You are on page 1of 12

JOSE CAru.

{}S }TARIÁITGUI
YIlI'GMI}ELNOW
CáüGcrrn{
tffi lfrind ltryFdr Sr ffur¡o¡

ocie&d p€mm¡ y en el
r¡mproüi$o con el pmyeclo
E, prdo do putida del
mcialiga.
proyecro socialisra de José Ciertamedq Joeé Carlos
Cados Müiátogui ñre' la iilüiftegú m empezaba stls
crltica de b sooietr penn- & la mcie-
inve*ígacioaes
na. Esta crltica b pmlitírf¿ dad p€n¡m¿ en ut rracb
descubrir las car¿cterlgicas tdrico abmhfo. [Iacb flmes
particubrcs del paft y h del siglo )0X rm conjrmto
lógba de su d€sarollo, de escritores ll@da
premims $le le sirvieroo de "geoemcidn -lanovecien-
del
b¿se p¿ra p€osar efl las t6"- inici¡ h publicacíón de
condicimes mcesaias pua divensc trábq¡os de historia,
l¡ cwtucción de una oueva mcbbgfa y polttica qr¡e
sociedad. Teniendo en l¡ cultrra pen¡ana
domin¿mn
ctrenta esta perryectiva €s durde 106 dos pimeros
posibb comprender el enor- deccoios del ¡O(. Ese ñle el
me esfiszo desphae pq clim¡ igehctual en el qrr
Jcé Carlos lrrfeióteg$i par¿ srgft5 Jo6é Culos Lfriá-
€shdia con rigor loe probla- tegui y ñ¡¿ tambfuh erl ooe
m¡.s sociales del Perú fude c¿npo sultmal donde pole-
el sqguDdo s€mesEe & mizó cm bo intelectmles
1974: kyó o rekyó libros y del novecfonloo mbre ta
aillculocr revisó e$¡dlSicos, n¡tu¡abza de h mciedad
ealrevistó' a todoe aquelloe peruana El debate efa para
qte le podfe oftecer rma á la forma mCs segua de
información de fuilerlé$. g llega a conch¡siones tus¿s.
rcsult¿do de e*a invesfiga- ?ues el üabajo de propug-
cióo b fue plamoando en los na¡ ideas ouerrEs -esqibfti en
a¡tisuloe publicados en el respue$a a h acuoaclln de
eemeario Mundial enüe 106 que $¡s artfuulos periodf*i-
&s 1925 y l/29. ta publi- cos 8e ibao convirtixdo en
c¡ción en 192& de los T rm'muólogo indpido,,- trae
Fnsayas & hterpretrción dz aea¡ejaCo el de coümlarb
le realidad peruar.a, la y oponerhs a bs viejas, vale
primera sfntesi¡ de lc decir &.polemizar con ellas
conocimienfos mbre el perú para procbmar su caducidad
eo los dos veiotq ñp h y m falercb. Cl¡mdo es{u-
coüseclmcia de ese trabajo. dio, o emayo de e$rdi¡r,
Más allá del e.nvejecimiento wra cu€sión o lm t€mt
de algunos aoálisís putrtua- mcisnal, polemizo nocesa-
C{sar Gctmaná es Dutor
les, el übro oftece h úztiz rírm€ole conel idearb o el
en Saciolog{a } hofesor básica de ura p€rlpectiva frasearb de hs pamdas
Principal en Io UNMSM generaciom"(l).
teórico-metodológica ñMa-
autor de ¿r$úflas y trafoios
da e.n el recoaocimiento de FÁ este se|llido, bc T
sobre Mwi&egai y su obra
la nxunleza eryec.lfrca de h &rsaym pnden ser Hdc

33 Scquilaor Año II, Nruo 4-5, f99g


Esútfu

como el fibro de la polfuica con la "gmer- positiviga, h sosft)dad p€ruana e le pre-


ación del mveciecosp. Y elb eo doble nivel: ml¿ba com layrntaposición de diverss ele-
en prirer ltryc, como el debate co¡ bs inte- m€dos destrhculdoe edre s[ b qn b iryc
lectrnlg del novecients afededor de la sibilii¡ba una erplicación cabat de la ¡ealidad
posibilidad de la modernización de l¿ sociedad mcíal. Por es, la clar¡e para comprender la
oltgárEúca; y, @ segundo lugar, como la polfuica de José Carlos Mafiütlgui con la
srúic¿ de las estnrcturas maferi¿Ies &l Penl "generacidn del mveciedos' se @rmüra 6
que e$os intelecnnles r€p¡est¿baú" Desde el pas del málisis atomlstico de hs intelec-
es[a ótrica, no epuede rcducir la polfuica & trnles conservado¡€s al andtbis totalizador del
Iosé Carlos ilfariúegui cm la "geme*ación del Amail¿.
novocienosp únicmerre a la scción DL En el pemte artlculo sxrrnino alg¡m de
?iva Agüero y su infhreocia. ta generacióo bs l€m¡s princbales del debae de Joñé Carlos
'ñtlxfsÍa'o, del eosayo 'El ploceso do l¿ tt€ra- MuiátAui cotr la "gonenación del nove-
hra"(2) com b haoe l¡dc loayzap). Si e$a chdos", eo putiorlar coo Frmcim Garfa
inerpaación ñrcra ciertE, el lrryu do los Ca¡derÚo, quíen +4rfo el crltíco $ci¿liga-
@riloÍes del novocienoc serla m4giml en "e6fidó el Perú cotr üo critÉtrb ÍrÉs realisa
loo TElsa¡ns. Sin embugo, si se era¡nina ooo que el de las derbres geiremaciones fute,
rn¿yor det€úini€nto €cte libro €Í¡ posibb bctt¡aH(5).
cotrststar laperme rcferenci4 direci¿ o
idircct8, a las ideas de loc 'novec€Nrtislás', en
pardsubtr, l¿s de Fracisco Ga¡c.ia Calderón,
hocho E¡e han adv€rtido diversos estrdiocc
del pensmieoo de Jo6é Carlos Mariát€gui
(4). Peeo, nás arh" a lo largo de los 7 fursa-
Jms s wueúha la rcguisitoría mds ¡adical
que s baya bocho dc los ñmda¡mdoa mde-
riales, pollticos e eryirituales de h scidad
oligáquim.
Ambos nive.ks, ceofahs en los 7 nwayc
tro s les prcde Bepsrar sino co¡ pogA*m
maKicos" En h crfic¿ de la socldd ohg¡Ír-
Ericq José Caflos Mariótqui prxn €n evidon-
cia los llnit€s y he vulos de 106 trrdlisb de
loe escrfores del noveckntos" Una mcldad
orgmizada mbne tra bap de h erchnión de lc
campesinos indlgenas - la pobhción mayorita-
rí¿ del Feni en ee perfudo - no podla r$no
genprar ma visión de gi mi(lmn,
ircapsz de conpender los mecanismos En le
p€milfan rcg¡oOrcirse. Los Íovooeútistñ
wribierw mbre los ary€ctos institrpionales
&l Esado, sobre la eú¡cacion y la cuttura; I. EL PTN.Ú VISTO FON I.A
pero fueron incapaces de edder el ñm- "GEIITNACIÓN IIEL NO\IIECIENTOS-
ciomiento de l¿ organización económic¿ de
esfa sciedd. F.n los 7 Ensuyos m solarnente Se conoce con el nombre de "generación
se exa¡nín¡u¡ los aryectoe culturales, ed¡cati- del novecieúos" -o '&ieüsfa" o 'firtmid¿'- aI
vos y polfricos del P€nf', sino que s les expli- gnryo de es¿ritores qrc, empieza a publicor srn
ca on ñmpión de l¿ sociedad en su coqfudo. Ércipal€s obras a comiensos del siglo )0(6).
Esúe librc tftne como preocupación prircipat Este mvimiento se caracterizó por su iderés
la comprmidn de la socldad penn¡a somo en eI €shdio de bs poblem¡s del Pent de su
un¿ ta¿li&d hisérica complqia yes alll pr€seiüe y de su pasado, y pc b búoqueda de
donde r6ide la diferen i¡r pnn pat on ls solucionos pra alcanzar el 'plogreoo {oF
ln4líds de F. Garsla Catderó,n, por qiempto. @o ñmdmemal €n $E refleximes" Este
k¡a ege escritorr folluido por la filosofla tipo de peocupaciones inelearnles les lbvó a

34
Gqnat át Marifflegui y los Novceatistas

qüivar dbciplinas vinculadas con el an¡f,lbb tm¿ de sE preoqpaciones princ¡pal€s fue el


social md" bien q¡e l8 sleación lilemia. De problem de la eó¡cacióO pues velan en la
alll ge l¡s obr6 mds repesedativas de los ebvaciúr del nivel cultural de los p€nmos
escrlores de €s¿ gemación ñrcralr I¿ Pérou m¿ barc sólida para alcanzar el "glogrm".
Cotttctnprain (190?) de Frmcisco Garcla Cal- h squndo fugar, cm onsecureia del
derdn -tm esrdio histórice,mciológico- y La tema ml€ríG, tr¡ ireistercía en el papel rye
historia en el Perú (1910) de José de la Riva deb€rl@ t€ner las "Ít'morlas sleclas" en la
Agthro -una investigación hi$oriográüca. E¡l conú¡cción de los gobiernoo democdticos.
la aaualidad, con hs p¡oñ¡ndos cambic ocu- Csmiderabm qtn el pofu polfico d€beria
rridos en la mciedad p€man¡ y cm hs nuevos ser ejereido por los 'mqfoirrs" Erieires fc-
enfoqro t€óricos desarrolladoc en loe estrdioe nrlan rma verd*¡a arisoüacia de la iaeli-
mcialeq hs ideas y las propuedas de lc gwía. ES¿ élite t€úü{a las capacftlades
esctilor€s del "noveciedos" han perdido ine- inebctuabs nec€sarias para crear rma arl&ti-
¡és; lo gue obviamente m fi¡e el caso de l¿ ca sutum latinoomericaoe lo snficiedeorcste
generación siguiente - b de José Crlc poderom corm pa¡¡ opooere al ma6¡¡"¡¡*
MarÍltegui- para la ctul co!$ildan un¡ refe- üilitari¡t¡ de b Amáica del Norle(l0).
r€ncb obligada ¡Vocesri¡men€, estas feocr¡pacimes de los
Como ha señalado L. I-cn.yza la pimora rielisas p€n¡ams les llevaria a la poHtica.
gemación mfunista del Peni ñ¡e la del "Desde un ¡lrim€r momedo €ribe L
mveciedo{7). la tüdl¿ rccepción del mo- Lnayza- los homh¡es del Novecienloe se
defnismo en el Pe¡rl e$¡vo virculada a la hallabm marcados por el signo de la poUfica,
derrda del Perii en la "gueira del PacÍfico" y ed€ndfola cüm ut¿ modilación crftica E¡e.
al turbulenlo p€riodo de la pryuerra. MbNr- debla co¡ducir a una mejor mganízación del
l¡as eo el rdo de Am&foa látioa se vivla l¡ Esado y a uB modernización del pafs, sin
ploeperidad de lio de sigb, eI Peni p€nosa- cambios mry radicahs de los qw dwoofia-
m€de büscaüa recñn¡ir nr ecomlr y su b6n"(11). Sin embrgo, estos ineleshnle
Esado. Cieúameot& no €ran ésüas las cirwns- irian mucb mÁs alll de la mera nediüacidn"
tmcias adecuada.s para el trabajo intelectual y En 1915, ñmdarm un partido poütico +,1
l¿ creación arlJsica" Hacia fines del siglo XIX, Partido Nacional Democr&bo- Ero teda cm
l¿ siturcidn econ¡m¡ca, social y polfica cam- objetivo lbvar a la pr&ica l¡s ifus modemi-
bia Se inicia uo perido de proqeridad zadcas. Srn opositorcs irúnicmene lo de¡¡o
malerial y de edabilidad social. It¡e este el minaron pErtido "futurista'(12). Años rnás
mbieiile popicio para $p los intelechnles e ü¡rde, José Cafbs i\Áaríátqui r€tonó es¿
iderrogarm soüre las cauns de la derota y apelrcifo y m referiria a ellc cmo a la
nfuturisúa", por
mbre el des[ino del pals; quizds por ello su el sedido paradóji-
"tooo ñ¡e, desde m principio, idelectual, co y rbihario del t&nino aplicado a rm
grave, meditdivo", como ha esqito L. Imy- gn¡po de esitores ge á conñid€rabs ihe-
za(8). rderoo de la colonia"(13). El partido de loe
Fmmados en la nadicftín del positivimo, escrito¡es rovecedistas no logró ningum is
qu€riao conocer 'objr*ivanenle" la realidad; fluemcia signilicafiva en la vida polltica de ese
sin e,mbugo,ra.ng,fuz de nr sociolqh cons- üom€do ! desapareció discretamente etr
titul¿ tma vendadera limiüacióo a ss ideales de 19t9, cumdo s inicia, con ul gobe de
cmbio. Procis@€nte, en €ste edado de Es{arb, el $im€n del pr€sidenfe Legula
eryfrin¡" la influencia &l Ariel de Jocé hri- (1919-1930).
que Rodó ñ¡e av¡salladora(9). Ia presencia de Cmo queda dicbo, los "hmbnes del nove.
los temas de este líb¡o fue tan importaole eo cieútos" srryieron en rur mommlo de crisb y
los escrfores p€n¡snos del noveciedoe como desamolla¡m $s diagnóetfoos y popusieron
para denomináreles "arielis6". Pr¡os arielístas s¡s pfograürs co¡ el objetivo de sryerarla.
fr¡elm bs dos as?ectos primipabs de ur refle- Esa crisis habh signíficado ol fm de m perie
xióo En primer lrryar, el señalmiedo dol rol do y el inicio de ot¡o. Le 'guema del hcifico"
deteminade de las ideas en la tranafom¡cftin habia clausrado la podbilidad de unr de,s{m-
de la realidad mcial. Rede a las coñriccio- llo ecodmico basdo en el conrol del eeclm
nes ecooómiüs y mderiales oponlm el poder exportador por l¡a oligarqula ücio'nal. El
del eqlrlu y de los ideales áicos. Por eso, perbdo de la rcconsln¡ccft}n de la ecmda y
Sequileoa Año tr, Nl'os. 4-5, 1993 3f
&¡útd¡or.

del Esado - que se inicia en la rúltina década tu& esptffiih Hrcia 1918 lN honb
del siglo )ilX- dio com ¡esltado l¿ s¡bmdi- res d¿t Nwecie*og qtu ún estaban por
¡ación económica de la oligarqda al capital camplir los caareña afu, habhn esrito
efirqioo. Etlo les pemitió reclry€r¿r el poder uu serie d¿ obras qu., crr gran nudi@
perdido durade la infar¡st¿ guena. Ew aúos retwvafut ,trsúra cahra, Era wfrral
ñ¡e¡on b belle époqu pennoa: Ia paz y la pewnÍ qu las obras nás vastas y plb
ploryeridad pareclan no tener fin rtnd*t etufun aút por venb, que la
El problema $¡e se les phdeó a loo estiüo- cwecha d¿ la mútcz srb nt& rica
res del mveciedoe m eerla el ds la nodifica- qac lo de b prineros años. No ¿s
ción del patlón de c¡ecimie¡nto mómico, al exager& &cir qae es pronesa tN, sc
En coreidenaban l¿ base de la proryeridd; at cut¡pli415l.
coútrario, proeonm ampliarlo y coreolidulo. En h actmlidad, ¿tiemen algo que decirnos
hra ello, juzgabm $re ura tmea fimdmental bs writorcs del novecientos? L. Looyzn
era la modqnizasión del sisema politico y sryiere flue d. Pon ello recoñtruye me
cultural, €s decn, propoúlan el logro de la ro6Me el pensmiento & eÉlos intelocün-
plena vigencia de las instituciones les apareirtemente imcruales En el optimismo
demcrático-liberales y el desrrollo de un¿ lib€rat de los prireros libros & Riva Agtiero
idedidad cultual prqpia qt¡e p€rü¡tiem la o de Ga¡cfa Calderón el critico pareceria
incoryoracióx a la vida mciooat de b pobla- @ontrar ma salida a l¿ crisb actml del Pffil
ción indgena. Esas propuestas se mostmror y de América t¿tha. En lo fidme¡tal, ello
teórica y prá*icane,oe invi¡bles I¿ stb- signiücaria proponeñp co'mo objeüivo alcanzar
sisreocia en eÍmsas árcas ¿el palq de iwitu- ta modernidad €tuopea" Su rupirr, ura voz
ciotr€s ferúl* o semifh¡dales mod¡aba la m{t -como mstiene J. Fraaco- esa arraigada
ircmpatibilidad de la realidad p€ruma con el cosumbre en bs intelectules latircme-
modelo europeo de democracia, que los ricanos, desde los tiempos colsniales, de
essritores novecentistas t€nlao como neta la cultura europea como el nivel
"considerar
Esa realidad p€ruma ponla en evidemcía cómo s¡p¡emo al que poda aspirarse"(16). Preci-
uo cierto trogteso mderial podla convivir con saffite este ñ¡e rno de lc ¡ricleos de la
l¡s insrfuciones tradicionales lvláxime si esas critba de José Crbs Mariüegui a la tesis de
bsitrriones se robr¡sfecian con el crecimie¡rto la generacio,n 'fiturisüao. Sin drgo, ade$
capitalista" de eraminar la recepción en Jd Carlos
Desde 1918, f¡eote a rm pal^s gobernado por Mariál€gui de esas idere, quirúera presedar
un¿ minorla de t€crateoíedes ideresados algms de los principales ternás des¡r¡ollados
lhicfln€nte €n incremed¿r sts fbrtuoas y pr Francisco era¡cta Calderó,n ptles restme
f¡eirte a 1r Hnopa de todas sus espEraüzñ bien las preocupaciones de lm escritoc
denstada por la Gao Glrerrq los writores oovecenli$¡s.
del novecienf,os @erísn s¡s ih¡siones en el
progr€s. Sin una altemativa Ele ofrecer mf,e IL EL PERÍI EN LA OTRA DE
la ¡ueva situacióe llegrim a convertirs en FRANCISO GANCÍA CALI}ERÓN
'ma genoación ñ¡srada por una bnsca
acele¡acién de l¡r bistori¿"(14). Desde oe k Pérca conterrparain es tmo de los libros
mmedo, ningmo de es pomelelores más reprmlativos de b "generación del
intelecünles pubticarla rm libro importmte. L. ¡oveciedosp. Para Augtr$o Salazar Bondy
I"oayza cmal¡ bien la decryción que produjo consitnye "r¡na sffiesis notable de ñidoria y
eota gemacióu socblogb p€mmaq Émer ensayo de csü-
Los dos a;srs. anivvrcit¿¡ias de Riva prmidn iúqgr¿l de la vida nacimal(l?). Sin
Agiünq los prfuwrx ü,b¡os d.e Francisca embaryo, a p€sar de s¡ impqtancia, la ir
Garc{a CalMn Íueron verdabrc fhrcnsia de ese libro e¡r el Peni ñp mr¡y limi-
d¿ la ütermra y & la higaria
sr¿nr{Lr tda. Escrito en frmcés y prülicado en Parls
Wrullunaa dc b sianciór, &, Pe¡ú o el en 1907 bajo bs atryicios de lN Socíedad e'
Wsado & Anérica lÁtina. Ninguru otra Socblogla e P&fi! no mrf¡ üaducilo al
gencruün Wrwtu sc lmbh iniciado ca$eltam sino mrr;boa afuc deqptés y e
con tanfa múicün ni sobr¿ t&, con marlsna pucia(l8). Este desenstrcffio, a
tffita seriedad, Lo promev, era si¡ prirera yira paradójicoo no lo s€ria tado si se


Gcrnon& Muúúteguiy b NoroantiMrs

onside¡a con ü¡yot atenció¡r b di*mci¿ el inicb & la organizacidn juidica del Es¿-
fhi"¿ y eqpiritrnl {rn tro c€só de agrandare do. Yeia Ere ése esaba en proceso de cmso-
dede el €gtabbcimi@to del writor ea Parts lidasid,o cmro consectrc¡rcia de la exphación
en 1906- ente el intelectual eliti*a y la nrda del gmo y del saline. Además, perpibfa rm¡
reatid¿d social p€n¡am. Bieu es verdad que r&ida trmdomasión de l¿ vida polftica y
Ga¡ch Calderón mduvo rm grm interés por eocial del pals" Chefa que todc estos c+'mbios
el Peni y por America l^dins e inchsive vela se hable cristalizado en la elec¡ión del primer
coo optimíw sr futrro. Sin eobargo, oo €6¡ presidedo civil del PenL en tt7z, Maouet
tnenos cierto grc tenia rma profirnda descorn- Pado (1S72-1870. D¡¡ra¡le este régim, te
ftmza r€specto de nts bbifad€s a los que parecla a Ga¡cla Calderón Ere ta Reprtblica
deecibia con ura ton¡lidul sombrh y ¡lesi- po&ia baber comeozado a crrylir con la
misl¡. No eq por es, süpúerrderile que cuaü- promesa de la revoñrción de h iepeúdtria"
do m migo J. Riva Agüero b escribió pidiin- Sobre estos afus de progfeso eecribió:
dole gue rcgresaÍa al pafi, le reqondió tajan- Ftt 1874 dcryu* & un
t€m€úte: '!Y yo t€ngo tan sinc€ro pesimfumo movimiato mütr,, la esperarw dc todas
mbre el Perú! ¿QrC s prede hacer sin homb- b ho¡ttür:u.s & or&n d¿ tafu ,as
r€s, sin dinero, sin raza? Napoleón hubb,ra eV{rius rcformúores, panecc realiza&"
ftacasado en el Penl"(l9). Pero, por otra parte, Pa¡ú es el jefe úel p&r, el organiz*
la p¡opt¿ clase domimne p€n¡ma desd€ñaba fur d¿l régimen civil el mds reformador
sls propuestaq com lo hizo con el programa de tae lamhres e éWe, de oügarqúa y
modemizador del eflmero Partido Nacirnal & trúicüry el anás prufuntc ¡le t8
Democrúico. Et poqitiviw libenal de lc hunolmúrcs, Un gran nrrvimirlitro de
troyec€dist¿s to podla cnmpaginarse con uo ophión lo |nce pp¿hr; el corcuno d¿
orden mcíal que m t¿bla rcno srs amrr¡as tds lasÍuerzrc tru'ciotlr,l¿s, h tradic@
con las estrusturas sociales tradiciomles y ta rQacza y et talenta b r&a €n uno
gffi¡les. {vne y d¿frn¡ttva colabración Ya tw se
En parte el pesimismo de F. C¿¡c{a Ca¡de- piarsa en los de Ia wurqufu
rún ñ¡e coosecuensia de $r Froeia ill€rp¡eta- dz Ia evrganiwión y el llrilitarisrrln Y
ción de los "he hos" de la tidoria del Pent panece qu¿ *n orda rrltwo y logantnte
republicmo. En lo esencial. la r€alidad scial eryerado va a rehur en el pensuúcttto y
del Peni leoosrabs la ircAaci&d de h cl¡e en la üd422).
dominde republicma para curylir con los Fe[o €sl¿ €ql€raÍza e ftuS¡arfa uüa vez
"idea.l6 generosos de l¡ Revolrrción para ñ¡s. L¿ der¡ota del Fenl en lr "gnerra del
f@mü m gobierm de lE clas ideloctrnles P¿ciñco'y sr secuela de desórdenes econG
y sryerioreq rhico posibb en uü pafs de gnn micoq pollticoa y sociales imgidieron $p ese
mestízaje €n $¡e lro razas sxr muy variadas, proy€cno modernizador pdiese er codimndo.
sin capacidad poHticq y donde Ia lqa trúela El útim p€dodo coreifuú po Gaocira
y las tendencias hacia la dvelación y la mr- Calderdn corespmde al qrn s inicia en 1895
quia habfm desruido toda apitud de gobier- cm la imrrucióü de Nicolds de Piáola y
no"(20). necismente ésa fue la sluacfoin del cm el fm de un decenio de militarísmo. t¿
Feni en el perlodo posterior a la Revolrrión esabilftbd polltica y ta erpmsidar ecmómica
de la Indepecia entre bs tu 1824 y b p€rnitierm ver con un "opimimo pn$en-
1851 comaa el writor la arrenci¡ de rm te' el futuro del pafe For eso prdo escribir
gobiemo ñ¡erüe o de rma perp¡a¡i¿ad pod€so- a¡gunas pógims llenas de eryeranza soüre el
sa que tubiera si& capaz de ostablecer un porveoir del PeNú, de las cuates el siguienre
gobierno es¡ble. En este sdfrb escribió: telto €s r¡ua mles[ra:
"pasividad e¡r las clres socialeq rsurpación Des& 1895, ln vido nuional tonn
de todoe los poderes por loe jefes naciloc en üreccbtt¿s que parcccrr efiúivas. Iln
l¡ misne anarqda: tal eua el ma¡co inr¡ari¿ble id¿al se pl*nw en la reaMad y cn ln
de la vida polfica'(21). vid4 las tradtcianr¿s d¿l miütarislrrr', de
En la segmda mit¿d del siglo ¡(D(, Gascft la dtsoht¿ión int¿na x picrde4 y sc
C¿lderdo constata h existencía de fuerzas úsryu ya de elnpnts pua buqaejar
cryaces de lh¡ar al Pent pot lss sendas del' lw &stittos de la nrcionaMú perurb
progr€s. Pa¡a é1, el perlodo l&t1-1868 rnarcr ne(23).

Sequilaol Año II, Nros d-5, 1993 gi


Esú¿tlfu

Si eir h interpUac{on de h historia de F. abogafu. Inchuivg p€osabs gre bs esfadistas


Carcfa Calderón se percibe h hfitreia
de l* deü€rlm tetrcr rma p,leparación tmiversitaria
ñb$ofla poeitivida, rc oq¡rrIa lo misn¡o en para tecoiñcarlc y evitr qw srrrjao de ?r
relación a su proyecüo de modernizr la socie- mediocridad plebeyan por accién de las revolu-
dad peruana En sl bosqr¡ej,o de lo Ere él cftrm o ircapacidad de las digrras clases
demmin¡ "los ddims de la nacionalidad dírigedes, adminígracbres igt¡trc, incultos
pem&a' se apoyq mrs bien, eo el idealimo pedagogos! hac€ndistas que sélo dirigieron
áico del Ari¿l &, Rodó - "rm positivísa tan estecias o fazznfu{(28). Por eg¿ razón el
cauto y nüil que no pmocla ¡nsilívi$a', al escritor ebgia al presidene lámuel Pardo,
decir de un crftico(Z)- progm¡eodo dos pues ése habla creado ta Fasultad de Ciencias
re.fomas principales para la tradomación del Pollticas en la Universidad e Lin¿ s,1872,
Peni: Ia ¡eforma de las intilrrciones politicas y para fomn allí las nuevas generaciores de
la reforma del sirema edr¡cativo. afuinig¡admes y bombres de Esado(29).
[¿ reform¿ polfrica tmia pot objefo la Por oüa parte, F. Garcia Caldemón prqpone,
nrperación de la contradipión existente enüe además, m tipo de €ducaciÍr eryecffho para
l¿ realidad flrldica del Esado -organizado las clases poplar€s. Ega e, reducirla a las
segh el modelo democrático-lib€nal de los escuelas & üte y oficios. Pmba qr¡e €sta
pafses eurcpeos. y la realidad social, domin¿- formación b p€rmitirfa ebvar $u nivel
da ésta todavla por in$ifrrionos seM¡les. Su ideloctual y moml, con lo crral tendrlan má-s
p¡opueda conñistla en el establecimiento del posíbilidades de pcticipar en l¡¡ cosolidación
gobiecno de rma "oligarEría". Pa¡a Gacl¿ de ur régim democrático. Ga¡pla Caldqdn
Catdedrt' éga no sería r¡n¡ "aris¡toc¡acia de reswne su kh¿l educúivo cumdo afrma:
tradición, cuya formación es iryosible €n lm E¿r sftfcslc, m dobl¿ ttwtmienu d¿
medio tan mezclado', ni um "plutocacia", cthra & I# cl¿sas *perbrcs y de la
sino "la mión del talento, de la riryea y de cútcuiótt popul,ar trm$ornmrd las a
la tf,adición definiüiva'. En rma palabra, "um nadones hirytwnuricanas, Ia itrsfrrrc-
oligrgda abierta" que "hnla ta grmdeza del cüin & fu nschefumbres en c.g;wlgr' &
paJs"(25). Fa este s€dido, eúlonces, la refm- afies y ofuim, la *perioriM rútmárica
ma l¿ inicia¡ía b clase dming¡fe cmvertida & ixgenir'tos, dgricultorcs y contrcb*
por ta fuerza mtr¿l de ss ideates en clase tes sbrc abogfu y mé&os; eryeei*
ürigede capaz de inlluir sbre las clases üsfas en todas lN órdencs de Ia aúnin*y
dfuigidas por medio de "la srgeSiónr y la t¡ací&t lwcendíf¡a d¿ seño ala$q u$a
imitacióü" evitmdo la demagoglr y "hs éüte prepwúa en lN wiverciM¿*
mbiciones de cabecillas peligrom"(2é). Se Wtu y proúres ¡sttú d¿ utw
trataba" pueq det gobierno de m¿ "oliguqufa srrem wüeccün Tal es el i&al d¿
ihrdrada3, cuya ñrcrza eryirifual ñÉ dessrita ü.cúr.as d¿nurrciu{30},
por Garcla C¿Heúdn de la siguiene mpñ€ra: Et rrtáIffi y las progueslas de Rranciso
eI idcal inUrior cs, a tuesro
'4s{ Ciafcfa C¡ldendrn erpG¡an bieN¡ las orieirlacio-
Wreceq Ia crerci&t de un gobierno nos idelectuales de bs sectores más mode¡noo
rctiw y fucru, n¿úant¿ el concuwo de la slase &minane pemana y consfituyó,
organiraú d¿ ufu lw lnmhres d¿ éAitu, sin &dq la referencia de l¡s ¡ellexftrnes de
anifus confra la anwph y el jwgo José Carbs Mariffegui. I¿ Pétou (vntcfiryt
plftico, pra dw m farmidnbte inpulso rain fw 1m¿ do las principales claves de los
a wrr,úrac riEnzas, creat una patia y 7 Ertwyos.," ha señalado R. hris. Cffiidso
preryrar la realizncün &l idcal d¿n* que &a €ñ¡ ula idea acertada y nocesiün ser
crático atvfulaú cn Nagra vida rcady explsada; perc no por las razor¡es flue p¡opo-
conxgrab n h Carta(ZT. ne el hiÉnciúr frarcés. Para é1, bs sieile
I¿ segtda gran refoma soeenida por F. t€mas del libro de Ctarcla Calde¡ón habrlan
Garcil¡ Calderdü era h del sisema eú¡cativo. prefigurado los siae ensayos de José Carlos
El meia posibh la cogitrpirín de mn clas Mriátqui, o tambien la idea ryrin la crnl el
dirigede mediante la formación de minor{as mayisa perireo h¡bfi¡ uilizado algunos de
selectas en las uiversidades con rna prepara- fos rrdrisis purtrules del €fitor oovocedis.
ción más cíedlfica En hmanista y dolrde tá(31). Se trAa, rnás biee del debate q¡e el
deb€rfan predominar los ingenieroo y ro los aulor de los 7 &asams sostr¡vo cm los t€mas

3E
Gqmon& Mo¡úilegaiy b Nwccltúirtcrs

e ideas de la gmeración del noveci¡fios, crryo por la ¡crcción moral d¿ ls d¿rraa d¿


nicleo cedral giraba aft*dor de la viabilidad Ia caal el pueblo senla reryonsable a Ia
de h modemizacídn oligárqr¡ica. pfutocraci* habh cncontrado nn ant-
búerrtc fawrahtz a la propgrcih det
IIL üT "GENIRACIÓN DEL NOVECITN- verbo r*ofucbnarb, Su popagatúa
TOS" EN LOS 7 ENSAYOS T¡E INI3R.- |nbh rarclúo, sobre tdo a las pruvin-
PNETACIÓN IIE I"|. REALIITAIT PE. ci*r, Urn nnrejú de id¿as ovutzfu
NUANA
lrah{ti pasado par h Rcptlbtica(33).
Sin enbargo el r¿dicalimo no llegó a
Jd Carlos ldadátqui estuvo vir¡amte
cmvertínp en ü[r verdadero ¡xogr@¿ poütb.
interesado por el nsvimieoto idelectr¡al del
José Cütos Mridtegui lo mideraba sobre
Perú poderior a la "glrrxa det Pacffico'.
fodo como el qiritu de rma plotesta: h
Siguió l¿ evolución de hs conieúes de ideas
delnucia de los m¿les de h sociedad p€nno¿
filosóficas, llerúias y politicas do esa época
con el objeto de compender los mbios que ¡ en particular, del cobnialimo de s¡ cl¿se
dominante. E¡r ege sedido, eo Mmuel furrÁ-
s €staban prodwieúfu en la medalidad del k Prada, en su€dm los signos del nrgimier
pafs. Se ref,¡ríó a ctat¡o generaciones que
to de rm mpvo eryfritu nacional. Sin embargo,
tuvieron meneras diferedes de percibir la
et llfu radical oo ñre cqaz ni de realizar un
rcafidad peruf,¡a y que no correrymdlan oon
an¡ilisis ds los problemas del Peni ní de
tn detemin& perlodo crmologico: lrr gene- proporer un¡ doc{rina qn cieotala la acción
ración ladical, la generación 'ñüurisila", la
de su genecacirÍn. 'IrIo pudo hazar a su falange
generacid'n "colónida" y la 'rueva g€úera-
ción{32). De gas üufio gmaciones, la del
rm plan de acción ---essribié José Carlos
novecientos ñp cmsidemda en los T bwayos
M&iátegui & Gwffuz Pra&-. Sn eryfriru
individnlista, anfuquico, oolilarioo no era
como expresión del eqfritu aolonial de la
adeqndo para la dñección de rma ob¡a colec-
clas dominare p€ruan¿ y pm ello sometida a
nna cr{ti€ radicaL
tiva"(34). El movimiedo radisal, sin ffiim
y sin progrma, s agdó en ur "verüaliso
Pam José Carlos Mariúteguü la'goeración
del noveciedoo" rcp[esed¿ la reacción de los ¡nnfHarb" que 1o condenó a la egerilidad. El
vacb e{ado por el radicaliw eria ocrryado
intebctules de la clase donninaato fteme a la
por h 'gwacfu del noveclnloor.
"generacidn radical" que aparecfti en el perlo-
En los 7 Flrmyos los esritones del ¡ove-
do imodial¿meote posterior a la "guerra con
cÍenfos ryar€c€n vinculados al proceso de ¡sle-
Chib". I¿ der¡ota del Peni en esfa guena no gfimsción del sist€ma pollüco oligárquieo. De
slamente babla provocado la dosruccido de
ellos dice loqí Carlos Mariátegui: ,Ln genera-
l¿s bases materiaks sobre las que s @ntaba ción "filr¡risa" {rtro paradójicameoúe se le
el poder de la oligarqr¡f4 sirc En tmbién
apoda- señala rm momenlo de resfarnación
hahfu eroeiomdo sr poder mral. Ese frrc el coloialista y civili$a en el peomiento y en
clim¿ adecuado para el derrollo de un la literatura del Perú"(3S). Es¿ restauración
movimiedo polltico e ideológico radical el
impticaba b rmvación de or*ld¿cioffs
Ere two en Mmuel Gmz¡¡lez Prada su rqrre- valoraüv¡s y modetos de coryortamiedo de
sentade rnayot Con reryecto al papel del
ta sciedad p€ruaoa. Por ello, la miffn de l¿
radicalimo en ese pecío&, Iosé Carlc 'generación dol novocientos" habrla sido "Ia
Muititegui en el e¡¡s¡ryo "El procm de h
¡econquida inegst de la ineligencia y del
lileratwa" elird: mtimirnto'(3Q. U¡a tfr€a de esla n¡fr¡¡aleza
In autoridad sntinenul e ideohígba solme,de poda m rcalizad¡ pon bombres
& l8 h¿rc&rx dc la Cobnb se etuon- capace{¡ do idegrr hs nuevas ideas a las
t¡afu compowtifu ) warmda por cmdiciones particulares det Perú de comien-
qúrce años de prédica rúicdl hspués zoe de sigb y no por aquellos escdlorcs que
& un pcr{odo & eaudilbje midt&lr aaá- pemanecfu atados a los fubolos del pasado.
Iogo aI qae siguió a la r*vhtcün & b
Se pede decr, por €so, flue la rebgitimación
lo clav. la{fundkta hab{a
fud.ependercia
det poder oligáquico r€{¡rc¡fa urn rqfura con
restablecido s
bminio plftico p€rv no eI pasado peno, al mimo tieryo, esfaba
lnbh regablccib istralnente s bminio deginada a mA¡feúer la tadición. Se f¡ataba
búel¿cünl El radi¿alist¡p, alimcntú det proyeclo orienlado a logfar la m(F

Scquilaol Año tr, Nros.4-5, 1993 gJ


F,s/úrdiog

demizacióo del palg bkn qre de rma rnañela afirnacktn de José Cados Mariátegui de cómo
incompha y &fomada Cm rcryec{o al 'rm frreeario mds o ú€tros idealisa y prcg¡e-
papel que solamente bs iivenos intelestl¡al€s sisa dislmul¡ el idorio Eadici6al"(40).
de la oligarqufa podao desqeñr, José Además, José Caflos l\Atiüegui cond¿taba
Carlos Muiátegui escribió: "la aotigua guardia que los escrfores de Ia "generación &'l nove-
idelectr¡al del civilismo, envejecida y debilita- ciedoso no formaban m movimiedo hmo-
da, no poda reaccimr eücameirte corüra la géneo. "Si la gwración ds Riva Agilero
gemración radical. I¿ restarnación tenla qw eribe en el "hoceso de La literafina"- m
ser realizada por rma falangc de hmbres pnede desdoblarss y dividire en dos ba¡doq
jóveoed(37). €n dos gn¡pos anlagónioos, no cmsfituye
José Carlos Mri&egui r€ptr¿ba en Ere los tmpoco rm gmación üiforme y wáni-
bombres iivenes de-l ¡ovecieolos m sólo me"(41). L¿ lfooa Éncipal de diferenciación
t€olm rma misión comfu, sino En partici- que s escrmfr¿ esbozada a lo largo de los 7
pban de rtna misna ciedación teórica: el F.nsayu cor¡eryonde a los r¡Irculos de los
positivirmo. El qogoo de ega conierúe lilo- novecedistas con los dos rectces prircipales
sólica se dio effie loe atu 18t5 y 1915(38) y qne fbmabm la clase domioade: la burgtreia
marcó indeleblemente a bs mcrlores de ee capitalira y lc terralenftides prec¡p¡tal¡stas.
periodo, t¿do a los de ta generacitÍn rdical Si bien ro fonnaban dos üendercias ñeob,gi-
sono a la rovecdist¿. Alli tambifu José c¡rs sm programas defuitloe, ena posible
Carhs Mariátegui eocmffi un Pmñmda separulos en doe grupos flue coúresp@dh a
difffencia, ent¡e el positivimo radic¿l de tmoo dos sereibiliilades pollticas diferedes: aquellos
y el pocitivimo cmervador de los ot¡os writores má,s claram€úte identificados cm los
Javier hú, Garch CdUer&+ Riva ideale de la democracia lib€ml {M. V. Villa-
Agiten diwlgan an positivistto con' dn y el joven V. A. BebtÉnde) y, aquellos
xrvúr, Gonzálcz Prda enseia ,.n oriedados en lm sentido tndir:iomlisla (Riva
pasifivi:t rro r*vfuiaurio, L8 i&óbgos Agitro). En rma pmición intermedi¿ €eidall
del civilisn, m perfecfo actnrfu con sih¡ados F. Gucla Calderón y J. Prado(4z),
w sentimienbs d¿ clwe, n$ spirtuúienon lvlanrre.l Vto:€ote Vill¡rdn (1t?3-1958Xa3) es
a la moriM & Taine; cl i&óbgo &l quien, pra Jd Cülos lvtr¡¿tegui, r€pres€nts
rúicalícrna se reclanó siemprc &l pcn- mejor el eqfritu capitaüsa de l¡ clase dmi-
smú¿nu *prbr y dl;*inb &l pte, nade peruana En el ensayo "El plocem do la
cwrcomitatrfr- ! canrsllcl,aruir,l an F¡dn- imnción pública" lo dessribe com el aban-
cb can el núvimi¿rrÍo & la ¡ewün derádo de nprmtoe de viga ortodoramente
Wlfticq sirvü qu{ a la apolngh de las hugueees' sobre la ed¡cación, freoüe a las
oligwqt{w ih,$ú¿s;(39} poeiciws de Alejanño Deustt¡¡ (1849-1945)
En la "gemeracftln del novecientm' los Erien "reprcedó Ia reacción del vbjo 6p&ihl
mil,os positivigas del "hogrcso", la "Cietr- aristocr&ico"(44). Vilt¡rán es el crltico del
cia", h \azff , les serviri¡n pra justificr el coloni¿lismo flltmal y, en €ste sedftlon e¡rp€.
crecienfe dominio del capilal mb¡e la sociedad saba el eryúitu modem. h'El poblema de
pen¡ao& el pryel dfuigcúte de le ol[mqufa la universidd, ülisulo pttblicado en 1928,
"ihrslrada" y Ia srbordinación y erchuidn de Joeé CErloñ Maridfegui cmidera positivo el
cmpesinos indios. Uo pals odenado y en papel deseryeñado por Vilhán po sll srtind
ma¡cha hacia el "progte$o" sa la imagen del lib€ml en el rectmado & 14 t niv€rsidad de
Perú qrn t€üla Ia clase domhde p€nnúe y Lima:
encod¡ó $r fmmulación ideológica en lm El rectorú &, doctor Villarán
esüitoúes novecedistas y en sl filosofla canesponü a uila cstrción en h quz x
positivisa. I¿ realidad sociat de ese periodo fitañteflh vigifa* y ferwrcso c'n el
parecfa En les dsba lN razdn pues se empez¿- ahtrnú el eqfti& rcn*ubn Los
ba a vivir €ú paz y proryeridad. Pero esa antccc&ntesdc slts canpaiws safue b
imagen recubrfa al P€nt proñmdo: el mundo eütcacün nrcional obligaba4 ahrrb,
del "gamonralimro' con $ts formas bárba[as ds persnalnwt4 al Rectot, a esfotzwse
explotación de tos indios. I-a modernización por alcawu algutw ,rlrltm *cquüles a
bt¡scada por bs novecedistas se entedaba al lo nod¿sn rct'nd & una dmercia
mr¡ndo prccapitalisa. Es ége el sedido de la rennbtn Mx ptwtfo la rewstcb d¿l

40
Ganwú: Mariátegui b Novca nüfus

futor Vill#án restaaró det tob ¿n eI sbre 'el carácter dc b t*rmra en el


gobiürc de Ia uniwrsidad el vieja Pení indepaúieate, cSá cn tdas ss
eq{rin&S}. ¡nfies, ircqúvocanunb fransib no sólo
ts idestes de rcnovrción t@hfrh lc dz corceptos pol{tins sirú d¿ un sati-
encmfr¿ba José Carlos Mciáegui en lc nicrúo dc cdga. Es sinl¡lt/g,uanunie wu
escritos y €n la acción de Vbor Anü& pieu de hisbrilrgrúa tncraria y dc
Belatude (1883-1966)(46) de inicios de siglo. reivitúicaciótt p olttica(fi},
En eqocial t€satt¡ su inerés por el esh¡dio de Ciertmente a Joeé Carlos Muiátqui le
los problemas del Fent y ur activitad aima- idenesaba más e¡erniner el prOgrama polüico
da a la refonna de la urivetsidad. SoDre él qr¡e h oüra hústoriográflrca. Estas mn, obre
wribió .[osé Cerlos tr{ariflegui en rm artlsulo todo, pnopleslas qrB toc¡ur ¡ la edr¡cación, a
de 1915: la miv€rsidad, a la fibsofia y a l¿ [teratura
V{ctor Anh¿s Eelníndc, en su jwen- Pero todas esas reflexlnes apruan a rm
ú.d, ¡eaaciotwttfu an poco confra lo objetivo comrin: rwablecs h aUoridad
nndbcvidad miwrsitariq rechwí ana
oriantrcün más realista y nú Wraana
olig&gica en campos ffi, h gmación
radical hab{a logre iffidlar tm eryftitu de
d¿ Ia enseñanzs $peñor. pero Belathde rcnovación; fue un esñszo desryerado para
to petseveró cn ese camirc, kspués & salva el eryftnu coloniaüsta aoe el empuje de
algtttlos csatqnstr#, dcsieió & es ac- lre ruevr foleas.
ftud bclig¿rffite(47). Armrye ro refesenté con la nitidez de Riva
Villarán y Belarhde apüec€n en los T Agtlero el eryfritu de la clase dminade, F.
&myos cw los escritorc novecelrlistas mls Ga¡ch CaUenén es cmider¿do por Jo$é
cerc¡[bs a los ideales democráicos y liberaks, C¿rlos Mariffegui como el ffiilor áel nove-
en particulrr en relrción con bc sspoctos cfrnos ge ofució ma viqión mfu realist¿ de
sulftrakq peno Mailegui vb ss limitasio- bs probkmas del Pmt. Es cierto Ere en la
nes en w incaprcidad para coryrder la polémica e@ Villarán y Deu$ua mbre la
inyi¿bilidad de es.as p¡o¡lueslas en una mcie- edwacim lo consilem como ut "ecñctico y
dad donde so nr¡rúenf¡n cmdicionos económi- conciliado/(51) y eir el baleoe de la gene.
cas y eocialeg peosaba en que era imposíble ración 'fi¡furisfa' lo jrugaba solidario co,n las
"democrafizar la ensdmza de un pafu sitr ideas de Rina Agüero; sin embugq faobie
demc'ratizat ot ecottornia y, por ende, su es verdd que le tieoe rm t€sp€to ídelectuat
qp€r€s|ructura poUtica'(a8). Esto $¡e decla mayor que a loe ot¡oo esctito¡es de nr genera-
de ln educación tmbi& podla aplicarse cióa Aslo pq ej€mplq en el a¡tlculo'Il¿cia el
plenmente a loe otros aspectos cultum¡es del estrdio de los problemas penranos" &, ly}s
pft" edaló:
Mad¿tegui descubrf¡ en José de la Riva Le P*ou cotúenporain & Fralr:is;o
Agü€ro(a9) una pcición mfu coherente con el Garch CatMn estttdü el perú con urr
ordeo oligárquico, pr¡es él r€pres€dab a crite¡io tnás realiúa qu el de Iu antc-
cabalidad el erylritu colmialisa. En loe Z rb¡es gercrrcion* irztele¿Úllalcs, pero
Ertscyas se ¡neserü¿n sus ideas polfticas y s Garc{a Cald¿tón esqaivó en I¿ pérca
le caacleriza como a uo inlelesnnl iCIerdo cont¿rrpndn tda twestigrción a$da?,
en logrc h completa restanación det predo- tdo cmnen úevida Su übro se limiü
minio ideoLógico de lr ofigarqrda. El ensayis¿ a corstoda¡ c(m un optimis;lln civili,sta,
m egd irfecesado m dissl¡tir cm Riva Agikro Ia el;isteruia en d Penl & fuqzas d¿
sr málisis hisilórico-literüios, Se pleocupa progrc&, Las cotufusbws & este tthro
ce¡rhafuneirüo por el p¡oyecto polltico implica- to fruúeran en caenta b ge yo mislln
do en esoe tabajos. I¿ oüra de Rin Agilero insisfo cn llutlrr h reaüdod pr$anda
lraú¡ce para José Cs¡los Mariátegui "vin y &l pa{s. Gscb Cal&rúrr v cuttaúafu
since¡am€nte el eryfritu y el seotimierto del an 19ffi, cant recetarn* el gobúcrno de
aüor" prresto que se trda de una obra jwenil rnlc oligarqrla ihtrfr:ada y pr&tiea(SZ|.
y por ello nts intencimes sm más núftlas y Se tiene la iryresión Ere, púa Joaé Carlos
a$€a: Mriátegui, Garcla Calderón no podla sobrepa-
Riva Agfuva e4@io la tr¿rafrpa con sü los lnites de 1¿ visión del mundo de la
sidente criterio ncivilistrlar, Su enwyo oligarqda agroe:rpoüdor¿, ineresada en la

Sequllao: Año II, Nros. {-S, f993 4.


FsA¿dfu.

erpansión capitaliSa pem hcapcit¿da estáica - el mvimie,no "colónida", por qiem-


mat€riahcde para abolir las refacioes de plo- ro se quedó en esle nivel MCs bien
podncción f€Ndat€s o semifeudales. Por eso aranzó hacil la srftica polltica e ideotogica
erarc{¿ Caldqón pudo cmplenda el Penl para llegar, fmaMe, a la crflio¡ de la so-
hasa dordc b ñrc,poeible sin poner elr sue{¡- cftdad y comprder ad la'realidad prroñmda
üón el orden oligárqnico en cmjunto Ir otr del P€ni'. Iosé Crlos Mri&egui percibe con
conmcuenci4 efu lograr peiretrü e¡r la "real- nitidez esta difemensía de enfoqrr de b ruer¡a
idad profimda" del pafs. Esta serla la trea de gemacftm reqec|o de las geoeracimes müe-
la m¡eva generación: al mper con la menta- riores: ?ertemoce a mredra época la tdeocia
lfrl¡d colonialisa pudo "enjuiciar libremenre la q
a pe¡retÍar, con rn¡yor éIa¡¿ hs coeas y loe
rolilad peruma{S3). proble,mas peruanod(fi). I"os 7 Fn ayo cw
En esúa p€rseectiya morndma & b cufrr¡na tituyen lm¡ buena mMa de este progr¿m¿
peruan edriba la ¡ove&d fadical de la gene- de tf,abajo; sefulm los lfoÍ€s a los Ere habla
ración de Jooé Carlos Maíúegui. Si bien sr¡ Ilegado la "generacióm del noveciedod y los
pudo de paftfth fi¡e rma odeotacion critica s¡pera baga abrsar h reali&d social p€n¡so¿
dirfiida a la fradomaciól dol erylritu de la como um tdalidad corylqia y con$adistoria
liter¡tr¡¡a y a la nodificacftln de la ssbilidad

NOTAS

I. I. C. lvfariúegui, Idcolog{ay pol{tica [19691, t im$ Aüauta, l9t?, p. 219.


2.
l._9.-yadátegsi, 7 enwyar dc intcrpretuün de b rcaW peruarw ttgzSl Lima, l98l, pp.
n5-28r.
3.
\.I,*lryr, Sobrc cl nowcientrc,Lin¡, Hueso Hrheoo, LiüA lg90, p. g?.
4. Por qi€mplo R. htis y A. Fbrc Gatindo. Del pdm€ro véase s¡ dt6do 'hra una lectrna de
lre' 7 fillsays..', or J. fuicé (ú.), Marütegai y tx or{gcnrs &l nsxinp latbnantricaro,
México, c\¡admos de pasado y prwde, 1984, 310-913. Del segundo, nr lüre In agonla &
Mwiüegei" I imn, Iditl¡to de Apoyo Agrario, 1989, p. 16a.
J. C. Ivfariátegui, 'I{acia el esrdio & los problemas peruanoe', q. Peruaaicemx al perú
[19701, LimA Amura, 1986, p. 70.
Adffiás del lib¡o de L. Loayza cfrafu, vére: A. Sat¿zar Bmdy, Historia & bs id¿as cn el
Perú contenporáreo, Lima, Frrei¡co Morcloa Edittr, 196?o t. I, Primra parts ,El apogeo
del poeitivimo' y L. A. Sánchez, Balanee y liquid.rción d¿l novecbntos ¿Tuvi7¡¿g ,t1a¡cg¡ras
en ,rusre Anérba?,3¡a edickln, Lima, U.N.M.S.M., 196E. El exmen de ege g¡¡po de infe-
tectuales pennnoe en el codexto l¡linoamericano de la éprr;a se puede emcodr¿r 6: J. Itan-
@, L4 cultura ro&rna en Ansériee Latirn, Máico, Joa{rdn Mútiz, W\ Capft¡lo 2: ,'I;¿
mimrh selecüa: arielimro y criollimo" y I. Chavarrla, José Carl* Mariátegui ard t E riri,- of
npdern Pera, [8WI93Q Albuqrerqrn" University New Mexico Press, 1g79, Capftllo i
doúde exar¡ina el srgimienúo del problema nacional en el Perú y el papel de bs inelear¡atee
mbre la 'gerenación del ¡ovecidoe", en pcticul¡r, pp. %42.
7. L, Loxya OP. cit ., p. 10. E. Andsson Imbert se refiere al perfodo 1895-1910 eomo el de b
'plenihd del mode,misro'; pero señala la relafividad del con@o de modecnimo Refirién-
doe a loc escritores do ese momerúo señala: "kan los "mde¡noef de Hispanoamáica La
qalabra 'modef,no" apmta a rna tnansitoriedad. Pero, m loe manuales, a l¿ literatr¡¡a de aquo
llos trasitorios "modemod de 1885-1910 se la sigue adjetivando como "modemida" o sr¡sa¡r=
tivando oomo 'decnismo" El Modernisno, en realidad, m exisle. Es sélo ura forma mental
g!3 m8 sirve pana sompreafu hechos srcltos". Iligorin de h tit¿rafrsa hisparcaneriearw,
Mérico, Fotrdo de Ctúma Ecodmica, t. I, p. 399.
8. úffi.,p.9.
9. Sobre b
inflrc'rcia del librc de ¡. E Rodó en Adcica látin¡ véae de I. Fnanco, h cula¿ra
np&rta en Anérica latiru, op. clt., pp. 6063. Pa¡a E Aesm Imbert Rodó es el esüitor
que ryio'€ryfoilualizó, la proea de ileay, op. cit. t. I, p. 473.

42
Grr*orrót *farúfrcSaiy lot Novea nüstan

t0 sob¡e las foleas de Rodó véase el lib¡o de J. Frmco, op.


cü,y de E. fude6oo Im6o1, ap. ci',
pp.473-4?8.
11 L, Loayta op. cit., p. St.
12 véase J' Basafreo Historit de b Rcpúblba del Penl, Lim,
Editorial univensitaria 196g, t.
XII, pp. 408410.
J. c. Mariálegui, 7 ensays dc it*rpretrcün de Ia reelidd peruana,
11
14 L.L*ya, op,.ctt.,p. lZ. op. cit w,ns y n6.
15 lhtd p.10.
16 J' Ranco, op' cit', p. 12. Ese es el nuevo mito de las conimtes neoliberales hrinoamsicanas
de bB aios ocheda M. Yargas Uosa ha smenido, por qi€mpb
grn "mdenrizar es emopei-
zar'' Conredario hec$-ror A. Quijaoo a r ^ decbraciones del
esritor ea el a¡tkulo 'Estáica
de l¿ ur¡pfa", Ey* ttÍnuro, Lim, N" z?, dícimbre 1990, p. 41.
17 A' Salazar Body, Eigoria & bs id¿as en ct Peñ corrtenporárco,
l:67, !.1, p. ?fra. Sobre Garcfa cakteón véase tanbién el librc de J.
Lima, Francnrco Mo*h
G, Llos4 En busea d¿t
Perú, I imt, 1962' pp. 2l-29 do¡de sogire este esgritor
$!e del novecfrilos ofrece el "primer
ideoto de una visíón idegral de nrregro pa$; (p. 23).
l8 El libro fue editado Pof Dqiavb et cie. ¿aite¡¡rr en Pa¡b en l9o7.
con el tft'lo ib En torno el
Penf y América s pubücó en Lim¿ m 1954 rma antologh ¿e e¡s-prinrie"leÁ
ohras" ¿1ll se
incluyen cuat¡o cry{tulos del libro de l9O?,
citado pü A' Fto¡es eiaündo en sn¡ ribro La aganh de Mariátegu*
l?
m F. Ga¡€'h Catder&, Fn nrw at peni y At¡úrúa, op. ctt.,p.
op. ú,0p, r6s.
45.
2l lb{d p.4,4.
ZZ lb{d, p.58.
n lb{d., p.79.
a E. Andason Imberü Higoria de Ia literatura hirynoanericam,
25 F. Garcl¿ C¿Herdre h arno al perúy.,*¿ricai op. cü.,p. lE4. op, cit, t.l, p.474.
?Á lb{d, p.l4l.
27 lb{d, yp. t4t-t42.
28 Ib{Á, p.2A3.
29 lb{d, p.59.
30 lb{d, p.205.
31 váse q¡ artlculo ?r¿ m¿ lectr¡¡a de los ? F.,myos.. .', w J. Aricó (d.), Mariátcgui y lw
orígenes del narxismo latbwanwricaw, op. ú.,p.ilt.
32 EsÚas gemaciones aparecen emmeradas en: I. C. Mariritegui, T ensaps dc hterpretacién d¿
h reaüdad peruaw, op. cit,p, Z9l.
33 lb{d., W.275-276.
U lbld, p.2ffi.
35 lbfd, p.275.
% Ib{d, p. T16.
37 lb{d,, p. T16.
38 Sobre el positivism en el Penf, v&s: A. Salaza¡ Bod)r, Hiso¡. de lús ideas en el peú
contenryor&uo, op. cü, t. I, primera pate, "El apogeo del'positiviuo".

39 J'-C' Mariátegurr T enwyos dc htcrpretrción d¿ h realiW peruinq


op. cit p. T11;también
véae, ur juicb semejaoe a,1np.217.
40 Ib{d,9, Tl7.
4l Ih{d,p.293.
42 un prentación de las ideas de estos esfitofes s enc?€dfa en los libros cilados de A.
Salazar Bonúy y de J. Cnavarr{a.
43 De M. v. villarán véa'" púsittw exogidw, Lim4 1962. A. sar¿zar
Bondy
^mariaas¡s itfaas
s' Higoria de l¿ id¿as en cl Perú contenqnr&eo, op. cit., Frime¡a parte, iecdóú III, Cap¡tu-
b IT.

Sequilao: Año II, Nrcs. 4-5, l9g3 43


FÁfrrdfug

4 I. C. Mariátegui,7 ersa¡rc;s dc hurpretwün d¿ ln realidad penanq op. eit, p. 151. Marióte-


gpi analiza el debate entre hrstua y Villardn en bs pp. 151-161.
45 Bl artfoulo se encr¡enha inchrido en Petautkemog al Perú [19?0J, Lima, Anaü4 l9Só, p.
rtz
46 De V. A. Bela¡hde véa*e I"a crisis presenu, 1914-1939, Lima, Macurb Pemrano, 1.94A y La
realidad mcionnl, Lima, Mqcrtrio Pen¡anq 1945. El segudo libro ñ¡e escrito corno r€sprest¿
a bs 7 Easayas de Mariáteguí.
47 J. C, Mariáegui,'Hr,ia el ecndios de los pnoblemas ¡reruüos", en. Peru.anicemos al Perú, op,
cü, P.?1. Véáse tambifu las opinione de Mariátegui sobre B¿lalhde en loc 7 ensayos de
iruerpretacilín de la rc¿üdad pewnu, op. cü., p. 134.
48 lbfd, p.ll9.
49 Sobre J. Riva fuüero véaso el übro de Lwyza, tobre el novecientw, op. cit,, eryecialmonte
hspp.17-110.
50 J. C. IvfariÍ€gui, 7 ensaps fu *úerprctrcün & la reatiM peruana, op, cit, p.231,
51 lb{d., p.152.
52 En: J. C. Ivfadátegui, Perunicemos al Pení, op, crt, p. ?1.
53 Ib{á, pp. 70-71. Véas también la crftfo:a que ltfariátegui hizo de la concepcir5n elitista de 1¿
educación que tala F. Ga¡cla Calderón en "Ewfunzx tinica y e¡señanza & clffio, a Tentx
de eútcación [19701, L¡ma, Amatda" 1986, pp. 55-56.
Y l. C. ldaridtegaa Peruanicc¡tps ol Pcnl, op. cü.,p. TL.

44