Instituto de Estudios Bíblicos y Teológicos “Rafael Cepeda Clemente” (ISEBIT)

Historia de la Iglesia
La Mística Española:

Raimundo Lulio.

Javier Rodríguez Prendes. Primer Año, Segundo Semestre. Curso 2008-2009.

 

Historia de la Iglesia  Introducción
La mística designaría un tipo de experiencia de lo divino que se va a manifestar más allá de la razón humana y que se hace ostensible como el grado máximo de la unión del alma humana en directa comunión con Dios. Es común a todas las religiones, no solamente en las monoteístas, sino también al Hinduismo, marcadamente politeísta, y con algunas corrientes filosóficas como el budismo. El misticismo está generalmente relacionado con la santidad, y en el caso del Cristianismo va acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominadas milagros, como por ejemplo los estigmas y los discutidos fenómenos parapsicológicos de bilocación y percepción

extrasensorial, entre otros. En el caso de la mística cristiana, para ahondar en lo dicho anteriormente, el acto místico de unión con Dios, conocido como; ese éxtasis que separa al hombre por completo de la esfera material, no depende del individuo, sino solamente de Dios, que por motivos que sólo Él conoce otorga un breve tiempo de comunicación sensible ultraterrena a algunas almas a las que se acerca, bien directamente o bien para su posterior transmisión a un grupo específico o al conjunto social. La tradición mística cristiana arranca en realidad de Pablo de Tarso y del Evangelio según San Juan, así como de los posteriores Padres de la Iglesia, en particular los Padres del yermo o de la Tebaida. San Agustín de Hipona fue una figura muy influyente, así como también Santo Tomás de Aquino. Carácter místico tienen las obras de Pseudo Dionisio Areopagita, que algunos se empeñan en identificar erróneamente con el desconocido griego convertido por Pablo de Tarso en el Areópago de Atenas; su teología negativa fue un avance que se incorporó a la mística cristiana. Siguen después las escuelas místicas de distintas órdenes monásticas, entre las cuales destacan las distintas ramas de la mística franciscana, la mística agustina, la mística carmelita y la mística trinitaria. Tuvo mucha importancia y fue no poco influyente la mística germánica, representada por Jan van Ruysbroeck, el maestro Eckart, Tomás de Kempis, como también la mística española, cronológicamente, una de las últimas místicas aparecidas y que en cierto modo representa la culminación de la tradición mística cristiana, y que tiene sus precedentes medievales en Raimundo Lulio, quien marcó

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fuertemente la tradición española por el contacto que tuvo con la cultura árabe, la mística sufí, y con la tradición semítica de la Cábala. Es objetivo de este trabajo aproximarnos a la persona y obra de Raimundo Lulio, como también comprobar la presunta vinculación de este pensador con la tradición mística española.

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Historia de la Iglesia  Desarrollo
Raimundo Lulio, fue conocido en su tiempo por los apodos de Arabicus Christianus (árabe cristiano), Doctor Inspiratus (Doctor Inspirado) o Doctor Illuminatus (Doctor Iluminado), nace en Palma de Mallorca, al poco tiempo de esta localidad ser ocupada por el Rey Jaime I de Aragón. La fecha exacta de su nacimiento es ignorada hasta hoy por los estudiosos de su vida y obra sin embargo, se cree que debió ser entre fines de 1232 o comienzos de 1233. Hijo de una familia acomodada, probablemente catalana y perteneciente a la nobleza. De cuerdo con algunos estudiosos el hecho de haber nacido en Mallorca, fue determinante, pues en este espacio, convergieron de igual manera las culturas y religiones: cristina, islámica y judía, lo que provocó que sus primeras obras fuesen escritas en árabe y catalán. Lulio de joven ingresó en la corte del rey Jaime en calidad de servidor, pero muy pronto los nobles entendieron la naturaleza aguda e inteligente de este servidor y lo convirtieron en preceptor del infante don Jaime, hijo de Jaime I. Durante sus años en la corte, se dedicó a llevar una vida mundana, libertina y alegre, disfrutando lujos con gran ostentación y teniendo amoríos con doncellas, incluso adulterios declarados. A menudo se ha exagerado esta faceta de Lulio para, por comparación, exaltar su posterior conversión mística, pero lo cierto es que no era menos ni más recatado que el resto de los cortesanos de su tiempo. Hacia 1267, a sus 30 años, la vida de Raimundo sufrió un vuelco trascendental: tuvo una serie de visiones del Cristo crucificado. La profunda impresión que le causaron estas visiones lo llevó a vender sus propiedades y patrimonio para adelantar la herencia de su mujer e hijos, a los que abandonó por sentirse llamado por Dios para predicar en los caminos. Su etapa de formación teológica y moral duró hasta 1275, en Palma de Mallorca. Conoció a un esclavo moro de quien se sirvió como maestro para aprender el árabe a la perfección. Luego se retiró a una cueva en el Monte Randa (Mallorca) donde se entregó a la meditación y la contemplación, y por último entró (aún laico) al monasterio cisterciense de La Real donde los monjes le enseñaron latín, gramática y filosofía, tanto islámica como católica. En 1274 el infante don Jaime (que reinaría como Jaime II de Mallorca), antiguo alumno de Lulio, lo llamó a su castillo de Montpellier, donde, bajo la protección del príncipe, el estudioso pudo escribir su Ars demostrativa ("El arte demostrativo"), obra Javier R. Prendes  Página 4 

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que le valió ser recompensado con un dinero que él invirtió de inmediato en la construcción del monasterio de Miramar en su isla natal. El objetivo de este monasterio era adiestrar misioneros para cristianizar a los árabes, enseñándoles las técnicas misioneras, métodos para desautorizar la filosofía islámica, enseñanza del árabe, etc. La combinación (exclusivamente luliana) de estudios lingüísticos y teológicos para que los misioneros pudiesen evangelizar a fieles de otras religiones e idiomas encantó al papa Juan XXI, quien felicitó públicamente a Raymundo en 1276. El Papa siguiente, Nicolás IV, escuchó las exigencias de Lulio para la convocatoria a una nueva Cruzada sobre territorios dominados por los musulmanes, pero el pontífice se mostró remiso. El estudioso decidió, entonces, emprender su propia cruzada personal, que lo llevaría a Europa (Alemania, Francia e Italia), Tierra Santa, Asia Menor y el Magreb. Le interesaba sobremanera convertir a los musulmanes y judíos de esas regiones, por lo que no dudaba en predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas, lo que no siempre era recibido con agrado por los fieles de esos templos. Durante esos viajes escribió gran cantidad de obras, destinadas principalmente a señalar los errores de los filósofos y teólogos de las otras religiones. Intentó fundar, asimismo, nuevos monasterios católicos en las zonas que visitaba. En 1286 recibió su título de profesor universitario (magister) por la Universidad de París. Un año después viaja a Roma para someter a pontífices y dignatarios sus proyectos de reforma de la Iglesia, pero, una vez más, nadie lo escucha, porque iba a solicitar financiación para la Cruzada que ambicionaba para poder convertir a todos los infieles de Tierra Santa. Viendo que sus ruegos no obtenían el eco que él esperaba, ingresó en 1295 en la Orden Franciscana, acaso pensando que un monje verdadero podría convencer mejor a los prelados que un simple laico. Fue aceptado en la Orden Tercera Franciscana, una de las tres ramas fundadas originalmente por el Santo de Asís, llamada Hermanos y Hermanas de la Penitencia. En 1299, su antiguo discípulo, el ahora rey de Mallorca Jaime II lo autoriza a predicar en las mezquitas y sinagogas pertenecientes a su reino. Será la primera vez en que Raimundo Lulio podrá cruzar los umbrales de los templos para expresar sus ideas cristianas. Se tiene noticias de su participación en el Concilio de de Vienne, convocado por el papa Clemente V, e impuesto por el rey Felipe IV, el Hermoso, de Francia, en el Javier R. Prendes  Página 5 

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1311, que tenía como finalidad, tratar variados temas que interesaban al soberano. Uno de ellos era hacer exhumar y quemar por herejía los huesos de su anterior enemigo, el papa Bonifacio VIII, que hacía siete años que había muerto. También se decidiría si correspondía hacer una nueva Cruzada, si procedía efectuar ciertas reformas de la Iglesia y, lo más terrible, se juzgaría si correspondía entregar a los templarios al brazo seglar para ser ejecutados en la hoguera. Aunque se tienen noticias sobre las fuertes inclinaciones de Lulio hacia el tema de las reformas eclesiásticas y las Cruzadas, no se tienen pruebas de la aprobación de alguna medida contra los templarios por parte de Lulio, por la sencilla razón de que los partidarios de las cruzadas como él, conocían y amaban a los templarios por el valor, el coraje, el espíritu de sacrificio y la enorme piedad que habían demostrado en los 187 años de su existencia y su arrojo en la primera y segunda cruzadas. No se tiene, como se ha dicho, su voto escrito, pero es muy improbable que no hubiese votado por la hoguera. No obstante muchos templarios fueron quemados vivos y la orden disuelta por el papa Clemente V. Terminado el Concilio, viajó a Túnez para continuar misionando. Es este trayecto escribió Liber de Deo et de mundo ("Libro acerca de Dios y el mundo") y Liber de maiore fine intellectus amoris et honoris ("Libro acerca del fin mayor de la inteligencia: el amor y el honor"). Ambas están fechadas en diciembre de 1315 y serían sus últimas obras pues muere el 29 de junio de 1315, cuando regresaba de su viaje de Túnez hacia Mallorca. Ciertos cronistas afirman que fue linchado por una turba de airados musulmanes. Está enterrado en la iglesia del Convento de San Francisco de Palma de Mallorca. El pensamiento de Raimundo Lulio, no aceptaba una división exclusiva entre fe y razón, lejos de ello pensaba que todas las verdades de fe pueden ser probadas por la razón. Este afán de demostración racional de la fe es lo que le empujó a elaborar su “Ars magna”. Partiendo de una orientación agustinista, según la cual Dios ha creado la naturaleza a partir de unas “rationes seminales” eternas, Lulio piensa que el ser de las criaturas es como una imitación de Dios, y la naturaleza es como un libro en el que pueden leerse los designios de la divinidad. Pero para captar el orden divino deben establecerse unos principios generales. Dichos principios generales, que son los que estaban en la base de su “Ars Magna”, eran elementos simples a los que se reducen todas las proposiciones y, debidamente combinados, debían hacer posible una presentación unitaria, rigurosa y encadenada de todo el saber. Entre Javier R. Prendes  Página 6 

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estos principios se cuentan dieciocho de forma general. De ellos, nueve son los atributos divinos, que se obtienen a partir de maximizar en grado supremo las perfecciones de los seres creados: bondad, eternidad, grandeza, poder, voluntad, virtud, sabiduría, verdad y gloria. Los otros nueve señalan las relaciones entre los seres creados y contingentes: principio, medio, fin, contrariedad, diferencia, concordancia, minoría, igualdad y mayoría. Cada uno de estos elementos es representado por letras o por otros símbolos, y los combina entre sí, de manera móvil, en círculos concéntricos. En tanto que los principios generales o elementos simples son el fundamento de todo lo real, para Lulio hay una coincidencia entre lógica y ontología, y el auténtico conocimiento es una visión mística en Dios. La lógica en la que se basaba era, fundamentalmente, la silogística de Aristóteles, que supone unos principios ciertos, que incluso los infieles han de aceptar, y consideraba que había la posibilidad de encontrar todos los términos medios posibles que unan cualquier sujeto con el predicado que le conviene. De esta manera, se podrían enumerar todos los predicados posibles de un sujeto y determinar de acuerdo con las reglas lógicas, cuáles le pertenecían. Pensaba que así incluso se podría demostrar lógicamente el misterio de la Trinidad. De esta manera, aunque basándose en la lógica demostrativa de Aristóteles, Raimundo Lulio la concebía como una lógica capaz de ser inventiva, que no se limita a resolver las verdades conocidas, sino que es capaz de descubrir las nuevas. Lulio defendió también una metafísica ejemplarista y un realismo neoplatónico, muy influido por el agustinismo que imperaba entre los franciscanos a los que estuvo próximo.

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Conclusiones
Considero importante tanto la vida y como la obra de Raimundo Lulio pues ambas causaron un gran impacto en todos los campos de saberes por aquella época, entre ellos, la filosofía posterior, la astrología y la lógica. La intensión de reconciliar a toda costa la fe y la razón, hacen de Lulio un personaje singular de su tiempo. Se cree que su pensamiento forma parte de las primeras manifestaciones de la mística española, en franca tensión con el

protestantismo, más sin embargo quiero destacar que existe cierta dicotomía con respecto a lo que representa la mística en franca oposición al proselitismo desmedido y avasallador de nuestro mal llamado místico, como también el deseo de una cruzada incompatible por completo a la idea de la mística: contradictoria por completo a la guerra y a la violencia. No obstante después de su muerte se crearon círculos lulistas en diversas universidades, especialmente en París y Montpellier, y se le atribuyeron numerosas obras de alquimia y astrología. Ya en el Renacimiento puede verse todavía su gran influencia en autores como Agripa, Bovilio, Nicolás de Cusa, Pico della Mirandola, Besarión, Giordano Bruno, Giordano Gemma, Valerio de Valeriis, y muchos otros autores, que vincularon el pensamiento de Raimundo Lulio y sus técnicas

combinatorias y mnemotécnicas con el arte de la memoria.

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Historia de la Iglesia  Bibliografía
Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu. Hurlbut, Jesse Lyman: Historia de La Iglesia Cristiana, Editorial Vida, versión digital. Lortz, Joseph: Historia de la Iglesia, En la perspectiva de la Historia del Pensamiento, tomo I, Edad Media y Contemporánea, Ediciones Cristiandad, Husca, Madrid, 1982, 2 Tomos. http://usuarios.advance.com.ar/pfernando/DocsIglMed/Raimundo_Lull_biografia.html. Visitada 25-05-2009,1:03 pm. http://pwp.netcabo.pt/r.petrinus/clavicula-s.htm. Visitada 25-05-2009, 1:45 pm http://ec.aciprensa.com/r/raimundolulio.htm Visitada 1-06-09, 8:33 am http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080427062106AAOuZPD Visitada 1-06-09, 8:49 am http://www.ferratermora.com/ency_filosofo_kp_llull.html
Visitada 1-06-09, 11:18 am

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