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RESPIRACIÓN

La respiración es esencial para la vida. Una respiración correcta es un antídoto
contra el estrés. Aunque, por supuesto, todos respiramos, muy pocos
conservan el hábito de la respiración natural, completa, que experimenta un
niño o un hombre en estado salvaje.
Veamos con algún detalle qué elementos intervienen en esta importante
función del organismo.
Cuando inspiramos, el aire penetra por la nariz a nivel de las ventanas nasales
y es calentado a este nivel por la membrana mucosa denominada pituitaria
roja, la cual tapiza estas cavidades por dentro. A la vez, glándulas secretoras
de mucus lo humedecen y retiene las partículas nocivas que pudieran
contener, en lo que colaboran los pelillos que aparecen a la entrada de las
ventanas. Estas partículas son eliminadas en la siguiente espiración.
El diafragma, músculo que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal,
colabora en la respiración de forma importante, sobre todo en la fase de
inspiración. Así, este músculo que posee en reposo una forma abovedada, pasa
a la forma casi plana cuando se contrae, con lo que la cavidad torácica
aumenta de volumen, posibilitando la entrada de aire a los pulmones. Cuando
el diafragma se relaja, los pulmones se contraen y el aire es expulsado al
exterior. Aunque puede aprenderse a actuar de forma voluntaria sobre este
músculo, sus mecanismos de regulación son principalmente automáticos.
Los pulmones están formados por bronquios a través de los cuales se
transporta el oxígeno del aire a las venas y las arterias. Cuando la sangre sale
de los pulmones a través de las arterias tiene un color rojo brillante debido al
alto contenido en oxígeno (aproximadamente 25%). Esta sangre es bombeada
por el corazón a través de las arterias y de los capilares, llegando de este modo
a todos los órganos y tejidos. A medida que la sangre va aportando el oxígeno
y captando los productos de desecho de las células, va cambiando el color y
adquiriendo el color azulado típico de las venas. De esta forma, llega al lado
derecho del corazón desde donde sale de nuevo hacia los pulmones,
distribuyéndose por los millones de capilares. Cuando el oxígeno inspirado se
pone en contacto con esta sangre venosa que contiene los productos de
degradación de las células se produce una reacción por la cual las células
toman oxígeno y liberan dióxido de carbono. Una vez que la sangra se ha
purificado, vuelve al lado izquierdo del corazón desde donde se distribuirá de
nuevo por todo el organismo.
Cuando la cantidad de aire que llega al pulmón es insuficiente, la sangre no
puede oxigenarse, es decir, no pude purificarse adecuadamente y los
productos de degradación de las células, que deberían expulsarse dela
circulación, van intoxicando lentamente nuestro organismo. Cuando la sangre
no recibe suficiente oxígeno se vuelve azulada y los distintos órganos y tejidos
quedan desnutridos y deteriorados. La sangre insuficientemente oxigenada
contribuye a los estados de ansiedad, depresión y fatiga y hace que muchas
veces una situación estresante sea todavía más difícil de superar. Unos hábitos
correctos de respiración son esenciales para una buena salud física y mental.

puntas de los pies mirando ligeramente hacia afuera. Observación de la respiración 1. 4. por la nariz y hágalo llegar hasta el abdomen levantando la mano que había colocado sobre él. dirigiéndolos suavemente hacia afuera: Asegúrese de mantener la columna vertebral recta. Aunque este ejercicio puede practicarse en distintas posiciones. Es preferible respirar por la nariz más que por la boca. la irritabilidad. 2. Coloque una mano en el abdomen y otra sobre el tórax. Se utilizan en el tratamiento y prevención de la apnea. Observe cómo su abdomen se eleva en cada inspiración y desciende en cada espiración. Tome aire. Una vez que haya intentado los ejercicios de este capítulo. por lo tanto.Síntomas sobre los que actúa Los ejercicios de respiración han demostrado ser útiles en la reducción de la ansiedad. por el contrario. de la hiperventilación. El tórax se moverá sólo un poco y a la vez que el abdomen. los ojos cerrados. Dirija la atención a su respiración. la depresión. 4. . 3. 2. si es así. la respiración superficial y la frialdad de las manos y los pies. Coloque suavemente las dos manos sobre el abdomen y observe los movimientos que realiza al respirar. Coloque una mano en el lugar del cuerpo que vea que sube y baja cada vez que inspira y espira. 5. Tiempo de entrenamiento Mientras que un ejercicio puede aprenderse en cuestión de minutos y experimentar los resultados de forma inmediata. 3. ¿Se mueve su tórax al compás de su abdomen o. Doble las rodillas y separe los pies unos 20cm. lenta y profundamente. ligeramente separadas una de otra. puede ser que los efectos profundos del ejercicio no se aprecien plenamente hasta después de varios meses de práctica persistente. la tensión muscular y la fatiga. Las personas que está nerviosas tienden a hacer respiraciones cortas y superficiales que sólo alcanzan la parte más lata del tórax. Explore su cuerpo en busca de tensión. Fíjese si este lugar se encuentra situado en el tórax.. piernas estiradas. Respiración profunda 1. elabore un programa eligiendo aquellos que le resulten más beneficiosos y sígalo con paciencia y constancia. la más recomendable es la que describimos a continuación: tiéndase en el suelo sobre la alfombra o sobre una manta. esto significa que no está ventilando totalmente sus pulmones. Tiéndase en el suelo sobre la alfombra o sobre una manta y colóquese en la posición de “cuerpo muerto”. mantenga sus fosas nasales tan libres como pueda antes de realizar los ejercicios. está rígido? Dedique uno o dos minutos a dejar que el tórax siga los movimientos del abdomen. los brazos a los lados del cuerpo sin tocarlo y con las palmas de las manos mirando hacia arriba. esto es.

Haga respiraciones largas. 7. La respiración natural completa Los niños saludables y los hombre salvajes respiran de este modo natural completo. 2. 2. Una vez que se sienta familiarizado con la forma de respiración que se describe en el punto 4. 3. si así lo desea. solamente deje salir el aire en forma natural. Con un poco de práctica. lentas y profundas que eleven y desciendan el abdomen. Concéntrese en el movimiento ascendente y descendente de su abdomen. Respire por la nariz. 1. Empiece por ponerse cómodo. es signo de que no toma el oxígeno que necesita y es mediante el suspiro y el bostezo que el organismo intenta remediar esta situación de hipoxia. Cuando se haya relajado en la forma que indica el punto 4. luego. así como ansiedad. practíquela cada vez que note que va a ponerse tenso. Siéntese o quédese de pie. Al final de cada sesión de respiración. en el aire que sale de los pulmones y en la sensación de relajación que la respiración profunda le proporciona. y experimente la sensación de que se está relajando. de pie o sentado. 4. Los hombres civilizados. 6. para permitir el paso del aire. Continúe con 5 a 10 minutos de respiración profunda una o dos veces al día durante unas cuantas semanas. El diafragma presionará su abdomen hacia afuera. a medida que el aire va saliendo de sus pulmones. con sus horarios rígidos y su vida sedentaria y estresante. 3. el siguiente ejercicio de Yoga puede llegar a convertirse en un acto automático. inhale aire por la nariz y sáquelo por la boca haciendo un ruido suave y relajante como el que hace el viento cuando sopla ligeramente. Al inspirar llene primero las partes bajas de sus pulmones. 9. No piense en inspirar. Cuando haya aprendido a relajarse mediante la respiración profunda.5. normalmente. siempre que siente que lo necesita. sin embargo. generalmente. puede prolongarlo hasta 20 minutos. sonría un poco. Fíjese en el sonido y en la sensación que le produce la respiración a medida que va relajándose más y más. de la sensación de que algo anda mal. En . dedique un poco de tiempo a explorar su cuerpo una vez más en busca de signos de tensión. practíquela siempre que le apetezca tanto si está sentado como si está de pie. su boca y su lengua se relajarán. Suspire profundamente emitiendo. han tenido que apartarse de esta forma de respiración. Compare la tensión que siente al acabar el ejercicio con la que sentía al empezarlo. Esto. un sonido profundo de alivio. 1. Con ello. Relajación mediante el suspiro Probablemente se sorprenderá suspirando o bostezando varias veces al día. libera algo de tensión y puede practicarse como medio de relajación. Repita este proceso ocho a doce veces. 8. El suspiro se acompaña.

Al espirar lentamente. meta el abdomen ligeramente hacia adentro y levántelo suavemente a medida que los pulmones se vayan vaciando. llene la parte superior de los pulmones mientras eleva ligeramente el pecho y mete el abdomen hacia adentro. de modo que los vértices más superiores de los pulmones se llenen de nuevo con aire fresco.segundo lugar. con un poco de práctica. llene la parte media de los pulmones. mientras que la parte inferior del tórax y las últimas costillas se expanden ligeramente para acomodar el aire que hay en su interior. Por último. Al final de la fase de inhalación. eleve ligeramente los hombros y con ellos las clavículas. Estos tres pasos pueden desarrollarse en una única inhalación suave y continuada que pude llevarse a cabo. Cuando haya realizado la espiración completa. relaje el abdomen y el tórax. Mantenga la respiración unos pocos segundos. en pocos segundos. 5. 6. 4. .