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Autor: Pierre LEFRANC

CANTE JONDO – CANTE FLAMENCO
(Publicado en 2005 en tristeyazul.com)

El artículo que sigue nació de una pregunta dirigida al Foro de tristeyazul.com en el año
2005. La pregunta era: ¿Qué es la diferencia entre cante jondo y cante flamenco?, y su
contexto un trabajo en preparación sobre Falla y los gitanos.
Sobre esa diferencia no hay respuesta única: nos hallamos en terrenos donde la
terminología es poco estable.
Dentro del marco del Concurso de Cante Jondo de Granada, Manuel de Falla dio una
respuesta en 1922, en las bases del Concurso y en su comentario sobre ellas: v. Escritos sobre
música y músicos, Buenos Aires, 1950, pp. 140-1 y 126 respectivamente.
Según él, el cante jondo está constituido por la siguiriya gitana, las serranas, el polo y la
caña, las soleares, los martinetes y las carceleras, las tonás, las livianas, y algunas « saetas
viejas ». Reagrupándolos un poco, esos cantes son: a) los martinetes y las tonás; b) la
siguiriya y dos cantes emparentados; c) las soleares y otros dos cantes emparentados; d) las
« saetas viejas ».
Esos cantes formaron el programa del Concurso de Granada.
Por otra parte, dice Falla, existe lo que llama un « grupo moderno » de cantes « que el
vulgo llama flamencos » y que son « las malagueñas, granaínas, rondeñas, sevillanas,
peteneras, etc. ». Se puede distinguir aquí entre: a) varias derivaciones del fandango, y b) dos
cantes de carácter local y folklórico.
Esos cantes fueron excluidos del programa del Concurso.

1

El cante es el instrumento de una exploración y dominación. Por otra parte. canalizándola y centrándola. Esos fenómenos son únicos. de niveles del sufrir rara vez accesibles. * 1) Un viático para hoy. La situación esbozada es flexible y abierta. En cada caso. lo elegíaco. precarias y fugaces. o en interpretaciones. Para evitar ser inútilmente largo. las siguiriyas y las soleares. al menos por el momento. como sabemos. Sin embargo. No fue siempre así pero hoy. Tal nivel y calidad de emoción se encuentran con más frecuencia en ciertos cantes como las tonás. y otros matices de emoción de este lado de lo jondo. y ha evolucionado desde entonces. como malagueñas o saetas. propondré al lector en pocas líneas un viático para hoy. lo melancólico. y la parte no jonda de esa totalidad. Pero eran el resultado de una evolución y la historia no se paró en 1922. La misma finalidad de esos cantes como formas es hacer tal expresión posible.La distinción propuesta por Falla queda inteligible como está. Esa incluye lo festero. Lo que distingue esa parte es una emoción más profunda (« honda ». que yo sepa. la importancia del Concurso. 2 . y la personalidad de su autor. en cantes. « flamenco » designa – hoy – dos cosas: la totalidad dentro de la que lo jondo es una parte. « flamenco » designa la totalidad del panorama aludido y « jondo » una parte del dicho. Por su claridad. se experimenta algo comparable. y los oyentes comparten con el cantaor o la cantaora no sólo la emoción sino el desahogo de su expresión. seguido de una serie de ojeadas a etapas anteriores. Por otra parte. En ningún otro terreno de creación artística. hasta tal punto que cantarlos sin ninguna « jondura » sería más o menos errar el blanco. tenía un pasado de gran interés. hacia más complicaciones y un cierto confusionismo. « jonda ») de la que se suele expresar en otros cantes. Lo jondo se halla en repertorios. parece que se llega al fondo de la emoción: mas allá no se puede ir. las formulaciones de Falla representan un hito en la historia del cante. tal jondura puede también visitar otros cantes que no son habitualmente o siempre jondos.

España consiguió resistir durante siglos a todas las modas extranjeras y fórmulas nuevas. Una distinción en la que una misma palabra. una totalidad y una parte de esa totalidad. Ya se sospechan relaciones tensas entre el dios Comercio y la diosa Cultura. como las de la ópera. designa de modo simultáneo. Se sabe bastante bien que. en el sentido que nos interesa. Pero si tal distinción basta para orientarse.¡vaya complicaciones! -. que se orientaron más netamente hacia lo andaluz y lo gitano en los primeros decenios del XIX. debido a la ausencia de una definición propia de la parte flamenca (es decir. o cante chico o hasta pequeño (en oposición a jondo). en lo musical. Sirvió teóricamente como equivalente 3 . es una distinción coja. * 2) Ojeadas al pasado. « flamenco ». Eso fue posible gracias al apoyo permanente que halló en una rica herencia de tradiciones propias para las que varias capas del público conservaron un fuerte apego. no jonda) del flamenco . Ya que no existe en la materia ningún Consejo Regulador.o infra-flamenco: por debajo de los fenómenos no hay separación. y en las que se interesaron compositores cultos. Una de las formas tardías que tomó esa resistencia a influencias exteriores fueron los bailes llamados « nacionales ». pero no cundieron. Además.Asoman claramente dos polaridades. una centrada en lo jondo y la otra no. mayormente en la prensa a partir de 1850. lata o plástico en vez de oro y plata. A) La prehistoria. presenta inconvenientes. se ofrece cada día bajo el nombre de flamenco cualquier cosa: vinazo y vinagre en vez de vino legítimo. que se extienden sobre repertorios. resulta una falta de frontera entre ella y lo extra. Falta una expresión simétrica a la de cante jondo para designar lo que no lo es. Es en tales contextos donde la palabra « flamenco » empezó a circular. Se probaron expresiones alternativas. o según los momentos. cantes individuales e interpretaciones. como cante grande (en vez de jondo).

Por otro lado – y al revés-. una combinación de perífrasis y eufemismo podía ser cómoda. es decir. Según la Pragmática de 1783. la palabra « gitano » no hubiera sido siempre bien acogida. de andar. « las voces de Gitanos o Castellanos nuevos » no se debían utilizar nunca. Nada podría ser más claro. 1881. Según Demófilo. o « ¡Canta (o toca. entre los gitanos del cante (o toque. un leve deslizamiento: de « gitano ». Por supuesto. o no tan gitano como quieren ellos que lo creían Ustedes. Silverio sigue en la brecha promoviendo y cantando los cantes gitanos. Año más tarde.de gitano para designar cantos. « flamenco » pasa a significar « gitanesco ». explica Demófilo. modos de vestirse. 4 . podía darse que la demanda para cosas gitanas sobrepasara el personal gitano-gitano disponible. conviene darla entera y sin cortarla. de procedencia gitana o asociados a gitanos. En esos varios contextos. la ambición de Silverio fue dar a conocer a públicos extensos el « cante gitano » que había podido escuchar en una fragua de Morón y más tarde en compañía de El Fillo. Sobre la opinión personal de Silverio a propósito de lo flamenco. por « injuriosas » (y hasta se empezó a borrarlas en los archivos). B) Demófilo y Silverio. casi de repente. En el trasfondo de tal situación se sospechan dos o tres factores. Tal vez. Una fórmula para acordarse de esa prehistoria: flamenco = en principio gitano. Los primeros textos sobre el tema fueron publicados en 1881 por Antonio Machado y Álvarez « Demófilo ». Aquí se observa. es decir gitano-gitano. mezcla de elementos gitanos y andaluces ». en reacción contra la terminología heredada. se oían frases como « ¡Los flamencos somos nosotros! ». al estilo gitano. que Demófilo describe como creaciones andaluzas a partir de elementos gitanos. que tuvo durante años contactos frecuentes en Sevilla sobre esos cantes. Silverio « ha creado el género flamenco. Según Demófilo. cuando se da esa cita en prosas dedicadas a Silverio. Sin embargo. o baile). mayormente con Silverio. Así nacieron y se multiplicaron los cantes llamados « flamencos ». en una parte de la clientela. existe una indicación clara: nunca utilizó la palabra en su publicidad. o baila) gitano! » (en vez de « flamenco »). Pero se dió cuenta de que el público de los cafés cantantes apetecía otro tipo de diversión que los « tristes y melancólicos cantares » de los gitanos. bailes. hablar y jalear.

C) Falla. Eso confirma la ausencia de una frontera clara en la parte inferior de los fenómenos: el flamenco como descrito se abre por abajo a toda suerte de subproductos destinados a toda clase de públicos. algo abierto a la creación: ya nos alejamos de una cultura heredada. Falla se apoyó en el esquema heredado de Demófilo. etc. Pocos días después de celebrarse el Concurso.Demófilo por otra parte añade indicaciones de trasfondo. se debe notar que los repertorios gitano y jondo no coinciden exactamente: el primero incluye cantes festeros como tangos y bulerías. Para las bases del « I Concurso Nacional de Cante Jondo ». celebrado en Granada en 1922. Antonio Chacón. Indica también que en la « mezcla confusa » del flamenco otros componentes pueden entrar. 5 . que había presidido el jurado. y destinado a eclipsar el cante gitano. y después. Sin embargo. » (los dos « etc. confirmó rotunda y explicítamente la sustitución de gitano por jondo. y designaba cantes de más emoción: se echó mano de ella. abierto a varios tipos de importaciones para varios públicos. « Cante gitano » viene sustituido por « cante jondo ». Mientras se estaba preparando el Concurso. etc. circularon en prospectos y en la prensa local amabilidades como: ALMA DE ESCLAVOS . Una fórmula para acordarse de 1881: hay por un lado el cante gitano. Granada 1922. Profetiza que « los cantes gitanos » desaparecerán por completo « andaluzándose » y convirtiéndose en el « género mixto » aludido. gitano andaluzado o andaluz agitanado. lo obsceno. Menciona un « género flamenco ». lo descompasadamente alegre. es decir. que es un género mixto o polifacético en desarrollo. La fiesta del « jipío » tabernario y del « pingo » en tablado canalla. como « lo bufo. lo rufianesco. Ese cambio sin ninguna duda lo dictó la prudencia. y por otra el flamenco. La palabra « jondo » ya circulaba. » vienen de él).. lo profundamente triste. A un amigo. En tal clima. modificándolo en algunos puntos. proponer – y financiar – un Concurso Nacional de Cante Gitano hubiera sido imposible.

y una fórmula tan esclarecedora por cierto merecería circular más. Una primera fórmula para 1922: cante jondo = cante gitano. « las peteneras » y las sevillanas. nada de « cante jondo ». lo que se proponía al público era lo que le gustaba a éste : un flamenco hecho de formas y efectos destinados a recoger los 6 . que se preparaba a entrevistarle sobre « el cante jondo » contestó « con alguna severidad »: Alto ahí […] se debe llamar « cante » gitano. era cómodo que los cantes de su repertorio quedaran fuera del programa. conservación y purificación del antiguo cante jondo ». Sobre lo que llama « el ridículo flamenquismo de hoy » Falla facilita detalles. y por otra parte algo que llamó « el ridículo flamenquismo de hoy ». A las extensiones (hacia « lo bufo. El trasfondo de tal denuncia se encuentra en lo que se estaba cantando entonces en espectáculos y grabaciones. del que no era cierto que sobrevivía. etc. la parte llamada flamenca. Salvo contadas excepciones.) que Demófilo había deplorado. Lo describe como compuesto de « floreo abusivo ». Pero. lo vemos ahora sustituido por jondo. Por segunda vez topamos con una perífrasis con sabor de eufemismo: después de ver gitano cambiado por flamenco. la finalidad esencial del certamen era « el renacimiento. porque gustaban más a los públicos que siguiriyas y soleares. no hizo ninguna alusión. y por esa razón se podían calificar de modernos. Los cantes llamados flamencos que enumera son los de Málaga y Levante. Falla también dejó indicaciones sobre la otra parte del conjunto que estamos examinando. Como estaba previsto que Chacón presidiera el jurado del consurso. El mismo Chacón había tenido que orientarse hacia los cantes de Málaga y Levante. artificiosos giros ornamentales. para él como para Falla. como restringido a los cantes de más profunda emoción.Luis Bagaría. Nada más claro otra vez. Pero mencionó un « gran grupo » moderno de cantes « que el vulgo llama flamencos ». lo obsceno ». Los repertorios de Málaga y Levante habían en gran parte sido fraguados por el mismo Chacón recientemente. y especializarse en ellos. y un afán de virtuosismo y teatralidad que vuelve las espaldas a la « admirable sobriedad » tradicional del cante jondo.

tonás. pero alguna tolerancia es indispensable. Una segunda fórmula para 1922: cantes flamencos = cantes recientes de origen andaluz. como se puede comprobar en los escritos y opiniones de Francisco Rodríguez Marín y de Joaquín Turina. y se prohibieron « todo floreo abusivo » y otras innovaciones en contra del « más puro estilo tradicional ». en plazas de toros. En aquellos tiempos. livianas. Ganó terreno la idea de que había allí una herencia de cantes que merecía ser salvada. 2) soleares. En los decenios de 1930 y 1940.aplausos de un público ignorante. etc. algunos de esos detalles parecen extraños. martinetes. la palabra « flamenco » se volvió totalmente despectiva. con tal que se mantengan siempre a distancia del virtuosismo y de lo vulgar. verdiales y fandangos de Lucena. D) Córdoba. por lo general. y 4) « Cantes en fase de extinción. 3) malagueñas. 1956 y 1959 Después de decenios de interrupción debida a la guerra y posguerra. de muy baja calidad. Una última fórmula para aquellos tiempos post-granadinos: flamenco = algo no tanto imprevisible como. los cantaores profesionales fueron de nuevo excluidos. la gran concurrencia de público en Granada y su entusiasmo condujeron a la organización de más espectáculos « flamencos » delante de públicos grandes. polos. El Concurso de 1922 fue todo un acontecimiento pero dejó una huella ambigua. el Concurso de Córdoba de 1956 se situó explícitamente en la herencia del de Granada. Por esa razón los cantaores profesionales fueron excluidos de la competición granadina. rondeñas. y se apoyó en bases análogas. cañas y serranas. con cantaores de poco o ningún conocimiento. El mismo Chacón fue – según las propias palabras de Pastora Pavón – « abundantemente silbado» por negarse a « adaptar su repertorio […] a los imperativos de la moda » y al « mal gusto del gran público ». Para el lector entendido de hoy. deblas. El gusto de la mayoría siguió orientándose hacia el flamenco más facil. fuera de unos pocos cantaores apoyados en un conocimiento largo de lo 7 . Su nombre oficial fue « I Concurso Nacional de Cante Jondo en Córdoba ». temporeras ». carceleras y saetas viejas. Los cantes abiertos a los concursantes dentro del llamado « cante jondo » vinieron enumerados en cuatro series: 1) siguiriyas.. Pero por otra parte.

Se necesita otra vez un poco de tolerancia. La parte jonda estaba hecha mayormente de cantes gitanos. que es principalmente andaluz. bajo el título de Antología documental de Cante Gitano y Cante Flamenco. en 1959-60. pese a infiltraciones de cantes no gitanos. gitanos o no gitanos. por haber abordado entonces. Lucena. cantiñas. pero allí entran cantes de Málaga. Incluía un total de diez cantaores y cantaoras. entre 1959 y 1965. pero en ella entraban de nuevo las malagueñas. y negociaciones de última hora casi siempre producen resultados mezclados. La inclusión de las malagueñas viene explícitamente justificada por el hecho de que Chacón las había elevado a la categoría de cantes grandes. el gran rompecabezas de los cantes y repertorios). que empezaba a salir de una relativa oscuridad. Antonio Mairena. yo mismo puedo dar fe de ello. Su nombre oficial fue « II Concurso Nacional de Cante Jondo y Cante Flamenco ». y por primera vez se daba a entender que el cante tenía dos vertientes. se apoyó por lo esencial en esa clasificación oficial cordobesa cuando. Sin embargo. Por lo esencial. preferencias locales o personales. (Habiendo entrado en todo eso a principios de 1955. de manera drástica. El siguiente Concurso se abrió con dos étapas preliminares (de selección) en 1957 y 1958. Una fórmula para 1956: el cante jondo por lo esencial sigue la huella de 1922. hasta para estudiosos como Ricardo Molina y Georges Hilaire. etc. una « jonda » y la otra « flamenca ». pero se incluyeron en ella las bulerías. la información fiable y disponible (en libros. cuando se sabe poco y se deben tomar urgentemente decisiones colectivas. Por desgracia. y lo flamenco. Eso concretizaba una evolución previsible desde 1956. en tres elepés.tradicional. la clasificación oficial cordobesa había sido cambiada otra vez. casi a ciegas.) era escasísima. Una fórmula para 1959: está lo jondo. que es mayormente gitano. y el certamen propiamente dicho se celebró en 1959. en 1965. De eso resultaron fuertes 8 . En tales circunstancias. que no se podía tratar bien en el marco de la organización de un concurso. El deseo de abrir a los concursantes una gama más amplia de cantes dejó atrás el problema de los orígenes y repertorios. organizó y grabó su primer álbum. « el cante jondo » queda delimitado con suficiente claridad. pero en las procedencias de ambos no se puede realmente entrar. La parte flamenca era mayormente andaluza. y salió años más tarde. errores. y camperos. tientos y tarantos.

Por primera vez. profesionales o no. y pese a las reservas implicadas o expresadas por Silverio. Juaniquí. El Marrurro. etc…. el Concurso de la Llave de Oro y el de la Gran Simplificación Terminológica. cuya riqueza era detallada en público. entre las del Fillo. y oficialmente. Joaquín de La Paula.perplejidades en 2001. La enumeración de tales cantes y la especialización del Concurso en ellos representaban una apuesta oficial enteramente nueva y de máxima fuerza en pro del cante gitano en su parte solemne y jonda. Por otra parte se anunciaba la entrega. E) Córdoba 1962 Eso fue. en lo cultural. El nombre oficial del certamen fue « III Concurso Nacional de Cante Flamenco ». el concurso se basaba en lo esencial de los repertorios gitanos por soleá y por siguiriya. Frijones. Otra ventaja de tal modo de expresarse es que « el cante » siempre incluye una parte festera. se habla de cante a secas (cante en vez de canto ya dice mucho). Falla y otros. Tomás El Nitri. una evolución en la que una jerarquía tradicional viene oficialmente invertida. Se requerían tres estilos diferentes de siguiriyas. Enrique El Mellizo. y de una mayoría de entendidos: no se necesitan adjetivos. y eso marcó el paso de una época a otra. Manuel Cagancho. que no cuadra bien con « jondo ». para las soleares. Ahora bien: las bases del Concurso de la Llave enumeraban con un lujo inédito de detalles los cantes que deberían « hacerse » en público para obtenerla.000 Ptas. cuando esa antología fue reeditada bajo su título de antaño: la oposición entre gitano y flamenco en el título pareció incomprensible. y lo « jondo » hasta dejaba de ser mencionado. Curro Dulce. en el marco del Concurso. Rara vez se puede observar. más dos cantes a elección del concursante. con menciones expresas de los creadores de esos cantes. el término « flamenco » lo abarcaba todo. oficialmente. Por vez primera. Los candidatos tendrían que eligir. para las siguiriyas. a un tiempo. el marco de la entrega 9 . con un premio de 100. se sabe de qué se está hablando. Demófilo. tres de soleares y algunas tonás (incluyendo « Martinetes y Debla »). etc… Tales detalles no tenían precedentes. casi todos gitanos. de la « Llave de Oro del Cante ». y las preferencias de cada cual son conocidas. y. Por otra parte. gitanos o no. La ausencia de todo adjetivo refleja fielmente el modo de hablar de los cantaores y cantaoras. entre las de La Serneta.

Había competido para la Llave de Oro « del Cante »: le entregaron la Llave de Oro « del Cante Flamenco ». por primera vez. pero en el momento de la entrega le regalaron una sorpresa. El único enriquecimiento que vino después. etc. cantó y venció. Un « arte » tal se puede abrir a otros campos de actividad. Así se llegó a la última étapa de este recorrido zigzagueante. fue la noción de « Arte Flamenco ». que salió al año siguiente (1963) con las firmas de Ricardo Molina y Antonio Mairena. El resultado neto – y definitivo – fue la introducción oficial de la palabra « flamenco » con sus ambigüedades heredadas. no eran muchos los que dominaban esos cantes y no había riesgo de baja calidad. Los cantes y creadores enumerados pertenecían a la tradición gitana del cante como heredada por Mairena (de Joaquín de La Paula. desplegada por él delante de Ricardo Molina. en la esfera oficial. o lo peor. Por supuesto otros profesionales. una fuerte división de opiniones entre los partidarios del « Cante » y de la Llave « del Cante » y los del « Cante Flamenco »: sea que hubo acuerdo sobre un escenario en dos partes sucesivas sea que los en favor del « cante » a secas se ganaron el primer tiempo y sus oponentes (tal vez por sorpresa) la partida. la adición de un adjetivo fue suficiente. Se adivina en el trasfondo. que incluía « Cante. Antonio Mairena vino. lo que implicaba una disolución de la herencia gitana – que acababa precisamente de ser ilustrada en público – en el mar sin diferenciación ni definición del « flamenco ». y (se supone) transmitida por ese último a los demás organizadores del Concurso. 10 .. lo obsceno ». en 1965. Se sabe por otra parte. alcanzó una supremacía absoluta y llegó a designar la totalidad. Ese Arte Flamenco sigue vigente en los Concursos y las Bienales.de una Llave tan orientada hacia lo gitano era un Concurso de « Cante Flamenco »: sin más e indiferenciado. y se sabía muy bien entonces. y se orienta naturalmente hacia la creación y el porvenir (tal vez dejando atrás lo tradicional). y nuevos cambios terminológicos parecen muy improbables . Juan Talega y muchos otros). Se sabe hoy que los cantes prescritos venían enumerados y detallados en un libro en preparación. la historia no se paró en 1962. Naturalmente. y hasta lo peor de lo peor (« lo bufo. después de designar lo gitano. etc…). o lo andaluz. que dicho Concurso estaba « arreglaíto » – en grande – para que Mairena lo ganara. En el acto del fallo. Baile y Toque ». fueron autorizados a competir (siendo pagados para ello): a esas alturas. en el que el adjetivo « flamenco ».

el segundo bajo el título innovador de Flamencología. se había publicado en París la primerísima antología. por su parte. que pasó de 4. En 1952. hasta los más ignorantes conocían el « flamenco ». En 1954. Caracol. En 1953 y 1955. se podía esperar que una clientela nueva y adinerada vendría del turismo. 16-18) que se ajustaban al nuevo concepto de Todo flamenco y explicaban 11 . los más escrupulosos dentro de España se podrían consolar con la idea de que permitía también poner en venta lo disponible sin garantizar calidad. Contenía dos o tres páginas (pp.1 en 1970: entre los extranjeros. Ricardo Molina se adaptó a la nueva terminología: el libro escrito en colaboración con Mairena salió en 1963 con el título Mundo y formas del Cante Flamenco. el adjetivo fatídico para su título: Colección de Cantes Flamencos. sin embargo. Por otra parte. y de verdad con todas fórmulas anteriores: hay flamenco y nada más. Dicha palabra abría un mercado y. Manuel García Matos e Hispavox habían llamado Una Historia del Cante Flamenco a la antología del primero. Una fórmula para acabar con 1962. lo cierto es que la palabra « flamenco » quedaba a disposición. pero él mismo eligió. Imperaba también. por lo visto. punto final. la Ley n° 1 del comercio – lo producido se debe vender – y su corolario más evidente – para venderlo.2 millones en 1959 a 24. Esa ley. Anselmo González Climent (que estuvo muy activo en los primeros concursos cordobeses) había publicado en Madrid dos libros en los que trataba de « flamenco ». bajo el título de Anthologie du Cante Flamenco. o se dejó convencer de eligir. En 1958. por supuesto. se precisa un nombre conocido de la clientela. dirigida por Perico del Lunar. Sea porque las reservas expresadas antes de la guerra habían caído en un total olvido o porque se hizo borrón y cuenta nueva.Se debe reconocer. y Hispavox la había editado en España en 1958-1959 con la misma mención de « Cante Flamenco » en el título. había salido una película de larga duración de Edgar Neville (galardonada en el Festival de Cannes) bajo el título de Duende y misterio del Flamenco. en una España de posguerra todavía asfixiada por la falta de dinero. y a poco tiempo la aparición de los primeros « flamencólogos » consolidó la terminología. ya imperaba en el tiempo de Demófilo: se le agradecen formulaciones perspicaces sobre la inevitable evolución hacia abajo de un « flamenco » indefinido. que la decisión tomada en 1962 en Córdoba se apoyaba en precedentes recientes.

esa última llamada « flamenca » desde los tiempos de Demófilo. Sabía desde casi siempre que el cante tiene dos vertientes. En realidad. de una convergencia milagrosa de valoraciones « subjetivas ». Se aprovechó de que le habían entregado la Llave del « Cante Flamenco » para considerar a veces que tenía también el repertorio andaluz en su jurisdicción. Se ha llegado a una simplificación que raya en la opacidad. e hizo de ella la piedra angular de su « Breve historia del cante » en sus Confesiones (pp. (Demófilo ya había dicho lo esencial sobre todo eso). Se referió periódicamente a la distinción anterior entre lo gitano y lo flamenco (en el sentido de andaluz). nacida. había puesto en circulación el concepto de « cantes básicos » (cuya popularidad quedó limitada) pero. Aquí todo al revés. 159 y 205). una herencia andaluza recientemente desarrollada. volvió a la noción de « cante jondo ». evoluciones terminológicas de esta índole sirven para conducir a más claridad y a distinciones más finas. su finalidad es divertir. se debe suponer. y lo producido se olvida antes de dejar huella en una herencia. especialmente cuando 12 . 15-34). Sobrevivía para tal cosa una afición permanente. En Mundo y formas (pp. al año siguiente (1964). * Conclusiones En principio.además que la expresión « cante jondo » se debe prescindir por estar basada en « sentimientos y reacciones subjetivas » (eso se volvió casi oficial después). Un solo término para designar un conjunto tal acarrea un riesgo evidente de confusionismo. en un terreno que consideraba como suyo más bien que de ellos. lo llamado « flamenco » alberga tres cosas: una herencia gitana. 153. La antología que había grabado en 1959-60 salió en 1965 sin cambio de título. por detrás del carácter monolítico de la palabra. pero siguió en lo suyo sin hacer mucho caso de las variaciones y decisiones terminológicas de los señores. No me parece cierto que Antonio Mairena aprobara todos los arreglos de última hora introducidos por Ricardo Molina en el libro. cuando se trató de dar al Festival de Cante de Mairena del Alcor su nombre definitivo. gitana y andaluza. y una extensión que tiene características propias: sus bases históricas (cuando las hay) son inciertas o dudosas.

Ortiz Nuevo. luego deja de ser mencionado. La única manera de librarse de tal confusión. y del mito según el cual todo es igual. Naturalmente el adjetivo « jondo » se recomienda. 1977). Teoría romántica del Cante Flamenco (Madrid. y al final sirve para todo. * Fuentes 1) El viático: A propósito de « jondo » y « flamenco ». Sobre el Flamenco […] (Madrid. contextos y matices de la palabra « flamenco ». pp. Por un lado de la terminología. J. 2) El pasado: A) Sobre las primeras apariciones.).las nuevas generaciones – que en su mayoría no conocen el resto del « flamenco » – orientan masivamente el mercado hacia la diversión. Pero cada lector podrá tener otras preferencias e inclinar hacia lo andaluz. debido a la originalidad esencial de lo que designa en el conjunto evocado. etc. Por el otro lado. Los Cantes Flamencos (trad. 1990). Sánchez Ortega. Tal vez quedará por hacer algún trabajito por aquel lado. y de evitar el riesgo de una nivelación por abajo. 1987). 1976). y al final. pero no todo cante flamenco es cante jondo. 15. 19-21 (sobre « gitanesco ».L. 1990). « flamenco » sirve como perífrasis y eufemismo para gitano. se cita a veces la fórmula siguiente: todo cante jondo es cante flamenco. p. 13 . por ejemplo Manuel García Matos. es buscar un principio de jerarquización que permita salirse de esa falsa uniformidad. es rechazado por subjetivo. Luis Lavaur. sino hasta la memoria de su contribución es borrada y vaciada de su contenido: lo « jondo » deja de tener nombre. Por otra parte. Así no sólo se evita toda mención de los gitanos como agentes históricos que tal vez desempeñaron un papel en todo eso. v. M. ¿Se sabe algo? […] (Sevilla. luego pasa a significar andaluz. se nota una continuidad interesante. detrás de los zigzag observados. v. Documentos selectos sobre […] los gitanos […] (Madrid.H. v. Para la Pragmática de 1783. « jondo » sustituye a gitano. o lo festero: lo esencial es introducir una jerarquía dentro del monolitismo que se nos impone. y Hugo Schuchardt. Sevilla.

v . Francisco Rodríguez Marín.. v. 1990). a Silverio. 27. también Ortiz Nuevo. 101. 1995-6). En materia de terminología. Rodríguez Marín había compartido con « Demófilo » dos o tres años de contactos con Silverio (v. Falla. y también Francisco Hidalgo Gómez.B) V. v. para la entrevista de Chacón por Bagaría. 37. los principales textos de ambos en Molina Fajardo. y Candil. 379-437. la distinción propuesta queda válida en lo que atañe a los orígenes. e Hidalgo Gómez. 2000). por ejemplo el texto del librito que acompaña su reedición reciente. Escritos. La entrevista de Pastora Pavón se publicó el 19 de Julio de 1934 en El Mirador de Barcelona. Manuel de Falla y el « Cante Jondo » (Granada. 49 (1987). y no se ofrece vocabulario de sustitución: “gachó” y “payo” se utilizan a veces con una nota de desprecio. Madrid. (Mi mujer y yo estuvimos presentes en Córdoba. p. cuyo texto es reproducido también en Luis y Ramón Soler. así como Georges Hilaire. 8) donde evoca « ese flamenco / Que se vende a extranjeros paladares » y que no tiene nada que ver con « los cantos populares / De la Bética insigne ». 1975). es claro que. y I Concurso de Cante Jondo. III. Cartas de Ricardo Molina a González Climent (Córdoba. Sevilla. pero los gitanos aludidos son andaluces. 4490. cita un poema suyo de 1893 (p. y circulaba muy bien una información bastante 14 . pp. Eduardo Molina Fajardo. 1992). donde comenta: « A destacar que [Silverio] nunca empleó para ello [su publicidad] la palabra flamenco. V. 156. Sobre la Antología documental. nota 23. Antonio Machado y Álvarez « Demófilo ». 136 (2001). no le gustaba ni la cosa ni su nombre. 1922. Federico García Lorca siguió a Falla: v.10). 71. p. siempre ». 1929). Para Joaquín Turina (1882-1949). Única y exclusivamente: cantes y bailes andaluces. 2004). Los Cantes de Antonio Mairena (Sevilla. Manuel Bohórquez Casado La Niña de los Peines […] (Sevilla. C) Sobre Granada. contiene un facsímil del anuncio oficial del Concurso y de la Llave con las bases de éste. p. 188-90. D) Sobre los Concursos cordobeses. 53 y 87. Cartas. Historia del Flamenco (5 vols. La Música andaluza (Sevilla. donde se nota una ruptura de continuidad con el pasado. 1922-1992 (Granada. etc. E) Sobre el Concurso de 1962. v. 1992). Historia del Flamenco. Fosforito […] (Cornellá de Llobregat. pp. Sin embargo. Sevilla Flamenca. pp. repertorios y características de los cantes. ambos ut supra. p. v. 9-23 y 177-81. y v. Colección de Cantes Flamencos (ed. 1982). pp. 1992). El Alma de Andalucía […] (Madrid. En la terminología heredada de Demófilo se nota una dificultad: habla de una “mezcla de elementos gitanos y andaluces”.

32. pp. Cartas. pp. 608. y Luis y Ramón Soler. se ha descartado el término de flamenco por « demasiado fácil »…). la Cátedra de Flamencología fue fundada en 1958. p. pp. Sobre el Festival de Mairena del Alcor. el Cante y la Danza (Madrid. siguiriyas. etc..4514. pero dijo lo esencial en pocas palabras: había según ella « el cante con fundamento. siguiriyas gitanas. III. Para textos posteriores a 1962 en los que Mairena mantuvo su distinción entre « gitano » (o « gitano andaluz ») y « flamenco » sin preocuparse de la decisión de Córdoba. 441. v. (en la que Ricardo Molina explica que. bulerías » (Bohórquez.completa). Las cifras sobre el turismo proceden de Hidalgo Gómez. 412. Los libros de Anselmo González Climent publicados antes eran Andalucía en los Toros. 39. soleares y tangos: son « básicos » en el cante gitano. el título de la Gran Historia del Cante Gitano Andaluz . Historia del Flamenco. v. 53). y Luis y Ramón Soler. p. Desde 1956 hasta 1959. 433-4. se contempló la creación en Córdoba de un Instituto de Flamencología (v. Los « cantes básicos » según Mairena son las tonás. en Jerez. para su título. © Pierre Lefranc 15 . 1953) y Flamencología (Madrid. 660. Pastora Pavón por su parte se quedó a distancia de esos problemas terminológicos. la gran figura del « género flamenco » era Chacón (p. 386. etc. 30.). con nueva edición en 1964). 434). soleares. de 1966. 38. 57 y 109. para Mairena. 1955.