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La investigación de

Raúl Fuentes Navarro la comunicación


en América Latina:
condiciones y
perspectivas para el
siglo XXI

R. Fuentes
Profesor investigador del Departamento de Estudios de la
Comunicación Social de la Universidad de Guadalajara y del
Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO.
Dirección: Periférico Sur 8585, 45 Tlaquepaque, Jalisco, México.
Teléfono: (523) 6693458 Fax: (523) 6693460
E-mail:raulfn@prodigy.net.mx

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diálogos de la comunicación

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prensión conceptual por en- 25). Aunque las «áreas temá-

La investigación de la comunicación
cima de la producción de evi- ticas» han variado sustan-

Raúl Fuentes Navarro


dencias empíricas, mientras cialmente, no puede decirse
que otros estudios han hecho que en su estructura funda-
exactamente lo opuesto»1. mental el campo haya cam-
biado demasiado, sobre todo
La influencia predominante y en sus alcances teórico-
más duradera era la que metodológicos.
Beltrán llamaba «orientación
europea clásica» (caracteriza- Pero la investigación de la co-
da como histórica, intuitiva, municación como práctica
filosófica, especulativa y es- social se explica también en
colástica), presente sobre otras dimensiones. Aquel do-
todo en los estudios de his- cumento de Beltrán termina
toria del periodismo y legis- significativamente con co-
lación de la comunicación. En mentarios sobre la «mitología
segundo lugar quedaba la in- de una ciencia exenta de va-
fluencia de la «orientación lores» y sobre el «riesgo del
norteamericana» (positivista, dogmatismo». La oposición,
empirista, sistemática y en muchos sentidos mani-
funcionalista), especialmente quea, entre el rigor de la cien-
en los trabajos de difusión de cia y el compromiso político
En setiembre de 1974 Luis innovaciones agrícolas, es- con la transformación social,
Ramiro Beltrán presentó en tructura y funciones de los referida directamente a la
Leipzig su célebre recuento medios y comunicación edu- polémica entablada poco
sobre «La investigación de la cativa, es decir, televisión, tiempo antes entre los grupos
comunicación en América radio y audiovisuales grupa- de investigadores encabeza-
Latina ¿indagación con les. Finalmente, la influencia dos por Eliseo Verón en Ar-
anteojeras?» Con base sobre de la «orientación europea gentina y Armand Mattelart
todo en la documentación moderna» (semiótica, estruc- en Chile, da lugar a una pre-
compilada por CIESPAL, turalista) era la más reciente gunta crucial, con la que
Beltrán enumeraba las princi- y menos fuerte, concentrada Beltrán remata su recuento:
pales áreas de concentración en los análisis de contenido.
temática, subrayaba las ten- Se detectaban «influencias «¿Podrá esto significar que la
dencias en cuanto a tópicos mixtas» en las áreas de análi- investigación latinoamerica-
investigados y a resultados sis de contenido y efectos de na de la comunicación estará
obtenidos en los últimos la programación televisiva, y algún día en riesgo de susti-
quince años, y constataba acerca del flujo de noticias y tuir el funcionalismo ideoló-
que: las influencias extrarregio- gicamente conservador y
nales sobre los sistemas de metodológicamente riguroso
«es obvio que la investigación medios. En cuanto a los enfo- por un radicalismo no riguro-
de la comunicación en Amé- ques metodológicos, Beltrán so? Sea tan amable el pacien-
rica Latina ha seguido las observaba que «si los estu- te lector de responder a esa
orientaciones conceptuales y dios existentes se clasificaran pregunta. Y ojalá esa respues-
metodológicas establecidas en descriptivos, explicativos ta nos dé lúcidas claves sobre
por los investigadores en Eu- y predictivos, probablemen- si la investigación latinoame-
ropa y los Estados Unidos. El te la mayoría quedaría dentro ricana de la comunicación de-
efecto de esto, en esencia, ha de la primera categoría, algu- jará de ser la búsqueda con
significado que algunos estu- nos en la segunda y los me- anteojeras que a veces pare-
dios han enfatizado la com- nos en la tercera» (op.cit. p.24- ce haber sido... independien-

diálogos
de la comunicación
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temente del color de las la comunicación en América de las dimensiones del cam-
anteojeras (op.cit. p.40)). Latina en el que, bajo la for- po, en cuyas contradicciones,
ma de un texto de apoyo para crisis y desarticulaciones ra-
En homenaje a Luis Ramiro la docencia, intenté trazar los dica la síntesis actual de la
Beltrán, veinticinco años des- fundamentos para una histo- historia y las posibilidades de
pués, y ante una evidente ria de la investigación latinoa- trabajo creativo que son el
multiplicación de los colores, mericana de la comunicación. reto que habrá que enfrentar
modelos, tamaños y orígenes Partía entonces, y lo reafirmo en los noventa para construir
de las anteojeras en uso, pro- ahora, del supuesto funda- y realizar el futuro imagina-
pongo en este trabajo algunas mental de que «la construc- do» (op.cit. p.9-10).
interpretaciones personales ción de mapas orientadores
acerca de las inercias e inicia- ante la creciente complejidad En aquel momento que, como
tivas predominantes en la in- del campo es un prerre- lo formuló Jesús Marín Barbe-
vestigación latinoamericana quisito importante para la ro en 1987, seguía exigiendo
de la comunicación en los generación de opciones pro- «aceptar que los tiempos no
años noventa, y las conse- fesionales (y académicas) están para la síntesis» y que
cuentes propuestas de más claras y para el recono- teníamos que «avanzar a tien-
reformulación estratégica de cimiento de los antecedentes, tas, sin mapa o con sólo un
sus prácticas, en tres planos fundamentos y necesidades mapa nocturno... un mapa no

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articulados: el de la historia de desarrollo del pensamien- para la fuga sino para el reco-
del campo, en que sugiero to y la acción latinoamerica- nocimiento de la situación
relecturas y reescrituras que nos sobre la comunicación en desde las mediaciones y los
orienten la renovación de las la última década del siglo sujetos»3, proliferaron las re-
utopías fundantes; el plano XX»2. visiones autocríticas del pa-
propiamente científico, en sado y las prefiguraciones del
que enfatizo la pertinencia de En esos principios de la dé- futuro del campo, escritas
una metodología comu- cada logré, sin gran dificul- por varios de los más impor-
nicacional como eje para ar- tad, reconstruir la «problemá- tantes investigadores latinoa-
ticular la teoría y la práctica tica» latinoamericana de la mericanos. Muy pocos de
de la investigación en bús- comunicación y los acerca- esos textos son optimistas o
queda de una mayor consis- mientos a su investigación y inspiradores de acciones en-
tencia epistemológica y una práctica predominantes en tusiastas a pesar del eviden-
mayor pertinencia ética; y fi- los años sesenta a partir del te crecimiento en tamaño y
nalmente, en el plano de la eje de tensión (teórico- relevancia social del campo,
construcción comunitaria del metodológico) entre el desa- en casi todos los países lati-
futuro, en donde ofrezco una rrollo y la dependencia, así noamericanos.
argumentación sobre las ten- como su desplazamiento, en
dencias de disolución o con- los años setenta, hacia el eje Se habló de los ochenta como
solidación disciplinaria de los de tensión (epistemológico- una «década perdida», como
estudios de comunicación. político) entre los criterios de si el diagnóstico de la econo-
cientificidad y la contribu- mía latinoamericana le fuera
ción al cambio social. Pero aplicable automáticamente a
UNA PROPUESTA PARA RE- ningún esquema de este tipo la investigación de la comu-
LEER Y REESCRIBIR LA HIS- me permitió entonces organi- nicación. Sin embargo, la ten-
TORIA DEL CAMPO: LA RE- zar las tensiones del campo sión predominante en los
NOVACIÓN DE LA UTOPÍA en los años ochenta, por lo años noventa pareció estable-
que opté por «abrir el hori- cerse sobre el eje del abando-
En 1992 FELAFACS publicó un zonte futuro revisando no no de las premisas críticas,
libro titulado Un campo car- sólo las temáticas o los apor- sea ante la adopción de la «in- 55
gado de futuro. El estudio de tes principales, sino algunas evitable vigencia» de las leyes

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del mercado también en el multiplicado en tal medida plia. En función de esos fines,

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ámbito de la investigación, las «posturas» y las «posicio- de ese compromiso con el fu-
sea ante la dispersión de en- nes» desde las cuales se pue- turo de la sociedad, la inves-
foques sobre las múltiples de investigar la comunica- tigación debía ser rigurosa,
«mediaciones» culturales de ción, que el debate es cada no voluntarista o dogmática.
las prácticas sociales, sea en vez más difícil, al haber me-
otras direcciones. nos referentes comunes. Lo Pero en un mundo que ha en-
mismo, o algo parecido, suce- trado decididamente en una
Por un lado, entonces, las te- día en otros ámbitos de las transición de un sistema his-
máticas asociadas a la ciencias sociales4 y en los es- tórico a otro, de característi-
«globalización» y las tecnolo- tudios sobre la comunicación cas inciertas 7, es necesario
gías digitales y, por el otro, las en todo el mundo5. Pero en replantear los términos del
asociadas a las «identidades» América Latina, más que compromiso, y por lo tanto el
microsociales, exigieron la nada, parece haberse perdido sentido de la utopía. En la
ruptura (o provocaron el la profundidad ideológica, el América Latina de los años
«desvanecimiento») de casi poder de las creencias que noventa, la relación entre in-
todos los supuestos teórico- orienten las búsquedas del vestigación y mercado, en el
metodológicos, epistemoló- sentido de la comunicación. contexto de la modernidad,
gicos y, sobre todo ideológi- pareció formular el núcleo de
cos, que habían sostenido la Hace veinticinco años, cuan- las reflexiones más pertinen-
investigación de la comunica- do Beltrán acuñó la fórmula tes en términos de sus articu-
ción en las décadas previas. de la «indagación con anteo- laciones políticas y cultura-
Desde mediados de los años jeras» para cuestionar el futu- les. Jesús Martín Barbero
ochenta, parece tener cada ro de la investigación de la co- planteaba recientemente esta
vez menos sentido investigar municación en América Lati- «tensión» en la siguiente for-
las relaciones de los medios na en función del riesgo de ma:
de difusión con la dependen- «sustituir el funcionalismo
cia o con el desarrollo nacio- ideológicamente conserva- «La combinación de optimis-
nales, formular e impulsar al- dor y metodológicamente ri- mo tecnológico con escepti-
ternativas a las políticas y guroso por un radicalismo no cismo político ha fortalecido
prácticas de la «manipula- riguroso», difícilmente era un realismo de nuevo cuño
ción» informativa o el entre- pensable el riesgo de abando- que se atribuye a sí mismo el
tenimiento comercial, o dis- nar todo intento de elaborar derecho a cuestionar todo
cutir los fundamentos con- un pensamiento crítico rigu- tipo de estudio o de investi-
ceptuales que permiten lla- roso y sustituirlo por un gación que no responda a
mar «comunicación» no sólo pragmatismo ideológicamen- unas demandas sociales con-
a tantos fenómenos distintos, te liberal no riguroso. Cuan- fundidas con las del mercado
sino enfocados desde pers- do, pocos años después, el o al menos mediadas por éste.
pectivas fragmentarias y has- mismo Beltrán proponía que Se acusa entonces al trabajo
ta opuestas entre sí, a lo lar- «no renunciemos jamás a la académico e investigativo de
go de distintos ejes. utopía» 6, tenía sin duda en la década de los ochenta de
mente que la investigación en improductivo, de haberse di-
Es decir, sin que hayan des- comunicación podía y debía vorciado de los requerimien-
aparecido el maniqueismo o contribuir, en sus términos tos profesionales que hace la
el dualismo que en otras épo- generales, a la «democratiza- nueva sociedad. Desde otro
cas «organizaban» el pensa- ción» de las sociedades lati- ángulo, esa posición repre-
miento, el discurso y la ac- noamericanas, a la defensa de senta una muestra de la
ción sobre la comunicación, su soberanía económica, po- sofisticada legitimación aca-
desde mediados de los años lítica y cultural, y al «desarro- démica que ha logrado el
ochenta parecen haberse llo» en su acepción más am- neoliberalismo en nuestros

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de la comunicación

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países: el mercado, fagocitan- en favor de la recuperación A mi juicio, Immanuel
do las demandas sociales y crítica de las condiciones Wallersterin aporta una pers-
las dinámicas culturales, des- ideológicas que la «moderni- pectiva útil en este sentido, la
legitima cualquier cuestiona- dad» ha impuesto a la inves- de la utopística, que implica
miento de un orden social tigación latinoamericana de replantear las estructuras de
que sólo puede darse su «pro- la comunicación, y que utili- conocimiento y «de lo que en
pia forma» cuando el mercado zan para ello marcos axioló- realidad sabemos sobre
y la tecnología liberan sus fuer- gicos muy parecidos, en los cómo funciona el mundo so-
zas y sus mecanismos8. discursos de Martín Barbero cial», en vez de confiar en una
y de Schmucler se deja ver la «utopía» o lugar inexistente
Aunque mediante argumen- urgencia de una reafirmación como modelo futuro de socie-
tos muy distintos y un afán ética, antes que de una dad. «Utopística», en cambio,
polémico mucho mayor, un reformulación epistemológi-
artículo de Héctor Schmucler ca de los estudios sobre la «es la evaluación seria de las
publicado en la misma revis- comunicación, alternativas históricas, el
ta evidencia la misma ten- ejercicio de nuestro juicio en
sión, si bien enfatiza el predo- «... pues las gentes pueden cuanto a la racionalidad ma-
minio del conformismo políti- con cierta facilidad asimilar terial de los posibles sistemas
co-social entre los investiga- los instrumentos tecnológi- históricos alternativos. Es la

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dores latinoamericanos, a pe- cos y las imágenes de moder- evaluación sobria, racional y
sar de que haya «numerosas nización, pero sólo muy len- realista de los sistemas socia-
excepciones»9. El objeto de la ta y dolorosamente pueden les humanos y sus limitacio-
crítica de Schmucler son recomponer su sistema de nes, así como de los ámbitos
aquellos enfoques de la co- valores, de normas éticas y abiertos a la creatividad hu-
municación que, centrados virtudes cívicas. El cambio mana. No es el rostro de un
en los procesos de recepción de época está en nuestra sen- futuro perfecto (e inevitable),
y en sus mediaciones cultu- sibilidad pero ‘a la crisis de sino el de un futuro alternati-
rales, abandonaron la denun- mapas ideológicos se agrega vo, relativamente mejor y
cia de los mecanismos de po- una erosión de los mapas plausible (pero incierto) des-
der que hasta enctonces pa- cognitivos’ (Lechner). No de el punto de vista históri-
recía haber caracterizado a la disponemos de categorías de co. Es, por lo tanto, un ejerci-
investigación latinoamerica- interpretación capaces de cio simultáneo en los ámbitos
na sobre los medios. La pos- captar el rumbo de las verti- de la ciencia, la política y la
tura de Schmucler en este tex- ginosas transformaciones moralidad»11.
to se opone explícitamente a que vivimos. Sólo alcanza-
la de José Joaquín Brunner, mos a vislumbrar que en la Si, a partir de esta propues-
pero al subrayar la «similitud» crisis de los modelos de de- ta, re-leyéramos y re-discutié-
y la «cercanía» de los «espa- sarrollo y los estilos de mo- ramos los textos fundamen-
cios» conceptuales trazados dernización hay un fuerte tales de la investigación lati-
por éste, implica también a cuestionamiento de las jerar- noamericana de la comunica-
los autores de dos libros que quías centradas en la razón ción, y reinterpre-táramos su
«ejercieron una influencia universal, que al trastornar orientación ético-ideológica,
destacada entre académicos el orden secuencial libera es decir, política y moral, en
e investigadores de América nuestra relación con el pasa- el sentido de una prefigura-
Latina, Jesús Martín Barbero do, con nuestros diferentes ción de la comunicación en la
y Néstor García Canclini10. pasados, permitiéndonos re- sociedad, para re-escribir su
combinar las memorias y historia como «utopística» y
Más allá de una polémica que reapropiarnos creativamen- no como utopía o como de-
parece enfrentar entre sí a te de una descentrada mo- nuncia, quizá podríamos re- 57
personajes que argumentan dernidad» (op.cit. p.59). estructurar y renovar el im-

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pulso de futuro que se ha pro- forme [Gulbenkian] es suge- manifiesta en el arsenal de

La investigación de la comunicación
ducido pero no acumulado en rente y cultiva una actitud conceptos con los que opera-
nuestro campo. Un proyecto abierta en relación con los de- mos, en los tipos de investi-
así, en una época de transi- safíos contemporáneos»14. gaciones que realizamos, en
ción como la actual, no puede la bibliografía que selecciona-
basarse sino en una decisión mos, en las técnicas que em-
individual o de grupo, debido PARA REARTICULAR TEO- pleamos, etc. No obstante, las
al «factor del aumento del li- RÍA Y PRÁCTICA DE LA transformaciones ocurridas
bre albedrío» que señala INVESTIGACIÓN: UNA ME- han sido profundas. Hacer un
Wallerstein, quien concluye: TODOLOGÍA COMUNICA- fetiche del saber tradicional
CIONAL equivaldría a confinarnos en
«Si deseamos aprovechar una posición conformista y a
nuestra oportunidad, lo que Renato Ortíz propone la que dejar de percibir aspectos
me parece una obligación a mi juicio es la postura críti- que exigen un tratamiento
moral y política, primero de- ca más productiva y racional nuevo y diferenciado. El arte
bemos reconocer la oportuni- ante el movimiento de repen- consiste en entender la tradi-
dad por lo que es y lo que sar las ciencias sociales. Se- ción como punto de partida,
consiste. Esto exige recons- ñala que es necesario evitar en la cual sólo enraizamos
truir la estructura del cono- dos actitudes: la conservado- nuestra identidad, sin que
cimiento de modo que poda- ra, que «consiste en tomar a por ello quedemos prisione-
mos entender la naturaleza los clásicos como fundadores ros de su rigidez. Compren-
de nuestra crisis estructural de un saber acabado, lo que der la tradición es, pues, su-
y, por lo tanto, nuestras op- nos conduciría por necesidad perarla; dar continuidad a la
ciones históricas para el siglo a una mineralización del pen- construcción de un saber que
XXI. Una vez que entendamos samiento», y la opuesta, re- no es estático ni definitivo
nuestras opciones, debemos presentada por el «creer que (op.cit. p.21).
estar listos para participar en todo ha cambiado, que los
la batalla sin ninguna garan- tiempos actuales, flexibles, En la investigación sobre la
tía de ganarla. Esto es crucial, demandarían una ciencia so- comunicación hay diversas
ya que las ilusiones sólo en- cial radicalmente distinta e tradiciones teórico-meto-
gendran desilusiones, con lo incompatible con lo que has- dológicas, que al igual que en
que se vuelven despoliti- ta entonces se ha practicado» las ciencias sociales en esca-
zantes» (op.cit. p.89). (op.cit. p.20). Ortiz rechaza la la más amplia, han sido pues-
idea de que estemos ante una tas en revisión en los últimos
Hay que recordar que el au- «revolución epistemológica» años15. Desde muy distintas
tor de tal propuesta, al mis- pues, como Bourdieu, reco- posiciones intelectuales,
mo tiempo y en el mismo sen- noce para las ciencias socia- ideológicas y geográficas, la
tido, ha argumentado la ur- les únicamente «el momento multiplicación de propuestas
gencia de Impensar 12 y de de la revolución inaugural, de reformulación teórica y
Abrir las ciencias sociales13, y acto fundador del propio práctica de los estudios de
que la polémica político-cien- campo de conocimiento». comunicación manifiesta una
tífica que ha alentado insatisfacción generalizada
Wallerstein en todo el mun- «Cualquier balance que se con el estado actual del cam-
do ha sido atendida con in- realice sobre las ciencias so- po, y la urgencia de repensar
terés por muchos científicos ciales debe tomar en conside- sus fundamentos y de re-
sociales latinoamericanos, ración la existencia de una orientar su ejercicio. Puede
que la reinterpretan en fun- tradición intelectual que se aceptarse como muy repre-
ción de la ubicación cog- incorpora en las diversas ins- sentativa la justificación en
noscitiva, ideológica y geo- tituciones académicas. El pa- que basa Dan Schiller su obra
gráfica propia, porque «el in- sado es el presente que se más reciente:

diálogos
de la comunicación
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«Hoy la extensión y el signifi- se pueden caracterizar en rico (social y políticamente
cado de la comunicación se tres postulados objetivistas e determinado) de lo cuantita-
han vuelto virtualmente implícitamente normativos: tivo y la fragmentación de los
incontenibles. Estudiar comu- primero, los mensajes se pue- referentes, resumen la oposi-
nicación, como se evidencia den describir objetivamente, ción de los objetos de estu-
cada vez más ampliamente, trasladar físicamente de un dio «comúnmente asociados»
no es sólo ocuparse de los contexto a otro o reproducir- a las metodologías cuantita-
aportes de un conjunto res- se; tienen una existencia real, tiva y cualitativa en la produc-
tringido de medios, sea a la objetiva e independiente de ción (objetiva) de informa-
socialización de los niños o alguien que los reciba. Segun- ción, por un lado, y los pro-
los jóvenes, sea a las decisio- do, los mensajes afectan, per- cesos (subjetivos) de signifi-
nes de compra o de votación. suaden, informan, estimulan; cación por el otro19. El estu-
Ni es sólo involucrarse con cualquier efecto que causen dio de la comunicación debe-
las legitimaciones ideológicas es función de sus propieda- ría integrar estos procesos
del Estado moderno. Estudiar des objetivas. Tercero, la ex- objetivos y subjetivos, y eso
comunicación consiste, más posición a los mismos men- sólo puede hacerse median-
bien, en elaborar argumentos sajes crea comunalidad entre te modelos teórico-meto-
sobre las formas y determina- emisores y receptores y, en el dológicos multidimensiona-
ciones del desarrollo socio- caso de los medios masivos, les y complejos, que por una

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cultural como tal. El potencial entre los miembros de la au- parte superen el aislamiento
del estudio de la comunica- diencia 17. Supuestos como conceptual de la comunica-
ción, en suma, converge di- estos han sido la base de las ción como fenómeno trascen-
rectamente, y en muchos tradiciones teóricas que, di- dental» y por otro abando-
puntos, con los análisis y la ferencias aparte en otros as- nen, hasta donde es posible,
crítica de la sociedad existen- pectos, han constituido el nú- el afán de disciplinarizar su
te en todas sus modalida- cleo dominante de la investi- estudio20.
des»16. gación de la comunicación en
todo el mundo desde los años La búsqueda prioritaria, el
Este propósito general supo- cincuenta. El debate actual trabajo más urgente, enton-
ne, entre otras cosas, susti- tiende a cuestionar precisa- ces, parece apuntar hacia un
tuir el concepto predominan- mente lo que, en el contexto marco de interpretación que,
te que identifica a la comuni- más amplio de la teoría so- por una parte, reintegre con-
cación con la transmisión y cial, Anthony Giddens llama ceptual y metodológicamente
circulación social de «mensa- «el consenso ortodoxo» (na- la diversidad política, cultural
jes» por un marco conceptual turalista, causal y funcio- y existencial de los agentes de
más complejo, alrededor de nal)18. la comunicación, y por otra
la comunicación considerada permita imaginar las dimen-
como proceso socio-cultural Como lo han señalado Jensen siones de la acción comu-
básico, es decir, como pro- y Jankowski, en el campo de nicativa en términos constitu-
ducción de sentido. la comunicación de masas se tivos y no sólo instrumentales
han dado, en este sentido, de las prácticas sociales. Una
En términos de Klaus dos desarrollos interrelacio- de las propuestas de síntesis
Krippendorff, la perspectiva nados: la emergencia de en- de la teoría social contempo-
tradicional, fundante, de los foques metodológicos cuali- ránea que puede facilitar esta
estudios sobre la comunica- tativos y la convergencia, en reformulación es la teoría de
ción, está siendo «lentamen- torno a este «giro cualitativo», la estructuración de Giddens,
te desafiada por lo que po- de disciplinas de las humani- que recupera la noción de
drían llamarse explicaciones dades y de las ciencias socia- que el agente humano es ca-
reflexivas». Los sesgos con- les. Aunque estos autores re- paz de dar cuenta de su ac- 59
ceptuales hacia los mensajes conocen el predominio histó- ción y de las causas de su ac-

58 59
ción. La teoría de Giddens lógicos o no, «nuevos» o no) es, a su vez, una práctica

La investigación de la comunicación
reconoce que los esquemas que los sujetos sociales usan sociocultural, cuyas caracte-
interpretativos incluyen es- para generar el sentido de su rísticas y condiciones no pue-
quemas ya interpretados por actividad y, necesariamente den separarse de las caracte-
los actores sociales, y relacio- por ello, de su propia identi- rísticas y condiciones de la
na tres grandes estructuras dad. práctica de la investigación.
institucionales de la socie- En ese sentido conviene tener
dad: las de significación, do- Desde esta perspectiva, ple- presentes en el debate, antes
minación y legitimación, con namente sociocultural, rearti- que nada, a los sujetos comu-
tres modelos de interacción: cular los procesos subjetivos nitarios e institucionales cuya
la comunicación, el poder y la e intersubjetivos de significa- agencia se configura con base
sanción respectivamente, a ción, a través de los esque- en esquemas explicables bajo
través de las «modalidades» y mas perceptuales e interpre- la misma lógica.
«mediaciones» de los esque- tativos que en cada sector
mas interpretativos, los me- cultural median las relacio- En el ya citado informe de la
dios y las normas21. nes posibles con las estruc- Comisión Gulbenkian para la
turas y los sistemas objetivos reestructuración de las cien-
En este marco, lo que los su- de procesamiento y difusión cias sociales, presidida por
jetos saben sobre su propia de la información, es una cla- Immanuel Wallerstein, se se-
actividad es constitutivo de ve que, además de restituir la ñala que los tres «problemas
su práctica, pero esta capaci- complejidad de los procesos teórico-metodológicos cen-
dad de conocer está siempre socio-culturales en los mode- trales en torno a los cuales es
delimitada institucionalmen- los de comunicación, puede necesario construir nuevos
te. De ahí la importancia del servir para enfatizar la agen- consensos heurísticos a fin
concepto de «conciencia cia o acción transformadora de permitir avances fructífe-
práctica», es decir, «todo lo implícita en las prácticas de ros en el conocimiento» son
que sabemos como actores comunicación, es decir, en la la relación entre el investiga-
sociales que hace que suce- interacción material y simbó- dor y la investigación, la
da la vida social, pero a lo que lica entre sujetos concreta- reinserción del tiempo y el es-
no necesariamente le damos mente situados, que supone la pacio como variables consti-
forma discursiva». Por ello la recurrencia por parte de ellos tutivas internas en el análisis,
ciencia social, para Giddens tanto a sistemas informacionales y la superación de las sepa-
y sus seguidores, tiene tareas como a sistemas de significa- raciones artificiales entre lo
etnográficas fundamentales, ción, cuya competente media- político, lo económico y lo
pues puede dar forma discur- ción determina la producción sociocultural24. Una «metodo-
siva a aspectos del «conoci- y reproducción del sentido: el logía comunicacional» desa-
miento mutuo» que los acto- de las prácticas sociocul- rrollada para articular la teo-
res emplean de una manera turales de referencia y el de la ría y la práctica de la comu-
no discursiva en su conduc- comunicación misma. Pro- nicación, no puede eludir nin-
ta. De este «conocimiento puestas teóricas como las pu- guno de estos tres proble-
mutuo» entre los sujetos de- blicadas en los años noventa mas.
pende, nada menos, que las por el danés Klaus Bruhn
actividades sociales tengan Jensen22 o el británico John B. Wallerstein formula la rela-
sentido en la práctica. Y la co- Thompson23, pueden conside- ción entre el investigador y la
municación, esencialmente, rarse como los ejemplos más investigación en función de
consiste en esa producción sistemáticos y prometedores un «reencantamiento del
en común de sentido. Su in- de un avance en este plano. mundo» que reconozca la im-
vestigación y teorización no posibilidad de la «neutrali-
pueden entonces limitarse al Pero la formulación de siste- dad» del científico:
estudio de los medios (tecno- mas teórico-metodológicos

diálogos
de la comunicación
«Ningún científico puede ser Sobre esta línea, hemos apun- to a lo que hacen como a lo
separado de su contexto físi- tado algunos «goznes» o arti- que perciben, ha sido larga-
co y social. Toda medición culaciones metodológicas que mente reconocida y elabora-
modifica la realidad en el in- se perfilan en ciertas prácticas da por las diversas tradicio-
tento de registrarla. Toda concretas de investigación de nes antropológicas y socioló-
conceptualización se basa en la comunicación como consti- gicas interpretativas que con-
compromisos filosóficos. Con tutivos de una perspectiva fluyen con estudios del len-
el tiempo, la creencia genera- sociocultural emergente26. guaje y la comunicación en el
lizada en una neutralidad fic- análisis de las prácticas so-
ticia ha pasado a ser un obs- El primero de estos «goznes» ciales y sus relaciones con los
táculo importante al aumen- conceptuales, que aparece sistemas culturales o de sig-
to del valor de verdad de como esencial para relacio- nificación. Estas confluen-
nuestros descubrimientos, y nar en la investigación los cias, una vez reconocidas y
si eso plantea un gran proble- postulados teóricos con la asimiladas, pueden ser la
ma a los científicos naturales, generación de datos empíri- base para la superación de la
representa un problema aún cos (observables) sobre los concepción única o predomi-
mayor a los científicos socia- procesos de comunicación, nantemente instrumental y no
les. Traducir el reencan- es el de la cotidianidad, cuyo constitutiva de la comunica-
tamiento del mundo en una «itinerario» intelectual se re- ción en la vida social.

R. Fuentes
práctica de trabajo razonable monta a la fenomenología y
no será fácil, pero para los que ha sido relacionado por El diseño metodológico para
científicos sociales parece ser Habermas, a través del térmi- investigar la comunicación
una tarea urgente (op.cit. no «mundo de la vida», con la en la vida cotidiana en tanto
p.82). acción comunicativa. relación constitutiva del ser
(al menos social), represen-
Seguramente esta propuesta «La acción comunicativa se ta un reto mayor, al que no
no parecerá ajena a ningún in- basa en un proceso coopera- obstante ha habido acer-
vestigador latinoamericano tivo de interpretación en que camientos altamente riguro-
de la comunicación, como no los participantes se refieren sos y promisorios, como el ya
lo es tampoco la integración simultáneamente a algo en el mencionado de Giddens en la
espacio-temporal o la articu- mundo objetivo, en el mundo teoría de la estructuración.
lación de las diversas dimen- social y en el mundo subjeti- El énfasis en este acerca-
siones de la existencia social. vo aun cuando en su manifes- miento está puesto en un su-
Las «tradiciones intelectua- tación sólo subrayen temáti- jeto competente, que median-
les» más ricas de nuestro camente uno de esos tres te su «conciencia práctica»
campo en América Latina se componentes. Hablantes y posee un gran conocimiento
han fundamentado, precisa- oyentes emplean el sistema acerca de las condiciones y
mente, en postulados como de referencia que constituyen las consecuencias de sus ac-
estos, que son las bases de los tres mundos como marco ciones en la vida cotidiana.
sustentación tanto axiológica de interpretación dentro del Esta conciencia práctica es
como teórica de la metodolo- cual elaboran las definiciones extraordinariamente com-
gía comunicacional que pro- comunes de su situación de pleja, «complejidad que con
ponemos para impulsar acción 27 (Habermas, 1989: frecuencia permanece inex-
sistemáticamente unas prác- 171). plorada en los acerca-
ticas socioculturales que, mientos sociológicos orto-
como ha sugerido Jesús Mar- La densidad significativa de la doxos»28, y en cuyo estudio
tín Barbero, contribuyan a vida cotidiana y los procesos sistemático reside una rica
disminuir las desigualdades y por los cuales los sujetos posibilidad de desarrollo
a incrementar las diferencias «construyen socialmente la para una metodología comu- 61
entre los seres humanos25. realidad» y le dan sentido tan- nicacional.

60 61
A partir del mismo ámbito La agencia es, en la teoría de cida por personas individua-

La investigación de la comunicación
conceptual puede formular- la estructuración, la capaci- les depende profundamente
se, articuladamente, un se- dad del actor «para interpre- de sus posiciones en las or-
gundo «gozne» metodológico tar y movilizar un repertorio ganizaciones colectivas»
para la investigación socio- de recursos en términos de (op.cit. p.21).
cultural de la comunicación, esquemas culturales distin-
que a su vez puede fomentar tos a los que constituyeron Con esto puede resultar sufi-
la incorporación de aportes originalmente el repertorio», cientemente expuesta la ne-
provenientes de la semiótica pues los recursos nunca es- cesidad de una tercera articu-
y la lingüística como el mode- tán homogéneamente distri- lación o «gozne» metodoló-
lo de las competencias discur- buidos entre los sujetos so- gico en la investigación de la
sivas. En términos comuni- ciales (individuales o colecti- comunicación: la constitu-
cativos, este eje atraviesa la vos). «Ser un agente significa ción de las identidades socia-
categoría de usos, no sólo ser capaz de ejercer algún les de los sujetos, en cuanto
como relación de «lectura» de grado de control sobre las participantes (agentes) en
un mensaje por un sujeto, relaciones sociales en que distintos grados y modalida-
sino como una capacidad de uno está inmiscuido, lo que a des, de la estructuración so-
apropiación, aprovechamien- su vez implica la capacidad cial mediante prácticas
to y transformación de los sis- de transformar esas relacio- (interacciones) comunica-
temas de comunicación, a su nes sociales en alguna medi- tivas. Con los aportes de las
vez constituidos por sistemas da»31. numerosas disciplinas y co-
de transmisión y procesa- rrientes de pensamiento que
miento de información y por El concepto de agencia y las han contribuido a formular el
sistemas de significación, competencias que pueden concepto de identidad en el
convencionalmente (es decir, postularse y analizarse como contexto teórico de la subje-
socio-culturalmente) articula- sus constitutivos en la prác- tividad y, por necesidad, de la
dos29. tica comunicativa permiten intersubjetividad, es posible
sustentar un concepto de integrar nuevos modelos de
En la terminología de Giddens, usos que articule las relacio- comunicación que aborden
los esquemas interpretativos nes de los sujetos con los sis- las prácticas de interacción
«son los modos de tipi- temas de comunicación sin social, articuladamente, des-
ficación incorporados en los aislar estas relaciones de las de sus constitutivos sistémi-
repertorios de conocimiento estructuras y prácticas de cos o estructurales (objeti-
de los actores, aplicados re- dominación y de legitima- vos) y desde la intersubje-
flexivamente en el sosteni- ción, porque «las transposi- tividad en la producción so-
miento de la comunicación» y ciones de esquemas y las cial de sentido.
son inseparables, como «mo- removilizaciones de recursos
dalidades» de la estructura- que constituyen la agencia Mediante el desarrollo de mo-
ción significativa de los me- son siempre actos de comu- delos metodológicos que
dios o recursos de dominación nicación con otros. La agen- reconceptualicen la comuni-
y de las normas de la legitima- cia conlleva una capacidad cación a partir de «goznes»
ción. De esta manera, la comu- para coordinar las acciones como los indicados, será po-
nicación, el poder y la sanción propias con otros y contra sible, en la práctica de la in-
(moral), dimensiones consti- otros, para formar proyectos vestigación, integrar sistemá-
tutivas de la interacción so- colectivos, para persuadir, ticamente las herramientas
cial, confluyen en la estruc- para coercionar, y para de producción de conoci-
turación de los sistemas so- monitorear los efectos simul- miento que avancen en la su-
ciales a través de la institucio- táneos de las acciones pro- peración de dicotomías como
nalización discursiva, político- pias y las de otros. Más aún, las que oponen el objetivismo
económica y legal30. el alcance de la agencia ejer- y el subjetivismo, lo macro-

diálogos
de la comunicación
75
estructural y lo microsocial, dad» o incluso de «trans- Nacional de Investigadores
lo económico-político y lo disciplinariedad», parecen de la Comunicación, organiza-
simbólico-cultural, o lo cuan- quedar cortas. do por la Asociación Mexica-
titativo y lo cualitativo. Tam- na (AMIC) donde José Mar-
bién, deseablemente, diluir ques de Melo fue invitado
poco a poco las fronteras que EL PROYECTO: ¿IMPULSAR como conferencista inaugu-
separan aún a los estudios de LA IMAGINACIÓN SOCIO- ral. Con su reconocida brillan-
la comunicación de otras CULTURAL O EL PARADIG- tez, Marques de Melo expuso
«disciplinas» de las ciencias MA DE LA COMUNICO- ante los investigadores mexi-
sociales y las humanidades. LOGÍA? canos un trabajo titulado «La
En palabras de Néstor García comunidad académica de las
Canclini, El estatuto disciplinario de ciencias de la comunicación:
los estudios sobre la comuni- revisión crítica de la expe-
«Los objetos de estudio de las cación es, quizá, el tema riencia brasileña como para-
ciencias sociales no pueden crucial de debate sobre el digma para el fortalecimien-
ser identidades separadas ni pasado, el presente y, sobre to de la comunidad latinoa-
culturas relativamente desco- todo, el futuro de nuestro mericana», en el que, en su
nectadas ni campos por com- campo académico. En él con- propio resumen, documentó
pleto autónomos. Las eviden- fluyen los múltiples y comple- históricamente el trayecto a

R. Fuentes
tes relaciones entre ellos no jos factores históricos que partir del cual
pueden entenderse si las con- determinan su instituciona-
cebimos como simple yuxta- lización, tanto en el plano «Hoy Brasil posee una dinámi-
posición. En un tiempo de cognoscitivo (saberes teórico- ca y expresiva comunidad
globalización, el objeto de metodológicos) como en el académica en el área, recono-
estudio más revelador, más social (haceres institucio- cida y respaldada por el sis-
cuestionador de las pseudo- nalizados). En la última déca- tema nacional de ciencia y
certezas etnocéntricas o dis- da algunos investigadores de tecnología. Su agenda públi-
ciplinarias es la intercultu- la comunicación hemos ca mantiene sintonía con las
ralidad. El científico social orientado nuestros mejores tendencias hegemónicas en
puede, mediante la investiga- esfuerzos para analizar y for- la comunidad internacional
ción empírica de relaciones mular sistemática, crítica y respectiva, y se intensifica
interculturales y la crítica autorreflexivamente los pro- ahora el proceso de su legiti-
autorreflexiva de las fortale- cesos de constitución de ese mación interna por la comu-
zas disciplinarias, intentar campo, en mi caso, espe- nidad profesional/empresa-
pensar ahora desde el exilio. cíficamente en la escala del rial con la que interactúa
Estudiar la cultura requiere, contexto mexicano33. críticamente. La experiencia
entonces, convertirse en un brasileña puede servir como
especialista de las intersec- Otros contextos latinoameri- referencia para la consolida-
ciones32.» canos tienen otras particula- ción de la comunidad latinoa-
ridades, y varios trabajos re- mericana del campo, tarea a
Si la comunicación se asume cientes para interpretarlas y la que se han dedicado con
como práctica sociocultural sentar con ello las bases del ahínco la ALAIC y sus congé-
definida por la producción de desarrollo futuro del campo, neres nacionales, como es el
sentido, tal como parece irse contribuyen de una manera caso de la Asociación Mexica-
imponiendo, sus estudiosos fundamentalmente importan- na de Investigadores de la
seremos, con mayor razón te al debate comunitario. En Comunicación34.
que los de la cultura, «espe- ese sentido, recupero como
cialistas de las interseccio- ejemplo la experiencia de ha- Además del interés que tiene
nes», para lo cual las nocio- ber participado, hace escasos por sí mismo el caso brasile- 63
nes de «interdisciplinarie- tres meses, en el X Encuentro ño, sin duda el mayor y el más

62 63
avanzado de América Latina ción no es el que él mismo Schramm incluyó la creación

La investigación de la comunicación
en cuanto a instituciona- reconstruye como eje de la de institutos especializados
lización de la práctica de la que llama la «Escuela Latinoa- en investigación de la comu-
investigación en comunica- mericana de Investigación de nicación, la redacción de los
ción, y de la indudable com- la Comunicación», y que pro- libros de texto que definieron
petencia y rigor documental bablemente haya sido formu- el campo en los años cincuen-
e interpretativo del autor, la lado y asumido más como ta, la formación de docenas
propuesta a los investigado- «utópico» que como utopís- de los primeros doctores en
res mexicanos se expresa tico. Si la ruptura es, efectiva- comunicación, la fundación o
muy claramente en el párra- mente, ideológica, el debate dirección de asociaciones y la
fo final del texto de Marques por el estatuto disciplinario difusión internacional de la
de Melo, bajo la forma de una de los estudios de la comuni- disciplina o ciencia de la co-
descripción del proyecto bra- cación tendrá que seguir sien- municación37. El proceso de
sileño. Para él «se trata, aho- do arduo y complicado, por- institucionalización del cam-
ra, de transformar la cantidad que, como han observado po impulsado así por
en calidad y de motivar no Dogan y Pahre, Schramm en Estados Unidos
sólo a los investigadores jó- tiene el mérito de haber su-
venes, sino también a los «Las disciplinas y subdisci- perado el conservadurismo
comunicólogos dotados de plinas se dividen de acuerdo del sistema universitario nor-
madurez académica, para con criterios epistemológi- teamericano, que resiste tra-
que se lancen a la arena inter- cos, metodológicos, teóricos dicionalmente la creación de
nacional y diseminen los re- e ideológicos. A veces, las di- departamentos o campos
sultados de la investigación visiones ideológicas pueden «nuevos», mediante el recur-
realizada en nuestro país» revelarse irreductibles. Las so de introducir las activida-
(op.cit. p.29). Tal como les pa- de carácter teórico son sus- des de investigación a los de-
reció a muchos miembros de ceptibles de superación. Las partamentos ya existentes de
la AMIC, considero que la pro- de naturaleza conceptual o las universidades -de perio-
puesta es consistente y atrac- metodológica pueden ser fá- dismo y, más adelante, de
tiva, no ignorable, sino al con- cilmente conciliadas»35. Speech- e irlos transformando
trario, discutible. paulatinamente en departa-
El modelo que subyace en los mentos de comunicación.
A pesar de que ahora, como análisis y las propuestas de Este proceso de conversión,
novedad en su larga y reco- Marques de Melo -y en las a más de cuarenta años de
nocida trayectoria, Marques acciones colectivas que se ha iniciado, no está concluido y
de Melo apoya su argumenta- encargado de liderar- a mi ha generado la más notable
ción en autores como Kuhn y manera de ver es exactamen- desarticulación norteameri-
Bourdieu para reconocer el te análogo al que subyacía en cana del campo académico
anclaje sociopolítico y la di- la agencia de Wilbur de la comunicación: la esci-
námica de tensiones y contra- Schramm en los años cin- sión entre investigación de la
dicciones de las estrategias cuenta y sesenta en Estados mass communication [comu-
de legitimación en el campo Unidos, cuando se constituyó nicación masiva], y la inves-
académico, su propuesta se bajo su liderazgo y autoridad tigación de la speech commu-
asimila mucho más como una el campo académico de la in- nication [comunicación inter-
ruptura en el plano ideológi- vestigación de la comunica- personal]38. Si al mismo tiem-
co que en cualquier otro. El ción, según lo ha evidencia- po el campo así desarticula-
modelo de práctica social en do históricamente Everett do crece y se expande nota-
que Marques de Melo ubica Rogers36. blemente, y se enfrenta a un
el presente y el futuro de la conjunto creciente de fenó-
investigación brasileña y lati- La estrategia fundadora, y por menos sociales de rápida evo-
noamericana de la comunica- lo tanto, paradigmática de lución como es el caso del de

diálogos
de la comunicación
77
la comunicación en Estados Institutos de/para la Investi- ven campo no pudo sino
Unidos, es inevitable poster- gación de la Comunicación en aprovecharse del interés en
gar la definición disciplinaria. las universidades de Illinois la «comunicación» que des-
en 1948 y Stanford en 1955, en pertó la teoría de la informa-
Pero el análisis de este para- los cuales se privilegió, por ción. De pronto se encontró
digma norteamericano, más una parte el campo mismo a sí mismo hablando en el
allá del reconocimiento de la sobre su productividad inte- mismo vocabulario informa-
dependencia asumida con lectual, y por otra la defini- cional que todos los demás
respecto a él en casi todo el ción de políticas y aplicacio- (...) Nadie cree más en emiso-
resto del mundo para la nes sobre la reflexión y la res y receptores, canales y
institucionalización y consti- teorización crítica. La síntesis mensajes, ruido y redundan-
tución del campo académico de Peters es despiadada: «El cia, pero esos términos han
de la comunicación, tiene afán del campo por sobrevi- llegado a ser parte de la es-
para América Latina una im- vir ha sido el encarnizado tructura básica del campo, en
plicación particularmente re- enemigo del desarrollo teóri- libros de texto, programas de
levante. Muchos analistas co. Lo que sobrevive es un cursos y revisiones de litera-
norteamericanos comparten fruto de la ambición más que tura» (op.cit. p.540).
una preocupación creciente del sentido» (op.cit. p.538). En
por la relación entre el creci- otro sentido, Everett Rogers La auto-reflexión como

R. Fuentes
miento institucional y el de- ha señalado que la tarea prin- apologética institucional es la
sarrollo teórico, pues son evi- cipal del naciente campo de tercera «fuente de pobreza in-
dentes en la actualidad la la investigación de la comu- telectual» del campo de la co-
fragmentación y desnivela- nicación fue «gastar los millo- municación señalada por
ción del campo39. En un artí- nes de dólares generados por Peters, por la cual la conser-
culo titulado, significativa- la producción petrolera» que vación del campo para estu-
mente, Fuentes institucionales Rockefeller donó para diar fenómenos que la socio-
de la pobreza intelectual en la financiarla.41 logía, la psicología social o la
investigación de la comunica- antropología habían ya adop-
ción, John Durham Peters La segunda «fuente» está en tado como propios y los ha-
observaba hace más de una los usos de la teoría de la in- bían abordado con sus pro-
década que, aunque «la auto- formación, que otra vez pios métodos, tomó el lugar
reflexión es clave en una cien- Wilbur Schramm identificó de la teoría, imposible de
cia social saludable, las cir- con los estudios de comuni- construir en términos de «co-
cunstancias en la formación cación, siendo una innova- municación masiva». De ma-
del campo han generado obs- ción de la ingeniería eléctri- nera que «el campo que
táculos graves para hacerlo ca que, desde su publicación Schramm construyó consis-
de una manera fructífera. en 1948, fue diseminada a tió en las sobras de la inves-
Específicamente, exploraré prácticamente todas las cien- tigación previa, apareadas
el fracaso del campo en la cias (físicas, biológicas y so- con campos desposeídos
definición de una manera co- ciales), las artes, las humani- como el periodismo académi-
herente de su misión, su ob- dades y la filosofía. co, el drama o el habla
jeto y su relación con la so- [speech] (dependiendo de la
ciedad»40. «La pandisciplinaria teoría de universidad específica)»
la información y la investiga- (op.cit. p.544).
Peters señalaba tres principa- ción de la comunicación
les «fuentes de la pobreza in- institucionalizada tiraban en La inusitada crítica de Peters
telectual» del campo: la pri- direcciones opuestas: la una, a Wilbur Schramm y su «he-
mera es la instituciona- interesada en la teoría univer- rencia» (el campo de la inves-
lización, impulsada por sal, la otra, en el territorio tigación de la comunicación) 65
Wilbur Schramm al crear los particular. Sin embargo, el jo- apunta, más allá de la virulen-

64 65
cia contra el «padre funda- ideológica y la «cientificidad» praxeológica de la comunica-

La investigación de la comunicación
dor», fallecido en 1988, a un implícita en la «comuni- ción, que pudieran acordar
factor centralmente impor- cología» propugnada por los términos de una ética
tante, la constitución teórica, Marques de Melo. fundante de la comunicación
que reafirma en una respues- en la sociedad.
ta a un crítico de su artículo: Un esquema de análisis
«En suma, la teoría se usó casi semiótico aplicado también A manera de síntesis, que no
exclusivamente para propósi- muy recientemente en Méxi- de conclusión, de esta
tos de legitimación y sus co por Rafael Reséndiz para suscinta relación de algunos
‘ideas interesantes’ fueron reflexionar sobre «la comuni- de los problemas que, desde
ignoradas. El destino de la cación: una in-disciplina inte- diversas perspectivas, han
teoría de la información es lectual»44, puede ayudar a pre- ido definiendo los términos
una lección sobre los com- cisar los ejes del complejo de un debate insuficiente-
promisos que se hallan en el debate sobre la teoría y la mente desarrollado por los
período formativo del campo: práctica de la investigación investigadores latinoamerica-
negociar alcance teórico por de la comunicación en Amé- nos de la comunicación en los
territorio académico. Duran- rica Latina y su futuro: años noventa, propongo un
te el tiempo en que hubo am- esfuerzo comunitario centra-
plia teorización interdisci- «El fenómeno contemporáneo do en la formulación de un
plinaria sobre la comunica- de la comunicación ha gene- proyecto que, a partir de una
ción, el campo se distinguió rado el desarrollo de varias definición ética (es decir, ideo-
de esa teorización y se otor- topologías: una topología lógica, político-moral) de las
gó a sí mismo una designa- multirreferencial, una más funciones sociales que puede
ción institucional. El único multidimensional y otra desempeñar la investigación
uso que tuvo la teoría de la multifuncional, las que con- de la comunicación en el sis-
información en el campo fue forman los ejes donde con- tema-mundo de transición
el de un escudo de armas aca- vergen el saber, el ser y el histórica en que habremos de
démico»42. hacer comunicacional. Esta vivir al menos por las siguien-
triaxialidad se ve coronada tes dos décadas, establezca
La propuesta final de Peters por un último eje, que es el los espacios de discusión y de
es «dar sustancia, vía la teo- de la ética comunicacional, construcción colectiva, siste-
ría, a los conceptos centrales quizá pervertida, que debería mática y rigurosa, de las op-
del campo», definir «lo comu- definir los parámetros del sa- ciones que en el terreno teó-
nicativo» y «propiciar una ber, del ser y del hacer rico-metodológico y episte-
anarquía en los conceptos comunicacionales.» mológico por una parte, y en
centrales, libre de toda intro- la organización de las prácti-
misión institucional, e insis- Esta propuesta opera sobre el cas de investigación por la
tir en la vitalidad intelectual supuesto de que las «ciencias otra, podrían adoptarse
de tal anarquía. Todo vale, se de la comunicación» son un como utopística comunica-
diría, con tal de que sea de proyecto científico con pocas cional, como producción so-
alta calidad» (op.cit. p.316). posibilidades de concretarse, cial de sentido sobre la produc-
Esta alusión a Feyerabend43, dada la amplitud de dimen- ción social de sentido.
que advertía que «la prolife- siones del saber y del saber-
ración de teorías es beneficio- hacer que pretende englobar»
sa para la ciencia, mientras (op.cit. p.1). La clave está en
que la uniformidad debilita su el poder social de los agentes
poder crítico», merece un (o actores en los términos
análisis más detallado, espe- usados por Reséndiz) que
cialmente en relación con la controlan las dimensiones
tensión entre la orientación gnoseológica, teleológica y

diálogos
de la comunicación

79
9. Héctor Schmucler, «Lo que va de University Press, 1996. p.vii.
ayer a hoy, de la política al mercado»,
en Telos Nº 47, FUNDESCO, Madrid, 17. Klaus Krippendorff: «The past of
septiembre-noviembre de 1996, p.65- Communication’s hoped-for future»,
72. The future of the Field I, Journal of
1. Luis Ramiro Beltrán S: Communication Vol.43 Nº3, 1993.
NOTAS

«Communication research in 10. Los libros mencionados por


Latin America: the blind- Schmucler en una nota de pie de pá- 18. Anthony Giddens: «The orthodox
folded inquiry?», Internatio- gina son, por supuesto, De los medios consensus and the emerging
nal Scientific Conference on a las mediaciones (1987) de Martín synthesis», en Brenda Dervin et al
Mass Communication and Social Barbero y Culturas híbridas: estrate- (eds), Rethinking Communication, Vol.
Consciousness in a Changing World, gias para entrar y salir de la moderni- I: paradigm issues. Sage, 1989. p.53-65.
IAMCR, Leipzig, september 17th. - dad (1990), de García Canclini, cier-
20th, 1974. p.23. tamente los más influyentes en la pro- 19. Klaus Bruhn Jensen & Nicholas W.
ducción latinoamericana de la última Jankowski (eds) A handbook of
2. Raúl Fuentes Navarro, Un campo década en el campo. qualitative methodologies for mass
cargado de futuro. El estudio de la co- communication research. Routledge,
municación en América Latina. 11. Immanuel Wallerstein: Utopística, 1991.
FELAFACS, México, 1992. p.7. o las opciones históricas del siglo XXI.

R. Fuentes
Siglo XXI, México, 1998, p.3-4. 20. Raúl Fuentes Navarro: «Acer-
3. Jesús Martín Barbero, De los me- camientos socioculturales a la inves-
dios a las mediaciones. Comunicación, 12. Immanuel Wallerstein: Impensar tigación de la comunicación: el goz-
cultura y hegemonía. Gustavo Gili, las ciencias sociales. Siglo XXI, Méxi- ne metodológico», en Rebeca Mejía y
México, 1987. p.229. co, 1998. Sergio Sandoval (coords), Tras las
vetas de la investigación cualitativa.
4. Anthony Giddens y Jonathan 13. Immanuel Wallerstein: et al: Abrir Perspectivas y acercamientos desde la
Turner: La teoría social, hoy. Alianza/ las ciencias sociales. Siglo XXI, Méxi- práctica. Guadalajara: ITESO, p.77-
CONACULTA, México, 1991. co, 1996. 100.

5. Mark Levy & Michael Gurevitch: 14. Renato Ortiz: «Ciencias sociales, 21. Anthony Giddens: The Constitution
Defining media studies. Reflections on globalización y pradigmas», en of Society: Outline of the Theory of
the future of the field. Oxford Rossana Reguillo Cruz y Raúl Fuentes Structuration. University of California
University Press, Oxford and New Navarro (coords.) Pensar las ciencias Press, Berkeley and Los Angeles,
York. 1994. sociales hoy. Reflexiones desde la cul- 1984.
tura. ITESO, Guadalajara, 1999. p.19.
6. Luis Ramiro Beltrán: «No renuncie- 22. Klaus Bruhn Jensen: The social
mos jamás a la utopía», entrevista con 15. La comunidad «internacional» es semiotics of mass communication,
Patricia Anzola, en Chasqui, Nº 3, decir, casi exclusivamente la anglo- Sage, London, 1995.
CIESPAL, Quito, 1982. p. 6-13. sajona, de investigadores de la comu-
nicación, ha generado un debate in- 23. John B. Thompson: Ideología y
7. Immanuel Wallerstein, Después del terminable, muy bien ejemplificado cultura moderna. UAM-Xochimilco,
liberalismo. Siglo XXI, México, 1996; en los números especiales del Journal México, 1993; Los media y la moder-
Impensar las ciencias sociales. Siglo of Communication en 1983 dedicado nidad. Paidós, Barcelona, 1998.
XXI, México, 1998. al fermento en el campo, y en 1993 al
futuro del campo. Otras comunidades 24. Immanuel Wallerstein et al: Abrir
8. Jesús Martín Barbero, «Comunica- de investigadores, como la latinoa- las ciencias sociales. Siglo XXI, 1996,
ción fin de siglo, ¿para dónde va nues- mericana, han hecho lo propio. p. 81-83.
tra investigación?» en Telos Nº 47,
FUNDESCO, Madrid, septiembre-no- 16. Dan Schiller: Theorizing 25. Jesús Martín Barbero: «Pensar la 67
viembre de 1996, p.58-64. communication: a histor y. Oxford sociedad desde la comunicación: un

66 67
lugar estratégico para el debate a la Guadalajara, Guadalajara, 1998. sources of intellectual poverty in

La investigación de la comunicación
modernidad», Diá-logos de la comuni- communication research», Commu-
cación Nº 32, FELAFACS, Lima, 1992. 34. José Marques de Melo: «A nication Research Vol 13 Nº 4, 1986. p
p.28-33. comunidade académica das ciências 527-559.
da comunicação: revisão crítica da
26. Raúl Fuentes Navarro: «Acer- experiência brasileira como paradig- 41. Everet M. Rogers: «Looking back,
camientos socioculturales a la inves- ma para o fortalecimento da looking forward: a century of
tigación de la comunicación: el goz- comunidade latino-americana», Con- communication study», en Gaunt
ne metodológico», en Rebeca Mejía y ferencia inaugural del X Encuentro (ed), Beyond agendas: new directions
Sergio Sandoval (coords), Tras las Nacional de Investigadores de la Co- in communication research.
vetas de la investigación cualitativa. municación, La Trinidad Tlaxcala, Greenwood Press, Westport CT., 1993.
Perspectivas y acercamientos desde la abril de 1999.
práctica. ITESO, Guadalajara, 1998. 42. John Durham Peters: «The need
p.77-100. 35. Matei Dogan y Robert Pahre: Las for theoretical foundations. Reply to
nuevas ciencias sociales. La margi- Gonzalez», in Communication
27. Jürgen Habermas: Teoría de la nalidad creadora. Grijalbo, México, Research Vol 15 Nº 3, 1998. p.309-317.
acción comunicativa, Vol. 1. Taurus, 1993. p.69.
Madrid, 1989. 43. Paul Feyerabend: Contra el méto-
36. Everett M. Rogers: A history of do. Esquema de una teoría anarquista
28. Anthony Giddens: Consecuencias communication study. A biographical del conocimiento. Tecnos, Madrid,
de la modernidad. Alianza, Madrid, approach. The Free Press, New York, 1986.
1993. p.281. 1994.
44. Rafael Reséndiz Rodríguez: «La
29. Umberto Eco: Tratado de semióti- 37. Everett M. Rogers: «Looking back, comunicación: una in-disciplina inte-
ca general. Lumen, Barcelona, 1997. looking forward: a century of commu- lectual (reflexiones sobre los actores,
nication study», en Gaunt (ed), los espacios y los tiempos comu-
30. Anthony Giddens: The Beyond agendas: new directions in nicacionales». Ponencia en la mesa de
Constitution of Society. Outline of the communication research. Greenwood trabajo Situación actual y estado del
Theory of Structuration. University of Press, Westport CT., 1993, p.19-39. conocimiento en ciencias de la comu-
California Press, Berkeley and Los nicación, en el Congreso Nacional del
Angeles, 1984. p.29-31. 38. Dadas las características radical- Consejo Mexicano de Ciencias Socia-
mente diferentes de las universida- les AC. México, DF., abril 19-23 de
31. William H. Sewell Jr.: «A theory of des latinoamericanas con respecto a 1999.
structure. Duality, agency and las norteamericanas, la institu-
transformation», American Journal of cionalización de la investigación de
Sociology 98: 1, 1992. p.1-29. la comunicación en ellas tuvo nece-
sariamente características y condi-
32. Néstor García Canclini: «De cómo ciones históricas diferentes. Ver, por
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