You are on page 1of 14

 Notas y reseñas

.

Carreira. pp. Teoría y práctica del discurso poético (Madrid: Biblioteca Nueva. materia en la que la profesora Frenk es indudable autoridad. Respuesta a Margit Frenk Un reciente artículo de mi admirada Margit Frenk contiene implicaciones teóricas dignas de estudio y alusiones personales merecedoras de respuesta. su continua variación “en un estado de fluidez parecido al de la poesía popular” (p. para quien la memoria es una “potencia nociva”—. 2 Góngora. Carreira sí indica. 4 vols. 107). dice: “Aj [es decir. p. 110). Seuil. 105-117.). Barcelona: Quaderns Crema.1 Comienza con reflexiones acerca de la función de la memoria en la literatura antigua. censura la concepción decimonónica y “escritocéntrica” de la actual ecdótica hispánica —como muestra la afirmación de Alberto Blecua. porque de los 94 romances de Góngora. 113). porque no es nuestra competencia. máxime cuando tal poesía se transmite a través de la música. Aquí. 1998. En consecuencia. el ms. cuándo cada romance fue puesto en música. da Ajuda] contiene una partitura anónima de este romance para tres voces y acompañamiento” (I. por consiguiente Carreira. ed. Frenk. en su edición crítica. Según M. y pasa a estudiar el caso del romancillo de Góngora. crítica de A. 1 [ 211 ] . es problema en que no vamos a entrar. concretamente. 110-111).2 hace mal en no recordar que “varios de los testimonios utilizados son cancioneros polifónicos o traen cifras para tocar la guitarra y acompañar el canto” (pp. El espacio del poema. Esto último no se entiende. p. prescriba “a 4” (como señala en nota M. En Itzíar López Guil y Jenaro Talens (eds. siempre al fin de cada prefacio. de Luis de Góngora”. 2011). 1989). para lo cual se apoya sobre todo en el Éloge de la variante de Bernard Cerquiglini (Paris. Se titula “Un poema en movimiento: La más bella niña. Frenk. aunque el ms. “el romancero es un género consustancialmente cantado” (p. Romances.Acta Poetica 332 JULIO-DICIEMBRE 2012 (211-221) Crítica de la edición crítica. Que el musicólogo Querol haya hecho la transcripción para dos tiples y tenor. 183). Pone así de relieve la constante reescritura de los textos.

fruto de las pesquisas llevadas a cabo por Querol. de solo 8 versos en Ch. Nos limitaremos a recordar uno. musical Ajuda. se encuentra en tres mss. En total son 38. solo uno extremo: el romance “Ojos eran fugitivos”. Ajuda. Ajuda. sin entrar en otras libertades y disparates que ofrecen las versiones musicales. lo cual no alcanza al 15 %. que cuenta 80 versos en Ch. Lo contrario sucede con “Las redes sobre el arena”. de Na Sa de la Novena. veremos que de los 94 romances auténticos. pero no trae a colación. Como se ve. ya hemos reconocido que. de los cuales uno. Respuesta a Margit Frenk . “Las redes al sol tendidas” que pretende reproducir el v. el romance “Guarda corderos. 14 han sido puestos en música.. ampliados hasta 26 en el ms. “La más bella niña” tiene 60 en Ch. estaría mucho más cerca de la verdad. “Ciego que apun­tas y atinas” tiene 50 versos en el ms. porque ahora se ve claro que no pertenecen a la transmisión textual de Góngora sino a su difusión. 21. zagala”. “Las redes al sol tendía”. Si en lugar de censurarnos errores que no hemos cometido. Góngora. Frenk nos hubiera reprochado hacer caso de esos testimonios. que suman 153 poemas en esos géneros. 10 menos en el ms. a su décima parte. al componer nuestra edición. es decir. cuenta 22. cuando el original consta de dos. Lo que encontramos en dicho Cancionero es la transcripción de los poemas gongorinos puestos en música. 1975). Frenk conoce. M. la mitad en el ms. Chacón (Ch).la lista de testimonios dejamos claro que para los musicales íbamos a usar el Cancionero musical de Góngora. en la versión musicada por Hidalgo cuenta 25. Ajuda. En ellos solo hay dos modalidades: romances (26) y letrillas (11 más un poema en seguidillas). que sepamos. hay música para 24. y veamos en qué consiste la transmisión por vía musical. “Sin Leda y sin esperanza” tiene 36 versos en Ch. ni con la mejor voluntad se las puede tener en cuenta para establecer un texto crítico. Tampoco habrá que recordar los frecuentes reproches a los músicos por hacer mangas y capirotes con los textos. porque no hace falta. se reduce a 8 en el ms. de los que se deben descontar 2 letrillas y 12 romances simplemente atribuidos. que M. sin duda. “Las aguas de Carrión” tiene 40 versos en Ch. en el ms. alguno por el propio Querol. compuso 94 romances y 59 letrillas. pero que no permite afirmar que el romancero de Góngora sea un género “consustancialmente cantado”. Quarta. y menos aún si se atiende al número de versos. un porcentaje todavía apreciable. de su fidelidad da idea su primer verso. si en algo peca nuestra edición. quinta y sexta 212 Carreira / Crítica de la edición crítica. de la versión canónica. de ellos. editor del Ramillete de flores. Se trata del romance en que Pedro de Flores. Dejando a un lado las letrillas. No vamos a examinar todos los casos. es en haber hecho caso de ellas. Pero atengámonos a lo que hay. con lo que la suma de transcripciones llega a 40. de Miguel Querol (Barcelona. que ella tanto aprecia. cosa muy distinta. así como el hecho de que el estribillo musical conste de cuatro versos.

“Algunos problemas del Romancero nuevo” (1953). 78. siquiera fuesen de los más modestos. se compadece muy mal con lo de que el romancero nuevo sea un género “consustancialmente cantado”. en un artículo de hace 60 años. F. ed. junto con la escasez de transcripciones musicales conservadas en “mentirosos cartapacios”. cuando se da. tenga algo que ver con la transmisión real de los textos. que se profesaban humanistas. 7v-8v). y hize que de vn discurso se viesse principio y cabo. 3 A M. acometieron la empresa de reunir es3 Acta Poetica 332. pues medio desbaratado. Montesinos. He aquí un fragmento: Procuré con mi sudor y con inmenso trauajo. ap. Ensayos y estudios de Literatura española. H. y que no dexen jamás el romance comen[ça]do (ff. “en ocasiones los malparaba de manera que sus mismos autores se negarían a reconocerlos”. enumeró los lamentos de Pedro de Moncayo. Frenk le parece admirable la frase de Lope de Vega “No se obliga la memoria a las mismas palabras sino a las mismas J. Ya Montesinos. Silverman (México: De Andrea. 1959). Pedro de Flores y Sebastián Vélez de Guevara. pp. p. 1593). y menos aún con que semejante canturía.parte de Flor de romances nueuos (Lisboa. y esto en presencia de todos se proueyó en los estrados. dexa vn romance perdido diziendo que le da enfado… Todos dixeron que sí y que lo darán firmado. El “inmenso trabajo” que se tomó Pedro de Flores. que acercaba los romances a todos. juntar diuersos romances que andauan descarriados. lo que el músico no haze. 2012. y mandan por su sentencia que ninguno sea osado tener de oy en adelante mentirosos cartapacios. 211-221 213 . y las acusaciones a los músicos de dejar estropeados los romances. y a los músicos condenan que paguen lo processado. respecto a cómo la música. responde a la acusación de los músicos ante el tribunal del Parnaso. de J. Algo después remacha: “Desde que los primeros compiladores.

55). de las muchas en que incurren las Flores. M. como tampoco lo son las de la poesía de Quevedo o de los Argensola publicadas por José Manuel Blecua. En la de La Arcadia. f. T. E. es muy útil para unas cosas. Frenk “cómo procedió Antonio Carreira en su reciente edición crítica […]: elige en cada caso una sola fuente y. también Carreira. dice haber leído los traslados de un celebrado memorilla. llenos de locuras. casi todos de rama baja. prueba de ello es que en la mayoría de sus ediciones no hay. 110). 4 Las dedicatorias de partes XIII-XX de Lope de Vega. 214 Carreira / Crítica de la edición crítica. 104v. encontramos. como hace Blecua y. debido a que la regleta de separación se colocó en lugar indebido. puesto que. Respuesta a Margit Frenk . con todas las demás versiones encontradas. 9-10 puede verse f2. considerado más limpio y maduro. disparates e ignorancias” (p. Lo que esto significa es sencillamente que la edición no es neolachmanniana. pero no son menos significativas las quejas de cómo la tal memoria dejó tan estragadas sus comedias que. donde está la frase citada. 1591). le sería mejor escribirlas de nuevo que enmendarlas. de vez en cuando. “Dejadme llorar / orillas del mar”. como uno de los testimonios que leen de la mar. en “Que se nos va la pascua. pero totalmente inaplicable a la poesía del Siglo de Oro. presenta allí la variante “Dexadme llorar / orillas del amar”. o dando ejemplos de ellos en letra pequeña. un stemma válido que dé filiación de los testimonios. Sin salir de esa Flor de romances nuevos ni de los romances de Góngora. 107). Frenk se fija en la versión de “La más bella niña” conservada en la Flor de varios romances nuevos. en el aparato de los vv. que representa ese libro. Iayme Cendrat. presenta un texto que considera ideal […] y en seguida construye. Si se quiere bautizar de alguna manera el método de estos filólogos. en pp. No es del todo exacto. la de las Letrillas y Sonetos de Góngora debidas respectivamente a Robert Jammes y Biruté Ciplijauskaité. aparecieron como enemigos declarados de músicos que. Case. porque el estribillo del romance. esta cuarteta: “Mirad que quando pensáys / que hazen la tos romances. ed. y en ellos encontró “que para un verso mío.sentencias” (p. ateniéndose totalmente a ella. o que se le suele atribuir. 70-71. primera y segunda parte (Barcelona. también las envilecían de modo intolerable”. El método de Lachmann. si difundían las composiciones que cantaban. moças”. que según ella Carreira no recoge (p. lo que quiere decir que el editor interpretó del amar como una errata. reproducen siempre un testimonio de época. en efecto. las dos únicas veces que esa versión registra el estribillo.4 Describe M. después y no antes de la ele. hay infinitos suyos. 114). relegando al aparato crítico los demás. o “de la mar”. y en nuestro caso no quedó más remedio que abreviar haciéndolo compacto. según él mismo dice. la de Santiago el Verde. un impresionante aparato de variantes” (p. Que luego ese aparato sea muy abultado no es culpa del editor. porque no puede haber. habría que llamarle neobédierista.

nada tiene de extraño que haya sucedido también en el estribillo de “La más bella niña”. 141v). Acta Poetica 332. mientras que el v. el v. produciendo la extraña variante “orillas del amar” que ninguna edición posterior recoge. sino el lamento subsiguiente. pp. En los buenos testimonios. se dice: “Descanse entre tanto el arco / del acuerdo que le aflige” (f. mientras que el amar. He aquí como la interpreta: “La jovencita recién casada y ya viuda estaba apenas viviendo el sabroso oficio del dulce mirar. Ese amar con orillas es aún más moderno que el cantarcillo que puso Rulfo en Pedro Páramo: “Mi novia me dio un pañuelo / con orillas de llorar”. y las tres de Góngora. González Boixo. Si esto sucede en tres ocasiones. de J. La lectura correcta es “de la cuerda que lo aflige”. cuyo texto se terminó de recopilar hacia 1620. 2012. se colocó en lugar erróneo. xvi una metáfora vanguardista. sintagma que contrasta con “mucha falta” en el verso siguiente. “Es la que da” hace cierto sentido. sino una docena de mss. f. no solo Chacón. Lo que Góngora escribió no es “muchas obras” sino “mucha sobra”. 118). difícilmente. no hay ningún acuerdo capaz de afligir un arco. de nuevo la regleta se colocó en lugar inadecuado. Vicuña. 8 lee “que escucha su mal”. 1591. más la ed. pero Góngora escribió una lectio difficilior: “es la queda”. 113). 1989. también de Góngora. 2 lee: “hoy viuda y sola”. Frenk considera la 5 Juan Rulfo. la regleta separó indebidamente que y da. la regleta de separación. hasta convertirse en elogio de la errata. Volvamos al comienzo del romancillo: “La más bella niña / de nuestro lugar / hoy es viuda y sola / y ayer por casar / viendo que sus ojos / a la guerra van / a su madre dize / que escuche su mal” (Flor de varios romances nueuos. 113. no es del acuerdo. Madrid: Cátedra. Lo que la moza dice a la madre no es que escuche su mal.señal del alua / las campanas de la vida / es la que da y os desarman / de vuestro valor y lustre. como frase nominal que sirve de aposición al sujeto. En “Servía en Orán al rey”. En el romance “Aquí entre la verde juncia”. y eran solo los ojos de él los que la desvelaban: se encontraba realmente a las orillas del amar” (p. en la Flor de 1591. precedido de un estribillo que no hay por qué poner en su boca. por ello viene a continuación el desarme. Frenk omite. Una hermosa novela cuyo único fallo es admitir para un estribillo del s. 114). A pesar de ello. C. pequeño dato que M.5 pues al fin un pañuelo puede tener huellas de llanto en sus bordes. sino de la cuerda. integri independientes. M. El elogio de la variante puede llevar muy lejos. Pedro Páramo. 211-221 215 . asimismo gongorino. oración de relativo y no completiva. obligatorio tras el toque de queda. / de vuestro donayre y gracia” (f. 104v). una vez más. / que el general os aguarda: / yo os hago a vos muchas obras / y vos a él mucha falta” (f. ed. la amada del español le dice: “Vestíos y salid apriessa. p.

por la sencilla razón de que los músicos hacen prevalecer la música sobre la fidelidad al texto. El escritocentrismo. 103. Y la otra. relativa a un soneto de Góngora en un manuscrito cuyo amanuense. De todo lo dicho. No se ve en la anécdota base para deducir “cómo se copiaban muchos poemas”. mientras que “hoy es viuda” constituye una falsedad. Dejando aparte los cantarcillos populares recogidos por la propia M. Frenk. después de copiar los cuartetos. y es lástima que no conozcamos el final. sino “falta la mitad”. “hoy viuda” es una imagen. como hizo en nuestro tiempo Falla con el pasaje de maese Pedro. 109). son muy poco aprovechables. demuestra solo eso: que sabía los cuartetos pero no los tercetos. incluida la del viejo. Y la oralidad del romancero. solo prueba algo que siempre fue normal: que un poeta sepa de coro sus propios versos. p. De igual modo cree “tan válido hoy viuda como hoy es viuda”. donde la moza desea que las noches pasen aprisa con estas palabras: “Váyanse y no vean / tanta soledad. como su antónimo. habría que ver qué tal quedaron. The Hispanic Seminary of Medieval Studies. ya que la joven aún no ha enviudado. La primera mención del soneto incompleto la hizo el propio Rodríguez-Moñino en Poesía y Cancioneros (siglo xvi) (Madrid-Valencia: Soler. que se ha alegado alguna vez. La novela sigue su curso. Pues bien. muy significativa según M. e intenta defender la variante con este argumento: “Se diría un error. Frenk (p. El maestro Risco puso música a villancicos de Góngora. Frenk rescata del aparato crítico dos mss. sin embargo. 1981). / después que en mi lecho / sobra la mitad” (vv. en p. si se conservara. lo único que se puede concluir es que los testimonios musicales. 57-58). M.variante que escuche “más natural y fluida que la otra” (p. y supone también una falta de sintaxis porque el verbo es liga mal con sola. No contenta con eso. no es nada natural para una hija pedir a su madre que escuche sus cuitas. consultado por Biruté Ciplijauskaité. estuvo siempre muy reforzada y retroalimentada por la escritura. 114). 26-29. Papeles diversos (sueltos. Cfr. Wis­con­ sin. pero no lo es: la mitad le sobra al lecho y le falta a la muchacha”. cosa incierta. Respuesta a Margit Frenk . 216 Carreira / Crítica de la edición crítica. lo que tiene un sentido pleno y meridiano. su edición de los Sonetos de Góngora (Madison. ¿Le falta la misma mitad que le sobra? No sabemos. pp.6 De hecho. escribe “Los tercetos no me acuerdo”. que su memoria no era tan feliz. según hace la editora. o romances de dicción simple como los 6 Se trata del ms. nuestra investigadora se fija en las dos últimas coplas (convertidas en intermedias en la Flor de 1591). el oralcentrismo. 1968). son solo constructos mentales para pasar el rato. deleznables que leen no “sobra”. La anécdota de Pacheco sobre la feliz memoria de Baltasar del Alcázar. 43) de Rodríguez-Moñino. es decir. algo a lo que siempre está dispuesta. desde muy antiguo. quienes sí la tenían buena serían los menos inclinados a poner por escrito lo que recordaban. cosa que las teorías neorrománticas han tendido a silenciar.

el poemilla de Góngora se elaboró en tres fases.7 La versión de 1589 presenta tres estrofas. pp. ni estribillo ni consecuencia. Y no lo discutimos porque no era el lugar adecuado. aunque no se ha encontrado en texto anterior a la fecha asignada por Chacón al romancillo: 1580. Wardropper titulado así. Gerineldo y otros por el estilo. “La más bella niña”. Nuestro prefacio decía que el poema está trunco en esa Flor de 1589. / tan corto el plazer / y tan largo el pesar. Studies in Philology. reelaboradas en la del ms. porque el texto de 1589 no es el que pasó al Romancero general. Chacón. sino el de la Flor de 1591. mientras no aparezca. Con las jácaras de Quevedo ha sucedido algo similar. Tras estos versos figura la palabra: Fin. perdido ceh transcrito por Torner. la representada por el ms. que M. 661. Para terminar con este asunto. madre. The same text was incorporated into the Romancero general of 1600. Lo que no hicimos es discutir un excelente artículo. Wardropper comete un lapsus menor cuando dice que parte del texto de Moncayo. nos faltan pruebas de que en la transmisión de la poesía culta interviniese la memoria de manera decisiva. la primera sería la versión incluida en la Flor de varios romances nueuos. Frenk—. Chacón. the Flor de varios romances nuevos y Canciones. Frenk. y que Wardropper tiende a creer popular. “in the form in which it was printed in the Romancero general”. y en el teatro. edición también atribuida a Moncayo. / en tan tierna edad. p. “La más bella niña”. y la tercera. por una razón gramatical: sus dos últimas cuartetas empiezan con una conjunción causal de la que no se deriva nada: “Pues me disteys. C.. 211-221 217 . hasta la fecha nadie ha encontrado la partitura ni tampoco testimonio de que así fuera. y la prueba compete a quien afirma. / y me captiuasteys / de quien hoy se va / y lleua las llaues / de mi libertad”. segunda. y publicado en 1966. 2012. de Pedro de Moncayo. 1966). Frenk no menciona. 7 Acta Poetica 332. Bruce W. los demás haremos bien en mantener nuestro escepticismo. which appeared in Huesca in 1589. N. y transcribimos la conservada antes de la guerra civil en el ms. Wardropper. los quevedistas afirman que se cantaron mucho. conservada en el ms. 1589. y al comienzo enuncia el estribillo anisosilábico que paradójicamente ya no se repite. del Centro de Estudios Históricos de Madrid (ceh). as a result of which it enjoyed an enormous popularity”. de Bruce W.de Delgadina. LXIII (Chapel Hill. no es posible que el Góngora de 19 años a quien se encargó la canción que figura al frente de la versión española “La más bella niña was first published in Pedro de Moncayo’s anthology. así como la vuelta a lo divino de Mateo Fernández Navarro. como sí lo hubiera sido el trabajo de M. A nuestro juicio. Para Wardropper. impresa en Huesca. aunque ya no impresa en Huesca sino en Barcelona. es forzoso decir que en nuestro prefacio a “La más bella niña” hablamos de sus versiones primitivas. o secuencias —como prefiere M.

Luego. sí nos parece acertado lo que Wardropper descubre que hace Góngora con el poema. el mismo que tendría el imagina218 Carreira / Crítica de la edición crítica. 672). En cambio. para ese viaje sobraban las alforjas filológicas. 662). o que escribió piezas magistrales como “Hermana Marica”. Frenk.de Os Lusiadas. Por fin. 676). cometiera semejante torpeza. Chacón): “He eliminates defects attributable to his youthful inexperience. o técnicos hábiles en manejar el scanner. he reorders the strophes. but another effort to tame the same poetic material. Sea como fuere. he embodies a few details which please him from the second attempt. sino que copiaban o daban a copiar lo que les parecía útil según les llegaba después de numerosos traslados cada vez menos fieles. entre las dos tendencias popular y culta en que se mueve el poema. “each change can be explained by the reflection. Góngora abandons the method of apparent simplicity for that of rhetorical. adding to them one which is completely new” (p. la atención o el descuido con que se han elaborado tales cartapacios recorren todos los grados de la escala. sin que valga la pena hacer cábalas para averiguar por qué la mayoría de sus textos están deturpados. Antes que intento de Góngora. 662). sino. que hasta hoy han tenido mucho menos eco del esperable. como si quisiera arreglar precisamente la versión truncada de 1589. not a retouching of the original. Pero la “artistic construction” no se ve por ningún sitio: el lamento de la moza se prolonga en veintitantos versos sin añadir nada nuevo a lo ya dicho. artistic construction” (p. De hecho el mismo Wardropper ve la dificultad cuando afirma que “the Centro text must be. incluida la edición de Vicuña (lo cual indica que adquirió su forma final mucho antes del ms. En resumen. la versión de 1591. the care. porque lo único que se necesita son paleógrafos capaces de copiar sin error versiones manuscritas e impresas. Respuesta a Margit Frenk . Los colectores de cancioneros misceláneos no eran filólogos. Y tampoco vamos a culpar aquí a la memoria. y la que Wardropper y Carreira consideran primitiva. es la que interesa a M. a los “cartapacios mentirosos” de los que tenemos sobradas muestras. Ahora bien. la versión de ese manuscrito suena a glosa o rapsodia hecha por algún espontáneo a partir de las primeras coplas del romancillo. 117). que presenta dos secuencias nuevas de ocho versos en lugar de la tercera de 1589. M. the search for perfection which characterize Góngora’s mature work” (p. ceh sea de Góngora por su carácter reiterativo. Nuestro prefacio descarta que la del ms. Algo así sucede con los cancioneros manuscritos publicados por el equipo de Labrador-DiFranco. lo que cada lector haga con ellas es otra cosa. Frenk cree que todas las versiones valiosas deberían estar al alcance del lector en un corpus electrónico relacional (p. Góngora muestra inclinarse por la segunda al suprimir todas o casi todas las huellas de las tradiciones folclóricas o de cancionero visibles en las versiones más antiguas (p. una vez más. tal como lo transmiten los testimonios más autorizados.

do corpus electrónico. y atribuye a las versiones musicales un valor textual del que carecen. intenta restaurar un original perdido. tras la edición de Robert Jammes. RILCE. No obstante. en las cuales hay aparato crítico. y reflexiones sobre la enseñanza de la literatura en el Bachillerato)”. al menos en la filología hispana: la posibilidad o la conveniencia de hacer ediciones críticas en la poesía del Siglo de Oro. Nosotros estudiamos hace años las fases de la décimaepitafio dedicada a Bonamí. más o menos rescatable a partir de testimonios tempranos las pocas veces que los hay. y por igual motivo: porque constituyen un material en bruto donde resulta difícil orientarse. ms. como José Manuel Blecua o Biruté Ciplijauskaité. El trabajo de M. pp. 170-193. pero no texto que así pueda calificarse. pp. La razón la hemos ya adelantado y es obvia: no se puede establecer tal texto cuando existen versiones válidas y próximas al autor. En la obra de Góngora tenemos algunos. 211-221 219 . y aquí no se ha perdido nada. a nuestro juicio. Sirva de ejemplo “Qué necio que era yo antaño”. o sea. Poesías de autores andaluces. aplica a la poesía áurea conceptos más bien apropiados a la medieval. antes solo atisbada por Dámaso Alonso. tiene algunos puntos débiles: cree válidos para la poesía culta criterios que rigen en la popular. IX. más o menos fiables: el más conocido. “Dejad los libros ahora”. leyendo libros latinos 8 “La décima de Góngora al conde de Saldaña (comentario de texto. pocos. 28 de la versión definitiva) es mucho más endeble. conserva cinco romances. máxime con versiones manuscritas cuya fecha es casi siempre imposible de precisar. según los testimonios disponibles. ya que el texto crítico. Acta Poetica 332. testimonios tempranos. es el ms. se titula en él Querella de don Luis. como lo son las otras variantes que hemos comentado. 1993. Uno solo. 1591 años. 2012. alguno con fecha próxima a la dada por Chacón. El Cancionero de Gabriel de Peralta († 1625). sus palabras tienen el mérito de hacernos reflexionar sobre un hecho hasta ahora poco tratado. y el único que tiene alguna posibilidad de reflejarlo es el de 1591. muy deteriorado. y ofrece como remate una copla luego suprimida. No se puede o no se debe. cuando el locutor dice que hace breves las noches de enero “por lo lacio y por lo tosco”. a pesar de que su final (v. por definición. como pasa en los otros. Lo sucedido con “La más bella niña” lo demuestra a la perfección: el texto de 1589 es indefendible como original. Las demás variantes son de escasa entidad o perjudican el texto. Y aun ahí es muy peligroso decretar que se trata de la versión genuina. Frenk. que perteneció a Rodríguez Moñino.8 También de las décimas “De un monte en los senos donde” hemos localizado una versión acaso primitiva carente del estribillo que ostentan en los demás testimonios. Por algo ese mismo rótulo no aparece en las debidas a filólogos competentes. si acaso una versión primitiva. 4072 bne. y que nos ha transmitido la versión primitiva de las Soledades.

aunque los especialistas. 100. Chacón. El lector es muy dueño de preferir una u otra versión. contiene ocho coplas omitidas en la versión de Ch.9 o en reproducciones fotostáticas como las Fuentes del Romancero General que publicó RodríguezMoñino. de tal forma que “se excedió a sí mismo en ella” (Góngora. En cuanto al romance “Si sus mercedes me escuchan”. 52). p. En tal caso.. cuatro de las cuales figuran en el aparato. en ese ms. en lugar de tres mil páginas tendríamos treinta mil o quién sabe cuántas. Peralta estropea el chiste al escribir “por lo labrado y lo tosco”. críticas en sentido estricto por las razones que acabamos de exponer. cuando tienen en cuenta todos los testimonios localizados. pero también sobre ellas sería mucho más fácil caer en disquisiciones que se pueden quebrar de sutiles al defender como adiáforas los deslices y ocurrencias de amanuenses e impresores. puesto que intentan ilustrar los avatares de una transmisión en la que el poeta pudo tomar parte. que. Baste recordar la anécdota transmitida por el Escrutinio respecto a la canción al sepulcro de Garcilaso. Por último. y las cuatro finales en nuestro prefacio. mejoran los textos. está el romance a santa Teresa. Obras completas. A los buscadores de primeras versiones les resultaría sin duda más cómodo tenerlas todas delante. en lugar de reconstruirlas trabajosamente a partir de un aparato crítico. Antonio Carreira 9 Montesinos.y toscanos (v. Al margen de ello. Ensayos y estudios.. 220 Carreira / Crítica de la edición crítica. pues. que se imprimió al año siguiente de ser compuesto para la fiesta cordobesa de la beatificación (1615). ya desde antiguo. para los romances gongorinos. fue totalmente rehecha por el poeta en el término de una tarde. omite veinte versos y en los demás da un orden distinto. p. pero también pudo no tomarla. en edición sinóptica (como la propuesta por Montesinos para un romance de Lope). no habiendo merecido la aprobación de un amigo. 1293). Respuesta a Margit Frenk . en realidad podrían designarse variorum editiones. cit. fácil de reconstruir a partir del aparato de variantes.. y luego fue retocado en el ms. Se refiere al romance “Una estatua de Cupido”.. no son. aun sin estar exentas de problemas. concuerden en que las finales. Las ediciones habituales de nuestra poesía áurea. salvo en los escasos manuscritos por él revisados.

Quaderns Crema. (ed. 211-221 221 . Rodríguez-Moñino. Romances. Barcelona. Madison. 1998. 1981. González Boixo (ed. 1932. Wisconsin. 1989. Hispanic Seminary of Medieval Studies. 109-124. Juan e Isabel Millé y Giménez. y reflexiones sobre la enseñanza de la literatura en el Bachillerato)”. Sonetos. Península. 1959. “Un poema en movimiento: La más bella niña. Rulfo. pp. Soler.referencias Carreira. Acta Poetica 332. 2011. J. José F. Cátedra. Góngora. en El espacio del poema. Juan. México. Madrid. ed. Góngora. Teoría y práctica del discurso poético. Madrid.. Margit. Antonio. De Andrea. Poesía y Cancioneros (Siglo xvi).). 1966. de Luis de Góngora”. Silverman (ed. RILCE. C. crítica de Antonio Carreira. 2012. de Biruté Ciplijauskaité. Estudios de Hispanófila. Luis de.). J. Incluido en Gongoremas. 63. Barcelona. Valencia. 1993. 1998. Madrid. Studies in Philology.. Madrid/Valencia. Ensayos y estudios de Literatura española. ed. Las dedicatorias de partes XIII-XX de Lope de Vega. 1968. Montesinos. Wardropper. Biblioteca Nueva. 170-193. Pedro Páramo. Luis de. Frenk. T. H. ed. 1975. 4 vols. 293-313. Itzíar López Guil y Jenaro Talens (eds. Aguilar. “La décima de Góngora al conde de Saldaña (comentario de texto. Góngora. Case. 105-117. M. IX. “La más bella niña”. Antonio. Bruce W.).). Luis de. 661-676. Obras completas. E.