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Lo cual es muy raro

si lo piensas bien. Como todo el
mundo sabe que este sitio está
lleno de maleantes, lo lógico
sería que un buen número de
agentes de policía patrullaran
constantemente por aquí
o algo así.

Es inútil,
señorita. ¡Está en
el Corredor del
Crimen!

Eso va a
cambiar.

¡Nadie podrá salvarla en nuestro
callejón!

¡¿Quién
narices
eres tú?!

Soy el puñetero

¡Dos cabezas
piensan mejor
que una!

man.

Zas… ¡En
toda la boca!

¡Vuela,
gordaco!

Eso… ¡Eso ha
sido increíble!
Gracias, señor…

Quantum.
Me alegro de
haber cumplido mi
deber, señorita.

¡Y yo el mío!
Como yo no me
dedico a ayudar a
los demás, solo
he venido para
darte una buena
noticia.

Recuerdas que,
mientras estábamos investigando
la muerte de nuestro padre,
provoqué una terrible explosión en
un laboratorio por la cual ahora
debemos llevar esas pulseras
superpoderosas que son lo único
que impiden que nos desintegremos, ¿verdad?

Oh, pero la
cura tiene un efecto
secundario: ahora
no tienes manos, sino
unicornios.

Pues…
¡estamos
curados!

Pero ¡¿qué
leches…?!

¡Sí! Sé que en el
fondo te aterraba la idea
de tener que depender de
que yo estuviera donde se
suponía que debía estar para
que ambos no muriéramos
desintegrados.

No, so
racista.

Ahora…
¡ya puedes
relajarte!

Porque
acabo de
comer.

¿Eh? Ay,
madre…
Es que no
puedo ir a
nadar.

Ohhh. Tal vez
porque no
sabes, ¿eh?

¿Detective
Cejudo?

Lamento interrumpiros,
muchachos… pero me acabo
de dar cuenta de que nunca os
he dado las gracias como es
debido por salvarme…
…¡así que os
ofrezco mis
agujeritos del
amor!

Eh…
…estoy
soñando,
¿verdad?

Espera. ¿Lo de que tuvieras unicornios
en vez de manos no te lo ha dejado
claro… pero sí que una mujer te
entrara a saco? Jo, mi yo no onírico
tiene que conseguir que eches
un polvo.

Si uno quiere
bañarse, debe esperar
una hora para que
no le dé un corte de
digestión.

…¡¿Hnah?!
¿Quién
demonios
me ha
besado…?

¡Agh!

Bueno, eso
explica por
qué cejudo olía
a alfombra
mohosa.

Seguro que te
alegras de no tener
que aguantar ya a tu
“hermana” la poli.

¡Y ahora a batir un
récord mundial!

¡Buenos
días,
soldado!

¿Quieres desayunar tortitas, Eric? Le
quedan por hacer unas mil trescientas
más, así que espero que sí.
No. Pero
quiero saber
qué hace en mi
cocina el clon
de esa bruja
psicópata que
mató a mi
padre.

Oh. ¡Bueno, resulta
que la señorita
Sesentaynueve es
una cocinera de
la leche!

¿“Señorita sesenta…”?

¿Quién es ahora el
pervertido con
la mente sucia? Tú,
hermano.

¿Sabes qué? No sé que has
estado haciendo y prefiero
no saberlo, pero deja de
hacerte el machito con tanto
comentario misógino…

¿Por? ¿Qué
significa
sesentaynueve?

¡Para el carro!

¡No estaba siendo
misógino! La mayoría de
los clones de esa bruja no
tienen un nombre, sino que
son solo un número.
Y esta jovencita que
rescatamos ha resultado
ser, por casualidad, la
número sesentaynueve.

Eh…

Aunque creo
que prefiero
no saberlo.

Nuestra madre solo daba
nombres a las hermanas
que demostraban su valía.
A aquellas
hermanas que tenían
un propósito.

Ya…
buena
suerte con
eso.

Woody,
¿podemos
hablar?

¡Oooh! ¿Será
esto un
presagio?

Ahora que
estoy en el
mundo exterior…
¡descubriré cuál
es mi nombre y
mi propósito yo
sola!

¡Tal vez
esté destinada a
llamarme… “Almíbar”!

Woody… te dije que podías quedarte
aquí porque lo que vivimos fue muy
demencial y ambos necesitábamos
un respiro.
Pero tú y yo debemos
sentarnos a la mesa a hablar,
pues tenemos un montón de
mierda que solucionar…

Si lo de “ilegal” lo dices
porque es un clon… tienes una
mentalidad muy estrecha. Si
lo dices porque tiene 19 años…
te equivocas, eso
es genial.

Y no levantes la voz,
¿vale? Que está en el
cuarto de al
lado.

Se dice “en
la mesa”.

Ni de
coña.

¡Además,
ahora lo que menos
nos hace falta es
convivir con una
“copia ilegal” de
esa aberración que
nos destrozó
la vida!

¡Bee!

Creo que Vincent
está ofendido porque
no lo has tenido
en cuenta.

¡Exacto!
El de al
lado.

¡Aquí no
pueden vivir tres
personas porque solo hay
dos habitaciones!

¿”Vincent..”?

Se llama
“Vincent Van
Cabra”.
¿Por qué te
mosqueas? ¿Querías
que le pusiera el
nombre de papá o
algo así?

Yyyyy… ¡como tú
eres el que tiene un
trabajo de verdad,
voto por que nos
quedemos todos aquí,
en Washington!

Mira, no creo que
tengamos que discutir
demasiadas cosas. No
puedo volver a vivir en
Nueva York…

…no mientras sigamos teniendo
que entrechocar estas
pulseritas de la amistad cada
veinticuatro horas para evitar
que nuestros átomos se vayan
a freír espárragos.

Sí, tengo un
trabajo, ¡pero
ahora tengo
cuatro bocas
que alimentar!

Vaaaale. Bueno, lo
único que tengo claro es que
tenemos que buscar un sitio
más grande para poder estar
lo bastante lejos el uno del
otro, ya que si no, te mataré,

no lo dudes.

Entonces, supongo
que la chavala ha
acertado cuando le
ha dado por hacer
tantas tortitas.

A pesar de que mi
sentido común me
dice que es una
“mala idea”…

Esto es lo
que vamos a
hacer.

también Vas a buscarle un hogar
adoptivo a esta p&%@ cabra.
Y vas a dar con la
manera adecuada de
cortar con esa bomba de
relojería adolescente
sin que se convierta en una
supervillana por
despecho.

Lleva la
maldad en
la sangre,
Woody. No
confío en
ella.

…iré al trabajo
en autobús y te
dejaré mi coche.

Por
cierto…

Pero solo si
lo usas para
buscar un curro.

Vaya. Así que
ahora defiendes la
eugenesia, ¿eh?

…te voy a dar un
consejillo: si quieres
mantener tu identidad civil en
secreto, deberías mantener
bajo control esas llamaradas
de energía.

Hagas lo que
hagas, no le
dejes conducir.

Lo más
correcto es decir
“a la mesa”.

Lo consideraré un deber
sagrado.

Vaya…

Me estoy medio
empalmando con
tu actitud de poli
de la gramática.

¡¿Qué?!
¡Pero si ella
no tiene
carnet!
¡Y yo,
cuatro!

Lo cual es
comprensible.
¿Woody…?
He oído lo que
ha dicho tu
hermano…
…y tiene
razón,
¿sabes?

SEGURIDAD MAGNUM,
una empresa militar privada,
Condado de Arlington, Virginia

El maestro armero

¡Eric!

¡Aay!
¿Cómo está
tu papá?

Sigue…
muerto.

Razón de
más para que
no me esperara
que te hubieras
largado con toda
esa artillería.

Oh, porras…
¡tienes razón! Creía
que te habías ido de
repente para celebrar su jubilación
o algo así.

¡Al lío! Te
he mandado
un mail con
lo que debes
hacer hoy.

¿Conoces al
presidente
republicano
del comité
de ética del
senado?

¡¿Soy
su nuevo
escolta?!

La artillería
pesada es para los
mercenarios… no para los
guardias de seguridad
como tú. Y, mucho menos,
para alguien en un estado
emocional tan delicado
como el tuyo.

Por ahora,
solo podrás
llevar tres o
cuatro armas
cortas.

No. Vas a
llevar a su
querida a
una clínica a
abortar.

¡Pero esos
fascistas liberales
se salieron con la suya!
Seguro que tu padre
murió por culpa de uno
de esos comités de
burócratas que deciden
ahora quién debe vivir
o morir, ¿eh?

Oh…
genial.

Pues no…
la verdad…

¡Creía que
la emoción te
embargaría! ¡Pero
si es uno de los
buenos!
¡Dilató el
debate del plan de
sanidad pública de
Obama al ponerse
a leer la Biblia el
pleno del
senado!

Bueno…
al menos,
volver
ha sido… tremendamente
fácil.

Al final, que
Woody robara este
armamento… que
huyera de la poli…
que jugara a ser un
superhéroe…

…no me ha
arruinado la vida. Tal
vez las cosas puedan
realmente volver
a ser…

…como
eran.

Vale…
Bueno, deja en
su sitio los
juguetes de
los mayores.
Luego podrás
contarme
todo lo que
ha pasado.

Un ejército de un solo hombre
TIEMPO
ATRÁS.

Espero no
gafarme al
decir esto…

…¡pero creo
que por fin he
descubierto qué
se me da bien!

¿Crees que
puedes restregárnoslo por
la cara?

¿Con qué
banda
andabas en
tu ciudad?

¿Los
¿los
Conguitos?
Simios?
¿Los Monicacos?
los Gatos
Callejeros.
Así se llamaba
el equipo de
ping-pong de
mi colegio.

Y estoy bastante
seguro de que
todas esas bandas
te las has inventado, Buck.

Porque a mí
no me extraña
que se te dé
realmente bien
eso de acertar
en el “blanco”.

¿Me estás buscando
la boca, listillo?

¡Tengo
todo el derecho del
mundo a hacerte esa
pregunta!

¡Tenemos todo tipo
de dianas a las que disparar! Así
que… ¿por qué has elegido a un
“blanco” en vez de vez de a un
moromierda, a un moraco,
a un salam maric…?

¡Henderson!

¡Como veo que es el centro
de atención de sus compañeros,
espero que esté aprovechando
la ocasión para enseñarles
más de lo que aprenderían
disparando de verdad!

Déjense de
excusas. Que los
hechos hablen
por sí solos.

Sargento,
es que…

Hum… qué
decepción.

Permítanme ver la
diana de Henderson,
muchachos.

No son
más que una
panda de
mentirosos
dispuestos
a traicionar
a otro
soldado…
…a un
compañero que
sabe disparar
de pu#@ madre.

Sus pupilos van a estar disparando
hasta que uno de ellos sea capaz
de rivalizar con usted en aciertos.
Aunque supongo que para eso se
necesitará un pequeño milagro y
saltarse la cena.

¡Señor, sí,
señor!

Usted, por otro lado,
Henderson… va a cenar
conmigo en el comedor
de oficiales mientras
debatimos sobre qué puede
ofrecerle el ejército
a alguien de su talento,
soldado.