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Discriminación de precios

H. Varian (1992) define a la discriminación de precios como la venta de diferentes unidades
del mismo producto a precios distintos, ya sea al mismo consumidor o a consumidores
diferentes.[1]
Jean Tirole (1990) matiza esta definición y señala que no debe considerarse que exista
discriminación de precios si las diferencias en los precios relevantes para los consumidores
reflejan exactamente las diferencias en los costes de venderles el producto. En este mismo
sentido, G. Stigler (1987) indica que una empresa discrimina precios cuando el ratio de los
precios ofrecidos a diferentes consumidores es diferente del ratio de los costes marginales
en los que se ha incurrido para proveerles el servicio. Por otra parte, Tirole considera que
existe discriminación de precios cuando se venden productos diferenciados a diferentes
consumidores.

Condiciones para que la discriminación de precios sea factible
La discriminación de precios sólo es factible cuando se cumplen las siguientes condiciones:

Las empresas tienen poder de mercado.

Se puede segmentar a los consumidores, directamente o indirectamente.

El arbitraje entre bienes con diferentes precios no es posible.[2]

Cuando se cumplen estas condiciones, la discriminación de precios es posible. Impedir el
arbitraje, es decir, que unos consumidores compren el servicio a un precio reducido para
revenderlo a un precio más alto a otros consumidores no suele ser difícil. En cambio, es la
segmentación de los consumidores donde las empresas pueden encontrar más dificultades.
El problema es sencillo cuando los consumidores pueden ser clasificados en función de una
categoría exógena, como por ejemplo la edad. Sin embargo, en mucho más complicado
discriminar a los consumidores en función de una categoría endógena, como por ejemplo la
cantidad comprada o el momento de la compra. En estos casos, las empresas estructuran los
precios de tal forma que sean los propios consumidores los que se clasifiquen en categorías
en función de sus características. En resumen, la posibilidad de practicar la discriminación
de precios depende en gran medida del poder de mercado de la empresa, del tipo de
heterogeneidad de los consumidores y de la disponibilidad de utilizar diferentes
mecanismos de segmentación de los consumidores.

Tipos de discriminación de precios
La clasificación tradicional de los tipos de discriminación de precios se debe a Pigou
(1920):[3]

la parte derecha representa la utilidad que genera el consumo de x unidades del producto cuando se paga un precio ri(x). Por cada unidad del bien la empresa cobra un precio igual a la disposición máxima a pagar por los consumidores por esa unidad. Es decir. Sin embargo. donde i= 1. Todos los consumidores se enfrentan a la misma lista de precios. La disposición máxima del consumidor i a pagar por un determinado nivel de consumo x está representada por ri(x). Este sistema de discriminar precios permite a las empresas extraer el excedente de los consumidores a través de una estrategia de autoselección. pero cada uno de ellos paga una cantidad constante por cada una de las unidades que compra del bien.Discriminación de precios de primer grado.. si una empresa tiene información imperfecta sobre los consumidores.Es la discriminación de precios perfecta. En cambio.La empresa cobra precios distintos a los diferentes consumidores. Podemos representar la disposición a pagar de los consumidores a través de la función inversa de demanda. ocupación. ri(x) es la solución de la ecuación: La parte izquierda de la ecuación muestra la utilidad que obtiene el consumidor cuando no consume ninguna unidad del producto. Discriminación de precios de tercer grado. La función inversa de la demanda puede expresarse matemáticamente a través del siguiente problema de maximización de la utilidad: . Discriminación de precios de segundo grado. se establecen precios no lineales. Por tanto. La empresa consigue apoderarse de todo el excedente del consumidor. Esta función indica cuál debería ser el precio unitario del producto para que el consumidor demandara x unidades. Algunos ejemplos de esta práctica son los descuentos a los estudiantes y la fijación de precios diferentes dependiendo del día de la semana. Sin embargo. Si consideramos que Ui(0)=0 obtenemos ri(x) = ui(x) . Siguiendo el trabajo de Varian (1992)[4] suponemos que hay dos consumidores potenciales que tienen una función de utilidad ui(x) . no se cobran precios diferentes a cada consumidor.. localización. La empresa observa alguna señal de las preferencias de los consumidores (edad..2 Para simplificar el análisis. no logrará extraerles todo el excedente. Un modelo para analizar la discriminación de precios A continuación analizamos los diferentes tipos de discriminación de precios.La empresa establece diferentes precios por el producto en función del número de unidades que se compren. etc) y la utiliza para discriminar precios. normalizamos la utilidad de tal manera que ui(0)=0 . Un ejemplo de este método puede ser cualquier descuento que se realice por la compra de grandes cantidades.

Dado que el monopolista quiere fijar un precio r lo más elevado posible.Sujeto a px + y = m Es decir. El monopolista ofrece al consumidor la combinación de precios y de producción (r·. la función de costes de la empresa es c(x) = cx. que es precisamente la función inversa de demanda. que determina el nivel óptimo de producción: .x·) que maximiza sus beneficios. consideramos que el consumidor 2 es el consumidor de demanda elevada y el consumidor 1 es el de demanda baja. Esta empresa produce a un coste marginal constante. A partir del modelo de Varian (1992). teniendo en cuenta su restricción presupuestaria. suponemos que la disposición a pagar marginal del consumidor 2 es superior a la disposición marginal del consumidor 1: U2·(x) ≤ U1·(0). hallamos la condición de primer orden. Discriminación de precios de primer grado A partir del trabajo de Varian (1992). Sustituyendo la restricción en la función de beneficio del monopolista y diferenciando. suponemos que la disposición a pagar máxima del consumidor 2 siempre es superior a la disposición máxima a pagar del consumidor 1: U2(x) ≤ U1(0). c. para cualquier x. el consumidor busca la producción que maximiza su utilidad. El problema del monopolista puede escribirse del siguiente modo: Sujeto a u(x) ≤ r La restricción indica que el consumidor debe obtener un excedente no negativo de su consumo del bien. La condición de primer orden de este problema es: p = u'i(x). esta restricción se satisfará como una igualdad. Por otro lado. Por consiguiente. analizamos la discriminación de precios de primer orden suponiendo que sólo hay un monopolista y un consumidor. Por último. suponemos que existe una única empresa que vende el producto. Por tanto. para cualquier x.

el consumidor acaba estando indiferente entre consumir el producto y no hacerlo. El monopolista se enfrenta a dos restricciones. produce hasta que el precio es igual al coste marginal y la oferta es igual a la demanda. el precio que tendrá en cuenta el consumidor es r· = u(x·) Esta ecuación nos muestra que el precio que afrontará el consumidor para cada unidad del producto es igual a la utilidad que espera conseguir de esa unidad. siguiendo a Varian (1992). Dado este nivel de producción. suponemos que: u2(x) > u1(x) (1) u2·(x) > u1·(x) (2) La discriminación de precios de segundo grado se caracteriza porque el monopolista elige un precio no lineal p(x). El consumidor 1 elige (r1. El consumidor gasta ri y recibe xi unidades del producto.r2 ≥ 0 . Discriminación de precios de segundo grado Suponemos de nuevo un mercado con dos consumidores que tienen la siguiente función de utilidad: ui(xi) + yi. la elección de la función p(x) se reduce a la elección de (ri. Por otro lado. Sin embargo. mientras que el monopolista maximiza sus beneficios. debe señalarse que con discriminación de precios de primer orden un monopolio produce la misma cantidad que produciría una industria competitiva. xi). El consumidor demanda xi unidades del producto y por ello paga ri = p (xi) xi. La primera es que cada consumidor debe estar dispuesto a consumir xi y a pagar ri: u1 (x1) . x2). x1) y el 2 (r2. Es decir. Por otro lado.r1 ≥ 0 u2 (x2) . Observe que con estos precios el monopolista produce una cantidad eficiente en el sentido de Pareto. el monopolista producirá hasta que el precio que fija por la última unidad vendida sea igual a su coste marginal.u'(x·) = c Por tanto. Evidentemente. Por tanto. ya que la disposición marginal a pagar del consumidor es igual al coste marginal. La función del precio indica cuánto cobrará el monopolio por cada volumen de unidades. los excedentes del consumidor y del productor se dividen de una forma muy diferente cuando existe un monopolio y cuando el mercado es competitivo.

u1 (x2) + r2 (4) r2 ≤ u2 (x2) (5) r2 ≤ u2 (x2) .Estas desigualdades muestran que los dos consumidores debe obtener al menos tanta utilidad con el consumo del bien x que no consumiéndolo. De acuerdo con Varian.r1 Éstas restricciones son las que permiten la autoselección. Los supuestos (1) y (2) son suficientes para garantizar que las restricciones se satisfacen. la desigualdad (6) se puede reescribir de la siguiente forma: r2 ≤ r2 . De este modo. Por consiguiente.r2 ≥ u2 (x1) . La segunda restricción que debe tener en cuenta el monopolista es que cada consumidor debe preferir su oferta a la oferta que se hace al otro consumidor.r2 u2 (x2) .u2 (x1) + r1 (6) El monopolista intentará fijar los precios r1 y r2 lo más alto posible. una de las dos primeras desigualdades y una de las dos segundas se cumplirán con igualdad. la ecuación (6) debe satisfacerse con una igualdad. u1 (x1) .u2 (x1) + r1 (7) . Reordenando las desigualdades anteriores obtenemos: r1 ≤ u1 (x1) (3) r1 ≤ u1 (x1) . Entonces. En consecuencia. mientras la ecuación (5) se satisfaga con una desigualdad. para que el plan (x1. cada uno de ellos debe preferir consumir su cesta a consumir la del otro consumidor.u2 (x1) + r1 u2 (x1) ≤ r1 Aplicando la desigualdad (1) obtenemos: u1 (x1) < u2 (x1) ≤ r1 Este resultado es contradictorio con la desigualdad (3). Formalmente. Supongamos que la ecuación (5) se satisface con igualdad.x2) sea elegido voluntariamente por los consumidores. tenemos: r2 = u2 (x2) .r1 ≥ u1 (x2) .

Discriminación de precios de tercer grado Para introducir la discriminación de precios de tercer grado podemos considerar un monopolista que vende un producto en dos mercados distintos. al consumidor de demanda alta paga el precio máximo que le induzca a consumir x2 en lugar de x1. Si la restricción (4) se saldara con una igualdad obtendríamos: r1 = u1 (x1) .Ahora debemos considerar las restricciones (3) y (4).u1 (x2) + r2 Si ahora sustituimos r2 por el valor que obtenemos a partir de (7) obtenemos: r1 = u1 (x1) . al consumidor de demanda baja paga según su disposición máxima a pagar. por ejemplo. En cambio. El monopolista considera el siguiente problema de maximización: . en la discriminación de precios de segundo grado. cuando un cine establece un precio menor para el público joven que para el adulto.u2 (x1) + r 1 Operando nos queda: u2 (x2) . la ecuación (3) si se satisface con igualdad: r1 = u1 (x1) (8) En resumen.2. Esto ocurre. De este modo.u1 (x2) + u2 (x2) .u1 (x1) Esta expresión puede formularse del siguiente modo: No obstante. Suponga que pi(xi) es la función inversa de demanda del grupo i donde i=1.u2 (x1) = u1 (x2) . mientras que la restricción (4) no es efectiva. esta relación no cumple el supuesto (2).

Antoni Bosch ed . A. Ariel.Diferenciando. ↑ Véase qué es arbitraje 3. Barcelona. (1990): La teoría de la organización industrial. en el mercado donde los consumidores son más sensibles al precio. L. Macmillan 4. Handbook of Industrial Organization. (2007): “Price Discrimination and Competition”. London. (1920) The Economics of Welfare. Cambridge Collections Online. C. Elsevier Science. p1 (x1) > p2 (x2) si y sólo si . (1992): Análisis macroeconómico. (2006): “Recent Developments in the Economics of Price Discrimination”. ↑ Pigou. o Stigler.). ↑ Varian. (1992): Análisis macroeconómico. 2. Porter (eds. J. Barcelona. en M. H. 1. G. o Armstrong. Cambridge University Press. BU. o Stole. o Varian. Armstrong y R. podemos reescribir estas expresiones de la siguiente forma: Por tanto. (1987) A Theory of Price. obtenemos las siguientes condiciones de primer orden de este problema: p1 (x1) + p1· (x1) x1 = c p2 (x2) + p2· (x2) x2 = c Suponiendo que εi es la elasticidad de la demanda del mercado i. H. Antoni Bosch ed. M. Barcelona. Macmillan. New York . ↑ Esta definición sobre discriminación de precios se basa en los siguientes textos: o Tirole. Este resultado muestra que el monopolista cobrará un precio más bajo en el mercado donde la demanda sea más elástica. es decir.