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Sobral, J. (1994). Manual de Psicologia Jurídica. Paidos, México.

RELACIONES ENTRE LA PSICOLOGÍA Y LA LEY
Eugenio Garrido Martín 1
(Universidad de Salamanca)
1. Introducción
Los estudios que exponen las relaciones entre la Psicología y la ley positiva
suelen comenzar con algún ejemplo enrarecido en los medios de comunicación.
No quiero apartarme de este esquema; quiero recordar dos acontecimientos o
noticias relativamente frescas. El primero, ya clásico, la sentencia de la minifalda.
Me refiero a él no por el ruido social que produjo, sino por las razones aducidas
por el juez de Teruel para absolver al empresario que acosa sexualmente a su
secretaria: no he hecho más, dice casi textualmente el juez, que aplicar los
principios de la biología y de la Psicología de Freud. Es decir, que las teorías
psicológicas de la conducta intervienen explícitamente en la argumentación
jurídica. La conclusión, para los psicólogos, es que en esta sentencia se ha
explicitado su fundamentación psicológica; en todas las demás se utiliza de igual
manera (Fitzmaurice y Pease, 1984).
El segundo acontecimiento, que se toma de los medios de comunicación, es
menos conocido, pero no por eso menos significativo en cuanto a mostrar la íntima
relación existente entre la Psicología y la ley. Se trata de un reportaje aparecido en
el suplemento dominical de ABC (29-3-89, Págs. 66-67). Reportaje publicado con
motivo del Decreto del Consejo de Ministros de 3 de marzo de 1989 en el que se
pena a quienes no pasan a la mujer y a los hijos la pensión estipulada en la
sentencia de separación. Uno de los jueces entrevistados (juez de familia Eduardo
Hijas) afirma que él quedaría más satisfecho si pudiera entrevistarse a solas con
las partes que litigan.
En este segundo caso la relación entre la Psicología y la ley roza el campo del
ejercicio profesional. De alguna manera, ciertas funciones del juez, o que se
atribuyen a ciertos jueces, tienen algo o mucho que ver con las funciones
específicas del psicólogo. Fue Parsons quien, allá por los años cuarenta (1949),
afirmaba que la eficacia de los abogados no se mostraba tanto en las salas de
juicios como en sus despachos. Se refería a funciones que en Psicología se
denominan counselling y que es uno de los roles más viejos del psicólogo: tanto
que puede constituir su estereotipo.
Aun partiendo de estos dos ejemplos prototípicos, y con ello continuar la tradición
de los escritos psicolegales, no es mi interés demorarme en lo anecdótico que
ponga de manifiesto el ejercicio. Me interesan las relaciones epistemológicas,
mostrar si son idénticas o distintas de sus representaciones de la conducta, objeto
de estudio de la Psicología y objeto de regulación de la ley positiva. También me

interesa llegar a establecer los paradigmas concretos de la posible o real
colaboración.
2.- Tres momentos históricos
Si nos acercáramos sistemáticamente a las primeras páginas de los tratados de
Psicología jurídica hallaríamos unos, cuantos tópicos que se repiten con mayor o
menor fortuna. Uno de ellos es el recuerdo de hechos históricos que muestran
cómo fueron descubriendo y aceptando los hallazgos de las ciencias sociales, en
especial de la Psicología, quienes tienen por oficio la ley positiva.
No faltará nunca la mención de Münstenberg, 1908 (véase Balu, 1984, Marcowitz,
1976). Münstenberg mostró la imperiosa necesidad que tiene la ley positiva de
conocer y aplicar los hallazgos de la Psicología científica, especialmente en el
campo del testimonio presencial. La cita siguiente, recordada por Zimbardo (1975),
es larga, pero-merece la pena: es uno de los primeros testimonios en que se
muestra la necesidad de que el juez tenga en cuenta la Psicología de los
«sentidos: «Los periodistas se sentaron inmediatamente delante del estrado. Uno
escribió que los. oyentes estaban tan sorprendidos por mi discurso que éste fue
acogido con un completo silencio: otro, que yo era constantemente interrumpido
por vivos aplausos, y que al final de mi arenga éstos continuaron varios .minutos.
El primero escribió que yo no dejé de sonreír durante él. discurso de mi
contradictor y el segundo anotó que mi rostro se conservó serio, sin una sonrisa.
Según uno, me puse colorado; según otro, blanco como, la pared. El primero contó que mi adversario no dejó de pasear por. el escenario durante mi discurso, y el
otro que permaneció siempre sentado a mi lado y que me daba paternalmente
golpecitos en la espalda» (Zimbardo, 1975, págs. 35-36).
Naturalmente, cuando los tratados mencionan la obra de Münstenberg, no eluden
recordar la solfa en que la pone Vigmore (1909). Algunos no se olvidan, tampoco,
de que la farsa tiene un tercer acto: treinta años después, 1937, Vigmore reconoce
la necesidad de que la ley positiva se fundamente o tenga en cuenta los hallazgos
de las ciencias sociales, admitiendo, también, que los Test son un instrumento
científico. Sin duda, puede afirmarse que en el trasfondo existe una concepción
positivista de la ley, aquella que no se funda en la ideología liberal, sino en la
naturaleza de la realidad social (véase García Arán, 1987).
Un segundo e importante momento histórico tiene lugar en el año 1962, con el
juez Bazelon (véase Balu, 1984, pág. 4, y pág. 344 y sigs.). Psicólogos y
psiquiatras no están de acuerdo en el diagnóstico de la enfermedad mental de
Yenkins. El juez admite la cualificación del psicólogo para diagnosticar en temas
de enfermedad mental. Tal como demuestra Balu (1984) y lo prueban Poythress y
Petrella (Poythress, 1979; Petrella y Poythress, 1983), mediante estudios
comparativos y representativos, los diagnósticos de psicología forense pueden ser
mejores que los de los psiquiatras.

Tal es la opinión de autores como Monahan y Loftus (1982). no hubiera tenido lugar si nueve jueces no hubieran consultado a los sociólogos y a los psicólogos en lugar de a los juristas en 1954 e intentado legislar mediante decretos judiciales (Dabney. la gran pretensión de los psicólogos es. etc.. en Virginia: «Violencia en Little Rock. Aquí las ciencias sociales. normalizando que la segregación racial legislada no viola la Constitución. Kirby (1978). está determinada o polarizada en torno al mundo del proceso y del diagnóstico (Garrido. pág. dentro de unos límites. que cita en una nota a pie de página de la decisión. 14. Muñoz Sabaté (1980). citado por Petigrew. Quienes se opusieron a la decisión de 1954 se fijaron rápidamente en este hecho y expresaron su desánimo porque el Tribunal Supremo se había apartado de su obligación de tomar decisiones puramente legales y de haber contaminado sus decisiones con consideraciones psicológicas y sociológicas. Por eso. Romero. 1961). no estarían de acuerdo en limitar las relaciones entre psicología y ley a sólo estos campos.Tomados en conjunto estos dos casos históricos. Los psicólogos.. Tal como lo expresó el editor de Richmond Times-Dispach. Es el tercer hecho histórico al que quería referirme. no se puede negar que la psicología jurídica. han ofrecido la realidad social que da sentido. ayuda que consiste en ofrecerle el verdadero sentido de lo que quiere la ley: en 1896 el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictó una sentencia judicial acerca de la doctrina de «separados pero iguales» en las relaciones raciales. por lo tanto una violación de los derechos constitucionales. Blackman. y. 1992). en general. los psicólogos suelen citar con cierta sesgada querencia la sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América en la que se prohíbe la educación discriminada entre negros y blancos. que da aplicación concreta a la ley y ayuda a quien ha de aplicarla. auxiliar indispensable en su ejecución y juez evaluador de sus logros. Como se verá más adelante. 1992. convertir a la psicología en el fundamento de la ley positiva y de sus aplicaciones concretas: fundamento racional de su formulación. se advertirá que existe en ellos un gran sesgo a favor de la ley positiva: parece que tal relación tuviera lugar solamente en el ámbito de la ley procesal (capacidad del acto responsable o veracidad del testimonio). Y. En 1954 el Tribunal dio la vuelta a esta decisión anterior al declarar que la segregación racial legalizada en las escuelas públicas es intrínsecamente desigual.. entre ellas la psicología. es la pretensión de todos los que directa o indirectamente se han acercado epistemológicamente a esta relación. en verdad. incluida la presente. Tales críticas apoyan la decisión «puramente legal» de 1896 en la que explícitamente se reconoce que: la legislación es impotente para erradicar los instintos raciales «y sostener el punto de vista de que el modo estatal no puede . sin embargo. Haney (1984). Müller y Chapman (1984). 1957. En ella se afirma explícitamente que las ciencias sociales han demostrado que la educación separada promueve la segregación. Para llegar a esta conclusión el Tribunal de 1954 tuvo en cuenta gran número de documentos de las ciencias sociales. al menos la académica. Tapp y Levine (1977).

Garrido. es una paradoja. y la influencia de los conocimientos psicológicos en el cambio de la legislación. Se han recomendado tres hechos históricos con cierta relevancia que definen. Esta publicación se realiza bajo la ayuda de investigación CICYT. 1981. las relaciones entre psicología y ley se hacen difíciles (Ellison y Buckhout. Pero esta crítica a la decisión de 1954 lleva en sí misma su refutación al revelar que la decisión de 1896 es también sociológica y psicológica. la noción de que existen «instintos raciales» y la creencia de que la legislación o la acción judicial no produce un cambio de actitudes son supuestos psicológicos que exigen una evidencia empírica en favor o en contra. teórica y prácticamente. Mientras el psicólogo. De hecho. también se declara (1990) que tal prioridad. parece que no se crean demasiados problemas. No se quiere volver sobre estos campos de fricción: el interés actual se concentra en los problemas epistemológicos que plantean las relaciones mutuas. .modificar el modo popular» (stateways cannot change folkways). Kirby. Suelen. la psicología o cualquier otra ciencia social pretende convertirse en árbitro. 1978. 1986). Bem. En definitiva. sobre todo cuando se analiza el poder efectivo de la psicología en el momento de dar forma explícita a la norma positiva o en el de aplicarla. las posibles relaciones entre la psicología y la ley positiva: la necesidad de contar con los descubrimientos psicológicos en las pruebas: Münstenberg. King. se restrinja a su papel de experto que aconseja a la parte jurídica en temas de conducta humana. mientras el jurista siga detentando el poder de esta relación y el psicólogo sea' el auxiliar y le ofrezca los datos a los principios sobre los que fundamentar su argumentación. 1970. pág. quien sostenía que stateways cannot change folkways (D. no obstante. Así. 1984). Consideraciones epistemológicas En algún escrito anterior mío (1986) se defiende la legitimidad que posee el psicólogo para intervenir en temas legales y el predominio de la psicología sobre la ley en el terreno de los principios. la cualificación científica del psicólogo para emitir evaluaciones forenses: Bazelon. 1984. PBS 90-0387. 1. incluso «decisión» suena como si se inspirase directamente en los escritos de William Graham Sumner. aunque tampoco se pretende que aquello se eche en olvido. 3. Cuando. comenzar haciendo afirmaciones básicas: la psicología y la ley han de relacionarse porque ambas tratan de la conducta humana. en sus relaciones con la ley positiva. 1). Los tratados de psicología jurídica no suelen aproximarse demasiado a los fundamentos de las relaciones entre la psicología y la ley. no se plantean mayores problemas. el influyente sociólogo de aquellos tiempos. ni epistemológicos ni de competencia (Haney. por el contrario. en la práctica.

más extremas. y más tiempo aún debe pasar hasta que se convierta en representación social». en parte al menos. En esta gradación in crescendo se llega a la precisión de Howard que recoge King (1984): «La ley se funda en creencias comúnmente aceptadas (no necesariamente fundadas) y refleja actitudes comúnmente aceptadas (aunque prejuzgadas)» (pág. que niegan casi de modo absoluto las posibles relaciones entre ambas disciplinas . Es necesario. salvo que. y psicología tienen un punto de vista común: a ambas les preocupa la comprensión.la manera en que viene determinada la conducta humana» (pág. pues. matizar más. nada habría que objetar. como dirían los clásicos. La psicología y la ley han de relacionarse necesariamente porque ambas tratan de acción humana: «Ley y. a primera vista. 1). -Ambas se preocupan de controlar la conducta» (Howard.1). luego. aunque una. en el de las argumentaciones que demuestran el desapego y naturaleza distinta de Psicología y ley. Ellison y Buckhout (1981) son más precisos: «Ley. El desarrollo de estas afirmaciones de Howard constituye el cuerpo de argumentación de libros tan bien estructurados como los de Fitzmaurice y Pease (1984) o el de Lovegrove (1988). Hay autores que toman posturas. 1974. Pasará mucho tiempo hasta que la concepción médica de la conducta o el error fundamental de la atribución causal penetre en campo de las demás ciencias. citado por-Kirby.2 Lo sucede es que tampoco la psicología tiene una concepción de la delincuencia <<naturaleza>>. 67).1978). estarían autores como el ya citado King.. la psicología. la predicción y la regulación de la conducta humana»-(Pág. ha de ser. legal se apoyan en una presunción acerca de la naturaleza humana y . como Saks y Hastie (1978): «Cada ley y cada institución. y éstas son las diferencias sustantivas de los saberes. la ley. Y al hacerlo surgen dificultades. las suponga. Dicho de esta manera vaga y genérica. estudie sus regularidades. psicología son semejantes porque ambas tratan de las conductas humanas. Se tratará de exponerlas gradualmente: primero desde el punto de vista de la psicología. sino como conducta aprendida. Si la psicología y la ley se relacionan entre sí porque ambas se ocupan de la conducta. más difícil para mí. porque tienen también el mismo modo de entenderlo. En el otro extremo. la conducta humana no es más que un objeto material susceptible de ser estudiado desde distintas perspectivas. desde los cultivadores de las ciencias jurídicas. y otra..

al mencionar los temas básicos sobre los . 2 «Por todo ello la consideración del delito y el delincuente como realidades que están en la «naturaleza» de las cosas indica un reduccionismo en el que cayó la criminología clásica y que se ha revelado totalmente incorrecto» (García Arán.por hallarse en dos mundos del saber que ni se rozan: nada tiene que ver el mundo de las leyes científicas de la conducta con la aplicación concreta. Así. 1980. Pág. 1988. de la analogía se pasa a la equivocidad. finalmente. Sólo tangencialmente puede interesar al legislador el conocimiento nomotético de la conducta humana. Situados en esta encrucijada. Y. Garzón y Scoane. Entiéndase bien. el testimonio. se impide retomar las cosas desde el principio. 1987). la negociación. pero el significado de estas palabras es distinto para cada uno de ellos. La idea de la no relación tiene más trascendencia cuando se argumenta . Ante afirmaciones y posturas tan dispares se corre el riesgo de «recencia»: quedarse con el último argumento leído. Por una parte. las de Ellison y Buckhout (1981) cuando afirman que ambas ciencias se preocupan de la comprensión. hace 20 años eran perseguidos encarcelados como desviados de la norma. Esto es aparentemente cierto. no es que el legislador no su ponga las leyes del . la predicción y la regulación de la conducta humana. pone como ejemplo el acuerdo sobre la mano por la que se conduce).:()n el calor histórico de la ley positiva. que se resuelve mediante la integración de los contrarios en una estructura cognitiva superior. Se interesan por los mismos temas: la delincuencia. Como ejemplo. por otra.que existen leyes positivas en todas las culturas y acentuar cómo las que resultan de interés común se aceptan. 24). parece que psicología y ley son inseparables. Munné. No es su cometido el descubrimiento o estudio de la ley del efecto. y reconsiderar aquellas afirmaciones de los psicólogos que parecen exageradas. comenzar por el análisis de la conducta humana como punto de encuentro de Psicología y ley. Bayés. que utilizan un lenguaje análogo y no unívoco al referirse a la conducta. 1980. la predicción y la regulación tienen significados muy distintos cuando son utilizadas por la psicología o cuando son utilizadas por el legislador (Muñoz Sabaté. sino de voluntad del legislador. del aprendizaje vicario o de las leyes guestálticas de la percepción humana. la rehabilitación. idea que se puede caricaturizar diciendo cómo en la mayoría del mundo se conduce por la derecha y en Gran Bretaña por la izquierda (aunque resulta curioso leer cómo Maccoby (1980). pero la comprensión. quienes pertenecen al partido socialista español y hoy están en el gobierno. Aunque también crean un conflicto sociocognitivo. los contratos. circunstancial e individual de la ley positiva. 1987. Ser un delincuente no es cuestión de personalidad (de Psicología).

mientras que una ley natural se apoya en un determinismo causal o en una distribución estocástica y su valor de verdad depende exclusivamente de su adecuación a los hechos» (Pág.funcionamiento conductual humano. pero no explícitamente en función de las leyes de la naturaleza humana. 50). objetos o artificios produce la querencia. la que abre o cierra semáforos e impone direcciones únicas. se tratan de hallar las relaciones entre Psicología y ley. etc. De la misma manera es equívoca la expresión «predicción de la conducta humana» aplicada por los autores a ambas ciencias por igual.< Las ciencias jurídicas ocupan una posición muy diferente debido a que el derecho constituye un sistema de normas y una norma se distingue. Las ciencias sociales. Lo propio de una norma es. . prescribir un cierto número de atribuciones y de obligaciones que siguen siendo válidas aun en el caso de que el sujeto las viole o no haga uso de ellas. cuando con sutil precisión dice: . este tipo de control psicológico e. por su misma obligatoriedad de las relaciones más o menos generales buscadas por las ciencias nomotéticas. de la simple constatación de relaciones existentes: es una categoría aparte. muchos equívocos cuando. sino en función del poder que posee. buscan el descubrimiento de las leyes que les permitan controlar el comportamiento de los seres que estudian. Se trata de lenguajes distintos. el de la imposición y el del descubrimiento. No se entiende. Existen. no predice sino que prevé y trata de fomentar o de prohibir positivamente. Es tan equívoco el uso del control por ambos saberes que la ley positiva puede controlar (prohibiéndolo o imponiéndolo) el control psicológico. de los principios de la atribución causal. el del ser y el del deber ser. objeto formal. Un autor que elimina este equívoco es Piaget (1976). de la ley positiva y lo que es propio de la Psicología cuando ambas se aproximan a su objeto material. para modificar unas actitudes prejuiciosas. mientras que sí lo es del psicólogo. De la misma manera utilizará y medirá comportamientos humanos a partir de la gratificación. y no existe control de verdad si se ignoran las leyes o los procesos. (le naturaleza muy distinta del que ejerce la ley positiva. por ejemplo. del modelado. común: la conducta. ¿Qué decir de la regulación aplicada unívocamente a ambas disciplinas? la regulación de la conducta es la función esencial de la ley positiva: ella es la que nos dice lo que debemos hacer o evitar. pues. y en función de lo que considera bueno o malo para la convivencia entre las personas. el psicólogo utilizará tal descubrimiento. en cambio. la que premia y la que castiga. pero éste no es su cometido. pues. Sin duda. de las leyes de la memoria. Tras la lectura de estas palabras no quedan ya dudas sobre lo que es propio. que es la del deber ser. en qué sentido puede afirmarse que la Psicología regula la conducta más allá del uso de sus leyes nomotéticas que controlan solamente en cuanto predicen. como cualquier otra ciencia de la naturaleza. Si se descubre que la mera familiaridad con las personas. desde un punto de vista epistemológico. en cambio. La ley positiva.

La motivación de la conducta ha sido estudiada con más precisión por la Psicología del aprendizaje. ha de contar. simplemente porque el castigo en el laboratorio no es lo mismo que el castigo penal. la ley. 1992). aunque cada disciplina tenga su cometido. si no quiere ser irracional e «inhumana». y debe. Van Dusen y Mednick. sobre todo. A no ser que quiera legislar que el sol da vueltas alrededor de la tierra. sólo que una. los coloca en su punto de análisis. desde el punto de vista psicológico. También el psicólogo premia. Y. como se insistirá más adelante. la ley penal. 1988). La ley positiva parte de una concepción de la naturaleza humana y de una previsión del comportamiento humano y legisla en consecuencia. las relaciones psicolegales se fundamentan en que la ley no es . En definitiva. No es verdad que entre Psicología y ley no exista más relación que a través de su objeto material común: la conducta: Su contacto es más íntimo: las dos tienen la misma concepción de la naturaleza humana y de su comportamiento. se funda en una concepción de comportamiento humano idéntica a la de la psicología. ser encarcelado. aquí es donde se halla el verdadero fundamento de las relaciones entre la Psicología y la ley positiva: en que muchas de las leyes positivas tienen su razón de ser. su justificación teórica en los supuestos de cómo funciona la naturaleza humana y así aparece formalmente en los prolegómenos de cada ley (Garrido. En primer lugar. Dicho paladinamente. por ello. las dos comparten una concepción unívoca de los procesos que gobiernan la conducta humana. o que 'el recién nacido «mata» a su madre. castiga y amenaza para demostrar que éstos son principios de motivación que rigen la conducta humana. 1988. este paralelismo entre la Psicología y la ley penal. 1984). pues no sacan del equívoco ni del conflicto sociócognitivo.El lector ya se ha dado cuenta del modo paradójico de exponer en el que se afirma negando. Por ejemplo. Cuando el legislador quiera ir más allá de la interpretación semántica de las palabras debe recalar en las ciencias sociales (Walker y Lind. entre otras ciencias sociales. Por eso. porque no son los mejores para conseguir lo que explícitamente pretende. en tanto su finalidad es exigir el cumplimiento de lo legislado. es necesario matizar las palabras de Piaget. pero ésta le dice que el uso que hace de esos procesos es dudoso. y cuando la ley positiva quiera utilizarla deberá contar con sus hallazgos (Buikhuisen. mismo volumen Zimring y Hawkins. Y la ley. y la otra. cuando los psicólogos hablan de relaciones entre Psicología y ley están afirmando que. 4. con la Psicología. Relación unívoca Las matizaciones a las palabras de Piaget deben hacerse ordenada o progresivamente. no es aceptable tal crítica cuando en ese mismo capítulo él habla del valor «disuasorio» de la ley penal al igual que lo hacen en otros capítulos del. Por esta razón no parece adecuada la objeción de Andenaes (1979) cuando critica. Relación sin equívocos. en concreto. la Psicología. Desde la perspectiva psicológica. los supone o intuye. el derecho penal no tiene sentido si no se presupone que el hombre se comporta tal como lo predicen los psicólogos del refuerzo o el castigo contingentes.

Por ejemplo. En alguna otra ocasión (Garrido. por el estudio de los movimientos de masas o conductas colectivas (Milgram y Toch. Aunque bien pensado. acaso por un cierto sentido de la mesura y del pudor científico. por sentido común. Se puede ejemplificar esta exageración diciendo que. Ante esta conclusión ya no parece tan exagerada la afirmación de Saks y Hastie (1978) de que cada ley y cada institución legal se apoyan en una presunción acerca de la naturaleza humana y en la manera en que se determina la conducta humana. la otra. Existen leyes positivas. sino de la escala de valores del legislador. Sinceramente.puro voluntarismo. que nada o muy poco tienen que ver con la psicología o las ciencias sociales. uno tiene la tentación de contenerse: no se pretende sostener que todas las leyes positivas tengan la misma dependencia psicológica que el derecho penal. al menos. las leyes emanan. como la obligatoriedad del. dos razones: una. para un estudioso de las ciencias sociales no resulta fácil liberarse de esta red de argumentaciones. la que es panpsicológica. Es decir. o muchas normas del derecho administrativo. paranoico. Llegado a esta argumentación extremada. 'es la ley misma. Dentro de poco se demostrará que la puesta en práctica (conducencia) de esas leyes emanadas de una escala de valores determinada exigirá que el legislador cuente con los hallazgos y servicios de las ciencias sociales. 1968). acudiendo a sus estudios de percepción humana. 199. Antes se analizará más de cerca la afirmación de que la escala de valores terminales es el fundamento último. no psicológico. sino que también quiere ser racional. 5. no es fácil hallar la salida al panpsicologicismo de la ley. existe conciencia de la cascada de deducciones que estas afirmaciones precipitan: la Psicología y las ciencias sociales como norma de la norma. de la ley positiva. como el modo de rellenar un impreso. no es que la psicología quiera usurpar la hegemonía del fundamento de la ley. de ser así. la Psicología y las ciencias sociales como jueces de la norma positiva. cinturón de seguridad. Y puede juzgarlo por. la Psicología puede juzgar el valor de una norma tan arbitraria y sin fundamento psicológico explícito como la ubicación de un semáforo y la frecuencia de sus cambios. El psicologicismo de la ley Naturalmente. tanto panpsicologicismo puede parecerle indeseable. no es lo mismo tener una ideología socialista que una ideología liberal en el momento de elaborar los presupuestos generales del Estado. poniendo el acento en el valor de justicia. Se verá la circularidad que existe en la distinción . Sin embargo. la que está llena de Psicología. La Psicología científica puede ayudarle a que la Psicología en la que se apoya sea la mejor posible. por su naturaleza intrínseca.1) he intentado salir de este impasse recurriendo a la escala de valores del legislador como anclaje último de la ley positiva. no de la concepción de la naturaleza humana.

igualdad. Idea ésta que también está implicada en la dialéctica «ser y deber ser» sobre la que se ha prometido volver. se le han dado la vuelta a los significados semánticos diciendo que es justo aquello que se acomoda a la ley. Tan es así que. que son el fundamento último de la deducción lógica. Sería larga de explicar la argumentación que existe tras cada uno de los términos que se acaban de utilizar. En nuestro tiempo. 97). Los principios de la justicia deben fundamentarse en un estrato más profundo de. paz. como Sampson (1986). Frente a esta concepción innatista. por principio sostiene la ley positiva. Pero este tipo de justificación tiene mucho que ver con una concepción del derecho natural que sostiene que el fundamento último de la ley se halla inscrito y es innato a la naturaleza humana en cuanto tal. que conceden a las escalas de valores terminales la función de justificar la propia conducta. valor que. A modo de prueba de autoridad han de entenderse en el mismo sentido las palabras de Rawls . Se anunciará una posible salida en el interaccionismo simbólico o. Se puede entender que los valores de vida confortable. además de no pertinente en este momento. que afirman lo mismo del valor justicia: «Algo que es tan profundamente persuasivo como lo es la justicia para legitimar un orden social. dignidad humana. la vida social humana.piagetiana entre el ser y el deber ser con la que se justificaba la distinción entre Psicología y ley. Los principios de la justicia deben referirse.. eternos y consustanciales es el de justicia. según la cual el valor de justicia se equipara a los demás valores terminales. se identifica con la equidad y no con la igualdad y menos con la necesidad de que habla Deutsch (1975.. 1986). libertad. en último término. Justicia distributiva que. por definición. por consiguiente. mejor. una inscripción semejante a la de los primeros principios del razonar. es un valor relacional y. deba sostenerse que el valor de justicia. 1986) en sus escritos de tanta resonancia en el ámbito de la psicología social (Bierhoff et al. estén inscritos en la naturaleza misma. 6.sé focalicen en la cooperación y el interés general de la comunidad más que en la competición o en el interés individual» (pág. Validez circunstancial del valor de justicia Cuando se apela a la escala de valores terminales como fuente última de la ley positiva parece que se ha tocado fondo y se concede un respiro ante la exageración del panpsicologicismo.. se impone que sea un valor intrínsecamente relacionado con la justicia distributiva. Hay autores nada sospechosos de esencialismo y más bien sospechosos de historicismo. en nuestro lenguaje. el interaccionismo recíproco banduriano. Serrano (1984) o Garcés (1988). surgido del consenso y vigente por consenso. etc. Uno de los valores innatos. no puede ser relativo y siempre cambiante. a temas que afecten a todas las sociedades humanas y ---yo creo. por lo cual es esencialmente relativo a tiempos y circunstancias. Se está de acuerdo con psicosociólogos como Rokeach (1973).

por lo mismo. es problema circunstancial y debe ser descubierta por las ciencias sociales tanto en su definición o sustantividad como en sus funciones o aplicaciones. coordinación. siempre que la igualdad se entienda como equidad. Pero debe afirmarse en contra de Piaget que si se invalidan las leyes nomotéticas. Según este autor. Implícitamente se supondría que las ciencias sociales tendrían más que decir en la aplicación concreta del valor justicia a la imparcialidad. 6). Si las afirmaciones sobre el valor consensuado son ajustadas. En el intento de hallar las relaciones entre la psicología y la ley. a la ley positiva. las leyes de la conducta. sino que sería un valor independiente. resulta ser función de las ciencias sociales investigar cuál es el concepto de justicia de la sociedad en la que se vive. tal como yo la entiendo y tal como yo entiendo que la entiende Rawls. si se acepta la noción de justicia que se acaba de exponer. dejando para ésta únicamente los modos de su aplicación concreta en tiempos y latitudes diferentes para lograr lo que él llama imparcialidad. todos somos iguales siempre que todos aportemos «igualitariamente». y si es función de las ciencias sociales descubrir dicha noción. alejado de la investigación empírica psicosociológica. acomodaticio y no necesariamente el mismo en todas las sociedades: «Aunque la justicia tenga cierta prioridad y sea la virtud más importante de las instituciones. Interacción entre el ser y el deber ser Es ésta una cuestión que tenemos pendiente desde la referencia a Piaget. una de las diferencias esenciales entre ambas disciplinas es que la ley nos dice lo que debemos hacer y la psicología descubre las leyes del ser. mientras las leyes nomotéticas se invalidan cuando no se halla su «cumplimiento» real. tal como se explica más adelante. se invalidan también las leyes positivas que razonablemente se fundan en ellas. ultimísimo. entonces son las ciencias sociales las que también han de dar el fundamento último. siguen teniendo su valor. . si se es lógico.(1985) cuando afirma que la justicia es un problema de consenso social y. puede hacerse un argumento perfecto: si la ley positiva se fundamenta en la noción de justicia que rige la sociedad en la que se promulga. la eficacia y la estabilidad. la coordinación. Dicho de otro modo. ese valor que trascienda a las circunstancias. 7. Sin embargo. eficacia y estabilidad. resulta o se deduce que el valor de justicia no sería un valor terminal en sí mismo. un subproducto de la igualdad. Las leyes positivas. Interesa resaltar estas palabras de Rawls porque en su famoso libro parece que busca ese primer principio de la justicia. aunque no se cumplan. por ser problema de consenso. y menos a la noción misma de justicia. una concepción de la justicia es preferible a otra en cuanto sus consecuencias más amplias sean más deseables» (pág. Y. la justicia valor terminal. manteniendo igual otras cosas.

impuesta por el poderoso. que es el que legisla. determina el ser que descubre la ciencia. como ya hemos visto. falsa impresión. Desde el punto de vista que nos ocupa (las relaciones entre psicología y ley). Entre el ser que «supuestamente» descubre la psicología y el deber ser que ordena la ley positiva. etc. pero es necesario decirlo o recordarlo porque. Me estoy refiriendo. humana y la «naturaleza» del comportamiento humano. la realidad. la «naturaleza» que se descubre. especialmente las ciencias sociales con frecuencia no son más que un ropaje científico del statu quo. de que la psicología tiene esta prepotencia sobre la ley positiva (al menos en el orden de las ideas) porque es la que estudia la «naturaleza». se concibe. a la vez que resumiendo. es un valor cuya esencia es social. no son más que un reflejo del deber ser. desde la psicología. 1'. se siente. cuya existencia sería impensable fuera de la coexistencia entre personas. Porque el valor justicia. que es la sociedad tal como está establecida. Lo que pretendo es hace una crítica a este «supuesto». y para hacerlo es necesario replantearse las relaciones entre el ser y el deber ser. el que determina la psicología que se hace. Pero con este tipo de argumentación se está dando la impresión. determina lo que las ciencias sociales deben descubrir. el poder que crea las leyes. La pregunta es. son unas supraestructuras al servicio del poder establecido. En definitiva. la justicia y la injusticia en una sociedad es problema de las ciencias sociales. esto quiere decir que la ley. Es decir. Hasta ahora se ha dicho que la psicología. en esta relación. fundamenta a la ley. Decir esto carece de originalidad.Aun admitiendo la trascendencia de los valores terminales. dicho así. las ciencias sociales. lo sustantivo. queda por descubrir el orden de preferencia dominante en la sociedad en la que se vive. fundamento de la ley positiva. y. pues: ¿quién determina a quién? ¿El poder establecido. queda por explicar todavía la jerarquía entre ellos dentro de la mente del legislador. o es primero el descubrimiento) del ser hecho por la ciencia y a él se acomoda la ley positiva? . Cómo se experimenta. Tal sucede aun en el caso en que se quiera salir del panpsicologicismo acudiendo al deus ex machina de los valores terminales. el deber ser. e incluso incluyendo entre ellos el valor de justicia. no es original quien pretenda afirmar que las ciencias. Naturalmente que a estas alturas del desarrollo del pensamiento humano no se es original al afirmar que la ideología. Y por «naturaleza» entendemos el «ser». las tornas se vuelven contra las ciencias sociales. a la lógica de la deducción: se está tratando de hallar las relaciones entre psicología y ley desde las ciencias sociales. Piaget diferencia entre ser y deber ser a la hora de distinguir epistemológicamente las ciencias sociales de las jurídicas. más en concreto.. el supuesto o soporte de la acción misma.

según las investigaciones de Lerner y sus colaboradores. Sampson (1977). La teoría. es porque también se lo ha merecido. Nos encontramos en una situación semejante a la expuesta para la psicología diferencial. 1975). En la formulación de la teoría de la equidad se establece que el que más aporta no solamente se lleva la parte del león en el reparto de beneficios.Dentro de la Psicología hay autores que han tratado bien este tema. resulta aleccionador para comprender cómo la psicología ha estado dirigida por quien detenta el poder: el complejo de Edipo freudiano. Freud debió hablar del complejo de Layo y no del de Edipo. Gergen (1984). En el contexto psicolegal parece más adecuado recurrir a estudios de psicología jurídica. Son ejemplos recurrentes la psicología diferencial. 98-99). Sampson recuerda cómo el origen y aplicación masiva de los test psicológicos a comienzos de siglo en EE. la psicología. Torregrosa (1986). agresividad y maldad polimorfa se atribuyen al hijo y no al padre. Cuánto más fácil es para ellos dormir pacíficamente por la noche si creen vivamente que los menos afortunados están arropados en la creencia de su merecimiento del destino peor» (págs. Jiménez Burillo (1992). sino que. descubren lo que es coincidente con el deber ser. tuvo la finalidad de evitar la inmigración de los oriundos dé naciones menos dotadas. pero con un convencimiento más medular: que cada uno tiene lo que se merece. el mejor ejemplo. además. En la teoría del mundo justo se ratifica esta situación de reparto desigual. una especie de eugenesia nacional. éstas son las palabras de Sampson. es el tratamiento que la psicología ha dado al tema de la percepción y la vivencia de la justicia distributiva tanto en su teoría de la equidad como en la percepción del mundo justo (Walster y Walster. En el campo de las relaciones entre la psicología y la ley.UU. el ser. en el que las bajas pasiones de envidia. E incluso. es quien envidia al hijo o lo provoca hasta situaciones límite. mediante la cual se descubren diferencias entre las personas. que ratifican cuanto estamos diciendo: «El papel potente que juega la justicia en la legitimación social lleva inmediatamente a la posibilidad de que los principios de justicia puedan servir al interés de los actuales patronos de la dominación. Quien tiene miseria o es víctima por algo será. con la ley positiva hecha a modo y medida de quien detenta el poder. el superior. trata de imponer unas normas del consenso (ley positiva) que favorezcan su situación de privilegio. Fitzmaurice y Pease (1986) ponen un ejemplo que. y quien ve la cara positiva de la suerte. El que más tiene debe seguir teniéndolo y mandar sobre los demás. Layo. sin duda. pero Layo era el «padre».. a pesar de que en la obra de Sófocles hay indicios manifiestos de cómo el padre. . sin duda. aunque ésta se deba al azar. Buss (1979). Aunque un poco demagógicas. Estas diferencias ordinariamente coinciden con las divisiones sociales y muestran cómo Ios que están arriba y dominan tienen más capacidad y por eso deben continuar obedeciendo. a quien está hundido nadie le echa una mano.. Qué tentador es para quienes se benefician de una determinada jerarquía de poder y privilegio creer profundamente que se merecen esta posición elevada. por ejemplo A.

Desde el momento en que algo se permite (y como permitir es no castigar. dichas sentencias. el divorciarse y la eutanasia. La segunda de las relaciones inversas (de la ley sobre la Psicología) es más trivial. que si las ciencias sociales no sirven más que para reforzar los argumentos de los juristas. o del divorcio. Una vez más. No es menos sorprendente analizar cómo en las salas de juicios y en las sentencias judiciales se acude a principios y procedimientos explícita y expresamente psicológicos para dar fuerza y contenido a la argumentación jurídica. Aunque no sea más. al menos. Pero no es la única y me gustaría resaltar. la leyes-criticada y reprimida. y no castigar es aprobar) termina siendo «natural» el abortar. critican las relaciones entre la Psicología y la ley. Lo mismo ha de decirse cuando se utilizan las ciencias sociales para mostrar. cuando la ciencia es. cuando se quiere convertir en dueña desde el estudio de la «naturaleza humana» a la que debería someterse. En la parte empírica de la investigación que patrocina este escrito se están analizando los componentes psicológicos de las sentencias judiciales en materia de delitos sexuales. emitida por quien está en el poder para favorecer sus privilegios. se puede expresar de la siguiente manera: la ley positiva. por ser más cotidiana. Es decir. manera formal lo incumplen informalmente. por sí misma. pasado el tiempo. por el hecho de ser promulgada. o las homosexuales. como dice Bandura (1976). las relaciones de fundamento de la Psicología sobre la ley carecen de mucho sentido cuando se estudian formalmente. que porque previenen a la ciencia el plantearse ciertas hipótesis. Lo dicho es suficiente para demostrar que. Pero lo que critican de una. ha ejercido sobre la Psicología. termina cambiando las creencias de los subordinados hasta tal punto que. La primera es una especie de lazo de programa de ordenador en el que el paso siguiente aumenta la cantidad básica un número determinado de veces. Se debe afirmar. Desde una mente psicológica resulta interesante acercarse a quienes. pero esas mismas leyes psicológicas. lo acertada que ha sido la imposición . Analizadas las dudosas relaciones entre el ser. y con ello corroborar las afirmaciones de Harvey (1984). Pongamos el ejemplo del aborto. descubiertas en los mismos laboratorios.Esta misma concepción de la justicia como equidad es la influencia mayor que la ley positiva. o de las relaciones prematrimoniales. a posteriori. hay que re tornar al punto de vista psicológico que predomina en éstas páginas. y el deber ser. son utilizadas por el poder fáctico cuando a éste le conviene para sus intereses.«auxiliar» del poder no causa problemas. Una vez más el poder determina lo que la ciencia debe buscar. no merece la pena hacer una Psicología jurídica. la gente mantiene como «naturales» y obvias creencias y aptitudes que años atrás parecían contra natura. Critican especialmente la transpolación de resultados desde el laboratorio psicológico al caso concreto que se está tratando en la sala de juicios. desde una mente legal. al igual que la Psicología que se hace. dos más y sin prejuicio de que el tema se vuelva a tocar más adelante. Uno de los capítulos más apasionantes está resultando ser la concepción psicológica que :aparece -en . el ser que se descubre no está tan lejano de la circunstancia jerárquica en la que se vive.

recordar la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América sobre la segregación racial. las relaciones entre la psicología y la ley. ser (ciencias sociales) y las que imponen la conducta. que hace dos afirmaciones básicas: no se debe utilizar la palabra «conducta» de manera equívoca y hay que distinguir. 44). ejemplo ley penal que se funda menta en las leyes del aprendizaje contingente. La psicología descubre la «naturaleza» que modifica la ley. el deber. Frente a estas posturas relativamente encontradas. como psicólogos. por ejemplo. descubre lo que la ley positiva le ha impuesto. El determinismo recíproco como solución A estas alturas del discurso no estaría mal un recogimiento esquemático y guestáltico que marcara el punto en que nos encontramos. tienen miedo a un psicologicismo de la ley y confían más en el análisis de los textos legales. 8. al hablar de conducta. se ha intentado salir mediante la clara exposición de Piaget. pero solamente si el psicólogo se convierte en algo más que un mero tecnócrata que llena con sus datos categorías legales preexistentes. con sus datos. Los juristas. mostraron también la vivencia de la injusticia al ser educados separadamente y con ello demostraron que cualquier tipo de segregación. Se ha partido de posturas encontradas: para los psicólogos. La lógica de es tos argumentos. En este vaivén entre la Psicología y la ley no se puede renunciar a la utopía de que mediante nuestros estudios podemos y de hecho estamos cambiando los valores de 1g sociedad.de una ley. de esta manera ayudaron a interpretar adecuadamente la Constitución. si la sociología jurídica se utilizara solamente para confirmar. Y uno de los caminos es influyendo sobre la ley positiva. detrás de toda ley o acto jurídico existe una concepción de la naturaleza humana y de las leyes de su comportamiento. La psicología. de otra manera su éxito reciente terminará siendo inútil y de corta duración» (Pág. Dicho más claramente. Yo creo que el psicólogo. entre las ciencias que descubren el.. recelosos. se decía a continuación nos lleva a un . las teorías criminalistas clásicas y la historia reciente de la humanidad con el genocidio nazi les dan un poco la razón. De esta manera influyeron sobre las leyes. Parece necesario. como profecía autocumplida. Se trata de hallar. que. una vez más.ser (las ciencias jurídicas). como. entre-otras.. que psicología y ley parten de la misma concepción de la naturaleza humana y de su comportamiento. lo bien que ha sido acogida la ley del aborto. las ciencias sociales no pueden renunciar a modificar profundamente la escala de valores de una sociedad. Haney (1984) expresa la misma idea con claridad: «El contacto con otros sistemas intelectuales como el legal puede vigorizar paradigmas psicológicos ya mortecinos. hoy en día. la sociología y otras ciencias sociales mostraron la igualdad entre todos los seres humanos. de separación. Ante estas afirmaciones piagetianas se ha razonado. debe ayudar a transformar las categorías y las estructuras legales. en primer lugar. y su aplicación. epistemológicamente hablando. pero una vez promulgada ésta modifica la naturaleza humana que trata de descubrir la psicología. es anticonstitucional.

dentro de la Psicología. fundamenta el derecho será el de justicia. Aquí es donde nos hallamos. Pero. a su vez. de la percepción en los contratos civiles. Y lo que se proponen suele estar determinado por el poder. pero. Pero puede tener una dimensión práctica más puntual: cuando la necesidad del legislador nos dice lo que debemos investigar. y por lo mismo. Por lo que se refiere a la psicología el libro de A. cuando ésta sigue investigando. Esta imposición de la ley. podemos poner ejemplos de cómo la psicología influye sobre la ley: segregación racial. tal como lo han demostrado las teorías marxistas en el análisis de las ideologías. ejemplo: la ley del aborto o del divorcio. y de las encuestas y estadísticas que confirman lo adecuado de una norma positiva. son mucho más complejas: la evolución histórica ha llevado a un momento concreto a la división de clases. difícil de solucionar una vez que se ha afrontado. históricamente hablando. dominante. Tampoco el segundo argumento de Piaget:. no descubren lo que no se. Pero.panpsicologismo como fundamento de la ley. en la práctica se da siempre que las ciencias sociales son utilizadas como instrumento al servicio de la ley. confirman las estructuras de poder establecidas. ley penal. que confirma la psicología con sus Test y su psicología diferencial. la distinción entre el ser y el deber ser. a la vez. pero puede ser de dialéctica histórica. que es el ente poderoso de la relación. sino que todos pueden ser iguales si . Buss (1979). Pero dentro del campo de las relaciones entre psicologíaa y ley se da en los temas. circunstancial y temporal. por ejemplo. Como ejemplo típico. Sin querer nos hemos introducido en el juego del poder y de la causalidad. especialmente las ciencias sociales. propio de las ciencias sociales. y el valor de justicia es contractual. el valor qué. de la selección de jurados. se ha puesto -la percepción de justicia distributiva y la teoría del mundo justo. en general. el criterio de equidad es la diferencia descubierta por la Psicología (el ser). propone. ha parecido tan evidente. aunque no sea más que por el principio científico de economía. ésta es la que determina las leyes positivas. Un juego que es difícil de eludir. las ciencias sociales. es un magnífico ejemplo. Cualquiera puede poner excepciones y matizaciones a estas relaciones. Tal sucede. en pura investigación. del poder sobre las ciencias sociales puede ser dictatorial. descubre que es falso el que unos sean más inteligentes que otros. En el caso de las relaciones entre la psicología y la ley. esto asusta. Y esto es debido a que las relaciones. del testimonio. como en el ejemplo de Stalin. con frecuencia. La salida de este panpsicologismo se hallaría en la escala de valores del legislador. cuando se crean áreas preferenciales de investigación que tienen dotaciones económicas minoritarias. más drásticamente. descubren lo que se proponen o. Pero dentro de este statu quo ya existe su infección mortal. pues ya es saber común que las ciencias. porque en el fondo lo que existe es una escala de valores y dentro de ella una concepción del valor justicia como equidad: el que más aporte que reciba más beneficios. Pero por otra parte podemos ver cómo la ley impone el cambio psicológico en las personas. se contraargumentába.

1987) me parece que la influencia causal entre ambas depende del momento histórico (cuando se hacen macroafirmaciones). bidireccionales.todos reciben la misma formación. a un mismo tiempo. en un influyente artículo sobre el determinismo recíproco. . Según esto. el efecto a explicar. descubre leyes que van contra el mismo poder. mientras que en otros tipos de leyes se descubra que éstas influyen sobre las aptitudes y los valores. De esta manera las palabras de B son. Siguiendo el paradigma de la teoría social cognitiva (Bandura. al fin y al cabo. es posible que las ciencias sociales tengan más impacto sobre las leyes positivas. de dependencias al fin. En el capítulo del determinismo recíproco la teoría social cognitiva afirma que. o todo es igual. todo depende de dónde cortemos este fluir. lo que hará que cambien las leyes positivas. A partir de aquí dejará de existir la segregación racial y sexual. efecto y causa. expone sus ideas sobre la causalidad en Psicología. bien por interacción. como mera aportadora de datos. y. lo son. en Psicología. Bandura (1978). todo da igual. por la misma naturaleza del planteamiento. y en otras la conducta que la personalidad. pero si alguien accede a la conversación cuando está hablando B y luego escucha la segunda intervención de A pensará que las palabras de B son la causa de la respuesta de A. o del momento experimental (cuando se hacen estudios puntuales) en que se inicie el análisis causal. Depende del momento en que se dé el corte para que el análisis se concluya o que sea la Psicología la que influya sobre la ley o la ley sobre la Psicología. sería injusto con la teoría sociocognitiva si dejara la impresión de que. Cuando nos introducimos en la cadena causal nos introducimos en un callejón sin salida. estarían. pues todo es a la vez causa y efecto. que se concluya si la Psicología influye sobre la ley porque ha creado modos de ver la naturaleza humana que luego la Psicología. Y así en cadena indefinida. la personalidad y el ambiente. pensará que la respuesta de B está causada por las palabras de A. a su vez. Es que. La originalidad del mismo radica en demostrar cómo la conducta es causa de la personalidad y del ambiente. Y como variables independientes. el ser. siguiendo las directrices del poder. en determinadas situaciones o relaciones. Acaso porque no se tiene en cuenta el modelo del interaccionismo recíproco es por lo que las discusiones de relaciones. se hacen interminables. confirmará. Como cultivador utópico de una ciencia social desearía pensar que las relaciones entre la Psicología y la ley son recíprocas. Si alguien accede cuando está hablando A. Dicho esto. de una conversación entre A y B. como la variable dependiente. es más importante la personalidad que el ambiente. al menos por lo que respecta a la conducta humana. aunque para distintos observadores. bien por separado. Generalmente la conducta ha sido considerada. determinantes o causantes de la conducta. De esta manera la Psicología.

Como he dejado entrever al exponer la teoría social cognitiva en su capítulo sobre el determinismo recíproco. una de las hipótesis trata de demostrar cómo a lo largo de las distintas carreras universitarias los estudiantes se socializan en estilos atribucionales intrínsecos o circunstanciales. Pero llegados a este punto uno se encuentra con que dentro de la psicología misma. Los resultados. estas corrientes están claramente sintetizadas dentro del determinismo recíproco. para quienes la conducta está determinada por el ambiente. Pero no se deben romper hasta el punto de admitir que la conducta está determinada por causas intrínsecas innatas o permanentes. No se debe admitir una explicación científica de la conducta en la que ésta no sea modificable y reaprendible. Son posturas encontradas y conocidas. frontalmente opuestos a los anteriores. Dicho más técnicamente.i otros profesionales que requieren nuestros conocimientos. se deben romper estos esquemas. más que la causalidad circunstancial. el legislador las supone v dictamina en consecuencia. Es decir. está otra de las grandes dudas que los psicólogos dejamos a los juristas y . En primer lugar me referiré a las distintas orientaciones psicológicas que tiene la lev y lo que yo considero Psicología más científica. Hechas estas precisiones y marcadas estas posiciones básicas se mencionan a continuación algunas posturas encontradas entre la concepción del comportamiento humano que aparece en el ámbito legal y el que aparece en el psicológico. Además (Carroll y Payne. instancias intrínsecas al sujeto. Dentro de la investigación que bajo el patrocinio de la CICYT estamos llevando a cabo. 1977) insinúan cómo las personas del mundo de la ley están socializadas respecto a percibir y atribuir la causalidad interna del crimen. aún no definitivos. 1977). tienen una misma concepción de la conducta y sus causas. la ley está sesgada hacia el determinismo intrínseco de la conducta cometiendo el error fundamental de atribución (Ross.9. Independientemente del sentido legal que se deba dar a las sentencias judiciales cuando afirman que el acusado es autor material y responsable de los hechos que se le imputan. por los estímulos. 1976. . parece ser cierto que la ley está formulada pensando en que el sujeto es la causa fundamental de sus actos. existen otros. La Psicología descubre estas leyes. Existen psicólogos que tienen una concepción de la conducta como determinada por causas. pero lo que no debería dejar ensombrecida es la idea de que ambas. Paradojas: distintas concepciones entre psicología y ley La lectura de las páginas anteriores puede dejar planteados más problemas que soluciones. Entre paréntesis. A continuación se van a enumerar algunas posturas antagónicas entre Psicología y ley. que por muy inadaptada que sea una conducta nunca se pierde la esperanza de modificarla. ley y Psicología. a la hora de adoptar o aplicar los conocimientos psicológicos. existen diferentes corrientes u orientaciones.

la incapacitación del sujeto. pero en realidad no lo es. baste con mostrar la cadena de consecuencias que se engarzan una vez que el sujeto ha cometido un delito: es culpable intrínseco. v en su forma mayor y más eficaz. Para mostrar la trascendencia de explicación de la conducta humana desde su componente predominantemente intrínseco y constitutivo. experimentalmente hablando. no el de la rehabilitación. La finalidad de la pena. y extraer las consecuencias que se derivan del llamado modelo médico de la conducta. académica o bizantina. como se ha dicho ya. 3 . . con la custodia.muestran cómo los estudiantes de Derecho tienden a atribuir causalidad intrínseca a las víctimas de los delitos de violación (Herrero).3 La discusión puede parecer trivial. Bajo esta misma concepción de la conducta humana se llega a condenar al ya rehabilitado o a buscar la proporcionalidad. sino de almacenamiento y vigilancia. a la distancia de cinco o más años. Universidad de Salamanca. La cita siguiente esclarece cuanto estamos insinuando: «Varios autores han señalado que los psicólogos profesionales de ayuda. porque en definitiva aquella persona y ésta. la justicia distributiva en un juicio cuyo crimen hace ya muchos años que se cometió. El tratamiento que se le puede dar es el de la vigilancia estrecha. y quienes elaboran planes sociales sobreestiman la responsabilidad de la víctima en sus problemas. que no son lugares de aprendizaje y de reforma. La sociedad crea hospitales para los locos y cárceles para los desviados. el análisis minucioso de muchas sentencias nos está llevando a la conclusión de que en ellas existe una concepción psicológica de la conducta que no coincide con lo que hoy sería una psicología más científica. o mejor aún (en lógica psicológica de atribución a la entidad intrínseca) si no naciera. lo que supone atribuirle la maldad. a este sujeto a convertirse en un delincuente. con la pena de muerte. La mejor manera de prevenir a la sociedad de sus peligros es la prevención especial: el encarcelamiento. sigue siendo la misma. el de la contención. y mejor si lo descubriéramos al nacer. y sin salirnos de las relaciones entre psicología y ley. Y para demostrarlo bastaría con leer el primer capítulo de Principios de modificación de la conducta de Bandura. en tono menor. la anormalidad como entidad personal. Quizás la mejor y más básica aportación que podría hacer la psicología a la ley es mostrarle cuál debe ser la concepción de la conducta humana. y mejor si fuera de por vida. Desde el punto de vista social tal concepción no obliga a cambiar las circunstancias que llevaron. posiblemente. Tesis doctoral de Carmen Herrero sobre «Percepción social de las víctimas. Como digo. y esto se logra. será la prevención especial.

Aun en el caso de que el proceso y la participación de las partes en él fueran utilizadas sólo demagógicamente. lo confirman abundantemente. 1983) han demostrado cómo la justicia percibida en el proceso es. La alusión al juicio y condena de quien ya está rehabilitado nos pone en la pista de una segunda discrepancia: la de que lo importante es la aplicación justa de la ley. por ejemplo. una vez que se han hallado todas las circunstancias atenuantes. Estudios sobre intervenciones policiales. de ser tratado justamente durante el proceso. por lo mismo. La psicología. intrínsecamente determinado. Wortman y Abbey. A modo de ejemplo enumeraremos algunas más. la paradoja de consecuencias más graves cuando se confrontan las distintas concepciones. lo que late tras estas afirmaciones de aplicación justa de la ley es que la justicia debe aplicarse sólo o principalmente en la sentencia final. pues ésta está determinada. principalmente. psicológicas que existen entre la ley positiva (como norma general) y la psicología científica. Pág. es decir. minimiza las posibilidades de los cambios sociales» (Coates. afirma que es una visión muy estrecha de la conducta. . al menos. Sin embargo. como señala Cohen (1986). Parece que lo justo de la aplicación de la ley. Las paradojas entre la Psicología y la ley no se restringen a la distinta noción de las causas de conducta. Quizá sea ésta la contradicción. como. Frente a esta concepción. la llamada segunda victimación.. participaciones grupales. especialmente al tratar de la mens rea. Folger y sus colaboradores (Greenberg y Folger. procesos judiciales. quienes intentan resolver sus problemas encuentran frecuentemente más expeditivo centrarse en la contribución de la víctima que en el impacto de los factores externos más potentes y menos controlables. sin tener en cuenta la sensación (por parte de quien se juzga). 1979. o las agravantes. Y la verdad es que la conclusión a.Porque las víctimas carecen de poder y son fáciles de manipular. Deabeck y Quarantelli (1967) han afirmado que atribuir la culpa a la víctima es contraproducente porque aparta la atención de causas sistemáticas más fundamentales y. 25). Aparentemente no hay nada que objetar a esto (aunque volveremos inmediatamente sobre este tema). etc. la que se llega tras leer sus líneas es la de que existen esas dos concepciones antagónicas entre la psicología y la ley a la hora de explicar la conducta del delincuente: la ley se centra en que el acto es consciente y voluntario. eximentes. sin negar necesariamente estos atributos. por las circunstancias y por el aprendizaje. tan importante como la justicia alcanzada en las sentencias y sus aplicaciones. Lloyd-Bostock (1984) en su incisivo artículo en contra de la psicología aplicada a las situaciones legales menciona esta diferencia. las investigaciones de Folger son de gran aplicación en las relaciones prácticas entre Psicología y ley. es que quien ha cometido los mismos hechos reciba la misma pena.

pero especialmente en las de éste último. Para finalizar este tipo de concepciones psicológicas distintas entre psicología y ley. . quien sea incapaz de entender las explicaciones que' el juez dirige a los miembros del jurado a fin de que se atengan solamente a las pruebas válidamente presentadas. el estadio de los principios morales. Queriendo ser justos podemos estar siendo gravemente injustos. En el sistema americano no se permite ser miembro del jurado a quien no sepa leer. etc. pero eso no es verdad al ser mayor. por ejemplo.. que al delincuente común o al cura . al menos. Tampoco sabemos cuáles serán las exigencias requeridas para la selección de sus miembros. la ley penal o el derecho procesal penal no hace tales diferencias. mencionaré el caso de los jurados y su selección (Nehmeth. Tras esta etapa vienen otras. 1990). se describe una primera etapa moral en la que lo bueno o lo malo se diferencia por el premio o el castigo físico que impone quien tiene el poder.Una tercera paradoja o simple no coincidencia entre las concepciones psicológicas de la ley y las de la Psicología se hallaría en los estudios sobre la evolución de las etapas psicológicas en el desarrollo de la conciencia moral y la aplicación de la ley. que es bueno aquello que no se castiga y malo lo que se castiga. En cualquiera de las teorías de las etapas del desarrollo de la conciencia moral. Kassin y Willis. la de Piaget o la de Kohlberg. desde el punto de vista psicológico y moral no tiene el mismo significado la cárcel para quien no ha pasado del primer estadio de la: evolución de la conciencia social que para quien comete el delito habiendo alcanzado los niveles más altos de desarrollo moral. la cárcel.según la ley. y en general a quien sea incapaz de comprender el sentido de lo que se está celebrando en la sala de juicios. la americana (Wrightsmán. deberían ser más frecuentes y debidamente conocidos por los juristas. como el de Ávila Espada (1987). pero hay quien puede cometer el crimen después de haber alcanzado el estadio más evolucionado. 1981. hay quien puede permanecer en la primera etapa. La paradoja radica en que. Sobral y Arce. especialmente de la ley penal.Aún no sabemos cuál va a ser la forma que adopte la legislación española.Treviño. 1987). Aparentemente la pena es justa. Antes al contrario. Sin embargo. porque así está establecido ponla ley. Garrido. Sin embargo. cometen delito. Puesto que de etapas evolutivas se trata. Dicho de otra manera: la ley parece ser justa porque trata igualitariamente a todos los que. no pueden sentarse en el banco del jurado aquellos miembros de la sociedad que sí se pueden sentar en el banquillo de los acusados. al terrorista que ha asesinado. en las que la moralidad se juzga por el consenso o por los principios generales que rigen o juzgan las acciones morales. Por eso nos referimos a la literatura más abundante sobre el tema. aunque tampoco entiendan mucho la trascendencia que para sus vidas tiene su comportamiento en un escenario para cuya comprensión y representación no han sido entrenados ni adoctrinados. condena con la misma clase de penas. Es decir. estudios psicológicos sobre la posibilidad de ser juzgados. Por eso. 1990. el más reconocido en la materia. la pena externa idéntica para unas personas que para otras. psicológicamente hablando. cuatro.

edad de acceso a la población activa. como auxiliar de la ley positiva. como ya se ha dicho. incluyendo entre ellas las mal llamadas ciencias naturales o experimentales». al nacer.La psicología. en medida en que el comportamiento legal es objeto de estudio en sí mismo o en medida en que la situación legal es elegida como laboratorio para el estudio de conducta humana. por ejemplo. A continuación se trata de especificar de modo esquemático los modos reales o posibles en que se relacionan estos dos campos del saber. la la la la la el Una vez que se hayan expuesto estas cuatro categorías de relaciones. fundamento de la ley positiva Cuanto pueda afirmarse dentro de esta categoría de relaciones mutuas tiene su fundamento en lo ya expuesto. la conducta humana es el objeto formal de la psicología. por ejemplo. si tratase de encarcelar a un recién nacido por haber causado. 1. La respuesta a esta cuestión no puede alejarse de una concepción de la naturaleza humana y una explicación de la conducta. El legislador no pretende. Lo sería. una relación inversa a las anteriores. la tercera. currículum escolar. como ya se ha visto. en el momento de las relaciones concretas. también supone una concepción de la motivación humana.10. también se podría preguntar a los psicólogos por las razones de su ausencia en los foros de la ley. edad de jubilación. pero el extremismo es un recurso de la hermenéutica. quisiera tener los pies más en el suelo. aunque dentro de las posibles explicaciones de la conducta la ley. Estas cuestiones. Comencemos. la cuarta.a toda la legislación que se fundamenta en el desarrollo de la personalidad: edad escolar. Y lo que se dice de la edad del delito sé extiende. cuál de ellas mantiene un estatus superior en esta relación o si la relación de la psicología con la ley tiene un carácter distinto del de otras ciencias auxiliares.. por regla general. Modos de relacionarse la psicología y la ley Debería haber quedado claro a lo largo de las líneas anteriores que psicología y ley tienen la misma concepción formal de la conducta humana. estudiaría más la influencia de la ley sobre comportamiento. segunda. El ejemplo es extremo. salvo excepciones. etc. Pero ahora. ser irracional. Los puntos de contacto se pueden dividir en cuatro categorías bien distintas: primera en cuanto la psicología puede ser el fundamento de la ley . sería. Andenaes (1984). en resumen. a mi entender. pues. que a fe que son muchos. pueden plantearse algunas cuestiones residuales como. defensor de . entienda lo psicológico más como entidad fija que como conducta aprendible.positiva. Y. para terminar defendiendo a la psicología de los juristas. a partir del nacimiento a subir en edades y desarrollo hasta determinar cuándo un sujeto es va capaz de delito. la muerte de su madre. El mismo hecho de imponer castigos o sanciones. el elenco de preguntas que se pueden hacer al tratar los puntos de contacto entre la psicología y la ley. como objeto de estudio. constituirían.

una última idea con aplicaciones políticas y no sólo jurídicas. No puede entenderse que una ley se promulgue para no ser cumplida. Tales problemas. si tomamos la ley de la productividad del profesorado universitario. resolverlos. todos los medios que el legislador proponga para que tal ley positiva sea conocida. 1973. encargadas de descubrir tales realidades. los problemas sociales cada vez son más técnicos. no todos pueden ganar lo mismo. asimismo. sin embargo. y son los técnicos quienes deber ser consultados a la hora de. Por ejemplo. etc. aunque éste sea meramente político. sin embargo. sin duda. que es lo que le infunde la racionalidad última. al explicar el fundamento de la conducta. Las ciencias sociales. el fundamento último de la ley es la escala de valores del legislador. La psicología como auxiliar de la ley positiva Como se ha indicado más arriba. una vez que la ley positiva ha sido promulgada debe ponerse en práctica. A veces el fundamento de la ley que se quiere promulgar se busca tanto en concepciones básicas del comportamiento humano cuanto en hechos o realidades sociales. Lo que suele suceder es que el legislador parte de intuiciones personales o del sentido común. propagada. que se han hecho crónicas definiendo posturas ideológicas encontradas. se hallarán en ella un conjunto de suposiciones sobre la conducta humana que son objeto de estudio específico de la psicología o de otras ciencias sociales: suposiciones sobre la motivación humana. las ciencias sociales son una ayuda inestimable. eliminación de la jerarquía de roles. resultan ser problemas de comprobación social. Dicho de otra manera.. entendida y . si se analiza de cerca. En definitiva. para que no consiga su efecto. lo dice con esta claridad: «El pedagogo noruego Nordland (1966) señala paralelismos entre las funciones de la disciplina en el ambiente educativo y la ley penal de la gran sociedad» (pág. aunque el origen de la ley fuera el puro voluntarismo. Intuiciones que no siempre son contrastadas por la ciencia (Rubin. En tales casos. ley de «escalones». la comparación social. Son. de justificar que no impone la ley por puro voluntarismo. pueden ayudar a dirimir problemas políticos. en tanto todos tienen las mismas funciones (investigar y enseñar) y. Sin salirse aún de esta relación básica. Fitzmaurice y Pease. 1979. debe lograr que los ciudadanos la cumplan. 57). es más evidente que debe contar con el apoyo de las ciencias sociales. percepción de la equidad. para recordarlo una vez más. Existen discusiones. Podríamos centrarnos en cualquier ley positiva y veríamos cómo el legislador trata de ser racional y trata. etc. 1984). y para ello. Pero lo mismo se puede decir de temas de ecología. propagandístico y no de cumplimiento. como la pena de muerte o la violencia en los medios de comunicación. como el tema de la segregación racial. Loftus. 2. Pero aunque no fuera así.la ley penal como instrumento educativo.

pueden ser contraproducentes para los fines que persigue la ley: Bahr (1979) muestra cómo un programa de ayuda familiar creado con la finalidad de consolidar el matrimonio y la adecuada educación de los hijos. 1989). pasado un tiempo de su promulgación. no lo es menos la necesidad de evaluar los efecto. uso de castigos en las cárceles. predicción de la peligrosidad. A veces incluso. una vez más. A. la primera parte de los considerandos de las sentencias. Con este propósito puede adoptarse la opción más generalizada (Iddies. detectores de mentiras. entraría . Ribich. que la ley produce. Ateniéndonos al tema legal. suele hacer sus evaluaciones por intuición. como es sabido. que consiste en enumerar temas legales estudiados por la psicología: testimonio presencial. etc. 1978). Ayuda en el esclarecimiento de los hechos. debe concretarse en clasificaciones más precisas. teórica y metodológicamente. Shuman (1978) ha planteado metodológicamente este tema referido a la ley penal y sus objetivos actuales y alternativos. tiene dos temas estrella. están ofreciendo esta posibilidad de evaluación de los efectos de una medida política o legal. o que estimulan el ahorro o que intentan disminuir las estadísticas de accidentes. Con frecuencia los procesos legales tienen por finalidad el esclarecimiento de los hechos a los cuales aplicar posteriormente la ley vigente. evitar contaminación. han de contar con los conocimientos psicológico o sociológico. El caso más típico es el del peritaje que. Cualquier psicólogo o sociólogo podría ofrecer fórmulas prácticas para que la ley alcanzara cada una de esas metas. evaluación forense. El primero hace referencia a la admisión de los hechos. Frente a esta postura más generalizada se podría intentar una clasificación más racional de aquellos tipos de ayudas que la psicología puede prestar a la ley. Creo que esto es evidente y no se debe insistir más en ello. El psicólogo puede ayudar al esclarecimiento de los hechos bien como perito. afirmada de modo general. 1984. discriminación de minorías. las mujeres que recibían la ayuda encontraban en ésta la liberación económica que les había impedido divorciarse con anterioridad. Aunque esto es obvio. a través de metodologías específicas (Clemente.? Las ciencias sociales. No es menos obvio que el legislador debe preguntarse si la ley. las medidas generadoras de empleo. ha cumplido los objetivos para los que fue promulgada. a riesgo siempre de que las clasificaciones se queden cortas o se solapen los contenidos. generó un mayor número de divorcios y un menor número de «re-casamientos». testimonio bajo hipnosis.aceptada. en general. Ésta es. 1975). El legislador. por ejemplo. ¿Son eficaces las reformas educativas. bien como experto. etc. Esta aportación de la psicología como auxiliar de la ley. selección de jurados. o con metodologías poco científicas (Campbell. etc.

modo de llevar un interrogatorio policial o judicial. por ejemplo. pudiéramos llegar a concluir que se ha estado errando el objeto de estudio. por ejemplo. es el de los permisos carcelarios. una vez probados los hechos. en los que la psicología puede ayudar al esclarecimiento de los hechos. Andenaes (1978). ruedas de identificación. Todavía no hemos hablado del comportamiento legal propiamente dicho. y en general todos los que ponen freno a la psicología legal porque no es posible trasladar los hallazgos del laboratorio a la situación real de la sala de juicios o al momento de ejecutar un contrato (Garrido. influencia de los libros de fotos de las comisarías sobre la identificación posterior. de entrada. B. Muchas de las decisiones que se toman en el ejercicio de los roles legales. la aceptación de una sentencia a fin de que ésta sea más rehabilitadora en casos de delincuencia por drogadicción. no . Me estoy refiriendo a algo parecido a lo que Wells (1978) denominara variables del sistema. se basan en la probabilidad y predicción de futuras conductas de los sujetos. 1974). Predicción de conductas. a diferencia del anterior. bien sonantes las críticas de autores como King (1984). modo más eficaz de instruir a los jurados para que desempeñen sus funciones en un juicio justo. y recientemente dramático.\turioz Sabaté. El caso más evidente. etc. se centraría en el peritaje sobre la capacidad de responsabilidad. el tema que se ha desarrollado es el de las relaciones entre psicología y ley. preguntas abiertas o cerradas. como jueces. letra pequeña en los contratos. 3. la pena en los tribunales de menores. recordar o identificar. Lloyd Bostock (1984). etc. C. Se había propuesto como tema de estudio la psicología jurídica y. por ejemplo. actuaciones bajo presión social. semejanzas de logotipos. En este caso. 1986). En todos estos momentos importantes del proceso es bueno contar con el estudioso de la conducta humana. Por esta razón parecen. Estudio del comportamiento jurídico propiamente dicho Intentando hacer alguna clase de crítica a lo que se ha afirmado hasta aquí . sino de buscar el modo de proceder mejor para llegar al esclarecimiento de los mismos. Existen otros temas no tan estelares como los mencionados.aquí todo lo referente al testimonio presencial o a la validez de los contratos basados en pruebas perceptivas. Por ejemplo. percepción del espacio en un plano como origen de un contrato engañoso (.e trata de llegar a la veracidad de los hechos. Pero esta misma circunstancia se da en la entrega de la custodia de los hijos en juzgados de familia.como en los juzgados de familia v de menores. de la búsqueda de las . El marco de referencia ha sido la transpolación de los estudios psicológicos a los temas legales. El segundo. encajaría aquí la evaluación forense tanto en el proceso criminal -responsabilidad y permisos carcelarios. la selección de jurados. sus leyes y sus predicciones de futuro. Ayuda en el procedimiento. sin embargo. Por ejemplo.

atribuciones causales de la conducta. pero no se estudia la verdadera conducta política.. como la de otros autores. el «laboratorio legal» más utilizado por la psicología es el del proceso criminal. 9-10). Por eso es fácil encontrar en los tratados de psicología jurídica frases como las siguientes: «Muchos estudios actuales sobre psicología de la memoria se llevan a cabo ahora en contextos o situaciones que simulan aspectos cruciales de estas instituciones. etc. Igualmente. o el de Kook y Hetvedt (1986) sobre el reparto equitativo por parte de quien detenta el poder. En éste. se estudia la toma de decisiones por parte de un jurado. que solamente este tipo de estudios sería verdaderamente de psicología jurídica.. La psicología social también ha encontrado un campo natural para sus. ofrece un foco natural para los psicólogos» (Müller.. págs. etc. estudios sobre la dinámica social en el mundo estructurado de los tribunales.. Aunque quizás fuera más adecuado decir: como muchos procedimientos legales son muy específicos. La psicología que se confirma en las actuaciones de la ley positiva. Sin duda. es que ambos tipos de estudios son jurídicos. Dentro de esta categoría se pueden hallar dos subcategorías: 1. Blakman ' Chapman. El estudio de la conducta legal. según las críticas antes mencionadas y lo que se acaba de decir en este apartado 2. 1984). muy fácilmente controlables. la toma de decisiones y el procesamiento de la . Por esta razón no pueden formar conjunto la psicología hecha en el «laboratorio jurídico» y el estudio del comportamiento jurídico como tal. En psicología jurídica también debe estudiar el comportamiento jurídico como tal. Existen estudios como el ya mencionado de Walker y Lind (1984) sobre el comportamiento de los abogados. La psicología jurídica no se ha olvidado de este problema. por ejemplo. son fáciles de reproducir con «realismo» en la situación de laboratorio.. o los de Cohen (1986) cuando habla de la utilización de los símbolos del poder. Pero se prueban en las conductas. Parecería. que han de realizar las personas en los juicios. etc. Mi idea. toma de decisiones. suele suceder que no se estudian las conductas propiamente dichas. como. En este tipo de estudios lo esencial son las hipótesis psicológicas: memoria. Se trata de confirmar las hipótesis psicológicas en el «laboratorio» natural que ofrecen muchas de las situaciones legales. que pudieran considerarse propiamente estudios psicólogos de la conducta jurídica. cuidadosamente cuantificado.. en casi todos los campos de la psicología social aplicada. o la atribución de culpabilidad por parte del juez. 2. aunque lo que se esté estudiando primordialmente sea la memoria. En el primero. los tribunales proporcionan un lugar donde la influencia social sobre las decisiones acontece de modo real.pruebas por parte de los abogados dependiendo del derecho procesal penal (Walter y Lind. y ésa es su tarea «en tanto jurado». en política se aplican los estudios sobre actitud. 1984. que acaso sea la de «mediar» entre posturas extremas. Por ejemplo.. El mundo de la ley.. o la memoria de un testigo.

Fitzmaurice y Pease (1984) lo dicen con claridad cuando tratan de analizar la conducta de juzgar: «Nuestro propósito es arrojar luz sobre algunos de los problemas suscitados por el sentenciar. 4. etc. A veces la investigación se emprende con la intención de arrojar luz sobre la conducta. En otros casos. Sin embargo.información. Desde la ley hacia la psicología No sería completa ni coherente una enumeración de las posibles relaciones entre psicología y ley. Deberíamos preguntarnos si la ley no cambia la psicología de las personas. Sin embargo. no se debe descartar como hipótesis. Como tal. y de la norma del grupo sobre la psicología. en cambio. especialmente para mostrar cómo los problemas no son tan nuevos. Y este escrito. Las teologías . En realidad el problema que aquí se plantea es el de la naturaleza misma de la psicología como ciencia. o el grupo. Acaso esto parezca duro de admitir para concepciones psicológicas más cercanas a los componentes biológicos de la conducta. tal como ahora se practica. cuando se afirma que lo que descubre la psicología es lo que ha creado el legislador. o de la profecía autocumplida. generalmente entendida. Más dudosa resultaría. cuando hablemos de psicología social. discrecionalidad. parecería que existe una naturaleza cuyas leyes «descubre» el psicólogo-científico y a ellas debe acomodarse el legislador. Los psicólogos. aptitudes o motivaciones. Las teologías monoteístas se plantearon un problema semejante. varios aspectos de esta tarea con lo que nosotros conocemos mediante la investigación-psicológica. como dice McGuire (1983) en sus eurísticos. No es el momento de volver sobre lo ya dicho respecto al interaccionismo recíproco y menos todavía volver sobre el trillado tema del ser y del deber ser. si nos olvidáramos de la otra. la distinción entre la psicología como fundamento de la ley y este estudio intrínseco de la conducta legal. Y una vez irás aparece el problema de la relación unívoca entre psicología y ley a la hora de hablar de la conducta: esto es lo que de verdad está latente detrás de esta categoría única. El problema de la fe y la razón. puede ser un fiel reflejo de ello. la que marca la influencia desde la ley hacia la psicología. debemos preguntarnos también por la influencia de la ley. Crítica que yo estaría dispuesto a asumir. generalmente. cuando hablemos de valores. sólo que referido a la revelación y al discurrir. la literatura es una investigación dirigida explícitamente al sentenciar» (pág. tratamos mucho de la dependencia de la ley en relación con la psicología. si se exceptúan las páginas del interaccionismo recíproco. No debe parecer nada extraño. 8). no me resisto a hacer un apunte filosófico más trascendental. aunque. y relacionar. esa «naturaleza» desaparece. «bandurianamente» hablando. Como psicólogos. en cambio.

etc. Lo que se ha hecho es . Mientras en la sociología contemporánea se siga pensando. valores. Y esto lo hace la ley de tres formas que apelan. Pero cuando en la sociedad occidental aparece el dominio de la razón. no estamos tentados de llenar este vacío con una metáfora que atribuye a la sociedad misma el poder de decir lo que es correcto o lo que es erróneo?» (pág. y en el caso de que la haya es porque no se discurre bien. A. ¿Estamos seguros de que en una edad tan escéptica como la nuestra. como Durkheim.monoteístas hallaron fácilmente la solución: Dios es el que ha revelado y quien ha creado la razón: no puede existir contradicción entre ellas. Pero es necesario tenerlo en cuenta y aplicarlo cuando se trata de mostrar los mecanismos por los que la ley influye sobre el comportamiento. aunque también en los perceptivos. se debe retornar a la clasificación de los modos en que la ley puede: influir sobre la psicología. Durkheim podría haber buscado dotar a los franceses anticlericales de una autoridad moral semejante a la de la Iglesia católica con su referencia a un racionalismo escolástico basado en la revelación. etapas de desarrollo de la conciencia moral y aceptación de la influencia legal.. en tanto su finalidad primera puede serla expresión de una voluntad política. (1978). Desde el punto de vista psicosocial estamos rozando todos los temas de la ambigüedad de la información. que se fundamenta últimamente en el consenso del grupo. Aunque tampoco podemos olvidar estudios como los mencionados por Andenaes. a mecanismos psicológicos distintos. especialmente en los temas informativos. y los fundamentalismos de todos los tiempos siguen obedeciendo órdenes de matar y perseguir a los «herejes». Influencia directa. la mente. en el espíritu. Debido a ese origen legítimo. Por sugerentes que sean este tipo de consideraciones y otras que desde la psicología social podrían hacerse sobre la legitimidad. en la que carecemos de la autoridad de una escritura universalmente aceptada. especialmente sobre las creencias. aun a sabiendas de que no se va a cumplir. Desde el punto de vista práctico puede llegar a verse como necesaria una ley. cada una. las personas aceptan y cumplen la ley y de esta manera cambian sus conductas. Sin olvidar el hecho cultural y antropológico de nuestras sociedades en las que es justo aquello que se acomoda: ala ley. Es viejo en psicología social el conocimiento de la posibilidad de influir en el individuo cuando se expresa la opinión del grupo. Zimring y Hawkins (1978) o Buikhuisen . opiniones y normas de conducta social. siguen vigentes los esquemas teocéntricos medievales. 35). Me refiero a la influencia que tiene la ley por el mismo hecho de promulgarse. En éste sentido me parecen interesantes estas palabras de Fuller (1978): «Como no católico viviendo en una comunidad católica. el falso consenso en atribución. la influencia del poder. no nos hemos liberado del paralelismo de la fe y la herejía. La percepción de la justicia y la injusticia.sustituir a Dios por el grupo y su consenso y al hereje por el desviado. la voluntad del grupo. la importancia y el fundamento de la comparación social. mientras los psicólogos sociales sigamos hablando de socialización como «aculturización». Las consecuencias de esto no han pasado.

El segundo modo de razonamiento y de estudios psicológicos de la disuasión se refiere más a la influencia de la ley penal sobre la conducta del individuo propenso a su quebrantamiento. E1 capítulo tic Buikhuisen (1988) es una buena exposición de este tipo de razonamiento y de estudios. Un buen representante sería el capítulo final del libro de Baron (1973) sobre la agresividad. B. L. y F J. Nueva York: Holt. da oportunidad para que el líder sugestione a los súbditos. Justice and the Individual in Society. influye en la educación porque evita los malos ejemplos: los educadores la utilizan para enseñar el bien y el mal. porque está claro que se basa en los sistemas de motivación psicológicos -premios o castigos. Esta relación podemos abarcarla bajo la denominación común de la disuasión.: «The moral or educative influence od criminal law». toda ley lleva implícita la sanción para los infractores. Finalmente. En este sentido se puede decir que la ley penal es más eficaz. Nada nuevo hay que añadir a este supuesto. Este modo de influir es distinto del anterior dado que aquí no se cuestiona el origen de la ley. Tapp. Ley como instrumento educativo. de modo indirecto. Un autor característico de esto.): Law. Esto se aplicaría más especialmente a la ley penal. C. recuerda lo que está bien y lo que está mal. En J. Pero también en los regímenes democráticos la ley es instrumento de educación por las siguientes razones que apunta muy bien Andenaes (1978): de modo directo. cuando intenta aplicar las teorías psicosociales al enjuiciamiento de la ley penal. Como instrumento disuasorio. La utilización de la ley como instrumento educativo es consustancial con los regímenes totalitarios (Rotchin. precisamente. Rinehart and Wiston. Referencias bibliográficas ANDENAES. estarían los estudios de psicología aplicada a la disuasión. Pero no debemos olvidar que. porque se hace respetar. Levine (comps. 1986). J. en principio.(1988). estudios es Zimring. en los que se demuestra también el determinismo recíproco: una ley se acepta cuando la opinión pública está preparada para aceptarla y no se lleva a efecto cuando la opinión pública la rechaza.y es el ejemplo que a lo largo de estas páginas se ha utilizado para mostrar la coincidencia entre psicología y ley a la hora de entender la conducta humana. sino que se toma ésta como instrumento educativo. 1978. Y a la hora de estudiarla desde los aspectos psicológicos existen tres modos distintos de razonamiento: el primero hace referencia al cambio de costumbres en general. para quienes no tienen miedo de transgredirla pero les sirve de indicador de su conducta. .