You are on page 1of 4

Jesús Sánchez Iñiguez

Nuevas Tecnologías de la Información
Séptimo cuatrimestre
Tercer parcial - Ensayo Final - Farenheit 451 de Ray Bradbury
“Detengámonos a leer un libro”

Dicen que el ser humano siempre está en constante movimiento, buscando el bien, progresar
en diferentes aspectos para hacer el mundo un mejor lugar, la vida m ás fácil y simplificar
muchos procedimientos apoyados por las bondades de la tecnología, con las cuáles no
contábamos antes.

Sin embargo, yo muchas veces me pregunto si realmente estamos trabajando por un mejor
mundo, por una vida más fácil. Por momentos parece que en esa obsesión de crear, estamos
destruyendo muchas cosas en el camino: culturas, tradiciones, procesos, vidas, a la Tierra.
¿Qué nos depara en el futuro con este estilo de vida que llevamos? Ray Bradbury nos da un
vistazo a un posible escenario en su novela Farenheit 451, la cual sigue la vida de un
bombero, Guy Montag, en una ciudad en Estados Unidos en un año no especificado.

A diferencia de los tiempos en los que vivimos actualmente, en esa realidad los bomberos
provocan incendios en lugar de apagarlos y específicamente, incendian libros, pues se cree
que lo que dice adentro es contenido prohibido y nadie puede leerlos.
Montag no se había cuestionado lo que decía en los libros, él sólo llegaba al lugar donde se
le pedía estar y les prendía fuego, hasta que un día ve como una señora prefiere morir con
sus libros a seguir viviendo sin ellos, por lo que colecciona un par.

Un día se le ocurre leer uno de ellos y se da cuenta de lo magnífica que es la lectura y de lo
que se ha estado perdiendo todo este tiempo, pero pronto se dan cuento sus compa ñeros
bomberos y tratan de destruir su casa. Montag logra matarlos antes de que lo logren y
escapa con un viejo maestro de inglés para poder convencerlo a que salven juntos los pocos
libros que quedan.

Faber, el maestro de inglés, lo aconseja a acercarse con un grupo de personas que se
especializa en la conservación de conocimiento. Montag da con ellos y después de ver juntos
como destruyen por completo la ciudad en la que vivían, se encaminan hacia ella para iniciar
con una necesaria reconstrucción, física y culturalmente.

A pesar de haber escrito esta novela en 1953, Bradbury tiene una visión muy clara de lo que
podría ser el futuro no tan lejano para nuestra sociedad, la cual parece que cada vez se
empeña más en matar el intelecto, en buscar la manera fácil de hacer las cosas ignorando
los procedimientos clásicos, los que han funcionado con el ser humano desde sus inicios
pero que poco a poco vamos abandonado.

Vale la pena rescatar varios puntos de la novela de Bradbury que me gustaría analizar uno a
uno para poder entender el significado de ciertas acciones que se mencionan a lo largo de la
lectura que hacen los humanos en esta sociedad futurista.

Se me hace curiosa la descripción que hace Montag de la sala de su casa, pues menciona
que las mujeres que estaban ahí, incluyendo su esposa, están totalmente hipnotizadas con
una pantalla de televisión del tamaño de la pared, pues cada vez las hacían más grandes y
en ese punto se encontraban ahorita. Y yo me pregunto: ¿no es exactamente lo que
pasamos nosotros en estos momentos? Cada vez que pongo un pie en una tienda de
tecnología me topo con pantallas cada vez más grandes, la última vez que chequé íbamos
en 100 pulgadas. El ser humano de la actualidad simplemente no está conforme con ningún

tamaño en este caso y cada vez busca experiencias más reales en lugar de salir y vivirlas
por su cuenta. Eso si que las hace sentir reales.
La vida en las calles de esta ciudad en el oeste de los Estados Unidos se parece bastante a
la de Guadalajara. La novela hace mención de anuncios de publicidad muy grandes y
llamativos para captar la atención de las personas que pasan por ahí, ya que los estilos de
vida se han vuelto tan frenéticos, en constante evolución y movimiento, que las personas
prestan muy poca atención a lo que pasa a su alrededor, por lo que las empresas de
publicidad se han visto obligadas a hacer cada vez más grandes los espectaculares. ¿Notan
cómo se parece a nuestra Perla Tapatía? Las personas cada vez son más despistadas, se
fijan menos en lo que está sucediendo alrededor de ellos y simplemente ignoran detalles
importantes que antes formaban parte esencial de nuestra vida, por lo que las empresas en
efecto han buscado la manera de retomar la atención posibles consumidores.

Una de las partes más importantes del libro es cuando Montag lo menciona, y aparte
Bradbury te lo deja ver en varias ocasiones con las acciones o palabras de los habitantes de
esta ciudad, es que ni uno de ellos tiene un sentido crítico de la vida, nadie formula un juicio,
viven indiferentes con los temas de la actualidad, hablan solamente de lo que ven en la
televisión, olvidan muchas cosas que pasan a su alrededor y los afecta. Esto se deriva
directamente de la falta de lectura, pues son los libros los que justamente crean ese juicio en
ti, que te dan la inteligencia, la amplitud de mente, te permiten ver diferentes ángulos en
diversas situaciones para formar una crítica y decirla. En Farenheit 451 la mujer de Montag
es figurativamente un zombie, pues no tiene sentimientos, no le causa ni felicidad, ni enojo lo
que dice Montag, lo que hace o no hace. Este es el mismo caso que sus amigas. La falta de
lectura nos hace mucho daño como seres humanos y nuestra sociedad pasa actualmente por
esto. Nos creemos todo lo que nos dicen, nos piden una crítica o un reporte de alguna noticia
o acontecimiento y no somos capaces de formular uno de manera coherente.

Una frase que destaco ya cerca del final es la de Granger: “La humanidad puede recordar los
errores que hicieron antes de que se destruyeran ellos mismos, y tratar de no repetirlos”.

Acaso nos estaremos dando cuenta nosotros de los errores que estamos haciendo y que
están matando a la humanidad y a nuestro mundo para evitar repetirlos una vez que
acabemos con esto, o mejor aún, que puedan ayudar a evitar lo que parece inevitable a
estas alturas.

Cuando hablo de destrucción no me refiero físicamente o materialmente como puede
suceder con una guerra por ejemplo, puede ser de intelecto, matar culturas que se
mantienen a base de algunas costumbres que el ser humano desaparece por necesidad de
acelerar algún proceso, para tomar el lugar en el que vive, por preferir algo extranjero como
parte de la globalización, entre otros hechos.

Como el mismo Granger lo dijo, ahorita a la humanidad le hace falta una fábrica de espejos
para que se pueda ver y se de cuenta en lo que se ha convertido recientemente. La
tecnología llegó para ayudarnos, no podemos negar eso, pero también aceleró el estilo de
vida en general. Existe poco tiempo que se dedica a detenerse y admirar los peque ños
detalles de la vida que nos suelen pasar desapercibidos porque no les prestamos la atención
necesaria, detenerse a leer un libro (algo que se relaciona a la lectura y que puede pasar de
manera real. ¿Será que llegue el día en el que se lea tan poco que los libros desaparezcan
por completo?), detenernos a disfrutar de nuestra familia (como el caso de Montag y su
esposa, la poca conexión que había entre uno y otro), para conocerlos los unos a los otros.

Que grande Ray Bradbury, que visión la de este señor para hablar de manera tan precisa del
futuro 60 años antes de que pasara. Todavía estamos a tiempo de evitar una sociedad como
la de Farenheit 451. No estamos peleados con la tecnología, sólo que a veces hay que
detenerse a leer un libro, retomar algunos viejos hábitos y disfrutar de la vida.