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19 DE OCTUBRE/LUNES

Vigesimonovena Semana del tiempo
Ordinario
Testigos y testimonios de allá y de aquí.
+ Digna Ochoa y Plácido: Digna era una ex-religiosa y abogada mexicana.
Trabajaba investigando el paradero de los desaparecidos, las matanzas impunes, los
abusos, las torturas y demás violaciones de los Derechos Humanos en su país. Fue
amenazada en múltiples ocasiones y había intentado dejar su trabajo para proteger
su vida… pero, una vez se entra en este mundo de la defensa de las víctimas, una
vez la persona se identifica con ellas, hace suyo su dolor y hace su trabajo de
corazón, es difícil dejarlos tirados. Por eso después de un tiempo volvía otra vez a
investigar, en medio de las amenazas.
Se sentía perseguida, amenazada y torturada psicológicamente. “El 28 de
octubre de 1999 —informó el diario español El País— alguien se le acercó en la
azotea de su casa y le tapó la boca. Perdió el conocimiento, y al volver en sí estaba
en una casa desconocida con los ojos vendados. Durante nueve horas, dos hombres
la interrogaron sobre las actividades y refugios de los grupos guerrilleros residuales.
La dejaron atada a la cama de pies y manos y con la llave de una bombona de gas
abierta. Dos meses antes le habían dado una paliza”.
Pero, como ella continuó con su compromiso por las víctimas, entonces
decidieron acabar con su vida. Entraron en su propio despacho en el Centro de
Derechos Humanos Miguel Ángel Pro Juárez (Prodh), entidad de la Compañía de
Jesús en la que trabajaba desde hacía ocho años. Le dispararon en la cabeza y las
piernas. Fue 19 octubre de 2001.
El Gobierno de Fox le había retirado la protección meses antes. En ese
momento, Digna le dijo a su hermano Jesús: “Si algo me pasa, es culpa del Ejército”.
Antífona
(Cf. Ga 6,14;1 Co 1,18)
Lejos de nosotros gloriarnos si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Porque
la predicción de la cruz, para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios.
Oración colecta
Oh Dios que quisiste manifestar la dichosa esperanza del reino eterno por las obras y por la
efusión de la sangre de los Santos Juan, Isaac y sus compañeros, concédenos bondadoso,
por su intercesión, que la fe de los cristianos se consolide continuamente. Por Nuestro

Señor Jesucristo. Amén.

Día litúrgico: Lunes 29 del tiempo ordinario, año impar.
Primera lectura
Romanos 4,20-25
Está escrito también por nosotros, a quienes nos valdrá si creemos en él

Hermanos: Ante la promesa de Dios Abrahán no fue incrédulo, sino que se
hizo fuerte en la fe, dando con ello gloria a Dios, al persuadirse de que Dios es
capaz de hacer lo que promete, por lo cual le valió la justificación. Y no sólo por él
está escrito: “Le valió”, sino también por nosotros, a quienes nos valdrá si creemos
en el que resucitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, que fue entregado por
nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación.
Palabra de Dios.
R/ Te alabamos Señor.

Salmo responsorial: Lc 1,69-75
R/ Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su
pueblo.
+ Nos ha suscitado una fuerza de salvación / en la casa de David, su siervo /
según lo había predicho desde antiguo / por boca de sus santos profetas. R/
+ Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos / y de la mano de todos
los que nos odian; / realizando la misericordia / que tuvo con nuestros padres, /
recordando su santa alianza. R/
+ Y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. / Para concedernos que,
libres de temor, / arrancados de la mano de los enemigos, / le sirvamos con
santidad y justicia, / en su presencia, todos nuestros días. R/

Día litúrgico: Lunes 29 del tiempo ordinario. Ciclo B
EVANGELIO
Lucas 12,13-21
Lo que has acumulado, ¿de quién será?
En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: “Maestro, dile a mi hermano
que reparta conmigo la herencia.” Él le contestó: “Hombre, ¿quién me ha
nombrado juez o árbitro entre ustedes?” Y dijo a la gente: “Miren: guárdense de
toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus
bienes.”
Y les propuso una parábola: “Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y
empezó a echar cálculos: “¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.” Y se
dijo: “Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y
almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí
mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe
y date buena vida.” Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo
que has acumulado, ¿de quién será?” Así será el que amasa riquezas para sí y no es
rico ante Dios.”
Palabra del Señor.
R/Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión
Primera lectura: Qué bueno saber que la puerta está abierta para entrar al
lugar que anhelamos. Qué bueno saber que la promesa de Dios a Abrahán: tierra y
descendencia; es decir, autonomía, libertad, dignidad, realización personal y
comunitaria, es también para nosotros. Por eso dice Pablo: “… no sólo por él está

escrito: ‘Le valió’, sino también por nosotros…” Nosotros tenemos la posibilidad de
realizar ese mismo camino siguiendo a Jesús, inspirados en su testimonio y
fortalecidos por su Espíritu. Esa promesa no es exclusividad de un grupo, de un
pueblo, de una institución, es una puerta abierta para todo aquel que quiera soñar y
transitar con por los caminos de su propia humanización, al estilo de Jesús.
Evangelio: El evangelio de hoy está marcado por un claro lenguaje
económico: herencia, codicia, riqueza, bienes, tierras, cosecha, graneros, trigo,
acumulación, tesoros. También podemos identificar otro lenguaje, muy afín con los
tiempos neoliberales que dominan el mundo de hoy: descansa, come, bebe y
disfruta. Por estas dos perspectivas se orienta hoy en día la vida de muchas
personas, que ponen su confianza en un sistema económico que les garantiza
acumulación de bienes y posibilidades de disfrutar la buena vida. Sin embargo, los
criterios del Evangelio parecen ser otros. El asunto es que “la vida no depende de
los bienes”, ni de la voluntad nuestra. En cualquier momento nos será reclamada.
¿Cuál es, entonces, el meollo problemático de esta orientación de Jesús? Jesús
recomienda cuidarse de la codicia, la acumulación para sí y la necedad. Aplicar esta
lectura al pie de la letra puede resultar inconveniente, ya que aspirar a tener los
bienes necesarios para una vida digna es un anhelo profundamente humano. Lo
escandaloso es que orientemos nuestra vida a la acumulación de riqueza, al poder y
al placer, haciendo “harina” a las demás personas. O que obtengamos riquezas a
base de codicia, corrupción, usura y explotación. – ¿Cómo nos interpela este
exigente evangelio? (Evangelio: www.servicioskoinonia.org)
Oración sobre las ofrendas:
Al venerar la pasión de tus mártires Juan, Isaac y sus compañeros, concédenos,
Señor, por este sacrificio, anunciar dignamente la muerte de tu Unigénito, el cual no
solo ha animado con su palabra a los mártires, sino que los ha fortalecido con su
ejemplo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración después de comunión
Alimentados, Señor con el manjar celestial te rogamos que, a ejemplo de tus santos
Juan, Isaac y sus compañeros, grabemos en nuestro corazón las señales de tu caridad
y de la pasión de tu Hijo y disfrutemos siempre el fruto de la paz. Por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.