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Liberalismo, raza y ciudadanía en Latinoamérica*
Peter Wade
Traducción del inglés al español Sonia

Hortúa Romero

Introducción
Como ideología, el liberalismo invoca la imagen de una ciudadanía
universal, en donde hay equidad e igualdad de derechos ante el Estado
y ante la Ley. El liberalismo también debe manejar la particularidad y la
diferencia, no solo como el reto presentado por la diversidad evidente
en la «materia prima» humana de la cual se construyen ciudadanos en
igualdad de condiciones dentro del proyecto liberal, sino también como
una parte integral del funcionamiento de ese proyecto. El liberalismo
constituye la diferencia por medio de juicios morales sobre quién es
adecuado para ser ciudadano, qué es un buen ciudadano y quién está en
la posición de hacer estos juicios. El liberalismo constituye la diferencia
como una jerarquía, aun cuando esta jerarquía se niega retóricamente al
afirmar que se puede ser «diferente pero igual».
Como modo de gobierno, el liberalismo se mueve de modo estratégico
entre la equidad y la diferencia, o entre el universalismo y el particularismo, enfatizando variadamente lo uno o lo otro, para regular los cambios
y mantener la hegemonía. Afirmaciones universalistas y públicas sobre
la igualdad de las personas ante el Estado y ante la Ley pueden coexistir
con discriminaciones universalistas y públicas basadas en la diferencia.

* Una versión preliminar de este texto se presentó en un taller «Assembling the Liberal
Subject», que tuvo lugar en Buxton (Reino Unido), apoyado por el Centre for Research into
Socio-Cultural Change <www.cresc.ac.uk/>.

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Esta división es explícita. identidades étnicas u orientaciones sexuales debe reconocerse en la esfera pública de la política y la ley —por ejemplo. En palabras del eslogan feminista de los años setenta.capítulo 1 . en la Europa poscolonial. otorgar derechos en relación con la ciudadanía: decidir si —y exactamente cómo— la diversidad de prácticas religiosas. puesto que está condensada dentro de la práctica social y la cultura material. la familia o la «comunidad» mientras no afectaran la esfera pública de los derechos legales y políticos. En este sentido. las discriminaciones y prácticas «públicas» alrededor de la diferencia dan forma a las relaciones sociales «privadas». aquel es un proceso que reconoce la diferencia racial que construye el racismo pero afirma que esto no debe afectar los derechos del individuo como ciudadano. «lo personal es político». donde las diferencias constituidas por la diversidad étnica o la orientación sexual se aceptaban frecuentemente en el hogar. esta división entre lo público y lo privado es una construcción discursiva política y materialmente eficaz. Entonces se dan luchas políticas cuando se enfrenta la siguiente pregunta: ¿qué diferencias deben reconocerse en la esfera pública? Este reconocimiento puede darse de manera que conserve la idea básica de equidad e igualdad. típicamente por medio de la legislación multiculturalista. Sin embargo —y según la crítica foucaultiana y feminista—. la diferencia se mantiene en la esfera privada. por ejemplo. sin importar sus diferencias aparentes.Si los reclamos de los discriminados señalan su propia diferencia y protestan contra la discriminación que produce. Este cambio estratégico ha tenido lugar por medio de la división entre el dominio público y el dominio privado de las sociedades liberales occidentales. los contrarreclamos podrían reafirmar con vigor el principio universalista que plantea que resaltar la diferencia es retar los fundamentos de la igualdad. La diferencia en la esfera «privada» puede ser la base de la discriminación en la esfera «pública». Un principio clave del liberalismo es que todas las personas son iguales en la esfera pública. por ejemplo. El reconocimiento también puede ir más allá y. cuando la discriminación racial está prohibida. o al menos en la esfera no pública. al permitir que haya escuelas con alguna filiación religiosa o 468 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 .

de finales del siglo xix hasta mediados del siglo xx Luego del proceso de Independencia —llevado a cabo alrededor de 1830—. ‘esclavos’. La atención que se les da a ciertos particularismos cambia en la medida en que se los admite en el dominio público como objetos de derechos legales y políticos.matrimonios entre miembros del mismo sexo—. al aprobar el estatus legal de la esclavitud —aprobación cuyo objetivo eran los africanos y algunos de sus descendientes— y al reconocer socialmente a los «pueblos mestizos». Las cambiantes relaciones entre universalismo y particularismo se concretan en la política y la práctica —en técnicas de gobierno. como límites políticamente definidos entre ellos. Este proceso no fue uniforme. son competidos y negociados. racial— en Latinoamérica y cómo han ayudado a determinar subjetividades políticas en el proceso. Las nuevas repúblicas desmantelaron esas diferencias institucionalizadas para poder crear naciones de ciudadanos. por ejemplo. Para 1850. la postura general de las élites políticas de Latinoamérica fue de adherencia al liberalismo europeo. como distintos a los blancos. ‘indios’ (indígenas) y otras. El intento de abolir ‘indio’ como categoría significativa política y legalmente no tuvo éxito. contenían las categorías de ‘blancos’. intermedias —como ‘libres de color’—. en Brasil. los esclavos y los indígenas. la esclavitud había terminado en la mayoría de las áreas de Latinoamérica. Latinoamérica. pero en Cuba y en Brasil persistió hasta finales del siglo xix. En este ensayo examino las distintas maneras en que las ideologías liberales y las prácticas de gobierno han lidiado con cuestiones de diferencia —más que todo. a los indígenas se Liberalismo. Muchos censos coloniales de la América española. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 469 . Los escenarios de ocurrencia del cambio público —universal y privado— particular. por ejemplo. Los regímenes coloniales habían reconocido las diferencias étnicas y raciales de muchas formas: al definir a los indígenas como un tipo particular de sujetos reales —que. aún en 1950. aunque de manera compleja y ambigua. generalmente— y dan forma activamente a las subjetividades políticas de las personas. debían pagar tributo—.

ciudadanos e «indios». al mismo tiempo. las comunidades indígenas de la región del Cauca (Colombia) consideraban ser tratados como ciudadanos plenos. Estos grupos indígenas recibieron apoyo de políticos del Partido Conservador y lograron enfrentar a liberales y conservadores. Esta estrategia también funcionó porque los políticos colombianos —no solo en la región del Cauca— estaban abiertos a la idea de considerar a los «indios» como una categoría particular de ciudadanos: la alteridad cultural de los indígenas no se había desvanecido con la declaración de Independencia. y debido a la manera como funcionaban las relaciones políticas patrón-cliente al ligar al electorado indígena con los políticos. las élites produjeron activamente la diferencia en su discurso y su práctica. pero esta no fue simplemente una cuestión de esfuerzos a medias para imponer una definición universalista de ciudadanía. a mediados y finales del siglo xix. mientras que. indefensos y tontos —estereotipos comunes y dominantes sobre los indígenas— y que. en gran parte por las alianzas y las luchas políticas y partidarias que se vivían entonces en la región. Otra parte de su argumento decía que podían ser. la filosofía política básica hacía un énfasis liberal en el universalismo y la creación de ciudadanos iguales. por ende. se los trataba como pobres. necesitaban apoyo especial. Sin embargo. Pero las denuncias que hacían se basaban en su identidad como indígenas. especialmente en relación con los derechos territoriales.los definía como «tutelados por el Estado». débiles. problemas de diferencia. a los descendientes negros y mestizos de los esclavos no se los consideraba en la región un grupo especial de ciudadanos —aunque es interesante que Sanders encontrara algunos casos de personas que hacían referencia a su estatus de ex esclavos en peticiones legales—. Por una parte. El trabajo de Sanders (2003) muestra que. En contraste. en su condición de «indios».capítulo 1 . Una parte de su argumento planteaba que. por otra parte. de diversas formas. La diferencia persistió. Su estrategia fue efectiva. Las razones de esta no identificación de los afrocolombianos son complejas y están fundadas en 470 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . en general. los ciudadanos que se sentían excluidos trabajaron por una inclusión que evidenció.

pero los políticos locales estaban menos abiertos a «escuchar» —a percibir claramente— la voz de un grupo que se identificaba como negro. Antonio Maceo. no su genealogía. El pic tenía una significativa base popular. a finales del siglo xix. sus líderes no descartaban por completo la posibilidad de una respuesta armada. las prácticas de gobierno no interpelaron ni aseguraron la identidad negra de un modo similar. además. los afrocubanos enfrentaron la exclusión de la nueva administración. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 471 . un ejemplo. Después de la guerra —y en el contexto de la dominación estadounidense sobre la isla (1898-1902 y 1906-1908)—. En el Cauca. Todas estas iniciativas políticas tenían un objetivo común: la integración de los afrocubanos como ciudadanos plenos y en igualdad de condiciones a una nación «daltónica».la manera en que la esclavitud se ligó a la libertad —en esta región y en toda Latinoamérica—: los afrodescendientes libres no eran reconocidos por las autoridades coloniales como una categoría específica. En cambio. enraizada en la participación afrocubana en las guerras de Independencia. su libertad. Su proyecto era universalista y estaba a tono con las ideologías liberales que guiaban la construcción de las naciones latinoamericanas. Los afrocubanos fueron personajes centrales en las guerras de Independencia. después de dos guerras— y a la tardía abolición de la esclavitud allí (1886). Los gobiernos de tendencia liberal fortalecieron activamente la identidad indígena a través de prácticas electorales y prácticas patrón-cliente que ayudaron a construir la representación de los «indios» como indefensos y débiles. Varios líderes afrocubanos comenzaron a organizarse en diferentes bandos. definía su estatus —aunque esta genealogía y los rasgos fenotípicos asociados a ella no se olvidaron en la vida cotidiana—. Era un partido que se percibía como una amenaza electoral. Cuba fue un caso inusual en Latinoamérica. debido a su tardía independencia de España —que solo se logró en 1898. establecido en 1908 bajo el liderazgo de Evario Estenoz y Pedro Ivonnet. Liberalismo. los negros no parecían estar interesados en afirmarse como negros. no solo como soldados —fueron el 70% de los combatientes de la Independencia en la guerra de los Diez Años (1868-1878)— sino también como líderes. siendo el más coherente el Partido Independiente de Color (pic).

capítulo 1 . Este caso revela la compleja interacción entre el universalismo y el particularismo como técnicas de gobierno —y de resistencia—.La reacción de los blancos al pic fue acusarlo de ser un partido racista que buscaba crear una «república de negros». Supuestamente. El pic usó el particularismo como amenaza para presionar al Estado bajo el nombre del universalismo. 1999. sin embargo. El Estado declaró ilegal a esta movilización racial con el objetivo de proteger un universalismo que era. El pic enfrentó en vano esta prohibición y en 1912. Esta medida se tomó en nombre del universalismo —la política debería estar libre de cuestiones de raza—. El Estado y el pic hicieron reclamos a partir del universalismo. Particularmente en 1910. traicionando así la causa nacional. año electoral. Ferrer. racialmente discriminatorio. Helg. el gobierno prohibió la existencia de cualquier partido político que se organizara por clase social o según líneas raciales. la esfera pública estaba libre de prácticas racializadas. Al hacerlo intervino en las ideas existentes sobre la población afrocubana y sus sociedades religiosas secretas. finalmente amenazó con un levantamiento popular. 2001. la policía y el ejército. 472 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . pero con el objetivo de crear un universalismo real. en la práctica. entre tres mil y seis mil afrocubanos fueron asesinados en la denominada «Guerrita del 12» (De la Fuente. no retórico. Para todas las personas era claro. 1995). El gobierno lo acusó de emprender una guerra racial contra la población blanca. El Estado manipuló la relación entre universalismo y particularismo para satanizar al pic y asegurar su propia posición. pero fue claramente una medida discriminatoria cuya meta era declarar la ilegalidad del pic —que había sido reconocido por el gobierno estadounidense—. estas eran públicas en el sentido de que involucraban actuaciones en escenarios públicos pero no en el sentido de entrar al mundo de la política y las leyes públicas—. que esta esfera pública estaba «acribillada» por el racismo. y esto provocó una campaña de terror de gran escala contra los afrocubanos por parte de las milicias blancas. El pic se movilizó en líneas raciales para combatir la exclusión racial que los afrocubanos enfrentaban. las cuales estaban relegadas a esferas «privadas» como la música y la religión —por supuesto.

actuando por medio del Estado y de la prensa. y plantea que la protesta negra contra las descripciones periodísticas de los afrocubanos como «maniacos salvajes» se había apaciguado. el mestizaje habla de equidad: todos somos mestizos. 1998). la mezcla entre los europeos y los nativos americanos y africanos para formar nuevas culturas y pueblos mestizos. al proceso de la mezcla racial generalmente se lo consideraba degenerativo. se puede especular que este tipo de rumores ocasionó las masacres de 1912. Helg plantea que las masacres de 1912. es decir. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 473 . en las primeras décadas del siglo xx algunos países de Latinoamérica celebraron —aunque de manera ambivalente— su carácter mixto: Brasil y México son ejemplos citados frecuentemente. y lo mismo se le aplica a Colombia (Appelbaum. a brujos negros que presuntamente secuestraban bebés de raza blanca para usarlos en rituales diabólicos. Aunque. por supuesto— la subjetividad política afrocubana. Los acontecimientos de 1912 eran aún recientes. las narrativas de la fundación nacional se centraron en la idea del mestizaje.Ortiz (1917) documenta la existencia de un miedo «histérico». visto como una ideología puesta en práctica. 1993). En la década 1850-1860. Helg (1995) documentó un periodo similar de histeria en una fecha posterior —1919—. el gobierno recién formado de la Nueva Granada —el actual territorio colombiano— envió una Comisión Corográfica a elaborar un Liberalismo. difundido en la prensa. en el contexto del racismo europeo —«basado» en la ciencia— y del surgimiento de la eugenesia. En breve. lo «afrocubano». Wade. se había debilitado. La población no negra construyó activamente la diferencia cultural racializada de un modo ambivalente. Macpherson & Rosemblatt. las sociedades religiosas afrocubanas atraían miembros y clientes blancos (Howard. constituyó la diferencia y la manejó —frecuentemente. Desde cierto punto de vista. usando la represión— cambiando estratégicamente los reclamos sobre universalismo y particularismo. 2003. el gobierno liberal. acallaron la movilización afrocubana. como subjetividad política. también implica la producción y el manejo de la diferencia en las sociedades informadas por un ethos liberal. Pero. En el proceso se formó —aunque no unilateralmente. Aun así. En muchas regiones de Latinoamérica. efectivamente. todos somos producto de una fusión cultural-biológica.

1984). produjo efectivamente diferencia en la medida en que documentó la variedad regional del país en textos y series de acuarelas (Restrepo. 2000: 34-36)—. indias y africanas» (Ramón. de los recursos y de las posibilidades de progreso que representaban.mapa de la población. moderación de razón y emoción. Era común registrar la contribución del componente de las «razas» a la mezcla. 1977: 80).capítulo 1 . Dicha comisión. al mismo tiempo que hacía parte de un proyecto nacional de integración y modernización. altivez 474 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . mientras que el aporte europeo se caracterizaba por «un sentido de la medida. festividad. los textos escolares mencionaban la mezcla de africanos. «la población contemporánea de Colombia es el resultado de la mezcla de tres grupos históricos» (Valencia. «en el país ha tenido lugar una mezcla extensa. inteligente y activa» (Granados. 1949: 10). por ejemplo. la diversidad regional está fuertemente racializada (Wade. 1967: 141). soldado sumiso» (Ramón. resistencia física y pereza. un libro describía la «contribución africana» con características como generosidad. Los capítulos que abordaban la educación cívica resaltaban los símbolos y las instituciones políticas de Colombia y mencionaban frecuentemente la unidad de la raza colombiana. En la década de 1950 y los años subsiguientes. combinándose en medidas muy diversas las sangres españolas. españoles e indígenas como parte de la historia de la fundación de la nación. algunas veces señalando cuánto habían contribuido en la batalla por la República —en que los héroes blancos de la élite fueron ayudados por «el indio. también reproducían ilustraciones de los tres componentes «originales» de la mezcla —y los registraban jerárquicamente: los pueblos indígenas y negros en posiciones claramente subordinadas (Wade. vigorosa. Por otra parte. soldado obediente» y «el negro. con excelentes cualidades y virtudes. 1993)—. en Colombia. La noción de mezcla invoca la presencia de los ingredientes que la constituyen. los textos siempre se referían a la variedad y la diversidad de lo regional y lo racial —en Colombia. 1948: 246)— y en otras ocasiones enumerando características culturales. Los textos enfatizaban la idea de la mezcla como un fundamento de la nación: «de la fusión de la raza europea y la india [no se mencionaba a los africanos] apareció una raza nueva.

tiempo después. el mestizaje también sirvió de escenario para reiterar y jerarquizar la diversidad. el mestizaje promovía una ciudadanía universalista. mientras operaba como un discurso unificador en la construcción de la nación y mientras se les enseñaba a los estudiantes a identificarse con una «raza colombiana» unificada. muchos Estados latinoamericanos promulgaron procesos de reforma política y legal que definieron oficialmente a la naciones como multiculturales y pluriétnicas y reconocieron. los movimientos sociales indígenas y. Estos movimientos no se originaron de la nada y constituyeron la resistencia indígena y negra de largo plazo contra la dominación. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 475 . basada en la participación igualitaria y la identificación común. de una forma u otra. Liberalismo. los movimientos sociales afrolatinos comenzaron a organizarse políticamente en las naciones latinoamericanas y a presionar por un cambio. escribió textos escolares durante mucho tiempo (1948-1967). No había duda acerca de qué contribución se consideraba la más valiosa en una sociedad en que la urbanidad se evaluaba y el famoso libro de Manuel Antonio Carreño Manual de urbanidad y de buenas maneras —usado en las escuelas de toda Latinoamérica desde 1850 hasta 1960— era bastante claro con respecto a la virtud moral que se le atribuía a la mesura y a la moderación (Quintero Rivera. 1967: 141) 1. miembro de una orden religiosa. En la década de los noventa. y al mismo tiempo garantizaba un particularismo que diferenciaba y jerarquizaba a la nación de una forma racializada. que apuntaba a la organización de las minorías étnicas y políticas de reconocimiento. de escala mundial. Como parte de los procesos de gobierno. También formaron parte de una tendencia más amplia. frecuentemente.espiritual y un gran volumen de conocimientos» (Ramón. Finales de los años noventa e inicios del siglo xxi: reforma multicultural Desde los años sesenta. En síntesis. como poseedoras de series de derechos 1 El hermano Justo Ramón. 1996). a las minorías étnicas como comunidades específicas y.

En mi opinión. 2000. 2005). Van Cott. 2002. el «mestizaje oficial» ha sido sustituido como discurso hegemónico (524).capítulo 1 . según la palabra de la cual se deriva su nombre. hay más continuidad en este proceso que la que Hale señala. mejor. son el elemento que le da al prefijo ‘neo’ su verdadero significado (12). comprende el neoliberalismo como un amplio proyecto que abarca la reorganización política de la sociedad y no consiste sólo en una serie de reformas y doctrinas económicas (Hale. Wade. la importación de bienes manufacturados de Europa y Estados Unidos y el libre movimiento de la inversión de capital euroamericano en países latinoamericanos. desde su punto de vista. especialmente para facilitar la exportación de materias primas desde Latinoamérica. pero en el sentido de que ha asumido las funciones del mestizaje como discurso. 2000. otorgados como medidas compensatorias a los grupos culturales «en desventaja». Sieder. Simultáneamente. más que el simple lapso entre el liberalismo clásico y su encarnación actual. porque.particulares en la nación —por ejemplo. precisamente porque mi análisis del mestizaje hace énfasis en su despliegue inherente de nociones y prácticas de diferenciación y particularidad racial-cultural. Van der Haar & Hoekema. son parte integral de la ideología neoliberal. Charles Hale reconoce que estos dos procesos —de multiculturalismo y reformas económicas neoliberales— se entretejen o. es el triunfo de la ideología agresiva e individualista del «hombre económico». afirmo que los derechos colectivos. en relación con la propiedad de tierras— (Assies. Dice: Frecuentemente se supone que el principio central del neoliberalismo. 2006). lo cual significa que hay más puntos en común entre el multiculturalismo y el mestizaje latinoamericanos de lo 476 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . la mayoría de Estados latinoamericanos atravesaban procesos de neoliberalización en los cuales se estimulaba el mercado libre. Hale considera al «multiculturalismo neoliberal» «el discurso del mestizaje para el nuevo milenio» (2002: 491). Estas políticas culturales distintivas —con sus equivalentes sociopolíticos—. En contraste.

al menos. por ejemplo. habitada principalmente por afrocolombianos y por un número significativo de indígenas. en las cuales el control de las áreas marginales —se refería principalmente a las tierras bajas de la región amazónica de este país— podría alcanzarse indirectamente al crear organizaciones indígenas y animarlas a entablar un diálogo formal con el Estado. Hale no es el único que ha señalado la «adecuación» entre el gobierno neoliberal y el multiculturalismo. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 477 . El Estado tuvo por algún tiempo interés en controlar y desarrollar esta región marginal y. El argumento de Gros es bastante sólido si se mira hacia la costa Pacífica de Colombia. descalifican ciertas manifestaciones de esa diferencia. en el sentido de que ocultan o.que generalmente se acepta. en una era en que el «desarrollo» está en crisis. Piensa que el Estado colombiano estaba interesado en estas formas de gobierno neoliberales. Mi opinión es que el discurso del mestizaje también da forma y produce activamente la diferencia mientras que los regímenes del mestizaje y el multiculturalismo la reprimen simultáneamente. Hale (2005: 16) se refiere a esto como la extensión del «poliedro de inteligibilidad» del Estado. Hale (2005: 12-13) afirma que «el régimen emergente de gobierno [neoliberal multicultural]. adaptada a los Liberalismo. planteó que los Estados latinoamericanos adoptan ahora la diferencia como una nueva forma de gobernar. Ellos viven en una región subdesarrollada y pobre que también es muy rica en recursos minerales y constituye una reserva de biodiversidad aún inexplotada. el ajuste estructural y el neoliberalismo han tenido grandes impactos en el bienestar y la colonización de las fronteras continúa a ritmo acelerado. le da forma. Gros (1997). también una zona de tierras bajas. Es claro que pasar de un discurso que privilegiaba el universalismo a uno que reconoce oficialmente el particularismo —que modifica el límite entre lo público y lo privado hasta convertir los aspectos individuales y personales de la apariencia y la cultura racializada en parte del dominio público de la política y la ley— puede tener efectos funcionales para la gobernabilidad. sobre todo. más que reprimir la diferencia cultural. Usando una frase de James Scout. en crear una apertura económica en el Pacífico para la economía colombiana. la delimita y la produce».

capítulo 1 . En resumen. 2002. basada en la explotación —hasta el momento. para prácticas de producción «tradicional»—. Algo que tiene que ver con este argumento es que la aparición de la biodiversidad como objeto de planeación y control estatal crea un ambiente en que la conservación se convierte en una estrategia para promover la futura acumulación capitalista. 1995). que podrían usarse en casos limitados —por ejemplo. como naturalmente arraigados a la tierra. a fin de hacer reclamos colectivos sobre los títulos de la tierra—. Esto refuerza la propia presentación de estos grupos como protectores naturales del ambiente. Wade. Los grupos afrocolombianos e indígenas fueron llamados administradores y guardianes de las áreas de reserva y biodiversidad ambiental. el Estado apoyó activamente y hasta creó algunas organizaciones afrocolombianas en la región (Wade. comenzaron a tener un diálogo directo con entidades del Estado —principalmente. Las organizaciones no gubernamentales (ong) afrocolombianas de las áreas urbanas crearon redes de asesoramiento y apoyo que a veces involucraban a afrocolombianos jóvenes e ilustrados que instruían a personas de mayor edad en el área rural sobre las características de la «cultura negra» y su vínculo con la esclavitud y con África —lazos que no hacían parte de las memorias y las narrativas colectivas y rurales—. arraigadas en la tierra. 1999a). En el despertar de la reforma constitucional de 1991. donde había un artículo transitorio que establecía la posibilidad de las «comunidades negras» de reclamar su derecho a la tierra de la región —reforma formalizada después en la ley 70 de 1993—. 1997. listaron las personas que estarían incluidas en el título colectivo de la tierra y elaboraron mapas en los cuales se perfilaba el área que declaraban haber usado tradicionalmente. Oslender. Las comunidades debieron organizarse en líneas específicas. estos argumentos presentan los derechos de los afrocolombianos y los indígenas 478 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . 2002). Lo más importante es que estas organizaciones rurales populares. genéticos y bióticos (Escobar.nuevos patrones del comercio y la producción global. cuyos funcionarios podrían tener después acceso fácil a dichas comunidades (Hoffmann. no desarrollada— de recursos químicos. También establecieron consejos comunitarios para administrar la tierra y su uso.

pero un escenario novedoso había sido construido en el contexto colombiano —y podría decirse que también en el contexto brasileño— por el reconocimiento de la cultura afrodescendiente como un objeto político que aseguraba una legítima posición política de sujeto. Estas comunidades deben estimular una percepción y una representación propias que sean inteligibles para el Estado y para entidades y ong internacionales. Ellos se involucran con lo que un trabajador de una ong me describió como la «cultura del proyecto». una propuesta para obtener fondos— escrito para buscar apoyo (Wade. El argumento de Gros se refiere a áreas rurales marginales. habitadas por poblaciones de minorías étnicas. especialmente para una generación joven de negros. Muchos afrocolombianos no están interesados necesariamente en identificarse como «negros». En este contexto. No hay nada particularmente nuevo en esta situación. donde la legislación sobre los derechos territoriales no se aplica y. Pero. a la Iglesia y a las ong nacionales e internacionales en búsqueda de fondos para proyectos de nivel local. 1999b).como parte del proceso de gobierno neoliberal que involucra a comunidades capaces de organizarse y regularse y de responderles directamente a las instituciones del Estado. los grupos de afrocolombianos de los barrios y las ong locales se dirigen a las instituciones urbanas del Estado. sin embargo. Esto frecuentemente implica organizar redes y grupos dentro de los barrios pobres. en donde el Estado tiene una débil presencia. es posible que los problemas de clase sean más importantes para ellos. Simultáneamente con la expedición de títulos colectivos de Liberalismo. lo urbano y lo rural están amarrados en un ciclo vicioso. la existencia de oportunidades vinculadas directamente con su identificación como afrocolombianos construye una avenida real por la cual las instituciones del Estado pueden acceder a los barrios de las ciudades. manifestada en políticas multiculturalistas. y estos grupos locales y sus líderes se convierten en contactos clave para las instituciones estatales locales que buscan planear y desarrollar iniciativas en esas partes de la ciudad. en la cual uno debe tener un proyecto —es decir. Procesos similares se pueden observar en áreas más urbanas de Colombia. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 479 .

El conflicto principal se presenta entre la guerrilla de izquierda y los paramilitares de derecha. excepto para discriminar a aquellos cuyo «atraso» se considera un obstáculo para el desarrollo (Escobar.capítulo 1 . pero yo opino que. creación de enclaves y redes étnicas— para alcanzar sus objetivos. las dos estrategias van en una dirección establecida por los más altos niveles de control estatales. cuyos cultivos de subsistencia pueden ser destruidos en el proceso. también crea o fomenta procesos que no están bajo su control. usada para financiar sus operaciones. las políticas multiculturales que reconocen los derechos étnicos colectivos trabajan al lado de procesos más tradicionales de desplazamiento y de «modernización» violenta que no hacen caso de la diferencia étnica. cuando el Estado implementa políticas de inclinación multiculturalista. Lo interesante aquí es que. Estas personas desplazadas terminan en precarios barrios en las ciudades. quienes tienen a menudo vínculos estrechos con el ejército. en la costa Pacífica. algo de esta heterogeneidad se explica en cada serie de proyectos que se desarrollan o fomentan por diferentes instancias del Estado. lo cual tiene el efecto —¿intencional?— de desplazar a las comunidades agricultoras. pero no hay duda de que. Más allá del gobierno multiculturalista En el caso colombiano no se le puede dar un aire de optimismo a esta mezcla de neoliberalismo y multiculturalismo.tierras en la región de la costa Pacífica hay desplazamientos masivos de personas de la región. El Estado recurre a la fumigación aérea para erradicar los cultivos de coca. Ambos bandos promueven el cultivo de hoja de coca para la producción de cocaína. causados por conflictos armados de varios tipos. fundamentalmente. donde diferentes instancias del Estado tratan de atenderlas usando diferentes versiones del mismo culturalismo neoliberal que opera en las regiones rurales que acaban de abandonar. Me parece que esto representa la manera como el Estado cambia estratégicamente entre universalismo —modernización. 2003). Este también despliega acciones antiguerrilla en la región. los cuales pueden 480 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . capitalización— y particularismo —derechos étnicos colectivos. desarrollo. Por supuesto.

una organización de negros —la división local de una ong afrocolombiana llamada Cimarrón— adquirió exitosamente reconocimiento y obtuvo un lugar para uno de sus representantes en el comité de educación de una ciudad donde varios tribunales habían sentenciado que no existía ninguna «comunidad negra». Un movimiento como este indica que se ha Liberalismo. el vínculo de estas personas con la comunidad se legitimaba en términos de cooperación. en Colombia.crear subjetividades políticas que van más allá de las subjetividades que apenas pueden acomodarse —y explicarse según él— en el poliedro de inteligibilidad estatal. los artículos que se referían a los afrocolombianos de fuera de esa región abonaron el terreno para que «aparecieran» comunidades negras en donde se había pensado que era imposible. Hoffmann (2002) ha documentado casos de comunidades que incluyeron a indígenas en la lista de personas que solicitaban títulos de tierras. o alguna otra noción esencializada de cultura. convivencia y uniones matrimoniales. Esta manera de aprovechar los mecanismos jurídicos introducidos por los cambios legislativos de corte multiculturalista para avanzar en las reivindicaciones de minorías étnicas se ha analizado en otros contextos latinoamericanos (Sieder. Por ejemplo. 2005). que adoptó una definición bastante flexible de ‘comunidad’ (Wade. Otro ejemplo es la manera en que algunas comunidades de la costa Pacífica han adoptado una posición flexible en cuanto a la definición de quién pertenece a ellas y quién no. 2002: 18). 2009). Un ejemplo de esto es la definición y la aparición de identidades de maneras inesperadas. aunque la ley 70 se trataba principalmente de las comunidades negras en la región de la costa Pacífica. Angell & Schiolden. Se nota también el uso del mecanismo de la tutela para contrarrestar la discriminación racial en Colombia (Meertens. La ya mencionada Ley de las Comunidades Negras permitió la representación negra en los consejos educativos de las ciudades ubicadas en áreas donde existieran comunidades negras. Así. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 481 . Los cabilderos de Cimarrón fueron favorecidos por la decisión de la Corte Constitucional. Más que su ascendencia o su fenotipo. pero su definición de ‘comunidad negra’ no era clara.

De forma general. Por supuesto. reconocible como tal. El punto es que esta universalización les proporciona a grupos étnicos particulares —por ejemplo. pero todas las minorías étnicas tienen generalmente el mismo aspecto —es lo que Wilk (1995) denominó «estructura de la diferencia común»—. de modernización universalizada y les da efectivamente el reconocimiento que el Estado les ha otorgado. 482 Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras parte 3 . No se puede ser demasiado optimista sobre la autonomía que otorga. pero este aspecto transnacional de la formación de la identidad es importante y altamente valorado por los activistas de los movimientos étnicos sociales. refiriéndose a un periodo cercano a los inicios del siglo xix. pero han adquirido nuevas dimensiones gracias a los avances de las tecnologías de la comunicación. que la negritud y la indigenidad sean identidades formadas por movimientos sociales transnacionales de activistas étnicos y asesores de cuerpos internacionales. concerniente a los pueblos indígenas y tribales. étnicamente indiferentes. llamó la «universalización de lo particular»: la expectativa de que cada nación sería diferente pero. Lo anterior atestigua el proceso que Robertson (1990). creo que es vital que las nuevas subjetividades políticas que emergen en el contexto colombiano y en el de otros países latinoamericanos se formen en circuitos y redes transnacionales.capítulo 1 . puesto que va más allá de las fronteras nacionales. ha tenido un amplio impacto— hasta la Fundación Ford —que ha financiado un gran número de investigaciones y organizaciones de grupos de negros en Brasil. estos circuitos no son nuevos y siempre han operado en Latinoamérica —desde antes de que el término mismo se acuñara—. aun así. Es importante. Es un ámbito de operación que no puede ser controlado fácilmente por el Estado. Ahora cada minoría étnica tiene el derecho de ser reconocida como diferente. desde la oit —cuya convención 169 de 1989. Colombia y otros países en la región—.formado una subjetividad política basada más en la experiencia compartida y el trabajo colectivo que en definiciones estatales de la identidad étnica. en Colombia— herramientas para hacer que su particularidad cuente dentro de las estrategias estatales. entonces.

Race and Nation in Modern Latin America. especialmente cuando esas entretejeduras van más allá de las redes que el Estado puede regular. (eds. Bibliografía Appelbaum. Cultural Politics and Biological Diversity: State. and Politics in Twentieth Century Cuba. Liberalismo. raza y ciudadanía en Latinoamérica Peter Wade 483 .) (2000). Escobar.. Between Resistance and Revolution: Cultural Politics and Social Protest. pero construir esa autonomía es aún una lucha complicada. (1997). en un estilo verdaderamente neoliberal. Esto deja un espacio limitado para maniobrar con autonomía. (2001).Conclusión En Colombia —y en el resto de Latinoamérica—. A. en primer lugar como parte de un proyecto universalista de progreso moderno en que todos son mestizos y. Van der Haar. (eds. Al hacer esto. en las redes estatales en las cuales actúan por medio de su propia organización y regulación. G. S. el Estado se ha orientado a un mayor reconocimiento de la diferencia. K. el Estado ha desempeñado un importante papel en la formación detallada de las subjetividades políticas. Inequality. Macpherson. Capital and Social Movements in the Pacific Coast of Colombia. A. En años recientes. como étnica y racialmente diferenciados y jerarquizados. A Nation for All: Race. Fox & O. Chapel Hill: University of North Carolina Press. el gobierno liberal ha estado íntimamente involucrado con la formación de los ciudadanos. A. Starn (eds. esto se ejecuta al entretejer sujetos políticos. A. G. En R. Un aspecto de este proceso ha sido la ambivalente interpelación a los ciudadanos por parte del Estado liberal. pero sin abandonar el ambivalente cambio entre los proyectos modernistas de homogenización y los proyectos posmodernistas de diferenciación.. The Challenge of Diversity: Indigenous Peoples and Reform of the State in Latin America. P. A. N. & Hoekema. como individuos y comunidades. Amsterdam: Thela-Thesis.). & Rosemblatt. De la Fuente. Chapel Hill: University of North Carolina Press.) (2003). W. en segundo lugar. New Brunswick (nj): Rutgers University Press. Assies. pero.

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