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lo divino y el mis­ mo cristianismo. A través de estas páginas examinaremos y valoraremos por qué la realidad de otras muchas religiones se ha convertido para los cristianos al mismo tiempo en un gran problema y en una gran -incluso quizás mayor.Introducción El cristianismo y las otras religiones: un problema y una promesa El título de este capítulo pretende expresar de qué trata este libro. el problema no es nuevo. des­ concertados y a menudo confundidos por la diversidad y la vi­ talidad de las otras religiones. Pero estas inquietan­ tes cuestiones están también apuntando a nuevos descubri­ mientos y perspectivas sobre la humanidad. Los cristianos. Este libro quiere plantear de forma seria y honesta tanto el problema como la promesa. se enfrentan a cuestiones y desa­ fíos con los que nunca antes se han confrontado (al menos no con esta intensidad). Y ésta es la promesa. intercomunicado e interdependiente nos ha hecho conscientes. En cierto sentido. de forma más clara pero también más dolorosa que nunca. de la multiplicidad de religiones y de las múltiples y diferentes respuestas últimas. la fuerza y la riqueza de las otras tradiciones religiosas han entrado vigorosamente en la conciencia cristia­ na. cada una con sus propias respuestas «últimas». siempre existieron muchas reli­ giones. . Nuestro planeta. Pero hoy la presencia. cuando precisamente la chispa de la conciencia se amplió y dio origen a la preocupa­ ción por el sentido de la vida.promesa. Desde los orí­ genes remotos de la especie humana. Éste es el problema.

Leen los tex­ tos fundamentales de otras tradiciones religiosas y entran en diálogo con sus seguidores para comprenderlos mejor. los pastores —obispos y papas. KNITTER En ocasiones. Des- . nunca tuvieron que enfrentarse con tal urgencia: • ¿Por qué existen tantas religiones diferentes? • Si Dios es uno. ¿cómo debería relacionarse mi re­ ligión con las demás? • ¿Puedo aprender de las otras religiones más de lo que he aprendido de la mía propia? ¿Por qué pertenezco a una religión y no a otra? Estas cuestiones constituyen el orden del día de los cris­ tianos que intentan comprenderse a sí mismos y a sus creen­ cias en relación con sus vecinos religiosos y sus creencias.y también los teólogos estudian las Escrituras y la tradición cristianas para determinar las respuestas de sus predecesores en el cris­ tianismo. el nuevo planteamiento llega a ser doloroso porque la cantidad y la calidad de la información de nuestra nueva percepción actual de las otras religiones provoca un alu­ vión de cuestiones a las que los creyentes del pasado. seguros en sus aislados cantones religiosos respectivos. En esta disciplina. Todos ellos siguen el estudio de las líneas de inves­ tigación de los académicos conocidos como «historiadores de la religión» y «comparativistas de las religiones». El es­ fuerzo de los pastores y de los teólogos cristianos por responder a cuestiones como las listadas anteriormente con­ forma la disciplina denominada «teología de las religiones». ¿no debería haber una sola religión? • ¿Son todas las religiones válidas a los ojos de Dios (e igualmente efectivas a la hora de poner a las personas en contacto con lo divino)? • ¿Sus diferencias son más una cuestión de variedad de colores que de conflicto de contenidos? ¿Cómo debe­ rían relacionarse las tradiciones religiosas entre ellas? • Más específicamente.38 PAUL F.

Consecuentemente. de algún modo. espero que las personas de las que trato digan: «has formu­ lado fielmente mi posición». Los pastores y los teólogos sobre los que escribo a menudo di­ sienten radicalmente entre ellos sobre las posiciones expuestas por los otros. la cual. Mi tarea es resumir y describir esas teologías con tanto rigor como pueda. intenta presentar la verdad de una manera cohe­ 1 Dos documentos de la Iglesia católica son especialmente útiles para ilustrar esta dinámica.INTRODUCCIÓN 39 pues. más que una simple exposición de al­ ternativas. El libro está pensado para personas que quieren iniciarse en el estudio sistemático de la teología de las religiones. Véase la encíclica del papa Juan Pablo II Redemptons Missio («Sobre la permante validez del mandato misionero de la IgleSla". No puedo conciliar sus diferencias. sobre «teologías» de la religión. Pronto el lector constatará que ha habido y hay muchos puntos de vista. los pastores y los teólogos de las religiones se dirigen a sus hermanos y hermanas cristianos para explicarles lo que Jian aprendido. 6 agosto de 2000). Entregué a algunos de los autores tratados en este libro el manuscrito y les pregunté su opinión. Uno de ellos dijo que había resumido bastante bien su posición. 7 de diciembre de 1990) y la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe Dominus Iesus («Declaración sobre la unicidad y la uni­ versalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia». intento presentar las principales posiciones teológicas sobre la relación del cristianismo con otros Cami­ nos religiosos y sobre el papel que juegan las múltiples reli­ giones en el plan divino. A menudo sugieren modos en los que debe­ rían cambiarse las enseñanzas cristianas sobre las otras tra­ diciones religiosas. pero se lamentaba porque exponía las cosas como si fueran objetos de consumo cuya elección parecía una traición a los objetivos de la teolo­ gía sistemática. Sus propuestas han suscitado intensos de­ bates entre teólogos y las reacciones de las autoridades del magisterio de la Iglesia1. En él. El título de este libro es Introducción a las teologías de las religiones. . No obstan­ te. este libro tra­ ta.

Hoy.40 PAUL F. Paul F. ya han sido condenados. pues sus obras eran malas (Jn 3. pensé que ya ha­ bía escrito un libro que resolvía los problemas clave de una manera que los cristianos juzgarían adecuada2. sino para salvarlo por medio de él. N. porque bajo el cielo. KNITTER rente para después ofrecer un argumento que responda a la* principales cuestiones de la manera más adecuada posible Y continuó diciendo que. 1985).12 necesitan interpretarse de manera que hagan justicia a la cada vez más creciente y co­ mún experiencia cristiana de la gracia. Esto es lo que se lee en el texto lucano: «La salvación no se encuentra en nadie más.'a de este libro no hace justicia a la tarea teológica cristiana de comprender el pluralismo religioso de manera que tome en serio tanto al núcleo de las verdades del cristianismo como al núcleo de las verdades de los «otros». 2 Véase. porque no han creído en el nombre del Hijo único de Dios. En el evangelio de Juan. Es más. en un primer momento de mi carrera profesional. existe toda una serie de textos compendiada en los siguientes ver­ sículos: Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo único. La condena ha llegado por eso: cuando la luz vino al mundo. Los que creen en él no serán condenados. Dios no envió a su Hijo al mundo para que el mundo fuera condenado. . sino que ten­ gan vida eterna. Knitter. Dios no ha dado a los hombres ningún otro nombre que pueda salvarnos». Maryknoll. los hombres prefirieron la oscuridad a la luz. todavía me sigue pareciendo que textos como Hch 4. pero los que no creen en él. para que no se pierda ninguno de los que creen en él.16-19). Siento gran simpatía hacia esta observación.Y. Las controver­ sias que el libro provocó me desengañaron rápidamente de la ilusión de que sería fácil articular una teología de las religio­ nes cristiana universalmente aceptable. el poder y la verdad en los otros Caminos religiosos. el modo de hacer teolog. en efecto. No Other Ñame? A Critical Survey of Christian Attitudes toward the World Religions (Orbis Books.

Toward a Christian Theology of Religious Plu­ ralism (Orbis Books. no es necesario ir más allá de la superficie. 1997). No pueden asumir esas cuestiones si son honestos con su propia fe. Para los que no es­ tán preocupados por el hecho de que la pluralidad de reli­ giones no parece destinada a acabarse. El sentimiento de que la pluralidad religiosa se ha de to­ mar en consideración ha crecido sobre todo porque cambian nuestras circunstancias históricas. A. necesita igualmente ser reexaminado. ya no parece adecuado. Sal Terrae. Pero debido dichos textos. Maryknoll. Santander 2000. La teología de las religiones.INTRODUCCIÓN 41 Para muchos cristianos que intentan tomarse en serio su las cuestiones que surgen a partir de estos textos bíblicos C'n apremiantes y a menudo dolorosas. la enseñanza tradicional cristiana mantenía ue la suya era la única religión verdadera y que lo que había de bueno en las otras religiones estaba allí sólo como prepara­ ción para recibir el evangelio y poder entrar en la verdadera re­ ligión. Las cuestiones pueden solucionarse sim­ plemente citando las Escrituras. . Creo que esta misma ecuación se cumple cuando estudiamos tradiciones ta- 5 Véase Jacques Dupuis. La mayoría de los teólogos de la religión no han aceptado ese tipo de respuestas prepa­ radas. N. el cristianismo.Y. 7-13. Diez Aragón y Ma del Carmen Blanca Moreno. se enfrenta a tales temas. sobre todo a la luz de las experiencias que revelan la gracia y la ver­ dad presentes en nuestros vecinos musulmanes. Lo que un musulmán pudo decir y pensar sobre los cristianos y los judíos en un tiempo pasado. Existe traducción española de R. la «teología del pluralis­ mo religioso»3. y este libro intenta introducir al lector en lo que ellos han dicho. o como se apunta en una nueva formulación de este término. pp. Lo que los cristianos en cier­ ta ocasión dijeron para desestimar las afirmaciones del islam en su conjunto.

¿Por qué el hecho antiquísimo de la diversidad religiosa se experimenta de forma diferente en el mundo de hoy? 2.) . del T. KNITTER les como el judaismo. Panikkar. Por otro lado. siguiendo el consejo de R. Madrid 1996. la * Transcribo buddhism por buddhismo.42 PAUL F. aborda­ remos: 1. el lector pierde menos información si alguna vez llega a leer «Chespir» por «Shakespeare» que «Buda» por «Buddha». ¿Por qué esta experiencia sugiere a muchas personas una «nueva era» y la necesidad radical de que las religiones se relacionen mutuamente de una manera nueva? 3. el buddhismo*. al carecer de relación alguna con la raíz verbal originaria sánscrita de la que proceden. (N. el buddhismo y un buddhista». Por tanto. la urgencia y la complejidad de la cuestión. el fucianismo y las religiones tradicionales de África y las de 10'1 nativos americanos. Ciertamente. El Buddhismo. budista. el hinduismo. budismo. Siruela. p. En puridad. Véase. no hacen sino «empobrecer el castellano y entorpecer la comprensión de lo que es un Buddha. Véase. Madrid 2000. p. A. El resto de este capítulo prepara el terr no para poder enfrentarse y quizás responder a las cuestiones concernientes a si la persistente diversidad y pluralidad reli giosa de la humanidad tiene un significado positivo que deba ser considerado por cada Camino religioso. 16. a fin de no caer en el «colonialismo inconsciente o en el paneconomismo pragmático de seguir las ortografías de las lenguas europeas y prescindir de las otras que consideramos exóticas en nuestro provincialis­ mo autosuficiente». an tes de poder buscar respuestas debemos comprender bien el contenido. 24. El silencio de Buddha. en lo que sigue de este capítulo introductorio. Una intro­ ducción al ateísmo religioso. Sin embargo. Panikkar. Vélez de Cea. ¿Por qué la idea de que está naciendo una nueva era y las propuestas de un nuevo modo de comprensión y de relación con las «otras» religiones provocan interrogan­ tes y quebraderos de cabeza a tantas personas? Llego a este punto con muchas opiniones forjadas en el yunque del estudio personal y de la plegaria. las palabras Buda. R. Edi­ ciones del Orto.

Mi vida como académico y como cristiano interesado en llevar a la práctica el mensaje del evan­ gelio del Reino de Dios me ha llevado a inclinarme a favor de una cooperación práctica y a favor de un diálogo de vida con creyentes que luchan por crear un mundo mejor. el estudio y el diálogo necesarios para conseguir la verdad están pasados de moda en nuestro mundo posmoderno. me ha afeejo profundamente la grave situación de los pobres miserables del mundo. 1995) y Jesús and the Other Ñames: Christian Mission and Global Responsibility (Orbis Books. Many Religions: Multifaith Dialogue and Global Responsability (Orbis Books. el diálogo interreligioso y la acción en pro de la justicia. A otro nivel. de que esta coope­ ración práctica no hace que la cuestión de la verdad triunfe. A tales ideas «posmodernas» aludiré más ade­ lante. Por encima de todo. he dedicado dos libros a la cuestión de la plura­ lidad religiosa y a la situación del mundo a la luz de la histo­ ria reciente4. N. el uso político de la religión que impi­ je el diálogo y la precaria situación de la Madre Tierra. la paz. la oración.r INTRODUCCIÓN r 43 jnfluencia la he recibido de la oportunidad que he te­ jo de dialogar con los hermanos y hermanas de otras tradi. Nadie me creería si dijera que he escrito este libro de una forma completamente «objetiva». Maryknoll. la argumentación. Y. Hoy soy consciente. . Paul F. En esta introducción puede ser suficiente decir que sé * Véanse mis dos libros más recientes. la libe­ ración y la integridad de la creación me han cambiado. Knitter. En los últimos años. más incluso que en el pasado. El estudio. Maryknoll. Los acontecimientos posteriores al 11 de sep­ tiembre de 2001 sólo han hecho que los temas sobre los que escribía entonces me parezcan más importantes y mantenga el optimismo de que la religión pueda ser una fuerza a favor de una paz cada vez más frágil.Y. N. One Earth. quizás. persiste el hecho de que la reali­ dad de la relatividad universal se interpreta a menudo como un caer en los brazos del pernicioso dogma del relativismo. neS religiosas de todo el mundo. 1996). que mantiene que las diferencias no importan y que el deba­ te.

si ha de ser vivida totalmente. Nueva York 1962). En 1960. Cuánto más atentos e implicados estamos en la vida. el destino de nuestra civilización no sólo está afectado por sus acciones. sino para ti y para mí como individuos. Cada vez más. del Tao-Te-Ching y del Dhammapada se an al lado de la Biblia. más que visitar la librería local. donde bre las religiones asiáticas. 11. Thich Nhat Hanh ai Lama se están vendiendo tan bien -si no mejorbras de los escritores cristianos.] Esto es verdad para todos nosotros. los buddhistas y los musulmanes están con nosotros no sólo en las Naciones Unidas sino también en la calle.. KNITTER ncluso si este libro pudiera sutilmente y quizás en oca descaradamente aplicar un criterio práctico.PAUL F. [. encender la televisión ar por la web. el islam y las tradiciones mericanas se llenan a menudo más rápidamente que de teología cristiana. Wilfred Campbell Smith describía una situación de los temas religiosos que se ha hecho más predominante y per­ sonal a lo largo de décadas posteriores: La vida religiosa de la humanidad a partir de ahora. del taoísmo y del is­ Huston Smith.. p. hace ya muchos años que estamos le una comprensión de las afirmaciones religiosas como nes de la verdad. lo será en un contexto de pluralismo re­ ligioso. Esta aper­ a especialmente en los campus universitarios. en el trabajo o en las organizaciones civi­ les. Se ha manifestado en los de todo el mundo. Se lantean cuestiones sobre el valor de las tradiciones. nuestros amigos. pragmát' n de juzgar las propuestas para comprender el cristia vis a vis con otros Caminos religiosos—. en otro momento ajenas. también lo hacen las personas. Mi experiencia al estudiar las iones más bien ha sido que por lo general los estu- INTRODUCCIÓN 45 ¿¡antes no se contentan sólo con aprender sus enseñanzas o rácticas sobre el nirvana. en el actual to de pluralismo. sobre su <verdad» y sobre las comparaciones con las enseñanzas cristianaS. el Brahmán o el Tao. las vagas rarezas de narraciones de viajeros. Los cristianos encuentran que las tradiciones religiosas. . que pretendan ser acreedoras de una ión general a nivel mundial. Las series de la tele­ blica llevan a los teleespectadores a explorar las pro­ s y la belleza de otros senderos religiosos. The Faith of Other Men (Harper & Row. No sólo las ideas emigran. no sólo en ge­ neral para la «humanidad» a un nivel abstracto. Traducciones de vad Gita. sino que personalmente también tomamos café con ellos5. nuestros competidores. Cada vez más. el karma. Los confucionistas y los hinduistas. Lo que una vez fue material esotérico isfrute de los académicos aparece ahora escrito en re­ igiosas populares bellamente ilustradas que llenan los de las librerías de América y Europa. Para conocer algo sobre otra tradi­ hace falta ser ni un académico ni un viajero universal. Ya no se trata de personas de otras creencias periféricas o lejanas. uchas religiones: alidad nuevamente experimentada la realidad de las otras religiones no sólo existe al otro la frontera. Joseph Campbell. pero en ninguna parte más que en mérica y Europa. Comentarios sobre el sentido r del hinduismo. en tierras lejanas. los estudiantes sienten que para afirmarse en su propia religión tienen que estar al corriente de las otras. el tipo de conocimiento de las otras religio­ nes que ciertamente concierne y conmueve a los cristianos oc­ cidentales no proviene de los libros ni de los cursos. nuestros colegas. Sin embargo. También llega a través del diálogo de vida con los amigos que uno en­ cuentra en el barrio. tanto más descubrimos que son nuestros vecinos. del buddhismo. adquieren hoy dimensiones y fuerzas di­ ferentes en sus propias vidas porque comparten no sólo sus au- 5 Wilfred Campbell Smith.

Al plantear estas cues­ tiones. res e incluso las camas de matrimonio con personas de otras re ligiones. que todo eso está bien para los demás pero que para ellos no significa nada. sino también las mesas de los comedo.2 por ciento de la población mundial. al final del milenio. los cristianos. el cristianismo —que durante mucho tiempo mantuvo que fuera de la Iglesia no había salvación— se encuentra con otras religiones y busca comprenderlas como son y en los tér­ minos de lo que significan para su propia tradición. de compromiso. Esta búsqueda práctica tiene ramificaciones en cuestiones relacionadas con lo que sus vidas y creencias sig­ nifican para nosotros como cristianos. Tener un amigo. son un 33. Un hinduista descubre la «salvación» en la com­ prensión de que no hay diferencias esenciales entre él (o ella) y un árbol. A un nivel práctico. KNITTER las y lugares de trabajo. que consiguen realizar su trabajo y sacar adelante a sus familias. Gracias al sudor y a la sangre de generaciones de misioneros.46 PAUL F. es inquietante la persistencia de la diversidad religiosa después de diecinueve siglos de actividad misionera cristiana. Un buddhista zen puede encontrar paz a través de una práctica que ni habla de la exis­ tencia de Dios. la mayoría de estos cristianos viven en África. Viven vidas de amor. las obras de la misión cris­ tiana son extensas y loables. Después de dos mil años de tarea misionera. un miembro de la famil' o un esposo que ha encontrado significado a través de una sen da religiosa que es claramente diferente del cristianismo no sólo causa impresión. Asia y Latinoamérica. igual o incluso mejor que noso­ tros. Para algunos cristianos. es humano querer aprender más sobre la re­ ligión del «otro». El cristianismo es hoy una religión mundial . la Iglesia cristiana está presente en todos los continentes y en casi todas las naciones. sino que inquieta. Ciertamente. La teología de las religiones no es para personas que quie­ ren sentarse al fondo y concluir. ¿Qué significan estas afirmaciones en boca de vecinos y amigos para la vida y la fe cristianas? Estas personas son seres humanos normales. Además. de servicio. satisfechos. un colega. felices.

La gran mayoría -gentes nacidas en estas religiones.) . Por supuesto. C. formadas durante lo que Karl Jaspers denominó el «tiempo axial» (900 a. (N. La pluralidad: un hecho significativo de la vida religiosa y cósmica La conciencia de la constante multiplicidad y vitalidad de las religiones empuja a muchos a decir: «No existe un solo-yúnico camino para todos». No parece probable que esto cambie en un futuro próximo. Sin embargo. Y cuando esto ocurre. C.no se ha conver­ tido nunca al cristianismo. originario del siglo VII.)*. ha habido un vasto número de conversos al cristianismo. de E. si consideramos la conversión universal romo el objetivo de la misión cristiana. Mientras los cristianos constituyen la religión mayoritaria (alrededor de 1. C. contenidos A Sermón de la Montaña. Incluso.INTRODUCCIÓN 47 jno nunca antes lo fríe en su historia. muchos de nuestros contemporáneos creen que sus estructu­ * a. Los que siguen esta dirección. como Gandhi noció. Pero el volumen de estos conversos no ha venido de las denominadas religiones mundiales: el hinduismo. o en el islam.200 E.200 millones. Cuando las conversiones se dan de una religión axial a otra. los resultados son descorazonadores. del T. de E. = Era Co­ mún. el buddhismo. el mensaje y los valores del Nazareno. C. los musulmanes ocupan una crecien­ te e impresionante segunda plaza con 1. han influido notablemente en en culturas que rechazan con rotundidad autodenominarse cris­ tianas. a las filosofías y a los sistemas económicos. . a menudo también aplican un juicio similar a las culturas. = antes de la Era Común (cristiana) y E. el judaismo y el confucianismo. en una gran mayoría se contrarrestan por los conversos que se mueven en la otra dirección.900 millones en 1998).

tal como son y funcionan las cosas. históricos y sociológicos de que no hay un único camino superior. la resistencia al denominado relati­ vismo académico occidental es lo que inspira hoy a muchos profesores musulmanes. Mejor dicho. ¿Es esto algo que los cristianos puedan y deban aceptar? ¿O esto niega una verdad religiosa fundamental? Éstos son los interrogantes que subyacen en las declaraciones de los pastores de la Iglesia y de los teólogos que se enfrentan a dichos temas. 50-51. Además. nacionalidad y religión son una más entre tantas. No deberíamos engañarnos pensan­ do que las respuestas a estas cuestiones son sencillas. KNITTER ras de racionalidad. Para los que están de acuerdo con Schillebeeckx. conciencia. decir que el propio Camino es el único posible para comprender la ver­ dad religiosa es vivir «como si el tiempo se hubiera parado»6. En este contexto. pp. Sígueme. a la supersti­ ción y al odio. Salamanca 1995- . la multiplicidad es lo propio de la realidad. Nueva York 1990). los hinduistas y otros se están formulando. Para los convencidos por los estudios antropológicos. Edward Schillebeeckx señala a sus her­ manos y hermanas cristianos lo siguiente: «Ya no es posible mantener más la certeza de que se posee la verdad mientras que los demás están equivocados». la plura­ lidad no es una situación tolerable hasta que los cristianos puedan trazar un plan maestro que lleve a todas aquellas «otras» ovejas a un único redil. The Church: The Human Story of God (Crossroad. al retraso. Y rápidamente debería notarse que éstas son las mismas cuestiones que los musulmanes.48 PAUL F. para muchos es un axio­ ma que la religión lleva al conflicto. Está claro que en Occidente muchas personas formadas en la universidad y en otros lugares están convencidas de que las tradiciones religiosas no son caminos fidedignos para afirmar la verdad sobre el universo. o los musulmanes. o los buddhistas) estarían de acuerdo con ta­ 6 Edward Schillebeeckx. ¿Hasta qué punto los cristianos (o los judíos. Existe traducción española de MGarcía-Baró: Los hombres relato de Dios.

la multiplicidad tiene ahora prioridad sobre la unidad. 163. en un estado de guerra? Si esto es así. incluso aun­ que no estén a primera vista en las discusiones que siguen. «Lógica y prácticamente -dice Schillebeeckx. intrincada y misteriosa. en humanos es lo que hoy la ciencia más bien nos muestra como necesario para la existencia y el funcionamien­ to del mundo. Muchos están preocupados por cómo la re­ latividad se identifica tan fácilmente con un relativismo en el que no cabe discutir las afirmaciones de verdad y los grados de valor. ni se da el pluralis­ mo sin problemas. Creo que está creciendo la convicción de que las reli­ giones no pueden coexistir como cuerpos autónomos. p. lo que es peor. sino que también puede aniquilar el corazón de las actitudes necesarias para comprender la religión como miste­ rio y espiritualidad? Estas son las cuestiones que. Desde las teorías del caos llegan respuestas nue­ vas y diferentes a los callejones sin salida y a las crisis del de­ sarrollo. La multiplicidad de átomos en moléculas. rica.. . en plantas. sino un «fe­ nómeno de principio». ¿pueden solucionarse los problemas medio­ 7 Ibíd. La realidad es intrínsecamente compleja. ¿constituye su punto de vista un disolvente que no sólo elimina abusos y pensamientos pasados de moda.INTRODUCCIÓN 49 les opiniones? Si alguien permite estas críticas legítimas a la re­ ligión en su propia tradición. o.»7 Pero la conciencia del pluralismo no conduce simplemen­ te a una celebración total de la diversidad. Si redujéramos lo «múltiple» a «uno». sin re­ lacionarse. Muchos se preguntan si las crisis de nuestro tiem­ po ¿no suponen una llamada a las religiones a cooperar en sus eluciones? ¿Pueden las religiones vivir de forma legítima en ufia ociosa tolerancia. la pluralidad no es sólo un «fenómeno de hecho». Como Edward Schillebeeckx señala. nos perjudicaríamos y mutilaríamos al mundo. en microbios. ha­ cen que muchos teólogos y profesores de religión se sientan incómodos con la modernidad.

.] Hay presente más verdad religiosa en el conjunto de todas las reli­ giones que en una sola religión aislada. imaginando que también puede tener lugar en el ámbito local. sino necesario. A fin de intentar dar algún sentido a lo que este sueño contiene. [. sinagogas.PAUL F. interpretar e indi­ 8 Ibid.. Nos dirigiremos primero a los filósofos.. ¿Una comunidad de comunidades? Una comunidad dialógica de comunidades conformada por las religiones del mundo es todavía más un sueño que un concepto bien definido.. Allí. [. templos y mezquitas a rebosar. puesto que su tra­ bajo culturalmente reconocido es describir. Fue una comunidad dialógica a escala internacional. KNITTER 50 ambientales de la humanidad y de la Tierra? De nuevo Schillebeeckx viene en nuestro auxilio apuntando conclusiones de lo que esto significa para los creyentes: «La multiplicidad de re­ ligiones no es un mal que se haya de eliminar. pp. 166-167. los representantes de las mayores comunidades re­ ligiosas del mundo se dieron cita para afirmar y practicar la necesidad de hablarse y escucharse recíprocamente. podemos examinar las razones por las que mucha gente mantiene que eso no sólo es posible. No parece que las religiones del mundo tengan que for­ mar juntas una nueva religión. sino más bien formar una co­ munidad dialógica de comunidades. La representación más apropiada para el futuro religioso de la humanidad quizás no se encuentre en las imágenes de iglesias. sino una rique­ za que ha de ser bienvenida y disfrutada por todos. . sino en lo que el mundo constató y mi­ les de personas vivieron en los Parlamentos de las Religiones del Mundo de Chicago en 1993 y de Ciudad del Cabo en 1999..] Y esto vale tam­ bién para el cristianismo»8.

La ambicio­ sa obra de la evolución «Universe Story» de Thomas Berry y Brian Swimme ha tenido un gran eco en personas interesadas en la grave situación del medio ambiente9. Process and Reality (Free Press. Orbis. Pierre Teilhard de Chardin. que identifica con el Cristo cósmico del éschaton. Mutual Causality in Buddhism and General Systems Theory: The Dharma of Natural Systems (State University of New York Press. El hinduismo de Aurobindo conci­ be un mundo en evolución hacia la divinización. San Francisco 1992). Charles Hartshorne. Albany 1991). que no somos sino que estamos en vías de llegar a ser. The Universe Story (Harper San Francisco. El universo de Pierre Teilhard de Chardin evoluciona dolorosa pero constantemente desde la biosfera a la noosfera. Nueva York 1961) [existe traducción española de M. en un estadio de la historia. Alfred North Whitehead y Charles Hartshorne conciben un mundo inmerso en una aventura de creatividad a través de un proce­ so. En otras palabras. Algunos buddhistas contemporá­ neos han desarrollado el complejo descubrimiento de Gautama de un mundo en constante cambio a través de un proceso de co-origen dependiente. comprende o debiera comprender su mundo y a sí mismos. Numerosos filósofos articulan este pensamiento de modos diferentes aunque fundamentalmente compatibles. El panorama que estos pensadores presentan es intencio­ nadamente diferente de la cosmovisión que guió el pensa­ miento y la imaginación de la civilización occidental durante Alfred North Whitehead. hay una que propone una comprensión de la realidad que muchas personas sencillas sienten como cierta en sus pro­ pias vidas: que el mundo y todas las cosas en él están en evo­ lución o en proceso.INTRODUCCIÓN 51 car cómo la gente. Entre las múl­ tiples escuelas de filosofía de la cultura contemporánea occi­ dental. Barcelona 21985. 5 . y de aquí a la unidad del Punto Omega. Joanna Macy. The Phenomenon ofMan (Harper & Row. Nueva York 1969). The Divine Relativity (Yale University Press. Crusafont Pairó. New Haven 1948). Madrid *1986]. y Taurus. Thomas Berry y Brian Swimme.

Aunque tuvo lugar el cambio de perspectiva. Una confluencia de diversos acontecimientos y descubri­ mientos hizo cambiar esa imagen de un mundo inmutable. Ya no se concibió más la realidad como una máquina bien diseñada. Los hombres mantenían su lugar en relación con Dios. Para la mayoría de los euro­ peos desde la Edad Media y desde el Renacimiento en ade­ lante. señores. si tenía que ser creída totalmente. En su nivel más pro­ fundo. a escala subatómica. fuera vista no como un acontecimiento dado de una vez para siempre sino como un proceso continuo.52 PAUL F. esto generó un rumor de actividad. KNITTER la mayor parte de su existencia. conformada por piezas independientes hábilmente unidas. A continuación llegaron los puntos de vista y los descu­ brimientos de la «nueva física». quien durante un periodo de unos veinte a treinta años remodeló completamente el universo newtoniano. también mantenían su lugar las clases sociales. Su obra El origen de las especies re­ clamaba que la creación. Más bien. encabezada por Albert Einstein. era voluntad de Dios que los siervos fueran siervos y los señores. estable y ordenado jerárquicamente. en el que las partes podrían incluso no estar ni de­ terminadas ni colocadas con precisión. de proceso constante. No se intentaba forzar este orden. En el orden de las cosas constituido por lo divino. Los profundos trastornos provocados por la Revolución fran­ cesa y la Revolución industrial hicieron pensar a las personas que el orden social podría no ser tan inalterable y divinamen­ te establecido como habían pensado. ni inacabado ni re­ suelto. la creación provenía de la mano de Dios como un pro­ ducto acabado. la cosmovisión medieval lo consideraba una corrupción y un acica­ te para que los cristianos desearan el inalterable mundo de la eternidad con Dios. el mundo no parecía mostrar ni . Pero lo que más trasto­ có la estabilidad de las cosas fue el descubrimiento de Darwin de la evolución biológica.

En pri­ mer lugar. dejamos de existir. podríamos estar cerca de lo que somos y de cómo es el mundo. La perspectiva filosófica que intentamos explorar contem­ pla la multiplicidad. y la unidad es produ­ . sino que nuestra relación -cómo la hacemos. puesto que todavía observamos las cosas como sustancias más que como acontecimientos. el sujeto ge­ neralmente debe preceder al predicado. o la pluralidad. intrincado. Nada. «Todas las cosas» y «todas las personas» están profunda y dinámicamente interrelacionadas. sino más bien un proceso de de­ venir activo. Esto es difícil comprenderlo literalmen­ te como verdadero. la evolu­ ción tiene lugar a través de la interrelación. Fue sobre todo la nueva física la que llevó a los filósofos a sugerir lo siguiente: si todo es devenir más que ser. no somos individuos que después se relacionan. variable e interrelacionado. pue­ den ser «una isla en sí». y sólo podemos llegar a ser en la relación. de la creación potencian­ do una mayor unidad. con quién o con qué. Pensamos y hablamos usando sustantivos seguidos de verbos. La multiplicidad deviene unidad precisamente por permanecer múltiple. En este contexto. Si pudiéramos hablar y sentir el lenguaje de los indios Flopi. ni un electrón ni un ser humano. La multipli­ cidad está llamada a ser unidad. Si se suprime el «con». nos conside­ ramos principalmente más individuos que grupo. «Somos nuestras relaciones» casi se ha con­ vertido en un cliché. incluso aunque no pueda realmente decir dónde finalizará exactamente ese potencial. que fueron los prime­ ros en inventar verbos utilizados como sustantivos. Pero es una unidad que no devora a la multiplicidad. No somos «devenires» sino que «devenimos con».es la que nos hace (o nos da la apariencia de ser) indivi­ duos. sólo podemos ser a través del devenir. hasta el punto de que una «cosa» o una «persona» es y está constituida por sus relaciones.INTRODUCCIÓN 53 «ladrillos básicos» ni «seres». La estructura profunda de nuestro lenguaje nos impide comprender bien que somos nuestras relaciones.

O de forma más simple. y viven un nuevo sentido de su identidad y propósito. ¿Puede esta perspectiva filosófica servir como una lente para interpretar la nueva experiencia del pluralismo religioso descrito en la primera sección de este capítulo? Las religiones del mundo se confrontan unas con otras como nunca antes. Así. porque. Parece que hoy se debe ser religioso interreligiosamente. Se trata de un proceso que apunta a una concentración cada vez más dominante de la multiplicidad en cada uno y así en una totalidad mayor. Para ser cristiano o hinduista. Los creyentes de diversas religiones sienten cada vez más intensamente el desafío de encontrar y desarrollar su identidad individual en la comunidad cada vez más amplia de las otras religiones. se debe formar parte de esta comunidad religiosa más am­ plia. Una sencilla analogía aclarará todo esto y revelará su im­ portancia para nuestra cuestión del diálogo: podríamos com­ parar la «verdad» o «cómo son las cosas» con el universo es­ trellado que nos rodea. no hay un movimiento hacia una absoluta o monística unidad. sino ha­ cia lo que podría denominarse «pluralismo unitivo»: la plura­ lidad constituyendo la unidad. sienten las posibilidades de una unidad más dominante a través de re­ laciones recíprocas mejores. Al igual que la filosofía y la cien­ cia occidentales advierten a la cultura occidental de una com­ prensión de la realidad estática e individualista. muchos creyentes despiertan a un modo de comprensión de sí mismos más dinámico y dialógico. KNITTER cida por la multiplicidad haciendo su contribución distinta al resto y por consiguiente a la totalidad. la perso­ nalización se está intensificando. Mientras que la individualización está debilitándose. . al igual que los átomos. lo individual encuentra su verdadero yo formando parte de otros yoes.54 PAUL F. Hay tantas estrellas y están tan lejos. donde cada miembro vive y es uno mismo a través del diálogo con los otros. en términos más atractivos: el movimiento tiende hacia una ver­ dadera comunidad dialógica. los seres humanos y las culturas.

Y cuantos más teles­ copios diferentemente construidos y enfocados tengamos. más cosas nuevas seremos capaces de ver. Pero dejándonos ver algo del universo. pero el lado negativo es que nos impide ver la tota­ lidad. no podemos realmente ver qué es lo que hay. Y de cuantos más telescopios disponga­ mos.podríamos ver cosas que con el nuestro nos perdemos. Un telescopio. Al no darnos cuenta de que la verdad que . ciertamente diferentes de los nuestros. Siempre estamos mirando la verdad a tra­ vés de algún tipo de telescopio cultural proporcionado por nuestros padres. puede engañar mucho.INTRODUCCIÓN 55 que. Tenemos que usar un telescopio. a simple vista. más se ampliará nuestra visión y nuestra comprensión de la verdad. maestros y por la sociedad en general. nuestro telescopio también nos impide ver­ lo todo. Así las cosas. ¿qué podemos hacer? ¿Cómo podemos ver más de la verdad de lo que nuestro limitado telescopio cultu­ ral y religioso nos permite? La respuesta es sencilla y guarda relación con nuestro ejemplo de la comunidad dialógica de re­ ligiones: ¡usando el telescopio prestado de otra persona! Si pu­ diéramos ver a través de los telescopios de nuestros vecinos -incluso aunque esos nuevos telescopios nos puedan parecer extraños y difíciles de ajustar a nuestros ojos. llegamos a la conclusión que per­ cibíamos como correcta al principio: la verdad se conoce por la conversación. Esto describe nuestra situación humana. De esta manera. Con otros teles­ copios. El lado positivo de esta situación es que nuestro telescopio nos per­ mite ver. sino peligrosa. Los académicos que hablan claramente de lo que denomi­ namos conciencia posmoderna también nos ofrecen otra razón por la que la conversación es necesaria: la verdad que vemos a través de nuestro telescopio cultural-religioso no sólo es limi­ tada. incluso aquellos potentes usados por los astrónomos. podremos ver áreas del universo que nuestros telescopios no son capaces de alcanzar o de enfocar.

pues llegados a este punto. Freud. no sólo para nosotros sino para todo el mundo. sino porque -se percaten de ello o no. Se­ gún los denominados «maestros de la sospecha» (Nietzsche. cuando un grupo oprimido pregona su verdad como la absoluta acabará utilizándola para tomar ventaja so­ bre los otros. una sociedad o una religión persigue.mantienen su poder sobre los demás. La superioridad de un grupo se convierte en el criterio para determinar lo que la verdad sea. ¿Por qué los predicadores cristianos de­ cían que el pobre en su pobreza ganaría un lugar más elevado en el cielo? ¿Era para consolar a los pobres o para impedirles que se rebelaran contra los ricos terratenientes que a menudo contribuían económicamente con la Iglesia? ¿Por qué los brahmanes (las autoridades religiosas del hinduismo) insisten en que el sistema de castas es un requisito de la eterna y sa­ grada ley del Dharma? ¿Es porque han descubierto esta ley a 10 Michel Foucault. es donde ne­ cesitamos sospechar de nuestras afirmaciones de verdad. la verdad se convierte en ideología. según estos académicos. La verdad se convierte en ideología cuando un grupo. KNITTER tenemos es limitada. . económico o de clase a costa de los demás. las afirmaciones de verdad fácil­ mente se convierten en afirmaciones de poder10.56 PAUL F. La ideología es el uso de la propia «verdad» como medio para promover el bienestar personal. Marx). afirma y procla­ ma algo como verdadero no sólo porque crea que realmente es así. Power/Knowledge: Selected Interviews and Other Writings. Lo que pue­ de hacer que la creencia que se tiene de la verdad sea muy peligrosa. la vemos como la única verdad o la ver­ dad total o la verdad superior. Como Michael Foucault ha señalado. Y aquí. Nueva York 1980). La historia de todas las religiones y de todas las culturas está llena de ejemplos de cómo la verdad se convierte peligro­ samente en ideología. 1972-1977 (Pantheon Books.

vo\. 1 (Beacon Pressj Boston 1984). Nuestras raíces son siempre "Jürgen Habermas. Para traducir esto al lenguaje de la llamada teoría herme­ néutica (el saber que estudia cómo conocemos la verdad o la in­ terpretamos). Tener nuestra lengua materna y así ser capaces de com­ prender y hablar en otros lenguajes culturales o religiosos. El término podría •nalinterpretarse o usarse indebidamente como si para llegar a formar parte de la aldea global fuera necesario abandonar com­ pletamente nuestra ciudad natal. humi­ llados o explotados. entonces posiblemente nos estamos perdiendo la oportunidad de aprender algo que aún no hemos descubierto. es sentir el asombro y la necesidad de convertirnos en lo que po­ dríamos llamar «ciudadanos del mundo». . Taurus. Para conocer la verdad debemos comprometernos con la práctica de la comunicación con los demás. Tal vez los revelará como excluidos.INTRODUCCIÓN 57 través del estudio y la meditación o porque el sistema de cas­ tas les garantiza su poder y prestigio? ¿Cómo podemos protegernos contra el gusano de la ideo­ logía? La autoevaluación no funciona. o si simplemente ex­ cluimos de nuestra conversación a alguien y ni nos imaginamos hablando con él (o ella). La ideología es como un mal hálito. Necesitas otra persona que te diga que lo tie­ nes. Madrid 1999. podemos aceptar el reto de lo que Jürgen Habermas denomina la tarea de la «praxis comunicativa»". TheTheoiy ofCommunicative Action. Jiménez Re°ndo. Necesitamos hablar con quien usa otros telescopios y mira el universo de la verdad para oír de ellos no sólo cómo nuestra verdad les ve sino cómo les afecta nuestra proclama­ ción de la verdad. Si sólo hablamos con nosotros mis­ mos o con los que son de nuestra clase. Existe traducción española de M. lo que significa hablar y escu­ char verdaderamente a aquellos que son diferentes a nosotros de una manera significativa.

de la excitante oportuni­ dad. especialmente en el úl­ timo medio siglo. de convertirnos también en ciudadanos de otros lugares. los teólogos y las autoridades eclesiales buscan mantener los valo­ res universales cristianos y el estudio de las fuentes históricas y particulares de estos valores. No todas las personas ni las comunidades religiosas sien­ ten esta llamada. En este sentido. y en gran medida. En los capítulos siguientes exploraremos y sopesaremos los diferentes modos en que los cristianos. A menudo se percibe como una amenaza en aquellos colectivos cuyas teologías no consienten dicha llama­ da. han intentado dominar esta nueva expe­ riencia de pluralismo religioso y esta novedosa necesidad de una comunidad dialógica de religiones. evitando caer en el relativismo o en el absolutismo. KNITTER locales. permanecen así.58 PAUL F. Dos de las mayores amenazas a las que se enfrenta la comuni­ dad de naciones y de culturas son los nacionalismos y los fa­ natismos que crecen entre aquellos que nunca han salido de su ciudad y piensan que ésta es superior a todas las demás. las teologías de la religión que examinare­ mos a menudo son desconcertantemente complejas y todas se enfrentan con el desafío que Wilfred Cantwell Smith lanzó en 1962: . Debido a que el aspecto del extranjero todavía es amena­ zante. apreciamos el valor y las limitaciones de lo que nues­ tra propia ciudad nos ha ofrecido. hoy todos somos llamados en algún grado a una ciudadanía mundial. Sin embargo. De lo que aquí esramos hablando es de la necesidad. En todos los modelos de la teología de las religiones cristiana que discutiremos. muchas comunidades religiosas responden a la nueva situación mundial con algún tipo de aislamiento cultural que secuestra a las tradiciones religiosas y las pone al servicio del nacionalismo etnocéntrico. Nosotros tomamos lo que hemos heredado de nuestra propia ciudad y a la luz de lo que aprendemos cuando visitamos otras ciudades.

3-46. «Living in Two Worlds: A Personal Appraisal». los cristianos tendrán que dirigirse de nuevo a la cuestión funda­ mental: ¿por qué existe el cristianismo? Una nueva compren­ sión de las otras religiones implica una nueva comprensión del cristianismo. 103-132. pp. Edición a cargo de Arvind Sharma y Kathleen M.] De ahora en adelante cualquier formulación intelec­ tual cristiana seria debe incluir. and Unity. Psicoaná­ lisis del mito. Ciertamente. 9-16. N. Darroll. [. pero ¿cómo explicamos el hecho de que el Bhagavad Gita exista?12 Pero para explicar por qué existe el Bhagavad Gita.. Pa. si sirve para este propósito. pp. Hernández: El héroe de las mil caras. M. Ching. Grand Rapids. Dugan.. 132-133. Faith and Interfaith in a Global Age. pp. J. Fondo de Cultura Económica. Trinity Press International. Faith of Other Men. Julia. Thousand Faces.. The Hero with a. Traducción espa­ ñola de Luisa J. Princeton. Madrid 2005. 12 Smith. en A Dome ¿>y"Many Colors: Studies in Religious Pluralism. 1998. Joseph. BRAYBROOKE. Campbell.] algún tipo de doctrina de las otras religiones. . los cristianos se enfrentan con los problemas y las promesas cuando se encuentran honesta y afectuosamente con la realidad de las otras religiones. 7-22. Mich. 1999. Harrisburg. 1968. en Dialogue and Alliance 11 (1997) 43-58. Princeton Uni­ versity Press. «Do All Religions Teach the Same Thing? Ex­ ploring the Unity and Diversity of Religions». Lecturas posteriores Marcus. Explicamos la exis­ tencia de la Vía Láctea a partir de la doctrina de la creación. Identity.. [. los teólogos cristianos han sido mucho más conscientes del hecho del mal que del hecho del pluralismo reli­ gioso-. CoNexus Press.INTRODUCCIÓN 59 ¿Cómo dar razón teológica del hecho de la diversidad reli­ giosa de la humanidad? Esto es realmente un problema casi tan grande como la cuestión de cómo se justifica teológicamente el mal —sin embargo. pp. BRYANT.