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La II República fue un periodo de la historia de España que comenzó el 14 de abril de

1931. Aquel día, muchos habitantes de las principales ciudades del país manifestaron
una gran alegría. Ese periodo finalizó por la más cruel experiencia posible entre
compatriotas: una guerra civil. La Guerra Civil española puso fin a la II República y al
intento de convertir España en un país moderno y democrático.

Después de que Alfonso XIII renunciara a la corona y de que se proclamara la


República, se formó un gobierno provisional. Su presidente fue un político republicano
que se llamaba Niceto Alcalá Zamora. Ese primer gobierno republicano convocó
elecciones para establecer unas Cortes que redactaran una nueva Constitución. Las
votaciones se celebraron en junio de 1931, y la victoria fue para el Partido Socialista
Obrero Español y para los partidos republicanos. Por eso, esta etapa también es
conocida como bienio republicano-socialista.
Esta etapa se conoce como “bienio reformador” porque los gobiernos republicano-
socialistas intentaron efectuar diversas reformas en la sociedad y la economía, para
intentar que España se convirtiera en un Estado moderno.

Hubo también reformas en el ejercito, reformas agrarias, reformas educativas, reformas


laborales…. Y la posibilidad de establecer estatutos de autonomía para algunas
regiones.

El 1933 hubo otras elecciones en las que ganaron el CEDA (Confederación Española de
Derechas Autónomas) y el Partido Radical. Estos partidos intentaron poner fin a las
reformas realizadas por los anteriores.

En esta época, los intelectuales tuvieron un protagonismo especial. Muchos de los


dirigentes republicanos y socialistas, como Manuel Azaña, Fernando de los Rios o
Julián Besteiro pertenecieron al mundo de la cultura y otros, como Ortega y Gasset,
Antonio Machado o Gregorio Marañon apoyaron expresamente al nuevo régimen
agrupándose en la Agrupación al Servicio de la República.

El apoyo unánime se fue resquebrajando con el paso del tiempo. A partir de 1932,
algunos intelectuales como Ortega o Unamuno, adoptaron una posición crítica con el
Gobierno republicano-socialista.

La mayoría apoyó la política reformista del gobierno de Azaña y colaboró en la acción


de extensión cultural del Gobierno republicano-socialista. Algunas compañías teatrales,
integradas por actores profesionales y estudiantes, visitaron pueblos apartados del país
llevando las principales obras del repertorio teatral español. La más conocida fue La
Barraca, un proyecto personal del poeta García Lorca.

La generación del 27 pasó al primer plano durante el periodo republicano. El grupo de


poetas fue excepcional. Basta simplemente con mencionar a sus integrantes: Dámaso
Alonso, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Pedro Salinas, Jorge
Guillen, Gerardo Diego, Miguel Hernández y García Lorca.

Habría que señalar que durante la II República en España, la situación en Europa está
dominada por el imparable ascenso del fascismo en Italia y Alemania, y estos países son
los ejemplos a seguir de la derecha europea.

Imágenes sacadas de:

http://elescobillon.laopinion.es/wp-content/uploads/2009/04/republica.jpg