You are on page 1of 3

1

42 millones de abortos en todo el mundo

Uno de cada cinco embarazos se interrumpió de forma voluntaria en 2003

El 97% de los procedimientos inseguros se da en zonas en vías de
desarrollo

Pie: Una mujer embarazada participa en una protesta antiaborto en Brasilia. (Foto: Roberto Jayme |
REUTERS)
Actualizado viernes 12/10/2007 01:04 (CET)

ÁNGELES LÓPEZ
MADRID.- Este año decenas de miles de mujeres morirán, más de cinco millones ingresarán

en un hospital y un buen número se quedará estéril como resultado de un aborto inseguro.
Un estudio muestra que, aunque la tasa mundial de este procedimiento ha disminuido en los
últimos años, los datos enmascaran el incremento que se está produciendo en los países en
vías de desarrollo y el estancamiento en la cifra de interrupciones inseguras de embarazos.

1 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/10/11/mujer/1192119566.html

Gilda Sedgh, del Guttmacher Institute de Nueva York, e Iqbal Shah, de la Organización
Mundial de la Salud, han calculado el número de abortos inducidos en todo el mundo y las
complicaciones generadas por esta técnica. A través de los datos oficiales ofrecidos por
gobiernos, encuestas y estudios publicados, los investigadores han estimado la cifra de
estas intervenciones en 2003.
En 2003 se realizaron 42 millones de abortos en todo el mundo. Comparados con los 46
millones de 1995 (la anterior cifra disponible), los datos indican un descenso de estos
procedimientos en este periodo. En China, donde tienen lugar la quinta parte de todas las
interrupciones de embarazos, la tasa también parece haber disminuido, un 20%. Sin
embargo, sin tener en cuenta este país, la cifra de este procedimiento ha aumentado
un millón y medio en el resto de países en vías de desarrollo.
La tasa más baja de abortos se da en Europa Occidental (12 por cada 1.000 mujeres),
seguida por los países del norte y sur de Europa y de Norteamérica. Más de la mitad de
estos procedimientos se produce en Asia, con 26,4 millones de interrupciones.
El estudio muestra además una clara relación entre pobreza, una legislación restrictiva con
el aborto y la tasa de procedimientos inseguros. Casi la mitad de todas las interrupciones de
2003 fueron peligrosas. Mientras que en los países desarrollados el 92% de estas
técnicas fue segura, en los estados más pobres el 55% era insegura, en ese
porcentaje se incluyen el 38% de los abortos realizados en Asia, el 94% en Latinoamérica y
Caribe y el 98% en África.
"En África, donde el aborto es penalizado en muchas zonas, se producen 650 muertes por
cada 100.000 procedimientos, comparado con los menos de 10 fallecimientos que ocurren
en las regiones desarrolladas", explica el artículo.

Uno de cada cinco embarazos se interrumpe
Según los datos, se estima que en todo el mundo se produjeron 205 millones de embarazos
en 2003, de los que un 20% de ellos se interrumpió voluntariamente. Sin embargo, esa cifra
aumenta de forma significativa en Europa del este. En esta área, con una alta incidencia
de abortos y una baja tasa de fertilidad, se da el mayor ratio de estos procedimientos: 105
interrupciones por cada 100 nacimientos.
"Estudios previos han mostrado una fuerte relación entre abortos y la anticoncepción. La
incidencia de esta técnica disminuye con el mayor uso de anticonceptivos. Un
análisis de las tendencias en Europa del Este y Occidental y en Asia central y del sur indica
que este patrón es evidente en estas regiones", afirma el estudio.
"Gobiernos, benefactores, profesionales de la salud y sociedad civil tienen la capacidad para
reducir sustancialmente la mortalidad materna y la morbilidad relacionada con los abortos

inseguros. Continuar con la alta incidencia de interrupciones peligrosas en países en vías de
desarrollo representa una crisis de salud pública y una atrocidad de los derechos humanos",
sentencia Beth Fredrick, de la Coalición Internacional para la Salud de la Mujer y autor de
un editorial que también publica 'The Lancet'.
El informe también muestra que unos 108 millones de mujeres casadas en países
pobres no pueden acceder a los anticonceptivos y cada año se producen 51
millones de embarazos no deseados por este motivo y otros 25 millones por un mal
empleo de estos métodos contraceptivos.
Además de promover legislaciones permisivas sobre este tema, "una ley penalizadora nunca
ha disuadido a una mujer y a su pareja que buscan el fin del embarazo", Beth Fredrick
insiste en que se debe facilitar el acceso a los sistemas sanitarios que aseguren unos
servicios adecuados. "No hay motivos aceptables para que una mujer muera,
enferme o quede infértil como resultado de un aborto inseguro cuando la comunidad
mundial tiene tanto el conocimiento como los medios para prevenir estas muertes",
concluye.