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Cartografía del campo político afrodescendiente
en América Latina*
Agustín Laó-Montes

L

a última semana de febrero del 2008 hubo dos congresos en
universidades estadounidenses, relacionados con los llamados
«afrolatinos»1. El contrapunto entre el de la Universidad Howard,
titulado Times of Change and Opportunities for the Afro Colombian Population y organizado por la embajada de Colombia, y el de la Universidad
de Minnesota, titulado The African Diaspora in the Americas: Political
and Cultural Resistance, ejemplifica dos polos del controvertido terreno
de la política negra en el continente americano. El hecho de que este
artículo se base en la presentación que cerró una semana después un
tercer congreso demuestra no que los negros estamos de moda sino, más
bien, que la política afroamericana es ahora un terreno clave no solo
de la política local y nacional sino también de la hemisférica y global.

* Una versión anterior de este artículo fue publicada en la Revista Universitas Humanística
Nº 68, julio-diciembre de 2009.
1 La denominación ‘afrolatino(a)’ se está usando de manera creciente para designar a sujetos
y poblaciones afrodescendientes que provienen de y/o residen tanto al sur del río Grande —de
México a la Patagonia: el espacio histórico que conocemos como América Latina— como en
otras regiones de las Américas —especialmente, en Estados Unidos, pero también en Canadá—.
Aunque el principal énfasis geohistórico de su significado recae en las Américas, también se
podría utilizar para denominar a personas y colectividades provenientes de afrolatinoamérica
y residentes en regiones del mundo como Europa.

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Por supuesto, esto también significa que los Estudios Afrolatinos siguen
abriéndose camino en los Estudios de la Diáspora Africana y en los Estudios Latinoamericanos2.
El contraste entre los conferencistas y los patrocinadores de los congresos de Howard y Minnesota evidencia dos modelos de política racial
asociados a ideologías sociales y políticas, políticas culturales y proyectos
históricos opuestos. Por ejemplo, al de Howard asistieron conferencistas de
la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid)
y políticos estadounidenses liberales y conservadores de raza negra, como
Gregory Meek, mientras que el de Minnesota tuvo como orador inaugural a Jesús Chucho García, principal líder de la Red de Organizaciones
Afrovenezolanas. De hecho, esa misma semana, Chucho García había
publicado en internet un artículo en que criticaba el congreso de Howard
como ejemplo de la complicidad de aquellos a quienes denominaba la
«derecha afrocolombiana» con el neoliberalismo global y con el proyecto
imperial estadounidense. Del mismo modo, una coalición, con sede en
los Estados Unidos, de solidaridad con las organizaciones afrocolombianas de base denunció el congreso como un ejemplo más de las alianzas
entre las élites conservadoras negras de Colombia y Estados Unidos y los
gobiernos afines de Bush y Uribe. Asimismo, un correo electrónico del
Proceso de Comunidades Negras —una de las mayores organizaciones
del movimiento negro de Colombia— anotaba que lo que el gobierno
colombiano llamó la Semana Afrocolombiana en Washington —a saber, el
congreso de Howard, junto con otros encuentros y un concierto gratuito
de la famosa cantadora afrocolombiana Petrona Martínez— hacía «parte
del sortilegio montado por el gobierno colombiano para tratar de ganar

2 En el 2009 celebramos el 40.° aniversario tanto de los Estudios Negros como de los Estudios
Latinos en Estados Unidos, que fueron resultado de la ola de movimientos antisistémicos de
los años sesenta y setenta, uno de cuyos hitos principales fue la huelga de San Francisco State
University (1968-1969), que tuvo dentro de sus exigencias principales el establecimiento de los
Estudios Étnicos. Los reclamos de hoy en pro de la descolonización de la educación y también
a favor de las pedagogías descoloniales y de una «justicia cognitiva» —para usar el término
de De Sousa Santos— se pueden relacionar con esos movimientos. Véase Laó-Montes, 2005.

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Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras
parte 1 - capítulo 6

los votos a favor del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos».
El título mismo del congreso —Tiempos de cambio y oportunidades para
la población afrocolombiana— revela optimismo sobre la actual situación
de los afrocolombianos, posición acomodada según la perspectiva de
una clase política afro cada vez más visible cuyo punto de vista contrasta
marcadamente con la triste condición de millones de afrocolombianos
desplazados por el conflicto armado y que, según lo demuestra la investigación social, presentan los peores indicadores de desigualdad social y
económica del continente americano3.
La discusión sobre el carácter de la política negra en Colombia, que hasta
ahora presenta una élite afrocolombiana que apoya el régimen de Álvaro
Uribe —con todas las implicaciones de su política antiterrorista-probelicista de «seguridad democrática» y su alianza con la política imperialista
y neoliberal de Estados Unidos—, aliada con sectores conservadores de
los Estados Unidos, en contraste con las organizaciones afrocolombianas
de base y sus aliados afroestadounidenses —como el Foro Transáfrica
(TransAfrica Forum)—, debe enmarcarse en un panorama más grande
de geopolítica, política cultural y economía política hemisférica y global.
En este sentido, al trazar el mapa de la política afro en el continente americano hoy en día, una de las contradicciones que se hacen patentes es la
que hay entre Colombia y Venezuela. De un lado, la élite afrocolombiana se está convirtiendo en una vitrina transnacional y en el laboratorio
imperial de un panafricanismo conservador neoliberal mientras que, por
otro, la Red de Organizaciones Afrovenezolanas abandera iniciativas para
articular una izquierda hemisférica afro. En noviembre de 2006 y 2007,
los afrovenezolanos organizaron encuentros afroamericanos norte y sur.
El encuentro de 2006 se llamó Afrodescendientes contra el neoliberalismo,
y el de 2007, Afrodescendientes por las transformaciones revolucionarias en
América Latina. Aun cuando tiene vínculos estrechos con el gobierno
de Hugo Chávez —hasta el punto de que hubo financiamiento gubernamental para ambos encuentros—, también hay un grado significativo

3

Véase Urrea-Giraldo, 2007.

Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina
Agustín Laó-Montes

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También usaré la expresión ‘afroamericano’ para denominar a las personas de ascendencia africana que viven en el todo continente americano. más general. 5 Hay una larga historia de ese tipo de análisis en la tradición de la diáspora africana. junto con un análisis multiescalar —local. este contraste entre la élite afrocolombiana y la Red de Organizaciones Afrovenezolanas es un punto de partida importante para elaborar una cartografía del complejo y disputado terreno de la política afrolatina contemporánea.capítulo 6 . 2000. Esto implica un análisis de la modernidad en el que la agencia histórica negra sea protagonista y parte fundamental. 1993. la relación entre el pasado y el presente. En resumen. será la base metodológica de este mapeo de la política afrolatina. no solo en Estados Unidos. En resumen. analíticos y políticos primordiales para trazar el mapa de la política afrolatina en el campo. En otras palabras. [1903] 1989. nacional. global—. el análisis adoptará una perspectiva históricomundial. a contracorriente del sentido común eurocéntrico y racista según el cual las afromodernidades son derivativas. 284 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . [1938] 1989. y por lo mismo usaré la expresión ‘afroestadounidense’ al referirme específicamente a la población negra de Estados Unidos. de la política social. 4 En este artículo usaré los términos ‘negro’ y ‘afro’ como categorías intercambiables de identidad. Algunas de las investigaciones que se pueden considerar son DuBois. regional. El análisis se concentrará principalmente en los movimientos sociales afroamericanos. y Patterson & Kelley. Gilroy. secundarias o completamente ajenas a lo moderno 5. porque los entiende como actores centrales en escenarios de poder modernos que históricamente han sido fuerzas antisistémicas claves. En este artículo trataré de delinear a grandes rasgos algunos temas históricos. como el neoliberalismo y el neoimperialismo estadounidense 4. asunto que discutiremos más adelante.de autonomía de la Red de Organizaciones Afrovenezolanas y sus líderes con respecto al Estado venezolano. Aun cuando el enfoque principal del artículo son los movimientos afrolatinos en el presente. James. el auge actual de los movimientos negros —o afrodescendientes— en Latinoamérica debe explicarse en relación con sus bases históricas y con las tendencias nacionales. cultural y racial. [1940] 1991. regionales y globales.

Laó-Montes. En este texto elaboraré una cartografía de la política afroamericana en diálogo con tres corrientes distintas: el concepto de movimientos antisistémicos acuñado en el análisis de sistemamundo. y sobre la «agenda de la sociedad civil». de enmarcar el argumento abordando de manera sucinta algunas preguntas teóricas clave en mi análisis de la política racial negra en el continente americano. En una caracterización rápida puede 6 Para consultar sobre los «movimientos antisistémicos» véanse Arrighi. Aquí y en el proyecto del libro desarrollaré una perspectiva y un método teórico en diálogo con una diversidad de tradiciones de teoría e investigación. 7 El sociólogo peruano Aníbal Quijano acuñó el concepto ‘colonialidad del poder’ como categoría clave para la teorización de la modernidad en términos de un patrón de poder histórico-mundial que se define principalmente como una dinámica de dominación/explotación/ Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 285 . Hay una vasta bibliografía y mucho que discutir sobre estas cuestiones. 2002. Hale. sobre los «ciclos raciales». siguiendo a Aníbal Quijano. 2005. La primera se refiere a cómo representar lo global de manera analítica y a cómo articular metodológicamente la relación entre lo global y lo local. La historia desde abajo: movimientos antisistémicos y modernidades subalternas Trataré. Álvarez. 2005. Martin. y Dagnino. En primer lugar. la propuesta teórica de Mark Sawyer sobre la política negra en términos de ciclos de raza y un proyecto colectivo de investigación sobre los modos actuales de la acción colectiva y las relaciones entre Estados y movimientos. articulado por una matriz histórico-mundial que.Este breve artículo resume el marco analítico y el material empírico de un libro en preparación sobre los movimientos negros y la política racial en el continente americano. 2007. Hopkins & Wallerstein. pero ante todo quisiera establecer aquí algunos puntos. en primer lugar. conceptualizo con la noción ‘colonialidad del poder’7. considero a la globalización un proceso de largo plazo. coordinado por la Universidad de Massachusetts bajo el título Interrogating the Civil Society Agenda (Interrogando la Agenda de la Sociedad Civil)6. 2008. 2006. 2008. 1997. y Santiago-Valles. Sawyer.

el Grupo Modernidad/Colonialidad/Descolonialidad. el género. las Antillas y la diáspora afroamericana— tienen autonomía relativa y por ende sus propias temporalidades y configuraciones espaciales. la sexualidad y el conocimiento son elementos centrales de este proceso de globalización de largo plazo. sostengo que lo que llamamos globalización o espacio mundial es un proceso contradictorio y relativamente abierto en que «partes» específicas —como naciones y regiones como la costa Pacífica colombiana. La segunda es que. La «raza» es un eje de articulación fundamental de tal patrón de poder. capitalismo.representarse la colonialidad del poder como el entrecruzamiento de cuatro regímenes de dominación —racismo. grupos de trabajo y publicaciones. en Binghamton. pero también va contra los tipos de análisis de sistema-mundo concebidos de arriba hacia abajo y en que lo nacional y lo local están subordinados a lo global. Una conclusión importante de este argumento es que las «formaciones conflicto en cinco áreas básicas de la vida social: la autoridad. fundado en 1997. patriarcado e imperialismo— y la intersección de las formas de identidad —raza.capítulo 6 . Existen dos dimensiones de este argumento que quiero subrayar. La primera es que esta perspectiva histórico-mundial se opone a un nacionalismo metodológico generalizado en el cual el Estado-nación es la unidad básica de análisis —una metodología y una política que son desafiadas abiertamente por las perspectivas de la diáspora africana—8. cultura y conocimiento. con sede en la Universidad Estatal de Nueva York. Tres ejemplos importantes son el Grupo de Trabajo sobre Colonialidad. En contraste. 2007). y el Programa de Doctorado en Estudios Culturales Latinoamericanos de la Universidad Andina Simón Bolívar. 8 Este argumento lo desarrollo en un artículo enfocado en las diásporas afroamericanas (Laó-Montes. el sexo y la subjetividad. Ecuador. clase. género y sexualidad—. el trabajo. 286 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . 2000. la raza y el racismo y sus articulaciones con el trabajo. Varios intelectuales han desarrollado la fundamental contribución de Quijano y han organizado congresos. en Quito. así como de los modos de economía política —explotación y acumulación capitalista— y de las formas de comunidad política y geopolítica —Estados-naciones e imperios modernos— asociados con ellas. al que se han adscrito intelectuales de diversas instituciones académicas de Estados Unidos y América Latina. la naturaleza. en esta visión de las constelaciones globales del poder. Véase Quijano.

constituyó un cosmopolitismo alterno desde abajo que podemos denominar «modernidad subalterna» 10. 2001. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 287 . 11 Véanse Robinson. regional y nacional— a la vez que componen un régimen racial histórico-mundial. sobre la revolución haitiana. y De Sousa Santos. clase y raza. La importancia histórico-mundial de las resistencias y acciones colectivas negras tiene una relación directa con la centralidad de las clasificaciones-estratificaciones raciales y los regímenes racistas para la constitución misma de las estructuras modernas-coloniales de poder-conocimiento que se articulan en instituciones claves. Uno de los mejores ejemplos que tenemos de este tipo de análisis histórico-mundial. en los planos local. es el libro de C. James The Black Jacobins ([1938] 1989). 10 Fernando Coronil usa el concepto ‘modernidad subalterna’ de manera distinta. 2002. 2007. Goldberg. R. Ferreira da Silva. 1999. 2006. Es decir. L. La red translocal de resistencias y esperanzas de emancipación provocada por la Revolución Haitiana. Mills. y Winant. Santiago-Valles. Véanse Coronil. en que las agencias individual y colectiva afroamericanas están enmarcadas en procesos complejos y contradictorios que se articulan en espacios y escalas plurales —capitalismo mundial. Santiago-Valles. formación de Estados. de allí la necesidad y la importancia de conceptos como ‘orden racial mundial’ y ‘sistema racial mundial’ que proponen varios estudiosos9. pero infortunadamente sin análisis de género—. 1997. 1997. 2004. 2001. regiones. 2008. y Winant. Mi concepto de modernidad subalterna es más parecido a la noción ‘cosmopolitismo subalterno’ de Boaventura de Sousa Santos. inspiradora de una oleada de luchas que recorrió toda América. los primeros movimientos mundiales en pro de la justicia y la democracia fueron las luchas contra la esclavitud y el movimiento abolicionista11. 2009. «raza» y racismo se articulan y desarrollan en formas particulares en el tiempo y en el espacio —por ejemplo.raciales» y los racismos son procesos complejos que tienen especificidad histórica. 2001. como para 9 Véanse Bonilla-Silva. para hablar de la modernidad periférica del Estado venezolano. 2004. 2004. Esto me lleva a abordar la otra pregunta: ¿cuál es la importancia histórico-mundial de los movimientos negros? Como lo he mencionado. imperios y competencia imperial.

12 288 Sobre el argumento de la «colonialidad del ser» véase Maldonado-Torres. cuando analicemos las diferentes olas de movimientos antisistémicos veremos que corresponden a los ciclos raciales transnacionales que describiremos a continuación.capítulo 6 . las categorías claves —identidad. categorías y procesos de la modernidad capitalista como sistema histórico. geografía. formaciones de clase y género. el racismo epistémico que configura las formaciones de conocimiento occidentales y las definiciones étnico-raciales de las categorías modernas del ser y el yo12. Política afrodescendiente en perspectiva histórico-mundial Si la «raza» y los racismos inscriben y configuran las instituciones fundamentales —Estados. Además.las divisiones raciales del trabajo en la economía-mundo capitalista. De nuevo. valorización y difusión del conocimiento— del sistema-mundo capitalista moderno-colonial. acciones colectivas y formas organizacionales capaces de desafiar y transformar el orden global en diferentes momentos claves de la historia mundial. la agencia histórica afro y las políticas raciales negras deben considerarse un escenario de luchas y propuestas alternativas. si por ‘movimientos antisistémicos’ entendemos la constelación de luchas. universidades. una explicación estructural que subyace a la importancia de los movimientos negros en la longue durée de la modernidad capitalista es la primacía de regímenes racistas en las configuraciones modernascoloniales de poder económico. 2008. familias—. Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . economías. cultural y político. conocimiento— y los procesos principales —producción y consumo cultural. un terreno importante para la definición general del campo de lo político. El desigual producto de los efectos acumulados y combinados de la agencia histórica negra y de sus acciones colectivas en el continente americano y más allá es que los movimientos afroamericanos han sido y siguen siendo protagonistas de las luchas globales por la libertad y la igualdad. las dimensiones raciales del Estado moderno —el llamado «Estado racial»—. De ahí viene el papel fundamental de la agencia de los sujetos afrodescendientes en el desafío y la transformación de las principales instituciones.

una palestra de procesos estructurales tales como formaciones estatales y poderes imperiales. en la medida en que combina el análisis político-económico y la interpretación cultural. 2006.La perspectiva de ciclos raciales articula un amplio marco para el análisis histórico de la política negra en el continente americano. 2006. siempre desplegándose en la amplia gama de luchas que componen los escenarios cotidianos de las relaciones de poder. 1999. 14 Quizá esté más relacionada con el argumento de este artículo la crítica del relato de McCadam sobre el movimiento de los derechos civiles sin un claro sentido de las articulaciones globales y pasadas ni mucho análisis cultural. En este sentido. la interacción de fuerzas nacionales y transnacionales. El concepto mismo de ciclos de raza connota una temporalidad dinámica en que un escenario central es la relación entre el Estado racial y los movimientos negros como impulsores del flujo y el reflujo histórico entre momentos de crisis y convulsión social. Tilly & Tarrow. Entiendo los ciclos raciales en un marco analítico. vinculado a una concepción político-cultural de los movimientos sociales como campos de 13 Tomo el concepto de los ciclos raciales del politólogo Mark Sawyer y me baso en su análisis para comenzar a desarrollar el marco que presento aquí. 2005. la política racial se entiende como un proceso determinado estructuralmente a la vez que abierto a la contingencia histórica. 2004. y Tilly. con el análisis de los movimientos sociales en términos de movilización de recursos y estructuras de oportunidades políticas 14. por otro. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 289 . 1994. Véase Sawyer. por ende. En este esquema analítico se conceptualizan las formaciones raciales como un campo complejo y un terreno de contiendas marcado por «significados de raza constantemente cambiantes y en tensión con otras estructuras sociales» (Sawyer. por un lado. Tarrow. 2009). ligado a una perspectiva histórico-mundial de movimientos sociales negros como fuerzas antisistémicas —para así enmarcar la política afroamericana en panoramas más amplios de poder— y. seguidos por momentos de equilibrio en la dominación y la hegemonía. la importancia social de las coyunturas críticas y la agencia histórica afro 13. Una diferencia importante que tengo con el enfoque de los ciclos raciales de Sawyer es que no comparto su afinidad con los planteamientos de Tilly & Tarrow ni. Véanse McCadam.

Podemos identificar cuatro ciclos principales de la política negra en el continente americano. 16 Esta representación ampliada del sistema histórico. lo que marcó el nacimiento de la política negra como dominio explícito de identidad y derechos y como proyecto de emancipación. La resistencia de los esclavizados —que iba desde hacer más lenta la producción y envenenar la comida del amo hasta el cimarronaje. El desarrollo completo de esta tesis excede el alcance de este artículo. 1992. El primero alcanzó su apogeo en la ola de revueltas de esclavizados del siglo xviii. ha sido articulado por diversos académicos. Laó-Montes (2001). Un análisis de tales diferencias se encuentra en Laó-Montes. 1. Mignolo (2000) y Quijano (2000). pero los significados sustantivos de qué tipo de sistema era y las implicaciones teóricas y metodológicas de teorizar sobre él como totalidad histórica no son necesariamente iguales. que Wallerstein caracteriza como el sistema-mundo moderno y la economía-mundo capitalista. Quizá el primero en usarlo fue Mignolo. 1989. Véase también Blackburn.capítulo 6 . pero creo necesario esbozar algunas ideas básicas en la elaboración de mi argumento. 2009. Para esto comenzaré con una periodización histórica de los movimientos sociales negros y su importancia tanto en los periodos de crisis como durante los procesos de reestructuración en la historia del sistema-mundo moderno-colonial capitalista 16. y Santiago-Valles.producción de identidad. las revueltas masivas y la Revolución Haitiana— es tan antigua como la esclavitud moderna. 2004. 290 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . entre los que se cuentan Grosfoguel & Cervantes-Rodríguez(2002). que corresponden a cuatro coyunturas históricomundiales críticas. pero sus 15 Este concepto de política cultural debe mucho a Álvarez. formación de comunidad y articulación de políticas culturales15. Dagnino & Escobar. 1998. 17 Dos argumentos muy distintos sobre la importancia de las rebeliones de esclavos en la modernidad capitalista se hallan en Genovese. Se puede argumentar que las revueltas modernas de esclavizados fueron el origen de una constelación de luchas que constituyeron la primera ola de movimientos antisistémicos en la modernidad capitalista17. cuyo punto culminante fue la Revolución Haitiana (1796-1804).

2004. 2005. 1997. El movimiento abolicionista puede considerarse el primer gran esfuerzo organizado en aras de la justicia global. Esa fue la época que Eric Hobsbawm llamó la «Era de la Revolución»18. Algunos de los estudios más importantes son Dubois. Fischer. En contraste. 1995. 1999. 18 Véase Hobsbawm. James. y Trouillot. dado que derrotó la esclavitud y el colonialismo francés a la vez que inauguró la política del poder negro en el escenario histórico moderno-colonial 19. solo reconoció la guerra de Independencia de las trece colonias que constituyeron los Estados Unidos y la Revolución Francesa como las gestas de la época. En resumen. pues inspiró la resistencia de los esclavizados —y también la de los negros libres y los mulatos— y exacerbó el miedo de los amos y los Estados coloniales. 19 Césaire (1900) sostiene que la Revolución Haitiana marca el surgimiento del concepto mismo de negritud. esta coyuntura histórico-mundial de cambio sistémico marcó el surgimiento de la política racial negra en el continente americano y en la diáspora africana global. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 291 . 2004). 2005. nosotros sostenemos que la Revolución Haitiana fue la más profunda de la época tanto en intención como en logros. La Revolución Haitiana tuvo grandes repercusiones en todo el continente americano. indígenas y todos los pueblos por la emancipación— y de las concepciones vernáculas negras de democracia y libertad 20. Caracterizamos este periodo como el primer gran momento de luchas por la liberación negra y como el de la aparición de una política de la solidaridad —entre negros. pero él. con la mayoría de los historiadores. Robinson. 20 Hay una vasta bibliografía sobre la Revolución Haitiana. sin registrar apenas el significado históricomundial del cambio revolucionario en Haití. [1938] 1989.efectos combinados y acumulados adquirieron el carácter de movimiento antisistémico durante la transición entre los siglos xviii y xix. como afirman algunos estudiosos (Martin. 2001. Winant.

que va aproximadamente de 1914 a 1945. James en la Cuarta Internacional. Es el periodo de surgimiento del panafricanismo como movimiento transnacional de gran envergadura e influencia a pesar de todas sus diferencias y contradicciones 22. las revoluciones rusa y mexicana y la Gran Depresión de los años treinta. El segundo periodo. puede situarse poniendo de relieve la primera y la segunda guerras mundiales europeas.capítulo 6 . que articula sus propias redes de cosmopolitismo negro y sus sueños de libertad —para usar la expresión de Robin Kelley—. por ejemplo. (Este mundo afrofrancófono fue el universo histórico que produjo figuras intelectuales y políticas histórico-mundiales como Aimé Césaire y Frantz Fanon. es la época del nacimiento del marxismo negro como corriente intelectual y del socialismo negro como movimiento político. liderados por figuras como Harry Haywood y Claude McKay en la Tercera Internacional y C. culturales e intelectuales negros en todo el Atlántico. el lapso de apogeo de la Asociación Universal para el Mejoramiento Negro (unia). lo que configuró una suerte de cosmopolitismo afro que sigue vigente en nuestra época21. Es el momento de consolidación de los movimientos políticos. R. del surrealismo negro y del movimiento de negritudes en la zona francófona de la diáspora africana —Francia. es el periodo de la política cultural modernista negra del Renacimiento de Harlem. de la aparición de las vanguardias estético-políticas en Brasil y Cuba —que se fundamentan en las formas culturales afrodiaspóricas y las celebran—. es. [1938] 1989.) Es el periodo en que se configuran las primeras organizaciones políticas nacionales afroamericanas: el Partido Independiente de Color en Cuba (1908-1912).2. Desde otro punto de vista. En el ámbito cultural. 22 Véase James. 292 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . L. 2003. la Frente 21 Véase Edwards. África y el Caribe—. que continúa siendo la organización transnacional más numerosa en la historia de la diáspora africana.

representó el clímax de la política anticolonial-antirracista de liberación nacional que buscaba cambiar el equilibrio del poder mundial desafiando el poder imperial de Occidente y favoreciendo el surgimiento de los «países no alineados» y el empoderamiento de los «condenados de la tierra»24 y de la zona mundorregional que vino a llamarse «Tercer Mundo» —conformado por Asia. 1997.Negra Brasileira (1930) y la Asociación Nacional para el Progreso de las Gentes de Color (naacp) (desde 1909) en Estados Unidos 23. en Bandung (Indonesia). Hopkins & Wallerstein. 1965). En 1968. Sitúo el tercer periodo entre la segunda posguerra y la ola global de movimientos antisistémicos de los años sesenta y setenta. 3. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 293 . 25 Véase Arrighi. El mismo año representó lo que Arrighi. en La Habana (Cuba). El congreso de 1955. Asia y el Caribe y por el surgimiento de movimientos contra el régimen Jim Crow en el Sur de Estados Unidos. La expresión ‘sacudieron el mundo’ se tomó del libro clásico de John Reed sobre la Revolución Rusa (Ten Days that Shook the World. el eje de los movimientos afroamericanos se 23 La mayoría de los análisis del periodo están escritos con una perspectiva noratlántica y ni siquiera registran estos importantes desarrollos políticos y culturales de Latinoamérica y el Caribe criollo hispanohablante. aproximadamente de 1945 a 1955. otro congreso. El primer momento. 24 Los condenados de la tierra es el título de un libro de gran influencia del siquiatra e intelectual revolucionario martiniqueño Frantz Fanon (The Wretched of the Earth. pues las acciones combinadas de los movimientos sociales literalmente «sacudieron el mundo» a la vez que comenzaron a representar una amenaza e inauguraron la construcción de alternativas populares a las constelaciones de poder global 25. África y Latinoamérica—. enarboló la bandera del tricontinentalismo para plantear y articular una política de liberación cuyo locus principal eran los tres continentes del Tercer Mundo. Hopkins & Wallerstein llaman «una revolución en el sistema-mundo». 1919). En la profunda coyuntura histórico-mundial de los sesenta —que aquí no es una década sino un lapso histórico que podemos ubicar entre 1955 y 1975—. estuvo marcado por un ciclo sistémico de luchas por la descolonización en África.

Muhammad (2007) y Young (2006). el Movimiento Negro de Liberación —usando el concepto de Cornel West para caracterizar la época entera— acuñó la expresión ‘poder negro’. ‘poder chicano’. 294 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . La combinación de una gran ola de movimientos antisistémicos y una incipiente crisis global de acumulación de capital configuró lo que se ha denominado una 26 Existen otros grupos en extremo importantes.capítulo 6 . desde la proyección de figuras como Malcolm X y Martin Luther King. Jr. y que tuvo una gran influencia en el resto del mundo. &c. Board of Education (1955) y la negativa de Rosa Parks a ceder su puesto y viajar en la parte trasera de un bus (1956) representó uno de los «ciclos de protesta» más fuertes en la historia moderna y finalmente dio lugar al desmantelamiento legal del racismo sureño. En el segundo momento de esta era (1968-1975). menos reconocidos en la esfera pública pero cruciales desde el punto de vista del radicalismo negro de ese periodo en Estados Unidos. como la Liga de Obreros Negros Revolucionarios y el Movimiento de Acción Revolucionaria. Algunas de las contribuciones más importantes son las de Kelley (2003). e inspiró y les dio un idioma político a los nuevos movimientos sociales que surgían. La ola de movimientos antisistémicos de finales de los años sesenta se correspondió con una crisis incipiente de la hegemonía estadounidense —claramente evidenciada por la derrota política y militar de Vietnam— y con una recesión económica mundial que se expresó claramente en la crisis petrolera de 1973. como lo ejemplifica de manera elocuente la lucha contra el apartheid en Sudáfrica. El impresionante crecimiento del movimiento contra el régimen racista Jim Crow en Estados Unidos desde Brown v. y la creación de organizaciones como las Panteras Negras y el Comité Coordinador Estudiantil No Violento (sncc) hasta la recepción global de la política cultural «Black is beautiful» («Lo negro es hermoso») 26.situó en Estados Unidos e inspiró las luchas de liberación negra en toda la diáspora africana y en el continente africano mismo. en Estados Unidos.. ‘poder indígena’. así como a un importante despertar político y cultural contra este. que luego se metamorfoseó en ‘poder femenino’. Una investigación en desarrollo repasa la política negra en los años sesenta y setenta.

el levantamiento zapatista en enero de 1994 —y su confluencia estratégica con la firma del Acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica— y las protestas masivas contra las reuniones de la Organización Mundial del Comercio en diciembre de 1999 en Seattle. En resumen.«nueva lucha de clases» y dio pie a la búsqueda de una reestructuración sistémica que daría origen al neoliberalismo a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta. Fue también la era de la revolución pacífica que desmanteló el bloque soviético y exacerbó la crisis del llamado «socialismo actualmente existente». tres referentes importantes para los movimientos negros e indígenas en el continente americano fueron el cambio constitucional sin precedentes que tuvo lugar en Colombia en 1991 —que declaró al país «pluriétnico y multicultural»—. Marca también el comienzo del fin de la fascinación con las políticas de Estado neoliberales. es la época del surgimiento de una serie de movimientos sociales contra los efectos negativos de la globalización neoliberal y. con las invasiones a Grenada y Panamá. en particular. presidido por movilizaciones y movimientos contra sus efectos negativos de orden económico y político. Mapeo de los movimientos afrodiaspóricos La historia de los movimientos sociales afrodescendientes siempre había sido diversa y estado llena de conflictos y debates entre diferentes perspecCartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 295 . El cuarto periodo que propongo para interpretar conceptualmente la política racial negra en el continente americano comienza a finales de los años ochenta y a principios de los noventa y se extiende hasta hoy. en 1991—. en 1986 y 1988. de la emergencia de los movimientos negros e indígenas en Latinoamérica. como el Caracazo de 1989 en Venezuela. 4. Es la época del surgimiento del nuevo imperialismo estadounidense —por ejemplo. la campaña contra la celebración de los quinientos años del mal llamado «Descubrimiento» de América en 1992 y el proceso hacia el Congreso Mundial contra el Racismo del 2001 en Durban (Sudáfrica). y la primera guerra contra Irak. En este periodo.

E. R.capítulo 6 . era el hemisferio americano. En primer lugar. sin embargo. 28 Sobre la noción de «marxismo negro» véase Robinson. con distintas implicaciones en cuanto a políticas de alianza y proyectos de futuro. para el nacionalismo negro transnacional de Marcus Garvey. durante la ola de movimientos antisistémicos de los años sesenta y setenta. según la cual estas constituían un momento clave de lo que él entendía como un proyecto de mayor envergadura: el internacionalismo socialista y. L. el Movimiento Negro de Liberación estadounidense. para quien África representaba un referente necesario de las luchas negras por la democracia y la justicia social. Por ejemplo. Esta perspectiva contrasta con la de W. y al reduccionismo de clases como a las tendencias dominantes del nacionalismo negro. política y epistémica del patriarcado y el imperialismo—. James de las luchas africanas por la descolonización. La mayoría de los 27 Una crítica de la noción y el proyecto de «imperio negro» se encuentra en Stephens. De manera similar. haciendo eco al afrofeminismo. en particular. Du Bois. fue también heterogéneo y estuvo lleno de toda suerte de diferencias internas. que también han sido ciegas a la centralidad histórica.tivas políticas e ideologías de poder. con su tendencia al eurocentrismo. 296 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . uno de los manantiales del caudal de luchas que sacudieron y hasta cierto punto transformaron el mundo. B. cuyo epicentro. Estas dos posturas político-ideológicas eran distintas a la concepción de C. en la década de 1930 había diferencias importantes entre quienes se consideraban los líderes panafricanos de la época. que desafía tanto al marxismo occidental. entre diferentes formas de entender el significado de ‘raza’ y ‘racismo’ y de proponer cómo luchar contra ellos. y entre proyectos históricos en pugna. que tienden a no ver con claridad las conexiones entre el racismo y el capitalismo —y yo añadiría. 2005. África era la fuente suprema de la identidad negra y debía reconfigurarse y modernizarse en búsqueda de una especie de «imperio negro»27. 2000. Para entonces encontramos tres visiones diferentes sobre África y su significado. Du Bois y James fueron pioneros de una tradición que Cedric Robinson llama «marxismo negro»28. la política de la Cuarta Internacional.

Esta dinámica de flujo y reflujo de los movimientos antisistémicos y de los «ciclos raciales» Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 297 . que por lo general se ubica. épocas de surgimiento o declive de la hegemonía imperial —como en la actualidad—. La historia es mucho más diversa y compleja. Cuando hablamos de olas o ciclos de movimientos sociales debemos reconocer una relación entre el surgimiento y la caída de los movimientos antisistémicos en periodos cruciales de crisis y reestructuración del sistema-mundo. y el movimiento del Poder Negro. en las ciudades del Norte y se remonta al surgimiento de Malcolm X como principal líder del radicalismo afroamericano. Uno de los mayores dilemas históricos de las grandes oleadas de movimientos y movilizaciones —o ciclos de protesta— es que sus triunfos tienden a crear las condiciones para periodos subsiguientes de cooptación y represión por parte de los poderes dominantes.relatos al respecto tienden a resaltar las diferencias entre lo que se conoce como el Movimiento de los Derechos Civiles. y no tenemos aquí tiempo ni espacio para entrar en detalles y matices. con la consecuencia de que los movimientos se despojan de su carácter antisistémico. momentos de proliferación de guerras o de paz relativa y periodos de rebelión o de conformidad relativa. en su mayor parte. pasa por la enunciación de la consigna ‘poder negro’ por Stokely Carmichael en las campañas del sncc y llega hasta el surgimiento de las Panteras Negras a finales de los años sesenta y comienzos de los setenta. cuyo punto culminante fue la marcha de 1963 en Washington por los derechos civiles y cuyo resultado fue la aprobación. estos son solo ejemplos que dotan de fundamento histórico a la cartografía del campo político afroamericano que dibujamos. de las leyes contra la discriminación racial y el otorgamiento del derecho al voto a los ciudadanos negros. en 1964 y 1965. con foco en el Sur. Una vez más. Pero es importante decir que el contraste entre el integracionismo reformista de la tendencia dominante en el movimiento por los derechos civiles y los proyectos revolucionarios de transformación defendidos por organizaciones como las Panteras Negras y la Liga de Obreros Negros Revolucionarios revela diferencias significativas en el Movimiento Negro de Liberación estadounidense de los años sesenta y setenta.

y ambos propugnan ahora la ideología que Eduardo Bonilla-Silva llama. como lo podemos comprobar muy visiblemente en figuras como Colin Powell y Condoleezza Rice. la polarización de clases entre los afronorteamericanos es más aguda que en la década de los sesenta. los triunfos mismos del movimiento facilitaron la integración de gran parte de sus energías políticas y de su activismo social a las estructuras del Estado y al poder corporativo.explica en parte los cambios de la política afroestadounidense después del Movimiento Negro por la Liberación en los años sesenta y setenta. Sin embargo. hoy en día. un régimen racista cuyo horrible rostro se reveló en los fundamentos raciales y de clase de las políticas federales hacia Nueva Orleáns durante la crisis desencadenada por el huracán Katrina. como podemos constatarlo en el relativo fracaso de esfuerzos como el Congreso Radical Negro— y del resurgimiento actual de organizaciones de base —sobre todo. es importante reconocer que asistimos a un auge del conservatismo negro. en el Sur. con ironía. La aprobación de las leyes que extendieron el sufragio catalizó un incremento considerable de la participación electoral de los afrodescendientes. Sin negar que ha habido un despertar de corrientes negras de izquierda —no del todo exitoso. fomentaron algunas mejoras en la educación y el empleo. y que intenta embellecerse disfrazándose de un multiculturalismo imperial so capa del cual un Secretario de Estado negro defendió otra invasión a Haití en el 2005 y un Fiscal General latino justificó la tortura en Irak.capítulo 6 . debido en parte a las políticas de acción afirmativa. Todos estos desarrollos demuestran algunos de los logros de los movimientos negros en los Estados Unidos de los años sesenta y setenta. 2001. donde una como Project South organizó el Foro Social de Estados Unidos—. Hasta cierto punto. 29 298 Véase Bonilla-Silva. mientras que la oposición explícita del Estado al racismo por medio de leyes y políticas públicas contra la discriminación y el aumento de la movilidad social. «racismo ciego al color» 29. Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 .

en colectividades campesinas y en organizaciones culturales. En mis investigaciones he encontrado que muchos de los líderes de los movimientos negros de la región formaron parte de la izquierda latinoamericana pero a la postre se desilusionaron del racismo y el reduccionismo clasista de la izquierda blancomestiza y. la mayor parte de la participación política afrolatinoamericana se llevó a cabo dentro de los principales partidos políticos —en su mayoría.El auge de los movimientos étnicos y la política racial en Latinoamérica En contraste con el relativo declive del movimiento social negro y del debilitamiento general de la política de organización y movilización de bases en Estados Unidos. Una constelación de movimientos sociales que se autodefinían de manera explícita como negros —y/o afro—surgió informalmente en Latinoamérica y el Caribe criollo —o hispano— hacia finales de los años setenta y comienzos de los ochenta y comenzó a rendir frutos organizativos y a tener pertinencia política local y nacional a finales de los ochenta y comienzos de los noventa. un cambio que interpretamos como un salto de norte a sur del locus principal de los movimientos afroamericanos. en América Latina hubo en los años ochenta una efervescencia de movimientos sociales explícitamente negros —o afro—. Sin embargo. Sabemos que hay una larga tradición de política racial en Latinoamérica. cambiaron su identidad política en el momento mismo de la descomposición del bloque soviético y de la crisis del discurso socialista 30 A esto habría que sumar la National Association for the Advancement of Colored Peoples. por ende. y en la actualidad se presentan con cierta frecuencia el Partido Independiente de Color de Cuba —fundado en 1908 y que duró hasta la masacre racial de 1912— y el Frente Negro Brasileira —de comienzos de la década de 1930— como ejemplos de que los primeros partidos políticos de afrodescendientes se organizaron en América Latina30. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 299 . organización de corte político fundada en Estados Unidos en 1909. en los liberales y de izquierda— y la mayor parte de los esfuerzos de base se desarrolló en sindicatos multiétnicos y multirraciales. hasta las décadas de los años setenta y ochenta del siglo xx.

de parte de los indígenas— por medio de reformas constitucionales. multiculturales e incluso plurinacionales —especialmente.capítulo 6 . Esos cambios se asociaron también a la organización de redes transnacionales de mo- 300 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Esto dio lugar a cambios constitucionales de dicho tipo en países como Colombia.en general. Venezuela. entre los que se cuentan la colonización empresarial de regiones y poblaciones que habían estado relativamente por fuera de la lógica del capital y la regulación estatal —como la costa Pacífica de Colombia y Ecuador y la costa Atlántica de Centroamérica—. de género. étnicos— que cambiaron las identidades y culturas políticas y los métodos y formas de hacer política. A finales de los ochenta y principios de los noventa. Hacia la década de los noventa. de nuevos movimientos sociales —ecologistas. Simultáneamente con el mal llamado «Consenso de Washington» hubo un auge de movimientos y organizaciones declaradamente negros que lideraron luchas por la identidad y el reconocimiento cultural. En este proceso de desarrollo de las identidades políticas y culturales afrodescendientes en Latinoamérica. que habían dado voz a la ideología fundadora de la nacionalidad en el siglo xix. la integridad ecológica. la educación étnico-racial e intercultural. México. los movimientos negros e indígenas de América Latina habían logrado fundar organizaciones locales de base y articular redes nacionales de movimientos sociales y comenzado a tejer redes transnacionales. la justicia económica. Bolivia y Perú. sexuales. culturales. los movimientos negros estadounidenses y sus figuras más visibles —como Martin Luther King y Malcolm X— fueron. lo que desafiaba los discursos de mestizaje de la élite criolla blanca. Hacia mediados de los años ochenta se evidenció la maduración de los efectos negativos del proyecto neoliberal. Guatemala. el derecho a la tierra. y siguen siéndolo. La influencia recíproca de los movimientos negros e indígenas que surgieron juntos en ese periodo los liga también a ambos al surgimiento. no solo en América Latina sino en todo el mundo. un referente fundamental. los conocimientos ancestrales y la representación política. los movimientos negros e indígenas promovieron campañas para declarar a los países latinoamericanos naciones pluriétnicas. Ecuador.

como la Alianza Estratégica y la Red de Mujeres Afro-Latinoamericanas. gestado en ellas y negociado por las redes trasnacionales de movimientos negros de América Latina. que se realizó en el año 2000 en Santiago de Chile. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 301 . «entramos negros y salimos afrodescendientes». y Curiel. en Durban (Sudáfrica). un fuerte elemento cohesionador fue el proceso de organización del Congreso Mundial contra el Racismo del 2001. El proceso de Durban sirvió de espacio organizativo y pedagógico para la formación y la consolidación de redes afrolatinas de movimientos sociales. fue adoptado posteriormente por la onu. a pesar de una infinidad de diferencias. La Red de Mujeres se organizó en 1992. Afrocaribeñas y de la Diáspora. líder de la organización Mundo Afro de Uruguay. en un congreso que tuvo lugar en la República Dominicana. dos momentos importantes son la organización norte-sur de 1992 contra la celebración de los quinientos años de un «descubrimiento» y la rebelión zapatista de 1994 contra la firma del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica. por las ong y por organizaciones internacionales de diversa índole —desde la Fundación Ford hasta el 31 Las feministas afrobrasileñas desempeñaron un importante papel en este proceso. Como lo planteó Romero Rodríguez. Véanse Álvarez. 1998b. lo cual revela un proceso organizacional previo de redes de mujeres negras e indica que las mujeres afrolatinas representaron un papel importante al colocar la raza en el centro del debate feminista. Aquí. Fue en este proceso de organización hemisférica —desde las escalas local y nacional hasta el plano trasnacional— donde el movimiento desarrolló un liderazgo colectivo y una identidad política.vimientos de afrodescendientes e indígenas en el continente americano. 2005. Para la red de organizaciones afrolatinas que aún se conocen como la Alianza Estratégica de Afrodescendientes. incluyendo congresos mundiales de mujeres como el encuentro de 1992 en Beijing31. en uno de los encuentros más importante de la red. El término ‘afrodescendiente’. queriendo decir que el movimiento había acuñado el término ‘afrodescendiente’ como una nueva identidad política con el propósito de incluir a las personas de ascendencia africana de todos los colores.

Sin negar la gran importancia y los efectos positivos del proceso de Durban es también necesario criticar la tendencia a atribuirle un significado excesivo en la constitución de las acciones y organizaciones locales. Dicha ley fue el resultado de una importante oleada de organización y movilización de grupos y comunidades afrocolombianas. por ende. 302 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 .Banco Mundial—. En el contexto histórico del cambio constitucional de 1991 mediante el que se declaró a Colombia país pluriétnico y multicultural. sobre los derechos de las comunidades negras. país que ocupa el tercer puesto en las Américas en cuanto a población de origen africano. nacionales y hemisféricas que componen lo que ahora podemos describir como una constelación de movimientos sociales negros en la región latinoamericana. En este sentido. Como categoría política. aquí no pretendemos analizar los logros y las limitaciones de la ley 70 sino más bien suministrar un ejemplo claro de cómo la política racial se había ido gestando en la región casi diez años antes de Durban y. el significante ‘afrodescendiente’ también representa la voluntad de atar lazos con miembros de la diáspora africana global esparcidos por las Américas y a través del planeta. de cómo el proceso hacia Durban —y después de Durban— no solo fue un espacio que facilitó la consolidación de las redes de movimientos negros de la región sino también fruto de procesos de emergencia y organización de dichos movimientos. las comunidades negras proyectaron y propugnaron con éxito la ley 70 de 1993.capítulo 6 . que reconoció la propiedad colectiva de la tierra —especialmente. En gran medida fue formulada e implementada —aunque solo parcialmente y con grandes limitaciones— por organizaciones afrocolombianas y sirvió de marco político para un crecimiento significativo del aspecto organizacional del mundo afro en Colombia. un ejemplo revelador es Colombia. a los consejos comunitarios negros de la costa Pacífica— y decretó la «etnoeducación» hasta el nivel universitario y la representación política de los afrocolombianos. En fin.

la Discriminación Racial. fue de enorme importancia para las causas contra el racismo y por la democracia. claro y viable de medidas concretas contra el racismo y a favor de la justicia y la equidad racial. Sin embargo. y de importantes instituciones transnacionales como el Banco Mundial y el Banco Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 303 . a la vez que motivo de gran controversia. contra los palestinos— y la defensa de medidas de justicia reparativa a partir del reconocimiento de la esclavitud transatlántica y sus efectos históricos como crimen de lesa humanidad. ambos. La Declaración y Plan de Acción de Durban —el documento aprobado en el congreso— y sus mecanismos de implementación representan un acuerdo sumamente democrático. Como hemos observado. pero la agenda de Durban representó un salto cualitativo de la política afrodescendiente en América Latina.En camino a Durban y después de Durban: emergencia de un campo de política negra en América Latina El Congreso Mundial contra el Racismo. la región del mundo donde más sobresalieron las pautas de Durban contra el racismo fue Latinoamérica. con un programa práctico. la Xenofobia y Formas Conexas de Discriminación. organizado por la Organización de Naciones Unidas y llevado a cabo en Durban (Sudáfrica) entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre del 2001. Estados Unidos —acompañado principalmente por Canadá e Israel— abandonó el congreso en protesta por dos elementos que claramente habrían de aprobarse en el documento de consenso: la declaración del sionismo como una forma de racismo —específicamente. Los esfuerzos organizados y las acciones colectivas de los movimientos llamaron la atención de los gobiernos de la región. en cuanto políticas de afrorreparación—. Los movimientos negros de la región ya habían logrado importantes avances. el proceso hacia Durban revitalizó la agenda mundial contra el racismo al mismo tiempo que propició la emergencia de un campo político afrodescendiente en América Latina. como la ley 70 de 1993 en Colombia y los derechos a la tierra de los quilombola en Brasil —logros significativos. Después del boicot de varios poderes occidentales al encuentro de Durban y su pacto —liderado por Estados Unidos—. la gran mayoría de ellos signatarios del pacto de Durban.

Sin embargo. declaraciones y/o medidas contra el racismo y ramas institucionales del Estado que elaboran políticas específicas para las poblaciones negras. es en Brasil donde el movimiento ha obtenido los mayores logros. así como esfuerzos legislativos y políticos para documentar y combatir el racismo institucional y cotidiano en Brasil. parece que los triunfos parciales de los movimientos afrolatinos también han facilitado las condiciones para el surgimiento de élites negras neoliberales y conservadoras y para la integración al Estado y la «oenegización» de algunos de sus líderes y organizaciones más importantes. Con respecto a la institucionalización gubernamental de políticas para la equidad racial y contra la discriminación. En consecuencia hay ahora una tendencia general al reconocimiento por parte de los gobiernos de la especificidad de las identidades y culturas negras de la región y en varios países hay legislaciones especiales dirigidas a los afrodescendientes. otros que obtienen algún financiamiento pero tienen cuidado de conservar una autonomía organizacional y política frente a Estados y financiadores y 304 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Programas de acción afirmativa se desarrollan en Brasil y Colombia. el Banco Mundial y la Agencia Estadounidense para la Ayuda Internacional (usaid)—. Al hacer este tipo de análisis debemos evitar establecer dicotomías simples entre Estado y sociedad civil y reducir todas las formas de participación en la formulación de políticas estatales a las relaciones con ong internacionales bajo la rúbrica de la cooptación.capítulo 6 . volviendo al contrapunto de los dos congresos con que inicié esta presentación y poniendo el análisis de los ciclos raciales en una perspectiva histórico-mundial.Interamericano de Desarrollo. Colombia y Ecuador. Existen algunos líderes y organizaciones que se burocratizan en el sentido de que se convierten en empleados o clientes de los Estados y las entidades internacionales —por ejemplo. Ha aumentado. además. dado que es el primer país de la región con un ministerio para la equidad racial en el poder ejecutivo. lo cual ha permitido la organización de un Parlamento Negro en la región. el número de dirigentes afrodescendientes tanto electos como nombrados. En diciembre del 2007 se realizó un encuentro en Ecuador para discutir y coordinar iniciativas en pro de la equidad racial en varios países.

de manera semejante a lo ocurrido en el estudio de Sonia Álvarez sobre el movimiento femenino. Este tipo de diferenciaciones no elimina la necesidad de analizar y evaluar los efectos generales de las alianzas con y el financiamiento de instituciones estatales y actores transnacionales —que abarcan a algunos de los representantes más poderosos del capital transnacional y el Estado imperial estadounidense—. entre usaid y la Fundación Interamericana. Ferguson. 2006. en una agenda general de justicia social. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 305 . en tal sentido. Dicho giro implica analizar y deslindar de forma más detallada la cartografía política afrolatinoamericana a la vez que cuestionar el potencial transformador de las redes de movimientos negros de América Latina. y Ong. o simplemente abriendo espacios mínimos para la movilidad social y política —formación de pequeñas capas medias y una élite política— que sirven en gran medida para reproducir el statu quo en nombre de la 32 Sobre la elaboración del concepto ‘gubernamentalidad’ —categoría acuñada por Foucault— como noción crítica para analizar los procesos de globalización en la era neoliberal véanse.otros que no quieren tener relación con entidades gubernamentales ni fondos transnacionales de financiación. En mi investigación. entre otros. dos posiciones distintas dentro del gobierno mismo de Estados Unidos—. Esto implica que debemos diferenciar entre los actores transnacionales —por ejemplo. concluí que necesitamos un análisis mucho más matizado que nos permita ir más allá de simplemente oponer cooptación e integración. ¿Estamos avanzando en las luchas contra el racismo y la discriminación y. 2006. como lo hacen algunos movimientos negros en América Latina y de afrolatinos en Estados Unidos. Mapeo del campo político afrolatinoamericano Esta línea de investigación nos lleva a plantear algunas preguntas fundamentales. en lo que puede describirse como un viraje de amplios sectores del movimiento desde una política de movilización y de creación de alternativas de base popular hacia una política de acomodación e integración en redes transnacionales de gubernamentalidad neoliberal32.

o refuerzan más bien muchas de ellas proyectos neoliberales de disciplinamiento de sujetos y producción de ciudadanos conformes? ¿Están mejorando las condiciones de vida de la mayoría de los sujetos subalternos afrodescendientes de América Latina?. De otro lado. para la organización de movimientos y que también han buscado promover. 2) políticas étnico-raciales de Estado. ¿o. ha causado la desmovilización de los movimientos y su integración al statu quo? He aquí una pregunta importante para las investigaciones. Durante muchos años. en su mayor parte.igualdad racial? ¿Facilitan un proceso de descolonización del poder las políticas y los programas organizados y propugnados por los gobiernos. ¿De qué manera y hasta qué punto ha contribuido la financiación de la Fundación Ford a la igualdad racial y a la justicia?. Es insuficiente y engañoso llamar movimientos sociales a todas las expresiones de la política racial negra en América Latina. Para estudiar los efectos de las relaciones entre los movimientos locales y nacionales y los actores transnacionales. «cosméticos». Por lo tanto. la Fundación Ford ha financiado la investigación sobre las «relaciones raciales» y el racismo en Latinoamérica y proporcionado recursos que han servido. es evidente 306 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . en contraste. un contraste revelador puede ser el que hay entre la intencionalidad y el impacto de la Fundación Ford y los de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional. ¿o son los cambios. 3) participación cada vez mayor de actores transnacionales de carácter diverso. en parte. sin una transformación real y profunda? Para comenzar a responder a estas preguntas debemos distinguir entre diferentes formaciones políticas y perspectivas ideológicas en el campo político afrodescendiente de América Latina. desde las Naciones Unidas y el Banco Mundial hasta la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (usaid) y el Caucus Negro del Congreso de Estados Unidos. en toda la región. defino el campo de la política racial negra en la región como el resultado de tres procesos entrelazados: 1) movimientos sociales de afrodescendientes. políticas de equidad racial —como las acciones afirmativas en Brasil—.capítulo 6 . las ong internacionales y algunas de nuestras organizaciones afrolatinas. ¿gozan de emancipación política y reconocimiento cultural?.

los discursos. fue neoconservador y ahora. pero también en el de una coyuntura crítica: la crisis de lo solía llamarse «consenso neoliberal». durante los últimos ocho años. 33 Un excelente análisis sobre la actual coyuntura de crisis de la hegemonía global como «caos» se halla en Arrighi & Silver. Sobre la caracterización de las constelaciones mundiales de poder en términos de un «bloque imperial global» compuesto de Estados-núcleos. ciudadanía. participación y representación promovidos tanto por la Fundación Ford como por usaid. las organizaciones. enviando diplomáticos negros a trabajar en la región y otorgándoles becas. económico. La convergencia del congreso de la onu contra el racismo en Durban con los ataques a las Torres Gemelas y al Pentágono el 11 de septiembre del 2001 enmarcó el proceso pos-Durban en el contexto de una feroz andanada imperial neoconservadora del gobierno estadounidense. 1999. el surgimiento de gobiernos de izquierda y liberales de izquierda en América Latina y el caos relativo y la exacerbación de las contradicciones del «bloque global imperial»33. diferenciando y definiendo la multiplicidad de los actores. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 307 . En este tipo de análisis es significativo ver claramente cuáles son los discursos de democracia. el cual. representa y defiende. bajo la administración de Obama. el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio— y empresas transnacionales véase Quijano. los estilos de acción y los proyectos sociohistóricos que cada uno articula. instituciones de capital transnacional —como el Banco Mundial. 2004. sigue persiguiendo metas imperialistas —encubiertas pero explícitas— como promover en la región la democracia al estilo de Estados Unidos entablando relaciones diplomáticas con las élites afro relacionadas con «gobiernos amigos» —como el de Uribe en Colombia—. en aras de qué proyecto histórico —geopolítico. pasantías y cursos de verano en Washington a los jóvenes afrodescendientes de la misma. identificando.que la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (usaid) actúa en conjunto con el Departamento de Estado de Estados Unidos. las prácticas. cultural— se producen y qué efectos políticos tienen. Es sobre este trasfondo general donde debemos trazar la cartografía de la política afroamericana.

También se ha criticado la «oenegización» de muchos movimientos sociales. la «ciudadanía participativa». Esto ha sido criticado por académicos y activistas por tratarse. Lo que llamamos la «Agenda de la Sociedad Civil» es un constructo que permite caracterizar la actual coyuntura. Para ello debo. definir los movimientos sociales como campos de acción y de comunicación. parcialmente. en que Estados y actores transnacionales —instituciones del capital transnacional como el Banco Mundial pero también ong internacionales— abogan explícitamente por el «desarrollo de las bases populares». Primero es necesario diferenciar entre diversos tipos de actores sociales y políticos afro. el «empoderamiento local» y la «democracia deliberativa» como metas y requerimientos para financiar a los sectores no estatales que se definen como «sociedad civil». en detrimento de las acciones colectivas directas y las políticas de confrontación. A la luz de esto podríamos describir y analizar una variedad de escenarios.Los afrodescendientes y la «agenda de la sociedad civil» La agenda teórica e investigativa que desarrollamos en el proyecto «Interrogando a la Sociedad Civil» proporciona un marco analítico útil. en primer lugar. como una constelación de acciones colectivas —formales e informales— emprendidas por un grupo de actores —individuales y colectivos— que mantienen una autonomía relativa ante el sistema político —el Estado y los partidos políticos—. de una apropiación y una despolitización del lenguaje de los movimientos sociales en el marco de la gubernamentalidad neoliberal transnacional.capítulo 6 . reproduciendo así el statu quo de la globalización neoliberal corporativa. se involucran en la acción colectiva para reclamar derechos y necesidades —y hacen propuestas de cambio— y tienen un carácter 308 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . lo que implica cambios en las formas organizacionales —que se burocratizan y funcionan de arriba hacia abajo—. incremento de la dependencia financiera —ligada a la profesionalización— y mayor dependencia del cabildeo gubernamental y las negociaciones. con la intención y el efecto de producir ciudadanos-sujetos disciplinados. todo lo cual corresponde a su integración relativa en marcos institucionales transnacionales —redes de ong y organizaciones supranacionales del capital global— y estatales.

Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 309 . 2004. existe una larga tradición de activismo radical negro que ha sido. históricamente. la descolonización y la liberación.sostenido y producen efectos pertinentes en el desafío al orden establecido34. 2007. «de la dominación racial a la hegemonía racial»35. 35 Véase Winant. la política sexual negra contra las opresiones patriarcales y heteronormativas y las luchas por la tierra y el medio ambiente—. 2001. autonomistas y separatistas en la historia política afro de Estados Unidos. el feminismo. la liberación nacional y el nacionalismo revolucionario. Véase Álvarez. Esta definición general se hace más específica y compleja con el contraste entre movimientos antisistémicos y prosistémicos que permite diferenciar entre los que involuntaria o deliberadamente desafían el statu quo y los que ayudan a reproducir la matriz de dominación y explotación que llamamos «colonialidad del poder». define ‘hegemonía’ como la integración de la oposición al orden dominante. Esta caracterización es en parte útil para entender el periodo que se ha denominado la «era pos-derechos civiles» en Estados Unidos. los movimientos sociales negros han sido pilares de la política global de emancipación —junto con otros movimientos que han esgrimido diversas reivindicaciones y lineamientos político-ideológicos como el socialismo. Siguiendo a Gramsci. una fuerza antisistémica en pro de la democratización. en que ha habido una corriente dominante de políticos negros 34 Esta definición debe mucho al planteamiento de Sonia Álvarez sobre los movimientos sociales como campos discursivos de acción. Por otro lado. En la medida en que. como se evidencia en la diferenciación entre movimientos asimilacionistas. el panafricanismo radical. los movimientos sociales negros siempre han sido un terreno en disputa. Como ya lo he planteado. Winant sostiene que hubo un cambio fundamental en el orden racial mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial. su capacidad de desafiar y provocar la reestructuración de condiciones globales y órdenes raciales ha tenido el efecto de transformar a muchos movimientos negros claves y a algunos de sus actores y organizaciones principales de contrahegemónicos ayer a parte hoy del bloque hegemónico. a lo largo de la historia.

dada la larga historia de definiciones racistas de la negritud y de la cultura y el comportamiento de los afrodescendientes como inciviles y faltos de civilización. lo que ha implicado una relativa marginación de las organizaciones populares negras y del activismo radical afroestadounidense. pero también. de manera análoga a la categorización «indio preferido»36. por un lado. 2002. esas mismas instituciones favorecen a ciertos individuos y agrupaciones que podríamos llamar. ¿Cuáles son los requerimientos para la «civilidad» y por qué hay «otros» que entran en la categoría de «inciviles»? En el caso de los movimientos negros. de integración relativa a políticas y leyes estatales y transnacionales. Este escenario político estadounidense puede tener valor pedagógico para evaluar la condición presente de la política afro en América Latina. que señala el favorecimiento por las instituciones neoliberales —Estados y actores transnacionales— de líderes y organizaciones indígenas que no desafíen el orden establecido.en el campo electoral hegemónico —la política bipartidista neoliberal y proimperialista—. a que los movimientos latinoamericanos están llegando a un momento de logro relativo de algunas de sus exigencias y. para ilustrar más la distinción y darle mayor eficiencia analítica en el imaginario racista occidental. uno de los asuntos clave es preguntarnos qué movimientos. representar discursivamente como la categoría de «los afrodescendientes civilizados». a las influencias mutuas de los movimientos de tipo similar en cada coyuntura histórico-mundial. esta diferencia es particularmente pertinente. Yo sostengo que.capítulo 6 . de manera análoga. 36 310 Véase Hale. junto con la integración de la mayoría de los esfuerzos de organización de base a instituciones locales de servicio social que se han convertido en clientes cuasigubernamentales del Estado. debido. por ende. «los negros escogidos» o. acciones y actores se incluyen o excluyen de lo que se define hegemónicamente como sociedad civil. por otro. Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . En nuestro análisis y crítica de lo que denominamos agenda de la sociedad civil.

Ha habido resultados positivos en lo que concierne a algunos programas de desarrollo económico local y en programas locales o nacionales contra la discriminación. que siguen padeciendo graves condiciones de desigualdad social y racismo. sexual y ecológica. Las mayorías afrodescendientes. y se puede argüir que se ha erigido en un movimiento social en sí mismo y/o en uno de los pilares principales del radicalismo negro afroamericano y. que en su mayor parte permanecen por fuera de la sociedad civil oficial y que aún se consideran como fuera del dominio hegemónico de la civilidad de acuerdo con los criterios imperantes en los escenarios nacionales y transnacionales. de carácter informal— que en gran parte siguen siendo invisibles en las esferas públicas dominantes. desde ahí.Las organizaciones negras elegidas para su inclusión en la agenda de la sociedad civil. pero también ha habido una burocratización y una profesionalización parcial junto con el surgimiento de élites y clases políticas negras que tienden a confundir su poder particular con el poder colectivo y a separarse de las mayorías subalternas afrodescendientes. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 311 . Las luchas e intervenciones de estas mayorías subalternas negras van. También tienden a recibir financiamiento internacional para proyectos de desarrollo económico e igualdad racial. Hoy. contra quienes están en el poder y el orden establecido y representan una fuente significativa de actividad antisistémica cuando se organizan con más agrupaciones afrodescendientes de base y poder popular y con otros movimientos que luchan por la justicia económica. que tienden a ser las que gozan de mayor proyección pública y cuyos líderes ya han logrado reconocimiento nacional e internacional. de género. aparecen como representantes de los afrodescendientes tanto en negociaciones con el gobierno como en contiendas electorales y ocupan posiciones en diversas ramas del Estado. muchas veces. étnica. a menudo participan en acciones colectivas y en actividades políticas —sobre todo. el hip-hop politizado constituye una de las fuentes principales de la cultura contestataria afroamericana tanto en el norte como en el sur. del mundo. cultural.

312 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . En Brasil. 2009. y por ende la política racial debe enmarcarse en todos estos niveles. estimo necesario reconocer que los territorios nacionales son espacios de poder fundamentales en esta cartografía de la política racial afrolatina. una dictadura militar en el poder de los años sesenta a los ochenta del siglo xx restringió férreamente la política de los movimientos sociales y criminalizó la política racial negra con el efecto neto de prácticamente suprimirla hasta la crisis de la dictadura a finales de los setenta. Por ejemplo. la combinación de una población afrodiaspórica numerosa y culturalmente vibrante con su protagonismo en la guerra de Independencia configuró un discurso más inclusivo sobre la relación entre raza y nación que el que se observa en el resto de las Américas. mi investigación sobre la política afro en América Latina revela diferencias nacionales sustanciales que a su vez han de especificarse en el tiempo y el espacio. las formas de participación en las luchas de independencia. En vista de ello. cuando hubo un ascenso del activismo negro. Los escenarios de país son las esferas de hegemonía —cultural. otro pilar de la historia afroamericana. derechos. política— más inmediatas y lizas de las definiciones y negociaciones de ciudadanía. Varios académicos han analizado diferentes tipos de política racial negra en diversos países y regiones a lo largo del continente americano según una pluralidad de criterios. nacionales. que en los 37 Una excelente síntesis de dicha bibliografía como base del desarrollo de su teoría de los ciclos raciales se encuentra en Sawyer.capítulo 6 . Los órdenes raciales y los regímenes racistas tienen dimensiones locales. regionales y globales. lo cual tuvo como consecuencia el surgimiento de una suerte de organización negra independiente desde finales del siglo xix. socioeconómica. en Cuba. las ideologías de construcción de nación y las definiciones de ciudadanía y la importancia y el impacto de la agencia de los sujetos afrodescendientes en diferentes coyunturas históricas críticas 37. entre los que se cuentan las distintas formas históricas de esclavitud y los correspondientes procesos a la emancipación. recursos. representación y reconocimiento.Espacios de poder y escalas políticas en el mundo afro A la vez que critico el nacionalismo metodológico.

como derechos sociales. donde debemos diferenciar enérgicamente. no fue hasta los noventa. Unos de mis argumentos principales en este artículo es que estas redes de activismo. fundamentado en el conocimiento ancestral. que constituyen una constelación de movimientos sociales. la integridad territorial y el autogobierno de las comunidades. Una manera de representar estas diferencias es distinguirlas como políticas de solidaridad negra en contienda —o choque de panafricanismos—. tendencia muy particular de política transnacional negra. Colombia es una clarísima demostración de que no podemos entender la política racial simplemente como una suma de movimientos sociales negros sino que debemos considerarla un campo más complejo y diferenciado de la política afro. cuando el activismo negro disperso fue capaz de organizar redes locales. Un contrapunto revelador es el que hay entre Daniel Mera. económicos. intelectual que pertenece al Proyecto Color. es suyo desde alguna dinastía egipcia—. ecológicos. &c. intelectual líder del Proceso de Comunidades Negras (pcn) y defensor de una agenda afrodiaspórica hemisférica por los derechos humanos —entendidos. culturales. étnico-raciales. un panafricanismo neoliberal que defiende el Tratado de Libre Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 313 . Pero. relacionadas con la economía política. y Carlos Rosero. como ya hemos dicho. Colombia podría definirse como el laboratorio de una multiplicidad de posibilidades de la política negra. El proceso hacia Durban y sus efectos fueron y siguen siendo un ejemplo crucial de dicho proceso. donde se dilucida la importancia de la política racial para contiendas mayores.ochenta se articuló con lo que se llamó el Movimento Negro Unificado. por ejemplo. la política cultural y la geopolítica de las Américas. en la coyuntura histórico-mundial y regional de la maduración del neoliberalismo y la aparición de nuevas políticas de movimientos sociales.— y el desarrollo como potestad de las bases populares negras. fueron el elemento generador de una esfera de política racial afrodescendiente en la región. nacionales y transnacionales de movimientos sociales de afrodescendientes de la región. en toda su diversidad. por una forma de solidaridad negra que representa a Estados Unidos como el máximo ejemplo de los negros en el poder —el cual. supuestamente.

regionales. nacionales y transnacionales. Política afroamericana: dilemas y posibilidades La actual dinámica de la política negra en el continente americano debe enmarcarse en el terreno en disputa de la globalización neoliberal y las formas de Estado y economía asociadas con ella. Cuba. nos remite a uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los sujetos afroamericanos en general y los movimientos afroamericanos en particular y que se pueden resumir en la pregunta: ¿cuál será nuestro papel histórico en un momento en que estamos en el centro de los procesos de cambio nacional y hemisférico? 314 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Este contrapunteo en Colombia entre la política y la ideología del pcn y el Proyecto Color demuestra la necesidad de analizar las diferentes ideologías del poder afrolatino y los distintos discursos y proyectos históricos articulados por sujetos y organizaciones afrolatinos. Este escenario. es un elemento importante de un proyecto de investigación de mayor envergadura sobre la política racial afroamericana en el cual estoy trabajando. Tarea que está más allá del alcance de este artículo. los derechos y los recursos que vienen con la politización de las identidades étnicas y raciales de los pueblos negros e indígenas de la región.Comercio como medio para el «progreso y la posibilidad» a la vez que apoya las políticas de «seguridad democrática» del presidente Uribe —afines a la «guerra contra el terror» del presidente Bush— de un panafricanismo de base popular que defiende el autogobierno comunitario. Tal es el escenario histórico general en donde enmarco el actual ciclo de la política racial en el continente americano. la integración regional de los pueblos y la globalización desde abajo. y esos son los espacios de poder concretos que componen el campo de fuerzas que investigamos y en que esperamos intervenir. en su totalidad. de la lucha geopolítica entre los designios imperialistas de Estados Unidos y sus aliados contra los Estados disidentes —en especial.capítulo 6 . Ecuador y Venezuela— y de las luchas por la redefinición de la nacionalidad —y de las identidades culturales y étnico-raciales en general— y por el reconocimiento. el desarrollo ecológico. Bolivia. En este ámbito hay dimensiones locales.

Todo esto plantea grandes preguntas a la política afrodiaspórica en general y a los movimientos afroamericanos en particular. afrodescendientes— con la Minga dirigida por indígenas a finales del 2008 y principios del 2009 es un ejemplo elocuente de la capacidad de movilización y potencial transformador de los movimientos afrodescendientes e indígenas. la convergencia de la huelga de los corteros de caña de azúcar —la gran mayoría. y por primera vez el movimiento negro ha desarrollado una plataforma política unificada. Por otro lado. los afrocolombianos son protagonistas de las luchas a favor o en contra del Plan Colombia y el Tratado de Libre Comercio. en Estados Unidos se eligió por primera vez en la historia a un afrodescendiente como Presidente. en Colombia. En el contexto de la situación altamente polarizada de la región andina. ya el tiempo lo dirá—. En una lógica análoga de acción colectiva y cambio político. y qué significa esto concretamente en términos del tipo de políticas de desarrollo económico. democracia política y política cultural que vamos a articular y establecer? ¿Cómo debe articularse la política racial con la política de clases.Por ejemplo. alrededor de cinco millones de personas participaron en una manifestación multitudinaria contra los paramilitares. con derechos. impulsada en gran parte por organizaciones de base afrocolombianas y que defendió a la legisladora negra Piedad Córdoba contra ataques conservadores que tenían también un componente racista. Por otro lado. En Ecuador. los afrovenezolanos han estado presionando al gobierno para que apoye sus exigencias de reconocimiento como categoría política. y en búsqueda de qué tipo de proyecto de libertad e igualdad? Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 315 . los afroecuatorianos tuvieron representación como tales en la asamblea constituyente —situación sin precedentes históricos en el continente americano—. en marzo del 2008. recursos y políticas especiales. géneros y sexos. ¿Cuál ha de ser el proyecto histórico de la diáspora africana. hasta el punto de que el presidente Chávez se ha autodeclarado afrodescendiente después de que se organizó un congreso hemisférico de afrodescendientes contra el neoliberalismo —que ese gesto constituya un cambio real o un gesto «etnopopulista» es una pregunta que queda abierta.

Dicha Declaración de las Américas esboza una visión política que conjuga los principios antirracistas con reclamos contra todas las formas de discriminación. Horizontes. representando a gobiernos como los de Ecuador y Uruguay en el encuentro de países. desafíos y perspectivas pos-Durban En junio del 2008 hubo dos congresos seguidos en Brasil —uno de la sociedad civil y el otro de los gobiernos— para evaluar y revivir en Latinoamérica y el Caribe la agenda de Durban contra el racismo. se aprobó una declaración cuya visión articulaba con claridad y trascendía el carácter progresista de la agenda de Durban.capítulo 6 .Los indicadores económicos de todo tipo. En esta reunión de junio de 2008 en Brasilia. como también que el encuentro regional latinoamericano debía servirles de ejemplo a las demás regiones del globo terráqueo. revelan que los afrolatinoamericanos aún sufren las peores condiciones de desigualdad y que. resaltando 316 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . Fue significativo ver a varios de los líderes afrodescendientes que han desempeñado papeles decisivos en la construcción de organizaciones en sus países y han sido protagonistas del proceso de Durban y de la creación de la Alianza Estratégica Afrodescendiente. las condiciones de racismo estructural. desvalorización cultural y violencia racial cotidiana que exacerban situaciones de marginación social y exclusión política caracterizan la vida de la mayoría de los afroamericanos. También fue importante ver a mujeres afrolatinas —muchas de Brasil pero también no pocas de otros países como Costa Rica. tomados de todas las fuentes. En vista de ello. Fue estimulante oír a los representantes de la onu plantear que el Ministerio Brasileño de Equidad Racial es la institución gubernamental de este tipo líder en el mundo. Nicaragua y República Dominicana— liderando el encuentro de la sociedad civil. denominada Foro de la Sociedad Civil de las Américas para la Revisión del Proceso de Durban. a pesar de los logros relativos en los ámbitos político y cultural. sectores significativos de los movimientos sociales afroamericanos están retomando la declaración y plan de acción de Durban contra el racismo a la vez que definen su política y su proyecto más allá de la agenda de Durban.

Bush para retirarse de Durban i debe ser motivo de análisis. pues. a pesar del boicot de los gobiernos de Israel y Estados Unidos y del retiro de varios países de la Unión Europea luego del discurso del Presidente de Irán. A pesar de la oposición de actores de peso en escenarios geopolíticos internacionales. que se llevó a cabo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) a finales de abril del 2009.las opresiones de género y sexualidad y vinculando la discriminación a las desigualdades de clase y a la inequidad de las ecuaciones geopolíticas y económicas en las Américas y en el mundo en general. Hacemos esta aseveración sin exagerar la importancia de dichas políticas y sus efectos en la vida cotidiana de las mayorías afrodescen- Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 317 . El hecho de que el gobierno de Barack Obama —cuyo triunfo como primer Presidente negro de Estados Unidos fue celebrando alrededor del mundo— anunciara el boicot de Durban ii por las mismas razones aducidas por el presidente George W. Obama. El congreso de revisión de la Declaración y Plan de Acción de Durban —también conocido como «Durban ii»— se realizó. igual que Bush en el 2001. como Estados Unidos y varios gobiernos de la Unión Europea. en el campo político afrodescendiente— fue América Latina. tanto en las políticas públicas como en la sociedad civil —sobre todo. Es decir. Aquí es importante subrayar de nuevo que la única región del mundo donde la agenda de Durban tuvo incidencia significativa. finalmente. en la reunión mundial de revisión de la Declaración y Plan de Acción de Durban. realizada a principios de marzo 2009 en República Dominicana y. El ethos de la liberación expreso en la Declaración de las Américas tuvo continuidad en las declaraciones de otra reunión preparatoria de «Durban ii». la Declaración y Plan de Acción de Durban se ratificó en el congreso de revisión de Ginebra. debido a desacuerdos con la caracterización del sionismo antipalestino del Estado de Israel como racista y en protesta contra la política de reparaciones fundamentada en la declaración de la trata negrera y la institución de la esclavitud como crimen de lesa humanidad con efectos de larga duración en las condiciones de vida de los afrodescendientes. declaró explícitamente un boicot a Durban ii. en Ginebra del 19 al 22 de abril del 2009.

con el cual tengo particular familiaridad.capítulo 6 . Caribeñas y de la Diáspora —fundada en 1992— y la Organización Negra de Centroamérica (Oneca) —fundada en 1994—.dientes que siguen soportando graves condiciones de desigualdad social. de los bicentenarios de las repúblicas latinoamericanas. una pregunta obvia e importante que líderes y activistas del movimiento han tratado de responder en varios escenarios y en diversos niveles es cómo reenfocar la actividad en aras de fortalecer la organización de base y aumentar la participación de las mayorías subalternas. nacionales y transnacionales. puede ser de interés general para nuestro mapeo y análisis 318 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . una red de organismos gubernamentales y no gubernamentales que trabajan a favor de la equidad racial. Además han surgido otras iniciativas de colaboración. como la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas. En este nuevo contexto. mantienen su integridad y conservan sus bases locales. marca de cierta manera el cierre de una era y el comienzo de otra en el campo político afrodescendiente de América Latina. sostenida en abril de 2009 en Ginebra. Por otra parte. En esta coyuntura. como el equipo técnico y político que organiza a activistas-intelectuales afrolatinos alrededor de objetivos políticos de representación y visibilización en la ronda de censos que comienza en 2010. discriminación racial y marginación política. el ejemplo de Colombia. a partir del 2010. regionales. Otro esfuerzo de carácter regional es la organización de las Oraper (Oficinas Regionales de Análisis de Políticas de Equidad Racial). una serie de redes que ya han acumulado historia. En este sentido se ha discutido la posibilidad de lanzar una campaña continental para protestar por doscientos años de racismo y falta de ciudadanía plena a la luz de las celebraciones. Una campaña de este tipo expresa la voluntad de impulsar una oleada de movilizaciones con el potencial de promover prácticas de acción directa y participación amplia de las mayorías afrodescendientes que bien podrían revitalizar una política de movimientos sociales negros a lo largo y ancho de la región. La reunión de revisión de la agenda de Durban. Una de las diferencias es que la Alianza Estratégica Afrodescendiente que se organizó en el proceso hacia Durban virtualmente ya no existe como tal.

por ejemplo. política. lo que implica no entender cómo se articula el racismo con el capitalismo. en el movimiento social afrocolombiano en particular y en los movimientos sociales afrolatinos en general. el calificativo ‘izquierdista’ les suena negativo a muchos jóvenes afrodescendientes cuya experiencia con la izquierda blancamestiza no ha sido otra que sufrir el rechazo de sus reclamos contra el racismo y a favor de su identidad afro. Por otro lado han surgido posturas militantemente antiizquierdistas que muestran una lamentable falta de memoria histórica en cuanto al papel protagónico de los movimientos negros en las luchas de liberación del mundo moderno —a través. Más allá del movimiento estudiantil. algo que ya dijimos— y la ausencia de una reflexión política profunda sobre el patrón global de poder. Uno de los debates principales ha girado en torno a la relación entre los movimientos afrodescendientes y la izquierda tradicional. a no entender la organización autónoma de los afrodescendientes o a oponerse a ella. relación con las comunidades negras y alianzas con otros movimientos sociales y organizaciones políticas. Por otro lado. que ha tendido a negar la centralidad de la opresión racial y. A la vez. por ende. de las revueltas de esclavizados. perfil ideológico. ideológica. de las Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 319 . y analizando la identidad de los jóvenes como categoría política. Los esfuerzos para consolidar un movimiento nacional estudiantil afrocolombiano a partir de la existencia de organizaciones de estudiantes afro en el nutrido sistema universitario del país es uno de los fenómenos más importantes que han surgido en los últimos años en la política afrocolombiana. el imperialismo y el patriarcado. el cimarronaje y la Revolución Haitiana. generacional— del campo político afrocolombiano demuestra la necesidad de una cartografía que represente la heterogeneidad y analice tanto los patrones comunes como las tensiones y contiendas. regional. la voluntad manifiesta de organizar un movimiento estudiantil afrocolombiano que incida verdaderamente en el escenario político nacional ha chocado con intensos debates sobre una serie de cuestiones claves que abarcan el proyecto político. carácter organizativo.crítico del campo político afroamericano de América Latina. la diversidad —organizativa. nos preguntamos cuáles han de ser los efectos. Como ya lo planteamos.

capítulo 6 . a no tomar distancia crítica y desarrollar relaciones casi clientelistas en Washington con las instituciones del gobierno estadounidense y del capital transnacional.escuelas de entrenamiento para líderes afrodescendientes auspiciadas por usaid en Washington. la capital política del imperio estadounidense. nos refiere a otro avatar de la política afrocolombiana: las gestiones de las agrupaciones Afrodes (Asociación de Afrocolombianos Desplazados) y pcn (Proceso de Comunidades Negras) para organizar en Estados Unidos una red de solidaridad con las organizaciones de base y las comunidades negras de Colombia. de género— y por la redistribución del poder y la riqueza. Significado e implicaciones del efecto Obama Uno de los interrogantes más pertinentes. Este trabajo se ha coordinado con nuevos enfoques de la actividad del pcn en Colombia. Esta vertiente política representa una forma de afinidad y solidaridad transnacional entre organizaciones y movimientos que comparten una causa: contra la guerra y por la paz. Mencionar a Washington. que ha establecido alianzas con importantes grupos progresistas como el Foro Transáfrica y la Oficina de Washington para América Latina (wola). El proyecto político y el perfil ideológico de esta red contrastan con la tendencia. cada vez más común. que ahora se concentra en la organización de luchas locales por el territorio en cuanto espacio de vida. de raza. de la caracterización de la política afroamericana de hoy es la gran pregunta 320 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . contra las diversas opresiones —de clase. unas condiciones laborales dignas y las afrorreparaciones en el Pacífico sur de Colombia. las protestas contra los asesinatos y la violencia de los actores armados contra los consejos comunitarios negros en Colombia y la educación pública de los estadounidenses sobre los problemas y las luchas de los afrodescendientes en América Latina. Esta red de solidaridad. a la vez que más controversiales. En el mundo afrodiaspórico podemos denominar «panafricanismo libertario» a esa veta crítica y radicalmente democrática. desempeña un significativo papel en una serie de asuntos como el cabildeo contra el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia.

por un lado. aduciendo las dos mismas razones principales que había usado el gobierno de Bush para retirarse del Congreso Mundial contra el Racismo de Durban en el 2001: su desacuerdo con la afirmación de que las prácticas de exclusión y violencia del Estado israelita contra el pueblo palestino constituyen una forma de racismo y su oposición a la adopción de medidas de justicia reparativa —o afrorreparaciones— en vista de que la esclavitud trasatlántica se declaró en Durban un crimen de lesa humanidad. Para la temática de este artículo es relevante subrayar que el gobierno de Obama no asistió y boicoteó explícitamente el Congreso de Revisión de la Declaración y Plan de Acción de Durban. sobre los problemas del electoralismo liberal como estrategia de poder y.por el posible significado de la elección de Barack Obama como primer Presidente negro de Estados Unidos. sobre los límites de centrarnos en el Estado como vehículo institucional para lograr cambios sustantivos contra el racismo estructural —y demás formas de opresión— y por la democracia y la justicia social. Sin negar el significado histórico de la llegada de un afrodescendiente a la Casa Blanca —construida por esclavizados negros—. el establecimiento de bases militares en Colombia—. por otro. A pesar de las declaraciones contra el racismo y contra todas las formas de discriminación en las naciones americanas. la profundización de la guerra de Afganistán— como en América Latina —por ejemplo. y sin restarle importancia a este triunfo sobre los «halcones» neoconservadores que presidieron el país durante los gobiernos de Reagan y los dos Bush. La desilusión de muchos a lo largo y ancho del planeta en vista de la defraudación de sus expectativas frente al gobierno de Obama debe ser motivo de reflexión crítica. Esto revela claros elementos de continuidad en la política imperial estadounidense. lo cual se observa también en políticas tales como la escalada militar tanto en el Medio Oriente —por ejemplo. es también sumamente importante abordar críticamente al presidente Obama. el boicot al Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 321 . Al hacernos esta pregunta resurge el contrapunteo entre el planteamiento de Daniel Mera de que los pueblos negros han tenido gran poder en dos momentos de la historia —el Egipto faraónico y Estados Unidos hoy— y el argumento de Chucho García de que el fenómeno que denomina «obamanía» es «peligroso y enajenante».

algunas preguntas pertinentes son ¿qué significa tener un emperador negro? y ¿qué implicaciones tiene la ideología de Obama —por ejemplo. Comencemos con el tema de la economía política. representa más continuidad que ruptura con la llamada «guerra contra el terror»— para el perfil político y las formas de liderazgo de las organizaciones y comunidades afrodescendientes de la región? Las respuestas llegarán con el tiempo. pero me parece fundamental desarrollar criterios para evaluar los distintos proyectos históricos. todavía ejerce un poder extraordinario en el escenario mundial— tiene a un afrodescendiente como Presidente. Si consideramos a los Estados Unidos un imperio. estrategias. La cartografía es más compleja y difícil de analizar cuando el país más poderoso del planeta —aunque haya perdido la hegemonía.programa de Durban de los gobiernos de Canadá y Estados Unidos —en combinación con organizaciones sionistas— redujo significativamente su importancia y sus efectos. su doctrina de seguridad nacional. perspectivas y prácticas políticas del mundo afroamericano. y horizontes de los movimientos afrolatinoamericanos en particular y afroamericanos en general. Una pregunta clave es cómo entendemos las posibilidades y limitaciones de la economía-mundo capitalista y de cada país y región en su actual fase de globalización neoliberal. Criterios para la caracterización y el análisis crítico del campo político afroamericano Para concluir este artículo esbozaremos cinco criterios que consideramos fundamentales para analizar con rigor y evaluar con claridad las perspectivas. La cuestión de la efectividad del efecto Obama debe servirnos para analizar la diversidad de vertientes. en la teoría y la práctica. proyectos.capítulo 6 . propuestas de poder y cambio y culturas y prácticas del campo político afrodescendiente de América Latina y el Caribe hispanófono. que. ¿Debemos defender las políticas de libre mercado o abogar por un nuevo orden económico desde lo local hasta lo nacional y global? Cómo contestar a esta pregunta está directamente relacionado con el segundo criterio: lo 322 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 .

a su vez. por ejemplo. ¿entendemos lo ancestral y lo propio dentro de marcos y patrones autoritarios y conservadores. a las políticas culturales. Cartografía del campo político afrodescendiente en América Latina Agustín Laó-Montes 323 . ¿cuáles son las implicaciones práctico-políticas de planteamientos alternativos como.ecológico. En vista de que todos los modelos de desarrollo capitalista han fracasado en proveer a la mayoría de la humanidad de medios de supervivencia —por ejemplo. saberes ancestrales. de empleo. o por una transformación radical de las formaciones políticas con el fin de obtener derechos colectivos —sociales. identidad y cultura afro. por el contrario. vivienda y alimentación—. a la vez que han provocado un desastre ecológico. o. lo cual implica combinar la defensa de la ancestralidad con la construcción de culturas de liberación? Todo esto supone dos preguntas fundamentales para la política afrodescendiente en general y para los movimientos afro en particular: primero. ¿A qué le estamos apostando: solo a ganar puestos y espacios dentro de cada Estado local y a obtener favores del Estado metropolitano norteamericano. entendemos la tradición y la cultura como procesos cambiantes y espacios atravesados por luchas «en casa». ¿con que óptica y a favor de qué proyecto político-cultural lo hacemos? Por ejemplo. contra el machismo y el heterosexismo— en nuestras agendas y en nuestras prácticas como movimiento? ¿Qué importancia les adscribimos a los afrofeminismos y a los reclamos lgtb en nuestro registro de prioridades y en nuestro análisis de la opresión y la liberación? Refirámonos. a crear un orden político sustancialmente distinto? ¿Por qué forma de democracia y ciudadanía luchamos: por una mera extensión de la franquicia de la democracia liberal. en un contexto de autogobierno de base? Esto. fundamentado en la armonía entre ecología. ¿Centraremos la lucha contra el poder patriarcal —es decir. las propuestas del Proceso de Comunidades Negras a favor de un nuevo paradigma de desarrollo. en contraste. nos lleva a un tercer asunto: la necesidad de tener un proyecto político con un sentido claro. o. por último. económicos. Cuando hablamos de la ancestralidad y de «lo propio». culturales y políticos— en el contexto de una democracia radical y participativa desde lo local hasta lo nacional y aun lo mundial? El cuarto criterio que debemos considerar es la cuestión de género y sexualidad. territorio.

para convertir a todo el planeta en un gran palenque de esperanza y de libertad. Interrogating the Civil Society Agenda: Social Movements.¿cuáles son el proyecto histórico y la visión de futuro a que les apostamos? y. 1: 29-67. Agustín Laó-Montes. segundo. ¿cómo se inscriben nuestras luchas y reivindicaciones en proyectos a favor de la «democratización de la democracia» a través de una serie de esferas de justicia (social. de acuerdo con nuestros reclamos inmediatos y nuestro horizonte de futuro.). ¿cómo combinar los logros obtenidos en la emergencia de una política racial afrodescendiente —el comienzo de políticas contra el racismo y por la equidad racial— y en los espacios que hemos abierto tanto en Estados como en organizaciones transnacionales con estrategias de organización de base y reclamos que informen reformas radicales para movilizar la agenda colectiva en aras de una sociedad local y global más justa y equitativa? Para terminar reitero el argumento de que una de las principales tareas de los movimientos afroamericanos es reinventar y reconstituir la larga tradición de los movimientos negros como abanderados de una radicalización de la democracia para continuar construyendo la diáspora africana como una fuerza transformadora en pos de futuros alternativos. cognitiva. S. Translating the Global: Effects of Transnational Organizing on Local Feminist Discourses and Practices in Latin America. cultural. política. Meridians. Álvarez. Bibliografía Álvarez. (2000). 1. (2008). (2007). Álvarez. S. Civic 324 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 1 . como una efectiva fuente de esperanza a favor de la vida y la felicidad. S. económica.capítulo 6 . Jeffrey Rubin & Millie Thayer (eds. Giampaolo Baiocchi. En Sonia Álvarez. ¿cómo podemos elaborar una política de alianzas con otros movimientos? Esto implica responder claramente a una serie de preguntas fundamentales: ¿cuál ha de ser el papel de los afrodescendientes y de sus reclamos en la nueva política de descolonización y liberación que crece en la región?. Interrogating the Civil Society Agenda. sexual y de género)?. Social Movements as Discursive Fields of Action (manuscrito inédito).

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