You are on page 1of 15

INDICACIONES PARA COMENTARIO CRÍTICO DE TEXTO

Es una tarde cenicienta y mustia, de barco sin naufragio y sin
destartalada, como el alma mía; estrella.
y es esta vieja angustia Como perro olvidado que no tiene
que habita mi usual hipocondría. huella ni olfato y yerra
La causa de esta angustia no consigo por los caminos, sin camino, como
ni vagamente comprender siquiera; el niño que en la noche de una fiesta
pero recuerdo y, recordando, digo: se pierde entre el gentío
—Sí, yo era niño, y tú, mi y el aire polvoriento y las candelas
compañera. chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,
* así voy yo, borracho melancólico,
Y no es verdad, dolor, yo te conozco, guitarrista lunático, poeta,
tú eres nostalgia de la vida buena y pobre hombre en sueños,
y soledad de corazón sombrío, siempre buscando a Dios entre la
niebla.

 LO PRIMERO DE TODO: léete muy bien el texto. Parece una
obviedad, pero a la mayoría os perjudica una lectura rápida y
deficiente. Aunque te lleve tiempo, es preferible perderlo para
comprender muy bien lo que se está leyendo. Subraya todo
aquello que te llame la atención. No hay nada casual en un
texto.

 PALABRAS-CLAVE: para encontrar el tema principal y las
ideas secundarias, primero hay que señalar y relacionar las
palabras-clave. Ahora bien, procura evitar hacer listados de
palabras. Recuerda que estás comentado un texto literario, no
un listín telefónico, así que redacta y evita los esquemas o
diagramas. Un truco consiste en hacer campos semánticos y
asociativos. Por ejemplo:

angustia, hipocondría, dolor, nostalgia, soledad ( > grados
diversos de la angustia existencial, apelación de estados íntimos y
privados, del yo más profundo; angustia, hipocondría y dolor
señalan gradación, aumento del sufrimiento psíquico y moral;
nostalgia y soledad sugieren carencia, falta de algo que aún no
sabe definir exactamente pero que intenta explicar mediante los
símiles posteriores)

comprender, conocer, causa ( > remiten a la razón, a la búsqueda
de una causa lógica que explique su angustia vital), pero, a la vez,
recordar y vieja indican, por una lado, que no se trata de una
situación nueva, sino añeja, remiten al pasado y sobre todo a la
infancia (niño aparece más de una vez), de ahí que la llame
compañera; pero, por otro lado, significan experiencia, conocimiento
experimental y vital, en su caso, insuficientes para explicar el porqué
de su angustia)
compañera ( > la vieja angustia compañera indica claramente que
sabe cuándo se origina, pero ignora el por qué) el determinante
demostrativo esta indica cercanía, proximidad, lo que refuerza el
significado de compañera.

Fíjate en los verbos: ¿qué tiempo verbal predomina? El presente,
los gerundios, el verbo copulativo ser… Para Machado, la poesía era
palabra en el tiempo, lo que demuestra la influencia de la filosofía
de Bergson y la fenomenología esencialista de principios del siglo XX.
Machado intentaba captar la esencia de las cosas a través de la
poesía, como si la palabra tuviese retenido al tiempo fugaz que hace
caducar la vida. Pero el presente permite también actualización del
tema cada vez que se lee el poema, lo que lo convierte en algo
universal, atemporal; no se trata de un presente inmediato, sino de
un presente gnómico. Por eso acude a temas universales como el
tiempo y la búsqueda de Dios. Para Machado, el hombre es un ser
arrojado a una existencia dolorosa que no comprende. Ya
tienes ahí enlazadas las palabras-clave anteriores. Sólo así se
comprende que en el último verso aparezca el adverbio siempre,
porque esa angustia y esa búsqueda no se acaban nunca, son
intrínsecas a la naturaleza humana.

Fíjate también en algo muy frecuente en la lírica del siglo XX: la
presencia del yo poético que se dirige a un tú poético. Se hace
constancia de ambos mediante pronombres personales y
determinantes posesivos. Te los he subrayado en el texto. Ese
“diálogo” entre el yo-tú, entre la primera persona y la segunda,
puede variar en función del poema. En el que tenemos, el yo se dirige
al dolor, a la nostalgia. Date cuenta de que ha cambiado el modus del
discurso. En la primera parte del poema, el yo poético alude a una
angustia en tercera persona, aunque la tilde de compañera y utilice el
determinante demostrativo; además, está feminizada, quizás para
armonizarla con la tarde y con el alma mía. Pero al final de la primera
parte y en la segunda se dirige al tú. ¿Qué significa todo esto? Muy
sencillo: es su forma de poetizar el proceso de introspección, de
reflexión con uno mismo, de meditar hacia dentro. Esto vuelve a
resaltar el carácter intimista del poema, aunque se trate de una
cuestión universal. Conjuga lo individual con lo colectivo, al
Individuo con la Humanidad. Y el proceso de meditación personal
remite al “conócete a ti mismo” socrático, lo que se relaciona con las
palabras-clave de conocimiento. En verdad, es como si Machado
dialogara consigo mismo.

La división del poema en dos partes, en principio, no supone nada,
pero fíjate en las palabras de afirmación y negación (adverbios,
conjunciones y preposiciones) > en la primera parte se admite que no
conoce ni comprende la causa de su angustia, pero tras el asterisco
(pausa), se niega a sí mismo: “Y no es verdad, dolor, yo te conozco…”
La división del texto mediante el asterisco alude al hecho de que ha
parado un momento para realizar el ejercicio de introspección. Una
vez que ha buscado dentro de sí mismo, admite que sí conoce el
origen de su angustia, cuya explicación se encuentra en el último
verso.
Por otra parte, hay múltiples palabras e imágenes que indican
negación, o mejor, carencia, como la preposición sin, el adverbio
no y el nexo ni.

 SÍMBOLOS E IMÁGENES: puede ocurrir que coincidan
palabras-clave con símbolos. No pasa nada. Los símbolos, al fin
y al cabo, al igual que los tópicos literarios, fueron en su origen
palabras-clave que pasaron a un mayor nivel de jerarquía. Te
comento sólo algunos, los que te pueden conducir al tema o
temas del texto.

La tarde > símbolo por excelencia de Machado, pero el libro de texto
no explica ni por asomo lo que realmente significa. En primer lugar,
no te líes, vete a significados claros y sencillos. ¿Qué indica la tarde?
Tiempo. Ya tienes ahí un tema importante; Machado no se ha
complicado la vida, lo coloca en el primer verso. Y, además, es
cenicienta y mustia. No hay nada casual en un texto, los adjetivos
están escogidos con una finalidad determinada. ¿Qué significa
ceniciento/a? Del color de la ceniza: parda, gris, oscura. ¿Y qué son
las cenizas? Lo que queda después de un fuego, una combustión, es
decir, restos, residuos, polvo. Por cierto, si atendemos al sentido
religioso del poema, polvo remite a la sustancia humana (“polvo eres
y en polvo te convertirás”). Por lo tanto, indica el final o acabamiento
de algo, lo cercano a la muerte o la muerte directamente. Lo mismo
indica mustia, que significa lánguida, marchita; mustiar o
marchitar es el morir de flores y plantas, estar ajado, debilitado,
caduco, es decir, al igual que cenicienta, indica acabamiento. No
podemos hablar estrictamente de Muerte como tema del texto, pero
de sí cercanía a ella. Pero todo esto que hemos analizado es lo
sencillo, el significado más concreto del símbolo de la tarde. Desde la
Antigüedad y, especialmente, desde la Edad Media y el Renacimiento,
la tarde se inscribe en una serie de símbolos e imágenes sobre el
Tiempo y el Ciclo Vital. Sobra que te lo diga, pero si me hubieras
escuchado el trimestre pasado, todo esto ya te lo sabrías y ahora te
estarías ahorrando mucho sufrimiento al tener que leer estas líneas.
Te los expongo en un gráfico:

Primavera Aurora Infancia, juventud
Verano Mediodía Juventud más
desarrollada
Otoño Tarde Madurez
Invierno Noche Vejez, muerte
El Otoño y la Tarde simbolizan la madurez avanzada de la edad, ya
cercana a la vejez. Suele ser la etapa de mayor reflexión acerca del
paso del tiempo, la añoranza de la infancia y el recuerdo del amor.
Además, suponen un ciclo, pues después del invierno y la noche
volvemos al comienzo de otra nueva estación o de un nuevo día.
Simbolizan el tiempo circular del Universo y de la Naturaleza pero
que, en el caso del hombre mortal, no es circular sino lineal (la vida
como camino, ya sabes), tiene un fin y ahí se acaba todo. Por eso la
tarde en Machado adquiere esas connotaciones de nostalgia, porque
es el momento de mirar hacia atrás y hacer balance de la vida. Pero a
la vez se mira hacia delante, hacia el futuro certero de la muerte. La
tarde en este texto se coloca en medio del pasado y del futuro, es el
presente, lo que se corresponde con las palabras clave de verbos en
presente y en gerundio.

La niñez, la infancia > símbolos de la nostalgia, de la melancolía, de
la añoranza por la edad ideal. Esto te lo sabes porque te lo has
estudiado de tu “maravilloso” libro de texto. Pero, ¿por qué?, ¿por
qué la infancia se presupone maravillosa? Para que lo comprendas, te
tengo contar la historia entera de este símbolo, que se remonta a la
mitología griega. No es por nada, ya lo sabes, ya me conoces, pero
sobra decirte que si hubieras cursado Cultura clásica, Mitología
clásica o Latín en estos años, todo esto ya te lo sabrías y no estaría
aquí yo ahora escribiendo… Obviamente, se relaciona con el tema del
Tiempo, otra vez. Se trata del mito de las Edades del Hombre de
Hesíodo: la Edad de Oro, la Edad de Plata, la Edad de Hierro, la Edad
de los Héroes, etc. En la edad de Oro, la humanidad creada por los
dioses era como unos niños, que vivían felices en la abundancia de un
Jardín hermosísimo, no sufrían, no tenían enfermedades y no morían.
La edad Dorada del hombre simboliza la inocencia, la pureza, la
felicidad plena; pero esa edad pasó y le sucedieron las demás, cada
vez perores. Este mito griego se vincula, además, con el del Jardín del
edén bíblico, con el Paraíso que perdimos y que nunca más
volveremos a recuperar. Por eso, la infancia es como esta edad
perfecta y, pro eso, el símbolo del Jardín (que en este poema no
aparece) articula espacio y tiempo. La infancia es como el paraíso
que hemos perdido y que jamás recuperaremos.

Imágenes de carencia y de confusión> ya te he comentado algo
más arriba, hay palabras que remiten a carencia, a falta de algo, por
ejemplo, nostalgia, soledad, el verbo buscar, las palabras de
negación,… Todo eso indica que el ser no está completo, pero sobre
todo Machado va a insistir en el significado de perdido, lo que
implica la presencia del tópico literario barroco de la vida como
laberinto:

“barco sin naufragio y sin estrella” > el barco ni naufraga ni llega
a su destino (estrella = faro), está en una encrucijada, ni una cosa ni
otra, va a la deriva, sin un fin, da igual que este fin sea su muerte
(naufragio) o la llegada al puerto.
“perro que no tiene huella ni olfato” > la imagen del perro es
frecuente en Machado y Juan Ramón, aquí no tiene huellas o marcas
que seguir, pero tampoco olfato por el que guiarse, va errante por los
caminos, al igual que el barco va errante por el mar.
En este punto, sobra decirte que deberías hacer referencia al gusto
de Machado por Manrique, sobre todo, en las imágenes del mar
(agua, la vida como río, etc.) y del camino (homo viator)

“caminos, sin camino” > se trata de un oxímoron, de una
paradoja, una imagen de lo imposible. No obstante, debes estar
atenta a los distintos significados de la palabra “camino”: recorrido de
tierra, jornada o viaje, dirección o medio para llegar a un destino.
¿Qué significa todo esto? Sencillamente, que el perro camina por
distintos recorridos o rutas pero no tiene verdaderamente un destino
al que dirigirse. Está perdido, confuso.

“el niño que […] se pierde entre el gentío” > la imagen más
evidente de la confusión, de sentirse perdido y solo, aturdido por la
música de la fiesta, las luces de los faroles y el polvo del suelo. Hoy,
los poetas “modernos” gafapasta dirían “como un niño que se pierde
en un centro comercial”. Pues igual.

Todas estas imágenes-símiles le sirven a Machado para ejemplificar
como se siente él, en realidad, como “va”: “así voy yo”. Si utiliza el
verbo ir no es casual, remite de nuevo al tópico del homo viator, el
hombre caminante. Él camina sin saber a dónde ni para qué. De ahí
su confusión, su sentido de pérdida, casi de vértigo. ¿Qué es lo que
busca en esa caminata? Nos lo dice al final.
Y a la acción de ir le acompaña una serie de complementos
predicativos muy ilustrativos: “borracho melancólico”, “guitarrista
lunático”, “pobre hombre en sueños” son equivalentes semánticos de
“poeta”, pues se subraya con ellos las connotaciones de la
ensoñación, la imaginación, la ebriedad, la perturbación.

La niebla > entronca con la grisácea tarde del primer verso; aquí hay
que hacer un esfuerzo de búsqueda de diccionario, pues si el primer
significado remite a lo que vulgarmente entendemos por niebla,
concentración nubosa en contacto con la superficie terrestre, es su
segundo significado e que nos revela el verdadero sentido del poema:
confusión, oscuridad, lo que no deja percibir ni comprender
debidamente la realidad. La paradoja máxima del ser humano, según
Machado, es la siguiente: el hombre busca el sentido de su
existencia en aquello que no se deja ver. Este Ello (3ª persona
presente en el texto) puede ser el Dios cristiano, lo Absoluto, el
Cosmos o el Todo, según la creencia o la religión de cada uno, pero
no podremos acceder a ese Ello porque el ser humano está
condenado a vagar perdido, sin rumbo y asustado. Del mismo modo
que el barco sin estrella o faro, el perro sin olfato, el camino sin
rumbo o el niño sin sus padres, (en tu caso sería la alumna sin una
guía para el comentario) el hombre camina y vaga errante por el
mundo, por la vida, sin un guía, sin Dios. El hombre se siente
extraviado, perdido y abandonado por la divinidad, lo que
produce su angustia vital y existencial.

 FORMULACIÓN DEL TEMA: la pregunta que te estás haciendo
es ¿y cómo demonios utilizo todo esto para el tema principal?
Prácticamente ya se ha hecho. Sólo necesitas ordenar un poco
las ideas que has ido señalando. Señalar el tema de un texto es
muy sencillo, pero tienes que procurar no equivocarte. Las
palabras claves son las huellas, las pistas que necesitas, así
como los símbolos y los tópicos literarios. Hay muchas formas
de indicar el tema: puedes ir a lo básico, a temas que son
universales en literatura. En este caso, has visto que tenemos
Tiempo, paso del tiempo, e incluso la Muerte, cercanía de la
muerte. Pero te quedarías un poco corta/o. Fíjate en los
elementos que hemos ido señalando en los apartados
anteriores:

 Angustia y dolor existencial
 Conocimiento y recuerdo
 Introspección y diálogo con uno mismo (yo-tú)
 Tiempo y Muerte:
 Infancia (nostalgia de la Edad Dorada)
 Tarde (acabamiento, madurez, agonía, cercanía de la
muerte)
 El presente gnómico (del Individuo a la Humanidad)
 Carencia y confusión:
 la falta de un guía
 el sentimiento de extravío o abandono
 la búsqueda de Dios
 la imposibilidad de encontrar a Dios

Todos éstos son temas principales y secundarios, aunque, en mi
modesta opinión, nunca hay temas secundarios, sino temas o
subtemas que refuerzan una misma idea. Es el caso que nos ocupa. Si
quieres organizar los temas, fíjate en la disposición formal del texto:
dos partes separadas: en la primera desconoce y en la segunda
conoce muy bien; en la primera se interroga por la angustia, en la
segunda se produce la revelación; en la primera predomina la
carencia, en la segunda la confusión. El niño (infancia) aparece en
ambas partes, como una especie de hilo conductor que hace
coherente todo el texto, al igual que con el tiempo, que atraviesa
todo el poema.

¿El tema? Puedes indicarlo como quieras siempre que lo justifiques
con tu comentario crítico. Si lo justificas, nadie, repito, nadie debería
rechazártelo. Ahora bien, lo que es lógico que te sancionen es que
afirmes abiertamente que el texto trata sobre la muerte (no se muere
nadie), sobre el amor (¿dónde está la amada?), o sobre la angustia a
secas (demuestra una lectura superficial). Hay que ir un poco más
allá. Por ejemplo:

El sentimiento de extravío o de abandono como causa de la
angustia existencial humana

¿Ves? No ha sido tan difícil. Lo único que he hecho ha sido enlazar los
temas más relevantes. Pero hay más ejemplos:

La ausencia de Dios como conclusión de la introspección
acerca de la angustia existencial

Considero que estos dos son los más completos y certeros. No
obstante, para que no te esté ya dando un ataque de ansiedad, te
puedo enseñar más ejemplos que, aunque no son tan completos,
deberían ser considerados como válidos por cualquier corrector/a:

La búsqueda inútil de Dios como respuesta a la angustia
existencial
Intento de comprensión de la angustia existencial en la
madurez de la vida
Angustia por la confusión y búsqueda del sentido existencial

Estos temas son recurrentes en la poesía del siglo XX. Literatura, arte
y filosofía se entretejen para poder indagar en lo más profundo del
ser humano. Con respecto al grupo del 27, recuerda que
distinguíamos varias tendencias:

Clasicismo: referencia a la mitología, absoluta (nombre del
personaje mitológico) o metonímica (un aspecto o rasgo del mito);
uso y abuso del soneto de verso endecasílabo; temas y tópicos
petrarquistas; influencias de nuestros autores áureos (Garcilaso,
Herrera, Cetina, Quevedo, Góngora, Lope, etc.)

Vanguardia: yuxtaposición de imágenes, a veces, inconexas o
aparentemente ilógicas, haciéndose patente la plasticidad del texto
(como si se tratase de un cuadro); desorden en la coherencia y
cohesión sintácticas; reiteración del tema amoroso y erótico
(influencia de la amante-musa-guía surrealista).

Poesía pura: versos breves, concisos, concretos pero aplicados a
temáticas filosóficas de gran envergadura; referencias a lo
geométrico (sobre todo, el círculo o la esfera, símbolos de la
perfección), a los cuatro elementos, a la Naturaleza (el árbol como
axis mundi, la Tierra frente al Cielo = unión cósmica), a la existencia
y esencia del individuo, la indagación sobre el lenguaje y la
comunicación…
Neopopularismo: prefiero el término “estilización de lo popular”;
regreso a estrofas y temáticas de la tradición popular, por lo que te
sugiero que te refresques la lírica popular medieval y el romancero;
aquí volvemos a las canciones y los romances, versos breves, figuras
de repetición, el amor en comunión con la Naturaleza, las palabras
“amigo/a” y “enemigo/a” para señalar al ser amado.

Pero, recuerda: una de estas tendencias no tiene por qué aparecer de
forma exclusiva en un autor. De hecho, un mismo poeta puede
conjugar todas o casi todas las tendencias en un poemario o en un
único texto incluso.

 ÚLTIMAS INDICACIONES: aunque parezca mentira que tenga
que recordarte esto, evita siempre, siempre, siempre utilizar el
yo en un comentario crítico: “yo creo”, “yo pienso”, “para mí”,
“a mi juicio”,… Vamos a ver, ¿pero quién carajo eres tú? ¿Cómo
te atreves tú, pobre mortal, a enseñar a los correctores de
Selectividad? ¿No ves que ellos son divinos, viven en el Olimpo
de la Universidad y sólo se alimentan de la ambrosía que les
dosifican en las dietas de viaje? Esto es aplicable al profesorado
de secundaria que se apunta por cuatro perras gordas a
corregir en Granada, pero con menos glamour.

Vamos a ver, ya tienes edad para estar familiarizada/o con
determinados vocablos académicos. Utiliza mejor el plural
mayestático: “el texto nos indica…”, o el se impersonal: “en el texto
se indica…”. Puedes combinar ambas formas. De acuerdo que se
supone que tienes que mostrar tu originalidad y tu empaque para
comentar un texto, pero un comentario crítico es algo serio, chungo y
aburrido, sobre todo para alguien que está pensando en hacer la
opción del Bachillerato Mixto (como los sándwiches), o el Científico (la
poesía no es, afortunadamente, una fórmula), por lo que debes
mantener cierta distancia y prudencia para no meter la patita.
Por el amor de Dios, de Alá, de Buda o de Vishnú, ni se te ocurra
recurrir al consabido “me gusta mucho el texto”, “me parece
interesante”, “el autor es superchachi” y perlitas por el estilo. Para
empezar, resultan de una cursilería hiperbólica que tira de espaldas, y
en segundo lugar, no sirven para nada, no aportan nada al
comentario, ni siquiera lo embellecen. Así que evítalo con todas tus
fuerzas, aunque no se te ocurra nada para escribir la conclusión. Es
preferible una breve recapitulación de lo ya has explicado. Un
truquito para las conclusiones: “El texto de Fulanito entronca
perfectamente con el paradigma ideológico y estético del período
histórico que le tocó vivir”. Veamos: tampoco dice nada y puede que
no hayas entendido ni papa, pero la persona que te lo corrija se lo
tragará enterito, posiblemente porque tampoco tenga ni puñeera idea
de lo quiere decir. Para curarte en salud, añádele: “… aunque aporta
su peculiar imaginario y su sensibilidad lírica que lo hacen único.”
Esto último sería equivalente a “superchachi”, pero en fino y
elegante.
¡Y ya está! Así cierras tu comentario y quedas como una reina.

Una última cuestión: aquí tienes sólo una pequeña muestra de cómo
hacer un comentario, pero no es el comentario. Recuerda que debes
redactarlo todito. Por otra parte, aunque se trate de un solo texto de
Machado, lo dicho es casi enteramente aplicable a cualquier texto de
Machado, aunque deberás estar atenta a temas y enfoques
diferentes, pero en lo sustancial no varía mucho. Asimismo, este
modelo te sirve para Juan Ramón, de quien te recomiendo también la
lectura del “Vino, primero, pura…” Recuerda que no te he hecho un
comentario, sino que te enseñado una manera de enfrentarte a él.

Saludos y suerte.
Cristina Hernández.
P. E.: Te dejo algunos textos relevantes del Grupo del 27. Algunos los
hemos trabajado en clase, otros no. Ya sabes: cíñete a los que hemos
comentado, pero para próximos años te pueden servir a la hora de
repasar.

TEXTOS DEL GRUPO POÉTICO DEL 27

Gerardo Diego

Enhiesto surtidor de sombra y
sueño
EL CIPRÉS DE SILOS que acongojas el cielo con tu
lanza.
Chorro que a las estrellas casi
alcanza Qué claridad de playa al mediodía,
devanado a sí mismo en loco qué olor de mar, qué tumbos,
empeño. cerca, lejos,
si, entre espumas y platas y
Mástil de soledad, prodigio isleño, azulejos,
flecha de fe, saeta de esperanza. Venus renace a la mitología.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin Concha de porcelana, el baño fía
dueño. su parto al largo amor de los
espejos
Cuando te vi señero, dulce, firme, que, deslumbrados, ciegos de
qué ansiedades sentí de diluirme reflejos,
y ascender como tú, vuelto en se empañan de un rubor de niebla
cristales, fría.

como tú, negra torre de arduos He aquí, olorosa, la diosa desnuda.
filos, Nimbo de suavidad su piel exuda
ejemplo de delirios verticales, y en el aire se absuelve y se
mudo ciprés en el fervor de Silos. demora.

Venus, esquiva en su rebozo,
huye.
Su alma por los espejos se diluye,
CUARTO DE BAÑO
y solo -olvido- un grifo llora y llora.
……………………………………………………………………………………………
………………………………

Jorge Guillén De tanto alrededor,
Quien lo veía todo
Completo para un dios.
LAS DOCE EN EL RELOJ Dije: Todo, completo.
¡Las doce en el reloj!
Dije: Todo ya pleno.
Un álamo vibró.
Las hojas plateadas
Sonaron con amor.
Los verdes eran grises, PERFECCIÓN
El amor era sol.
Entonces, mediodía, Queda curvo el firmamento,
Un pájaro sumió Compacto azul, sobre el día.
Su cantar en el viento Es el redondeamiento
Con tal adoración Del esplendor: mediodía.
Que se sintió cantada Todo es cúpula. Reposa,
Bajo el viento la flor Central sin querer, la rosa,
Crecida entre las mieses, A un sol en cénit sujeta.
Más altas. Era yo, Y tanto se da el presente
Centro en aquel instante Que al pie caminante siente
La integridad del planeta.

Vicente Aleixandre
UNIDAD EN ELLA

Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.

Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.

Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.

Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.

Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.

Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

ADOLESCENCIA

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.

Pedro Salinas
LA VOZ A TI DEBIDA en horizontes finales,
VERSOS 1108 A 1138 tú y yo, de nosotros mismos.

Horizontal, sí, te quiero. LA VOZ A TI DEBIDA
Mírale la cara al cielo, VERSOS 1449 A 1470
de cara. Déjate ya
de fingir un equilibrio Perdóname por ir así buscándote
donde lloramos tú y yo. tan torpemente, dentro
Ríndete de ti.
a la gran verdad final, Perdóname el dolor, alguna vez.
a lo que has de ser conmigo, Es que quiero sacar
tendida ya, paralela, de ti tu mejor tú.
en la muerte o en el beso. Ése que no te viste y que yo veo,
Horizontal es la noche nadador por tu fondo,
en el mar, gran masa trémula preciosísimo.
sobre la tierra acostada, Y cogerlo
vencida sobre la playa. y tenerlo yo en alto como tiene
El estar de pie, mentira: el árbol la luz última
sólo correr o tenderse. que le ha encontrado al sol.
Y lo que tú y yo queremos Y entonces tú
y el día —ya tan cansado en su busca vendrías, a lo alto.
de estar con su luz, derecho— Para llegar a él
es que nos llegue, viviendo subida sobre ti, como te quiero,
y con temblor de morir, tocando ya tan sólo a tu pasado
en lo más alto del beso, con las puntas rosadas de tus pies,
ese quedarse rendidos
por el amor más ingrávido, en tensión todo el cuerpo, ya
al peso de ser de tierra, ascendiendo
materia, carne de vida. de ti a ti misma.
En la noche y la trasnoche,
y el amor y el trasamor, Y que a mi amor entonces, le
ya cambiados conteste
la nueva criatura que tú eras.

Luis Cernuda

PEREGRINO
¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.

TE QUIERO

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Federico García Lorca
EL POETA PIDE A SU AMOR Verte desnuda es recordar la
QUE LE ESCRIBA Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
Amor de mis entrañas, viva La Tierra sin un junco, forma pura
muerte, cerrada al porvenir: confín de
en vano espero tu palabra escrita plata.
y pienso, con la flor que se
marchita, Verte desnuda es comprender el
que si vivo sin mí quiero perderte. ansia
de la lluvia que busca débil talle
El aire es inmortal. La piedra inerte o la fiebre del mar de inmenso
rostro
ni conoce la sombra ni la evita. sin encontrar la luz de su mejilla.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte. La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas, pero tú no sabrás dónde se
ocultan
tigre y paloma, sobre tu cintura el corazón de sapo o la violeta.
en duelo de mordiscos y azucenas.
Tu vientre es una lucha de raíces,
Llena pues de palabras mi locura tus labios son un alba sin
o déjame vivir en mi serena contorno,
noche del alma para siempre bajo las rosas tibias de la cama
oscura. los muertos gimen esperando
turno.
CASIDA DE LA MUJER TENDIDA

CANCIONCILLA DEL PRIMER DESEO

En la mañana verde,
quería ser corazón.
Corazón.

Y en la tarde madura
quería ser ruiseñor.
Ruiseñor.

Alma,
ponte color de naranja.
Alma,
ponte color de amor

En la mañana viva,
yo quería ser yo.
Corazón.

Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
Ruiseñor.
¡Alma,
ponte color naranja!
¡Alma,
ponte color de amor!