UNIVERSIDAD AUTÓNOMA

METROPOLITANA

UNIDAD XOCHIMILCO DIVISIÓN DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
TRABAJO TERMINAL PARA OBTENER EL TITULO DE LICENCIADAS EN PSICOLOGÍA

El Gran masturbador 1929. Salvador Dalí. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid.

ABANDONO PATERNO Elección o circunstancia, el abismo entre el hombre y el padre PRESENTAN: Eva Figueroa Méndez Laura Rosa Olivera Martínez ASESORA: Profesora María Elena Becerril Ramírez COASESOR: Profesor Francisco Javier Huerta Moreno

MÉXICO D. F.

JULIO 2006

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 2

A los diez millones de mujeres solas, entre ellas Rosario y Rutila

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 3 ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ______________________________________________ 4 I MARCO METODOLÓGICO ____________________________________ 5 Justificación ____________________________________________ 5 Planteamiento ___________________________________________ 7 Delimitación ___________________________________________ 7 Objetivos _______________________________________________ 8 Global _______________________________________________ Específicos ____________________________________________ 8 Terminal ______________________________________________ 8 Metodología cualitativa de investigación ______________________ 8 Técnicas e instrumentos ____________________________________ 9 La entrevista a profundidad _______________________________ 9 Guía de entrevista ______________________________________ 10 Población muestra y escenario _____________________________ 10 II MARCO TEÓRICO ___________________________________________ 11 CAPÍTULO I. ANTECEDENTES SOCIOCULTURALES _______ 11 Historia de la paternidad ____________________________ 11 La paternidad en México ____________________________ 15 CAPÍTULO II. LA PATERNIDAD EN LAS RELACIONES DE PODER __________________________________ 19 Relaciones de poder en la masculinidad _________________ 19 Significados de la masculinidad ______________________ 23 Masculinidad y Paternidad ___________________________ 25 Concepciones de la mujer en los varones y surgimiento del movimiento feminista ______________________________ 28 La nueva paternidad y lo imaginario instituyente _________ 30 El ascenso de la insignificancia simbólica del padre biológico en lo político social __________________________________ 32 CAPÍTULO III. LA ESTRUCTURA PSÍQUICA EN LA FORMACIÓN DEL SUJETO _______________ 34 El sujeto de la subjetividad ___________________________ 34 Tener un hijo, la construcción de un deseo _______________ 36 La representación mental en la trama paterna _____________ 39 El proceso identificatorio en la formación del sujeto padre __ 41 Los tres tiempos del Edipo en Lacan ____________________ 42 El Superyó como facilitador y/o inhibidor en la función paterna. ___________________________________________ 46 Relaciones objetales posteriores al periodo de latencia. ______48 ¿Existe la posibilidad de que el abandono se articule como mecanismo de defensa? ______________________________49 Importancia de las relaciones objetales en la Teoría del Vínculo ___________________________________________ 50 III TRABAJO DE CAMPO_________________________________________ 52 ANÁLISIS DE CASOS_____________________________________ 52 ANÁLISIS GLOBAL ______________________________________ 112 IV CONCLUSIONES ____________________________________________ 119 ANEXOS (Entrevistas)____________________________________________ 124 BIBLIOGRAFÍA ______________________________________________________ 203

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 4 INTRODUCCIÓN Father, You left me but I never left you I needed you but you didn't need me So I just got to tell you Goodbye, Goodbye John Lennon El padre, como figura de afecto, autoridad, de ley y norma, es un tema poco abordado por los diversos campos disciplinarios relativos a los estudios de género dentro de las ciencias sociales en contraste con la enorme cantidad de estudios encontrados en relación a la figura femenina y últimamente a la masculinidad. Menos estudio encontramos sobre el debilitamiento del ejercicio paterno a pesar de que constituye, creemos, uno de los mayores problemas sociales de la historia familiar. Insistentemente, desde la estructura de generación donde nace el sujeto alguna forma de abandono por parte del genitor está presente. El tema se vincula con muchos conceptos: lo pensamos como un tipo de violencia contra las mujeres; en cuanto a los hijos como una forma grave del maltrato infantil, como posible causa en la génesis de los actuales problemas de criminalidad, delincuencia, inicio prematuro en la sexualidad, embarazo adolescente, deterioro del nivel educacional, depresión, problemas de conducta y aumento de la pobreza. En el imaginario social esta pérdida de identidad paterna, da como resultado un reforzamiento de poder de lo materno. Las modificaciones en la estructura del ser; ya sea el padre abandonador, la madre, el hijo abandonado y la sociedad son problemas que creemos imprescindible abordar con el fin de entender de qué manera la cultura, — y no sólo mexicana — va influyendo en una enorme cantidad de casos la indiferencia del padre por el hijo. Paralelamente vemos también el surgimiento de una nueva masculinidad en la que algunos varones asumen roles igualitarios en la crianza, estableciendo un vínculo sólido afectivo con sus hijos, luchando por este rol. Ante la problemática surge la inquietud de realizar una investigación sobre abandono paterno, la cual tendría que ser abordada en cada una de sus aristas. Creemos que el punto de partida pudiera ubicarse en la fuente generadora más próxima de abandono, el padre biológico que, por diversas razones en un momento dado no ejerce su función. El propósito de realizar este trabajo contempla la posibilidad de contribuir a la comprensión de los factores que confluyen en esta práctica, ya que es nuestro interés realizar intervención en este campo. Primeramente el lector encontrará el abordaje metodológico utilizado para alcanzar los objetivos propuestos en el mismo. Inmediatamente después se muestra el recorrido teórico que fundamenta el tema. Éste se divide en tres capítulos: El primero trata los antecedentes socioculturales en los cuales se estudia el concepto de paternidad desde sus orígenes, concepto que es focalizado a nuestra propia cultura. En el segundo describimos la forma en que la paternidad juega en las relaciones de pareja para desembocar en la relación padre-hijo, vínculos implícitos en las relaciones de poder.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 5 Para cerrar el marco teórico abordamos la construcción del sujeto psíquico, en un afán de comprender la forma en que se ha constituido la subjetividad que permite el abandono. En seguida presentamos el trabajo de campo, que incluye los análisis tanto de cada caso como el global. Finalmente cerramos con las conclusiones sobre el trabajo efectuado, así como con una propuesta de intervención. Como anexos el lector encontrará las transcripciones de las entrevistas efectuadas.

MARCO METODOLÓGICO Justificación Hace apenas unos días se aprobó una ley que permite a los menores de edad ejercer el derecho de conocer la identidad de sus padres biológicos:
“En una sesión privada, realizada el pasado 4 de noviembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a propuesta del ministro Sergio Valls Hernández, resolvió que los niños sí tienen derecho "a solicitar y recibir información sobre su origen, sobre la identidad de sus padres y a conocer su origen genético"1

Con la nueva ley se suprime la voluntariedad del examen de ADN, bastando una reclamación oral ante el juez, para que el demandado esté obligado a practicarse el test mencionado, si se niega, el juez presumirá su paternidad. Aunque lo anterior pudiera significar un avance en favor de la construcción de subjetividad de los hijos, en cuanto al conocimiento que adquieren sobre sus orígenes; nos preguntamos si con ello los hijos adquieren la sensación de que no requieren nada más de su padre. Aunque en teoría la nueva ley sería la base para obligar al padre a contribuir con la manutención del hijo sabemos que en la práctica esto no ocurre. A causa de las debilidades que padece la aplicación de la ley, los hijos de padre ausente no reciben del estado el apoyo que requieren en este aspecto para su desarrollo. Mientras el artículo 337 del código penal de nuestro país establece:
“El delito de abandono de cónyuge se perseguirá a petición de la parte agraviada. El delito de abandono de hijos se perseguirá de oficio2, y cuando proceda, el Ministerio Público promoverá la designación de un tutor especial que represente a las víctimas del delito, ante el Juez de la causa, quien tendrá facultades para designarlo. Tratándose del delito de abandono de hijos, se declarará extinguida la acción penal, oyendo previamente la autoridad judicial al representante de los menores, cuando el procesado cubra los alimentos vencidos, y otorgue garantía suficiente a juicio del Juez para la subsistencia de los hijos”3

No abundaremos en las prácticas judiciales por las que la ley no se cumple pues eso sería materia de otra investigación. Ahora bien, la prueba de paternidad representa el intento de una respuesta social al problema pero ¿y el compromiso moral y el deber?
1 Carlos Avilés, “Niños pueden pedir prueba de ADN para saber su origen”, en periódico El Universal, Lunes, 14 de noviembre de 2005. 2 Las negritas son nuestras. 3 Código Penal Federal, última reforma DOF-23-08-2005.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 6 En el artículo 8 de la “Ley de los derechos de las niñas y niños en el Distrito Federal” leemos:
“La madre y el padre son igualmente responsables del desarrollo sano e integral de sus hijos, debiendo garantizar lo necesario para su subsistencia, salud, educación y los elementos que favorezcan su incorporación al medio social.”4

Así, vemos que, no obstante la existencia de una serie de previsiones sociales de protección que buscan asegurar el pleno desarrollo de los niños, el problema del abandono paterno no es atacado. En el imaginario social que ha construido el sistema patriarcal es lícito que uno de los miembros de la pareja funcione únicamente como “liberador de esperma”. De esta manera, la mujer sufre o se empodera del rol materno al grado que el hombre, como padre, va siendo dispensable. Se calcula que en el país hay más de 10 millones de menores que son hijos de madres solteras o viven en hogares encabezados por una mujer.5 Otra fuente señala que de los 20 millones y medio de hogares mexicanos, más de diez millones tienen como proveedor único a una mexicana.6 Actualmente existen muchas formas de reproducción en las que la intervención paterna no está implícita. La sociedad tiende a pensar que el padre es prescindible, que su rol puede ser ocupado por los tíos, abuelos, maestros, etcétera o aún por la madre, quien en muchos casos se dice que ejerce el doble rol de padre-madre, lo cual es imposible en el estricto sentido que la paternidad exige. Así en nuestro país la paternidad ha sido una tarea descuidada por los hombres. A partir de la conquista se produjo un nuevo orden en el funcionar de la sociedad mesoamericana, instaurándose el modelo de familia. Durante el siglo pasado el imaginario instituyente nos presenta en películas la imagen de la madre abnegada que “saca adelante a los hijos”. En nuestra sociedad frecuentemente se vive una cultura de “paternidad casual”, debido a la desidentificación del padre con el estereotipo del rol paterno. Esta situación es tolerada, incluso propiciada por muchas mujeres que viven la institución familiar homoparental a causa de la independencia económica y emocional. Fenómenos como la procreación médicamente asistida, las madres sustitutas, la clonación, dejan fuera, con su consentimiento, al género masculino. Consideramos que la paternidad es el ejercicio diario de ser padre, esto se logra sólo a través de la presencia activa en la vida del hijo. Atestiguando la ausencia de tal ejercicio, en muchos casos, así como los fracasos de las instancias legales de asegurarla en una parte importante de la población mundial, se justifica el estudio teórico, metodológico y reflexivo de la significación que para los hombres tiene la paternidad, ya que tal vez ahí, en la generación del problema sea posible encontrar algunas respuestas y soluciones futuras. Evitando la dramatización y la victimización inútil tanto de la mujer, como de los hijos, la construcción de la subjetividad en los padres biológicos que de alguna manera
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“Ley de los derechos de las niñas y niños en el Distrito Federal”, publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el lunes 31 de enero de 2000. 5 M. Martínez, Dejar de proteger la paternidad irresponsable, demanda ante la Suprema Corte en http://www.cimacnoticias.com/noticias/02jun/02062705.html 6 http://www.conapo.gob.mx/00servicios/2e.html

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 7 abandonan es la parte que, en la presente investigación nos ocupará. En cuanto al acto de ser padre, no afirmamos que sea una respuesta intencionada la de abandonar, ostentamos la hipótesis de que su actuar se encuentra ligado a las posibilidades psicosociales del sujeto padre. Para las integrantes de este equipo de trabajo, la investigación de este aspecto de la cultura, es un tema relevante, ya que si nuestra función profesional se dirige a la comprensión de los problemas psicosociales con el fin de transformar la realidad, hemos primero de entender los orígenes de las problemáticas que abordamos. Como hemos referido antes, hablamos de una problemática mundial, pero dado que el ejercicio profesional será desarrollado en México y siendo testigos del abandono paterno a nuestro derredor la vigencia de la temática se justifica.

Planteamiento del problema Para entender la ausencia o en su caso, el debilitamiento del rol paterno, es necesario comprender las causas que llevan a un hombre a desentenderse de su responsabilidad, mientras otros varones buscan la continuidad en la relación con los hijos procreados, aún cuando ésta represente conflictos a superar. Hoy hemos comprendido que la función de corte, de norma y de ley instaurada por el padre es la representación de un proceso simbólico, cuya función primordial es dar paso a la vivencia de la cultura. Cuando, en los primeros trimestres de la carrera se nos hablaba del Edipo y de “la ley del padre” se generaban discusiones acerca de lo que sucedía con aquellos hijos que no contaban con un padre que instaurara la ley. Poco a poco hemos ido comprendiendo el concepto. Así, aunque el padre como función simbólica será abordado en el presente trabajo, con el fin de establecer su papel en la formación psíquica del sujeto, el ejercicio paterno en cuanto a presencia real, física y emocional del padre biológico es el problema central que trataremos. Con la realización del presente planteamiento esperamos abrir la posibilidad de una comprensión más acabada del significado que adquiere la paternidad en el hombre que no la ejerce. Así, siendo la paternidad una prescripción de la cultura, nos preguntamos: ¿Qué significación tiene la paternidad en la subjetividad de los hombres que han abandonado a un hijo?

Delimitación Nuestra realidad tiene principalmente dos tipos de familia: la paradigmática que se compone de: madre, padre e hijos. Y otra, en la que una de las dos figuras se encuentra ausente, habitualmente el padre. Esta última surge a causa de múltiples factores: viudez, situaciones legales, divorcios en los que se inhibe la tutoría, etcétera, pero también se percibe una enorme cantidad de generadores de vida que, una vez enterados de la procreación no se hacen cargo, o incluso aquellos que ni siquiera llegan a tener conocimiento de su paternidad, hasta años después o nunca. La presente investigación se centra primordialmente en aquellos hombres que, conociendo el hecho de haber procreado un hijo, no establecen, suprimen o tienen una

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 8 relación más bien casual, sin continuidad afectiva y material con el hijo/hija abandonado. Es así que al hablar de abandono, no significamos precisamente la pérdida total del padre biológico, pero sí la falta de compromiso moral, social, material y emocional por parte de éste.

Objetivos
Global

Conocer y analizar el lugar y significación que tiene en la subjetividad masculina el ejercicio de la paternidad, que deriva en el abandono por parte del progenitor.

Específicos • • • • • Estudiar y comprender la función paterna desde el psicoanálisis. Determinar en lo posible las construcciones subjetivas que producen la falta de implicación por parte del padre en la crianza del hijo Conocer y analizar la existencia de los conflictos internos en el padre que no establece un vínculo con su hijo. Identificar los conflictos culturales que confluyen en la irresponsabilidad paterna y sintetizar las creencias sociales que posibilitan la huída de estos hombres de asumir un rol igualitario con la mujer en el aspecto de crianza. Conocer la problemática del padre con la madre del hijo.

Terminal

El presente trabajo pretende ser la base de una propuesta de proyecto a elaborar, que permita la integración de uno o varios grupos de reflexión sobre el tema: “Educación reproductiva masculina y sensibilización paterna”.
Metodología Cualitativa de Investigación

Los investigadores sociales tenemos la posibilidad de elegir el método por medio del cual es posible llevar acabo nuestro objetivo de investigación. Debido a que esas elecciones están relacionadas directamente con el éxito de la misma, deben ser tomadas desde una perspectiva lógica y de previsión. Dado el tipo de objeto a estudiar, la presente investigación será realizada por medio de un estudio de casos descriptivo, comprensivo y cualitativo. El método elegido nos parece el más adecuado para el abordaje de temas sociales en cuestiones subjetivas; la exploración y análisis de la subjetividad, al ser apoyada en métodos cualitativos, permite que se interpreten tales procesos y su interacción al ser este fenómeno, la subjetividad, algo que no es posible medir.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 9
Técnicas e instrumentos La entrevista a profundidad

Este análisis se lleva a cabo con material discursivo, producto de un proceso de entrevista profunda. Encontramos que dentro del discurso, se ubica el universo de la subjetividad.
“El Psicoanálisis ha dado cuenta que detrás del lenguaje existe, además del contenido manifiesto, ─ el que la gramática reconoce ─ un lenguaje que no es igual a todos: el contenido latente. La lengua es común, un instrumento para ordenar al mundo y la sociedad. Pero hay otra lengua que es específica y configura al mundo a su propia manera; dependiendo de qué lógica particular la sostenga”7.

El discurso porta el mensaje, la configuración que se da en sus palabras es única. Sin embargo, hablar de sujeto es hablar de vínculo colectivo; es decir la subjetividad se gesta en esa paradoja donde la función de sujetación, contención y sostén que provee el tejido social, es condición imprescindible de la subjetivación. Dentro de lo colectivo existen varios planos, uno es el simbólico, representado por el lenguaje; el otro es el institucional, representado por lo normativo y por el territorio de la intersubjetividad, como sujetos somos atravesados por múltiples procesos heterogéneos, adquiriendo el discurso una representación social. Es por eso que toda singularidad esta tejida desde dimensiones de lo colectivo de gran complejidad. Las diferentes perspectivas nos darán una visión más completa del objeto de estudio. Desde el momento en que no es nuestra intención sólo describir los conceptos con los que nos vamos a ir encontrando a lo largo de esta investigación diremos que tomaremos las ideas de Carolina Martínez Salgado8 en cuanto a lo que es el diseño de la investigación cualitativa, en la cual no se especifica éste en el inicio, sino que se despliega conforme transcurre el trabajo de campo; por lo tanto, la entrevista profunda es nuestro inicial foco de interés. Las características que hemos definido como necesarias en la entrevista profunda son: que sea abierta, pero semi-dirigida. Lo anterior debido a que al ser “abierta” puede proporcionar relatos detallados y al mismo tiempo diversos para los cuales no necesariamente obtengamos respuestas sistemáticas ni estandarizadas, pero también es necesario hacerla semi-dirigida, con el objeto de mantener al sujeto en el tema que nos ocupa. La consigna central se basó la pregunta: ¿Qué significa para ti la paternidad? El tiempo utilizado fue alrededor de 50 minutos, respetando las partes elementales como son el encuadre, el desarrollo y el cierre. La propuesta a los entrevistados incluyó idealmente tres entrevistas a cada sujeto. La interpretación se basa en las categorías siguientes: • •
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Relaciones familiares tanto al interior como al exterior de la familia Significados de género para el sujeto entrevistado

E. Benveniste. Problemas de lingüística general pp.75-87. C. Martínez Salgado. “Introducción al trabajo cualitativo de investigación” en Szasz, I y S. Lerner, Para comprender la subjetividad, pp. 45-49.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 10 • • Experiencia de la paternidad anclada en su propia subjetividad Experiencia de separación del hijo.

Cómo una manera de guiar la entrevista presentamos una “Guía de Entrevista” en la que proponemos delimitar el discurso en torno a los temas que podrán responder a nuestro planteamiento:

Guía de Entrevista
El encuadre debe contener la explicación de los propósitos que guían la investigación, el tiempo de duración de la entrevista, la posibilidad de realizar una serie de tres encuentros con el entrevistado y la respuesta a cualquier inquietud que éste tenga con respecto a su participación. Los temas que se abordaron durante las tres entrevistas giraron en torno a la problemática de nuestro objeto de estudio: 1. Familia 1.1. Valores Familiares 1.2. Relación con padres, hermanos, abuelos: Formas de autoridad paterna y materna 1.3. Relación de la familia con el exterior 2. Ser hombre/ser mujer 2.1. Qué significa ser hombre en su institución familiar 2.2. Cuál es su concepción de la mujer 2.3. Cómo se relaciona con las mujeres 3. La Experiencia desde cómo y cuándo se entera de que será padre 3.1. Sentimientos, temores y pensamientos respecto al nacimiento del hijo 3.2. Presenció el nacimiento o no 3.3. ¿Al nacerle un hijo se convierte en padre? 3.4. Las representaciones que se tienen acerca de ese hijo 4. Experiencia de separación del hijo El cierre deberá contener una devolución de lo dicho por el entrevistado, es decir el hacernos cargo de que hemos escuchado lo que nos dice y prever la siguiente entrevista.

Población muestra y escenario El proyecto de investigación se ubica en seis hombres de la población mexicana, sin una ubicación geográfica específica y sin importar status sociales ni económicos, con la única condición de que sean hombres mayores de edad, que hayan tenido por lo menos un hijo con el cual no hayan establecido un vínculo de paternidad comprometido que incluya un proyecto en el que se involucre con el hijo, en un período mínimo de dos años.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 11 MARCO TEÓRICO CAPITULO I ANTECEDENTES SOCIOCULTURALES Historia de la paternidad El concepto familia fue estudiado por el campo científico de la historia, en sus aspectos político, antropológico o institucional tradicional, es decir, limitaba sus indagaciones a la denominada esfera "pública". Encontramos por ejemplo que Michel Foucault estudia, bajo el concepto de “Sociedad disciplinaria” a la familia, es decir, como un todo que representa el lugar donde el control y el aprendizaje comienza para extenderse a la escuela, posteriormente a la fábrica, la colonia, las zonas de esparcimiento, de diversión y juego, las calles de la ciudad, etcétera9. Un nuevo giro temático ha conducido recientemente al estudio de la denominada historia del espacio de la "vida privada". Ariés10 desarrolla una historia de la evolución de las diversas “actitudes mentales de la familia hacia los niños”. Lo que Ariés examina es la "historia tácita" de los sentimientos presentes en la cotidianeidad del pasado. Según el historiador francés, de una sociedad amplificada en la que el niño, cuando apenas era capaz de valerse por sí mismo, vivía ya como adulto en medio de los adultos, "libre" en cuanto ser autónomo y productivo, pasa a una sociedad que se encierra en núcleos familiares, privatizando a la infancia y segregándola mediante diversos sistemas "educativos" que implican la intervención de la autoridad paterna y la vida regulada por regímenes disciplinarios, ya sea en el seno de la familia o en la escuela. Por su parte la Dra. Elizabeth Roudinesco ve a la familia contemporánea enfrentando rupturas y considera que ya no es posible pensar en una estructura de familia tradicional, ahora vemos aparecer otras formas de familia: madres solteras, hermanos que fungen como padres de hermanos menores, parejas homosexuales, hijos engendrados artificialmente, familias en donde el padre aparece como un líder que no está emparentado consanguíneamente, etc. Paradójicamente, la familia, para la Dra. aparece cada vez menos capaz de transmitir los valores que tradicionalmente venía encarnando. Al tiempo que como nunca, ha sido reivindicada como el lugar por excelencia de desarrollo individual. Formas nuevas de estructuración familiar, a las que el psicoanálisis debe también poder dar cuenta y no mantenerse en posiciones dogmáticas e inamovibles. "Si el padre no es más el padre, si las mujeres pueden dominar la procreación, si los homosexuales tienen la posibilidad de hacerse un lugar en el proceso de filiación; ¿no estará la familia condenada y con ella las certezas que antaño fungían como garantes de la verdad?"11, refiere la Dra. Roudinesco en “La familia en Desorden”. Las autoras de la presente investigación creemos que las visiones de Roudinesco y de Ariés principalmente, podrán complementar esta reconstrucción histórica de la paternidad. La familia ha sido percibida y definida como un conjunto de personas ligadas entre sí por el matrimonio y la filiación, incluso por la sucesión de individuos
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M.I. García, Foucault y el poder, pp.59-70. Cfr. con P, Ariés y G. Duby, (dir.), Historia de la vida privada, El proceso de cambio en la sociedad del siglo XVI a la sociedad del siglo XVIII (vol. 5) 11 Roudinesco buscar
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 12 descendientes unos de otros, transmitiendo genes, linaje, raza, dinastía, etcétera. Para Aristóteles12 se definía como una comunidad, que servía de base a la ciudad y que se organizaba en una estructura jerárquica, centrada en el principio de la dominación patriarcal y constituida por tres tipos de relaciones calificadas de elementales: • • • El vínculo entre el amo y el esclavo. La asociación entre el esposo y la esposa. El lazo entre el padre y los hijos.

Por lo que se refiere a la familia conyugal “nuclear”, como la conocemos hoy en Occidente, Roudinesco considera que es el resultado de una larga evolución, que en el siglo XVIII se separa de lo que en antaño había sido, es decir un conjunto de habitantes que incluía a parientes, allegados, amigos, sirvientes, para derivar en lo que hoy día es llamado la “base de la sociedad”, cuya figura de autoridad era el padre. La autora13 distingue tres grandes períodos en la evolución de la familia: en un primer momento la familia “tradicional” asegura la transmisión de un patrimonio. Los matrimonios son arreglados por los padres de la pareja sin tomar en cuenta la vida sexual y afectiva de los futuros esposos, unidos comúnmente a una edad precoz. Así la célula familiar se apoya en un orden del mundo inmutable y sometido en su totalidad a una autoridad patriarcal, como transposición de la monarquía de derecho Divino. Roudinesco ubica un segundo momento, con la familia “moderna”, la cual se convierte en el receptáculo de una lógica afectiva, en un modelo que se impone entre fines del siglo XVIII y mediados del siglo XX. Refiere Ariés14, que en aquél tiempo y hasta principios del siglo XIX la sociedad tradicional se caracterizaba por la indiferencia materna hacia los hijos tanto en la nobleza europea como en las clases bajas. Si bien siempre ha existido un afecto residual entre madre e hijo producto de la relación biológica, sostiene Shorter15 que hubo un cambio en la prioridad que ocupó el niño en la jerarquía de los valores de la madre. Tal familia sanciona a través del matrimonio la reciprocidad de sentimientos y deseos carnales. La atribución de la autoridad es ejercida y delegada del Estado hacía los progenitores, citando a Fromm “La autoridad que tiene el padre en la familia no es una autoridad casual que más tarde será «complementada» por las autoridades sociales, sino que ella misma está basada, en última instancia, en la estructura autoritaria de la sociedad en general.”16 Un último momento ubicaría a la familia “contemporánea” cuya unión abarca un período de extensión relativa a dos individuos en busca de relaciones íntimas o expansión sexual. A partir de este punto la atribución de la autoridad comienza a ser problemática, en correspondencia con el aumento de los divorcios, las separaciones, las recomposiciones conyugales y los abandonos paternos. Así, los modelos de familia de antaño llegan al modelo que hoy, en muchos hogares se vive en todos los estratos sociales: La familia mutilada, formada de heridas íntimas y violencias silenciosas. Roudinesco opina que el padre, tras perder la

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Aristóteles, cit. por E. Roudinesco en La familia en desorden, p. 18-19. Ibid. pp. 19-21 14 Cfr. con P. Ariés, El niño y la vida familiar en el Antiguo Régimen. 15 Cfr. con E. Shorter, El nacimiento de la familia moderna. 16 E. Fromm, “Autoridad y familia, parte sociopsicológica” en Marxismo, Psicoanálisis y Sexpol, p.196.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 13 autoridad que hace tiempo ostento, va dejando ver un yo individualizado que vive principalmente para sí mismo. Antiguamente, comenzando por Dios, y siguiendo con el guerrero, el héroe, el soberano de la monarquía, veíamos una figura que reinaba sobre el cuerpo de las mujeres y decidía los castigos infringidos a los hijos, representante terrestre de un poder espiritual que trascendía la carne. A partir de la instauración de la familia nuclear es declarado padre quien toma posesión del niño, primordialmente porque su semen ha marcado el cuerpo de éste y, además porque le da su nombre, transmitiendo así un doble patrimonio: el de la sangre y el del nombre. Escribe Roudinesco que en la época medieval la mayoría de los hombres estaban convencidos de que la mujer cumplía únicamente el papel de receptáculo de la semilla plantada por el semen, es decir que sólo el esperma masculino permitía la existencia de la vida. Con lo anterior el padre se ve como un cuerpo inmortal, ya que en el nombre que llevarán sus descendientes, se encontrará no sólo su recuerdo sino el de sus ancestros, que a su vez han perpetuado la memoria de la imagen original de Dios Padre. En cuanto a la infancia, nos dice Ariés que en aquel tiempo el niño era visto como un hombre pequeño o, mejor dicho, un hombre aún más pequeño que pronto se haría, o debería hacerse, un hombre completo. En ese duro ambiente de guerreros, la debilidad que simboliza el niño no parecía agradable y gentil. A mediados del siglo XVII, la concepción del padre como autoridad, es sostenida por Hobbes17 en su Leviatán. El autor considera que el orden del mundo se compone de dos principios soberanos: • • El estado de naturaleza, cuya representación es la madre, única que puede señalar el nombre del padre. Si ella lo reconoce quiere decir que acepta someterse al principio monárquico. El estado de adquisición, encarnado por el padre. Hobbes aludiendo al “contrato” dice que “cuando no hay contrato la autoridad corresponde a la madre”, es decir que sin su voluntad la autoridad no puede ser transferida al padre. En el estado de adquisición, el padre ejerce la autoridad como un pequeño rey en su casa, imitando así al gobierno de los hombres en la política.

Este orden nos lleva a reflexionar en el hecho de que, las leyes bajo las que el hombre se ha regido, siempre han puesto límites al ejercicio de su autoridad, sin evitar dichos límites que durante mucho tiempo tal potestad haya sido ejercida en forma dominante. Sin embargo, el tiempo de la rebelión permitirá que al padre autoritario se vuelva el hijo simbólicamente para hacerle pagar los abusos del poder que, durante siglos ha ejercido. Así, en el siglo XVII, Voltaire se jacta de ser un bastardo e impugna la autoridad de aquel cuyo nombre había llevado. En su lugar propugna un padre del pueblo, tolerante para con las libertades religiosas, amado por sus súbditos. Con tal giro a la ternura paterna podrá el hijo también responder con piedad filial. De tal manera la familia se transforma en una institución que sin embargo, será suplida por otras instancias como el Estado, la nación, la patria.

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Hobbes, cit por Roudinesco, op. cit. p.29

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 14 Poco después Rousseau dirá: “[…] los hijos sólo permanecen ligados al padre el tiempo que lo necesitan para preservarse. Tan pronto cesa esa necesidad, el lazo natural se disuelve.”18 Sólo quedará el enlace afectivo, sujeto a la voluntad del hijo. Poco a poco la soberanía de Dios padre es relativizada y el padre doméstico va caducando, culminando este proceso con la decapitación de Luis XVI. A lo largo de todo el siglo XIX, la autoridad paterna fue objeto de revalorizaciones constantes, sin embargo, en el fondo se fracturaba constantemente. “[…] de tal modo, la sustitución del poder de Dios padre por el pater familias allanó el camino a una dialéctica de la emancipación, cuyas primeras beneficiarias serían las mujeres y los niños tras ellas.”19 Este proceso de transformación está asociado a lo que Ariés denomina "sentimientos"20 sobre la infancia: Un primer "sentimiento" considera que en la Edad Media, y durante mucho más tiempo en las clases populares, los niños vivían mezclados con los adultos, desde que se les consideraba capaces de desenvolverse sin ayuda de las madres o nodrizas, pocos años después de un tardío destete, aproximadamente a partir de los siete años. Desde ese momento, los niños entraban de golpe en la gran comunidad de los hombres y compartían con sus amigos, jóvenes o viejos, los trabajos y los juegos cotidianos. En esas existencias demasiado densas, demasiado colectivas, no quedaba espacio para un sector privado. La familia cumplía una función: la transmisión de la vida, de los bienes y de los apellidos, pero apenas penetraba en la sensibilidad. • El segundo "sentimiento" se ubica a principios de la era moderna. El gran acontecimiento fue la reaparición del interés por la educación, interés que inspiraba a algunos eclesiásticos, legistas, investigadores, escasos aún en el siglo XV, pero cada vez más numerosos e influyentes en los siglos XVI y XVII, cuando se mezclaron con los partidarios de la reforma religiosa. Eran principalmente moralistas antes que humanistas: estos últimos pertenecían apegados a la formación del hombre, la cual se extendía a toda la vida, y casi no se preocupaban de la formación reservada a los niños. Las órdenes religiosas fundadas en esa época, tales como los jesuitas o los oratorianos, se convierten en órdenes docentes, y su enseñanza no se dirige ya a los adultos, como las de los predicadores y mendicantes de la Edad Media, sino que se reserva esencialmente a los niños y a los jóvenes. Esta literatura y esta propaganda, enseñaron a los padres que ellos eran los encargados, los responsables ante Dios del alma e incluso, después de todo, del cuerpo de sus hijos. En lo sucesivo se reconoce que el niño no está preparado para afrontar la vida, que es preciso someterlo a un régimen especial, a un período (en la escuela, por ejemplo), antes de dejarle ir a vivir con los adultos. Este interés nuevo por la educación se implantará poco a poco en el núcleo de la sociedad y la transformará completamente. La familia deja de ser únicamente una institución de derecho privado para la transmisión de los bienes y el apellido, y asume una función moral y espiritual; será quien forme los cuerpos y las almas. Los padres
Ibid, p.33. Ibid, pp.42-43. 20 Cfr. con P. Ariés y G. Duby, Historia de la vida privada, El proceso de cambio en la sociedad del siglo XVI a la sociedad del siglo XVIII (vol. 5).
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 15 ya no se contentan con engendrar hijos, con situar sólo a algunos de ellos, desinteresándose de los otros. La moral de la época exige dar a todos sus hijos, y no sólo al mayor, e incluso a finales del siglo XVII a las hijas, una formación para la vida. Por supuesto, la escuela es la encargada de esta preparación, hasta el día de hoy, con mayor o menor intensidad. Por su parte el padre, jugará principalmente el papel de proveedor material, saliendo a trabajar para llevar al hijo lo necesario para su formación, también se hará cargo de que el hijo siga el cumplimiento moral de las normas instituidas socialmente, la parte afectiva, aunque existente en muchos padres no será la función principal del sujeto padre. Roudinesco, en el texto citado, se plantea una pregunta: “¿Está el padre condenado a no ser ya más que una función simbólica?”21 Y es que, ya en la modernidad en que las autoras de esta investigación vivimos, el padre agrega a la importancia de la continuidad del apellido, el amor por la pareja, la madre, pues el hijo es el resultado de su unión amorosa en muchos casos, aunque en otros, los que coinciden con la pregunta de la psicoanalista e historiadora francesa, ni el amor por la pareja, ni el producto de la relación ligan al padre a considerar su papel como genitor del nuevo hijo. Algunos padres modernos frecuentemente han estado ausentes de la vida de sus hijos ejerciendo demasiada severidad como una forma de transmitir la disciplina que, en el pasado era parte de sus deberes. Otros por el contrario han sido tan permisivos que ahora se nombran “amigos de sus hijos”, delegando así su ejercicio paternal. El hecho relevante en el ejercicio histórico de la paternidad, es que la ligadura ha estado basada a las responsabilidades que conlleva y no tanto a la satisfacción o alegría que ofrece una relación tan próxima, aunque para algunos la situación está cambiando22.

La paternidad en México El objetivo de este apartado es hacer un breve recuento de la paternidad en México, pues al igual que su historia, el concepto a que aludimos ha dado giros hasta llegar a constituirse la realidad actual. Para comenzar nos remontaremos a la época prehispánica. Las sociedades mesoamericanas compartían ciertos rasgos en su organización social, por ello tomaremos como representativa a la sociedad azteca, cultura con mayor dominio en el Valle de México, al hacer esto no pretendemos homogeneizar al resto de la culturas en sus características de vida, sino limitar esta revisión y organizar la cronología de la paternidad en México. Partimos del recuento efectuado por Díaz Infante23 con respecto a esta cultura. Para comenzar nos referiremos a las actividades sexuales, las cuales, eran concebidas como la grandiosa capacidad de reproducirse que aminoraba la tristeza de ser entes transitorios, por medio de la cual “sembraban hombres en la tierra”, lo que nos habla de una cosmovisión y convivencia con la naturaleza que les rodeaba. La familia tenía
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Ibid, p.11. Refiérase el lector al capítulo III de esta obra, subcapítulo “La nueva paternidad en lo imaginario instituyente”. 23 Cfr. con F. Díaz I., La educación de los Aztecas.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 16 ciertas características que se mantienen paralelas a esta visión, como el que la madre mantenía cerca de ella a la niña, a fin de que ésta pudiera observar todo lo concerniente a la mujer; mientras el padre hacía lo mismo con el hijo varón. Se exaltaban los valores de la femineidad y de la virilidad, distinguiendo cuidadosamente unos de otros. La educación de los hijos era en cierta medida cedida a la sociedad, en una especie de hijos de la comunidad. Es decir, bajo las condiciones de vida guerrera era necesario adiestrar a los niños desde pequeños y la disciplina se delegaba a las instancias correspondientes. Desde los seis y hasta los doce años se llevaba a cabo la educación especializada; los hijos eran internados en el Tepochcalli, si se preparaban para ser guerreros, o en el Calmecac, si se iban a dedicar a las ciencias, también estaba el anexo al Calmecac, escuela para niñas. Según Díaz, a la mujer se le quería y respetaba por tener el don de la fertilidad. Ellas debían conocer la vida, la tierra que germina, el equilibrio de los astros, el brote del agua en la tierra. Se les enseñaban los cuidados sobre el embarazo y la atención que debían prestar a sí mismas y a otras mujeres, a curar a los niños, mantenerlos limpios y darles la educación básica. En cuanto a la pareja, el modelo repetido continuamente en la mitología, en la naturaleza y en la organización social era aplicado a la familia, que constaba de la unión de un hombre y de una mujer de la cual dependían la vida, la multiplicación y la salud. Según el Códice Mendocino24, al varón se le daban los siguientes preceptos destinados al cumplimiento de la paternidad: • • • El padre de gentes es raíz y principio de los hombres. Bueno es su corazón, recibe las cosas compasivo, se preocupa, de él es la previsión, es apoyo, con sus manos protege. Cría, educa a los niños, los enseña, los amonesta, les enseña a vivir.

A diferencia de las concepciones cristianas en las que el mundo divino es pureza y carece de erotismo y sexualidad, la cultura prehispánica concebía a los dioses plenamente sexuados. Como ejemplo de ello encontramos que en el panteón existían dioses vinculados al placer sensual, a la voluptuosidad y a actividades como el amor, la fertilidad y la procreación.25 Los excesos sexuales y las infidelidades afectaban los vínculos entre los miembros del calpultin y esto era algo negativo para la actividad productiva o guerrera por lo que fue necesaria su reglamentación. Por ello se promovió la castidad antes del matrimonio y especialmente la virginidad de las mujeres, el uso de la sexualidad en el matrimonio, la idealización de la pareja y el castigo severo al adulterio; lo anterior para asegurar la estabilidad social y afirmar la paternidad. Por otra parte los hombres casados no se consideraban adúlteros si tenían relaciones con mujeres solteras, ni los nobles y los destacados en las guerras que
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También llamado “Códice de Mendoza” es una colección de textos e imágenes de la época prehispánica. 25 Como Tlazoltéotl que era reconocida como la diosa del placer sensual y la voluptuosidad, recibía confesiones del enfermo del “corazón torcido” por daños de lujuria, planteaba que la provocación del adulterio era por causas de las diosas Cihuateteo. También había otras diosas relacionadas con estas actividades, como Xochiquétzal y Xochipilli cuyas significaciones eran múltiples, teniendo relación con las relaciones con el placer, la sensualidad, las relaciones sexuales ilícitas y el pecado.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 17 fueran polígamos. Sin embargo, los hombres tenían que respetar su continencia en la juventud porque se decía que de lo contrario no podrían satisfacer a las mujeres.26 Luego, el modelo europeo de familia se trasladó a América. Con la invasión española, el núcleo familiar tuvo que verse modificado. Las violaciones de los españoles hacía las mujeres indígenas produjeron mezclas sanguíneas y relegación a los hijos bastardos. Hubo mucha violencia en cuanto a modelos de sangre pura que en muchos casos marcó la diferencia entre el derecho a tener un padre o no. Según Cosmes, el verdadero padre de México no fue otro que el conquistador Hernán Cortés al afirmar “la patria nació, no en 1810, no en 1821, sino el día que Cortés, su verdadero padre, plantó las bases de nacionalidad mexicana”27 Desde luego no concordamos con Cosmes en cuanto a la conformación de nación, pero nos preguntamos si habrá sido Cortés el modelo de padre violento adoptado para México desde entonces. Quizá fue la enseñanza dada y tan bien aprendida, que ha costado decenas de años abolir para nuestro país. Las restricciones y el control de la sexualidad de hombres y mujeres prevaleciente en la colonia, eran parcialmente definidos en términos de honor debido a sus múltiples consecuencias sociales. Dichas restricciones, definidas por los hombres, conferían a la mujer las más pesadas cargas del cuidado del honor: la protección del suyo propio y del familiar. Se trataba fundamentalmente de asegurar la legitimidad de los hijos. Los límites de responsabilidad del marido estaban definidos con toda claridad en cuatro áreas distintas del comportamiento personal: • • • • Asumir la obligación de dar apoyo material a la familia. El abandono o descuido del bienestar de la esposa e hijos eran moral y legalmente inaceptables. Respeto a la esposa y su persona como sujeto de la relación marital. No obstante el marido podía recurrir al maltrato como un medio correctivo si se consideraba necesario, y era considerado como su derecho y obligación. Observación de conducta adecuada en las relaciones sexuales. El abuso de los derechos maritales a través de prácticas sexuales inaceptables se convirtió en otra falta a la confianza y la justicia. A pesar de que la Iglesia y el Estado daban al hombre un amplio margen para quebrantar la obligación canónica de la mutua fidelidad, el desacato continuo y público representaba una violación inaceptable del sacramento matrimonial, y era una actitud indigna de un jefe de familia. Como podemos apreciar el hombre ha gozado de estos privilegios con el respaldo de la iglesia desde tiempos antiquísimos.

La primogenitura masculina era preferida por grandes terratenientes para mantener intacta su propiedad. El hijo mayor era el heredero de los derechos políticos del padre sobre el grupo familiar, así como también responsable del nombre y la reputación de la familia. Que el varón traspasase la puerta llevando en brazos a la novia simbolizaba la creación de un nuevo hogar, así como el paso al sacrosanto dominio del varón. Dado

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Es importante tener en cuenta que este rasgo de potencia haya permanecido por tantos siglos hasta nuestra actualidad. 27 F. Cosmes, “¿A quien debemos tener patria?”, p. 8.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 18 que la maternidad era innegable, aunque la paternidad no, los varones se encargaban de proteger la sexualidad de sus mujeres, ya fueran hijas, hermanas o esposas. Así se instauró el patriarcado que durante muchos años se conservó intacto y desde ese entonces el recorrido por la paternidad históricamente parece hacerse más breve, pues las modificaciones apenas si son perceptibles. En el Porfiriato las costumbres que prevalecían en el seno familiar se caracterizaban por una rígida moral en todos los estratos sociales. El respeto que se profesaba “a los mayores” llegó a niveles de reverencia absoluta, tanto las esposas como las hijas y los hijos debían afecto y obediencia a los padres, al grado de que sus órdenes no se discutían. En ese entonces, la ideología predominante era que “después de Dios estaban los padres”. Al iniciarse la Revolución Mexicana, se vieron afectadas por este conflicto casi la totalidad de las familias en el sentido de que la ausencia y en muchas ocasiones la pérdida del padre, eran de lo más común en las familias campesinas. Durante la reconstrucción del país la idea de paternidad apenas si se vio modificada con los nuevos aires de modernidad que experimentó un reducido sector social. En 1922 la Constitución del Estado de Yucatán reconoció el derecho a votar por las mujeres en las elecciones municipales y en 1923 en la de San Luis Potosí. Esto contrastaba con la mayoría de la población rural que permanecía fiel a sus costumbres respecto al padre, pero fue un avance al feminismo que abrió las posibilidades posteriores al intento de alcanzar una equidad entre los géneros, que aún hoy no ha terminado. Ya durante el gobierno Cardenista (1934-1940), las conductas familiares de la vida domestica cambiaron un poco debido a las medidas tomadas por el Presidente en cuanto a la educación, las campañas de alfabetización y el reparto agrario, sin embargo, el modelo tradicional del padre como proveedor, jefe que controla y quien toma las decisiones de la familia siguió imperando durante esta década, mientras la mujer se dedicaba a la casa en un lugar subordinado.28 La década de los cuarenta marcó el impulso de la modernidad en nuestro país. Aquí la Época de Oro del Cine Mexicano, fue la que se encargó de difundir ciertos modelos de ser hombres y padres. En este marco, el papel tradicional del padre en general no se modificó e incluso se percibe un retorno a los patrones más rígidos y conservadores de la paternidad. En los cincuenta, la principal característica, es la presencia de jóvenes hombres y mujeres citadinos que abrieron brechas generacionales con sus maneras de pensar, modas y actitudes. México, que se caracterizaba por ser un país con fuertes ideas conservadoras y cuya población era en su mayoría católica, no escapó de la proliferación de los etiquetados rebeldes sin causa, fue entonces que el modelo tradicional de ser padre empezó a ser criticado y confrontado por la juventud. Ya en los sesenta hubo grandes cambios socioculturales. Dentro de este contexto muchos jóvenes confrontaron el modelo tradicional y autoritario de ser padre. El cual por momentos se flexibilizó o se hizo más rígido aumentando las tensiones en el interior de las familias. En contraste, otros padres, nunca sintieron afectados sus esquemas conservadores frente a sus hijos. Las mujeres, con el principio de la liberación fueron una fuerte presencia en los centros educativos y laborales. Este protagonismo les permitió adquirir mayor independencia y en muchos casos hasta hacerse cargo económicamente de sus
Cfr. con Paternidad Equitativa: Una propuesta para hombres que desean mejores relaciones con sus hijas e hijos, CORIAC, 1999.
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 19 hogares. El movimiento feminista dio posibilidad de regular su fecundidad con campañas de planificación familiar, educación sexual y las primeras denuncias de violencia intrafamiliar. Todos estos factores dieron un duro golpe a las conductas y creencias machistas y patriarcales de la sociedad mexicana. Es importante decir que el avance a favor de la equidad, produce un freno en la repetición y expansión de las conductas masculinas arbitrarias, que admitimos, es una situación difícil para los varones, pues es comprensible que después de una tradición tan larga de dominación, ahora no tengan un lugar hacia el cual moverse, hoy otro reto a la vista es que mientras atraviesen por este período de confusión, tengan que desarrollar un nuevo modelo de masculinidad. A partir de la promoción de los derechos humanos de las mujeres, el cambio de actitud hacia una paternidad más responsable parecía inevitable, sin embargo muchos hombres siguen aferrándose a este modelo tradicional, mientras que otros están en busca de una nueva identidad de paternidad y por tanto también de masculinidad. Los años noventa fueron el principio de un cambio de subjetividad, pero ha pasado una década más y las cosas no terminan de quedar claras. En la sociedad mexicana el nuevo siglo abriga el reto de lo que puede ser un padre, también trae consigo las demandas de mujeres que esperan mayor cercanía, comunicación y respeto que no se cubrieron desde el siglo pasado. Así vemos que aunque en México existe una situación difícil e imprecisa en la que muchos hombres se alejan de sus hogares dejando al olvido a sus hijos, también están esos hombres que hacen las compras con su pequeño bebé en brazos o aquellos divorciados que luchan por sus derechos con sus hijos. Ante este panorama confuso el único denominador común es el hecho de que la paternidad como institución está en crísis29 y que esa crísis es parte de una mutación de las familias.

CAPITULO II LA PATERNIDAD EN LAS RELACIONES DE PODER Relaciones de poder en la masculinidad La complejidad que entrama la temática nos obliga, no a reducirla a explicaciones simplificantes, sino a recurrir a diferentes disciplinas que nos permitan conservar la visión del complejo como conjunto de elementos diversos que confluyen y se anudan en una sola problemática. Desde esta perspectiva, el entrecruzamiento de los estudios de género con la teoría psicoanalítica agrega una nueva mirada que complejiza la comprensión de la subjetividad. Aunque también es importante mencionar las limitaciones en la teoría desarrollada hasta hoy, ya que los estudios sobre masculinidad tienen más de 20 años en el mundo anglosajón mientras que en México el proyecto de estudios de la masculinidad en la UNAM empezó en 1993. Por lo anterior y para hablar de dominación y relaciones de poder nos parece necesario recurrir a Michel Foucault, quien utiliza el concepto de dispositivo de poder para articular su teoría sobre las relaciones de poder y define dispositivo como “…un cuerpo heterogéneo de discursos, propuestas (filosóficas, morales, filantrópicas y demás), instituciones, leyes y enunciados científicos, el dipositif es la red que los une, que gobierna el juego entre los hilos heterogéneos”30
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I. Meler “Los padres” en Varones. Género y subjetividad masculina., p. 255. M. Foucault, Historia de la Sexualidad I. La voluntad del saber, p., 190.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 20 Un primer supuesto en este estudio es que existe un poder con minúscula, un poder que está inscrito en las relaciones sociales cotidianas entre las personas. Los planteamientos de M. Foucault sugieren que el poder no es una institución, tampoco es una estructura, no es cierta potencia de la que algunos estarían dotados: es el nombre que se presta a una situación estratégica compleja en una sociedad dada. Desde esta perspectiva el poder no es algo que se adquiera, el poder es la resultante del juego de relaciones sociales dinámicas y no igualitarias. Tomando el concepto de Foucault, entendemos el poder como el conjunto de relaciones de fuerza presentes en un dominio dado. Lo anterior implica entender el poder en términos relacionales: una situación de poder determinada es la resultante del equilibrio (o desequilibrio) alcanzado en la relación de dos o más personas, agentes, instituciones, con fuerzas desiguales. Las relaciones de poder no son sólo relaciones negativas de represión, no se trata de una fuerza que sólo dice no. El poder implica una producción: de cosas, placer, formas de saber, y finalmente produce discursos. Al poder, según Foucault, hay que analizarlo en su circulación. Todos los individuos pueden sufrir o ejercer poder. De hecho, el poder nunca es total, siempre frente al poder hay resistencia. No obstante, no es que el poder esté igualmente distribuido en la sociedad. Lo que Foucault señala, es que el poder no se encuentra en un centro del cual emana una forma de dominación que se reproduce hacia abajo en todos los ordenamientos sociales. Por el contrario, el poder se construye hacia arriba, desde los dominios más cotidianos. El punto es que los mecanismos de poder en estos dominios, con su propia historicidad y particularidad, van siendo desplazados por unos procedimientos de dominación general. Esta forma de dominación más general se reproduce a través de la producción de un discurso de verdad que se impone a través del derecho, la educación, la familia, disciplinando los comportamientos individuales en torno a una cierta forma de vivir, considerada normal. Las relaciones de poder se expresan en ciertos dominios, y son los efectos de las desigualdades y desequilibrios existentes en estos dominios. En esta investigación, entendemos la sexualidad y la reproducción como un dominio de las relaciones de pareja, y las desigualdades existentes en este dominio, como la expresión de identidades de género culturalmente definidas. El poder es una fuerza que se expresa, entre otros, en el dominio de la sexualidad, como una verdad que pretende controlar el cuerpo. Considerando la desigualdad entre los géneros, podríamos decir que lo que se pretende controlar es el cuerpo de la mujer. Pero para ser justas es sabido que muchas mujeres “se dejan embarazar” para “atrapar” al hombre. Desde la mujer puede haber resistencia, incluso puede haber poder sobre ciertas áreas. Por otra parte, el poder no sólo se impone, sino que produce verdad, en otros términos, produce una cierta manera de ver el mundo, una determinada mentalidad, que hace que se produzca y se reproduzca una determinada relación de poder. Esta relación entre los actores con capacidad desigual, porque movilizan recursos (simbólicos) que los sitúan en posiciones desiguales, puede ser entendida como una relación de autonomía/dependencia. Tal noción parece relevante, especialmente desde una perspectiva de género. Podría sugerirse en este terreno, que la equidad entre los géneros pretende alcanzar un equilibrio en una relación de autonomía/dependencia, donde un actor (el hombre) ha sido más autónomo que dependiente, y el otro actor (la mujer) más dependiente que autónomo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 21 Esta transformación de la relación autonomía/dependencia está al centro de los aportes feministas al tema del poder entre los géneros. La noción clave aquí es la de empoderamiento. El concepto tiene distintas lecturas, incluso se ha planteado que en la literatura feminista existe una tensión entre la noción de empoderamiento como una asertividad individual o elecciones individuales, y una noción más colectiva de empoderamiento que constituiría un desafío a la masculinidad. Ambas nociones conviven en el discurso feminista y pensamos que en distintos niveles ambas son válidas. En nuestro trabajo y considerando nuestro objeto de estudio, utilizaremos la noción de empoderamiento enfatizando la perspectiva de los agentes. Esto no quiere decir, como veremos más adelante, que pensemos que este empoderamiento individual no esté determinado socialmente, o que su realización no sea eminentemente relacional. Remarcando la visión desde los actores, conviene recordar que la palabra poder deriva de la raíz latina posse, ser capaz. En la perspectiva de género este “ser capaz”, sin embargo no tiene las mismas connotaciones para hombres y mujeres. Cuando, desde una perspectiva de género, se habla del poder de los hombres, se está haciendo mención a su capacidad para controlar a las mujeres, en cambio cuando se habla de poder de las mujeres, se hace referencia a su capacidad para autodeterminarse y tomar decisiones. Creemos que no se espera que ellas dominen a los hombres en el mismo sentido en que ellos han dominado a las mujeres. En el ámbito de la sexualidad y la reproducción, el empoderamiento hablaría de un proceso en el cual la mujer adquiere la capacidad de controlar su vida sexual y reproductiva. En términos muy concretos significaría no entrar en relaciones sexuales fuera de su voluntad; ser capaz de negociar prácticas sexuales que sean placenteras tanto para las mujeres como para los hombres; y conseguir que los hombres practiquen el sexo seguro. Sin embargo, lo anterior aunque es practicado por algunas mujeres no es igual para todas, pues mientras que algunas son víctimas de un embarazo no planeado otras sí utilizan el embarazo para, de alguna forma forzar al hombre a responder ante éste, aunque los resultados sean diversos en este tema. En una situación de poder las mujeres tienen control sobre la situación y son capaces de autodeterminarse; esto significa que tienen el conocimiento, manejan los recursos y son capaces de negociar con su pareja para que los eventos sigan el curso que ellas desean. Esta capacidad supone que la mujer tiene deseos e intereses, los encuentra legítimos, los expresa y los puede negociar. Las presiones subjetivas que la mujer se autoimpone tienen su base en la forma en que ella ha aprendido a ser mujer, a valorar y experimentar su sexualidad. Las presiones de los hombres, en tanto, están apoyadas en la legitimidad general que tiene la dominación masculina en la sociedad y en el predominio de sus necesidades sexuales, y varían desde suaves insistencias para dar curso a sus requerimientos hasta la violencia física y la violación, pasando por una serie de formas intermedias. Proponemos que el empoderamiento de las mujeres se entienda como un proceso, ya que nunca es un hecho logrado, sino que se juega en cada encuentro sexual, en el que se ponen en juego tanto las presiones subjetivas como la vulnerabilidad de la mujer. Distinguimos entonces, tres tipos de empoderamiento: • • Uno intelectual, que se expresa en los conocimientos, las expectativas e intenciones. Uno experencial, que se expresa en las prácticas sexuales.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 22 • Uno en transición, que se refiere al hecho que la mujer puede controlar algunos encuentros sexuales en algunas situaciones o con algunas parejas sexuales, pero no en otras situaciones o con sucesivas parejas.

En definitiva, la relación de poder en la sexualidad y la reproducción la entendemos como la resultante de las diversas relaciones de fuerza que se dan en el dominio de la vida sexual y reproductiva de una pareja. Estas relaciones pueden ser más jerárquicas o más igualitarias. Serán más jerárquicas cuando el principio dominante sea la imposición de uno de los miembros de la pareja sobre los cursos de acción a seguir; es factible esperar que este sea mayormente el hombre. Será más igualitaria cuando los cursos de acción se definan en conjunto, negociando y participando como pares equivalentes. Para Nelson Minello31, quien ha sido influido por el trabajo de Foucault, hasta llegar a perfilarse como un estudioso de la masculinidad en México, la definición de masculinidad se mantiene borrosa debido a que no hay un concepto universal respecto a ésta, él prefiere hablar de masculinidades en tanto dependen según las sociedades; Ahora bien, Daniel Cazés32 se inclina por el concepto de condición masculina al cual define como una marca de género que ubica a los hombres de cualquier origen y desarrollo en una posición de poder y dominio frente a las mujeres.33 También explica que la condición masculina posee la característica de universalidad, y que no es ni natural ni voluntaria sino una construcción social y cultural, porque hay diversidad de masculinidades de acuerdo a la cultura a la que pertenezcan y esta cultura les ofrece una realidad concreta con ciertos factores específicos como la edad, la clase social, la religión y la lengua. Minello a su vez afirma que la paternidad es una de las dimensiones de la masculinidad que no necesariamente aparece en todos los hombres, aunque tiene mucha relevancia en términos de dominación. Él refiere que en entrevistas que ha hecho a diferentes grupos de hombres, lo importante es tener hijos varones. De acuerdo con Freud, el problema de la paternidad tiene que ver con “la potencia”, por lo tanto con el problema de dominación y la trascendencia. Por su parte Cazés añade que hay una marca importantísima construida socialmente que tiene que ver con la idea de que sólo se es un “hombre de verdad” hasta obtener un hijo. Éste, entonces se presenta como un signo de incompletud que está íntimamente relacionado con el problema de la potencia; es decir, se convirtió en la máxima realización de la masculinidad ideal, junto con otros factores como el de ser proveedor, controlador de la vida de otros y violento. Nosotras consideramos que es una lástima que la paternidad no se construya como placer tanto para hijos como para los propios padres, debido a esta misma condición de dominación. Coincidimos con Minello en que la paternidad es ser padre, pero eso no explica nada o explica todo34 refiriéndose a las puntualizaciones que ya hemos hecho en otros capítulos respecto a que el padre es un sujeto que cumple con una función social de

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Especialista en estudios de género y maestro en Ciencias Políticas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. 32 Doctor en Lingüística por la Universidad de Sorbona y Antropólogo por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. 33 D. Cazés, “El tiempo masculino” en VII Congreso Español de Sociología del Tiempo, p.22 34 N. Minello Masculinidad en México en http://www.cimacnoticias.com/noticias/02jun/02061405.html

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 23 ser padre en cuanto a formar un sujeto y a que la paternidad va más allá de lo biológico.

Significados de la masculinidad El primer gran dilema subjetivo inherente a la construcción de las identidades masculinas, en el campo histórico social creemos que se encontraría en la posición que las coloca entre la búsqueda de una identidad personal y el sometimiento de sus propios ejercicios de la sexualidad a una cultura masculina impersonal, compartida con otros hombres. Tal construcción de identidad personal quedaría alienada radicalmente en la socialización con otros hombres, cuyo significado: “ser macho”, se da en la fuerte adhesión de los varones a una identidad de género prescrita socialmente en términos de comportamientos sexuales, limitando el auto reconocimiento y el despliegue de singularidades personales. Para Ernesto S. Sinatra35, psicoanalista que ha estudiado la subjetividad de género masculino, la ciencia ha planetarizado al mundo, expandiendo la soledad. El vació del buen Dios ha sido reemplazado por los diversos dispositivos tecnológicos comercializados a escala global, generalizando el escepticismo del hombre occidental, y debilitando los ideales que en el pasado sostenían el proyecto de vida de generaciones de jóvenes. La falta de satisfacción personal se “alivia” con la psicofarmacología promovida por los laboratorios internacionales, o cuando no es tan enorme todavía con la inmensa cantidad de productos de consumo, de los cuales el mismo ser humano ha pasado a formar parte. Así, la satisfacción del placer, principal búsqueda del ser humano va encontrando una pseudo satisfacción en los programas televisivos que ahorran el sufrimiento que da la experiencia de vivir y por cierto la felicidad propia llevándolo a la uniformidad de un modo de gozar, de sufrir, de rebelarse, de amar, e incluso de tener sexo. “[…] Lo verdadero y lo falso son semblantes que no cuentan en ese ámbito, y […] lo único que tiene relevancia para esta máquina es producir un plus de gozar que se sintonice con el fantasma de cada individuo que mira, para —entonces, en ese mismo momento— atraparlo como objeto de goce”36. Es decir que aquello que nos falta va siendo sustituido por la “imagen” ilusoria de los medios masivos de comunicación. Tal vez derivado de esta imagen falsa es que se hace común que en el discurso femenino se escuche la frase “ya no hay hombres”, como un reclamo de las mujeres al no encontrar un compañero masculino a su medida. Sin embargo, el reclamo no queda ahí, porque lo anterior puede implicar en muchos casos la frase “ya no hay padres” lo cual también implica la dificultad de encontrar un padre para los hijos. Apunta Sinatra que este deslizamiento —hombre padre— debe ser considerado del mismo modo que aquel otro —mujer madre—, deslizamiento que circula en las argumentaciones de ambos sexos. Los factores económicos, la crisis mundial del trabajo, la globalización de consumo, entre otros factores, determinan una poderosa reestructuración de las antiguas estructuras familiares que conducen del concepto “jefe de familia” a un nuevo deslizamiento en “jefa de familia”
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E. S. Sinatra, Nosotros, los hombres, pp. 11-58. Ibid, p. 19

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 24 Así los reproches cruzados entre hombres y mujeres dependen siempre del lugar en el que cada uno se ha colocado y ha colocado a su compañero: • • Algunas quejas femeninas se basan en que han sido tomadas como “objetos sexuales”, empleadas domésticas, madres hacendosas, en resumen que los hombres han olvidado que son mujeres. Ciertas quejas masculinas se hacen oír, más calladamente, en los encuentros amistosos y frecuentemente misóginos, en el aspecto de que: “hacen lo que sea para casarse, que sólo les interesa tener hijos y que una vez conseguidos estos, dejan de responder, sobre todo «en la cama»”.

Sinatra apunta que, la época moderna fue freudiana, caracterizada por la madre, pero la época actual es lacaniana37, dada la ruptura de la soldadura mujer-madre que ha empujado a las mujeres a sostener la interrogación sobre lo que significa ser una mujer y a la caída de la imago paterna. El autor se refiere a Hans38 como el paradigma de la virilidad de una época. Es decir que entre el niño y el hombre está el padre, y el destino del hombre está tan ligado a esa mediación como lo está al objeto del que deberá desprenderse conforme al goce de la madre. A ojos de Sinatra, Lacan, al desimaginizar la figura del padre, reduciéndola a una función de corte, bajo fórmulas procesadas desde el lado macho de las fórmulas de la sexuación, donde para ser hombre es necesario perder algo, representaba un notable esfuerzo clínico para anotar los atolladeros del falo con los que tropieza y paradójicamente se sostiene el niño para alcanzar su posición sexuada. Desde esta perspectiva, la declinación de lo viril respondería en Hans al verificable efecto de estructura determinado por su angustia de castración, patrocinada por sus fantasmas. Es así que para el autor la declinación de lo viril obedece a razones de estructura, y es por esto que no escribimos las opiniones del mismo en la parte puramente psíquica de este trabajo, pues los efectos son una y la misma cosa. Los testimonios son los episodios que se reproducen en cuanto a la modificación en la relación niño-hombre y que conllevan específicamente consecuencias en el lazo asociativo. Podríamos también aventurar una declinación de lo femenino en el mismo sentido de pérdida de una “forma de ser” en el pasado. Registra Sinatra que la recuperación fálica hoy no se encuentra en la maternidad, coincidimos con él, ya que en nuestras primeras lecciones sobre la “envidia fálica” sustituíamos ya el conocido niño-falo por niño-trabajo, niño-educación, niño-goce sexual, etcétera. Es así que vemos que los significados de la masculinidad se hallan principalmente en un comportamiento determinado socialmente y que en la época actual consiste en el consumo de productos, imágenes, servicios y placeres dirigidos primordialmente al género masculino: fútbol, mujeres, automóviles, alcohol. Aunque no reducimos estas actividades como exclusivas de ellos.
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Jaques Lacan en su texto “La familia”, plantea la inminente declinación de la imago paterna, lo que implica que los ideales se han multiplicado, y que su localización ya no se encontrará en la función del padre, como agente de la castración, sino que el ideal ha declinado, lanzando al sujeto a la caza de aquello que le proporcione goce. 38 Se refiere al estudio del “caso Juanito”, tratado en el Seminario IV: La relación de Objeto, por Lacan, donde lo representa como “gente encantadora que espera que las iniciativas vengan del otro lado, esperando, por decirlo todo, que les quiten los pantalones.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 25 Podríamos ampliar estas disertaciones en cuanto a los significados de la masculinidad, que paradójicamente tienen su contraparte en la femineidad, pero por ahora nos quedamos con este esbozo de lo que podría significar la masculinidad para un hombre que si bien se dedica al psicoanálisis de ambos sexos, focaliza un estudio sobre sus propios partenaires, dejándonos una reflexión: La paternidad, como imagen mental de una alternativa privilegiada de trascendencia masculina en los planos psicológico, social y cultural, legitima el poder masculino, pero paradójicamente depende en muchos casos del reconocimiento por parte de la mujer.

Masculinidad y Paternidad Estudios antropológicos diversos han demostrado que así como no existe un único modelo de masculinidad a lo largo del mundo, tampoco hay un sólo modelo de paternidad. Las imágenes, las formas del “ser masculino” varían y los ideales de virilidad no son los mismos en la cuenca mediterránea o en la Polinesia Francesa. Tampoco la visión de los antropólogos es uniforme, pues sus estudios pueden estar influenciados por sus propias subjetividades. Por ejemplo, para el antropólogo Gilmore D., la visión de masculinidad tendría como base lo funcional, a partir de la construcción biológica de los cuerpos “... más bien es una construcción arbitraria de lo biológico, y en especial del cuerpo, masculino y femenino, de sus costumbres y de sus funciones, en particular de la reproducción biológica, [la] que proporciona un fundamento aparentemente natural a la visión androcéntrica de la división de la actividad sexual y de la división sexual del trabajo y, a partir de ahí, de todo el cosmos”39 Las ideas funcionalistas de Gilmore son sólo una muestra de la amplia diversidad en que distintos autores ubican la masculinidad. No sólo sus propias subjetividades, sino las distintas profesiones involucradas en los estudios sobre el tema colocan a aquéllos que la estudian en posiciones distintas. Sin embargo, es necesario el estudio del concepto, pues de él deriva la concepción de paternidad que desarrollarán las diversas sociedades que habitan el planeta. Bourdieu, comentando la visión de Gilmore opina que las relaciones de dominación, cuando son inscritas en la naturaleza biológica, son deshistorizadas, arrancadas de las condiciones sociales que las producen, adquiriendo así, legitimidad en tanto son presentadas como “neutras”. Se trata de una construcción social naturalizada que adquiere una forma de causalidad circular gracias a que: “...el principio de visión social constituye la diferencia anatómica y que esta diferencia social construida se convierte en el fundamento y en el garante de la apariencia natural de la visión social que la apoya”40 Bourdieu, en su obra “La dominación masculina” nos brinda una clara salida al círculo en el que Gilmore nos atrapa con su enfoque funcionalista. En Bourdieu la forma en que es construida la masculinidad resulta contingente, arbitraria, y por tanto modificable. Parte sustancial de la distancia entre ambos enfoques es el estatus diferencial que es otorgado al cuerpo dentro de la lógica de análisis. Para Gilmore, las sociedades
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D. Gilmore cit. por P. Bourdieu, en La dominación masculina edit por La ventana, revista de estudios de género de la Universidad de Guadalajara (México) nº 3. 40 Ibid. 24

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 26 tienden a establecer una segmentación sexual del trabajo a partir de lo anatómico como dato natural y no como una construcción sexuada de la realidad a partir de principios sociales de perspectiva. En efecto, según Gilmore, para las tareas de la economía y el retoñar: “Por razones anatómicas u otras en la mayoría de las sociedades las mujeres se responsabilizan de la reproducción y los varones de la producción...”41 Es precisamente entre esas otras razones, que el planteamiento del antropólogo no explica, donde el análisis del sociólogo nos situaría un paso adelante. No obstante, pareciera que todavía podríamos preguntarnos respecto de la fuerza explicativa de la contingencia o, en palabras de Bourdieu, de la arbitrariedad, como punto de partida determinante de la conformación de las relaciones de género y de los principios de visión. Veamos ahora un enfoque femenino, focalizado ya, en la relación hombre/mujer, para derivar finalmente en el tema de la paternidad: para Helen Fisher, de acuerdo a un enfoque antropológico, todos los rituales humanos relacionados con el galanteo y el apareamiento, el casamiento y el divorcio, pueden ser considerados como guías a través de las cuales tanto hombres como mujeres se seducen entre sí a fin de reproducirse, Fisher, apunta: “Monogamia significa «un cónyuge»; poligamia connota «varios cónyuges», sin definición de sexo.”42 Pero monogamia no implica fidelidad, es decir que las dos palabras no son sinónimos, ya que el hecho de estar casado con sólo una persona a la vez no implica que los integrantes de la pareja sean sexualmente fieles entre sí. Vemos así, que, el matrimonio para la autora significaría sólo una parte de una estrategia de reproducción humana, mientras otros se regirán por diferentes cánones.
“«Hogamus, higamus, los hombres son polígamos» dice la cantinela. Sólo el 16% de las ochocientas cincuenta y tres culturas estudiadas prescriben la monoginia, en la cual al hombre se le permite sólo una esposa por vez. Las culturas occidentales son parte de ese 16%. Somos una minoría, por lo tanto. Un clamoroso 84% de todas las sociedades humanas permiten que el hombre tome varias esposas a la vez: poliginia.”43

Refiere la antropóloga que el Libro Guinness de los récords mundiales informa que Ismail, un emperador de Marruecos y el hombre que mayor éxito tuvo en la formación de harenes, engendró 888 niños con sus múltiples esposas. El ejemplo es extremo, pero sirve para ilustrar la posibilidad biológica del hombre para engendrar hijos, contra la limitante de la mujer, debido al tiempo requerido para la gestación, los cuidados que requiere el hijo, por lo menos hasta el destete, los intervalos que requieren entre sucesivas gestaciones las mujeres y el tiempo biológico, más restringido de capacidad de procrear. Sin embargo, Murdock44, dice que un observador imparcial, empleando el criterio de la preponderancia numérica, se inclinaría a definir como monogámicas a casi todas las sociedades humanas conocidas, no obstante que la abrumadora mayoría prefiere y practica la poliginia45. Lo anterior podría denunciar el lado práctico del abandono por parte del padre, dada la dificultad que representa la atención de los hijos fuera del matrimonio, con
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D. Gilmore, Hacerse hombre. Concepciones culturales de la masculinidad, p. 219. H. Fisher, Anatomía del amor. Historia natural de la monogamia, el adulterio y el divorcio, p. 62. 43 Ibid. p. 62 44 G. Murdock, cit. por Fisher en Ibid. p.65 45 Tener varias mujeres o parejas simultáneamente.
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 27 todas las consecuencias que esto podría traer para el hombre. Esto sólo en los casos en los que el hijo es concebido como resultado de una infidelidad. Pero también puede explicar muchos otros tipos de abandono debido a la inmediatez de la fecundación paterna. No obstante, las mujeres, por lo menos la mayoría y en la época actual, no dejan de tener responsabilidad, si no en el abandono, sí en la procreación. En la sociedad cazadora, por ejemplo, el hombre caza animales y para hacerlo se aleja de su lugar, esto tiene una relación con la diversificación de las sociedades que se empiezan a formar en un momento determinado de la historia. Por su parte, la mujer se dedica a las tareas de recolección y cuidado de los hijos debido a la dependencia e indefensión del niño humano. Suponemos que los padres han debido formarse, en un determinado momento que sólo podemos reconstruir indirectamente, un interés por el pequeño, una imagen mental de la hembra y también, aunque han estado siempre en estas sociedades a un día o dos de distancia, una imagen del niño al cual volver, superando así completamente lo que era el instinto. Presumimos que una vez que este hombre creó esta imagen mental de la hembra con su hijo, estableció la relación de familia. Una relación estable con los hijos implica, creemos, una dualidad en la propia psicología masculina, es decir aquélla en la que el hombre se relaciona con la agresividad, combatiendo simplemente para obtener primordialmente satisfacción sexual y aquella del padre que establece una continuación, que no combate por un resultado sino que tiene un proyecto de continuidad. Como resultado de nuestras reflexiones proponemos que, la característica de la creación de este hombre con un rol paterno afectivo continuo es la presencia de un “proyecto”, más que la simple satisfacción del instinto de manera inmediata, un proyecto que con el tiempo lleva al hombre a mejorar la situación de sí mismo, lo cual es típico de una mentalidad paterna en tanto sociedad y en tanto época. El resultado de este proyecto sería la elaboración de un programa que busque el mejoramiento de la situación de la descendencia. Históricamente y aún en la actualidad es el padre el que se supone, tiene que elevar, el que tiene que enseñar valores superiores relacionados con el mejoramiento, además de proporcionar la satisfacción inmediata de las necesidades materiales. Héctor, el personaje de la Ilíada de Homero, mismo que en el canto VI eleva al niño y ruega a Zeus que el hijo sea más fuerte que el padre, nos muestra al progenitor bueno, originario, arquetípico. También el padre romano debía alzar al niño para declararlo hijo oficialmente, en un gesto que implica que ése es su hijo. Lo anterior nos deja claro que el hijo es una voluntad, un proyecto, una intención y no simplemente un hecho natural. De manera que la verdadera paternidad, a diferencia de la maternidad, es siempre una adopción. Intentemos ahora reconstruir el modo en que se manifiesta el abandono por parte del padre. Es decir el momento en que madre e hijo son dejados de lado. La antropóloga Margaret Mead46, cree que, por lo menos en algunos casos, el olvido del hijo corresponde a una herencia histórica de la esclavitud, ya que en la esclavitud norteamericana no se podía separar, en la figura jurídica, al hijo de la madre, pero sí se lo podía separar del padre, resultando la venta de la madre con el
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Cfr. con Margaret Mead “Sexo y temperamento”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 28 hijo. La autora, cuyo estudio hace 100 años después de la esclavitud, llega a la conclusión de que en la familia negra esa paternidad sigue sin existir, ya que ésta es matrilineal, matrifocal, y matriarcal. A más de medio siglo del estudio de Mead, y después de observar los datos estadísticos, citados en la justificación de este trabajo la situación, ni ha mejorado, ni se inscribe en continuaciones históricas precisas, aunque las causas podrían encontrarse en una enorme diversidad de escenarios. A esta desaparición, literal, real, estadística, nosotras agregaríamos la desaparición del respeto por esa figura de autoridad paterna entendida como el acatamiento a la autoridad, no sólo paterna sino legal y social. Tal vez, al desaparecer la figura, desaparecen también los roles. En el plano religioso lo vemos como la laicización de la sociedad, en el que disminuye el respeto monoteísta al padre. En otro aspecto pareciera difundirse la figura paterna violenta, del padre que quita la vida en lugar de darla, del padre terrible, destructivo, negativo, es decir la figura del dictador fascista de las guerras mundiales que cubren en un nivel político el vacío de la figura paterna fuerte, un vacío de ese tipo de presencia paterna que el padre, al desaparecer, va dejando lugar. En el polo opuesto encontramos el intento de encontrarle al padre un espacio seguro dentro del espacio de la madre, el tratar de encontrar al padre una función dentro de los roles maternos en una relación un poco más primaria, de cuidado y nutrición del niño, donde el padre empieza a cumplir roles nutricios. Para muchos hombres la identidad masculina culmina en la paternidad, otorgándoles una capacidad de reproducción simbólica, mediante la transmisión de un nombre, una historia, una legitimidad y un lugar social.

Concepciones de la mujer en los varones y surgimiento del movimiento feminista. En la época medieval la mujer, en las representaciones cristianas de la unión conyugal, siempre se muestra con la espalda contra el suelo, dejándose “labrar” pasivamente, como un surco fértil, por el pene del hombre. Paralelamente en las relaciones prohibidas, clasificadas como “fornicación”, se le pinta como dominadora o hechicera, es decir que en aquél tiempo la mujer, siendo penetrada por el hombre tendido sobre ella ocupa su verdadero lugar.
“La mujer que da a luz a aquel a quien se llama su hijo no es su madre, sino la nodriza del germen que se engrosa recién sembrado. Engendra quien con ella se junta. Ella, como la extranjera para el extranjero, ha salvaguardado al retoño, si éste es de los que no son nocivos para los dioses. Voy a mostrarte una señal de ese razonamiento: se puede ser padre sin una madre. Muy cerca de nosotros está el testimonio; míralo: la hija de Zeus Olímpico, que no tuvo su alimento en las tinieblas de un vientre”47

Durante siglos la mujer es vista de manera similar, si no literalmente sí de forma simbólica. Hasta la segunda mitad del siglo XIX, en que dos modalidades de la nueva soberanía burguesa tienen lugar: Una fundada en la autoridad paterna y otra, en el poder de las madres, pues una vez abolida la monarquía el padre es confinado a un territorio privado y cuestionado por la pérdida de influencia de la Iglesia, en beneficio de la del estado, recobrará su dignidad erigiéndose en el patriarca de la empresa industrial. El orden familiar económico burgués se apoya en tres fundamentos: la
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E. Roudinesco, op. cit. p. 26.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 29 autoridad del esposo, la subordinación de la mujer y la dependencia de los niños, pero dado que la maternidad cobra un lugar preponderante la mujer comienza a empoderarse, en el imaginario social, de los hijos. Así, a partir de la Revolución Francesa, la esposa es vista como sujeto de derecho, con la opción a disfrutar del placer sexual, derecho que limita al hombre al control de sus actos sexuales, ya sea por la abstinencia o por medio del coitus interruptus, con el fin de evitar la inseminación, lo cual también implica que el hijo deje de ser una cosa para convertirse, también él, en un sujeto con derechos. La sexualidad de las mujeres surge con toda su fuerza, el poder divino del padre es transferido a un orden simbólico, primero por Freud y posteriormente por Lacan, cada vez más abstracto, dando por resultado la pérdida de control por parte de los hombres, sobre el cuerpo de las mujeres. Se incita a las madres a amamantar a sus hijos, dejando de entregarlos a las nodrizas, el niño es considerado como una inversión en la transmisión del patrimonio y como un ser deseado, ya no fabricado en cadena y sin control. A partir de este momento la dominación paterna podrá ejercerse únicamente en una coparticipación consentida, que respete el lugar de cada uno de los miembros ligados por la institución matrimonial. Los años de cuidado prolongan la unión con la madre, dejando al hombre en una posición de enorme carga de responsabilidad por el crecimiento y la educación de su producto. Poco a poco se privilegia en concepto de género48 sobre el de sexo, ya en pleno siglo XX, todas las tesis emancipadoras se conjuntan en un nuevo término: feminismo, movimiento político que cuestiona la diferencia sexual en cuanto a derechos y capacidades intelectuales. El movimiento feminista logra que, madres, hijas y hermanas accedan a puestos de trabajo cada vez más importantes, en los que las mujeres pueden prescindir de la dominación económica, una de las pocas virtudes que el hombre había conservado. Un ejemplo son los trabajos de Simone de Beauvoir, quien decía “el amor es una dimisión total en beneficio de un amo.”49 Como consecuencia del movimiento feminista, se va gestando una fractura de la familia. En Occidente se va privilegiando el deseo de femineidad al deseo de maternidad, el deseo de gozar al deber de procrear, logrando que, cuanto más disminuye la frustración sexual, más se normaliza el divorcio y más se reduce la familia nuclear afectiva y ligada a la pareja conyugal. Ahora la mujer puede: • • Controlar la cantidad de nacimientos y negarse a traer al mundo un número ilimitado de hijos. Procrear hijos en varias camas y hacerlos cohabitar en las llamadas familias “coparentales”, recompuestas, monoparentales, etcétera.

A partir de 1950, siendo reemplazadas las técnicas de contracepción naturales por las científicas se dan varios cambios:

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La nueva acepción de género se refiere al conjunto de prácticas, creencias, representaciones y prescripciones sociales que surgen entre los integrantes de un grupo humano en función de una simbolización de la diferencia anatómica entre hombres y mujeres 49 S. de Beauvoir, “El segundo sexo”, cit por Roudinesco en op. Cit.154.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 30 • • • • • El semen masculino puede ser congelado, con el fin de facilitar la concepción en un caso de esterilidad masculina. Así es posible concebir libremente niños sin placer e incluso sin deseo. En 1970 se practica el reemplazo del semen defectuoso por otro, anónimo, perteneciente a un tercero que no era el genitor. Nace la fecundación in vitro que permite el tratamiento de las esterilidades femeninas vinculadas a las enfermedades de las trompas. La noción de madre portadora empieza a abrirse camino. Las experiencias de clonación reproductiva se propician por parte del ginecólogo italiano Severino Antinori. La técnica anterior tiene como base la técnica utilizada para el nacimiento de la oveja Dolly.

En 1997, señalaba Francois Jacob “Durante mucho tiempo, se intentó tener placer sin hijos. Con la fecundación in vitro tuvimos hijos sin placer. ¡Y ahora se consigue hacerlos sin placer ni espermatozoides! ¿Alcanzaremos tal vez la paz en el mundo?”50 El resultado histórico que nos lleva desde la dominación masculina en la procreación hasta la liberación femenina en el mismo rubro da por resultado también la pérdida de poder e intervención paterna.

La nueva paternidad y lo imaginario instituyente En años recientes en Europa y Estados Unidos surgieron teorías sobre la nueva masculinidad. El sociólogo Nelson Minello, explica que todavía no existe una forma completamente distinta de ejercer la paternidad y la masculinidad debido a que la identidad masculina es muy compleja y la sociedad no sólo en México sino en toda América Latina no es todavía lo suficiente abierta al declarar que,
“[…] el problema es que no basta un esfuerzo individual porque en el fondo todos los hombres somos cabrones estructurales, por lo que no importa que algunos seamos más sensibles que otros: eso no modifica el asunto de la dominación masculina. Y es que en el fondo y en el frente de este problema está la cuestión del poder”51

Las psicoanalistas Mabel Burin e Irene Meler, en su estudio sobre “Genero y Familia”52 coinciden con nuestra preocupación acerca del debilitamiento del padre como integrante de la colectividad familiar, tal decaimiento se ha producido por factores múltiples, como los que hemos analizado en capítulos anteriores y seguramente algunos que no hemos todavía abordado. Para nosotras es necesario evaluar las primeras experiencias innovadoras, sus problemas y dificultades no previstos, para crear nuevas representaciones, prácticas tanto como éticas en la relación entre los géneros sexuales. Lo anterior focalizado al problema que nos ocupa respecto de las responsabilidades y derechos paternales, tanto en la llamada “nueva masculinidad” como en la “nueva paternidad”.
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F. Jacob, Le Figaro en Roudinesco, op. cit. p.188. N. Minello, op. cit. en http://www.cimacnoticias.com/noticias/02jun/02061405.html 52 M. Burin e I. Meler Género y Familia, Poder, amor y sexualidad en la construcción de la subjetividad, pp.119-125.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 31 La paternidad tendría que ser abordada como un problema político en el aspecto de educación, que instaure el ejercicio paternal encarnado como un compromiso inexcusable. Aunque no es nuestra intención sugerir que los hijos cuyo padre se ha alejado por propia voluntad, padecerán necesariamente secuelas irreversibles, si creemos que la ausencia debida al abandono paterno constituye una herida emocional para los hijos, y en muchos casos una vulnerabilidad económica y afectiva que socava su autoestima. Es así que, aún en los casos en los que la madre ha aceptado y hasta estimulado la deserción paterna, la sobrecarga de obligaciones a las que se verá sometida afectará también a los hijos. Si su deseo es erradicar toda huella de un progenitor que ahora repudia, es posible que se sorprenda ante las identificaciones que sus hijos presenten con el padre perdido. A decir de Burin y Meler,
“El niño se identifica con su padre como una forma de retenerlo. Ante el dolor de la pérdida, modifica su yo para albergar identificaciones que representan al padre dentro de sí. […]Pero en muchas parejas divorciadas el padre ausente es desvalorizado por la madre, y ya sea que lo manifieste expresamente o lo sugiera, favorece impensadamente que sus hijos, o alguno de ellos, se identifiquen con aspectos de la personalidad del progenitor despreciado”53

Por lo tanto, parece deseable el intento de revertir la tradicional tendencia de los padres varones por desconocer su responsabilidad, así como también la tendencia de algunas madres a considerarse progenitoras únicas. Que el cuerpo femenino sea el escenario de la gestación no tendría que ser signo de omnipotencia femenina ya que la búsqueda por relaciones igualitarias, creemos es la única manera de criar hombres y mujeres más satisfechos. La experiencia colectiva, apoyada en la creación de nuevas políticas adecuadas a los tiempos que vivimos puede contribuir a formar lazo afectivo donde los géneros puedan trabajar juntos por la institución en el imaginario de la protección paterna, aún cuando la familia tradicional esté desapareciendo. En Buenos Aires existe la Asociación de Padres Separados de sus Hijos (APADESHI) y la Asociación de Nuevos Padres (ANUPA), por ejemplo. Se trata de padres que han expresado el dolor por la exclusión y reclaman la posibilidad de conservar y desarrollar su rol parental. Los desertores se encuentran en el lado opuesto por diversos motivos: Para Burin y Meler las razones van desde la desaprensión hasta la vulnerabilidad ante la hostilidad materna, o por el hecho de sentirse avergonzados porque en muchos casos su fracaso económico no les permitió cumplir con sus obligaciones como proveedores. En otros casos, los hombres demuestran que su rol paterno tiene una estrecha dependencia subjetiva de su vínculo amoroso con la mujer, y que por ese motivo, una vez roto el lazo amoroso con la pareja, el afectivo con los hijos perderá valor. “[…] el mismo padre, […] no puede permanecer indemne ante la escisión subjetiva y la amputación emocional que se requiere para divorciarse de sus hijos”54 Estos cambios en la subjetividad masculina están llevando a algunos padres a asumir una nueva modalidad de ejercicio paternal. De alguna manera estos hombres están disminuyendo el horror que el patriarcado les había impuesto hacia la feminización.

53 54

Ibid. P. 120 Ibid, p.113

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 32 Hoy en día la condición social masculina está siendo objeto de revisión, no sólo por parte de los estudiosos del género, sino por los mismos hombres que experimentan modificaciones profundas en su vida cotidiana. De manera que, así como en antaño, muchas mujeres que se rebelaron frente al malestar percibido en la maternidad doméstica, se propusieron modificar su proyecto de vida calificándose para el trabajo, hoy un número, esperamos cada vez más creciente, de varones se plantea una estrategia de vida diferente en la que es posible y a veces obligado a causa de la nueva organización económica mundial que ya no ofrece las oportunidades de satisfacción del pasado, establecer contacto con los hijos, incluso para algunos es percibido como fuente de gratificaciones que resulta apreciable, y que se considera como parte del patrimonio experiencial que corresponde a todos, y al cual no desean renunciar.

El ascenso de la insignificancia simbólica del padre biológico en lo político social. Apoyadas por Cornelius Castoriadis, debatimos libremente para fundamentar la importancia político-social del tema que nos ocupa. El abandono no es una situación inocente para la sociedad, que acepta el juego, se adapta y lo reproduce. Hoy somos testigos de la forma en que muchos políticos traicionan su papel de gobernantes o legisladores; algunos críticos desertan de su papel de críticos; profesores venden su responsabilidad y su rigor. Así también la sociedad, formada por sujetos políticos que afectamos y somos afectados en una inmensa corriente socio-histórica de un sistema contribuimos a lo que Castoriadis55 llamaría “la insignificancia simbólica”, anclada en este caso en la paternidad no asumida. El ejemplo más inmediato de la insignificancia simbólica lo vemos en los medios de comunicación visuales, en los que el culto de lo efímero exige una contracción extrema, colocando en el centro de la actualidad algo que, en muchos casos, a las 24 horas se ha vuelto insignificante.
“La humanidad no se ha degenerado biológicamente, las personas todavía son capaces de poner atención a un discurso argumentado y relativamente largo: pero es cierto también que el sistema y los medios de comunicación “educan” (a saber, deforman sistemáticamente) a las personas, de tal modo que no puedan finalmente interesarse en nada que sobrepase algunos segundos, o algunos minutos como máximo”56.

Por lo menos en nuestro país, percibimos que ya desde hace algún tiempo, la sociedad ha entrado en una etapa de apatía, de privatización de los individuos, de repliegue de cada uno sobre su pequeño círculo personal, en resumen: de despolitización y apatía social. Para el psicoanalista ateniense tal despolitización manifiesta una “crisis del sentido”, crisis que consideramos, contribuye a la fractura del lazo social y genera cambios profundos en la subjetividad. Las autoras de la presente investigación creemos que la insignificancia simbólica del padre biológico, tiene repercusiones tremendas en la sociedad contemporánea. Tales repercusiones serían abordadas en un trabajo posterior, sin embargo queremos dejar en claro que, en nuestra experiencia a lo
55

C. Castoriadis, en Entrevista con Olivier Morel el 18 de junio de 1993, difundida por Radio Plurielle y publicada en “La república internacional de las letras” en junio de 1994. 56 Ibid.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 33 largo de este trabajo hemos constatado que el tema que nos ocupa “casi” ha desaparecido del conflicto social y político. Sostenemos que actualmente vivimos una época de conformismo generalizado, no solamente en lo que se refiere a la política, sino también en el consumo de ideas, cultura, saberes, etcétera. Al abandono paterno han contribuido estructuras lógicas con las que se ordenan e interpretan los conocimientos y los requisitos de verdad que los instituyen, así como las valoraciones de las relaciones sociales que se desprenden de las relaciones y las prácticas sociales entre los géneros masculino y femenino. En el campo de la educación, empezando en la familia y continuando en las escuelas, los ejemplos pueden ser fácilmente observados en los juegos infantiles del tipo “soldados y muñecas”. Posteriormente la educación profesional tendrá, aún hoy en día, carreras que son marcadamente femeninas como la enseñanza a nivel preescolar y la enfermería, carreras que tienen relación con los valores dedicados al cuidado de los demás. En la organización afectivo-cultural del imaginario social en la vida en la familia, la balanza se inclina a la mujer como encargada del mundo sentimental de los hijos, si no es que también del esposo, mientras el hombre carga con la imagen del proveedor responsable del ámbito material. Nos parece que socialmente las exclusionesinclusiones que vivimos en nuestro país son, para ambos géneros difíciles, dolorosas y mutiladoras de la personalidad. Para las autoras los fundamentos ocultos de las diferencias de género podrían ser: • El androcentrismo, es decir la percepción profunda de que la cultura y la historia se han vivido, estructurado y comprendido a partir de la visión masculina en diferentes ámbitos: religión, política y psicoanálisis serían los ejemplos más claros. Determinismo, o la legitimación de la creencia de que es la naturaleza biológica la que determina lo que es natural/antinatural entre hombres y mujeres. La polarización de género, que derivada de las percepciones anteriores se instituye como el principio organizador para la vida social de las expresiones de los sentimientos, de los afectos y la experiencia erótica.

• •

A decir de Castoriadis la historia es creación y cada forma de sociedad es una creación particular. Así, la institución imaginaria de la sociedad, obra del imaginario colectivo anónimo, ha instalado el abandono paterno como un lugar común. Las sociedades tienen la capacidad de cuestionar sus creaciones histórico humanas, pero la sociedad mexicana falla en el ejercicio reflexivo, crítico, de interrogarse ilimitadamente. Tal falla sólo puede resultar en una auto limitación. Nuestra postura afirma que el abandono paterno crea sufrimiento social, aunque no es esta la única causa. Por esto se haría necesaria la instauración de políticas sociales que permitan la interrogación permanente de nuestras propias creaciones en todos los ámbitos. La paternidad, como hemos podido constatar, es principalmente una práctica que los hombres deben ejercer, pero en el magma de significaciones imaginarias por el que se encuentran atravesados algunos hombres no ha sido cuestionada tal práctica, perdiendo así el ejercicio paterno sentido para ellos. En esta insignificancia simbólica de lo que es ser padre y madre se ha “sido” en muchos casos por azar, y para afirmar lo anterior no requerimos teorías, ya que hemos visto en todos los ambientes y clases

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 34 socioeconómicas que muchos hijos e hijas son el “accidente” producido por un contacto sexual no protegido, convirtiendo así la paternidad en un espacio vacío sin un sentido visible, pero para que esto suceda muchas cosas tienen que haber perdido sentido socialmente. El elemento imaginario de una sociedad o una época, da a la funcionalidad de cada sistema institucional su orientación específica, que determina la elección y las conexiones de las redes simbólicas; su manera singular de vivir, de ver y de hacer su propia existencia, su mundo y sus relaciones; significado-significante central, fuente de lo que se da cada vez como sentido, soporte de las articulaciones y de las distinciones de lo que importa y de lo que no importa. Una vez que hemos hecho un acercamiento histórico social apoyadas por distintas disciplinas como han sido la antropología, la sociología, la historia, y el psicoanálisis como fundamento cultural, y sabiendo que el conocimiento nunca se alcanza con una certeza absoluta, haremos un recorrido por la teoría psicoanalítica, no como expertas sino como practicantes de lo aprendido durante la formación, en un intento de explicarnos las significaciones que han contribuido, para nuestros sujetos estudiados, a no ejercer su paternidad.

CAPITULO III LA FORMACIÓN DE LA ESTRUCTURA PSÍQUICA EN EL SUJETO El sujeto de la subjetividad El psicoanálisis ha sido el pionero en dar cuenta de la comprensión de la subjetividad al poner énfasis en la significación de los procesos que intervienen en el hombre, procesos elaborados por la psique, como cualidad fundante de lo humano. El término sujeto ha adquirido diferentes significados a través del estudio de la psicología, aunque ninguna lo estudia como un sujeto total. Los teóricos consultados para la elaboración de este trabajo lo abordan desde distintos ángulos: • A partir de que Freud concibe al individuo como un sujeto dependiente de procesos que suceden en su inconsciencia, el hombre, al no ser dueño de su voluntad, su conciencia, su desear y su decir se convirtió en un sujeto del inconsciente. • Lacan concibe al sujeto del inconsciente surgiendo de la represión fundante y como consecuencia, nos remite al sujeto del deseo, que se constituye a partir de la mirada, de la palabra del otro. • Melanie Klein propone al sujeto del amor, la culpa y la reparación, conceptos ligados a la relación materno-paterna. • Pichón Riviére presenta al sujeto del vínculo social, siendo resultado de los distintos lazos a los que está ligado en las distintas etapas de su vida. Para efectos de nuestra investigación, tomaremos distintas concepciones de sujeto para referirnos al padre como producto de distintos modelos teóricos psicoanalíticos, esperando que aporten luz en cuanto a la forma en que el sujeto psíquico se ha conformado para tener la posibilidad en un momento dado, de abandonar a su producto.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 35 Las significaciones de los procesos elaborados por la psique vienen hacia el sujeto por medio de la cultura, es decir, son códigos, maneras de leer la realidad, y representaciones que devienen de la producción humana, compartidos socialmente. Estos códigos consisten en una serie de mecanismos emanados de las condiciones, necesidades e imaginaciones de las sociedades, que son tomados por el sujeto para construir su subjetividad. De esta manera los sujetos dan sentido a sus vivencias. Para construir significado los códigos se tejen en formas de expresión social (ritual, mito, lenguaje, etcétera). Al ser vividos por los sujetos adquieren gran eficacia comunicativa y estructurante de los grupos y los individuos, lo cual facilitará la comprensión del mundo, generando ciertos tipos de experiencias de vida. En esta construcción de significado los acontecimientos vividos en su singularidad por el sujeto, afectan su propia subjetividad con sus ilusiones, temores y deseos, emergiendo en ocasiones nuevas subjetividades colectivas. La subjetividad se relaciona con estos procesos de significación y sentido, resultando de diversas culturas, una gran diversidad de subjetividades, moviéndose en el tiempo y espacio histórico de los diversos grupos que pueblan el mundo. En el intercambio de subjetividades de diferentes grupos, la subjetividad constantemente se reconstruye para dar paso a nuevos símbolos. Citando a Lilia Esther Vargas:
"La cultura se recrea a sí misma en cada sujeto y cada sujeto da cuenta de ella, en que las subjetividades colectivas proponen los ejes a partir de los cuales cada sujeto se construye desde la inscripción en lo simbólico, desde una matriz de significaciones sociales. Cada subjetividad ha de construirse desde el otro"57

La teoría psicoanalítica ha caracterizado y puesto énfasis fundamentalmente en el deseo de las mujeres de ser madres. Autores como Winnicott, Klein, Caruso, Dolto han teorizado mucho acerca de la relación física y afectiva madre-hijo y sus repercusiones en la estructura psíquica del sujeto. En cuanto a la paternidad el psicoanálisis siguió en cierto modo los pasos de la religión colocando al padre en lo alto de la teoría, privilegiando así la función estructurante de un padre que no requiere de una presencia real física. De ahí toma Lacan el término nombre del padre: “En el nombre del padre, del hijo…” Tan importante ha sido la función paterna psicoanalítica que establece la estructuración del sujeto en su modalidad neurótica, psicótica o perversa, a partir de las operaciones de represión, forclusión y renegación. Y es en relación a esta función paterna que gira la dialéctica edípica, más allá de la presencia efectiva del padre, produciendo efectos estructurantes. Así, para el padre del psicoanálisis el concepto está directamente vinculado al complejo de Edipo, la figura del padre es importante como modelo a imitar por parte del niño, además de cumplir con el rol de “castrador” o figura de interdicción respecto a los deseos incestuosos hacía la madre. En este sentido señalamos que la teoría freudiana ha puesto de relieve lo que la clínica de la neurosis y de la paranoia le fueron indicando. Así, el psicoanálisis reconoce en esta función paterna, todas las posibilidades de falla de estructura.

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L. Esther Vargas. “La subjetividad del sujeto o el sujeto de la subjetividad”, en Jáidar, I, et al. Tras las huellas de la subjetividad, p. 75.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 36 Ejemplos de este trabajo lo constituyen “El hombre de las ratas” esta versión al padre, quien debe poco menos que dedicar su vida a pagar la deuda paterna, luchando denodadamente por seguir y a su vez rectificar las marcas de un padre que abandona a la mujer de sus amores en razón de un matrimonio por conveniencia. Que decir de Schreber y esa relación delirante con un Dios que no lo deja gozar ni en lo más mínimo. El padre schreberiano no era un padre ausente, todo lo contrario, estaba excesivamente presente como para dejar lugar a la inscripción de padre simbólico. ¿Hará falta recordar el análisis de la joven homosexual, con un padre ocupando necesariamente el lugar del espectador de los paseos de la joven con su dama? Como vemos el drama gira para Freud, en torno al padre. Dejaremos para otra ocasión al Hombre de los Lobos y al pequeño Hans, con su función paterna desdoblada. La construcción psíquica del hombre que no mantiene un vínculo constante con el hijo engendrado involucra todo el desarrollo teórico de nuestro trabajo y constituye un intento por comprender la producción subjetiva de la paternidad no ejercida. En el campo psicoanalítico la noción de padre interviene como un operador simbólico ahístórico. “Entendámoslo entonces como un referente que presenta la particularidad esencial de no ser asignable a una historia, por lo menos en el sentido de una ordenación cronológica”58. Lo anterior con el fin de establecer la diferencia entre un padre inscrito en la realidad de ser encarnado y en su historia singular de la noción de padre en psicoanálisis. Vemos así que para el psicoanálisis es posible prescindir del padre, a condición de servirse de él. La razón de abordar distintas perspectivas psicoanalíticas corresponde a que creemos que todas, en su conjunto, pueden ayudarnos a comprender la problemática que nos ocupa. Creemos necesario considerar un contraste de los diversos planteamientos desarrollados por los autores teóricos presentados en este trabajo. Éstos presentan conceptos similares matizados desde distintas ópticas. Comenzaremos nuestro trayecto teórico explorando el deseo de ser padre, estableciendo así las posibles causas que mueven a un hombre a reproducirse, suponiendo que el hijo engendrado no sea producto de un “accidente”, para analizar después desde los teóricos consultados las posibles causas que permiten a un sujeto desprenderse de su producto.

Tener un hijo, la construcción de un deseo Como punto de entrada este equipo de trabajo debate con respecto al deseo parental y sus posibles motivaciones: una necesidad de reproducirse para lograr la ilusión de un cierto sentido de inmortalidad y permanencia a través de la larga cadena de la especie; la posibilidad de compartir con la pareja un símbolo de unión que será el hijo; otra razón prácticamente universal tiene que ver con una serie de determinantes de tipo narcisista, uno de los más comunes sería aquel en el que se intenta realizar una fantasía de omnipotencia y completud, el deseo de duplicarse a sí mismo y llenar en el
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J. Dör, “Introducción: La función del padre en psicoanálisis”, El padre y su función en psicoanálisis, p. 11.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 37 hijo los ideales soñados; existe también la necesidad de renovar, en la economía del psiquismo paterno, viejos vínculos del pasado de la pareja; una más podría tener que ver con necesidades de reparar la imagen del propio padre. El ser humano se mueve en base al deseo, motor que nos coloca en la situación de búsqueda. El deseo es la falta, lo que podría completarnos, la ausencia, la carencia constante de satisfacción. Creemos que sólo por este motor del deseo es que entramos en contacto con lo otro, con lo que nos es ajeno y quisiéramos que nos fuera propio. Recordamos las palabras de Estevan Levin en la “Infancia en Escena”59. Levin habla de un sujeto simbólico, y nos dice que el cuerpo se “pulsioniza” a partir de la demanda de amor del otro, convirtiéndolo en “sujeto deseante”, y que cuando una madre toca a su hijo “lo toca en lo intocable del toque”. Viene a nosotras esta lectura quizá porque tenga mucho de verdad lo que Levin postula y quizá también por eso haya dejado una enorme huella en nosotras. Quizá Levin nos recordó aquello que nos convirtió en seres deseantes. Sin embargo sabemos bien que en este aspecto ningún logro es suficiente, y que toda satisfacción está marcada por la fugacidad. Relacionamos el deseo con la paternidad porque se vincula con el ser mismo o interior, con “algo dentro” que nos convoca a realizar algo. Ahora bien, si nunca estaremos satisfechos pareciera que estamos marcados a una búsqueda constante. Detrás de las decisiones reproductivas, como el tener hijos, con quién, cuántos, cuándo, están presentes determinantes inconscientes. Éstas son producto, tanto de circunstancias histórico biográficas personales como de aquellas que provienen del contexto histórico social que a través de los procesos identificatorios forman parte del bagaje intrapsíquico. Con la inclusión de la mirada psicoanalítica no pretendemos esclarecer las decisiones en sí al deseo conciente, sino la significación inconsciente a las decisiones sobre tener hijos o no. Para el psicoanálisis, la maternidad como actividad exclusiva y privilegiada, promueve que el lugar psíquico de ese hijo tenga una dimensión narcisista, derivado de esto, consideramos que para las mujeres para quienes la maternidad ha sido la mayor o única fuente de gratificación narcisista, los hijos son representados en ocasiones como productos propios, retoños de su propio deseo y el lugar del hombre queda desvirtuado por medio de las producciones inconscientes que develan fantasías de autogestación, así algunas madres como única fuente de cuidados y sustento, promueven la creencia de que el hijo es de su propiedad. Cuando Freud aborda la paternidad, no lo hace desde el ángulo de la relación afectiva padre-hijo, sino que principalmente se refiere a la función estructurante de la psique del niño. De forma tal que contempla la figura del padre como aquel con la tarea de separar al hijo de la madre, instaurar la ley, prohibir el incesto, y ofrecerse como un modelo de hombre que le permitirá el acceso a otras mujeres. En opinión de Victor Seidler60, el padre freudiano está desde el nacimiento como en el “patio del fondo”, listo para hacer su entrada desde su función de corte en el momento apropiado, para dar posibilidad al niño de hacer su propia transición desde la dependencia hacia la independencia. Como ya mencionamos, el deseo de hijo depende de particulares determinantes psíquicos como la vivencia de embarazo, goce del hijo, experiencia de femineidad,
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Cfr. con E. Levín, La infancia en escena. Cfr. con V. Seidler, La Sinrazón masculina.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 38 maternidad o paternidad. Es decir, que para cada sujeto en este deseo de hijo se ven involucrados objetivos narcisistas y edípicos inherentes a su historia y por lo tanto independientes de las gravitaciones sociológicas de la reproducción de la sociedad o especie, pero no independientes de las determinaciones provenientes del imaginario social. Afirmamos que el deseo parental surge como producto de un proceso gestado desde la infancia y que está directamente relacionado primeramente con el desarrollo psicosexual del niño y luego determinado por los procesos identificatorios con ambos padres, que incluyen las identificaciones de género y también reflejan su desempeño como receptores de los mensajes inconscientes relativos a las representaciones de masculinidad/femineidad y paternidad/maternidad. Silvia Tubert61, en su práctica psicoanalítica ha hecho distinción entre el “deseo de hijo” y el “deseo de maternidad”. El primero hace referencia al registro de tener un hijo mientras que el segundo compromete el ser madre; además el deseo de hijo está relacionado con la conformación del Ideal del Yo de la niña que al tiempo que resuelve su peripecia edípica, se identifica con los emblemas culturales respecto de su género sexual. Explica que el deseo de maternidad en cambio proviene de un “ser como la madre”, dominio del Yo Ideal y se alude entonces a lo preedípico, al registro de la identificación primaria con la madre, objeto del apego y de los cuidados autoconservativos y afirma que se querrá ser madre para ser una con mamá. A diferencia de las mujeres, la naturaleza del deseo de ser padre ha estado prácticamente ausente en la reflexión psicoanalítica al igual que la relación emocional del padre con sus hijos, en vez de tal, lo que se halla es al padre ausente. Estudiosos de la masculinidad han mostrado que “hacerse” hombre es más complicado de lo que se había pensado desde la teoría del fundador del psicoanálisis. También para el varón el objeto primero es la madre, con quien establecerá sus primeras identificaciones, y de la cual deberá desprenderse. En este proceso el padre se ofrece como modelo identificatorio para la adquisición de una identidad de género masculina, sin fisuras. Hasta aquí no hay nada nuevo, pero ahora debemos decir que esta identidad no incluye a la paternidad como un referente identitario fuerte. Los ideales del Yo masculino, incluyen la destreza y la fuerza física, la fortaleza emocional, la consecución del éxito, el predominio de la razón y otros, es decir, los niños quieren ser “grandes” como sus papás, pero esto no quiere decir que también deseen ser “papás”. Aún cuando se involucren en tal rol en algunos juegos. El deseo de hijo entonces, si bien tiene origen en identificaciones con los objetos primarios y en los deseos narcisistas de perpetuación, no se ha integrado de un modo tan íntimo a su identidad masculina. Es necesario referir que así como un óvulo fecundado no hace una madre, un espermatozoide no alcanza para construir un padre. Por otra parte no podemos negar que somos testigos de cambios muy rápidos a nivel de las prácticas, lo que no necesariamente implica su incorporación subjetiva, ya que los tiempos históricos son siempre más rápidos que los subjetivos. La voluntad de intervenir como padre para implicarse cada vez más en la crianza de los hijos, parece ser un indicador de los cambios respecto de la paternidad. Tenemos la hipótesis de que uno de los factores que se inmiscuyen para este cambio es que los varones cada vez están menos asustados de sus aspectos femeninos, y de esta manera se posibilita el empezar a disfrutar de un vínculo basado en la relación cuerpo a cuerpo y en la

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S. Tubert, Mujeres sin sombra. Maternidad y tecnología, p. 85.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 39 ternura, aspectos que creemos, participan en la dimensión erótica para la futura capacidad deseante del hijo. Ante estas imágenes contradictorias, donde los hombres que se niegan a ser padres se oponen a los que claman por sus derechos, se perfila el surgimiento de una nueva noción de paternidad. No es la sangre o el linaje lo que hace a un padre, como ocurría en épocas premodernas ni el amor o deseo a la madre como sucedió en la modernidad. La paternidad contemporánea aparece como una opción subjetiva y como una relación vivida. De manera que ser padre -para algunos varones- está dejando de ser un pendiente en su lista de obligaciones para empezar a significarse de otras formas. Pues nada impide en todo caso considerar una posible articulación de las funciones parentales que tengan en cuenta de otra forma la actividad de los deseos masculinos y femeninos y que haga de ella una ley62. Hagamos ahora un breve recorrido teórico con respecto a los diversos antecesores que contribuyen a la construcción del deseo de ser padre, y que se instalan a partir del momento en que éste es procreado, dando paso a la formación de representaciones mentales que finalmente ejercerán gran influencia en el establecimiento del tipo de vínculo que el padre logrará con el hijo.

La representación mental en la trama paterna Cada sujeto está precedido aún antes de su nacimiento, por un universo simbólico de la subcultura de la cual proviene, en este sentido es como Castoriadis sostiene, su magma de significaciones imaginarias, el cual propone valores y creencias que se incorporan al sistema de ideales del Yo del sujeto. Las representaciones acerca de cada género facilitan las prohibiciones y permisiones para cada uno de éstos, lo que se espera de cada uno y entre otras cosas las representaciones de la maternidad y paternidad. Éstas coexisten con otras representaciones alternativas, no sólo en el cuerpo social sino en la propia subjetividad. Durante nuestra revisión teórica sobre el desarrollo psicológico del niño nos hemos encontrado con el hecho de que, algunos autores ubican la estructura psíquica propiamente dicha en etapas más tempranas, que las propuestas por Freud. Consideramos importante hacer una recopilación de los factores determinantes que influyen en la estructuración de un niño aún antes del nacimiento, ya que dichos factores estarán imprimiendo las expectativas de los padres en el infante. Así, los seres humanos, desde edades muy tempranas van asimilando paralelamente representaciones mentales diversas. En este apartado nos ocuparemos de aquellas que tienen que ver con el género, la paternidad y consecuentemente con hijos imaginarios. A esto el Dr. Manuel Isaías López lo llama "representaciones parciales", que moldean la relación paterno-materno infantil.63 El doctor Isaías refiere como eventos determinantes del desarrollo psicológico del niño los siguientes:

Cfr. M. Tort en El deseo frío. Procreación artificial y crisis de las referencias simbólicas, p. 55. Manuel López, “La Representación Mental que los Padres tienen del Hijo por Nacer y su Importancia como Determinante en el Desarrollo Psicológico” en José Luis Salinas y Lauro Estrada-Inda (comps.), La teoría psicoanalítica de las relaciones de objeto: del individuo a la familia pp. 178-195.
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 40 • • • • • • El estado psicológico de los padres durante el embarazo. Si el hijo fue deseado o no. Si deseaban mujer o varón. La respuesta emotiva al primer contacto con el bebé. La elección del nombre. El papel que vino a jugar el hijo, tanto para la pareja como para cada miembro de la familia.

El infante empieza a tener representaciones mentales confundidas de la madre y de sí mismo como resultado del contacto con ésta, la madre a su vez, al libidinizar a su hijo cristaliza la representación mental que de éste había tenido, pero esta cristalización se nutre de las prerepresentaciones ocurridas durante el embarazo, y originadas en la experiencia de sus propios padres así como de la historia personal de la madre, del padre, y de ambos como pareja. En palabras del Dr. Isaías
"Cada uno de los padres tiene representaciones de su futuro bebé, cuyos orígenes son diversos y que han de ser modificadas y conjugadas bajo la acción de las funciones del Yo, sufriendo así, sus cargas, diferentes grados de neutralización siendo además sometidas a la función sintetizadora del Yo, para cristalizar en la representación mental final (conciente e inconciente), que cada uno de los padres tendrá del niño."64

A través del contacto real con el niño las representaciones parciales de los padres van asignándole las características que inconscientemente desean que conformen la personalidad del hijo. Es decir que la madre, al relacionarse con el bebé, lo hace desde las intensas representaciones que de él tiene, mezcladas con la carga libidinal con que lo ha investido durante el embarazo. El doctor Isaías, propone que la catexia libidinal entre el niño y la madre, más las prerepresentaciones de esta, aunadas a la representación actualizada y la capacidad de respuesta del niño sintetizan en un código de caracteres que desembocan en el nacimiento del aparato psicológico del infante. A continuación definimos algunos eventos que contienen las representaciones de los padres: • El nombre: En el proceso de elección los padres evocan representaciones con características gratas o no gratas que finalmente manifiestan cualidades que se quieren reflejar en el hijo. La carga con resonancia afectiva más fuerte, ligada al yo ideal, la llevará normalmente el primogénito, lo cual pensamos tiene como fin que el hijo lleve algo de la personalidad del padre o de la madre. Adquisición de género: Impuesto por la actitud de aceptación o rechazo de los padres hacia las actitudes genéricas. Nosotras creemos que a través de mensajes concientes e inconcientes de los padres, el hijo va aprendiendo el modelo que como futuro padre desempeñará, sin implicar por esto que lo reproducirá tal cual. La vocación: Un investimiento temprano en la vida acerca de la ocupación laboral redundará en el sentimiento del hijo en cuanto a mayor aceptación por parte de los padres incorporándola, en ocasiones, al yo ideal, sucesor del Yo ideal de los padres.

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Ibid. p.179

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 41 Ahora bien, una vez procreado el ser, e influido por las representaciones generacionales ¿Qué factores influirán en el padre para facilitar o inhibir su vínculo con el hijo por él engendrado?

El proceso identificatorio en la formación del sujeto El concepto de identificación presupone la introyección de rasgos de un otro que pasa a formar parte de la propia estructura psíquica, Apunta Dio Bleichmar65 que Freud plantea lo anterior aún antes del descubrimiento de la diferencia anatómica de los sexos, es decir, una actitud masculina del niño que se instituye por identificación con la masculinidad del padre y que es un atributo de la identidad de ambos. Para Bleichmar, Freud conceptualiza lo anterior como el origen y la estructuración del par femineidad/masculinidad ubicándolo en la prehistoria del complejo de Edipo. En cuanto a la identificación paterna apunta que no se trata de su capacidad copulatoria, ni procreativa, de sexualidad alguna sino de la masculinidad inherente al ser social del padre encarnado en su singularidad. Es decir, lo que denominamos identificación primaria es el proceso más primitivo de vínculo social y de ligazón afectiva con otra persona. Este proceso identificatorio es circular e intersubjetivo, de doble vía entre el niño y los adultos, aunque, el balance de fuerzas es desigual. El niño efectúa una selección y un recorte de aspectos idealizados del adulto, realizando paralelamente una descalificación de otros aspectos que pueden quedar en la sombra y, por lo tanto, no formar parte de la estructura que se instituye. De manera que si el padre es el ideal del hijo, lo es a causa del narcisismo del doble, al que se quiere imitar, es decir, el ideal de género se organiza tendiendo el yo a conformarse en este ideal que se ha tomado como referencia. Ahora bien, sólo cuando el niño accede al significado sexual y a la comprensión de pareja (hombre-mujer) y su intercambio, el triangulo se completa. En la identificación primaria los padres son para el niño objetos dispensadores de reconocimiento narcisista. En este caso, cualquiera que quede en la posición de tercero resultará un rival. Probablemente en el padre abandonador exista una huella mnémica que predisponga que en la adultez, el hijo procreado se convierta en rival y se sienta desplazado y como consecuencia él mismo se aleje, es decir, que pase de un sentimiento a una acción. Ya en pleno conflicto edípico "El niño no sólo deseará ser como el padre, sino que se dará cuenta de que éste es el objeto de amor sexual de su madre a la que él desea no exclusivamente oral, o anal, sino también genitalmente y que si desea a la madre y a las mujeres deberá jugar como hombre en las relaciones sexuales"66 Para Bleichmar, por medio de la identificación es que nos reconocemos similares a aquellos del mismo género y diferentes del opuesto, asimismo reconocemos las normas y las reglas que prescriben lo que es natural y propio de varones o mujeres. Podríamos pensar que por ser algo común del hombre el abandono, la identificación aquí también permita este acto. El estándar social y moral instituye la subjetividad como lo propio de cada sexo y es a partir de aquí que se afirmará que el hombre tiene
E. Dio, Bleichmar Feminidad/masculinidad. Resistencias en el Psicoanálisis al concepto de género p.125. 66 Ibid. pp.108-109.
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Abandono Paterno. Elección o circunstancia 42 ciertas características y permisiones tales como ser inconstante, naturalmente poligámico y centrífugo. Tal vez nuestras entrevistas nos lleven a revisar en función de la subjetividad individual ya constituida, que elecciones, silencios y preferencias ha realizado el sujeto abandonador sobre los formatos de femineidad/masculinidad. Tratando de comprender lo anterior acudimos a la teoría de las relaciones objetales desarrollada por varios autores.

Los Tres Tiempos del Edipo en Lacan Nos preguntamos cómo es que, en concreto, el niño es llevado a formar parte del mundo simbólico. Para responder empezaremos recurriendo a los tres tiempos del Edipo desarrollados por Jacques Lacan. Lacan a diferencia de Freud y el concepto de simbiósis, afirma que nunca hay una relación únicamente dual entre la madre y la criatura, ni siquiera antes de la intervención del padre, sino que existe un tercero: el falo. Por ello en el primer tiempo, el complejo de Edipo se caracteriza por el triángulo imaginario de la madre, el niño y el falo67. Lacan sugiere que la presencia del falo imaginario como tercer personaje, indica que el padre simbólico ya está en función, de modo que el niño comprende que tanto él como la madre están marcados por una falta: la madre está en falta, porque de lo contrario no desearía, y el niño porque no satisface completamente el deseo de la madre. En ambos, el elemento que falta es el falo imaginario porque la madre desea completarse, con eso que desea; y el niño se convierte en deseo del deseo, pues para él es importante obturar la falta materna. φ _________________ Madre Imaginario Realidad Niño Padre Madre

También para el niño es importante que la madre satisfaga sus necesidades en el momento oportuno, pero ésta no las satisface siempre, así que estos momentos de carencia hacen que para el hijo su madre aparezca como la que da o no da, como una especie de «potencia de don», capaz de darlo todo pero a voluntad, este momento es importante porque el niño la simbolizará. Y como ya hemos dicho el símbolo puede hacer presencia sobre un fondo de ausencia. En el segundo tiempo hace su intervención el padre imaginario imponiendo al deseo de ambos, la ley, es decir, a la madre le es negado el acceso al objeto fálico y al niño se le prohíbe el acceso a la madre. Esta intervención es mediada por el discurso
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el símbolo φ es el usado en el diagrama para representar al falo

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 43 de la madre, es decir que aquí lo que importa no es que el padre real ingrese e imponga la ley sino que la misma madre se sujete a ella en palabras y acciones para hacer referencia de él, al hijo. Es aquí cuando el pequeño se ve como rival del padre y entra en competencia con él por el deseo de la madre. Es importante decir que el agente real pronuncia una ley cuyo objeto es imaginario, es decir que interviene como frustrador. Cuando les es negado el acceso del uno al otro, el padre se introduce como el padre terrible, ese que «lo puede todo», y del que se desea la muerte, así el temor a la castración partiría del miedo a la represalia debido a la relación dual odio/amor al padre. Este componente es esencial: pone fin al complejo con la forma de una identificación con el padre como solución, porque así se adquirirá ese término ideal que hace del varón un futuro padre potencial. Durante el tercer tiempo hace su aparición el padre real al poner en claro que él tiene el falo y no lo “da”, en otras palabras, castra al niño. De forma que ahora desiste de intentar ser el falo para la madre. En este punto sabe que es inútil competir con el padre pues siempre gana. Es en este momento que el niño comprende que el padre tiene el falo y queda liberado de la angustiosa e imposible labor de ser el falo. Y es de esta manera posible para el hijo el identificarse con el padre. La respuesta a la pregunta planteada al comienzo de este capítulo, de acuerdo con Lacan, nos lleva directamente a la cuestión del falo. Éste cobra su plenitud cuando el niño es capaz de captar que la madre desea algo que está más allá de él y que ella es capaz de acceder al término fálico a través del padre. Agrega que la estructura R.S.I. prepara la función del padre en tanto que es él quien tiene el uso legitimo del falo y quien está en condiciones de prohibirle a la madre como objeto de sus primeras aspiraciones sexuales, pero quien también puede darle —cuando finalice el Edipo—, este mismo uso legítimo: a través del complejo de castración el niño renuncia al falo para tenerlo de otro al mismo tiempo que le procura el acceso al mundo simbólico. De esta manera el padre simbólico, dice Claude Cónte68, es una necesidad de construcción, y esta construcción es mítica. Precisa Lacan, que nada en el significante69 puede explicar el ser padre, así como tampoco la aparición en lo real de un nuevo ser o su desaparición: se trata de una metáfora, y algo en el discurso en el que se constituye un sujeto supone algo que responde a esta función o no. La metáfora paterna es una concepción de la función del padre en el complejo de Edipo propuesta y desarrollada por Lacan para evitar algunas dificultades que el propio Freud encontró, con el propósito de explicar de qué modo el padre se convierte en portador de la ley. Ciertamente ningún padre, real o imaginario basta para la función ni tampoco es regulada esta cuestión únicamente por el asesinato del padre de la horda. Para Lacan, el padre simbólico es inhallable, pero ha dejado huella en el discurso a través del Nombre-del-Padre, el cual sólo tiene efecto en una metáfora. La renuncia a ser el falo, es el primer paso que se exige para entrar en el mundo simbólico y recibe su significación de la metáfora paterna. Una cuestión importante es saber porqué se atribuye tanta importancia a un significante, el falo. Lucia Molina considera dos razones que explica con el ejemplo siguiente:
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C. Cónte en Elementos Para una Enciclopedia del Psicoanálisis. El aporte freudiano,.pp.315-317. Entendemos por significante no un registro de un sentido previamente existente, sino un creador de sentido en su combinación. Esta creación de sentido se produce específicamente por la combinación del significante en base a propiedades de éste.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 44

"Están en el declinar de una jornada de tormenta y fatiga, contemplan la sombra que comienza a invadir lo que los rodea, y algo les viene a la mente, que se encarna en la formulación la paz del atardecer. No creo que nadie que tenga una vida afectiva normal ignore que eso es algo que existe, y que tiene un valor muy distinto al de la aprehensión fenoménica del declinar del brillo del día, al de la atenuación de líneas y pasiones. En la paz del atardecer hay a la vez una presencia y una selección en el conjunto de lo que los rodea.”70

Este ejemplo, muestra en el significante la paz del atardecer la posibilidad de ordenar esa realidad (simbólico e imaginario que permiten una versión ordenada de cierta dimensión de la realidad), de darle cierta constancia que permite bordear la incertidumbre del sujeto. Estaríamos hablando de esa dimensión metafórica, que hace a la poesía. Entonces Molina refiere como la importancia del significante falo a: • Que pone las cosas en su lugar: tiene que ver con ese lugar, con ese estatuto propio de sujeto. • Que permite movilidad a los otros significantes, permite ese desplazamiento del sentido, que es lo que llamamos metonimia71. Al ser una especie de casilla vacía permite que haya cambios. Con base en el recorrido anterior, podemos partir hacia una perspectiva diferente del padre en referente a las que ya hemos revisado. La problematización del padre, es necesario tomarla desde la perspectiva del nombramiento. La posibilidad de recibir un nombre y un apellido, da reconocimiento y esto es lo que ofrece el don de la palabra. Bernard This en su libro72 deja en claro mediante estudios comprobados que «in útero» el niño logra percibir mejor los sonidos graves provenientes del exterior y las voces toman un papel fundamental, en especial se afirma que la voz del padre sí es reconocida después del nacimiento pues se demostró que en periodos de inquietud del niño, si el padre le hablaba éste se tranquilizaba con las entonaciones graves emitidas por el padre. Aún más, This refiere que “Entre lo vivido en líquido amniótico y lo vivido al aire libre, la voz del padre sirve como referencia transicional aseguradora…después del nacimiento la voz del padre, ligada a la seguridad fetal, ejerce sobre el niño efectos tranquilizadores insuficientemente apreciados: grita menos, se calma más fácilmente.”73 Con ello podemos afirmar que la voz del padre ejerce sobre el niño efectos aseguradores específicos. El nombre que recibe el niño lo evoca aun antes de ser concebido y después de nacido responderá a éste y lo pronunciará, el poder decir “soy Juan, soy hijo de...”;
L. Molina, en Lenguaje y Psicósis en los artículos en línea de http://psicomundo.com/mexico/articulos/art5.htm 71 En Comté, C: Elementos Para una Enciclopedia del Psicoanalisis.Metonimia es definida etimológicamente como un cambio de nombre. Una cosa es designada mediante un término, que no es el que la distingue habitualmente, se reemplaza el contenido por el continente (beber un vaso), el todo por la parte (una vela en lugar de una embarcación). Psicoanalíticamente hablando el material psíquico sufre un reordenamiento según relaciones nuevas, una transcripción, en términos de huellas mnémicas. 72 B. This, El padre: acto de nacimiento, Paidós, Buenos Aires, 1982, p.181. 73 Ibid.
70

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 45 implica más dificultad de la que parece. Lacan y Doltó74 dan a la voz un status de objeto-causa del deseo y hacen una clara diferencia entre deseo y necesidad. En la escritura lacaniana un sujeto deseante es indicado por:

$<>a
Fórmula del fantasma que une el sujeto ($) y el objeto, es decir, que el sujeto es deseante y el objeto es la causa del deseo. El objeto puede ser la voz. El objeto perdido que quiere recuperar y que intenta hacerlo mediante el balbuceo. Ahora bien, también This, plantea la pregunta de si es que la especificidad o sea el discernimiento de la voz paterna, está en que se percibe como si viniera de más lejos que la de la madre; él propone que la voz del padre atraviesa el cuerpo materno para ser percibida por el niño y se incorpora como significante para hacer “agujero en lo real”75 En su obra, el autor señala que nacer no sólo es salir del vientre materno, el trasladarse de un lugar a otro, del interior al exterior, aún más afirma que si el niño es alojado únicamente en el deseo materno sin ser referido al padre por ella, entonces no ha nacido. Es necesario acceder a lo simbólico para nacer. De acuerdo con This, la dimensión simbólica permite al niño no pertenecer en exclusividad a uno de los padres, sino que le permite vivir referido a uno y a otro, pero separado. La tensión que muestran los padres que se encuentran viviendo cercanos al embarazo y pendientes del nacimiento de sus hijos es una inquietud que se incrementa conforme se acerca el nacimiento, y según This es fácil de comprender porque la proximidad al nacimiento reactualiza la angustia de su propio nacimiento. Y esto nos muestra que el nacimiento se vive como una experiencia temible. Si nos allegamos a esta teoría, se podría hacer más comprensible el hecho de que en muchos casos, la noticia de embarazo no afecta demasiado la actitud de apoyo y acompañamiento hacía la mujer, sino hasta el final del embarazo cuando el hombre abandona a la mujer y que posiblemente se debe a esta reactualización. El padre como ya dijimos en un capítulo anterior es quien tiene la autoridad y la función de normar el deseo de muerte y la rivalidad del hijo hacía el propio padre, en otras palabras en la vicisitud edípica en donde el niño tiene el imaginario de reemplazarle y considerar que “, él [el padre] puede morir, y seré su sucesor”, la prohibición del incesto separa al niño de la madre y le hace aceptar que nunca será su mujer, esta prohibición no se encuentra simbolizada en la psicósis. El ser “Padre” sólo es posible mediante la palabra, es decir, la palabra lo representa. Dice This, “sin la palabra habría genitores, grandes machos copuladores, pero ninguno podría decirse padre, hijo o hija.”76 Y es que la palabra nos hace o no según somos sometidos a sus leyes, porque como sujetos no existimos sino “en tanto que representados por un significante para otro significante, entre dos significantes.”77 Es un juego de significantes y cada uno adquiere su contenido por su nombre, Lacan dijo que “si el hombre conoce las cosas es porque tiene palabras, y el número de cosas que conoce corresponde al número de cosas que puede nombrar.”78
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Ibid, p. 185. Ibid, p. 189. 76 Ibid., p.210. 77 Ibid, p. 210. 78 J. Lacan, en el Seminario del 21 de marzo de 1956.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 46 Un símbolo en su etimología es lo «echado junto» con el propósito de evocar lo que ya no está, para dar testimonio del objeto, es decir, representa y ocupa el lugar de la Cosa. La palabra es el símbolo “que nos entrega todo el sistema del mundo”79, con lo anterior queremos decir que aún en la ausencia física del padre, éste simbólicamente está presente mediante el proceso de representación explicado. Es claro que en la psicósis hay “defecto en lo simbólico” porque un significante fundamental parece ausente y lo que no es simbolizado, sustraído o rechazado retorna en lo Real. De manera que al enfrentarse a la paternidad un hombre que no fue “paternado” simbólicamente no puede asumir su rol de padre y se derrumba. Este rechazo (forclusión) de un significante fundamental como lo es la referencia paterna produce efectos decisivos: hay caos porque el mundo ya no se organiza bajo un orden simbólico y el primer reflejo de este desorden simbólico es el lenguaje. Con todo lo dicho en las líneas anteriores podríamos hilar como hipótesis a la explicación del abandono del padre, que al haber complicaciones para sellar el proceso simbólico de manera satisfactoria y cuando no se logró asimilar completamente la simbolización y significación del padre, al sujeto no le es posible ofrecerse al hijo como modelo de identificación del que ya hablamos en otros apartados. Ahora bien, al decir que no fue satisfactoria la culminación de este proceso, tampoco queremos decir que hubo forclusión.

El Superyó como facilitador y/o inhibidor en la función paterna. En Edipo, castración, perversión, Massotta nos explica las vías que recorre un sujeto en su camino por este complejo nuclear, “…nódulo y fundamento de la teoría que se halla presente en cada uno de los momentos de cualquier desarrollo teórico…”80 Mientras el niño creyendo que todo mundo tiene pene, frente al complejo de castración se dirá “algo le pasó a mi madre, que me puede pasar a mi”, para posteriormente identificarse con el padre; la niña, ante su creencia de que todos son iguales, al encontrarse con el pene en el hombre generará una envidia por el pene, deseando al padre que da hijos. Al ver que no tiene acceso al padre elaborará la ecuación chico = falo. En ambos casos el complejo de castración, genera una angustia por dejar de ser el objeto de deseo de la madre y en ambos casos el gran otro a incorporar será la cultura, que de alguna manera dice: “no puedes ser eternamente uno con la madre”. Ahora bien, cuando un objeto sexual ha de ser abandonado, surge frecuentemente en su lugar, una modificación del Yo, es decir una reconstrucción del objeto en el Yo, este proceso, muy frecuente en las primeras fases del desarrollo “puede llevarnos a la concepción de que el carácter del Yo es un residuo de las cargas de objeto abandonadas y contiene la historia de tales elecciones de objeto.”81 Entonces, cuando el Yo toma los rasgos del objeto, se ofrece, por decirlo así, como tal al Ello, e intenta compensarle la pérdida experimentada, diciéndole: “Puedes amarme, pues soy parecido al objeto perdido”. Así, los efectos de las primeras identificaciones realizadas en la más temprana edad, serán siempre generales y duraderas, llevando al sujeto a la
79 80

Ibid.. Oscar Masota. “Edipo, castración y perversión” en Ensayos Lacanianos, p.157. 81 S. Freud. “El Yo y el Super-Yo (Ideal del yo)” en Freud Total 1.0 versión electrónica.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 47 génesis del ideal del yo, o Súper-Yo, que contiene y oculta la primera y más importante identificación del individuo, o sea la identificación con el padre.
“Pero el Super-Yo no es simplemente un residuo de las primeras elecciones de objeto del Ello, sino también una enérgica formación reactiva contra las mismas. Su relación con el Yo no se limita a la advertencia: <<Así (como el padre) debes ser>>, sino que comprende también la prohibición: <<Así (como el padre) no debes ser: no debes hacer todo lo que él hace, pues hay algo que le está exclusivamente reservado>> Esta doble faz del ideal del Yo depende de su anterior participación en la represión del complejo de Edipo, e incluso debe su génesis a tal represión.”82

Para tal represión el Yo tuvo que robustecerse creando en sí mismo el obstáculo opuesto a la realización de sus deseos, tomando la energía necesaria para ello prestada del padre. El Super-Yo conservará el carácter del padre, y cuanto mayores fueron la intensidad del complejo de Edipo y la rapidez de su represión (bajo las influencias de la autoridad, la religión, la enseñanza y las lecturas), más severamente reinará, después sobre el Yo, como conciencia moral o quizá como sentimiento inconsciente de culpabilidad. De lo anterior podríamos presumir dos desenlaces que llevarían a un padre a abandonar un hijo: • Un Super-Yo muy severo tal vez impediría al sujeto paterno ejercer la crianza, por sentir tal ejercicio demasiado lejos de sus capacidades. • Un Super-Yo demasiado débil lo llevaría a la simple indiferencia con el producto de su actividad sexual.
“Cuando el Yo no ha conseguido por completo el sojuzgamiento del complejo de Edipo, entra de nuevo en actividad su energía de carga, procedente del Ello, actividad que se manifestará en la formación reactiva del ideal del Yo. La amplia comunicación del ideal del Yo con los sentimientos instintivos inconscientes nos explica el enigma de que el ideal pueda permanecer en gran parte, inconsciente e inaccesible al Yo.”83

Es así que el Ideal del Yo o Super-Yo84, representa la relación del sujeto con sus progenitores. Vemos por lo anterior que el ideal del Yo viene a satisfacer todas las exigencias planteadas a la parte más elevada del hombre. Contiene, según Freud, en calidad de sustitución de la aspiración hacia el padre, el nódulo del que han partido todas las religiones. La convicción de la propia insuficiencia resultante de la comparación del Yo con su ideal, da origen a la religiosa humildad de los creyente, transfiriendo en su sucesivo desarrollo a los maestros o personas que ejercen autoridad sobre el sujeto, el papel del padre, cuyos mandatos y prohibiciones conservan su eficiencia en el Yo ideal y ejercen ahora, en calidad de consciencia, la censura moral. De manera que la
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Ibid. Ibid. 84 En Freud es complicado delimitar un sólo sentido al término Ideal del Yo, por que se halla íntimamente ligado a la noción de Súper-yo, incluso en “El yo y el ello”, estos dos conceptos se tratan como sinónimos. Para Lacan, el Yo Ideal constituye una formación esencialmente narcisista que tiene su origen en la fase del espejo y que pertenece al registro de lo imaginario, al respecto Laplanche escribe “El ideal del yo […] resulta de la convergencia del narcisismo (idealización del yo) y las identificaciones con los padres, sus sustitutos y los ideales colectivos. Como instancia diferenciada, el ideal del yo constituye un modelo al que el sujeto intenta ajustarse”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 48 tensión entre las aspiraciones de la conciencia y los rendimientos del Yo será percibida como sentimiento de culpabilidad. Pensamos que paralelamente a la génesis del Super-Yo, estaría dándose aquí también, el origen de las relaciones objetales posteriores al período de latencia. Las cuales creemos imprescindible abordar, si es que hemos de comprender el tema que nos ocupa.

Relaciones objetales posteriores al período de latencia Ya hemos dicho que la identificación primaria genera en relación con los padres tanto conflictos como amor "la lucha entre el amor y el odio, con todos los conflictos a que da lugar, aparece, como he tratado de demostrar, en la primera infancia y opera activamente durante toda la vida. Comienza en la relación del niño con ambos padres."85 Es decir que la presencia de actitudes y sentimientos opuestos, como amor y odio, en la relación con un mismo objeto nos está hablando precisamente de las relaciones objetales. Las sensaciones placenteras que experimenta el niño en la boca durante la succión del pecho materno contienen sentimientos sensuales. Pronto aparecen sensaciones genitales que llevan a que el anhelo por el seno materno disminuya, permaneciendo activo en el inconsciente. La ambivalencia de sentimientos amor/odio, hacia un tercero, que propone Freud y que hemos presentado antes, se encuentra también en la teoría de Klein, es decir, que el principal objeto de todos los deseos sexuales para el niño despierta odio y rencor porque defrauda estos deseos. Sin embargo, como también ama a estos terceros se siente culpable de sus impulsos agresivos apareciendo los deseos de reparación. Tales procesos se dan en general en las relaciones humanas, en otras palabras en la actitud social el amor, la culpa y los deseos de reparar están presentes. Para Melanie Klein, se produce una etapa muy importante en el desarrollo cuando surgen en la mente infantil los conflictos de amor y odio, y se activa el temor de perder al ser amado. Surge aquí un nuevo elemento que no tiene que ver en exclusiva con la dependencia que el niño tiene del adulto. Es así que el deseo de brindar felicidad a los demás empieza a conformarse ligado a un fuerte sentimiento de responsabilidad e interés por ellos. La manifestación de este interés se da en forma de genuina simpatía y de capacidad comprenderlos, brotando así, la identificación en la que, al compartir la ayuda o satisfacción que el niño proporciona al padre o madre, recupera por una vía lo que ha sacrificado por otra. No obstante, algunas desviaciones de este sentimiento de reparación pueden ocurrir en el desarrollo del niño. Como ejemplo podríamos tomar el de padres sumamente permisivos que inundando de amor al hijo, sin pedirle nada a cambio, contribuyen a la formación de una persona egoísta y paradójicamente con sentimientos de culpa excesivos, fomentando una carencia en el ejercicio de la reparación. Para el niño, la posibilidad de reparación y compensación de sus deseos sádicos representaría en el futuro la satisfacción real de crear un hijo al mismo tiempo que la realización de los deseos insatisfechos con la madre, desplazados ahora hacia la esposa o pareja. Tal gratificación de sus deseos al compartir el goce maternal de su
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M. Klein y J. Rivière. Amor, odio y reparación, p.71.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 49 mujer constituye una fuente adicional de placer. Ahora como hombre, le es posible, sin sentimientos de culpa identificarse con su contraparte femenina en el parto, amamantamiento y cuidado de los hijos. Para Klein el ser un “buen padre” para sus hijos puede dar al hombre amplias satisfacciones, además de producir una identificación con un padre bueno, real o idealizado. El vínculo amoroso con los hijos procreados reedita su propia niñez, dándole la oportunidad de reelaborarla de una manera más satisfactoria. Sin embargo, en el texto citado Klein nos dice. “[…] No obstante el tema que enfoco es el modo de cómo los sentimientos de amor se desarrollan, se consolidan y estabilizan. Puesto que no trataré la agresión, debo, de todos modos, declarar que ella permanece activa aún en las personas que poseen gran capacidad de amor”86 y es en este punto que nos interesa abordar la función paterna no ejercida, tal vez como un mecanismo de defensa en el que la agresión tiene un lugar preponderante.

¿Existe la posibilidad de que el abandono se articule como mecanismo de defensa? Laplanche y Pontalis, definen “agresión” como la tendencia que se actualiza en conductas reales o fantaseadas dirigidas a dañar, destruir, contrariar, humillar87. Freud hablará de pulsiones. Entre estas destacará dos básicas: Eros y Tánatos, la primera tiene como meta producir unidades cada vez más grandes de placer o energía de vida. En la segunda el fin buscado es, al contrario, disolver nexos y, así destruir las cosas del mundo y aspira al regreso a un estado anterior. Con la instalación del superyó, montos considerables de la pulsión de agresión son fijados en el interior del yo, desde donde ejercen efectos autodestructivos. Las pulsiones son fuerzas que tienden a eliminar las tensiones, a evitar su aumento defendiéndose hasta el extremo de intentar que dicha tensión se reduzca a cero. De esta manera la vida sería la manifestación del conflicto entre ambas pulsiones, venciendo las de muerte cuando impera la destrucción y las de vida cuando se logra el proceso de conservación de la vida. En “Más allá del principio del placer” Freud explica que en el estadio oral la organización libidinal coincide con el apoderamiento erótico, es decir con la destrucción del objeto; pero posteriormente, la pulsión sádica, al sobrevenir la primacía genital y cuando el interés recae en la procreación intenta dominar al objeto para la ejecución del acto sexual. Podríamos pensar que al sadismo, expulsado del yo, le ha sido marcado el camino por los componentes del instinto sexual, los cuales tienden luego hacia el objeto. Creemos que es ahí, donde el sadismo primitivo no se ha mitigado o fusionado donde permanece la ambivalencia “amor-odio” de la vida erótica. Una vez superada la etapa narcisista por la objetal surge la polaridad de las relaciones del yo con el objeto. Es decir que para el ser humano mientras el objeto es fuente de sensaciones de placer, emerge una tendencia que intenta acercarlo e incorporarlo al yo. En el polo opuesto, cuando se vivencia displacer, necesitamos distanciarnos, huir; experimentamos repulsa del objeto y lo odiamos hasta el punto de generar el propósito de destruirlo. 88
86 87

Ibid. J. Laplanche-J.B. Pontalis, “Diccionario de psicoanálisis” p. 13. 88 S. Freud, “Pulsiones y destino de pulsiones” en Freud Total v.1.0, versión electrónica.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 50 En realidad Freud no habló mucho sobre las relaciones de objeto, pero creemos que se puede ubicar dicho concepto en su cuerpo teórico, pues al hablar de las pulsiones analiza su “fuente”, “objeto” y “meta”. Así las relaciones de objeto designan el modo de relación del sujeto con el mundo en la que intervienen los objetos fantaseados y las relaciones con éstos, las ansiedades que surgen en ese trato, las defensas ante ellos. Por su parte a Klein la relación con el objeto le permite introducir la escisión entre “objeto bueno” y “objeto malo”. Cabe aclarar que en el discernimiento del bien y el mal no se encuentra una facultad original. Es decir que en ocasiones consideramos “malo” aquello que no es ni nocivo, ni peligroso para el yo, sino más bien deseado y procurador de placer, pero contrario a la cultura.

Importancia de las relaciones objetales en la Teoría del Vínculo Para Pichón-Riviére todas las relaciones de objeto establecidas con el mismo son mixtas, el sujeto establece diferentes tipos de relaciones con su grupo familiar, manifestándolas de forma distinta con cada miembro del grupo. Para el fundador de la escuela de psicología social, la parte del sujeto que se expresa hacia afuera, hacia los distintos miembros que lo rodean, puede ser analizada por la investigación psicosocial. Es decir, que el estudio sociodinámico analiza las distintas tensiones existentes entre todos los miembros que configuran la estructura del grupo familiar dentro del cual esta incluido el sujeto.
"El análisis institucional consiste en la investigación de los grandes grupos: su estructura, origen, composición, historia, economía, política, ideología, etc. El estudio de la sociología puede dividirse en macrosociología, que estudia las grandes instituciones y los grandes grupos, y microsociología, que estudia los grupos más restringidos o pequeños, inclusive los grupos familiares." 89

Pichón Riviére estudia la influencia del padre o la falta en su caso, el liderazgo de la madre o de algún familiar o amigo cercano. Así, se logra definir el vínculo como una relación particular con un objeto; de la cual se obtendrá una pauta de conducta que tiende a repetirse automáticamente, tanto en la relación interna como en la relación externa con el objeto. Para el autor en el inicio de su trabajo era difícil encontrar un punto de unión entre lo social y lo psicoanalítico. Pichón-Rivière nos proporciona tal punto: • • Desde el punto de vista psicosocial el vínculo externo nos ayuda a comprender lo que sucede en el sujeto, en sus relaciones familiares, escolares, culturales. Desde el punto de vista psicoanalítico nos interesa el vínculo interno, es decir la forma particular que tiene el yo de relacionarse con la imagen de un objeto colocado en la psique del sujeto y el cual está entonces condicionando aspectos externos y visibles del sujeto.

Es decir que hablamos de la naturaleza del objeto y el tipo de relación que establece el Yo de ese sujeto con el objeto interno, por lo tanto la conducta del sujeto
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E. Pichón-Riviére, Teoría del vínculo, p.25

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 51 puede ser clara para nosotros en torno de los objetos internos con los que establece relación. Por lo anterior vemos que el vínculo es siempre un vínculo social, que como resultado de la cultura insertada en el sujeto, tiene repercusiones que instituyen en él, formas de comportamiento generadas en el imaginario social, aceptadas en la subjetividad colectiva y posteriormente reproducidas y transformadas por ésta, produciendo nuevas significaciones. Con el análisis de las entrevistas a “padres abandonadores” esperamos entender la manera en que han sido construídas estas subjetividades en lo individual, así como su posible orígen desde lo colectivo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 52 TRABAJO DE CAMPO En el momento de plantear la presente investigación caímos en cuenta de que nuestra mayor dificultad sería el encontrar hombres que estuvieran dispuestos a hablar del abandono del que han sido protagonistas. Sin embargo, el tema nos parecía tan relevante que tomamos la decisión de arriesgarnos. Así, la principal complicación encontró apoyo en compañeros de la universidad, de trabajo, familiares y amistades. Ahora bien, en un principio pensábamos que sería posible contactar con hombres que expresamente admitieran haberse desentendido del hijo procreado, pero a partir del desarrollo del marco teórico y posteriormente de la primera entrevista empezó a ser claro que no encontraríamos el tipo de casos que buscábamos, por lo que nuestra concepción de lo que era el abandono paterno se fue ampliando. Nos parece relevante describir las vicisitudes con las que nos fuimos encontrando para realizar las entrevistas. La resistencia inconciente mostró diversas caras desde el sujeto que no llegó a la cita, pasando por el que nos ofrecía media hora de entrevista, el que pensaba que se trataba de un cuestionario a pesar de la explicación dada, hasta el que abiertamente estuvo en disposición de darnos el tiempo requerido. Pudimos notar que después de la primera media hora los sujetos se mostraban más relajados y que conforme avanzaba el tiempo de entrevista la mayoría iban dejando de lado los prejuicios iniciales que en común creemos se referían a la creencia de que iban a ser cuestionados. Al final de las entrevistas pudimos constatar por los comentarios que nos hicieron, cierto agradecimiento por haberles permitido hablar libremente, respetando la resistencia latente que manifestaban. Es importante destacar que derivado de nuestros medios de contacto, obtuvimos información adicional breve a la del discurso del sujeto, misma que reportamos en la transcripción de la entrevista así como en los casos en que fue necesario, en el análisis.

ANÁLISIS Para realizar el análisis de las entrevistas, establecimos indicadores que derivaron en cuatro categorías en las que se exploran ciertos aspectos de la subjetividad que están íntimamente relacionados con la problemática del abandono y que nos sirven para responder a nuestra pregunta central. Ante la imposibilidad de manejar los indicadores de una manera estricta que nos llevaría a cortar frases poniendo en riesgo la interpretación, tomamos los indicadores para construir las categorías las cuales de encuentran debidamente tituladas en el análisis. A continuación describimos las categorías usadas con sus correspondientes indicadores: 1. Relación familiar. Se refiere a los valores instituidos en la familia, la relación con los padres, hermanos, abuelos, tíos, etcétera, así como la manera en que las figuras de autoridad ejercían la función. También incluimos la forma en que la familia se relaciona hacia el exterior. 2. Significados de género. En esta categoría podemos ver cómo ha construido su masculinidad el sujeto a partir de lo qué significa ser hombre en su institución

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 53 familiar y derivado de esto la forma en que concibe y se relaciona con las mujeres. Experiencia de paternidad. Abarca la experiencia a partir del momento que se entera que será padre; los sentimientos, temores y pensamientos que se despliegan en el sujeto con respecto al nacimiento del hijo; la presencia o ausencia del sujeto en el parto; el momento subjetivo de asumirse padre dado el caso y las representaciones que padre tiene acerca del hijo. Experiencia de separación. Concentra la descripción relatada por el sujeto del sufrimiento, alivio, intentos por recuperar al hijo y las huellas dejadas por la separación.

3.

4.

A continuación presentamos los casos analizados.

CASO A
A es un hombre de 53 años, estatura baja, complexión regular, de trato agradable y fácil palabra. Es el quinto en una familia de 6 hijos. El nivel socioeconómico es medio alto. A es escultor, Estudió hasta la preparatoria, quedando ésta trunca. Actualmente vive solo pero pasa mucho tiempo en la casa paterna cuidando de su padre. Tiene una pareja con la que tiene planeado vivir. A tiene un hijo con el que perdió contacto desde hace 25 años. Milita en un grupo de AA desde hace 20 años, El contacto nos lo proporciona otro AA, militante en un grupo en el que también participa un compañero de trabajo de un miembro de nuestro equipo de investigación. La entrevista tiene una duración aproximada de 2:20 hrs. Su habla es fluida y se muestra dispuesto a responder y a ahondar en aspectos necesarios para nosotras.

1. Relaciones Familiares Ellas así estaban acostumbradas…como se dice a cargar su cruz
En las relaciones de poder que circulaban en la familia de A, el padre ejercía dominio manifestándolo en golpes a la madre e hijos. Por su parte la madre lo ejercía en cuanto a las decisiones domésticas. “…mi abuela vivía muy cerca y mis tías y mi madre…pues todas ellas al final eran las que…decidían…cosas como que la compra de una casa…los médicos a los que nos llevaban y…eran yo creo las fuertes…para nosotros ella era la fuerte…porque cuando había problemas fuertes ella era quien tomaba las decisiones”. Las imágenes de las tías y abuela reforzaban este dominio doméstico. Ambos comportamientos, siguiendo nuestro marco teórico son, creemos, la expresión de identidades de género culturalmente definidas en el ámbito familiar de A. “…a pesar del matriarcado que había en mi casa pues veo que había otras cosas que eran precisamente el sometimiento de mi madre y todos nosotros, como una especie

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 54 conformismo…o debilidad….porque nosotros le decíamos…sobre todo dos hermanos mayores, mamá pues vámonos…” Tal vez, esta sumisión por parte de la madre influye en el resentimiento de A desvalorizando la imagen materna y contribuyendo a sus posteriores problemas en las relaciones hombre-mujer. “[…] pero esta situación yo creo que cuando se vive en su momento y además en la infancia pues repercute y uno no puede enfrentar la vida adecuadamente volteas a la madre y ves a la mujer triste…que no acierta a llevar a cabo una acción de protección ni para ella…ni para los hijos.” Habla poco de su madre, pero por lo que podemos entender, debe haber sido una especie de sombra en el aspecto afectuoso para A, debido a que era una mujer golpeada, y sometida, ya que siendo quien de acuerdo a la expectativa de género debía proteger no lo hacía por lo que su papel de madre se ve debilitado. “Mi madre era fuerte, raro que la vieras llorar, triste sí, pero llorar era muy difícil […] Conmigo y con mis hermanos pues la atención ¿no? de comida, vestido, etcétera, pero no era tampoco de apapachos ni nada de eso…y mi padre a veces le hablaba pues de mala manera y ella se quedaba callada…” creemos que muy difícilmente pudo haber expresado cariño ya que pareciera que acostumbraba ocultar sus sentimientos. La familia de A reproduce, pensamos, el modelo familiar económico burgués, de la segunda mitad del siglo XIX, en el que la característica es la autoridad del esposo, la subordinación de la mujer y la dependencia de los niños: “…a mi madre realmente no tengo nada que reprocharle…yo creo que si lo hubiera dejado…sí hubiera tenido que prescindir de algunas cosas y porque también mi abuelo era…menos que mi padre…pero si las había golpeado de más jóvenes ¿no? y ellas así estaban acostumbradas…como se dice a cargar su cruz.” Refiriéndonos nuevamente a las relaciones de poder en la paternidad, aquí podemos ver que la madre trata tal vez de alcanzar un equilibrio en una relación de autonomía/dependencia, donde ella es más dependiente que autónoma, reproduciendo la historia familiar. En cuanto a la relación con los hermanos, en la actualidad A dice que es buena, por lo que, aunque en la niñez estuvieron algo alejados hoy parece haber resignificado la relación: “Y yo… y pues ellos andaban en otras actividades… y no me pelaban mucho… hoy ellos se dedican a la música y nos vemos con gusto…” Con la hermana hubo problemas ya que él se casó con la hermana de su cuñado y dados los conflictos de A tuvo con la hermana de éste su hermana se alejó un tanto con él, tal vez precisamente por eso dice: “con mi hermana me llevo súper… hoy que yo ya no doy problemas… porque en un tiempo ella como que se resintió de que yo hubiera llevado problemas a la familia de su esposo… hoy comprende y yo ya entro a su casa perfecto”

Éste viejito, no fue responsable tampoco, a pesar de lo que pasó
El padre de A parece haber construido una identidad muy apegada a aquella correspondiente a “ser macho”, tal identidad en algunos hombres se manifiesta por medio de los golpes y el alcohol. Sin embargo, no hay que olvidar que la dominación paterna podrá ejercerse únicamente con una coparticipación consentida de la madre. “Mi padre bebía y aunque no era un bebedor consuetudinario pues ya se empezaban a ver cosas que dañaban la relación familiar... En primer lugar mi padre era como mi Dios…hasta por ahí de los 7 años así fue… cuando empiezo a ver golpes, cuando

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 55 empiezo a ver amenazas , pues se derrumba esa especie de Dios que yo tenía…” Ahora bien, Apunta Dio Bleichmar que si el padre es el ideal del hijo, lo es a causa del narcisismo del doble, al que se quiere imitar. Más adelante veremos como A, aún cuando el ideal ha descendido, reproduce algunas de las características del padre. Es probable que el afán de ser amado por el padre, obligue de alguna forma a un hijo a permanecer “pegado” a él, ya que de desprenderse estaría sucumbiendo a la falta de la mirada del otro. “Yo fui el que más pegado estuve a él, pero mi padre era alguien que no te orientaba, más que en el sentido de ayudarle…entonces yo le lavaba los pinceles, le ayudaba a preparar las telas y ahí yo iba aprendiendo…y ahí sí, el me enseñaba…pero yo no me acuerdo que platicáramos en esas ocasiones…si se hablaba algo era sobre lo que en ese momento hacíamos” Como una explicación teórica en cuanto a la estructuración psíquica de A, podríamos aventurar que una vez superada la etapa narcisista por la objetal surge la polaridad de las relaciones del yo con el objeto. Así, mientras el padre de A es fuente de sensaciones de placer, en este caso porque permite imitarlo, cuando se vivencia displacer A requiere distanciarse generando al mismo tiempo resentimiento contra él. “Mi padre conmigo fue autoritario, me enseñó muchas cosas… mis hermanos muy temprano se empezaron a salir, […] el menor andaba siempre pegado a la sirvienta…y yo…pues no sé porqué sí me acercaba más a mi padre...porque me gustaba su trabajo, pero en cuanto lo veía que se iba poniendo enojado pues inventaba que iba al baño…o a tomar agua…y pues ya me le escabullía…pero luego cuando lo veía que trabajaba ahí iba yo de vuelta.” “Mira yo creo que en primer lugar tiene que ver mucho la información de calidad, yo creo que cuando se empieza uno a desarrollar en ciertas situaciones, sin tener la información para salir adelante…y no esta uno preparado para pedir ayuda y tal vez aunque uno la tuviera…de cualquier forma el individuo se deforma…” Parece quedar claro que no había una relación cercana y de comunicación entre A y sus padres, ni la preparación por parte de ellos para notar que los hijos estaban en problemas. “…yo tuve una relación a los 12 años y medio con una prima mía… desde ahí yo siento que empecé a tener problemas, aparte de la problemática que yo tenía ya de los propios problemas familiares…” Pensamos que a causa de esta relación debe haber habido cambios significativos en el comportamiento de A, ya que, como veremos en la categoría de Significados de Género, para él aquella relación fue traumática. Creemos que el sujeto A puede no haber sido ni paternado, ni maternado adecuadamente, por lo tanto en su vida se empieza a manifestar un caos al cual ningún adulto responde. “me empieza a costar mucho trabajo entrar a estudiar… como que yo no tenía la personalidad, ni tenía la motivación… a pesar de que había muchas cosas… había dinero… había mucha desesperación… yo empiezo a tomar y mi padre se entera cuando yo tenía ya veinte años. Imagínate desde los trece yo empecé a tomar, entonces pues no había ni interés ¿no?... yo voy creciendo en medio de fracasos…. no podía terminar nada” Tal vez el Súper-yo empieza a ejercer efectos autodestructivos en A, impulsándolo a beber con el fin de eliminar las tensiones. Así las pulsiones de muerte imperan en su carrera hacia la autodestrucción mientras las de vida lo llevan a la sublimación por medio del arte. “lo único que pude terminar fue precisamente un curso de arte… has de cuenta que había un lugar en donde era posible el poder expresar lo que yo sentía.” Pensamos que el arte constituía un vínculo fuerte en la relación con su padre además de que pareciera usarlo como un elemento del Ideal de la figura paterna.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 56 Quizá, el padre de A lo percibía como posible rival en el ámbito artístico, “él era pintor y bueno, pero insistía en que yo terminara una carrera…” Es posible que A al ridiculizar a los maestros estaba desplazando el resentimiento que sentía hacía el padre ya que en términos generales los maestros representan autoridad y dado que al padre no podía enfrentársele abiertamente, este fue el camino para descargar sus sentimientos: “yo iba a ridiculizar a los maestros… el maltrato de mi familia, el maltrato de mis amigos, pues daba por consecuencia que yo me fuera a cotorrear con los compañeros….y no me gustaba lo que enseñaban ahí, no me interesaba…y vámonos a beber. Incluso yo…yo creo que parte de mi comportamiento obedecía a que quería yo demostrar ¿no? que a mí nadie de ellos me hacía falta.” Creemos que un mecanismo de defensa ante el primer rechazo, genera actitudes que provocan un segundo y sucesivos rechazos. Nosotras creemos que A tiene una fuerte identificación con su padre. De entre los aspectos identificatorios que ofrece la figura paterna integra el despliegue artístico para responder a su Ideal, de manera que, “él era pintor, yo ya era escultor y posterior a esto, él salía mucho en la televisión, aunque no era muy reconocido comercialmente, pero sí lo suficiente, aunque sí fue muy egoísta en ese sentido de dejarme a mí tomar un espacio propio” En la ambivalencia afectiva hacía el padre tal vez podríamos leer en estas líneas el rescate que hace A del padre. Creemos que en el hijo frecuentemente existe un sometimiento al padre en el intento de alcanzar el agrado de éste sin importar cuán doloroso sea. El hijo en estas circunstancias se queda sin posibilidad de moverse de ese lugar. A nuestra consideración esta dinámica está presente en A cuando declara: “yo trabajaba, pues por un salario muy raquítico con mi padre, realmente yo veía que él se abusaba y a mí casi…lo que me daba pues no era para que yo pudiera hacer algo y a parte de todo yo tenía un resentimiento grande con mi padre porque yo le había dado muchos años de mi vida y él nada” A relata que su padre y él acudían a algunas exposiciones para vender sus obras, y que, “cuando llegaba ya había vendido algo mío y él lo cobraba, y él le había bajado el precio y a mí eso me daba mucho coraje…que él dispusiera de mis piezas. Y pues le valía ¿no?... como que su trabajo sí era valioso pero el mío no…” Suponemos que hay elementos suficientes que sugieren la existencia de una relación con tintes sadomasoquistas, pues de otra forma no nos explicamos porque A se coloca siempre en un lugar donde el padre pueda lastimarlo emocionalmente. Consideramos que A tiene ahora la posibilidad de reparar los sentimientos de culpa que ha generado al odiar en algún momento a su padre: “en la actualidad ya es un anciano de 81 años, que más desquitarme me doy cuenta pues... éste viejito, no fue responsable tampoco a pesar de lo que pasó, no tuvo la culpa…pues él tampoco estaba preparado para ser padre. Llama nuestra atención el uso que A hace de la palabra “desquitarme”, probablemente sí existe alguna desvalorización que inconcientemente A se está cobrando ahora que su padre está en una situación de desigualdad ante él, en la que no puede hacerse cargo de su propia persona: “Claro que eso no obsta para que yo ahora lo cuide y esté al pendiente, le cambie el pañal, etcétera” A tiene 20 años militando en grupos de AA. Ahora bien, A ha referido que en su primera infancia su padre era como su Dios, dado que en los grupos de AA se promueve la creencia en un poder superior A reta a ese poder superior a manifestarse debido a que su propio dios de la infancia le había fallado y necesitaba una prueba

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 57 para recuperar la fe: “Bueno, pues si el jefe eres tú y de verdad estas en algún lugar, pues a ver, déjate ver de alguna manera ¿no?, y yo no sé que pasó, pero yo estaba al lado de una ventana y de verdad hubo un cambio en la luz del sol muy significativo, es decir no fue un cambio como esos que se dan cuando una nube pasa….Pero el caso es que yo tuve ahí la certeza de que “hay un jefe”. Y a partir de entonces pude ir haciendo cambios.” Creemos que este padre viene a reemplazar en muchos aspectos al padre carnal, permitiéndole empezar a sanar sus relaciones: “ahora sí no puedo culpar a mi padre, que mucho tiempo lo culpé de ser mezquino…pero sí me he dado cuenta de eso. Quería que yo fuera alguien que…yo me acuerdo que desde niños nos llevaba a ver óperas, al teatro, al ballet, al cine, a la música… Y mucho nos inculcó la lectura que fue lo que a mí me gustó…A mí me llevaba mucho con la gente con la que él tenía contacto y me decían ¿Por qué no traes algo tuyo?... y a mí me daba coraje porque yo estaba totalmente dedicado a ayudarlo a él y no me soltaba. Pero yo principalmente vivía la experiencia y vitalmente había generado mucha experiencia en la cual ni cuenta me daba, ni soñaba que yo iba generando un estilo propio.” Como hemos establecido en nuestro marco teórico, el superyó representa la relación con los progenitores, ahora bien, quizá A, transfiere en los sucesivo la imagen del padre hacía Dios, con lo cual logra revalorizar por un lado la imago paterna y por otro capitalizar lo aprendido en la experiencia como hijo.

2. Significados de Género El problema real es uno mismo
Entre los significados de masculinidad a los que más se adhieren los hombres hemos destacado aquellos actos que tienen que ver con los ejercicios de la sexualidad. Así, ser viril significa ser capaz de relacionarse sobretodo sexualmente. Posiblemente lo anterior es la causa principal por la que él no pudo hablar de lo que considera hoy una violación y en aquel tiempo un pecado, además de no haber contado con la confianza del ningún miembro de la familia. “Y yo creo que no es fácil ¿no? vivir atormentado toda una vida y de repente empezar a sacar toda esta problemática…ahorita yo veo la problemática en un ser humano normal, ahora una persona que se empieza a intoxicar desde temprana edad, y con una violación porque… ella tenía 17 años yo tenía 12… porque lo mantuve en secreto… la sociedad… permanecí callado, yo no lo veía como una violación, a la mejor un pecado o otra cosa… no fue algo en lo que… no había una relación de novios, yo finalmente no di nada, no fue espontáneo, ni deseado, ni preparado, ni ¿cómo yo iba a decir algo si yo traía el rollo de ser hombre?, pero no hubo nada ahí más que miedo.” Así, su primera relación sólo le produce temor, de manera que creemos que a partir de este momento iba a ser difícil la relación con las mujeres. Otro de los significados de masculinidad, que asimismo estaba ligado a la identificación con el padre era la violencia, la cual sí llegó a ejercer en contra de su mujer. “Y por un tiempo yo estaba muy enojado, porque no la encontraba (a su ex esposa) y porque no hubiera ella querido regresar, y hacía amenazas, aunque realmente no sentía eso… y yo realmente no era una persona violenta, más bien soy una persona que vivió los golpes de mi padre y por lo mismo resentida

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 58 El ser proveedor es, creemos, el elemento que más fuerza ejerce sobre la masculinidad una vez que se ha formado una familia y vemos que el sujeto no puede cumplir con esta característica. “Entonces no puedo enfrentar el ver que yo no lograba llevar dinero adecuadamente…lógicamente mi esposa se desesperó y me peleaba y todo se vino abajo, digo desde luego yo no puedo responder.” Resulta paradójico contradictorio el hecho de que A haya vivido en una familia donde había posibilidades económicas y a pesar de los cambios que ha logrado en su forma de vivir, no le sea posible rebasar al padre en el aspecto económico. “yo he estado en una lucha que ha sido de encontronazos ¿no?, que he salido adelante, pero ha sido más difícil haberlo vivido en la vida sin dinero porque toda mi vida ha sido de andar sin dinero y es muy doloroso.” En el párrafo siguiente, percibimos un cambio en la subjetividad de A, que le permite relacionarse de una forma distinta a la que se dio en el pasado. “ Ya considero que ahora con mi pareja (actual) hemos tenido una relación de mucho amor…de dar todo lo que antes no pude dar, porque yo no sabía como tratar todas estas cuestiones de pareja …porque yo no podía dar, y mira a lo mejor no económicamente, pero principalmente he crecido… en el aspecto emocional, creo que mi pareja no tiene de qué arrepentirse…que reprocharme… yo considero que ahorita tenemos más y más de comprensión …” La resignificación de la masculinidad de A, se da a partir de su participación en un programa donde el magma de las significaciones imaginarias por el que se encuentran atravesados los AA, promueve el crecimiento emocional, por lo que al empezar a poner orden en su vida probablemente va desidentificándose con aspectos de su hombría que le han causado conflictos. “uno culpa a la vida, a la familia, a la sociedad, a todo y el hecho de que […] los demás sean lo que sean no quiere decir que yo tenga también que sujetarme a eso”

Yo me sentía tremendamente atrapado en esa relación
Después del abuso sufrido por A, por parte de su prima: “…empieza a haber un resentimiento contra la mujer y además toda esa… incapacidad para poder enfrentar los problemas y hablarlos con mis papás…” Dado que su ex esposa se embaraza a los 4 meses y medio en la relación de noviazgo A trata de responder; tal vez intenta reeditar su niñez, reparar la imagen del padre y de la madre, de la familia disfuncional en que ha vivido y llevar afecto a su vida, además de haber sido enseñado a responder, pero no tiene recursos ni psíquicos, ni materiales para lograrlo: “Entonces me caso, y vivo una relación…fue de mucho sufrimiento, de mucha frustración, me encuentro con el no poder llevar una relación feliz con mi pareja… el no poder ser amoroso, comprensivo y no tener realmente nada que ofrecer... más bien yo ya presentía el final ¿no? y duró poco…a los tres años y medio… empezamos a separarnos.” Podemos intentar otra interpretación que tiene que ver con las relaciones de poder en la masculinidad y que está muy ligada a la paternidad si tomamos la idea de Cazés en cuanto a que una marca muy importante construida socialmente es aquella sobre la idea de que sólo se es un “hombre de verdad” hasta obtener un hijo. Dado el vacío afectivo de A puede haber visto al hijo y a la mujer como un signo de completud, sin embargo: “Yo miedoso hasta para pedir trabajo… para conseguir sustento… a pesar de que yo sí estaba preparado para mantener a una familia, […] pero yo trataba de encajar en el modelo de la gente que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 59 depende de una empresa[…] Por lo que dice en las líneas anteriores pensamos que, en el intento de hacer una familia A probablemente también busca librarse del padre, por lo que busca un trabajo para el que no está preparado. Pensamos que A no lograba dejar de ser hijo, por lo que no logra convertirse en hombre. “Y mi padre me decía, pues aquí hay trabajo, a mi padre le solicitaban algunas pinturas y también cultivaba bonsáis y… ¿porqué no trabajas ésta? y yo no… ¡hey! ahí agarra ésta y no.” Sin embargo, termina volviendo al padre, “sí pienso que ahí quedó un trabajo mío de más de veinte años, por un salario mínimo y que cuando me casé ni siquiera haya podido vivir de eso.” Las significaciones de los procesos elaborados por la psique de A, han llegado a él por medio del vínculo familiar, y posteriormente cultural. Creemos que se trata de un adulto muy lastimado cuyas significaciones del matrimonio lo hacen incapaz de sacar a flote en ese momento una relación de pareja; mucho menos a un hijo. “Yo me sentía tremendamente atrapado en esa relación donde ella me exigía muchísimo y yo podía realmente dar muy poco…yo me fui después de esa casa… no creía que me quisiera y que yo la quisiera y pues yo seguía bebiendo y ella se desquitaba…” A reproduce en su vínculo matrimonial la forma de relación vivida por sus padres, de la cual ha obtenido una pauta de conducta que tiende a reproducirse automáticamente, es así que la forma que tiene el Yo de relacionarse con la imagen de objeto interno de la esposa esta condicionando aspectos externos de él. “…a pesar de que no hubo golpes, pero sí había amenazas, y sí…sí recuerdo una vez que la golpeé y eso fue que…[…] yo trabajaba y estudiaba y ella trabajaba y empecé a detectar que ella llegaba muy tarde, por ejemplo yo llegaba a las ocho de la noche y ella iba llegando a las 11, cuando ella salía a las tres de la tarde y la traía un tipo, ella traía al niño de la casa de su mamá, fue la única vez que la golpeé y eso le di una bofetada…” Pensamos que A debe haber sido un hombre con mucho miedo de vivir, y tal vez también de ser abandonado por la mujer con la que no se entendía, ya que esto evidenciaría su falta de hombría para relacionarse con una mujer. Una vez que A examina los sucesos que ha vivido, contenido por el grupo AA, nos parece que el vínculo social que representa tal grupo da como resultado la inserción de una cultura que poco a poco instituye en él nuevas formas de comportamiento generadas en la subjetividad colectiva del grupo, produciendo nuevas significaciones en nuestro sujeto: “…me tuve que dar cuenta que yo tuve que ver mucho en el rompimiento, de que o sea yo… yo era inseguro, con todo esto que pasaba…tampoco de echo la culpa a ella, yo creo que una parte tuvo ella y otra yo […] tuve que dedicarme a los demás y tuve que lavarles los trastes y las lágrimas, para entender que yo sí podía ser feliz en todas las áreas, en la moral en la social, en la familia.” Hoy A se relaciona de otra manera con las mujeres, Sobre su pareja actual dice: “Pero hablamos mucho y nos llevamos bien, nos respetamos, ella me da mi libertad y yo se la doy, confía en mí… También parece que le ha sido posible extender su relación con las mujeres en formas más neutras: Con las mujeres me llevo bien. Tengo muchas amigas… amigas de verdad con las que hablamos derecho.”

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3. Experiencia de Paternidad Yo sentía que él me iba a hacer ser otro, como por arte de magia
A se casa porque su novia está esperando un hijo, sin haberlo planeado, sin haber tenido una relación que les permitiera conocerse y sin haber resuelto el tránsito niño hombre. A estaba programado a responder en esos casos, y aunque dice haber intuido que no iba a funcionar probablemente no vio otra salida al problema. “yo había estado saliendo con ella, y… fuimos a algunas reuniones juntos, y ahí íbamos… pero a los cuatro meses y medio me sale con que estaba embarazada y digo… desde luego yo no la hubiera dejado, porque a mí me habían enseñado que yo debía de responder” Para el psicoanalista E. Sinatra, la declinación de lo viril obedece a razones de estructura, convenimos con él en este punto y agregamos otro concepto tomado de B. This, cuando habla acerca de que, la noticia del embarazo no afecta demasiado la actitud de apoyo y acompañamiento, pero al final de éste se reactualiza la angustia del propio nacimiento. Quizá para A lo que se reactualizaba era la vida con su padre, y lo único que buscaba era la parte de hombre que lo impulsaba primero a buscar el sustento familiar. “Cuando nació fuimos al hospital y que no…que todavía no estaba lista y la dejé en la casa y me fui a comprar materiales y pues ya me avisó mi mamá… y ahí voy…pero pues yo me había pasado todo el día en la calle pensando que faltaban todavía varios días…y sí lo ví y lo cargué, y me parecía padre […] pues…yo sí lo quería, pero no me daba cuenta, yo me iba al taller con mi padre o andaba buscando otra cosa o andaba tomando y al niño pues…no contaba ¿no? yo me daba de santos que le pudiera comprar la leche o lo que él necesitaba y ya…[…] …” Una vez que pierde a su hijo, A tiene la idea de que el hijo tiene la facultad de “anclarlo” a la vida y salvarlo del desorden en que vive. Años después se da cuenta de que él no tenía manera de enfrentarse a la paternidad. “cuando se fueron lo busqué porque yo sentía que él me iba a hacer ser otro ¿no? como por arte de magia (ríe), pero ahora me doy cuenta que el chavito más bien demandaba y pues yo no podía hacer frente ni a las demandas de los adultos, mucho menos a las de un niño. Y pensaba incluso que todo iba a cambiar… pero no fue así, porque yo seguí con mis broncas y no había lugar para un chavo.” Probablemente A quería reivindicar su papel de hombre ante su ex esposa tras el argumento de pelear por su hijo, y en este caso parece evidente que si la madre no da cabida al padre, éste no es introducido a la vida del hijo: “Yo había ganado el divorcio, ella me había abandonado, me había abandonado dos veces…pero yo lo que hice fue seguir el juicio, y ella nunca se presentó… para tratar de ver a mi hijo” Posiblemente de haber estado cerca del hijo A, le hubiera hecho más daño, ya que el hijo, en este caso ha sobrepasado al padre en el aspecto profesional. “Y fíjate…mi hijo es escultor y lo que yo nunca pude hacer, y que me ofrecieron… salir fuera a presentar mi obra… yo nunca me he atrevido y mi hijo sí, ya se fue a Europa y ha estado también en Canadá y digo… por lo menos el sí puede hacerlo. No conozco lo que hace y sí me gustaría, aunque mi cuñado dice que son “loqueras”, pero a mí si me gustaría…He buscado en Internet algo sobre él pero no he encontrado nada.” Es sorprendente la identificación que el hijo alberga y que representa al padre dentro de sí. Burin y Meler hablan de este aspecto que presentan algunos hijos con el padre perdido. No conocemos lo que la madre le haya dicho al hijo, pero sí creemos que el

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 61 hijo está enterado de la actividad del padre ya que la hermana de A está casada con un hermano de su ex esposa. En la entrevista nos parece ver que la profesión del hijo representa una satisfacción. Pensamos que las líneas siguientes no requieren interpretación de nuestra parte, aunque sí nos dan una idea muy precisa de las causas y circunstancias por las que algunos hombres abandonan un hijo, así como del dolor que la exclusión representa para un padre que simplemente no pudo reproducir el rol prescripto por la sociedad.“Yo creo que para ser padre hay que estar bien uno mismo. Hay que estar dispuesto a dar lo mejor que tiene uno…, porque uno no puede darle a los hijos ni su frustración, ni sus complejos, ni sus traumas, que es lo que más se da en una relación. Entonces si no estás en la disposición de darte, de entregarte, cuando no has tenido una relación familiar, cuando no hay amor en una familia… cuando uno aprende a recibir y a dar amor, lo puede reproducir, pero cuando uno vive problemas, golpes, pleitos, tristezas, pues que puede uno dar, y al final uno es padre sin haberlo pensado…”

4.- Experiencia de separación No lo he podido ver y pues yo no sé si realmente no me quiere ver
Cuando A se entera de que existe la posibilidad de ver a su hijo han pasado ya 12 años, lleva 5 en el grupo y aún no logra enfrentarse al muchacho, creemos que una vez que ha pasado tanto tiempo debe ser muy difícil encontrar una explicación para no haberlo buscado con más ahínco. Además de que, en su imaginación existen muchas ideas acerca de lo que el hijo pueda pensar sobre él, por lo que posterga el encuentro, tal vez con la idea de no lograrlo. “Ya estaba acostumbrado a la idea de no volver a ver a mi hijo…. el único contacto que yo tuve después de casi […] como a los diecisiete de mi hijo fue el primer contacto que tuve yo con su familia […] mi cuñado me dice: “vienen tu ex y tu hijo y puedes verlos”… yo estaba totalmente resignado a no volverlo a ver… yo no podía realmente enfrentar eso […] a través de mi cuñado que habló con mi hijo y pues el decía que seguía estudiando y que quería verme, entonces yo me quedé con eso… que quería verme… traté de encontrarme con él tres veces que fui a la casa de mi cuñado y…no lo he podido ver… no lo he podido ver y pues yo no sé si realmente no me quiere ver… ni sé que le haya contado su mamá de mí…” Hoy el hijo tiene 30 años, y A parece haberse quedado suspendido en el deseo de querer verlo. Suponemos que el deseo del sujeto A por ver al hijo es genuino, sin embargo, no acertamos a entender qué es lo que le impide buscarlo. Aventurando hipótesis, podríamos decir que tal vez el goce de A, se ha articulado en esta espera, ya que pudiera ser mucho más difícil enfrentar a un hombre, que lo que pudo ser cuando éste era aún un niño. Puede ser que también hayan influido en él las palabras de la hermana, que desde una posición de profesional juzga inconveniente que A ejerza presión para encontrarse con él. “…mi hermana es psicóloga y en las pláticas que en la familia de repente se dan… ella opina que hay que dejarlo, que yo no me trate de acercar o que tal vez le haga más daño buscándolo. Y yo le he dejado saber que si realmente algún día me quiere ver pues puede localizarme… y nos vemos. O sea, para mí él… hay algo en mí guardado para él…”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 62 Sí creemos que A piensa en su hijo, y que el saber que él no ha estado ahí para hacerse cargo, le causa sufrimiento, tal vez cuando él piensa que hubo problemas entre su hijo y la madre de éste hubiera sido buen momento para buscarlo, sólo que él quizá no se hubiera atrevido. “Después me enteré de que a los diecisiete ya estaba viviendo en Guadalajara y que ya no vivía con su madre desde los 14, entonces yo pienso, pues algo pasó, pero yo no te puedo decir… porque yo no estaba ahí… yo no me casé… porque estuve a la espera de que a ver si regresaba mi hijo y pasaron los años, y yo hasta que un día pensé pues… se va a quedar a vivir allá y pasé… muchos años pensando… decidiéndome a buscarlo…fueron muchos años perdidos en una espera de no sé qué” A encuentra una manera de resignificar su paternidad no asumida trabajando con jóvenes en problemas, tal vez como una manera de reparar el daño causado. “Entonces todo eso ha sido muy doloroso… y yo ahora trabajo mucho con los chavos, de alguna forma trato de darles herramientas para salir adelante, porque al grupo pues llegan gentes de todas las edades” En su discurso A expresa que los muchachos a los que ayuda se recuerdan a su hijo, pero nosotras agregaríamos que posiblemente A se vea a sí mismo en ellos: “Pero sí, a veces pienso que mi hijo puede estar teniendo los mismos problemas que estos chavos… aunque mi hijo ahora es un hombre, yo no sé porqué pareciera que yo lo imagino de menos edad.” Curiosamente A se encuentra más o menos enterado de las situaciones importantes en la vida de su hijo. “En la actualidad ya no pienso demasiado en tratar de ver a mi hijo, ya se casó e inclusive ya tiene familia, y parece que está bien.” CONCLUYENDO…
Dada la disfuncionalidad de la familia de A, éste crece con carencias de amor por parte de la madre y rechazado en algún aspecto por el padre, ya que el padre era golpeador y amenazante. A sufrió una tremenda desvalorización como niño y como adolescente, tal vez por eso no se atreve a hablar con sus padres de la aquella relación traumática que tuvo con su prima y a la que atribuye la mala relación que después llevará con las mujeres. Creemos que todos estos factores confluyen en la fuga que lleva a cabo por medio del alcohol, lo que agrava aún más su situación. Tal vez intentando recuperar simbólicamente a la familia que no ha podido contenerlo decide casarse al saber que su novia está embarazada, pero sólo logra repetir la misma forma de relación que sus vínculos internos han fijado. Nos resulta claro que con todos estos tropiezos no logre hacer un lugar para el hijo, ya que él mismo no ha podido avanzar al lugar de hombre. El hecho de dejar de beber y participar en AA, resignifica muchos valores en la relación con el padre Dios- grupo-padrino y logra poner orden en su vida hasta el punto de estar ahora vinculándose con una mujer satisfactoriamente. No obstante vemos que con todo lo que ha logrado se queda estancado en el goce de no ver a su hijo y el deseo de verlo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 63

CASO G
G es un hombre de 32 años, blanco, delgado, estatura baja, presencia agradable. Proviene de una familia desintegrada en la que el padre tuvo una relación con otra mujer durante mucho tiempo hasta que finalmente dejó la casa y a sus 6 hijos. El estatus social es medio bajo. Es empleado bancario y actualmente estudia el 6º. Semestre de la licenciatura en Leyes. No reporta tener pareja actualmente. La entrevista tiene una duración de 2:15 horas. G se muestra dispuesto a cooperar, sin embargo, su habla es impersonal y defensiva. Tiene una hija de 7 años a la que dice ver seguido, sin embargo, nuestro contacto, una compañera de licenciatura muy cercana a él, niega lo anterior, y la entrevista refleja que no hay un vínculo continuo con la niña. Su discurso nos parece muy impersonal y defensivo.

1. Relaciones Familiares Uno no mide sus actos
Nuestro sujeto G, percibe el desarrollo de los valores culturales correspondientes a la familia en relación a los procesos históricos que ha enfrentado ésta hasta la actualidad, de una forma muy similar a la abordada por nosotros en nuestro marco teórico en el cual sostenemos que la familia nuclear se enfrenta a rupturas y a partir de ello se modifica, produciendo la aparición de nuevas formas de familia: “en México antes… hasta antes de 1917 pues era una sociedad, una forma de organización, durante la Colonia fue también diferente, […] la gente… tenía muchos hijos, ahorita tienen uno, se está dando un fenómeno ¿no? de que hay mucha madre soltera, muchas niñas tienen hijos muy pequeñas lo hacen sin pensar, sin razonar, sin planear y pues se quedan con hijos, entonces también se debe a errores ¿no?...errores de las niñas […] la sociedad esta mal” Nos parece significativo también que al parecer para G la mayor responsabilidad sobre este fenómeno está en las mujeres, lo cual nos daría a suponer que en él aún prevalecen valores un tanto tradicionales respecto a educación sexual. Llama nuestra atención la comparación que G hace de los hijos, pero aún más interesante es que considere como ejemplo a seguir a la sociedad francesa, “por lo que yo sé es que en vez de tener hijos tienen mascotas, es…una sociedad ya de gente grande, ellos piensan de otra manera, ellos traen ya el aprendizaje, conocimiento ¿no?,la experiencia de muchos siglos y aquí en México pues también tiene mucho que ver el sistema político, porque aquí no les interesa educar a nadie ¿no? la cultura que se da en televisión” Nos preguntamos, cómo es que se llega a colocar en su ideal la cultura francesa. Pareciera que para G un hijo tiene muy poco valor en contraste con el conocimiento logrado por países desarrollados con una imagen de vanguardia científica política y educativa. Lo cual podría deberse a que la forma de dominación europea se reproduce en él a través de un discurso de verdad que es instituido por la educación universitaria.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 64 G hace referencia a los embarazos, como errores, pero en exclusiva de las mujeres y dice: “no se puede explicar como hijos que vienen de padres… de familias integradas cometen errores ¿no? y… una mamá chava tiene un hijo” Lo anterior nos remite a la situación prevaleciente desde el pasado, en que algunos hombres confieren a las mujeres las más pesadas cargas del cuidado del honor propio y familiar. Nos parece que en el siguiente párrafo, G aunque habla de manera impersonal, se refiere a su propio caso: “no sé si influya el medio ambiente, la posición económica, la escolaridad (…) y la falta de contacto de los chavos con los papás, de platicar, de sentir apego de sentir apoyo” Desde este momento G comienza a hacer una marcada referencia a la situación académica de la gente como una causa principal de embarazos como error y la problemática familiar, de ahí que se pueda rastrear su interés en la educación escolar. Las siguientes líneas confirman nuestra suposición, al decir G que, “lo más importante que iba a hacer a la escuela era aprender a razonar, cuando uno no mide sus actos ni los razona es cuando comete errores […] hay gente que se pone a tener hijos, hijos y cuando no puede, pues lo mejor que hace es huir…” Quizá, aquí podamos hipotetizar su justificación al abandono de su hija, porque para él, “lo mejor es huir”. En nuestro sujeto G, también podemos observar el fenómeno del que hemos hablado antes en que existe un imaginario que respalda la creencia de que la mujer por su naturaleza tiene el amor por el hijo, lo cual justificaría en un sentido más, que el hombre deje a sus hijos en sus manos: “la mayoría de las veces la que se queda con los hijos es la madre porque es un apego, es un lazo fuerte, ella los tuvo a ella le dolieron ella tiene el instinto para cuidarlos, el hombre, está más desapegado, le vale ¿no? (…) llega a una situación extrema y lo mejor que hace es irse (…) en mi caso mi papá se fue, pero nosotros siempre estuvimos con mi mamá” Para nosotras es claro que en afirmaciones de este estilo G se refiere a sí mismo.

Mi mamá es muy dominante
Podría ser que en la familia de G, la madre fuera quien llevara las riendas de la casa, pues el padre se encontraba ausente constantemente y quien quedaba al frente para resolver los problemas y tomar decisiones era ella, por lo que al mismo tiempo era quien imponía las reglas de casa, “Mi mamá tenía un carácter fuerte, yo pienso que también eso influyó, porque mi mamá es muy dominante y lo que ella dice eso se hace” Consideramos que podría aquí reflejarse un poco la identificación de G con su padre, al decir “yo pienso que también eso influyó” se refiere a un posible motivo de la separación de sus padres, lo que nos sugiere que para G la toma de esta actitud de la mujer podría justificar el alejamiento del hombre y por lo tanto culpa a su madre del abandono del padre. Lo que G nos cuenta de su ambiente familiar y la convivencia con sus hermanos es que, “éramos muchos, y la competencia era fuerte, incluso…bueno nos llevamos bien, nos peleábamos nos este…reconciliábamos… sí había pleitos […] yo soy de las personas que se pone a trabajar y estoy callado y mi hermano Fernando […] es muy hablantín, […] mi papá le decía, ponte a trabajar ve a tu hermano, él está trabajando” Seguramente la competencia a la que se refiere tiene que ver con el afecto de los padres ya que siendo tantos la disputa por la atención debía ser muy reñida.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 65 Con la responsabilidad del hogar y la crianza de los hijos, la madre de G, no parece disponer de muchos recursos psíquicos ni de tiempo para educar a sus hijos, por lo que es en cierta medida comprensible que haya acudido a los golpes: “La que más me pegó fue mi mamá, de veras y... que tenga yo un mal recuerdo de él, no. Incluso luego cuando viajábamos, […] trataba de darnos gusto porque yo le decía: “a ver rebasa este camión […] hubo un tiempo en que yo… trabajaba con él. Yo me acuerdo que lo acompañaba a trabajar” Pensamos que la madre fue quien formó el carácter de G, mientras que el padre fue más permisivo. Ahora bien, un último párrafo nos invita a pensar en el agradecimiento de G con su madre por no haber puesto a otro hombre en el lugar del padre, con lo que probablemente hubiera competido con la figura paterna y tal vez se habría devaluado ésta: “Mi mamá…ella se basa en su trabajo y nunca se quiso casar…y pues dijo que lo hizo por nosotros……eso sí se lo agradezco” Otra interpretación podría ser que de aquí se desprendiera la imagen idealizada de la mujer de un sólo hombre, cualidad que esperaría de su compañera para la vida. Evidentemente la concepción que tiene G de la mujer va en relación a la educación de su núcleo familiar, y ya que la madre se hacía cargo de todo y era dominante querría que la mujer le pidiera apoyo para sentir que él puede dar algo, “más que nada las mujeres porque creo que también la naturaleza las hizo ¿no? para buscar un apoyo, quien las proteja” pero al parecer en su experiencia no resultó de esa forma, y G confiesa, “yo creo que ella dijo: «este no se puede manejar, no me conviene», ella se puso a trabajar, le gusta su independencia...” Y suponemos que como no es el tipo de mujer que pidió protección, G se alejó.

Mujeriego, en sus tiempos estaba de moda
Suponemos que G hace la siguiente declaración, quizá bajo su propio sentir: “no sé si el matrimonio es una especie de (…) de atadura, porque muchos como que quieren zafarse” podría ser que es la experiencia que recibió mediante el matrimonio de su padres y después vivida en carne propia, con su Ex pareja. Nos parece que la figura paterna en el psiquismo de G, no refleja el establecimiento de orden, aunque no parece haber señales de maltrato físico o algún registro psíquico de agresividad, la percepción del padre pudiera ser muy inestable: “también sucede que van y vienen, […] definitivamente como que no quieren la responsabilidad pero no están seguros y pues la cultura también influye” En diferentes momentos a lo largo de su discurso expresa “iba y venía” en este sentido se consideraría alejado afectivamente, pero como muchos padres de esa época. Esto es para nosotras lo que le causaría la creencia de que aún sin la presencia de un padre, el sujeto está en posibilidad de llevar una vida sin consecuencias ante esta falta, “no sé si haya una secuela de no estar con el padre… con quien más contacto hubo fue con mi mamá, fue la fuerte ¿no?” y por lo tanto en identificación con éste, reproduce el comportamiento. También podemos notar que el registro en G de las muestras de cariño y el contacto físico sen casi nulas tanto en la relación con su padre, como en la relación con su hija. Ahora bien, nos parece relevante hacer notar, como en líneas anteriores, el esfuerzo por justificar a su padre aludiendo a una conducta tradicional en cuanto a masculinidad validada por la sociedad, “era mujeriego, en sus tiempos estaba muy de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 66 moda…no se si sea parte de… Mauricio Garcés, estaba de moda Tintan que también tenía muchas mujeres. .Y luego yo pienso que también se imitan” Encontramos que aún en lo plano de su conversación, al hablar de la separación definitiva de sus padres, hubo un brote de enojo y decepción, suponemos que se debe a la figura idealizada que representa el padre, como sucede durante la infancia. “Mi papá pues era la imagen fuerte y yo decía ¿Cómo es posible que?…, pues si llegó a haber resentimiento fue por oír a mi mamá, veías que hablaba y… decía…y le dolía…” Sin embargo nosotras hallamos un desplazamiento que hace, nos parece que al decir “le dolía”, más bien se refería a sus propios sentimientos, y nosotras agregaríamos que no se trata del pasado, sino de un sentimiento vigente. Luego G señala, “yo tenía…como dieciocho años, fue cuando mi papá se deslindó de la familia” y poco más tarde añade: “ya hace como cinco años que no lo veo…porque él también no se ha prestado” Nos parece que G, aún con el control casi total de sus sentimientos, nos permitió ver el reclamo que les hace a sus padres.

2. Significados de género El que paga manda
Para G los significados de masculinidad tienen una fuerte relación con el poder y el dinero como una alternativa para dominar: “un hombre debe tener su independencia y aportar… porque esa dependencia […] crea un mal hábito, [y] porque en esta sociedad se da mucho que «el que paga manda» la mujer empieza a dominar y a controlar” consideramos que esta es una razón más para él, para no dejar la escuela, y por consecuencia para no perder dominio o por lo menos el dominio propio, suponemos que se encuentra en posición defensiva. Para corroborar lo anterior, G agrega: “no soy macho, pero […] a mí tampoco me gustaría… jajaja tener una chava que me quiera imponer ¿no?...” A G se le dificulta poner en palabras lo que le significa ser hombre, debido a esto y como una forma de recopilar los datos a lo largo de su discurso, podemos sintetizar que significaría trabajar, tener una profesión, no permitir que las mujeres le dominen. Ahora bien, la idea más pronta que le viene a la mente acerca de los hombres es la de corrupción, entonces tal vez tiene una idea desvalorizada del género masculino, de seres deshonestos: “Como somos los hombres…, buena pregunta […] una cultura donde de por sí ser hombre en esta cultura de machismo y de transa…… cuando son chicos, bueno de chavillos hay muchos que los ponen a estudiar los niños son honestos ¿no? conforme van creciendo, el contacto con la sociedad, otras personas…hombres o con mujeres los va formando. Yo lo que veo es que, en la sociedad hay mucha corrupción…Y una sociedad corrupta crea…ve a los políticos en este país son zánganos” Ahora bien, con respecto a la relación con sus hermanos, en algún momento dice que había mucha competencia económica, suponemos que mucha de la formación que su madre les dio, tenia una carga materialista que al mismo tiempo transmite sentimientos de desvalorización hacía el padre en este aspecto: “el hombre de esta sociedad pienso que, no les importa nada…salvo ciertos actos económicos…”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 67 G, percibe un deterioro de los valores que para él parecen importantes, en este caso la honestidad y la verdad, “pero la tendencia es a mentir…actualmente es…nada más basta con prender la televisión…” Nos parece que esta percepción se extiende a sus formas de relacionarse, y quizá en este sentido, G actúa con precaución, a no confiarse de nadie. Ahora bien, la inseguridad consideramos es algo que está presente en la personalidad de G, y él admite: “cuando uno es joven es inseguro”, y pensamos que la cuestión de elegir una pareja le pone en una situación tensa en la que necesita asegurarse una mujer prácticamente ideal, de esta manera siempre la historia termina en la separación: “con el trato con la persona se van conociendo y se dan cuenta de que realmente la otra persona no tiene las cualidades que uno busca”. Y más adelante admite: “muchos chavos y chavas tienen novio pero para no sentirse solos…” Podríamos suponer que se trata de su propia situación en algún punto de su vida.

No le ví futuro, no cambiaba
Para G, las mujeres son persuasivas y como habíamos mencionado antes, llegan a ser controladoras y por lo tanto, amenazantes: “las mujeres […] con tal de estar bien con un chavo, pues lo mantienen, le dan y le compran, […] yo creo que el hombre que hace eso, pues decae.” Mientras también tiene un discurso paralelo: “Yo no creo […] que la mujer totalmente dependa del hombre, la mujer…hay mujeres que sí lo aguantan, que poco a poco van aceptando eso, yo en lo personal creo que debe de haber equidad” Las siguientes líneas, las presentamos con la intención de sostener las suposiciones que hicimos antes con relación a la idea prevaleciente en G, de que las mujeres son mayormente responsables de la ruptura de una pareja y de “perder el control” y embarazarse: “son las mujeres en muchos casos y …este se dejan llevar, se dejan llevar hasta que se salen las cosas de su control ¿no? es muy difícil, uno como ser humano a veces le ganan los sentimientos… le ganan a la razón, y ve uno que puede haber problemas, que puede ser que la relación dure muy poco y aún así esta uno ahí, clásico…” Llama nuestra atención que para él, las mujeres pierden el control, mientras que él como humano a veces le ganan los sentimientos con esto también busca reafirmar la idea masculina de que los hombres no pierden en control porque sería un signo de debilidad. La siguiente cita nos parece pertinente en cuanto lo mencionado anteriormente respecto a la relevancia que tienen para G, los estudios académicos: “se ve con más frecuencia en la gente que no tiene estudios […] no tiene control de sus emociones y no sabe programar” G, tal vez recuerda la situación vivida por su madre, es decir, si el padre iba y venía, era porque su madre era más un objeto que la mujer amada: “…donde toma a su mujer como objeto y quiere que esté en la casa a lavar la ropa y hacer la comida y ellas poco a poco aceptan y su espíritu se quiebra…” Resulta significativa la expresión anterior como refiriéndose a terceros, que no forman parte de su historia familiar, nos atrevemos a asegurar que se trata de sí mismo por las siguientes líneas, aunque le resulte imposible asumir sus sentimientos: “pero él andaba con otra señora […] él estaba inseguro ¿porqué iba y venía?[…] hay mujeres que perdonan eso”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 68 Otro significado de masculinidad podría ser la inseguridad, ya que la atribuye al padre y luego la desplaza hacía él mismo y se convierte en una forma de relacionarse con las mujeres. Probablemente G perciba alguna injusticia de su parte por la forma en que ha juzgado a su ex esposa, ya que constantemente parece estar a la defensiva en relación con la mujer y precisamente cuando reconoce que puede cometer injusticias polariza el asunto para no quedar expuesto: “atacamos antes de que nos ataquen entonces eso nos lleva a cometer injusticias, pero tampoco hay que ser muy flexibles jajaja…” La ambivalencia de G se expresa en palabras, pero tal vez no en actos, ya que, como hombre adulto, con estudios e informado reproduce discursos de equidad, sin embargo creemos que muy difícilmente podrá, si es que quiere, encontrar una pareja con todas las cualidades que busca, porque: “…las mujeres hacen cosas que te alejan, ya no está tanto la represión de que te tienes que casar pues tienes que andar con uno, ahora ya no les importa, jajaja […] va a llegar el momento en que, ojalá y no…es que luego ya los hombres las tratan como hombres…” G después nos dice: “… la mujer físicamente es más débil, pero en inteligencia nos gana y va a costar trabajo, pero todo esta cambiando.” Tal vez en las últimas dos frases esta dando a entender que se da cuenta que su ideal de mujer que necesita protección, es difícil de conseguir y que el tendría que ajustarse a los cambios. Creemos que G se encuentra viviendo una fantasía en la que las mujeres dominan. A partir de sus referencias a la “fortaleza” de su madre, combinada con la ausencia emocional y física del padre, tal vez ha alimentado esta fantasía que le permite seguir en el goce persecutorio: “…le gustaba dominarme entonces este… con o sin razón ¿no? ella vio en mi un cambio y como yo creo que ella vio que ya no me podía manipular perdió el interés […] no le vi futuro, no cambiaba, le di mucho tiempo […] ella me gustaba, pero yo quería que cambiara algunas cosas… y no las ha cambiado.” Paradójicamente habla de no querer que lo dominen, pero trata de cambiar a la persona a la que ha elegido, G no parece querer ceder terreno en beneficio de una relación igualitaria, probablemente quiere tener el dominio. Creemos que la educación académica no necesariamente está proporcionando un ejercicio reflexivo. Ya que G refleja el pensamiento común de género: “muchas cosas del instinto, por ejemplo las lleva a estar pegadas con los hijos y muchas veces lo combinan y muchas veces también se sacrifican, por los hijos…que aguantan al padre…” Es claro que habla de su madre, desconocemos las razones por las cuales su madre no se casó pero G lo atribuye a la naturaleza de la mujer a partir de una prescripción cultural. El papel que G está dispuesto a asumir en una relación es el de proveedor, siempre y cuando la mujer elegida se acerque a los ideales que él ha conformado. La idea de competencia pensamos que deja de lado la posibilidad de “protegerlas”, ideal que refirió anteriormente: “ya no la ves como alguien a quien…debes proveer sino con quien tienes que competir” Nos aventuramos a decir que esta protección se relaciona con un machismo oculto en el que acredita la imposibilidad de la mujer para cuidarse a sí misma y con la intención de dominar. Lo anterior nos revela a un hombre con mucho miedo de la mujer

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3. Experiencia de Paternidad No sé si haga falta la figura del padre…
Sorprende que G, estudiando leyes se pregunte si hace falta la figura del padre, ya que por nuestra parte, desde la introducción del presente trabajo lo relacionamos con la posible causa en la génesis de los actuales problemas de criminalidad y delincuencia. Más sorprendente es, para nosotros, que la imagen paterna sólo se la represente como alguien que establece límites: no sé si haga falta ahí la figura del padre que le esté diciendo a uno: ahí estate quieto, no hagas esto, y este, no sé, si haga falta. Yo soy… yo soy independiente.” Tal vez el “ser independiente” sugiere que G no necesita de hijos para vivir, pensamos que este sujeto deja ver un Yo individualizado que vive principalmente para sí mismo, lo cual no representaría ningún problema si él mismo no tuviera una hija. Entendemos que G tiene una idea de lo que es la paternidad muy ligada a la pura transmisión de disciplina, y basada en las responsabilidades que conlleva, dejando de lado la satisfacción que una relación afectiva podría ofrecer. “para apoyar a los hijos, ¿no? si los trajo es para…para apoyarlos, para aconsejarlos, para que sobresalgan ¿no?... Yo como padre me gustaría que mis hijos hicieran algo ¿no? fueran alguien…” G maneja la idea de “ser alguien”, tal vez como una forma de demandar al padre lo que no dio. Pareciera que el sujeto se encuentra suspendido en la posición de hijo, buscando llenar el vacío que el padre dejó. Así desplaza el reclamo de amor hacía el académico ya que para él un hombre no debería pedir amor: “…si uno trae un hijo al mundo se está echando un compromiso encima y […] en mi caso creo que sería para verlo crecer, a ayudarlo, aconsejarlo, que estudie, que sea gente pensante… yo tengo un sobrino y le digo que estudie…” Tal vez el no haber recibido el amor del padre no le permite darlo más que en la forma de consejo. La pregunta a G se refiere a su opinión sobre los hombres que ya no desarrollan una función primordial de proveedores, y que participan más activamente en la parte afectiva y más primaria con los hijos: “La ley marca ¿no? como pareja, incluso dice que cuando un hombre llega, dentro del matrimonio…y estando casado a sufrir una incapacidad total, por ley la mujer le tiene que ayudar, pero yo creo que… el hombre debe tomar su lugar, uno como hombre debe de salir y trabajar” La respuesta parece clara: G, se ha identificado con su padre en el papel de proveedor, y es aquí donde intenta superarlo. “…mi mamá es, es una persona… que tiene sus cosillas por ahí, siempre nos ha dicho «hagan algo»….como que realmente el «coco» fue mi mamá…” Nuevamente vemos una demanda a la madre, quien puede haber exigido que el esposo cumpliera una función principalmente proveedora. Tal vez desea superar al padre para complacer a la madre y ser visto por la mujer como hombre. G habla de su hija hacia la mitad de la segunda entrevista y sólo ante la pregunta expresa: ¿Tú no tienes hijos? Sí tengo una hija………… ¿La ves? Sí…………¿Y qué tal? “Mientras estaba chica estuve con su mamá, porque yo no me quería separar de la niña, porque yo veía a la niña. Ahorita mi hija tiene 7 años, la veo seguido, es que yo… este…cuando tenía 5 o 6, por la escuela, descuidé a su mamá” Es probable que G sea de esos padres que, una vez separados de la mujer, consideran al producto de la relación como algo secundario, pues vemos que antes de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 70 hablarnos de la hija nos habla del sobrino, también es claro que se siente sorprendido en el abandono que hace de la hija. Pensamos que G se comporta como su padre, teniendo hijos, pero sintiéndose inseguro de las decisiones que toma, para luego olvidarse de las consecuencias, apoyándose en las leyes como justificando no estar con su hija, “… ella quería y en su momento yo también. Yo me enamoré pero sin verla a ella bien y bueno se olvida uno. Ella quería tener más hijos y yo le dije no, yo me sentí inseguro, yo no estaba seguro de lo que estaba haciendo y no sabía que iba a pasar, por eso no quise más hijos, […] también la ley hace que los niños estén con la mamá, si en un futuro quiere mi hija vivir conmigo, pues yo estoy ahí, mi hermano es psicólogo y me dice pues «abrázala», es básico” Creemos relevante el hecho de que su hermano, desde su posición de especialista tenga que decirle a G lo que debe hacer. También es posible que la misma familia sea la que lo empuja a buscar a la niña. Pensamos que hay algo que da relieve al padre de G, que lo impulsa a ocupar ese lugar por el cual se dispone al sacrificio y al goce de salvar a este padre más allá de las fallas que el síntoma “ser alguien” sugiere: “cuando nació yo estaba en curso y me dio gusto y me dio miedo, […], uno siempre quiere lo ideal […] cuando ella nació yo todavía no estaba en la facultad y yo me quería realizar, quería otras cosas, quería tener mi carrera. Entonces…este, eso sí también influyó a que nos separáramos, porque yo me la pasaba en la escuela” Habría que ver lo que vendrá para G, después de terminar la universidad, pero tal vez aún siga queriendo otras cosas, antes que explorar seriamente su relación con su hija. Nos parece claro que, en cuanto a la relación con la madre a G, sólo le interesa la hija, sin embargo, vuelve a la parte del respaldo hacia ésta, no habla de él comunicarse con ella cada cierto tiempo sino deja ver que el estará ahí, a condición de ser requerido, aunque tal vez no estará físicamente. “yo he dejado en claro que lo único que me interesa hoy es mi hija, que tenga salud y que haya un apoyo, ya le dije: “cualquier cosa ella ya sabe agarrar el teléfono” Si la madre de G exigía que sus hijos fueran alguien, pareciera que se refiriera a que no fueran como el padre. Esta madre dominante, como G la describe puede producir hijos inseguros, a causa de la expectativa depositada en ellos. Tal vez esa es la razón de que G, desee que la hija lo necesite, pues él no siente que tenga nada que dar con su sola presencia. No creemos que la madre de la niña tenga otro deseo que el de cuidar a su hija, tal vez exista alguna desconfianza hacia el padre, que aunque afirma verla seguido, deja ver en su discurso el alejamiento real que tiene hacia la niña: “Ella me quería manipular con la niña, de hecho yo un día le dije…nos íbamos a ir a San Luis … quiero llevar a la niña y ella se interpuso… ella…se puso primero y “es que no puede ir sin mi” Se molestó por eso… sí me empezó a… me la negaba, y yo lo dejé un tiempo” (de acuerdo a la información proporcionada por nuestro contacto la madre se niega a dejarle a la hija debido a que sólo en ocasiones muy especiales el va a buscarla)90 El párrafo siguiente confirma nuestra percepción: “[…]me quedaba mucho tiempo sin verla. El error para mí fue no poderle dar el apoyo a mi hija, no continuar esta relación, yo he visto a mi hija y ahorita está chica, va a cumplir 8, no sé si…. yo creo que sí le hace falta la figura del padre ¿no?, pero…este… yo creo que… a lo mejor un día su mamá se va a casar…y yo estoy abierto ¿no?... si ella se quiere venir a vivir conmigo” Es decir que G espera más bien que sea la hija la que acuda a él, tal
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Para ampliar la información ver nota de campo 1 en la entrevista.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 71 vez por el temor que tiene a ser dominado y manipulado por la madre y debido a la inseguridad que siente en cuanto a poder tener algo que dar. También es posible que el sienta que una vez que ella sea mayor la relación entre ellos sea más estable, siempre a partir del requerimiento explícito de la hija. Le preguntamos a G: « ¿Cómo es tu hija »? y la respuesta que obtenemos es la siguiente: “Mi hija es muy abierta, es muy vivaz, es muy sociable, no es una niña así retraída, con todo mundo platica, se mueve, cuando era chica andaba de aquí para allá, es una niña que…no es una niña introvertida… es una niña que te jala”. Recordemos que G no quiere ser manipulado y que en varias ocasiones ha manifestado que su ex esposa lo quería dominar. Quizá G se encuentra ejerciendo una resistencia ante la hija que “jala”. Ante las pocas respuestas sobre su hija preguntamos qué espera de ella, respondiendo: “Lo que espero es verla y también espero apoyarla…darle el apoyo… no se moral y también…económico….Yo también por eso me puse a estudiar, porque quiero más adelante darle algo. Cuando era más chico por la relación que vivían…(sus padres) yo decía que no iba a tener hijos y ahorita pues…no los deseo porque…primero pienso en mí, y en mi carrera” Parece que G siempre está postergando la relación con su hija, y por cierto también el apoyo económico, probablemente se deba a que la relación entre sus padres lo dejo más marcado de lo que admite, ya que de hacerlo perdería una parte de él mismo, es decir la parte que ha tomado de su padre, para no asumir un compromiso. Tal vez lo que G no quiere admitir es el hecho de que él no quiere tener hijos, “pero yo no pienso tener…si acaso…si…se diera…me da como que…mi hermana me lo dijo: «tú no estás acostumbrado ya a estar con hijos» […] lo que hace la persona está muy relacionado con…los hijos…yo soy un poco más independiente…” Sin embargo, notamos silencios insistentes que nos llevan a pensar que no es que no quiera, sino que no siente tener “algo” para dar, de ahí su constante alusión a “ser alguien” “…conforme vaya creciendo y vaya cambiando yo voy a estar en la disposición de aconsejarla, de decirle que puede hacer, que está bien, que está mal, motivarla para que crezca y sí…de hecho se lo digo a mi sobrino” El sujeto G va, en un futuro a estar en disposición, de acercarse a su hija. Resulta paradójico que cuando habla del sobrino sí lo haga en tiempo presente y que pueda contarnos alguna anécdota del niño de su hermana antes que de su propia hija: “a mi sobrino las chavitas le mandan cartas y le dicen que si quiere ser su novio” “Los padres y las madres lo que tienen que hacer es proteger más a las mujeres, se tiene la idea de que son más débiles, pueden tener un bebé, y a un hombre le dan más libertad porque pues, muchas veces como hombre quieren que el hijo haga lo que él padre no hizo, se quieren realizar a través de él…. Como mi hija es chica, no me había puesto a pensar” Nuevamente G posterga el cuidado de la hija, probablemente piensa que el momento de estar más cerca será cuando sea grande y esté biológicamente lista para procrear un hijo. Con respecto a su propio padre, conscientemente G sólo tiene un reclamo: “yo lo que digo es que se hubiera preocupado por darnos una licenciatura a más temprana edad, estudios, es lo que yo le reclamo, lo que quiero hacer es con mi hija lo mismo, que estudie”. Quizá G ha visto disminuido a su padre, por eso, para él mismo no verse desvalorizado ante su hija ha enfocado todos sus esfuerzos a prepararse para darle la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 72 educación académica requerida, y ha asumido que esto es lo que ella deseará de su padre.

4. Experiencia de Separación
Aun cuando G admite haber estado alejado de su hija por un tiempo en ningún momento dice que le haya dolido o haberla extrañado. Como se puede ver a lo largo del discurso G no muestra indicios de convivir con su hija, jamás habla de lo que disfrutan juntos, no puede contar una anécdota sobre su vida en común, ni una sola vez mencionó quererla, y tampoco habla del apoyo económico que él ofrece. Para nosotras es claro que G no puede hablar de la separación, porque le causa angustia sentir que no tiene algo que dar a esa hija. La idea central la focalizamos en la insistencia de la madre en que sus hijos sean alguien y el uso que G hace de este discurso, que posiblemente no le permite valorarse por el simple hecho de ser hombre.

CONCLUYENDO…
G no logra hacer una vida de pareja, dado que siente que las mujeres son dominantes y demasiado exigentes, como su madre. En cuanto a la causa de los conflictos entre sus padres, parece haber pesado más el discurso materno que el paterno sobre el origen de la separación. Habla de la inseguridad de su padre al ir y venir, y tal vez quiere dar a entender que no se sentía cómodo en la relación, pero parece que el hecho de que haya sido mujeriego le parece normal, ya que eso se usaba en sus tiempos. Por lo defensivo que percibimos a G, creemos que él no podría haber aceptado dolor por perder al padre, aunque lentamente, pues nos parece un hombre con una tendencia a ocultar sus sentimientos y con enorme temor a perder el control. En la relación con los hermanos nos dice que hubo mucha competencia, lo que traducimos como una presión por sobresalir, que también lo lleva a prepararse académicamente. Derivado de la presión y exigencias maternas él tiene que ser alguien para no sentirse inseguro como su padre. Es decir que no puede ocupar el lugar de padre pues se encuentra atorado en ser el hijo que su madre quiere y el hombre al que las mujeres no dominen. Habla sobre la hija únicamente cuando es presionado por nosotras y aún así muy poco, lo que interpretamos como el desasosiego que siente al saber que no está cumpliendo con ella. Curiosamente se relaciona con una mujer parecida a su madre, que quiere dominarlo y que finalmente lo deja, lo que lo vuelve más inseguro aún, impidiendo su acercamiento a la hija. Pensamos que hasta ahora la única manera que ha encontrado para recuperar su valor como hombre es la de prepararse académicamente, que no emocionalmente.

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CASO J
J es un hombre de 47 años, de personalidad agradable, de estrato social bajo. Tuvo 6 hermanos: uno de sangre y 4 hijos de su padre a quienes la mamá de J crió. Su nivel de estudios es preparatoria trunca. J es un sujeto agradable de estatura media, delgado ya que anda todo el día en su bicicleta, medio de transporte que utiliza para trabajar. Es empleado en una empresa de impermeabilizaciones desde hace 10 años. Tiene una hija a la que dejó de ver 2 años y medio, pero nos dice que durante los 6 primeros años de la niña no tuvo ningún contacto con ella, a pesar de vivir en la misma casa. J ahora tiene una relación cercana y un proyecto de paternidad con su hija, vive con su actual pareja y está por casarse con ella. Milita en un grupo de AA desde hace 10 años. Es de fácil palabra. El contacto nos lo proporciona un AA, militante en el grupo de un compañero de trabajo de una de las investigadoras. Acepta la entrevista, pero deja ver que tiene prisa, sin embargo la entrevista tiene una duración de cerca de dos horas 15 minutos, comentando hacia el final que ahora es él quien ya no quiere despedirse. Una vez que entiende el procedimiento habla con fluidez, respondiendo las preguntas que en ocasiones hacemos.

1. Relaciones familiares Mi mamá era muy consentidora
El padre faltó en un período muy temprano de la vida de J, tal vez por el hecho de tener dos hijos propios varones, la madre de J fue permisiva. Suponemos que debió haber sido difícil hacerse cargo de los seis niños, más aún habiendo uno menor de seis años, lo que probablemente redundó en falta de atención hacía las cuestiones disciplinarias. “pero murió [el padre] cuando yo […] iba para ocho y mi hermano tenía seis. Mi papá se casó dos veces, la primera con la mamá de mis hermanos… mi mamá crió a sus hijos […] (la relación) Con mi mamá muy buena… mi mamá era muy consentidora con mi hermano y conmigo”. Hay un vacío en cuanto discurso sobre como vivió la niñez y en general creemos que debió haber una falta de límites y una sobreprotección que se pudo traducirse en la adultez en una desvalorización e inseguridad como hombre. También creemos que cuando refiere que su madre era consentidora, se refiere a falta de carácter y a una devolución de esa misma desvalorización que la madre le asigna: “…era consentidora… la pobre […] había mucha dependencia de mi mamá… nunca nos pedía hora de llegada o sea, siempre ella insistió en que uno fuera responsable pero cuando yo llegaba pues… pobrecito de Chucho, tiene problemas… pero que y aunque no lo hiciera en mala onda pues siempre me hacía sentir menos enfrente de mis hermanos, y entonces pues yo por eso bebía para sentirme hombre…” Creemos que deja ver cierta culpa al no haber podido darle tranquilidad a la madre: “A mi madre en paz descanse como le hubiera gustado que…verme ahorita sin beber porque pues sí se preocupaba ¿no?” Pero también notamos que a doce años de la muerte de la madre, J está en la constante intención de complacerla para recibir una

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 74 mirada de ella: “… el mejor regalo que le pude dar a mi madre de todos los diez de mayo que pasé con ella, navidad o cumpleaños es éste…Y todavía hasta la fecha me pongo a pensar yo en mi madre, donde esté…esta vuelta loca de tener dos hijos que ya no beben” Por su discurso, podemos ver que para J significó un cambio total el haber llegado a un grupo de AA. Pareciera que es ahí donde empieza a tener conciencia de lo que ha sido su vida y donde comenzó a desarrollar una ética con respecto a sus actos: “ya no podía con mi vida, …ya era una bronca para mi hermano que también estaba ahí, murió mi mamá… y dos años más duró mi actividad alcohólica y ella cumplió el 7 de diciembre 2 años y yo el 24 llegué a AA, lo que no pudo hacer en su vida, que yo dejara de beber, pero yo tuve que tocar fondo…” Lo que conocemos del alcoholismo es que es planteado como una enfermedad física, mental, emocional y espiritual. Todo esto va mermando los principios y valores del sujeto, de manera que creemos que una vez que J entra al grupo éste representa un parte aguas en su vida en donde poco a poco va revalorando la moral que tuvo antes e incorporando nuevos ideales, que logran que se sienta valioso para la sociedad: “me estaba destruyendo, cada vez que bebía me destruía un poco, pero como yo soy muy cobarde para quitarme la vida pues huía y bebía, pero llegar a ese fondo de sufrimiento que me ayudó a reconocer y a actuar a tiempo... El alcoholismo es una enfermedad, pero las causas vienen de problemas más profundos” Creemos que J en este momento se da cuenta de que su hermano representó su última oportunidad, pero no podría haberlo hecho en ese entonces. El hermano tuvo una intervención importante al poner un límite, y tal vez lo ayuda porque a él nadie le había puesto freno: “Pues ahora sí que me la sentenciaron o llegaba (a AA) o ya me iba de la casa, ya no me iba a abrir mi hermano que era la única puerta, ya se habían cerrado todas las demás…” Probablemente el hecho de poder dar amor él mismo, influye en la percepción de ser amado por los demás, es decir, que los logros que ha tenido le han dado esta habilidad y ya no necesita recurrir a la idea de que no lo quieren: “…Mi hermano y yo nos llevamos bien, hoy él lleva cinco años en AA […] me llama al celular…los domingos pasa por mí […] y platicamos increíble…y nos queremos más y yo ahora veo que sí, realmente sí me quería mi familia…” El hecho de intoxicarse continuamente no creemos que diera lugar a la reflexión en J, es claro que, la autodestrucción que llevaba a cabo requería también una justificación. Pensamos que AA, a pesar de la dependencia que los miembros desarrollan hacia el grupo, logra una forma de vida en la que el sujeto aprende a responder emocionalmente consiguiendo integrarse socialmente. Tal vez el requerimiento de estar “pegado” al grupo, tiene que ver con una especie de sostén y de recordatorio de lo que era la vida antes de estar ahí. Para nuestro sujeto AA ha logrado la exploración de actos y sentimientos pasados y ha ayudado a encontrar un equilibrio: “… si de alguna manera nosotros de alcohólicos nos la queremos llevar solitos, a medida que lo vamos dejando dejas todo…y yo no quiero eso […] mientras yo haga lo que tengo que hacer, mis obligaciones, mi trabajo […] y ahora atiendo todo y he ganado todo lo demás… parte de mi familia, de mi hija y me siguen llegando cosas buenas […] hoy yo sé que tuve que empezar a quererme yo, que es lo que nunca supe antes.” De esta manera, siente que si el es útil a la sociedad entonces es digno de ser querido.

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¡Sí existe…si existe un poder superior!
Suponemos que el Edipo sí lo vivió con su padre aunque no sabemos como se haya resuelto, pero al quedar sin esta figura a tan temprana edad, presumimos que J no logró una identificación con la figura paterna. En cuanto a función, pensamos que el padre no estuvo en posibilidades de abrirle paso al orden cultural. Ahora bien, en nuestro marco teórico manejamos la idea de prescindir del padre a condición de servirse de él, así J se sirve primero del grupo, y posteriormente desplaza esta función a Dios para tener algo de que sujetarse y a partir de aquí, sentirse hombre y padre: “yo me sentía solo en mi casa y entonces, llegó un momento en que ya no pude. A mí me faltaba una familia, yo realmente no sabía que era un papá […] al principio yo ya no quería nada con él (con Dios) porque como no me ayudaba y no me cumplía mis caprichitos yo ya lo había descartado de mi vida…hasta que me dijeron “pues agárrate de algo, si para ti el poder superior es el grupo, pues agárrate de eso…” A través de las siguientes líneas se puede ver que J interpreta como señal el encuentro con su grupo, y a partir de ello se fortalece su fe en Dios “hubo un tiempo en que yo no iba al grupo…andaba como loco […] estuve a punto de beber […] y yo pienso “ayúdame, yo ya no sé que hacer […] y enseguidita veo un grupo, y ese era mi grupo y digo órale…sí existe…si existe un poder superior y que me meto y regreso al redil” Entendemos que J desea complacer al padre, ya que al biológico lo ha suplido con Dios construye la ficción de que se trata de un padre que no sólo prohíbe, sino que también goza con los actos correctos del hijo, es decir un padre que transmite la cultura y que enseña cómo vivir con ella, se trata, para J, de una ley viva y humanizada con la que se puede convivir y que además asegura la mirada del Otro. “…y mientras yo haga mi trabajo, haga algo por los demás…haga mis servicios…todo va a ir bien y ahí Dios sabrá que hay para mí. Si él ve que estoy haciendo mi trabajo…que voy bien…pues para algo es el patrón.” Tal vez a partir de que J perdió al padre y dado que tenía medios hermanos no sintió que el modelo de familia en el que vivía fuera suficiente para contener a sus miembros. Una vez que el se siente valioso está en disposición de ir tras la familia que siempre ha querido formar, y en la que él ubica los valores por los cuales quiere regirse. “…creo que el mundo hoy en día encuentra los valores en la familia…son los que nos ayudan a recordar. Si perdemos a la familia perdemos todo y los valores en la familia no se han perdido…”

2. Significados de género Bebas o no bebas el hombre es el hombre
Nos parece que J se comportó como muchos hombres durante el nacimiento del hijo. Creemos que no admite haber tenido temor de asumir el papel de padre. Tal temor lo lleva a no hacerse solidario con la mujer en el momento del parto, lo que quizá hubiera contribuido a contactar con su hija y compartir a ésta con la mujer. Muy difícilmente pudo haber perdido el miedo ya que en lo sucesivo continuó sin enfrentar

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 76 el nacimiento de la hija: “…no estuve ahí para decirle: «¿sabes qué? te ayudo» y es que en lo más profundo de mí no me quería encariñar yo sabía que no iba a funcionar esta relación con su mamá, nada más que yo me aferraba…yo me le hinqué, “no me corras, voy a cambiar, voy a dejar de beber” pero yo todavía no quería dejar de beber, no me tocaba…” En las últimas frases puede ser que también esté explicitando un significado de masculinidad que incluye el desplegar promesas que se piensan cumplir, pero que aún no se está en posibilidad de efectuar. Otra forma de significar la masculinidad, la vemos en J en el rol de proveedor, ya que hace varias alusiones a sus responsabilidades y a su trabajo, que parece brindarle satisfacciones: “… porque sí trabajaba, sí le echaba ganas…bueno para las ventas, pero también iba aumentando la bebida, porque yo sentía que cuando tomaba sí me aceptaban, sí hablaban de mí, no pasaba desapercibido.” Sin embargo deja ver un yo muy débil cuyo narcisismo creemos muy devaluado. El significado de masculinidad en J sufre un cambio a partir de la revaloración que hace de sus conflictos una vez que entra a AA “antes era ser irresponsable, mujeriego, yo trabajaba y todo pero siempre andaba en el relajo, es lo que tenemos en general desde chavitos… bebas o no bebas el hombre es el hombre…” En Masculinidad y paternidad trabajamos la dominación masculina a partir de Bourdieu, quien afirma que la masculinidad es construida de manera arbitraria y contingente y que por lo tanto es modificable. “…la señora me conoce…la abuelita y al principio no lo creía porque pues no lo crees, pero luego… hasta me dijo que felicidades y… échale ganas.”

Así sí baila mi hija con el señor
Probablemente para J, relacionarse con una mujer estaba muy ligado al sentimiento de protección, que ellas le brindaban y cuando sus promesas dejaron de surtir efecto, lo único que busca es nuevamente a la madre, a la que tal vez había desplazado hacia la pareja: “Yo me junté con una señora, pero yo bebía mucho…ella aguantó…duró seis años, ella fue la que se cansó de tantas veces que le dije…que yo no entendía y andaba nomás en el relajo…entonces ella me corrió…[…] Me vine a México, a la casa de mi madre…” La frase siguiente confirma nuestra interpretación: “(él quería) tener una compañía y nada más, pero no…no…nada de nada.” J quería una familia, sin embargo tal vez como no había vivido en una como la que había idealizado y además había sido consentido por la madre, no pensó que para formar una familia tendría también que estar dispuesto a aportar, no sólo en lo económico sino también en lo emocional. “Y me voy a vivir con la mamá de mi hija porque mi tirada era casarme con ella, hacer una familia y todo y estar todos juntos eso era lo que yo me contaba… y va a cambiar todo y nos vamos a casar y todo y ella aguantando, aguantando y aguantando… ya al último ya… una vez entré a la recámara y me dormí con el perro, y yo pensaba que era ella…jajaja… «Ya te gustan los perros»” Las últimas frases nos resultan graciosas, sin embargo hablan del nivel de compromiso que él tenía con la mujer y también de lo dramático del estado al que J había llegado en su carrera alcohólica. J se da cuenta que el mantenerse alejado del alcohol le permite mantenerse cercano a las mujeres. Lo anterior creemos que le da valor en su interior a su lucha contra la compulsión. También pensamos que el mantenerse sobrio y con pareja, contribuye día

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 77 con día a reparar su narcisismo herido: “Yo pensé que ya no iba a tener pareja, que iba a ver a mi hija y estaba bien…pero esta amiga se había ido a Aguascalientes y me buscó y que sabía que yo ya estaba en el programa y que quería ser mi pareja… y regresó… ella sabía que yo bebía y por eso no quería nada conmigo… pero ahora como que dijo «Así sí baila mi hija con el señor» […] con ella platico y salgo y la entiendo y hay más comunicación, lo que yo no podía hacer con la mamá de mi hija” Pensamos que el hecho de sentirse amado ha contribuido en gran medida a mejorar la percepción de sí mismo, lo que lo lleva incluso a sentirse orgulloso de que su amor sea disputado por las dos mujeres, y de que él mismo sea capaz de tener 2 objetos de amor en diferentes áreas. “… me dijo mi señora «Ay, me van a dar celos de que quieres más a tu hija que a mí»… no a las dos igual.” A la pregunta sobre como percibe a la mujer responde: “Pues la cosa más maravillosa que hizo Dios, nada más que la debo respetar. Ahora sí le doy su lugar… porque la mujer tiene derecho a trabajar… a ser independiente. En ese aspecto yo nunca he sido machista…a ninguna mujer le he pegado… ni a la mamá de mi hija… no me animo…” Tal vez ahora se da cuenta que la mujer también tiene poder de decisión y que puede utilizarlo para relacionarse con él o no. Juzgamos necesario tener en cuenta que, en los grupos de AA, existe un discurso que de alguna manera disciplina cuerpos y formas de vida, lo que se puede percibir en la siguientes frases: “…echarle humildad a todo…con humildad… hay muchas veces que llego y se me olvida y me empieza a ir mal… y quiero mandar a mi mujer y…nomás me acuerdo…” Nos parece que algunos hombres que acaban una relación en malos términos no logran diferenciar la madre de los hijos, truncando así la posibilidad de sostener una relación con los mismos. El huir de una mujer no necesariamente incluiría al hijo: “muchas veces se termina la relación con la mamá y se termina la relación con la hija, yo me doy cuenta con muchos compañeros” Esta afirmación apoyaría algunas afirmaciones de Burín y Meler, plasmadas en nuestro marco teórico en el subcapítulo “La nueva paternidad y el imaginario instituyente”.

3. Experiencia de Paternidad Tuve que hacer labor como si fuera desde un principio
J no había sido paternado hasta que llegó a AA, por lo tanto creemos que nada en él podía sostenerlo en el lugar de padre: “Sí me puse contento pero como andaba en el cuete… me valía gorro, ya sabes como son… y el día que nació yo iba a ir al hospital, pero […] entonces ese día me tocó trabajar y me pasé tres días fuera y ya cuando regresé ya había nacido, pues sí me arrepiento pero pues fue lo que me tocó vivir.” Imaginamos que aún cuando pudo haber tenido el deseo de un hijo, éste estaba fuertemente ligado a la idea de tener una familia completa y esta era la idea que lo llevó a intentar formar una familia en la que lo que realmente buscaba era llenar el hueco que tenía, debido a la dependencia materna. Las siguientes líneas representan la primera consecuencia de esta falla estructural para ser padre: “cuando me dijo mi ex, dije ¡chin en la torre! […] uno tiene la ilusión de un hijo […] pero pues fue por no enfrentarlo, por eso me la pasé bebiendo cuando fue el parto.” Justo como se ha presentado en los discursos de otros entrevistados, el sentimiento al conocer la noticias de ser padre coincide con la experiencia de J: “Yo no la ví

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 78 nacer… este… nos… te dan el paquete y uno siente que el mundo se le viene encima…” Pensamos que aún cuando la paternidad tiene un fuerte significado masculino, la educación de género no brinda apoyos para sostener la paternidad, de manera que los hombres comúnmente se encuentran todavía menos preparados en este aspecto que las mujeres por causas culturales: “Antes no veía a la niña ni cuando vivía con ella.” Es así que los hijos probablemente representan “algo” que es responsabilidad exclusivamente materna. J parece no registrar algún daño en la niña causado por su forma de beber o por la falta de padre, “la niña pues casi no lo vivió mucho porque estaba chica...” Sin embargo, nosotras pensamos que sí hay un registro de la huella de abandono incluso desde el momento en que admite que aún viviendo con ella no contaba, lo que quiere decir que no la miraba, “…yo por eso pensé que no la iba a hacer con ella… yo pensé que ya esa relación ya se había perdido.” Podemos ver lo que es realmente construir un vínculo a partir del deseo de fungir como padre, y consideramos que no debió ser cosa fácil presentarse ante estas mujeres, también puede ser que un factor que le impulsó a tomar esta decisión fue el querer inconcientemente reeditar su propia niñez, y aportar a ésta elementos más satisfactorios recuperando de alguna forma al padre perdido: “Su abuelita… es la que… yo le deposito y ella le compra lo que necesita y yo… yo pensaba que ya nunca la iba a ver, pero ya con el programa de AA, esto pues es diferente… pues ya empecé a hacerme responsable y fui a ver a la mamá y le pedí perdón y le pedí perdón a mi hija… hasta la fecha la sigo viendo, la veo allá o ya me la traigo a México…la niña ya esta grandecita, ya tiene trece […] entonces yo le hablo hasta 3 veces a la semana. Ella me habla, sabe donde me localiza, platicamos, hablamos y es una relación como yo nunca la viví… me gusta. Y ahora sí que yo sé que la niña cuenta conmigo en todo y pues ya sabe ella que estoy trabajando aquí, que yo vivo con una amiga, que es con la que me voy a casar…” Vemos que en esta relación de paternidad existe respeto por la hija, manteniéndola informada sobre lo que está pasando en la vida de J. J se asume y se vive como padre de esta niña, por lo tanto no deja lugar entre su hija y él para otro padre: “…si la mamá encuentra a un buen hombre, mira mi hija… ando con este señor… que lo vean como un amigo, no como un padre…” J parece tomar provisiones, conciente de que la relación entre su hija y su nueva pareja también es algo que tiene que irse construyendo. Aunado al respeto por la individualidad de cada una trata de proporcionar un espacio donde se puedan relacionar sin su presencia, pensamos que eso facilita las cosas. “… el cariño de mi hija pues no lo cambio por nada… y se lleva bien… mi compañera con mi hija. Cuando viene pues yo me voy a trabajar y ellas salen y conviven, yo si no la veo muy seguido así que diario, voy a verla cada quince días, cada mes y así como nos vemos poco a lo mejor hasta nos vemos con más ganas.” En cuanto a las representaciones de J respecto de su hija, vemos que son de un tinte emocional donde la libertad de acción y pensamiento de la hija son validados: “Quiero que sea lo que ella quiera… y que cuente conmigo para todo” J quiere empezar a ser padre partiendo desde el embarazo, con esto creemos que lograría llenar ese espacio de ocho años, resignificando su actuación con la niña y con la madre de la niña, en esto vemos el intento de reparación del que habla Melanie Klein: “…no me quiero ilusionar… porque parecía que ya estaba embarazada… resultó que no, porque se le había atrasado… pero no me puedo ilusionar y se lo dejo a Dios…ella tiene treinta y cinco años y yo tengo cuarenta y siete…o sea, con la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 79 ayuda de Dios… todavía la logro…” Para J como AA las decepciones representan un peligro, que podría manifestarse en una recaída alcohólica, por lo tanto se cuida de no sufrirlas. Al vivir AA como el símbolo de un padre que contiene y que educa, el sujeto logra construir una subjetividad dentro de la cual la paternidad significa una fuente de satisfacciones: “… La procuro […] yo creo que ya nunca la hubiera vuelto a ver… Yo quería […] volver a ser parte de su vida y ella de la mía […] tuve que hacer labor como si fuera desde un principio.” Como resultado del proceso identificatorio, J encuentra sus rasgos en su hija, así como capacidades que él no desarrolló “es bien estudiosa…lo que yo no fui…es güerita, era rubia igual que yo…” Coincidimos desde nuestro marco teórico con la experiencia de J, en que ser padre es una elección, para la que el hombre se prepara en el ejercicio mismo de la paternidad: “yo me tuve que ir formando como padre…porque un padre no nace, se hace…”

4. Experiencia de Separación Me comían los sentimientos de culpa
Mientras J se mantuvo intoxicado era difícil que pudiera registrar algún deseo por ver a su hija, ya que psíquicamente no le era posible pensarse padre: “… la dejé de ver como a los cinco y medio y la volvía a ver a los 8 […] como ya su mamá no quería verme pues dije no pues ahí que muera... y así seguí hasta que dejé de beber…” Realmente J empieza a cuestionar su papel de padre hasta que su propio padre simbólico, le ayuda a decidir acercarse a la paternidad. Así vemos que las posibilidades de ocupar el lugar de padre no llegan solas: “Si…a veces…la extrañaba… en ratitos pero muy poco […] fue algo que traté con mi padrino y pues pensé «si tengo posibilidad de acercarme a mi hija y de entenderme con ella pues lo voy a hacer lo posible ya si no se puede pues ni modo» porque hasta el día de hoy sigo sin beber… y dicen que las mejores cosas siempre llegan. Me siento muy contento…” Nuevamente vemos la influencia que ha tenido el grupo en él, y quizá esto explica el apego que los alcohólicos anónimos hacen del programa: “… cuando la busqué no tenía miedo pero sí me comían los sentimientos de culpa, o sea había hecho una especie de inventario, […] y cuando lo haces te das cuenta de todo el daño que has causado y te dispones a repararlo…”

CONCLUYENDO
J queda huérfano de padre a los 8 años, sin embargo, asumimos que pasó por la identificación que presupone la introyección de rasgos del padre, pasando éstos a formar parte de su propia estructura psíquica, es decir que conforma su masculinidad a partir de cierta actitud paterna. Posteriormente la madre

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se hace cargo de los hijos del padre, así como de dos del matrimonio formado por ella y el padre. La madre fue permisiva, y probablemente descuidó el aspecto de establecer límites a sus hijos. Lo anterior aunado a la ausencia de figura paterna pudo haber derivado en la adicción de J y su hermano al alcohol. Así, J indica haber vivido gran dependencia materna, la cual entre otros factores debe haber contribuido a que desarrollara un sentimiento de soledad e inseguridad en el sujeto, por lo que busca formar una familia uniéndose a una mujer. Sin embargo, su alcoholismo no le permite comprometerse en esta relación. J afirma haber deseado compañía, no habla de haber amado a la madre de su hija, a pesar de que su intención era casarse con ella. Pensamos que la situación debe ser angustiante al encontrarse en una situación ambigua donde dos fuerzas tiran hacia lados opuestos, es decir por un lado el alcohol y la libertad de quien quiere seguir siendo un hijo para la madre y por otro el compromiso con la mujer, que no puede asumir. En este dilema muy difícilmente pudo J haber reparado en la hija, ya que primero tendría que haber sido capaz de abandonar el papel de hijo para asumir el de hombre y posteriormente el de padre. Una vez que J encuentra AA, pensamos que se reactualiza la función paterna a través del grupo, el padrino y Dios, que inscriben normas y leyes y puede finalmente asumir el rol de género que socialmente ha sido instituído en él y que se caracteriza por la procuración de cuidados y atenciones a la mujer, la provisión económica y el trabajo, siéndole posible finalmente avanzar para ocupar el papel de padre y disfrutar de su hija, incluirla en sus proyectos y entregarse a la relación.

Caso M
M es un hombre de 34 años de edad, de estatura y complexión regulares, de trato agradable. M es el segundo hijo dentro de una familia de cuatro hijos y de la cual dice “éramos la casa chica”. Vive desde hace 9 años con su actual familia, en la que se hace cargo de dos hijas de su esposa. La relación de pareja se produjo mientras eran vecinos y ella estaba casada pero con dificultades en su matrimonio. M comenzó a frecuentarla con motivo de ayudarle a hacer algunas reparaciones en su casa. El nivel de escolaridad es medio, estuvo en la Escuela Militar y su oficio es de policía, actualmente estudia administración de empresas en la UNITEC. Tiene un hijo al que no ve desde hace 10 años y desde la separación, no tiene noticias de él. Durante la primera entrevista se muestra reservado, pero en las siguientes dos se nota más abierto a la entrevista. A M se le contacta a través de la hermana de una compañera de la licenciatura.

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1. Relación Familiar Yo soy muy pragmático
M crece en una familia disfuncional, ya que él y sus hermanos, son producto de la infidelidad del padre a una familia legalmente constituida. La madre es golpeada y trabaja para poder sostener a sus hijos, el padre visita la casa y M no recibe afecto por ninguna de sus fuentes primordiales, además de que como segundo hijo toma el lugar del hermano mayor porque éste es separado y criado por los abuelos maternos, lo cual parece ser que le representa conflicto, pues es quitado de su lugar para ocupar uno que no le corresponde. La concepción de los valores que tiene M, nos remite al apartado titulado “la insignificancia simbólica” en la cual, el magma de significaciones imaginarias creadas por la sociedad dependen de una inmediatez cómoda en donde las cosas, los seres, las ideas han perdido significado mientras que ha tomado relevancia la búsqueda del placer inmediato: “los valores han cambiado y hoy se exalta más la situación de que…seamos más tendientes a no al apego, sino a resolver las cosas rápido, a que te utilizo y si no me sirves te desecho, […] nos ha atrapado el consumismo, te utilizo si me sirves, si no adiós, estamos en una época en que estamos juntos y nos llevamos bien también y si no, a otra cosa mariposa. M ha adquirido valores que se han exaltado en el mundo actual, en donde la competencia y la tecnología va dejando de lado el lazo familiar, resultando en para él una situación de individualización en un probable intento defensivo ante el dolor del recuerdo de una familia mutilada y una infancia sin muchas satisfacciones: “yo te digo que soy muy pragmático pongo la cabeza antes que el corazón […] yo soy muy pragmático con las oportunidades […] tú familia ahora es tu esposo tus hijos y nada más” En cuanto a los valores de M, podríamos pensar que al momento de dejar a su hijo partir, aplica su pragmatismo, y que esta practicidad le permite vivir sin culpa. Los detalles específicos de la separación con el hijo los abordaremos más adelante, sin embargo nos parecen significativas sus palabras: “la moral es una mujer guapa que viste a la moda”, ¿y porque? Porque la moral cambia según nos acomoda” Creemos que a partir de las terapias que M dice haber tenido, ha querido practicar el perdón como un valor moral que sane su relación interna, con sus padres: “cuando lastimas a alguien y esa persona sufre, te equivocaste. Igual y tienes la razón, pero no es la manera de hacerte entender, entonces tienes que pedir perdón”

¡Uh que bonita relación!
Suponemos que la madre de M era una mujer muy perturbada por el maltrato, el cansancio, la frustración, parecida a la mujer del siglo pasado que describimos en nuestro apartado “La paternidad en México”, que en el imaginario instituyente “saca a los hijos adelante” y toda la carga emocional y física le impidió ser una madre afectiva y tolerante, lo anterior pudo generar una imagen desvalorizada para M, por lo que expresa: Ay híjole!, hijo muy malo por cierto, mi relación con mi madre no es muy buena, es muy tirante la voy a ver 1 ó 2 veces por semana y nada más. La frase anterior extraída de la primera entrevista contradice la siguiente que fue dicha durante

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 82 la segunda: “Te puedo decir que tengo seis meses que no la veo y que no le he hablado, que digas ¡uh que bonita relación! No es una relación de vínculos afectivos, porque además mi madre es un ser incongruente, lleno de problemas igual que yo […] ¿cómo fue la educación con mi madre? Fue muy severa, muy dura, muy dura, de muchas reglas, fue impositiva, de que yo tengo la razón y yo la tengo y se acabó” Nos parece que a falta de un rol paterno que mediara conflictos entre la madre y los hijos, y sirviera de apoyo en la educación, la madre probablemente se desbordaba en exigencias hacia éstos. Dado que como hijo no fueron satisfechas sus necesidades de afecto, se mantiene en su discurso, física y emocionalmente alejado del lugar de hijo: “no soy del concepto de ser un hijo toda la vida, como aquellas personas que no han logrado cortar el cordón umbilical con la madre y que están siempre metidos con la madre” Consideramos que el concepto del perdón, M lo ha intentado aplicar en su vida a partir de claras influencias como son algunos tipos de terapias y la religión, espacios en los que el concepto intenta convencer al sujeto de que es lo más conveniente para su vida interior, como una especie de liberación. En nuestra opinión no ha explorado la situación en la que vivió su madre, quizá no ha pensado en colocarse en su lugar para tal vez mostrarse menos rígido, porque pensamos que una opción más viable sería comprender en vez de perdonar: “yo puedo hablar de mi madre, puedo conversar con mi madre, pero al hecho de otorgarle el perdón es más complejo […] pues a base de terapia ¿no? Te enteras de que hay otras formas de querer, otras formas de amar, que tienes derecho a llorar, […] a preocuparte, pero el proceso de perdonar a mi madre, no, ya no le echo la culpa de mis traumas, ya los tengo y ahora resuélvelos […] De aprender a perdonar a mi madre, todavía no puedo” La madre de M posiblemente buscaba un hombre que le apoyara en la educación de los hijos, y al no poder contar con el padre de éstos, desplaza la responsabilidad primero al hijo mayor y posteriormente a M: “Ah tengo tres hermanos más, varones [...] Nos toco vivir una situación distinta a los tres, mi hermano el más grande, sucedió que lo fue a dejar muy chico con mis abuelos y entonces mis abuelos le dieron crianza, entonces apenas se volvió a integrar a la familia ya de grande, tendría unos 24 años cuando volvió a hacer familia con mi mamá, entonces pues es otra crianza, y entonces todas las broncas se me quedaron a mí, como que ser el, como venir a ocupar el lugar del hermano mayor, como el ser el ejemplo, como que si tus hermanos no estudian es tu culpa porque no ven ejemplo” Lo anterior pudo representar una responsabilidad abrumadora para sus posibilidades y si a este hecho se suma el alejamiento afectivo de la madre, tenemos a un niño forzado a asumir un papel para el cual no está preparado. Ahora bien al hablar de sus hermanos, nos parece que existe un símil con el padre por haber sido obligado en algunos aspectos a tomar este papel, es decir, se identifica con el padre y asume el mismo tipo de relación que el padre mantenía con ellos, de manera que no puede ser hermano y padre a la vez, “llevo una relación buena, tampoco te diría excelente, no hablamos mucho, no tengo mucho que hablar con ellos […] no soy de muchas uniones con la familia” El modelo de familia de M se parece al descrito por Roudisnesco de familia mutilada, es decir, una familia donde se ejerce la violencia, el abandono y el alejamiento físico y emocional. Consideramos que M aprende a reproducir este patrón muy pronto: “Muchas broncas, broncas por todo, broncas por todo, pocas ocasiones

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 83 puedo recordar en que eran felices, en que estaba riendo mi mamá, lamentablemente éramos una familia de las que ahora llaman disfuncional” Posiblemente la madre de M resentía el trato de su pareja, al tratarse del dominio ejercido por un hombre sobre ella y no poder defenderse, la agresión es desplazada a sus hijos que por su condición de varones, estaban representando al padre: “mi madre peleaba con mi padre y mi madre recalaba con nosotros y nosotros no teníamos con quien recalar” Como niño no fue tomado en cuenta, por lo que creemos que una vez que empieza a vivirse como hombre comienza a pensar que ahora “tiene razón de ser” y puede tomar sus propias decisiones: “mis recuerdos buenos son de adulto, mi recuerdo que me dejó muy marcado fue que yo siempre quise irme de mi casa, yo cuando tuve razón de ser, a los 16 años me fui de la casa”

Como dicen los chavos: “X”
El padre de M, contesta afirmativamente la pregunta que Roudinesco formula en su libro La familia en desorden, ¿está el padre condenado a ser ya más que una función simbólica? Este tipo de padre que en realidad sólo fue mal proveedor en la vida de sus hijos ciertamente tiene su importancia, como es sabido, lo que no se dice, habla mucho, en este caso, la ausencia del padre. En el apartado “Masculinidad y Paternidad” hablamos del lado práctico del abandono por parte del padre dado la dificultad que representa la atención a los hijos fuera del matrimonio, situación vivida en la familia de M: “el padre fue de que yo doy dinero y se acabó. Igual y no estoy en toda la semana igual y si estoy, igual y me aparezco o no, entonces la situación fue más cargada hacia mi madre” Debido a lo doloroso que puede ser el saberse hijo en las sombras, que es la evidencia de las mujeres que puede poseer el padre de la horda, es que pensamos que hace la siguiente asociación con la muerte, M está a la espera de la muerte de su padre. Lo anterior aunado a la indiferencia paterna nos lleva a preguntarnos ¿qué sentirá cuando muera?: “Mira con mi papá no mucho, hasta la fecha no mucho […] Casi nada, es una figura muy alejada, digo afectivamente, pues no se, igual y lo sienta, y perdona la expresión, y llego a sentir algo cuando fallezca, no lo sé, es como dicen los chavos: X, ni bien ni mal” En la metáfora paterna creemos que el padre de M a pesar de que lo reconoce como hijo, no lo porta como tal, quizá a causa de la problemática que traería con la familia legalmente reconocida. Socialmente el padre de M demuestra en su rol, una dependencia subjetiva total de su vínculo con la mujer, pues nos parece que sus regresos a la casa de M tenían como principal fin a la mujer y no a los hijos.

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2. Significados de género Más bien me ha costado mucha lana la terapia
Como adolescente viviendo su sexualidad, siendo menor de edad, enfrentándose al accidente de embarazo y una madre tan dura sin opciones de replica, se evidencia el dominio de ésta, agregando la moral de la época, M admite: “Más bien me casaron […] A mí en la casa me hicieron como que muy responsable, muy marcadas las cosas, o sea, tú lo haces tú lo remedias, tú lo haces tú lo remedias, y tú sólo, es tu bronca, en ese sentido, me casé, me casé […] No funcionó” Así como su madre fue impositiva, M aprendió esta forma de dominación y la desplazó ayudado por la imagen paterna como una marca de género, que coloca a los hombres en una posición de poder y ventaja frente a las mujeres. Ahora bien, no pudiendo alcanzar dominio alguno sobre su madre ni sobre su esposa, opta por desquitarse con los hombres pero desde una posición jerárquicamente superior, “tal vez en el trabajo me lo permitían algunas veces descargar mi frustración en otras personas, como en otras personas, como en ese tiempo yo era oficial entonces, este, pues: «me viste mal, estas arrestado 15 días» Después de la separación con su hijo, M manifiesta que atravesó por un período de depresión al que reaccionó de la única forma que había sido enseñado a vivirse como hombre: “…«se acabó, ya lloraste bastante ya estás como estúpido tanto tiempo, tienes que enfocarte en otra cosa» y te enfocas en otra cosa y no te permites que el corazón le gane a la mente.” La masculinidad de M por un largo período fue la señalada tradicionalmente, a través de diversos factores como el espacio que su actual pareja le estaba haciendo en su vida, el contacto con las hijas de ésta, el fracaso anterior, pudieron haber permitido el contacto con sus aspectos femeninos, como señalamos en “La construcción de un deseo”, lo que le permitió establecer un vínculo afectivo con las que decidió ser padre: “soy muy, muy en ese sentido de trabajo […] ahorita ando con las hijas mientras mi esposa trabaja, el que se dedica a ser amo de casa soy yo ¿no?” La siguiente frase ratifica que la condición masculina no es ni natural ni voluntaria sino una construcción social ya que M en la diversidad de masculinidades se ha movido a una con mayor apertura: “me gusta mucho la carpintería […] y el fin de semana es para la casa, barrer, trapear, planchar, cocinar” Es relevante el contraste que M hace de su vida en su familia de origen y la que él ha construido ahora: “o sea si me pudieras decir oye que recuerdos tienes de navidad o año nuevo, son puras borracheras y broncas de plano que se organizaban las fiestas entre tíos y todo […] y terminaban con el pavo en la cabeza, […] entonces pues bonitos recuerdos no tengo más bien me ha costado mucha lana la terapia.” Parece ser que de alguna manera ha desarrollado un pensamiento en cuanto a como quiere ser él, y sería como empezar a explorar cierta singularidad, apartándose de ciertos cánones que socialmente dirigen gran parte de la identidad de los varones, “haber nacido con un pene entre las piernas podría ser, «ser hombre», pero más importante ser hombre es… aceptarte como eres ¿no?... Es ser congruente tal vez, vivir con congruencia para mí es ser hombre: pensar y hacer… o sea, vivir como piensas” Pensamos que para M ciertamente debe ser difícil el tener un empleo que en el imaginario tiene un fuerte significado de ser macho, y que lo lleva a tener que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 85 practicar una fuerte adhesión de identidad con los varones con los que convive diariamente, mientras que algo más lo convoca a ser más él mismo y no dejarse arrastrar por estas exigencias sociales de género: “Ser hombre es muy difícil, es muy difícil tratar de ser hombre, de ser completo, […] tienes que conjuntar muchas cosas que a veces ni las pediste, o sea, quien te dijo que…por ejemplo tienes que ser fuerte, quien te dijo que no puedes abandonarte tal vez a los sentimientos de desesperación, a llorar a reír a, estar triste a estar alegre,[…]es tratar de darle gusto a los demás hombres […]Es que, que esperan los hombres de otros hombres…pues que se comporten como hombres […] y tratar de encajar en el cliché que esperan de ti las mujeres, […] ser proveedor tal vez, en el que debes de ser padre, debes de ser esposo, debes de ser amante, no sé, […] entonces es complejo” Claramente M habla de lo que nosotras entendemos como relaciones de poder a partir de Foucault, cuya perspectiva sitúa al poder como algo no adquirido sino como la resultante del juego de relaciones sociales, dinámicas y no igualitarias, es decir, que M entiende al poder en términos relacionales y de género, en donde continuamente se hace necesario establecer un equilibrio, “hemos tanto batallado en separarnos, en decir “esto te toca y esto no te toca” que a final de cuentas no sabes que te toca. Estamos en la lucha continua de que hoy puedo y mañana no, y hoy te quito el poder y hoy te lo cedo, estamos en esa constante dinámica de estarnos arrebatando el poder, de decirte, hoy gobierno sobre ti, de la lucha interna entre el feminismo y el machismo, ¿que hacemos?” Nos parece que M coincide con ideas expuestas en nuestro apartado “Masculinidad y Paternidad” y da cuenta de que la situación social para los antiguos valores masculinos esta dando un giro y el hombre empieza a ejercer funciones que van desde cumplir roles nutricios como padre hasta trasmitir un nuevo modelo de educación a los hijos, con lo cual el machismo para algunos hombres empieza a replegarse para dar paso a las ideas feministas no radicales: “el hombre en su situación machista si quieres verlo desde ese punto, tiene que aprender a ceder terreno y educar distinto ¿no? En cuanto a su cooperación en sus labores domésticas M plantea una perspectiva que nos parece realista en cuanto a la participación masculina: “si es ayuda te estoy haciendo un favor, entonces no, el hombre no debe de ayudar en su casa, debe de cooperar con la parte que le toque en su casa, o sea la parte de responsabilidad que te toca en la educación de los hijos, en la manutención y en el llevar un hogar… entonces no me estas ayudando” Complementando el párrafo anterior, podemos agregar que M había sido educado por su madre en este tipo de cooperación, y nos parece que es algo que la ha facilitado esta posibilidad de explorar la masculinidad en un campo más amplio y equitativo: “éramos puros hombres entonces no había mujer a quien cargarle la mano, entonces tenias que aprender a cocinarte, a lavarte tu cuando mamá no estaba porque trabajaba”

No me gustan las mujeres que se sienten atadas
Durante la primera experiencia de conformar una familia, M refleja la identificación que tenía con su padre, el abandono a la familia está claramente expresado en que tenía: “[un] sentimiento de abandono hacia ella, porque yo me iba todo el fin de semana, […] y la dejaba con la bronca del niño, y este, yo llegaba el fin de semana y

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 86 pues me encabronaba, perdón la expresión, me encabronaba, me enojaba pues que la casa estuviera tirada” Desde su posición de macho, parece responsabilizar a la mujer mientras el se deslinda, ahora bien, hipotetizamos que tal vez M desplaza hacia su mujer el abandono que en realidad él estaba llevando a cabo: “Dónde está el niño y de que el niño porqué lo tiene que estar cuidando tu mamá, […] si tú eres su mamá, no es la responsabilidad de tu mamá […] era bronca, bronca y bronca” Con lo anterior pensamos que M se aliviaba de culpas. En el momento de llegar reclamando provocaba el reciproco reproche y se descargaba su tensión. Aunque reconocemos que en él ha habido cambios, y practica una nueva masculinidad, creemos que trata de oponerse al padre, evitando ligarse a una mujer que lo comprometa en exceso, como su madre comprometió a su padre, por ello, para él… “Una mujer debe de ser…independiente, […] debe ser libre y debe ser muy inteligente […] es lo que esperaría de una mujer, a mí no me gustan las mujeres que se sienten atadas, que necesiten a alguien para ser felices” Creemos que M reconoce ahora que si su propia felicidad no depende de una mujer, tampoco él puede ser la única causa de felicidad para su pareja. El párrafo siguiente corrobora la razón de su sentir: “a mi me gusta ser independiente, me gusta ser libre hasta cierto punto, libre de pensamiento, de decir lo que siento, de expresar mis ideas, libre de sentirme enojado, de sentirme triste, de decir “hoy no te aguanto” o “hoy estoy muy contento contigo”, porque el hecho de convivir y estar juntos es un compromiso que yo, yo adquirí, no que tu me lo diste, entonces esa responsabilidad no es tuya, es mía, esa responsabilidad de estar contigo, de amarte, de serte fiel es mía, es mi bronca y es lo que yo te puedo ofrecer pero no te estoy atando y si tu quieres ofrecérmelo pues que padre” Esta nueva masculinidad se ajusta también a las formas de relación de pareja de la actualidad, en donde existe en proyecto de vida juntos conviviendo con un proyecto individual, que en su momento puede facilitar la separación de la pareja sin implicar por ello la falta de compromiso actual. El concepto de “colgarse de un hombre” hace referencia a su madre y la relación que estableció con su padre, “No sé porqué a las mujeres le enseñaron eso, a las de ahorita ya no tanto pero a las de antes, les enseñaban que tienes que depender de un hombre, y entonces te cuelgas de ese hombre y no hay otro más que ese” La primera relación de compromiso que estableció con una mujer estuvo marcada por esta masculinidad y paternidad heredadas en las que el hombre tiene el poder de controlar a las mujeres y con ello, el de controlar su vida sexual y reproductiva: “Y por lo que me cuenta mi mamá, iba por la misma línea, así de que el abuelo le pegaba a la abuela y luego la abandonaba y luego regresaba con la abuela después de tener muchos hijos, creo que fueron trece hijos y de que te tocaba a ti cuidar al chiquito” M al haberse sometido a terapia, creemos que logra rescatar la alegría de vivir y de valorar aspectos que para él son importantes, como el reconocer las cosas buenas que tiene en su vida, como compartirla y alejarse de la tragedia y reeditar su masculinidad, su paternidad y con ello su vida familiar: “son situaciones tan simples que aprendes a disfrutar, […] ir a ver una película, de comer juntos, de pasar un rato con la pareja solos, son situaciones que me llenan que me satisfacen, hasta eso yo no soy tan complicado […] ir de vacaciones, son recuerdos bonitos el de criar a tu hija, el de verla crecer, el de haber cambiado pañales, el de haberle dado mamilas, el verla caminar, el ver como se le caen los dientes, el ver como progresa, el como se esta

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 87 convirtiendo en mujer todo eso me llena de satisfacción me dan recuerdos bonitos me hacen sentir vivo”

3. Experiencia de Paternidad Miedo, miedo, se siente miedo
Para el momento en que nace el hijo de M, éste aún no era un hombre propiamente dicho, había huido de su casa a los 16 años, probablemente no había abandonado su posición de hijo ante los padres, consideremos que adolescente aún, se encontraba en proceso hacía la adultez y la independencia, por lo que no podía ser padre siendo niñohijo: “Híjole!, mi experiencia como padre, te podría decir que fue traumática. Porque yo fui padre casi a los 17 años, 18 años” Consideramos que debido esto es que en una primera reacción, responde de acuerdo con valores de masculinidad característicos de nuestra cultura: “viene el sentimiento como hombre egoísta: es tu bronca” Aunado al hecho de que M era un adolescente podríamos agregar que al enfrentarse a la paternidad un hombre que no fue paternado adecuadamente no puede asumir su rol de padre y se derrumba, “Miedo, miedo, se siente miedo […] En ese sentido de que se te acaba la vida, […] la libertad que tenias. Yo creo que para mí fue traumática en ese momento. Que te dijeran: sabes que, vamos a tener un hijo... ¿que onda?” Pensamos que habiéndose apenas librado de la autoridad materna, comenzaba a disfrutar de la libertad, y la novia lo caza simbólicamente y tal como la madre simbólicamente lo está obligando a repetir el “tú lo hiciste, tú lo remedias”. Lo anterior corresponde a la visión de masculinidad funcional en la que la construcción arbitraria de lo biológico, incluyendo la reproducción, proporciona un fundamento en el que pareciera natural que las mujeres tienen predisposición a fungir como madres: “Fue una relación traumática, que no permitió crear vínculos entre mi hijo y yo, muy fuertes como de paternidad, yo he pensado que los padres […] no hay tanto ese vinculo como en la mujeres […] que llevan un hijo” Tal vez el hijo representaba la causa de la pérdida de los derechos que recientemente había conquistados, de manera que no le era posible que hacer vinculo con el hijo que nos parece que inconcientemente le representaba una extensión de la mujer que le había sometido nuevamente. Suponemos por el discurso de M, que la madre tampoco estaba preparada para atender al niño y dado que M tenía la idea de que la mujer era la responsable de los cuidados del hijo, se lo lleva a su madre: “nos divorciamos, yo me quede con el niño, yo ya casi estaba en mi último año, me quedé con el niño, estuvo conmigo viviendo un tiempo pero estuvo viviendo con mi mamá” Paradójicamente le ofrece el hijo a la madre dura que él padeció. Una primera interpretación sería que M entrega a su hijo a los cuidados de su madre, representando una continuidad, como si en el inconciente de M perdurara “yo soy el hijo”; otra interpretación sería que desde el momento en que lo casan, M y su madre juegan a suplir, el lugar dejado por M en la casa materna, porque de otra manera no nos explicamos cómo la madre va en contra de los principios tan estrictos impuestos a M, para aceptar al hijo por el que M debía hacerse responsable “cuando

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 88 llegaba a ver el niño, pues sí «hola hijo, como estás» con mucho cariño y todo pero como que un vinculo de cariño y afecto, pues no lo había mucho, era más con mi mamá, ese asunto de mamá” Nos parece notable la contradicción en la que cae al hablar del cariño por el hijo. Aquí M da la impresión de haber introyectado rasgos de su padre con los que se constituyó su estructura psíquica, por lo tanto no puede actuar de otra manera que con la lejanía, esa es la experiencia que él puede transmitir. También se puede ver en la declaración: “No porque a veces ni me enteré, […] cuando yo llegaba me decían: se enfermo., […] pero ya esta bien” El androcentrismo, es decir, la percepción profunda de que la cultura y la historia se han vivido, estructurado y comprendido a partir de la visión masculina ha legitimado la creencia de que es la naturaleza biológica la que determina que el cariño de la madre por el hijo se espontáneo. M cae en este juego y se justifica diciendo, “No lo vi, cuando no lo ves, cuando no percibes el dolor, no lo sientes, dicen que corazón que no ve… o algo así. No puedes formar vínculos, a final de cuentas tener un hijo como varón es formar vínculos” En nuestro marco teórico hemos trabajado con la premisa de que ser padre implica un proyecto y M no desarrollo ninguno con respecto a este hijo, por las razones que se han estado considerando durante el análisis de su caso. “como hombre, tienes la parte mas compleja por q tu tienes que formar vínculos con los hijos, tienes que formar esas cadenas, la paternidad […] no es tan sencilla como la madre, porque tu formas vínculos desde que lo tienes adentro ¿no?[…] me imagino que lo sienten crecer, desde ese momento empiezan a formar vínculos. Si creemos que M tiene razón al decir, “me gusto cuidarte cuando estabas enfermo, esa situación de hombre de formar vínculos con los hijos. Yo pienso que los hombres forman vínculos con los hijos, para poder amarlos. Pero también creemos que debe haber una disposición que estaría presente acompañando a la madre desde el embarazo y toda la criaza del hijo. Consideramos que en M se pueden observar dos situaciones, la primera es que algunos padres aman al niño como resultado del amor que sienten por la madre de su hijo, es decir, que quieren agradarla, quieren cooperar con ella, o sea muestran su compromiso con la pareja y dado que M no tenía ninguno con la madre de su hijo, tampoco se siente ligado a él, aunque es claro que en su nueva relación al amar a la madre de las niñas, ama a las niñas: “A mí me puedes decir: ¿tú desde que lo viste a Joshua inmediatamente te nació el amor? Te puedo decir que no, porque francamente mi hijo era feo, y yo siempre he visto a los niños chiquitos feos, todos morados, hinchados…después, después, es cuando te va naciendo esa situación de paternidad, sucede formalmente, las caricias…” M al hablar de su hijo deja ver su renuncia a su paternidad, y la cede a la actual pareja de su ex esposa, “Pues más bien, la nueva pareja de ella […] podría ser la figura paterna de él, (refiriéndose al probable discurso de su hijo dice) «pues él es mi papá, porque a final de cuentas él nunca me ha visto»” A la pregunta sobre si le interesaría verlo, responde: “Es muy difícil ¿no?, cuando no sabes, donde está, sólo sabes que está en un país, un país que tiene cincuenta y tantos estados, no sabes donde está, y entonces la única conexión que podría ser es a través de los abuelos…no veo muy dispuestos a los abuelos […] he llegado de todas las maneras que tú puedas saber, y no le veo el chiste” Creemos que no importa lo que diga, porque la frase significativa en negritas, habla por sí misma. Nos atrevemos a interpretar las siguientes palabras en dos sentidos, “igual y soy como una nube que ésta en su cabeza” En un primer caso, sería que él es una nube

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 89 para su hijo como el hijo lo es para él. Otra posibilidad sería, que M siente que fue una nube para su padre.

Sus logros son mis logros
Sorprende que al transcurrido un año, de haber perdido al hijo propio se involucre afectivamente con dos niñas que no son suyas, sin embargo, hace la aclaración que quien tiene las niñas es la mujer con quien se casó, además de que en este caso, son de género opuesto. Seguramente tuvo mucho que ver la mujer de cada relación, lo que queda claro en este párrafo, es que en el momento en que lo dice, no se asume padre de estas dos niñas: “es mi segundo matrimonio. Ella tiene dos niñas, fue más difícil, porque es una adaptación más compleja, porque las niñas estaban más chicas. La grande tenía nueve años y la chiquita tenía…dos años, no, año y meses. Yo todavía llegué a cambiar pañales con ella, ahí si me hablas de vínculos, si creo que tengo un vínculo mas fuerte con la niña chiquita, porque llegué a cambiarle pañales, llegué a hacer mamilas todavía, llegue a cargarla, la siento más hija mía” Estas tres mujeres, que ofrecen la posibilidad de aceptar lo que él da, probablemente lo ven como el sustituto de hombre que simbólicamente se había ido de la casa. Tal vez estas atenciones fueron registradas por M como un reconocimiento que en su casa no tenía ya que allí lo que hacía era por imposición. “eso significa para mi, […] responsabilidad, responsabilidad, cariño y afecto en ese orden, tienes que hacerte responsable por eso te digo que en ese momento no pudo haber funcionado y porque éramos muy jóvenes, y porque éramos muy egoístas, porque no tenías la madurez de hacerte cargo de otra persona, de otra personita, el decir «es que él depende de mí». Ahorita el decir él depende de mí, me da gusto, el depende de mí, puede subsanar tus necesidades de cariño” Se pensaría que a través de la convivencia que ha tenido con ellas ha podido establecer un verdadero vínculo, en el que se ha vivido como padre, pensamos que las siguientes líneas confirman nuestra creencia sobre que la verdadera paternidad es siempre una adopción: “sí soy padre, porque trato de subsanar todas las necesidades que tienes, porque me duele lo que te pasa a veces, si tú me preguntas ¿te duele que veas llorar a la grande? Sí, sí me duele” Consideramos que una vez que se “adopta”, el hijo se vuelve una extensión de sí mismo porque duele. Tal vez duele porque existe un egocentrismo herido en el adulto de pensar que no se es suficiente para protegerlo: “no puedo ver llorar a la chiquita porque me duele, me lastima, no puedo verla enferma porque me duele, no puedo ver que se caiga, que se lastime, porque inmediatamente sientes ese vacío y esa punzada en el estómago” Por lo que se puede ver en la siguiente frase M ha ganado un lugar en el que todas las partes se retribuyen algo valioso: “Trato, no cumplo al cien por ciento, de hacer lo mejor, de dar el todo, de dar cariño, afecto, comodidades, educación, lo mejor que se pueda” Hablando del padre biológico de las niñas, M asume el rol paterno de responsabilidad en la formación de estas niñas, y quizá lo puede hacer a partir de que él no es el padre biológico, así que refiere que aquel “las conciente y la malcría, es su trabajo. A mí me toca educarlas y me toca enseñarles valores, me toca enseñarles ciertas etapitas para que se defiendan”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 90 Tal vez a partir del hecho de no ser el padre biológico, se descarga del fantasma de su propio padre y se encuentra en posibilidad de gozar y sufrir la cotidianeidad de la vida con estas mujeres, “qué no haría si me tocan esas dos niñas […] me duele cuando sufren, y también me da mucha alegría cuando tienen sus triunfos […] porque sus logros son mis logros […] Todos cooperamos para que ellas logren sus metas” Nosotras aquí consideramos que el narcisismo de M se ve involucrado en los logros de las niñas, pues al simbolizarlas como una extensión de él, existiría una relación proporcional entre “yo soy buen padre en la misma medida que mi hija triunfa”, “tenemos que entender que las decisiones que tomen las van a tomar bien o mal, dependiendo lo bien o mal que los enseñaron” Consideramos que las representaciones de M para con sus hijas no tienen que ver con una esperanza académica o profesional sino que está en mayor función a una realización más amplia, igualitaria y libre para las hijas, “yo espero que cumplan su vida y que vivan felices, es lo único que quiero, no espero que sean ni doctoras, no quiero que sean licenciadas, no espero que sean abogadas, ¡no, no, no! no quiero eso, lo que quieran ser, yo lo único que quiero es que sean felices, completamente felices en lo que decidan ser.” Cabe la posibilidad de que esté tratando de ser un tipo de padre muy diferente al que él tuvo y que reprodujo en su primera relación, en un intento de colmar la necesidad de reparar la imagen del padre que no cumplió con la percepción que ahora tiene él de la paternidad, por lo que al hablar de lo que es un padre dice: “tal vez como yo, hubiera esperado que me apoyara, que me enseñara, ¿que es lo que esperas tú de un papá?, pues que te apoye, que te quiera, eso hubiera sido bastante, que te aliente, que te de afecto, eso es lo que yo espero de mi papá, tal vez más apego […] y es lo que trato de dar”

4. Experiencia de Separación No, pues que ya se fue
Retomando el pragmatismo que M enarbola creemos que aplicó este concepto en función de su conveniencia. Lo que es claro es que no tenía los recursos psíquicos para ser padre, y cumplir las demandas de un hijo, “me dice «sabes que, mira, el niño tiene más oportunidad conmigo ahora, va a estar más cuidado, y me voy a Estados Unidos ir a trabajar allá» […] Tiene como nueve años…diez años que no lo veo.” Él no se plantea la posibilidad de que en algún momento sea necesario para su hijo, creemos que esto habla de la poca capacidad para representarse a sí mismo como padre, y nos parece clara la desvalorización del Yo. Aunado a esto, creemos que no había nada en M que pudiera sostenerlo como padre. Tal vez ni como pareja, pues pareciera que es la mujer quien decide y no deja opción sobre la acción a llevar a cabo. “Cuando ella me agarra y me plantea y me dice: «el niño va estar mejor conmigo, porque va a tener mejores cosas» igual y digo: pues sí, desde ese punto de vista sí tienes razón. […] en ese sentido el va a estar mejor contigo, va a tener mejores cosas, mejor educación, mejor escuela, escuela de paga y unas situaciones que yo no podía darle de momento.” Ante la pregunta sobre la posibilidad de establecer contacto con su hijo a través de los abuelos de éste dice: “Está bien: « ¿y cuando vienen?», «No sabemos». Y le pido

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 91 el teléfono, y me dicen: «qué crees que no lo tengo, se me olvidó, después».” Pensamos que la paternidad, cuando es elegida no se pide, se exige y se ejerce. La frase siguiente parece confirmar nuestra idea: “es más fácil para las mujeres conseguir un padre, que un hombre consiga una madre.” Inconcientemente M tal vez se refugió en la depresión, dando espacio a que su hijo se fuera. Una vez alejado el hijo actúa la búsqueda, que probablemente sabe ya inútil. “y no me pasó por la cabeza en ese momento aunque no me lo creas, yo se lo entregué en ese momento, yo estaba muy triste y me dijo luego te hablo, o te hablo con tu Papá si y pasó como una semana o quince días pero como yo estaba en la depresión no me di cuenta y cuando le hablé, «no pues que ya se fue».” Puede ser que, también de forma inconsciente no quiere saber el paradero de su hijo, por lo que se le olvida preguntar. Probablemente sí tomó la mejor decisión al cederlo a la madre, ya que él no lograba involucrarse en la crianza aún cuando el niño se encontraba en la casa materna, tal vez él sabía que de quedarse con el hijo no le quedaría más que repetir el desapego del que él había sido objeto por parte de su padre. “Lo pensé como una semana o como semana y media porque aparte la presión de la familia que tanta: «aquí lo queremos mucho y lo vamos a criar bien», sí, pero y el día que crezca y me reclame, el día que me diga porque no me dejaste ir si ella me estaba dejando lo mejor […] porque yo lo hice en etapa adolescente, así fui, y le reclamas a los padres” El temor de M es que le reclamen, no tanto la posición económica, como la falta de afecto. Quizá en las siguientes frases se vea clara la ambivalencia con respecto a los sentimientos paternales de M y el lugar en el que se posiciona, eludiendo los cuestionamientos familiares y los suyos propios. “pensaba yo que la vida había sido muy injusta conmigo, cuando piensas que toda la vida está confabulando en contra de ti. […] ya sabes como con esas depresiones activas de que agarras te levantas y corres y así como zombi, eres activo, dicen que todas las depresiones son de quedarte en la cama y así estuve un buen rato. Pensamos que probablemente al referirse a las depresiones activas se refiera a algún tipo de actividad en su mente, ya que desde luego sí creemos que debe haber sido una experiencia dolorosa. Suponemos que un padre se hubiera dispuesto a decirle al hijo cual era la situación y porqué tomaba la decisión de dejarlo ir, sin embargo M no creemos que se haya colocado en ningún momento en la posición de padre, por lo tanto lo que el hijo dijera o pensara no contaba: “yo pienso que él se fue pensando que se iba a ir unos días ¿no?, así como un fin de semana o tres o cuatro días, pero nunca pensó que ya se iba a ir con ella y que ya no lo iba yo a ver.” Ahora bien, el siguiente párrafo nos parece significativo, porque aun que M habla en referencia al bienestar de su hijo, en realidad lo que a nosotras nos parece es que la oportunidad era para él, “cuando pones el corazón antes de la cabeza tienes problemas porque no puedes decidir conscientemente lo que es mejor […] yo te digo que soy muy pragmático[…] aunque el corazón me este diciendo “no y no y es tu hijo y lo vas a cuidar y lo vas a querer”, yo soy muy pragmático con las oportunidades y la verdad porque además ellos no son de un nivel de vida como dirías medio, no, son más tirándole a alto.” Parece que M utiliza su pragmatismo como una forma de ganarle al súper yo que está indicando que debe querer al hijo y al mismo tiempo resistiéndose al dolor producido por no haber podido responderle a ese hijo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 92 CONCLUYENDO
M se vio privado de la cobertura de diversas necesidades emocionales por ambos padres, que contribuyeron a ensanchar los reclamos que como él mismo expresa, comenzaron en la adolescencia y ha venido cargando a cuestas desde entonces. Podríamos decir que acudir a terapia le ha dado la posibilidad para irse librando de estas dos pesadas figuras e ir resolviendo poco a poco sus pendientes con ellos. La indiferencia y no poder perdonar a su madre podrían ser descritos como los recursos de su psique para defenderse. En cuanto a su hijo, observamos que hubo culpa y quizá en un intento de reparación desarrolló apego emocional y físico con las hijas de su nueva pareja, lo cual no deja de lado el hecho de que en realidad no son sus hijas y le da la posibilidad de mantener cierta distancia e incluso, en su caso, hasta el desentendimiento de éstas con menos culpa. Lo que sí es visible, es que en su involucramiento en su nueva relación ha podido desplegar nuevas formas de masculinidad y de expresar cariño, uno de los principales reclamos a su madre. Para él es posible relacionarse con la mujer en la medida en que ella pueda ser independiente, pues él mismo es una carga que apenas puede más o menos llevar y se da cuenta que no puede sostener a otro ser, sea como pareja o como hijo.

CASO O
O es un joven de 23 años de edad, alto, moreno, de estatura regular y complexión delgada. Es el menor de cuatro hermanos y proviene de una familia integrada con la cual está viviendo. Actualmente O no tiene ninguna ocupación. Tiene dos hijas que actualmente viven en Estados Unidos, a la mayor no la ve desde hace un año y medio; a la menor no la conoce ya que nació allá. Las entrevistas con este sujeto fueron tres, con una duración total de 3.00 horas.

Se muestra dispuesto a cooperar, su discurso es un tanto desordenado. El contacto con este sujeto se hizo mediante un amigo cercano a una de las autoras de este trabajo. O tiene escolaridad media superior y actualmente está desempleado.

1 Relación Familiar Soy relajiento, la verdad soy irresponsable y soy latoso
La educación en la familia de O es relajada, “Casi no he pedido permiso para muchas cosas y mi papa me las aguanta… soy relajiento, soy irresponsable, la verdad soy irresponsable y soy latoso.” Pensamos en la posibilidad de que éste sea un factor que haya contribuido a que la mujer se fuera, propiciando poco a poco el abandono.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 93 Uno de los valores que resultan relevantes para O practicar en las relaciones sociales que entabla es el respeto “respetaban, entonces yo creo que es tu actitud y el respeto que tus amigos te tengan” Por fuentes cercanas al ambiente familiar de O fuimos informadas de que, en la familia existen formas de relaciones peculiares, en donde permanecen viviendo geográficamente cerca unos de otros, aún cuando ya se hayan separado de la familia y hayan formado la propia; viven pendientes unos de otros, por lo que diríamos que otro de los valores es el de la unión lo que vemos reflejado en lo siguiente “somos bien policías nosotros, somos bien preguntones: “¿y a dónde fue?, ¿y porqué no sabes, que tal si le pasa algo?”… no específicamente con Myrna (la hermana) sino también con mis demás hermanos… entonces es una manera de preocuparte” En las siguientes líneas se puede notar lo anteriormente afirmado junto con una nueva observación: Al parecer también existe una dificultad para la separación emocional y la individualidad en el núcleo familiar. Para entender las siguientes frases contextualizamos la situación: Una vez que O decidió dejar ir a sus hijas y su madre se enteró –no sabemos por qué medio – desembocó en: “mi mamá hizo una junta familiar, eso no me gustó… Juntó a toda la familia y dijo: «que no podía creer que un hijo suyo, iba dejar ir a mi hija, que era un irresponsable» Eso no me gustó. Porque como que sentí que me estaba exhibiendo, y la verdad a mí no me gusta ni siquiera darle explicaciones, y si lo hago nada más es por respeto… consideración” Lo que nosotras podemos visualizar aquí, es la intolerancia que experimenta la madre ante el esfuerzo que O hace por alcanzar individualidad. Al parecer las relaciones cerradas de las que hablábamos con anterioridad no son vividas por O con el compromiso que el núcleo, o por lo menos la madre, esperaría: “le contesté que la confianza se ganaba…le dije a todos lo demás… que a los demás no los había tomado en cuenta porque ninguno de ellos tenía porque saber cosas de mi vida, son mi familia pero eso no quiere decir que voy a estar comunicando todas mis decisiones.” Al referirse O a la dinámica familiar, nos comenta: “siempre hemos tenido una forma muy golpeada de hablar en mi familia, y somos muy pesados para el saludo, o en vez de decirnos ¿qué pasó?, llega uno y te da un golpe, un sape… y eso sí, luego me pone de malas –bueno yo también lo hago” Las líneas siguientes hablan de los vínculos que O ha establecido fuera de la familia, y cómo estos influyen en la subjetividad del sujeto, construyendo nuevas significaciones. “Entonces sí, todos somos lo que no enseñan en casa pero también en la escuela, porque la escuela también cambia tu forma de pensar y allí es cuándo convives con más personas y ya como que puedes adoptar otro tipo de actitud […] si te juntas con personas que siempre hacen la tarea, pues a fuerzas lo vas a hacer, como que tú también vas a seguir ese camino, si te juntas con los latosos, y nada más están echando relajo, lo haces, también se te olvida, que estás yendo a la escuela a estudiar.” Creemos que en el ambiente social de O los hombres tienen las características que él ha tomado para construir su masculinidad. Situación que podría influir en la poca defensa que, posteriormente, hará de su paternidad.

Mujer de mi casa… mi mamá y mi abuelita
En el discurso de O sobre la madre, éste nos remite a otras figuras femeninas importantes en esta historia familiar, en primera instancia a la abuela materna, a la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 94 cual O describe como una mujer: “súper espectacular de mi casa, fue mi abuelita…tuvo sus hijos ella solita, construyó su casa ella solita, de carácter fuerte, si era regañona y enojona, era fuerte, la neta sí era fuerte, trabajadora, no le gustaba estar quieta, se preocupaba por todos hasta por los hermanos que obviamente no vivían con nosotros y cada rato los iba a visitar” En este ejemplo también podríamos observar que la abuela de O ya tenía estas características de apego en la familia, y nos parece muy importante que en la percepción de O las mujeres de su casa mantengan estos caracteres, pues en lo sucesivo creemos que se convierten en modelos de búsqueda: “… mujer de mi casa, mi mamá y mi abuelita así eran, bueno mi mamá así es” En el relato de O, no parece haber muestras de educación con inclinación machista, “cuando mi mamá salió a trabajar, ella solita (la hermana) adoptó el papel de ama de casa, nosotros no, obviamente teníamos nuestras obligaciones dentro de la casa, pero pues hasta ahí, eso sí, nada más decíamos al rato llego, al rato vengo y no había problema” Nos parece que la figura de la abuela tuvo mucho peso en la organización familiar, de manera que así, siendo modelo de femineidad, el resto de las mujeres buscan esa posición. Hablamos de la búsqueda que hace O de estos rasgos en las demás mujeres, por lo que se cuestionaba con respecto a la población femenina de su generación, “¿qué tiene de malo ser ama de casa?... mi mamá es ama de casa y es bien «rifada». Pero todas ya tenían carácter de que querían ser algo más que amas de casa” De esta manera las relaciones que establece O con mujeres, fueron sostenidas con referencia a este modelo: “me ha tocado mujeres buenas, y la mayoría inteligentes... siempre reflejamos lo que nos enseñaron es nuestra casa”

Buen amigo, mi papá
La situación de O como hijo al parecer es más conflictiva que las de sus demás hermanos, según nos dice el padre tiene preferencias por él al resto de los hijos. Ante esta situación, también hubo reacciones por parte de la madre. Así, O nos dice: “mi mamá marcaba esa línea de que «tú tienes a tu papá, y ellos me tienen a mí». Entonces yo creo que también por eso fue que me apegué más a mi papá que tratar de buscar un lugarcito con mi mama” consideramos estas actitudes de la madre tuvieron sus consecuencias en O, tal vez instituyendo una inseguridad frente a las mujeres. Consideramos que O no está fantaseando esta diferencia de la que nos habla. Otro fragmento del discurso que describe esta situación es que: “por ejemplo, «oye mamá cómpramelo», «no, que tu papá te lo compre», entonces yo obviamente a lo mejor se me olvidaba, pero a la siguiente aunque mi mamá no me dijera nada yo le decía [al padre] «cómprame esto, me dijo que te dijera a ti» y ya me lo compraba. No te estoy diciendo que mi mamá se haya desentendido de mí, porque ha habido veces que sí, y se preocupa, pero en relación así de padre-hijo, madre-hijo, mi papá es el que siempre ha llevado ese puesto para mi” Siendo estas las circunstancias, O mantuvo mayor apego hacia su padre. Esta relación O la describe como una “una relación muy cercana con mi papá… más cercano a la que mi papá pudo haber tenido con mis otros tres hermanos… con mis hermanos la verdad siempre ha sido más frió” Vemos que el padre aparece como una

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 95 figura con mucho peso en la vida de nuestro sujeto, pero también creemos que puede manifestar una representación muy carente en cuanto a función de transmisión de responsabilidades masculinas. Habíamos referido en nuestro marco teórico que un padre no puede bajar al nivel del hijo porque estaría renunciando a la investidura de autoridad del padre simbólico. Para nosotras es claro que éste padre dejó de ser padre para convertirse en amigo y por ello es que O lo describe como “Con mi papá siempre ha sido la relación de poder platicar todo lo que quieras, de confianza… siempre ha sido bonachón, me gusta porque le puedo contar mis travesuras…” Aún más, O nos confiesa “no me regaña, nunca me ha regañado. La verdad… buen amigo mi papá” Las referencias hacia su padre durante toda la entrevista son de este tinte, pero pensamos que, las plasmadas en los párrafos anteriores son pertinentes y suficientes para sostener nuestra suposiciones al respecto. O deja claro que al momento de la “junta familiar” que tuvieron, el único enterado de la situación era el padre, hablando de esas “travesuras”, nos aventuramos a deducir que la intervención del padre al respecto fue más bien de un cómplice que de un padre: “y más que rendirle cuentas era como que tomarlo en cuenta, era mi papá, él ya sabía y estaba al tanto” También hemos considerado la posibilidad de que como el padre es el único que no forza a O a participar de esta familia muégano, pues se mantiene al margen de las decisiones de O, es quien le da posibilidad a O de obtener su individualidad.

2. Significados de género Ser hombre te da un poquito más de libertad
Consideramos que en algunos aspectos, la masculinidad de O se encuentra aún atravesada por los discursos de poder de masculinidad dominante, que están poco a poco dejando de ser respaldados socialmente, en los que hombres se encontraban sin la posibilidad de expresar abiertamente sus sentimientos y asumirlos: “pienso que hay cosas que son para cada uno, que cada quien se tiene que guardar muchas cosas, que sean momentos buenos, momentos malos, creo que hay cosas que te debes guardar… muy, muy mío” Quizá para O, lo anterior tiene una relación muy cercana a los motivos por los cuales no luchó por conservar la relación de pareja que tenía, pero principalmente a su hija: “es mejor seguir tu camino […] y seguir adelante, cada quien su vida, obviamente estábamos unidos para siempre por nuestra hija y por lo que habíamos vivido, entonces ella se fue, quiso irse, yo la dejé…” Quizá bajo esta presión social, O no se permitió ceder terreno y entrar en negociación. Al hablar de cómo veía el comportamiento de los hombres de su generación, O nos dice: “Pues todos querían ser… vividores… [ja ja], no es cierto, pues me tocaron mucho que querían salirse de su casa, pues ser profesionistas y todo eso, y todos ya eran unos gañansotes” Nos preguntamos en que medida bromeaba, porque el “vividores” llegó después de varios segundos de pensarlo. Probablemente habla de sí mismo o quizá habla de la percepción que tiene respecto del movimiento que está

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 96 sufriendo la masculinidad en donde se está abandonando la idea del hombre como proveedor y encargado de la protección y en general del bienestar familiar. Otro de los significados de masculinidad para O quizá sea el de cumplir con requisitos sociales de los que hablamos en nuestro marco teórico, manifestándose el dilema subjetivo entre responder a las exigencias del orden masculino o explorar y asumir su propio deseo: “Ser hombre no es fácil y si eres casado, tienes que cumplir, estar con tu familia, hacer feliz a tu esposa, para todos es difícil… para los hombres también y para las mujeres igual” Posiblemente el dilema que hemos mencionado contiene una dimensión más: la de los beneficios que se obtienen al asumir este discurso, en este caso, O nos indica: “ser hombre te da un poquito más de libertad puede ser o por ejemplo tienes más permisos de salidas, y todo eso, como que no se ve tan mal que te vayas a algún lado […] en realidad sí es más tranquilo en ese aspecto ser hombre, porque te dan más facilidades de todo.” Dentro de la subjetividad de O encontramos algunos otros significados de masculinidad influidos por la intensidad del mundo en que vivimos que nos resultan interesantes, “no creo que sea fácil para nadie, pero cada quien si no comes al de al lado, pues te comen a ti, entonces sí tienes que respetar, tienes que estar despierto […] en realidad estamos en un tiempo en que todo es movido, que todo es competencia, entonces si no haces algo te van a dejar atrás” Nos parece importante mencionar que los significados que hemos enumerado aquí, los hemos extraído a lo largo del discurso, mientras que al preguntársele directamente sobre como es ser hombre, no le es posible dar cuenta de tal, así que nos dice: “A lo mejor no tanto como hombre sino como persona […] mientras te respetes a ti, te procures, seas honesto contigo, seas recto contigo y con los demás, que cumplas lo que quieres, yo creo que así es una buena persona, si cumples con lo que tú quieres y no alteras a los demás” En cuanto a la educación sexual, O mantiene un discurso sin inclinaciones machistas, y donde parece comprometido con la equidad de género. “no creo que sea tan diferente pero tiene sus momentos de particularidad, o sea, obvio no puedes educar a tu hija como niño, como que las niñas son más delicadas […] tienes que ser yo creo que más cuidadoso”

Me gusta que se te pongan al tú por tú […] se pongan rejegas
En las relaciones que O establece, como habíamos mencionado antes, existe la búsqueda de caracteres que llenen el perfil, por decirlo de alguna manera, de la mujer de su casa. O nos dice como le gustan las mujeres, y evidentemente encontramos la semejanza que suponíamos: “que tengan carácter me gusta mucho, que tengan decisión […] me gusta que se te pongan al tú por tú […] se pongan rejegas, y se pongan a discutir y más o menos me han tocado ese tipo de mujeres, emprendedoras.” Ahora bien, hablando la relación con la madre de sus hijas, él admite: “era buena relación la verdad era… no sé como decirlo…era de calidad, la verdad era de calidad” Para relacionarse con otras mujeres O se describe como un hombre que se aventura lo cual va muy de acuerdo con los estereotipos masculinos de los que hemos hablado: “sí por ejemplo me gusta una chava, ni modo te tienes que aventar, pues sí ni modo que te vayas a quedar con «¿qué hubiera pasado si le hubiera hablado?»

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 97 Mientras que una vez que ha establecido relación se coloca en un lugar en donde parece que hay un intercambio igualitario: “trato de ser así, de mente abierta […] si les puedo ayudar las ayudo, de corresponder a lo que ellas me pueden dar” Aquí parece presentarse un poco desvalorizado en cuanto colocarse frente al otro, a la mujer específicamente porque las mujeres en su casa son “las que pueden”, de esta manera éstas resultan superiores, como haremos resaltar más adelante esta dinámica. O habla de que espera honestidad y nada de mentiras en una relación, suponemos que los ocultamientos de su mujer crean desconfianza y conflictos que, posteriormente, pondrán fin a la relación, pues como él mismo refiere: “una relación que estaba bien, pero sucedieron muchas cosas que nos llevo al rompimiento” Más adelante nos da el relato de lo que sucedió para el rompimiento: Así, su mujer pide dinero prestado a un amigo de O: “[…] y Raquel le dijo que estaba embarazada y que no lo quería tener, entonces yo no sabía nada […] entonces le dije que le dijera que sí pero que la mandará con una ginecóloga que los dos conocemos […] «¿qué te pasa, otra vez con lo mismo, cuantas veces va a pasar esto de que no me digas nada hasta los cinco meses?, esas son «mamadas», ni que yo te tratara como para que no sepas como decírmelo» […] yo tuve que respetar que no quisiera tenerlo, y finalmente si le hicieron el aborto… desde esa vez todo cambió y dejamos de tener relaciones” No queda claro para nosotras cómo es que tiempo después nuevamente la mujer se embaraza, suponemos que la segunda hija ya no es de O, por lo que, probablemente el permite que se lleve a las niñas.

3.- Experiencia de Paternidad «Chale», está encerrada mi hija, está encarcelada
A pesar de haber ignorado durante 5 meses el embarazo de su mujer, O parece tomar la noticia con agrado y estar al pendiente del nacimiento de su hija…“como que no me caía el veinte… yo no sabía que estaba embarazada hasta que ya tenía como cinco o seis meses y no se le notaba, y …La madre le no le avisó porque: “le dio miedo porque no sabía si yo quería tenerlo”…el día que nació, era el último día de clases oficialmente y pues me regresé temprano… eran las cinco cuarenta y siete y le dije a mi papá: «ya nació» y me preguntó: «¿cómo sabes?»” Y le dije: «como que sentí»En realidad la niña nace a la hora “sentida” por O, lo que podría significar la afinidad que él tenía con el evento… “cuando le dije: a verla para conocerla, sí pensé «no manches, está bien bonita.» El comentario anterior deja ver la satisfacción que la bebé proporciona a O. Pensamos que O se encuentra dispuesto a ejercer un rol de padre parecido a aquel descrito por nosotros como “nueva paternidad”, en el que el hombre asume actividades más primarias y nutricias. Aún así, fallaba en la ejecución del rol de proveedor, el cual durante el desarrollo de esta investigación hemos visto tiene un gran peso para ambos géneros: “haz de cuenta que en las noches que nos teníamos que parar a darle la mamila yo le decía a Raquel «te toca» y ella me decía «no, te toca a ti, yo la tuve», y pues como puedes pelear contra ese argumento ¿no?... y siempre me tocaba a mí… y ella pues se iba a trabajar y yo la cambiaba, yo la bañaba, yo la vestía, yo la peinaba”

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 98 Mientras O convivió con su hija, aún ya separado de su pareja: “fue difícil esa etapa porque… bueno no tan difícil como ahora… porque por lo menos ella en su casa y yo en la mía yo podía ver a la niña... en el pasillo había una reja entonces a veces la veía así…hasta me sentía en la cárcel, decía «chale», está encerrada mi hija, está encarcelada.” Creemos que tal vez si O hubiera podido ofrecer sustento a sus hijas le hubiera sido más fácil poder conservarlas a su lado. O afirma ser irresponsable, por lo que pensamos que el cariño que siente por su hija mayor no alcanza para mantenerla a su lado. Por otra parte sí debe haber sido penoso ver a la niña con una reja de por medio, sin embargo, es curioso que O no repare en el hecho de que a él es a quien se le impide el acceso a la niña. Pensamos que O es, en muchos aspectos aún muy joven, motivo por el cual no le es posible defender su paternidad y permite que la madre se lleve a las hijas. Aquí O no logró «rifársela» La relación afectiva ha sido fuerte con la mayor, con la que O ha establecido un vínculo afectivo continuo: “…me pasaba todo el día con la niña, porque (ella) trabajaba, entonces más bien la niña convivía mucho conmigo… más que con ella, entonces pues sí… me acostumbré mucho a ella y se acostumbró mucho a mí, se dormía conmigo, le hacía unos peinados bien chuecos.” Ahora bien, aunque no nos inclinamos por algún modelo exclusivo de paternidad sí nos parece que O no ha dejado de ser el hijo al que su padre sobreprotege, lo que le impide defender su lugar de padre. “[…] la más grande se llama Camila que ahorita está en el hospital, está en terapia intensiva vive en Estados Unidos en California, este, hoy la acaban de pasar a terapia intensiva, tiene asma, se le complicó, entonces por eso me salí a jugar ahorita, así como para olvidarme, por eso estoy así como nerviosón […] cuando nos separamos, está etapa, fue cuando la niña empezó a enfermarse. Entre los significados de un padre uno importante pensamos que es el de proveedor, que satisface las necesidades de la familia. O no habla de su participación en tal aspecto. En comparación con la relación familiar (más bien ruda) de origen de O, éste establece una diferencia en la que: “con Camila era diferente porque era, otro tipo de recibimiento, ya sabes que alguien te espera y luego que te viera, te da los brazos y que te sonría.” Lo anterior permite la salida de sentimientos tiernos, tal vez como los que siente entre su padre y él. Te puedo decir que fue lo mejor que he tenido en mi vida Reproducimos las siguientes frases sólo con el fin de hacer notar la diferencia entre la forma de expresarse de O sobre una hija con la que ha formado vínculo y con la que sólo conoce a través de una imagen. “Valeria, nació el 18 de febrero del año pasado, nació en Estados Unidos. No la conozco, nada más por una foto que tengo. Nació a los siete meses, fue prematura. Está bien, me ha dicho Raquel que ya camina, es muy latosa.” Tal vez O sabe muy bien que no puede continuar el vinculo afectivo con su hija, aspirando sólo a que la niña mantenga el registro sobre su padre. “por teléfono te puedo decir que es una relación bonita aunque en realidad no creo que sea una relación. Más bien es un intento de salvar que se acuerde de mí” Ante la pregunta sobre cómo debe ser un padre O responde: “Apegado, tendría que ser apegado… te debes dar tiempo para todo, para estar con tus hijos, platicar con tus hijos, porque aparte también es necesario para los papás, ni modo que nada más tengas hijos por tenerlos, porque te perderías de mucho” O concuerda con nosotras en cuanto a lo que representa la función paterna, es decir que el sujeto está dispuesto a mantenerse cercano a los hijos, además de encontrar la relación satisfactoria.

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4.- Experiencia de separación Me decía que allá iba a estar mejor, y fue cuando se fue
Dado que la mujer de O trabajaba, él era quien estaba más cerca de la hija, lo que contribuyó a que la relación entre ellos se fortaleciera por lo que cuando la madre se la lleva para O representa una pérdida importante: “Fue como muy triste porque es…como bien raro que te quiten algo tan tuyo, es que es, por decir, Camila desde que nació estuvo siempre conmigo” Las relaciones de poder entre O y su mujer en cuanto a los hijos, pensamos que están desequilibradas, ejerciendo dominio sobre los hijos la mujer, dado que es ella quien cuenta con el poder económico, así, llegado el momento no reconoce el papel de O en la vida de sus hijas. “Cuando se fue sí fue difícil, porque a mí me costaba trabajo dormir, porque extrañaba a Camila y todavía la extraño, yo pensaba mucho… que tal si no puede dormir como yo, si está llorando, y yo le decía a Raquel, vete tú pero dame a la niña y ella no quería. “Me decía que allá iba a estar mejor, y fue cuando se fue…” O declinó su paternidad cuando la mujer lo enfrentó al hecho de proporcionar una mejoría económica en la vida de sus hijas. No nos habla de haber considerado las opciones que sus hijas tendrían de quedarse con él. CONCLUYENDO
Incluimos éste caso aunque creemos que conscientemente, O no ha abandonado a sus hijas, pero sí quizá inconscientemente, ya que veía venir los problemas a partir de la no aceptación de la familia de ésta y no se preparó. Terminada la primera entrevista nos dice que quiere estudiar para que cuando pueda presentarse ante su hija ésta no lo rechace. Sin embargo, algo no le permite tomar acciones que le permitan recuperar o por lo menos visitar a sus hijas, pues en tres entrevistas con un intervalo entre ellas de por lo menos un mes, no hace referencia a alguna acción que indique que piensa trabajar en sus planes. En cuanto a la masculinidad hace referencia al ambiente social, señalando que sus compañeros de secundaria eran unos gañansotes. Pensamos que este vínculo contribuye a que deje ir a su hija fácilmente, aunque ello le provoque sufrimiento. Suponemos que sí existe alguna falla en la función paterna ejercida por el padre de O, ya que por lo que sabemos91 ha solapado la irresponsabilidad del hijo, contribuyendo quizá a la incapacidad de éste en aspectos importantes de la paternidad.

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Sabemos por la cuñada de O que el padre sigue satisfaciendo las necesidades económicas del hijo, aún cuando éste no es un estudiante. Quizá el padre ha contribuido al debilitamiento en el aspecto económico de la función paterna en O, y a que el hijo sea incapaz de exigir que sus hijas permanezcan cerca de él.

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CASO P
P es un hombre de 43 años, de estatura regular, fornido. Viene de una familia pobre, compuesta por los padres y 9 hijos. Tiene tres hijos, un varón y dos mujeres, actualmente vive con el varón de 18 años de edad, a la hermana de éste, la visita cada fin de semana. Paralelamente al nacimiento del hombre tuvo una hija a la cual visitó por un tiempo para finalmente dejarla de ver aproximadamente a los tres años y medio de edad. Ha cursado dos licenciaturas: veterinaria y actualmente sociología. Milita en un grupo de comedores compulsivos. Al momento de la entrevista nos habla al menos de tres parejas con las que sostiene relaciones sexuales actualmente. Cuando le pedimos a P que nos contactara con un hombre que hubiera abandonado un hijo, inmediatamente se ofreció para contarnos su experiencia. Durante las tres entrevistas se mostró totalmente abierto.

1. Relación familiar Valores machistas
P parece registrar el rechazo del que es objeto desde sus primeros meses de vida, consideramos que este comienzo contribuyó al sentimiento de P de minusvalía y a no encajar en ningún sitio, sin un lugar propio, “mi primer infancia no la viví con mis papás […] Sí, fíjate que como mi mamá estaba medio loca ¿no? Entonces cuando yo nací ella de plano no se pudo hacer cargo de mí, y me crío una tía, hasta como los 6 años… pero luego ya cuando yo tenía como 5, 6 años se casó y pues yo regresé con mi mamá” La relación entre los padres creemos que estuvo marcada por la violencia masculina con la coparticipación femenina, que llegada la oportunidad era cobrada por la madre “Mi papá le pegaba a mi mamá… pero no mucho” Parece que P se debate entre el intento de reparar la imagen paterna y oponerse a ella al mismo tiempo. […] psicológicamente la trataba muy mal…y yo por ejemplo con la mamá de mis hijos sí llegue a darle alguna bofetada alguna vez, pero…pero también me sentí muy culpable…muy mal […]pero luego cuando se enojaban él regresaba pidiendo perdón literalmente de rodillas….por ejemplo eso es algo que yo nunca he hecho” Sobre todo en estas líneas se puede leer el hecho de que las relaciones más tempranas dejan una marca, y que para el caso de P la ambivalencia en la identificación con su padre pareciera estar siempre presente como una referencia de lo que P ha hecho o no en comparación con lo que su padre a hecho o no. La familia de P parece confirmar la percepción de la Dra. Roudinesco planteada en nuestros antecedentes socioculturales. Vemos en tal familia una transmisión de valores distinta de aquella que en el origen se atribuían a la institución familiar. En lo profundo podemos apreciar que lo que se transmite es una realidad social que difiere del discurso oficial y que es frecuentemente encontrado en las familias, es decir, una educación con tintes machistas en cuanto a que en vez de promover que P asuma su responsabilidad se le reclama y exige silencio a la mujer: “Es que me embaracé, tuve una niña y tus papás y tus hermanos fueron a verme y me estuvieron ahí gritando y

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 101 me empezaron a decir que no querían problemas, que tú te acababas de casar”, silencio que también se le impone a la hermana de P: “Fíjate que mi hermana la más chica no es mi hermana… es mi sobrina…. es hija de una de mis hermanas… y toda mi familia indignada porque lo dije…entonces hay mucho de este rollo…” Creemos que existe una tendencia a negar los sucesos, llevada al extremo cuando estos tienen que ver con el ejercicio de la genitalidad, en ambos casos el hijo representa precisamente la prueba de las prácticas sexuales. Dado que cuando P habla de ocultamientos hay referencia a nacimientos de hijos, creemos que pudiera ser que la familia ve la sexualidad como una practica que no debe ventilarse ni al interior ni al exterior de la familia, y que tiene que ser invalidada, la negación también se da en el aspecto de la individualidad de cada miembro de la familia. También creemos que hay una profunda carencia de contención hacia el niño P, siendo este tratado como Ariés lo refiere en el primer sentimiento de la edad media hacia los niños, época en la que el niño era considerado como un adulto más: “mi papá desde muy chico, como de 8 años me llevó a trabajar con él y a veces o casi siempre no directamente con él sino con sus trabajadores…“con él nunca tuve sueldo… ni de adulto, con él era ahí algo ¿no?, por ayudar…” Para esta familia la educación académica era algo secundario, ante necesidades de primer orden como lo era ayudar al padre en el trabajo para la obtención del sustento familiar, “Mi papá desde la primaria me dijo que…que ya no quería que estudiara y que mejor me fuera a trabajar con él […] creo que hasta la fecha he sido muy competitivo”. Curiosamente P ha logrado terminar dos carreras, es decir, que en términos académicos ha puesto especial empeño, consideramos que probablemente se deba a un esfuerzo de su parte por superar la condición del medio de los padres.

Mi mamá estaba medio loca
Vemos que aun cuando la relación madre e hijo es inscrita por Gilmore como de una naturaleza afectiva-biológica en este caso, la madre nutricia, protectora y proveedora de caricias, más bien funciona como coparticipe del padre en cuanto al maltrato sufrido por P:“mi mamá era obsesiva… compulsiva así para el quehacer, era muy neurótica, histérica y este… golpeadora, tenía problemas emocionales muy severos porque tomaba diazepan y valium […] era completamente intransigente […] me llevó con el albañil casi de la mano y le dijo: «aquí le traigo a mi hijo para que le ayude y si se gana algo pues páguele si no, no y fue horrible»” La parte afectiva por parte de ambos padres estuvo totalmente descubierta. De niño P trabaja al parejo de las mujeres en las labores del hogar, debiendo atender incluso el lavado de su uniforme escolar. Nos resulta de interés que la única referencia de atención mostrada de su madre hacia él sea precisamente cuando físicamente empieza a tener características viriles, pero no antes, como infante es anulado respecto a estos privilegios y educado estrictamente en los quehaceres domésticos al ser expresado “de la adolescencia para arriba quedé exento de quehaceres de la casa. Yo no hacía nada […] mis hermanas hacían el quehacer de la casa… ” Ya Hobbes aludiendo al “Contrato” decía que, sin la voluntad de la madre, la autoridad no puede ser transferida al padre, y en el caso de P se podría suponer que ella lo ofrece al padre, de manera que no hay posibilidad de escapar a su dominio:“entonces yo me le declaré a esa chava y me dijo que sí y estaba yo muy

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 102 entusiasmado […] y llegué a la casa y mi mamá me dijo que agarrara una muda de ropa y que me iba a ir a Puerto Escondido a trabajar con mi papá…” En este sentido, el logro de P es simbólicamente invalidado, ciertamente se manifiesta que no existía el mínimo respeto por la individualidad del hijo. Probablemente P acude a la comida como una forma de cubrir carencias nutricias maternas ya que al no haber recibido los primeros cuidados de la madre, posiblemente la compulsión a la repetición se manifieste con afán de llenar algo que ya no tiene posibilidad de obtener: “Hacía mucho énfasis mi mamá en el hecho de que yo era un niño gordo pero ella decía que debía de ser, en este caso, en mi caso gordo pero con huevos o sea hacer las cosas rápido, fuerte […] cuando es mi aniversario en el grupo –de comedores compulsivos–… es de morirte…que si chicharrón en chile verde .. que si tortitas de papa…que si chiles rellenos… una orgía...”

La relación con mi padre fue muy tormentosa
El padre de P, se parece a aquel padre del siglo XVII ejerciendo la autoridad como un pequeño rey en su casa, aunque también podría tratarse de la sobreprotección femenina conformada por la madre y enseñada a las hermanas, por considerar débiles a los hombres en general: “De hecho mis hermanas son muy alcahuetas… con nosotros…con los hombres […] también como que tienen esa tendencia a sentirse orgullosas de que los hombres de su familia andemos con varias.” Como referimos en apartado “La paternidad en las relaciones de poder” un discurso de verdad se impone a través de la familia, en el que se inscribe una cierta forma de vivir, en donde P adquiere su particular forma de posicionarse ante las mujeres, colocándose como ejemplar deseado por ellas y a la vez sosteniendo otro discurso en el que deja clara su incapacidad para comprometerse efectivamente. Vemos además que en su núcleo familiar se promueve, antes que la autonomía la dependencia del hombre hacia la mujer:“En mi familia las mujeres siempre le han solucionado los problemas de dinero a los hombres aunque sus sueldos siempre hayan sido miserables, aunque los hombres hayamos ganado muy bien, […] Y así eran con mi papá…[…] le compraban herramienta cara, electrónica, electromecánica y el entraba en broncas y la empeñaba, la perdía, la vendía y ellas otra vez y otra vez…” Creemos que en el anudamiento de los registros Real, Simbólico e Imaginario de P, existe una falla. El padre de P se asemeja al Padre Imaginario pues parece ser un padre cuyo goce escapa a toda prohibición, pareciera ser el dueño y señor del goce, tal como el padre de la horda primitiva: “…había una enfermera como de unos 24 o 25 años…yo tenía 16… y me ponía unas fajadotas delante de mi papá y que según íbamos a tener relaciones sexuales y cosas así y luego de repente ya andaba con mi papá y a mi papá ese tipo de cosas le valían, a mí si me indignaban por ejemplo un día ya andaba con ella y a mi dio mucho asco… porque la chava me besaba en la boca, de lengüita y le tocaba yo los senos, le metía mano y toda la cosa y que mi papá ahora anduviera con ella teniendo relaciones…” Consideramos que tal vez tuvo falla en el proceso de castración, por lo cual deducimos que P logra el renunciamiento a la madre pero no totalmente pues nos parece que un sujeto, como lo es el padre de P, no puede transmitir a otro, algo que no posee o no está en posibilidad de asumir, en este caso, la castración. Sin embargo consideramos que el padre simbólico sí logra instaurar la Ley en alguna medida pues

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 103 P renuncia a su objeto de amor materno, aunque queda atado al deseo por la madre, “como que… ándale como que hubo una competencia hubo un tiempo. Y el otro día estaba pensando: «Con la única que me hubiera gustado ganarle no le gané», que era con mi mama […] Mi mama era blanquita […] de pelo quebrado, negro azabache y muy blanca y chapeada [...]. Hubo un tiempo en que yo pensaba que besar a una muchacha que tuviera la boca muy roja iba a saber muy rico, muy diferente y luego me di cuenta de que sabe igual. Luego pensé que con una mujer blanca, de raza blanca, completamente blanca el sexo iba a ser diferente…y no…pero eso me pasa con todas…” Creemos que en las líneas anteriores está buscando al objeto de amor y como no tiene acceso a él, nunca obtiene satisfacción completa. Nosotras hemos encontrado una relación muy cercana entre “chapeada” y “boca muy roja”, Tal vez en el inconciente de P se produjo un deslizamiento que le lleva a buscar este rasgo del objeto amado. Aquí, el Súper-Yo, parece decir: “Puedes amarme, pues soy parecido al objeto perdido”. Parece confirmase esta suposición con la fantasía de la raza blanca. En el momento en que P introyecta la relación genital de los padres se siente traicionado por la madre, nos parece significativo que ahora que el juega como hombre con las mujeres en las relaciones sexuales siga anclado a la conflicto edípico, “se iban a tener relaciones sexuales y mi mamá me caía gorda…me enojé con ella…” Volviendo al padre de la horda primitiva, Freud plantea que surge la culpa en el sujeto a partir del Asesinato del padre, y que inconcientemente siempre se esta en deuda y de continuo se busca pagarla, de ahí surgiría el sometimiento un tanto masoquista a los deseos del padre, por ello nos parece relevante mencionar que aun en el tormento de esta relación, a P le es imposible hacerse a un lado de los designios de su padre: “La relación con mi padre fue muy tormentosa […] yo sentía que conmigo había una actitud, como si yo le debiera algo y lo tenía que pagar con trabajo porque con los demás no fue tan absorbente y tan esclavizante la situación…ni tan humillante. Él era terriblemente autoritario, ególatra, y sólo pensar en hacerlo enojar era temblar… sacarlo de problemas económicos siempre” También creemos que se relaciona con los conceptos de amor, culpa y reparación. Otro déficit en la función del padre es su posición frente a la bebida en la que no sólo no reprende ni sanciona sino que se hace cómplice y ve el acto del hijo como una proeza: “desde los 14 años yo podía tomar y no había problemas, él veía con cierto orgullo que tomara delante de él. Por ejemplo a los 16 años me lo llegué a encontrar en un prostíbulo… y no…no le interesaba gran cosa.” P también muestra sus afectos hostiles, de rivalidad, de egoísmo, de narcisismo hacía el padre, la capacidad física que ahora tiene de imponerse al otro y dominarlo. Esta es una característica de las relaciones entre los hombres, la competencia, ahora es el momento de revertir la situación, el padre de P hace esfuerzos por mantener el dominio: “he andado con un chorro de viejas y pobres, ricas, guapas y feas, a mi me molestaba… él sí, mi mamá no tanto, pero él sí. Que no las metas a la casa… luego en la noche se oyen ruidos…que cómo crees, ¿no?, pero yo siento que es como envidia ¿no?...” Nos parece que P está congelado, inmovilizado, en una especie de alienación con su padre, no logra dejar de ser hijo, algunos de los rasgos identificatorios pasaron a formar parte de la constitución de él como sujeto, sujeto a su padre. “Siempre me puso muchas trabas en el trabajo ¿no? para que no despuntara, para que no tuviera. Siempre cuando tenía mis ahorritos se los tenía que dar… ¿porqué no puedo hacer

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 104 fortuna, si soy inteligente y soy trabajador, si soy honrado porqué no puedo hacer fortuna? y veo como gente de mis generaciones se van haciendo de sus cosas….y yo no…y así es mi papá, mi papá es un fracasado, es un mantenido y eso me duele mucho, que yo no prospero, nunca prospero…” Suponemos que psíquicamente P con su fracaso, esta pagando la deuda con su padre, aunque le produzca tanto dolor. “Mi papá nunca sentí que me quisiera, de hecho siempre he sentido…ahora tengo la certeza de que no me quería nada…”

Entre borrachos y mariguanos
En cuanto a la relación familiar dramatiza fragmentos de una realidad social que ha introyectado y que para él se centra en estereotipos de estatus social: “los medios ambientes donde vivimos siempre eran así como de borrachos, de mariguanos, de rateros y no me identificaba […] siempre fui muy frustrado por la pobreza” y que en el sentir de P han sido de gran peso para determinar parte de su vida, “porque en primera yo soy una persona pobre… yo no tengo interés en ceder o en dar gato por liebre por mi persona ni tampoco me interesa que nadie me haga menos” “me costó trabajo socializar con mucha profundidad y ser muy afectivo…en mi familia como que no se ve muy bien que tuvieras amigos muy allegados o anduvieras con ellos para todos lados y este…” La relación que la familia de P era capaz de establecer con el medio exterior era bastante reducida, dando por resultado una falta de lazos sociales que pudieran contenerle en sustitución o ausencia del núcleo afectivo, lo que contribuyó al sentimiento de soledad que busca apaciguar teniendo una pareja: …“yo sentía como que todos estaban agarrando la suya y yo no tenía pareja ¿No?”

2. Significados de género Ser hombre…no parecerme a mi papá
Parece ser que el Súper-yo de P lo compele a hacer aquello en lo cual su padre falló, a este respecto la relación del Yo con el Súper-yo no se limita a la advertencia «así como el padre debes de ser» sino que comprende también la sentencia «así como el padre no debes de ser», “mi papá nunca fue buen proveedor […] Siento con respecto a eso del significado de ser hombre no parecerme a mi papá, aunque hay cosas que sí me parezco y me duele mucho y son cosas que quiero cambiar. No quiero ser monógamo y estable, pero tampoco quiero ser mala onda, ni peyorativo, ni discriminador, ni encajoso y abusivo. Yo quisiera ser proveedor, pero he sido siempre bien malo para el dinero. Es como un estigma…”…P parece querer significar que su padre no es hombre en el sentido en que él intelectualiza el «ser hombre», de tal modo que hace la equivalencia: hombre = buen proveedor, “mi padre no fue buen proveedor” – “yo no soy buen proveedor” Vemos aquí un trozo de identidad que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 105 insiste. En el interior existe en P ambivalencia, conviven en él identificaciones parciales de amor y odio al padre, y que debido al amor que siente por el padre no puede desidentificarse de los aspectos que le parecen negativos de éste. En la identificación con el padre P lucha por desandar las huellas de éste y paradójicamente en muchos aspectos recorre los mismos pasos. “Pero yo también hago lo mismo”. P milita en un grupo de comedores compulsivos formado casi exclusivamente por mujeres, razón por la cual él es sujeto de interminables atenciones, sus compañeras de grupo lo proveen de comida, y satisfacen ciertas necesidades de ropa o de dinero. “…en el grupo…una me regala 1000 pesos…dos me compran unos pants… {…] nomás se queja uno y ahí van, ni siquiera les tienes que pedir […] cuando es mi aniversario en el grupo… es de morirte…que si chicharrón en chile verde... que si tortitas de papa…que si chiles rellenos… una orgía, porque me quieren traer lo que me gusta […] Ya no me agrada… ¡ándale!, como ínfulas de padrote, que las viejas te mantengan ¿no?... pero no lo quiero yo … o sea no es algo que yo quiera… yo quiero ser un hombre que se esfuerce y salga adelante” Otros significados de la masculinidad para P están íntimamente relacionados con aquellos marcados socialmente para los hombres, “lo voy a decir literal “como que mi papá es medio puto, no amanerado, pero sí puto en cuanto a valores masculinos, por ejemplo yo no lloro…el sí es bien chillón y cuando toma es bien pinche “pedicle […] yo sí.., ya no tanto o ya casi no, pero hubo mucho tiempo en que me andaba partiendo la madre cada rato con quien fuera ¿no?, violento con los hombres…fui bueno para el fútbol…” Tal vez este tipo de identificaciones impidan a P el despliegue de una singularidad personal. En la perspectiva de género existe una connotación de “ser capaz” de reprimir los sentimientos, de no rogar, de poder pelear y desde luego jugar fútbol. El comportamiento de P gira en torno a una cierta forma de vivir considerada normal para los varones, a este respecto Foucault habla del poder como una fuerza que se expresa en el dominio de la sexualidad como una verdad que pretende controlar el cuerpo de la mujer, “Fíjate que también ser hombre para mí significa básicamente andar con mujeres […] o sea me gustaban normalmente las chicas más bonitas, que tuvieran casa propia, que no supieran nada de trabajar” Sin embargo, en las relaciones de poder, P se coloca como dominado por ellas en el aspecto material. El narcisismo de P parece sentirse amenazado a partir de la forma en que se coloca frente a las mujeres, pareciera que su masculinidad se pusiera en riesgo frente a una mujer con más posibilidades materiales o intelectuales y consideramos que por ello busca tener sexo con ellas, se retrae nuevamente a esta posición de dominador donde encuentra seguridad: “…entonces yo sentía muchos celos… mucho dolor de que ella ya era licenciada… y un día yo le dije, ¿Sabes qué? O tenemos relaciones sexuales o nos casamos, porque yo así ya no quiero. Y se quedó callada y eso para mí fue muy ofensivo… o sea me hirió muchísimo, entonces este… ya no me dijo nada al momento y yo me di la media vuelta esperando que me alcanzara en la puerta…cuando salí de la puerta dije: “en la esquina […] cuando deje la esquina pensé: a la hora de subirme al camión, […] y no me alcanzó.” Este tipo de mujer empoderada con una asertividad individual constituye un desafió a la masculinidad de P. en el ámbito de la reproducción el empoderamiento hablaría de un proceso en el cual la mujer adquiere la capacidad de controlar su vida sexual y reproductiva.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 106 “Es que yo creo que hay dos tipos de hombres: los que pagan porque estén con ellos y a los que nos pagan por estar con ellas… Ser hombre es como vivir de las mujeres ¿no? pero cuando ya es consciente ya no tiene gracia…”

Animalidad
Tal vez el narcisismo exagerado, como efecto de una falla de amor materno, deja al hijo, paradójicamente más retenido del lado materno llamando contra todo lo manifiesto al Otro en sus síntomas. Probablemente de haber sido amado, el tránsito de P hacia el objeto hubiera quedado más facilitado. “… yo nunca me sentí identificado con el rol de esposo... nunca. Desde las primeras semanas o meses que estaba casado ya andaba con alguien…” Para P, la mujer tiene “[…] algo así como de animalidad que no me gusta…les veo… sobre todo a las embarazadas, eso de que lo bello y tierno que se ven…yo la verdad no, a mi me dan repulsión las embarazadas…no sé si porque el hijo no es mío o que…” Para nosotras tendría la interpretación iría en el sentido de que el embarazo es el resultado y evidencia del ejercicio de sexualidad que una mujer, al parecer, esto es intolerable para P, porque significaría que él es excluido, implica que hubo sexualidad en donde el no estuvo convocado. Esto se puede notar más claramente en donde sugiere “no sé si porque el hijo no es mío o que” Luego P declara, “y también cuando amamantan…todo lo romántico que dicen que tienen…a mi la verdad me asquea...” Para nosotras es posible aquí hacer la asociación de la repulsión que P dice experimentar con la cuestión de ser comedor compulsivo, de manera que posiblemente P hace uso de una formación reactiva para producir el asco que en realidad es objeto de su deseo, sobre todo por la carga erógena que P tiene por el alimento. Aun más porque como referimos en nuestro marco teórico que, el pecho materno es fuente de sensaciones de placer. Otra interpretación podría hablarnos de una mujer de la que es imperativo huir, antes de ser devorado por ella. Probablemente por lo anterior, para P, una mujer pierde su valor y atractivos cuando ya no tiene contacto sexual con él, con más razón aquella que ha engendrado un hijo de él y que lo ha es excluido del triángulo “¡Bien madreada!, como avejentada cinco o seis años más de cuando la había visto: gorda, con el pelo como lacio […]” El sentimiento de minusvalía que P sufre en el aspecto socioeconómico probablemente lo lleva a tratar de posicionarse en un nivel moral superior al de la familia de su esposa: “…no concebía que esa familia criara a mi hijo porque para mí eran unos cerdos…riquillos pero cochinos... de campo y cochinos.” P busca encontrar una relación más igualitaria con la madre de sus hijos por lo menos en lo que concierne a su relación de padres, aunque este cambio en él involucraría una cooperación económica, lo cual tal vez él reciente y expresa poniéndola en un plano inferior a él. “Yo aprendí a no expresarme mal de ella y ella también… se le bajaron los humos, creo que el tiempo le bajó los humos…como que le parecía yo poca cosa ¿no?[...] creo que a la mujer que más quiero y desinteresadamente es a la mamá de mis hijos” Pichón Riviére, en cuanto a las relaciones objetales nos dice que la influencia de los padres define el tipo de relación particular con un objeto. De la relación de P con tales objetos internos se obtendría una pauta de conducta que tiende a repetirse

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 107 automáticamente, tanto en la relación interna como externa con el objeto. “andas buscando por todos lados y al final de cuentas no encuentras algo que no sabes ni lo que es…que lo significas como una pareja…[…] tengo una relación estable…con una mujer que tiene un gran parecido con mi mamá, salvo que esta vieja es blanca, cara de pan crudo… igual ando yo con otras ¿no?... […] pero eso me pasa con todas…veo alguna muchacha así muy guapa…que me guste mucho y ya cuando tengo que ver con ella… como que me deja de gustar por completo” En este intento de comportarse como hombre, P se encuentra en un serio conflicto pues creemos que se siente angustiado ante las mujeres, aunque lo niega ya que aceptarlo esto correspondería a colocarse en la posición de “no hombre”, sin embargo “ser hombre” equivaldría a ser como el padre. Quizá P este encontrando la posibilidad de reparación y compensación de sus deseos sádicos hacia el objeto interno en cuanto a la disposición de colocarse como fuente de placer, sin embargo el sujeto P deja ver el significado que en su masculinidad tiene el consumo de mujeres que ha practicado, aquí P nos remite a la insignificancia simbólica de las relaciones sexuales, que…después del encuentro dejan de tener interés. “[...] y ahora que tengo cuarenta y tres años y que…que sé que es lo que quieren las mujeres ...que ya se puede decir que soy un hombre viejo, y que soy pobre y que soy feo y que curiosamente ahora siento que…que la mujer que yo quiera me haría caso…porque sé que lo que quieren las personas es sentirse amadas…y que…que sé como hacerlo…¿no? y curiosamente ahora ya no tengo tantas ganas…o sea el laberinto de posibilidades ahora es más grande y curiosamente ahora tengo menos ánimos…y ya no ando buscando” Probablemente la incapacidad del hombre P para amar y comprometer su ser en una relación estable se ve equilibrada por el hecho de tener algo que ofrecer a cambio del engaño. Su “bondad” mitiga la culpa generada por la compulsión a la repetición. Para Lacan lo real retorna en el síntoma. Síntoma que no deja de repetirse para estorbar el andar, pero que también se establece como goce. “sí soy de buenos sentimientos pero siempre tuve sentimientos de culpa con las mujeres--- de engañarlas, de andar con otras ¿no? la infidelidad, o sea como que era algo que yo tenía que hacer, pero me generaba sentimientos de culpa… cuando me daba cuenta ya lo estaba haciendo… Es como un afán a querer que me quieran ¿no? Ahora yo digo que a los hombres nos educan para ser el Dios de nuestras mujeres y si no es una situación así yo me siento insatisfecho…” “Yo nunca he estado con una mujer a la que yo quiera mucho…más de lo que ella me quiera a mí” Las relaciones de objeto designan el modo de relación del sujeto con el mundo en el que intervienen los objetos fantaseados, así como las ansiedades que surgen en ese trato y las defensas entre ellos. “Ni siguiera lo puedo imaginar como me comportaría por ejemplo yo critico a los mandilones, a los agachones, a los que parecen perros falderos… Me gusta cuando estoy con ellas es que todo gira en torno a mí” Es probable que la angustia generada por el pensamiento de la posibilidad de dedicarse a otro tenga para P un destino de inhibición y postergación, que deja paso a la conservación de la capacidad de imponerse al otro y dominarlo, resguardando así su narcisismo exacerbado.. En cuanto a las mujeres, sobre como las veo, para mí…yo siento que no son inteligentes…

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3. Experiencia de paternidad Yo nunca quise tener hijos
El padre P parece demostrar que su rol paterno tiene una estrecha dependencia subjetiva de su vínculo amoroso con la mujer, quizá por eso le molesta no haber sido buscado como hombre antes que como padre: “…no sabía yo nada de que estaba embarazada…Y le dije: “¿Porqué no me dijiste nada?” Como una forma del ejercicio de poder Cazés opina que socialmente «se es un hombre de verdad» hasta obtener un hijo, y que este hijo viene a llenar un vacío de incompletud ligado íntimamente al problema de potencia, que junto con factores como ser proveedor, controlador de la vida de otros y violento son los atributos masculinos. El hecho de no haber sido avisado, tal vez significa que no se le consideró suficientemente hombre para saberlo. Una vez enterado, el acercarse a la niña implica también relacionarse sexualmente con la madre de esta y que esta relación sea validada por todos los familiares. Por lo tanto la experiencia de paternidad es, en este caso, tal vez sólo un camino hacia el goce interminable. Ahora bien, para establecer un vínculo afectivo con la hija creemos que requería la ratificación de la familia de la madre de la niña, lo que también ratificaba que esa mujer era para él: “…conviví con ella y con su mamá como hasta los cinco o seis años…pero ya nunca volvimos a tener relaciones sexuales, sino como algunos vestigios de cosas así. […] Entonces yo le dije cuando la niña tenía tres años: « ¿Sabes qué? Yo sí quiero que la niña sepa que yo soy su papá, y que la gente sepa que yo soy su papá y que todos sepamos que yo soy su papá, porque yo sí quiero estar cerca de la niña... » […] Y es que sí, yo daba por añadidura que me acercaba a la niña, pero también a la mamá ¿No?”. El empoderamiento por medio del cual la madre de la hija abandonada ha adquirido la capacidad de controlar su vida sexual y reproductiva, pensamos que le da a P el pretexto perfecto para alejarse y ceder el lugar a otro. Lo anterior lo deducimos porque él aparentemente ya había hecho vínculo con su hija, aunque no aportó más que su presencia durante por lo menos dos años. Sin embargo creemos que, P no logra hacer el deslice, hacía el punto de ser padre, quedándose en el conflicto hombre-mujer por lo que no puede luchar con un hombre que sí asume el compromiso. “Como que la relación sexual estaba en mi mente pero muy curioso…como que por primeras así como que sin ningún compromiso…y era porque ya había un voluntario ¿no? Que después, resulta que en el discurso oficial es el papá de la niña y que ya había regresado para estar con ella… lo cual no era cierto y no creo que nadie lo crea en realidad…” Aquí creemos encontrar fragmentos de representaciones mentales sobre la hija, por parte de P en los que él relaciona a la niña con él y con sus propios ancestros. Parece haber un reconocimiento, por lo menos físico. “[…] la niña es idéntica…y la niña es muy parecida a mi familia… pelo lacio, morenita, ellos son más blancos, con el pelo quebrado, narizones… ¿no?... de otro tipo… y es característica de mi familia que los niños son grandísimos… en fin… se parece muchísimo…” A través del contacto real con el hijo, las representaciones parciales e inconscientes de P van asignando al hijo características que desea conformen la personalidad del niño, también es muy probable que aquí P vea en el hijo la posibilidad de alcanzar, por medio de él su propio ideal del Yo y así recuperar también la imagen paterna,

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 109 produciendo una identificación con un padre bueno e idealizado, que le permitiría reelaborar su niñez de una manera más satisfactoria. “…yo creo que le hice mucho daño a Mi hijo porque yo viví esa situación de pensar que… que él no pase lo que yo pasé con mi papá… que él se sienta querido… pero a la vez que realice todos los sueños que yo no pude realizar por la falta de apoyo de mi papá… y yo pretendía como que estaba viviendo otra cosa… que desde chiquito supiera leer y este… y supiera cosas que no correspondían a su edad… y sí lo conseguía… pero después fue un costo muy fuerte…”, sin embargo, hasta aquí sólo logra reproducir, aunque con mucha menor intensidad algunas de las exigencias de las que él mismo fue objeto. “…Y últimamente lo sorprendí con mariguana en la mochila… que es una consecuencia del tipo de padre que he sido…le dije: “Mi hijo, no importa, lo mal que te estés portando, ni lo difícil que se vean las cosas… ni… ni… desproporciones cuando me enojo… quiero que sepas que por muy enojado que esté tú eres lo que más quiero en el mundo…”. P intenta, y no le queda otra pues ahora vive con su hijo, ser un buen padre, y parece que con el adolescente lo va logrando, lo cual le permite reivindicar al padre y disfrutar de las alegrías de la paternidad. Además de que probablemente siente que se relaciona con un igual, que no requiere tanta entrega de su parte. “Paso mucho tiempo con él, es una especie de marcaje personal pero en el que trato de ser este… sin perder mi lugar de padre ¿eh?... o sea yo no me siento su amigo ni mucho menos… es un joven fuerte, alto… delgado… muy competitivo… y este… me recuerda mucho a mí…” En el apartado Tener un hijo, la construcción de un deseo hablamos de el deseo de duplicarse a sí mismo, que siente el padre y llenar en el hijo los ideales soñados, esto tambien pensamos que le estaría brindando a P la posibilidad de ejercer más continuamente el papel al que tanto ha huido, e incluso tal vez fungir un poco como proveedor del hijo.

4. Experiencia de separación Me siento culpable de no estar ahí.
Es posible que P este negando el predominio de sus necesidades sexuales, tanto como el poco cuidado que tiene en ellas, o que en su conformación machista no le haya sido permisible el negarse a tener relaciones con la mujer que ya había sido su esposa y a la cual paradójicamente había dejado: “...que era una obligación ¿no?... si con alguien debes tener relaciones sexuales es conmigo y yo con ella…y como a los dos meses resulta que estaba embarazada…[…] pero ella ya había aceptado en muchas cosas…¿no?... yo estuve al pendiente y nació la niña, pero ya decidí no ser la “pilmama”…nada más la veo los sábados y los domingos, y me he acostumbrado…” Según Mabel Burin y Meler el mismo padre no puede permanecer indemne ante la escisión subjetiva y la amputación emocional que conlleva separarse de sus hijos. “[…] pero siempre ando con un dolor… con un sentimiento de que, si algo le llegara a pasar no me lo iba a perdonar nunca… hasta la fecha yo siento que si algo le pasara yo no podría sobrevivir […] Porque me siento culpable de no estar ahí. Aquí sí creemos que existe ya un lazo afectivo fuerte con la tercera hija, que tal vez fue posible gracias a la distancia que él mismo establece desde el principio. Distancia que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 110 permite las fallas en el aspecto de proveedor económico, y de seguimiento del cumplimiento moral de las normas instituidas socialmente, aunque la parte afectiva intenta llenarla, siempre y cuando no se salga de su “programa semanal”. P deja ver un padre que desea vivir principalmente para sí mismo… fueron años perdidos en mi crecimiento… Acá P no considera que la práctica del aborto tenga algo que ver con la animalidad. Nos parece que el hecho de llevar ya tantos contratiempos en cuanto a su propia reproducción podría haberle enseñado algo, pero probablemente considera que el embarazo es una cuestión natural del sexo femenino y a él no le compete hacer algo al respecto. Tenemos la convicción de que en el sujeto P se encuentra profundamente arraigada una visión androcéntrica de la división sexual, eso no ha impedido que por lo menos las dos ultimas parejas que he tenido hayan salido embarazadas y hayan tenido que practicarse un legrado… lo cual a mi no me molesta… porque han tenido cuatro semanas, entre un huevo y un embrión… o sea… y una vida es otro “pedo”… yo lo veo con Mi hijo…” En referencia al hecho de haberse alejado de su primera hija, P nos dice “Durante un tiempo fue muy triste para mí, pero después ya no…y yo intenté acercarme y ver de a como nos tocaba…y ella quiso que no fuera así y yo respeto su decisión.” Probablemente una perspectiva de género más abierta daría lugar a formas distintas de asumir la paternidad sin que la masculinidad centrada en el machismo se sintiera tan vulnerable. Lo que sí creemos es que el abandono, sea total o parcial, continuo o variable, deja marcas, por lo menos en los dos sujetos más importantes del triángulo. “me he llegado a sentir muy culpable con Tania se llama la otra niña….pero ya no, o sea he aprendido a deslindar que hay cosas que no dependen de mí…yo tenía la voluntad…con todo y que en ese tiempo era yo muy inestable…y que tenía otros intereses…por ejemplo ahora veo a la mamá y digo: “no, ni de broma” ¿no? Je..je… no confundiría el mole con el atole…”. Sin embargo P, de alguna manera acepta que el acercamiento a la niña estaba acompañado de intereses sexuales hacía la madre. Siguiendo a Melanie Klein, la posibilidad de reparar los impulsos sádicos del niño, representaría en el futuro la posibilidad de realizar los deseos insatisfechos con la madre, desplazados ahora hacia la pareja. Ya que, como hemos visto P se encuentra atado a la madre introyectada pensamos que tal vez de aquí se derive su falta de decisión en cuanto a cesar definitivamente su propia reproducción. “Pues yo tengo mucho interés en practicarme la vasectomía, pero mi actual pareja…pues quiere que le de un tiempo todavía, porque ella nunca ha tenido hijos, nunca nada, pues que está en la posición de no querer tener hijos…pero de repente cambian las cosas, como va a resolverlas sin pareja ¿no?...”. Es muy probable que también esté significando la paternidad como una de las formas de afirmar su hombría, contra todas las carencias y conflictos que hasta el momento no le han permitido asumirse hombre y por ende padre. “…pero lo de los hijos…es una situación que…que lo que puedo decir el día de hoy es que lo que más me conviene es hacerme una vasectomía porque yo no me veo ser un padre a los cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco años…para qué, si estando joven es difícil…cuando eres viejo, por mucho que seas más sabio y más tranquilo y todo eso…es dejarlos desamparados…” “ya no me siento solo ni con pareja ni sin pareja……quizá también sea porque inconscientemente sepa que están ahí los hijos ¿no? Y sus hijos…que a fin de cuentas…siguen siendo parte de ti…pero sí no quiero yo saber nada de hijos…”

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CONCLUYENDO
P ha tenido una vida difícil, principalmente a causa de la pobreza vivida por su familia, aspecto que, no obstante sus esfuerzos no logra superar. Esto aunado a una madre inestable y violenta y un padre alcohólico y violento, dan por resultado una forma de relacionarse con las mujeres parecida en algunos aspectos a la de su padre, a quien paradójicamente no desea parecerse. P no puede deshacerse del machismo heredado por el padre, quien afirma nunca lo quiso y al que inconscientemente busca reactualizar. Es posible ver que en la relación con la madre se queda suspendido queriendo también recibir su amor. Ahora bien, debido a que asiste a un grupo de comedores compulsivos P ha trabajado algunos aspectos de su carácter, intentando ahora llevar una relación de padre con su hijo de 18 años. Sin embargo, no ve a su hija más que los fines de semana, lo que le causa conflictos al pensar que ésta puede necesitarlo y él no estaría ahí para ayudarla. La hija a la que abandonó no ha sido olvidada por P, ya que refiere sentirse culpable, sin embargo P declina su paternidad a favor de otro hombre al que la madre atribuyó la paternidad.

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ANÁLISIS GLOBAL
A continuación presentamos el análisis global, en el que sintetizamos la interpretación individual, con el objeto de dar a conocer los factores que han influido tanto en la estructura psíquica como en la construcción social de los sujetos para posibilitar el abandono por parte de los seis entrevistados. Tratándose de un problema multifactorial, desplegamos los rasgos que, por categoría inscriben a estos sujetos como protagonistas de abandono paterno, de acuerdo a su falta de compromiso, ya sea moral, social o material con el hijo procreado. La población entrevistada se encuentra entre los 23 y los 53 años de edad, el nivel socioeconómico es bajo para un sujeto, medio-bajo para cuatro y medio-alto en un caso. La ocupación de los sujetos fluctúa desde un desempleado, tres con un oficio, un estudiante y empleado bancario, hasta un artista plástico. Dos de los sujetos con oficio estudian actualmente una licenciatura.

1. Relaciones Familiares
Las familias de los sujetos podrían ser calificadas como desintegradas, lo que significa que tienen una dinámica en la que la familia promueve un desligamiento individual, que resulta en la pérdida de lazo familiar y por consecuencia social que da por resultado la ausencia de un proyecto común familiar, existe poca comunicación entre padre y madre, así como desde ellos hacia los hijos y viceversa. Todos los sujetos tienen hermanos, y las relaciones entre ellos fueron en su niñez de poco contacto, estrechándose en la adultez con excepción del caso M. Los sujetos tuvieron una infancia difícil que se vio afectada por: • El factor económico en el caso de G y P. En G quizá debido a la poca preparación del padre aunado a los gastos que generaba su gusto por las mujeres y la inclinación a la infidelidad. En P debido principalmente al alcoholismo del padre. La violencia parental en A, M y P. La violencia sobre A fue ejercida con golpes por el padre empezando desde la madre. En cuanto a P la violencia se focalizó a base de trabajos inadecuados para la capacidad de P. La madre también era violenta por un lado debido a la conflictiva relación que mantenía su pareja y por otro lado creemos que esta violencia constituye una marca social que se repite. En el caso de M, él confiesa que la madre desquitaba en ellos sus frustraciones. La sumisión materna en A. Creemos que presenciar la violencia ejercida por el padre provoca angustia e impotencia en el hijo sumado al aislamiento materno que generó esta sumisión. La ausencia paterna a causa de la muerte del padre en J. Para la madre debió haber sido difícil sostener a seis hijos, lo cual redundó en el sentimiento de soledad que, a causa de sus ausencias sufrió este sujeto. La infidelidad conyugal por parte del padre de G, M y P. Pensamos que aún cuando los hijos no percibieran la infidelidad del padre, los conflictos en la

• • •

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 113 pareja, los reproches de la mujer y las continuas ausencias del padre afectan el desarrollo de los hijos. En algunos casos es manifiesto que las relaciones sociales al exterior establecidas por los sujetos desde su niñez, parecen verse limitadas en los sujetos A, M y P, lo cual podría deberse a la problemática interior de la familia. En general para todos los casos observamos que no había un equilibrio entre los extremos de permisividad y severidad con que se les educó. Los análisis reportan que la relación de los cónyuges no era igualitaria, dado que los cursos de acción en cuanto a la educación de los hijos no parecen haber sido decididos en conjunto y como pares equivalentes, sino más bien son espontáneos e impensados.

Madre
Los significados de género en las madres de nuestros sujetos entrevistados son asumidos de acuerdo a las circunstancias culturales y sociales del medio, en donde ellas no se colocan en una posición equitativa respecto al hombre, sino que siempre parecen estar a la sombra éste, es decir, son amas de casa, apoyan económicamente cuando hace falta, atienden a los hijos y al esposo y toleran la infidelidad y la violencia en algunos casos lo que desde nuestra percepción parecería un sometimiento. En general, las figuras maternas aparecen descritas por los hijos con caracteres fuertes, severos, intransigentes que coexisten con características de abnegación con respecto a la figura masculina. Nos parece que estas madres no dieron el soporte necesario para la formación de sus hijos como hombres, dando lugar a que éstos consiguieran relacionarse con las mujeres de manera un tanto más sana. Consideramos importante el registro o huella que dejó en los sujetos la mirada materna, ya que creemos que todos, de alguna manera se mueven, aún en la actualidad, alrededor de la imago materna: Así vemos que A habla poco de su madre como reproduciendo el papel casi nulo que ésta asumió tanto con el padre como con los hijos; G se relaciona con una mujer dominante como la madre, para después huir de ella; J aún piensa que su madre muerta, quien se preocupaba porque bebía, debe estar feliz por el hecho de que él ya no se intoxique; M casi no busca a la madre, pero no puede perdonarla; O busca al padre para asuntos en los que normalmente se involucra a la madre; P se relaciona con mujeres que físicamente se parecen a su madre. Sabemos que todo ser humano introyectará una imagen de las figuras parentales a las que acudirá continuamente. Sin embargo, en los casos analizados, pensamos que esta imagen da una significación específica a la transición de objeto. Creemos que estas mujeres reprodujeron la cultura y la subjetividad heredadas al escoger una pareja y por ende un padre para sus hijos. Una vez enfrentadas a la cotidianeidad doméstica, económica y social, se ponen en juego las posibilidades psíquicas para maternar, dando como resultado un ejercicio improvisado. En la relación de poder entre los padres de nuestros sujetos creemos que la mujer manifestó una dependencia económica y emocional, siendo el hombre más autónomo que dependiente y la mujer más dependiente que autónoma, en el otro extremo lo que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 114 podríamos ver es el ejercicio de poder por parte de estas mujeres al interior de la vida doméstica. Sabemos que una madre más o menos adecuada tendría que estar en falta para posibilitar la separación con el hijo, posteriormente estaría en posibilidad de dar al hijo el espacio suficiente para que se construya en tanto ser deseante con otros polos de investidura además del materno. Tal madre tendría que ser capaz de apelar a un padre, es decir a un tercero que contribuyera en la formación de los hijos. Ahora bien, apelar a un padre implica haber tenido marcas referenciales de lo que es un padre en su propia infancia. Creemos que estas madres al escoger una pareja y con ello un padre para sus hijos lo hacen desde la forma en que simbolizaron a su propio padre. El resultado del maternaje efectuado por estas mujeres, creemos que no permite a los hijos desprenderse totalmente de ellas para elegir otra mujer, quedando únicamente en el conflicto de ser hombres e imposibilitados a transitar al lugar de padres.

Padre
El sujeto J perdió al padre desde los ocho años de edad, mientras que el sujeto M tuvo un padre ausente física y emocionalmente; en los casos G y O la relación con el padre fue aparentemente buena, pero sin apoyo disciplinario que permitiera a los sujetos adquirir responsabilidades y A, P y M tuvieron padres tormentosos parecidos al de la horda primitiva. Es claro que estos padres no pudieron brindar una imagen paterna que se integrara al Ideal del Yo y permitiera el ejercicio paterno de sus vástagos. Ahora bien, en la identificación, estos hijos adoptan rasgos positivos y negativos, mientras que en relación al ideal siempre están en déficit. Consideramos que los padres de los sujetos de nuestra población, no ejercen autoridad en los términos de equilibrio, sino que sobrepasan los límites al grado de la intransigencia o de la permisividad excesiva. Creemos que estos progenitores están repitiendo fragmentos de un sistema familiar que tampoco los preparó para paternar y tal vez al enfrentarse a la educación de otro ser, a falta de soporte psíquico reproducen lo vivido por ellos mismos. Rousseau, opinaba que los hijos sólo permanecen ligados al padre el tiempo que lo necesitan para preservarse y que el lazo natural se disuelve tan pronto cesa esa necesidad, quedando solamente el enlace afectivo sujeto a la voluntad del hijo. Paradójicamente estos hombres continúan ligados al padre, en nuestro criterio aún contra su voluntad, es decir, no logran desprenderse porque “el don de la paternidad” no les ha sido dado, continuando en necesidad. De alguna manera estos hombres han cumplido parcialmente con el papel social que les tocaba jugar, que era el de ser proveedor material, y vigilar que el hijo cumpliera las normas instituidas socialmente. El aspecto emocional hasta hace unos años era dejando de lado, aunque actualmente las mujeres empujan para que también este factor sea cubierto. Así vemos que, aunque los padres de O y G son cercanos emocionalmente, fallan en los factores descritos en el párrafo anterior. Hasta esta generación de padres vemos muy marcado el hecho de que, en el ejercicio histórico de la paternidad, la ligadura se ha expresado en las responsabilidades que conlleva ignorando totalmente la satisfacción que podría ofrecer una relación cercana padre-hijo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 115 En cuanto a la violencia que ejercieron los padres de algunos de nuestros sujetos entrevistados, vemos que sólo se repite una conducta social inscrita en la familia. Puede ser que los sujetos A, M y P no se sientan significados como hijos a los que se ama, sino como seres en los cuales los padres depositaron incapacidades. En el tránsito del niño al hombre, la figura paterna se encuentra excesivamente presente, grabada a causa de la violencia ejercida, la indiferencia, la permisividad, la ausencia o el abandono. En este orden el padre marca varios aspectos del destino del hijo, A se dedica a las artes; G intenta superarse académicamente; P reproduce casi totalmente la conducta paterna; M se hace cargo de hijas no engendradas por él mientras evita el contacto con su propio hijo y en el caso de O se obstaculiza el proceso de convertirse en hombre.

2. Significados de género Masculinidad
Todos los sujetos entrevistados han construido su identidad sometiendo de alguna manera sus propios ejercicios masculinos a una cultura impersonal que comparten con otros hombres. En la socialización entre varones el significado «ser macho» es tomado de un imaginario social que delimita sus comportamientos, evitando con ello el desarrollo de singularidades personales. En general en todos los casos la masculinidad ha sido vivida como la cultura mexicana, en el imaginario social, la exige. Es decir, a estos hombres se les ha inculcado que sean fuertes emocionalmente, proveedores, bebedores, mujeriegos, protectores de las mujeres, exitosos y en ocasiones violentos. Ahora bien, reflexionando caemos en cuenta que las exigencias sociales hacia estos hombres rebasan sus capacidades psíquicas, llevándolos a ejercer su masculinidad en general con temor, dadas las prohibiciones introyectadas que derivan básicamente en no mostrar debilidad. En la identificación con el padre, en todos los casos se reproducen formas y características masculinas heredadas, aún cuando siempre existe un intento de superar al padre en diversos aspectos, que no tiene un significado de “superación personal”, sino de competencia con el padre como rival. Tal intento no es logrado a causa, de la ambivalencia de la presencia introyectada del padre: • • A no logra sobrepasar al padre en el aspecto artístico y económico, aunque se describe a sí mismo al día de hoy como un hombre amoroso, equitativo en sus relaciones y tal vez lo más representativo sería que ha dejado de beber. G gasta prácticamente todas sus energías en estudiar, para obtener una preparación universitaria que su padre no tuvo, tal vez como una forma de evitar las exigencias maternas desplazadas hacia las mujeres con las que se ha vinculado. M describe el significado de su padre como “X”. Dice no odiarlo, lo que traduciríamos como un rescate al padre, que no estuvo para equilibrar las demandas maternas.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 116 • P no quiere parecerse a su padre y no obstante se parece casi en todo, con excepción del alcoholismo y del ejercicio de la violencia física, aunque pensamos que el hecho de ser mujeriego y vivir de las mujeres podría estar representando algún tipo de agresión. O quiere estudiar y a pesar de que su padre le pone el ejemplo estudiando a una edad madura, no lo hace. Dice querer presentarse ante su hija como alguien valioso, pero permanece sin hacer nada, protegido por el padre. Tal vez sin querer sobrepasarlo en el aspecto de amor y amistad brindado por el padre se relaciona con su hija pequeña de la misma manera, es decir sin aportar económicamente. Quizá O por ser tan joven y sobreprotegido no reta al padre.

Vemos que varios sujetos resignifican su masculinidad a partir de ayudas y terapias, que en alguna manera están cubriendo aspectos descuidados por la función paterna, permitiendo una modificación de la imagen de sí mismos y por consecuencia de las parejas, lo que confirma el rol paterno como un agente de acceso al cumplimiento de aspectos sociales preferentemente masculinos: • A, a partir de la terapia en AA logra suplir al padre, colocando a Dios como “el jefe” para poner orden en su vida y dar un nuevo sentido a su masculinidad, logrando ser ahora, amoroso con su pareja y establecer una relación más equitativa. J, también militante de un grupo de AA coloca a Dios como “el patrón”, suplente del padre muerto para, a partir de ahí ponerse en contacto con la hija, hacer su trabajo, y comunicarse con su actual compañera. M, confiesa abiertamente que le ha costado mucha “lana” la terapia, pero lo ha llevado a buscar una relación de equidad con la mujer. P, a partir de su militancia en un grupo de comedores compulsivos está resignificando algunos aspectos de su paternidad, los cuales pone en práctica con su hijo de 18 años, sin embargo, en este caso vemos que el sujeto se encuentra tan ligado al padre y a la madre que en la relación con las mujeres no logra establecer un compromiso, teniendo varias parejas a la vez y colocándose siempre en un lugar en el que él es atendido por estas, sin lograr una relación equitativa en la relación y persistiendo aspectos del padre a pesar de su resistencia.

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En cuanto a los casos G y O, pensamos que siguen ejerciendo su masculinidad a partir de la cultura introyectada sin haber llevado a cabo una reflexión sobre las propias conductas. Un aspecto que deseamos resaltar en cuanto a la masculinidad manifiesta en los casos es la falta de decisión de estos hombres, en cuanto a la relación con las mujeres, aspecto que tratamos en el siguiente indicador de la categoría significados de género.

Relación con la mujer
Es claro que los seis hombres entrevistados establecen relaciones conflictivas con las mujeres. En todos los casos son las mujeres quienes deciden dar por terminada la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 117 relación y son ellas quienes deciden sobre el lugar del hijo sin que ellos pongan objeción. Lo anterior es un aspecto muy importante que nos indica una falta de autonomía por parte de estos hombres, quienes pensamos, si la mujer no hubiera huido tal vez seguirían en la misma situación. Para lograr la instauración de este tipo de relaciones, logramos definir dos elementos, el primero de ellos es el particular lugar en que ellos se colocan frente a la mujer, en donde entendemos que no logran comprometerse efectivamente por la construcción psíquica referenciada desde la imago materna y paterna y los significados de género transmitidos cultural, social y familiarmente. Segundo, el registro y los remanentes psíquicos de todo lo anterior, al parecer, les da un imaginario que contribuye a la percepción de las mujeres como amenazantes y peligrosas. Suponemos que la falta de compromiso manifestado en estos hombres, es un mecanismo defensivo para evitar una especie de desnudamiento interior, en otras palabras, ante una mujer devoradora es mejor mantener distancia. En los casos A y P los sujetos reportan haber ejercido violencia física contra sus mujeres, y ambos manifiestan haber sentido enorme culpa. Consideramos que el abandono que es un recurso alternativo al que acuden muchos hombres, quizá como una forma de violencia. En este caso podríamos ubicar a G, quien al ver que su ex esposa no cambiaba, tal vez se desliga de la hija como una especie de desquite. Vemos que en los casos M, O, P, A y G parece haber un sentimiento de desvalorización de sí mismos frente a sus parejas debido a las condiciones, ya sea de pobreza, preparación académica o la fortaleza emocional mostrada por las madres de sus hijos y ante la cual no pueden reaccionar.

3. Experiencia de Paternidad
Vemos que en todos los casos el hijo no fue planeado, por lo que no existió un proyecto de paternidad. Aunque algunos sujetos sí tenían en mente la descendencia, el embarazo ocurre en forma accidental. Una vez enterados, todos deciden enfrentarlo, pero realmente no tienen herramientas ni psíquicas, ni económicas, ni culturales para hacerlo. Ningún sujeto presenció el nacimiento del hijo, tampoco hablan sobre la preparación durante el embarazo, ni siquiera en el aspecto de proveer o compartir con la pareja la compra de objetos necesarios para el futuro bebé. Sólo en el caso O vemos que estuvo pendiente del nacimiento y al establecer contacto con la hija registra una emoción de orgullo. En los casos restantes la emoción predominante es el miedo. Con excepción de O, para estos padres el hijo o hija no ha contado. No hay registro de anécdotas de convivencia y se registra temor a enfrentar el rol paterno. G no manifiesta haber abandonado a la hija, sin embargo la entrevista es clara y el contenido latente de la misma deja ver que la relación afectiva es más bien casual. Pensamos que todos los sujetos se han quedado, por lo menos hasta el momento en que ocurre la separación, colocados en el lugar de hombre, sin estar en posibilidad de pasar al lugar de padre, lo que se debe en nuestra percepción, al hecho de no haber sido paternados convenientemente, y en algunos casos tampoco maternados, por lo que no se encuentran en posibilidad de abandonar el papel de hijo para acceder al de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 118 padre. En este aspecto, aún O deja partir a su hija ante la declaración de la madre de que va a estar mejor en EU., significando para nosotras abandono debido a la incapacidad económica para retenerla. En los casos M y P vemos que los padres declinan su paternidad en favor de las nuevas parejas de las madres de sus hijos. Consideramos que la relación con el hijo estaba fuertemente ligada a la relación con la madre y que una vez terminada la relación de pareja, para estos hombres deja de existir también el hijo. El caso J es el único en el que el padre, una vez en el grupo de AA se decide a buscar a la hija, reportando que ahora tiene una relación afectiva estable con ésta.

4. Experiencia de separación
Observamos que en todos los casos el abandono sí ha dejado huella en los padres, culpa sobre todo y una sensación de incapacidad al no haber podido desempeñar su papel. No obstante, no buscan al hijo abandonado, lo cual indica que el ser padre rebasa sus capacidades actuales y la angustia que les provoca el no poder hacer frente a la situación Paradójicamente J, quien no tuvo padre es el único sujeto que actualmente ve a su hija y se encuentra comprometido con ella, encontrando además en la convivencia una fuente de alegría y satisfacción, y teniendo además un proyecto que la incluye. Intentaremos a continuación interpretar las causas por las que los cinco sujetos restantes continúan sin ver al hijo/hija abandonado: • • • A, parece cargar tanta culpa, que ha dejado saber al hijo, por medio de su cuñado que, de desearlo, él estará esperando a que el hijo lo busque. G, niega el abandono, pero no puede disimular su falta, ocultándose en la pesada carga académica. M, se mostró reacio a hablar del tema en la primera sesión, hasta que encontró tal vez una reparación que permitiera anteponer al abandono, en el sentido de las hijas ajenas a las que cuida como un padre y con las que comparte una relación afectiva muy satisfactoria. Aunque, por instantes creemos que no se asume totalmente como padre de éstas. O, no lo ve como un abandono ya que la hija le fue separada por la madre y se encuentra en Estados Unidos, sin embargo, aunque habla de estudiar para poder presentarse ante ella no da indicios de comenzar a llevar a cabo acciones dirigidas a lograr sus propósitos, ni envía dinero a la hija ya que no trabaja. P, no volvió a ver a la hija dado que ya había aparecido un hombre que haría las veces de padre.

Entendemos que, aún cuando la separación haya sido y siga siendo dolorosa, los sujetos no logran darle un sentido a lo que podría significar el ejercicio paterno, debido a las fuertes cargas culturales que han establecido la negación de la sensibilidad masculina. También debe ser difícil enfrentar nuevamente a la ex pareja que finalmente los abandonó, ya que al hacerlo estarían reviviendo la incapacidad que los llevó al conflicto. Otra razón pudiera ser que al paso del tiempo no logran

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 119 encontrar maneras de justificar la falta de intentos por contactar, encerrándose en un círculo que cada día cierra más.

CONCLUSIONES A lo largo de esta investigación las autoras nos hemos visto precisadas a reconstruir nuestra concepción subjetiva en cuanto a la idea original que teníamos sobre el abandono paterno. Así, aquellos factores que a nuestro juicio significaban sólo irresponsabilidad masculina, hoy son vistos de manera diferente, llegamos a pensar que el problema era económico y que los hombres al ver que no lograban sufragar los gastos familiares se sentían avergonzados y huían, otra idea era que simplemente no les dolía abandonar a su producto; entre los factores que no considerábamos tan representativos encontramos uno que ha resultado muy importante y que es el hecho de que el vínculo con el hijo tiene mucha dependencia de la relación con la madre de éste. Es así, que algunos hombres, o por lo menos todos los involucrados en nuestros casos terminan con sentimientos ambivalentes hacia las parejas que, en todos los casos los abandonaron después de vivir situaciones conflictivas. Lo anterior genera resentimiento en estos hombres, y suponemos que también en sus ex mujeres. De manera tal que es muy difícil para ellos volver a comunicarse con la mujer que finalmente los ha desvalorizado al grado de dejarlos de lado. Ahora bien, los análisis dejan ver sufrimiento si no por no ver al hijo, sí por no haber sido suficientemente hombres para retener a la mujer. Desde luego, el machismo y la cultura masculina insertada en los protagonistas de nuestra investigación han influido tremendamente. Así vemos que lo que en un principio fue teoría hoy es aterrizado como un problema multidisciplinario y multifactorial. Multidisciplinario porque pensamos que debe ser abordado desde varias disciplinas como son la sociología, la historia con sus constantes interpretaciones, la antropología, la psicología tanto clínica como social, y el psicoanálisis. En cuanto al psicoanálisis, y por ende en cuanto a las relaciones de identificación primera que construyen la estructura psíquica de nuestros casos diremos que ha sido especialmente difícil mantener la perspectiva en cuanto a los personajes padre-madre como función y como seres biológicos responsables del nacimiento del hijo. En este campo vemos que, anteriormente el acento se encontraba en la función madre, es decir, se hablaba de simbiósis, y madres suficientemente buenas, aún cuando Freud haya introducido al padre como función de corte. Ahora bien, después de Lacan cobran una enorme importancia las funciones real, simbólica e imaginaria del padre, atribuyéndoseles por un lado todas las modalidades de la neurosis y del otro, en el caso de la forclusión de ésta, la psicósis. De esta manera creemos que la función paterna podría ser atribuida tanto al padre como a la madre y que, en los casos estudiados podría estarse manifestando en la forma de un síntoma, entendido éste como una formación de compromiso92, cuyo acting out se estaría dando en el

Según el psicoanalista Charles Brenner, la formación de compromiso es lo que resulta del conflicto psíquico son fenómenos mentales complejamente determinados a los que uno se puede referir convenientemente como formación de compromiso... Cada formación de compromiso es un compuesto de derivados pulsionales, angustia, afecto depresivo, defensa y funcionamiento del superyó. Cada

92

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 120 abandono. Es decir, que a partir de la relación padre-madre-hijo interiorizados de los casos analizados, surgen situaciones traumáticas que, una vez que nace el hijo, desencadenan una situación de confusión que necesariamente remite al trauma a los nuevos padres, obstaculizando psíquicamente su paternidad. Los sujetos han confluido en el abandono partiendo de situaciones diversas, en las que generalmente ha tenido mucho que ver la figura femenina. Madres dominantes, duras, severas, violentas, sumisas, pero todas dominadas por el varón, han dejado en sus hijos una construcción de identidad masculina insegura, que pensamos, los hace sentirse débiles ante las mujeres, inconscientemente escogidas con características similares al objeto de amor primero. De la misma manera padres borrachos, violentos, machos, desapegados, pero de alguna manera criticados por las madres, y tal vez desplazados en los hijos quienes representan el objeto de descarga, no han podido apuntalar la identidad de padre por medio de una imagen que se desea alcanzar. Ambos, madre y padre de los entrevistados no han dado oportunidad, a que estos varones logren ocupar el lugar de hombres frente a sus mujeres. ¿Cómo podrían haber representado el papel de padres, cuando seguían siendo hijos? Hemos sido testigos mediante el discurso, de los conflictos conyugales en los casos estudiados, que han llevado al distanciamiento tanto con la madre como con el hijo procreado, no sólo a través de la ausencia física y la nula alusión por parte de los padres entrevistados a una cooperación económica con la madre, también hemos constatado en los actores el debilitamiento de los roles parentales efectuados por los genitores de los entrevistados. Ahora bien, en una situación ideal el proceso de paternar estaría marcado por la presencia física y emocional de ambos padres en el acompañamiento persistente al hijo, el brindar protección, cuidados nutricios, compartir juegos, palabras, aciertos y errores que proporcionan una imagen continuada, que contribuye a la identificación del hijo en cuanto a lo que un padre y una madre son. Quizá aún no contando estos sujetos con una madre suficientemente buena el padre tendría que haber sido una segunda persona adulta que ofreciera su persona, su cuerpo, sus sentimientos para contribuir a la estructuración psíquica del hijo. La carencia de contacto con el padre sobre todo un contacto físico y cotidiano, pensamos que ha dejado un vacío que constantemente remitirá al anhelo de padre y por ende a la imposibilidad de serlo. Probablemente por esta razón los sujetos J y A sustituyen en Dios al padre fallido. Las experiencias de paternidad son prácticamente nulas, encontrando sólo un caso de convivencia con la hija a partir del nacimiento de ésta. Sin embargo, en este caso el padre también fue abandonado, ya que el vínculo con la madre de la niña fue conflictivo y pensamos debido a la carencia económica del padre, que fungió sí, como un padre doméstico, pero también como otro hijo para la madre. En cuanto a la experiencia de separación del hijo los sujetos dejan ver culpa y resentimiento con las madres, pero pocos intentos de búsqueda del hijo. Hemos atestiguado la angustia generada en estos hombres al pensar en el hijo perdido, ya que, tal vez sí lo portan como un fracaso. El caso J es destacable debido a varios factores: la orfandad paterna y el encuentro con el grupo AA, al que el sujeto se apega como lo

síntoma neurótico, cada rasgo de carácter permite cierta gratificación pulsional, muestra ciertos indicios de displacer, funciona de modo defensivo y expresa ciertos mandatos morales [p. 55].

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 121 habría hecho a su padre muerto, consiguiendo finalmente enfrentar a la ex esposa y a la hija, pidiendo perdón y logrando vincularse con la hija perdida. Apuntamos antes que el problema es multifactorial y hemos visto ya como el factor de estructura psíquica pudo haber influido en el abandono protagonizado por los casos estudiados. En cuanto a la cuestión social, que desde luego está insertada en la psique de los sujetos, vemos que históricamente, muchos padres mexicanos abandonan a los hijos concebidos, lo que de alguna forma se instituye como una práctica que socialmente ya no es cuestionada. En estos casos encontramos además que la desintegración familiar en la que la subjetividad de los sujetos entrevistados se construyó, promueve el desligamiento individual y por ende la pérdida de lazo familiar, tanto como social, es decir, se convierte en un círculo vicioso que se transmite de generación a generación a través del abandono paterno en diversas formas y circunstancias. Por otra parte, ya que la evolución de las leyes ha ido brindando mayor autoridad a la figura de la madre, facilitando en muchos casos, el desentendimiento del padre respecto a los hijos, así como el empoderamiento por la parte materna en cuanto a la decisión sobre el hijo, insistimos en que los cambios deben darse desde las políticas públicas, en la impartición de una educación de género que permita la construcción de identidades capaces de llegar a acuerdos en los que el producto de la relación sea tomado en cuenta, en la legislación y en los medios de comunicación, con el afán de insertar en el imaginario social la importancia del ejercicio paterno. La imagen instituida y tan idealizada, y por tanto inaccesible, de lo que es un padre convive con la práctica del abandono que tiene un respaldo social que no cuestiona, ni sanciona la huida de estos padres. La serie de factores que confluyen en la problemática la hemos visto derivarse de la cultura, cuyos acentos en cuanto a los roles de género limita la reflexión en cuanto a la reproducción de los mismos, lo cual se manifiesta en la forma de relacionarse primero con las mujeres y posteriormente con los hijos de éstas. Bajo la observación de estos casos, parecería que es más fácil fungir como padre partiendo de cero, es decir, en orfandad, a zafarse de la experiencia de tener un padre arbitrario, intransigente o permisivo. No obstante, en absoluto significamos que el padre es prescindible, afirmamos que el padre es necesario, si no en la concepción de proveedor y transmisor de cultura, sí como un elemento que contribuye al equilibrio intersubjetivo entre madre e hijo y que proporciona elementos importantes para la construcción de identidad en ambos sexos, así como un narcisismo suficiente para fungir como padre. Finalmente pretendemos dar respuesta a nuestra pregunta central: ¿Qué significación tiene la paternidad en la subjetividad de los hombres que han abandonado a un hijo? E subjetividad de estos padres los hijos significan, principalmente un accidente con consecuencias, cuyos significados podrían ser: obstáculo en su progreso personal, pérdida de la libertad, problemas económicos, responsabilidad. • • A se siente atrapado desde que comienza el matrimonio en una situación donde se la esposa le exige mucho y él puede dar muy poco. G se casa con una mujer dominante, como su madre, para después huir de ella. Así, la madre como la hija representan una continua interrupción en sus estudios académicos.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 122 • J, hasta el momento de buscar a la hija no la significa en ningún aspecto, ya que claramente dice que “no contaba”, y difícilmente pudo haberle significado algo cuando se encontraba en plena actividad alcohólica. Pese a lo anterior la busca una vez que se siente seguro en AA, y hace labor con ella, ganándosela y encontrando en el ejercicio paterno una experiencia valiosa. Para M el hijo significó la atadura que lo obligó a casarse, aunque hoy la paternidad le significa una responsabilidad que cumple con gusto, implicándose totalmente y de la que goza, y comparte con la madre de las niñas. O ha significado la paternidad como una compañía deseable, donde él se ha sentido necesitado y amado, respondiendo más nutriciamente que como sostén económico o moral. Para P la hija abandonada significó la oportunidad de reencontrarse sexualmente con una mujer a la que había dejado de ver. No obstante está intentando seriamente conducirse como padre con su hijo de 18 años, logrando ofrecer contención, apoyo, confianza y disfrute en la relación, mientras con la tercera hija adquiere y cumple un compromiso de fines de semana en los que se dedica en exclusiva a ella.

• • •

En cuanto a los hijos con los que el vínculo se rompió, en aquél momento no adoptan el papel de padres ya que: • • • Primeramente no disponen de los recursos psíquicos y secundariamente, culturales y sociales que inserten en ellos al hijo como un símbolo de continuidad de sí mismos. No han logrado solucionar el conflicto de ser hombres en relación a una mujer, batalla que los absorbe e impide efectuar el tránsito hacia el lugar de padre. El padre tiene que ser introducido por la madre, y en los casos presentados éstas madres no hacen lugar a los sujetos donde ejercer la paternidad.

De ninguna manera consideramos que el trabajo sobre la paternidad esté terminado, la presente investigación ha sido, para las autoras el inicio de un trabajo mucho más amplio ya que sabemos que el trabajo de reflexión puede dar lugar a muchos interrogantes y cuestionamientos. Así, derivada del presente estudio y como un intento de intervención en la problemática presentamos la siguiente propuesta que sería abordada en un nuevo trabajo y en otro escenario.

PROPUESTA La propuesta consiste en un trabajo de campo realizado a través de grupos de reflexión dirigidos primordialmente a hombres jóvenes y adolescentes con el fin de explorar las consecuencias de su ejercicio sexual no sólo en cuanto a la transmisión de enfermedades, sino a la posibilidad de que en este ejercicio se genere una nueva vida y ofrecer la posibilidad de pensarse en esa situación y sensibilizarse en cuanto a la importancia de ser padre. Esto con el objetivo de apoyar el ejercicio de una nueva paternidad desde una perspectiva más real y equitativa en términos de género, planteada como una experiencia que, de ser deseada, pueda resultar agradable y de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 123 realización masculina, a través de la exploración de los deseos internos de cada individuo. Así, algunos puntos importantes a considerar en éste proyecto serían: • • • • • Amistad, noviazgo y relación sexual Uso de protección enfocada a inhibir la procreación Recuento de la propia historia como hijo en la institución familiar Elaboración de presupuestos de gastos generados por los hijos Ejercicios de representación actuados por los jóvenes, en los que sea posible explorar las sensaciones producidas por el hecho imaginario de ser padres

Lo anterior es sólo una idea preliminar que requiere un anteproyecto formal. La promoción de esta propuesta se llevaría a cabo en centros de salud de nuestras comunidades.

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ANEXOS

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Sujeto A Estrato social: Medio-Alto Edad: 53 Número de integrantes de la familia origen: 8 Ocupación: Escultor Nivel de estudios: Preparatoria Milita en un grupo de AA desde hace 20 años Tiempo de entrevista: 2.10 hrs., en dos sesiones. Tiene un hijo con el que perdió contacto desde hace 25 años. Entrevistadora: Laura Olivera

Notas de campo: 1. En cuanto al contacto, un compañero de trabajo de una de las entrevistadoras nos proporciona el teléfono de un AA, que nos dice que él no cumple con las condiciones por nosotras requeridas pero nos contacta con J. Diez minutos después llama y nos dice que nos tiene otro más cínico que el anterior. 2. El contacto principal se refiere a A como un hombre soberbio que trabaja mucho en los grupos, pero cuya soberbia le impide avanzar más rápido en su recuperación.

1ª. Entrevista: Duración 1:10 hrs. Pues te agradecemos que te presentes a la entrevista, vamos a respetar el tiempo que tu nos ofreciste y como te dijimos por teléfono, se trata de explorar la forma en la que significas la paternidad, cómo fue para ti ser hijo, y después padre, esposo… en fin, puedes comenzar por donde gustes y si te parece nosotros te vamos preguntando. Mira… a mí me parece que el compartir mi experiencia con alguien de fuera del grupo de AA es importante porque los enfoques son distintos. Normalmente cuando yo platico con alguien es para pasar el mensaje y según lo que me platicaste, aquí lo que ustedes intentan saber es la forma en que se ha dado la separación de la familia y de los hijos que ahí se procrearon ¿no? Mira yo creo que en primer lugar tiene que ver mucho la información de calidad, yo creo que cuando se empieza uno a desarrollar en ciertas situaciones, sin tener la información para salir adelante… y no esta uno preparado para pedir ayuda y tal vez aunque uno la tuviera… de cualquier forma el individuo se deforma… yo no sé si el ser humano de acuerdo a su complejidad empieza a vivir sin tener información, empieza a vivir sin herramientas, pero yo considero que en una parte sí… otra parte yo creo que uno se mete en situaciones, sin saber cómo es la problemática… que se

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 126 mete en uno mismo a tratar de entender y sin tener las herramientas para solucionarlo… Yo te puedo hablar de mi vida en muchos sentidos, yo tengo 53 años… yo tuve una relación a los 12 años y medio con una prima mía… desde ahí yo siento que empecé a tener problemas, aparte de la problemática que yo tenía ya, de los propios problemas familiares… ya había problemas familiares y de alguna forma ya estaban minando parte de mi bienestar o de mi vida. O sea en mi casa… mi padre bebía y aunque no era un bebedor consuetudinario pues ya se empezaban a ver cosas que dañaban la relación familiar... todo esto yo creo que, empecé ahí a acumular. En primer lugar mi padre era como mi Dios… hasta por ahí de los 7 años así fue… cuando empiezo a ver golpes, cuando empiezo a ver amenazas, cuando empiezo a ver… a ver un sentimiento contrario a lo que yo veía o escuchaba… pues se derrumba esa especie de Dios que yo tenía… empiezo a resentirme con la vida y en cambio volteas a la madre y ves a la mujer triste… que no acierta a llevar a cabo una acción de protección ni para ella… ni para los hijos. Y yo creo que por otro lado, a pesar del matriarcado que había en mi casa pues veo que había otras cosas que eran precisamente el sometimiento de mi madre y todos nosotros, como una especie de conformismo… o debilidad… porque nosotros le decíamos… sobre todo mis dos hermanos mayores, mamá pues vámonos… pero esta situación yo creo que cuando se vive en su momento y además en la infancia pues repercute y uno no puede enfrentar la vida adecuadamente. Yo creo que pues me fui este… sometiendo… uno no se da cuenta que ya desde adolescente tiene dificultades para salir adelante y pues se empieza a salir y yo creo que la vida empieza a solicitarle a uno algo que muchas veces uno no… inconscientemente no puede dar…. Hablaste de matriarcado… Sí, porque mi abuela vivía muy cerca y mis tías y mi madre… pues todas ellas al final eran las que… pues decidían… cosas como que la compra de una casa… tomaban decisiones sobre los médicos a los que nos llevaban y… eran yo creo las fuertes… a pesar de que mi padre golpeaba a mi madre… pues para nosotros ella era la fuerte… porque cuando había problemas fuertes ella era quien tomaba las decisiones, no dejaba a mi padre yo ahora creo que porque a pesar de venir de buena familia pues yo creo que si lo hubiera dejado… sí hubiera tenido que prescindir de algunas cosas y porque también mi abuelo era… menos que mi padre… pero sí la había golpeado de más jóvenes ¿no? y ellas así estaban acostumbradas… como se dice a cargar su cruz. Mi madre era fuerte, raro que la vieras llorar, triste sí, pero llorar era muy difícil… Conmigo y con mis hermanos pues la atención ¿no? de comida, vestido, etcétera, pero no era tampoco de apapachos ni nada de eso… y mi padre a veces le hablaba pues de mala manera y ella se quedaba callada… pero eso sí a la hora de las broncas fuertes, de enfermedades y esas cosas pues ella era la fuerte. Ahora… ya no cuida a mi padre, tanto ¿no? una enfermera se encarga y como yo ya sé sus horarios pues yo también lo veo y mi madre un poco se hace cargo… ya esta viejo… y ya no da tanta lata. Yo los veo diario… vivo muy cerca. Yo no le guardo coraje ya a ninguno aunque a mi madre realmente no tengo nada que reprocharle… a mi padre… pues a los dos que no me enseñaron a ser amoroso si acaso. Pero eso yo lo puedo hablar ahora, después de algunos años que… bueno yo ya tengo casi 20 en un grupo. Y yo creo que no es fácil ¿no? vivir atormentado toda una vida y de repente empezar a sacar toda esta problemática… yo creo que es difícil…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 127 ahorita yo veo la problemática en un ser humano normal, ahora una persona que se empieza a intoxicar desde temprana edad, y con una violación porque… ella tenía 17 años yo tenía 12 y aparte… porque lo mantuve en secreto, la sociedad… permanecí callado, yo no lo veía como una violación, a la mejor un pecado u otra cosa pero como sea pues… no fue algo en lo que… no había una relación de novios, yo finalmente no di nada, no fue espontáneo, ni deseado, ni preparado, ni ¿cómo yo iba a decir algo si yo traía el rollo de ser hombre? ¿no?, pero no hubo nada ahí más que miedo. Entonces por un lado empieza a haber problemas con la mujer, empieza a haber un resentimiento contra la mujer y además toda esa… incapacidad para poder enfrentar los problemas y hablarlos con mis papás… aunque yo tenía poca edad, pues era lo que yo pensaba, que no podía decirle a nadie… … ¿A nadie?... Entonces… yo no entendía porque para mí, me empieza a costar mucho trabajo entrar a estudiar o a una escuela… o sea, como que yo no tenía la personalidad, ni tenía la motivación… a pesar de que había muchas cosas… había dinero… había mucha desesperación… yo no sentía que yo podía o necesitaba… estudiar y no podía terminar nada, yo sentía que sí… yo era un niño normal, pero a la vez me sentía solo y no lograba ver bien la realidad no… lo único que pude terminar fue la secundaria y mucho tiempo después la preparatoria. Entonces, has de cuenta que yo empiezo a tomar y mi padre no se entera… mi padre se entera cuando yo tenía ya veinte años. Imagínate desde los trece yo empecé a tomar, entonces pues no había ni interés ¿no?... y todo esto pasa… yo voy creciendo en medio de fracasos, entradas y salidas de la escuela, porque yo no sentía que yo podía… no podía terminar nada, yo salía de la escuela y me dedicaba a cotorrear… y no podía terminar nada… lo único que pude terminar fue precisamente un curso de arte… has de cuenta que había un lugar en donde era posible el poder expresar lo que yo sentía… … Y yo… por ciertos prejuicios o situaciones de mi padre, porque yo ya sabía algo, le había ayudado mucho a mi padre porque él era pintor y bueno, pero insistía en que yo terminara una carrera… Pero… y a pesar de no tener escuela, es decir universidad, en mi casa hubo mucha preparación intelectual, porque mi padre era una persona intelectual y en mi casa hubo mucho arte, música, teatro y… yo sé muchas cosas que a pesar de no tener escuela… pues me preparaba leyendo y lógicamente pues también estaba preparado…Y sucedía que cuando yo iba a la escuela, muchas cosas yo sentía que ya las sabía y que no tenía nada que aprender… además yo no iba a eso, yo iba a ridiculizar a los maestros… y me parecía que no tenían nada que enseñarme a mí… mis amigos, algunos me rechazaban por esto y yo resentía el maltrato de mis amigos, en ese sentido… el maltrato de mi familia, el maltrato de mis amigos, pues daba por consecuencia que yo me fuera a cotorrear con los compañeros… y no me gustaba lo que enseñaban ahí, no me interesaba… no eran cosas que a mi me interesaban… y se me hacía más fácil andar en el relajo… y vámonos a beber. Incluso yo…yo creo que parte de mi comportamiento obedecía a que quería yo demostrar ¿no? que a mí nadie de ellos me hacía falta. Yo llegaba a las universidades para ver si me gustaban y entraba y… era molestar a los profesores, y tratar de desquitarme de algo que me habían hecho a mí y de ahí pues me iba a ver a los cuates y a socializar. Mi padre conmigo fue autoritario, me enseñó muchas cosas pero como a un ayudante… como si hubiera tenido un chalán o algo así, aunque yo fui el que más

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 128 pegado estuve a él, pero mi padre era alguien que no te orientaba, mas que en el sentido de ayudarle… entonces yo le lavaba los pinceles, le ayudaba a preparar las telas y ahí yo iba aprendiendo… y ahí sí, el me enseñaba… pero yo no me acuerdo que platicáramos en esas ocasiones… si se hablaba algo era sobre lo que en ese momento hacíamos… y mi madre pues no se acercaba mucho a él porque… yo pienso que creía mejor estar alejada… porque luego se ponía muy pesado… era neurótico mi padre… y mis hermanos muy temprano se empezaron a salir, los dos mayores empezaron a trabajar chicos y se libraron y yo, que me acuerde… a mi padre casi no se le acercaban… el menor andaba siempre pegado a la sirvienta… y yo… pues no sé porqué sí me acercaba más a mi padre... porque me gustaba su trabajo, pero en cuanto lo veía que se iba poniendo enojado pues inventaba que iba al baño… o a tomar agua… y pues ya me le escabullía… pero luego cuando lo veía que trabajaba ahí, iba yo de vuelta… Entonces yo de todas formas no me sentía bien y mi vida fue atarme a problemas y más problemas, sin haber podido resolver los anteriores… y de ahí a querer hacer una vida… y una de las cosas que me hacían sentir bien pues era tener la novia, esto me hacía sentir importante y que pues yo no necesitaba los estudios para ser querido por alguien ¿no?... pero yo no pude enfrentar la situación de una pareja. Entonces me caso, me caso… me caso y vivo una relación… fue de mucho sufrimiento, de mucha frustración, me encuentro con el no poder llevar una relación feliz con mi pareja… el no poder ser amoroso, comprensivo y no tener realmente nada que ofrecer... más bien yo ya presentía el final ¿no? y duró poco… a los tres años y medio… empezamos a separarnos. Yo miedoso hasta para pedir trabajo… para conseguir sustento… a pesar de que yo sí estaba preparado para mantener a una familia, digo sabía hacer algo y era bueno y por mi padre estaba yo relacionado con gente que me podía dar trabajo… pero yo trataba de encajar en el modelo de la gente que va a una empresa, etcétera o que depende de una empresa… Y mi padre me decía, pues aquí hay trabajo, a mi padre le solicitaban algunas pinturas y bueno también mi padre cultivaba bonsáis y porqué no trabajas esta… y yo no… ¡hey! ahí agarra ésta y no… Entonces no puedo enfrentar el ver que yo no lograba llevar dinero adecuadamente… lógicamente mi esposa se desesperó y me peleaba y todo se vino abajo, digo desde luego yo no puedo responder… porque para empezar yo había estado saliendo con ella, y… fuimos a algunas reuniones juntos, y ahí íbamos… pero a los cuatro meses y medio me sale con que estaba embarazada y digo… desde luego yo no la hubiera dejado, porque a mí me habían enseñado que yo debía de responder y… Me caso pero realmente nunca estuve bien en el papel de esposo, no me llevaba muy bien con su familia, porque ellos tenían muchas reuniones y vida social, pero yo no me acomodaba muy bien ahí. Aparte no tenía yo la responsabilidad, para crear una familia, ni creo que yo realmente podía quererla no… porque en realidad ni nos conocíamos. Posteriormente… ella tenia otra religión, era demasiado celosa y me decía que seguramente yo andaba… estaba viéndome con otra persona y… y yo realmente no, por lo mismo que sucedía yo ya no… ella… su familia salía desde hacia como tres años y medio… se iban los fines de semana y yo no iba y estábamos juntos entre semana, pero pues cada quien trabajando y yo la verdad no creía que me quisiera y que yo la quisiera y pues yo seguía bebiendo y ella se desquitaba… pues fue algo que… que… pero a los cuatro meses y medio se embarazó… y digo… se hizo un relajo que… que… yo no digo… que ella tuviera la culpa y pues llegó un momento en

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 129 que en una borrachera, se armó un pleito colosal y se fue de la casa… y… ya no había nada… Chispas… me tengo que ir… ¿les importa? No, está bien, te agradecemos tu tiempo y que hayas compartido con nosotras… pues lo que has vivido y lo que ha representado para ti tu familia, tu relación, el grupo de AA y si no te molesta, te llamamos para hacer otra cita. -----o----2ª. Entrevista. Duración 60 minutos. Bueno, nuevamente gracias y sí… fíjate que nos faltan algunas cosas de abordar… nos quedamos en que tu ex esposa se fue de la casa y… Pues, yo me sentía tremendamente atrapado en esa relación donde ella me exigía muchísimo y yo podía realmente dar muy poco… yo me fui después de esa casa… yo la anduve buscando como cinco años, inclusive le mandaba flores, recados… pero pues yo seguía tomando y ella no regresaba… y yo me pasé cerca de 5 años así, y sí nos volvimos a ver pero no lográbamos entendernos y yo me pasé esos años en un encabronamiento permanente porque no puedo decir que era muy satisfactorio para mi tener esos problemas y no poder solucionarlos. Posteriormente ella se fue… ella trabajaba en comunicaciones… llegó el momento en que ya no la encontré y se perdió todo contacto, al menos los cinco primeros años… yo tenía un pequeño negocio donde hacía esculturas y aparte pues luego tenía ferias en el Hotel de México, pues era una forma en la que yo trabajaba, pues por un salario muy raquítico con mi padre, realmente yo veía que él abusaba y a mí casi… lo que me daba pues no era para que yo pudiera hacer algo y a parte de todo yo tenía un resentimiento grande con mi padre porque yo le había dado muchos años de mi vida y él nada ¿no?.. Pues a mi llegada en el grupo yo iba cargando mucho coraje con él, pero pues en la actualidad ya es un anciano de 81 años, que más desquitarme me doy cuenta pues... este viejito, no fue responsable tampoco a pesar de lo que pasó, no tuvo la culpa… pues él tampoco estaba preparado para ser padre. Esto pues lo puedo ver de otra forma ahora, pero en ese entonces… incluso íbamos a exposiciones y luego yo me movía del lugar y cuando llegaba ya había vendido algo mío y él lo cobraba, y él le había bajado el precio y a mí eso me daba mucho coraje… que el dispusiera de mis piezas, porque yo había ido a arreglar algo y él se quedaba y pues le valía ¿no?... como que su trabajo sí era valioso pero el mío no… digo para él, porque para mí desde chico yo sí creo que fui bueno. Ahora... todo eso que pasó pues me ha servido para entender muchas broncas mías, de él y de mi madre ¿no?.. Claro que eso no obsta para que yo ahora lo cuide y esté al pendiente, le cambie el pañal, etcétera… Llegó el momento en que… cuando salí de lo del divorcio… yo no podía resignarme a que todo quedara así… yo había ganado el divorcio, ella me había abandonado, me había abandonado dos veces… pero yo lo que hice fue seguir el juicio, y ella nunca se presentó… para tratar de ver a mi hijo y yo quería buscarla para decirle, pero fue cuando en el ochenta y cinco se pierden los papeles y dije… no ya no… ya había perdido lo de algunos negocios tratando de encontrarla… y tratando de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 130 solucionar este problema pero no se pudo, no se pudo, su familia de ella quedó muy enojada conmigo… muy resentida… yo le enviaba recados con mi cuñado, cambiamos de hermanas nada más, pero ella no lo escuchaba porque decía que ella era su hermana y él me defendía más a mí que a su hermana ¿no? Pero la realidad del problema es de que me tuve que dar cuenta que yo tuve que ver mucho en el rompimiento, de que o sea yo… yo era inseguro, con todo esto que pasaba… tampoco le echo la culpa a ella, yo creo que una parte tuvo ella y otra yo... A parte de todo, ella quedó muy… enojada conmigo… a pesar de que no hubo golpes, pero sí había amenazas, y sí… sí recuerdo una vez que la golpeé y eso fue que… que yo me di cuenta de que… yo estaba estudiando todavía en ese tiempo… y ella estaba… yo trabajaba y estudiaba y ella trabajaba y empecé a detectar que ella llegaba muy tarde, por ejemplo yo llegaba a las ocho de la noche y ella iba llegando a las 11, cuando ella salía a las tres de la tarde y la traía un tipo, ella traía al niño de la casa de su mamá, fue la única vez que la golpeé y eso le di una bofetada… y… pero sí… era muy doloroso para mí saber que yo estaba separado… mas sin embargo lo intenté… Lo intentaste… Y por un tiempo yo estaba muy enojado, porque no la encontraba y porque no hubiera ella querido regresar, y hacía amenazas, aunque realmente no sentía eso… y yo realmente no era una persona violenta, mas bien soy una persona que vivió los golpes de mi padre y por lo mismo resentida, tampoco soy una persona muy especial… pero sí me ha ayudado mucho el hecho de irme conociendo cada vez más, y veo todo eso con otro sentimiento y a lo mejor tal vez el día de hoy… surja algún resentimiento o alguna culpa de todos esos actos que tuve de mal juicio, ya lo puedo manejar y entonces pues uno trata de probar, uno culpa a la vida, a la familia, a la sociedad, a todo y al final de cuentas se da cuenta de que el problema real es uno mismo… el hecho de que si los demás sean violentos o sean lo que sean no quiere decir que yo tenga también que sujetarme a eso, pero pues era más fácil echar culpas y yo dependía mucho de lo que decían los demás de mí… que trabajarlo yo ¿no?… entonces para mi ha sido muy importante conocerme… Del niño pues… yo sí lo quería, pero no me daba cuenta, yo me iba al taller con mi padre o andaba buscando otra cosa o andaba tomando y al niño pues… no contaba ¿no? yo me daba de santos que le pudiera comprar la leche o lo que él necesitaba y ya… cuando se fueron lo busqué porque yo sentía que él me iba a hacer ser otro ¿no?... como por arte de magia (ríe), pero ahora me doy cuenta que el chavito más bien demandaba y pues yo no podía hacer frente ni a las demandas de los adultos, mucho menos a las de un niño. Cuando nació fuimos al hospital y que no…que todavía no estaba lista y la dejé en la casa y me fui a comprar materiales y pues ya me avisó mi mamá que estaba en Gabriel Mancera y ahí voy… pero pues yo me había pasado todo el día en la calle pensando que faltaban todavía varios días… y sí lo ví y lo cargué, y me parecía padre… y pensaba incluso que todo iba a cambiar… pero no fue así, porque yo seguí con mis broncas y no había lugar para un chavo. Por otro lado sí creo que me he reconciliado con la vida, he aprendido a vivir… y yo ya había pensado vivir solo, digo cuidando a mis padres y ya estaba acostumbrado a la idea de no volver a ver a mi hijo. Además fíjate que el único contacto que yo tuve después de casi… ahorita él debe de tener 24… más los seis de cuando lo dejé de ver 30 años… como a los diecisiete de mi hijo fue el primer contacto que tuve yo con su familia, porque fallece mi suegra y pues lógicamente mi cuñado me llama, porque

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 131 ella vivía con mi hermana y mi cuñado, se muere mi suegra y mi cuñado me dice: “vienen tu ex y tu hijo y puedes verlos”…yo estaba totalmente resignado a no volverlo a ver… y me dice mi cuñado… y… yo no podía realmente enfrentar eso, entonces este fue el único contacto que tuve a través de mi cuñado que habló con mi hijo y pues el decía que seguía estudiando y que quería verme, entonces yo me quedé con eso… que quería verme… traté de encontrarme con él tres veces que fui a la casa de mi cuñado y… no lo he podido ver… no lo he podido ver y pues yo no sé si realmente no me quiere ver… ni sé que le haya contado su mamá de mí… y bueno ahora yo me entero en las pláticas… mi hermana es psicóloga también y este en las pláticas de que en la familia de repente se dan y ella opina que hay que dejarlo, que yo no me trate de acercar o que tal vez le haga más daño buscarlo. Y yo le he dejado saber que si realmente algún día me quiere ver pues puede localizarme… y nos vemos. O sea para mí él… hay algo en mí guardado para él…. Después me enteré de que a los diecisiete ya estaba viviendo en Guadalajara y que ya no vivía con su madre desde los 14, entonces yo pienso, pues algo pasó, pero yo no te puedo decir… porque yo no estaba ahí… yo no me casé… porque estuve a la espera de que a ver si regresaba mi hijo y pasaron los años, y yo hasta que un día pensé pues… se va a quedar a vivir allá y pasé… muchos años pensando… decidiéndome a buscarlo… fueron muchos años perdidos en una espera de no sé que… Entonces todo eso ha sido muy doloroso… y yo ahora trabajo mucho con los chavos, de alguna forma trato de darles herramientas para salir adelante, porque al grupo pues llegan gentes de todas las edades, pero sí, a veces pienso que mi hijo puede estar teniendo los mismos problemas que estos chavos… aunque mi hijo ahora es un hombre, yo no sé porqué pareciera que yo lo imagino de menos edad no… Yo tuve hermanos fuimos 6, cuatro hermanos y mi hermana… entonces este… igual, yo creo que en todo este tiempo que yo viví mal mi vida… pues me di y cuenta que yo no estaba bien con nadie, me di cuenta que yo no tenía que estar esperando que alguien me diera, sino que yo tenía que dar…me di cuenta de muchas cosas buenas que hay en mí, y que yo no las veía, porque no me enseñaron ni a pensar porque ellos tampoco sabían, eso yo también lo tuve que entender y pues ahora yo creo que ese vacío se ha ido llenando… se ha ido llenando y yo creo que … a lo mejor no he disfrutado, me he resentido… pero ya considero que ahora con mi pareja hemos tenido una relación de mucho amor… de dar todo lo que antes no pude dar, porque yo no sabía como tratar todas estas cuestiones de pareja… porque yo no podía dar, y mira a lo mejor no económicamente, pero principalmente he crecido… principalmente he crecido considero yo que en el aspecto emocional, creo que mi pareja no tiene de que arrepentirse… que reprocharme… yo considero que ahorita tenemos más y más de comprensión… También he crecido intelectualmente estudiando antropología, y literatura yo muchos años de mi vida me dediqué a la cuestión literaria, yo vivía… me leía de todo yo era de los hijos de la literatura… siempre ha sido así mi vida… literaria, porque había algo, pero mi vida así ha sido espiritualmente rica en el sentido del arte, yo recuerdo que era… era lo que yo veía en mi familia, porque en mi familia había posibilidades económicas y hasta la fecha eso que recibí en ese sentido sigue ahí… ahora sí no puedo culpar a mi padre, que mucho tiempo lo culpé de ser mezquino… pero sí me he dado cuenta de eso, que para mí fue muy importante ver que el quería que yo fuera intelectual… quería que yo fuera alguien que… yo me acuerdo que desde niños nos llevaba a ver a ver operas, al teatro, al ballet, al cine, a la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 132 música… desde niños y mucho nos inculcó la lectura que fue lo que a mí me gustó… un poco la música que es de lo que viven mis hermanos hoy, pero a mí me llevaba mucho con la gente con la que el tenía contacto y de hecho cuando yo llegaba me decían ¿Por qué no traes algo tuyo?... y a mí me daba coraje porque yo estaba totalmente dedicado a ayudarlo a él y no me soltaba. Pero yo principalmente vivía la experiencia y vitalmente había generado mucha experiencia en la cual ni cuenta me daba ni soñaba que yo iba generando un estilo propio. Entonces mi obra es muy mexicana, basada en una cultura de las tradicionales y bueno de alguna manera pues él influyó en mi trabajo él fue pintor, una persona importante le pidió una pintura mural y yo trabajé con él en ese proceso y él era pintor, yo ya era escultor y posterior a esto él salía mucho en la televisión, aunque no era muy reconocido comercialmente, pero sí lo suficiente, aunque sí fue muy egoísta en ese sentido de dejarme a mi tomar un espacio propio, entonces yo estuve trabajando con él yo estoy agradecido con él y sí siento que yo también soy reconocido, bueno mi padre era así, en la actualidad todo lo que el hizo y que quedaba ahí ya se perdió porque él lo remató casi… en una exposición y me dijo: Yo lo he hecho y yo lo vendo, y yo le dije: «bueno yo también he trabajado mucho en esto y tengo algún derecho»… pero él me dijo, «bueno, pero esta es mí exposición y mis piezas» Sin embargo, sí pienso que ahí quedó un trabajo mío de más de veinte años, por un salario mínimo y que cuando me casé ni siquiera haya podido vivir de eso, que también yo estuve formando… y él lo malbarato, pero pienso que bueno todo eso lo puedo volver generar… Y todo esto ha ido… ha ido, pero lo que pienso es que a final de cuentas lo que he podido ver es que yo he estado en una lucha que ha sido de encontronazos ¿no?, que he salido adelante, pero ha sido más difícil haberlo vivido en la vida sin dinero porque toda mi vida ha sido de andar sin dinero y es muy doloroso. En la actualidad ya no pienso demasiado en tratar de ver a mi hijo, ya se casó e inclusive ya tiene familia, y parece que está bien. Sin embargo, yo considero que sí debe de haber por ahí algún coraje conmigo. El día que falleció mi suegra, tuve la necesidad de hablar con ella unos días antes en una reunión de 15 años precisamente de la hija de mi hermana, y ella estaba muy enojada y pues yo fui a pedir perdón de... de algunas cosas que yo le hice…y ella bueno creo que entendió lo que había sucedido y me ofreció pues apoyarme para que yo viera a mi hijo… pero pues días después ella murió. Y fíjate… mi hijo es escultor y lo que yo nunca pude hacer, y que me ofrecieron… salir fuera a presentar mi obra… yo nunca me he atrevido y mi hijo sí, ya se fue a Europa y ha estado también en Canadá y digo… por lo menos el sí puede hacerlo. No conozco lo que hace y sí me gustaría, aunque mi cuñado dice que son “loqueras”, pero a mí si me gustaría… He buscado en Internet algo sobre él pero no he encontrado nada… Yo creo que ya me pasé toda mi vida machacando en lo mismo y yo creo que también tengo derecho a hacer mi vida… en la actualidad ando con una pareja que, pues es muy comprensiva e inclusive… yo puedo hablar con ella y yo pienso que tiene toda la capacidad para comprender esto y ella es muy franca, ella es psicóloga también y yo entiendo que… además una persona de muchos años trabajando la clínica, ya tiene también muy trabajado el asunto de deslindar al paciente del hombre y no intenta “terapearme”, digo comprende que a mí me funciona más mi grupo y ella lo entiende, ella lo sabe y yo creo que… lo acepta ¿no?… lo acepta y ella no se

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 133 mete. Pero hablamos mucho y nos llevamos bien, nos respetamos, ella me da mi libertad y yo se la doy, confía en mí… a la mejor en algunas cosas no compartimos porque ella tiene una religión y yo no tengo, más sin embargo creo en Dios y me llevo bien con él ahora, yo tengo un departamento y un taller , pero todavía el departamento no está en condiciones y lo hemos ido acondicionando y sin apresurarnos y fíjate aunque últimamente no se vende casi nada… pues yo sigo trabajando y yo pienso que en el momento en que ya no pueda trabajar yo tengo mucho trabajo acumulado y no sé a la mejor malbaratándolas, pero a veces pasa mucho tiempo en que no se vende nada. Yo creo que para ser padre hay que estar bien uno mismo. Hay que estar dispuesto a dar lo mejor que tiene uno… porque uno no puede darle a los hijos ni su frustración, ni sus complejos, ni sus traumas, que es lo que más se da en una relación. Entonces si no estás en la disposición de darte, de entregarte, cuando no has tenido una relación familiar, cuando no hay amor en una familia… cuando uno aprende a recibir y a dar amor, lo puede reproducir, pero cuando uno vive problemas, golpes, pleitos, tristezas, pues que puede uno dar, y al final uno es padre sin haberlo pensado… yo hoy he cambiado y sí pienso en darme a mi trabajo, mi familia, la sociedad. Pero antes no pude…y he tenido que aprender eso que el momento es hoy… y que si antes no pude hoy sí puedo. A lo mejor faltó creer en mí, mira cuando yo llevo un tiempo en el grupo empiezo a pensar en todo este rollo del poder superior, y me doy cuenta que hay cosas que por más que la ciencia intente… no logra reparar o reproducir, y yo de plano una ocasión pienso: “Bueno, pues si el jefe eres tú y de verdad estas en algún lugar, pues a ver, déjate ver de alguna manera” ¿no?, y yo no sé que pasó, pero yo estaba al lado de una ventana y de verdad hubo un cambio en la luz del sol muy significativo, es decir no fue un cambio como esos que se dan cuando una nube pasa… Pero el caso es que yo tuve ahí la certeza de que “hay un jefe”. Y a partir de entonces pude ir haciendo cambios, y… cambios que antes no había podido llevar a cabo… porque muchas veces uno entra al grupo y bueno, dejas de tomar, pero nada más, y te lleva un tiempo adaptarte y entender que estas con hombres y mujeres que te entienden porque lo han vivido… yo había estado antes como con tres psicólogos, porque mi madre me lo sugería, pero no se logró nada, no se logro nada… y aquí… es como ustedes los psicólogos, por algo entran a estudiar la carrera, o sea hay problemas y una búsqueda de tratar de entenderlos ¿no?... Entonces yo entendí algo… que se trata de que nada más es de dejarte llevar… por el día de hoy… nada más, nada más, Ya tienes el regalo de la vida y aquí esta el lugar donde te das cuenta de las cosas, y todo lo que tienes que hacer es venir y, en principio, sentarte a escuchar… Porque hay gentes que vienen y se sientan, pero no escuchan… oyen, pero no escuchan…. Y cuando aprendes a escuchar “el jefe” se puede hacer oír. Mira hay gente que pasa treinta, cuarenta años en AA y sí deja de beber, pero las broncas que tiene son tremendas, tanto como si tomara ¿no?, pero pasa por ellas sobrio en cuanto al alcohol, pero borracho en cuanto al entendimiento. Y yo tuve que entender que yo no era nada especial para pedirle a la vida… que me diera de gratis, tuve que dedicarme a los demás y tuve que lavarles los trastes y las lágrimas, para entender que yo sí podía ser feliz en todas las áreas, en la moral en la social, en la familia. Y hoy es diferente… Yo hoy cuido a mis padres y vivo feliz, cada día y bueno habrá cosas imposibles ya de reparar, pero me queda claro que por mí, o hasta donde yo puedo hacer pues lo haré. Con las mujeres me llevo bien, creo… que al igual que los hombres… sus broncas son…que les impiden vivir bien, pero hoy puedo entender, porque yo veo en el grupo

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 134 que llegan las chavas y dejan de beber… pero al poco rato ya… algunas se enredan con los compañeros… Y que es algo que el programa marca ¿no? que no es correcto hacer porque ya no dejas que salgan bien todas las broncas que traes… y yo las veo y veo a los compañeros y hablan y hablan en tribuna… pero yo pienso… pues nada más te estas haciendo güey, porque vienes aquí a reproducir las broncas que traes aunque ahora ya no lo hagas ni tomado… ni en la calle. Tengo muchas amigas… amigas de verdad con las que hablamos derecho y bien… y bueno las otras que andan en el argüende nomás espero que se estabilicen… aunque algunas nunca lo hacen… pero si una chava se acerca a mí a querer hablar… pues yo escucho. Con mis hermanos me llevo bien… de chicos, no sé porque te digo que… ellos eran más grandes y había habido un espacio como de 5 años entre mi hermana… y yo… y pues ellos andaban en otras actividades… y no me pelaban mucho… hoy ellos se dedican a la música y nos vemos con gusto… entre nosotros fíjate que no había demasiados pleitos… si me acuerdo que cuando yo agarraba que sus coches o sus cosas se ponían medio locos… y yo también lo hice con el mas chico… pero sí nos queremos y nos apoyamos… con mi hermana me llevo súper… hoy que yo ya no doy problemas… porque en un tiempo ella como que se resintió de que yo hubiera llevado problemas a la familia de su esposo… hoy comprende y yo ya entro a su casa perfecto… Con mi hermano menor pues ahora nos hemos acercado porque tengo una sobrina de 17 años que anda ahí con muchos problemas y pues fue… a dar con mis papás y cuando llegó se le pusieron reglas… de que no puedes llegar aquí más tarde de las 11, y empezó a llegar más y más tarde, hasta que mi madre le dijo… pues si no puedes seguir las reglas mejor vete a tu casa… y ahorita ya se fue a vivir con el novio y yo me doy cuenta ¿no? que andan mal, pero yo ya aprendí que uno puede estar cerca y desde luego yo le he dicho… que aquí estoy… y ella acude a mi muchas veces… pero yo llego hasta donde ella lo permite… la aconsejo y le he dicho que pase lo que pase puede contar conmigo y creo que sí me siente muy cercano… digo, ya aprendí que se tendrá que dar sus “madrax” y que yo no soy quien para impedírselo. Y bueno…así han sido las cosas y ahora sólo queda vivir y dejar vivir ¿no? Pues, gracias nuevamente por compartir lo que has vivido con nosotras, han sido dos sesiones muy interesantes y nos has apoyado tanto, que no hemos tenido que hacer preguntas prácticamente. Te deseamos lo mejor y que las cosas sigan saliendo bien.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 135
Sujeto G Estrato social: Medio-Bajo Edad: 32 Número de integrantes de la familia origen: 8 Ocupación: Empleado Bancario y estudiante Nivel de estudios: Lic. Leyes actualmente Vive solo Tiempo de entrevista: 2.15 hrs., en una sesión. Tiene una hija a la que dice ver, aunque nuestro contacto expresa que la relación es más bien casual. Entrevistadora: Laura Olivera Observadora: Eva Figueroa

Nota de campo: 1. Después de la entrevista le comentamos a nuestro contacto que G no reportaba no ver a su hija y ella nos dijo que la ve casualmente, contándonos el incidente de San Luis, diciendo que la madre de la niña no deja que él se la lleve debido a que sólo en contadas ocasiones, tales como navidad, G pide que le presten a la niña, pero realmente no coopera con la madre, ni en el aspecto económico ni en nada referente a la niña.

Encuadre: Bueno G, durante más o menos una hora y media, como habíamos quedado, vamos a explorar juntos tu percepción sobre algunos conceptos que tienen que ver con la familia, la paternidad, los hijos, y como los has vivido. G- (ansioso) Yo hablo muy poco así que si mejor me quieres preguntar… Bien, comencemos con el concepto valores, ¿que piensas sobre los valores, como los vives, como los piensas? No pues, han cambiado, de hecho pues tambien debido a la influencia de otra sociedad, por ejemplo la sociedad de Estados Unidos. Sí han ido cambiando porque en México antes… hasta antes de 1917 pues era una sociedad, una forma de organización, durante la colonia fue también diferente, creo que van cambiando… antes bueno era la gente… tenía muchos hijos, ahorita tienen uno, se está dando ahorita un… un fenómeno ¿no? de que hay mucha madre soltera, muchas niñas tienen hijos muy pequeñas lo hacen sin pensar, sin razonar, sin planear y pues se quedan con hijos, entonces también se debe a errores ¿no?... errores de las niñas, no sé si sea porque les hace falta en su casa, pues atención y cariño, buscan novio de inmediato y ahí se generan errores, que lo que yo creo es que el niño va a aprender igual ha hacer lo mismo y pues viene una crisis por eso de que la familia es el núcleo de la sociedad, y la sociedad esta mal… no estamos tan enfermos, como una… como la sociedad gringa, pero si están cambiando…….. ¿A dónde crees que va? Tenemos que tocar fondo, tiene que aprender o no sé… la sociedad, la mexicana es una unidad que empieza a crecer, estamos aprendiendo de errores. Por ejemplo la

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 136 sociedad francesa… ahí las personas… por lo que yo sé es que en vez de tener hijos tienen mascotas, es… una sociedad ya de gente grande, ellos piensan de otra manera, ellos traen ya el aprendizaje, conocimiento ¿no?, la experiencia de muchos siglos y aquí en México pues también tiene mucho que ver el sistema político, porque aquí no les interesa educar a nadie ¿no? la cultura que se da en televisión , pues es mucha la gente que la ve, ahí se debería de educar… Televisa, azteca… canal 22 y 11 son los únicos que medio se dedican a hacer programas pero de ciencia y tecnología nada que tenga que ver con la educación de los hijos, de la familia, de hecho no es un proceso de una generación, me imagino que son muchas generaciones. No sé hacia donde vaya, bueno se tiene que aprender, y esto lleva mucho tiempo, no es un proceso de una generación, tal vez es un proceso de muchas generaciones, todos aprendemos de experiencia propia… nadie experimenta en cabeza ajena, nosotros somos… tenemos que aprender de nuestros propios errores, desgraciadamente muchas veces no creemos las cosas hasta que no las tenemos en la espalda, y pues es humano… son errores ¿no?... por lo mismo de que las familias, no sé si estén desintegradas o si hay ignorancia, porque no se puede explicar como hijos que vienen de padres… de familias integradas cometen errores ¿no? y… una mamá chava tiene un hijo, o sea no hay una línea ¿no? para seguir… y hay gente que viene de familias desintegradas y… no sé a lo mejor por experiencia trata de… en algunos casos… tratan de no repetir la historia, no sé es parte humana yo pienso que es parte de la naturaleza de los seres humanos combinado con la cultura ¿no?... Yo no sé si… bueno es que yo he visto tantas cosas, veo gente que se casa que tiene sus hijos, que los quiere y también hay gente que no… no sé si influya el medio ambiente, la posición económica, la escolaridad y pues la falta de contacto de los chavos con los papás, de platicar, de sentir apego de sentir apoyo, más que nada las mujeres, porque creo que también la naturaleza las hizo ¿no? para buscar un apoyo, quien las proteja… digo. Yo pienso que influye mucho la escolaridad, uno puede estudiar derecho, puede estudiar psicología, puede estudiar economía pero a mí me dijo un profesor que lo más importante que iba a hacer a la escuela era aprender a razonar, cuando uno no mide sus actos ni los razona es cuando comete errores… es lo que influye demasiado, en la separación de los hogares ¿no?, también el aspecto económico influye, hay gente que se pone a tener hijos, hijos y cuando no puede, pues lo mejor que hace es huir ……………………………. Lo mejor…. Bueno la mayoría de las veces la que se queda con los hijos es la madre porque es un apego, es un lazo fuerte, ella los tuvo a ella le dolieron, ella tiene el instinto para cuidarlos, el hombre, está más desapegado, le vale ¿no? en determinado caso es que llega a una situación extrema y lo mejor que hace es irse y se quedan los hijos con la madre y pues… también sucede que van y vienen no?, no definitivamente como que no quieren la responsabilidad pero no están seguros y pues la cultura también influye. En otros países los chavos a los 25 años o 20 ya les dice uno: “órale váyanse a vivir…” para que vean la vida de otra manera y en nuestra cultura los chavos tienen 35 y siguen con la mamá y el papá y la chava… yo he visto, conozco varios casos…ya tienen los hijos, pero se siguen viendo con el papá de sus hijos, pero cada quien vive en su casa, también se puede vivir como pareja, pero también se puede como hijo ¿no?. En una familia de… en mi caso mi papá se fue, pero nosotros siempre estuvimos con mi mamá, todos crecieron con mi mamá y no sé si tenga que ver la edad, pero yo

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 137 creo que mis hermanos más chicos no lo resienten, no sé si haya una secuela de no estar con el padre… por ejemplo tres de mis hermanos están casados y con sus hijos y aquí nada que ver con lo que vieron… Bueno la desunión de mi papá fue porque él… él se enamoró muy joven de mi mamá a los veinte y duraron 5 años de novios, durante esos 5 años no hubo hijos…. No tuvo hijos con mi mamá, ya después se casaron y no sé si el matrimonio es una especie de… para algunos hombres y mujeres una especie de atadura, porque muchos como que quieren safarse, hay mucha gente que no va al matrimonio con la idea de estar ahí, sino de… cuando se sienten atados quieren irse, no sé, son cosas que con los hechos puede uno ver, pero yo no sé realmente que sienta, yo siento que con mi papá… A él le gustaban las mujeres, jajaja era mujeriego, en sus tiempos estaba muy de moda… no sé si sea parte de… Mauricio Garcés, estaba de moda Tintan que también tenía muchas mujeres... Y luego yo pienso que también se imitan conductas ¿no? y más si se hacen héroes… o el galán… o el que las trae muertas, es como un juego ¿no? y tienen hijos y no piensan en esa responsabilidad ¿no?, no la razonan, yo pienso que ahí entra mucho la fantasía de los hombres ¿no? de los seres humanos. Mi mamá tenía un carácter fuerte, yo pienso que también eso influyó, porque mi mamá es muy dominante y lo que ella dice eso se hace, entonces pues creo yo que también eso influye… también… no sé… es que no sé por donde irme…. En cuanto a la relación con la mujer, ¿qué es lo que el hombre busca, lo que tú has visto? Hay muchas relaciones de una forma… yo pienso irracional. Porque muchos chavos y chavas tienen novio pero para no sentirse solos… en el fondo, bueno no sé, no sé si lo razonen o no, con el trato con la persona se van conociendo y se dan cuenta de que realmente la otra persona no tiene las cualidades que uno busca y tanto mujeres como hombres pues se aguantan y están ahí con tal de no estar solos, porque les gana la costumbre, les gana la soledad, les gana la… costumbre ¿no? Yo creo que muy pocas gentes nos damos cuenta realmente de la persona que queremos ¿no? y… y no hay un momento para que uno diga bueno ahorita ya es el momento de que, bueno… ¿no? Entonces, hay personas que sí,.y no hay un momento para pensar y decir ya me quiero casar, ya quiero tener hijos y lo que sea voy a buscar la persona que yo creo ¿no? porque quiero… porque cada quien busca cualidades de acuerdo a su forma de ser, en la otra persona, entonces yo creo que la mayoría se dejan llevar por la monotonía, por no estar solos luego vienen hijos, y luego se separan… yo también pienso que cuando uno es joven es inseguro ¿he? No tienen… no conocen muchas cosas, conforme van creciendo van descubriendo cosas… van dejando al lado el sentimiento de lealtad, de… de… el sentimiento que tienen cuando uno es chico que se encariña con una persona, van perdiendo valores o los van transformando con el tiempo, porque yo conozco mucha gente grande que va cambiando… por ejemplo, hay chicos que son tímidos y chicas que… cuando son chicos… y luego se vuelven un relajo. Yo creo que los problemas se dan porque… en primera no se tiene la madurez… son las mujeres en muchos casos y … este se dejan llevar, se dejan llevar hasta que se salen las cosas de su control ¿no? es muy difícil, uno como ser humano a veces le ganan los sentimientos… le ganan a la razón, y ve uno que puede haber problemas, que puede ser que la relación dure muy poco y aún así esta uno ahí, clásico… yo creo que no se puede hablar de estatus económico social, eso se da en todos los niveles.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 138 Claro algunos no luego luego tienen hijos, se ve con más frecuencia en la gente que no tiene estudios, aunque también a gente con estudios le pasa esto ¿no? que no tiene control de sus emociones y no sabe programar. Es lo que yo he visto. Que busca un hombre… ¿En la relación? Yo creo que tienen mucho que ver los medios de comunicación, la sociedad ha ido avanzando, pero porque hay más información, entonces yo creo que en esta sociedad se están perdiendo valores… ya… no sé… ya no se cree tanto en el matrimonio. Yo como hombre a lo mejor… veo que hay chavos que… conozco un compañero en la facultad, que está casado, son dos y sí tienen esposa, y duran un tiempo pero… hay un compañero que ya tiene como 15… 20 años casado con su esposa… pero de repente ¿no? anda ahí con alguna chamaca compañera… no sé… puede ser que ya su relación sea monótona, puede ser que a lo mejor busque… la edad también influye porque quieren andar con jóvenes ¿no?, con chavas… no sé que fenómeno ahí ocurra, psicológico, porque ya están grandes, ¿no? o sea una hazaña … que para ellos es importante andar con chavas, pero ya están grandes ¿no? y de hecho pues la naturaleza ¿no?, también las chavas…. Con mi papá yo no alcancé a manejar que pasó, yo era muy chico, uno tiene que ya estar conciente y ver y analizar y ver las situaciones, a ver que pasa… por ejemplo ahorita ya capto muchas cosas que cuando yo era chico ni me daba cuenta ¿no?... no sé si haga falta ahí la figura del padre que le esté diciendo a uno ahí estate quieto, no hagas esto, y este, no sé, si haga falta. Yo soy… yo soy independiente, desde chico he andado de aquí para allá, y a lo mejor es por eso, porque mi papá no me, no me dejó muy chico… lo que pasa es que el iba y venía, cuando el se fue yo tenia como 12 o 13 años, pero él andaba con otra señora, el tenía como 45 y ella es un poco más chica que él, él estaba inseguro ¿porqué iba y venía?, iba y venía, iba y venía. Mi mamá le dio mucha… lo toleró, ella nació en 1940, ella tenía una forma de pensar y… hay mujeres que perdonan eso, no sé si sea porque ya se acostumbran a la persona que ellas quieren o porque no quieren iniciar una nueva relación, muchas personas piensan así, pero sí, él iba y venía, iba y venía hasta que nos cambiamos. Mi mamá se fue a trabajar y este…ella… decidió ya no buscar a mi papá, yo tenía… como dieciocho años, fue cuando mi papá se deslindó de la familia y ya no lo vimos, de hecho mis hermanos se pusieron a estudiar, era trabajar y estudiar, la verdad no he visto que, no he visto si o sea no puedo decir… pero mis hermanos, yo lo que veo es que se portan bien…. La relación con los hermanos ¿Cómo era? Era de competencia somos cuatro hombres y dos mujeres…, éramos muchos, y la competencia era fuerte, incluso… bueno nos llevamos bien, nos peleábamos nos este… reconciliábamos… sí había pleitos ¿no?, por cosillas y este… también hubo mucha competencia económica, como la mayoría trabajaban ellos compraban y decían: “pues esto es mío, y yo me lo quedo”, no sé si así sean todos los seres humanos, ¿no? pero pues, “no quiero que agarres esto”, no sé si lo hagan ustedes con sus hermanos… de los más compartidos ahí en la familia pues fui yo y Alicia mi hermana, de ahí en fuera mis hermanos se casaron… de hecho ahorita nada más están con mi mamá dos hermanas y se van a casar… no es cierto, una ya se casó, otra ya se va a casar y mi hermano ¿no?..................... Yo de hecho, cuando era chico era travieso… jajaja, era muy hiperactivo andaba de aquí para allá, yo estudié electrónica y no sé… no sé como contestar ahorita o que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 139 decirles… ¿no? en relación a como era la vida en relación con mis hermanos…………..

¿Cuál crees tú que sea la función de un padre? Pues, para apoyar a los hijos, ¿no? si los trajo es para… para apoyarlos, para aconsejarlos, para que sobresalgan ¿no? Yo como padre me gustaría que mis hijos hicieran algo ¿no? fueran alguien, lógico es que si uno trae un hijo al mundo se está echando un compromiso encima y hay que estar consciente de eso para…. en mi caso creo que sería para verlo crecer, ayudarlo, aconsejarlo, que estudie que sea gente pensante… yo tengo un sobrino y le digo que estudie, que estudie, lo… lo que lo saca a uno de donde está y que le abre puertas es el estudio, lo cambia a uno, incluso su forma de pensar y de ser… En cuanto a la “nueva paternidad”, que piensas, de este padre que se dedica más a las cuestiones domésticas, que se hace más cargo del hijo, más afectivamente, que a veces ya no desarrolla tanto una función de proveedor, porque no hay trabajo o porque éste se divide………… (Se traba)…. Yo pienso que… la ley marca ¿no? como pareja, incluso dice que cuando un hombre llega, dentro del matrimonio… y estando casado a sufrir una incapacidad total, por ley la mujer le tiene que ayudar, pero yo creo que… el hombre debe tomar su lugar, uno como hombre debe de salir y trabajar, es sano trabajar .Los seres humanos fuimos creados para eso ¿no? y… si es un tiempo está bien, si ya es indefinidamente yo creo que se puede, pero a mi forma de ser … pues no está bien, un hombre debe tener su independencia y aportar… porque esa dependencia puede traer cosas negativas…en primera porque crea un mal hábito, son hábitos… en segunda porque en esta sociedad se da mucho que “el que paga manda” la mujer empieza a dominar y a controlar y… mi cuñado es una persona que llegaba y le daba todo su sueldo a mi hermana… el cheque así… enterito ¿no? creo que ella le daba hasta para sus cigarros yo la verdad no haría eso, yo diría “aquí lo que te toca” y esto va a ser para ahorrar, y este… yo tampoco abusaría de esta situación. Si ella trabaja, adelante, y no es que sea egoísta, es justo ¿no?, las mujeres… no sé, con tal de estar bien con un chavo, pues lo mantienen, le dan y le compran yo creo que la relación debe ser de igualdad, yo creo que el hombre que hace eso pues decae. Yo no creo también que la mujer totalmente dependa del hombre, la mujer… hay mujeres que sí lo aguantan, que poco a poco van aceptando eso, yo en lo personal creo que debe de haber equidad, que debe de ser justo, bueno hay de todo ¿no?.. sí, venimos de una cultura donde el hombre es macho… abusa… donde toma a su mujer como objeto y quiere que esté en la casa a lavar la ropa y hacer la comida y ellas poco a poco aceptan y su espíritu se quiebra… ya viene cambiando… En la actualidad se ha avanzado y creo que las mujeres… son más estudiosas, más dedicadas al trabajo, son mas responsables que los mismos hombres, no sé porqué… no se qué haga la diferencia ¿no? En las facultades, en la misma de derecho ya hay muchas mujeres, muchas mujeres están en el campo laboral… creo que es la crisis… porque a muchas mujeres no les gusta estar en su casa ni estar esperando ¿no? que les lleven… y salen a la calle y se ponen a estudiar y quieren ser ellas ¿no?. Y .sí, la mujer mexicana está cambiando no sé a lo mejor es una de las cosas positivas que trae tanta información. Yo no soy… no

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 140 soy macho, pero creo que las relaciones deben ser de equidad, ¿no? a mi tampoco me gustaría… jajaja tener una chava que me quiera imponer ¿no?........

¿Qué estudias? Estoy en la facultad de derecho… bueno también mis comentarios tienen que ver con… hasta eso nos hace pensar de cierta manera la carrera que estudiamos ¿no? ustedes piensan como psicólogas. Yo creo que no debe de maltratar ni el hombre a la mujer ni la mujer al hombre, yo he conocido muchas muchachas ¿no? mujeres que se dejan llevar por… o son muy imponentes o son muy tolerantes y como que luego no hay equilibrio… no puedo hablar de mujeres ya maduras porque no he tenido mucho contacto con ellas. Hablo de jóvenes ¿no? de 15 a 30 años, yo creo que a los 30 ya la mujer piensa con más madurez… Lo de la equidad no es porque sea la ley, la justicia es subjetiva, la mayor parte de todas las cosas que suceden son injustas porque cada quien ve por sí mismo, la equidad … yo creo que el lugar donde uno la debe de aplicar jajaja es con su gente no en la calle no, no la vamos a encontrar. De hecho los seres humanos somos… nos sentimos impotentes, atacamos antes de que nos ataquen entonces eso nos lleva a cometer injusticias, pero tampoco hay que ser muy flexibles jajaja… todo con medida yo creo que la tolerancia… antes la mujer era la que aguantaba, por eso los matrimonios duraban, porque era uno el que daba lata… y otro aguantaba… ahora ya… ya este… las mujeres hacen cosas que te alejan, ya no está tanto la represión de que te tienes que casar pues tienes que andar con uno, ahora ya no les importa, jajaja yo digo, este… si lo hacen por su gusto esta bien ¿no? pero sí, la mujer ya está , ya se le ve de otra manera…. va a llegar el momento en que, ojalá y no…es que luego ya los hombres las tratan como hombres… Una vez mi hermana iba manejando en su carro y se le cerró a un chavo y este la alcanzó, se le cerró y le dice…”que quieres”, o sea ¡la trató como hombre¡ y esas también son consecuencias ¿no?, la mujer físicamente es más débil, pero en inteligencia nos gana y va a costar trabajo, pero todo esta cambiando. ¿Tú no tienes hijos? Si tengo una hija………….. ¿La ves? Sí…………. ¿Y que tal?... ¿Estas separado? Sí… nos separamos por incompatibilidad de caracteres. Mientras estaba chica estuve con su mamá, porque yo no me quería separar de la niña, porque yo veía a la niña. Ahorita mi hija tiene 7 años, la veo seguido, es que yo… este… cuando tenía 5 o 6, por la escuela, descuidé a su mamá, su mamá estaba muy apegada a su madre, se quería ir a vivir con ella, no era independiente, no le gustaba estar lejos de… fuera de su casa, entonces pues eso yo no lo veía bien, y nos veíamos pero… llegó un momento en que ella me dijo: “es que ya no regreso”, ella se fue a vivir con su mamá, yo me quedé aquí, porque de hecho pues a mí no me gusta que se metan en mi relación. Se supone que ella esta grande y yo también ¿no?, y como su mamá interfería mucho… Incluso este… fíjate que sí te cambia la escuela… yo cuando entré a la escuela,

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 141 empecé a cambiar, empecé a ver las cosas de otra manera… la chava ésta… le gustaba dominarme entonces este… con o sin razón ¿no? ella vio en mi un cambio y como yo creo que ella vio que ya no me podía manipular perdió el interés. Yo creo que la relación se hace de apoyos, no tiene uno porque soportar más cosas, entonces pues, no le ví futuro, no cambiaba, le di mucho tiempo pero yo lo que quise durante algunos años fue que se separara de su madre… ella me gustaba, pero yo quería que cambiara algunas cosas… y no las ha cambiado. Ya después ella perdió el amor y el interés. Entonces también son muchas cosas por las que una familia se separa, otra puede ser incompatibilidad de caracteres, y pues… como si nada hubiera pasado, ella tiene su forma de ser… yo la tengo, somos jóvenes… no medimos las consecuencias al principio. ¿Como te enteraste que ibas a tener un hijo? Porque… vivimos juntos, estuvimos viviendo un tiempo juntos, no lo planeamos, ya no éramos chicos ella quería y en su momento yo también. Yo me enamoré pero sin verla a ella bien y bueno se olvida uno ¿no? de la realidad. Ella quería tener más hijos y yo le dije NO, yo me sentí inseguro, yo no estaba seguro de lo que estaba haciendo y no sabía que iba a pasar, por eso no quise más hijos, y de hecho pues… no sé, lo que se acostumbra ahora es que uno se casa y se separa… también la ley hace que los niños estén con la mamá , si en un futuro quiere mi hija vivir conmigo, pues yo estoy ahí mi hermano es psicólogo y me dice pues “abrázala”, es básico ¿no? para los niños. Lo más sano sería tener hijos dentro del matrimonio, pero no sé era una situación que no sé…. Pero cuando nació yo estaba en curso y me dio gusto y me dio miedo, como yo no había pasado por eso pues uno va pensando y quiere… uno siempre quiere lo ideal una situación económica desahogada, yo todavía no estaba en la facultad, entonces en ese momento me sentí un poco inseguro porque… cuando ella nació yo todavía no estaba en la facultad y yo me quería realizar, quería otras cosas, quería tener mi carrera. Entonces… este, eso sí también influyó a que nos separáramos, porque yo me la pasaba en la escuela…. hacer tareas, ya casi no nos veíamos. Ella se había venido a vivir conmigo, pero después se regresó a su casa… Como estábamos viviendo en su casa yo me salí… yo dije “Yo quiero vivir solo”, ella se regresó a su casa… como ella me vio a mi seguro de lo que yo hacía… ella creo que quería el control total, yo creo que ella dijo: “este no se puede manejar”, no me conviene, ella se puso a trabajar, le gusta su independencia... su mamá influyó mucho, la opinión de la madre influye mucho, de hecho como la madre empezó a manipular yo me salí. No era lo que ella quería yo, de lo que he pasado yo ya separé esto de… de la relación ahora yo he dejado en claro que lo único que me interesa hoy es mi hija, que tenga salud y que haya un apoyo, ya le dije: “cualquier cosa ella ya sabe agarrar el teléfono y”… Ella me quería manipular con la niña, de hecho yo un día le dije… nos íbamos a ir a San Luis… yo quiero llevar a la niña y ella se interpuso… ella…se puso primero y “es que no puede ir sin mi” y yo: “no cabemos todos ahí en el carro”. Se molestó por eso… sí me empezó a… me la negaba, y yo lo dejé un tiempo, después ella misma… dice órale, si quieres verla. Yo era una persona que me quedaba mucho tiempo sin verla, no pensaba como hacer las cosas, ahorita ya es diferente…. Yo me enamoré de una persona sin verla ¿no?... El error para mí fue no poderle dar el apoyo a mi hija, el apoyo… no continuar

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 142 esta relación… yo he visto a mi hija y ahorita está chica, va a cumplir 8, no sé si… yo creo que sí le hace falta la figura del padre ¿no?, pero… este… yo creo que… a lo mejor un día su mamá se va a casar… y yo estoy abierto ¿no?... si ella se quiere venir a vivir conmigo… entonces ahorita si me piden algo imposible sería vivir con su mamá, no podemos. ¿Cómo es tu hija, cómo la ves, qué esperas de ella? Mi hija es muy abierta, es muy vivaz, es muy sociable, no es una niña así retraída, con todo mundo platica… se mueve, cuando era chica andaba de aquí para allá, es una niña que… no es una niña introvertida… es una niña que te jala… ¿Esperas algo de ella? Lo que espero es verla y también espero apoyarla… darle el apoyo… no se moral y también… económico. Yo también por eso me puse a estudiar, porque quiero más adelante darle algo. Cuando era más chico por la relación que vivían… yo decía que no iba a tener hijos pues, y ahorita pues… no los deseo porque… primero pienso en mí, y en mi carrera, porque si uno no piensa en uno también, no sea que uno vaya a querer tener uno después, pero ahorita, bueno vamos, aprendí, o me quedé… con esta… eso que pasó me quedé medio…con una sensación mala. Pienso, no tener hijos hasta no… encontrar a una persona que vamos… que más o menos por ahí tenga el perfil, ¿no?, que me guste… ¿Piensas volver a hacer una familia? . Sí, de hecho por algo existe, ¿no? por algo existe esa institución yo creo que hay chicos, hay grandes, y hombres y mujeres necesitan de la familia… de la edad que tengas… pueden ser ochenta, entonces yo lo veo ¿no?… pero yo no pienso tener… si acaso… si…se diera…. me da como que… mi hermana me lo dijo ¿no? “tú no estas acostumbrado ya a estar con hijos”…. y a eso uno se tiene que acostumbrar… porque hay padres que tienen hijos muy jóvenes a los 22 a los 30 años o antes y se acostumbran a estar con sus hijos y se hacen… una costumbre… se hace uno adicto, uno quiere estar con sus hijos, extraña convivir, vamos lo que hace la persona está muy relacionado con…. los hijos… yo soy un poco más independiente… cuando de hecho uno esta viviendo con la pareja, es una costumbre… cuando ya uno está viviendo con la pareja… porque, ya uno no debe de pensar en sí mismo, sino en tus hijos, de que… vaya a crecer con traumas o que se le haga algo ¿no? algo psicológico, algún trauma, alguna frustración… Pues yo lo veo ahorita al menos con mi hija trato de que ella sienta apoyo en mi…. y conforme vaya creciendo y vaya cambiando yo voy a estar en la disposición de aconsejarla ¿no? de decirle que puede hacer, que está bien, que está mal, motivarla para que crezca y sí… de hecho se lo digo a mi sobrino, mi sobrino… mi sobrino es el hijo de mi hermana… yo trato de aconsejarlo cuando él me pregunta o hace algo, pues creo que eso ya es innato de los seres humanos… decirles lo que uno cree, sea bueno o sea malo uno lo dice y más a un hijo. En este caso es mi sobrino ¿no? … ¿Qué dirías que es ser hombre para ti, y qué es ser mujer? Todo está avanzando, ya la mujer esta alcanzando al hombre. Yo soy feliz de ser hombre. Pues ahorita… ya las mujeres se están igualando ¿no?... yo creo que deben de aprender todo lo… que deben de aprovechar todo lo que les esta dando la sociedad…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 143 no sé si en Europa porque ahí tiene mucho tiempo, pero aquí en México hay mucha libertad que bueno ¿no?... y yo creo que… también con la libertad uno aprende a medir sus acciones, ser responsable… no sé… hay mujeres… que…. a mí no me molesta… yo no quiero el dominio, no quiero dominar, quiero que alguien esté conmigo, pero no porque yo le amenace…Ser hombre pues…¿Cómo era la pregunta? ¿Cómo es ser hombre, cómo lo vives? Yo puedo hablar de acuerdo a lo que he visto… en mis alrededores… cómo somos los hombres… buena pregunta……… lo que puedo decir es como que, vivimos en una cultura donde de por sí ser hombre en esta cultura de machismo y de transa… cuando son chicos, bueno de chavillos hay muchos que los ponen a estudiar los niños son honestos ¿no? conforme van creciendo, el contacto con la sociedad otras personas… hombres o con mujeres los va formando. Yo lo que veo es que, en la sociedad hay mucha corrupción… Y una sociedad corrupta crea… ve a los políticos en este país son zánganos. Muchas veces cuando empieza a trabajar… por ejemplo cuando yo empecé a trabajar a mí me enseñaron qué era ser honrado yo estuve trabajando de cajero en un banco y le enseñan a uno eso ¿no?... también hay mucha vigilancia y eso me ayudó ¿no? a conformar las cosas de una manera… ahora que estoy estudiando me estoy dando cuenta de que las cosas… muchas cosas que… en los hombres tienen que ver con la corrupción pero… pero el hombre de esta sociedad pienso que, no les importa nada… salvo ciertos actos económicos… lo único que importa es llegar a obtener ciertos bienes, cierto estatus económico y no más yo creo que no hay… así ganas de hacer las cosas …unos ganan y otros ponen. El ambiente más importante es el de tu casa… es ahí donde uno debe practicar. Yo como estoy muy enterado en lo que es el derecho… veo que… yo tengo la idea ahorita que los que quieren sobresalir… los que tienen poder… en las universidades hay… se tiene que estudiar lo hecho… nada más con ver los salarios que existen en este país…El salario mínimo no alcanza… mucha gente tiene que vivir… con muy poco… algunos muchos… como en todo ¿no? chavos o hombres son respetables ¿no? pero la tendencia es a mentir… actualmente es… nada más basta con prender la televisión………. Y sobre la masculinidad, ¿Cómo la vives? Yo pienso que ahorita se está tratando de imitar otras sociedades, por lo mismo de la comunicación… tan abierta… ya se ven programas de otros países y como piensan ahí el comportamiento es contagiado, por ejemplo de padre a hijo, de amigo a amigo, se va contagiando, la forma de ver las cosas, hay mujeres que son muy independientes y que no quieren saber ni del padre, ni del hombre, pero pienso que también hay mujeres que sí lo quieren , hay un cambio… no creo que nadie sepa para donde… tanto hombres como mujeres nada más repetimos, muchas de las cosas que vivimos… pero muchas cosas del instinto, por ejemplo las lleva a estar pegadas con los hijos y muchas veces lo combinan y muchas veces también se sacrifican, por los hijos… que aguantan al padre… hay un cambio… ya por eso los hombres no son tan caballerosos… antes se veía que le abrían la puerta, le llevaban rosas. Ahorita como que se está malinterpretando… como que es una competencia, entonces ya no la ves como alguien a quien… debes proveer sino con quien tienes que competir y yo creo que eso es entre las mujeres…. más… más maduras. Entre jóvenes se ve más que son

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 144 caballerosos, conforme van creciendo no sé si … yo con mis amigas de la facultad veo eso. No sé hasta cuándo, los cincuenta… los sesenta… mira… a mi sobrino las chavitas le mandan cartas y le dicen que si quiere ser su novia, como que su mamá lo trae muy controlado, le dice “no te quiero ver ahorita con novia”, las niñas están… les afecta la mala información… desde chicos ven programas que no deberían de ver y conforme a eso van estructurando su personalidad, ven cosas que luego quieren imitar… y empiezan desde muy pequeños a hacer cosas que a lo mejor yo no… no sé, tiene mucho que ver la edad, ahorita en Internet…. un niño de 10 años que sepa manejar una computadora y obtener mucha información que a lo mejor… conforme van aprendiendo, van saturando su personalidad, por eso son enanos ¿no? o sea conocen cosas pero pues… son enanos. ¿Es igual la preocupación o inquietud si tienes un hijo, que si tienes una hija? A las mujeres las cuidan más… Yo creo que una mujer… los padres y las madres lo que tienen que hacer es proteger más a las mujeres, se tiene la idea de que son más… débiles… pueden tener un bebé, y a un hombre le dan mas libertad porque pues, muchas veces como hombre quieren que el hijo haga lo que el padre no hizo, se quieren realizar a través de él… yo he visto padres que van por sus hijas a la facultad… por el hijo no van… al hijo hay que darle la libertad para que… fíjate que uno viviendo solo se da cuenta de muchas cosas, ya dejas la imaginación, cosas que creo… que se alimentan… que son irreales… y ya uno con independencia se va dando cuenta…. también, no sé, no sé en que edad… Como mi hija es chica, no me había puesto a pensar… yo pienso… yo creo que se les debe dar esa libertad cuando uno los ve aptos ¿no?... hay chavos que se ven más lentos y hay niños que se ven más abiertos… No sé si al que es lento hay que darle… apresurarlo y darle su independencia para que crezca, para que avance ¿no?, para que nivele al otro. Si pudieras hablarnos más sobre como era la situación con tu papá antes de que se fuera Mi papá era el hijo preferido de mi abuelo, yo lo que supe es que lo consentía. Era el favorito, yo ahorita de lo que me acuerdo de cuando era chico es que mi papá era agente de ventas, iba y venía… él mucho tiempo estuvo en las ventas, a veces estaba… yo viajaba mucho con él. Como se iba de viaje… vendía en el interior de la república ropa, luego trabajó para una fábrica, Fernando y yo éramos los que andábamos con él, nos íbamos a la playa, andábamos en la carretera, eso era cuando él tenía unos nueve años… a mí me gustaba lavarle el carro. Ya hasta me había agarrado de su lavacoches… me gustaba tallarle las llantas, sacarle brillo, ponerle “almor-all” y como… él decía que yo me portaba…. yo digo que la competencia es grande porque mi hermana Alicia conmigo tenía mucho pique y me acusaba con mi papá, y mi papá, pues por ser mujer, ella es más grande que yo, cualquier cosa al que regañaba era a mí. Pero… pues no, pocas veces me llegó a pegar. La que más me pegó fue mi mamá, de veras y... hubo un tiempo en que yo… trabajaba con él. Yo me acuerdo que lo acompañaba a trabajar… luego… yo iba ¿no? y yo soy de las personas que se pone a trabajar y estoy callado y mi hermano Fernando es de las personas que habla y habla, es muy hablantín, bueno era así de chico, ahorita ha cambiado… mi papá le decía, ponte a trabajar ve a tu hermano, él está trabajando jajaja, pero sí que me haya maltratado… sí me regañó alguna vez, y

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 145 me puso una tunda, pero creo que con quien más contacto hubo fue con mi mamá, fue la fuerte ¿no? ella me dio más tundas… más fuertes que él y… y pues ya a los veinte yo ya estaba trabajando, a mi me ha gustado ser más independiente. No sé si me hizo falta su imagen. Yo a los veinte años me salí de mi casa y me fui a vivir con una tía, estuve un año, regresé, estuve en la casa como un año y me independicé... no sé a lo mejor yo cuando era niño él sí estaba, porque vivía con mi mamá y que yo lo haya extrañado la verdad no..…… ¿Ya no lo has visto? No… últimamente no porque él se fue a vivir con la persona esta y… tiene hijos con ella y pues no, no, ya hace como cinco años que no lo veo… porque él también no se ha prestado, no habla, no sé………pero, así… que tenga yo un mal recuerdo de él, no, incluso luego cuando viajábamos, yo me acuerdo mucho de eso, porque él cuando trabajaba en la fábrica le prestaban carros, y trataba de darnos gusto porque yo le decía: “a ver rebasa este camión”… luego como… íbamos mucho a Oaxaca y todo eso, pues conozco muchos lugares de la república por él. Y ya después él, pues cambiaron las circunstancias. El se salió de la fábrica… era muy… mi papá… a él gustaba la política, él no estudió derecho, ni ciencias políticas, ni nada de eso, el leía libros ¿no? yo me acuerdo que como yo fui el que más estaba pegado a él… se paraba a platicar con las personas… pero…a lo mejor por lo mismo…bueno sí hubo un tiempo en que yo iba con él pero yo considero que yo era así… como que más independiente… no me gustaba que me dijera nada, yo lo que hago es porque me va a dejar algo, y no es… no es malo… no sé , mis hermanos tienen el carácter fuerte, mis hermanas son dominantes, tienen el carácter fuerte. Fernando es tranquilo… él ha cambiado mucho, es muy tranquilo y los demás… más o menos… no sé cuando uno es chico a veces sí le reclamas cosas al padre ¿no?. Yo pienso que uno idealiza y cree que uno como piensa las cosas deben de ser… todas las cosas. Pero conforme he ido creciendo, he ido viendo… ni le tengo resentimientos… y luego uno piensa cuando es chico de una manera ¿no? hay personas que… de hecho fue una relación normal mi papá no era de los que fuera muy cariñoso con nosotros, él cuando estaba en la casa, que fue cuando yo tenía como seis años pues no convivía mucho... . ¿Ustedes sabían, cuando se fue de su casa porqué? Mi papá pues era la imagen fuerte y yo decía ¿Cómo es posible que?… pues si llegó a haber resentimiento fue por oír a mi mamá, veías que hablaba y decía… y le dolía… pero yo de hecho bueno, es que no fue de que se haya desaparecido y que ya nunca más lo volví a ver, incluso este… se iba por temporadas y regresaba ¿no? y yo lo veía y a veces hasta me iba a trabajar con él… y por mi parte no, no lo extrañé tanto, resentimiento porque mi mamá se quejaba ¿no? y yo estaba del lado de mi mamá… yo lo que digo es que se hubiera preocupado por darnos una licenciatura a más temprana edad ¿no?, estudios, es lo que yo le reclamo, yo lo que quiero hacer es con mi hija lo mismo… que estudie… la separación fue poco a poco a lo mejor yo estaba… era adolescente ¿no?, pero a mí lo que me preocupaba era… trabajar, vivía con… mi mamá es, es una persona… que tiene sus cosillas por ahí, siempre nos ha dicho “hagan algo”… como que realmente el “coco” fue mi mamá… pero no ahorita… creo que cada quien está preocupado en sus tareas, en la escuela… jajaja yo también, pero sí ayuda… haber vivido… y decir no quiero pasar por eso. Yo creo que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 146 es lo ideal estar con los dos padres… llega el momento en que uno debe tener su independencia… Ser hombre cuesta, muchas veces nos gusta lo fácil que nos den y no es conveniente, tienes que llegar a la madurez…………… Oye, pues la verdad nos contaste mucho y… no hablabas….jajaja, nos hablaste de tu familia, de tus papás, de tu ex esposa, de tus estudios, de lo que piensas, nos ha ayudado mucho, nos ilustra mucho… y te lo agradecemos. Pues cuando me dijo Adriana, que si aceptaba la entrevista yo dije: “pues me puede servir hasta de terapia” ¿no? porque… tengo muchos recuerdos, luego platico con mis hermanos y hay muchas cosas que ya se quedaron ahí ¿no? no sé si estén ahí metidas, y necesitas removerlas, pero…es que luego mi hermana me dice: “¿No te acuerdas? que pasó esto y esto” y yo…¡a sí es cierto¡… no sé si tenga algo que ver cuando uno está estudiando, que esta ocupando su mente, no sé la memoria para memorizar cosas y… a veces me tienen que ayudar mis hermanos, porque hay cosas que… realmente no recuerdo… bueno mi padre era un señor que le gustaba… que a lo mejor… no sé, se casó por, por casarse, a lo mejor también… no, no vio muchas cosas que yo también… bueno yo digo que para casarse, no hay que hacerlo así porque vas jugando carreritas porque si no luego son problemas… hay cosas que no merecen tanta importancia ¿no? o tan poca, hay situaciones que son muy sencillas y hay personas que las frustra y también depende de cómo uno las tome ¿no? Yo la verdad no… también depende de cómo uno las razone y nosotros… no nos hemos metido en problemas. Mi mamá… ella se basa en su trabajo y nunca se quiso casar… y pues dijo que lo hizo por nosotros… eso sí se lo agradezco… porque no sé como hubiera sido la vida…….

Sujeto J Estrato social: Bajo Edad: 47 Número de integrantes de la familia origen: 8 Ocupación: Empleado Nivel de estudios: Preparatoria trunca Está por casarse con una nueva pareja. Ha tenido una hija con la que perdió contacto durante 2 1/2 años, pero durante sus primeros 6 años, aunque vivía con ella, dice no haber tenido ninguno. Duración de la entrevista: 2:15 Entrevistadora: Laura Olivera Observadora: Eva Figueroa Notas de campo: 1. Nuestro contacto nos habla de Jesús como un hombre al que constantemente le “cargan la mano” los compañeros de AA, en el sentido de que cuando siente que ya va bien, y está haciendo las cosas correctamente, le hacen ver errores

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 147
que aún comete, aceptándolos J y esforzándose siempre por mejorar. Acude a comunidades a “pasar el mensaje” y se encuentra comprometido con el programa de AA, haciendo sus servicios y ocupando actualmente un cargo en el distrito al que pertenece su grupo. 2. Acordamos vernos en un Sanborn’s, sin embargo cuando llega pide que vallamos a una cafetería al aire libre, para que puede cuidar su bicicleta, y porque tiene algo de prisa. A pesar de haberle explicado como es la entrevista, se encuentra defensivo creyendo que se trata de una encuesta. Dado que pensamos que puede no estar dispuesto a las siguientes sesiones lo dejamos hablar, quedando la entrevista en 2:15 hrs.

Bien J, pues gracias por acudir y como me pediste por teléfono, esta entrevista tendrá una duración aproximada de una hora, aunque esperamos que puedas darnos otras dos, sin embargo tú eres quien decidirá si te animas a darnos la siguiente. Quisiéramos que nos platicaras acerca de tu experiencia de paternidad. Me contaste que tienes una hija a la que dejaste de ver, para después reencontrarte con ella, después de haber decidido ya no verla… Sí mira, vivíamos en Guadalajara…Yo me junté con una señora, pero yo bebía mucho… ella aguantó… pero después… Duró seis años, ella fue la que se cansó de tantas veces que le dije… que yo no entendía y andaba nomás en el relajo… la niña pues casi no lo vivió mucho porque estaba chica, entonces ella me corrió… Me vine a México, a la casa de mi madre… yo estaba aquí en México y la niña pues se la llevó a vivir con ella, después me enteré que ella ya hizo su vida, se casó y todo pero mi hija no se llevaba bien con el esposo de mi ex, no le agradaba, entonces este… no se acomodaba con el señor este y ella pensó “la llevo con sus abuelos” y ahí se quedó. Su abuelita… es la que… yo le deposito y ella le compra lo que necesita y yo… yo pensaba que ya nunca la iba a ver, pero ya con el programa de AA, esto pues es diferente… entonces gracias a esto….a ese cambio de actitud pues ya empecé a hacerme responsable y fui a ver a la mamá y le pedí perdón y le pedí perdón a mi hija… hasta la fecha la sigo viendo, la veo allá o ya me la traigo a México… la niña ya esta grandecita, ya tiene trece y no le gusta aquí, y que bueno porque aquí en México está muy mal, ahorita los chavitos están muy mal y no vaya a ser que se me descomponga. Entonces yo le hablo hasta 3 veces a la semana, lunes miércoles y viernes y sábado y domingo. Ella me habla, sabe donde me localiza, platicamos, hablamos y es una relación como yo nunca la viví….me gusta…Y ahora sí que yo sé que la niña cuenta conmigo en todo y pues ya sabe ella que estoy trabajando aquí, que yo vivo con una amiga, que es con la que me voy a casar…ya en junio y ya hablé con ella y pensamos que a la mejor… o nos quedamos aquí o nos vamos allá pero ya esa comunicación se da. A partir de que yo cambié mi manera de ser y de pensar y de actuar… y gracias a no beber, hasta ahora. Yo tengo diez años en esto, y la compañera de ahorita no bebe, porque, en mi casa, no se habla de bebida,.. Antes no veía a la niña ni cuando vivía con ella. En algunas cosas sí se puede pero es muy raro, porque ti ya no entras ahí cuando… porque por lo regular cuando yo llegaba ella o estaba dormida o yo estaba briago…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 148 Cuando tú te enteraste de que ibas a ser papá…. Sí me puse contento, pero como andaba en el cuete me valía gorro, ya sabes como son… y el día que nació yo iba a ir al hospital, pero yo tenía un negocio… porque yo trabajaba… pues mi trabajo era de visitar hoteles, yo era el encargado entonces ese día me tocó trabajar y me pasé tres días fuera y ya cuando regresé ya había nacido, pues sí me arrepiento pero pues fue lo que me tocó vivir porque… ahora con esto vine a entender que fue lo que me tocó vivir… y que es algo que ya pasó, ya lo que venga es ganancia … Y nos llevamos mejor… yo siento que valoro más a mi hija ahora… porque antes no me daba cuenta antes andaba en … mi trabajo, el relajo… quería tener una compañía y nada más, pero no… no… nada de nada. La niña no contaba… yo por eso pensé que no la iba a hacer con ella…yo pensé que ya esa relación ya se había perdido. Y fue que pedí perdón y pues ahora sí que para bien… o sea, un cambio… cambié totalmente, la señora me conoce… la abuelita y al principio no lo creía porque pues no lo crees, pero luego hasta me dijo que felicidades y… échale ganas. Yo a la niña la ví cuando tenía ya ocho años… la dejé de ver como a los cinco y medio y la volvía a ver a los 8 porque cuando ella me corrió entonces yo ya me vine para acá y como ya su mamá no quería verme pues dije no pues ahí que muera... y así seguí hasta que dejé de beber… Entonces yo sentí que la había perdido… me da gusto ahora sí que... que no la perdí a mi hija.

¿La extrañabas? Sí… a veces… en ratitos pero muy poco, pero pues ahora sí que fue algo que traté con mi padrino y pues pensé: “si tengo posibilidad de acercarme a mi hija y de entenderme con ella pues lo voy a hacer… lo posible ya si no se puede pues ni modo” porque… porque hasta el día de hoy sigo sin beber… y dicen que las mejores cosas siempre llegan. Me siento muy contento.

¿A qué crees que se debe en general, socialmente que ocurra esto….no sé si tu hija fue planeada? No… pues ahora sí que desde que dejé de beber empecé a trabajar, me volví más responsable, más maduro, y pues esto tenía que dar frutos. Entonces este…. mi problema era la bebida. Yo tuve que llegar a perder casi todo para decir “tengo problemas con mi manera de beber.” A mi madre, en paz descanse como le hubiera gustado que… verme ahorita sin beber porque pues sí se preocupaba ¿no?... entonces… la pérdida de la mamá de mi hija, la de la niña, mi mamá, tuve accidentes y muchas cosas… y entonces eso fue que me llevó a reconocer que yo tenía problemas y que tenía que dejar de beber… el cambio fue total, fue un cambio de noventa grados, en todos los aspectos. Con la que ando ahorita sabe y ella sí toma en reuniones de ella ¿no?, con ella platico y salgo y la entiendo y hay más comunicación, lo que yo no podía hacer con la mamá de mi hija. Ustedes saben que andando en eso no tiene uno responsabilidad… le vale a uno gorro todo y ahora no me vale gorro ahora sí… me empecé a querer a mi mismo… para querer a los demás en este caso a mi hija y a mi pareja. Mi pareja me dice que siga en esto, que debo… o sea me echa porras, porque sabe que si de alguna manera nosotros de alcohólicos dejamos un grupo y nos la queremos llevar solitos, a medida que lo vamos dejando dejas todo… y yo no quiero eso… ahora

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 149 hago lo que tengo que hacer… mientras yo haga lo que tengo que hacer, mis obligaciones, mi trabajo y mis obligaciones y ahora atiendo todo y he ganado todo lo demás… parte de mi familia, de mi hija y me siguen llegando cosas buenas pero yo pienso que por el día de hoy, por mi bien ya no me vuelvo atrás, por mi bien. Hoy yo sé que tuve que empezar a quererme yo, que es lo que nunca supe antes, que hay que quererse tantito uno mismo para poder querer a los demás… hay que empezar por uno mismo. ¿Era un quererte destruir?.... Es lo que estaba yo haciendo, me estaba destruyendo, cada vez que bebía me destruía un poco, pero como yo soy muy cobarde para quitarme la vida pues huía y bebía, pero llegar a ese fondo de sufrimiento que me ayudó a reconocer y a actuar a tiempo. Y de ahí vienen los cambios… El alcoholismo es una enfermedad, pero las causas vienen de problemas más profundos… ¿Porqué yo bebía?, ¿porque hacía lo que hacía?, ¿porqué nunca pude dejar de beber mientras estaba con la mamá de mi hija?, porque yo quería algo que no estaba bien en esa relación pero yo lo quería componer sin dejar de beber. Pero como no se pudo. Ella me… ahora sí que me…. fue una experiencia muy dura para mí… porque me puso las maletas en la puerta de la casa… y todavía yo como estaba bebiendo ya cuando iba a la terminal pensé “pues me voy a casa de mi mamá y pues no hay bronca, lo que no fue en mi año pues no me hace daño”. Todavía me sentía así., que no pasaba nada y pues ahí fui a darle lata a mi mamá, ya no podía con mi vida, ya no podía… ya era una bronca para mi hermano que también estaba ahí, murió mi mamá… y dos años duró todavía mi actividad alcohólica y ella cumplió el 7 de diciembre 2 años y yo el 24 llegué a AA, lo que no pudo hacer en su vida, que yo dejara de beber, pero yo tuve que tocar fondo………….

¿Alguien te llevó? Pues ahora sí que me la sentenciaron o llegaba o ya me iba de la casa, ya no me iba a abrir mi hermano que era la única puerta, ya se habían cerrado todas las demás y si no yo llego a AA y dejo de beber… se me cierra la última puerta… ahorita estuviera muerto… pero por algo llegué, por algo deje de beber y por algo pude cambiar… y las cosas buenas fueron llegando… como el cariño de mi hija pues no lo cambio por nada… y se lleva bien… mi compañera con mi hija. Cuando viene pues yo me voy a trabajar y ellas salen y conviven yo si no la veo muy seguido así que diario voy a verla cada quince días, cada mes y así como nos vemos poco a lo mejor hasta nos vemos con más ganas Ya hasta me dijo mi señora “Hay me van a dar celos de que quieres más a tu hija que a mí”… no a las dos igual pero sí, cada día cambio más, comprendo más, te ayuda mucho, dicen que… este… como se dice… menos que ayer y más que mañana o como se dice… pero cada día cambio más… aprendo más… del futuro no sé por hoy nada más, ¿he¿ ¿Y antes de nacer tu hija pensabas en un hijo? Sí pensaba, pero no quería, yo cuando me dijo mi ex, dije ¡chin en la torre! y como que pensaba no mejor no, uno tiene la ilusión de un hijo, pero por otro lado por la responsabilidad y… por eso no… me fui a dizque trabajar, pero pues fue por no enfrentarlo, por eso me la pasé bebiendo cuando fue el parto. Yo sabía que ella estaba

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 150 ya en el hospital pero no quise enfrentarlo… no estuve ahí para decirle: “¿sabes qué? te ayudo” y es que en lo más profundo de mí no me quería encariñar, yo sabía en lo más profundo que no iba a funcionar esta relación con su mamá, nada más que yo me aferraba… no quería… yo me le hinqué, “no me corras, voy a cambiar, voy a dejar de beber”, pero yo todavía no quería dejar de beber, no me tocaba…el bebedor fuerte pues tomará mucho pero no tiene problemas… un normal pues se toma dos, cambia de bebida y no hay bronca… el bebedor fuerte pues toma mucho pero no tiene problemas, pero yo no era así.

¿Tu papá bebía? Poco, pero murió cuando yo tenía 6 años, no… iba para ocho y mi hermano tenía 6. Mi papá se casó dos veces, la segunda con la mamá de mis hermanos… mi mamá crió a sus hijos. Mi hermana cuando se murió su mamá ella tenía 14 años entonces mi mamá crío a todos, éramos seis… yo me sentía solo en mi casa y entonces, llegó un momento en que ya no pude… A mí me faltaba una familia, yo realmente no sabía que era un papá… yo no sabía que dejando de beber iba a cambiar todo… si hubiera sabido… si hubiera sabido que dejando de beber todo iba a cambiar. Al principio no me sentía solo, pero ya las últimas veces… ya me sabía solo. Llega un momento en el que ya dejas que te ayuden y la vida te cambia totalmente en todos los aspectos y lo que no pude ayer lo estoy haciendo ahora… Yo ya llevo diez años ahí, y en esos diez años lo que te puedo decir es que no cambio la alegría de vivir, por la borrachera… Sí fue duro al principio, pero después ya no, yo no cambio ninguna actividad por esas 24 horas que yo estoy bien. ¿A qué edad empezaste? Yo tenía 17, 18 años cuando empecé y ya antes bebía pero tomaba una cerveza y la dejaba, pero fue creciendo, en la secundaria en la prepa… que iba dejando los estudios yo trabajaba, tenía trabajos eventuales… en ventas era muy bueno, en mi trabajo en Guadalajara donde conocí a la mamá de mi niña era muy bueno porque sí trabajaba, sí le echaba ganas… bueno para las ventas, pero también iba aumentando la bebida, porque yo sentía que cuando tomaba sí me aceptaban, sí hablaban de mí, no pasaba desapercibido, si no tomaba, pues no hablaban de mí. Al principio fue poco, pero ya después se fue acrecentando………... Y me voy a vivir con la mamá de mi hija porque mi tirada era casarme con ella, hacer una familia y todo y estar todos juntos eso era lo que yo me contaba…. y va a cambiar todo y nos vamos a casar y todo y ella aguantando, aguantando y aguantando… ya al último ya… una vez entré a la recámara y me dormí con el perro, y yo pensaba que era ella…jajaja… “ya te gustan los perros”, y a veces no llegaba, a veces la quincena que me pagaban me iba a Vallarta porque había eventos y me iba con una muchacha que había conocido en Guadalajara y este… no llegaba… Ella no creía que yo iba a cambiar y yo pensaba…yo lo dejo cuando yo quiera, yo no tengo problemas… yo cuando yo decida dejo de beber. Y nunca lo logré con ella. Después me pasé tres meses yendo a AA… de alguna manera nos ayuda a tocar fondo y a tratar de ser diferentes. Llegaba al grupo entre diez de la mañana y me iba hasta a las doce de la noche… te digo que te compone la vida… Ahora voy de vez en cuando ya no

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 151 como antes diariamente, pero sí voy al grupo, ver a los compañeros… a deshinchar el… para que no se te olvide… pero eso es sólo por hoy… ¿Qué dirías que es ser padre? Mira, yo no la ví nacer… este nos… te dan el paquete ¡uff! siente uno que el mundo se le viene encima, pero si estás preparado… es algo que hubiera querido siempre y antes no, yo lo sabía, pero no lo quería aceptar, es cierto que yo quería un hijo pero no quería aceptar que yo tenía que hacer algo al respecto ¿no?, pero… bendito Dios hoy sí siento que soy padre. ¿Esperas algo de tu hija? ¿Cómo la ves a futuro? Quiero que sea lo que ella quiera… y que cuente conmigo para todo, lo que no le pude decir antes, lo que no pude hacer antes… lo puedo hacer hoy porque yo ya ví las cosas, porque de alguna manera te vuelves responsable, porque… porque yo ya veo las cosas en vivo y a todo color y ahora sólo quiero echarle ganas… si no le echas ganas no la vas a hacer. ¿Piensas volver a tener hijos? Pues ya ahorita, yo pensé que era… pero no me quiero ilusionar… no me quiero ilusionar, porque parecía que ya estaba embarazada… y en un mes le iban a decir si sí o si no y resultó que no, porque se le había atrasado… pero no me puedo ilusionar y se lo dejo a Dios… ella tiene treinta y cinco años y yo tengo cuarenta y siete…o sea .con la ayuda de Dios… todavía la logro, y me siento cada vez más… y aparte ando en bicicleta todo el día, tengo condición… toda… de las nueve de la mañana hasta ahorita… llego a cenar rico, llego a descansar… lo que yo no hacía… es que ahora en las noches, si no le hablo en la mañana, le hablo en la noche… si esta bien… o sea la procuro. Y pues son las herramientas que dice el programa… ¿Tu relación con tus papás y hermanos como fue? Con mi mamá muy buena… mi mamá era muy consentidora con mi hermano y conmigo… Mi hermano y yo nos llevamos bien, hoy el lleva cinco años en AA… el que me iba a correr, era bebedor fuerte, pero pues poco a poco le fue subiendo… pero mi mamá era consentidora…. la pobre… por eso yo decía cuando me corrieron: “Pues me voy a casa de mi mamá”, había mucha dependencia de mi mamá… Mi mamá nunca nos pedía hora de llegada o sea siempre ella insistió en que uno fuera responsable pero cuando yo llegaba pues… “pobrecito de Chucho, tiene problemas”… pero que… y aunque no lo hiciera en mala onda pues siempre me hacía sentir menos enfrente de mis hermanos, y entonces pues yo por eso bebía para sentirme hombre… …… ¿Qué connotación tiene el ser hombre, socialmente para ti? Pues antes era ser irresponsable, mujeriego, el relajo, yo trabajaba y todo pero siempre andaba en el relajo, es lo que tenemos en general desde chavitos… bebas o no bebas el hombre es el hombre… pero hay los que no son alcohólicos, que van se juntan con sus amigos, con sus cuates, se toman 3 cuatro cubas… pero yo ya no podía parar… yo hasta no ver el fin. Hay gente que ya tienen hijos y que no les interesa… sí les interesa pero los deja su mujer… se lleva a sus hijos y ya no los vuelven a ver… y yo sí quería saber algo de mi hija, ya cuando llegué a AA, si no… yo creo que ya nunca la hubiera

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 152 vuelto a ver. Yo quería volver a reconquistarla… volver a ser parte de su vida y ella de la mía… Y así ya si el día de mañana ya que tiene novio o se casa… eso es futurizarse… mejor hoy… yo sé que este día o la veo o le hablo y ya lo que vaya saliendo pues ya depende de la voluntad de Dios, lo que vaya a pasar es voluntad de Dios… entonces hoy me pongo en disposición dejo que la vida sea… no como yo quiero… y mientras yo haga mi trabajo, haga algo por los demás… haga mis servicios… todo va a ir bien y ahí Dios sabrá que hay para mí. Si el ve que estoy haciendo mi trabajo… que voy bien… pues para algo es el patrón. Fíjate que yo con esta señora… yo pensé que ya no iba a tener pareja, que iba a ver a mi hija y estaba bien… pero esta amiga se había ido a Aguascalientes y me buscó y que sabía que yo ya estaba en el programa y que quería ser mi pareja… y regresó… ella sabía que yo bebía y por eso no quería nada conmigo… pero ahora como que dijo. “Así si baila mi hija con el señor” ¿Cómo ves tú a la mujer? Pues la cosa más maravillosa que hizo Dios, nada más que la debo respetar... Ahora sí le doy su lugar… porque la mujer tiene derecho a trabajar… a ser independiente… En ese aspecto yo nunca he sido machista… a ninguna mujer le he pegado… ni a la mamá de mi hija… no me animo… o sea que… mi mamá nos decía. Si el día de mañana tu mujer te engaña, que la veas… encuentres en tu lecho, con otro tipo… date la media vuelta y vete… no le rompas la cara… ni al tipo… no tiene caso. Mira yo a la mujer la comprendo, yo tuve una experiencia de 2 años casi dos años de andar sin grupo y sin beber pero… andaba haciendo las mismas tonterías, pero sin beber con… me burlaba de todos, me desentendía de todo, era un desorden y afectaba a todo mi grupo, lo que pasa es que o sea no como al principio… quería ayudar… hasta que me dijo mi padrino “eres un enfermo” y si no… echarle humildad a todo… con humildad… hay muchas veces que llego y se me olvida y me empieza a ir mal… y quiero mandar a mi mujer y… nomás me acuerdo… nada más me acuerdo y de otro modo. ¿Qué quiere decir echarle humildad? Este… buena voluntad hacer las cosas con ganas… no como antes…. el ego… bajarle al ego y es lo que yo hacía cuando bebía… pensaba sólo en mí y hasta no verte Jesús mío, hasta no verte… y yo era de días… no paraba de beber… y ya como no tenía dinero, pues pedía dinero en la calle y ya afuera de la farmacia pedía una lanita y me compraba una botellita de alcohol y ya le agregaba lo que podía nomás para darle sabor… ¿Qué crees que pasa con los valores…han cambiado? Ya no son… son los que se manejan en la familia… por eso creo que el mundo ahorita hoy en día encuentra los valores en la familia… son los que nos ayudan a recordar… Si perdemos a la familia perdemos todo y los valores en la familia no se han perdido… Son los que nos ayudan a recordar… que haces algo por la familia… si le dedicas tiempo… Porque si no hay valores no hay nada… te ayudan a trabajar, te ayudan a tener responsabilidades con esa familia y a estar bien con la familia… A ningún borracho le gusta quedarse solo si está solo es por necesidad o por que ya no lo aguantan. Mientras tengas estas responsabilidades, que ahora sí las ves como deben de ser, no como eran antes… el ser mejor… cada día, si no hay valores… no hay nada,

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 153 son los que te ayudan a ir cada día, te ayudan a trabajar, te ayudan a sostener una familia, te ayudan a superarte y a estar bien contigo mismo y con tu familia… Yo creo que no tienes que decir: “voy a ser mejor todo este tiempo o mañana” no, hoy… ese es el crecimiento que obtienes con un programa de recuperación. Las herramientas te las da el programa, yo antes me peleaba mucho con mis compañeros de trabajo… y ahora practico lo mismo que con los del grupo… échale tolerancia… porque yo la vida la tenía muy desbordada, me hacían enojar y me ponía a gritar. Y el que se enoja pierde… ahora lo que digo es…”échale tolerancia…agarra lo que te sirve…” Yo por años me enchalequé todo, yo creía que todo lo que decía la gente era por mí… Pero ahora en un grupo y en un trabajo dejo que cada quien se ponga el chaleco que le quede… Hoy ya es otro rollo, diferente de cuando yo probé al principio las mieles de AA, las mieles del programa. Yo cuándo iba a pensar que iba a hacer lo que he hecho el día de hoy, en el tiempo que llevo sin beber… o sea yo ya me estaba yendo al agujero y si me veías antes ya ni yo me reconocías… cuando yo me veía los primeros días, los primeros meses… no, no, no, te lo te lo juro que yo sí me daba miedo… pero poco a poco le puse valor, me decían los compañeros… “confía en algo, ponte en disposición”… porque aquí no se habla de religión, no se habla de Dios… es confiar en algo como cada quien lo conciba hay… pero hay que tener claro para qué… porque al principio yo ya no quería nada con él porque como no me ayudaba y no me cumplía mis caprichitos yo ya lo había descartado de mi vida… hasta que me dijeron “pues agárrate de algo, si para ti el poder superior es el grupo, pues agárrate de eso”… al principio, ya después poco a poco terminaras creyendo… Fíjense que hubo un tiempo en que yo no iba al grupo… andaba como loco… no de veras… de veras… en ese tiempo yo estuve a punto de beber… porque eso fue hace cuatro años… y no bebí porque Dios es grande… pero pasó que iba a hacer un trabajo y me metí a un lugar… yo ya llevo diez años en ese trabajo… y ya tenía 6 años en el grupo y yo le pedí a Dios que me ayudara… pasó mi vida por mi mente… y volver a lo mismo…y dije ¡chin! que la aviento y ahí nos vemos y me fui a mi casa… y ese fin de semana no salí de mi casa… estuve yo solo y este… el lunes andaba mal, como que no me encontraba… tenía muchas ganas de volver a beber… y en el trabajo me mandan a hacer algo…e iba en la bicicleta y yo pienso “ayúdame, yo ya no sé que hacer” de repente iba por Matías Romero y enseguidita veo un grupo, y ese era mi grupo y digo órale… sí existe… sí existe un poder superior y que me meto y regreso al redil ¿no? y ahí me quedé un ratote y ya… seguí yendo… me ha ido bien ahora en el trabajo… en todo en todo, ya voy muy bien… me va mejor… nomás con eso y déjaselo a Dios y lo menos posible me meto yo con mi voluntad… ahora imagínense si la demás gente o toda la gente pudiera creer, sería otra cosa… porque yo ando todo el día en la bicicleta y ando bien… me dedico a lo que tengo que hacer… Ya cuando llego del trabajo… pues lo demás… pero estando en mí trabajo, mi trabajo… estando en el grupo, el grupo. Pero eso sí más que nada tratar de ser normal, aunque tu sabes que no, al principio yo le decía a mi padrino pero es que… que ya estoy en el grupo y me contestaba: pero es que no estas haciendo nada, ya no bebes pero no apoyas, y la gente se daba cuenta… tus amigos se va a dar cuenta… y ahora ya me integro con la gente y apoyo… fíjate, mi hermano y yo… antes nos llevábamos bien, pero yo casi no veía a mi familia y ahora que mi hermano está también en el grupo me llama al celular… los domingos pasa por mi… este… mi compañera se va a casa de su mamá… está solita

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 154 la pobre… se va con ella…yo me voy con mi hermano… y platicamos increíble… y nos queremos más y yo ahora veo que… que sí, realmente sí me quería mi familia, pero yo no lo veía… me quería pero bendito Dios… lo peor ya pasó, ahora ya nada más es seguir adelante… ¿Qué características debe de tener un padre? Pues estar con ellos, ayudarlos… que ellos te vean como un papá, que te puedan pedir ayuda… pues en la tarea… aunque no sepas pero tratar de investigar y acompañarlos … porque si no hay moral en tu familia… nada más tenemos hijos y ya… pues la mamá que se haga cargo y no es nada más ella, también el papá y es lo que no ven ahora… ahora ya los chavos en su casa no están acostumbrados a vivir en una pareja, y ¡tómala!, todas las responsabilidades son para la mamá, a tratar con el papá… y nadie les enseña sus responsabilidades… y mejor tú vas al parejo con tú pareja y van a crecer mejor… yo tuve que vivir eso desde chavito de que mi mamá estaba ocupada en mantenernos y no había papá … pero si hubiera… el hubiera no existe… pero si hubiera dejado de beber hubiera estado bien con ella… nos hubiéramos casado… era como ¿sabes qué? pues arréglate como puedas… nada más que antes éramos culpables, ahora somos responsables… Entonces tratar de estar con tus hijos… tratar de estar con ellos. No dejarlos que nada más estén con la mamá... también que vean que tienen un papá, si nada más tienen a la mamá pues ahí sí, pero si la mamá encuentra a un buen hombre mira mi hija… ando con este señor… que lo vean como… como un amigo, no como un padre, ya si se lo gana él pues bienvenido… muchas veces no nada más estar ahí y ya con eso nomás es embarazar a una mujer… porque muchas veces el padre se va y después regresa y es un extraño… tratar de que siempre haya…yo afortunadamente… lo ví con mi hija de que ella no me conocía… sabía que yo era su papá nada más… entonces tuve que hacer labor como si fuera desde un principio, y de veras que ha platicado con su mamá de que ella cuando era chica no me vio tomado… no se acordaba de su padre, porque no llegaba o llegaba bebido y armaba relajos y todo pero ella ya estaba dormida y este… si fue una o dos veces que la ví temprano pues luego, luego se iba a la escuela… entonces fue como que más fácil pero pues… yo no quería ¿no? honestamente… hacer labor con ella… me costaba trabajo y dije: “tengo una hija y pues afronta la realidad”. Si yo hubiera sabido que ella se hubiera ido o que ya no vivían en Guadalajara y quien sabe dónde estén entonces ya… que Dios las bendiga. Y pues tuve que hacer labor y le pedí perdón a mi suegra… y la señora es muy fuerte y ella no lo quería querer, que yo hubiera sido alcohólico… es que decía mi mamá es que mi hijo era “un amor de hombre” pero de hombre alcohólico… y ha sido importante el enfrentar mi realidad y ahora el volver a reencontrarme con mi hija… y por una parte esta bien que ella viva allá porque no… me creerás que no tiene novio, pero no, ahorita no le interesa al contrario es bien estudiosa… lo que yo no fui…sí sale con sus amiguitos de la escuela, ahora lo único que me interesa es que… es güerita, era rubia igual que yo… pero yo no la conocí, yo no sabía como era… o sea, sí la conocí… yo, ¡ah! una niña pero el amor paternal me llegó ya cuando ella estaba grande porque cuando estaba chiquita no… no sabía…. nunca le cambié un pañal, nunca la cargué… nada, era de irme a trabajar y ya estaba dormida cuando yo llegaba y los fines de semana o trabajaba o según yo me iba a trabajar y de ahí me iba con los amigos. Yo sabía que tenía responsabilidad pero no… tuve que volver a vivir eso pero con la niña… ahora si que empezar de cero… y por eso ahora valoro más a mi hija…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 155 o sea que yo me tuve que ir formando como padre… porque un padre no nace, se hace… y dicen que no nada más es engendrarlos… sino también cuidarlos… por eso muchas señoras… que al hijo se los quita el marido, se lo lleva, la señora los encuentra y al marido no lo quiere, pero quiere a su hijo… y el hijo la ve como una perfecta desconocida… y raro que una mamá los deje de buscar… Yo creo que es más fácil para el hombre reconciliarse con el hijo o con la hija que para la mamá… muchas veces se termina la relación con la mamá y se termina la relación con la hija yo me doy cuenta con muchos compañeros y lo que no fue en mi año no fue en mi daño… pero la sangre llama… Yo cuando la busqué no tenía miedo pero sí me comían los sentimientos de culpa, o sea había hecho una especie de inventario, porque yo ya no me acordaba de nada… ya en el quinto año hice un inventario pero en serio… en los cinco años o seis años tienes que hacer tu inventario… y ahorita ya tengo que hacerlo por segunda vez, y cuando lo haces te das cuenta de todo el daño que has causado y te dispones a repararlo. Yo nunca pensé que iba a durar tanto tiempo sin beber… pero pues sólo por hoy. Ahora pienso que el mejor regalo que pude tener de todas las navidades… y el mejor regalo que le pude dar a mi madre de todos los diez de mayo que pasé con ella, navidad o cumpleaños es éste… Y todavía hasta la fecha me pongo a pensar yo en mi madre, donde esté… esta vuelta loca de tener dos hijos que ya no beben… y es que mi mamá le decía a mi hermano… es que tú aguantas mucho, pero de alguna manera te está haciendo daño… ella sufría por que nosotros tomábamos… Fíjate ahorita mi sobrino… está casado y tiene dos hijas… y ahorita ya toma bastante y es un hombre que es ingeniero agrónomo en la administración de ranchos y son buenos hijos y todo pero el cada vez toma más y dicen lo único que podemos hacer la familia es pasar el mensaje… mi hermano ya lo ha ayudado mucho, ya lo ha llevado a grupos… pero no quiere dejar de beber y mientras uno no quiera dejar de beber, no hay poder humano que te ayude… y el único camino, si no llegas a AA es ir al panteón, al manicomio o a la fosa…. Y uno decide… y uno solo se tiene que dar cuenta… nadie lo puede hacer por ti. Yo me siento bien conmigo mismo, y mientras yo esté bien conmigo mismo…, pero ya es tarde…. Te agradecemos…. Pues yo ni quería hablar más de 15 minutos y ve ahora ya no me quiero ir… y a mí me gusta compartir lo que he pasado y aunque cada vez hay más información al público, pues ya saben porque muchas veces la familia no sabe a donde llevarlos y los llevan a donde los golpean, los maltratan, los humillan y lo único que van a lograr es que se resientan con la sociedad y con la familia… pues mas vale conocer que existe una alternativa que si tú quieres te puede ayudar… Y pues que bueno que me ayudan a recordar lo que mi hija es para mí ahora… que lo que yo vivo con ella no lo cambio por nada…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 156
Sujeto M Estrato social: medio Edad: 34 Número de integrantes de la familia origen: 6, el padre estaba casado con otra mujer Ocupación: Policía Nivel de estudios: Actualmente estudia la licenciatura en administración de empresas Actualmente vive con su esposa y dos hijas de ésta Tiene un hijo al que no ve desde hace 10 años Tiempo de entrevista: 2.05 hrs., en dos sesiones Entrevistadora: Eva Figueroa Observadora: Laura Olivera

Nota de campo: A nuestro contacto le costó trabajo conseguir la cita con M, pues en un principio no quería darnos la entrevista. Hubo que convencerlo de que el trabajo que íbamos a hacer era algo serio, sin embargo lo consiguió.

Gracias por aceptar la entrevista y te repetimos que la información que nos proporciones será utilizada exclusivamente para elaborar nuestro trabajo final para la licenciatura en psicología. Quisiéramos saber la manera en que significas la paternidad, el matrimonio, tus relaciones con las mujeres, con tu familia… padre, madre, hermanos, etc. Híjole, mi experiencia como padre, te podría decir que fue traumática. Porque yo fui padre casi a los diecisiete años, 18 años, entonces, yo estaba en plena construcción de mi vida y entonces de repente me dicen: “estoy embarazada.” Entonces, primero te viene el sentimiento como hombre egoísta: es tú bronca. Ya después de que te pasa todo eso ya reaccionas diferente, y luego dices ¿Qué hacemos, que hago? Primero ¿Qué hago? Y después: ¿Qué hacemos? En ese sentido de que se te acaba la vida, en el sentido de que ya se te acabaron las fiestas, ya se te acabaron las salidas con los amigos, la libertad que tenias. Yo creo que para mí fue traumática en ese momento. Que te dijeran: sabes que, vamos a tener un hijo... ¿que onda? ¿Y qué sentiste cuando te dijeron “vas a ser papá”? Miedo, miedo, se siente miedo ¿A qué? A la responsabilidad, a no saber que vas a hacer, en ese sentido, yo creo que es distinto cuando tienes una construcción o una vida hecha, tienes un trabajo o sino tienes planes de trabajo ya, si no tienes una casa, ya sabes con que mantener, pero en ese momento sientes mucho miedo: ¿qué voy a hacer, de qué voy a vivir, que vamos a comer? en ese sentido, me fui por ese sentido más que nada… la responsabilidad también.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 157 ¿Y qué sucedió? A pues sucedió que, nos casamos, más bien me casaron; me planteé mucho en ese sentido de la responsabilidad. A mí en la casa me hicieron como que muy responsable, muy marcadas las cosas, o sea, tú lo haces tú lo remedias, tú lo haces tú lo remedias, y tú solo, es tu bronca, en ese sentido, me casé, me casé. Estuvimos un rato juntos. Como decirte que funcionó, no. No funcionó… Porque éramos muy chavos, en ese momento yo todavía estaba en el colegio militar, estuve un rato en el colegio militar, terminé la preparatoria en el colegio militar y después estuve un rato de activo, ya se terminó ese período, pero ese sentimiento de abandono hacia ella, porque yo me iba todo el fin de semana, toda la semana me iba y la dejaba con la bronca del niño, y este, yo llegaba el fin de semana y pues me encabronaba, perdón la expresión, me encabronaba… me enojaba pues que la casa estuviera tirada; porque nos prestaron un departamento para vivir, sus papás nos prestaron un departamento… y la relación con sus padres tampoco era muy buena. Como que yo no era la persona ideal para su hija, lo que estaba esperando para su hija, pues por fricciones… nos prestaron un departamento y llegaba el fin de semana, cansado, aburrido y también las broncas, de que estaba sucio, de que no estaba bien atendido, de que ella no estaba en la casa, era bien tarde y pues no estaba, en todo ese sentido me marcó, y que dónde está el niño y de que el niño porque lo tiene que estar cuidando tu mamá, porque tiene que estar con tu mamá, si tú eres su mamá, no es la responsabilidad de tu mamá. En ese sentido vino a dar un poco al traste la relación y era bronca, bronca y bronca. Fue una relación traumática, que no permitió crear vínculos entre mi hijo y yo, muy fuertes como de paternidad, yo he pensado que los padres no somos… o no hay tanto ese vinculo como en la mujeres que llevan un tanto, que llevan un hijo, sabes que nace de ti, que lo creas, pero no es tanto fuerte el vinculo como si, va pues tengo un hijo ¿no? Por eso tantos dicen: “pues es tu hijo y ya san se acabó,” no nos permiten crear tantos vínculos que no fuimos tan juntos. Cuando ya después de un año que estuvimos así, pues resulto que nos divorciamos, yo me quede con el niño, yo ya casi estaba en mi último año, me quedé con el niño… estuvo conmigo viviendo un tiempo pero estuvo viviendo con mi mamá, porque yo por el trabajo siempre andaba fuera, siempre andaba viajando, entonces cuando llegaba a ver el niño, pues sí “hola hijo, como estás” con mucho cariño y todo pero como que un vinculo de cariño y afecto, pues no lo había mucho, era más con mi mamá, ese asunto de mamá. Entonces ella siguió estudiando, terminó la carrera, consiguió trabajo, un buen trabajo por cierto, es administradora, y hubo la oportunidad de que se fuera a Estados Unidos, entonces viene y me dice «¿sabes qué?, mira, el niño tiene más oportunidad conmigo ahora, va a estar más cuidado, y me voy a Estados Unidos ir a trabajar allá»; un buen trabajo, desde aquí se fue trabajando, se llevó al niño. Tiene como nueve años… diez años que no lo veo. ¿Ninguna clase de contacto? Nada, nada, nada, absolutamente nada, cuando yo voy y le pregunto a mis suegros: ¿oye el niño está?, no me dicen nada. No me dicen nada, ellos seguramente saben, y tienen contacto pero así que me digan … va a venir tal día, va llegar tal fecha o habla tal fecha, no nada. Está bien: “¿y cuando vienen?” “No sabemos”. Y les pido el teléfono, y me dicen: “¿qué crees? que no lo tengo, se me olvidó, después”. Ahora mi experiencia como padre en mi segundo matrimonio, porque ya es mi segundo matrimonio. Ella tiene dos niñas, fue más difícil, porque es una adaptación más

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 158 compleja, porque las niñas estaban más chicas. La grande tenía nueve años y la chiquita tenía… dos años, no, año y meses. Yo todavía llegué a cambiar pañales con ella, ahí si me hablas de vínculos, si creo que tengo un vínculo mas fuerte con la niña chiquita, porque llegué a cambiarle pañales, llegué a hacer mamilas todavía, llegue a cargarla, la siento más hija mía. Yo siempre he pensado que los padres… es más fácil para las mujeres conseguir un padre, que un hombre consiga una madre, no sé por qué, siempre que cuando los hombres se quedan con los hijos y vuelven a tener una segunda relación es más difícil convivir la segunda relación con los hijos de él, no sé porque. Es una situación más egoísta, como que la madre tiende a hacer más diferencias, más marcadas, “Pues porqué le doy si no es mi hijo”, o no es mi hijo no importa ¿no? ¿Actualmente te consideras como el padre de este niño? Pues más bien, la nueva pareja de ella, en ese sentido tal vez podría ser la figura paterna de él, “pues el es mi papá” ¿no?, porque a final de cuentas el nunca me ha visto, no puedo pensar por ellos.

¿Lo reconoces físicamente, bueno después de tanto tiempo? Sí lo conozco, pero desde entonces no lo he visto Decías que el hubiera no existe, ¿tendrías la intención de conocerlo sin la intervención de su familia? Es muy difícil ¿no?, cuando no sabes, donde está, solo sabes que está en un país, un país que tiene cincuenta y tantos estados, no sabes donde está, y entonces la única conexión que podría ser es a través de los abuelos… no veo muy dispuestos a los abuelos, he llegado de buena manera, llegado de mala manera, he llegado de todas las maneras que tú puedas saber, y no le veo el chiste, ahora, la posibilidad de que algún día regresaran a México, tampoco la sé, porque igual y se quedan allá, igual y él ya agarró todo el estilo gringuito y se desenvuelve allá, y su vida está allá, como cualquier otra persona; tengo un tío que es cardiólogo que vive allá y que sus hijos, les dices: ¿tú eres mexicano? “No yo soy gringo”, aunque tienen toda la pinta de indios mexicanos, pero a final de cuentas no. Igual y me pongo a pensar en ese sentido, igual y a veces pienso fue la mejor opción, y a veces pienso no fue la mejor opción, es algo que no puedo saber, es algo que cuando ella me agarra y me plantea y me dice: «el niño va estar mejor conmigo, porque va a tener mejores cosas» igual y digo: pues sí, desde ese punto de vista sí tienes razón, porque buscas lo mejor para él, pero también te queda ese sentimiento egoísta del amor ¿no? Y dices tú, pues no, no te lo doy, y aquí lo dejo y vente conmigo a sufrir carencias y vente conmigo a ver quien te va a cuidar y vente a sufrir conmigo que vas a estar con mi mamá, y que te va a cuidar mi mamá. En ese momento yo no sabía que la vida da tantas vueltas y que iba a terminar haciendo otra cosa, me puse a pensar en el futuro así, como que muy pragmático y dije bueno vamos a ver que es un corporativo y lo mejor en ese sentido en ese momento era…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 159 Háblanos de ese momento, cómo fue que decidiste decir: “bueno está bien, llévatelo” Ay no es tan fácil decir bueno ya llévatelo y se acabó el asunto y se acabó la bronca y vuelves a ser soltero, fue una situación en la que ella consiguió un trabajo mejor, vio la oportunidad y ya se lo había llevado varias veces y bueno lo paseaba, ya se lo había llevado varias veces a Disneylandia entonces en ese sentido estaba así el asunto, entonces un día llega y me dice «¿sabes qué? quiero que el niño se vaya a vivir conmigo» ah… ok perfecto en ese sentido el va a estar mejor contigo, va a tener mejores cosas, mejor educación, mejor escuela, escuela de paga y unas situaciones que yo no podía darle de momento, y este, y viene y me dice déjamelo va a estar mejor, allá es una vida mucho mejor y no creas que no lo pensé mucho, no creas que de un momento a otro le dije. Lo pensé como una semana o como semana y media porque aparte la presión de la familia que tanta: «aquí lo queremos mucho y lo vamos a criar bien», sí, pero y el día que crezca y me reclame, el día que me diga porque no me dejaste ir si ella me estaba dejando lo mejor, porque lo hijos así son cuando tienen cierta edad, cuando son adolescentes, porque yo lo hice en etapa adolescente, así fui, y le reclamas a los padres por qué no me diste eso, por que no me diste aquello, fue una situación muy difícil, te tienes que armar mucho de valor, pero yo pensé en él, no en mi, y en lo que era mejor para él. Y cuando se lo entregaste a su mamá, ¿no llegaron a ningún acuerdo? de bueno yo quiero ir a visitarlo, o no me vas a dar los datos de donde van a estar o algo así, ¿fue en buenos términos? Bueno fue en buenos términos, nos separamos muy bien, según quedamos como amigos, el asunto está en que yo cuando me sentía muy triste, muy solo, a veces tiendo a deprimirme, soy tendiente a la depresión, y no me pasó por la cabeza en ese momento aunque no me lo creas, yo se lo entregué en ese momento, yo estaba muy triste y me dijo luego te hablo, o te hablo con tu papá ¿si? y pasó como una semana o quince días pero como yo estaba en la depresión no me di cuenta y cuando le hablé, «no pues que ya se fue» y pues ¿a donde fue? y que no se que, no se que y en ese sentido se perdió el contacto con quien se fueron, ah perfecto pero no se me paso, en ese momento no se me vino a la cabeza, me sentía yo muy triste, muy… muy triste y pensaba yo que la vida había sido muy injusta conmigo, cuando piensas que toda la vida está confabulando en contra de ti, que te salen las cosas mal, no me levanté de mi cama durante una semana metido en las cobijas, me decía mi mamá «tienes que ir al trabajo», pero no, no me levanto y hubo un tiempo en que estuve como zombi, ya sabes como con esas depresiones, como dicen esas depresiones activas de que agarras te levantas y corres y así como zombi, eres activo, dicen que todas las depresiones son de quedarte en la cama y así estuve un buen rato. ¿Qué edad tenía él cuando se fue? Cinco años iba a cumplir. Casi cinco años, ¿Y a él le dijiste que se iba a ir a vivir con su mama o qué? Sí. Le dije que se iba a ir con su mamá, por ese inter en el que estuvimos separados y él estuvo viviendo conmigo ella venía y lo veía, y él sabía quien era ella y que era su mamá, no era una persona extraña y además yo pienso que él se fue pensando que se iba a ir unos días ¿no?, así como un fin de semana o tres o cuatro días, pues igual

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 160 creyó que se iba unos días pero nunca pensó pues que ya se iba a ir con ella y que ya no lo iba yo a ver. O sea que no le dijiste: te vas a ir a vivir ya siempre con ella No, yo no le dije nada de eso tampoco, alguna vez le pregunté oye ¿no te gustaría irte a vivir con tu mamá?, «si sí me gustaría»; pero pues es un niño, de pues que te voy a decir, yo pienso que tomé en ese momento la decisión más adecuada aunque a mí me duela, cuando pones el corazón antes de la cabeza tienes problemas porque no puedes decidir conscientemente lo que es mejor y que a veces es muy diferente… por eso yo te digo que soy muy pragmático pongo la cabeza antes que el corazón aunque el corazón me este diciendo “no y no y es tu hijo y lo vas a cuidar y lo vas a querer”, yo soy muy pragmático con las oportunidades y la verdad porque además ellos no son de un nivel de vida como dirías medio, no, son más tirándole a alto. Ahí dices tú, pues las mejores oportunidades de vida las tienes tú con ellos y yo creo que él ahorita las tiene, tiene una buena educación allá, no sé como éste pero voy con los abuelos y me dicen que ésta bien, es todo lo que me dicen, o te manda saludos, pero que él se acuerde de mi lo dudo, que llegue a tener un recuerdo consiente de mi, quien sabe, igual y soy como una nube que ésta en su cabeza. Y no que la persona con la que vive o sea la pareja de su mamá no es su papá, igual y él lo toma como su papá es un hecho, igual y pueda suceder otra cosa. ¿Cómo fue este proceso, nos comentas que estabas muy triste, entonces como fuiste avanzando o como asimilando la situación? Híjole, con la cabeza, igual con la cabeza, como te digo yo soy muy pragmático y entonces me digo: “no, ¿sabes qué? ya levántate, aunque te duela tienes que hacer las cosas tienes, que salir adelante” y enfoco en el trabajo… tal vez, mucho tiempo me enfoqué en el trabajo, y no estaba en mi casa seis meses por que estoy en la Sierra y sabes que pedí un cambio a Oaxaca en una zona militar, estuve mucho tiempo allá, el trabajo es parte de los cuarteles, aparte tal vez en el trabajo me lo permitían algunas veces descargar mi frustración en otras personas, como en otras personas, como en ese tiempo yo era oficial entonces, este, pues: “me viste mal, estas arrestado 15 días… a ver fórmame a toda la tropa”, o sea al batallón, batallón escuadra, que sabes que vamos a pasar revista en la mañana y órale, sargento ¡tú estas arrestado! porque mira esto, porque mira aquello, porque mira lo otro, sabes que ese no hizo su trabajo y te queda 15 días o te quedas 20 días”, en eso siente uno descargar tu frustración. Yo estoy consiente y admito de que sí a veces fui injusto con otras personas, pero es parte del trabajo, yo lo tomaba como parte del trabajo y este y en ese sentido es lo que me permitió salir adelante, el trabajo, el trabajo, levantarme de la cama y decir: “se acabó, ya lloraste bastante ya estás como estúpido tanto tiempo, tienes que enfocarte en otra cosa” y te enfocas en otra cosa y no te permites que el corazón le gane a la mente. ¿Cuánto tiempo pasó, para que como dicen ya estuvo bien de llorar y a otras cosas? De llorar como 1 mes, hasta que me dije se acabó, tienes que salir adelante o te va a llevar la… Y de ahí en adelante ya pudiste manejarlo mejor…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 161 Es un proceso te dije, o sea primero estas un rato en la cama y luego te levantas como zombi y haces tu trabajo y después enfocarse en algo, no ahorita ya lo hago muy tranquilamente, pero en otro tiempo, en ese entonces si me hubieras hecho ésta entrevista hubiera yo estado llorando a moco tendido y te diría: “no es que se fue y lo dejé ir y es que soy un mal padre y es que soy no sé qué” y ahorita no, lo puedo hablar mas tranquilamente y es que a mí enfocarme en el trabajo me ayuda mucho, enfocarme así en el trabajo, soy muy, muy en ese sentido de trabajo, trabajo, trabajo y trabajo, ahorita tengo un poco de tiempo y disfruto de mí, porque mi situación me permite disfrutar bien, entre comillas porque por ejemplo, en la mañana trabajo y ahorita ando con las hijas mientras mi esposa trabaja, el que se dedica a ser amo de casa soy yo ¿no?, en las tardes ve, trae, lleva, vamos a comer, es que no cocino, me gusta cocinar pero me da mucha flojera, entonces no cocino y vamos a buscar en donde vamos a comer y en eso se me va la tarde, ahorita llegamos se ponen hacer tareas y me pongo hacer algún trabajo que tenga y si no tengo trabajo, me pongo hacer algo de carpintería, me gusta mucho la carpintería y me pongo hacer uno que otro trabajito de carpintería hasta que dan las 8 ó 9 de la noche y hay que sacar al perro afuera, al parque y ya, ya se acabo el día, así y el fin de semana es para la casa, barrer, trapear, planchar, cocinar, parece ahorita pero lo que viene por ejemplo el fin de semana dentro de 15 días tenemos una semana muy buena porque las niñas entran a una, están en una asociación de campismo, entonces hay que llevarlas, traerlas, yo tengo clases los fines de semana a veces hasta la 1 de la tarde y ya se me fue el día y el domingo pues para lo mismo, hacer quehaceres de la casa y a veces ir a misa y ya se acabó. ¿Qué significa ser padre? Ahorita, significa responsabilidad, afecto, cariño, eso significa para mi, primeramente de todo responsabilidad, responsabilidad, cariño y afecto en ese orden, tienes que hacerte responsable por eso te digo que en ese momento no pudo ver funcionado y porque éramos muy jóvenes, y porque éramos muy egoístas, por que no tenías la madurez de hacerte cargo de otra persona, de otra personita, el decir: “es que él depende de mí”. Ahorita el decir él depende de mí, me da gusto, él depende de mí, puede subsanar tus necesidades de cariño. ¿Qué más necesitaría un hijo para, no sé sentir que tiene un súper papá? Híjole no sé, más bien creo que eso deberías de preguntárselo a los hijos y decirles, ¿qué necesitas para tener un súper papá? Pero también eres hijo. Ay híjole, hijo muy malo por cierto, mi relación con mi madre no es muy buena, es muy tirante la voy a ver 1 ó 2 veces por semana y nada más. ¿Te consideras padre en este momento? Si me preguntas, ¿ahora eres padre? sí soy padre, porque trato de subsanar todas las necesidades que tienes, porque me duele lo que te pasa a veces, si tu me preguntas ¿te duele que veas llorar a la grande? Sí, sí me duele, me duele verla llorar a veces, y te entra ese sentimiento egoísta como por ejemplo cuando la ves triste: ¿oye, que tienes? Pues estoy triste, corte con el novio o estoy llorando por el novio te entra ese sentimiento egoísta, de poder tratar de decirle aquí estoy, que quieres, te puedo ayudar

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 162 y a veces no es tan sencillo ¿no? Me duele lo que les pasa, me lastima lo que les pasa… porque no puedo ver llorar a la chiquita porque me duele, porque me lastima, porque no puedo verla enferma porque me duele, no puedo ver que se caiga, que se lastime, porque inmediatamente sientes ese vacío y esa punzada en el estómago, de que está enferma de que esta mal… en ese sentido, es. En ese entonces yo creo que no era padre, ahora me preguntas en este momento te puedo decir que soy padre para mí, para mis hijas quien sabe, siempre los hijos piensan distinto. En tu concepto de padre tu cumples con… Trato, no cumplo al cien por ciento, trato de hacer lo mejor, lo mejor, de dar el todo, de dar cariño, afecto, comodidades, educación, lo mejor que se pueda, en ese sentido de darles todo no significa tratar de controlar su vida, en ese sentido me queda muy claro, que a los hijos, los padres los hacemos, los formamos y los aventamos al mundo para que hagan su vida, no me gustaría… no soy del concepto de ser un hijo toda la vida, como aquellas personas que no han logrado cortar el cordón umbilical con la madre y que están siempre metidos con la madre, y que quieren vivir con la madre, y que la madre es todo, el giro y todo el entorno. Nosotros hijos somos producto de los padres, de cómo los educan, de cómo los forman y los envían al mundo y a nosotros los padres, nos queda que, tenemos que entender que las decisiones que tomen las van a tomar bien o mal, dependiendo lo bien o mal que los enseñaron, pero tienen que tomar sus decisiones, tienen que golpearse, por ejemplo tenemos esa cuestión de que a mi mujer ni a mí nos gusta el novio de la grande, pero al final de cuentas no le voy a decir: “¿sabes qué? te prohíbo que salgas con él, es tu bronca si sales con él, a mí, no me gusta tu novio, y se lo hemos de dicho, a mí no me gusta tu novio, me cae mal, en la punta, y a tu madre por otro tanto, pero es tú decisión, tú vas a tomar la decisión si sales con él o no pero de ahí a que yo te diga: “te prohíbo estrictamente que tengas ese novio o te prohíbo estrictamente que salgas con él”, no. Ya es como coartarle su libertad, su poder de decisión, ella decidirá en base a lo que le hemos enseñado. Con relación a esta parte de si te asumías padre en aquella temporada, me dices que pues, ahora es más completa definitivamente, pero en esos cinco años, en los que viviste estas experiencias de dolor por que enferme, tristeza, ¿también la vivías así o no?… No porque a veces ni me enteré. Por cosa del trabajo, yo a veces estaba seis meses en la sierra o a veces estaba una semana, a veces no lo veía en una semana entonces cuando yo llegaba me decían: se enfermo., a pues sí, ¿no?…[gestos de no importancia], pero ya esta bien. Pero no lo viste No lo vi, cuando no lo ves, cuando no percibes el dolor, no lo sientes, dicen que corazón que no ve… o algo así. No puedes formar vínculos, a final de cuentas tener un hijo como varón es formar vínculos… como hombre, tienes la parte mas compleja por que tú tienes que formar vínculos con los hijos, tienes que formar esas cadenas, la paternidad no es tan compleja como la madre, o sea, no, a veces si perdón, no es tan sencilla como la madre, porque tu formas vínculos desde que lo tienes adentro ¿no? Desde que está conmigo, lo sienten, me imagino que lo sienten crecer, desde ese momento empiezan a formar vínculos, y la situación del padre de formar vínculos, es que lo ves nacer, crecer, que disfrutas sus momentos, disfrutas las situaciones de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 163 dolor, al tiempo ya lo ves y dices, bueno si ¿no? Me gusto estar contigo cuando estabas enfermo, me gusto cuidarte cuando estabas enfermo, esa situación de hombre de formar vínculos con los hijos. Yo pienso que los hombres forman vínculos con los hijos, para poder amarlos. No es nada más de decir: hay que bonitos. A mí me puedes decir: ¿tú desde que lo viste a Joshua inmediatamente te nació el amor? Te puedo decir que no, porque francamente mi hijo era feo, y yo siempre he visto a los niños chiquitos feos, todos morados, hinchados…después, después, es cuando te va naciendo esa situación de paternidad, sucede formalmente, las caricias… ¿Hay algo que quieras agregar para cerrar la entrevista de hoy? Pues…no. Nada más te digo que en esa situación, ahora, soy feliz con mi familia, muy feliz con mi familia, ¿me asumo como padre? Sí hasta cierto punto, sí soy feliz y me asumo como padre, teniendo en cuenta mi situación. Teniendo en cuenta que ellas tienen un padre, que ven a su padre, sí. Que las conciente y la malcría, es su trabajo. A mí me toca educarlas y me toca enseñarles valores, me toca enseñarles ciertas etapitas para que se defiendan. Y si me dices: ¿Qué harías si te tocan a tus hijas? Pues te puedo decir qué no haría… qué no haría si me tocan esas dos niñas, y que me duele, sí me duele cuando sufren, y también me da mucha alegría cuando tienen sus triunfos, como por ejemplo, la niña más chiquita, en esa situación del campismo acaban de darle una jefatura, una carreta, es líder de unas niñas, y entonces cuando yo la veo en ese sentido me siento feliz, ¿Por qué?, porque sus logros son mis logros, lo que haga ella, lo hacemos todos en conjunto. Todos cooperamos para que ellas logren sus metas. Bueno eso seria todo por hoy, muchas gracias por tu tiempo. -----o----2ª. Entrevista Pues, de la misma forma que la sesión anterior, te agradecemos tu tiempo y tal vez podríamos empezar por una pregunta: ¿Cómo es ser hombre, qué es ser hombre? ¿En que sentido mujer?, es como si yo preguntara ¿en que sentido es ser mujer? Es una bronca muy grande. Concreta la pregunta, no, no sé es muy complejo. Ser hombre… ¿para quien? Para ti Para mí ser hombre significa… no sé muchas cosas. Ser hombre va desde el punto de vista biológico, el haber nacido con un pene entre las piernas podría ser “ser hombre”, pero más importante ser hombre es… aceptarte como eres ¿no?... Es ser congruente tal vez, vivir con congruencia para mí es ser hombre: pensar y hacer… es ser congruente es ser hombre en ese sentido o sea vivir como piensas, para mí ser congruente es eso, vivir como piensas… si lo que piensas lo llevas a cabo, es ser congruente, puedes ser incongruente puedes pensar y no hacer, vivir en el limbo del hacer y no hacer… Ser hombre es muy complejo a veces. Ser hombre es muy difícil, es muy difícil tratar de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 164 ser hombre, de ser completo, complejo en esta situación que tienes que conjuntar muchas cosas que a veces ni las pediste, o sea, quien te dijo que… por ejemplo tienes que ser fuerte, quien te dijo que no puedes abandonarte tal vez a los sentimientos de desesperación, a llorar a reír a, estar triste a estar alegre, te digo que es muy complejo ser hombre, es tratar de darle gusto a los demás hombres y tratar de encajar en el cliché que esperan de ti las mujeres, entonces es complejo, es difícil ser hombre a veces. En estos tiempos no tanto pero en otros sí, yo creo que era más difícil ser hombre. Te digo, para mí ser hombre es tratar de darle gusto a muchos, de darle gusto a tu familia, de darle gusto a tu esposa, de darle a gusto a los compañeros, de qué espera de ti la sociedad como hombre, de que esperan de ti cierto tipo de comportamiento tus amigos o de qué espera de ti tu esposa como hombre, entonces, ser hombre es… muchas cosas. Es que, que esperan los hombres de otros hombres… pues que se comporten como hombres. ¿Y cómo es comportarse como hombre? Es encerrarte en este cliché que te estaba yo diciendo, en el que no puedes llorar, tienes que ser fuerte, en el que tienes que ser proveedor tal vez, en el que debes de ser padre, debes de ser esposo, debes de ser amante, no sé, es lo que esperan los demás hombres de ti: que te comportes como hombre, ¿qué espera un hombre de ti? Pues que te comportes como hombre, es como si yo te dijera ¿qué esperan la mujeres de las mujeres? Es complejo. ¿Una mujer qué espera de otra mujer? No lo sé, sólo que tú me lo dijeras, igual y esperan que se comporten como mujeres, no lo sé, hemos tanto batallado en separarnos, en decir “esto te toca y esto no te toca” que a final de cuentas no sabes que te toca. Estamos en la lucha continua de que hoy puedo y mañana no, y hoy te quito el poder y hoy te lo cedo, estamos en esa constante dinámica de estarnos arrebatando el poder, de decirte, hoy gobierno sobre ti, de la lucha interna entre el feminismo y el machismo, ¿que hacemos? ¿Cómo ves la educación en la familia, en los hijos, te parece que debe ser igual o no? Todo tiene tendencias a cambiar, vivimos en un mundo tan deprisa que la educación tiene que cambiar también, tiene que ir de prisa, el hombre en su situación machista si quieres verlo desde ese punto, tiene que aprender… a ceder terreno y educar distinto ¿no? Antes tal vez podías dejar a tu mujer en casa, pero ahora ya no se puede, ahora si tu mujer no trabaja, no puedes tener ciertos satisfactores que podrías tener si tu mujer trabaja, sí se educa distinto ¿no? Sí se educa a los hijos distinto, estamos en una situación más abierta, conlleva mucho peligro, estamos en que los valores han cambiado y hoy se exalta más la situación de que… seamos más tendientes a no al apego, sino a resolver las cosas rápido, a que te utilizo y si no me sirves te desecho, estamos en ese asunto de que nos ha atrapado el consumismo, te utilizo si me sirves, si no adiós, estamos en una época en que estamos juntos y nos llevamos bien también y si no, a otra cosa mariposa. Tenemos que entender por ejemplo la educación conlleva valores, ya no tanto el valor de la familia, ya no tanto el estar juntos, estamos a que la sociedad nos lleva a que tu familia ahora es tu esposo tus hijos y nada más, antes el valor era que tu familia era tu esposa, tus hijos, tu mamá, tu papá, tus hermanos, los hermanos de la otra, los papás de la otra y los hermanos de la otra, entonces, pues que ahora es más pragmático el asunto, tienes que educar distinto, ¿porqué? Porque a los hijos tienes que enseñarles

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 165 más de defensa de la vida, porque tienes que enseñarles distintas de sexualidad, hay estadísticas que dicen que el 98 por ciento o el 80 por ciento de los jóvenes tienen relaciones ya, entonces que vas a hacer con eso, tienes que ensañarle a los hijos a ser más abiertos en ese sentido y a decirles “¿sabes qué?... mira si haces esto te puede pasar esto”, yo no te puedo decir no lo hagas, porque al final de cuentas lo vas a hacer, y ni me vas a decir, es que eso es una realidad concreta, o sea los hijos no te van a decir “hoy me fume un cigarro, hoy me fume mi primer cigarro, hoy me tome mi primera cerveza”, no es cierto, por más que te tengan confianza, no te lo van a decir, como tampoco te van a decir “hoy tuve mi primera relación sexual” pues mucho menos, entonces lo único que te queda es que: darles valores morales firmes y decirle sabes que “yo no te puedo impedir eso, porque lo vas a hacer, pero cuando lo hagas se conciente de que es lo que estas haciendo”, es lo único que te queda, entonces la situación cambia, la educación tiene que cambiar, tienes que adecuarte. Decía un maestro que yo tengo de ética, nos daba ética: “la moral es una mujer guapa que viste a la moda”, ¿y porqué? Porque la moral cambia según nos acomoda, según la moda, yo creo que tiene razón la moral cambia y la acomodamos a nuestras necesidades y vamos viviéndola como viene, entonces es moda y lo que hoy es bueno, y lo que mañana es malo tal vez sea bueno, por ponerte un ejemplo bien sencillo, si tu vas y pones a una niña como se viste ahorita hace diez, quince años, no te la van a bajar de ramera, entonces tenemos que educar distinto, tenemos que adecuarnos a como estamos viviendo hoy. Y entre educar a un hijo y una hija, ¿te parece que sea más o menos parecido o todavía tenga sus diferencias? Mira yo creo para mí, mi opinión muy personal, mi opinión M, es…que debe ser igual en este sentido, no te debes de andar por medias tintas, ahora, si tú vas a… y le preguntas, planteas esta misma pregunta a otras personas supongamos, a alguien de una ciudad y a alguien que del campo, pues te va decir que no, que la educación debe ser distinta, pero para mí, si tú me la planteas a mí, yo te voy a decir que debe de ser igual, porque el mismo riesgo corre una niña que un niño, que igual en estos tiempos puede ser violado un hombre que una mujer, que igual la responsabilidad debe ser la misma, al final de cuentas no nada más es la mujer quien hace un hijo y que la responsabilidad tu como hombre, donde la dejas, donde esta tu parte de, porque ella no se hubiera embarazado si tu no hubieras puesto de tu parte, entonces tienes una responsabilidad, por lo tanto, debe de ser igual, yo creo que debe de ser equitativo, debemos aprender a compartir la responsabilidad como hombre, debe ser igual. Es que vuelvo a la responsabilidad, que te toca como padre, es como si yo te planteara esta pregunta ¿tú crees que el hombre ayuda en su casa, un hombre debe de ayudar a una mujer? Y entonces tu responsabilidad como hombre, aun así estas en una situación de que: si es ayuda te estoy haciendo un favor, entonces no el hombre no debe de ayudar en su casa, debe de cooperar con la parte que le toque en su casa, o sea la parte de responsabilidad que te toca en la educación de los hijos, en la manutención y en el llevar un hogar, entonces no me estas ayudando. ¿Y en tu casa cómo te educaron, que formas de relación había? En mi casa fue una educación muy no maternalista, mi madre era una figura muy alejada, el padre fue de que yo doy dinero y se acabo, igual y no estoy en toda la semana igual y si estoy, igual y me aparezco o no, entonces la situación fue más

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 166 cargada hacia mi madre, ¿cómo fue la educación con mi madre? Fue muy severa, muy dura, muy dura, de muchas reglas, fue impositiva, de que yo tengo la razón y yo la tengo y se acabo, no había la situación de discutir ni de intercambiar ideas y decir sabes que “no mamá por esto y por aquello”, por esta situación de que te callas porque yo tengo la razón… fue de no tanto machista porque además éramos puros hombres entonces no había mujer a quien cargarle la mano, entonces tenias que aprender a cocinarte, a lavarte tu cuando mamá no estaba porque trabajaba, entonces quien te cocinaba más que tu ¿no? Si había unos huevos por ahí pero tienes que aprenderte a cocinar, quien te planchaba más que tu ¿no? No había quien te planchara, entonces en ese sentido fue muy abierto, en el otro sentido si fue muy estricto. ¿Y cómo te llevabas con tu mamá y con tu papá? Mira con mi papá no mucho, hasta la fecha no mucho, con mi madre… mmm [hace sonidos de desagrado] no tengo buena relación, así que digas, muy estrecha, muy de hijo, así de que vas cada semana y la ves… no. Te puedo decir que tengo seis meses que no la veo y que no le he hablado, que digas ¡uh que bonita relación! No es una relación de vínculos afectivos, porque además mi madre es un ser incongruente, lleno de problemas igual que yo, yo era muy dado a decir antes “las broncas y traumas que tengo, los tengo por culpa de mi mamá” pues tal vez si ¿no? Pero no me voy a pasar toda la vida quejándome de eso, quejándome de que la culpa la tiene mi mamá, si no se amar es por mi mamá, si soy violento es por mi mamá, ok, ya lo sabes, y ahora que vas a hacer con eso, como vas a lidiar con eso, pues ponte a trabajar con eso, si resulta que de todo eso todavía nos ha llevado todo ese proceso de sanar, de tal vez otorgarle el perdón a tu madre… pues es otra bronca, yo puedo hablar de mi madre, puedo conversar con mi madre, pero al hecho de otorgarle el perdón es más complejo ¿no? ¿Perdón porqué? Perdón por no haberme enseñado otras formas de querer, que me enteré que hay y que existen, ¿cómo?, pues a base de terapia ¿no? Te enteras de que hay otras formas de querer, otras formas de amar, que tienes derecho a llorar, que tienes derecho a preocuparte, pero el proceso de perdonar a mi madre, no, ya no le echo la culpa de mis traumas, ya los tengo y ahora resuélvelos, y la situación es eso ¿no? De aprender a perdonar a mi madre, todavía no puedo, y estoy conciente del hecho eh, yo todavía no puedo perdonar a mi madre, no puedo perdonar a mi madre por ser lo que es… mi madre. Con ella la educación era de tu no tienes que llorar, tu tienes que resolver las cosas, era muy estricta, te digo era muy fuerte, muy de no llevarle la contraria, muy de yo tengo la razón, por ejemplo podrías llegar a ser hasta un padre transigente, impositivo, entonces no le echo la culpa de eso, de que en su situación te hacen daño ¿no? Te maltratan, te enseñan otras formas de querer que no son reales, que no son efectivas, así era mi madre, muy dura. ¿Tienes más hermanos? Ah, tengo tres hermanos más, varones. ¿Cómo se llevaban entre ustedes? Nos tocó vivir una situación distinta a los tres, mi hermano el más grande, sucedió que lo fue a dejar muy chico con mis abuelos y entonces mis abuelos le dieron crianza, entonces apenas se volvió a integrar a la familia ya de grande, tendría unos 24 años cuando volvió a hacer familia con mi mamá, entonces pues es otra crianza, y entonces

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 167 todas las broncas se me quedaron a mí, como que ser el, como venir a ocupar el lugar del hermano mayor, como el ser el ejemplo, como que si tus hermanos no estudian es tú culpa porque no ven ejemplo, porque tú tienes que portarte bien porque si no tus hermanos no se portan bien, entonces tú tienes que educar, que enseñarle a tus hermanos, entonces te cargan esa parte, entonces con mis hermanos llevo una relación buena, tampoco te diría excelente, no hablamos mucho, no tengo mucho que hablar con ellos, sí les hablo y cuando nos saludamos, nos saludamos afectuosamente, sobre todo con el que sigue de mí, con el más chico como que no, un poquito distante, pero nos llevamos bien, no hay nada de que… reclamarnos, ni yo tengo que reclamarles ni ellos tienen que reclamarme, estable, ni muy muy ni tan tan, no soy de muchas uniones con la familia, sobre todo con mi madre. ¿Cómo se llevaban tus padres entre ellos? ¡Ah no! Muchas broncas, broncas por todo, broncas por todo, pocas ocasiones puedo recordar en que eran felices, en que estaba riendo mi mamá, lamentablemente éramos una familia de las que ahora llaman disfuncional, te enteras que era una familia disfuncional y que todos somos disfuncionales en cierta mediad pero en fin, unos más que otros, tratamos de subsanar esa disfuncionalidad, pero si éramos así muy disfuncionales, muy disparejos, mi madre peleaba con mi padre y mi madre recalaba con nosotros y nosotros no teníamos con quien recalar, recuerdos que digas que padres de mi niñez no, mis recuerdos buenos son de adulto, mi recuerdo que me dejó muy marcado fue que yo siempre quise irme de mi casa, yo cuando tuve razón de ser, a los 16 años me fui de la casa y no he vuelto por la misma situación de mi casa, muy complicado y muy complejo. ¿Y ahorita, me decías, que ves poco a tu papá, verdad? Casi nada, es una figura muy alejada, digo afectivamente, pues no se, igual y lo sienta, y perdona la expresión, y llego a sentir algo cuando fallezca, no lo sé, es como dicen los chavos: X, ni bien ni mal sino todo lo contrario. Antes sentía rencor por mis papás, sobre todo por mi madre, el asunto es con mi madre, rencor sí, yo sí sentía mucho rencor por mi madre, ahorita… ya no, ya no siento rencor, si me preguntas si siento odio, no, no siento odio por mi madre ni por mi padre, pero afectivamente no me siento ligado a ella, y por mi papá, nada. ¿Qué características debe tener una mujer, de acuerdo con los valores que tienes o que te inculcaron en tu familia? Una mujer debe de ser… independiente, sobre todo eso, una mujer debe de ser independiente, debe ser libre y debe ser muy inteligente, eso es lo que debe ser una mujer, independiente, libre, inteligente, fuerte. Yo como hombre es lo que esperaría de una mujer, a mí no me gustan las mujeres que se sienten atadas, que necesiten a alguien para ser felices, o sea que te avienten la responsabilidad esa de que “yo necesito alguien para ser feliz”, o sea que broncota, yo no te pedí esa responsabilidad y me la avientas a mí y me dices “es que sin ti yo no soy feliz”, espérate tantito, tu felicidad no depende de mi, depende de ti, depende de cómo aprendas a disfrutar y como lleves una vida, yo no te pido esa responsabilidad, entonces yo te pido que seas independiente, que pienses y que seas libre, en la medida en que puedas ser libre y en la medida en que puedas ser independiente y en la medida en que ejerzas esa independencia inteligentemente…me enamoro de ti mujer, eso es lo que yo espero de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 168 una mujer y es lo que espero que una mujer me pida, a mi me gusta ser independiente, me gusta ser libre hasta cierto punto, libre de pensamiento, de decir lo que siento, de expresar mis ideas, libre de sentirme enojado, de sentirme triste, de decir “hoy no te aguanto” o “hoy estoy muy contento contigo”… porque el hecho de convivir y estar juntos es un compromiso que yo, yo adquirí, no que tú me lo diste, entonces esa responsabilidad no es tuya, es mía, esa responsabilidad de estar contigo, de amarte, de serte fiel es mía, es mi bronca y es lo que yo te puedo ofrecer pero no te estoy atando y si tu quieres ofrecérmelo pues que padre, es lo que yo espero de una mujer y es lo que yo busco inculcar en las niñas, “yo quiero que seas libre, independiente, yo quiero que seas fuerte hasta cierto punto y que no dependas de un hombre, que no dependas de alguien que te diga sabes que: es que si no estas no soy feliz” perdóname no puede ser, “yo espero de ti que no dependas de un hombre, que cuando un hombre te falla, con la mano en la cintura puedas decirle “nos vemos”, eso es lo que yo quiero de ti. Es lo que quiero, es lo que espero de ellas, es lo que yo espero, quien sabe al final como resulte este experimento que llamamos vida. ¿Cómo han sido las mujeres de tu vida? Hay muchas mujeres que te decepcionan, que agarran y te dicen “si tú me dejas yo me muero”, no verdad… o igual y en algún momento uno llega a pensar lo mismo, me muero, pero no es así, me han tocado chavas de todo, de todo. No sé porqué a las mujeres le enseñaron eso, a las de ahorita ya no tanto pero a las de antes, les enseñaban que tienes que depender de un hombre, y entonces te cuelgas de ese hombre y no hay otro más que ese, también me han tocado mujeres muy libres, excesivamente libres, y también me han tocado mujeres normales, somos seres humanos, dependientes, independientes, co-dependientes. Como dice Pablo Milanes, “la prefiero compartida antes de cambiar mi vida” y luego hay otra parte que dice “yo sé que no voy a morir si tú no estas, si tú no estas no me voy a morir, pero preferiría morir contigo, situación que razonas y dices pues que padre, si estoy tan enamorado prefiero compartir mi vida y morir junto a ti, pero si no se puede sé que no me voy a morir. ¿En tu casa tus abuelitos eran figura de autoridad fuerte? ¡Ah! Pues no sé, porque mis abuelos siempre vivieron en el pueblo, así que convivir mucho, no, como ves no tengo una buena historia familiar, entonces vivían allá en el pueblo de Oaxaca, a diez minutos de la ciudad de Oaxaca y entonces ir a verlos, te diré que he ido a verlos cuatro o cinco veces en la vida ¿no? Y por lo que me cuenta mi mamá, iba por la misma línea, así de que el abuelo le pegaba a la abuela y luego la abandonaba y luego regresaba con la abuela después de tener muchos hijos, creo que fueron trece hijos y de que te tocaba a ti cuidar al chiquito y luego a ti al otro chiquito y de que no había dinero por la cantidad impresionante de hijos ¿no? pues lo que se vivía en esos años en provincia. Mis abuelos y la mayoría de los tíos viven aquí en la ciudad. Pero muy complicados por ejemplo no tengo recuerdos bonitos, o sea si me pudieras decir: “oye, ¿qué recuerdos tienes de navidad o año nuevo? son puras borracheras y broncas de plano que se organizaban las fiestas entre tíos y todo y se juntaban a pasar noche buena y navidad y ya estaban cenando estaban bien briagos y ya estaban peleando el hermano con el otro y terminaban con el pavo en la cabeza, o sea que recuerdo bonito es el único recuerdo bonito que tengo son unos Reyes que agarran y me dicen este, me

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 169 llegan unos carritos ahí, y agarran y me dicen yo ni sabia quiénes eran los reyes magos y eso quien los trajo pues los reyes y los reyes, ya años después me enteré que un tío me los había dejado ¿no?, pero fue algo padre que te mantiene la ilusión, y algo que te la destruye es que te digan “hijo no hay dinero para comprar reyes te voy a decir que los reyes son los papás y yo no tengo, hijo entonces no hay reyes” entonces pues bonitos recuerdos no tengo mas bien me ha costado mucha lana la terapia. Entonces tus recuerdos bonitos son de adulto Sí, sí más satisfacciones más que nada de adulto ¿Cómo cuáles? Cuéntanos… ¡Híjole!... encontrarme una mujer maravillosa, el formar un buena familia el tratar de, son situaciones tan simples que aprendes a disfrutar, el disfrutar de ir a ver una película, de comer juntos de pasar un rato con la pareja solos, son situaciones que me llenan que me satisfacen, hasta eso yo no soy tan complicado me gustan las cosas sencillas, el disfrutar de la vida sencilla de comprar una casa, de comprar un carro, no sé, son satisfacciones que me llenan, el viajar por ejemplo el ir de vacaciones, son recuerdos bonitos el de criar a tu hija, el de verla crecer, el de haber cambiado pañales, el de haberle dado mamilas el verla caminar, el ver como se le caen los dientes, el ver como progresa, el como se esta convirtiendo en mujer todo eso me llena de satisfacción me dan recuerdos bonitos me hacen sentir vivo. Sí eso me hace ser feliz, pocas cosas, poca cosa, no me complico, la vida es muy complicada para estársela complicando uno mismo, si tienes muchas preocupaciones que mejor no me preocupo más de otras cosas, ¿no? pero pues tampoco puedo llevar una vida irresponsable ¿no? O sea también tienes que preocuparte de ciertas cosas como por ejemplo preocuparte pues de vivir y para poder vivir pues necesitas dinero y entonces eso me preocupa y es una preocupación constante ¿no?, que trabajar para tener dinero, tienes deudas, si también tienes deudas, quien no vive con deudas ¿no?, tienes problemas en el trabajo pues claro, no puedes a veces llevarte bien con el jefe o no puedes llevarte bien con un compañero, pero nada más, tienes que preocuparte, ahorita me preocupo por las calificaciones que salí bien que salí mal, que el semestre que entra tengo nuevas materias no sé y me preocuparé y tendré que estudiar, tampoco puedes ser tan irresponsable, pero, pero en su medida tal vez, sino tal vez darle prioridad a ciertas cosas e ir resolviendo las cosas como se presentan, sí me gusta planear, pero no me gusta complicarme la existencia. ¿Qué ideas te haces de tus hijas, tienes alguna expectativa en particular? No ninguna, no me formo ilusiones por que la verdad es muy triste llevarse desilusiones ¿no?, yo espero que cumplan su vida y que vivan felices es lo único que quiero no espero que sean ni doctoras no quiero que sean licenciadas no espero que sean abogadas ¡no, no, no! no quiero eso, lo que quieran ser, yo lo único que quiero es que sean felices completamente felices en lo que decidan ser. De la más chica yo siempre que la ví la sigo viendo especial siempre la he visto hermosa a mi hija ¿no?, pero o sea así, que espero, pues sí es lo que quiero que sea feliz, lo único que espero es que sea feliz, nada más ya lo que decida hacer de su vida pues es bronca de ella porque yo te puedo decir espero pues espero muchas cosas pues uno como padre se ilusiona y te puedo decir espero que se triunfadora, espero que tenga dinero, espero que se encuentre un buen marido, espero que tenga una buena casa, no pero esas son

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 170 mis aspiraciones lo que yo espero ¿no?, igual y… pues lo único que quiero es que sea feliz completamente feliz, yo te puedo decir, espero que sea triunfadora ¿en que sentido? En el que elija, si quiere ser ama de casa, que sea ama de casa, si quiere ser profesionista, que sea profesionista, pero que sea feliz, muy feliz, porque pocas gentes son felices, muy pocas gentes y le echan la culpa al otro, la responsabilidad a otro y no puedes estar atenido al otro, estoy convencido de que cada quien lleva su responsabilidad, la parte que te toca ¿Qué vas a hacer con la parte que te toca? Es algo que tu quieres, por ejemplo yo te puedo decir que yo me aventé este paquetote, es mi responsabilidad pero porqué, yo quise, como mi mujer tiene su parte y que nos toca en conjunto, que vamos a resolver juntos porque tampoco puedes desasociar esa parte, esa parte de pareja. Volvemos a lo mismo, ser hombre es muy complejo, en este tiempo son muchas cosas, ser padre, ser hijo, ser esposo, ser amante, es muy complejo y sobre todo eso que no puedas llorar, que no puedas sentarte a una mesa y decirle a tu hija te amo, te quiero, me importas… La vida se toma con seriedad pero a sorbos, poco a poco, porque si te empiezas a tragar la vida a bocanadas te vas a atragantar y te indigestas, entonces la vida es un platillo que se toma poco a poco y en sorbos pequeños para que dure mucho, y la disfrutes bastante. ¿Cómo debería ser un papá, como debió ser el tuyo? ¡Híjole!... tal vez como yo. Tal vez como yo, hubiera esperado que me apoyara, hubiera esperado que me enseñara, ¿que es lo que esperas tú de un papá?, pues que te apoye, que te quiera, eso hubiera sido bastante, que te aliente, que te de afecto, eso es lo que yo espero de mi papá y es lo que trato de dar, afecto, cariño, confianza tal vez, pues como todo soy ser humano y fallo, fallo mucho, pero eso es lo que esperaría yo de un papá, es difícil a veces, sobre todo cuando se trata del sexo opuesto, porque si yo te pregunto qué esperas de tu papá, tal vez lo pensarías, y si te pregunto qué esperas de tu mamá pues rápido me dirías, esto, esto, y aquello. Porque imagínate que se cambien los roles, que tú te quedes en casa, que tú te quedes a educar y que la mujer sale a trabajar, tú pues indudablemente vas a tener que identificarte con alguien. Entonces lo que esperas de un papá es lo mismo que esperas de una mamá. Tal vez más apego. Muy bien, nos has dado mucha información, nos hablaste de tu familia, de tu niñez, de tu vida actual, y pues vamos a terminar esta entrevista, pero antes ¿quisieras agregar algo? Espero que les sirva, son puntos de vista muy personales, que trato de ser congruente con esos, pero te digo soy ser humano y fallo, tengo mis defectos, a veces me puedo comportar muy celosamente y a veces no, a veces puedo ser muy racional con otras cosas y a veces no, o sea trato, pero no se puede, trato de ser congruente y a veces me equivoco y pido perdón, siempre. Y me doy cuenta de que me equivoco cuando lastimas a alguien, hablando sentimentalmente, cuando lastimas a alguien y esa persona sufre, te equivocaste. Igual y tienes la razón, pero no es la manera de hacerte entender, entonces tienes que pedir perdón; también te das cuenta porque oye mano si dos personas te dicen “estas mal” pues igual y estas mal ¿no? Pero si ya tres personas o cuatro te lo dicen, pues claro que sí estas mal, pues ni modo ya son cuatro que te están diciendo, ni modo que esas cuatro estén equivocadas.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 171 Te agradecemos que hayas compartido tus experiencias y tus pensamientos con nosotras nos sirven mucho. Gracias.

Sujeto O Estrato social: Medio Bajo Edad: 23 años Número de integrantes de la familia de origen: 6 Ocupación: No tiene Nivel de estudios: Preparatoria Tiene dos hijas en E. U. con las que contacta vía telefónica ocasionalmente. Duración de la entrevista: 2 horas 40 minutos en tres sesiones Entrevistador: Eva Figueroa. Observador: Laura Olivera. Nota de campo: Sabemos por nuestro contacto que O no envía a sus hijas una aportación económica. También parece ser que la segunda hija no es de él. Tenemos información sobre la sobreprotección del padre hacia O, en el sentido de que le proporciona los medios económicos para vivir, sin exigirle alguna actividad.

1ª. Entrevista: duración 50 minutos. Primero gracias por aceptar la entrevista. Corroborando lo que hablamos antes, nos interesa conocer el significado que tiene para ti la paternidad, que piensas sobre tu propia relación con tu padre, con tus hermanos, con tu mamá, lo que tú creas que pueda llevarte a explorar tu ejercicio de la paternidad. ¿Pero qué? Yo les voy a platicar o ustedes vana guiar la… Tú venos platicando… Está bien… pues bueno yo soy el más chico de cuatro hermanos, entonces no sé si eso tenga tanta influencia como pudo haber sido en mi caso que haya tenido una relación muy cercana con mi papá. Ha sido así… yo creo que más cercano a la que mi papá pudo haber tenido con mis otros tres hermanos, a lo mejor porque no sé, te digo soy el más chico y me haya prestado más a eso, este… ¿qué más? ¿Son puros hombres? Tres hombres y una mujer. Con mi papá siempre ha sido la relación de poder platicar todo lo que quieras, de confianza, últimamente no porque han pasado muchas cosas, él está en la escuela, en el trabajo, yo estoy en mis cosas… yo vivo aquí, él vive en su casa entonces eso nos ha llevado a que no sea así tan fluida como era nuestra relación. Ah, sí, como te digo, siempre ha sido bonachón, siempre ha sido medio consentidor

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 172 conmigo, pero me gusta… porque le puedo contar mis travesuras, mis cosas, se ríe conmigo, me regaña… no me regaña, nunca me ha regañado, pero más bien es por el tipo de relación que llevamos… en vez de regañarme me dice: haz esto, puedes hacer esto, hazle así, me da su punto de vista… con mis hermanos la verdad siempre ha sido más frío, pero ellos también están así, en sus cosas y no ha existido así como…a lo mejor obviamente si se quieren y todo pero igual y no es el mismo interés que podemos tener… por lo mismo de la relación que tienen. Ellos dicen que soy el consentido… hasta mi mamá me lo dice. Me regaña pero a mi eso si me molesta porque por ejemplo, yo soy así como bien desastroso…… ¿Qué es desastroso? Soy relajiento, soy irresponsable, la verdad soy irresponsable y soy latoso, no me gusta estar en un solo lugar, puedo estar aquí y al rato me voy, entonces casi no he pedido permiso para muchas cosas y mi papá me las aguata, no estoy diciendo que esté bien, pero a mí se me ha hecho una buena educación, buena formación, entonces mi mamá por eso se enoja conmigo y me llega a reclamar a veces y dice: tú tienes a tu papá y mi otros hijo me tienen a mí, eres el consentido, entonces… la verdad, buen amigo mi papá, de los amigos que le puedo contar es el primero al que le cuento, con confianza, respeto, cariño, amor, siempre ha sido una buena relación con mi papá. Y pues que mas te cuento… yo tengo dos hijas, tengo, la más grande se llama Camila que ahorita está en el hospital, está en terapia intensiva vive en Estados Unidos, en California,… hoy la acaban de pasar a terapia intensiva, tiene asma, se le complicó, entonces por eso me salí a jugar ahorita, así como para olvidarme, por eso estoy así como nerviosón. ¿Oye y porque vive allá? Nos peleamos su mamá y yo. Vivíamos juntos, llevábamos una relación que estaba bien, pero sucedieron muchas cosas que nos llevó al rompimiento de la relación… se fue a la casa de su familia obviamente, y fue difícil esa etapa porque, bueno no tan difícil como ahorita por que por lo menos… ella en su casa y yo en la mía yo podía ver a la niña, entonces obviamente ahorita es muy difícil, muchísimo más difícil, este fue difícil esa etapa que se fue de casa, cuando nos separamos, yo no podía ver a la niña mucho tiempo y había días en que yo no podía verla porque ya sabes, por su familia y todo, obviamente pues también ella tenia que respetar las reglas de su casa y yo tampoco la quería poner entre la espada y la pared de que me la dejas ver, porque de por si era incomodo para ella vivir otra vez con su familia y con una hija y luego que yo fuera y les hiciera desastres … sí hubo días así en que… como el edificio en que vivía, ella vivía en la planta baja, estaba un pasillo; como que en el descanso del pasillo había una reja entonces a veces la veía así…hasta me sentía en la cárcel, decía ¡chale!, está encerrada mi hija, está encarcelada, entonces así fue mucho el convivio que tuve con ella, muchas veces la vi en la reja, en la entrada del edificio, hubo muchas que me peleé a golpes con sus cuñados, sus hermanos. Su familia sí, nunca, nunca, nunca me quiso, nunca me intento conocer, entonces esa parte fue difícil por eso, se me hacía mas difícil que ahora porque, por ejemplo… sé que está lejos y que es más difícil tenerla y antes era más fácil llegar, estar con ella y regresar a mi casa, y aquí sabía que estaba allí, de alguna forma hacia la presión; al principio cuando estábamos juntos yo me la pasaba con ella, yo salía de la escuela o luego ya, cuando salí de vacaciones, yo me pasaba todo el día con la niña, porque

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 173 trabajaba, entonces más bien la niña convivía mucho conmigo más que con ella entonces pues sí… me acostumbre mucho a ella y se acostumbró mucho a mí, se dormía conmigo, le hacía unos peinados bien chuecos, pero se veía bien, o sea estaba bien, entonces la niña estaba muy acostumbrada a mí. Y cuando nos separamos, ésta etapa, fue cuando la niña empezó a enfermarse, bronqueolitis y cosas así, pues obviamente, bueno tiene principios de asma, entonces estuvimos investigando, viendo lo que en sí era la enfermedad… porque hubo una vez en que se enfermó mucho, mucho, mucho, la tuvimos que llevar a un hospital… La atendió un especialista y nos dijo lo que tenía… que sí era muy peligroso y estaba a un paso de internarse, entonces sí fue así como que nos pusimos a investigar los dos y obviamente sus defensas estaban bajas, pero por lo que leímos, el asma y todas esas enfermedades eran cosas psicosomáticas… entonces sí le afectó mucho el cambio, entonces unos días que pasaba con ella eran de 13 horas. Por ejemplo: cuando Raquel se estaba sola en su casa y pudimos hablar y llegamos a eso… que mientras no estuviera su familia, para que no hubiera problemas, yo podía ver a la niña. Entonces saliendo de trabajar yo me iba para allá a ver a la niña unas tres horas, y pues era buena relación la verdad… era… pues yo creo que… no sé como decirlo… era de calidad, la verdad era de calidad. Todo el tiempo que yo estaba allí, estaba con ella, y estaba bien y ella estaba conmigo, pues era una bebé, pero yo creo que allí ya no se opuso tanto ella, o sea ella ya estaba bien, hasta que me dijo que se quería ir a Estados Unidos, porque tiene muchos hermanos, entonces la mayoría está allá… entonces me dijo: “me va a ir mejor, con la niña –estaba embarazada de Valeria– y ya estoy embarazada de Valeria, y allá voy a estar mejor, quiero estar mejor”… uno de sus hermanos tiene una constructora allá. Entonces fue hace un año, se fue el 25 de enero, entonces desde principios de diciembre me estuvo diciendo y así me estuvo diciendo. Era decidida Raquel, la verdad era decidida, con carácter y pues yo la vi muy prendida con la idea, muy segura, y yo le pregunté… pero bien, ya hablando en serio, ¿vas a estar bien allá, mejor que aquí, las niñas van a estar mejor que aquí? Pues a lo mejor… no sé, hablaba con mis amigos y más o menos con gente que conocía y unos decían: “estuvo bien.” Y por ejemplo mi mamá hizo una junta familiar, eso no me gustó… Juntó a toda la familia y dijo que no podía creer que un hijo suyo, iba dejar ir a mi hija, que era un irresponsable. Eso no me gustó. Porque como que sentí que me estaba exhibiendo, y la verdad a mí no me gusta ni siquiera darle explicaciones, y si lo hago nada más es por respeto, consideración y a veces te hace falta hablar con alguien, cuando por ejemplo no está mi amigo a la mano, bueno lo que quiero es desahogarme y entonces como que suelto tantito… las cosas… le puedo platicar tantito lo que más me está molestando en ese momento. Entonces hizo la junta familiar, yo ya había hablado con mi papá de eso… me dijo: “yo no quisiera que se fuera mi nieta, pero ustedes son los que deciden su vida, ustedes son los que van a tomar la decisión… yo estoy contigo,” entonces pues ya, le dije que yo ya le había contado a mi papá, le dije a todos lo demás que a los demás no los había tomado en cuenta porque ninguno de ellos tenía porque saber cosas de mi vida, son mi familia, pero eso no quiere decir que voy a estar comunicando todas mis decisiones, entonces no creo que… les tenga que decir… la verdad, la verdad, puedo decirles mis puntos de vista, lo que hice, pero más bien con el afán de que se enteren, en el modo de que vean que puedo contarles mis cosas, puedo tomarles en cuenta, pero así como obligación…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 174 A modo de rendir cuentas… La verdad eso no, entonces eso no se me hizo bien… mira, pienso que hay cosas que son para cada uno, que cada quien se tiene que guardar muchas cosas, que sean momentos buenos, momentos malos, creo que hay cosas que te debes guardar, entonces las cosas personales por ejemplo… eso era para mí, muy… muy mío, o sea… las decisiones que yo pudiera tomar para las relaciones de la familia que había formado… que formé, fueran mías y de la mamá de mi hija. Entonces, esa vez como que hubo muchas cosas que no le comenté a nadie y que la verdad nunca se las voy a decir y esa fue una de esas cosas y entonces mi mamá se puso como loca: “y es que mi hijo, Raquel está embarazada y como la vas a dejar ir así”… entonces yo lo que le dije fue “a fuerzas ni los zapatos”, y es mejor seguir tu camino, puedes estar al pendiente así como lo estábamos haciendo ella y yo, y seguir adelante… cada quien su vida, obviamente estábamos unidos para siempre por nuestra hija y por lo que habíamos vivido, entonces… no… así, ella se fue, quiso irse, yo la dejé… un poquito de responsabilidad. Casi todos mis hermanos me dijeron ¿qué estás pensando? Pues ya pasó y les dije a todos que ya sabía mi papá, que era al único que le tenía que rendir cuentas en ese aspecto porque siempre me había apoyado y más que rendirle cuentas era como que tomarlo en cuenta… era mi papá… él ya sabía y estaba al tanto de todo y mi mamá por eso se enojó y… que yo siempre le contaba todo a mi papá y a ella no y yo le contesté que la confianza se ganaba y que no podía contarle a ella mis cosas si se las iba a estar diciendo a toda la familia. Entonces, por eso te digo que mi papá siempre ha sido de confianza. La relación con mi hija siempre fue de estar juntos todo el tiempo, que iba a la tienda y la sacaba en la carreola o a veces iba al fútbol y se iba conmigo y Raquel iba conmigo y llevaba a la niña y a pesar de que no nos veíamos mucho, nos veíamos dos veces a la semana, a veces una, era muy… verla sonreír… cuando la veía se reía conmigo, pues entonces obviamente me reconocía y fue lindo, te puedo decir que fue lo mejor que he tenido en mi vida, por todo lo que conlleva… más bien por todo lo que era la relación, porque con ella era así, otra cosa de … llegaba cansado y pues no sé… era como menos presión, era una relación muy “chida”… ¿Cuando vivían juntos? Cuando vivíamos juntos… también cuando la veía, así que estábamos separados… también era así, te digo que nada más éramos ella y yo y aunque Raquel estaba ahí, pero la verdad como si no estuviera, si acaso, nos acordábamos que estaba ahí porque decía: “ya le toca comer,” entonces ya le daba, ah sí, y también… más bien, cuando yo estaba ahí… ella permitía esa relación, como que nos dejaba solos y ella entendía que estaba yo, y a lo mejor ella compartía en esa forma a nuestra hija conmigo. Yo llegaba del trabajo… de la escuela o así, y entonces en el trabajo era mucho stress, en la escuela era mucho stress y llegaba a la casa y así como que siempre hemos tenido una forma muy golpeada de hablar en mi familia, y somos muy pesados para el saludo, o en vez de decirnos ¿qué pasó? llega uno y te da un golpe, hay veces que llegas todo estresado y enojado y llegas a tu casa y te dan un “zape”, y eso sí… luego me pone de malas –bueno yo también lo hago– y con Camila no, con Camila era diferente porque era, otro tipo de recibimiento, ya sabes que alguien te espera y luego, luego que te viera, te da los brazos y que te sonría, no digo que los demás no lo puedan hacer, pero estamos acostumbrados a eso y pues quieras o no de todos modos… y pues ya, así fue la relación, ahora desde que se fue, hubo mucho tiempo

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 175 que no, no hablamos, se le olvidó en lo que habíamos quedado que “sí, yo te voy a hablar cada semana, te voy a decir como está la niña” y como que se olvidó, me habló como hasta agosto del año pasado, y empezamos a hablar otra vez. Y de allí, empezamos a hablar, hablar, y hablaba con la niña, se cree bilingüe, de repente me saluda así como ¿what’s up nigger? Entonces, sí me reconocía la voz o bueno a lo mejor Raquel le decía “es tu papá” Y ya ella me decía “¡hola papá!”, por ejemplo, por teléfono te puedo decir que es una relación bonita aunque en realidad no creo que sea una relación. Más bien es un intento de salvar que se acuerde de mí, o que por lo menos sepa que estoy aquí. ¿Qué edad tiene? Va a cumplir tres años, está chiquita. ¿Y la otra niña? Valeria, nació el 18 de febrero del año pasado, nació allá en Estados Unidos. No la conozco, nada más por una foto que tengo yo. Nació a los siete meses, fue prematura. Está bien, me ha dicho Raquel que sí… ya camina, ya… es muy latosa. Camila es más, a lo mejor por todo lo que le ha tocado pasar con nosotros, no sé, es rebelde, igual también puede ser por la edad, puede ser por la edad que sea así, por ejemplo en la casa nunca vio que le pegará a su mamá o que alguien le haya pegado a alguien, pero ella sí pega. Me contó Raquel que hace poco Valeria estaba jugando con su Lego – unos cuadros para construir – y Camila estaba al lado con su muñeca y llegó la prima de Camila que es más grande, tiene ocho años, y le arrebató la muñeca a Camila, entonces Camila no hizo nada, nada más la vio, se dio la vuelta y agarró un Lego, entonces se puso al lado de la niña grandota, pero así como me lo contó Raquel así me lo imagino, entonces dice que se puso a su lado, que esta Karina – así se llama su prima – le sonrió con su muñeca y que Camila también le sonrió como diciendo ¿qué onda? y cuando se volteó esta Karina, Camila con el Lego le pegó en el ojo, entonces le dejó el ojo morado, la otra niña se puso a llorar como loca y pues Camila agarró su muñeca y siguió jugando. Entonces, yo creo que fue una actitud de… de niños, pero Raquel es mas alarmista y dice que es muy pegalona, no creo que sea, debe defender sus cosas, todos defendemos nuestras cosas y Raquel sí era muy ofensiva… por lo mismo, distancia tiempo, pues ha sido mi etapa de hijo y padre. Oye y con tu mamá, ¿siempre ha sido la relación así? Pues es… Sí de pequeño también era así conmigo. “Oye mamá cómprame esto”, “que te lo compre tu papá” y entonces, cuando tenía dinero mi mamá, íbamos todos, por ejemplo este Pepe que es el que esta antes que yo, éste, a él… cuando él le decía: oye cómprame esto, se lo compraba y yo decía “chale”, si él también tiene a mi papá, entonces mi mamá marcaba esa línea de que tú tienes a tu papá, y ellos me tienen a mí. Entonces yo creo que también por eso fue que me apegué más a mi papá que tratar de buscar un lugarcito con mi mamá, siempre fue así, a ti tu papá te compra esto, tu papá te compra todo… pregúntale a tu papá, y pues ya, hubo un tiempo en que la verdad yo decía “no con mi mamá nada”, aunque en realidad era la persona que de los dos es la que más tiempo estaba con nosotros y está más tiempo en mi casa, pero no, era más bien esperar a mi papá en las noches, para que me firmará, y ya llegaba como a las doce de la noche y “¿sabes qué? fírmame este citatorio, este permiso y mañana tienes que ir a la escuela porque hice esto o me van a poner otra carta condicional” y

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 176 pues ya… entonces, a lo mejor son cosas pequeñas de que un muñeco del mercado por ejemplo, “oye mamá cómpramelo”, “no, que tu papá te lo compre”, entonces yo obviamente a lo mejor se me olvidaba, pero a la siguiente, aunque mi mamá no me dijera nada yo le decía “cómprame esto, me dijo que te dijera a ti” y ya me lo compraba, igual con los permisos, “oye mamá puedo ir acá”, “no sé dile a tu papa”, o sea no te estoy diciendo que mi mamá se haya desentendido de mí, porque ha habido veces que sí, y se preocupa, pero en relación así de padre-hijo, madre-hijo, mi papá es el que siempre ha llevado ese puesto para mí. Pero como que ha habido una separación… Pues sí, no le estoy echando la culpa a mi mamá y no estoy diciendo que haya sido mala madre al contrario… pero sí fue ella la que marcó esa línea entonces te digo que cuando yo ya era más grande, bueno no tan grande, de la secundaria, ya pensaba le voy a decir a mi papá y si había veces que mi papá no podía firmar mi boleta, por ejemplo… yo no le decía a nadie, hasta que… el próximo bimestre mi papá, o un día que pueda… que venga, aunque estuviera mi mamá, y aunque hubiera sacado buenas calificaciones. Y pues ya, así ha sido esa relación. Te digo que está en la escuela y trabajo... y llega a la casa… está cansado o si llega a venir aquí, está con Tzitzi y está bien. Entonces a lo mejor sí tenía que hablar con él o sí quería escuchar lo que me podía decir pero pues también lo entendí… como que está muy cansado, por la escuela, vamos a poder platicarlo cuando pueda, cuando podamos, y va a estar bien, eso la verdad no me lo ha quitado, por ejemplo que tenga así a Tzitzi, porque está chiquita… No ha afectado la relación que… a propósito quedé de ver a mi papá… No hay problema, te agradecemos que nos hayas hablado de tu relación, de tus hijas, de la sensación que te produce saberlas lejos. Nos hablaste de la relación que llevas con tus padres y un poco con tus hermanos, y si aceptas te llamamos para hacer una nueva cita. -----o----2ª. Entrevista: duración: 55 minutos. Se trata de… nos platicaste de tus hijas, la relación con tu papá, tu mamá, lo que querías hacer, qué estudiar, y todo eso, nos faltaría en cuanto cómo ves el ser hombre, como lo vives tú, en este tiempo, con tus cuates, en tu casa, como ha sido ser hombre para tu familia… Pues como persona, no me puedo imaginar no siendo hombre, obviamente… pero… pues como amigo o con mis amigos, pues ser hombre te da un poquito más de libertad puede ser… o por ejemplo tienes más permisos de salidas, y todo eso, como que no se ve tan mal que te vayas a algún lado, o sea no porque para las mujeres sea malo… que se salgan y todo eso, pero en realidad sí es más tranquilo en ese aspecto ser hombre, porque te dan más facilidades de todo. Pues en mi familia casi todos somos hombres, mis hermanos y mi papá y sólo hay dos mujeres en realidad en nuestra familia. ¿Y era diferente de cómo educaban a las mujeres que a los hombres?

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 177 Lo que pasa es que yo no me di tanto cuenta, de cómo educaron a mi hermana siempre cada quien estaba en lo suyo, casi no nos regañaban, sólo cuando iban los vecinos a acusarnos, nos regañaban y mi hermana más bien fue de casa, no le gustaba salir mucho, entonces cuando mi mamá salió a trabajar ella solita adoptó el papel de ama de casa… nosotros no, obviamente teníamos nuestras obligaciones dentro de la casa, pero pues hasta ahí, eso sí, nada más decíamos al rato llego, al rato vengo y no había problema, entonces la educación con mi hermana nunca supe como fue o sea no me di cuenta, pero no creo que haya sido tan mala. Pero diferente… Pues yo creo que sí pero yo creo diferente por ella, porque a lo mejor ella era la que en realidad no quería salir por ejemplo… en ese aspecto. Como que le gustaba más estar en la casa o a lo mejor no tenía tantos amigos y o no sé, siempre estaba en la casa y nunca ví que la regañaran, a parte cuando te iban a regañar casi siempre te agarraban solito mis papás. Luego estaba más “chido” que te regañaran enfrente de otros y ya los demás te hacían el paro “hay ya déjalo, está chiquito” o “ya déjalo, ya pasó”. Esas veces que te regañaban enfrente de los demás, de mis demás hermanos pues los otros decían “ya déjalo, ya paso, ya que puedes hacer” y ya como que tranquilizábamos a mis papás. Yo creo que sí fue diferente pero por ella, por su decisión, no sé.

¿Y de ustedes hacía ella, no hay celos o que alguno la cuidara? Pues celos no yo creo que haya celos, por mi parte no, nunca hubo celos, siempre estábamos así de… por ejemplo ahora que sale “¿y a dónde va y con quién va?” y así… de todos modos somos bien policías nosotros, somos bien preguntones: “¿y a dónde fue?”, “no sé”, “¿y porqué no sabes, que tal si le pasa algo?”; y así estamos, parecemos policías, pero igual, no específicamente con Myrna sino también con mis demás hermanos, por ejemplo cuando sale Aldo, cuando sale Pepe: ¿A dónde fue? entonces eso… pues sí es una manera de preocuparte, estar preguntando y todo… y aparte sí era muy raro que Myrna saliera, y pues como que si te preocupa bastante. ¿De la mujer en sí, que piensas, cómo son las mujeres? Por lo menos en mi casa, la súper espectacular de mi casa, fue mi abuelita, sí… que tuvo sus hijos ella solita, construyó su casa ella solita, de carácter fuerte, pues sí era regañona y enojona, era fuerte, la neta sí era fuerte, trabajadora, no le gustaba estar quieta, tenía que estar haciendo algo a fuerza, se preocupaba por todos hasta por los hermanos que obviamente no vivían con nosotros y cada rato se estaba preocupando por ellos, los iba a visitar, yo creo que también depende, y mi mamá salió así, tiene eso, que se preocupa por los demás, mi mamá siempre tiene comida para todos por ejemplo, y si no ella anda viendo como le hace para tener, hasta para los vecinos. Pues la mujer de mi casa, mi mamá y mi abuelita así eran, bueno mi mamá así es. También mi mamá es de carácter especial, dadivosa, cuidadosa, preocupona, muy preocupona, se preocupa mucho por nosotros, y constante, siempre está ahí, siempre esta ahí, trabajando, ayudando…esa… es la mujer de mi casa. ¿Y las chavas, todas las demás, que no son de tu familia? Pues las que he tratado, me ha tocado mujeres buenas, y la mayoría inteligentes, más bien depende de las personas, yo creo que siempre reflejamos lo que nos enseñaron es

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 178 nuestra casa, como nos educaron, entonces yo creo que… bueno por lo menos las mujeres que me ha tocado y que he conocido, amigas y no amigas y todo eso, son inteligentes y ya estaba más marcadas mi generación como que todas querían ser independientes y no querían ser amas de casa y yo de repente sí decía: “«chale», que tiene de malo ser ama de casa, mi mamá es ama de casa y es bien rifada. Pero todas ya tenían carácter de que querían ser algo más que amas de casa. Y eso me gusta, que tengan carácter me gusta mucho, que tengan decisión, hasta a veces me gusta que se te pongan al tú por tú, que digan: nel, nel, nel y que se pongan rejegas, y se pongan a discutir contigo, eso me gusta a mí, y más o menos me han tocado ese tipo de mujeres, emprendedoras…pues que no sean sumisas, que no sean así como agachonas y te digan a todo que sí… ¿Que no se dejen? Ajá, eso me gusta, que por ejemplo diga: vamos acá, y que te digan: “no me gusta, pero vamos”; “¿entonces a que vamos, si no vas a estar a gusto tú, cómo voy a estar a gusto yo?”. Por ponerte un ejemplo, vamos a un lugar es para que los dos estemos bien, entonces ahí te pueden decir: “nel yo no quiero ir ahí, ve tú si quieres, yo no quiero”. Entonces ahí ves su carácter y que tienen opinión no que a todo te digan que sí, por ejemplo eso se me hace atractivo e igual te sirve para cualquier cosa… para hacer platica yo creo también te sirve mucho, y no que estés callado, y me gusta que puedas debatir… aunque yo no sea tan bueno… me gustan abiertas, que sean chavas abiertas, que te puedan decir todo. ¿Y los hombres de tu generación? Pues todos querían ser… vividores, [ja ja] no es cierto, pues me tocaron mucho que querían salirse de su casa, pues ser profesionistas y ser profesionista y todo eso, y todos ya eran unos gañanzotes ¿Qué quiere decir eso? Pues eran bien latosos, por ejemplo, en una secundaria que fui, yo era el más chiquito, y no estaba tan chiquito, y pues ya todos estaban más vividos, y aparte vivían en zonas bien padres: santa cruz y todo eso, entonces… ya todos tenían otras ideas, ya tenían 20 años y en segundo de secundaria, que decías “no manches.” Pero porque seguían todavía ¿En la escuela? Bueno una vez a mi me dijeron, “está chido el desmadre” y fue cuando yo dije “no manches, yo no quiero estar así” y pues obviamente te vas acoplando a ellos, y ellos se van acoplando a ti. Con los que yo me juntaba eran los más latosos al principio, y ya después pues yo si presentaba las tareas, y ya los demás también las presentaban y pues así salió. Lo que pasa es que yo pienso que tus amigos te jalan a fuerzas, porque si ves que tu amigo se está rifando, pues tu también de rifas porque ni modo que te quedes a tras y yo creo que le paso eso a ellos, y pues estuvo bien… si yo les ayude para eso, para que salieran de la secundaria, pues estuvo bien. No sé si has pensado, a dónde vamos como sociedad, si han cambiado los valores o no… Pues no sé, yo creo que… la verdad no sé. Para empezar yo creo que la educación no pasa de moda, y a parte hay lugares para todo, pero como sociedad no te puedo decir,

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 179 somos muchisísimos y todos somos diferentes, obvio que sí puede haber una… similitud de opiniones en muchas cosas entre todos, por ejemplo no sé, yo no quiero en un país que, es que no sé como explicarte por ejemplo, Raquel cuando se fue a Estados Unidos decía que sí fue un cambio grandototote ya desde la educación de las personas, y aunque viven en barrios de latinos, dice que hasta la actitud de los latinos cambia, que ahí sí todavía puedes dejar tus cosas afuera y no les pasa nada, entonces, si aquí dejas el coche abierto, como hace rato que no tenía seguro puesto, aunque te conozcan y conozcan tu coche ni modo que no le vayan a quitar tu estéreo sony, por esa parte también es una sociedad, aunque tengamos los valores, también la situación del país, la inseguridad no es de a gratis, no es porque a todos les guste robar, yo digo que hay personas que sí roban por necesidad, no les queda de otra, y ahí pues ya no es tanta culpa de la gente o de la sociedad, también la educación, no la de casa sino también la escolar, entonces, sí todos somos lo que no enseñan en casa pero también en la escuela, porque la escuela también cambia tu forma de pensar y allí es cuándo convives con más personas y ya como… que puedes adoptar otro tipo de actitud, ese tipo de actitudes, es como te digo, si te juntas con personas que siempre hacen la tarea, pues a fuerzas lo vas a hacer, como que tu también vas a seguir ese camino, si te juntas con los latosos, y nada más están echando relajo… los haces… también se te olvida, que estás yendo a la escuela a estudiar, entonces depende mucho de todo eso. ¿De qué depende que te juntes con los latosos o no? Pues yo creo que allí ya es simpatía, como que traes el mismo “bite” del otro, por ejemplo en la prepa yo me juntaba con los que jugaban fútbol, entonces el cuarto año… no sé como pasamos, todos estábamos todo el día jugando fútbol… ya cuando llegaban las clases que eran las pesadas y tenías que hacer exámenes y hacer trabajos ya te inventabas tus “choros”: “no maestro… estoy en el equipo de fútbol de la prepa pues hágame el paro”, entonces ya los maestros nos echaban la mano, pero todo el día estábamos echando “reta” y jugando fútbol, y de repente llegaban nuestras amigas y nos decían: “ya van a ser los exámenes y los trabajos” y “ya hay que ir a hablar con el maestro”, lo agarrabas tu solo o sea, tenías que ir a buscarlo, “no maestro écheme la mano es que han estado duro los entrenamientos” y había muchos que: “entrégame los trabajos” y luego no sabías ni de qué eran los trabajos, yo les decía a unas amigas: “qué onda ayúdame con mi trabajo” Y me ayudaban con los trabajos y todo eso. Te juntas con los que más se parecen a y ti, los que son más como tú, eso es lo que te atrae de ellos. Quizá necesitaríamos que fueras más explicito en cuanto a qué significa ser hombre en este tiempo, cuándo alguien es hombre, no en el sentido sexual, sino en cualquier sentido. A lo mejor no tanto como hombre sino como persona, y hasta para las mujeres, mientras te respetes a ti, te procures, seas honesto contigo, seas recto contigo y con los demás, que cumplas lo que quieres, yo creo que así es una buena persona, para mí si cumples con lo que tú quieres y no alteras a los demás, eso es ser un buen hombre o una buena mujer… para con los demás igual, darles respeto, su espacio, su lugar, su tiempo, todo va a pasar todo tiene que pasar, entonces yo creo que no es fácil para nadie, no creo que sea fácil para nadie, pero cada quien si no comes al de al lado, pues te comen a ti, entonces sí tienes que respetar pero tampoco tienes que estar pasmado, tienes que estar despierto, porque también si nos es fácil como persona, tampoco es

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 180 fácil para los demás, en realidad estamos en un tiempo en que todo es movido… que todo es competencia, entonces si no haces algo todos te van a dejar atrás y cuando quieras despertar, que vas a hacer, entonces no es fácil… ni para lo hombres ni para las mujeres, porque también las mujeres están bien despiertas, entonces como hombre a lo mejor es más fácil, porque a las mujeres como que las discriminan un poquito más… a lo mejor quieren más a los hombres o los aceptan más porque no tienen tantos problemas, como que se vayan a embarazar, entonces es como fuerza de trabajo… tienen un poquito más fuerza de trabajo en ese aspecto; si la mujer se embaraza tienen que faltar como un mes antes y pues el hombre ¿qué?, sigue trabajando; a lo mejor por ahí puede ser que sea más fácil en el trabajo que los acepten en ese aspecto. Ser hombre no es fácil y si eres casado… tienes que cumplir, estar con tu familia, hacer feliz a tu esposa, para todos es difícil y para los hombres también y para las mujeres igual, no sé que quieres que te explique… en el aspecto moral es respetar a los demás y respeten a ti, cumplir con lo tuyo y dejar a los demás ser felices y hacer sus cosas… porque a veces ni ayudarlos es bueno, los quieres ayudar y terminas con que le fue peor, entonces no… dejar que se “rifen”… y si les puedes ayudar… pero sabes que sí les vas ayudar, bueno te echo la mano, pero si no estás tan seguro, no. Oye y ¿tú crees que es diferente educar a un hijo hombre que a un hijo mujer? No creo que tan diferente, por ejemplo hay cosas que vas a hablar con tu hija a los 11 años que son diferentes de tu hijo, por ejemplo vas a decirle a los 11 años o pon tú que tenga 11 años y les vas a decir: “vas a empezar a reglar”; eso no le vas a decir a un niño: “hijo cada 28 días vas a sangrar”; por eso no creo que sea tan diferente pero tiene sus momentos de particularidad, o sea obvio no puedes educar a tu hija como niño, como que las niñas son más delicadas, entonces tienes que tener un poquito más de tacto, obvio también con tu hijo porque tampoco vas a llegar eres un baboso, pero con las niñas si tienes que ser yo creo que más delicado, más cuidadoso, igual con tu hijo, no se como explicarte. ¿Como sería en cuestión sexual educar a un hijo y a una hija? ¿En cuestión sexual? No sé, no lo imagino ¿A quien le dirías que se cuidara? A los dos, cuídense los dos, pues es que los dos pueden tener enfermedades, obvio imagínate que tu hija quede embarazada y a parte con alguna infección y todo eso. Yo creo que esa parte es más difícil para las mujeres, no sé, como que… También es otra vida, yo creo ahí sí tendrías que tener, ahí sí sería diferente, obvio a los dos les voy a decir “cuídense”, si van a hacer sus cosas “rífense” y fíjate con quien, no porque tus hormonas estén trabajando a todo lo que dan vas a hacer alguna tontería, les diría que se cuidaran, que se fijaran con quien, que conocieran a la persona y pues ya ellos sabrán, ya después de unas 40 citas si es mi hija…[risas], pues no, no sé, yo creo sí tendrías un poco más de tacto con las mujeres, yo a lo mejor me pondría rojo… Si lo hace bien, si se cuida como debe de ser… Ni modo que le diga a mi hijo, por ejemplo, tú a los 15, porque a los 15 años ya están de locos y ni modo que a mi hija le diga “tú hasta que te cases.” También que vivan y que disfruten, ni modo; bueno no ni modo, pero tienen que vivir, ni modo que les digas, “no, tú no” y que no la dejes salir y a la primera de

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 181 cambios te digan “hay papá es que estoy embarazada, ya me voy a casar” y tenga 18 años; no porque sea malo pero me gustaría que vivieran, hasta que te dijeran “tuve mi primer relación sexual papá”… Bueno y en tu familia como ha sido la educación sexual Mi mamá casi no habló de eso, nunca se habló de eso en familia. Ustedes… ¿en la escuela o con los cuates? Bueno mi papá, si me llegó a hablar de cosas así de sexo y eso, así lo que yo te dije, me lo dijo mi papá, fíjate una vez, hice una fiesta en la secundaria en que iba, te digo que yo era el más chico y las mujeres eran como de mi edad, entonces el departamento donde viven mis papás, ya estaba todo pero como que se resistían a irse y se quedaban aquí y el departamento estaba solo, y como yo iba a vivir allá, ya tenía llaves, entonces “vamos a hacer fiesta saliendo de la escuela”, “pues vamos a mi casa”; y todos llevaban su parejita, y antes de eso yo ya había tenido una platica con mi papá, desde la primer secundaria que fui… y me dijo: “las niñas ahora son diferentes, vas a ver que tienen cambios, te van a empezar a gustar más, y fue la primer platica de ¿papá, puedo tener novia? Y me dijo que sí, y pues tuve mi primera novia, pero entonces era de que la agarrabas de la mano y ya así muy pasado de lanza la abrazabas. Y entonces ¿oye papá y cuando le quiera dar un beso?... “no pues ahorita estas en edad de mua… de piquito, y ya, vas a ver… tú rífate”… y así cada que iba cambiando le decía ¿oye papá y esto que? Y así como que explicaba, aparte tus amigos vas atando cabos en todo, y aparte tuve un amigo, mi amigo de toda la vida también fue siempre bien precoz y entonces: “paso esto” y ahí estábamos los dos como que “¡órale!” y que pasó, y ya sabes… nuestras ideas locas, entonces cuando entre a secundaria me decía mi papá: “tú cuídate, todo tiene que llegar a su tiempo, no te apresures”, ahí como que mi papá… no sé si haya tenido platicas con mis otros hermanos, yo creo que sí, nunca le he preguntado, y nunca le he preguntado a mis otros hermanos. En ese aspecto sí, con mi papá nada más, con mi mamá no, ¿sabes que pasó una vez, que me dio mucha pena? una vez mi hermano el de en medio, no sé que me hizo, creo me pegó, entonces yo para desquitarme, trasculqué el cajón de mi hermano el mayor, lo volteé todo, lo revolví y encontré una revista, una penthouse, y ya… la revisé y dije: “está chida” y la guardé en mi cajón y mi mamá nos arreglaba nuestra ropa… pero yo lo hice para vengarme y cuando llegó Aldo le dije: “ví a Pepe trasculcando tu cajón, revísalo” y ahí va mi hermano y revisó y todo estaba de cabeza y Pepe le decía “yo no fui”; entonces yo entré en escena y le dije yo te ví en el closet de Aldo y Aldo le pegó al otro y le dije : “ándele”, pues ni modo que me quedara así, y todo enojado… el otro “para que me vuelvas a pegar” y como al los tres días a mi mamá se le ocurrió arreglar mi cajón, pero ya ni me acordaba de la revista y pues todo el tiempo estaba yo jugando fútbol en la calle, ni me acordaba de la revista y cuando ví a mi mamá; ví la escena de mi mamá acá arreglando mi ropa, no manches, pues ya me hice “menso” me salí y después pasaron una película en el cinco, con escenas medio locochonas y pues yo estaba normal y tampoco me acordaba de la revista y mi mamá me volteó a ver con una cara de “¿qué estás viendo?”, entonces me acordé y sí me puse rojo y me empezaron a decir ¿qué?, y les dije: “nada”; y mi mamá estaba con cara de “ahorita vas a ver”; y ella quería decir no sé que y ya les dije: “voy al baño”, y me quedé en el cuarto esperando a que pasaran esas escenas; pero ya mi mamá no me

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 182 dijo nada, no me dijo te encontré una revista quieres que platiquemos o algo así, y yo creo que tampoco le dijo a mi papá o a lo mejor sí. Oye y con tu mamá si te acuerdas de ¿porqué se dio esa separación con tu mamá? La verdad no sé a lo mejor sí pasó algo, pero no creo porque mi mamá igual te abraza y te da besos y todo eso y a lo mejor si hubiera pasado algo no haría eso, pues quien sabe a lo mejor así fue la forma en que la educaron, o a la mejor esa tarea se la dejó a mi papá, quien sabe pero no me han dicho nada de eso y en realidad no me acuerdo. Y ahorita tú, ¿qué piensas, cómo debe ser un padre tenga hijo o hijas? Apegado, tendría que ser apegado. En todos, estar con ellos ¿No como antes, que llevaba la lana? No. no ahorita ya no, que tú seas el que lleves el dinero y todo… te debes dar tiempo para todo, para estar con tus hijos, platicar con tus hijos, porque aparte también es necesario para los papás, ni modo que nada más tengas hijos por tenerlos, porque te perderías de mucho, si tienes hijos y “edúcalos tú mujer, yo te doy el dinero y tu edúcalos, que estén gorditos y felices”, pues no porque aparte así ni siquiera te hacen caso los hijos, yo creo que a los papás que son así o han sido así, siempre hay una parte en la que necesitas de ellos, no monetariamente sino sentimentalmente y entonces que te van a decir ellos: “Ajá, sí te voy a pagar lo que invertiste en mí toda la vida… no me diste nada más”; yo creo que eso a ti como persona, como papá te hace faltan en todos los aspectos, sales a jugar con ellos, platicas con tus hijos hasta le puedes platicar a tus hijos de tus cosas. Tienes que vivir a tus hijos, tienes que vivirlos Platícanos como son tus relaciones con las mujeres ¿Cómo? Lo que yo les puedo dar, lo que reciben de mí. Si no las conozco de mucho tiempo, soy reservado, pero con el tiempo vas conociendo a las personas obvio te vas aflojando, entonces trato de ser así, de mente abierta, de ayudarlas si les puedo ayudar las ayudo, de corresponder a lo que ellas me pueden dar. Porque son ellas las que casi siempre o mis amigas… son las que empiezan, mis amigos los que tengo no han sido porque yo haya buscado su amistad, sino que ellos empiezan a buscarte, por eso te digo que soy reservado, si me quieren hablar que me hablen si no pues cada quien su vida, ya de repente si por ejemplo me gusta una chava, ni modo te tienes que aventar, pues sí ni modo que te vayas a quedar con “¿qué hubiera pasado si le hubiera hablado?”; y ahí sí te animas. Si veo que me quieren hablar, bien, si no también y si veo que son… te hablan bien y son sinceros empiezo a hablar e igual así como son conmigo así soy con ellos, y muy pocas veces sí he sido yo el que empieza a hablarles y pues igual les doy lo que quiero recibir… los respeto, les doy su espacio y eso es lo que reciben de mí, pero me gusta que me hablen, no que me digan mentiras, para eso mejor no somos amigos, para eso mejor ni me hables, qué me va a dejar si dices puras mentiras… Pues verdad y respeto es lo que pueden recibir de mí. Bueno O, gracias por contarnos sobre la forma en que te relacionas con tus amigos y por haber ampliado la información que ya nos habías dado con respecto a tu familia. Igual que la ocasión anterior te llamaremos para hacer una tercera sesión.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 183 -----o----3ª. Entrevista. Duración 45 minutos. Nuevamente gracias por tu tiempo, y lo que nos gustaría es que hoy nos hablaras de la relación con la madre de tu hija, cómo era y porqué se separaron. Pues la separación con Raquel fue por celos. En la escuela, yo seguía yendo a la escuela y va a sonar mamón pero había unas chavas que andaban de locas conmigo, pero una como que se emocionó, y no sé porque si ella sabía y conocía a Raquel, y todo fue porque un día le pasé un examen y pasó el examen y me regaló unos chocolates como agradecimiento… pero pues yo normal y hasta le dije a Raquel “mira me regalaron unos chocolates” y ella me preguntó ¿quién? y yo le dije: “Liliana”… se llamaba Liliana, y después me regalaba dulces y cosas, pero ni andábamos ni nada… y una vez yo iba llegando de la escuela y fui al parque y me encontré a mi primo y me dijo: “no mames, se te va armar grueso porque Raquel te encontró una carta” y yo dije “carta de qué… ” y no sabía que me había escrito una carta en una servilleta y no sé como la metió a mi mochila, bueno es que a ellas yo les encargaba mis cosas y me imagino que en una de esas la metió y no sé ni cuanto tiempo llevaba ahí la carta y pues me hizo un panchote y hasta le dio la carta a mi papá y habló conmigo y yo le dije que pues yo no andaba con nadie pero como que no me creyó y entonces esa noche, la noche que Raquel se fue me llamó por teléfono y contestó Raquel, y pues entró al cuarto llorando y me dijo: “te hablan” y yo hasta pensé que algo había pasado y cuando contesto era ella y le dije que qué quería y cuando ví Raquel ya estaba sacando un montón de cosas y llevaba la niña envuelta y yo le dije “a ver, tranquilízate, no pasa nada”, y a la otra le dije “sabes que no me vuelvas a llamar porque estas ocasionando que se dañe mi relación” y ya traté de que se calmara y le dije que no se fuera, “que estábamos juntos porque yo quería y porque eres la mamá de mi hija y yo quiero que estemos bien así, y piénsalo bien si te quieres ir pues mañana te vas, como te quieres ir ahorita tan tarde”, pero dijo que se iba y tomó un taxi y se fue, y yo pensé que al día siguiente no iba a ir a trabajar, pero sí fue, y casi no me hablaba, y pues ese día ella no tenía dinero para comer y yo le dije que viniera aquí a la casa pero no quiso, y pues yo le dije al bosh que de lo que me iba a pagar a mí le diera a ella para que fuera a comer pero que no le dijera que era de mí porque si no, no lo iba a aceptar y pues ya. Fue como muy triste porque es…como bien raro que te quiten algo tan tuyo, es que es… por decir, Camila desde que nació estuvo siempre conmigo, porque has de cuenta que en las noches que nos teníamos que parar a darle la mamila yo le decía a Raquel “te toca” y ella me decía “no, te toca a ti, yo la tuve”, y pues como puedes pelear contra ese argumento ¿no?... y ya me paraba yo porque decía pues es que acaba de tener un bebé, y pues siempre me tocaba a mí, y ella pues se iba a trabajar y yo la cambiaba, yo la bañaba, yo la vestía, yo la peinaba, con sus chongos chuecos pero yo la peinaba, se dormía conmigo y estaba muy acostumbrada a mí, para todo era Camila y Oly… Camila y Oly. Y hasta cuando luego Raquel la quería dormir, como que no podía, y aunque lo intentaba y yo le decía “no… pues pónla así porque así le gusta”, como que sí se medio dormía pero luego se despertaba y ya le decía “a ver yo la cargo”…

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 184 ¿Cómo viviste la noticia de que ibas a ser papá? Antes de que naciera Camila, como que no me caía el veinte, a parte yo no sabía que estaba embarazada hasta que ya tenía como cinco o seis meses y no se le notaba, y pues nosotros seguíamos gastando en toallitas y yo no sabía. ¿Cómo es que vivías con ella y no te diste cuenta que estaba embarazada? Es que no se le notaba, y ella no me dijo nada, y como ella tenía temporadas en que como que medio engordaba, pues se veía un poquitito gordita pero no se veía y hasta cuando me dijo fue cuando ya le empezó a crecer la barriga, y hasta en mi casa sospechaban y me decían que si estaba embarazada y yo les decía que no, hasta que le pregunte y fue cuando me dijo. ¿Y qué explicación te dio para no haberte dicho desde que lo supo? Yo le pregunte eso, que porque no me había dicho, y solamente me dijo que no sabía como decirme, que le dio miedo porque no sabía si yo quería tenerlo, ¿pero miedo de qué? Y aunque ya sabía que iba a ser papá, pues no me caía el veinte, nada más decía… pues sí, pero el día que nació, era el último día de clases oficialmente y pues me regresé temprano… pero aquí en Ermita estaban trayendo los tubos para el puente y se tardaron como cuarenta minutos, y no se podía pasar, entonces ya cuando llegué aquí, me dijeron que se habían ido al hospital, porque mi papá la llevó y que se acababan de ir, y pues me lancé para allá y estuvimos allí, pero no nos daban informes ni nada, entonces me quedé dormido en la silla así como me acomodé y después de un rato, clarito oí como me dijeron “Anuar” y desperté y le dije a mí papá ¿qué?, porqué pensé que él me había hablado y me dijo “nada” y entonces ví el celular que me había dado mi hermana, para ver la hora, porque me lo dio para llamarles, y eran las cinco cuarenta y siete y le dije a mi papá “ya nació” y me preguntó “¿cómo sabes?” Y le dije “como que sentí” y le dije “acuérdate de la hora” y ya al rato ví a una enfermera y le pregunté por Raquel y me dijo que ya había nacido, que era niña y que estaba bien y le pregunté que a qué hora nació y me dijo “cinco cuarenta y siete” y pues ya hablé a mi casa para decirles “ya soy papá babosos” y se siente una emoción rara. Ya cuando pasé a verla, estaba Raquel acostada y yo me iba a sentar en la orilla de la cama y me dijo “cuidado la vas a aplastar” y es que no se veía, estaba bien chiquita, peso 2.700 y midió 62 centímetros, y ya cuando le dije a verla para conocerla, sí pensé “no manches, está bien bonita” Otra cosa fue que como a la semana de que nació, Raquel se enfermó y estuvo internada en el hospital entonces nos quedamos la niña y yo solos, entonces también por eso desde el principio estuvimos juntos, y aunque yo le decía “tu mami no está con nosotros porque está un poquito enferma, pero te ama y te manda muchos besos”, pues la verdad es que estaba ausente y lo que importa es que la persona esté ahí. Y esa vez que estuvo internada, fue un pleito con la familia de Raquel que no sabes, porque de por sí no me querían y cuando le avisé a su mamá que estaba en el hospital me dijo que era por mi culpa porque yo hacía sufrir a su hija y que quería sacarla del hospital. Y pues yo le dije que nada más le avisaba que estaba enferma porque era su mamá y por si quería ir a verla, pero nada más. Y luego un día me enteré que habían venido a mi casa ella y uno de sus hijos y que habían armado un escándalo y que decía que quería llevársela a su casa, que la iba a curar con remedios caseros y fue cuando salió mi hermano y le dijo que a mi casa no iba a gritar y que si querían llevarse a Raquel,

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 185 que se la llevaran si ella estaba de acuerdo pero que ninguno de nosotros iba a firmar la responsiva, que si ellos querían que se hicieran responsables ellos. Y pues cuando me enteré si estaba muy enojado, porque no tienen porque ir a gritarle a mi mamá ¿no?, y entonces fueron al hospital y me hizo un panchote ahí la señora, porque yo tenía el pase para subir a ver a Raquel, pero aun así te piden la credencial de elector los del hospital, y no la llevaba y me echó la culpa a mí, que porque yo no le había dicho que tenían que llevar la credencial, pero no manches, eso no es cosa mía, como si hubiera sido por mí, eso yo no lo decido y no podía hacer nada para que la dejaran pasar, en fin, yo le dije a Raquel como estaban las cosas y que si ella se quería ir pues que ya era su pedo, porque yo no me iba a hacer responsable de ella si se iba, y su mamá la quería curar con hierbas, aunque yo ya había hablado con el pitufo y le dije que si me prestaba el dinero para pasarla a un particular si era necesario, y me dijo que sí, entonces yo le pregunté a Raquel si se quería ir a otro hospital y ya ella me dijo que no que se quedaba ahí donde yo podía pagar. Mencionaste que su familia no te quería, ¿porqué no te querían? Porque me la robé. ¿Cómo que te la robaste? Si, ella ya no quería estar en su casa y yo le dije “vámonos” y ella me dijo que sí, entonces quedamos que un día yo iba a pasar por ella como a las cuatro y media o cinco para que ella ya tuviera listas sus cosas, y ese día llevé el carro y me acompaño mi primo y le hablé de un teléfono público de la esquina de su casa y le dije “ya estoy afuera de tu casa”; entonces ella me dijo que no se podía salir porque estaba su mamá y su hermano en la mesa, y le dije que entonces pusiera su ropa como si fuera ropa sucia y que dijera que la iba a lavar, y así le hizo, primero sacó dos bultos y el Carlos corrió por ellos y los metió en la cajuela y luego otro y ya nos subimos y nos fuimos. Entonces en el hospital cuando me estaba haciendo un drama ahí, yo sí le dije que Raquel estaba conmigo porque quería y que no podía creer que no se alegrara por su hija si le veía que estaba feliz, y fue cuando la señora se quedó callada, pero en realidad nunca le agradé. Entonces hasta donde entiendo, Raquel decidió irse y tú no la detuviste, ¿de tu parte no había nada malo en la relación? Pues sí. Yo creo que a lo mejor nuestra relación sí daba para más pero, ya no había confianza y yo creo que es muy difícil seguir así. Yo creo que la gota que llenó el vaso fue que cuando Camila iba a cumplir un año, en febrero… porque Camila cumple años en mayo, pasó algo que fue o que para mí ya no… una noche me habló el pitufo por teléfono y me dijo “¿qué pedo con tu vieja?” y yo le dije “¿por qué?” y entonces él me dijo que le había hablado diez minutos antes y le había dicho que yo me estaba bañando y eso sí era cierto y que le había pedido dinero, y entonces yo le dije que para qué, y Raquel le dijo que estaba embarazada y que no lo quería tener, entonces yo no sabía nada y él me preguntó que qué le decía porque había quedado de devolverle la llamada como en una hora y entonces le dije que le dijera que sí pero que la mandará con Carmen, una ginecóloga que los dos conocemos y así fue, la mandó cierta fecha y ese día ella me dijo que iba a revisar su correo y yo le dije que la acompañaba y me dijo que no, pero yo ya no insistí porque yo ya sabía a donde iba, y entonces después

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 186 de un rato me salí para alcanzarla más o menos cuando ella fuera saliendo del consultorio y justo fue cuando se estaban despidiendo ellas y yo le pregunté “¿qué haces aquí, a qué viniste?” y pues como que se dio cuenta Carmen que yo no sabía y le dijo “primero arregla tus cosas”. Y entonces cuando nos quedamos solos, y me dijo que estaba embarazada y ya tenía casi cinco meses, yo estaba enojado y le dije “¿qué te pasa, otra vez con lo mismo, cuantas veces va a pasar esto de que no me digas nada hasta los cinco meses?, esas son mamadas, ni que yo te tratara como para que no sepas como decírmelo” y bueno aunque yo tuve que respetar que no quisiera tenerlo, y finalmente si le hicieron el aborto y hasta ya se andaba quedando en el viaje, desde esa vez todo cambio y dejamos de tener relaciones y no dormíamos juntos, por eso te digo que Camila dormía conmigo, a veces yo me dormía en la cama con la niña o luego tendía unas cobijas y allí me acostaba con Camila hasta que se quedaba bien dormida y la pasaba a la cuna y yo me quedaba en el suelo. Entonces yo pensaba yo sí la puedo perdonar y ella no me cree que no ando con nadie, a parte de que era imposible que yo anduviera con alguien porque todo el día estábamos juntos, trabajábamos juntos al principio, comíamos juntos, luego en la casa con la niña y luego cuando yo ya no trabajaba allí era porque yo cuidaba a Camila y yo me la llevaba en la carriola a todos lados aunque sólo fuera a la tienda, bueno ni siquiera podía tener novia en Internet porque cuando yo iba a revisar mi correo le avisaba y siempre me decía “yo voy contigo”, entonces yo le decía ¿a que hora podría engañarte?, pero no me creía, entonces pues ya se había perdido la confianza. Cuando se fue sí fue difícil, porque sí… a mí me costaba trabajo dormir, porque extrañaba a Camila y todavía la extraño, yo pensaba mucho, que tal si no puede dormir como yo, si está llorando, y pues allá en su casa nadie la cuidaba, yo le decía a Raquel, vete tú pero dame a la niña y ella no quería. Y luego no me la dejaban ver, una vez fui porque quería sacarle fotos y no estaba Raquel, y le dije a su mamá, que me dejara llevarla al parque para tomarle fotos y no quiso, me decía “no, cómo crees, que tal si te la llevas”, y “chale”, sí soy su papá, y pues tuve que tomarle las fotos así detrás de la reja. Luego empezó con que se quería ir a Estados Unidos con sus hermanos, porque sus hermanos viven allá y me decía que allá iba a estar mejor, y fue cuando se fue. Pues muchísimas gracias por habernos regalado tu tiempo en estas tres sesiones, nos ha sido de mucha utilidad todo lo que nos has contado y muy interesante, nos ayuda en nuestro trabajo.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 187
Sujeto P Estrato social: Bajo Edad: 43 Número de integrantes de la familia: 11 Ocupación: Estudiante y empleado Nivel de estudios: Universidad, 2 carreras. Duración de la entrevista 3.10 Actualmente vive con su hijo de 18 años, Ha tenido tres hijos, de los cuales ha perdido contacto con uno. Entrevistadora: Eva Figueroa Observadora: Laura Olivera.

Bueno, P para nuestro trabajo de Tesis necesitamos conocer varios aspectos de tu vida, que giran alrededor del concepto de paternidad. La entrevista tendrá una duración aproximada de 50 minutos y si no tienes inconveniente haríamos una serie de tres. Puedes empezar tú si prefieres o establecemos un tema de inicio, yo conduzco la entrevista y mi compañera tomará notas. La vamos a grabar, si no tienes inconveniente. Y lo que hables será utilizado únicamente para nuestro trabajo y por lo demás es absolutamente confidencial. No hay problema…Fíjate… ahorita se me ocurre así como que empezar con una frase de mi hermana la mayor que una vez refiriéndose a mi dijo: “P será lo que será, pero como padre es excelente”. No precisamente es cierto o yo no comparto esa opinión. Primero no creo que… esta es una ambigüedad de decir será como será, es decir, creo que tengo algunas cualidades… tengo algunos defectos como toda la gente, o sea no se puede decir como que es muy mula o es esto o es mal proveedor o no sé a que se habrá referido, tampoco estoy muy de acuerdo en que sea excelente como padre… si me quieres ir preguntando está bien… Bueno, como te dije nos interesa la forma en que significas la paternidad, y también la forma en que ves el hecho de tener un hijo al que no ves, según me contaste por teléfono. Bueno, la situación es una niña, la cosa sería así… yo andaba, ahora me doy cuenta con una crisis existencial. Tenía alrededor de veinticinco años y como siempre fui de barrio siempre me costó trabajo socializar con mucha profundidad y ser muy afectivo… en mi familia como que no se ve muy bien que tuvieras amigos muy allegados o anduvieras con ellos para todos lados y este… aparte el ambiente no se prestaba porque te digo yo vivo de chiquito en una vecindad y luego siempre anduvimos rentando y cambiándonos de un lugar a otro hasta que fincamos entre todos la casa de mi mamá, pero ya… estuve ahí como dos años… pero un tiempo estuve viviendo solo, luego otro tiempo con una beca de la universidad me renté un cuarto, ¿no?................... El caso es que no viví prácticamente en esa casa… y los medios ambientes donde vivimos siempre era así como de borrachos, de mariguanos, de rateros, y no me identificaba… aunque me gustaba mucho el fútbol y sí era un vínculo pero no como

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 188 para amistades… bueno… entonces me sentía solo y las chicas que en algún tiempo me habían gustado ya tenían hijos, estaban casadas… luego en la Universidad como que las parejas que se dieron ya estaban consolidadas ¿No? Como que no había mucho comercio de noviazgo y de relaciones, ya estaban establecidas y yo no tenía otro medio ambiente social porque mi trabajo era la carpintería y ahí no hay… no hay mujeres y el otro era la escuela y siempre andaba a las carreras… siempre a las carreras y las distancias tan enormes que me tocó vivir, yo sentía como que todos estaban agarrando la suya y yo no tenía pareja ¿No?... Y había tenido una especie de noviazgo con una chica, pero ella se había titulado como dos años antes que yo porque… bueno así la conocí, cuando yo la conocí ella ya iba adelantada… entonces yo sentía muchos celos… mucho dolor de que ella ya era licenciada y yo era un simple estudiante… y ella era muy guapa y este… y yo tenía celos, y un día yo le dije, ¿Sabes qué? O tenemos relaciones sexuales o nos casamos, porque yo así ya no quiero. Y se quedó callada y eso para mí fue muy ofensivo… o sea me hirió muchísimo, entonces este… ya no me dijo nada al momento y yo me di la media vuelta esperando que me alcanzara en la puerta… cuando salí de la puerta dije: “en la esquina”… cuando deje la esquina pensé: a la hora de subirme al camión, porque estábamos en Toluca… la llevé al trabajo, la llevaba todos los lunes… y entonces este… y no me alcanzó. Pero aparte, la verdad es que por un lado estaba esa situación de sentirme solo, pero por otro lado era… pues algo mujeriego y había estado saliendo con una chica como dos años mayor que yo, que yo sentí que nunca me tomaba en serio. En ese mismo tiempo conocí a la que fue mi esposa y la mamá de mis hijos. Pues de repente me casé, así como iba después de siete meses de novios… estos siete meses de novios estaban implícitos también en este otro noviazgo que tenía con esta chava ¿No?... Que yo creía… que yo creía que era la mujer de mi vida…… Y un día… mi hijo tendría como unos tres meses ¿No? Y… yo nunca me sentí identificado con el rol de esposo... nunca. Desde las primeras semanas o meses que estaba casado ya andaba con alguien… aunque siempre fui discreto… pero nunca me sentí en el rol… y este… un día soñé con esta chica que era mayor que yo… que estaba como “madreada” y que su familia me repudiaba, como que… vaya… siento que nos conocimos desde niños y como que me sentí mal porque esa gente no me quisiera o me viera mal. Entonces que le hablo a su trabajo y… yo no le había hablado desde el día que le avisé que me iba a casar… y ella no me dijo nada, de hecho yo sentí hasta como que andaba, no sé… tenía como claro que ella andaba con otro… también yo andaba con su hermana al mismo tiempo… Su hermana… ¿sabía? No, ninguna sabía ó si sabían se hacían, después… a los años hicieron un drama, según ellas se enteraron, pero en esos momentos no. Yo hablé con las dos y dije: “me voy a casar” y las dos dijeron: “no, pues está bien, que bueno” ¿No?.. Bueno, entonces la voy a buscar y la vi. ¡Bien madreada!, como avejentada cinco o seis años más de cuando la había visto: gorda, con el pelo como lacio, algo así porque ella tenía el pelo como medio quebrado, y este… y bueno… y me dice ¿Ya sabes de qué se trata? Y yo: “Fíjate que soñé como algo así, como que en tu casa estaban enojados conmigo por algo, o algo así… ¿No sabes nada? Le digo: “no”… ¿No sabes? le digo: “no”. Me dijo: “Yo te dije por teléfono que si sabías de que se trataba y me dijiste que sí” Le dije”: es que tuve un sueño muy vívido y sentí que se refería a eso”… Me dice: “No te

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 189 puedo creer que no sepas. Estoy enojadísima contigo”. Le dije: “No” ¿Porqué?... me dice: “Es que me embaracé, tuve una niña y tus papás y tus hermanos fueron a verme y me estuvieron ahí gritando y me empezaron a decir que no querían problemas, que tú te acababas de casar, pero que ellos me iban a apoyar en todo y yo me enojé muchísimo porque dije apoco P le anda diciendo a sus papás… ¿Qué onda? Y porqué deducen ellos que tuvimos relaciones sexuales y yo los quería demandar por difamación de honor”… y cosas así… Pues todo lo que estaba diciendo era como una revelación para mí porque yo no sabía nada… su hermano era mi mejor amigo y hasta la fecha lo es… desde los siete años. El único amigo, se puede decir que tengo… y este… y yo me sentía culpable por andar con ella, pero no sabía yo nada de que estaba embarazada… Y le dije: “¿Porqué no me dijiste nada?”… Me dice: “Porque…te conozco”… es una frase muy significativa en mi vida… que la gente asuma que me conocían y que el concepto que tuvieran de mí no fuera igual al que yo tenía de mí. Y dije: “¿Pero qué?” Y me dice: “Es que si te hubiera dicho que estaba embarazada no te hubieras casado”… con la que me casé. Entonces la niña es un mes más grande que mi hijo… entonces conviví con ella y con su mamá como hasta los cinco o seis años… pero ya nunca volvimos a tener relaciones sexuales, sino como algunos vestigios de cosas así. Entonces yo le dije cuando la niña tenía tres años: “¿Sabes qué? Yo sí quiero que la niña sepa que yo soy su papá, y que la gente sepa que yo soy su papá y que todos sepamos que yo soy su papá, porque yo sí quiero estar cerca de la niña”… Y me dijo: “No… es que yo te conozco… a la hora que pase cualquier escoba con falda vamos a tener problemas y tú no tienes moral… tú agarras parejo y yo no quiero verme en situaciones así”. Y es que sí, yo daba por añadidura que me acercaba a la niña, pero también a la mamá ¿No? Y aparte ya habíamos estado saliendo, aún cuando yo ya estaba casado… íbamos al cine, nos tomábamos un café ¿no?... andábamos con la niña… Como yo trabajé con su hermano mucho tiempo, desde antes de conocerla a ella y después también, después que nació la niña anduve yo de chalán de él y la niña sentía mucho cariño por mí, y si había una canción en el radio la sacaba yo a bailar y cosas por el estilo y yo le sentía mucho cariño. Pero de repente ya… este... como que la relación sexual estaba en mi mente pero muy curioso… como que por primeras así como que sin ningún compromiso… y era porque ya había un voluntario ¿no? Que después, resulta que en el discurso oficial es el papá de la niña y que ya había regresado para estar con ella… lo cual no era cierto y no creo que nadie lo crea en realidad… Pero de hecho desde antes ella ya me había dicho que no quería, que no quería echarse la bronca ni con su familia, ni con su hermano. Entonces este… poco a poco, o sea ella… ella, aunque sigue estando mucho en casa de su mamá yo ya no entro con tanta facilidad que antes, aunque nunca me cerraron las puertas, creo que en el fondo porque saben que yo era más chico que ella y ese tipo de cosas ¿no? pero a mí nunca me han cerrado las puertas… Quizá entre ellas han tenido problemas… me refiero entre su hermana y su mamá… O sea mi amigo… mi amigo comprende la situación… pero no me invitaron a los quince años… a nada… ni a su cumpleaños… ni a nada… O sea, es como un secreto a voces… la niña es idéntica… porque ellos son feos y yo no digo que sea guapo, pero se ve como… diferentes tipos de personas y la niña es muy parecida a mi familia… pelo lacio, morenita, ellos son más blancos, con el pelo quebrado, narizones… ¿no?... de otro tipo… y es característica de mi familia que los niños son grandísimos… en fin… se parece muchísimo… Y ya no la veo… y aparte conforme fueron pasando los

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 190 años yo sentí más incertidumbre de acercarme por miedo a destapar una caja de Pandora. Fíjate que mi hermana la más chica no es mi hermana… es mi sobrina…. es hija de una de mis hermanas… como la tuvo muy chiquita mis papás como que la asumieron débil… Y la niña tuvo broncas de drogas y de intentos de suicidio y cosas por el estilo. Y yo sentí que desde chiquita la trataron diferente… que a mi hermano el más chico… que se llevan poco tiempo. Y una vez en el psiquiátrico en una terapia con ella yo dije: “Bueno… pues es que ella no es mi hermana… es mi sobrina”… ¿no? “y creo que ahí radica el problema”… mi sobrina se puso a llorar… y que no lo podía creer… y toda mi familia indignada porque lo dije… pero todos lo vivían… y nadie le había dicho a ella… y de esas cosas que… ¡pero como es posible¡… el trato tan preferencial hacia el otro… porque sí había como un menosprecio por parte de mi papá… más bien por él, los demás no… y tan es así que ese desamor implicó que la niña terminara siendo drogadicta… se recuperó y ya vive una vida normal entre comillas… pero sí vivió tres intentos de suicidio y cuando lo dije la familia se volteó así… muy cabrón… Bueno… entonces hay mucho de este rollo ¿no?... Y cuando se me presenta a mi esta situación de… de la niña… y empiezo a sentir como una actitud de autodefensa, de ellas no aceptarme… porque yo sentía… cuando estaba cerca de ellas… la niña me comía con los ojos… y las tías de la mamá… me trataban así con… con amabilidad, pero con reticencia… y cuando eran chiquitos invitaban a Pablito a sus cumpleaños… o sea todo era así muy… por debajo del agua… pero después al paso del tiempo me dejaron de invitar ¿no? y la veía yo casualmente… y luego, el tipo… resulta que es así como que muy… como que es medio celoso y codependiente… él es alcohólico… entonces siempre anda pegado con ella… y como que ella siente que cualquier detallito para conmigo de confianza… o piensa que yo soy medio mulilla y ¿no?... puedo pasarme en mis comentarios ¿no? que pueda yo tener algún problema… entonces… no se da… Y durante un tiempo fue muy triste para mí… pero después ya no… porque el hecho de estar en el grupo implica… que yo asuma mis responsabilidades… y yo intenté acercarme y ver de a como nos tocaba… y ella quiso que no fuera así y yo respeto su decisión y creo que es algo muy valido que ella me viera así… Pero, fíjate que por el otro lado no soy… tampoco buen padre… porque fíjate que con mi hijo pues era vivir en Amecameca… porque su mamá es maestra y trabajaba y… y los primeros cinco o seis años de mi hijo yo estuve pegado en la casa tratando de pegarla de veterinario o de carpintero… porque yo no concebía que esa familia criara a mi hijo porque para mí eran unos cerdos. Una casa gigantesca con ratas por todos lados… Yo decía “Cómo le van a andar dando la mamila collada de ratas”… ¿no?... riquillos pero cochinos… de campo y cochinos… tan es así que dos veces pediatras le llamaron la atención a mi esposa… porque a la hora que lo llevábamos al doctor el que lo… acomodaba… todo era yo… el que lo contenía era yo… así de una manera natural… y… y yo creo que le hice mucho daño a Mi hijo porque yo viví esa situación de pensar que… que él no pase lo que yo pasé con mi papá… que él se sienta querido… pero a la vez que realice todos los sueños que yo no pude realizar por la falta de apoyo de mi papá… y yo pretendía como que estaba viviendo otra cosa… que desde chiquito supiera leer y este… y supiera cosas que no correspondían a su edad… y sí lo conseguía… pero después fue un costo muy fuerte… Pero estuve pegado… pegado porque yo sentía que así debía de ser……

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 191 Pues, ¿Me crees que me siento cansado? Si te cansa un poco hablar tanto sobre tu propia vida, aunque yo lo practico un poco en el grupo, pero más bien para mis adentros ¿no?... digo porque en el grupo la terapia gira alrededor de la comida más bien… es un grupo de “Comedores compulsivos”. Bueno, estamos ya sobre el tiempo y no hay problema en que lo continuemos en la siguiente ocasión, como sea te agradecemos tu confianza y el esfuerzo de explorar un poco aspectos de tu vida y desde luego que los hayas compartido con nosotros. Es interesante lo que nos has contado y las causas por las que dejaste de ver a tu hija mayor, así como el cuidado que brindas a tus dos hijos con los que sí tienes contacto cercano. Gracias. -----o----2ª. Entrevista: 45 minutos Qué tal P, pues nuevamente vamos a continuar, la semana pasada nos hablaste sobre la niña a la que dejaste de ver…y también nos platicaste de tus hijos, mucho más sobre tu hijo y pues no sé si hay algo que te haya quedado como inquietud de platicar, preguntar, etcétera o si proponemos otro tema… Fíjate que sí me quede pensando mucho en mi hija. Pues resulta que cuando mi hijo tiene como… como diez años… yo ya estaba separado de su mamá… y él ya estaba sufriendo sus crisis al respecto… pero no lo notaba. Pues resulta que un día que llego a verlo me pide su mamá que la lleve a una fiesta… a otro pueblo… por cuestión del coche. Y la llevo… ahí me echo unos tequilitas… y de regreso pues… pásate ¿no?... y que me quedo con ella… sí tuvimos relaciones sexuales, pero no nos hablábamos… como que era una obligación ¿no?... como que, si con alguien debes tener relaciones sexuales es conmigo y yo con ella… porque es lo conveniente ¿no?... Y como a los dos meses… que quiere hablar conmigo… y como ella a cada rato me ponía ultimátums para el divorcio, pensé yo que se trataba de eso… y resulta que estaba embarazada. Entonces yo le dije: “lo que tú decidas”… y ella ya se había practicado un aborto antes… porque padecía de toxoplasmosis y no quisimos… en aquel momento correr el riesgo… pero esta vez ella me dijo: “es que no tengo el pretexto de un problema de salud”. Entonces yo nunca quise tener hijos… por las circunstancias… por las costumbres… ¿no?... pero ella ya había aceptado en muchas cosas… ¿no?.. Entonces se embarazó y pues yo estuve al pendiente y nació la niña, pero ya decidí no ser la “pilmama”… las cosas ya habían cambiado… Ahora ya teníamos una casa propia, grande, con todas las comodidades, su mamá trabajando, yo trabajando… Su familia de ella se vino a menos, al morir la cabeza de familia… al repartirse los bienes… entonces las señoras pasaron a ser como una especie de sirvientas en mi casa, o sea, hacen las tres comidas ahí y ayudan… pero en especial cuidan a la niña, pero en mi casa ¿no?... en mi casa pues hay cocina integral ¿no?... todo… todo… perfectamente… muchas habitaciones, dos baños… y este… y a la niña desde que nació nada más la veo los sábados y los domingos, y me he acostumbrado… pero siempre ando con un dolor… con un sentimiento de que, si algo le llegara a pasar no me lo iba a perdonar nunca… hasta la fecha yo siento que si algo le pasara yo no podría sobrevivir… Porque me siento culpable de no estar ahí… pero

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 192 tampoco quiero ser ni la pilmama de la niña, porque ya lo viví con mi hijo y fueron años perdidos en mi crecimiento… de estar encerrado en ese pueblo sin futuro, sin perspectivas… pero aparte en una relación de pareja desechos el uno para el otro… entonces ya no estoy dispuesto a pagar ese precio… pero me siento con una incertidumbre, con una zozobra… Pero fíjate lo que son las cosas… eso no ha impedido que por lo menos las dos ultimas parejas que he tenido hayan salido embarazadas y hayan tenido que practicarse un legrado… lo cual a mi no me molesta… porque han tenido cuatro semanas, entre un huevo y un embrión… o sea… y una vida es otro “pedo”… yo lo veo con Mi hijo… Es decir mi hijo… te lo digo aquí honestamente… una secundaria terrible que hizo… terrible… y la libró haciéndola abierta… porque se le acabó el tiempo… la hizo en poco tiempo… porque tenía catorce años… no quiso estudiar la “prepa” porque dice que son chavos muy fresas… que están muy pendejos… no sé qué… ya… Y la está haciendo… la prepa abierta… con cierto rezago… Y últimamente lo sorprendí con mariguana en la mochila… que es una consecuencia del tipo de padre que he sido… y del tipo de madre… ¿no?... y las circunstancias por supuesto… pero siempre he estado al pendiente ¿no?... cuando tuvo problemas en la escuela yo recuerdo que una de las cosas que creo que salvaron la situación fue que le dije: “Mi hijo, no importa, lo mal que te estés portando, ni lo difícil que se vean las cosas… ni… ni… desproporciones cuando me enojo… quiero que sepas que por muy enojado que esté tú eres lo que más quiero en el mundo ¿no? Y creo que eso… rompió con la crisis… fue cuando el sacó la secundaria y habló abiertamente… porque le cuesta mucho trabajo hablar… que quería hacer la prepa abierta… ahora vive conmigo… y aunque le encontré la mariguana no me preocupa… creo que son cosas que se deben de vivir ¿no?... En mis tiempos era el alcohol y ahora es otra cosa… y es una droga suave... y platicamos y esta yendo de buen agrado a un centro de integración juvenil a sus terapias ¿sí? Y yo lo veo bien. Igual el problema no se soluciona de una noche a la mañana, o igual no tiene un problema muy avanzado… o igual ese no es el problema en realidad, sino que el conflicto sucedió a partir de sus incertidumbres y toda esa situación de incongruencia y ambivalencia entre sus padres… en que si están juntos y no están juntos… en que si se pelean y que obviamente al hablarle mal de mí su mamá cuando el estaba chiquito, pues también yo siento que eso fue definitivo… pero lo quiero mucho y lo acepto y acepto mi responsabilidad y me doy mucho a él ¿no? Paso mucho tiempo con él, es una especie de marcaje personal pero en el que trato de ser este… sin perder mi lugar de padre ¿eh?... o sea yo no me siento su amigo ni mucho menos, es imposible… pero… hace poquito fuimos a ver un partido del América y ninguno de los dos somos americanistas, pero él nunca había ido al Estadio… jugamos fútbol en el mismo equipo porque él me insiste que juegue… yo ya no estoy para eso… pero le gusta como juego… le gusta la garra… le gusta… dice: “es que cuando tu juegas ordenas el equipo” y… insiste que vaya… de veras es un sacrificio… yo quiero descansar y ver la tele en las noches… y luego las distancias son largas y es un gasto… ya tenemos un año jugando fútbol… y nunca lo hubiera yo soñado… es un joven fuerte, alto… delgado… muy competitivo… y este… me recuerda mucho a mí…… Y a mi hija la verdad la adoro y la trato como una princesa… ah… pero aparte su mamá me ha ayudado mucho… ya no es con ella como fue con mi hijo… Durante el tiempo que estuvo embarazada ella estaba haciendo la licenciatura en educación y

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 193 ahora ya es licenciada en educación… Ahora es la directora del plantel en el que trabajaba antes… Entonces las cosas han ido cambiando, está más madura, más centrada… y como que hemos establecido una especie de equilibrio… ¿no?... Yo aprendí a no expresarme mal de ella y ella también… Se le bajaron los humos, creo que el tiempo le bajó los humos… como que le parecía yo poca cosa ¿no? Y como que ahora se ha dado cuenta de que la cosa no es así. Y me trata con respeto y condescendencia ¿no? Este domingo estuvimos midiendo un terreno que le compré a su mamá y que hacía tiempo que no lo habíamos deslindado… pero como vendieron juntos… me fueron a ver a mí… que si no quería ir a ver mi terreno, y a marcar… cosas así que si ella no hubiera querido le hubiera dicho a su hermano… ¿no?… entonces hablando de estas posibles alternativas que se pueden ir dando dentro de la pareja, esta es una… ¿no? ya no somos una pareja, pero aún tenemos vínculos muy fuertes… Mi hijo nos llegó a decir antes “ya no se peleen”, y creo que tú tienes que decir… ”no pasa nada, no fue tan importante, a mí no me está pasando”… pero sí, el niño tiene sus problemas… y la niña tendrá otros… me he llegado a sentir muy culpable con Tania se llama la otra niña… pero ya no, o sea he aprendido a deslindar que hay cosas que no dependen de mí… yo tenía la voluntad… con todo y que en ese tiempo era yo muy inestable… y que tenía otros intereses… por ejemplo ahora veo a la mamá y digo: “no, ni de broma” ¿no? Je..je… no confundiría el mole con el atole, pero pues es que la experiencia es algo que te dan cuando ya te estas haciendo calvo… cuando ya cometiste errores… Pues yo tengo mucho interés en practicarme la vasectomía, pero mi actual pareja… pues quiere que le de un tiempo todavía, porque ella nunca ha tenido hijos, nunca nada, pues que está en la posición de no querer tener hijos… pero de repente cambian las cosas, como va a resolverlas sin pareja ¿no?... pero yo no tengo muchas expectativas… porque en primera yo soy una persona pobre y yo sé que otras cosas más no y soy difícil de manejar… yo no tengo interés en ceder o dar gato por liebre por mi persona ni tampoco me interesa que nadie me haga menos… Y por mi lado yo sé que ella siempre va a querer atender a su familia… y yo voy a sobrar… y aparte será porque… a esta edad ya el enamoramiento ya no me da… y aparte porque ya tuve hijos y ya cometí mis errores y ya no tengo interés en meterme en ese tipo de broncas… Pero también se me hace egoísta por decir yo me hago la vasectomía y ella que haga lo que quiera… o sea como que yo… fíjate que cosas no , después de las cosas que he pasado… finalmente resulta que ahí viene el otro ¿no?, porque… pero no será por mucho… porque aparte también he aprendido que fíjate, contra la situación que me llevó a casarme y a tener un hijo… ¡ah!… pero aparte no te he dicho que cuando me casé, a los siete, ocho meses de novios ya tenía dos meses de embarazada ella… este… aunque yo siempre he dicho que eso no influyó… pero bueno... contra lo que se hubiera pensado… hace… hace… dieciocho años… que sentí que me podía quedar solo con respecto a las parejas… fíjate que curioso… ¿no?.. que me estaba quedando yo bien…………… ¿Bien? Cuando… cuando me casé, cuando terminé con esa otra novia, cuando andaba con Lilia y con su hermana… era soledad lo que tenía ¿no?... andas buscando por todos lados y al final de cuentas no encuentras algo que no sabes ni lo que es… que lo significas como una pareja… y ahora que tengo cuarenta y tres años y que… que sé que es lo que quieren las mujeres ¿no?... que ya se puede decir que soy un hombre

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 194 viejo, y que soy pobre y que soy feo y que curiosamente ahora siento que… que la mujer que yo quiera me haría caso… porque sé que lo que quieren las personas es sentirse amadas… y que… que sé como hacerlo… ¿no? y curiosamente ahora ya no tengo tantas ganas… o sea el laberinto de posibilidades ahora es más grande y curiosamente ahora tengo menos ánimos… y ya no ando buscando… pero lo de los hijos… es una situación que… que lo que puedo decir el día de hoy es que lo que más me conviene es hacerme una vasectomía porque yo no me veo ser un padre a los cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco años… para qué, si estando joven es difícil… cuando eres viejo, por mucho que seas más sabio y más tranquilo y todo eso… es dejarlos desamparados… cuando tenga sesenta si es que llegase el niño o la niña tendría quince años… aparte Mi hijo ya es un hombre… ya tiene dieciocho… y ya no me veo así… entonces ya no me siento solo ni con pareja ni sin pareja… quizá también sea porque inconscientemente sepa que están ahí los hijos ¿no? Y sus hijos… que a fin de cuentas… siguen siendo parte de ti… y… ya tampoco tengo mucha expectativa de que alguien te venga a solucionar la vida y que te sientas completo y… lo demás… o sea ya me di cuenta de que eso era mentira… pero sí, no quiero yo saber nada de hijos… te digo no tengo broncas ni cargos de consciencia por los legrados de mis últimas dos parejas… Y pues por ahora creo que eso es todo… Bien. Te agradezco tu tiempo, me has hablado bastante sobre tu ejercicio de paternidad, lo que han sido tus relaciones con las mujeres, un poco sobre tu familia y sus relaciones hacia el exterior y tu forma de vivir la vida…si no tienes inconveniente en que hagamos otra cita…. No… para nada… a mí me sirve hablar, porque también yo voy entendiendo lo que ha sucedido ¿no?... si quieres háblame y nos ponemos de acuerdo. -----o----3ª. Entrevista: 60 minutos. Bueno, mira, hemos hablado de cómo fue la vida con tus hermanos, como se daban las relaciones al exterior, sobre tus hijos, la paternidad…ahora quisiéramos conocer ¿Qué significa ser hombre en tu ambiente familiar y para ti en este momento? Pienso, por ejemplo cuando era niño… y me cuesta trabajo precisar porque… pues sí en mi casa, con mi mamá pues, que es con la que conviví en la casa, en la familia y con mi papá, porque mi papá desde muy chico, como de 8 años me llevó a trabajar con él y a veces o casi siempre no directamente con él sino con sus trabajadores. Entonces en la casa, lo que te puedo decir es que nos educaron en el… fundamento de que los hombres teníamos que colaborar en el quehacer de la casa y que por ser hombres precisamente lo teníamos que hacer mejor… mi mamá destacaba mucho la capacidad física de los hombres. Decía “es que ustedes con esas manotas pues hacen todo rápido y bien”, entonces por ejemplo en la primaria mi actividad fundamental en la casa era lavar los trastes y /o las parrillas de la estufa porque acostumbraban lavarla con piedra pómez y tierra y este… para las mujeres era pesadón, y no pues a mí de niño sí se me hacía pesado, porque me golpeaba los dedos con las parrillas pero se

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 195 trataba de que quedaran impecables ¿no? Y una vez que yo terminaba esto, ya podía irme a la calle mi mamá no veía mal que estuviera yo todo el día jugando en la calle. Hacía mucho énfasis mi mamá en el hecho de que yo era un niño gordo pero ella decía que debía de ser, en este caso, en mi caso gordo pero con huevos o sea hacer las cosas rápido, fuerte… mi mamá condenaba mucho la tibieza, la huevonada, mi mamá era obsesiva… compulsiva así para el quehacer, era muy neurótica, histérica y este… golpeadora tenía problemas emocionales muy severos porque tomaba diazepan y valium, le dolía mucho la cabeza y era muy quisquillosa para el silencio, entonces te apurabas tú a hacer tu quehacer y órale… que no hubiera ruido y también cuando ella regresaba porque tenía varias actividades de lavar ajeno, ir a hacer alguna limpieza, entonces si llegaba ella y había trastes o si estaba sucio el piso se molestaba muchísimo y nos pegaba… pero como eran muchas mujeres y este… yo casi no tenía problemas de ese tipo… excepcionalmente, en algunas etapas de mi vida. Otra de las cosas que era mi responsabilidad era lavar mi uniforme, normalmente yo nada mas tenía un uniforme y entonces lo lavaba regresando de la escuela para que en la noche lo quitara o a veces lo secaba con la plancha y al otro día me iba a la escuela ya limpio a la escuela. Desde muy chico mi mamá… mi mamá me inculcó en el trabajo, yo recuerdo que tenía como ocho o nueve años y este… y había una obra ahí en la vecindad y estaban demoliendo la vecindad porque era muy vieja y … levantando las viviendas ya más en forma ¿no?... me llevó con el albañil casi de la mano y le dijo: “aquí le traigo a mi hijo para que le ayude y si se gana algo pues páguele si no, no y fue horrible, fue de las cosas más horribles de mi vida porque el viejo era muy encajoso, no me podía yo quejar con mi mamá, mi mamá era completamente intransigente y me daba mucho miedo andar caminando en las lozas, en las cimbras, no aguantaba el bote, se me hacía un martirio. También excepcionalmente me llevaba al taller de mi abuelo, que era un “nido de teporochos” para que le ayudara yo a hacer algo y decía mi mamá aunque sea que haga tablitas de picar o banquitos y la verdad es que yo no tenía la capacidad ni la fuerza para hacerlo… hacía puras porquerías. Tenía como 8 o 9 años…. fue por esas épocas, es lo más cercano que me acuerdo porque mi primer infancia no la viví con mis papás, entonces ahí andaba yo en el taller andaba lijando los muebles que hacía mi abuelo. Excepcionalmente mi papá paraba a trabajar ahí, mi papá no tenía taller y a veces hacía ahí algunas maquilas que le llaman y pues ya le ayudaba yo y también me llevaba a trabajar él, con él nunca tuve sueldo… ni de adulto con él era ahí algo ¿no?, por ayudar… por cooperar…. pero fíjate que esa situación fue cambiando con el tiempo, conforme fui trabajando yo más de tiempo completo, porque para mí la escuela, siempre fue secundario. Mi papá desde la primaria me dijo que… que ya no quería que estudiara y que mejor me fuera a trabajar con él, entonces la escuela fue así secundario, siempre falté a la escuela grandes temporadas… incluso meses, pero como me gustaba… creo que hasta la fecha he sido muy competitivo y este… eso me ayudaba a compensar, y a veces hasta iba muy bien en la escuela a pesar de que faltaba mucho por irle a ayudar…… Te decía que cambió esa situación… porque, pues yo no recuerdo pero como que de la adolescencia para arriba quedé exento de quehaceres de la casa. Yo no hacía nada, mi mamá me lavaba la ropa, nunca planchó mi mamá, yo planchaba los pantalones antes de ponérmelos o las camisas, pero me lavaba ¿no? y ya de adulto joven, ya en la universidad mi mamá también me planchaba y ya no hacía yo nada… Mis hermanas hacían el quehacer de casa, aunque también trabajaron de muy niñas.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 196 Fíjate que curioso… tanto los hombres como las mujeres trabajamos desde niños, mis hermanas chiquitas vendían tacos de canasta en la beneficencia, le iban a ayudar a mi mamá o a mi abuela a hacer limpiezas o a lavar ropa… La mayor desde los 14 años dejó de ir a la secundaria y se metió a trabajar en eso duro hasta que se casó como a los 22 años. Y la otra realizaba varias funciones, cuidaba enfermos… como a los 16, 17 entró a trabajar en salubridad y ahí duró muchos años. La más chica también pero la situación económica era distinta como que nos fuimos haciendo adultos y trabajábamos, aunque mi papá nunca fue buen proveedor, mejoramos económicamente muchísimo y la más chica ya no tenía tanta obligación por trabajar. Pero en esta misma idea también trabajó desde muy chica, ninguna de mis hermanas fue buena para la escuela… ninguna… entonces empezaron a trabajar desde muy jóvenes en empleos de tiempo completo y yo siempre estuve estudiando y trabajando, o trabajando y estudiando…….. Mencionaste que tu infancia no la pasaste con tus papás. Sí, fíjate que como mi mamá estaba medio loca ¿no? Entonces cuando yo nací ella de plano no se pudo hacer cargo de mí, y me crío una tía, hasta como los 6 años, fue buena… bueno no me acuerdo mucho, pero yo le tengo mucho cariño, o sea que debe haber sido buena. Lo que pasa es que ella estaba soltera y pues me crió, pero luego ya cuando yo tenía como 5, 6 años se casó y pues yo regresé con mi mamá que ya estaba un poco más controlada… no te puedo decir mucho de esa época, más que siento que fue buena ¿no? En cuanto a mi papá, pues yo lo que recuerdo como más significativo es que mientras yo trabajara podía hacer lo que yo quisiera… mientras trabajara con él y fuera un buen trabajador, incluso que te puedo decir que desde los 14 años yo podía tomar y no había problemas, el veía con cierto orgullo que tomara delante de él. Por ejemplo a los 16 años me lo llegué a encontrar en un prostíbulo porque me llevó a trabajar en Puerto Escondido y no… no le interesaba gran cosa. La relación con mi padre fue muy tormentosa, por ejemplo de esa época yo estaba estudiando la preparatoria me parece significativo porque había una muchacha que me gustaba muchísimo, muchísimo ella era muy pobre, todavía más pobre que nosotros, pero era muy guapa, y sus novios eran chavillos de dinero y era novia de un hijo de un doctor de ahí de la colonia y ese día me acuerdo que me la había encontrado ahí en las canchas y me aventé… mi papá fue siempre muy mujeriego ¿he?, muy aventado y muy galante, entonces yo creo que ese era mi patrón… entonces yo me le declaré a esa chava y me dijo que sí y estaba yo muy entusiasmado con esa situación… porque aparte la muchacha me parecía terriblemente erótica y llegué a la casa, ¡ah! y también me le declaré a otra muchacha por esos días… y llegué a la casa y mi mamá me dijo que agarrara una muda de ropa y que me iba a ir a Puerto Escondido a trabajar con mi papá porque los trabajadores se le habían regresado y estaba solo y tenía muchos problemas y así… sin más ni más dejé la escuela y relaciones y todo y me aventé yo allá como unos 10 meses perdí obviamente 2 años escolares por lo desfasado de la época y te puedo decir por ejemplo: allá había una enfermera como de unos 24 o 25 años… yo tenía 16… allá cumplí 16 y me ponía unas fajadotas delante de mi papá y que según íbamos a tener relaciones sexuales y cosas así y luego de repente ya andaba con mi papá y a mi papá ese tipo de cosas le valían, a mí sí me indignaban por ejemplo un día ya andaba con ella y a mi dio mucho asco… porque la chava me

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 197 besaba en la boca, de lengüita y le tocaba yo los senos, le metía mano y toda la cosa y que mi papá ahora anduviera con ella teniendo relaciones ¿no? este………. Así era él, su filosofía muy barata, muy corriente de tomar, trabajar, las viejas… trabajar fuerte, trabajar con ganas… pero bueno él tomaba mucho. Fíjate que también ser hombre para mí significa básicamente andar con mujeres esencialmente durante muchos años de mí vida eso fue… como que entre más viejas más hombres… pero también siempre fui muy frustrado por la pobreza, o sea me gustaban normalmente las chicas más bonitas, que tuvieran casa propia, que no supieran nada de trabajar, a mí me gustaba y a parte ese trabajo tan sucio a mi me mortificaba muchísimo, siempre me sentí desubicado socio-económicamente, porque la gente pobre… la gente humilde con la que convivía en las obras me parecía demasiado vulgar y la gente que no tenía que trabajar en otros lugares me parecía también de otro nivel y nunca me encontré un lugar…. Mi papá nunca sentí que me quisiera, de hecho siempre he sentido…. ahora tengo la certeza de que no me quería nada… ahora estoy seguro de que ha sido muy egoísta… con todos sus hijos, completamente egoísta, pero yo sentía que conmigo había una actitud, como si yo le debiera algo y lo tenía que pagar con trabajo porque con los demás no fue tan absorbente y tan esclavizante la situación… ni tan humillante. Él era terriblemente autoritario, ególatra, y sólo pensar en hacerlo enojar era temblar… sacarlo de problemas económicos siempre, desde muy chiquito, se expresaban muy mal de él los patrones conmigo: “Dile que no sea irresponsable que por que te manda a ti por delante, que dé la cara.”. Cosas por el estilo que yo ni siquiera le podía decir a él, le daba los recados a medias ¿no? obviamente. Me mandaba a cobrar me mandaba a… desde muy chiquito 10 años, 11 años, a sacar la herramienta solo, así a escondidas de las obras, tomar un taxi… la herramienta pesa mucho y me causaba un sufrimiento terrible, aparte de que la situación con el dinero era siempre muy tirante porque el era muy espléndido, pero conmigo no entonces yo… Entonces yo siempre andaba con lo justo, siempre le andaba cuidando los centavos, con el material, si me daba para el taxi siempre me daba muy justo. Y andaba yo “pariendo chayotes” cargando cosas que sobrepasaban mis fuerzas ya fuera madera, ya fuera la herramienta, ya fueran materiales. Me mandaba a las obras muy lejos y me perdía constantemente. A veces llegaba a los lugares ahora digo por gracia de Dios, porque bien chiquito a lugares lejanos… a Arboledas, Santa Mónica, Valle Dorado y a mi se me hacían las colonias, las calles tan parecidas las casas que salía de la casa a las 6 de la mañana y llegaba a las obras a la una, las 2 de la tarde a veces, terriblemente cansado, espantado, angustiado, mugroso… bueno. Sus trabajadores, entre los cuales siempre estaban mis tíos me apoyaban… bastante, veían ese tipo de cosas y me apoyaban. Por ejemplo ahorita recuerdo que cuando me casé… Blanca, que fue conociendo a mi familia y conociendo mi historia decía que se sorprendía que porqué siendo mi mamá golpeadora y mi papá tan poco afectivo no fuera yo golpeador con mi hijo y que fuera, bueno dentro de lo que cabe noble. Creo que sí soy de buenos sentimientos pero siempre tuve sentimientos de culpa con las mujeres… de engañarlas, de andar con otras ¿no? la infidelidad, o sea como que era algo que yo tenía que hacer, pero me generaba sentimientos de culpa… como que cuando mi papá se lo hacía a mamá yo lo veía muy mal. Y luego cuando yo lo hacía me sentía yo muy mal, pero por otro lado era algo que cuando me daba cuenta ya lo estaba haciendo… aún hasta la fecha… luego alboroto a las mujeres y digo “pero si ni me interesa para qué las ando volando”. Es como un afán a querer que me

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 198 quieran ¿no? Ahora yo digo que a los hombres nos educan para ser el Dios de nuestras mujeres y si no es una situación así yo me siento insatisfecho, aunque ahora que lo pinto y lo vivo… y ya no lo busco tanto… pero aún así…. Yo nunca he estado con una mujer a la que yo quiera mucho… más de lo que ella me quiera a mí. Ni siguiera lo puedo imaginar como me comportaría por ejemplo yo critico a los mandilones, a los agachones, a los que parecen perros falderos… yo soy muy individual, muy aislado, me gusta estar solo. Me gusta cuando estoy con ellas es que todo gira en torno a mí. Ahora me doy cuenta y lo pienso y lo digo y lo disminuyo… Con eso de estar en grupos durante tanto tiempo, pues ahora yo sé que una de las explicaciones es de andar buscando a la mamá ¿no? pero yo desde mi manera de pensar te puedo decir que nunca pienso eso. Por ejemplo ahorita tengo una relación estable… ya tengo más de dos años… no sé cerca de tres con una mujer que tiene un gran parecido con mi mamá, salvo que esta vieja es blanca ¿no? mi mamá era blanquita… mi mamá siempre tuvo fama de ser muy bonita y esta chica se le parece algo, porque mi mamá era de pelo quebrado, negro azabache y muy blanca y chapeada. Y esta chica es muy blanca, no es chapeada… cara de pan crudo, es española, es mexicana, pero su mamá y su papá son españoles… pero le da mucho parecido por lo menos en la idea … pero igual ando yo con otras ¿no?... No me siento comprometido y entonces me sorprende que lo que te dije a ti como teórico de que anda uno buscando a la mamá… también me gusta una morenita, ¿no? vaya, me gustan muchas ¿no?, le decía a mi hijo: “me siento como un heterosexual típico” ¿no?.... este…. pero quizá sea la idea ¿no? y ha pasado algo que es sorprendente. Fíjate, hubo un tiempo en que yo pensaba que besar a una muchacha que tuviera la boca muy roja iba a saber muy rico, muy diferente y luego me di cuenta de que sabe igual. Luego pensé que con una mujer blanca, de raza blanca, completamente blanca el sexo iba a ser diferente… y no… pero eso me pasa con todas… veo alguna muchacha así muy guapa… que me guste mucho y ya cuando tengo que ver con ella… como que me deja de gustar por completo… hasta me vuelvo apático, indiferente y cuando me gustan hasta escribo poemas, y escribo cosas… y se los doy y se conmueven… y en su momento lo siento… Pero después me dejan de interesar… Por ejemplo ahorita yo creo que a la mujer que más quiero y desinteresadamente es a la mamá de mis hijos. pero en su momento nomás duré 7 meses de novio con ella y fue cuando me casé fue porque me sentía yo muy solo… sentía como que yo no tenía algo para mí, que no tenía un lugar, que mis amigos ya se habían casado, tenían hijos y que yo andaba de perro, este… qué iba a pasar y de repente me entró un sentimiento terrible de soledad me encontré con esta chava, se “conchavó” y terminamos casados y desde… bien pronto nos empezamos a pelear todo el tiempo… Mi papá le pegaba a mi mamá… pero no mucho y yo por ejemplo con la mamá de mis hijos sí llegue a darle alguna bofetada alguna vez, pero… pero también me sentí muy culpable… muy mal, o sea le pedí disculpas y le prometí que hiciera lo que hiciera nunca lo iba yo a volver a hacer… en ese momento la discusión terminó en que tú me provocaste y fue tú culpa porque yo decía no me estés chingando, ya… este ¿no? me provocaba, entonces le di una bofetada y sangró muchísimo y me sentí muy mal… y nunca lo he vuelto a hacer ni con ella ni con nadie. Creo que fue cuando yo decidí que mejor ya me separaba y hubo muchas separaciones… Mi papá con mi mamá no era cariñoso… excepcionalmente, pero era como con palabras “ojetes”, pero no con contacto físico, ni con regalos, ni presencia……como que el de repente se viera desprendido con los almuerzos del domingo, como que

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 199 llevarla de vacaciones junto con mis hermanos y sus familiares, a mi no me llevaba… eran sus regalos de mi mamá… ponerse borracho el día de su cumpleaños, darle dinero para la cena de navidad o la comida de semana santa… pero en realidad así como mujer… excepcionalmente se iban al cine y regresaban, mascando chicle y muy rozagantes y cuando era adolescente pues me di cuenta que se iban a tener relaciones sexuales y mi mamá me caía gorda… me enojé con ella… en realidad ella ni lo tomó muy a pecho porque ella tampoco fue muy afectiva como para que… ¿Qué era lo que te enojaba? Que se dejara tener relaciones sexuales, no le pegaba seguido, era muy humillante, psicológicamente la trataba muy mal y le metía mucha inseguridad… de que anduviera con otras… como que le daba a entender… que mi mamá se tenía que sentir orgullosa de que él fuera tan mujeriego, pero luego cuando se enojaban el regresaba pidiendo perdón literalmente de rodillas… por ejemplo eso es algo que yo nunca he hecho. No pido perdón, o sea sí pido perdón pero por cosas cotidianas, pero nunca he sentido la necesidad de… no al contrario termino con alguien me y me siento liberado… a veces extraño… pero al paso de los días se me quita bien rápido… no soy de esos hombres que sufran y se emborrachen… mi papá sí, mi papá es terriblemente tormentoso… al grado de que incluso le platicó a mi hermana la mayor todo lo que sufría por alguna mujer… y mi hermana la mayor es muy alcahueta con él. De hecho mis hermanas son muy alcahuetas… con nosotros… con los hombres… no nos facilitan, ni hacen papeles, ni nada de eso, pero tampoco te ponen obstáculos ni te dicen: “oye, aquí en mi casa no traigas a otra mujer más que tu esposa”… no… nada… si te estas besando con alguna chava en alguna fiesta familiar…. les vale, también como que tienen esa tendencia a sentirse orgullosas de… de que los hombres de su familia andemos con varias. Ser hombre tiene mucho ese tipo de significados, trabajar duro y andar con viejas, pero trabajar duro y mal, porque estaba yo reflexionando que en mi familia las mujeres siempre le han solucionado los problemas de dinero a los hombres aunque sus sueldos siempre hayan sido miserables, aunque los hombres hayamos ganado muy bien, cuando hemos necesitado dinero… ellas… empezando por mi mamá. Mi mamá era muy pobre y cuando la dejó mi papá vendía chacharitas de esas bien corrientes y todo eso y por ejemplo cuando se me descomponía la camioneta ella me prestaba los 1000, los 2000 pesos… para arreglarla… muy trabajadora y muy ahorradora… pero como iba yo a andar sufriendo por la camioneta. Y así eran con mi papá, Mis hermanas le compraban herramienta cara, electrónica, electromecánica y el entraba en broncas y la empeñaba, la perdía, la vendía y ellas otra vez y otra vez. Conmigo no tanto, pero con mis hermanos es una cosa espantosa. Pero yo también hago lo mismo. Por ejemplo en el grupo… que son puras mujeres yo tantito me quejo de dinero, y ahí me están dando… por ejemplo la crisis pasada, que lo manifesté en el grupo, porque tampoco lo hago con esa intención consciente… porque es el lugar… una me regala 1000 pesos… dos me compran unos pants y ahora me vuelvo a quejar y otra va y me da 1000 pesos y hasta me ruega para que los reciba y yo en buena onda le digo que prestados ¿no?... que se los voy a pagar… pero, me doy cuenta que es más común ¿he? de lo que parece… nomás se queja uno y ahí van, ni siquiera les tienes que pedir. Ya no me agrada… de hecho mi pareja que me ha apoyado mucho en los últimos dos años… ya no le quiero recibir… ya hasta le dije…………..

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 200 Y… este… eso me da mucho coraje… porque así era mi papá. Mi papá hasta chilla ¿he? por un coche, por un préstamo, por un financiamiento y me desagrada… y… y… vaya me doy cuenta que lo hago… yo creo que antes lo hacía inconsciente… ¡ándale!, como ínfulas de padrote, que las viejas te mantengan ¿no?,.. Pero no lo quiero yo… o sea no es algo que yo quiera, yo ahora que lo veo gracias al grupo, y lo analizo, y todo eso digo: “no si yo eso no lo quiero, yo quiero ser un hombre que se esfuerce y salga adelante”… de hecho hay un refrán “donde hay mujeres no hay hambre”… y creo que también eso tiene que ver con andar con varias. Imagínate, hace como cuatro años anduve saliendo con una chava, una recién separada y lo primero que le dije es: “Yo soy muy mal proveedor ¿he? Yo nunca ando bien de lana.” Y me dijo ella “no quiero que me mantengas”. Como que de alguna manera te enganchas con ese tipo de mujeres y no es que lo ande yo buscando… me llevan de comer…. una me lleva la cena y otra el desayuno y a veces cosas que ni me como y las tiro, francamente y me apena y me siento culpable por tirarlas porque son cochinadas desde mi punto de vista ¿no? Pero la actitud esta… Luego me regalan cosas ¿no? incluso Blanca, que llego a ver a mi hija y que me compró un pantalón… que me compró una playera. Y hasta le digo de broma: “Mejor dame el dinero”… por ejemplo me acaba de decir Blanca que como sacó un coche, que… que como ha sido muy puntual puede sacar otro sin enganche, ni nada… que si quiero y yo digo “cómo es posible que esta vieja sea tan pendeja de saber que en una bronca así, a veces terminaría pagando ella”… llego y le platico a mi novia : “Fíjate que Blanca me dijo esto… y me dice : “No pues sácalo, y yo te apoyo… porque si no nunca lo vas a hacer y que como que andas con ese coche tan viejo, que te deja parado tantas veces, y no lo voy a hacer, o sea no tengo ese corazón… para hacerlo aunque quiera. Fíjate que anduve con otra chava y me decía un amigo… yo ya la quería dejar y me decía: “no para que la dejas, para que lo que te da a ti se lo ande dando a otro cabrón” y por eso andaba con ella, nomás porque no anduviera dándoselo a otro que el celular, que la chamarra, porque aparte son baratijas, no es algo así que me saque de pobre… Tampoco lo valoro mucho, como que en el fondo… ahora tengo la certeza, pero antes siempre supe que era una actitud neurótica, no era una cuestión de amor… que no era una cuestión de amor, algo así, como un apego enfermizo por parte de ellas. Yo nunca he sido muy apegado, aunque… tengo fama de que soy bueno. O sea las mujeres con las que he tenido trato… siempre han manejado como que soy bueno. Hubo un tiempo en que bueno, yo me vanagloriaba de mi capacidad sexual, pero por ejemplo ahora que tengo 44 años y he declinado, aún así me sorprendo ¿no? de que quieran estar conmigo. Hay una chica que tiene 28 años y esta en el doctorado en comunicaciones del Poli, trabaja para… en investigación y me quiere mucho… me dijo el otro día, el otro día estábamos platicando en el grupo como cuatro compañeras y decían: “Es que a todas nos gustaba mucho estar contigo y aunque eres mula y te conocemos… porque siempre estas de buenas, porque eres buena gente” y todo eso y que curioso ¿no?…. como que todas dan por hecho que yo puedo tener relaciones sexuales con todas… y ni siquiera es un celo, como que no me lo tomarían a mal , o al menos quizá… directa y concientemente sí, pero que en el fondo no… Cuando es mi aniversario en el grupo… es de morirte… que si chicharrón en chile verde... que si tortitas de papa… que si chiles rellenos… que si milanesa… una orgía, porque me quieren traer lo que me gusta… que ensalada de manzana, que flan napolitano…Yo sí quiero ser bueno, creo que yo sí las trato bien a diferencia de mi papá con mi mamá, pero no soy muy comprometido… a la mejor fíjate que en el

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 201 fondo… que a la mejor a las mujeres también les da miedo… comprometerse muy a fondo y como que yo soy muy a modo ¿no? ni les voy a hacer escenas, ni les voy a rogar, ni las voy a chantajear, no soy celoso, soy egoísta, en ese sentido soy maquiavélico… chantajeo… digo cosas, pero ni soy tormentoso, ni aferrado, ni violento ¿no?... pero bueno… por ejemplo yo siempre he sentido… lo voy a decir literal “como que mi papá es medio puto” no amanerado, pero sí puto en cuanto a valores masculinos, por ejemplo yo no lloro… el sí es bien chillón y cuando toma es bien pinche “pedicle” yo sí… ya no tanto o ya casi no, pero hubo mucho tiempo en que me andaba partiendo la madre cada rato con quien fuera ¿no?, violento con los hombres… fui bueno para el fútbol… como que… ándale como que hubo una competencia hubo un tiempo y el otro día estaba pensando: “Con la única que me hubiera gustado ganarle no le gané”… que era con mi mamá. Y mi papá se molesta por ejemplo de los demás no dice nada y hasta creo que le gustaría que lo hicieran… pero no lo hacen le gusta ser como agachón. De hecho mi hermano Beto es gay de esos de closet y mi hermano Fernando desde que conoció a una chica a los 17 años en la prepa… ahora ya tiene más de 30, 32 y es su misma novia y a mi papá eso que no le agrada mucho… pero yo que he andado con un chorro de viejas y pobres, ricas, guapas y feas, a mi me molestaba… él sí, mi mamá no tanto, pero él sí. Que no las metas a la casa… luego en la noche se oyen ruidos… que cómo crees, no él sí, pero yo siento que es como envidia ¿no?... Siempre me puso muchas trabas en el trabajo ¿no? para que no despuntara, para que no tuviera. Siempre cuando tenía mis ahorritos se los tenía que dar… mi mamá intercedía por él para que le diera el dinero, o para que no le cobrara. Sí yo siento a mi papá como una persona… como un niño… bien caprichoso, bien ególatra de sus mujeres. Quiénes eran sus mujeres… su mamá… su hermana que murió soltera a los 50 años… era un amor. Endiosada, de hecho una palabra que usa mi papá cuando la gente se encariña conmigo… es que me endiosa y eso le causa problemas esa palabra se la ha dicho a mi hermano Fernando el más chico, a un amigo de la familia, a mi hermana la soltera la que vive con él, dice que me endiosan pero es como para hacer mal sentir a la gente… pero eso es lo que es él para todas sus mujeres… su mamá, su hermana, mi mamá y todas mis hermanas. Ahora de viejo, porque ya es un anciano, terrible, las cansa, pero siguen ahí, bien pendejas… por ejemplo él toma y pierde el control y todo eso y hizo una fiesta y le ponen ahí una botella y una cerveza y yo pienso: “cómo le dan de tomar si saben como se pone, o como va a terminar. Yo creo que el día de hoy yo no tomo, o sea tampoco digo que no porque en realidad… nunca he sido alcohólico, ni mucho menos ¿no?... pero yo no tomo por no parecerme a él. A mí me gustaba mucho bailar… a todos en mi familia, a mi papá también, pero por ejemplo desde bien chamaquito yo decía “de joven cirquero y de viejo payaso”, entonces por ejemplo ahora yo bailo y bailo muy moderado… bailo unas cuantas… porque me siento como payaso… aunque siempre bailé bien, y a las chicas les gustaba y a la fecha les gusta… pero no me gusta mucho… Siento con respecto a eso del significado de ser hombre no parecerme a mi papá, aunque hay cosas que si me parezco y me duele mucho y son cosas que quiero cambiar. No quiero ser monógamo y estable, pero tampoco quiero ser mala onda, ni peyorativo, ni discriminador, ni encajoso y abusivo. Yo quisiera ser proveedor, pero he sido siempre bien malo para el dinero. Es como un estigma… antes me desesperaba y ahora ya no, porque no puedo hacer fortuna, si soy inteligente y soy trabajador, si soy honrado porqué no puedo hacer fortuna y veo como gente de mis generaciones se

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 202 van haciendo de sus cosas… y yo no… y así es mi papá, mi papá es un fracasado, es un mantenido y eso me duele mucho, que yo no prospero, nunca prospero… Bueno tampoco soy tacaño ni ahorrativo… por ejemplo cuando me separé yo dije “te dejo todo” y lo dije de corazón y le dejé todo, y no me duele… porque así lo sentí y no me duele porque Blanca es una mujer estupenda y porque tengo hijos, pero este… nunca he sido así muy apegado… pero a veces sí me duele, porque… porque también veo como que cuanto tienes cuanto vales y porque también veo que cuánta gente no ha hecho una carrera y yo ya voy por la segunda y económicamente no lo veo y no tomo y donde esta la lana y no gasto en mujeres y donde esta la lana… porque hay güeyes que se les va el dinero con las mujeres y yo no… ¡ándale! otra cosa… platicaba con una amiga… con la que he tenido mucho que ver de hecho, tenemos ya como cuatro años, como amantes y le decía: “Es que yo creo que hay dos tipos de hombres: los que pagan porque estén con ellos y a los que nos pagan por estar con ellas”, y… pero no es algo que uno se programe o que uno quiera hacer, nomás así se da. Excepcionalmente regalo algo, vaya regalo… me nace del corazón, por ejemplo en un trato que hice en la empresa le dije a mi jefe: “Oye ya solucionaron este rollo, pero la señora quiere cenar conmigo y la verdad yo no quiero, porqué no le mandas algo” y me dio un perfume, y ya se lo di, pero no es por conseguir algo, sino porque yo lo quiero dar, y yo pienso ahora que si yo tuviera dinero yo me sentiría mal por regalarle a una mujer porque salga conmigo o por despertarle interés… cuando tengo un déficit tan grande con la mamá de mis hijos… ¿no? si a alguien le regalaría sería a ella ¿no? pero curiosamente a ella como que le gusta estarme dando…. Ser hombre es como vivir de las mujeres ¿no? pero cuando ya es consciente ya no tiene gracia… porque por ejemplo ahorita me acuerdo que… la hermana de mi amigo Sergio, con la que anduve un tiempo… igual… sacándome de problemas, pagando las cuentas, pero también no siempre porque me quieran pagar, sino porque en realidad nunca tengo y quizá también porque les gusta andar conmigo… que vamos al cine... en fin… Ahora fíjate que en cuanto a las mujeres, sobre como las veo, para mí… yo siento que no son inteligentes… o sea, eso que dicen de que son más inteligentes, yo de verdad no lo veo, porque yo creo que ese es un cuento para que no se sientan tan mal… ¿no?... es más, vas a creer que estoy loco, pero yo a las mujeres… les veo… algo así como de “animalidad” que no me gusta…… ¿Animalidad? Sí, mira… sobre todo a las embarazadas, eso de que lo bello y tierno que se ven… yo la verdad no, a mi me dan repulsión las embarazadas… no sé si porque el hijo no es mío o que… y también cuando amamantan… todo lo romántico que dicen que tienen… a mi la verdad me asquea... bueno, que te digo… tal vez se debe a que te digo como son mis hermanas y como es mi mamá… pero creo que es todo… Bueno P, sí te agradecemos mucho todo lo que nos has platicado, nos ha sido de mucha utilidad y sobre todo tu honestidad al hablar, han sido tres ocasiones muy interesantes y muy productivas…Gracias.

Abandono Paterno. Elección o circunstancia 203 BIBLIOGRAFÍA
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