You are on page 1of 2

“Sigue firme en tu camino hasta obtener las promesas”

Hemos cumplido siete años de existencia “Cosecha Final” y quiero decirles que vienen nuevos
tiempos. En estos días de eventos inciertos sobre la tierra, puede existir una necesidad
percibida de tomar decisiones bajo presión. Cuando las cosas no funcionan, la naturaleza
humana quiere intentar hacer que todo funcione. El Señor nos dice que debemos de
mantenernos firmes en el camino en el que nos tiene en este momento. Los pasos del justo son
dirigidos por el Señor. Su camino es seguro, y nos llevará a un fin victorioso, pero si nos
apartamos de este sendero nos puede llevar tanto a nosotros como a los que nos siguen, en la
dirección equivocada. Es hora de que se cumpla la visión, y ha comenzado la temporada de la
cosecha.
(Gálatas 6:9) “Así que no debemos cansarnos de hacer el bien, porque si no nos
desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos”.
NUEVAS RELACIONES
 Siempre estamos siendo moldeados los unos por los otros. Es fácil quedarnos con
ciertas amistades cómodas, pero se está colocando un nuevo orden, y vienen nuevos
amigos que añadirán cosas a nuestras vidas, al usarnos Dios para añadir a las suyas.
Pronto descubriremos que nuestros ojos están siendo abiertos a nuevas ideas y estilos.
Este nuevo alineamiento y estas redes producirán una gran revelación y entendimiento.
Vemos cómo Dios nos enseña algo acerca de Su amor de un modo nuevo.
A través de las nuevas amistades nace una frescura y todos recibimos nuevas fuerzas.
ABRACEMOS A LOS QUE REGRESAN
La gente está regresando al Señor. Aquellos que se han apartado de Él, sea por el motivo que
fuere, van a regresar. El hambre espiritual que viene de aquella semilla incorrompible ha
cumplido su misión de atraer a los amados a que regresen a Él.
Él es plenamente capaz de completar la obra que ha comenzado en todos nosotros. Es
importante que sigamos el ejemplo del padre del hijo pródigo, al ir regresando estos viajeros
fatigados. Si creamos un lugar seguro y les damos la bienvenida, les hacemos saber que son
recibidos en casa una vez más. Algunos de éstos recién llegados serán poderosamente usados
por Dios en esta nueva época en la que vamos a entrar. En su caminar habrán recogido sin
saberlo, información vital que Dios usará para instruir a la iglesia para esta cosecha.
Además, serán usados para revelar el corazón del hijo mayor que ha adoptado una actitud
prepotente de la que se tiene que arrepentir. Nos esperan días emocionantes al ser la familia
restaurada una vez más.
HORA DE LAS PROMESAS
(Habacuc 2:3) ¡LEERLO!
 Aun no ha llegado el momento de que esta visión se cumpla, pero no dejará
de cumplirse. Si sabemos esperar, aunque parezca tardar, pues llegará en el
momento preciso.
Hemos pasado por los lugares difíciles y ahora es hora de que se cumplan las promesas. Hay
personas que se han mantenido firmes en fe, aun cuando parecía que nada iba a ocurrir jamás.
Aquellos hermanos(as) y líderes que han dicho muchas veces "Ya no puedo más". Están a
punto de ser recompensadas las lágrimas, las oraciones, los ayunos y los esfuerzos de
sembrar en esperanza. Las lágrimas derramadas están con el Señor, y Él las considera
preciosas. Los fieles esposos, esposas, madres, padres, intercesores que se han mantenido
firmes en contra de las situaciones que parecían imposibles, sin flaquear están a punto de ver
el cumplimiento de sus deseos y el florecer del árbol de la vida. A esto se refiere todo el
capítulo ocho de Deuteronomio:
“Sigue firme en tu camino hasta obtener tus promesas”
Centro cristiano “Cosecha Final”

(Deuteronomio 8: 1-2) "Poned en práctica los mandamientos que Yo os he ordenado hoy,
para que así podáis vivir y llegar a ser un pueblo numeroso, y conquistéis este país que
el Señor prometió a vuestros antepasados. Acordaos de todo el camino que el Señor
vuestro Dios os hizo recorrer en el desierto durante cuarenta años para humillaros y
poneros a prueba a fin de conocer vuestros pensamientos y saber si ibais a cumplir o
nos sus mandamientos."
Se ha completado el proceso en aquellos que se han mantenido firmes desde hace años y que
están bajo una gran presión. Un pueblo que ha dejado que Dios lo prepare para este lugar sin
huir de él. Los años de refinamiento han producido vasos a los que les puede confiar mucho.
Dios es el galardonador de la fe y de los buscadores diligentes. Es hora. Hora de ver las cosas
que se han profetizado y que se han esperado.
(Deuteronomio 8: 7-9) 7 Porque el Señor os va a llevar a una buena tierra, a un país lleno
de arroyos, fuentes y manantiales que brotan en los valles y en los montes; 8 es una
tierra donde hay trigo, cebada, viñedos, higueras, granados, olivos y miel. 9 En ese país
no tendréis que preocuparos por la falta de alimentos, ni por ninguna otra cosa; en sus
piedras encontraréis hierro, y de sus montes sacaréis cobre.
En estos tiempos tan duros se ha desarrollado en ellos una decisión muy fuerte. Se ha
edificado una fuerza que todavía está sin descubrir. Dios está a punto de confiarles mucho a
aquellos a quienes les ha dado mucho.
LA MANIFESTACION DE NUEVOS PADRES Y MADRES
Prepárense para los nuevos padres y madres en la fe que enseñarán a la próxima generación.
Aquellos que han recibido el relevo de sus padres y madres que se han ido con el Señor. En
estos maestros y mentores habrá una nueva unción. Viene un nuevo entendimiento. Estos
"padres" espirituales recibirán un vistazo de los misterios que han estado guardados hasta
ahora, una herencia espiritual que fue dejada por precursores anteriores y el mundo verá la
demostración de las grandes proezas de Dios una vez más al final de esta gran cosecha. Las
aulas se llenarán de creyentes jóvenes y fervientes que se alimentarán del tesoro que Dios ha
invertido en ti. Oigo a Dios diciendo "gracias" por tus años de servicio. Los mejores días están
por venir, y la gloria postrera será mayor que la primera.
(Hageo 2:5-9) "Tal y como os lo prometí cuando salisteis de Egipto, mi espíritu os
acompaña. No tengáis miedo. 6 Dentro de poco haré temblar el cielo y la tierra, el mar y
la tierra firme. 7 Haré temblar a todas las naciones, y traerán sus riquezas, y mi templo
se llenará de gloria". El Señor todo poderoso lo afirma: "Míos son la plata y el oro. 9 Este
segundo templo será más hermoso que el primero. Entonces haré que haya paz en este
lugar. Yo, el Señor todopoderoso, lo afirmo."
Nuestro deseo es que sean bendecidos en todas las cosas y sigamos adelante que
seguramente ya hemos poseído nuestra recompensa en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Se han de manifestar en nuestras vidas sus promesas, tan solo y sencillamente por su
misericordia y su gracia.

“Sigue firme en tu camino hasta obtener tus promesas”
Centro cristiano “Cosecha Final”