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Milroy, James y Lesley Milroy. 1999.

Authority in language: investigating language prescription and standardisation.
Londres: Rouledge.
Traducción: Gustavo Alveal. Supervisión: Patricia Osorio, Edgardo Cifuentes.
1.3 Opiniones respecto de la lengua
Tal como expusimos en el apartado anterior,
muchas personas expresan opiniones prescriptivas
respecto de la lengua, mientras que los académicos
ven a la lingüística como una “ciencia” descriptiva en
la que no hay cabida para juicios valóricos. En el
presente apartado, exploramos esta diferencia con
algo más de detalle; sin embargo, debemos
puntualizar que las opiniones personales que se
expresan en público pueden no ser iguales a aquellas
que se mantienen en privado. Bolinger (1980:1-10) y
más recientemente Pinker (1994: 370 - 403) han
realizado extensos comentarios acerca de lo que
llaman respectivamente chamanes o expertos
lingüísticos; éstos son autores (a menudo periodistas
como Simon, visto anteriormente) que se arrogan la
defensa pública de la lengua, y realizan comentarios
acerca de su deterioro y de supuestas incorrecciones
en su uso. Tales aseveraciones provenientes de estos
defensores aparecen con frecuencia en la prensa; no
obstante, la opinión del ciudadano “promedio”
(opiniones que se tienen en privado) puede no llegar a
oídos de los medios con tanta facilidad por razones
que ya estudiaremos. A continuación, nos avocamos
en primer lugar a explorar más profundamente las
diferencias entre la visión del mundo académico
lingüístico y aquella perteneciente a los individuos
fuera de ese ámbito. Luego nos concentramos en
identificar ciertas dificultades para reconciliar las
opiniones emitidas en público con el verdadero
comportamiento del individuo promedio al expresarse
oralmente.
La lingüística contemporánea, posterior a
Saussure (1915), está basada en la doctrina de la
arbitrariedad del signo lingüístico, y sin esta corriente
hubiera sido muy difícil progresar en tal disciplina.
Como Saussure percibió, las formas lingüísticas que
equivalen convencionalmente a objetos del mundo
real no contienen al fin y al cabo una relación
inherente y perentoria con esos referentes. Por lo
tanto, la secuencia de sonidos del vocablo inglés
perro no tiene una relación intrínseca con el canino
cuadrúpedo al que se refiere: el uso de esa palabra
para hablar de dicho animal es una mera convención.
Incluso las onomatopeyas difieren según la lengua,
como el caso de cock - a - doodle - doo y kikiriki
(cacareo del gallo en inglés y en español,
respectivamente). Carecería de todo sentido aseverar
que la forma inglesa dog es de algún modo “mejor” o
“peor” para referirse al mencionado animal que las de
otros idiomas, como chien o hund. Asimismo, sería
insensato afirmar que, en general, la estructura
gramatical de una determinada lengua es “superior” a

la de otra. El orden de las palabras del idioma inglés
(en el que el sujeto precede al verbo) no es superior al
orden propio del gaélico (en el que el verbo va antes):
simplemente es diferente, y por cierto, tampoco el
orden de las palabras está intrínsecamente
relacionado con el “mundo real”. En pocas palabras, si
queremos describir con exactitud el fenómeno
lingüístico, no es posible ni sensato comenzar con
juicios valóricos acerca de la estructura formal de los
aspectos gramaticales, léxicos y fonológicos de las
diversas lenguas o dialectos (por ejemplo, rechazar o
ignorar ciertos usos que hayan sido catalogados
previamente de “inaceptables” por uno u otro experto).
Una consecuencia de la doctrina de la arbitrariedad es
el supuesto lingüístico que expresa que no es posible
demostrar la superioridad o inferioridad de una lengua
o dialecto respecto de otro en base al sólo aspecto
lingüístico.
Sin embargo, el hablante promedio (quien utiliza
la oralidad de una lengua) tiene la costumbre de emitir
juicios valóricos acerca de la lengua. A ciertas
palabras siempre se les han otorgado propiedades
mágicas o incluso se las ha considerado tabú.
Determinados vocablos referidos a, por ejemplo, las
deidades, las enfermedades, el sexo o la muerte
pueden llegar a prohibirse. Las palabras asociadas a
las funciones del cuerpo humano a menudo se evitan
para ser reemplazadas por eufemismos como pí-pí o,
en contextos formales, por términos técnicos como
heces, vagina. El desarrollo de las lenguas a través de
la historia está lleno de cambios abruptos en el
vocabulario motivados por la existencia de palabras
prohibidas, por lo que los eufemismos asumen el
significado de los “desagradables” referentes a los
que aluden. Por ilógico que pueda parecer, forma
parte del desarrollo del lenguaje. El hablante
promedio, por lo visto, no está de acuerdo con la
sensata observación de Shakespeare: “la fragancia de
aquella que llamamos rosa sería igualmente dulce con
cualquier otro nombre”, y más aún, podría creer que
las palabras de su lengua tienen lazos inherentes con
los objetos a los que aluden. Tal como aseveraba el
granjero mientras observaba una piara de cerdos
revolcarse en el fango: “Bien puesto tienen su nombre
estos animales, dado su asqueroso comportamiento”.
Además de las creencias mágicas, los tabúes y el
“poder de las palabras”, existen otras opiniones muy
enraizadas acerca de la lengua, que no aceptan la
doctrina lingüística de la arbitrariedad. Muchas de
estas visiones están relacionadas con los estratos
sociales y el condicionamiento cultural. Algunos
dialectos de una lengua se consideran más

1

Así en lengua danesa: Sam er i sit kontor significa. Si utilizamos un pronombre anafórico (uno que se refiera a un elemento anterior). No obstante. sin. En los párrafos anteriores hemos mencionado las “estructuras formales” de las lenguas. reconozcamos que. más que en emitir juicios valóricos acerca de determinados usos: no es extraño que los debates acerca de las construcciones ain’t (informal para 'no soy' / 'no estoy') y between you and I * les hayan parecido irrelevantes. las aseveraciones públicas acerca del lenguaje siempre aluden directamente a su uso: casi nunca demuestran un entendimiento claro de la diferencia entre lengua y uso y rara vez reconocen la existencia de otra característica fundamental de la lengua. ('Sam está en su oficina de él'). Ocasionalmente. el sistema puede incluir recursos adicionales y puede ser necesario elegir entre reflexivos y no reflexivos. Así. Ciertos dialectos. Tal interés se ha enfocado en explicar la capacidad humana para adquirir el lenguaje y dominar sus complejidades. Si se comparan con otras. que Sam está en la oficina de Sam. Un artículo. obra de Boyd y Boyd (1980). el idioma inglés no contempla un pronombre posesivo reflexivo. En otras lenguas. Esta construcción es ambigua porque. No es sensato pensar que el inglés debiese incorporar un pronombre reflexivo posesivo como los vocablos daneses sit. Por ahora. fuera de contexto. o la oficina de cualquier otro individuo de género masculino. No existe una construcción como: Sam is in himself’s office. Un ejemplo es que el sistema del inglés estándar no incluye ningún recurso gramatical para diferenciar entre el pronombre singular y el plural de la segunda persona you. ('Sam está en su oficina'). con la intención de marcar una diferencia entre dichas estructuras y la manifestación real del uso de una lengua en situaciones determinadas. En dichos dialectos (como el de Irlanda del Norte). sin embargo. de hecho es bastante sencillo aplicar otros recursos de la lengua inglesa para desambiguar el significado cuando se requiera. Esta clase de distinción es un elemento fundamental en la obra de la mayoría de los lingüistas generales desde que Saussure propuso una dicotomía entre langue (término emparentado con “sistema lingüístico”) y parole (término relacionado con “uso de una lengua”). todas las lenguas y dialectos carecen de ciertas “herramientas”. debemos decir: Sam is in his office. una oración como I’ll see you tomorrow se entiende como dirigida a un solo individuo dentro de un conjunto determinado. Este vacío del sistema. Al parecer hay un enorme abismo entre lo que los lingüistas aseguran profesar acerca de la lengua y las conclusiones a las que llega el resto de los hablantes a partir del uso y la observación de aquella. pesar de ser un supuesto muy interesante. el planteamiento de que los dialectos del inglés que diferencian shall y will (generalmente considerados variantes estándar) son superiores a los dialectos que solo poseen will (usualmente considerados no estándares) queda fácilmente anulado por el hecho de que los dialectos no estándares tienen a su vez ciertas ventajas sobre la variante estándar. por lo tanto. Es apropiado precisar que los conceptos lengua. mientras que I’ll see yous tomorrow será la elección correcta cuando se trate de dos o más personas. a ciertas estructuras sintácticas y a ciertos sonidos. Podemos decir por ejemplo Sam is in his own office ('Sam está en su propia oficina') o Sam is in Bill’s office ('Sam está en la oficina de Bill'). mientras que Sam er i hans kontor significa que Sam está en la oficina de otra persona. Más adelante analizaremos con mayor detalle estas posturas y sus consecuencias. por ejemplo: his office podría significar la oficina de Sam. A * Un equivalente en español de esta expresión podría ser “más que mí” (N del T). sugiere que las variantes del inglés que distinguen entre los vocablos will (futuro) y shall (futuro. los hablantes en general sí le otorgan un valor a determinadas palabras. si han estado siempre concentrados en la complejidad sobrecogedora de la estructura general de todas las lenguas y dialectos. es nuestro parecer que tal argumento podría llevar a confusión. aunque la estructura formal de las lenguas y los dialectos no es un fenómeno apropiado para juzgar valóricamente. muchas de las mentes más influyentes de la lingüística han mostrado interés en este abstracto “sistema lingüístico”. Similar distinción plantea Chomsky (1965) en base a los términos competencia (las reglas básicas de una lengua que conocen los hablantes nativos) y actuación (el uso en sí). ciertas lenguas tienen fama indiscutida de ser más “lógicas” que sus pares.‘hermosos’ que otros. a saber. no es necesariamente un obstáculo en el contexto del uso de la lengua. con carácter de cortesía) son superiores a las variantes que solo tienen will pues las primeras pueden aplicar un recurso adicional que aporta sutileza y precisión. sin lugar a dudas. su constante evolución. Esto parece 2 . sin embargo. sí incluyen una distinción clara entre you ('tú') y yous ('ustedes'). los defensores de la lengua sí basan sus argumentos en el uso real cuando este contiene reivindicaciones implícitas acerca de la superioridad de un sistema lingüístico sobre otro. competencia o “sistema lingüístico” en cierta medida son abstractos: en la práctica. Por ejemplo.

1975). pero que aún forma parte de los manuales de corrección (ejemplo de ello es Metcalfe. ¿No es ésta una prueba de que el inglés es una lengua superior? Lo reiteramos una vez más: no es posible demostrar que. la opción different to podría encontrar justificación en el argumento de que proviene de una familia de palabras cuyo significado apunta a establecer comparaciones. En igual sentido. Si no es posible probar con certeza la veracidad de las reivindicaciones de superioridad de una lengua sobre otra. al menos. Las preposiciones de dirección de estas oraciones marcan significados opuestos. No es fácil demostrar que la cantidad y complejidad de las reglas gramaticales de un idioma o dialecto son notoriamente mayores o menores que las de otros. Sus comentarios a menudo se centran en ciertos aspectos del uso ya definidos (entre ellos. Tal es el caso de la oración John ran to the house ('John corrió hacia la casa'). Sin embargo. piensan que tales aseveraciones carecen de sentido. sin embargo. equal. entonces. ni los juicios de superioridad son susceptibles de ser verificados o desmentidos satisfactoriamente. bajo ningún punto de vista. etc. Dentro de un contexto académico científico. Para graficar el tipo de argumentación que se aplica en estos casos. superior. al tiempo que rechaza la construcción different to ('diferente a') –un dictamen que al parecer se originó en el siglo XVIII. son afirmaciones más bien ideológicas que científicas. Los lingüistas generales. el inglés por ejemplo. aún así. por ende. Es posible esgrimir varios argumentos para justificar la elección de una construcción sobre la otra. y debido a que su origen y discusión se dan en el contexto comunitario. la aseveración de que un idioma o dialecto es lingüísticamente superior a otro es muy difícil de fundamentar. belleza o fealdad y carácter lógico e ilógico se consideran ajenos al contexto de la lengua. sinónimo de superioridad. y en Australia. a menudo estas aseveraciones tienen consecuencias en el sistema lingüístico. La estructura tiene el mismo significado. las que distinguen entre shall/will). las partículas from y to realmente parecen haber perdido su significado convencional para convertirse en meros conectores sin carga semántica. sin importar cuál opción se utilice (para un análisis de preposiciones “significativas” y “superfluas” véase Hurford y Heasley (1983:50)). podemos mencionar la analogía del verbo differ ('diferir. en ocasiones. Por otro lado. la elección entre from y to no es arbitraria. los defensores de la lengua no hacen referencias explícitas a la distinción entre sistema y uso lingüístico. se ha expandido a expensas de las lenguas célticas. el mismo nivel de sutileza y complejidad que el inglés. A nivel de sistema lingüístico. Las palabras 3 . porque la preferencia de un uso determinado en desmedro de otro generalmente se basa en características sesgadas de la lengua preferida (es común comparar distintas construcciones gramaticales dentro de la lengua). porque implica un cambio de significado. ni esta última aseveración. tampoco podemos probar que una lengua es equivalente a otra. La expansión de este último se debe. ser diferente'). Tampoco es sencillo probar que la mayor cantidad y complejidad de dichas normas sea. que sus motivaciones reales no son meramente lingüísticas sino profundamente sociales. su enorme prestigio no impidió que desapareciera al verse enfrentado a profundos cambios políticos y económicos. Quienes debaten acerca de la superioridad lingüística pueden. Es posible inferir. no a la superioridad de su sistema lingüístico. Usualmente. Por otro lado. ambos postulados son simplemente dos caras de la misma moneda. En esta construcción las alternativas from o to son arbitrarias pues la elección de una u otra no influye en lo absoluto en el significado de dicha alocución. analizaremos la prescripción que acepta la expresión different from ('diferente de'). en las construcciones different from y different to. hacer patente que algunas lenguas parecen expandirse a costa de otras y sobrevivir a medida que otras lenguas se extinguen. En cierto modo. el que necesita de la partícula from ('de') y no de su contraparte to ('a'): la oración es chalk differs from cheese ('la tiza difiere del queso') y no chalk differs to cheese ('la tiza difiere al queso'). la distinción entre shall/will o el doble negativo).ser de utilidad para estas formas no estándares (aunque el hablante de una forma estándar puede aclarar la oración por medio de una frase como “all of you” ('a todos ustedes') o alguna otra del mismo tipo). Los sistemas gramaticales de las lenguas antes mencionadas poseen. el latín clásico se trasformó en la lengua oficial de un imperio colosal. el inglés sea un idioma superior. No obstante. En favor de different from. esta relación se considera como la afirmación de una hipótesis nula. a nivel de sistema lingüístico. es elocuente el hecho de que los defensores de la lengua generalmente no recomiendan usar los “excelentes” sistemas dialectales no estándares: simplemente acotan sus dictámenes de superioridad a los aspectos gramaticales de las variantes estándar del inglés (por ejemplo. los juicios acerca de un determinado uso en términos de superioridad o inferioridad. como similar. aunque pueden ser relevantes en lo que a uso se refiere. En Gran Bretaña. defienden el enfoque de la variante que la mayoría considera prestigiosa. los idiomas aborígenes están amenazados por la lengua anglosajona. Sin embargo. cuyo significado es distinto al de la construcción John ran from the house ('John corrió desde la casa'). Por ello es que tales comentarios parecieran apuntar al uso y no al sistema en sí. sino al mayor éxito económico y político de sus hablantes durante las últimas décadas. En otras circunstancias.

Por ende. En segundo término. worse than ('peor que'). en el siglo XVIII se aplicó un fundamento matemático (“doble negativo equivale a positivo”) para condenar al doble negativo (tal como en la oración I never said nothing ('nunca dije nada')). Claramente es muy difícil encontrar un nexo entre las posturas expresadas públicamente y las que las personas poseen en su círculo íntimo respecto del uso propio. tal elección es a menudo arbitraria en términos lingüísticos: las otras variantes son igualmente eficaces. al parecer es casi imposible confiar en la información entregada por los propios hablantes acerca del uso que aplican o de la opinión que tienen respecto del mismo. en absoluto. es muy probable que también use la forma did en ciertas instancias. Por ahora nos enfocaremos en la compleja tarea de distinguir entre las opiniones emitidas públicamente acerca de los cambios sociales de la lengua y aquellas que se expresan en privado. Un tercer caso. y solo una. Más aún. Los lingüistas y los psicólogos sociales que han investigado las opiniones más difundidas entre los hablantes se han encontrado con que las visiones más radicales acerca de la lengua son inexactas y a menudo contradicen el uso de los propios individuos. y su equivalente en inglés es to ('a') o for ('para'). tal como las construcciones similar to. Los fundamentos en defensa de la variante favorita comúnmente no poseen mayor validez que aquellos que respaldan las variantes descartadas. elegancia u otro aspecto similar. Como explica Labov (1972a: 214). los hablantes a menudo responden incorrectamente que el uso estándar es el que ellos emplean: no es posible confiar en la información que entregan acerca de la variante que ellos manejan. Aún más. y no a la verdadera realidad individual o comunitaria. saben que la consonante medial de la palabra butter varía desde un sonido [t] hasta la aspiración glotal). el de different than ('diferente que') (presente en Escocia. por ejemplo. toda esta argumentación corresponde a una racionalización posterior al hecho. Ejemplo de ello es que se considere incorrecto usar aggravating en el sentido de 'exasperar'. cuando contestan a los investigadores. los defensores de la lengua han argumentado en base a la lógica. todas ellas justificables por uno u otro argumento. Por lo tanto. o incluso better than ('mejor que). Es probable que el hecho de que en el siglo XVIII la opción preferida fuese different from no se deba a su superioridad en términos de lógica. la matemática y la etimología. y la preferencia general por una variante de entre varias equivalentes era una consecuencia de la tendencia a la estandarización. a saber: en el latín.1). conocen otras variantes (los hablantes de Glasgow. en realidad. Además de los fundamentos analógicos y aquellos basados en la gramática latina (tales como “nunca use una preposición al final de una oración”). entre cuyas características encontramos la supresión de la gama de variantes (véase 1. al verbo “to differ” le sigue la partícula dativa. Este análisis no tiene por objeto sugerir que las normas establecidas por los manuales debieran eliminarse y ser reemplazadas por alguna de las formas “prohibidas” como la nueva opción correcta. si se observa a un hablante decir done ('hecho') en lugar de did ('hice') (como en el caso de I done it). Es de suponer que no habrían subsistido si sus hablantes hubieran sentido la imperiosa necesidad de aprender y utilizar las variantes de mayor prestigio (véase capítulo 3. 1979). equal to. Por lo demás. tales como other than ('distinto a'). El hecho de que los hablantes conozcan una serie de variantes y que además comprendan la validación social de las mismas significa que la información que entregan en los cuestionarios obedece a ciertos estereotipos sociales. Labov (1966) descubrió. y no es. En primer lugar. El hablante tiende a responder de acuerdo con la variante que considera 4 . En el capítulo 2 nos adentramos en el análisis de las opiniones acerca de lo correcto expresadas en público a través de desacuerdos lingüísticos respecto del idioma inglés y el rol que la tradición de desacuerdos juega en la formación del inglés estándar. además. y de recomendar tal variante como la “correcta”. En primer lugar. por lo que es muy difícil conocer la verdadera opinión de dichas personas.4). En segundo lugar. la investigación sociolingüística ha demostrado que las personas. Irlanda y Estados Unidos). los defensores de la lengua en general padecen del fuerte impulso de seleccionar una. mientras que las razones etimológicas aún son muy comunes en temas relacionados con el vocabulario. sino al prestigio que gozaba entre las personas consideradas “superiores” en esa época. tenemos tres opciones. La motivación detrás de la elección de esa forma en particular probablemente era social. ya que su raíz etimológica equivale a “agravar” o “hacer más serio”. prueba suficiente por sí sola. la tradición prescriptiva generalmente establece que solo una de estas opciones es la “correcta” y recomienda elegir dicha alternativa por sobre las demás. opción del universo de usos equivalentes. Más aún. las variantes lingüísticas consideradas inaceptables o de bajo nivel ciertamente perduran a pesar de ser públicamente estigmatizadas (Ryan. De este modo. no usan necesariamente la misma variante en todas las ocasiones. eficacia. también puede justificarse en base a la analogía de ciertos usos comparativos del inglés. Simplemente deseamos dejar en claro dos aspectos. sin embargo.mencionadas necesitan la presencia de la partícula to. que los hablantes con mayor “amplitud” en el espectro de pronunciaciones presentaban una mayor tendencia a menospreciar a los demás debido a las mismas. el mundo académico del siglo XVIII podría haber defendido la opción different to en base a la gramática del latín (tal como lo hicieron con tanta frecuencia en otras ocasiones).

si afirman públicamente estar de acuerdo con que solo la forma “estándar” es la “correcta”. 219). 1983. Se les pidió decir cuál de las alternativas usaban. pero desprolijo en otra (véase J. que dentro del grupo comunitario más amplio existe cierto acuerdo en que el uso de determinadas construcciones (fonológicas. Incluso en el caso del inglés. ¿Cuál es el papel de los enfoques prescriptivos. Milroy. Pareciera que las personas están dispuestas a elogiar lo etiquetado como correcto y las variantes de prestigio. De ser así. La pérdida del sonido [h] en las lenguas romances es un proceso de cambio lingüístico completo que en alguna época debe haberse visto favorecido por la influencia de grupos sociales de elite y por ende haber gozado de un alto prestigio. Es posible que el uso de una cierta estructura se haya considerado prestigioso en una época.socialmente prestigiosa. entre otras) son apropiadas de acuerdo a determinados “estilos” y que otras alternativas (las que sí incorporan el sonido [h]. El trabajo de Labov (1966). la mayor parte de la comunidad de hablantes no aplica juicios “absolutos” acerca de si un uso en particular es “correcto” o “incorrecto”. En las lenguas romances. Una de las tareas más importantes de la sociolingüística es explicar por qué a las diferencias lingüísticas que son eminentemente arbitrarias se les asignan valores sociales. en todas las épocas. es imposible que la elisión del sonido [h] hubiese sido condenada por la totalidad de los hablantes de todas las comunidades. y hay ciertas pruebas de que podría incluso haber sido considerado prestigioso en siglos anteriores. está claro más allá de toda duda. La primera alternativa de pronunciación para las tres palabras era RP (“Received Pronunciation” la pronunciación típica de “Oxford” o la “BBC”). y al mismo tiempo seguir usando la forma vigente en sus respectivas comunidades. 1927: 211-12. y de otros. muy por el contrario. Las palabras eran hand. Es razonable preguntarse porqué un rasgo como la elisión del sonido [h] no siempre ha sido objeto de estigmatización en todas las lenguas y dialectos. 1981). ha demostrado reiteradamente que las personas perciben que ciertas formas (las variantes sin sonido [h]. las recopilaciones estadísticas de las variantes vigentes actualmente probablemente son el mejor camino para evaluar las opiniones de los hablantes. Antes de la 5 . es poco probable que mucho antes del 1800 la elisión del sonido /h/ fuese objeto de repudio (Wyld. en lugar de hacerlo según la que en realidad utiliza. y muchos juegos de palabras isabelinos a menudo dependían de la omisión de dicho fonema (a saber. afirmaron usar la variante RP. todas ellas lo han perdido. 1992). Un ejemplo paradigmático de cambios radicales en la valoración social es el caso del fonema postvocálico /r/ en la ciudad de Nueva York. a pesar de que era evidente que nunca la utilizaban. De hecho. Probablemente el rechazo público no tuvo gran influencia en esos años. Claramente sería insensato calificar a un hablante francés de desprolijo porque no pronuncia la [h] al inicio de la palabra homme cuando dicha letra “aparece escrita al inicio del vocablo”. bag. cuando sí lo es en las actuales lenguas y dialectos ingleses del Reino Unido. a partir de tres vocablos de uso común con tres pronunciaciones distintas para cada palabra. stop. 1974) han diseñado herramientas para la “evaluar la validez de los informes de los hablantes” con el objeto de determinar la confiabilidad de las afirmaciones de los involucrados respecto del propio uso. Dido and Aeneas y Shakespeare. Existen muchos textos de los siglos trece y catorce que contienen evidencia importante acerca de la pérdida del sonido /h/. The Comedy of Errors). 1966. Al parecer ciertos individuos entregan información poco fidedigna al afirmar que usan variantes estándares cuando de hecho jamás lo hacen. se sometió a un grupo de hablantes de clase trabajadora de Belfast a un test que consistía en seleccionar.Milroy. En un estudio (publicado en J. Trudgill. tales lenguas hubiesen mantenido la pronunciación del sonido latino [h]. A pesar de la visión de los defensores de la lengua. Varias participantes femeninas. Es de suponer que estos hablantes interpretaron el test como una evaluación de sus conocimientos acerca de la pronunciación “correcta” y respondieron de acuerdo a ello: no quisieron parecer ignorantes. todas ellas con una marcada pronunciación no estándar. Algunos socio-lingüistas (Labov. por ejemplo. Estas instancias dejan bastante claro cuál es el problema general al identificar las opiniones de la población. mientras que la aplicación de otras conlleva prestigio. Sin embargo. gramaticales y léxicas) está bajo un estigma. juegos de palabras con los vocablos air/hair/heir en las obras de Marlowe. Otra de las tareas asociadas a este punto es explicar por qué los individuos continúan usando variantes no estándares. y cuáles son sus consecuencias? Tal incongruencia entre el uso real de una variante y lo que las personas públicamente aseguran usar es una de las muchas paradojas de la sociolingüística. la segunda opción era la pronunciación “propia de Belfast” y la tercera la variante más “radical” de la misma ciudad. Ello significa que existe una alta probabilidad de que las opiniones expresadas en público respecto de la elisión del fonema /h/ hayan cambiado diametralmente con el tiempo. por ejemplo) lo son según otros estilos y contextos (véase capítulo 5). La historia de las diversas lenguas parece abarcar una multiplicidad de posturas contradictorias y cambiantes respecto al mismo fenómeno lingüístico y su carácter arbitrario. a juzgar por el hecho de que la elisión de /h/ formaba parte de la literatura de la época. una alternativa de pronunciación por cada vocablo.

cuyo componente más importante es la diferencia entre oralidad y escritura. como en la oración the house what I saw ('la casa que vi').4. Margaret Thatcher (1982) recibió duras críticas por usar la palabra prevaricate en el sentido de 'entrabar un proceso. las formas ahora consideradas de mayor formalidad y prestigio eran las róticas. Nuestra tarea principal a este respecto es poner de manifiesto que las afirmaciones públicas que condenan aspectos de distintos sistemas lingüísticos no establecen una clara diferencia entre los elementos antes mencionados. La evolución lingüística los ha tomado por sorpresa. Sus recomendaciones a menudo pueden ser razonables y bienintencionadas en cuanto al uso del lenguaje escrito. Por lo tanto. En las secciones siguientes. la mandataria aplicaba el término en el mismo sentido en que se usa comúnmente hoy en día: el significado original del latín prácticamente se ha perdido (tal como ha sucedido con miles de palabras). y la elisión del sonido/r/ postvocálico en palabras como car. en términos lingüísticos. mientras que en Inglaterra los son sus contrapartes no róticas. Tal como veremos. butter se extendió a todas las clases sociales de Nueva York. cuyo objetivo es mantener viva en la conciencia colectiva la idea de un lenguaje estándar. es un asunto puramente arbitrario. si no se considera la expresión oral como un fenómeno diferente de la expresión escrita. card. Así. Los juicios de naturaleza prescriptiva y la estigmatización de formas específicas no siempre distinguen adecuadamente entre sistema y uso. y los defensores de la lengua en este caso (como en muchos otros) lloran sobre la leche derramada. las variantes que incorporan los fonemas /h/ y /r/ no son mejores ni peores que aquellas formas que eliden dichos fonemas. Utilizar what ('que') como pronombre relativo. El trabajo de Labov demostró que para el año 1966 la elisión de la /r/ post-vocálica se había trasformado en una marca de informalidad y bajo estatus. Dentro del contexto del uso gramatical se puede destacar además que la aceptación de variantes específicas tiene un trasfondo cultural. Fundamentalmente el rol de tales expertos está relacionado con la ideología de la estandarización. en general. o menos ambiguos o vagos. en varias ocasiones. puede haber consecuencias negativas. por el contrario.Segunda Guerra Mundial. fonológicas y de elección léxica. Lo que sucede es que ciertos dialectos usan el vocablo what como parte de su sistema de pronombres relativos. Al usar dicho vocablo con la acepción de 'demorar'. En la próxima sección y en capítulos posteriores. cabe preguntarse cuál es la función de los defensores del uso correcto si. precisos y tal vez efectivos. Más aún. Es posible que algunos lectores aún piensen que se puede demostrar que ciertos usos son mejores o peores que otros –más lógicos. Estos ejemplos fonológicos involucran evaluaciones hechas por la comunidad acerca de los diversos recursos de los sistemas lingüísticos. al contrario de lo que sería lógico pensar. al contrario de otros (entre ellos el inglés estándar) que no lo incluyen en tal sistema. en muchos casos relacionados con dictámenes de normas gramaticales. los usos que en un principio fueron objeto de rechazo obtuvieron más tarde la aceptación de la comunidad. y que por el contrario. los dialectos que carecen de contrastes sistemáticos entre palabras que comienzan con /h/ y vocablos que empiezan con una vocal (como lo son hair vs air) en general se consideran de menor estatus. En todo caso. o entre expresión oral y escrita. los usos que alguna vez gozaron del prestigio público perdieron luego dicha posición y pasaron a ser estigmatizados y. aunque sus aseveraciones se enfocan mucho más en las formas públicas y escritas que en la expresión oral. En el transcurso de la historia. y es lingüísticamente arbitraria. las aseveraciones prescriptivas no parecen tener un efecto significativo en el hablante promedio de las variantes no estándares del inglés. sus explícitas recomendaciones son mayoritariamente desestimadas. no es más ni menos eficiente en relación al sistema lingüístico que las opciones del inglés estándar the house that I saw o the house which I saw (véase 3. En Inglaterra. eso a menudo es correcto a nivel de uso. Claramente. 3. estos estudiosos se preocupan verdadera y correctamente por la claridad y la eficacia de la comunicación. el neoyorquino Franklin Delano Roosevelt. no obstante. observaremos que. es muy común que un uso determinado no se catalogue como no estándar sino hasta que se vuelve muy popular y su aplicación se masifica. 6 . analizaremos este tipo de elección arbitraria bajo el prisma de la ideología de la estandarización.5). Desde el punto de vista lingüístico. mientras que aquellas formas que carecen de contraste entre vocablos que poseen /r/ post-vocálica y aquellos que no lo poseen (por ejemplo: court versus caught) poseen un estatus superior. ganar tiempo' cuando la palabra en “sentido estricto” debiera equivaler a 'mentir'. para evaluar el uso como un concepto opuesto a sistema es preciso hacer una serie de distinciones muy delicadas. los acentos británicos no róticos y los de la costa este de Estados Unidos tenían un estatus de prestigio. haremos algunas distinciones que nos acercarán a la respuesta para dicha pregunta. Como prueba están las grabaciones que demuestran lo recurrente de dicha estructura en el habla de un ciudadano de clase alta. estas posturas tan opuestas son meramente sociales. al parecer en Estados Unidos las estructuras de prestigio son las róticas. Sin embargo. En efecto.