Descentralización de la gestión: 10 de agosto de 2008, elección de Juntas Comunales

¿Subirá el gasto por duplicación de funciones, o se mantendrá igual por desagregación?
El 10 de agosto del año próximo los porteños vamos a elegir con nuestro voto a 15 Juntas Comunales dentro del territorio de la Ciudad de Buenos Aires. Estos 15 gobiernos locales, que se crearán para dar cumplimiento a lo que ordena la Constitución de la Ciudad, tomarán a su cargo exclusivo una parte de las funciones municipales que tiene en la actualidad el Gobierno de la Ciudad: reparación de baches, arreglo de veredas, poda de árboles y cuidado de plazas y espacios verdes; tareas que, por cierto, este gobierno central viene haciendo muy mal desde hace muchísimos años, con independencia del color político del Jefe de Gobierno. Cuando estas 15 Juntas Comunales estén funcionando en la cercanía de las calles, veredas, árboles y plazas de sus respectivos territorios que presenten problemas de mantenimiento, podrán detectar mejor y más rápido esos problemas que el gobierno central y también tomar medidas más adecuadas y más rápidas que el gobierno central para resolverlos. Esa será su ventaja. Pero la Constitución prevé un elemento adicional para reforzar esta posibilidad de que haya una mejora en la calidad en la gestión pública a partir de la descentralización de la gestión en la cercanía de donde están los problemas: que en cada una de las 15 Comunas, al lado de cada Junta de Gobierno, se constituya y funcione un Consejo Consultivo Comunal abierto a la participación directa de organizaciones y vecinos a titulo individual, con poder de propuesta y de control sobre cada Junta. Pero esta perspectiva de descentralización de la gestión del Gobierno de la Ciudad en 15 Juntas Comunales es combatida con un argumento político contundente por parte de quienes quieren mantener centralizada la gestión: aumentará el gasto público, por duplicación de funciones. Si se crean las Comunas siguiendo el texto de la Constitución al pie de la letra, no deberán duplicarse los organismos de gestión, sino que deberán desagregarse los organismos de gestión. Si se duplican los organismos, el gasto aumentará. Si se desagregan los organismos, el gasto se mantendrá estable. La Constitución de la Ciudad indica que la transferencia de competencias del Gobierno de la Ciudad a las Comunas debe ir acompañada en todos los casos del respectivo presupuesto ya asignado. En ese sentido, dice lo mismo que la Constitución de la Nación respecto de la transferencia de organismos de gestión del Gobierno Nacional a las Provincias. Con la transferencia de funciones y organismos del Gobierno Nacional a las Provincias se da la misma lógica constitucional que con la transferencia de funciones y organismos del Gobierno de la Ciudad a las Comunas. Si el Gobierno de la Ciudad debe crear con su propio presupuesto la Policía de la Ciudad, pero el Gobierno Nacional mantiene en funciones 51 Comisarías y 3.000 efectivos federales actuando en el territorio de la Ciudad, habrá duplicación de organismos policiales y aumento del gasto. ¿Es lógico que esto suceda? No. Con las funciones municipales que deben ser transferidas a las Comunas ocurre lo mismo. Si las Juntas Comunales reciben del Gobierno de la Ciudad el presupuesto, los bienes y el personal que necesitan para gestionar, no habrá duplicación de organismos, ni aumento del gasto, habrá desagregación de organismos y del gasto. Mario Bertellotti - Vecinos X la Comuna 2 Recoleta – 10 de setiembre de 2007