puede responder a una lógica de mercado.

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Para este propósito debería constituirse un Fondo Especial para este segmento de empresas, que sería intermediada a través de la actual capacidad de oferta existente (ONG principalmente). Este Fondo Especial se formaría a partir de orientar parte de los recursos de FONCODES o constituiría un componente definido de los recursos de FONCODES. La estrategia de intervención debe orientarse, en el marco del programa general de gobierno, de lucha contra la pobreza, introduciendo al objetivo general de generar empleos, mejorar la calidad de los mismos, a través de los servicios de capacitación, información y asesoría. Lineamientos de Política para las microempresas de 5 a 10 trabajadores y las pequeñas empresas de 11 a 20 trabajadores Para este segmento de mercado, la promoción de SDE debe responder más a una lógica de mercado en la que la intervención estatal, apoyada por la cooperación técnica internacional debe concentrarse en: Proveer información a la micro y pequeña empresa a través de redes de información que permitan, desde un enfoque prospectivo, abrir mercados y orientar de esa manera la producción y la inversión de estas unidades económicas, mejorando la utilización de la capacidad instalada existente en ese sector y disminuyendo la asimetría en la información. Facilitar el acceso de la micro y pequeña empresa a los servicios de desarrollo empresarial, que permitan mejorar la gestión, los procesos técnicos de producción y las capacidades internas de las PYME. Promover la asociación de los micro y pequeños empresarios y la subcontratación, incorporando en los contratos un componente referido a la provisión de SDE en las unidades contratantes. En relación al primer lineamiento, se proponen las siguientes acciones de política: Consolidar los actuales sistemas de información, como INFOSIEM, PROMPYME, PROMPEX, de gremios (ADEX) y de las universidades, buscando la articulación de los mismos. La Mesa de Coordinación en esta línea ha propuesto la formación del Sistema Plaza PYME.

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-

Promover la formación de centros de información para la micro y pequeña empresa, o segmentar los actuales, existentes en cada uno de los sectores administrativos, proporcionando información especializada por ramas productivas, e integradas al actual Vice Ministerio de la Pequeña Empresa del MTPS.

-

Creación de un centro de información de prospectiva tecnológica para micro y pequeña empresa, cuyos costos de operación deberían ser cubiertos por los usuarios, pero donde los costos de inversión serían asumidos por el Estado.

-

Proveer información sobre las ventajas de la asociatividad y de la subcontratación, y de las oportunidades de negocios bajo estas modalidades.

En relación al segundo lineamiento se proponen las siguientes acciones:
-

Formación de un Fondo Especial para facilitar el acceso a los Servicios de Desarrollo Empresarial 4. Este fondo especial en términos estrictos se orienta tanto por elementos de oferta y demanda. El Fondo tendría la siguiente orientación: . Promoción para el desarrollo de proveedores de servicios de desarrollo proveedores . Financiamiento empresarial, fortaleciendo la capacidad de institucionales parcial de los (universidades, Servicios de institutos, Desarrollo

consultorías especializadas). Empresarial bajo la actual modalidad de los BONOPYME, reorientando sus recursos preferentemente hacia los servicios de asesoría y consultoría, donde los usuarios, según la encuesta, muestran una menor capacidad de pago. . Promoción del desarrollo de productos metodológicos, especialmente los orientados a los servicios de asesoría y consultoría, productos que deben ser orientados a resolver
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Este fondo podría formarse con parte de los recursos de la privatización y de las líneas de financiamiento disponibles para PYME. Oficiosamente se estiman en unos 300 millones de dólares. No ha sido posible determinar el monto que puede orientarse a los SDE, pero si se asume que el Fondo se constituye inicialmente con unos 30’ de dólares, se podría lograr en un año la provisión de 30,000 asesorías/consultorías (con un costo de 300 dólares); 100,000 trabajadores capacitados (con un costo de 60 dólares cada uno) y la promoción de 200 empresas de base tecnológica (con un costo de 30,000 dólares por proyecto). Este último componente sería concursable y reembolsable por los beneficiarios de los proyectos.

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problemas de producción y de gestión de estas unidades empresariales. . Promoción de empresas de base tecnológica (incubadoras de empresa), con la interacción del Estado, las micro y pequeñas empresas y la academia (universidad). Promoción de Ferias de Servicios de Desarrollo Empresarial, que permita acercar a los usuarios con los proveedores de servicios, y en los que se mostrarían los casos de empresas exitosas que han utilizado este tipo de servicios. Debe recordarse que uno de los principales problemas a vencer es el excépticismo de muchos empresarios sobre las ventajas de la adopción de este tipo de servicios. En relación al tercer lineamiento se proponen las siguientes acciones de política: Promover la asociación de micro y pequeños empresarios, por ramas productivas, orientándolos en un sentido productivo y de negocios, y no exclusivamente gremialista, que aproveche las posibilidades de compartir riesgos y beneficios. Un ejemplo de este tipo de asociación son los que pueden ser dirigidos a impulsar procesos de innovación tecnológica. Consolidar los mecanismos de compras centralizadas del Estado, que facilite la asociación y la subcontratación, así como la concertación con empresas privadas que compren importantes volúmenes de productos. Facilitar la participación de asociaciones productivas en Ferias Internacionales, de manera de acercar a las micro y pequeñas empresas a los proveedores y a nuevos clientes. Un segundo nivel de segmentación del mercado es diferenciando las empresas que inician negocios o se encuentran en la fase de despegue, las que se encuentran en fase de sostenimiento y las empresas que se encuentran en crecimiento. La fase en que se encuentran las micro y pequeñas empresas va a condicionar sin duda el tipo de servicios de desarrollo empresarial que se demanden.

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En el primer caso los servicios de información y de capacitación en la gestión y mercadeo van a ser decisivas para posicionar a la empresa. Este tipo de empresas son altamente consumidoras de liquidez, por lo que su capacidad de compra de servicios de desarrollo empresarial son muy escasas. Este segmento de empresas debe, por esa razón, beneficiarse de la provisión de servicios subsidiados. En el segundo caso, los problemas que enfrentan son principalmente de costos, de allí que los servicios que demanden estarán dirigidos a superar estos problemas, por lo que resultarán más relevantes los servicios de asesoría y consultoría, que permiten mejorar sus condiciones de producción y de competitividad. En el tercer caso, debe asociarse al crecimiento productivo, mecanismos que, conjuntamente a los servicios de desarrollo empresarial, permitan mantener niveles de liquidez adecuados (líneas de créditos), que hagan posible la continuidad creciente de la producción. Los servicios de asesoría y consultoría en procesos productivos y de innovación tecnológica serán los más importantes. Este segundo nivel de segmentación, requiere de estudios de investigación, que el presente trabajo no ha ahondado, para precisar el tipo de intervención a desarrollar por los organismos promotores. Sin embargo, debe anotarse que, en general, las propuestas de políticas presentadas en el primer nivel de segmentación son aplicables a este segundo nivel de segmentación. En resumen, la propuesta de políticas presentadas, requieren de una mixtura de acciones, tanto a nivel macro (política general de gobierno), a nivel meso (por el lado de los proveedores e instituciones de segundo piso) y a nivel micro (por el lado de la demanda), las cuales involucran ciertamente a los servicios de desarrollo empresarial, como es el sentido de la propuesta, pero también otro conjunto de acciones que convergen a la mejor calidad del empleo, ya que como hemos anotado anteriormente, el aumento de la productividad y de los ingresos, no se va a traducir necesariamente en un mejoramiento de la calidad del empleo, pero sin duda hay muchas mayores posibilidades en la micro y pequeña empresa de acumulación.

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BIBLIOGRAFÍA I. BIBLIOGRAFIA CITADA


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