Marisa Elena Conde, Especialista en Tecnología Educativa -UBA

-

1

COMUNICACION

Iconos
La iconicidad tiene grados. Una foto es más similar a su objeto que un dibujo; un dibujo a color más que uno blanco y negro; y un dibujo más que un esquema. En segundo lugar, los tipos de signos propuestos por Peirce1 no son compartimentos estancos. Son más bien procesos que se entrecruzan y se mezclan. Vamos a verlo con ejemplos. Observen la siguiente pintura de René Magritte El texto dice –en francés- “Esto no es una pipa”. La primera reacción del destinatario es algo así como “Cómo no es una pipa? ¿Qué es, entonces?”. Si ustedes pensaron algo parecido es que han caído en “la trampa de la imagen”. Efectivamente, no es una pipa. ES UN DIBUJO DE UNA PIPA. La “trampa de la imagen” consiste en ser negada como signo, en parecer que es la cosa misma cuando en realidad es un signo, una representación de la realidad. Y como toda representación: • • Tiene un emisor, que pone su subjetividad, su punto de vista. Representa una parte del objeto y deja otra parte sin representar.

Ejemplo 1: ¿Qué es? Un corazón, pero: ¿se parece en realidad a un corazón, a ese órgano fibroso que late en nuestro cuerpo? No mucho. En realidad la similaridad no es algo natural sino algo que se impone culturalmente. Aprendemos desde chicos a “ver” y a “representar parecidos según nuestra cultura”. La perspectiva –que lo más lejano sea más pequeño- que surge en Occidente en el Renacimiento como forma de representar el mundo, es también un buen ejemplo de cómo los íconos son convenciones. Entonces a partir de este ejemplo vemos que Los íconos son también un poco símbolos. Por ejemplo, pidan a una persona de más de 30 años que dibuje una bomba. Seguramente hará algo parecido a esto:

1

http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Sanders_Peirce Material reelaborado del curso de Educ.ar para Docentes

Marisa Elena Conde, Especialista en Tecnología Educativa -UBA-

2

COMUNICACION
Mientras tanto, un chico de hasta 10 o 12 años dibujará algo así: Ejemplo 2. Se puede dibujar una sirena, un hipogrifo o un unicornio, pero es más difícil tomar una fotografía de ellos por la sencilla razón de que son seres inexistentes.

Puedo dibujar algo sin la presencia del objeto, pero no puedo fotografiarlo. Por esta razón la fotografía se caracteriza por ser una prueba de realidad del objeto fotografiado. El objeto fotografiado estuvo próximo a la fotografía. Por lo tanto la foto actúa como índice con respecto a su objeto. La fotografía periodística, el uso oficial, policial y judicial de las fotos son prácticas sociales que se fundan en el aspecto indicial de la fotografía. Entonces, a partir de este ejemplo vemos que

Los íconos son también un poco índices.
¿Cómo significa la imagen? Una vez más o menos delineada la caracterización de la imagen como signo vamos a revisar algunos aspectos que ayudarán a abordarla y estudiarla. Connotación / denotación Los invitamos a leer un fragmento de “Retórica de la imagen”, en el que Roland Barthes identifica dos tipos de sentidos de la imagen: uno más literal y otro más cultural a partir del análisis de una gráfica publicitaria. Este texto –aunque escrito hace más de cuarenta años- presenta conceptos básicos para el análisis de las imágenes. “Esta imagen discontinuos. revela de inmediato una serie de signos

La idea de que se trata, en la escena representada, del regreso del mercado. Este significado implica a su vez dos valores eufóricos: el de la frescura de los productos y el de la preparación puramente casera a que están destinados. Su significante es la red entreabierta que deja escapar, como al descuido, las provisiones sobre la mesa.

Marisa Elena Conde, Especialista en Tecnología Educativa -UBA-

3

COMUNICACION
Para leer este primer signo es suficiente un saber que de algún modo está implantado en los usos de una civilización muy vasta, en la cual se opone al aprovisionamiento expeditivo (conservas, heladeras eléctricas) de una civilización más mecánica. Hay un segundo signo casi tan evidente como el anterior; su significante es la reunión del tomate, del ají y de la tonalidad tricolor (amarillo, verde, rojo) del afiche. Su significado es Italia, o más bien la italianidad; este signo está en una relación de redundancia con el signo connotado del mensaje lingüístico (la asonancia italiana del nombre Panzani). El saber movilizado por ese signo es ya más particular: es un saber específicamente (los italianos no podrían percibir la connotación del nombre propio, ni probablemente tampoco la italianidad del tomate y del ají) fundado en un conocimiento de ciertos estereotipos turísticos. Si se sigue explorando la imagen (lo que no quiere decir que no sea completamente clara de entrada), se descubren sin dificultad por lo menos otros dos signos. En uno, el conglomerado de diferentes objetos transmite la idea de un servicio culinario total, como si por una parte Panzani proveyese todo lo necesario para la preparación de un plato compuesto, y como si, por otra, la salsa de tomate de la lata igualase los productos naturales que la rodean, ya que en cierto modo la escena hace de puente entre el origen de los productos y su estado último. En el otro signo, la composición, que evoca el recuerdo de tantas representaciones pictóricas de alimentos, remite a un significado estético: es la naturaleza muerta. El saber necesario es en este caso fuertemente cultural.” Barthes advierte en la imagen un significado de connotación. Denotación y connotación son conceptos que Barthes presentó en otro artículo llamado “Elementos de semiología”.

El signo tiene una significación denotativa, que es el significado objetivo – entre comillas– que uno puede encontrar en el sistema de la lengua.

Ahora bien: a la vez, el signo tiene otro significado cultural, discontinuo, errático, que viene asociado a ese significado denotativo. Esa es la connotación.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful