38 • Mucho Madrid

■ URBANISMO

Martes. 9 de marzo de 2010 • LA RAZÓN

Plataforma «Salvemos el Beti-Jai»

UNA DE BRAVAS

Ely DEL VALLE

SIN LOTERÍA
o hay como acercarse a cualquier centro comercial para ver los estragos de la crisis: las tiendas están vacías y los pasillos llenos. Sin embargo, hay un establecimiento cuya cola sólo la superan el Inem y el Cristo de Medinaceli: la administración de lotería. Ante la pérdida de fe en que alguien con dos dedos de frente nos saque de ésta, la ciudadanía ha optado por rellenar el billetero vacío con estampitas, unas bendecidas por la Iglesia y otras, selladas por la administración correspondiente, a ver si cuela. La devoción está dividida, aunque intuyo que en caso de duda, Santa Rita lo tendría crudo frente al rasca de la Once. El problema es que los loteros vuelven a amenazar con una huelga si el Gobierno sigue empeñado en privatizar el sector provocando con ello que sus beneficios pasen a grandes compañías en vez de al erario público e impidiendo, por lo tanto, que se reinviertan en la sociedad. Mala noticia. Si el Gobierno no rectifica y los loteros cierran la persiana privándonos de soñar con un eventual golpe de fortuna, la moral se nos va a venir definitivamente abajo. Y ya puede hacer remontadas épicas el Madrid, que ni por esas.

N

En la actualidad, el frontón está lleno de escombros y las cornisas corren el riesgo de desprenderse

● El Ayuntamiento de Madrid quiere rehabilitar el último frontón de pelota vasca ● Los propietarios han solicitado que pase a ser de titularidad pública

Negocian la expropiación del Beti-Jai
El estado de deterioro del edificio, de 1864, ha obligado al Consistorio a elaborar un plan de reformas.
N. Platón/ P. Poveda

MADRID- El futuro del único frontón de pelota vasca que queda en Madrid podría resolverse en un pequeño periodo de tiempo. El pasado 1 de febrero la propietaria del Beti-Jai –la empresa Tarcosul Gestión S.L., domiciliada en Guipuzcoa– solicitó al Ayuntamiento de Madrid que iniciara un proceso de expropiación de la parcela situada en el número 7 de la calle Marques de Riscal, en el distrito de Chamberí. Un poco más de dos semanas después, el 17 del mes pasado, era el Consistorio quien pedía a los propietarios nuevos documentos relativos a descripciones técnicas y gráficas del terreno, planos y las escrituras de los mismos. El Ejecutivo que dirige Alberto Ruiz-Gallardón está estudiando «muy seriamente», según fuentes municipales consultadas por LA

RAZÓN, la posibilidad de que la titularidad del frontón pase a manos públicas. La Ley de patrimonio protege este solar como Bien de Interés Cultural y es precisamente por este motivo por el que el frontón madrileño carece de valor monetario para sus propietarios que se han negado en los últimos tiempos a rehabilitar el edificio. Dado el estado de deterioro que presenta en la actualidad, su expropiación sería la única manera de reparar al menos los elementos que corren peligro de caer a la calzada o colapsar la infraestructura. Esta es precisamente la opción que prefieren los componentes de la plataforma «Salvemos el frontón Beti-Jai» que lleva años intentando devolver la vida al solar. Antes de iniciar las negociaciones para cambiar la titularidad del Beti-Jai, el Ayuntamiento de Madrid aprobó hace dos años un plan de obras de mantenimiento para el frontón. Este plan, que afectaba a las humedades, la fachada y el forjado, entre otras cuestiones, fue aprobado por la Comisión Institucional para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico. Pero la rehabilita-

ción, aunque se inició, se paralizó al poco tiempo. Ante esto, el Servicio de Conservación y Edificación Deficiente del Ayuntamiento dictó una orden de ejecución sustitutoria. Es decir, el Consistorio asumía la ejecución del plan de mantenimiento ante la desidia de la propiedad. La sorpresa llegó cuanto, el pasado mes de enero, los técnicos municipales visitaron el frontón para programar las obras y los dueños se negaron a entregarles las llaves para que tuvieran libre

requerimiento a los dueños para poder acceder al interior con el fin de que en siete días autorizasen la entrada. Ese plazo concluía esta semana y la propiedad volvió a negarse a entregar las llaves. Ahora, el consistorio ha solicitado un auto judicial para acometer las obras en ejecución sustitutoria, por lo que el inicio de los trabajos, al margen de las negociaciones para la expropiación, será inminente.

2,3 millones de euros
El Frontón Beti Jai («siempre fiesta» en vascuence) se levantó en el última década del siglo XIX y en 1977 recibió la declaración de Monumento Nacional. Fue inaugurado el 29 de abril de 1894 y estuvo en funcionamiento hasta el año 1919. Con la Guerra Civil sus instalaciones fueron reconvertidas en comisaría y, durante los primeros años de la dictadura franquista, sirvió como lugar de ensayo de bandas musicales vinculadas a la Falange Española. En 1977 fue comprado por 2,3 millones de euros por la sociedad vasca Frontón Jai Alai, que, inicialmente, pretendía su recuperación para uso deportivo.

Los dueños no han permitido la entrada a los técnicos municipales
acceso. De hecho, hasta se instaló una caseta de obras en el exterior, que tuvo que ser retirada al poco tiempo. El penúltimo capítulo de este baile entre la administración y los propietarios, mientras el frontón del siglo XIX se cae a pedazos, tuvo lugar a finales de febrero, cuando el Ayuntamiento hizo un nuevo

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