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El

cerebr
o
adicto

Nájera Velázquez Lucero Adriana
Folio: AS161698654
Universidad Abierta y a Distancia de México
Eje 4 actividad 1 Lectura y escritura exploratoria
Noviembre 2015

EL CEREBRO ADICTOC
El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo, regula las funciones
básicas que le permite interpretar y responder a todo lo que experimenta, moldea
sus pensamientos, emociones y comportamientos. Diferentes partes del cerebro
son responsables de coordinar y llevar a cabo funciones específicas. Las drogas
pueden alterar áreas importantes del cerebro que son necesarias para funciones
vitales y pueden fomentar el abuso compulsivo de drogas que caracteriza a la
adicción. Las áreas del cerebro afectadas por el abuso de drogas incluyen:

El tallo cerebral, que controla las funciones
básicas vitales esenciales, como la frecuencia
cardíaca, la respiración y el sueño.

La corteza cerebral, La parte frontal de la
corteza, llamada corteza frontal o cerebro
anterior

(prosencéfalo),

pensamiento

del

es

cerebro.

el

centro

Faculta

del

nuestra

capacidad de pensar, planificar, resolver problemas y tomar decisiones.

El sistema límbico, que contiene el circuito de recompensas del cerebro.
Vincula una serie de estructuras cerebrales que controlan y regulan nuestra
capacidad

de

sentir placer. El sentir placer nos motiva

a

repetir

comportamientos que son fundamentales para nuestra existencia. El sistema
límbico se activa mediante actividades vitales saludables, como por ejemplo
comer y socializar, pero también mediante las drogas adictivas. Además, el
sistema límbico es el responsable de nuestra percepción de otras emociones,
tanto positivas como negativas, lo que explica las propiedades de muchas
drogas de alterar el humor. Volkow, N. D. (2014).

¿Qué es la adicción?
La adicción se define como una ENFERMEDAD CRÓNICA y recurrente del
cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a
pesar de sus consecuencias nocivas en el cual influyen factores diversos que
implican variables biológicas, psicológicas y sociales.
De tal manera

que es necesario considerar a este fenómeno no como una

debilidad de las personas que lo padecen, sino como una ENFERMEDAD que
altera el funcionamiento cerebral y que impide la correcta toma de decisiones, que
debilita el control

de

impulsos y potencia las respuestas automáticas

especialmente las relacionadas con el consumo de sustancias u otras conductas
adictivas.
Las sustancias psicotrópicas externas o drogas, así como los estados de
excitación extrema provenientes de conductas de estimulación, afectan estos
neurotransmisores de manera que el cerebro los produce en exceso o los
disminuye exageradamente. Estos cambios, unidos a la predisposición a la
adicción producen una respuesta aberrante, que es el reflejo de un desbalance
bioquímico persistente.
Los neurotransmisores más importantes involucrados en la respuesta adictiva son:
La Dopamina es predominante en las áreas del sistema de recompensa
mesolímbico el cual media las repuestas de euforia y estimulación en el cerebro.
Las Endorfinas se producen en las áreas mesolímbica y mesocorticales, y
median las respuestas a los estímulos dolorosos, la regulación de la temperatura y
la ingestión de agua y alimentos.
En realidad se asume que todos los neurotransmisores tienen un papel en la
manifestación de la adicción. La mayoría de las drogas adictivas atacan el sistema
de recompensas del cerebro, llenándolo de dopamina. Sin embargo, la sobreestimulación del sistema con drogas produce efectos de euforia, que refuerzan

fuertemente el consumo y le enseñan al usuario a repetirlo. La exposición crónica
a las drogas adictivas altera la forma en que las estructuras cerebrales críticas
interactúan para controlar e inhibir las conductas relacionadas con el consumo de
drogas. Al igual que el abuso continuo puede llevar a la tolerancia o la necesidad
de dosis más altas de drogas para producir un efecto, también puede llevar a la
adicción, lo que puede llevar a un consumidor a buscar y consumir estas
sustancias de forma compulsiva. La adicción a cualquier sustancia merma el
autocontrol y la capacidad de una persona de tomar decisiones acertadas, a la vez
que produce impulsos intensos de consumir drogas.

El uso de drogas generalmente comienza en la adolescencia, usualmente con la
nicotina del cigarrillo, y va progresando de la nicotina al uso de alcohol y drogas
ilícitas.
Las relaciones familiares, el desempeño académico o laboral, y su salud se van
deteriorando poco a poco y va adquiriendo un comportamiento inadaptable
relacionado con el consumo de sustancias psicoactivas.
El diagnóstico del trastorno por uso de sustancias se establece cuando el individuo
cumple con al menos uno de los siguientes criterios:
1. El individuo consume cantidades mayores de la sustancia o durante periodos
más largos de los que originalmente había planeado.

2. El individuo expresa deseos de dejar de consumir pero ha fracasado en
múltiples intentos.
3. El individuo invierte mucho tiempo en conseguir la sustancia, en consumirla o
en recuperarse de sus efectos.
4. Craving (ansia por consumir la sustancia).
5. El uso recurrente de la sustancia provoca incumplimiento de obligaciones en
trabajo, escuela u hogar.
6. El individuo continúa usando la sustancia a pesar de experimentar de manera
recurrente problemas sociales o interpersonales o bien estos se ha exacerbado a
causa del uso de la sustancia.
7. Reducción o abandono de importantes actividades sociales, recreativas u
ocupacionales debido al uso de la sustancia.
8. Uso de la sustancia en situaciones peligrosas.
9. El individuo continúa consumiendo a pesar de saber que tiene problemas físicos
o psicológicos recurrentes que pueden ser causados o exacerbados por el uso de
la sustancia.
10. Tolerancia (necesidad de dosis mayores para conseguir el efecto deseado).
11. Abstinencia (serie de síntomas que ocurren cuando las concentraciones de
una sustancia han disminuido después de haberse mantenido un consumo fuerte
por un periodo prolongado, dichos síntomas varían en función de la sustancia en
cuestión).

Estos son algunos efectos neuropsicológicos secundarios del consumo
crónico de sustancias psicoactivas:

El alcohol, el síndrome de Korsakoff es una de las consecuencias más
reconocidas. Este síndrome se distingue por incapacidad para almacenar nueva
información episódica y semántica. Se han observado deficiencias en el
pensamiento abstracto, la solución de problemas, el procesamiento viso espacial,
así como en la memoria (especialmente amnesia anterógrada).

(2)

Otros síntomas

que se han detectado en individuos alcohólicos son problemas en la conciencia
espacial y dificultades de coordinación motriz.
La marihuana ha demostrado tener efectos adversos en la cognición cuando se
consume por periodos prolongados, en particular se han descrito afectaciones en
la memoria reciente, inhibición,
La

cocaína

se

ha

(3) atención

vinculado

con

y velocidad de procesamiento.(4)
alteraciones

en

el

funcionamiento

neuropsicológico, los procesos más afectados son los que tienen que ver con la
atención, la memoria verbal y las funciones ejecutivas. (5)
Las anfetaminas se ha relacionado con dificultades para resolver tareas que
impliquen integración visoespacial, uso de funciones ejecutivas, memoria a largo
plazo, velocidad de procesamiento o habilidades motoras. (6)
Los solventes durante mucho tiempo se produce deterioro estructural que afecta
la sustancia blanca, ocasionando demencia.(7) Los solventes también se han
asociado con un tipo de deterioro similar a la enfermedad de Parkinson.(8)
Es común creer que las adicciones están únicamente relacionadas
sustancias, sin embargo

con

en el mundo de hoy encontrar compu lsión en otras

situaciones, como son los vacíos emocionales de orden psiquiátrico. Un tipo de
afección que se presenta de manera frecuente en pacientes que abusan de
drogas es el de trastornos del estado de ánimo, depresión y otros padecimientos
psiquiátricos. Por ejemplo:

Adicción al trabajo
Los workaholics tratan de escapar a su realidad escondiéndose en sus oficinas;
para nuestra sociedad, esta parecería no ser un problema muy serio, peor una
adicción, sin embargo, es una enfermedad como las antes mencionadas de
similares consecuencias como padres lejanos, esposos ausentes, familias
disfuncionales, roles trastocados, reglas y limites poco claros, hijos sin rumbo.
.Adicción al Internet
Los efectos negativos en la personalidad del individuo y la enajenación que
produce esta adicción, recién se le estudia en los últimos 10 años; estos adictos
ya no pueden interrelacionarse con otras personas si no es a través de una
pantalla, su comportamiento se vuelve tan antinatural que hacen de la habitación
donde tienen la computadora su mundo, ahí comen, duermen, trabajan, viven y se
dan casos de personas que no han salido de ellas por hasta 6 meses.
Adicción a los videojuegos
Los efectos son muy parecidos a los del Internet, los niños convierten su mundo
en un videojuego, se vuelven agresivos, cambian su lenguaje, reproducen la
realidad virtual a sus vidas; muchos de los problemas escolares radican en el
abuso de esta actividad, que en ciertos casos se convierte en una adicción.
Adicción a las compras
Los compradores compulsivos normalmente revientan el presupuesto familiar,
llegan a tener problemas legales con bancos y tarjetas de crédito y cuando se les
cierran las puertas, roban para comprar, es una adicción tan perjudicial como
cualquier otra.
Adicción al sexo

Quienes están enganchados con esta adicción sufren un infierno al no poder parar
de buscar compulsivamente la satisfacción sexual que les permita llenar sus vidas,
sin que esta llegue nunca; familias destruidas, enfermedades venéreas, conflictos
personales y hasta legales son sus consecuencias.

El adicto se niega a sí mismo y a los demás que las consecuencias adversas que
están viviendo son un resultado de su adicción y ahora necesita usar la droga para
sentirse normal. El impacto de la adicción puede llegar muy lejos como por
ejemplo

Enfermedades cardiovasculares

ACV (accidente cerebrovascular)

Cáncer

VIH/SIDA

Hepatitis B y C

Enfermedades pulmonares

Trastornos mentales

Por esta razón resulta fundamental comenzar a incluir un tratamiento para las
adicciones sin antes considerar los daños neuropsicológicos del paciente adicto.
El Instituto Nacional para el Abuso de Drogas en Estados Unidos ( 1) recomienda,
entre sus principios de los programas para el tratamiento de las adicciones,
considerar las disfunciones cerebrales propias de los pacientes adictos al
momento de planear los programas de tratamiento. Se

ha encontrado que

mientras mayores sean éstos daños, más probabilidad tiene de abandonar el
tratamiento, sufrir recaídas más tempranas y tener pronósticos adversos a largo
plazo.(10).El

tratamiento

de

enfermedades

crónicas

implica

cambiar

comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el
tratamiento haya fracasado. Para una persona que se recupera de la adicción,

recaer en el consumo de drogas indica que tiene que retomar o ajustar el
tratamiento, o que debería probar con otro tratamiento .
Existen diferentes tipos de tratamientos que pueden ser útiles para ayudar a que
un paciente deje de abusar de las drogas, continúe con el tratamiento y evite las
recaídas.

Tratamiento de la Abstinencia. Cuando los pacientes dejan de consumir
drogas por primera vez, pueden experimentar varios síntomas físicos y
emocionales, como depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de
ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos medicamentos están
diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la detención del
consumo de drogas.

Continuación del Tratamiento. Algunos medicamentos se utilizan para
ayudar al cerebro a adaptarse gradualmente a la ausencia de la droga
adictiva. Estos medicamentos actúan lentamente para evitar el deseo de
consumir la droga y tienen un efecto calmante sobre los sistemas del cuerpo.
Pueden ayudar a los pacientes a concentrarse en la terapia y en otras
psicoterapias relacionadas con su tratamiento contra las drogas.

Prevención de Recaídas. La ciencia nos ha enseñado que el estrés, los
indicios vinculados a la experiencia con drogas (como personas, lugares,
cosas y estados de ánimo), y la exposición a las drogas son los
desencadenantes más comunes de una recaída. Se están desarrollando
medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de ayudar a los
pacientes a mantener la recuperación.

Terapia cognitiva conductual: busca ayudar a los pacientes a reconocer,
evitar y hacer frente a las situaciones en las que son más propensos a abusar
de las drogas.

Reforzamiento

sistemático: utiliza

el

refuerzo

positivo,

como

el

otorgamiento de recompensas o privilegios por estar libres de drogas, por
asistir y participar en las sesiones de terapia o por tomar medicamentos para
el tratamiento según las indicaciones.

Terapia de estímulo motivacional: utiliza estrategias para producir
cambios rápidos en el comportamiento, motivados internamente, para dejar de
consumir drogas y facilitar el inicio del tratamiento.

Terapia familiar (en especial para los jóvenes): aborda los problemas de
drogas de una persona en el contexto de las interacciones familiares y su
dinámica, que podrían contribuir al consumo de drogas y otras conductas de
riesgo.

La adicción es un fenómeno complejo que involucra diversidad de variables, entre
las que se incluyen las características del individuo, las de las sustancias
consumidas, el funcionamiento cerebral, así como variables de tipo social y
cultural. Ya que se trata de dar un panorama general.
A manera de conclusión, hay que decir que a pesar de que se ha acumulado
mucho conocimiento acerca de la relación entre el cerebro y las adicciones, es
necesario seguir investigando al respecto, además es muy importante la
PREVENCIÓN

empezando por

la familia enseñándole a los padres cómo

comunicarse mejor con la familia, la disciplina apropiada, la implementación
consistente y firme de las reglas. Las investigaciones confirman los beneficios
cuando los padres proporcionan reglas y disciplina consistentes, hablándoles a los
hijos sobre las drogas, vigilando sus actividades, conociendo a sus amigos,
comprendiendo sus problemas y preocupaciones, e involucrándose en su
educación. La importancia de la relación padre-hijo continúa en la adolescencia y
mucho después.
Reflexión
¿Porque escogí este tema?

Por razones personales, ya que tengo familiares

directos, con problemas psiquiátricos, TDAH. (Trastorno por déficit de atención),
TOC. (Trastorno obsesivo compulsivo).y esto ha desencadenado adicciones. Y

porque también quiero saber que pasa en el cerebro cuando están bajo el influjo
de alguna sustancia nociva.
Empecé planeando como lo iba a estructurar, posteriormente investigando sobre
el tema, buscando la definición de que es una adicción e información sobre el
funcionamiento del cerebro. Después fui seleccionando la información y por ultimo
lo fui ordenando.

REFERENCIAS
Rev Esp Méd Quir Volumen 17, Núm. 2, abril-junio, 2012
1. National Institute on Drug Abuse. Principios de tratamientos
para la drogadicción. Una guía basada en las investigaciones.
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of alcohol and drug abuse. In: Brick J, editor. Handbook of
the medical consequences of alcohol and drug abuse. New
York: The Haworth Press, 2004.
3. Chirivella J, Espert R, Gadea M. Déficits neuropsicológicos
asociados al consumo de alcohol. Una aproximación multidisciplinar.
Psicología Conductual 1996;3:377-392.
4- Collaut R, Arbizia I, Arrúe R, Collaut J, Bajo R. Deterioro
cognitivo asociado al consumo de diferentes sustancias
psicoactivas. Actas Esp Psiquiatr 2011;39(3):168-173.
5- Jacobus J, Bava S, Cohen-Zion M, Mahmood O, Tapert, SF.
Functional consequences of marijuana use in adolescents.
Pharmacol Biochem Behav 2009;92(4):559-565.
6- Woicik P, Moeller S, Alia-Klein S, Maloney T, et al. The
neuropsychology of cocaine addiction: recent cocaine
use masks impairment. Neuropsychopharmacology
2009;34(5):1112-1122.
7- Iudicello J, Woods S, Vigil O, Scott J, et al and The Hiv
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term improvement in neurocognitive functioning and affective
distress among methamphetamine users who achieve stable
abstinence. Clin Exp Neuropsychol 2010;32(7):704-718.

8- Filley CM, Heaton RK, Rosenberg NL. White matter dementia
in chronic toluene abuse. Neurology 1990;40(3):532-534.
9- Uitti RJ, Snow BJ, Shinotoh H, Vingerhoets FJ, et al. Parkinsonism
induced by solvent abuse. Ann Neurol 1994;
35:616-619.
10- National Institute on Drug Abuse Developing Behavioral
Treatments for Drug Abusers with Cognitive Impairments.
2003. Recuperado el 6 de septiembre de 2011 de: http://
archives.drugabuse.gov/meetings/cognitiveimpairment.
Aguilar-Bustos OE. Trastorno por uso de sustancias y
su relación con el trastorno por déficit de atención.
Rev Esp Med Quir 2014;19:326-331.

Centro para la Prevención del Abuso de Drogas (CSAP) Administración de Servicios de
Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA), DHHS Teléfono: 301-443-9110
http://www.prevention.samhsa.gov Centros para el Control y la Prevencion
National Drug Intelligence Center. The Economic Impact of Illicit Drug Use on
American Society. Washington, DC: United States Department of Justice, 2011.

Volkow, N. D. (2014). National Institute on Drug Abuse. Recuperado el 06 de 06 de 2015,
de http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/las-drogas-el-cerebroy-el-comportamientola-ciencia-de-la-adiccion/las-drogas-y-el-cerebro