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Por los Caminos del Sur

“Un grito de Libertad en Mucuchachí”
* Pbro. Edduar Molina Escalona
Año de 1813. Los caminos indomables de la lejana serranía traen la gran noticia
de libertad. Las cinco águilas de Don Tulio emprenden su más alto vuelo por los vientos
libertarios de la majestuosa sierra, dejando en su canto el elogio más sublime con el
titulo: “Libertador”, es el paso de Bolívar, que junto a una multitud de Quijotes se
dispone a visitar la Ciudad cimentada en lo alto del monte. Campaña Admirable de
coraje, de sacrificio, de lucha inquebrantable por dejar sembrado en la más alta de las
urbes de la Patria un sueño de igualdad, de justicia y hermandad.
Pero más allá de la Mérida serrana, enclavado en medio de imponentes
montañas y bañado por su río, con

sus aires de llano, se asienta el histórico

Mucuchachí. Su nombre ya nos habla de pueblo de indios, pues para el 4 de
septiembre de 1597, se conocía como parte del Valle de Mukaria, o doctrina de la tierra
de las orquídeas Aricagua. Con su paisaje agreste preservó como sagradas reliquias
los vestigios de su indígenas mucuchaches, lejos de todo contagio de la influencia civil
española.
La crónica nos relata unos nativos adoctrinados por los Misioneros Agustinos,
venidos de Aricagua. Y como su primer cura de almas, Fray Pedro de Mendoza. La
evangelización tenía su más genuino acento, gracias a los distantes estragos del
colonizador, el nativo sureño recibió en cambio al misionero convertido sin duda en su
padre, maestro, hermano y compañero de camino. Con la mano en el crucifijo y con la
predica en los labios, se hizo la espada de doble filo para mostrar lo desconocido: los
misterios de la fe. Pero también en el látigo que reclama y se hace “voz de los que no
la tienen”.
Así se registra en la historia que en los primeros días del mes de Enero, del admirable
1813, cuando aún no había pisado Mérida el Brigadier Bolívar. En el suelo sureño no
se conocía con detalles el inicio de su Campaña Admirable; pero en el corazón del cura
del Morro, José Luis Ovalle se encendía un fuego incesante de amor por la Patria. Su
profunda vocación sacerdotal le llevó a mantenerse fiel al cumplimiento de la misión del
Mesías: “dar libertad a los cautivos”. Con su mayor arma: La Palabra Divina y el

Debajo de esta sotana tengo pantalones bien puestos". Y se jactaba en decir: a quienes se oponían a sus ideas: "No sólo con la palabra se hace la independencia. y fue diputado por Barinas en el Congreso de Angostura. pero si relevante humildad franciscana. fue inmediata y masiva su incorporación al grito emancipador que Caracas dio. pasión por su pueblo. y con el material sobrante elaboró ollas y clavos para las herraduras. perteneció a esa pléyade sacerdotal libertaria. en los movimientos de Mérida sirvieron mucho de apoyo los eclesiásticos Buenaventura Vivas. Un caso muy pintoresco es el del presbítero Francisco Antonio Uzcátegui Dávila. fundado por el español David de la Peña. Aunque en el sitio ya habían viviendas de . Izarra y Mendoza. en comisión de la Junta Suprema. que. destierros y hasta la pérdida de sus vidas. Nombres como el sacerdote Antonio María Briceño Altuve figura de destacada participación en la Junta Patriótica de Mérida.. en su pequeña orfebrería fabricó con las campanas 16 cañones. Entretanto.testimonio preclaro de un auténtico “Apóstol de Cristo”. participó con Páez en la Campaña de los Llanos de Apure y Arauca. El cura del Morro. como guías espirituales lograron reanimar el entusiasmo y la fe perdida para alcanzar libertad. Detenido en 1812 y liberado en 1815. un 1 de mayo de 1770. supieron desempeñar con la mejor disposición la simbiosis de difusores de la fe y participación activa hombro a hombro. desde el mismo momento del inicio de nuestra gesta independentista. Como relámpago apocalíptico iluminó las almas nobles de sus creyentes campesinos. palabra y ejemplo. quien se incorporó en Mérida al movimiento del 19 de Abril. José Luis Ovalle. al lado de militares y civiles.. vía Bogotá. No tuvo investidura militar ni laureles militares. Él también apoyó a Cortés de Madariaga a su paso por Mérida. Sufrieron cárceles. Francisco Antonio Uzcátegui y Fray Juan Agustín Ortiz. Fue así como con su presencia. En sus predicaciones penetraba hasta lo más profundo en las almas de sus fieles el sueño de libertad. fue Mucuchachí. paz y justicia. Enrique Manzaneda Salas. El territorio donde protagonizó los hechos nuestro insigne Padre José Luis Ovalle. con su verbo encendido de fe y patriotismo. en beneficio de la redención de los pueblos oprimidos. Lo admirable es que todos. Su voz profética lo convirtió en el Juan Bautista que preparó el camino al Libertador. en compañía de Losada. fidelidad a su Iglesia y compromiso por los más pobres.

pequeño ante la grandeza del Faraón. Los hechos de la Colina de Santa Bella. logra reunir en los valles de Santa Bella a trescientos feligreses. tristeza y desolación. pero también corría la desoladora noticia de aguerridas tropas comandadas por el General Contreras que se movían desde Bailadores hacia el sur merideño. con los fusiles en mano y con un solo grito: ¡libertad! Irrumpieron en el silencio monacal de la montaña. su primer doctrinero fue el padre Diego de Navarro. de sueños y esperanzas. el sol brilla en todo su esplendor. quizá pasaron imágenes de muerte. Siendo declarada como parroquia eclesiástica en 1815. Humilladas así no pudieron profanar el suelo sagrado de los tatuyes que poco tiempo después pisaría el General libertador de los treinta años. oscuridad. Así fueron estos fieles guiados por el heroico levita. Era día sábado consagrado a la Virgen. . con la valentía de ofrendar a la Patria hasta el sacrificio de su propia vida. antes de despuntar la aurora el cura José Luís Ovalle invocó al cielo la Madre del Pilar para que bendijera sus ejércitos. En 1547 se forma como pueblo de doctrina bajo la dirección de los padres agustinos de Aricagua. El grito de libertad en la Campaña de Mucuchachí se convirtió así en el primer saludo de fúsiles victorioso que la provincia merideña anticipó al fresco los laureles del combate. una humarada de pólvora guerrera veían los vecinos del pueblo. quienes se unían a los patriotas venidos hasta de Acequias. Razón por la cual figura como parte de la Parroquia del Morro. subida del cabestrero y arriero. pero grande por la mano provisoria y el brazo extendido del Señor. Como la escena bíblica del pueblo caminante por el desierto. para el año de 1813. registrados el 30 de Enero de 1813.pobladores indígenas desde mucho antes. Eran un solo equipo bajo el mando firme del ministro del altar. pronto la mano del Señor de los ejércitos hizo posible la derrota a las funestas tropas realistas. se enmarcan en un ambiente primaveral. Pero su alma henchida de la fuerza divina hizo que aquel apóstol de la montaña. El paso por esta aldea era obligado. aquel 30 de enero. Según Tulio Chiossone. Caminos del llano y del cerro. Tiempos después cuentan que pasó por allí la reina Urbina con sus codiciados tesoros. entusiasmo y dispuesto a ganar la corona de gloria que no se marchita. con acierto. con su Misión en el “Valle de la Paz”. impuso el santo escapulario que les sirvió de coraza. Por la mente del Venerable Cura.

Y cuál no será nuestro dolor si llegamos tarde. los pueblos en insurrección y las fuerzas Españolas en el ultimo grado de debilidad. Para perpetuar este acontecimiento los hijos de Mucuchachí. construyeron un obelisco. En sus ojos brillaba la ilusión de ver en persona aquel caraqueño de alma grande y brillante como el cielo de enero en las noches sureñas de su combate. Pablo Dávila. O excelentísimo señor. encabezados por los paisanos Julio Uzcátegui. ha dado sobre el estado de Venezuela. * Cronista Oficial del Municipio Arzobispo Chacón. en carta dirigida al Presidente de la unión Camilo Torres que comenzaba con estas emocionadas frases: “Tengo el honor de incluir a vuestra excelencia la adjunta declaración que el presbítero José Luís Ovalle. cura del pueblo del Morro en esta provincia.” Perenne testimonio de heroísmo y amor por la Patria de este cura de pueblo. entre otros. daban cuenta al Libertador de su hazaña y sus visiones de futuro auguraban un nuevo nacimiento para la América: la independencia de sus hijos. este grito de libertad de nuestro suelo surmerideño. después de tantos sacrificios o si sucumben ellos por falta de nuestros auxilios. Documento que Bolívar envió el 26 de mayo de 1813. inaugurado en 1970. En este lugar se recordará por siempre. . Vuestra excelencia verá que es el más favorable que puede presentar la fortuna: Monte-Verde prófugo: Cumaná en manos de mil feligreses. con el nombre de “homenaje al soldado desconocido”.El prócer de sotana tuvo la dicha de ser contado entre los heroicos patriotas que recibieron al libertador frente a la casa consistorial de Mérida. año bicentenario de la fundación de este histórico pueblo. quien no vuela a socorrer a nuestros hermanos que luchan por la libertad. Don Olinto Uzcátegui. Unas letras escritas en el reposo del alma.